Trastorno de sexualidad.parafilias

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trastornos de la sexualidad

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Trastorno de sexualidad.parafilias

  1. 1. DEDICATORIA El trabajo de investigación monográfico está dedicado a nuestros padres; a quienes les debemos todo lo que tenemos en esta vida. A Dios, ya que gracias a él contamos con estos padres maravillosos, siendo ellos un ejemplo de perseverancia constante y también por todos los valores enseñados. A nuestros profesores quienes son nuestros guías en el aprendizaje, dándonos los últimos conocimientos para nuestro buen desenvolvimiento en la sociedad y así poder llegar a ser buenos profesionales. Los Autores.
  2. 2. AGRADECIMIENTO Gracias a Dios por acompañarnos todos los días, a nuestros padres que siempre nos han dado su apoyo incondicional por su esfuerzo y dedicación para darnos una formación académica, sobre todo humanista y espiritual. A la casa de estudios de la Universidad César Vallejo que nos permitió desarrollar este trabajo de investigación. A todas nuestras amistades, docentes y familiares, que han sido importantes para nosotros durante todo este tiempo. Al profesor Hugo Martín Noé Grijalva que aporto a nuestra formación que nos hace cada día mejores personas. Los Autores.
  3. 3. INTRODUCCIÓN La parafilia es un término utilizado en psicología para describir la excitación sexual como respuesta a objetos o situaciones consideradas anormales en un período de tiempo específico. Teniendo en cuenta que lo que constituye la sexualidad cambios normales en el tiempo, parafilia es un término que se considera mejor en un contexto histórico. No sólo lo que se considera el cambio anormal en el tiempo, pero lo que se considera cambios normales. Excitación, en este caso, puede surgir de la visión, pensando en, o estar cerca de un objeto o situación. La mayoría de los diagnósticos se producen cuando una persona específica siente que su excitación en relación con el objeto es preocupante, lo que él o ella para buscar ayuda. Desde la perspectiva de la persona que tiene parafilia, situaciones que implican al objeto sexualizado causar intenso deseo sexual y la excitación. Teniendo en cuenta que la experiencia suele ser agradable, la persona que sufre de parafilia puede buscar la excitación de esta fuente obsesivamente. Él o ella puede tener pensamientos intrusivos sobre el objeto en cuestión, e incluso puede ser capaz de lograr la excitación no es en presencia de la situación erotizada. Las parafilias que se describirán a continuación son trastornos que se han identificado de maneras específicos en clasificaciones anteriores. Incluyen el exhibicionismo (exposición de los genitales), el fetichismo (empleo de objetos inanimados), el frotteurismo (contactos y roces con una persona en contra de su voluntad), la pedofilia (interés por niños en edad prepuberal), el masoquismo sexual (recibir humillaciones o sufrimientos), el sadismo sexual (infligir humillaciones o sufrimientos), el fetichismos transvestista (vestirse con ropas del sexo contrario) y el voyeurismo (observación de la actividad sexual de las otras personas). Una categoría residual, la parafilia no especificada, se reserva para otras parafilias menos frecuentes. No es raro que los individuos padezcan más de una parafilia.
  4. 4. ÍNDICE I. DEFINICIÓN .................................................................................................................................... 6 II. ETIOLOGÍA DE PARAFILIAS ......................................................................................................... 7 III. DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL ................................................................................................. 9 IV. VARIANTES DE PARAFILIAS .................................................................................................. 11 A. B. C. D. E. F. G. H. I. V. F 65.2 EXHIBICIONISMO ....................................................................................................................... 11 F65.0 FETICHISMO ................................................................................................................................ 11 F65.8 FROTTEURISMO .......................................................................................................................... 12 F65.4 PEDOFILIA ................................................................................................................................... 12 F65.5 MASOQUISMO SEXUAL ............................................................................................................... 14 F65.5 SADISMO SEXUAL ....................................................................................................................... 15 F65.1 FETICHISMO TRANSVESTISTA ..................................................................................................... 16 F65.3 VOYEURISMO.............................................................................................................................. 17 F65.9 PARAFILIA NO ESPECIFICADA ...................................................................................................... 17 CRITERIOS DIAGNÓSTICOS ....................................................................................................... 18 A. B. C. D. E. F. G. H. VI. CRITERIOS PARA EL DIAGNÓSTICO DE F65.2 EXHIBICIONISMO [302.4] ................................................................ 18 CRITERIOS PARA EL DIAGNÓSTICO DE F65.0 FETICHISMO [302.8] ...................................................................... 18 CRITERIOS PARA EL DIAGNÓSTICO DE F65.8 FROTTEURISMO [302.89] ............................................................... 18 CRITERIOS PARA EL DIAGNÓSTICO DE F65.4 PEDOFILIA [302.2]......................................................................... 19 CRITERIOS PARA EL DIAGNÓSTICO DE F65.5 MASOQUISMO SEXUAL [302.83] ...................................................... 19 CRITERIOS PARA EL DIAGNÓSTICO DE F65.5 SADISMO SEXUAL [302.84] ............................................................. 19 CRITERIOS PARA EL DIAGNÓSTICO DE F65.1 FETICHISMO TRANSVESTISTA [302.3] ................................................. 20 CRITERIOS PARA EL DIAGNÓSTICO DE F65.3 VOYEURISMO [302.82] .................................................................. 20 EPIDEMIOLOGÍA DE PARAFILIAS ........................................................................................ 21
  5. 5. I. DEFINICIÓN Según el DSM-IV, como un rubro de los trastornos sexuales, las parafilias se caracterizan esencialmente por la presencia de repetidas e intensas fantasías sexuales de tipo excitatorio, de impulsos o de comportamientos sexuales que por lo general engloban: 1) objetos no humanos; 2) el sufrimiento o la humillación de uno mismo o de la pareja; o 3) niños u otras personas que no consienten, estas son situaciones o actividades pocas frecuentes y habituales, que presentan durante un periodo de al menos 6 meses (criterio A), las cuales pueden interferir con la capacidad de lograr una activación sexual afectiva y recíproca. Para algunos individuos, las fantasías o los estímulos de tipo parafílico son obligatorias para obtener excitación y se incluyen invariablemente en la actividad sexual. En otros casos las preferencias de tipo parafílico se presentan solo episódicamente (p. ej.… durante periodos de estrés), mientras que otras veces el individuo es capaz de funcionar sexualmente sin fantasías ni estímulos los de este tipo. Según la Real Academia Española (RAE) es una desviación sexual. Una parafilia (del griego pará: ‘al margen de’, y filia: ‘amor’) es un patrón de comportamiento sexual en el que la fuente predominante de placer no se encuentra en la cópula, sino en alguna otra cosa o actividad que lo acompaña. Suelen, aunque no necesariamente, suceder principalmente porque la persona que las practica ya ha tenido una cantidad muy elevada de placer sexual, que llega un momento en que lo poco no la satisface y quiere más y más de aquella actividad para sentir el orgasmo o excitarse. En ocasiones se habla de perversión cuando se trata de conductas depravadas o corruptas. 6
  6. 6. II. ETIOLOGÍA DE PARAFILIAS No se han establecido causas demostradas de parafilias, las modalidades de excitación indeseada tal vez se asocien con deficiencias en los niveles excitación “deseada” con los adultos con los que se tienen contactos consensuales. En muchos casos, una incapacidad para desarrollar relaciones sociales adecuadas con la gente apropiada a fin de tener relaciones sexuales parece asociarse con el desarrollo de las conductas sexuales inapropiadas (Barlow y wincze ,1980). Las experiencia temprana parece surtir un efecto que tal vez sea muy accidental, las primeras experiencias sexuales. Otro factor puede ser la naturaleza de las primeras fantasías sexuales de la persona. Por ejemplo, Rachman y Hodgson, (1968) demostraron que la excitación sexual podía asociarse con un objeto neutro- una bota, por decir algo-si el objeto se presentase de manera repetida cuando un individuo estuviese excitado. Uno de los motores más poderosos del desarrollo de una excitación no deseada tal vez sean las primeras fantasías sexuales que se refuerzan de manera reiterada por medio del fuerte deseo sexual asociado con la masturbación. Antes que un pedófilo o un sádico actué siguiendo su conducta, quizá fantasee al respeto ciento de veces mientras se masturba. Una hipótesis sugiere que la presencia de una alteración del lóbulo temporal, dado que algunos actores (Kolars y cols 1967) informan de una elevada incidencia de desviaciones sexuales en sujetos que presentan epilepsia del lóbulo temporal. Tiefer señala que las experiencias accidentales vividas por el niño y el adolescente pueden ser definitivas en la psicogénesis de las parafilias. "Por ejemplo" -dice- "un bebé puede excitarse sexualmente al ser tocado en los genitales durante el cambio de pañales, y tal acontecimiento puede coincidir con la mirada de una mujer de largos cabellos plateados. En su adolescencia, el muchacho se masturba y fantasea con cabellos plateados, dotándolos de muchas asociaciones eróticas. La combinación habitual del pensamiento de los cabellos y la excitación se vuelve tan fuerte, que la persona puede llegar a dudar de su capacidad de desempeñarse sin ella". Esta 7
  7. 7. experiencia o instancia de excitación, con ser única, puede ser suficiente. Pero en otros casos debe ocurrir constantemente para provocar la fijación. "Es muy probable" -dicen Money y Ehrhardt "que estos años tempranos sean de fundamental importancia para sentar las bases de los precedentes de todas las parafilias, si bien aún no es posible definir de modo más explícito el efecto a largo plazo de las experiencias eróticas sobre la función psicosexual y erótica definitiva. Otros consideran que en la base de las parafilias existe un trastorno del desarrollo de que ellas derivan de la atmósfera familiar y social enferma en que se desarrolla el niño". El mal manejo por parte de los padres de la ingenua curiosidad sexual infantil y de los juegos sexuales de los mismos, tratados con represión enfermiza, evasiones, racionalizaciones y prohibiciones estrictas, cierra el camino a un desarrollo sexual normal, e inclina al niño a manifestaciones paratíficas, es la identidad sexual caracterizado por: una preocupación erótica inusual altamente excitante y prolongada; una necesidad a actuar en función de las fantasías eróticas; una disfunción sexual con un compañero/a durante la conducta sexual convencional; o el estancamiento de la persona en alguna etapa de su desarrollo psico-sexual. Las experiencias infantiles repetidas. Tales como ser vestidos con ropas del otro sexo por sus padres que esperaban tener un hijo del sexo contrario, o por las niñeras; el mirar los genitales de los adultos o las actividades sexuales o de excreción, así como la ridiculización de sus genitales por pequeños o feos, o de sus capacidades eróticas, se reviven en la adultez joven con formaciones paratíficas sorprendentemente elocuentes. La mayor parte de los autores encuentran relación entre el ambiente familiar en que se desarrolla el sujeto durante la infancia y la aparición sobre todo de ofensas sexuales y conducta violentas. Marshall y Barbaree (1990), en su reciente revisión sobre ofensas sexuales señalan que un porcentaje elevado de ellos ha tenido una pobre socialización durante la infancia; así mismo, muchos de ellos informan de haber presenciado de forma repetida escenas de violencia en el hogar. Todo ello parece facilitar el uso de la agresión como forma de interacción, e impide el acceso durante la adolescencia a unas apropiadas relaciones sociales. 8
  8. 8. III. DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL La parafilia debe diferenciarse del uso de fantasías o comportamientos sexuales no patológicos o de los objetos como un estímulo para la excitación sexual que presentan los individuos sin parafilia. Las fantasías, los comportamientos o los objetos son considerados parafílicos solo si se provocan malestar o alteraciones clínicamente significativas (p.ej.. son obligatorias, producen disfunciones sexuales, requieren la participación de individuos en contra de su voluntad, conducen a problemas legales o intervienen en las relaciones sociales). En el retraso mental, la demencia, el cambio de personalidad debido a una enfermedad médica, la intoxicación por sustancias, un episodio maniaco o la esquizofrenia puede existir una reducción de la capacidad de juicio, de las habilidades sociales o del control de los impulsos, que, en raras ocasiones, produce un comportamiento sexual inusual. En estos casos se diferencian de las parafilias por varios factores: El comportamiento sexual frecuente del individuo no constituye el patrón obligatorio o preferido del sujeto, los síntomas sexuales aparecen exclusivamente durante el curso de estos trastornos mentales y en los actos sexuales inusuales tienden a ser aislados, más que recurrentes, y a tener un inicio tardío. Las parafilias individuales pueden diferenciarse según las características del centro de interés parafílico. Sin embargo, si las preferencias sexuales del individuo cumplen los criterios diagnósticos para más de una parafilia, deben diagnosticarse todas. El exhibicionismo debe diferenciarse del hecho de orinar en público, lo que constituye muchas veces una excusa para justificar el comportamiento. Tanto el fetichismo como el fetichismo transvestista suponen la manipulación de prendas y artículos típicamente femeninos. En el fetichismo el foco de excitación sexual es la prenda femenina (p.ej.. medias), mientras que el fetichismo trasvestista la excitación sexual se produce por mero hecho de vestirse con la ropa del otro sexo. Este comportamiento puede presentarse asimismo en el masoquismo sexual. En este último la excitación está producida por la humillación de verse obligado a vestirse con ropa femenina y no por la presencia de las prendas. 9
  9. 9. El uso de la ropa del sexo contrario puede asociarse a disforia sexual. Si ésta existe, pero no se cumplen los criterios para el trastorno de identidad sexual, el diagnóstico es fetichismo, con disforia sexual. Los individuos deben recibir el diagnóstico adicional de trastorno de la identidad sexual si su cuadro clínico cumple todos los criterios. 10
  10. 10. IV. A. VARIANTES DE PARAFILIAS F 65.2 EXHIBICIONISMO La característica esencial de este trastorno consiste en la exposición de los propios genitales a una persona extraña. Algunas veces la persona se masturbarse durante la exposición(o mientras lo imagina). Cuando el individuo lleva a cabo sus impulsos, no existe generalmente ningún intento de actividad sexual posterior con la persona extraña. En algunos casos la persona es consciente del deseo de sorprender o asustar al observador. En otros casos el individuo tiene la fantasía sexual de que el observador se excitara sexualmente. El inicio de este trastornos produce generalmente antes de los 18 años aunque puede empezar mucho más tarde. En las personas de edad avanzada apenas se realizan detenciones, lo que sugiere que la alteración quizás sea menos grave después de los 40 años. B. F65.0 FETICHISMO La característica esencial del fetichismo consiste en el uso de objetos no animados. Entre los fetiches más comunes se encuentran los sostenes, la ropa interior femenina, las medias, los zapatos, las botas o cualquier otra prenda de vestir. El individuo con fetichismo se masturba frecuentemente mientras sostiene, acaricia o huele el objeto fetiche, o bien le puede pedir a su compañero sexual que se lo ponga durante las relaciones. Por lo general, el fetiche es necesario e intensamente preferido para la excitación sexual, y en su ausencia pueden producirse trastornos de la erección del hombre. El diagnostico no debe efectuarse cuando los fetiches se limitan a artículos de vestir femeninos utilizados para transvestirse, como ocurre en el fetichismo transvestista, o cuando el objeto es estimulante desde el punto de vista genital debido a que ha sido diseñado especialmente para este propósito (por ej. Un vibrador). Por lo general el trastorno empieza en la adolescencia, aunque el fetiche puede haber tenido ya una especial significación durante la infancia. Una vez establecido el trastorno, tiende a ser crónico. 11
  11. 11. C. F65.8 FROTTEURISMO La característica esencial de este tipo de trastorno implica el contacto y el roce con una persona en contra de su voluntad. Por lo general este comportamiento se produce en lugares con mucha gente, en los que es más fácil escapar de la detención (p. ej. Aceras, vehículos de transporte público). El individuo aprieta sus genitales contra las nalgas de la víctima o intenta tocar los genitales o los pechos con las manos. Mientras realiza todo esto, se imagina que está viviendo una verdadera relación con la víctima. Sin embargo, es consciente de que, para poder evitar una posible detención, debe escapar inmediatamente después de tocarla. Por lo general, la parafilia se inicia en la adolescencia. La mayoría de los actos de froteurismo tienen lugar cuando el individuo se encuentra entre los 15-25 años de edad. Después, la frecuencia declina gradualmente. D. F65.4 PEDOFILIA La característica esencial de la pedofilia supone actividades sexuales con niños pre-púberes (generalmente de 13 o menos de edad). El individuo con este trastorno debe tener 16 años o más y ha de ser por lo menos 5 años mayor que el niño. En los adolescentes mayores que presentan este trastorno no se especifica una diferencia de edad precisa, y en este caso debe utilizarse el juicio clínico; para ello, debe tenerse en cuenta tanto la madurez sexual del niño como la diferencia de edades. La gente que presenta pedofilia declara sentirse atraída por los niños dentro de un margen de edad particular. Algunos individuos prefieren niños; otros, niños y otros, los dos sexos. Las personas que se sienten atraídas por las niñas generalmente las prefieren entre los 8 y los 10 años, mientras que quienes se sienten más atraídos por los niños los prefieren algo mayores. La pedófila que afecta a las niñas como víctima es mucho más frecuente que la que afecta a los niños. Algunos individuos con pedofilia solo se sienten atraídos por niños (tipo excluido), mientras que otros se sienten atraídos a veces por adultos (tipo excluido). La gente que presenta este trastorno y que “utiliza” a niños según sus impulsos puede limitar su actividad simplemente a desnudarlos y tocarlos suavemente. Otros, sin embargo, efectúan felaciones o cunnilingus, o penetran la vagina, la boca, el ano del niño con sus dedos, objetos extraños o el pene, utilizando diversos grados de 12
  12. 12. fuerza para conseguir estos fines. Estas actividades se explican comúnmente con excusas o racionalizaciones de que pueden tener “valor educativo” para el niño; que el niño obtienen “placer sexual” o que el niño es sexualmente provocador, temas que por lo demás son frecuentes en la pornografía pedofilia. Dada la naturaleza egosintónica de la pedofilia, muchos individuos que presentan fantasías, necesidades o conductas pedofilias no experimentan malestar significativo. Es importante tener en cuenta que el hecho de padecer malestar con estas fantasías, necesidades o conductas no necesariamente implica un diagnóstico de pedofilia. Los individuos que presentan un patrón de activación pedofílica y actúan sobre estas fantasías o necesidades con un niño, si deben ser diagnosticada as de pedofilia. Los individuos pueden imitar sus actividades a sus propios hijos, a los ahijados o a los familiares, o pueden hacer victima a niños de otras familias. Algunas personas con este trastorno amenazan a los niños para impedir que hablen. Otros, particularmente quienes lo hacen con frecuencia, desarrollan técnicas complicadas para tener acceso a los niños, como ganarse la confianza de la madre, casarse con una mujer que tenga un niño atractivo, comerciar con otros que tengan el mismo trastorno o incluso, en casos raros, adoptar niños de países en vía de desarrollo o raptarlos. Excepto los casos de asociación con el sadismo sexual, el individuo puede ser muy atento con las necesidades del niño con el fin de ganarse su afecto, interés o lealtad e impedir que lo cuente a los demás. El trastorno empieza por lo general n la adolescencia, aunque algunos individuos manifiestan que no llegaron a sentirse atraídos p0or los niños hasta la edad intermedia de la vida. La frecuencia del comportamiento pedofílico fluctúa a menudo con el estrés psicosocial, el curos es habitualmente crónico, en especial en quienes se sienten atraídos por los individuos del propio sexo. El índice de recidivas de los i9ndividuos con pedofilia que tienen preferencia por el propio sexo es aproximadamente el doble de los que prefieren al otro sexo. 13
  13. 13. E. F65.5 MASOQUISMO SEXUAL La característica esencial de masoquismo sexual consiste en el acto (real, no simulado) de ser humillado, golpeado atado o cualquier otro tipo de sufrimiento. Algunos individuos que padecen este trastorno se encuentran obsesionados por sus fantasías masoquistas, las cuales deben evocar durante las relaciones sexuales o la masturbación pero no las llevan a cabo. En estos casos, las fantasías masoquistas suponen por lo general el hecho de ser violado o de estar atado y obligado a servir a los demás, de forma que no existan posibilidades de escapar. Otras personas llevan a cabo sus fantasías ellos mismos (p. ej. Atándose ellos mismos, auto flagelarse, etc.) O con un compañero. Los actos masoquistas que se pueden realizar con una pareja suponen restricción de movimiento(sumisión física),vendajes en los ojos(sumisión sensorial), apaleamiento, paliza, latigazos, golpes, descargas eléctricas, cortes, pinchazos , perforaciones(infibulación) y humillaciones (por ejemplo ser orino o defecado, ser forzado a arrastrase y ladrar como un perro o ser sometido a insultos verbales. La obligación desvestirse con ropas del otro sexo también puede utilizarse como forma de humillación. El individuo puede tener el deseo de ser tratado como un niño pequeño y ser vestido con pañales (infantilismo). Una forma particularmente peligrosa de masoquismo sexual es la llamada hipoxifilia, que supone la excitación sexual a través de la privación del oxígeno, obtenida mediante compresión torácica, nudos, bolsas de plástico, máscaras o productos químicos (a menudo algún nitrito volátil que produce un descenso temporal del oxigenación cerebral por vaso dilatación periférica). Las actividades que suponen la privación de oxigeno pueden efectuarse a solas o en pareja. A causa de fallos en el utillaje, de errores en la colocación del nudo o de las ligaduras o a otras equivocaciones, con alguna frecuencia hay muertes accidentales. Los datos referentes a estado unidos, Inglaterra Australia y Canadá indican que estas prácticas producen 1-2 muertes por millos de habitantes cada año. Algunos individuos con masoquismo sexual presentan también fetichismo, fetichismo transvestista o sadismo sexual. Las fantasías masoquistas probablemente se dan desde e la infancia. La edad en la que empiezan las actividades masoquistas con la pareja es variable, pero con frecuencia es en el principio de la edad adulta. El trastorno tiene generalmente un curso crónico, y el individuo tiende a repetir una y otra vez el mismo acto masoquista. Algunas personas con masoquismo 14
  14. 14. sexual pueden llevar a cabo actos masoquistas durante muchos años sin aumentar su potencial lesivo. Sin embargo, en otros casos aumenta la gravedad de los actos masoquista con el paso del tiempo o durante períodos de estrés, lo cual eventualmente puede producir lesiones o incluso la muerte del individuo. F. F65.5 SADISMO SEXUAL L a característica esencial del sadismo sexual implica actos (reales, no simulados) en los que el sufrimiento físico o psicológico (incluyendo la humillación) de la víctima es sexualmente excitante. Algunos individuos con este trastorno se encuentran alterados por sus fantasías sádicas, las cuales evocan durante la actividad sexual pero sin llevarlas a cabo; en estos casos las fantasías sádica consisten normalmente en tener un completo control sobre la víctima, que se encuentra aterrorizada por la anticipación del acto sádico. Otros individuos satisfacen las necesidades sexuales sádicas con una pareja que consiente (que puede ser masoquista sexual) sufrir el dolor o la humillación. Otro tipo de individuos con sadismo sexual llevan a cabo sus necesidades sexuales con víctimas que no consienten. En todos los casos es el sufrimiento de la víctima lo que produce la excitación sexual. La fantasía o aptos sádicos pueden involucrar actividades que indican la dominación del sujeto sobre su víctima (obligara a la víctima a arrastrarse o tenerla en una jaula); pueden así mismo, concretarse en el hecho de inmovilizarla físicamente, tenerla atada con los ojos vendados, darle una paliza, golpearla, azotarla, pincharla, quemarla, violarla, intentos de estrangulación, torturas, mutilación o incluso la muerte. Las fantasías sexuales sádicas probablemente se dan ya en la infancia. La edad de comienzo de las actividades sádicas es variable pero por lo general aparecen al comienzo de la edad adulta. El trastorno es habitualmente crónico. Cuando el sadismo sexual se practica con parejas que no consiente, la actividad tiene tendencia a repetirse hasta que el individuo es detenido. Algunos sujetos que padecen el trastorno pueden dedicarse a sus actos sexuales durante muchos años sin aumentar el potencial para infligir lesiones físicas graves. sin embargo, la gravedad de los actos sádicos suele aumentar con el paso del tiempo. Cuando el trastorno es grave y se haya asociado con el trastorno antisocial de la personalidad los individuos pueden lesionar gravemente o matar a sus víctimas. 15
  15. 15. G. F65.1 FETICHISMO TRANSVESTISTA La característica esencial del fetichismo transvestista consiste en que un hombre se vista de mujer. En la mayoría de los casos, la activación sexual se produce por el simple pensamiento o la imagen de la persona viéndose a sí mismo como mujer (lo que se denomina autoginefilia). Estas imágenes puede oscilar entre se runa mujer con genitales femeninos o verse vestido de mujer sin prestar atención a los genitales. Los atuendos y adornos femeninos aparecen principalmente como símbolos de la feminidad del individuo, no como fetiches con propiedades específicas objetivas (por ejemplo hechos de goma). Por lo general el individuo guarda una colección de ropa femenina que utiliza intermitentemente para transvestirse. Este trastorno ha sido descrito solo en hombres heterosexuales. El diagnostico no debe efectuarse en los casos en los que el transvestismo aparece en el transcurso de un trastorno de la identidad sexual. Los fenómenos transvestistas comprenden desde llevar ropa femenina en solitario y de forma ocasional hasta una involucración extensa en la subcultura transvestista. Algunos hombres llevan alguna pieza de ropa femenina (ropa interior o lencería) bajo su vestido masculino; otros visten completamente como una mujer y llevan maquillaje. El grado con el que el individuo transvestido parece ser una mujer varía y depende de los gestos, el hábito corporal y la habilidad para transvestirse. Cuando el individuo no se encuentra transvestido, por lo general, tiene un aspecto masculino. Aunque la preferencia básica es heterosexual, estas personal tienden a poseer pocos compañeros sexuales y en ocasiones han realizado actos homosexuales. Un rasgo asociado a este trastorno puede ser la presencia de masoquismo sexual. El trastorno empieza típicamente con el transvestismo en la infancia o a principios de la adolescencia. En muchos casos el acto transvestista no se efectúa en público hasta llegar a la edad adulta. La experiencia inicial puede suponer un transvestismo social o parcial; cuando es parcial progresa a menudo hacia un transvestismo completo. Un artículo favorito de vestido puede transformarse en un objeto erótico con sí mismo y utilizarse habitualmente primero para la masturbación después para las relaciones sexuales. En algunos individuos la excitación que produce el transvestir puede cambiar a lo largo del tiempo, de manera temporal o permanente, tendiendo a disminuir o desaparecer. En estos casos el transvestismo se convierte en un antídoto para la ansiedad o la 16
  16. 16. depresión, o contribuye a obtener una sensación de paz y tranquilidad. En otros individuos puede aparecer disforia sexual, especialmente en situaciones de estrés, con o sin síntomas de depresión. Para un reducido número de personas, la disforia sexual se convierte en una parte fija del cuadro clínico y se acompaña del deseo de vestir y vivir permanentemente como mujer, así como la búsqueda de un cambio de sexo hormonal o quirúrgico. Los individuos con este trastorno a menudo buscan tratamiento cuando aparece disforia sexual. El subtipo con disforia sexual ha sido establecido con el fin de permitir al clínico anotar la presencia de esta característica como parte del fetichismo transvestista. H. F65.3 VOYEURISMO La característica esencial del voyeurismo implica el hecho de observar ocultamente a personas, por lo general desconocidas, cuando están desnudas, desnudándose o en plena actividad sexual. El acto de mirar se efectúa con el propósito de obtener una excitación sexual y por lo general no se busca ningún tipo de relación sexual con la persona observada. El orgasmo, habitualmente producido por la masturbación puede aparecer durante la actividad voyeuristica o más tarde como respuesta al recuerdo de lo observado. A menudo este tipo de persona disfrutan con la fantasía de tener una experiencia sexual con la persona observada, pero en realidad esto rara vez sucede. En su forma más grave el voyeurismo constituye la forma exclusiva de actividad sexual. El i9nicio del comportamiento voyeuristico acostumbre tener lugar antes de los 15 años. El curso tiende a ser crónico. I. F65.9 PARAFILIA NO ESPECIFICADA Esta categoría se incluye para codificar las parafilias que no cumplen los criterios para ninguna de las categorías específicas. Como ejemplos de estas parafilias cabe mencionar (aunque no se limitan a) escatología telefónica (llamadas obscenas), necrofilia (cadáveres), parcialismo (atención centrada exclusivamente en una parte del cuerpo), zoofilia (animales), coprofilia (eses), clismafilia (encimas) y urofilia (orina). 17
  17. 17. V. CRITERIOS DIAGNÓSTICOS A. Criterios para el diagnóstico de F65.2 Exhibicionismo [302.4] A. Durante un periodo por lo menos 6 meses. Fantasías sexuales recurrentes y altamente excitantes, impulsos sexuales o comportamientos que implican la exposición de los propios genitales a un extraño que no lo espera. B. El individuo ha satisfecho estas necesidades sexuales. O las necesidades sexuales o fantasías producen malestar acusado o dificultades interpersonales. B. Criterios para el diagnóstico de F65.0 Fetichismo [302.8] A. Durante un periodo de al menos 6 meses, fantasías sexuales recurrentes y altamente excitantes, impulsos sexuales o comportamientos ligados al uso de objetos no animados (p. ej. Ropo interior femenina). B. Las fantasías, los impulsos sexuales o los comportamientos provocan malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo. C. Los fetiches no deben ser únicamente artículos de vestir femeninos como los utilizados para transvestirse (fetichismo transvestista) o aparatos diseñados con el propósito de estimular los genitales (p. ej. Vibrador). C. Criterios para el diagnóstico de F65.8 Frotteurismo [302.89] A. Durante un periodo de al menos 6 meses, fantasías sexuales recurrentes y altamente excitantes e impulsos sexuales o comportamientos ligados al hecho de tocar y rozar una persona en contra de su voluntad. B. El individuo ha satisfecho estas necesidades sexuales, o las necesidades sexuales o fantasías producen malestar acusado o dificultades interpersonales. 18
  18. 18. D. Criterios para el diagnóstico de F65.4 Pedofilia [302.2] A. Durante un periodo de al menos 6 meses, fantasías sexuales recurrentes y altamente excitantes, impulsos sexuales o comportamientos que implican actividad sexual con niños prepúberes o niños algo mayores (generalmente de 13 años o menos). B. El individuo ha satisfecho estas necesidades sexuales, o las necesidades sexuales o fantasías producen malestar acusado o dificultades interpersonales. C. La persona tiene al menos 16 años y es por lo menos 5 años mayor que el niño o los niños del criterio A. E. Criterios para el diagnóstico de F65.5 Masoquismo sexual [302.83] A. Durante un periodo de al menos 6 meses, fantasías sexuales recurrentes y altamente excitantes, impulsos sexuales o comportamientos que implican el hecho (real, no simulado) de ser humillado, pegado, atado o cualquier otra forma de sufrimiento. B. Las fantasías, los impulsos sexuales o los comportamientos provocan malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo. F. Criterios para el diagnóstico de F65.5 Sadismo sexual [302.84] A. Durante un periodo de al menos 6 meses, fantasías sexuales recurrentes y altamente excitantes, impulsos sexuales o comportamientos que implican actos (reales, no simulados) en los que el sufrimiento psicológico o físico (incluyendo la humillación) de la víctima es sexualmente excitante para el individuo. B. El individuo ha satisfecho estas necesidades sexuales con una persona que no consiente, o las necesidades sexuales o fantasías producen malestar acusado o dificultades interpersonales. 19
  19. 19. G. Criterios para el diagnóstico de F65.1 Fetichismo transvestista [302.3] A. Durante un periodo de al menos 6 meses, fantasías sexuales recurrentes y altamente excitante, impulsos sexuales o comportamientos que implican el acto de transvestirse. En un hombre heterosexual. B. Las fantasías, los impulsos sexuales o los comportamientos provocan malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo. H. Criterios para el diagnóstico de F65.3 Voyeurismo [302.82] A. Durante un periodo de al menos 6 meses, fantasías sexuales recurrentes y altamente excitantes, impulsos sexuales o comportamientos que implican el hecho de observar ocultamente a personas desnudas, desnudándose o que se encuentran en plena actividad sexual. B. El individuo ha satisfecho estas necesidades sexuales, o las necesidades sexuales o fantasías producen malestar acusado o dificultades interpersonales. 20
  20. 20. VI. EPIDEMIOLOGÍA DE PARAFILIAS Hay muy pocos datos epidemiológicos sistemáticos referentes a la prevalencia de los diversos trastornos sexuales y muestran una gran variabilidad, muy probablemente debido a las diferencias de los métodos de valoración, las definiciones empleadas y las características de la población estudiada .el estudio más detallado efectuado hasta el momento y llevado a cabo en un muestra representativa de la población de estados unidos de edades comprendidas entre los 18 y 59 años ,sugiere las siguientes estimaciones sobre la prevalencia de varias alteraciones de tipo sexual : 3%para la dispareunia masculina, 15% para la dispareunia femenina, 10% para problema para el orgasmos en el hombre, 25% para problema de orgasmos en la mujer, 33%para el deseo sexual hipoactivo en la mujer, 27%para la eyaculación precoz, 20% para alteraciones de la activación femenina y 10% para alteraciones eréctiles en el hombre. Los trastornos de la erección en el hombre también aumentan su prevalencia tras los 50 años .no está claro si estos síntomas de tipo sexual hubiesen cumplido criterios diagnósticos para el trastorno sexual del DSM IV. No se dispone de las estimaciones de los porcentajes de prevalencia para la aversión sexual, el vaginismo, las disfunciones sexuales debidas a enfermedades médicas y las disfunciones sexuales inducidas por sustancias. Muy pocas personas practican parafilias, pero el carácter repetitivo de los trastornos se traduce en una elevada frecuencia de estos actos por eso tantas personas han sido víctimas de parafílicos. Suelen ser trastornos casi exclusivos del hombre .el masoquismo y la parafilias es más frecuente entre las mujeres .La parafilia más frecuente parece ser la pedofilia. El exhibicionismo y la escopofilia, aunque son de las frecuentes, presentan cifras menores de prevalencia. 21
  21. 21. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Manual diagnóstico y estadístico de los Trastornos Mentales. (2003). España: Masson. Adolfo, J. (2006). Psicopatología. Barcelona: Editorial UOC. Duran, B. (2009). Psicopatología. España: Paraninfo. 22

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