Superar las pérdidas. La ayuda profesional para transitar el duelo de manera saludable.
 

Like this? Share it with your network

Share

Superar las pérdidas. La ayuda profesional para transitar el duelo de manera saludable.

on

  • 1,093 views

EL MUNDO NO SE DETIENE PARA QUE ELABORES TU PÉRDIDA. ...

EL MUNDO NO SE DETIENE PARA QUE ELABORES TU PÉRDIDA.

Todos reaccionamos de forma diferente a la muerte y echamos mano de nuestros propios mecanismos para sobrellevar con el dolor que ésta conlleva. Sin embargo, la celeridad social, las prisas, las exigencias y las presiones a las que estamos sometidos cada día de nuestra vida, hace que incluso, hasta tomarse un tiempo para adolecer sea complicado.

Muchos de nosotros puede superar la pérdida y continuar, ayudados por el paso del tiempo y evadiéndonos en ese ritmo vertiginoso que nos “desconcentra” del dolor. Pero para otros se vuelve intolerante, no pueden salir de la angustia y ésta los paraliza aún en sus actividades básicas y cotidianas.

Es sano llorar por una pérdida. No es sano llorar sin descanso y congelarse en el momento de la tragedia o en los días posteriores o en la vida sin él/ella. Quiénes no pueden quedarse con lo bueno y lo positivo de lo vivido junto a esa persona, entran en cuadros depresivos agudos, pueden manifestar trastornos psicológicos o enfermedades psicosomáticas. Aprender a visionar lo lindo y lo puro de la persona que ya no está nos purifica el alma y nos da esa sensación de paz que tanto perseguimos.

Es común sentir que nadie siente el dolor como uno. No es coherente actuar como si los demás fueran los responsables de mi dolor o de mi pérdida llenándoles de culpa y provocando distanciamientos temporales o permanentes (divorcios, separaciones, conflictos). Sólo cuando uno se reacomoda en el nuevo escenario logra el equilibrio en sus relaciones y con sus seres cercanos.

Es saludable buscar situaciones para esquivar un rato la tristeza. No es sano convertir esos eventos en parte de nuestra rutina para evadir el dolor de manera permanente; sobre todo cuando esos escapes están relacionados a psicofármacos. Es necesario transitar el dolor, sin acudir a absurdas “recetas mágicas” que nos multiplican el desorden y el desequilibrio emocional.

Es necesario expresarse desde la tristeza. Pero no es saludable vivir en la tristeza y llevarla a cada entorno relacional todo el tiempo, cada día. Decidir ir así por la vida, solo sumará negatividad a todas nuestras actividades, incluyendo el trabajo, la familia y las actividades sociales. Entender la tristeza como parte del proceso propio de superación personal, es el primer paso para mantenernos en congruencia con nosotros y con nuestro entorno.

Al efecto, Raúl Molina Carrión, coach y director de More & Better, nos asegura que es posible transitar el duelo de manera saludable. Se trata de permitirse la ayuda, la guía y el acompañamiento profesional para avanzar, para quedarnos con lo bueno, para resurgir y para convivir con la ausencia de una manera adulta y sana.

Un día recordándote, las lágrimas se mezclaron con una sonrisa. Ese día por fin, dejé de preguntarme por qué te habías ido y te abracé para siempre. (En el diario de quién escribe. Un día cualquiera.)

Statistics

Views

Total Views
1,093
Views on SlideShare
1,077
Embed Views
16

Actions

Likes
3
Downloads
32
Comments
1

5 Embeds 16

http://www.pinterest.com 9
https://twitter.com 4
http://www.linkedin.com 1
https://www.linkedin.com 1
http://es.pinterest.com 1

Accessibility

Categories

Upload Details

Uploaded via as Adobe PDF

Usage Rights

© All Rights Reserved

Report content

Flagged as inappropriate Flag as inappropriate
Flag as inappropriate

Select your reason for flagging this presentation as inappropriate.

Cancel
  • Full Name Full Name Comment goes here.
    Are you sure you want to
    Your message goes here
    Processing…
Post Comment
Edit your comment

Superar las pérdidas. La ayuda profesional para transitar el duelo de manera saludable. Presentation Transcript

  • 1. TRANSITAR EL DUELO Superar las pérdidas. Adolecer y resurgir.
  • 2. Tarde, temprano, antes o después , previsible o imprevisible, la muerte es un evento que ocurre y no tiene miramientos respecto a cómo o cuán- do podría resultar menos dolorosa. Da igual si llegó para ejercer un man- to de piedad frente a una agonía o abruptamente. Ella es implacable y cuando nos toca de cerca, suele te- ner un efecto devastador.
  • 3. Sin embargo, allí está, a veces parece que sólo merodea y otras nos asalta sin piedad y sin res- petar las leyes naturales de la cronología. Es una de las primeras cosas que aprendemos desde que comenzamos a tener uso de razón. Al principio, cuando somos niños, los adultos nos la explican con cierta fantasía para contrarrestar cualquier dolor y/o temor y a medida que vamos creciendo, la fantasía se hace difusa, racionali- zamos el dolor y lo entendemos inevitable.
  • 4. Tal vez por eso, el consuelo a alguien que ha perdido un ser querido sea “lo siento mucho” o “era su hora”, “ya no sufre más” o “no ha sufrido nada”. Básicamente porque es un suceso que no plantea alternativas y porque es solida- rio sentir igual que el otro, acompañar, e intentar apaciguar el dolor. Ocurrió. Es así de irreversible y así de irreverente.
  • 5. LA MUERTE ES PARTE DEL PROCESO VITAL
  • 6. Es un evento trágico con el que nos fa- miliarizamos a través de los libros, de la historia y de los más brillantes relatos contados a través del séptimo arte. Des- de Romeo y Julieta y su infinita historia de amor signada por la tragedia; pasan- do por la adorable actuación de Roberto Benigni en La vida es bella, quién desde el profundo amor a su hijo decide mos- trarle la guerra como un juego; hasta la interpretación de la muerte en un entra- ñable personaje como el de Joe Black. En cualquiera de sus formas, cuando muere una persona querida se producen intensos y a veces contradictorios senti- mientos de tristeza, dolor, aturdimiento, rabia, culpa y/o alivio. Pero incluso para todos ellos, hay un tiem- po de ocurrencia lógica y un tiempo de ocurrencia eterno e intensidad incesante que requiere ayuda profesional.
  • 7. EL MUNDO NO SE DETIENE PARA QUE ELABORES TU PÉRDIDA
  • 8. Todos reaccionamos de forma diferente a la muerte y echamos mano de nues- tros propios mecanismos para sobrelle- var con el dolor que ésta conlleva. Sin embargo, la celeridad social, las prisas, las exigencias y las presiones a las que estamos sometidos cada día de nuestra vida, hace que incluso, hasta tomarse un tiempo para adolecer sea complicado. Muchos de nosotros puede superar la pér- dida y continuar, ayudados por el paso del tiempo y evadiéndonos en ese ritmo vertiginoso que nos “desconcentra” del dolor. Pero para otros se vuelve intolerante, no pueden salir de la angustia y ésta los paraliza aún en sus actividades básicas y cotidianas.
  • 9. Es sano llorar por una pérdida. No es sano llorar sin descanso y congelarse en el momento de la tragedia o en los días posteriores o en la vida sin él/ella. Quiénes no pueden quedarse con lo bueno y lo positivo de lo vivido junto a esa persona, entran en cuadros depresivos agudos, pueden manifes- tar trastornos psicológicos o enfermedades psicosomáticas. Aprender a visionar lo lindo y lo puro de la persona que ya no está nos purifica el alma y nos da esa sensación de paz que tanto per- seguimos.
  • 10. Es común sentir que nadie siente el dolor como uno. No es coherente actuar como si los demás fueran los responsables de mi dolor o de mi pérdida llenándoles de culpa y provocando distanciamientos temporales o permanentes (divorcios, separaciones, conflictos). Sólo cuando uno se reacomoda en el nuevo escenario logra el equilibrio en sus relaciones y con sus seres cercanos.
  • 11. Es saludable buscar situaciones para esquivar un rato la tristeza. No es sano convertir esos eventos en parte de nuestra rutina para evadir el dolor de ma- nera permanente; sobre todo cuando esos escapes están relacionados a psicofármacos. Es necesario transitar el dolor, sin acudir a absurdas “recetas mágicas” que nos multipli- can el desorden y el desequilibrio emocional.
  • 12. Es necesario expresarse desde la tristeza. Pero no es saludable vivir en la tristeza y lle- varla a cada entorno relacional todo el tiempo, cada día. Decidir ir así por la vida, solo sumará negatividad a todas nuestras actividades, in- cluyendo el trabajo, la familia y las actividades sociales. Entender la tristeza como parte del proceso propio de superación personal, es el primer paso para mantenernos en congruencia con nosotros y con nuestro entorno.
  • 13. Al efecto, Raúl Molina Carrión, coach y director de More & Better, nos asegura que es posible transitar el duelo de manera saludable. Se trata de permitirse la ayuda, la guía y el acompaña- miento profesional para avanzar, para quedar- nos con lo bueno, para resurgir y para convivir con la ausencia de una manera adulta y sana. Un día recordándote, las lágrimas se mezcla- ron con una sonrisa. Ese día por fin, dejé de preguntarme por qué te habías ido y te abracé para siempre. (En el diario de quién escribe. Un día cualquiera.)
  • 14. TRANSITAR EL DUELO Superar las pérdidas. Adolecer y resurgir. TRANSITAR EL DUELO Solicita más información www.coachingefectivobcn.com