PREGÓN DE SANTA RITA 2012                           FABIOLA GARCÍA GONZÁLEZ.      Excelentísimos Alcaldes de Santa María d...
Julito… y también me gustaría recordar a otros vecinos que fueron importantes enmi primera niñez aunque no haya conseguido...
esa que me gustaría que mi hijo conociera, por la que decidí quedarme a vivir eneste puntito del mundo.      *Recuerdo mis...
algunos primos segundos, amigos de toda la vida de mis padres, como Nino yCarmela, Juan Araña y Anita, o ya en unos años m...
caramelos para todos.       Otras veces jugábamos en lo que llamábamos el “camino de abajo”, que enprincipio fue el primer...
retrasmitió por Radio Las Palmas.      ¿Quién me iba a decir que tantos años después viviría esta experiencia tanmaravillo...
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el trote continuo que parecía gofio, recuerdo vagamente cuando los hombresquedaban después del trabajo para abrir las zanj...
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Pregón de anzo 2012

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Pregón de anzo 2012

  1. 1. PREGÓN DE SANTA RITA 2012 FABIOLA GARCÍA GONZÁLEZ. Excelentísimos Alcaldes de Santa María de Guía y Gáldar, señores concejales,presidenta y miembros de la directiva de la Asociación de vecinos y la comisión defestejos, señoras y señores, vecinos todos, buenas noches y gracias por querercompartir este momento, tan importante para mí. Debo empezar agradeciendo a la directiva y a la comisión de fiestas estehonor de haber sido elegida como pregonera de mi barrio, del que tan orgullosame siento. * Y he de reconocer que si he llegado a algo en esta vida como paraque pensaran en mí para este momento tan importante de nuestras fiestas, esgracias a mis padres, a los que quiero agradecer aquí su esfuerzo y dedicación porsacar adelante a su familia, y la educación que de ellos recibí. Siempre recuerdo laspalabras de mi madre: “No te daremos dote, pero te daremos estudios”. Creofirmemente que la apuesta fue la adecuada. Les diré que soy, creo, que de las pocas personas que pueden decir quenacida y criada, pero literalmente, en nuestro querido barrio de Anzo, * pues vineal mundo el 7 de octubre del año 68 en una cuevita, que aún existe, muy cercana ami casa actual, donde hoy vive Pepita Moreno Mendoza. Nací al caer la tarde, mecontaría después mi padre, que esperaba, con mi hermano Paco, fuera de la cuevaa que la partera le diera nuevas. La cueva era del matrimonio vecino, Mariquita y
  2. 2. Julito… y también me gustaría recordar a otros vecinos que fueron importantes enmi primera niñez aunque no haya conseguido fotos de ellos. Recuerdo vagamentea una mujer menuda, con pañuelo a la cabeza, Mariquita Guía y a su esposo,Antoñito Díaz, que llevaba siempre un burro del que nunca olvidé el nombre“Mujiquillo”… me asombraba aquel animal, y recuerdo ir a espiarlo en la gañaníadonde lo ataban. También recuerdo en las visitas a su casa, cuando Mariquita abríael “trinchante”… ese mueble creo que ya desaparecido, pero imprescindible en lascasas de entonces, donde guardaban de todo, a modo de despensa, a mí se mealegraba el corazón, pues significaba galleta segura, o mejor aún, ¡un poco dechocolate!. También recordar a Adolfo, su hijo, al que recuerdo como un hombretranquilo, que se fue como había vivido, sin molestar a nadie. Cerca vivían tambiénBartolito Díaz, hermano de Antoñito, y Sorita, que eran lo más parecido a nuestraasistencia sanitaria: él ponía las inyecciones, ella arreglaba la barriga… perovolvamos al día de mi nacimiento… que me lío Ese día, día del Rosario para más señas, se creó un conflicto, con el que hetenido que vivir toda la vida: y es que mi madre, como muchas de la época,guardaba desde la boda de Balduino, el rey belga, un nombre, por si tuviera unahija, mientras que mi padre, mucho más tradicional, quería ponerme el nombre queme “había ganado”... no hubo acuerdo... y la decisión fue salomónica, así que llevodesde entonces el Rosario Fabiola. Desde el BUP. soy Fabiola a secas, pero he de reconocer que en mi primerainfancia, y debido a que en el barrio había varias Fabiolas, me fue útil ydiferenciador el primer nombre. Quiero desde aquí recordarlas con cariño, puesFabiola Díaz “la de Camilo” hace tiempo que no está con nosotros, y más cerca,pero creo que por la Argentina, anda Fabiola Martínez, la de Lucía y Gabriel. Luegovino Fabiola la de Sabas, que por aquí sigue. Es verdad que en el colegio era Rosario Fabiola, pero para los vecinos era lahija de Gerardo... y ahora pasé señores a ser ¡¡la mamá de Jose!!. Cuando me senté ante la hoja en blanco, pensando en qué contarles denuevo, que los pregoneros y pregoneras anteriores no hubieran hecho o dicho ya,me di cuenta de que seguramente lo único que puedo aportar, es mi intrahistoria,
  3. 3. esa que me gustaría que mi hijo conociera, por la que decidí quedarme a vivir eneste puntito del mundo. *Recuerdo mis primeros días de clase, en el ´Teleclub” que estaba dondeahora están las casas de Domingo Oliva, que en paz descanse, y Pepita Díaz.¡Miren que caritas de buenos teníamos todos! También me gustaría que mi hijo conociera las fiestas que yo viví depequeña, en las que los “mayores” engalanaban las calles* con las banderitas decolores que lo llenaban todo y palmas traídas del barranco y con ramas de salviaformando arcos... ver la calle, desde la Puntilla hasta la plaza así y el olor de lasalvia... me encantaba. ¡¡Seguramente si hoy hiciéramos cosa parecida nosmultaban los del SeProNa!! Y la gente.... de mis primeros recuerdos de infancia, *me viene la imagen delos papagüevos de la víspera de la fiesta, como venían todos mis primos, primossegundos, como la casa ya empezaba a ser un hervidero de gente entrando ysaliendo... y mucha, mucha gente por todas partes. Luego las verbenas tan multitudinarias que en una ocasión, tal vez con seis osiete años yo, se creó tal caos y atasco que mi tía Ángela y mis primos, que habíanvenido desde Guía, tuvieron que quedarse en casa, pues no había manera de quemi padre pudiera sacar el coche para llevarlos. En esa época, si no se podía no se podía, y como siguiendo la fiesta, mimadre sacó unas mantas, y en el suelo durmieron tan tranquilos, hasta el díasiguiente, día de fiesta principal. Fiesta... la de Santa Rita era “La fiesta”, y los preparativos empezaban aprincipios de mayo, empezando el mes yo me echaba a temblar: ¡¡tocaba pintar!!se pintaba todos los años religiosamente, para que el día señalado todo estuvieraresplandeciente. Y esa semana había zafarrancho de limpieza, se cambiaba todo, yse sacaban las colchas de ganchillo, las mejores, igual que los manteles, y todo enla casa se ponía de punta en blanco. También nosotros estrenábamos ropa. Pero esque el día de la fiesta, en mi casa, como casi todas las del barrio, había jornada depuertas abiertas. Venían todos mis tíos y tías, mis primos, los tíos de mis padres,
  4. 4. algunos primos segundos, amigos de toda la vida de mis padres, como Nino yCarmela, Juan Araña y Anita, o ya en unos años más próximos en el tiempo DonFlorentino. La puerta de la calle se abría a primera hora, y no se cerraba hasta biencaída la noche... no había oportunidad, las mujeres llegaban siempre con algúnplato o postre en la mano, y además prontito, para echarle una mano a mi madrecon la comida, los hombres iban preparando el sitio, unas veces en la cocina, yotras, cuando éramos más, con tablones y bloques, en la azotea, y los niños,corríamos subiendo y bajando aquellas escaleras sin protección ninguna, ¡¡y sinmatarnos!! Era el día de los dulces del panadero, de las lengüillas, de la ropa vieja,de la carne en salsa, o de los asaderos... y de los voladores y las risas. Sí, la casa estaba a medio terminar, algunas habitaciones pendientes deencalar, la escalera por años estuvo sin revestimientos ni protección, en la casahabía un sueldo, y no muy alto, y lujos no había ninguno... pero lo pasábamosgenial. Mi madre siempre ahorrando para la casa, ese día me daba 25 pesetas...¡qué tesoro! Y yo ya mucho antes de tenerlas en las manos, sabía exactamente enqué iba a invertirlas: en helados de Felito...¿los recuerdan? Con su carrito, y solohelados de fresa y coco... pero ¡qué buenos estaban!. Nunca más probé yo otrosiguales... su sabor es irrepetible... * ¡Ays! ¡Qué recuerdos! Ya nosotros teníamos tv, disfrutábamos de losPayasos de la Tele, de Furia, Pipi Calzas Largas, Flipper, de Lian Shan Poo, lafrontera azul, o de Comando G y Mazinger Z... y...fuimos ¡la primera generaciónque vio Verano Azul y los primeros que lloramos la muerte de Chanquete! Que llegara el segundo canal fue un acontecimiento ... pero incluso con losdos canales, no recuerdo que jamás prefiriera yo quedarme a ver la tele a salir ajugar con mis amigas en la calle. *Recuerdo las tardes en las que nos íbamos a casa de Lolita y Gabrielito, losabuelos de mis amigas de toda la vida, y a la larga bisabuelos de mi hijo: allípodíamos pasarnos la tarde jugando a las cartas, o escuchando sin cansarnosnunca, las historias que Lolita nos contaba de cuando eran jóvenes, cuandotrabajaban en los tomateros, sus bailes de carnavales y otros cuentos de misterio ymiedo que ponían a trabajar nuestra imaginación... nunca faltaban en su delantal
  5. 5. caramelos para todos. Otras veces jugábamos en lo que llamábamos el “camino de abajo”, que enprincipio fue el primer acceso al barrio, pero tras la apertura de la carretera quedópara el acceso a pie de las fincas anejas y poco más... Desde la casa de Lolita huboun acceso, que creo que ya no existe, ahora se puede llegar por la bajada de lacasa de Pinito, o por la entrada que está en la curva de la Escuela de las niñas... ybueno, ya dejó de ser camino y ya es carretera de acceso por el otro lado, y llegahasta la casa de Fidel y la de Antonio Álamo... Sin embargo para nosotras era unlugar mágico donde dependiendo del día, podíamos hacer tartas maravillosas, contierra y plantitas, jugar a las casitas o buscar tesoros mágicos... cada día eradistinto y genial... Mención aparte merecen las hogueras... ¡qué días! Lo primero era amontonartablas, ramas, hojas de plataneras, trastos que nos hubieran dejado en casa,cualquier cosa servía... y luego poner cara de pena a ver si las mamás nos dabanalguna papa, o alguna piña de millo. Con la tranquilidad que da la inocencia,buscábamos cualquier verguilla que por allí hubiera, daba igual que estuviera en elsuelo... ensartábamos las papas, ¡a asarlas!....y ¡Qué buenas estaban! Y nunca medio ni un dolor de barriga... estoy segura de que si lo intentáramos hoy, nos veníalos siete males. Y confieso que intento mantener la tradición con mi hijo, pero porsupuesto, nada de alambres, y las papas bien limpias y protegidas por el papelalbal... Pasaron los años, y ley de vida, los recuerdos cambian a las primerasverbenas en las que mi madre me dejaba estarme “hasta tarde”, que creo vienecoincidiendo con la hora en la que salen los jóvenes ahora. ¡Eso era una conquistamás importante que la de llegar el hombre a la luna!!. Las primeras salidas con misamigas del alma, Lely, Fátima y Maricarmen, con mi prima Rita, Loly Díaz, Rita ladel Farragu, Miguelina, María Eugenia, Agripina, Francisco Cruz, Francisco el deNievita, Julio el de Pepita... y demás gente de la pandilla. Como anécdota les contaré que casi todos los de esta pandilla nosmantuvimos juntos en el grupo de confirmación, y como tal, hace más de 20 añoshicimos un pregón, que recuerdo que en nombre de todos leyó Miguelina, y se
  6. 6. retrasmitió por Radio Las Palmas. ¿Quién me iba a decir que tantos años después viviría esta experiencia tanmaravillosa que ahora estamos compartiendo?. Sí que me viene a la mente que en aquellos tiempos los jóvenes del barrionos movíamos, hacíamos cosas para las fiestas, y ¡de los mayores ni se duda!¿Recuerdan aquellos magníficos scala en hifi que ensayaban con Pali y Minerva?Llegamos a ser la sensación del norte, pues empezábamos en mayo en nuestrasfiestas y luego nos íbamos a otras asociaciones de vecinos... como se dice ahoranos pasábamos el verano “ haciendo bolos”... recuerdo que Juanjo y Pillo, elhermano de Cristo, eran los del sonido... y yo la ayudante accidental... pero pasabalos mismos nervios que los que cantaban, creo yo. También llegamos a poner en escena obras de teatro, en alguna recuerdohaber sido la directora, y a la cabeza de un estupendo grupo, Odón como actorprincipal. *¿Y qué me dicen de la Romería? Si no llevo mal las cuentas, este añorondamos los veinticuatro que la pusimos en marcha, siendo Román presidente, ypor el impulso de Manolo... Fue la primera romería en la que participé en mivida...¡qué jóvenes éramos!- Tal vez nosotros, los de mi generación, no vivimos los primeros momentos dela fiesta de Santa Rita, no vivimos la llegada de Santa Rita al barrio, noparticipamos de esos primeros esfuerzos, pero quiero desde aquí reivindicarnuestra pequeña historia... desde nuestras posibilidades y conocimientos,colaboramos en afianzar la fiesta, en mejorar la asociación de vecinos.* SiendoRomán presidente de la Asociación de Vecinos, fue la época más participativa parami, pues Juanjo también estaba en la directiva. Recuerdo que se puso piso a lasegunda planta, se arregló la escalera y el bar, se mejoró el exterior, colocando lastejas, y seguramente lo que aún pervive de nuestra época, la romería que no sólose ha consolidado, si no que año a año se supera. ¿ Pero saben de qué me acuerdo más? Pues de que una vez al mes nostocaba a Juanjo y a mí hacer el bingo, él repartía los cartones y cobraba, y yo
  7. 7. cantaba las bolas. ¿Se acuerdan? Sábado y domingo echábamos unas partiditas,que me parece que se cobraban a duro, y las más fuertes ¡a cinco duros! También desde el grupo de catequesis para la confirmación empezamosreuniones con D. Óscar Bautista, el alcalde, para pedirle las mejoras de la plaza y¡¡la cancha!! La plaza se mejoró, y desde entonces la cancha ha sido unareivindicación del barrio... próxima a conseguirse ya. Parafraseando al gran escritor Leopoldo Panero, diré “que en la infancia yadolescencia se vive, luego se sobrevive” . Mi adolescencia y juventud fueron losochenta finales, y principios de los noventa... no era una época económica muyboyante, nosotros, resultado del baby boom del final de los sesenta y principios delos setenta, éramos demasiados en todos sitios (masificación en las aulas,masificación en la Universidad, masificación y dificultades para encontrar trabajo...no lo tuvimos nada fácil... más o menos como ahora) y sin embargo, luchábamos,trabajábamos también para nuestra comisión de fiestas y de todo aquello noobteníamos más que la satisfacción de los estupendos ratos pasados... perocompensaba. Creo que este espíritu se ha desvirtuado un poco, hoy en día hacer las cosasporque sí, hay personas que no lo entienden, todo tiene que tener un premioeconómico, o al menos material. Me gustaría animar a los vecinos, sobre todo a losmás jóvenes, a volver a ese espíritu luchador, pero alegre de los inicios, o al quevivimos en mi época de juventud, donde muchos poníamos lo mejor que teníamos,sin esperar nada más que unos buenos ratos... * En esta época en que parece que la palabra “crisis” lo invade todo, debemosvolver la mirada a nuestra patrona, Santa Rita, mujer entregada, trabajadora,impasible ante la adversidad, que supo luchar para conseguir sus objetivos vitales.Es un buen ejemplo para seguir. Les recuerdo que éste siempre fue un barrio degente humilde y trabajadora, que todo lo que tenemos es producto de nuestroesfuerzo, las casas, han sido construidas con trabajo y a lo largo de años dededicación, las calles, durante muchísimo tiempo fueron de tierra... tan molida por
  8. 8. el trote continuo que parecía gofio, recuerdo vagamente cuando los hombresquedaban después del trabajo para abrir las zanjas y poner el alcantarillado ysaneamiento, en la zona de la Puntilla,* los niños nos quedábamos hasta tardísimoen la casa de Isidrita, que ya ella tenía un buen grupo, en el hasta hoy recordado“Bar de Mederos”, mientras los mayores trabajaban para la mejora común. La basura no hace aún treinta años que se recoge, recuerdo que empezójusto por las fiestas de Santa Rita, y durante un tiempo nos temíamos que una vezpasadas las fiestas aquel logro se perdiera... y bueno, recuerdo de mis primeroscursos en el Carrero Blanco, cómo íbamos y veníamos caminando ¡4 veces al día!Pues con la jornada partida a las doce salíamos y a las dos nos volvíamos aincorporar...(¡qué invento el transporte escolar!) y así todo, conseguido poco apoco, con perseverancia... a ese espíritu debemos volver, el de la constancia en lalucha y el trabajo... pero sin perder de vista que las cosas más importantes denuestra vida no dependen exclusivamente del dinero: la salud, la amistad, el amor,o simplemente el pasarlo bien, poco tienen que ver con el dinero. Pero es que mi barrio no es sólo el de los grandes trabajo en común,también es el de los pequeños gestos diarios, como el saber que María le echa unvistazo al niño al coger la guagua, o el valorar que un vecino me venga a preguntarsi mi pequeño está enfermo porque hace días que no lo ve ir a clase, o de haceunos días, que el vecino de al lado, Jose, viera a mi padre pintando, y sinplanteárselo dos veces, le quitó la brocha y acabó él de pintar… este es mi barrio,humano, cercano, el mejor barrio para vivir, por eso, nos quedamos aquí. Me gustaría desde aquí animar a los vecinos, no sólo a participar en lasfiestas que ahora vivimos, también en darle impulso a este maravilloso local quetanto esfuerzo ha costado sacar adelante. Sería fantástico poder hacer de él unlocal lleno de vitalidad, de actividades diversas, en el que todos los vecinos y sociospodamos tener un lugar de referencia. Y no todo se tiene que hacer con dinero,recuerden que durante un par de años estuvimos aquí con el chiqun, sin que anadie le costara un duro; lo mismo se podría hacer si pusiéramos en marchanuestra iniciativa y nuestra solidaridad: se me ocurre por ejemplo que podríamosorganizar mercadillos solidarios, en los que cada uno dejara aquello que ya no
  9. 9. necesita y pueda recoger a cambio algo que le hace falta, o un “trocadero” delibros, “ya este me lo leí, te lo cambio por ese que me falta”... como las estampasde los niños... ¿Y si se consiguieran algunos libros más que los que tenemos y sepudiera abrir una pequeña biblioteca de lectura y consulta? ¿Y si alguna vecina oalgún vecino mañoso se decidiera a dar algunas clases de manualidades, pintura,etc.? Parece difícil, pero sólo necesitamos cambiar este chip que nos entró tanrápido de que el dinero es lo único que importa... los voluntarios sabemos quemuchas veces el trabajo bien hecho y el ayudar satisface mucho más. *Y desde aquí me uno a la iniciativa que ya he oído más de una vez porparte de algunos vecinos de hacer “algo” para mantener vivo el recuerdo deFrancisco Santiago Vega nuestro querido Kiko. Con la seguridad de que si ya antes salimos de otras crisis, saldremostambién de ésta, y seguramente reforzados, porque ya lo dice la sabiduría popularque “lo que no te mata te hace más fuerte”... les animo a participar de nuestrasfiestas, “Las fiestas” con mayúsculas, vamos a engalanar el barrio, a participar ensus actos, a invitar a los familiares que hace tiempo que no vemos, para volver areunirnos y compartir buenos momentos, risas y bromas... y sobre todo me dirijo alos jóvenes y niños, para que vivan estos días con ilusiones y alegrías... les digo decorazón que al final... cuando de repente te despiertas traspasando la frontera delos cuarenta, sólo esos sentimientos son los que te dan la sensación de que deverdad has vivido. ¡¡Viva Santa Rita... viva nuestras fiestas!!

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