EL ANTISEMITISMO ACTUAL              Por Benjamín de Roncesvalles  NOTA OBLIGADAEn este libro, salido de la pluma de un es...
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Las costumbres judías tampoco han sido muy propicias para fomentar la comprensión por otros pueblos.Juvenal nos refiere có...
Los hebreos que huyeron a Palestina de Europa y de las persecuciones del III Reich, tampoco demostrarontener hacia los ára...
Isaac Weisman, delegado del Congreso Mundial Judío en Lisboa, manifestaría posteriormente ante unaasamblea de esta organiz...
El Jefe del Estado español, ante el premeditado olvido internacional de la labor realizada por España en favorde los refug...
Nunca fueron fáciles en la Historia - acusan unánimemente los antisemitas -las relaciones económicas-sociales de los judío...
Se ha afirmado por algún autor que los judíos únicamente se dedicaron al prestamismo forzados por elantisemitismo, que no ...
Otros países deudores fueron Nápoles, Rusia, Sicilia, Francia, Brasil, Estados Pontificios, Bélgica, etc.Recientemente, un...
La opinión de Marx sobre sus compatriotas queda reflejada de otro modo en lo que escribió en los «Analesgermanofranceses» ...
Nadie, ni el más idealista puede dudar de la importancia que el dinero tiene en la Historia, pero tal vezpueda dudarse de ...
“El capitalismo de mañana será distinto. Se levantará sobre la base de un acuerdo entre las potenciasoccidentales. Pues ta...
Tertuliano escribe: «Las Sinagogas de los judíos son las fuentes de nuestras persecuciones.» San Basilio,refiriéndose a lo...
La culpabilidad colectiva de los pueblos tiene una raigambre en el relato del Antiguo Testamento, si bien en elDeuteronomi...
Al matar a Jesucristo, los judíos fueron, por consiguiente, causa primaria y no un simple efecto de todas lasvejaciones qu...
En tiempos de Cristo, el tribunal supremo era el Sanedrín, compuesto por 70 miembros, presididos por elSumo Sacerdote, y q...
En junio de 1962, los dignatarios judíos Label A. Katz y Nahum Goldmann se reunieron con el cardenalBea. En dicha reunión ...
Isaac, según el cual el antisemitismo más peligroso es el de carácter teológico, en la página 428 de su libroafirma textua...
La amorosa disposición de muchos padres conciliares hacia los judíos según el parecer de los antisemitas,muy superior a la...
Como es de suponer, a los dirigentes del judaísmo político les ha hecho poca gracia lo sucedido. Oigamossus quejas a travé...
Nunca habíamos esperado que la Iglesia fulminara un día con la excomunión a los asesinos o a suscómplices, los cuales, cri...
«La inconditional surrender, la capitulación sin condiciones, que fue declarada objetivo de guerra enCasablanca en enero d...
Un año después de haberse publicado la Encíclica «Mit brennender Sorge», una declaración colectiva delEpiscopado austríaco...
La modificación de dos términos en la declaración final del Concilio sobre las religiones no cristianas, yaexpusimos anter...
En la política interna, poco después de estallar la conflagración europea, ya hubo asociaciones hebreas quetomaron un cará...
La influencia judía se extendió asimismo a toda la economía alemana a través de los grandes Bancos y losConsejos de Admini...
En una obra de la Görresgesellaschaft publicada en 1926, el «Staatslexikon», que suponía la opinión oficialde la Iglesia c...
Estas medidas, decretadas contra una nación cuya economía estaba terriblemente debilitada sólo sirvieronpara enconar los á...
Una publicación editada en Nueva York por el Instituto de Asuntos Judíos, con el título de «Diez años deguerra hitleriana ...
Hitler había prometido renunciar a la Alsacia y la Lorena y a cualquier modificación en las fronterasoccidentales, pero ha...
Opinión de Kennedy: que Hitler habría combatido a Rusia sin ningún conflicto ulterior con Inglaterra,si no hubiese sido po...
Este último escribía:  «El Rey juzga la situación internacional con pesimismo. Las Internacionales empujan a la guerra. El...
En sesenta años no quedaría un solo alemán en Europa. Las enseñanzas de este «perfecto manual delgenocidio» fueron aplicad...
Una acusación aún más concreta fue lanzada, terminado el conflicto mundial, por el doctor Kasztner,representante de la jud...
No porque el mar Muerto, evaporado, pueda producir por valor de cinco trillones de dólares enmetales y metaloides; no por ...
5. Los judíos difaman a Alemania, pero viven a expensas de ella.  Poco antes de morir Roosevelt envió a la Alianza Israeli...
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Es decir, que Alemania está pagando 45.000 millones de marcos (675.000 millones de pesetas) acuenta principalmente de la l...
Como a pesar de todo los israelíes viven por encima de sus posibilidades y su balanza comercial arroja undéficit anual de ...
Deutsch planeó su mejor jugada. Entró en contacto con los herederos del barón húngaro Ferenc Hatvany,más concretamente con...
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Por Benjamín de Roncesvalles
NOTA OBLIGADA
En este libro, salido de la pluma de un escritor holandés residente en España, no se hace ninguna acusación contra un pueblo en particular. Como el lector comprobará, en sus páginas se alaba a los judíos de buena voluntad Spinoza, rabino Goldstein, etc. a la vez que se denuncia a los elementos ultrajudíos que, a lo largo de los siglos, llevaron a su propio pueblo a la catástrofe, o bien al avasallamiento financiero o militar de otras naciones.
La opresión que sufre el pueblo palestino es el mejor ejemplo de esclavitud bíblica de nuestros días.
El sionismo ha sido condenado como movimiento racista por la Organización de Naciones Unidas. Por eso una significativa parte del pueblo israelí (la más noble, sin duda), frente a la vesanía de muchos de sus dirigentes políticos, desea conceder la independencia a los sufridos palestinos.
Por BENJAMÍN RONCESVALLES

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El Antisemitismo Actual.- Benjamín De Roncesvalles-

  1. 1. EL ANTISEMITISMO ACTUAL Por Benjamín de Roncesvalles NOTA OBLIGADAEn este libro, salido de la pluma de un escritor holandés residente en España, no se hace ninguna acusacióncontra un pueblo en particular. Como el lector comprobará, en sus páginas se alaba a los judíos de buena voluntadSpinoza, rabino Goldstein, etc. a la vez que se denuncia a los elementos ultrajudíos que, a lo largo de los siglos,llevaron a su propio pueblo a la catástrofe, o bien al avasallamiento financiero o militar de otras naciones.La opresión que sufre el pueblo palestino es el mejor ejemplo de esclavitud bíblica de nuestros días.El sionismo ha sido condenado como movimiento racista por la Organización de Naciones Unidas. Por eso unasignificativa parte del pueblo israelí (la más noble, sin duda), frente a la vesanía de muchos de sus dirigentespolíticos, desea conceder la independencia a los sufridos palestinos.Por BENJAMÍN RONCESVALLES
  2. 2. Una vez más otra, el antisemitismo está de moda. Pocos saben, sin embargo, que tal "antisemitismo" no esmás que un arma hábilmente esgrimida por el judaísmo mundial con el objeto de desinformar y reeducar laopinión pública mundial. ¿Por qué existe un "antisemitismo" y no existe algo semejante denominado "antiesquimalismo" o"antiarabismo"? ¿Se fundamenta el antisemitismo en la maldad y tontería de todos los pueblos que hanconvivido con los judíos o en el pueblo "elegido" en sí?. El antisemitismo, palabra insulto utilizada por losprofesionales del antirracismo, tiene sin embargo raíces políticas, económicas, históricas, sociales y religiosas.A nadie puede escapar el hecho, por lo demás revelador, de que la alta finanza internacional está en manos dejudíos (Rotschilds, Rockefellers, Wartburgs, Schiffs, etc), así como el marxismo (Marx (Kissel Mordekay), hijo deun banquero judío; Zinoniev (Apfelbaum); Andropov (Lieberman); Kamenev (Rosenfeld); Trotsky (Bronstein);Kruschev (Pearlmutter), etc), la gran prensa mundial, medios de comunicación en general y la Meca del cine,Hollywood. Este pequeño libro ha de servir de iniciación sobre tan importante tema, del que apenas se encuentrainformación seria en ningún lugar. Ahora que el arma propagandística denominada "antisemitismo" vuelve a seresgrimida a nivel mundial para justificar leyes antieuropeas en nuestros propios países o el comportamientodespótico de los judíos en Israel y otros países del mundo hay que coger al toro por los cuernos y leer de unavez por todas la versión que sobre el antisemitismo tienen los "antisemitas" (!?), rompiendo de una vez portodas el monopolio informativo que sobre el "antisemitismo" nos ofrecen los judíos.Primera edición: 1967 Segunda edición: Junio 1990Depósito Legal: M109411967Se permite la reproducción total o parcial de la obra, siempre que se cite la procedencia.
  3. 3. EL ANTISEMITISMO ACTUAL Supuesto previo TESIS DEL ANTISEMITISMO DE NUESTROS DIAS:1. El judío vive en conflicto con las demás comunidades y consigo mismo.2. El judaísmo desarrolla el imperialismo más oneroso, el del dinero.3. Los judíos, pueblo deicida por haber dado muerte a Cristo, no son amigos de los cristianos.4. El judaísmo provocó la segunda guerra mundial y mitificó sus víctimas para construir Israel.5. Los judíos difaman a Alemania, pero viven a expensas de ella. FIN DEL ANTISEMITISMO No resulta fácil perfilar el «antisemitismo», cuando su propio objeto, el elemento judío, nunca ha podido ser definido unívocamente. De todos modos hemos de señalar que antisemitas, en el sentido propio de la palabra, nunca los ha habido. Dado que en la actualidad los mayores enemigos de Israel son los árabes, si considerásemos acertado el término de «antisemitismo», vamos al absurdo de que los antisemitas son semitas. Sería, pues, más conveniente hablar de «antijudaísmo» o «antisionismo». No obstante, recogeremos la de «antisemitismo» por el uso generalizado que de ella se hace. ¿Cómo hemos de considerar el vínculo que, une a los judíos? ¿Es de tipo racial, o más bien religioso? Los judíos discuten sobre esto, y naturalmente los antisemitas no podrán decidir por sí mismos la disputa. Parece más razonable estimar que los judíos, más que confesión religiosa, representan un pueblo, con unos rasgos físicos y espirituales muy acusados.
  4. 4. Dos Investigadores israelíes, el doctor Leo Sachs, del Instituto Weizmann, y el doctor M. Bat-Miriam, delInstituto Israelí de Investigaciones Biológicas, llegaron, hace tres años, a la conclusión de que los judíos delmundo entero pertenecen a una vieja raza mediterránea con factores genéticos comunes. Este resultado loobtuvieron tras estudiar las huellas digitales de 4.000 judíos procedentes de Irak, Polonia, Alemania, Egipto,Marruecos, Yemen y Turquía, que viven actualmente en Israel. Con los 40.000 rasgos característicos, ybasándose en las líneas de los nudos, remolinos y curvas, formaron unas series de valores numéricos. Tras compararlas con huellas de no judíos llegaron a la conclusión de que los judíos mostraban unos rasgosinconfundibles. Las huellas dactilares, escogidas por ambos investigadores, por no estar subordinadas a losllamados factores selectivos, distinguen perfectamente a los judíos de aquellos que no lo son y con los cualeshan convivido durante siglos. El doctor Sachs, que actualmente estudia los grupos sanguíneos de los judíos, distingue en éstos tresgrandes grupos migratorios. El primero, que tuvo lugar durante la cautividad de Babilonia, hacia el año 580antes de Jesucristo, ha dejado un pequeño núcleo en el Irak. El segundo, que siguió a la expansión griega conAlejandro hacia el año 330 a. de J, C., llevó a los judíos a Egipto, Siria, los Balcanes y Crimea. La terceraoleada, tras la destrucción del Templo por los romanos el año 70, les llevó a España, Alemania, Italia y Francia.Los judíos que huyeron a España (sefardíes)y Alemania (askenazis) emigrarían también posteriormente haciaPolonia, Inglaterra, Rusia, América, etc. Sin, adentrarnos en la polémica entre judaístas y sionistas, hemos de observar, no obstante, que, si bien loreligioso y lo racial está muy entremezclado en la Comunidad hebrea, parece que predomina el último aspecto.Por ello, uno de los presidentes de la Orden Bnai Brith, Leon Stuart Levi, afirmaba: “¿Quién puede atreverse, pues, a afirmar que los judíos no son una raza? La sangre es la base y elsímbolo de la idea de raza, y ningún pueblo del mundo puede reclamar con tanto derecho la pureza yuniformidad de su sangre como el judío”.
  5. 5. Este predominio de lo biológico: explica la creación del Estado dé Israel en pleno siglo XX. Basándose en losabuelos y bisabuelos vivieron en esas tierras hace dos mil años, los judíos han logrado reinstalarse en ellas, yno son pocos los árabes y antisemitas que prevén que tratarán de recuperar toda la Palestina apoyándose enlas mismas razones. No ha sido fácil para elaborar este trabajo sobre el antisemitismo recoger material documental. En laactualidad no sólo no hay ningún Gobierno que fomente tales tendencias, sino que muchos las persiguen. EnAlemania, si bien se permite a los ciudadanos hablar libremente del Gobierno, de la Bundeswehr, de la Iglesia,etc., unas simples palabras despectivas acerca de los judíos le pueden costar al autor bastantes meses decárcel. Publicaciones periódicas de carácter antisemita no hay aunque traten de este tema (ciertamente en formamuy elemental) los escritos esporádicos de los movimientos neonazis de Inglaterra y Estados Unidos. Paracombatir estos focos, en enero del año actual, las organizaciones judías británicas pidieron al ministro delInterior que acelerara las medidas restrictivas de cualquier difusión de ideas antisemitas. Nos hemos ceñido, portanto, al estudio sintético de algunas obras editadas en Sudamérica, al reflejo de varios libros de autoreshebreos y a la lectura de la prensa diaria. Ciertamente sólo hemos recogido los aspectos negativos del judío, tal como los exponen sus detractores,dado que en otra parte de este mismo volumen se dan a conocer los factores positivos. Si tratásemos de estosúltimos, no quedaría debidamente reflejado el fenómeno antisemita. Por ello, nos abstenemos de este propósitoy nos limitamos a exponer la visión parcial antisemita.
  6. 6. TESIS DEL ANTISEMITISMO DE NUESTROS DIAS1. El judío vive en conflicto con las demás comunidades y consigo mismo. El antisemitismo es tan viejo como el propio judío. Un destacado escritor hebreo, Bernard Lazare, ha afirmado que el origen del antisemitismo está en el mismo judío. En todo caso, surge el gran interrogante, ¿por qué han sido maltratados los judíos por los egipcios, griegos, romanos, persas, españoles, árabes, rusos, turcos, alemanes, etc.? Lazare resume sus estudios al respecto en unas pocas palabras: el judío es insociable, y, además, le resulta simpático todo lo que tiende a disolver las sociedades tradicionales. Esta puede ser una explicación para el histórico problema. Recordemos que los antisemitas siempre han afirmado que su actitud no respondía a un afán de persecución u odio hacia los judíos, sino más bien a un sentimiento de autodefensa. A este propósito, ha escrito Rénán: “La antipatía contra los judíos era, en el mundo antiguo, un sentimiento tan general, que no había ninguna necesidad de estimularlo. Aquella antipatía señala uno de los focos de separación que quizá no se rellenen nunca en la especie humana... Tiene que existir algún motivo para que ese pobre Israel haya pasado por tan dolorosos trances. Cuando todas las naciones y todos los siglos os han perseguido, es preciso que exista, algún motivo para ello.” En otro pasaje refiere el mismo autor acerca del judío: «Quería las ventajas de las naciones, sin ser una nación, sin participar en las obligaciones de las naciones. Ningún pueblo ha podido tolerar eso...
  7. 7. , no es justo reclamar los derechos de miembro de la familia en una casa que no se ha ayudado aedificar, como hacen esos pájaros que se instalan en un nido que no es el suyo, o como esoscrustáceos que toman el caparazón de otra especie.» Sólo así podría explicarse el sentimiento despectivo con el que nos hablan de los judíos numerosospensadores (Séneca, Tácito, Lutero, Voltaire, Goethe, etc.), cuando podrían contarse con los dedos de la manolos testimonios favorables a la idiosincrasia hebrea. Durante tres mil años se han hecho infinidad de intentos para resolver el problema judío: segregación,Conversión, expulsión, asimilación, “progroms”, etc., y apenas se resolvió nada. Roudinesco, Lazare, Steed y otros insisten en que el aislamiento del judío ha sido fomentado además por eltriunfo de sus rabinos. Al lograr éstos que sus fieles se ciñesen al Talmud abandonando en parte la Torah, lesencerraron en estrechas prácticas rituales y en el fariseísmo, anulándoles la fraternidad con los otros pueblos. Al exacerbar su exclusivismo religioso, el judío se aísla de los demás y quiere vivir aparte. De aquí se derivael que jamás haya tratado de hacer proselitismo. Indica Fejtö en «Dios y su pueblo» (París, 1960) que al judío leresulta inadmisible compartir a Dios con otros, y de su fe en la propia predestinación ha derivado el despreciohacia los demás pueblos, que, a su vez, y por este motivo, le han despreciado a él. Resulta, por ello, curioso cómo un autor judío, Leon Uris, en su obra «Exodo» pone las siguientes palabras enlabios del personaje David Ben Ami: «Fíjate en los descendientes de los judíos españoles, Durante laInquisición simulaban convertirse al catolicismo y rezaban las oraciones latinas en voz alta, pero al final de cadafrase susurraban por lo bajo una oración hebrea» No percibe el novelista que precisamente esa mentalidadaumentó a la judería sus tribulaciones, ya que para los otros pueblos en general lo noble ha sido siempre locontrario, tal como atestiguan los millares de mártires cristianos que en épocas de persecuciones prefirieronperder la vida a negar su fe.
  8. 8. Las costumbres judías tampoco han sido muy propicias para fomentar la comprensión por otros pueblos.Juvenal nos refiere cómo en el sábado el judío no es capaz de mover un dedo, ni siquiera por humanidad.Durante las veinticuatro horas del sábado no se podía realizar el menor trabajo, ni siquiera hacer un nudo, coserdos puntadas, escribir dos letras ó andar más de dos mil pasos. Los rabinos llegaron incluso a discutir si eralícito comer un huevo puesto en sábado, pues evidentemente la gallina había trabajado en día prohibido. Alberto Vidal en su libro “Tras las huellas de San Pablo”, (Madrid, 1963), recoge algunas de las prohibicionesdel Talmud (Trat. Shabbath): “¿Qué pesos puede uno transportar el sábado sin violar el reposo prescrito? Respondían (losrabinos): No es licito transportar ni un higo seco; la mujer no puede salir de casa llevando cintas, nicollares, ni pendientes nasales, ni ramos de flores, ni pomos de perfume, ni cajitas de mirra, ni algodónen el oído o en las sandalias, ni un niño en brazos. El sastre no puede salir con la aguja ni el escriba consu pluma. Pero se permitía salir con un diente postizo, y un cojo podía salir con su pata de palo, aunquealgunos, como Rabbi José, lo prohibían”. Aun hoy en día, el judío no gasta un céntimo en sábado. Los más severos ni siquiera fuman, pues en la Bibliase dice que no encenderán fuego. El judío ortodoxo—refería recientemente la conocida revista «Der Spiegel »—se niega incluso a avisar en sábado a una ambulancia o a los bomberos. El nuevo Estado de Israel señalan los antisemitas es la mejor prueba del exclusivismo de sus fundadores.Conocida es la resonancia mundial que tuvieron las leyes raciales de Nuremberg, durante el III Reich, y conarreglo a las cuales se prohibía el matrimonio de germanos con judíos. Pues bien, las víctimas de entonces, siguiendo los preceptos del Talmud, han establecido en el nuevo Israeluna ley que prohibe terminantemente los matrimonios mixtos, es decir, con no judíos.
  9. 9. Los hebreos que huyeron a Palestina de Europa y de las persecuciones del III Reich, tampoco demostrarontener hacia los árabes la clemencia que para sí mismos habían reclamado. El acuchillamiento de toda lapoblación árabe de Deir Yassin en abril de 1948, el asesinato del Conde Bernadotte, las matanzas de Nasirud-din, Wadi Araba, Qibiah, Deir Ayub, etc., y la expulsión de casi un millón de árabes de sus tierras, han motivadoque un notable historiador, Arnold Toynbee, tras recordar que «lo más trágico en la vida humana es el que loshombres que han sufrido hagan sufrir a otros», haya comentado este hecho del siguiente modo: «Las iniquidades cometidas por los sionistas judíos contra los árabes palestinos pueden compararsea los crímenes contra los judíos por los nazis.» Corroboran el juicio de Toynbee las palabras que un destacado político israelí, Menahim Beigim, líder delpartido Herut, expresó ante una conferencia de veteranos de guerra: «Vosotros los israelitas no debéis ser sensibles matando a vuestros enemigos ni debéis sentir piedadde ellos. Tenemos que destruir la llamada civilización árabe para sustituirla por la nuestra encima de susescombros.» Recordemos asimismo que una vez pasado el peligro, los judíos europeos tampoco demostraron teneragradecimiento hacia los países que les ayudaron durante la guerra mundial. Tal fue el caso de España.Veamos lo sucedido En marzo de 1942. gracias a la intervención de la España en Vichy, las autoridades alemanas reconocieron laprotección española sobre los 3.000 sefardíes residentes en Francia. En 1943, el mariscal Antonescu accedíaigualmente, y con carácter excepcional, a que los sefarditas de Rumania quedaran bajo la protección delGobierno español. Medidas similares fueron adoptadas por España en otros países.
  10. 10. Isaac Weisman, delegado del Congreso Mundial Judío en Lisboa, manifestaría posteriormente ante unaasamblea de esta organización en Atlantic City: «En el principio de 1944 recibimos un telegrama urgente de nuestros amigos de la Agencia Judía enEstambul interesándonos para que Intercediésemos o auxiliásemos a cuatrocientos judíos sefarditas deorigen español que se encontraban en el campo de concentración de Haldari, en Grecia, y los cualesiban a ser deportados por los alemanes hacia Polonia. En respuesta a nuestra petición, don Nicolás Franco, embajador de España en Portugal y hermano delgeneral Franco, se puso en contacto inmediatamente con su Gobierno. Más tarde, el embajador nosinformó que el Gobierno español había determinado proteger a los judíos en cuestión y habíacomunicado a los alemanes este propósito suyo. De esta manera los cuatrocientos judíos sefarditas delcampo de Haidari fueron salvados de la deportación a Polonia. Las gestiones emprendidas por nuestraparte obtuvieron también del Gobierno español la decisión de tomar bajo su protección a todos losjudíos sefarditas de origen español de los países ocupados, tanto si estuviesen en posesión dedocumentación española como si careciesen de ella.” Años después, muchas de las personas salvadas por España olvidarían los peligros pasados. En mayo de1949, al discutirse en la Asamblea de la ONU la propuesta hispanoamericana favorable a España, el delegadode Israel, Mr. Evan, cuyo voto resultó de excepcional importancia, manifestó en un discurso: «Durante la época de terror del nazismo un millón de nuestros niños fueron lanzados a los hornos ycámaras de gas. No es que afirmemos en manera alguna que el régimen español tuvo parte directa enesta política de exterminio, pero sí afirmamos que fue un aliado activo y simpatizante del régimenresponsable de esa política y como tal contribuyó a la eficacia de la alianza bajo un punto de vistaglobal.»
  11. 11. El Jefe del Estado español, ante el premeditado olvido internacional de la labor realizada por España en favorde los refugiados, diría posteriormente en una entrevista concedida para el «Daily Mail» de Londres: «Cuanto España hizo durante la contienda en el auxilio de los emigrados, salvamento de aviadoresingleses y de otros países, que con el auxilio español o por vía española se salvaron y alcanzaron suspatrias, ha respondido a un sentimiento natural del pueblo español, que por innato en él no aspira areconocimiento. Grande fue, sin duda alguna, la ayuda que muchos judíos perseguidos del centro deEuropa recibieron de nuestros representantes diplomáticos y que nos acarrearon incomprensiones,sinsabores y dificultades y, sin embargo, cuando debían acordarse de ello, en las reunionesinternacionales, nos pagaron con ingratitudes». Dentro de la comunidad judía, y en toda las épocas de la Historia, han surgido unas individualidades cuyoestudio seria más propio de un tratado de sicología. Estas figuras, que no se destacaron precisamente por susolidaridad hacia el resto de la judería, y cuya vida, por tanto, no fue fácil, son típicas de este pueblo. Sinnecesidad de acudir al relato evangélico, podríamos señalar la impresionante vida del filósofo Spinoza. Que losgrandes perseguidores de la judería, de Torquemada a Heydrich, hayan sido judíos constituye otro insondablemisterio de la Historia. Recientemente, el «gran dragón» del Ku-Klux-Klan de Nueva York, Daniel Burros, sesuicidó al divulgar el “New York Times”, que era judío y había estudiado durante varios años en la escuela de lasinagoga de Queens, en Nueva York. No menos curioso es el hecho de que en el pasado mes de octubre,James H. Madole, jefe de la organización antisemita norteamericana «Renacimiento nacional» anunciara enNueva York que varios judíos forman parte de su asociación.2: El judaísmo desarrolla el imperialismo más oneroso, el del dinero. Desde tiempo inmemorial se habla en el Deuteronomio de la siguiente norma: «Prestarás a mucha gente,pero tú de nadie recibirás prestado.» El profeta Isaías anatematizó duramente la inclinación de sus compatriotasa la avaricia.
  12. 12. Nunca fueron fáciles en la Historia - acusan unánimemente los antisemitas -las relaciones económicas-sociales de los judíos con los demás pueblos. En la Edad Media se les prohibía a los judíos tener nodrizascristianas, confeccionar la seda, dedicarse al comercio de mercaderías nuevas, ejercer la medicina entre loscristianos o la carrera de las armas, etc... Se les permitía, sin embargo, ser banqueros, joyeros, corredores,etc..., profesiones que se suponía no implicaban un peligro directo para los cristianos, y en las que los judíosmostraban singulares aptitudes favorecidas por su apátrida.El año 1338 el emperador Luis de Baviera concedía a los burgueses de Francfort un privilegio especial para quepudieran obtener de los judíos empréstitos a sólo el 32,3 por 100 de intereses anuales. En Ratisbona, Viena,Augsburgo y otras ciudades el interés legal al que prestaban los judíos subía frecuentemente hasta el 86 por100. Para conocer las relaciones entre los judíos y los españoles durante la Edad Media, hay un interesantelibro de Sánchez Albornoz («España, un enigma histórico, en el que se refleja la realidad de aquella época, enversión muy distinta a la ofrecida por el autor filosemita Américo Castro.Cuando Felipe Augusto expulsó a los judíos de Francia, en el siglo XIV recoge el padre Meinvielle en su libro«El judío» ya eran propietarios de la tercera parte de las tierras. Habían acaparado de tal modo el numerario delreino que cuando se fueron apenas se encontró dinero en el país. Así es como San Pío V, tras recordar «los muchos modos de usura con los que los judíos arrebatan losrecursos de los cristianos pobres», estableció una serie de medidas a las que acompañó con la siguienteintroducción: «... Por fin tenemos perfecto conocimiento de cuán indignamente tolera esta raza perversa el nombrede Cristo, cuán peligroso sea para todos los que llevan este nombre, y con qué engaños busca ponerasechanzas contra sus vidas. En vista de éstas y otras gravísimas cosas y movidos por la gravedad delos crímenes que diariamente aumentan para malestar de nuestras ciudades, y considerando, además,que la dicha gente, fuera de algunas provisiones que traen de Oriente, de nada sirven a nuestrarepública ... »
  13. 13. Se ha afirmado por algún autor que los judíos únicamente se dedicaron al prestamismo forzados por elantisemitismo, que no les permitía el acceso a las Universidades, a la milicia, etc. Sin embargo, no es menoscierto que en general no se les vedó el trabajo manual y la agricultura, actividades a las que apenas sededicaron por el afán de predominar en el comercio y en el dinero. Por eso cuando abandonaron España, la zona del Levante, en la que vivían grandes núcleos hebreos, siguiótan próspera como antes. La cuestión ha adquirido un gran relieve con el desarrollo del mundo contemporáneo. Dado que a menudosólo el judío ha dispuesto de grandes cantidades de dinero en metálico, esto le ha facilitado dicen losantisemitas la introducción en los Parlamentos y en los Gobiernos. De pequeño cambista, enemistado siemprecon el pueblo, ha pasado progresivamente a banquero. Donde más nítidamente se percibe la importancia deesa nueva condición es en la familia Rothschild, acerca de la cual un gran historiador, Mommsen, ha dicho:«Sería más interesante escribir la historia de la familias Rothschild que la de muchas dinastías reales.» Sinduda alguna, algo parecido podría decirse de las grandes familias de los Warburg, Schiff, Morgan, etc. La dinastía bancaria de los Rothschild en la que una dama ha podido afirmar con orgullo: «Si mi hijo noquiere, no habrá guerra» fue fundada por Anselmo Rothschild (1743-1812) que estableció en Francfort unnegocio de Banca, y obtuvo grandes beneficios reclutando soldados alemanes para ejércitos extranjeros. Elnegocio pasó luego a su hijo mayor, y posteriormente los otros cuatro hijos fundaron Bancos autónomos enLondres, París, Viena y Nápoles, pero manteniendo un estrecho contacto entre sí. El Rothschild de Londres seharía célebre con el famoso «golpe de Waterloo». A partir del Congreso de Viena de 1815 creció su influencia en los numerosos Estados que les erandeudores. Una publicación que no puede ser calificada de antisemita, «The Jewish Enciclopedia» (vol. X, pág.495) recoge detalladamente los préstamos hechos por los Rothschild entre 1817 y 1848. La cifra total de654.847 dólares era enorme para aquellos tiempos. Prusia obtuvo préstamos en 1817, 1818, 1822, 1830, etc.;la Gran Bretaña en 1819 y 1835; Austria en 1820, 1821, 1823, 1834 y 1842.
  14. 14. Otros países deudores fueron Nápoles, Rusia, Sicilia, Francia, Brasil, Estados Pontificios, Bélgica, etc.Recientemente, uno de los hombres de confianza de Rothschild, René Mayer, fue presidente de la ComunidadEuropea del Carbón y del Acero (CECA) y otro, el señor Pompidou, es jefe del Gobierno francés. Sería muy prolijo reseñar la intervención de los judíos en la economía contemporánea, y para ello remitimosal lector a una obra del destacado catedrático de Economía de la Universidad de Berlín, Werner Sombart,titulada «Los judíos y la vida económica». En ella se pone de manifiesto la influencia hebrea en la creación delcapitalismo, y cómo sin ella no se podría explicar este régimen económico. Otro autor, Henry Ford, ha expuesto en su libro «El judío internacional» las peculiaridades que según éldistinguen a los judíos: «Es característico de los judíos el que no concurran donde haya tierras libres, o donde se produzcanmaterias primas, sino allí siempre donde más estrechamente convivan las masas populares. Este hechoadquiere especial importancia ante el constante clamoreo judío, de que de todas partes sean proscritos.A pesar de ello, se concentran siempre y especialmente en aquellos puntos donde menos bien recibidosresultan. La explicación más corriente de ello es que responde a su carácter el vivir de y sobre otraspersonas, no de la tierra, no de la transformación de las materias primas en productos útiles para la vidahumana, sino de su vecindario inmediato ... » Es digna de mención una carta que un judío, Baruch Levy, dirigió a Carlos Marx: «El pueblo judío tomado colectivamente será su propio Mesías. Su reino sobre el universo se obtendrápor la unificación de las otras razas humanas, la supresión de las fronteras y de las monarquías, queson la muralla del particularismo, y el establecimiento de una república universal, que reconocerá entodas partes los derechos de ciudadanía a los judíos... De este modo se realizará la promesa del Talmudde que, cuando hayan llegado los tiempos del Mesías, los judíos tendrán en sus manos los bienes detodos los pueblos del mundo.»
  15. 15. La opinión de Marx sobre sus compatriotas queda reflejada de otro modo en lo que escribió en los «Analesgermanofranceses» en 1844: «Cuando el judío quiere ser emancipado del Estado cristiano le exige que el propio Estado renuncie asu prejuicio religioso. ¿Renuncia el judío a su prejuicio religioso? ¿Tiene, entonces, el derecho de pediral otro que renuncie a su religión? No busquemos el misterio del judío en su religión, sino busquémosleen el judío real. ¿Cuál es el fin real del judaísmo? La demanda práctica, el egoísmo. ¿Cuál es el cultomaterial del judío? La usura. ¿Cuál es su dios real? El dinero... El judío se ha emancipado a la manera judaica, no sólo, apropiándose el poder financiero,sino porque éste, con el judío y sin él, se ha convertido en un poder mundial, y el espíritu práctico deljudío es el espíritu práctico de todos los pueblos de la cristiandad. La emancipación de los judíos es lajudaización de los cristianos.» Chesterton, por su parte, ha observada lo siguiente: «El capitalismo y el comunismo están basados en la misma idea: la acumulación de bienes quesuprime la propiedad individual. Desde el punto de vista ético, el capitalismo y el comunismo se hallantan cerca el uno del otro que no sería nada de extraño que sus jefes y caudillos procedan también de losmismos círculos raciales.» Un eminente pensador español, Ortega y Gasset, ha expresado certeramente en unas pocas líneas el caucepor el que discurre inconscientemente el mundo de nuestros días: «Lo importante es evitar la concepción económica de la Historia, que hace de la historia entera unamonótona consecuencia del dinero. Porque es demasiado evidente que en muchas épocas humanas elpoder social de éste fue muy reducido y otras energías ajenas a lo económico informaron la convivenciahumana. Si hoy poseen el dinero los indios y son los amos del mundo, también lo poseían en la EdadMedia y eran la hez de Europa...
  16. 16. Nadie, ni el más idealista puede dudar de la importancia que el dinero tiene en la Historia, pero tal vezpueda dudarse de que sea un poder primario y sustantivo... Si ceden los verdaderos y normales podereshistóricos - raza, religión, política, ideas - toda la energía social vacante es absorbida por él. Diríamos,pues, que cuando se volatilizan los demás prestigios queda siempre el dinero, que, a fuer de elementomaterial, no puede volatilizarse. O de otro modo: el dinero no manda más que cuando no hay otroprincipio que mande.» ¿Qué es lo que sucede hoy en el mundo occidental? Corroborando la afirmación de Ortega y Gasset vemosque el hombre actual ya no gravita en torno a un dogma metafísico o político, sino que lo hace en pos de unanueva fuerza de gravitación universal, que es el dinero. Para remediar sus desdichas acude a los Bancos, lasnuevas catedrales del siglo XX. El financiero sabe que es el sacerdote de las multitudes actuales, y de ladestilación de su cerebro que ya se atreve a anunciar la muerte de todas las ideologías ha surgido elsubproducto de la idea del bienestar. Nadie parece darse cuenta de que en la alquimia capitalista el dinero produce más dinero. El Banco, que seenriquece tanto por el préstamo como por el interés, con un fondo relativamente pequeño puede realizaroperaciones hasta diez veces superiores. Como el dinero significa hoy poder, es inevitable que el banquerointernacional intervenga activamente en la política mundial. No se trata, pues, de la acción aislada de algúnfinanciero que en muchos pueblos puede tener un carácter nacional autóctono, sino de la existencia de unacadena internacional de carácter uniforme y cuyo poder se incrementa paulatinamente. Finalizaremos este capítulo recogiendo unas palabras de Bernard Baruch, «consejero» de todos lospresidentes norteamericanos desde Wilson, y que aparecen en el llamado «testamento económico» que dio aconocer antes de su muerte:
  17. 17. “El capitalismo de mañana será distinto. Se levantará sobre la base de un acuerdo entre las potenciasoccidentales. Pues también aquellos que hasta ahora quieren cerrarse al capitalismo las potencias delEste no se podrán cerrar a las nuevas formas que ellos mismos configuran. Pero una cosa es importan-te: la política nunca fue decisiva para los acontecimientos mundiales. Ella solo fue siempre un factor,resultado del poderío económico. Esta ley fundamental nos obliga a la alteración de nuestras reglas dejuego político, mientras que el bloque del Este se verá obligado a superar sus puntos de partidaeconómicos. El capital de mañana será algún día uno, común. Esto lo pronostico con toda seguridad.» Así es como en pleno siglo XX continúa la lucha entre la mentalidad judaica y el pensamiento clásicogrecorromano.3. Los judíos, pueblo deicida por haber dado muerte a Cristo, no son amigos de los cristianos. Las relaciones entre los judíos y los cristianos nunca fueron cordiales. Así consta por parte cristiana en losduros ataques que infinidad de santos dirigieron hacia el pueblo que había crucificado a Jesucristo. Citemos,entre otros, a San Hilario de Poitiers, San Gregorio, San Efraín, San Ambrosio, San Epifanio judío de nacimien-to, San Cirilo, San Juan Crisóstomo, San Agustín y San Agobardo. La peligrosidad de los judíos ha sido expuesta por lo menos en quince documentos pontificios, destacando enespecial los promulgados por Inocencio IV, Gregorio X, Juan XXII, Julio III, Paulo IV y Pío IV. Sin embargo, losPapas siempre defendieron a los judíos cuando eran sometidos a injustas vejaciones o a derramamientos desangre, tal como lo reconocieron públicamente los rabinos reunidos en París en 1807. Un buen ejemplo de elloes el del gran Pontífice Inocencio III, que prohibió, bajo pena de excomunión, forzar al bautismo a ningún judío odesenterrar sus cadáveres para quitarles el dinero. Ojeando la historia de los comienzos del cristianismo vemos que hay una durísima lucha entre la nuevareligión y la mosaica. San Justino, en su famoso «Diálogo con el judío Trifón», nos dice que los judíos en cuantopodían quitaban la vida a los cristianos.
  18. 18. Tertuliano escribe: «Las Sinagogas de los judíos son las fuentes de nuestras persecuciones.» San Basilio,refiriéndose a lo mismo, dice que los judíos ya no luchan contra los paganos, sino que se han unido a ellos paracombatir el cristianismo. De este modo veremos a los judíos de Esmirna en el año 155 reclamando torturas paraSan Policarpo, y después harán lo mismo durante el martirio de San Poncio de Cimiez, de San Marciano deCesárea, etc. Es decir, y en resumen: en los principios del cristianismo la comunidad hebrea atizó el fuego delas persecuciones contra los seguidores de Cristo, situación que sólo cesó lógicamente cuando el cristianismoaumentó su fuerza. Es muy de lamentar, por tanto, pero no es sorprendente que durante la Edad Media los judíos se encontraranrelegados a una calamitosa situación. A ello contribuyó, además - indica el padre Maticlair -, el «crimen ritual»judío, consistente en reproducir en el Viernes Santo la pasión de Jesucristo sobre algún niño cristianocapturado. Prueba irrefutable de este delito del que hay más de cien casos perfectamente registrados y cuyaúltima versión conocida tuvo lugar en Damasco en 1840 es el hecho de que la Iglesia, por tal motivo, hacanonizado a varias de las víctimas, entre las cuales podemos mencionar a San Dominguito del Val, en España,a San Simón de Trento, en Italia, y a San Ricardo, de París. La conveniencia de que los judíos queden claramente identificados es subrayada también por Santo Tomásde Aquino. Al preguntarle la duquesa de Brabante si los judíos debían llevar una señal distintiva paradiferenciarse de los cristianos, le responde el Santo: «Fácil es a esto la respuesta, y ella de acuerdo con lo establecido en el Concilio General (IV de Letrán),que los judíos de ambos sexos en todo territorio de cristianos y en todo tiempo deben distinguirse en suvestido de los otros pueblos. Esto les es mandado a ellos en su ley, a saber, que en los cuatro ángulosde sus mantos haya orlas por las que se distingan de los demás.» En la controversia judeocristiana, los elementos cardinales de fricción han sido dos: el concepto deculpabilidad colectiva y la muerte de Jesucristo.
  19. 19. La culpabilidad colectiva de los pueblos tiene una raigambre en el relato del Antiguo Testamento, si bien en elDeuteronomio parece marcarse una responsabilidad individual. ¿Cabe una culpa colectiva de los judíos en lamuerte de Cristo? En la actualidad, semejante tesis goza de poco crédito. Su aplicación suele traer además confrecuencia odiosas consecuencias. Lo más notable, no obstante, es que la teoría de la culpa colectiva fueremozada y puesta en circulación en 1945 para castigar a los vencidos de la segunda guerra mundial. Unceloso propagador de ella fue Karl Jaspers, al tratar de la «culpabilidad colectiva» del pueblo alemán. En septiembre de 1959, el padre Guillet, profesor de la Universidad Teológica de Fourviére (Lyon), definía enlas Conversaciones Internacionales Católicas de San Sebastián el origen del pecado colectivo del siguientemodo: «La actitud de éste (el pecador) consiste en desolizarizarse y en declarar que él no tiene nada que vercon la falta y afirmar que es el resultado de una especie de fatalidad, ya que «con este pueblo no haynada que hacer». En cambio, el justo, que no participa en el pecado y que lucha con todos sus medioscontra la injusticia, acepta sufrir las consecuencias del pecado colectivo. ... hay pecado colectivo donde la comunidad, aunque no sea con total unanimidad, asume una actitudpecaminosa.» Cuando la teoría fue practicada en 1945 sobre las víctimas de la «rendición incondicional», nadie protestó.Sólo cuando el arma de doble filo se ha vuelto contra los que la patrocinaban se pide su supresión. Lo mássignificativo es que, haciendo caso omiso de la lógica, muchos de los que tratan de exonerar al pueblo hebreode un pecado colectivo, procuran no suprimir éste, sino lanzarlo sobre toda la humanidad. ¿No habrá mayorrelación entre un judío de hoy y uno de los que condenaron a Cristo que la que pueda haber entre este último y,pongamos por caso, un canadiense? Para el cristiano es dogma de fe que el Hijo de Dios se hizo hombre para redimir a los hombres del pecado,pero esa redención hubiera podido hacerla sin necesidad de ser crucificado por los judíos. Cierto que Cristosabía lo que iba a suceder (Mt. 20, 28; Mc. 10, 45, y Lc. 22, 19), pero que ofreciera su vida por todos loshombres no significa en modo alguno que todos los hombres tomaran parte físicamente en aquel crimen. Portanto, si bien es cierto que no todos los judíos le condenaron, no lo es menos que todos los que le condenaroneran judíos.
  20. 20. Al matar a Jesucristo, los judíos fueron, por consiguiente, causa primaria y no un simple efecto de todas lasvejaciones que luego sufrirían bajo el cristianismo. No es un argumento muy concluyente observan losantisemitas recordar que Cristo fue hebreo, pues también lo fueron Caifás, Judas el traidor, los que apedrearona San Esteban, los que mataron al Apóstol Santiago en Jerusalén, etc. Respecto al proceso contra Jesús, el padre Marcel Mauclair afirma que tanto los Santos Evangelios comoHechos de los Apóstoles demuestran:1. Que Cristo acusó a los judíos y no a los romanos ni a la humanidad de quererle matar.2. Que fueron los judíos y no los romanos ni la humanidad en general los que planearon en varias ocasiones el asesinato del Redentor.3. Que los Apóstoles culparon a los judíos y no a la humanidad ni a los romanos de la muerte de Nuestro Señor. El padre Mauclair recoge abundantes citas de la Sagrada Escritura que corroboran lo anterior. En el propiopueblo natal de Cristo, por ejemplo, los habitantes trataron de despeñarle desde lo alto de un monte, tal comonos lo refiere San Lucas (IV, 28 y 29). En el Evangelio de San Juan (Cap. VIII), al discutir Cristo con unos judíos les dice: «Yo sé que sois hijos deAbraham; mas me queréis matar porque mi palabrano cabe en vosotros.» San Pablo, refiriéndose a los judíos, les dice a los tesalonicenses en su primera Epístola:«También mataron a Jesucristo y a los Profetas y nos han perseguido a nosotros y no son del agrado de Dios yson enemigos de todos los hombres.» Afirmar - como hacen algunos filosemitas - que fueron los romanos los que juzgaron a Jesucristo supone undesconocimiento total de cómo se administraba la justicia en el Imperio Romano. Aun bajo el gobierno de losprocuradores, los romanos respetaron la organización judicial que los judíos se habían dado a la vuelta delcautiverio de Babilonia, y que estaba inspirada en la tradición mosaica.
  21. 21. En tiempos de Cristo, el tribunal supremo era el Sanedrín, compuesto por 70 miembros, presididos por elSumo Sacerdote, y que representaban al clero, a los magistrados y al pueblo. El Sanedrín podía apresar, azotarcon 40 golpes (aunque para evitar sobrepasarse sólo daban 39) y dar sentencia de muerte. Sólo la ejecucióncorrespondía a los romanos. (En la Edad Media tampoco la Inquisición solía ejecutar las sentencias, pues esafunción correspondía al brazo secular.) En San Pablo vemos que el pueblo judío tenía una gran estima por elSanedrín y no quería saber nada de la justicia romana. Desde un punto de vista humano, la actitud de los judíos hacia Cristo es fácilmente comprensible. San Juan(Cap. V, vers. 18), al sanar Cristo a un paralítico en sábado, nos relata: «Y por esto los judíos tanto másprocuraban matarle: porque no solamente quebrantaba el sábado, sino también porque decía que era Dios suPadre, haciéndose igual a Dios.» Por ello, y en consecuencia, los judíos dirían después a Pilatos: «Nosotrostenemos una Ley, y según esta Ley debe morir» (San Juan, 19, 7). La pugna entre los judíos ortodoxos y loscristianos era, pues, inevitable. Y aunque no se admita, la culpabilidad colectiva, el hecho de que cuando Pilatospreguntó qué mal había hecho Cristo, el grupo más representativo afirmase «sea crucificado... caiga su sangresobre nosotros y sobre nuestros hijos» prueba plenamente que ellos deseaban que el hecho tuvieraconsecuencias colectivas. Recientemente, en 1962, el judío A. Memmi ha escrito en Francia una obra sumamente interesante: «Retratode un judío». En ella expone el punto de vista tradicional de la comunidad hebrea del siguiente modo: «¿Se dan cuenta siempre, los cristianos, de lo que el nombre de Jesús, su Dios, puede significar paraun judío?... Para el judío que no ha dejado de creer y de practicar su propia religión, el cristianismo es lamayor usurpación teológica y metafísica de su historia; es una blasfemia, un escándalo espiritual y unasubversión.» La Iglesia católica ha procurado tender últimamente un puente de amistad hacia el pueblo judío, mediante untexto pacificador, de carácter conciliar, que pueda abrir una nueva era en las relaciones entre ambascomunidades.
  22. 22. En junio de 1962, los dignatarios judíos Label A. Katz y Nahum Goldmann se reunieron con el cardenalBea. En dicha reunión señala la prestigiosa revista de los jesuitas «Civilitá Cattolica», en su edición del18 de julio de 1964 Katz, jefe del Bnai Brith, entregó al cardenal Bea un largo memorándum destinado alConcilio. En él se contenían íntegramente las tesis del llamado «decreto sobre los judíos» que laSecretaría para la unión de los cristianos presentaría después a la sesión plenaria del Concilio. El 19 de noviembre de 1963, cuando el proyecto ya iba adquiriendo forma, el diario «Le Monde» divulgó losiguiente: «La organización judía internacional Bnai Brith ha expresado su deseo de establecer, relaciones másestrechas con la Iglesia católica. Dicha orden acaba de someter al Concilio una declaración en la cual seafirma la responsabilidad de la humanidad entera en la muerte de Jesucristo. Si esta declaración esaceptada por el Concilio, ha declarado Mr. Label Katz, presidente del Consejo internacional de la BnalBrith, las comunidades judías estudiarán los medios de cooperar con las autoridades de la Iglesia.» Otro defensor de la tesis de que los judíos fueron perseguidos injustamente por los cristianos durante veintesiglos, y de que sólo estos últimos deben rectificar su actitud y reparar el mal, es el judío Jules Isaac, promotorde las asociaciones de «Amistad judeocristiana». Monseñor de Provencheres, obispo de Aix, al inaugurarse enesta ciudad, en enero de 1965, la avenida Jules Isaac, afirmó que «el origen del esquema (conciliar) seencuentra en una petición de Jules Isaac al Vaticano, estudiada por más de dos mil obispos». Al menos, elescritor judío logró ser recibido por el Papa Juan XXIII en junio de 1960. Sin embargo, Isaac ha visto con gran perspicacia que el origen religioso del conflicto secular cristianojudaicoestá en los cuatro Evangelistas. Esta tesis la expone a lo largo de las páginas de su «Jesús e Israel» (París,1959), libro del que Rabí ha afirmado que «constituye la máquina de combate más específica contra unaenseñanza cristiana particularmente nociva». Resolver el problema es harto difícil, pues los Evangelios paraIsaac, «inicuos», «inverosímiles», etc. son para el cristiano Sagrada Escritura.
  23. 23. Isaac, según el cual el antisemitismo más peligroso es el de carácter teológico, en la página 428 de su libroafirma textualmente lo siguiente: «El partidismo de los Evangelistas se hace más evidente, más acentuado con la lamentable ausenciade documentación no cristiana en la historia de la Pasión... Sin embargo, salta a la vista que los cuatrotuvieron la misma preocupación: reducir al mínimo las responsabilidades romanas para agravar tantomás las responsabilidades judías. Son desiguales, por añadidura, en su partidismo: a este respecto,Mateo destaca con mucho, no solamente sobre Marcos y sobre Lucas, sino incluso sobre Juan. Elhecho no es sorprendente. Los enemigos más encarnizados son los de la propia sangre: y Mateo es judío, sustancialmente judío,el más judío de los Evangelistas... Pero ¿sale bien parada la verdad histórica? Cabe dudarlo. No tienenada de sorprendente que, de los tres Sinápticos, Mateo sea el más parcial, su relato de la Pasión el mástendencioso ... » Los antisemitas según parece desprenderse de algunas de las publicaciones repartidas a los padresconciliares pensaron en un principio que estos últimos Iban a hacer más caso a las tesis del trío Isaac Bea Katzque a los mismos Evangelios. Pero monseñor Carli, obispo de Segni, en su trabajo «La Questione guidaicadavanti al Concilio Vaticano II», expuso las inamovibles bases teológicas que confirman que la muerte de Cristofue un deicidio. La polémica se agrió por la intervención de los musulmanes, que no podían comprender que los padresconciliares actuaran únicamente por razones religiosas y no de carácter político. El hecho de que elSecretariado para la unión de los cristianos no tuviera importantes contactos al menos conocidos con losgrandes rabinos, y sí los mantuviese con organismos políticos como el Bnai Brith y el Congreso Mundial Judíoles resultaba sumamente sospechoso. Afirmaban además que los pueblos musulmanes veneran a Jesucristocomo a un profeta. Para los judíos, por el contrario, Jesús no es más que «un artista en parábolas» (Klauzner),o como expone Rabí en un reciente libro “para nosotros... la conversión al cristianismo es necesariamenteidolatría, porque representa la blasfemia suprema, es decir, la creencia en la divinidad de un hombre”.
  24. 24. La amorosa disposición de muchos padres conciliares hacia los judíos según el parecer de los antisemitas,muy superior a la que mostraban hacia otras religiones que, creen en Cristo, como las protestantes ymusulmana parecía que iba a llevar a la aprobación de la declaración propuesta por el cardenal Bea. Conarreglo a ella se exoneraba a los judíos del deicidio y se condenaba el antisemitismo. Pero el párrafo fundamental del esquema ha quedado aprobado sin duda alguna tras la intervención delEspíritu Santo del siguiente modo: «Aun cuando las autoridades judías, con sus partidarios, llevaron a Cristo a la muerte, lo queaconteció durante su pasión, no puede imputarse indistintamente a todos los judíos que vivían en aqueltiempo ni a los judíos de hoy. Si bien es cierto que la Iglesia es el nuevo pueblo de Dios, los judíos nodeben ser, por la misma razón, presentados como reprobados por Dios, ni como malditos, como si estose dedujera de la Sagrada Escritura. Por tanto, todos deben cuidar, en la catequesis y en la predicaciónde la palabra de Dios, de no enseñar nada que, no sea conforme a la verdad del Evangelio y al espíritude Cristo. Además, la Iglesia, que reprueba todas las clases de persecuciones contra cualesquiera de loshombres, teniendo presente el patrimonio común con los judíos, e impulsada no por razones políticas,sino por la caridad religiosa del Evangelio, deplora los odios, las persecuciones y las manifestacionesde antisemitismo, que cualesquiera que sean la época y sus autores, se han promovido contra losjudíos.» Unas firmes manos, con la debida autoridad, habían suprimido la expresión «o deicidas» que figuraba tras laspalabras «ni como malditos», y el término «y condena» que al final del mismo párrafo iba a continuación de«deplora». También es digno de mención que en el esquema aprobado por los padres conciliares el 20 denoviembre de 1964 se decía: «Que todos procuren, pues, no enseñar en las catequesis ni en la predicación dela palabra de Dios nada que pueda hacer nacer en el corazón de los fieles el odio o el desprecio hacia losjudíos.» En la redacción definitiva, las últimas palabras se sustituyen por «no enseñar nada que no seaconforme a la verdad del Evangelio y al espíritu de Cristo».
  25. 25. Como es de suponer, a los dirigentes del judaísmo político les ha hecho poca gracia lo sucedido. Oigamossus quejas a través del editorial publicado en «La Terre Retrouvée» (15 de octubre de 1965), órgano oficiosodel sionismo: “Después de vivas polémicas, en su última sesión de noviembre de 1964, el Concilio adoptó elesquema sobre «Ia actitud de la Iglesia hacia las religiones no cristianas», el cual llevaba la explícitamención «especialmente hacia los judíos».El texto del esquema resonó en el mundo como un clarinazo. Se decía en él que el Concilio «deplora ycondena el odio y las persecuciones contra los judíos, perpetrados sea en el pasado, sea en nuestrosdías». Se añadía que el pueblo judío «no sea presentado nunca como una raza réproba o maldita oculpable de deicidio». Desde entonces ha pasado casi un año, y parece ser que la influencia de aquellos que, en el seno dela Iglesia, sueñan todavía con un «glorioso» pasado, y la precisión política de las misiones árabes, hanconseguido dar a aquel primer texto un aspecto caricaturesco.Véase si no. La mención «especialmente hacia los judíos» ha desaparecido..., Sí, los judíos y no ya elpueblo judío no son indistintamente culpables de la crucifixión de Jesús, no se concreta ya que no seandeicidas. Pero lo más desconcertante es lo siguiente: según la nueva redacción, la Iglesia no condena yael odio y las prosecuciones contra los judíos, se limita a deplorar las persecuciones y lasmanifestaciones del antisemitismo.A menos que ese texto sea rectificado en lo esencial, todos los esfuerzos del Papa Juan XXIII, de JulesIsaac, del cardenal Bea y de los cristianos de buena voluntad habrán desembocado en una declaraciónplatónica, la cual sólo conseguirá volver a abrir la llaga que se había querido cicatrizar.
  26. 26. Nunca habíamos esperado que la Iglesia fulminara un día con la excomunión a los asesinos o a suscómplices, los cuales, cristianos y en una sociedad cristiana, escarnecieron la doctrina fundamental dela caridad y de la justicia. Sin embargo, no era descabellado creer que, habiendo adquirido consciencia,después de dos mil años de enseñanza del odio y del desprecio, de su verdadera responsabilidad, laIglesia iba a condenar sin equívocos aquel crimen contra la civilización humana.Cuando una autoridad que se llama a sí misma universal y que influye sobre la existencia de centenaresde miles de hombres se limita a deplorar un crimen, abdica de sus deberes de juez para convertirse enun simple testigo, por no decir un espectador. Condenar es poner en acción todos los medios de que sedispone; deplorar es reconocer su impotencia y dejar que cada cual sea libre de obrar a su antojo.» No lo comentaremos. Simplemente deseamos recordar "que al frente de la Iglesia católica se encuentra uneminente Pontífice, colaborador íntimo de Pío XII, y que conoce, por tanto, el verdadero fondo de losacontecimientos que han sido y son decisivos en la gigantesca lucha subterránea entre las cuatro o cincofuerzas importantes que mueven al mundo y a los hombres. Muchas han sido las acusaciones que los judíos y la extrema izquierda han lanzado en los últimos añoscontra la figura de Pío XII. Para comprender la actitud del Papa Pacelli hemos de verle en primer lugar en suépoca de Nuncio, cuando en 1919 vivió en Munich la experiencia de la «república soviética» local. Al entrar lossoldados rojos en la Nunciatura para saquearla, Pacelli en persona tuvo que hacerles frente. Unos minutosdespués, el crucifijo que llevaba sobre el pecho y cuyos restos conserva hoy el cardenal Spellman saltaba enpedazos al ser golpeado con la culata de la pistola por el jefe de los asaltantes. Aquellos días, cierto que nodebió olvidarlos. Por eso su deseo fue siempre incluso a pesar del gobierno hitleriano el ver una Alemania,fuerte como único muro de contención del comunismo en Europa. Esta es la razón de que hoy se le ataque consaña. La primera andanada que se ha lanzado contra Pío XII la disparó Rolf Hochhut con su obra «El Vicario»,pieza teatral escasamente probatoria. En unas declaraciones sobre ella, el padre jesuita Robert Leiber,secretario particular de Pío XII, ha afirmado:
  27. 27. «La inconditional surrender, la capitulación sin condiciones, que fue declarada objetivo de guerra enCasablanca en enero de 1943, la consideró el Papa como una desgracia... De ambos sistemas delnacionalsocialismo y bolchevismo, lanzando una amplia mirada hacia el futuro, estimó Pío XII elbolchevismo como el más peligroso. Los militares, políticos y estadistas de los aliados, que desde juniode 1944 visitaron al Papa en gran número, pueden confirmar esto... En la segunda guerra mundial, eincluso después, han sido cometidos por casi todas las partes actos de violencia y crueldades en formainimaginable, de modo que el grito de protesta del Papa no hubiese tenido fin, si no hubiera queridoparecer parcial.» Estas palabras confirman como consta igualmente en los documentos del Ministerio de Asuntos Exteriores deVon Ribbentrop que a partir de la derrota de Stalingrado, Pío XII trabajó incansablemente por unir a Alemania ya los aliados occidentales frente a Rusia, esfuerzos que fracasaron por la actitud de Roosevelty Churchill. Por esta razón, y a pesar de todas las dificultades surgidas entre el III Reich y la Iglesia, ni un solo obispocatólico - ha dicho recientemente Augstein, director del “Spiegel” – estuvo un solo día en prisión durante elrégimen hitleriano. Así lo ha demostrado Gunter Levy con sus investigaciones. Es más, cuando el padre FranzReinisch fue detenido por haberse negado a prestar el juramento de fidelidad al Führer, el capellán católico dela prisión le negó incluso la Sagrada Comunión. No ha de extrañar, pues, que el obispo castrense católico Rarkowski, bajo cuya jurisdicción estaban tambiénlos católicos que militaban en las divisiones de las SS, predicara al ejército en agosto de 1942: «Lo que estetiempo exige en esfuerzos, sangre y lágrimas, lo que el Führer y jefe supremo os manda y la Patria espera devosotros, soldados: tras todo ello se encuentra Dios con su voluntad y su mandato.»
  28. 28. Un año después de haberse publicado la Encíclica «Mit brennender Sorge», una declaración colectiva delEpiscopado austríaco en favor del nacionalsocialismo resultó decisiva para el “Anchluss”. Fue entonces cuandoal llegar Hitler a Viena fue saludado por el cardenal Innitzer brazo en alto y con un sonoro « iHeil Hitler! », al queel Canciller replicaría con tono amable: «Cardenal, no es preciso llegar a tanto.» La campaña iniciada por Hochhut contra Pío XII ha sido proseguida ahora por el judío Saúl Friedlánder, quedurante tres años fue secretario de Nahum Goldmann, y que es una de las escasas personas que han logradoacceso a las actas secretas del Ministerio de Asuntos Exteriores del III Reich. La labor de Friedlánder ha sido lade suministrar base documental a las simples hipótesis lanzadas por Hochhut. Esta acción conjunta contra Pío XII ha provocado una fuerte reacción por parte del actual Pontífice. Frente, alo que algunos pudieran pensar, parece que la iglesia está lejos de tener vocación de víctima y de plegarse alas presiones de fuerzas políticas, por muy poderosas que éstas sean. Al realizar Pablo VI su viaje a Tierra Santa supo declinar cortésmente el dudoso honor que se le hacía deencender personalmente la llama del monumento a los seis millones de judíos muertos en Europa. El hecho nopasó desapercibido para los enemigos de la Iglesia. La defensa que hizo en aquellas tierras de Pío XII provocóigualmente un duro ataque de Hochhut hacia su persona, que fue recogido por, las agencias informativas.Transcribimos a continuación la noticia, tal como la publicó el 20 de marzo de 1964 el diario «ABC» de Madrid: “Tel Aviv, 19. El autor de la obra teatral «El Vicario» ha criticado a Pablo VI por la defensa que hizodurante su peregrinación a Tierra Santa de la actuación y la figura de Pío XII El escritor judío RolfHochhut, atacó al Papa en el curso de una entrevista difundida por la emisora La Voz de Israel cuandoafirmó que Pablo VI no debía haber asumido la defensa de Pío XII, porque «no puede ser objetivo alenjuiciar la actuación del fallecido Pontífice», ya que fue su brazo derecho e incluso llegó a negociar conel secretario de Estado alemán, Weiszacker.- Efe.»
  29. 29. La modificación de dos términos en la declaración final del Concilio sobre las religiones no cristianas, yaexpusimos anteriormente que tampoco ha agradado a los judíos. Anotemos finalmente que la predicación dePablo VI, el 4 de abril del presente año, en una iglesia del barrio romano de Monte Mario causó «dolorosaextrañeza» entre los judíos, tal como manifestaron en un telegrama de protesta al cardenal secretario deEstado, Cicognani, el presidente de la Unión de Comunidades Israelitas de Italia, Sergio Piperno, y el rabinosupremo, Elio Toaff, en nombre del Consejo de Rabinos de Italia.4. El judaísmo provocó la segunda guerra mundial y mitificó sus víctimas para construir Israel. Para conocer el desarrollo de los acontecimientos que llevarían a Europa a la segunda guerra mundial hemosde prestar una atención previa a los que determinaron el enfrentamiento entre las comunidades alemana yjudía. La historia milenaria de los hebreos establecidos en suelo alemán se caracterizó en el transcurrir de los siglospor frecuentes incidentes entre la mayoría germana y la minoría hebrea. Los primeros edictos de emancipaciónde estos últimos son los prusianos del año 1812, y podemos afirmar que durante el siglo XIX apenas hubo algúnotro pueblo que satisficiera en tan alto grado las reivindicaciones judías. ¿Cómo se desarrolló en los años veinte el antisemitismo que durante largos lustros había permanecido enestado latente? La causa principal podemos hallarla en la derrota alemana y en sus posteriores consecuencias. En el aspecto exterior, el Tratado de Versalles imponía al Reich unas durísimas sanciones; inesperadas porotra parte, ya que el país entró en el conflicto de 1914 únicamente para ayudar a Austria-Hungría. Aparte de lasgrandes modificaciones territoriales, los 56.000 kilómetros de vías férreas que levantaron e incautaron losaliados, las pérdidas de las colonias, etc., merece señalarse que el país quedaba forzado a pagar unasenormes indemnizaciones hasta el año 1988. Fue precisamente un judío francés, el ministro de Finanzas, Klotz,el que acuñó la fórmula que caracterizaría la mentalidad de Versalles: «Le Boche payera tout».
  30. 30. En la política interna, poco después de estallar la conflagración europea, ya hubo asociaciones hebreas quetomaron un carácter antinacional al fomentar el derrotismo, destacando entre ellas la «Neues Vaterland», queposteriormente se transformaría en la «Liga alemana de los derechos del hombre». Ciertamente norepresentaban a todos los judíos, pero al llegar la derrota en 1918 el número de éstos que militaban en losmovimientos revolucionarios era altamente significativo. Las principales figuras de la etapa subversiva que produjo y luego siguió al fin de las hostilidades eran todasjudías. Así tenemos a Karl Liebknecht y Rosa Luxemburg ambos jefes de la Liga Spartakus, que desencadenóla revolución en Berlín, el diputado Hugo Haase instigador de la sublevación de los marinos de Kiel y Kurt Eisner- presidente del gobierno revolucionario de Baviera que vivió el Nuncio Pacelli -. Fracasaron en su intento deestablecer la república soviética alemana, pero la opinión nacional no olvidó lo sucedido. Por otro lado, la prensa estaba controlada en gran parte por los judíos Ullstein a los que en 1952 se les hadevuelto sus imprentas, las mayores de Europa. Otras grandes editoriales, como Fischer, Springer yFlechtheim, estaban parcialmente en manos judías. Estos medios informativos se pusieron al servicio de lapolítica de los vencedores, atacando lo que era más apreciado y querido por los alemanes. Así es como durantela República de Weimar se iría abriendo un profundo foso entre un pequeño grupo de influyentespersonalidades y políticos judíos (Wassermann, Rathenau, Oscar Oppenheimer, Warburg, Preuss, Landsberg,Schiffer, Bernstein, Hirsch, Rosenfeld, Landauer, etc., y el resto del pueblo alemán sumido en la miseria. Decada ocho horas de trabajo se calculó que el obrero alemán tenía que dedicar cinco como pago deindemnizaciones a los vencedores, lo cual no tardaría en dar origen al nacionalsocialismo. En plena República de Weimar, en 1925, el comercio y el tráfico de Prusia estaban en un 58 por 100 enmanos judías, en Wurttenberg ascendía a un 64,6 y en Hesse llegaba a un 69 por 100. En la industria las cifraseran respectivamente del 25,8, 24,6 y 22 por 100. En la agricultura sólo suponían el 1,7, 1,8 y 4 por 100. De los11.795 abogados que ejercían en Prusia en 1933, eran judíos 3.350. De las 603 empresas que vendianproductos metalúrgicos, 346 eran judías.
  31. 31. La influencia judía se extendió asimismo a toda la economía alemana a través de los grandes Bancos y losConsejos de Administración. En 1930, el banquero hebreo Jakob Goldsmidt acaparaba según el Anuario dedirectores y miembros de Consejos de Administración 115 cargos en Consejos de Administración. Era laprincipal figura. Tras él iba Louis Hagen, también judío, con 62 cargos. En un tercer puesto figuraba un no judío,al que seguían otros cuatro banqueros judíos con un total de 166 cargos en Consejos de Administración. Entre1925 y 1929, de los seis miembros del Consejo General del Reichsbank, cuatro eran judíos o semi-judíos. Estaacumulación de cargos en manos de un reducido grupo de traficantes de valores sería un eficaz fermento paradespertar el antisemitismo de las masas alemanas. La proliferación de judíos entre los mayores poderes económicos del país y en los grandes focosrevolucionarios cuando los judíos apenas sumaban el uno por ciento de la población total de Alemania permitiríaa Hitler concentrar dialécticamente el marxismo y el capitalismo en un único enemigo, cuya figura concreta erael elemento tópico del judío. Por eso, al contar la historia de los hermanos Moisés e Isidoro, en la etapa delucha de su partido, solía decir: «Moisés era banquero, Isidoro era comunista...» Para el pueblo alemán, con el malestar derivado de la derrota, sumergido en el paro y en la crisis económicael judío llegó a ser de este modo su enemigo, el «extranjero». Por otra parte, 108.000 de los Judíos que vivíanen el Reich en 1925 tenían efectivamente nacionalidad extranjera. La aversión de los alemanes hacia los judíos, comunidad que vivía al margen de los sufrimientos del paísaunque vivía de él, fue creciendo de tal modo que ya en 1925 un profesor judío, Richard Willstätter, decidióabandonar su cátedra en la Universidad de Munich, a causa de la creciente animosidad de los estudiantes. La Iglesia luterana, a través de sus más altos dignatarios, Otto Dibelius y Wilhem Haefmann entre otros, alzósu voz contra la insolidaria actitud de los judíos. Otro tanto podemos decir de la católica, en la que el cardenalFaulhaber en 1933 escribió un interesante libro, hoy difícil de adquirir, titulado «Judentum, Christentum,Germanentum» (Judaísmo, cristianismo, germanismo).
  32. 32. En una obra de la Görresgesellaschaft publicada en 1926, el «Staatslexikon», que suponía la opinión oficialde la Iglesia católica por las personalidades que colaboraron en su redacción (obispo Berning, de Osnabrück;cardenal arzobispo Schulte, de Colonia; arzobispo Gröber, de Friburgo; canciller Seipel, de Austria, etc.) seafirma lo siguiente: «En el antisemitismo se mezcla lo justo con lo falso. Es licito combatir con los medios jurídicos ymorales disponibles, tanto por escrito como de palabra, la influencia de los judíos en el aspectoeconómico, su predominio en la literatura, prensa, radio, etc., en tanto que esto ocasione daños, asícomo el hacerles retroceder con todos los medios morales permitidos.» La situación del país se agravó en 1932. Gracias al Plan Young, la renta nacional había descendido en dosaños de 70.000 a 46.000 millones de marcos, mientras que el número de parados había aumentado de tres aseis millones. El número de empresas que quebraron, suicidios, abortos, etc., alcanzó una cifra jamás conocida.Mientras los demás partidos políticos desaparecían de la escena, la lucha se polarizó entre el nacionalsocialistay el comunista, que en 1932 contaban con 230 y 100 diputados, respectivamente. De la lucha que se entablóentre ambos, y que no terminaría hasta que los nazis alcanzaron el poder en la siguiente legislatura, da idea elsiguiente cuadro de bajas sufridas por los nacionalsocialistas": Hasta 1929, 51 muertos y 1.241 heridos. En 1930, 17 muertos y 2.506 heridos. En 1931, 42 muertos y 6.307 heridos. En 1932, 84 muertos y 9.715 heridos. Enero de 1933, 6 muertos y 550 heridos. En cuanto Hitler fue nombrado Canciller, la lucha que había sostenido en el plano nacional se amplió a escalainternacional. De este modo, cuando aún no había comenzado Hitler su lucha indiscriminada y cruenta contratoda la comunidad hebrea, la judería mundial estableció en 1933 el boicot contra Alemania.
  33. 33. Estas medidas, decretadas contra una nación cuya economía estaba terriblemente debilitada sólo sirvieronpara enconar los ánimos. El 24 de marzo de 1933, el diario londinense «Daily Express» anunciaba: «El pueblo judío del mundo entero declara la guerra económica y financiera a Alemania... La adopciónde la cruz gamada como símbolo de la nueva Alemania ha hecho revivir el viejo símbolo de combate deJudá» Poco después, el uno de abril de 1933, el Reich adoptaba las primeras medidas antisemitas de boicot de lastiendas judías. El 10 de diciembre de 1934, un judío sionista, Wladimir Jabotinsky, escribía en la revista judíarumana «Natcha Retch» lo siguiente: «La batalla contra Alemania será entablada por todas las comunidades judías, por todas lasasambleas y congresos judíos, por las uniones comerciales judías y por cada judío individualmente... Lalucha contra Alemania en todo el mundo, será así estimulada ideológicamente y fomentada. El peligropara nosotros, judíos, está en toda la población alemana, en Alemania en conjunto.» El gobierno hitleriano adoptó hasta septiembre de 1935 diversas medidas restrictivas, mediante las cuales seprohibía ejercer cargos públicos a los judíos, se les vedaba el servicio militar, el izar la bandera alemana,etcétera. Poco después saldrían las leyes de Nuremberg, en las que se les prohibía el matrimonio conalemanes. Un incidente que tuvo lugar en la noche del siete de noviembre de 1938, la muerte del secretario de laEmbajada alemana en París, Ernst von Rath, que fue asesinado por el judío polaco Herschel Grünspan, diolugar dos fechas después al primer progrom sangriento. En la noche «de los cuchillos largos» del nueve denoviembre fueron incendiadas 815 tiendas y 191 sinagogas. Perdieron la vida en estos sucesos 36 judíos, locual aceleraría la salida de los restantes del país.
  34. 34. Una publicación editada en Nueva York por el Instituto de Asuntos Judíos, con el título de «Diez años deguerra hitleriana contra los judíos», señala que de los 525.000 hebreos que había en Alemania en 1933, alestallar la segunda guerra mundial sólo quedaban allí 215.000, pues el resto había emigrado. De los quequedaron añade la misma publicación perecieron durante el conflicto por penalidades, campos deconcentración, muerte natural etc., de 170.000 a 190.000. La cifra es muy semejante a la calculada después de1945 en la Alemania Federal, que es de unos 173.000 judíos muertos. Los mandos políticos de la judería mundial tenían su principal sede en los Estados Unidos. La figura másrelevante que al parecer ha sido también jefe supremo de la masonería universal era Bernard M. Baruch. Consus colaboradores Meyer, Rosenwald, Eisenmann, Loeb, etc., trazó todo el plan económico de los EstadosUnidos durante la guerra de 1914. A él estaban sometidas más de cuatrocientas ramas industriales. Después letomó Roosevelt como «consejero», formándose de este modo una importante camarilla judía cuyas figuras másconocidas por el público como destaca el profesor Von Leers en su libro «Kräfte hinter Roosevelt»serían HenryMorgenthau (secretario del Tesoro), Felix Frankfurter (juez del Tribunal Supremo), William C. Bullitt (embajadoren París), Walter Lippman, Nelson Rockefeller, James Warburg, etc. Roosevelt, como afirmaría él mismo públicamente en un discurso, era igualmente judío, y así consta comodescendiente del hebreo holandés Claes Martenszen van Roosevelt en el árbol genealógico que se conserva enel Carnegie Institut de Washington. En la masonería tenía además un alto grado, y era miembro de la LogiaHolanda núm. 8, miembro de honor de la Logia de Arquitectos 519 y grado 32 del rito escocés. Aparte delsecretario de Estado Cordell Hull, casado con la judía Witz, contaba este grupo con el decidido apoyo enEuropa de otros judíos, como fueron Leslie Hore Belisha secretario de Estado para la guerra en Inglaterra, LeónBlum en Francia y Litvinof en Rusia. Una vez consolidadas sus posiciones, decidieron el aniquilamiento de Alemania. Este país, que insistía una yotra vez en que los aliados aplicaran en Danzig, Pomerania, Silesia, Posnania, etc., el principio de laautodeterminación de los pueblos por el que decían haber combatido en 1914, había conseguido recuperar elSarre, Memel y los Sudetes.
  35. 35. Hitler había prometido renunciar a la Alsacia y la Lorena y a cualquier modificación en las fronterasoccidentales, pero había afirmado igualmente que no renunciaría a que los alemanes del Este volvieran alReich. Pedía inicialmente un plebiscito en Danzig. Si se le negaba, lo tomaría por la fuerza. Un judío eminente, el profesor H. J. Laski, director de la «Fabian Society» inglesa, observó cinco años antesde estallar el conflicto de 1939: «Si el experimento del cual es responsable Roosevelt, fracasara seriamente dealgún modo, el primer resultado sería, por la relación con él de un buen número de dirigentes judíosamericanos, el desencadenamiento en los EE.UU. de una enemistad, hacia los judíos que alcanzaría muchomás profundamente que nunca el interior de la civilización anglosajona.» Oswald Pirow, ex ministro de Defensa de Sudáfrica, en una entrevista publicada por el «News Chronicle» deLondres el 15 de enero de 1952, puso de manifiesto que cuando habló en 1938 con el primer ministro británicoChamberlain, éste le dijo que se encontraba bajo una enorme presión de toda la judería mundial. También en 1938, un escritor judío, Pierre Creange, afirmaba en su libro «Epitres aux Juifs»: «Nuestra luchacontra Alemania se llevará hasta donde sea posible, Israel ha sido atacado. ¡Defendamos, pues, Israel! Frente auna Alemania despierta, pongamos también un Israel despierto. Y el mundo nos defenderá”. Uno de los textos en los que se refleja más fielmente la presión antialemana de Roosevelt y la judería, esprecisamente el «Diario», de Forrestal. Este último cuya muerte nunca fue aclarada relata con fecha 27 dediciembre de 1945 una conversación que sostuvo con el padre del futuro presidente de los Estados Unidos. Seexpresa así: «Hoy he jugado al golf con Joe Kennedy. (Joseph P. Kennedy, embajador de Roosevelt en la GranBretaña en los años inmediatos al estallido de la guerra.) Yo le pregunté sobre la conversaciónsostenida con Roosevelt y Neville Chamberlain en 1938. Me dijo que la posición de Chamberlain en 1938era la de que Inglaterra no tenía que luchar y que no debería arriesgarse a entrar en guerra con Hitler.
  36. 36. Opinión de Kennedy: que Hitler habría combatido a Rusia sin ningún conflicto ulterior con Inglaterra,si no hubiese sido por la instigación de Bullitt (William C. Bullitt, después embajador en Francia), sobreRoosevelt en el verano de 1939 para que hiciese frente a los alemanes en Polonia, pues ni los francesesni los ingleses hubieran considerado a Polonia causa de una guerra si no hubiese sido por la constantepresión de Washington. Bullitt dijo que debía informar a Roosevelt de que los alemanes no lucharían;Kennedy replicó que ellos lo harían y que invadirían Europa. Chamberlain declaró que América y elmundo judío habían forzado a Inglaterra a entrar en la guerra.» Llegamos así al año 1939. Tras la entrevista Beck-Hitler del 8 de enero, parecía que Polonia estaba dispuestaa negociar sobre el pasillo polaco. Por otra parte, el 12 de enero, el conde Potocki, embajador polaco enWashington, escribía estas palabras: «Para esta Internacional judía, que ante todo tiene presentes los intereses de su raza, elencumbramiento del presidente de los Estados Unidos a este puesto ideal de defensor de los derechoshumanos fue una jugada genial... A Roosevelt le han sido puestas en la mano las bases para reanimar lapolítica exterior de Norteamérica y crear asimismo por este medio los colosales efectivos militares parala guerra futura que fomentan los judíos con plena conciencia.» El 30 de enero, Hitler afirmaba públicamente ante el Reichstag: «Quiero hoy hacer de nuevo una profecía. En caso de que los financieros internacionales judíos dedentro y fuera de Europa logren una vez más enfrentar a los pueblos en una guerra mundial el resultadoserá, no la bolchevización de Europa y con ella el triunfo de la judería, sino el aniquilamiento de la razajudía en Europa.» El día 18 de febrero, un observador neutral, el rey Alfonso XIII de España, exponía en Roma al condeSzembek sus ideas sobre el desarrollo de los acontecimientos.
  37. 37. Este último escribía: «El Rey juzga la situación internacional con pesimismo. Las Internacionales empujan a la guerra. Eljudaísmo y la masonería juegan en estas maquinaciones un gran papel». El mes de abril, el grupo belicista inglés (Churchill, Duff Cooper, Belisha, Eden y Vansittard) fue forzando aChamberlain a que animara a Polonia a no negociar con Alemania. Un conocido historiador inglés, el general J.P. C. Fuller, ha escrito recientemente en su libro «Batallas decisivas del mundo occidental»: «Que a partir de este momento (abril de 1939) la guerra había sido decidida también por otros que noeran Hitler, es un hecho claro. Weigand, el periodista norteamericano en Europa de mayor edad, cuentaque el 25 de abril de 1939 fue llamado por el embajador norteamericano en París, Bullitt, el cual ledeclaró: «La guerra en Europa es una cuestión decidida... América entrará en la guerra, detrás deFrancia y la Gran Bretaña» Esto será confirmado por los «White House Papers», de Harry Hopkins, conarreglo a los cuales Winston Churchill hacia el mismo tiempo dijo a Bernard Baruch: «La guerra vendrámuy pronto. Nosotros entraremos en ella y ellos (los Estados Unidos) lo harán también. Usted arreglarálas cosas al otro lado y yo prestaré atención aquí.» El 1 de septiembre los alemanes entraban en Danzig, y dos días después Inglaterra y Francia declaraban laguerra a Alemania. El 5 de septiembre, Chaim Weizmann manifestaba por Radio Londres: «Los judíos están porInglaterra y lucharán al lado de las democracias.» Con esta declaración de guerra los judíos se sumaban alconflicto, y 30.000 de ellos afirma Leon Uris vestirían el uniforme polaco durante la campaña de 1939. A finales de 1942 el Reich construyó cinco grandes campos de concentración para judíos. En febrero de 1940el judío Theodor N. Kaufman ya había editado en Estados Unidos el libro «Germany Must Perish», en el queexplicaba minuciosamente cómo empleando 20.000 médicos se podría esterilizar en pocos meses a todos losvarones y mujeres de Alemania.
  38. 38. En sesenta años no quedaría un solo alemán en Europa. Las enseñanzas de este «perfecto manual delgenocidio» fueron aplicadas después en Theresienstadt sobre algunos de los compatriotas de Kaufman. En el órgano judío de Nueva York «Forwarts», también puede leerse con fecha de 22 de septiembre de 1943que «Baruch está convencido de que con un suficiente número de aviones Alemania y el Japón podrán sertransformadas en un montón de cenizas». Al final no sólo hubo cenizas germanas, sino también judías. En un principio el Reich pensaba en trasladar los judíos a Madagascar. En el texto; que aún se conserva; sehabla de que esa isla podría albergar finalmente a cuatro millones de hebreos, es decir, a casi todos los queresidían en Europa. El plan fracasó por la negativa francesa. Pero otras tentativas germanas de solucionar elproblema fracasaron precisamente por el rechazo obstinado de la judería mundial. Veamos las razones. El judío J. G. Burg, en su excepcional obra «Schuld und Schicksal», cuenta cómo en 1938 el doctor HjalmarSchacht sostuvo en Londres una entrevista con Chaim Weizmann. En ella le presentó una propuesta suya, a laque había accedido Hitler, para que salieran pacíficamente de Alemania los judíos que aún quedaban allí,Schacht, que contaba con que su oferta sería recibida con gran satisfacción, quedó asombradísimo al recibiruna rotunda negativa por parte de Weizmann. Durante la guerra hubo otras propuestas germanas que tampoco fueron coronadas por el éxito. La másconocida es la que tuvo por protagonista a Joel Brand, a quien se le ofrecía concretamente por Eichmann laevacuación de todos los judíos húngaros y que en vez de recibir ayuda fue internado, por los ingleses en Egipto. En la primavera de 1944, un notable filósofo judío, Martin Buber, lanzó en Jerusalén una durísima accióncontra los jefes de la judería mundial y del sionismo, por conocer perfectamente las calamidades de Auschwitz yno decir una palabra de ello, que hasta hubieran podido evitarlas. Denunciaba cómo hay elementos en elsionismo que «ven su suerte en la radicalización de la situación, y que para alcanzar sus fines están dispuestosa sacrificar vidas humanas.» El filósofo añadía: «Y aquí acontece realmente lo más horrible: la explotación de nuestra catástrofe. Lo quese determina con esto no es ya la voluntad de salvación, sino la voluntad de aprovechamiento”.
  39. 39. Una acusación aún más concreta fue lanzada, terminado el conflicto mundial, por el doctor Kasztner,representante de la judería húngara, que intervino en 1954, en un proceso en Jerusalén. Según él, en 1944tuvieron lugar en Suiza conversaciones entre representantes del Gobierno alemán y del «American JointCommittee», con el propósito de cambiar por divisas a todos los judíos internados en campos de concentración.Kasztner afirmó que dicho Comité se había negado a emplear las grandes sumas recibidas de los judíos delmundo entero para salvar a los recluidos en los campos, y lo que es aún más grave, que el presidente del A.J.C., Saly Mayer, había intervenido ante las autoridades suizas para que no abrieran sus fronteras a los judíosfugitivos. El proceso no pudo terminar, pues como es fácilmente comprensible poco después Kasztner fueencontrado muerto en la habitación de su hotel. William S. Schlamn, importante escritor judío, observa en su libro «Wer ist Jude?» que las calamidades quese abatían sobre los judíos en Auschwitz eran una gran suerte para los «realpolitiker» sionistas, ya que cuantopeor les fuera a los judíos europeos tanto más fuertes serían las exigencias sionistas respecto a Palestina. Elhistoriador judío Bruno Blau abunda en la misma opinión en su trabajo «Der Staat Israel im Werden»(Frankfurter Hefte, dic. 1951), en el que sostiene: «El Estado de Israel debe su instauración, por extraño que esto pueda parecer, a los acontecimientosque tuvieron lugar durante los doce años del «Reich milenario». Es muy dudoso que las NacionesUnidas hubieran hecho realidad este Estado judío, ansiado por Theodor Herzl y sus partidarios, sinaquellos acontecimientos.» Corroborando todo lo anterior, tenemos las afirmaciones hechas en Montreal, en 1947, por el presidente delCongreso Mundial Judío, Nahum Goldmann: «Los judíos podríamos haber obtenido Uganda, Madagascar y otros lugares para el establecimiento deuna patria judía; pero no queríamos absolutamente nada excepto Palestina.
  40. 40. No porque el mar Muerto, evaporado, pueda producir por valor de cinco trillones de dólares enmetales y metaloides; no por el significado bíblico o religioso de Palestina; no porque el subsuelo dePalestina contenga veinte veces más petróleo que todas las reservas combinadas de las dos Américas;sino porque Palestina es el cruce de Europa, Asia y Africa porque Palestina constituye el verdaderocentro, del poder político mundial, el centro estratégico militar para el control mundial.» Así resulta más fácil de comprender la leyenda de los seis millones de judíos gaseados. Por otra parte,minuciosos estudios realizados por varios historiadores, y en especial por el resistente francés Paul Rassinieren sus obras «El verdadero proceso Eichmann» y «La mentira de Ulises», demuestran que el número demuertos no pudo sobrepasar el millón. La cifra es elevada, pero en todo caso muy inferior a la de víctimas de lapoblación civil alemana o polaca. Podríamos resumir lo sucedido a los judíos en la guerra, en las declaraciones hechas por el coronel StepenF. Pinter a la revista norteamericana «Our Sunday Visitor», de Huntington. Pinter, que a principios de 1946 fue aAlemania como juez militar, con el rango de coronel, y que en la esfera de sus funciones fue en Dachau eloficial de mayor categoría, afirma: «En Dachau no hubo ninguna cámara de gas. Lo que a los visitantes y, a los curiosos les señaladocomo «cámara de gas» era una cámara de incineración. Tampoco hubo cámaras de gas en otroscampos de concentración en Alemania. Se nos dijo que había habido una cámara de gas en Auschwitz, pero como este lugar se encontraba enla zona de ocupación rusa no pudimos investigar la cuestión, ya que los rusos no nos lo permitieron. Secuenta también siempre el viejo cuento propagandístico de que «millones de judíos fueron muertos porlos nacionalsocialistas. Según lo que pude descubrir durante seis años de postguerra en Alemania yAustria, realmente fueron muertos judíos, pero la cifra de un millón ciertamente que no fue alcanzada.»
  41. 41. 5. Los judíos difaman a Alemania, pero viven a expensas de ella. Poco antes de morir Roosevelt envió a la Alianza Israelita Universal, en 1945, una expresiva carta en la quesubrayaba su gozo por lo Acordado en la. Conferencia de Yalta, y añadía que de acuerdo con Stalin habíadecidido dividir el mundo en dos esferas de influencia. Stalin retendría el Asia continental y Europa hasta elElba, mientras que él se quedaba con el resto. Unas semanas después, el plan del judío Morgenthau, firmado por Roosevelt y Churchill en la Conferencia,de Quebec en 1944, pasaba a su fase de ejecución. Se trataba de desmembrar Alemania en diversas regionesy de convertir a éstas en zonas de cultivos agrícolas. Para ello el presidente Harry Salomón Truman firmó el 14de mayo de 1945 la disposición JCS/1067/6 dirigida al gobernador militar norteamericano, Lucius D. Clay.Mientras tanto, el actual general judío Haim Leskow, con los voluntarios de la Brigada judía de Palestina, unidaddel ejército británico estacionada en Alemania, formaba unas unidades de ejecución. Estas escuadras sededicaron durante seis meses largos a visitar los domicilios alemanas por las noches y eliminar a todas laspersonas que les desagradaban. El Plan Morgenthau se llevó inicialmente a efecto en casi su totalidad en lo referente a las fronterasalemanas. La desindustrialización del país también fue promovida minuciosamente, de tal modo que laspatentes y marcas que se llevaron sólo los norteamericanos eran superiores a las sumas que después recibiríanlos alemanes federales a través del Plan Marshall. En octubre de 1941 el general Clay anunció que aúnquedaban por desmantelar en las tres zonas occidentales cerca de 900 fábricas. Sólo la creciente amenazasoviética obligó a los aliados del Oeste a rectificar su actitud. La creación de la República Federal sirvió para establecer un precedente único en la Historia. Por vezprimera, un Estado vencido en una guerra pagaba indemnizaciones a otro que durante el conflicto aún noexistía.
  42. 42. Cuando el Bundestag creó en 1953 la Ley de Indemnizaciones, los técnicos del Parlamento calcularon queéstas alcanzarían unos 7.000 millones de marcos (105.000 millones de pesetas). En años posteriores la cifra seelevó a los 15.000 millones. En 1958, el ministro federal de Finanzas, Fritz Schäffer, anunció que ascenderían alos 28.000 millones, y muchos no le creyeron. El 19 de julio de 1963, Schäffer, en una entrevista publicada porel semanario «Deutsche National. Zeitung», declaró: «Han pasado dieciocho años desde el final de la segunda guerra mundial y tras este lapso de tiempoconsidero como un auténtico contrasentido nuevas indemnizaciones. Pues, ¿qué debemos indemnizarahora? El tiempo ya ha hecho que con nuestra ayuda se levanten de nuevo las existencias.» En noviembre de 1963, el nuevo ministro de Finanzas, Dahlgrün, dijo ante el Bundestag que lasindemnizaciones ya pasaban de los 40.000 millones de marcos. Un año después, al anunciarse que Alemaniaiba a dar punto final a tales reparaciones, Nahum Goldmann, presidente del Congreso Mundial Judío, sepresentó en Bonn en el mes de diciembre. Poco después de su llegada convocó una conferencia de Prensa y dio unos «consejos» a la RepúblicaFederal para que no se viera en dificultades con la «opinión pública mundial». Uno de esos consejos fue el deque la Alemania Federal ayudara a los judíos de los países orientales emigrados a Israel a partir de 1953. Hastala fecha sólo recibían indemnizaciones los que las habían solicitado antes de 1953, por eso Goldmann pedíapara los nuevos 180.000 judíos el modesto óbolo de mil millones de marcos (15.000 millones de pesetas). De locontrario afirmóse borraría por completo la «buena impresión» que habían causado entre los judíos lasanteriores donaciones. El Gobierno alemán concedió dicha cantidad y una propina, todo por un total de 1.200millones de marcos. En marzo de 1965, Nahum Goldmann pidió al ministro de Finanzas, Dahlgrün, otra indemnizaciónsuplementaria por 4.500 millones de marcos. Por último, el 26 de mayo aprobó el Bundestag la cláusula final dela Ley de Indemnizaciones. Dahlgrün aprovechó la ocasión para dejar bien claro que hasta ese momento laAlemania Federal había abonado 28.000 millones de marcos, y que aún le quedaban por entregar otros 17.000millones.
  43. 43. Es decir, que Alemania está pagando 45.000 millones de marcos (675.000 millones de pesetas) acuenta principalmente de la leyenda de los seis millones de muertos. Lo más curioso es que en los medios sionistas se habla de que la URSS posiblemente dejará salir de suterritorio a tres millones de judíos muchos de los cuales, según la propaganda, fueron transformados por losnazis en pastillas de jabón, con lo cual las indemnizaciones seguirían aumentando «ad infinitum». La mayor parte de estas inmensas sumas la reciben los judíos a través de dos canales. Uno es el acuerdoconcertado entre la República Federal e Israel en 1952, y el otro es el estipulado por Bonn y la «Conference onJewish Material Claims against Germany». Teniendo en cuenta que en 1939 la judería de toda Europa apenasllegaba a los seis millones de seres, es indudable que si ciertamente hubieran sido exterminados hoy se habríaahorrado sus pagos la Alemania Federal. Aunque pudiera admitirse la reparación individual de los judíos perjudicados, resulta mucho más dudosa la deIsrael. Por eso Austria se ha negado a dar un solo céntimo, ya que, como indicó su ministerio de Finanzas, paraindemnizar a Israel «faltan las bases jurídicas, ya que este Estado no existía aún durante el dominio delnacionalsocialismo, por lo cual tampoco pudo ser perjudicado en el territorio de la República de Austria». Porotra parte, de los dos millones de judíos israelíes más de la mitad no tuvieron nada que ver con Alemania, yaque proceden del Norte de Africa y de Asia. Sabido es que Israel fue creado en 1948 mediante un acto de violencia, y el millón de árabes expulsados norecibieron un solo céntimo por ello. Raro es el día en que no habla la Prensa de las maravillas del «vergelisraelí», que antes sólo era un erial habitado por árabes piojosos. Unicamente se silencia que los capitalesinvertidos proceden de los Estados Unidos y de Alemania. Si han podido crear o reformar 30 ciudades y 450colonias aldeanas se debe, por tanto, a los 7.000 millones de dólares recibidos del extranjero. Cincuentabuques mercantes, por un total de 450.000 toneladas, y entre ellos esa maravilla que es el «Theodor Herzl»,han sido dados gratuitamente a Israel por los alemanes. Otro tanto ha sucedido con los equipos para 500empresas industriales.
  44. 44. Como a pesar de todo los israelíes viven por encima de sus posibilidades y su balanza comercial arroja undéficit anual de 23.000 millones de pesetas, Nahum Goldman confesó en 1964 (diario «Le Mondé» del 40 defebrero) que «es principalmente gracias a las divisas alemanas cómo Jerusalén ha podido eliminar los déficitscrónicos en su balanza de pagos». Sólo olvidó decir que, los israelíes mantienen un ejército de 250.000hombres frente a los 240.000 de todos los países árabes. Así es como se ha renovado aquella simbiosis observada por Pío Baroja entre el mono germánico y la pulgajudía. Y de ella se han derivado infinidad de casos lamentables. En la Ley de Indemnizaciones de 1956 se especificaban los requisitos necesarios para solicitar una pensióncomo «víctima» de los nazis. Pero varias disposiciones posteriores fueron reduciendo las pruebascorrespondientes, bastando a menudo con una simple declaración jurada. Estas facilidades excitaron de talmodo la codicia de algunos de los hijos de Israel, que muchos de ellos enviaron peticiones a nombre de difuntospara vivir de éstos. El Gobierno alemán apenas prestó atención al principio. Pero si el apetito es desmesurado,675.000 millones de pesetas tampoco dan mucho de sí. Por eso, en los últimos tiempos, las autoridadesfederales examinaron más detenidamente las solicitudes. Se descubrieron numerosos casos de estafa y comorecogió en marzo de 1965 el semanario «Deutsche National Zeitung»unas 20.000 peticiones de indemnizaciónde ciudadanos israelíes quedaron bloqueadas. Hoy resultaría imposible averiguar las cantidades que se han sacado fraudulentamente al contribuyentealemán. Pero en 1964 la Policía descubrió un caso sumamente curioso. Hace unos diez años regresó a Vienade la que había emigrado en 1938 el judío Hans Deutsch. Su maleta, como abogado especialista enindemnizaciones, estaba llena de formularios de este tipo. A sus clientes, por la tramitación de las instancias,les solía cobrar unos honorarios que a veces llegaban al 50 por 100. Sólo de los Rotschild recibió cerca de unmillón de francos suizos, y en total de unos 40 casos obtuvo los cien millones de marcos. El antiguo abogado de Tel Aviv se hizo de este modo multimillonario.
  45. 45. Deutsch planeó su mejor jugada. Entró en contacto con los herederos del barón húngaro Ferenc Hatvany,más concretamente con la viuda y la hija. De común acuerdo y comprando dos falsos testigos reclamaron alGobierno alemán 400 millones de marcos en compensación por la colección de cuadros del barón que habíanincautado las S.S. en Budapest en 1944. En ella figuraban 255 cuadros de Manet, el Greco, Renoir, etc., y 625.dibujos. Después de arduas negociaciones, Bonn accedió a abonar por dichos cuadros desaparecidos 35millones de marcos. Deutsch, tras muchas lamentaciones, aceptó la oferta. Así recibió 17 millones y medio demarcos, es decir, 262 millones de pesetas. No pasó nada. Creó la «Fundación Europea», con sede en Berna, yel gran filántropo estableció una serie de premios para personas amantes de la paz y del progreso. El primero,dotado con 50.000 francos suizos, le correspondió al español Salvador de Madariaga. Cuando a finales del pasado año Deutsch apareció por el ministerio alemán de Finanzas para cobrar los 17millones restantes, la Policía federal le recluyó entre rejas. ¿Qué había sucedido? Sonja, la hija del difuntobarón, había recurrido a las autoridades alemanas para que no dieran un pfennig más a Deutsch. Habíansurgido disputas entre ella y el astuto hebreo al repartirse el botín.De este modo intervino la Policía y descubrió que la colección de cuadros del barón había sido incautada porlos rusos en 1945. Las unidades de la S.S. mencionadas por Deutsch tampoco estuvieron en Budapest en juliode 1944. Los falsos testigos confesaron. Como es de suponer, ni un solo diputado se ha atrevido a mover elcaso en el Bundestag. Incluso cuando la Prensa se ha referido a él, le ha nombrado como «abogado suizo» o«austríaco». Austria ha anulado en los últimos días su pasaporte, al comprobar que desde hace muchos añosya posee otro israelí. Un judío sincero, Hedzi Zoltan, cuenta en el capítulo 14 de su libro «Izrael, Azigeretek Földje» (Israel, país delas promesas) lo sucedido a otro hebreo húngaro con las autoridades judías. Al presentarle éstas un formulariode indemnizaciones, el húngaro puso de relieve que él nunca había estado en ningún campo de concentración.Ellos le replicaron que firmase, pues ya se arreglaría lo de los testigos y todo lo demás. Para tranquilizarle leaseguraron que gran parte de los documentos de los campos de concentración habían sido destruidos, y que«de ello viven muchos de nuestros hermanos».
  46. 46. Otros casos recientes han sido dados a conocer en las últimas semanas por el diario «Jedieth Chadashoth»,de Tel Aviv. He aquí dos de las noticias al respecto: «El abogado israelí Jakow Gregore, que vive actualmente en Brasil, y sus cómplices, el trabajador dela construcción Abraham Goldberg y el comerciante Arnold Sukar, han sido acusados ante el Tribunal deDistrito de Tel Aviv de intentar obtener de las autoridades alemanas, mediante la presentación dehechos falsos, 250 millones de marcos (3.750 millones de pesetas) ... » «La policía israelí ha iniciado una investigación contra diez abogados, sospechosos de la falsificaciónde documentos y la emisión de falsas certificaciones para las autoridades alemanas de indemnización ...» Otro caso digno de comentarse es el del reciente crédito especial de 40 millones de marcos otorgado porBonn para los italianos «perseguidos por el nacionalsocialismo». A comienzos de 1965 el presidente de laComisión especial de víctimas de los nazis, Felici, declaró en Roma que él había calculado que habría unos20.000 peticionarios para gozar de esos 40 millones; sin embargo, las solicitudes recibidas superaban las320.000. Uno de los pocos diputados del Bundestag que han lanzado una leve protesta por lo que sucede con lasindemnizaciones es el socialista Martin Hirsch. En una entrevista concedida al periódico «Frankenpost», el 11de marzo de 1965 afirmó:«El consulado general alemán en Nueva York da mensualmente unos 200.000 dólares para gastos dedictámenes médicos. Esta es una cantidad absurda. Hoy, veinte años después del final del dominio nazi,aún tienen que aclarar los médicos si un enfermó también lo hubiera estado si no hubiera sidoperseguido, o si está enfermo porque fue perseguido.» No puede afirmarse en modo alguno que las indemnizaciones hayan originado una corriente de simpatía, o almenos de neutralidad, entre los judíos con respecto a Alemania. Si el Gobierno de Bonn ha tratado de compraramistades con sólidos marcos, sus esfuerzos han sido inútiles.

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