Your SlideShare is downloading. ×
Índice
CISA / Comunicación e Información, SA de CV
CONSEJO DE ADMINISTRACIÓN: Presidente, Julio Scherer García; Vicepresid...
36
VENTAS y MERCADOTECNIA: Margarita Carreón, gerente Tel. 56 36 20 63. Lucero García, Karina
Valle, Norma Velázquez. Circ...
6 1956 / 27 DE ABRIL DE 2014
Estado de México:
la verdadque ni Peña Nieto puede acallar
David Deolarte
Carretera México-To...
1956 / 27 DE ABRIL DE 2014 7
VIOLENCIA
Un fenómeno que se engendró en el anterior gobierno del
Estado de México y aún no c...
8 1956 / 27 DE ABRIL DE 2014
Lasniñasnosonobjetosdeplacer,ledijeron.Peroélsiguiósonriendo.
Y se rodeó de mujeres lindas pa...
1956 / 27 DE ABRIL DE 2014 9
VIOLENCIA
mienza a sanar cuando dos reporteros salen a la calle, entran en
los hogares y las ...
10 1956 / 27 DE ABRIL DE 2014
JUAN ALBERTO CEDILLO
A
LLENDE, COAH.- Por lar-
go tiempo el miedo acalló a
esta población de...
1956 / 27 DE ABRIL DE 2014 11
recursos que viajaban en autobuses a la
frontera con Estados Unidos, la tragedia de
Allende ...
12 1956 / 27 DE ABRIL DE 2014
de seguridad de Eagle Pass y se trasladaban
por carretera a San Antonio,Austin y Dallas
para...
1956 / 27 DE ABRIL DE 2014 13
SALDOS DE LA GUERRA
LUIS CHAPARRO
E
L PASO, TEXAS.- “Ya estuvo,
ahí quedó en la presidencia....
14 1956 / 27 DE ABRIL DE 2014
de Sinaloa. En 2010 hubo 3 mil 100 homi-
cidios sólo en Ciudad Juárez. Durante las
audiencia...
1956 / 27 DE ABRIL DE 2014 15
parar contra Lesley, quien iba en el asien-
to del copiloto.Arthur aceleró pero metros
adela...
16 1956 / 27 DE ABRIL DE 2014
GLORIA LETICIA DÍAZ
L
a impunidad que origina vio-
lencia y violaciones al derecho
a la vida...
1956 / 27 DE ABRIL DE 2014 17
mulado cargos y/o no haya habido inves-
tigaciones prontas y exhaustivas, con la
consiguient...
18 1956 / 27 DE ABRIL DE 2014
En cuanto a la reforma al Código de
Justicia Militar, lamenta que la versión a
la que tuvo a...
20 1956 / 27 DE ABRIL DE 2014
GLORIA LETICIA DÍAZ
E
l juicio ganado por Proceso pa-
ra romper la secrecía de una
averiguac...
1956 / 27 DE ABRIL DE 2014 21
LIBERTAD DE EXPRESIÓN
tre los principios en juego (es decir), en-
tre el derecho de acceso a...
22 1956 / 27 DE ABRIL DE 2014
NOÉ ZAVALETA
X
ALAPA, VER.- El homicidio de la co-
rresponsal de Proceso en Vera-
cruz, Regi...
1956 / 27 DE ABRIL DE 2014 23
LIBERTAD DE EXPRESIÓN
ral durante la cobertura de una audiencia
en un juzgado.
El informe de...
24 1956 / 27 DE ABRIL DE 2014
La pretendida
censura
a internet,factor clave
JENARO VILLAMIL
E
l escándalo en las redes so-...
TELECOMUNICACIONES
1956 / 27 DE ABRIL DE 2014 25
No sólo fueron las torpezas del senador panista Javier Lo-
zano, un “trai...
26 1956 / 27 DE ABRIL DE 2014
de expresión de la Comisión Interame-
ricana de Derechos Humanos, Catalina
Botero Marino, ad...
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Proceso 1956-27-abril-2014
Upcoming SlideShare
Loading in...5
×

Proceso 1956-27-abril-2014

3,828

Published on

Published in: News & Politics
0 Comments
0 Likes
Statistics
Notes
  • Be the first to comment

  • Be the first to like this

No Downloads
Views
Total Views
3,828
On Slideshare
0
From Embeds
0
Number of Embeds
7
Actions
Shares
0
Downloads
15
Comments
0
Likes
0
Embeds 0
No embeds

No notes for slide

Transcript of "Proceso 1956-27-abril-2014"

  1. 1. Índice CISA / Comunicación e Información, SA de CV CONSEJO DE ADMINISTRACIÓN: Presidente, Julio Scherer García; Vicepresidente, Vicente Leñero; Tesorero, Rafael Rodríguez Castañeda; Vocales, Francisco Álvarez, Salvador Corro DIRECTOR: Rafael Rodríguez Castañeda SUBDIRECTOR EDITORIAL: Salvador Corro SUBDIRECTOR DE ADMINISTRACIÓN: Alejandro Rivera ASISTENTE DE LA DIRECCIÓN: María de los Ángeles Morales; ayudante, Luis Ángel Cruz ASISTENTE DE LA SUBDIRECCIÓN EDITORIAL: Flor Hernández ASISTENTE DE LA SUBDIRECCIÓN DE ADMINISTRACIÓN: Laura Ávila COORDINADORA DE FINANZAS DE REDACCIÓN: Beatriz González COORDINADORA DE RECURSOS HUMANOS: Luz María Pineda EDICIÓN Y CORRECCIÓN: Alejandro Pérez, coordinador; Cuauhtémoc Arista, Tomás Domínguez, Sergio Loya, Hugo Martínez, Juan Carlos Ortega REPORTEROS: Carlos Acosta, Jorge Carrasco, Jesusa Cervantes, Juan Carlos Cruz, Patricia Dávila, Gloria Leticia Díaz, Álvaro Delgado, José Gil Olmos, Santiago Igartúa, Arturo Rodríguez, Rodrigo Vera, Rosalia Vergara, Jenaro Villamil CORRESPONSALES: Campeche, Rosa Santana; Colima: Pedro Zamora; Chiapas, Isaín Mandujano; Guanajuato: Verónica Espinosa; Guerrero, Ezequiel Flores Contreras; Jalisco, Felipe Cobián; Michoacán, Francisco Castellanos; Nuevo León, Luciano Campos; Oaxaca, Pedro Matías; Puebla, María Gabriela Hernández,Tabasco, Armando Guzmán INTERNACIONAL: Homero Campa, coordinador; Corresponsales: Madrid: Alejandro Gutiérrez; París: Anne Marie Mergier; Washington: J. Jesús Esquivel CULTURA: Armando Ponce, editor; Judith Amador Tello, Javier Betancourt, Blanca González Rosas, Estela Leñero Franco, Isabel Leñero, Samuel Máynez Champion, Jorge Munguía Espitia, José Emilio Pacheco, Alberto Paredes, Niza Rivera Medina, Raquel Tibol, Florence Toussaint, Rafael Vargas, Co- lumba Vértiz de la Fuente; cultura@proceso.com.mx ESPECTÁCULOS: Roberto Ponce, coordinador. espectaculos@proceso.com.mx DEPORTES: Raúl Ochoa, Beatriz Pereyra FOTOGRAFÍA: Marco Antonio Cruz, Coordinador; Fotógrafos: Germán Canseco, Miguel Dimayuga, Benjamín Flores, Octavio Gómez, Eduardo Miranda; ; asistente, Aurora Trejo; auxiliar, Violeta Melo AUXILIAR DE REDACCIÓN: Ángel Sánchez AYUDANTE DE REDACCIÓN: Damián Vega ANÁLISIS: Colaboradores: John M. Ackerman, Ariel Dorfman, Sabina Berman, Jesús Cantú, Denise Dresser, Marta Lamas, Rafael Segovia, Javier Sicilia, Enrique Semo, Ernesto Villanueva, Jorge Volpi; cartonistas: Gallut, Helguera, Hernández, Naranjo, Rocha CENTRO DE DOCUMENTACIÓN: Rogelio Flores, coordinador; Juan Carlos Baltazar, Lidia García, Leoncio Rosales CORRECCIÓN TIPOGRÁFICA: Jorge González Ramírez, coordinador; Serafín Díaz, Sergio Daniel González, Patricia Posadas DISEÑO: Alejandro Valdés Kuri, coordinador; Fernando Cisneros Larios, Antonio Fouilloux Dávila, Manuel Fouilloux Anaya y Juan Ricardo Robles de Haro COMERCIALIZACIÓN PUBLICIDAD: Ana María Cortés, administradora de ventas; Eva Ángeles, Rubén Báez ejecutivos de cuenta. Tel. 5636-2077 / 2091 / 2062 semanario de información y análisis No. 1956 • 27 de abril de 2014 CORRUPCIÓN 30 Energy Group México: La ingeniería del fraude /Jesusa Cervantes 32 A los Fox, impunidad y millonadas para su Centro de Estudios /Verónica Espinosa SALUD PÚBLICA 36 Golpe a Monsanto y sus transgénicos /Mathieu Tourliere ESTADOS 40 Comuneros de Veracruz frenan al Goliat brasileño /Noé Zavaleta ANÁLISIS 44 Los factores que paralizan el Congreso /Jesús Cantú 45 Concesión /Hernández 46 El legado de Elena /Marta Lamas Portada del libro “Las muertas del Estado” de editorial Grijalbo VIOLENCIA 6 Estado de México: la verdad que ni Peña Nieto puede acallar /Lydia Cacho SALDOS DE LA GUERRA 10 Historia de una matanza delirante /Juan Alberto Cedillo 13 De un multihomicidio y la cacería que le siguió... /Luis Chaparro 16 La ONU, implacable: México, reprobado en derechos humanos /Gloria Leticia Díaz LIBERTAD DE EXPRESIÓN 20 Proceso, en el informe de la OEA /Gloria Leticia Díaz TELECOMUNICACIONES 24 La pretendida censura a internet, factor clave /Jenaro Villamil 6 50
  2. 2. 36 VENTAS y MERCADOTECNIA: Margarita Carreón, gerente Tel. 56 36 20 63. Lucero García, Karina Valle, Norma Velázquez. Circulación: Mauricio Ramírez, Gisela Mares. Tel. 5636-2064. Pascual Acuña, Fernando Polo, Andrés Velázquez. Suscripciones: Cristina Sandoval Tel. 5636-2080 y 01 800 202 49 98. Mónica Cortés, Ulises de León. ATENCIÓN A SUSCRIPTORES (Reparto): Lenin Reyes Tel. 5636-2065. Jonathan García. TECNOLOGÍA DE LA INFORMACIÓN: Fernando Rodríguez, jefe; Marlon Mejía, subjefe; Eduardo Alfaro, Betzabé Estrada, Javier Venegas ALMACÉN y PROVEEDURÍA: Mercedes Guerra, coordinadora; Rogelio Valdivia MANTENIMIENTO: Miguel Olvera, Victor Ramírez CONTABILIDAD: Edgar Hernández, contador; María Concepción Alvarado, Rosa Ma. García, Raquel Trejo Tapia COBRANZAS: Sandra Changpo, jefa; Raúl Cruz OFICINASGENERALES:Redacción:Fresas13;Administración:Fresas7,Col.delValle,03100México,DF CONMUTADOR GENERAL: Karina Ureña; Flor Hernández; 5636-2000 FAX: 5636-2019, Dirección; 5636-2055, Subdirección de Información; 5636-2086, 5636-2028, Redacción. AÑO 37, No. 1956, 27 DE ABRIL DE 2014 IMPRESIÓN: Quad Graphics. Democracias No.116, Col. San Miguel Amantla, Azcapotzalco, C.P. 02700. México, DF EDITOR EN JEFE: Raúl Monge; Editores: Sara Pantoja, Miguel Ángel Vázquez, Concepción Villaverde, María Luisa Vivas; Tels.: 5636-2087, Fax: 5636-2006 EDITOR: Marco Antonio Cruz; Dirección: www.procesofoto.com.mx Correo electrónico:rednacional@procesofoto.com.mx; Ventas y contrataciones: 5636-2016 y 56362017 EDITOR: Alejandro Caballero; Correo electrónico: acaballero@proceso.com.mx; Armando Gutiérrez, Juan Pablo Proal y Alejandro Saldívar, coeditores; Tel. 5636-2010 RESPONSABLE TECNOLÓGICO: Ernesto García Parra; Saúl Díaz Valadez, desarrollador,Tel. 5636-2106 Certificado de licitud de título No. 1885 y licitud de contenido No. 1132, expedidos por la Comisión Calificadora de Publicaciones de Revistas Ilustradas el 8 de septiembre de 1976. Proceso es una Reserva para uso exclusivo otorgada por la Dirección de Reservas del Instituto Nacional del Derecho de Autor en favor de Comunicación e Información, S.A. de C.V., bajo el Número 04-2011-072215095900-102. Número ISSN: 1665-9309 Circulación certificada por el Instituto Verificador de Medios Registro No. 105 / 23 Suscripciones DF y zona Metropolitana: Un año, $1,490.00, 6 meses, $850.00; Guadalajara, Monterrey, Puebla y Xalapa: Un año, $1,600.00, 6 meses, $880.00. Ejemplares atrasados: $45.00. Prohibida la reproducción parcial o total de cualquier capítulo, fotografía o información publicados sin autoriza- ción expresa de Comunicación e Información, S.A. de C.V., titular de todos los derechos. agencia proceso de información agencia de fotografía Siguenos en: @revistaproceso facebook.com/revistaproceso 47 Puebla, el imperio de la prepotencia /Ernesto Villanueva 48 Lo que el Limón se llevó /Héctor Tajonar REPORTE ESPECIAL 50 Huellas en París /Anne Marie Mergier 56 Un clan de videntes, artistas y contadores de historias /Rafael Croda CULTURA 60 Indignarse ante “los grandes hoyos negros” de México: Poniatowska /Alejandro Gutiérrez y Armando Ponce 66 Un promisorio caso de menosprecio /Samuel Máynez Champion Páginas de crítica Arte: Invenit Mundi /Blanca González Rosas Música: ¿Homenaje de Bellas Artes a Cristina Ortega? /Raúl Díaz Teatro: Nuevos videos del CITRU /Estela Leñero Franco Cine: Jugando al infierno /Javier Betancourt Televisión: Castillo de naipes /Florence Toussaint Libros: 50 años de La tumba /Jorge Munguía Espitia CINE 72 Documentan la vida de Remedios Varo /Columba Vértiz de la Fuente DEPORTES 74 El de Yasiel Puig, un turbio exilio /Beatriz Pereyra 77 Calumnias a cambio de jonrones /Beatriz Pereyra 80 Palabra de Lector 82 Mono Sapiens /Santitos y santones /Helguera y Hernández 20 40 72 60
  3. 3. 6 1956 / 27 DE ABRIL DE 2014 Estado de México: la verdadque ni Peña Nieto puede acallar David Deolarte Carretera México-Toluca
  4. 4. 1956 / 27 DE ABRIL DE 2014 7 VIOLENCIA Un fenómeno que se engendró en el anterior gobierno del Estado de México y aún no cesa, el asesinato sistemático de mujeres,es expuesto con toda su crudeza en el libro de próxi- ma aparición Las muertas del estado. Feminicidios durante la administración mexiquense de Enrique Peña Nieto, de los periodistas Humberto Padgett y Eduardo Loza. Los autores documentan esa y otras gravísimas expresiones de violencia que tanto la autoridad estatal como la federal,ambas priistas, han tratado de ocultar para no dañar la imagen del presidente de la República ni la de quien aspira también al cargo, Eruviel Ávila.Enelprólogodelaobra,quesereproduceaquíconauto- rización de editorial Grijalbo, Lydia Cacho refiere que, cuando era gobernador del estado, Peña Nieto ignoró las voces que le advertían que el grado de la tragedia era peor ya que el de Chi- huahua:“Y ordenó (...) que sus subalternos recortaran cifras”. LYDIA CACHO ¿Acaso la forma en que un hombre se proyecta frente a las demás mujeres revela cómo trata a las de su en- torno? Ésta es una pregunta que me arrebató el sueño luego de leer este libro. ¿Acaso cuando un hombre deja a su paso migajas que son huellas, huellas que son atisbos, esos atisbos revelan la filosofía detrás de su poder público? Acaso gobierna como vive: con el desprecio a la vida de las otras que no son sus mujeres, sus fieles seguidoras. Las suyas como pertenencia po- lítica, cultural y física. Acaso el trato que dio en el pasado a las mujeres que consideró propias revelaba ya la importancia que como presidente daría a la violencia brutal contra niñas, adultas y ancianas. Me atrevo a decir que sí. Que Enrique Peña Nieto, el Niño bonito de la política mexicana, no ha sido develado antes como en este libro. Porque no es sólo la corrupción –la suya y la de su partido, que comparten muchos otros políticos bajo cualquier insignia–, es la elección que de manera informada llevó a cabo durante los 2 mil 190 días de su mandato como gobernador del Estado de México: eligió no mirarlas, ni vivas ni en riesgo ni muertas. Des- pués intentó desaparecerlas nuevamente. Eligió ignorar lo que las voces más conocedoras y prestigia- das en materia de violencia contra las mujeres le dijeron en fo- ros públicos, en redes sociales, en sesiones privadas, en artículos periodísticos, en informes de derechos humanos: su estado, señor gobernador, se está convirtiendo en un sembradío de cadáveres feme- ninos. Su estado, señor gobernador, ignora la violencia sexual que en muchos casos conlleva feminicidio. Su estado, señor gobernador, ése que usted maneja como el terrateniente de una finca propia, ha rebasado la tragedia de los asesinatos de mujeres y niñas en Chihuahua. Pero el joven político eligió repudiar las voces y ordenó, como lo hace hoy a nivel federal, que sus subalternos recortaran cifras, que fabricaran bochornosos discursos plagados de equívocos insos- tenibles, todo para negar la muerte: la muerte que no conviene a un político en ascenso. Esa muerte que se suma, que crece como una montaña de papel en las procuradurías, que encarna en el dolor íntimo, gélido en los refrigeradores del servicio forense. Las mujeres no son desechables, le dijimos. Pero él siguió sonriendo. DavidDeolarte Ciudad Nezahualcóyotl
  5. 5. 8 1956 / 27 DE ABRIL DE 2014 Lasniñasnosonobjetosdeplacer,ledijeron.Peroélsiguiósonriendo. Y se rodeó de mujeres lindas para que todos vieran que a él esas mujeres sí le interesan. Una vez harto, dio órdenes: Quienquiera que sea el responsable, que se encargue de resolver este escándalo. Porque para el señor go- bernador cada asesinato, cada violación, cada mujer raptada y mutilada era un escándalo: las quería acarreadas, votantes, fans, bellas y maquilladas, sólo así. Y la mayor parte de la prensa lo- cal hizo su tarea, habló de “lo importante”, retomó los boletines oficiales; hizo, vamos, lo que le pagan por hacer, bailar al son del que paga para que no le peguen, y los boletines se convirtieron mágicamente en noticia.Y la telenovela subió el rating. Luego ya no hubo silencio y las voces regresaron. Entonces mandó traer a la “caballería buena”: sacó la chequera pública y Rosario Robles, exjefa de Gobierno del Distrito Federal, llegó con las cubetas, el trapeador y la escoba a limpiar como los anterio- res afanadores las cifras reales, a borrar la sangre de las muertas. La feminista, decidida a vender su alma al candidato a cambio de una vigencia vacua, se convirtió en uno de los instrumentos del silenciamiento oficial; ella, la que otrora marchara por las muer- tas de Juárez, la que en otros tiempos trabajara codo a codo con miles de mujeres para evidenciar la desgracia de la desigualdad, la tragedia de la violencia de género, se sumó a la larguísima lista de los cómplices del señor gobernador, ora entrenando policías para saber qué decirle a la prensa sobre la violencia contra las mujeres, ora capacitando al equipo del gobernador para elaborar discursos sensibles, ora limpiando la sangre de más y más muje- res, siempre negando la realidad. Comparable a una puesta en escena de teatro del absurdo, el discurso oficial no solamente buscaba negar el real y evidente aumento de violencia feminicida en el Estado de México; ade- más su meta final era librar todo obstáculo hacia la Presidencia, a cualquier costo. Entonces pagaron más a los medios electró- nicos para entrevistar a la experta, al fiscal, a los recientemente entrenados, para que se asimilara el discurso de las notables cri- minólogas que saben de violencia contra las mujeres; luego de asimilado lo mutilaron, lo hicieron confuso, lo maquillaron con lugares comunes. La estrategia funcionó: muchas atestiguamos el proceso de desmantelamiento de las redes de apoyo para las familias de las víctimas de violencia mortal en el Estado de Mé- xico, seguimos paso a paso cómo los estrategas de la campaña presidencial desmembraron la realidad como abyecto colofón a las mutilaciones en niñas y jóvenes de carne y hueso. Pero hacía falta la historia completa, la radiografía que reve- lara la real dimensión de la deuda de un gobernador que llegó a presidente sobre los cuerpos, las vidas y las voluntades de las mujeres. Tan conocida es la tragedia de las miles de desaparecidas y asesinadas por su condición femenina en México, que ya casi nadie repara en la gravedad que implica que en nuestro país se mantenga a las familias en vilo, durante meses o años, sin defi- nir si los cadáveres o esqueletos hallados en fosas u olvidados en el Semefo pertenecen a sus hijas. De allí que resulte tan impor- tante hablar de la vida de las víctimas, no solamente hablar de su muerte como si fuera un incidente numérico. Eduardo Loza, fotorreportero, hace honor a su trabajo como comunicador: este libro hace patente la mirada empática del in- vestigador, que nos muestra en imágenes lo que ya ninguna voz puede repetir sin quebrarse. Aquí están las niñas frente a la tum- ba de Nena, el corrido escrito a mano para la niña asesinada; aquí los moños, los padres tristes como paisajes desolados, las madres cansadas y en pie de lucha. Aquí las declaraciones de amor rasga- das en una pared, canto a la desesperación que no olvida el nom- bre ni la sonrisa de su muerta; crucifijos, ángeles, cristos piadosos, santos protectores de la infancia, moños de luto, muñecos de pe- luche sobre una cama fría que no volverá a sentir el peso de la pequeña cuya vida arrebataron los explotadores de mujeres. Lotes baldíos, como baldía sigue siendo la política pública para revertir el fenómeno de la violencia misógina. Baldío: despoblado, inerte, infestado de yerba mala que bajo la tierra oculta basura, basura bajo la cual se escondieron los cuerpos de ellas. Y sí, muchas activistas y académicas han trabajado afano- samente para demostrar algo de lo que los autores de este libro revelan. Pero hay más: dos hombres –habían de ser dos hombres, y necesitábamos que así fuera– caminan sobre los pasos de las mujeres y lo hacen con profesionalismo, con ética, entendimien- to y respeto; vaya que hacía falta mirar a través de su lente, escu- charlos a ellos así, como en esta obra. Ya con su libro Los muchachos perdidos este dúo consiguió un trabajo periodístico capaz de reivindicar el valor de la imagen como forma narrativa, no solamente como complemento de la palabra escrita sino como fuente de información, porque en ésta, la era del shock, en que los medios se regodean en un paseíllo de seres humanos desmembrados bañados de líquido carmesí, en que se muestra lo evidente, lo que las palabras ya dijeron sobre la muerte, Loza redime la vida de las víctimas y de quienes les sobreviven. Ése es el mejor fotoperiodismo, el que necesitamos para llamar las miradas de otros sobre la crueldad de la violen- cia feminicida, para mostrar que con cada vida arrebatada un mundo se colapsa, un microcosmos se fractura y su eco no se detiene. Ese mundo de lo individual que es colectivo acaso co- EduardoMiranda Ávila y Peña Nieto. Omisiones
  6. 6. 1956 / 27 DE ABRIL DE 2014 9 VIOLENCIA mienza a sanar cuando dos reporteros salen a la calle, entran en los hogares y las vidas de las mexicanas y desentrañan la mirada de otros hombres: la de los padres, que no entienden, y la de quienes han ignorado la devastación moral de un país que mini- miza el asesinato sistemático de mujeres y niñas, vistas aún por millones como objetos de compra-venta, como propiedad priva- da, como seres desechables; como sujetas de desprecio, como culpables de algo inasequible. Que no se olvide que detrás del líder que ordenó el silencio están muchos más: empresarios entrados a políticos, políticos convertidos en empresarios. Son ellos los que han pagado mi- llones para hacer negocios, con permisos que de suyo rompían reglas y leyes; los que con su dinámica con el poder han solidi- ficado la corrupción y la impunidad, e imposibilitan el fortaleci- miento del sistema judicial. Este libro me duele y me hace pensar en todos los involu- crados en este monumental escenario criminal que Humberto Padgett desentraña con cifras cristalinas, con detalles compa- rativos indispensables. Mezcla la crónica y el reportaje, la entre- vista y la historiografía; no por nada ha obtenido premios tan importantes. Este documento señala también a los responsables visibles e invisibles, aquellos que detentan monopolios y se hacen los mártires cuando alguien los cuestiona. Son esa generación de mexiquenses que conducen autos blindados, que se codean con las élites y con los pomposos y corruptos líderes eclesiásticos que más que a Dios sirven al poder que finge ser deidad. Ellos también nos gobiernan; ellos han contribuido, junto con los gobiernos anteriores, al debilitamiento de las organiza- ciones de la sociedad civil; son ellos y no otros quienes desde hace dos décadas niegan los feminicidios y la corrupción que los oculta, y nutren la impunidad que ahora les asombra. Son ellos y no otros quienes durante décadas han conside- rado que México es su coto, su changarrito, su lodazal para re- volcarse. Son ellos y no otros quienes desprecian la vida de las mujeres; empresarios y líderes que parecen sorprendidos ante la realidad, como si no fuesen arquitectos de la patria que tenemos en ese Estado de México mortífero. Son los líderes inmorales de este país los que le tendieron la cama a Peña Nieto, porque creyeron que más de lo mismo es bueno (aunque sea un espejismo, hasta para ellos). Brindaron por el regreso del PRI, por que la geografía de la inmoralidad revi- va y extienda sus brazos, para apropiarse de la Ciudad de México como hicieran con el vasto Estado de México. Se quejan por las extorsiones de los narcos como si esa descomposición social no tuviera padres, como si con su manipulación mediática no des- informaran en la TV, con el espectáculo telenovelero de la igno- rancia que finge ser periodismo. Son ellos los que, entre la ética y el desprecio por la humanidad, optan siempre por este último. Esos patriarcas del mal –entre ellos el extinto fiscal Abel Vi- llicaña– son los que ahora se preguntan: “¿Quién defenderá a nuestras hijas?”. Son los que ahora piden a gritos que se blinden sus fronteras para que no entren “los malos”, como si no los hu- bieran prohijado con su cultura de desprecio a la justicia y de amor a la mentira pública. Pero la realidad actual, la que este libro retrata, es también su hechura, de allí que Eruviel Ávila se negara tantas veces a hablar con los autores de esta obra. Suman millones las personas hartas de los empresarios y po- líticos que pelean por perpetuar un patriarcado mortal que en cada proceso electoral cabalga sobre los hombros de las mujeres, incluidas las que prefieren la sumisión y la muerte con ellos que sin ellos, la existencia como hijas del patriarcado antes que la invisibilidad que les enseñaron a temer en la infancia. Aquí un documento para recordar que el país es nuestro, que no hay rendición ni la habrá. Aquí están las voces de Mariana, de Jazmín, de Cecilia y de cientos de mujeres y niñas que viven en estas páginas. La verdad que ni el presidente podrá acallar. HugoCruz Fotos: David Deolarte ChalcoMunicipio de Neza Ecatepec. Performance en el Cerro de Tepeolulco
  7. 7. 10 1956 / 27 DE ABRIL DE 2014 JUAN ALBERTO CEDILLO A LLENDE, COAH.- Por lar- go tiempo el miedo acalló a esta población del norte de Coahuila. Ni siquiera el go- bierno estatal se atrevía a in- dagar lo que significó el do- minio de Los Zetas en la región. Sólo aho- ra, tres años después, confirma que más de 400 personas fueron masacradas en Historia de Fue necesario que unos socios de Miguel Ángel y Omar Alejandro Treviño Morales, capos de Los Zetas, declararan como testigos de la fiscalía en el juicio que se sigue en Austin, Texas, contra su her- mano José Treviño. En sus testimonios salió a la luz que pueblos del norte de Coahuila fueron tomados por Los Zetas para exterminar a todas las familias de apellidos Villanueva y Garza, así como a sus trabajadores, con una saña delirante. Ninguna autoridad mexicana se atrevió a informar de ello en su momento, pero en febrero último comenzaron a encontrarse los restos de decenas de personas que se consideraban desaparecidas. la zona por la organización delictiva du- rante la “guerra” que el gobierno de Felipe Calderón declaró al narcotráfico. Las disputas internas del cártel hicie- ron de Allende escenario de venganzas, y del Centro de Readaptación Social (Cere- so) de la vecina Piedras Negras un horno crematorio donde incineraron aproxima- damente a un centenar de personas. Los gruesos barrotes,las pesadas puer- tas y los guardias de la prisión no impidie- ron que 129 zetas se fugaran por la puerta principal en septiembre de 2012. Tampo- co obstaculizaron al grupo criminal me- ses antes, cuando introdujeron cadáveres al presidio para desaparecerlos, según los testimonios recientemente obtenidos por la Procuraduría General de Justicia del Es- tado de Coahuila (PGJEC). Al revés de lo que ocurrió en San Fer- nando, Tamaulipas, donde las víctimas fueron migrantes y jóvenes mexicanos sin una matanza 10 1956 / 27 DE ABRIL DE 2014 delirante FotosdeVíctorHugoValdiviaEstrada
  8. 8. 1956 / 27 DE ABRIL DE 2014 11 recursos que viajaban en autobuses a la frontera con Estados Unidos, la tragedia de Allende y Nava, en marzo de 2011, fue pro- vocada por una venganza de Miguel Án- gel Treviño, líder de Los Zetas, contra fa- milias que prácticamente eran dueñas de esos pueblos que forman parte de la región del norte de Coahuila conocida como Cin- co Manantiales. Quienes desataron la ira de Miguel Ángel y Omar Alejandro Treviño Morales, Z-40 y Z-42 respectivamente, fueron sus socios Héctor Moreno Villanueva, El Negro, de aproximadamente 35 años, y José Luis Garza Gaytán, La Guichina, de unos 30. Moreno Villanueva y Garza Gaytán per- tenecen a familias adineradas y estudiaron en prestigiosas escuelas privadas de Nuevo León: Garza Gaytán se graduó en la Univer- sidad Regiomontana y Moreno dejó trun- cos sus estudios de agronomía en el Insti- tuto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM). Cuando regresaron a sus tierras operaron primero como nar- cotraficantes autónomos y posteriormen- te fueron reclutados por Los Zetas. La familia de Moreno Villanueva po- seía en Nava y Allende una importante lí- nea de autotransporte, la concesión para distribuir los productos de la Cervecería Modelo en toda la región, varios ranchos con ganado y numerosas residencias. Cuando ya se había integrado a Los Zetas, Moreno mandó construir en Nava un gran rancho para albergar alrededor de 300 ga- llos de pelea y adquirió decenas de caba- llos Cuarto de Milla. En Allende, un pueblo de alrededor de 22 mil habitantes, recuerdan a Héctor conduciendo una cuatrimoto, que pron- to cambió por una camioneta blindada de doble cabina que solía conducir ebrio, acompañado de bellas mujeres y protegi- do por varios escoltas. La familia Garza Gaytán también era dueña de negocios, ranchos y comercios. José Luis Garza salió muy joven de Allen- de para estudiar en Monterrey. Al termi- nar su carrera regresó a la región de Cin- co Manantiales. Los Zetas llegaron al norte de Coahui- la en 2007, como avanzada del Cártel del Golfo; establecieron su sede en Piedras Ne- gras y nombraron jefe de plaza a Lucio Her- nández Lechuga, El Lucky. Como segundo al mando quedó un capo local que desde tiempo atrás operaba por su cuenta: Mario Alfonso Cuéllar, conocido como Poncho. Revelaciones en Austin Las operaciones de narcotráfico en la zona fueron contadas por sus propios protago- nistas en el juicio que se le siguió en Aus- tin,Texas, a JoséTreviño Morales, hermano mayor de Miguel Ángel y Omar Alejandro, y quien lavaba el dinero de Los Zetas en Estados Unidos. En ese proceso Moreno, Cuéllar y Enrique Rejón Aguilar –El Mami- to, tercero en el mando de la organización– declararon como testigos de la fiscalía en abril de 2013. “Tras arribar a la región norte de Coahuila, Los Zetas impusieron el mode- lo de Alejandro Magno cuando conquis- tó el imperio persa”, dijo Poncho Cuéllar al jurado. Explicó que, después de some- ter a los persas, Alejandro no impuso a sus allegados en el poder, sino que dejó a los gobernantes locales porque ellos sa- bían cómo manejar las cosas, tenían los contactos y conocían muy bien su zona geográfica. Los Zetas hicieron lo mismo: ordenaron a los capos de la región que trabajaran para ellos; a quienes se resis- tieron, los mataron. El Lucky también impuso un sistema de “subcontratación”. Entregaba droga a los cabecillas distribuidores pero exigía que respaldaran sus operaciones con in- muebles y negocios. Si fallaban o las auto- ridades de Estados Unidos les decomisa- ban los narcóticos, Los Zetas se quedaban con sus propiedades. Con ese mecanismo se construyó un imperio del crimen que pronto convirtió a Piedras Negras,Coahuila,en la segunda pla- za más importante para el tráfico de drogas, después de Nuevo Laredo,Tamaulipas. En noviembre de 2008 Los Zetas deci- dieron mandar a Lucio Hernández como nuevo jefe de plaza de Veracruz, donde fue detenido por la Marina en diciembre de 2011 porque –afirmó El Mamito en el Jui- cio de Austin– el Z-40 filtró su ubicación. En su lugar fue nombrado Omar Alejandro Treviño Morales, el Z-42. En marzo de 2010 Los Zetas se inde- pendizaron del Cártel del Golfo y se inició la narcoguerra. El acoso de éstos y el refor- zamiento de la frontera de Laredo por las autoridades estadunidenses provocaron que aquéllos trasladaran sus principales operaciones a Piedras Negras. Para consolidarse en la plaza com- praron a todas las autoridades municipa- les, estatales y federales: “A la policía se le paga una cuota para que trabaje para Los Zetas, lo mismo al ejército y a altos funcionarios del gobierno”, precisó Pon- cho Cuéllar. A su vez, Héctor Moreno relató que en ese periodo traficaban entre 500 y 800 kilo- gramos de cocaína al mes. La droga se di- vidía en pequeños paquetes que se contra- bandeaban por el río Bravo, llegaban a casas SALDOS DE LA GUERRA 1956 / 27 DE ABRIL DE 2014 11 Las casas destruídas por Los Zetas
  9. 9. 12 1956 / 27 DE ABRIL DE 2014 de seguridad de Eagle Pass y se trasladaban por carretera a San Antonio,Austin y Dallas para su distribución al menudeo. Este trasiego le dejaba a Los Zetas alre- dedor de 16 millones de dólares mensuales. Las ganancias, entre 4 y 5 millones de dó- lares, se enviaban a Nuevo Laredo para los hermanos Treviño. Los dólares se transpor- taban en los tanques de gasolina de los au- tos, envueltos en bolsas de plástico selladas. Moreno también ayudó a Miguel Ángel Treviño a lavar ese dinero comprando ca- ballos Cuarto de Milla: “Él dijo que era un buen negocio y que iban a conseguir dine- ro limpio”, así que le compró los animales en Estados Unidos. También pasó de con- trabando a las personas que los cuidaban en un rancho de Oklahoma que adminis- traba su hermano José. Anotaba en un li- bro de contabilidad todas las adquisicio- nes y las operaciones de lavado de dinero. Por alguna razón que aún no ha con- tado, Héctor Moreno y José Vázquez, uno de sus allegados, comenzaron a filtrarle a agentes del Departamento de Inmigración y Control de Aduanas (ICE por sus siglas en inglés) información sobre el tráfico de nar- cóticos: mandó mensaje a teléfonos móvi- les que fueron entregados a la DEA. A su vez, la agencia estadunidense los hizo lle- gar a altos funcionarios de la Procuraduría General de la República (PGR) para que in- vestigara, pero de esa dependencia pasa- ron a manos del Z-40, con la advertencia de que alguno de sus hombres lo traicionaba. Para entonces, la información filtrada ya había provocado que las autoridades estadunidenses descubrieran casas de se- guridad y decomisaran droga, dinero y ar- mas que venían a México para Los Zetas. Miguel Ángel Treviño primero consi- deró que el delator era Poncho Cuéllar y co- menzó a cazarlo; éste huyó a Estados Uni- dos y fue capturado el 9 de abril de 2012 en Dallas,Texas. Las sospechas del Z-40 también se di- rigieron hacia Héctor Moreno y José Luis Garza Gaytán. Y aunque logró confirmar que Moreno era el traidor, éste, Garza Gay- tán y José Vázquez también escaparon a Estados Unidos. Moreno presuntamen- te se quedó con las ganancias del último mes y con el libro de contabilidad. Los hermanosTreviño le advirtieron que regresara el dinero,de lo contrario irían a Na- va y Allende por toda su familia y sus ami- gos. Moreno no les devolvió nada y se entre- gó a las autoridades estadunidenses para acogerse al programa de testigos protegidos. La masacre La venganza de los Treviño comenzó antes de que los presuntos traidores se sintieran seguros en territorio estadunidense. Allende y Nava están en las inmedia- ciones de la semidesértica carretera 57, a 40 minutos de la frontera con Estados Unidos. La tarde del 18 de marzo de 2011 irrumpieron en el primer poblado alrede- dor de 40 camionetas con hombres enca- puchados y fuertemente armados prove- nientes de Tamaulipas. Primero cerraron los accesos por ca- rretera y luego entraron a 10 lujosas resi- dencias para llevarse a unas 80 personas, entre ellas mujeres y niños. Los sicarios fueron a la alcaldía por los registros de catastro de las propiedades a nombre de Víctor Garza, Estela Villanue- va, Sergio Garza, Héctor Moreno, José Luis Garza y otros. Durante casi un mes levan- taron a cualquier persona que llevara al- guno de esos apellidos. Algunas familias lograron cruzar la frontera para refugiarse en Eagle Pass,Texas. Los hombres armados también lla- maron a los empleados de las residen- cias de Héctor Moreno y Luis Garza, in- cluidos los albañiles que construyeron el rancho de Nava y otros inmuebles, pa- ra que confesaran si éstos contaban con cajas de seguridad, túneles o recintos se- cretos. A todos se los llevaron y jamás regresaron. Buscaron los 5 millones de dólares en más de 40 residencias y siete ranchos, algunos de los cuales incendiaron par- cialmente o atacaron con armas largas y explosivos. Tras los atentados, los pistoleros de- jaron que las viviendas fueran saqueadas por los pobladores, quienes se llevaron lo que pudieron: muebles, puertas, ventanas e incluso las llaves y tuberías de los baños. Luego los sicarios regresaron con maqui- naria pesada para derribar paredes y te- chos. Buscaban el dinero y el libro con la información sobre los negocios ilícitos de los hermanos Treviño. “Ellos empezaron a matar familias en Allende y Piedras Negras, y Múzquiz y Sa- binas –narró Héctor Moreno a los fiscales en el juicio de Austin–. Querían matarme. Debido a esto mataron a 200 o 300 per- sonas en Allende”.Y aunque admitió que huyó de México con el libro de contabili- dad, negó haber robado las ganancias del último mes de operaciones de narcotráfi- co: “No traje ningún dinero porque el 40 y el 42 se apoderaron de todo”. Ya entrado en la revancha, Miguel Ángel Treviño ordenó a sus sicarios de Tamaulipas que realizaran una “limpia” de su propia organización en Piedras Ne- gras y en Cinco Manantiales. La brigada de exterminio se llevó a hombres de Pon- cho Cuéllar y a decenas de colaborado- res de Los Zetas en los municipios de Za- ragoza, Morelos, Guerrero y Villa Unión. Para desaparecerlos utilizaron narco- fosas y al menos tres cocinas. Una se ins- taló en un rancho que le incautaron a Luis Garza Gaytán, en las inmediaciones del kilómetro nueve de la carretera Allende- Villa Unión, a donde llevaron a las fami- lias y a los trabajadores plagiados. Instala- ron otra cocina en el apartado municipio de Guerrero y la tercera estaba en el Cere- so de Piedras Negras. Efectivos del Ejército llegaron a Allen- de un mes después de que los sicarios abandonaron la región de Cinco Manan- tiales. Ninguna autoridad informó públi- camente de la masacre, que se silenció ca- si dos años. Únicamente se comentaba en secreto y existían escasas referencias en redes sociales. El único registro eran fo- tos de las residencias destruidas, que aún permanecen así, como un monumento a la barbarie, y el reportaje Apocalipsis en Coahuila, publicado por este semanario en diciembre de 2012. Un año después de tomar posesión, el gobernador Rubén Moreira ordenó que se investigara el genocidio: “En mi conciencia no va estar el hecho de que no haya volteado a ver a quien clamó justicia. Que en la cabeza de otros resue- nen los gritos de esas personas de Allen- de que seguramente pidieron que al- guien les ayudara y nadie lo hizo. Por eso di instrucciones al procurador de que se abriera una investigación”. Se montó así un operativo conjunto con más de 250 policías estatales y fede- rales, así como militares y marinos, para peinar el norte del estado. Entre el 26 de enero y el 5 de febrero pasados esos efec- tivos, equipados con aparatos de alta tec- nología y perros entrenados, buscaron junto con peritos forenses rastros de los desparecidos. Encontraron algunas narcofosas y lo- calizaron los barriles y contenedores con miembros humanos diluidos. Recolecta- ron huesos y restos de decenas de perso- nas que aún son analizados por peritos de la PGR. Además se recabaron nueve decla- raciones y se realizaron 32 entrevistas con exfuncionarios municipales. Los testimonios recabados por la PGJEC se mantienen ocultos porque evidencian la complicidad y complacencia con la ma- sacre por parte de altos funcionarios de la administración de Humberto Moreira. Entre esas declaraciones destacan las confesiones hechas por uno de los coci- neros del Cereso de Piedras Negras, aho- ra en manos de la PGJEC, quien reveló que ahí incineraron y diluyeron a “entre 80 y 150 hombres”, algunos muertos pe- ro otros vivos. Su justificación: “Hice da- ño a mucha gente, pero a ningún niño o mujer”. 12 1956 / 27 DE ABRIL DE 2014
  10. 10. 1956 / 27 DE ABRIL DE 2014 13 SALDOS DE LA GUERRA LUIS CHAPARRO E L PASO, TEXAS.- “Ya estuvo, ahí quedó en la presidencia. Ahí quedó. Le corrió el güey, pero lo alcancé”, dice por ra- dio de comunicación el sicario apodado El Zorro mientras se dirige hacia el poniente de Ciudad Juárez. En el lugar queda una Toyota blanca con placas locales en cuyo interior están los cuerpos de Arthur Redelfs, su esposa Les- ley y su pequeña hija de cinco años… El multihomicidio ocurrió el 13 de marzo de 2010 a las 14:30 horas. Media hora antes, El Popeye, otro sicario, hizo lo propio en un punto distinto de la ciudad: “Ahí quedó ya”, dijo por radio, en referen- cia a Jorge Salcido, cuyo cuerpo sin vida yacía en el asiento delantero de una Hon- da blanca con placas del estado de Chi- huahua; en la parte trasera lloraban sus tres hijos, todos ellos menores de edad. Los dos casos están relacionados: los esposos Redelfs trabajaban en el consula- do general de Estados Unidos en Ciudad Juárez; Salcido era esposo de Idahlí Estra- da, también funcionaria de esa oficina. Quien ordenó los asesinatos fue Arturo Gallegos Castrellón –alias Farmero, El Ben- ny o 51–, jefe de la pandilla Barrio Azteca en Ciudad Juárez y lugarteniente de José Antonio Acosta, El Diego, jefe de La Línea, brazo armado del Cártel de Juárez, Lo anterior se aclaró a mediados de fe- brero pasado durante el juicio contra Ga- llegos Castrellón en la Corte Federal del Distrito Oeste de Texas, en El Paso, en el cual testificaron más de 30 personas. El pasado jueves 24 El Benny fue sen- tenciado a 10 cadenas perpetuas, seis de ellas consecutivas, así como al pago de 900 mil dólares por concepto de repara- ción de daños a las familias de las vícti- mas, según ordenó la juez Kathleen Car- done al emitir su fallo. Previamente, el detenido había sido declarado culpable de 11 delitos, entre ellos el asesinato de los Redelfs y el de Salcido. Cadena de errores El 13 de marzo de 2010 El Diego se comuni- có con El Benny por el radio número 1 des- de “la oficina”, ubicada en la ciudad de Chihuahua, para ordenarle el asesinato de los tripulantes de una camioneta Hon- da blanca modelo Pilot con vidrios polari- zados y placas del estado de Texas. El sicario refirió que El Diego le dio las señas para que los identificara: “uno cha- parrito pelón, como del sur; y otro igualito a Lupe, el (cantante) del (grupo) Bronco”. La orden era una más… En esa época, La Línea, en alianza con la pandilla Barrio Azteca, había declarado la guerra al Cártel Durante los últimos cuatro meses de 2010, elementos de la agencia antidrogas de Esta- dos Unidos (DEA) intervinieron las frecuen- cias de los aparatos de radiocomunicación de las bandas Barrio Azteca y La Línea en Ciudad Juárez. A raíz de ello lograron atra- par a 35 sicarios, incluido Arturo Gallegos Castrellón, El Benny, y José Antonio Acosta, El Diego, implicados en el asesinato de un empleado consular de aquel país, su esposa y su hija de cinco años, así como de Jorge Salcido, esposo de otra diplomática estadu- nidense, en marzo de dicho año. multihomicidioy la cacería que le siguió… De un DavidDeolarte
  11. 11. 14 1956 / 27 DE ABRIL DE 2014 de Sinaloa. En 2010 hubo 3 mil 100 homi- cidios sólo en Ciudad Juárez. Durante las audiencias del caso Gallegos Castrellón uno de los testigos, Jesús Ernesto Chávez, El Camello, de Barrio Azteca, confesó haber ultimado a más de 800 personas. Sin embargo, aquel 13 de marzo El Benny y sus hombres se confundieron, se- gún se deduce de las grabaciones realiza- das por la agencia antidrogas de Estados Unidos (DEA) durante el proceso y que el reportero pudo escuchar. Los audios revelan que El Benny pidió a sus hombres acercarse a la intersección de la calle Bustamante e Insurgentes, es- pecíficamente al salón de eventos Barqui- to de Papel, en el sur de Ciudad Juárez. La mañana de ese 13 de marzo Lesley Enrí- quez e Idahlí Estrada se encontraban ahí, donde se celebraba el cumpleaños del hijo de una colega del departamento en el cual trabajaban ambas. Lesley llegó acompañada de su esposo y su hija de cinco años, la misma edad del cumpleañero. Idahlí estaba con sus tres hijos: de dos, cuatro y seis años; su espo- so, Jorge Salcido, llegó a la fiesta una ho- ra después, tras cumplir un compromiso de trabajo. Miguel Ángel Nevarez Escajeda, El Len- tes –uno de los líderes del Barrio Azteca en el área del Valle de Juárez, autor confeso de 23 homicidios–, reportó por la frecuen- cia 2 de radio haber encontrado “el encar- go”: una camioneta Honda Pilot blanca con placas del estado de Texas y vidrios polarizados. En realidad había visto dos… o eso dijo. Una pertenecía a la familia Redelfs En- ríquez, la otra a Jorge Salcido. Ambas esta- ban estacionadas frente a un complejo de apartamentos, detrás del salón de fiestas. “Es un 19 (hombre) y una 20 (mujer)”, dijo El Lentes por el radio cuando vio a la familia Redelfs abordar una de las camio- netas: la Toyota cuyos vidrios no eran po- larizados. Acompañado por El Zorro –quien aún se encuentra prófugo–,el sicario siguió al matrimonio en otro vehículo sobre Ave- nida Plutarco Elías Calles, con dirección a El Paso. El Benny se quedó en el salón de even- tos, en espera de que los propietarios de la otra camioneta blanca la abordaran. El Popeye, también pistolero de Barrio Azte- ca, le pidió por radio la localización exacta para unirse a sus otros dos compañeros. –¡Simón, carnal! Mira, es uno chapa- rrillo pelón y el otro es como el de Bron- co, como el Lupe de Bronco –le comentó El Benny. El Lentes se metió a la conversación pa- ra explicarle al sicario que en la camione- ta que él y El Zorro iban siguiendo viaja- ban una mujer y un hombre alto, delgado y con anteojos oscuros. –Sí, de una vez, ¿no? A los dos –comen- tó El Benny. –Afirmativo. Con todo y 20 –respondió El Lentes. –Enterado.Váyase acercando. Zorro, no te vayas a pasar; es pasando el Smart, es una Pilot blanca, una Pilot blanca como la que… la que traías –insistió El Benny. Pero el sicario se confundió en ese mo- mento y respondió que la camioneta que estaba siguiendo no era la Pilot a la que El Benny se refería. –No, no, esa no es. Es la que está en el semáforo, ¿verdad? –preguntó El Zorro. –Es la de las placas del parque (de Texas) –insistió El Lentes. –Ok. Aquí le voy a dar, nomás chéque- me a las abuelas (soldados). Ya me voy a bajar –comentó El Zorro. –¿Está polarizada la camioneta? Si no, esa no es, ¡eh, carnal! –le advirtió El Benny. –¡Nel, carnal! Esta no es una Pilot, es una Toyota. Está polarizada pero original –insistió El Zorro. –Si no está polarizada, no es, ¡eh, car- nal! No es, no es, no es –reiteró El Benny. –Ahí te voy a decir cómo es el 19 (hom- bre). No es la que me estás diciendo. Es- te bato, haz de cuenta tu estampa, haz de cuenta tú –le contestó El Zorro. –No, pos de todos modos dale al güey y luego trucha para cuando salga la otra –ordenó El Benny. –Bueno, ahí le voy a dar pues al pin- che becerro, pa’ que me cuide bien porque voy a salir por el River Side rumbo a Sun- land Park. El Lentes iba a unos metros de distan- cia del Zorro y los Redelfs. Su trabajo es cuidar al sicario y apoyarlo en caso de al- gún problema. –Pendientes, porque en la Costa Rica lo voy a cachar –dijo El Zorro. Luego de una pausa, agregó: –Está en verde el pinche semáforo. –Adelante. No se te vaya a ir, Zorro –in- sistió El Benny. –No, aquí lo traigo. Nomás que alguien se pare atrás para que lo encajonen. Me voy a parar de chingazo y me lo encajonan. –Aquí me le voy a poner atrás –respon- dió El Lentes. –Aquí lo agarro… El Popeye, quien seguía a la camione- ta donde viajaban Jorge Salcido y sus tres hijos, se sumó a la conversación. Repor- tó que circulaba detrás del vehículo por la avenida Plutarco Elías Calles; la esposa de Salcido iba unos metros atrás, en su pro- pio auto, dijo. –Viene un infante, ¿no hay bronca? –preguntó El Popeye. –No, pos trucha nomás con el infan- te, güey. Aquí está el bato encima de la Pi- lot. Trucha con el chavito nomás –comen- tó El Benny. En ese momento El Popeye alcanzó a la Honda Pilot blanca y disparó hacia el con- ductor. Como la camioneta se detuvo, el sicario aprovechó para rematarlo. Idahlí bajó de su auto y gritó que dejara de dis- parar: “¡Mis hijos están atrás!”. Minutos después, El Popeye habló por el radio de comunicación: –Aquí vamos, ya quedó. Ahí quedó ya. –Ya está.Váyase como le dije, no se va- ya directo –corta El Benny. Los radios de comunicación quedaron en silencio por unos minutos. La familia Redelfs se dirigía a su ca- sa en El Paso, e intentó tomar un retor- no sobre la avenida Heroico Colegio Mi- litar, rumbo al Puente Internacional Paso del Norte. Poco antes de llegar, El Zorro se empa- rejó a la Toyota blanca y comenzó a dis- La ejecución de la familia Redelfs DavidDeolarte
  12. 12. 1956 / 27 DE ABRIL DE 2014 15 parar contra Lesley, quien iba en el asien- to del copiloto.Arthur aceleró pero metros adelante El Zorro dio alcance a la camio- neta y descargó 11 tiros contra Arthur. En el asiento trasero iba la hija de Arthur y Lesley. Sin control, la Toyota se impactó con el auto de un joven que en ese momento apareció detrás de la presidencia munici- pal de Ciudad Juárez. Los radios de comunicación se reactivaron: –¡Ya estuvo, ahí quedó en la presiden- cia.Ahí quedó. Le corrió el güey, pero lo al- cancé! –exclamó El Zorro. El testigo “EQ” Meses después, el 26 de noviembre de 2010, al filo de las 20:00 horas, se escuchó la voz de un hombre en un radio de comu- nicación: “¡Ahí traen jodido al 51 los fede- rales; lo están rodeando…!”. Arturo Gallegos Castrellón estaba a punto de ser arrestado por la Policía Fede- ral en un operativo coordinado desde te- rritorio estadunidense en el que también participaban mexicanos. La DEA contaba con un radio conectado a las frecuencias por las que se comunica- ban los miembros del Cártel de Juárez y los del Barrio Azteca. La agencia federal anti- drogas podía escuchar los planes, así como los ataques, negocios e intentos de fuga del Benny y sus colaboradores en tiempo real. Logró interceptar los diálogos de am- bas organizaciones criminales gracias a un ingeniero en telecomunicaciones identificado con el alias EQ, quien se con- virtió en testigo protegido durante el jui- cio contra Gallegos Castrellón. Sus decla- raciones fueron claves para incriminarlo. Con base en su testimonio en la Corte Fe- deral del Paso,Texas, el reportero pudo re- construir el siguiente episodio. En enero de 2010, el ingeniero Sergio Arreola, propietario de la empresa de te- lecomunicaciones Rio Grande Wirless, del estado de Chihuahua, presentó a EQ con su sobrino Jaime Bon Arreola, también in- geniero en telecomunicaciones. El pro- pósito era que ambos fueran juntos a la ciudad de Chihuahua a una conferencia sobre una nueva tecnología digital para los radios de comunicación que encripta- ba la información transmitida para evi- tar filtraciones, auspiciada por las empre- sas Cellular Integrated Services Company (Ciscom) y Kenwood. Al final de la conferencia, Bon Arreo- la invitó a EQ a un negocio: “Me pidió que instalara todo el sistema de radiocomuni- cación para una empresa de guardias de seguridad privada”, relató EQ en una de las audiencias del juicio contra Gallegos Castrellón. En marzo de 2010 EQ instaló dos ante- nas repetidoras en el Cerro Bola de Ciudad Juárez; al mes siguiente ya había progra- mado 60 radios de comunicación dividi- dos en dos grupos: del 1 al 30 en el canal 1; y del 51 al 80 en el canal 2. Todas las ope- raciones se hicieron mediante la empresa Río Grande Wireless. Jaime Arreola le dio a EQ los alias y los códigos utilizados para encriptar las con- versaciones de los miembros de Barrio Az- teca y de La Línea, brazo armado del Cár- tel de Juárez. Según EQ, durante los cuatro años que trabajó para Arreola escuchó alrededor de 7 mil horas de conversaciones sobre las actividades de Barrio Azteca y La Línea. “Escuché asesinatos, levantamientos, quemados, decapitados, pagos a la poli- cía, movimiento de mercancía…”, dijo EQ. El primer grupo de radios lo asignó a los líderes de La Línea; el segundo, a los de Barrio Azteca. A Gallegos Castrellón se le asignó el número 51. El 15 de julio de 2010 por la tarde EQ re- gresaba de El Paso a Ciudad Juárez cuan- do escuchó un mensaje en su aparato de comunicación: “Muy bien, muy bien, para que aprendan los pinches marranos. Buen trabajo. Y guárdense porque van a andar como perros”. Un canal de noticias local había graba- do la explosión de un coche bomba en el centro de Ciudad Juárez. Arreola explicó por teléfono a EQ el incidente: el artefacto lo fabricó un hombre identificado como El Lince, residente de la ciudad de Chihuahua y experto en explosivos, le dijo. Con ayuda del Lentes y tres hombres, El Lince introdujo explosivo C4, así como fertilizante, tuercas, tornillos y canicas en un automóvil robado. Instaló un sis- tema de detonación que podía activarse mediante una llamada desde un radio de comunicación. El Lentes condujo el automóvil has- ta dicha intersección, donde además de- jó el cuerpo sin vida de un hombre vesti- do de policía con el propósito de atraer a más agentes y detonar el artefacto cuan- do llegaran. La televisora proyectaba las imágenes de un uniformado tirado sobre la banque- ta en las calles Bolivia y 16 de Septiembre, mientras dos paramédicos y un doctor vo- luntario lo atendían.Varias camionetas de la policía estatal y federal se habían reuni- do en la zona cuando de pronto el destello de la explosión iluminó toda la pantalla. Al ver la explosión en los noticiarios, EQ se asustó. Se dio cuenta, según expu- so en la Corte de El Paso, del “nivel de cri- minalidad que habían alcanzado los inte- grantes del Barrio Azteca”. Decidió avisar a las autoridades mexicanas. Se presen- tó en las instalaciones de la Procuraduría General de la República en la entidad, en las de la Policía Federal y en las del Ejérci- to pero en ningún lugar le hicieron caso. Luego acudió al consulado de Estados Unidos en Ciudad Juárez. Urdió una es- tratagema para llamar la atención de los funcionarios; les dijo que una bomba se- ría puesta en el inmueble en los próximos días. Finalmente le hicieron caso y apro- vechó para dar información sobre el aten- tado con el coche bomba y los asesinatos de los funcionarios consulares en marzo de 2010. Las autoridades estadunidenses lo so- metieron a la prueba del polígrafo. EQ la aprobó. A partir de entonces la DEA infil- tró a La Línea y a Barrio Azteca. EQ entregó a la agencia un radio conectado a las dos organizaciones, así como grabaciones pre- vias al atentado con el coche bomba. In- cluso aceptó utilizar micrófonos pegados a su cuerpo para escuchar sus conversa- ciones con los líderes de Barrio Azteca. Así, la DEA pudo conocer en tiempo real los miles de asesinatos cometidos en Ciudad Juárez por los sicarios de las ban- das, e incluso de un segundo atentado con un coche bomba que no detonó debido a un error técnico. Las autoridades mexi- canas aseguran que la agencia estaduni- dense nunca les avisó sobre los datos a los que tuvo acceso. Optó por apoyarse en el Buró Federal de Investigación (FBI, por sus siglas en in- glés) y comenzó a arrestar, uno por uno, a los 35 implicados en el homicidio de Ar- thur y Lesley Redelfs y de Jorge Salcido. Los agentes comenzaron por los sicarios de los rangos más bajos hasta llegar al Benny y poco después con El Diego. La tarde del 26 de noviembre de 2010, Alberto Núñez, Fresa, uno de los sicarios de Barrio Azteca, esperaba frente a un fraccionamiento privado la salida de un hombre que Gallegos Castrellón había or- denado asesinar. Sin embargo, la Policía Federal lo aprehendió antes de que actua- ra. EQ sabía que Fresa era de las pocas per- sonas que contaba con la ubicación exac- ta de Gallegos Castrellón; también, que era el último eslabón de la cadena de cri- minales buscados por la DEA. SALDOS DE LA GUERRA Ciudad Juárez. Un muerto más DavidDeolarte
  13. 13. 16 1956 / 27 DE ABRIL DE 2014 GLORIA LETICIA DÍAZ L a impunidad que origina vio- lencia y violaciones al derecho a la vida, la militarización de la seguridad pública, la manipu- lación de pruebas y la utiliza- ción de chivos expiatorios que convierten “a la justicia en una farsa” son algunos de los males que diagnostica a México el relator especial de las Naciones Unidas sobre ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias, Christof Heyns. En su informe final como resultado de la visita que realizó al país del 22 de abril al 2 de mayo de 2013, el cual presentará en el 26º Periodo de Sesiones del Conse- jo de Derechos Humanos en Ginebra, Sui- za, del 10 al 27 de junio próximo, Heyns “observa con preocupación que México si- gue sufriendo niveles alarmantes de vio- lencia. Se siguen produciendo incidentes extremadamente violentos, en particular atentados contra el derecho a la vida, a un nivel intolerable”. En el documento, del cual este sema- nario tiene copia, el relator señala que el gobierno de Enrique Peña Nieto modifi- có la retórica oficial respecto de la mane- jada por su predecesor, Felipe Calderón, quien lanzó en 2007 la “guerra contra el narcotráfico”. Y aunque desde su toma de posesión y la firma del Pacto por México Peña Nie- to se comprometió a “recuperar la paz y la libertad disminuyendo la violencia”, el experto originario de Sudáfrica advierte: “Lo que todavía hace falta son estrategias sobre la forma en que se han de alcanzar esos objetivos”. Y sostiene: “El hecho de que las autori- dades públicas hagan menor hincapié en la cuestión de la violencia y la delincuen- cia podría no significar necesariamente que en realidad haya disminuido el nú- mero de delitos violentos”. El año pasado, cuando visitó México, el relator especial de la ONU dijo a Proceso que llegaba “en un momento muy opor- tuno, en un momento de transición, pues hay tantos cambios institucionales, tan- tos cambios jurídicos bajo el nuevo go- bierno; incluso ha cambiado la retórica, lo que es importante”. Entrevistado por la reportera el 2 de mayo de 2013, Heyns consideró que un año era suficiente para advertir un cam- bio en la estrategia de seguridad. “Como orientación muy general di- ría que podríamos esperar un año antes de empezar a encontrar soluciones, pero más importante que las cifras es percibir un consenso o bien un grado de reconoci- miento general de que el país avanza en sentido adecuado”, afirmó (Proceso 1905), pero aclaró que no sólo se refería al reco- nocimiento por parte de los políticos, sino también de organizaciones civiles, orga- nismos de derechos humanos e incluso de periodistas: “Entonces podremos afirmar que sí están cumpliendo las políticas”. Ahora, en su informe final, pide pasar del dicho a los hechos: “Se exhorta al gobierno de México, en los niveles federal y estatal, a que vele por que se proteja el derecho a la vida, tanto en lo que respecta a cada uno de los incidentes como en las declara- ciones públicas y las reformas legislativas y de política.También se hace hincapié en que un componente central de la protec- ción del derecho a la vida es exigir que se rindan cuentas de todos los casos en que se haya vulnerado ese derecho”. Heyns recuerda que antes de su visita solicitó al Estado mexicano información sobre 31 casos de ejecuciones extrajudi- ciales ocurridas entre 2007 y 2012. Sólo recibió datos de 26 de ellos, y se dice preo- cupado de que “en muchos de esos casos de homicidio al parecer no se hayan for- La ONU, implacable: México, reprobadoen derechos humanos Una vez más, México sale reprobado en el informe que el relator especial de la ONU sobre ejecuciones extrajudi- ciales, Christof Heyns, presentará en el Consejo de Dere- chos Humanos de la organización internacional en junio próximo. Según el funcionario, pese a que las reformas penal y de derechos humanos son positivas, el gobierno de Enrique Peña Nieto debe pasar de su retórica a los he- chos,ya que la impunidad con que se cometen casi todos los delitos en el país genera corrupción,complicidad,más violencia, y “convierte a la justicia en una farsa”. 16 1956 / 27 DE ABRIL DE 2014
  14. 14. 1956 / 27 DE ABRIL DE 2014 17 mulado cargos y/o no haya habido inves- tigaciones prontas y exhaustivas, con la consiguiente impunidad aparente”. “El relator especial reitera la impor- tancia de la diligencia debida e insta al gobierno a velar por que se enjuicie a los autores de esas muertes y se honren los derechos de las familias de las víctimas, entre otras cosas mediante el pago de una indemnización.” Como hizo en su visita, en el docu- mento Heyns reitera su reconocimiento a las reformas constitucionales en materia penal de 2008 y a las de derechos huma- nos de 2011, pero alerta sobre el avance de contrarreformas como la de Chihuahua, donde se ha instituido el nuevo sistema penal, y la reciente resolución de la Supre- ma Corte de Justicia de la Nación (SCJN) para “que cuando hubiera una restricción al ejercicio de los derechos humanos, se aplicaría tal restricción no obstante las obligaciones contraídas en virtud de los tratados internacionales”. Resistencia a los derechos humanos Catedrático en derecho de las universida- des de Washington y Oxford, Heyns desta- ca que si bien Peña Nieto ha declarado que mantendrá a las Fuerzas Armadas en ta- reas de seguridad pública “hasta la aplica- ción de una nueva estrategia en materia de seguridad y justicia”, para después retor- narlas a sus cuarteles, mientras el experto redactaba su informe “todavía era escasa la información sobre la forma en que (la des- militarización) se iba a llevar a la práctica”. Al respecto, el informe del relator cita números de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH): de 52 reco- mendaciones emitidas entre 2006 y abril de 2013 relacionadas con violaciones del derecho a la vida, 39 estaban dirigidas a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y a la Secretaría de la Marina (Semar). Esto “pone de manifiesto los riesgos que conlle- va la asignación de tareas de protección de la seguridad pública a cuerpos militares”, comenta el funcionario de la ONU. Asimismo, cuestiona la labor de la CNDH, que preside Raúl Plascencia Villa- nueva, ya que de las 52 recomendaciones mencionadas, 18 se consideraron cum- plidas pero “ello no se tradujo necesaria- mente en el enjuiciamiento efectivo de los responsables de violaciones del derecho a la vida, como en el caso de los dos estu- diantes muertos en el Instituto Tecnológi- co y de Estudios Superiores de Monterrey (marzo 2010)”. Heyns alienta a la CNDH a cerciorar- se “no sólo de que se abran investigacio- nes oficiales” por sus recomendaciones, sino también de que éstas “se realicen con prontitud y a fondo, de modo que los res- ponsables sean llevados ante la justicia. Todos los indicios dejan pensar que no ha ocurrido así”. También considera indeseable la pre- valencia del fuero castrense para juzgar a personal militar que incurre en violacio- nes a derechos humanos contra civiles, entre ellas el homicidio, a pesar de la exis- tencia de cuatro sentencias de la Corte In- teramericana de Derechos Humanos que ordenan reformas legislativas para cam- biar esa situación. Recuerda Heyns que, durante su visi- ta a México, representantes del gobierno de Peña Nieto reconocieron el problema y afirmaron que las causas penales de esa clase cambiarían de fuero: “Esto significaría que más de 5 mil in- vestigaciones de violaciones a derechos humanos presuntamente cometidas por personal militar contra civiles han de transferirse de la justicia militar a la jus- ticia civil. Sin embargo, el relator espe- cial observa que en el momento en que se escribía el presente informe no se ha- bían hecho públicos datos concretos que demostraran que efectivamente se ha- bían transferido esos expedientes y des- taca la importancia que se publique esa información.” SALDOS DE LA GUERRA ClaudioVargas
  15. 15. 18 1956 / 27 DE ABRIL DE 2014 En cuanto a la reforma al Código de Justicia Militar, lamenta que la versión a la que tuvo acceso antes de finalizar la re- dacción de su informe, el 4 de diciembre pasado, haya “sido suavizada y no tratara el problema de la reducción de la compe- tencia de la jurisdicción militar de forma inequívoca”. Por eso el relator recomienda a Méxi- co ir más allá y “que considere la posibili- dad de establecer la jurisdicción civil para todas las cusas relativas a homicidios co- metidos por militares, incluso cuando la víctima no sea civil”. En el mismo texto dice que no se ex- plica por qué si el gobierno de Peña Nieto difundió que en el sexenio de Calderón se registraron 102 mil 696 asesinatos –unos 70 mil relacionados con el tráfico de dro- gas–, “el homicidio no figura entre los de- litos enumerados en la Ley Federal contra la Delincuencia Organizada”. Esta carencia, indica, ha derivado en que “las autoridades federales a menu- do no investigan ni enjuician esos delitos, incluso cuando los primeros indicios se- ñalan claramente que las muertes están relacionadas con la delincuencia organi- zada y pese a que las autoridades federa- les tal vez estén en mejor posición para hacerlo que las estatales”. Peor aún sería, en opinión del funcio- nario de la ONU, que “las fuerzas de se- guridad pudieran considerar que en el contexto de la lucha del Estado contra la delincuencia organizada no tenía impor- tancia que murieran personas involucra- das en el narcotráfico y que ‘el problema se resolvería solo’ cuando el miembro de un cártel mataba a alguien de otro cártel. Esa forma de pensar menoscaba el valor mismo de la vida”. Al considerar que la impunidad “cons- tituye en sí una violación al derecho a la vida por el Estado”, enumera situaciones que la fomentan: la “complicidad de cier- tos funcionarios de las fuerzas del orden y del Poder Judicial con la delincuencia or- ganizada”; omisiones o negativas de au- toridades federales y estatales para abrir investigaciones; cierre apresurado de in- dagatorias, “cuando había sospechas , sin la debida investigación, de que la muerte era el resultado de vínculos con la delin- cuencia organizada”, o dejar las investiga- ciones sobre las muertes en manos de las familias de las víctimas. Igual de alarmante es para Heyns que las autoridades no hayan preservado pruebas de muchos casos, y que ahí donde se involucraron integrantes de las Fuerzas Armadas se haya manipulado la escena del crimen, como ocurrió en el ITESM, en marzo de 2010. “Incluso las versiones ofi- ciales reconocen que no se ha avanzado en la investigación para dar con los res- ponsables de las muertes o la manipula- ción de las pruebas” en dicho caso. Resalta la implicación de inocentes, “por lo general vulnerables, en crímenes, muchas veces tras la obtención de con- fesiones obtenidas bajo tortura –como presuntamente ocurrió en el caso de Is- rael Arzate, acusado de la masacre de es- tudiantes en Ciudad Juárez en enero de 2010– o bien en virtud del testimonio de supuestos testigos que no estaban pre- sentes en el lugar del delito”. Dicha “utilización de chivos expiato- rios convierte a la justicia en una farsa. Si bien de esa forma se crea una ilusión de rendición de cuentas, en realidad se está cometiendo una doble injusticia”. El veneno de la impunidad Entre las prácticas que profundizan la im- punidad, la cual según la CNDH cubre en- tre 98% y 99% de los crímenes cometidos en México, Heynz incluye la falta de inde- pendencia de las instituciones de admi- nistración de justicia, cuya expresión más grave son los “temores ante actos de inti- midación, las amenazas y las agresiones de que son objeto los fiscales u otras auto- ridades judiciales”, escenario compartido por los servicios forenses estatales. Durante la visita oficial del relator, fa- miliares de víctimas de homicidios y de testigos de los crímenes denunciaron ante él que fueron amenazados o sufrie- ron represalias “de autoridades estatales o grupos de la delincuencia organizada por haber solicitado que se iniciaran in- vestigaciones o acciones judiciales”. De ahí que en su informe Heyns se muestre crítico hacia la Ley General de Víctimas, “un acontecimiento positivo” pero enfocado en la indemnización de las víctimas y no “aparejado con medidas adecuadas para alentar la rendición de cuentas por violaciones graves”. Otro espacio importante en el texto del experto sudafricano se destina al “le- gado de la guerra sucia”, es decir, a los crí- menes cometidos durante las masacres de estudiantes en Tlatelolco en 1968 y del Jueves de Corpus en 1971; al caso del gue- rrillero Diego Lucero, fundador de la Liga Comunista 23 de septiembre, detenido, interrogado, torturado y “ejecutado por agentes de las fuerzas del orden en el es- tado de Chihuahua”, así como a los obs- táculos que enfrenta la Comisión de la Verdad (Comverdad) de Guerrero para in- vestigar las violaciones a los derechos hu- manos cometidas en aquella época. “No se ha dictado ninguna sentencia condenatoria y no existe un programa ge- neral de reparaciones para las víctimas de ejecuciones extrajudiciales ocurridas du- rante la guerra sucia. Han pasado muchos años y aún no se ha otorgado reparación a los familiares de ninguna de las víctimas de esas ejecuciones extrajudiciales”, se- ñala el relator en su informe. Acerca de los sectores más vulnera- bles, cita alarmantes cifras oficiales: “Se- gún la CNDH, desde 2007 se registraron 4 mil 419 feminicidios”; existe “un vínculo directo entre la desaparición y el asesina- to de migrantes, la delincuencia organi- zada y la complicidad de las fuerzas del orden, los encargados de las investigacio- nes y otras autoridades”. En cuanto a los periodistas, “según la CNDH, 83 han sido asesinados desde el año 2000”. Corren más riesgo los “que in- forman de la delincuencia y los funciona- rios públicos”, en tanto que, con datos de la propia comisión, “desde 2005, 18 defen- sores de los derechos humanos han sido asesinados y muchos otros han recibido amenazas de muerte”. 18 1956 / 27 DE ABRIL DE 2014 BenjamínFlores Heyns. “Sin estrategia” SALDOS DE LA GUERRA
  16. 16. 20 1956 / 27 DE ABRIL DE 2014 GLORIA LETICIA DÍAZ E l juicio ganado por Proceso pa- ra romper la secrecía de una averiguación previa y la insis- tencia del semanario en que se aclare el asesinato de su co- rresponsal en Veracruz, Regina Martínez, son dos temas destacados en el informe anual de la Relatoría Especial pa- ra la Libertad de Expresión de la Organiza- ción de Estados Americanos (OEA). La resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) a favor del se- manario en su batalla contra la secrecía absoluta de una averiguación previa enca- beza la relación de avances de México en materia de libertad de expresión, según el informe de quien fuera relatora especial de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Catalina Botero Marino. En su último informe al frente de la Relatoría, Botero encomió el fallo de la Primera Sala de la SCJN a favor del sema- nario, el cual “impugnó la decisión de la Comisión Nacional de los Derechos Hu- manos (CNDH) de clasificar como infor- mación reservada algunas constancias de un expediente relacionado con una queja contra la Secretaría de Seguridad Pública federal, ya que entre otras razones, esta- rían ‘vinculadas con información de una averiguación previa’, que según la Procu- raduría General de la República (PGR) es- tarían sometidas a reserva”. El reporte de la Relatoría Especial se difundió el jueves 24 durante la entrega del informe anual de la CIDH relativo a 2013, realizada en Washington por la pre- sidenta del organismo, Tracy Robinson, ante el Comité de Asuntos Jurídicos y Po- líticos del Consejo Permanente de la OEA. El reporte de la colombiana Catalina Botero –quien al concluir su informe ter- minó su gestión– hace referencia al juicio de amparo iniciado en septiembre de 2010 por el director de Proceso, Rafael Rodríguez Castañeda, contra la decisión de la CNDH de mantener en secreto el expediente por el cual exculpó al entonces titular de la Secre- taría de Seguridad Pública (SSP) federal, Ge- naro García Luna, de los agravios causados al semanario y a sus trabajadores. El argumento del organismo presidi- do por Raúl Plascencia Villanueva para no entregar la documentación al semanario fue que formaba parte de una averigua- ción previa abierta por la PGR. La queja del semanario, desechada por la CNDH en agosto de 2010, denuncia- ba el montaje que organizó García Luna el 29 de julio de 2009 para presentar ante los medios a presuntos integrantes de La Familia Michoacana. En una mesa, entre armas, aparatos de telecomunicación, bi- lletes y llaves de autos, los agentes fede- rales colocaron ejemplares de la revista Proceso “como parte de los implementos con los que se movía la banda” . Un día después, el portal de internet del diario El Universal difundió un video en el cual uno de los detenidos, Armando Quintero Guerra, El Licenciado, es interroga- do por un agente federal sobre la compra del semanario por encargo de uno de sus líderes, Servando Gómez Martínez, La Tuta, ahora señalado como principal cabeza de Los Caballeros Templarios (Proceso 1893). De la resolución final de la Primera Sala, tomada el 6 de febrero de 2013, el in- forme de la Relatoría cita la consideración de la invalidez del argumento de la CNDH para ocultar el expediente, “toda vez que no existe una adecuada ponderación en- “Proceso”, en el informe de la OEA EduardoMiranda
  17. 17. 1956 / 27 DE ABRIL DE 2014 21 LIBERTAD DE EXPRESIÓN tre los principios en juego (es decir), en- tre el derecho de acceso a la información pública y el fin y objetivo que busca con su restricción, relativo al interés público o general inmerso en la función públi- ca de investigación y persecución de los delitos”. Caso Regina El informe también aborda el litigio en tribunales de Veracruz del asesinato de la corresponsal de Proceso, Regina Martínez, ocurrido el 28 de abril de 2012 en Xalapa. La relatoría se refiere a la reportera: “Cubría temas relacionados con política estatal y crimen organizado.Además, días antes de su muerte había publicado un ar- tículo acerca de presuntas irregularidades cometidas por autoridades locales”. El documento resalta el fallo de la Sép- tima Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Veracruz, de anular la sentencia de 38 años de prisión y una multa “por casi 8 mil dólares” a quien ha- bría sido condenado por el homicidio, Jor- ge Antonio Hernández, El Silva. El informe incluye las valoraciones que hizo el semanario antes de la anu- lación de la sentencia. “Según Proceso existían varias inconsistencias en la in- vestigación del homicidio: la más re- levante era que las huellas dactilares encontradas en la escena del crimen no coincidirían con las del acusado. Además la persona condenada habría denuncia- do que fue torturada por las autoridades mexicanas para que confesara el asesina- to. La defensa del acusado habría apelado la sentencia”. En relación con el caso de Regina Mar- tínez, la Relatoría Especial dio cuenta de las amenazas a la integridad del reportero Jorge Carrasco, quien ha dado cobertura periodística al tema. Se detalla que el semanario “habría En el reporte de 2013 de la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la OEA –incluido en el informe general de la CIDH presentado en Washington el jueves 24– Proceso es un actor importante. El documento –úl- timo entregado por la colombiana Catalina Botero– en- tre otras cosas destaca y se congratula por la decisión judicial que favoreció al semanario en un litigio con la Secretaría de Seguridad Pública federal y también enfatiza la lucha que la publicación ha sostenido para el esclarecimiento del asesinato de su corresponsal en Veracruz, Regina Martínez. declaraciones a Proceso se habrían com- prometido “explícitamente a respetar el trabajo periodístico de la revista , de sus reporteros y del corresponsal de Xalapa, Noé Zavaleta”. Después de que el semanario publi- có la versión, se asienta en el informe, el procurador veracruzano Felipe Ama- deo Flores Espinosa “difundió una carta en que rechazó las acusaciones y solici- tó al medio que –en caso de que contase con pruebas– las presente ‘de manera inmediata ante las autoridades corres- pondientes para que pueda seguirse el debido proceso y de ser el caso, se finquen responsabilidades’”. Recuento de agresiones La relatoría destaca también la denuncia presentada por este semanario ante las amenazas contra su corresponsal en Oa- xaca, Pedro Matías Arrazola. Narra que és- te recibió amenazas de muerte “a través de un mensaje enviado al teléfono celu- lar” del conductor del noticiero radiofóni- co Sin muros, Giovanni Vásquez Sagrero. “El 22 de julio (de 2013) el periodista Matías Arrazola habría vuelto a recibir amenazas, esta vez luego de publicar una crónica crítica sobre la visita de dos fun- cionarios del gobierno federal a Oaxaca. El periodista denunció que habría recibido mensajes con amenazas y descalificacio- nes en su cuenta de la red socialTwitter. El periodista responsabilizó de los actos de hostigamiento a uno de los funcionarios de quien hace referencia la crónica publi- cada”, se explica. El informe recuerda que de los 18 ase- sinatos de comunicadores en 2013 en el continente, tres ocurrieron en México: los de Jaime Guadalupe González Domín- recibido información sobre la presunta in- tención de funcionarios y exfuncionarios del estado de Veracruz de ‘atentar contra la integridad personal del periodista’ (…) presuntamente a raíz de su cobertura sobre el caso del asesinato de la corres- ponsal de Proceso en Veracruz, Regina Martínez Pérez”, lo que fue notificado a la CNDH, la PGR y la Secretaría de Goberna- ción (Segob), las cuales “habrían activado el mecanismo de protección a periodistas a favor del reportero”. El documento hace referencia a la re- acción del gobernador de Veracruz, Javier Duarte y de miembros de su gabinete pre- suntamente implicados, quienes “habrían negado tajantemente” haber participa- do en reuniones para “acordar acciones hostiles en contra del reportero”, y en JuanManuelHerrera/OAS Botero. Denuncias
  18. 18. 22 1956 / 27 DE ABRIL DE 2014 NOÉ ZAVALETA X ALAPA, VER.- El homicidio de la co- rresponsal de Proceso en Vera- cruz, Regina Martínez Pérez, sigue sin resolverse. A dos años del cri- men (cometido el 28 de abril de 2012) la Secretaría de Seguridad Pública estatal y la Agencia Veracruzana de Investigaciones, dependiente de la Procuraduría General de Justicia (PGJ) del estado, han sido incapa- ces de detener a José Adrián Hernández Domínguez, El Jarocho, presunto asesino de la periodista veracruzana. Y el otro implicado en el crimen, Jor- ge Antonio Hernández, El Silva, fue ab- suelto por la séptima sala penal del Tribu- nal Superior de Justicia del Estado (TSJE), el cual le revocó la sentencia de 38 años y dos meses de prisión impuesta por la juez de primera instancia Beatriz Rivera Her- nández. Por esa revocación de sentencia el hermano de Regina, Ángel Alfonso Martí- nez, interpuso un amparo directo a la cau- sa penal 358/2012 para que la justicia fe- deral regrese al Silva a la cárcel. Mientras tanto, el gremio periodístico veracruzano, amigos de Regina y organiza- ciones civiles siguen repudiando el resoluti- vo del gobierno de Javier Duarte que esta- bleció como móviles del asesinato el “robo” y tangencialmente un “crimen pasional”. Este lunes 28, organizaciones sociales y reporteros veracruzanos realizarán activi- dades de protesta para recordarle a la ad- ministración priista que el asesinato de Re- gina Martínez reclama “verdad y justicia”. El Colectivo por la Paz-Xalapa orga- nizará en la Plaza Lerdo –frente al Pala- cio de Gobierno– bordados por la paz, cu- yos tejidos centrales tendrán como tema a la periodista. “Nuestros bordados serían exclusiva- mente para Regina. Una de las tareas del Colectivo por la Paz es la construcción de la memoria histórica. Y la corresponsal de Proceso es una víctima de la violencia so- cial y de la violencia sistemática que ha ejercido el estado sobre la prensa y los mo- vimientos sociales”, expresa Anaís Pala- cios, vocera del colectivo. Asegura que lo “mediático” y lo “dis- cursivo” en el manejo del crimen de Regi- na han sido una burla que va desde califi- car el asesinato como “crimen pasional” para después “aprehender” a un culpable que ahora ya no está en la cárcel: “La justi- cia que argumentan es un montaje”. Rodrigo Soberanes, periodista y amigo de Regina Martínez, recuerda que a pocas horas del asesinato de la corresponsal de Proceso, empleados de Comunicación So- cial del gobierno le telefonearon para averi- guar si la periodista tenía “novio” o “pareja”. “Desde ahí el gobierno ya esta- ba delineando su propia versión”, dice Soberanes. “Hoy no hay nadie en la cárcel, por lo tanto el caso sigue impune. No me sor- prende. Desde las primeras señales que envió el gobierno se veía venir que el de Regina era un crimen destinado a quedar sin justicia”, añade. Soberanes habla de una plática soste- nida con Mike O’Connor –exjefe de la ofici- na en México del Comité para la Protección de los Periodistas–, quien le aseguró que Regina Martínez daba la pauta de “hasta dónde” se podían publicar las cosas en Ve- racruz: “Me dijo que su asesinato era como un manto de oscuridad sobre el derecho de las personas a saber”. “Trataron de ensuciarla” En el desaseo de la investigación ministerial y del manejo mediático del asesinato de Re- gina, Soberanes refiere que los amigos de la corresponsal de Proceso escucharon con indignación las versiones más inverosími- guez, director de Ojinaga Noticias, ocurrido el 3 marzo; Daniel Alejandro Martínez Ba- zaldúa, fotógrafo de Vanguardia, de Salti- llo, el 24 de abril; y Alberto López Bello, de El Imparcial, de Oaxaca, el 17 de julio. La CIDH también toma nota de la des- aparición del director del diario Cardel, en Veracruz, Sergio Landa Rosado, levantado por hombres armados el 23 de enero. El organismo registró 16 denuncias de amenazas a periodistas, a medios y a la organización civil Artículo 19 en Coahuila, Durango, Oaxaca, Veracruz, Chihuahua, Guerrero, Baja California y Quintana Roo. Durante 2013 la Relatoría Especial recibió notificaciones de al menos 70 agresiones a periodistas durante las co- berturas de movilizaciones sociales en diferentes partes en Sonora, Oaxaca, Gue- rrero, Veracruz, el Distrito Federal y Chia- pas, atribuidas a agentes del orden y en menor medida a manifestantes. La mayoría de las acciones violentas contra comunicadores ocurrieron en la Ciudad de México el 2 de octubre, durante la cobertura de las manifestaciones con- memorativas de la matanza de Tlatelolco. Agentes de la Secretaría de Seguridad Pú- blica (SPP) capitalina golpearon a medio centenar de periodistas y fotógrafos, en- tre ellos los de Proceso: Miguel Dimayuga, Octavio Gómez, Hugo Cruz y Alejandro Saldívar. En cuanto a detenciones y agresiones físicas, el documento recibió información de cinco casos en Baja California,Veracruz y Guerrero, entre ellos el del corresponsal de Proceso en Chilpancingo, Ezequiel Flo- res Contreras y el del fotógrafo José Luis de la Cruz, golpeados por un agente fede- Dos años de montajes, dos años de impunidad MiguelDimayuga Prensa. Ataques frontales
  19. 19. 1956 / 27 DE ABRIL DE 2014 23 LIBERTAD DE EXPRESIÓN ral durante la cobertura de una audiencia en un juzgado. El informe de la Relatoría documen- ta siete ataques a medios ocurridos en 2013: a El Siglo de Torreón el 25 y el 27 de febrero; a El Diario, de Ciudad Juárez, el 6 de marzo; al Canal 44 de Ciudad Juárez el 6 de marzo; a Mural, de Zapopan, el 17 de abril; a El Piñero de la Cuenca, de Oaxaca, el 27 de julio; a Contexto, de Hermosillo, el 1 de agosto y a El Norte, de Monterrey, el 1 de octubre. Protección a periodistas Entre los temas que la Relatoría Espe- cial para la Libertad de Expresión aborda ampliamente está el del Mecanismo de Protección de Personas Defensoras de De- rechos Humanos y Periodistas, a cargo de la Segob, desde que fue sugerido por los relatores de la CIDH y de la ONU, Carolina Botero y Frank La Rue, tras una visita con- junta realizada en agosto de 2010. Detalla las comunicaciones sostenidas con el Estado, desde que se le notificó so- bre la firma del Convenio de Colaboración para la Implementación de Acciones de les del gobierno de Duarte: “Trataron de en- suciarla; dijeron que los señalados del crimen eran homosexuales, trabajadores sexuales, que tenían sida. ¿Y eso para qué?” Otro amigo y colega de Regina, hoy ra- dicado fuera de Veracruz por el clima de vio- lencia e inseguridad que impera contra los comunicadores en esta entidad, acepta ha- blar con Proceso a condición de mantener el anonimato: “Quienes la conocimos sabemos que no es probable que pudiera tener una amistad con personas como las que la fiscalía cali- ficó de malvivientes. Era una periodista ho- nesta, inquisitiva, rigurosa, que investiga- ba y denunciaba sin reparos. Era una causa probable para que no sólo este gobierno, si- no seguramente muchos de los anteriores a los que reporteó, utilizaran esa supuesta amistad para desprestigiarla.” Norma Trujillo, reportera de La Jorna- da Veracruz, expone que haber dejado fue- ra de la investigación su actividad profesional significa negar el trabajo de los periodistas: “A dos años de su partida se extraña a Regi- na y su muerte duele. Por eso desde la noche de ese sábado 28 de abril, cuando nos en- teramos de su asesinato, hemos salido a las calles a fin de exigir justicia para la amiga y compañera, como lo hubiera hecho ella”. En esta capital, amigos de la correspon- sal de Proceso y periodistas que han si- do amenazados, despedidos o intimidados en su trabajo, depositarán en su honor una ofrenda floral en la Plaza Lerdo; el acto será también una protesta por los 24 meses du- Prevención y Protección a Periodistas, en noviembre de 2010, la notificación de la promulgación de la Ley para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Hu- manos y Periodistas, en noviembre de 2012; hasta la última, el 8 de noviembre de 2013. En esta fecha, en atención a una soli- citud de información hecha por la Rela- toría, el Estado mexicano notificó que el Mecanismo había recibido 105 solicitudes de protección, 40 de ellas de periodistas; que mantenía convenios de colaboración con 25 entidades; que hasta ese momento contaba con un fondo de casi 170 millo- nes de pesos y había firmado acuerdos de cooperación para asistencia técnica y de evaluación con la Oficina del Alto Comi- sionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y Freedom House. Para la Relatoría Especial para la Li- bertad de Expresión los desafíos del Me- canismo son “asignar y capacitar a todo el personal necesario” para la operación adecuada de su estructura, que respe- te los plazos previstos en la ley, que las medidas de protección tengan “una pers- pectiva diferenciada” respecto a cada be- neficiario y “las medidas de urgencia y de protección otorgadas no sean sustituidas o retiradas antes de la resolución de even- tuales inconformidades”. Señaló que es fundamental “la coordi- nación de los distintos órganos del Estado federal, así como con las entidades fede- rativas”, especialmente entre aquellas que participan en la Junta de Gobierno, como la Comisión Nacional de los Dere- chos Humanos y la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos contra la Libertad de Expresión, tomando en cuenta que ambas instancias tienen facultades “para otorgar de oficio medidas cautelares de protección a periodistas en riesgo” y pa- ra “recibir denuncias e investigar ataques cometidos contra estas personas”. El documento hace referencia a las figuras similares al Mecanismo en el Dis- trito Federal, Morelos, Veracruz, Chihua- hua, San Luis Potosí e Hidalgo, y observa la necesidad de “garantizar el desarrollo de marcos jurídicos que permitan una coordinación efectiva con el mecanismo federal de protección y tengan particular- mente en cuenta aquellos casos en que los peticionarios accedan a ambos meca- nismo para solicitar protección”. rante los cuales la PGJ sólo fabricó culpa- bles pero no hizo justicia. Además de la ofrenda floral se planea marchar por el centro de la ciudad para re- cordarle a los cuerpos de seguridad y pro- curación de justicia que el asesinato de Regina Martínez –junto con los de otros periodistas veracruzanos– sigue impune. El enredo Actualmente el amparo contra la resolución del TSJE de dejar al Silva libre está en ma- nos del magistrado ponente Agustín Rome- ro Montalvo, esposo de la funcionaria esta- tal Dolores Silva Obando, quien a propuesta del gobernador Duarte es ahora integran- te del Consejo Directivo del Centro Estatal de Justicia Alternativa del Poder Judicial de Veracruz. El amparo interpuesto por Ángel Al- fonso Martínez está bajo la conducción de Luis Alberto Islas Reyes, litigante especia- lizado en derecho civil, no penal. Aboga- dos veracruzanos aseguran que en algu- nas ocasiones ha trabajado para el aparato estatal. “Cobra muy caro”, coinciden. En el amparo interpuesto con base en los artículos 12, 24 y 27 de la Ley de Amparo, Islas Reyes alega como principal tesis para echar abajo la “revocación de sentencia” el voto particular que emitió la magistrada Mar- tha Ramírez Trejo contra la absolución del Silva, pues a decir de ella José Antonio Her- nández era asesino confeso de la periodista. Otro alegato es que jamás se dio vista al procurador para informar que al resolverse el toca 673/13 se realizaría una “suplencia de los agravios”, es decir la puesta en liber- tad del presunto asesino de Regina. Tampoco –dice el amparo– se seña- la en qué se equivocó o desacertó la juez de primera instancia Beatriz Rivera; más aún, en qué resultó ilegal la sentencia condenatoria. Agrega que la alegada tortura al Silva no debe “presumirse sino probarse”, ade- más de ser irrelevante que cuando el pre- sunto asesino fue detenido no se haya gi- rado una orden de aprehensión y que la vestimenta con la que fue detenido no coincida con la que fue presentado. En contraparte, el toca 673/13 se man- tiene firme pues considera que se viola- ron las garantías del Silva en el proceso pe- nal, ya que no medió orden de aprehensión para la detención del inculpado y éste fue detenido seis meses después de los he- chos, transgrediendo los artículos 14 y 16 constitucionales. Según los magistrados de la Séptima Sala Penal del TSJE, los testimoniales para incriminar al Silva fueron de “oídas” y son “demasiado contradictorios”. “Nadie revela que (El Silva) haya sido la persona que se introdujera a la casa de Regi- na en fecha 28 de abril de 2012, pues por el contrario existen medios de convicción que nos llevan a la conclusión que el aquí inculpa- do no se encontró presente en casa de Regi- na Martínez Pérez el día en que fuera privada de la vida”, dice la resolución judicial.
  20. 20. 24 1956 / 27 DE ABRIL DE 2014 La pretendida censura a internet,factor clave JENARO VILLAMIL E l escándalo en las redes so- ciales a nivel mundial contra el gobierno de Enrique Peña Nieto por su intento de cen- surar y controlar internet con medidas restrictivas y perse- cutorias hizo que la discusión y apro- bación del dictamen de iniciativa de la Ley de Telecomunicaciones –conocida como Ley Peña Televisa– se pospusiera hasta junio; además, el intento fallido del senador panista Javier Lozano de imponer un predictamen que violaba el procedimiento legislativo polarizó las posiciones del PAN y el PRD contra dicha propuesta. Desde el lunes 21 un video grabado en inglés por la actriz Eréndira Ibarra, promoviendo el hashtag #EPNvsInter- net se viralizó en las redes sociales, es- pecialmente en Twitter, y se convirtió en trending topic mundial. En dos días logró 470 mil menciones y “un alcance de más de 58 millones de usuarios”, re- gistró The Wall Street Journal en su edi- ción del jueves 24. “Las redes sociales le toman el pul- so a Peña Nieto”, cabeceó el Journal. No entró en detalles del accidenta- do proceso de dictaminación, sino en el escándalo provocado en las redes sociales sobre la amenaza a internet. Otros dos hashtags sacudieron la red: #NoMasPoderAlPoder y #ContraElSi- lencio, que alcanzaron decenas de mi- les de menciones en pocos días. A la movilización digital se sumó la marcha del Ángel de la Indepen- dencia al Senado y luego a las ins- talaciones de Televisa, el martes 22. Cadenas como CNN o agencias infor- mativas y medios europeos le dieron amplia cobertura. Desde la campaña electoral de 2012 y la emergencia del movimiento #Yo- Soy132 no se habían vuelto a ver a jó- venes universitarios marchando en las calles capitalinas, sin liderazgo visi- ble ni organización corporativa que los MiguelDimayuga
  21. 21. TELECOMUNICACIONES 1956 / 27 DE ABRIL DE 2014 25 No sólo fueron las torpezas del senador panista Javier Lo- zano, un “traidor” a quien no apoyaron ni sus compañeros de partido, las que obligaron a posponer la discusión parla- mentaria de la llamada Ley Peña Televisa. Mucho tuvo que ver también el escándalo que a nivel internacional, a través de las redes sociales, suscitaron los intentos del gobierno federal por someter a la censura el uso de internet. aglutinara, gritando: “¡Fuera Peña! ¡Fuera Peña!”y“¡No a la censura! ¡No a la censura!” Con pancartas contra Televisa, Tel- mex, TV Azteca y críticas a la censura y el espionaje masivo en internet, los colecti- vos provenientes de la UNAM, de la Uni- versidad Iberoamericana, del Politécnico, de la UAM y varios activistas internacio- nales gritaron consignas contra la Ley Peña Televisa fuera del Senado. Esas imágenes, que no fueron trans- mitidas por Televisa ni por TV Azteca, el duopolio televisivo mexicano, se observa- ron en Estados Unidos y otros países lati- noamericanos y europeos, lo cual generó más presión. Por si fuera poco, la movilización deri- vó en un enfrentamiento entre jóvenes y granaderos, con saldo de varios detenidos, como Julián Luna, activista de Anarko Sur, y una decena más. La Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal anunció al día siguiente que investigaría los hechos. Por su parte el senador Javier Lozano y el subsecretario de Comunicaciones, Ig- nacio Peralta –redactores del nuevo “pre- dictamen” que se quiso imponer el mismo martes 22– afirmaron en conferencia de prensa y en sus cuentas de Twitter que la ley no buscaba censurar internet. Incluso Lozano afirmó que su “docu- mento” eliminaba “cualquier sospecha” de censura en internet, lo cual no fue cier- to, como de inmediato destacaron las mis- mas redes sociales. Control de daños En un fallido control de daños, el secreta- rio de Comunicaciones y Transportes, Ge- rardo Ruiz Esparza, y el líder de la bancada del PRI en el Senado, Emilio Gamboa Pa- trón, afirmaron en conferencia de prensa el miércoles 23 que no habrá censura en internet y justificaron que se mantengan la intercepción de llamadas telefónicas y la geolocalización, porque “son medidas eficaces contra los secuestros y, en gene- ral, contra el crimen organizado. “Haremos cambios para que no se des- virtúe el debate ni se pretenda decir que se quiere censurar o restringir el acce- so a internet, lo cual es falso”, puntuali- zó Gamboa. Ruiz Esparza, exfuncionario de los go- biernos del Estado de México, descartó la posibilidad de modificar la iniciativa pre- sidencial para darle más poder al Instituto Federal de Telecomunicaciones. Su argumento fue que “sería un error”. “El gobierno debe seguir marcando el ca- mino del país. Si los capitales que van a llegar a México son correctos o no lo son, esa opinión la tiene el gobierno, nunca la va a poder tener el IFT”, abundó. La SCT con todo su equipo de funcio- narios y asesores intentó presionar entre miércoles 23 y jueves 24 para que las co- misiones unidas dictaminaran la inicia- tiva presidencial antes de que terminara el periodo ordinario, el próximo miér- coles 30. Los intentos fueron infructuo- sos. El escándalo sobre internet siguió creciendo. Críticas y advertencias El viernes 25 llegó a México el secreta- rio general de la Unión Internacional de Telecomunicaciones, Hamadoun Touré, funcionario de la ONU responsable de la revisión de las legislaciones en la materia e impulsor de la Cumbre Mundial de la So- ciedad de la Información. Al ser interrogado en conferencia de prensa sobre posibles medidas de restric- ción a la red,Touré sentenció: “El acceso a internet debe ser abierto para todos”. Touré afirmó que revisará la iniciati- va del Ejecutivo federal y afirmó que Mé- xico requiere una legislación “ligera” de telecomunicaciones que garantice la in- versión en el sector. Incluso criticó la no- ción de “tarifa de interconexión cero” para el agente preponderante en telefonía que contiene el documento de Peña Nieto. “No lo recomendamos. En todos los países se paga algo, porque si fuera gratui- to nadie va a invertir”, afirmó. También la relatora para la libertad TELECOMUNICACIONES MiguelDimayuga Protestas. Efectividad
  22. 22. 26 1956 / 27 DE ABRIL DE 2014 de expresión de la Comisión Interame- ricana de Derechos Humanos, Catalina Botero Marino, advirtió en su recien- te informe que cualquier regulación en los países del continente sobre in- ternet debe ser “resultado de todos los actores” y mantener “las característi- cas básicas del entorno original, poten- ciando su capacidad democratizadora e impulsando el acceso universal y sin discriminación”. Botero estableció tres criterios para respetar la privacidad, la neutralidad y evitar los bloqueos en internet, los tres te- JENARO VILLAMIL N i la censura ni la orden de bloquear seña- les en internet ni el desequilibrio a favor de Televisa en la declaratoria de agen- te económico preponderante en radiodifusión ni la injerencia de Gobernación en la vigilancia de contenidos y la imposición de nuevos “can- dados” que favorecen al duopolio televisivo, desparecen en el predictamen de Ley de Te- lecomunicaciones del panista Javier Lozano, presidente de la Comisión de Comunicaciones en el Senado. Tras su presentación en ese órgano co- legiado, la semana pasada el documento fue adoptado casi en su totalidad por los nego- ciadores del PRI y de la Secretaría de Comu- nicaciones y Transportes (SCT) en la misma instancia legislativa. Y aunque Lozano insiste en que incorpo- ró 192 cambios en 15 temas a la iniciativa pre- sidencial que llegó al Senado el 24 de marzo último, en un comparativo de ambos docu- mentos, cuya copia obtuvo Proceso, expertos consultados por el reportero consideran que los “aportes” del legislador en realidad son vio- laciones evidentes a la reforma constitucional en materia de telecomunicaciones. La censura y las posibles violaciones a la libertad de expresión en internet desaparecie- ron por completo en su escrito, asegura Loza- no, pero el documento comparativo revela que no es así. En el artículo 145 –relativo a la neutralidad de la red–, en el tema sobre “libre elección”, Lozano agregó un párrafo que, sostienen los especialistas, prácticamente autoriza el blo- queo de señales de manera discrecional: Los concesionarios “podrán bloquear el acceso a determinados contenidos, aplicacio- nes o servicios a petición expresa del usuario, mas más conflictivos en la iniciativa del Ejecutivo mexicano. La relatora recomendó que en mate- ria de privacidad el Estado “está obligado a proteger” este derecho en el entorno di- gital. En neutralidad puso como ejemplo el caso de la legislación reciente de Chile, que prohíbe el bloqueo, interferencia, discri- minación y la restricción de derechos “de cualquier usuario de internet para utilizar, enviar, recibir u ofrecer cualquier conteni- do”. Advirtió que una restricción a la liber- tad de expresión en internet por razones de seguridad nacional “no debe fundarse o cuando medie orden de autoridad competen- te”. Y a pesar de que en rueda de prensa Loza- no reiteró que el bloqueo se permitiría “cuando medie orden judicial”, su texto alude sólo a la “autoridad competente”. La abogada Irene Levy, presidenta de Ob- servatel, aclara que una autoridad competente también puede ser una autoridad administrati- va, no necesariamente un juez. En el mismo artículo, en el rubro de “no dis- criminación”, el documento de Lozano expone que los concesionarios y los autorizados que presten servicio de acceso a internet “se abs- tendrán de obstruir, interferir, inspec- cionar, filtrar o discriminar contenidos, aplicaciones o servicios”. El panista agregó los verbos “ins- peccionar” y “filtrar”, pero eliminó la frase “salvo cuando los mismos sean ilegales o ilícitos”. También suprimió la frase polémica sobre “privacidad”, que estaba en la iniciativa del Ejecutivo federal en el mismo artículo 145, se- gún la cual los concesionarios y pres- tadores de servicio de internet podían “bloquear el acceso a determinados contenidos, aplicaciones o servicios a petición expresa del usuario o cuando medie orden de autoridad o sean con- trarios a alguna normatividad”. Conocida como la principal viola- ción a los derechos de los usuarios a la privacidad, esta orden desapareció en el artículo 145, pero se incorporó con una nueva redacción en el 189 –apar- tado “colaboración con la justicia”–; en éste se especifican las otras leyes se- cundarias que pueden ordenar el blo- queo de señales. en una idea de seguridad nacional incom- patible con una sociedad democrática”. Sobre el bloqueo de señales la relato- ra de la CIDH indicó que éste “debe ser ex- cepcional y proporcional” para que afecte “exclusivamente el contenido reputado ilegítimo”. El naufragio de Lozano Entre lunes 21 y martes 22 también se pronosticó en mensajes en Twitter y otras redes sociales una dura sesión de los se- nadores responsables de dictaminar la Asimismo, refiere que los concesionarios están obligados “en los términos que establez- can las leyes en la materia a prestar auxilio a las instituciones federales y locales de procuración de justicia y a las policías que en la investiga- ción de los delitos actúan bajo la conducción y mando del Ministerio Público, así como a las instancias de seguridad nacional, previstas en la Ley General del Sistema Nacional de Segu- ridad Pública, en el Código Nacional de Pro- cedimientos Penales y en la Ley de Seguridad Nacional”. Estas mismas leyes, modificadas por el Un senador al servicio de… IvánMéndez/cuartoscuro.com Peña y Azcárraga. Cofradía

×