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  • 1. UNIDAD II Esencia de la Moral Propósitos la Unidad: 1) La acción moral tiene características específicas que la hacen diferente a cualquier otra acción humana, ya que intervienen factores determinantes en la calificación del comportamiento moral, que sin tener la coercibilidad de la norma jurídica, obligan al individuo a modificar su conducta y regirse por su observancia. 2) El individuo debe ser consciente del compromiso moral que adquiere con la sociedad, ya como estudiante o como profesional. 3) El concepto de responsabilidad está íntimamente relacionado con el deber, por lo cual la comprensión de la responsabilidad que se contrae al asumir compromisos y deberes, es fundamento del concepto de libertad. 93
  • 2. 2.1 La moralidad Es conveniente subrayar de nueva cuenta la diferencia entre la Ética y la moral. Recuérdense, la Ética es parte de la filosofía práctica, es decir es una ciencia que si bien es teórica está hecha para que se actúe, esto es, debe tener una aplicación en acciones y actitudes aplicables en la vida diaria. La Ética es un conocer para actuar, se aprende para vivir, es decir la Ética propone normas que se deben traducir en valores que se aplican en la vida individual y colectiva. Se define así la Ética: ciencia normativa y práctica que estudia la bondad de los actos humanos. La moral, como se ha visto significa costumbre (del latín mos, moris) y se ha definido como: ciencia de las costumbres. Son los actos o modos de comportamiento de los hombres en la vida diaria buscando el bien común y el propio. La moral conlleva normas que tienden a la cuestión práctica, esto es, se dan normas y principios sacados de la conducta humana que tienden a procurar el bien, no sólo a prohibir, sino a fomentar un comportamiento de acuerdo a la bondad de la naturaleza humana, las normas y principios tienen como objeto regular la conducta de los hombres para acrecentar su humanidad. La moralidad es el carácter propio de todo lo que se conforma a las normas morales, también se puede decir que es la conducta del hombre en la libre determinación con respecto a la ley moral. Así se dice que un acto se moralmente bueno cuando éste ejerce de manera libre y voluntaria y tiende a afirmar un valor ético objetivo. Cuando un acto aunque sea libre y voluntario niega un valor ético objetivo se le debe considerar moralmente malo. Se ha visto que la moral en general es la ciencia de las costumbres, es decir que con el tiempo diferentes sociedades y culturas por medio de la repetición de actos (que los hacen crecer como seres humanos) han logrado hacer normas y principios para obtener su moral. Las costumbres se han arraigado en sus vidas porque han encontrado que son útiles y provechosas para la vida personal y comunitaria, se han transmitido de padres a hijos y así sucesivamente, con el tiempo las costumbres se han ido depurando, es decir, se han ido eliminado aquellas costumbres que dañan y con el tiempo las costumbres positivas forman parte de la cultura de un pueblo o nación. Se dará a continuación otra definición de moral, menos general, que intenta abarcar las diferentes características de las morales concretas, así lo expresa Sánchez Vázquez, en su libro: «la moral en un conjunto de normas aceptadas libre y conscientemente, que regulan la conducta individual y social de los hombres». En el plano normativo (reglas que indican lo que se debe hacer) se encuentran los diversos tipos de reglas; en el plano de hechos se encuentran la aplicación de estas normas por ejemplo, una norma es “respetar a los padres”, en el hecho 94
  • 3. puede haber cumplimiento a esta norma o no; es ya una acción concreta de la cual se deriva un acto moralmente bueno o malo, estos actos también se les llama moralmente valiosos o no, ambos pertenecen a la esfera de lo moral. Otro ejemplo podría ser: la norma “no dé mordida”, se aplica en el plano de lo moralmente bueno si es que se cumple y si uno da cohecho o “mordida” se aplica en el plano de lo moralmente malo. El hecho de que se violen las normas no quiere decir que no valgan. Se debe entender por moralidad los actos concretos donde se aplican las normas o principios de lo moral, por lo tanto se puede decir también que existe moralidad buena o positiva y moralidad mala o negativa. Se puede concluir que la moral se debe convertir en moralidad, o también que la moralidad es la moral que se practica. Ejercicio No 14 A. Haga la diferencia entre: Ética: Moral: Moralidad: 95
  • 4. B. Relacione las columnas: 1. 2. 3. 4. Normas morales Ética Actos morales positivos (buenos) Actos morales negativos (malos) ( ( ( ( ( ( ( ( ( ( ( ( ( ( ( ) Estudia las normas ) No mentir ) Ayudar a los pobres ) Falta de solidaridad ) Ama a tu prójimo ) Estudia la libertad ) Respeto a los mayores ) No matar ) Ser solidario con el necesitado ) Respetar a los padres ) Estudia las leyes humanas ) No cometer injusticias ) Incumplimiento de una promesa ) Acto irrespetuoso a los padres ) Participación en un cohecho o “mordida” C. Responda según su criterio las siguientes preguntas: 1. Escriba dos costumbres positivas que se viven a nivel nacional. 2. Escriba dos costumbres negativas que se viven a nivel nacional. 3. ¿Qué solución puede dar para cambiar estas dos costumbres negativas en positivas? 4. Recuerde que las costumbres se convierten en actitudes morales, ciertamente lo que escribió forma parte ya de la moral individual y colectiva, en los siguientes renglones ponga en orden de importancia los siguientes principios morales 96
  • 5. positivos y dé su contrario: respeto, verdad, responsabilidad, lealtad, honradez, sinceridad. 2.2 Diferencia entre acto moral y hecho de la naturaleza Un hecho (del latín factus, hacer) es un suceso que tiene lugar en la realidad, es una transformación en el mundo exterior, un acontecimiento que se nos presenta en forma evidente. Los hechos se dan en diversos ordenes de la realidad: en lo biológico (nacer, crecer, morir), en lo físico (la fuerza, el movimiento) estos hechos se dan de acuerdo a leyes fijas, provienen de la naturaleza y aquí el hombre no interviene ni puede dar juicios buenos o malos sobre ellos, solamente por medio de su estudio con las diferentes ciencias (física, química, astronomía, etc.) el hombre se acerca a ellos para describirlos. -Hecho moral, se refieren a la bondad o maldad de un acontecimiento o de un comportamiento, cuando el hombre interviene y transforma el mundo exterior, allí acontece un hecho moral, lo que permite considerar que este suceso no es indiferente, sino que provoca una aceptación o rechazo, es objeto de una valoración acerca de su bondad o maldad. Es indudable que siempre ha existido el hecho moral, es decir, un término humano en donde se encuentran las cualidades necesarias para formular un juicio de valoración ética, pues a esta ciencia le corresponde la explicación filosófica del hecho moral. Los hechos morales tienen que ver con la vida individual y comunitaria, cuando se da un hecho comunitario, dándose así el juicio moral. El hecho moral está influenciado por el tiempo y la cultura individual y colectiva. La moral expresa los diversos valores que la gente de determinada época y cultura ha considerado como positivos, así en esa época y cultura se elaboraban normas 97
  • 6. y principios que fueron obligatorios para los miembros y que tenían como fin el bien individual y colectivo. -Acto moral. Los actos humanos, aunque sean atraídos y orientados por las normas, se determinan mediante un acto voluntario, el cual sigue lo señalado por la norma o va en contra de ella. La voluntad es la capacidad que tiene el hombre de ordenar y orientar su propia conducta. Así, el acto moral proviene de la voluntad del hombre y afecta de manera positiva o negativa la conducta individual, normalmente la voluntad va dirigida al bien, el acto moral para que sea tal, debe ser también libre así dignifica al hombre y lo humaniza. El acto moral está sujeto a la aprobación o desaprobación de los demás, según sean las normas que rijan, en esta aprobación es importante tener en cuenta el motivo por el cual se hace dicho acto moral y se habla por supuesto de un motivo conciente. En el acto moral se debe tomar en cuenta el fin que se persigue, no se obra moralmente si no se sabe más o menos el resultado que puede tener un acto, el motivo conciente y el fin que se persigue tienen un carácter voluntario y este carácter es el que determina la diferencia entre un acto moral de los que no lo son (actos inconscientes, involuntarios, etc.). 2.3 Elementos constitutivos del acto moral Se debe recordar que los actos morales son actos humanos y que estos difieren de los actos del hombre; los primeros son voluntarios, libres conscientes, se fijan en la conducta del hombre, son sujetos de estudio de la Ética; los segundos no son voluntarios, ni libres, ni concientes, son actos que proceden de la naturaleza orgánica y vegetativa del hombre y no son sujeto de estudio de la Ética. Entre los elementos fundamentales del acto moral se encuentran: 1. Sujeto o agente moral: es aquel que realiza el acto moral, por supuesto dotado de conciencia moral, esto impone la capacidad de entender las normas impuestas por la sociedad y tener la madurez para llevarla acabo, esto es el aspecto subjetivo que implica el motivo consciente y el fin que persigue. 2. Medios y fines: medios son los instrumentos necesarios para actuar; los fines, aquello que induce al sujeto a actuar. 3. Valores: en los actos morales se afirman o se niegan valores, es decir, se promueve la perfección del hombre o no. 4. Facultades: los sentidos informan acerca de la realidad, la razón ilumina las alternativas de la conducta humana y la voluntad es la que impulsa a la acción. 5. La libertad: para que un acto pueda considerarse moral y pueda ser valorado como bueno o malo requiere haber sido realizado libremente; es la esencia del 98
  • 7. acto moral, si ésta no fuera ejercida, el acto carecería de moralidad, sería un acto amoral (sin moral, es decir, no existen en el acto libertad y voluntad). 6. Conciencia: en todo acto moral el sujeto tiene conocimiento, es decir, se da perfecta cuenta de lo que hace, porqué, cómo y con qué lo hace; tiene presente el fin que persigue. Existen dos tipos de conciencia, la psicológica (es la capacidad de darse cuenta) y la moral (darse cuenta de los resultados de su acción). 7. Proyección social del acto moral: el acto moral no sólo es subjetivo, sino que tiene un carácter moral social, es decir, no sólo compete a quien lo realiza sino también repercute en los demás miembros de la sociedad. El acto moral debe llevar al individuo a tener conductas y actitudes morales positivas. La conducta moral del hombre es regulada individual y socialmente por normas y principios, que el propio individuo acepta consciente, libre y voluntariamente. La actitud moral es la disposición de ánimo para actuar o buscar el bien. Ejercicio N° 15 En el siguiente recorte de periódico busque: un hecho de la naturaleza; un acto moral, y en este responda ¿Por qué es un acto moral? 99
  • 8. a) El proceso moral En el transcurso de la historia humana se ha desarrollado paralelamente al desenvolvimiento humano el proceso moral, esto es, que en cada época se han expresado valores que se han aplicado en las distintas comunidades. Las distintas sociedades humanas han elaborado normas morales cuyo cumplimiento han hecho crecer al hombre como ser humano, y cuyo cumplimiento ha conllevado castigo de la sociedad. Pero en todos los casos la normatividad ha pretendido buscar el bien personal y comunitario de los determinados grupos sociales. El hombre es un ser social por naturaleza y en esta sociedad donde nace la moral, es evidente que si los hombres vivieran aislados no necesitarían elaborar normas morales, pues éstas suponen un comportamiento que beneficia o perjudica a los otros; así el hombre ha tenido que desarrollar una determinada moral que con la evolución del hombre ha tenido que cambiar. Se puede decir que la moral tendrá tantos cambios como tantos cambios tenga la sociedad en que vive. b) El hecho moral La palabra moral en el medio cotidiano ha adquirido sentidos diferentes a lo que en el origen se tenía. Se habla de moral como religión, estado de ánimo o un acto bueno o malo: así es común oír que una persona que va mucho a la iglesia o que hace obras de caridad tiene una “gran moral” o cuando un equipo le hecha ganas y tiene la decisión de ganar tiene “la moral en alto”; o cuando se encuentra una pareja besándose o algún borrachillo haciendo sus necesidades biológicas en una esquina se le tacha de que “no tiene moral”. Existe la certeza de que hay una moral, el gran problema es que no se sabe a ciencia cierta qué es la moral, cuántos son sus objetivos, cómo se manifiesta, cómo se reconoce. Lo cierto es que está el hecho moral presente en cualquier lugar geográfico en donde se ubique la sociedad y a sus integrantes. Todos los miembros de la sociedad realizan juicios morales sobre las acciones de sus semejantes, y las acciones juzgadas como moralmente buenas o malas, repercuten en los individuos que las realizan. El hecho moral vendrá siendo la acción individual o colectiva que se da en sociedad y que es juzgada como buena o mala, repercutiendo en el (los) individuo(s) que la realiza. El lugar y desarrollo del hecho moral se da en la sociedad que juzga su bondad o maldad, es decir, realiza la valoración positiva o negativa del hecho moral; este hecho por obvias razones se ha dado desde que el hombre es hombre y ha vivido en sociedad. Sociedad y hombre son términos correlativos, el uno depende del otro, sin uno no se entiende la existencia del otro. Y si el hombre ha nacido con la sociedad y ha actuado en sociedad por lógica ha producido desde su época primitiva hechos morales, positivos o negativos, que han repercutido en su sociedad y en él mismo. El hombre primitivo tuvo una moral 100
  • 9. adecuada a sus circunstancias, de tiempo, espacio, geografía, necesidades económicas y todos estos factores evolucionaron en la medida que el hombre fue evolucionando. La moral a través del tiempo fue cambiando, se elaboraron normas que permitieron a las sociedades de una época determinada, buscar el bien común o personal en una circunstancia específica, pero esas leyes no fueron siempre permanentes ya que el hombre y la sociedad fueron evolucionando. Así podemos notar que la moral se encuentra incierta en la historia y cambia dependiendo de la época. Hay que recordar que la Ética no cambia, pues son principios filosóficos fundamentales que están avanzando en la propia naturaleza humana. Es la moral lo que se ve transformada justamente con los procesos sociales. Así, cada tipo de sociedad tuvo un tipo de moral que respondía a las necesidades de su tiempo y de su espacio. Haremos un recorrido muy sintético de cómo se dio la moral en las diferentes sociedades y en el transcurrir del tiempo tomando en cuenta que la moral refleja los valores vigentes en ese tipo de sociedad en concreto, estos valores fueron plasmados en normas que se tenían que cumplir para salvaguardar el bien común e individual de la sociedad, sin olvidar que muchas veces las normas eran dictadas por un grupo dominante al cual le convenía tener sometida a la sociedad por medio de una moral que convenía a sus intereses; así, no siempre la expresión de la moral convertida en leyes y normas ha procurado el bien común. c) Moral de la sociedad primitiva Los estudios realizados por la antropología social y la arqueología, han llegado a conclusiones que miran hacia la conformación de la sociedad y su manifestación moral. Aquí se engloban prácticamente todas las sociedades primitivas de cualquier región del planeta, que según los antropólogos siguieron casi los mismos patrones. La sociedad primitiva se conformaba por familias, éstas cuando crecían formaron gens (familia extendida) y varios gens llegaron a ser tribus. El individuo (varón o mujer) que pertenecía a una familia se apegaba de manera voluntaria al dictamen de la comunidad, ya que ésta (guiada por un sistema matriarcal, patriarcal o consejo) velaba por el bien común. De este acato voluntario a la conciencia de pertenencia a una familia, gens o tribu nace la moral; pues sus actos podrían apegarse o alejarse de lo que mandaba la comunidad. La relación social se basaba en la ayuda mutua para conseguir el alimento (cazar, pescar, recolectar) y defender la comunidad de ataques de animales y de otras tribus. Con el tiempo, los roles varían para aprovechar los recursos naturales, se comienza a sembrar y se crea otro tipo de trabajo, en donde las labores se especifican: algunos siembran, otros cocinan, otros ayudan a la crianza de la 101
  • 10. prole, ya propia ya ajena. Las actividades van en bien de toda la comunidad, no se dan las clases sociales ni existe la propiedad privada. Se dan en este proceso normas y mandatos que no se plasmaron en códigos, todos los miembros de la comunidad sabían cuál era su papel en la sociedad, eran reglas no escritas de comportamiento individual que iban en pro de la colectividad; así, era bueno todo aquello que ayudaba a mantener unido al grupo social y que ayudara a su desarrollo. Así se dan las virtudes morales de este tipo de sociedad entre las cuales se encuentran la ayuda mutua, que es la solidaridad con todos y con cada uno de los miembros; la disciplina, que se traduce en hacer lo que a cada uno le corresponde para mantener la unidad del grupo; la generosidad y valentía, es decir, aportar el trabajo y la ayuda a los demás sin esperar más que lo que le corresponde al igual que todos, y la defensa ya no personal sino comunitaria de los bienes. Así todo aquello que vaya en contra de esta voluntad será como impropio o malo, se descarta el egoísmo, la flojera en las tareas que le corresponden a cada individuo, el incumplimiento con los deberes de proteger al grupo o dejar de hacer lo que tiene asignado; todos estos antivalores dieron como resultado el concepto y aplicación de la justicia, tanto distributiva (dar a cada uno en igualdad lo que le corresponde por ser miembro de la comunidad y en proporciones iguales) y la justicia retributiva (el castigo aplicado a aquel que no cumplía con los valores que tenía la comunidad, y como el exilio, la expulsión del grupo incluso el decreto de muerte). La moral primitiva se caracterizó por ser un código cerrado al que obedecían cada uno de sus miembros y que los inclinaban a vivir en sociedad procurando el bien de todos. La moral particular se da en función de la colectividad y será su actuar bueno o malo, según cumpla o incumpla con los valores que dicta el comportamiento del núcleo social. d) La moral de la sociedad esclavista La sociedad primitiva al asentarse, logró cultivar la tierra y comenzar con la ganadería, dando como resultado un excedente en granos y animales. Este proceso de acumulación de dichos excedentes da como resultado que unos tengan más que otros, se promueve la propiedad privada y se definen las clases sociales; además de que con el incremento de la población se rompe el régimen comunitario, ahora ya no importa tanto la comunidad sino el bienestar individual, los deseos de los ricos por obtener más bienes que por su puesto les da poder sobre los otros miembros. Ya no se trata de combatir con sus vecinos los bienes de de caza y pesca sino apoderarse de un vecino para obtener mano de obra gratis. En las guerras se capturaba a los vecinos o se les mataba, de preferencia la primera opción para obtener más gente que trabajara para sus intereses, es decir, los convertían en esclavos para utilizarlos como fuerza laboral, perdiendo estos su libertad y su dignidad como hombres. 102
  • 11. Hay que reconocer que desde la antigüedad los conceptos de hombre y esclavo, se fundamentaron en la idea de que por naturaleza existían estos dos tipos de individuos: los esclavos que sólo eran objeto, y los hombres libres, es decir, los verdaderos hombres. Estos conceptos fueron las posiciones ante el hombre de los primeros grandes filósofos griegos. Así que en el campo de la moral existían dos morales respecto a los hombres, la del esclavo y la del hombre libre. Los primeros desarrollaron una moral que tenía como objeto, no su bien, ni el de su familia sino más bien el de servir a su amo, así desarrollaron valores como la felicidad, disciplina, obediencia ciega; aunque hay que aclarar que estaban en un estado de coacción permanente, ya que cualquier desobediencia o infidelidad al amo se pagaba con castigo físico e incluso con la muerte, así su comportamiento moral fue casi obligatorio pues no existía la posibilidad de ejercer la libertad, valor fundamental del hombre. La moral del hombre libre se irá amoldando a su actividad en las nacientes ciudades, así todo aquello que vaya en beneficio de la polis, tendrá un valor moral, si llega a la categoría de ciudadano y este en su participación como animal político en las actividades de la ciudad o sus principios, será reconocido como un valor, así se desarrolla el amor a la ciudad y posteriormente a la patria; la elaboración de leyes tienen que ver con el buen gobierno y comportamiento de los ciudadanos. Nos damos cuenta de que la moral individual desarrolla también la moral social, pues los valores personales se fundan en los de la sociedad de hombres libres que buscan su bien individual pero que miran a un solo sector, el de los hombres libres, y excluyendo, por supuesto, a los esclavos. e) La moral de la sociedad feudal La religión cristiana fue uno de los elementos fundamentales en la sociedad feudal, representada por la iglesia ésta fue la principal fuente de control de la población. El sistema feudal se debió a factores sociales y climáticos, inicialmente los pueblos del norte de Europa no tenían que invadir los pueblos del centro, pero las largas lluvias convertidas en nevadas provocaron que cosechas y ganado se perdieran; en busca de alimentos los “bárbaros” comenzaron a invadir Europa central, poco a poco fueron avanzando. Los hombres en éxodo recurrieron a protegerse en fuertes o castillos, aquí un “Señor” hacia las veces de protector y a su vez de explotador. Ya que su castillo servía de refugio contra los enemigos, y las extensiones de tierra alrededor de éste eran para que sus vasallos sembraran, sólo una mínima parte de la cosecha se les otorgaba y todo lo demás era para el señor feudal y su séquito. A su vez el señor feudal estaba relacionado con otros feudales y todos en una sola estructura piramidal daban tributo y obediencia al Rey. 103
  • 12. Por su parte los vasallos realizaban su moral de acuerdo a sus circunstancias, se desarrollaron en ellos los valores de obediencia y resignación acordes a su situación, estos valores los inculcó la iglesia ya que prometía una mejor vida futura, pero después de muertos. La diferencia de clase era notoria, el señor feudal era dueño de las tierras y de las cosas, la libertad de los vasallos era casi nula pues estaban sometidos a la voluntad del señor feudal. Otras clases sociales, como la de los artesanos y comerciantes, tenían que prestar servicio gratuito al feudo ya que ellos recibían protección. Los señores feudales en su conjunto crearon una clase llamada aristócrata, cuyos valores se manifestaron en la caballerosidad, el honor, valor y la lealtad, teniendo un desprecio por el trabajo manual, de labranza o de otro tipo, el cual consideraban indigno de su posición. Los nobles tenían el poder absoluto y su moral era la que les permitía ser crueles y tratar a sus vasallos casi como esclavos, por otra parte su oficio era administrar y participar en la guerra, tarea a la que dieron un alto valor. Fue la misma iglesia quien cambió la situación medieval. Aunque había muchos clérigos que querían que la situación fuera igual, en conventos y monasterios se gestó un cambio por medio de la educación de príncipes y gente de dinero. Los nuevos estudios y el retorno de los clásicos produjo un reconocimiento de los vasallos como hombres y en muchas ciudades se comenzó a fundar universidades. El hombre es visto nuevamente como centro, se inicia un antropocentrismo y se deja atrás el teocentrismo medieval. Con este cambio en la visión Ética del hombre se reivindican sus valores fundamentales, como el derecho a la vida, a la libertad, a la educación. f) Moral de la sociedad moderna Una nueva clase dominante surgió a partir del siglo XVI, la clase burguesa dominó por medio del control económico y político y controló la manera de actuar del individuo, que ahora ya no era vasallo, ni vivía alrededor del castillo, sino que vivía en burgos o pequeñas ciudades donde era contratado por un salario. Se dan dos tipos nuevos de clases sociales, los burgueses y los trabajadores, trayendo como consecuencia una nueva moral moldeada según las exigencias de la época. El monarca y toda su gente aún tenían el poder absoluto, pero la nueva clase burguesa pretendía cambiar esta situación. Los pensadores ilustrados del siglo XVIII exigieron independencia y libertad en casi todos los ambientes sociales, se cuestionó a la iglesia aunque no a la religión, se cuestionó también la manera de educar y se plantearon nuevos elementos sociales y teorías en donde el hombre debía manejarse por su propia libertad y por lo tanto, él podía cambiar el sistema. 104
  • 13. Los valores que se buscan son en esta etapa la libertad, la racionalidad y la igualdad entre los hombres; estas ideas desencadenan la revolución francesa y la creación de constituciones que en sus principales apartados defienden los derechos humanos. La moral burguesa primeramente preocupada por quitar el poder al Rey se va reduciendo a un afán de tener más, convirtiéndose en un individualismo. Se trabajan valores como el ser trabajador y honrado, se busca la “igualdad” y la “libertad”, pero esta clase ve al hombre ya en el terreno de lo concreto sólo como un eslabón más de la producción. g) Moral de la sociedad contemporánea A partir del siglo XIX y hasta nuestros días, el comportamiento moral individual ha cambiado respecto a las épocas anteriores. El hombre ha entrado a un mundo nuevo con la vivencia de dos guerras mundiales que han causado destrozos en la sociedad y en el propio individuo, han causado un sentimiento de desesperanza y desconfianza en su futuro, le han producido la pérdida de valores tradicionales como la solidaridad con su familia y comunidad. El feroz sistema neoliberal y su contraparte, el comunismo, sólo han creado en él un antivalor utilitarista e individualista, que lo han llevado a cerrarse a los demás. El “yo” predomina sobre el “otro”, las metas son consumistas y para lograr este fin se puede y es necesario pasar encima de los demás sin importar el costo personal, familiar o social. Esfuerzos se hacen por medio de la religión por combatir esta moral egoísta, sin embargo las crisis recurrentes, la inestabilidad política a nivel mundial y el neoliberalismo imperante, son las causas de que no encuentre una respuesta moral adecuada a su situación. Aunque los actos del hombre son consientes y libres están limitados y delineados por los medios de comunicación y la cibernética que le dan ya digeridos los conocimientos de lo que quiere ser, sin usar de manera práctica sus razonamientos. Los actos más simples de la corrupción (lo moralmente malo) se ven como parte de la vida común: dar mordida, sobornar para obtener el trabajo, ser infiel; sin que exista en el individuo mayor culpabilidad, sólo se piensa que es un favor (aparente) a su persona, creando un individuo social egoísta. Los principios éticos-morales como “haz bien y evita el mal” han pasado a convertirse en “hago lo que es bueno para mí aunque tenga que hacer el mal a otros”, es decir, es bueno para su moral el permitirse obtener ganancias ilícitas aunque esto afecte a los demás (piratería, compadrazgos, cohechos, etc.). Se da una conciencia laxa, apoyada por la permisividad de la sociedad, es decir, la sociedad permite que se haga todo (“con dinero todo se puede”) y el individuo en realidad juzga que lo que hace está bien. Solamente aquello que la sociedad detenta como malo (drogadicción, asesinato, violación, etc.) puede llegar a mover 105
  • 14. la conciencia individual, pero en el fondo se sabe que estos actos pueden ser pasados por alto por aquellos que obtienen los beneficios de la autoridad por medio del dinero. La estructura social, comunitaria y familiar están casi destruidas, por lo tanto no hay sustento para actuar de manera acorde a una moral digna que haga crecer en valores al individuo. Es necesario, no volver a las fuentes de estructura social pasadas, sino plantearse nuevos valores operantes en las estructuras sociales y familiares que se tienen actualmente. 2.4 Tipos de Normas Se ha explicado que la Ética es una ciencia normativa, por lo tanto propone reglas de conducta para orientar la vida del hombre. La palabra latina norma significa escuadra, y en sentido metafórico quiere decir línea de conducta. Una de las definiciones de la norma es: Reglas de conducta que postulan deberes y que tienen como contenido un valor. También se le ha señalado como una regla o criterio de juicio. “La validez de la norma no resulta del hecho de ser o no ser seguida o aplicada, sino solamente del deber ser”. La norma es la expresión de la idea de que algo debe suceder y de que el individuo debe comportarse en una determinada manera. Las normas indican algo que debe ser, aquí pertenecen las reglas que postulan determinados tipos de comportamiento pro ejemplo: no robar. En cuanto una acción se apega a la norma se puede decir que cobra un significado moral. Los juicios normativos se refieren al debe ser, mientras que los juicios no normativos o proposiciones enunciativas se refieren al ser. Entre las reglas de conducta encontramos que algunas tienen carácter obligatorio y otras son facultativas. Así, por ejemplo, los principios que integran el arte, la técnica, etcétera, son reglas de comportamiento que señalan medios para lograr una finalidad, pero su observancia no constituye una obligación para el sujeto que las aplica. Por otra parte, las normas son reglas de cuya observancia implica un deber para la persona a quien se dirige. 106
  • 15. Tipos de Normas Hay una gran variedad de normas con carácter obligatorio que rigen la conducta individual y social. Algunas manifiestan un deber circunstancial cuya importancia puede variar, como las reglas de etiqueta; pero hay otras cuyo contenido es más relevante como las jurídicas, las morales y las religiosas. A continuación se analizan algunos tipos de normas: a) Las normas jurídicas: regulan la actividad externa de la persona y así evitan conflictos con otras personas. La norma jurídica se refiere a la organización de los miembros de la sociedad y su violación implica una sanción externa. Una característica es que son transitorias, de acuerdo a las circunstancias de las sociedades. Las normas jurídicas tienen el carácter de imperativas y no exigen el convencimiento interno. El sujeto debe cumplir la norma jurídica aun sin estar convencido de que es justa y aunque no se adhiera íntimamente a ella. Lo importante es que la norma se cumpla cualquiera sea la actitud del sujeto. De este distinto modo de asegurar el cumplimiento de las normas morales y jurídicas se desprende, a su vez, que las normas morales no se hallan codificadas formal y oficialmente, en tanto que las normas jurídicas gozan de expresión formal y oficial, a través de códigos y leyes. b) Las normas sociales: Regulan el comportamiento del hombre en determinadas circunstancias de la vida de acuerdo con las costumbres de la época, de la sociedad. Estas normas son en cierto modo obligatorias pero su violación no implica sanción interna o externa. La norma social cumple la función de regular las relaciones de los individuos, lo que contribuye a asegurar la convivencia en el orden social. Las reglas de tipo social no exigen reconocimiento ni la adhesión íntima o el sincero cumplimiento por parte del sujeto. De ahí que en la valoración de la conducta de individuos el trato social desempeñe un papel inferior al de la moral. c) Las normas religiosas: Determinan los actos a realizar o a evitar como reconocimiento de la persona a un Ser Absoluto y Trascendente. En todas las religiones hay prácticas y normas de culto, y la violación de estas normas lleva consigo una sanción interna y en algunas ocasiones externas. d) Las normas morales: miden la rectitud de los juicios prácticos de las acciones. Una acción será buena si está de acuerdo con la norma o será mala si no la está. 107
  • 16. e) Las normas éticas: Dirigen la actividad humana en orden al bien. Suponen y exigen el uso de la razón, la voluntad y la libertad. Ley Natural El término ley natural hace referencia a los seres materiales cuya constitución biológica, química y física, alcanza a ser explicada por la relación entre fenómenos. Las leyes naturales o leyes físicas son juicios enunciativos que señalan relaciones constantes entre fenómenos. Su finalidad es explicativa pues se refieren al orden de lo existente y tratan de hacerlo comprensible. Un científico, al experimentar, no hace juicios de valor, sino que cuestiona las leyes que obedecen determinados hechos; cuando se encuentra ante conocimientos cuya explicación desconoce, elabora hipótesis sobre las causas determinadas y si dicha hipótesis llega a ser confirmada en la práctica se convierte entonces en ley natural. Ley Moral La ley moral es un juicio normativo fundamentado en la naturaleza humana. Por naturaleza no solamente ha de entenderse el aspecto físico o dimensión material del hombre, sino que se le tiene que ver de manera integral: como un ser material y racional (lo que es común a todo el genero humano) y como un ser situado espacial y temporalmente, abierto a la relación con los semejantes, con el mundo y con lo trascendente. Lo anterior indica que hablar de naturaleza humana no es sinónimo de determinismo ni de imposibilidad de cambio en el destino del hombre, lo cual niega la experiencia de la libertad. El ser humano tiene una condición material, racional, espacial y temporal, a partir de ella que se va realizando a sí mismo, va construyendo su propio destino de acuerdo al momento histórico en el que le ha tocado vivir, en síntesis, se valora como hombre. Así, naturaleza humana no es algo estático, sino algo dinámico, no es algo terminado sino un proyecto a realizar, es algo que está en tensión permanente y continua realización. Es por ello que la ley moral no puede identificarse con la ley natural, pues la ley moral fundamentada en la naturaleza humana puede tener diversos modos de realización, teniendo como supuesto la libertad. La ley moral y las normas en general son de orden práctico ya que tratan de provocar un comportamiento; no se interesa por el proceder particular o concreto 108
  • 17. (de hecho) de los hombres sino que formulan los principios a que deben sujetar una conducta. La ley moral es propia de los seres que son capaces de cumplirla o violarla a partir del ejercicio de su libertad, ya que si el individuo no pudiera dejar de hacer lo que esa norma le prescribe, entonces se estaría frente a una ley natural. Definición de Ley Moral Santo Tomás de Aquino ha proporcionado la siguiente definición de Ley Moral: «es un ordenamiento de la razón tendiente a un bien común, promulgado por aquel que tiene a su cargo el cuidado de la comunidad». De esta definición de la Ley Moral se desprenden cuatro propiedades: la Ley debe ser posible, justa, útil y estable. Posible porque debe ser susceptible a realizarse, ya que a lo imposible nadie está obligado; justa porque es un ordenamiento de la razón, no un capricho; útil y estable porque va en bien de la comunidad y debe ser llevada a cabo en determinado tiempo. Es condición de la ley que sea promulgada, de lo contrario no obligaría al sujeto. Características de la Ley Moral La Ley Moral: Es universal: se aplica a todos los hombres, en todos los tiempos, en todo lugar y en toda circunstancia. Es inmutable: Es decir, no cambia, si pudiera cambiar sería perjudicial o inútil. Es absoluta: no admite distinción de circunstancias. Su cumplimiento ha de ser estricto pese a las dificultades que ello signifique. Es libre: Ilumina la inteligencia y mueve la voluntad pero sin quitar la posibilidad de negarse a cumplirla. Es practicable: en ninguna circunstancia el cumplimiento de la ley moral es imposible. 109
  • 18. Ejercicio N° 16 A. Escriba cuatro normas Normas jurídicas Normas eclesiásticas Normas Sociales Normas Morales Normas Familiares Normas Escolares B. De estas 24 normas seleccione cuatro e indique que pasaría en la vida comunitaria si no existieran. 110
  • 19. 2.5 Concepto de persona e individuo Es importante reflexionar en estos términos, ya que ellos aclararán el papel ético y moral que se desempeña en la vida. En la antigua Grecia los actores utilizaban una máscara que tenía un orificio en la boca y por medio del cual hablaban, esta máscara llegó a nosotros por medio de la cultura latina y se llamaba persona y su etimología es per sonare = sonar a través de. Con la persona los actores tenían que desempeñar su papel apegado fielmente a su personaje, esto es sobre todo reflejar su parte interna, como sus pasiones positivas y negativas, sus sentimientos amorosos o de odio que por supuesto eran acompañados con su actividad. Se tenía que actuar en el teatro como se actuaba en el “gran teatro de la vida”. El término persona pasó con el tiempo a designar de manera genérica al sujeto jurídico (sobre todo en el mundo romano). Cuando el imperio latino convivió con el cristianismo, el término persona adquirió un sentido diverso, se aplicó al ser humano señalando su diferencia “sustancia individual de naturaleza racional”; así para el cristianismo la persona no solamente está en el teatro de la vida sino que está de una manera consciente y racional y que su actuar está en medio de otros individuos a los cuales afecta o beneficia con su conducta. El filósofo Max Scheler definió a la persona como “la unidad esencial humana de cuerpo y espíritu, un ser individual autónomo que se realiza en la posesión consciente y en la libre disposición de sí mismo”. Como se nota en la definición existe en la persona una conciencia de su existencia como ser humano y que busca su realización plena. Entre las características que sobresalen de la persona se encuentran: Es única, es decir sólo ella existe de manera particular, ocupa un lugar propio en el universo, tanto en el tiempo como en el espacio, es irrepetible. Es libre: está llamada a una realización por medio de la autonomía, y su libertad por lo tanto no puede ser esclavizada, ni darle un precio, mucho menos a abusar y explotarla, con la libertad determina su propio camino sin estar atada a leyes. Es trascendente: para casi todas las culturas la persona es una realidad que va mucho más allá de esta vida. Es espiritual: está dotada de una naturaleza espiritual que le da una autoconciencia intelectual, aspira a la perfección, por esto no es lícito utilizar una persona como cosa. Se debe hacer notar que el hombre busca la realización plena de ser persona. La tarea del hombre como persona es desarrollase libre y voluntariamente conforme a la ley de su propia naturaleza humana y dar el gran paso de persona hacia la búsqueda de la madurez de la personalidad. 111
  • 20. La persona se realiza como tal cuando se concretiza en actitudes y acciones cotidianas ya que por su propia naturaleza tiende al bien y a la verdad, se debe desenvolver en estos campos, esto es, debe amar y dejarse amar, debe ser solidario, cumplir con sus obligaciones y defender sus derechos, respetar la igualdad de ser persona del otro, al igual que exigir a ser respetado. Individuo: es el sujeto concreto, al individuo se opone lo universal, sólo el individuo existe, mientras que lo universal como tal únicamente se elabora en el pensamiento conceptual. La palabra individuo proviene del término latino individum y significa lo indiviso y efectivamente el individuo es uno, no puede existir multiplicado; de individuo se deriva individuación, es decir las características que hacen que tal individuo sea así. El hombre es individuo y persona, estas son características esenciales en su ser. Si el hombre tiende a realizarse como ser humano (esto es, busca y pone los medios para ser más humano) va dejando atrás su individualismo, es decir el plano meramente existencial y se apega a su racionalismo. El hombre reconociéndose individuo y buscando ser más persona llega a tener una personalidad, de hecho todos tenemos una personalidad, lo que somos y como somos, algunos con características más humanas (mayor personalidad) otros sin tenerla muy desarrollada (menor personalidad) la personalidad está opuesta al individualismo, es en el hombre lo que más se acerca a lo animal. Uno de los elementos importantes que nos alejan del individualismo y nos hace más personas es sin duda la educación y sin duda dentro de ésta la cultura. Ejercicio Nº 17 Hablando de la personalidad, lea cuidadosamente, el siguiente ensayo de cómo es el mexicano y cómo refleja su personalidad. Psicoanálisis del mexicano de Samuel Ramos. La nota del carácter mexicano que más resalta a primera vista, es la desconfianza. Tal actitud es previa a todo contacto con los hombres y las cosas. No es una desconfianza de principio, porque el mexicano generalmente carece de principios. Se trata de una desconfianza irracional que emana en lo más íntimo del ser. Es casi su sentido primordial de la vida. Aun cuando los hechos no lo justifiquen, no hay nada en el universo que el mexicano no vea y juzgue a través de su confianza. Es como una forma a priori de su sensibilidad. El mexicano no desconfía de tal o cual hombre o de tal cual mujer; desconfía de todos los hombres y de todas las mujeres. Su desconfianza no se circunscribe al género 112
  • 21. humano; se extiende a cuanto existe y sucede. Si es comerciante, no cree en los negocios, si es profesional, no cree en su profesión; si es político, no cree en la política. El mexicano considera que las ideas no tienen sentido y las llama despectivamente “teorías”; juzga inútil el conocimiento de los principios científicos. Parece estar muy seguro de su práctica. Pero como hombre de acción es torpe, y al fin no da mucho crédito a la diferencia de los hechos. No tiene ninguna religión ni profesa ningún credo social o político. Es lo menos “idealista” posible. Niega todo sin razón ninguna, porque él es la negación personificada. Pero entonces, ¿por qué vive el mexicano? Tal vez respondería que no es necesario tener ideas y creencias para vivir… con tal de no pensar. Y así sucede, en efecto. La vida mexicana da la impresión, en conjunto, da una actividad irreflexiva, sin plan alguno. Cada hombre, en México, sólo se interesa por los fines inmediatos. Trabaja para hoy y mañana, pero nunca para después. El porvenir es una preocupación que ha abolido de su conciencia. Nadie es capaz de aventurarse en empresas que sólo ofrecen resultados lejanos. Por lo tanto, ha suprimido de la vida una de sus dimensiones más importantes: el futuro. Tal ha sido el resultado de la desconfianza mexicana. En una vida circunscrita al presente, no puede intervenir cuando podemos hacer un alto en nuestra actividad. Es posible pensar y obrar al mismo tiempo. El pensamiento supone que somos capaces de esperar, y quien espera está admitiendo el futuro. Es evidente que una vida sin futuro no puede tener norma. Así, la vida mexicana está a merced de los vientos que soplan, caminando a la deriva. Los hombres viven a la buena de Dios. Es natural que, sin disciplina ni organización, la sociedad mexicana sea un caos en el que los individuos gravitan como átomo disperso. Este mundo caótico, efecto directo de la desconfianza, recobra sobre ella, dándole una especie de justificación objetiva. Cuando el individuo se siente flotar en un mundo inestable, en que no está seguro ni de la tierra que pisa, su desconfianza aumenta y lo hace apresurarse por arrebatar al momento presente un rendimiento efectivo. Así, el horizonte de su vida se estrecha más y su moral se rebaja hasta el grado de que la sociedad, no obstante su apariencia de civilización, semeja una horda primitiva en que los hombres se disputaban las cosas como fieras hambrientas. Una nota íntimamente relacionada con la desconfianza es la susceptibilidad. El desconfiado está siempre temeroso de todo, y vive alerta, presto a la ofensiva. Recela de cualquier gesto, de cualquier movimiento, de cualquier palabra. Todo lo interpreta como una ofensa, en esto el mexicano llega a extremos increíbles. Su percepción es ya francamente anormal a causa de la susceptibilidad hipersensible, el mexicano riñe constantemente. Ya no espera que lo ataquen, sino que él se 113
  • 22. adelanta a ofender. A menudo estas reacciones patológicas lo llevan muy lejos, hasta cometer delitos innecesarios. Las anomalías psíquicas que acabamos de describir provienen, sin duda, de una inseguridad de sí mismo que el mexicano proyecta hacia afuera sin darse cuenta, convirtiéndolo en la desconfianza del mundo y de los hombres. Estas transposiciones psíquicas son ardides instintivos para proteger al “yo” de sí mismo. La fase inicial de la serie es un complejo de inferioridad experimentado como desconfianza de sí mismo, que luego el sujeto, para liberarse del desagrado que lo acompaña, objetiva como desconfianza hacia los seres extraños. Cuando la psique humana quiere apartar de ella un sentimiento desagradable, recurre siempre a procesos de ilusión, como el que se ha descrito. Pero en el caso especial que nos ocupa, ese recurso no es de resultados satisfactorios, porque el velo que se tiende sobre la molestia que se quiere evitar no la suprime, sino solamente la hace cambiar de motivación. El mexicano no tiene habitualmente un estado de ánimo que revela un malestar interior, una falta de armonía consigo mismo. Es susceptible y nervioso; casi siempre está de mal humor y es a menudo iracundo y violento. La fuerza que el mexicano se atribuye fundándose en su impulsividad, nos parece falsa. Desde luego, la verdadera energía consiste en gobernar inteligentemente lo impulsos y a veces en reprimirlos. El mexicano es pasional, agresivo y guerrero por debilidad; es decir, porque carece de una voluntad que controle sus movimientos. Por otra parte, la energía que despliega en esos actos no está en proporción con su vitalidad, que, por lo común, es débil. ¿Cómo explicar entonces la violencia de sus actos? Solamente considerándola resultado de la sobreexcitación que le causa adentro el mismo desequilibrio psíquico. Nuestro conocimiento de la psicología del mexicano sería incompleto si no comparásemos la idea que tiene de sí mismo con lo que es realmente. Hace un instante hablamos de la fuerza que se atribuye al mexicano, lo cual nos hace suponer que tiene una buena idea de su persona. Sospechamos también que algunos lectores de este ensayo reaccionarán contra nuestras afirmaciones, buscando argumentos para no aceptarlas. Es que aquí nos hemos atrevido a describir ciertas verdades que todo mexicano se esfuerza por mantener ocultas, ya que sobrepone a ellas una imagen de sí mismo que no representa lo que es, sino lo que quisiera ser. Y, ¿Cuál es el deseo más fuerte y más íntimo del mexicano? Quisiera ser un hombre que predomina entre los demás por su valentía y su poder. La sugestión de esta imagen lo exalta artificialmente, obligándolo a obrar conforme a ella, hasta que llega a creer en realidad del fantasma que sí mismo ha creado. 114
  • 23. Control de lectura Resuelva el siguiente cuadro de la lectura: Psicoanálisis del mexicano de Samuel Ramos, (siga las indicaciones de la página 10). 115
  • 24. 2.6 Concepto de Deber y Responsabilidad 1. El deber se define como la acción conforme a un orden racional o a una norma. Los estoicos decían que el deber es toda acción del hombre, plantas o animales que se ajusta al orden racional del todo. En la Ética kantiana se modifica esta concepción y se propone al deber como la acción del hombre de conformidad a la ley de la razón. Para Kant el deber es la necesidad de cumplir una acción únicamente por respetar la ley. Hoy en día, la doctrina del deber está ligada a un orden racional o a una norma o normas que dirijan el comportamiento humano. Algunos autores dividen los deberes en secundarios y absolutos; los primeros tienen menor importancia, dependen de la voluntad del individuo; los absolutos brotan de la exigencia de la naturaleza humana. El deber tiene su fundamento en la razón y la libertad, es guiada por el valor del deber mismo y está iluminada por el principio ético “hacer el bien y evitar el mal” no existe un verdadero deber cuando este se hace por presiones sociales, por el temor, por coacción o porque se puede recibir un premio si dicho deber se lleva a cabo. El deber está estrechamente unido a la obligación, si existe un deber existe paralelamente una obligación. El deber no está en el plano de la exigencia y la obligación sí. Es evidente que el deber y la obligación se dan en un contexto de relación con otra persona. 2. La responsabilidad. El término responsabilidad es la calidad de responsable, y este proviene del vocablo latino respondere, que significa responder, y se dice de una persona que está obligada a responder de una cosa, persona o acción. Tomando la responsabilidad como calidad, es un cargo u obligación moral por la cual hay que responder. La persona que responde de sus actos, acepta racional y libremente ser autor de tales acciones, y así asume las consecuencias buenas o malas. En un acto humano el sujeto actuante puede darse cuenta o es consciente de dicho acto y por lo tanto asume la participación de los beneficios del acto y de las consecuencias negativas las cuales tiene la obligación de reparar. En el acto responsable están como base la racionalidad y la libertad, por estos dos elementos esenciales al hombre alcanza un cierto nivel moral. Ciertamente para lograr un alto nivel moral es necesario tener cultura de responsabilidad. 116
  • 25. La responsabilidad es una característica de la persona humana, y consiste en que va adquiriendo la capacidad de afrontar como humano los actos que haya cometido. Se puede decir también que la responsabilidad es la necesidad moral que tiene el sujeto ante los actos libres y voluntarios respondiendo a los efectos positivos o negativos de estos. Existen diferentes tipos de responsabilidad, tantos como las normas existentes; así entre estos existen las responsabilidades sociales, jurídicas, mercantiles, labores, etc. A la Ética le corresponde estudiar la responsabilidad ética a nivel particular y social. En el aspecto individual se concretiza en la responsabilidad moral y trata de los actos propios ejecutados con conocimiento, voluntad y libertad. Si no se dan estos tres elementos los actos cometidos por el individuo no tienen responsabilidad moral (aunque sí se puede tener responsabilidad jurídica). Hay que tener en cuenta que nadie puede ser responsable de lo que humana y moralmente no puede hacer o evitar. Ejercicio N° 18 1. Enumere cinco deberes que tiene usted como estudiante y en qué consisten. 2. Enumere las responsabilidades que tiene usted como ser humano ante sí mismo, su familia, su escuela y su sociedad. 117