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Tantra y Salchicha - Prem Dayal - Primer capítulo
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Tantra y Salchicha - Prem Dayal - Primer capítulo

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Primer capítulo. En este libro Prem Dayal, uniendo en matrimonio dos palabras que puestas juntas parecen el diablo y el agua bendita, no sólo ha querido provocar al más típico estilo Dayal, sino que …

Primer capítulo. En este libro Prem Dayal, uniendo en matrimonio dos palabras que puestas juntas parecen el diablo y el agua bendita, no sólo ha querido provocar al más típico estilo Dayal, sino que ha creado una original filosofía que ayudará sin duda a todos los que quieren llevar a su vida sexual la frescura de la consciencia, sin renunciar al primitivo calor de los sentidos.
http://www.megustaleer.com.mx/ficha/9786073118958/tantra-y-salchicha

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  • Me parece un libro detestable y prescindible. Y si es 'New Age', aunque diga que no. Postmodernidad cacareante y fútil.
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  • 1. Introducción Antes que otra cosa, hablemos de la Salchicha. Sé que cualquiera que escuche esta palabra asociada al asunto sexual, formula en su mente una fálica representación que se refiere exclusivamente al sexo masculino, y sé también que no será sencillo quitarle esta asociación de la mente. Pero es importante dejar inmediatamente en claro que en este libro usaré la palabra Salchicha no para indicar lo que cuelga o se yergue (depende de las situaciones) entre las piernas peludas de los hombres, sino para referirme al aspecto material, biológico, instintivo y esencial de la existencia; aquel aspecto de la vida que encuentra su arquetipo más representativo en la energía sexual tanto de los hombres como de las mujeres, cuando ésta se expresa en su forma más primordial: el puro, sordo, ciego e incontenible sexo, que es común a todas las especies vivientes. Por lo que se refiere al Tantra, no me preocuparé en lo más mínimo de coincidir con el significado que otros le han dado, sino la usaré simplemente como princicio opuesto a la “Salchicha” para indicar el aspecto espiritual y místico de la vida humana. Por lo tanto, lo siento por los amantes de las tradiciones, pero no encontrarán la palabra Tantra pintada de ningún color particular o adobada con la clásica parafernalia new age, sino desnuda, en su penosa función de representar “lo que no se puede nombrar”: Dios. Pero para dar una orientación a quien empieza a leer este libro, será mejor identificar de manera más precisa el significado de estas dos palabras que nos acompañarán por tantas páginas, anticipando una explicación que encontrarán más desarrollada en un capítulo del libro: 13 336pp-Tantra y salchicha 15x23Grijalbo.indd 13 9/18/13 5:53:41 PM
  • 2. La Salchicha corresponde al aspecto de nuestra vida conectado a la función biológica, al programa instintivo funcional para preservar la vida, y la continuación de la especie. En otras palabras, al instinto de defenderse, sobrevivir y reproducirse. Además, la Salchicha corresponde a nuestros sentidos, que nos permiten percibir el placer y el dolor y nos ponen en comunicación con el mundo externo. El Tantra es el principio opuesto a la Salchicha. El Tantra corresponde al aspecto espiritual del ser humano: la conciencia, el amor, la creatividad, la poesía… y todas las demás características particulares que lo distinguen de los animales. Desde el punto de vista de las polaridades masculina y femenina, la Salchicha representa lo masculino y el Tantra lo femenino; ¡pero cuidado! No estoy hablando del humano sexo masculino y del sexo femenino, sino de las dos diferentes actitudes hacia la vida. La actitud masculina, o actitud Salchicha, es primitiva, biológica, agresiva, extrovertida, móvil, material. La actitud femenina, o actitud Tantra, es receptiva, sensible, introvertida, estática, intuitiva, espiritual. El aspecto Salchicha-masculino del ser humano corresponde a su parte animal; el aspecto Tantra-femenino corresponde a su parte divina. Así como un hombre es en parte Salchicha y en parte Tantra, de la misma forma una mujer es en parte Tantra y en parte Salchicha. De hecho, hay hombres que son tremendamente sensibles y femeninos, y mujeres que son totalmente Salchicha. El aspecto Salchicha masculino está a cargo del mundo material, mientras que el aspecto Tantra femenino se ocupa del mundo espiritual. La Salchicha es la materia, el Tantra es el espíritu. Desde el punto de vista moral, la Salchicha representa todo lo que generalmente por la mayoría de las religiones es considerado malo, enfermo, trivial, material, diabólico… como el sexo, justo para decir uno; mientras el Tantra representa todo lo que es considerado bueno, sano, espiritual, estético, divino… como el amor. Quiero dejar además en claro que lo que leerás no es el producto de largas horas pasadas sobre los libros, sino el resultado de una vida vivida como un experimento; y si sobre las interpretaciones de lo que se ha estudiado es posible confrontarse alrededor de 14 336pp-Tantra y salchicha 15x23Grijalbo.indd 14 9/18/13 5:53:41 PM
  • 3. mesas redondas, las experiencias que cada uno vive tienen un valor absoluto que elude cualquier discusión. Viajes, ideas, dudas, revelaciones, amores, desilusiones, traiciones, amigos estrafalarios, experimientos psicodélicos, intentos fallidos, intuiciones geniales, momentos extáticos, periodos de desesperación, historias vividas, cuentos escuchados, soluciones brillantes, estabilidades aparentes, errores evidentes… y además las provocaciones de mi maestro de teatro Armando Pugliese que me han enseñado a “estar despierto”; la voz incesante de Osho que me ha enseñado qué significa “estar despierto”; la constante práctica de la me­ di­ación y las tantas amantes que me han permitido conocerme t abriéndome su corazón y sus intimidades, me han hecho tropezar en algo que ha hecho mi vida feliz y mi sexualidad completamente realizada. He escrito este libro porque he pensado que vale la pena compartir mi experiencia con todos mis amigos. ¿Quiénes son mis amigos? Toda la humanidad, obviamente. 15 336pp-Tantra y salchicha 15x23Grijalbo.indd 15 9/18/13 5:53:41 PM
  • 4. Desde los registros Akashicos Imponente en el vacío como único elemento derecha y jugosa se yergue la Salchicha faro luminoso en la infinita oscuridad orienta el caos de la eterna vacuidad. Plantada inmóvil en el ojo del ciclón que el viento del deseo crea a su alrededor como magneto atrae, con su orgásmico pulsar todo lo que anhela dejarse fecundar. Poseídas por el vértigo del mágico huracán las almas tragadas por el delirio del placer apasionadas esperan el momento exacto para recibir en éxtasis su mágico contacto. Con la cabeza erecta de inspirado orgullo la Salchicha se ofrece con ecuánime atención y en el fugaz ardor, su caricia atrevida prende la chispa de una nueva vida. Jubilosas estallan las diversas formas al universo expulsadas con centrífuga potencia y explotando en el cosmos su mágica erupción aparece la tierra, el cielo y toda la creación. 17 336pp-Tantra y salchicha 15x23Grijalbo.indd 17 9/18/13 5:53:41 PM
  • 5. 1 La cosmogénesis de la salchicha Si piensas que al principio era el caos, que al principio era el verbo… Te equivocas: al principio era la Salchicha. Sé que puede ser traumático descubrir de repente que has ba­ado s toda tu vida sobre un principio errado: durante toda tu vida piensas que estás sentado sobre el verbo y de repente te encuentras sentado sobre la Salchicha. Aparte de ser incómodo, es también poco decente… sin tomar en cuenta el hecho de que es también machista. Pero la “cosmogénesis de la Salchicha” no es la única, y ciertamente no la primera, en introducir el sexo masculino como principio generador del universo. Escarbando en los polvorientos registros Akáshicos he descubierto que en la mayoría de las tradiciones “Al principio era la Salchicha”… o algo por el estilo. En la Grecia antigua, por ejemplo, todos sabían que fue un principio masculino el responsable de la creación. De hecho, fue Caos —un nombre que inspira confianza— quien creó a Gea, la tierra. Desde ahí Gea, la tierra, durmiendo no se sabe dónde, da a luz a Urano, el cielo. Urano, el cielo, viendo a la tierra, su madre, se enamora perdi­ damente de ella al punto de verter lágrimas de amor que se con­ vierten en lluvia, que a su vez crea los mares, ríos, árboles y animales de todo tipo. Hasta aquí la historia procede tranquila, como una fabulita hecha para ser contada a los niños; pero de repente Urano da un giro que da otro color al cuento. Justo él, que al principio conmueve a todos por su temperamento romántico, revela improvisadamente la naturaleza salchicha 21 336pp-Tantra y salchicha 15x23Grijalbo.indd 21 9/18/13 5:53:41 PM
  • 6. de toda la historia. De hecho, después de unos eones de amor platónico, Urano no puede más continuar inundando el mundo con sus lágrimas poéticas, y por lo tanto, una mañana cambia repentinamente de actitud: brinca encima de la madre y, sin encontrar ninguna resistencia por parte de ella (esto tenemos que decirlo), se la coge. Si acoplándote con tus primos ya corres grandes riesgos de generar monstruos, ¡imagínate qué puede salir entre madre e hijo! De hecho, Gea da a luz a unas criaturas que ni se sabe cómo pudo parir: niños con cincuenta cabezas y cien brazos (los centimanos); otros, pobrecitos, que nacían con un solo ojo (los cíclopes), y otros que fueron los más difíciles de sacar del vientre, los titanes. Caos, el creador de Gea, y por lo tanto abuelo de Urano, vivía en un tal desmadre que no se dio cuenta de nada; por lo tanto, no fue difícil para Urano encerrar a todas estas penosas criaturas en el Tártaro —una vorágine del Hades, el infierno de esos tiempos—, que era tan profundo que un pedregón dejado caer desde la superficie tomaba nueve días y nueve noches para alcanzar el fondo. La madre Gea, a pesar de saber que sus hijos eran de una fealdad inhumana, no estaba contenta para nada con la suerte a la cual los condenaba el padre. Así que un día decide esconder a uno, Cronos, el tiempo, para evitarle terminar como los hermanos. Cuando Cronos ya es adulto, es instruido por la madre para urdir una trampa al padre Urano. “Tú escóndete aquí atrás de la cortina de mi dormitorio —le dice literalmente Gea, según cuanto han reportado los registros Aká­ shicos—. Y cuando aquel hijo de puta de tu padre venga a mi recámara, tú por atrás le agarras las pelotas y se las cortas con esta podadora que he robado en medio de todo el relajo que aquel trastocado de tu abuelo Caos deja por todas partes.” El plan se revela eficaz, y hasta pasa las expectativas. De hecho, cuando los testículos de Urano están bien expuestos, Cronos sale de atrás de la cortina y en un ímpetu de entusiasmo, con la podadora le corta también el miembro. Pero al verse en las manos el miembro paterno ensangrentado, tiene un ataque de asco y con un alarido en falsete lo tira por la ventana. Es justo de este miembro 22 336pp-Tantra y salchicha 15x23Grijalbo.indd 22 9/18/13 5:53:41 PM
  • 7. que, cayendo en el mar, nace la diosa Afrodita: la diosa del amor, que gracias a las barbaridades que va a cometer en la edad adulta, se merecerá el codiciado título de “Diosa de la Salchicha”. ¡Pero aquí no termina! Cronos, liberado de su padre y para no seguir sus huellas, se abstiene cautelosamente de cogerse a la mamá, limitándose mucho más razonablemente a cogerse a la hermana Rea. Desde este otro amor incestuoso nacerá el famoso Zeus, rey del Olimpo, quien aprovechándose de su título, se cogió a un chingo de gente de todas las razas, los sexos y las especies… y la historia continúa así por los eones de los eones, amén. Como bien puedes ver, ésta es toda una historia de la Salchicha. Al principio era la Salchicha. Pero si en los griegos una historia de este tipo uno se la espera, nos quedamos pasmados cuando encontramos las huellas de la Salchicha también en la tradición de los castos hindúes. Empolvándome entre los registros Akáshicos, encontré una de las tantas historias atribuidas a los hindúes que es la quintaesencia de la Salchicha, y se refiere ni más ni menos a la creación de todas las formas vivientes. Como probablemente también sabes, en la tradición hindú hay una trinidad: Brahma, Vishnu y Shiva. Tres holgazanes, tres amigos que no sabían en lo absoluto qué hacer con su vida. Por toda la eternidad habían convivido sin tener ningún problema, pero un día Brahma —no se sabe de dónde le salió esta idea rara—, empezó a preocuparse muchísimo: dado que eran tres hombres viviendo juntos, le vino el miedo de que en un futuro la gente pudiera pensar que se trataba de un club de gays. Esta idea se volvió una obsesión tal que empezó a no saludar más de beso a sus viejos amigos y a pasar más y más tiempo por su cuenta. Vishnu y Shiva poco a poco se acostumbraron a su ausencia, pero Brahma empezó a sentirse tan solo que, como hacen muchos, en lugar de comprarse un perro de compañía decidió hacer una hija. Dado que, aun si paranoico finalmente, era un dios, esta hija le salió tan hermosa, pero tan hermosa, pero tan hermosa que… ¿Adivina qué? ¡Bravo, adivinaste! Le vinieron ganas de cogérsela. 23 336pp-Tantra y salchicha 15x23Grijalbo.indd 23 9/18/13 5:53:41 PM
  • 8. La pobre jovencita, viendo a este viejo baboso completamente fuera de juicio, que además era su padre, tuvo un ataque de terror que la indujo a huir, mientras Vishnu y Shiva, que no se habían dado cuenta de nada, continuaban jugando a piedra, papel y tijera: un juego que se hace con los dedos y con el cual se entretenían desde la eternidad. Brahma, quien a pesar de la edad seguía estando atlético, en cuanto vio a la hija huir empezó a perseguirla emitiendo sonidos asquerosos que la espantaron todavía más. Aun si la pobrecita escapaba tapándose los oídos para no escuchar esos insoportables gorgoreos, pronto sintió el aliento paterno sobre el cuello y, en un arrebato de desesperación para escapar, le vino a la mente una idea fantástica: se transformó en vaca, dando inicio a una tradición que existe a la fecha, que considera la vaca un animal sagrado por ser el primero que apareció sobre la tierra. Brahma, que era viejo pero no pendejo, no lo pensó dos veces y se transformó en toro. Al principio no le gustó para nada la idea de vivir en el cuerpo de un animal cornudo, pero cuando se miró entre las piernas se olvidó inmediatamente de los cuernos y le agarró un ataque de entusiasmo: “¡Puta madre! —exclamó—. ¡¿Qué es esta cosa?!” Sin perder tiempo, y con renovada convicción, ensanchó la nariz y se puso otra vez a perseguir a la hija, que corría escondida en el cuerpo del animal sagrado. Cuando la pobre jovencita se vio perseguida por este monstruo de cinco patas, ¡bendita inocencia!, se espantó muchísimo, y justo un momento antes de ser atrapada se transformó en mosca. Brahma, en su cuerpo de toro, se quedó un poquito desorien­ tado. ¿Dónde chingados había acabado la pinche vaca? Miró frenéticamente alrededor salpicando baba por todas partes hasta que notó a la mosca. “¡Qué animal de la chingada!”, pensó. Pero justo un momento antes de aplastarla con un golpe de su cola reconoció a la vaca… o mejor dicho, a la hija. Miró al insecto con inmensa ternura… pero esto duró sólo un momento. Un golpe de magia y Brahma se transformó de toro en mosco. La sensación de tener alas lo hizo muy feliz, pero cuando checó entre las patas 24 336pp-Tantra y salchicha 15x23Grijalbo.indd 24 9/18/13 5:53:41 PM
  • 9. para ver si estaba todavía ahí la sorpresa que había tenido en la encarnación anterior, entró en estado de shock. “¡Puta madre! ¿Qué es esta cosa?”, gritó. Hubiera renunciado con mucho gusto a las alas y soportado los cuernos, a cambio de quedarse con la quinta pata. Pero no era el momento de perderse en ref lexiones filosóficas: la mosca ya se había largado. Por lo tanto, renunciando a la tremenda atracción que le provocaba una hermosa caca de toro dejada ahí desde su vida pasada, con un arrancón de alas en un puño de eones ya estaba encima de su presa. La mosca, que tardaba en familiarizarse con las leyes de la aerodinámica, no se las arreglaba para ir derecho: movía las alas de forma frenética produciendo mucho ruido pero escasos resultados, justo como pasa con algunos tipos de motonetas mal hechas. Cuando con sus ojos parabólicos, que funcionaban como espejos retrovisores, vio al persecutor a pocos metros de ella, se vio forzada a tomar una dramática decisión, y se transformó en cerda. “Éstos son los animales que me gustan a mí”, exclamó Brahma dando un enfrenón como de película y preparándose para continuar con la persecución cambiando de vehículo. Transformado en un bellísimo cerdo rosa se precipitó a checar qué tenía entre las patas: “Puta madre. ¿Qué es esta cosa?” Esta vez no fue la dimensión lo que lo dejó perplejo, sino la forma: ese arnés medio colgado parecía más una herramienta apta para destapar una botella de vino que para satisfacer su incontenible deseo. Si Brahma parecía un puerco como mosco, ¡pueden imaginar cómo se veía en el papel del cerdo! La jovencita, a pesar del lodo fresco en que se estaba revolcando voluptuosamente, no tuvo otra elección que operar una ulterior metamorfosis: se transformó en caracol. Y él se transformó en caracol también. Pero esto dis­ i­ m nuyó tremendamente el ritmo de la persecución y por lo tanto, después de un rato, la jovencita se aburrió de esta insoportable lentitud, y para dar un poco de dinamismo a la historia se transformó en gallina. Cuando Brahma vio a la hija transformarse en ese animal emplumado, exclamó: “¡Qué pendeja! Con tantos animales escogió justo el animal más cretino.” 25 336pp-Tantra y salchicha 15x23Grijalbo.indd 25 9/18/13 5:53:41 PM
  • 10. Y tenía razón: en la pequeña cabeza de la gallina no cupo para nada la idea de transformarse en otro animal como habían hecho todos sus predecesores. Fue sólo la imprudencia de Brahma lo que la salvó: fue cuando el padre, cegado por la vanidad que le provocaba su cresta de gallo, dijo: “hacemos la de la perrita”, que a la gallina le vino la idea de transformarse en perra. El pobre viejo, por la prisa de transformarse en perro, casi se atragantó de plumas al primer ladrido que sacó. Pero tosiendo y torciéndose sin aliento, con los ojos fuera de las órbitas, no renunció a la persecución. Y entonces la perra se tiró al río y se convirtió en salmona; pero él, nadando contra corriente, la alcanzó otra vez. A este punto a la joven le vino una idea genial que nunca se le hubiera ocurrido en lo más mínimo a la gallina: se transformó en mantis religiosa. “Prueba, acércate ahora, hijo de la chingada.” Brahma se quedó pasmado. Inmediatamente recordó lo que había visto en una pauta de Animal Planet, su canal favorito: la mantis religiosa se come al macho después del apareamiento. “Hey, no. Jugar a la mantis religiosa no se vale. Si no te quitas este disfraz verde te juro que no te voy a coger nunca más por toda la eternidad.” Esto sí espantó a la joven más que cualquier amenaza, por lo tanto, con gran valor se transformó en gata, y él inmediatamente en gato, y ella en yegua y él en caballo, y ella en mariposa y él en mariposo… Y así aparecieron todas las formas vivientes. Hay voces de pasillo no confirmadas que dicen que la persecución continúa todavía, mientras Vishnu y Shiva, que nunca se han dado cuenta de nada, siguen jugando pacíficamente a piedra, papel y tijera. Como pueden ver, también ésta es una historia de la Salchicha. Al principio era la Salchicha. También en el impecable Japón al principio era la Salchicha… una Salchicha japonesa, un poquito amarillenta y con los huevos almendrados… pero al final Salchicha. Me refiero a la historia de los dos hermanos japoneses, Yzanagi e Yzanami, que con estos dos nombres todos los confundían uno con el otro y nunca se sabía 26 336pp-Tantra y salchicha 15x23Grijalbo.indd 26 9/18/13 5:53:41 PM
  • 11. quién era quién. Hasta ellos mismos no sabían quién era el hombre y quién era la mujer, y por lo tanto estaban siempre peleando para decidir quién tenía que cocinar y quién tenía que cortar la madera. Un día estos dos hermanos, mientras con su compostura nipónica se miraban mutuamente bajo el kimono para tratar de entender quién tenía que lavar los trastos y quién tenía que manejar el coche, se acoplaron generando… ¿Adivina qué? ¿Unos niños almendrados? No. ¿Un niño con pasa y granola? No. ¿Una camada de cachorritos con piña y crema chantilly?… Nunca lo vas a adivinar. Generaron unas islas: las que ahora llamamos Japón. No se sabe quién de los dos las parió, pero seguramente no fue algo placentero, porque estas islas les salieron tan angulosas que en com­ paración los chayotes son bolas de billar. La verdad es que estas islas, ángulos aparte, les salieron muy hermosas y crecieron bien a pesar de las continuas peleas entre Yzanagi e Yzanami, que desde ese entonces todavía no se han puesto de acuerdo en quién tiene que amamantarlas y quién tiene que ir a comprar los pañales. Como puedes ver, también ésta, aun si más elegante, es siempre una historia de Salchicha. Al principio era la Salchicha. Otra historia de Salchicha, también incestuosa, pertenece a la tradición Hmong, que nadie sabe quiénes son, dónde están y qué hacían. También esta historia habla de un hermano que se aprovecha de la ingenuidad de la hermana para procrear… ¿Un hijo?… ¿Un par de hijos?… ¿Una familia numerosa?… no, simplemente a toda la humanidad. ¡Imagínate cuánto tiempo pasaron en la cama! La Salchicha impera también en la historia maorí de Ranginui y Papatuanuku… donde los nombres tienen que haber sido seguramente invertidos, porque rechazo absolutamente la idea de aceptar que alguna vez haya existido una mujer que se llame Papatuanuku. Y queremos hablar del dios solar Atum, la divinidad egipcia que con su Salchicha piramidal creó el mundo dispersando escopetazos de saliva y esperma por todo el desierto. 27 336pp-Tantra y salchicha 15x23Grijalbo.indd 27 9/18/13 5:53:41 PM
  • 12. Al principio era la Salchicha: todo era sexo. El único que se quedó fuera de todo este alegre burdel ha sido nuestro amado Diosito: mientras todos los demás se la pasaban cogiendo a todo dar, Él continuaba inocentemente jugando con sus estatuitas de barro. De todo esto se puede entender el gran apego de los seres humanos a la Salchicha… y para no generar confusión, quiero dejar bien en claro los conceptos de Salchicha y Tantra. Cuando hablo de Salchicha, a pesar de su forma sugerente, no me refiero al ór­ gano sexual masculino sino al sexo en general. A aquella pulsión irresistible que nos lleva a perseguir este impulso biológico que la naturaleza ha programado para asegurarse la sobrevivencia de sí misma. Esta gigantesca Salchicha que engloba a todas las especies vivientes. Y aunque muchas veces, para distanciarnos de las otras criaturas, embellecemos esta primitiva pulsión con la palabra “amor”, en lo profundo de los seres humanos este famoso término no sólo es una decoración que esconde la vergüenza de ser tan similares a los animales, sino también indica algo más: algo que sería justo no nombrar porque pertenece al misterio de Dios que todo contiene y nada excluye. A lo largo de la historia ha sido llamado de muchas formas; en este libro elegiremos la palabra Tantra. 28 336pp-Tantra y salchicha 15x23Grijalbo.indd 28 9/18/13 5:53:41 PM

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