10 precisiones sobre la Homosexualidad, un problema social que crece.
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El embate de un movimiento global para dinamitar los valores sobre los que se construyó la civilización de occidente.

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10 precisiones sobre la Homosexualidad, un problema social que crece. 10 precisiones sobre la Homosexualidad, un problema social que crece. Presentation Transcript

  • 10 precisiones sobre la homosexualidad Un signo de los tiempos, un problema social creciente que reta nuestro sistema de valores y amenaza la convivencia social y familiar.
  • * Precisando el tamaño de un problema que crece… Desde hace más de una década estamos recibiendo el embate de un movimiento global para dinamitar el sistema de valores sobre el que por siglos se construyó la civilización occidental. Más allá de caer en la “teoría de la conspiración”, hemos visto cómo se sigue en otros países el mismo modelo propagandístico y político para que legalicemos y veamos como “normales” verdaderos atentados contra nuestros principios y valores fundamentales, atentados contra la naturaleza y atentados a la razón más elemental. Parte de la estrategia es confundir con mentiras, terminajos disfrazados de científicos y posturas legaloides, que alimenten un debate que permita el avance dialéctico de “dar dos pasos para adelante y luego uno para atrás”. La información que se presenta a continuación, pretende hacer algunas precisiones, para llamarle a las cosas por su nombre y orientarnos en este debate.
  • * Precisando el tamaño de un problema que crece… Durante siglos, la civilización occidental, basada en el sistema de valores judeo-cristiano, romano y griego, ubicó las manifestaciones homosexuales como lo que son: una deformación de nuestra naturaleza sexual, sin pensar ni por asomo en la posibilidad de otorgarle estatus legal. Hoy asistimos al reconocimiento del matrimonio civil entre personas del mismo género y la adopción de hijos (¡!), que incluso ha puesto en dilemas legales a trámites tan simples como el registro de beneficiarios ante el IMSS, las obligaciones después de un divorcio, la expedición de pasaportes o el llenado del formulario de escuelas o de clubes deportivos, a la hora de hacer un muy natural par de preguntas: “¿nombre del padre? ¿y el de la madre?” “El amor es una fuerza natural” como eslogan para la producción cinematográfica tristemente célebre. PRECISIÓN: En la película lo único natural resultaron ser los paisajes.
  • * Precisando el tamaño de un problema que crece… Las últimas aprobaciones legales que ha hecho la Suprema Corte de Justicia de la Nación en México, para permitir a los gays contraer matrimonio y adoptar hijos, lastima los derechos de terceros, de las familias de otros estados fuera del Distrito Federal, pero principalmente de los niños a ser adoptados, los grandes perdedores. Lo que estamos viviendo como acometida es resultado de “la salida del clóset” de importantes personalidades pertenecientes a grupos de poder, homosexuales militantes en la política, el cine, la música y otros medios de comunicación, desde donde desorientan e influyen en una gran masa acrítica y “open mind” que no entiende la gravedad del problema. Así, en 1990 la Organización Mundial de la Salud excluyó la homosexualidad de la Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y otros Problemas de Salud, donde estuvo tipificada por varias décadas. En 1994 Inglaterra hizo lo propio, luego Rusia en 1999 y hoy varios países, principalmente europeos y americanos.
  • * Precisando el tamaño de un problema que crece… Si somos precisos, fue la propia jerarquía católica la que ha colaborado involuntariamente y/o por omisión, al favorecer la desorientación de muchos de sus fieles, al tardarse en reconocer públicamente el problema, no resolverlo de raíz y no llamarle a las cosas por su nombre, en los casos de sacerdotes pedófilos de varios lugares del mundo. A un hombre (adulto) que abusa de otro hombre (niño), además de pedófilo se le debe llamar homosexual. PRECISIÓN: Fotomontaje de la ejecución pública de dos homosexuales en un país islámico, con la bandera del Estado Vaticano de fondo. En google (imágenes, homosexualidad) se puede apreciar la foto sin trucos ni tratamiento digital. Marcial Maciel. PRECISIÓN: Sacerdote católico con prácticas bisexuales y pedófilas. No hablar de sacerdotes homosexuales hasta hoy, ha permitido que en el debate mediático las comunidades gays más agresivas puedan “ver la paja en el ojo” de la Iglesia Católica, irónicamente sin reconocer en esos sacerdotes a personas con las mismas depravaciones sexuales de ellos, nada más que con sotana.
  • * Precisando el tamaño de un problema que crece… Han tenido los sistemas legales de todo el mundo, durante toda la historia de la humanidad, a la familia como la base de toda la sociedad en su conjunto, y es esta institución precisamente la que está siendo denigrada y desintegrada, en la controversia sobre los derechos de los homosexuales. Dos padres de familia norteamericanos, David y Tonia Parker *, quienes viven con sus hijos en el estado de Massachusetts, hace poco exponían en televisión nacional su conflicto familiar, protestando porque en las escuelas primarias públicas de allá (incluso a nivel kinder, que cursan sus hijos) se enseña a los niños que las uniones gays son “normales” y a nivel primaria ya se imparten también las diferentes formas de sexualidad entre parejas lesbianas y hombres gays. El papá de los niños incluso tuvo que ir a la cárcel, esperando fuera respetado su derecho de decidir la formación de sus hijos, en un estado donde los matrimonios gays son legales. ¿Por qué no tendría que enseñarse a un niño cómo tener sexo en una relación homosexual, si ellos ya tiene los mismos derechos legales que la familia heterosexual? * Para ver el video:
  • 10 precisiones sobre la homosexualidad
  • "La causa de la Libertad se convierte en una burla, si el precio a pagar es la destrucción de quienes deberían disfrutar la Libertad". Mahatma Gandhi
  • 1 Ninguna persona puede meterse con las preferencias sexuales de otra, pero exhibirse y tratar de ganar o inducir adeptos, la convierte en un influenciador social… y su sexualidad entonces ya no es un asunto privado, sino del interés de la comunidad. El derecho más elemental de todo ser libre es tomar sus propias decisiones. Si una persona, por problemas emocionales durante su infancia o adolescencia decidió desviar su sexualidad y la ejercita sólo para sí, en su intimidad, puede ser devastador para su integridad y dignidad, pero en estricto derecho se debe respetar su decisión. Desde luego puede buscar ayuda, aunque al final sólo él o ella deberán responder ante su conciencia y ante Dios, pero nadie puede discriminar o agredir a esa persona, aunque sí se espera que su sexualidad sea mantenida de manera discreta. Parece que esto último pudo ser el caso de algunos famosos personajes de la historia universal. El problema empieza cuando esa persona desequilibrada empieza a buscar alguien más con quien compartir su distorsión, un grupo con el que se identifiquen sus intereses, ese grupo típicamente tiene tendencias exhibicionistas y, lo más grave, busca iniciar nuevos miembros entre adolescentes desorientados o, peor aún, con niños indefensos de los cuales abusar. Dice una máxima “si no quieres que se metan en tu vida privada, no la hagas pública”.
  • 2 La palabra “matrimonio” y la institución social fueron creadas por el derecho romano “en defensa de la madre”, como mujer procreadora de un hijo. Hasta finales del Siglo XX, en la mayoría de países del mundo se había respetado ese estatus. Por cierto, después fue precisamente la depravación y crisis de las instituciones básicas, las que provocaron la caída del Imperio Romano de Occidente, los excesos, decadencia y falta de respeto a la moral pública, con ejemplos históricos ampliamente conocidos como los emperadores Adriano, Heliogábalo y los multipublicitados Nerón y Calígula. “Matrimonio” viene del latín “matris” (madre) y “munio” (defensa) y fue la institución clave para el florecimiento de la familia como base de la sociedad romana. La fortaleza de la República Romana y su avanzado grado de civilización se debieron a sus instituciones civiles, entre ellas el respeto y protección de la maternidad y de la familia, fundamental para la creación y desarrollo del Imperio. Durante los años de la república, la homosexualidad estaba prohibida, incluso penada con la muerte por la Ley Scantinia, aunque era solapada cuando la ejercía el amo con uno de sus esclavos, buen ejemplo histórico, esto último, del estatus que se daba al participante pasivo.
  • 3 La reciente campaña político-propagandístico-legal a favor de los matrimonios entre homosexuales y su adopción de hijos es un disparate en sí mismo, que atenta contra la institución de la familia y contra la continuación de la especie. El asunto central que está en juego es la constitución legal de una pareja que está formada de manera natural por un hombre y una mujer y, en el caso de la adopción, el interés superior del niño. Para esto último, los procesos de adopción legal se habían regido bajo el principio de que los matrimonios aspirantes se tienen que someter a muy duras pruebas de idoneidad en donde los factores de estabilidad emocional, social, económica, matrimonial o personal han jugado un papel muy importante. Algunos juristas en México incluso cuestionan como tal el recién otorgado derecho de las parejas gays a adoptar un hijo, porque señalan que la paternidad y maternidad son un don y una responsabilidad y no un derecho en sí mismo, por cierto también para los heterosexuales. En todo caso, la adopción sería consecuencia y estaría sujeto al ejercicio de la responsabilidad. Es el niño claramente quien tiene el derecho a tener padres estables y responsables y los padres (también los heterosexuales) tendrían no un derecho otorgado por ley, sino la oportunidad de demostrar su aptitud e idoneidad para adoptar y educar a ese niño.
  • 3 La reciente campaña político-propagandístico-legal a favor de los matrimonios entre homosexuales y su adopción de hijos es un disparate en sí mismo, que atenta contra la institución de la familia y contra la continuación de la especie. La lectura de la Epístola de Melchor Ocampo, que se efectuaba durante los matrimonios civiles en México, desde 1859, ahora resulta que puede agredir a las parejas gays, como lesbianas y homosexuales masculinos. El documento indicaba que el hombre “debe dar y dará a la mujer protección, alimento y dirección, tratándola siempre como la parte más delicada, sensible y fina de sí mismo”. ¿Qué hombre a qué hombre? La mujer, por su parte “debe de dar y dará al marido obediencia, agrado, asistencia, consuelo y consejo, tratándolo siempre con la veneración que se debe de dar a la persona que nos apoya y defiende”. ¿Quién a quién? El 26 de Abril del 2007 la Comisión de Equidad y Género del Senado Mexicano exhortó a varios estados a eliminar la lectura de este documento, “porque sus postulados ya no retratan la realidad ni las necesidades de la sociedad mexicana”, refiriéndose a la desigualdad hombre-mujer y preparando el terreno para no incomodar a la comunidad gay, en la “solemnidad” de su matrimonio.
  • 4 La homosexualidad es anti-natural en el ser humano, se debe principalmente a una carencia de desarrollo psicológico y no se puede probar científicamente que corresponda a alteraciones anatómico-fisiológicas, sólo en casos muy excepcionales. La justificación fácil para las torceduras de los homosexuales (hombres y mujeres) la han tratado de encontrar en deficiencias anatómicas o fisiológicas. Desde luego, no han faltado algunos neurólogos y psicólogos interesados en ubicar el problema en diferencias como el tamaño del hipotálamo en el cerebro, el “gen gay” o los desequilibrios hormonales. Basta con buscar el tema en internet para darse cuenta que son tantos ya los “descubrimientos médicos” que hasta se contradicen entre ellos. Contundentemente los estudios científicos indican que NO EXISTE evidencia médica para documentar lo que sería un origen de tipo físico del problema. Y prácticamente ni siquiera hay una teoría para entender por razones anatómicas la desviación de las mujeres lesbianas, también denominadas gays, término no exclusivo para los varones. Carlos Lisaar, sexólogo español que se ha tomado la molestia de levantar estadísticas e incluso hacer observación directa en trabajo de campo, llama “factor de homosexualidad” a “la infinidad de personas que están consideradas absolutamente normales, sin ningún tipo de anomalía (ni anatómica, ni fisiológica, ni hormonal…) que se sienten atraídos por personas del mismo sexo”.
  • 4 El extenso trabajo del Dr. Aquilino Polaino, médico español con 38 años de experiencia médica psiquiátrica, docente e investigadora, afirma que desde su nacimiento cada persona está constituida y definida, tiene un sello genético inmodificable, pero cada quien, por factores emocionales, puede modificar su orientación sexual, porque el nacer hombre o mujer “no nos puede hacer suponer que estamos delante de un determinismo biológico irrenunciable e inmodificable, por la sencilla razón que la persona humana no es pura biología”. La evidencia de sus trabajos proviene, además, de la consulta psiquiátrica con más de 160 pacientes homosexuales hombres y mujeres, que han buscado ayuda para resolver su desequilibrio personal. La fotografía corresponde al libro producido sobre el caso real de un pingüino del Zoológico de Nueva York, hace pocos años, que se publicitó como ejemplo para justificar la homosexualidad como algo natural. El pingüino Roy dejó a su pareja hembra para acompañar a otro macho del mismo zoológico, de nombre Silo, quienes “adoptan” a un bebé pingüino recién nacido de nombre Tango. Semanas después, se publica un libro describiendo el caso. Cuando era un éxito editorial y emblemático de la comunidad gay neoyorquina, súbitamente Roy regresó con su pareja hembra y la ruidosa publicidad en muchos medios de comunicación de repente cesó y se fue al olvido. PRECISIÓN: Si, como es un hecho entre algunas especies animales, se dan actos sexuales entre machos de la misma especie, ¿los seres humanos ahora tendríamos que imitarlos y justificar, no un acto sexual, sino una relación homosexual, además legitimada? Con esa misma lógica, como también algunos animales machos tienen muchas hembras como parejas sexuales, ¿los humanos polígamos o promiscuos pueden justificar también sus aficiones? Y en la misma línea, como muchas especies animales resuelven con agresividad, violencia y muerte sus disputas, ¿también justificaremos el regreso a la ley del más fuerte, entre los seres humanos? ¿los humanos entonces debemos compotarnos como animales y dejar salir nuestros instintos más primitivos para desarrollar así nuestra convivencia en familia y en sociedad? La homosexualidad es anti-natural en el ser humano, se debe principalmente a una carencia de desarrollo psicológico y no se puede probar científicamente que corresponda a alteraciones anatómico-fisiológicas, sólo en casos muy excepcionales.
  • 5 La mayoría de los expertos en Psicología y Psiquiatría (incluyendo a Sigmund Freud y Carl Gustav Jung) consideran la homosexualidad como “enfermedad degenerativa”, “aberración sexual” o “trastorno fóbico”. Los estudios médicos más serios y las evidencias clínicas y estadísticas prueban de manera abrumadora que son causas psicológicas las que producen las tendencias conductuales de los y las homosexuales. El interés y esfuerzo científico por ubicar y entender el fenómeno de la homosexualidad lleva más de un siglo. Richard Von Krafft-Ebing, uno de los padres de la Psiquiatría, desde finales del Siglo XIX la ubicó en su Psicopatología Sexual como una “enfermedad degenerativa”. El propio Freud, curiosamente muy poco consultado o publicitado en los debates sobre el problema gay, en su psicoanálisis consideraba “patológicas no sólo las prácticas sino incluso la mera condición homosexual”. En sus Tres Ensayos sobre la Teoría de la Sexualidad ubica a la homosexualidad como “perversión” y “aberración sexual” , por falta de desarrollo sexual y psicológico, un comportamiento previo a la “madurez heterosexual”.
  • 5 La mayoría de los expertos en Psicología y Psiquiatría (incluyendo a Sigmund Freud y Carl Gustav Jung) consideran la homosexualidad como “enfermedad degenerativa”, “aberración sexual” o “trastorno fóbico”. Carl Gustav Jung se pronunció en términos todavía mas estrictos que Freud y propuso, conjuntamente con Alfred Adler, su terapia reparativa, dirigida hacia las personas con el padecimiento homosexual. Entre los 40 y 60 del Siglo XX, Sandor Rado, Irving Bieber, Charles Socarides y otros psiquiatras con amplio trabajo clínico con homosexuales, describieron el problema como “trastorno fóbico” o “trastorno psicológico”, derivado de patologías presentadas en etapas tempranas de la persona. Ubican entonces un origen psico-emocional como la causa de los trastornos de personas que no aceptan su identidad sexual por experiencias personales. No se mencionan causas anatómico-fisiológicas. El debate entre los que se enfrentaban en sus consultorios e investigaciones a la distorsión ahora llamada gay, no discutía siquiera la posibilidad de conceder el estatus de “normal” o “sana” a la condición homosexual, sino se centraba en sus orígenes patológico y, sobre todo, en cómo tratar la enfermedad y cómo ayudar a quienes la padecían.
  • Un pastor cristiano daba una conferencia sobre la problemática actual, en San Francisco, California, y al terminar un joven le pregunta su opinión sobre la homosexualidad. El pastor le recita varios pasajes de la Biblia, obviamente todos condenatorios, a lo que, indignado, el joven le pregunta: “¿Entonces los seres humanos no tenemos derecho a escoger nuestra sexualidad?”. El pastor responde: “Querido joven, la sexualidad no es cuestión de elección. La sexualidad del ser humano ya viene definida de fábrica”.
  • 6 Como problema correspondiente básicamente a un desequilibrio emocional, la homosexualidad puede ser tratada por especialistas, siempre y cuando el paciente esté abierto a reconocer su patología y a resolver su problemática personal. El Dr. Richard Fitzgibbons, cuenta con 20 años de experiencia clínica en el tratamiento de hombres y mujeres homosexuales que buscaron ayuda para “la curación de su dolor emocional”. De acuerdo a su observación ayudando a pacientes con ese problema, a sus investigaciones y a datos de algunos colegas, las principales causas para caer en la homosexualidad son la falta de auto-aceptación y un profundo sentimiento de ser inadecuado, el maltrato sexual en la niñez, la fobia social, el percibir hostilidad y/o agresividad del padre (en el caso del varón), una percepción de tener una madre fría (especialmente en mujeres), muy exigente, vacía y/o necesitada de afecto, una madre sobreprotectora, la desconfianza y miedo, el narcisismo extremo, un excesivo sentido de responsabilidad y mal manejo del enfado, la tristeza y la soledad. PRECISIÓN: Como ejemplo de lo que afirma la ciencia médica psiquiátrica, el controvertido canta-autor italiano Tiziano Ferro, quien recién declaró ser homosexual, en su libro “30 Años y un Chat con Papá”, en un ejercicio de honestidad confiesa de forma abierta sus problemas de bulimia, aislamiento paranoico, “incapacidad para amar debidamente” y la no aceptación de sí mismo.
  • 6 Como problema correspondiente básicamente a un desequilibrio emocional, la homosexualidad puede ser tratada por especialistas, siempre y cuando el paciente esté abierto a reconocer su patología y a resolver su problemática personal. El Dr. Fitzgibbons describe el problema como “un serio desorden emocional, mental y conductual” y concluye que aunque muchos de los heterosexuales enfrentamos en nuestra infancia y adolescencia problemas como falta de aprobación o cariño por parte de los padres, burlas de compañeros por limitaciones de psico-motricidad o carencia de aptitudes atléticas y pérdida de confianza en padres o hermanos, por mencionar sólo algunos, mal manejados emocionalmente esos episodios personales o inducidos por personas depravadas, algunos perdieron su sentido de identidad con sus padres y personas de su mismo sexo, evadieron sus retos y traumas y desviaron su naturaleza sexual. Para poder ayudar a una persona con el padecimiento de la homosexualidad, es esencial que los demás entendamos las causas de sus conflictos emocionales y tengamos disposición de apoyar su curación. Y lo más importante, de parte de la persona desequilibrada sexualmente, igual que en situaciones como el alcoholismo y la drogadicción, es tener primero aceptación de su problema y luego apertura para recibir ayuda. Richard Cohen es un psicoterapeuta autor del libro “Comprender y sanar la Homosexualidad” y actualmente presta ayuda terapéutica para curar un problema bien conocido porque él mismo fue homosexual por décadas, se recuperó y regresó a la heterosexualidad. Para conocer más, éste es el link: http://www.ceoft.net/biblio/cohen.htm
  • 7 Aunque en otras culturas, en otros tiempos, la homosexualidad ha sido tomada con diferentes enfoques, el Judeo-Cristianismo condena la sodomía como “maldad y depravación”, problema que obstaculiza el crecimiento espiritual del ser humano. Dios creó al ser humano como hombre y mujer, dice el Génesis. Nuestra condición de seres espirituales nos lleva a evolucionar, tomar conciencia, dominar impulsos animales y desarrollar relaciones con los otros y con nosotros mismos, que edifiquen nuestra dignidad, nos ennoblezcan y den una base de convivencia para que florezca la familia con valores y principios morales. En ese sentido, la Biblia, condena en repetidas ocasiones la homosexualidad como “abominación contra Dios”. En el Antiguo Testamento son muchas las aseveraciones contra los “sodomitas” (Génesis 19:1-29, Levítico 18:22 y 20:13, Deuteronomio 23:17- 18, Reyes 14:24, 15:12, 22:46 y 23:7, Jueces 19:22 y Exodo 20:14), así como en el Nuevo Testamento (Romanos 1:24-27, Corintios I 6:9, Timoteo I 1:8-10, Pedro II 2:6 y Judas 1:7). Aún así, no han faltado “sacerdotes” y “pastores cristianos” que han torcido las interpretaciones y bendecido las uniones gays.
  • 7 Aunque en otras culturas, en otros tiempos, la homosexualidad ha sido tomada con diferentes enfoques, el Judeo-Cristianismo condena la sodomía como “maldad y depravación”, problema que obstaculiza el crecimiento espiritual del ser humano. Dice San Pablo en su Carta a los Romanos: “Por eso, Dios los ha abandonado a pasiones vergonzosas. Incluso sus mujeres han cambiado las relaciones naturales por las que van contra naturaleza; y, de la misma manera, los hombres han dejado sus relaciones naturales con la mujer y arden en malos deseos los unos por los otros”. Una descripción que después resulta histórica y descriptiva de la decadencia moral y posterior caída del Imperio Romano de Occidente Ha sido la propia figura fundadora del Cristianismo, Jesús de Nazaret, blanco de todo tipo de ataques y tergiversaciones de su historia, desde su “relación sexual” con María Magdalena, su teorizada descendencia, el supuesto recién descubierto evangelio de Judas Iscariote y, lo que faltaba, su vida en comunidad gay con sus discípulos, llevada desde hace años al teatro en la obra “Corpus Christi”, en EE.UU., y la película ya en producción. Para ser precisos, ¿todo esto no es un ataque a nuestras creencias religiosas?
  • "Lo más atroz de las cosas malas de la gente mala es el silencio de la gente buena". Mahatma Gandhi
  • 8 En Psicología Social como Laboral, el conflicto es visto no sólo como algo natural, sino como oportunidad para crecer. Sin embargo, la persona en permanente conflicto, que provoca problemas y no quiere cambiar, debe recibir otro tratamiento. La diferencia estadística en la estabilidad y/o formalidad de una relación heterosexual y una entre homosexuales es enorme, en especial por el conflicto emocional intrapersonal en los gays. En palabras del biólogo Jean-Didier Vincent, en su libro Biología de las Pasiones, “se traduce que la homosexualidad resultaría de un déficit en la función de alteridad; es decir, en poder reconocer al otro, función que es primordial para el amor. El homosexual se elegiría a sí mismo, sin querer aceptar la diferencia”. Para entender el conflicto de estabilidad en una relación de pareja gay, en países donde los matrimonios homosexuales tienen varios años de ser legales, ¿cuál sería la estadística comparada con los matrimonios heterosexuales? En dos países del norte de Europa, con madurez política y criterios muy abiertos, con cerca de 2 décadas de legalización de las uniones gays, de 1993 al 2001 en Suecia los matrimonios homosexuales constituían sólo el 0.67% de los 190,000 matrimonios registrados. En Noruega, durante los mismos años, el 0.54% correspondía a matrimonios gays, de un total de 280,000. ¿Será que para el supuesto 5% de gays sobre la población total, aquí sí de manera natural no es el matrimonio el estado ideal para los homosexuales?
  • Para ser precisos sobre los objetivos a lograr con la legitimación jurídica y hasta religiosa de las uniones homosexuales y con la adopción de hijos, podemos revisar más estadísticas que hablan del conflicto interno, falta de estabilidad y especialmente de promiscuidad en las relaciones entre personas del mismo sexo, en otros países. Los datos de la National Association for Research and Therapy Homosexuality de los Estados Unidos (de orientación laica y científica) hablan sobre la inestabilidad en las parejas gays: En un estudio con 600 homosexuales se obtuvo que el 18% de ellos no había tenido una relación con cierta duración en su vida, sino sólo encuentros de una sola noche. El 17% había mantenido una relación con una sola persona, el 16% con dos, el 20% con tres, el 13% con cuatro y otro 16%... ¡con entre 6 y 87! La primera encuesta nacional en España, sobre los hábitos sexuales del Colectivo Gay (organismo homosexual), publicada en el 2002, indica que un varón homosexual tiene relaciones con otras 39 personas, en promedio en su vida. Las estadísticas dicen una sola cosa: Del desorden emocional no puede surgir estabilidad con una pareja. 8 En Psicología Social como Laboral, el conflicto es visto no sólo como algo natural, sino como oportunidad para crecer. Sin embargo, la persona en permanente conflicto, que provoca problemas y no quiere cambiar, debe recibir otro tratamiento.
  • 9 La homofobia y la falta de tolerancia han sido las banderas usadas recurrentemente por la comunidad gay para victimarse. Como una ironía, muchos homosexuales son heterofóbicos, aunque prefieren vivir dentro de nuestras comunidades. El homosexual lleva un conflicto interno permanente que debe ser tratado por especialistas, en la mayoría de los casos. Es un choque entre sus impulsos hormonales naturales y sus problemas emocionales. PRECISIÓN: Las manifestaciones y marchas gays tienen una gran asistencia, primero, según algunos sociólogos, porque la mayoría son activistas y no solidarios pasivos. Y, segundo, porque hay un “revanchismo” del homosexual contra lo establecido, contra la sociedad, y esas oportunidades de exhibirse son aprovechadas típicamente para agredir la moral heterosexual. ¿Y un heterosexual podría andar por la calle sólo con la ropa del de la foto sin ser detenido por la policía? ¿y el delito de faltas a la moral e incitación a la prostitución? Principios como progreso, evolución, armonía y superación no rigen la psique gay, porque en el fondo hay una revancha por tomar, un resentimiento contra las normas establecidas, contra sus padres en muchos casos, contra quienes abusaron de ellos, los ridiculizaron y con ello marcaron su estabilidad emocional de por vida. Muchos de ellos no saben cómo manejar su coraje, sus inclinaciones sado-masoquistas, su disgusto hacia ellos mismos, hacia sus cuerpos, y en muchos casos su comportamiento auto-destructivo. ¿Cómo, entonces, podríamos esperar, ahora que han conseguido derechos para casarse y adoptar hijos, que su actitud hacia la familia tradicional y la moral cristiana sea de respeto y convivencia armónica?
  • 9 La homofobia y la falta de tolerancia han sido las banderas usadas recurrentemente por la comunidad gay para victimarse. Como una ironía, muchos homosexuales son heterofóbicos, aunque prefieren vivir dentro de nuestras comunidades. Es un hecho estadístico innegable para la ciencia médica que el comportamiento epidémico del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) y el SIDA se dieron inicialmente entre la comunidad gay norteamericana. Según los estudios ya citados del Dr. Fitzgibbons, la mitad de todos los hombres homosexuales de Nueva York portan el VIH del SIDA y las infecciones del virus se han cuadriplicado en San Francisco desde 1987. Según el Dr. William Foege, director de los Centros para el Control de las Enfermedades de EE.UU., la víctima promedio del SIDA ha tenido 60 compañeros homosexuales durante el último año. Son datos precisos los que denuncian no sólo un ambiente emocional inestable en una relación homosexual, sino incluso un ambiente altamente promiscuo y metido en problemas de salud física, como el VIH-SIDA. ¿Será éste el entorno ideal para el desarrollo físico y emocional de un niño que merece una oportunidad para no sufrir, desde su adopción, por desajustes anticipables en las parejas gays?
  • 10 La legalización del aborto en muchos países, la permisividad científica para experimentar con clones humanos y la homosexualidad, muestran un afán por “jugar a ser Dios”, como si tergiversar la naturaleza misma fuera nuestro derecho. La mejor manera de ubicar la problemática de un homosexual sería la de una persona con un pasado emocional traumático que él o ella no ha podido manejar, como sí pudieron (no sin otros conflictos) muchos heterosexuales frente a episodios similares. Quererlo ver como algo normal, en el fondo obedece a una actitud de soberbia que se está manifestando en otros campos del quehacer humano, en diferentes países del mundo. El problema central es, entonces, primero querer naturalizar una patología, como ha ocurrido con la salida de la homosexualidad de la clasificación médica para problemas de salud (por supuesto también salud sexual y salud emocional). Y, en segundo lugar, dar ahora un estatus legal a esa aberración, para otorgar incluso derechos especiales, una vez que las estadísticas hablan de la falta de idoneidad de la pareja homosexual, ya no digamos para llevar una relación estable y duradera como “matrimonio”, sino especialmente para aspirar a criar hijos con responsabilidad.
  • 10 La legalización del aborto en muchos países, la permisividad científica para experimentar con clones humanos y la homosexualidad, muestran un afán por “jugar a ser Dios”, como si tergiversar la naturaleza misma fuera nuestro derecho. Soberbia es el pecado capital de la humanidad. Quisimos ser como Dios en el Edén y probamos la parte mala del mundo, cuando estábamos hechos sólo para el bien. Retamos a Dios para no volver a ser castigados con otro diluvio y construimos la Torre de Babel. ¡Vino Dios mismo en forma humana, para enseñarnos el camino de regreso a Él! lo crucificamos y en nuestras sociedades hoy lo sacamos cada vez más de nuestra vida. Actualmente un amplio sector de judíos se empieza a reconocer a sí mismos como el verdadero mesías, cansados de cerca de 20 siglos de seguir esperando al que ya había llegado y desconocieron. El emblema universal del Arcoiris, hoy propagandísticamente nos lo quieren secuestrar los activistas homosexuales. A ver si mañana no se reservan los derechos de uso y terminan demandados miles de jardines de niños por utilizarlo sin su consentimiento. Pareciera pues que ya no queremos reconocer límites y que la moral social está cada vez más pasada de moda, en aras de una mal entendida tolerancia.
  • ¿Y tú qué vas a hacer al respecto?
  • 3 estrategias para actuar, frente al problema que crece
  • 1 No odies, no discrimines, no fomentes fobias, como algunos gays tienen hacia ellos mismos y hacia los heterosexuales… Una persona con un problema de desviación sexual no es nuestro enemigo y los cristianos no podemos “pagarles con la misma moneda”. Hacer oración y ofrecerles ayuda sería lo más sensato. Para ello propongamos orar por ellos en nuestras celebraciones religiosas. Organicemos grupos de oración para pedir por su curación, entre los varios temas por los que nos interese rezar. Ubiquemos terapeutas (psicólogos, psiquiatras…) calificados para recomendarles se atiendan con ellos.
  • 2 Prepárate e investiga sobre el problema. Gran parte de su gravedad es que no sabemos sus orígenes, circunstancias y sobre todo sus consecuencias. Tomemos conciencia de que estamos enfrentando un problema social que nos ha puesto en jaque, un movimiento global que como tal, ese sí debe ser combatido, para no agregarle otro flagelo al mundo que estamos dejando a nuestros hijos. Y su mejor aliado es nuestra ignorancia y el desinterés por prepararnos y por conocer el tema, no sólo para ubicarlo y entender, sino especialmente para poder debatir con mucha gente que por mala fe o ignorancia nos pueda tachar de “homofóbicos”.
  • 3 Actúa, ponte en acción, mueve a otros, participa… ¡vuélvete un activista! El movimiento gay ha logrado muchos avances que hoy nos ofenden y agreden nuestros derechos civiles y morales. Ellos aparentan ser más de la proporción a que corresponden frente a los heterosexuales, porque una inmensa mayoría de ellos asiste a marchas y participa de actividades políticas y sociales. En contraste, la mayoría heterosexual, mucha gente que no acepta las desviaciones gays y sus conquistas legales ¡no participa en ninguna actividad para protestar! por flojera y falta de compromiso en una lucha que no escogimos, pero debemos dar.
  • 3 Actúa, ponte en acción, mueve a otros, participa… ¡vuélvete un activista! Reenvía esta presentación, prepara otros materiales con lo que investigues, convoca a presentaciones que tú mismo(a) puedas impartir, con ésta u otras presentaciones. Involucra a otros, a tus hijos para que colaboren contigo. Crea páginas para orientar sobre el problema, participa en blogs y foros virtuales, crea grupos en Facebook, twittea… Ubica los partidos políticos que promueven los derechos para el movimiento gay, vota en contra de ellos, boicotea políticos y marcas comerciales que los patrocinen. Participa en marchas y protestas.
  • “Guardaos de los falsos profetas que vienen a vosotros con vestiduras de ovejas, mas por dentro son lobos rapaces”. San Mateo (7:15-16)