De cosas urbanas, Manuel de Solà-Morales
Upcoming SlideShare
Loading in...5
×
 

De cosas urbanas, Manuel de Solà-Morales

on

  • 1,419 views

En resumen: De cosas urbanas ...

En resumen: De cosas urbanas
'Tanto como sistema de flujos o código de memorias, la ciudad es cuestión de cosas.'Para Manuel de Solà-Morales, la lógica abstracta de la ciudad se halla en la materia de las cosas urbanas: la urbanidad estáindisolublemente atada a lo concreto. En su trabajo subyace una atención cautelosa a la riqueza latente de los lugares urbanos.Sus propuestas son siempre miradas sobre la ciudad, verdaderas interpretaciones en el límite entre la arquitectura y elurbanismo cuyos efectos trascienden el ámbito físico de su intervención.Este libro presenta proyectos urbanos realizados en las dos últimas décadas e incluye una selección de textos del propio Manuel de Solà-Morales, con un prefacio de Kenneth Frampton y un ensayo de Hans Ibelings.

Statistics

Views

Total Views
1,419
Views on SlideShare
1,419
Embed Views
0

Actions

Likes
1
Downloads
120
Comments
0

0 Embeds 0

No embeds

Accessibility

Categories

Upload Details

Uploaded via as Adobe PDF

Usage Rights

© All Rights Reserved

Report content

Flagged as inappropriate Flag as inappropriate
Flag as inappropriate

Select your reason for flagging this presentation as inappropriate.

Cancel
  • Full Name Full Name Comment goes here.
    Are you sure you want to
    Your message goes here
    Processing…
Post Comment
Edit your comment

De cosas urbanas, Manuel de Solà-Morales De cosas urbanas, Manuel de Solà-Morales Document Transcript

  • tl; E ffi ,§ W " i ffi í [iúi ü[üfil'fimilililili il [il'^
  • IJ¡ U I PREFAcIo Kenneth Frampton I URBANTDAD Hans lbelings 10 I o z !r l v'i oe cosÁs URBANAs Manuel deSolá-Morales ! I PARA CREAR LUGAR (COSNS INVENTADAS) 31 Saint-Nazaire, Vitle Port Trieste, Porto Vecch¡o (1ee6-2oo2) (1eee-2oo1) Oporto, Passeio Atlántico cívica La periferia histórica 32 La estrategia de la oeee-2oo2) frontalidad 4z TopografÍa marítima como estructura 46 Génova, Cantieri Navali (ee9'1eee' Groningen,'Winschoterkad s La Haya, Scheveningen Sotto Corso ttse+-tee6l La (2oo2-2oo4) S8 medida no es la escala 62 Secciones desplegadas 66 LA MIRADA ESTRATÉG!CA 72 t LA FoRMA coNDENsaoe(cosRssupenpursrRs) 8r Alcoy, La Sang (tsaa-zoo2) El casco antiguo como categorÍa de proyecto 82 Lovaina, Stationsplein (se6'2oo2) El ordentrastocado go Barcelona, Sant Andreu Arnhem, Rijnboog (2oo5-) (2oo1-2oos) Laviv'enda pública como proyecto Coherencia por LA MIRADA COMPULS¡VA TO8 diferencia 1o4 urbano 98
  • 7"1 ooz --T=: eurapou ugrlpPrlPrlo ¿861 a6L o]lel{oid otuol Euellred e1 t4u c66L so^rllalorsor:edsaTsorr¡qgd sol:uds3 266t, 966u 991 olapou urssouolural ?66r, VLL spppuot sepepnt3 VSt lesre^tun r¡odg:1aLu 9VL EIElluol oooz lEualpul ppptupqjn eunerc¿ Sooz Stv soovNorfff'lf s sorxfr s§ z.vL vsotsNV vovutw v'l ovL 9lL ouBqrn aluarj'orutllrEtu aluarl 6661_8661) or¿t!l!.¡El¡r EnuaJaqofur'peprnrsruuo.rd'ppptnulluol z€.v soueqin salrulJ sol pJluoJ geL YeL ouen¡od oeL (Looz) (_iooz; aluaJl ,p)tuglEsaf noN elqod,Euolallug EUESSeJJof ,?ssEJlaI oupqrn opnN (-¡ooz) u¡a¡du.redg oltJlstp onenN alupsaralur pnuulstp pl (0661) (É661_o6eL¡ ,soraquv epuulfr3 ,seleqtrrv JaplodJepuuxalV ' uruplelg¡ 9tt pllprlsqe pppno pl (0661) zl?ldlapuuxelV ' ulllag 9tt (orf r'HNol Nl svsof ) vtNJDouf raH Not)vlnwntv vl §
  • o I U C Quizá no es del todo casual que el único paÍs en el o lU É, 0. ue la arquitectura del paisaje no cultivara y demostrara el potencial de un acercamiento moderno tardío al urbanis- o_ mo, sobre todo si ese país es Cataluña, antes que España en su conjunto. Para darle E peso a esta afirmación es necesario regresar al momento en que los Plans i Projectes per a BarcelonalgSl-1982 fueron promulgados por vez primera como un proyecto LL algo desordenado enfocado a una mejoria urbana global, bajo el auspicio del enton- .C ces alcalde, Pasqual Maragall, ycon ladirección de Oriol Bohigas, quien yaera lo () que es hoy, un empresario del urbanismo. Tres años más tarde, en 1983, en una C C exposición sobre la evolución de la forma cÍvica en Barcelona desde r75o at93o,1 CJ pado por la evolución histórica de la ciudad, asÍ como por la eventual posibilidad de Manuel de Solá-Morales empezó a destacar como arquitecto y estudioso preocu- V intervenir como urbanista en su propia época. Es entonces cuando Solá-Morales inicia su vocación de intelectual dedicado a Ia intervención urbana. Es también el momento en que aparecen publicaciones catalanas tales como zD Construcción de la ciudad, Arquitecturas bls y, sobre todo, la revista UR (dedicada al urbanismo y editada por el propio Solá-Morales) que ayudaron al desarrollo de un discurso local particularmente sofisticado en relación al futuro de la ciudad. Para Solá-Morales, todo eso vino a consumarse en larealización de su proyecto para el Moll de la Fusta de Barcelona en t985. Este paseo elevado, equipado con bares y cafés, se constru- yó sobre una vía rápida existente con el objeto de mejorar el acceso al puerto y permitir una vista panorámica sobre el mar. La designación de Barcelona como sede de las Olimpiadas de t99z dio aún mayor ímpetu a una cultura de renovación y expansión; ímpetu que trajo apare)ada una transformación del frente costero hacia el norte del Ensanche original de Cerdá y que propició los diseños para acomodar la Villa OlÍmpica como una c¡udad en m in ia- tura. Para la misma ocasión, aunque para un cliente privado, Solá-Morales dedicó su atención al diseño del conjunto de edificios llamado L'llla, emplazado en la ave- nida Diagonal en el centro de la ciudad. Esta estructura de uso mixto concebida como un bloque de oficinas de 4oo m de longitud y alturas medias, y diseñada en asociación con el arquitecto madrileño Rafael Moneo, está destinada a convertirse r N. deT.: Exposición que, con eltÍtulo/nlc6 de la urbanística municipal de Barcelona : most, ¿ dets fons m¿ni¡ipals de plans i p ! m existe como una profesión en sÍ misma sea además el lugar en donde primero se ñ I¡. q roj ectes d' u rb an i sme, 175o-1g3o,se celebró en marzo de 1985 en el Saló de Tinell. en la demostración por excelencia del concepto que Solá-Morales lLama acu puntura urbana y que se traduce en una intervención que, en virlud de sus limites y orga- nización intrinseca, es capaz de aumentar el tejido de la ciudad de tal forma que sirve al mismo tiempo como instrumento para reestructurar ytambién para enrique- f ! o
  • 8 cer el contexto inmediato, alavez que potencia un conjunto de repercusiones y desarrollos que sólo son parcialmente predecibles. Construido en un extremo del Ensanche y con un garaje subterráneo de varias plantas que se extiende bajo todo el complejo, este bloque fue diseñado guardando relación con la escala de la cuadrícula urbana del siglo xrx y también con la aglomeración desordenada que se ubicamás allá del núcleo histórico. El perfil escalonado de esta estructura permite ver- la como hito cuando es observada desde las partes más altas de la ciudad a las afueras del centro. Un aspecto clave de esta estratagema simbiótica fue la incorpo- ración de un centro comercial de cinco plantas a lo largo de todo el edificio, justo por detrás de la tradicional alineación de tiendas que dan frente a la avenida. Desde Ia realización del bloque de L'llla, 5olá-Morales ha continuado con el diseño de una intervención de acupuntura tras otra, desde la propuesta de 1988 paralrans- formar las instalaciones portuarias de Badalona, cerca de Barcelona, hasta un proyecto similar para el puerto de Amberes en 1990. Las mejoras en el transporte pú- blico y las infraestructuras han sido a menudo las motivaciones latentes de las intervenciones propuestas por Solá-Morales, desde su renovaciÓn del centro de conexiones ferroviarias y del intercambiador de transportes de Leuven (t996-zoq), impulsado principalmente por la extensión de la red de trenes de alta velocidad (TCV) en Bélgica, hasta su todavía más arriesgada propuesta de realizar un intercambiador de tránsito, en gran medida subterráneo, en el corazón de Amberes, o su propuesta de zoo4 para Operaplein, también en Amberes, que conecta el acceso de vehículos a varias líneas de transporte, incluyendo estaciones de tren y de autobús, y que integra las redes existentes de circulación en bicicleta y a pie. Más cercano a la cirugía que a la acupuntura, esta incisión estructural en forma de corre- dor iluminada de forma cenital es comparable en audacia al viaducto para el tráfico rodado de múltiples niveles que serpentea entre el borde costero y el tejido residencial contingente propuesto por Solá-Morales para el perímetro del puerto de Cénova (1998-zoo5). Asi pues, vemos que el agua, cuando no el océano, acompaña muchas de las propuestas urbanas del arquitecto, tal como podemos apreciar en proyectos tan variados como la lÍnea costera de Schevenningen, La Haya, proyecta- do en zooz, o como el llamado Passeio Atlántico realizado ese mismo año a las afueras de Oporto. En otros casos, Solá-Morales se ha visto confrontado a los sedimentos del tiempo, a la congestión topográfica de un viejo y decaído barrio de trabajadores en Alcoy, o a un búnker de hormigón en masa a prueba de bombas construido por los alemanes
  • ti.;t ¡ 'sElla aJlue saropElpsl"u ol.uol 'sauollEf lpul sElse Erpd 'ornln] lap pppnrt el rod seure pEpnD pl rod Luernbgr un ouol uol oplanlP ap 'rPnlsE Japod sPI ? PpEulPll Pun ouol '3rlo lod lsE '.( opesed 1ap 'auPd eun ap :¡uqo¡3 ?tuioj ap alesuaul elqop aisa rpldale souiaqap anb ap prtuaarl u¡ ap Áo5 'odutattr le ua opeuolln¡one eq u¡Eas elprp+ p?prurepoLr.r Pl ep satrue]¿l sepPplunuodo se¡ ,{ ourlsap la erqos ,pd ua 'plugsolU aUEd ue 'ugtxaUai ESUelxe 3un I 'e¡lryu8erd el sepe:gp sop sPtlll]l! s3l aluEJnp plsrueqrn ouor ofpqerl ns ap oppuozel o8o¡g1er un rod olsandLuol glsa selPJoW -p¡o5 rod pqla] el plspq pppzrlea.r ugr::npord e¡ ap operedse u?l ueunser alsl 'nw p A opand sauorfua^Jelur sPquP Á ra>1u¡q ¡ap o¡and U r uol :oqlal ¡a a.¡qos selr"ug.roued sulstn se¡ e.redn:ar lB osallB ap PdLUPT epBnfepP Pun opuEueslp saparzd sel ap sg^prle alanboq uer8 un ap ugtfelolred z¡ aluetpaiu ¡u o:rs¡1 Á lensl^ osellp ¡ap ¡er:rzd uglce;adn:er eun u.r3o¡ anb e¡ ua 'eq:e¡ pl plseq serlsarp sgtu sauonue^ur sns ap pun se plsl 'sourrELUqns sns e ofrqo: lup U ú. d ep olrsgdo.rd la uol elpzeN-lurps ap oyand ¡e o¡unl¡erpun6¡ErrenD llEl aluernp
  • o o0 o I LA = (.) I z É (^ C c§ I LA ARQUITECTURA Y EL URBANISMO DE MANUEL DE sor-A-UoRALES Desde comienzos del siglo xx, el urbanismo ha evolucionado en gran medida hacia unadisciplinatécnicaen laque, amenudo, losdatoscuantificablestienen prioridad sobre las cualidades espaciales: se habla de desgloses de áreas urbanizadas, de superficies disponibles, y de rendimientos expresados en porcentajes. Las funciones parecen ser más importantes que el uso. Como resultado, el urbanismo, en cuanto práctica y como disciplina, se ha convertido en algo extremadamente abs- tracto mientras Ia distancia entre la planificación y lo que realmente llega a construirse no deja de aumentar. Además, en muchos casos, la relación entre el proyectista y el proyecto parece débil. La autoría de un edificio se considera como algo evidente, a pesar de que son escasos los proyectos que pueden ser atribuidos en su É, f totalidad a una sola persona, y, sin embargo, todavía se puede detectar la firma del arquitecto en muchos edificios. En cambio, en el caso de los proyectos de urbanismo, esto raramente ocurre. El urbanismo se hace desde las grandes compañÍas, los departamentos de la administración local, los supervisores, las firmas consultoras, etc., y sólo en casos excepcionales se atribuye a proyectistas concretos. Además, los planes de urbanismo son objeto habitualmente de un mayor número de concesiones, acuerdos y ajustes. Manuel de 5olá-Morales se aparta de la práctica profeslonal actual en la medida en que opera como autor de proyectos urbanos. Tras él no hay unagran compañía, un departamento de administración local o una firma consultora. No, su práctica del urbanismo se hace a la antigua, como la de un artesano y pensador recogido en su estudio; todo lo contrario al ambiente burocrático y tecnocrático en el que se desarrollan lamayor parte de los planes de urbanismo. Como arquitecto, Solá-Morales trabaja de forma similar y no podría operar de otro modo, siendo como es un proyectista para el cual ambas disciplinas, arquitectura y urbanismo, no funcionan sólo como simples extensiones la una de la otra, sino que están unidas a la perfección. En muchos de sus proyectos resulta imposible señalar el punto en el que se pasa de una disciplina a otra'. su arquitectura influye en su práclica del urbanismo, tal como su práctica del urbanismo siempre posee un componente arquitectónico. Esta la que su aproximación del urbanismo a la arquitectura se expresa en la manera en solá-Morales logra desindividualizar sus edificios. A su vez, como arquitecto, trabajo evita el habitual culto a la personalidad, mientras mantiene una reservay una sencillez que hoy en día se han convertido en poco común, cuestión que puede
  • ns 'pEprupqrn pl ap peprlrqrsod pl :lpnuelod uer8 un pueppluesep uonenllu 'elu?§qo o¡ 'e¡8reua eunEuru o Bcod alstxe enb so¡ ua solund ua sauonueruelut apand I ¿ruas UE BJAU] -a]!p V 'olrela uer8 un rrcnpo.rd e.r3o¡ pepnr: el Epol ap plp3sa ua ugr:und Bun anb 'o]:alnl ue aluaulerp.rouuud alsrsuol salprow-?lo5 ap ofeqerl ¡e 'ernlundn:e e¡ ap e,:uaf sgu sa ou anb ugr:uarualur uun uof anb se te8eu apand as ou enb ol 'uetq Eroqv 3p _rere ousru'eqrn la rEln[ur]se A rce.tt ue outs 'sapupnrf itnr]suo) -:aunb¡ ua'oluarlup]lelp alsl'ugnuarualut Etutultu pl a]uetpaui olla]a 'ertro Él -.rod salru.r¡¡ sns euerl plrp?tu e¡Eo¡euu Else uetq ts 'pupqin etnlundnce se 'salpJoW -isodul¡ un ua Eprfnporlur efn8e pun enb ep papr El ua ESEq as ern¡undntu El seJluarLU 'anb -nuur -erow-?loS ap seuooueAJelur spl ep ollela la 'aupd EJlo ue oif a;e un a:npord re8n¡ aasod 'p¿pnn e¡ ap e¡.red prlo ue ou Á auarruelur lg epuop !llE aluatuepuxa pplts es sal -EloS ep surqe¡ed ot!rxELr ¡a rerSo¡ ua ^ e.r ep aup lo ua o oluerueauu¡d ¡a ua Bsuplsap ou ofeqer¡ ns ap Er]uase Bl 'aued er]o uoJ oprEoea anb so¡ uo: saluauoduor uos Á sa¡erow-?loS ap ofeqet¡ le ua salqelr^aut seluetp ¡ lernlEu pLll.loj Eun ap puot3Eler es ua EllEq as ofeqe"rl ns ap ¡edrcurrd ¡q ol 'opo] -arEur uos Erlolsrq e¡ Á ecrlglsa e¡ 'e¡Eo¡oura1 ouiol lpuoorperl eadorne pppno ?J z( pl 'Erfuereler ap sotrund salpdouud opesed la uauorl enb ¡( solunfuol soppptnl uEruJoluo3 enb soyarqe sor:edsa Á sorrrlrpa ap sodn.r8 soppurLUJalap ua esa.ldxa as anb 'e¡e ap ?rqo oluof pepnrf El orur?l oluaruer.relp le as enb -rpgrd -edu¡o: -rpeur e[ p 'E]r]g]sa elueue]upuLuopa.rd ugr:eluauo ap 'oluarue3Jafe la uof ru 'or.usrupqrn ¡ap odLuer le ue pnlqpq oqreq Eq as anb opell -sq¿ uol pprenluol ou soeugrodutaluo: outsrueq.rn ¡e r( er -npalrnbre e¡ ue selerow-ploS ap lanupw iod pptu.rnse ugrctsod El 'a¡pd ns rod -ell¡of 'sgurep 's?rollns -sru"qjn ep odrl elsa ue ugrsaldxa ns upiluenlue arduars ou pppno pl ep plltuputp pl sol 'sP!u 'solapou I eprn e1 'puoisrq pl ap sopeparaq soueqrn safusled ,{ sa¡euorcrpe.r} solepoLu ua as -reseq ualans soloeÁord sol 'pppnrr El rnrlsuol ap eUE ese ul 'otusrl?uonrperloeu ¡e,{ oLusrurepou-rsod ¡ap epu8a¡¡ pl epsep puo}ou s7wza^vpe) oqlaq pL{ as 'opuo} oluatLusslafp un Jp pL¡ arduuers ugrs -serl la ue salal s oprfeu?uJad eÁeq anbune ¡( 'aluasald oprlsa -le^ur eJsl 'pPpnD pl Jrnrlsuol ep eup le 'euB otuof otustupqrn lap ¿1.¡jlL ns ua §o o8¡e o,..r. -¡ar{o¡d -suol E u3 'olus ap Elrprlsqe ugreuluasardar pun ua opprulo1supr]'Áoq ap oulstueqln -nlol'espu -sqE 3iu ap olrpJlsqe ouJstueqrn lp olsando o1 'sofn¡; Á uaur ua elsrsuol ¡ap elrulgl ugrfelueuo a¡ed puenq ua oprcarzdesap Eq -oustupqln 'aluarqtue un ep oupqrn )al)g)e) le '.¡nep ¡e Á r¡odgrtraLu sa- leer o1a[qo ¡3 pl e uaÁnquluo: enb souuqrn sonrJrpa 'pppno pl ap orluap sonurpe rod elsanduuol plse prnllalrnb.re n5 'etqepd e¡ ap oprlues oua¡d la ua 'oupqrn oSle Ernlleltnbre e¡ ep Jalpq plsnq as opupnf 'lpnuesa ouol -ollury ep 'sepr pepuorr( Err¿q ? osrel ouol esleJaptsuof -ole^ Euaqap anb ap resad e 'olet"utuoue oprpoep ap o8set un ''IiI n r
  • Para solá-Moraleslel núcleo de esta urbanidad no se halla en una imagen urbana convencional, nitampoco en una alta densidad, dos aspectos comúnmente asociados con Ia urbanidad. paraéI, Ia esencia descansa en el equilibrio adecuado entre densida d y mezcla, como tan apropiadamente lo define él mismo, entre cons- trucción y actividlq¡ Desde esta perspectiva, solá-Morales es capazde detectar el potencial urbano de lugares y objetos que otros seguramente caracterizarian como periféricos. Construir en la ciudad,,construir la ciudad, requiere un delicado equilibrio entre el .tejido urbano y la construcción, entie la sustancia común y los objetos especiales, entre la normay la excepción. El trabajo de solá-Morales oscila constantemente entre estos polos, y lo hace de una maneraintrigante en la que los aspectos inusuales asumen a menudo una forma convencional, ligeramente frÍa, mientras que sus contribuciones en apariencia más corrientes suelen resaltar. Al convertir lo común en algo especial y lo especial en algo común y fortuito, solá-Morales reduce la extrema diferencia que existe en muchas ciudades entre el monumento y la maleria construida del diaadia, entre Ios edificios singulares y lamasaurbana. En una época en la que resulta imposible escapar de los edificios icónicos, esta diferencia resul- ta por lo general muy grande. pero no en el caso de solá-Morales, cuyo trabajo en este campo se caracteriza por su conmovedora uniformidad. La distinción entre arquitectura y urbanismo tiene escasa relevancia en su tra- bajo. Todo lo que hace puede ser entendido como una construcción de la ciudad, yaseaagran escala con un plan urbanístico, através de latransformación del espacio público o bien con un solo edificio. por analogía¡ no existe en su trabajo una distinción esencial entre proyecto yteoríalambos aspectos pueden ser comprendidos como reflexiones sobre la ciudad y sus propiedades. Una de las cualidades de solá-Morales es su capacidad para captar el potencial urbano de las más divergentes situaciones. Ese es su mayor mérito, pero es también la cruz con la que debe cargar, puesto que una y otravez se Ie pide insuflar nueva vida en áreas que claramente carecen de esa crase de urbanidad, como en el caso de las riberas de weerwater, elgran lago de ra ciudad de Almere en el pólder holan- dés, o bien en la transformación de lazonaen Ia que oporto y ellitoral convergen. El encargo de salvar el espacio de ocio costero horandés de scheveningen tras años y años de agonía, entra en la misma categoria. Dentro de la obra de solá-Morales hay un sorprendente número de encargos que comparten emplazamientos similares: allí donde la tierra confluye con las
  • o ó = d) É. l u!E se opol anb ugrsPlo Eun ue ofrp sEeqloo) uau f oDrur asa rlnpord ugoerurporu puenbed eun 'pulruJru ugnrpe EUn salon -ede anb so¡ ua sorcedsa uor oqel E V E.rPd uPlsPq EpEu Áeq ou alueuualuat re^all urSo¡ opnueu u ¡9 anb o8¡e sa o}s3 io8¡e ep ordr:uud la EpEu pl ap iperl lsopn8er¡ad oruof solufsap tes uapand o¡gs anb so8re:ua aluauplpgued eqr:er salprow-?toS 'otusrupqrn ¡ap ,{ e"rntr:alrnbre e¡ ap oruof lsE 'eurr lep ¡( orlea] lap sPlrlsljallErEl rellrsBlue i 'sollo uof El ep sg^Erl p eueq)n pEparros pl ap eyed ras ¡{ uf ouol P Prf uepue] El P oplqac soun asrpJluo)ua ap pepr¡rqrsodl r¿dr:rued aqrn alruled anb puprsuep Aepzaw ap ugopurqLUol -e¡ed serod ep rpq la ESe p EI ap sa}uaprsar sol p alueurpsnard acnpal es 'serq pzalernlpu esa ep sor:edsa Á 'aluarlua ap e¡apeuud u¡ 'eurnbse e¡ spf resold uel seso: E alnper as sa¡eqo¡3 sapppnn spl ua ?uprp EprA pl 'lpurj tV'spapr a sauarq'seuosrad'¡e¡rder ap sofn¡¡ ep lprpunu par pun ua opou un ouol atarcde anb r¡odg.r1auu pun ep Elpr] as ls osnllur :¡1ua1eu o¡ e 'a¡qr8uel p opplp aluaualqnlosrpur o81e ras ap efap ou peprupqrn €l 'selprow-?los prpd 'oupqrn ue asrua^uol -and opol rser ored 'pepnr: sa opoi oN 'ernpelrnbre sa opol e re8a¡¡ o o1 'l res ep :g96vep olseqrupu ns ue urelloH supH Eleuas anb e¡ oLuoe lprper uE] lulueulppun1 pnlrlfe ?un ua Epespq glsa pppnn El ap ugrsrA ns 'pnueprna ua elueu'elerpar-uur e8uod o¡ ou sutrsandotd sns ep erdord Enuafrlar e¡ anbuny 'songrpe Á seuosred uefia¡uoc anb ¡a ua re8n¡ ¡a ,{ 'ugnue^uol ;od pepnrr oLrlor oppraplsl:r sa anb o¡¡anbe ep opele ¡9 rernb¡en: ua asrpp apand puprue q)nelrcqe)epppnrr el epuop !llE sa ou le alqrsuas ered ora¿ oluerue aluauppunrrold se sa¡eroi¡1-ploS 'pupqrn ?rn]lnl EIE ugrseqpp ns ul pas anbo¡ oeza¡ernleupl 'oduue:la'saolsa'pepnn?l apouerluol ol)ezeq)dur;tuBrs ou anb ol 'Euuqrn prn]lnl pl so oluarurpsuad ns ,{ ofeqerl ns e}orq enb e¡ ap e}uan} el sErlo P sPun sEp -pluerlue uaA as o uerluanfua as seuosrad sEl opuop !llp 'sorapues sol ueznrlerlua es epuop !llp porur as arduuers anb eueqJn pEprsuap e1 Aepzaw e¡ uelrrured anb saseq sEl reluas e.red 'efuau-ra pepno El anb rlturad ,rrá 'rgrriu opunlord auar¡ anb ¡a ua pure] un 'ousrupqrn lep lprrur os¡ndLur ¡a sorcedse soq3rp E-lua¡uor an8 -rsuol sale.low-p¡o5 'olrnyo; o8lu ua:ered anb sauonuanra¡ur seunS¡e ul 'rpu lap Blprl as rs opol a.rqos 'en8e la pzuaruol apuop jltp pqplp pEpnn El 'pEprupqrn ap ugrrruUep rarnb¡en: ap er:uapuadepur olnruln un 'ugrf rsuprlEun up!]f ale efesred ouor oprpuelue uoJ seluare1rp alueL.ulErf uasa spuoz arlua Á ua8.¡Buu un upfr?tu anb so]¡aÁord ap plprl aS res p elslser es 'oS.requua urs 'anb -uallerel ras apand anb o3¡e uol prluanlua as pppnn e1 r{ eza¡?Jn1eu oLuol oppz anb so¡ ua sare8nl 'senEe
  • 7 posible allí donde no hay arquitectura; pero que no se puede hacer nada más alli 14 donde hay arqu¡tectura. Es posible que esté en lo cierto. No obstante, lo que Solá- Morales logra llevar a cabo allÍ donde no hay nada es producir algo que mantiene al mismo tiempo las posibilidades abiertas, sin descartar nada por adelantado. Y lo hace mediante la adición de una materia construida que no siempre está dirigida en primer lugar a cumplir con un programa estrictamente funcional. En otras palabras, la verdadera legitimidad de dicha adición no se localiza en la función o en el programa. Tampoco sus adiciones al paisaje urbano se distinguen por su utilidad o por su ostentosa belleza. Lo esencial reside en su presencia material, lo cual le permite convertirse en un punto de cristalización de la urbanidad. El trabajo de Solá-Morales refleja un honesto optimismo en el "aquello que no existe aún puede tener lugar". 1 l_ Precisamente allí donde hay poco o nada y donde la motivación para implantar una propuesta no surge automática o rutinariamente a partir del programa, ni en ' ocasiones tampoco del contexto, es donde mejor funciona su método -que, a pesar de las imperfecciones del término, puede, no obstante, ser llamado acupun- tura urbana-. Aunque su trabajo siempre es personal y, por lo mismo, resulta casi imposible seguir, como no sea mediante c¡erto tipo de imitación, aun asi es posible extraer lecciones generales de sus puntos de vista y de su método. La importancia de esta aproximación resalta de form aparlticular a partir de la simple distribución de su obra: buena parte de su trabajo se encuentra fuera de Barcelona, fuera de Espa- ña. El hecho de que su labor funcione en un amplio rango de ubicaciones se debe a la apertura con la que 5olá-Morales se enfrenta a sus encargos, especialmente en aquellos emplazamientos en los que la ausencia es la protagonista. Su habilidad para detectar el urbanismo en este tipo de lugares y para est¡mular su resurgimiento ¡_e basa en un análisis del entorno construido que combina precisión y sensibilidad. Tanto la una como la otra pueden ser adquiridas: la precisión a través del ejercicio disciplinado y la sensibilidad mediante el aprender amirar, acapfar cómo funciona la ciudad y cómo las personas hacen uso de ella. De este modo, el método de Solá- Morales ofrece un relevante apoyo paraanalizar cómo la ciudad, en cuanto entidad construida, puede dificultar o alentar el comportamiento humano y, en consecuencia, puede afectar el habitus del residente urbano da más de la mitad de la población mundial-. -categorÍa en Ia que está inclui-
  • a -/' -..' ¡-t' OY -' l liU ,v*2 Ic, n/, t .^¿ W ," :r ' t'. a'
  • *'n' ¡r b r [. .t: t.. E' m n o -u rD -C 3-v oE -z gut
  • ;,1 ;1 .1 ::::i,,:iy'¡i . ' alt:t///. ,: ..'.tLr./);t 'l;t lfi;:i;, lr I l:,.,--. i !.fi. i.:,. iii *r'''r.; . :ti.atr .."4,-.-. . 1,.i ¿ i !,'11* i-n i "do 'i ", i ¡ ,^ .-a;- .*-:i*
  • -:r1.,1,,11 l:r* il* j.
  • .*". -- &rl B L.' '§,' -'ts '- "tñ: l ; ,]w;
  • ..i .i:i{.i1rl§a: lf§:¿:.:! :..:i.t . re i x;;' I .,". :tfL -.{ *r'lE :":& k. s *
  • o !t o -+ t I ! A¡ Vl tn o a6' !¡.r=' +qB e.6"' g--= I ! ¿ E E. F tn=- =ii = qo z gñ§ t+B -J +JD o * o 'ó * .=§-ol= s'T ñ,of.ñxO 8 E q I Y,:i.ñ F v = g lñ t^ -{ v § óji § § z i. I P:-§¡='o? L/l hrs¡§)-ó §J R R €=qe d U =;U o=fos¡: E NJ t; dtsBB.g ¿ o_ o c g 3 á'3 N iil (D§o§¡)¿ ñ n o v t¡ t¡ n v Z lfl rn Z 7 -l l- (D' { fllr 0 n E B á: r§ f $B § =q. t) O O -¡t § ,§ w OÑ)OoO¡JtrJ ! U LN / C o v
  • c LA PERIFERIA HISTORICA o o bién existen las periferias históricas, lugares que el tiempo y la memoria han arrin- I conado al margen de lo cotidiano. El inconsciente urbano a menudo disimula las ñ¡ o o o 5 F ú, o 0- Existen las periferias geográficas, son las que han dado origen al término; pero tam- áreas que no quiere reconocer, por incómodas, confusas, conflictivas. Y, sin embar- go, puede tratarse de zonas perfectamente centrales desde el punto de vistatopo- gráfico.lgual que hay "centros históricos", lugares que la historia ha considerado como centros, hay periferias hechas por la historia. La historia ha hecho una periferia del puerto de Saint-Nazaire: una historia de recuerdos marcados por el sufrimiento y la destrucción, por el esfuerzo de rehacer una ciudad bombardeada y por Ia presencia de la base submarina que materializa el recuerdo de la ocupación y de la tragedia. También hay historias más recientes de ¡¡J J J I zonificación segregativa fruto de una banalidad bienpensante que mira alaplaya, de la crisis industrial de los legendarios Chantiers Navals, del repliegue centrípeto frente a la creciente dispersión suburbana. La voluntad de reafrontar la periferia portuaria es, sobre todo, un acto de inte- Iigencia por parte de la ciudad. Es una afirmación de conciencia del presente y de u¡ superioridad sobre el pasado. Una superioridad hecha sólo de respeto y de conoci- ú, miento. Reconocer la periferia será, en el proyecto, asumir tanto la condición híbri- I da del espacio portuario, su gran capacidad de alojamiento y sus franquicias amplias N z como sus horizontes. Y establecer una relación de distancia controlada con el cen- tro urbano que mantenga las diferencias y los vacíos como la expresión principal del espacio. Vacíos en el suelo y vacíos en el espacio. VacÍos también en el uso. Expectativa de cosas porvenir. Sordina a los lugares protagonistas, dignidad ausente para T F z I la memoria (las emociones). La evidente tensión entre monumento y ciudad, entre una mole de goo.ooo m3 y-una ciudad continua y homogénea pero construida con una densidad muy baja, invierte, sin embargo, los términos aparentes de lo periférico. L, nr"uu semántica !n está en el margen, y el te;ido urbano parecerÍa sólo un soporte tranquilizante de la misteriosa emergencia al borde del agua industrial. I En efecto, si contáramos la superficie edificada del 175ha), ésta podría rondar t.z47.4oo m2 (18o x volumen del áreacentral to x9 x77),lo que no sería mucho más, acumulado, que la enorme mastaba de hormigón alveolada de la base sub- marina.
  • rñ É. 'ouolrJJal also ap e^rsualur E]lrgjued ugrrlpuol E^anu pl ,{ e¡msa El uaralqetsa Á sorpau.ra¡u¡ so!r?^ sol eP pnlru8eu El u?flualB 'Ernllu uo sauor?pf ljlpa,,{ so¡rs so¡ ap 'seuefa¡ anbune 'ssluepunlln sur?uara}al sBl 'orjunlsa ¡ap ,( o¡and lap ouarqE aluozuoq la uol lErtrual pEpnrs Pl uuzelae'e3uEf l3 o8ru¡ ns .rod 'anb sEzpJl seun arnporlur 'en8e ¡ap le^ru lE solognlp sns ua ,( e¡atqn: ap seuro¡rlr¡d sns ua elqrserre 'rplr¡tu ugrrer4ruo¡ El ua ugneJleued a¡qop e1 'orciauo¡ ,{ s.rnllnf 'orf o ep sEuEpPpnlf sauonun] -spqlnu ou- ,{ se¡euor3a"r suunS¡e uauod¡adns as anb se¡ u lersad ap sareuue ,{ sefuo¡ 'so"ra¡¡r1se 'sor¡¡¡ro8rr¡ 'solrs) seulsnpur sns ep upr^ ?l Epzlur euerluetu anb 'oc -ugiuad ouoUirel un eluar.uEnrpela earetu enb saleuonun¡ r{ sa¡ensrn sauor?Elal ap ?Jnpnrlse Eun '?sorepod ,{ exe¡ Ern}f nrlse EUn ue Eerg Ia Bpo} opualpun} uezuqu o¡ enb sepruale sel ep ozrenler ¡a ,( oyend le a;qos (seluelsrxe Á sunenu) sa.r.ro1 spl 'aseq El Etrletu anb olrqug asa opuet^lo^uo 'etfu?lslp Bl ua '^ '(saluetnelsa:.( s€ull 'ugrf rsodxa ap s?lps ap olnq!¡so^) espq ?l ep aluelBdsue;] rorJatut la uo opuaJl ,,ouenyod oule,, la :(sppuar^r^ 'opplreuredrll) sope.rod.ro:ur sonljrpe uo) 'eseq L"p orlr"l l? osarle ap udu.ra pl leuueLuqns aseq 'sezeld¡ olrel le uos sprfuereler splsl e¡ z{ El orluar la arlua (soluaruue:rede 'E^rpE Áelxru.¡'puerqe s?ru'¿Aenu ugll¿lar pun ue o¡and ¡a ,{ pepnr: El Jurrqut ualruuad anb 'ouun¡rod ouo}ula} le ue sEA -anu supuara]ar ep puatrsls un eelue¡d '966ve ?66t, epsep 'ugonlefa ap Á oslnruo: u l J ap saspj sp^rseons ue opproqple 'Uod-alll¡ 'arEzeN-lures ered opar{ord ¡3 ú. 'ppprlrqrsuasur ap rqradsos auua.led El ¿ oprleuos U ú U ú L ugrqtuul ored oprqrfal ua¡q a.rdu.rars 'orafuer¡xe o¡ra¡¡nb.re ouo) olraleL{ orulxgw 'e:r8g¡o:rsd Á ¡etcudsa ugrsual pl erauo¡8e enb reBn¡ un ue lrualJelur operrlep sl
  • rffiffi FU E=.. trH 5 Ér-. ffiwffi §t /) É{dr liffiffi! € 6sñoó '§ eée t¡di F,: 'i
  • É. '( rla 'Uaqnof eLrrol pl oLuol opDouor oles enbtp p'uopedq ouUEtuqns le 'lpdtruud Puasrgp PI 'Jouelut ns Á espq El ap puetqnr el 'npolJpw arPld Pl 'eldnad np uostpw pl) pEpnD pl ep pluglstq -prSoe8 pl ep sorposrde soqlnu ezepa'urcle eJJ plsEq 'l? ep sg^pr] p 'Á oyand la Elseq orluel le apsap a¡ualod eu -Pqrn uoneluauo oLUol rns-euou zlt]lerrp e¡ ap ugr:rsod -srp pnanu pl pepntr-ouand soprrqrq soluau.ra¡a ,( sosn ap ugnplelsuol EUn ep ¡e;1ua: otr¡q¡d or:edsa ol.uot pu -r.reL.uqns asEq El ap pJnllnrlse EI pztltln ulsandord 'opelsre eqepanb 'psatuprrr lpnpu e1 V ugnln;l : -suol ep o;1uar rautud 'ugr8ar pl ap oltLuguola rololt,l 'oUand ll alsao-else ugnla.r p e¡ ua 'se,{e¡d sel p¡lpq glueuo as pEpno pl ep Ep El ugnpLulolsuerl ,{ o¡uaru.t ^ -pualpLxlE ap sora8r¡ sosn Á seuenyod seulsnpur uo: gd -nlo as anb ouend ¡a r( oueqrn orluet Ie ugllrLU z'r -t alluo ,,puplrues,, ppupq pun eJlalqplse .iernbse;euta1 1eo¡ olta¡rnbte lap gV6Lap ue¡d ¡a u¡8es pppnrr El ap ugnlnrlsuolal u93ru;oq ap ap sorq!t pl É. ¡t L- t rF-' llg*r t solleur orpaW (soeprpqu-roq sol reqrosqp ered sop -Eznrrerlua sope8rnua ap Ll g ,{ psol ap uu f) Lu 6 ap tos -adsa un ueuer] oqla] ¡ep sopefiol so¡ Á rosor8 ap ,( -uol a-i1ua uElr)so sornLU uel.unJo^ un elue¡d ua ¿LU sns ,L.u uof 'solelpred u S'É .>**' gt x oÉr x oÉ ap olunf so¡ogr,¡e ll rod opeuuro; ooo 6€ ep 'opeturp seuade 'ug8ru.roq olr¡e8au un se arpzeN-lutps ap puuutuqns espq ep pl z ]se.rE E soaping ap 'otllugllv eluarl lep ugDelrlluoj ep upl¿ le ua lEUasre ,{ oBr.rqe oL!ol sauelua¡e so¡ .rod pprnr}suol ff U l J 'Euupuqns aseq El ap er:uase;d e¡ Á pepno e1 ap gg o7o ":vé É. U É. U ú. L lep 'sopprlV so¡ ap oped -rod 'ugr::n;lsep El :pppntr ue splrlEurnpr] splenlas sop sepe[atede o[e.r1 ¡erpun61 -0nD ll pl eluErnp erpzEN-lurps ap ourlsap o:r3gr1 El ff el ¡¡ r
  • # I 1 fl
  • É. s,r serrluv spr p,pr.r elueurluol puend rep ^ I I "rfffiJ e¡ ap e:r1gr3oa8 pepr¡euorrde:xa e¡ ,( o1r ¡ap ouenlsa la 'pEpnrr pl ep ser.uroJ selurlsrp s¿l 'oll? ol apsap se¡re¡dr-ua1 -uof lp 'Jepuelue Á'puolsrr.{ e¡ ,{ uauun¡on la reurLr.rop ugrq -uE] sa E]rarp prlio] ap ?Uerqnr ?l B rqns 'e¡¡a enb sguu ,,{ so1¡e esuq erdord e¡ ou-.ro: so8,re¡ ue1sora1ol1ed Á sorrlug¡ -lpsuprl uacnpo.rd anb 'anbrlue¡ly,l ap srarlueq;l sopDouof 'so^rsueJxe soJellrlsP soun PI ouol ,{ 'erjeau¡uq ,{ era8r¡ 'lenuapisal pepnn EUn ua sopesed uaLUnlon 'pEpnlr -rn Á esey¡ ¿ ep lPluau ugr:e1uar.ro.,{ ¡en1 afa oluof 'solfen ap peprlerxp eun ep oln]lqen le se zr:ue;edsuu.rl El orpll ,{ e¡quronu; o8¡e ouror o:rEgr1 ,{ olsendur enl enb o¡1anbe ap esrerdorde ep ugrspro el sl 'ezaw) r{ pepr¡rqe5a op aluare}er un 'psuep -uelxe 'lunlle pzpnrr A e¡te 4s qe e ¡t la u ep ueunlo^ ll n I El o^ orod Á Bs e ;r-pe:r"d oL.urslsorlE^ sguapp sa o tu '?spLu Bl 03 oso r.l.ir a q ar are de u 9E r ur oq ap sg^Erl e erruaredsuerl g sa¡d11¡¡ur seru8n¡ ap peprunyodo EUn ua euanu euozeun ue[u]o] -suer] rns-a¡ou ugnelueuoe t saualeLrlp sol ep oqurep Q l J ll e1 A soqp ,,a:r-¡ues,, Epueq El ep Eluanlurr ap o8re¡ o¡ e opeluaserdar €q espq El ep psetu e¡ anb eran8ac u¡ Á pup É. u -rcedo e¡ ap u:ord1:ar sa enb enuaredsue.l] eun rplue^ur É. ú. L alruurad 'ouend la erqos p€pnrr pl ap ouarqnr olnq!] -sal 'oule ua pppLu.,lolsuerl aseq e¡ ap ugnu;trauad e1 S
  • 38 8 Domesticar (apprivoiser), esclarecer la base, es abrir- la a un uso público más amplio, en su interior y en su 4o m de vano) la nave de un hipermercado como actividad semilúdica incrustada en la infraestructura civil. cubierta. Supone hacerla participe de un sistema flexible de espacios (aparcamiento, hipermercado, multicines, museo-espectáculo, chiringuitos y 't2 La rampa es una estructura de cuatro cuchillos metá- bares, discoteca, licos paralelos, apoyados sobre cuatro muros longitudina- transportes especiales, etc., y también viviendas, hoteles les. Cubre un vano libre de 4o m por encima del hipermer- y comercios inéditos). Significa crear un espacio común cado y otro tramo de 5o m sobre el Boulevard Leferme, de accesos y flujos, base de la imagen mental y de la fun- acodándose por el canto a la cubierta de la base. cionalidad del lugar. Un lugar que no existía. 9 La condición de "periferia histórica", o mejor de "periferia de la historia", que en otras ocasiones hemos usado para definir este proyecto refleja el carácter no central, no vacío, no cerrado y no preciso de esta zona, que la historia los hechos -la historia de los hechos humanos y de urbanos- ha convertido en materia inerte y altamente deflagrante. Protagonismo histórico de una ciudad menor con hechos urbanos grandes, enormes. 10 El salto de escala de las calles y las casas comunes y los espacios y elementos propuestos (grandes explanadas, rampa y atrio interior, puerto industrial) es la sustancia del proyecto. Mantener esta explosión dimensional, pero haciendo posible su comprensión visual, lleva al diseño simultáneo de lo muy grande y lo muy detallado. También contribuye a dar a toda intervención el carácler de infraestructura, en el sentido de soporte generador de otros actos pr¡vados y, alavez, de un acto público de servicio y de control. 11 La altura de r8 m que hay que salvar para subir al techo de la base (con un ascensor o una escalera) se vence gracias aunarampa, cuya pendiente es de 7,8o/o, des- de la Rue Henri Cautier. Es una calle para el tránsito y los tranvías. Y también unafachada de viviendas y despachos. También es capaz de alojar en su primer hueco (de ir -{, # F,: -r
  • =: r+:- **.-- BEE =ry #2 ffi- % .-¡ o É. (] l ) ú. U É. U ú. LO
  • r § e^lenAes oDPdse ugrsuarduol -farprun e4enld Pl ll leluozuoq ugDrledaJ eldt]lf uol Plzenbuua .lPlrueA Lr.l ns ep ap orlauu¡.red ¡e uernBrluo: anb elue¡d E^enu ep sanbo¡q sprnllnrlso se^anu uol eprralqelsa eroqe o¡and-pEpnn ¿nuantas el Eppl ap lpuotl as oJog^lE ugrsr^ el anb opou.r ep es lPsie^suPrl peprlrqEaLurad pl 'soDraurof sou so¡ e r( a¡dna¿ np uosrpw pl E atuer,'npairEw alPl¿ El ap ep ugrrrsuprl ep lenrusep le e))ew'e.rpard ep olupq un o^rlrsodxa oDpdse le e^lan^ua lelstil lpruloJ sgtu rolfes lp 'EuupLxqns aseq pl ap sor:edsa so¡ -enbed E soppurlsap lpualEtu or"usil.u lap solnrpa sorlo uasnporlur as ap ¿[p] pun ^ 'so)lqfd solog^lp sol ep ror.,re]ur le ul gL rod e¡rl:sun:rl 'pueJp ep '(salualsrxeerd salPulsnpur sosn sol opuarueluetu o) senrleatrat Á sa¡e.r 'popn',,ol.r) Jep,, vzeldel 5u or:edsa else ap ppprlel ap ugrs -erdr-ur e¡ Á oluaruurluas ¡a rernfuo: ered aluepodur ,{nuu ae)u) uooela; ap or:edsa un ouof ( lle 'soppznrrallue ugrl 'erugrrued ppprlprlual pl ap oltlslra] ¡a Á ugrsr:ard u1 onedsa oL.uol solo?^lp sns ap orlpnl opueuqp 'lEnlrp se olens lap ugrrpzrupqrn pl ep sel€uelelu so¡ ap ;o8u o:r¡q¡d -nllnl sapppr^qteercd seluelser sol opupzrlrln Á pl opelsa ns ua eluel.uplfulse pladsar as aspq -ezp^Dlul otuol afe¡¡rnbeLu la otrue] opuEit^a 'pepruerp -rlol pl ua El.ra^lo^ue uol euupuqns Á e¡rarouorar ours 'so:rdg solse8 espq ¿l reluorlp ou 'olupl o¡ rod ep o]lP lap ouPrluol ol ras eluelut o]¡ar(otd la 'Á erran8 opol Lv Á r soBn;1.r1ua: sa¡euolead soluetL.utAout 'solnrlqaA ap orqurplialur 'so8ru.re ep eradsa ep eeag'sa¡anbed ap uB -rpf ) sExeup seuoDUnJ sns sEpo] uol 'oluetLllpuoD¿lsa la Á osac:e la eluanl ue euer] anb 'pepr¡erluaf ap re]1gl€l un ¡( osn un auodord soluaruue:rede ep ouetd p Vv '( :1a 'o:r¡q¡d osrn¡uo¡.rod o: ú. u :) J 'o:r¡q¡d orc -rug1:a¡rnbru olloresap uol) olreÁordelue ouuo¡ elsand É. U É. U ú L -ord e¡ ua spprurrrep ,( 1e1¡qe¡ el€zpN-lures lednrunLu pppanos e¡ rod seperr;rpa salpnos sepuerAlA uos eduuB.r sel e¡ ap ard ¡e Aezep El ep elsa oppl lap sppuet^t^ gL -edsa ¡ap sala^ru solurlsrp sol orlua sepezn sulst^ sEl al -elqEsa anb 'sepeue¡dxe spun a.rqos uglleq un ugrqLüE] se uduuB.r z¡ rod aseq pl ap puetqnr pl E osallp lf ÉL
  • r o o N I o o o LA ESTRATEGIA DE LA FRONTALIDAD Este proyecto propone una idea estratégica para ordenar la oferta de suelo y de edificación que, para la ciudad de Trieste, supone el área de Porto Vecchio (casi 5o ha de superflcie y más de 3oo.ooo m2 construidos en unos antiguos almacenes de la época de la dominación austriaca, alineados regularmente en grandes estructuras de cinco y seis plantas, de indudable interés patrimonial). 5e quiere aprovechar esta oportunid 9 I U U I l¡J ad para abrir ala ciudadanÍa (mediante usos recreativos, culturales, universitarios, depoñivos, comerciales, residenciales y turísticos) lo que ahora son unos esqueletos vacíos en un recinto hasta el momento prohibido e inaccesible a la población. Las formas y dimensiones de las viejas instalaciones son enormes. El proyecto no pretende ser integrador ni exhaustivo. Al contrario, trata de inserir operaciones puntuales de derribo, sustitución, renovación y nueva construcción que adecuen esazonaaun nuevo tipo de relaciones entre la ciudad y el agua propias de la cultu- o ra moderna. F 1 É, Supone romper las barreras físicas y administrativas que excluyen el acceso cívico y o o- En ese proceso, el establecer los primeros elementos de una modernidad que contengan ya las inten- ciones urbanísticas (accesibilidad, escala, imagen y carácter público o privado de sus t¡J F !n I¡J I funciones futu ras). Se trata de reemplazar el material existente para"urbanizarlo" más. Penetrar en lo opaco significa aquí sustituir la barrera de edificios y fronteras existentes entre el Borgo Teresiano y Porto Vecchio e iniciar el sector al uso urbano, mixto y colecti- i TrL vo para que se ext¡enda hasta las estructuras portuarias, hoy díavacÍas. É, F primer paso es la operación más importante, difÍcil y decisiva. Esta es la función de un espacio híbrido de bisagra se -el Largo Cavour, donde encontraban las murallas, antigua frontera con el puerto contiguo-, como solu- ción de circulación y accesos, y como nuevo espacio cívico entre laplazade la Esta- z& V€orl 3Yd Ve§.l 4ra leñd ción y el agua. La propuesta consiste en esf construir una masa que enlace. Mediante el volumen y la densidad de un frente edificado se puede garanlizar el salto de la vida cívica hacia la transformación sucesiva de las naves y calles posteriores. La lógica de esta estrategia es la de la frontalidad, es decir, la confianza en Ia evidencia visual de las relaciones urbanas como garantía de éxito económico y funcional y como condición de calidad espacial. No siempre, ni en todas partes, es ésta una hipótesis justa. Pero en el centro de Trieste, hoy, podría resultar estúpido no d.*Éí urtd
  • el 'l?DrurprEelprlse el ap psoJnBu ugrsDard Pl Á orqLUPr lop eltlsluEqrn PJElse )vilo!il uarq sgru ours 'roPrlsrp aqap ou ''fla 'solueurPuEdP 'sepeilnlPl 'salaloq pl u9¡re;ntrluo: unanu 'ppprllqlpEJ r{ eluouo:a ns ue sppp}r.url sa}ue 'sauor:erado sereuut:d se¡ asrplajluo: anb auarl'orr19"r3oa3,( ouolelUrpe zetqe 'plzrse orq::e¡ ouod erqos lpJnleu e1 ap olles ugrsualxa pun Bl ap 'eu?qrn salueu!uralap soluauala ouo) o¡ra¡qz o¡:edsa un ep uglfrasu! e¡ 'selErfrauof soDEdse 'soDoSeu ap serol 'saqnlr 'soesnu 'soreperrPque ap ugll -rsodsrp ua I uu¡¡¡eu ppeqlu, ¿l ap ppplnulluol E1 'a¡uu1¡nsar elSoloyow t 'olqlrs^ ouod ap l?nlrE opulsa lap Par?B Blsl^ alsl '¡euor:da:xa olrlslueqJn eueroued ouor EIquq pl ep ELtlJo] e¡ e1a¡dLL.ro: anb ap ua8eurr pl ep sulrlslra]lpl€l 'E^rU É 'orqlraA ouodep owzze8ewun apod¡1opuz¡y z 'olq)ra^ ouod ¡elseul t sl 'elserl1 ap o8re¡ ol p oupqrn gluerj la ua e.rn1:altnbre ap sezard sapuel8 sel uepuerlxa as anb le erqos auodos Ia sa ppruanu Else 'sel -enru saluara¡p so¡ Á ugrrelse pl erlue soluarL!rnoLu so¡ ,{ rnone3 osro3 lap o}uaru -Elqopsep le u03 'ugnelnlrr ep afa ou.ro¡ pEprlpuonunj ns ap gllp sgu.r 'ored 'or.usrur !s ue ppprlpr uer8 ap ror;alur ot:udsa un ours orrjgr] ep erraup pun olgs ou u¡ras ofn¡; ns Á enrlnqulsrp pepr:edur ns Jod elseul ep p]3al Aeqtue'e3.tu1 sgw -roduure¡ E]lpser 'seleluozrJoq aluaur?]raruad sa¡ueser uo: sel ap serfua;alal spl uol oruglsrq orluaf lp plrale r{ eJA pl ep prf up] sentle:r;ruBts sa¡eutuural as A rcw p aluauuenrsarSo.td arqp as'sopp.ln]lnrlseal soualeurle son8tlue sol ep seppqre] spl arloral anb'¡ern else ep unrlern8rl uaanlel prro]]r¡ pllap orel le epsep rl?rauaD ruorzprnlrssv ep orrgrpa olrlgqu.lrs Ia Elspq '(uu>¡ z) pnir8uol ns Epol ua .,rollas le opuuse^prle (sosou -rurnl sor.uElle.r r( selsanerl 'soluarure:jed¿ 'selurEl orlEnr uof) orqlle^ ouod Epru -e^p e^anu el ap sg^prle (elseo lp 'pDeueA 'plorr98 apsap) arELUerW apsep pppnrr El E osellu ¡ap ugr:ezrueSroal El aluerpalu Ern]lnr]se es ¿uppepnrf puprnrl:e r{ orro ep sare8n¡ ua souzn¡od sonedsa Á sa¡eu spl ap ugrsre^uo: e¡ 'a¡ed erlo s 'ugrcerdo.rde ppr^ ns ue l J É oUrua^uol rllLurad ap eq anb É. u o¡ sa llJgJ ap olrnli rod ¿ oru¡r.uop un ue 'salrroqel o sprp!l sepppr^r]lu sns ue 'puprprlol orqlfa¡ ouod ap Ernsnpll ap ecrSgLu pl p rplr^ur e 'opur¡du.re ú. U ú. L eaul¡ e¡¡anbe )ees e ugne¡qod o:r¡q¡d or¡edsa un a.rqos 'rnonel os.rol la ua ouersa;a1 oB -roB lp ppEqlp; epun8as eun )va)) 'eu€qrn ugrsualxa ap sEnrsefns sauorce;ado se¡ ua 'sapeprn8rluo: rod 'sourrxg:d solleluol .tod rczuu¡e ep sprlqo sefe¡uan se¡ ren
  • It*j! I ---
  • ' :v ¡'* : :1:',, ¡ | ¡ .:,¡..-. |,.j '_ 1.rl .? :iiJ ' :f ¡.¡ n:l L;i I 9_'::r." :i "," -;'.,.., t,:-:, : - .- , ) - --'- l/ ' L, -. I {rq",, -j"':-:',:,,. .::,#t¡ :-y -i.u - ., -'i:'Y -*4¡ a, ; ._.-, ".'". ;' .iji¿r::-. 'i,':f .:.'t .i .';. + '' i n.i-.,. ,-, . :l rr lirti..',: : r:ri-i .. l.-r,r.: t; ' irr t¡ .7x#* ,. ti";:.. -. 'alu?llnsa/ ?!/launlo^ :rnonel o8re'¡ lap orrr¡pa lap op"zlv 8 'sero!ralu! so¡:edsa so¡ Azzzld q 'oulrypu eluar¡ Ia ?!lual? s?luq su¡ue¡d sns allua uorf,rsuprl i: -.1i-- i1 El ai+ § ,=.4 ap pupr¡rquaurad e'¡ 'ezu¡d e¡ apbll¿^ lap EzalErnlBu Pl surleP orfr}lpa lep Elilaunlo^ P'l 'rnone¡ o8rul lap Earae ¿lsl¡ -:.ql I 'o¡runyod aluar¡ lap loUalul lap sapBp¡¡rq¡sod spl opupzrrolEAar 'oulllipu aluar¡ ¡z z¡a¡zrzd arrnf,slp Eplualp p^enu E'l 'purnlroN Elsl¡'afz¡uouo1o3 9 'ufa¡duro: e.rn1:n.r¡sa sapeuawoLd A ?zrsnlaJ ouo, or.u!l!rPr! aluaJ, lap Eapl o¡ua¡uz::udu ap sparg s?l El sel'souzze8eu sol aJlua u9!tlsuElt p'I 'u¡rznyod pppql"J pl ap odr¡ u9r::a5 .-*-J I 'lnoAE) o8rel ¿l ap ¡ap o¡:zdsa la uof pulllrpu pppq)BJ orluanruf 'rnonu3 otru'¡ lap orlurpf t 'oulllrPu aluaJ, o^anu la ua sa¡euo¡eed i( se¡rz¡n sauo¡:ular ap ?uolsts st r( rnorz¡ oBrzl ¡ap or:r¡rp3 'parau plsr¡ ú. É '¡z¡:edsa t1 l J u9¡:ern3¡¡uo: unanu e¡ ap Á u9!fueAJalu! u¡ ap ¡zraua8ulupld'olqlra¡ opod É. 'Puzqrn PpPqlzl U É. p "¡ ourll¡Bu a¡ua:, lep uor:zrlauad ¿ ap o8re¡ o¡ u¡ a¡¡urad Pp rno^BJ ot,ru1 ¡ap o ollrytpa L i -' i( surrenpod spp?qf"J spJ p ppprnulluo) É. lf L
  • o o TOPOGRAFÍA MARíTIMA COMO ESTRUCTURA CÍVICN r El litoral atlántico de Oporto es una ribera urbana I fuertemente ocupada, en la que los múltiples rasgos N N o o o transversales del mar son reducidos por la ciudad con grandes alineaciones de avenidas rectilineas, y con facha- 5 das o U - F z y muros continuos. irregulares y valles rocosos se han visto uniformados por las perspectivas largas de las Avenidas do Brasil y de Montevideu, y el Largo do Rio de Janeiro. Sin embargo, la extraordinaria belleza de la materia y las formas de estos pequeños acantilados sucesivos mantienen todo su atrac- tivo en J las visiones próximas que ofrece el paseo lento de la costa o el reposo F o I l¡J U1 Casi tres kilómetros de puntos 2 contemplativo. Los proyectos para el frente marítimo del Parque da Cidade y de la Avenida de Montevideu, (desde Praca da Salvador da Baía al Molhe) proponen descomponer la interpretación viaria local, unitaria y monolítica e introducir otra escala de experiencia de la ciudad y de la costa. que busca el reconocimiento de las formas !n Es la escala 0- pensado va descubriendo al recorrer los distintos episo- menores del terreno, aquellas que el reconocimiento dios (pequeños rincones, miradores, terraplenes, muros L o F É, o L o de contención, edículos de servicio, etc.). 3 Es en el valle de Calinheiras, entre la peña de Castelo do Queijo y la circunvalación de Matosinhos, donde este principio toma mayor f uerza. El proyecto del nuevo fren- te marítimo del Parque da Cidade es una gran operaciÓn de renaturalización del valle; sustituye el pesado terraplén viario por un viaducto transparente para crear un sistema nrtural playa-parque como nuevo ámbito paisajístico y recreativo. Es una afirmación fundamental sobre la coexistencia de piezas de pequeño tamaño, próximas, propias de los usos de la costa (paseo, reposo,
  • N § É- (, l J ú u ú U oduuerl orlsanu ap selern]lnr so¡:npord § ,p g $$ t)' -l', 'lF 't{ '|d' r4,. . : ¡*¡ld:.Il o lii' sorapppreA 'spupunq pEprnt]lp e¡ ,( u9r:uroqela El ap o1:npord'soppzrlrnrf so:r¡q¡d sor¡Bdsa oLUol outs'sale.l !,-l-+ -nlpu sEArasar ou.tol olgs ou sol:edsa solse ap osn un ¿L.ll § -epat A alrur;ad Áoq ap lpuo¡.,ue] oluaruuesuad ll ' '-t : lprolrl l:,.-l lap Paull El erqos ugDpztltqplsa IlrlJlp ep lplrua^ aluar] : '. ,l ,-¿-: -1,: :,:l!:r'": un opuezjorr 'en¡¡e Ae)nq)ue ue ug¡deral la gluaunp or¡eupl ep orU op epeue¡ds3 pl ep ugnfnrlsuo¡ enrsat8 -ord e¡ 'o6gu ep .rrped p 'eprel sgr! otugl Á soqursoleyy E spuprlore; seaull sns uo: re8a¡¡ e.rud oyo¿ op oJrel ep sure3 urqueduo¡ El oggL ue oztlea) anb ug¡de.ua1 ¡a ofnpord 'lernlEU plurol plsa arqos 'anb err391o;rouu ugnlnrlsqo e¡ ep eqanrd uep sorrSg¡oa8 soue¡d so¡ en8rlue e¡¡etSoyu sgr.u ouprA e1 opodg ap ugr8ar e¡ ap ,{ oso;epod opezul la 'plst^pog ap oupqrn a[e ¡e re8n¡ orp anb e.rape¡ pl 'elseo p elsa ap 'eqeu)o] 'o[ran3 op o]row ¡a ua asopug8uqe 'anb se.,teLlutlED ap allE^ ppeLanlel ap o:rlslfesrud oluarLlJnouola.r ¡ap a¡red o¡:e,{ord ¡3 l_ 'pueqrn er¡uauadxa e¡ e arodtotur as plsol e¡ ep ¡erauaB B:ruup;oued e¡ anb opor-u ap plol pl opsap srr¡duue szlsr^ sEl.rrqp sa ou.¡rxord olluluol ouelral spl E 'pppnn pl ep 'sEUpq..rn ugrrplUrpa e¡ ,{ ugne¡ntrn El ap zep -rBu e¡ e as-rauoderluo: ap ugjqpq anb efee¡o Á eundsa elsa uela¡duuol 'nepr^aluow ap saurp.re[ sol ap le^ru un ralelqelsa ercd enBe ¡e ,{ se:or 'lps 'olen 'se:or 'enBB ep pLUtll.lpul uaBBuul pl E ugnuale ourol alueuodur uel oup,reurlr un rrn8asuo3 'naprleluow ep Eprue^V e¡ ep o8re¡ ol p lprolrl outuel ¡a uo oltaÁord ap seuorsnap se¡ eln8 rpLU lap E]lerrp ugnpL.uro] E-l g ¡e ofeq 'en8e ¡e olunIsolsandsrp sarouau soluarutedrnbe sol ler.rolural ugr:e:r¡u8rs uer8 ap sopt.lolar sonenu ean'zoJ ap ourpq la uol rns ¡e Á soqursoleyy ap seÁe¡d spl uor euou Ie uezelue anb pnlr8uo¡ ue;8 ap aluar, un 'olra,{o.ld oluerupuonelsa la 'o]lnpprn ¡a 'aluaredsue;l onryrpa ugrsnep El oruot ,se alouolel as 'e:r¡slfesred pLxroJ oLuol ap o^r]lp oluaru-rpuoounl ¡a e.red sEllesalau '(oUatqnl lep el¡sgq pp¡pualue 'u,(e¡d ap ppuuq El ap ppp¡un e1 e,{e¡d ap Á ¡a) pl saledr:uud sprn]lnrlso se.r] spl ep uonlnrlsuol ? Plsol ap Eaull pl ap opuoJ ap ugle] ouol soqutsolew ap alual,t le epsap epernBUUor puppppn¡r Bpeqtp] e3rc1 ,{ oÍan6 op olalspl auodns anb olrq É. L ro¿ 'lPluo]] u9DPlurpa e1 la ugrreler ue-rauod ap pq oll.lr],rpu eluar; Iep plersa u¡ 'a¡-red prlo S ns Aeuoz pl uesar^erle ue.r8 anb ugr:e¡ntrn ep seJ^ sel :plplse ep selrlslupqrn seLxroJ ap ,{ '1ugne¡dureluot 'oupq
  • o st 'sPuEseAErlE E UglfEllAUl PUn Á -ons le e]qos uúelvp Plluasard Eun opPllnsal seuodos sns aJlua i( en8e ¡a LU oÉ ap ugllP]Pdas ouol Ol glEp E-l olell la Elleq plfpq ..roueJur a-ror.ladns pPptltqrsl^ e¡ a1ru.r.lad ,{ sauoDrodord sns PZtltqPlsa enb o¡ 'r-u oEL lsPl ap pnlr8uo¡ pun ua'lpluorj oluEt ap uu o6'o ep leluozlroq EJull EUn auUep'olu]?L!rsp olru! re¡td un arqos s?le sop ap oluPlq ug8rr-uroq ep psol pun oLUol opealue¡d 'olrnpul^ ll ot 'lpnsr^ o^r]lp.lle ns ,{ oased lap pPptpouror e¡ ern8ase a/o z ap Erpeur eluerpuad e1 ¡ernleu aluau.l -e1ra¡ad errlsllesred ppprun Pun opueradn:ar 'u 5'§ + o e¡ote'eÁe1d El ep serouadns salrLUll solP peptlernlPU uol apuarrsep es'L1r oo'eL + plos Pl P sopEnlts'enbled ¡ap saroue1ur saluelstxa soulLxPf sol apsap 'ollarLa Elsandord pun ol.uol eepelutteq anbred u¡ e:r39¡ lap osuelsap e1 la repuelua altu;ad olans lep ¡e.rn1eu eluarpuad 6 -& 5B ouerqE ol P opE]ral o¡ ap Á 'opeLuf q ol p oles o¡ ap enrserSord el¡uen:as EUn uelnrup e|ep e1 e efeq anb lPurro; Plqll-tel PUn ,{ anbrpd la ua seluelsrxa sol E oppue es anb anbuelsa onanu un olf nper^ lap leluozrroq Eluo)eLan+er as anb ollanr Á 'a¡¡en lap seua8rgL! sol ueuroJ anb o:r1gr3odo] lep sg^pl] eeue)e e¡ ,( se:o; spl ap sapre^ sar:r¡adns se¡ i r i 'l ap ugilrsupl] EUn elalqplsa elsando.rd e1 o1ta,{old ¡ap s9la1ur .roÁeur ¡a ,{ pel¡ntr;rp rcAew el sa lero}tl a}uo;} uo¡ enbred lap ;ouelur lap lernlpu pLuro; Pl r. ;& la rElnltuv 8 É. U l '.* j J d 7,'. u É. U .. #!{";t,,-iS:5- ú.o <: ;;-se,e*w- LO -z ,! =-
  • f 5O LA PRAqA DE GONCALVES ZARCO Y EL APARCAMIENTO 11 sistema de conexiones entre las distintas zonas que lo constituyen. 5e remodela laPracade Conqalves Zarco cambian- do las proporciones de sus superficies, pero mantenien- 14 do la preponderancia de las formas circulares como ima- ción, en continuidad con los jardines de la Avenida do gen característica de este espacio urbano. EI rebaje del Brasil, prolongando las oportunidades de paseo y creando actual terraplén en su lado norte, de la cota aproximada un balcón panorámico sobre la nueva playa y sus equipa- de + 8,9o m a la cota + 6,5o m, refuerza la volumetría de mientos. Al mismo tiempo, laacera circular (que alcanza la plaza. Al mismo tiempo, la calzada de vehículos en su punto máximo z5 m de ancho) se desdobla en una se La acera oeste de la plaza se acompaña de vegeta- reduce a2t m de anchura (una medida suficiente para los rampa descendente (de trenzados necesarios entre los distintos movimientos). intermedio (de Con ello se recrecen las aceras y se marca con claridad la de las tierras de la plaza en bandas horizontales y permi- diferencia de carácter entre la mitad este de la plaza (del ten una experiencia visual muy variada en ios recorridos. Sm ro m de ancho) y en un anfiteatro de ancho) que descompone el soporte lado de la Avenida da Boavista) y la mitad oeste (del lado 15 del Castelo do Queijo). El estacionamiento subterráneo bajo la Pra1a de Goncalves Zarco, de 4o m de ancho, se dispone en tres 12 interior de laplazase dispone en sectores circula- naves de z3o m de longitud, alineadas en la dirección del res de distinta naturaleza (piedra, césped, jardín y ado- eje de acceso de la Avenida do Rio de Janeiro. 5u estruc- quinado). Éstos permiten una nivelación helicoidal que tura es s¡métrica e inversa a la que se propone para el via- aloja una rampa de acceso al aparcamiento subterráneo a ducto elevado sobre el parque. Tiene una capacidad para cielo abierto. En el centro de esta configuración queda el z7o plazas, con dos rampas de entrada de vehículos y monumento ecuestre al Rey Don Joáo, situado sobre una otras dos de salida. Los peatones disponen de rampas de peana esbelta que se apoya en el suelo del aparcamien- acceso a la Avenida do Brasil, escaleras de salida a la acera la verdadera cota del suelo de la Avenida da Boavistay salidas a nivel a la plaza interior del lugar, ya que resulta visible como la cota inferior de y a las rocas de Castelo do Queijo, alaplayay a los paseos referencia desde los distintos puntos de vista. La trans- del Parque da Cidade. El aparcamiento está abierto en su parencia lateral hacia el interior del aparcamiento relacio- lateral oeste, lo que garantiza laventilación directa. El to. Este nivel aparece como na directamente éste con el espacio exterior, consiguien- do una mayor sensación de comodidad y confort que en t6 cualquier otro tipo de solución, enterrada y oscura. propone la construcción de un pequeño quiosco (de En la esquina de la Avenida do Rio de Janeiro, se periódicos, golosinas y bebidas) que sirva de transición 13 Desde el nivel del aparcamiento (+ 6,4o m) se abre entre el amplio espaci o delaplazay la estructura del via- un túnel rectilíneo paradar un acceso peatonal directo a ducto. Constituye el arranque de una escalera de acceso Queijo. Esta obra directo ala playa y el aparcamiento y aloja en la planta anecdótica añade curiosidad y atractivo al uso de esos inferlor los servicios de vestíbulo del aparcamiento. 5u espacios y cohesiona el proyecto, entendido como un superficie en planta es de r5o m2 aproximadamente. las rocas y al paseo, al sur de Castelo do
  • ji,l r::t:iir'X !ilIi::Lt'E r:i,::t':r:i¡i
  • 52 AVENIDA DO RIO DE JANEIRO Y PRACA DA CIDADE DO SALVADOR 1l El nuevo lrazado de la Avenida do Rio de Janeiro se I dispone con un tramo de viaducto en arco de radio A I amplio (r75 m en su sector central), de una anchura de '17 m paracalzadaz- + z carriles con tranvía eléctrico §; 16 m (13 compartido en los carriles laterales), y una acera balcÓn para peatones en el lado del mar. No se dispone de paso peatonal en el lado interior del parque. La estructura es de hormigón blanco, pintada de azul claro en una de sus mitades inferiores (el ala mar) y en sus pilares En el lado parque, la propia estructura resuelve la protecciÓn lateral en hormigón, mientras que en el balcÓn sobre la playa Ia barandilla es transparente con balaustres de acero pintado, igual a la usada en otras partes del proyecto La iluminación se resuelve con barras fluorescentes empotradas en los brazos metálicos que cada 20 rn sostienen también eltendido eléctrico deltranvía. Los postes verticales son de hormigÓn y repiten también los utilizados en la Praca de Concalves Zarco. LaPracada Cidade do Salva- dor se resuelve sobre la base del lrazado elíptico preexis- tente, con una propuesta de isleta central que aloja una instalaciÓn escultÓrica de la artista americana Janet Eichelman. Propongo una imagen ligera de velas textiles moviéndose al viento fuerte de la zona, que establece una rótula grande entre el mar y la tierra y también entre el parque abierto (de Oporto) y la zona densamente edificada (de Matosi nhos). -'
  • fñ o o8anf ap r?8nl o orJeualsa ouol ,{'ug8ruuroq ep spralptsa Asedwu uol solopugruoduot uprn]rnrlseer a5 're8n¡ 'splor sEI 1e e:r1s¡fesred ezanbu.rep uapand arlua pltugpel urcuaserd ns tod 'anb ope¡¡u -vlue)le lep ugotnpuo: enErlue e¡ oplrqlq 'lern1eu )ep1)e) ap ap ppptler ap e¡ralsod -u.,lpu ep so¡uaLu8e.rl sop upJnElsar Á ueuerluruu a5 o¿ 'osodal 'eepel 'prnp ,( epe¡enru '.rr¡ -n8urs zr-urolelu¡d eunS¡z auodord es ugtqLlpl anblBd er{e¡d a.r1ue Á Á alua¡ruuretrul orc ua sopplrltq -pqer Jprnlrnllsaerlur e13o¡oanb:e ep soluauala so¡ uaÁ -nlrlsu03 ol lpnsr^ eleuror ns Á eÁu¡d ap euoz e¡ ap sa¡dr1 e¡ enb ordord operqLrnlp ,( so:ueq uot A'eztlet etpard ol:er ado spq LuV'soul r]!rpur so pnlsa uotEzelul 'ppprueqJn u¡ar: uan8rolo -?dsa oLUof 'lzrolrl o^anu ¡ap u:r1s¡Íesred ueSeuur ?l aluaul -eUe n] ugr u Ue p sa u t so¡ rod epefr; erntr¡e el ?lseq psuelep ap sornu Á lsour -rxgrd sa¡zrolrl ap o pJelupl ap) ugrre¡ode pnonu ap s¿l -r11uerE spf or :elpelo lE -lr.')tu sou'ereurlr sol uof oprnrlsuo: auodo.ld a5 Lu og'§ + Á oS'g + splol sul iltua'o/og'L ¡ap aluarpuad pun auatlelqule.r-oased ¡3 6L solnlg$qo ap sefuerl sop ep uglr -rnrJsuol e¡ auodord es eÁe¡d e¡ ap altryadns e¡ u3 zz ellP^ lep opuoj ¡ap e¡;er3odol pl pptlosuol 'oduarl 'Eprua^e elAuzep eleDeqseper.lre] sns ue soueul lE 'oorlrpe ¡ap uaSeLur e¡ u?rqtupf uoDPrnpnJlseel ep s¿iqo spuatl 'erie¡d e¡ ap )etltlle] osn la iplrlrfpj u.l¿d sor:lruas ,( uo: 'ru¡ndod olapuareul ,{ oueau¡eq suq:np 'seurqpl oLlol leuoopura}ul -osn1 or39¡o1 lep ooqrpa la rpztltlnar auodord eS Lz p'Au(ep El Errsq olueased EUn upo.¡l solueurala Bl p .w lE Eluauo enb ¡unsrn soqulv 'Epaloqrppl ap o3.re¡ ol plol E ol-usrLr.r zupelp ru o6L ap pn¡rEuo¡ Eun ap aluetpuafsap oaspd un LoS' I + oSz € ap anbuelsa '!a.* olanu un ep uotfpall e¡ auodord as soluauale solsa alqos 'pqrarap uaSrpul ns ua soppeurlp solsnqrp uol pnlel ¡a Á aluelo¡ ¡ap a: T# -ne: ¡a :sa¡eur8uo selplnleU soluauala so¡ opueqcanorde arelqplsa as rpLr.¡ le enuq anbred lep peptnutluol 'souru sol E salqrsaffP se)twv) el VAV-]d -oued selsrn r{ ugrsJa^rp e¡ ered sa.re¡n8urs solund opupru gL VI lnouvd -'ltc rrNluJ -tl -.ro¡'ugrceyodp plenu ap soarlgd senbo¡q ap ordo:e uot t=.ii¡*r :1 -=i. ¡i : - ¿{ -,:' -- ,-]' . --."- dl < or 1 ,l :;- #- ¡ *u n, ur* t{ f ) É. U ú. U É. (n O-ñ
  • f l i 54 EL EDIFICIO TRANSPARENTE 2l 23 construidos en explotación mediante concesiones en alquiler (bares de cuatro plantas para alojar usos recreativos y culturales, playa, discoteca, tiendas, restaurante) y que se pueden que Io convierten en un foco de atractivo ciudadano y utilizar ocasionalmente como sala de exposiciones. Su- animador del espacio litoral. Su estructura es de hormi- pone portanto unagestión pública unitaria, con activida- gón y sus fachadas de vidrio, y se presenta de estaforma des privadas incorporadas en su interior. lgual que un como un contenedor transparente, en el que se circula mercado, un aeropuerto o un /oft de oficinas, resulta, por sin obstáculos y donde se entra en contacto con las dis- tl1l9trn Se trata de un edificio de 6.7oo m2 El edificio incluye servicios adecuados para su modelo prototípico de un espacio colectivo. tintas actividades alojadas en su interior. 28 24 Junto al edificio transparente se ha definido el edificio se recorre por rampas y escaleras. Desde emplazamiento para un futuro auditorio o centro de con- el nivel de la avenida (planta o) se accede a los locales venciones que ofrezcaa la ciudad de Oporto una instala- El comerciales (58o m'z) (planta -t). cafeLerias y se desciende al nivel inferior ción de nivel internacional para congresos, seminarios y Es en este segundo nivel donde se prevén espectáculos, en una privilegiada posición frente al mar. y bares, extensibles sobre las terrazas de la Es un espacio de unos 6.o0o m2 que permite alojar dos playa. Se prevé también un espacio de r.ooo m2 para salas interdependientes (de 6oo y 1.2oo plazas) con ser- una discoteca, distribuidos en ambos niveles. vicios de restaurante y cafeferia y salas de reuniones anexas. El aprovechamiento panorámico de este edificio 25 La planta +r se destina a espacio expositivo, para es un elemento principal del proyecto. uso de la ciudad, clubes o instituciones que ocasionalmente lo soliciten. Puede también utilizarse para exposi- ciones industriales, técnicas o políticas, y 29 El Auditorio o centro de convenciones se relac¡ona para {erias directamente con un nuevo hotel, situado al otro lado de comerciales. Por este nivel se circula libremente, dejan- laAvenida da Boavista. Este hotel, de 3oo habitaciones y do al lado norte un espac¡o destinado a un restaurante de de volumen longitudinal, contribuye a configurar y dar lujo, compartido con la planta superior (+u ). calidad urbana alaPraca da Cidade do Salvador, de la que ha de convertirse en elemento protagonista. 26 El hotel Lamayor proporción de la planta +z se destina a un estará conectado con el centro de convenciones, con el gran balcón mirador al que se accede directamente des- edificio transparente y con Ia playa, mediante un paso de el parque, por una pasarela elevada. De esta manera, inferior bajo la Avenida do Rio de Janeiro, obra prevista a los paseantes del parque les sorprende la visión del en la construcción de dicha avenida. mar, en toda la longitud de su espectáculo. Haciendo footing, paseando, o s¡mplemente dejándose Ilevar por los sucesivos alicientes, la experiencia del parque vegetal se relaciona con el océano, de modo análogo, aunque con visuales muy distintas, de manera análoga a cómo se produce el contacto al nivel del suelo.
  • É. tJ l J ú. U d U ú. L
  • 56 EL CAMINO LITORAL 30 Se pretende duplicar la experiencia del paseo a lo largo de la costa, mediante la renovación de los jardines ex¡stentes en el nivel superior, junto a la Avenida de Montevideu ylacreación de un itinerario peatonal ligero a cota inferio r, trazado directamente sobre las rocas y junto a las playas. 31 Las incidencias transversales que se suceden en este recorrido se recogen y acentúan por medio de cambios de material, del trazado del camino y de la construc- ción de escaleras y rampas entre los niveles alto y bajo, miradores, bares, pasajes y plataformas que convierten un entorfto hasta ahora inhóspito en un lugar accesible y expuesto al contacto directo con el mar. :::::::::
  • - § ¡ = ú (, l J ú U ú U ú. Lñ # r aE
  • SOTTO CORSO o o o Las casas de Cénova cuelgan de sus colinas, encima mismo del puerto. La topogra- fía vertical de su casco antlguo es una fachada que aprieta la ciudad, a punto de I caerse al agua. En su borde, fruto de ladramáticae imperiosa necesidad de circular, oo o o se construyó en la década de 1960 una estructura metálica serpenteante: la Soprae- levata. Cortando el muro del Vecchio Molo, deslizándose entre las ventanas de las fachadas del Settecento, desde el primer dia provocó la expectativa de su futuro. J derribo. Hoy sigue viva la polémica. Por otra parte, la actividad portuaria ha extendido sus áreas hacia el oeste, a Sampierdarena. El puerto viejo se está destinando al ocio, según un proyecto de Renzo Piano; pero los talleres de reparación naval, una de las industrias más activas z I de la economía genovesa, perviven en el corazón del puerto, en el centro mismo del frente marÍtimo de la ciudad. Entremed¡o, el Club Náut¡co del Duque de Aosta. Y, más allá, al este, laferianaval y las futuras marinas recreativas. É, ¡JJ I F z U L Para reestructurar el sector productivo y solucionar la vialidad este-oeste se propone duplicar la sección artificial de la fachada urbana, añadir otro corso inlermedio y convertir en geografia natural e histórica lo que podía parecer sólo un arti- ficio topográfico. 5e propone una fachada virtual para el frente marítimo, capaz de duplicar el espacio donde más escaso y necesario es, y alojar los usos (industriales, deportivos y recreativos), las actividades y las circulaciones (portuarias, ciudadanas y metropolitanas) que conviene poder concentrar en ese frente. Con ello quizá Cénova evitaráladispersión y el abandono de las industrias portuarias, y Ia banalización que supone convertir un puerto de importante tradición comercial y naviera o en un parque acuático turÍstico. Será precisamente por medio de la aceptación consciente del puerto activo, z aun con sus nuevos impedimientos de confort y congestión, que se preservará la t¡J imagen poderosa de una ciudad que se identifica con su grandiosa tradición comer- u cial y naviera.
  • 'aluals!xa uls^aloBrdos sl uo, osroJ ollos o^enu le Bln)luP anb 'sosn ap plsando.¡d p^anu El uo) l?Jaua8 ugltrráS 1 'sBullof, sPl ua 'sgrlap pppnn oyand ¡a El Á oue¡d rau¡rd ua or¡godep uor 'uglluarualulelap a8e¡¡o2 9 'sPrnlrnrlsePrlul ap Eualsls lap u9lrPrurolsuBJl ap oluauala ouof, pnultuor Epuqre¡ z¡ Á'opand ¡ap Elol p sauarEulp so^enu sol ap eluar} lf E 'e¡zna¡aerdo5 e¡ ap salaAlu sol ep ugr:eer¡dnp op ulsando;d u¡ uotr 'u^ou?9 ap oyand ¡a Á z¡quq e¡ ap zeraz Ptsl¡ , 'z¡rrnyod uln u¡ Á e¡ula¡azrdo5 El'osro3 le arlua'osrol o¡1o5 ¡a'oased o^anu un ap uglltrnportu! ap elsandor¿ € 'o¡rand pl arlua alrurl ¡e i( pepn¡: r¡ o[uq ¡a ua ulena¡azrdo5 sapup¡n¡¡:z i( saua)pule :lEn1:u opplsf z 'elena¡au:do5 e¡ ofeq pepnr: u¡ :l?nll? opElsS t
  • ffi rl_ L------- 1=_ ffi 5 *n ,%, - &w+ w r- s: ffi k
  • r ¿l ¡to4 .ffi raÉ i qi, i i. *ffi i.*§§ ff* .sallanu sonS!luB 9 'sElsendord sauolf treS I sol uof ug!)El3r Á sElsendoJd sauor)f,es 'uortruarualur ?l ap sala^lu solullslp sol ep salErauaS spluEld E 'sarpl!d arqos sop!puedsns'u3paf, ns os osro) la i( Elp^ataBrdos pl 'sofadsa uo) sop!lsaAaJ souPnuod sauaf,Eulp op atuar, lap osrol ollos lá opsep ptsrA , 'pEPnll Pl ep ol¿f,oz o^anu o ouof solsandiedns ú l J É. i( sopEuolEf,se selErA 'osro) ollos lap Á E oásBd Iap oBJ?l ol u osroJ lap seuarpulp sol ^ surn¡:nr¡sazr¡ur spl ep uor)?ulo lsue)L a 'sPr U ú. U sEl ap uglrlsodiodns e¡ Á nllnrlsaPrlu! z¡runyod upeq:e; PAanu El ap olualuBuolElsa la ú. anb ug¡:uarralur L prlsenu ug¡llas'allelaO El ap L
  • o o o I .¡| o o LA MEDIDA NO ES LA ESCALA La actividad en los canales de Croningen es intensa, sobre todo en los que rodean el casco antiguo, que casi const¡tuyen porsí mismos unaciudad acuálica. Pero ¿hay un borde, una junta entre ciudad líquida y ciudad sólida? ¿Dónde está, de qué se compone? ¿O esa dualidad es sólo una construcción mental que significa contactos que siempre van a través, relaciones múltiples? ¿No es siempre el borde un lugar que quisiera ir más allá? ¡¡J o v É, t¡J F o I U I U1 z I El borde del agua en los canales de Croningen tiene, en Winschoterkade, un punto de intersección. La primera vez que visité Winschoterkade acabé frente a aquella esquina de la ciudad, oscura, opacay confusa que es su bastión. Erauna tarde nublada de septiembre y el lugar parecia igual de sucio que la atmósfera; no obstante, me percaté de la belleza de dos cosas: la materia y los árboles. La amplia extensión del agua parecia crear una especie de plaza liquida, el encuentro de cuatro de sus canales formaba un gran crucey los árboles, a su erguían robustos y sólidos como un pabellón construido de ladrillo y mortero. vez, se Winschoterkade está situado en una esquina del centro de la ciudad, pero también coincide con el borde de Oosterhaven y elfinal de Eemskanaal yWinschoterkanaal. El proyecto debÍa ser limpio y simple, mínimo y reticente, y dirigido a crear un lugar desde el cual la gente pudiese contemplar el agua y los edificios, las estructuras del viejo puerto en alternancia con los nuevos bloques de apartamentos y las tradicionales villas urbanas, los buques navegando y el habitual tráfico de coches en los puentes. = ; el cual uno puede sentarse y contemplar el entorno. Una ventana de hormigón u¡ enfafiza las vistas al sur, desde donde las nuevas zonas de la ciudad se extienden u Bajo los árboles, un gran banco de madera marca un punto en el césped desde hacia el interior: la ventana del centro de Croningen abriéndose al mundo. Hacia el este, se abre una plataforma sobre el canal, como un mirador sobre el agua, que z = o ú, u puede ser utilizada como escenario para espectáculos, conciertos o representaciones teatrales, proporcionando un lugar para acontecimientos especiales esporádi- r Phod z cos. Con todo, al final, el lugar tiene que retornar asu carácler tranquilo inicial, como lugar para Ia contemplación y, con el banco, la ventanay el mirador, mostrarse a sí mismo como una especie de "sala de estar" urbana desde la cual disfrutar en paz de la riqueza y variedad del panorama de esta ciudad marítima. Los materiales son básicos: hormigón y maderas pintadas paralas superficies; hierro de construcción naval para el mirador sobre el aguay el Duc d'Albas. Por lo que concierne al resto de la obra, ésta surgirá de los elementos externos, ya que el llep ÉI I l* [ .t I Estú ¿1¡s "t'n:.s l* -*t
  • 'op¿s!Aordu! o!rolrpnp un ouof, ara.¡Bd¿al r?3nl lf 'Euro}?lpld pl erqos sottsnw 'alqlsod rptnl la Á § álualsrxa rpBnl le arlua uorf¿lal ¿^anu Pl ap soloptuuep solueuale ouo) 'ouPld opuntas ua 'EurojBl¿ld pl r( IEuEr la aJqos 'u9!rua^ralu! uuplua^ ¿'l , opPlsf € ul € or^erd 'EUPIUeA pl ,( puroJEtpld pl 'Elluo Bl 'ulanbpw z 'pEpntlulapouEld L (, tr J ú. U ú. U É. L
  • 6+ diseño no radica en el césped, en el banco o en el muelle, sino en la inmensa exten- sión de vistas, a través de las aberturas de aquella esquina, del centro urbano. Como en muchos otros casos, mi preocupación aquí no ha sido crear un objeto, sino un Iugar, dotando de significación y claridad un espacio que hasta el momento carecia de importancia. Creo confirmeza que el papel ideal del arquitecto en Ia ciudad no consiste necesariamente en inventar formas o solucionar problemas, sino en crear significados, añadir relaciones, clarificar lo que resulta oscuro y enriquecer 1 La plataforma suspendida sobre el canal y el banco hacen posible la definición de un nuevo lugar en el borde del canal. z Relación entre los canales, la plataforma y la 3 La nueva condición del lugar, elevado traza del girar de las barcas. y suspendido sobre el canal, permite su apropiación para usos ciudadanos. 4 Alzado de la plataforma, el banco y la ventana. lo que es enrevesado. Los objetos arquitectónicos existen no por el bien de ellos mismos, sino para formar lugares en los cuales Ia gente seacapaz de captar y apreciar su complejidad como experiencia estética. Estamos hablando de un pequeño proyecto urbano: unos pocos metros cuadrados de césped y un puñado de elementos constructivos; no obstante, su efecto es notorio, aunque sean limitados en tamaño, ya que aportarán ala ciudad una vista de gran amplitud y extensión, en la cual muchos fragmentos de la misma ciudad se transformarán en un panorama debido a las relaciones que los unen: relaciones de centro y periferia, de agua y tierra, de edificios y espacio abiertos, de tráfico y tran- quilidad. El tamaño no es lo mismo que la escala: esto es lo que siempre digo el primer día de clase a mis alumnos de urbanismo. A veces, las grandes ideas pueden ser simples proyectos de escala local, proyectos irrelevantes; y, en cambio, las pequeñas intervenciones pueden alcanzar una escala urbana enorme, si nacen de una idea que contribuya a una correcta utilización del lugar, a la interpretación de todos los referentes urbanos. Las dimensiones no son lo que importa. Espero que la pequeña intervención en Winschoterkade ayude a Croningen a descubrir un lugar que un día fue una esquina olvidada de la ciudad, y que la vista del puerto, los canales y los edificios ayude a sus habitantes acaptar y apreciar la complejidad y el espectáculo de Io que constituye realmente una ciudad. i , I t- ::.: :::, :::',: :l ::¡:::.;:i liflh
  • / 1) '1. l+* el ns oP EUrOJ unap l¿E
  • e o SECCIONES DESPLEGADAS Desplegar la sección en horizontal y en vertical son las dos estrategias que presiden o el proyecto para la prolongación del bulevar de Scheveningen c ,laplaya balnearia de Lallaya, donde un dialarealeza estableció su palacete de recreo, un casino y un I N o o paseo marítimo. Fueron espacios de calidad, únicos en el Mar del Norte, en compe- g tencia tan sólo con la vecina Ostende, ya en Bélgica. Hoy, el casino y el bulevar, con su espolón, son vestigios arrasados por el uso z t¡J u multitudinario de chiringuitos, restaurantes populares, coches mal aparcados, vendedores ambulantes, construcciones de supuesto valor recreativo y acuarios, entro- metidos entre farolas y barandillas que pugnan con las cafeterías y heladerías por ocupar el paso de los miles de visitantes cada fin de semana. El paseo z = t¡J histórico, el actual, tiene 9oo m de largo y una anchura original de 3o m (hoy mordida por la invasión de restaurantes y pabellones hasta dejarla de 15 a 20 m de anchura). Es una avenida rectilÍnea, sin coches, definida por la alineación de las farolas(restauradasalaantigua, casikitsch)yporlalrazadelabalaustradadefun- t¡J I I U u1 L dición que marcael desnivel con el curso de la playa (invadido asuvez por los merenderos). Aunque se planteara con una imagen simétrica, a imitación de los paseossalón de los centros urbanos, el paseo ancho frente al mar acaba sirviendo para usos distintos: para que los paseantes se acumulen al circular junto a la barandilla de borde, que es donde se disfruta de la vista del agua (utilizando solamente 5 o 7 m del paseo) y para que la anchura restante, hasta los originales 30 m sea progre- sivamente ocupada por concesionesy barracas que, a su vez, se orientan hacia el I mar, pero que añaden para sus clientes la contemplación paisajística y la del transi- I tar de sus semejantes. Para este resultado, ¡más valiera un frente de edificios y una calle más estrecha! J En la prolongación del frente marítimo de Scheveningen (de 1.7oo m aproxi- madamente) hemos pretendido romper este maleficio.! En sección, los 3o m se reparten enltres niveles, de anchuras oscilantes y perfiles suavemente ascendentes (o al revés) que invitan acircular de distintas formas (en solitario o en grupo, a pie, en patÍn o en bicicleta, próximo o dominante sobre Ia playa)y que permiten, además,la mutua observación y la sensación de proximidad sin contacto..tEn planta, la avenida tuerce su insistencia rectilínea para adoptar unos trazos ondulantes y serpenteantes, que producen una variación continua de las visuales, opuesta alacortante visión frontal del ¡nmediato trasero del transeúnte o del carrito infantil que nos embiste de frente. El paseo sínusoide permite una visión variada del total del paseo
  • sala^rusep sns p 'uaSutue^aqrs ap oluglstr.l oap!u lE 'ugtrElqod ap soluatupluasp sol ep l?urEuo pl}?r8odo] El p ppprltqBtdvpe )o^eu El 'sgluepE 'lo^e, ns ? eun anb 'ope^ord else ap 'send 'sut8olpllsa [ spJ uos ugt3les ua i{ e}upld ue ?tf uaJa}tc '('ela 'oased ,( oasud a]]ue opua.ll souuaq anb srdu¡e.l sel 'aIl'Ull ep soinru sol 'lg ep es.lapualap o los la leuol ep seuro} sPlutlstp spl ,Buel? pl erqos sonr¡odap soEanlso¡ 'sEarpLU spl uof en8e ¡ap spaull sel) soluaruoaluofu sns Á eÁe¡d el re^lesqo eted aluerqr-uer epn,{e pun u?tque} o;ed 'sa1uar1 sns ap ,{ #,1. #;'.fii'# o ú, o l J É. u É. U É. L 'o¡sandord onrnr opezer¡i( a¡ua¡s¡xa oau!ltlral opEzuJI É .uaBurueaaqt5 ap ourl!.¡El.u aluet] lap Etuglstq Elsl^ z 'ugtruerualu! ap e¡sandord f ¡en¡ru op¿lsf 'afu¡uo¡¡ r
  • 68 y defensas, a las dunas de protección para las emergencias de inundación y sinies- tro, y el aprovechamiento de las obras maritimas existentes. La unidad y la coherencia formal se consiguen gracias a un movimiento ondu- latorio que une Scheveningen-bad (lazona de baño), Scheveningen-dorp (la zona del pueblo) y Scheveningen-haven (la zona del puerto). Este paseo marítimo de formas ondulantes sigue y refuerza la línea de los edificios actuales y lasfachadas de la duna. Asimismo, también propiciará una experiencía visual más ricay diversa, tanto a lo largo como a lo ancho del paseo. No obstante, la exigencia más imporlante del proyecto es mantener la protec- ción costera existente y reforzarla en algunos puntos del bulevar. Desde el origen, este requisito ha sido la base de la idea del proyecto. La estrategia de su diseño se basa en niveles móviles y delicados perfiles que implican aumentar y renovar la cantidad de arena en algunos puntos donde hay un cambio de perfil. El paseo propuesto eleva lazona peatonal a un nivel superior y amplía el bulevar en lugares estratégicos. En cada parte, se respeta el nivel de arena existente en la actualidad. 1 Maqueta. Vista general de la propuesta. El reconocimiento del dispositivo defensivo como lógica principal de este pai- saje está en la base del diseño topográfico que aprovecha esta misma lógica, preci- z Detalle de la maqueta. Estructura de n¡veles y articulac¡ón entre las franjas. 3 lntervención: planta general. samente como solución panorámica y recreat¡va. 4 Frente marítimo: franjasy propuesta de pavimentos. 5 Secciones de la ciudad y del paseo.
  • !! 'rt ,l! l¡t o ro É. (, l J É. U É. U É. &ñ .ll .t f ,ll t. li iJriJr '§ , |/ l# § J! fl.llri, ,' . . ,i i, i l; : : ,1., ',, ,i I .,; I . l,'i ',tt i ' . i: i,§ lt IJ ',t i: i, ir:lj i ,3 :Il
  • 7o 1 Dibujo de las secc¡ones ondulantes y del frente marítimo. 2 Propuesta. Volumetría. 3 Frente marítimo. Vista desde la playa. 4 Paseo marít¡mo. Estado actual. 5 Paseo marítimo. Vista desde el mar. 6 Secc¡ones propuestas. 7 Vista general de la ¡ntervención. 8 Encuentro con el frente urbano. 9 Maqueta. Vista general. 10 Paseo maritimo. Vista desde la cota de la ciudad. 11 Plazas de aparcamiento ¡ntegradas en la sección de Ia duna. rz Vista del paseo marítimo. 13 Vista aérea.
  • I íiÉn1tr."r=::.- dF (, l J ú. * U t U d ú. L =- i L-
  • lE - §¡ (1 .^ oñ =o P5 tnI. §¡ §¡ =rn 'lI n o o 7 li¡ J^l- =50q J-Oo 3PÉ T (J NJJ^ 4.8P ..i g,-t; tn Y§)t+q) rn q:sH §q{ E *s9.ñ' úF.3o U¿ -L n H8 Ocl'5= ¿ = (D^e(J vS J v = I n o 3 ! c l. tn J o @ §. '' 6 q f5m=F S€ qB c^o-=.q 9{ !+(-.)=r(D ó'6 HE §,. ñ R-Sñ á0 = i2_q ñ.= 'ooó = J = (¡ n o Ú f l. LN Ooo@ §ooO1) C T rn N T C rn V1 -l LN --l z I llr z tn g
  • EL CASCO ANTICUO COMO CATEGORÍA DE N o o PROYECTO El N barrio de La Sang, construido a comienzos del siglo xrx para alojar a los trabajado- res industriales más pobres, tenía un Irazado relativamente regular formado por I oo cuafro manzanas dentro del casco irregular de Alcoy. @ o 5u pequeñísimo tamaño, su precaria construcción y su posición, escondida de 5 las circulaciones generales, favorecieron una degradación sociolÓgicay fisica pro- r) z gresiva, hasta llegar al derrumbamiento y descomposiciÓn final de muchas de sus casas. La rehabilitación parecia imponerse, ya que la estructura tipolÓgica era inte- resante. Ésta se sustentaba de forma estricta en las dimensiones de sus tres crujÍas, de 3,6o m de profundidad y similar anchura, con una escaleraenlacru)iacentral; Ias habitaciones resultantes se alquilaban "por llaves" a los trabajadores en turnos de 1rc 8 horas, estableciéndose tres turnos de ocupaciÓn diarios. u1 Sin embargo, la decisión de este proyecto, consistente en afrontar la renova- ción radical del barrio, con una arquitectura, una tipología y un carácter totalmente nuevos, supone una opción contraria a las exper¡encias de rehabilitación y una pos- J tura positiva respecto tanto - o U J a a la arquitectura de la ciudad, como arquitectura inventada, no partir de problemas lingüísticos, sino de las voluntades expresivas de la esca- lay de la naluralezainterna que supone construir programas como éste. LA URBANIDAD DE LA VIVIENDA CÉNTNICR En un centro histórico denso, introducir una organización moderna de la vivienda, aparcamiento y espacios públicos supone afronlar uno de los asuntos más conflictivos de la urbanística contemporáne a. Proyectar sólo desde la tipologÍa (sin modificar el viario) convierte la cuestión en un esfuerzo -filológico o rupturista- difícil de sostenerse en operaciones de cierto tamaño. Emprender una reforma desde el viario (retoque de alineaciones, higienización de espacios) const¡tuye un proceso largo que precisa de intervenciones múltiples a medio plazo y que sólo evita el acartonamiento y el fachadismo hecho con tiempo y paciencia. En áreas muy céntricas, son pocas las experiencias en las que la construcción de vivienda pública de nueva planta asume la responsabilidad de la renovación urbanística del casco urbano, máxime si se trata de un centro histÓrico, compacto y con- solidado como el de Alcoy. En este caso, el proyecto, además de resolver las cues- Boda wd 2F6 e¡r el 1 I ,trl
  • -arluof 'purerSord une )eB un B ugtf?ler uo iol4lladsa ,{ oue¡run oueqrn oq3aLl ^ e¡ Á u1sendord EUEqrn pr.!uoj pl e.r¡ua ulca¡ad sgrrl pEptun eun .re.r8o¡ apuel -ard ,{ 'er¡ue.raqol ep pJ}uEJpB ou-¡oc oar8g¡oyor.u-odrl oluarutr:ouof la ua Ezupuuol el pproqsap anb pepnrc ?l ap prn]lalrnbre e¡ ep olue¡utpualua un auodo.rd 'opuo; e )enpe ap ugr:e8r¡qo e¡ ap rrped E 'orad 'en8r¡ue ugtrpr4tpa el -raualueru o- req:enorde ep ler.raletu pepr¡rqrsodu.rr e¡ ap ayed ollaÁord la 'aluaualuapt^l 'o]:a.,{ord alsa ep e¡sande 'Eprpnap euro, ap sopadse sarl solsa opupnoual 'soo¡ruas sol za^ele re¡ndrueuu ap pplunlo^ pl Á e¡ sa s¿srr sel 'sallpl spl 'sopellnsar sepue.r8 Ep ou (Et.lolt¡ ')ro^ p^anN) sallel spl epsap olgs ienllp o (eu8o¡og 'ullrag ue VBI) sps¿r sel apsep olgs ren]lu enb ap ugrfplplsuol -aprsuof eun ep r{ E¡ Á Áor¡y sa enb opuurdr-ua Á oganbad o¡ :etrEg¡opolau ugrfpr ecg¡radsa ugDpruasqo Eun ep apzd 8uu5 e1 ap opar{oid ¡3 'opnueu e uBlfza[u as o]ueu¡ -nuou ,{ Earg 'Erfuare}rp Á peprnurluo: 'pepr:r¡qnd Á peplLurlur ap s?uolltpplluol seouar.radxa szl epuop 'efa¡du:o: EUpqin puroJ ?un auodo.¡d 'setr3g¡odrl sauorl 'r(o:lv ap oupqJn lr#ad € '3ue5 e1 ap oytuq la ua ug!trua^ralu! Bl uo: o¡:ai(ord ¡ap ouu¡do¡o1 z 'op¡[a¡ ¡ap uroperqapan Brnlrnrlsa Eun i( a¡ro: un :ouJopou aqru¿sua ¡a ue uduer u1 'a[e¡uotuo¡o1 r o z U o z o U É É. o L J
  • 84 Construir viviendas sociales en un terreno de fuerte pendiente, sobre viejas manzanas y parcelas sistemáticamente irregulares, para que, en 1995, La Sang pu- diera ser un barrio residencial económico y moderno, proporcionó la ocasión de afronfar algunos de los problemas pendientes del urbanismo moderno que, a menudo, olvida la intención de la forma urbana o la continuidad histórica del significado -que no de la forma- intrínseco a la noción misma de casco urbano. Prin- cipalmente, el proyecto recoge una intención de forma urbana, y aprovecha lafuerza de la implantación topográfica para dar f orma a la infraestructura. Es frecuente, - en Alcoy, que las fuertes pendientes produzcan discontinuidades significativas en eltejido, en forma de baluartes, murallas o cercas para nivelar las tierras y precintar ámbitos, algo que la sola edificación no podría hacer. Ello configura una ciudad donde la urbanización hace aparecer grandes piezas de construcción (puentes, muros y contrafuertes, rampas y taludes, barandales y desmontes) con gran presencia de los planos verticales, que const¡tuyen los elementos característicos de la fuerte imagen volumétrica de la ciudad. El viejo barrio de La Sang estaba suspendido sobre el terraplén de apoyo del muro de cerca de un antiguo convento franciscano. La desamortización dio lugar, a mediados del siglo xrx, a la construcción de las tres manzanas interiores, con casas que explotaban al máximo la altura, en parcelas pequeñas, de entre 4 y 5 m de fachada y 12y 13 m de profundidad. Las casas a la calle Sant Mateu estaban mejor construidas, ya que, a diferencia de las otras que se alquilaban por cuartos, eran de propiedad, y tenían, por tanto, una escalera más generosa y una sola vivienda por 1 Planta de la intervención en la trama existente del barrio de La Sang. planta. Otro tanto sucedía en la calle Sant Doménec, donde muchas casas buenas z Planta de la rampa y de los aparcamientos. se construyeron entre t86o y t9to, época del florecimiento industrial de Alcoy, I V¡sta aérea de la intervención. derivado del auge de la industria textil y de la guerra de Crimea, con portales, bajos 4 Alzado de la propuesta urbana. 5 Planta de la propuesta tipológica del conjunto. y alféizares de piedra. 6 El salto topográfico que había producido Ia nivelación de los huertos se tradujo en la segregación del barrio que, a pesar de ser fácilmente accesible (desde el oeste y desde ablo), era, sin embargo, casi imposible de atravesary quedaba, portanto, como un fondo de saco servido por la bolsa que forma la calle de la Cova Santa. Romper la segregación topográfica es una prioridad del proyecto. Éste propo- ne una nueva "rampa de La Sang" que, a través de una brecha en el viejo muro, consigue una rasante continua entre el barrio y la ciudad baja, donde se ha desarro- llado el ensanche moderno. Esta nueva rampa en trinchera no pretende ser una calle de paso entre la ciudad blay umbilical que Iigue el barrio a la la alta, con el barrio a su mitad, sino un cordón trama moderna del ensanche. La densidad residencial se vertebra a través de la rampa que traduce el contacto con los espacios vecinos.
  • @ le ue 'anb pl sa ugrqLue|prelerse -r.uol pp ,,( setrue¡d spl ap lErrUaA oese)epe)upd sElurlsrp sppuarArA ap sauoDrsod ugr:rladar El ep Espl pl p preqrl anb e¡ sa pin]lnJlsa e1s¡ '(e1ue¡d Eun ap r'.]neq sa L! og,z = ol,o x V) w ol'o op soll€s ua pnurluol l€prorrlell ernllnrlse pun ua uEllnsar salEluozuoq soue¡d so¡ anb e;oueu ap 'eu -rnbsa ap souEllar sol ap €rnrlp pl E upuolpfsa as Á seluerpenl ue ugrqLLrp] ua¡ed as sopeÍ;o; spl ap sol orppnl I I ua Lu oÉ'É ep Eralplsa ?un ap ropaperlE uauodsrp es sppuar^r^ (zur .gep)uu eun e ,,¡enb elqop,, ap Alrw lg Á o9 op) s€lpt sop e ,,Bluu,, ap¡ ,,penb,, ap sEpuat^t^ ueuodord as ,odrl solapou ouloJ '(.u §§ €€ A o€ ¡T 'EtnlnJ uotf nlo^e ns ua oLUol ¡en1:e -wz,7uerc8 ugr:ednro ns ue oluEl'oureq ¡ap Lur¡ruue; etsnq anb 'sepuar^r^ sEl ep souEuJEl Á Á lpDos pepreuaS0.ralaq e¡ sodrl so¡ ep EppuoDualur pEperrE^ pun apuolse 'sauelr!lo^ Asepeqte¡ sns ue ,spsel su¡ ep o1:adse ap peprun E-l salqBtle^ sauor¡rsod ua'uprladar ardura¡s puEluen ap odr¡ olruf un uor so.rnd soeurlr]ler sanbo¡q ua selsandsrp ,sep s01u3 -uar^t^ sEl ep aLU-loruun ,( otes uap-]o ¡a eduuo-r anb uaSeuru¡ ua,{n1r1suo: sedue.l ,{ seralEfse 'o]¡a¡(old alse ¡a Á pepr¡ern e¡ e u! pupqrn ernl:elrnbre e¡ ap selsruoSelord so¡ upes oselfp anb a¡ruurad ,{ ernlrn.,1sae-,,lur ap sprqo spl ap E}ueJor^ ugrsardxa r{o:¡y ua oulol sapeprunyodo splue} Epuuq etr;gt8odol uoze)elatdutars 'olle otsel ¡ep a¡uaruod ap pBpeuE^ pl ,{ -souersa¡e5 uol ppprnurluol asa ua 'anb p Á'ellpr se¡ or8a¡ot ¡e,( eduuer El e.r}ua_ o:r¡q¡d anbred efereS ¡a uor as eduue; e¡ uol 'epune:xa plsl e¡ o¡ plepEI elue)n7)e)] anb uepro urs sopElsrp sanbo¡q so¡ ap El uErsnq anb soue¡d ue EJnf ruE as pdurer El ep opou ap 'rouedns oqrarep ua3;eur ns ue Elqopsep e]leuol enb ,aluand ¡e Ereqruulel 'epe¡oq.rz olunf edu.rp.r el leueLl_.toC ]uES ep un orrpq # ¡a uaS.ieuu ,iouau prlo ue ,{ a¡¡e: Elsa epsac 'lau?Lroc luES ua opepor aluand un ua ¡euoleed e1a;zsed EUn Á3ue5 e1 ap le re^lps eepnÁe..rosuelse ,( Bue5 e1 le^ru elqop E uv)eznD,Elups E^oJ e)e)eelElsEq lpnrut la^rusap auanJ lap seser se¡ Á sa¡¡er se¡eeleq pepnrr Bl ep -sap ard p rapellp anb se¡ rod sera¡e:se ue uplqop as 'oprernbzr opEl ns ua ,anb ed -tuer pl ap ugnueluol ep solnLr so¡ rod a¡uar-ueuen; pzrJalfere: es o1:aÁord selerc8 sol p uapellp epuop apsep sosed z rouelur ¡anru ¡a rod uElnrrl saqlof so¡ anb sprluaru 'ouarra] lep la^ru o U o z o ouo¡ JEDUaprsar *{ ¡3 ,edr_ue.r ¡u h, e¡ ap ,sa¡euolead uauerlupr.u es splsl 'sa¡¡ur senSrlue se¡ rod ¡euoleed osal:e auartr anb ewe)lel ue r]e].ralur urs 'lr^gL!olne U ¡a ns ¡ú, sefejeS so¡ e opPpor osa:re ep Á 'yofu pp eruelsuof aluarpuad pun uor Á.ror.ra;ur oDru¡ ns ua o r euol un uo:'pnlr8uol F. rod suprnres uepanb sEpuar^r^ ec 'spspf sp^enu se¡ ep sanbo¡q so1 0feq sopEnlrs sPl 'PrauELu else ú. = ep sgLU ap J ppol ue EraLlluu] ua p^plxe as udu.re"r u.r g e1 "^
  • 86 futuro, puede permitir la extensión o partición de las viviendas, ya que la contigüi- dad se puede resolver con sólo introducir unos peldaños interiores que salven el desnivel de 7o cm entre las viviendas. Lograr unacasamás o menos continua en su interior, con viviendas de dimensiones variables, y eludir la repetición de los forjados supone vencer alguno de los mecanismos compositivos más simplones de la experiencia funcionalista que tantas veces tiende a la repetición de la vivienda tipo, en vertical y en horizontal. La variedad y el desorden t¡pológ¡co son sustanciales a la idea de casco urba- no, con independencia de la modernidad o el historicismo que atribuyamos a sus formas. La idea de casco urbano no es solamente la de centro histórico, medieval o decimonónico; la idea de casco urbano debe sertambién una idea contemporánea, imprescindible en el proyecto de nuestras ciudades antiguas y nuevas. Y esa idea de casco, que implica heterogeneidad de tamaños y de usos, mezcla de movimien- tos internos y atravesamientos, aceptación del coche, y carácler público de partes sustant¡vas, es -al margen de cualquier pretensión filológica o restauradora- una categorÍa teórica del proyecto urbano que, al igual que en los llamados parques industriales, centros direccionales o suburbios residenciales, Ia proyectación urbanaactual debe incorporar como propia. La propuesta de La Sang reconoce la claridad del trazado vial preexistente, pero no mantiene Ia fragmentación parcelaria que, en las condiciones de actuación presentes, carece de sentido. Pero tampoco por ello quiere traducir mecánicamente el volumen resultante de la unificación racional de la construcción y de la gestión pública del proyecto a una imagen arquitectónica de repetición zontal- -vertical y hori- que sería un injerto de gran pobrezafigurafiva en la forma visual del casco, y de todo punto innecesaria. Por el contrario, el proyecto defiende que es perfectamente posible afrontar los temas esenciales de la forma urbana sin renunciar a la racionalidad modular y tipológica en la distribución y construcción de las casas. Y si circulación y topografía eran las aristas que permitÍan una expresividad compositiva de los trazados infraestructurales, en lo edificatorio es la transición morfológica entre centro compacto y regular y edificaciones aisladas y en desorden Io que, como ¡ntenc¡ón de forma urbana, el proyecto se propone. Las manzanas de viviendas nuevas son un eslabón que recoge los flecos que- brados de las casas que han podido mantenerse para ser rehabilitadas sobre las calles Sant Mateu y del Camí. Sus volúmenes puros se cortan tajantemente por la trinchera de la rampa. Sólo el bloque de Cova Santa Sud atraviesa la rampa, for- f r Ajardinamiento de la rampa. 2 Secc¡ón tipo de una calle La interior. domesticidad como elemento clave de la apropiación de la calle desde las viviendas. 3 En una topografia accidentada, el espacio público nace de la interpretación y el tratamiento de los elementos existentes. 5 lmplantación y espacios públicos. 6 Los puentes, las escaleras y los cambios de nivel se suceden de forma simultánea en calles y espacios públicos. El ajuste entre el proyecto y su entorno se traduce en singularidades reconocibles. 7 Detalle de la articulación de pasos y puentes sobre y alrededor de la rampa. 8 l¡ ?, f..r -,t' 'fr' r Elementos singulares dentro de la trama propuesta. 4 a Los distintos espacios a lo largo de la rampa se adaptan a Ias diferentes pendientes y vertebran los espacios públicos y residenciales mediante soluciones concretas.
  • '5?14,: salu; f,*'-,:,,,',{i" ': :,i::f,.::*: '§ i *r:*jf*:'1 . tu i;l t 00 o fí z r o z o r U F. H ú = o u JN
  • üt mando unos planos de fachada que envuelven el espacio interior del bardo que ha de ser un parque público. AhÍ el bloque se descompone en una planta bifurca- da que recoge las formas divergentes de la topografia y del trazado de la calle del Camí. La horizontalidad dominante adquiere aspecto de torre y conforma espacios exteriores poliédricos y múltiples. Sobre el área libre del parque, que incluye la travesÍa peatonal norte-sur, desde la plaza del Mosén Chusep al Camí por delante del colegio, el volumen también quebrado del supermercado enseña Ia articulación de los edificios aislados, que tiene más que ver con la irregularidad de los suelos y las pendientes que con un trazado urbano regular o una continuidad normat¡va. de proyectaciÓn? ¿Son estos objetivos de la forma urbana sujetos suficientes SerÍa faltar a la verdad s¡ se negara que, en este proyecto de La Sang, la mayor aten- ción y paciencia la ha requerido el ajuste de los tipos de vivienda a las posibilidades específicas de cada uno de los módulos, a E tenor de la sección que permitÍa el desni- vel en cada punto o de las excepciones que dictaban las situaciones de testero final, que la de enlace con las casas mantenidas para rehabilitar o de esquina Es verdad t.J ;'' sección vertical de cada casa es un engarce especial que aprovecha la distribuciÓn específica de unos bajos comerciales, un garaie, unas alturas y tipos de vivienda, casi nunca iguales entre dos casas vecinas, ni siquiera entre dos casas cualesquiera ,:1¡-!, .!.-.r l-1,1:..::.]r,.ji" ; *8:.:]&-il. ffi:r& del barrio. Pero también es cierio que este ejercicio compositivo no tendria mayor interés que la curiosidad, si no fuera porque pretende, en su variedad, llenar de cantidades no homogéneas los contenedores volumétricos simples que, como opciÓn de pro- yecto urbano, se ProPonen. El proyecto de La Sang (que se distingue, desde luego, por ser un proyecto directo de ejecución más que coordinador o regulador, y por actuar desde la preponderancia de la obra nueva respecto a la conservada, y no al revés) explora las posibilidades de un proyecto urbano que pretende aunar la reflexiÓn sobre los objetivos de ordenaciÓn urbana y renovaciÓn estructural de la ciudad con la composición tipológica de los Órdenes de vivienda, según un entendimiento de la arqui- tectura urbana como expresión formal de unas intenciones urbanisticas. Hoy no está de moda hacer proyectos estructurales. El de Alcoy lo es porque pretende hacer calles y edificios de la ciudad central: movimientos de personas y vehÍculos en conformidad con la ciudad central, actividades complementarias y ser- vicios propios de la ciudad central. Y la acciÓn de refuerzo que produce el nuevo barrio no es extensiva y aditiva, sino inclusiva y acumulativa. &..ift :-'i*;i* .: ir &¡-t§i& ww I -"- ¡¡r-
  • o solrlq!d s9Lu Bl ua seppuolEf,se 'Áo:¡y ap eueqtn euerl spuarqn) sEl ap Elst^ g 'sa¡al¡usap i( sauo¡e:sa e zu:o¡ ep anb 'prllslra¡)Erpf, uglrelol El uof, lolJalut o¡tuds3 I ',,3ru ¡yenb,, ap sEpus!^!^ sPl ap E)r8glodt] ugt)e4ue8)o El ap of !lslrs¡trEJPf, o¡uarupuol¿)s3 ¡a uo: anbo¡q lap lollalu! lap allpta6 t 'lB!lueplser olunfuor onenu lap oluatuEuot)unJ ap Á ppprsre^rp pl ¿!lduB ?r!39lod!l peprfa¡duo: plrotpu!quotr E-l 'sanbo¡q solurlsrp sol ua (orpau i( oupn)) ryenb,, ap s?l8olodtl ,,Brur É 'anbrsd la arqos aluand la uotr lns enbolq lap 'lplfuaplser olun[uo: la uof, oppzlv o])Eluol ¿ L ( seluaj] sol ep pepruPq-rn Pl anb odurel] oLUstLu l? (sarouelut oDtrues ap sorled 'prnllp p[Eq ap seuelu!Jo^ 'prelefse Jod sppual^t^ b ep sgw ou) sesel sEl ua ppptu.lllut El ap ppanb -s!q El /( (opaÁord la opot pied puElua^ ap odrl oltul un) sEppqtP] ep ppptjEln8uts pl '(elrlgq ua ',,3rLu I Upnb,, ep sespr) eluplsuol olrSglodt] pluanbsa un ep lUEd ¿ s'epuer^r^ ep -plndruELrJ ugDplulsia^lp pl '(% 6loTolL eilue) seluarpuad sauen] el'(eqttu seuolped sEl ap ugrr 'ofeqp soln]!qa^) soppznrler]ue Sala^tu sol ue solU @ -9)lep ugouedas e¡ :ueas gzlnb o]leÁold ¡ap se:r1s¡a]Jr.,u) sew s,elsendp spl 'Eutnr ep o.rStlad rod sPpPq o z U o z U -urap uojanJ asEJ pJeLutJd pl ap ugtrnrefe El eluprnp p/{ anb olad 'asJauelupu repod upllered ordDutid ue anb 'salpdDuud sall€l spl p eluer] uof 'orleulred ¡ap sese: sPl ú. = o ap ugrfnlrlsns ep 'EpunSas el ugttel]tpe ?l ap oaug] :opEzue^v ^ ^nJ.reÁerc sEl J -uodse aqLlnrlap le epuop '.louolul e!)eteuoz el ep enb;ed Jap l( sp^enu sepuatnr^ L ap ugDf nrlsuol ap 'preLuUd pun :s3sEJ sop ua oppztlpeJ eq as olreÁord ll
  • a o o ñl I o o o r EL ORDEN TRASTOCADO Autobuses, tax¡s, peatones, coches, bicicletas, trenes' minusválidos. Todo tiene que coincidir en un espacio de r.ooo m2, de máxima circulaciÓn a ciertas horas, tranquilo el resto. Lovaina no es una gran ciudad, pero su estación mueve cada día miles de estudiantes y profesionales que se trasladan por todo el país. Un sistema de circulaciones que ponga en contacto trenes pendulares con aparcamientos diarios y con autobuses y un acceso peatonal que complete laplaza histÓrica con el z tráfico pesado enterrado pueden quizá ser resueltos sin gran aparaÍo externo. Los I ecologistas no están muy contentos con el túnel, la comisión de patrimonio duda de r¡J laplazamoderna, la compañÍa de autobuses quisiera una estaciÓn mayor, los inge- J o- !n z o I F F u'¡ - z I nieros del ministerio reclaman un túnef-más ancho, la compañía de ferrocarriles quisiera hacer su promoción aparte, pero el compromiso de los contrarios es lo que justifica el proyecto urbano, una cultura difícil de inventar donde no existe y, sin embargo, tan necesaria para no romper la ciudad en pedazos. Lovaina es una ciudad levítica, donde lafuerza espléndida de sus ¡nstituciones medievales y renacentistas (la universidad, el Colegio de la Villa, la catedral y las abadías) ha ido difuminándose en una condición suburbana y conservadora, protagonizada por los monumentos en reconstrucción y las viviendas unifamiliares con jardín. La piedra y la madera son materiales que expresan nobleza y la ú nica nota de modernidad quizásealatorre de apartamentos Sint-Maartensdal, de Renaat Braem (tgSl-tg1il olvidada entre las calles, sin tráfico apenas gracias a represivos planes Edn de circulación, maquiavélicos y malthusianos. La estación dista media hora en tren de la de Bruselas. Claro que la comodidad de la distancia se desaprovecha por el increíble abandono de la infraestructura ferroviaria en la capital de Europa. Las estaciones son incómodas y sucias y, si la o J estac¡ón central fue de hermosa arquitectura art déco (Victor Horta) y la del norte horrlble grand project incompleto e infeliz de Ia década d e 1960, ambas son hoy un mal ejemplo típico de las grandes transformaciones ferroviarias, de las que fueron precurSoras. Bélgica fue, con cran Bretaña, la primera en instalar una red de ferrocarriles a mediados del siglo xlx. El carbÓn y el acero le permitian un progreso de primera lÍnea en la industria del material móvil y en Ia ingenieriadelfrazado. La exportación de esa tecnolo gahacia diversos países de Europa y de América fue, sin duda, un componente destacado de la riqueza material del país hasta bien entrado el siglo xx. La red rlh 2Yt ferroviaria belga es densa y fue muy bien construida en sus orígenes, con la mayor parte de las vías en terraplén o estructuras sobreelevadas del suelo, de modo -¡
  • o 'splsruoSplord soJeppp]aA sns -soLUSrLr.r JS ua sorf urpa sol ep Pl ou- osn lep spl Á pEpnD El ap seu.ro] spl Á'olre^ord lap Eurel Ie res uapualard pEpnrl EI ua eldurs peprlnp; el Á olrarrp a:re8ua ns Á -so¡n:¡qan,{ seuos;ad ep- sauonElnlJn spl ap olsnSsrp ua:npord olgs 'opoLu orlo ep 'anb sauor¡enlrs e poluo: Á pep ,r.rell rpp elrur;ad e1s9 anb z( 'e:rlg1urs prlsJupqrn ew)oleun ua sesranrp seuonue] -ur ep ueunsar ol.uof osed e.rqe as ofa¡duo: olraÁo;d un anb sgu oqlnu psaJalur aW solrlsgulop sousrladsa sordord sns ua oluarLuEluElua ¡e asrz8ser.r.le ou ollalrnb;p ¡ap oleqerl le len]r? pEpnn El ul apand onrllzr]p soueu zel ppe: a¡ared aLu 'pplnJ¡suof Elsandord ugllElsa Á ornard ope¡s3 El ap Earp lap ¡erauaB elsr¡ 'Eu!P^ol ap ¡uraua8 elue¡¿ )el syu an b ¡a rod o^rloLu la alsg pas' sgw oS.rBrue lep sauorrpuor sel Elerlsrp .las 'euet^u)a] uonpzrurapoL.l-r za A eun' eano z i seuuBr rj uplluasuol ou l a;ainb ol¡ar{ord lap ern¡:alrnb;e e1 El ep (BunUoJ rolaur uo: anb souua.radsa¡ ugrrerauaS Eralra] el ErzalqPlsa eurP^ol gzrno 'opPprnl le oLUof PlrPsarau uPl se ugr:eur8euuru¡ anb se1ercd sauorfer.u.rolsuer] sEAanu uauodur soupqrnqns sa;el npuad so¡ ap er:ue¡odlul pl Á ADI ¡ap osed lp par El ap u9r:eldepe e¡ 'e1p Áo¡ 'sglue;,L ousrupq..rn lep pupnurlord ugrrelru.rr e¡ ap sorposrda saroad so¡ ap oun e¡zges anb 'orerf upuU Á o:r¡s¡ueqrn 'osefer; osolrdarlse un z re8n¡ orp purs -ued asualg6 pl ap ugnrpaa.r eprpualard E-l seleloq ,{ suut:t1o 'sor:o8au ap ortual ua ugrsranuol ns e;ed 'eluppunfrl orJJpq la opo] ap ugnenouar e¡ g.r:n¡onur anb -:aÁordor¡eu¡ un oL.uol eprpue.rdu-ra an+ auou lep ugrrelsa pl ep ugnpnouar o1 pl pEpnrl e¡ ap on8r¡ue opr[a¡ ¡a ua sEuarqp a]uauile]nrq se8e¡¡ se¡ esranlosar urs ug]sa,(oq 'r n8as z uol sozorlsep sol ep oun osndns lprluel pppnn pl ep puprnoreJ plsanerl pl 'opo] o sgLU uqe Á'vtrc¡unlo^ pL.uroj ep opr.Uns uÁeq o:uglsrq ortuar u!3uru anb salanrl U o z o U : r opuelu alu r uglsa pl^Epo1 r{ 'seador na sapEpn o sp}ue1 opr n8as uEq eprzl sgLrl anb sol:eÁord ap odr¡ alsa ua Brauord er¡uauedxa Eun ullraB ap la uor an; 'pppnrr pl ep sgnpJlp'selesnrB ap rns Á euou sauonelse s€l ep orJ€rlorerr erulue ú. ll 'ernpred pl^ppo] anb e:r¡q¡d ppnap pun uof ppealsol 're¡dLuala o I J Ern]lnilseerrrur eu¡ soprduun.uelur uerenJ ou salEuEf ,{ sourru¿¡ 'se;e}a-uef se¡ enb
  • 1 Plü 2 Fti.¡É útirlIfrvi s¡&rá 4hr d-r.d 3 5 Vtsl¡l paioy
  • (r ope^ord ap lpdnuud zullerp owú Bl ap ^ezeld aluerj oruor'Jns-ayou ugrf -eaut¡e esa rer8a¡rnud e en opo]'salpurprpr sefe sol .rod oprur;ap eze¡d e¡ ep operppnl 'ugnulsa El ap oluarj le epprcd Á pnlr1:exa uo: epelsnle'rns-euou ellar pl le u:l ep ugrrueurlE p¡ 'reEn¡ rauuud ul soluerrurnou ,{ so:r;gr1 ap lenpp ppprsuap pl p epp} -depe or:edsa ¡ep ugr:elue¡duur ap Áa¡ pnenu pun rprtruorue ue glsa pellnr4rp pl S 'ugrsore pluelrlsrsel ap zede:ur etnn8elap sarugru solE oluaunuolu lE e]uau -¡en8r equpa;velrile1'saluau?luJed sorfqrpe sol ¿ seleuorsrnord sauo:e;req seuos.rad se¡ e onedsa le upqpqor solntlqal sol uaprosap ua sopeuonplse -olne Á sesnqolnp rpeuos anb uz¡ua1 srxel so¡ Á salr^gLu selaltnrq 'sauolead ap sopulofar so-l ^ 'sopelrlap sgtu sol ap orrrnLad ue soraso;E sg[u sosn so¡ .rod or:edsa lap ugrsenur u i{ El ozorlsap p ope^ell uelq¿q o}rUUol onurluot un arcr¡adns ns ap elleq enb soc -ljgrl ep olueu ne ppequrpu r ezuld le Á e1 rela¡dLuo: ap ELuroj el uo ugrsnapu r El V 'upln.¡lsuor Elsandord Á o¡nard op¿ls:l 'uor)Elsa ap parg lap ¡urauat ' uErlua3uof as so[usr loqurs so¡ ,{ 1a L 'oluaruu:redu osarcp lap allulaq'uze¡d u¡ ap sauorcz¡nfrl spl anb ¡a ua re8n¡ un ep sufll}?rloa8 seze4 sel uos operppnl r{e1:er pl 'olnlrlr ll oppl ep -plse el uol oluer[ue]unÁe u) 1e A u ooL eppp¿rppnr ezeldeun rod epecrer-ua:'ugr: lprpe]pr El eze¡ua anb orrilguroa8 uepro la alalq?lsa ep orper un '!qE aluauesoard 'lrlpfolra1 la uor Erfua8upl pl elelqplse enb ,{:or.ra1ur odranr lap ?rn}uo pl e¡.¡eu; anb JBlnrrf ppuor El rod oprga: olla opol u¡s¡¡ I ap ualg ¡u oluaunuow , 'oau9JJelqns ¡an¡u ¡e sosa:re r( ezu¡d u¡ ap so¡ualul^Ed € 'u9!f,Plsa u^anu El ap ropapaJlu sopBlnl!uE sasnqolnu A s¡xu1'sauoluad ap sofn¡1 z 'ugllueruatu! El E o¡nard opz¡se ¡ap Eluuld r E 'selPDUep -rser sorqlnqns soppzrlrno sns ap 'o.rafe¡ler oprn] osplse un ap 'opprapou olr]grl ns ep leluarque ppprlps el 'salesed ,( sa¡¡e: sns ua re¡rder pEprlEr^ ns ep pargqie -eBule¡ 'solulugl sor¡edsa sns op Elrugllalrnbru u{ ¡enpa¡alur -onnlrlsur saJapod sol ap peprlelluer pl :pppnrr pse ep Epr^ El prnllnl ugrl p}le pl 'sel?u ap sopadse sol sopol rser aprse;d anb opun;ord uepro la ara¡8ns purenol ap e¡r¡aLurue¡d B spprles Á sepeSa¡¡ o pl 'pppntr % -t pl ap ¡e¡od i( o¡nqlpan ap'aruq el lue^e'lepouralur er{ 'ugrcunl Bl ap p^rlpluasa¡da.r sa purp^ol ap ura¡duor1e1s El 'ugnplsa apezeld ppo] or.rIoJ z z U o z o U É. = o L J pppnrr pl ap sallel sul ua Elallrf rq ue o ard p ugnnqulsrp El uol '-Eradsa ua o sop -euedu- sopenud solnllqan sol uol 'slxe] r{ sesnqo}np ep onrruas Ja uof sorafpr^ sol ap soupsareu sorqtuulrelur so¡ru8uqe exd ytrcto.le¡ ep ugn?lsa e¡ e sou;rxgrd sor:¿dsa sol relapouer ep plprl purpnol ap ure¡dsuorlet5 e¡ ered u¡sandord u1 L
  • 94 6 5obre esta directriz, el proyecto dobla la plaza histórica -salvada del tráfico rápido y reservada a los peatones , como plaza estática y representativa- con otra plaza dinámica de vehiculos que va a formarse con la nueva estación de autobuses, la llegada de los trenes y las conexiones a los subterráneos, y con el túnel para la circulación rápida. 7 La plaza estática q ueda configu rada al norte por los nu evos ed ificios ad m in istra- tivos del LIJN (autobuses) y de la SNCB (ferrocarriles). Un pabellón de restauración 1 Maqueta. Plaza estática y plaza dinámica. 2 Maqueta. Conjunto de la intervención. 3 Maqueta. Relación entre niveles, accesos y servicios acaba de cerrar, al sur, el precinto construido. La superficie se ordena con pavimentos pétreos, y se señalan las grandes bocas de accesos y de luz de los e ¡nfraestructuras. 4 Vista de la nueva plaza con el edificio de la estación de autobuses. aparcamientos. 8 La nuevaestación de autobuses, con sus andenes cubiertos con un volumen de gran altura, abrazalos movimientos del transporte público, en una plaza dinámicay mecánica. En contacto con las llegadas de trenes y el estacionamiento de autobuses, se convierte en el centro de intercambio de los diversos movimientos. La imagen visual de esos movimientos (de vehÍculos y personas) protagoniza este espacio. 9 Dar prioridad a esta calle, de menor importancia funcional que compositiva, imponía rectificar su rasante y unificarla en una pendiente constante. Este detalle proyectual, aparentemente secundario, resulta de enorme trascendencia alahora de reconocer como unitario el espacio de las dos plazas. 10 La orlogonalidad en la esquina entre Martelarenplein y Diestsevest es la clave determinante del proyecto, de la que los demás trazados se derivan. 5u materialización ha de resaltar un hecho urbano de gran escala y significación para el nuevo orden formal de este sector de la ciudad de Lovaina, centro capital del Brabante.
  • 6 Elap( tot: '9l ó z u o z o U á ú o L Jd I
  • *-J_ ts: jir+ §*t=+=':* -4?a : - t' *¿!!n ¡Bllr'i I :, Ie a:-a.- ::l,i:::. '''::ifit!. "A!'! - :.§ : ét{ bs"-F#' I I I
  • 'ezEld El ofEq oluaruElrEdE ap Ealg lap rolralur Plsr^ oz ugrtrElsa El ap seuapuP :P)rugulp EzEld 'Prlugulp aPsap olua!uPfrEdP ap Eaig lE 'ezeld E'l 6L PzPld El osaflv 8r qe ugllplsa El ap EpErltrpl lr 'oz)o)se 3p u9rr¿lse sl uof, salauDl sol € osaf,)E ap PdUEU 9r 'lElros oiluanfua ap rESnl ouol ours salaA!u arlua u9!f!suErl ap olund ouotr olos ou olua!u¿trr?dE ep ?ar9 lap olueruPl¿rl 'PzPld Pl ofPq 'oluaunuou saleunl 5r z. Ia apsaP EzEld el ap olualuprrEde ap eerg lE 'Nfl'l 3P or)urp3 laP osallv PPPqlPl 'u9rlPls3 Ér zr El ap eze¡d e¡ erreq Nfl-l ap orlUrpa ¡ap eurnbs3 u 'ezeld Pl E!f,Eq ug!)Plsa El aP ElslrE El ap 'ugrfelsa Plsr^ oL g 'e:rugurp ezu¡d e1 6 lau!¡ lap PlsrA Pl ap Á 'sauart ap uglfElsa El ollEluor ¡a Á uor:u¡sa uranu El ap 'uzu¡d u¡ ap lErauaB uor ? Elsr¡ I ¿]slA 'saleur:rl sol ap ¡eurpn¡rBuo¡ uorlfas 'sasnqolnp ap uor)Elsa enanu e¡ ap E)riglslrl sauarl ap ugr)Elsa pl ap $ 9 S Á plsl^ t 'sosa::p,{ sa¡alru'so¡:udsa eJlua ugrrelar :o1:aÁord ¡ap eulauouoxy É 'ug!)Elsa pl ap zze¡d e¡;od ¡erauaB ugrllas 'olusunuou osa::e ¡a ¿ Iap rod ezu¡d e¡ ap ¡ereua8 ugr:ra5 L r o o n z U o z O U ú = o L (e
  • LA vrvtENDA pÚeLlcA G o o coMo PRoYEcro URBANO g f La urbanidad nace de la multiplicidad de encuentros y esa multiplicidad exige can- tidad y diversidad de ellos. Los proyectos de vivienda pública son con frecuencia una acumulaciÓn de uni- lII É, o z dades residenciales, uniforme, homogénea, sin diversidad. Aunque algunas veces proson volumétricamente compleios, cuando se intenta engañar la monotonía del blema complicando la imagen arquitectÓnica; el aislamiento funcional respecto al entorno impide que esos proyectos sean capaces de generar ciudad auténtica. La propuesta de construir roo.ooo m2 de vivienda social, roo.ooo m2 de equi- pamientos (locales y ciudadanos) F z !n ¡ z o J I¡J U ú, É y 22.ooom2 de parque público sobre las rl ha del barsolar, plano y vacio, que habÍan ocupado los cuarteles de artillería en el distrito barrio celonés de Sant Andreu, pretende superar estos antecedentes y organizar un moderno donde las penetraciones múltiples entre movimientos y volúmenes y la manifestación de la alta densidad, sin perder la simplicidad geométrica, permitan una experiencia espacial compleja, expresiva de la diversidad en el uso cotidiano del espacio. La inserción de circulaciones peatonales a través de unas volumetrías públicompactas y la superposiciÓn de itinerarios diarios locales (hacia eltransporte co, las escuelas y los serv¡cios de barrio) con movimientos de escala ciudadana o metropolitana (parque, biblioteca, hospital, albergue universitario, etc.) enriquecen un esquema que toma como espina central de vivienda y comercio el eje del paseo de Torres i Bages, verdadera avenida central entre los centros históricos de sant Andreu y Trinitat, provista ya de una red generosa de transporte público y portadora de imágenes procedentes de la Casa Bloc, obra del GATCPAC. Las infraestructuras principales ya están lrazadas, y también el protagonismo del eje central, reforzado por alineaciones arbóreas de plátanos soberbios, que establecen las partes consolidadas de la ordenación. Un segundo orden de vialidad rodada dispone pasos de servicio tras los bloques frontales al paseo, con lo que reduce al mínimo la circulación rodada interior y esconde en estos edificios todas las rampas de acceso alos aparcamientos subterráneos. Y, mientras las circulacio- nes rodadas son absorbidas en línea, las peatonales se dispersan en múltiples aper- turas y pórticos La a través de los bloques edificados. edificación, por su pafte, compone los bloques frontales al paseo, de cinco alturas, con pantallas transversales de alturas variables. La volumetría global está dividida por casas, multiplicando el número de porlales parauna habitabilidad más doméstica y para un uso más activo de las aceras y las calles' t I
  • -x"%#* * re ..* N38ONV ;tr INYS ¡C S3NU¡SYf, tffiñfi , :!:rl:-r.:;i, ;,; FtrIEE :;;i qEE w :::: §,il§irl ,r*i* -ffi .1f,.H:e i$s 'ffi reffiffi ffi#ffi ffi'# -l ,ffi# ffi .-:i:'':' i ;-':{i;--f;:itE . ^-r1.fl* -. -;r { s Itrl=:, k ffi ry :ffi.ffi::., *ffi!--¡ -,...ñ . "'- @n5a @ . §.8: NHE ry -:i @ L--ffi Ire ffi__W i;,:',i§ ffiffi ffi §tffi ,§ffi 'sEArsafns sauo!f,ras 'rpuolpd all?f, Bl u pppqlEj ry§ I sarrol ?lsr^ , z¡ Á saBeg I ap oasud ¡a uor'e¡anbuu ul ap sateg ¡ sarro¡ r. 'narpuv lups ua uglrunlf? ep plsandol¿ z ap oasud ¡ap otru¡ oJ p sp^lsatns sauotrfa5 'o1:aford lap salpsláAsuull sauotrlas É
  • 100 La diferente altura de cada casa establece un perfil escalonado que identifica la imagen global del barrio, sin necesidad de artificios icónicos y con uso intensivo de las fachadas medianeras. Son pequeñas torres adosadas y no bloques corridos; son calles sin rampas y con muchos poftales. Para lograr este resultado es esencial la coordinaciÓn entre arquitectos (tz pro- yectos de residencia, 12 proyectos de equipamiento y 4 proyectos de urbanización). La coordinación y discusiÓn con los arquitectos proyect¡stas (receptores de premios cualificados) const¡tuye una parte interesantísima del proceso que introduce libertades subjetivas dentro de un sistema normativo tan elemental como rígido: alineaciones frontales planas, alineaciones laterales libres, alturas de casas fijas y super¡ores a la edificabilidad necesaria, plantas bajas fraccionadas. Los proyectos arquitectónicos materializan así los principios del plan urbano: planicidad alineada de fachadas, promiscuidad de medianeras, discontinuidad de perfiles. La urbanidad de la construcción, que se obt¡ene por la densidad y la intersecciÓn de los volúmenes compactos, toma, por otra pafte, la lÓgica de la abundancia de equipamien- tos para formar los espacios públicos. La rambla de equipamientos es una estructura espacial y funcional novedosa que entrelaza aquellas instalaciones que, por su tamaño y programa, no podrían incluirse como pantallas de la volumetrÍa central, establecida en continu¡dad con las calles adyacentes como vía peatonal' y concentra los ingresos de los principales servicios públicos para el distrito y ci la Perfiles superpuestos. Vista de la maqueta la maqueta. 3 Pasaje paralelo al paseo de Torres i Bages a través de los perfiles de edificación udad. Por tamaño y situaciÓn, éste es un r z Vista de proyecto de ciudad, dentro de la ciudad. No propuestos. Rambla de equipamientos públicos. Paseo hay aquí reforma ni rehabilitación, s¡no sopofte de la ciudad nueva en su mayor 4 complejidad posible. La centralidad metropolitana de este espacio y la voluntad de i Bages entre el paseo de Santa Coloma y la con servicios que discurre paralelo a Torres interacción (interna y externa) provocada por la disposición urbanistica pueden calle Palomar. hacer de lo que podría haber sido un programa inicial de viviendas y servicios inde- 5 Rambla. Propuesta conceptual. 6 Rambla. Acceso desde la calle Palomar. pendientes, un verdadero proyecto urbano, experiencia modelo en la nueva polÍt¡- 7 Superposición de perfiles y pasos transversales. ca de vivienda que se proponen las administraciones catalanas. 8 Maqueta. Detalle de la propuesta de organización volumétrica. 9 Vistatransversal atravésde los perfiles propuestos.
  • .E elA sa o3P¿ í"=-- ¡ ' l- sa8: 'e¡anb ,.:-f -_ l: ' (,..-..'-_. = r o r o z9 ..--. ,'/ t/ U ,..'. o z o "i - U É. = o u JU
  • Ir t 1 i... i / ii ¡: i I -' §li 'r1 i t l t--- i r i ,,i:l lil l, ) (i É '-,r I iru lt.¡ i I, Unidad 03. Perspectiva a través de los pat¡os. z Criterios de organizac¡ón del suelo. 3 unidad 03. Sección detallada del edif¡cio. a Perfil urbano y solución de esquina 5 Propuesta para el conjunto de edificios. 6 Unidad o3. Alzado detallado del edificio.
  • -*: ---. ,I zi 2l :. cl I i ¡ j *: *-':.'.'-l ----i-r - r i
  • G COHERENCIA POR DIFERENCIA o o supone, como a menudo se imagina, la sustitución de lo nuevo por lo viejo. Excep- I cionalmente magno en su dimensión, abarca el reto de introducir novedad en lo N o o g u o o E z Latransformación propuestaparael áreade Rijnboog en el centro de Arnhem, no I 5 Flan r 5 frsúa No es una cuestión de estilo o moda. Lo esencial es la calidad. Calidad de los espacios públicos como esqueleto básico de lo urbano, calidad de los objetos como contribución a lo cívico y su imagen, calidad de la posición de las actividades como componentes de lo social y lo cotidiano. La búsqueda de estas calidades implica un grado de ambición nuevo en todos los aspectos del proyecto. Tenemos que adaptar la topografía y la infraestructura a esta nueva idea de urbanidad. El nuevo puerto en el rÍo significará un hito en la tacto el antiguo centro con el Rin. Ceometría y construcciÓn darán carácter a ambos lados del barrio de Paradijs. Ocio y entretenimiento cultural se mezclarán con resi- La rampa curva del bucle transformarásu carácter funcional con la interferen- z cia del museo y del centro de ocio como escenario masivo de lo colectivo. La rampa ú, nuevo parque central de Coehoorn propondrá un paisaje alternativo alojando nofte-sur dejará su lugar, clarificando el reseguir de la banda verde del Singel. Y el los nuevos proyectos de edificación. Todo ello implica medir la magnitud de los programas no por metros cuadrados, sino por Ia transformación sustancial de las estructuras urbanas que proponen. La continuidad es la otra clave del plan director. Continuidad de espacios abiertos con calles, de plazas con edificios, de edificios con edificios. Los barrios introvertidos de Paradijs y Rijnkade, al norte y al sur de Coehoorn, serán entrelazados por el eje comercial reforzado de Nieuwe Oeverstraat, que unirá la catedral y la plaza del mercado con la nueva estación. El Rinjkade, relevante en sÍ como lugar estático y panorámico, serátambién otra estructura determinante como nexo entre los ambientes Continuidad que no es uniformidad ni repetición, sino más diferenciay especificidad de proyectos, y pla¡teamientos de proyecto adecuados a su diseño y gestión, a su escala y mateiialidád urbana. !¡- 4 ffior ciones relativamente nuevas. bius Square. I del plar ProFE denciay comercio, en el mismo centro del núcleo histórico, precisamente en Euse- t¡J = 2 ffiú. 3 Esfu nuevo, modernidad en lo moderno, nuevo espacio y arquitectura entre construc- geografiamental tanto de residentes como de visitantes, poniendo en potente con- =, É ¡ Vlrtr ¡ñter€ 1
  • -i -1., -staiÉ:'-. . J:,. i: .. i::i irq:. _ - ri:::!:!:+rt. : !. '''- r 'i -'.'r'+. :j --{-',,.'.i : ,!B*'l*, , :. l. :..' :'i =- 3-' J¿3- o ( 'solsandord so:r¡q¡d sor:zdsa ap ue¡¿ 9 'oyand ¡apulsr¡ o z 'elsandord U o z o uglrpuro;suuJl E¡ ap afe¡uor.uo¡o¡ i 'so:r¡q9d sor¡udsa ap ue¡d ¡ap U ,,sopuulq,, Á sornp so¡:edsa ep BJnpnJlsf 'o¡rand onanu ¡ap elsandor¿ 'afeluouo¡o¡ ú = o t z 'u9!lueilelur L ap e¡sandord u¡ ap ¡eraua8 e1s¡¡ J L
  • %
  • 'ouand =.'tt i-. E,. , la EJpd ¿lsendold 'PJolau ap uPld tL 'Erofau ap uEld lap asPJ elaulld 'Epuolol oL El ap ?zPld El u3 ugDuailalu! Pl 3p allElao'slanbsw 6 'auou uJooqeoJ ErEd Btsando.¡d El ap allPleo 'opPzlv !!!c|. ::.j:,:,r:.:. . l --,-j-----a4i4i §ffitY# _r.-rj#. .,# 8 'auou ulooqao) el?d plsandoJd El ap lPnldef,uol 'opand laP u9lrPulxoldv I Elsl^'"lalenlv 9 'auou urooqao)'EllJl?unlo^ ugllElnrluv lrilr'aaa.. . - ... r ".:-r.!',rii:{r}.!i$i1r' r:: ir:4.:::.rrti.if*1... r . Ms;,iH t :r..r' 5 - -:*é&9 :n:¡ M 'EuEqJn PpEqfB, P^AnU Bl i( llnr) le arlue olr"luof, lap afeluouolol , 'rns ulooqao) ua ugllPl!,!pa Él ap lap EzEId "l uorf?in8$uol el 3p solpnlsl E 'ouend ep uglr?lnf,luB El ap allPleo z 'ou?qrn ouand o^ánu le uof ElnlluE as anb'sflp?rpd ap ollJEq la ue ugrfu3ilelul L L r ?Sei i,,j.l .,_,ú .o.;8 {El,-: *.: *, @* Áq- e&"#-#gffiW* á' a" *g -ffixx, * €- *e* sá-'*,%', ,'ke .1 t N o _*- F -= = o z U o z o U : É. o u ) .. _r ,i:':;::;:
  • rr ,, F f* 11 É itf' F xl t-* I't '" * f * !§, ,r .. *! ,.% t 1 $, ,'tJl e! ,l
  • I I q I L J { ¡f
  • I *i II {} al ¡l x I
  • {Ep o§¡ UtD¡O dq =o FF 7 $ r3 q rd ú+ tó-s' IE 3 3 t +-r E > I, ="F * I [ 3'ge' P-iñ = bqt+É+t : + tb á F J_tEE iii. r=.§¡ocLTt¡¡ 9=5_rnó-ó= r F = t:;§ É s 8F f = I q. z r-:6 Pü'-,*5E§)E g j'P ñ GP =ft§Asi d='1==.ñ'o- I -O--vr=-, z r á fr +E + + d ---.L I o UI J § NJ = qsñ E-E =;3ü r d g f il s 3 e ás BHBBNEá :J-r-r-tJJ n o ^ F t/'l t/l rn z I ¿ lll n C n Ifl o v C z o l.TI { = r f) ln n z o lll o z -'{ -/ ñ I
  • LA CIUDAD ABSTRACTA o Berlín está hecho de distancias porque lo que cuenta en la ciudad, más que la repe- o o tición y la continuidad de los edificios, es la repeticiÓn y la continuidad de sus sepa- 5 raciones. Es el juego abstracto de los vacÍos en sus formas encadenadas lo que hay N F que percibir como figura de esa ciudad. Pero además, el BerlÍn socialista se ha caracterizado sobre todo por la baja densidad, por la vivienda como sustancia y por la J centralidad representada por medio de símbolos, no por la congestión' El orden estructural de la ciudad aparece expresado enlafuerzacon la que se o. mantiene la distancia entre las cosas y la separación edificada de las actividades ú, establecidas. ru 6 z x ¡¡J J ¡ z lr J É, t¡J É Al pensar en el futuro del Berlín oriental, hay que distinguir entre los logros de civismo adquiridos gracias al respeto colectivo a la ciudad como lugar común, sin Ia explotación abusiva del suelo -sobre todo del suelo central- y los errores de diseño y las equivocaciones urbanísticas que, como imposiciones tecnocráticas, se han definido innecesaria e ideológicamente. La cuestión del centro de Berlín tiene que ver con la continua dialéctica este- oeste que la estructura de la ciudad man¡fiesta en todas sus partes y desde su naci- miento. Del Alt Berlín a Friederichstadt, a Charlottenbourg, a Postdam y a Brandeburgo, se encadena una secuencia histórica que sólo la decisión de Karl Marx Allee ha contrapesado. Alexanderplatz es el final (o el principio) de esa nueva Ku'Damm. Su carácter es el de un gran superponen. centro donde los transpories públicos y el tráfico de automÓviles se Es la mayor encrucijada de movimientos de la ciudad. Y para recono- cer esta forma de centralidad con una presencia simultánea -incluso conflictiva- de calles y edificios, de espacios públicos y movimientos (de personas y vehículos), Karl Márx Allee y Alexander Strasse se deforman, interfiriendo visualmente con los edificios, contorsionando las aceras, laplazay los espacios libres. El proyecto intenta provocar la congestiÓn edificatoria con los mismos elemen- tos de la actual ciudad reconstruida, ya característicos de la capital de la RDA: calles anchísimas, bloques pantalla aislados, grandes espacios libres y el uso residencial como sustancia dominante. Se podrÍan llevar al límite las posibilidades de estos ele- mentos urbanos, pero con una sintaxis bien distinta que haga reconocible, por su congestión formal, la imagen del centro de la ciudad popular: espacio colectivo de una metrópoli que Se expresa en el transporte masivo, en el consumo econÓm¡co y en la imposible apropiación privada de los lugares centrales. Como Calata en Estam- bul o Times Square en Nueva York.
  • 'sEp!ueAP sEl ue salEnsl^ sEtJ"l 5?l uErqarnb so!r!,lpá so'I , 'olua!|'ueluas? 3p suuals!s solu!ls!p uo, EzllEualuu as ?uEq¡n Euldsa EI i,,i.'§': E 'EpEl!]!un PEpn!, EI 3p s3lE,¡lual s?el? s"sJaAlP sEl opuEzEluá pup!nuPuor 3p Eaull ouor +1*: '1!uEpualsrn#n) P§"tl'zlEldraPuExalv apsap 'elsao-a§e Pu¿qrn Buldse EUfl ¿ 'p"pl^ltrE i( a¡rodsuur¡ ep or¡uat r{ e8.rz¡ e¡ ap ¡uug opnu rurqrn eu¡dsa ouor z¡u¡drapuExalv L r U z ru u o É. U F U - z .o -. </ ú o/ J l l = U JÉ 11?r
  • 1t1,- -, t.';- ,:! t
  • o r F .§':. - *=s::s=s'.:': s+§.:i..i!- -E=='::,== = =: '=:::: :j::r. :i:-' -i:. , .,.-,,, ..- ¡'=' :!,,,ll.tl'l;.;;+-,;liltÍ:.: 1 1;'.¡..'-'s é,:l:i'i :i'.',n G,s'1i.,;,:,. _ ,'. . " "-- é::. *ir .<s§s __ .'.-. = - - -:§S *--. *. : : . , B,*, ',rl,,:cJ¡a::lr:r;'§l ..r l:..:.é.!9r .'.i-1 a 3 -'j .i::. -::!:l§ - -=i:É:= 7 ,4 .- . l q. ...-. ,, :l;ii +.S su r:uu¡srp ouor'sauo!fB)!j!pa sEl sogBuEI ap uor>uztuettg E ( t 'su¡sandord sauo!fEf!]!pa sB^enu sEl uotr EpEftltsuap 'tb3k ,i.-d ;ffin " eÁn: pepnrr uun euor::odo.rd anb sg;alur la Á 'su¡rur¡s¡p i{ sa¡ensrA ep Eua¡srs "- ,.ra !1,f-. iüi¡ ugr:rsoduol ,, :tJO r¡ ep olu sgtu o¡radse ¡a aÁn1r1suor soJlp^ sc,' eun8r; -edsa sns ep ugnl¿rlsqp e¡ rod 'erlo 'z¡u¡drapuexa¡y ua n: !*e *-4i . U ú M; w a ,, ,iE" li- .tt U z U *1.: É. U F U I .4 z .o ) l : l J _ o,. or! uol ours : Á ns so¡:en sor: ' 'uol g]sa stq)n ewJo] ,: -' ., ru PrSlPlsou -eurUaq sEnuulsrp sel p eurerf uor anb o¡ ua onrl:erle ap odg urs sPs r:c uPlsnq sPapr sPlsl 'pupllBnllE Pl ua ztPldrapuBxalv É 'z¡e¡drapuuxa¡y rnenu Bl ua ug!)plsa 2 ) '. urrepua8a¡ u¡ u aqrou ap opurtall ortau lf ¿ op!lluof ua 'sepuarnrr r( sapepr^rpE ap ?turoJsuErl as lPnpE or)E^ Á aa¡¡y ur¡u¡5 apsap lf o 'zl?ld xlpw-lip) uglsual ue 'sorf,Urpa ap ug¡lsa8uo: ap :uBn¡ ouo:'z1u¡d.rapuzxa¡y r '7 J
  • LA DISTANCIA INTERESANTE No estaría aquÍ si se tratase meramente de solucionar los problemas del sistema viario, de la vivienda o de la estructura comunitaria de los distritos de Prinsenland y Capelle, en Róterdam. Estoy aquÍ por Jacob Berend Bakema, Lotte Stam-Beese y el ú, movimiento moderno, y por sus propuestas para el Opbouw, que han iluminado t¡J cuestiones pendientes todavía. Encontré el análisis de estos asuntos extremada- o J o mente interesante y, en particular, el caso de Alexanderpolder. Mi premisa es que la escasa funcionalidad de los suburbios modernos está ligada al empobrecimiento de la distancia arquitectónica, al síndrome de la arqui- o. tectura defensiva, donde el esfuerzo se centra en establecer una distancia entre los É, objetos que simplifique los conflictos y prevenga la creación de lo imprevisto. Sin I¡J duda algunos considerarán este postulado como una simplificación. ¿Es posible tra- a z x ¡¡J J tar los aspectos formales, económicos y sociales de la periferia de forma tan reductiva? ¿Qué hay de las implicaciones relativas a la densidad, a los sistemas de trans- porte, a los programas de vivienda y demás? ¿Y de las condiciones de vida, el aislamiento social, las actitudes formadas por el entorno y los otros grandes temas de interés público? Esta investigación internacional presenta Ia oportunidad de examinar este con- cepto con los instrumentos propios de la arquitectura: medida, escala, proporción, contacto, distancia, densidad y demás. 5i el tamaño y la medida son los objetos ¡ € esenciales de la práctica de la arquitectura y del urbanismo, ¿no seria posible hacer E JA -Et B{ uso de ellos, mirando a las distancias urbanas en la periferia no como un problema, = o É, l¡J F Eil sino como una calidad positiva que debe ser acotada y moldeada? ¿SerÍa posible r!Éa :!l#¡ entonces proyectar el vacío como la cualidad del espacio? Una interpretación contemporánea de los proyectos de Bakema no enfocaría el encaje del edificio como propuesta en sí o de sÍ mismo. Las propuestas de Bake- mavan másallá,los edificios se separan paragarantizar la presencia de los espacios libres y lavegetación, o bien para observar los estándares de aislamiento. Hay un o deseo implícito de crear un espacio dinámico que parece fluir entre el borde de los É, edificios y el borde horizontal del cielo, que se percibe como una idea de totalidad que podría aplicarse alaurbanización ilimitada del mismo territorio. De forma equivocada, muchas de estas ideas -la urbanización ilimitada, la repetición geométrica- han resultado peligrosamente en la banalidad y la especulación. La prescripción de la distancia que emergió de la invención moderna del bloque aislado, del rascacielos y de la vivienda unifamiliar aislada -y de cualquier otro tipo moderno de edificación- no derivó en ninguna aproximación positiva ü ffi F-q : rrt F 5ü ¡fr{
  • (oiulsrp lap sauUUol sol prpd o^rsed 'Elsrdolnp El ap sppprlua sorpaLUrelur salesed pl ep u9r]lnpor]ur pl :pruoL.L.¡rs;pd sEl ErEd so^t]le) el se epun8as e¡ e elsandsa.r sEnuEls p sel ap oluarLr.rede¡os ¡a 'serqeled sB]lo ua :¡er:edsa peprn:srr-uord e¡ sae¡ru39:ure-reuude¡ eelsandsarpl so¡rreqseluara;rpsoJ arlua,{selsrdolnese¡ ,{ o]:a,(ord ¡ep soltadse sop spl erlua Eouelsrp e¡ :1nbe rEUrurexe eyanb enb sol arlue,{ sa¡¡e: se¡ ,{ sauorretrrrrpa soureq sol eJlue prf uelsrp e¡ ,( :sor:r;rpa soL.r.rsrLu i(e¡1 (oprlues orlo la ua u?rqupl par) o:rrgua8 o¡ e o:r11:adse ol ep ugnlnput e¡ rod sepeuorfeler'seuorsuaLUrp ap pepr:r¡dr1¡nu pun sa souue[aueuu anb o¡ :zrp -aLUralur ugrsuel.Lrp ap par pun a,{n1r1suo3 sosa¡ord sol ap 'BamasBur¡ery i( ugrsue;duot erlsanu aluelueurroua -terclaw apand ;e¡ntr¡red o¡ ap ugtsntsrp pl epuop '¡etauaB eapr u¿elrapuExalv sulrd ep a)nrf, la ua ap orlau ap ug!)elsa A EUn ue asrpLu.ro1supJ] e¡pod e:rlpadsa ugr:n¡os pun epuop Erar] pse 'olrsrupqrn ¡e,{eueq;n e-rn1:alrnbre El ai}ua epanb anb erppu ap plar}Esa sgL! apr}e eW 'oLUnsuol lap ¿poll e¡ e e¡alns ol : rEse^ErlE ap a¡qrsodur aluplepE ua rse,{ saqro: ¡a aeprS¡'plr]grallsa ous'ololt..uallapuonpltltuozelolgssa z( seuosrad e.r}Lra 'se}allrlrq Á El 'laluaqts ap lalru p solsandord salua¡srxa soorylpa sol allue o¡:eds3 É '"lsrlEuortpl o¡:ai(ord ¡ap ¡edr:uud on¡¡afqo'arq¡¡ o¡:udsa ¡ap ppplun el uplnyol anb se¡ (oa¡osz'apran'pupl:o¡an'seprder se4 Á sa¡¡e:) ug¡:¡¡adar ap spuloJ sel uo5 ¿ 'edorn3 ap alsa lp.rn]lnr eare))aw ap snlelsa lE elnper as s eln]lalrnbte e¡ otodu.re] 'op?rspt!ap psa,relur eu ou EnllE oluarrueaue¡d pEpnn pun elnqrp anb 'EpelrLur I lE lollllal plelse pLtn E 'Enuelstp EIE ugtfelal ue r?p ugiserarnb¡enlepElruElaL.rJUgsuolxoE ou osor8r¡ad r(:ns ¡a uof, upl)auol anb ug¡:u:lunuo: ap sa[a sapuur8 so¡ ap epefr:nr:ua Pl ue E0lrs es ourapou oltlpq alsf uEpralgu ep alsa lE 'rap¡odrapuuxa¡y ap olulsrp lf L saq:o: arlua 'aluaB Á sallpl arlue'sa¡¡er,{ sEllE^ a.r}ua'se 1e,r,{ so ll1tpa a;1ua'a¡uarn8ts ¡a Á on -Urpa un arlua spnuplsrp:pupqrn e¡sandotd ternb¡ent ep olerlsns la ua gr]..r^uol es sprlrulur spnuplsr p se¡ ;od opeu.rLol ugrled le alqE.taLo+ asonJ oLlof spuenbed upl ^ spnuelsrp ap seuas uarprnrpqns enb lprlneu ospq Eun;ae¡,ord Era 'oper-uro1 ,{ opElepoLU ras Erarqap anb o3¡e oLr..rol olsrA asanrr ug¡lunlElu! nS onp^ or¡edsa la apuop (.{ F U Z U U o É U t-U I z '9 U ) l l = U td
  • §i ¿Por qué esa desazón en Alexanderpolder? Desde fuera, su paisaje no parece muy expresivo: los hitos (los edificios) están tan separados entre sí y son tan repeti- tivos que crean la impresión de que cada elemento está aislado. Dentro del área, de todas formas, el espacio Iibre no parece vacío, sino lleno de barreras y recovecos: jardines, vallas, aceras, caminos, curvas, pasos de peatones, etc. Contemplando esta parte en planta, la proporción de distancia que existe entre el espacio lleno y vacio se vuelve aparente. Pero el espacio vacío uso-, -vacío desde la perspectiva del no lo es en su forma por sus múltiples atributos asignados y por las muchas Enlamayoria de los casos, la subdivisión del territorio respeta las reglas de neutr:alidad en las distancias en las que se basa el planeamiento. Pero la naluraleza tradicional del espacio reside precisamente en la manera en que esas distancias se mezclan, sin mostrar más respeto por una o por otra, y en su unidad como flujo Ensembles franceses, o en los polígonos de Barcelona, Ias británicas new towns o cualquier distrito "bien planificado" en Alemania, Dinamarca o el resto de Escandinavia. objetivo máximo de mi proyecto ha sido el estudio de las posibilidades de unamezcla más promiscua de distancias. tener calles y edificios que entren en contacto en uno o más pun- tos? SÍ, siempre que sean pocos y los edificios se piensen para ello. ¿Es posible acercar Ios edificios através de pequeños pasajes? Sí, siempre que, por ejemplo, el que se sitúa detrás de una vivienda se enfrente a una oficina. ¿Es posible que haya relaciones relativamente independientes entre vialidad conflicto entre edificios. u Sistema viario en el límite de Alexanderpolder. 3 lmpresión de las propuestas de densidad a lo largo de Prins Alexanderlaan. 4 Entrelazamiento del sistema viario y de las infraestructuras. 5 Los tipos edificatorios son los convencionales, pero se disponen según 6 Contra el tedio y el despilfarro, las distancias burocráticas y segregativas, la distancia interesante, prom¡scua y pública. 7 La promiscuidad de la edificación, como alternativa a las repetic¡ones producidas por zonales que defendieron los teóricos de la problema de Alexanderpolder no es diferente al de los latentes en los Crands ¿Es posible viales y las distancias, llevando al límite la acumulación de distancias y protecciones único de información. El las dos densidades propuestas. Sobre el sistema de lógicas irregulares e interesantes. formas que asumen sus bordes. El 'r Proyección axonométrica de y edificación, y que las ciudad funcional.
  • lrl F U z u o ú. U F u I z ú zli 9arú ¡od o{. sEI p€l AF 'ugllEzllBrol ns ue EplSll ?ulo, eun anbun€ elrualrPd? ns ue lPln8alll 'E^llfadsred spPl ua eluarellp sa anb :orqluet lB ouatqe 'Eturo; PI ue alueplle ou ored opElaqtlap z{ o¡ar:ut uepro un :olp o uepro rEall epand -eurelut lE8nl oLuol pPplnlsltuord rParl apend ^'uglsnluol supPulquol s?lfuElslp ap u9r1ed la erqos solrallrl seluareltp ap ugrre:r¡du 11 .Ppual^t^E|ap,{sapeprn¡l]EsPlapugl]Ezl|P]oIe|vAue?)oanbÁeuuloleldold .o ns aesod anb o3¡e ouof ollP^ le lBeplour J l : l ap oluelul un sa 'olsa8 un sa ou 'orlo lap )el)v)e) la uo3 oljlpP^ul olsl a olllllpa -ord ,oueqrn oltaÁord le J pppr ap ropaparle (Plluulslp ep) oladsar ep olnrrll le rerunrl ucr¡duur peplnlslLu U ul ¿selesla^tun uPas ou u9r:t1adaj z( ouusr¡a¡ered ap se¡8er
  • NUEVO DISTRITO PORTUARIO cn t o o dársenas de Este proyecto se interesa por la transformaciÓn de las antiguas Esto parte de la Amberes como "barrio portuario urbano", el barrio del puerto. que sus condiciones de lugar hipótesis de que el puerto puede configurar un barrio, I o permiten consingular (por la centralidad, la accesibilidad y la morfología distintiva) o o figurar una forma específica del barrio' En I¡J o z bajo uso Amberes, se propone rellenar el espacio disponible dejado por el actuaciones de los muelles del siglo xrx (napoleÓnicos) mediante una cadena de puntuales(equipamientos,oficinas,residencia)quepermitanaportarunanueva (almacenes, vivlendas, vida económica y social, además de renovar la existente talleres, administraciÓn). J portuario en un lugar Este intento quiere evitar la transformación del barrio sÓloferialydeesparcimiento,yconvertirloenunlugarhÍbridoycomplejo,con =¡ u tanto a la ciudad variedad de aquellas funciones mixtas que puedan pertenecer la invasiÓn del área como al puerto. Pero, al mismotiempo, quiere evitartambién L !n I¡J ú, ru É portuariaporactuacionesmasivasyusosajeno5alpuertoyaprovecharsuimagen simbólica y su atracciÓn turística. ElproyectodeAmberespruebaqueestonoestandifícil.Debehaber,sin embargo, un pensam¡ento extensivo sobre todo el territorio. Es necesario entender variados. 5i tratamos los el área portuaria como un amplio barrio de intereses muy (normaly puertos sólo como un borde de agua, como lenguas de atraque muelles marítimos y marinas mente de dominio portuario), no surgirá nada más que paseos = aburridas. Sinembargo,siincluimosunavialidadurbana-engeneralduraynotoriatrata. que la atraviese, el proyecto resulta mucho más interesante. Y si, entonces, sino como un mos el puerto, no como un conjunto de márgenes que rediseñar' de la estructerritorio propio por configurar modernamente, con todos los valores turaportuariaprevia,elproyectoadquieresurealdimensiÓnurbanística. seguramente sólo en esta escala es posible enfrentarse a la transformaciÓn de en nuestros los puertos europeos, estructuras territoriales de primera magnitud litorales urbanos. 2 la tradicional La propuesta trata de vencer, sin reestructuraciones radicales, de la población aenlrar en los viejos barrios portuarios y resistencia psicolÓgica tejido industrial marílograr que algunas viviendas y oficinas puedan incorporarse al la zonificación timo preexistente. se trata, por supuesto, de superar las rigideces de -k l,h :lü *L -! ü *l lñ H d d ¡l H
  • 'solll9uelsls solualu?l -Er] ap tu salpqolS sp!3nlll ap pEptsareu uts 'ugtfpnllp PpEl ep sordold sollale sol ep Á 'olusruPSro la opol ua sPr Erualsts lep oluatulf ouof la ue g§a l?qol3 ugtst^ Pl -ofau.l Á sa¡eqo¡8 seuoD3pal uucorro¡d sotrS¡g]nau seje8nl ua se¡enlund -ra1ur anb e¡ .rod 'etttrsluzqrn ernlundn:e ap Pf luf9l ap arcadsa Pun sauollue^ ep Plurl aS (xlpef ,( oaprrraluol¡1) oull]!r?tu Á ¡et:raLuo: sor.ueq so¡ Á Elugis!tl pppntl El arlua a¡uand ap Ezequr oulo) elalsl e¡ ep ugr:edn:o P^enu El P! 'o¡rznyod o¡¡qug sESPf Á su¡sandord sauolfuoruslu! sPl sllua ug!)Pleu ouo, 'sutssug puulg i( 1¡a¿ € 'Erlrgls!q pPpn!r s"zPrl t 'so¡runyod sosn sol aP ugllE^oua, e¡ ua r( sareqruy eP uglrEzluraPou ap osatotd Io ua selzluau¡EPun¡ soluau¡ala -ez|]elue 'opo] erqos 'r{ 1uplecs3 oJr la arqos euedBuos Euaslgp Pl ep ¡enst'r ern¡ade pl oLuol) eDueyoduur ap e:r3g¡o¡lotu Etulolal ap sauot:e;ado sPuall uol ,{ sa¡.ro} ap ugtllnpoJlul el Elleulquo: otlen¡od ollo}lrra} lap uqllP^oueJ sEl B sopElnf,ulA Pl 3P sou"qln sopllrofsl solanu sol ap sgrrurl e seuo¡:zlerdra¡u1 €l sa¡q¡sod sns Á so¡runpod so¡redsa so¡ ap Eu¿pepn!, ug¡:u¡dordu e1 '¡r:aue8 e¡uz1¿ z uglrelar uot uglluaruelu! ap z¡sandor¿ r pl uot aluaupperrp alplua enb ledr:ur.rd sosallE ap afa un ep ugl3PLu.lo] El uol Ezl] sELuats¡s sa¡ud¡:u¡rd so¡ e 'sa¡euolead sauolsulnlrll sel ep PJqaue¡ euldse oruo: en8tlue pepnr: -uere8 es sauor:erado seSa ap er3ualeqof pl 'oapt^aluow ap lep souralul salPllueplsel sa¡ua'j; soun8¡e "( 'soueqrn ap orilEq ¡ep opr[a1 ¡enpu seurltlo ap serlol orlEnl o sarl ap lPn] -und ugrsru.to.rlut?l opuetltullad 'spu?nuod salsuoDf tpsrJnIsentnqse¡ ep .,! 'i. r{ sosn ap ; a' t: iqr t-i" r't ,:l; f{ u z U o o É. r F U I z .o J tr l = U ld
  • 'n'' : ;--l tr*i'"i§' 126 En ':,:,. .i.: el barrio Cadix se ha proyectado la extensión de una cuadricula con una r.,:,i.'¡: -- operación de vivienda pública, sobre los solares de almacenes hoy a punto de ser -::-::::: abandonados. Las nuevas manzanas extienden el trazado cuadricular del barrio actual, todavia vivo y lleno de actividades. Se proyectan nuevas casas de esquina o frontales a las calles, de modo que la intervenciÓn pública pueda hacerse de forma fragmentada por edificios menores, evitando la homogeneidad social y demográfica de los polígonos comPletos. La importancia residencial de este ensanche duplica el efecto de la extensión del eje histórico, en el barrio Montevideo, consolidando, con masa y estructuraala : vez, el ámb¡to propio delterritorio portuario urbano. 3 Entre las características fisicas del territorio portuario, algunas son de especial interés para éste, y tienen que ver con la morfologÍa constructiva propia de los puertos urbanos europeos. En los puertos decimonónicos, en gran parte marcados por ias formas compositivas neoclásicas, la rectangularidad y el dominio de la anchura sobre la profundidad marcan el carácter del espacio. La urbanizaciÓn es ancha y neutra (adoquinado, hormigones, piedra grande) y el plano horizontal ! domina la visión. El horizonte del cielo y del suelo aparece contin uamente y, aun sin verse el agua, el mar se insinúa entre las edificaciones. ..-i¿¡a¡6r',. Mantener estas condiciones ha sido primordial en el proyecto de Amberes. La no ¡ntervención sobre la urbanización (materiales, dimensiones, niveles) y la con- -.I servación del carácter genérico del plano del suelo, a la vez de soporle y de residuo, sin diseño, parece de vital importan cia para garantizar la indiferencia, topolÓgica y topográfica, de las nuevas edificaciones propuestas, 4 € Trabalar hoy sobre la idea del territorio portuario parece más interesante que af ronlar la renovación de los puertos urbanos desde una Óptica puramente paisajís- tica (como se ha hecho en tantos proyectos recientes) o desde la dura explotación lúdico-comercial (como en otros tantos proyectos no tan recientes y anteriores a éste). El destrozo intempestivo de los puertos europeos puede estar repitiendo la his- toriatrágicade la explotación de las costas med¡terráneas por parle delturismo especulativo. La excesiva facilidad de los arquitectos para abusar de la disponibilidad apa- rente (del suelo, la centralidad y la imagen) que ofrecen las viejas infraestructuras portuarias puede ser una operación de complicidad excesiva con el deseo ans¡oso de los polÍticos mediocres de protagonizar éxitos inmediatos y futuros inciertos.
  • ( F 'E^rlfP e^rlEl]lur Pl P salqPqsleur oo]?8er Á predse 3l opua]erd pq le 'sgL.Ll za^eun'^ sauoDsrado splup] erqos ouil.xr9] orpalu p osru.rolduol un p tp8ellEipd spllllod'erl -uerallol Pl ru PJlualE^ Pl EroqE Elspq oprua] pq ou lEdDrunu ugDEjlstuil.upe el 'pPprlPqolS U z U Pl PlsrA ep Plunu.,raprad uls orad 'ppprltqrxeu aluplspq uol'Ezatd evzad auotisaS as Plse enb ouPsaf au se enb ours 'ze^ pun ep -.ezap)nleu Á soupLu'el salueJallp ap solraÁord uol Á 'ugrsDep ep ppEuapplue pr8elerlse pun oluol outs ',,lpqol8 uEld,, un ouor peluEld es ou anb orad 'lprluel Anweatg pun epo] ap leqolS ugDprnlf nr] -saar El rpJEol epuele.rd aluau-re.rapepieA so[eldLUo] so]leÁord sol ap enb- plsendord El rEqorde uot plseq oN iouaL! ugr]se8 plrp]uo.Up ap eroq El? sauonpr]stutulpE spl uauerl anb pp]lnlurp pl 'eUEd prlo .,rod 'eqanid saJaqLuV ep ptfuaUadxa El S '"ls! Bl ua 'EU.¡nlfou ElsrA 6 uglfua^ralul 'P^llredsred I :'-! sl' 'souEqrn sal!,Jad soJlo uof, slsandord El ap E^rlErEduo) I i 'au"dEuog Euaslgp pl ailua elsandord ap eluu¡¿ 'apue¡fr3 9 'a¡uE]lnsaJ ouPqrn l!#ad 'ugDua^ratul Bl ap af?luouolol E 'or:unpod otuts!p olonu lap etdord eprrqlq ug!llpuof slanu Eun rpzuuf,le plsuq eluauzllsa:ns 1se i( 'sepua¡a¡n Á soluaruEd!nba'sorrlqrld sorf Urpf 'o^!lEaJtrar r( o:r¡qr1d apran o¡:zdsa ouo) t)rpd lso6 Iop¡frpua¡1p) Á'¡e¡:uap¡ser o]uerup]uasu o^enu ouor'euou lE xlpE) ap olrr¿q 'seuasrgp se¡ urzd szlsandord ap ll olunluo) , 'olJorJBsap ns ua sauorfue^re¡ur 1U o ú. U F r I z '9 U J l á l U J e oplirofer ¡ap ¡z¡:edsa ern¡)nrlsa Bl ap Elupld 'sou¿qrn uor:eurolsuurl f ollollpsap ap oluauala ouo) nesseN-uo:¡e¡ afa z 'seuolruenretu! su¡ ap un¡padsla¿ E ¡g 'sPuasrgp 3p EUalsls la ua sosn so^anu ualnporlu! al?Bnl le ralfgrp: uau¡rdur sauolrua^ralu! saluaraJlp'Pau?llnu!s BuroJ ao '¡[¡pua¡uy Á a¡rzdeuog 'ualll//^ sPuas/9p s?l ap u9lrPrqaus^ Planu ouo) nesse¡-uo:¡e¡ afa ¡3 I
  • ^Aa rl NUDO URBANO bI I $ o o N z I t¡J J 0ú, r¡J 0- Ésta es una propuesta de tono menor. 5u intención es conjugar centralidad y con- fort. Será el contacto entre el nivel subterráneo y la superficie lo que establecerá, espacios y la naluraleza dinámica del lugar -atravesado por trenes, tranvías, coches, peatones y bicicletas- dan al lugar una sensación y una presencia particulares. Por otra parte, la intensidad de los movimientos y Ias actividades de la ciudad central quedarán relegadas en superficie, por su nueva dimensión y por las zonas libres de paso previstas paralaplazade la Ópera, reforzadaen su forma como lugar de excepción dentro de la continuidad de los Leien (bulevares). La división de Rooseveltplaats en dos mitades clarificará la condición urbana de cada espacio, distinguiendo la imagen metropolitana de los Leien de la escala aparcamiento como con la llegada de turistas a lo largo de Cemeentestraat. u1 El más íntima y relacionada tanto con el uso de cafeterÍas, áreas lúdicas, comercio y I,, proyecto se presenta en cinco episodios, res¡gu¡endo cinco ideas principales: IJJ 1 LA CONTINUIDAD DE LOS LEIEN ú, 2 EL POZO LUMINOSO 3 LA NUEVA PUERTA DE LA CIUDAD 4 LA ÓPERA 5 EL APARCAMIENTO 1 LA CONTINUIDAD FORMAL DE LO5 LEIEN É I los estacionamientos, como la atención por la marcada identidad volumétrica de los o t¡J { desde el principio, su máx¡ma ambición. Tanto el fuerle carácter de las estaciones y 7 - = La mejor manera de comprender la presencia del edificio de la Ópera es entendién- dolo como un referente dentro de la linealidad de lafachada de los Leien, hito no en tanto que ruptura sino como singularidad distintiva del espacio continuo. Para lograr esto, la circulación rodada (z + z carriles) se deprime al nivel -t, bajo el suelo, liberando la superficie para los peatones. Rooseveltplaats, por otro lado, se concibe como un hueco, abriendo visuales a diversos espacios definidos por árboles, cornisas, sombras y horizontes. Hoy, la falta de existente unidad de los Leien bloquea la aparición de alternativas razonables. Rooseveltplaats permanece como un lugar de cruce y parada, y ningún proyecto que aspire aref ormar el lugar conseguirá un espacio real mientras su contacto con los Leien derive siempre en una condición deteriorada.
  • o 'sof rlslrnl sesnq ep lPuil.urelPl sEueluor enb IErol olo} o^rllPrlP un ouor stPPldlla^asoou ap Blsil.urlul sol ap leaurl oDedsa ll uaBrpLU lap 'uredg 'oauPilalqns la^rN E aluor¡ so¡uau¡rud u¡ ep É 'ug!trua^ralu! ul ap utuuld :sopruuap sorsEdsa sop ua slEeld]la^lasoou ap aluPJqos ? ur¡ la Á (lPuorSer PlPlso ?) ueral sgr.u oDPdsa o1lq0d oDpdse le grpr^rp puand-oDurpe o^enu le'rouedns El¿rsa pun -no pl ap El ap pprl?s pl ? ul 'p?p leuonrpprl olde3uof Á osn ¡ep elsandsuer¡ ueBpLur el :pppnrl or.rol EppJlue El p oluel ornard 'ugr:darar ap olrqtug or¡ro3 grenpp orfryrpe le 'olxaluol ese ul 'eluplrsrn lE Á un rclopgu¡ruurad ap ulsando;d r(upe¡uaurned 'ug!rPls3 uglf:as 'osoulun¡ ozod Pl ep lEsra^suEJl z¡ ap ¡e¡:edsa 'ualal sol ap uueqrn Epuqrel rod uorf,tra5 z ¡a u9¡:ern3¡¡uo:a¡ 'olua¡rueze¡due ap ?luuld L selplol eluuouorlseE Á ouur¡rqor.u 'ppor"rl pf -zarlo enb oUasrp lap onedsaorler"u ep enedse pun as.reurS¿uur apend souesaue Á seropegasrp e¡ed sauor¡lsodxa ap EIES Eun rod eprugap oun sap3ol nr¡q¡d peprn -rllp pun soueur8pur 'saraquV ua ogasrp ¡ap ¡erradsa ¡adud ¡ap Eluenr pprqpH -r¡qpd uuuer8o 'ol anb zan e¡ ¿ 'uarel sol ep peprnurluor El uol seu -orsue] glEarl ercua¡srxaard ns erqos pUend ap uapr El rlnporlurer 'ordr:ur.rd ouuo3 ovontf v'l lo vrulnd v^lnN v'l 'u¡¡a e sopurodro3ur salpuolead soesed Á sel¡dLue gres ugolesrelur Elsa ap ugolprlu planu ul 'ef nrr -alqr]ouoler apuop'znl ap ozod un- €. splnr u03 purepour peprlr^otu pl ap re8n¡ ou.ro: ra¡rasr(a;,¡ ap er: -ueyoduur e¡ V)ez+elua oqlou pl .rod epeurun¡r eredg e¡ ap ugrserdxe e¡ 'e¡p -pelos elualueua¡d anbuny sol )uAlve) ns e uararnbpE ¡a rod ep ,{ aluaprna gres 'salpporuralur solrsugr} or:edsa p )eaue?)o ap re¡n8urs ¡aded ¡a zan solueuala sols:l '-sarosuafse ,{ seralpfsa- salplruaA sauorxauol spl ap sg^Erl e V)ezue)le as orlrs lep pupr^r]leuol ?l ap eua¡d ugrsaldxa e1 sepppr^rll, spl erlue -ppprunrlEr:ueradxa olenrelur un ua olgs ou Á Á ¡e.rodua1a1u"rr,rrr"r"rj'i::::l euepepno e¡:uar.redxa ap euro,t pun ue asrrpanuor enb uelrpua] sapepr^rlre sa¡r1 'an¡¡adns ?l ap la^ru Ia ua allel pl p ia8raua ,{ oluarur -e))ede le po?q )euluu)'uar] le ¡e.¡edsa or^!r l.{ r U z role^ ¡ep esopugrdo"rde ouol 'sepeprnr]le sns ap Á ugr:e1sa u¡ ap 'e:r¡q¡d ezeldel ua aluasard ruelr¡odortrau ugrf rpuol pl refona ep Eq olensqns Á arqr¡ alrE puerqe ar:ryadns pl arlua ¡a lp -¡e1uar-u r{er -rs!J-ugnrsuerlpl ou.loUUrlEalup6apepefeqpl oruorgresouorleulprepuarsec iu osoN¡wnr ozod U 'rr ¿ É. U F U I z ú J l É l 'e¡and-orrr¡po lap sgrlap 's1ee¡d¡¡anasoo¡ ured 'aluarpuadapur orad .,ouaur 'orlo 'eladg e¡ e A- U Á olunf 'ueral sol ap oErel o¡ e ¡edrcuud or¡edsa la :ugoue^relul el ap ser -e8n¡ soqu.:e p sopruUep sor:edsa sol ap Euesatau ugrsua.rduuof El -peugllnurs J u¡rctt¡rcp'uaral sol ap ppprnurluol el arnelsar 'Á orirs ¡ap e¡and ap repgre: ¡a Á -EJlpuonrodord er:uelsrp pl e^les enb 'a¡ueuu uEuatruo: anb o:r¡q¡d orcedsa un rplrqfl
  • $: t1 iri t., it'. -.t: 1 Propuesta. N¡veles -1,-2 y -3. 2 V¡sta axonométr¡ca con los niveles de intervención diferenciados. 3 Perspectiva. Configuración de espacios dinámicos y niveles interrelacionados. 4 Perspectiva. Vista del nivel subterráneo a través del espacio dinámico de la estación y el aparcam¡ento. 5 Sección transversal por el acceso a la estación: la luz que llena los espacios y llega hasta las vías. 6 Pozo luminoso ytransición del aparcamiento al metro, 7 Doble espacio y nivel intermedio del aparcam¡ento. 8 Vista del espacio ondulado del aparcamiento y de los elementos de conexión vertical en la estación, ..., *n*.r -li
  • r aJlua pEpr^El o[uor uol ^ e¡ p Á Á'elllf Á sPdtu?r adns ap la^lu la ue el opesanerle.las g.rpod anb 'o:ruugurp ot:edsa un glas JEzElue ep Eroq el e Erfuere;ar ¡edrtur"rd EI glas uul8uuul aS lul] oluelule»ede 11 olunIr( olans le oleqsezeld ooz ep o]ualue¡rpde un opeuerSotd eq a5 ¡e olrsugrl ¡a.rod- osalle ep onrle:l;tu8ts oluel ararnbpe as urad6 el ap oluetrueze¡dLua ¡ap p€ptlerluar ul Pl olans pnlarnb El 'spuplror sel^ sEl ap ugrlrppllE¡ ua oltsrnbxe opetpaduua un ap Pulroj e1 (] oleqezeld el ap olens ¡ap oluaLur,ted la a.¡qos Eperrput 'Epetruarallp eueweun oLuof aqulsur as opezu)t nS 'E.re-¡req ouiol olleJe ns telourLlrP E-led saluala;rp sapnl -rBuo¡ Á souerl ua ueprnrp as (oluatLuelrede ¡e osarte ep L + sol ep soaugralqns salrJrel e + ¿ sol ap suduer se1 uu)e) F r T z ro¡o: erad6 Á anens IoLUrgLu ap ur¡duue lp^o El ap seralprse L r{ saluesed r + l) uaral '-eprlnd PlsluaJe e1 Á o- orell ?turolelpld eun ap sg^EllE ugrepualxa sel 'orluaf ¡ap ua8eur ?l ap o^tluluesardar re8n¡ 's1ee¡d1¡a^esoou ua ugolasralur l l = 'salau!l (ouPld Á orn]so ou) oplpugldse olfB^ oLuol uaBPLUl PIdold ns 'sauor3Plsa sPl E opElfeuol aluaulElPlpeL!ulgrPlse -ups?d oor]grl la rod oprqrrted alsg lsv 'olueruue:rede la eJqos pparp Elsrn uol L- la^tu le ue PJnllnllse ns ue soptp -uadsns seleu!l sop uor '(LU o?u) pn¡8uo¡ ns e PpEuorlrodotd ,{ 'iuu 6) ernl¡e e¡qop e 'alualod g)asew)o] nS sotueilxa sop sns ua at:lltadns ep Plol P osafle grpual 'orleu ep ugr)plsa pl uol oparp o]lpluof ua la^ru olos un uo¡ -ual pppnrr pl uof eradg ol-Nl lwv)uvdv "13 s 'euelr¡odo.rlauu Elpfsa p -lppoLxlelut ;e8n¡ un ouror orlrs la repualua l? oL.llof ¡euolead ot:udsa lap IPluaulnuou slelse ralouoler -qns lap o)rLrlgurp oprluas ¡a ua¡eduot ezeldel ua oprlluutad oluelulloLu arqll le Á (h F U z U ú. U as o J -eadezepeun arer8ns eradg e¡e a1uarl ot:edse U ra¡ras,(a)-rlew afa or¡du.re ¡a ¡a Á oltlgruelqu.la elcauoc anb ¡euo1 ueepez9a) ugr:erado ) v'r vuldo e-1 v
  • CONTRA LOs LÍMITES URBANOS s o I Lograr que la construcción de viviendas no sea una consecuencia del crecimiento urbano sino su principal elemento organizador es un reto de máximo interés, más o r{ cuando se trata de v¡vienda social (VPO), como en este caso, en que el Ayuntamiento de Telrassa se propone construir 1.60o viviendas (t.OOO de promociÓn municipal z ú1 n 6oo de promoción privada) en y la vert¡ente or¡ental del tejido urbano, prec¡samente como frontera con el amplio espac¡o verde del futuro Parque Metropolitano. La r ordenación nace de dos criterios de base: La elección de un tejido urbano compacto (edificación en unidades continuas, UI alturas más o menos constantes, espacios libres delimitados por frentes de fachada É, É, visibles, islas de tamaño realmente grande, etc.). o F z La interpretación de la topografÍa del terreno (una bajada considerable desde lo alto de la calle Alava hacia el sureste: la Crípia) que ofrece la posibilidad de disfrutar de amplias vlstas sobre el fondo verde y de un horizonte abierto de gran escala. ¡ El asentamiento propuesto crea un ámbito de transiciÓn donde las formas del tejido construido, las del espacio urbano intersticial y las del espac¡o libre metropo- UT n litano se deforman entre sí para obtener fluidez y permeabilidad. La topografía, de fuertes pendientes, orienta las vistas y las circulaciones en el sentido del espacio libre, mientras que la densa pineda existente define el espacio cívico principal que É, É, l¡¡ F liga el nuevo barrio a la trama existente. La lucha contra el límite urbano, como figura rígida, conduce a soluciones de patios y calles -más abiertas-, a la economía de la urbanizaciÓn (tanto en la infra- estructura como en la forma) y también a la interpenetraciÓn directa de la edificación sobre el verde y del verde entre la edificación. Las pinedas existentes, a lo largo de la calle Alava y en la parte inferior, definen de forma aproximada el ámbito del espacio libre principal. Un espacio de bosque urbano, de pavimentación blanda y de caminos que atraviesan cuyo resultado debe ser una aproximación próxima y equipada de los espacios naturales del parque. La continuidad de las cinco plantas de edificación y los bajos comerciales deben caracterizar laurbanidad del lugar. Unos paisajes amplios entre islas abren las vistas y los accesos hacia el Levante, el campo abierto y las colinas de Torreboni- ca. A la vez, las islas, en lugar de cerrarse sobre la futura ronda, quedan abiertas ü § -l I T l formando una tipología en forma de V o de U, que permite el máx¡mo número de visuales desde el interior de las viviendas hacia el parque natural. Es una disposi- I
  • 'sousrqE so!f,udsa ep Pualsts g 'PUatqP EpEqrE, El P!ruq uuEqrn PUPJI El ap Br!u?lsts uotltsuE.¡I I 'soualqu so!r"dsa eP Euralsrs la uof uorlplal ns ,( puuqin Er.ugrl 3p Elsendord El 3p EalaE 'lEnt Elst^ t e opElsa lP Elsendladns ug!)uuapto E^anu pl ep EluEld É 'solreUnbr? salua.¡alp sol ep sE§andold s¿l uo, Planb"u El 3p Ea/gE .lEtnl"u ,( Elst^ z "uEqln Ep¿qrB] Pl ailua ?truslEdsuErl El Ezr}"Jua anb Eupqrn uglrElu"ldr¡¡l'4enbEw r .sJ: - 1::t. ..i !,:. .ai d r U z U Q o É. U F U - z '9 U J l l= U J
  • 134 ción original que pretende responder a los criterios de proyecto mencionados y que, sobre todo, trata de dar forma al final de la ciudad sin recurrir a un perímetro violento. Se Perfil de latramaurbanayde losespacios verdes que alberga. : Fachadas de los edificios propuestos. 3 Espacios abiertos con trata de una fachada interm¡tente y abierta, tentacular y permeable, donde lo lleno y lo vacío, los volúmenes sólidos y los espacios libres se intercalan y pene- evidente que la magnífica linealidad del trazado de ronda marcará un corte topográfico y funcional; pero a la escala del sector, la visión a media distancia permitirá entender cierta cohesión entre ciudad y parque, característica de este barrio. Algunos pasos y caminos que lo atraviesan han de ayudar a superar física y mentalmente la frontera circulatoria. . .!: t --- -r =i#.-+1rr | :b'__ r1':it.- r l''§i '¿4:¿r ;- l .'.{-{k :' r,'¡= , 'l '¿' .:]--, i T iIt la huella de las nuevas edificaciones. 4 Espaciotipo de la calle. 5 Alzados laterales del edificio. 6 Planta baja. tran mutuamente. Es r
  • I .rt - !rl r'- - ¡: t. i:?,--i*El-.-,iiil i'!:::. ::::')i:.:1 )/4: j.l ¡.. ')1,/, i: rF r U z §U U o d* u F,i Ui It- !:' z '9 U J l l = U J+ +:t: ll
  • CONTINUIDAD, PROMISCUIDAD, INCOHERENCIA o o Area de despensa, barbecho, mezclade grano y fajol, maí2, etc. Propuesta genérica, no singular-local. N f o z l¡¡ J lndiferencia de posición, virtud singular. Todo es homogéneo, pero cada punto puede volverse singular (Eduard Bru). Aprovechamiento del interior de la isla: característico. Superposición de sistemas morfológicos: malla Cerdá, uno de ellos. il +¡ ?. É E¡ tr Ordenaciones cerradas extrovertidas: alineación acalle o plaza. Ordenaciones cerradas introvertidas: alineación a patio o pasaje. É o 0¡ z o J r¡J U ú, E Ordenaciones mixtas de esquina: dos alineaciones. Ordenaciones abiertas: sin alineación. Las ordenaciones varían en el aprovechamiento de la calle Cerdá y, por tanto, según el tipo de densidad que crean o aprovechan: densidad orientada, dual, indiferente, etc. Coexistencia de ordenaciones, ¿como objetivo? ¿Cómo medir, hacer referencia a la densidad? ¿Es la "isla", el solar o la macroparcela? § Hacer referencia a la isla lleva a considerarla como forma definida por las cuatro fachadas y, como tal, a la edificación por anillos o por franjas, xx lleva aborar alafuerzasiempre las divisiones anteriores, lo cual podría conlle- : var mucha gestión, tiempo y un coste elevado, ¡g lleva a una escala de edificación y de solar Iibre monótono (no necesar¡amente, pero sí fácilmente). La relación de contacto es siempre y simplemente la calle de uo m. * Densidad de superficie. w Densidad de espacio público lateral. w Densidad: - de renovación § del estado de hecho de la renovación piezaaPieza. Hacer referencia al solar supone reconocer un número de iniciativas demasiado grandes y demasiado diferentes que, de hecho, han de agruparse sin dar ninguna ayudaa la suma total. Es lo que hay hoy: sirve para la densidad bruta, pero no para el coeficiente de ocupación (de espacio libre). Lleva a un exceso de casos, difíciles de callbrar. La relación de contacto es la medianeray la alineación demasiado simple. rG ¡6W- ...m - {Gr @ *r @ ¡[úü
  • soprfat Á 'souEqln sollEdsa ap sauoll?llauadlalul 'Blsondold El ap 'lEuot?lo o^anu la uof, Plsandold Planbew É Pl eP anblEd Pl 3p ugllBlau z '-noN alqod lap EuiEll 'Pplal EulEl]satuala,lo 'lÉnllP opzls:l ' r( seutels¡s u9!Sllo, ua sEuBqln sEl!391 ollllluo) r( rñ r U z U U ú. U F U I z .o ú J l É l U
  • 88 § La macroparcela suma la medianera, la alineación y la calle, pero simplifica a cua- tro o cinco las situaciones de todo el Poble Nou y, por tanto, permite una normativa común y diferenciada. aa La dimensión va de xxx Edificación: - t.ooo a 3o.ooo m2 50 % de obligada conservación (no arquitectÓnica). computa el5oo/o de la edificabilidad. el resto: Cef. 3.o (- 5o % de lo conservado) ¿Es la contigüidad la característica dominante? ¿Es la promiscuidad el valor ambiental que disfrutar? ¿Es la incoherencia (relativa), inesperada (paralaepidermis) de una medianera, de unaterraza, de una sombra puñetera, de un patio tranquilo, la que hace atractiva la visión de la gran ciudad (como en el Eixample, en Chandigahr, en Ámsterdam o en &a* Roma)? La ciudad no la constituyen los edificios, los objetos urbanos, sino la relaciÓn entre !:Ñ:4: - La especulación urbana, buena o mala, es la preactualizaciÓn de una expectativa, la prioridad dada al futuro sobre el presente. Esto quiere decir que lo que se valora es la capacidad del proyecto, no el proyecto en sí mismo. Mirar con intención especulativa es lo que hace (ha hecho y ha de hacer) el urbanismo. Quiere decir que es el objeto del urbanismo (no del proyecto urbano, del diseño civico o de la arquitectura pública) en el Poble Nou. Una vez más, no es el final, sino el proceso. Quiere decir que lo que nos debe preocupar es diseñar la transformación de lo que existe, en tiempos, formas y medidas conformes. Cómo añadir o derribar, o mantener. Cómo hacer pedazos, magníficos, de ciudad. Es necesario contar con: permanencias, adiciones, transformaciones. Es necesario referir las decisiones a este proceso (más, menos o aproximadamente igual). Y, por ello, es necesario no engañarse sobre lo que se tiene y no engañar sobre lo que nos gustaría que pasase. No tan sólo "dónde queremos llegar". La ¡ñ! ¡ifryr¡e { fr-58 los objetos, entre las experiencias de los objetos urbanos. autonomía de los solares, bajo una norma común es una buena garantía para este proceso evolutivo. Someterse a un proyecto común, por islas, en el Poble Nou, es
  • o F U z U lEtleL!uad 'PtuOlol '€qElsPul Ue l¿rleL!l.ladluas 'a[Es?d ap ]olla]ul 'eqluPsUe ep a]ue]] rolJelul 'OllPd aJqOs..lol.lAlUl 'P]lPdLUof lEllaLllllAdlLues :SElel -)edo:')ew seluara1tp sEl P optnqtlle ugllernBUUol ep odll le u!8as pEplsuep ap solugunu sor¡au.rgred sol ep sollele sol uos anb sa¡uala;rp ol uauesua anb ugrced -n:o ap Á ppprltqerUrpe ep sE^tlPura]lP spt.¡e¡ ler(esua uapand as '(solur:ard )e))eJu) .o1:ar{ord ap Á enrlerltut ap 'uglf€[ulortsuEll ep lpluaLuEpunj olrp elsa ap rr¡ed e tr sapEprun 'se¡a:redor:eul ap uglrtutlap ap or:r:ra[a un sa eluasard as anb o1 'EUolelreg ap satz8n¡ sollo ue uglepanb as 'ugDPzrlPlol ap sepEplunuodo ap e1¡e¡ rod 'ou ls enb 'saluatdtlut ufe 'sP^anu sep -Ppr^rlfe sEllenbs eled ,{ 'eeugl¡niurs Á entluula}lP Ptujo} ep 'e}ualue^uo¡ sa enb os -a¡ord un Bred alsg ouuoc oDedsa un rp^laser ElleJ elpq enb ouls 'utrwguoteel¡et? -OaB ns e o lEtf os sourElse o¡ p¡olslq ns p sEtrPrluot ueas seuolfPnl:e sapuelS se¡ anb opualllp euelr¡odoJlauJ PlPfsa ep se noN elqod le alqos uglsnlslp Pl op!lluo, elsando:d ,{ ua sa¡z¡:edsa sEuals!s saluaJaJ!p so¡ ap ug¡:elardratul 'auou Plsl¡ ¿ u9¡rnq¡r1s¡p i( eueqrn Buurl ap Elsandot¿ - sPp sosn ap ¡e¡:edsa ¿serlo selsa asrunlls uaqap apugp? ora¿ 'sepweilen+)od ueas ugllsa8 ap Á ¡e1rde: ap sepPplun sepuelS sul anb se oN 'sapzp¡¡u: r( -e¡ro: uepanb '¡unpe;8 ugtlnlola ap osnllul 'seuanj uE] ou 'sepepl^lllu ep u9lfPz -llerol ap 'e¡e:sa epanbad e ugrre¡n:adsa ap sapepr¡rqrsod seq:nu ora¿ (¡uu.r eled alueLlrp¡Eseleu ou) ozpualrt else l¿qlenorde apand elr¡q¡d uqll¿llslul¡upe Eun E o lpulsnpuro.ll?u un e'rotroiuo.rd un e'louadns tolse8 un P olles le o¡95 sanelS salPlfos,( se:truguola ugllnlo^e ap sepP]lnlulp e^alluol oJad '(.lolE^ a¡qrsod un) paugSouloq Elulgl!nlo^ ugDEuaplo e¡ ua gnbrod un raual apand a¡nrurn as anb u U o É. U F U I re8r¡qo tr ll ourran ns ep lP ope8r¡91se ou lElrlsnpul un o ou¿laldold un ap ornln+ ls arlue soxau urs rsel ua.rqe anb ornln] ep sapepr¡rqrsod se1 .rod outs 'euolsrq ns;od 'ugnplgrpe pl ap sptluasard .reuopueqe ü uale^ ou anb seltuasar¿ 'seeugSola¡aq sgur oqlnLl Á salran] sgu sapupl^llrP ep z J e re8r¡qo n opo] op?r€d sl 'noN elqod lap arlua lElllsnpul IUPW lu?S la ua ozlq es enb o¡ se¡a:red relrlrleA anb sguu oqrnu utr¡u8r5 'a:ared anb o¡ ap onlllnpa; sPLrl oqlnul J o 'puolelrpg ap uuld la ua lutluaptsar aldLlPxlf le ua oztq es anb ol se anb 'se¡o:¡3e U l = ]Elnpl la Aeun?elEl ep l sELllslrEl.u sPl
  • FRENTE MARITIMO, FRENTE URBANO o o o Esta propuesta ordena el destino de las numerosas áreas litorales todavía libres a lo lar- go de la bahía, no sólo para un I mqory mayor uso de esos espacios, sinotambién como una ocasión parallevar acabo acciones estructurantes de transformación de la ciudad. co o o De forma paralelaalos emplazamientos del llamado West Arch propuestos por Europan (un conjunto de proyectos que pretenden reestructurar la periferia interior o de Tesalónica), el frente marÍtimo de la bahía puede ofrecer a la ciudad residencial y terciaria oportunidades espléndidas de modernización con vistas al siglo xxr. Con este planteamiento de fondo, se han proyectado siete operaciones, enca- I F = ¿, I denadas pero independientes, que son definidas tanto por su propia estructura como por su papel geográfico. 1 t l= t -'' Como proyecto de infraestructura, se propone un nuevo sistema de circulación, con un túnel que pase bajo el agua desde el centro histórico y con la avenida Iitoral (Alexandrou) semienterrada. Al mismo tiempo, y con la manipulación topográfica : = r¡J F z t¡J É, ¡r L I z o J producida en su alrededor, se forma un frente de animación y ocio en el muelle nuevo, a doble altura, paracafés y bares, salas de exposición, talleres de artesanÍa, discotecas, etc. que dan vida al paseo. Todas ellas son mejoras de acceso y funcionalidad. 2 La propuesta de infraestructuras se complementa con tres operaciones ex novo: un poblado marítimo (pequeños talleres y residencia), un polo de oficinas como segundo centro terciario de la ciudad y unamarina residencial y recreativa. Estas actuaciones interrumpen en la continuidad de la costa como hitos intermedios que dan referencias visuales próximas en el borde litoral, reducen las distancias entre los centros de interés y crean una topografÍa nueva y más rica para la imagen global de Ia bahÍa. 3 La realidad territorial (de la ciudad, de la costa), observada alavez en sus deta- lles y en su esquema estructural, es la que rige el proyecto. Este es realista porque parte de lo material y termina sometiéndose a lo práctico (a las condiciones de una !n ejecución posible), pero que pasa, entretanto, por un proceso de elaboración teóri- l¡J ca importantísimo para determinar lanafuraleza y la escala de los objetivos, asÍ F como 4 la jerarquía y Ia prioridad de las acciones. La preocupación principal del proyecto es el estudio de las secciones urbanas y de la escala vertical de la ciudad. La planta de la ciudad muestra la pureza formal de la
  • F sf r El ua 'Plsof ap ¿aull solf!ruas ap uglrPluEldul 'Eer9P Plsl^ 8 'selqop sala^lu ua oull,rEu aluarj lap uorf,Elnf,ruv 'oururPu elusrj lep uglfEln)!u? alqop Pl I lod sEpParl selE!fPdsa sElluenfas sEl 3p ElslA 9 'so)UBrSodol salljJad sol ap E!truanf,as pl ap s9^EJl E our+upu aluaJj la Á la'sErnlf,nrlse¿rlur sPl ep oupqrn oplfel ugllElnlluv 'Plso, Er?d s?lsandord sauorflas s"l ap E Pl ugllElrp^ t Pl! u9lEssl aP PlqPq EJ ua sauolfu3^Jalur sEl ¿JEd uPld É 'ou!]!rPu lryad l3 uof, PlruglPsaI ap EuBqrn EJnlf,nJlsa Pl ap ugrtElnlruv 'ErruglPsal ap E!q?q El ap lprauaS plsl^ ¿ L 'olla uol roA enb auarlErugles ap ns ua enb oLULIITPLU elue,l le ErEd lelrue^PlPlse ns ap'sEl lqlu olle,{o.rd I Er r}9ur uEld ug sr^ lEuoDtppr} s uarq sEL! 'sauaSgulrsEl ua sgL.u !:i..y' ''"a e,tluenfue as peprlpnlrp pl ua eppsued stqtn ew)o] pl anb olq sod se 'etrug¡esa1 u3 -a-' 1'/ ,r -. l. ",".ft: t.: i1 .i. ,)i , 1 , 1 tr ,'',,i 'Jopp^resqo ap seldo ur sEl'salanE'oprpuolsa eq ua8eu.rr ns ep peprauaSo.ralaq pl asrpJ ur e.rerpnd o! ^ pEp lEar enanu e¡ anb uorerlsoLuap e:unu orad 'sonrldr;:sap seu8rpered solanu uorp!esue 1sr¡odg¡e8 -eur! pl ep sorLerSga8 so¡ Á1eur1r¡odoilall ugtsuel!lp1 E ap soluga+ sol l?Luro; ugrs -uarduuo: ns ap salpuonrppr] soporu sol ap ugnpredns e¡ uo: 'Eltllleue Ernlferj ns uol opnuelr.r E eprpun;uot oprs pq eeuyroduraluol pEpnrr e¡ ap pepr[e¡dtuo: e¡ S U Z U u o ú U F U I z '9 U 'pnuplsrp El apsap 'olunfuo: ns ue elqnouo:ar o¡od 'oluB].rod 'Á leluozuoq z{ oauqSouoq aluau:epera8exe se 'sgll-rap o¡ rod 'anb le;o}rl un ue sonrletrrLru8rs -uafe ap oLUJu 'lprf opuea.rr so1 oLuol a¡qrldar;ad eas,{ a¡1ue:e es p}sol El erqos pepntr El ap peptlel -rua^ El anb e-taueur J l l = U J ¡e1 ap 'en8e ¡a ua sauorrednlo 'Ern]le ua soellnu 'sele^ru selqop e^ ugrsueu.ltpel)elola) 'alueuuesna;d 'auodotd o1:e,{ord p -alsa alupurL.uop ppprnurluol el')ew ll lle 'e}seo up.llut anb salesla^supr] sellpt sEl ep uglltl -eder e¡ 'Elsor ele o¡a¡ered ouer^ lap ugttezueSrcel :lpluozuoq ugrsuaLUrp ns ue plqpq
  • { m x { o UT u m l- J 0 o hJ m' E 8x ( r$ fi E6 H. 8§ + §r+r§ii OP ON 9E {-§E ó. sl I , §, ñ + = = C ID o_ ID §) = 3 n= B-p'P='dgg = i =9 -:8ñ.S=.ó,=. ó'=ó'áHpov(l ==L/'ó-;oP SJ t^ o §)r I tnf.- 3ó Lr r H f .,x a-q = ñ =EO,-=C-r i[ós5$_ü Ot¡i^ NJr-rJJ-¡ QO@o.¡r§ Ou§§o§o = B o = §J rD t¡ m n n o I z g o u
  • Hay que buscar la urbanidad en las cosas' J : - l-=:e: una referenHablar de urbanidad en la ciudad contemporánea puede parecer f transferido al comcia anticuada, ya que se trata de un término de la ciudad física LU la É. t- ::r:: pensamos en portam¡ento social, individual o colectivo. Pero estodo lo contrario, si de las cosas urbanidad como en un contenido de lo material, como una condición urbanas. personas, se solía hablar de urbanidad como de una cualidad social de |as comportamiento civicomo de un código de buenas costumbres que configuran un o = e z É ú. sociólogos y lizado. Hay también una urbanidad de los lugares de la que hablan a la geógrafos: el carácter urbano de ciertos ambientes que resultan reconocibles ceorg simmel a hora de representar la vida en común. Para la sociología, desde artificiales y públiFrancois Ascher, el carácter urbano reside en aquellos espacios colectivas. cos, que resultan especialmente propicios paralas prácticas sociales sin embargo, no hablamos aquí de esas urbanidades. Esas son urbanidades urbanas de tangentes, metafóricas en realidad. Queremos hablar de las cualidades qué las cosas, de la urbanidad de las cosas urbanas' De por y cÓmo lo urbano es f veces los valores del urbano. Y aceptamos el desafío de los que menosprecian a z dimensionales y éstos vienen de modelos que, en su urbanidad, son espaciales, f sin recordar que espacio físico con el fin de dar primacía a Ios comportamientos, es "hacer ciufÍsicos. De ahí podríamos aproximarnos a la clásica cuestiÓn: ¿qué urbanidad en la ciudad no dad,,?, o a la no menos intrigante pregunta: ¿haytambién hecha o mal hecha? É ciudad. Parahacer Simultaneidad, temporalidad, diversidad son atributos de la ciudad,pues,hayqueconseguiresto.Yhacerciudadeselobjetivodetodoproyec- o- programa: es verdad to urbano, a cualquier escala, en cualquier país, con cualquier sobre que pocas veces se consigue. Hay mucha confusiÓn y excesivo verbalismo r^ o o fl arquitectos, proyeclo que es urbano. "Arquitectura urbana" dicen hacer, muchos son confunditando edificios complicados sin destreza. Ertrañezay complicación Nouvel en una esquina dos con la supuesta complejidad urbana. El pepino de Jean El casi idéndel ensanche barcelonés es un edificio elemental, autista y autoferente' riqueza en tico pepino de Norman Foster entre la City londinense establece tal su que es arquitectura compleja relaciÓn con el contexto, que bien puede decirse el Pudong de urbana de primer orden. El tan entredicho crecimiento terciario en proyecto metroposhanghái organizael uso de los espacios libres en relaciÓn a un urbanidad, litano que le confiere una moderna y muy cívica condición de nueva lo contrario opuesta a la extraña sociedad emergente en la China social-capitalista; : t,r - *+ i.
  • sl o o 'l?ueq ErnllaltnbrE Pl ap ^epez -rlEulsnpur ugtf3nrlsuol pl ep sEpros sEtfueserd sel ap 'sop?dulplsep sol ua seuotf -leslelut spJ ue sourelur sollatsap sol ep 'salue¡dDut spuej¡rad spl ap soDUa|ls sol ,( sBrf uplsrp sBl ap p^anu ppptuEqrn pl sf 'Ezenbu roÁeu ns se ,(ESradsrp ,( Epuqlq ,lEtr -olrral'lEqolS) peuEJoduraluo) ugoeaueq)nBl Erpd ,eluauEstfard ,enb o3l? oLUol 'p?pru?qrn ap oldatuol o^anu un Esaialul .epyu ued .Eadorne ,lErlual ,psuep 'PlledLuol pEpn¡l pl p opp¡losE 'leuorfrpprl oLlsrupqrn ap 'or.usrlpuorfua^Uol ap 'uoDf allof ap outuguts oruof 'E^rpnpa.r ugDPlardrelul lpnltqELl ns ep relefser anb ,{eq anb olda:uot un se pEprupqln pJ ,oqrrp souaLl otuol :ugnue}E ,anbto¿ 'oprnJlsuof ol:¿dsa lap pnutluol pualeLll oruof outs 'edetsuttaotr ap sallplap sol oru03 o¡ 'sopedu.recsap Á solanLl ,so]:err z( suu.uo;u1e¡d ue '§orfunuE ,{ selen¡rs ua 'soztpploA Á soqr¡g3 ua ,soanbuerla; r{ sauor:eaur¡e ua 'so.ro,tgu,ras Á suduue.¡ ua 'seur.rlrn Á sa¡epod 'seueluan ,{ se¡enrusap ua 'seurnbse Á sornuu ap ,sprelp ,sepezp) ue ,spppqlrj Ellaleu pl ap outs ,pepr¡ttrp EJ o seuopunJ s¿l ap apuadap ou anb 's?upqrn spsol ap ugnplnlUB pl ep E]lnser pepruEqrn El 'lle'sotf,tauo)'seza)el,soluaru] -euede'se¡eyod ue 'rol"lalxe Á;oua¡ur ue.rlauadralur es anb ua sopor.u sol ,sauoppl -nlr¡l spl ap ¡ercedsa ppprsle^tp e¡ 'o:r¡q¡d-openud a1ru1¡ lep ugnnlostp e¡ axpo.rd es apuop ¡¡¡e'sefeq selue¡d sEl ap elqrlnlsrpur ou_rsluo8elord ¡a ta:ouofar se ouBqrn orcedsa lap puelpu otuol sornu sol p repualv .slsplu? Ie o ugnrqtqxa e¡ an8rsuo: as pered-o¡ans ugDpler pl ul 'olrrUuor Á ugr:taslalur ueai¡ ¡{ soltsdsa sol ap pppil.u -Jolrun ?l uealew sercua.ralp r{ sPrnlxal sns solans sol uol uElqpq sornul sol ,EpEptl -osuor pppnnpl uf 'solans so¡ Ásornr-u sol ue opolerqosglse peprleJodr-ua1e1 ¿¡uur8.ruu-i 'eLuJolur 'oDpA se ts otuol onr¡ce Á osuap euanj se (ppranler o) arar8ns anb ,{nLu arn:o o¡ Á se te8n¡ la ts olupl ,alueprna r{ anb o¡ arlua ugrje¡ar e¡ anbrod osualul ;e8n¡ un s3?¿sepnpuo: Á sotruaruesuad Á seuople rr:npordar Á .1u..¡nsar Á ruluasardar ap pepr:ede: oluBnl ua'pEptueqln pl ap lErlpalEzeJp.lnIEU z¡ soledar urs reldare souuepo¿? ¿lutol pppno -o"¡d as 'seuorsr^ o pepr^rlrp ep orpauu .rod ep 'oueluar-u8er; anbune ,oluerLxrpualua la alnp p¡ sou8rs'seuorJElnl-rl 'solens 'seluozrJoq 'soDrIpa ap 'ouug]? 'solnqul? sosa ap ugrsuajduuo: pl souBpepntr sol E ltlil.usuer] ap sa:ede: saleuelpu sauoolnJlsuo: se¡¡anbe ua ,sand ,gtelse ppprupqrn pl 'rla Z I U U u J 'oupq.rn sa se¡aEuy sol EpEu ap ppEU ,p¡aryaddrq3 'iEturlsgl 9nb! 'oooz u1¡rag pl^pc o o1¡ oÁo1 ep solrtgpl {ns o -auE sasauoletteq sopaÁord saluar:aj sol ,EUEqJn sa ulepow u F x q F ?l ep enuasnp elpl El ue ou.rsrnrlef 'suupqrn peptauptlnuls o pepr¡e-lodua} roueu El urs soulapou -sod soaldu.ra,{ sor:r¡pa ep uglprule ornd ,asuaurpuol }lEqM ñeuel olugtel lap 'Eoo¿ ap arquarldas '¡earluoW '(lporluoW p raq?nO np glrsja^run) WVOn e¡ ua epr¡zdur eDuerajuol r
  • 148 Esta urbanidad de la materia está hoy en la periferia extensiva, vacía y disconti- nua, al igual que en Ia ciudad densa y compacta. Y también en los centros comerciales o en los polígonos de viviendas, así como en los márgenes de las infraestructuras solitarias o de los hub intensivos. La urbanidad contemporánea que no está hecha sólo de convivialidad, de ejes comerciales y centros históricos, de parques diseñados, de cafés simpáticos y de edificios públicos prestigiosos, sino de la nueva complejidad material de los territorios (complejidad de estructuras, usos, vacíos, niveles, tamaños, referencias). Pro- yectar para esta urbanidad material supone, por lo pronto, hacer de la confusión claridad; de la opacidad, lenguaje. Marchar en dirección contraria a Ia del recurso, a la complicación, escondite m¡ope en tantos proyectos urbanos, y en consecuencia clarificar y expresar la superposición conceptual, característica de la ciudad con- temporánea, en verdaderos diagramas materiales de esa complejidad. Para la urbanidad intensa importa Ia diversidad, la densidad cualitativa, más que la cuantitativa. La densidad cualitativa que alude a la variedad y el número de referencias superpuestas en un lugar, edificio o zona. No cualquier densificación garanliza una intensidad mejor, sino, a veces, simplemente congestión o confusión. En la coexistencia de diferencias es donde surge la energía cualitativa urbana. La mixity más que la density puede caracterizar la urbanidad contemporánea, especialmente ausente en las periferias especulativas o en los espacios turist¡cos, tematizados ad nauseam por promotores y arquitectos. Al reivindicar la urbanidad "material" estoy, pues, tomando toda la distancia posible de la idea, convencional y mórbida, de la urbanidad como calidad vaporosa, idealizada y simpática que casi se identifica con el reclamo turístico, en la cual el shopping, el chic y la animation serían la versión actual del "dlscreto encanto de la burguesía" que caracterizó muchos de los centros urbanos bienestantes de los siglos xrx y xx en Europa y EE en su origen, y demasiado U U. Esa fantasÍa ideológica tiene bien poco de material dewishfullthinking sociológico y de atentado a la verda- dera expresión de la urbanidad moderna. El proyecto urbano no está en la unidad formal del conjunto, ni en la pura con- gestión ni en el respeto al contexto por sí mismo, sino en los elementos y episodios concretos que relacionan las personas con las cosas. Y, para determinado pro- yecto o tratamiento, hay que ejercitarse en l'attention aux choses, en su sentido más concreto. Como en el realismo crítico de las narraciones de Raymond Carver, o en los trasfondos filmados de algunos pasajes de Jim Jarmusch o Michael Win- terbottom. Por esto dibujamos los proyectos urbanos al detalle, y el realismo minu- r Roberto Collovi, Palermo, 1987. z Miguel Morán, La Coruña, zoo3. 3 Rosa Feliu, Passe¡o Atlántico, 2oo2. 4 Cino Zucch¡, Via Brasso, Milán, 2ooo.
  • o si r A z ú U U J U o F x U F 'oppldLrieluor eeqsgwe[euolstq pl anb eueqrn ugl]f nr]suol PA -enu ap uaun¡on roÁuru Ip opunu lap sepppno spl sepol ua re8n¡ opep uELl 'seuorl -pr^sap r{ sopa;ap sns sopo} uo¡ 'anb p?pnrl ap sPl.u.lo} 'so8o¡gue sordr:uud apsap 'uorullorpsep WVlf lap so¡:etrrnbru so¡ o8anl '¡et:os et:t¡snf ap Á u:ru:91 pEprl¿u -orrur ep 'arqr¡ or:udse ap Etllaq pupqrn ugrfezrlrnn eun ap 'ror.radns pEptupqrn pun ap ouaSlxo ouuo: e¡re"rrdsar ouppepnrf ¡e anb ¡euorrun] uaplo un ep solsagluetu uol -en, rersnqroJ al ap lpLuro, otusrlpuooer la oLuol oluu¡ 'snrdorg rallp¡¡ ap o Áu61 ]surl ep salPrf uaprsar so]:er{ord sol 'laulasraq¡r¡ 8r,r,rpn1 ap seuelr¡odol}au slse} se1 'sordord oLuoc opeldopuulqeq -opol arqos otusots?lloeu le z{ o:o.r.req ¡a 'o1 -uaruoEUer le epsep- porsglf plllslupqrn e¡ anb olunfuor ap ugrsrn ap ,{ uepro ap sordr¡uud spuro] senenu uol uerladar 'plllglsa espq ns ue 'anb sequie seapl ugllt] -eda.r e¡r{ pepue¡n8ar e¡ oluerur^otu lep pl- uo:.ren enb eluat-o€6y Aoz6i ap sppplgp sel ap ourepou peprurapou Breur.¡d e¡ grprsard anb puptuuqrn ep papr El CVOINVSUN OVOINU]COW 'ol E pnlllrlJuol 'lerralpu 'Elerf uof elel{ es lpnos ol ep s¿nue;e}rp se¡ ap ¡ercedsa o¡ ua ropprpeu ousruprau ouol oupq;n ol ep Ezan; pl apuop 'sopenr.rd ,{ socr¡q¡d zan EIE 'sopuqlq sor:edsa ',,soll]lalol sor:edsa,, ouiol sotutuUap anb sol ue se ourxgtu oper8 ns ua eaugroduueluol peprupqrn e¡ a:a:edu epuop 'l?npl^tput ouep¿pntl lap or8a¡rnud ¡a supenr.rd sese) selr{ pepnr: u¡ ap l?nos ua8rr.ur e¡ uos so:r¡q¡d sot:edsa sol rs 'oled sale8n¡ Á sodLuarl solurtsrp so¡ ua ayed etlo ,( eun arlua atruu¡r:so efel -ue^ u03'soqtuE arlue ugrfPnfepP ap ousluPfou un oplsPq 'eluauleuolflpel]'pPp -nrr Bl 'olla ue oprlsrsur aq sara^ suqrnW 'ol¡q¡d o¡ ap ,( openud ol ep sorurtuop sol aJlua peprauetlnurs el uo: ren anb a¡dLuars auarl EnrsueJur p?prupqrn El 'lpualpu ppprueqin El op selou uos 'oqllpalue oruoa 'enb ertluguras uB -rctelAopecr;ru8rs le'suoueraler sel')e+)V)e) ¡ap aluui-rodut eped se sou?nsn sol ep (pepnrlqnd 'alsol 'ugnnquluor 'opuroler 'peptsra^tp 'etfuanrar¡) pd ugoez -rlrln El ours 'o¡uaruueze¡due le olgs ou 'oluelrod 'r{ entpe¡o: ugr:err;ru8rs aJaUUol se¡ anb o¡ saru8n¡ sol ap osn le sl 'plrerp sgur ugrcdace ns ua lnbe oputuolplsrxrpr.u o¡decuo: ofarn',,osn ap rolp^,, lap ugrrun] ugrqrue] se lprre1zu p?prupqrn pl ¿peprnrlafqg uran¡?'olr]lf oursrlper onanu ouao e ate| -qns enb olEualpu e¡e oladsa.r la s3 'pz:enj ns anbrunuuo¡ e1s9 anb e:ed 'pualetu pl ep E.rulr u9r:rsodxa r{ sapupanEen ap pnunuep 'ouolua ours peprnua8ur se ou osorl
  • I i= r-l ¡ G !, ¡=! .- §§ i.'§, : '. .á! rI §i, lr §t i:.t. §r i::§I TI r§ ". § :..§ § § § i,§§ § r -- :l "rl t -i I l. ' * ;F1 ü.a7 Mimmo Jodice, Boston, 2ooo. 2 Maarten Laupman, , rl¡ La Haya,7 Lijnen, 2oo3. 3 Gabriele Basilico, Valencia, zoor. 4 Paolo Rosselli, Beijing,2oo5. 7 717 fl ''' r r r-. Ír. .El>}' -
  • ffiffi ffi ,ffi ffiffi # iml tl* l ?ffii §ffiffi lñÉ ¡, Étui l, ÉiÉ *§e* tslá I: r §Kffi tü:i ;as l. ffiffi É6['. F,l:ji-; .ir§, ffi:-:--:':*--= 4dii4 !.ltid +,ir!d !¿.jt: #i§ J.§ ;l§ il+€ §S§-É.FE #nd ¡Et Étr É?€ *.ti i.: gUS *** ÉB§ .. .-- **Á *eé 3!; -,,, '1., :"tI:; §Ji '.,.1,11 wr; .,,r., .'.':'t: l,'ij ;r a §: :"'t't ' " ) i,],;-r l,iir , ,i'":i*t'"1 i,ll, ;-.1 | t; -- --, :,1 - |¡, ;-l'i : : :: :- ltr'' 1, ';,t-:' '¿J' '; '- ^*,, ,,r,, {zñÉ {I'j §l; -r+,'',1' }:'|. :H 1Z -. ,il F :== - o o lJ 1rt atu z - 1tY7. - o ú 1o' 7=; U U J g "-74 o x U Ítl': 1§&&;;j- - ':' -'Át-e¡ _:==a E
  • 152 Éste fue el paradigma de la mayoritaria urbanidad moderna, la de la primera modernidad. Polígonos y edificios aislados, suelos libres continuos, vías segregadas con espacios separadores y acompañadas de coches aparcados, ausencia de patios interiores, exposición total a primera vista. La regulación (expresada en un sentimiento de espacio controlado por la autoridad, por la norma, por la idea) fue la nota im portante de esta u rbanidad: reglas q ue son a la vez políticas y sociales, tanto como técnicas y geométricas. Regularidad y regulación, pues, como ¡nstrumentos del orden espacial, y repetición como mecanismo de respuesta al gran número, a las cantidades que la metrópoli debe atender. Conciencia explícita, por tanto, del gran tamaño de la ciudad moderna, declinada hasta el objeto arquitectónico sin mediación de referencias o escalas intermedias. Laf uerza de esta propuesta era incontestable. La claridad semántica del men- saje universal, socializante y emancipador de aquel urbanismo no podrá nunca subestimarse. Las reacciones nostálgicas del historicismo romántico o del ambientalismo populista -los espacios públicos, las calles peatonales, el pequeño comer- cio, la continuidad tipológica, etc.-, pueden tener su parle de razón, casi siempre mal usada. Pero la urbanidad estátambién en la higiene de los espacios domésticos, conveftida en racionalidad colectiva por su expresión exterior y por la participación visual de los espacios libres comunes. Las perspectivas de Le Corbusier o de Peter y Alison Smithson, con terrazas para contemplar el verde público en distancia -la ciudad jardín vertical-, mostraban la forma efectiva la de un nuevo civismo. Con todo, la ciudad entendida siempre como un hecho de grandes números concentró la preocupación de los modernos sólo en la cantidad, su urbanidad era la delaCrosstadt, y su desafío el asentamiento de las grandes masas populares. ¿La cantidad por delante de la calidad? Es probable que esta disyuntiva esté en el origen del urbanismo estructural, funcionalista y cuantitativo, dominante por más de medio siglo. Pero la segunda modernidad se interesa hoy por Ia -¿supermodernidad?- urbanidad de lo complejo, de las energías y los flujos, de la tectónica y de lo sensorial, del vacio y de la dispersión. La gran metrópoli ha sido desbordada y los territorios se presentan como escenarios de interés a todas las escalas y tamaños. En este sentido, la urbanidad del proyecto contemporáneo no será Ia de Ia simple densidad como acumulación de cantidades, ni de la bigness como exageración de lostamaños, n i mucho menos la del formalismo de conjunto del new urbanism, o la del urban design funcionalista.
  • -edwelsplJaletu sel ep pzenbu u¡ ap opar{otd o^enu ,( sopenud lsosn ep epzew u¡ o o Bl p 'Eau?rodueluol pepruBqln orqlurf ua re¡1uo] pJEd -3nper sel ouo3 lernpnrlsa ouasrp lep ousrleruanbsa -turapou -leÁord lep Erugpa¡nb.ru z o ú U u J r o F x u F 'or.usltu r{ ll z{ El rnJlsuol ep pEprl 'oustlen]xe]uol lep seuotl ¡a o1ur1 sg4e nlap a.rarnb pep 'onr¡nrafa eute¡Eo¡d un ep pBpllnp?l sauor:un¡ ep ugtftsodledns El uol E¡ ,{ 'so:r¡q¡d ontlfnr}suof p 01 ¡ernpnl¡sepr}ut 'Buelsondnsard 'u:luaglercuaEtxa pl uol !s ap 9l13 sguj ?rf,uenBur ns ua osueya r{ o¡arqe o-rad 'ugtfuerue}ut ap orrudsa ,{ odu.rarl ns ua opulrr,rrrl '¡en¡und Á opertruacuor se onr1oe}e res e.led anb oueqtn -o.¡d 'orelua ousrueS.¡o opar{ rc1ta¡ee:r,d pueqJn ¡ard e¡ arqos sa¡ernlundn:e sauoouolut ua 'lErJelPl'U o¡ ,{ orr8gprlsa oJ ue ssul lp}se apand e.roqe oueqJn oper{otd ¡3
  • J É. F z o U o o o N 1 Publicado originalmente en AAW, Arquitectes en el paisatge,Col legi d'Arquitectes de Catalunya, Demarció de Cirona, Cirona, 2ooo.
  • r oloduel sapppnrf spl 'soUp uaD arpl] souojgla] sol ap ugrf Updp pl uol 'enb opotu or.usil.u Jep :sEDUeJelrp sEl rr.u¡rdns 9nb Jod euell ou (sBJnlfnrlsapJJut sepuErE ep ug1ealea) Pl) ugDP^ouur Else ep Erf uEUodurpl 'o^tltnper olapou orlo ratnblEn3 enb o selaSuv sol anb o or)of enb salpnSr aluaupuesareu sppol uos ou 'sulstd -olnp raua] ap oqrall ¡a rod 'sapepnr: se1 "selsnf upl uees ou se¡8o¡eue selgznb anbune 'o1snf s3 'xx o¡8rs lep sozuaruor ap soased sol o suf ruououurcap sezu¡d sPl or"uol opPprns seJse oluPl uof seppuestp .les upueqap seueqJn sErnllnrlsa sE^enu 'ouolula] lap Á pppnrr a5 sa¡a8uy El ap eLUlo, pl ua uauatl anb osad le opup so1 e ,{ or>¡o¡ u e¡uufaiuas sgw ¡ap e1:eduuoc 'enb e:rp ze^epe) se ugtqruel anb orad 'xrx o¡3rs pepno el ep gqrpr Ia auarl puolelrug anb ue:r¡dxa sopalrnb.re so1 'sorris¡8o¡ s'eualsrs sol ep 'suupnuodorap seuonu¡Elsur spnanu sel ep 'pepnolan Ellp ap uer] ¡ap epu8a¡¡ pl ap sop¿^uap Elprse ue.rE e¡ ap szu.ra¡qo;d so¡ ap,,( seuuetr -srs sapuul8 ap 'sernlf nJlsae.rlut ep oqlnu EIq?q as euolasleg ue 'ppprl¿npe pl ul 'sepEpnrs sel ap oLr.rsrueqrn lep ugrsnfsrp el ua 'etn]lnl e¡ ,{ el8o¡o¡oru El ap ?}st^ ep -und Á ¡a I o1 epsep 'salue^alar se^lleure]¡e seunS¡e uefa¡¡a.r anb sa¡elnltntlsa saue¡d so]:a,{ord ep ugrsnisrp se¡ z¡ ;od uesed anb er.ralr.red El Jepuolue ep ?.,au?ur Á :e¡.rezrue8tourcd setr11¡od sa¡qrsod el uelrele anb solunse'uue1r¡odor¡eru elerse ep se[ue] rpe]up¡d e uezardLue es'pppntl El ap lei]ua3 oprfal ¡a a.rqos e¡to|ew ns ue 'seuonuarualur ap er.les Else ap sgndsap 'lent le ue edela ap orqtuer un opuarfnpord glse es puolelreg ap pEpno el ue'olueuoul alsa u:l 'rBproq¿ s9ralur auarl anb 'r¡odgr¡au ap ,( pepnn ap olapour un uol sppEuollplal u91sa anb seuotlsenr ours 'apuul8 ol ap oluauulap ue lprol o1 o oganbad o¡ ep a¡dLurs ugneur]p pun orodLuel ru 'senrlafpe uos ou seuorlsanr splsa anb.rr¡anpe anb ueased opuEnl raual uapend -n13 ap ugllesuas e¡ -selupltstA soJ opol erqos Á- ,{e¡ se¡¡et sns lod souensn so¡ anb pep rrnEasuor ered seLurs¡¡uupodrxt uos 'aluaulplrlfela 'anb oltr-u u9rsuaurp ep sauoDlv -uolp 'plplsa rouau ap 'lla 'soDutpe ep uglfBtnelser 'spppqrp+ ep oluatlr]EuoDtp -runujof ap eurelsrs le 'orrlNes ap u -orfeLlrJolsupll opetruauuedxa eq 'odu-rari ousrLlr U U ap 'oueqrn oprfal ¡e opol erqos sepe:r¡dr1¡nu ,{ sesn¡p 'ernpeEranua pllo ap sau z sutulo;ar o senbrpd sogenbad :prfplqa er-urs¡puul8 o o ú J o F x u F spt.lptA Á J? 'u?tquel ota¿ '¡eraueB ugnet soluarLuedrnba ap sotfqrpa soun8le 'so:r¡q¡d sor:edsa so¡ :se¡er:red solladse satrue¡oduur erqos seuotfpnlf? spsuelut ep esp] pun opuluaurJadxe pq 'elsl] pppno otuot 'lent ¡a ua opo¡rad un ap alps puolafrpg
  • 156 dejaron de ser como eran. Al fin y a[ cabo, habria que ver dénde están los hechos significativos en la forma de las ciudades. Hay ahi un punto interesante, y la experiencia que quisiéramos llevar a cabo en los préximos años en Barqelona puede aportar algunos elementos de interés. La realizacién de operaciones de una escala desconoeida hasta ahora en Barcelona, como los elementos de comunicación y las infrraestructur.as, presenta otros componentes sustanciales que no se pueden dejar de considerar. A veces se reflexiona de forma sim- plisu cuandose cree quetodo sé resuelve diciendo, porejempto, que pensar la infraestrueturaya implieatener en cuenta el entorno; aveces se habla, por ejemplo, de que la irrfraesffuctura debeteneren.cuentael entorno, cuando quizá el entorno de la infra- estructurasea.a meñudo más ¡mportante y más diftcil que Ia infraestructura misma- Hay eue reconocer en la experiencia de nuestras ciudades -no sólo de las medite- rráneas, sino también de las ciud¿des europeas densas, es deci'r, de las del sur,de Europa- unas car:acterísticas relativamente comunes que pueden hacer pensar en un rnodelo de rnetrópoli para ellas. con aspectos propios, diferenciales. No por un afán de identidad exeesiva, sino por el reconocimiento de unos valores de urbanidad que en otras regionEs no se presentax o se presentan de otro modo. Me refie.ro concretam€Rte a la m¿nera de entender Ia ealidad de la vida urbana, y ddnde qué imaginamos que se construye esa calidad de vida. Es cierto que al yr con vlsitar Barce- Iona [a gente aprecia una suma de. circunstancias. Aprecia la novedad de las opera- ciones realizadas, y apr.ecia también el resultado §obal de esa novedad, que es, efectivamente, una calidad de vida, una ealidad urbana qu'e proviene de una sum4 de'aspectos más eomplejos, No se trata solamente de los aspectos histéricos, ya que rnuchos de ellos son nuevosl algunos evolueionados, otros hfbridos, peio, al fin y al cabo, aspectos máscomplejos qu,e Iatransformación en si misma. eomo esfuerzo de construccién o de diseño. Lx rondas de Barcelona son un ejemplo de ello. S.on admirables, en un cierto sen- tido., como bien se ha dicho, por. su efectosobre Ia agilización del tráfico. Son admi- rables también, en un sentido ya más profesional, proyectual, por la habilidad con que ciertos problemas de diseño, de cémo encajar en el tejido pequeño de un barrio denso un elemento grueso, se han resuelto bien. Pero es evidente que, si las rondas de Barcelona no pasaraR porel tipo de barrios que pasan y por las. zonas y ciudades que cruzan, no despenarlan este interils. Ciudades con rondas hay
  • l t; eun ua upztuEsro as edotn3 ap rns le ua sapppntf se¡ anb epuarlua as er{- oq:eq an -Ppl^ ep pPpllPf otuol b o¡ ap selllsJlallP )e) sel o salel nllnl seLuloj sel 'Pt! un sa'osBf opo} ul Ill le oplqap Pas 'peprncstu-rord ,( peprsuap ap seuolllpuof sE}sa rEl -UlfnIB seloq suq]nL.u rerlpap soLuelrpod 'PLurUUol as anb o:rd91 un s3 'sesauodel 'o¡d sr¡odgrlaru sel o of tlgtsv elsapns ¡ap sr¡odgrlauu sPl 'sEusluaue sr¡odgrlaur se¡ -uafa rod :se]uaDar ,( sa¡durs sgut ugr:ednro ep sE[ua]srs uof Pplnr]suol r¡odgrlauj erlo uunSulu anb sepene¡a sgtu oqlnu peprn:sruuo"rd ap ,{ puptsuap ap seuolllp -uot spun auarl anb ouelr¡odorlauu oprlal un ua rusuad anb souuaual'oluold ap ro¿ .oaug,rreltpaut olJe ap lep.lns lap sEnlsil"uotd Á sesuap sepepnlf szrlsanu ,sepEpnD spJlsanu ap optueluol '¡et:uase s3 ugDrsoduuo: El ua ¡e ua -lesuad 'r{oq 'ouelr¡odollauu oprlal ¡ap seLuloj sEl ep oLusluo8ulord ¡a eu'rr1sa '{ ellEpl^Iosoula]EL]Plalqapouolseoled.se}uPsele}ulsguloq]nusa|Pln]]nl}Sa o so:r¡s¡Íesred ,so:rug1:alnbre solalqo uetznpord as anb orads3 'selod? s?]]o ua soppuaslp opts uPlqPq anb o1 ap opEplnr s9u oqlnul uor 'opPplnl s9tu uol so] ,souua.¡adsa '?p^all sou -ueuala solse.rpueslp e lPlnllnrlsaE]+ul uglslAPlsa anb -uald .prnJtn.ltrsaerlur uetS e¡ ap so¡ anb ap ¡s os anb soluau-rela ap ugDPurqu-ro: loÁBtu Pun ap es -rauoduo¡ apand sapupnll serlsanu ap euelr¡odorleLu ugllEnlls e¡ -resuad e¡ ap peprfa¡duto: ,souau o¡ .rod ,orad ]Blnta[a ap e.rduuars ou-;esuad ap seu -onrpuol ue soLuElsa Áoq ora¿ e]on¡gd -sos erpq anb Pl ap olpJP] oluelLxlrqnfsep un ap leq:ad pnlrlte eun ?lsEtl 'osel u¡3¡u ua 'Á ',,o.r1ar,, Á erruug¡od uqtreradn:a] pun olse ua oenolgs oN'sernlfnrlsaerlur sapuer8 sEl ep'pPpnllPl ap lernlrnJlse ,sopnu ap ,( so[n¡1 ap plqpq as 'sE]n]fnllsePr+ul sP^enu sEl ap ElPlsa eepl pun ap Á El ap uglsnlsrp e¡ e-red ¡r1¡ -puoDun] lOEte ¡ap 'e13o¡orsr,t sa rellnser apand anb o96r ap Epergp 3l ep lern]lnrlsa Elsll ,enueSur safa^ € 'ugr:eradncat Eun ',eJuatuP^rl:a}a 'r{eq eloqy opol oN ueulqruor as sollUlpe soisa oLugl ap 'opo] elqos Á ugtq -u¡¿] 'Á 'sotf Urpe sns ep allull lap 'souPjlxa soluauela sns ap osnllul 'sopl[a1sns ap puprlele¡ ap'sanbredsnsapeualnordpepnrcPl oppupll¿lEl ored alqlput:sardurt se plueullp so¡ anb Pulalsls ¡a anb ap epnp ,(eq o¡ uquu¡nd ns.rod 'ope31q ns rod ,uggu ns rod alueuodutr sa ,eualluol anb sauBd sel rod alueuoduur sa 'e¡uoleuu ns ]od alueuodr_ur sa ,r¡odgrlaLu eun ugtqurEl Á 'pepnt: uun orad 'lPll^ sa e18o¡orsr¡ e1 'PUolalrP8 ap u9llnlos El otuof ugrfuelp El upL.trEll ou 'o8requua urs'Á'ugrquue]'uPUollunj anb sepuo¡ 'sPqlnu
  • 158 forma de metrópoli bastante original. La densidad no es sólo cuestión de acumulación de usos, sino que también una cuestión de la variedad de estos usos. Y esa 2 Congreso de la Unión lnternacional de Arquitectos, celebrado en Barcelona en r996, en el marco del cual fue impartida la conferencia que promiscuidad provoca, precisamente, no sólo usos mezclados continuamente, sino la aparición continua de excepciones. Es la continua intromisión de elementos dis- cordantes en la homogeneidad lo que, de alguna manera, caracleriza la condición promiscua de estas ciudades. Es muy importante, en el mundo globalizado, aprender a leer las diferencias. La globalización no siempre comporta necesariamente la anulación de las diferencias, y, a veces, en ellas radican precisamente sus posibilidades. Tenemos una visión demasiado tópica del conocimiento crítico del urbanismo, del conocimiento de las ciudades. La capacidad crítica, la reflexión intelectual, es bastante pobre. Conocemos las ciudades por los clichés culturales, por los libros, las diapositivas, por los viajes turístico-arquitecturales. Criticamos o apoyamos unos esquemas de ciudad o de urbanismo basándonos en clasificaciones críticas, a veces simplemente gráficas, muy limitadas. Conocemos menos la experiencia de las ciudades, conocemos poco las ciudades por haberlas recorrido a pie, por cómo se viven o cómo han sido hechas. Esta limitación produce verdaderas carencias en nuestra capacidad común de leer las ciudades actuales o, más concretamente, de leer la parte actual de nues- tras ciudades. Esta dificultad de discernimiento me parece una de las limitaciones culturales genéricas que la cultura arquitectónica, incluso la cultura en general, tiene en estos momentos. Me parece que éste sí que es un problema a la escala de este congreso.2 Saber leer las ciudades actuales no estan evidente. Hace cincuenta años, los geógrafos urbanos describÍan las ciudades. ExistÍa una disciplina, la geo- grafia urbana, que leía y explicaba cómo eran las partes de la ciudad y de qué se componían. Hoy día esto no existe. Los geógrafos se dedican a otras cosas. Se dedican al análisis del sistema de ciudades, pero no al análisis de la ciudad en sí. Las partes de las periferias, o las partes de relación de las periferias con el centro, hoy nos parecen lo mismo. No sabemos distinguir porque no tenemos los conceptos, la taxonomía, Ias palabras para hacerlo. En este sentido, nos faltan las palabras más descriptivas, las más realesy, quizáparageneralizar, abusamos de lostérmlnosfuncionales o de las palabras mecanicistas escondiendo así nuestra imprecisión. 5urgen dudas. Algún arquitecto importantisimo y conocedor de las ciudades ha escrito, por ejemplo, que hoy día las ciudades son todas como Atlanta, Singapur y Los Ángeles. Aunque, entre Atlanta, Singapur y Los Ángeles hay enormes diferen- aqui se reproduce.
  • o -rLr.r?l ue uPSPq ol sele^ serlo enbuns 'sopEzPrl or.uof leruolot ugDppun] ns op lr] -red e asr€rrldxa ualans anb 'seuelueLuppns srlodgrleLU spl ep upnuara¡p as aluaLu -ernqg ¿edornl ap rns ¡ap r¡odgrlaLu ap odrl alsa ap spf rlslrellprel se¡ uos sa¡gn3? 'seouara¡p salpnlrp sns ralouofai ap pepr:ede: ror{eu uoc ugrque} ,{ o1:e;e sglu uol sepppno spl ep spuJ;ojr sEI rEJrru p eUasua anb ugr::a¡ eun sa ¡{ 'o: -rlslupqrn o¡nrglcadsa un ugrqLr.rp] sa o8an¡ apsap ored 'ls 'or+?lso olnlg]tadsa un ougl as 'oluord ap rod 'pppnn sa lE^resqo r{ El ua -sgrlap selurlsrp sezard sesa sEpo] ap ugnplnlrup El eiuasard Áeq anb snBq}uow so¡ u¡pref suse: se¡ Á eyo¡ ep 'Eo?rD ap oppnlrs ole.¡3ur aluou asa 'olaurpl 'ppre) lp I sapepruul ELxpl] ?l e1 ep- se¡r{ su.reg noN ep seqruesua sol ap IeuU le rqns apand as ugrqLuEl'puolafi€g )aalue¿ 'seeugrodureluor sr¡odgrlaLL.r -ueuroler seJ oppprnr uot reel ep ugnpp uo: ran anb auail anb,,( trurlap gtplualut anb se:r1s1ra1:pre3 ep olapou un p oprqep sa o¡1¡ edornl ep rns lap sapppno s?l ap Eerg pLlstLr..l plse p ueleu -a¡ad sepot orad 'sepepnrr serlo ep ul o ¡e a¡qe.redulo: se spupuelE su¡ o susa¡3ur sel 'sesapu?loq sel uor spuplualueapou ser.ra;ued se1 rs EllzaLr.r ap odrl la 'orqupl o:oduz1 olr]grsv elsepns uor o:od ,(nur eluaLueyer] ^ uor 'o8anl apsap 'raA anb euerl ou enb o3¡e s¡ 'soluau.lala Iep pEpnrr ap sodrl sor¡o soL.Lrrslqfn[u rot]adns uapJo ap sappprun ue plnfrup anb eza¡1aq pun ap 'pzallaq ?suaurur ap 'o¡uord ap ;od 'o¡nrglradse un pna.rdB eS uareq 'saluauodLuor ¡( e¡ anb sauor:e¡ar segenbad se¡ ua 'soprfatr ua saued ua es.rerr¡dr1¡nu ese ua 'eue¡rad elep pu)olezanbu e¡ 'r¡od -grleLu El ap ugrtrsodu.ro: e¡ re¡dr-ualuor 'gllp epsep ',{ 'rlu?W eled lups ap eurlor El o ugLlp¡ ]ups ap purlor u¡ 'tz8arqo¡1 ¡e olunf ,{eq anb seur¡o: sEl ep pun e rrqns apand as lenlrE Euolaf.reg pl uerq ren e;ed 'seuorsu¡o s?qlnur s?rlo ua opr¡adar au{ 'sepppnn sel ep ornln1 ugnou pl rapred o31e lp oLlol rpuodp Epend otr4o orlsenu anb o¡ ep e Á sesor8r¡ad sauone:rrLl¡duurs e rena¡¡ nzTew ou 'ueunser u3 soased ep Á seze¡d apand spsot selsa erqos sgLrr ap 'sotrqtpe,( sa¡1u: ap ueluoduio: es sppo] anbrod selriugpl uera opesed lep sepppntr spl s?pol anb.rr:ap Elrqel ugrq ,{ opeluauu8e;; ¡er:udsa pLxe}srs un splla z -LUel'ouelur alsa uof 'anbro¿ sa¡enEr uos anb o o 9 U U U J U o F x U F apand as ou 'o¡sanduuotsap reLurrrLe sepol ueuet} enb Á 'se}srdo}ne ap ugrso¡dxa eun ,( soue sourlll sol aluEjnp opueuar] olJolplutpa wooq un opeluauuadxa upq sepol anb ap resad e 'aluaL!lper anb rarr s.led ouroc aluarfr1ns ol otzouol s?l 'oqrnu seUefouol urs 'o^ 'sapEpnn splse elqos ptfuauadxa ns.reqotduol ouenq aa: elles 'Eppu ua ua:ered es ou 'plzouol s?l oun anb o:od E 'sapppnn selsa 'sprf
  • 160 nos de infraestructura generativa, que soportan usos derivados indiferentes. ¿Cómo son de distintas las grandes ciudades del norte de Europa? La relación generativa entre infraestructura y uso existe siempre, es verdad, pero producida de modos bastante distintos. Encontramos tamaños muy desiguales, con unos grados de promiscuidad, de densidad o de adaptación al territorio muy variables. Y eso es lo que da la forma a las ciudades- Y eso es lo que determina cómo se vivirán y, por Io tanto, las distintas calidades de vida que ofrecerán. Es evidente y bien sabida la comprensión estructural del crecimiento entendida como aquello que se genera desde el flujo de los sistemas generales, como lo que posibilitan las infraestructuras. Pero hay muchas otras lógicas en la metrópoli del sur de Europa, más complejas y aleatorias, tal vez menos deterministas, aunque tienden más a seguir comportamientos posibilistas de aprovechamiento de oportu- nidades que a ser consecuencias deterministas generalizables. Nuestras ciudades, en gran medida, crecen gracias a acciones ocasionales que aprovechan oportunida- des de suelo y de emplazamiento, de novedad o de residuo, de publicidad o de escondite, de vecindario o de aislamiento. Y las nuevas operaciones no siempre están relacionadas con el sistema de infraestructuras -como ocurre, por ejemplo, en los llanos del Midwest americano o, a lo mejor, en las metrópolis asiáticas-. La forma de nuestras metrópolis sigue más un modelo "de aprovechamiento de oportunidades fragmentarias" que el esquema determinista del funcionalismo estructural. Aquí hay mucho de aprovechamiento de condiciones especiales del lugar, que vienen dadas, por ejemplo, por latopografía, o por las ventajas sobre todo de vecin- dario. Estas relaciones de contacto perimétrico entre las piezas urbanas, esta lógica de mosaico como principio de crecimiento de la ciudad y la idea de crecimiento por lateralidad, no sólo por creación de infraestructuras, son importantÍsimas en nuestras ciudades. En este sentido -y ésta seriala primera tesis polémica que aquí se plantea, por lo menos en los términos tradicionales de los especialistas-, quiero rompe r unalanza en favor de una forma urbana difamada y maldecida, la llamada " mancha de aceite". 5e ha alertado contra el fenómeno de la mancha de aceite, se ha dicho que las grandes ciudades crecen como manchas de aceite, que eso es intolerable, lo peor que puede pasar, la imagen del desastre, del caos. Pues bien, encuentro la "mancha de aceite" bastante interesante, y quisiera recalcar sus ventajas, aun a riesgo de ser un poco esquemático en su defensa. No pretendo elogiar la falta de control, nijustifi-
  • o sPsloq sBl ap 'seuoruu sol uPqfe^oJdP as oLrlgf ap ep rns lep sperg sul ua alupuodLur uuolerrug ,,( rlap 'sapepnr: spuan ap Elllslrallelpl se p p.ll elue[eq sa enb',,epexeq e1,,'e[eq Euola]reg '(,,¡epeleq a:uq oluol spppuesrper seze¡dse¡ue1te^ lp Ellep 'soll louO e8a¡or un anb ol re^rasqo er:uz¡odurr puns ep sa 'o¡duafa 'sapppnrr sEl ap JErruplsns olueLrele un ours 'olJpt! ep ro]le; splprpeLr.rur sgr.u sefetruan Á spl p 'eprn ep ppprlur El ap El ¡3 sapuprun¡odo 'Jprf sgLU -pepr^rlplar unuar ararnb sauonrpuol sel ep e¡rud er-ulo1 oarl 'sapppnrf sprlsanu ua pEp uprlsanu enb orad 'Brnlfnrlsapr1ur or:ard la uos ¡ap Á 'olapoL.Lr lE Ef rlslrnlEUoz pun o o ouol e¡ ap Á souerlxa ru saleluapnrp uos sapel¡nlqrp spl 'a[¿sred le za^ el e erou8r otugl z o ú r{ plsl 'leluaurppun¡ Aetsgq aluau¡en8t le'uyp eluplspq e)eueu pun ep Á 'arduuers 'alualue^r]la]l :sgu-r o8¡e ul ?l o sgtu 'pqlupr..u ap ugrrrsodsrp elsa rod onrlrsod sgrolur la sa ppo] ue Jepuelp enb Áeq enb- srsal erauud pun 'olup] .rod ns uo: ouusrun¡odo ou up^rrep as anb so1:r¡;uo: so¡ un ap oppl ¡e anb.red oganbad un o 'on8r¡ue U u ) 'sarouau 'salPDjed sPlxro, sns ep ugrq Lxp] ours 'pllprSodol Pl ap saleqolS sauoDrpuol sPl ep ElPr] es olgs oN 'P,JPr8 -oro ?l uol ugDrE]alur ep oSenf un ueSrro ns epsep opDolqElsa uEq PÁ anbrod 'Pd -ornl ^nLu suupqrn spuoz sel ep errlgrSodol ugorpuol sa e4er8odo1 El apuop 'sgseg lep Á le8arqo¡-1 lep searg spl ue solr sol pnpq ugr3 -pluauo pl o 'rEtu le prrprl aqlupsul lap sallpr sel ap :pEpnrr e¡eu.ro1 anb o:r;g;3odo1 oprluas lep ours 'lpurpr?l ugDEluauo Pl ap olgs ou 'PDual]uor El sor.uaual PUolal -reg lod sourenol.u -er8odo1e¡ uo3 pppno el ap lenuasa ugrfElar Esa sa ugrlsanr El ap opuo; se EUolerruganb! '¡ofg!,,),,iepexleqeleuopilegano¡iln,,:alupaurlapppxa¡eted¡ap soprlps salpluoziroq soralqul o1:alrnbre ¡e 'oBruue rod 'euo¡a:reg un sa ou 'olxeluol ep rolrp; un se ou egerSodol u¡ ¡nbe '.e¡¡eñodo] El ep .rope;aue8 osad uBrB ¡a sa sr¡odgrlaLu sprlsanu ue alueJanar ,{nu sa anb olredse opunEas 'edornS ep rns lep r¡od911auu el ap oluerL.l..relprl ¡a Á oluarrurpualua Ia ua eLurs.¡lueyodur se ,,el¡erp ep EqluEL.u,, e e¡sandser ap'salurntlnrlsaer1ur sarolle1 ap o solrellsqe salorluol ep gllp 'rolE^ ns-tod ours 'EnrlfeJle epplorluorsep .rod ou tr 'Epplorluofsap eluau.ralua.redz soueL.u prnllnf Erlsanu salenl ou anbrod ruluaurnp p gJepua] er:uBuodr.ur Btsa anb -rn8rluo: ap Eapr El ap Enuerapuodard lorluol lap uplrseleu 'elueulpJnlpu 'anb se:r8g¡ u¡8es 'seso: se¡ opuaÁnqutrsrp up^ as anb F un eq:ue8ua es oL.u9f U x u F ue o 'spulsnpur sefarn seun e eldepe as lpr]raLr.rol ua ran anb oL{lnLu auor} enb a e1o¡dxa or]ual un o1:eluo: ep ugnrpuor pun 'soornras ep oi}uaf olspl un ep oppl lE sEpuer^r^ ep oureq ue'souellr( so1:en uprolof es otugl ue 'ppprnurluol ap 'sou soluellele sol ap ugnrsodeynÁ ap ett¡gt?oa8 ugorpuoi eun Aeq'e-t -e1r¡odorlaLu -nllnrlsaprlur e¡ ap,,( ¡orluor 1ap eyede 'anb oEuetrso5 prn]lnrlsepr;Ur ep p]lp; pl rEr
  • 162 que se forman, de la creación de microclimas o de enclaves (por ejemplo, de buena residencia junto a otras de residencia barafa paz poder conseguir un cialmente privilegiado en cuanto al clima, las vistas o lugar espe- la vegetación). Para estos enclaves privilegiados, incÓmodas.vecindades aceptadas, que permiten un aprove- chamiento oportunista y una concepción de la ciudad como un hecho básico de topografÍa. Y es esa interacción la que prOduce una escala de promiscuidad en las diversas partes de la ciudad espacialmente distinta de la que se da en otro tipo de metrÓpoli. Un tercer aspecto característico sería el "grano pequeño". BarCelona es una ciudad donde el grano pequeño es ¡mportante -"grano" como en la terminologia clásica de Kevin Lynch, donde este térm¡no hace referencia a la abundante variedad de tamaños de los elementos, de las. piezas urbanas-. En Barcelona, por ejemplo, no hay grandes solares -el caso de la llla Diagonal, uno de los edificios completamen- te fuera de grano de la ciudad, muy grande, es excepgional-. En Barcelona, un solar de media hectárea es un solar muy grande. Y muy raro. Y de eso también podemos dar explicaciones: la estructura mercantil de la ciudad, la división de la propiedad, la inexistencia de una casa Real o de un poder central en 14 ciudad que se representara con grandes palacios o jardines, la ausencia de una aristocracia que acumulara fincas y creara grandes piezas. Eso no ha eXistido en Barcelona. Por lo tanto, el grano de las unidades de la ciudad es más bien pequeño, y eso provoca una variedad muy alta en la interacciÓn, y, en las zonas de contigüidad, situaciones especialmente interesantes. Por ejemplo, una de las zonas más ricas de Barcelona es la frontera entre el Ensanche y el casco antiguo. Es precisamente ese valor.de junta que aparece allí, las charnelas de la calle Fontanellay laplaza urqulnaona, de la plaza Catalunya, de las dos caras de las rondas... También son de gran riqueza laszonasdonde se une Crácia con Sarriá, o con Horta... No sólo son esenciales las piezas, sino cómo se tocan estas piezas, todas tan buenas, que el visitante de Barce- lona reconoce cuando dice: "Hombre, es que Barcelona no es sólo bonita por las Rambles. Es que, vayas donde vayas, te encuentras no sé qué, y no sé cuántos. Y vas a Crecia, y vas al mar y vas a tantos otros s¡tios". Es im portante llamar la atenciÓn sobre esa articulación de las partes. El grano pequeño, el hecho de que las cosas de menor envergadura se hagan con meticulosidad, es tamb¡én lo que ha hecho meritorias muchas de las recientes actuaciones en la ciudad (y en otras ciudades prÓximas) donde, efectivamente, se
  • o ap p^ ^ uosreJlef ap soppzer] sol ap 'sauoDpunluet spl ep ugt)tpprl pl ep eued ?Luro] olsl 'lpr.lolule] tspf pzalElnlpu ep selouaLu spuelsls outs 'souEqJn spL.uelsts uos ou 'solrsgq souPrA spL!elsts sol 'spualsts sepuErS sol 'sllodgrlaui sE]sa peprlPrA ep sPuelsrs lo sa ul 'souetqp uof esrprnllnrlsa ap oqleq le'Ilap sa'puerqp ppptlpr^pl ep 'pdornl ap rns lap o 'paugJellpau.r tlodgrleu pl ep oruJledse otrfedsp oUEnt ']t(il) arEq anb ol opupnt 'oupplP^ p ?]tut as anb ras ee(e^ou ,a^ P eJrur as ll enb sa ptlpJ 'planbtle ap oLustlpq ^ enb sgl.rr o]od ue grp]lnsal o ',,soBEA soualral,, ap o ,,so[nU,, ap ',,Elerse uu7,,el ep ielqeq arernb as ts oqlnu )e8sau)v ellpj aleH 'solutlsrp solunse p uapuatlp anb ua 'alueLupsDerd 'Ef rppr o^r]lprlE .roÁpLu oÁnl o.tad 'oflug]leltnbrE Á lErnllnl -r^!f oprueluof 'orqluel (i!),,orod ul Á 'ol sg]alur eu,l]oua ep salplpunu stlodgllau sEJJo p upas ol ou ze^ lpl pppno ap odrl orlsenu p selqplrldp seuonpturUe uoS '€Uot ppEBnf e¡ ua rEllerr,, o rEllEJ ou ep lEuonrpp pepr:eder el 'ugtqLUp] 'reua] Elqap ¡eteuaB ugrsr^ ap ropEBnf ¡3 'eln1osar o¡ enb ¡a rope8nf 1ap oiualel la Ere ¡eur; ¡e anb ,{ opr¡.red Eluenr ua reuel e1qop puor epe8nf e¡ anb roap ? ElueA 'e1o¡ed ,{ seurard ap oB lp pqep ou ugr:rsod pl ep lorluor la olgs uel anbune 'eBrclepeBn[u¡ oduarl ousruu le -en[ ¡ap ppe]ru u¡ re8r¡sap raqes anb euat] :oupr]uol la anlensal anb se1 ep spept ap alqop la olsa8 un uol ianlosar raqps aqap 'Eltap 'puol Eouelsrp pl ue 'opol arqos An?nl opunEes ua ioduuut ¡a ua ugr:rsod ? sauorsrA sop refauer-u enb euarl .rope8nf ured o8en¡ apsap -r¡dxa z( eluep raual're8n¡ ;auud ua:zane¡ uanq ¡a anb ¡,,(nr3 pt]ec Ern]la]rnble e¡ orlo rarnblen: ¿.led uarurs anb sordl:uud ap uelqpq onuo ns uel opuen: 'elequ ep so;alurdre: o selsruerd uees er('sa¡euorsalord sapuur8 sorlo anb ¡un8r ¡e 'anb ,{ 'Ent}perf pepr^t}te oruol ugrsa}ord eun sa anb o¡ ap o}uetutp -ualua Ja ue EL.r..rerlxa Elinprqps eun ap plsrloqln+ o3r]gu.ralqLle ll 'EJrpg -apede sap?pr^rlfp sprlo- euoslad eun sa lap lopeuarlue xa 'gr{nt3 ueqof se ou.rsrueqrn er Á -npelrnbre ep sorisaelu stu ep oun Áetn¡talrnbrepl ap or]sepll-l u¡ se¡eraua8 sord -r:uud so¡ u?rqup] ours 'seganbad sercuelsrp spl olgs ou souue8nf sou apuop spuol senuplsrp sel ue sl alnlo osa ap o3¡e sr¡odgrlaLl spJlsenu ul 'pppreA pl ep proq F ?J o o z U auerA spuol sEnuplstp s?uol s?nuelstp se sEl se¡ e re8a¡¡ lV ',,sauorlsent sapuer8 spl uenlensar as apuop uf ,, :proUes epuadn¡sa eun E eisrnbuol anb ug¡uB un ep so^¡l -relle sol )eLole) ap Eroq El E 'ourlnlsptu eLun¡ad ap ugrsr^ala] ep onunup un alrc ü U U J -edsa ep 'sonr¡po ap 'solafqo ep ugr:tnpord e¡e A rcan elrenb as anb ooedsa ¡ap o 'setuguaB spueqrn seuonunJ p soppnlepE alueutaluanUns sotr¡q¡d sor: u F x U F ,( ou;olua lep seuonrpuol spletpaLr.rur se¡ e odLuatl otusr.u elqtsuas ras oprqes eq JE
  • 164 las fundaciones coloniales, pero también forma parte de una relación imprecisa y múltiple de la metrópoli con su territorio inmediato y con su territorio más lejano. Es una relación de jerarquÍa, de continuidad, que no encontramos en las metrópolis contemporáneas de Asia, Sudamérica o de la Europatransalpina. En el siglo xvr, a muchas poblaciones interiores de Cataluña se les daba el nombre y tenían el título lurídico de calles de Barcelona, a pesar de estar, a lo mejor, a dos días de camino. Eso refleja una concepción del territorio extraordinariamente moderna, que está muy relacionada con la idea de que la distancia o la separación no es lo único que caracleriza la pertenencia. He descrito en los periódicos, por ejemplo, el eje del Llobregat como un eje de suma importancia para Cataluña. Otros habría, no cabe duda al respecto. El Maresme podría ser otro frente importante. En cualquier caso, me reff ero a unaorganización de los sistemas viarios urbanos que es de largo alcan- ce, como se puede encontrar en Palermo, en París o en cualquiera de las ciudades grandes del sur de Europa. Milán, por ejemplo, tiene un sistema de vialidad primaria que llega hasta Suiza, un s¡stema que no incluye sólo la gran infraestructura, la autovÍa o la carretera. Es un sistema de organización urbanay que, por tanto, tiene continuidad en callesytejidos, aunque éstos sean intermitentes. En ese sentido, las rondas de Barcelona, que tantos méritos tienen en cuanto a su buena ejecución, al esfuerzo invertido y a la inmediata solución de problemas de tráfico, son, en cambio, una estructura en buena pañe contradictoria con el sistema primario barcelonés, y que en un futuro de quince años puede resultar limitadora paralaorganiza- ción de una Barcelona más amplia. Esa idea anular de ciudad, en una ciudad que no tiene nada de anular, sino que es tentacular y, de alguna manera, abierta hacia afuera, no cerrada en sí misma, puede, unavez superado el primer efecto estimulador de los cambios, resultar conflictiva por dar servicios viarios de forma más imprecisa y extensa, menos optimizaday compacta, más intermitente pero menos introvertida. Sostengo Ia opinión de que nuestras ciudades, "nuestras" en un sentido geográ- fico algo vago, no debieran funcionar tanto con anillos. Son más apropiadas las estructuras tentaculares, estructuras más lanzadas hacia el territorio, que son las que definen lanaluraleza imprecisa, un poco de magma, de mucha condensación y de acumulación y de densldad, característica de nuestras ciudades. Mancha de aceite, topografía, grano pequeño y vialidad abierta son para mí notas características que hemos descrito para Barcelona, pero que tienen valor general conio definición de un modeJo de metrópoii. Un modelo donde la contigüidad ,; , ' . ' es más importante que la continuidad, y el tejido pringoso y amorfo de ciudad es
  • e)alo!lql6 euora]¡P8 aP Ern})SIlnb¡V 'P rolJádns Eflul?I elolsS o r 'sEaugjod o o z I U U U J U o F x u F -ualuol sepppnl] sepuB]8 sEl ap sBr?uarallp ugrsardxa ouor Prnlf nrlseerlur uErS ?l ap lEJnlJnl EuroJ or.uof ugrfPzruEqJn ap odrl ErEd orluape prrpLl El ep Pzanbu uBrS El ap ElopEturollun Elsll!uJouole ugrf unj un El e alql3npal ou 'sPpruuapur seuollEler ap EuEll les ugoelnl.¡o ep olrSgl o^rlrsodsrp un anb sgLU oBlp se p?ptlet^ spuop r{ :srsop seganbed e uvpzaw as souEue} sol apuop :oLusrLu ls ua lolE^ un
  • o J uJ o o Se ha dicho que las periferias urbanas son espacios donde el "sentido del lugar" no existe, donde la ausencia de historia y la falta de determinaciones locales reducen a cero la identidad del locus en el sentido clásico. Cuando tanto discurso sobre la proyectación urbana ha querido basarse en el respeto y la fidelidad aese genius /oci, descubrir las periferias como lugares sin identidad espacial se propone a veces como una afirmación liberadora y polémica. 5in embargo, se puede partir de un análisis diverso. Y afirmando que, erfecti- z = rn l"n o ú. o L tr ,/ f trp t .!_ espacios vacíos son predominantes, hay otro sentimiento del lugar característico: ie el de la sensación expectante de los vacíos y el de la de indiferencia de las cons- €{: vamente, el sentido clásico del lugar ha desaparecido en aquellas áreas urbanas donde prevalece la discontinuidad de las formas construidas pero, donde los trucciones. No estamos diciendo que las construcciones periféricas se definan por ser indiferentes en sí mismas como objetos, sino por ser indiferentes entre sÍ. Es su falta de diferencias sensibles lo que hace de la periferia un terreno verliginoso de imágenes, que los fotógrafos y cineastas contemporáneos han sabido alrapar, pero que É. ú. actividad y la construcción LU son siempre más débiles que la presencia continua del espacio vacío. Y ese prota- F r^ o o F los arquitectos asumimos con dificultad. Lafuerza de esos paisajes radica en que -temas la que tradicionalmente tratan los arquitectos- gonismo de los vacíos continuos y contiguos aparece como condición del lugar periférico precisamente porque ahí ni la "diferencia" ni la "repetición", en el sentido de Cilles Deleuze,2 han ocupado el espacio. Como urbanista, tiendo a ver la característica más atractiva para proyecfar la periferia en esta especial fuerza del lugar. Si superamos la visión grandilocuente de la periferia como "poblado global", tecnocráticamente uniforme y atomizado, y también las tradicionales visiones sólo denunciatorias y regeneracionistas asocian periferia a especulación, desorden y miseria sin ver más allá-, -que nos encon- traremos frente a las dificultades estéticas que implica siempre eltrato con el vacío, pero también con el reconocimiento de un campo de libertad para el pensamiento urbano que puede orientarse como posibilidad de futuro y aun de presente, sin lry Itr-l :ff limitarse a deficiencias pasadas. Por no tener forma establecida como estructura urbana genérica, los lugares periféricos son sobre todo ocasión y oportunidad. "Desde Andrea Palladio a Bruno Taut, a Tony Carnier o a Frank Lloyd Wright, los nuevos territorios arquitectónicos se han imaginado en los márgenes de la ciudad establecida. Los espacios periféricos de lo todavia no hecho, solicitados sólo por referencias discontinuas de la urba- t-
  • N o -ard glse lt^ elre;lrad Pl Eropeloldxa uqlle8al8as el uol Á sernl lP¡los olledse lap setra;trad u9r:e¡n:adsa Pl uol seuzlt¡odorlauu -lnrlsaerlut ep lll+gp la uol 'E^lsnqe sopellnsersnsuaoplpuardulo:ut sElapugnurulluaplPsauauedu'to¡'osulopotrul uts 'o36r seuol¡ualur ua llug] opo¡rad un epnp alu?]seq plnepo] A 'set:uatladxa '( se1 arqos 'anb 'seado'rna sepepnlr sel ap selrall"lad A ol6v apsepergp sel uorel^ alsq se oN se¡ sepolresedetercd re8nl 1a s¿.rnlsod ,{ set:uatradxa 'seuolxel1ar e¡¡a sns ap uqr:edr:ryed ap optluas 1a €luepepntr e¡ ap sefuluar' s?l ua seroperoLu El uol peplnulluor Pl epuop uo: Á 'o1aldLuo: r-erSord r1 '1661'euolall?8'zL+-3: rzl:a[or¿,,'au]slu?qrf'l,p uoploqz-l la: 1ap uot:eluasard ap olxal lep ' 1861' ' 18961) u gD1edu'[ eD 'E661' eue opJerxl í Ügtt)'r?l!f sauo¡lrc: uile]t O'satltD ugllW'?lrall' lznlllc auelt z lodotla; :a¡otl:Y allau YltPtluat a¡onu a eualtLad oltue, /i 'AAW ua aluau¡zut8tro opelrlqn¿ : 'slassnq)PssEW' ureqBu¡ule1 'lsaaoJlaw aP ¡euotBar ol1ua2 € z '9661'EuolerJEg '9L6v' AID uzlPerlv'looJ rarad : lod oprplad ulqrq as I'ertruel pepnll o etlu¿rou8l lod sepelell Pl 's?qLUE rod o 'e11sa're: soupqrn sareBn¡ les ap uglfesues uol olun['uP!]npor]ul 'sapepnlr sepuer8 uarq Esunu se-tn1:altnb;e ap lorluorsep ¡a sol ue uPqPlluepl^a 'P^ls?u] ?lf uaplseJ ap solqrnqns so^Anu spl ap olpP,?rlxe la ua ep sellualfUap ser'er8 s'el ou?nsn as anb ugr:ezrurq.rn '( solllnles'peplllqlsarr? -.tolouuold'o:r1q¡d-opur'trd'ottut:ra1-Elrlsnpul 'odLue:-pepnr:'etralt:ad-o;]ua: uol Pq?uolfslar Pl ap e:r89¡oapr uglsnlslp EUn ep sel?rnpnrlsa soultur?l ue pepnlr olívap Ep?l?p e¡ ap eualuad e1 onrle¡n:adsa es enb o¡l]¡9letp oldaluo: unen as'ol6vapPp?lgp?l ua'anb uo: olualullarl laPPllll.lrPl? oplun?!q?q lEDuaprsor ouolelfunuap ouol lep etra;uad ap Eapl 'sa¡er:¡¡adns seya¡e Á e¡ 're'redas lll!,tlp Pre soge ó solod ace¡ ap o:rdgtr un serqe¡ed alrdar o¡gs gzrnb anb epoLu 'lznllelelul uglsnfslpPl?ledopr:alqulsala}uauP]lu]glod.11lr1otdaluo]unapoq]aqPq-sdoLls sel- ?llug}leltnbre 'selruara}uof s?l 'se}sl^ar -4)o/A apelse: epol '{ sosar8uo: sol e't 'epuadollsa erqelud eun oulol onanu ap e:arede -n]lnl ?l ap elrlsnpul Pl soue ofull u3 as enb apsep eualtrad etqepdel Á 'seau¡ selsa uo'letqllfsa soUE o:ur: opesed ue¡1 v] voloNlldsr vlullluld v] ^ llA Vlullluld sorat:ueut¡ s?l ap ugll?iadnlar e1 rod so:r111od '( E',,salulluar sapepnlr Á so1:alrnbre ap oprn8as 'raqeq a:ered selstueqln ap sgralur la El.lal ap opels?urap ozranlse r ¡a ¡ ouarra] la ouol 'suaug.rodulaluol sgul *ueqrn svwto¡ercd ontleln8rl Á sontseuu solllnras ep 'so!l?^ eganbad 'pepr:er.rrd ap Á pepr¡rnoLu ap 'Epual^l^ ztreluauua¡duuo: E u?llunuar ,( ernl:nllsaerlul ap Elrzau Pl repualua -efopered 'sou o ns- z o ú u u uglsl^ Pl ,{ elsrSolodlr otruarLuesuad of tuglfalrnbre or:rlpa ¡ap ¡eniafqo 13 soue sotullll'1 sol ua oplsnpar 3q salPuolllpell -eqrn soprtal sorlo ep ugt:eut8uLut Pl U ) sorlual sol ap l?uolluanuo: Á sel e:r1gqtuls szranj Pl 'udornl ep sap'epnlr 'souPqrn s?ulroj o f- x u '( ul" sodrl ap ugllua^ul Pl ap 'opo] erqos seluaraBns orad elledr-uo: peptu rz8nl ¡a p€plllqlxeU Elsa rod opts u?q F-
  • 168 sente tanto en el neorrealismo italiano como en El larama de Rafael 5ánchez Ferlosio o en el pijoaparte de Juan Marsé,4 y la arquitectura progresista respondía a esa periferia vil proponiendo la propiedad pública del suelo, los barrios piloto, la disciplina urbanísticay las new towns. Algunos intentos más refinados, como las propuestas de "ciudad-territorio" o de "metropolicentrismo", que empezaban a com- prender que la denuncia dialéctica no se superaba, a la larga, comparando la periferia con la ciudad central, sino imaginando un territorio urbano más complejo, tuvieron el éxito intelectual que merecÍan, pero no su aplicación práctica. La periferia vil continúa presente. Todavía hoy solemos leer repeticiones del 1 Manuel de 5oli-Morales, Periferia abrupta, Montigalá, Badalona, 1986. 2 Manuel de Solá-Morales, L'Hosp¡talet, Barcelona, 't997 . 3 Manuel de 5oli-Morales, 5aint-Nazaire, 1995. ¿ Shirdel Zago Kipnis, Metapolis, Los Ángeles, r99r. 5 Manuel de Soli-Morales, Alexanderpolder, Róterdam,1992. 4 SÁNCHEz FERLOSIO, Rafael, Eilaramali955l, Fdic ones De(l no, Bar(e'o-a -zoo6', MARSÉ, tardes con Teresa Ir966], Seix Baral, término "periferia", en general de carácter ideológico, aplicado como categorÍa )uan, sociológica, denunciatoria de deficiencias respecto a un paradigma de ciudad Cuinardó [1984], Fdirori¿ Críl;(¿ 2oo5']. homogénea, con poco esfuerzo teórico para aceptar lo que de especÍfico tiene como condición urbana porque, a priori, se rechaza. Evidentemente, las grandes ciudades han seguido creciendo con gravísimas deficiencias y escandalosas corrup- telas. Las condiciones de vida, de transporte y de cohesión social de sus habitantes Ú ltim as Barce ona, 2oo5"; y MARSÉ, I uan, Ronda del 5 WEBBER, Melvln, "El orden en la diversidad: continuidad sin proximidad" h9631, en WINCO Lowdon Ciudadesy espacio, Oikos Tau, Vllassar de Mat,1976. e sorÁ-¡¡onRrr5, Manue de, "The culture of Description" en Perspecta 25, Y ale 1989. son dramáticas en muchos casos. Con todo, la respuesta a estos hechos sería dema- siado corta si insistiéramos solamente en el estigma negativo y opaco de la periferia vil, que, sin embargo, tenemos bien presente aun cuando hablamos de aproximaciones positivas a la periferia. ir== | -r- También en la década det97o, un trabajo seminal de Melvin Webber, en pleno furor estructuralista funcional, interpretaba la periferia como el estadio terminal de las ciudades, como la fórmula última a la que el progreso tecnológico y la comu- - nicación múltiple podían llevarnos. La socialización del individuo no tenÍa por qué producirse en un espacio común "vecindad" (intercambio y con-la ciudad-, y la tacto) podía producirse sin proximidad (propinquity). La ciudad total de Webbers descubría en términos urbanÍsticos la aldea global de Marshal Mc Lughan, y abriala puerta a una visión optimista de la dispersión territorial y a la superación del modelo urbano compacto. Ni contigüidad ni continuidad eranya requisitos de una urbanización global en la que todo tipo de medios de comunicación habÍan vencido a la geografía. La "fricción del espacio" que tanto había preocupado a los teóricos de la economía espacial, y que estarÍa en el origen de la existencia misma de las ciuda- des, era, por fin, nula o de una importancia casi despreciable. A aquella emblemática proclama podemos referir el desarrollo posterior, en la década de t98o sobre todo, de una justlficación elogiosa del desorden territorial y del em pirismo periférico. Las Vegas según Robert V enluri, Blade Runner , la metafÍsica espacial de Wim Wenders, y desde antes, el empirismo periférico de David ¿ ¡
  • o o 'sPUEqJn sPuelred sPl ep lPnlrelelur orurL.l.rop la ue pepunSes uol rPZue^E eprdu] sou (se!8olEu€ 'Erojglaur 'sauaSgLUr) ugnernBU pl rod ugodursap pl rnlrlsns -ua1 e¡ B pnuap Á'oluel!ol.u ollsenu ueeilen] uprqol sgtu anb so8sau sol ap oun ouror ugrq -uuu¡ ¡nbe atarcde n'ugr:dursap pl ep prnllnr pl ap lpnlrp oluerL.uplrlrqep ¡3 ugr:du: -sap pl € anb sgr-u 'uoBpLUr e1e Aeto¡gtow pl p elueueluulsuof Jurnser e uapuer¡ orad 'sppruUep rod ozren;se le ue ueroqe es se.rqe¡ed spqlnW ser.rarLrrad spl ap oluaruJ -nouor p ua.)ezuexe ercd A rcntce erBd uBsr:ard ousrupqrn ¡a ,( ernpalrnbru u¡ anb olrllleue oluarLunouol la ua oppzup^E soLlaq spuod? so]¡alrnbru sol 'elu€]sqo oN 'osarSord orlsenu erud seuor:utruasardar sns ep sourelerr anb souraual,( 'eaug-rodual -uol pupqrn ElJerSoaB ll e¡ ep sorlseeu.r erl.,n pl ap ,( ugne^rasqo pl ap sapuer8 so¡ 'aluau.reuan 'uos egerSolol sor¡dLue sgr-u e¡ ,{ aur: sodrue: sol ue soueuel ol o¡oduuu] f?1' ored 'eluale^rnba o¡ru.louoxe] lEUasrp un ap auodsrp ou eprpug¡dsa eua;r.rad e-1 '( r1a'ugr8a;-pepnn'oyand-pppnrr L- 'a¡uand-pepno 'opplral.u-pepnr: 'apodsuerl ap 'lpnreuol 'sor:o8au ep o.rlual 'pqeile'orq..rnq ns 'ugnrsup..rl ap 'lpulsn pu r e uoz le uarLuad-orlu .l¡ t t*" Á* u& .J t,'f.t, ñ* ,ift ,§ el 'err;lugrr¡od 'e:u1 -ugfouoLr.r 'ElrJlugluor) pppnrr El ap o1:edLuo: oluerLr.rpuelua lanbe e apuodsa.r pl^ppo] sor.uesn enb eluouoxel p Epol rser Á 'seueq;n see)V selurlsrp sel ap ugrs -uardu¡o: elered seyo8aler spl opearl uplqpq rllnoura€ supH o sr1rpMqlpH elrJnpw 'UpluI ueal 'aqrElB pl ap lEprA lned 'salue ',{ 'alsorpl san¡ 'a8roa¡ er,rard loqeq¡ EupLUnq e¡¡etBoe8 sa8"roe3 'eloS uerlrrurxpw ep spselu?l; splenrse se¡ 'o1d -ua[a rod 'uoreuor¡rodord soge p]ure.r] aleq anb z¡ e a¡qeredu-ror ugne:r¡dxa eun ,(oq souuaual o¡ er:uauedxa ns E soluaLr.rnrlsur so:od ope:r¡de eq ernl¡nr er¡sanu r{ l?sr p!^Epol lpnrur ugnrnlur pl ep vlesVw raualsos op salirgl uos ou onrlernBrleLu8rp )o 3- 'o:od aluar-ualuepuerdros 'o:od ,{nu soualouol 'spueqrn ser.ra;r;ad sprlsanu -e;ed ouo¡ oueqln sopl lap solrlglse sorSo¡a so¡ spsueJap se¡ 'eprpug¡dsa eua;uad EI ap alqprupp prllrp z( o:u91uad uaprosap ¡ap uoud C! e :CE: ugr:elda:e e¡ anb se pppre^ pl ; ¡S oluEl ou eluP]lnser ouolujal ¡a r('o¡apou oLlol ours prfuepue] ol.uol olgs ou e] ,PLIE eprpug¡dse uue;ued ourol ours sauorsua] ap re8n¡ ouuor Á -rarpur ugrrpurproolp¡ Áusn¡rp uoDuaueq)n '[§§6 el 'pEplaupluodsa e¡ uauodotd sou as F 'sosu: sounS¡e ue 'Á or.rolr;re1 lE JsE ugrqt!p] apuarlxa as olrll..tfE ot!stunsuol lf 'sPralarJE3 'laplo( uor soprpeder sonrnres A sa[erc? 'sauafe[ule U A sen¡atrct ep oqleLl ouolrJJe] un ep sauaSg[ur spl upleuas 'psn]tp pEptltqtsertp z s9r.rl o o o ú U J U o F x U F 'su.raur¡os'aE 'se]ellE] ono ap 'selBnreL.uol soJluei sol 'soupf uaLlp sorqlnqns so1 'ayodap ap . ,( :-... ' 'uuarrr.rad Bl ap puiapouJ -sod ,{ eprpug¡dse ugne¡uasa.rd e¡ ua e!.rptoqL!esep oluo:d anb solsanduuorsap Á sor¡en sor:edsa sol e ELurlse eun Á ugr:ua1e pun upllnporlut 'lte dod ¡a Á,(au¡:o¡1 'u¡dnr
  • 170 PROYECTAR LA PERIFERIA 7 En el Laboratorio lnternacional de Urbanismo, "Proyectar la periferia", que inicia- mos en Barcelona en la primavera de t99t, y que hemos repetido por cuatro años, intentamos una aproximación a los proyectos y a las ideas aplicadas a las periferias de distintas ciudades europeas, no entendiéndolas negativamente como degradación de la ciudad central, sino, al contrario, como tenitorios activos del posible pro- yecto contemporáneo de metrópoli. No hay duda de que, en este planteamiento, partimos de una actitud positiva sobre las periferias urbanas. No sólo eso, también de la convicción de que se trata de un tema prioritario para el futuro de la ciudad europea. Pero queremos ver la periferia como un dato concreto, como un lugar de características físicas precisas, de in-diferencias e identidades, de formas y distancias, materiales y movimientos. No es fácil. El hecho de que muchos talleres del Laboratorio eligieran para el trabajo problemas de periferia muy determinados por fragmentos de Ia ciudad preexisten- te muestra la preocupacién de sus responsables por una actitud terapéutica, aun apreciando las oportunidades proyectuales de los Iugares elegidos. Pero "proyectar la periferia" es hablar de una idea que no necesariamente coincide con el campo geográfico de la periferia existente. Proyectos de periferia pueden hacerse, desde luego, para recupérar algunos desgraciados suburbios preexistentes, perotambién paracrea( otras periferiasválidas ex novo. E incluso hay proyectos periféricos dentro de las ciudades centrales o proyectos periféricos sin lugar, "atópicos".z Pues si las imágenes plásticas de lo periférico abundan ya como dato estético ¿no tiene sentido imaginar propuestas urbanÍsticas, social y arquitectónicamente positivas de estos fenómenos sin necesidad de "recoser" o "monumentalizar" lo existente? ¿No hay pensamiento nuevo de cómo integrar edificios, vacÍos y accesos construyendo lugar y paisaje de forma simultánea? ¿Ha de ser la idea del fragmento necesariamente una excusa autojustificativa, o podemos crear fragmentos con sen- tido estructural de alcance más amplio? La "repetición sin concepto" a la que alude Gilles Deleuze, ¿no puede sustituirse por una "diferencia sin repetición"? A lo largo de los seminarios del Laboratorio, varias ideas aparecieron con cierta fuerza inicial. Por ejemplo, trabajar con el concepto de "resistencia" material (Rober- to Collová) dada por trazados, arquitecturas y límites topográficos preex¡stentes que definen, en sus distintos grados de dureza, las formas propias de la periferia distintas de las de la ciudad ordenada. O la idea de la "destrucción del lugar" (Enric Miralles), también definiendo la periferia como algo que está en la materia física de GREGOTTI, Vittorio, "De la atopia'', en U R 9 / 1c' Barcelona,tggz.
  • ua rprado anb uoJ splur]srp seJaupu spl saleuonrperl spl ua ouol relouofai Erpd 'setlSglodtl sauot:e:t¡tuoz 'Jrrues p e¡teBa¡ ou ropplrrtruoz osarSo;d else oled 'lla 'solr]gual sanbred 'sauonpf runL!ol ap sopnu 'ottt^ras ap sealg 'sauor:e¡a:rud 'eaJua)'sdu1s'.ugoeturuoz ap sepeztlpnlt? se¡ro8alur u03 eslelU -rue¡d re¡ua¡ur a olans lep osn ap sourL.ur?l ue epeapue ras apand ''lle 'seutf Uo op sonbred 'selqenu ap seroirsodxe 'salpnreurol sorlual 'sBfuer8 'so:uglsrqatd o so: -r1gn:u senbred 'se:a1o:stp 'se.raur¡ose8 'pralarlpl ep saluelnelsa; 'saueluulP 'sal -ellpl'spluqgj 'allel ap sotruau.r8erl ap 'elr]grra aluarualuared€ 'ugtlerolol e-l 'opeztu '¡enprnrpur sa o1 sernlontlse -Eqrn ouolurai 1ap ¡erauaB sgupw)olel 'lsu 'ros uellnsa.l anb sol:truas -€r;ur ap sgnerle used anb ours 'olrarp Ees anb rt:ap ararnb ou anb oueqrn puelsrs Á orrr;rpa arlua oSolgrp ll r{ 'sosn ep o sorlqrpe ep 'surlrL.uej o sodnr8 rod leluozr.roq ugr:ezruaSouuoq eun rod ;esud uts 'elueup]larr6 'oue1r¡odortrauu Eualsrs la opo] e o]¡adsar p^rlfp ppprun pp?l ap sauotlplel su¡ ap .rr¡ed e 'sot: -|}lpe ,( sosn enrsarSo.rd uLuro; ap Ellts sP^tlEler sPtfuelstp ap oprfal un opol 'PrelarPfPl PoallEr El E pnuplsrp 'ouurxgrd sglu oJ]aur lp plluelsrp 'oyandorae lp o pepnrr el E Ptlue]slp 'rprx lp ¿nuplsrp 'punan eluU El p enuplsrp :ouolural ¡ep ugl:edn:o El ap Pprpuorse mrSg¡ e¡ ar{n1r1suo: anb r{ so}uaru-tuzeldwe so¡ ezrue8ro anb settuelsrp ap EL.rJalsrs un 'olunfuor ap ornard uapio un u otredsal urs 'sorl4tpe sol ep oluorLr.rEzeldwa ¡qe Ae¿ 'eltpuolsa ¡a ueLur.rd 'saluaururea;d splsr^ o se4erSodol ep l?npr^rpur ugrtelo¡dxa ap 'ouprluol ¡a rod 'o peprrr¡qnd ap seleluan'osallu ap serluera1ard 'sapuprnrpu ap ugnuzrlplol ap soualuJ '!s solla arlua sor¡edsa sol 'lpnsef sa ou soptnllsuot solalqo sol arlua Erfuelsrp u¡ 'suaugluodsa oL.Lrol souepuelua 'aluaull?uotluanuor 'enb se¡ u3 'seua;uad spl ap splr]lredsa sa¡er:edsa sauorlpuol spl relouolar alueuodur sl ]J.NVS]U]I-N I VIf NVISIO VI F N 'ol¡a,,(ord ap soursruu:au e11a8r9-rueraLuaS U o¡re.redas uuqealue¡d (n€lqleurrxrH doo3-xu¿ z solapoLu so¡ ap saror{euu sPlPlsa € o}les un ap sg^ErlE o o o ü U J r o F x U F ualsrpl) ,,oq)u,, o ,,olueL.unuou,, ¡e r{ orugluad ol ep lslluelsunlJll jloM'oouertew-llgc )ueH 'orptupl onnl 'llpM xalv '8lseg-eznaD uppupV) sarallp] sollo 'sprluelW 'olrsgll oprlues la ua soppLxrolsue.r] ou o soupqrn ou sare8n¡ le (uesuErlsuLl]-lanf '?rluor ele )enpe anb Áuq anb or.u03 soJ ap oluerulplrr] opu?luorlv 'opuEJroq arqos o.rad 'opeururalap eluetueruglsrq re8n¡ un
  • 't72 el Interior de esas zonas. Y fatalmente tiende aseparar unas de otras, creando recin- tos auténomos con cierta distanqia de respeto, en apariencia neutra, y convencionalmente "lÍbre" o "verde", queevite conflictos de vecindad en el tuncioñamiento o en la forma. La distancia entre zonas o paquetes autónomos es la ley -negativa- por la que, de hecho, se eonstruye la periferia. Una ley que cruza la superficie del terri- torio con medidas, y donde la distancia es siempre entendida solamente como dato defensivo, ignorante de relaciones y propositivo de nada, sin interés propio, de forma casual. Con todo, el juego de esas distancias podría convertirse en un juego intere- sante. En realidad lo es, cuando vemos la riqueza de situaciones que produce y las posibilidades de interpretación estética, arquitectónica y paisajfstica de esas situaciones. La proyectación de la periferia puede conjugar la autonomía y la eficiencia, que son las dos condiciones necesarias para una periferia positiva, con el entendimient-o de los vacíos como distancias "interesantes", crÍticamente elegidas por su eapacidad figurativa y por su racionalidad ecológica y paisajístiea. No se trata de pensar en los vacÍos periféricos como áreás que proyectaren si mis- mas, sometidas también ellas a la disciplina de un diseño rno- -más o menos mÍni- de zonas verdes o naturales.. Quizá deberfamos dejarlos sin forma, pero reqonociendo su valor abstracto de distancia, y haciendo de esa distancia un argumento co mpositivo de la f arma u rbana perifé rica. Iraba¡ar cón distancias no es trabajar con los vacÍos cómo objetos. L Es casí lo contrario de ese ingenuo descubrimiento de recientes diseñadores que han ereÍdo ver en los vacÍos I -urbanos, periféricos o exteriores- la ocasión de conver- tirlos en'obietos, en solares para edificios a cota cero. én arquitecturas sirt volu- men. Esa banalidad ya ha demqstrado conducir solamente al hiperdiseño, y al I cansancio. I I L.as distancias son medidas sin cualidad, son ritmos de presencia y ausericia. Como los silencios musicales, ayudan a entender las frases son'oras por el ritmo de I I l las pausas, y por la espera constante del intervalo. Más aún, podemos pretender gue el proyecto de la periferia utilice las construce iones para haeer sentir los vacíos, I igual que Frederic Mompou perseguÍa, con la belleza de esc¿sísimas notas, hacer I oir el silencio, crearlo.s l l I Trabajar con las distancias, hacer de su dominio una experiencia cultural, es lo que las periferias métropólitanas permiten y agradecen. La suma de distancias, como una inmensa integral, permite un juego estratégico en el espacio. Como las I I l t 8 MOMPOU, Frederic, "Milsicacallada", en Pequeñ as suites para piana, Barcelona.y'aris.
  • '?prn8asua Ellesue es '!nbp 'ugnlnpep -osrda ap ugnlnllsuol elgznb pl 'pr8alprlsa r{ ugrccnpur rod sorp ras apand er.ra;r.rad El ap ousrupqrn le:opo]glu ua sourapred 'p€ueqll ua sorueueD '¿lcedLuoc leuonrppr] pppnn pl ap pnur^ uetS'et -opef r;run peprnurluol ple e:ug¡uad pnrlpu;e]lp pl sa ugrreredas e¡ ap oLrsruo8utrord ¡a ,{ 'eua¡ le se spJlpn sprfue}srp spl ap Eu.rro} e1 'rope¡n8ar o8anf ou.ro: spn}nu sauone.redas se¡ ep Áe¡ El apsap as.rel¡ar{ord elrpod pepue¡n8er ap ?}lp} -edsa ¡ap o:1198 o¡apouu un p opuernloA soue]sa anb elrrp as'elpfsa uer8 esa nS orl y sepe:r¡ue¡d seua; -r.rad ap ugnecr¡d11¡nLu sl 'elelsa uer8 e 'opueruasqo alueprne atruaurletcadse e¡¡nsat o¡¡a Á 'oueqrn ouolrJJa] lap Elersa pl reralr le prqulel splluplsrp ¡{ seuor:eredas spl ap rolp^ le ourgr uprJsenLr.r selpnlfp spupqrn serraluad -oÁeuu su¡e:sa ? spl ugopnll? ap ser Elpualxa as anb eprpau p eluef urluof soueur ras op?]lnsal eq 'mr8 -g¡odr1 Á Erl.rlgL.unlo^ u9r:r¡adar e¡ .rod peprnurluor ap sauonrpu03 salEUoorperl spl Irnlrlsns r{ seuerA seuoDpeurlp sPl ep soDurpa so¡ ap ugr:rsod PlJPraq¡l ¡e 'ofnpord ou -repour oluarurnoLlr ¡a .sauaur!lo^ sol 'sosn anb seueqrn se¡8ar su¡ ep ugrso¡dxa El sol 'lEuelpu ¡a 'e18o1od11 pl ue sepppup¡n8ar serlo orqu.lel ua pqpLupller 'ourepoL! orusrupqrn la plspr¡ eluplsuol 'e)sVp pepue¡n8ar ap eprprgd e¡ 'oBruqLua ur5 'saluara¡p solafqo souen arlua enrlrsod ugr:eredas El arqos ugnualur ap sepuS.re: uglse saluesaralur sEnuB] -srp sEl 'rpuploW orS.ror¡ ap seuo8apoq sol ua oLUol o'ou.tsttrzuardns la ua ouof oupqrn or:Bdsa le ue oiad 'senuplsrp sesa ap olunfuo: sgrelur Ie arqos ugrxegar ap uelelEf o"rad 'se¡¡e ep souall uglsa 'spL!rxgur o spturultu sE¡luelsrp ueprenB soueqrn solre^ sol :opullnsau o:r¡q¡d e.r1ue pepunBeseprcd'selsr^ u{ spl openr.rd olens le rpr^rp ered 'seuosrad ¡a Á z( so¡nrlqan oprnr lap as.rapua;ap urzd 'erquuos e¡ Á oalose ¡a ered serruelsr6 o8anl ap seÁa¡ uo¡.rLur.rduur osrnb elsr¡euo¡lunJElrlslupqrn e1 anb lpnos relseuarq ¡ap e:r3g¡ Eun uor 'oupqrn orlua: ,( o8anf ap odure: a;1ue 'o:r¡q¡d auodsuerlr{onlauJolerlue'Elenrser(esura.r1ua'ugrqure}sEturxBtrtsEoup}srC F U z o U U u J u F x u F '.rr¡dLunc anb r(eq anb seuuru¡Lu sEouelsrC 'ser-iotre8r¡qo spprpeul ap ouell orqu..rpl ua orad 'opu:r;ru8rs ap Á osn ep o!le^ gras anb 'sonurpa arlua or¡edsa ¡a uednro anb sa¡qrsrnur salrtu.ll opuprreLu 'oueJJe] le erqos opueurol sElal -ered seau¡¡ ap sered e¡ttue4 A rf rq lurel erlue 'souolpad ,{ so¡nc¡qan ar}ua 'ppet.lie} A u¡prcl lap EllE^ arlua 'allpl Á ese: a.rlue plluelsrp puruJW 'aluaup^rsnap sgtu uer:rl¡e anb spl sorurulru ap sprurou s?l uos 'seperr;rue¡d seua;uad se¡ u3 sgrl punan ns ap spLurultu sunuelsrp asrefa¡e uaqap anb'pppnrr El ue eLurxgrd s- sBnEtuJpJ
  • rn EL CORTE DE LA CIUDAD Cuando lldefonso Cerdálraza, sobre una cuadrícula regular de más de 9oo manza- o nas, una diagonal a3o", está introduciendo algo más que una conexión rápida entre F prens¡ón instantánea de las dos direcciones de la cuadrículay organiza unos espa- ú o U rn TJJ o o f U sf o C' F los extremos de su malla: está definiendo el elemento sintético que permite la com- cios que hacen evidente el tamaño de los edificios, unas sombras y luces distintas de las regularmente repetidas en las calles normales. Sin la avenida Diagonal, la visión de la escala de cada manzana en relación al total sería imposible, y la comprensión de nuestra propia ubicación como individuos moviéndonos en el conjunto careceria de otra orientación que la memoria de los lugares ya conocidos. La Diagonal es un escáner, un corte anatómico que descubre laorganización 4 interna del tejido, y su presencia no sólo enriquece la forma urbana global, sino q ue resume una forma específica de comprensión de la totalidad. Su forma y posición ---EE distintas se marcan precisamente en relación a lo genérico de latrama común. Las diagonales barrocas de Christopher Wren para Londres o las de Pierre L'Enfant -:.é para Washington ya conocian estas propiedades. Los individuos usamos la ciudad haciendo cortes en ella, diagonalizándola. La diagonalizamos físicamente cuando es posible, o la diagonalizamos mentalmente con nuestros recorridos a través de ella, siguiendo nuestros intereses, nuestros gustos o también la memoria de las referencias que de ella tenemos. Por eso son tan importantes las largas calles que enhebran muchas partes dife- rentes de la ciudad y llegan acruzarla entera. Broadway, en Nueva York, cofta en esviaje las piezas rectangulares de Manhattan, haciendo comprensible la escalay el tamaño de su retícula. La calle lnsurgentes, en Ciudad de México, con sus 30 km de longitud es el espinazo que alimenta y enlazala enorme variedad de los barrios, de tantos usos y actividades distintos, con toda la gama de diferencias en la edificación y el carácfer . De manera semejante, y en otra situación cu ltu ral, la Ku rfu rsterdam m de Berlín coftatoda la ciudad, al igual que el eje de la Rue Saint-Denis en París, la avenida Corrientes en Buenos Aires, o la M-3o en Madrid. $!:r G Todos ellos son esquemas viarios de fortísima identidad, como secciones longitudinales de la ciudad capaces de asumir sus distintas partes en una experiencia simultánea. La unidad formal de la ciudad aparece a través de ellas no como forma global o como diseño homogéneo, sino hecha de secciones encadenadas, relación -,14: - ri¡ a: de contigüidad entre partes distintas, tan sensibles como distintas, y distintas a la : fuerza. -:
  • t r -uars ppenb 'o8]pque urs 'anb pEpnD pun ap lplo] -EqJn selrLUll sns ua Esrfardulr ard ueBpLUt El opueluodulol up^'EU ) F t66L' uVltry' tqB o elerelsa8a5 a;zlrqy' delt qe, ilap quofpll AAW !aaluau¡eur8uo opetr¡qn¿ r pluprlEl ua sopp8sp.l seuol ap 'solund ,{ sor.rB;aur}r ap ugorsod;adns e¡ ou..rg: 'JolnB ap elsruo8e¡o.rd ¡a uo: 'rrn8es elnr1srp un sl pEpnn e¡ ap sorposrda solurl -srp sol opue;lsr8e; en 'oue¡d lap olrsr.u ¡adud ¡a e.lqos spuesar ap oq:aq 'enb oupqrn udeu ns ep ugornrlsuol el ua ual] lap ep spaull seunS¡e ap lplueu er:ue¡;oduur el plelsec ugnelntunle rod sp,A spl ep Á sasnqolne 'ofeqerl ordo.rd ns 'sapplsrue sns ap Eouaprsar El :sarEq so¡ 'sursa¡3r su¡ 'sanbred sol ap ugnrsod e¡ 'soprlo:ar sns ploue ,{ sa¡¡u: se¡ p opprnua ;od e8en 'psour nrq Á epau; ¡q 'auuoua 'ese ¡3u r pppn '6261-g?.6t 'eqnJslrE) 'Irolsra[!uEO 'sntdolD la]l¿M , '9261 'saraquV 'EplaqS lep eprarnbz¡ uran¡; e¡ zred o¡:ai(or¿ 'aple¡ ap ue¡ rüua¡1 É '926t'sye¿ 'ulslo^ upld 'rarsnqro] a-l ¿ 'o66t aP PPelgP 'EruJoJrlPl's¡¡r¡-1 r(¡ranag' prE^alnog e¡ue5 Á prena¡nog arrqslrM ap Ef, tuow af,nl1 L rr 'uo}selE oduarl un;od erueq ap sgluEJJ opea¡dr-ua '¡ana¡ sanbte[ so]Ep -ESuas 'sEr.roLUaLu opuElnLUnlp pA seseLx ap o3-re¡ ol p 'aluaL.upnrsatSo.rd Á sauol: 'Aeue4xe pPpnD Pun rnrzr B ezardura uarnb ap e8r.r1ur El ue af nporlur sou rolnB ¡aq:r61 'o96l ep Epergp pl ep ueu.roU nEa^noN lep lpnnlt etqo'odue4 ¡ap oa¡duta ¡1 u1 'or:edsa lop pEprluapr el erpq euzlr¡odorlauu pnuelel.lol El ep ugrs -ua-lduuo¡ui E-l EnuauaUad ap err39¡or:os ppprluepr pl .rluas soLr-repod i(oq apuop se solsell ep pEpnD Pse ep -eluaDsuol 'uonlnrlsap aluaLlErJpseleu ua senbrrd e.ted ou- Augoxt ]suol ugDpsues pl uf ua serqo e.red 'sa¡e1 -rdsoq e.red o sorpplse e.red 'so:u1rq¡a saloppLlto;sueqercd o saua-r1 e-red solt¿dsa ep 'seuonplsa ap Á safe.re8 ap 'salerlual ep Á seroperndep ep 'sereq ep 'spunrlo ep 'surrqg1 ap 'spsel ep soureq ap 'resn ep splurlsrp sepuerl ap ';esed anb -rsod sa¡¡e: ap erdord ugrf relas pun se¡ uol 'pEpnn ns e.rn8rrLuo: ouEpEpnn se¡ rod sa¡q ppel selpnl u¡3as spreuelu seqlnLlr Áeq ora¿ erdo.rd areLl pl ,{'pepno El ue EptA pl}senu elu eleq spnuere¡p se¡ ap er.re8ua ll salqpUprlua osnllul sele^ E Á se¡qrBr¡etur spL!elsrs so¡uauu8er; sns ep ualeq anb ugnprdorde ap seu.rol sel 'sepEpnn sel ap soL!aleq anb ¡euos;ad osn lep.rr¡zd y 1É-§*rú§tq«w#{q@-É-= uo: soute¡ueutuedxe eV ple 6v a¡et El apsap 'upupqupW ua rpespd lp seuooesuas 'sorfUrpe 'sppuet] 'sa;e8n¡ ap senuauadxa senrsalns se¡ err¡de opupnl ]]auueS preqrE Eluanl El oLr.rol 'enuere1tp pl ep Etr -uauadxa e¡ alueulesoa;d se pEpnn pl ep pepriuapt e¡ ap Áa¡ EI sa pl oluerueuorrunJ pnuara¡p pl epuop 'olruUUr orodurel orad lsopr:ouol l,ewto¡ lop saltL.u!l uts 'os -r¡arduur 'lr^gLU opunLr un se plUrluapr as onpr^rpur epe: enb El uol pEpnn E-l o o z o ü U U U o x u ,,serq plleq pEpnn El ap are ¡a,, rl enb so¡ e eqa¡8 pl ap selp^etpel.u son;ars sol oruo) 'orlrs orlo ua rArA ua uesuerd sgLrJ ptunu 'ener8sap ns ppol ua une',{ )lo^ €AonN ap uprotupua as uosuroW ruol ap sor8eu so¡ oLiloJ p,renlE Áeq ou anbrod 'Ella ep plunu lJEs urs pppnn pl p roleuauad sa olsa 'eJuelltenurluo) )eutwe) Á astanol¡¡ CVCNI) VI ]C ONVId I]C VI)N]IU]dX] VI t--
  • 176 PROYECTO COMO TEXTO Es r ciefto que un proyecto en la ciudad es un texto que se añade atantos relatos ya existentes. Se ha hablado asÍ de la ciudad como palimpsesto y de la forma narrativa Manuel de Soli-Morales, Badalona, i996. 2 Campos Elíseos - La Défense, París. 3 Manuel de Solá-Morales, La Sang, Alcoy, 1992-1997. del buen proyecto urbano. Frente a la pretensión de que un proyecto sea la "tota- 4 lidad" de una obra, la "solución" de un problema, o la "intervención unitaria" 5 Giancarlo -entendidas por analogía con la lógica industrial del proyecto constructivo, como racionalización ex ante de las operaciones para ejecutar una obra-, el proyecto en la ciudad es una adherencia a la dinámica propia de los hechos urbanos. La Kees van der Veer, Nederland Waterland, 1990. De Carlo, Universiti di Urbino, 1958-1964. 6 Philippe Buache, gravado de F. Debrulins, Sección de la ciudad de París tomada desde sePtentrión al mediodía, r742. capacidad del arquitecto en la ciudad estará sobre todo en añadir, mucho menos en resolver. Pero, si aceptamos la ciudad como texto y no sólo como contexto pretexto ¡tan al uso!-, podremos defendertambién -o como un modo de proyectar experi- mental y oscilante, con cambios de rumbo y de encuadre, pero itinerante y lineal como una narración. Lo más importante del género narrativo es su linealidad, el despliegue tempo- ral de sus ideas. Entender un proyecto como un relato es admitir el tiempo dentro de é1. Tiempo personal en el que será ideado, tiempo material para ser construido, tiempos múltiples en los que será usado, tiempo histórico con el que será entendido y relacionado con los sustratos anteriores de la ciudad como construcción conti- nua. Pero admitir el tiempo es proceder mentalmente según procesos lineales. Otras formas del tiempo no lineales, como las que sug¡eren los bellos ejemplos de _-! Alan Lightman en Sueños de Einstein, podrían cambiar completamente nuestro entendimiento de las ciudades y nuestras formas de intervenir en ellas. Pero no. Proyectar como narración es tener un punto de parlida desde el que estirar progre- sivamente las ideas. Volver atrás y adelante, dar entrada a nuevos argumentos, dejar otros sin resolver, pero no empezar por varios puntos alavez. Entretanto, puede formarse una trama recia, un objeto, pero siempre como combinación de argumentos individuales, no tanto como una entidad a priori. Y no es que la elaboración narrativa de un proyecto urbano permita evasiones autocomplacientes de independencia, sino que exige la selecc¡ón de los posibles aspectos de la forma urbana reducidos a unos pocos, los más importantes. Un paso racional, pero sin método ni recetas. Un ejercicio de juicio en que muchas cosas pueden expresarse con gran capacidad descriptiva en los cories anatómicos del espacio urbano. b
  • I apuop orlual lo apsap opuPzedule 'anb sollluP ufEas'PrenlE orluep ap uesuald pl 'pppnn pl rpsuad lE 'solueuraqo8 so¡ o so;er8ga8 sol 'osn Á (ouo1r;e1) uger8 -odo1 'opez¡e ,( elue¡d ze^ele ¡esuad ua alslsuol ou?qrn o}:aÁold le ue uglllas P-l VNVEUn N9l))3S Vl 'eur¡t{4s 1r;rad ¡ep la PlsEq et¡gtB ugotas orleul ¿l o la ,{ e¡¡rjetrue:¡u el apsap eqlrfsep anb ot'tut¡rqouuut 'Plslrnl un ap Ellsl^ Pl 'P!p un ep pepl^l]le Pl ua eulnser as ouEpEpntl optrJofer un ep Ellualredxe e¡ anb ua opou otl'lslu lap Puap?lue o¡ Á laluaLu¡ernleu ¿1da:e o¡ enblod oluaLu8e.r¡ ¡e erruepodrur elrnb ayo: 13 'o]:er{o.¡d un refEq lP}ualul eP e)oqerc lUglse elu?lspq anbunu'uglxeuar e¡ e.red aluusaratrutr(nu €l ep 3]rglej oulol ,otusl]rnjap?tptlup sl 'PlllgleJrllue ep olL.ugpPtE olll¡ra[a ou]ol uelq 91se xlrd 'oll un ap peplnulluol e¡ oldacxa uqr:rsodelxnÁ u¡ 1106 ap selanbeu.r selep )eze ll ,sa¡a3uy sol Á euuo¡ 'Puer^ 'Euolal.reg ap sotruauuSerl ua er:uapuadaput lElol uoc ap rryed -o-td xr.r¿ E Epeluenul pepnll Pun ap e¡anbuuu e¡ reuodruo: seluelpnlse so¡ e osnd jloM',,Erreltrad e¡ .re¡rar{or¿,, olro}Proq¿l or}sanu -zatud anbune sptJelltqlp PIUnU 'saUolllSodelxnÁ uf 'sello}llper}uol uel SEI UA SouSlUEfaLu SOAanu reelf ourgf o 'vpwezad pun tptqupl orugf o 'sgwezetd Eun relPLl ol.ugl soLulfep ou 'e13o¡o1ne1eun opuets PqPfE selullslp sezard ap ls eq:all g]sa pepnll P¡epo1 anb rrceq .ecr8g¡olrouuo nvw ettSglprustru €l ap ored onrlelerdralul ollPu] ollo auodord a8 -elp)-pepn) e¡ 'o:sauue-r8rq:.lB r( ouBt.latsnqlo:sod ousllPuollunj la Pls€q oluelulll ,lE}o}puEqin eLUroJPl ap serope¡nEar 'opPzPl} ap -puar la apsap opr:er{qns ueq anb selsandold spl ep ouslleqo¡8 rellnser apend a*e¡¡ot pepnlr ¡a uol relrna ep ulj la PI lopezllPlol op€lseuap uqlqruel ap srsatrgdrq Pl 'olllslueqrn ol:eÁo;d la epsac €pulnqE salan ua13 se.¡o' ,e)]glsa EAIJUa^ul ,psollUll-.lE pDUelaqofut Pun za n vun gzrnb ap o:r39¡eue eluauu¡eueq lernard ugr:eluaru8er; pl ap ortlgLultu les E apuall pepnlr e¡ ap o1:eÁord le 'elruanllul ns 'rcÍeqe¡ercd serqod uEllnsal olu6.rcpnftee.led sesu:se,.lelua^uoteted salue¡¡ug ullol -Brpu.red souonq uos 'eMoU orllo) ,setrSg¡eue sauaSguur sElupl eP§a 'sullñ ',oSrequua uts 'srsrlguP ¡a e.red so:r39lojlou.l seu ep orqll eluelelxa ¡a 'o¡duua[a rod 'apuar;ap anb ,a&e¡¡ot o ollEsotu oruof p€pnp pl ap spapr se1 '¡er:edsa peplnulluolslp spl oulol pl arqos ¡e.rodLuatr ppptnulluol ap ,eDueuadxa ap 'PDuanlss ap Pepl Eun se ¡a tezerd ep olda:uor un sa oluauu8Prj ll auor lap olrerluol auol 'oHlr 'Pu"i ,fo: o¡ sa oluaLlSerl ¡¡ OI.N]WDVUJ A ]IUO) '9ó1
  • 178 todo valor se concentra, se expanden hacia una multiplicidad de suburbios y arrabales donde el control y la forma aparente se diluyen. En cambio, el crescendo ferroviario con el que la magistral pelicula de Walther Ruttmann, Berlín, sinfonía de una ciudad , nos hace entrar en Berlín, hace amanecer la metrópoli con el ritmo de los campos agricolas,los huerlos, las pequeñas casas, los bloques obreros, las grandes industrias, los barríos jardín, las instalaciones de servicio, los edificios públicos, las *{. oficinas y los monumentos, encadenándose desde las afueras al interior. Con lo secuencial del avanzar del tren y con la cadencia de su martilleo sobre las traviesas. Las autopistas que entran en las ciudades, las cortan de fuera adentro, deján- donos imaginar cómo las parles distintas de ciudad se encadenan según una secuencia vagamente pretendida. Representar esle continuum identifica la ciudad, también hoy, cuando los híbridos periféricos parecen ser lasformas comunes del territorio ciudadano. Y, aunque los geógrafos modernos nos propongan otros análisis complejos, todavía resulta más interesante comprender la secciÓn longitudinal de las ciudades. La comunidad de los edificios y las personas que los albergan no puede resu- mir la idea de ciudad. La lectura de un cierto encadenamiento de sus par-tes en la que veamos por comparación sus diferencias es necesaria. Porque los monumentos solos no hacen ciudad, ni lostrazados ordenadostampoco. Lanewtown de James Craig en Edimburgo, con sus fachadas iguales, sus parcelas y sus patios repetidos, sus calles rítmicamente previsibles, no podría ser nada más que un barrio bien com- puesto, o un gran edificio esponjado, pero nunca una ciudad. Le falta la diferencia y, así, le falta identidad . LaSiedlung Dammerstock de Walter Cropius en Karlsruhe es un bello concepto abstracto de unidad residencial, pero sin diferencia no tiene secuencia exterior a sí misma, es un relato mudo (urbanamente mudo). Las secciones constructivas de la newtown de Craig y delaSiedlung de Walter Cropius son igualmente inexpresivas. Con todo, un simple corte de la construcción no es yauna sección urbana. Representar los niveles verticales, las alturas, las visuales (muy importantes ciertamente y cadadia más) no siempre expresa la complejidad urbana. Es en los largos cortes longitudinales donde, normalmente, se expresa la continuidad espacial de las distintas partes urbanas, el encadenamiento de las piezas del mosaico, y larela- ción entre territorio y construcción La sección urbana interesa cuando relaciona lo proyectado con lo existente, y valo- raasilaestratificación que nuestra propuesta añade al espesor de laforma urbana. i-t¡ útélF t ,a qErÉa :il.t ñ
  • o N r O o sf jElnBaJ]r soueLU o sgul opEUorar oltpsoLU un se uelnqtp splle enb ouo}.]]e] le,{ 'ugrsr^rp rod oluarL.upuoDlErJ alse p uepuatl sp^tlprlstutLLtpp seuoDpztupsro sEl ',,sonue3ut,, soluge] sol ap p.ratnblEnl o ]npI ounj€ 'ueuUEES 'rauSpM uEqEldLUeluor anb ua3 -eL.urel ep olur]srp up] ou oSlv oeugSoLltoq olle rod ou oled elualajilput e onurluol elualLrplrlple; euiSeuu un Á serprlnlad setrls¡a¡te-rpf uol sepplplsep sruoz erJue ,)ro^ ¡enpe;8 ugnpup^ pun sa pepnrr El ua soL.upnerde anb ol 'euolalrpg o uglrW E^anN 'serV souang soruelrsr^ Áoq rs ora¿ ppprluapr EUerr uol sot.l.tpq op sou -rLr.ug] ua r¡od911au pl ap ugnpzrlEuooel pun elatpualep uernS¡e sou 'ou o soltelrnbre ',{oq ap salen}lele}ut ts rlor sol elaled elsrn ereutud E soulpuEqle p oLUol '8961 'arraluEN 'W'IH se'l '¡qnquarary 3tn¡ , 'Ég6u'8uoy 3uo¡1'osrnluo) ap o1:ai(ord 'luad aqI'prpEH ELIeZ : '¿961 'suPaH alrl leeg lpql serlrl 'nz¡q¡auurg doo3 '8161 'lro^ : MaN snolrllec ua 'al¿lPd arE,laM laloH 'sEpqloo) 'LÉ61'lro^ uau : P^anN 'Errolsv ]roplEM laloH 'la^psM ? az]lnqts _ r '-i- 'o96r, ',{1r1 a:ud5 o¡:ai(or¿ 'Il)Ezosl ptErV olnrlptl uplpas ou gznbanb se pEpraAEl :onueBur a¡e;ed sou oluaruresuad alseeroLlV 'ectugBso uonpzrlerlualsap eun ep €rsnq uo -uEES ora: :rs e.llua sopprEdes sal lgles ELUalsrs un ou-rol uelpuelLre sol .rlsrp ap oLuol uo.ra )ro^ pnanN o r)urslaH guoolp.U sopelqod Á E arqLUo.rl.raqV )t.rlEd ¡odgtlar-u eun e A e¡ r uodoti ,lau8e¡4 oiio odgtlaLu e .rEsu3o p .Jo-rEZacu.ra EnLt uau so,repune,r ap opeltLUrtap uetq ,{ eu)ale ¡ sappe3 >1tu¡e¿ 'esopugde¡os .so l.rEq :nb ap ugoElalsuol ernln; so,;;apou't soteuuud so1 iuol pepnrl E ap Á re n¡e: pEpnD el ep sBl].] -3rpe;edsorsgllsol 'orEll'e¡Leeuauode.l1uolaS ollo,{ordaperBele-l1saBun,(uoo -dursap ap ol.llstueleu un se EUEqrn ap ppel-rcr Enuonles ugnlnpar ..4 fl.i e-.1 UVINI]) CVCNI) VI j 'szepr spl ue,{ sol:aÁo-ld so¡ ua :oue¡d ol oqrnL! ppunqE,{o¡1 e1p u(oq uenrl¡nt sosoLUEJ soltelrnbre sotod anb o urL.LroC pepnn-oor¡pa ugrsue+ ap orqLlplralur lep sourapouu selardralu sol ep sounS¡e olgs rplrr )od'e^S orea¡y,( pura)eg puaraB qolef 'rorsnq.toJ ol ,r]tautl a6 addas -nrJ'ollpVr€^lVuorerrqo¡ 'saseuodeIsE]srloqp]aLUso¡ Ixxo¡3rs uorarf rq ol 'oLUsruturnlr ¡ep sol:alrnb;e so1 z( selsun¡n+ sol uoronlq epso-raruaBurso1 o-l seuonlas sns ua ope!esrp ueÁeq se¡ pEpno pl ap sulsrr,rltadsrad soÍar¡ sol enb ouerlxa se ou lsE tr seuelr¡odorleLr.r sEDUaleJ¡p sEl rpuoDelar ap serelnlrued sp;aueuu spl ours,ElsrLU ou sapEpnn sel ap pEprluapr e¡ anbro¿ ¿euor lep euar^ ppprtuapr e¡ 9nb ro¿? n ol E alual1 l¿rol ol ep'apuer8 ol E aluer; oganbad o¡ ap'¡ernbo;;ed peprluapr e¡ sa U nsuol ol p aluar; olnlpuraA o¡ ep 'o;afue;1xa ol p eluaJJ ouo]loJnE ol ap ,lps.renlun z o ü U J U o pepnrr El ap selelual! F x u F n uolt.l soqleq sol ap o e1;rL3odo1 e1 r ,'§ 'T ap 'opezle ua ¡ryad lap alueraqor eLen+q uot elue¡d ap spnuererup spl puonEla,r opupnl ugrqurEl
  • 18o toda una filosofía de la subdivisión la que, desde NapoleÓn y el iluminismo, piensa controlar los territorios según modelos celulares. AhÍ las relaciones entre comuni§ dad y pertenencia serian claras,y cierta dialéctica entre individuo y conjunto no sería tan distinta de las que imaginaba, por eiemplo, Adriano Olivetti. Pero si sobre esta descripción celular aplicamos un corte (o un recorte) inten- cionado, la simplicidad de esta estructura se enriquece con un esviaje ("bies") que la trastoca y de aquella ingenuidad no queda más que una matriz neutra capaz de otras visiones mucho más especÍficas. LA CIUDAD CONTINUA. EL RECUADRO Pero también ha habido siempre un pensamiento continuo de la metrÓpoli. Cerdá' Ludwig Hilberseimer, Henri Lefebvre, Frank Lloyd Wright, Le Corbusier, Éric Rohmer, Kenzo Tange. Las diferencias no tienen que ver con las identidades. Las calles d -< devienen carreteras y vuelven a ser calles, los iardines de aquí son huertos y campos y bosques, más allá de las edificaciones que salpican el espacio con variadas densidades. No hay soluclón de continuidad en el territorio. Para interpretar esta metrópoli no hay más que el recorle. Y será la manera de encuadrar la imagen lo que decida su significado. = 5 A los estudiantes de arquitectura les digo siempre que los planos de ciudad no pueden dejar bordes blancos: la hoja ha de cortarse a sangre, con los trazos de calles y edificios interrumpidos por el marco del dibujo o el canto del papel. La representaciÓn de la ciudad es siempre un retal arbitrario, que anuncia la continui- dad de lo que sigue y ya no alcanzamos a ver. Y que se precinta cortando muchas ataduras importantes. Cuando Oswald Mathias Ungers iniciÓ la moda de los pequeños cuadrados t t representando fragmentos de tramas urbanas o de construcciones axonométricas consiguió con ello una generalidad de lo representado y una sensaciÓn de que las i:: formas se prolongan más allá del recuadro. Porque laforma urbana no es algo coherente, previo a la observaciÓn o a la experiencia. Y proyectar la ciudad es recoftar su continuidad latente con una definición de campo, elegida como hipótesis de trabajo. La elecciÓn del campo de trabajo en el recorte de la ciudad es el acto más sustancial de todo proyecto de la ciudad. Y el recorle temático y expresivo, tanto como recorte territorial. i .:, |L:
  • r 00 Plrurluof anb ol opol -ouPpspnD ¿soueriofer enb ol ep vle svw rP^iesqo orlsenu ua oLlol- rraSns ap grqPq sulpd sop sul ep ugnrsodradns ?l apuop /i 'ugneluarJo ¡( ouulr.r ap orqurpl opnu la apuop 'pn¡3uol ap L! oL'L la Á ernqruu ep rll §'g so¡ arlue 'a¡qop laV)eteu Á ope8re¡e 'pppnn ap auolar '¡e1ar 'o1uo.rd o¡ rod lelar un ua pueqrn Bapr pl rlnpor¡ur ouu93? 'se plpqrol e¡ enbro¿ ?e)eq un rapua¡ard sa pepnn ap auol Eleqrol pl ep rerpH V IU]UI-SVS A OWSINVEU N '0661'urnlnl ' E afur¡'eruuzl¡¡ o¡r¡¡ t66L-996L'Buolaf,lEg'¡uuo8elq 'oauow laplzu Á I u¡¡¡ sa¡uro6¡-p¡o5 ap lenu¿W 9 't86L-t86L '¿uolaliPg 'Elsnl ?l ep llow 'salprow-?los ap lanuEW I '€,,6t'eue!lel auolzetsnil!,7 ua'ornlnJ lap llo^ p^enN ¡3 'paq:o¡ Áa¡r¡1 Árua¡f 'r¿6r'lEllua^ pBpn!)'raulasraq¡r¡13rmpn1 iz É '556t'YoA uran¡'s1q8¡ag uÁ¡>¡oorg 'sasow uaqou ¿ 'Éz6L's¿6L ua uElFqu?w ue lpuel un opuprlw ']leqrof '¡1¡ Áaruu ¡-.¡ r 'ercua8r¡a1ur pl ep eusrLr ugoruUep e¡ :ogu8ua ¡a Á ugneur8eur pl ap alqrlsnqLuorur eLuEll ?l ours 'earlsln8ur¡ errualod ESa seilEqrnl sou anb ol aproJ€lrlr.u o¡ ru ourSgrpue o¡ se ou send 'spnuereleJ sezrpr.unlsa ap ofrl¡onar un ua ope:r¡dlllnur zan e;1o Á eun se olrlugluas o.rqarnb ¡a ,{ 'seuolrrpe.]luol splsplup; ugr:eur8euur e¡ ua ued¡o8e as ?lpqror uol ploles pllaq eun alup anbro¿ ourueuej ollenl le ua selpqrol spl aiqos souplueuof ue al.Luapuaue relrna'ugrselo e¡ e oladsar rod '1nbe opand ou tr ¡,,osed un enb sguu r{eq ou o¡nr¡pu ol p aL.urlqns ol ap,, anb rercueluas IE sro,p rua8nS e¡ua¡ ugzet gnbl'ug¡qLr-rE] ^ seper:rpradsap uos ol -rpugde aluesa./alur asa ep spnrlprunuof sapepr¡rqrsod se:r391er1sa sel olugnr 'orp -rlspj olrlgr.uErp uor 'e!p epef Prlsanur sou ,,sPlrs9ll,, sElPqrol sPluPl ep pPprlrlnur oluol splpqrol splue] ap pepueS¡nn Jsp Bl euosrad Erlo ",suuJepou,, ;aertre ararnb aluBuod ¡a enb e¡ arqos Elr]?]sa ugrf uatur pl ap ap rosadse ¡e o ezare8r¡ e¡ ap 'pnlr8uo¡ ns ap asa ap eoue8ale El ^ r{ eJ El ap sofo sol 'opol arqos 'Á Ela] ns ernqcup ns ap epuadap o}uerur^or.r.,l oser],,ep1,, afurtr ¡a sur¡uaru 'enanu es ¿]pqrol EI enbro¿ 'lEnpr^rpur ugrfElsalU?r.u el uoseLu.ruP as ulruor -uJuats un ap auol le ua o pepnrr u¡ ap eurnbsa ol'oluea pun ue olxor 'lqe ugrqupl 'ugrs -e)a epe) ua Elullslp Á enenu ugr:ecr;ru8rs eun ararnbpe ,{ e}a¡dra}urar as u!LUol pEprleuroJ PI lEnl lap s9^Erl E 'aluara]rp ol ap pPprlBnr Ese Plsnq €lPqror el 'oprlues else o Z o U U U J U F x u ul 'ollenl la asr€pnue ap o1sn8 le ua peuaqrl ESa ualrupE ?lanbrla ap saferl sauro¡un sol osnllul elsprluol so¡ Á Á er:uapuadapur atrrurad es Elpqrof pl 'opll -sa^ lap ppprleLuroJ el ue))ew eue)uawe e¡ Á esruue: pl apuoC 'lpuosrad ap ogrnS un pueluaunpur el ap opuolspr] ¡ap e8edsap )e)'eleq)o)el -nlu!pad Erf rpJ]soL.r.i e,uouolne ele)ole eeete)e o plla ap 'plr]gra elueuppplonrnba er:uaralar ep z{'e1.ra¡enbo: ep uara¡p qeilew enb epuard pl se pleqrof El 'ourlnrsptu opuenlp le o¡ ul vJ-v€uof vr :¿vr)Nrurrro o ovcrrNrcr? F
  • 182 El plan urbano en la corbata es como una trampa. Es un momento fijo de una figura que, vista en el plano entero, tiene la pretensión de latotalidad y la sugerencia de lo inmóvil. Son bellos los planos urbanos dá, Frederick Law Olmsted y Tony -aquí Carnier- los de Hendrik Petrus Berlage, Cer- en parte por ese inconsciente mensa- je de fijar lo fluido, el tiempo y el espacio de Michel Butor, Caston Bachelard, Franqois Reichenbach y Calileo, de Elio Vittorini y Carl Schorske, en una sola ima- gen, más o menos compleja. Pero recortar el plano urbano añade morbo al asunto, y nos hace retenerlo, larguirucho y danzante sobre la incierta camisa, como una centella de totalidad estrellándose sobre nuestro cotidiano vestido. El recorte que ofrece la corbata es una nueva observación de la forma urbana total, ya conocida, por una lupa que sobre nuestro pecho acercará una mano sabia. Ojo. No es igual cualquier corte del Central Park. La cuadrícula de Cerdá, al bies o al hilo es bien distinta. Las hileras de viviendas de la Cité Industrielle cortada en una bandatransversal nos dice algo contrario a lo que el plano sistemático sugiere. Aña- dir corte a la ciudad es, en las corbatas, tan rico de significados como lo es en la calle. El corte de la ciudad es nuestra apropiación de ella, lamanera expresiva de nuestra curiosidad. También, seguramente, el modo con el que la inteligencia hace, de lo común, lo diferente. .*.: i -¡'f-1-J l r,{$
  • 'atpllag snrtad {upuaH u9!sualxa Á i( "l IJoA ep pÁEH ¿l ap EAanN ua xnu^ uaAlEJ palsu¡q mq ¡rlraporl ap lJEd lertue) 'EuolarrPS ue PpJe) suolapll ap aq)uEsuf ¡a 'uo,(1 ua ra¡u.rr9 Áuo¡ ap lPulsnpul pEpnrf pl opua¡rnpordar sEl¿qror o.¡¡enf, ep alras'sBlEqrn'selBrow-?los aP lenuEw Ét '666t-¿661 'E^ou?, 'salEroW-PIoS ap lanuEW ;*§E zL '6861'EuEsnu'I'salll^-sluod '!ullraw utrn'l/slrellqfrv !unqtsl PlPulag 'uo^ Lt E^anN 'saua{rou aq¡'¡¡u¡4 :rsn¡¡ Áilf orpz¡ ot ' t66t'e8u ¿' lP!ruaP!sa,l a¡uand un u;ud o¡rafo:¿'lalnoN u?af 6 ' z66L' )elul',,e?a¡r.rad z¡ ru¡rafo.r¿,, ua '(zuo¡acrug Á euar¡ 'sa¡atuy so"l 'PuoU) atu¡¡o¡ Á¡r¡ 'xrrd,loM 8 'v66t 'pEpn!, BJlo Bl 'u!1Ja8 'ErojPluul oulnplv 1 't€6r'pPpnl, pl ap sg^Erl E uglrras uun 'zrar¡¡ o8a¡6 9 '2661'sallaxnlg'sont¡1uz so¡r:zq so¡ B'l'u3llnqrs sloJuElJ opu¿ulurop pEpnP S '8661-V66t I 'arlpzpN-tu!?S'salB/ow-?lo5 ep lanuuw, 'r96t'uaoláIoJ'olPnlsladns É '696r'ullra8'so¡a¡zted so¡ttug'tüooz!qllv I _ z '€¿6u'srlgdorlew'uao¡llf lnEd t ii m o ¿ , o o9 z .1 o ü u J u o F x U F6
  • r LN l"n o o U J m f fL l"n F U TJJ J o o U U o fL l,n TU N o o tn U fL i.n lIT F r Publicado originalmenÍe en LaVanguardia, Barcelona, tz de mayo det99z.
  • -ugpr^lo eupd ua Á sordr¡ur-rd so¡¡anbe 'so[e¡ ap 'opuarn8rs aued ua- seadorna sap -epnr: sapuer8 spunSlE ue sorr¡q¡d sonUrpa,{ sor:edsa ap rElnretredse ugleape) El 'saluanar soup sol u¡ o:r3g¡or:os,{ o:r11¡od'olrtsJueqrn o}uatu¿suad lep oplp -ug¡dse Á operuruu o¡a[qo ¡e sapEpnr] sEl op ozrq 'ol&ep ppergp e¡ ua '0É61 'ra¡s,tq¡ ortrrlrpl 'u3llv ')lo^ UPA E^anN uE!ll!M 'uEqB+sl ap rEzE€ ¿ L 'anb elr..rga] ugn€Jalare pllanbe ap ope)uu)e upq selpnlre souEqJn seuuerSord sa-ro[aur so-1 'oluaL!oLlr alsa e:r¡r¡duua[a og6u ep Eper?p pl ep sozuerLrof ap puplulpl plr]sJupqrn El elerruor pl pLrJrol ¡er:edsa ugof nrlsuol oLUol pppnn ap pl e]qos ugDualE vl)vwepa) A",seuoz,( seq:ueu,, ap saue¡d sol ap ElstlPuoDunJ ugnrprlsqu elrctednsercd se:r8g¡opolaLu srsalgdrq ouol ,,opefnqrp oursrupqrn,, lp alueLrpnrlladsar uora[npuo: eze)lpp e¡ ,{ e-rn1:alrnbre ol.uol pPpnrr El ep rolPA lap plrJglsrq puolueu ns ap,{ pppnrr El ap unrlern8r; r{ ',,oupqrn ou.tstueqrn,, -o1:a,{o.rd Pl- ¡e Á oLuo] oupqrn op ernlsod erlo ,{ eu¡ ErlgqL!rs ugnrurrrap El ua selru -91:alrnbre sezerd sapuer8 se¡ ap or-usruo8e¡o;d ¡a ueqeavlue',, p?pnrr El ep pr n]le] -rnbre,, e¡ uo ezueryUol e¡ ep rr¡ed e'enwud pl uol sEpelua;eduua 'serlg (soituel 'saqf upsua 'sanb;ed 'sellpl) pupqrn eLUJo+ pl ap so:r3g¡odrl solueLrele sa¡ednuud sol ap roprurlep oluaLUnrlsur oLuol opesed lep seuorfpeurlE sEuenq spl op rolp^ la EqELUElrar 'sepppnn ap so:rrLgrSouoLr sorpnlsa sol ua asopugszq 'EUn u9i:etr¡de ap se¡edr:uud spau!l sop ug8as gzuene openr.rd ,{ o:r¡q¡d or:edsa arlua ugnul}slp 'ol6vep pppr?p El ep pepnn pl a.rqos elr;gal ugrxel;er aluepodu e ep rr¡ed 'ouEpEpn sgru pEpnn l ¡e '^ El y rod aJqezr¡r¡n El)e)eqe.ied ourure: rofar-u ¡a or-uo: o:r¡q¡d osn ep opErpEnl orleL! uprl.lpllar so:r¡¡¡od sopr¡red so¡ Á souoan ap seuonenose se¡ 'eiuanbsa -uarnBrs oLr.rsrLrr le la op olusruEqrn ¡ap ¡edr:uud o1a[qo ¡a ou]ol soueqrn sarqrl so :edsa so¡ ,{ o1 ,uaruedrnba ep sEerg sel 'spuprn sprueser spl 'sepren spuoz spl ap psualap El uEruol soprlaruordr-uol solrurg],{ so:r¡q¡d saJopEr}srurL!pE soqlnLu 'z(oq e1r,epol 'elsrsarSord Elrls,upq.rn err1l¡oci ppo] ap sol -13g¡oapr sare¡rd so¡ upla (oJUaLunrlsur ourol) u9r:ez ¡edr:runuu e¡ ,{ lonrlafqo ouol) eperqr¡rnba pEpnn op saleepr solepour sol epuop'xrx o¡3rs lep elsrdo¡n oluarLrps -ued @ 1e ue sellpl sns auerl'pnrlerpurnrar aluaL.uleluaLUppunl'ugnpnrlour Elsl ope,rud o¡ e rouadns o o z o ú U U J U o F x U F o8¡e ou.ro: o:r¡q¡d o¡ .re.rofau t/. Áreluaurne'aluauuBsr¡a-rd 'e11ru;ad anb oluEnl ue elq -pasap p..le ugnurlsrp elsa )euole) ¡ opunud 1e o1:adsar o:r¡q¡d orurL.uop lap erpll ugnurlsrp ep selqe.rurpE so¡due[a oprs uEq solr^r] serqo sepue;3 se¡ o soue¡¡od -o;1aur sanb;ed so¡ 'ugnerdo.rdxa ap saiiel se¡ 'aqluesue ap saue¡d sol leluepnlo pEpnrr El arqos olrlslupq..rn oluarLr.rEsuad ¡ap e¡.roa1 El ua lErluar.re8n¡ un opzdn:o eq openud or¡edsa ,{ o:r¡q¡d or¡edsa er}ue ugrrur}srp pl ' x x o¡3rs ¡ep saleuU epsec
  • ,t86 dolos- está haciendo de ellas escaparates brillantes del diseño y del consumo estét¡co, imágenes competitivas de la comunicación masiva, pero sin argumentos urbanísticos significativos de largo plazo. t Raymond Hood, Rockefeller Center, Nueva Yotk,1931-1934. z Samuel Ware, Burlington Arcade, Londres, 1819. 3 5áo Paulo, 1993. En Barcelona, con la llegada de los gobiernos democráticos, la escapada hacia el espacio públíco fue espectacular. Parecía que todo fuera ganar espacio público, arreglarlo y festejarlo. Vinieron las plazas duras, y las menos duras, ocupando todo hueco que quedara vacío entre la edificación. Entre los años t978 y t982, el mayor esfuerzo se volcó en aprovechar estos espacios para crear una imagen nueva de ciudad, un estilo y una lógica diferentes, lo que se logró con notable éxito. No tanto porque los diseños fueran siempre aceftados, sino porque la impresión de ver cambiar el paisaje urbano desde sus agujeros mientras se mantenÍa quieto y pesado el cuerpo edificatorio era una experiencia nuevay rejuvenecedoraparacualquiera. En la ciudad, algunos no quisieron reconocerlo; desde fuera, todos se admiraron. Después, haciatgSz,llegaron los parques. Se articuló una hornada de espa- cios públicos mayores, en emplazamientos accidentales y de tamaños fortuitos, fru- to del desmantelamiento de fincas o instalaciones obsoletas de las que la ciudad se apropió. Los parques, como las plazas, fueron apareciendo donde pudieron ahÍdo1de la intervención municipal erafácil por la existencia de una afectación urbanÍslica anterior (La Mercé, El Raval) o de vacíos industriales obsoletos (Espanya lndustrial, Pegaso), por la transferencia de áreasya públicas sin usar (Moll de la Fusta, Escor- xadors, plaza de Sants), o simplemente fruto del rediseño de plazas públicas anteriores (1laza Reial, plazas del barrio al Clacial Aunque a posteriori se busquen coherencias espaciales a estas actuaciones es evidente -y Iógico- que la oportunidad era el criterio de localización esencial. Oportunidad de actuar en suelo público, por una administración que actuaba sobre sí misma, mejorando y aumentando la cantidad de espacios de dominio, propiedad y diseño municipales. Patrimonio e imagen municipales iban identificándose más y más, de manera que, al final, la Barcelona de estos años ha enseñado cómo Ia modernidad puede hacerse de manera oficial, y cómo, en consecuencia, se puede dar a los espacios públicos urbanos de titularidad pública una imagen fuerte e incluso protagonista. Con todo, sería peligroso que nos preocupáramos de la forma de la ciudad sólo en aquello que es dominio exclusivo de la administración. En estos años no se han
  • t 00 -edLUorp es soluerLuplJede o sppuernrA'sooedse enb 'asr:npord a:ared ou selSnrr: saluauodur uol',,olrlqf d,, ep Elenbrla pl Á splsa ep ugnezrlelrAer elsandns e-¡ oad -o.rnaorluol or..rzlrues oLUsrupqln lap solre^ sor¡duue so¡ anb olulsrp ¡enbe ua seluaB ep pouanrnuo: e¡ e selde sgL! oqlnu sauoonlos..rraBns ue¡pod 'opElepoLr.rer sele^ alars'lEn]lE opr[a1 ¡ap soueluar-u8errL sauo]ur.r sol sEupJrsraAlun sefe]orlqrq sp^ ^ -enu o sprpeLU sesu¡r ered odr¡ sa;er¡ruuerL sppuarArA rala¡qe1sa anb sgLu 'se[a¡dLlor,( senBrqr-ue sauonunJ sprlo n 'saropapuen r{ soupseup e.red se:r3g¡odr} seuor:¿dn;3e 'sourapoLr sgu saqnll Á sareq 'sauorsued 'ouolrsuE.lJ oluaruue[o¡e ep spurloJ spn -enu so:r¡q¡d sor¡edse oLUol uelerpuelue 'plleA ]plnr3 ue 'anb sol:aÁo.rd ;esuad op -r1tur;ed eserqnL.l seuup;3o;d so¡ ap orrrLgrSouour souaLU oluarLrlpurrrar un gzrnO 'olrlslueq.,rn opp]lnsar ns ap Á so¡:aÁord so¡ ap e:r11;: e¡ u sernerd uos sopa,{ -o;d so¡anu so¡ ap sodrl so¡ ,{ eLuerSord la arqos sauor¡do se¡ 'o1ue1 rod ,( 'ou.req alsa erqos ugrsnlsrp ele'eLan)-lod 'as;uarrar spl ep uEq plle¡ telnrl ue or¡edsa lap seLurorr Je ep ugrrplepourel El ep lErfos ouelpurlsep ua8rlo ¡e res ope]lnsar Iap Ezarnp e:r¡guuanbse e¡ ap epand er-uerSord ap ousr¡dr-urs else gzrnb Á 'oluaruuerrede ppuarnrn ua aluaLulpnuplsns Brlualuor es plle¡ ]plnrl z( sezz¡d 'enanu ue e:r¡q¡d ugoenlfp pl 'olu9]ar aluaL!El -rfgpe.red 'lpuollunj o:od ue] ap 'pllnsaJ ourepoLr efenBua¡ ¡a z('onBrlue oprlel ¡e ua asrcle¡ua lp pperqrula] ugnln.rlsuol El ep soprluesp;luol sol 'ua:npo;d es epuop !llE'uPrlsanu.l sauorfPaurlP sEl 'sallPr sPl -.red ul sgLU urs'SPUPZUeLU o sEsEl ep souElel sorlauu¡ed.rod seprurlap seuoorlouep ep ueuer^o;d sa.rqr¡sor¡edsa sol 'orleq lap sEuoz serlo u!'se:r¡q¡d souorrE]rale lod a¡qruodsrp olons arqos sauonpn]lp uos eped ue.r8 oluaruueaue¡d un ap pnuaraq e¡ 'ayed u3 onlad.rad 'ourslnbrlue puenq ue 'uos lE^pU ¡¡ ap sernyadE sE-l 'EIlaA ¡e1nr3 o¡duua[a oLuo] soLuaL!01 o:r¡q¡d o¡ ep ayed ue oprUe^uol'..rlep se:openr.rd ol)ezueq)n isorr¡q¡d son¿dsa sol ap ugnunJ -eBn¡Á sor:rlrpa so¡ e ugrqLUE1 e¡ a,{nlr1suo: sopenrid olgs upJ.res 'lg urs 'anb ser 'o:r¡q¡d 'oupq.rn )ep1)e) un.rEC o^rlla¡or oruou.ruled solla ap opueoeq sopenud sonBdsa sol ls e.rlua rreJaJ ep oppllnsar le se 'ouplluol lp lorlgqLUrs elsruo8elord o alueurL.L.rop aluaLUEAIlelrlupnl'osualxa souaL.Lr o sgul se elsg rs ep eluerpuedapur sa o:r¡q¡d or:edsa ¡ap er:ue¡odu.Lt pl 'ppnp utS o o z o ú U u ) orr¡q¡d or¡pdsa ordo.rd ¡ap erlorpadrq pl p E^all anb unuo: pppnrr El ep ouo+ a ua an8adsap un'ollJgLU e¡qe8eduur ap 'sor.rpuefse Á soasnu 'sorpElsa 'sauo.rnlun 'sezu¡d 'sanb-red 'soesed eluerpaLU pEp relsaapand!s?^ o -nll pl ep olueruroanbuua U F x U F ¡ap seÍeluan seprpug¡dsa spl sEUoUospl uol olun[ 'asopugnnpo;d aplauaoppuerAlAE¡apoduet¡aua'o¡duua[atod'se.t -ope^ouur .rellnsal uepand anb openr.rd opr[a1 ¡e ua sp^lsr]ur selsando.rd opealue¡d 'saJP!c EAAN
  • 188 ñan, no comportatan inmediatamente el deseable atributo de apropiación colectiva 2 Norman Foster, Metro de Bilbao, No es que estén mal los proyectos realizados en Ciutat Vella, es el tono sola- mente "público" Io que los hace insuficientes paraunatareatan dificil;es la hiperIa ciudad "oficial" la que puede descuidar, e incluso expulsar, ciertas for mas de vida colectiva. El espacio colectivo es mucho más y mucho menos que el espacio público, si limita- mos éste al de propiedad administrativa.Lariquezacivilyarquitectónica, urbanísti- ca y morfológica de una ciudad es la de sus espacios colectivos, la de todos los lugares donde la vida colectiva se desarrolla, se representa y se recuerda .Y , quizá, cadavezmás, cadadiamás, éstos son espacios que no son ni públicos ni privados, sino ambas cosas a la vez. Espacios públicos absorbidos por usos particulares, o espacios privados que adquieren una utilización colect¡va. Unos grandes almacenes en la plaza Catalunya, ¿son un lugar privado o público? Evidentemente privado en su explotación económica, pero no tanto en cuanto al uso y el significado ciudadanos. No es casual que su nueva fachada haya sido motivo de discusión durante estos últimos cinco años. ¿Y Santa María del Mar, es pública o privada? ¿Y el campo del Barca o el pabellón del Joventut? Las categorías de lo privado y lo público se diluyen, ahora sirven menos. También ciertos lugares públicos por excelencia como la plaza Sant Jaume o las Rambles, plenamente públicos por su significación y dominio, se convierten en colectivos por la apropiación que los distintos particulares hacen libremente de ellas. En Barcelona, muchos otros lugares pueden ser ejemplos de emplazamientos mixtos de primera importancia colectiva. El mercado de la Boqueria es quizá el ejemplo más espléndido: un lugar donde la propiedad y la gestión públicas se combinan a la perfección con la iniciativa y la actividad particulares de los ciudadanos, sean vendedores, compradores, curiosos, turistas o trabajadores de las múltiples tareas complementarias que la vida del mercado genera a su alrededor cadadia. Como Io eran, con los mismos atributos, los desaparecidos merenderos de la playa de la Barceloneta. Pero también el bar de la esquina, la escuela, el quiosco de periódicos o la parada del metro son un tejido de derechos y obligaciones que, como espacios públicos pero también colectivos, configuran los itinerarios maestros de la vida ciu- dadana. Entre éstos, los espacios estrictamente públicos también tienen un papel relevante, pero parcial y quizácadadÍa menos necesario. Paul Andreu, Cité Europe, Coquelles, Calais,1993-1995. con que quisieran identificarse. trofia de r 1996. 3 Manuel de Solá-Morales, Moll de la Fusta, Barcelona,'1981-1984. 4 Manuel de Soli-Morales, Rafael Moneo, llla Diagonal, Barcelona, r993.
  • o opou ns 91se ose ue -supr]í solrlq0d sol opo] ^ 'soLusrLlr !s ap gllp sEtu salpDos sarole^ Á sopEtutuSls solueLUele upuod uos'ou o uppualard ol '-sarplnlrued sorcr¡pa souenq arqos- sare¡ncr¡ed sonUrpa so¡ anb ua e¡¡anbe -!lq!rd ol anb sgLu o oluel'leoos -sa sa pppntr puanq El :ol opnueul v A- ¡es apand relnlrued o¡ epuop re8n¡ ¡a aluauesr:a.¡d sa pEpnnEl 'or.lerluof ¡e uarq'anb sa oqlaq eluelelxo pLrrro] oL.uor ocr¡qpd ol ap ugnrpuo¡ el 'olue] rod 'Á Il 'lpoos ol ep 'eluaraqo: pppanos pun ap sopunsuesuor serole^ so¡ ep ugrsardxa oluof pppntr pl ue -lerJlsnpur sol ap ugopl¡dxe et 'o:r193 ¡e ue 'pepan8rlue El ua- solrlgporrr solnlr sol:edsa -lsglr el opuEUorlsanl soruplrelsl 'se¡dr1¡¡ur s?le3sa ap ugrxel;er ap odLuu: un arqE A'eueqtn ugr:e1caÁord e¡ ered a¡uu¡odurr aluauueueutproerlxe sa ols? rafouofa¡ 'arqr¡ ,( orr¡q¡d ¿as or:edsa ns opol anbunB'pppnD E^anu ap olapou-r le se ou sallesra¡ EpoL.u pl p selpuelpu Á safen8ue¡ ep sppezpJ;srp unE 'o3o.]req oueqJn o¡f -edsa ¡ep seuo8alel sel ua asrellpfue Elres esol ErlO salu?serelut spt^u 'saluaplna souau 'sozrppJpqsar sgLU soueJrel ap ousruErsauÁa¡ ¡a repe¡ser] E -Bppuonuenqns ppptueqln - Á1o atel¡atte1 euro¡llnLx oupqln oprfel ¡ap salue¡nutrlsa saped ^v1 e sope[ap e]ueuplos ou 'salrrg]se ou sooedsa ours 'onUeueq ¡a Á peprcr¡qnd -ouprluol ol opo] ours 'sopunud ru sorr¡q¡d relpq :pupnn pl ap purapou ugr:u1:eÁold pl se plsl 'u!ruor sgralur ap ru- e¡ ua sorpeure¡ur sare8n¡ solsa ap so:r¡q¡d saropplaslp sol ep ¿errl sare8n¡ so¡ ugretr¡uBrs'lEr.uroj peprnrletruasardar r¡ ep pluglar pl urs 'anb sor:edsa solse ap Eqtaq grplsa 'sapppnn sel ep Ernln] Epr^ pl ap -aluoL!ellgpercd- orlua3 orapEp.ran 'eue1r¡odorleut eua;uad -nn spJlsenu ap err¡q¡d prurol -rnqns sPf elorsrp pJ pl sappp e8enI as apuop son8rquue sor:edsa sol uos seueq sEl ,( 'ou-rsun¡ ap Á eueuas ep uu ep seluEinplsar sol 'seleloq sol 'srapuaM ulM ep oueqrn orcedsa ¡ap ¡enlafqo ugrsr^ El anb ap e¡nr1¡ad Eturll! pl ouerluo: ¡e Ánr-u 'eluaLue1:a¡ad aqulsap ol reLuqoU uanler; pl lrrl eue¡r¡odorlauu Bpr^ €l ap salue:rrLru8rs otuor uauarl anb o:¡3 -g¡o:rsd osad ¡a.rod Á o:r¡q¡d ns ap pppaup^ Erf co se 6 e¡ rod 'onrser-u osn ns ep uaun¡on ¡a,{ rod 'sap€pno sepuer8 spl ua 'opo] erqos 'ptruerala.r ap u¡uuo: re8n¡ o:r¡q¡d euodsuerl ll 'sourapou sonr]lalol sol¡¿dsa sol 'Euprprlol 1a pptA pl ap so^r] o z -e:rlru8rs sa"reEn¡ sol uos sppuat] ep u¡tapB eun o olueruue¡;ede uer8 un 'orpulse un o o o sauonrellp ap anbrcd un 'otugluad ope:raLuradrq un o selua^ ap oJlual un ''oeur U U U J u 'P§NI 'ñ1 o F. X u t-- '5
  • 190 de ser urbanos. Los palacetes del paseo de Crácia o las tiendas de la calle Ferran fueron hechos urbanos más allá de su privacidad inmobiliaria. Como lo son las fachadas de los bulevares de París y los vestíbulos de los grandes rascacielos neo- yorquinos. Este argumento no debe leerse como un canto neoliberal a la autonomía priva- da. Lo que de él se deduce es casi lo contrario de lo que la función intervencionista del sector público entiende, notanto centrarse en las áreas de su propiedad, cuanto dar calidad colectiva a las que no lo son. Es quizá más atractivo y fácil para un admi- nistrador municipal diseñar un parque o una acera que entrar a discutir en los proyectos privados -sin hacerlos- cómo mejorar sus aspectos colectivos. Creo que luchar por la calidad de esos espacios colectivos -alavez privados y públicos, públicos y privados- es la mejortarea del arquitecto en la ciudad. Porque la ciudad buena es la que logra dar valor público a Io privadi. Y es así cómo una buena ciudad está hecha de buenas casas, de buenas tiendas, de buenos bares y de buenos jardines privados, tanto como está hecha de paseos públicos, monumentos o edificios representat¡vos. Y, portanto, la calidad de lo individual es condición para que, al ser semánticamente colectivizado, genere una riqueza colec- tiva. ¿No son los bares de la Barcelona nocturna uno de los hechos urbanos más ¡nteresantes de los últimos años? Porque su privacidad no está separada de una preocupación por intereses y valores colectivos. Los espacios colectivos son la riqueza de las ciudades históricas y son también, seguramente, la estructura principal de la ciudad futura. Quizá sí que, en nuestras ciudades, sean los espacios ambiguos en su titularidad, cada día más significativos de la vida social cotidiana, pudiendo usarse y apropiarse de muy diversas maneras por las diferentes tribus urbanas. Quizá sí que las formas de ciudad "distópica" de las que habla el sociólogo Frederic.,lameson caractericen a nuestro alrededor la pér- dida simultánea del espacio público y de la autoridad privada. Dicen que la literatura cyberpunk describe bien esta situación moderna en la gue la distinción entre espacio público y privado se borra al suprimirse las diferencias que la provocaron. Dicen que la película Blade Runner suprime estas diferencias. Y también las superó Umberto Eco cuando habló del nuevo carácter medieval del territorio contem poráneo. Por tanto, tomar demasiado en serio, crispados en sí mismos, los "espacios urbanos", los "espacios públicos" como lugares para construir arquitectura sin volumen, o como objetos de diseño consistentes por sí solos, me parece un error teóri-
  • o o (,,suuJapou.¡,, I I I I I I I I t ¡od uauerl as anb seado.¡na sepupnn sa¡edrrur.rd sul ap oupqrn I E¡ orrugpa¡rnbre orJeue)se lE Euuol anb lopuo¡ ¡a ua I ailS ollr.uel-oau) ogasrpradrLl z o ú 'ol]rnfa.¡d ap anb sgru 'Erf uau -edxe ep orf?dse ouos olrllelo) oueqrn olredsa lap Efalduol ezelunleu El uafou -orar ogesrp ep suu¡er8o¡d sol ap soq3nur sofrq uos sern1sod sop sulsa ap e.r1o n uun ap r{¡ soerllf sor¡edse sol ep euans El U U la ru 'sepplgrdrl sauor::nrlsuor otuol etr¡q¡d erqo ap soluauala sol opu?ieptsuof 'puErnc stnol sElo?tN uBarap oltlsa lBal oustlEnu J sel ap E rlglsa ercuu¡.rodurr El ralalqutse ap pnur^ uer8 e¡ upnp uts euetl (ou€qln o -Eluoau la ru'osor)rqu? sgr.u ouEqrn opa¡{ord otuof, o]ad iugr:uzrueq]n ep sBrqo u F x LII F oluerturrellaqua uoqn¡Eneeq ueq)n ap eu.re.rEo.rd ourol 'Erf,up^alar euatf ap of
  • o F U tJJ Lafuerza del lugar es, en la periferia, la ausencia de lugar en el sentido clásico, es decir, la ausencia de determinaciones marcadas por la historia del locus. y aquello que los lugares periféricos evocan es, no sólo las imágenes del vacío expectante, sino sobre todo la sensación de indiferencia en la posición de las cosas. y no es que sea indiferencia de las cosas, sino de las cosas entre sÍ. Esta falta de diferencia es la o que hace de la periferia un terreno vertiginoso paralas imágenes, y el cine y o- trucción son siempre más débiles que el espacio desnudo donde se presentan. É. o = o U s É. foto- grafiahan captado lafuerzade estos paisajes donde tanto la actividad como la consEl lugar periférico resulta fuerte precisamente porque ni "repetición" ni "diferencia" -en el sentido de Cilles Deleuze- Esta fuerza del lugar es lo lo han ocupado. que más se agradece a la hora de abordar la periferia como proyectistas. Junto con la irrelevancia o la suciedad de las áreas periféricas, de los problemas funcionales y de las dificultades estéticas del vacío, existe la fuer- zasugeridora del lugar, que presenta, a los ojos de quien quiera mirarlo con volun- tad positiva, un campo de libertad parahacer futuro más desde el presente inmediato que no por influencia del pasado. TJJ LL la Desde Andrea Palladio a Bruno Taut, Tony Carnier o Frank Lloyd Wright, los nuevos territorios arquitectónicos se han imaginado en los márgenes de la ciudad É. establecida. Los espacios periféricos se han entendido tan sólo como discontinui- LU dades de la urbanidad compacta, sin embargo, son sugerentes sobre todo de aque- o- llo que aún no se ha hecho, y han sido, por esta flexibilidad, el lugar de la invención de formas y tipos urbanos. J f C' o F En las ciudades de Europa, lafuerza simbólica y convencional de los centros tradicionales ha reducido, en los últimos años, la capacidad de imaginar otros tejidos urbanos. El pensamiento tipologista y la visión que considera el edificio arquitectónico (su paradoja complementaria) como un objeto, han renunciado a enten- der lamezcla de infraestructuras y de vacíos, de centros de servicios al lado de pequeñas viviendas, donde las vías que soportan la gran movilidad rodean rincones de extrema privacidad. También se han resistido a entrar en el terreno figurativo de las formas urbanas más contempo ráneasy, así, el esfuerzo de arquitectos y urbanis- tas parece haber seguido desde demasiado cerca el renovado interés de financieros y políticos por Ia recuperación de las ciudades centrales. El Laboratorio lnternacional que iniciamos en Barcelona en la primaverade t99ty que se repitió en 1992 hatrablado en la elaboración de una base teórica relativa a la idea de periferia y en su aplicación. La periferia no se ha entendido como algo
  • souau lE uol 'EsJaAur El p 'sorueJluolua sou ugtqtupl prluof uapro lap ugrfelrpurlrer sgr.u e¡ 'etr8g¡o¡our Erxopouo Etu seropeueluof sulloluMop sol 'Eouapuadapur ns srl anbro¿ 'er.ra;r.red ap ouas opaÁotd un rc¡uetrc 'Epru¡rper e o u¡"re¡a¡du.rol u rpp ^ loap erarnb ou eua¡.rad e¡ .rppeÁord oJed o¡ .rod e¡.ro8 'sauorrrladal raol soualos ou eluarulBnlf,V 'salEJluar sapppnl] spl ap uolaDtq ?upunq -eer¡dxa Eun ellEJ alBq sou 'e¡p ua Áoq 'anb n o¡ar: sa 'euallad El lluuep ElEd 'Eedo.¡ne pppnrr El ap o U ugrsualaJd ue 'so^rsnpxe ouol sof ug¡red uel uos asroluod -.,{3re3 ap so¡uauueyedz so¡ o ruolsnlJaE or^lrs ep z-ouPlrw la 'euseJEW lap sal?DuaprseJ seuotfpztupqln sEu -n8¡e anb ^ -srur Eun ap orluap sor.rpuoounj A serddnÁ'sopeutErcw r{ sa.rqod ep uos soedorna sonErlue so?spf sol ,( sou¿cuaLue prtruanfal, uo: opuqo.rd u?q ler?os euloj Bl ,{ oueq.rn uepJo le et}ua seuotfeler 'surpaur p pepranEun olgs se 'ssrJe¡rad se¡ ap lenos ugopf,rpur^ral otuos 'uaprosap le epand as pnr lep rr¡red e zpryud ap opnd un 'osef u!8utu ue 'uos ou suua;uad ep .suroluapal,, o ,,sEropuladnfer,, sepnlpp sEl -nÁe o 'uap.ro ue ElJauod elueuerJ?sefeu 'plrtelsrs ru 'ugr3rledar ru 'pzprnur]uol auerl ou enb o¡¡enbe opo] se ptra]ued 'ezeq)a as'uoud e'anb ,{ o:r;lradsa ap euerl anb o¡¡anbe r¿}de¡ rod olrJga} ozJen}sa uu¡E uls 'psen8lnq p?pnn ap elu8rpered un e opadsar splfuelef ep BuolEounuap 'u:r8g¡orcos -alpf otuof opuor¡de ur.ra¡rred our.ur?l ¡ap 'secr8g¡oepr ¡etaua8 anb e4erEoa8 ep sulenlse sEl soUE Elurarl ereq anb e¡ e a¡qeteduoa ecrlgrSoa8 ugrc or.rzlr.ror.rd o z o U U u J o F x u F pepnn o¡etf lap solurued enb El ap Euel un ep Blrrl as anb ap ugost^uol El .rod onrlrsod sgrelur 'Bepr else ep enrsa.r8o"rd ugrcelnSr¡uo: 'sapnlrpp sns uof Jrnquluol e sa;osalotd Á e¡r ornlnj olurpauur la ue ugrqulpt'ose olgs oN 'Esn;tp se 'osrnl ¡a .realuu¡d ¡y sa¡euos.rad srsaigdrq a sofzqetl soloaltnble u opelrnut pq es 'ofretu ese u3 'r¡odgr1er-u ap oaugrodu.retuot opa,(otd lep o^tpe olrolurel ouuoc opelardra¡ur Eq es 'ouerluol lE 'ours 'l?rluar pppnn pl ep ugrreper8ap El ap aluulnsal 'onr¡e8eu ' a66t'euolú )e A' ot-6 e$ ^eU oaslueqin Un ua ¿1uau¡eur8r,ro opor¡qn¿ I
  • 194 EL CURSO A Pierluigi Nicolin Ie ha preocupado distinguir, en las cinco lecciones magistrales que impartió en el curso, qué cultura urbana puede ser propia de estas periferias, como expresión de formas de vida y trabajo. Paraél,la crisis de la modernidad pasa también por la aceptación, más o menos a regañadientes, de una condición urbana donde los valores de cohesión han desaparecido y donde lo que era visto como defecto se ha convertido en sustancia. Su discusión es frontal, y entenderla ayuda' ría al menos a que muchas de las propuestas de actuación actuales que quieren ser realistas no resulten tan triviales. Más que una definición, Nicolin ve, en la supera- ción de la urbanidad tradicional, una condición intelectual mal reconocida en proyectos actuales como los del programa Banlieu 9o en Francia o los eslóganes de l'monumentalizar" las periferias en ltaliay España. Las lecciones de Peter Rowe, desprovistas del pragmatismo que las convierte en ideológicas, ofrecÍan una definición de la periferia que identificaba un listado de temas -núcleos de oflcinas en el campo, nudos de infraestructura, centros comer- ciales y de recreo, parques residenciales- caracterÍsticos de un proceso de creci- miento urbano en el cual la invención tipológica y arquitectónica eran alavez el origen y la respuesta. Su libro Making a Middle Landscape es la aportación académica más seria que, hasta el momento, se ha producido en el reconocimiento del suburbio americano actual, con un esfuerzo de taxonomía e interpretación que hace de él un instrumento de conocimiento básico para entender el fenómeno. A través de la tipificación y el estudio de la génesis del fenómeno, su trabajo se transforma en un elogio automático de la periferia. Rowe no esconde, ni por un momento, su posicionamiento pragmático: esto es lo que hay, esto es lo que hemos de aceptar. Tejano de espíritu, menosprecia a los que insisten en mirar la ciudad americana sobre espejos europeos, y trabfa seriay despreocupadamente para establecer la evidencia de las formas suburbanas de EE UU. La visión americana no está demasiado lejos de cierto empirismo holandés actual, en el cual los escenarios de la periferia suelen explicarse desde unos fundamentos del estructuralismo, atento a la accesibilidad y a las nuevas condiciones funcionales de urbanidad como razón de ser de los patrones de asentamiento. Es ésta, a pesar del aspecto de grafismo dislocado con que se presenta, una visión totalizan- te, tan clásica como la "estructuraurbana" de la década det96o, aunque trasladada -yapor entonce5 Rem Koolhas fue uno dé los primeros en anunciarlo- a las for- mas de la ciudad abierta, discontinua o "delirante". Por encima de la traducción
  • o r oqlnu 'o8rpque urs 'se lserruaE¡euua ep oqleq glsa oper{old ¡3 'sapepue¡n8urs sns epsep o.rad 'oprfal ¡ap ugrrrsodurolar pl p epn¡e anb ugrsrn Eun ugrquEl '-9961ap -uer^¡A ep os.¡n:uor ugrruzr¡u.raua8 ns ¡e sl 'EuolafJEE ap ¡euo8urq El ua sep ered ope¡{o¡d ns 'ou !s 'eseel- oLUreJEd ap ospl lap gllE sgrx alrurad anb errlga1 ugoualur pun uof ugrquel o.red 'splsrf uolsrq so¡dacuor ap ,{ oya¡uo: lep Elluengur ppan uof atruar"ue.rn8a5 'ulsrlcafo.¡d 'on -rpe ras E^ollo¡ u alru.rled Boualsrser ep pepr pl ap ou-rsrEo¡orq ¡3 'mllgrEoyut Aett¡ -gt8oa8 ugrsrl Eun ap sopaJrp sorapaJaq 'saluener sesaf uprj sorpnlse sounS¡r ap erdo.rd ecr3g¡o¡oLu ugrcrsodradns e.¡nd El ap El anb aluaururur a Elsrlzlr^ sgtu -e¡aldralur Eun ep sgnprl E ,,ualsrsar anb,, seu.r"rol sel ap plqpq e r{ El ugrsn¡uor rl e 'osn lB 'odLuar} J? Eoue}srsar p}se ep o}re}e un ll ep tyede sernldnr se¡ ,{ ugrl 'uglrelgtlprlse ouol El Eueqtn purJo} opuersnq 'sopuredas souuqrn solueuale sol ua elluen¡ua anb ,,pnualsrseJ,, Eapr el El ap saprprnur}uofsrp se¡ opefeqetl eq E^ollof oueqou 'of rruguo:e ope?Jau lap sopulnsal sol aluatuppe.rrp re.rlsr8a.r anb sgLu elpq ou enb pnlrlfp 'Epor"u pun ouuo: se¡le1da:e ap re8n¡ ua ouoluJal lep oluerupuorrun] ap Aewto¡ ap sauorsual sel relouoreJ eluelnurlse se 's?epr ap roppzrlptel un ouor ren]f,e ep sgLUepV 'e1sr¡elrde:oplel orunsuot ap sopnp -old so¡ ep sgur oun ouol asrepuelua aqap ou Á e¡¡e1eq ap oduur aJduars so ouol -urel l:J 'oluarupluesu rarnb¡zn: ap o^rl€lurlsnfolne 'ouusruu !s _ue lolen un u:r.r9;uad pepraue¡uodsa El ua p!a^ anb ¡eraqr¡oau ousr.urldo le ouedurof ou 'sand 1sy 'op?rfunuar ueq anb e¡ eet¡gwet8otd ugrsualu¡ o:r1sg¡d atrserl -uof le ue Efsnq enb epr¡euorcun, ousrlpuenbsa un ap 'prt1:?prp ugoualur erod uor splsandord uos Brcuencer, uof 'pug lp ugzu u7)puel 'sorna.rd soqraLl sol op -Eldelu raquq .rod 'anb.ua uEljuol otru¿1 anb 'psapueloq planlsa e¡ ap 'o¡du.rela rod 'sopa.,{ord sounS¡y 'r}srxe E oqserep lo arqos r.roud B or:rnf ¡ap El esan} pullnlgrp 3l rs oruol 'or.usrlEroru ap ugrlsanf Eun 'sauorsElo ue'r33erPd apand solsa ep peprlprn1eu El rer¡soulap rod soortrl.rc r{ sotr:e1rnb.re sotrueruuutruase sounS¡e ep ugtsnlt pl 'Etr -a¡uad e¡ ap s?turo, suqlnu se¡ ap a¡durs sgw el A aluarede sglx el olgs uel sa ,,ofnl ap ugrsnlp,, r?rupllsourp!pod anb e¡ ap afesred atsl 'ugrsnlsrp elepelueznlepercd -nE.ru ¡a 'oErequua urs 'elo8e ou sepepnrs sel E z otuof erpeu e rapuard.ros er{ apand ou oluellutoouofal ns ,{ uua¡led El ap o}uau o o o ú U U sosatfe so¡ ap ep salaloq sol o sel?rfraruol selpu sel 'seuorlo ep selol J U o F x u I- se¡ o8.ru¡ o¡ u elsrdolne ep ugr:ulda:e e1 'se¡sr¡ra,(o.rd sol ep -??rlsuos El Á pepr¡rqrsuas e¡ ap ugrsuedxa pl ugll 'alueurol Else ue 'sa senutluotstp sutu -roj spl ep u:rEg¡ u¡ 'salernpnrlse serulo, sel E saleuonun; seuanbsa sol ap Elrulsa
  • 196 más delicado no confundir emergencias con monumentos -como hacen los que hablan de monumentalizaciÓn de periferia-, ni simples presencias con resistencias como suelen hacer los conservacionistas. No hace falta acompañar la resistencia de una pieza urbana de fuerza simbólica ni de arquitectura dominante, ni ponerla en contraste respecto a un tejido ni neutralizar el apoyo porfuerza"' Y si la ruptura edificatoria presidió los trabajos de Collová, el taller de Joan Busquets y Enric Serra sobre la periferia de Barcelona se definió por su atenciÓn a la ruptura morfológica de los trazados a med¡o hacer ras entre -los grandes huecos de infraestructu- tejidos heterogéneos- buscando la introducción de elementos nuevos de escala grande o la atenciÓn a los agujeros "blandos" de la textura metropolitana. El precedente de excelentes talleres realizados desde hace diez años -como, por ejemplo, "lnstrumentos de proyectaciÓn de la Barcelona suburbana", de Joan Busquets y Josep Parcerisa,1981-1982- se hace presente en la facilidad para captar los datos topográficos y morfolÓgicos como base proyectual de las nuevas grandes intervenciones en la ciudad. Y también la ruptura -en el orden de los soportes parcelarios, con la indecisiÓn y el conflicto de expectativas de opción que de ella se derivan- era la definiciÓn de la periferia parisina que Philippe Panerai y David Mangin escogieron para su taller, ,,significando como definiciÓn de su comprens¡ón del problema". Una comprensión que ve, en la ruptura del soporte parcelario, el origen de las formas extensivas de la periferia, las más frecuentes y difíciles de disimular socialmente con elogios estéticos. También la visiÓn del eje de Princeton que Alex wall proponía como área de asentarnientos, sin estructura urbana, sin centros y sin significación colectiva, se presen- taba como una cuestión de ruptura y de confusión en la escala territorial. Allá, ni edificios ni estructura5 ni órdenes parcelarios eran fragmentarios, sino más bien era la indecisión de la geografía social del territorio la que se tomaba como objeto y resultaba sorprendente que, en cierta contradicciÓn con la euforia descompositiva de sus colegas willem Jan Neutelings, Adriaan ceuze y Hilde Heynen, la propuestadetrabajo requiriese cierta intervención salvíficay reestructurante, honestamente racionalizadora, soc¡al y formalmente, de la indecisiÓn difusa. f
  • Or ua E^'9rpunIp.¡eqqeM ut^law anb ugtrprtunuol pl ep ptstlEuol]un}-orustlEapt of -rs9ll le ue^enuar :Eueqin ugDtpuot otuol etJejtJed EI ap oluerlut3ouo]al la uo3 ie^ enb ofod uauarl'uepueprd enb olpJluol 'rp8nl uts astefpr1 ua?tp elueulpnlle anb sern¡:elrnbre -olE se¡ ap seunS¡y 'e¡:eduroc pppnn lpuotf,tppJl ¿l ep ugrre8au ou?puoa ,, lap o esn¡p pepno euar] ou anb 'ruto¡ El ap salernllnrlsa sauoltutul¡u se¡ ouor ,,lrq uot ran anb ap oluautnEle un se atsl 'sope8r¡sap solafqo erlue otf,€A la ue glsa 'ol{f rp souraq o¡ e,{ 'orugluad te8n¡ ¡ep ez.ren} pl 'a}up}sqo sgr.u o¡ 'epeuzn Á er¡du.ru Eur?r8ord lep ugoruUap BUn uot 'le8n¡ epu: ep'luEn¡ pp )oLl pv ugrsua;duor Bl ep ueluerrp enb,,soueqrn sopaz{ord sol,, ap n1r.r¡dse ¡e upEas rcÍeqe¡:Eroturrd ' :seapr sop ap rryed eupod ofzqzrl ap e¡8o¡opo¡eru Eun ruljep ep olualut ll ¿,,ugr:rleder urs Enuere¡p eun,, rod esltnltlsns apand ou? 'aznalac e¡qeq anb e¡ ap ,,o¡de:uor ugrrr¡ader,, El ¿elupselalut eulalut prnpnllsa Eun uor so¡uau8e )] )eil) urs sou_tu1lpod o'vzren] pl ? 'olluap Jod pll¿^ olueu.r8etl ap Eopr e¡ ras anb auarl? '¿zan e¡ u rcEn¡ ,{ afesred e8eq anb 'osalru Á eller¡ 'ooutpa a;¡ua ugrrelSelur ep o^anu o}uetures -uad u¡8¡r e¡srxe? '¿soueruguej solse ep sentlrsod elueruultugllaltnble,( sa¡eoos sPiuJoj uelue^u! anb serrlsluuqrn sulsendojd leulSeul optluas auatl? 'o3tl?lse oqfaq ouol er{ uepunqe oaug}jad o¡ ap secr}sg¡d souaSgut su¡ rs 'sand ¡sy 'e¡p ua r{oq ap u.rnpe¡rnb.ru e¡ ap ,{ ousrupqJn ¡ep srrdord el]uelsrp ap Á or:edsa ep seuol]Bler s?^enu sBl ua ep¿seq oor.rg;ued opeÁotd lep u^enu ugtstuUep uun .lod sotuesod€ 'splop?lSelut elualuleuorfuanuol 'seua¡rad se¡ ,,lpztlulueunuou,, o ,,lasofe.r,, ap sulope.r8a¡ur sapnlrlre sul opel ap u?tqlurt opuefap Á 'elsrrrrpnt1suorap Efrugpe¡tnbtu u¡ ap sulsandord se¡ ap aued Euanq aÁn¡rur -e1uar.uEu.r¡ anb 'o¡las ap oqreq a¡du.rrs ¡a oqraq larnb¡enl ep ,,pf tllrre ugrce¡da:e,, ep aluaulof pun '(r¡¡o8ar3 plegés ouo3) rEEnl uts sortr?Jtred sopeÁord Á E er¡ruuel tod ol"r aluarJ sapepnl: spl ep oriuap :seqraq leu selualsrxeald seualued se¡ tetadnra.r elr"d'¡s'erle;uad ap so1ca,,(otd raczq uapand oS 'eluelstxa Eualtled z¡ ap orrlgrSoeE odurer le uor aptf urol elueu rn o o -euEsalou ou anb eepr eun ap rBlqEq sa ,,eua¡uad ep opeÁotd,, ap rulqell orad z o ú U U 'soprSorsa sa.rr8n¡ sol ep salpnlla,{ord sapeprunyodo se¡ ap urrlur:a.rdu anbune 'err1ngde.re¡ pnl¡lle pun rod sa¡qesuodsal sns ap ugt:udnc J u n n o F x U -oard e¡ ur¡sanut e¡ue¡srxeatd pppnn Bl ap soluar-u8e.rl rod eprpau.r ue¡8 ua sop?ur.u -ralep EueJuad ap seu.,ra¡qord ue.lal8o¡sa seralpl sol ep e¡or{eu u¡ anb ap oqraq F oJ_fl^oud ll ''t3 I I
  • 198 la década de tg7o, con su fu ndamental ámbito urbano y local". Además mann tesis "el vecindario sin proxim idad' y "del en el deconstructivismo de Peter Eisen- -como pintoresquismo de Frank Cehry-, manipulan precisamente el cono en el traste contextual como herramienta de proyecto. Puede ser, en cambio, que fijarse en algunas condiciones características y definidoras del espacio periférico -como el acceso, la pseudodensidad u otros- sean caminos útiles para un urbanismo propio de la periferia. La contribución de Carsten Juel-Christiansen me parece, en este sentido, intere- santísima, y su libro uno de los mejores materiales de los que disponemos para el proyecto de los territorios periféricos. Juel-Christiansen hace, de la comprensión de los lugares de transformación periférica metropolitana, la columna vertebral de su explicación y encuentra, en las diferentes imágenes de los procesos de sobreposición de las formas construidas, fragmentos muy claros para la intervención proyectual. Aquel mayor conocimiento de las leyes de transformación de la ciudad que Collová reclamaba contra las estériles seguridades de los análisis ("no intentar pasar de la pseudociencia de la información a la pseudoartistividad del proyecto") encuentra, en otro tono y en diferente terreno, un excelente ejemplo en el trabajo de Juel-Christiansen. Segunda: ensayar propuestas alaescalade la agrupación de los edificios, de los modelos de asentamiento, aunque imprecisos y abiertos. 5erían imágenes urbanísticas de formas mixtas, con suficiente valor simbólico como para responder al aislamiento con que se presentan. Proyectadas para funcionar con mucha eficacia, sin la cual no hay periferia posible. Con una personalidad formal que pueda entender el territorio como forma paisajística y, por tanto, sujeta a intenciones ecológicas y ambientales muy exigentes. Más concretamente, capaces de apreciar el vacío y los terrenos intersticiales como materia positiva. Estoy concibiendo un esfuerzo iluminista, capaz de imaginar tipos de estable- cimientos autónomos periféricos, como lo fueron las villas paladinas, las colonias industriales y las primeras garden cities brilánicas. Quizá, dentro de nuestro reper- torio de proyectistas urbanos, fuese Ia idea de agrupación la que más nos valdría revisar y poner al dia,y elaborar modelos autónomos de escala intermedia donde la convivencia de edificios, espacios e infraestructuras heterogéneas en "nuevos vecindarios" tomase fuerza como paradigma de una nueva cultura metropolitana. Estos establecimientos periféricos han de basarse en el concepto de distancia interesante -separación positiva y entre múltiples objetos-, como en el suprema-
  • o ( 'ugr»npep El :o8olgrp rod ,{ 'PprnSesue'solnrglsqo Brluanrue'!n bE ugo:npur .rod suprnr¡suo: seuor:udnrEe ap eouen:as el uerq sgru ras apend eua¡ued pl ep ousrupqrn -sanduo¡ sol:ar{o¡d rod anb sgLu 'ou€lrlos ll 'erenlp apsep oEruoue apsap sot roppln8ar oEanf o:rur.1 or.uo3 sEn}nul sers -uÉlsrp sel ap Áa¡ e¡ .rod eusru-¡ ls ep orluep apsap g.rr8al es 'orqluel ua 'pepr.re¡n8ar ou pl '(osn ap 'leualeu ap 'uaunlo^ ap 'plpfsa ap) sapppupln8ar se¡ ap plrsefau e!^upo] anb ,{ ourapouu ras alernb anb 'ou-rsrueqrn le ue aluasard (eueuro.r) e:rsg¡: o o pepuz¡n8ar e¡ ap eprprgd u¡ s3 'or:edsa ¡ap ,,orr1gE,, olapou un B opuer^lo^ sor.uelsl z 9 U U U J U o F x U 1- 'epeduuo¡ lPuorfrpuJt pepnn El ep pnur^ uz.r8 z¡ sa anb aluergrun pepr¡Erluor e¡ e ecug¡uad Elrlpurallu EI sa o!le^ onedsa ¡ep oulsruoSe¡ord alsa Á'rep.roqe soLUaqap anb euat le sa sesol spl arlua ?!lE^ Eouplsrp El 'rpuerow or8rorg ap sauo8apoq sosrsgll sol ua o oursrl
  • La descomposición de las ciudades europeas que se ha producido z É. tJJ o o en los últimos cuarenfa años ha cargado de culpa, de forma sustancial, la ideología urbanística derivada de la arquitectura funcional. CrÍticos como Bernard Huet o Leon Krier concentraron decididamente en laCa¡a de Atenas y sus epígonos las más graves acusaciones de la urbanidad. Antes, Cordon Cullenyel townscape en ladécadadeig6oylaacademiamorfotipológicaen ladécada de r97o acentuaron el aprecio por la ciudad compacta y heterogénea, y por latrabazón entre calles y edificios. Muchos otros comentaristas se han sumado luego al carro de z = los detractores, a veces con más oportunismo que razón; y así se han generalizado o banalmente los azotes alazonificación, a las normativas urbanas y a los planes de orde- U nación hasta pretender tachar de erróneo o negativo cualquier elemento de razón enla disposición de las ciudades. No es el objeto de este análisis hacer una defensa del urbanismo funcional: más ó bien al contrario. Pero seguir intentando hacer de él la cabeza de turco que justifique otras veleidades, no tiene, creo, ningún interés, É. F y no quisiera yo ser confundido entre los explotadores de tal maniqueísmo. Tampoco en el bizantino enfrentamiento entre "generalistas" y "puntuales", ni en la discusión político-económica entre "reguladores" y "desreguladores". Me interesa revisar los origenes del vacíoteórico actual, É. F o t oo o F precisamente parafundamentar las nuevas prácticas, y para ello mirar la ruptura conceptual que el funcionalismo supuso para el urbanismo con ojos más actuales y más prácticos que los de quienes sólo lo han tomado como excusa. Los comienzos de la ciudad funcional, iniciados en Alemania en Ia década de t9zo, - ¡lil se basaban en la voluntad de ordenar las ciudades a parli de los criterios de la l;:(I especialización de funciones, la importancia del tráfico rodado y la apertura higie- :ür fi nista de los espacios cerrados, tanto en edificios como en vías públicas. Vista hoy, É! entre los muchos juicios que pueda sugerirnos, lo más sorprendente de aquella doctrina era su ilusión en la erradicación total de las ciudades anteriores y la cons- trucción de un marco urbano ex novo para toda la civilización. En las propuestas que tendrían mayor repercusión, la radicalidad denegatoria de todo valor a la ciu- dad histórica eraparela a la ingenuidad con que se confiaba en los propios eslóganes para edificar las ciudades "del futuro". Pero, afortunadamente, no era éste el único camino por el que la arquitectura moderna estaba cambiando las ciudades. Desde hacÍa unos años, una nuevafigura- ciónya había irrumpido en el panorama urbano por obra de los renovadores del expresionismo y de la secesión vienesa. Las"propuestas de arquitectura moderna ;* rra* ch ñ ; te
  • F o splsrlndod sprf uauadxa sprlo Á Esel-VNl El ap sodnr8 sol uol Erlp]l ua oluel'Ele-Jei'l ?^anu pl ua oueqrn oluerL!ne,n 1ap elsruo8elord ua gryrrruol es or.,ueq le'pnuel -a¡xe rod oupq.ln lpuelpL.u or.lrol epuarArA pl opupuroL,salpnuaprsar sourpq,, op ol -:a,{ord le enJ 'a}upuoduur o sar]'oe6L ap EpErgp sguu elgztnb's?lla ap Bun 'salpdrruud sauorlsanr or}rn: elueef, 'uos pEpnD uetBqercd ouEqrn o]¡ar{ord ap olafqg aasueq)n An 'EUrapoL.u pepnrr El ep -Blra,{ord eprcd zedut Á opeuen 'olu 'opEnlepe ern8r;uo: as,( areu ,,oupqrn-ollaÁord,, ofrq '1se sl Ella p ¡a sgu-r ¡en1raÁord anb 'ugnrsodradns e1 olueuour oa;¡ I elsna¿ qnd r '>¡rzd¡apuo¡ ap uorf,ErnpnrlsaaJ ap o1:aÁor¿'p¡anapfr¡y1 IrrpuaH y '826t'PuPflqnfl ap auou:o1:as ¡a ured 'lrol ,"'. 'r'rr:::;r:::.: PAenN 'xuoJ8 ap ¡erauaB elue¡¿ 'sauoH eplsllrH 'ulats 'S a)uarpll ¿ glrl E'l '¿¿6t 'surapow E Ányy sop opElUrs.,re^rp Á o:r.r 186L'Puolalreg' iL'uPpJelsuV El pf unu purapouu r¡odgr1ar-u ep ugrfou e-1 seuua¡qord sns opue:r1r¡durs seu la g.rapualap anb seuranbsa sol ap oue.rluo: ¡e Ese ue 'lqe sa anb ua aluaulzur8 ro opp:r u9rr Ie oLUol Á peprta¡durol EI ap ouro] ua ugrsnlsrp pl opuar:anbriua AezelenTeu ap puel opupLro] opr upq eluaoell e)euew ap anb'pppnrr pl ep so^enu so1:edse Á seuuel ep lprnl -¡no ugnerodrorur enrsarSord e¡ u oprqap eq es r¡od9r1aLu ep Eepr pl ep olrlsJupq.rn o¡apod ta 'ouerluor lV oUasrp ns ap ordr:ur.rd ou.ro: e:rlguuanbsa ugnlnpar e¡u)n)e) -or:e:r¡duro: sns.rL!nsa.r grpuelerd Elunu 'xx ¡ap seuelr¡odorlaLu sa¡e1rde: sapuer8 sel ua alue;aqnxa,{'xrx o¡3rs ¡ap lpu}snpur ugonlo^er el ue Epnpu 'pppnrr ue;3 e¡ ep prn]lnl pl 'oL!srlEuonunl -EllrLr.rolerlue ru sonrler¡ed urs 'purepoLr pEpnrr ?l ap ugorperl prepepraA pl ralou -orar anb r(eq apuop 'pzp la¡duor 's¡oa8rnog ro¡:¡¡'ueulaEMS rep up¡ srnol L t("'!=Ít===E-rErE É=§ilt+:s.:rr§jiiUr r üq.Ég-l=r3i'¡liHl# rr-rl--r-r----. l§It III=-= -- ---I.I-r sgu.r ardurars'ola¡duor olleleue ourol pEpnn uer8e¡ ap oluarL.urpualua la uol'eu€qrn oyedepw ap plurlsrp LrgnLpuor pl 'esornBu sgL.l-r uol EqElnr1srp anb ousrupqin un era ¡anby u9o€Lu.ro1suE.r] ns prsnq olle-tod anb Á 'alualsrxa pppnrr pl p orpo lep ou ,{ roure lep 'pEpra^ sa 'a}ed enb eur¡dr:srp ?rqES pupqrn ugrrpuapro ep oluetunJlsur oLrol 'aluaLrJesr:a.ld 'enue.re1er -rnbre enanu e¡ ap odue: oLr..rol ns sguueIeprard u1s9 anb urs prn]la] pEpnil e¡ ue¡ndrueur 'pl.rpew ua ozenz ourpunlas ap sol o'EUnlplef ua eranS¡o1 lselue.rl ep sol oL.uor'euel.¡qnf1 ue )rureld ezol ap sol 'orulololsl ua snrla)rEW uan5,{ r¡ursla¡ ua uaurreEs oral ap so¡ 'an8equadoS ua uaslueB rp^l o uasraled la pef '.reqsrl rp) ep sol 'uglrW ue orznW ruuEAorg ordord oEnuel orlr.ul'ruaurl a6 addasnrg ap soleqer¡sol olupl oprrelqplse olxaluol a{ un aduuor anb enanu ugrsrr.uorlur o o z o ú orlol Erllrs e¡ anb ourqrn o]¡ar{o;d le ue oJr}se un pllsanur 'a8u¡rag snrlad )upuaH ap o )rol> aC laL{lrW ap oluel'pno ¿ f f ap Á >¡opn6 Lualllg prsgll sgLl el ep epnouor uerq Blqo pl 'ppuploH ouol ul 'p^enu prn]lnf eun ep sordr¡uud so¡ u¡8as 'seLurs¡1ua1od er( o sElla U U J U F x U F ap seunS¡e 'soupqrn sopr[a1 so¡ -erneurpuersf ue sauor]Eu-uo]suer] opplpUes u'eJqeq ue o edo;neo;¡ual ua sonr]lalol sosn sonanu uof o sesep -uploq selsrlpnos sordr:runuu sol ue soppzupnp selptf os soltaÁo;d u03 spppzplua-
  • 2o2 como las desarrolladas en el norte y centro de Europa, aunque con características bien distintas. Los proyectos de barrio eran un banco de pruebas continuo en el que las ideas de ciudad que se querÍan llevar a la práctica se medían de forma laten- Ras¡ni, M¡lán, 1933. z Giuseppe De Finetti, Proyecto de hotel en M¡lán.1920. .+18 3 Hendrik Wijdeveld, Proyecto de te y más sutil que con la discusión teórica directa. Íeestructuración de Vondelpark, Otro origen de proyectos urbanos partía de la formulación actualizada de los clásicos temas de la arquitectura civil, planteados ahora como arquitectura del "cen- tro-urbano". Fueron los países escandinavos los que ensayaron, antes que otros, la tentativa de proyectar un centro urbano moderno para algunas de sus ciudades. Los trabajos de Carl Pedersen 1 G¡o Ponti, Emilio Lancia, Casa y torre Ámsterdam, r9r9. ¿ J.J.P. Oud,spangen, Róterdam, 1919-1920. 5 Hendrik Petrus Berlage, Plan urbanÍstico de La Haya, r9o8. 6 Michel de Klerk, Spaarndammerbuurt, Ámsterdam,1917. y Finn Berner en Noruega o los de Fisher, Petersen y Bentsen en Dinamarca son ejemplares en este sentido. Con la arquitectura civil y los monumentos, el centro urbano se configuró como proyecto específico y sobresaliente. En paralelo a estos temas novedosos, también el recurso al "lrazado" de calles, como forma de ordenar sectores urbanos de tamaño medio, continuaba siendo un procedimiento bien establecido a la hora de afrontar laf orma urbana desde escalas confortables, con una temática ya dominada perfectamente por el conocimiento disciplinar. 5u mayor desafío se producía en lnglaterra, Bélgica, Franciay, en general, en toda el área del garden city movement. ,l ,ffi ñ . --- :. t' .t , -l -á-_-: - Reconocer estos temas como temas de diseño implicaba atender las partes de la metrópoli como proyectos en sí mismos; así se evitaba confundir la gran escala con la cantidad o la "..,-i'. !r-! -_l repetición. Se buscó moderar las exigenciastécnicas de las grandes infraestructuras prestando atención al valor monumental y paisajístico de las obras públicas; se trabajó, en fin, por una idea de intervención que no es arquitectura ni plan, sino proyecto urbano. Trablar desde el proyecto urbano es partir de la geografía de la ciudad dada, de sus solicitaciones y sugerencias, e introducir en la arquitectura elementos de lenguaje que den forma al sitio. Traba.jar desde el proyecto urbano es confiar más en la complejidad de la obra por hacer que en la simplificación racional de la estruc- tura urbana. Es también lrablar de forma inductiva, generalizando lo par-ticular, lo estratégico, lo local, lo generativo, lo modélico. A veces estos proyectos se hilvanaban lateralmente con una lógica de plan global, como en los trabajos de Berlage o de Raymond Unwin; pero en lamayoria de los casos, lo que infiere a los proyectos un papel maestro en la gran ciudad, es la intensidad con que los episodios viarios o arquitectónicos expresan su condición urbana, más que la coherencia horizontal en un programa conjunto. I E.-I! __=-:
  • o ('{ -pqrn Ie,{ or:L1Lpa ¡ap e.rnlra1rnblp pl ar}ue of trga} o¡len or¡duue -el¡a,{ord e1 ua ll pEpnll Pl ep ugll e:r39 opo}eut ugrquuel e.rn1dn.l ?l 'seuosrad ,( sodnr8 allua olnpord as enb ernldn.r El uol 'glluapr^e anb o¡ se¡elsa seqL.l.rE erlue o]l?s ase enl'$€6v 'slre¿)?upqrn ugr8er e¡ e A-€€6u uo sEuelv ua asopugiqalal gqere ua rEBnl reual Elqap orauul.ld le- olunfuol ns ue pEpnll Pl E orad'lrsow esrertpap ep uelqeq anb saluarnBLs sop sol p ollps le equredard es otrreq le Á Ppuol^l^ e¡ a-tqos sosalS -uol sop solse uol ppuarlrnpl apEletsaEl ua grluel es anb'solulu1u"l sosa;3ut uo: seuosrad ered epuernrn €l erqos 62il ,{ soureq sns ap plprsa p pEpntr El ap enj ol oLxol alu¿selelur ue1 Áoq ap Unilueri PLUToJ Pl ap osar8uol 1e e1n8a5 Eqellorlusep osar8uo: ll 'sollrlslp saf uo}ua p,res (sola sounS¡e .lerluolue eezatdwe'eluauJPp -?unuo]P 'anb Á oduuar] elPq apsap )euepa) ap opelap soueq ou anb¡ puptlenl:e eÁn: eural 'opns pp sew)o]-septruJsuo) seuto! Bla osa;8uo: lep oln]ll ll 'sol pnlsa souan ep ropEroqelor p!^ppot 'ueurlepMs rop uPA srnol .rod sepvzul 'p¡ana¡¡adu;¡ ap r{ aurapoyl¡ ?}ll § 'l: : ; pl ap selue¡d sEIlaq sPl oplPr} uelqEq se8¡aq so-1 'selPuorlPu seu -orsrr.uol selurlsrp se¡ rod soperoqEla selPtruoptse.,t sollJlslp arqos sofeqerl sol o]le ¡ap alueprsard ou-rol oppluosard ulqeq 'e3¡eq e»rueqn uvt? ¡a'sroa8rng .ro1lr¡ enb ¡a ua 6e6vep WVll lep osat8uo¡ ¡anbe ap sgndsep'sElasnrB ua gr.rrn:o o8¡y o€.6v 'ert¡duur -orslrperluol sEl oprf ernlso,{ eaugrodlualuol pPpnll rc vunrdnu vt lernllnr oselSo;d El ap ¡a uglllnr}suol -e:r;ru8rs sgu safesed so¡ ap sounS¡e optpun;uol Pq 'lse oUaleq p enb sau El ua sonl} ¡'of6uap.rryed p ousqrn o]:ar(ojd lP Plluala]er epol aduuoj 'EurepoLu elnl:altnbre Pl ap Blrotslq El oluol WVlf lap Euolsrq El opuellol'anb u4erSouolslq El e ol¡adsar'souaul le 'exopo..releH oupqrn o]¡aÁord lap exoporalaq anbune eurapoLx PaplPun o sPAlluP] -sns seuonnquluo: ope¡rode ueq anb 'sopeSlnnrp 'soluauour souar-u gztnb ¡{ sa[eu -osrad sounS¡E ap Euolsrq pl ap ugrllppllEsa Jelnrlse sgralut ap 'sand 'alarr¿ "1e e:r¡q¡d er¡ualeduuo¡ur ue Á ¡euorse;ord ptouBred ua o z :i1 saran p opEqElE Eq oupqrn o¡ ap lenpaÁotd ugrrtpuot e¡ ap oluaruu[a¡e onrsar8ord un anb ue soupeluanluo rsel ap aqlpq un reradnse.red sa¡en1:e sol uol sozlanlse o ú U u - Itl tTi: )t.l,i¡ l-'l'it sose ueuerl ezuefauues eunS¡y oprlaruordr-uot sglu ol.tlstuPqtn ¡a uulueuo ,{oq U §r, anb suapr sEI uof ulru-rol ua solund soqlnLLt auarlanb ouuqrn oi:a,(ord lepPln]lnr o J F X U F i,- rr! t elspn EUn 'o€6u ep ppprgp El Elspq Á xx o¡8rs lap sozuotL.tlol epsap 'sand e¡srx¡
  • 2o4 nismo, vacío que debía haberse cubierto con el progreso en la proyectación de aquella escala intermedia que hasta entonces tantos resultados había producido, se r Carl Petersen, lvar Bentsen, Proyecto de concurso para el área de la estación de Copenhague, r9r9 obvió en cambio, con mucha ideología. La brillantez intelectual y organizativa de Le Corbusier y las tensiones programáticas de Walter Cropius y Sigfried Ciedion hacia posturas de imagen más publicitarias, arrinconaron a los defensores del proyecto urbano como campo intermedio de discusión y de trabajo, y provocaron en la asam- 2 lvar Bentsen, Proyecto para la Ópera y la Filarmónica de Copenhague, i918. 3 Hans Scharoun, Plan para Charlottenbourg-North, Berlín, r955. 4 Ludovico Quaroni, Proyecto para la casba de Túnez, i966. blea la fuga ideológica hacia "la ciudad funcional" y la Carta de Atenas. El proyecto de la ciudad se sublimaba así en la discusión de los grandes princi- pios, casi filosóficos, políticos y sociológicos, que la Carta de Atenas resume. y las propuestas de forma urbana resultantes adoptarían el método de sob.reponer, a cualquier especificidad urbana, un proceso deductivo desde Ias reglas generales -es el caso del esquema funcional de Chandigarh de Le Corbusier o de los órde- nes repetitivos de Ludwig Hilbersheimer-, o la directa ampliación macroscópica del edificio moderno Fue entonces Obus para Argel de Le Corbusier-. -Plan cuando culó la grave dicotomiapor laque, mientras la discusión sobre la ciudad se trasladaba al nivel de los principios generales, la arquitectura se desentendía de la ciudad, refugiándose siempre en la excusa del no cumplimiento de aq uel los principios generales. Se había i nventado la gran coartada y se abria labrecha entre urbanismo y arquitectura que todavía hoy sigue pendiente de ser sellada. Hay un dato significativo de aquellos episodios: la secretaría general del CIAM fue aparar aCiedion y elfrente Ciedion-Le Corbusier se hizo con el poder, arrasando a holandeses y periféricos y nombrando a Cornelis van Eesteren como presiden- te de compromiso. El proyecto urbano, como campo de trabajo intermedio donde se entrelazan las escalas y donde el arquitecto es una autoridad razonable en la forma de la ciu- dad porque hace arrancar laforma de la ciudad de la edificación -precisamente arquitectónica-, quedó entonces desbordado por la vanguardia oficial y distraÍdo del comentario habitual de las propagandas. Pero encontraría localmente su desa- rrollo en el acertado trabajo de muchos proyectistas independientes en diversas ciudades europeas y norteamericanas. EL PROYECTO URBANO MODERNO Van Eesteren, Leslie Marlin y Ludovico Quaroni son maestros que la revista UR expondrá como ejemplos de la tradición moderna del proyecto urbano. En distintas - _I
  • o ou-rxyLr..r lsoge so:od ap ozeld un ue elueLulpiol epelnrala .ras ap a¡qrldalsns 'erpaLlralur BlElsa €. :salEnsr^ souorfeluar..ro Á sa¡eroduuetr sou.rJL..r 'sor.rpnsn 'sosn ap plrzeLr '(':1a'e13o¡odr1 'e1r,'enbred) pEprlpuorrunlouoLu El ap ugoeredns 'oprueluol ns ap atruarpuadapralur a ola¡duuo) lugrrEn]lp apea)e ns ap gllp )al)g)e) sELx selEUolr.]..ra] c so]lele t :souEq.]n sol¡er{o]d oL.uol ueuuep so¡ enb solle ue rPr}uolue ue¡pod es sP}ou olurl 'seluPse]elur s9Lll soupq,rn so]:ar{ord sol ap soqrnu uapDurof 'saropp^ouur sanborLua ,{ seuor:n¡os uo¡ 'anb ue spLUe] sepuur8 sol ap sar¡ gzrnb uos soueqrn sareSn¡ so¡ ap ugr:r1ard.re¡ oLlrol sorJErA soppzprl sol E ugouelp E-l sopneuenn[e.t 'soluauunr]sur e sopo]?ul 'selErialpL.u Á seiua] ugrqtlp] auarluew sprnlor spl E opr^r^arqos uEq 'xx o¡3rs ¡ap sozuerLJol apsap 'anb sauEd sns jod roure ¡anbe Á epet)e^et¡etBoaB oL.uol pPpnll r¡ .rod olsn8 ¡anbe'e¡p Áoq'a¡ed puenq ue euerlupr.u oupqrn o]:e,{ord -9¡od re:ared uo-rarsrnb 'erluof ns ua 'anb solralrnbrz sol ru 'sEuelv ep saluarpuarsap sarope:rrLrue¡d so¡¡enbe 'elueL.Lr?ppunl-ro1e 'e,{ uos -a¡d uo: ,,Elsrueqrn,, etqeled e¡ osn Á-,{oq Il pupl solrul pl ep -prruanuol EU ep sp}srupqrn saro[auu so¡ o:odr-uu¡ 'sepPpnD sPl ep ugrrP] -¡a¡(o.¡d e¡ ua sare¡duuafa ouo¡ ,{oq solra,r alEq sou anb EUEqrn Elelso ErapppJeA el alduuars uauodord 'selpuorsuaLlJrp soue.r.lel saluaJo1rp ua une 'so[eqe.r1 sns r{'er¡ua-r -o;o; aluplsuol pun -uarduo¡ e¡pod oLr-.rof sorlsepLrJ sa,l] solsa sgr-uel lod esed pepnr: e1 ap o1:ar(o;d ¡¡ rap orprgu un anb Euralur erlsn8ue Eun uor 'u9oE]laÁord ns ap se¡3ar se¡ ,{ sa.reur¡dr:srp so}ueL.un.r}sur sordord sns ralerellsa ered enurluo: ¡en1 -da¡uo: pllplpq pun ue uplnso 'se¡qe;edasurod 'e.rnl¡alrnbrce1 A pepnn el anb ua ernllnr EUn ep er:ueuadxa ele))ew'ooug.ralrpaL! oursnrsEll lap sallpl sel apsep 'oierluol ¡a.rod 'ruo;enO lprros -psuaLr.r ¡a Á ¡e.rn11nr ourolue ns p plepour o¡ Á ourapouu aI a3o:ar olrugluq la ouuor plrlsJupqrn ugnrperi auan; uE] ap orpaLr un anb (l uol o o z o ú selrJpLU ep ezanbu pl EUesue urUeW 'seuorsef -r¡e u ,enl U U ) uof urs 'ordr:uud ;od ulsr¡euor:e¡ 'lBronord e¡.tpod uonezLlEapr ns anb sauonelurlxrru spl ErEUr^rpp eÁ rs oiuo: 'e1srp PqsPl -ue8edord oLusrloqLr.rs ¡ap ,{ euerersnqror e¡do¡n pl ep pqequorsap anb oueqrn od ul o F x U t- lap lpr.releL! ugrsrA pun glpunllp uerelsel ue¡ 'p.ropeprad u9r:relrL e¡ ue oppeu anbune '-6€6u p 0€61 ep a¡uaprsa.rd ns enl- WVll le uor eue¡d enueuosuor selpuorf uanuor ou ,{ serdo;d sa¡eniraÁord seuorsuelLlp ua epe;o¡dxa EUEq;n pLrrorr ¿l E ugnualp EU n ap eLonlq uEUasue 'selenuulsu nlr n Á e¡ ,{ apr se:u9e1 'sau or¡rsod o
  • 2o6 4 cargavoluntaristade hacerarquitecturade laciudad independiente de laarqui- z componente público de relevancia en la inversión y de los usos colectivos en el Roberto Collová, Transformación de la ruta urbana de circunvalacién sur de Palermo. proSrama. TRAZADOS Cuando Roberto Collová plantea su propuesta paralavariante de la Tangenziale Sud en Palermo, está haciendo un ejercicio de urbanismo de alto nivel, por la gran dimensión de sus efectos y por su significado general. Y lo hace desde un proyecto muy concreto a la escala de la precisa alineación de unos ediflcios, pensados, eso sí, paratransmitir a la calle el carácter público de un equipamiento ciudadano, con una visión territorial de la actuación que va mucho mís allá del lugar donde propone formas construidas. Su proyecto afronta precisamente uno de los temas clásicos de la proyectación urbana, el proyecto viario. Pero lo hace utilizando el instrumental arquitectónico parauna idea de ciudad nada convencional. Por de pronto, plantea una calle terri- torial como variante de lo que podrÍa ser una vÍa mecánica rápida, con todas las implicaciones que supone de atención simultánea a lo grande y a lo pequeño. ¿Cómo define Ia calle? No con una alineación de casas. Tampoco con la formación de un tejido urbano, recurriendo alo macizo. Ve la calle como una forma men- tal de la ciudad marcada por ciertos puntos de referencia, visuales y de uso. Unas pocas arquitecturas hábilmente colocadas en el itinerario marcarán el carácter y la imagen de esavía. El sanatorio, laescuela, los muros del teatro, lapalmeradel patio, serán los elementos de definición de una calle que, desde la arquitectura, entiende el plano entero de Ia ciudad y del territorio. Es una idea Guillermo Vázquez Consuegra, Monterusciello, Acceso norte, 1986. tectura de los edificios; 5 r que, por así decirlo, atiende más a las esquinas de una calle que a su propio trazado. Estamos lejos de la concepción neoclásica del frente de calle como repetición igualadora de alzados ordenados. Tan lejos como de la calle circulatoria pura. Recordamos en cambio a Lancia colocando sus torres modernas en las esquinas de Milán para que articularan, en la complejidad añadida de la esquina, el entendimiento completo de las calles que en ella coinciden, y aun la tramaurbana conjunta. Nos interesa mucho este proyecto precisamente por la modernidad de su trazado viario, superador de las rigideces de los trazados de alineaciones desde una
  • t ñt r -ala))e) ep ugDlnrlsuof -au.ralur Elplsa Eun E ElPr.u El ap sppErf r^ sElrlrgrd spl]Elutpotu E.lpd lt]tt sgL! '€tp eL!alqord le ppElspll ugrqLlpl anbrod ours 'sor¡saeLLr sol ap sos -plE.U sol ,{ sauor::a¡ sEl Elod.rotur 'o}ue} rod ',{ olgs ou 'er8ansuo3 zanbzg¡ ap anbo;ua lap roualsod soqp B}uantur: sa anbrod sgLU soulpq soN 'sepezp) sel uol Á o¡ - ), oppzrleLrrloJ a¡uaLuel:aruad o]tp1eup un elsrdo¡ne e¡ ap ¡e elsandsal nS lpnupLu ep lpuotl le ue uelelqplsa as anb spl¡]lgluts seuotfEnlrs ap pepaup^ pun so:r¡gd 'eluept^uell '¡anru olurisrp e sosrd 'saua¡dertal'solnLU) ppptlpt^ pl ep lpuotsuau pl eluelsuol uonpntesqo Á eoua-tarLar ap lpnsrn olueL!ele oLUor n;ouol.rr Aetnd utt¡gt?odo¡ ugrsrn e¡ .rer ad ns ap 'sand 'ayed o¡¡¡ 'EuJsrur ls rod ue:r1 luenuol opuersnq 'sor.tpr^ sopnu sol ap e.rnltalrnbrp el ua atte8ue ¡rlltp auarl an8rs anb ¡e ¡e e.rud oA o1:eÁord ns ua e;8ans oueluar-ua¡du.lot Ánuu 'o^tleuJe]lu opoL.u un ap ll 'opts uprl ol ptunu anb -ezoele sguu selsandsar spl ep seqlnur e¡ono;d anb o c p.r -nlralrnbre..raleq uorplualur a8uel ozua¡¡ Á 'uosql!LuS uosr¡y Á.ra1e¿ '.retsnqroJ al 'Eupsafeu Áoq pn¡rpe 'pueq;n ugne] -¡a¡{ord el ap sornp sgru sosenq sol ep oun ua eq:urd 'ont1a[qo a]se uol 'anb as.ra: -ouolar ap refap apand .re:eq anb Erlo se ou olleosnreluow ep euua¡qord -¡per] PuPr^ Pl ap seuoDnlos sa¡uo¡errrn ba spl ep ourapou oppDunue un ]etr;r¡duuafa apand enb oan Aetqewa] ns ap oluerurlouofar ¡ap o:r1gr-u8rperud sa o1ta,{o-ld nS's?^Erle sosed sol uol Á'etrcqe¡ uor (e¡srdolnp) ollpt^ oue¡d or¡dLue un ep ol -leluol opoL! un ap 'auodord e;Sansuo¡ zanbzg¡ oue¡r.ror"rd sgralut un lse ararnbpe (sed -uer -rpr.l] ugnprolpn enuepoduur uer8 ep 'sgtu or..rolplurpe oqraL{ un oLuof sont}tpa sol ar}ua enuas -ard ns.rapualua r{'euo1e¡n:rn Á ¡r.rarua8ur e:r3g¡ e¡dulrs ns'E.,ra}arE3 El ap lpuorr -u -r1snIe¡ enb spnrserdxa,{ serr19¡sa se¡8er seun u¡8as ¡euuro; ugr:rsoduuo: pun oL.l.]ol pprpuatua ras ap a¡qr¡dalsns se'peprfa¡dLlo: ns,{ pnlru8er-u ns rod 'anb ugnlnrl -suof eun ua :plrug]ralrnbre u9r::n;1suol eun ua eisldolne pl ep pin]lnrlsa erdo-ld pl enb,{ 'sa¡odg¡ 'tlonzzo¿ ue 'o}ol.uara} lap seuonlnr}sep sel spr} opr8rns ourpq -enu le 'ollansnraluoW ua elsrdotrne El op oluaru.rplpr¡ -uolzenbzg¡otulellrnD oqleq else alouotar p^ollol ep oustlEL!tutLU sguu oq:nu eluauuern8as Á'ardurars oruol seuen; ue] souauJ o¡ tod r(oq uos Eupq;n ELuro] pl uor pEprlpr^ El ap sauotfplei se¡ anb.ro¿ pnpe eueq)n ugr:e1:a,(ord pl ep spp ¿aeLan) Z sgLU uof ueluasa.rd as anb 9 so¡ ap oun sa Á eaugroduleluof ugtsnrstp opezu),lep pural ¡a El anb ore¡r g1s3 ';l;) " U U l 'plsrlpar n o I x U F Á esorn8r.r '¡r1¡ e¡sandord eun ;od alueuu aP -etldweepez¡enJlE ours'epe8eu olnlosqe ua lnbe se ou ugnelr+rpe-oppzpr] ugnpler Él ep Esua1ep oLlrol uooeaurlp pl se;olEA sol ep eluensuol oL!a,tlxe ue ugr:rsod
  • 208 ras, más segura en los efectos y las posibilidades del proyecto, menos retóricos que la gran : Que el urbanismo es el diseño de calles y edificios es una afirmación obvia si se piensa a la antigua, y en cambio parece problemática en el tiempo presente. Sin embargo, la pura naturaleza de lo que el hecho urbano es como hecho físico, hoy tanto o más que antes, hace de esta simple interdependencia edificio-calle la base de la riqueza, variedad y diflcultad del proyecto urbano. En la propuesta de Joan Busquets parala misma zona de Monterusciell o -realiza- da, al igual que la de Vázquez Consuegra, para la exposición Le cittá immaginate: unviaggioinltalia.Noveprogetti pernovecittá,enel marcodelaXVll Triennaledi t987-,la importancia dada a las secciones viales como unidades calle- casa pudiera indicarnos una voluntad neoclásica de orden repetitivo. Lafuerza de este rigor aborda el proyecto de Ia calle, para las grandes avenidas, como verdade- ro eje tipológico, organizando todo el sector en unidades de edificación precisamente mediante las calles. Lo notable de este proyecto es la gran autonomía que guardan entre sÍ esos distintos ejes viario-tipológicos dispuestos como un desorden voluntario. ¿Es eso posible? ¿Es este un orden de la fragmentación? No olvidemos que la consulta se refería a la recomposición de un gran polÍgono, todavía en construcción, pero ya invertebrado, y que sus respuestas implicaban de forma ineludible un diagnóstico intencionado sobre lo existente. Busquets, a diferencia de Vázquez Consuegra, se desentiende de la autopista y se interesa precisamente por los trazados intermed ios, por esa vialidad como organizadora de ed i- ficios en paquetes o ejes separados, dejando que sea el territorio, con sus potentes formas, el único factor unificador de los asentamientos. Es una propuesta de disec- ción de la ciudad moderna en piezas mecánicas esparcidas sobre el terreno, sin tanta preocupación por el conflicto de ejes circulatorios, órdenes de casas, espacios libres o muertos, como por la búsqueda de unas formas de articulación "paseo-casas de rasante variable", "autopista-calles menores", "fachada de barrio-acceso rodado", etc. La investigación, en parte viaria, pero también en parte de ordenación tipológica, abre de manera intrigante nuevos interrogantes sobre las formas de construcción de la ciudad que los barrios masivos contemporáneos y los grandes sistemas de infraestructuras han puesto dramáticamente de manifiesto, y que Busquets recoge aquí como temas de diseño urbanístico que quiere tener por válidos y propios. Los dramáticos a Joan Busquets, Monterusciello, La autop¡sta en el tramo central. dimensión en la que sus maestros se movieron. Milano, en r veces, y quizáahora interesantes, saltos de rasante entre terrenos y viales, las tangencias y penetraciones entre directrices de edificación y Uberto Siola, Proyecto para el área de la estación central de Nápoles. 3 Álvaro SizaVieira, Proyecto parael barrio de Pendrino en Nápoles,
  • -gloJ]our sPLrJalsrsqns sol anb ugrrElnluE Pl ararlo ol saralur ro^Pu -auEL.u ep Js e]lue sepezepe'olleÁord pu)e?e ll P1]llouoLri El es enb sElp s€lElsa spl uos ElSolodrl ,{ pepueln8e¡ pEpnrr e¡ ap oprlal la arqos ugrsnlsrp pun ap'e}Er} es ppprlpar ul 'osolrlade ozuepe un Pper -edard e¡:zauu elp uelpeUe anb eluorr ap souer8 so¡¡enbe ep olnLullse ¡a urs anbune 'orLlguore A zett¡e'Epot! ep eran; euens rod lnbe ense) sUe xneoq owstpu)o] le 'oprlues else 'ol& ul ¡e.rauaB oueqrn uapro un ered er:uara;ai ap sEuJroJ ratalqElsa ap ppprgp El ep pns a¡erzua8ue¡ -sluEq.rn ugrrerado eunBuru 'oleurarr^ nVwup ¡a z( irnx o¡3rs le El ElsEq 'oprpua¡ard pq Elr] epsep gzrnO 'plplse ns e ugrl -rsoduuo: ep sauepig ep elueuelueprne uE] ererul eupqln ugnu;aulol3e pJ ap pn] -ru8eu e¡ apuop 'sa¡odgN oLlrol pppnn pun ue plugler olgs sa ou ¡e.l1ua: apran efa ppuilenlef spnurluol s?ueq.,rn sEtu.loJ spl ap pnur^ ouuo: u9r:rlader pl ue pnrsalxe gznb ezuer¡uol pun uof -ezueu ap auoduo: es uo: Á 'a8ue1 .rod 'sprpel.Lr seuorsueurp ap 'sppprppnr ,{ se-re¡n8ueper 'seu ?Ll-rEr] EAanu pl 'onrlpule]¡e opel:er(o;d leuorflarp orluer lE Á o:rug¡od elueup]leJrp oL!rug olunl lprluar ugnplsa El Avatrc¡ paull pl ap oluarLupzp¡dsap ¡a ser] a¡qruodsrp u¡epanb anb 'o:r.rg1srq orluer lep e] -upnal e EpEnlrs euoz er¡due el )vaueq)n anb uor sopEr.lEA sorrSg¡odrl sauaprg soun ap ollorpsep ¡a rod opol erqos Esaralur as plors ap o]raÁord ll sallpr rcwto¡end s¿sef sEl p uarrnlar soqu.r¿'pEprlprnlpu Er.llsrLu e¡ uo: orad'alueLupuen'splurlsrp ,{nu seuor:ua}ur uol :puo}ef Urpe pzer} oL.lrof Br..rprA ugopeurlp pl ep pnplUa El ep uppnp ou 'sa¡odg¡ ered sulsandord sns ua 'ezs o)e^lv Á e¡or5 o¡aq¡ osnllul 'alueLuepoLl_r9f opr^res ElqEq sou oluaruJrfpuaj la apsap anb epeaur¡e ppprluepr e¡ ap sope.redluesap'sEsel ,( se¡¡e: arlua ugrJplar euanq elgras lgnl souopuglun8ard sour¡n8as sot:alrnb.re so¡ 'o¡dnrqexa ¡anbu ap sqndsap souP eluenlurl ouenLU Pq ou ..ropa]]or-0ll€r El erluol oueralsnqlot eualpuE soc lf]r Jf so'] o N r 'onardsap o o z I U U r l U o F x u F lep Ese]€l 'pepard urs 'prqol es o8anl alsg Á 'ou -er.ral iE oladsar ¡a oprprad ueq'sad¡oB e Azopn.rala,n ns ua',(oq ep sepppnrr spl anbrod opppp1ue gztnb axg p?pnrr pl ue ugrfles e1 ol Elleleq ap odLuet ns uaÁnlrtrsuo: 'ereq as Áoq anb olllEq l e o1:edsar oue¡d ¡ap soge8ua sol 'EnrltuUep ua 'Á so1:enruras o sorr¡q¡d sonUrpa sepue;8,( sonr¡rodap o saJqrl sor¡pdse 'seze¡d sapue;8 se¡ ap e¡1er8odo1 ?uollrpeJluof el 'selplua o selsrdo¡ne 'salrlJpfola] ap se¡1au.roa8 Elspr se¡
  • gicos presentan entre sÍ: cómo interfieren en los distintos fragmentos de trama, y cómo las pocas directrices urbanas generales se traducen en rupturas del orden. Esto se le ocurrirá a Álvaro Siza porque su propuesta parte, precisamente en esta escala, de dar orden urbano a los trazados del lugar. También Siza proyecta, al fin y al cabo, sólo manzanas y calles, no obstante, poco le preocupa el rigor de las manzanas, cio exterior nadaleimportalatipología-¡benditoseal-, perosi darformaal -concretamente espa- r Álvaro siza, Proyecto parael barrio de Pendrino en Nápoles. 2 Uberto 5iola, Proyecto para el área de la estación central de Nápoles. r Romaldo G¡urgola, Pietro Cicognani, Propuesta para Campi Flegrei, Nápoles. 4 Manuel de Solá-Morales, Proyecto de concurso para la plaza de la estación de Salzburgo, 1987. formar su pequeño puerto urbano- con el lrazado de una urbanización simple y segura. Crea un puerto como un espacio habitual: 35o m de frente es una escala de confianza para ese espacio. El contraste con el mar se acentúa no por una visión panorámica, sino por lafuerza vertical de las fachadas =!'# sobre el agua, por el contacto de lo sólido y lo Iíquido. Las piezas tienen dimensiones convencionales -5o m-y la articulación con la ciudad es la secuencia históri- =§* t ca que a(ranca dePiazza Mercato. Con extraña simplicidad, Siza construye sobre todo a base de soluciones apa- rentes triviales, pero malignamente intencionadas. Al final, todos los elementos t i{ *1 urbanos aparecen resumidos en el proyecto sin drama, con total facilidad: el puer- to, el eje delaplaza, la circulación perimetral que atraviesa los bloques, el parque que hace frontera, etc. Más difícil seria crear con esta simplicidad espacios urbanos completamente nuevos, lejos de la ciudad existente, donde sólo lageografia, acaso, pero no la historia, dieran andaderas a nuestra cojera proyectual. Es bonita, en este sentido, la propuesta de Romualdo Ciurgolay Prieto Cicognani parala zona de los Campi Flegrei. Ésta sí que es una propuesta de tejido urbano nuevo, directamente sugerente de las formas y expresiones de la trama edificada, de la variedad formal y funcional de los tipos, de su distinta posición en las manzanas y en las parcelas. El grano de sensibi- lidad es muy menudo, aun tratándose de un diseño de extensión amplia. Pero se siente que cada edificio es distinto, que el orden manzana-ciudad no basta, y que, paralaf orma moderna de vivir y construir, cuenta, tanto como la relación anterior, el margen de juego formal que se establece desde la manzana ala parcelay, aun, entre la parcelay el edificio. Delamanzanaalaparcelay, de ésta, al edificio;ya no rigen órdenes rígidos, establecidos o repetit¡vos, sino que, por su flexibilidad, estas propuestas pasan a ser, quizá,lamejor garanfÍa de hacer hoy todavÍa posible la idea misma de ciudad. A modo de homenaje al plan de Lamont Young de comienzos del siglo xrx, la interpretación geomorfológica de la zona despliega sus tres dedos radiales en un T I :l l= EI:II lE¡
  • El 's€lla a.rlLrl pPpn13 e ep sElt]lrr spaJg e.lqos sos.]ntuot ap aues pun pulSUo ,,ap -.re^, rosasE le rod opElo rd EuEqrn eu.Uolel ep ELuerSord osollrqLue un 'oSrnqzlps 'serv souanB Eled c,T:r- Lll ole.ro.reluLre snqlo]) el eluase]dtuLuo -a a s¿]ra, sEl^ : ;¡bz la enb Lrg snlr ul o^tse.rSord uolp]n]lnrlsapJlutap sppp^ sap.ra^ santruedns ap ugntsod;edns e¡ rod ^ ep pqlaq 'lpuonpr pppntl eJ'o)e))e o3¡e oLusrrLej8 ns ua unp'esajdxa'ouppppnD otr¡q¡d 3l?qac un ErEd erurglod Eapr or.r..tol ppe;oqell salv soueng ap anbre¿ ¡a ered z:_6 ,iuo1 ep Elsendord El alnpuol anb o¡ 'aluauprn8es 'sa re8n¡ ¡ap ugrise8ns e1 'pEprlE.rluar ns o opPl -rlru8rs ns rod 'pppnlr e¡ ap so:r3g¡erlse solund o sol:Bdsa ep ugnnlosar el souel.u sa ol ou 'pueqrn ugne¡:a.{ord len}lp pl op se^ell sEua} uos soprlel Á sopezEr} rS soNVsun sluvDnt sot 'sand 'eya¡y lpnuaprsar oLUnsuol lap spaugrodLr.raluor sELuJoJ se1 saf u]lerp e [, EUE]uaureauou pppnn El p Ellalrp uonua]p el uol selpl!;orr sns ap EZJanl e¡ ue epe[a¡;a] prrg]stq pppnrr Bl ap or:arde le ugrqLUE] eune 'apuodsalot oL.uol soptpunltp upl ou gztnb 'solrlslupqrn sofeqerl se¡dr¡¡¡uu ua EUETpaLU pl Á plerse uer8 e¡ reuruop operlsouap eq enb erqL!oq un 'e¡o3;nrg 'o:uge¡ ')?-::'' Á ¡elueuuuadxa sa-la¡ur uur8 ap 'olra^o.rd Á ugrcor-uord lap oluerLrnouolaJ ll sauor:epode uos sodrl ,{ osn ap e¡tzeuu e¡ Á r. ep ppprlrqrxeU pl 'ppuat^t^ El ap openr.rd ,( ¡enprnrpur )ep7)e) otrleled ua r1¡o8ar3 ouolll¡ ap p]tpdLuol e e o sauÁey uollrW ap ,{nuu ouruuB: un ¿upzueLuradns sarerlr.ueltun sBuezueutradns sz¡ e'o¡durafe rod'o1ur1srp tod ateq ol o}rai(old -opLrEqE upl pLr.re] aluaLul rgJ a}sl soUE soLul}J! sol ue oueselau ouol 'purapoLl lpnueprsor ea)V un ap ordo-rd ugr:eBrlsanur ep asruanuol apand u:r;grSoe8 EUEI^ EllpLu pl ue opeu pL.r..ra+ opprppnrua oueq)n ua pea N -a:ard asa ap spropplUrlEt sauaSgu-tr o o se¡ ap o3¡y oupqln oluarL!naJf ep EurloJ orlrol elqelroluor pueqrnqns epuernt^ El sollelouofar EIoS.rnrD ap plsandold el ul z zlue¡d q U U ) e1 ep se¡lauuoa8 spl enb eluepoduursgLU 'ugnelgrpa e ep orso.rolu d z( o:r1gp:auE 'opnuaur oueJB ! ! o F x U F -pe) aua) ¡e :uo le i{ ep '5 o:es ap opuoJ ue so)en)e sunq l salp f ueprsar sappprun sel 'Ese.rel plues aluotr.r ¡e ofeq ugnedn.r8e ep afe lEdnlo op spL!.rojr splullstp sEl E ugnuelp s¡ ug rE er El EpEuatp,(nuu E¡ ,{ EI 3P o¡taÁord lep plersa uErB pl a;}ue oprfel ¡ap lErn]lnrlsep.uur apodos oLUol ot^qo opezu)l 3p(
  • 212 adecuación de la plaza de la Estación, espacio especialmente activo en aquella ciudad y que se presenta con una confusión de formas característica de las transforma- ciones urbanas modernas. La plaza, presidida por un noble edificio ferroviario de comienzos del siglo xx, fue ampliada y remodelada en la posguerra, en parte para alojar los finales de trayectos urbanos (autobuses, metro, tranvía, etc.), vaciando r Manuel de Solá-Morales, Proyecto de concurso para la plaza de la estación de Salzburgo, 1987, 2 Pier Lu¡g¡ Nicolin, Proyecto para el área ferroviaria de Porta Genova, M¡lán. 3 ,uan Navarro Baldeweg, Proyecto para la rehabilitación de un área industrial en Turín. vastos espacios para paradas y estac¡onamientos, y en parte para sustituir la edifica- ción residencial suburbana contigua por bloques longitudinales y torres de apartamentos, almacenes comerciales de grandes superficies y la pantalla vertical del hotel panorámico. Todo ello en normal funcionamiento. Y, sin embargo, la ciudad se plantea hoy afronfar lo que haga falta, derribar, sustituir, cambiar tráficos, construir nuevas terminales, etc. Suma de interrogantes que implican a toda Ia ciudad y que se desarrollan en un área muy concreta. Complejidad y concreción de las soluciones que proponer , caracleristicas del proyecto urbano actual. Proyecto de obra inmediata que resulta ser, alavez, una hipótesis conceptual sobre toda la estructura urbana, i y que requiere Ia interpretación del lugar urbano como punto de partida. r_ Cuando Pierluigi Nicolin ataca la sustitución del ferrocarril en Porta Cenova, propone una estrategia que afectatodo el sector meridional de Milán y, al mismo tiempo, un cúmulo de hipótesis proyectuales sobre la ocupación de los grandes vacÍos intersticiales de las ciudades actuales, sobre las viejas y nuevas infraestructuras de la ciudad y sobre la escala contemporáneadelaforma urbana. 5e trata, en efecto, de un proyecto que saca su sentido de la interpretaciÓn directa del lugar en que se coloca y que pretende encontrar su lógica interna precisamente en la riqueza de referencias y solicitaciones que el lugar contiene. El "lugar urbano" se impone así como contenido proyectual en sí mismo, sin necesidad de referirse a modelos arquitectónicos, tipológicos o monumentales. La figuratividad del lugar urbano arranca de la posición estratégica en la ciudad, del conflicto y la heterogeneidad funcional del sentido simbólico y referencial de su experiencia colectiva, de latopografiay de las infraestructuras como soportes de las formas. El lenguaje y el estilo son propios, distintos, independientes de las estéticas arquitectónicas puras, de la pi ntu ra o del design . En el proyecto de Nicolin, el reconocimiento de las tramas ferroviarias apenas es un hecho de mimética histórica: es sobre todo la oportunidad de recoger, para la nueva implantación, toda lafuerzaque la forma urbanaya habia conseguido allÍ. Los husos sorprendemente afilados que se producen en el proyecto para el cuerpo bajo del centro terciario o para el mercado añesanal y comercial sobre el =
  • § Lre os-rEirl ap alsnB uarnb E.rEd 'rEsaJdxa uelens eldLUats sofnqtp snS stxEluts ns ap "a::. Ec lL sa Er ,C O.rLa,un.rlsur oLr..rol ouera] lop oluarLr.r^oLU le ^ solreÁord sns ap soDtrupa lu,C sc ap oun EpEl 'ppunlor ELlroJ ep 'ee1ue¡d anb uot -t'= r, =;-r? -l l Stiic-r c* s rlns o8an[¡e Se,rnap¡eg oJrpAEN ua ptL.LlouolnE erduers alqe]ou sl ,{ar*,t¡,rsiñ§t .§ § t. = :É §=!= oluap Eupqrn 3p uapro oLuor lptnnlJ ala ¡ap e:r¡s¡lesred Elplse El opuelsnq 'oJlo E!l'-f,carsauolaqedap,(ope¡ unpselpt;lsnpursEunrrroapsallotepsEouanfas s? .,?-i os.roJ ep pupqrn pEprrolne pl ua opupsued '¡ertr¡pe e:r1gn:e elsrd :-- 3c rooEruloJElE elnpur o!.r lep orpueaLr.r ll 'pEpnn pl ep selurlsrp saued allue l3?i?lxo ulluad.ras un oL.uof ouera] Ja opuplepoLU'selueser spl ap o!asrp oLUtsl] ,eBe a un p 'seluand serl sns ap aues pl uol 'eld uep V)e)o))a+ lap sezer] sp-l cpuela]dja1urrplua^ur a opuplueAUrje1a,]d-]a1ur.rod o:u1dLua ozren]se un ap ours opEesep aluar-ue:r3g¡oapl lELUroJ olepoLU u¡3uru ap 'opnalqplsee.;d onrlrsoduo: uap.lo u¡3uru ep elrpd ou 'oqesrp ns ua lpuorfpr elueupllr;lse opuars'o¡:ei(o-rd ¡ap e:89 e1 pln]lelrnbre pl ,{ oursrueqrn Je ,i '.!1 , .:.J:, li:, i;1,: ',I]'iil: rod spptnr}suol sEruro1 spl uol olulqlltoe8 o1lrlrruol ¡a ezruo8elo;d 'pupqrn e¡¡efioeB pl ep lpleue8 Eurorr 1¡ seua8rgur sns ua ppoerl pppnrr El ap oLlol 'pJoC ol.r oprlal la Á ¡pt^nU elnpl lep ¡e.rn1eu,{ atqr¡ Ern]ln.rlse El arlua oaugluodsa olluanlue un rpert',,uJ.rnI ap EprpaLU pl e,,',,seu -o]lrperluor spnuaBrxe erlue ofeldulo: ouqr¡tnba un reueluetu,, :e:r¡dxa ol olxa] nS ¿oLUSrLr.r Js ap gllp sglr p^ 8a,uep¡eg ore^pN ap o]lai{ord ¡a anb o8rp qnb-lo¿? 'o1un[uor ns ua pEpnr] pl ap ugtrdeluol pl a.lqos seropenouul sollele sol ugrquJE] re:snq ,( lapuelua ep 'opol orqos 'ours 'ellgqLxts ugrsualard Euenprepueleape;arnbrsru'solualutnouÁe;nltn-tlsapllurapsalp"teueBseLrelsrs sol elueLUplos uerq ..re+lauol ap orodLUp] tu 'eluEpunlrrr afpsred le o soptfel sol uol ¿gzequlel ralouorar ep olgs -ruBrs e¡ ..refouolar e¡ ered olqpl..l oN pppnrr eun epol ered ¿zard eun ap ugllelrl opuanb eq elsr¡:a,{o.ld uf8utu apuop 'EtlepntD pl erpd o elolrB sos-rn:uol sauolst..t] sol ep Enuaro;tp E 'ulrnI ap olraÁotd ns ua 3a,r,rap¡u 6 o-r-TEAEN aLr: E o¡ upnf e!esue oL.usr..l-r ol ,,plptse pl se ou ugrsuaLurp pl,, enb rrlada_r epodur olraÁord ¡ap ugtsuelu¡p erdord e¡ ap gllE sgru so]lela uor ien]tp ep prell lLrerluol EUn lglqLUE} r{e¡ esor:rquuv A apuetS Elplsa ap ugt}senl pun ,{EH 'sEUpqJn se)nl)e.)] spl ap ugDpLUro]suprl ?:,ECCpolaurapplsendordeunuaolteÁo.tde]seueuarnuot'ugltWotrolelr.,rlual -.ror,,{ e pe-r uel pEpno EUn ua'ugnplpnunlrl -Jes so ,,i 'u!rn-L el E)P( ap o}uarLUrAoLu lep sa¡e.rauaB soprl uz[nqrp os enb so ]Utpa so ap seuooeautlp spSrplspl 'lEUEr lap spl 'setJptA szze)')sel a]lua PDuPpunpar e El Par9 pppnD El ep lEluauo eualuad El Epo] ap ugr:da:rad ue enileu BeLr eluo,rduut eLUroua pun 'pelinllrp ns ua 'upltpue] epuErD orlSrnpN a
  • 2',t4 ellos, largas secciones en las que se otorga gran importancia a unas inflexiones del perfil muy leves. lnflexiones leves sólo en el gráfico, porque se conoce su enorme efecto en la realidad y porque se convierten en la verdadera materia del proyecto, entendido siempre como juego conceptual de distintas variaciones del plano referencial del territorio. Ceografia abstracta, si se quiere. Proyecto urbano, siempre, por esa condición extensible de sus ideas. Los grandes sistemas de la ingeniería urbana (ferrocarriles, canales, puentes, torres, avenidas) han interesado a Nicolin y a Navarro Baldeweg para hacer con ellos arquitectura de la ciudad. Arquitectura de la ciudad que es todo lo contrario de una "arquitectura urbana" de edificios en sí m¡smos y sÍ, en cambio, ordenación arquitectónica del cuerpo físico (espacios, tejidos y lugares) de la ciudad. Una notable carga de creación tipológicatoma en estos proyectos la expresión de los usos específicos. El de Navarro Baldeweg presenta la reducción de pistas y pabellones depor- tivos a bellas unidades geométricas estrictamente moduladas. Nicolin desarrolla de forma muy original variantes de la manzana cuadrada escalonadas desde las formas intensivas en altura casi hasta la casa individual prácticamente siempre alineada paauna idea de vivienda urbana que busca el confort y como la contribución del edificio a la la flexibilidad del uso tanto forma urbana exterior. Proyectar el lugar es, así, método principal de lo que estamos llamando "proyectos urbanos". Unos proyectos que, como hemos visto, no son los del urban design harvardiano de la década de t96o -Josep Lluís Sert, Jerzy Soltan, Fumihiko Maki- ni los del townscape de Cordon Cullen ni el estructuralismo de los Smithson, Ciancar- lo De Carlo, Jacob Berend Bakema, Kenzo Tange y el Team to. No son tampoco el gran design que buscaban Edmund Bacon en Filadelfia o Hugh Wilson en Cumbernau Id. No creen tam poco en Leon Krier ni en David Cosling, en Ch ristopher Alexan- der ni el Colin Rowe. Aunque algo haya, por supuesto, de todos ellos, tienen una voluntad operativa y pragmática, y una ética más profesional que ideológica, porque tienen también una gran desconfianza en los comienzos y demasiado aprecio por los finales. Como si no fuera una simpleza confiar en el talento a la hora de cons- truir nuestras ciudades... I
  • F DVVH N]O ]TN]]W]D oqrPdsap lap so]ralrnb.rp'upLrlrnlj a8y'rare3 pupw'Ellerlsl plrW DVVH N3O N]DNINOTD I.LN]]W]D elualsrsE o1:alrnbre 'uasupH 3er;¡ a¡¡r-1 auuy Nf DNINOUD v^oNl9 tc l"lvntrod v-Lluotnv oq:edsap lrp rorr.r,nbr" 'p,re.,uel V oun.r€ 'o¡¡ado.r3 parpuV'leprA leEJpU v^oNgD ,sllod, ouus¡fesred otuod,'o-Luod la vuvwyl "Loo¿ uepllo]lnsuof 'zrurC laqpsl 's?ran8rl qleg rollnsuol orarua8ur '(llf Nl)plesuoJ ogof oqredsap ¡ap solralrnble ')lurlraaqls su) 'splrarl pupsns 'pllerlsl oouuS¡ '¡ salualsrsE solcalr n bre 'se8arqp3 .rar^px'pprlspqpl pupw'oreluoW ounN oIUOdO vunJnl sauonplr u n L.uor 3_LsltE-L ep elqesuodsar'e¡anze61 s9u ¡ e:r1gr8 er:ualsrse 'opalnES olqed uenf oq:edsep ¡ap so1:a1rnb;e'Ella.risl plrW 'EIlarlsl ol:eu3¡ '¡ aluelsrsp o1:elrnb;¿'se8arqq¡ rarney ]ISf IUI ]UIVZVN.]-N IVS 3C Ol-N]IWVTNNAV sa.l o]l nsuol so;ar uaBur' (Ol^lISl ett ¡e tB eouaTsrsp' ) EqruEM-r nU ret^pf opalnEs olqpd upn I oq:edsap ¡ap so1:a1r nbre'o¡¡adotl Eer puV' uasueH Sery auuy'se8arqpl rar^px a>¡¡r-1 eluelsrse o1:alrnbre 'soll lot.rO UV]U] VIVd § UVDN''] utvzvN-INtvs f N I ( sor_roJu) L I I I I t.
  • 218 § LA FORMA CONDENSADA § LA ACUMUIncIÓN HETEROCÉNEA ALCOY BERLÍ N Vicens Vidal, co-autor, arquitecto Juan Lorenzo, arquitecto asistente Juan Lorenzo, arquitecto asistente Fedde Huistra, Xavier Fábregas, arquitectos del Xavier Fábregas, Anne Lilke Krag Hansen, Stephen Collier, arquitectos del despacho despacho BERLIN MORGEN AJUNTAMENT D,ALCOI, CENERALITAT VALENCIANA Rórenoem LEUVEN Juan Lorenzo, árquitecto asistente Stephen Collier, Daniel Módol, Ferran Blasco, Els Nules, Anne Lilke Krag Hansen, Xavier Fábregas, Livia de lsabel Boluda, Sergi Montesinos, Jorge Perea, Bethune, Charlotte Celdof, Ceorgina Pericot, arquitectos del despacho Ricardo Flores, Paola Catti, Mishal Katz, arquitectos Johan Cokelaere (ATELIER ¡3), arquitecto consultor del despacho Javier Rui-Wamba (ESTEYCO), ingeniero consultor ROTTERDAM ARTS COUNCIL STAD LEUVEN, DE LIJN AMBERES BARCELONA (SANT eNOneU) Juan Lorenzo, Xavier Fábregas, Francesc Santacana, Jorge Perea, Pilar Martí, lsabel Tomé, Adriá Carbonell, arquitectos del despacho (el¡la¡.loe) Stephen Collier, arquitectos del despacho CEMEENTE ANTWERPEN CONSORCI DE LA ZONA FRANCA DE BARCELONA AMBERES (Opennpler¡¡) ARNHEM Jorge Perea, lsabel Tomé, Wissam Khairallah, Bo Young Mila Estrella, Jorge Perea, J. lgnacio Estrella, Xavier Yoon, arquitectos del despacho Fábregas, Nina LaCour, Valeria Putzu, arquitectos CEMEENTE ANTWERPEN, BAM del despacho BARCELONA (rennlssn) Juan Pablo Saucedo, asistencia gráfica Xavier Fábregas, Lucho Marcial, arquitectos asistentes Luc Vrolijks (URHAHN), consultoría en planificación Pilar Martí, Marta Ferrer, lsabel Tomé, Christian Naudin, CEMEENTE ARNHEM, RIJNBOOC ARNHEM Wissam Khailaff, Bo Young Yoon, arquitectos del despacho AJUNTAMENT DE TERRASSA BARCELONA (pOALr NOU) Cuillaume Hebert, Kris Scheerlinck, arquitectos del despacho AJUNTAMENT DE BARCELONA TEsALóNICA Anne Lilke Krag Hansen, Andrea Cropello, Ferran Blasco, Dani Modol, arquitectos asistentes TESALÓNICA CAPITAL EUROPEA DE LA CULTURA 1997
  • I i I 68'88'98'€8 oral?A le8uv lan8rw E6'u6 ueuraurulf lz I H grlW olssallns S€u Essurraf ap a8lelrqe¡,p ledrrrun6¡ lelellos gz ezrn5 'epenud uqls?alo3 SS'LS E^llS orped slnl 16'96'56 8/L UPsslld asloJuerl-alr?W (VWO) arnllallLll.lv uetrr¡odor¡a61 loj aruJo Lz )ro^E^enN'uVuraPowlo unasnw oV' 6L' LE' 9€.'S€ lelew anbrurtuoc 6Bv 5g Lz uapur-l PTEMPI ut1of 'Ég lollv,P luauuetrun(Y - esnnr utequ uE ueluqs8r,rnpnl 'unasnw ¡luH LulaqllM 6gv' ' 6t u' lVv' ulv' t€v' 9eu €zv' evv' vvv' 66' L6' g6' 56' F 6' 6L' n I' '€g'65'LS'gS'SS'v9'6V '8V 'oV '6t Le sopPruaser soqlalac A o L' g9'Sg 'l€.'o€ nrlal eso¡ /uw) 'lslc'Lu¿uLu/rEul zLL'LLL slPsul slnll LLL rnotdr-uu3 uotu?U 681 r33rg ePtq 6€ 55 sSNOl)VUrSn-ll ulsv slnl sa^lvErlerJal slnl svl lG SOJ-IOJUf
  • l e)slCItlqls Ér¡o|e)Je8 aP elnl)allnbJV,p rouadns eflul?l elols§ 'pBpra^ ep olqll un ua lBlrelEu elsa opotr lua^uo?'e opBllpap Pueues ap sauu soqfnu r?sed tod r{ serolrpa sol uof ollrluor ¡a 'szqanrd ep ugrslarrol u¡ 'saua8gr-ur ep uqllfales Pl 'solxe] sol ap ug¡st^er PIE rod Á seuollnqlr¡uol salua8t¡a1ut sns aluau¿uurad epnr(e ns tod eale¿ a8ro¡ e ¡uuosred pn¡r1er8 ep opnps un 'le¡nctyed u3 'setnerd seuolsreA sa¡Ur sel ap ugr:ereda.rd e¡ ua ¡e¡uau?punj ozrenlsa ns o^rlO Euell e Á oyal.rope¡ua¡u ns r{ oÁode alqesuecut ns uoldruu.r¡ qlauua> e 'ugr:ulr¡qnd e¡ ap oluatLurn8as uerE ¡a s8ur¡eq¡ le ua opprlsotuap uq anb sgralur supH E Jetapu.rBe easap selerow-?los ap lenuEW 'uÁep1 e1r{ essel.rel'arlezEN-lulES 'uaButuorg 'tuotlulv ap sapepntl sel e r( 'epa5e¡ lPEUod '3uolefjE8 ap Ef uPr Á )euozul ep llrosuol 'ls3^ul^^no8 id8 '€vw spuolMno8 'paoqMnPlE E ser:e.lE 'euud ua 'a¡qrsod opls 3t1 u9r:u:r¡qnd e1s3 SOIN]IWIf]OVUDV
  • § 'Éz Ea,rnsltrnu¡,1¡ '?puPloH 'r"uPpielgu uf 'sleqsllqnd IVN P lslleluol ¿LoÉ u9raqap €-o9..-eS.-V8-816 NBSI e:r3¡9g ua oPEurePPn:ua ,{ osa.rduu¡ sepuseralur rutrsa uetarpnd anb sauud se1¡anby sopolP sopprluolua a¡qrsod opls ?q ou 'sepea¡dua sauollerlsnll su¡ ap SOoz 'EuolefrBS 'ls 'lllD o^PlsnD lErrolrpl '8ooz o 'uPpre]gu'sraLlsllqnd rvN tq8ur{dor ep soqlarap sol ep saropaosod so¡ uo: tep yted o^rlsnpqxe ozranlsa un opezllear eq as anbuny !serolnP sol :PuolelrE8 'solProw-Ylos ep lanuew 8002 o osouoc orpad :u9llfnpPrlel ap o uEpralsuv ]q8uoPr¿ o p'Sooe O 'rlepralsulv ua ¡qBr.rol:r¿ oprs uptl tq8uÁdo: ap sotllarap sol Sooz '(uortrpe qsr¡8u3) sreqsrlqnd rVN '8ooz O uo: sopet:o8au 'lVSll uqrfrzlu -eBrce1p sopetllJP salsnsl^ selslue ap sofuqurl sol PlPd e^o]puul PUPSnS :EuPllals€l u9lsra^ Pl 0p ls u9lllpl 'lllD o^ElsnD l?lrolrpl :Eupllelsel ugtsre^ ¿l ap o:r1913 ouaslc osouoc orped :EUPllalsPl uglsra^ 'ugrsltuo n Jorio ap oser ua pupr¡rqesuodsar ap odrl u¡Eutu .ttuunse epand ou ¡en: e¡ lod ugzu'o)q alsa Eprualuof ugtfeluro]ut Pl ap pn]llrexa u¡ e ue o1:edsar 'a1 -uautelr:¡ldur lu esardxa tu 'el:unuord es ou lellollpl El otpat'nn n rn'soc99;3olda¡ soqlaraC ap 'r{a¡ e¡ rod elstnard ¡o sreqsllqnd lvN 'allaM uP^ oflaS :uoJ"lof opeltnbre'sale.low-Elos ap lenuPW'eara¿ a8.ro¡ I v!JVuDorll :Nolsrudwl :Nol)f, nooud /sreqsrlqnd rvN'rallnPD oullorEl 'Erqo Plse ap oluaLu8zt; u¡E¡u reauu:sa o "reldorolol utrlsafau ls 13ro' orual) OUCII v asel¡tq o^lEs 'ser?lnll] sns ep ugllEzlJolne Pl sefnrg'arna;¡ arc LuEpralsurv'sradra'rn1ug sprereD lald :oN:tslo s8ur¡aq¡ geds3 uqr:da:xa 'uolduuerj Lllauua) 'salProw-Plos ap lenuPW sue¡ :solxsL uol Ppeztled )as apend o¡os etqo E1se ep uglletulolsuell o err¡q¡d ugt:el Luppra]gu 'sraqsrlqnd ry¡ rod atruau;¡uur8rlo operllqnd s8uultrp rc4eu./ -runLuol'ugttnqulstp'ugr::npordalapeuu"lol.rarnb¡en3 y:lvNtDluo olnrlr
  • i:"'"-' . t'- I -_ -.#*- w!il