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  • 1. La Intervención Educativa: Una visión holística de los problemas sociales. Daniel Antonio Jiménez Estrada1 El campo de observación del científico social, el mundo social, no es esencialmente inestructurado. Tiene un sentido particular y una estructura de significados para los seres humanos que viven, piensan y actúan dentro de él (…) estos han preseleccionado y preinterpretado este mundo mediante construcciones de sentido común acerca de la realidad cotidiana. Estos objetos de pensamiento determinan su conducta, definen los objetivos de su acción, los medios disponibles para alcanzarlos (…) los ayudan a orientarse dentro de su medio natural y sociocultural y a relacionarse con él. Alfred Schutz. ResumenHoy por hoy la educación se encuentra entre las funciones públicas más cuestionadas encuanto a los resultados que se están alcanzando. Las formas aisladas de realizar eltrabajo, sin fundamentos claros, con formas arbitrarias de organización, realización yseguimiento, han ido creando un abismo entre los propósitos educativos y los alcanceslogrados, cada vez más distantes de las expectativas de una educación de equidad,igualdad, y calidad. Precisamente esta desvinculación de las prácticas educativas con lafunción social de ésta, han generado que volvamos los ojos hacia otros actores de lapráctica educativa, que han sido fuertes pilares de la acción real y que hoy están enmuchos casos ausentes (actores como lo son los miembros de las ONGs, gestorespúblicos que no son docentes, promotores comunitarios, etc.). Es aquí donde la Intervención Educativa debe responder a la satisfacción denecesidades reales siendo un impulsor del dinamismo interno de las organizacionessociales, porque el capital más importante lo constituye sus actores, que multiplicanexponencialmente los esfuerzos, tomando en cuenta los aspectos relevantes que influyenen las prácticas cotidianas, la experiencia de los y las participantes, el reconocimientode su contexto y las problemáticas a las que se enfrentan, para dar sentido a losdiferentes cursos. Palabras clave: Intervención, educación, sociedad, método, profesiones.1 Profesor/ investigador de la Universidad Pedagógica Nacional – Unidad 291, Tlaxcala. 16
  • 2. Introducción.El presente trabajo parte de la reflexión acerca de la formación en México de unprofesional que ha logrado integrar en su campo de conocimiento distintos enfoquesteóricos y metodológicos de las diversas disciplinas sociales. El contexto de las transformaciones de las dos últimas décadas, los procesos deglobalización, la transformación de la economía mediante el uso intensivo delconocimiento, el surgimiento de la sociedad de la información, las nuevas cuestionesasociadas a la gobernabilidad y la ciudadanía, la potenciación de modelos de desarrollobasados en la competitividad internacional y las capacidades nacionales de crecimiento,son factores que condicionan el nuevo escenario de la educación, así como lasdemandas por calidad, eficiencia y equidad del sistema educativo. Estos procesos hanorientado la formación del intervencionista en educación, a quien debemos considerarcomo un investigador de los procesos formales y no formales de educación, fundado enmodelos de diagnóstico y en teorías susceptibles de transformar la realidad a partir deenfoques psicopedagógicos y/o socioeducativos. El trabajo que aquí se presenta, se divide en seis apartados, en el primero, sehace una breve descripción de los fundamentos que orientan la creación de la LIE, en elsegundo se presentan las aportaciones que varias disciplinas hacen al campo de laintervención, destacando el enfoque multidisciplinario con que se ha fundamentado suaccionar. En un tercer momento, se presenta el debate sobre la pertinencia del uso delmétodo científico y la nueva aportación de la teoría de sistemas, enfoques ambos queobligan al intervencionista a fundar su perspectiva profesional, en el cuarto apartado sepresenta un análisis del papel de las profesiones en México y de la Licenciatura enIntervención Educativa en particular. En un quinto apartado se comenta la fase actualque vive la educación superior en México, caracterizada por los procesos deacreditación institucional y certificación profesional y, finalmente, se presentan algunasreflexiones que dan la pauta para continuar con el debate acerca de la pertinencia de estanueva profesión en México, más que conclusiones.I. Fundamentación para la creación de la LIE.Hoy por hoy, la educación se encuentra entre las funciones públicas más cuestionadasen cuanto a los resultados que se están alcanzando. Las formas aisladas de realizar eltrabajo, sin fundamentos claros, con formas arbitrarias de organización, realización y 17
  • 3. seguimiento han ido creando un abismo entre los propósitos educativos y los alcanceslogrados, cada vez más distantes de las expectativas de una educación de equidad,igualdad, y calidad. Precisamente esta desvinculación de las prácticas educativas con lafunción social de ésta, han generado que volvamos los ojos hacia otros actores de lapráctica educativa, que han sido fuertes pilares de la acción real y que hoy están enmuchos casos ausentes (actores como lo son los miembros de las ONGs, gestorespúblicos que no son docentes, promotores comunitarios, etc.). ¿Pero qué hacer para incidir en esas prácticas educativas actuales ytransformarlas?, ¿cómo alcanzar los propósitos de desarrollo pleno de los y lasestudiantes?, ¿cómo lograr ambientes propicios para el desarrollo de la formación yautonomía de los colectivos?, ¿con qué finalidad haremos los cambios?, ¿cómo lograr laarticulación entre las diferentes instituciones educativas, que ha ocasionado rupturas ydesarticulaciones entre los diferentes actores educativos? Desde el diseño de esta línea, la Intervención Educativa debe responder a lasatisfacción de necesidades reales siendo un impulsor del dinamismo interno de lasorganizaciones sociales, porque el capital más importante lo constituye sus actores, quemultiplican exponencialmente los esfuerzos, tomando en cuenta los aspectos relevantesque influyen en las prácticas cotidianas, la experiencia de los y las participantes, elreconocimiento de su contexto y las problemáticas a las que se enfrentan, para darsentido a los diferentes cursos. El contexto de las transformaciones de las dos últimas décadas, los procesos deglobalización, la transformación de la economía mediante procesos intensivos enconocimiento, el surgimiento de la sociedad de la información, las nuevas cuestionesasociadas a la gobernabilidad y la ciudadanía, y la potenciación de modelos dedesarrollo basados en la competitividad internacional y las capacidades nacionales decrecimiento, son factores que condicionan el nuevo escenario de la educación y lasnuevas demandas por calidad, eficiencia y equidad del sistema educativo (Brunner1999; The World Bank, 1998). Por otra parte, la tendencia hacia la descentralización de los sistemas educativosdemanda a los actores una mayor capacidad para actuar de manera autónoma y tomardecisiones cercanas a los escenarios educativos. Esta responsabilidad cercana por losresultados alcanzados impone la necesidad de mayores capacidades tanto para evaluar,analizar el contexto, diseñar políticas y proyectos pertinentes, consolidar comunidadescomprometidas con determinados objetivos, negociación con los diversos grupos, etc. 18
  • 4. Es decir, los cambios en los centros de decisión hacen necesario un nuevo profesionalque se transforme en gestor de procesos educativos (UPN, 2000: 3). Se está viviendo una creciente dinamización social que exige una comprometiday corresponsable actuación de todos los participantes (directivos, administradores,empleados, empleadores, maestros, padres de familia, alumnos, y diversos grupossociales) en los procesos educativos. Asimismo, la evidencia de múltiples investigaciones han puesto de relieve que elaccionar educativo no se circunscribe al ámbito de lo escolar, sino que presenta unhorizonte de intervenciones mucho más amplio, en donde se entrecruzan los sistemas degestión de la educación y los diversos grupos sociales en forma conjunta aunque nosiempre coordinada, para implementar acciones educativas. Además, cabe señalar que hasta hace poco tiempo el ejercicio de las tareas degestión y orientación educativa era asumido por profesionales no formados dentro deeste campo, con la consecuente improvisación, el hacer sobre el ensayo-error y laasunción de modelos no siempre idóneos. Actualmente los requerimientos apuntanhacia la necesidad de contar con perfiles más acordes, si se espera coadyuvar con ello auna mejora en los procesos y resultados. Por otro lado, es innegable la articulación entre los programas de financiamientoque se condicionan a una estrategia de rendición de cuentas y evaluación externa, queejerce presión sobre los sistemas de administración de los recursos para responder aestas políticas determinadas desde afuera. Este tipo de imposiciones está permeando alos centros educativos progresivamente, lo cual los ubica en una dinámica de “competirpara sobrevivir” y las exigencias de certificación (Ibid. 4). Recomendaciones de los diversos organismos internacionales para fortalecer losprocesos de gestión de los sistemas educativos: modelos de planeación, transformaciónde las convocatorias para la participación social, equilibrio entre las preocupaciones deequidad y calidad, fortalecimiento de los procesos de autonomía de las institucioneseducativas a partir de potenciar la dinámica colectiva propia, transparencia en el uso delos recursos, política de rendición de cuentas hacia la sociedad, etc.Finalmente, la infiltración de los movimientos de calidad total en los sistemaseducativos que otorgan mayor relevancia a la satisfacción de los beneficiarios (clientes)y derecho para exigir mejores servicios, son algunos de los factores que justifican lacreación de la Licenciatura en Intervención Educativa, misma que comienza a funcionaren el ciclo escolar agosto 2002 – julio 2003. 19
  • 5. II. Las Influencias.Definir a la intervención educativa representa un gran reto, sobre todo si partimos delorigen (surgimiento) de las ciencias en la historia universal, podemos afirmar que estaes una disciplina –que como sus antecesoras- sigue la tradición de los más antiguoscampos de conocimiento, que han logrado instituir conceptos, categorías y teoríaspropias de sus respectivos ámbitos de competencia. El camino que recorrieron paraencontrar un espacio en el mundo de la ciencia ha sido producto del ensayo-error.Entonces, ¿por qué debemos pensar que la intervención ha de ser diferente?, ¿quéargumentos esgrime este campo del conocimiento para apostar a un proceso distinto aotras disciplinas? La intervención es una disciplina que se ha tenido que nutrir dedistintos campos del conocimiento humano. Algunas de las disciplinas que la han influenciado son:a) La Sociología. Es una ciencia que ofrece a la intervención la posibilidad de entenderlos procesos sociales propios de la conformación de estructuras, funciones y sistemascomplejos que han caracterizado a las sociedades en el mundo. Esta ciencia aporta unaclara sistematización de las formas en que se explica a la organización social y susinterrelaciones. Como bien se sabe, distinguiendo el rol que los hombres asumen antelas distintas expresiones culturales, políticas, económicas, ideológicas, etc., laintervención logra identificar procesos, formas, estructuras y funciones propias delcontexto en que está inmersa la actividad del interventor.b) La Ciencia Política. Una de las más largas tradiciones en el mundo de la ciencia esprecisamente el de este campo, que ofrece un análisis complejo de las formas deorganización y funcionamiento de los estados modernos. Es esta disciplina la que aportaa la intervención la posibilidad de posicionarse en el análisis de las políticas públicas,ámbito que ilustra la hechura, implementación, impacto y evaluación de estas,otorgando al interventor la posibilidad de comprender el papel que en la realidad tomanlas decisiones del Estado y uno de sus principales actores (los gobernantes).c) La Historia. Vincula a la intervención con los elementos teóricos-metodológicos quele permiten analizar la realidad desde la perspectiva de la evolución (espacio-temporal).Situando al interventor en la posibilidad de comprender los hechos sociales en lacomprensión de su carácter multifactorial. Haciendo posible entender los distintoscontextos que dan origen a las manifestaciones sociales que serán objeto de laintervención. 20
  • 6. d) La Pedagogía. Siendo este uno de los campos que explican las formas deconocimiento que se generan a partir del proceso enseñanza-aprendizaje, resultasumamente destacada la aplicación y recuperación de modelos acordes a la realidad queestudia la intervención. Para ello hace uso de los modelos formales y no formales deeducación que se circunscriben no sólo al espacio áulico, sino también a todos aquellosmodelos extraescolares.e) La Antropología. Derivado de la propuesta metodológica de esta disciplina, laintervención utiliza como estrategias de estudio, a la etnometodología y la etnografíapara recuperar los saberes comunitarios, así como para identificar la lógica de lasestructuras de poder y su distribución en dichos espacios. Le permite identificar formasde expresión culturales, así como el uso de métodos cualitativos propios de esta ciencia.f) El Trabajo Social. Gracias a este enfoque, la intervención ha logrado incursionar enlos ámbitos sociales de acción comunitaria, generando expectativas de participaciónactuante y redefinición de roles que posibilitan la reasignación de recursos y programasentre los actores objeto de la intervención.g) La Medicina. Sin lugar a dudas, este es uno de los campos que han permitido a laintervención posicionarse como el principal intermediario entre la realidad de lasinstituciones y las comunidades y sus necesidades y demandas. Es esta disciplina la queotorga la creencia de que un buen diagnóstico generará amplias expectativas a laintervención.h) La Psicología. Dotada de instrumentos propios del análisis comportamental, lapsicología ofrece a la intervención, escenarios de acción definidos por la interpretaciónde actitudes humanas propias de la racionalidad (irracionalidad). Esta disciplina permiteintegrar al análisis situacional, valores analíticos que cada individuo posee y que a suvez refleja en los ámbitos en que se desenvuelve. Aunado a otras disciplinas(pedagogía) permite entender aquellos elementos de comportamiento sobre todo en elespacio áulico.i) El Desarrollo Regional. El desarrollo regional es un proceso orientado a laorganización y transformación de los espacios y los territorios. Como concepto, eldesarrollo regional tiene atribuciones que definen un campo de interacción en lasdimensiones más importantes del desarrollo, en lo que concierne a cambios cualitativosen los planos económico, social, político, ambiental, tecnológico y territorial. En lapráctica se asocia a la organización productiva y al progreso técnico con las tareas degobernabilidad y gestión; la preservación del ambiente y la organización territorial de la 21
  • 7. sociedad que habita dentro de las mismas. El desarrollo regional incorpora principios deequidad y participación y se reconocen las vertientes del desarrollo en un sentidointegral. Si bien estas son sólo algunas de las disciplinas que más se acercan al ámbito deformación en México del intervencionista, no son las únicas, ya que los métodoscuantitativos (estadística) y cualitativos (etnometodología, etnografía, entrevista enprofundidad, etc.), también están presentes como herramientas necesarias para laobtención de datos de la realidad. En estricto sentido, y como se puede apreciar en cada una de las disciplinas quehan estado presentes en su ámbito de formación, la visión multidisciplinaria espredominante sobre los intereses unidisciplinarios. Esto incide directamente, ya quegenera una visión aislada (sesgada) en la formación profesional del interventor,otorgando primacía al ámbito de conocimiento del cual parte el docente. La enseñanza ylas explicaciones en el aula, se caracterizan por asumir una visión parcial del proceso,generando confusión en el uso de conceptos y dificultad para apropiarse de loscontenidos, y para integrarlos a su campo de conocimientos. Otro aspecto que debe aunarse a la explicación de esta visión multidisciplinariaes la presencia de enfoques teóricos que tratan de comprender la realidad social,ofreciendo al intervencionista una perspectiva aún más compleja del proceso. Ante ello,se ven envueltos en el análisis de corrientes como el constructivismo, entendido comouna explicación de los procesos que llevan a cabo los seres humanos para conocer,comprender y entender su entorno; es decir, explica las diversas maneras de pensar delsujeto concreto, que se dispone a elaborar conocimientos sobre los objetos y fenómenosdel mundo real y los acontecimientos de sus situaciones vitales (Hidalgo, 2006: 1). Es importante destacar que la educación en y para toda la vida es la apuesta parael futuro que se plantea en el informe que presentó a la UNESCO la ComisiónInternacional sobre Educación para el Siglo XXI, afirma que la sobrevivencia de lahumanidad depende de la educación en valores morales y del respeto y la valoración delpluralismo cultural. Bajo este enfoque se forman actualmente las generaciones de profesionalescomo los de la LIE, a quienes se les infunden los valores de la educación a lo largo de lavida, que se sustenta en cuatro pilares (competencias):- Aprender a conocer combinando una cultura general suficientemente amplia con laposibilidad de profundizar los conocimientos en un pequeño número de materias. Lo 22
  • 8. que supone, además aprender para aprovechar las posibilidades que ofrece la educacióna lo largo de la vida.- Aprender a hacer con el fin de adquirir, no sólo una calificación profesional, sino unacompetencia que capacite al individuo para hacer frente a gran número de situaciones ypara trabajar en equipo. Pero también aprender a hacer en el marco de las distintasexperiencias sociales o de trabajo que se ofrecen a los jóvenes y adolescentes.- Aprender a vivir juntos desarrollando comprensión del otro y la percepción de lasformas de interdependencia, realizando proyectos comunes y preparándose para tratarlos conflictos respetando los valores del pluralismo, la comprensión mutua y la paz.- Aprender a ser para que florezca mejor la propia personalidad y se esté en condicionesde obrar con creciente capacidad de autonomía, de juicio y de responsabilidad personal.Con tal fin, no menospreciar en la educación ninguna de las posibilidades de cadaindividuo: memoria, razonamiento, sentido estético, capacidades físicas, aptitud paracomunicar (Elizondo, 2001: 37-38). Por otra parte, en la formación de los Intervencionistas en Educación losdocentes asumen posturas ideológicas como la de Pablo Freire, que tratan de incorporaren los saberes de los estudiantes la visión mesiánica de los educadoreslatinoamericanistas, contrario a los nuevos enfoques que la economía neoliberal hadesarrollado, donde se integra la visión moderna y posmoderna de la educación. Pensaren competencias, (de acuerdo al modelo curricular la LIE), es sinónimo de modernidadpor ejemplo. Si definimos a las competencias como: una forma de actuar de maneraeficaz en un tipo definido de situación, capacidad que se apoya en conocimientos, perono se reduce a ellos (Perrenaoud, 2002: 7). Para los fines de este trabajo, y como resultado de la revisión hecha hasta estemomento, consideramos que el interventor educativo es: un investigador de los procesosformales y no formales de educación, fundado en modelos de diagnóstico y en teoríassusceptibles de transformar la realidad a partir de enfoques psicopedagógicos y/osocioeducativos. Uno de los principales supuestos de los que parte la intervención, es que ésta sehace en situación, donde se transforma en la medida en que los sujetos participanteshacen el cambio con su acción. Esta doble función, la de transformar y generarconocimiento es la condición que permite entender los procesos de investigaciónformales. 23
  • 9. Por lo tanto, un programa o proyecto de intervención es el que cuestiona y,posteriormente, resuelve una situación situando en ella un conflicto o tensión entre doso más de sus constitutivos. Intervenir implica resolver esa contradicción, tensión oconflicto produciendo una nueva lógica que no sea una de las anteriores, pero surgida deellas mismas. En la intervención se construyen patrones conceptuales y de acciones quepermiten establecer que la intervención produjo cambios cercanos a los esperados(Sañudo, 2005: 5). Para concluir este apartado, queremos destacar que la intervención es un campofascinante y muy amplio el cuál exige de mucha reflexión, la experiencia nos indica quese puede intervenir en la comunidad, la familia, la escuela, la religión, en la cultura, enhospitales, en el medio rural, en la calle he incluso en el barrio. El mismo interventor,durante el proceso de intervención llega a transformar su estructura conceptual, es decir,así como el interventor puede ayudar a cambiar formas de pensar y actuar de unapersona, él también puede llegar a cambiar su forma de pensar y actuar, de esta manerapodemos establecer que desarrolla procesos de negociación.III. El uso del método científico en la Intervención Educativa.Como es sabido, el método tiene una decisiva función en la ciencia. Su uso nos permitediferenciar entre el conocimiento científico y otros modos de conocer la realidad. Su fundamentación se encuentra en el pensamiento racional-analítico. Es através de este razonamiento que se obtienen avances en disciplinas como la matemática,la política o la economía, por ejemplo. Y como señala Darío Rodríguez (2006: 27), “elmétodo, además, debe permitir que el acto de conocer quede determinado por el objeto.En otras palabras, el conocer es un proceso interactivo entre un sujeto que conoce y unobjeto que es conocido. En esta interacción, es posible que el sujeto vea lo que quierever, es decir, que deje –consciente o inadvertidamente- que sus preferencias yprejuicios alteren las características del objeto conocido. El método debe impedir estainterferencia de lo subjetivo con el conocimiento”. De acuerdo con el mismo autor, con el surgimiento de la teoría de sistemas, seproduce un cambio en la aproximación al conocimiento y, en consecuencia en el métodocientífico. En definitiva, al tener pretensiones de universalidad, se ve obligada aconsiderarse a sí misma como parte de su objeto de estudio. 24
  • 10. Contrario a la visión predominante hasta antes de su aparición, la teoría desistemas tiene como objeto la comprensión de una totalidad compleja, entendida comouna visión global, y no de forma analítico-reduccionista. Bajo este enfoque, el interventor educativo (observador) pasa a ocupar unaposición central con el uso de esta teoría. El sistema entonces incluirá al observador,planteándose la disyuntiva de ser el ente autorreferido. A partir de ese momento, todaapreciación que el observador haga describirá al sistema e influirá en él. El observadorno podrá volver a observar sin ser observado. Según Rodríguez (2006: 28) “sujeto y objeto no pueden ser entendidos ya comoentes separados, sino integrados en el acto creador de conocer”. De este hecho derivael problema de la objetividad en la investigación científica, aspecto que tampoco puedeeludir el interventor educativo. Si la objetividad corresponde con el reflejo fiel de la realidad, y si lo que laciencia estudia son hechos, entonces, corresponderán a observaciones empíricamenteverificables. Dos son las visiones con las que debe trabajar el intervencionista desde nuestropunto de vista: la perspectiva positivista que señala la imposibilidad de tener acceso almundo real (sólo es posible adquirir el conocimiento en lo perceptible, en el mundosensible, aquel que podemos captar a través de nuestros sentidos), desarrollándose lastécnicas como la observación, la entrevistas, la encuesta, etc., y por la otra, laperspectiva epistemológica que señala que la comprobación de la objetividad de unaserto científico se logra mediante su mejor aproximación a la realidad. Y de acuerdocon Rodríguez (2006), “cualquier atajo directo que lleve a la realidad sin pasar por laexperiencia está vedado para la ciencia” (Ibíd: 29). Para algunos autores como Humberto Maturana, citado por Rodríguez (2006),hay dos formas de validar una explicación cualquiera:i) Recurriendo a la realidad externa, independientemente del observador, de tal modoque será válida una afirmación que logre demostrar que es un reflejo fiel de estarealidad.ii) Aceptando la realidad del observador en la construcción de lo observado. Estoimplica “poner la objetividad entre paréntesis”, que no es lo mismo que subjetividad,sino simplemente desechar el argumento de la realidad externa, independiente delobservador, como criterio de validación. La validación se hace entonces haciendoreferencia a la experiencia (Ibíd: 30). 25
  • 11. Según Rodríguez esta perspectiva conduce al problema planteado desde unprincipio: la imposibilidad de recurrir a una adecuación con la realidad externa comoforma de validación de las afirmaciones científicas. Por ello Maturana establece cuatro operaciones que, si son satisfechascabalmente, permitirán que una explicación pueda ser aceptada como explicación válidaen el dominio de las explicaciones científicas.i) Descripción del fenómeno a explicar en términos de lo que el observador debe hacerpara tener la experiencia del fenómeno que se quiere explicar.ii) Hipótesis explicativa, que consiste en la proposición de un mecanismo que si eshecho operar por el observador, le permitirá experimentar –en su dominio deexperiencias- el fenómeno que se quiere explicar.iii) Deducción, a partir del operar del mecanismo generativo o hipótesis explicativa, deotras experiencias que deberían surgir en el dominio de experiencias del observador yde las observaciones que el observador debería hacer para experimentarlas: “si ocurre b,debería ocurrir x en tales y cuales condiciones”.iv) La realización de estas experiencias, mediante la satisfacción de las operacionesdeducidas en el inciso anterior (Ibíd: 30-31). Dado lo anterior, la responsabilidad del investigador se hace ineludible, porqueque no podrá responsabilizar jamás de sus errores a un objeto externo, sino a su propiaexperiencia o a las explicaciones de la misma. En las ciencias sociales el objeto de estudio es un observador, que observa sumundo, que observa a otros observadores y que se da explicaciones acerca de su estaren este mundo con otros observadores. Este es el problema de la “doble hermenéutica”inherente al estudio de la social, a que se refiere Anthony Guiddens. Sólo para concluir con este apartado, señalaré que, “la observación de laobservación permitirá ver lo que los observadores observados no pueden ver: susesquemas de distinción. Pero siempre quedará algo sin ser visto por el observador delos sistemas observados: sus propios esquemas de distinción” (Ibíd: 32). Hasta aquí, hemos desarrollado una perspectiva útil para destacar la grandificultad que enfrenta el trabajo del interventor educativo. Por otra parte, afirmamosque, si el uso del método es el elemento que caracteriza a las ciencias, entoncesconsideramos a la Intervención Educativa como una de ellas. 26
  • 12. IV. Las Profesiones en México.Las profesiones en México han jugado un papel determinante en el desarrollo delEstado, a diferencia de lo que ocurre en países como Estados Unidos o Inglaterra, dondesu devenir ha sido independiente de las políticas gubernamentales (Cleaves, 1985: 185),y en donde el Estado interviene de diversas formas en la regulación de las profesiones,generalmente en alianza con los intereses de éstas, y en algunas, en oposición a ellos. De acuerdo con Fernández y Barajas (2003: 96) se afirma que una profesión esuna comunidad autorregulada que tiene un poder exclusivo, normalmente respaldadopor el Estado, para adiestrar a nuevos miembros o admitirlos en sus prácticas,reservándose el derecho de juzgar la actuación profesional de sus propios miembros. Por su parte, la formación profesional se define como el conjunto de procesossociales de preparación y conformación del sujeto, referido a fines precisos para unposterior desempeño en el ámbito laboral. Es el proceso educativo que tiene lugar en lasinstituciones de educación superior, orientado a la apropiación por parte de los alumnosde los conocimientos, habilidades, actitudes, valores culturales y éticos, contenidos enun perfil profesional y que corresponda a los requerimientos para un determinadoejercicio de una profesión (Ibíd). Visto desde esta perspectiva, los egresados son: “profesionales de la educación que responden a las nuevas demandas de la sociedad; conformando así, una nueva licenciatura en Intervención Educativa, cuyo modelo curricular ha sido diseñado desde el enfoque por competencias, el cual está constituido por un área de formación inicial en Ciencias Sociales, un área de formación básica en educación y seis líneas específicas: Interculturalidad, Educación de las Personas Jóvenes y Adultas, Gestión Educativa, Educación Inclusiva, Orientación Educativa y Educación Inicial. Cada una de las líneas específicas consta de doce cursos, además de tres espacios que apoyan las prácticas profesionales y dos el proceso de titulación” (UPN, 2002: 1). De acuerdo con la justificación para la creación de esta nueva licenciatura, seplantea que: “Hoy por hoy, la educación se encuentra entre las funciones públicas más cuestionadas en cuanto a los resultados que se están alcanzando. Las formas aisladas de realizar el trabajo, sin fundamentos claros, con formas arbitrarias de organización, realización y seguimiento han ido creando un abismo entre los propósitos educativos y los alcances logrados, cada vez más distantes de las expectativas de una educación de equidad, igualdad, y calidad. Precisamente esta desvinculación de las prácticas 27
  • 13. educativas con la función social de ésta, han generado que volvamos los ojos hacia otros actores de la práctica educativa, que han sido fuertes pilares de la acción real y que hoy están en muchos casos ausentes (actores como lo son los miembros de las ONGs -en el país existen 1916 organizaciones no gubernamentales-, gestores públicos que no son docentes, promotores comunitarios, etc.). ¿Pero qué hacer para incidir en esas prácticas educativas actuales ytransformarlas?, ¿cómo alcanzar los propósitos de desarrollo pleno de los y lasestudiantes? ¿Cómo lograr ambientes propicios para el desarrollo de la formación yautonomía de los colectivos? ¿Con qué finalidad haremos los cambios? ¿Cómo lograr laarticulación entre las diferentes instituciones educativas, que ha ocasionado rupturas ydesarticulaciones entre los diferentes actores educativos?; Desde el diseño de esta licenciatura se considera debe responder a la satisfacción de necesidades reales y como un impulsor del dinamismo interno de las organizaciones sociales, porque el capital más importante lo constituye las acciones de los principales actores sociales, que multiplican exponencialmente los esfuerzos, tomando en cuenta los aspectos relevantes que influyen en las prácticas cotidianas, la experiencia de los y las participantes, el reconocimiento de su contexto y las problemáticas a las que se enfrentan, para dar sentido a los diferentes cursos” (Ibíd: 1). Bajo esta perspectiva, a la Licenciatura en Intervención Educativa se le hangenerado expectativas acordes a las transformaciones del mundo contemporáneo,mismas que se pueden encontrar en el documento base de su creación, desde laperspectiva de la Gestión Educativa: “…la evidencia de múltiples investigaciones han puesto de relieve que el accionar educativo no se circunscribe al ámbito de lo escolar, sino que presenta un horizonte de intervenciones mucho más amplio, en donde se entrecruzan los sistemas de gestión de la educación y los diversos grupos sociales en forma conjunta aunque no siempre coordinada, para implementar acciones educativas. Además, cabe señalar que hasta hace poco tiempo el ejercicio de las tareas de gestión eran asumidas por profesionales no formados dentro de este campo, con la consecuente improvisación, el hacer sobre el ensayo-error y la asunción de modelos no siempre idóneos. Actualmente los requerimientos apuntan hacia la necesidad de contar con perfiles más convergentes con las funciones de gestión educativa, si se espera coadyuvar con ello a una mejora en los procesos y resultados. Por otro lado, es innegable la articulación entre los programas de financiamiento que se condicionan a una estrategia de rendición de cuentas y evaluación externa, que ejerce presión sobre los sistemas de administración de los recursos para responder a 28
  • 14. estas políticas determinadas desde afuera. Este tipo de imposiciones está permeando a los centros educativos progresivamente, lo cual los ubica en una dinámica de “competir para sobrevivir” y las exigencias de la acreditación y la certificación (Ibíd: 2). De acuerdo con lo anteriormente expuesto, queda claro que la Licenciatura enIntervención Educativa surge como una propuesta académica que viene a ocupar unespacio en el mundo de las profesiones y que, vuelve sus ojos hacia actores que,tradicionalmente han sido marginados: “otros actores de la práctica educativa, que han sido fuertes pilares de la acción real y que hoy están en muchos casos ausentes (miembros de las ONGs, gestores públicos que no son docentes, promotores comunitarios, etc.)” (Ibíd: 3). Por otra parte, y partiendo del análisis del estudio de las profesiones, podemosafirmar que, quienes tienen la sartén por el mango (poder) determinan las profesiones aveces por “negociación” en base a intereses creados, ellos tienen la decisión“adecuada”, aunque el discurso vaya en función al “beneficio público” solo esintercambio de intereses, la sociedad no tiene gran protagonismo en el asunto, éstasituación contradictoria tiene consecuencias graves como la existencia de profesionistassin mercado laboral, puesto que en la negociación no se establecen estudios denecesidades sociales reales de mercado, sino intereses particulares entre los implicadosen este asunto que se escudan en la autonomía, el monopolio y el control. De aquí deriva que la negociaciones entre la élite del poder y las profesionesdeben evitar el monopolio, de tal suerte que las profesiones no deben estar totalmentesupeditadas a los designios del poder, lo urgente es que deben estar vigentes en laeconomía política, las decisiones de alto mando no siempre van en relación con lasnecesidades reales de competencia, para lograr se cristalice, es vital su vinculación conel campo laboral, lo complejo de las negociaciones obliga a que surjan profesionessaturadas en el mercado, a fin de evitar esta situación, las negociaciones debenestablecerse con el propósito de cubrir las exigencias de la demanda necesaria y real,tomado en cuenta la colectividad social y el avance, creando las condiciones paracumplir con las expectativas sociales, nacionales y mundiales. Siguiendo a Gyarmati (1999: 16) el problema de las profesiones estáestrechamente vinculado con la distribución del poder y lo determina en gran parte lanaturaleza que tiene la sociedad así como el desarrollo de la misma, las profesiones sefortalecen mediante las relaciones con algunos sectores e instituciones sociales, 29
  • 15. constituyéndose en centros de importancia del poder político; con el propósito de tratarde comprender el papel que juegan las profesiones socialmente, es necesario entender sudinámica, y la naturaleza del poder con que cuentan, así como enterarse, qué accionesrealizan para lograrlo y finalmente el uso que le dan, a fin de clarificar este asunto,primeramente se juzga pertinente y necesario analizar el sistema de profesiones a partirde: la organización, el control del conocimiento, la construcción social presente en larealidad y finalmente la estructura prevaleciente del poder político. Actualmente la formación profesional en México se realiza en un contextoeducativo bajo parámetros institucionales que regulan las actividades consideradascomo necesarias y pertinentes, avalando la preparación ofrecida mediante la expediciónde certificados y títulos profesionales. De acuerdo con esta perspectiva, es de esperarseque la Licenciatura en Intervención Educativa, se encuentre influenciada por dos temasque se han convertido en ejes centrales de la educación superior en México, laacreditación de instituciones y programas de educación superior y la certificación deprofesionistas.V. La fase actual de la educación superior en México. En busca de lacalidad (los procesos de acreditación y certificación).En la última década, los temas de la evaluación de la calidad y de la acreditación deinstituciones y de programas académicos han ocupado un lugar central en las políticaspúblicas del sector de la educación superior en la región y en los medios académicos. Ycon razón, puesto que las dinámicas de transformación de los sistemas educativos loshan conducido a incorporar la tarea de “rendir cuentas” como un valor que incrementasu legitimidad, mejora su calidad y favorece su transparencia (Orozco y Cardoso, 2003:1). Fernández y Barajas (2003: 97) por su parte, afirman que, la finalidad de todoproceso de acreditación, busca legitimar públicamente la calidad de la educaciónimpartida en una carrera específica y los fines de una institución, a fin de exponer laintegridad de una gestión institucional. Esta acreditación proviene de la comparaciónque una institución realiza de sus procesos educativos con relación a los parámetrosestablecidos en los estándares de calidad. Los estándares establecen las características ylas condiciones bajo las cuales debe realizarse una actividad determinada. Puede decirseentonces que el proceso de acreditación es un conjunto de actividades regidas por un 30
  • 16. procedimiento establecido que permiten evaluar y verificar el quehacer académico yadministrativo de la escuela. Como señala Do Amaral (1999) en México tradicionalmente ha sido el Estadoquien otorga a las instituciones universitarias, públicas y privadas, las autorizaciones deimpartir y desarrollar programas educativos y es el aval de la calidad de dichosservicios, por lo que se ha definido a la acreditación como el reconocimiento formal porparte de una autoridad competente hacia una institución de educación que cumple conlos estándares mínimos de calidad aceptable. En este sentido, y siguiendo a Fernández y Barajas (2003: 98), es necesarioprecisar algunos aspectos:1) La acreditación se realiza frente a un organismo especializado e independiente, por loque el concepto acreditación depende de un juicio externo.2) La acreditación constituye una constancia de credibilidad, más no un diagnósticoevaluativo.3) La acreditación registra la conformidad de una institución o de un programa enrelación con estándares de excelencia. La pregunta es ¿cuál es la instancia competente o adecuada para avalar la calidadde la Licenciatura en Intervención Educativa?, la respuesta es más compleja de lo queparece, ya que se requiere de instancias (pares) con afinidad y experiencia en el campoprofesional. Por lo tanto, la complejidad estriba en la novedad de la licenciatura y de laescasa presencia de profesionales (Interventores Educativos) en el mercado laboral(egresados). A partir de la firma del TLC, la Secretaría de Educación Pública ha promovidola creación de instancias colegiadas de acreditación para los programas de educaciónsuperior. En este sentido, organismos como el Centro Nacional de Evaluación(CENEVAL), los Comités Interinstitucionales para la Evaluación de la EducaciónSuperior (CIEES) y el Consejo para la Evaluación de la Educación Superior (COPAES),desarrollan acciones que les permiten establecer modelos de acreditación institucional ycertificación de las profesiones mexicanas. Bajo esta perspectiva, la acreditación tendrá que venir desde fuera en unaprimera instancia y con ello, lograr que la madurez del programa y de las institucionesque lo imparten genere sus propias estrategias a nivel nacional, logrando que secumplan con los tres aspectos señalados por Fernández y Barajas; es decir, someterse a 31
  • 17. una evaluación externa, presentar ante la sociedad una constancia de credibilidad y,alcanzar estándares de excelencia en las propias instituciones. Todo ello relacionado con los programas y las instituciones, pero al hablar decertificación estamos refiriéndonos al reconocimiento que una instancia formal hace deuna persona al cumplir con los requisitos académicos y los estándares de competenciaestablecidos para el ejercicio de una profesión (Do Amaral, 1999: 21). En nuestro país se reconocen tres formas de certificación de profesionistas: laacadémica, otorgada a través de los títulos profesionales expedidos por las Institucionesde Educación Superior: la oficial, cuyo carácter legal está sustentado en la expediciónde la cédula profesional y el Registro Nacional de Profesiones por parte de la DirecciónGeneral de Profesiones; y la certificación emitida por organismos independientes comoel Centro Nacional de Evaluación (CENEVAL), los Comités Interinstitucionales para laEvaluación de la Educación Superior (CIEES), el Consejo para la Evaluación de laEducación Superior (COPAES), el Sistema Nacional de Investigadores (SNI), elConsejo de Normalización y Certificación de Competencias Laborales (CONOCER) ylos Colegios de Profesionistas. Este último tendrá que ser el espacio a desarrollar por los egresados de laLicenciatura en Intervención Educativa, ya que formará parte de un proceso decomplejidad creciente en el desempeño laboral de los nuevos profesionistas, en y para lasociedad. Se asume que la acreditación y la certificación de profesionales forman partede un conjunto de estrategias tendientes a estimular la calidad en el trabajo profesional.Bajo esta lógica, las formas de evaluación estarán basadas en la medición de datosconcretos o en opiniones de clientes y de los mismos profesionistas.Reflexiones Finales.En el mundo contemporáneo estar bien educado significa, como lo señala EduardoAndere (2003: 7), “poseer habilidades y conocimientos que le permitan a una personadesarrollarse. Además, contar con calidad, definida esta como educación que nosposibilite para ser competitivos doméstica e internacionalmente”. Siguiendo este razonamiento, la única posibilidad de obtener un empleo bienremunerado, que permita alcanzar los satisfactores mínimos (aceptables y decentes),está sustentada en una educación de calidad. Esta perspectiva nos obliga a reorientar los 32
  • 18. esfuerzos institucionales y académicos de la UPN, ofreciendo una alternativaprofesional sustentable, que logre el cumplimiento de los objetivos trazados cómo son:a) Formar profesionales de la educación que respondan a las nuevas demandas de lasociedad.b) Cumplir con el modelo curricular que ha sido diseñado desde el enfoque porcompetencias.c) Como profesión, lograr que el campo de la educación deje de ser de las funcionespúblicas más cuestionadas en cuanto a los resultados que se están alcanzando, cada vezmás distantes de las expectativas de una educación con equidad, igualdad y calidad.d) Que verdaderamente permita volver los ojos de la sociedad hacia otros actores de lapráctica educativa, que han sido fuertes pilares de la acción real y que hoy están enmuchos casos ausentes (los miembros de las ONGs, gestores públicos que no sondocentes, promotores comunitarios, etc.).e) Que permita alcanzar los propósitos de desarrollo pleno de los y las estudiantes.f) Lograr ambientes propicios para el desarrollo de la formación y autonomía de loscolectivos.g) Responder a la satisfacción de necesidades reales e impulsar el dinamismo interno delas organizaciones sociales, porque el capital más importante lo constituye las accionesde los principales actores sociales, que multiplican exponencialmente los esfuerzos,tomando en cuenta los aspectos relevantes que influyen en las prácticas cotidianas, laexperiencia de los y las participantes, el reconocimiento de su contexto y lasproblemáticas a las que se enfrentan, para dar sentido a los diferentes cursos. El reto más importante de toda institución de educación superior en la actualidades trabajar para que el tipo de imposiciones que están permeando a los centroseducativos progresivamente, “competir para sobrevivir” alcance las exigencias de laacreditación y la certificación, y la UPN, junto con la LIE, no puede mantenerse almargen de esta realidad. Importante sin duda será el reconocer la necesaria transformación de la UPN alegresar de sus aulas a hombres y mujeres con un nuevo perfil profesional, obligando ala planta académica a actualizar su práctica docente, pero sobre todo, sentar las basespara incursionar y fortalecer la educación continua. Afirmamos que, para poder cumplircon la tarea de formar a los nuevos profesionales en Intervención Educativa, se requierede un nuevo perfil de docente, capas de integrar un conjunto de competencias ocaracterísticas como: 33
  • 19. - Preparación cultural.- Análisis crítico.- Capacidad reflexiva.- Conocimiento técnico.- Capacidad de adaptación.- Capacidad de trabajo en equipo o cooperativo.- Capacidad organizativa.- Competencia en áreas de gestión administrativa. Estas características, por cierto todas deseables en un profesional de laeducación, nos entregan las primeras condiciones en el tema de las nuevas competenciasen los docentes (Imbernón, 1998: 30). De esta manera, la institución se podrá convertir en una organización estratégicaentre las propuestas del entorno y el logro de una mejora en la práctica (Bolivar, 2002:16). Otro aspecto a destacar es que, sin una radical “reculturación” de la escuela comoinstitución, pocos nuevos modos de enseñanza y aprender cabe esperar (Fullan, 1991:201). En otras palabras, trabajar en este nuevo modelo de profesional nos permitiráincidir en la transformación de la cultura y no sólo en los aspectos estructurales denuestro entorno.Bibliografía.Andere, Eduardo M. (2003). La Educación en México: Un fracaso monumental ¿Está México en riesgo?. Edit. Planeta. México, D. F.Bolivar, Antonio (2002). Como Mejorar los Centros Educativos. Edit. Síntesis S. A. Madrid, España.Brunner (1999). The World Bank 1998.Cantón Mayo, Isabel (Coord.) (2001). La Implantación de la Calidad en los Centros Educativos. Una perspectiva aplicada y reflexiva. Edit. CCS. Madrid, España.Cleaves, P. S. (1985). Las Profesiones y el Estado: El caso de México. Colección Jornadas. México: El Colegio de México. México, D. F.Fernández Pérez, Jorge A. y Barajas Arrollo, Guadalupe (2003). Una Nueva Cultura Profesional. Notas para un debate. En Revista de Divulgación Científica Universciencia. Edit. Universidad de Oriente Puebla. Año 2, nº 5. Septiembre – Diciembre. Puebla, México. 34
  • 20. Do Amaral, J. L. (1999). Calidad y Regulación de la Educación y del Ejercicio Profesional de la Medicina. Revisión del tema y análisis de situación en seis países de América Latina. Programa de desarrollo de recursos humanos. Brasil: Organización Panamericana de la Salud. Brasil.Elizondo Huerta, Aurora (2001). La Nueva Escuela, I. Dirección, liderazgo, y gestión escolar. Edit. Paidós. México, D. F.Fullan, M. (1991). The new meaning of educational change. Teachers College. Press/Cassell. Nueva York / Londres.Gyarmati, Gabriel (1999). Notas para una teoría política de las profesiones en: La globalización, las profesiones y el aula. En Antología, Seminario de Investigación: Maestría en Educación. Campo Formación Docente en el Ámbito Regional. UPN - 291, Tlaxcala, México.Hidalgo Guzmán, Juan Luis (2006). ¿Qué es el constructivismo?. En Monografías.comImbernón, Francisco (1998). La Formación del Profesorado. Edit. Laia. Barcelona, España.Orozco Silva, Luis Enrique y Cardoso Rodríguez, Rodrigo (2003). La Evaluación Como Estrategia de Autorregulación y Cambio Institucional. Edit. Revista Perfiles Educativos – UNAM. México, D. F.Perrenoud, Philippe (2002). Construir Competencias Desde la Escuela. Edit. Dolmen Ediciones – Océano. Santiago de Chile.Rodríguez, Darío (2006). Diagnóstico Organizacional. “Fundamentos del Diagnóstico” “El Diagnóstico Organizacional” y “Modelos de análisis”. Edit. Alfaomega. México, D. F.Sañudo Guerra, Lya (2005). Los programas de intervención una modalidad para investigar en la educación. 3er. Congreso Nacional de Investigación Educativa. Jalisco México.UPN (2000). Programa de Reordenamiento de la Oferta Educativa de la Unidades UPN. Licenciatura en Intervención Educativa. Línea de Educación Inicial. México, D. F.UPN (2002). Licenciatura en Intervención Educativa. Línea de Gestión Educativa. México, D. F. 35