Tesis gestion de la calidad en procesos

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Tesis gestion de la calidad en procesos

  1. 1. UNIVERSIDAD NACIONAL DE MISIONES FACULTAD DE CIENCIAS ECONÓMICAS MAESTRÍA EN ANÁLISIS ESTRATÉGICO DE NEGOCIOS TESIS DE APROBACIÓN DE MAESTRÍA“Gestión de la calidad del proceso de trabajo de poda en una PYME de servicios forestales” (Trabajo financiado por el INTA EEA Montecarlo y Marta Decoulon S.A.) AUTOR: HUGO ENRIQUE FASSOLA DIRECTOR DE TESIS : ENRIQUE MARTÍNEZ 2001
  2. 2. INDICE1. Introducción2. Antecedentes y marco conceptual 2.1 La gestión de la empresa y la calidad 2.2 La gestión de la calidad en la empresa forestal e importancia de los procesos de poda 2.3 El proceso de poda y la gestión de la calidad 2.3.1 Aspectos biológicos de la poda que influyen en la calidad 2.3.2 La calidad en los procesos de poda y su relación con las condiciones y el medio ambiente de trabajo (CYMAT) 2.3.2.1 Riesgos o contaminantes vinculados al ambiente de trabajo en los procesos de poda 2.3.2.1.1 Riesgos o contaminantes físicos del medio ambiente de tra- bajo 2.3.2.1.1.1 Ruido y vibraciones 2.3.2.1.1.2 Clima 2.3.2.1.2 Riesgos o contaminantes biológicos del medio ambiente de trabajo 2.3.2.1.3 Riesgos por factores tecnológicos y de seguridad 2.3.2.1.3.1 Las forestaciones 2.3.2.1.3.2 Las maquinarias y herramientas 2.3.2.1.3.3 Trabajo en altura 2.3.2.1.4 Riesgos provenientes de catástrofes naturales y desequili- brios ecológicos 2.3.2.2 Las condiciones de trabajo 2.3.2.2.1 La organización y contenido del trabajo 2.3.2.2.2 La ergonomía 2.3.2.2.3 Los campamentos 2.3.2.2.4 Alimentación 2.3.2.2.5 El modo de gestión 2.3.2.2.6 Los servicios sociales y asistenciales (de la empresa y/o de las organizaciones sindicales) para bienestar de los trabajadores y de sus familias. 2.3.2.3 La carga global de trabajo y sus dimensiones
  3. 3. 2.3.2.3.1 Carga física 2.3.2.3.2 Carga mental 2.3.2.3.3 Carga Síquica 2.3.2.4 Siniestralidad 2.4 Estudios de herramientas de corte y rendimientos en procesos de poda, Benchmarking de PYMES de servicios de poda y evaluación de niveles de satisfac- ción. Fundamentos y justificación. 2.5 Hipótesis 2.6 Objetivos3. Materiales y métodos. 3.1 Calidad de corte y tipo de equipamiento. 3.1.1. Poda baja de altura variable (Hasta aproximadamente 2,4 m) 3.1.2. Poda media (Hasta aproximadamente 4,4 m) 3.1.3. Poda alta (Hasta aproximadamente 6 m) 3.1.4 Efecto de la distancia entre la rama y el operador, sobre el porcentaje de cortes defectuosos y la proyección del muñón, en la poda con sierra Cola de Zo- rro. 3.2 Estudio comparativo del proceso de poda en dos Pymes de Servicios forestales. 3.2.1 Estudio comparativo de tiempos en poda baja con dos clases de herramien- tas 3.2.2 Introducción de mejoras en el proceso de poda. Estudio comparativo de tiempos en poda media 3.3 Humanización del trabajo, medioambiente de trabajo, calidad de vida, niveles de satisfacción y motivación de trabajo 3.3.1 Estudio comparativo de tiempos entre podadores menores de 40 años de edad y mayores de 40 años de edad. 3.3.2 Caracterización del medio ambiente de trabajo, calidad de vida y determi- nación de niveles de satisfacción y motivación para el trabajo4. Resultados y discusión 4.1 Calidad de corte y tipo de equipamiento. 4.1.1. Poda baja de altura variable (Hasta aproximadamente 2,4 m) 4.1.2. Poda media (Hasta aproximadamente 4,4 m) 4.1.3. Poda alta (Hasta aproximadamente 6 m)
  4. 4. 4.1.4 Efecto de la distancia entre la rama y el operador, sobre el porcentaje de cortes defectuosos y la proyección del muñón, en la poda con sierra Cola de Zo- rro. 4.2 Estudio comparativo del proceso de poda en dos Pymes de Servicios forestales. 4.2.1 Resultados del estudio comparativo de tiempos en poda baja con dos clases de herramientas 4.2.2 Introducción de mejoras en el proceso de poda. Estudio comparativo de tiempos en poda media 4.3 La gestión de la calidad y la humanización del trabajo, medioambiente de tra- bajo, calidad de vida, niveles de satisfacción y motivación de trabajo 4.3.1 Estudio comparativo de tiempos entre podadores menores de 40 años de edad y mayores de 40 años de edad. 4.3.2 Análisis económico de las ventsajas del empleo de tijeras electrónicas 4.3.3 Consideraciones macroeconómicas 4.3.4 Caracterización del medio ambiente de trabajo, calidad de vida, niveles de satisfacción y motivación para el trabajo y gestión de la calidad 4.3.4.1 Alimentación 4.3.4.2 El campamento 4.3.4.3 Higiene y Seguridad 4.3.4.4 La organización y contenido del trabajo 4.3.4.5 Gestión de la calidad5. Conclusiones y recomendaciones6. BibliografíaANEXO I. SiniestralidadANEXO II. CUESTIONARIOANEXO III. CALIDAD DE VIDA1. Edad, estudios y composición del grupo familiar de los trabajadores encuestados2. Experiencia laboral anterior3. Beneficios sociales4. Calidad de vida
  5. 5. ANEXO IV. MEDIO AMBIENTE DE TRABAJO1. Alimentación 1.1 Servicio de almuerzo y menú de la empresa contratista de poda con empleo del método neocelandés. Características. 1.1.1 Servicio de almuerzo y menú de la empresa bajo estudio. Características.
  6. 6. DedicatoriaA mi esposa y mis hijas, María Eugenia, María Victoria y Luciana, quienes postergaron mu-chas horas de encuentro familiar y nunca dejaron de apoyarme.AGRADECIMIENTOSA la Lic. María Eugenia Adi por su tiempo y aportes, al Ing. Agr. Pablo Rohatsch por la tra-ducción de bibliografía del alemán al castellano, a la Lic. en Nutrición Silvia Garciarena porsus observaciones y recomendaciones, a la Lic. En Estadística Mabel Correa por sus reco-mendaciones, al Ing. Ftal. Carlos Morawicky y al Ing. Agr. Eduardo Decoulon por su tiempoy aportes, como a sus respectivas plantas de trabajadores sin cuya cooperación ningún resul-tado hubiera sido posible, a las Ings. Ftales. Mónica Gelid y Paula Ferrere por su colabora-ción en la toma de datos y procesamiento de información.Este obra es de propiedad intelectual de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universi-dad Nacional de Misiones y del autor. Quedando prohibida su reproducción sin autorización.
  7. 7. 1. IntroducciónLa actividad forestal en el país, si bien no es reciente, estuvo sustentada en la actividad extrac-tiva de los bosques naturales hasta fines de la década del ’50 y a partir de esa década, a ins-tancia de diversos mecanismos de promoción comenzaron a cobrar importancia las plantacio-nes hechas por el hombre con especies de rápido crecimiento.Debido a los procesos inmigratorios, principalmente la corriente italiana, los álamos y saucesfueron las especies más difundidas. Pero a causa de las políticas de sustitución de importa-ciones iniciadas después de la 2ª Guerra Mundial, grupos empresarios iniciaron el cultivo enel Litoral de coníferas del SE de EEUU, con el objetivo de obtener fibra larga para la fabrica-ción de papel, incorporando luego a los Eucaliptus para la producción de pastas de fibra corta.Dicho proceso de generación de recursos forestales a partir de plantaciones en la década delsetenta hizo que Misiones se convirtiera en la principal provincia plantadora y durante la dé-cada del ochenta, debido a la destrucción de los bosques nativos y a que las forestaciones co-menzaron ofrecer materia prima apta también para aserrado, se iniciara un proceso de conso-lidación de las industrias de transformación mecánica basadas en la materia prima procedentede los bosques implantados. En la actualidad Misiones aporta algo más del 45 % del abaste-cimiento de la industria papelera y de aserrado del país.El crecimiento de la industria del aserrado enfrentó a los industriales con demandas del mer-cado que tenía precios diferenciales, especialmente los de la madera libre de nudos, cuyafuente principal de abastecimiento en el mundo eran los bosques nativos y que por el procesode retroceso de estos su oferta disminuyó considerablemente.Esta realidad introdujo nuevos procesos de trabajo, tanto en la actividad silvícola como laindustrial, diferentes a los empleados cuando la actividad sólo se basaba en la extracción delos bosques naturales.Entre los nuevos procesos incorporados a la actividad silvícola se destacan los de poda ya quepermiten obtener rollizos que proveerán madera libre de nudos a la industria del aserrado,debobinado y del faqueado. Si bien hay quienes bregaban por su ejecución masiva desde losinicios de la actividad forestal, sólo a partir de la década de los ’90 se alcanza tal objetivo.
  8. 8. En los primeros años se adaptaron técnicas y equipamiento procedentes de otros países, ma-yormente europeos y en los últimos años debido al grado de especialización y liderazgo deNueva Zelanda en la producción de madera libre de nudos, un empresario local adoptó y di-fundió sus técnicas. Otro, más recientemente, incorporó a la cosecha de yerba mate equipa-miento francés utilizado en la vendimia, decidiendo posteriormente incorporarlo a la actividadforestal, aunque para ello se requería una serie de ajustes no sólo de la herramienta sino detodo el proceso de poda.En el presente estudio se va evaluar un nuevo proceso de poda desarrollado localmente y coninnovación tecnológica. Determinar si el mismo es mejor, igual o peor que otros sistemas depoda en lo atinente a calidad, rentabilidad e impacto sobre la fuerza laboral serán los objeti-vos.En el capítulo siguiente (2) se desarrollarán tanto los antecedentes como el marco conceptualutilizado para el estudio, habiéndose recurrido a fuentes bibliográficas para su elaboración. Enlos puntos 2.5 y 2.6 se sintetizan las hipótesis y objetivos del trabajo.En los capítulos 3 y 4 se desarrollan los métodos de estudio y los resultados. Las conclusionesalcanzadas se exponen en el capítulo 5, al igual que las recomendaciones.2. Antecedentes y marco conceptual2.1 La gestión de la empresa y la calidadLa evolución del significado dado a la palabra calidad va paralela al cambio de enfoque en lagestión empresarial (Pérez-Fdez. de Velasco; 1996:20). En las normas ISO 8402 se define a lacalidad como el conjunto de características de una unidad respecto de su aptitud para cumplircon las exigencias fijadas de antemano (REFA; 1998:141).Hasta hace aproximadamente una década el énfasis empresarial se centraba en producir todoaquello que el mercado demandaba, en un entorno competitivo nacional para la mayor partede las empresas. Con posibilidades escasas de elegir los clientes, el enfoque de orientación alproducto y a la producción reflejaba bien a los directivos de las empresas.
  9. 9. Como consecuencia de la regionalización y globalización de los mercados, aumentaron sensi-blemente la competencia y las oportunidades para el cliente. Convirtiéndose este en el granprotagonista. Siendo por lo tanto la satisfacción del mismo el principal objetivo que oriente latoma de decisiones.De una economía de “producción” se está pasando a una economía de la “calidad, donde losclientes se redistribuyen” (Pérez-Fdez de Velasco; 1996:20).Surgen entonces la Gestión de la Calidad Total, la Gestión por Procesos, etc. En ellos la cali-dad toma un enfoque global al abarcar todas las actividades empresariales, operativas y degestión; ello debido a que se entiende por producto el resultado del trabajo de cualquier per-sona y cliente al destinatario de ese trabajo (Pérez-Fdez de Velasco; 1996:25).En el entorno actual más orientado al cliente es ampliamente aceptado que calidad equivale a“satisfacer las necesidades y expectativas razonables de los clientes a un precio igual o infe-rior al que ellos asignan al producto o servicio en función del “valor”que han recibido o per-cibido” (Pérez-Fdez. de Velasco; 1996:28).El sistema de Manejo de la Calidad se caracteriza por: • Orientación al cliente • Efectiva construcción y desarrollo de la organización • Mejoramiento constante en todos los ámbitos • Documentación clara (REFA; 1998:141-144)Según Pérez-Fdez. de Velasco (1996:26) existen diversas metodologías para hacer operativoel nuevo concepto de que la calidad se gestiona: - La Calidad Total con herramientas específicas de aplicación a los negocios de servicios. - El Quality Function Deployment (Despliegue de la Calidad), de amplia utiliza- ción para el diseño de bienes y servicios.
  10. 10. - La Gestión por Procesos, que a su vez incluye : • Reingeniería o mejora, según lo ambicioso de los objetivos que se deseen conseguir. • El Benchmarking o evaluación comparada de los procesos internos con aquellos cata- logados como excelentes y que se buscan en el exterior de la empresa.En el caso de las actividades productivas las técnicas de la Gestión por Procesos adquierenespecial relevancia.Pérez-Fdez. de Velasco (1996:181-183) define como proceso al “conjunto de actividades cu-yo producto crea un valor intrínseco para su usuario o cliente” y por actividad “el conjunto detareas necesarias para obtener un resultado”. Pudiendo definirse como sistema a un conjuntode procesos que tienen por finalidad la consecución de un objetivo.K. Marx, citado por Neffa (1989:31), al referirse al proceso de producción expresa que estedebe ser considerado en su doble carácter, como proceso de trabajo que genera valores de usoy como proceso de valorización del capital para generar valor excedente o plus valor.La gestión por procesos se puede contemplar como un sistema cuyos elementos principalesson (Pérez-Fdez. de Velasco; 1996:205). - Los procesos claves. - El control de su funcionamiento - La gestión de su mejora.Este autor (Pérez-Fdez. de Velasco; 1996:182) divide los procesos de la empresa, en cuanto asu repercusión en la calidad del producto, en dos grandes grupos: - Procesos operativos de manufactura o para la prestación de servicios que tradicional- mente han sido objeto de medición y control. Suelen tener una repercusión directa en la calidad del producto o servicio.
  11. 11. - Procesos empresariales o de gestión que si bien no influyen en la calidad del producto o servicio tienen un enorme potencial de mejora de productividad, ya que en el pasado han sido objetos de menor atención directiva.El rol de la gerencia es pues articular el trabajo humano, los medios de producción y los obje-tos de trabajo a los fines de que estos procesos generen un producto con valor.Según Neffa (1988:57) los procesos de trabajo juegan un papel determinante en cuanto a lascondiciones y medio ambiente de trabajo (CYMAT), siendo estas consecuentemente, deter-minantes de la calidad.El mejoramiento de las condiciones y medio ambiente de trabajo (CYMAT) va siendo reco-nocido como la condición necesaria para mejorar la calidad, incrementar la productividad,reducir el ausentismo y la rotación (Neffa; 1988:57-58).El enfoque tradicional de CYMAT centraba su atención primaria y exclusivamente en losproblemas de higiene y seguridad en el trabajo y secundariamente en la medicina del trabajo,pudiendo considerarse que el mismo aun no ha perdido vigencia en nuestro país. Sin embargoel nuevo concepto de CYMAT incluye todos los factores de riesgo presentes en el medio am-biente de trabajo y las condiciones de trabajo que derivan de los elementos de tipo socio-técnicos y organizacionales del proceso de producción vigente en el establecimiento (Neffa;1988:48).La humanización del trabajo, de acuerdo con los conceptos desarrollados por Neffa(1988:159), implica: • La prevención de los riesgos procurando su eliminación o control en su fuente de ori- gen • La integridad, promoción y desarrollo de la vida y la salud de los trabajadores en su medio de trabajo, en todas sus dimensiones: bio-física, psíquica y mental • Que la duración y configuración de la jornada de trabajo deje tiempo libre para el re- poso y la recreación. • La adecuación del trabajo al trabajador utilizando los conocimientos ergonómicos • Que el contenido y organización del trabajo contribuyan eficazmente al desarrollo ple- no de su personalidad y a su participación al nivel de la empresa y de la sociedad.
  12. 12. 2.2 La gestión de la calidad en la empresa forestal e importancia de los procesos de podaEn la actividad forestal, la situación cada vez más difícil también ha llevado a la búsqueda denuevos caminos y conceptos, entre los que se encuentran nuevos modelos de conducción, re-formas organizativas y administrativas y el manejo de la calidad (REFA; 1998:140).En la Argentina la actividad forestal durante la década de los 90’ ha sido muy dinámica, unfactor interno desencadenante ha sido la estabilidad macroeconómica y las políticas activasdel Estado Nacional subsidiando actividades de plantación y manejo y en lo externo ha in-fluenciado la apertura de la economía, que trajo aparejado la radicación de importantes gruposempresarios extranjeros. Durante el período 1993- 1997 se invirtieron en el sector U$S 1.207millones (SAGPYA; 1998:78).Esta corriente inversora introdujo profundos cambios en el gerenciamiento de las empresas,debido a que algunas de ellas ya estaban insertas en el mercado mundial o pretenden acceder aél, el manejo de la calidad es uno de sus axiomas, junto con los sistemas de seguridad y laprotección del medio ambiente, dado la estrecha relación existente entre ellos (REFA;1998:140-141). De hecho casi todas las grandes empresas han certificado bajo las normas ISO9000 y unas pocas están en proceso de certificación de la norma ISO 14000 o bajo los precep-tos del Forest Stepwarship Council (FSC, 2000:1-30).Un fenómeno propio de esta corriente inversora fue la terciarización de servicios, que si bienfue desde siempre una característica de la empresa forestal, alcanzó niveles nunca antes vistosen el sector forestal del país.Al compás de este proceso las empresas de servicios forestales ya existentes y las nuevas quesurgieron, debieron adaptarse a las nuevas orientaciones de las empresas en las que debíaninsertarse en su cadena de valor.El nivel de exigencia, con pautas técnicas mejor definidas e imposiciones, en lo que respecta anormas de seguridad e impacto ambiental, son propias de estos últimos años y que tambiéntuvieron su impacto en las condiciones y medio ambiente de trabajo.
  13. 13. Uno de los rubros de servicios que mayor crecimiento ha experimentado en los últimos añosha sido el de servicios de poda. Ello en virtud de la escasez a nivel mundial de madera libre denudos por agotamiento de los bosques naturales que eran la fuente de abastecimiento (Sutton;1985:1-132).Por esta razón los diferenciales de precios en la CEE, entre madera podada y no podada deconíferas, oscila entre un 33 % y un 65 % y en el caso de latifoliadas varían entre un 50 % aun 600 % (Descombes; 1998:44-50) y los precios de rollizos de alta calidad en EEUU hancrecido por encima de la tasa de inflación en ese mercado durante el período 1975-1991 (Fas-sola et al; 1994:1-6). También el mercado interno exhibe diferenciales de precios entre rolli-zos podados y no podados.Si bien los adelantos tecnológicos, tanto en el campo de la biología, progenies de internudoslargos (Carson; 1995:21), como en el de desarrollo de productos y máquinas herramientas,fomentan el desarrollo de productos alternativos, como el MDF, finger-joint etc, hay indica-dores que permiten presuponer que por este grado de calidad se seguirán pagando sobrepre-cios frente a los grados de calidad con nudos. • Las maderas para debobinado y chapas encuentran mercado y no es po- sible obtenerlas de rollizos de dimensiones cortas. • Son esperables nuevas restricciones en los permisos de cortas de los bosques federales de EEUU debido a la presión de los consumidores. Esto traerá apa- rejado una disminución en el abastecimiento de ese mercado ya que estos bosques son la principal fuente de aprovisionamiento de madera aserrada de coníferas en ese país (Sherrill; 2000:4). Indicativo de esta situación es el hecho de que una de las últimas disposiciones del Pesidente de EEUU, Clinton, antes del cambio de gobierno, haya si- do desafectar 30.000.000 has de bosques federalesPor otra parte la producción de madera libre nudos requiere de sitios de buena calidad a losfines de maximizar su producción. En la región mesopotámica esa situación se presenta en lazona de suelos lateríticos que se encuentran en la Provincia de Misiones y Noreste de Corrien-tes (Fassola,1995:3-6) y dado que en esta región son predominantes las plantaciones de coní-
  14. 14. feras en adelante se hará referencia a ellas y en particular a Pinus taeda L. Origen Marion,material genético empleado en mayor proporción.Estas características propicias de suelos compensan en cierto grado la lejanía con puertos deembarque, ya que se hace necesario dar el mayor valor agregado a la producción tanto prima-ria como industrial.2.3 El proceso de poda y la gestión de la calidadLa poda consiste en la eliminación de ramas del fuste del árbol, hasta una altura predetermi-nada, mediante el empleo de herramientas apropiadas, con el objetivo de obtener madera librede nudos. Siendo este el proceso principal de una empresa de servicios abocada a la poda.En la calidad de la misma influyen aspectos biológicos y aspectos vinculados a la gestión em-presaria.2.3.1 Aspectos biológicos de la poda que influyen en la calidadLos rendimientos en madera libre de nudos de rollizos podados, están dados por las dimensio-nes de los mismos, por el diámetro en punta delgada, por el tamaño del “cilindro que contienelos defectos” y por el grado de eficiencia durante la conversión (Park, 1980:419-38; 1982:1-15; Turner y Price, 1996; 29-32; Fassola et al, 1999:1-9). Park (1980:425; 1982:1) definió alcilindro que contiene los defectos (CD) (Foto º1) como “el cilindro que contiene la médula,los muñones de la poda (Foto nº 2), la oclusión de la herida de poda y las sinuosidades delfuste”. Foto nº 1: Tabla mostrando médula, ver- Foto nº 2 : muñón de poda y ticilos podados, sinuosidades del fuste y oclusión de la herida. madera libre de nudos en Pinus taeda L.
  15. 15. Fassola y Gelid (1997:1-6) y Fassola et al (1999a:1-8 y 1999b:1-10) determinaron la relaciónexistente entre el diámetro a la altura de pecho (DAP) y el diámetro máximo sobre muñones(DMSM) para Pinus taeda L. Siendo el diámetro máximo sobre muñones el verticilo podadode mayor diámetro y una variable de fácil medición en cada levante de poda (Fig. nº 1). Para la misma especie también fue determi- nada la relación entre el diámetro del cilindro que contiene los defectos y el diámetro máximo sobre muñones (DMSM) (Fassola et al, 1999c:1-10). Los mismos autores establecieron además relaciones que permiten predecir el rendi- miento en madera libre de nudos en el ase- rrado a partir del DAP, porcentaje de conver- sión en el aserrado y CD.Fig. nº 1 : Fuste podado, dmsm en el realce 2.3.2 La calidad en los procesos de poda y sude poda, altura de ocurrencia del dmsm, relación con las condiciones y el medio am-altura del árbol y diámetro a la altura del biente de trabajo (CYMAT)pecho (dap) Si bien los aspectos biológicos de la podahan recibido atención no puede sostenerse lo mismo de los aspectos vinculados al medio am-biente de trabajo y la gestión empresaria relacionada con ella (CYMAT), que como se hamencionado anteriormente son también determinantes en la gestión de la calidad.2.3.2.1 Riesgos o contaminantes vinculados al ambiente de trabajo en los procesos depodaNeffa (1988:57-75) al analizar los procesos de trabajo, considera que en los mismos se gene-ran o se encuentran presentes riesgos o contaminantes y que por el hecho de ser la poda unproceso operativo, pueden tener una repercusión directa en la calidad del producto o servicio,ya que contribuyen a configurar la carga global de trabajo.
  16. 16. Estos riesgos, en los procesos de poda, pueden ser físicos, biológicos, como también debidosa factores tecnológicos o derivados de catástrofes naturales y desequilibrios ecológicos. Aun-que estos riesgos o contaminantes no han sido analizados en su totalidad para los procesos depoda, a continuación se destacan los antecedentes más importantes para cada uno de ellos oantecedentes de otros procesos de trabajo de actividades forestales que bien pueden asimilarsea la poda.2.3.2.1.1 Riesgos o contaminantes físicos del medio ambiente de trabajo2.3.2.1.1.1 Ruido y vibracionesEn los procesos de poda estas manifestaciones son sólo producidas por motosierras y podado-ras mecánicas como Power Pruner y Huqsvarna PS50, utilizadas por Gonda y Cortéz (1995a:324-346; b:318-323).Aunque los efectos del ruido que provocan los motores a explosión se pueden mitigar median-te protectores auditivos, son conocidos los efectos perniciosos de una exposición permanentea una fuente de ellos como un motor de motosierra, que sobrepasa el límite recomendado(Neffa, 1988:58; Smith y Thomas Jr., 1993:35-36; Löffler, 1992:141-162)2.3.2.1.1.2 ClimaEl bienestar y la capacidad de producción del hombre son influenciados considerablementepor el clima del medio. Löffler (1992:180-194) señala que el estrés por calor reduce la pro-ducción en actividades síquicas y sicofísicas, afectando la velocidad de reacción, la percep-ción y la coordinación sensomotriz.2.3.2.1.2 Riesgos o contaminantes biológicos del medio ambiente de trabajoLa actividad forestal primaria por naturaleza debe realizarse en ambientes naturales, pudiendosurgir por ese motivo riesgos biológicos debido al ataque de insectos (arañas, mosquitos, avis-pas, abejas, moscas etc) o animales (serpientes, murciélagos, etc) que pueden inocular ponzo-ña o bien transmitir enfermedades.
  17. 17. También la vegetación puede ser fuentes de riesgos al encontrar en ella plantas urticantes ocon espinas que generen desgarramientos de los tejidos.Krautstofl (1994:36) encuestando trabajadores forestales de obrajes en Misiones informa delas quejas de los mismos con relación a los inconvenientes que les generaba la resina de pino,que puede llegar a generar problemas en los oídos y ojos.2.3.2.1.3 Riesgos por factores tecnológicos y de seguridad2.3.2.1.3.1 Las forestacionesA diferencia de las plantas industriales, donde hay un lay-out, en las masas forestales el únicoordenamiento es el dado por la distancia de plantación, el obrero debe desplazarse hacia elobjeto de trabajo, el árbol, pudiendo este desplazamiento verse dificultado en mayor o en me-nor grado por la presencia de sotobosque (Hartsough y Parker, 1996:449-459).2.3.2.1.3.2 Las maquinarias y herramientasEstas están pensadas para sustituir el esfuerzo excesivo de los trabajadores, así como ciertastareas repetitivas (Neffa, 1988:72-73); en las actividades de poda la generalidad de los equi-pamientos tiene muchos años de desarrollo y en términos generales puede afirmarse que esosobjetivos aun no han sido logrados.Brown y Pawsey (1959:63-70) en Australia encontraron que el tipo de herramienta empleadoen la poda de Pinus radiata y el operario influían en el tamaño de la proyección del muñón depoda. Ellos compararon sierras, tijeras y hacha, determinando que la proyección del muñón depoda era menor cuando se empleaba hachas en ramas por debajo de 0,96 cm, por debajo deeste diámetro el comportamiento de la sierra fue superior. También la profundidad de la oclu-sión de la herida fue inferior en aquellas ramas podadas con hacha. Por otra parte, según estosautores, las heridas provocadas en el árbol por la poda no afectaron el proceso de cicatriza-ción.
  18. 18. Contrariamente Meneses V. (1992:72-85), trabajando con la misma especie en Chile, deter-minó que la profundidad de la oclusión de la herida de poda, que también contribuye en eldiámetro del cilindro con defectos, está influenciada por el tipo de herramienta utilizada y lacalidad técnica de la poda. Este autor determinó también que el tipo de herramienta incidía enla calidad de poda, sierras tipo “jack” generaron menor proporción de cortes defectuosos quela comúnmente denominada cola de zorro. Olivares et al y Poblete et al (cit. op. por Mene-sesV., 1992:72-73) arribaron a conclusiones similares y encontraron que la calidad del corte,dada por la presencia o ausencia de defectos o daños asociados a la zona de cicatrización, te-nía una relación directa con la profundidad de oclusión.Por esos años las tijeras comenzaron a ser las herramientas de poda preferidas en Nueva Ze-landa y rápidamente comenzaron estudios para mejorar su comportamiento, determinandoHall y Mason (1988:19-21) que la Hit Pruner con hojas modificadas exhibía el mejor desem-peño. Con posterioridad su empleo se difundió en Chile y desde hace unos tres años está sien-do empleado un modelo similar por parte de un contratista de Pecom Forestal en la provinciade Misiones.En nuestro país el único estudio referido a tipo de herramientas y calidad de corte correspondea Gerding (1993:42-43). El mismo compara la calidad del trabajo realizado con machete yserrucho en poda alta de Pinus elliottii en el nordeste de Corrientes, estableciendo que el ma-chete provocó que un 85 % de los árboles podados sufrieran heridas, mientras que la sierraafectó solamente el 20 %.En los últimos años han aparecido en el mercado nuevos implementos como tijeras electróni-cas, como la Electrocoup de origen francés (Foto nº 3) o impulsadas por aire comprimido queestán siendo utilizadas en la región. También las sierras han experimentado cambios profun-dos en su diseño, prueba de ello es la aparición en el mercado de sierras con dientes multifa-cetados de origen Japonés (Foto nº 4).Sin embargo no se dispone de un estudio actualizado donde se comparen diferentes elementosde corte, independientemente de su forma de accionamiento, especialmente de las menciona-das en último término. En el Cuadro nº 1 se presenta sinópticamente la variedad de herramien-tas de poda disponibles en función de la forma y acción en que producen el corte.
  19. 19. Foto nº 4: dientes multifacetados en sierra ARS Superturbocut UV32 (diseño japonés) Foto nº 3: tijera electrónica ElectrocoupComplemento de algunos tipos de sierras son los mangos prolongadores, tanto de serruchos(Apud y Valdés, 1993:34) como de podadoras mecánicas (Gonda y Cortéz, 1995b:318-323), ylas escaleras. Estos permiten la poda en altura al igual que el empleo de escaleras. Cuadro nº 1 : Herramientas de poda en función de la forma y acción de corte. Forma de Acción de Elemento Herramienta Accionamiento corte corte cortante- Corte por - por golpe hoja (1) Machete, Hacha Manualpresión sobrelos tejidos - en cizalla hojas (2) Tijera con dos hojas cur- Manual vas Tijera con una hoja curva Manual, eléctrico, hidráulico, aire comprimido Tijera con dos hojas rec- Manual tas- Corte por - desliza- Dientes Serruchos Manualdesgarro de mientolos tejidos Sierras Manual Eslabones Podadoras mecánicas Motor a explosión
  20. 20. 2.3.2.1.3.3 Trabajo en alturaEl empleo de sierra con mango prolongador fue el uno de los métodos más extendido parapodas por encima de los 2-2,4 m de altura, tanto en Chile hacia principios de la década pasaday en nuestro país hasta fines de la misma.Aunque debido a que su uso generaba problemas de carga estática sobre hombros y brazos ymala posición de la nuca, Apud y Valdés (1993:34) recomendaron el empleo de escaleras,con ellas obtuvieron mayor rendimiento aunque aumentó el riesgo de accidente si las mismasno eran adecuadamente diseñadas con buenos sistemas de fijación al árbol. Leonetti y Magnin(2000:3.31) también recomendaron el empleo de estas en podas altas.Los diseños actuales son de aluminio con escalones que minimizan el riesgo de deslizamiento,y cuentan con elementos que se entierran en el suelo y que permiten una adecuada fijación alárbol.Uno de las consecuencias del empleo de escaleras es que el obrero por ganar tiempo al des-cender se deslice por los laterales, práctica desaconsejada por Leonetti y Magnin (2000:3.31)por los riesgos de lesiones que entraña2.3.2.1.4 Riesgos provenientes de catástrofes naturales y desequilibrios ecológicosMás allá de lo esperable para una zona subtropical húmeda en cuanto altas temperaturas yhumedad, como también precipitaciones frecuentes, que pueden afectar el rendimiento o di-rectamente paralizar las actividades, con el consecuente efecto negativo sobre los ingresos dela empresa y del trabajador, existen otros fenómenos naturales de baja frecuencia pero altaintensidad que pueden poner en riesgo grave al trabajador.Estos pueden ser vientos huracanados que pueden atrapar a los trabajadores en el monte o enlos campamentos, si bien no son de larga duración y afectan en general superficies reducidas,su efecto es devastador. Otro elemento natural que pueden originar daños graves son las tor-mentas eléctricas.
  21. 21. 2.3.2.2 Las condiciones de trabajoSegún Neffa (1988:76) los factores socio-técnicos y organizacionales del proceso de produc-ción que están presentes en el establecimiento van a jugar un papel decisivo, aunque no exclu-sivo, para especificar las condiciones de trabajo vigentes, contribuyendo también a la cargaglobal del trabajo.2.3.2.2.1 La organización y contenido del trabajoEl único antecedente local sobre organización del trabajo en actividades forestales en planta-ciones corresponde a Krautstofl (1994:39-43). Visitando obrajes de extracción de madera ob-servó que las jornadas laborales se extendían desde el día lunes al sábado desde horas tempra-nas hasta la entrada del sol, extendiéndose el horario de trabajo entre 8 y 10 hs. El cumpli-mento de este horario estaba dado por la relación directa que existía entre la forma de pago adestajo y el tiempo de trabajo.En cuanto a la modalidad de contratos observada por la autora adquirían la modalidad de“transitorios o eventuales”, siendo los mismos de palabra” donde se dejaban en claro las obli-gaciones del trabajador y la paga. Esto daba a la relación un carácter “transitorio”, considera-da por los trabajadores de mayor edad como que les brindaba mayor “libertad”, aunque entrelos más jóvenes observó que aspiraban a lograr un trabajo fijo.En cuanto a las exigencias del contenido del trabajo en la explotación maderera determinó quelos contratistas preferían individuos jóvenes pero con experiencia, fuertes, sanos y “sobre todoaquellos que no anden haciendo líos por cualquier pavada”.... Es decir que debían cumplir conuna gran cuota de resignación y pasividad. También determinó que las posibilidades de desa-rrollo eran prácticamente nulas.Muy diferentes son las condiciones en un país desarrollado como Suecia, donde, según Pet-tersson (1987:322-333), las empresas forestales cuentan con trabajadores con 9 años de edu-cación básica y 2 de entrenamiento vocacional, por lo que para lograr el pleno potencial de losmismos se les debe delegar suficiente responsabilidad y posibilidad en la discusión y formula-ción de los objetivos. A los fines de disminuir el estrés del trabajador y consecuentemente los
  22. 22. accidentes, disminuir las fluctuaciones en los salarios y promover el trabajo en equipo, enSuecia se dejó de utilizar el pago a destajo.2.3.2.2.2 La ergonomíaEl objetivo final de esta disciplina es el análisis de las situaciones reales de trabajo para iden-tificar las relaciones existentes entre los objetos de trabajo, los medios de trabajo, la actividadde los trabajadores, las condiciones de trabajo y los efectos que dichas interrelaciones puedensignificar sobre la salud de los trabajadores y la eficiencia de la producción (Neffa, 1988:84-86).Si bien la literatura europea, norteamericana o japonesa exhiben antecedentes de estudios er-gonómicos en poda, muchos de ellos no son de interés para nuestra situación, ya que la silvi-cultura de especies de rápido crecimiento se ha orientado hacia intervenciones tempranas, adiferencia de la practicada en el hemisferio norte donde en general se efectúan en forma tardía(Hartsough y Parker, 1996:449-450).Apud y Valdés (1993:34) señalan que el rendimiento y la calidad de poda se vio influenciadapor la distancia que mediaba entre el trabajador y la rama a podar. Podas altas, de 3 a 6 me-tros, realizadas en Chile sobre Pinus radiata y efectuadas con escalera fueron más producti-vas, 125 árboles por jornada y de mejor calidad que las realizadas desde el nivel del suelo consierra y mangos prolongadores con un rendimiento de 96 árboles por jornada. En ambos casosla frecuencia cardiaca fue muy similar, alcanzando promedios de 100 latidos por minutos,siendo el límite en ese país para ser considerado trabajo pesado 115 latidos por minutos.Por estas razones desaconsejan el empleo de mangos prolongadores al efectuar podas, apartecomo ya se mencionó anteriormente, provoca una carga estática en las espaldas y los brazos yuna mala posición de la nuca (Apud y Valdéz, 1993:34; OIT, 1998:85).Hartsough y Parker (1996:452-459) analizaron el rendimiento de trabajadores forestales enNueva Zelanda que ejecutaban primer y segundo levante de poda en Pseudotsuga mentziesiimediante el empleo de tijerones y escalera. Para una primer poda se obtuvo un tiempo prome-dio por árbol o ciclo de 308,6 (CM) y para la segunda poda 187,5 CM. CM = centiminuto
  23. 23. En cuanto a la carga fisiológica de este método, los autores determinaron que en ambas podasla frecuencia cardiaca estuvo en el rango de 110-130 pulsos/min, pudiéndose clasificar almismo como trabajo pesado. En cuanto a la segunda poda determinaron que exigía una cargafisiológica mayor que la primera. El ritmo cardíaco se aceleraba al tener que elevar los brazosmás que en la primer poda y al tener la necesidad de efectuar trabajo muscular adicional conlas piernas, pasándola alrededor del árbol, para sujetarse.En nuestro país Gerding (1993:42-44) analizó dos métodos de poda alta de 3 a 5 metros dealtura en Pinus elliottii en el norte de Corrientes, empleando machete y escalera y serruchocon mango largo, determinando que con el primero el tiempo total fue de 1.129, 6 CM/árbol,mientras que para el segundo fue de 1.059,72 CM/árbol. El autor recomendó la utilización deserruchos con mango prolongador ya que consideraba este trabajo de mayor calidad que elrealizado con machete y clasificó a este método de trabajo entre liviano y medio pesado, aun-que no menciona el empleo de algún método para establecer esa conclusión.Gonda y Cortéz (1995a:336) en primer poda de Pinus ponderosa en la patagonia argentina,mediante el empleo de serrucho y motosierra, determinaron que con la primer herramienta eltiempo total fue de 337 CM/árbol, mientras que con la segunda el tiempo empleado fue de190 CM/árbol.Los mismos autores (Gonda y Cortéz,1995b:321-322) compararon tres herramientas diferen-tes en una segunda poda hasta los 3,5-4 m de altura en la misma especie. Obteniendo parapoda con serrucho y mango prolongador un tiempo total de 448 CM/árbol. Con una podadoramecánica, Power Pruner, el tiempo total fue de 154 CM/árbol, mientras que con la otra,Huqsvarna PS50, emplearon dos versiones de mangos (4 y 5 metros de longitud) y obtuvieroncomo resultado un tiempo total de 126 CM/árbol para la prolongación más corta y 153CM/árbol para el más largo.En estos sólo estudios se hace referencia a la necesidad de contar con elementos que resguar-den al operador de la motosierra debido a los riesgos que entraña, aunque no hacen menciónal efecto del trabajo con mangos prolongadores.
  24. 24. 2.3.2.2.3 Los campamentosEn la actividad forestal, al igual que en la agricultura y la minería, nunca es posible hacer unaseparación tajante entre las condiciones generales de vida y las condiciones y medio ambientede trabajo, ya que gran parte de la vida del trabajador transcurre en campamentos en el sitiode labor.Goffman (cit. op. por Krautstofl, 1994:46-47), emplea el concepto de las instituciones totales,espacio que sirve como lugar de residencia y trabajo, en el que un número de individuos com-parten en su encierro una rutina diaria, con los elementos que configuran el campamento-cuadrilla en la actividad forestal. Este tipo de instituciones se genera un mundo propio cuyoordenamiento social difiere de otros.Apud y Valdés (1993:32-33) señalan que en el caso de los trabajadores chilenos por ellos es-tudiados, a pesar de su buena aptitud física tenían un rendimiento bajo. Amén del bajo salario,un análisis del entorno laboral indicó que las condiciones en que tradicionalmente vivían lostrabajadores en los campamentos eran sumamente inadecuadas. En 1980 un estudio de la Su-perintendencia del Trabajo realizó evaluaciones en 42 campamentos y encontró que 41 nocumplían los requisitos mínimos de higiene y comodidad.En nuestro país, donde también en términos generales las tareas forestales se desarrollan lejosde áreas urbanas, si bien existe legislación al respecto, la situación no es muy diferente a lamencionada anteriormente.2.3.2.2.4 AlimentaciónLa calidad y cantidad de los alimentos es un factor limitante para el trabajo pesado. En paísestropicales de América fue posible determinar que el intercambio energético en trabajadoresfue inferior al de los europeos, 13400 KJ /día contra 18000 KJ/día, pudiendo atribuirse esto ala alimentación deficiente (Löffler, 1992:28).Apud y Valdés (1993:33) determinaron que para la mayoría de las actividades que realizabanlos trabajadores forestales chilenos, estos requerían una dieta que aportara al menos 4000 KJ = kilojoule
  25. 25. kcal/día (16744 KJ) en tres comidas. Dietas inferiores en calorías repercutían negativamenteen el rendimiento y por lo tanto en los beneficios de la empresa y el salario del operario.Krautstofl (1994:45-46) al analizar la alimentación en los campamentos forestales determinóque en estos para los obreros comer bien implicaba un desayuno de mate y reviro, una comidaal mediodía que podía ser un guiso, si estaban trabajando cerca del campamento, o torta fritay mandioca, si se encontraban lejos de este y por la noche que era cuando disponían de mayortiempo, preparaban un guiso fuerte en calorías con arroz, fideos, porotos, mandioca y algo decarne si había.2.3.2.2.5 El modo de gestiónLas entrevistas llevadas a cabo por Krautstofl (1991:87;1994:37) determinaron que la autoraconsidere que la organización empresaria involucrada en tareas forestales, imponía límites alas potencialidades de desarrollo e iniciativa de los individuos: se hallan sometidos a un régi-men colectivo al cual deben adaptarse a riesgo de la pérdida de su sustento.Ante tal imposición y ante la imposibilidad de evolución o alternativas más favorables se ge-neraba un nivel de insatisfacción, referido tanto al bienestar físico, como a los deseos o moti-vaciones. Considerando que estas condiciones motivaban la transitoriedad / inestabilidad /inseguridad / ilegalidad que caracterizaban la actividad.2.3.2.2.6 Los servicios sociales y asistenciales (de la empresa y/o de las organizacionessindicales) para bienestar de los trabajadores y de sus familias.En la experiencia Argentina, considerando la totalidad de las actividades, estos servicios hansido de gran utilidad (Neffa,1988:88-91).Aunque Krautstofl (1991:72-73; 1994:48) señala que los operarios de empresas forestales deMisiones, que brindaban servicios, carecían de beneficios sociales y ninguno de los sindicatosexistentes en ese entonces defendía los intereses de los trabajadores.Villalba (1999:6-9) informa que de acuerdo con la unión Argentina de Trabajadores Rurales yEstibadores (UATRE) había en la provincia de Misiones 23.000 trabajadores que tenían asis-
  26. 26. tencia y obra social (OSPRERA). Aunque el sindicato presuponía que más del 50 % de lostrabajadores rurales y de monte se encontraba en negro. Los representantes sindicales argüíantambién que callaban muchas irregularidades para que no cerraran más fuentes de trabajo.2.3.2.3 La carga global de trabajo y sus dimensionesNeffa (1988:93) establece que el conjunto de las repercusiones de las exigencias del puesto detrabajo, generadas por los riesgos o contaminantes y condiciones de trabajo, constituyen lacarga de global de trabajo. Si bien para su estudio distingue en la carga de trabajo, al igual queLöffler (1992:8-9), esencialmente tres dimensiones, física, síquica y mental, sobre las queactúan, en el conjunto o individualmente, todos los elementos de las CYMAT. Considerandoque la introducción de mejoras en la misma contribuye a asegurar un funcionamiento eficientede la empresa (Neffa; 1988:43).2.3.2.3.1 Carga físicaPara realizar un trabajo es necesario un intercambio de energía. Esta energía se obtiene de losalimentos por asimilación a partir de los hidratos de carbono y grasas, que son los más impor-tantes para el hombre, y las proteínas.Con posterioridad la energía química obtenida de los alimentos es transformada en mecánica(movimientos de músculos, corazón etc.) y eléctrica (neuronas).El intercambio energético total en el que incurre un ser humano durante el día es igual a lasuma del intercambio básico, que son las necesidades energéticas de reposo/unidad de tiem-po, a una tº ambiente de 20º C y ayuno de 12 hs, más el intercambio de trabajo, necesidadesenergéticas por sobre la básica para el trabajo, más el intercambio de tiempo libre, que sonlas necesidades energéticas para todas las actividades sobre el básico, excepto la del sueño yla de trabajo (Löffler, 1992:15).El intercambio básico varía con el tamaño corporal, superficie, peso, edad, sexo, raza y tem-peratura ambiente. Como promedio en Europa para un hombre se toma un valor aproximadode 7350 KJ/día (=1750 kcal/día) (Löffler, 1992:16).
  27. 27. La cuestión sería cual es el intercambio total y cual es el intercambio de trabajo perdurable(en meses y años) que sea posible y esperable. De interés práctico es la Línea de RendimientoDurable (DLG), definida como la zona donde en una jornada de 8 hs de trabajo (turno) laoferta energética iguala la necesidad energética o bien como la intensidad del esfuerzo duranteel trabajo que es factible realizar durante las 8 hs sin mayor cansancio físico, con varios des-cansos breves (Löffler, 1992:25).En Europa para hombres de 30-40 años, 1,75 m de altura y 70 kg, se fija que la DLG con unintercambio total de 18.000 KJ/24 hs, de los cuales 8.400 KJ /24 hs, se disponen para un in-tercambio perdurable de trabajo. Para trabajos forestales se considera que debe partirse de unintercambio de trabajo de 10.400 KJ/ 24 hs dentro de las 40 hs semanales (Löffler, 1992:25).El intercambio de trabajo y la línea DLG son indicadores válidos para determinar lo pesado deun trabajo entre otras causas cuando se realiza una actividad muscular dinámica o cuando la1/6 ó 1/7 parte de la masa muscular es utilizada en el trabajo y no juegan ningún rol las condi-ciones climáticas en la labor, especialmente altas temperaturas (Cuadro nº 2) (Löffler,1992:28).Cuadro nº 2: Calificación del trabajo físico en función de los requerimientos de intercambioenergético de trabajo (Löffler, 1992:26). KJ/día Kcal/díaTrabajo liviano < 4200 < 8.4Trabajo medio 4200-6300 8.4-10.4Trabajo pesado 6300-8400 10.4-17.5Trabajo muy pesado (sobre DLG) > 8400 > = 17.5Estas limitantes implican que en término medio y en períodos prolongados el intercambioenergético debiera ser totalmente compensado por la ingestión de alimentos.Krautstofl (1994:42) señala que las críticas condiciones de trabajo de los peones forestales enMisiones hacen que después de los 40 años presenten síntomas de envejecimiento precoz, nosiendo posible encontrar en los obrajes personas de más de 45 años, salvo en el caso de quecumplieran tareas de mayor responsabilidad en cuanto al control y supervisión.
  28. 28. 2.3.2.3.2 Carga mentalLa mayoría de los puestos de trabajo forestal presentan según Löffler (1992:81-82) una de-manda mental baja, considerando esta como la dependencia, de quienes ocupan los puestos detrabajo, de los requerimientos cognitivos derivados de la organización de las tareas (Neffa,1988:99)Puede considerarse que una subdemanda mental es tan perniciosa como la sobredemanda. Lasubdemanda está relacionada con la monotonía y la vivacidad, estas afectan provocando sen-sación de cansancio, disminución de espontaneidad y lucidez, disminución de las señales cap-tadas y reacciones más lentas ante los estímulos (Löffler, 1992:79).Si bien se ha intentado determinar la demanda mental por medio de métodos objetivos, deter-minación del nivel de katecolaminas (estudio de la relación noradrenalina / adrenalina; menorde 2: demanda mental, mayor de 4 : demanda corporal), o subjetivamente mediante encuestas,hasta el momento ha sido difícil de cuantificar o interpretar (Löffler, 1992:82-83).2.3.2.3.3 Carga SíquicaEstas demandas se relacionan muy estrechamente con el contenido del trabajo, se trata esen-cialmente de los aspectos afectivos y relacionales propios de los requerimientos de los puestosde trabajo en cuestión (Neffa, 1984:112).Esta disposición al rendimiento psicológico es generada por procesos de motivación, estos segeneran en el hecho de que una persona debería reconocer en la labor que debe realizar quecon ello puede lograr acercarse a sus propios objetivos (Löffler, 1992:100-101).Löffler (1992:102-103) afirma que aun no hay una explicación científica definitiva de los pro-cesos de motivación. Freud (Bleger, 1972:149-150) quien ha estudiado estos procesos, de-mostró el carácter causal de los fenómenos psicológicos, porqué y para que de las conductas,pudiendo afirmarse que la psicología moderna estudia las motivaciones.
  29. 29. Uno de los indicadores aceptados de la motivación sicológica de rendimiento es la satisfac-ción de trabajo, dando el grado de satisfacción indicadores sobre como mejorar la disposiciónal rendimiento buscando mejoras en la organización, en la estructura del trabajo y en el estilode conducción o bien pautas para la humanización del trabajo, siendo esta última un compo-nente de la calidad de vida (Löffler, 1992:112-114).Los factores que son considerados como determinantes y condicionantes de la carga síquicade trabajo han sido más estudiados en actividades de servicios (Neffa, 1988:112). En la acti-vidad forestal son escasas las investigaciones referidas a la motivación de trabajo. Löffler(1992:115-122) hace referencia a estudios ejecutados en Alemania, mayormente abocados aexaminar las razones de elección del oficio o encontrar pautas para hacerlo más atractivo,disminuir la tasa de abandono, humanizarlo y aumentar la disposición al rendimiento.Krautstofl (1994:48-49) al analizar aspectos sicosociales de peones forestales en Misiones,determinó que las posibilidades de iniciativa de los mismos, de la cual depende el grado deautonomía que poseerá el trabajador (Neffa, 1988:112), se vinculaba con la posibilidad deelegir su método y ritmo de trabajo y poder controlar su tarea, fundamentalmente debido aque el trabajo se cobraba a destajo.2.3.2.4 SiniestralidadSi bien en los puntos anteriores se han dado antecedentes mundiales y locales sobre los diver-sos factores constituyentes de las CYMAT y que contribuyen a la carga global de trabajo,debe considerarse que en casi todos los países, el trabajo forestal junto con el de la construc-ción y la minería, es uno de los sectores de actividad más peligrosos.Las tasas de accidentes y de siniestros mortales son entre dos y tres veces superiores a las deotros sectores industriales. Por ejemplo, en los Estados Unidos, la probabilidad de que un ta-lador muera por causa de un accidente de trabajo durante una vida laboral de 25 años es de 1 a20 (OIT,1997). Es por eso que la siniestralidad puede considerarse un indicador de primerorden al considerar la carga global de trabajo.
  30. 30. En nuestro país una provincia como Misiones, donde la actividad forestal es la principal ramaeconómica productiva, el porcentaje de accidentes laborales mortales en 1998 duplicó al na-cional (SRT, 1999a:14; 1999b:tabla3).De la información brindada por la Superintendencia de Riegos de Trabajo sobre siniestroslaborales en la provincia de Misiones surge que la actividad silvícola y de transformaciónmecánica de la madera fueron las actividades con mayor frecuencia de siniestros (silvicultura,19,24 % y extracción de madera 0,23 %, industria de la madera y productos de madera y cor-cho 13,99 % ) (Ver Anexo I).Estas cifras son lo suficientemente elocuentes por sí mismas como para evidenciar un divorcioentre los conceptos modernos de gestión empresaria y el gerenciamiento actual de las activi-dades forestales.2.4 Estudios de herramientas de corte y rendimientos en procesos de poda, Benchmar-king en dos PYMES de servicios de poda y evaluación de niveles de satisfacción. Fun-damentos y justificación.Considerando los antecedentes previos, avances tecnológicos en el campo de herramientas depoda que podían introducir mejoras en la carga física de trabajo, como también la aparición denuevos conceptos en el gerenciamiento de las empresas, gestión de la calidad, donde la satis-facción del cliente, no sólo externo sino también el interno, es un axioma y con posibles re-percusiones en las condiciones de trabajo, en la calidad de vida de los trabajadores y en sumotivación de rendimiento en el trabajo, se ejecutaron una serie de ensayos para comprobarsu impacto en una PYME de servicios forestales de poda.Estos estudios se orientaron a la determinación de la calidad de corte de distintas herramientasde poda, como aspectos ergonómicos del empleo de las mismas, determinación de rendimien-tos en procesos de poda con distintas herramientas, análisis de la factibilidad de introducciónde mejoras en el proceso de trabajo elegido y análisis de las condiciones de trabajo, su impac-to en los niveles de satisfacción y en el grado de motivación al rendimiento de los operarios,aspectos clave en la gestión de la calidad y el posicionamiento de una empresa que presta ser-vicios de poda.
  31. 31. Estos estudios encuentran su fundamento en que se carece de antecedentes, no sólo locales,sobre el desempeño de nuevas herramientas de poda aparecidas en el mercado en los últimosaños. También se carece de antecedentes acerca del nivel de satisfacción, debido a las condi-ciones de trabajo, alcanzado por trabajadores en empresas forestales del país y su incidenciaen la gestión de la empresa.La empresa bajo estudio se caracterizaba por haber introducido en dicha actividad el empleode tijeras electrónicas de origen Francés, marca Electrocoup, de 3,5 cm de diámetro máximode corte (Foto nº 3), a las que también comercializaba; como por haber implementado un mo-delo de gestión tendiente a lograr un alto grado de motivación y adhesión, considerando queel modelo de empresa de servicios forestales tradicional, generador de transitoriedad / inesta-bilidad / ilegalidad (Krautstofl, 1991:85; 1994:60-61) conspiraba contra el éxito empresario.2.5 HipótesisEl marco conceptual que sustentó este trabajo estuvo dado por la gestión de la calidad, con-cepto que se hace operativo, según Pérez-Fdez de Velazco (1996:26), mediante la gestión porprocesos, a los cuales Neffa (1988:57) señala como determinantes en cuanto a las condicionesy medio ambiente de trabajo (CYMAT), siendo estas consecuentemente también determinan-tes de la calidad.Con la incorporación de la gestión de la calidad la meta de satisfacer al cliente externo y alinterno obliga a la gerencia a ser proactiva en la búsqueda de alternativas que mejoren lacompetitividad de su empresa, reduciendo costos, mejorando calidad y plazos de entrega, paralo cual debe contar con la motivación y adhesión del personal a los fines de lograr el posicio-namiento deseado y que este sea percibido por quienes reciben el servicio.Sobre la base de ese marco conceptual se plantearon las siguientes hipótesis - El equipamiento utilizado en actividades de poda, afecta la calidad y el rendimiento - El equipamiento de mayor tecnificación humaniza el trabajo de poda y permite alcan- zar mayores niveles de competitividad.
  32. 32. - La gestión de la calidad, al mejorar las condiciones y el medio ambiente de trabajo, aumenta la motivación para el rendimiento y permite alcanzar altos grados de satisfac- ción en el trabajo.2.6 Objetivos - Determinar la incidencia del equipamiento de poda en la calidad del corte y en la pro- ductividad. - Determinar el impacto de la posición de trabajo en operaciones de poda. - Determinar el impacto del empleo de tijeras electrónicas sobre el rendimiento de tra- bajo en operarios mayores de 40 años, con el objetivo de verificar si aumenta la vida útil del trabajador. - Identificar procesos a emular o a mejorar, a través de estudios comparativos (Bench- marking) con empresas competidoras, a los fines de mejorar la competitividad y posi- cionamiento de la empresa bajo estudio. - Analizar el nivel de satisfacción de trabajo y la predisposición psicológica al rendi- miento de los operarios de una Pyme de servicios forestales y su impacto en la gestión empresaria3. Materiales y métodos.3.1 Calidad de corte y tipo de equipamiento.Mediante estos ensayos se comparó la calidad de corte distintas herramientas de poda, tijerasy serruchos disponibles al momento de su realización.3.1.1. Poda baja de altura variable (Hasta aproximadamente 2,4 m)En una población de Pinus taeda L. origen Marion de tres años de edad, ubicada en el Dpto.Iguazú, Misiones, se procedió a aplicar una poda baja con 5 diferentes equipamientos. En elCuadro nº 3 se presentan los estadísticos de los principales parámetros que caracterizan a lapoblación empleada en el ensayo.
  33. 33. Cuadro nº 3: Estadísticos de los principales parámetros de la muestra de Pinus taeda L. origen Marion empleada en el ensayo de poda baja dap H. dmsm verticilo Hp internudos ramas ramvert ramax gram cm m cm nº m m nº Nº cm cm2Promedio 7,95 5,08 11,56 9 2,17 0,30 33 4 3,23 56,55desv.est. 1,55 0,77 2,03 1,83 0,22 0,06 7,13 0,46 1,38 22,32máximo 11,5 6,5 15,6 13 2,9 0,4 52 5 7 101,18mínimo 5,5 3,4 7,6 6 1,8 0,2 24 3 1,8 18,25varianza 2,40 0,59 4,12 3,36 0,05 0,00 50,87 0,22 1,90 498,39C.V % 19,5 15,1 17,6 20,9 10,1 21,4 21,7 12,3 42,7 39,5desv. est.: desvío estándar ; C.V. : coeficiente de variabilidad; dap : diámetro a la altura del pecho; H: altura total; dmsm: diámetro máximosobre muñones; Hp: altura de poda; ramvert: ramas por verticilo; ramax: diámetro máximo de rama; gram: área basal de ramasEn sectores de la plantación, donde se ejecutaron podas empleando las herramientas descrip-tas en el Cuadro nº 4 (Fotografías nº 5, 6, 7, 8 y 9), se procedió a la selección de cuatro árbo-les al azar por tratamiento, quedando configurado un diseño totalmente aleatorizado (Steel yTorrie, 1993:132-162), en los que se evaluó en el muñón dejado por cada rama, como tambiénlos defectos y proyecciones horizontales originados en la operación de corte de cada una deellas.Cuadro nº 4: Herramientas empleadas en la poda baja Trat. herramienta nº tipo 1 machete 2 Sierra “Cola de Zorro” (Sandvik 385-6t) 3 Tijera Sandvik P-14 4 Tijera forester 5 Serrucho Sandvik JT 396 (plegable) Foto nº 5: Machete
  34. 34. Foto nº 6: tijera Sandvik P-14 Foto nº 7: “Cola de Zorro” Foto nº 9: Tijera Forester Foto nº 8: Sierra Sandvik JT 396 plegablePara caracterizar los defectos se utilizó la clasificación empleada por Meneses (1992:75),quien determinó las siguientes categorías como consecuencia de una mala técnica de poda : 1. Restos de corteza 2. Rama quebrada 3. Daños en el área circundante 4. Corte irregularDado que en una rama podían llegar a coexistir de uno a tres categorías de defectos, a los fi-nes de arribar a un valor promedio por árbol, al analizar los cortes defectuosos, se consideró elnúmero de ramas afectadas, estableciéndose un porcentaje sobre el total de las mismas.También se evaluó la proyección horizontal de las ramas dejada por los distintos equipos so-bre el eje del árbol, mediante un calibre específicamente construido, similar al desarrolladopor Brown y Pawsey (1959:65).
  35. 35. Con posterioridad se procedió a analizar si existían diferencias entre tratamientos, tanto alcomparar los porcentajes de defectos, previamente transformados a arcoseno (Steel y Torrie,1993:228), como al comparar la proyección horizontal de los muñones resultantes de la poda.3.1.2. Poda media (Hasta aproximadamente 4,4 m)En una población de Pinus taeda L. origen Marion de cuatro años de edad, ubicada en elDpto. Iguazú, Misiones, se procedió a aplicar poda media con 2 diferentes equipamientos.Las herramientas utilizadas fueron la podadora mecánica marca Huqsvarna y el serrucho mar-ca Sandvik, comúnmente denominado “Cola de Zorro”, provisto de mango prolongador teles-cópico de aluminio de la misma marca. En el Cuadro nº 5 se presentan los estadísticos de losprincipales parámetros que caracterizaban a la población empleada en el ensayo.En cada tratamiento se seleccionaron al azar 10 árboles en los que se evaluó los defectos y laproyección horizontal de los muñones de la poda sobre el eje del árbol originados en la opera-ción de corte, empleando la misma metodología que para poda baja.Cuadro nº 5: Estadísticos de los principales parámetros de la muestra de Pinus taeda L. ori- gen Marion empleada en el ensayo de poda media dap H. verticilo Hp internudos ramas ramvert ramax gram cm m nº m m nº nº cm cm2Promedio 13,10 7,80 5 4,57 0,43 18 4 4,6 111,8desv.est. 1,19 0,53 0,98 0,28 0,11 4,12 0,54 0,6 26,2máximo 15,80 9,00 6 5,00 0,63 24 5 5,4 153,3mínimo 11,80 6,90 3 3,70 0,15 11 3 3,5 66,5varianza 1,42 0,28 0,96 0,08 0,01 17 0,29 0,3 687,3C.V % 9,1 6,8 20,8 6,2 24,8 23,0 14,0 12,2 23,4desv. est.: desvío estándar; C.V.: coeficiente de variabilidad; dap: diámetro a la altura del pecho; H: altura total;; Hp: altura de poda; ram-vert: ramas por verticilos; ramax: diámetro máximo de rama; gram: área basal de ramas
  36. 36. Luego se analizó si había diferencias entre tratamientos, tanto al comparar los porcentajes dedefectos, previamente transformados a arcoseno (Steel y Torrie, 1993:228), como al compararla proyección horizontal de los muñones resultantes de la poda.3.1.3. Poda alta (Hasta aproximadamente 6 m)En una población de Pinus taeda L. origen Marion de cinco años de edad, ubicada en el Dpto.Iguazú, Misiones, se procedió a aplicar poda alta en distintas sectores de la plantación con 3diferentes equipamientos.Las herramientas utilizadas fueron la podadora mecánica marca Huqsvarna, el serrucho “Colade Zorro”, marca Sandvik, provisto de mango prolongador telescópico de aluminio de lamisma marca y esta última herramienta provista de un prolongador más corto y recurriendo aluso de escalera. En el Cuadro nº 6 se presentan los estadísticos de los principales parámetrosque caracterizaban a la población empleada en el ensayo.En cada tratamiento se seleccionaron 10 ejemplares al azar, sobre los que se evaluó los defec-tos y las proyecciones horizontales de los muñones de poda sobre el eje del árbol originadosen la operación de corte, empleando la misma metodología que para poda baja. Cuadro nº 6: Estadísticos de los principales parámetros de la muestra de Pinus taeda L. ori- gen Marion empleada en el ensayo de poda alta dap H. verticilo Hp internudos ramas ramvert ramax gram cm m nº m m nº nº cm cm2promedio 14,50 9,82 3 5,9 0,51 12 4 4,9 101desv.est. 1,54 0,47 0,87 0,28 0,12 4,02 1,01 0,93 211,85máximo 17,90 10,50 5 6,5 0,78 23 7 7,0 212mínimo 11,70 9,00 2 5,3 0,32 5 2 2,8 47varianza 2,36 0,22 1 0,08 0,01 16 1 0,9 1674C.V % 10,6 4,8 28,3 4,7 24,0 33,5 25,4 19,0 210,3desv. est.: desvío estándar; C.V.: coeficiente de variabilidad; dap: diámetro a la altura del pecho; H: altura total;; Hp: altura de poda; ram-vert: ramas por verticilo; ramax: diámetro máximo de rama; gram :área basal de ramas
  37. 37. Posteriormente se procedió a analizar si había diferencias entre tratamientos, tanto al compa-rar los porcentajes de defectos, previamente transformados a arcoseno (Steel y Torrie,1993:228), como al comparar la proyección horizontal de los muñones resultantes de la poda.3.1.4 Efecto de la distancia entre la rama y el operador, sobre el porcentaje de cortesdefectuosos y la proyección del muñón, en la poda con sierra Cola de Zorro.A los fines de analizar como influía sobre el corte la distancia que media entre el operario y larama, se comparó las podas ejecutadas con serrucho “Cola de Zorro” (Sandvik), tanto en podabaja, como en la media y alta, recurriendo en estos dos últimos casos a mangos prolongadoresy en el caso de la poda alta, combinando también el uso de prolongadores con escalera.En el Cuadro nº 7 se presenta la descripción de dichos tratamientos.Cuadro nº 7: Descripción de los tratamientos aplicados con sierra cola de zorro en poda baja, media y alta de Pinus taeda L. origen Marion tratamiento descripción herramienta 1 poda baja cola de zorro 2 poda media cola zorro con prolongador 3 poda alta cola de zorro con prolongador 4 poda alta cola de zorro prolongador y escalera3.2 Estudio comparativo del proceso de poda en dos Pymes de Servicios forestales.Este estudio fue ejecutado recurriendo a la técnica de “Benchmarking”, a la cual se puededefinir como “el proceso continuo de medir productos, servicios, procesos y prácticas directi-vas propias con respecto a los competidores más aventajados o de las empresas reconocidaspor su liderazgo en aquello que se desee emular” (Pérez-Fdez de Velazco, 1996:301).Para llevar adelante esta técnica se identificó como empresa líder en el proceso a una PYMEde servicios forestales que realizaba podas recurriendo al sistema desarrollado en Nueva Ze-landa que emplea tijeras Prun-off. Los operarios de esta empresa fueron entrenados en el uso
  38. 38. de dicha herramienta por expertos de la Fundación Chile, quienes también instruyeron a laempresa en su organización y gestión.Benchmarking operativo (Pérez-Fdez de Velazco, 1996:302), relativo a la organización deltrabajo y de la empresa, fue ejecutado mediante entrevistas previamente pautadas a los finesde seleccionar procesos a emular.El Benchmarking estratégico (Pérez-Fdez de Velazco, 1996:302) fue ejecutado determinandolos rendimientos por unidad de tiempo y por jornada de los trabajadores de ambas empresasen el proceso específico de poda, ya que se consideró a este proceso como factor crítico deéxito y posicionamiento en el mercado. Para ello se recurrió a estudios comparativos de tiem-pos.3.2.1 Estudio comparativo de tiempos en poda baja con dos clases de herramientasEste estudio fue realizado en una plantación de Pinus taeda origen Marion, ubicada sobre laRuta provincial 16 Km 3, en la localidad de Puerto Piray, Misiones, de tres años de edad eimplantada originalmente a 3 x 2 m. La plantación presentaba una dificultad al desplazamien-to entre baja y mediana, debido a la presencia de vegetación sub-arbustiva. Su exposicióngeneral era norte y la pendiente promedio no superaba el 2 %.Como se mencionó anteriormente los trabajadores pertenecientes a la empresa en la que seefectuó el “Benchmarking”, empleaban el método neocelandés de poda y utilizaron tijerasPrun-Off (Foto nº 10), habiendo sido entrenados por instructores chilenos. Los pertenecientesa la empresa bajo estudio, emplearon tijeras electrónicas de origen francés, Electrocoup (Fotonº 3) y fueron entrenados por el dueño de la misma. Foto nº 10: Tijera Prun Off Foto nº 11: Cartuchera, sierra tipo Jack y tijera Prun Off
  39. 39. Como herramienta complementaria, ambos equipos de trabajo utilizaban sierras en caso deque el diámetro de ramas excediera la capacidad de corte de las tijeras, una sierra tipo Jack enel caso de la empresa que empleaba Prun Off (Foto nº 11) y una sierra ARS SuperturbocutUV32, de dientes multifacetados ( Foto nº 4) en el caso de la empresa que empleaba tijerasElectrocoup.Dado que la empresa mencionada en primer término contaba con trabajadores jóvenes, edadesinferiores a 30 años, en la empresa bajo estudio se seleccionó trabajadores también jóvenes,de edades inferiores a 40 años (Krautstofl, 1994:42), a los fines de no introducir sesgo en losdatos como consecuencia de la diferencia de edad. Siguiendo ese criterio se seleccionaron dospodadores de cada empresa y a cada uno de ellos se les asignó al azar parcelas de trabajo.Para la realización de las podas se dio a los obreros de ambas empresas la consigna de podarhasta un 30 % de la longitud de copa verde sobre 450 árboles/ha. La poda de las parcelas fueejecutada durante dos días completos y para el estudio de los tiempos se recurrió al MétodoMultimomento (Gerding, 1993:40; Refa, 1998:33-34).Con este método los tiempos no fueron determinados directamente sino a través de la fre-cuencia en que ocurren (Gerding, 1993:40), en el presente caso la tarea que se encontrabarealizando el operario era registrada en una planilla especialmente diseñada cada 25 centési-mas de minuto (CM).El proceso de trabajo de poda a los fines del estudio fue dividido en ciclos, constituyendo ca-da ciclo un árbol podado. A su vez cada ciclo fue dividido en elementos a observar (Ger-ding, 1993:40-41) y que constituyeron el tiempo base, estos elementos fueron : A) Caminar y buscar, cuyo punto inicial fue cuando la última rama podada estaba en el suelo y el punto final cuando la herramienta utilizada estuvo sobre la primera rama. B) Podar , cuyo punto inicial fue cuando la herramienta utilizada estuvo sobre la primera rama y el punto final fue cuando la última rama podada estaba en el suelo.También se determinaron tiempos generales (Gerding, 1993:40-41), comprendiendo estos:
  40. 40. C) Tiempos de preparación, que fueron aquellos dedicados a ajustar el sistema de trabajo. D) Tiempo distributivo objetivo, que eran las esperas adicionales del trabajador como consecuencia de trastornos técnicos y organizativos. E) Tiempo distributivo personal, considerándose el mismo como las interrupciones de la actividad debidas a motivos personales del operador, como las necesidades fisiológi- cas. F) Descanso, considerándose de este modo a interrupciones de la actividad para mitigar la fatiga del trabajo. G) Recesos, incluyeron aquellos tiempos que sirvieron para el almuerzo y no fueron obje- to de evaluación, salvo el anotar hora de comienzo y fin.A los dos grupos de trabajadores se les respetó la modalidad de trabajo de sus respectivas em-presas en lo concerniente a descansos y duración de la jornada laboral.Para la evaluación se utilizó un diseño totalmente aleatorizado con cuatro repeticiones portratamiento y mediante análisis de la varianza se procedió a establecer si había diferenciasentre tratamientos (Steel y Torrie, 1993:132-162).Con posterioridad al estudio de tiempos se procedió a efectuar el inventario de cada parcela alos fines de establecer la cantidad de árboles podados/ha, diámetros sobre muñones (dmsm)alcanzados con cada herramienta y alturas de poda.Durante la ejecución del trabajo se instaló dentro del rodal una estación metereológica portátilque registraba cada 15 minutos las condiciones de humedad, temperatura y presión barométri-ca.3.2.2 Introducción de mejoras en el proceso de poda. Estudio comparativo de tiempos en poda mediaSiguiendo el Sistema de los Seis Pasos (Gerding, 1993:41) y en virtud de los antecedentes yde los resultados del Benchmarking, que indicaban que en los procesos de poda media y altael diámetro de ramas sería mayor y de los resultados obtenidos en la poda baja con la tijeraeléctrica, cuyo diámetro máximo de corte era de 3,5 cm, lo cual originaría un rendimiento
  41. 41. menor que el tijerón neocelandés en esas operaciones debido al uso reiterado de serrucho, sedecidió mejorar el método.Para ello se analizaron varias opciones, desde distintas combinaciones de herramientas hastasolicitar al fabricante de las tijeras eléctricas un nuevo diseño que permitiera diámetros decorte superiores.Enviadas las especificaciones el fabricante de la tijera Electrocoup este desarrolló un prototi-po, cuya diferencia fundamental estribaba en la caja reductora; esta si bien imprimía menosvelocidad de corte, permitía alcanzar diámetros de corte de 5 cm (foto nº 12). Dado que se contaba con un solo prototipo se im- plementó un estudio com- parativo durante dos días, en el cual dos operarios de la empresa bajo estudio, seleccionados al azar, em- pleando la tijera eléctrica Foto nº 12: Prototipo tijera Electrocoup de 5 cm de aper- de 3,5 cm de diámetro de tura máxima de cizallas corte y la de 5 cm, alterna- damente, procedieron aejecutar la poda media, de 2,5 m a 4,4 m de altura, en una plantación de Pinus taeda L. origenMarion de 5 años de edad. Para llevar a cabo su tarea los operarios contaban también con unaescalera de aluminio de 3,5 m.El rodal, ubicado en Colonia Luján, Depto Gral. Libertador San Martín, Misiones, había sidopodado el año anterior y raleado poco antes de ejecutar el ensayo, contando con 750 pla/ha enel sector bajo estudio. La exposición general del terreno era este y la pendiente general cerca-na al 4%.El método de medición de tiempos fue similar al utilizado en poda baja y no se empleó diseñoya que se contaba con un solo prototipo del nuevo modelo de tijera eléctrica. Los trabajosfueron efectuados durante dos días consecutivos.
  42. 42. 3.3 Humanización del trabajo, medioambiente de trabajo, calidad de vida, niveles desatisfacción y motivación de trabajo3.3.1 Estudio comparativo de tiempos entre podadores menores de 40 años de edad ymayores de 40 años de edad.Este estudio comparativo entre el desempeño de trabajadores menores de 40 años y mayoresde dicha edad (Kraustofl, 1994:42) empleando tijeras electrónicas de 3,5 cm de apertura decuchillas, fue realizado en una plantación de Pinus taeda L. origen Marion ubicada en las cer-canías de la Ruta Provincial 16 Km 18, Municipio de Puerto Piray, Departamento Montecarlo,Misiones.La plantación, realizada a 3 x 2 m, presentaba un bajo grado de dificultad al avance, siendo laorientación general del terreno sur y la pendiente oscilaba entre el 2 y el 3 %.Para la selección del personal interviniente se recurrió al listado de personal de la empresabajo estudio y se lo estratificó en menores de 40 años y mayores de 40 años, de cada estrato seprocedió a la elección al azar de dos trabajadores, a los cuales se les asignó, de igual modo,parcelas de trabajo.Los trabajadores seleccionados entre los de menor edad contaban con 18 y 22 años de edad(edad promedio 20), aquellos pertenecientes al segundo estrato contaban con 41 y 47 años deedad respectivamente (edad promedio 44).En las parcelas debieron ejecutar tareas de poda baja durante dos jornadas completas sobreaproximadamente 450 pl/ha y removiendo copa verde hasta un 30 % de la profundidad de lamisma. La decisión sobre el ejemplar a podar era tomada por el propio operario de acuerdocon la práctica normal de la empresa.El registro de tiempo fue ejecutado siguiendo el método Multimomento, adoptando los mis-mos criterios que fueran empleados al ejecutar el estudio comparativo de tiempos con dosherramientas diferentes en poda baja (Gerding, 1993:40; Refa, 1998:33-34).
  43. 43. A los fines de caracterizar el estado forestal del rodal se efectuó un inventario del mismo enforma posterior a la poda y se registraron también las condiciones metereológicas imperantesen el mismo al momento del ensayo, tomándose temperatura, humedad y presión barométrica,cada 15 minutos mediante una estación metereológica portátil.3.3.2 Caracterización del medio ambiente de trabajo, calidad de vida y determinación deniveles de satisfacción y motivación para el trabajoMediante un cuestionario específicamente elaborado y que se adjunta en el Anexo II se pro-cedió a entrevistar a todos los trabajadores de la empresa bajo estudio.A cada uno se le formularon 117 preguntas mediante las cuales se intentó caracterizar el me-dio ambiente de trabajo, la calidad de vida, la gestión empresarial y el nivel de satisfaccióndel trabajador. Estas entrevistas fueron realizadas en forma personalizada y en los días do-mingos en que permanecían en el campamento entre los meses de Marzo y Agosto de 2000.Los operarios entrevistados fueron 33, aunque 5 de ellos no respondieron en forma completaal cuestionario debido a que renunciaron o se encontraban realizando tareas en otros lugares.La información fue procesada y los resultados expresados en forma gráfica, aunque en algu-nos casos se recurrió a análisis multivariado, específicamente análisis de Clusters (Everitt,1977:1-2), con el objetivo de identificar grupos de trabajadores de características semejantes.También se entrevistó al capataz, que convivía con los obreros en el campamento y al dueñode la empresa. Ambas entrevistas se realizaron sin cuestionarios estructurados.4. Resultados4.1 Calidad de corte y tipo de equipamiento.4.1.1. Poda baja de altura variable (Hasta aproximadamente 2,4 m)En el Cuadro nº 8 se presentan los resultados obtenidos para las variables defectos y proyec-ción horizontal con los distintos tipos de herramientas ensayadas.
  44. 44. Cuadro nº 8: Defectos y proyección horizontal de los muñones promedios, resultantes de la poda baja con distinto equipamiento en Pinus taeda L. Origen Marion Trat. herramienta dap H. verticilos ramas proyhor defectos defectos nº cm m nº nº mm nº % 1 machete 6,61 4,11 10,25 41 6 36 87 2 serr. cola de zorro 7,34 5,02 9,25 34 5 31 92 3 tij. sandvik 8,48 5,38 6,75 27 10 5 19 4 tij. forester 8,89 5,49 9,75 33 13 26 79 5 serr.plegable 8,44 5,4 7,75 30 6 21 68Al analizar la información para determinar si existían diferencias entre tratamientos, tanto alcomparar los porcentajes de defectos, como al comparar la proyección horizontal de los mu-ñones resultantes de la poda, se detectó problemas de normalidad de los datos, por lo que seaplicó el test de Kruskal-Wallis (Hollander y Wolfe, 1972:115-120) para determinar la exis-tencia de diferencias entre las medianas. En el Cuadro nº 9 se presentan los resultados, sur-giendo de este la existencia de diferencias significativas entre los tratamientos al 95 % de ni-vel de confianza.Cuadro nº 9: Test de Kruskal-Wallis para porcentaje de defectos en poda baja de Pinus taeda L. Origen Marion provocados por diferentes equipos de corte. tratamiento descripción Tamaño de la muestra rango promedio 1 machete 4 13,375 2 s. cola de zorro 4 15,5 3 tij.sandvik 4 2,5 4 tij. Forester 4 12,125 5 s. dientes facetados 4 9,0Estadístico del test = 11,7102 valor P = 0,0196414Del gráfico Box y Whisker (Fig. nº 2) surgen cuales medianas arrojaron diferencias significa-tivas. La correspondiente al porcentaje de defectos provocados por la tijera Sandvik (3) sediferencia claramente de las otras y alcanza los más bajos valores de ramas con cortes defec-
  45. 45. tuosos. Otro grupo es el constituido por la sierra de dientes facetados (5) y un tercer grupo escorrespondiente a el tijerón Forester (4), el machete (1) y la sierra cola de zorro (2). Fig. nº 2: Gráfico Box y Whisker de porcentajes de defectos de corte promedio por tratamien-to, en Pinus taeda L. Origen Marion en función de distintas herramientas de poda bajaSi bien el total de cortes defectuosos que genera una herramienta tiene importancia, determi-nar que clase de defectos particulares generó cada una de ellas, también. En el Cuadro nº 10se presentan desglosados; del mismo se desprende que los cortes tipo cizalla (tijeras) no handejado restos de corteza (1) sobre el muñón de poda y en cuanto a heridas en la zona circun-dante a la inserción de la rama (3), su presencia ha sido sumamente baja. Cuadro nº 10: Tipos de defectos provocados por Las ramas quebradas (2) fueron ob- distintos equipamientos de corte en poda baja de servadas con mayor frecuencia en los Pinus taeda L. Origen Marion cortes efectuados con tijera Sadnvik. El tipo de defecto más comúnmente halla-tratamiento Clase de defecto (%) do en los cortes en cizalla fue la irregu- nº 1 2 3 4 Total laridad del corte (4), si bien por natura- 1 5 42 28 25 100 leza este tipo de corte deja la superficie 2 20 23 16 41 100 lisa, fue posible observar pequeños 3 0 24 5 71 100 desgarramientos en el punto donde se 4 0 3 1 96 100 produce la unión de las cuchillas, sien- 5 13 18 15 54 100 do este el principal defecto encontradoTratamientos: 1:machete; 2: s. cola de zorro; 3: tij.sandvik; 4: tij. Forester; 5: s.dientes facetados. Defectos: 1: restos de corteza; 2. ramas quebradas; 3: en la tijera Forester.heridas en la base de la rama; 4: corte irregular En cuanto a los serruchos han presenta-
  46. 46. do una distribución de las clases de defectos similar, con mayor presencia de restos de corte-za, ramas quebradas y daños en áreas circundantes que las tijeras.Con relación a los cortes producidos por machete, estos se caracterizaron por provocar princi-palmente quebraduras de ramas y daños en el área circundante de la rama.El otro aspecto importante evaluado fue la proyección horizontal de los muñones de podasobre el eje debido a la contribución que ejercen sobre el diámetro sobre muñones.Cuadro nº 11: Test de Kruskal-Wallis para proyección horizon- En el Cuadro nº 11 se pre-tal de muñones en poda baja de Pinus taeda L. Origen Marion sentan los resultados del provocadas por diferentes equipos de corte. Test de Kruskal-Wallis (Hollander y Wolfe,tratamiento tamaño de la muestra rango promedio 1972:115-120) para proyec- 1 4 8,5 ción horizontal de muñones 2 4 3,5 en poda baja de Pinus taeda L. Origen Marion provoca- 3 4 15,0 das por diferentes equipos 4 4 17,75 de corte. Mediante el mismo 5 4 7,75 se pudo establecer que exis-test estadístico = 15,2429 valor P = 0,000422313Tratamientos: 1:machete; 2: s. cola de zorro; 3: tij.sandvik; 4: tij. Forester; 5: s. dientes faceta- tían diferencias significati-dos. vas entre las medianas de lostratamientos al 95 % de nivel de confianza.Mediante el gráfico Box y Whisker ( Fig, nº 3) fue posible establecer que tanto el machetecomo las sierras, conformaban un grupo que presentaba las menores proyecciones horizonta-les de muñones de poda. El otro grupo estuvo constituido por las tijeras, las cuales por contarcon dos elementos cortantes impiden trabajar cerca de la inserción de la rama. También influ-yeron las dimensiones de los elementos cortantes de las tijeras, la Forester que tiene cuchillasmás grandes, presentó mayores proyecciones que la Sandvik.
  47. 47. Fig. nº 3: Gráfico Box y Whisker de las medianas de la proyección horizontal del muñón depoda promedio por árbol en Pinus taeda L. Origen Marion en función de distintas herramien- tas en la poda baja (Tratamientos: 1:machete; 2: s. cola de zorro; 3: tij.sandvik; 4: tij. Forester; 5: s. dientes facetados)En la Fig. nº 4 pueden observarse las frecuencias de las proyecciones horizontales para cadaherramienta. En la misma surge que tanto el machete como los serruchos presentaron una dis-tribución menos extendida que las tijeras y en las clases menores. Si bien una proyección pe-queña es deseable, en el caso de estas herramientas el trabajar muy cerca de la inserción de larama ha conducido a que se produjera una alta incidencia de daños en el área circundante. Fig nº 4: Distribución de las proyecciones horizontales de muñones de poda por clase y por herramienta, en poda baja de Pinus taeda L. origen Marion (Tratamientos: 1:machete; 2: s. cola de zorro; 3: tij.sandvik; 4: tij. Forester; 5: s. dientes facetados)La distribución de las proyecciones horizontales provocadas por el machete, más extendidaque la del serrucho cola de zorro, como también el porcentaje y clases de defectos de corteque presentó, hacen que no sea recomendable el uso esta herramienta. Debe considerarse tam-bién que los operarios eran expertos en su uso, como cualquier nativo de la región y no seencontraban cansados, ya que el área donde se operó fue muy pequeña y con frecuentes pau-sas.
  48. 48. En cuanto a los cortes realizados con serrucho facetado, si bien presentaron mayores proyec-ciones que el serrucho cola de zorro, ello sería atribuible al menor largo de hoja, lo que permi-tió un mejor control por parte del operario, presentó un bajo porcentaje de cortes defectuosos.Sin embargo ese menor recorrido que presenta la hoja fue un inconveniente con las ramas demayor diámetro. La aparición recientemente en el mercado local de este tipo sierras de origenjaponés con mayor longitud de corte, las hace más recomendables que otro tipo de sierra.En las tijeras, la distribución de las proyecciones, tuvo forma de meseta y en las clases mayo-res, si bien esto contribuye a incrementar el diámetro sobre muñones, con este tipo de herra-mientas no se produjeron daños en el área circundante de la rama que puedan afectar el proce-so de cicatrización. Esta ventaja sumada a la menor presencia de otros defectos de corte hacena las mismas más recomendables para su empleo en operaciones de poda, ya que el operarioencuentra un límite a la distancia que coloca la herramienta con respecto al árbol.Considerando las proyecciones horizontales de los muñones, el diseño de los elementos cor-tantes de la tijera Sandvik ha sido más eficiente que los de la Forester.4.1.2. Poda media (Hasta aproximadamente 4,4 m)En el Cuadro nº 12 se presentan los resultados obtenidos, para las variables analizadas, encada tratamiento. Dado que al analizar los datos de porcentajes de defectos se detectó proble-mas de normalidad de los mismos, se aplicó el test de Kruskal-Wallis (Hollander y Wolfe,1972:115-120) para determinar si existían diferencias entre las medianas.En el Cuadro nº 13 se presentan los resultados del test de Kruskall-Wallis, surgiendo de estela existencia de diferencias significativas entre las medianas de los tratamientos al 95 % denivel de confianza.

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