DEFENSA DE LA VIDA DEL INOCENTE      “La vida humana es sagrada. Sólo Dios es Señor de la vida, desde sucomienzo hasta su ...
se puede amar a los animales, pero no se puede desviar hacia ellos el afecto debidoúnicamente a los seres humanos”7.      ...
MARIA PORTADORA DE LA NUEVA VIDA«Cuando se cumplió el tiempo, envió Dios a su Hijo, nacido de una mujer,nacido bajo la Ley...
Señora, tu fe, en nosotros, anuncia cada alborada.Camina junto a tu pueblo, camina junto a nuestra Diócesis encomendada at...
MARÍA PORTADORA DE LA NUEVA VIDA.«Cuando se cumplió el tiempo, envió Dios a su Hijo, nacido de una mujer,nacido bajo la Le...
continúa en la Iglesia, a la que el Señor constituyó como su Cuerpo, y enella los fieles, unidos a Cristo, su Cabeza, en c...
María en el génesis del nuevo Pueblo. Aunque la tierra prometida es regalotambién es conquista. El Pueblo de Israel animad...
1. Escribe en una papeleta una acción concreta con la cual te comprometas aser generador de vida dentro de tu misma famili...
Haz nacer a Jesús con nuestra colaboración,en nuestra Diócesis, en nuestra culturay en nuestro tiempo.Haz que sepamos esta...


Celebración
ESQUEMA DE HORA SANTA POR LA VIDA 1PROCESIÓNReunida la asamblea, se entona un canto mientras el sacerdote o el...
LITURGIA DE LA PALABRAPrimera Lectura: Génesis 9, 1-7Al hombre le pediré cuentas de la vida de su hermano.Lectura del libr...
R. Guíame, Señor, por el camino eterno.Oración en silencio.Aclamación Antes del Evangelio:Juan 6, 51R. Honor y gloria.Yo s...
Celebrante: Dios es el autor de la vida. En Él, ponemos nuestra confianza y esperanzay elevamos nuestras peticiones:Todos:...
Precisamente contemplando la sangre preciosa de Cristo, signo de su entrega de amor(cf. Jn13, 1), el creyente aprende a re...
Tú salvaste la vida de Caín. (Gn 4, 16)       R. ¡Señor, Tú nos das vida!Tú salvaste a Noé del diluvio. (Gn 8, 16)R. ¡Seño...
R. ¡Señor, Tú nos das vida!Tú eres el Camino, la Verdad y la Vida. (Jn 14, 6)R. ¡Señor, Tú nos das vida!PADRENUESTROEl cel...
Bendito sea el nombre de Jesús.Bendito sea su sacratísimo Corazón.Bendita sea su preciosísima Sangre.Bendito sea Jesús en ...
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Defensa de la vida

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Defensa de la vida

  1. 1. DEFENSA DE LA VIDA DEL INOCENTE “La vida humana es sagrada. Sólo Dios es Señor de la vida, desde sucomienzo hasta su término; nadie, en ninguna circunstancia, puede atribuirse elderecho de matar de modo directo a un ser humano inocente”1. El Decálogo declara: “No matarás”2. Incluso se señala una sanción para elque mata, por ejemplo: “El que hiera mortalmente a otro, morirá”3. En efecto, laSagrada Escritura puntualiza el respeto ineludible por la vida, sobre todo del queno tiene culpa alguna ni la capacidad de defenderse: “No matarás al inocente y aljusto”4. La sangre para el israelita era signo de vida. Por eso, esparcir sangre de uninocente era sacrificar gravemente la vida. Así dice Yahvéh a Caín: “¡Se oye lasangre de tu hermano clamar a Mí desde el suelo!”5. “Si se pone tan gran atención al respeto de toda vida, incluida la del reo y ladel agresor injusto, el mandamiento no matarás tiene un valor absoluto, cuando serefiere a la persona inocente. La eliminación directa y voluntaria de un ser humanoinocente es siempre gravemente inmoral. Ante una norma moral que prohíbe laeliminación directa de un ser humano inocente no hay privilegios para nadie”6. El quinto mandamiento se aplica en sentido propio y exclusivo a la vidahumana, que prevalece sobre los seres inferiores, en la vida animal y vegetal. El“No matarás”, de modo general, implica el respeto a toda la obra del Creador. En la vida ordinaria, los hombres matan animales para nutrirse odefenderse, lo cual se considera como una expresión del dominio del hombre sobrelo que el Creador ha puesto a su disposición. Es evidente que el quintomandamiento es un homenaje al Creador y a su obra máxima, que es la vidahumana; pero señala también, de alguna manera, el respeto que debemos a toda laobra de Dios, confiada al hombre desde el principio. “Los experimentos médicos y científicos en animales, si se mantienen enlímites razonables, son prácticas moralmente aceptables, pues contribuyen a cuidaro salvar vidas humanas. Es contrario a la dignidad humana hacer sufririnútilmente a los animales y sacrificar sin necesidad sus vidas. Es también indignoinvertir en ellos sumas que deberían remediar más bien la miseria de los hombres;




























































1 CONGREGACIÓN para la DOCTRINA de la FE, Donum vitae, Roma 22 febrero 1987, Introducción, n 5.Véase también: CATECISMO de la IGLESIA CATÓLICA, 11 octubre 1992, n.2258.2 Ex 20,13; Dt 5,17.3 Ex 21,12.4 Ex 23,7; Dan 13,53.5 Gn 4,10.6 JUAN PABLO II, Encíclica Evangelium vitae, Roma 25 marzo 1995, n 57. 1
  2. 2. se puede amar a los animales, pero no se puede desviar hacia ellos el afecto debidoúnicamente a los seres humanos”7. Los esfuerzos de varias “Sociedades” protectoras son consideradosbeneméritos, puesto que buscan la protección de los animales y de la naturaleza,en general. Sin embargo, es un error oponerse a la disección de animales, cuandoésta es verdaderamente útil al progreso de la Medicina y, particularmente, para elbien de alguna persona. La Sagrada Escritura señala que Dios da alimento a sus creaturas, lasprotege y prepara el lugar donde reposan8. En la Biblia, los animales aparecen como instrumentos de Dios para realizarsus designios, como: la paloma en el relato del diluvio, el carnero de Abraham, lasmulas de Saúl, el cuervo de Elías. El sacrificio cultual de los animales es elreconocimiento de que primero pertenecen a Dios antes que a los hombres, y quepueden ser el trámite sensible de la bendición de Dios. En resumen, todo lo que Dios ha creado es bueno y está al servicio de lavida del hombre; si éste hace buen uso de las cosas creadas, conseguirá una vidadigna y estable y también la salvación eterna. La Bioética, en su sentido másamplio y exacto, defiende todo signo de vida, pero siempre da primacía a la vidahumana. Pbro. Lic. Alejandro de Jesús Álvarez Gallegos Twitter: @padrealejandro Facebook: Hablemos de Bioética





























































7 CATECISMO de la IGLESIA CATÓLICA, nn 2417-2418.8 Cf Sal 84; Lc 12,22-31. 2
  3. 3. MARIA PORTADORA DE LA NUEVA VIDA«Cuando se cumplió el tiempo, envió Dios a su Hijo, nacido de una mujer,nacido bajo la Ley, para rescatar a los que estaban bajo la Ley, para querecibiéramos el ser hijos por adopción» (Gal 4,4-5).Objetivo:«Reconocer el papel de la Virgen María, como portadora de Vida en laSalvación, para que a ejemplo de ella, podamos colaborar en la construcciónde una sociedad donde nazca, se proteja y cultive la vida»Indicaciones:Para ambientar el lugar donde se dé el tema:- Llevar el título del tema, atril para colocar la Sagrada Escritura, Cirio o velay Crucifijo;- Una imagen de la Virgen María donde aparezca con el niño Jesús en susbrazos (opción – cualquier otra imagen de la Virgen).- Un dibujo de un árbol que sea visible para todos, en cuyas raíces aparezcael nombre grande de Dios, en el tronco el nombre de Cristo, en una de susramas centrales el nombre de María y en las hojas de esa rama algunosfrutos de vida: Fe, amor, servicio, entrega.- Una papeleta para que cada persona escriba su compromiso y pase al final,a pegarlo en las demás ramas del árbol. Lápices y cinta adhesiva.Entramos en oraciónLector 1: Una joven ha entrado en la Historia de la salvación de los hombres,con la sencillez de una joven, de la mano de Dios. Ella dice SI en la fe, en laseguridad de saberse querida por quien llama.Será bendita entre las mujeres.Lector 2: María, porque has creído, tus ojos han visto la Luz de las naciones.Porque has tenido la audacia de confiar en el Señor, y entregarte a Él comosierva, el Dios-con-nosotros ha hecho en ti maravillas. Y tu corazón demadre ha escuchado el «gloria para Dios en el cielo y paz en la tierra para elhombre de bien».
  4. 4. Señora, tu fe, en nosotros, anuncia cada alborada.Camina junto a tu pueblo, camina junto a nuestra Diócesis encomendada atus amorosos cuidados.Y danos siempre al fruto bendito de tu vientre, Jesucristo nuestro Dios ySeñor.MIRAMOS NUESTRA REALIDAD1. ¿Qué hechos de nuestra realidad actual amenazan o destruyen la vida?(Aborto, explotación y prostitución, maltrato físico y verbal, secuestros,violencia, contaminación ambiental…)2. Menciona el nombre de una mujer que te haya dado vida y comenta dequé manera te la ha comunicado. (En la familia se transmite vida a través demanifestaciones de cariño, de cuidado, atención, de escucha, de respeto; ycorrigiendo con amor…).La vocación de toda mujer estrictamente hablando, es la de proteger, cuidary acompañar la vida, sobre todo en aquellas situaciones en las que se sientemás amenazada y desprotegida.Los medios de comunicación reflejan multitud de situaciones de muerte, quese hallan presentes en la realidad cotidiana. ¿Cómo se abrirá paso el deseode la vida en medio de tanto maltrato y muerte?Esto es, de hecho, nuestra vocación común. Pasar por el mundo buscando loque es esencial en la vida. Tocar los rostros y las historias que nos rozan, ydescubrir lo profundo en ellas. Cultivar y proteger la vida.Dios siempre está a favor de la vida. En Jesús, que nos ama hasta elextremo y en el Espíritu Santo, dador de vida, se recrea constantemente.Dios se pone siempre del lado de la vida, para derrotar la fuerza del mal yde la muerte. Y así lo débil vence a la fuerza del mal.María representa la esperanza de vida que existe en el corazón de todo serhumano, representa a todas aquellas personas que dan testimonio del bienen la vida, que luchan para que la vida pueda vencer a las fuerzas del mal.
  5. 5. MARÍA PORTADORA DE LA NUEVA VIDA.«Cuando se cumplió el tiempo, envió Dios a su Hijo, nacido de una mujer,nacido bajo la Ley, para rescatar a los que estaban bajo la Ley, para querecibiéramos el ser hijos por adopción»(Gal 4,4-5).DIOS NOS HABLA Y LA IGLESIA NOS ENSEÑA(Se prepara previamente a un lector que pase a proclamar el texto desde laSagrada Escritura).«Por aquellos días, María se puso en camino y fue de prisa a la montaña auna ciudad de Judá. Entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel y cuandoIsabel oyó el saludo de María, el niño saltó en su seno. Entonces Isabel,llena del Espíritu Santo, exclamó a grandes voces:«Bendita tu entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre ¿Cómo esposible que la madre de mi Señor venga a visitarme?» (Lc. 1,39-43).Cuando Isabel oyó el saludo de María, el niño saltó en su seno.En el saludo y abrazo de estas mujeres se abraza la historia del AntiguoTestamento, del antiguo pueblo, con el nuevo Testamento y el nacimientodel pueblo nuevo de los hijos de Dios. Dios es fiel a sus promesas y a travésde una mujer, María, Dios establece su morada entre nosotros (cf. Is 7,10-16).Jesús desde el vientre de María le da vida a ella y a los que ella visita, Maríaportadora de vida con el fruto que alegra y alimenta al nuevo pueblo que essu Iglesia.María es portadora de la Vida nueva que es Cristo. El Concilio de Éfeso, en elaño 431, definió solemnemente que María es «Madre de Dios» porqueengendró a Cristo, verdadero Dios.El Concilio Vaticano II lo confirma diciendo: «El benignísimo y sapientísimoDios, al querer llevar a término la redención del mundo, «cuando llegó laplenitud del tiempo, envió a su Hijo hecho de mujer... para que recibiéramosla adopción de hijos» (Gal 4,4-5). «El cual por nosotros, los hombres, y pornuestra salvación, descendió de los cielos, y se encarnó por obra del EspírituSanto de María Virgen». Este misterio divino de salvación se nos revela y
  6. 6. continúa en la Iglesia, a la que el Señor constituyó como su Cuerpo, y enella los fieles, unidos a Cristo, su Cabeza, en comunión con todos susSantos, deben también venerar la memoria, «en primer lugar, de la gloriosasiempre Virgen María, Madre de nuestro Dios y Señor Jesucristo» (LG 52).«En efecto, la Virgen María, que según el anuncio del ángel recibió al Verbode Dios en su corazón y en su cuerpo y entregó la vida al mundo, esconocida y honrada como verdadera Madre de Dios Redentor» (LG 53).María en la Historia de Salvación: su fundamento. María no es solo signo deque hay salvación en la historia. Ella es agente de salvación histórica.María entra como protagonista en la Historia de Salvación. Como decía SanIreneo: «Fue causa de salvación». No solo fue signo, también instrumento.Engendrando, llevando en su seno, dando a luz y educando a Jesús, María esquien introduce en la historia la semilla de la salvación definitiva: unasalvación integral. Se convirtió en tierra buena que da el ciento por uno;muy pronto comenzó a ejercer el ministerio de «Madre del discípulo amado»y a orientar a todos los hombres hacia el salvador.Dios desde la creación tenía en su plan darnos a Jesucristo a través de Maríapara alcanzar la plenitud de la salvación. Si en el primer Génesis están losdos principios, representados por Adán y Eva, Dios quiso que también en elnuevo Génesis aparecieran representados por Jesucristo y María; esta es lalógica de Dios «lo que Dios ha unido no lo separe el hombre». Solo habráliberación de la historia si continuamos esa lógica interna del proyecto deDios. Para llegar hasta Dios y unirse con Él es indispensable utilizar el mismoinstrumento escogido por Él para descender hasta nosotros, hacerse hombrey comunicarnos sus gracias. Esto se realiza mediante una verdaderadevoción a la Santísima Virgen.Dentro de las estructuras de la historia de la Salvación, María es unpersonaje clave. En ella se anudan los grandes momentos: María fue latestigo más cualificada del paso del Antiguo al Nuevo Testamento, testigodel paso de la vida oculta de Jesús a su vida pública, testigo del paso deJesús, de este mundo al Padre por medio de la muerte-resurrección, testigodel paso de la Iglesia prepascual a la Iglesia pos-pascual, María es la brechaa través de la cual se abre en la historia el espacio salvífico.
  7. 7. María en el génesis del nuevo Pueblo. Aunque la tierra prometida es regalotambién es conquista. El Pueblo de Israel animado por Josué, venciendo lasdificultades entró a tomar posesión de ella (cf. Jos 1-12). De igual maneraMaría al ser elegida para ser Madre de Dios nos da ejemplo: decorrespondencia a la gracia desde su Sí en la encarnación, hasta el pie de lacruz colaborando así con el nacimiento del nuevo pueblo de los hijos de Dios.La pertenencia al nuevo pueblo se producirá no a través de un germencorruptible, sino a través del Espíritu. Y ¿dónde se produce el origen de estenuevo pueblo que es Jesucristo, del cual formamos parte desde el día denuestro Bautismo? ¡En María! a lo largo de la historia de la humanidadcristiana, María nos visita de nuevo trayéndonos al Salvador.María en la vida de nuestra Diócesis «Reconocemos que a nuestras tierrasllegó la plenitud de los tiempos de salvación cuando, desde sus primerascorrerías evangelizadoras, los misioneros franciscanos nos ofrecieron a MaríaInmaculada junto con Jesús, como el fruto bendito de su vientre, con elúnico fin de rescatarnos de las tinieblas de la idolatría y hacernos, por elbautismo, hijos de Dios». (IV PDP vol. 1 No. 8) «Fieles hijos y devotos de laVirgen de San Juan.Desde el inicio de la evangelización, Nuestra Señora de San Juan de losLagos fue nuestra estrella y la aurora de Jesucristo, el verdadero sol dejusticia y salvación para estas tierras» (IV PDP vol. 1 No. 19).Esta presencia de la Virgen de San Juan, ha hecho todavía más marianos anuestros pueblos, desde siempre también guadalupanos (cf. IV PDP vol. 1No. 20) María, es el rostro materno de Dios que refleja la ternuraentrañable, la misericordia sin límite, la compasión delicada que vela todosufrimiento humano.NOS COMPROMETEMOSDesde mi identidad como hombre o como mujer a ejemplo de María, ¿Dequé manera puedo cada día trabajar a favor de la vida?, ¿Con qué accionesy con qué actitudes concretas, podemos ser portadores de vida, en nuestrafamilia, en el trabajo, escuela o comunidad?Las personas que trabajan cada día a favor de la vida con el trabajo, laentrega, el perdón, la rectitud y la bondad, la acogida, la firmeza en laverdad y la justicia... Cuando lo hacen, se parecen a Dios e imitan a María.
  8. 8. 1. Escribe en una papeleta una acción concreta con la cual te comprometas aser generador de vida dentro de tu misma familia. Y pasa a pegarla enalguna de las ramas del árbol como señal de tu compromiso.2. Investiga qué instituciones gubernamentales o no gubernamentales estána favor de la vida. Proponte participar o apoyar alguna de sus actividades.CELEBRAMOSSe canta algún canto a María.Puestos de pie se hace la siguiente oración:Súplica a Santa María Madre de la Vida.María, tú que cuidas de nosotros, que te apareces,Bellísima atenta, preocupada, derramando luz;que con tu presencia, das señales de alerta,Ayúdanos para que acojamos la viday no quedemos atrapados en la muerte.Mujer de la revelación primera y última,Mujer del nuevo génesis enséñanos a vivircon sabiduría en una historia que muerey que renace, en medio de la lucha.Ayúdanos a evitar las trampas del maligno,alértanos en los momentos de peligro, no permitasque nuestra ceguera nos impida acoger la luz.Tú que te apareces a tantos pueblos.¡Síguete apareciendo Madre y muéstranos a Jesús,fruto bendito de tu vientre!
  9. 9. Haz nacer a Jesús con nuestra colaboración,en nuestra Diócesis, en nuestra culturay en nuestro tiempo.Haz que sepamos estar con Jesús, como túy el discípulo amado, en todos los Calvariosdel mundo, comprometidamente compadecidosy esperando la vida que no tiene fin. Amén(cf. José C. R. García Paredes)EVALUAMOS- ¿Qué fue lo que más nos gustó de este tema?,- ¿Con qué nos quedamos?
  10. 10.
  11. 11. Celebración
ESQUEMA DE HORA SANTA POR LA VIDA 1PROCESIÓNReunida la asamblea, se entona un canto mientras el sacerdote o el diácono, revestidode capa pluvial y acompañado por unos ministros asistentes, entra al presbiterio. Todala asamblea se arrodilla mientras el celebrante se pone el velo humeral y camina haciael Sagrario. Luego, trae el Santísimo Sacramento, lo pone en la custodia y lo exponesobre el altar.El celebrante se arrodilla delante del altar e inciensa el Santísimo Sacramento. Cuandose termina la canción de entrada, se hace un momento de oración en silencio.ORACIÓN INICIALDespués el celebrante se va a su sede y desde allí hace la Oración Inicial, usando unode los siguientes formularios:(Oración Colecta, Misa de Corpus Christi)Señor nuestro Jesucristo,que en este sacramento admirablenos dejaste el memorial de tu pasión,concédenos venerar de tal modolos sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre,que experimentemos constantemente en nosotrosel fruto de tu rendición.Tú que vives y reinas con el Padreen la unidad del Espíritu Santo y eres Diospor los siglos de los siglos.o bien:(Santa Comunión y la Adoración de la Eucaristía fuera de la Misa, núm. 224)Señor, Dios nuestro,que a través de este gran sacramentollegamos a la presencia de Jesucristo, tu Hijo,nacido de la Virgen Maríay crucificado para nuestra salvación.Que nosotros, quienes declaramos nuestra feen esta fuente de amor y misericordia,bebamos del agua de la vida eterna.Por Jesucristo, nuestro Señor.Todos: Amén.Se hace un momento de silencio. Sigue la liturgia de la Palabra
  12. 12. LITURGIA DE LA PALABRAPrimera Lectura: Génesis 9, 1-7Al hombre le pediré cuentas de la vida de su hermano.Lectura del libro de GénesisEn aquel tiempo, Dios bendijo a Noé a sus hijos, diciéndoles: “Crezcan y multiplíquensey llenen la tierra. Todos los animales los temerán y los respetarán a ustedes; las avesdel cielo, los reptiles de la tierra, los peces del mar, están sujetos a ustedes. Todo loque vive y se mueve les servirá a ustedes de alimento; se lo entrego a ustedes, lomismo que los vegetales.Pero no coman carne con sangre, pues en la sangre está la vida. Por eso yo pedirécuentas de la sangre de ustedes, que es su vida; se las pediré a cualquier animal; y alhombre también le pediré cuentas de la vida de su hermano. Si alguien derrama lasangre de un hombre, otro derramará la suya; porque Dios hizo al hombre a suimagen. Ustedes crezcan y multiplíquense, extiéndanse por la tierra y domínenla”.Palabra de Dios.Todos: Te alabamos, Señor.Salmo Responsorial:Salmo 138R. Guíame, Señor, por el camino eterno.Señor, tú me sondeas y me conoces;me conoces cuando me siento o me levanto,de lejos penetras mis pensamientos;distingues mi camino y mi descanso,todas mis sendas te son familiares.R. Guíame, Señor, por el camino eterno.Tú has creado mis entrañas,me has tejido en el seno materno.Te doy gracias,porque me has escogido portentosamente,porque son admirables tus obras.R. Guíame, Señor, por el camino eterno.Sondéame, Señor, y penetra mi interior;examíname y conoce lo que pienso;observa si estoy en un camino falsoy llévame por el camino eterno.
  13. 13. R. Guíame, Señor, por el camino eterno.Oración en silencio.Aclamación Antes del Evangelio:Juan 6, 51R. Honor y gloria.Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor;el que coma de este pan vivirá para siempre.R. Honor y gloria.Evangelio:Juan 6, 51-58Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida.+ Lectura del santo Evangelio según san JuanEn aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos: “Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; elque coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo les voy a dar es mi carnepara que el mundo tenga vida”.Entonces los judíos se pusieron a discutir entre sí: “¿Cómo puede éste darnos a comersu carne?”Jesús les dijo: “Yo les aseguro: Si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben susangre, no podrán tener vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre,tiene vida eterna y yo lo resucitaré el último día.Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carney bebe mi sangre, permanece en mí y yo en él. Como el Padre, que me ha enviado,posee la vida y yo vivo por él, así también el que me come vivirá por mí.Este es el pan que ha bajado del cielo; no es como el maná que comieron sus padres,pues murieron. El que come de este pan vivirá para siempre”.Palabra del Señor.Todos: Gloria a ti, Señor Jesús.HomilíaLuego, el sacerdote o diácono dice la homilía seguido por un periodo de oración ensilencio.Plegaria UniversalPuesto de pie, el sacerdote o diácono invita al pueblo a rezar:
  14. 14. Celebrante: Dios es el autor de la vida. En Él, ponemos nuestra confianza y esperanzay elevamos nuestras peticiones:Todos: Señor, escucha nuestra oración.El diácono u otro ministro: Que la justicia, la verdad y el amor por el don de la vida,pueda inspiran a todos los legisladores, gobernadores y a nuestro Presidente,roguemos al Señor:Todos: Señor, escucha nuestra oración.El diácono u otro ministro: Por todos aquellos que no apoyan los derechos de los no-nacidos, para que, en amor, ellos puedan llegar a conocer la dignidad de cada personaen los ojos de Dios, roguemos al Señor:Todos: Señor, escucha nuestra oración.El diácono u otro ministro: Por todos aquellos que se preparan para recibir elSacramento del Matrimonio, para que puedan abrazar su papel como co-responsablesen el amor creativo de Dios, roguemos al Señor:Todos: Señor, escucha nuestra oración.El diácono u otro ministro: Por todos aquellos que llegan a las vidas de los condenados,de los ancianos y de los olvidados, que puedan tener compasión, respeto y aprecio porla dignidad de toda vida humana, roguemos al Señor:Todos: Señor, escucha nuestra oración.El diácono u otro ministro: Por los moribundos, que a través del amor, el cuidado y ladevoción de otros, puedan conocer la belleza de la vida en estos momentos, roguemosal Señor:Todos: Señor, escucha nuestra oración.El diácono u otro ministro: Por todas las víctimas de la cultura de muerte, que al igualque Lázaro, olvidado y pobre, ellos puedan ser bienvenidos a la paz eterna de Dios,roguemos al Señor:Todos: Señor, escucha nuestra oración.Se hace un momento de oración en silencio.LECTURA:Evangelium Vitæ, núm. 25Papa Juan Pablo IISe puede leer un ministro.La sangre de Cristo, mientras revela la grandeza del amor del Padre, manifiesta quéprecioso es el hombre a los ojos de Dios y qué inestimable es el valor de su vida. Noslo recuerda el apóstol Pedro: « Sabéis que habéis sido rescatados de la conducta neciaheredada de vuestros padres, no con algo caduco, oro o plata, sino con una sangrepreciosa, como de cordero sin tacha y sin mancilla, Cristo » (1 Pe 1, 18-19).
  15. 15. Precisamente contemplando la sangre preciosa de Cristo, signo de su entrega de amor(cf. Jn13, 1), el creyente aprende a reconocer y apreciar la dignidad casi divina de todohombre y puede exclamar con nuevo y grato estupor: « ¡Qué valor debe tener elhombre a los ojos del Creador, si ha “merecido tener tan gran Redentor” (HimnoExsultet de la Vigilia pascual), si “Dios ha dado a su Hijo”, a fin de que él, el hombre,"no muera sino que tenga la vida eterna" (cf. Jn3, 16)! ».Además, la sangre de Cristo manifiesta al hombre que su grandeza, y por tanto suvocación, consiste en el don sincero de sí mismo. Precisamente porque se derramacomo don de vida, la sangre de Cristo ya no es signo de muerte, de separacióndefinitiva de los hermanos, sino instrumento de una comunión que es riqueza de vidapara todos. Quien bebe esta sangre en el sacramento de la Eucaristía y permanece enJesús (cf. Jn6, 56) queda comprometido en su mismo dinamismo de amor y de entregade la vida, para llevar a plenitud la vocación originaria al amor, propia de todo hombre(cf. Jn1, 27; 2, 18-24).Es en la sangre de Cristo donde todos los hombres encuentran la fuerza paracomprometerse en favor de la vida. Esta sangre es justamente el motivo más grandede esperanza, más aún, es el fundamento de la absoluta certeza de que según eldesignio divino la vida vencerá. « No habrá ya muerte », exclama la voz potente quesale del trono de Dios en la Jerusalén celestial (Ap21, 4). Y san Pablo nos asegura quela victoria actual sobre el pecado es signo y anticipo de la victoria definitiva sobre lamuerte, cuando « se cumplirá la palabra que está escrita: “La muerte ha sido devoradaen la victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu victoria? ¿Dónde está, oh muerte, tuaguijón?” » (1 Cor15, 54-55).Se hace un momento de oración en silencio. A continuación, el celebrante dice lasLetanías por la Vida.LETANÍAS POR LA VIDASeñor, ten piedad. R. Señor, ten piedad.Cristo, ten piedad. R. Cristo, ten piedad.Señor, ten piedad. R. Señor, ten piedad.Tú diste vida a Adán. (Gn 2, 7) R. ¡Señor, Tú nos das vida!Tú formaste a Eva de la carne. (Gn 2, 22) R. ¡Señor, Tú nos das vida!Tú escuchaste el llanto de la sangre inocente. (Gn 9, 5-6) R. ¡Señor, Tú nos das vida!
  16. 16. Tú salvaste la vida de Caín. (Gn 4, 16) R. ¡Señor, Tú nos das vida!Tú salvaste a Noé del diluvio. (Gn 8, 16)R. ¡Señor, Tú nos das vida!Tú llenaste el vientre estéril de Sara. (Gn 21, 2)R. ¡Señor, Tú nos das vida!Tú diste a Abraham un hijo. (Gn 21, 3)R. ¡Señor, Tú nos das vida!Tú preservaste la vida de Jacob. (Gn 32, 31)R. ¡Señor, Tú nos das vida!Tú castigaste aquellos que tomaron la vida de otros. (Núm 35, 31)R. ¡Señor, Tú nos das vida!Tú pones delante de nosotros la vida y la muerte. (Dt 30, 19)R. ¡Señor, Tú nos das vida!Tú restauraste la vida perdida. (Rt 4, 14)R. ¡Señor, Tú nos das vida!Tú nutres al anciano y al débil. (Rt 4, 14)R. ¡Señor, Tú nos das vida!Tú liberaste a Saúl de David. (1 Sam 26, 22-24)R. ¡Señor, Tú nos das vida!Tú redimiste la vida de David. (2 Sam 4, 9)R. ¡Señor, Tú nos das vida!Tú diste a Salomón largos días. (1 Ke 3, 14)R. ¡Señor, Tú nos das vida!Tú resucitaste al niño por el clamor de Elías. (1 Ke 17, 21:22)R. ¡Señor, Tú nos das vida!Tú eres la vida que es la luz de los hombres. (Jn 1, 14)R. ¡Señor, Tú nos das vida!Tú eres el pan de Vida. (Jn 6, 35)R. ¡Señor, Tú nos das vida!Tú tienes las palabras de eterna vida. (Jn 6, 68)R. ¡Señor, Tú nos das vida!Tú eres la resurrección y la vida. (Jn 11, 25)
  17. 17. R. ¡Señor, Tú nos das vida!Tú eres el Camino, la Verdad y la Vida. (Jn 14, 6)R. ¡Señor, Tú nos das vida!PADRENUESTROEl celebrante dice o canta:Oremos juntos como Cristo nos enseñó:Todos: Padre nuestro…BENDICIÓN DEL SANTÍSIMODespués del Padrenuestro, el celebrante se arrodilla enfrente del altar, delante delSantísimo Sacramento. Mientras se arrodilla se entona el canto Tantum Ergo (ocualquier otro himno Eucarístico apropiado) mientras se inciensa el SantísimoSacramento. Cuando se termina el himno, el celebrante se pone de pie y canta o dice:Oremos.Después de una pausa, el celebrante prosigue diciendo:Señor, Dios nuestro,enséñanos a vivir en nuestros corazonesel misterio de la Pascua de tu Hijo,por el cual, Tú redimiste al mundo.Cuida amorosamente los regalos de graciaque por tu amor hemos recibidoy llévalos a su culminaciónen la gloria del cielo.Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.Todos: Amén.Una vez dicha la oración, el celebrante toma el velo humeral, hace genuflexión, toma lacustodia y, sin decir nada, traza la señal de la cruz con la custodia.RESERVA DEL SANTÍSIMODespués se saca el Santísimo Sacramento de la custodia y se reserva en el sagrario.Reservado el Santísimo, el celebrante dice las Alabanzas al Santísimo Sacramento,que a la vez son repetidas por la asamblea.Bendito sea Dios.Bendito sea su santo nombre.Bendito sea Jesucristo, Dios y verdadero hombre.
  18. 18. Bendito sea el nombre de Jesús.Bendito sea su sacratísimo Corazón.Bendita sea su preciosísima Sangre.Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar.Bendito sea el Espíritu Santo Paráclito.Bendita sea la excelsa Madre de Dios, María Santísima.Bendita sea su santa e inmaculada concepción.Bendita sea su gloriosa asunción.Bendito sea el nombre de María Virgen y Madre.Bendito sea San José, su castísimo esposo.Bendito sea Dios en sus ángeles y en sus santos.Dichas las Alabanzas al Santísimo Sacramento, se entona un canto o himno.Terminado el canto o himno, el celebrante y los ministros asistentes, mirando al altar,inclinan la cabeza y se retiran.


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