Violencia de ayer y violencia de hoy

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Violencia de ayer y violencia de hoy

  1. 1. Estudios El ayer y el hoy en la violencia en Colombia otras, que explican su presencia, y que EL AYER Y EL HOY por lo mismo las explicaciones tienen que DE LA VIOLENCIA EN partir del reconocimiento de esas COLOMBIA: especificidades. CONTINUIDADES Y DISCONTINUIDADES Para el análisis propuesto recurramos a los conceptos de campo social deAlvaro Camacho Guizado * conflicto y de escenario, que han mostrado ser fructíferos en esta tarea21.I. INTRODUCCION 20 Entendamos por campos sociales deEl que la violencia Colombiana se mani - conflicto los conjuntos, diferenciadosfieste tan persistentemente, el que abar- pero en es trecha conexión, de relaciones eque varias órbitas de la vida social y al instituciones económicas, políticas yparecer se resista tanto a su estudio desa- sociales y de principios éticos ypasionado como a las terapias propuestas simbólicos a partir de los cualespuede tentar a más de un observador de la adquieren identidad las acciones vio-realidad social colombiana a ver líneas de lentas, y por escenarios los complejos decontinuidad entre la Violencia de la dé- acción en los que se plantea o resuelvecada de los cincuentas y la de los años ac- una relación de violencia. Estostuales. Parecería que nuestra violencia es conceptos operacionales son útiles paraun demiurgo, una esencia, capaz de pro- describir y comprender los hechosducir su propia realidad y aparecer con violentos aparentemente contingentes odistintos ropajes. caóticos, y se concretan operacionalmente en componentes como actores, intereses,Es cierto, desde luego, que este fenómeno recursos y direccionalidad.nos ubica como uno de los países másviolentos del mundo, y que la persistencia II. VIOLENCIA DE AYER,histórica de algunas de sus mani - VIOLENCIAS DE HOYfestaciones llama la atención de cualquieranalista. Sin embargo, un análisis 1. La Violencia de ayercomparativo de sus manifestaciones en elpasado y en el presente nos permiten ver Una breve descripción de algunos de losque más allá del hecho de muerte se rasgos centrales de la Violencia 22 de lamanifiestan diferencias tan fuertes que década de los cincuentas y suinvalidan la idea de que la violencia es comparación con las principalesuna sola y que no varía en el tiempo. Másaún, es posible decir que a pesar de que 21 Este es a grandes rasgos el enfoque conceptualpueden observarse algunas expresiones utilizado por Alvaro Camacho y Alvaro Guzmánque presentan rasgos que remiten a pensar en Ciudad y Violencia, Bogotá: Ediciones Foro Nacional, 1990.en formas de continuidad, otros, por elcontrario, se descubren como fenómenosenteramente nuevos. En todo caso, en 22 El que al hablar de la Violencia se hagacualquiera de esas diferentes manifesta- referencia al fenómeno ya bien conocido y cuyasciones se tendría que entender que hay descripciones parciales es hacen adelante, no excluye que en el período se dieran expres específicas, o la correlación de fuerzas (subrayadocircunstancias históricas específicas, en el original); el modo de acción de loscoyunturales unas, más estructurales protagonistas, o la desorganización de los actores sociales colectivos; y la representación de lo* Sociólogo, investigador del Instituto de Estudios político como Violencia estos tres elementos a suPolíticos y Relaciones Internacionales. vez dan unidad a la Violencia. Daniel Pécaut,20 Agradezco los comentarios que hicieron Jorge Orden y violencia: Colombia 1930-1954,Hernández, Nora Segura, Fabio Velásquez y Bogotá: Cerec-Siglo XXI, 1987. VerJaime Arocha. Gonzalo Sánchez me hizo múltiples recomendaciones que he tratado 498recoger. Los materiales sobre Medellín me fueron facilitado especialmente T. II, pp. de y ss.
  2. 2. Estudios El ayer y el hoy en la violencia en Colombiamanifestaciones de las de hoy día servirán comandantes, capitanes o soldados, parapara sustancia r la tesis de su especificidad asignarse una condición de combatienteshistórica. Hacerlo no es fácil, ya que militares, mientras que en el lenguajeadentrarse en la abundante literatura usado por el gobierno y sus fuerzassignifica encontrar caracterizaciones armadas eran chusma: bandas oextremamente variadas 23 . cuadrillas dedicadas al crimen y al pillaje económico. Aún así sobre lasDe otro lado, un examen liviano y somero organizaciones campesinas pesabancomo éste comete un pecado: deja de lado lineamientos partidistas, tanto en cuantoinnumerables diferencias temporales y se confrontaban entre sí en combates y/oregionales que pueden alterar la imagen persecuciones que involucraban pueblos yproyectada 24. Hoy día hay un alto nivel de zonas reconocidos como liberales oconsenso entre los investigadores acerca conservadores, como cuando sede este punto, pero aquí no es posible enfrentaban con los cuerpos armados deladentrarse en mayores detalles, de modo gobierno.que baste por ahora el reconocimiento deeste caveat. Es claro también que las dimensiones de la economía fueron tornándose con elEs claro que la Violencia abarcó lo social, tiempo en claves de la acción. Lalo económico y lo político, y así el peso expropiación de tierras mediante lade cada uno sea objeto de desacuerdos expulsión violenta del campesinado, elentre los investigadores, parece hoy día robo de cosechas, la subvaloración deaceptado que su rasgo fue el proceso de bienes para su compra a preciosagresión de que fué víctima la población reducidos, el recurso a la contribucióncampesina de algunas regiones del país y forzosa, el asesinato por contrato, fueronque esa agresión tuvo fuertes bases en los prácticas reconocidas del período 25.Loscomportamientos políticos de los escenarios componentes de este campo sehabitantes locales. Comunidades enteras expresaron claramente dejando ver quefueron atacadas independientemente de actores como los grandes o medianosque hubieran actuado o no violentam ente propietarios, intermediarios, reducidores,con anterioridad a la agresión, y que estos comerciantes de propiedades robadas,ataques se ensañaron contra poblaciones abigeos, asesinos a sueldo, tuvieron unaliberales y especialmente gaitanistas. presencia conspícua, al lado de los guerrilleros políticos o simplesY esto parece ser cierto aunque los campesinos indefensos.lenguajes de los enfrentados intentaranresaltar o desconocer tal carácter; esto se Pero que las bases del conflicto noreflejó especialmente en las exclusivamente las lealtades odenominaciones de los aparatos simbologías partidistas es también unenfrentados: las organizaciones bélicas hecho incontrovertible, como lo es quecampesinas se autocalificaban como hubo una bidireccionalidad en todo esto,guerrillas, y sus miembros eran es decir, que los violentos podrían ser tanto propietarios como desposeídos, y23 que hubo violencia desde uno y otro polo Gonzalo Sánchez, "Los estudios sobre la de la relación, aunque es claro que laviolencia: Balance y perspectivas", en Gonzalo agresión y persecución a la poblaciónSánchez y Ricardo Peñaranda (compiladores),Pasado y Presente de la Violencia en Colombia, rural fueron dominantes. De hecho, hayBogotá: Cerec, 1986, pp. 183-194.24 Por ejemplo, acerca de los componentes 25urbanos de la Violencia, cfr. Pécaut, op. cit. y Carlos Miguel Ortiz, Estado y subversión enHerbert Braun: Mataron a Gaitán, Bogotá: Universidad Nacional, 1987Bogotá: mundos del 9 de abril, o la historia vista desde la culata», en Sánch Colombia y "Los Cerec-Cider, 1985; y "La ,Bogotá: Departamento de Historia, Universidad Violencia y los negocios. Quindío años 50 y 60", en Sánchez y Peñaranda, op. cit, pp. 2de los Andes, Sánchez, art. cit.
  3. 3. Estudios El ayer y el hoy en la violencia en Colombiauna larga base empírica para establecer escopetas de fisto y bombas deque las primeras manifestaciones de la fabricación casera, aunque más tarde loViolencia tomaron por sorpresa y fueron las arrebatadas al ejército y ladesarmados a los campesinos, y que en su policía, las aportadas por parte de surespuesta defensiva la huída, el escondite personal desertor y, en algunos casos, pory el refugio en centros urbanos dirigentes partidistas urbanos que vivíanprecedieron a la organización armada, y vicariamente las batallas.que inclusive ésta no se generalizó a todala masa agredida. El uso de insignias y símbolos como "Dios y madre" así como el sistema deLos componentes culturales de los varios comunicación mediante mensajes escritosescenarios del campo socio-cultural se en árboles o piedras, o las "boletas"revelan en los enfrentamientos por escritas en hojas de mata de fique,intereses religiosos, la presencia de la describen el peso de componentesIglesia católica y los párrocos como campesinos tradicionales; el conjunto delactores centrales, las injurias y tropelías lenguaje cifrado, con referenciasdirigidas a la familia, las venganzas de la constantes a componentes de la vida rural,sangre26, han sido profusamente descritos. se agregan al sistema de apelativos yEscenarios de este campo como los sobrenombres, a la música y cancionesajustes de cuentas, las limpiezas, la con ritmos de bambucos y de corridosviolencia familiar y la asociada a la mexicanos, y muy especialmente a lasexualidad estuvieron todos presentes. tanatomanía, caracterizada porLos campesinos que eran perseguidos, indescriptibles sevicias concretadas enasesinados, o perseguían y mataban a "cortes" de variada índole, para ilustrar elpartir de intereses partidistas, no se complejo cultural constituido por ladiferenciaban mayormente de los que lo Violencia.hacían para exterminar enemigosreligiosos o étnicos. La utilización de Al lado de esta sintomatología serecursos como la Iglesia, los mensajes encuentran las varias expresiones de unaalusivos a las razones de la agresión o las violencia que en algunos momentos yformas específicas de ejecutar acciones lugares trató de volverse específicamenteviolentas revelan esta dimensión de los social, en el sentido de superar laescenarios, en los cuales se detecta contienda local y/o partidista y poner enigualmente la bidireccionalidad, aunque, la mira el orden social más general, comode nuevo, con el peso mayor en el polo lo documentan entre otros Guzmán ydominante de la relación. Eduardo Franco 28. La confrontación entre "limpios" y "comunes" de hechoGermán Guzmán27 ilustra algunas de las implicaba una diferenciación clave,expresiones culturales del fenómeno que independientemente de que quienesmuestran los componentes de los conservaban las adhesiones partidistasescenarios y que con posibles variaciones quisieran adjudicarse a sí mismos unadescriben al conjunto de las connotación de limpieza. La presencia delorganizaciones campesinas combatientes: partido comunista en algunas zonas,al principio de la confrontación las armas especialmente en un período más o menoseran artefactos elementales, como tardío de la primera oleada de violencia, también constata esta dimensión29. Más26 Cfr. María Vict oria Uribe Holguín, 28«Bipartidismo y masacres en el Tolima durante la Eduardo Franco Isaza, Las guerrillas delViolenccia, en Análisis, conflicto social y violencia enLlano , Caracas, EditorialOcasionales1955.60, Bogotá: Cinep, 1990. Colombia Documentos Universo, No. ,27 29 Cfr. Germán Guzmán, Orlando Falo Borda y José Jairo González Arias y Elsy Marulanda,Eduardo Umaña Luna, La violencia en Memorias de la colonización y de las guerrasColombia Bogotá: Tercer Mundo, 1964, T. 11, , en el Sumapaz , Bogotá: Cinep, 1990; Eduardo Pizarro, "Los orígenes del movimiento app. 384, ss.
  4. 4. Estudios El ayer y el hoy en la violencia en Colombiaaún, no pocos sostienen que fue A pesar de que se reconozca algunajustamente el peligro de que la resistencia parcial continuidad de regiones ecampesina escapara al control de las élites inclusive de personas, pocos autorestradicionales lo que propició el golpe estarían dispuestos a caracterizar lamilitar de 195330, y que por lo mismo Violencia de ayer y las de hoy con lasRojas Pinilla contó con el apoyo del mismas categorías. Las. transformacionespartido liberal y una gran mayoría del producidas por el desarrollo capitalistaconservador. Inclusive en ese período del país han alterado sensiblemente sutardío, que ha sido caracterizado como de estructura social; el acelerado crecimiento"bandolerismo", se dieron expresiones de urbano, la diversificación de los aparatosuna fuerte ambigüedad entre lo productivos, la reducción de las tasas de"bandolero" y lo político- social31 . natalidad y fecundidad, la expansión del aparato educativo, entre otros, hanAún dentro de esta diversidad, Eric producido cambios sustanciales queHobsbawm resume la multiplicidad de coexisten con la ausencia de reformasexpresiones al caracterizarla como "una agraria y urbana y otras que reduzcan elcombinación de guerra civil, acciones enorme hiato existente en la distribuciónguerrilleras, bandidaje, y simples de riqueza e ingresos, y que se asocianmatanzas no menos catastr6ficas por ser con la ausencia de democracia y con unvirtualmente desconocidas en el mundo clima de descontento social.exterior"32. Parecería que al menos en loque respecta a la acción campes ina los De otro lado, cambios políticos como elrasgos centrales de la Violencia pueden Frente Nacional modificarondescribirse, en el lenguaje de Alain profundamente algunas de las fuentes deTouraine, como una acción colectiva violencia partidista, pero su prolongacióncomunitaria 33 en la medida en que en un temporal y justamente la ausencia depolo el campesinado constituía cambios en otras esferas de la políticacomunidades de naturaleza tradicional generaron el efecto perverso de cerrarque se enfrentaban con enemigos que puertas al avance de una democracia queamenazaban su existencia y/o identidad sirviera de mecanismo de convivencia ycolectiva, aunque en la cúpula se ubicaran de freno a las gestiones violentas.dirigentes partidistas y clasistas quepugnaban por el mantenimiento de un Y adicionalmente coyunturas particularesorden que si no era propiamente que no necesariamente estáncomunitario, sí pretendía la movilización determinadas por los procesos anterioresa partir de la defensa de comunidades han producido fenómenos como elpartidistas tradicionales. En este sentido, narcotráfico y sus secuelas violentas, quepues, la violencia fue fundamentalmente impregnan hoy día la escena nacional.conservadora. Hoy día se insiste corrientemente en la2. Las violencias de hoy diferenciación entre la violencia política, que se asigna a la guerrilla, y la "común", en la que se podrían incluir fenómenos30 Cfr. Pécaut, op. cit., T. II, p. 514. tan disímiles como el narcoterrorismo, el31 asalto bancario, las matanzas o la Gonzalo Sánchez y Donny Meertens, violencia doméstica y barrial34. En elBandoleros, gamonales y campesinos. El casode la Violencia en Colombia, Bogotá: El Ancora 34Editores, 1983, esp. pp. 187-190. Un ejemplo bastante revelador de esta32 Erie Hobsbawm, "La anatomía de La Violencia utilización del concepto de violencia de laen Colombia", en Sánchez (compilador) Once delincuencia común se encuentra en el análisisensayos..., p. 13. que presenta Coyuntura Social; al examinar series33 Alain Touraine, La voix et le regard París: , estadísticas de homicidios violentos con el fin deSeuil, 1978, pp. 31, ss. tratar de precisar su naturaleza variada, se
  5. 5. Estudios El ayer y el hoy en la violencia en Colombiainforme sobre la violencia entregado al coyuntura de violencia contemporánea, lagobierno nacional en 198735 se sostuvo la situación es bastante compleja, ya que entesis de la multiplicidad de las violencias é1 se sobreponen todos los campos deque campean hoy en el territorio nacional, conflicto. Además si bien algunas de susy esta idea se puede sustanciar más aún a expresiones se pueden asociar apartir de un examen de algunos de los actividades económicas tradicionalescampos y escenarios económicos, violentas, como el secuestro, elpolíticos y socio-culturales más contrabando, o la minería y comerciosobresalientes de las violencias esmeraldíferos, en las que algunoscontemporáneas: en el narcotráfico, sin narcotraficantes se iniciaron36, sududa el escenario más novedoso y que identidad es nueva y heterogénea y secaracteriza más adecuadamente la expresa también en transformaciones en políticas del Estado y en modificaciones en varios aspectos culturales.construyen tres categorías centrales: violenciapolítica, de la delincuencia común y delnarcotráfico. Para calcular la magnitud de la Sus actores: empresarios decididos asegunda (que corresponde a aquellos datos no conquistar un mercado internacional aincluidos en las otras dos), se propone un partir de la erradicación violenta deprocedimiento estadístico explicado así. opositores y competidores 37 , aliados en... dado que en 1975 se registró uno de los niveles muchas ocasiones con miembros de lasmás bajos de violencia homicida antes de iniciarseel desbordamiento que ha llegado hasta nuestros clases altas tradicionales y hombres dedías, podría suponerse que la cifra de homicidios negocios de limpios antecedentes quecorrespondiente a 1975 señala la magnitud de la encontraron en el n egocio una vía rápidaviolencia social atribuible sencillamente a la de acumulación de capital; sectoresdelincuencia común, sin contaminación por medios y pobres que se aventuran en elviolencia política o por la violencia del tráfico internacional en su condición denarcotráfico. Si esto se acepta, puede asumirseque esa magnitud absoluta crece a un ritmo transportadores de pequeñas cantidades,constante, similar o ligeramente mayor al esperando así una rápida redención antecrecimiento vegetativo de la población. De hecho, sus problemas económicos opara los fines del presente ejercicio se calculó para estancamiento social; militares quecada año de la década del 80 una cifra de"delincuencia separada" haciendo crecer el reciben pequeñas o jugosas propinas porguarismo de 1975... en un 3% anual (o sea a un cerrar los ojos ante el negocio, o que seritmo un poco mayor que la tasa de crecimiento alían con grandes y medianos traficantespoblacional, bajo el supuesto de que la en su cruzada de exterminio contraurbanización creciente trae consigo un incremento campesinos y dirigentes populares;adicional en la delincuencia)".«Justicia y Criminalidad», en Fedesarrollo e políticos que en ocasiones aceptanInstituto SER de Investigación Coyuntura Social dineros para financiar gastos deNo. 2, p. 32. Con este procedimiento se hace campañas, abogados defensores, jóvenesdesaparecer cualquier determinación social de esa que se alquilan como sicarios... Y de otroviolencia, se la vuelve lineal y se pasan por alto lado, dirigentes políticos, funcionarioslas múltiples coyunturas que hayan podido tenerincidencia en las cifras. Es más: al examinar las judiciales o simples policías que muerenseries anuales de 1958 a 1985 se observa que las en la confrontación o son secuestrados ytasas de violencia y de homicidios se comportan utilizados o liquidados como cartas dede tal manera que no siguen un patrón regular una baraja en un juego del que son ajenos.como el del crecimiento de la población. Cfr. En fin, el repertorio actoral es bastanteAlvaro Guzmán, «Observaciones críticas para una más rico de lo que cualquier escenario deteoría de la violencia», ponencia presentada al VICongreso Nacional de Sociología, Bucaramanga, la Violencia registraría.1987, pp. 3, ss. Adelante presentaré un comentario 36acerca del tratamiento a la violencia del Aureliano Buendía, «La zona esmeraldífera:narcotráfico contenida en este documento. una cultura de la violencia», Revista Foro,35 Comis ión de estudios de la violencia. Bogotá: No. 6, junio de 1988. 37Colombia: violencia y democracia Bogotá: , Guy Gugliotta and Jeff Leen, Kings ofUniversidad Nacional 1987. Cocaine, New York: harper Paperbacks, 1990.
  6. 6. Estudios El ayer y el hoy en la violencia en Colombia la más variada índole están en juego. PeroEn las violencias asociadas con el lo económico tampoco se agota en elnarcotráfico se pueden detectar al menos narcotráfico: el incremento de latres exp resiones, y que se combinan con inseguridad ciudadana por la acción deformas no menos violentas de respuesta delincuentes: raponeros, salteadores,estatal: las destinadas a eliminar extorsionistas, la tendencia creciente a loscompetidores internos o de grupos secuestros extorsivos, todo esto revela larivales, las dirigidas contra representantes multiplicidad de escenarios de conflictoestatales o políticos que se oponen a su económico que tienen expresión violentaactividad, y las que buscan hacer tanto en lo público como en lo privado 40.desaparecer a las fuerzas democráticasque intentan realizar un cambio político y De otro lado ya varios investigadores hansocial38.En cada una de ellas se aportado elementos para una descripciónconforman diferentes actores y alianzas, y bastante detallada de la naturaleza dellos amigos y enemigos no son conflicto armado entre el Estado y lasnecesariamente los mismos en cada caso. guerrillas. Estas son hoy verdaderas organizaciones profesionalesEsto no implica que en el escenario del político-militares independientes de losnarcotráfico se agoten las expresiones de partidos tradicionales y con orientacionesviolencia económica: en efecto, los claramente dirigidas hacia el cambioajustes de cuentas se dan en la vida radical de la sociedad colombiana, a pesarprivada tanto de otras mafias como de de sus diferentes matices y orígenes 41.individuos no mafiosos que recurren aella por su facilidad y eficacia frente a la desde mediados de la década del 70 en adelante yimpunidad generalizada. El sicariato, las que serían ante todo relacionados con el narcotráfico. No se incluyen en esta cifra losautodefensas y los paramilitarismos asesinatos de la llamada «guerra sucia», porquetampoco son herramientas exclusivas de ellos han quedado incluidos entre los homicidioslos narcotraficantes, ya que a ellos han políticos, sino los asesinatos que son cometidosrecurrido terratenientes y propietarios no por narcotraficantes ya sea por razonesnecesariamente ligados al tráfico de económicas o personales. A estos se añaden los asesinatos que se relacionan con las pugnas entrecocaína 39 : otros intereses económicos de esmeralderos". Op. cit., p. 33. No parece muy creíble que los narcotraficantes y esmeralderos38 Alvaro Camacho Guizado, "Cinco tesis para hayan matado en un año a 11.254 personas poruna sociología política del narcotráfico y la razones ajenas a la política, pero lo másviolencia en Colombia", ponencia presentada a la significativo es que el procedimiento estadísticoConferencia Internacional sobre Narcotráfico y tiene una cláusula de caeteris paribus loDerechos Humanos, Oxford, 11-14 de junio de suficientemente grande como para hacerla1990 (para publicación posterior). Es de anotar inaceptable. Lo que allí aparece como supuesto esque Hernando Gómez Buendía hace hincapié en realmente una hipótesis que requiere no sóloesta misma diversidad, aunque con algunas prueba, sino la elaboración de categorías menosvariaciones de enfoque. Cfr. "¿Cuál es la guerra? englobadoras. Dejemos de lado, sin embargo, lasColombia, EE.UU. y la droga", en Nueva implicaciones políticas y sociales de este tipo deSociedad, No. 106, marzo-abril 1990, pp. 28,35. presentación en cifras.39 40 En esto del cálculo de la violencia generada por Carlos Miguel Ortiz, "Comentarios a lasel narcotráfico también es ha fantaseado un poco: ponencias de Alvaro Camacho y Alvaropor ejemplo, el citado estudio de Fedesarrollo y el Guzmán", en Nora Segura de CamachoInstituto SER presenta una cifra de 11.254 (Compiladores), Colombia: democraciamuertos producidas por la actividad en 1989, lo y sociedad, Cali. Bogotá: Cidse-Cerec, 1988, pp.que representa un 48% del total de homicidios. 339-350 (les ponencias respectivas son: "Dirnen -Pero el autor de las cifras llegó a ellas a partir de siones de lo público y lo privado en la violenciauna operación que consistió en restar del número urbana en Cali" y "Escenarios de la violencia ende homicidios de cada año las muertes por razones Cali"). 41políticas y los homicidios «e sperados» por Cfr. W~ Ramírez Tobón, "La Gu errilla Rural endelincuencia común. El resto le correspondería a Colombia: ¿Una vía hacia la colonizaciónlos homicidios atribuibles, directa o armada?", Estudios rurales latinoamericanos,indirectamente, a factores nuevos, aparecidos Bogotá: V. 4, No. 2;
  7. 7. Estudios El ayer y el hoy en la violencia en ColombiaCuentan además con organizaciones de esencial de la expansión territorial de lamasas urbanas y rurales paralelas que sociedad y el Estado colombianos.extienden el ideario en el terreno de locivil, y por lo mismo desbordan la Pero la lucha armada es sólo una parte deconfrontación armada. la confrontación: a la contienda puramente militar se agregan lasY del lado del Estado, sus políticas han condiciones materiales de existencia detendido a diversificarse entre la solución grupos armados económicamentepuramente militar basada en el improductivos y que necesitan no sóloanticomunismo y la doctrina de la subsistir, sino incrementar su capacidadseguridad nacional y la apertura de presión y combate. Ante la precariedaddemocrática con negociación política, lo de verdaderos soportes financierosque sin duda ha implicado tanto un urbanos y el corte de la ayudafortalecimiento como un desgaste de los internacional, el secuestro, el boleteo, lacuerpos armados que no pueden ganar la vacuna, se convierten en prácticas quecontienda, pero que siempre arguyen que involucran directamente a la poblaciónestán al borde de hacerlo. Supuestamente civil que no está vinculada a lasólo requieren un incremento confrontación pero que se asienta en laspresupuestal y mayor independencia del áreas de presencia guerrillera, en dondepoder civil. también es frecuentemente victimizada por la acción militar de las fuerzasSin embargo, en el terreno de los intentos armadas del Estado.de solución las políticas estatalesreconocen que no se pueden agotar en el A estas formas de conflicto se agregan lastradicional cielo de amnistía y frecuentes movilizaciones de masasrehabilitación, porque lo que está en campesinas en las que se ponen en juegojuego es algo más que un retorno de tanto sus intereses políticos propios,campesinos en armas a parcelas o a concretados en las demandas deprecarias formas de ejercicio laboral desmilitarización y pacificación regional,urbano 42. como intereses económicos, relativos a problemas de infraestructura, mercadeo yAl mismo tiempo el Estado ha extendido redistríbuci6n de tierras.su acción a regiones en las queanteriormente no tenía presencia o ésta En la misma línea de argumentaciónera precaria: o sea que si bien se puede sobre las diferenciaciones de lasargüir que de alguna manera la violencias, en el trabajo que realizamosconfrontaci6n entre el Estado y la Alvaro Guzmán y el autor sobre Cali43 seguerrilla ha sido un componente de pueden observar las complejidades ycolonización armada, también lo ha particularidades de la violencia urbana,tenido de extensión territorial estatal. No fenómeno bastante novedoso, así nuestrashay manera de sustentar que en ausencia ciudades hayan sido tradicionalmentede conflicto armado en esas regiones el violentas y la Violencia rural de losEstado hubiera extendido su acción. En cincuentas haya estado estrechamenteeste sentido la guerrilla es una base asociada con expresiones urbanas44. Al examinar los datos para las mayores ciudades encontramos que, por ejemplo, Arturo Alape La paz, la violencia: testigos de , las tasas de criminalidad para Medellín yexcepción, Bogotá: Planeta, 1985, Oiga Behar,Las guerras de la paz , Bogotá: Planeta, 1985; 43Comisión de estudios sobre la violencia, op. cit. Camacho y Guzmán, Ciudad y violencia op. ,42 Gonzalo Sánchez, "Rehabilitación y Violencia cit. 44bajo el Frente Nacional", Análisis Político, Daniel Pécaut, Or den y violencia, op. cit, T. I.Bogotá: No. 4, mayo-agosto de 1988.
  8. 8. Estudios El ayer y el hoy en la violencia en ColombiaCali son sensiblemente más altas que las y de quienes en su momento asumieronde Bogotá, y superan con creces las de para sí el papel de aseadores de la ciudad.Barranquilla. Al mismo tiempo Popayány Villavicencio tienen consistentemente Y al mirar los escenarios máslos índices más altos de delitos contra la particularizados encontramos que el másvida y la integridad personal, lo que frecuente fue el de los atracos, seguido demuestra que el tamaño de las ciudades no las riñas y alcoho l, los ajustes de cuentas,es determinante fundamental de la los enfrentamientos militares, lasviolencia criminal. Esto significa que no limpiezas, la familiar y la de sexualidad.es tan sólida la creencia más o menos Detallemos un poco esto: los atracoscomún acerca de la cultura de la violencia fueron algo más de un tercio de los casos,urbana. las riñas casi un cuarto y los ajustes de cuentas cerca de un quinto. LosAl examinar con algún detalle las enfrentamientos políticos tuvieron unacaracterísticas de los campos sociales de cifra muy baja, pero al sumarlos con lasconflicto y los escenarios en Cali durante limpiezas (que recayeron tanto sobreel período 1980-1986 encontramos que el indeseables y estigmatizados socialeseconómico dio cuenta de un tercio de los como sobre dirigentes y/o simpatizanteshechos, mientras que el político no de organizaciones de izquierda) la cifraalcanzó a subir a un décimo y el social asciende sensiblemente.abarcó un poco más de la mitad. En elcampo económico la, violencia se ejerció En los varios escenarios se configuran,prioritariamente desde el polo dominado desde luego, actores diferentes: soldadosde la relación social (es decir, de pobres y policías contra guerrilleros ycontra ricos), pero el que hubiera casi un simpatizantes de la izquierda; civiles que20011 de casos de violencia de ricos a en su momento auxiliaron a las fuerzaspobres es revelador de la alta valoración armadas en el combate contra lade la propiedad, que se puede colocar por subversión; escuadrones de la muerte queencima de la vida humana. En el campo realizaron verdaderas orgías de muertepolítico observamos un equilibrio en la durante 1986 y que pretendieron limpiar adireccionalidad: es decir, la violencia de la ciudad, asumiendo inclusive nombreslos defensores del sistema político se de insecticidas; borrachos pendencieros,empareja con la de quienes lo retan. Y en pobres del bajo mundo, comoel campo social se concentra básicamente recolectores de basura, vendedores deen el polo dominante, con un 98% de los drogas prohibidas, prostitutas yhechos, lo que significa que fue ejercida mendigos, empresarios deseosos decasi exclusivamente por quienes buscaban eliminar competidores, ciudadanosmantener un orden de dominación renuentes a pagar deudas, maridosespecífico en sus relaciones privadas o intolerantes, todos ellos configuran, comoquienes pretendieron en su momento víctimas o como victimarios, el elencoacabar con los indeseables de la ciudad. actoral de los escenarios de la vida caleñaEl que casi dos tercios de los hechos en de la década.los tres campos fuera adjudicable a losdominantes llama la atención sobre la En esto de los actores es necesarionaturaleza del conflicto en la ciudad destacar la presencia de dos de ellos cuyadurante la década. No se puede olvidar diferenciación, que también se expresaque durante parte de ella se llevó a cabo hoy día en varias regiones del país, es deel proceso de urbanización de la guerrilla, capital importancia: en efecto, en lay que tanto Cal¡ como su vecina Yumbo violencia «por tercera mano", aparecenfueron espacios privilegiados de la paralelamente el sicario y el escuadrón deconfrontación con las fuerzas del Estado la muerte. El primero es notorio principalmente en los escenarios de la
  9. 9. Estudios El ayer y el hoy en la violencia en Colombiavida privada, como los ajustes de cuentas; Contrastan esta perspectiva y hallazgosel segundo se especializa en las limpiezas. con lo que se puede inferir a partir de losEn el primer caso se trata de individuos testimonios recopilados por Alonsoprivados que se contratan ocasional o Salazar en torno de la violencia juvenil enpermanentemente para el oficio. En el Medellín46. A partir de éstos es posiblesegundo, tanto de ciudadanos que encontrar que si bien la actividad nar-decidieron convertirse en justicieros cotraficante tuvo un papel relevante en elcomo de miembros de las fuerzas de estímulo de esa violencia, también otr osseguridad que en algunos momentos fenómenos, como la acción más militardesbordaron sus líneas de autoridad y que política del M-19, tuvieron una fuertecontención y optaron por construir y incidencia. Algunos de los entrevistadoseliminar enemigos sociales45. por Salazar hicieron énfasis en el hecho de que esa organización se preocupó másFue particularmente revelador el que el por la capacitación militar urbana que porescenario de narcotráfico tuviera una la formación política, lo que se tradujo enbajísima representación, a pesar de la que algunos de los jóvenes que sepublicitada existencia de un cartel caleño. acercaron a los campamentos tuvieran unSólo muy pocos casos asomaron a la adiestramiento militar y organizativo queprensa, y aquéllos que podrían ser luego del abandono de la ciudad por laubicables en ese escenario consistieron militancia del M-19 les sirvió como basefundamentalmente en ajustes internos de para la formación de pandillascuentas aparentemente entre mandos delincuentes juveniles. Vale la penamedios o traficantes relativamente comentar a este respecto que Cal¡pequeños. Esto de por sí diferencia a Cali también vivió esos campamentos y esasde Medellín, a la vez que ilustra sobre acciones, en mayor magnitud inclusive, ycomponentes particulares de la política que también a partir de allí se originaronlocal, los sistemas de manejos de pandillas. Sin embargo, no tuvieron nitensiones, la estructura social y los rasgos tienen la dimens ión que adquirieron enculturales en las dos ciudades. Medellín. Se podría especular en torno a las prácticas filantrópicas desarrolladasFinalmente, entre los más relevantes por algunos sectores dirigentes oficiales yhallazgos está la variación temporal de privados de la ciudad, quienes con suslos escenarios: en efecto, mientras acciones sociales de apoyo a lasalgunos de ellos, como los atracos, las comunidades más pobres pudieronriñas y la violencia familiar tuvieron un contrarrestar el desarrollo criminógeno decomportamiento similar durante el esas pandillas.período de la investigación, otros, comolos enfrentamientos militares y las Paralelamente con esas organizacioneslimpiezas variaron sensiblemente. En juveniles, otros actores han hecho suotras palabras, los escenarios de lo aporte significativo a la violencia deprivado y de lo público tuvieron Medellín: los grupos de limpieza barrial,comportamientos diferentes, lo que que al parecer desde un principio sepermitió hacer afirmaciones acerca de la organizaron como máquinas de muerte.naturaleza coyuntural de algunas Los testimonios respectivos muestranexpresiones de violencia. cómo sus integrantes se autodefinen como defensores de la comunidad y actúan sobre la base del restablecimiento de un45 46 Eibar Tomás Velasco y Gloria Inés Montoya, Alonso Salazar, No nacimos pa semilla.La violencia de limpieza en Cali, Tesis de grado, Testimonios sobre la violencia juvenil enCali: Departamento de Sociología, Universidad Medellín, Bogotá: Cinep, 1990.del Valle, 1990.
  10. 10. Estudios El ayer y el hoy en la violencia en Colombiaorden ciudadano, y obviamente no incluyen dentro de esa modalidad sicarialcomparten con los llamados pandilleros a la totalidad de las bandas de la ciudad,los rasgos sociales que se han acuñado lo que a partir de las informaciones depara caracterizarlos. Parecerían amoldarse Salazar parece inaceptable.a una esfera y a unas determinacionessocioculturales bastante diferentes. De los Ríos y Ruiz dan bases para explicaciones sociológicas que permitenSalazar también presenta fragmentos dilucidar, por ejemplo, los mecanismostestimoniales que muestran cómo el de racionalidad, instrumentalidad yfenómeno medellinense va más allá de los control de la violencia de la ciudad. Ensíndromes de la «cultura de la muerte" efecto, es visible cómo hay procesos deencarnada en los jóvenes. La corrupción incrementos y reducciones en algunaspolicial y judicial claramente nutre a la formas a partir de eventos políticosviolencia de la ciudad a partir de otras concretos, como ofertas de negociacionesconsideraciones: si algo queda claro de entre contendientes, o cambios en algunoslos testimonios es que muchos policías, aparatos de inteligencia y seguridadjueces, guardianes de cárcel, abogados, estatales.entre otros, encuentran en las prácticasviolentas fuentes importantes de ingresos, El trabajo sobre Cali nos suscitó a loses decir, que responden a una autores algunas preguntas y reflexionesdeterminación bien diferenciada de la partir de las cuales es posible detectar elanterior. tipo de perspectiva teórica que nos inspiró:El autor también incluye testimonios deempresarios de muerte: individuos que De nuevo, es pertinente preguntarse ¿quétienen como forma de ingresos el hay en una ciudad que puede concitarcontratar sicarios para el cumplimiento de unas violencias como las aquí mostradas?"trabajos", que pueden ser solicitados por ¿Tienen otras ciudades colombianas esosuna amplia gama de personas (políticos, mismos rasgos? No parece, por lacomerciantes, etc.) cuyos conflictos se información disponible, que Medellín oresuelven fácilmente mediante el recurso Bogotá puedan ser equiparadas con Calia esa cadena organizacional descrita en este respecto. Parecería que esasarriba. ciudades son más fragmentadas, más cruzadas por conflictos socioeconómicosY algo que no se recoge en los y socioculturales; es decir, con menostestimonios, pero que hoy día es capacidad de sus clases dominantes paraampliamente reconocido, es que una crear el espacio de la hegemonía y labuena parte de esa violencia ha sido organicidad que se asocia tanto conrealizada por agentes de los cuerpos muestras de inocultable civismo como delocales de seguridad, y cuyos móviles violencia de limpiezas. Parecen ser máspueden ser venganzas, cobros de signadas por competencias en sus"mordidas", exceso de celos de limpieza, fracciones dominantes, con nuevosentre otros. sectores que retan el poder económico y social tradicional, y que ejercen influjo aOtros analistas de la violencia de lo largo de la escala de estratificaciónMedelín, como Héctor de los Ríos y social, y con unos sectores populares queJaime Ruiz, le asignan al narcotráfico el a ojos vistas son más desafectos delordenpapel preponderante en la explicación del que se trata de mantener, pero quefenómeno, y en particular del desarrollo carecen de posibilidades para presentarde la violencia en su versión de alguna forma de reto organizado al"mercancía" concretada en el sicariato. mismo. Su violencia tiende a ser másSin embargo, estos investigadores fragmentada, desorganizada y ligada con
  11. 11. Estudios El ayer y el hoy en la violencia en Colombiadimensiones privadas o públicas no deducirse de condiciones del pasado ni deestatales de la vida social ... 47 . escenario pretérito alguno. Otro sería el cantar si el fenómeno no hubiera interactuado con factores como el proceso de restauración de un fundamentalismo religioso e intolerante en los círculos deIIII. LAS COMPARACIONES: poder ideológico y político en EstadosCONTINUIDADES, Y Unidos, que llevó a una política deDISCONTINUIDADES represión radical a la producción de drogas psicotrópicas; una crisisLas descripciones y comparaciones económica y financiera en el país,anteriores aportan bases para sustentar acompañada de una política neoliberalque si bien es cierto que la violencia ha desestimuladora de la industria y elsido permanente en Colombia en las empleo formal, una particularúltimas décadas, también lo es que las conformaci6n de la situación en algunasdiferentes dinámicas y espacios de regiones rurales y ciudades colombianas,expresión impiden hablar de una sola entre otros fenómenos.Violencia: hacerlo sería caer en unnominalismo abstracto poco útil para la El escenario de los enfrentamientoscomprensión del fenómeno. Parece claro militares, es decir, la confrontación entreque las diferentes violencias han las fuerzas armadas y las guerrillas, harespondido a diversas determinaciones y experimentado sensiblesque sus manifestaciones revelan cambios transformaciones en sus versionessustanciales en la armazón de la sociedad contemporáneas en las claras diferenciascolombiana. Más aún, debería ser claro tanto en términos de los actores como deque algunas de ellas, si bien evocan los procesos asociados 48 . No parece haberrasgos del pasado, responden a duda de que las de hoy reflejan uncoyunturas particulares que no se infieren contexto histórico específico, que ya node ningún curso inexorable o esencialista estamos frente a una acción colectivade nuestra historia. desorganizada y que la confrontación desborda el ámbito de lo político comoEsta última afirmación implica a su turno construcción de violencia.especificar que la violencia, comoelemento fundamental de las relaciones La comisión de estudios de la violenciasociales, expresa condiciones históricas y resumió así el cambio radical en una departiculares de esas relaciones, y en sus dimensiones:ningún caso está por encima o aparte deéstas. Eso significa que ella, si bien ... los rebeldes de los años 50 operabanmaterializa rasgos globales decantados de mayoritariamente dentro de unanuestra sociedad, también es un elemento perspectiva de incorporación al poder.de dinamización de relaciones sociales, a Su razón de ser estaba en su capacidad dela vez que encuentra impulsos en representar a los excluidos del poder.situaciones concretas de nuestra Pero carecían de horizonte propio. Suconformación actual. horizonte era el que les imponían sus jefes, que no era otro que el de laTomemos de nuevo como ejemplo el posibilidad para éstos de entrar anarcotráfico e insistamos en que su compartir el poder. Las fuerzasnaturaleza como fenómeno social,económico y político concreto no puede 48 Gonzalo Sánchez, "Tierra y violencia..." op. cit.; William Ramírez Tobón, "Estado, violencia47 Camacho y Guzmán, op. cit. .pp. 214-215. y democracia en Colombia», en Nora Segura (comp.), op. cit.
  12. 12. Estudios El ayer y el hoy en la violencia en Colombiainsur gentes de hoy, por el contrario, LA mecánica política se monta contraoperan dentro de una estrategia de comités y directorios municipales. Adestrucción-sustitución del poder, es mano de los pájaros caen los miembrosdecir, con una perspectiva que se liberales de estos organismos conproclama a sí misma revolucionaria"49. precisión cronométrica, sin respetar lugares ni personas y sin esperar castigoEs decir, entre las guerrillas del ayer y las para los criminales porque las gentes sede hoy hay diferencias tan sustanciales arredran y no los denuncian... Seránque la sola perduración de algunos de sus famosos: el "Cóndor" León Maríamiembros no permite calificarlas de Lozano, "Pájaro Azul", "Pájaro Verde",semejantes. Esa continuidad y "Pájaro Negro", "Lamparilla", "Turpial",perpetuación de algunos personajes "Bola de Nieve". Todos tuvieron unconcomitantemente con cambios tan record (sic) delictivo increíble. Bastafuertes, podría posiblemente, caeteris recordar que sistemáticamente dieron deparibus, ilustrar un mecanismo por el baja a muchos jefes liberales cumpliendocual ellas mismas se vuelven parte de una la consigna de realizar la violenci "por lo a 50cultura particular. alto" .Pero a pesar de la diferencia de períodos, La versión contemporánea ha sidoalgunas manifestaciones contemporáneas descrita así:tienen inquietantes diferencias ysemejanzas. El pájaro y el sicario son un De preferencia, aunque noejemplo. El primero es descrito así por exclusivamente, los pájaros actuaron aGuzmán: partir de adhesiones partidistas o movidas por lealtades personales a dirigentesNace en el occidente de Caldas y es regionales. Su acción se ejecutaba enperfeccionado en el Valle. Integra una nombre de un orden político-económicocofradía, una mafia de desconcertante que se consideraba amenazado o que seeficacia letal. Es inasible, gaseoso, quería imponer. La relación monetaria,inconcreto (sic), esencialmente citadino por lo general, se subordinaba a laen los comienzos. Primero opera solo en adhesión personal del ejecutante a su amoforma individual, con rapidez increíble, y señor. La forma actual, en cambio,sin dejar huellas. Su grupo cuenta con tiende a omitir tales consideraciones, aautomotores y "flotas" de carros despojarse de dimensiones políticas ocomprometidos en la depredación, con éticas y a convertirse en un oficio cuyachoferes cómplices en el crimen, única motivación es la paga. Es frecuenteparticioneros del despojo. Su modalidad el caso en que el ejecutor ni siquieramás próxima es la del sicario... Al conozca a su futura víctima.. El sicario esprincipio no asesinan infelices, sino a un pistolero al servicio del mejor postor:gente de nota sindicada de apoyar la sin lealtades ni adhesiones a gruposrevolución o a dueños de haciendas, organizados, indiferente respecto a susespecialmente cafeteras, cuya cosecha víctimas, su actividad se materializa en unsirva para acrecer el fondo de la contrato por el cual ejecuta la muerte aorganización. Aquí se habla de cambio de una remuneración. Esto se"organización"; en las toldas liberales de traduce en que, a diferencia de los"movimiento". Asesinar a alguien escuadrones de la muerte o de las bandasconstituye un "trabajo". Al pájaro se le violentas del crimen organizado asociadasllama para "hacer un trabajito" .. y se al comercio ilícito, el objetivo para el cualajusta el precio y se conviene la partija... se contrata su actuación es indiscriminado... Puede ser un ajuste de49 Comisión, op. cit., p. 35. 50 Guzmán , et. al., pp. 165-166.
  13. 13. Estudios El ayer y el hoy en la violencia en Colombiacuentas por razones económicas, necesariamente se aplican a sus similaresfamiliares, de honor; puede ser un acto de de otras regiones y ciudades, o a quien lojusticia privada contra un violador de contrata para que vengue una afrenta,promesas, contratos, órdenes y códigos amenaza o deuda impaga que un terceroprivados. Puede ser contra un considera debe arreglarse con la muerte.representante del Estado o de la opinión El no haber tenido esto en cuenta hapública: nadie está seguro frente al llevado a analistas de la violencia urbanasicario... Tres actores centrales se de Medellín a unificar un fenómeno noconjugan en la actividad: el contratante, unificable, y (o que es más grave, a lasindividuo o grupo organizado; el autoridades a tratar de resolver elempresario organizador del "trabajo", y el problema encarcelando provisionalmenteejecutante, último eslabón de esta cadena en escue las públicas a jóvenes de distintasde muerte51. condiciones y orientaciones.En síntesis, la modalidad moderna ha Otros actores con diferencias y parecidosconvertido al sicariato en una verdadera son los chulavitas del pasado y losempresa, en la que los diferentes actores escuadrones de la muerte de hoy: lospueden formar parte de mundos culturales primeros fueron campesinosy tener intereses completamente explícitamente seleccionados en unadisímiles. Este punto es clave para ver la región del país para que, como integrantesdiferencia entre las formas viejas y de la policía, ocuparan y limpiaran anuevas: en efecto, lo que en la primera ciertos municipios de sus pobladorespodría verse como un sistema de liberales y erradicaran a las guerrillas 53.adhesiones y adscripciones, en la segunda Eran, pues, agentes estatales directos, yse convierte en un mecanismo dotado de cumplían una tarea que se suponíaalguna racionalidad instrumental. La contaba con la legitimidad de ser oficial,modalidad así se fragmenta, de manera aunque realmente operaban a partir de losque si bien el fenómeno es formalmente intereses concretos de un partido político,similar, en su realidad cultural difiere más que del Estado.sustancialmente. El contratante puedetener cualquier clase de intereses; el Los de hoy pueden tener un origencontratista es un empresario que lucra, y variado: algunos han sido creaciones deel ejecutor puede ser ese adolescente las Fuerzas Armadas en virtud de unapartícipe de un complejo cultural en el disposición legal que las autoriza paraque parecen mezclarse sincréticamente armar civiles, pero que han adquirido unaelementos religiosos y mundanos, dinámica propia y han desbordado lostradicionales como el culto a la virgen y a propósitos originales de autodefensa;la madre y la valoración de la muerte; otros tienden a ser productos de alianzasmodernos como la música rock, la pinta tanto de narcos como de militares ypunk, el uso de vestimentas terratenientes 54. Algunos de ellos en suspresuntamente copiadas de los jóvenes de versio nes rurales se llaman paramilitares,las clases altas, la motocicleta y la y aunque se tienda a confundirlos con los"tartamuda" (ametralladora) ... 52. sicarios, su diferencia central estriba en que responden a intereses económicos yLo que si parece ser claro es que los políticos específicos concretados en larasgos culturales que describenculturalmente al sicario no 53 Guzmán, et. al. op. cit. Algunos de silos continuaron sus tareas de exterminio una vez independizados de la fuerza pública. Cfr. Ortiz,51 54 Comisión, op. cit., pp. 21 y 96-97. Carlos Medina Gallego, Autodefensas,52 Salazar, op. cit.; Laura Restrepo, "La cultura de paramilitares y narcotráfico en Colombia,la muerte", Semana, No. 408, 27 de febrero a 6 de Bogotá: Editorial Documentos Periodísticos,marzo de 1990. 1990.
  14. 14. Estudios El ayer y el hoy en la violencia en Colombiaeliminación de dirigentes campesinos y continuidad. De hecho, ningúnen supuestos auxiliadores de las fuerzas investigador del fenómeno actualguerrilleras insurgentes. En sus versiones aceptaría la caracterización comourbanas pueden ser, como en Cali, comunitaria para incluir la violenciaPereira, Bucaramanga y Medellín, tanto guerrillera, el narcoterrorismo, elciudadanos privados que se organizan paramilitarismo, las auto-defensas, laspara realizar labores de limpieza barrial, violencias de la vida privada. Y esto escomo agentes de la policía así a pesar de que en algunas regiones dedesaconductados que asumen para sí Colombia es posible detectar hoy lamismos las tareas que la institución no eventual presencia de formas violentaspuede realizar legal y legítimamente. propias del pasado y del presente, en una inquietante simbiosis55.Otra forma que se proyecta al presente,aunque con distintas modalidades, es la Razón tenía la comisión de estudios de ladel boleteo. En la Violencia tenía el violencia para enumerar al menos laspropósito central de amedrentar y exigir modalidades del crimen orga nizadola evacuación de lugares y regiones a los contra políticos y periodistas; del crimenindeseables. Hoy día, si bien este organizado contra personas privadas; demecanismo continúa, existe también las guerrillas contra el Estado; de gruposcomo fórmula de obtención de recursos. alzados en armas contra particulares; deY ya no se trata simplemente del organismos del Estado en ejercicio de lacampesino advertido mediante una hoja guarda del orden público; del Estadode fique: ahora hablamos de los mensajes contra movimientos sociales de protesta;enviados a las grandes multinacionales del Estado contra minorías étnicas; depetroleras. Pero no sólo los montos particulares no organizados; deproducen las diferencias: los actores se particulares organizados; de las vidashan diversificado, y no sólo las guerrillas privadas 56.acuden a la práctica: se ha mostrado cómoen múltiples circunstancias ajenas a la IV. A MODO DE SINTESISconfrontación política central se recurre a YCONCLUSIONESla utilización de secuestrados y rehenescon fines de enviar mensajes o de iniciar En síntesis: se ha tratado de mostrar cómonegociaciones. entre la Violencia de los años cincuenta y las violencias contemporáneas hay líneasOtros componentes de los escenarios, en de continuidad y discontinuidad, pero quecambio, presentan diferencias evidentes tratarlas a partir de categorías descriptivascon las modalidades de ayer. Las y no analíticas no enriquece laescopetas de fisto, las culebrinas perspectiva, la cual debe partir deartesanales y los machetes son considerarlas no como algo meta-socialcompletamente obsoletos frente a las sino como un componente de relacionesMini-Ingram, Mini - Uzi y otras sociales históricas concretas; que laultramodernas armas de repetición que peculiaridad de algunas de ellas reside enacompañan a los carros-bomba y otras su índole coyuntural, como parte integralherramientas de violencia, señalando así de situaciones cuyas especificidades esun cambio radical que remite a una nueva posible dilucidar. Ello significa reconocerexpresión económica, política ysocio-cultural. 55 José Joaquín Bayona, «Continuidades y discontinuidades de la violencia en Colombia: elInsistamos, pues, en que hay algunos caso de Trujillo», ponencia presentada al IIIfenómenos cuyas formas tienden a simposio Nacional sobre la Violencia en Colombia, Chiquinquirá, 1990.reproducirse hoy, pero que esto no 56 Comisión, op. cit, pp. 19 -21.autoriza a exagerar la idea de la
  15. 15. Estudios El ayer y el hoy en la violencia en Colombiaque las relaciones sociales violentas creansus espacios de expresión y sus propiasformas culturales de desplegarse. Esdecir, que esas violencias se asocian aconjuntos de acción social claramenteidentificables, en los que la precariedadde prácticas civilizatorias ymodernizantes que reduzcan el ámbito delprivilegio obtenido a partir de la fuerza yel poder sin control, permitan eldespliegue de un proceso real dedemocratización que abarque no sólo alterreno institucional estatal, sino alconjunto de la vida social en nuestro país.De la identificación de la naturaleza delas relaciones violentas y de losmecanismos que las estimulan y permitensu expresión institucionalizada sededucen muchas de las tareas de losdemócratas de hoy y de mañana.

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