Historia de la Antibioterapia

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Los sucesos mas importantes que acontecieron el estudio de los antimicrobianos

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Historia de la Antibioterapia

  1. 1. Historia de la antibioterapia Autores: J.A. García-Rodríguez, M. Gomis, J. González, J. Prieto Colaboradores: M.J. Fresnadillo, A. Orero, C. Ramos, B. Sánchez
  2. 2. SUMARIOPrólogo 5Introducción 7Instinto, empirismo, magia y religión.De la Prehistoria a la Edad Media 11Empirismo racionalizado y terapia etiológica.De Paracelso a Pasteur 29La quimioterapia antimicrobiana y el milagro de la penicilina.De Ehrlich a Fleming 41El control de las enfermedades infecciosas.60 años de terapéutica antimicrobiana 59La investigación de hoy para la terapéutica del futuro.Antimicrobianos para un nuevo milenio 75Bibliografía 93Agradecimientos 96
  3. 3. PRÓLOGOA L leer las galeradas del libro Historia de la Antibiote- En el capítulo El control de las enfermedades infeccio- rapia, que amigos de siempre me ofrecieron prologar, sas. 60 años de terapéutica antibiótica, revisan el nacimien- sentí de inmediato el deseo de expresar mi favorable to de la era antibiótica y su evolución. Como en el resto deimpresión, porque al extraordinario interés del tema se unía la obra, se ordena el contenido en secciones bien delimita-la forma tan amena y original de abordarlo. En este caso, me das, por las que van apareciendo las diferentes familias depermitiría añadir que siento admiración por los docentes que antimicrobianos. Sus expresivos títulos contribuyen a atra-escriben, en especial cuando lo hacen reflejando lo que ha er al lector, plantean interrogantes y contribuyen a enseñar.sido su trayectoria profesional. Así, suele suceder que pro- Puede recordarse uno de ellos: ¿Las quinolonas tambiényectan su estilo, comparten su experiencia y transmiten un son antibióticos?legado a los lectores. Finaliza el libro con el capítulo La investigación de hoy He seguido el texto con creciente interés, evitando las para la terapéutica del futuro. Antimicrobianos para un nuevointerrupciones, sintiendo grata la reanudación de la lectura, milenio. Entre los últimos subcapítulos resaltan por su tras-ávida en algunos momentos, porque los autores escriben la cendencia Nuevas dianas, Terapias génicas y Acción sobrehistoria de los antibióticos en el marco obligado de la enfer- el huésped, de la máxima actualidad.medad infecciosa y, de esta forma, hacen mucho más atrac- Los interesados en el mundo de los antibióticos encon-tiva la obra. Pronto se comprende que es un ambicioso pro- trarán en esta obra una valiosa fuente de conocimientos, queyecto, al que con inequívoca modestia se define como “un aporta dato y transmite doctrina. En efecto, atesora informa-mero bosquejo histórico”, cuyo objetivo es suscitar el interés ción, contiene numerosos detalles ordenadamente expues-del lector por un grupo de fármacos a los que califican como tos y, además, se apoya en el pasado que transforma en“los mejores amigos del hombre”. punto de partida, contempla la situación actual y las tenden- En un culto y documentado retorno al pasado nos llevan a cias futuras en una visión integradora. Es indudable que lala prehistoria y a los pueblos primitivos, a las culturas arcaicas era antibiótica, verdadero tiempo eje de la Medicina, como lay a las clásicas, mostrándonos con estilo directo la evolución calificó hace cuatro décadas F. Martí-Ibáñez (Antibiotics 5 Historia de la antibioterapiadel pensamiento acerca del enfermar y del curar. No podía fal- Annual, 1957), puede revisarse en esta original versión, quetar el encuentro con la época medieval, tan castigada por las constituye un instrumento de consulta merecedor de un lugargrandes epidemias de peste bubónica; las acertadas referen- destacado en nuestra biblioteca. Su manejo representará elcias a los peligros que representaban las alteraciones del ahorro de horas de trabajo, como una buena herencia paraespíritu y el desenfreno sexual, que conservan plena vigencia los que hagan de él un libro amigo.y adquieren especial significación en nuestros días. Finaliza 1997, Historia de la antibioterapia está ya a punto Destaca por su enorme trascendencia el advenimiento de publicarse, de salir a la luz. Por los méritos que posee medel mundo moderno, al que dedican dos capítulos bajo los atrevo a augurarle éxitos, que sin duda reflejarán el genero-sugestivos epígrafes Empirismo racionalizado y Terapia so esfuerzo de los autores, que es muy probable estén yaetiológica. De Paracelso a Pasteur y La quimioterapia anti- pensando en nuevas aportaciones a la Quimioterapia.microbiana y el milagro de la penicilina. De Ehrlich a Fle-ming. Con trazos maestros nos permiten contemplar cómose ha producido el tránsito del pensamiento mágico a la RAFAEL GÓMEZ-LUSbala mágica. Zaragoza, 7 de Diciembre de 1997
  4. 4. Historia de la antibioterapia Introducción. La fascinante historia de los antibióticos
  5. 5. para buscar remedios con los que aliviar sus males lamiendoA UNQUE la identificación, el conocimiento y la deter- minación del papel de los microorganismos como o limpiando sus heridas, desparasitándose, previniendo cier- responsables de las enfermedades infecciosas son tos procesos infecciosos y atenuando algunas de sus mani-hechos recientes, el interés por conocer las causas de la festaciones sintomatológicas, como la fiebre o el dolor,infección y el modo de combatirla comenzaron, sin embargo, mediante la ingestión de plantas.mucho antes; son tan viejos como el hombre, ya que con la Más tardía es la experiencia empírica: ante la repetidahominización nació también la conciencia del mal. observación de un hecho frecuente, como la contaminación La paleopatología aporta cada día más datos que confir- de heridas o la presencia de parásitos, al que habitualmen-man el hecho de que las enfermedades infecciosas y su tra- te sigue un cuadro anormal de alteraciones distintas, eltamiento han sido siempre fenómenos inseparables de la hombre primitivo reaccionó sin reflexionar por qué se pro- Introducción. La fascinante historia de los antibióticosvida del hombre, destruyendo el viejo mito de los “tiempos ducía aquel hecho; se limitó a constatar lo que su experien-paradisíacos” libres de las mismas. cia le mostraba evidente y actuó de acuerdo con prácticas curativas que en ocasiones semejantes habían resultado Desde el amanecer de la humanidad, el hombre ha lucha- eficaces. Por algunos vestigios vegetales hallados en luga-do en todas las épocas contra el dolor y la enfermedad para res de asentamiento de diversos pueblos primitivos, se hapreservar la vida y la salud e incrementar su bienestar. Cada podido demostrar el cultivo de diferentes plantas medicina-civilización ha tenido que asumir sus males y ha tratado de les y el intercambio que de ellas hacían las comunidadescombatirlos aplicando remedios terapéuticos, según sus cre- primitivas. Ello pone de manifiesto que el hombre aprendióencias y los conocimientos adquiridos por la experiencia. poco a poco a utilizar las plantas como medio terapéutico,Como describió con gran belleza literaria M. Sendrail: aunque evidentemente se aplicaban sin fundamento y la“Desde que el hombre tomó conciencia de su humanidad, mayor parte de las veces sin comprensión de los efectos. Aldesde que su pensamiento aprendió a reflejarse a sí mismo, principio, se emplearían tal y como las ofrecía la naturaleza,como su rostro en el agua virgen de los lagos; desde que más tarde comenzaría a reducir su tamaño para facilitar sulevantó hacia las primeras auroras sus manos adorantes, administración y aplicación y a mezclar sustancias medici-supo también que su cuerpo estaba sujeto al mal y que le nales con alimentos como la leche, la miel, la grasa o losincumbía, con la ayuda de los dioses, ingeniárselas para 9 frutos, los cuales servirían de vehículos. Cuando dispusocurar ese mal”. Historia de la antibioterapia del fuego, el hombre ya pudo hacer preparaciones medica- Históricamente cuatro han sido los medios de lucha con- mentosas para uso externo o interno, dando lugar a las pri-tra la enfermedad: el empírico, el mágico, el religioso y el meras formas farmacéuticas.científico. El relato de A. Flexner acerca del progreso de la Con el paso del tiempo, el hombre se convirtió de nóma-medicina puede ser también la explicación de la evolución de da en sedentario y comenzó a pensar en el pasado y en ella terapéutica: “Desde la más remota antigüedad, la medici- futuro, tratando de explicarse los hechos y el por qué de lasna ha sido una extraña mezcla de superstición, empirismo y enfermedades; entonces surgió el concepto de castigo divi-ese tipo de observación sagaz que es la materia misma de la no como causa de ellas y la religión y la magia vinieron aque, en definitiva, está hecha la ciencia... El esfuerzo cada unirse al empirismo en el tratamiento de las enfermedades.vez más lúcido y decidido, a través de los tiempos, ha tratado La concepción mágico-religiosa tampoco se fundamentabade eliminar la superstición, de limitar los alcances del empi- en el conocimiento de la acción del remedio terapéutico uti-rismo y de ampliar, perfeccionar y sistematizar el campo de la lizado, sino en la fe del enfermo en la virtud mágica del mismoobservación”. y en la intervención de los dioses a través del sanador. De La primera actitud del hombre primitivo ante la enferme- esta manera, el medicamento actúa según quién lo aplica (eldad debió ser puramente espontánea. De manera semejante hechicero, el mago, el chaman, etc.), cómo se aplica (modoa los animales, el instinto fue quien primero guió al hombre de aplicar el rito) y dónde se aplica (lugares privilegiados).
  6. 6. Aunque tiene sus antecedentes en la actitud racional de infecciosas estaba próximo, compartiendo médicos y profa-los griegos ante la enfermedad (qué es el enfermo, qué es el nos el mismo júbilo e idénticas ilusiones.remedio, por qué se hace lo que se hace) y en el “empirismo Sin embargo, nada hay más lejos de la realidad. Duranteracionalizado” de los siglos XVI-XVIII, el verdadero conoci- los últimos treinta años han surgido una serie de hechos quemiento científico de la enfermedad comienza en la segunda no permiten seguir manteniendo el optimismo inicial y lamitad del siglo XIX, sobre todo a partir del establecimiento por euforia de haber iniciado la ‘batalla definitiva” contra lasparte de L. Pasteur y R. Koch del origen microbiano de las bacterias: algunas infecciones extrahospitalarias no sólo noinfecciones y del enorme despliegue de la farmacología, que han disminuido, sino que han sufrido una auténtica metamor-trajo consigo una nueva forma de curar basada en una tera- fosis que las hace más variadas y de diagnóstico más difícil,péutica científica. ciertas infecciones nosocomiales, producidas por auténticos La mentalidad etiopatológica, que estaba basada funda- “acorazados microbianos”, están en aumento y la apariciónmentalmente en la teoría del germen de L. Pasteur, en las incesante de cepas resistentes, como consecuencia del usofamosas reglas que R. Koch estableció para poder afirmar masivo e indiscriminado de los antibióticos, ha adquirido yaque “tal microbio” es el verdadero causante de “tal enfer- proporciones alarmantes en muchos casos. La investigaciónmedad” y en el aserto de E. Klebs de que la enfermedad es farmacéutica ha permitido en el último cuarto de siglo dispo-siempre infección –dependiendo el cuadro clínico corres- ner de un verdadero arsenal terapéutico, pero, paradójica-pondiente del germen infectante– provocó un cambio funda- mente, en el momento actual puede resultar insuficiente enmental en la manera de concebir la enfermedad y su trata- algunos casos concretos. La alarma surgida ante el fenóme-miento. A partir de ella, el gran investigador alemán P. Ehr- no de la resistencia y los microbios emergentes ha traído lalich pudo abrir un nuevo camino para el desarrollo de la far- imperiosa necesidad de contar con nuevas alternativas tera-macología con el inicio de la terapéutica experimental. péuticas en los próximos años. Las estrategias que lasPatogenia y terapéutica quedaban así indisolublemente uni- empresas farmacéuticas ya han puesto en marcha son varia-das en la historia de la medicina. das y pasan por el rastreo de nuevas moléculas, por la bús- La obtención del salvarsán, potente fármaco arsenical queda de más dianas, por el desarrollo de terapias génicas,contra la sífilis, supuso la culminación de los trabajos de Ehr- por el “reciclaje” de antibióticos ya conocidos y poco utiliza- dos, incluso por el abordaje de nuevos planteamientos tera- 10lich, constituyó la primera gran victoria de la quimioterapia ysentó las bases de un nuevo concepto que más tarde se péuticos basados en la fisiopatología del proceso infeccioso.desarrollaría con la introducción del prontosil y la utilización Pero, con ser mucho, esto no basta. La antibioterapia noclínica de la penicilina: el tratamiento etiológico de la infec- puede convertirse en un ciclo sin fin, en una continua gene-ción, en particular, y de la enfermedad en general. ración de problemas y soluciones. En el momento actual, un El desarrollo de la terapia antibiótica, tras los descubri- avance sustancial en la lucha contra las bacterias consistemientos de la penicilina y las sulfamidas ha supuesto una en el uso racional y responsable de los antibióticos disponi-auténtica transformación del tratamiento de las enfermeda- bles, y ello pasa por promover la educación sanitaria, eliminardes infecciosas, que no sólo ha cambiado la historia de la far- la automedicación y concienciar de la necesidad del estrictomacología y la propia historia de la medicina, sino que tam- cumplimiento terapéutico. Asimismo, es imprescindible vigilarbién ha sido uno de los hechos de mayor repercusión en la la evolución de las resistencias bacterianas y actuar sobrevida humana: en la segunda mitad del siglo actual las enfer- sus reservorios, así como impulsar la creación y difusión demedades infecciosas han dejado de ser la principal causa técnicas de diagnóstico rápido, sensibles y específicas, queglobal de mortalidad en los países desarrollados –concreta- puedan ser aplicadas fácilmente no sólo a nivel hospitalariomente en España, la mortalidad por enfermedades infeccio- sino también en la atención primaria de salud. Únicamente asísas se redujo en un 70% a partir de los años 50–. En esa podremos seguir confiando en el presagio de Goethe: “tengoépoca todo hacía presagiar que el fin de las enfermedades yo también por cierto que la humanidad acabará venciendo”.
  7. 7. Historia de la antibioterapia Instinto, empirismo, magia y religión. De la Prehistoria a la Edad Media
  8. 8. PREHISTORIA Y PUEBLOS PRIMITIVOS un conocimiento venidero; no es ni siquiera toma de con- ciencia; se cumple en el inmediato y a ciegas”. En términos parecidos, aunque con una diferencia deL A paleopatología ha proporcionado pruebas eviden- tes del desarrollo de procesos infecciosos en el hom- veinte siglos, se expresaba A.C. Celso en su famoso tratado bre desde los tiempos más remotos y, según H. E. Los ocho libros de la Medicina, un inigualable resumen de Instinto, empirismo, magia y religión. De la Prehistoria a la Edad MediaSigerist, uno de los más importantes historiadores de la medi- cuanto se había dicho y hecho en medicina hasta la primeracina de nuestro siglo, la gran mayoría de las lesiones encon- mitad del siglo I a.C.: “No es verdad que en su origen la medi-tradas en los huesos de los hombres primitivos son el resul- cina haya sido la consecuencia de cuestiones previamentetado de procesos inflamatorios, bien de origen traumático o planteadas, puesto que ha nacido de la observación de losbien de origen infeccioso. hechos ... Por tanto la medicina no nació del razonamiento, sino que éste vino después de la medicina”. ¿Cómo se enfrentó el hombre prehistórico con la realidadde sus enfermedades? ¿De qué manera abandonó las tinie- Incluso en las primeras actuaciones meramente instinti-blas de sus sentidos y comenzó a reflexionar acerca de sus vas del hombre, como es el hecho de lamer las heridasmales? No lo sabemos. La tierra es un celoso guardián de –reproduciendo las conductas seguidas por los animales–,informaciones pretéritas que incrementan el conocimiento y puede observarse ya un principio de “terapia antibiótica”: seayudan a una mejor comprensión del pasado, pero desgra- ha podido demostrar que lamer una herida reduce la conta-ciadamente no podemos encontrar restos fósiles del pensa- minación bacteriana y estimula su curación porque la salivamiento. La falta de documentos no permite otra cosa que contiene sustancias antimicrobianas que incluyen entrehacer suposiciones y sacar deducciones a partir de la obser- otras tiocinato, nitrato y lisozima.vación de lo que todavía hoy hacen los grupos humanos cuyavida se aproxima más a la de las sociedades prehistóricas, loque los especialistas suelen denominar pueblos primitivos. EMPIRISMO Y MAGIAEs el único recurso –a veces no válido– para tener una idea Entre los comportamientos más primitivos que acaba-aproximada de lo que debió ser la medicina y la actitud del mos de exponer y los más evolucionados del hombre neolí-hombre ante la enfermedad en aquellas épocas remotas. No tico, en los que se aprecia un fuerte peso religioso, el caza- 13obstante, algunos autores sostienen que la curación de las Historia de la antibioterapia dor paleolítico desarrolló la magia, formuló explicacionesenfermedades habría sido junto con la reducción de fractu- sobre la vida humana y puso en marcha procedimientosras los primeros tratamientos médicos. rituales para curar las enfermedades. Y es que, para sobre- vivir, para tener éxito en la caza, para no enfermar o morir, el hombre necesitó echar mano de “poderes especiales”EL INSTINTO –mágicos, supersticiosos– con objeto de controlar las fuer- zas naturales o sobrenaturales. Pero, además, hay que La primera respuesta del hombre primitivo a la enferme- tener en cuenta, según la sugerencia de L. Castiglione, que:dad debió tener un carácter puramente instintivo y espontá- “La magia, bajo su aspecto teatral, oculta a menudo cono-neo. De acuerdo con M. Foucault: “En el alba de la humani- cimientos reales, sacados del estudio de la naturaleza y dedad, antes de toda vana creencia, antes de todo sistema, la una larga experiencia”.medicina, en su integridad, residía en una relación directa delsufrimiento con lo que lo alivia. Esta relación era más intuiti- Junto a este modo de operar, existió la terapéutica empí-va y de sensibilidad que producto de la experiencia; la esta- rica, la cual nació, tal y como subraya L. Girod, de comproba-blecía el individuo por sí mismo y para sí mismo... Esta rela- ciones ocasionales repetidas y del recuerdo y la conserva-ción establecida sin mediación del saber es comprobada por ción en la memoria colectiva de ciertos resultados afortuna-el hombre sano; y esta observación misma no es opción para dos, obtenidos fortuitamente.
  9. 9. Mediante el método de “ensayo y error” el hombreprehistórico fue encontrando plantas y sustancias mineralesque resultaban eficaces frente a las infecciones y construyópoco a poco una auténtica farmacopea para el tratamientode los procesos infecciosos basada en conocimientos –rudi-mentarios si se quiere– acerca de la desinfección. Por otraparte, parece que la cauterización con puntas de fuego estu-vo muy extendida en las medicinas primitivas y que la hidro-terapia se consideraba en algunos pueblos un medio eficazde curación, además de ser un rito de purificación. Al mismo tiempo, el hombre fue observando que algunasde las enfermedades infecciosas más temibles nunca aque-jaban dos veces a la misma persona, por lo que desarrolló losmedios necesarios para padecerla de una forma atenuadaantes de sufrir sus fatales consecuencias. Además de la descritas, ciertas prácticas cotidianas orituales de los pueblos primitivos pueden considerarse ver-daderas medidas preventivas. El aislamiento de enfermospara evitar el contagio seguramente estuvo muy extendidoen algunos pueblos, mientras que el enterramiento de excre-mentos, el mantenimiento de corrientes de agua limpias yotras medidas higiénicas debieron ser prácticas comunes enlas tribus prehistóricas, al menos así lo ponen de manifiestolos estudios antropológicos realizados en pueblos actualesque viven todavía en condiciones primitivas de vida. 14 La medicina de los pueblos primitivos es prioritariamentemágica en el modo de interpretar la enfermedad y empírico-mágica en la forma de actuar ante ella. El pensamiento mági- Junto a las fórmulas verbales y la administración de sus-co del hombre primitivo es fundamentalmente causal: cual- tancias variadas, la transferencia de la enfermedad ha ocu-quier acontecimiento de su vida, situación de su entorno o pado siempre un lugar destacado en la medicina mágica. Lafenómeno del mundo que le rodea, tiene un por qué, una transferencia puede realizarse de hombre a hombre –encausa, nada llega por azar. El primitivo actúa frente a la muchos de estos casos es el propio mago el que hace deenfermedad una vez determinado el agente causal y para ello “receptor” de la enfermedad del paciente–, del enfermo a unrealiza el “diagnóstico” a través de la adivinación y de los animal o del enfermo a un objeto. La transferencia de laspresagios y actúa terapéuticamente mediante una amplia enfermedades es una práctica muy frecuente para liberar agama de remedios desde tratamientos puramente empíricos una población de un azote epidémico. En algunos casos de(hierbas, hidroterapia, etc..) y quirúrgicos (fundamentalmen- transferencia de hombre a hombre, y en la mayoría de laste la cirugía traumatológica) hasta ritos enteramente mági- ocasiones de hombre a animal, la “víctima” queda cargadacos con objetos (amuletos, fetiches, talismanes, etc..), con la enfermedad y sacrificada en ofrenda a la divinidad queencantos y oraciones, utilizando la mayoría de las veces una hay que agradar. En la transferencia a objetos, éstos suelenmezcla de tales métodos. ser abandonados en algún sitio aislado.
  10. 10. Por otra parte, los objetos mágicos como amuletos, talis- es de extrañar que la idea de contaminación y la obsesiónmanes y fetiches tienen efecto preventivo, bien rechazando o por ciertas prácticas mágicas de carácter higiénico para evi-bien absorbiendo las enfermedades infecciosas. tarla estén presentes constantemente en la vida de los meso- potámicos, como prueban los numerosos interrogatorios aparecidos en las tablillas de arcilla encontradas en diferen-CULTURAS ARCAICAS tes excavaciones. Las enfermedades fueron descritas siem- Instinto, empirismo, magia y religión. De la Prehistoria a la Edad Media pre por la sintomatología y tratadas con un amplio abanico de Con la aparición de las civilizaciones urbanas comenza- preparaciones farmacéuticas de origen vegetal, animal yron a desarrollarse las llamadas culturas arcaicas, y con mineral.ellas, la interpretación de la enfermedad como castigo divinofue adquiriendo un carácter más religioso, transformándose Los mesopotámicos tenían profundos conocimientos far-poco a poco el pensamiento mágico en pensamiento mágico- macéuticos y disponían de una sólida tecnología química, loreligioso. Del mismo modo, a la terapia fundamentada en el que les permitió elaborar un buen número de formas farma-empirismo y la magia se añadió una terapéutica empírica- céuticas por vía oral, rectal o para aplicación externa. Lasteúrgica, al mismo tiempo que se amplió el número de reme- infusiones orales fueron las más frecuentes, pero hubo unadios terapéuticos, se intentó racionalizar su utilización y gran variedad de formas de aplicación. Una tablilla sumeriacomprender sus efectos terapéuticos, dentro todavía de una del año 2150 a.C. muestra como los médicos mesopotámicosconcepción pretécnica de la acción medicamentosa. En lavaban las heridas con cerveza y agua caliente, aplicandootras palabras, los pueblos correspondientes a las culturas cataplasmas y vendajes. La cerveza no sólo servía para laarcaicas plantearon ya los esbozos de la explicación racional “desinfección” de las heridas sino tambiénque caracterizaría a la medicina griega. como vehículo para la administración de drogas. Las enfermedades de Las culturas arcaicas plantearon que los dientes –las cuales se creí-algunas enfermedades infecciosas, sobre an debidas a un “gusano”–todo las epidémicas, podían tener un se trataban con sustan-origen sobrenatural –enviadas por los cias que podían utilizarsedioses como castigo por los pecados 15 directamente o endel hombre, y por los dioses eran Historia de la antibioterapia mechones de lana empa-curadas– y otras, podían ser debi- pados, para las otitis sedas a causas naturales y, por tanto, usaban fumigaciones ytratadas con remedios naturales. ciertas enfermedades venéreas, como la bleno- rragia, eran tratadas conMESOPOTAMIA instilaciones uretrales. En Mesopotamia la concep- Estos ejemplos demues-ción e interpretación de la enfer- tran que, aunque exis-medad era eminentemente reli- tieran también trata-giosa, hasta el punto que la misma mientos insólitos, lospalabra shêrtu significaba peca- mesopotámicos desa-do, cólera de los dioses, impureza rrollaron desde épo-moral, castigo y enfermedad; en cas muy tempranasella se resumía toda la causalidad una terapéutica obje-patológica. En este contexto, no tiva.
  11. 11. EGIPTO Para los pobladores de Egipto la enfermedad es inheren-te a la condición humana, pero su etiología puede ser visible,es decir, debida a causas externas (entre las que se encuen-tran los “vientos portadores del mal”, los patógenos visibles–generalmente gusanos– y los “agentes invisibles” que cir-culan por el organismo), y oculta (como consecuencia delcastigo de los dioses, la acción malévola de los enemigos ola venganza de los muertos). Los egipcios conocieron, casi con toda seguridad, latransmisión de algunas infecciones y parece que poseyeronun cierto saber epidemiológico. El papiro de Hearst muestraque los egipcios habían descubierto que determinadas enfer-medades podían transmitirse por contagio y así cierta enfer-medad es designada como “la de los asiáticos”, mientras queen el papiro de Smith puede encontrarse “un encantamientopara expulsar la peste”. Los egipcios desarrollaron una farmacopea muy rica y de se ha demostrado la presencia de diversas sustancias conun elevado nivel técnico. En los papiros aparecen constante- actividad frente a determinados cocos y bacilos. Entre los pro-mente instrucciones muy detalladas sobre las técnicas de pre- ductos del reino mineral destacan el alumbre, la arcilla y losparación de múltiples y variadas formas farmacéuticas, así preparados de cobre, utilizados para el tratamiento del traco-como recomendaciones para su aplicación. Los remedios ma, y el antimonio, usado contra la lepra y otras enfermedadesvegetales, animales y minerales eran utilizados por los médi- infecciosas dermatológicas de difícil diferenciación con aque-cos, los cuales practicaban una medicina deductiva, de cierta lla. Por otra parte, la práctica de quemar incienso como medi-base racional, aunque también existían magos que intentaban da higiénica estaba muy extendida en los palacios, templos y 16curar a los enfermos mediante exorcismos, adivinaciones y casas señoriales (el incienso provoca al arder la liberación deotras técnicas. ácido fénico, sustancia con la que se inició a mediados del Los médicos egipcios utilizaron una amplia variedad de siglo XIX la moderna era de la antisepsia).fármacos con fines antiparasitarios y antisépticos y las inves-tigaciones realizadas acerca de algunas sustancias o prepa- IRÁNraciones descritas en los papiros han permitido descubrir uncierto conocimiento empírico del fenómeno de la antibiosis. La etapa de mayor esplendor en la medicina del antiguoAsí lo demuestra la utilización en preparados de aplicación Irán corresponde al período zoroástrico. La medicina en latópica de levadura de cerveza, la cual contiene principios acti- cultura persa fue de carácter mágico-religioso, aunque novos contra el estafilococo dorado, microorganismo involucra- faltaron, lógicamente, conocimientos empíricos y el grando en la forunculosis, el impétigo y otras infecciones dermato- número de normas y preceptos elaborados da idea de unlógicas; también da prueba de ello el uso de pan fermentado amplio conocimiento –aunque rudimentario, eso sí– acercaprescrito en algunas fórmulas para el tratamiento de heridas del contagio de algunas enfermedades. De acuerdo con elpurulentas, afecciones intestinales y urinarias, cuyo efecto Avesta, el principal método de curación lo constituían lasbeneficioso se debía a la presencia de mohos con capacidad oraciones y preces con las que trataban de lograr el favorantibiótica, o el empleo de rábano, ajo y cebolla, en los cuales divino, especialmente en el caso de las enfermedades epidé-
  12. 12. micas, aunque también se utilizaban diversos remedios tera- miento, que pudieron haber estado presentes entre lospéuticos de los tres reinos naturales en los “tratamientos pobladores chinos desde tiempos remotísimos. Así las enfer-antiinfecciosos”; algunos de ellos se incorporaron luego a la medades venéreas, no siempre bien diferenciadas entremedicina árabe medieval. ellas, fueron tratadas con una gran variedad de remedios, entre los que destacan los compuestos minerales, principal- mente mercurio y arsénico y el aceite de chaulmogra fue un Instinto, empirismo, magia y religión. De la Prehistoria a la Edad MediaCHINA tratamiento común de la lepra hasta etapas muy recientes. Por lo tanto, no parece exagerado pensar que el saber clíni- Los médicos de la antigua China tuvieron una capacidad co y terapéutico estuvo relativamente racionalizado en lade observación muy aguda. Los chinos conocían ya la prác- antigua China y que sus habitantes, o al menos sus médicos,tica de la antibiosis en el tercer milenio antes de Cristo y apli- tenían ciertas nociones sobre las causas productoras de lascaban la cáscara enmohecida de la soja en el tratamiento infecciones, aunque la idea de que las epidemias estabanhabitual del carbunco, la forunculosis y otras infecciones causadas por espíritus malignos se ha mantenido práctica-dermatológicas similares. Asimismo, en los primeros siglos mente hasta nuestros días entre los habitantes de China.de nuestra era practicaban un tipo de variolización preventi-va que consistía en introducir en las ventanas nasales unapústula variólica que el paciente debía guardar durante ocho INDIAdías. Sorprende la precisa caracterización clínica de estaenfermedad, frecuentemente atribuida “al aliento” o a la La concepción de la enfermedad, su interpretación y su“mala sangre”, así como la de la tuberculosis, de la que sabí- tratamiento en la antigua India tiene dos etapas claramentean se extendía por contagio y cuya primera descripción apa- definidas. En los textos religiosos contenidos en los Vedas,rece ya en un texto de materia médica atribuido al empera- llevados a la India por los arios y cuyos fragmentos más anti-dor Shen Nung, en el que se detallan numerosos remedios guos se remontan al segundo milenio a.C., domina la idea delpara el tratamiento de la consunción. castigo divino como causa de la enfermedad considerada al tiempo como desorden físico y moral; en el Ríg-Veda (1.500 Además de los citados, en los textos de la medicina china a.C.) aparece descrita la tuberculosis como yaksma, dedi-también son descritos con cierta precisión otros cuadros 17 cándose a su curación un himno completo. Los escritoscorrespondientes a procesos infecciosos y pautas de trata- Historia de la antibioterapia médicos posteriores, como el Carakasamhita y el Sucruta- samhita, ofrecen una explicación más “racional”, aunque la voluntad divina y la intervención mágica o demoníaca tam- bién son consideradas como causa etiológica, mientras que las condiciones climáticas y las circunstancias cósmicas son tenidos como factores favorecedores. Es precisamente en estos textos donde se describen diversas epidemias, se deta- llan infecciones de tipo dermatológico, como la lepra –a la cual se atribuye carácter hereditario–, se comentan algunos cuadros de localización interna como la tisis y se dan normas higiénicas. En el entorno popular se consideraba que las divinidades podían provocar las enfermedades, pero que también eran capaces de acabar con ellas, por lo que el capítulo de devo- ciones a las divinidades particulares de cada enfermedad –entre las que se encuentran algunas de carácter infeccio-
  13. 13. so–, así como el de las supersticiones ante las epidemias, era del contagio y dio a la higiene un valor como quizás no se lobastante amplio entre los hindúes. Las plantas eran utilizadas otorgó otro pueblo de la Antigüedad. Así, en Números 5: 1-muchas veces por su carácter mágico de forma profiláctica, 3, puede encontrarse el siguiente texto: “Habló Yahvé aaunque ello no impedía que se aprovecharan sus propieda- Moisés diciendo: <<Manda a los hijos de Israel que hagandes naturales. La farmacopea de la India fue muy similar a la salir del campamento a todo leproso, a todo el que padecede Mesopotamia y Egipto con algunas aportaciones autócto- flujo y a todo inmundo por un cadáver. Hombres o mujeres,nas y desde tiempos antiquísimos se preparaban y utilizaban todos los haréis salir del campamento para que no contami-más de una veintena de formas farmacéuticas distintas. nen el campamento en que habitan>>; en Deuteronomio 23:13-14, se prescriben normas de carácter higiénico y pre- ventivo, ordenando que las deyecciones se lleven a caboISRAEL fuera del campamento, en un hoyo que debe ser tapado después de la deposición; en el capítulo 15 del Levítico se La medicina en el Israel bíblico se halla determinada por aconsejan los lavados y baños de agua para evitar el con-dos condiciones: el carácter semita del pueblo judío y su tagio de la gonorrea (flujo seminal) tanto en el hombre comomonoteísmo. Para los hebreos Dios es quién concede la en la mujer. La obsesión de los antiguos hebreos por la lim-salud o la enfermedad, las cuales son asociadas frecuente- pieza exigía que se lavaran las manos antes de comer ymente a la pureza o impureza religiosa, si bien algunas cada vez que se había tocado un cadáver o alguna sustan-veces la enfermedad se atribuye más a una prueba que a un cia impura. En la “parábola del buen samaritano” (Lc 10:34)castigo divino. No obstante, el pueblo israelita tuvo un claro se puede apreciar el valor del vino como desinfectante:concepto de la transmisión de las enfermedades por medio “acercóse, le vendó las heridas, derramando en ellas acei- te y vino”, mientras que en 2 Re 20,7; Is 38,21 se describe la utilización de los emplastos de higos para el tratamiento de las úlceras malignas de la piel. En los textos bíblicos se describen diversas enfermeda- des epidémicas contagiosas, si bien no se llegan a citar los 18 microbios como seres vivos. Entre ellas merece especial atención la peste –cuya relación con los ratones como vehí- culo de transmisión fue establecida desde épocas muy tem- pranas– y, sobre todo, la lepra, cuyos síntomas cutáneos son descritos con notable precisión, sobre todo en los capítulos 13 y 14 de Levítico, los cuales constituyen una verdadera lec- ción de patología según los conocimientos de la época. Los hebreos pensaban que la lepra podía contraerse por contac- to personal con el enfermo, con sus ropas o por habitar donde antes hubiera vivido un leproso, y practicaban diver- sas medidas higiénicas, como el aislamiento de los enfermos, la fumigación de los locales que habían habitado y la incine- ración de los objetos que hubieran usado. Cuando el sacer- dote determinaba la curación de un leproso, éste debía someterse a ciertos ritos de purificación, con los que queda- ba religiosamente autorizado para entrar de nuevo en la vida social de la que había sido segregado.
  14. 14. Instinto, empirismo, magia y religión. De la Prehistoria a la Edad MediaAMÉRICA PRECOLOMBINA tenía el pueblo maya acerca de las enfermedades infeccio- sas, algunas de las cuales fueron claramente caracterizadas Las culturas clásicas de América florecieron durante los y disponían de nombres propios. En épocas de epidemias,siglos en los que transcurría la Edad Media europea, aunque existía la costumbre entre los mayas de transferir la enfer-su período formativo comenzó, en algunos casos, varios mile- medad a una persona para su expiación posterior mediantenios a.C. A pesar de su diversidad, las medicinas precolombi- el sacrificio.nas participaron de la creencia común en el origen sobrena- 19tural de la enfermedad y de su presentación como castigo de La medicina azteca estaba ya muy evolucionada a la lle- Historia de la antibioterapialos dioses por faltas cometidas. gada de los descubridores y distintos escritos muestran la clara conciencia acerca del contagio de algunas enfermeda- La primera cultura estudiada por los descubridores fue la des infecciosas. La terapéutica azteca combinó elementosde los taínos. Su medicina estaba basada en una concepción mágicos, religiosos y empíricos y, aunque el objetivo princi-sobrenatural de las enfermedades, siendo el tratamiento de pal era “echar el pecado de su ánima para la salud del cuer-las mismas eminentemente mágico, aunque no faltaba un po” (J. de Mendieta), se puede afirmar que los aztecascierto saber empírico aplicado a la realización de ciertas actuaban frente a la enfermedad con un cierto racionalismooperaciones farmacéuticas, como lo demuestra el cocimien- científico; así parecen demostrarlo las medidas de preven-to de virutas de guayaco o “palo santo” utilizado en el trata- ción de las epidemias –aislamiento, cuarentenas–, los “hos-miento de las bubas. pitales” y los jardines de plantas medicinales que existieron La cultura precolombina más antigua corresponde a la en las grandes ciudades del imperio. La “enfermedad de lascivilización maya, de cuya medicina han podido ser recopila- bubas” se curaba bebiendo el agua de la hierba nombradadas casi medio millar de recetas, muchas de las cuales esta- tletlémaitil, y tomando algunos baños, y echando encima deban destinadas al tratamiento de las enfermedades conta- ellas polvos de la planta conocida como Tlaquequétzal, o lasgiosas, a las que denominaban con el nombre de Kamyaah. limaduras de cobre (B. de Sahagún) y, entre las medidasEllo demuestra el conocimiento ciertamente avanzado que higiénicas, existía la costumbre de quemar resina de pino.
  15. 15. los. Sin embargo, se pensaba que todos estos remedios eran activos más por su valor mágico que por su virtud farmacoló- gica y, en ocasiones, tan sólo fueron el complemento tera- péutico de prácticas rituales de carácter expiatorio, en el transcurso de las cuales también se realizaban escarifica- ciones y sangrías con lancetas y obsidiana. CULTURAS CLÁSICAS: GRECIA Y ROMA El cuadro de los saberes médicos contenidos en la Ilia- da y la Odisea es un conjunto de ideas y prácticas en cuyo seno se mezclan el empirismo y la concepción mágico-reli- giosa de la enfermedad que antes hemos situado en el perí- odo arcaico de todas las culturas, ya que el origen de la enfermedad sigue siendo divino. Sin embargo, desde el principio se aprecia una cierta diferencia entre la cultura griega y sus predecesoras en la interpretación de la enfer- medad infectocontagiosa, la cual se atribuye a una causa completamente exterior: las flechas que Apolo lanza contra el ejército aqueo –Canto I de la Iliada– tienen su correspon- dencia en una impureza física, pero no con la somatización La cultura incaica también nos ha dejado en sus manifes- de una mancha moral.taciones artísticas todo un tratado acerca de las enfermeda- El relato homérico también deja vislumbrar cuál era lades que afectaban al peruano de entonces, entre las que concepción y el papel de los médicos entre los griegos másdestacan un buen número de enfermedades infectocontagio- 20 antiguos y señala el hecho de que los dos hijos de Asclepio,sas. Parece que los incas conocieron incluso el vehículo de Podalirio y Macaón, que acompañaron a los ejércitos detransmisión de algunas de ellas y utilizaron medidas preven- Agamenón, prestaron grandes servicios a sus compañerostivas de tipo colectivo, sobre todo al comienzo de la estación de armas al tratar las heridas, aliviar o curar “enfermedadeslluviosa, que era la época en la cual solían desatarse las epi- que no se ven”, y aplicar con pericia drogas que “a su padredemias. También se sabe que utilizaron el azufre para tratar había dado Quirón en prueba de amistad”, pero no les atribu-ciertas infecciones cutáneas, la zarzaparrilla para el trata- ye el poder de combatir la pestilencia. Sin duda, la peste eramiento de la sífilis, la quina –aunque no hay un acuerdo uná- “cosa de dioses”, por ellos infligida y por ellos evitada o remi-nime al respecto– como terapéutica de las fiebres palúdicas tida: “¡Aleja ya de los dánaos la peste!” implora Crises a Feboy emplastos de plantas –que en ciertos casos se ha compro- Apolo, una vez recuperada la hija amada y ofrecidos losbado que poseían efectos antibacterianos– para tratar las sacrificios para aplacar la cólera del dios.heridas y quemaduras. Como ejemplo de ello, baste citar lacapuchina o mastuerzo de Indias, introducido en España por En el capítulo XI del mismo libro se puede comprobarlos descubridores, y cuyo jugo –asimismo la planta macha- como se trataban las heridas entre los griegos antiguos:cada– aplicado sobre ellas, curaba y cicatrizaba las heridas, Eurípilo herido pide ayuda a Patroclo, quien, “después delo cual sería debido, tal y como luego se ha podido demostrar, lavar con agua tibia la negra sangre, espolvoreó la heridaa la producción de una sustancia antibiótica que frena o con una raíz amarga y calmante, que previamente había des-impide el desarrollo microbiano de diferentes cocos o baci- menuzado con la mano. La raíz calmó el dolor, cerróse la
  16. 16. herida y la sangre dejó de correr”. extrínseco o “aire viciado”. Para elPor otra parte, en el capítulo XXII sabio de Kos, la salud no depen-de la Odisea, Homero subraya día de entes espirituales, sinoel carácter purificador del del equilibrio de los cuatroazufre: elementos básicos de los presocráticos: aire, agua, Instinto, empirismo, magia y religión. De la Prehistoria a la Edad Media“¡Anciana! trae azufre, tierra y fuego, cuyosmedicina contra lo equivalentes en elmalo, microcosmos humanoy trae también fuego, eran los humores: san-para azufrar la casa. gre, flema, bilis amarillaAnte todas cosas, y bilis negra, los cualesenciéndase fuego en estaban relacionados,esta sala a su vez, con cuatro órga-Así dijo y no desobedeció nos anatómicos: corazón,su ama Euríclea, cerebro, hígado y bazo. Depues le trajo fuego y azufre. este modo, las epidemias ten-Acto seguido, azufró Odiseo la drían su causa más inmediata ensala, una fatalidad climática, en la corrup- ción del aire, elemento susceptible delas demás habitaciones y el patio.” alterarse fácilmente por la acción del calor o la Conforme fueron adquiriendo un conocimiento racio- humedad; la acción del aire alterado (“hedor pestilente”)nal de la vida y del hombre, los griegos perdieron la creencia en la sangre provocaría la “peste”.en el origen divino de la enfermedad y fueron convirtiendo lamedicina del período arcaico en la primera medicina formal- Los exantemas, pústulas y eczemas que caracterizan amente “técnica” y, a la larga, en el origen de la medicina las infecciones dermatológicas se creían debidas a la san- 21científica moderna. A partir del siglo VIII a. C. comienza a gre corrompida y a la acción de la naturaleza que los empu- Historia de la antibioterapiadarse el paso del mitos al logos, y de la mano de éste nació ja hacia la piel, como hacen con otras secreciones queuna nueva visión de las cosas: la interpretación “fisiológica” estorban.de la enfermedad. En cuanto a la terapéutica, la casi totalidad de las drogas citadas en el Corpus Hippocraticum eran ya conocidas por otras culturas, pero a los griegos se debe un conocimientoLA MEDICINA HIPOCRÁTICA más profundo de las mismas, habiendo elaborado una verda- La fuente más valiosa para conocer el pensamiento grie- dera teoría farmacéutica de acuerdo con su teoría fisiológi-go acerca de las enfermedades es el Corpus Hippocraticum. ca. Con los hipocráticos se inicia la terapéutica causal, sien-Esta colección contiene varios libros sobre Epidemias –de do el tratamiento el acto médico por excelencia y habiendolos que al menos dos son atribuibles a Hipócrates– y varios perdido definitivamente el phármakon el significado mágicolibros de Aforismos en los que se hace alusión a distintas de los tiempos homéricos.enfermedades infecciosas, como la tuberculosis pulmonar Generalmente se utilizaban pocos fármacos, ya que la(tisis o consunción), tétanos y peste bubónica. misión fundamental del médico debía consistir en ayudar a Hipócrates reconoció dos factores en el desarrollo de la las fuerzas naturales del cuerpo para conseguir el equilibrioenfermedad: uno intrínseco, inherente al paciente, y otro y en actuar, salvo excepciones, sin intervenir en el curso nor-
  17. 17. mal de la enfermedad. La terapéutica más habitual se basa- tanto para uso externo como interno. La terapéutica hipocrá-ba en el empleo de remedios externos, siendo la mayoría de tica estaba basada en la individualización y oportunidad dellos medicamentos internos utilizados como purgantes para tratamiento y en la aplicación de la teoría de los contrarios.liberar al cuerpo del exceso de humores. Hacia el año 430 a.C. Hipócrates fue requerido por el Mientras que Agamenón prescribe a sus tropas un baño Estado de Atenas para controlar una terrible epidemia delustral para limpiarse o purificarse de la peste que padecen, “peste”. No se sabe con certeza la naturaleza de tal epide-los médicos hipocráticos hacen del purgante su principal mia y se desconocen los remedios que prescribió así comoremedio catártico y de la purgación la principal forma de los resultados que obtuvo, pero se sabe que Hipócrates pre-purificación; éste era, junto con la sangre, el principal meca- conizaba quemar hierbas aromáticas para luchar contra lasnismo para expulsar el miasma del cuerpo. La administración epidemias debido al poder que atribuía a sus esencias, asíde fármacos se realizaba generalmente mediante prepara- como iniciar el tratamiento lo más rápido posible.ciones en suspensión simple, en agua, miel, aceite o vino, Aparte de por la corrupción del aire o por los malos ali- mentos, se pensaba desde antiguo que la peste se podía engendrar también por la tristeza. De ahí que Plutarco, en su diálogo sobre La Música, refiera que, merced a ella, los lace- demonios se libraron del azote pestífero que les asolaba. Las heridas y ulceraciones se recomendaba limpiarlas y luego espolvorearlas con distintas sustancias minerales o extractos vegetales, de cuya composición formaba parte casi siempre el vino. Por otra parte, Hipócrates preconizaba la aplicación de ungüentos y lavados de agua caliente para cier- tas afecciones dermatológicas que, por la descripción que se hace de las mismas, podían tener un origen infeccioso. 22 GRECIA EN ROMA La medicina de los romanos se encontraba en un nivel muy primitivo cuando Roma conquistó Egipto, Grecia y los demás territorios del Mediterráneo a los que se había exten- dido el helenismo bajo el imperio de Alejandro Magno. Por eso, no es de extrañar que la superioridad de la medicina griega no tardara en imponerse y que hasta el final de la Anti- güedad, la inmensa mayoría de los médicos continuara sien- do de procedencia griega. No obstante, la medicina romana tenía un cierto poso procedente de la medicina etrusca, que si bien era rudimentaria en numerosos aspectos, en otros, aparece ciertamente experta como es el caso del tratamien- to de heridas con jugos de hierbas. Resulta, pues, lógico que los conocimientos sobre los microbios y las enfermedades infecciosas adelantaran en el
  18. 18. mundo romano gracias a la influencia de la medicina griega.Existen algunas citas procedentes de aquella época en lasque se puede apreciar la intuición de la presencia en el airede organismos productores de enfermedades, como la quehizo Varrón (s. I a.C.) denunciando el peligro de los pantanoscomo fuente de contagio de ciertas enfermedades: “Engen- Instinto, empirismo, magia y religión. De la Prehistoria a la Edad Mediadran pequeños animales imperceptibles que penetran en elcuerpo por la boca y las narices con el aire que se respira yprovocan enfermedades molestas”. Celso, en su tratado médico enciclopédico escrito en elsiglo I d. C., expone con gran claridad y hermosos pensa-mientos diversas descripciones clínicas correspondientes aenfermedades infecciosas, entre las que destaca la tisis. Encuanto al “tratamiento antiinfeccioso”, merece la penacomentarse la consideración de este autor de que lasenfermedades que se ulceran y se presentan sin fiebredeben ser combatidas por cosas frías y astringentes, comolenteja, hierba sanguinaria y culantro verde. De esta mismaopinión es Aecio, quien para las enfermedades que se ulce-ran y se presentan con fiebre recomienda suavizar las ulce-raciones con lociones de agua y aceite de rosas y espolvo-rearlas con nitro.DIOSCÓRIDES Y LA MATERIA MÉDICA 23 Historia de la antibioterapia Entre los médicos mas destacados de Imperio Romano esimprescindible citar a Dioscórides, cuya Materia Médica de su propia experiencia personal y del estudio de medica-(alrededor del año 70 d.C.) es una de las obras médicas de mentos de las más diversas partes del mundo, a las que viajómayor valor histórico, al menos desde el punto de vista de la como médico de los ejércitos romanos. En los cinco libros enterapéutica. El juicio independiente, la exhaustividad y la soli- los que se divide la obra describe y analiza los medicamentosdez de la obra, liberada casi totalmente de elementos popu- procedentes de las tres ramas de la naturaleza, estudiandolares y supersticiones, explican la estima que disfrutó no sólo más de medio millar de simples vegetales, pero mostrándoseentre los romanos sino también durante toda la Edad Media y también muy entendido en los procedentes de los reinos ani-el Mundo Moderno, habiéndose considerado una obra mal y mineral; de estos últimos, llega a señalar casi un cente-imprescindible hasta el siglo XVII. A ello contribuyeron deci- nar, algunos de ellos no descritos hasta entonces por ningúnsivamente las diferentes copias realizadas, entre las que otro autor. En distintas partes de la obra describe diversasdestacan la contenida en el Códice de Viena, escrito a prin- preparaciones medicinales, destacando por su curiosidad lacipios del siglo VI, y el Dioscórides árabe de la Escuela de utilización de las cáscaras de habas como “cápsulas” paraBagdad (S. XIII). administrar medicamentos de sabor desagradable. Para su redacción Dioscórides se sirvió de autores ante- Dioscórides describe un buen número de plantas para elriores como Teofrasto, Crateavas y Sixto Niger, pero también tratamiento de las enfermedades infecciosas, en algunas de
  19. 19. las cuales se han podido caracterizar sustancias con propie-dades antimicrobianas; este es el caso de la “barba de capu-chino” o musgo de los árboles (Usnea barbata), que contieneácido úsnico, secante y antiséptico, que ha demostradoposeer propiedades antibióticas y cuyo empleo fue recomen-dado también por los médicos árabes durante la Edad Media.Según Dioscórides, el vino de arrayán (mirto) cura las virue-las, las úlceras pútridas y los “oídos que manan materia”,mientras que las preparaciones de Quercus sanan las llagasmalignas y son útiles contra la blenorragia. Por su parte, lastabletas de “tierra sellada”, confeccionadas con una ciertaclase de tierra roja que se recogía de un monte de Lemnoo,parecían ser bastante recomendables en el tratamiento delas enfermedades epidémicas, mientras que al áloe, sobretodo el procedente de la isla Socotora en la India, se le atri-buían ciertas propiedades preventivas.GALENO Y LA DOCTRINA HUMORAL Pero, sin duda, el médico de mayor relevancia en Roma,y probablemente el de mayor vigencia en toda la historia dela medicina, fue Galeno (S. II d.C.). Siguiendo las teorías hipo-cráticas, Galeno rechaza enérgicamente la intervención divi-na en el origen de la enfermedad y se opone abiertamente alos que proponen el factor sobrenatural en la etiología de la 24enfermedad, cualquiera que ésta sea. Para el médico de Pér-gamo no es suficiente con conocer la localización de laenfermedad, sino que se necesario llegar hasta la causa que nal, siendo rehusadas la impureza moral o el pecado comoproduce el mal. En Differentis febris, Galeno desarrolla la causa de ella.ideas hipocráticas acerca de las enfermedades infectocon- En relación a la terapéutica, hay que subrayar que el fár-tagiosas contenidas en las Epidemias I y II, o sea, la consi- maco se entiende ya en sentido estrictamente terapéutico yderación de la sangre pútrida originada por la alteración de diferenciado del concepto de alimento, siendo la racionaliza-este humor mediante el aire corrompido, como la principal ción llevada a cabo por Galeno un verdadero hito en la histo-causa de la misma. Para Galeno, la enfermedad infectocon- ria de la Antigüedad, por lo que no es de extrañar que latagiosa tendría su origen en un agente externo, portador de medicina de los siglos posteriores a Galeno constituya tanla acción nociva, que, actuando sobre la naturaleza física del sólo una recopilación. En Galeno la terapéutica se convierteenfermo (el temperamento cálido y húmedo está más en verdadera tékhne; los fármacos no actúan por sí solos,expuesto a las enfermedades de la “podredumbre”) desen- sino que precisan tanto de una indicación correcta como decadenaría el efecto morboso por corrupción de los humores. un método para su administración.Por eso, no es de extrañar, que se trate de expulsar a losmiasmas mediante sangrías y purgaciones. En la doctrina El arsenal terapéutico utilizado por Galeno es muy ampliogalénica la enfermedad ha perdido ya todo carácter perso- con una preferencia casi absoluta por los remedios vegeta-
  20. 20. les, los cuales utilizó mayoritariamente como polifarmacia.Entre los variados remedios utilizados contra “la peste” sig-nificaremos el bolo arménico, el cual se recomendaba bebercon vinagre, pues éste era un alimento que preservaba con-tra la putrefacción; asimismo, eran muy valiosos el zumo delimón y el de cidro; según Galeno, la mirra impide la putre-facción y el azafrán repara los humores podridos. En tiempos de Galeno, ya se había extendido el uso de latríaca para combatir casi todas las dolencias, sobre todo losvenenos, el aire putrefacto y la peste. El autor del famosopreparado fue Andrómaco, médico de cámara de Nerón,quien elaboró la receta con más de cincuenta ingredientes,entre ellos apio, cebolla, sustancias minerales, carne devíbora, vino y miel. La tríaca, que fue ampliamente utilizadaen Occidente hasta bien entrado el siglo XIX, adquirió granprestigio popular y su composición fue modificándose a lolargo de los siglos, de acuerdo con las variaciones localesque se fueron introduciendo. Algo parecido, aunque sinalcanzar la extensión de uso de la tríaca, ocurrió con el mitrí-dato un preparado compuesto de gran número de ingredien-tes, que se utilizó como remedio contra la peste y las “fiebresmalignas” entre otras indicaciones. Las terribles “pestes”, cuya etiología y sintomatologíasiguen siendo ignoradas en la mayoría de los casos, se pre-sentaron con distinto grado de virulencia en diferentes oca-siones durante el período de tiempo que duró el ImperioRomano, atribuyéndose frecuentemente a los cristianos laresponsabilidad de su origen y desencadenamiento. Y esque, tanto en Roma como anteriormente en Grecia, nuncadejó de existir, junto a la medicina practicada por Hipócratesy Galeno, una medicina popular basada en la mentalidad neo bajo el Imperio Bizantino, llegando a hacer, según Pro-empírica, mágica y teúrgica de los pueblos primitivos. copio, “diez mil víctimas en un día”, al tiempo que sumía en el mayor de los terrores a las poblaciones medievales hasta el punto que los enfermos creían “ser espectros que vagaban alrededor de ellos y emitían voces amenazadoras”. La última,LA EDAD MEDIA la famosa peste o “muerte negra”, que asoló prácticamente Si bien desde una perspectiva histórica general resulta toda Europa y Oriente Próximo y Medio entre 1347 y 1352,poco preciso, puede decirse que, desde el punto de vista de repitiéndose como un azote infernal en las dos décadasla patología infecciosa, la Edad Media comienza y finaliza siguientes y con alguna menor virulencia hasta mediados delcon dos grandes epidemias de peste bubónica. La primera, la siglo XV. De su crueldad y fiereza hace una perfecta descrip-llamada “peste de Constantinopla” o “peste de Justiniano”, ción Bocaccio en El Decamerón: “Cuántos valerosos hom-que en los años 542 y 543 se extendió por todo el Mediterrá- bres, cuántas hermosas mujeres, cuántos jóvenes gallardos
  21. 21. a quienes no otros que Galeno, Hipócrates o Esculapio hubie- ción por el contacto con los enfermos y proponían el aisla-ren juzgado sanísimos, desayunaron con sus parientes, com- miento como medida protectora y para impedir que el mal sepañeros y amigos, y, llegada la tarde, cenaron con sus ante- transmitiera por las ropas, vajilla y otros objetos. Por eso, nopasados en el otro mundo”. es de extrañar que se desarrollara todo un complejo sistema para prevenir la peste que incluía la purificación del aire, Entre ambas, un número sin fin de oleadas epidémicas regímenes dietéticos especiales y la purgación de los humo-hicieron de este trágico periodo histórico de la medicina la res con remedios vegetales o mediante la sangría.“época de las pestes”. En el terreno de la farmacoterapia, la Materia Médica de Dioscórides fue el fundamento de la terapéutica árabe, aun-EPIDEMIAS Y CONTAGIOS que también hay que considerar ciertas aportaciones indias e iraníes, constituyendo el tratado farmacológico de al-Kindi A pesar de la serie de epidemias devastadoras, la creen- un intento de racionalizar el uso de los medicamentos sim-cia de que la enfermedad infecciosa está causada por un ser ples y compuestos según su acción. El medicamento ocupavivo creció con lentitud y las ideas más destacables pro- en la medicina árabe un lugar intermedio entre el alimento ypuestas por los médicos en la Edad Media concernieron a los el veneno, debiendo ser aplicado de acuerdo con la “teoríamedios de transmisión de la enfermedad por contagio, cuya de los contrarios”.observación está ya presente en Evagrio, el otro gran cronis-ta de la “peste de Justiniano”: “El mal se combate de muchosinexplicables modos: en efecto, unos perecen sólo porquehan frecuentado o habitado la misma casa; otros, por haber-le tocado solamente, o haber estado en su casa”. Durante toda la Edad Media se mantuvo la diferencia entrelas enfermedades que caen bruscamente sobre todo un pue-blo –epidemias– y las que aisladamente se comunicaban deun individuo a otro –contagios–. No obstante, desde antiguo –yasí lo ponía de manifiesto la afirmación de Evagrio– la expe-riencia demostraba un factor contagioso en las epidemias.LA MEDICINA ÁRABE Sin duda, fue el mundo árabe quien mayor impulso pro-porcionó a la medicina del medievo y al período de máximoesplendor pertenecen las obras de Rhazes (s.X) y, sobre todo,de Avicena (s.XI), cuyo Canon fue durante más de cincosiglos el tratado médico de mayor autoridad. Avicena no sólodivulgó la hipótesis de que los “invisibles” provocadores delas enfermedades se transmitían por el agua y el aire, sinoque también relacionó los brotes de peste con la presenciaexcesiva de ratas en las ciudades apestadas, e incluso llegóa reconocer la eventualidad de una propagación al feto delas infecciones maternas, mientras que Ibn Khatima e Ibn Al-Khatib, dos médicos andaluces, reconocieron la contamina-
  22. 22. A partir del siglo XIII fue general la decadencia de lamedicina islámica, aunque la traducción sistemática delárabe al latín de las más importantes obras médicas conoci-das hasta entonces permitió la adquisición de los saberes dela ciencia médica antigua y árabe y proporcionó la base parael desarrollo de la medicina durante la Baja Edad Mediaeuropea. Una de las figuras más representativas de este perí-odo fue precisamente el médico español Arnau de Vilanova(s.XIV), quien realizó una clasificación de las enfermedadesde carácter epidémico en la que están incluidas las “conta-giosas”, producidas por la proximidad del sujeto sano alenfermo, así como las “epidémicas”, que caen súbitamentesobre una población a causa de la corrupción del aire o pordeterminadas influencias astrales. El pensamiento de Arnaurefleja ya la concepción de la enfermedad que en los siglossiguientes expresaría el llamado empirismo racionalizado: “elmédico llega al conocimiento de la enfermedad mediante undoble instrumento, la experiencia y la razón”. cesa la ebullición de la sangre o la cólera en las venas, o bien se impide dicha ebullición”) o con preparados farma- céuticos que provoquen la evacuación, proponiendo losLOS TRATADOS DE PESTE autores árabes la receta de píldoras hechas con mirra, aza- Es en los famosos “tratados de peste” que siguieron a las frán o áloe. La tercera medida sería “hacer un buen uso,epidemias, especialmente en los aparecidos tras la devasta- con la ayuda de Dios” de los siguientes remedios terapéuti-dora “muerte negra”, donde mejor se puede apreciar la cos: las píldoras anteriormente comentadas, ya que “ade-manera de enfocar el tratamiento de las enfermedades infec- más de ser laxantes”, “impiden que los humores se corrom-ciosas epidémicas. En ellos se hace continua mención a la pan y engendren malos apostemas”; el bolo arménico bebi- 27 Historia de la antibioterapiaautoridad de Hipócrates, Galeno, Rhazes y Avicena a la hora do con vinagre, ya recomendado por Galeno; la tríaca admi-de recomendar los diferentes remedios a utilizar, unos para nistrada con agua de rosas o acederas, de la cual dice Avi-prevenir, otros, para tratar, y algunos, tanto para prevenir cena que el que la toma “antes de verse afectado por lacomo para tratar. Para darnos una idea de cómo se aborda- peste, no morirá sino que escapará de esta enfermedad”; elba en estos tratados o “regimientos” la lucha contra la peste mitrídato tomado con zumo de limón; simiente de cidro yvamos a exponer lo que pudo haber sido un caso más o limón, que son “cosas contrarias a la ponzoña”; raíz de tor-menos ejemplar. mentilla; alcaparras adobadas con vinagre; piedra bezoar –remedio universal formado por concreciones calcáreas en En relación a las medidas preventivas, la primera reco- el estómago de los rumiantes–, a la que se puede añadirmendación sería la purificación del aire, ya que “la peste no unicornio –pretendido cuerno de caballo o rinoceronte–;sólo proviene de influencias celestiales, sino también de agua de acederas con canela, ya que la acedera es “lacausa antecedente o de aire corrupto y de causa conjunta mejor de todas las hierbas” y la canela es “contraria a lao cercana”; para ello, era aconsejable, siguiendo a Avicena, putrefacción”.utilizar ámbar, incienso, lináloe y semejantes. La segundamedida sería purgar los humores superfluos mediante san- Pero éstas no deberían ser la únicas medidas preventi-gría (“cuando se recelan y se temen estas enfermedades es vas, sino que se habrían de acompañar de toda una serie derecomendable disminuir la sangre” ya que “con la sangría ayudas dietéticas e higiénicas. Los alimentos debían ser los
  23. 23. de “fácil digestión, no fácilmente corrompibles y resistentes guijuelas vivas y ventosas, éstas antes y después de la esca-a la putrefacción, recomendándose las viandas ácidas y rificación, con objeto que pudieran salir la sangre y los vapo-agrias y entre las carnes, eran preferibles las de ave, con res ponzoñosos. Después, se aplicarían diversos emplastosexcepción de las que viven en el agua dado que “engendran de distinta composición; uno de los preconizados por Avice-humores viscosos y luego corruptibles”; de acuerdo con na contenía culantrillo de pozo, raíz de malvavisca, hiedra yRhazes, se debían evitar las frutas y hortalizas que nacen y armelles, goma de pino, vino y miel; otros, contenían levadu-crecen en “el tiempo en que el aire está podrido y corrupto”, ra o sal de nitro.pues participan de la malicia. Además, el que quisiera librar-se de la peste debería hacer poco ejercicio o hacerlo mode-radamente, porque “el trabajo calienta, hace resollar y atrae LA TEORÍA DEL PUS LOABLEaire corrupto”, dormir de noche en habitación cerrada y per-fumada, evitando estar mucho tiempo en vela (“debilita la vir- En relación al tratamiento de las heridas, la doctrina galé-tud”) pero también dormir en exceso (“humedece los humo- nica del “pus loable”, según la cual se debía provocar la for-res”). Asimismo se deberían evitar las “alteraciones del espí- mación de pus en las heridas para conseguir su curación,ritu”, como la ira o el gozo excesivo, y el desenfreno sexual estuvo muy extendida y ejerció una notable influencia en el(“en tiempo de peste quien hace mucho uso de las relaciones pensamiento medieval, tanto islámico como cristiano, ya que,sexuales, corre peligro de muerte”). a pesar de encontrar la oposición de grandes médicos como Teoderico y Hugo de Lucca, tuvo el apoyo de personalidades Junto a tales socorros, eran remedios convenientes tan eminentes como Guy de Chauliac.lavarse las manos con vinagre frecuentemente y oler un Por cierto que en una de las plantas que más frecuente-paño mojado en una solución hecha con flores de nenúfar, mente se emplearon para el tratamiento de las heridas, lasándalo y granos de alcanfor; en caso de no disponer de pelosilla o velosilla –conocida en aquellos tiempos comoello podía empaparse un paño o una esponja en vinagre o “oreja de ratón” o filosella–, se han descubierto sustanciasagua de rosas. antibacterianas. En cuanto al tratamiento de los enfermos que ya estánaquejados de peste, se recomendaba, siguiendo los princi- 28pios hipocráticos y galénicos, aplicar lo remedios con pronti- OTROS REMEDIOS MEDIEVALEStud y en cantidad puesto que se trata de “una enfermedad También en la gayuba, un desinfectante de las vías urina-muy rápida, la materia está inquieta y la virtud desfallece muy rias utilizado en los países del centro de Europa desde tiem-rápidamente y se desgasta”. Aparte de perfumar y rociar la pos remotos y que aparece mencionado en los libros del siglocasa con sustancias “purificantes”, se recomienda sangrar y XIII, se han aislado sustancias con acción bactericida.evacuar aunque no de forma drástica. El romero fue una delas plantas que más se utilizaron para purificar la casa del Por su parte, la pulmonaria era utilizada contra la consun-aire corrupto y de la pestilencia. ción y los esputos sanguinolentos en los tuberculosos. La gen- ciana, la caléndula, la escabosilla, la parrilla, la salvia, el toron- Posteriormente se deberían tomar preparaciones a base gil, la altea fueron, entre otras, algunas de las plantas medici-de sustancias que enfríen y conforten el cuerpo en general o nales utilizadas en diferentes enfermedades infecciosas.alguno de sus órganos, como el agua de acederas, de endi-bia, de verdologa, de rosas, de azúcar, etc... Para el trata- En definitiva, la terapéutica medieval aparece como unamiento de la apostema se deberían emplear sustancias que mezcla de ciencia empírica y misticismo en la que tuvieronatrajeran y abrieran los poros, por lo que se utilizaría en pri- cabida todo tipo de fármacos, especialmente las sustan-mer lugar un cocimiento de manzanilla y simiente de eneldo cias vegetales, ocupando la dieta una parte central del tra-aplicado tópicamente a lo que seguiría la aplicación de san- tamiento.
  24. 24. Historia de la antibioterapia Empirismo racionalizado y terapia etiológica. De Paracelso a Pasteur

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