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  • 1. LESIONES DEPORTIVAS; LESIONES EN EL PIE POR: MIGUEL ANGEL ROCHA HERNÁNDEZ. Introducción: Las lesiones deportivas se dan en todos los casos de los deportistas, por diferentes situaciones cuales vamos a ver en el siguiente ensayo. QUE ES EL PIE? El pie corresponde a un órgano extremadamente complejo: 26 huesos, todos ellos relacionados con otras tantas articulaciones de conformación anatómica muy complicadas, que le permiten realizar los más amplios y complicados movimientos, adaptarse a toda clase de superficies y soportar la carga del peso propio del cuerpo, agregado a la sobrecarga que significa la energía cinética de la marcha, carrera, saltos y carga de pesos extra. Una organización completa de elementos fibrosos, cápsulas articulares, ligamentos interarticulares y bandas aponeuróticas contribuyen a sostener la arquitectura ósea. Un complicado sistema articular mueve entre sí todas la piezas óseas y contribuye en forma principal a sostener estructuras del esqueleto en su totalidad. Un rico sistema nervioso le confiere a todos los tegumentos y partes blandas del pie, no sólo sensibilidad, sino que además recibe en forma instantánea la información referente a la magnitud de la carga soportada por el pie en general e independientemente de cada sector por separado de la superficie plantar, la transmite a los centros motores corticales y medulares, generando reflejos neuromusculares instantáneos que, a su vez, actuando sobre las acciones musculares periféricas (columna, pelvis, extremidades), ayudan a mantener el equilibrio. Carga del peso, impulsión de la marcha, corrección de los desniveles del piso, sensaciones táctiles, de presiones, de desniveles, y todo ello en las más variadas circunstancias y, por toda la vida del hombre, son algunas de las funciones del pie, y que lo hacen un órgano funcionalmente maravilloso. En relación al sistema de sustentación y presión, el peso del cuerpo, proyectado sobre el pie, es sustentado por tres puntos de apoyo que forman el trípode plantar. El trípode plantar se configura con un punto posterior, el talón (hueso calcáneo), y dos puntos anteriores: por dentro, la cabeza del primer metatarsiano y, por fuera, la cabeza del quinto.
  • 2. Estos tres puntos de apoyo, a su vez, están fuertemente unidos por bandas aponeuróticas y musculares (arcos plantares) que sostienen en sus respectivos sitios los tres puntos descritos: el arco plantar interno une el apoyo calcáneo con la cabeza del primer metatarsiano (arco interno), el arco plantar externo une el apoyo calcáneo con la cabeza del quinto metatarsiano (arco externo) y, el arco anterior, une los puntos de apoyo de las cabezas del 1º y 5º metatarsianos (arco anterior). Veremos cómo el aplastamiento de estos arcos, principalmente del arco interno y el anterior o metatarsiano, generan una rica y frecuente patología en el pie, pie plano longitudinal, pie plano anterior y su consecuencia el hallux valgus. En la marcha, el peso del cuerpo es recibido y soportado por el primer punto de apoyo del talón (calcáneo) y, desde allí, se desplaza progresivamente hacia los puntos de apoyo anteriores (metatarsianos) a lo largo de dos vías: una interna (arco plantar longitudinal interno) y otra externa (arco plantar longitudinal externo). En este momento, el peso del cuerpo es recibido y soportado por estos dos puntos de apoyo anteriores y repartido en toda la extensión del arco anterior, o metatarsiano, que soporta en el momento final del paso, todo el peso del cuerpo, auxiliado por la contracción de los 5 ortejos. La comprensión del reparto del peso del cuerpo según la posición del pie es trascendental para entender una parte importante su patología. El pie plano longitudinal, el pie plano anterior (metatarso caído), el hallux valgus, ortejos en martillo y subluxados, ortejos en garra, callosidades plantares y de los ortejos, etc., no son sino que consecuencia de una alteración en el reparto del peso del cuerpo sobre la planta del pie. La planta del pie en descarga (no apoyado) no recibe peso, como es lógico. El pie apoyado, estático y descalzo, recibe la carga del peso del cuerpo, que se multiplica por 2 ó 3 con el impulso de la marcha. Se calcula que se multiplica por 4 ó 5 en el momento del salto. En un hombre de 80 kg de peso, en el momento de una marcha normal, el talón soporta 300 kg en cada paso; en un atleta, en el instante que salta una valla, el impulso representa un peso de 2.000 kg, que lo soporta el pie en una fracción de segundo. En el pie en marcha se describen 4 momentos sucesivos: Primer momento: cuando el pie está apoyado sólo en el talón (primer momento de la marcha), recibe todo el peso del cuerpo (80 kg, por ejemplo), el resto del pie, que aún no apoya, no recibe peso alguno. Segundo momento: cuando el pie está en ángulo recto con respecto al eje de la pierna (posición plantigrada, sin calzado), el peso del cuerpo (80 kg, por ejemplo) se reparte equitativamente entre el punto de apoyo calcáneo que
  • 3. recibe 45 kg y el apoyo anterior o metatarsiano que recibe 35 kg. Tercer momento: si el pie pisa con el talón (calcáneo) elevado en 2 cm (zapato del varón), los puntos de apoyo posterior y anteriores (metatarsianos) se reparten el peso por igual: 40 kg cada uno, de este modo, cada centímetro cuadrado de superficie plantar soporta una fracción proporcional y exacta del total del peso del cuerpo. Cuarto momento: por último, cuando el pie se apoya solamente sobre el arco anterior (arco metatarsiano), como ocurre con el zapato de taco alto de las damas, todo el peso del cuerpo gravita en esta pequeña zona; el arco anterior se encuentra sobrecargado y su resistencia sobrepasada por obesidad, carga del peso, largas estadías de pie, etc., o si su resistencia física está disminuida, como ocurre en la mujer o con la edad avanzada, se inicia el proceso de su aplanamiento, que es progresivo e irreversible, generándose el pie plano anterior. Como resultados de la pérdida de la correcta armonía entre peso corporal y la posición y mal apoyo del pie, sobreviene una ruptura de la mecánica arquitectónica del pie en todas sus estructuras: hueso, posición de sus articulaciones, tensión de sus cápsulas articulares, ligamentos, facias y aponeurosis plantares, fatiga muscular, deformación de los ejes del pie, de los metatarsianos y dedos, mal apoyo plantar, etc., todo lo cual se traduce en dolor, desgaste articular prematuro (artrosis), contracturas musculares dolorosas y callosidades, todo lo cual constituye la patología ortopédica del pie. En primer lugar la prevención ¿Te preocupa lesionarte mientras haces deporte? No le des demasiadas vueltas al tema. Piensa en el hecho de evitar posibles lesiones como una regla del juego más —con el valor añadido de que esta regla es la que te impedirá hacerte daño. La mejor forma de enfocar el tema de las lesiones deportivas es evitarlas en primer lugar. La prevención abarca desde conocer las reglas del juego hasta utilizar el equipo adecuado, pasando por jugar de forma segura. Pero resulta que has jugado con tu equipo siguiendo las reglas del juego, jugando de forma segura y utilizando el equipo adecuado pero, aún y todo, te has lesionado. No te preocupes, no es el fin del mundo —solo el principio de tu proceso de curación. Sigue leyendo para saber en qué consiste ese proceso y cómo debes reaccionar ante una lesión deportiva. ¿Qué es una lesión deportiva? Las lesiones deportivas son lesiones que se suelen producir mientras se practica un deporte organizado, sea en una competición, una sesión de entrenamiento u otra actividad física organizada. En los jóvenes este tipo de lesiones ocurren por diversas razones, incluyendo un entrenamiento incorrecto, llevar un calzado deportivo inadecuado, no llevar el quipo de protección necesario y el rápido crecimiento que se experimenta durante la pubertad. Hay dos grandes categorías generales de lesiones deportivas. La primera es la de las lesiones traumáticas agudas. Suelen producirse a raíz de un solo golpe o de la aplicación de una fuerza aislada —como ser objeto de una mala entrada en un partido de fútbol. Las lesiones traumáticas agudas incluyen las siguientes: fracturas — grietas o rotura totales o parciales de tejido óseo magulladuras, contusiones en terminología médica —provocadas por golpes directos, que pueden cursar con inflamación y sangrado en el interior de los músculos y otros tejidos corporales
  • 4. distensiones — estiramientos o desgarros en un músculo o tendón, el extremo estrecho y resistente de un músculo que lo conecta con el hueso esguinces — estiramientos o desgarros de ligamentos, el tejido que refuerza y da estabilidad a la articulaciones, conectando huesos y cartílagos abrasiones — raspaduras laceraciones — cortes en la piel que suelen ser lo bastante profundos como para requerir puntos o grapas La segunda categoría de lesiones deportivas es la de lesiones por sobrecarga o de tipo crónico. Son lesiones que se desarrollan durante un período de tiempo más o menos prolongado. Las lesiones crónicas suelen estar provocadas por movimientos repetitivos, como los implicados en correr, lanzar cosas por encima de la cabeza o sacar en el tenis. Incluyen las siguientes: fracturas por sobrecarga — pequeñas grietas en la superficie del hueso a menudo provocadas por una sobrecarga repetitiva (por ejemplo, en los pies de un jugador de baloncesto que salta constantemente en la pista) tendinitis — inflamación de un tendón provocada por su uso repetitivo epifisitis o apofisitis — lesiones por sobrecarga en el cartílago de crecimiento (es decir, el lugar a partir del cual el hueso puede crecer en longitud durante la infancia y adolescencia), como las que se producen en la enfermedad de Osgood-Schlatter A menudo se concede menos importancia a las lesiones crónicas que a las agudas. Tal vez te sientas tentado a ignorar ese dolor sordo que tienes en la muñeca o en la rodilla, pero recuerda siempre que solo porque una lesión no sea espectacular no significa que carezca de importancia o que vaya a curarse sola. Si no se trata, lo más probable es que una lesión crónica empeore con el tiempo. Lesiones en los pies Las lesiones en los pies incluyen las distensiones de ligamentos, las fracturas por sobrecarga, los hematomas en el talón y la inflamación de la placa epifisaria. Puesto que los pies soportan todo el peso del cuerpo y tienen que absorber impactos repetidamente, son especialmente susceptibles a lesionarse. Otro motivo de que algunos jóvenes se hagan lesiones en los pies es debido a que sus pies tienen una morfología un tanto diferente. Por ejemplo, algunas personas tienen pies planos o los empeine altos. Estas diferencias no implican que deberían evitar hacer deporte, pero sí que tal vez necesiten adoptar ciertas precauciones, como llevar unas plantillas especiales en los zapatos. El cuidado de las lesiones deportivas Si tienes un dolor que aumenta progresivamente con la actividad y cursa con inflamación, cojera o pérdida del grado de movilidad, necesitas que te vea un médico lo antes posible. ¿En qué tipo de dolores te deberías fijar? Cualquier lesión que curse con hinchazón, entumecimiento, dolor intenso, rigidez o pérdida de flexibilidad debería tomarse en serio. También deberías saber distinguir entre una molestia o dolor muscular puntual o temporal y el dolor crónico, que continua durante un período más largo de tiempo. Por ejemplo, no siempre es necesario que vayas al médico si te duele
  • 5. el hombro, pero deberías pedir hora con el médico si el dolor empeora o si persiste durante una semana o más. También deberías ir al médico si el dolor pasa de aparecer solo tras la práctica deportiva a hacerlo mientras haces deporte, o si lo notas al levantarte por las mañanas o en tus actividades cotidianas. Lo mejor que puedes hacer si sospechas que te has lesionado es dejar inmediatamente de practicar el deporte que crees que te ha provocado la lesión e ir al médico. En el caso de lesiones graves o complejas, puede ser más recomendable ir a un médico especializado en medicina deportiva. El médico te examinará la lesión y utilizará herramientas diagnósticas como las radiografías y la resonancia magnética (RM) para determinar el alcance de la lesión. La resonancia magnética permite ver los tejidos blandos con mayor claridad que las radiografías o las tomografías computarizadas. Una vez conozca el alcance de tu lesión, lo más probable es que el médico empiece con un tratamiento conservador, como el reposo y la aplicación de hielo para reducir la inflamación. Es posible que también te recete analgésicos (medicamentos para aliviar el dolor) y antiinflamatorios tipo ibuprofeno. Tal vez sea necesario entablillarte o escayolarte la parte afectada o intervenírtela quirúrgicamente, dependiendo de la lesión que padezcas. A continuación, ocurrirá una de las siguientes tres cosas. El médico te recomendará que: sigas haciendo deporte mientras te vayas recuperando de la lesión hagas deporte utilizando algún dispositivo de protección (como una rodillera o una muñequera) vayas a rehabilitación (fisioterapia) Los médicos de medicina deportiva no permiten que sus pacientes sigan haciendo deporte si corren el riesgo de hacerse otra lesión o agravar la lesión de la que se están recuperando. Volver a hacer deporte Si el médico te dice que dejes de hacer deporte, probablemente lo primero que le preguntarás será "¿Cuándo podré volver a hacer deporte?" Eso dependerá de la lesión específica que tengas, o sea que asegúrate de hablar detenidamente con tu médico sobre ese tema. Hay cosas que puedes hacer para mantenerte en forma mientras te recuperas de la lesión sin agravarla —pero antes de hacer nada, asegúrate de que tu médico te da el visto bueno. Esas actividades se conocen como entrenamiento combinado o mixto e incluyen la bicicleta estática, la natación, la hidroterapia y las máquinas de remo. Tu programa de rehabilitación también te ayudará a mantenerte en forma mientras te recuperas. La rehabilitación es el proceso que te ayuda a volver a estar en forma y listo para la acción. La rehabilitación puede formar parte de tu programa de tratamiento y puede incluir ejercicios, manipulaciones realizadas por un fisioterapeuta (un especialista en ayudar a la gente a recuperarse de las lesiones deportivas) y aparatos tecnológicos, como los ultrasonidos. Los
  • 6. ultrasonidos se utilizan para calentar el área lesionada. El calor alivia el dolor, favorece la curación y aumenta el grado de movilidad. Hacer deporte de forma segura ¿Qué puedes hacer para protegerte a fin de no volverte a lesionar? Usa un equipo protector —por ejemplo, un casco en los deportes de contacto como el fútbol americano— que sea adecuado para el deporte específico que practicas. Cuando vuelvas a hacer deporte, es posible que necesites un equipo protector adicional, incluyendo un calzado deportivo modificado (por ejemplo, con plantillas o protectores para los empeines), vendas elásticas (por ejemplo, alrededor de la rodilla, para darle mayor estabilidad), rodilleras y coderas, o protectores bucales. Estos protectores ayudan a estabilizar y a proteger las distintas partes del cuerpo de posibles tirones, golpes directos y nuevas lesiones. Para no volverte a lesionar, asegúrate de precalentar adecuadamente antes de las sesiones de entrenamiento y de los partidos. Recuerda que, cuando te reincorpores a la práctica deportiva, deberás tomártelo con calma, aumentando gradualmente la intensidad de los entrenamientos hasta alcanzar el nivel que tenías antes de lesionarte. Asimismo, conoce tus límites. Si la parte del cuerpo que te habías lesionado (o cualquier otra parte del cuerpo) te empieza a doler, para inmediatamente y descansa. No pospongas el ir al médico si persiste el dolor. El dolor es la forma que tiene tu cuerpo de decirte que algo no va bien. O sea que haz deporte, pero hazlo de forma segura. Intenta aprender de la experiencia y haz las cosas que te pueden ayudar a evitar lesionarte en primer lugar. Lesiones del Arco Interno LESIONES DEL ARCO PLANTAR INTERNO El pie es el elemento de sustentación, el basamento, el punto final de confluencia de todas las líneas de fuerza del peso corporal. Y no es una superficie estática de sustentación; se adapta de forma continua a los cambios posturales con una fina sensibilidad a las presiones en todos los puntos de la planta para corregir la postura y lograr el equilibrio. traumatologia pie lesiones arco plantar interno Todo esto es posible gracias a una complejísima estructura de terminaciones sensitivas que envían la información a los centros nerviosos y de su correspondiente trama de terminales que dan la orden a toda la dotación muscular encargada del último acto motor. El sistema está alimentado por una tupida red de vasos que aportan la sangre arterial y otra de retorno venoso. Aunque parezca mentira, esta maravilla estructural es contemplada en muchas ocasiones como una porción poco menos
  • 7. que secundaria en el contexto de la economía corporal, incluso tratándose de especialistas que dedican su atención preferente al deportista. Intentaremos hacer un repaso de las lesiones más frecuentes del pie y de las correcciones médicas más actualizadas en el tratamiento y la prevención de las mismas. Describimos en esta ocasión las lesiones que con mayor frecuencia afectan al arco plantar interno, la zona comprendida entre el calcáneo por atrás y el primer dedo en todos los planos, incluyendo por tanto lesiones óseas traumáticas, fracturas y luxaciones, lesiones óseas degenerativas y lesiones de partes blandas. traumatologia pie lesiones arco plantar interno Como es natural, en los deportes en carga se producirá un mayor índice lesivo sobre el pie que en aquellos en los que no tenga que soportar el peso corporal. No sólo porque sirve de sustentación a todo el cuerpo sino porque lo hace en condiciones de exigencia, con cambios constantes de postura que hay que corregir constantemente y con una precisión que no admite errores so pena de ser causa de lesión. En los deportes de choque hemos de contar con el traumatismo directo en la disputa con un contrario. Es aparatoso, visible, de causa conocida y no plantea problemas a la hora de su reconocimiento como accidente deportivo desde el punto de vista de las aseguradoras. La causa y el mecanismo de producción son indiscutibles. CAUSAS DE LESIÓN. MECANISMOS Como en todas las lesiones deportivas, contemplaremos dos posibles causas: El traumatismo directo o indirecto que producirá contusiones, esguinces, luxaciones o fracturas La sobrecarga, el exceso de solicitación de una zona o la solicitación en condiciones inadecuadas En el fútbol el pie es, además, la herramienta más importante, la que utilizamos para conducir, golpear y parar el balón. Sufre continuos traumatismos por impacto directo sobre el antepie, especialmente en el arco interno sobre la articulación metatarso-falángica. traumatologia pie lesiones arco plantar interno Otro factor causante de lesiones es el calzado deportivo, que estudiaremos más adelante, y que en el fútbol presenta características especiales por el apoyo sobre tacos de diferente consistencia y distribución y por la misma arquitectura de la bota, ceñida al pie y bastante rígida en el contrafuerte posterior. El 75% de las lesiones de antepie son susceptibles de tratamiento conservador, podológico, un 20% se resuelven
  • 8. espontáneamente y tan sólo un 5% requieren algún tipo de tratamiento quirúrgico. EL TALÓN DOLOROSO traumatologia pie lesiones arco plantar interno La parte más posterior, el talón, constituye la columna del apoyo corporal. Cuenta con el calcáneo, un hueso potente desde el punto de vista estructural, almohadillado por una cubierta grasa especial, una formación fibroelástica finamente inervada, que amortigua el impacto contra el suelo, absorbiendo el choque en cada pisada. En ocasiones sufre una atrofia debido a un traumatismo o a la aplicación de infiltraciones, sufriendo una degeneración y perdiendo su capacidad amortiguadora. FASCITIS PLANTAR traumatologia pie lesiones arco plantar interno La fascia o aponeurosis plantar es una fuerte capa de tejido fibroso que conforma la superficie inferior de la bóveda plantar. Se inserta en el tubérculo interno del calcáneo y en las cabezas de los metatarsianos. Se abre en forma de abanico de atrás, donde es más gruesa, adelante donde se hace más fina. En su borde interno cubre al abductor del dedo gordo y en el externo al abductor del quinto dedo. Está inervada por el calcáneo medial que llega desde el retromaleolo al tejido subcutáneo, cojinete graso y piel. Su misión principal es la de procurar una estabilización estática del arco longitudinal. traumatologia pie lesiones arco plantar interno La fascitis plantar, inflamación de la fascia en una porción variable desde la inserción en calcáneo al arco interno del pie, depende de la actividad deportiva o de la ocupación habitual del paciente, del calzado y de algunos factores predisponentes como el exceso de peso. traumatologia pie lesiones arco plantar interno La exploración clínica comienza por una atenta observación de la forma del pie y la huella plantar. Los pies cavos provocan una mayor tensión en las inserciones de la fascia al forzar su límite de elasticidad en cada paso, traccionando de sus extremos. En el pie plano avanzado con una depresión del arco plantar, se pueden producir compresiones de partes blandas entre el calzado y la zona ósea protruyente que pueden remedar el
  • 9. dolor de la fascitis aunque no lo sea. También nos servirán de orientación las señales de la piel, el eritema, las hiperqueratosis o las rozaduras. traumatologia pie lesiones arco plantar interno Valoraremos el grado de flexibilidad o rigidez plantar forzando el estiramiento pasivo y palparemos puntos de referencia para identificar el origen del dolor, desde la zona retromaleolar, la cola de astrágalo, articulación subastragalina, recorrido de los diferentes tendones (tibial posterior, flexor y abductor del dedo gordo, etc.) El diagnóstico diferencial se centrará en el descarte de lesiones origen sistémico (infecciones, tumores, alteraciones metabólicas o neurológicas) Es más propio hablar de dolor subcalcáneo. Lo que etiquetamos como fascitis plantar es un conjunto de diferentes cuadros de irritación de la porción posterior de la bóveda plantar. Pueden producir dolor no sólo cambios degenerativos de la fasica, sino periostitis del tubérculo medial, periostitis por tracción, traumatismos de repetición o microrroturas. Conviene diferenciarlo del síndrome de hiperpresión calcánea, una dolencia poco conocida y que se describe como un dolor difuso en todo el talón que aumenta con el apoyo en cada paso y se evidencia en la exploración con una compresión lateral del calcáneo. Responde muy bien a un tratamiento de descompresión mediante una serie de perforaciones a través de la piel. Tratamiento Aplicaremos todas las medidas en orden creciente de complejidad, desde las más conservadoras a las más agresivas. La más elemental es evitar la causa que ha producido la lesión. Estudiaremos los posibles gestos o las actividades que incrementan el dolor. Si existen alteraciones anatómicas y un mal apoyo, con plantillas a medida que las compensen. Aconsejamos la utilización de una tobillera con almohadilla plantar y estabilizador del Aquiles denominada AirHeel y comercializada recientemente por Biolaster, que hemos adoptado después de experimentación por considerarla un utilísimo medio de combatir la fascitis plantar.. Si no cede espontáneamente, aplicaremos fisioterapia, ultrasonidos, masajes tipo Cyriax, etc. traumatologia pie lesiones arco plantar interno Cuando continúan las molestias a pesar de todas estas medidas, hemos de recurrir a las infiltraciones de un corticoide retard y un anestésico local. Suele ser la medida más efectiva.
  • 10. En algunas ocasiones, pocas afortunadamente, es preciso recurrir a la cirugía. Actualmente se aplican técnicas de cirugía percutánea para realizar una fasciotomía a través de una incisión puntiforme, con anestesia local, que permite caminar al paciente nada más finalizar la intervención. La recuperación, no obstante, es un proceso muy largo, nunca inferior a los cuatro meses, y que a veces se prolonga hasta diez. ESPOLÓN CALCÁNEO El Espolón Calcáneo es una fase evolutiva avanzada de la fascitis cuando se ha calcificado a lo largo de un proceso de inflamación crónica y sufrido roturas fibrilares de la fascia en su inserción posterior. traumatologia pie lesiones arco plantar interno El hallazgo radiológico puede ser casual en un paciente sin patología dolorosa en la planta del pie. No debe, pues, tratarse salvo en casos en los que sea causa real de molestias y lo haremos como en la fascitis, barriendo el abanico de posibilidades terapéuticas, desde las más conservadoras (las mismas que en la fascitis) hasta la intervención. En este caso, la técnica percutánea nos va a permitir limar el espolón con una fresita rotatoria. TENDINITIS DEL TIBIAL POSTERIOR El tendón del Tibial posterior discurre apoyado contra el plano óseo por la cara interna del tobillo, por detrás del maleolo interno y se ocupa de la flexión dorsal del tobillo. La inflamación del tendón se produce por una mala disposición del los ejes del tobillo, en el talo varo, que fuerza un estiramiento del tendón en cada movimiento, en cada pisada. También puede ocurrir en condiciones anatómicas de normalidad cuando se realiza un esfuerzo con mal gesto técnico que desvíe el talón hacia el valgo. El paciente refiere un dolor muy localizado que podremos comprobar en la exploración por presión contra resistencia sobre el propio tendón, sintiendo una crepitación de su vaina en la fase aguda de la inflamación.
  • 11. Como es lógico, la primera medida de tratamiento buscará evitar la causa predisponente con una plantilla de cuña que corrija el valgo del talón. Podemos actuar sobre el propio tendón con infiltraciones locales, evitando el nervio tibial posterior, muy próximo al tendón. SINDROME DEL TUNEL TARSIANO El síndrome del Tunel Tarsiano es un cuadro doloroso en el túnel osteofibroso del tarso producido por varias causas: Traumatismos directos Enfermedades sistémicas como la artritis traumatoide Alteraciones mecánicas como una desviación en valgo del talón Exostosis o cualquier causa que estenose el canal Clínica traumatologia pie lesiones arco plantar interno Se manifiesta por un dolor en la zona, a veces acompañado de parestesias por irritación del tibial posterior que también puede ser causa de atrofia cutánea y alteraciones de la sensibilidad. Exploración Se provoca dolor en la flexión dorsal del pie y en la presión directa de la zona retromaleolar. Entre las pruebas complementarias, podemos realizar un electromiograma que detecte alteraciones de la conducción nerviosa del tibial posterior. Diagnóstico diferencial Pueden producir síntomas parecidos que induzcan a error, una tendinitis del Aquiles, de los tibiales o una radiculopatía lumbar.
  • 12. Tratamiento El tratamiento en principio debe ser conservador: reposo, antiinflamatorios e infiltraciones locales. El tratamiento quirúrgico, en casos extremos, busca la liberación del nervio. HALLUX RIGIDUS-HALLUX VALGUS (JUANETE) El primero de los términos se refiere a una degeneración artrósica de la articulación del primer meta y la primera falange del dedo gordo, que produce una rigidez articular. El valgo se refiere a la desviación del primer dedo hacia los demás. Esta inclinación favorece el roce de la cabeza del metatarsiano contra el calzado y genera una zona de conflicto y roce con la inflamación consecuente que llega a producir una exostosis, un crecimiento atípico del hueso. En definitiva, el común y conocido "juanete". traumatologia pie lesiones arco plantar interno Lo de "juanete" suena a deformidad de señora entrada en años con pies embutidos en zapatos de tacón y punta estrecha. Afecta, sin embargo, a sectores de población insospechados, como deportistas jóvenes en activo. Es una dolencia relativamente frecuente en futbolistas que sufren una deformidad progresiva en esa articulación por violentos golpeos del balón con la región interior del antepie, de un antepie constreñido en botas de fútbol muy ajustadas. traumatologia pie lesiones arco plantar interno El tratamiento del hallux rigidus sigue las mismas pautas en un deportista que en una persona sedentaria. Quizá en el deportista se apuran soluciones como la infiltración para tratar de mantener el rendimiento deportivo el mayor plazo de tiempo posible antes de recurrir a la cirugía. El tratamiento quirúrgico ha experimentado una auténtica revolución con la extensión de las técnicas percutáneas. Debemos al doctor Mariano De Prado la iniciativa de importar a Europa la cirugía percutánea del pie, fruto de su relación con el doctor Stephen Ishan de Seattle, ideólogo, maestro e impulsor de estos avanzados procedimientos. Se trata de corregir la deformidad artrósica, aumentar el rango de movimiento y paliar las molestias derivadas de la artrosis: deformidad y dolor. Con una sencilla anestesia local que afecta únicamente al pie, se realizan incisiones mínimas que permiten la introducción de un instrumental muy fino, diseñado específicamente para la cirugía percutánea. No debe engañarnos esta falta de agresividad aparente. A través de esas pequeñas ventanas en la piel se pueden realizar gestos quirúrgicos complejos como tenotomías y osteotomías.
  • 13. traumatologia pie lesiones arco plantar interno En el hallux, concretamente, se realiza una abrasión motorizada de todos los osteofitos, de las excrecencias óseas, de las protuberancias o exostosis. También se consigue ampliar el arco de movimiento articular seccionando la cápsula y practicando osteotomías en el metatarsiano y en la primera falange. El resultado final es una deformidad corregida con una mejoría en la movilidad. El paciente puede salir andando del quirófano y, aunque no se puede afirmar que vaya a estar libre de molestias, no serán ni por aproximación comparables al dolor postoperatorio de la cirugía convencional. Deberá completar el protocolo de tratamiento con un calzado ortopédico de suela plana durante un mes y con unas zapatillas deportivas, también planas, otro más. Extraemos algunas imágenes de la técnica del libro "Cirugía Percutánea del Pie", la Biblia en esta materia, en el que el Dr. De Prado comparte autoría con el Dr. Pedro Ripio y con el Dr. Pau Golanó, uno de los mejores anatomistas que ha producido este país y autor de las fotografías más espectaculares de preparados anatómicos, que hoy admiran en todo el mundo. SESAMOIDITIS traumatologia pie lesiones arco plantar interno En la planta del pie, junto a la articulación metatarso-falángica del primer dedo, contamos con dos pequeños huesos, los sesamoideos, que actúan como un carril de deslizamiento del tendón flexor del dedo gordo y que causan en ocasiones un dolor intenso debido al apoyo directo contra el suelo con inflamación de las partes blandas adyacentes. Tratamiento traumatologia pie lesiones arco plantar interno El tratamiento conservador persigue, además de mitigar el dolor y la inflamación con antiinflamatorios, evitar la causa productora, amortiguando el apoyo plantar sobre esa zona. El tratamiento quirúrgico también es posible a través de técnicas percutáneas con una incisión mínima en el borde interno del pie para acceder al sesamoideo medial y limarlo con una fresita. traumatologia pie lesiones arco plantar interno La papilla ósea resultante se extrae con raspas dentadas, diseñadas para este cometido. La piel se cierra con un solo punto. Como en el resto de técnicas percutáneas, el paciente sale andando del quirófano. Su vuelta a la competición dependerá
  • 14. de la remisión de molestias pero podríamos cifrarlo en torno a los dos meses. LESIONES LIGAMENTOSAS Como en cualquier otra zona anatómica y de menor a mayor gravedad, en el pie pueden producirse esguinces, luxaciones y fracturas en diversos grados. traumatologia pie lesiones arco plantar interno Los esguinces son distensiones o roturas parciales de los ligamentos que dividimos en tres grados (I, II, III) dependiendo de su gravedad. Cuando se rompen totalmente, se puede producir una luxación, que es la pérdida del juego articular. Se tratan con reposo, medicación y frío local como medidas antiinflamatorias e inmovilización para favorecer el proceso de cicatrización. Actualmente recurrimos a sistemas funcionales de inmovilización incluso para el tobillo, En los esguinces de los dedos basta con un amarre de esparadrapo que una el dedo lesionado con el adyacente. LESIONES DE PARTES BLANDAS El pie está sometido a fricciones por el calcetín y por el calzado, con más facilidad en los entrenamientos de pretemporada, cuando se estrena ropa o calzado. La elección de calcetín no es un tema banal como saben los corredores de fondo que usan tejidos muy suaves, como el hilo escocés, sin costuras que puedan generar un roce localizado. traumatologia pie lesiones arco plantar interno Al comenzar los entrenamientos surge una auténtica "epidemia" de rozaduras y ampollas. Existen muchos procedimientos para tratarlas y cada servicio médico cuenta con sus trucos para evitar las consecuencias inmediatas de una lesión tan poco importante pero tan incapacitante. Los clubs de grandes presupuestos cuentan ya, de forma regular, con un podólogo que atienda las rozaduras, las uñas incarnatas, las hiperqueratosis o los hematomas subungueales. traumatologia pie lesiones arco plantar interno Un procedimiento muy efectivo para el tratamiento de las ampollas es la punción con una aguja muy fina, extracción del líquido seroso e inoculación de Betadine o mercromina. Cuando se levanta la piel conviene aplicar un parche de "segunda piel" como, por ejemplo, el Compeed y tratar la ulcerita con pomadas cicatrizantes o (secretillo personal) una solución alcohólica de propoleo de abeja. Los hematomas subungueales deben ser tratados por el podólogo, abriendo una ventana para su evacuación y aplicando medios antisépticos que eviten la infección. CONCLUSION:
  • 15. Existen diferentes tipos de lesiones como ya hemos visto, pero no hay como estar siempre sano, así pues evitaríamos cualquier lesión posible, y en caso de lesiones siempre habrá diferentes tipos de tratamientos. BIBLIOGRAFIA http://www.biolaster.com/traumatologia/pie/lesiones_arco_interno http://www.slideshare.net/nobaid/lesiones-de-pie-presentation http://atletas.info/lesiones-fascitis-plantar/ http://escuela.med.puc.cl/publ/OrtopediaTraumatologia/Trau_Secc02/Trau_Sec02_10.html http://es.wikipedia.org/wiki/Defensa_(f%C3%BAtbol) http://www2.uca.es/dept/didac_efpm/jamar/REVISTA-DIGITAL-DXT-FUTBOL/cientfico4.htm http://madrid-barcelona.com/2011-03-13/carles-puyol-diagnastico-reservado/ CITAS TEXTUALES (Dr. Neuhaus, 2012)

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