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Estrategia para la Paz Justa VAE
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  • 1. Estrategiapara la Paz Justa Propuestas del movimiento nacional Volver a Empezar Presentación de Manuel Espino
  • 2. “México está pasando por uno de los períodos más peligrosos de su historia y solo el patriotismo de todos los mexicanos podrá salvarlo de los peligros que lo amenazan” Francisco I. Madero 2
  • 3. OfrecimientoEl movimiento nacional Volver a Empezar ofrece esta propuesta de paz a los miles de mexicanos que han sido víctimas de la guerra contra el crimen. En nuestro sentir están, primordialmente, quienes perdieron la vida en estos años de sufrimiento para la Nación que nos hermana. Nos solidarizamos con el insondable dolor de las viudas, de los huérfanos, de quienes perdieron un hijo y de quienes han sufrido vejaciones, detrimento de su patrimonio, su tranquilidad o su libertad. Reconocemos el valor y patriotismo de los miembros de las fuerzas armadas que han caído en su heroico afán por restablecer la paz. Hacemos votos porque su sacrificio adquiera significado y trascendencia al inspirar una luminosa búsqueda de paz en la justicia social, en la democracia y en la prosperidad que merecemos todos. 3
  • 4. AgradecimientosLa Estrategia para la Paz Justa es un documento que el movimiento nacionalVolver a Empezar ofrece a la nación, sintetizando la iniciativa ciudadana degran representatividad y pluralidad, motivada por el deseo de crear un paísmás seguro. Esta propuesta recupera las valiosas ideas de mujeres yhombres de más de veinte países, que demostraron con su participación lagenerosidad de los humanistas genuinos. Sus aportaciones los hacencoautores de este esfuerzo compartido para servicio de México. A todos ellos, les extendemos el agradecimiento no solo de nuestromovimiento, sino el de todos los mexicanos a quienes su solidaridad y susvastos conocimientos los acercaron a la causa de la paz. *** Apreciamos especialmente la valiosa contribución de los jefes y exjefes de Estado que colaboraron en esta propuesta: Juan Manuel Santos Colombia Michiel Eman Aruba Álvaro Uribe Vélez Colombia Vicente Fox México Belisario Betancourt Colombia Armando Calderón Sol El Salvador Jorge Quiroga Bolivia Leslie Manigat Haití Henny Eman Aruba Basdeo Panday Trinidad y Tobago 4
  • 5. Valoramos la generosidad con la que cooperaron para la construcciónde esta Estrategia para la Paz Justa gobernadores, embajadores, ministros,secretarios de Estado, especialistas, militares, académicos, legisladores ymiembros de la sociedad civil organizada de México y de otros países1. Asimismo, el movimiento nacional Volver a Empezar agradece a laOrganización Demócrata Cristiana de América (ODCA) la realización de losforos internacionales “Inseguridad, dolor evitable” celebrados en Bogotá,Colombia, y en Ciudad Juárez, México, en junio de 2008 y agosto de 2009respectivamente; así como el foro “Juicios orales, el rostro humano de lajusticia”, celebrado en Durango, México en noviembre de 2008. Suaportación documental, surgida de estos eventos, fue de gran valía paradelinear la propuesta contenida en estas páginas. Por México, muchas gracias.1 Como anexo a este documento, se encuentra una lista de las personas que colaboraron en esteesfuerzo de reflexión colectiva. 5
  • 6. ÍndicePresentación………………………………………………………..….…………………….7Introducción………………………………………………………….…………………….13Diagnóstico……..……………………..…………………….……….……………………19Principios y valores para la Seguridad………………..……….….………………25Objetivos rumbo a la paz de México………....…..…………….…….………….31Estrategia para la paz justa…………………………………………..………….……33Líneas estratégicas para la paz……………………….………..……..…………….40Criterios para una acción de Estado no violenta…..…………….……………42Propuestas para todos……………………..…………………………………………..46 Para la comunidad………………………………………………….……………47 Para las familias……………………………………………………….…………48 Para los jóvenes……………………………………………………….…………49 Para las víctimas……………………………………………………….………..50 Para adultos mayores………………………………………………….……….50 Para los organismos de la sociedad civil………………………….…….51 Para las instituciones educativas y la comunidad académica…...52 Para los órdenes de gobierno……………………………………….….…..53 Para las corporaciones policiacas…………………………………….…...56 Para los medios de comunicación………………………………………....57 Para los partidos e instituciones democráticas……………….……….58 Para las iglesias…………………………………………………………………..59Anexo………………………………………………………………………………………....60¿Qué es VAE?.................................................................................67 6
  • 7. Presentación Por Manuel EspinoLa seguridad es misión preeminente del Estado y debe ser integral. Abarcala protección personal y social, privada y pública, institucional y jurídica. Enel momento presente de México, la violencia amenaza a la patria, a laNación y al Estado; sus acciones incalificables tienden a ser cada vez másagresivas y destructivas; su reprochable asedio atrofia la sustentabilidadcomo país y amenaza la subsistencia de las generaciones venideras. En el clamor insistente de los mexicanos por la seguridad, subyace labúsqueda incesante de la paz con justicia social. Urge salvaguardar la vidade las personas y de las comunidades, restablecer condiciones seguras paraque los ciudadanos, de hoy y de mañana, ejerzamos nuestros derechos ycumplamos nuestros deberes con tranquilidad. Para que tengamos una vidadigna, pacífica y productiva.Oportunidad históricaSin caer en fatalismos, es preciso reconocer que el crecienteempoderamiento de grupos criminales en detrimento de la sociedad y delEstado, así como la tentación de hacer justicia por propia mano entre lossectores más agraviados por la inseguridad, revelan una crisis humanitariacontraria a la aspiración universal a la paz y amenazan con sumar a Méxicoa la lista de los Estados fallidos del mundo. De no revertirse este fenómeno, entre las hipótesis probables delfuturo nacional está la posibilidad de que en 2012 la narcopolítica siente susreales en el escenario electoral, con la presencia de bandas de delincuentesimponiendo y vetando —por la fuerza del dinero o de la coacción—dirigentes políticos, líderes sociales, candidatos y gobernantes; en síntesis:un proyecto perverso de poder. 7
  • 8. Hay bases para esta hipótesis: el crimen organizado ya ha asestadofuertes golpes a la clase política. No solo busca la cooptación de su clasedirigente, puede presumirse con certeza que intenta presionar a este sectorpara hacerse de posiciones en la estructura de poder institucional. Podría ser el inicio de una era de funestas consecuencias para laintegridad y la soberanía nacional. Por ello, la criminalidad impone undesafío radical que exige atención inmediata a la sociedad y al Estado:iniciar procesos justos encaminados a restablecer el orden y la seguridad. Los mexicanos de hoy tenemos la oportunidad histórica de construircondiciones para instaurar y disfrutar en el presente una paz duradera, conjusticia social para todos. Nuestra Nación peligra y únicamente noscorresponde a nosotros salvarla.Urgencia de patriotismo“México está pasando por uno de los períodos más peligrosos de su historia,y solo el patriotismo de todos los mexicanos podrá salvarlo de los peligrosque lo amenazan”2. Así se expresaba Francisco I. Madero al escribir su libroLa Sucesión Presidencial, cuyo propósito fundamental era convocar a losmexicanos a cerrar un largo capítulo de absolutismo: El del Porfiriato, queculminó con la renuncia del presidente Porfirio Díaz. Las palabras de quien iniciara la Revolución de 1910 son desorprendente actualidad. Hoy, como entonces, México clama por elpatriotismo de sus hijos. Y como dijera el “apóstol de la democracia”: “Elpatriotismo consiste en que todos sacrifiquen sus ambiciones personales yprocuren amoldar sus actos a la ley”3. En efecto —y así lo registra nuestra historia— cuando el patriotismoha alentado a los mexicanos, la Nación ha tenido la fuerza para realizar lasmás grandes proezas en aras de la unidad, la libertad y la prosperidad.2 Francisco I. Madero, La Sucesión Presidencial en 1919, Random House Mondadori, ediciónDebolsillo 2010, p. 309.3 Ibid., p. 309. 8
  • 9. México necesita una vez más del patriotismo de todos nosotros.Patriotismo que urge a dejar la actitud indiferente o indolente de quienes seencogen de hombros ante el dolor que provoca la violencia. Patriotismo queexige a los tres órdenes de gobierno no evadir su responsabilidad de sumarcapacidades y talentos para el restablecimiento de la paz. Patriotismo que no se limita a dar muestras de valor en el combate alos criminales, sino que se acredita en la voluntad de revisar y rectificar todaestrategia que pudiera poner en riesgo a la Nación. Patriotismo quecompromete a los ciudadanos a no declinar principios y valores por lapresión de la injusticia social para sumarse a los grupos delincuenciales queamenazan la vida nacional. Patriotismo es aceptar nuestra responsabilidad en la historia paratrascender esta nueva guerra entre mexicanos hacia la armonía, y desde ellarestablecer la paz mediante un proceso de concertación democrática, decoordinación solidaria y de cooperación subsidiaria permanente entre lasociedad civil y las instituciones del Estado. Es indemorable asumir ese patriotismo que impele a hacer valer elinterés nacional del orden, de la seguridad pública y privada, para defendernuestros derechos y libertades, sin abdicar la soberanía de México a lavoluntad caprichosa y egoísta de los delincuentes.Convocatoria a la unidad para la pazA participar en este sublime propósito que trasciende ideologías, posicionessociales y credos religiosos, convocamos a todos los grupos comunitarios ymovimientos sociales; a las instituciones educativas y a las iglesias; a lospartidos políticos y medios de comunicación; a los intelectuales, académicosy a los tres órdenes de gobierno. A quienes han perdido la esperanza y a las víctimas que enfrentan conmiedo el futuro, les convocamos a ser artífices de un México seguro paratodos; les animamos —como dijera una niña tras perder sus piernas en un 9
  • 10. atentado— a “mirar hacia adelante con valor y optimismo por recuperarnuestras vidas”4. Les proponemos erigirse en la fuerza social de la paz y en el soporte ela justicia social. De igual forma, los invitamos a construir un nuevo modelode ordenamiento del Estado donde exista una mayor participaciónciudadana en corresponsabilidad con las autoridades. Cuando se está comprometido con la paz se buscan los caminos parallegar a ella, se perfilan las acciones no violentas para conseguirlo y seapuesta la voluntad para llevarlas a la práctica. Por eso diseñamos estaEstrategia para la Paz Justa, que ponemos a disposición de la Nación y delgobierno en primerísimo lugar. Deseamos convencer a nuestros gobernantescon argumentos y persuadirlos con propuestas para que modifiquen, en lamedida de lo prudente y de lo posible, sus líneas de confrontación directa. Para nosotros, y hay que dejarlo claro, la violencia en ningún sentidoes opción para alcanzar un propósito de armonía. Por eso hacemos unllamado a buscar y encontrar, en estas páginas, ideas para trabajar por lapaz, desde la paz. Aquí hay acciones que todos podemos aplicar en nuestravida cotidiana o en el ejercicio de responsabilidades públicas, para asírevertir el sentimiento de impotencia, de frustración o desesperanza que atantos mexicanos abruma. Agradezco a mis compañeros de este gran movimiento nacional queme concedieran el honor de dar a conocer esta Estrategia para la Paz Justa,que se suma a las muchas iniciativas que pretenden la consolidacióndemocrática desde una convivencia armónica de nuestro pueblo.Honrar una tradición de paz Si Francisco I. Madero se pronunció contra el uso de las armas,argumentando que “volveríamos a caer en el tristísimo dédalo de las guerras4 Irene Villa Gómez, periodista española, víctima de la organización terrorista ETA. 10
  • 11. intestinas”5, el momento presente también sugiere transitar caminos noviolentos hacia la paz. En aras de ese fin, con el más elevado espíritu de solidaridad yvoluntad de cooperación, ofrecemos a la Nación esta propuesta. Micontribución a ella la ofrezco a las comunidades dolientes de todo el país. Demanera especial dedico este esfuerzo a mi comunidad, a la ciudad máspeligrosa y lastimada por la violencia en el mundo: Ciudad Juárez. Desde las orillas del Río Bravo, en ocasiones previas a la RevoluciónMexicana, los habitantes de esa ciudad abrieron caminos hacia la soluciónde conflictos regionales y nacionales. Y tras una gran batalla, hace cienaños, desde esa ciudad “donde comienza la patria”6 se abrió el diálogo quemovió la voluntad del Presidente de México y de los grupos en conflicto parafirmar los Tratados de Ciudad Juárez el 21 de mayo de 1911. Como hace cien años, inmerso el país en un ambiente de miedo y dezozobra, que vulnera la vida de muchas comunidades en el país, hoy cobravigencia el deseo de la paz sin el recurso fácil, permanente y casi exclusivode las armas de fuego, sin el saldo de la muerte, sin el dolor humano. Por esa urgencia de proteger los derechos ultrajados de losmexicanos, somos los primeros en comprometernos con esta Estrategia parala Paz Justa que difundiremos ampliamente promoviendo la adhesión a ellade ciudadanos y gobernantes. Estamos seguros de que la generosidad socialde México responderá positivamente a nuestra invitación. El día del Centenario de aquel acontecimiento que restableció la pazen toda la República, simbólicamente firmaremos este documento en CiudadJuárez. Desde esa doliente comunidad chihuahuense con tradición de paz,hoy subyugada por el crimen organizado, invitaremos al Presidente deMéxico a hacer lo propio.5 Francisco I. Madero, La Sucesión Presidencial en 1919, Random House Mondadori, ediciónDebolsillo 2010, p. 315.6 “Donde comienza la patria”, lema que se lee en el escudo de Ciudad Juárez, Chihuahua. 11
  • 12. Con base en esta Estrategia para la Paz Justa le propondremosconvocar y liderar, como Jefe de Estado que es, una gran ConcertaciónNacional en los términos aquí propuestos, para que transite de ser unpresidente de guerra a un presidente de paz. Bajo las condiciones que hoy imperan en nuestra sociedad, el llamadoa la paz no puede esperar. La paz debe ser nuestro objetivo de hoy, nuestraagenda de hoy, nuestra decisión de hoy. Es nuestra oportunidad de salvar ala patria. Hagámoslo juntos.¡Que viva México y que viva en paz! Ciudad de México, 9 de mayo de 2011. 12
  • 13. IntroducciónVolver a Empezar es un movimiento nacional de alcance social y político,integrado por ciudadanos dispuestos a privilegiar nuestras coincidencias porencima de nuestras diferencias. Decididos a colaborar, con respeto,tolerancia y unidad de propósitos, en el fin superior del engrandecimiento yla prosperidad de México. Nos mueve la honesta intención de instaurar laética, el respeto y la confianza entre los mexicanos. Quienes integramos este movimiento, que pretende bienestar paratodos, nos proponemos ser un ejército de paz, porque solo en la paz —quees aspiración universal de la humanidad— se fundamenta la autorrealizaciónde los pueblos; es en ella donde los hombres nos refugiamos paraencontrarnos con los demás y con nosotros mismos. En aras de ese derecho fundamental es que nos hemos comprometidoa promover una creciente solidaridad nacional que permita proyectar elfuturo en vez de padecerlo. Respecto de la seguridad a que aspiran los mexicanos, nuestrocompromiso es coadyuvar en la construcción de una estrategia de Estadoeficaz, que reconsidere las formas inerciales de combate al crimenorganizado y apunte a conciliar los intereses políticos y económicos, socialesy culturales que subyacen como factores de origen o de permanencia de laviolencia. Porque sabemos que tan necesaria es la crítica constructiva como elproponer alternativas realizables; porque existen ciudadanos con voz ypropuesta, responsables y preocupados por lo que está pasando en el país,y que no están siendo completamente representados por gobierno y lospartidos; ofrecemos ideas y propuestas viables para recuperar la seguridad yla tranquilidad en condiciones de justicia. 13
  • 14. Para alcanzar la armonía de un pueblo no hay manuales escritos,fórmulas mágicas o leyes infalibles. Con este documento, el movimientoVolver a Empezar busca concitar las voluntades libres de todos para acordarel camino más seguro hacia la paz; para tenerla con nosotros, y una vezhecha nuestra, cuidarla, fortalecerla, verla madurar; mantenerla viva, activay triunfante. Deseamos despertar conciencias y activar voluntades, dejar untestimonio de que en el tema de la seguridad —como en muchos otros— esindispensable recurrir a métodos no destructivos de la vida humana, superartoda diferencia ideológica por la vía del diálogo y la reconciliación. La única motivación que nos debe inspirar y urgir es la de hacer lastransformaciones necesarias que conduzcan a nuestra Nación lastimadahacia la paz y la prosperidad en la justicia. Por eso proponemos anteponer,con generosidad, el interés nacional a los legítimos intereses particulares. Solo a partir de un México en paz podremos construir el país prósperoque deseamos para nuestros hijos y nuestras familias. Por ello respaldamosal Presidente de la República en su perseverante intención de combatir a loscriminales. Sin embargo, en razón de la necesaria justicia social, leproponemos recurrir primordialmente a estrategias no destructivas. Loexhortamos a que asumamos el reto de cultivar juntos el arte de la paz. Leofrecemos con respeto y reconocimiento que cuente con nosotros para ello.Contenido de la propuesta para la pazEste documento, que puede adaptarse para su aplicación nacional oregional, estatal o municipal, familiar o personal, propone un modelo conprofundo sentido humano y social que busca el equilibrio entre lasnecesidades de paz y de justicia. Es una guía para facilitar la definición derumbo, de prioridades y de criterios en la búsqueda de nuestra seguridadcomo Nación. La propuesta aquí contenida es un punto de partida hacia la pazdesde la no violencia activa. Es una aportación para provocar la interacciónestratégica e imprescindible del Estado y de la sociedad; para propiciar que 14
  • 15. desde ambas dimensiones de la Nación, todos los mexicanos caminemos conéxito hacia el fin deseado. Los componentes esenciales de este documento son: un diagnósticoque justifica la estrategia confeccionada por el movimiento Volver aEmpezar, una propuesta de plataforma axiológica de principios y valores quepermitan habituar la inteligencia y la voluntad a dar dimensión ética a laestrategia. Estos preceptos ofrecen puntos de referencia para orientar elproceso de paz desde una acción congruente con el respeto a las personas,pero eficaz en sus resultados. En seguida proponemos cinco objetivos estratégicos que soncondición para trascender la realidad prevaleciente, para darnos un país conmejores oportunidades y calidad de vida para todos. En última instancia:para crear un entorno de bienestar generalizado donde la paz y la seguridadsean constantes. Después se desarrolla la Estrategia para la Paz Justa —que es la partefundamental de este documento—, describiendo los pasos que a modo deruta crítica deben darse para alcanzar los objetivos. En seguida se ofrecendiez líneas estratégicas de acción que sugieren las condiciones y metasmínimas para alcanzar el fin anhelado. Al final, sugerimos criterios de orden práctico a considerar en laejecución de la estrategia, así como un amplio menú de eventos y accionesque pueden llevar a cabo los ciudadanos en forma individual o comunitaria,desde los organismos de la sociedad o desde las instituciones del Estado.Propuesta con raigambre socialLos problemas que generan las acciones antisociales, únicamente puedentener soluciones sociales. Es por esa razón que pugnamos por lareconciliación y los programas de segundas oportunidades, por la educaciónpara la paz y la cultura de la legalidad y el perdón, por la despartidización dela seguridad pública, por el diálogo intrafamiliar y vecinal, pero sobre todo,por la concertación entre la sociedad y el Estado, lo que implica diálogo yacuerdo. 15
  • 16. La sociedad está ordenada a las personas y éstas al bien común 7. Enella se encuentra, por tanto, el fundamento vital que nutre y da sentido almovimiento Volver a Empezar, entre cuyos principales objetivos seencuentran dar dimensión ética con sentido social a la vida pública,ciudadanizar la política y despartidizar a las instituciones del Estado.Pugnamos, entonces, por establecer el diálogo nacional como método paraprivilegiar las coincidencias por encima de las diferencias que suelendificultar la convivencia pacífica. La Estrategia para la Paz Justa que aquí presentamos es unaexpresión social, porque comparte el común anhelo de la pluralidadnacional. Muchas de las propuestas contenidas surgieron de la consultadenominada “¿Y tú cómo quieres México?”, mediante la cual Volver aEmpezar difundió por redes sociales y en foros regionales preguntasconcernientes a los principales temas de la vida nacional, incluida laseguridad. Estas preguntas fueron contestadas por ciudadanos abierta ylibremente, sin más interés que difundir sus ideas personales para aportar ala creación de un México más seguro. Aquí se refleja la nobleza y elsentimiento social que en favor de la paz tiene nuestra gran Nación. También se construyeron propuestas a partir del conocimiento yexperiencia exitosa de un equipo de especialistas de más de veinte países,así como de diversas fuentes documentales. Todo ello, bajo el comúndenominador de una visión ciudadana y una ausencia de objetivossectoriales, partidistas o electorales. El contacto directo con los grupos sociales ha permitido que nuestromovimiento sienta con la gente y transmita en este documento laspropuestas de los ciudadanos. Vivir en paz está en nuestras manos. Cada núcleo familiar ocomunitario, cada joven, servidor público, ministro de culto, jornalero,empresario, periodista o maestro, es corresponsable y encontrará en estaspáginas propuestas con sentido social que pueden llevar a cabo en favor deese propósito que nos hermana.7 Manuel Espino, Volver a Empezar, Random House Mondador, editorial Grijalbo 2009, p.48. 16
  • 17. Solución no violentaAnte la impostergable necesidad de cambiar la llamada “estrategiaanticrimen” del gobierno proponemos, en primerísimo lugar, que la sociedadcivil y el Estado conciban la construcción de la paz como la solución noviolenta a todo tipo de conflictos y actúen en corresponsabilidad, evitando almáximo el uso de la fuerza. Al igual que muchas expresiones de la comunidad, la nuestra reitera:es errónea la concepción de que la violencia solo se combate con másviolencia. Optamos por las armas de la paz y no las de la guerra. Por elloinsistimos en la urgencia de un cambio de enfoque en el combate al crimen,a partir de repensar lo vivido en esta lucha que se ha significado por lamuerte y el sufrimiento. Sugerimos construir escenarios alternativos de solución, sustituyendolas acciones puramente militares y policiales por otras que impliquen el usode herramientas cívicas, educativas y económicas, pero sobre todo socialesy con sentido humanitario. A más de cuatro años de que el Presidente de México declarara laguerra a los grupos criminales en la recta intención de proteger a losmexicanos, es justo y urgente reconocer que los resultados obligan arectificar; a cerrar este laboratorio de guerra donde se experimenta a granescala, y cada vez con mayor degradación social y desesperanza, con la vidade los mexicanos.Tarea de todosEl mejor patrimonio que podemos dejar a las siguientes generaciones es unpaís seguro y sustentable, con armonía para el crecimiento y desarrollo, queles ofrezca una vida digna y con calidad. Esa es nuestra responsabilidad, esla tarea de todos. Por ello vuelve a ser vital convocarnos, con sentimiento demexicanos, a poner el alma y la nobleza de la virtud cívica al servicio de lapatria. 17
  • 18. La solidaridad es uno de los principios inherentes a la condiciónhumana que afirma la natural tendencia del hombre a participar en la vidasocial en todas sus modalidades; a compartir en ella las responsabilidadesexigidas por el bien común, siempre con respeto a la soberanía individual ya la coexistencia en la diversidad8. Atendiendo la exigencia social de construir un país donde podamostendernos la mano sin reservas y sin miedo, invitamos a todos losmexicanos a un esfuerzo resuelto y sereno, pacífico y democrático, paraconstruir juntos una estrategia de Estado con la participación solidaria detodas las instituciones, de todos los órdenes de gobierno y de toda laNación. De manera especialísima hacemos un llamado enérgico a quienesforman parte de grupos criminales. Apelamos a su condición de mexicanos,para que en una expresión de sinceridad consigo mismos, y pensando ensus propias familias, busquen en su conciencia los valores de fidelidad a lapatria que nos hermana. El camino del bien, de la solidaridad, del trabajo honesto, no siemprees fácil, pero es el único que dignifica al hombre y enaltece a la patria. Paratener una vida honesta, persuadimos a quienes han incursionado en elcrimen, de abdicar su labor destructiva de México. En la rectificación depropósitos dense la oportunidad de volver a empezar y regalar a sus hijosun futuro digno desde un presente de paz.8 Ibid., p.49. 18
  • 19. Diagnóstico “Una estrategia solo puede definirse y ser aplicada con eficacia si se tiene un cuadro lo más realista posible, ya que es inadmisible operar en un ámbito deformado por una percepción subjetiva del mismo” Augusto Benjamín RattembachApreciar el sentido de los acontecimientos, evaluar el entorno social,descubrir las fuerzas en movimiento y medir las posibilidades dedesplazamiento hacia la paz, es lo que constituye un diagnóstico realistaque, aunque subjetivo y quizá dramático, servirá de justificación a laestrategia, a la planeación y a la programación de las acciones. Con la opinión pública y con los datos publicados, con las valoracionessurgidas en diversos foros que abordaron el tema de la seguridad en el paísy con las ideas recogidas por Volver a Empezar en consulta directa a lasociedad, se configuró un diagnóstico que aquí se sintetiza.Expresiones del sufrimiento nacionalEn el siglo XX México padeció varias luchas intestinas y represionesconducidas por gobiernos autoritarios, en las que miles de compatriotasperdieron la vida. Cuesta trabajo creer que ahora, en este nuevo siglo,cuando el país se estrena en la democracia, la República se encuentra anteun derramamiento de sangre tan atroz por la desgarradora estadística, comopor su brutal naturaleza. 19
  • 20. Es decir, desde que se declaró la guerra contra la delincuenciaorganizada los mexicanos no solo hemos padecido casi 40 mil asesinatos yla desaparición de 5 mil 400 personas, según cifras oficiales, sino tambiénuna escalada en la atrocidad y el salvajismo con el que se ejerce la violenciay se contradice la modernidad democrática. Hay que acotar que esta cantidad de homicidios sin precedente puedeincluso duplicarse, debido a la cifra oculta tras los desaparecidos, las fosascomunes aún sin contabilizar y la reticencia de muchos ciudadanos adenunciar, entre otros factores. Además de los homicidios se han multiplicado otros delitos de altoimpacto, como los secuestros, decapitaciones y la extorsión, perpetrados encontra de todos los sectores y de personas de todas las edades. En losúltimos cuatro años han surgido nuevos y poderosos grupos criminales quese disputan el control de comunidades que habitan desde pequeños puebloshasta las grandes ciudades. Pero la violencia que subyace en nuestro país no es solo la que lasbalas y pistolas nos recuerdan con cada muerto en las calles, o losdesaparecidos que por todo el territorio nacional lloran sus familias. Aunquedramática, la violencia se manifiesta hoy en cada sector de la sociedad: enlas luchas sindicales, en los grupos políticos, en las escuelas, en las iglesias,en el gobierno. Pero también en el lenguaje, en la prensa, en los hogares. Reportes de prensa revelan que un 95% de los asesinatos cometidosen este sexenio no han sido investigados9. Además prevalece la prácticaañeja de manipular procesos judiciales y dictar sentencias carentes defundamento a cargo de jueces corruptos. Quizá por ello la población percibeque no hay justicia.Consecuencias de una estrategia de guerraLos asesinatos en masa, desplazamientos forzados de poblaciones, formanparte de la nueva realidad nacional, que asombra al mundo, nos9 Investigación de Silvia Otero publicada en El Universal el 21 de junio de 2010. 20
  • 21. desprestigia y nos hace referente internacional de violencia. Para huir deésta, los habitantes de regiones enteras del país se han visto obligados acambiar sus hábitos, abandonar su patrimonio o dejar sus hogares y emigrara otras ciudades del país o del extranjero. Para evitar ser vejados, los mexicanos también se han visto forzados ano viajar por determinadas carreteras, a dejar de celebrar actos sociales, acoartar su libertad y autoimponerse toques de queda. Así, miles de personastoman cotidianamente acciones, a veces de alto riesgo, que les evitensumarse al rosario de víctimas y a las estadísticas de la delincuencia. En Ciudad Juárez, Chihuahua, por ejemplo, fue desplazado el 21 porciento de la población de 2008 a 201010. Durante ese mismo periodo hansido asesinadas alrededor de 9 mil personas. Más de 12 mil niños hanquedado huérfanos11. Por tres años consecutivos ha sido la comunidad másviolenta, no solo de México, sino del mundo, según el parámetrointernacional de asesinatos por cada cien mil habitantes. El éxodo forzado de los juarenses se repite en ciudades y pueblos detodas las regiones. Para los migrantes de diversos países que transitan pornuestro territorio, México se ha convertido en una aduana mortal. Pruebascontundentes e inhumanas de ello están en Chiapas, Veracruz, Oaxaca,Tamaulipas, Sinaloa, Durango, Sonora y el Estado de México, entre otros. La Comisión Nacional de los Derechos Humanos ha informado que delprimero de diciembre de 2006 al 31 de diciembre de 2009 las quejas contramilitares se incrementaron en 300 por ciento; además, aumentaron en 400por ciento las recomendaciones dirigidas a la Secretaría de la DefensaNacional. Durante el mismo periodo, esta institución ha documentadoasesinatos, torturas, detenciones ilegales y desaparición forzada de personasa manos de militares. Tales acciones han demeritado la imagen de las institucionescastrenses, que han visto erosionado el aprecio que tenían entre la10 “Desplazamientos Forzados: Migración y Violencia en Ciudad Juárez”, María del SocorroVelázquez Vargas, investigadora de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez.11 Estimación hecha por Gustavo de la Rosa Hickerson, visitador de la Comisión Estatal de DerechosHumanos de Chihuahua. 21
  • 22. población. Estos pilares del Estado mexicano, cada vez reciben máscuestionamientos de la sociedad, algunos plenamente justificados. Este desgaste de las Fuerzas Armadas, nacional e internacional,incluso llevó a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a recomendaral gobierno mexicano retirar a los militares de las labores relacionadas con laseguridad pública. El narcotráfico ha acumulado un poder tal que ingresa a nuestro paísentre 25 mil y 40 mil millones de dólares, cifras que equivalen al ProductoInterno Bruto de Panamá y Uruguay, respectivamente12. Si bien es cierto que este saldo no es consecuencia directa de unaestrategia fallida, sí puede decirse que ésta no detiene ni revierte esteproceso de degradación y de caos que imposibilita la paz por privilegiar unenfoque de guerra.Hay capacidad, falta voluntadCon razón puede afirmarse que en los tres órdenes de gobierno y en lasociedad existe la convicción de que el tema urgente de resolver en el países el de la inseguridad. Todos empeñan su voluntad en lograrlo y en muchoscasos puede acreditarse gran capacidad táctica en la ejecución de susplanes para acotar a los grupos criminales. El problema de la falta de resultados radica en que no hay voluntadpara ensamblar la capacidad y talento de las partes en una mismaestrategia. A lo más que se ha llegado es a firmar documentos quecomprometen a los órdenes de gobierno pero que no se cumplen. Tambiénse han hecho pactos entre gobierno y sociedad sin que esa expresión derecta intención se traduzca en hechos, y cuando los hay, no siempre soneficaces. Del lado ciudadano se hacen eventos diversos y a menudo lainconformidad acumulada se desahoga en manifestaciones multitudinarias12 Cálculo de Ramón García Gibson, investigador del Instituto Nacional de Ciencias Penales. 22
  • 23. que no culminan en una propuesta que vaya más allá de expresar lo que sequiere lograr. Terminan en catarsis, en desahogo de un comprensible enojosocial. Al elaborar un diagnóstico nacional, es inevitable señalar que diversasinstituciones gubernamentales muestran carencias que reducen su eficacia.Las funciones de investigación e inteligencia están atomizadas y politizadas,se conducen desde diferentes dependencias que no comparten informaciónestratégica para la toma de decisiones oportunas. Como consecuencia de la desconfianza y deficiente cooperación entrelos órdenes de gobierno y entre los poderes federales y locales, se tiene unEstado débil, ineficiente para imponer el orden e imposibilitado parainstaurar la paz en el país. Ante este panorama —y porque no basta la intención de luchar contrala inseguridad sin resultados de tranquilidad social— millones de mexicanospiden reorientar la estrategia para alcanzar la paz, lo que no implicarendición frente a los delincuentes. Exigen en todas las formas a su alcance,algunas con desesperación, tomar medidas concretas y eficaces desde unaperspectiva de participación social orientada a vencer el mal con el bien. Conacciones pacíficas y no con una dosis de agresividad.Resistencia a corregir la estrategiaA la ausencia de justicia y seguridad, que pareciera consecuencia de unainsensibilidad ante el dolor de las familias de los asesinados o de lasvíctimas, se suma el empecinamiento de las más altas esferas del podergubernamental en sostener su estrategia y afirmar que la guerra “se vaganando”. Ante la insistencia social en que se revise la operación anticrimen,la respuesta es que se está en el camino correcto y que no hay por qué darmarcha atrás. Para enfrentar a los criminales, el presidente de la República hainsistido en que, más allá de posiciones políticas, debe prevalecer la unidadnacional. Pero ésta se dificulta cuando el gobierno asume posicionespartidistas que vulneran la confianza. Cuando se le ha sugerido escuchar los 23
  • 24. argumentos de quienes sugieren revisar y, en su caso, rectificar la estrategiasin dejar de luchar contra los criminales, interpreta que le piden detener laacción del gobierno y en ocasiones los increpa o los acusa de despistados ode estar en su contra. Con frecuencia, tras ocurrir algún evento trágico, se reacciona a lacoyuntura con eventos discursivos y escénicos, con invitados seleccionados,donde se pide el apoyo y comprensión de la sociedad pero no se le involucraen la toma de decisiones ni en la ejecución de acciones coordinadas. Sedesaprovecha el enorme potencial de los ciudadanos.México quiere pazDel campo a la ciudad, de las playas de Acapulco a las carreteras deTamaulipas; de la principal plaza pública de Morelia a la Macroplaza deMonterrey o al Zócalo en la Ciudad de México; en las calles de Torreón, deCuliacán, de Cuernavaca, o de Cuautitlán Izcalli, el crimen es una amenazapermanente y se ha enseñoreado en nuestra patria. Este es el escenario nacional tras más de cuatro años de lo que elgobierno llamó “guerra anticrimen” y que justificó como un “esfuerzo deEstado”. Este es el saldo de haber actuado en solitario desde el principio,imponiendo una decisión sin consenso con los Poderes de la Unión, lasentidades federativas, los municipios y las instituciones de la sociedad. Lo más importante a destacar en esta semblanza del país, lo másaprovechable hacia lo que decidamos hacer hacia adelante, es que somosun pueblo que se niega a vivir en permanente alarma, asediado por laviolencia o por la probabilidad, cada vez mayor, de padecerla en carnepropia. No queremos seguir refugiándonos en el miedo ni en la resignaciónque paraliza a la Nación y la somete al yugo de los violentos. Aunque tenemos temores comprensibles, como es lógico suponer, losmexicanos queremos participar en transformar esta vida de guerra en unavida de paz. 24
  • 25. Principios y valores para la seguridad “Ojo por ojo y el mundo acabará ciego” Mahatma GandhiEl despliegue de acciones del gobierno orientadas a la seguridad de losmexicanos no ha estado exento de abusos en contra de la sociedad civil.Decir que la mayoría de las víctimas han sido personas vinculadas a gruposcriminales no justifica tolerar que las autoridades cometan atropellos quevan desde la extorsión hasta el asesinato. Aunque todas las instituciones y corporaciones involucradas en estepropósito se instituyen bajo códigos de honor y justicia, no siempre loshonran con sus acciones; en algunos casos no cumplen con un mínimo derespeto hacia la comunidad a la que están obligados a servir. Para proscribir la violencia en todas sus formas, es necesario que lasociedad civil y el Estado asuman un compromiso de conducta congruentecon un código común de principios y valores, con una filosofía o acervodoctrinal que aporte los conceptos en que se sustente la acción de la Naciónhacia la paz. Es necesario que adopten un conjunto de preceptos para fortalecersus vínculos de confianza, para dar un soporte axiológico a su esfuerzo porla paz y poder distinguir entre violencia y fuerza, y que ésta solo se puedejustificar al servicio del derecho y de la justicia en razón de legítima defensay en circunstancias verdaderamente excepcionales. Urgen principios que no se aprendan de memoria sino que sedepositen en la conciencia de las personas para que éstas habitúen suvoluntad a un comportamiento honesto; que sean puntos de referencia paraorientar el desempeño de los ciudadanos y de las autoridades, de lascomunidades y de las instituciones. Valores que impidan que las acciones de 25
  • 26. recta intención se conviertan en un torrente incontrolado, en un río revueltodonde naveguen impunemente la prepotencia, la corrupción y la anarquía. En razón de esta necesidad, y porque los principios y valores son unarealidad elegible que imprime carácter moral a los actos humanos, Volver aEmpezar propone que el Estado y la sociedad adopten una filosofíahumanista de servicio, que asuman una conciencia ética y cívica, que secomprometan a respetar y hacer valer los siguientes preceptos mínimoscomo normas promotoras de una nueva virtud social y de una actitudpacífica nacional.Educar en el diálogoAprender a dialogar, debatir y escuchar al otro, respetando su pensamientoaun cuando sea diferente al propio, es requisito básico de convivencia cívicaque nos permitirá convertirnos en una sociedad de diálogo y paz. Para maestros, políticos, líderes sociales, ministros de culto y padresde familia, la resiembra de valores humanos y educar a niños y jóvenes enel entendimiento mutuo tiene que ser una prioridad nacional. Nuestros hogares, instituciones educativas, empresas, iglesias y todaestructura social deben convertirse en escuelas de diálogo y tolerancia,concordia y solución pacífica de conflictos.Cooperación ciudadana para la pazLa seguridad humana efectiva está cimentada en el principio de solidaridady supone coordinación subsidiaria, y en esa relación cada quien pone de suparte cediendo privilegios. Implica corresponsabilidad entre las autoridadesy la comunidad. Ante esto, los gobiernos y las instituciones deben abrir la puerta aconcejos, comités y observadores ciudadanos de manera transparente. Sololos ciudadanos, que sufren desamparados, sin la protección del aparatogubernamental, tienen la sensibilidad para conocer la realidad que vive elpaís. 26
  • 27. Asimismo, los ciudadanos tenemos que dar un paso al frente y asumirque los gobiernos tienen una gran responsabilidad equiparable a la de lasociedad, pues todos, aun a nivel individual y comunitario, tenemoscapacidad de incidir en la construcción de la paz.Visión de EstadoLa seguridad solo se conseguirá sobre el firme cimiento de una política deEstado con visión de largo plazo que incorpore a la sociedad tanto en latoma de decisiones como en su ejecución, no sobre iniciativas oimposiciones puramente gubernamentales. Para restablecer y preservar la paz desde una dinámica genuinamenterepublicana, son necesarios esfuerzos y proyectos serios e incluyentes, quesuperen los discursos estridentes de servidores públicos y políticos, quetrasciendan trienios y sexenios e ignoren criterios electoreros que debilitanla unidad nacional y generan desencuentro social.Respeto a los derechos humanosMucho pierde la sociedad cuando por miedo permite acciones autoritarias yexcepciones que violan las garantías fundamentales, pues está probadohistóricamente que cuando así ocurre, dichas excepciones se convierten enamenazas permanentes del poder a la población. Todo esfuerzo por la paz yla seguridad debe conducirse bajo la condición irrenunciable y permanentedel respeto a los derechos humanos.PrevenciónAtacar los efectos de la delincuencia ignorando sus causas equivale a podaruna hiedra permanentemente, sin arrancarla de raíz. Una de las claves parahacer de México un país seguro, a mediano y largo plazos, es dedicar igualcantidad de recursos al combate a la delincuencia y a su prevención. 27
  • 28. El esfuerzo dedicado a capacitar policías necesita ser similar al que seinvierta en la formación cívica de niños y jóvenes. Así como se aprovisiona alEjército, debemos equipar espacios de convivencia comunitaria. Con ello,lograremos que las siguientes generaciones vivan los valores de la paz.Seguridad progresivaEs indispensable que todo esfuerzo por construir la paz se emprenda convisión a largo plazo, con paciencia alejada de los ciclos políticos yelectorales. Para no ocasionar rupturas sociales, hay que actuar de manerapaulatina y sostenida. La seguridad pública no puede ser construida con muestras arbitrariasde valentía o acciones aisladas por contundentes que puedan ser. Tampocoes efectivo combatir al crimen con desplantes gubernamentales comoreacción ante hechos de violencia.Seguridad democráticaLos problemas de la democracia siempre se resuelven con más democracia,jamás con menos. Solo los valores y las prácticas democráticos aseguranque se respeten la dignidad de las personas y sus inalienables derechoshumanos, de forma generalizada a toda la población. Muy por el contrario, el secretismo, la arbitrariedad, la corrupción y lafalta de observación a reglas y leyes pueden conducir a regímenesautoritarios. Son caldo de cultivo para el fortalecimiento de actividadesantisociales y para el abuso de las autoridades. La seguridad no puede ser exclusiva de un sector social, una región,una ciudad, un grupo de privilegiados o una facción política, debe ser unbien público de acceso generalizado y absolutamente equitativo. Son especialmente perniciosas las estrategias que buscan proteger adeterminados sectores o aislar los conflictos en zonas geográficas atentandocontra el elemental sentido de igualdad entre mexicanos. 28
  • 29. Acceso a la información y transparenciaCon excepción de las estrategias con que se combate al crimen organizado yque requieren diversos niveles de reserva, es necesario conducir todas lasacciones en favor de la seguridad y la paz con plena transparencia. Éstagenera confianza, estimula la participación e inhibe la corrupción.Rendición de cuentasLas decisiones de las autoridades de gobierno y de organismos de lasociedad, por altos que sean sus cargos, deben someterse a la observacióny la crítica ciudadanas. Es indispensable que toda estrategia de seguridadsea revisada de manera periódica y sometida al escrutinio público cuandoasí se justifique, a fin de que quienes la diseñaron y quienes la implementantengan la oportunidad de mejorar su desempeño.Metas verificablesPorque del esfuerzo por la paz y la seguridad dependen vidas humanas,debe prescindirse de valoraciones subjetivas o politizadas y de propuestasambiguas como “ganar la guerra”, “acabar con el tráfico de drogas”,“recuperar la paz” o “cambiar de estrategia”. Es indispensable que existan metas claras y cuantificables, así comoindicadores que permitan medir el desempeño y evaluar los resultados. Paraeste propósito son necesarios los organismos ciudadanos.Evitar populismo corruptorLos esfuerzos encaminados a construir la paz deben eliminar las prácticasclientelares y tratar a todos los ciudadanos como iguales en libertades,derechos y obligaciones. 29
  • 30. Lo que es la corrupción en lo individual, lo es el populismo en losocial. Cada vez que el Estado da concesiones ilegales a un grupo porpresiones políticas, electorales o económicas, está corrompiendo a lasociedad en su conjunto.Centrar la atención en las víctimasHasta ahora la atención del aparato judicial y las fuerzas del orden se hanenfocado en los delincuentes, cuando son las víctimas quienes másnecesitan y merecen la atención del Estado. Es necesario cambiar estatendencia para dar a las víctimas las retribuciones y las reparaciones deldaño pertinentes en razón de justicia. 30
  • 31. Objetivos rumbo a la paz de México “No hay viento favorable para el que no sabe a dónde va” SénecaPara transitar de la realidad prevaleciente hacia el restablecimiento ypreservación de la paz en condiciones de sostenibilidad y mayor desarrollo,es necesario definir y dar a conocer los principales objetivos a alcanzar.Estos tienen carácter estratégico, por ser de la mayor trascendencia enorden al propósito superior anhelado. Los objetivos que orientan los esfuerzos comunes del Estado y de lasociedad son de carácter general y de prioridad nacional inmediata. Debenser atendidos por todos los actores involucrados para dar soporte a unanueva estrategia acordada en forma conjunta. De lograrse en el tiempo quepara ello se determine, significan un avance real hacia el fin pretendido. Siendo el fin último de este documento ofrecer una propuesta queincluya la opinión y sugerencias recogidas de todos los sectores de lasociedad, así como en foros internacionales y consulta a expertos, Volver aEmpezar propone cinco objetivos estratégicos: 1. Unidad política. Hacer del Estado una entidad vigorosa y coherente desde la unidad de la nación y a partir de una relación de confianza entre los órdenes de gobierno y entre los poderes federales y locales. 2. Visión de país. Definir y construir las nuevas condiciones culturales, económicas, políticas, jurídicas, sociales y ambientales hacia donde se necesita llevar al país, que orienten el desarrollo humano sustentable y favorezcan el restablecimiento y preservación de la paz justa y la seguridad humana integral. 31
  • 32. 3. Reforma del Estado. Desde una efectiva Concertación Nacional actualizar el diseño institucional del Estado, adecuándolo a las exigencias de la nueva dinámica mundial y nacional.4. Cultura de legalidad. Acordar y seguir, con respeto irrestricto a la ley, una ruta de eliminación de privilegios acumulados en grupos de poder político y económico para generar condiciones de unidad y confianza, de equidad y justicia, que contribuyan a disminuir el riesgo de conflictos sociales.5. Democracia participativa. Fortalecer la democracia y hacer de la participación ciudadana una prerrogativa vigente y efectiva, no selectiva ni limitativa, desde una vertebración social que permita desplegar el potencial comunitario en forma solidaria, responsable y organizada. 32
  • 33. Estrategia para la paz justaEn el diseño e implementación de las estrategias que actualmente orientanel combate a la delincuencia organizada no participan, como debieran, todoslos integrantes del Estado. Las decisiones las toma y promueveprincipalmente el Ejecutivo Federal sin el compromiso de los otros poderesde la Unión y órdenes de gobierno; tampoco de la sociedad, principalreceptora de los efectos del esfuerzo por la paz. Hacer foros de consulta, que a menudo derivan en catarsis, no evita launilateralidad que hace débil e insuficiente la acción del Estado frente a lasamenazas de conflicto que a diario materializan los grupos criminales. Se precisa una acción organizada y eficaz que modifique nuestropresente en beneficio de la paz. Que garantice a ésta la perdurabilidad paraun futuro diferente y mejor, con un entorno socioeconómico e institucionalde bienestar generalizado; que haga realizables los derechos y deberes detodos los mexicanos. La decisión estratégica, el seguimiento de su ejecución y el ajuste alas líneas de acción es una tarea que debe llevarse a cabo en formapermanente, sin regateos ni titubeos, sin prejuicios y sin discriminar a nadie.Reiniciar el esfuerzo es una necesidad impostergable que no cancelaavances y logros, ni significa declinación de propósitos. Implica aprender delo pasado para corregir errores y trazar en perspectiva nuevos escenarios yrutas a seguir.El arte de hacer políticaSi la política es el arte de obrar el bien común posible a partir de lo real, laestrategia es el arte de la ejecución eficaz de la política; es decir, de losfines superiores deseados para el bienestar de la sociedad. La estrategia esresultado del orden y no puede venir de la improvisación; debe diseñarse ydecidirse con realismo en el máximo nivel político posible. De su asertividad 33
  • 34. dependerá la coordinación, sincronización y oportuna ejecución de lasacciones emprendidas. De la táctica. La estrategia es el elemento fundamental de toda planeaciónproyectada hacia un fin determinado. Es un ejercicio eminentementeintelectual y debe ser, por tanto, la consecuencia de un proceso de reflexióny deliberación, con el apoyo de un análisis objetivo de los acontecimientos,con el sustento de información verificada y ponderada de la mayorprofundidad posible. Por ello y porque se vive una realidad incierta, sometidapermanentemente a cambios y riesgos, la estrategia debe ser prospectiva,tener un rumbo claro que no sea modificado por los vaivenes de lacoyuntura, pero flexible para ser adecuada conforme sugieran lascircunstancias, los recursos disponibles y las posibilidades de éxito. La condición insustituible para definir una estrategia con posibilidadesde éxito es elegir los mejores medios que permitan alcanzar los objetivospolíticos o generales que se hayan decidido. Es necesario revisar frecuente yacuciosamente su diseño con base en resultados, y hacer los ajustespertinentes, a fin de no comprometer la seguridad de los mexicanos y el finprincipal de la paz.Sociedad y Estado, actores claveSe precisa además, que el diseño de la estrategia no sea unilateral niparcial, tampoco partidista. Hace falta asumir que la tarea es de todos y quees imperativo tomar en cuenta a todos. Pero fundamentalmente se necesitade voluntad en la sociedad y el Estado para tomar decisiones en formaconjunta de fondo y de forma; que realicen un trabajo coordinado,democrático, plural e incluyente, que sea el eje vital de la acción como país. En la realidad actual de México, con su particular circunstancia deinseguridad y violencia, el punto de partida es hacer una estrategia demanera conjunta entre la sociedad y el Estado. Ambos son actores clave eimprescindibles en este proceso hacia la paz con justicia social. 34
  • 35. La condición necesaria para instaurar la paz y la seguridad deseadases unir los esfuerzos en forma eficaz, coordinar las capacidades e iniciativasdispersas de los organismos de la sociedad con las de los órganos delEstado. Si no se involucra alguno de los órdenes de gobierno, si no están ahílas instituciones no gubernamentales o los grupos representativos de lasociedad, sus líderes, se correría el riesgo de repetir la unilateralidad en latoma de decisiones con la consecuente ausencia de participación demuchos. Porque toda contribución al bien común debe ser ejecutada coneficiencia para abrir una nueva etapa donde el orden y la seguridad sean elcimiento robusto sobre el que se construyan la paz justa y el desarrollosustentable, Volver a Empezar propone:Estrategia para la paz justa 1. Asumir como Nación que la misión de restablecer la paz y conservarla es tarea de corresponsabilidad ineludible de la sociedad y el Estado. 2. Generar un proceso dinámico y efectivo de concertación permanente, con participación plural, democrática, incluyente y con visión de largo plazo, entre el Estado y la sociedad, que permita el mejoramiento continuo del proceso de paz. 3. Aceptar, desde la sociedad, el gobierno, los partidos políticos y las instituciones públicas y privadas, que la concertación sea convocada por el Presidente de México en su carácter de Jefe de Estado y que asuma el liderazgo del nuevo proceso de paz. 4. Que la convocatoria del Presidente de México sea para construir consensos y visiones compartidas de futuro, desde el diálogo en favor de la paz y la seguridad de los mexicanos, y sin que este propósito 35
  • 36. prioritario sea exclusivo ni excluyente, sino que pueda ampliarse a otros aspectos de interés general.5. A partir de la convocatoria del Jefe del Ejecutivo Federal, constituir un grupo representativo de la sociedad y del Estado, denominado Concertación Nacional para la Paz encargado de la revisión y definición de estas u otras propuestas, donde los participantes tengan voz y voto.6. Dar a la Concertación carácter de máxima instancia política de facto para la toma de decisiones en favor de la seguridad de los mexicanos, mismas que se implementarán en forma institucional y siempre con apego a la ley.7. Desde la Concertación, cambiar la lógica de guerra por una de paz que oriente y permita prioritariamente la acción no violenta en forma institucional y social. Que asegure el mejoramiento continuo hacia la consecución de la seguridad humana.8. Elegir y socializar los principios y valores aquí propuestos, u otros similares, para dotar de un acervo doctrinal y de un marco de referencia ética a las acciones que se vayan a implementar.9. Definir —con base en las propuestas aquí formuladas— la Estrategia para la Paz Justa, los Objetivos rumbo a la Paz de México y las Líneas Estratégicas.10. Desarrollar y organizar el programa de la Concertación Nacional para la Paz con metas a corto, mediano y largo plazos.11. Generalizar un método interactivo permanente de concertación en estados y municipios, entre la sociedad y los órganos del Estado, que facilite la comunicación, coordinación, seguimiento, evaluación y ajuste de la nueva Estrategia para la Paz Justa. 36
  • 37. Para que este método sea efectivo, se necesitan, entre otras cosas:  Garantizar a todos la expresión libre de sus propuestas y puntos de vista, así como gestionar en ese espacio sus respectivos intereses.  Establecer una metodología que facilite el diálogo y la propuesta, la deliberación y la negociación para la toma de decisiones de común acuerdo. Que facilite la comunicación, coordinación y acción colectiva municipal, estatal, regional y nacional; institucional o comunitaria.  Construir escenarios alternativos de solución a los problemas nacionales a partir de racionalizar lo acontecido, de repensar lo vivido y de evaluar los resultados de las políticas públicas vigentes.  Integrar equipos de especialistas que analicen la naturaleza, viabilidad, alcances y condiciones de implementación de los acuerdos.  Generar iniciativas que deriven en reformas legales, en programas comunitarios y en políticas públicas.  Definir criterios y formas de reincorporar las fuerzas armadas a sus funciones constitucionales primordiales, así como las condiciones, alcances y metas del combate frontal contra el narcotráfico y los grupos criminales sin perder el horizonte de la paz y sin arriesgar a los ciudadanos con tácticas de lucha armada.  Asignar responsabilidades para la ejecución, control y evaluación, difusión y seguimiento de los acuerdos de la Concertación Nacional.12. Socializar los acuerdos de la Concertación Nacional para la Paz y someter al escrutinio público la evaluación de los resultados.  En la medida que se logren acuerdos, hacerlos del conocimiento público mediante una difusión efectiva, a fin de concitar el 37
  • 38. respaldo y participación de la sociedad, con conocimiento de causa, en las tareas emprendidas.  Convocar a grupos y movimientos sociales, a instituciones educativas y a las iglesias, a los intelectuales y académicos, a los partidos políticos y, de manera especial, a los medios de comunicación, a sumarse en este esfuerzo de difusión y de promoción a la participación ciudadana.  Persuadir a los delincuentes y a las bandas criminales, por todos los medios lícitos, de renunciar a sus actividades ilegales y acogerse a los programas de regeneración y reintegración social.  Informar a la comunidad de la respuesta institucional y social de los avances en el cumplimiento de los acuerdos propuestos.  Con la periodicidad que se decida y con los instrumentos para ello definidos, estimular la retroalimentación desde consultas masivas que reflejen la opinión social sobre las tareas realizadas.  Presentar a la Concertación los resultados de las consultas masivas para que sean revisados y, en su caso, ajustar y mejorar las acciones emprendidas.13. Procesar institucionalmente los acuerdos de la Concertación Nacional para la Paz.  Elevar a rango de ley el acuerdo fundamental de cambio de estrategia y de enfoque táctico, de reasignación de responsabilidades entre la sociedad y los órganos del Estado y de definición de las nuevas líneas estratégicas que habrán de seguirse para el restablecimiento de la paz en condiciones de justicia y democracia.  Cuando así se acuerde, turnar al proceso legislativo federal y local las propuestas surgidas de la Concertación Nacional para que sean revisadas, enriquecidas y, en su caso, incorporadas al marco legal.  En caso de que así se decida, comunicar a los poderes legislativos las decisiones de la Concertación para que sean 38
  • 39. revisadas, enriquecidas y, en su caso, incorporadas al marco legal.  Recurrir a la cooperación internacional para que otros estados nacionales respalden los acuerdos de la Concertación Nacional en sus ámbitos de competencia y realicen una función de observación permanente.14. Consensuar nuevos términos de cooperación internacional, de colaboración financiera y de asistencia técnica, que incidan favorablemente en la consecución de las metas nacionales y regionales en materia de seguridad y justicia. 39
  • 40. Líneas estratégicas para la paz “Es necesario cuidarse de las extrapolaciones demasiado rápidas, de los modos demasiado radicales, de las opciones demasiado aventuradas, fundadas sobre hipótesis estrechas” André BeaufreLa lucha anticrimen del gobierno supone casi exclusivamente, o al menosprioritariamente, el desarrollo de capacidades técnicas y tácticas para elcombate frontal a la delincuencia. Las acciones del gobierno sonpreponderantemente militares y policiacas. Proponemos cambiar ese soporte armado por otro eminentementesocial cuyo eje primordial sea la educación para detonar los procesos de pazy de seguridad a mediano y largo plazos e iniciar la formación degeneraciones que, desde una visión humana integral, construyancondiciones de bienestar permanente.Las nuevas líneas estratégicas que se proponen, son las siguientes: 1. Sustituir el enfoque de guerra anticrimen, que es de naturaleza destructiva, por el de construcción de paz justa, sostenible y duradera. 2. Dejar en manos de instituciones públicas y privadas, en forma conjunta, la conducción de la estrategia con la participación de personas con profundo sentido y compromiso social. 3. Desideologizar y despartidizar la educación pública. Dar prioridad a sus reformas orientadas a la excelencia y a formar generaciones comprometidas con la legalidad y la honestidad, la solidaridad y el respeto a la pluralidad, el trabajo y la competitividad. 40
  • 41. 4. Enfocar la estrategia a modificar las causas estructurales de la pobreza, la desigualdad y la marginación social, y no solo sus efectos.5. Generar alternativas económicas y condiciones jurídicas de excepción, de carácter temporal, que estimulen el abandono de prácticas delictivas estableciendo procesos eficaces de reconciliación, segundas oportunidades, penas alternativas a la cárcel, readaptación social, reinserción comunitaria y familiar, amnistía y desactivación de grupos delictivos.6. Conciliar los intereses políticos, económicos, ambientales y culturales cuando sean factores que propicien inseguridad y violencia.7. Reordenar la estructura sociopolítica para dar prioridad a los intereses de la comunidad.8. Legislar para asegurar que la acción de gobierno sea justa, eficaz, plural, transparente y con rendición de cuentas.9. Establecer programas de atención y protección permanente a las víctimas, como un eje fundamental en el proceso de restablecer la paz y la justicia social.10. Sustituir la corrupción de los cuerpos policíacos por una cultura de orden, respeto, honor, justicia, lealtad y servicio. Elevar su profesionalismo, confiabilidad y destreza en habilidades estratégicas que dan certeza y eficacia a la acción, como la prevención del delito, la inteligencia y la investigación. 41
  • 42. Criterios para una acción de Estado no violenta “Aquí nadie viene a triunfar y obtener, solo un objetivo ha de guiarnos: el de acertar lo que sea mejor para México” Manuel Gómez MorinCuando el recurso de la fuerza del Estado se erige de modo sistemático ypermanente tiende a perder sustento y a generar injusticia en perjuicio de lasociedad civil; conduce a la suplantación de los poderes legalmenteconstituidos y se atrofia el desarrollo político y la tranquilidad social; selimita la participación ciudadana y se restringen sus derechos; se creadependencia respecto de quienes tienen el monopolio del uso de la fuerzaen detrimento del restablecimiento de la paz. En una sociedad democrática el empleo de la fuerza del Estado nodebe darse en forma descoordinada entre autoridades, instituciones yórdenes de gobierno. Más aún, cuando no se consulta o se involucra a lacomunidad, tiende a ser arbitrario, ilegítimo y autoritario. La paz verdadera es tranquilidad en el orden, nace a partir de lajusticia y es efecto de las virtudes sociales que implican la participación y ladebida cooperación informada entre autoridades y ciudadanos. Solo desde la democracia con sentido humano, respetuosa de lasinstituciones, puede asegurarse que el fuerte no abuse del débil, que elEstado sea un protector de la comunidad y se respeten plenamente susderechos fundamentales. Con base en el análisis de la actual situación de la “guerra contra ladelincuencia”, proponemos los siguientes criterios operativos que puedendisminuir los daños a inocentes y hacer menos cruenta la confrontación conlos grupos criminales. 42
  • 43. Previsibilidad con base en la inteligenciaLas políticas de seguridad pública que no prevén la marcha de losacontecimientos condenan a los gobiernos, a las fuerzas de seguridad y a lasociedad a moverse a la defensiva, haciendo de la reacción la base de suactuar. Por ello, es primordial elaborar posibles escenarios que permitan a lasociedad y al gobierno mantener la ofensiva sobre los grupos criminales, locual solo puede lograrse con una labor de inteligencia eficaz y oportuna,permanente y de alcance nacional, que permita visualizar a tiempo losriesgos y las oportunidades a éstos aparejadas, así como medir lasposibilidades de desplazamiento hacia los objetivos planteados. El Estado debe, por tanto, privilegiar el uso estratégico de lainformación y la comunicación sobre la fuerza de las armas. Es decir, esindispensable proponerse rescatar a las comunidades y protegerlaspriorizando labores de inteligencia que posibiliten acciones pacíficas y evitenla confrontación.Detener la proliferación de grupos armadosEn México proliferan grupos armados amparados en el permisivo y ambiguomarco jurídico, como lo son las compañías de seguridad privada o losguardaespaldas. Sin embargo, el permitir que —ilegal o legalmente— existangrupos armados conduce a que el Estado vea amenazado su monopolio deluso de la fuerza como ha ocurrido en varios países de Latinoamérica dondeestos grupos degeneraron en movimientos paramilitares so pretexto dehacer justicia por propia mano. 43
  • 44. Revisar la participación de las Fuerzas ArmadasDe manera progresiva y estratégica, los militares deben regresar a susdeberes primordiales, dejando en manos de autoridades civiles las laborespolicíacas.Aunque en este momento su presencia es indispensable en el campo deoperaciones, es urgente crear un programa calendarizado de capacitación yfortalecimiento de policías estatales y municipales, que permita a losmilitares volver a una condición no protagónica, para que participen en lalucha contra la delincuencia en momentos clave y con acciones tácticas dealta precisión y eficacia.Cancelar contrabando de armasEs sumamente significativo que en estos años no se hayan presentadoprogramas efectivos para limpiar y fortalecer las aduanas, así como paraerradicar el contrabando desde otros países, siendo que el paso inicial paraque el Estado recupere el uso exclusivo de la fuerza es cancelar el flujo dearmas ilegales. Deben incrementarse los esfuerzos diplomáticos y las acciones antetribunales internacionales para evitar la internación ilegal de armas.Readaptación productivaEl sistema penitenciario no garantiza la regeneración de los delincuentes nifacilita la readaptación social. Es urgente modificar la política dereadaptación en los centros penitenciarios, estableciendo opciones deocupación productiva o recreacional.Alejar la violencia de las comunidadesPara los mexicanos se ha vuelto común ver retenes de militares o policíasfrente a centros comerciales, escuelas o calles de gran circulación. Además, 44
  • 45. las fuerzas del orden han confrontado a criminales con armas de asaltodentro de zonas urbanas altamente pobladas. Ese enfoque tiene que cambiar. Hay que llevar el terreno de combatea espacios despoblados, devolviendo tranquilidad y calidad de vida a lascomunidades y protegiendo lo más importante: las vidas de inocentes, a finde disminuir el riesgo de que personas sufran algún daño a su persona,familias o bienes. 45
  • 46. Propuestas para todos “Cuando se está comprometido con la paz se buscan los caminos para llegar a ella y se perfilan las acciones no violentas para conseguirlo” Manuel EspinoAl integrarse la Concertación Nacional surgirán las más ricas ideas einiciativas para llevar al país a un entorno de paz y seguridad, de orden y dejusticia social. Con la intención de estimular la creatividad que aporte propuestasviables para tal propósito, Volver a Empezar compiló sugerencias aportadasen foros nacionales e internacionales por expertos y servidores públicos, endiálogos directos con jefes y ex jefes de Estado, así como líderes políticos ysociales de otros países que superaron retos como los que hoy enfrentamoslos mexicanos. Nuestro movimiento también seleccionó algunas expresionesgeneradas en la consulta nacional “¿Y tú, cómo quieres México?” quedurante cinco meses le permitió establecer contacto directo con los sectoressociales de todas las regiones del país, y demostrar que la reflexión permiteatreverse a promover cambios necesarios hacia un futuro promisorio. Las propuestas aquí planteadas son solo un ejemplo de la creatividadque brota del conocimiento, la sensibilidad y la experiencia de personas ycomunidades. No son las únicas ni son inamovibles. Se han clasificado paraofrecerlas como un menú de alternativas aplicables en los diferentesámbitos y sectores de la comunidad nacional. Aquí se presentan como unamuestra de que con la iniciativa social y la participación ciudadana sí esposible controvertir tendencias deterministas e inerciales de visión limitada. 46
  • 47. Llevar a la práctica este tipo de propuestas asegura un entornosocioeconómico e institucional de creciente bienestar a partir decomprometer la voluntad de todos para trazar caminos convergentes. Estas acciones que pueden realizarse a nivel personal, familiar,comunitario o institucional, también pueden ser consideradas en eldesarrollo de los programas, campañas, operativos tácticos y acciones quedeberán implementarse y coordinarse desde la Estrategia para la Paz Justa.Para la comunidad  Abrir espacios de diálogo y de concertación en todos los ámbitos de la sociedad, que faciliten la restauración de la confianza entre los ciudadanos y las autoridades.  Dar prioridad a los mecanismos pacíficos de resolución de conflictos, sobre todo en las familias, las escuelas y los lugares de trabajo. Ello forjará, en el mediano y largo plazos, generaciones de niños y jóvenes comprometidos con la paz.  Atender con especial cuidado los grupos vulnerables para salvaguardar su integridad física.  Asumir el deber humano de proteger a las víctimas para evitar que alimenten el círculo vicioso de la violencia y para que no reproduzcan las acciones que padezcan.  Hacer de la recuperación de los espacios públicos una prioridad de todos los ciudadanos; en la medida en que los parques, los centros deportivos, las escuelas e incluso los lotes baldíos tengan un uso comunitario constante y estén vigilados, disminuirán los lugares para que la delincuencia pueda operar.  Coordinar con el mismo objetivo supremo de construir la paz a las instituciones y a la sociedad, cada uno desde sus distintos ámbitos.  Instrumentar campañas permanentes que refuercen los valores, las tradiciones y la cultura, que fomenten el arraigo, el orgullo y la identidad de cada comunidad. Que lleguen a todos los espacios educativos de la vida social, los cuales van desde los esfuerzos que 47
  • 48. hacen los padres por educar a sus hijos hasta los discursos políticos y contenidos mediáticos.  Facilitar la ejecución de programas de segundas oportunidades y reinserción social dirigidos principalmente a niños, adolescentes y jóvenes.  Revalorar la fructífera contribución social y económica de los migrantes en cada comunidad, reconociendo que son agentes de desarrollo y creadores de oportunidades.  Retomar el reto del pleno empleo digno y con justicia salarial.Para las familias  Comprometerse, de manera individual, a contribuir con la eliminación de la violencia social desde la familia, reeducándose para procesar sus conflictos de manera respetuosa y tolerante.  Fomentar la cohesión familiar y el diálogo entre padres e hijos, asignando varios días a la semana para que convivan todos los miembros de la familia.  Cuidar que los niños no se expongan a imágenes o situaciones de violencia.  Reforzar los lazos comunitarios involucrándose con instituciones sociales como agrupaciones de vecinos, clubes de servicio, partidos políticos y programas educativos auspiciados por el gobierno o las iglesias.  Formar consejos de padres de familia que vigilen la implementación de programas de seguridad y salud, así como acciones de prevención en las escuelas.  Inscribir a sus hijos en actividades formativas extraescolares para fomentar en ellos el aprecio por los valores humanos y darles acceso a roles de conducta positivos.  Participar en eventos de vecinos, en los barrios y colonias, orientados a la integración y al acuerdo de medidas preventivas en forma comunitaria.  Cuando haya una víctima en la familia o en la comunidad donde ésta vive, aceptar orientación profesional para aprender a facilitar la 48
  • 49. recuperación de aquella y evitar en lo posible la segunda victimización.  Reconocer que los adultos mayores son cimiento de la cohesión familiar, aprovechando su invaluable experiencia para que contribuyan a formar a jóvenes y niños en los valores de la paz.Para los jóvenes  Asumir que son el resorte clave para transcender los problemas de la inseguridad nacional, haciendo de ellos una oportunidad para el desarrollo sustentable de México en condiciones de paz y justicia social.  Evitar la reedición de actitudes que en generaciones anteriores hicieron vigente la disputa por razones ideológicas o diversidad de opiniones y que impidieron el acuerdo para unir esfuerzos al, servicio de México.  Aprovechar la etapa de estudiantes para practicar el diálogo y la tolerancia, el intercambio de ideas y el respeto a los que piensan diferente.  Convocar a encuentros de jóvenes en su comunidad para construir juntos opciones de solución a la violencia o al consumo de drogas en su entorno social e involucrarse en su implementación.  Utilizar las nuevas tecnologías de comunicación para interactuar con los demás y conocer otras ideas, otras realidades, para ampliar la noción de su localidad, de su país y del mundo.  Respetar las deficiencias o debilidades de los demás y complementar en lo posible sus limitaciones. Platicar y ser solidario con otros jóvenes que hayan sido víctimas de delitos para ofrecerles apoyo y aprender de su experiencia.  Involucrarse en actividades deportivas, culturales y de servicio, no solo con espíritu deportista, sino para hacer vida comunitaria con sentido social. 49
  • 50. Para las víctimas  Asumir que el ejercicio de trascender los saldos de ser víctima implica aprender a vivir con lo que le ha ocurrido, reconocer que transitar el difícil camino de la recuperación depende principalmente de su propia decisión.  Aceptar asistencia psicológica especializada que ayude a evitar la segunda victimización personal o familiar, mediante el control adecuado de emociones y el desarrollo de una visión positiva ante la vida.  Además de dar al esfuerzo de recuperación un propósito de superación y realización personal, enfocarlo también a la participación social.  Tener presente que el resentimiento y el odio solo hace daño a quien lo siente.Para los adultos mayores:  Asumir que como adulto mayor se es cimiento de la cohesión familiar, contribuyendo con el ejemplo y el diálogo a que haya un ambiente de convivencia pacífica dentro del hogar.  Ayudar a educar a los niños y jóvenes en los valores de la paz, enseñándolos a resolver sus diferencias sin agresiones, a dialogar y a respetar a los diferentes.  Motivar a los niños y jóvenes a participar en actividades cívicas, religiosas o de recreación, sanas y productivas.  Por medio del diálogo permanente, hacer consciente al resto de la familia de los tiempos de paz que ha vivido México, con el doble propósito de que no vivan el estado de guerra actual como si fuera normal y de motivarlos a trabajar activamente por un país más seguro.  Ser el enlace entre la familia y su barrio o colonia, manteniéndose activo en grupos vecinales, compartiendo su experiencia. 50
  • 51.  Informar a sus representantes políticos (como el diputado de su distrito o el alcalde) de la seguridad en el entorno social que se vive en su comunidad.  Conversar con los miembros de la familia sobre las víctimas de delitos, sensibilizándolos sobre sus derechos y padecimientos.  Denunciar a las autoridades las actividades delictivas que observe, manteniendo el anonimato y protegiendo en todo momento su integridad.  Contribuir a formar una comunidad unida y fuerte por medio de la participación en espacios cívicos y políticos.Para los organismos de la sociedad civil  A quienes forman parte de asociaciones de abogados, médicos, sicólogos, entre otros, organizar labores de ayuda solidaria y apoyo profesional a víctimas de delitos y a sus familiares.  Impulsar, a través de programas de capacitación y debate académico, la participación colectiva entre autoridades, sector privado, partidos políticos y sociedad civil organizada, en la labor de construir una paz justa que permita una fuerte cohesión social.  Implementar programas que generen conciencia de participación y estimulen a los ciudadanos a denunciar el narcomenudeo en barrios y colonias sin exponerlos a represalias.  Fomentar la unidad comunitaria por medio de la recuperación de los espacios de esparcimiento públicos y la imagen urbana.  Crear observatorios ciudadanos que recopilen información estadística y propongan políticas públicas sobre criminalidad, con plena autonomía.  Impulsar la creación de concejos ciudadanos independientes y con capacidad de actuación y supervisión de las instituciones oficiales responsables de la seguridad, así como de coadyuvar en su implementación y gestión.  Fomentar el valor de la legalidad y eliminar la permisividad social ante la corrupción. 51
  • 52.  Generar esquemas de apoyo a las familias que fomenten valores cívicos y de respeto a la legalidad. Ejemplo de ello son las escuelas para padres. Utilizar las redes sociales cibernéticas para fomentar la participación social en el combate a la delincuencia y la presentación de denuncias. Monitorear y denunciar públicamente a los usuarios de redes sociales que esparzan información falsa o que favorezca a los delincuentes, pues ello genera brotes de pánico social. Coordinar la creación de asociaciones que brinden información para el fomento de la paz, como redes de taxistas, eclesiásticas, de vecinos, entre otras. Establecer acuerdos internacionales de cooperación entre organizaciones de la sociedad civil.Para las instituciones educativas y la comunidad académica Enseñar a los alumnos y maestros formas de cooperación con quienes son víctimas dentro de la comunidad escolar. Propiciar respeto, convivencia y civismo dentro de las aulas, evitando el acoso escolar. Incorporar en los programas educativos conceptos de valores cívicos y de resolución pacífica de conflictos. Impulsar campañas, no de manera extraordinaria sino permanente, que promuevan la identidad y la historia de cada comunidad, y que hagan hincapié en el valor de la vida humana y la dignidad de la persona. Establecer mecanismos para la denuncia segura y anónima de actividades delictivas dentro de las instituciones educativas. Ofrecer roles constructivos a los alumnos que les ayuden a formular un proyecto de vida desde temprana edad, a fin de que no se posicionen en su percepción los roles negativos presentados por la delincuencia. Una herramienta útil para ello es que los padres visiten la escuela de sus hijos y hablen del trabajo al que se dedican. 52
  • 53.  Prevenir de manera permanente y sistemática al alumnado sobre los riesgos de entablar comunicación y relaciones afectivas con personas vinculadas al consumo o venta de drogas.  Trabajar en la opinión pública para evitar que se difundan visiones estereotipadas sobre los migrantes, mismas que fomentan la discriminación en razón del origen de las personas.Para los órdenes de gobierno  Asumir ante la comunidad el compromiso de mantener un respeto irrestricto a los derechos humanos y acatar los mecanismos que faciliten la supervisión de las Comisiones Estatales y Nacional de los Derechos Humanos, así como la participación de organismos internacionales.  Desarrollar programas que enseñen a las familias, a las comunidades de colonias y barrios, a las empresas, a crear un ambiente que contribuya a la recuperación de las víctimas en condiciones de normalidad social, sin que se les haga sentir víctimas.  Cuidar la absoluta confidencialidad de los datos de las víctimas.  Instituir oficinas con personal especializado para la atención gratuita a las víctimas, que ofrezcan asesoría jurídica y psicológica.  Integrar equipos de respuesta rápida que recuperen bienes materiales arrebatados por la delincuencia, con la finalidad de proteger el patrimonio de las familias honestas.  Abrir espacios de diálogo para facilitar el entendimiento comunitario y orientarles en la ayuda a las víctimas para normalizar sus vidas en el entorno.  Garantizar la seguridad social y laboral de los reporteros, camarógrafos, editores y fotógrafos que cubren las fuentes de policía, seguridad y narcotráfico.  Legitimar las acciones extraordinarias de seguridad pública en el diálogo con la sociedad.  Privilegiar el desarrollo social integral como estrategia complementaria para disminuir la tendencia delictiva en los sectores más vulnerables de la ciudad. 53
  • 54.  Rehabilitar la confianza social en las instituciones por tres vertientes: lograr que los esquemas de seguridad sean accesibles para todos y no para unos pocos grupos sociales; generar confianza en inversionistas y fomentar la cohesión y la corresponsabilidad comunitaria. Privilegiar políticas para generar y recuperar infraestructura urbana, cultural y educativa donde se ofrezcan alternativas ocupacionales. Implementar políticas públicas que prevengan y eviten el reclutamiento y utilización de niños, adolescentes y jóvenes en actividades delictivas. Dar especial atención a los niños huérfanos y en situación de calle. Establecer programas de subsidio para los estudiantes que por carencias económicas abandonan la escuela. Considerar las adicciones como un reto para la salud pública y obrar en consecuencia. Diseñar políticas públicas que de manera integral permitan avanzar en el reconocimiento y satisfacción de los derechos de las víctimas y que eviten involucrarlas en el debate de la responsabilidad penal de los victimarios. Canalizar recursos a programas que reactiven la economía mediante generación de empleo, dando prioridad a sectores vulnerables, en forma extraordinaria, subsidiaria y temporal. Establecer criterios jurídicos que aseguren que aun cuando se extradite a un delincuente se garantice reparación de daño a sus víctimas. Diseñar la arquitectura jurídica e institucional que incentive la deserción al delito y la adaptación a formas honestas de vivir. Difundir ampliamente las formas para tener acceso a programas de reconciliación, penas alternativas a la cárcel, segundas oportunidades, readaptación social, reinserción comunitaria y familiar, amnistía y desactivación de grupos delictivos. Dar prioridad a políticas públicas que disminuyan la exclusión y la pobreza extrema, factores que agudizan la injusticia social y vulneran la paz. Eliminar trabas burocráticas que dificulten el acceso y trámite de los programas de reintegración de delincuentes. 54
  • 55.  Donde se requiere la presencia del gobierno para preservar o restablecer la seguridad y la paz, hacerlo de manera integral y no solo con la fuerza pública. Fortalecer subsidiariamente a los gobiernos municipales, estableciendo con claridad en los convenios de colaboración que la fuerzas estatales y federales están al servicio de los Ayuntamientos. También evitar el riesgo de que aquellas suplanten a los gobiernos locales. Concebir, diseñar e implementar las políticas de seguridad como políticas de Estado y no de gobierno, con visión a largo plazo, flexibles, que permitan abatir la criminalidad. Sustentar el éxito de los programas de seguridad en la eficacia de los organismos de inteligencia del Estado y en su adecuada coordinación. Legislar que los programas estratégicos de seguridad pública tengan continuidad y no dependan de los ciclos de elección de gobernantes. Establecer reglas y procedimientos institucionales al sistema de coordinación entre órdenes de gobierno para asegurar una mayor eficacia en sus acciones conjuntas. Evitar pronunciamientos y anuncios que revelen estrategias contra el crimen organizado o que puedan ser percibidas por éste como una provocación. Evaluar permanentemente la eficacia de las estrategias vigentes y hacer los ajustes necesarios. Revisar el perfil de experiencia, profesionalismo y aptitud de quienes diseñan estrategias que inciden en la seguridad y sustituir a los funcionarios y especialistas que no garanticen resultados favorables. Implementar medidas de cero tolerancia que castiguen a los servidores públicos involucrados en casos de corrupción o de violación a los derechos humanos. Rediseñar el servicio militar orientándolo hacia la paz, a fin de que sea una institución de formación preventiva en seguridad para civiles y de acción solidaria en casos de emergencia. Acelerar y mejorar la institución de los juicios orales. Asegurar que el enfoque del sistema de procuración de justicia no se circunscriba a procesar penalmente a los victimarios, sino que garantice la reparación del daño ocasionado a las víctimas. 55
  • 56.  Evitar en lo posible la seguridad privada que complica la función esencial del Estado. Supervisar los servicios que prestan y coordinarlos operativamente con los de seguridad pública.  Legislar la extinción de dominio en todo el país, hacer eficaz su aplicación y transparentar el destino de los bienes asegurados.  Fortalecer las instituciones del Estado a fin de terminar con los espacios de impunidad y los intentos criminales de suplantarlas.  Instituir redes de cooperantes ciudadanos a fin de recopilar información y ofrecer recompensas para premiar a ciudadanos que colaboren extraordinariamente con el Estado.  Implementar mecanismos para proteger la infraestructura de salud y garantizar la integridad física de los médicos, socorristas y personal de clínicas y hospitales.  Reconocer la migración como un derecho humano y modificar las políticas públicas para mejorar el trato a los migrantes nacionales y extranjeros radicados en forma transitoria o permanente en territorio nacional.  Establecer políticas públicas de protección a migrantes para disminuir su vulnerabilidad ante autoridades y grupos criminales.Para las corporaciones policiacas  Promover más sociedad en la policía y no más policía en la sociedad, generando mecanismos de observación ciudadana que favorezcan la transparencia y la rendición de cuentas de los cuerpos policíacos.  Establecer que el uso de la fuerza sea el último recurso ante circunstancias de gravedad extrema, cuando se hayan agotado todos los medios pacíficos al alcance de la autoridad.  Crear nexos entre vecinos por medio de policías de proximidad que se conviertan en un miembro más de la comunidad y generen confianza.  Capacitar a los policías y servidores públicos de oficina en las corporaciones para que atiendan con prontitud y sensibilidad a quienes han padecido algún delito, respetando escrupulosamente su dignidad y evitando la doble victimización. 56
  • 57.  Formar grupos especializados en cada área del combate a la delincuencia y definir criterios para unificar el mando policíaco en situaciones extraordinarias y de alto impacto social.  Transformar el sistema policial en un referente de honorabilidad, prestigio, profesionalismo, eficacia y servicio, a fin de que sea una carrera socialmente legítima y no una labor burocrática o una solución al desempleo.  Reincorporar y aceptar en la comunidad a las personas que han tomado como vocación la carrera policiaca.  Mejorar el régimen de prestaciones de las fuerzas de seguridad pública e igualar los sueldos y las prestaciones de los policías en las diferentes corporaciones.  Fortalecer el compromiso de los servidores públicos con la seguridad ciudadana estableciendo incentivos que inhiban la corrupción y el riesgo de complicidad con el crimen organizado.  Proteger de segundos ataques a quienes han sido víctimas de intentos de asesinato a sus familiares.  Capacitar a los investigadores para que traten con máxima atención a las víctimas, procurando que realicen el relato de los hechos que padecieron, cuando sea posible, una sola vez.Para los medios de comunicación  Cuidar que las imágenes cruentas que difunden para informar y concientizar a la opinión pública, no dificulten o pongan en riesgo la seguridad y recuperación social de las víctimas, o afecte la sensibilidad de sus familiares.  Visibilizar a las víctimas, darles rostro y voz, para procesar en la forma más humana los duelos individuales y colectivos, así como generar impulso moral en la lucha contra la delincuencia.  Evitar el uso mercantilista de los medios de comunicación. Reducir el amarillismo y el sensacionalismo. Crear comités de periodistas, en los que la comunidad y las autoridades educativas tengan voz y voto.  Posicionar la denuncia como una responsabilidad ciudadana. 57
  • 58.  Reenfocar la percepción ciudadana de la inseguridad hacia la urgente necesidad de trabajar unidos por la paz.  Proyectar en la opinión pública a la seguridad como un derecho humano y un valor democrático.  Eliminar las nociones culturales de que hay una contradicción entre seguridad y democracia.  Ampliar el concepto de seguridad hacia la paz, a fin de presentarlo no solo como un problema de control de la violencia, sino también con vertientes de prevención y rehabilitación.  Motivar que en la búsqueda de la paz participen coordinadamente la autoridad, los sectores productivos, la sociedad civil y los partidos, de manera que se persigan los objetivos de la sociedad entera y no solo los gubernamentales.  Estimular el orgullo de cada comunidad, destacando sus valores, logros y trayectoria histórica.  Sacar del aire los programas, la música y los comentarios que presenten a la violencia y el crimen como un ideal o como una conducta a seguir.Para los partidos e instituciones democráticas  Suscribir y respetar acuerdos de civilidad política, que comprometan a disminuir los conflictos electorales y el debate airado.  Proponer, de manera autónoma y pública, mecanismos que blinden a los partidos ante las intromisiones del crimen organizado y garanticen la honestidad de sus candidatos y dirigentes.  Manejar el tema de la seguridad con base en indicadores e información, no con ideología o criterios políticos.  Impulsar reformas legislativas para que las políticas públicas de búsqueda de la paz sean eficaces y transparentes, medibles, con objetivos, tiempos y responsables; que aseguren la participación ciudadana en su diseño, implementación y evaluación.  Hacer una propuesta multipartidista que fortalezca el esquema tributario, de tal manera que la política de seguridad no se haga a expensas de la política social. 58
  • 59.  Vigilar, evaluar y señalar con autonomía, responsabilidad y libertad a los gobiernos, en sus estrategias a favor de la seguridad.  Fiscalizar y exigir que se cuide el perfil de los candidatos, sus trayectorias y expedientes personales.Para las iglesias  Asumir la relevancia que tienen los mensajes de los ministros de culto en la formación de valores cívicos y en la búsqueda de la paz.  Extender la labor social de las iglesias hacia víctimas del delito, canalizando la solidaridad de sus fieles hacia quienes han padecido la criminalidad.  Insistir en los deberes sociales de los feligreses de todas las edades y contribuir con sus mensajes a que la sociedad esté consciente de los derechos de las víctimas.  Dar un uso socialmente productivo a los espacios de las iglesias fuera de los tiempos de culto, aun cuando no esté estrechamente relacionado con su labor eclesiástica, a fin de fortalecer los lazos entre vecinos.  Reforzar la labor de las iglesias en pro de los migrantes, para ayudarlos a insertarse en sus nuevas comunidades de manera productiva y digna.  Fomentar la cultura de la denuncia.  Coadyuvar con las autoridades educativas en la realización de los programas diseñados para promover actividades formativas y de orientación comunitaria. 59
  • 60. AnexoEn los diversos foros de los que surgieron las ideas contenidas en estapropuesta participaron, entre otras, las siguientes personas:De México:Jorge Herrera Caldera, gobernador de Durango.Leonel Godoy Rangel, gobernador de Michoacán.Marco Antonio Adame Castillo, gobernador de Morelos.Genaro García Luna, secretario de Seguridad Pública federal.José Reyes Baeza Terrazas, ex gobernador de Chihuahua.Ismael Alfredo Hernández Deras, ex gobernador de Durango.Arturo Chávez Chávez, ex procurador general de la República.José Reyes Ferriz, ex alcalde de Ciudad Juárez, Chihuahua.Luis Carlos Urzúa Castillo, empresario.Emilio Salazar Farías, secretario del Ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.Jorge Mario Quintana, rector de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez.Josefina Ricaño de Nava, presidenta fundadora de México Unido contra laDelincuencia.José Antonio Ortega, presidente del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública.Ana Franco, ex presidenta de México Unido Contra la Delincuencia.María Elena Morera, ex presidenta de México Unido Contra la Delincuencia.Laura Elena Herrejón, presidenta del Movimiento Pro Vecino.Gerardo Priego Tapia, ex diputado federal. 60
  • 61. Alejandro Cacho, director de Noticieros Televisa.Carlos Salomón Cámara, comunicador.Lolita de la Vega, conductora de televisión.Marcela Gómez Zalce, periodista.Ana María Salazar, especialista en seguridad.Jorge Herrera Delgado, secretario de Educación de Durango.Apolonio Betancourt Ruíz, magistrado presidente del Tribunal Superior de Justicia ydel Consejo de la Judicatura de Durango.Jorge Nader Kuri, director de la Facultad de Derecho de la Universidad La Salle.José Raúl Hernández, ex alcalde de Cuernavaca, Morelos.Salvador Salas Chávez, magistrado-juez del Estado de Durango.Francisco Covarrubias, presidente de la Junta de Conciliación y Arbitraje de Durango.Alejandro Gurza, empresario.Carlos Felton, ex diputado de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal.Joaquín Navarro Quijada, alcalde de Álamos, Sonora.Alfredo Zavaleta Betancourt, investigador y catedrático de la Universidad Autónomade Ciudad Juárez.De países hermanos:Frank Priess, representante de la Fundación Konrad Adenauer en México, Alemania.Alberto Carnero, director internacional de la Fundación para el Análisis y los EstudiosSociales, España.Jose Herrera, director adjunto de Relaciones Internacionales de la Fundación para elAnálisis y los Estudios Sociales, España.Javier Zarzalejos, director de Constitución e Instituciones de la Fundación para elAnálisis y los Estudios Sociales, España.Jovino Novoa, presidente del Senado de Chile y Ex Presidente de la Unión de PartidosLatinoamericanos. 61
  • 62. Efraín Cepeda, senador de Colombia y Vicepresidente de la Organización DemócrataCristiana de América.Carlos Holguín, ex ministro del Interior de Colombia.Víctor Bisonó, diputado de República DominicanaOscar Adolfo Naranjo, director general de la Policía de Colombia.Rafael Nieto, ex vice ministro de Justicia de Colombia.Peter DeShazo, director del Center for Strategic and Internacional Studies, EstadosUnidos.Camilo González, presidente del Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz,Colombia.Manuel José Bonnet, ex comandante de las Fuerzas Militares de Colombia, GobernadorEncargado del Departamento del Magdalena.Diana Sofía Giraldo, presidenta de la Fundación Víctimas Visibles del Terrorismo,Colombia.Sergio Jaramillo, alto consejero de Seguridad de la Presidencia de Colombia, ex viceministro de Defensa.Marta Lucía Ramírez, ex ministra de Defensa de Colombia y ex senadora.Fernando Londoño, ex ministro del Interior y Justicia de Colombia.María Jimena Escandón, coordinadora para Colombia de becarios de la Fundaciónpara el Análisis y los Estudios Sociales.Juan Camilo Nariño, vicepresidente de Comercio Exterior de la Asociación Nacional deEmpresarios de Colombia.Marcelino Miyares Sotolongo, presidente del Partido Demócrata Cristiano de Cuba.Luis Fishman, diputado de Costa Rica, ex presidente del Partido Unidad Social Cristianay ex candidato a la presidencia de la República.Xavier Barrón, ex secretario General de la Organización Demócrata Cristiana deAmérica, Perú.Rafaela Alburquerque, vicepresidenta del Partido Reformista Social Cristiano deRepública Dominicana.Camilo Brenes, ex diputado del PARLACEN por el Partido Popular de Panamá. 62
  • 63. Antonio Carámbula, vice ministro de Cultura de Uruguay y Vicepresidente del Cono Surde la Organización Demócrata Cristiana de América.Elys Ojeda, presidenta honoraria de Mujeres Demócratas Cristianas, VenezuelaEdgar Mora, miembro del Partido Popular, COPEI, Venezuela.Pedro Vallejo, miembro del Partido Demócrata Cristiano de Chile.Felicito Ávila, ex candidato presidencial de Honduras por el Partido Demócrata Cristiano.Julio Borges, diputado y presidente del Partido Primero Justicia de Venezuela.Federico Antún, director del Banco Nacional de la Vivienda de la República Dominicanay Secretario de Relaciones Internacionales del Partido Reformista Social Cristiano.Milton Ginebra, regidor del Ayuntamiento de Santo Domingo por el Partido ReformistaSocial Cristiano, República Dominicana.Marino Collante, diputado de República Dominicana.José Wilfredo Salgado, alcalde de San Miguel, El Salvador.Eduardo Lapi García, miembro del partido Convergencia, Venezuela.Marinus Wegereef, miembro del partido Arubaanse Volspartij, Aruba.Tomas Jocelyn Holt, vicepresidente de la Internacional Demócrata de Centro, Chile.Viviano de León, periodista del Listín Diario, República Dominicana.Luis Camilo Osorio, ex fiscal general de la Nación, ex embajador de Colombia enMéxico.Oscar Maúrtua, representante de la Organización de Estados Americanos en México.Irene Villa, periodista Española y víctima terrorismo de Euskadi Ta Askatasuna, ETA.Alan Jara, ex gobernador del Departamento del Meta en Colombia, víctima de secuestrode las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FARC).Mirlande Manigat, ex candidata presidencial de Haití, secretaria general delReagrupamiento de Demócratas Nacional Progresista.Emilio Villamayor, juez titular del Tribunal en lo Criminal del Departamento Judicial deLomas de Zamora, Argentina.Eduardo Pérez, ex presidente de la Comisión Nacional de Seguridad de Perú ySecretario Técnico del Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana. 63
  • 64. Abraham Estein, subsecretario adjunto para la Seguridad Multidimensional de laOrganización de Estados Americanos, Estados Unidos.Alfredo Gómez, juez de la Corte Suprema de Justicia de Colombia.Luis Miguel Usuga, secretario de Cultura de Medellín, Colombia.Paola Holguín, ex asesora en temas de Seguridad de la Presidencia de Colombia.Fernando Nistal, secretario académico del Observatorio Internacional de Víctimas delTerrorismo, España.Emilio Fernández, asesor de la Cámara de Diputados de la República Dominicana.Jaime Camacho, ex fiscal de Colombia.José Luis Chea, ex embajador de Guatemala en México.José Carlos Aleluia, ex diputado de Brasil.Rodney Miranda, secretario de Seguridad Pública del Estado de Espíritu Santo, Brasil.Marcelo Duarte, senador de la República del Paraguay.Juan Henao, director del Instituto Republicano Internacional en México, Estados Unidos.Pedro Sánchez, juez de la Cámara Penal de la Corte de Apelación de la RepúblicaDominicana.Dolly Mascareñas, periodista internacional, España.José Pitti, ex funcionario del Ministerio Público de Panamá.Rodolfo Parker, diputado y presidente del Partido Demócrata Cristiano de El Salvador.Eduardo Fernández, presidente del Centro Internacional de Formación ArístidesCalvani, Venezuela.Carlos Gustavo Moreno, presidente de la Juventud Demócrata Cristiana de América, ElSalvador.Diego Ordoñez, ex presidente del partido Unión Demócrata Cristiano de Ecuador.Andrés Hernández, ex presidente del Partido Demócrata Cristiano de Cuba.Carlos Traboulsi, presidente del Partido Demócrata Cristiano de Argentina.Autberto Gore, presidente del Partido Demócrata Cristiano de Perú.Oilda del Castillo, representante internacional del Proyecto Democrático Cubano. 64
  • 65. Gustavo Gorostiaga, secretario de Relaciones Internacionales del Partido DemócrataCristiano de Paraguay.Milton Henríquez, presidente del Partido Popular de Panamá.Juan Francisco Contreras, ex secretario de Relaciones Internacionales del PartidoPopular, COPEI, Venezuela.Lucas Aguilera, presidente del Partido Demócrata Cristiano de Honduras, Vicepresidentede México y Centroamérica de la Organización Demócrata Cristiana de América.Fedor Bottse, secretario de Relaciones Internacionales del Partido ProgresiveSurinaamse Volkspartij de Surinam.Julio Hernández, representante internacional del Movimiento Cristiano de Liberación,Cuba.Héctor González, catedrático de derecho penal de la Universidad Nacional de Lomas deZamora, Argentina.Álvaro Orlando Pérez, ex presidente de la Corte Suprema de Justicia de Colombia.Rocío López, abogada procuradora auxiliar de la Procuraduría General de la Repúblicade El Salvador.Vilma Melara, jueza de sentencia de El Salvador.Roger Herminio Salas, magistrado vocal supremo titular, ex presidente de la SalaPenal Permanente y la Segunda Sala Penal Especial, Perú.Ramón Feliz, fiscal del Tribunal Disciplinario del Partido Reformista Social Cristiano deRepública Dominicana.Marcelo Scheloto, asesor jurídico de la Junta Departamental de Montevideo, Uruguay.María Auxiliadora Cosse, fiscal letrada de Salto, asesora jurídica del ConsejoNacional de Mujeres, Uruguay.Carmelo Borrego, director del Instituto de Ciencias Penales, jefe del Departamento deCiencias Penales y de la Cátedra de Derecho Procesal Penal de la Universidad Central deVenezuela.Rafael Quiñones, profesor en la Universidad de Santa María en Criminología y DerechoProcesal Penal, asesor de la Subcomisión de la Asamblea Nacional de Venezuela.Edgardo Ettlin, juez penal de Uruguay.Ricardo Salazar, ex fiscal de Bolivia. 65
  • 66. José Carlos Angulo, especialista en derecho procesal Penal de Perú.Hernán Gonzalo, ex fiscal ante la Corte Suprema de Justicia de Colombia. 66
  • 67. ¿Qué es VAE?Volver a Empezar (VAE) es un movimiento nacional con profunda vocacióndemocrática y social, surgido de las entrañas del Partido Acción Nacional el22 de mayo del 2010. Agrupa a militantes y simpatizantes de ese partido,así como a ciudadanos comprometidos con dar dimensión ética a la políticay reivindicarla como una actividad de servicio ordenado al bien común.Nuestra misión es: Procurar la justicia social, coadyuvar a consolidar lademocracia desde la unidad nacional, y animar la concertación entre lasociedad y el Estado, para salvaguardar a México de los riesgos de regresiónpolítica hacia modelos autoritarios de poder.Nuestro método es: La promoción permanente de la participaciónciudadana con tolerancia y respeto a quienes piensan diferente.Ciudadanizar la política y despartidizar al Estado es una tarea queconsideramos necesaria y que desplegamos desde el diálogo con todos losactores políticos y sociales. Así, buscamos privilegiar las coincidencias porencima de las naturales diferencias de opinión y de visión —que son propiasde nuestra pluralidad social.Nuestros ámbitos de acción son: El social y el político, en ambostrabajamos para crear condiciones de oportunidad para los ciudadanos. Enel primero pugnamos por la vertebración social desde la organizacióncomunitaria para la acción solidaria. En el segundo, promovemos que a laresponsabilidad de gobierno lleguen ciudadanos con un elevado compromisosocial y con visión de Estado, dispuestos a servir a los intereses de la Naciónantes que a los intereses particulares, de grupo o de partido. Si quieres sumarte a este esfuerzo ciudadano y colaborar en la Estrategia Para laPaz Justa, siempre serás bienvenido. Contáctanos en www.volveraempezar.org.mx o en el correo electrónico PazJusta1@gmail.com. 67

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