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  • 1. REVISTA LITERARIA NUESTRA PORTADA “Caballero” ©Adriana Toledo Argentina, 2007 CONSEJO EDITORIAL. Editores: Miryam Álvarez, Ana Isabel Alvea Sánchez, Lourdes Bueno, Anabel Cornago, Judy García Allende, Puerto Gómez Corredera, José Gutiérrez-Llama, Pedro Herrero, Carlos Hidalgo Villalba, Elisa Luengo, María Jesús Manzanares, Juan Antonio Marigil Moreno, Emilia Oliva, Christian Peytavy, Vilma Reyes Díaz, Valeria Tittarelli, Montserrat Tomás García, Gloria Valdés-Bango Álvarez. Arte y Fotografía: Adriana Toledo, Roberto Valdés-Bango Álvarez, Josep Vilaplana. Asistente Editorial: Cecilia de León Díaz. Colaboradores: Juan Sadurni Galimany, Víctor Cázares Albarrán EN SENTIDO FIGURADO. Revista literaria de publicación mensual de difusión vía red de cómputo. Publicación sin fines de lucro que no admite patrocinios y es sufragada con recursos propios. Editor Responsable: José Gutiérrez-Llama. Allende 215, Colonia Clavería. C. P. 02080 México, D. F. Número de Certificado otorgado por el Instituto Nacional de Derechos de Autor (México): 04–2007–062511400100– 203. ISNN-2007-0071. El contenido de los textos es responsabilidad del autor. EN SENTIDO FIGURADO los incluye en apoyo a la libertad de expresión y el respeto a la pluralidad. Cualquier reproducción parcial o total de EN SENTIDO FIGURADO requerirá sin excepción, autorización escrita de los editores. La revista en su conjunto, así como cada página se consideran como una obra derivada protegida por Derechos de Autor. Portada.- Roberto Valdés-Bango Álvarez. Entrecuentos.- Montserrat Tomás García y Vilma Reyes Díaz. Entre ensayos y tanteos.- Judy García Allende y Ana Isabel Alvea Sánchez. En pocas palabras.- Pedro Herrero y Valeria Tittarelli. Palabra en verso.- Emilia Oliva, Puerto Gómez Corredera y Miryam Álvarez. Cine desde el diván.- Carlos Hidalgo Villalba. Letras pequeñas.- Vilma Reyes y Juan Antonio Marigil. Para escribir mejor.- Emilia Oliva. Teatro.- Lourdes Bueno y Christian Peytavy. Traducciones.- Elisa Luengo. Pie de Foto.- Josep Vilaplana. Recomendaciones literarias.- Judy García Allende, Montserrat Tomás y Valeria Tittarelli. Conjuros contra la amnesia/Las buenas nuevas.- José Gutiérrez-Llama. Galería Fotográfica.- Josep Vilaplana. Galería de Imagen.- María Jesús Manzanares. Coordinación de la Edición. José Gutiérrez-Llama. Esta publicación se terminó de editar el 1 de Noviembre de 2009. Año 3 Número 1. Noviembre, 2009 Editada en: Alemania – Andorra – Argentina – España – EEUU – Francia – México – Puerto Rico
  • 2. índice Título Página Especial del mes: 1. Entrevista con Antonio Gómez - Emilia Oliva y Puerto Gómez Corredera…. 5 Especial Pie de Foto: 2. Fuera de foco (microrrelato) – José Gutiérrez-Llama…………….……………….. 12 3. Me gusta todo de ti (poema) – Judy García Allende…..……………………………. 13 4. El arrepentimiento (microrrelato) – Ana Isabel Alvea Sánchez..………………. 14 5. Electrizante (microrrelato) – José Gutiérrez-Llama…..…………………………… 15 6. Más allá del amor (microrrelato) – Pedro Herrero..……………………………….. 17 7. Por pura curiosidad (microrrelato) – Puerto Gómez Corredera…..…………… 18 8. Seguir la corriente (microrrelato) – Christian Peytavy……..…………………….. 19 9. Su mejor amigo (microrrelato) – Josep Vilaplana….………………………………. 21 10. ¿Tarde? (microrrelato) – Lourdes Bueno…….……………………………………….. 22 11. Tic Tac (microrrelato) – Valeria Tittarelli…….……………………………………….. 24 12. Evidencias (cuento) – Montserrat Tomás García….……………………………….. 26 13. Era una mujer hermosa (cuento) – José Gutiérrez-Llama……………………… 28 14. El ojo de la diosa (cuento) – Emilia Oliva…………………………………………….. 31 15. Un clavo saca a otro clavo (cuento) – Gloria Valdés-Bango Álvarez………… 33 16. Un hongo por sombrero (cuento) – Anabel Cornago…………………………….. 35 17. Hermanos (cuento) – Jesús Ortega……………………………………………………… 39 18. Cierta luz que propicié en Marzo (ensayo) – Margarita Aldanas……………. 44 19. Por la locura de la amistad (ensayo) – Judy García Allende…………………… 46 20. Dos definiciones inexactas (ensayo) – Josep Vilaplana…………………………. 48 21. El incrédulo postmodernismo (ensayo) – Ana Isabel Alvea Sánchez………. 50 22. Agresión de huevos vs la violencia que mata (ensayo) - José Manuel Solá. 54 23. La importancia de la filosofía (ensayo) – Lucía Ruiz Bernal…………………… 56 24. Budapest inolvidable (ensayo) – Susana Roberts………………………………….. 59 25. Tallis Fantasía V.V. (poema) – Enrique Sánchez Sotelo…………………………. 63 26. Agonía (poema) – Miryam Konysi………………………………………………………. 64 27. Orígenes (poema visual) – J. M. Calleja……………………………………………….. 65 28. Inventario aniversario (poema) – Josep Vilaplana……………………………….. 66 29. Historia de amor (poema visual) – Àngels J. Sagués…………………………….. 67 30. Somos (poema) – Judy García Allende………………………………………………… 68 31. Arena (poema visual) – José Blanco……………………………………………………. 69 32. El ritmo de la vida (poema) – Ana Isabel Alvea Sánchez……………………….. 70 33. Sin título (poema visual) – Toni Prat…………………………………………………… 71 34. Sin título (poema) – Emilia Oliva……..………………………………………………… 72 35. Six O (poema visual) – Nico Vassilakis……………………………………………….. 73 36. Silencio (poema) – Lourdes Bueno……………………………………………………… 74 37. Sin título (poema) – Gabriela Fuentes…………………………………………………. 75 38. Cine desde el diván – Carlos Hidalgo Villalba………………………………………. 77 39. Letras pequeñas – Vilma Reyes Díaz…………………………………………………… 81 40. Conjuros contra la amnesia – Josep Vilaplana……………………………………… 84 41. Videodanza – María Jesús Manzanares……………………………………………….. 86 42. Pie de foto – Josep Vilaplana……………………………………………………………… 88 Recomendaciones literarias – Judy García Allende 43. Tipos corrientes con vidas corrientes – Montserrat Tomás García…..…….. 89 44. Algo se mueve – Emilia Oliva……………………..………………………………………. 92 45. Las buenas nuevas – José Gutiérrez-Llama………………………………………….. 95 Galerías: 46. De Fotografía – Muestra “Masticando tiempo”, de Josep Vilaplana……….. 102 47. De Artes – Muestra de Poesía Visual de Sergi Quiñonero………………………. 104
  • 3. Insistimos en que la belleza es capaz y por ello publicamos… Autores: Adriana Alonso, Julián Alonso, Ana I. Alvea Sánchez, Elena Carmona, Tina Casanova, Anabel Cornago, Héctor Cediel, Carmen Córdoba, Ginés S. Cutillas, Dante, Julio Díaz, Javier Díaz Guinot, Claudio Duarte, Nélida G., Silvia Gallego, Sylvia García, Judy García Allende, Rubén García García, José Gutiérrez-Llama, María del Carmen Guzmán, Miguel Hernández Martín, Pedro Herrero, Carlos Hidalgo Villalba, Lucrecia Ingignolli, Tita Joos, Porfirio Mamani Saucedo, María Jesús Manzanares, Eva Mañana, Juan Antonio Marigil, Víctor Montoya, Ángel Olgoso, Emilia Oliva, Jesús Ortega, Guillermo Ortíz, Plácido Ramírez, Rolando Revagliatti, Vilma Reyes, MIckel Riggs, Julián Sánchez, Enrique Sánchez Sotelo, José Manuel Solá, Valeria Tittarelli, Adriana Toledo, Montserrat Tomás García, Karol Urien, Gloria Valdés-Bango A., Carmen Amaralis Vega, Josep Vilaplana, Miguel Ángel Zapata y Lina Zerón. EN CONGRUENCIA CON NUESTRO PROYECTO, TODAS LAS GANANCIAS QUE GENEREN LAS VENTAS DEL LIBRO, SERÁN DONADAS A: venta exclusiva en www.bubok.com/libros/7548/Mar-de-por-medio
  • 4. ENTREVISTA CON ANTONIO GÓMEZ Por: Emilia Oliva y Puerto Gómez Corredera Tenemos hoy el placer de conversar con Antonio Gómez, poeta visual y artista experimental, que ha sabido hacerse un hueco entre las figuras ineludibles del panorama español de poesía experimental. Se caracteriza por hacer dialogar con maestría distintas parcelas artísticas de las que surgen los híbridos de poema visual, poema-objeto, poema-acción, poema-montaje. Le gusta jugar con la imaginación, sugerir, mostrar para abrir nuevas vías de reflexión y sacarnos de la rutina en la que vivimos inmersos. Se ha dicho de él que no necesita la palabra y que sus obras desbordan el formato del libro. De lo que no cabe duda es que para este creador mirar y ver no es más que otra forma de leer. 1.- Antonio, tus comienzos están en Cuenca donde naciste antes de establecerte en Mérida. Allí formaste un grupo llamado Grupo de Cuenca. Explícanos cómo empezó tu amor por la poesía experimental y cuáles fueron tus primeras creaciones. A.G.- A finales de los setenta ser un joven inquieto en una pequeña ciudad cuya oferta cultural era muy limitada hizo que me convirtiera en asiduo de todos los eventos que en ella se daban, la circunstancia de que en aquellos años se instalaran en Cuenca muchos creadores en torno al Museo de Arte Abstracto, potenció en mí actividades que nunca me hubiera planteado en otra ciudad. Fueron años intensos en los que de una manera autodidacta, anárquica y desordenada me planteé distintas disciplinas creativas, escribir poesía era la más satisfactoria. Mi afición poética me relacionó con Carlos de la Rica, poeta y editor del TORO DE BARRO, una de las pocas editoriales dedicadas exclusi- 5
  • 5. En sentido figurado – Revista literaria vamente a poesía de la época. Libros prestados, sus conversaciones y el conocer gracias a él, a Ángel Crespo -que ya había traducido a los poetas concretos brasileños- hizo que prestara atención a otro tipo de poesía distinta a la que venía practicando. También fue importante asistir a la última conferencia que Julio Campal dio en Cuenca 18 días antes de su muerte. El grupo de Cuenca surgió por la necesidad de mostrar públicamente nuestras experiencias poéticas, lo formamos Luis Muro -pintor- , Carlos de la Rica, Jesús Rojas y yo que llegábamos desde la literatura. De aquellos años quedan los recuerdos de tres exposiciones y la publicación de mis dos primeros libros, ¨20 poemas experimentales y ¨……...y por qué no si aún quedan margaritas¨ 2.- Te proclamas autodidacta, pero ¿cuáles han sido tus maestros? ¿quién te inspira? A. G.- Autodidacta solitario durante mucho tiempo, sin poder compartir dudas o hallazgos. Maestros, maestros pocos, quienes hicieron que me iniciara en esta práctica fueron los ya citados Carlos de la Rica y Ángel Crespo, ellos me descubrieron la obra de Joan Brossa con quien expuse por primera vez en el año 1971 en Cuenca. Brossa ha sido el maestro de varias generaciones. 3.- Desde entonces has hecho mail art, happening, objetos, poesía visual, gestual, corporal, fónica, libros de artista. De todas estas manifestaciones ¿con cuál te sientes más identificado?, ¿de cuál conservas un recuerdo más grato? A.G.- Desde entonces no he dejado de escribir, lo que ocurre es que a la escritura han ido incorporándose otras manifestaciones. Mis poemas con el tiempo se fueron acortando en extensión, he incorporado imágenes y más tarde objetos. Sin saber lo que estaba haciendo empecé a practicar el mail art. Realizando el servicio militar en Madrid me escribía a mí mismo a Cuenca, utilizaba cartones, tarjetas coloreadas, plásticos, y como sellos colocaba las antiguas pólizas del estado y sellos dibujados, nunca utilicé remite, cuando volvía a Cuenca de permiso siempre era una sorpresa descubrir los envíos que habían conseguido llegar. Practiqué los happening y acciones con frecuencia después de haber asistido a los Encuentros de Pamplona en el año 1972, abandoné esta disciplina a finales de los setenta hasta hace unos años que he vuelto a retomarla. Suelo utilizar todas las manifestaciones poéticas, la que cada obra requiere y me siento más identificado con los poemas objeto simplemente porque son los que más satisfacciones me han proporcionado. 4.- Llegaste a la poesía visual desde la discursiva y es esta primera la que te ha dado a conocer. Sin embargo tú no has olvidado tus primeros amores y sigues escribiendo poesía discursiva. ¿Lo haces para demostrar que los poetas visuales son « poetas » con todas las de la ley y que cambian de un género a otro sin problemas? ¿Qué te permite expresar la poesía discursiva que no alcanza a decir la visual?¿Consideras que poesía visual y poesía discursiva son 6
  • 6. las dos caras de un procedimiento creativo complejo que las hace complementarias? A.G.-Mi poesía discursiva es la responsable de toda mi evolución, ella fue la que poco a poco hizo que descubriera este lenguaje experimental. También ella ha cambiado en estos años, se ha transformado en muy poco discursiva: los poemas cada día son más cortos, suelo practicar el haiku y, aunque me atrevo a decir que el idioma universal con más futuro es el visual, todavía quedan cosas que sólo se pueden expresar con palabras. No son complementarias. Son frecuentes los poetas experimentales que llegan de otras disciplinas y no necesariamente escriben poesía y también son menos los poetas discursivos que se acercan a la poesía experimental. 5.- Utilizas lo cotidiano, lo que nos rodea, para crear tus obras. Das una gran importancia a lo rutinario elevándolo a arte, ¿cuál suele ser el proceso de creación de tus poemas? A.G.-La continua práctica ha producido en mí una llamemos deformación profesional, inconscientemente suelo mirar todo lo que me rodea con una actitud de posible utilización poética. Esa mirada hace que muchos poemas sean encontrados, una noticia, un objeto al ser tratado bajo esta mirada proporciona la obra inmediatamente. Otra forma de trabajo es cuando surge la idea pero no dispongo del material para realizarla, en estas ocasiones la anoto a la espera de encontrar todo lo necesario para desarrollarla. 6.- Todos coinciden en afirmar que eres un hombre tranquilo y silencioso y sin embargo tus acciones demuestran lo contrario. Recuerdo « Golpe sobre golpe. Soneto a martillazos » en el que repartiste una foto tuya entre el público para que le asestasen tantos golpes de martillo como versos contiene el soneto o « El tocador de pitos » en el que has recorrido la geografía española con tus pitadas y obteniendo certificados que lo prueban. ¿Cómo explicas esta doble faceta? A.G.- Sí es cierto que soy tranquilo pero eso lo único que asegura es que afronte las situaciones con tranquilidad. Hay acciones tan evidentes y naturales que no requieren esfuerzo, simplemente realizarlas como un acto cotidiano más. De las que no controlas el resultado porque intervienen en ellas otras circunstancias, si las afronto con tranquilidad y con varios posibles desenlaces, esto te da tanta seguridad que el resultado casi siempre es creíble. 7.- Precisamente en « El tocador de pitos », utilizas como elemento protagonista el silbato. Después de haberlo utilizado durante catorce años como representante sindical, lo descontextualizas de su función protesta o de la utilización de los árbitros o del juego de niños, para darle una nueva vida. ¿Contra qué protestabas con esta nueva forma de utilizarlo? 7
  • 7. En sentido figurado – Revista literaria A.G.- No suelo ser directo en mis obras, prefiero sugerir a decir. En mi infancia el pito, el silbato era un juguete que los niños nos fabricábamos con cañas, con huesos de melocotón o acoplando las manos una con otra y soplando. No volví a utilizar un pito hasta mi etapa sindicalista. Mi manía de guardarlo todo para una posible reutilización hizo que acumulara un buen número de pitos, todos habían sido utilizados reivindicando derechos o protestando por injusticias. Reutilizarlos era un reto. Piensa que un pito utilizado en una manifestación ante un Gobierno Civil vuelve después de años a ser tocado de una manera lúdica ante un grupo de alumnos de un instituto. No pretendía protestar en mi segunda tocada; resumiendo, sólo intentaba ampliar las posibilidades comunicativas de un simple pito. 8.- He oído que tu casa parece un museo de obras artísticas, sé que anotas cada acto que haces, pides un certificado de cada pitada ¿Tienes alma de coleccionista? A. G.- Mi gran problema es el espacio físico, mi casa es un contenedor de cientos de obras artísticas en archivadores, carpetas, cajas de zapatos… puedes encontrar además de documentación, verdaderas joyas. También la biblioteca sobre poesía experimental, revistas ensambladas, libros objeto, mail art, etc. Suele ser visitada por estudiosos y especialistas. Lo de los certificados solamente los solicitaba durante el trabajo realizado como tocador de pitos, es interesante ver junto a la documentación gráfica cómo ayuntamientos, museos, galerías institutos, etc. dan fe de que, en un día concreto, un tal Antonio Gómez estuvo allí tocando el pito. 9.- Pareces tener una preocupación casi pedagógica por la poesía: das conferencias, charlas, vas al encuentro del público, pero ¿no encuentras una dificultad a la hora de conceptuar un arte tan cambiante y polifacético? A. G.- Lo mío es casi militancia, he dedicado mucho tiempo a dar explicaciones, primero a los más cercanos, a los amigos. El público que visitaba alguna muestra casi siempre era hostil, te pedía explicaciones y tenían que ser convincentes. Por estos antecedentes encontrarte ahora con un público cercano y hasta motivado hace que la labor de difusión sea recompensada. Suelo hablar de mi experiencia, de mi propia evolución, incluso de los errores cometidos, al fin y al cabo, son los que me han hecho avanzar. 10.- Te has convertido de algún modo en el referente externo de Extremadura en lo que a experimentación se refiere. Sobre todo después de tus sucesivas participaciones en las Ferias de Arte (Foro Sur, Arco). De la obra única, realizada enteramente por ti, los poemas objetos notablemente, has pasado a la obra seriada elaborada con la ayuda de especialistas de distintos sectores, distribuida y vendida en distintos mercados. Pudimos ver obras hermosísimas en Edita 09. ¿El viejo ideal del arte por el arte ha dado paso al arte como medio de vida? ¿La mercantilización del arte no entra en conflicto con la 8
  • 8. demonización del capitalismo que se esgrime desde un amplio sector de artistas? ¿El coleccionismo no es burgués, de ricos, por definición? A. G.-Mi cercanía con las publicaciones viene desde la época de la vietnamita y la multicopista, para mí la aparición de la fotocopiadora fue la solución ideal para difundir mis obras durante muchos años. En un momento dado por amistad empiezo a colaborar con otros creadores: pintores, fotógrafos, músicos, diseñadores etc. y esto hace que surja otro tipo de obra, que cambia también la forma de ser mostrada o distribuida. Son muchos los proyectos en los que he participado, la mayoría deficitarios económicamente, en los últimos lo que pretendo es que no me cuesten dinero. Me resisto a llamar mercancía a mi arte y dudo que prolifere ese coleccionismo burgués, de ricos, si esto fuera así habría muchos creadores viviendo de sus obras. Yo me considero coleccionista de variadas creaciones artísticas, y salvo el primer grabado que compré a plazos en el año 1972 (1500 pts) ha sido muy poco el capital invertido, lo que sí he practicado, y mucho, ha sido el cambio, el trueque. 11.- Cuando empezaste en poesía experimental no interesaba mucho, incluso te ha obligado a convertirte en tu propio representante. Desde entonces has recorrido un largo camino y ahora compartes espacio en los análisis de poesía experimental junto a los históricos del movimiento. ¿Cuál es a tu parecer el estado actual de la poesía en España? ¿Qué echas en falta? ¿Hay suficiente crítica y mediatización? ¿Institucionalmente empiezas a encontrar apoyos? A. G.- Todo lo minoritario es complicado difundirlo, pero si además es marginal mucho más. Las circunstancias de difusión actuales eran impensables hace 40 años. La poesía experimental española ha logrado alcanzar un reconocimiento por creadores no practicantes, por editores, por enseñantes, por galerías, por museos, etc. Ha cambiado también la actitud del lector-espectador hacia ella, al menos se sabe que existe, que se practica y que cuenta con fieles seguidores. Se echa en falta una crítica especializada, no somos los poetas que la practicamos los críticos ideales. El apoyo institucional ha sido importante para alcanzar el conocimiento y la difusión que hoy goza. 12.- Heredero de las posiciones de poesía comprometida en la época franquista, la de Brossa por ejemplo, en tu obra actual continúas esa trayectoria, como en la acción del Museo Vostell con la bandera de EEUU en cuyo reverso ondeaba una bandera pirata. Sin embargo, tu obra sobre Extremadura está lejos de tener ese carácter corrosivo. Por ejemplo, el poema visual con los nombres de los periódicos «Extremadura Marca Hoy La Vanguardia» debió halagar no poco al poder autonómico. El artista de ahora frente a los artistas del periodo franquista ¿nadan y guardan la ropa? o ¿es que han desaparecido los abusos de poder en Extremadura? A. G.- Resido en Extremadura desde 1978 y toda mi poesía desde ya antes de esa fecha es puro compromiso, creo que he sido coherente y no se me puedan adjudicar concesiones. Siempre estuve dispuesto, gobernase un partido u otro, a 9
  • 9. En sentido figurado – Revista literaria colaborar y trabajar en proyectos culturales. Mi obra personal se mueve por otros motivos, la necesidad de manifestarme la marca el día a día con todo lo que la actualidad conlleva. Lo de nadar y guardar la ropa no me lo explico en un creador, en un artista libre e independiente. Pienso que el poder nunca será justo, se debe pelear porque la política cultural atienda todas las manifestaciones y necesidades aunque sean minoritarias. Como creador reconozco que cuando no se atiende como quisiéramos nuestra actividad nos sentimos maltratados. El poder tiene las mismas características en todo el mundo. Refiriéndonos a política cultural, hablar de abusos de poder en Extremadura me parece excesivo, las necesidades son muchas y es la escala de valores para enfrentarse a ellas la que puede crear opiniones opuestas. 13.- He leído que has dirigido incluso obras de teatro, todas ellas vanguardistas (Brecht, Beckett) ¿Cuál era tu fin? ¿Por qué abandonaste tal actividad para centrarte en la poesía? A. G.- El teatro fue muy importante para mí en los años 70, tan decisivo en mi vida que abandoné los estudios por subir a un escenario. En aquellos años no se contaba con la infraestructura teatral actual y montábamos un espectáculo sabiendo que con un poco de suerte se representaría en tres o cuatro ocasiones. Dirigí, actué y conseguí publicar mi obra “Agonizando”. Tengo totalmente abandonado el teatro, en la actualidad lo paso muy mal si asisto a una obra, no puedo evitar imaginarme interpretando alguno de los papeles representados o cómo resolvería ciertas escenas. 14.- En el OVUM10TDS (Reunión de artistas con acciones en las calles de Tarragona), retomaste la idea del “Soneto a martillazos” y propusiste una nueva acción titulada «Tú también puedes golpearme» en la que Paco Muñoz sostenía un cojín con tu foto pegada y se la proponía a los paseantes para golpearla. Un ejercicio propuesto durante la romería «Desperta Ferro» (era uno de los gritos de guerra entonados por los almogávares antes de la batalla contra los musulmanes). ¿Buscas una profundización de sentimientos bajo el efecto anonimato o de grupo, una liberización de los fantasmas personales o simplemente intentas poner de manifiesto un modo de relacionarse con la realidad? A.G.- Casi todas mis obras reflejan siempre una realidad. Menos físicamente he sido golpeado infinidad de veces y de las más diversas maneras, aclaro que no es masoquismo lo que inspira esta obra, es simplemente otro intento de relación con el público. Los golpes recibidos de esta manera se pueden considerar como caricias, saludos o abrazos. Casi todos los que han participado en esta acción son amigos o conocidos, que saben que en una acción colectiva la participación es necesaria para que funcione, cada puñetazo directo a mí careto era un verso más del poema colectivo. 10
  • 10. 15.- Sin embargo, el resultado no fue siempre el pedido, aparte de los puñetazos, recibiste abrazos y besos. ¿Sorprendido? ¿Qué papel concedes al público en tus obras? A.G.- El público es soberano y me parece muy bien que no atienda lo que se le dicte. Yo pedía participación, pedía golpes, pero participar con abrazos y besos, está claro que es otra posibilidad. Lo importante de esta obra es que haya sido el resorte para que alguien se planteara pegarme, darme un beso o un abrazo. 16.- Mucho se habla de tus performances que son quizá las más llamativas, pero también posees una parte de tu obra que es más intimista, háblanos de ella. A.G.- Después de años sin practicar performances he vuelto más tranquilo y relajado que en mi primera etapa, pero sí es cierto que han llamado la atención porque la mayoría de mis compañeros no conocían esta faceta mía y les ha chocado este trabajo. Tengo trabajos de este tipo que están planteados para poco público, incluso algunos los he realizado solo, quedando como documento la grabación del hecho. 17.- En esta búsqueda de nuevos lenguajes y nuevas maneras de codificar la realidad. ¿Qué no has hecho todavía? ¿Cuál es tu nuevo reto? A.G.-Aunque tengo alguna colaboración musical, hasta una ópera, siempre, siempre estas búsquedas han sido por empeños personales de amigos músicos, yo sólo me he dejado llevar de su mano, hablar, comentar ideas e intentar reflejarlas en texto o visualmente. Me hubiera gustado tocar algún instrumento y tener mejor oído musical. Como reto aquí estoy peleándome con las nuevas tecnologías que me traen de cabeza, sólo utilizo el ordenador como máquina de escribir y para enviar correos. Soy de la vieja escuela, del recorta y pega, del letraset, no sé si podré con las oportunidades que oferta la tecnología. Gracias Antonio por la generosidad que nos muestras al dedicarnos tan agradable momento y permitirnos nuevamente conocerte un poco más. Desde ESF, que empieza ya a ser un poco tu casa, te deseamos que los éxitos continúen. Estas puertas estarán siempre abiertas para ti. España, 2009 ©Derechos reservados Imagen: ©Antonio Gómez. España. 11
  • 11. En sentido figurado – Revista literaria ESPECIAL PIE DE FOTO FUERA DE FOCO “Me gusta todo de ti: tus ojos de fiera en celo, el filo de tu nariz, el resplandor de tu pelo.” –J. M. Serrat– Los de tu especie… o género, qué sé yo de formulismos biológicos, suelen ojear con descaro pero hay algunos, y seguro que estás entre esos, con mucha mayor audacia. Arrojan la mirada como latigazo hirviente que escalda la piel más férrea. Y así, transparentan su deseo en forma tal, que es fácil (e intenso, habrá que admitirlo) imaginar cómo la sangre acude a la convocatoria y a veces, ni siquiera es necesario ante la veracidad, o voracidad del hecho. Sí, los como tú, ajustan el maxilar y salivan, lubrican atmósferas y acortan distancias, remontan, sobre el estertor de su presa, las tempestades que preñan los pliegues del esqueleto. Los ejemplares de tu clase son machos de excepción y privilegio que humectan la nariz, muestran la lengua y rastrean y alborotan y enardecen los instintos y los afanes que se ocultan dentro de una vejiga de minucioso recato. Me gustas, tendrías que saberlo, me excita simplemente concebir tu ataque y tanto, que te arrancaría del paisaje para saciarme y saciarte. Pero no, no soy una perra, literal o figurada, sigue en lo tuyo y deja que esta locura se pierda tras mi investidura de dama. José Gutiérrez-Llama México, 2009 ©Derechos reservados 12
  • 12. ¿ME GUSTA TODO DE TI? Me gusta todo de ti, algunas partes del todo. Tu piel, tu brillo, tus ansias la mirada fija cuando observas la serenidad de mi cuerpo desnudo. Del todo siempre me asusta la otra voluntad impuesta a diario la parsimonia entre uno y otro ladrido la convicción del somos libres aunque presos. Me gustaba antes de ti... -ahora deploro- ser el centro y el sur de tus delirios hombre-animal, manso y muy fiero. Una pena que te falten dos patas desperdicio que no hayas nacido perro. Judy García Allende Puerto Rico, 2009 ©Derechos reservados Imagen: ©“Me gusta todo de ti”, de Josep Vilaplana. Andorra, 2009. 13
  • 13. En sentido figurado – Revista literaria EL ARREPENTIMIENTO Cuando a Carlitos le mandaron hacer un trabajo de Religión, él, que ya a su corta edad era imaginativo y apuntaba maneras, escribió: “En el último momento, antes de expirar, Cristo pudo ver los siglos de historia que el hombre realizaría con su libre albedrío, en ese instante, con gran pesar, se arrepintió de todo cuanto había sufrido y sólo le consolaba saber que su Padre, al menos, lo resucitaría al tercer día”. El profesor de Religión, al leer su trabajo, tuvo una larga charla con Carlitos para demostrarle pacientemente que ese arrepentimiento no podía ser de ninguna de las maneras, que aunque fuesen pocos quienes realmente se salvaran, la muerte de Cristo había valido la pena, pues el mensaje de Cristo es el amor. Carlitos no comprendió entonces por qué el hombre había optado durante toda su larga trayectoria por la destrucción y el odio. Finalmente, tuvo que repetir el trabajo y hacer un resumen de uno de los Evangelios. Carlitos incide de nuevo en el arrepentimiento, pero esta vez describe un desconsolado arrepentimiento, pues Cristo no espera siquiera, que su Padre lo resucite al tercer día. Ana Isabel Alvea Sánchez España, 2009 ©Derechos reservados Imagen: ©Pedro Herrero. Barcelona (España), 2009. 14
  • 14. ELECTRIZANTE “La belleza es convulsiva o no es nada en absoluto” –André Breton– Caminaba sin sentido, cosa no extraña. Ocurre tanto en este mundo sin un sentido determinado -la vida misma dirían algunos filósofos-, que en realidad lo único que parece señalar una dirección específica es el arroyo de las avenidas y eso, es de suponer, se debe a alguna previsión puntual de las compañías aseguradoras para evitar más catástrofes en sus finanzas. El caso es que a diferencia de esto, las aceras no indican si son de ida o regresan, o si las vueltas a la izquierda están prohibidas del todo, o si existe limitación en cuanto a la velocidad máxima para transitar sobre ellas. Así que, postrado en un profundo desgano, al llegar a la esquina dobló de súbito sin precaución. Por supuesto que un acto de semejante imprudencia trae consigo -las más de las veces-, alguna consecuencia, y esta no fue la excepción. La colisión de frente con aquella mujer era irremediable, no había el mínimo margen de maniobra para evitarla. Apenas tuvo tiempo de mirarla a los ojos antes de cerrar los suyos en preparación al encontronazo. El efímero vistazo bastó para saberla hermosa, o más aún. Dice Hegel que la belleza es la manifestación sensible de la idea y sin duda, aquella mujer cuadraba dentro de sus ideas más sensibles y manifiestas. Con caballerosidad no hizo nada por protegerse del golpe, simplemente se dejó llevar hacia lo inexorable. Para su sorpresa no hubo la sacudida esperada contra la cabeza, costillar, esternón, rodilla o cadera; de hecho, la cruzó por en medio con suavidad. Tampoco estuvo ahí, la sensación viscosa y acolchonada de las vísceras tibias. Sobrevino, únicamente, la serenidad vibrante que nunca antes experimentó. Tres pasos más y se detuvo sin entender lo sucedido. Giró sobre su eje tras la mujer, la detuvo del brazo y encandilado en sus ojos preguntó: “¿Eres un ángel?”. Ella sonrió y la sonrisa fue en sí misma una respuesta; nadie suele ni puede concebir un ángel con semejante sensualidad. Luego, la mujer le acarició 15
  • 15. En sentido figurado – Revista literaria y murmuró: “Soy tu locura”, y la adjetivación de esa frase retumbó en sus adentros como un pulso más. “¿Cómo te llamas?”, “¿Dónde estás?”, “¿Cuántos años tienes?”, “¿Sabes quién soy?”, le preguntan los médicos reiteradamente mientras observan el extravío de sus ojos y la baba cristalina que columpia en su mentón. No hay reacción, desde hace tanto que no la hay, que parece sin sentido continuar la terapia. Aún así -ocurre tanto en este mundo sin un sentido determinado- le plantan los electrodos. El hombre no los escucha y ni siquiera da cuenta de ellos. Hace tiempo vive un tórrido y alucinante romance con una mujer más que hermosa y camina decidido y en dirección a otro de sus electrizantes orgasmos… José Gutiérrez-Llama México, 2009 ©Derechos reservados Imagen: www.imagesgoogle.com.mx 16
  • 16. MÁS ALLÁ DEL AMOR Yo llevaba muerto muchos años, pero sentía curiosidad por saber si la mujer con quien había compartido mi vida seguía viva y qué tal le iban las cosas. Me dijeron que esa curiosidad no tenía sentido, que nada lo tenía después de haber muerto. Pero yo sólo quería saber si ella se encontraba bien. Ellos insistieron en que era inútil insistir, que si ella vivía no podríamos entrar en contacto y que si había muerto tampoco. Me repitieron que todo había acabado y que nada podían hacer al respecto. Sin embargo, la ansiedad por recibir noticias de mi amada iba en aumento de manera imparable y no pensaba renunciar a mi propósito. Al final tuvieron que admitir que tal vez yo no había muerto del todo. Supongo que el sobresalto fue tan violento que acabé por despertarme. Mi mujer dormía plácidamente a mi lado, en la oscuridad, con el pelo revuelto y la sábana cubriéndole apenas la cintura. La abracé con insistencia hasta que ella despertó, y le hice el amor como si la acabara de conocer. Luego le confesé que había tenido una horrible pesadilla, en la que la echaba mucho de menos. Por su parte, ella también había soñado algo muy extraño, según me dijo. Alguien, al parecer muy obstinado, la perseguía sin descanso para saber cómo vivía y todo lo demás. Cuando le pregunté quién era esa persona me dijo -entre bostezos- que no lo recordaba, pero que cuando yo la desperté estaba a punto de lograr que la dejara en paz. Pedro Herrero Barcelona (España), 2009 ©Derechos reservados Imagen: ©Pedro Herrero. Barcelona (España), 2009. 17
  • 17. En sentido figurado – Revista literaria POR PURA CURIOSIDAD Una multitud arremolinada se apretaba a su alrededor devorando el espectáculo con entusiasmo febril. Levantaban los brazos, agitaban los puños y lanzaban aullidos ensordecedores. La atmósfera galvánica e irrespirable le hacía hervir la sangre lanzando su corazón a galope. Dio unos pasos atrás en medio del tablado. Alguien le empujó, cayó de rodillas y sintió una presión en la garganta. Un frío aterrador electrificó sus músculos. Cerró los ojos, pero seguía oyendo a aquella marea enardecida. ¿Cuántos segundos más la escucharía después que la guillotina le hubiera seccionado el cuello? Puerto Gómez Francia, 2009 ©Derechos reservados Imagen: ©Pedro Herrero. Barcelona (España), 2009. 18
  • 18. SEGUIR LA CORRIENTE El agua empezó a empaparle el pelo y a mojarle la cara. Era uno de esos días tristes y lluviosos que a Julia no le gustaban. Con los ojos cerrados, ofreció su rostro a las gotas que se estrellaban sobre su piel y le proporcionaban un suave masaje. ¡Ojalá pudieran limpiarle el alma, que tenía tan gris como el cielo ! Se quedó así un rato, inmóvil. No estaba tan pendiente del reloj como al principio, cuando la contrataron. ¿Para qué correr? Unos minutos de más o de menos no iban a cambiar nada. Ya no creía que la posición de la empresa en el mercado mundial, los beneficios o la confianza de los accionistas merecieran tanta abnegación como demostró a lo largo de los últimos veinte años. La idea de que su divorcio pudiese tener algo que ver con todo ello asomó tímidamente en su mente pero enseguida la ahuyentó quitándose el agua de la cara con la mano. Abrió los ojos y le invadió una extraña pesadumbre al observar cómo las gotas que resbalaban sobre sus pies renunciaban a sí mismas para fusionar con las demás, creando unos hilillos de agua que a su vez iban a aumentar el caudal de unos pequeños riachuelos que huían veloces por el suelo. Eso era ella, una de esas diminutas gotas anónimas. Y al igual que todas, terminaría en las alcantarillas. Fugaces pero nítidas imágenes del funeral de su madre empezaron a desfilar en su mente, con su séquito de emociones que le ennegrecían más aún el alma. El coche fúnebre demasiado rutilante delante de la iglesia, las manos abiertas del cura implorando el cielo, la alta y solemne reja de hierro del cementerio, la comitiva caminando en silencio entre cruces y lápidas, el ataúd tragado por la tierra, sus hijos rodeándola. Esbozó una sonrisa entre dulce y amarga. Esparcidos por Europa por razones laborales o sentimentales, ya habían vuelto a sumergirse en sus vidas respectivas. Cerró bruscamente el grifo de la ducha y se quedó mirando sus pies hasta que el último hilillo de agua se hubiera desvanecido. Entonces posó una mano en el hombro opuesto, y con gran meticulosidad la deslizó por todo el brazo, expul- 19
  • 19. En sentido figurado – Revista literaria sando despiadadamente las gotas que ahí permanecían. Hizo lo mismo con el otro, con sus pechos, su vientre y sus piernas. Salió de la ducha, dispuesta a hacer frente a su reflejo en el espejo. Christian Peytavy Pau (Francia), 2009 ©Derechos reservados Imagen: ©Pedro Herrero. Barcelona (España), 2009. 20
  • 20. SU MEJOR AMIGO No me cabe la menor duda, lo que Dios dijo fue amaros con furia, todos contra todos y Él, para dar ejemplo, se convirtió en el mayor y más lujurioso amante. Estoy firmemente convencido que los únicos responsables de la posterior deformación, los que manipularon el mensaje divino que llevamos grabado en la entrepierna, fueron los feos. Toda la cultura cristiana no es nada más, ni nada menos, que una enorme revuelta de feos. Gente poco afortunada, triste, cansada de escuchar música y no saber bailar. Estos son los verdaderos culpables, coleccionistas de suspiros que para aliviar su tristeza creyeron que lo mejor sería despedir a la orquesta. Absurdos notarios dando fe de nada, con su caudal de sangre miope corriendo por sus venitas de papel. ¡A ellos y sólo a ellos les debemos el gran bostezo! Y es que esta noche, Silvia está deslumbrante con su vestido blanco. Tan inalcanzable como el Paraíso para alguien como yo, su mejor y más feo amigo. Josep Vilaplana Andorra, 2009 ©Derechos reservados Imagen: ©Josep Vilaplana. Andorra, 2009. 21
  • 21. En sentido figurado – Revista literaria ¿TARDE? ...qué tarde... esta vez sí que llego tarde... no debí dejarme liar así... ¡¡¡¡¡¡¡¡pipipi!!!!!!! y encima me dejo atropellar... Me tiene intrigado ese hombre...va despistado...casi le pilla ese coche y él ni siquiera se ha inmutado...los hay con suerte...pero es que esa chica tiene un no sé qué que me vuelve loco... gabardina arrugada, pelo despeinado, cigarrillo apagado en la boca... obviamente, no debe haber una mujer esperándole en casa... Antonio, no te olvides las pastillas... laspastillaslaspastillaslaspastillas... seguro que las olvido... y su pelo... mmm... me enredo, me pierdo, me olvido... las pastillas las pastillas... ninoninoninoninoni ¿por qué no la dejan pasar? si fueran ellos los que iban dentro... ...¿la tendrá en el hospital? no deja de mirar esa ambulancia... tal vez él pasó por una experiencia similar en el pasado y le trae recuerdos... malos recuerdos... o tal vez observa la profesionalidad del conductor que sortea los coches-obstáculos con una facilidad asombrosa... qué tarde... hoy no me libra ni una buena excusa: verá, jefe, es que ayer me llamaron del hospital y... ¿dónde irá? parece que tiene prisa pero... cómo huele su pelo, y su piel, tan suave, azabache y seda... ¡oye, tú! vaya con el chaval... si es que ya no se respeta nada... vaya encontronazo... si mirara por dónde va, no chocaría con la gente de esa manera... las nueve y veinticinco... De nada, señora... y ahora se detiene a hablar con una anciana... vaya con el señor, se va sin reloj, nada menos que de oro macizo, de esos que ya no se hacen... pues que no alardee demasiado que el día menos pensado se lo roban... ¿qué estará haciendo ahora? me la imagino en la penumbra... deslizando cada una de sus prendas, suavemente, con delicadeza, 22
  • 22. por la tersura de... las pastillas, Antonio, las pastillas... pues sí que tiene prisa porque ahora ha empezado a correr...¿para entrar en una farmacia?...¿¿¿??? Lourdes Bueno USA, 2009 Derechos reservados Imagen: www.imagesgoogle.com 23
  • 23. En sentido figurado – Revista literaria TIC TAC Bajo la ventanilla y enciendo un cigarro más. El quinto desde que recibí tu mensaje. Oír el tono de alerta de mi móvil, leer en la pantalla tu nombre, Alejandro, saber que quieres verme, que nos citamos… en todo eso pienso mientras el enredo del tráfico desacelera nuestro encuentro. Miro el reloj en el salpicadero, luego compruebo en mi muñeca que sí, que llego tarde y pienso en las ganas que tengo de que tomes mis manos, que brillen tus ojos al mirarme, que revivamos aquello que teníamos pendiente desde la semana pasada. Pienso en eso y no en lo que debo. Tiro la colilla a la calzada, subo el cristal y me recreo imaginando tu sonrisa al recibirme, tus besos, tu voz regalándome alguna palabra agradable. Freno en seco. El coche se cala. Una pareja pasa corriendo delante de mí. Cogidos de la mano, felices, mirándose el uno al otro, con el aura que la catástrofe del amor ilumina a los enamorados. Arranco de nuevo. En menos de cinco minutos he llegado. Noto el nudo del estómago mientras entro. La desazón sigue ahí cuando pulso el número de planta en el ascensor y es cuando recuerdo que me has tenido en vilo siete largos días, comprobando coberturas, anhelando tu llamada, queriendo esas migajas que tan tacañamente me cedes. Pienso en que te quiero, pero en que desapareces todos los fines de semana, sin una palabra, sin una explicación. Me miro al espejo de esa caja tan estrecha que me asfixia y no me gusta lo que veo. Mi mirada es joven, pero no es feliz. Me doy cuenta de que no sirvo para esto. 24
  • 24. He llegado al rellano donde está tu habitación. Sé que estás ahí, esperándome, con una botella de cava preparada y alguna acertada flor con la que recibirme. Apoyo mis manos en la puerta y creo reconocer tu presencia tras la madera. Cierro los ojos un instante y decido. Regreso al ascensor, dejo el hotel, entro en mi coche y miro de nuevo el reloj. He decidido cambiar mi rumbo. Vuelvo al tráfico y su ajetreo envuelve mis sollozos. Mi móvil suena y no necesito mirarlo para saber que eres tú. Mi móvil suena… pero no necesito responderte para ser, al fin, yo. Valeria Tittarelli España, 2009 ©Derechos reservados Imagen: ©Pedro Herrero. Barcelona (España), 2009. 25
  • 25. En sentido figurado – Revista literaria EVIDENCIAS Ismael se alarmó al no encontrar en casa a Carol, su mujer. Eran casi las nueve de la noche y ella, que siempre llegaba antes de la oficina, solía estar esperándole para cenar. Algo grave debía de haber pasado para irse sin avisar. Ni siquiera parecía haber dejado una nota antes de salir. Se quitó la americana y, junto con el maletín, la dejó, sin miramientos, en una silla del comedor. Con premura, sacó del bolsillo del pantalón su móvil para verificar que no tenía ninguna llamada perdida o algún mensaje pendiente que leer pero sólo le sirvió para confirmar que no tenía noticias de su esposa. Preocupado, fue a la cocina: no había dejado nada preparado. De hecho, no parecía haber estado allí aquella tarde. Siguió adelante y llegó a la habitación de matrimonio. Lo que allí vio no tenía sentido: su maleta estaba abierta sobre la cama, con su ropa interior, tres camisas y un pantalón. —¿Nos vamos? —se preguntó en voz alta sorprendido, asomándose a una parte del armario que estaba abierta, la suya. Dio una ojeada al cuarto y, en seguida, lo tuvo claro: —¡Dios mío! —gritó angustiado cuando vio sobre su mesita de noche la cámara de fotos de Carol. “¡Lo sabe! ¡Quiere que me vaya!”, exclamó y su cara se desencajó ante lo que se le venía encima. “Nos ha descubierto y quiere que me vaya. Ahí están las pruebas por si quiero verlas. Esto es el final”, dedujo tomando el ingenio que le había delatado y manipulándolo para ver exactamente qué había encontrado. Pero tan nervioso estaba que sus dedos no eran capaces de dar con ninguna imagen y, lanzando la máquina sobre la colcha, se dirigió al salón. 26
  • 26. No era capaz de razonar coherentemente. ¿Qué era lo que se esperaba de él en esta situación? ¿Acabar de recoger sus cosas e irse? ¿Pedirle perdón por encima de todo? ¿Negar lo sucedido? ¿Qué habían hecho sus amigos cuando les pasó? En cuanto llegó se sentó de cualquier manera sobre el sofá, sin preocuparse por que su camisa y su pantalón se arrugaran más de la cuenta, se aflojó la corbata, e intentó relajarse. Pero no lo consiguió pues al estirarse topó con un folleto de la cadena hotelera Marea, a la que pertenecían los hoteles que él y su amante contrataban para sus encuentros amorosos. “Esto también tiene un significado. Carol nunca deja nada por medio y si esto está aquí es por algo. Sabe que nos vemos en estos hoteles. Lo sabe todo”, razonó vencido. Ismael se levantó y se dirigió al despacho que tenía en el piso de arriba. Cogió su agenda y comenzó a anotar cuáles serían los pasos a seguir a partir de entonces: conseguir un abogado, buscar piso, no salir demasiado trasquilado en el juicio... No pasó más de media hora cuando oyó que se abría la puerta de la calle. Se levantó como una exhalación, bajó al recibidor y se lanzó, sin pensar, a los pies de su mujer. No tuvo tiempo para ver que venía más guapa que nunca: con un moldeado recién hecho, con una chaqueta turquesa que hacía juego con sus ojos y con unos zapatos que le estilizaban las piernas, aún más si cabía. —Lo siento, mi amor, no me eches de casa. Tu hermana no significa nada para mí. No siento nada por ella, de verdad —sollozaba Ismael sin soltar ni por un momento a su todavía esposa—. Te prometo que no la volveré a ver nunca más... Y allí estaba él, llorando a moco tendido, confesando su infidelidad a los pies de Carol que, con una sonrisa congelada, agitaba en una mano, como un ave sacudiendo las alas, dos billetes de avión para el día siguiente y en la otra una reserva en un hotel de la cadena Marea, gentileza de la revista Corazón. Montserrat Tomás García Barcelona (España) ©Derechos reservados Imagen: www.sxc.hu/browse www.morguefile.com www.imageafter.com/images.php 27
  • 27. En sentido figurado – Revista literaria ERA UNA MUJER HERMOSA “La duda no es una condición placentera pero la certeza es absurda” –Voltaire– Era una mujer hermosa, pero no de una forma común sino poseedora de una hermosura insultante para las otras mujeres, fundamentalmente para aquellas que se saben (o se creen) hermosas. Digo bien, para ese tipo de mujeres en específico puesto que, por alguna extraña razón, las mujeres poco agraciadas (bajo este eufemismo supongo encubrir su fealdad) en realidad más que envidia por sus congéneres de extraordinaria belleza, sienten una especie de veneración mediante la cual reverencian el ideal femenino. Por si fuera poco, traslucía en ella la inocencia de una “Madonna” renacentista; binomio, desde luego, tan irresistible como inverosímil, a no ser que se goce, unívocamente, de la candidez que esa mujer parecía prodigar. ¿Parecía?, sí, parecía, y era ahí, en la impotencia para reafirmar semejante apariencia, que residía mi tormento. En realidad no creo ser un escéptico pertinaz que sospecha de todo pero tampoco soy (sería repugnante) de esos incautos a los que es fácil burlar. Así que, desde que la conocí, supe que algo en ese maravilloso conjunto, “inocencia- belleza”, no encajaba. No era necesaria una inteligencia preclara para asegurar que la belleza era real; era notable y notoria. Por tanto, el engaño (porque mi intuición discurría hacia el engaño) estaba en el recato de su conducta, en la sonrisa dispuesta, en la cristalina mirada o en su inagotable encanto. Entiendo que el más rústico psicoanalista podría conjeturar infinidad de términos chocantes y patologías para catalogar mi “enfermiza” actitud; simplificaré la tarea y reconoceré mi obsesión por desenmascararla. Una vez despojado de cualquier vestigio de pudor, debo decir que por meses la aceché como una sombra, claro, con impecable discreción para que mi presencia pasara inadvertida y así poder sorprenderla en medio del embuste. La seguí a cuanto lugar acudió, preparado con el herramental fotográfico necesario para documentar su tropiezo; uno nunca sabe cuál puede ser la reacción de una hermosa mujer acorralada ni los encantos que es capaz de desplegar para torcer 28
  • 28. las historias. No, el asunto era trascendental y no daba espacio para la omisión… Aquel día parecía distinto; sin pecar de excesivo diré (como en los clásicos) que el aroma de lo anormal gravitaba en el ambiente. A las dos de la tarde salió vestida en forma casual; cabello recogido y lentes oscuros, subió al auto y fue por los niños al colegio; normalmente era el chofer quien se encargaba de ello. Los llevó a un restaurante de comida rápida, convivieron un par de horas y regresaron a casa. Más tarde volvió al auto y se dirigió a un café donde encontró a una amiga; beso por cada mejilla y amena conversación. Al poco, un musculoso y enorme hombre de color se sentó con ellas. No era un encuentro fortuito o inesperado de quien se acerca al flirteo; aguardaban por él. Una nueva ronda de bebidas (ahora para tres) edulcoradas con sonrisas y miradas atrevidas y entrecruzadas; bueno, con honestidad no es que esto sucediera en medio del descaro pero para alguien suspicaz (como yo) resultaba patente. Sobrevinieron algunos roces con las rodillas y la correspondiente persuasión con ojos y labios. Mi cámara de repetición con su potente telefoto captó cada instante con lujo de oportunidad y detalle. Al tiempo que consumieron sus brebajes, consumieron mi serenidad; presentía que, luego de tanto, al fin estaba en la antesala de atrapar a esa farsante y sin embargo los acontecimientos no se desgranaban con la velocidad deseada. Mi nariz, que apenas emergía por la ventanilla del auto, aspiró profundo. Con cierta ansiedad me disponía a encender un cigarrillo cuando abandonaron la mesa y solicitaron los autos al “valet parking”, o al menos eso pensé, hasta que al llegar el vehículo del hombre, lo abordaron los tres. Quien era de mi interés, mañosamente ocupó el asiento trasero. Como extraído de una película policíaca, escondí la cabeza entre los hombros, me deslicé por el asiento para evitar que me vieran, puse en marcha el auto e inicié la persecución… bueno, los seguí a distancia prudente. En medio de mi incredulidad tomaron rumbo hacia los suburbios de la ciudad, sitio donde proliferan los rincones propios para los amores furtivos. Durante el trayecto no pude evitar que mi imaginación volara hacia los más escandalosos y truculentos sucesos ni tampoco fui capaz de impedir que el vacío estomacal acreditara mi nerviosismo. La sudoración de las manos, la respiración entrecortada y un extraño hormigueo retro-esternal afloraron cuando súbitamente desparecieron de la carretera para entrar (a mitad de un frondoso y húmedo bosque) en uno de esos santuarios llenos de villas e intimidad. Me detuve para buscar la protección de la distancia. Eché mano del telefoto y los observé bajar del auto y entrar, entre jugueteos, a la pequeña cabaña. Con el entrecejo fruncido y el paladar amargo (la tensión siempre me produce regurgitaciones ácidas), transité con el auto hasta donde la cautela lo permitió, no sin antes haber dado al encargado del lugar una jugosa remuneración para que me permitiera accionar con libertad y además, enmudeciera (odio las preguntas estúpidas lanzadas a quemarropa que producen respuestas más 29
  • 29. En sentido figurado – Revista literaria estúpidas aún, solamente capaces de satisfacer a un par de estúpidos enfrascados en un diálogo que escala –por la estupidez– en forma vertiginosa). A esas horas, pardeaba la tarde como un aliado que se unía a mi cruzada. Cubierto por las sombras y el sigilo me acerqué a la ventana. Para mi fortuna (aunque he de decir que frecuentemente ésta suele solidarizarse con la perseverancia) una de las cortinas no sellaba al cristal del todo y abría un claro suficiente para que entraran mis ojos. Supongo que ya habrá ocasión de relatar (para los amantes del morbo) lo sucedido en la habitación, por ahora sólo diré que mis sienes pulsaban al punto del quiebre y sin pensar en los niños, la familia o qué sé yo cuánta cosa, disparé frenéticamente (un número indeterminado de veces) la cámara fotográfica. Para recreo de quienes me piensen enfermo, añadiré que en el fondo todo lo acontecido me produjo el extravagante placer de saber que mis sospechas eran ciertas. En descargo (y en justicia también) debo aclarar que clínicamente es común que las emociones sadomasoquistas acompañen a la conducta obsesiva. Agotado y compulso detuve la embestida. Inhalé profundo en busca de oxigenar mis pensamientos y serenarme. En realidad ahí no restaba más por hacer. Con idéntica pulcritud regresé al auto y de ahí, me dirigí a casa. Esa noche delante del sicalíptico material impreso, confesaré que su tierna mirada (colmada de cristalina belleza) me hizo vacilar en infinidad de ocasiones. Pero no, no podía recular como un vulgar pusilánime de esos a los que se les aguada el esqueleto como el pan en la leche. A esas alturas era claro que únicamente tenía dos opciones: extorsionarla o recurrir a alguno de esos “pasquines del corazón” para los que ocasionalmente trabajo. En realidad no soy un delincuente, así que con la ética del mejor “paparazzo” descarté la primera alternativa; de cualquier forma no había razón para exponer mi reputación y prestigio. Luego dormí como hace mucho que no lo hacía. José Gutiérrez-Llama México, 2009 ©Derechos reservados Imagen: www.imagesgoogle.com.mx 30
  • 30. EL OJO DE LA DIOSA A Elisa Luengo Antes de que los ojos fueran hechos para ver y los oídos para oír y el hombre poseyera un órgano capaz de la palabra, Ishtar, la de la cabeza de pájaro, la mujer-serpiente, soñaba el sueño del que duerme y su rostro se parecía al rostro ciego de la muerte. Los ojos nada sabían de mirar ni las manos sospechaban la caricia, pero un gran deseo de ver impregnaba la carne de la diosa y ella incubaba un ojo para mirar su sueño. Oculta en el cristalino acechaba su cuerpo impregnado ahora del aburrido azul de su pupila y una profunda decepción de sí misma cristalizaba, como excremento de mosca, sobre su carne sin mácula. ¡Tan monótonamente azul era su sueño! La insignificante mancha se adivinaba más que se percibía en la tornasolada transparencia que era ahora el cuerpo de la diosa, pero su atención sobre aquel lunar que maculaba su rostro la irritaba. Iba y venía del azul indistinto a la ínfima mácula y la turbulencia del sueño la arrastraba a la ensoñación del que no duerme. Fue grande la novedad de aquel ojo y fecundas las impresiones de la mirada. La diosa se abandonaba al abismo de la materia - su propia carne- que se abría ya en zonas de luz y sombra. El oído no sospechaba la música y nada sabían de respirar las criaturas. La diosa se contemplaba fascinada, cambiante y diversa, evanescente y difusa, pero la mácula insistía como un punto de fuga y le invitaba a buscar la consistencia de las formas. Ishtar, la de los cien brazos, buscaba a tientas como ciego que mira los colores. Intuía la repetición en aquel caleidoscopio que era ahora su cuerpo y se puso a atraparla como si de una certeza se tratara. El único ojo de la diosa escrutó hasta capturar lo idéntico y lo diverso. Las combinaciones desve- 31
  • 31. En sentido figurado – Revista literaria laban la consistencia de las formas. Su cuerpo era ahora como el vestido en los retratos de Klimt, pero sin manos y sin rostro. La mano no sabía de la caricia, ni la vena del calor, ni la muerte de la herida, ni el viento de la voz. Ishtar, el pájaro de fuego, en su vuelo escrutaba nuevas texturas y aprehendía la aspereza, del tronco del olivo; la viscosidad, de los batracios; la rugosidad, de la roca y los corales; lo espeso, del mercurio; y embriagaba su garganta en los torrentes. Un gran silencio la envolvía. Los labios no sabían del beso ni el viento conocía la palabra. Giraba con los astros, lustraba las piedras en el vientre del lagarto y danzaba, en el fondo del mar, junto a los peces. Iba extasiada del jazmín a la canela, del azafrán a la flor de malva. Mordía con fruición la carne de los frutos y arrancaba la pulpa de las valvas. Se zambullía en sí misma deslumbrada por la riqueza de matices de su cuerpo pero el silencio la envolvía y ella deseaba el canto y el grito, la tempestad y el latido, la voz y la palabra. Aquí las olas rompían contra el acantilado, allí lamían la playa con un susurro; estrellas se rompían en mil pedazos y un buey mugía de amor sobre la hierba; el golpe de las astas de los ciervos en celo retumbaba en el eco en las montañas; un poeta se atrevía a nombrarla. Ella, la diosa Ishtar, escuchaba complacida la sinfonía de su cuerpo. La vida no sabía de la herida, ni los jugos gástricos sospechaban la carne. Las quijadas de burro se descomponían en el barro. Y el hombre era apenas más sabio que los gatos. El pensamiento la alimentaba. Borraba, soplaba, deshacía. Un tigre devoraba una gacela. Construía de nuevo. Una rana incubaba los huevos en su estómago. Rescataba una forma desechada. Un hombre recordaba el caminar de la serpiente y dibujaba una línea sinuosa en la arenisca del acantilado. Raspaba. Dos huestes enemigas deshacían los cuerpos de sus hombres en el campo de batalla. Ishtar se deleitaba en la putrefacción y la malaria. El llanto y los gemidos de todo lo que sufre se unían en su cuerpo como los tonos broncos, monocordes, de las marchas fúnebres. Un hombre se asomaba a la diosa como a un puzzle. Quería comprender. Un nuevo cambio se fraguaba. La mano no recuerda la caricia. Las palabras son impulsos eléctricos en los cables. La quijada está hecha de neutrones. Un robot reúne los fragmentos. La diosa sueña con trazos cambiantes y contempla complacida sus manos y su rostro. Ella, la diosa Ishtar, la que no duerme. Emilia Oliva España, 1997 ©Derechos reservados Imagen: ©“Diosa. Cicládico Antiguo. III milenio a.d.c.” Juan Duarte. España, 2009 32
  • 32. UN CLAVO SACA OTRO CLAVO —Hay algo en la música de Vivaldi que la hace igual a un buen vino —dijo Gerardo, levantando su copa para que yo observara al trasluz el Hacienda Monasterio, reserva 2001, que antes había juzgado como el único caldo adecuado para acompañar el guisado de venado que se había empeñado en hacerme probar—. Cuestión de matices. ¿Ves los reflejos azules difuminados en el color rubí? Yo miré el vino con expresión embobada y solté el oportuno «¡Oh! ¡Siii…!», como si hubiera entrado en éxtasis. —No todos pueden apreciarlos —continuó Gerardo, satisfecho, mirándome con aprobación, como si yo fuera una niña buena—. Es por los taninos. Este es un vino redondo y suave; joven, a pesar de que lleva por lo menos un año de fermentación y tres de reposo. Por eso, tiene esa fragancia balsámica y fresca, eso se nota en seguida, y, si te fijas, verás un sabor frutal, con notas tostadas… Ya verás, tienes que retener un sorbo corto contra el paladar… Estuve en un trís de mandarlos a tomar por culo, a él, a los taninos y al paladar, pero logré refrenar mi genio y cambiar de conversación preguntándole por su ex. Esa era su otra monomanía. También resultaba algo cargante, es verdad. Pero más fácil de manejar que todas esas pedanterías sobre la comida y la bebida que nunca había podido soportar. La verdad es que el vino estaba de cojones y el restaurante era de lo más agradable, pero para acabar con dolor de estómago casi prefería haber ido a un McDonalds. Me gusta comer bien tanto como a la que más, pero siempre he pensado que es más agradable comerse un 33
  • 33. En sentido figurado – Revista literaria bocata de tortilla en buena compañía que una langosta en un ambiente estirado y solemne como una catedral. El resto de la noche fue bien. Aparte de esa manía de dejarse una pasta gansa en hacerse la ilusión de ser un gourmet, Gerardo era un tío muy agradable. Y guapo. Y estaba en buena posición económica, que siempre es un punto. Eso le permitía tener detalles de esos que te hacen sentir mimada. Mismamente, haberme llevado a cenar a un restaurante tan caro. No es que yo fuera interesada, pero al fin y al cabo, eso quería decir que estaba dispuesto a hacer algo para conquistarme, ¿no? Tampoco era de los que agobian, así que volví a mi casa sola y bastante contenta. Canturreé una canción mientras me ponía el pijama y todo fue bien hasta que, al vaciar mi bolso, un acto reflejo me hizo comprobar el móvil. La costumbre. Pero, una vez más, me sentí decepcionada al ver que no había ningún mensaje ni ninguna llamada perdida. Pero no fue la decepción lo que me hizo lanzarme boca abajo sobre mi cama, aferrando la almohada contra mi vientre como si fuera otra vez una adolescente. Yo ya sabía que no encontraría nada. ¿Por qué lo buscaba, entonces? Eso era lo que de verdad me desesperaba. Lo que hacía que volvieran a mí todas las agonías de la Virgen de los Siete Dolores. Pero fue sólo un momento. Enseguida suspiré hondo y me animé a mí misma, pensando en que ese día sólo lo había hecho una vez. Era un avance. Verás como poco a poco se te pasará, me dije. Luego le di las gracias in mente a Gerardo. A pesar de aquel pequeño ramalazo de pedantería, no había duda de que me había hecho olvidar por un momento... Ilusionada, pensé que quizá si siguiéramos adelante lo lograría completamente. Aunque una vocecita en el fondo de mi mente, a la que en vano intentaba sofocar, me decía que no lo iba a conseguir. Gloria Valdés-Bango Álvarez Barcelona (España), 2007 ©Derechos reservados Imagen: ©Roberto Valdés-Bango Álvarez. Asturias (España), 2009 34
  • 34. UN HONGO POR SOMBRERO Theodoro Campos, el autor de moda, pretendía sobornarme cuando acudió a mi cita y yo sólo pensé que me apretaban los zapatos. Me los había comprado esa misma mañana para impresionarle, unos manolos, sí, esos que cuestan un pico y que salen en el Vogue o en el Marie Claire, pero que hacen rozaduras como todos. Así que no andaba yo de buen humor precisamente, lo que me endureció para negociar con él. Terminó por ofrecerme el doble a cambio de los papeles que le comprometían en una estafa a la Seguridad Social. Por un momento estuve tentada de aceptar el dinero, pero acabaría por pedirle: –Anda, acompáñame a comprarme unos zapatos. Había sido yo quien se había puesto en contacto con Theodoro Campos gracias a mi cargo en el Ministerio; eso sí, con un nombre falso y engolando la voz. A lo largo de la conversación lo había ido enredando, dejando caer como quien no quiere la cosa que el asunto podría solucionarse sin publicidad. Él entendió lo que le proponía, y concertamos un encuentro en una cafetería. Le dije que llevaría un vestido verde y una pashmina de color crema. –¿Qué te esperabas, hombre? –le pregunté en nuestra cita en cuanto, por fin, dio muestras de haberme reconocido. –No sé, me llevé una gran sorpresa cuando me llamaste, ¿te crees que no te reconocí?, ja,ja. En fin, ha pasado tanto tiempo... 35
  • 35. En sentido figurado – Revista literaria Doce años, pensé, frotándome con un pie la herida en el talón del otro. Había conocido a Theo en un concierto contagioso de euforia para los amantes del éxtasis; lo había traído uno de mis amigos. Tocaban los Play cool, yo escuchaba la música con los ojos como frutas y Theo me pareció de lo más atractivo debajo de un sombrero hongo que le suavizaba los rasgos un tanto disparados. Sólo con verlo solté una carcajada. Pero él no se molestó; todo lo contrario, me lanzó una mirada ardiente y me dijo: –Me encanta tu risa, Paula. –¿De veras? –contesté sin ambigüedades. –Sí, es como un trino turbio. –Guau, tío, nunca me habían dicho eso. No está nada mal –le dije con ganas de tirarme a su cuello. Theo me pareció único, se me había subido la pastilla y me perdía la habilidad lingüística. –Es que soy escritor –añadió Theo. Zaca, Theo acababa de tocarme en la llaga de mis sensibilidades. A la mayoría de mis amigas les ponían los modelos, pero a mí, de verdad, que los autores. No me perdía ni una firma de libros ni ninguna de las ferias. Tengo grabada en la memoria el momento en que Antonio Gala me comentó que tenía una “belleza botticelliana”, de verdad que me lo dijo mientras me estampaba un autógrafo en La pasión turca (lo he puesto en curviva al ser titulo de obra). Casi se lo pregunto a Theo, que si él pensaba lo mismo, pero me contuve, al tiempo que enredaba mi dedo índice con un tirabuzón de mi pelo y le preguntaba jadeando: –¿Y tienes alguna novela en el mercado? –Casi, me he presentado al premio Planeta. Y pienso ganarlo. Me quedé con la boca abierta. ¿Por qué no iba a creerlo? Yo también tenía mis expectativas: –¿Sabes, Theo? Yo sólo me casaré con un escritor de éxito. Nos miramos los dos sin parar de reírnos. Cayó una lluvia oportuna, el sombrero hongo de Theo se posó en mi cabeza y nos besamos entre la locura de percusiones y guitarras acústicas. Pero no escuchábamos nada; el concierto ya era para nosotros como una jaula sin voces. –Díme otra vez lo del trino turbio. Y vaya que me lo dijo. Terminamos en su casa, desbocados en una cama que crujió hasta que nos dolieron los huesos. 36
  • 36. Y después... Fui una estúpida por no llamarle al ver que él no lo hacía. El orgullo, ya se sabe. Bueno, y mi novio de toda la vida. El caso es que Theo acabaría ganando el premio Planeta y yo me casé con un administrativo. Pero nunca había conseguido olvidar a Theo: compraba sus libros, archivaba las noticias que sobre él se publicaban, y me calzaba el sombrero hongo en los momentos melancólicos, sobre todo si llovía. Yo ya estaba divorciada cuando por fin me armó de valor y llamé a Theo doce años después del concierto de los Play cool. Más que chantajearlo me apetecía volverlo a ver. En algunos medios de comunicación se había rumoreado que el famoso escritor podía estar envuelto en una estafa por haber tardado un tiempo en dar de alta a su secretario personal. Yo estaba segura, pues el expediente había pasado por mis manos. Una menudencia, el pago de una multa y poco más, pero Theodoro Campos no querría verse envuelto en un escándalo, pensé con mi espíritu novelesco. Además, ¿qué me costaba intentarlo?, ¿por qué no poner un poco de emoción en mi vida? Cuando Theodoro Campos entró en la cafetería, noté la primera punzada del zapato. En realidad no sé qué me cabreó más: la rozadura creciente o el que no me reconociera nada más verme. ¿Había cambiado tanto? A él le sentaban bien las gafas y las entradas en la frente. Me pareció más alto, pero claro, yo estaba sentada y un poco asustada por mi audacia. Se acomodó frente a mí con ademanes suaves. La sonrisa le colgaba más por el lado izquierdo; así noté que la forzaba. Se inclinó hacia la mesa para hablarme: –Bueno, pues usted me dirá, señorita. –Yo he traído los papeles –contesté mientras sacaba del bolso un sobre de papel de estraza y lo colocaba encima de la mesa–. Espero que usted no haya olvidado lo suyo. Él siguió mis movimientos con la vista mientras empezaba a ofrecerme una cantidad. Tuve que quitarme los zapatos mientras negociaba con él. Cada vez me notaba más enfadada. Y fue en el momento en que un camarero se acercó para tomar nota de lo que queríamos tomar cuando Theo me miró a los ojos y me soltó: –Venga, Paula, ¿a qué juegas? Poco después, ya bastante más relajados, hablamos de nuestro primer encuentro. Así me enteré de que Theo había perdido el papel con mi número de teléfono anotado, y que claro que había preguntado por mí, pero que alguien le había dicho que yo me había ido a vivir con no sé quién, y que eso le dolió porque yo no le había confesado que salía con otro cuando los dos nos enrollamos. En fin, un lío. 37
  • 37. En sentido figurado – Revista literaria –¡Qué pena! –dije antes de proponerle que me acompañara a una zapatería y de entregarle el sobre con los papeles. Al rato salimos del café. Yo iba descalza. Me escocían las rozaduras pero también el corazón. Había notado cómo le brillaban los ojos a Theo o sus incipientes temblores de voz. De repente, me entraron unas ganas enormes de gritar. Por esos doce años que habían transcurrido tan deprisa, por los ridículos zapatos que me había comprado para impresionarle, pero, sobre todo, porque me sentía avergonzada por haber utilizado una trampa para volverme a acercar a él. Paré un taxi, me monté a toda prisa sin despedirme y me di un hartón de llorar durante todo el trayecto hasta mi casa. Al día siguiente llamé al trabajo para decir que estaba enferma. Y era verdad. Estuve con gastroenteritis toda una semana. La mayonesa de la ensaladilla rusa que me había tomado en la cafetería debía de haber estado mal, pues no paraba de vomitar. Durante esos días leí en internet una entrevista que Theodoro Campos concedió a El Mundo. Hablaba de su problemilla con la Seguridad Social y también de la presentación de su nuevo libro, desvelando al fin el título: Un hongo por sombrero. ¡Mierda!, esa misma tarde había tirado el sombrero hongo a la bolsa de basura, el portero ya la habría bajado al contenedor... Me levanté sudando de la cama y me eché una bata por encima antes de lanzarme a la calle para rebuscar en el contenedor. Lo encontré. Olía a pescado, tenía una mancha verdosa en el alero y se había abollado un poco. Nada que no pudiera solucionar una buena tintorería. Días más tarde, me acerqué hasta la Fnac, donde Theo firmaba ejemplares de su último libro. Fui la última en acercarme hasta él. Le coloqué el sombrero en el momento en el que escribía mi dedicatoria: “¿Quieres ser la horma de mi zapato?”. Llovía cuando salimos a la calle. Lanzamos el sombrero al aire y nos marchamos sin mirar dónde había caído. Anabel Cornago Hamburgo (Alemania), 2006 ©Derechos reservados Imagen: ©Jakama en: www.flickr.com 38
  • 38. HERMANOS Cogeré mi corazón y lo pondré sobre la flor del cedro. ENNANA, Los dos hermanos YO HE VENIDO AQUÍ por lo de la muerte de Marcos González, porque fui testigo de una escena horrible que a lo mejor ayuda a esclarecer el caso, pero lo que no quiero de ninguna manera es verme implicada, y mucho menos implicar a la persona que estaba conmigo y que no tiene culpa ninguna, ¿me explico? Esa es la condición que he puesto y ustedes me han dicho que me la respetan, y si no me la respetan pues dejo de hablar y me largo por donde he venido, quiero decir que no diré ni media palabra más de lo que ya he dicho, que ya me han sacado ustedes bastante, ¿no les parece? Qué nos va a parecer. Que sí. ¿Estamos, entonces? Estamos, estamos. No quiero líos, solo quiero ayudar. Pues ayude, mujer, y déjese de preámbulos. Bueno. Pues el caso es que había ido yo al bar propiedad de Antonio González, el hermano de Marcos González, que se llama “Los tres mosqueteros”, el lunes que es el día de cierre, concretamente el lunes 23 de marzo como le he dicho anteriormente al otro señor. Había ido en secreto con una persona que es la persona que no puedo decir quién es y que no pinta nada en esta historia, porque habíamos ido a echar un rato los dos solos sin que nadie nos molestara, ya me entienden ustedes, y como tengo llave porque soy la limpiadora del bar y tengo mucha confianza con Antonio y con su mujer porque hace años les cuidaba el niño pequeño… Al grano, al grano. El bar estaba cerrado y usted estaba en su interior con una persona. Sí, señor. Qué hora era. Pues serían las seis de la tarde concretamente. 39
  • 39. En sentido figurado – Revista literaria Y usted no tenía que estar ahí dentro, y menos con esa persona con quien usted estaba. Exactamente. Y en esas aparecen los dos hermanos. Sí, señor. Nos dieron un susto de muerte. Abrieron y cerraron la persiana y se quedaron de pie, cuchicheando, casi no los distinguía y llegué a pensar si no serían ladrones, pero al poco rato encendieron las luces y fueron a sentarse uno frente al otro en las mesas de la clientela. Desde el primer momento se veía que algo grave pasaba. Y usted en qué parte del bar... Nosotros concretamente en la cocina. Ahí es donde estuvimos escondidos todo el tiempo. A oscuras. ¿Y podía usted desde ahí ver y oír a los dos hermanos? Efectivamente. Y cómo los podía usted ver. Por el hueco del pasaplatos. Se habían sentado a una mesa al otro lado de la barra, pero nos daban el perfil, de tal manera que no podían vernos pero nosotros sí a ellos. Les veía las cabezas y los hombros, pero no lo demás, que lo tapaba la barra. Estaba aterrorizada, me comprende. Si les hubiera dado por entrar en la cocina…Pero no entraron. Ya. ¿Y qué fue lo que pudieron oír? Todo. Antonio le decía a Bata (porque a Marcos González todo el mundo lo llamaba Bata), le decía que lo había querido desde siempre como a un hijo, que lo había cuidado desde pequeño, que lo había sacado de la droga cuando era un chaval, que le había conseguido trabajo, que le había prestado dinero cada vez que le había hecho falta, en fin, le recordó muchas cosas buenas que le había dado, y terminó diciendo que cómo era posible que su propio hermano le pagara todo aquel cariño y todos aquellos desvelos con semejante traición. Eso dijo, semejante traición, y se hizo un silencio como de pistoleros que se estudian antes de empezar a disparar. Entonces Bata va y le responde muy nervioso que no sabe de qué le está hablando. Sí que sabes de qué te estoy hablando, le dice Antonio más nervioso todavía. No, no lo sé, te juro que no sé de qué me estás hablando, hermano, le dice Bata. Y así una y otra vez, que sí lo sabes, que no lo sé, que sí, que no, Antonio cada vez más indignado y Bata con la cara descompuesta y una vocecilla asustada, no, asustada no, más bien humilde, mansa, hasta que Antonio pega de pronto un golpe en la mesa con la mano abierta que retembló todo el bar y le dice que ya está bien, hostia, que se deje de decir mentiras, que Carmiña se lo ha contado todo. Carmiña es Carmen Contreras López, la esposa de Antonio. Exactamente. Le dice eso, que Carmiña se lo ha contado todo. Que llevaba un tiempo viéndola muy rara, que no quería trabajar ni salir a la calle, hasta tranquilizantes tomaba para dormir, y que él, con la mosca detrás de la oreja, no hacía otra cosa que preguntarle qué era lo que le pasaba, y Carmiña al principio no decía ni pío, lo que fuera que le pasara se lo guardaba para no hacerle daño, hasta que de tanto insistir Carmiña se derrumbó y se lo contó todo. ¿Y qué es todo?, le dice Bata con la vocecilla. Y Antonio pega otro golpe. ¿Se puede fumar aquí? 40
  • 40. Fume lo que quiera. ¿No les importa? Es que fumo negro y... No es usted la única. Rovira, acosta’ns un cendre, siusplau. No, aquest no, que porta mala sort, el que vulguis menys aquest. Gràcies. Dónde estaba. Ah, sí. Entonces Antonio se levantó, cogió una silla y la lanzó contra la máquina tragaperras y se puso a dar patadas a las mesas y a soltar unos insultos y unas blasfemias que daba miedo oírlo. Las cosas al caerse hacían un ruido tremendo, me extrañó que no apareciese nadie, ni un vecino, ni la policía, nadie. Persigues a mi mujer desde que te hice el favor de darte trabajo aquí, desgraciado, la has estado acosando, has intentado violarla, la has tenido amenazada de muerte todo este tiempo, y ella venga a llorar y a llorar y sin soltar prenda, y yo: ¿esto qué coño es?, hasta que me lo ha contado todo, todo, me ha enseñado los moratones que le hiciste, hijo de puta, te juro que te mato como sea verdad la milésima parte de todo lo que me ha dicho, te despellejo, te descuartizo, te echo a los perros, te disuelvo en ácido. Antes de que tú me mates me mato yo, Antonio, le dice Bata, porque eso es mentira, eso es una calumnia y eso es una injusticia muy grande lo que estoy oyendo, nunca le he puesto una mano encima a tu mujer, te lo juro por lo más sagrado. Mi mujer no miente, bastardo, mi mujer no puede estar inventándose esto, nadie que no esté como una cabra puede inventarse una cosa así. Y entonces se echa a llorar y le dice: dime qué tengo que hacer contigo, hermano. Y empieza a insultarle y a decirle hijo de puta y no sé cuántas cosas más, pero se las decía al mismo tiempo que lloraba y se daba golpes en el pecho. ¿Quieren que les repita las cosas que le dijo? No, no hace falta. Y Bata va y le dice: escúchame, por favor, escúchame un momento lo que te voy a decir. No quería hacerte daño pero ya no tengo más remedio que hacértelo. Desde que llegué al bar Carmiña empezó a insinuárseme: lo que oyes. No, no, no, escúchame un momento. Primero eran miraditas y sonrisitas, yo creía que era una forma suya de estar y no le hacía caso, pero entonces te pusiste malo y nos quedamos los dos solos todo el mes atendiendo el bar, ¿te acuerdas?, entonces Carmiña me pone la cabeza así, me dice que está enamorada, que lo ha sabido desde siempre, desde antes de casarse contigo, desde que me conoció cuando estuve viviendo en tu casa, ¿te acuerdas?, y que maldita la hora en que aceptó casarse, que tenía el deseo encharcado –eso fue lo que le dijo: encharcado– y que se podría por dentro y que por más que lo intentaba no conseguía espantar aquella fiebre, que cuando os acostabais se imaginaba que lo hacía conmigo y que como esa situación no cambie se volverá loca, que está pensando huir, irse lejos, al extranjero, locuras así me decía, y me agarraba por detrás delante de la clientela y me suplicaba que le diera un beso, que le cogiera las manos para ver cómo le sudaban, y que si yo no la quería que por lo menos le hiciera el amor aunque fuera una sola vez, una sola vez y me dejaría en paz, o por lo menos un beso, y yo le decía olvídate de mí, estás loca, muchas veces quise contártelo y no tuve valor, Antonio, muchas veces pensé largarme corriendo, desaparecer de vuestras vidas, pero no lo he hecho, no me he atrevido, y ella me amenaza un día y otro con contarte mentiras para envenenarte, que si quiero abusar de ella, que si la acoso, y me chantajea todos 41
  • 41. En sentido figurado – Revista literaria los días con la misma historia: o te acuestas conmigo o le cuento a tu hermano que me has intentado violar. Y entonces Antonio no pudo seguir oyendo más y le grita: ¡mientes!, y se le echa encima y se lían a tortas, a patadas, a puñetazos, y así estuvieron un buen rato, enganchados como gallos de pelea, hasta que Antonio se queda quieto en el suelo, llorando y sangrando. Te juro por la tumba de nuestra madre que es mentira todo lo que te ha contado tu mujer, le dice Bata. ¿Es que no sabes que tiene mucha imaginación y que le gusta inventarse las cosas? Eso le decía Bata agachado y resoplando, mientras se palpaba todas las heridas. Entonces Antonio le dice desde el suelo que tiene pruebas en su contra, pruebas muy serias, y se levanta sin dejar de lloriquear y se saca del pantalón un teléfono móvil, que no sé cómo no se había roto también por la pelea y que debía de ser el de Carmiña. Y estos mensajes qué son, desgraciado, le dice, ¿esto también se lo ha inventado mi mujer? Entonces Bata le quita el móvil y se pone a leer los mensajes. Qué decían esos mensajes. Y yo qué sé. Los leía para él, moviendo los labios pero sin pronunciar ningún sonido. Por lo visto había muchos. Se pasó media hora leyéndolos. Yo veía sus labios moverse, podía ver nítidamente toda la escena, ¿sabe?, hasta las encías de Bata manchadas de sangre, porque las luces del bar son fluorescentes y tienen mucha potencia y se ve todo muy perfilado. No es posible, no me puedo creer lo que estoy leyendo, y se palpaba las heridas de la cabeza mientras lo decía. Esto es diabólico, decía. Diabólico. Son mensajes tuyos, Bata. Enviados desde tu teléfono móvil. Escritos por ti. Yo no los he escrito, te lo juro por la tumba de nuestra madre. Pero lo dijo como sin fuerzas, como si ya no tuviera ganas de defenderse. No jures, le gritó Antonio, y alzó de nuevo la mano y lo abofeteó y se volvieron a enzarzar, más bien Antonio golpeaba a su hermano o Bata se dejaba golpear, parecía un fardo de esos que hay en los gimnasios de boxeadores, se dejaba golpear como si ya no le doliera, como si ya no le importara llenarse otra vez de sangre y morirse. Los dos lloraban. Es una mala mujer, nos está engañando a los dos, acertó a decir Bata cuando su hermano dejó de pegarle. Carmiña no miente, Carmiña es buena, decía Antonio a grandes voces, sentado otra vez en el suelo y sin dejar de gemir y de llorar. Tienes que decidir a quién crees, Antonio. La creo a ella, me ha enseñado los cardenales que le has dejado en todo el cuerpo, hijo de puta, he visto tus mensajes, qué más pruebas quieres, me has traicionado, has traicionado a tu propio hermano, eres lo peor de lo peor: sal de aquí y no vuelvas más, no quiero verte mientras viva, le decía Antonio, y no paraba de llorar. Entonces Bata se dio la vuelta y abrió un poco la persiana, lo justo para pasar por debajo, y se marchó. Su silueta agachada contra la luz que entraba por el hueco de la persiana fue lo último que vi de él. La persiana se cerró con una suavidad que era como un adiós, y Antonio se quedó mucho rato llorando y tirado en el suelo, yo no sabía qué hacer, si salir y consolarlo o si quedarme escondida, yo quería morirme, tierra trágame, qué vergüenza sentía de estar allí metida… Ya está, Dolores, lo ha contado usted muy bien, nos lo imaginamos todo, ¿verdad, Rovira? Desahóguese. No pasa nada. ¡Qué remordimientos sentía yo de haber estado oyendo lo que no tenía que oír y de estar haciendo lo que no tenía que hacer! ¿Me comprende? ¿Me 42
  • 42. comprenden ustedes? Tenga un pañuelo. Tranquila, Dolores. Claro que la comprendo. La comprendemos. Le agradecemos que haya venido a contárnoslo. Y allí se quedó el pobre Antonio tirado, y a mí se me partía el corazón de oírlo gemir como a un marrano que sabe que va al matadero, que sabe que ya está muerto, y me daba mucho miedo, porque se veía que aquello era una tragedia en toda regla y que pasara lo que pasara no iba a acabar pero que nada bien. Y aunque le hice jurar a la persona que estaba conmigo que no diría nunca nada a nadie, al final he decidido venir porque tengo pesadillas y no puedo vivir más con este peso. ¿Tienen un vasito de agua? Rovira, siusplau. De l’aixeta no, la mineral. Qué rica. Y desde entonces tengo aquí el peso este que no me deja, me echo a llorar a cada momento, sobre todo cuando vemos la tele, las noticias, las películas, para que ni mi marido ni mis hijos sospechen nada, porque los hermanos González son muy conocidos y apreciados en el barrio, se querían mucho, eran uña y carne, todo lo hacían juntos, se admiraban el uno al otro, yo creo que Bata admiraba de Antonio su honestidad y su capacidad de trabajo y de salir adelante, y Antonio apreciaba la vitalidad de Bata, su simpatía, su alegría, para Bata Antonio era como un padre y le estaba muy agradecido por todo lo que había hecho por él, porque tuvo una época despistadilla, una época oscura, y Antonio siempre estuvo ahí, apoyándolo en todo, pero la mentira es terrible, mentir es lo peor que hay, ¿se da usted cuenta de que Antonio sabía que uno de los dos mentía, que o mentía su mujer o mentía su hermano, y que mintiera quien mintiera él ya había echado a perder su vida? Qué terrible desgracia. Y ahora han encontrado muerto a Marcos González, lo he oído por la radio, he venido aquí por eso, porque estoy angustiada y nos están pasando cosas extrañas, el otro día aparecieron dos vencejos muertos en la parte de la terraza que pega a nuestro dormitorio, y ayer mismo abrimos una botella de vino en el almuerzo y estaba todo agriado y tuvimos que tirarlo y por la tarde mi hijo el Ferran se resbaló en la plaza y se clavó en la garganta el manillar de la bicicleta y mi marido dijo: nos están echando el mal de ojo, Loli, y por eso he venido, por lo de la muerte de Marcos González. Jesús Ortega Granada (España), 2009 ©Derechos reservados Imagen: www.sxc.hu/browse www.morguefile.com www.imageafter.com/images.php 43
  • 43. En sentido figurado – Revista literaria CIERTA LUZ QUE PROPICIÉ EN MARZO Cierta luz que propicié en marzo, me baña y me sumerge, hay que alcanzar la dicha o la desgracia, la hora de ayer que no estuvo presente se vuelca en un teléfono que es mío, por el que voy cruzando hilo y sorpresa. La dicha no es más que la palabra convenida, la que acepto y tomo y hago y pienso en la danza del orgasmo perfecto, solo el orgasmo está en el pensamiento, memoria desde las tejedoras. Vengo de un lago que los bárbaros secaron y así quedamos atrapados en el espacio tiempo, pero cerco la trampa y llega cierto hombre con luz verde que a veces me agoniza por la selva de África, entre las fieras que esperan devorarlo y no tengo siquiera un péndulo para poder situarlo, defenderlo, cierto hombre que al parecer es bueno, entonces me libro de aguas mansas. A quién podrá pertenecer su sombra, su estilo invariable de mensajero triste. Amo como Soleida a este hombre que no me pertenece, a no ser por las aguas de otoño y la corriente que navega hacia mí. Dice que crucificar a una mujer es oficio de hombres que partieron a la guerra sin razones, pero él tiene razones –no pregunto- y espero por la crucifixión. La danza no es buena consejera si estoy en el palacio, aunque me espere el vino, su atributo, su coraje de monte más que espuma y en la definición, me atrapan lagos que susurran: “El viento lleva esencia sutil del azahar”. Siento que todo está revoloteando, como cuando Simbad llegaba a cualquier isla y se asombraba de ser el navegante. Tengo un temor, cierta desesperanza, el cruce de los ríos trae disturbios y estoy en esta orilla en cierto sitio aislado del mensaje. Cuando digo tu nombre no puedo detenerme. Voy buscando la marca de tu huella, algo que flota, me hace sentir el eco, tu palabra. Viajo a Banjul para aliviar este desorden, siento extraño el mundo, la latitud me sorprendió, se hizo de noche tu tan ausente y un silencio que no perdona el mar ni la gaviota. Vuelo como los iniciados en la metafísica y son los mismos sueños, los de ellos y los míos. 44
  • 44. No sé si escribir cartas sea la opción definitiva, si el caracol de cualquier isla pueda llevar mi casa, no sé qué podré estar inaugurando, a no ser esta huella de proclamarme tonta. No obstante mientras hago la ceremonia, te fabrico una estatua y toco la guitarra como aprendiz de todo. “Está cayendo la tarde, no cierres los ojos que a mí también las penas me maltratan” mi madre cantaba de SINDO, ella lo suponía, lo pudo ver en cada signo de mi lluvia. Ha mejorado el tiempo, después de la agonía. Regrésame a tu alfombra, no sospeches nunca. La neblina inunda la ciudad y es el silencio el mayor dios, tiemblo de contradicción, de tanta duda mirándome a los bordes donde estuvo la noche envuelta. Tú lo eras todo, como decía aquella canción que entonaban las muchachas a la salida de la escuela, tú lo eras todo. Espero la contienda, un silencio más nuevo, más preciso, eterno. “Tú volverás” decía el ciego, cuando la nave ancló todo regresó, y varados los sueños, descifraban las sirenas nocturnas alguna ruta. Año después de marzo 20 del 2000, entro con toda la sonrisa, con toda la verdad, con la herida más leve en lo profundo y es lo nuevo lo que evapora la palabra, no sé si alguna locutora puede darme noticias, no sé si ella se ríe, si le da pena tanta admisión de culpas, hay que saber amar sin desbordarse como el río, hay que evitar el caos los ahogos mientras le dan a una mujer algún comienzo. Escribo donde planifican una casa, y pinto un puente que sirva de regreso, un puente entre las aguas claras de La Gambia, un puente que te entregue la ternura, el duro oficio del lejano mundo. Tú has vuelto y yo sigo en la espera, en la misma rareza, en el misterio. No sé si he creado una historia que no existe, no sé si tú exististe antes de que muriera el ave en el invierno, no sé si es el camino del que no encuentro siquiera las migajas. Yo decía volver, y hablaba de la noche y de la luna al medio, mirándose cada cual en los espejos honestos de otros tiempos, yo tenía esperanza, en la desesperanza, cuando vi la aurora triste por tus pasos. Escribo y alguien planifica algún recuerdo, alguien planifica un edificio al filo de la nube. Voy buscándote y llegan pretendientes, pero quiero lo mío, aunque como a Silvio me cueste el unicornio. Margarita Aldanas Cuba, 2009 ©Derechos reservados Imagen: http://www.tantranuevatierra.com/images/Mi_luz_con_tu_luz.jpg 45
  • 45. En sentido figurado – Revista literaria POR LA LOCURA DE LA AMISTAD Ser amigo es sentir una emoción profunda que no conoce final. Es compartir lo que se tiene sin negar lo que nos falta con la convicción plena de que el otro entenderá. La amistad no es un compromiso contraído so pena de desacato ni una obligación molestosa de la que no se puede escapar. Por el contrario. Se da cuando se trenzan voluntariamente hilos multicolores que viajan en tiempo presente cruzándose con un pasado que apunta hacia el futuro, tiempo de la eternidad. La amistad es libertad. Los buenos amigos no firman actas, ni siguen un protocolo. Aceptan sin temor la empatía automática que el otro despierta en un ejercicio de festiva reciprocidad. Su interés -altísimo- se mide en las risas y penas compartidas, en los secretos contados con respeto y confianza total, en las tantas anécdotas inolvidables, en las promesas de encuentros futuros y en unos cuantos asuntos más. Son estos amigos los que recuerdan nuestros segundos nombres y nuestros dos apellidos. Saben donde crecimos, los padres que nos formaron, las maldades que cometimos, los pecados disfrutados o los que faltan por disfrutar. Admiran nuestras fortalezas y las celebran como propias, con el mismo equilibrio que aceptan nuestras debilidades y carencias. El buen amigo comparte y se afana por estrechar lazos. Es la persona paciente que puede escuchar la misma historia cien veces como la primera vez y abre su corazón para contarnos la suya, tal como la vivió o creyó vivirla, sin la menor intención de santificarse o justificarse frente a nosotros. Estos amigos no siempre encajan con la nueva vida que llevamos o viceversa, sin embargo, la locura de la amistad permite que se establezcan unos acomodos incondicionales capaces de hacerles frente al ir y venir temporal. Y se contestan llamadas, o correos electrónicos, y se envían mensajes, se viaja hasta otro encuentro, se comparte un café, una cena o el silencio del recorrido descalzo por la orilla de un ancho mar. 46
  • 46. Amistad es esta sensación de estar con uno mismo y nuestra conciencia planificando lo que nos falta o disfrutando lo realizado... porque no importa lo que ya se hizo o lo que se dejó de hacer... el cuerpo y el espíritu lo agradecen por igual. Los hemos tenido ―ojalá que sí― en distintas etapas de nuestras vidas y por distintos motivos. Algunos han estado siempre, desde antes de saber quiénes éramos, otros llegaron después... con los estudios, la práctica de algún deporte, por el amor o con el arte, en los pasillos de una escuela, en las calles de un pueblo no conocido o por intervención digital. Pueden tener nuestro mismo sexo o uno diferente, la sensación es la misma... sentimos que nos comprenden. Unos se fueron y regresaron, otros nunca se marcharon, y los más recientes se instalaron y casi siempre están. Contar con estos amigos y amigas ―hermanos de la vida― nos permite sentirnos amados, y mejor aún, nos permite amar. Gracias a ellos algunos tramos de la ruta adquirieron un nuevo brillo, los silencios se poblaron de voces, la muerte no fue tan dura, y nunca faltó la esperanza. Por esta adoración que mis viejos ―y no tan viejos― amigos me inspiran, lo confieso: soy locura con la amistad. Para el amigo que me dice "en mi último suspiro de vida allí estarás", hoy le contesto: "y en el último suspiro de la mía… tú también te encontrarás". Judy García Allende Puerto Rico, 2009 ©Derechos reservados Imagen: ©“Raíces” de Frida Kahlo www.suracapulco.com.mx/.../abril/26/contra.jpg 47
  • 47. En sentido figurado – Revista literaria DOS DEFINICIONES INEXACTAS -Abismo- Es esa profundidad insondable cuyo misterio suele ser inversamente proporcional al abismado. Es decir, así como lo enano propicia que se abran abismos espeluznantes entre peldaño y peldaño, hay pequeños gigantes que con un leve salto visitan cada tarde, como si nada, los mismísimos infiernos. Ni siquiera el tiempo y la muerte, esos dos grandes espacios, son para todos el mismo abismo. Prueba de ello es que a la hormiga esas enormidades le dan risa; al pájaro no le importan y desafía la caída; al pez la costumbre lo tranquiliza; al león su orgullo no le permite la duda. Por lo demás, solo la insondable estupidez del ser humano le impele al vano intento de intentar cruzar el suyo en dos saltos. -Orgasmo- Es un espasmo breve, un calambre, del cual la iglesia intenta gestionar el antes y los bancos el después. Se ha podido comprobar que para alcanzar ese instante de no estar, esa breve ausencia, ese gozoso momento de muerte chiquita, hay personas que se inventan biografías, las hay que se ponen ropas extremadamente incómodas e incluso muchas de ellas trabajan arduamente durante toda su vida en cosas muy desagradables. Una vez convencido el contrario y obtenido, con más o menos rapidez y torpeza, el tan ansiado orgasmo, los felices recientes suelen besarse un poco, mientras el resto hace otras cosas (lavarse, preguntar obviedades, dormitar, etc.…). De igual forma es conocido el hecho de que algunas personas, por diversas razones, no pueden tener orgasmos aunque sí pueden fingirlos. También se sabe de personas que, aunque pueden tenerlos, intentan evitarlos, e incluso las hay que los tienen totalmente prohibidos. 48
  • 48. En lo referente al resto de los organismos vivos, se ha comprobado que la mayoría de los animales también “orgasman” con eficacia y cierta previsible periodicidad, hecho que los diferencia del género humano cuyo celo es más o menos anárquico (no es infrecuente que se rija por el calendario laboral), aunque los mal llamados seres irracionales no suelen fumar ni entristecerse una vez finalizado el vodevil amoroso. Por lo que a las plantas se refiere, parece ser que no notan casi nada, y de ahí que sus flores tengan los colores tan vivos. Josep Vilaplana Andorra, 2009 ©Derechos reservados Imagen: ©“Velas distintas”, de Josep Vilaplana. Andorra, 2009 49
  • 49. En sentido figurado – Revista literaria EL INCRÉDULO POSTMODERNISMO Durante los últimos veinte años se ha discutido sobre el ambiguo concepto de postmodernismo. Para algunos es uno de los mitos centrales de la contracultura, para otros, crisis y fin de la modernidad, o según Matei Calinescu, una continuación de la misma. Recordemos que el modernismo criticaba el orden social de la burguesía del siglo XIX y su visión del mundo. Se confiaba en el progreso, en los grandes ideales, contenía un fuerte sentido de la vida y del compromiso, generando un arte subversivo y experimental. Frederic Jamenson, en su artículo “Postmodernismo y sociedad cultural”, lo considera una dominante cultural que se corresponde con un nuevo orden social y económico producto de la evolución tecnológica, la sociedad postindustrial o de consumo, la sociedad de los medios de comunicación y el capitalismo multinacional. No obstante, en “La estética de la sociedad de consumo”, afirma que los rasgos del postmodernismo también podían encontrarse en el modernismo, aunque de un modo marginal, pasando a ser centrales en el postmodernismo. Sitúa el postmodernismo a finales de los años 50. Para Jamenson, desaparece el sentido de la historia, el sistema social contemporáneo pierde la capacidad de retener el pasado y vive en un presente perpetuo y en un cambio permanente, constituyendo la fragmentación un rasgo distintivo de la postmodernidad. El filósofo neomarxista Habermas identifica la noción de postmodernismo con la postura neoconservadora de quienes creen que la modernidad y sus utopías han fracasado, aunque para este autor la modernidad aún no ha finalizado. Para Lyotard, por el contrario, desintegrada la modernidad, el valor de la conciencia postmodernista es el disentimiento, la falta de credibilidad en los grandes 50
  • 50. cuentos de hadas ideológicos. Un final de la modernidad que deja paso al llamado “pensamiento débil.” En el postmodernismo entra en crisis la idea de historia y de progreso, falta la convicción que tuvieron las vanguardias de poder intervenir directamente en la realidad. El escepticismo toma el poder y un triste desengaño destiñe a los postmodernistas. Las preocupaciones del postmodernismo giran en torno a la crisis del determinismo, el lugar del azar y el desorden, el principio de indeterminación, la cuestión del tiempo y su paso irreversible. En el arte vanguardista la postmodernidad no rechaza el pasado, como ocurría en la modernidad, sino que opta por una renovación más que una innovación, un diálogo constructivo entre pasado y presente. John Barth habla del agotamiento de la modernidad y Umberto Eco del agotamiento de la vanguardia furiosamente antitradicional; así en el postmodernismo se revisita el pasado pero sin inocencia, con ironía, alegría, con nostalgia paródica. Se produce una impureza estética en el postmodernismo versus pureza modernista. En el campo literario no se establece un corpus de escritura postmodernista ni un nuevo canon. Se utiliza el término literariamente por primera vez entre los poetas de finales de la década de 1940 en EEUU que deseaban distanciarse del tipo simbolista de modernismo representado por Eliot. La mayoría de quienes posteriormente se unieron a la reacción antimoderna fueron radicales estéticos y cercanos al espíritu de la contracultura. La obra de estos escritores constituye el núcleo histórico del postmodernismo literario. En poesía el corpus de escritura americana postmodernista incluiría a los poetas del movimiento Black Mountain (Charles Olson, Robert Duncan, Robert Greeley), los Beats (Allen Ginsberg, Jack Kerouac, Gregory Corso), los representantes del San Francisco Renaissance(Gary Snynder) o los de la New York School (Ashbery, Kenneth Koch). En novela se cita a John Barth, Thomas Pynchon, William Gaddis, Robert Coover, Jhon Hawkes o Donald Barthelme. Como precursores del postmodernismo se tomará a Borges, Nabokob y Beckett. Encontraremos en estos tres autores la poética postmodernista de la “indeterminación” y de la “indecibilidad”, en la que se cuestiona si realmente puede la literatura ser una representación de la realidad. Será una narrativa que cada vez gire más sobre ella misma y menos sobre la realidad. En este sentido, Borges y Nabokob comparten su preocupación por las cuestiones de la representación en sus escritos usando espejos, copias, duplicaciones, paradojas del parecido, paralelismo. Para Borges se quiebra el concepto de realidad y de historia en que se asienta las ideologías del progreso. Samuel Beckett usa la poética de la indecibilidad en las breves obras en prosa de sus últimos años. Respecto a su escritura, se habla de una poética de la imposibilidad, pues considera que trabaja con la impotencia de la palabra, y de una poética del fracaso, constituyendo una estética del fracaso que contrasta con la omnipotencia de Joyce. Los modernistas siguen siendo trágicamente 51
  • 51. En sentido figurado – Revista literaria heroicos, mientras los postmodernistas expresan agotamiento y despliegan “los recursos del vacío”. Muere el héroe por un individuo urbano, aislado, sometido a un proceso de introspección. Otros escritores considerados postmodernistas son Cortázar, García Márquez, Milán Kundera, Italo Calvino, Umberto Eco o Jhon Barth. Como características de la literatura postmodernista se han indicado: No ocultar la ficcionalidad; eclecticismo; nuevo uso del perspectivismo narrativo, diferente del usado en el modernismo, que era preferentemente psicológico; duplicación y multiplicación de los comienzos, finales y acciones narrativas (finales alternativos); tematización paródica del lector a quien se convierte en personaje; tratamiento al mismo nivel de hecho/realidad, realidad/mito, verdad/mentira, original e imitación, subrayando la indecibilidad; autorreferencialidad y metaficción; usos paródicos de grandes recursos tradicionales y heterogeneidad formal, disgregación temática y formal de la novela. Fokkema considera que frente al “recurso poético de la hipótesis”, figura sobresaliente de la prosa modernista, presente en la obra de Proust En busca del tiempo perdido, donde la selección de construcciones hipotéticas expresa incertidumbre y provisionalidad, se opone las imposibilidades del postmodernismo, la incertidumbre radical, el nihilismo epistemológico. La realidad, se convierte en una suma de interpretaciones y ficciones, y ya no cabe escribir desde la hipótesis, sino desde la imposibilidad. Esta imposibilidad se mostrará en el uso de una constante refutación o corrección y de la “palinodia”, recursos que comprobamos en las obras de Beckett. Lo dicho es inmediatamente contradicho y repetido de nuevo, reforzando la incertidumbre. McHale contrapone al dominante epistemológico de la ficción modernista la dominante ontológica postmodernista. Ni el mundo ni uno mismo posee ya unidad, coherencia, significado. Están radicalmente “descentrados”. Para Hassan, en oposición a la experimentación modernista, los postmodernistas producen “estructuras abiertas, discontinuas, improvisadas, indeterminadas o aleatorias. Rechazan la estética tradicional de la “belleza” y la “unicidad”. En cuanto a su manifestación en España, Eduardo Subirats, en su artículo “Postmoderna modernidad: La España de los felices ochenta”, ofrece una crítica visión de nuestra postmodernidad. Para este autor, la transición española supuso simulacros mediáticos, supresión de la memoria histórica, travestimiento de las formas represivas de vida, ausencia de la capacidad reflexiva y crítica sobre la realidad política y social, ausencia de cualquier proyecto cultural renovador, ausencia de un discurso. Toda la política y la sociedad convertida en espectáculo y carnaval. Se dieron por cumplidos y obsoletos discursos políticos e intelectuales de signo crítico y reformador, y a cambio, se adoptó una pose esteticista, hedonista, banal, apolítica y desencantada, complaciente además, con las formas de poder existentes. 52
  • 52. No obstante, esta época, la época dorada de los ochenta, aunque le pese a este autor, supuso un esplendor cultural en la música, el teatro, el cine, la literatura. Sí, fue la fiesta y la celebración de la democracia, vino también la decepción y el pesimismo por la política, pero España tenía que aprender a vivir en democracia, a pensar y opinar sin ningún temor, a gobernar y gestionar en democracia. La democracia, bien merecía una fiesta, y es que nos faltaba la experiencia, no hay mejor aprendizaje que la propia experiencia y no hay camino en el que no se cometa errores. Ahora, en nuestra época actual, con más de treinta años de democracia a nuestras espaldas, sí podemos criticar la indiferencia y el pasotismo de los ciudadanos con respecto a la cosa pública, su falta de compromiso; ahora sí podemos denunciar nuestra falta de discurso. Ana Isabel Alvea Sánchez España, 2009 ©Derechos reservados Imagen: ©Ana Isabel Alvea Sánchez. España, 2009 53
  • 53. En sentido figurado – Revista literaria AGRESIÓN DE HUEVOS VS. LA VIOLENCIA QUE MATA Hay una vieja historia relacionada con la era de los Nazis que dice (más o menos): "Al principio se llevaron a los judíos y mucha gente protestó, pero yo me quedé callado porque yo no soy judío. Más tarde se llevaron a los comunistas y los mataron y yo no dije nada porque yo no soy comunista. Luego se llevaron a los homosexuales y a las lesbianas y alguna gente protestó, pero yo me quedé callado porque yo no soy homosexual. Más tarde vinieron por los discapacitados y los enfermos mentales y yo me mantuve callado porque yo no tengo incapacidad alguna. Más tarde se llevaron a los artistas, los intelectuales y los poetas y unos cuantos protestaron pero yo me quedé callado porque yo no soy nada de eso. Hace algunos días se llevaron a mis primos pero yo no dije ni una palabra porque... ¡algo malo habrían hecho! Ayer se llevaron a un grupo de Testigos de Jehová y yo me quedé callado porque yo no soy Testigo de Jehová. ¡Qué silencio, Dios mío, qué silencio! La ciudad parece haber quedado vacía... Hoy vienen a buscarme... pero ya no queda nadie que proteste por mí..." He recordado esa historia anoche mientras pensaba en lo que está sucediendo en Puerto Rico con el despido de cerca de 20,000 trabajadores. Son veinte mil que se traduce a 100,000 cuando tomamos una familia típica que consta del padre, la madre y usualmente tres hijos que dependen de un salario para comer, tener un techo, pagar agua, luz, teléfono y muchas veces, medicinas. Eso es una familia promedio. Son personas que hasta hoy no han tenido otra opción que usar esos salarios en consumir esos servicios y bienes. Y que pronto perderán la capacidad de consumo, lo que tendrá por consecuencia el despido de muchas personas que trabajan en el sector privado. Es sólo cuestión de tiempo. Lo que me mueve a reflexión es la insensibilidad del gobierno actual, que no sufre ni padece porque ellos -la clase gobernante- están a buen resguardo con sus altos salarios, sus vehículos caros, sus guardaespaldas y sus asesores. Esos son inamovibles y en su mayoría vienen de un sector de la sociedad que jamás pasó hambre ni privaciones. Es la clase media-alta, los que estudiaron en San 54
  • 54. Ignacio y en universidades extranjeras. Los de la alta burguesía criolla. Los de gel en el peinado y trajes de Clubman. Pero la insensibilidad que más duele es la de aquellos que sin ser parte de esa pequeña burguesía aún conservan algún empleo precario y toman toda esta situación a chiste. Incluso, sin hacer chiste, los que critican a los que protestan y ofrecen "soluciones" enajenantes. Como por ejemplo: medita, respira profundo, sal a caminar, conversa con otros, practica Tai Chi, ve a un psicólogo... Yo no creo que sean imbéciles. Ni siquiera creo que lo hagan maliciosamente. Es que no se dan cuenta de la tragedia a la que -con sus chistes o con su silencio- están apoyando, justificando, ignorando. Piensan que lo de los despidos es cosa de un día y que si uno no piensa en ello nada malo habrá sucedido. "Si yo protesto en contra de lo que está sucediendo, de todo ese abuso de poder, será como admitir que me equivoqué al votar por el gobernador de turno", piensan. Y esa es una de las variantes del fanatismo. Y esa misma clase dominante se volverá un día en tu contra porque, aunque estés en negación, tú no formas parte de esa clase social. Para ellos, es decir, para los políticos de turno, tú y yo no somos seres humanos, para ellos somos apenas tuercas desechables, inservibles, fácilmente reemplazables, piezas anónimas en la inhumana maquinaria que genera la riqueza que los nutre. ¿Que un desquiciado lanzó un huevo al gobernador de turno y lo acusan de agresión? Bueno, pues, ¿no es una agresión el dejar sin sustento a veinte mil personas? Uno no puede celebrar la violencia, si es que lanzar un huevo se pudiera considerar como un acto de violencia o de agresión. Pero uno comprende al alegado "agresor". Uno lo comprende, claro. Porque eso tuvo una duración de unos cuantos segundos. Pero la violencia ejercida contra la clase trabajadora del país es de larga duración y se mantendrá golpeando a los pobres y a sus hijos por varios años. José Martí, el apóstol de la independencia de Cuba dijo que "...el que observa un crimen en silencio es tan culpable como el que lo comete...". Dios quiera que si algún día tocan a nuestra puerta con la carta del desempleo y de la miseria, no nos suceda como al de la historia del acápite superior: que sea muy tarde y no encontremos quien levante su voz por nosotros... José Manuel Solá Puerto Rico, 2009 ©Derechos reservados Imagen: http://blogs.ya.com/entrelasnubes/files/solidaridad.jpg 55
  • 55. En sentido figurado – Revista literaria LA IMPORTANCIA DE LA FILOSOFÍA Sería muy arriesgado aventurarse a decir para qué sirve la filosofía, sin haber hecho una reflexión sobre el concepto de lo útil, pero lo sorprendente de esta cuestión es que para poder analizar ciertos conceptos y para poder negar o afirmar el valor de esta reflexión, inevitablemente hay que “hacer filosofía”, es decir hay que adentrarse en ella. Este es quizás uno de los problemas de esta actividad y aún más en los tiempos que vivimos, donde todo lo que no reporte algún beneficio es desechado. Pero siguiendo las palabras de nuestro filósofo Ortega y Gasset “la filosofía es una cosa…inevitable” y ésta no brota por razón de utilidad, pero tampoco por sin razón ni capricho. La necesidad de la actividad filosófica está justificada por una sencilla razón: todo lo que se nos aparece, lo que está ahí, lo presente, los inmediato sensible, es un mero trozo, pedazo, fragmento,..Y no podemos evitar echar de menos la parte que falta. Por esto y porque la filosofía es constitutivamente humana, hemos de darle el pésame a aquellos que Schopenhauer describía de esta manera: “…Así como el animal se pasa toda su vida sin mirar más allá de sus necesidades y, por lo tanto, no se admira de que el mundo exista, y que sea como es, tampoco los hombres de aptitudes corrientes sienten mucha admiración por el mundo. Encuentran que todo es muy natural. En todo caso se sorprenderán de algún acontecimiento insólito y desean conocer su causa; pero lo maravilloso que se halla en la totalidad de los acontecimientos, lo maravilloso de su propia existencia, es algo de lo cual no se enteran. Por eso están propensos a burlarse de los que se maravillan, reflexionan acerca de aquellas cosas y se ocupan de tales investigaciones…” creo que es suficiente al argumento de Schopenhauer para convencernos de este misterio de la filosofía. Pero como no podemos sino hablar en el mismo lenguaje que la actualidad demanda, reconozcamos que la utilidad práctica es un criterio de indudable 56
  • 56. valor y por la tanto hemos de darle la razón a ciertos autores (especialmente a los neopositivistas y pragmáticos): La filosofía es inútil en cuanto que no sirve para nada, igual que también podríamos considerar inútiles a los seres más apreciados (hijos, parejas, amigos,…) En este sentido, según estos autores claro está, la filosofía es profundamente inútil, pero precisamente esa inutilidad es la condición positiva de su valor. De nuevo, nuestro más sentido pésame a los hombres para quienes lo superfluo es necesario. Guste o no, lo aceptemos o no lo aceptemos, la filosofía misma es su propio fin –en palabras de Aristóteles- es la ciencia libre, el saber que consiste en buscarse. Como no queremos huir de dar respuesta a la pregunta que nos ha llevado a hacer esta apología de la reflexión crítica y como sería demasiado extenso fundamentar la utilidad de la filosofía en el terreno de la ciencia, la técnica y todos los saberes que tienen una importante función en la sociedad, vamos a ser especialmente asertivos en defender la importancia de la filosofía en su función crítico-ética. Nunca como en la actualidad se habían planteado interrogantes acerca de lo bueno y de lo malo, ahora la respuesta ya no depende del credo religioso, pues en una sociedad abierta el que no haya una sola respuesta hace más activa la búsqueda de soluciones. Ya Aristóteles nos anunciaba una división en el papel de la ética, primero en el ámbito privado, o sea sólo propio del individuo, en el nivel de las relaciones personales y familiares, tanto relaciones padres-hijos, sexualidad, procreación, constitución de la familia y por último el nivel de la vida pública donde ya podemos incluir relaciones internacionales, globalización,…etc. Pues bien, es aquí donde especialmente la filosofía significa superación de la practicidad como última ley de comportamiento. En el individuo y en su relación con los otros hay, o al menos debe de haber, un sentido mucho más profundo que la propia ganancia, que una contraprestación y sobretodo algo que no debemos nunca olvidar: la función de la filosofía como herramienta en defensa del hombre y de sus derechos como persona frente a los totalitarismos y la imposición de la ley privada en lo que es común. Podríamos hablar también de la función de la filosofía en el arte, la religión, la psicología,… pero no queremos acabar sin hacer referencia a lo que realmente nos parece importante: la función existencial de la filosofía. Esta función (“utilidad” si con este término algunos le prestan mayor interés) no se puede obviar en un mundo hecho para el hombre pero sin él, un mundo donde no encontramos un hueco para nuestra mismidad, en el que no seamos un medio sino un fin en nosotros mismos. Sólo en la reflexión filosófica expresamos nuestras vivencias, nuestra manera de estar en el mundo, nuestra capacidad de “salir” de nosotros, tomar distancia y volver luego habiéndose producido un 57
  • 57. En sentido figurado – Revista literaria cambio, un crecimiento, una renovación. En definitiva, filosofía es conocimiento y esto por muchas vanguardias y movimientos de deconstrucción, seguirá ennobleciendo al ser humano. Lucía Ruiz Bernal España, 2009 ©Derechos reservados Imagen: “Escuela de Atenas”, de Rafael (1520) www.faculty.evansville.edu/rl29/art105/img/raphae... 58
  • 58. BUDAPEST INOLVIDABLE Desde este lado del mundo llegar a Europa y luego dentro de ella seguir el rumbo hacia Budapest “ciudad de sensaciones” -según reza la guía oficial- hay muchas maneras: by train, by boat, by coach, by passanger car, pero sin duda la más atractiva fue ir descubriendo el viejo mundo que se abría ante mis ojos de una manera artística intelectual que marcó el ritmo del gran Congreso Mundial de Poetas con más de 150 miembros allí convocados, personalidades y autoridades distinguidas de la ciudad donde el Dr. István y su esposa Ana Turczi pertenecientes a la venerada Academia Mundial de Arte y Cultura en su XXIX edición y 40 aniversario tuvieron la ardua tarea durante un año de lograr una impecable organización y desarrollo del mismo cuidando cada detalle y personas desde el arribo hasta el despegue de la terminal 2ªA- for Schengen traffic -del aeropuerto Internacional Ferihegy. Allí, donde una de las ramas ancestrales de la lengua urálica me esperaba y congregaba a todos los poetas, era fácil perder la sintonía desde el primer día del arribo, nos reunía un Buda y un Pest (términos de las antiguas tribus que habitaron la zona desde un principio), ciudades separadas por el famoso puente de las cadenas que iba tironeándome el traje actual para enfundar un pasado romano medieval lleno de preguntas y curiosidades donde era fácil esa advertencia interna de: cuidado “don’t slip your mind” u olvidarse de algo ante el fuerte y alucinante contenido histórico del lugar, más una sensación tras otra que transmiten versos como: “Alone we have to move far away/ where we know well that far takes along... a journey towards the infinite (Léo Bonnet), Pedro de la Peña en: un caballo bastó para un Imperio/ y por su falta un reino fue perdido / y el caballo y el hombre en el centauro/ fueron suma de sabiduría. Fusión de inteligencia y belleza” o bien ese silencio vibracional que conserva la poesía sin tiempo ni espacio en la rica pluma de Germain Droogenbroodt en: Poetry is silence, becoming audible/ oil/ on the river of time... 59
  • 59. En sentido figurado – Revista literaria Al tiempo en que noticias EFE del 24-09 hace notar que los poetas de todo el mundo se congregaran bajo la consigna “El Futuro es un lugar en la Tierra” referente a las necesidades espirituales básicas en un mundo donde gran cantidad de seres humanos, animales y plantas, el clima y el ambiente están en igual peligro, los poetas tienen que hallar las palabras justas para unir y dirigir a los pueblos por el buen camino. Atravesando el puente de las cadenas y observando el apacible Río Danubio (duna) recordé mi mar, y vi a mi lado a Lisa Choi y familia, su famosa Magazine “ The World Poets Quaterly” y versos de Danzangin Nyamaa: “Yes, I came into de the world …/I Heard words of benediction, and I rejoiced/every moment of my life is meaninful, I offer round the waters of eternity from a golden cup. The golden pillars of the days stand erect...The melody of flute and violin sound through the years/ the voice of destiny carols like an alarm clock...” Sentí purificarse en el Danubio ese llamado de alarma que retrocedía al tiempo exacto de lo injusto y lloré frente al novedoso edificio del Holocaust Memorial Centre en Páva Uc 39, donde ya casi de noche en la reunión, escuchaba el latir del horror para la historia humana con el tema planteado sobre si es que los judíos tenían otra poesía. Siguieron los versos de Israel Bar Kohav: "Forty years since my mother died/but what hangs between these times? The movement of tea, the unspoken words, between places, and its absence,..." y la querida Hedva R. Bachrach en sus versos: "Raindrops are tears of thousand eyes, so is the glittering dew/of tears of sorrow or of joy, I really never knew..." El discurso poético brillante del Dr. Ernesto Kahan y su libro Genocidio entregado a la Directora del lugar quedaron sonando las palabras: Cultura, tolerancia desalojando el odio con letras que sueñan pasar por la puerta estrecha que esperan y desesperan que se vaya el odio…y más tarde encuentro a Bella Ventura y sus versos “El judío se hace palabra viva, abraza a sus antepasados con el regocijo de su esencia ..dejan huellas de monstruosidad de una época vestida de gloria para la locura y el llanto para los muertos... lágrimas hechas piedras.. ” Estaban todos en la Donhány utca 2, la gloriosa construcción de estilo Bizantino-morisco, la Sinagoga, una de las más grandes del mundo construida a mediados del siglo XIX. Su capacidad es de 2.964 asientos, es uno de los monumentos históricos más increíbles, con cúpulas de cerámicas decorativas y en su interior un vasto museo judío que abarca desde la época de los romanos hasta el siglo XX, en el año 1944. En plena II Guerra Mundial el distrito militar se estableció en la zona, formando parte de éste la sinagoga. Luego el barrio pasó a ser un campo de concentración y desde allí mandaron a muchos judíos a los campos de exterminio. Otros murieron en el gueto, en el patio se observa la escultura el “árbol de la vida” en memoria a los 600 mil mártires del holocausto, 60
  • 60. es una especie de sauce llorón donde cada hoja tiene la inscripción del nombre de una persona desparecida. Las calles de Pest conservan aún los agujeros de balas de la guerra… Reaparecen más versos de Bella Ventura: las riendas del silencio sobrecoge el corazón de los sobrevivientes/aún me asaltan las preguntas, me arrebatan el sueño...y mientras tanto yo... siento acunarme desnuda en el cruel segmento…sirenas de duelo y el barro chocando huesos en el nudo del mundo- mi poema Austwitch. Más tarde el recibimiento magnífico en el Instituto Cervantes y su personal calificado tan distinguido, el cónsul argentino, representantes de habla hispana como el Presidente del Penn Club Internacional, invitado especial allí y en toda ceremonia. Muy agradecido estaba mi sol interno por encontrarme allí y por tan preciado titulo recibido por la Academia como si ...me enjugara la cara con especial honor y mirara al mundo compasivo y no quisiera que la humanidad sea cada día más vieja -Baduudor Jr.- sin haberse recuperado...sin olvidar a quien nos pertenecemos... Mientras continúan reuniones, lecturas y conferencias en los distintos salones y en distintas lenguas, afuera hay un rugir arquitectónico de la época otomana imposible de pasar inadvertido. Es la cuna de los baños termales medicinales brindando bienestar en un completo equilibrio como si el río de las capas subterráneas flotara lleno de burbujas “the river flows golden in the Apple moon” and the river flows silver in the silver moon” del the essays of Baastr Zolbayar. En el distrito de Zugló, en un palacio estilo barroco, nos recibió el alcalde con un gran almuerzo y el libro Halas István, un libro lleno de locuaces fotografías antiguas y actuales muy valiosas, me recuerdan los versos del Dr. G. Mend-ooyo...Je viens a vous...viajando ´por tiempo y años , en compañía de la luna y el sol por los zarandeados y sinuosos caminos por donde los hombres sabios pasaron o The road …del Dr.Yu Hsi : The night deepens and the traveler finds no place to settle down …the road ..unrolls...a sunflower blossoms to receive the illustrious visit of the great solar orb...más versos en el cielo de Budapest de Kae Mori: A shooting star running to the celestial horizon/under the night sky / to meet you. Y vienen hacia mí las luces de la ciudad desde el monte Gellert, la Estatua de la Libertad, el Castillo Buda, el Parlamento, y tantos lugares más por visitar, el Vajdahunyad Castle, la Academia Húngara de Ciencias, el Bastión de los Pescadores y la famosa avenida Andrássy y la basílica neoclásica St. Stephen en el centro de la ciudad conjugándose estilos góticos, moriscos y demás como si la sinfonía poética fuera un aderezo contemplando el pasado histórico regional de lo que fue esa despensa del imperio austro-húngaro y ya casi dejando a un costado la amplia llanura para seguir las huellas en la región del transdanubio acompañados por Úrsula, una noble guía en español, que nos brindó una sinfonía con letras de Lorca en el regreso y una increíble y detallada explicación del recorrido. 61
  • 61. En sentido figurado – Revista literaria Con el correr del paisaje suenan aun muchos más poetas y lenguas a mis oídos, "when spring comes, the first one to wake up on the earth is a tree" de Dr. M.Young, y palabras con acentos y diéresis que prolongan mi estadía a orillas del lago Balatón -awake the rainbow in the belly of the lake- Anna Kumarich, la bella península de Thiany y el cruce de los 8 km del lago con sus cisnes y el memorial de un grande: Rabindranath Tagore quien plantara un tilo en las orillas cuando en tiempos remotos llegaba al lugar en busca de aguas minerales curativas. Los monasterios me huelen a Franz Liszt y a guisantes con el buen vino de la zona rodeando la belleza artística del lugar con cerámicas y bordados... Tomar conocimiento de ese intento de cruza de animales típicos en extinción me llenó de preguntas... Hay castillos medievales en ruinas y siempre el río Danubio suspendiendo las voces -(le vocabulaire a sa raison d’etre qui orient le corps et les visées des coers-Guy Crequie)… siempre hasta el final como si me mirara con su gracia y quisiera imprimir en mi esa melancolía que desprendieron mis ojos durante la partida añorando lo que allí había vivido. Wind of my past descend to me now with warmth awaken my wandering soul in search of light and constant devotion -Elma Photikarm- y el abrazo argentinísimo de despedida de Ime Biassoni y M. de los Ángeles Albornoz, la partida de M. Inés G. Ottado, y su poema “Corazón abierto” me hizo conmover para seguir con la esperanza y reconstruir con la poesía manteniendo un mundo abierto de amor y belleza en ese planear permanente más allá de la gama de nuestros sentidos. Vibrando aún está en mí esa ciudad de sensaciones a los quince días del mes de octubre del dos mil nueve. Por el XXIX Congreso Mundial de Poetas. WAAC (Academia Mundial de Arte y Cultura) Susana Roberts Argentina, 2009 ©Derechos reservados Imagen: http://global.tulane.edu/studyabroad/programs/images/BudapestHungary.jpg 62
  • 62. TALLIS FANTASIA V.V. Nadie me tocó el cerebro como cuando sus notas empolvadas las hijas del mañana me embriagaron con acordes y suspiros eternos. Me entregué a su fantasía de vaivenes conforme a la catedral del espíritu me estrechaba en sus arcos de madera cincelada. Y sí, sentí crecer al hijo pródigo que había desterrado por exigente y egoísta mientras sus patadas me hacían respirar el nuevo aire del blanqueado sol. Cuántas gracias en un solo mundo cuántas gracias en un solo ojo para hacerme entender hijo del dios musical que soy batuta nueva. Enrique Sánchez Sotelo Vigo (España), 2009 ©Derechos reservados Imagen: ©“El tiempo en un roble”, de Lucía Santiesteban en: www.luciasantiesteban.com 63
  • 63. En sentido figurado – Revista literaria AGONÍA La luna luce su ciclo entre dudas. Proyecta y se mece esquiva en los ritmos caprichosos de la cultura. Miryam Konysi España, 2009 ©Derechos reservados Imagen: ©Miryam Konysi. España, 2009. 64
  • 64. ORÍGENES Poema Visual J. M. Calleja España, 1997. ©Derechos reservados 65
  • 65. En sentido figurado – Revista literaria INVENTARIO DE ANIVERSARIO Hay mariposas locuaces posadas en el mar. Hay colibríes que opinan que falta cielo en cada flor. Hay sirenas inquietas por un clamor de sardinas. Hay leones que padecen de alopecia irreversible. Hay elefantes que sueñan con posarse en una rama. Hay cebras que recitan línea a línea su poema. Hay hipopótamos que suspiran por un beso de gacela. Hay mulas deprimidas por su excéntrico linaje. Hay enormes osos blancos en cualquier congelador. Y luego están también los bosques, y el desierto, y las hormigas, y mi nombre, y otras muchas ficciones que fatigan noche a noche la sustancia de la nada. Josep Vilaplana Andorra, 2009. ©Derechos reservados Imagen: ©David Álvarez. España, 2009. 66
  • 66. HISTORIA DE AMOR Poema visual Àngels J. Sagués España, 2009. ©Derechos reservados 67
  • 67. En sentido figurado – Revista literaria SOMOS Una mesa el vino las palabras. Un rostro conocido entre las manos. Nuestros labios jugando con deleite en medio de la nada. El tiempo se detuvo a contemplarnos magos. Somos los mismos que antes fuimos con más ganas. Judy García Allende Puerto Rico, 2009. ©Derechos reservados Imagen: ©Juan Duarte (Collage). España, 2009. 68
  • 68. ARENA Poema visual José Blanco Euskadi, 2002. ©Derechos reservados 69
  • 69. En sentido figurado – Revista literaria EL RITMO DE LA VIDA Tic tac tic tac tic tac avanzan las agujas del reloj al ritmo exacto. La belleza, sólo aparece ante nosotros en su justo momento. Ana Isabel Alvea Sánchez España, 2009 ©Derechos reservados Imagen: ©Javier Abate. Pasaron de la vera (España), 2009. 70
  • 70. SIN TÍTULO Poema visual Toni Prat Barcelona, 2008 ©Derechos reservados 71
  • 71. En sentido figurado – Revista literaria SIN TÍTULO el vuelo circular de los buitres bajo el vuelo en círculo de cigüeñas cada vez más pequeñas más lejos, más profundo no, de los buitres que anuncian donde la muerte habita del azul purísimo que disuelve, aniquila Emilia Oliva España, 2008 ©Derechos reservados Imagen: ©David Álvarez. España, 2009. 72
  • 72. SIX O Poema visual Nico Vassilakis USA, 2009. ©Derechos reservados 73
  • 73. En sentido figurado – Revista literaria SILENCIO... La dulce caricia del agua empapa mi cuerpo. Mis ojos, cerrados; mis manos, vacías; mi alma, en blanco. Ni un sonido, ni un murmullo, ni una imagen, ni un lamento interrumpen la calma. Me deslizo suavemente por los senderos del sueño: un todo armónico de imágenes, colores y espejos se entrelaza y se funde y se olvida y se escapa, con un lento y silencioso fluir de tiempo. Mi cuerpo empapado dulcemente por la caricia del agua. Silencio... Silencio Lourdes Bueno USA, 2009 ©Derechos reservados Imagen: www.imagesgoogle.com 74
  • 74. SIN TÍTULO Sí, Moira era su nombre. El nombre de una cara y no completa. El agua le acariciaba el labio sin entrar en su boca. Era un ángel del cielo quebrado por los malditos dioses del volcán, celosos de su esencia. 75
  • 75. En sentido figurado – Revista literaria Su mirada, tan dulce, su carita cuajada de gotitas de ámbar en aquel sol poniente. “Diosito, tú me vas a sacar, ¿me sacarás de aquí?” Y la sacó, sin duda, y la llevó a su lado, y la colmó de luz. Moira, desde tu alto puesto, vela por tantos niños que viven en tinieblas. Gabriela Fuentes USA, 2009. ©Derechos reservados Imagen: ©Miryam Konysi. España, 2009. 76
  • 76. CINE DESDE EL DIVAN EL CALLEJÓN DE LOS MILAGROS Me voy al otro lado, Alma, a los Estados Unidos. Es que aquí no voy a hacer nada. No puedo conseguir el traspaso de la peluquería y me voy a quedar como un Don Nadie, como tu me dijiste, y necesito ganar lana, mucha lana, porque me quiero casar contigo, Alma. Te quiero más que a todo el mundo, Alma. El Callejón de los Milagros está basado en la novela del mismo nombre, publicada y escrita en 1947 por Naguib Mahfouz (1911-2006). En 1988 se le concedió el Premio Nóbel de Literatura. Seis años después de la concesión, el escritor recibió dos puñaladas en el cuello y una en el abdomen por parte de un fanático integrista que pensó que sus libros eran una blasfemia. Nos encontramos ante la película mexicana más premiada internacionalmente de toda su historia. No en vano, el film recibió en su día 40 nominaciones a diferentes premios, de los que consiguió 26, entre los que destaca el Goya a la mejor película en habla hispana, la mención especial del festival de Berlín, el premio del público en Chicago y la Espiga de plata del festival de cine de Valladolid. Todos en 1995. 77
  • 77. En sentido figurado – Revista literaria Lo primero que llama la atención es que la novela del egipcio Mahfuz trascurre en El Cairo de mediados del siglo XX. En cambio, en la película, el centro se desarrolla en la capital Mexicana. El excelente guionista Vicente Leñero consiguió, con evidente maestría, trasladar el núcleo urbano de la capital egipcia al centro histórico de México (DF). La novela mantiene una estructura lineal, temporal progresiva (se relatan los hechos de principio a fin). Cada capítulo se centra en uno de los personajes y cada historia se mezcla posteriormente con unas y con otras. El tipo de narrador es observador, es decir, el autor cuenta los hechos en tercera persona. A pesar de conocer los detalles de la acción, la presenta de manera objetiva, sin pronunciarse, sin enjuiciar, sin opinar. La película cuenta las desventuras de una serie de personajes de un barrio del centro histórico de ciudad de México. La trama se divide en cuatro partes; las tres primeras cuentan la misma historia desde la perspectiva de tres de los protagonistas en forma individual. La cuarta parte es la conclusión de las historias detalladas con anterioridad. La cinta se desarrolla en un ambiente social, sórdido y humano, exponiendo una mirada parcial de unas vidas marcadas por una especie de ciego sino alrededor de un callejón, de El Callejón de los Milagros. En el film se tratan temas tan espinosos y siempre tan actuales como la homosexualidad, el machismo, la inmigración ilegal o la prostitución, que parten siempre del mismo momento temporal. Las historias se entrecruzan tanto como los propios personajes. La primera de ellas se centra en Don Rutilio (Ernesto Gómez Cruz), dueño de la cantina del callejón y con un pánico atroz a “salir del armario”. Mantiene la imagen de marido y padre machista, acorde a la época en que se desarrolla la acción, y la de hombre de éxito, sumergido en una homosexualidad latente. La identidad sexual es una de las formas que tenemos las personas para relacionamos y comunicamos entre sí. Cuando una persona se reafirma ante sí mismo como homosexual, comienza su vía crucis particular para intentar mostrarse ante los demás con sus inclinaciones homosexuales. Con frecuencia, al igual que Don Rutilio, el homosexual lleva una doble vida: por un lado un matrimonio más o menos de conveniencia, y por otro se tienen relaciones íntimas con personas de su mismo sexo donde se muestra uno tal como es, sin ataduras ni corsés. 78
  • 78. Cada uno tiene libertad para elegir su sexualidad, pero lo cierto es que “salir del armario” se ha convertido en un proceso de descubrimiento y de aceptación propia, donde se busca que a uno le traten con la misma justicia e igualdad que a los demás. La segunda historia está centrada en el personaje de Alma (Salma Hayek), la vecina guapa, joven y encantadora, amante de Abel, el peluquero del callejón que lucha por conseguir el traspaso de la peluquería y que le ruega que le espere mientras gana la lana necesaria, de inmigrante ilegal en Estados Unidos. Por otro lado y a su vez, el anticuario Don Fidel (Claudio Obregón), también está perdidamente enamorado de ella. Salir de la miseria en que están sumidos, es un objetivo común en todos pero se hace más evidente en Alma. La búsqueda de un marido adinerado, que la saque de sus apuros económicos, la conducirá a meterse en un agujero del que no podrá salir, por mucho que lo intente. Se convertirá en esclava de su sueño. La tercera historia está centrada en el personaje de Susanita (Margarita Sanz), madura solterona, propietaria de unos apartamentos, sitos en el callejón. Con un futuro económico más o menos asegurado, n parte debido a su tacañería, su propósito se fija en la búsqueda del amor, de un hombre con el que pueda casarse vestida de novia tradicional. Con el fin de conseguir su propósito no duda en acudir a Doña Cata (María Rojo), la madre de Alma, echadora de cartas de Tarot y responsable de todo lo esotérico y sobrenatural que ocurre en el callejón. La cuarta parte retoma las tres historias, uniéndolas en un dramático final, no sólo por los crudos acontecimientos que ocurren, sino también por el giro inesperado de estos. Este cuarto capítulo, titulado El Regreso, ocurre un par de años después de los hechos antes narrados, en las tres historias que le preceden. Tanto es así, que se le podría denominar como el desenlace. El director, Jorge Fons, une las vivencias de un grupo humano y las desarrolla, en los cuatro capítulos antes mencionados, etiquetando con el nombre de cada uno de los personajes principales los tres primeras (Rutilio, Alma y Susanita) y con “el Regreso” el cuarto y último. Hábilmente, todos los capítulos, con sus correspondientes historias, dan comienzo el mismo domingo a la misma hora y en el mismo momento, consiguiendo que los principales personajes hagan de secundarios en las demás historias. 79
  • 79. En sentido figurado – Revista literaria En definitiva, en El Callejón de los Milagros se comparte, no solo el mismo espacio físico, sino también un mismo sueño, un mismo destino, mientras la penuria convive en silencio con el amor y la desventura, en unos personajes condenados a un futuro aciago, trágico, adverso y sombrío. Carlos Hidalgo Villalba España, 2009 ©Derechos reservados Imagen: http://aidilbd15.files.wordpress.com/2009/05/el-callejon-de-los-milagros.jpg 80
  • 80. LETRAS PEQUEÑAS Mis letras pequeñas en este número de aniversario están llenas de colorido, aunque a decir verdad mis pequeñines de entre 9 y 10 años no requieren mayor motivo para escribir y sólo necesitan papel y lápiz para sorprendernos con un fantástico poema. En fin, espero que los disfruten tanto como yo. Vilma Reyes Editora EL DÍA Y LA NOCHE El día es claro, La noche es oscura La luz yo apago, Y amanezco segura. El día es la noche, La noche es el día, Y aquí yo termino Mi poesía. Claudia Martínez Puerto Rico, 2009 ©Derechos reservados 81
  • 81. En sentido figurado – Revista literaria EL JARDÍN Flores y flores veo por el jardín Cuando sueño veo flores en mi dormir. Mi madre siempre quiere venir al jardín Porque ve rosas y amapolas Cuando fui al jardín Vi diamantes y rubís. Gabriela Martínez Mártir Puerto Rico, 2009 ©Derechos reservados POEMA Los gigantes se mecen Los chiquitos escalan Los árboles cantan Las flores bailan Al amanecer de la mañana Yo corro en las palmas Las palmas me miran Los cocos me hablan Los gatos me arañan Los perros me escuchan El amanecer de la mañana Es tan brillante como tu cara. Mariana Méndez / Rebeca Pedrosa Puerto Rico, 2009 ©Derechos reservados MI LAPICITO Mi lapicito que escribe y escribe lo pongo en mi cartuchera donde duerme y descansa. Cuando lo saco de su cama él escribe y escribe cuando se rompe la puntita yo lo pongo en su cuevita que saca su puntita. Paula Oronoz Puerto Rico, 2009 ©Derechos reservados 82
  • 82. SOL Sol lindo, sol bello bello Sol. Me alumbra todos los días. El sol me quiere y yo a él. Gracias, gracias sol por alumbrarme todos los días. Te quiero, te quiero y tú a mí. Nicole Pecchi Puerto Rico, 2009 ©Derechos reservados EL VIENTO Un día me visitó el viento Contándome un cuento De ti y de mí. Él me contó que tú eras Un rey muy poderoso Y yo una niña linda y bonita. Pero cuando se fue y te lo conté Te quedaste diciéndome: ¿qué? Y ese día que me visitó el viento Tuve un sueño parecido al cuento Que el viento me contó. María José Sánchez Puerto Rico, 2009 ©Derechos reservados ACRÓSTICO (NATACHA) N otable A mable T ierna A yudante C ariñosa H ermosa A morosa Natacha Martínez Rondón Puerto Rico, 2009 ©Derechos reservados Imagen: www.imagesgoogle.com.mx 83
  • 83. En sentido figurado – Revista literaria CONJUROS CONTRA LA AMNESIA DUDAS ANALÍTICAS Entrega Especial -¿Los directores de cine tiene más “plaquetas”? -¿El cinismo hace subir el “ácido úrico” por encima de sus valores normales? -¿Es en verano cuando los niños tienen menos “colesterol”? -¿La “creatinina en suero” de Pablo Picasso era muy superior a la de Don José María Aznar? -¿Marylin Monroe murió de un exceso de “glucosa”? -¿Es cierto que si estas bajo de “triglicéridos” apenas te ríes? -¿Es verdad que los médicos tartamudos no suelen informar a sus pacientes del “aspartato aminotrasferasa” y mucho menos de la “gamma glutamil traspepti- dasa”? -¿La “fosfatasa alcalina” hace que el amor sea más duradero? -¿Un guardia jurado tiene más “hierro en suero” que Woody Allen? -¿Se ha comprobado si todos los jardineros padecen de “flora poliforma”? 84
  • 84. -¿Cuándo alguien te grita, hay que entender que tiene un alto índice de “suero ictérico”? -¿Hay que creerse que el amor nace de un “soplo cardíaco” y el desamor de una “arritmia ventricular”? -¿Es imprescindible tener alta la “velocidad de sedimentación globular” para ser un buen Director General? -¿El “volumen corpuscular medio” de Ava Gadner era normal? -¿Es ajustado a razón que para estudiar filosofía has de tener un buen nivel de “hematocritos”? -¿Los “cayados” de los mudos suelen ser muy elevados? -¿Son frecuentes los “monocitos” albinos? Doctor, para terminar le agradecería que me explique ¿qué valores se me alteran cuando, como diría –si pudiera- Don Camilo, estoy “aburrimierdo”? ¿Qué no tengo cuando ella no me mira? ¿Qué me falta cuando mis enanos juegan de pivot en la NBA? En espera de sus noticias… Josep Vilaplana Andorra, 2009 ©Derechos reservados Imagen: ©“Hand with reflecting sphere”, de M. C. Escher http://weblogs.clarin.com/cronicas/archives/psicoanalista.jpg 85
  • 85. En sentido figurado – Revista literaria VIDEO DANZA Coincidiendo con el ciclo sobre video danza que se ha desarrollado en el Museo Vostell- Malpartida en la pequeña localidad de Malpartida de Cáceres (España) hemos querido dedicar esta entrega sobre la danza y sus creaciones videográficas. Muchas de las coreografías aquí recogidas han sido expresamente realizadas para verse en soporte vídeo. Por ello, y entre los múltiples enlaces que podéis encontrar, destacamos los siguientes trabajos: Joëlle Bouvier Tiene una larga trayectoria como coreógrafo y director de varias compañías. Ha recibido el Gran Premio de Danza SACD de Francia y ha sido nombrado en el año 2000 con el más alto grado de las Artes y las Letras francesas. Es un referente internacional por su pureza y experimentación en la escena. http://joellebouvier.com/public/ http://www.youtube.com/watch?v=LcaUak0jc4g&feature=related Régine Chopinot Es una excelente bailarina y coreógrafa francesa. Consigue conjugar la danza con el cine y el vídeo. Trabaja con artistas como Andy Goldsworthy, Jean Le Gac o Jean-Michel Bruyère, músicos como Tôn-Thât Tiêt o Bernard Lubat. Y modistos como Jean-Paul Gautier Dirige el Ballet Atlántico de La Rochelle desde 1986. http://www.youtube.com/watch?v=JW6qHI5zx3M&NR=1 Josef Nadja Director del Centro Coreográfico Nacional de Orleans. Nació en Yugoslavia y sus espectáculos se inspiran en autores como Kafka o Samuel Beckett. http://www.youtube.com/watch?v=xqQKMnu_wls&NR=1 86
  • 86. Ginette Laurin´s La Habitación Blanca es uno de los vídeos más comprometidos de esta artista y coreógrafa. La pieza representa la psicología de un grupo de hombres y mujeres que se desplazan en un ambiente hostil y cerrado. http://www.youtube.com/watch?v=NcLFPXqRMRk&feature=related Dentro de este ambiente de trasgresión y angustia encontramos el trabajo de Wellswendell http://www.youtube.com/watch?v=gAR_IpuHMl8&feature=related Y para los que pudisteis ver la versión de Lulú de Alban Berg en el Teatro Real de Madrid os propongo una versión aún más mínimal y arriesgada: http://www.youtube.com/watch?v=iNesgiWCzHA&feature=related María Jesús Manzanares España, 2009 ©Derechos reservados Imagen: Blande Neige – Ballet Prejocaj – Cèline Galli. Lorena O´Neill. ©JC Carbonne en: http://www.ermoumag.com/blog/wp-content/uploads/ermoumag_12.jpg 87
  • 87. En sentido figurado – Revista literaria PIE DE FOTO Continuamos esta sección con una muy sugerente fotografía: Título: “Aniversario En sentido figurado” Autor: Josep Vilaplana Andorra, 2009 ©Derechos reservados Lo que corresponde, es contemplarla y perderse en ese nuevo y fantástico mundo al que nos conduce. Después, entra a nuestros foros y compártenos (a través de un cuento, poema, ensayo, microrrelato o reflexión) tu travesía. Previo a la nueva edición, se elegirá la mejor creación de acuerdo al criterio de nuestro Consejo Editorial. Ésta será publicada en el siguiente número de nuestra Revista. Josep Vilaplana Editor 88
  • 88. RECOMENDACIONES LITERARIAS Por: Judy García Allende TIPOS CORRIENTES CON VIDAS CORRIENTES Por: Montserrat Tomás García Título: Catedral Autor: Raymond Carver Editorial: Anagrama. 208 páginas. Año 2002 Este mes os presento de nuevo una recopilación de relatos: Catedral de Raymond Carver. A menudo, en las obras de este género hay algún nexo común entre las historias, caso de Malcovaldo de Italo Calvino, en el que el protagonista de todos los cuentos es el mismo, aunque no es algo necesario, como también pudistéis comprobar en Ruleta rusa y otros cuentos de Pere Calders. En la obra que nos ocupa encontraremos doce historias sin algo destacable que sirva de unión salvo que la forma que el autor usa para exponernos las historias no es la habitual. Cuando alguien decide leer Catedral tras haber leído otros libros de relatos lo primero que le llama la atención es “lo que se explica y cómo lo hace”. A Raymond Carver se le considera el creador de un movimiento literario en EEUU de los años 70 y 80 llamado “realismo sucio”. Este se caracteriza, por un lado, en que los personajes son personas humildes, alcohólicos, parejas con problemas, trabajadores en empleos comunes o gente que se ha quedado en paro. Por otro lado, los protagonistas suelen encontrarse en situaciones algo vulgares, muy habituales y nada espectaculares: son invitados a cenar, se pasan el día en casa por estar sin trabajo, tienen una visita o están internados en una residencia para dejar el alcohol. De alguna manera, se trata de escribir sobre aquello o aquéllos de los que nadie escribe, aquéllos que no merecen que nadie 89
  • 89. En sentido figurado – Revista literaria pierda el tiempo con ellos. Son personas mediocres, con historias mediocres, pero que también tienen su oportunidad de formar parte de la literatura. Si, de todas formas, tuviera que destacar un tema en estos relatos diría que es el “desencanto”. Todos los personajes se sienten mal porque les falta “algo” aunque ese “algo” sea “algo” simple, sencillo, incluso vulgar. Les falta trabajo, voluntad para no beber, un hijo, una niñera... No es nada sofisticado, pero su carencia les produce ese “desencanto” con la vida y se muestran dramáticamente pesimistas. En las historias de Catedral nos dejan entrar por un momento en la vida de alguien, sin necesidad de que suceda algo especial, y nos dejan ver. A menudo, se trata de algo que sucede “dentro de otra historia” y al acabar ese suceso mínimo el otro asunto sigue ahí y no sabremos nunca cómo acabará. Por ejemplo, en Fiebre el protagonista tiene un gran problema con sus hijos y, por un momento, todo se soluciona pero de nuevo pasa algo y regresa a su difícil situación inicial de la que no sabremos más o, en Vitaminas, se nos cuenta los problemas empresariales de la mujer del protagonista-narrador en la que se intercala una aventura extramatrimonial que empieza y acaba pero seguiremos sin saber si se resolverán los graves problemas de la empresa. Quisiera destacar el relato titulado El tren. Vuelve a ser un encuentro en medio de dos extrañas historias que no sabemos cómo comenzaron y, ni mucho menos sabremos cómo acabarán, pero que, salvando las distancias, me recuerda las historias de Quentin Tarantino. Como no pudo ser de otra manera, Raymond Carver dedicó el relato a John Cheever, otro de los grandes autores estadounidense comparado, a su vez con otro gran autor de este género, Anton Chéjov. No puedo pasar por alto el relato Parece una tontería que narra un trágico accidente infantil y cuyo desenlace tendrá lugar en paralelo a un hecho de lo más común. Ello hace que se acentúe, aún más si cabe, la desgracia de lo sucedido. Como en la mayoría de obras de este género, el estilo es muy directo, con expresiones claras que nos describen situaciones, personajes o lugares. En cualquier relato hemos de tener claro quiénes son los personajes y lo que les pasa pero sin que sobre nada, con detalles lo más precisos posible. El por qué es fácil: el espacio es limitado. El autor ha de tener presente qué quiere explicar y ha de llegar a ello en seguida poniéndonos en antecedentes con rapidez y habilidad. Así, en El compartimento el autor, con muy poco, nos hace saber qué ha hecho el protagonista antes de viajar en el tren que le ha de llevar a ver a su hijo o en Cuidado comienza la historia explicándonos, en pocas líneas, que el protagonista y su mujer se han separado y nos describe dónde está viviendo. Todo relato se basa en la economía de medios y Raymond Carver es un maestro en mostrarnos mucho con poco. 90
  • 90. Es interesante destacar las historias narradas en primera persona. En Plumas, La casa de Chef, Brida o, la que da nombre al recopilatorio, Catedral, nos metemos en la piel del personaje que narra lo que le pasa y podemos detectar mejor ese pesimismo que les rodea, esa parsimonia, incluso podemos detectar cierta lentitud de reflejos a la hora de actuar, decidir o también de juzgar lo que sucede a su alrededor. También tenemos, por supuesto, relatos en tercera persona que nos distancian algo más de los protagonistas y que nos dejan a los lectores la tarea de valorarlos con la información sesgada que nos llega. La mayoría de las historias transcurren de manera casi lineal, sin grandes saltos en el tiempo salvo, por ejemplo, Catedral o Desde donde llamo. En este último relato el personaje que nos explica dónde está, desde el presente, irá atrás en el tiempo contándonos, no tanto su historia, sino la de su compañero del centro de rehabilitación. No os explicaré más de Catedral. Cada uno de los relatos merecería un comentario mucho más amplio pero primero deberíais leerlos vosotros también. Sólo de esa manera podréis apreciar este género literario algo peculiar para algunos pero que demuestra la gran maestría de todos aquellos que lo han desarrollado, entre ellos Raymond Carver. Eso sí, quisiera que no os quedarais aquí y que siguierais leyendo libros de relatos. Os aseguro que la oferta es amplia y de mucha calidad. 91
  • 91. En sentido figurado – Revista literaria ALGO SE MUEVE Por: Emilia Oliva El análisis y estudio de la renovación poética proveniente de las experimentaciones llevadas a cabo desde los años 60 en España está aún en sus inicios. La divulgación de las obras realizadas por los autores que se consagraron a esa renovación está pendiente. Se divulgaron en libelos o pasquines de escasa tirada, ahora en manos de unos pocos amantes y fervientes coleccionistas, normalmente agentes y actores de ese periodo de investigación y juego permanente del pensamiento y las formas literarias que provenían de la tradición. Se desconocen, por inéditas, por citar sólo dos obras que intuimos señeras por el contexto en el que se producen Arte Cisoria de Javier Madruelo y Fábula de Don Facundo Jeremías, que pasó por el mundo y murió de pulmonía de José Antonio Cáceres. Ignoro qué tipo de experimentación lleva a cabo Javier Madruelo. José Antonio Cáceres lleva a cabo un proyecto de derrumbe de la novela a través del desafío de crear una novela visual en el mismo periodo en el que la novelística española se abría en canal para llevar a cabo una renovación formal que parece haber sido barrida de las librerías en lo que actualmente se edita. La repercusión de aquella fisura creativa que se abrió en aquellos años sigue viva y, en lo que se refiere a poesía experimental, se puede apreciar en distintas antologías que se han editado. Citaré dos a modo de muestra: una de las primeras y más prolija en cuanto a número de obras y autores, Tod@s o casi Tod@s. Muestra Incompleta de Poesía visual, Experimental y Mail-Art en España de Julián Alonso y la de Alianza Editorial, una primera antología con carácter internacional, La Escritura en libertad, realizada por Fernando Millán y Jesús García Sánchez (editada por la Editorial Visor en 1975). Testigo de cargo de la vitalidad de esta renovación es el Boek861 donde se compendia y edita en formato digital la obra de una interminable nómina de 92
  • 92. autores, siempre incompleta, ramas vigorosas y fortalecidas de aquel árbol aún poco conocido. No poca difusión se hace desde el taller de los Peralto en libros “objeto” de impresionante factura. Por ello resulta de enorme interés el trabajo que viene haciendo Francisco Afilado desde el Centro de Poesía Visual de Peñarroya-Pueblonuevo para crear un Museo y un Centro de Documentación sobre Poesía Visual, los esfuerzos de diferentes artistas y estudiosos para poner un poco de orden en tan ingente magma, entre otros, Rafael de Cózar, Antonio Orihuela, Blanca Millán, Felipe Muriel, Gustavo Vega entre otros. La vertiente de difusión antológica a través de exposiciones de obra tiene ya una larga trayectoria. Recordemos una de las primeras a nivel nacional La Palabra imaginada comisariada por Juan Ricardo Montaña en Don Benito (Badajoz). Faltaba llevar a cabo un rastreo documental y de archivo. Antonio Orihuela y Fernando Millán se pusieron a ello. No voy a entrar en los desencuentros y malentendidos que tuvieron lugar a raíz de la exposición Desacuerdos realizada en el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona porque lo importante, a mi modo de ver, son los resultados y el grano de arena que cada cual aporta a la difusión y conocimiento del fenómeno, ombligos de cada cual aparte, y entre los artistas hay muchos y de prolongadas ramificaciones. Si me hago eco a vuela pluma, una vez más, de este problema es porque 2009 parece que viene cargado de un cambio de tendencia en lo que se refiere a contribuir a poner en su sitio en el panorama internacional la aportación de las experimentaciones poéticas de la segunda mitad del siglo XX, hasta hace pocos años, totalmente ignoradas incluso en los círculos académicos. Dos exposiciones de largo alcance han tenido lugar este año. Por un lado, la exposición organizada por el Instituto Cervantes, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, la Diputación de Cuenca y la Fundación Antonio Pérez: Escrituras en libertad. Poesía experimental española e hispanoamericana del siglo XX. Por otro, la exposición Escrito está. Poesía experimental en España (1963-1984) comisariada por Fernando Millán, producida por ARTIUM (Vitoria-Gasteiz) y Museo Patio Herreriano (Valladolid) y patrocinado por Ministerio de Cultura y El Correo. Evocaré el alcance de lo que supone esta última en el contexto de nuestro panorama nacional ya que considero que viene a colmar un vacío y se lleva a cabo con rigor. No es la primera que organiza Fernando Millán en este sentido de exponer junto a la obra de artistas los documentos del contexto en que esa obra tiene lugar. La exposición de documentos la convierte en un acto testimonial más que de difusión artística propiamente dicha. Así es como hay que leer la exposición Escrito está, ya que el espacio expositivo está organizado en torno a seis espacios diferenciados. Tres espacios dedicados a una visión cronológica e histórica de los movimientos de neovanguardia de los años 60 y de la poesía experimental de los 70. Grupo problemática 63, fundado a raíz de la muerte de Julio Campal, El Grupo Zaj o creadores como Joan Brossa, Villadot, Gomez de Liaño, Castillejo, Fernando Millán, Bartolomé Ferrando, Cirlot, Francisco Pino, 93
  • 93. En sentido figurado – Revista literaria Felipe Boso… Otros tres espacios dedicados a ofrecer una extensa selección de obras vinculadas a la experimentación: poesía visual, sonora, poesía-acción, poema-objeto, libro-objeto, cine experimental… El catálogo de la exposición puede adquirirse a través de Artium, en su tienda: http://www.artium.org/museo_publicaciones.php y puede verse obra en la galería de imágenes de la exposición: http://www.artium.org/expo_escrito.html Una visita acompañados de Fernando Millán es posible en su blog, en vídeo http://losorganosdefernandomillan.blogspot.com http://loslibrosdefernandomillan.wordpress.com/ Que la experimentación ha tomado carta de naturaleza ya se hace palpable en la serie de entrevistas que desde el Instituto Cervantes se han realizado a creadores experimentales: Fernando Millán o J.M. Calleja, pueden verse en el siguiente enlace: http://www.cervantestv.es/literatura_pensamiento Imagen: ©“Revolución II”, de Jesús A. Rojas, 1970 94
  • 94. LAS BUENAS NUEVAS José Gutiérrez-Llama EnRedADos DE MARÍA JESÚS MANZANARES Desde el 8 de octubre y hasta el 13 de diciembre en el Museo Pérez Enciso de Plasencia se presenta la exposición EnRedADos de nuestra querida compañera, María Jesús Manzanares. Horario: de Miércoles a Sábados de 11:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:00. Domingos y festivos: de 11:00 a 14:00 ¡Felicidades María Jesús, te deseamos el mayor de los éxitos! X CONGRESO DE ESCRITORES DE EXTREMADURA El fin de semana del 7 y 8 de noviembre tendrá lugar el X Congreso de Escritores de Extremadura. Dentro del evento y más precisamente el domingo 8 a las 10.00 horas, tendrán participación nuestras queridas compañeras, Emilia Oliva y María Jesús Manzanares con la comunicación “Literaturas al margen”, donde abordará, entre otros, aspectos relacionados con la revista “En sentido figurado” y su libro antológico “Mar de por medio”. ¡Enhorabuena y gracias por sus esfuerzos de difusión! 95
  • 95. En sentido figurado – Revista literaria XVII EDICION DE LA BIENAL DE POESÍA “PROVINCIA DE LEÓN” Javier Perez Walias ganó el Premio de la XVII edición de la Bienal de Poesía "Provincia de León" con el libro "Largueza del instante" cuya presentación tuvo lugar el 1 de octubre, en el Instituto Leonés de la Cultura, en León. Javier Pérez Walias es Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Extremadura. Ha publicado los siguientes libros de poemas: Ceremonias del barro, Ed. Ángel Caffarena, Ángel / Poesía, Málaga, 1988. Impresiones y vértigos de invierno, XVII Premio de Poesía Ciudad de Vélez-Málaga, Excmo. Ayuntamiento de Vélez Málaga, 1989. A este lado oscuro del cauce, (Taller de Creación Literaria), Universidad de Málaga, 1992. Cazador de lunas, (Colección Virazón de Poesía, núm.11), Málaga, 1998. Versos para Olimpia, Ediciones Imperdonables (Francisco Cumpián), Málaga, 2003. Antología Poética (1988- 2003) (Mérida, Editora Regional de Extremadura, 2004) Los días imposibles, Calambur Poesía, 53, Madrid, 2005. Cazador de lunas / 6 Aguafuertes de Juan Carlos Mestre (Málaga, Colección Monosabio, nº 20, Ayuntamiento de Málaga, 2007). PREMIO INTERNACIONAL DE LITERATURA ANTONIO MACHADO 2010 El premio se otorga a una obra literaria (poesía, ensayo, novela, teatro...) inédita, escrita en lengua castellana, francesa o catalana y cuyo espíritu sea conforme al pensamiento machadiano (sencillez, bondad, discreción...). El próximo premio se fallará en febrero de 2010. Se exige un mínimo de 600 versos para poesía (sea cual sea el número de poemas) y 100 páginas para las demás modalidades que, en ningún caso, deberán exceder 200 páginas (2000 caracteres por página). Se deberán enviar los manuscritos a la Fundación Antonio Machado (Fondation Antonio Machado. Mairie de Collioure. 66190 Collioure. Francia) antes del 31 de noviembre de 2009, sea en seis ejemplares impresos en papel, sea un ejemplar impreso en papel y un ejemplar con formato informático (en CD, formato Word compatible con PC) bajo un seudónimo y acompañados con un sobre que llevará, fuera, el título de la obra y el seudónimo del autor y, dentro, el título de la obra, el nombre del autor, su dirección y su dirección de correo electrónico. Acción!MAD – ENCUENTROS INTERNACIONALES DE ARTE DE ACCIÓN DE MADRID Los días 5, 6, 12, 13, 19, 20, 21 y 22 de noviembre se celebrará en Madrid la nueva edición de Arte de Acción coordinada por Yolanda Pérez Herreras. Este año se desarrollará en cuatro sedes distintas: OffLimits (un antiguo horno de 96
  • 96. pan reformado como espacio de creación), Círculo de Bellas Artes, la Casa Encendida (Centro social y cultural de Obra Social Caja Madrid) y el Matadero. Los contenidos de Acción!09MAD se estructuraron en torno a tres marcos de referencia: Las periferias sin centro, Espacios para la acción y Nosotras, vosotras, ellas. Entre los artistas participantes encontramos a dos colaboradores de esta revista: Antonio Gómez y J.M Calleja junto a otros talentos como Esther Ferrer, Anna Kalwajtys de Polonia, Guy Sioui Durand de Canadá o Monika Günther y Ruedi Schill de Suiza. http://www.accionmad.org/2009/programa.htm 25 DE NOVIEMBRE: DÍA INTERNACIONAL CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO Y para celebrarlo dos propuestas de lo más interesante. Una viene del colectivo de artistas del Taller del Sol y la revista mail art y poesía visual boek861 dirigida por Eduardo Barbero y César Reglero, quienes han organizado conjuntamente la convocatoria “Poesía visual contra la violencia de género” en la que han participado más de 160 autores con un total de 270 obras. Con una selección de este material se ha editado un libro visual y además se ha montado una exposición en la biblioteca de Roda de Barà en Tarragona del 25 al 30 de noviembre. La segunda propuesta, inspirada del proyecto anterior, nos llega desde Córdoba, donde el IES Antonio Ma. Calero organiza por primera vez una convocatoria de poesía visual contra la violencia de género. Para el planteamiento, mensaje y contenido de las obras se deberá tener en cuenta que su destinatario es alumnado de enseñanza secundaria, bachillerato y ciclos formativos, es decir, público mayoritariamente adolescente. Se podrán enviar como máximo tres poemas visuales a la dirección: coeducacioncalero@gmail.com, indicando en el asunto del mensaje el tema: “Poesía visual contra la violencia de género”. Se deberá utilizar un mensaje de correo electrónico para cada poema visual. En el contenido del mensaje deberán indicar: título de la obra, nombre, apellidos y nacionalidad con el fin de facilitar la documentación de las colaboraciones para su publicación electrónica. El tamaño del archivo en formato jpg será de 1 mega máximo para cada obra. El plazo de presentación finaliza el 20 de noviembre de 2009. 97
  • 97. En sentido figurado – Revista literaria I ENCUENTRO HISPANOMARROQUÍ DE POESÍA EN TETUÁN Y CHAUEN Este encuentro tuvo lugar el 2, 3 y 4 de octubre en Tetuán y Chauen en homenaje al poeta Jacinto López Gorgé. Asistieron más de ochenta poetas españoles, marroquíes, argentinos, uruguayos, portugueses. La mayoría de ellos participaron en la Antología “La mujer en la poesía hispanomarroquí”, la recaudación por la venta de los libros se destinan a la Fundación de Mujeres Maltratadas Ana Bella. Coordinaron el Encuentro los periodistas y poetas Ahmed Mgara y Edith Checa. El Cónsul español en Tetuán, Javier Jiménez Ugarte, recibió a los poetas en su casa, donde compartieron charla y aperitivos con el director del Instituto Cervantes en Tetuán, Luis Moratinos, con el Presidente Delegado de la Asociación Tetuán, Asmir Abdeslam Chachoo y el Director de Relaciones con el Norte de Marruecos de la Fundación Dos Orillas de la Diputación de Cádiz, Patricio González. Se recitó en bellos jardines y edificios históricos de Tetuán, como el Museo Etnográfico y el Museo Arqueológico de Tetuán o la Alcazaba de Chauen. El acto central de este encuentro tuvo lugar en la tarde del sábado en Dar Sanaá (Casa de los Artesanos) donde se presentó la antología "La mujer en la poesía hispanomarroquí". Al acto asistió, además del Cónsul y otras personalidades, el Alcalde de Tetuán, y contó con la actuación del cantautor Ramón Tarrío. Para quienes quieran saber más sobre el encuentro, puede visitar el blog: http://encuentropoetico-hispanomarroqui.blogspot.com/ IV RECITAL CHILANGO ANDALUZ 2009 Tras un esfuerzo enorme, se organizó en Sevilla y México el IV Recital Chilango Andaluz, con una programación del 13 al 31 de octubre. El evento ofreció una amplia variedad de actividades artísticas que se interrelacionan de un modo interdisciplinar: exposiciones, poesía performativa, danza, videocreaciones, presentaciones de libros y revistas literarias y recitales poéticos. Participaron más de 250 poetas, más de150 artistas, 7 ciudades, dos países, todo hermanado a través de la palabra, de la poesía y su vinculación con las artes. A través de esta plataforma, se tuvo contacto e interrelación profunda con la creación de otras regiones, países y culturas, un acercamiento al otro para un mejor conocimiento y comprensión. 98
  • 98. Más información en: Tooio, red oficial en España: http://www.tooio.com/gente/placa Twitter: http://www.twitter.com/placa Facebook: http://www.facebook.com/plataformaplaca. VALENCIA 50 PROPUESTAS POÉTICO VISUALES La Editorial Media Vaca presenta el tercer título de la colección Mi hermosa ciudad: Valencia 50 propuestas poético visuales de Bartolomé Ferrando y Rafael de Luis. Se trata de “un libro de poesía fácil de entender y con fotografías!” en palabras de Henry Speller. Nuestra enhorabuena a Bartolomé Ferrando, colaborador de esta revista, por este nuevo logro editorial. Deseamos que sea todo un éxito. Bartolomé Ferrando (Valencia, 1951) es profesor de performance y arte intermedia. Rafael de Luis (Valencia, 1955) es fotógrafo. Se trata de un proyecto elaborado por ambos en 1987 y concebido originalmente como una exposición, ve ahora la luz por primera vez en forma de libro. Es un libro de poesía, un libro de fotografía, un libro de geometría, un librojuego y, por supuesto, un paseo jubiloso por la ciudad de Valencia. La presentación tuvo lugar el viernes, 30 de octubre de 2009, en el MuVim en la calle Quevedo nº 10 de Valencia. Valencia. 50 propuestas poético visuales Bartolomé Ferrando + Rafael de Luis colección Mi hermosa cuidad #3 isbn 978-84-936796-1-3 17 x 17 cm / 120 págs pvp 18 euros PREMIO LITERARIO BUBOK 2010 Desde hace algunas semanas y hasta el 6 de febrero próximo, puedes participar en el Premio Literario Bubok 2010. Este Premio fue lanzado con el objetivo de dar a conocer nuevas promesas literarias. El año pasado se presentaron más de 300 obras y este año se piensa que la cifra llegará a 500 obras. El autor que resulte ganador recibirá como premio 2,000 €. El año pasado el premio recayó en J. J. Merelo con su novela "Lujo y Glamour" y en segundo puesto quedó Alberto Ramos con su obra de teatro "Los últimos días de Clark K.". 99
  • 99. En sentido figurado – Revista literaria CORAL NEGRO, DE MANUEL JURADO LÓPEZ El pasado 2 de octubre, en el Centro Cultural Alcazaba de Mérida, la editorial De la Luna Libros presentó la obra “Coral Negro”, de Manuel Jurado. La presentación corrió a cargo de Paco López. LAS MENINAS DUERMEN EN LA RÚA, DE FULGENCIO VALARES El pasado 16 de octubre, en el Centro Cultural Alcazaba de Mérida, la editorial De la Luna Libros presentó el libro de teatro “Las meninas duermen en la rúa”, de Fulgencio Valares. La presentación estuvo a cargo de Jesús Manchón. 366 PASEOS POR EXTREMADURA, DE JOSÉ RAMÓN ALONSO DE LA TORRE Y PEDRO GATO La editorial De la Luna Libros presentó “366 paseos por Extremadura”, de José Ramón Alonso de la Torre y Pedro Gato. Los eventos tuvieron lugar en el Aula Hoy de Cáceres el lunes 19 de octubre y en el Aula Hoy de Badajoz el viernes 23 del mismo mes. ISSA NOBUNAGA, DE CARLOS ALMIRA PICAZO Recientemente se presentó la novela “ISSA Nobunaga”, de Carlos Almira Picazo. La novela relata el cambio drástico del desarrollo de la nueva era moderna en Japón, como un fino cuchillo que separa de raíz los viejos tiempos. Carlos Almira Picazo nació en 1965 en Castellón (España). Se doctoró en Historia por la Universidad de Granada y se dedicó sobre todo a vivir de sus clases y a escribir ensayos, novelas, cuentos y poesía. Hasta la fecha ha publicado: en papel, un ensayo sobre la dictadura del general Franco (editorial Comares, Granada, 1997) y una novela heterodoxa sobre la vida y muerte Jesús de Nazaret (editorial Entrelíneas, Madrid, 2005); y en Internet, una novela, titulada “Todo es Noche”, sobre el posible futuro de un país de América latina, imaginario (revista Prometheus mdq, nº 22, abril del 2007). En la actualidad, trabaja en una colección de cuentos, que viene publicando en revistas de América y Europa, de temática diversa. Ganador también de muchos premios, el más reciente, el primer premio en el Certamen de Novela Corta Katharsis por la obra titulada “El jardín de los Bethencourt”. ¡Felicidades Carlos! Título: Issa Nobunaga Autor: Carlos Almira Género: Historia japonesa Tamaño: 21 x 14 cm 100
  • 100. Páginas: 256 Encuadernación: Rústica con solapas Colección: Book nowe nº 02 Zonas de interés: Japón, Historia universal, batallas épicas, costumbres japonesas. EAN: 978-84-937199-2-0 PVP: 15,95 € www.nowevolution.net NUESTRAS GALERÍAS Como siempre recordarte de visitar nuestras Galerías. En esta ocasión te presentamos: En la Galería Fotográfica la muestra “Masticando tiempo” de Josep Vilaplana. En la de Artes, una breve muestra de poesía visual “7 poemes del natural” de Sergi Quiñonero, en la de Imagen, unos fantásticos videos sobre “Video Danza” en la Galería de Sonido una pequeña muestra de música New Age de Angels of Venice. ¡Esperamos las visites y las disfrutes! SEGUNDO ANIVERSARIO DE “EN SENTIDO FIGURADO” Para finalizar, simplemente felicitar a todos los integrantes de “En sentido figurado” en su segundo aniversario y agradecer a nuestros lectores por su lealtad. A los artistas que depositaron su confianza en ESF durante este año, vaya nuestra gratitud sincera. La ocasión más que nada ha servido para ver deambular por “casa”, a los amigos de siempre… ¡Gracias a todos por estar aquí! Imagen: ©EnRedADos, de María Jesús Manzanares. 101
  • 101. En sentido figurado – Revista literaria GALERÍA DE FOTOGRAFÍA Masticando tiempo 1 Masticando tiempo 2 Masticando tiempo 4 Masticando tiempo 3 Masticando tiempo 6 Masticando tiempo 5 102
  • 102. Masticando tiempo 7 Masticando tiempo 8 Masticando tiempo 9 Masticando tiempo 10 Muestra Fotográfica “Masticando tiempo” Josep Vilaplana Andorra, 2009 ©Derechos reservados 103
  • 103. En sentido figurado – Revista literaria GALERÍA DE ARTES PLÁSTICAS: POESÍA VISUAL 104
  • 104. Muestra de Poesía Visual ©Sergi Quiñonero La naturaleza siempre ha sido un elemento recurrente en la obra de Sergi Quiñonero, pero desde que se trasladó de Barcelona a las montañas de Prades en Tarragona, se impone en sus obras como componente indispensable. 7 poemes del natural es una creación en la que Sergi mezcla elementos urbanos y naturales tratando de encontrar cada uno su espacio en esta convivencia impuesta. Con un enchufe de donde brota una raíz y una hoja verde, el autor nos recuerda que la energía domesticada procede de la naturaleza. Con una mariposa-bisagra presenta a la naturaleza como fuente de inspiración de la modernidad y al mismo tiempo, eso le quita parte de su belleza, de su ligereza y perfección natural. Además de mostrar este carácter dual, Sergi parece materializar su preocupación por la invasión de lo moderno en detrimento de lo natural: cuando propone recortar los edificios, parece más bien que sería para salvar el pedazo de cielo que todavía queda virgen de muros y tejados. Hasta podemos sentir compasión por ese frágil y diminuto árbol, asfixiado por el cemento que le rodea y aislado en su recuadro de cintas, que sin embargo lucha por abrirse camino en medio de las Ramblas. Todas estas obras muestran la coexistencia de estos dos espacios, y a veces el desequilibrio que existe entre ambos. En la última pieza, de la naturaleza sólo queda el nombre, el paso de zebra, porque ha sido sustituido por un código de barras, símbolo de la sociedad consumista que coloniza cualquier espacio o del afán del hombre de repertoriarlo todo. Sin embargo, quizá en su portada encontramos la clave de toda la obra. Es la única vez que aparece un hombre, y está sólo, tumbado boca abajo, quizá muerto, cubierto por algunas hojas. Una forma de recordar que el ser humano es una ínfima parte de la naturaleza, de la que vuelve a formar parte al morir, mientras esta misma naturaleza sigue viviendo eterna. ©Puerto Gómez Corredera. Francia, 2009 105
  • 105. DIRECTORIO Contacto: Suscribirse a: en-corto@ensentidofigurado.com suscripciones@ensentidofigurado.com PARA ENVIAR COLABORACIONES Micros: Pedro Herrero y Valeria Tittarelli Teatro: Lourdes Bueno y Christian Peytavy micros@ensentidofigurado.com teatro@ensentidofigurado.com Cuentos: Montserrat Tomás y Vilma Reyes Traducciones: Elisa Luengo cuentos@ensentidofigurado.com elisa-luengo@ensentidofigurado.com Ensayos: Judy García Allende y Ana Alvea Fotografía: Josep Vilaplana ensayos@ensentidofigurado.com fotografia@ensentidofigurado.com Poesía: Puerto Gómez y Emilia Oliva Ilustraciones: Miryam Álvarez poesia@ensentidofigurado.com miryam-alvarez@ensentidofigurado.com Poesía visual/escribir mejor: Emilia Oliva Video: María Jesús Manzanares emilia-oliva@ensentidofigurado.com video@ensentidofigurado.com Letras pequeñas: Vilma Reyes Artes plásticas/audio: ESF vilma-reyes@ensentidofigurado.com jgllama@ensentidofigurado.com Revista editada en: Alemania – Andorra – Argentina – España – EEUU – Francia – México – Puerto Rico

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