Cincuenta años de magisterio. parte 4

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Libro que celebra los 50 años de la Promoción 1960 de la Escuela Normal "Alberto Masferrer" de El Salvador. Contiene documentos literarios e históricos, anécdotas, biografías, galería fotogáfica, …

Libro que celebra los 50 años de la Promoción 1960 de la Escuela Normal "Alberto Masferrer" de El Salvador. Contiene documentos literarios e históricos, anécdotas, biografías, galería fotogáfica, artículos de fondo etc, que recuperan la historia de esta Promoción de forma amena y variada.

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  • 1. 1 Recuadro 8 PLAN DE ESTUDIOS DE LA EDUCACIÓN NORMAL (Reglamento de Educación Normal. Decreto Ejecutivo Nº: 5 de fecha: 03/01/58, D. Oficial: 8 Tomo: 178 Publicación DO: 14/01/1958) PRIMER AÑO Asignaturas (Horas a la Semana) I- MATERIAS PEDAGOGICAS 1. Pedagogía General 3. 2. Psicología y Biología Aplicada a la Educación 4. 3. Historia General y Nacional de la Educación 3. 4. Evaluación y Estadística Aplicada a la Educación 3. 5. Organización, Legislación y Administración Escolar 3. 6. Técnicas de la Enseñanza (I) 6. 7. Educación Musical y Técnicas de su Enseñanza (I) 2. Educación Física y Técnicas de su Enseñanza 2. II. TECNICAS DE INVESTIGACION 2 III. ACTIVIDADES COPROGRAMATICAS 1 IV. PRACTICA DOCENTE 6 Total de horas a la semana 35 SEGUNDO AÑO Asignaturas (Horas a la Semana) 1) Didáctica General 3 2) Psicología Aplicada a la Educación 4 3) Nociones de Filosofía 4 4) Historia de la Educación 3 5) Literatura Universal 3 6) Organización y Administración Escolar 3 7) Educación Musical 2 8) Didáctica de la Lectura y del Lenguaje 3 9) Didáctica de las Matemáticas 2 10) Didáctica de las Artes Plásticas 2 11) Didáctica de la Educación Física 1 Actividades Pedagógicas: 12) Educación Física 2 13) Prácticas Escolares: 50 horas anuales como mínimo para cada alumno. Total de horas a la semana 33 TERCER AÑO Asignaturas (Horas a la Semana) 1) Filosofía de la Educación 4 2) Moral Profesional 2 3) Literatura Infantil 4 4) Evaluación y Estadística Aplicada a la Educación 3 5) Constitución Política y Legislación Escolar 3 6) Nociones de Sociología Pedagógica 3 7) Estudio de los Problemas Educativos de El Salvador 3 8) Didáctica de las Ciencias Naturales y de la Educación Higiénica 3 9) Didáctica de las Ciencias Sociales 2 10) Didáctica de la Educación Moral 2 11) Didáctica de la Educación Musical 2 Actividades Pedagógicas: 12) Educación Física 2 13) Prácticas Escolares: 100 horas como mínimo. Total de horas a la semana 33 TERCER AÑO Asignaturas (Horas a la Semana) 1) Filosofía de la Educación 4 2) Moral Profesional 2 3) Literatura Infantil 4 4) Evaluación y Estadística Aplicada a la Educación 3 5) Constitución Política y Legislación Escolar 3 6) Nociones de Sociología Pedagógica 3 7) Estudio de los Problemas Educativos de El Salvador 3 8) Didáctica de las Ciencias Naturales y de la Educación Higiénica 3 9) Didáctica de las Ciencias Sociales 2 10) Didáctica de la Educación Moral 2 11) Didáctica de la Educación Musical 2
  • 2. 2 ORGANIGRAMA ESCUELA NORMAL “ALBERTO MASFERRER” Personal docente de la Escuela Normal “Alberto Masferrer” DIRECTOR SUB - DIRECTOR PERSONAL DOCENTE ALUMNOS CONSEJO DE ALUMNOS SOCIEDAD DE PADRES DE FAMILIA SECRETARÍA INTERVENTURÍA CONSEJOS DISCIPLI NARIO GRAL. DE PROFESORES
  • 3. 3 VI. Visión de las Alumnas Externas Nora García de Rivera Nosotras, las condiscípulas de los años 1958-1960, fuimos pocas en relaci6n al número de varones que estudiaron en ese entonces en la Escuela Normal de Maestros "Alberto Masferrer"; pues de 103 estudiantes solamente 20 éramos féminas. Recuerdo a las compañeras Luisa Escobar de Barrillas y Alicia Moreno de Chávez que gozaban de mucho respeto y admiraci6n por el hecho de ser señoras casadas, con hogar e hijos que atender a más de sus estudios. Viene a mi memoria Blanca Rosa Ayala quien luego se casara con el compañero Oscar Ordóñez; Teresa de Jesús Vaquero a la que le perdimos su huella; las hermanas Ma. de la paz y Susana García Martínez, a quienes saludara en su lugar natal San Juan Nonualco; Rosa Amelia López Donado quien fuera maestra del Colegio Bautista de San Salvador antes de ir a vivir a los EE.UU.; Miriam Cornejo, Margarita Gregory, Abigail Hernández, Ma. NelaBarillas, Juanita Miranda, Paz Portillo Pérez, Marina Estela Sibrián, Ma. Magdalena Aguilar y Ma. Teresa Quijano; de quienes aún disfruto de su afectiva relación. Cabe mencionar que Ma. Elena Hernández y Arely Lorenzana Marroquín llegaron aun más a mis sentimientos compartiendo conmigo el honor de ser mis comadres; y recuerdo con pesar la partida al reino celestial de las compañeras Silvia del Carmen Ochoa y Aida Acevedo. Todas las antes citadas, orgullosamente competíamos para demostrar capacidad ante nuestros condiscípulos, con los que formábamos una nueva generación de la gran Escuela Normal “Alberto Masferrer”. Éramos sus cómplices en fechorías; sus confidentes en amoríos y su apoyo cuando se ponían serios. Además disputábamos nuestro lugar frente a las alumnas de la Escuela Normal España, pues nos sentíamos identificadas con nuestros compañeros. Nosotras, que fuimos nominadas por nuestros condiscípulos(as) como "Las pelonas Masferrerianas" por pertenecer a la Escuela Normal de Varones, a quienes apodaban “Pelones”; nos identificamos tanto con ellos que compartíamos sus motivos de triunfos y desventuras a ser sus cómplices en las llamadas huelgas de hambre que declaraban los compañeros internos y la tomábamos como causa común; formábamos la barra incondicional para los que competían en las diferentes disciplinas deportivas; fuimos sus acompañantes en las prácticas de baile para aprender todo tipo de ritmo: ya fuera bolero, cha,cha,cha; cumbia, swing o rock and roll; soñábamos románticamente escuchando los tríos de moda, la voz de Lucho Gatica, de Raúl Show Moreno y Virginia López. Nosotras participamos de las grandes fiestas Masferrerianas con orquestas del momento como la Polio, Barrientos o Casino; compartíamos las mismas aulas con
  • 4. 4 nuestros condiscípulos en la entonces "Escuela Normal de Maestros Alberto Masferrer" situada al final de la 25 Av. Norte en San Salvador, contiguo a la Facultad de Derecho de la UES. Nos dimos el lujo de tener maestros con mística de educadores influenciados por pedagogos españoles, chilenos y argentinos, en cuyas didácticas definían claramente el perfil de los educadores salvadoreños para ese entonces y que aún son orgullo de los que ejercen la enseñanza. Nosotras que hemos estado con los estudiantes salvadoreños en la guerra y en la paz, en la pobreza y en la opulencia, en parvularia y universidad, en la juventud y en la madurez, en las aulas y en los escritorios; nos sentimos satisfechas de haber cumplido tan digna misión y visión. Hoy, estos recuerdos de hace 50 años son adornos de la historia de nuestra vida de estudiantes y reviven en nuestros corazones ese sabor de felicidad. ¡Gracias compañeros! Gracias por habernos permitido ser parte de ustedes, por habernos enseñado el buen trato de género, por habernos apreciado tal cual éramos y habernos querido como lo han hecho hasta estos días. En fin, gracias a Dios por habernos dado la oportunidad de estudiar y graduarnos de tan querida institución educativa y por el disfrute de nuestra profesión, los recuerdos imperecederos y el orgullo de ser: "Maestras Masferrerianas". Pensamiento Masferreriano 5 “Toda criatura, por el simple hecho de nacer y de vivir, tiene derecho a que la Colectividad le asegure, mediante una justa y sabia organización de la propiedad, del trabajo, de la producción y del consumo, un MINIMUN DE VIDA INTEGRA, o sea la satisfacción de las necesidades primordiales…” El Mínimum Vital.
  • 5. 5 VII. Escritos de la Promoción 1. Despertando recuerdos (A mis compañeros de la Escuela Normal de Maestros “Alberto Masferrer”, Promoción 1960). Francisco Rafael Guerrero. EM/29-Dic-80. Un día de la semana anterior mientras pasaba vertiginoso debajo de la pasarela construida frente al Seguro Social, contemplé desde abajo la figura elegante del Lic. René Vaquerano quien la atravesaba con calmado paso. Tal espectáculo trajo a mi mente recuerdos dormidos que, ahora que se cumplen veinte años de nuestra graduación, deseo expresar a manera de sincero homenaje para aquellos hombres y mujeres que templaron nuestros espíritus juveniles; al mismo tiempo que llegar a mis compañeros de promoción, en estos duros momentos que nos piden celebrar tal aniversario. Ingresamos a nuestra madre Escuela en febrero de 1958 cuando el pavimento de la Avenida Universitaria llegaba hasta el final de la misma, es decir, casi frente al Banco Salvadoreño, de allí comenzaba una calle de tierra que conducía hasta la Colonia Centro América, en donde residía nuestro Subdirector, el ahora Lic. René Vaquerano, quien se veía caminando todas las mañanitas a impartir su clase de las siete. El noventa por ciento de los alumnos éramos internos, incluso algunos por mera casualidad como el que esto escribe, ya que por vivir en la capital en un principio me creí inmerecedor de tal beca, sin embargo, bien luego me adapté al ambiente, cuyas condiciones materiales eran mucho mejor que las que tenía en “casa” (?) y aprovechando que mi nacimiento ocurrió en la ciudad de Santa Ana, me hice pasar inmediatamente como residente en dicha ciudad, pues en la Normal la consigna era ser de alguna población del interior y no de la capital; recuerdo entre los pueblos más bulliciosos a Jocoro, Jiquilisco y Tonacatepeque; ¡Qué tiempos aquellos! Me quedé atónito el primer día en que nos hicieron bañar en traje de Adán frente a una pilona de agua heladita a las 5 a.m.; de ahí en adelante tal acción se volvió rutina. Las autoridades dispusieron entonces admitir alumnas señoritas, externas por supuesto, para desarrollar la coeducación de nosotros; sin embargo, debido a su reducido número resultaron muy requeridas de amores a grado tal que la Subdirección elaboró una lista negra con el simpático mote de “Idilios”, en algunos casos con personajes equivocados, pues más de alguna compañera se pudo dar el luja de coquetear hasta con tres. La disciplina era controlada de manera inmediata por los inspectores, después llamados “Orientadores Pedagógicos”, entre los cuales recuerdo a los mentores: Luis Napoleón Torres, cariñosamente llamado “Don Chito”, Juan López Bonilla, Pedro Ayala Rodas, Hugo Ricardo Chávez, Juan G. Panamá, Carlos A. Qüel, Ramón Arce Amaya, Alberto Canales, José Cirano Molina, Joel Guzmán y los ahora Dr. Rogelio Sánchez y
  • 6. 6 Licdos. Raúl Humberto Ramos y Gildaberto Bonilla. Cada uno de ellos tenía su propia modalidad para despertarnos cuando estaba de turno; de manera especial Don Pedro Ayala, quien nos deleitaba el oído con bellas melodías de Mangoré a través de los parlantes desde las cinco de la mañana. En ese entonces la enseñanza que se impartía en las Escuelas Normales era integral en todo sentido: asistíamos a conciertos, recitales, teatro, danza y practicábamos mucho deporte, pues en algunas pruebas se rivalizaba con la Escuela Militar, gracias a la labor de los profesores deportivos Don Marcelo Estrada, Don Rigoberto Guzmán y Don Carlos Vaquerano. También recibíamos “Prácticas Agrícolas” cuyo profesor era el Secretario de la Escuela, el ahora Lic. Arturo Salazar Sigüenza, pintoresco personaje para nosotros, quien nos hizo aprender de memoria los nombres de todos los ríos y volcanes de Centroamérica. En música tuvimos verdaderos maestros como Don Víctor Manuel Peraza (Q.E.P.D.) y Don Ezequiel Nunfio (Q.E.P.D.), quien era auxiliado por sus hijos Ezequiel Nunfio (Q.E.P.D.), y Obdulio. Pero en materia disciplinaria la máxima autoridad era el Subdirector, Don René Vaquerano, cariñosamente apodado “el chelón”, hombre humilde a pesar de su grandeza, quien además era profesor de Lógica, materia en la cual hacía gala de su extraordinaria memoria; su voz era muy respetada y esperada en las reuniones de los días sábados cuando leía la nómina de los que no podían salir el domingo hasta “segunda orden”. Entre los maestros independientes u hora clase, recuerdo en primer lugar a nuestro profesor de Pedagogía, don José Bruín, “Catalán de pura cepa”, como él decía, quien además era maestro con el piano y nos deleitaba en la biblioteca ejecutando los cuplés que entonces estaban de moda con Sarita Montiel. También recuerdo la candidez de la nicaragüense Lic. Salvadora Tijerino Rizo en Psicología; Hortensia Valle de López en Didáctica de las Ciencias Naturales; Julio Vásquez Salcedo en Matemáticas; Br. Mateo Sánchez en Constitución; Hilda Navas de Rodríguez y Francisca Betancourt v. de Rubio, en Didáctica de las Ciencias Sociales; Mario Saravia Jiménez en la Coordinación de las Prácticas Escolares y Carlos Rodríguez Gómez (Q.E.P.D.) en Didáctica de la Lectura y de las Matemáticas, quien además era el Director de la Escuela Primaria Anexa, en donde también tuvimos como guías a los profesores Didio Américo Jiménez y el ahora colega Dr. Roberto Rivas Orellana. Todos ellos supieron forjar nuestra personalidad con sellos imborrables y siempre los recuerdo correctamente vestidos: de saco y corbata los señores y de vestido las damas.
  • 7. 7 2. Brindis de aniversario Palabras de Cierre, sazonadas con los APODOS de los compañeros, en el acto de conmemoración del cuadragésimo aniversario (24/nov./2000) Baltasar Díaz ¡Alto hay, compañeros y compañeras! Tengo la Sospechada que esto se ha terminado. Gracias a San Antonio, porque nos ha hecho el milagro de que la Huesuda todavía no haya venido por nosotros y por tener la compañía de nuestros maestros, a quienes conservamos intactos en nuestros sentimientos y en el Calor de los recuerdos. El Programa ha sido como una Película, que nos ha hecho regresar al pasado de una manera bonita. La enseñanza de entonces era tan viva, que ahí mismo en la Escuela teníamosGorilas, Lagartos, Pingüinos y Cobras. Nadie duda que hemos pasado tiempos difíciles, en los que nos pudo llevar el Diablo, en medio de Metralletas y Guardias, para después aparecer en algún poblado, como Citalá, Chilangao quizáTangañica. Los viejos tienen la virtud de que todo lo saben; el único problema es que no lo recuerdan. En aquellos tiempos este mal se combatía... con Bolsiguía: una ayuda para la memoria. Por eso, cuando escuchamos a nuestros compañeros hablar de esos tiempos, entramos en un estado como de hipnosis colectiva: el rostro está sonriente, la mirada, iluminada; el corazón, palpitante...Hay un silencio alegre, un estado de comunión, un contagio de asombro inusitado... Por eso, demos un Bravo a todos los compañeros y compañeras que se han esforzado por acercarnos. Como este es un día especial, la entrada del menú será un aperitivo de Piña, pero habrá Café Listo para los que no toman otra cosa. El plato principal es Toro, Conejo, Cachete y Frijolitos, cocinados con Manteca. Es barato, barato, a precio de Turco. Queridos Maestros e invitados especiales: llegado este momento podemos decir con certeza: ¡CUARENTA AÑOS NO SON NADA!Nos vemos en el ANIVERSARIO DE ORO... ¡SALUD, PELONES! ¡SALUD, PELONAS!
  • 8. 8 3. Maestros de la vida y de los sueños irrenunciables. Presentación del Boletín Masferreriano 2005 4. Maestros por siempre Palabras de Ofrecimiento en la celebración del cuadragésimo séptimo aniversario (15/dic./2007) Baltasar Díaz Se ha dicho que las personas nos tardamos de 2 a 3 años para aprender a hablar y que nos tardamos el resto de la vida para aprender a callar; seha dicho que la forma de comunicación más efectiva es saber escuchar y, el mismo Alberto Masferrer, tirándole piropos al silencio, dijo que el "silencio es ser uno mismo y no tambor que resuena bajo los dedos de la muchedumbre". Entonces, si es bueno callar, si es bueno escuchar y estar en silencio... ¿Por qué estoy aquí? ¿Por qué debo hablar ahora? Quizás... porque es nuestro deber darle gracias al Dios bueno por el regalo de un nuevo día, que nos permite estar juntos en este tiempo de paz y esperanza; Tal vez… porque estos encuentros son un espacio refrescante para tomar conciencia de que nuestros recuerdos no son obra de la imaginación de mentes en decadencia, sino la expresión genuina de momentos de vida inolvidables, de los que podemos dar testimonio cada uno de nosotros o de nosotras; A lo mejor... porque cuando nos encontramos renace nuestra vida pasada y, de repente, como por arte de magia, nos sentimos más jóvenes. En otras palabras, porque Baltasar Díaz En el Boletín anterior decíamos: “Si la ciencia está en los libros y en la vida y nosotros ya vivimos… ¿Por qué no escribimos el libro?” Y ya pasaron 5 años desde entonces y no se ve claro. Pero no importa, ahora seguimos... viviendo… muriendo… soñando… hasta que Dios nos de aliento. Si lo pensamos bien, ya llovió agua desde que egresamos ¿Cuántos éramos? ¿Cuántos somos? Éramos 103 profesores, pichones, aprendices de maestros, como diría Dalton. Ahora somos 76 maestros, algunos todavía activos, pero todos luchando con esperanzas, sabiduría y nostalgias acumuladas… Se fueron 27… compañeros, amigos, hermanos entrañables que, sin duda, nos están esperando para que volvamos a estar con ellos en las aulas, en el patio o en el dormitorio común, en “la pilona” de agua clareada, en las canchas sedientas, en “la Perica” escandalosa, allá… en la sucursal que tiene la Escuela Normal en lo insondable. Ahora podemos afirmar que vivimos una experiencia única. Y continuamos juntos, porque sabemos que así somos fuertes y podemos seguir siendo maestros: maestros de la vida y de los sueños irrenunciables ¡Felices Cuarenta y Cinco Años!
  • 9. 9 hemos reivindicado nuestra juventud de entonces y la hemos convocado esté día para que se siente a la par de nosotros; Quién sabe... si porque todavía no se nos olvidan aquellas noches en que intentábamos aprender a bailar en la segunda planta del Edificio, para no sentirnos avergonzados en las fiestas; porque todavía escuchamos las risas que nos provocaban los caprichosos matices con que nos vestíamos para ir a pavonearnos a los bailes o a los Centros de Práctica; Posiblemente... porque todavía saboreamos aquellas salidas al Parque Infantil, para ver, de pie, las películas que proyectaba una anunciadora de la "Mejoral", las cualeseran más viejas que mandadas a hacer; porque cada sábado, al igual que soldados de cuartel, hacíamos las maletas de ropa para entregárselas a nuestras lavanderas; porque todos los días crecíamos como personas cuando comíamos y dialogábamos en aquél gran salón multiusos donde imperaba la ley de la Toña; A saber... si porque es necesario afirmar que somos hermanos, no por con-sanguinidad, sino por con-formación; es decir, por un estilo de formación común que nos puso una marca de identidad ("Profesor Normalista de la Masferrer" o "Profesora Normalista de la Masferrer") que hoy va con nosotros, aunque no queramos; Probablemente... porque nos vemos como somos ahora: un poquito arrugados y pelones; un poquito gordos y quejumbrosos; con fallas en la memoria, quizás en el oído, tambiénen otras pequeñas cosas… ¡pero nos sentimos y nos queremos como fuimos antes: lozanos, atléticos y alegres!; Será... porque este día es una nueva oportunidad para recordar a nuestros queridos maestros y maestras: la mirada taciturna de la doctora Tijerino Rizo; las palabras de la primera clase del profesor Nunfio ("La música es tan antigua como la vida misma"); el semblante triste del profesor Quehl; la memoria admirable del licenciado Vaquerano; los despertares clásicos de Pedrito Ayala; el rostro adusto del profesor Arce; la sonrisa indescifrable del Theacher Ramos… Seguramente... porque deseamos expresar un cariñoso saludo a los compañeros y compañeras que se nos adelantaron en el viaje, pero que están aquí, ahora, entre nosotros. Vamos, saludémoslos: Hola Aída. Qué tal Silvia... Los queremos. Cómo estás Sergio. Quihubo Leonel. No los hemos olvidado. Qué cuentas Moncho. Cómo te va René... En estos momentos, y ya sin dudas, debo hablar en nombre de todos, para decir que ahora no le tenemos miedo a los fantasmas del pasado, ni a los augurios del presente, ni a lo incierto de lo porvenir... Hablo (No callo, no escucho, no estoy en silencio) para celebrar nuestra vida normalista, los mejores sueños y los primeros amores de entonces; nuestros últimos recuerdos... Compañeros y compañeras: emulando al Prócer Cañas, cada uno de nosotros podría decir ahora: vengo arrastrándome, pero aunque agonizando estuviera, agonizando
  • 10. 10 viniera para repetir junto a ustedes: ¡CUARENTA y SIETE AÑOS DESPUES... ESTAMOS VIVOS y seremos Maestros por Siempre! 5. Recuerdos de aniversario A Los 48 Años de Graduados de La Escuela Normal de Maestros "Alberto Masferrer" Gilberto Antonio Aguirre Un día de la última semana de Octubre de este año pasaba lentamente frente a lo que hoyes la Regional del Ministerio de Educación al final de la 25 av. Norte, como el portón estaba abierto pude observar brevemente el interior. Esto me hizo recordar parte de nuestra amada Escuela Normal. Allí nos reuníamos después de clases de la tarde para jugar volibol hasta el llamado para la cena del día, o simplemente para ver a los estudiantes de Derecho de la Universidad Nacional que iban presurosos por la calle polvorienta que los llevaba a sus clases. A lo mejor ya algunos compañeros pensaban seguir esa carrera y convertirse en abogados y hasta doctores ¡Felicidades! También recordé que allí se encontraba la Dirección, la Secretaría, la Clínica Médica, la Biblioteca y otros salones. Más arriba, donde se encuentra hoy el Tercer Ciclo del Instituto Morazán, estaba aquel amplio jardín y al fondo, el edificio donde funcionaban en la planta alta los dormitorios generales, abajo, los salones de clases con sus largos corredores. A un lado, se encontraba otro edificio que en su planta alta albergaba un buen número de internos que dormíamos arrullados por ronquidos de diferentes tonos. En la planta baja funcionaba generalmente el comedor, pero que a veces se convertía en teatro, en auditorio o en salón de baile, donde nos visitaban para socializar las señoritas alumnas de la vecina Escuela Normal España (paulas), de la Escuela Vocacional República de Francia o del Instituto Francisco Morazán, conocido como Central de Señoritas. Al lado se hallaba la famosa pila donde nos bañábamos muy tempranito con el agua siempre helada. A su costado poniente, recuerdo la canchita engravada que fue testigo de los esfuerzos que hacíamos en la práctica de educación física y de deportes diferentes bajo la supervisión de los profesores Rigoberto Guzmán, Marcelo Estrada (Q.E.P.D), Carlos Vaquerano y Mario Saravia (Q.E.P.D) principalmente. Contiguo se encontraba también el predio donde realizábamos las prácticas agrícolas con el profesor Arturo Salazar Sigüenza (Q.E.P.D), más al poniente donde finaliza el terreno y que hoyes la Escuela República de España construyeron los nuevos dormitorios que eran bipersonales y que estrenamos cuando cursábamos el Tercer Año Profesional. Pienso que toda esta transformación física de lo que fue nuestra Escuela Normal simboliza también esa transformación que como futuros maestros estábamos sufriendo en nuestra personalidad, lo que nos ha llevado a forjar miles y miles de profesionales y de hombres y mujeres de bien, padres y madres de familia y de trabajadores que hoy forman parte de nuestra querida patria.
  • 11. 11 Todo lo anterior, me hace recordar también a los compañeros y compañeras con quienes convivimos durante tres años bajo un ambiente lleno de enseñanzas pedagógicas, filosóficas, artísticas, deportivas, etc. ¿A quiénes recordar por su apodo, por su físico o por su particular destreza deportiva o artística? ¿A quiénes recordar por su inteligencia, dedicación o por ser “topado”? ¿A quiénes recordar por ser novio o novia, o por su grado de socializar ya sea contando cuentos, chistes de colores, por ser bailarín o por recitar poemas (aunque siempre eran los mismos) como… Vida, nada me debes. Vida, estamos en paz (Tito Ñor) y "La Leyenda del Cedrón" (Tangañica)? ¿A quiénes recordar por ser callados, bromistas, mentirosos, agresivos o por ser piedra? ¿A quiénes recordar por ser “fius” o “agarrado”, o por su lugar de origen? En fin, cada uno de nosotros, tiene recuerdos muy especiales de los demás compañeros, aunque ya estén descansando en paz. Es justo igual, hacer memoria de todos aquéllos maestros que nos formaron en la Escuela Normal y a los que debemos ser lo que somos. Esto es un capítulo aparte. ¡Cómo han pasado los años! Si, sin embargo, los mejores años de la vida, son los que hacen falta por vivir. 6. Recuerdos imperecederos Celebración del Día del Maestro, 26 de junio de 2009 Jorge Adalberto González Vides Aún recuerdo los problemas que tuve para averiguar cómo obtener las pantuflas y el poncho, para completar los elementos que exigía el prospecto; recordar el acto de bienvenida cuando el compañero Carlos Nolasco, que Dios en gloria lo tenga, llegaba con un lazo a reclamar “la vaca” que se había ganado; recordar la leyenda del horcón, el primer amanecer y encontrarse con una pilona con agua helada para estrenar el lavatorio, el paste y el jabón procurando no botarlo; los frijolitos rellenos, la primera salida para conocer el centro histórico, las bayuncadas del chele Perdomo, cuando se santiguaba ante la imagen de Cristóbal Colon y la Reina Isabel; los timbres en el sobre de la primera carta en vez de estampillas; los aprendizajes para bailar el rocanrol en las tardes, al sonido de un radio viejo pero sonoro; las primeras cheradas para compartir los “potajes” que traíamos los domingos después de visitar a nuestros padres. Todavía añoro las sabatinas, los festejos del día del maestro con las mejores orquestas del momento; las ventas de tarjeta a particulares; las presentaciones del trío en la televisión; los exámenes de lógica; las visitas al dormitorio por Don Juanito y las sorpresas cuando nos hallaba jugando póker; la Segunda Orden; las giras nocturnas a la Avenida y a la Calle Celis; los primeros contactos compartidos con el tabaco y el alcohol; los concursos de quién acumulaba la mayor cantidad de viñetas de cerveza Regia; la visita nocturna a la rock ola de la Ifigenia; las capturas de Doña Diabla por
  • 12. 12 andar guayabeando; las carreras en el estadio durante las clases de atletismo de don Marcelo Estrada en la asignaturaDidáctica de la Educación Física; los conciertos con concertina del chele Rubio y Cítala; las poesías de Tangañica; los acosos constantes a las ejecutivas domésticas de la Colonia Centroamérica; los noviazgos con las compañeras; las escapadas para ir a ver al cine Tropicana la película Gigante, en fin, son tantos los recuerdos que nos unen… Pensamiento Masferreriano No. 6 “Necesitamos repetir una y otra vez, que el Mínimun Vital no es Beneficencia, sino Derecho, y derecho primario y absoluto. No es el Estado dando escuelas y otras cosas… sino la Nación organizada como una gran familia en que se atiende a la función CAPITAL PRIMARIA, de procurar vida a todos sus miembros. Nosotros los vitalistas no queremos hablar de soberanías ni de abstracciones de ningún género; queremos oír hablar de niños que comen buen pan y toman buena leche; de gentes que van calzadas y vestidas de verdad; de trabajadores que se nutren bien; de familias que viven en casa amplia, soleada, aireada; en fin, de un pueblo fuerte, sano, vigoroso, alegre, cuya religión es trabajar, y cuya recompensa es VIVIR.” El Mínimum Vital