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Me vine con una maleta de cartón y madera.
 

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Versión digital del libro de la antropóloga holandesa Geertje van Os, sobre la historia emigrante española en el sur de Holanda.

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    Me vine con una maleta de cartón y madera. Me vine con una maleta de cartón y madera. Document Transcript

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    • GEERTJE VAN OSME VINE CON UNA MALETADE CARTÓN Y DE MADERA EMIGRANTES ESPAÑOLESEN EL SURESTE DE HOLANDA 1961-2006 Maletas de cartón, 1964. (PCA) memorias 10 Traducido por Johan Pouwels JUNTA DE EXTREMADURA Consejería de Cultura y Turismo MUSEO DE CÁCERES 3
    • JUNTA DE EXTREMADURAConsejería de Cultura y TurismoMUSEO DE CÁCERES© 2009 Museo de Cáceres© 2009 Geertje van OsMe vine con una maleta de cartón y de madera. Emigrantes españoles en el sureste de holanda 1961-2006, es una traducción delholandés al español del libro Ik kwam met een koffer van karton. Spanjaarden in Zuidoost-Brabant 1961-2006, editorial Het Veerhuis,Alphen aan de Maas, 2006.TraducciónJohan PouwelsPortadaRaquel Rodrigo IglesiasIlustracionesCollección Gerrit Nijhof (CGN)Guía del Emigrante en Holanda (Madrid, 1971) (GEH)Industrieel Erfgoedhuis Helmond (IEH)Colecciones Privadas (CP), parcialmente de www.emigracioneindhoven.dse.nlPhilips Company Archives (PCA)Regionaal Historisch Centrum Eindhoven (RHCe)Sobre la autoraGeertje van Os (1964) es doctora en Antropología por la Universidad de Amsterdam y realizó investigaciones en el Valle del Jerte enlos años noventa. Desde entonces no ha dejado de visitar Extremadura, que sigue ejerciendo una gran atracción sobre ella.Sobre el traductorJohan Pouwels (1947) estudió español en la Universidad de Nimega, es profesor español y traductor jurado. Natural de Eindhoven.Ya desde joven mantiene amistades con los emigrantes españoles. Forma parte de la directiva de varias asociaciones culturalesespañolas en Holanda.AgradecimientosA Miguel Angel Luengo Tarrero por su asesoramiento y ayuda en la recopilación de materiales y en la traducción.A Fuensanta Guerra Retamosa por la última revisión de los textos.I.S.B.N.: 978-84-9852-200-6Depósito Legal: CC-000-2009Imprime: Gráficas Hache. Cáceres ‘Cuando llegó un grupo nuevo a veces les vimos entrar vestidos en trapos. Entonces pensé: ¡hostia, que pobrecillo eres! Me dolía mucho de verdad. ¡Y las maletas que llevaban! ¡Estaban atadas con cuerdas para que no se descuajeringaran!’ (Peter Weerts, cocinero en la residencia El Pinar de 1972 a 1976.) 4
    • GEERTJE VAN OSME VINE CON UNA MALETADE CARTÓN Y DE MADERA EMIGRANTES ESPAÑOLESEN EL SURESTE DE HOLANDA 1961-2006 memorias 10 Traducido por Johan Pouwels 5
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    • PrólogoCuando pensamos en el Patrimonio Cultural de Extremadura, hoy es evi-dente, y cada vez lo será más, que dentro de él incluimos un número crecien-te de manifestaciones que no tienen necesariamente un soporte material, oen las que lo material es solamente uno de los factores que intervienen, ynormalmente no el más importante; esto es lo que llamamos el Patrimoniointangible. El multicolor traje de Jarramplas, con esa extraña máscara degrotesca expresión adornada con cuernos y su crin de caballo, su tambor depiel de saco y la correspondiente coraza de fibra de vidrio que necesariamen-te debe llevar la persona elegida bajo el traje, todo eso es una expresiónmaterial de nuestra cultura, forma parte de nuestro Patrimonio Etnológico,pero lo es y forma parte de él en tanto que parte interviniente de una fiesta,la de San Sebastián, en un lugar concreto, Piornal; esa fiesta es lo que real-mente pertenece a nuestro Patrimonio cultural, pero es intangible, porque deella forman parte aspectos inmateriales, como la organización ideológica ysocial que la hace posible, los diferentes rituales que la integran, el desarrollode la celebración durante los días del festejo, las entradas y salidas de Ja-rramplas, las coplas que le cantan, etc. Del mismo modo, hay que señalar que no sólo en Extremadura, sinoallí donde hay un número significativo de extremeños viviendo cerca unos deotros, interactuando en la sociedad y dejando huella de sí mismos, puededecirse que se está generando un Patrimonio cultural que nos pertenece alos extremeños, si es que la cultura puede pertenecer a alguien. Allí dondelos extremeños emigraron hace treinta o cuarenta años, donde se asentarony han creado familias que siguen viviendo allí, o que en parte regresaron aExtremadura, pero que dejaron allí parte de su ser, allí existe Extremadura,allí hay una parte de nuestro Patrimonio cultural intangible –o no- que esnecesario preservar, y qué mejor manera de preservarlo para las generacio-nes futuras que con la documentación y la investigación, para que no sepierda la memoria de los cientos de miles de paisanos que tuvieron que salirde nuestra tierra para ganarse la vida fuera, incluso sin haber podido regre-sar muchos de ellos. El libro que presentamos ejemplifica a la perfección lo que decimos; setrata de un profundo y exhaustivo trabajo de investigación sobre la experien-cia vital y cultural de los extremeños, y no sólo extremeños, sino también deotros españoles, que tuvieron que marchar a Holanda en los años sesenta ysetenta del siglo pasado. Lo debemos al trabajo de una excelente antropólo-ga holandesa, Geertje van Os, que –como puede percibirse a lo largo de laspáginas- se acercó a este mundo de los extremeños inicialmente de unamanera desapasionada, científica, a la manera etic, que dicen los antropólo- 7
    • gos, pero que poco a poco fue siendo ganada por la manera de ser denuestros paisanos, conociendo sus valores, costumbres, sentimientos y an-helos y poco a poco fue creando una relación de amistad y afecto con Extre-madura y sus gentes de aquí y de allí que ha perdurado más allá de lafinalización de su estudio. Esta nueva perspectiva emic le ha hecho valoraracertadamente aquello que es fundamental para nosotros, sin hacerle perderel necesario rigor y objetividad de su ciencia. Y es que, a lo largo de los capítulos del libro, van desfilando antenosotros historias de personas de carne y hueso, que tienen sus aspiracionesy sus miedos, sus frustraciones y sus deseos, sus principios y sus valores, ysiempre su orgullo de ser extremeños y españoles sin que ello les impidaestar profundamente agradecidos a un país, Holanda, que les dio la oportu-nidad de vivir y desarrollar su proyecto vital en unos momentos en que paramuchas personas esto no era posible en el campo extremeño. Afortunadamente, hoy la historia es muy diferente y Extremadura yatiene las condiciones no sólo para que nuestra gente no tenga que abando-narla en masa simplemente para poder vivir, sino que en muchos casos escapaz de acoger a los que vuelven, aquellos emigrantes de la maleta decartón y madera que hoy, ya abuelos, quieren vivir su merecida jubilación ennuestra tierra o a caballo entre Holanda y Extremadura, porque siemprevivieron en aquélla, pero tuvieron a ésta en sus corazones. Incluso tenemosla fortuna de contar entre nosotros con un número creciente de inmigrantesde otros países que han encontrado en la región extremeña su propia «Ho-landa» y se están asentando para construir su vida y sus hogares en nuestratierra; ojalá que fructifique esta nueva semilla, señal de que los tiempos hancambiado, y de que la savia extremeña se enriquece cada día del mismomodo que nosotros contribuimos en su momento al progreso del resto deEspaña y de Europa. Creemos que la aportación del Museo de Cáceres a la conservación ydifusión del Patrimonio cultural extremeño se amplía y enriquece con estetítulo, décimo de su serie Memorias que viene a rendir homenaje a estosextremeños de la llamada «tercera provincia», esa de la diáspora, pero quesiempre está tan cerca de nosotros. Leonor Flores Rabazo Consejera de Cultura y Turismo de la Junta de Extremadura 8
    • IntroducciónS in duda, una de las enormes ventajas que tiene nuestro mundo globaliza-do del siglo XXI, es la existencia de una red de alcance mundial que pone anuestra disposición información detallada en tiempo real y accesible desdecualquier punto del planeta. Esta red, que para la mayoría de nosotros nopasaba de ser un sueño hace treinta años, hoy es una magnífica realidad queha terminado por borrar fronteras y distancias abriendo unas autopistas de lainformación en las que a menudo se lleva uno interesantísimas sorpresas.Esto es lo que me sucedió a mí cuando, buscando referencias a emigrantesextremeños, topé con una página web denominada http://www.emigracioneindhoven.dse.nl, creada y gestionada por Miguel ÁngelLuengo Tarrero, el emigrante extremeño más entusiasta de su tierra que yohe conocido, y creo poder decir que conozco a bastantes emigrantes extre-meños a cuál más enamorado de la región en que nació. Entre los muchos contenidos de interés de la web de Miguel Ángel,encontré la referencia de un libro publicado en 2006 por la antropóloga ho-landesa Geertje van Os, cuyo título, Ik kwam met een koffer van karton,llamó mi atención desde el principio1, y por supuesto despertó mi deseo deleerlo y conocer en profundidad las historias de los miles de españoles –extremeños en una gran parte- que desde los años sesenta del siglo pasadoabandonaron nuestro país para ganar en el sur de Holanda una vida mejor yun futuro para sí y para sus hijos. Mi interés no viene dado sólo por puracuriosidad humana, sino que la emigración siempre ha sido de capital impor-tancia en mi preocupación científica hasta el punto de haberle dedicado va-rios estudios publicados hace ya unos cuantos años2.1 Os, Geertje van (2006): Ik kwam met een koffer van karton. Spanjaarden in Zuidoost-Brabant 1961-2006, Alphen aan de Maas: Het Veerhuis; véase también Os, Geertje van (2003): «Spanje draag ik inmijn hart. Philips haalde veertig jaar geleden Spanjaarden naar Eindhoven», Eindhovens Dagblad, 11-2-2003; Os, Geertje Van: (2003): «Ik kwam met een koffer van karton. Spaanse arbeiders bij Philips inEindhoven», Brabants Heem. Tijdschrift voor archeologie, geschiedenis en volkskunde 55 (2) 45-56; Os,Geertje van y Luengo Barrero, Miguel Ángel (2003): «Con Extremadura en el corazón», Diario Hoy, 8-2-2003; Os, Geertje van y Luengo Tarrero, Miguel Ángel (2003): «Extremeños en la Philips», Carta deEspaña, 583, 14-16.2 Véanse Valadés Sierra, Juan Manuel (1992): Extremadura, tres. Integración y afirmación étnica en lacomunidad extremeña de Leganés, Mérida: Asamblea de Extremadura y Consejería de Emigración yAcción Social; Valadés Sierra, Juan Manuel (1993): «De la dehesa al andamio. La emigración de lospastores», en Trashumancia y cultura pastoril en Extremadura, Mérida: Asamblea de Extremadura, 291-308; Valadés Sierra, Juan Manuel (1994): Encuesta sobre la situación socio-económica y tendencia alretorno de los emigrados extremeños residentes en otras Autonomías españolas, Mérida: Consejería deBienestar Social; Valadés Sierra, Juan Manuel (1994): «Antropología de las migraciones», Revista deDialectología y Tradiciones Populares, XLIX (2), 223-273; Valadés Sierra, Juan Manuel (1995): «El vinode nuestra tierra. La tendencia al consumo de vinos y otros productos regionales entre los emigradosextremeños», en XVI Jornadas de Viticultura y Enología de Tierra de Barros, Almendralejo: EscuelasUniversitarias Santa Ana, II, 621-628; Valadés Sierra, Juan Manuel (1995): «El ritual y la construcciónde la etnicidad en una comunidad de emigrados extremeños», Alcántara, 35, 39-61; Valadés Sierra,Juan Manuel (1996): «La tierra tira. Una aportación al conocimiento de los vínculos de los emigradosextremeños con sus pueblos de origen», Revista de Estudios Extremeños, LII. I, 165-197; Valadés 9
    • A decir verdad, ese interés tiene que ver con mi propio desarrollo vital,pues soy un extremeño hijo de la emigración que ahora se ve en la situaciónde retornado o quizá más bien re-emigrado al origen. Cuando tenía cincoaños, mi familia se trasladó a Madrid para iniciar una nueva vida; mi padre,maestro nacional, obtuvo el traslado a la capital para garantizarnos una edu-cación universitaria y una vivienda en propiedad que por aquel entonces eraun bien escaso en Badajoz, nuestra ciudad natal. El lugar en que se desarro-lló esta experiencia, Leganés, forma parte del cinturón industrial de Madrid,y tal como le sucedió a la pequeña ciudad de Eindhoven unas décadas antes,en pocos años multiplicó su población con la llegada de miles de castellano-manchegos, extremeños y andaluces; allí se desarrolló mi infancia y juven-tud, y cuando tuve que escoger un tema de investigación tras licenciarme enGeografía e Historia, tuve claro que quería conocer y difundir la experienciavital de aquellos millares de extremeños que residían en Leganés, hastaconstituir en aquella época el 10 % de la población, y que habían llegado aformar una verdadera comunidad en el sentido antropológico del términocon sus propios ámbitos de sociabilidad, sus símbolos grupales y hasta sufiesta en honor a la Virgen de Guadalupe. Andando los años, se me brindó laoportunidad de llevar a cabo el anhelo de todo emigrante (yo siempre mesentí como tal aunque no fuera más que un hijo de la emigración), es decir,regresar a mi tierra. Me vine a trabajar a Cáceres trayendo ya a mi propiafamilia en un retorno que en realidad no fue otra cosa que otra emigración,puesto que Cáceres era para mí una ciudad tan extraña como cualquier otrasalvo por su pertenencia a la misma Comunidad Autónoma que Badajoz;convertí en emigrantes a mi esposa e hijos, y puede decirse que la historiavolvió a comenzar, pero al revés. Con esa experiencia y esos intereses científicos, ¿cómo no iba a tenerun enorme deseo de leer el trabajo de Geertje y, a ser posible, hacer posibleque otros españoles lo pudieran leer en nuestra lengua? Gracias también aMiguel Ángel pude entrar en contacto con ella y conocerla personalmentecon motivo de su estancia en Cáceres en febrero de 2008 para participar ennuestro Ciclo de conferencias con una memorable charla sobre la viudez y elluto en el pueblo cacereño de El Torno, tema de su tesis doctoral3. Su exce-Sierra, Juan Manuel (1996): «Los extremeños de la diáspora tras el cambio de milenio», en García,Romano (ed.), Programar la esperanza. El método prospectivo en los estudios sobre Extremadura,Mérida: Editora Regional, 141-151; Valadés Sierra, Juan Manuel (1997): «Los estudios sobre la emigra-ción extremeña (1962-1996)», Revista de Extremadura, 22, 3-22, Valadés Sierra, Juan Manuel (1997):«Emigrantes y no emigrantes. La construcción de una alteridad», Anales del Museo Nacional de Antro-pología, IV, 105-124, etc.3 Os, Geertje van (1997). De vrouwen van de doden. Betekenis en beleving van het weduwschap inExtremadura (Spanje), Amsterdam: Universiteit van Ámsterdam. 10
    • lente disponibilidad para colaborar, su detallado conocimiento de la coloniaextremeña de Eindhoven y, por qué no decirlo, el amor a España que setrasluce en su conversación y que trata de transmitir a sus allegados, medeterminó aún más a encargar la traducción al castellano de su libro, que hoyes una feliz realidad, con su título españolizado Me vine con una maleta decartón y madera, que el lector tiene en las manos gracias al ímprobo trabajono sólo de Geertje, sino también de Miguel Ángel Luengo y del traductorJohan Pouwels. De Johan es preciso señalar su españolidad vocacional, puesno es corriente que un holandés sin más vínculos iniciales con España lleguea especializarse en nuestra cultura e imbuirse de ella hasta convertirla en suprofesión; en todo ello tiene que ver su cariño a España ganado a través denuestros compatriotas residentes en Holanda, sin ese cariño hubiera sidoimposible que se lanzase a la aventura de esta traducción y que además lohiciese de modo tan generoso y profesional. La lectura, por fin, de sus páginas, me ha descubierto un mundo queya había intuido ojeando y hojeando la edición holandesa, viendo sus foto-grafías y leyendo las historias de la página web de Miguel Ángel. Y ha resul-tado ser un mundo muy conocido para mí, porque se parece tanto al mundode «mis» emigrantes extremeños en Leganés como puede parecerse un ex-tremeño a otro extremeño; las diferencias que puede haber entre unas yotras historias se deben particularmente a la cuestión del idioma, que en elcaso holandés fue siempre y sigue siendo barrera infranqueable que ha difi-cultado la integración de muchos emigrantes y que ahora se erige comoobstáculo incluso en la relación entre éstos y sus nietos holandeses, la terce-ra generación. Es cierto que los extremeños de Leganés no tuvieron eseproblema, pero tuvieron que enfrentarse con sus escasas fuerzas a otrasdificultades mejor resueltas en el caso de Brabante, como la vivienda, lasvacaciones pagadas o el pluriempleo y las horas extras casi obligados enLeganés no ya para ganar y ahorrar más dinero, sino para llegar a fin de mes. Como en Leganés, los extremeños de Eindhoven, Helmond y otrasciudades se vieron solos, sin la red de asistencia y apoyo mutuo que lafamilia les daba en su origen; igual que ellos, buscaron a gente de sus pue-blos para tenerlas como vecinas, trataron de mantener el contacto con Extre-madura, la cual visitaban una vez al año siempre que podían (en esto no haygrandes diferencias, porque 300 kilómetros en la España de los años sesentay setenta eran más largos que 2.000 de ahora), trabajaron todo lo que pu-dieron para sacar adelante a las familias y poder dar estudios a los hijos para«que no pasaran por lo mismo que ellos», se asociaron con otros extreme-ños para alimentar la nostalgia, pero también para crear las redes de apoyo 11
    • y relaciones que necesitaban, soñaron siempre con el regreso, que sólo algu-nos llegaron a realizar, trataron de comer patatera y beber vino de pitarralejos de su tierra, llegaron a preguntarse si realmente había valido la penatanto sacrificio, y finalmente la mayoría o una gran parte se quedó a vivirfuera de Extremadura porque les ataban los hijos y los nietos, pero eso sí, asu muerte, prácticamente todos quisieron descansar en su amada tierra ex-tremeña. En cuanto a los hijos, tanto los de Leganés como los de Eindhovense convirtieron en seres extraños, con una doble identidad que les llevaba aser tratados como forasteros, o a sentirse como tales, tanto en sus ciudadesde residencia como en el lejano pueblo de los padres, y con los años, losmenos optaron (optamos) por volver a Extremadura, donde también sufrie-ron para adaptarse, mientras la mayoría construía su vida y su hogar en laciudad. Como muy bien señala Geertje, para casi todos los emigrantes españo-les su partida hacia Brabante fue el punto decisivo en su historia personal, unantes y un después en su vida que condicionaría el resto de su existencia y lade sus familias. Los españoles, con su trabajo, contribuyeron de maneraimportante al crecimiento y prosperidad de ciudades industriales como Eind-hoven y Helmond, y con su ausencia obligada también cambiaron el rumbode la historia en Extremadura; lo mismo sucede con su regreso, que havenido a ser un factor importante de desarrollo en muchos pueblos de laregión. Estos trabajadores, que vivían en Holanda y soñaban con España,fueron los primeros obreros de la Europa meridional en el sureste de Braban-te y también fueron, durante mucho tiempo, el mayor grupo de foráneos enaquella sociedad. En efecto, sólo por esta circunstancia, el patrimonio cultu-ral que han generado y transmitido a las siguientes generaciones debe prote-gerse y conservarse a través de la documentación e investigación, de la queeste libro es un excelente ejemplo. Su memoria no debe perderse ni enHolanda ni tampoco en Extremadura. Esta es la historia de una parte fundamental de Extremadura; la mayo-ría de los estudios coinciden en señalar que, sin la emigración, nuestra regiónhoy podría tener el doble de su población actual. Esto quiere decir que haytantos extremeños y descendientes de ellos fuera de la Comunidad comodentro de ella; por ello, no debe verse a los emigrados como una especie defugitivos que abandonaron el barco cuando éste iba a la deriva, sino como unmiembro esencial del cuerpo de la región que fue terriblemente mutilado enun momento en que las condiciones de vida del campo extremeño no hacíanposible su permanencia y que, además, al ausentarse en tan gran número denuestro suelo, en cierta manera facilitó la permanencia de los demás, por 12
    • rebajar la presión demográfica y el desempleo que de otro modo hubieranllegado a límites insostenibles. Con su sacrificio, estos emigrantes no sólo seayudaron a sí mismos y a sus familias, sino también a la permanencia deExtremadura en el trance del peor momento de su historia reciente. Así mismo, es preciso –yo diría indispensable- que en la memoria co-lectiva de Extremadura, y del resto de España, permanezca indeleble el re-cuerdo de esta experiencia que afectó a millones de españoles, y que no estátan lejana en el tiempo como para que se cierna sobre ella el velo del olvidoque a veces parece que se quiere echar. España –y Extremadura sobre todo-ha sido no hace mucho una tierra que ha expulsado a su población por faltade oportunidades, millones de españoles han tenido que salir de su tierrapara ganarse el pan, y eso no puede ni debe borrarlo la prosperidad –tal vezmás aparente que real a la vista de la situación actual- de las últimas décadasque ha propiciado la llegada de miles de extranjeros a nuestro país en buscadel mismo futuro mejor que buscaron nuestros padres y abuelos. Que no senos olvide. Juan M. Valadés Sierra Director del Museo de Cáceres 13
    • 14
    • IntroducciónYa llevo muchos años visitando Extremadura con mucho agrado. En casitodos los pueblos o ciudades, adonde voy, me encuentro con gente que medice: ‘Mi padre era emigrante y trabajó varios años en Holanda.’ Cuandoles pregunto por más detalles muchas veces no saben contar más; inclusoentre familiares cercanos, hay poco conocimiento sobre la vida que elpadre llevaba en Holanda. ¿En qué empresa trabajaba y qué hacíaexactamente? ¿En qué región o ciudad vivía? ¿Cómo era su entorno y enqué tipo de casa vivía? ¿Cómo era su relación con los holandeses?¿Aprendió el idioma? ¿Qué comía, cómo dormía y qué hacía en su tiempolibre? ¿Cómo se sentía, se ponía enfermo muchas veces y tenía muchanostalgia? Los años de la emigración a menudo están rodeados deincógnitas. Las familias echaban de menos al padre y pensaban, sobretodo, en su vuelta a casa, pensaban en las vacaciones o en el momentoen que habría ganado suficiente para regresar a casa para siempre. En este libro quiero mostrar cómo fueron los años de la emigración,cómo era la vida diaria de los obreros españoles en Holanda. Unos hanvuelto para siempre al cabo de unos años, otros han hecho venir a sufamilia y siguen viviendo en Holanda. Otros han vuelto a España despuésde jubilarse pero tienen hijos y nietos que todavía viven en Holanda.Incluso para los que sólo han vivido en Holanda unos años y que quizáshan hablado muy poco sobre este período, la emigración fue unacontecimiento con consecuencias muy drásticas tanto para su propia vidacomo para la de sus seres queridos. Muchísimas personas de Extremaduratienen, de una u otra forma, un vínculo con Holanda debido a la emigraciónen los años sesenta, en los que la empresa de Philips contrató a muchosobreros en la provincia de Cáceres. Para este libro he hecho investigaciones en Eindhoven y susalrededores o sea la región sureste de Brabante. La provincia de Brabantees conocida en Holanda como una región agradable donde viven personasamables, que saben vivir bien la vida. Aquí se encontraban las fábricas dePhilips donde trabajaban miles de personas. Cuando el mercado laboral enEindhoven y sus alrededores estaba agotado completamente Frits Philips,que era en aquellos tiempos el presidente del grupo de empresas Philips,decidió en persona contratar mano de obra en España. Los primerosgrupos de emigrantes venían del norte de Extremadura. Nadie podía 15
    • imaginarse entonces que, con la llegada de aquellos hombres, no sólo sesolucionaría el problema de la falta de mano de obra sino que también secrearía un pueblo nuevo: una colonia española en el sureste de Brabante,que ya lleva escribiendo su historia más de 45 años. Aprovecho esta oportunidad para agradecer a todos la información,la cooperación y los materiales que me han ofrecido. Geertje van Os Emmen, mayo de 2009 16
    • Índice17
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    • INTERMEZZO Algo más que un sentimiento Me vine con una maleta de cartón y de madera, dejando atrás a mi tierra, al olivo y a la higuera. En mi maleta traía el pantalón negro de pana, la muda y la camisa blanca y una bufanda de lana. Los años fueron pasando y en esta tierra arraigué aunque siga pensando que un día regresaré. Aquí mis hijos crecieron lejos del pueblo y la sierra aquí mis nietos nacieron y no en la querida tierra. Treinta años pasaron desde que el tren me alejó y ya no soy aquel joven que de su tierra marchó. Y aunque contento y feliz, sigo teniendo una pena: pués mi maleta perdí, de cartón y de madera donde guardaba la muda aquella bufanda de lana, tambíen mi camisa blanca y el pantalón negro de pana.Algo más que un sentimiento es un poema de Miguel Angel Luengo Tarrero, nacido en 1962 en Gargantala Olla, y viviendo en Eindhoven desde 1976. El poema es un homenaje a su padre y todos los demáspadres, que hicieron su maleta en los años sesenta para ir a trabajar en el Sureste de la provincia Brabante.El título de este libro fue tomado de la primera linea de este poema. 19
    • 1. TEMPOREROS ESPAÑOLES Bienvenido con Frits Philips. (PCA) Falta de mano de obra en Holanda rario de trabajo. Además existía la opinión general de que las mujeres no debían trabajar fuera de casa.1 Hasta el final de los años cincuenta del siglopasado las personas que salieron de Holanda supe- La industria y el comercio, en cooperación conraron en número a las que se establecieron en el las autoridades, decidieron buscar mano de obra enpaís. Casi medio millón de habitantes se arriesgaron los países mediterráneos. Eran países con alto nivelen una gran travesía a países como Canadá, Austra- de paro y un grado inferior de expansión económica.lia y Nueva Zelanda, dejando atrás un país que toda- En 1949 Holanda ya firmó el primer tratado de con-vía no había superado las consecuencias de la se- tratación con Italia y empezaron a emplear a italia-gunda guerra mundial. Cuando Holanda empezaba a nos en las minas de carbón de la provincia de Lim-recuperarse de la devastadora contienda, la falta de burgo, en el sur de Holanda. En 1955 otras grandesmano de obra era el mayor problema al que se en- empresas en el campo de metalurgia, construcciónfrentaban la industria y el comercio. También influyó naval e industria textil decidieron seguir este ejem-el hecho de que, en los años sesenta, las autorida- plo. En 1960 Holanda e Italia llegaron a un acuerdodes bajaron la edad de jubilación y redujeron el ho- básico, en cuanto al tema de contratación temporal1 Praamsma 2003; Stekelenburg 2000. 1
    • Me vine con una maleta de cartón y de maderade obreros, que seguiría siendo el modelo para mu- En 1959, el gobierno español dio luz verde alchos nuevos tratados.2 Plan de Estabilización Nacional, que daba el derecho a los españoles a emigrar libremente por todo el te- En abril de 1961 los gobiernos de Holanda y rritorio español y al extranjero. Debido al enormeEspaña firmaron un convenio de contratación y las desempleo, los sueldos bajos, y la pésima industria-empresas holandesas obtuvieron permiso para con- lización de algunas regiones españolas, el gobiernotratar personal temporal en España. de Madrid, temiendo inquietudes políticas y socio- Las empresas establecidas en la conurbación económicas, estimuló la emigración por medio delde ciudades en el oeste de Holanda, que necesita- Plan de Estabilización Nacional.ban urgentemente mano de obra, fueron las prime-ras en aprovechar esta oportunidad. Empresas si-tuadas en la provincia de Brabante empezaron tam- La empresa Philips en busca de personalbién a contratar personal en España, como solución de producción para sus fábricastemporal para la falta de mano de obra en su propia La historia reciente del Sureste de Brabante seregión.3 Desde que la empresa Philips optó también caracteriza por la migración. La llegada de la empre-por esta solución y empezó a contratar mano de obra sa Philips convirtió la ciudad de Eindhoven en unaen España, el número de emigrantes españoles que especie de “boomtown”, una ciudad con mucha atrac-partió con destino al Sureste de la provincia de Bra- ción económica, que creció rápidamente en muy pocobante fue aumentando muy rápidamente. La empre- tiempo. Vino gente de todas partes para trabajar ensa Philips abordó este asunto de manera acertada y las fábricas de Philips.a gran escala de modo que, en un abrir y cerrar deojos, grupos de españoles, cada vez más numero- En 1891 el Sr. Gerard Philips adquirió una anti-sos, iban apareciendo en el paisaje de Brabante. gua tejeduría desocupada, situada junto al canal es- trecho de la ciudad de entonces, llamada “La Forta- leza”, para fundar una fábrica de bombillas. Eindho- ven era una ciudad con 4.500 habitantes en el sub- desarrollado sur de Holanda. En la provincia católica de Brabante, fabricantes, latifundistas y clérigos te- nían mucho poder. Las relaciones sociales eran feu- dales, los sueldos bajos y la agricultura estaba lan- guideciendo. Aquí había una reserva casi inagotable de obreros de fábrica, que eran fieles al poder, tra- bajaban mucho y tenían muchos hijos. Una ventaja adicional era que el movimiento obrero y sindical apenas se había desarrollado en esta región.4 Cuatro años después, su hermano Anton se incorporó al servicio de la fábrica Philips como vendedor. En 1899 llegó a ser co-socio y más tarde presidente de la Sociedad Anónima Philips.5 La fábrica de bombillas tuvo mucho éxito in- ternacional y la empresa iba creciendo a gran veloci- dad, debido también a la producción de aparatos de radio que se inició más tarde. Pronto la oferta de personal disponible en el mercado laboral fue insufi- ciente. En los años veinte y treinta del siglo pasado Pasaporte (CP) muchas familias de las zonas más pobres de la pro-2 Tinnemans 1994: 17-33.3 Stads y otros autores 2004: 32-33. Véase tambíen Cottaar 1998; Horst 2005.4 Metze 2004: 48-49.5 Heerding 1986: 49-52. 2
    • Temporeros españolesvincia de Drenthe, situada en el este de Holanda,que trabajaban en la producción de turba, vinieron aEindhoven; como consecuencia de la disminución enla demanda de turba, había poco trabajo en la pro-vincia de Drenthe y muchos obreros recurrieron a losproyectos de mediación de trabajo. Cientos de fami-lias de Drenthe se mudaron a Eindhoven donde Phi-lips hizo construir en un tiempo record un barrio nue-vo, sólo para ellas, llamado “Pueblo de Drenthe”. Mástarde Philips empezó a utilizar obreros belgas, quetodos los días y en transportes adaptados, venían atrabajar a Eindhoven y al final de la jornada volvían aBélgica, el país vecino. Setenta años después de la fundación de lafábrica de bombillas, la empresa Philips se había con-vertido en un grupo mundial de empresas y Eindho-ven en una ciudad de gran importancia para la in-dustria eléctrica. En 1961 Frits Philips, el hijo de An- Benito con 15 florines de su primerton Philips, fue nombrado director general de la em- sueldo, guardado por más de 40 años. Middelbeers, junio 2005. (CP)presa. Precisamente en aquella época la empresa seencontraba en una fase de crecimiento impetuosoporque la televisión, como medio de comunicación, A causa de la industrialización en el Norte deempezó a entrar en todos los cuartos de estar. Al Bélgica y el aumento del número de sucursales deprincipio los aparatos eran en blanco y negro, pero a Philips en ese país, el número de obreros belgas enpartir de la segunda mitad de los años sesenta, llegó Eindhoven disminuyó considerablemente. Se apor-la televisión en color. La máquina de afeitar, la bati- taron varias soluciones: contratación de extranjeros,dora, la radio portátil y, más tarde, las cintas de ca- aumento de los sueldos, construcción de casas, des-sete también tuvieron un éxito sensacional.6 En Ein- centralización adicional de las fábricas de Philips ydhoven y alrededores se podía encontrar personal traslado de algunos departamentos. Sin embargo,suficiente para producir todos estos aparatos muy todas estas soluciones tenían sus inconvenientes.deseados y demandados por la nueva y crecientesociedad consumista. El Sr. Frits Philips decide Había una gran falta de “obreros de produc-ción”, como fueron llamados los obreros no cualifica- En el mes de octubre de 1960 los directores dedos en la jerga de Philips. En un informe de la Ofici- la empresa Philips hablaron sobre el empleo de tra-na General de Empresa se puede leer : “Desde el bajadores italianos, pero el Departamento de Asun-punto de vista social Eindhoven está convirtiéndose tos Sociales les convenció de que esta medida ten-del centro de mano de obra barata de antes, en una dría demasiados inconvenientes.8 Dos años después,ciudad donde las personas no cualificadas van for- el asunto de la situación del personal en Eindhovenmando, cada día más, el residuo de la población... figuró otra vez en en el orden del día de la reuniónSegún el último pronóstico del Departamento de de los directivos. En el acta de esta reunión constaAsuntos Sociales, fechado el 18 de julio de 1962, en que había muy pocas posibilidades de mejorar laslos próximos cuatro años habrá que contar con un condiciones laborales y que la construcción de vi-retroceso adicional de 2000 obreros de producción viendas para los obreros sería la mejor solución, pero(aproximadamente el 15 por ciento de nuestra ocu- también la más difícil. En cuanto al tema de la con-pación actual). Entre ellos hay unos 1.400 belgas.”7 tratación de extranjeros, se comentó lo siguiente:6 Brand 2005. Véase tambíen Bekooy 1991.7 Philips Company Archives (PCA), 144.81.8 PCA 624.5. 3
    • Me vine con una maleta de cartón y de madera“Asunto de extranjeros (españoles, italianos). El De- España e Italia eran los únicos países con lospartamento de Asuntos Sociales no es partidario de- que existían acuerdos de contratación en aquellabido a las enormes dificultades que trae consigo (pro- época. Otras empresas tenían buenas experienciasblemas de lengua, el tema del alojamiento, mucho con los españoles mientras que los italianos, bastan-movimiento del personal). Sin embargo, debido a la te a menudo tenían mala prensa, por ejemplo porsituación específica, el Sr. Philips ha decidido que 200 motivo de los disturbios que ocasionaron en el distri-españoles serán contratados para trabajar en Eind- to de Twente, en el este de Holanda, en el mes dehoven. Esto nos ofrece la posibilidad de adquirir ex- septiembre de 1961.10 Además la empresa Philips yaperiencia propia con esta mano de obra extranjera.”9 tenía un número bastante grande de sucursales en España, mayor que en Italia. Contrariamente a la situación en las fábricas de Italia, casi todas las fá- bricas en España estaban dirigidas por Holandeses.11 La empresa Philips, pues, ya tenía bastante expe- riencia con obreros españoles. Philips también tenía sucursales en América Central y América del Sur, adonde solían enviar a personal holandés por unos años. En el ámbito de las actividades de Philips en América del Sur, personas hispanohablantes venían también a Eindhoven con mucha frecuencia. Por ello había muchos empleados dentro la plantilla de Phi- lips que dominaban el español. Mucho tiempo antes de que los primeros obreros españoles entraran en Philips la ciudad de Eindhoven, ya tenía alguna rela- ción con España. Hispanófilos en Eindhoven En el año1934 se fundó la Asociación Ibero-Imagen del Guía del Emigrante en Holanda, 1971. (GEH) americana de Eindhoven. Era una asociación cultural de gente y para gente interesada por todo lo que tenía que ver con España y los países de habla his- Resulta pues que el mismísimo Sr. Frits Philips pana en el mundo. Este hecho tuvo lugar siete añosdesató el nudo gordiano. Ignorando el consejo del después de que el catedrático C. van Dam ocuparaDepartamento de Asuntos Sociales, dio orden de la primera cátedra de Lengua y Literatura Españolacompensar la falta de personal reclutando personal en Utrecht. En 1946 fue invitado a dar una conferen-en España. ¿Por qué optó por España? Quizá no fue cia en Eindhoven para la Asociación Iberoamericanapura casualidad que la situación en España tenía sobre el carácter del pueblo español. Lo definió comomucho en común con la de la provincia de Brabante super-individualista, con aversión hacia todo tipo dedonde su tío Gerard, hacía ya muchos años, había autoridad, poniéndose en el centro de la creación,construido la primera fábrica de bombillas. La gente con una incompetencia total para cualquier forma dedel campo en España estaba acostumbrada a las re- organización o cooperación, sin distinción de clases,laciones feudales de poder, a los sueldos bajos y al pero con una civilización innata y una noble maneratrabajo duro sin protestar. No era de esperar que de vivir.12 En caso de que Frits Philips se hubiera de-obreros de estas regiones plantearan problemas. jado inspirar por la Asociación Iberoamericana paraAparte de esto, los primeros grupos de emigrantes contratar a miles de españoles en los años sesenta,vinieron de Extremadura, conocida en España como está claro que esta conferencia no le proporcionó ella región menos favorecida de todo el país. motivo para ello.9 PCA 6 Personeelsbeleid / Sociaal beleid (reunión directores de la empresa, 30-8-1962) [Itálica GvO].10 Mak 2000: 143-145.11 Metze 2004: 310-312.12 Eindhovens Dagblad, 2-9-1946, 7. 4
    • Temporeros españoles Ya desde el principio muchas personas frecuen- ción, un guitarrista argentino actuó para los obrerostaban las conferencias y las actividades de la Asocia- españoles de Philips en el campamento residencialción Iberoamericana. Al final de los años sesenta el de Horst-America. En 1967 se presentó una revistanúmero de socios aumentó incluso hasta llegar a 600. hispano-holandesa en el Centro Cultural Philips. LaA la tradicional cena de navidad asistían a menudo Tuna de la ciudad de Luz, fundada en 1964 cooperó200 personas Parte de la junta directiva estaba for- también en esta actividad. La revista de 1967 teníamada por “gente de Philips” y entre los socios había como tema los contactos entre el número crecientemuchas personas, que habían sido enviados por Phi- de obreros españoles y los holandeses.lips a trabajar en sucursales en España o América Aparte de las representaciones mencionadasdel Sur. Algunos de ellos volvieron a Holanda con anteriormente, no han existido nunca vínculos estre-una pareja hispanohablante. En la Asociación Ibero- chos entre los emigrantes españoles y la Asociaciónamericana todavía podían catar un poco el ambiente porque los ámbitos de interés eran muy diferentes.del mundo latino que habían dejado atrás. También Tal vez Frits Philips empezó a interesarse parcialmentele solicitaron a la Asociación la organización de un por las actividades de la Asociación, debido a la len-curso de español para sus hijos para que no se olvi- gua y cultura española. Optó por obreros españoles,daran de esta lengua. Resultó que hubo muchas per- que, a su vez, fueron bien recibidos y se sintieronsonas que se interesaron por este curso. En un abrir bienvenidos en Eindhoven, la ciudad donde tantosy cerrar de ojos, las aulas del complejo escolar de las hispanófilos estaban unidos en una asociación quemonjas en la calle Hemelrijken quedaron pequeñas.13 prosperaba.La Asociación Iberoamericana de Eindhoven celebróen 2004 su setenta aniversario y cuenta ahora conalgo más de 200 socios. Tiene una página web: Nunca hubo dificultadeswww.aie-eindhoven.nl. Philips no reclutó nunca personal en otros paí- En 1963, gracias a la mediación de la Asocia- ses mediterráneos. Para limitar los problemas admi- Contrato de Eugenio Lindo Mena, 1963. (CP)13 Houben-de Jongh 2004: 8-12. 5
    • Me vine con una maleta de cartón y de maderanistrativos y prácticos se optó por la contratación en agrícola, que era el menos favorecido y del cual for-un solo país. 14 Aunque el Departamento de Asuntos maba parte la mitad de la población. Estas medidas,Sociales tenía bastantes objeciones a la llegada de sin embargo, produjeron el efecto contrario y dieronobreros españoles, pronto se puso de manifiesto que lugar a un despoblamiento espectacular del campo.la decisión de Frits Philips benefició a la empresa. Entre 1970 y 1973 más de siete millones de En la memoria anual de 1963 del Departamen- personas, o sea, el 20 % de la población española,to de Asuntos Personales consta la siguiente frase: abandonaron sus pueblos. Más de dos millones de“La llegada de 440 obreros españoles fue un aspecto personas se fueron al norte y centro de Europa.18nuevo. En general la empresa está muy contenta con Aparte de razones económicas muchos emigranteslos obreros españoles y su trabajo.”15 también tenían motivos políticos y usaban la emigra- ción para ir al extranjero. Pero muchos de éstos nun- En la memoria anual de 1964 figura incluso un ca manifestaron sus motivos, ya que esto les podríacomentario lleno de entusiasmo: “A final de 1964, acarrear problemas al regresar a España o si necesi-800 españoles trabajaban en nuestras empresas, 495 taran aquí papeles de las autoridades españolas.19de ellos en Eindhoven. ... Las experiencias con losespañoles siguen siendo particularmente favorables,no sólo dentro sino también fuera del trabajo. No Angel Fuentes, un emigrante que regresóhay dificultad alguna con la población. Muchos de definitivamente a España: “Mi hermano salió enellos son invitados a menudo en casa de las familias 1963 para Holanda; fue uno de los primeros queholandesas, otros encuentran trabajo adicional en las fueron a trabajar en la Philips. Vivíamos enton-fincas en los alrededores de los campamentos resi- ces en una época de dictadura, mucha pobreza ydenciales. Un 70 % de los obreros españoles ha pro- poca libertad. Mi hermano me animó a que vi-rrogado su contrato al cabo del primer año.”16 niera también a Holanda y en enero de 1965 me En 1965 sólo en las fábricas de Philips en Eind- fui.”hoven ya trabajaban 613 españoles para satisfacciónde todos: “Por supuesto el idioma representa un granobstáculo, pero en lo referente a su diligencia asícomo a su comportamiento, causan buena impre-sión. Sus contactos con la población nunca dan lugara dificultades.”17 Eran personas trabajadoras y de tratoagradable. Exactamente lo que necesitaba Philips. Huida de la pobreza y de la dictadura A partir de 1961 miles de emigrantes salieronde España para trabajar en Holanda. Eran sobre todohombres de una edad entre veinte y treinta años,que trabajaban en el campo pero no ganaban casinada. España estaba bajo la dictadura de FranciscoFranco (desde 1939 hasta 1975), donde la libertadindividual fue reducida considerablemente. El paíshabía sido excluido del Plan Marshall, razón por lacual se paralizó la economía. A final de los años cin-cuenta se llevó a cabo un programa de reconversión Santi y Flores Granado con el autobus en el cual salió sueconómica, enfocado a la modernización del sector padre, Extremadura 1963. (CP)14 PCA 624.5 Personeelsbeleid / Sociaal beleid15 PCA 722.1 Memoria anual 1963.16 PCA 722.1 Memoria anual 1964.17 PCA 722.1 Memoria anual 1965.18 Muñoz Sánchez 2005: 523-530. Véase tambíen Pérez Díaz y Barrientos Alfageme 2005: 23-39.19 Olfers 2004: 25. 6
    • Temporeros españoles Después de varias conversaciones con obrerosespañoles de Philips el Sr. Jan Smets declaró el 12 dediciembre de 1964 en el periódico Eindhovens Dag-blad: “No se puede hablar concretamente de refu-giados políticos pero sí se puede decir de las muchasdecenas de españoles, que trabajan en Eindhoven ysus alrededores, que se sintieron incómodos en supaís. Tampoco queda duda alguna de que, sobre todolos jovenes de Extremadura, recaerán en la pobrezacuando regresen a su pueblo. En aquella región sub-desarrollada de España hay tanta necesidad, que loschóferes holandeses, que acaban de recoger “unenvío” de emigrantes, han abierto sus monederospara comprar ropa a los hijos de los hombres quesalieron para Holanda.”20 Contratación Firmar contrato, 1970 (PCA) Una vez comunicada la decisión de Frits Phi-lips, se procedió a la acción inmediata y se presentóuna solicitud a las autoridades españoles. Según el periodista de la revista semanal “Philips Koerier”,tratado de contratación de 1961 el Ministerio Espa- cuenta sobre el acontecimiento que presenció: “Fueñol de Asuntos Sociales y Empleo indicaría las regio- muy raro. Sólo había unos carteles grandes con losnes donde se podía reclutar al personal. La región nombres de los países: Holanda, Suiza, Alemania. Laque fue atribuida a Philips era Extremadura. cola de Suiza no avanzaba nada; por eso hubo chi- El Ministerio de Asuntos Sociales y Empleo en cos que salieron de la fila y se pusieron en la cola deMadrid envió la solicitud de Philips a Cáceres capital. Holanda. Algunos estaban fumando en la fila y losDesde allí la solicitud fue distribuida por el sindicato policías que velaban por el orden, les daban un to-de la época a muchos municipios. Uno de ellos fue el que con la porra y les obligaban a apagar los cigarri-pueblo de Carcaboso, donde vivió José Gutiérrez, de llos; así iban las cosas en aquella España. Fue una24 años: “Tenían listas de todos los países y te infor- sensación muy rara.”maban de qué país era mejor. La empresa Philips en Los hombres que se habían presentado fueronHolanda ofrecía uno de los mejores contratos. Te sometidos a un reconocimiento médico, efectuadoarreglaban el viaje, la vivienda y las comidas. Lo que por médicos españoles, pero la empresa Philips dis-uno ganaba lo podía gastar sin condiciones. Para ser ponía de un Departamento de Servicio Médico eadmitido a la inscripción hacía falta que uno tuviera inicialmente envió sus propios facultativos a Madriduna conducta irreprochable, una edad mínima de 23 para ayudar en las contrataciones. Estos médicosaños y hubiera realizado el servicio militar. Si se cum- holandeses examinaron sobre todo el estado de losplían estos requisitos se podía ir a Cáceres para un pulmones porque el trabajo en las fábricas podríaexamen médico.”21 afectarlos bastante y, además, Philips daba mucha Más tarde procedieron a organizar la contrata- importancia a la lucha contra la tuberculosis.22 En losción directamente desde Madrid, no sólo para Philips años setenta Philips dejó de enviar asistencia médi-sino también para otras empresas extranjeras. Las ca y encargó la tarea de contratación exclusivamen-personas que buscaban trabajo en el extranjero de- te a los administradores de personal. Toda la prese-bían inscribirse en Madrid. El Sr. Albert van Dijken, lección se hizo en España.20 Smets 1964: 15.21 Os, Eindhovens Dagblad 2003.22 Os 2003: 46. 7
    • Me vine con una maleta de cartón y de madera En 1972 el Sr. Gerrit Nijhoff fue nombrado resultado el examen médico. Toda la gente del jefe del Departamento de Asuntos Españoles y pueblo nos acompañó para despedirse de noso- durante tres años participó en las contratacio- tros. Era como si pensaran que íbamos a la gue- nes: “Los candidatos que se presentaron ya dis- rra. La despedida fue bastante dura pero luego, ponían del certificado de buena salud para tra- cuando ya estábamos de camino, nos pusimos bajar en Holanda. También tenían una altura alegres y empezamos a cantar y a tocar las pal- determinada: los hombres muy bajos quedaban mas. Philips pagó el viaje y nos trataron como excluidos, ya que tendrían que trabajar con los señoritos. Primero fuimos a Cáceres capital y brazos siempre alzados porque las máquinas te- desde allí, en tren a Madrid. En aquella época se nían una altura fija. Creo que los candidatos de- tardaba un día entero en recorrer este trayecto. bían medir como mínimo un metro y sesenta cen- En Madrid dormimos en el mejor hotel que había tímetros. Después de terminar las entrevistas nos y la mañana siguiente continuamos nuestro via- reunimos con el personal encargado de la orga- je. Habían reservado dos vagones con coche res- nización. Y entonces dijimos que apreciaríamos taurante y todo para nosotros. Francamente, no que viniera tal y tal persona, porque los candida- sabíamos nada de Holanda, sólo que estaba le- tos podían aceptar y darnos su palabra inicial- jos y que hacía mucho frío por allí. Pasando por mente pero luego podían reflexionar y echarse Irún y París llegamos a Roosendaal y desde allí atrás. No todos se venían a Holanda inmediata- continuamos el viaje en autobuses. ¡Nos ofrecie- mente con nosotros.” ron incluso café en el autobús ! Hacía un frío es- pantoso y había una espesa capa de nieve. Nun- ca en la vida había visto tanta nieve. Fue como si El 5 de febrero de 1963 los primeros noventa hubieramos aterrizado en otro planeta.”obreros dejaron el norte de Extremadura para llegara Eindhoven al cabo de tres días de viaje. Llevabanmaletas de cartón y madera, atadas con correas y Tantas iglesias como fábricascuerdas, embaladas cariñosamente en sus lejanos No sólo en Philips sino también en otras em-pueblos por la madre o la esposa. Entre las camisas presas en el Sureste de Brabante contrataron obre-y la muda habían metido una foto de la familia, una ros españoles. Sobre todo en la industria textil ybotella de vino de sus propias viñas y un chorizo, metalúrgica en Beek en Donk, Geldrop y Helmond.envuelto en papel impermeable y encima se encon- Además trabajaron muchos españoles en la fábricatraba su mejor traje y un sobre con un contrato anual, de cinc en Budel y en la fábrica Friki en Boxmeer.expedido por la Sociedad Anónima de Fábricas de La fábrica textil de Diddens & van Asten, igualLámparas Eléctricas Philips. que Philips, obtuvo permiso para reclutar personal Debían haber salido para Holanda tres meses en Extremadura. Durante una reunión maratoniana,antes, pero su partida fue aplazada porque los cami- que duró cuatro horas y media, el comité de empre-nos quedaron inaccesibles a causa del enorme tem- sa tomó la decisión, el 17 de junio de 1963, de con-poral de nieve en todo el noroeste de Europa. Se tratar a españoles.23 Hacía falta aumentar urgente-llegó a los 18 grados bajo cero y hubo grandes neva- mente la producción para atender el incremento dedas. A principios de febrero las condiciones meteo- las ventas y esto sólo era posible si se disponía derológicas habían mejorado algo y los hombres pudie- una plantilla suficiente y adecuada. El mercado labo-ron salir de Extremadura. ral en el sureste de Brabante, sin embargo, era muy reducido en aquellos años. En la misma época, por ejemplo, se introdujo también el salario a destajo José Gutiérrez: “En Extremadura no se ga- para aumentar la producción. naba nada. Junto a seis personas más de mi pue- blo me inscribí como candidato para Philips. Era- Al cabo de un mes el jefe de personal, el Sr. C. mos jóvenes y sanos y todos pasamos con buen Heeren, acompañado del médico de empresa, partió para España. En Eindhoven subieron a un helicópte-23 Ruiten Troef. 8 (5), julio 1963. 8
    • Temporeros españolesro que les llevó a Bruselas. Allí tomaron el avión areacción Caravelle que tardó dos horas en llegar aMadrid. Recorrieron el trayecto de 300 kilómetrosentre Madrid y Cáceres en tren, pasando por regio-nes muy áridas y desoladas, “donde el sol ha cha-muscado la tierra.” Los numerosos burritos en el ca-mino les encantaron y se asombraron del retraso tec-nológico, tanto en la industria como en la agricultu-ra. En Cáceres capital conocieron el calor abrasadory un clima tan seco que la orquesta que tocó en unaterraza por la tarde, decidió dejar el piano en la te-rraza, al aire libre, durante la noche. En Holanda esteinstrumento, después de una noche, se habría desfi-nado completamente, incluso con el mejor tiempode verano. También se asombraron de la ropa oscu-ra y las caras arrugadas de gente todavía joven. Conlas frentes perladas de sudor, los dos holandesesestaban inscribiendo a los candidatos, sentados enalguna azotea y en mangas de camisa, mientras és-tos iban de punta en blanco y llevaban traje, corbatay sombrero.24 Diapositiva del Sr. C. Heeren de Cáceres capital, julio 1963. (CP) El Jueves, 5 de septiembre de 1963 los prime- ros 18 obreros extranjeros llegaron a Helmond. Eran de Cáceres capital o de los pueblos de los alrededo- res y casi todos estaban casados. Les dieron la bien- venida el director Alfred van Asten y el sacerdote El helicóptero en el cual el jefe de personal, el Sr. C. para los españoles en el sureste de Brabante, el pa- Heeren, voló de Eindhoven a Bruselas, julio 1963. (CP) dre Driessen. En sus palabras de bienvenida el padre Driessen llamó la atención sobre el hecho de que en esta región había tantas iglesias como fábricas y que los españoles eran también muy bienvenidos en las iglesias.25 La mayor parte de los trabajadores españoles en la ciudad de Helmond no era de Extremadura sino de Andalucía y provenía de un solo pueblo: Alhaurín el Grande, situado al oeste de Málaga. Sólo en Helmond y alrededores trabajaban ya 500 hombres provenien- tes de Alhaurín.26 Trabajaban por ejemplo en la fábri- ca textil de Hatema (la Fábrica Textil de Helmond) en Diapositiva del Sr. C. Heeren en el tren de Madrid a la tintorería y la hilandería. Durante la contratación en Cáceres, julio 1963. (CP) Alhaurín el Grande pusieron una serie de diapositivas24 Ruiten Troef 8 (6), septiembre 1963.25 Ruiten Troef 8 (7), octubre 1963.26 Olfers 2004: 34-35. 9
    • Me vine con una maleta de cartón y de madera Obreros españoles en la tintoría de Hatéma. (IEH) En la tintoría de Hatéma. (IEH) En la tintoría de Hatéma. (IEH) Obreros españoles lavando la ropa. (IEH)para dar a los potenciales candidatos una imagen de Según algunos habría sido mejor no poner lala ciudad de Helmond, la fábrica, las pensiones y las última diapositiva para que los emigrantes no supie-posibilidades de recreo. Cuando pusieron las diaposi- ran que muchos de ellos tendrían que lavar sus pro-tivas la fábrica Hatéma ya tenía obreros de este pue- pias camisas y calzoncillos en Holanda.blo a su servicio. Fue argumento decisivo para que loscandidatos tomaran su decisión. 10
    • Temporeros españoles INTERMEZZO Un albardero de Extremadura Pablo Luengo vivía en el pueblo de Garganta la y los demás medios de transporte trajo como conse-Olla en el norte de Extremadura y descendía de una cuencia que los campesinos utilizaban cada vez me-familia torniega muy conocida en muchos pueblos nos a sus animales de carga. Llegó un momento endel norte cacereño, bajo el apodo Los albarderos. que la profesión de albardero rindió tan poco, quePablo y sus hermanos iban de un pueblo a otro para una familia apenas podía vivir de ello. Pablo tenía cuatroreparar y hacer albardas de caballos y otros anima- hijos y el quinto estaba en camino. Decidió probarles de carga, que en aquellos años eran muy utiliza- fortuna en el extranjero. Un día en septiembre de 1962dos en la agricultura. A falta de otro medio de trans- emprendió el viaje junto con algunos hombres másporte, iban casi siempre a pie o con las bestias. En de su pueblo a la ciudad de Cáceres, donde se encon-cada pueblo buscaban pensión para alojarse y alqui- traban las oficinas de contratación. Le contrataron y,laban un local para la albardería. un mes más tarde partió para la ciudad holandesa de Duque del Bosque (‘s Hertogenbosch) donde empezó A principios de los años sesenta el uso de albar- a trabajar en una fábrica de ladrillos.das empezó a decaer. La llegada del coche, el tractor La casa en Garganta la Olla donde estaba la albardería. (CP) 11
    • Me vine con una maleta de cartón y de madera Letra de Pablo Luengo. (CP) Pablo Luengo escribió con su hermosa letra el to de Philips en Eindhoven. Este cambio le cayó bas-relato Holanda es mi segunda patria, que después tante mal, pidió el despido y regresó a España parafue puesto en Internet por su hijo Miguel Ángel Luen- continuar ejerciendo su antigua profesión.go, en español y holandés Pablo había ganado suficiente para comprarse(www.emigracioneindhoven.dse.nl). un motocarro, de modo que ya no necesitaba ir an- Sin embargo, el trabajo en la fábrica de ladri- dando de un pueblo a otro con todo su material yllos fue duro, el invierno frío y los ingresos decepcio- herramientas. No obstante siguió siendo difícil ga-nantes. Pablo cumplió su contrato anual y regresó a narse la vida como albardero. Cuando su mujer seEspaña. Al cabo de un año compró un billete de tren puso enferma y tuvo que afrontar gastos elevados,a Tilburgo, donde su hermano Florencio trabajaba decidió dejar otra vez su suelo natal. Después deen la fábrica de Volt, propiedad de la empresa Phi- varias aventuras volvió a Philips y, al cabo de unoslips. Pablo empezó a trabajar también en la fábrica años, hizo venir a Holanda a su mujer y a sus hijos.Volt y siguió trabajando allí hasta que todos los obre- En 1981 el matrimonio Luengo regresó a España.ros españoles fueron trasladados a un departamen- Pablo Luengo en la inauguración de El Prado, Eindhoven 1966. (PCA) Pablo y Dolores, 2005. (CP) 12
    • 2. VIVIR Y TRABAJAR Ya desde el principio el periodista Albert acompañan sus conversaciones con muchos ges- van Dijken publicó casi todas las semanas en la tos como énfasis a su vocabulario.” revista semanal “Philips Koerier” un artículo so- La atmósfera en torno a los españoles te- bre los españoles recien llegados, la “gente nue- nía algo de aventura, romanticismo y compasión. va” en una crónica llamada “Aquí, la onda espa- No sólo en el “Philips Koerier” sino también el el ñola”, utilizando a menudo palabras acogedoras. periódico “Eindhovens Dagblad” fueron publica- El 16 de febrero de 1963 escribió lo siguiente: dos con regularidad artículos sobre la gente del “Son diferentes de nosotros, los holande- sur de Europa, que se habían instalado en Eind- ses, estos españoles de las sierras ásperas y de- hoven y cercanías. Al parecer los periodistas re- siertas y de las mesetas de color amarillo rojizo gionales eran visitantes habituales de las resi- de la provincia española de Cáceres : son more- dencias. nos y menos robustos, tienen el pico de oro y Habitación en el campamento de Someren, 1963. (PCA) Campamentos de estado segunda guerra mundial fueron utilizados para el alo- jamiento de trabajadores del SEO (Servicio de Eje- El principio de los años sesenta no sólo fue una cución de Obras). Los primeros noventa hombres deépoca de enorme necesidad de mano de obra sino Extremadura fueron a parar al pueblo de Someren.también de una aguda falta de viviendas. ¿Dónde se Los húngaros, que habían encontrado aquí un refu-iba a alojar a todos estos españoles que Philips y gio temporal después de la revolución de 1956, ha-otras empresas habían hecho venir al sureste de Bra- bían salido ya. También había campamentos, o seabante? residencias, en Sevenum, Horst-America y Middel- Los primeros obreros españoles de Philips, lle- beers. En residencias como estas ocho hombres com-gados en 1963, fueron alojados en campamentos de partían un solo cuarto de estar y un solo dormitorio.estado, construidos en los años de crisis que había Todas las residencias tenían eran muy parecidas porsufrido el país para alojar a los parados que fueron haber sido diseñadas por el mismo arquitecto. Estasseleccionados para empleo temporal. Después de la barracas ya no existen. 1
    • Me vine con una maleta de cartón y de madera según las prescripciones, había que cortar los salchi- chones en rodajas finas. A los obreros españoles no les gustaban las rebanadas cubiertas con mantequi- lla y rodajas finas de salchichón. Lo que querían era un pedazo de pan y un buen trozo de salchichón sin cortar. Además preferían dos comidas calientes, pre- paradas con mucho aceite y ajo. Pero a los coman- dantes del campamento no les agradaban estas cos- tumbres. Últimos edificios de la residencia De Spreeuwel, Casas de huéspedes y pensiones Middelbeers 2005. (CP) Hubo españoles a quienes costó mucho echar raices en los alojamientos colectivos; encontraron alo- Philips obtuvo permiso para alojar a los traba- jamiento en casas de huéspedes particulares. Otrosjadores españoles en los anteriores campamentos se instalaron en una pensión. En el centro de Eind-de estado a condición de que los comandantes del hoven se encontraba una pensión de monjas “Nues-campamento y otro personal no perdieran su em- tra Casa”, donde las monjas se encargaban de lapleo. Estas personas no hablaban ni una sola pala- comida y la limpieza. Aquí unos cien españoles te-bra de español y esto causó problemas, de modo nían habitación propia, lo que consideraban una granque hizo falta contratar a intérpretes. Otro problema ventaja. También hubo trabajadores españoles defue que las comidas eran preparadas según las dis- Helmond, que vivieron allí.posiciones estatales de los comandantes del campa-mento. Los menús eran compuestos a base de canti- El problema más grande en las residencias fuedades calculadas de calorías.27 A los españoles, sin la falta de vida privada. Costaba mucho compartir unembargo, les importaba un rábano la cantidad de espacio tan pequeño con ocho personas : incluso lascalorías. Otro punto de discusión fue el tema de que, cosas más íntimas no pasaban desapercibidas. Un Emigrantes españoles en la residencia De Spreeuwel, Middelbeers 1965. (PCA)27 Eindhovens Dagblad 6-12-1963, 15. 2
    • Vivir y trabajarPensión de monjas Nuestra Casa Comedor en Nuestra Casa. (IEH)en el centro de Eindhoven. (IEH) obrero, que ya ha regresado a Extremadura, recor- daba con rencor : “Fué una vergüenza, los había que seguían exagerando hasta el límite. En aquellos tiem- pos los hombres empezaron a llevar calzoncillos cor- tos como lo hacen las mujeres. Pues yo lo hice tam- bién pero me vi obligado a volver a comprar calzon- cillos largos porque todos los demás llevaban esos calzoncillos caseros, de algodón grueso, que cubrían incluso las rodillas. A la hora de acostarse me mira- ron y dijeron “Fíjate, ese tío lleva bragas .. Lleva bra- gas de mujer !” Madre mía, nunca en la vida habían visto tal cosa. Al otro día todo el mundo en el cam-Habitación en Nuestra Casa. (IEH) Españoles en una pensión de Hatéma en Helmond. (IEH) 3
    • Me vine con una maleta de cartón y de madera cios de las antiguas fábricas, situados cerca del ca- nal de Helmond. En estos edificios construyeron ha- bitaciones con literas, donde los españoles dormían debajo de las mismas mantas Didas, fabricadas por la empresa. En el cuartel de la estación de Helmond convirtieron el antiguo hotel Bruselas en una pen- sión de empresa. Antes era un hotel prestigioso pero, después de instalarse unas decenas de españoles, el aspecto era cada vez menos distinguido. La fábrica metalúrgica de Van Dongen disponía de una resi- dencia, situada dentro de la misma fábrica. Los obre- ros españoles trabajaban, comían y dormían en el terreno de la fábrica. La construcción de residencias La falta de viviendas no se había solucionado yFiesta pijama, Geldrop 1963. (CP). Francisco Carbonell:“ En 1963 trabajaba en Geldrop en la fábrica textil Pes- el alojamiento de los trabajadores extranjeros erasers. Junto con 2 españoles vivía en una casa de huéspe- un problema para la mayoría de las empresas, endes en Geldrop. Ocurrió que una noche el dueño llegó a particular en Philips, donde siguieron contratandocasa bastante borracho y nos sacó de la cama. Estábamosvestidos en pijama pero en seguida cogimos la guitarra y cada vez más españoles.montamos una fiesta con el propietario.” En un informe de la Oficina de Empresa Gene- ral a la Junta Directiva, a finales de octubre de 1963pamento se había enterado. ¡ Lleva bragas de mu- se puede leer: “ En el mes de agosto de 1962 el Sr.jer ! ¡Qué simplones para decir esto ! Me enfadé Ing. Philips decidió hacer venir a un contingente demucho con uno de esos … con sus bragas de mujer. españoles, para cubrir las deficiencias existentes y¡ Bah, qué divertido fue !” como experimento.”28 En aquella época 500 españo- les ya trabajaban en Philips y otro ”contingente” de Los obreros españoles en la fábrica de Diddens 360 personas estaba a punto de llegar. En el informe& van Asten fueron instalados en parte de los edifi- Bendición de El Prado. (PCA)28 PCA 623.5 Informe 25-10-1963. 4
    • Vivir y trabajar Inauguración de El Prado por Frits Philips (CGN)se insiste en que se establezcan directivas adiciona- zo por descentralización o mecanización o que po-les y más transparentes en cuanto a la colocación de drían ser ocupados, dentro de pocos años, por per-españoles. Se observa, en palabras de crítica, que sonal holandés. En resumidas cuentas : sólo en casomuchos obreros españoles han sido contratados bajo de emergencia había que proceder a contratar ael lema de “más tarde ya veremos”, pero que ya es españoles.30hora de dejar este lema despreocupado y, en vez de Se hizo caso omiso de las advertencias y elesto, canalizar el desarrollo para evitar sorpresas número de obreros españoles en Philips siguió cre-desagradables en el futuro. ciendo cada vez más. Pronto ya no sólo vinieron de El mayor problema fue encontrar alojamiento Extremadura sino de todas las regiones de España.para todos estos “contingentes” de españoles. Fue Los alojamientos en los anteriores campamentos dedifícil y caro. Además todos los esfuerzos tenían que estado no eran ideales y por eso Philips decidió cons-ser dirigidos hacia el carácter provisional de la con- truir dos residencias propias. En el mes de septiem-tratación de obreros extranjeros. Los campamentos bre de 1964 terminaron la construcción de El Pinar,residenciales casi siempre se ubicaban en lugares situado en el pueblo de Maarheeze, y en enero deapartados, condicionando el contacto con la socie- 1966 la de El Prado, situado en Eindhoven en la calledad holandesa y limitando así la integración en vez Beemdstraat, en la zona industrial de De Hurk. El 24de estimularla.29 Se recomendó no invertir dinero de junio de 1966 El Prado fue consagrado por Mon-en edificios o campamentos pues, como consecuen- señor Th.G.A.Hendriksen, obispo auxiliar de Utrecht.cia de ello, el alojamiento de los españoles podría Después de esta ceremonia Frits Philips inauguró laobtener un carácter permanente. Aparte de esto los residencia en una ceremonia oficial. En El Pinar ha-españoles debían ser empleados sólo en aquellos bía alojamiento para 350 personas y en El Prado parapuestos de trabajo que desaparecerían a corto pla- 250 personas.29 Tinnemans 1994: 47.30 PCA 623.5 Informe 25-10-1963. 5
    • Me vine con una maleta de cartón y de madera Campamento en Someren, 1963 (CP) Hubo más empresas que construyeron residen- blo alegre de Someren, los obreros españoles de lacias propias para su personal. En 1971, en el pueblo fábrica de cartón Van Dam ocuparon sus puestos.de Beek en Donk, la empresa Thibodraad construyó Rebautizaron la residencia en Casa del Elefante por-una residencia para obreros españoles. La residen- que la empresa Van Dam hizo propaganda con elcia se llamó Casa Trenta, con referencia a la calle eslogan de que sus cajas de cartón eran tan sólidasTrentstraat, en la que estaba situada, pero los espa- que un elefante podría pisarlas sin romperlas.ñoles la lamaron Casa Treinta. Al principio también Por lo que se refiere al alojamiento, los espa-vivían allí unos empleados de la empresa Van Thiel ñoles en el sureste de Brabante tuvieron más suerte,United. Para éstos se construyó más tarde otra resi- en general, que sus paisanos en la región de las gran-dencia más pequeña, a la que los españoles pronto des ciudades del oeste de Holanda donde pedíanbautizaron como la Casa Treinta y Una. La Casa Trenta precios abusivos por habitaciones miserables. Segúnfue cerrada en 1982. el ayudante Van Stratum del Servicio de Extranjería, no existió tal aprovechamiento en Eindhoven y sus alrededores aunque los obreros extranjeros pagaban Happy community por su habitación algo más que los estudiantes ho- La inauguración de las residencias de Philips landeses de la Universidad Técnica de Eindhoven.de El Pinar y de El Prado significó el cierre de las Los empleadores en la provincia de Brabante, enresidencias más lejanas. En el caso de la residencia cualquier caso, cuidaron mucho más de sus trabaja-de Someren el Dr. van Erp el Servicio Médico de Phi- dores extranjeros que los fabricantes en la región delips lamentó esta decisión porque había comprobado las grandes ciudades del oeste de Holanda. El padreque la baja por enfermedad allí estuvo muy por de- Jaime Driessen, sacerdote de los españoles en elbajo del promedio. Lo atribuyó al hecho de que esta sureste de Brabante, le dijo en 1965 a un periodistaresidencia se encontraba en la inmediata proximidad del periódico Eindhovens Dagblad que los ocupantesde un pueblo con buen ambiente y que los habitan- de las residencias de ancianos holandeses tendríantes daban la impresión de formar una happy com- envidia al ver el confort en las residencias de los obre-munity (comunidad feliz ).31 Después de que los obre- ros españoles de Philips.32ros españoles de Philips dejaran con desgana el pue-31 Erp 1967: 1915.32 Houtert 1965. 6
    • Vivir y trabajar Barrer el suelo suelos. Se quejó ante el Ing. R.van Dijk, miembro del Consejo de Administración de Philips. Este escri- El mismo día de su llegada en febrero de 1963, bió una carta al Departamento de Asuntos Sociales,los primeros noventa obreros españoles de Philips de la que le mandó una copia al Sr. Frits Philips yfueron sometidos a unas pruebas para comprobar si añadió : “Por fuentes muy diferentes he sabido hacereunían las cualidades para trabajar con las máqui- poco que nuestros obreros españoles se sienten ofen-nas. didos por tener que barrer el suelo junto a las cade- José Gutiérrez: “Esas pruebas las hemos he- nas donde los chicos y chicas holandeses están en-cho durante dos días hasta hartarnos. samblando aparatos.”33 ¡ Queríamos trabajar con máquinas auténticas! Sólo a tres meses de su llegada uno de los es-¿ Sabes qúe máquina me dieron a mí? ¡ La escoba ! pañoles del primer grupo falleció por un accidenteDije yo: “¿Es que he hecho todo el viaje a Holanda laboral. Se trató de Eladio Albarrán Palomero, de 24para barrer el suelo aquí ?” En España este trabajo años y natural de Carcaboso, Cáceres. Eladio fallecióera despreciado: era trabajo para mujeres. Tenía trabajando en el Servicio Doméstico, después de su-vergüenza, sobre todo al entrar en la oficina, donde frir una caída mortal al romperse un cable del ascen-las mujeres me miraban, y me sentía como si no sor de los limpiacristales en que se encontraba. Hubosirviera para nada. Con todas mis fuerzas intenté salir un gran abatimiento entre los españoles. A la misade la limpieza; hice incluso cosas que no se podían de difunto, en la iglesia del pueblo de Someren, asis-hacer. Rompí la escoba, por ejemplo, o me senté tieron casi todos los obreros españoles, una repre-ostentosamente en la escalera. Y dije: ¡ ESTO NO !” sentación del consulado español, delegados de Phi- Gran parte del primer grupo fue empleado – lips y muchos habitantes del pueblo de Someren-bajo muchas protestas – en la limpieza. Unos meses Eind. Los vecinos del barrio donde estaba situada ladespués los españoles consiguieron respaldo de fuen- residencia, pusieron una corona de flores y los jove-tes oficiales. El Sr. López Rodó, un alto cargo de nes de Someren ofrecieron arreglos florales. DespuésMadrid, fue de visita a Eindhoven y vió con sus pro- de la misa de difunto Eliado fue repatriado a Extre-pios ojos que sus paisanos no ejecutaban activida- madura. Albert van Dijk cubrió los hechos de la tristedes industriales sino que fregaban y limpiaban los despedida en el periódico Philips Koerier: ”Un último Eladio Albarrán. Esta foto adornaba la lápida Edificio del accidente (CP) de su tumba en su pueblo Carcaboso. (CP)33 PCA 624.5 Carta 22-11-1963. 7
    • Me vine con una maleta de cartón y de madera José Gutiérrez y Raimundo Blanco del primer grupo de la emigración ‘philipsiana’ en su 25 aniversario en Philips (1988). José Gutiérrez sigue residiendo en Eindhoven. Raimundo Blanco falleció en junio de 2005. (CP)adiós : Los rayos de las luces del coche fúnebre se José Gutiérrez y Raimundo Blanco del primerdisolvieron en la oscuridad. Eladio Albarrán empren- grupo de la emigración ‘philipsiana’ en su 25 aniver-dió el viaje de regreso a su pueblo.” 34 sario en Philips (1988). José Gutiérrez sigue residiendo en Eindhoven. Raimundo Blanco falleció en junio de Después de este accidente mortal y quejas 2005.como las del Sr. López Rodó, Philips dejó de reclutara obreros españoles para trabajos de limpieza. A losespañoles, que trabajaban en el Servicio Doméstico, Viaje en autobúsles encargaron otras tareas más ‘masculinas’. Medioaño después de llegar a Eindhoven el primer grupo El madrileño Sr. López Rodó supo en Eindho-finalmente fue autorizado a trabajar con las máqui- ven que había casos en que Philips estaba alojandonas en la fábrica. Gutiérrez: “Me pusieron en el de- a sus paisanos a una distancia de más de cincuentapartamento de Productos Metálicos y allí seguí tra- kilómetros de las fábricas. Esto tampoco le gustó ebajando hasta jubilarme. Siempre me ha gustado hizo preguntas críticas. Al parecer no se había ente-mucho este trabajo.” rado de la gran falta de viviendas en Holanda. Todos Autobus (CGN)34 Philips Koerier 19 (32), 1-06-1963, 10. 8
    • Vivir y trabajarlos días laborables los españoles eran llevados en según andemos de las unidades. ¡Y así, compañero,autobuses de ida y vuelta a su trabajo en Eindhoven, no te entristezcas y vive con ilusión que no vale laun viaje que a veces duraba más de una hora, según pena el estar triste, ya que esto no conduce a nada,se puede desprender de un comentario del andaluz ¡alégrate! que un corazón alegre mata más micro-Marcos Martín Ramírez, de 25 años, persona que bios que todos los antibióticos juntos!35estaba dotada de mucha imaginación y que trabaja- Marcos Martín salió airoso con bastante humorba en Eindhoven en el departamento de Productos pero esto estaba fuera de las posibilidades de otrosMetálicos. muchos españoles. En el periódico Philips Koerier del 27 de juniode 1964 Marcos relata cómo trató de hacerse la vidaen Holanda un poco más agradable y alegre. Vivía Departamentos de producción pesadaen la residencia de Horst-America, cada mañana el La mayoría de los obreros españoles fuerondespertador sonaba a las cinco y media y Marcos empleados como trabajadores por turnos en los de-tenía que darse prisa para no perder el autobús: ‘¿Qué partamentos de producción pesada como Cartónhago? ¿Ponerme triste? ¡No, no, todo lo contrario! Ondulado, Fábrica de Vidrio, Productos Metálicos yPienso que voy de viaje, ¿de viaje? ¡Sí, de viaje y a Tubos de Rayos Catódicos. El departamento “Car-Sevilla! Claro que sí, sí estoy en Holanda, y en Horst- tón” era un símbolo entre ellos. Todavía ahora losAmerica, pero yo me hago la ilusión que estoy en mi españoles jubilados le dicen a su esposa, cuando salenpueblo. ¡Cojo el autobús y, zás a Sevilla! Y al pasar para echar una partida de cartas en el Centro Espa-por Helmond, pienso que es Triana, nada menos que ñol: “Me voy al Cartón”con el famoso Guadalquivir, y entre sus altos tejados La mayoría de los españoles trabajó en el de-diviso la alta silhueta de una torre: ¡Mi Giralda! … Ya partamento de Tubos de Rayos Catódicos o sea, enhemos llegado a Geldrop. ¿A Geldrop? ¿No ves que su propias palabras, el departamento de las Panta-es la plaza de armas? ¡Ah, ya se ve el viaducto de llas. Era un trabajo duro que tuvo como consecuen-Eindhoven! Sí, esas son las murallas de la Macarena cia que a muchos de ellos les quedaron dolores cró-y su famoso arco triunfal, pues sí, estamos en la nicos de espalda.Macarena. … ¡Y ahora a la escuela! ¿A la escuela? ¡Síy a la primaria! ¿No ves que estás todo el día hacien- Manuel Gómez Pérez: “Al ver que eras fuerte,do cuentas y leyendo unidades? Y no me digas que decían ‘¡Es buena persona para Tubos de Rayos Ca-no, que de quince en quince días nos dan las notas tódicos!’ Yo también trabajé allí durante veinte años, Departamento “Pantallas” (CGN) Departamento “Cartón” (CGN)35 Philips Koerier 20 (36), 27-06-1964, 10. 9
    • Me vine con una maleta de cartón y de madera Pensionistas jugando a las cartas en el Centro Español Eindhoven, mayo 2006. (CP)pero era un trabajo muy duro. En aquella época los nes en el departamento donde serían empleados, eltubos de rayos catódicos pesaban 16 kilos la pieza y día después de su llegada. La foto fue publicada ena menudo uno tenía que levantar 180 de ellos cada aquella época en la revista para el personal de Volthora.” Contact y todos los obreros españoles recibieron una copia. Florencio Granado utilizó la foto como postal y A finales de 2006 cayó el telón para la sucursal se la mandó a su hijo mayor que estaba en Extrema-en Eindhoven de LG Philips Displays (LPD) y los últi- dura.mos españoles, que trabajaban allí, fueron despedi-dos. “Para mi querido hijo, con todo cariño. La foto fue tomada al día después de nuestra llegada a Ho- En esta foto de 1963 salen los obreros españo- landa cuando nos enseñaron nuestros sitios de tra-les de Volt participando en una sesión de instruccio- Instrucción de los recién llegados. (CP) 10
    • Vivir y trabajar Tarjeta postal de Florencio Granado. (CP)bajo. La persona con los ojos cerrados es el intérpre- Antiguas fábricas de textilte. Esta foto salió en la prensa y luego a todos nos Los fabricantes de textil en el sureste de Bra-dieron una copia aunque no hemos salido bien en la bante reclutaron personal sobre todo en Barcelona yfoto porque casi no se nos puede distinguir. Nos es- sus alrededores, donde también había producción detán enseñando el departamento de televisores por- textil de modo que podían contratar a personas conque allí es donde estamos trabajando. Tuvimos mu- experiencia. Tejedores en su propio domicilio, porcha suerte. La foto se sacó de improviso y yo estaba ejemplo, que esperaban ganar en Holanda un pocomirando hacia atrás en aquel momento; por eso sólo más durante cierto tiempo. En general se trataba depuedes ver mi cabeza, nada más. Muchos besos para gente con más estilo urbano. Eran diferentes de lamis tres hijos y mi esposa. Florencio Granado.” Obreros españoles en la fábrica de textil Pessers, Geldrop 1963. (CP) 11
    • Me vine con una maleta de cartón y de maderagente de los pueblos agrarios de la provincia de Cá- pañoles. Contó lo siguiente: “Había un español, lla-ceres y también de la gente de la provincia de Bra- mado Pizarro, que estaba llorando después del in-bante. cendio. “¡Ahora que tengo trabajo, dijo, ahora que gano mucho dinero, sucede esto y, de golpe, ya no me queda nada!” Estaba pensando que ya no le pa- José Díaz salió en 1963 de Barcelona para garían más y no sabía que la empresa estaba asegu- ir a trabajar en el pueblo de Geldrop en la fábrica rada contra esta clase de calamidades.” textil de Pessers y contó: El mismo Pizarro sólo había gastado, durante “Una noche de febrero de 1963 llegué a tres meses, tres florines y medio (setenta pesetas) Geldrop, un pueblo sin mucha iluminación, junto en gastos personales y había remitido el resto del con otros dos españoles. Eramos de Barcelona, dinero a su esposa. Los obreros españoles tenían una ciudad grande y Geldrop era un pueblo muy que pagar de sus sueldos cierto importe por gastos pequeño en aquella época. Al otro día, por la de alojamiento, otra parte del sueldo era remitido mañana, fuimos a pie a la fábrica textil. Hacía automáticamente a su familia y del dinero que que- mucho frío y, al salir de casa, nos sorprendió la daba podían disponer libremente. Cuando les sobra- gruesa capa de nieve en la calle y nos llevamos ba de este dinero solían entregárselo al funcionario un susto tremendo. Una vez llegados a la fábrica del departamento de personal que lo remitía a Espa- tuvimos otra desilusión porque era una fábrica ña. Por tanto, en el departamento de personal po- bastante antigua, con máquinas anticuadas y dían comprobar exactamente con cuánto dinero de nosotros pensábamos que por aquí habría ma- su sueldo se quedaban los españoles. Los tres flori- quinaria más moderna. nes y medio que había gastado Pizarro, probable- Pronto nos dimos cuenta de que los holan- mente habrían sido empleados en comprar sellos. deses que trabajaban allí, pasaban más estre- checes de lo que habíamos imaginado. Al final Ganar mucho en poco tiempo del día laboral no se quitaban el mono sino que se ponían encima el abrigo, luego se ponían la Muchas empresas tenían una enorme falta de gorra y volvían a casa en bicicleta. Yo era de ciu- mano de obra pero, a diferencia de la empresa Phi- dad, llevaba ropa bonita y me miraban mucho lips, no consideraron la contratación de españoles cuando me cambiaba la ropa después del traba- jo. Me contrataron como mecánico pero siem- pre he trabajado en el departamento de torcer hilos. Tenía que trabajar duro y hacer muchas horas extras para ganar un poco más, pero la gente de la fábrica era simpática y te ayudaba. Seguí trabajando allí hasta que cerraron la fábri- ca.” El 4 de marzo de 1964 gran parte de la fábricatextil de Diddens & van Asten en Helmond fue redu-cida a cenizas. A las ocho de la tarde dos empleadosespañoles descubrieron el incendio y, gesticulando,avisaron a un colega holandés. El proceso de pro-ducción estuvo parado un buen rato.36 La Sra. TinekeBerkers–van Schijndel trabajó en el departamentode personal, hablaba español y estuvo muy implica- Francisco Carbonell con su hijo mayor en el snackbar, Geldrop 1974. (CP)da en las gracias y las desgracias de los obreros es-36 Ruiten Troef 8(11), abril 1964, 2. 12
    • Vivir y trabajarcomo una solución estructural y por eso les ofrecie- una autoescuela, una empresa de transporte o unaron, la mayoría de las veces, un contrato anual. Los agencia de viajes. Gran número de españoles, sinempleados españoles, por otro lado, tampoco tenían embargo, en contra de lo que era de esperar, siguióla intención de quedarse en Holanda por más de un trabajando en Philips hasta alcanzar la edad de jubi-año o dos. Querían ganar la mayor cantidad de dine- lación.ro en el menor tiempo posible, de modo que pudie-ran regresar cuanto antes a España para montar unnegocio. Miguel Carvajal: “En 1964 fui a Brabante para encontrar trabajo temporal. Un primo mío Había algunos españoles más emprendedores ya trabajaba aquí y me lo sugirió porque en Es-que no esperaron hasta ahorrar el dinero suficiente paña tenía que cumplir el servicio militar. Paray regresar a su pais para montar el negocio desea- evitar la mili, dejé de trabajar en la cinta de pro-do. Ya empezaron en Holanda con esta actividad. ducción y partí para Holanda con mi primo. Por Francisco Carbonell: “En 1962 salí de Barcelo- unos meses, pensaba. Empecé en la fábrica tex-na y llegué al pueblo de Geldrop, donde empecé tra- til Vlisco pero me despidieron al cabo de dos se-bajando en la industria textil. Más tarde encontré un manas porque llegué tarde una vez. Luego tra-empleo en la empresa Philips en Geldrop. Desde jo- bajé en la fábrica Seven Up en Maarheeze peroven ya quería montar un negocio propio y en 1974 sólo fue durante el verano. Después encontréabrí un snackbar en Geldrop. Trabajaba hasta las empleo en la fábrica de cinc en Budel pero elcuatro y media de la tarde en Philips y luego abría la trabajo allí era tan malo para la salud, que sólopuerta del snackbar a las cinco. Seguí con el snac- lo aguanté durante dos meses. Luego trabajé unkbar sólo un año porque esta combinación de traba- tiempo en un matadero de gallinas, pero estojo fue demasiado dura, sobre todo para mi anterior tampoco me gustó. Al final me presenté en Phi-esposa. Luego también trabajé de huevero durante lips y, al enterarse dónde había trabajado, meseis o siete años. Repartía a domicilio huevos y po- dijo el Jefe de Personal : “¡ De eso nada, cincollos pero también carne de cerdo, por ejemplo. Esto fábricas en un año!” Luego dijo : “Vale, te doy untambién lo hacía después de terminar el trabajo dia- contrato bajo la condición de que, durante losrio en Philips. Cuando me jubilé anticipadamente primeros cinco años, no dejes Philips.” Me jubilémonté una tienda española en Eindhoven que ahora anticipadamente pero sí he podido celebrar milleva mi hijo.” cuarenta aniversario de trabajo en Philips. Y siem- pre trabajé en el mismo departamento.” Otros antiguos obreros españoles de Philipsmontaron por ejemplo un bar o restaurante español, 13
    • Me vine con una maleta de cartón y de madera INTERMEZZO Remigrantes en Guadalupe Guadalupe es un pueblo pintoresco, dominado fines de semana. Más tarde fue a trabajar, junto conpor el convento de Nuestra Señora de Guadalupe, la su esposa, a Alemania donde podía trabajar másmadona negra y santa patrona de Extremadura. Du- horas. Los abuelos se quedaron con los hijos en Gua-rante los últimos años está atrayendo a tantos pere- dalupe. Con el dinero que Pablo y su mujer ganarongrinos y turistas, que casi todos los habitantes del en el extranjero montaron una tienda en su pueblopueblo pueden vivir bien de esto. En los años sesen- natal que marchaba bien.ta, sin embargo, había tanta pobreza que decenasde hombres se vieron obligados a dejar su puebloserrano para poder ganar mucho dinero en poco tiem-po en las fábricas de Brabante. Pablo Gonzalo erauno de ellos. Empezó a trabajar en la empresa Phi-lips pero rescindió su contrato para ir a trabajar en laempresa textil Diddens & van Asten en Helmond por-que en esta fábrica podía hacer más horas extras. Pablo Gonzalo con su mujer e hija delante de la tienda en Guadalupe, 2005. (CP) Angel Fuentes Collado también nació y se crió en Guadalupe. Partió en enero de 1965 para Braban- te, animado por su hermano que trabajaba en Phi- lips. Encontró un empleo en la fábrica textil Vlisco yPablo Gonzalo con cinco paisanos en el campamento de su hermano decidió ir a trabajar en Vlisco también, Sevenum, 1963. (CP) de modo que podrían estar juntos en Helmond. An- gel contó que el trabajo en la industria textil era duro En 1961 el sistema del sábado libre y la reduc- y que pagaban mal. Después de más de un año re-ción de la semana laboral de 48 horas a 45 horas nunció y fue a trabajar en la Entrepose, una empre-habían sido introducidos en Holanda como conquis- sa que instalaba tuberías de gas. Trabajó en muchostas sociales. ¿Qué haría un obrero extranjero, sin sitios diferentes, sobre todo en el oeste y el norte delembargo, con todas esas horas de ocio si había lle- país.gado a Holanda para trabajar tantas horas a la se-mana como fuera posible? Pablo se aburría en la re- El hijo de Ángel tiene una tienda de recuerdos,sidencia del pueblo de Sevenum durante los largos situada en la plaza central del pueblo y su hija tiene 14
    • Vivir y trabajar Documento de identidad de Angel Fuentes Collado, 1965. (CP)otra en una de las calles principales. En la tienda ses de su regreso murió, todavía joven. Lo mismotiene instalado un ordenador portátil y sólo le lleva pasó con un compañero suyo del pueblo con quienunos segundos mostrar la página web de Miguel Ángel trabajó en el mismo departamento de Vlisco. En aquelLuengo en la pantalla. Padre e hijo miran una foto en departamento utilizaban varios ácidos para la cons-la que figuran muchas personas mayores de Guada- trucción de paneles para Philips, probablemente des-lupe. Gente como Ángel, que ahorró un poco de di- tinados para mantas eléctricas. Ángel sospecha quenero en Brabante para montar un negocio en su pro- las muertes de ambos tienen que ver con el trabajopio país, por ejemplo una tienda como ésta. peligroso que realizaron, pero nunca se ha podido averiguar. El hermano de Ángel acabó mal. A pocos me- Comprobante de despido de Angel Fuentes Collado, 1966. (CP) 15
    • 3. SEXO Y PICANTE Exótico Al principio los cocineros holandeses de las re- sidencias pensaban que la comida tenía que ser ante La mayoría de los españoles eran personas tra- todo muy picante y por eso añadían buena cantidadbajadoras que causaban pocos problemas; respon- de condimento picante indonesio (sambal). La coci-dían a una necesidad imperiosa de mano de obra y, na holandesa está muy influenciada por la cocinapor lo general, el patrón se esforzaba por hacerles la indonesia porque Indonesia es una antigua coloniavida en Holanda lo más agradable posible. de Holanda. A los españoles esto no les gustaba nada de modo que buscaron un intérprete para hablar con los cocineros. José Gutíerrez: “La comida, al principio, no era española y tampoco holandesa. Tenía que ser parecida a la comida española pero habría sido mejor poner comida holandesa normal.” Los españoles tenían que acostumbrarse a al- gunos alimentos holandeses. No conocían el uso de mantequilla o margarina y no les gustaba. La leche evaporada para café, muy típica en Holanda, tampo- co la habían probado nunca. En 1963 José Díaz llegó en tren a Roosen- daal, en la frontera de Holanda. : “Desde allí con- tinuamos en autobuses pero primero nos ofre- cieron un almuerzo frío. Tomamos un café y echa- mos mucha leche pero resultó que era leche eva- porada para café y sabía muy mal. Peter Weerts, cocinero en la residencia “El Pinar”: “ ¡ Increible, cuánto azúcar pusieron en una taza de café! No utilizaron una cucharita sino Dos cocineros en El Pinar, 1974. (CP) una cuchara sopera”. Todo fue organizado para ellos de la mejor Leche mazada era otro producto tipicamentemanera posible, también la comida, con excepción holandés que les daba asco, ya que casi ningún es-de las de los antiguos campamentos de Estado. Los pañol podía acostumbrarse. Lo mismo pasaba con elholandeses a menudo tenían una imagen bastante pescado crudo. Josefa Silvo lleva 37 años en Eindho-estereotipada de los españoles. Pensaban que te- ven y quiere regresar definitivamente a España :nían mucho temperamento y que les gustaban los “Nunca he comido arenque y le dije a mi marido: “Nobailes apasionados y las comidas picantes. Las pi- regresaré a España sin haberlo probado.” Pero siem-mientas rojas, por ejemplo, se llaman en holandés pre lo iba aplazando. Dicen que es sano pero .. “pimientas españolas. Como si todos los españolesfueran unos botafuegos apasionados que necesita- Algunos españoles se llevaron de casa comes-ban una buena ración de guindillas diaria. tibles que ahora se venden en todos los supermerca- 1
    • Me vine con una maleta de cartón y de madera Cocinar en Holanda. Página del Guía del Emigrante en Holanda, 1971. (GEH)dos pero que en aquella época eran muy exóticos. oliva. No sólo era por el sabor característico del acei-Aceite, ajo y chorizo, por ejemplo. te sino, sobre todo, porque éste causaba diarrea. Ahora se puede encontrar en casi todas las cocinas holandesas una botella de aceite de oliva y, hoy en Antonia Klerkx - Serrano, primera genera- día, todos los carniceros venden chorizo. ción de españoles en Holanda : “¿Quién comía antes ajo en Holanda ? Nadie. Al principio me llevé chorizo de España. Sin embargo, cada vez Comidas adaptadas para los españoles que subía en ascensor con mis colegas, me mira- ban y me decían : “¿ Quién ha comido ajo ? ¡ Hay pocos temas sobre los cuales se ha discu- Qué mal huele por aquí !” Entonces les respon- tido tanto y sobre los que se ha gastado tanto papel día: “Anoche fui a comer al chino y por eso huele como el de la comida en las residencias, aunque ha- a ajo. No me atrevía a decir que había comido bía algunos emigrantes que sabían relativizar mucho ajo en casa.” los problemas, como lo hizo un habitante de la anti- gua residencia de Middelbeers : “No lo aguanté ni siquiera un año porque no me gustaba nada vivir Al principio de los años sesenta casi nadie enla provincia de Brabante se atrevía a tomar aceite de Hacer la comida en el campamento de Sevenum, 1963. Seis cocineros en El Pinar, 1974. (CP) (PCA) 2
    • Sexo y picanteentre tantas personas, cada una con sus propios pro- personas que trabajaban allí como gerentes y coci-blemas. Los que habían sufrido la mayor pobreza en neros, también eran hombres. Sólo en la cocina tra-España, eran los que más se quejaban de que la bajaban mujeres holandesas que servían las comi-comida no era buena, que no les gustaba. Gente que das, fregaban y limpiaban durante la semana.en su pueblo ni siquiera tenían todos los días unacomida caliente, no tocaban la comida en la residen- Peter Weerts : “Todo funcionaba perfecta-cia.” mente con esas mujeres. También tenían mucha influencia sobre los hombres. Había unos que Peter Weerts, cocinero en El Pinar: “Es ver- siempre se quejaban de la comida y entonces dad que cocinábamos casí exclusivamente comi- una de las mujeres dijo: “Deja ya de dar la lata y da española : tortilla y otras muchas cosas más. cómete la comida con gusto.” También preparábamos cazuelas con garbanzos o lentejas. No servíamos comidas típicas holan- desas como patatas, col roja y carne estofada. En los años sesenta también trabajaban en El Estas cosas no las conocían y por eso no fueron Pinar dos mujeres españolas que lavaban los platos preparadas. Sólo cocinábamos a la española, cuando las mujeres holandesas no estaban. Con esas dentro de lo posible, claro.” mujeres no se jugaba; dejaban muy claro hasta dón- de se podía llegar. Ruth Verbeet, gerente de El Pinar: “La co- mida estaba adaptada a la cocina española. Los típicos platos españoles sólo los podían preparar Benny Weerts, cocinero en El Pinar: “ Eran ellos mismos. Incluso contratamos a unos coci- María y Petra, dos mujeres españolas. Nunca ol- neros españoles durante un tiempo pero fue un vidaré que quise decirle algo a Petra y le puse la desastre. No funcionó tampoco.” mano un segundo en el hombro. En seguida res- pondió: ¡Qué haces…¡” En una residencia sólo vivían hombres y las Comida en El Pinar, 1973. (PCA) 3
    • Me vine con una maleta de cartón y de madera Baile en casa de los padres de la administradora de personal de Diddens & Van Asten, Helmond 1965. (CP) La moral sexual te distancia de una chica pero en Holanda los chicos podían pegarse más a la chicas. Una de las cosas que más sorprendió a losemigrantes españoles fue la moral sexual de los años De repente el sureste de Brabante se llenó desesenta en Holanda . Era mucho más libre de lo que grandes grupos de hombres de aspecto moreno: estoestaban acostumbrados. Se sorprendían con el trato ocurrió en tiempos en que la gente sólo muy rarasmucho más fácil entre los hombres y las mujeres, veces se comparaba con extranjeros. Por muy bien-con las parejas enamoradas que se besaban en pú- venidos que fueran, siempre había temor de lo des-blico y con los anticonceptivos, que en 1962 ya ha- conocido y los peligros más grandes se hallaban enbían llegado al mercado en Holanda. El uso de la el terreno sexual : miedo de enfermedades vené-píldora estuvo prohibido en España hasta entrados reas, por ejemplo, o el temor de los padres a que sulos años ochenta porque era considerado un acto hija llegara a casa con un español o, incluso peor,pecaminoso por la iglesia y el estado. que se quedara embarazada de un español. Lo que llamó también la atención fue que en El primer grupo de obreros extranjeros de Phi-Holanda la gente bailaba más apretada que en Es- lips fue recibido con sentimientos contradictorios porpaña.37 En España un chico debía mantener bastan- los habitantes del pueblo de Someren. Por un lado los hombres del mediterráneo recibieron buena aco- gida, por otro lado su llegada causó bastante inquie- tud. Incluso el cura del pueblo intervino, como contó Gutiérrez : “El cura había anunciado en la iglesia que un gran grupo de españoles llegaría y que las chicas tendrían que tener mucho cuidado porque los espa- ñoles sólo se quedarían por un año y casi la mitad de ellos estaba casado.” Esto no impidió que se les ace- leraran los latidos del corazón a muchas mujeres de Someren al ver que tantos “Don Juanes” aparecie- ron en el pueblo. Parece que incluso se produjeron casos en que las autoridades municipales y las de Baile en casa de los padres de la administradora de Philips tuvieron que intervenir en relaciones entre personal de Diddens & Van Asten, Helmond 1965. (CP) emigrantes españoles y mujeres de Someren.3837 Smets 1964: 15.38 Luengo Tarrero 2003a. 4
    • Sexo y picante Horst-America, 1963. (PCA) A pesar de todas las advertencias muchas chi- cha por los bonitos tatuajes que lucía”, fue examina-cas se enamoraron de aquellos chicos españoles gua- do para verificar si sufría de sífilis pero resultó quepos y morenos. La idea solamente hacía temer a los no había incubado nada.padres. En cuanto los conceptos de amor, sexo y El doctor van Erp concluyó en la “Revista paramatrimonio salieron a escena se hizo una distinción Medicina”, que la colonia de españoles no constituíaclarísima entre “propio” y “ajeno”.39 La mayoría de ningún peligro para la salud pública.41 En el informelos padres prefería que su hija mantuviera relacio- interno para Philips sí formuló la siguiente adverten-nes con un chico de Brabante y no con un extranje- cia : “Aunque la mayoría de los españoles viene aro. Más tarde iban considerando menos como “ex- Holanda para ahorrar dinero y llevar una vida muytranjeros” a los españoles a consecuencia de la lle- decente, siempre habrá algunos que se arriesgarángada de turcos y marroquíes, porque los holandeses a coger infecciones venéreas. Generalizando se pue-empezaron a visitar en masa las playas españolas y de decir que los solteros y la gente que vienen de lasporque España ingresó en la Comunidad Europea; ciudades correrán mayor riesgo que la gente del cam-ahora, de golpe, resultaba que holandeses y espa- po y los casados.” A continuación concluye de formañoles eran todos miembros de la misma familia eu- tranquilizadora: “La mayoría de nuestros obreros sonropea. gente casada, que viene del campo de Extremadu- ra.” Concentraciones de hombres En la Philips eran conscientes de la desventaja de las concentraciones de hombres que poblaban las El doctor T. van Erp del servicio médico de Phi- residencias. Una cita de un informe interno de 1970lips, escribió en 1966, en un informe interno: “Existe dice: “La consecuencia es que muchos (sobre todoel miedo de que el obrero extranjero constituya un en los fines de semana) buscan sus placeres sexua-fuente de enfermedades venéreas.”40 Este miedo re- les por otro sitio, en particular en Bélgica, el paíssultó infundado porque sólo descubrió dos casos de vecino que está a sólo 30 kilometros.”42 En El Pinargonorrea. En el primer caso se trató de un madrileño solucionaron el problema internamente de otra ma-y en en otro de un hombre que lo había cogido en nera.Eindhoven. Un obrero que había “despertado sospe-39 Mak 2000: 136-137. Véase también Hondius 2001: 207-234.40 Erp 1966, PCA 624.5.41 Erp 1967: 191342 PCA 624.5. 5
    • Me vine con una maleta de cartón y de madera Peter Weerts, cocinero en El Pinar: “En el fon- de obra extranjera. Parece que nacieron bastantesdo me da vergüenza contarlo. Siempre venía una, enredos entre las esposas de los hombres de Hel-pues, ya sabes ...., no me atrevo a estimar su edad mond, que trabajaban en Alemania, y los emigran-pero sí era una mujer de edad bastante avanzada. tes españoles. Estas mujeres de Helmond estabanSe tumbaba en una cama en una de las unidades solas durante la semana y los hombres españolesdormitorio y lo que siguió era igual que una consulta estaban alejados de sus esposas en España durantemédica. La gente hacía cola. Al ver acercarse a esa muchos meses. Tales enredos podían inducir a fric-mujer tan fea, nos decíamos el uno al otro : “¡ Tiene ciones en los matrimonios y a inquietud en la comu-buen negocio hoy!” Sobre todo a finales del mes ha- nidad. Además no favorecieron la reputación de losbía una cola de unas veinte personas. ¡Pues claro emigrantes españoles y tampoco la de las mujeresque se formaban grupos, pero si estaban esperan- de Helmond.do...! Entonces veiamos cómo entraba uno y luegootro y otro. ¿Si Philips lo aprobó? No sé, pero noobstante ocurría. Pero escucha, son cosas que sim- La antropóloga Gerdy van der Stap descri-plemente ocurren, es parte de la vida.” be en su novela Nestspel (Juego de anidar) lo que la llegada de un español originó en las muje- res del barrio de obreros de Delft de su juven- Tener piernas firmes tud: El ayudante Van Stratum del servicio de inmi- “Siguiendo el ejemplo de los vecinos Voge-gración le dijo en 1965 a un periodista del Eindho- laar los padres de Manus habían reformado tam-vens Dagblad que no había tantos descarriamientos bién el desván. Allí hospedaban ahora a obrerosentre los españoles . “ Sería de aplaudir, sin embar- extranjeros. El español y los dos turcos trabaja-go, si las mujeres y chicas holandesas no le hicieran ban todos en la fábrica de cola, situada en lala vida tan difícil a esos hombres. Resulta que el ex- calle Rotterdamseweg.tranjero sigue teniendo una fuerza de atracción enor- El español que vivíá en casa de Manus, tra-me sobre ellas. Y entonces es lógico que cueste bajaba los sábados en la tienda de Sjaak Kwel-mucho mantener las piernas firmes si te lo hacen tan der, el verdulero de dos calles más adelante. Sja-difícil. Sólo unas piernas firmes podrían resistir al lujo ak estaba muy contento con su nuevo asistente:y los hombres del mediterráneo, en general, no las “Esos tíos morenos saben trabajar mucho”. Lastienen tan firmes...”43 amas de casa del pueblo también estaban muy contentas. Manolito era un chico de unos veinti- cinco años de edad... Durante la semana las Un emigrante de la primera generación: “Al principio me costaba mucho acostumbrarme a, digamos, la libertad, a la manera en que las mujeres se manifestaban. España era un país con normas muy estrictas y severas en aquella épo- ca de Franco. En Holanda, por ejemplo, las mu- jeres fumaban en la calle. En España no se veía esto nunca porque sólo lo hacían las rameras. Aquí lo hacían por todas partes.” Al principio de los años sesenta muchos hom-bres de Helmond trabajaban en Alemania, sobre todoen la construcción. Había trabajo suficiente en Hel-mond pero en el país vecino podían ganar más. Parael trabajo no cualificado, a menudo sucio y mal pa-gado, en la industria de Helmond se contrató mano Fiesta española-holandesa de José Díaz en Geldrop, 1963. (PC)43 Houtert 1965. 6
    • Sexo y picante Seguro que en Helmond, Geldrop, Someren o mujeres del barrio no dejaban de hablar sobre él Eindhoven también habrán paseado Manolitos gua- : “¡Oh, qué guapo es, y tiene los ojos tan fogo- pos, que tenían que afrontar las miradas descaradas sos! ¡Son como carbón, de negros que son! “ de las mujeres de Brabante. Sin embargo, la mayo- Los sábados ya no había mujeres con rulos ría de los españoles del sureste de Brabante era tra- entrando en la tienda. Se acabaron los mecho- bajadores de campo, procedentes de pueblos peque- nes grasientos, saliendo por debajo de los pa- ños, que apenas se atrevían a mirar a la cara a las ñuelos, se acabaron las zapatillas y las caras de mujeres y que, por supuesto, no gastaban su dinero, sueño sin lavar y ya no había peleas sobre a quién ganado a duras penas, en las chicas ligeras de cas- le tocaba el turno. cos. La mayoría de ellos no era tan heróicos y había Los sábados la tienda estaba de bote en venido a Holanda principalmente para darles una vida bote. Las todas admiradoras de Manolito pasa- mejor a sus familias. ban por la tienda aunque fuera sólo para com- prar un manojo de apio. («Es que ayer se me olvidó comprarlo).”44 El guapo “Manolito” de Philips en Eindhoven. (CGN)44 Stap 1994: 78-80. 7
    • Me vine con una maleta de cartón y de madera INTERMEZZO Enamorado en Geldrop Aunque los padres de las parejas jóvenes qui- Antes una mujer holandesa, al casarse con unzás tuvieran sus objeciones, hubo un número bas- hombre, que no tenía la nacionalidad holandesa,tante grande de matrimonios mixtos. José Díaz fue perdía automáticamente su nacionalidad. Cuando nosel primer español en Geldrop que se casó con una casamos acababan de modificar esta ley y mi mujermujer holandesa. fue la primera mujer holandesa, que obtuvo una na- cionalidad doble. Mantenía su nacionalidad holande- “En febrero de 1963 vine de Barcelona a Gel- sa y obtuvo también la española. El día de nuestradrop para ir a trabajar en una fábrica textil. Por un boda incluso recibimos una carta de felicitación de laaño, pensaba, porque era mecánico de coches diplo- Casa Real. El padre Driessen leyó esta carta en lamado y tenía un buen empleo en Barcelona. Tam- iglesia.bién tenía novia y quería ganar más dinero duranteun tiempo para poder comprarme una casa. El pri-mer día en Geldrop, sin embargo, me encontré conuna chica holandesa que sería mi futura mujer. Vivíacerca de la pensión donde compartí una habitacióncon otros dos españoles. Nos encontrábamos en lacalle o en la tienda del barrio. Sólo tenía 23 años y yatenía que tomar una decisión fundamental : ¿tomara ésta o a la otra? A mi me gustaba más la chica deGeldrop pero no creí que fuera correcto mandar sólouna carta a mi novia en España para terminar la re-lación. Por eso me fui a Barcelona por Navidad parahablar con mi novia. El 4 de junio de 1964 me caséen Geldrop. Ceremonia nupcial, Geldrop 1964. (CP) Trabajaba, junto con por lo menos otros veinte españoles, en la fábrica textil de Pessers y el día de la boda a todos los españoles les dieron un día libre y pagado. ¡Un día libre y pagado para todos! La úni- Geldrop, 1963. (CP) ca condición fue que todos asistieran a la boda. Mis 8
    • Sexo y picante Los obreros españoles de Pessers asistieron a la boda, Geldrop 1964. (CP)padres vivían en Barcelona y no podían asistir. Te- se mucho para sacar adelante a su familia numero-nían mucha ilusión de venir pero no pudieron pagar sa. Le tenía mucho respeto.el viaje. Me acuerdo muy bien que mi madre estaba Tengo un sólo recuerdo penoso. Se trata delllorando al hablarme por teléfono. Fue un momento bautizo de mi hija. En España en el día del bautizo semuy difícil. Pero yo estaba sólo en Holanda y tuve hacía gran fiesta. Como mi mujer todavía estaba enque adaptarme a las circunstancias de aquel tiempo. el hospital habíamos dicho : “Sólo ofrecemos café ySacamos muchas fotos y después de nuestra boda tarta y tomaremos unas cervecitas.” Llegó mi sue-fuimos a España para que mis padres conocieran a gro, se tomó el café, se comió la tarta y nada másmi esposa. terminarla, se fue. Fue muy difícil para mi compren- Al principio los contactos con mis padres políti- der esto. Hablé sobre el asunto con mi mujer y luegocos fueron un poco difíciles. Pues sí, yo era diferen- lo discutimos con mi suegro. Cuando éste, más tar-te, era extranjero. Era una cosa un poco extraña a de, empezó a conocerme mejor todo lo que hacía yoprincipios de los años sesenta. Mi suegro, sin embar- le parecía bien y al final me aceptó como a los de-go, era buena persona. Enviudó y tuvo que esforzar- más yernos.” 9
    • 4. CHOQUE CULTURAL Añoranza que comprara en la ciudad un pijama, porque él mis- mo no se atrevía. Había hombres cuyos límites fue- Para muchos hombres fue un gran cambio tras- ron determinados por la fábrica Philips; fuera de esteladarse del campo español a una ciudad industrial área se sentían amenazados y expatriados.holandesa. A menudo eran hombres que venían depueblos pequeños y aislados, donde los caminos to- Sobre todo los hombres casados con una fami-davía no estaban asfaltados y muy pocos se atrevían lia en España, que estaba esperando todos los me-a pasar las fronteras de la región. Viniendo de comu- ses con ansia el sueldo de Holanda, estaban afligi-nidades donde todos se conocían y todos sabían todo dos por la añoranza. La emigración podía ser bas-de cada uno, llegaron a Eindhoven o Helmond, a un tante traumática y hubo muchas personas que lite-mundo totalmente diferente. ralmente se pusieron enfermos. Entre los meses de julio de 1963 y junio de 1965 uno de cada diez obre- Había hombres que apenas se atrevían a mos- ros españoles de Philips sufrió de una úlcera de estó-trarse fuera del campamento residencial o de la fá- mago. Era cinco veces más de lo que ocurría en unbrica. La mujer holandesa de un emigrante español grupo semejante de obreros holandeses, compara-contó una historia que pasó cuando su marido vivía ble en cuanto a edad y trabajo.45 Este elevado núme-en uno de estos campamentos, en la época en que ro de úlceras de estómago fue el resultado y la ex-eran novios. Ocurrió que un compañero de su mari- presión de dificultades de adaptación y añoranza.do con quien compartía habitación, le pidió a ella Antonio Herrero escuchando la radio, Eindhoven 1968. (CP)45 Erp 1967: 1914. 1
    • Me vine con una maleta de cartón y de madera Eindhoven vista ciudad. (CP) Era notable que se presentaban más úlceras talleres, a menudo ruidosas, mal ventiladas y malde estómago entre los habitantes de los campamen- olientes. Tampoco tenían tradición industrial, en eltos residenciales que entre los que vivían en pensio- sentido de tener familiares que trabajaban en fábri-nes particulares. Según el médico van Erp fue por- cas, por eso prestaban atención insuficiente a lasque los habitantes de las pensiones tenían más inti- instrucciones con respecto a la seguridad en las em-midad, más influencia sobre su alimentación y qui- presas.47zás también porque eran otro tipo de personas , “que Una queja, muy frecuente, era el dolor de pe-se apartan del rebaño y tratan de integrarse en la cho, que según el médico Van Erp era el equivalentecomunidad holandesa.”46 Las úlceras de estómago se español al dolor de cabeza, del cual casi nadie semanifestaban sobre todo al final del verano y en oto- quejó : “Parece que los españoles todavía guardanño, cuando todos habían vuelto a Holanda después el concepto aristotélico del corazón como la sede delde pasar las vacaciones con su familia en su país alma, lo que prueba el hecho de que cantan ‘Mi alma,natal. mi corazón’.” Según él, el mejor tratamiento de este La mayoría de los obreros españoles había tra- síntoma era tener paciencia.bajado antes en la agricultura y estaba acostumbra- Durante un período de dos años cuatro espa-da al trabajo fisicamente duro al aire libre. Tenían ñoles tuvieron problemas psíquicos tan serios quedificultades con el trabajo monótono en las naves de Dehesa. (CP)46 Erp: 1966: 2.47 Erp 1966: 7. 2
    • Choque cultural descubrió con dieciséis pacientes la temida enfer- medad de la tubercolósis. En dos casos decidieron operar aunque sabían que era un asunto delicado someter a una persona enferma, tan lejos de su casa y su familia, a una intervención quirúrgica de tanto riesgo. El Sr. van Erp escribió de una manera un poco cínica : “La esposa, en general, no puede venir de España ya que es analfabeta y nunca se ha alejado de su pueblo más de la distancia que puede llevarla una mula. Sólo podría venir acompañada de unos padres, hermanos o primos y, preferiblemente, del cura del pueblo.”50 Ruth verbeek, gerente de El Pinar: “Ocu- rrió una vez que tenía que acompañar a su pue- blo natal a un hombre con tubercolósis que no José Gutiérrez en una pensión, Someren 1963. (CP) debía ser trasladado. Estaba desahuciado y le habían prohibido viajar pero quería regresar a sutuvieron que ser repatriados. Otros partieron por ini- pueblo. Salimos en una avioneta de Philips conciativa propia. Un hombre a quien habían diagnosti- dirección a Francia y cada hora se ponía máscado, por tercera vez, una úlcera de estómago, se enfermo. En un determinado momento, en elsuicidó al arrojarse al tren. Según el médico de em- avión, pensé : ¡Oh, no llegará, morirá! Sin em-presa esta elección era deliberada porque los espa- bargo, cuanto más nos acercábamos a España,ñoles veían en el tren el vínculo con el país: “En Ale- tanto mejor iba poniéndose. Bajamos del aviónmania los obreros españoles suelen ir a la estación en Madrid y llamó ¡”taxi”! y empezó a organizar-de ferrocarriles todos los domingos para seguir con lo todo. Tuvo que ir a un pueblo en Ávila, dondela vista, con mucha añoranza, los trenes que salen.”48 lo dejé.”Jan Smets, periodista del Eindhovens Dagblad ob-servó también cómo muchos hombres con añoranzase reunían en la cafetaría de la estación de ferroca- En sus recomendaciones para el futuro el mé-rriles de Eindhoven, los domingos por la mañana: dico van Erp comentó que hacía falta realizar más“Unos puñados de españoles están sentados en la exploraciones radiológicas. También advirtió sobrecafetería, mirando a su alrededor, quizás atraídos in- contratar a obreros con labio leporino : “El cirujanoconscientemente por la atmosfera del viaje anhela- plástico en Eindhoven ha logrado realizar unos em-do (de regreso).”49 bellecimientos espectaculares, que han impresiona- do mucho a los españoles. Como consecuencia la afluencia de hombres con labio leporino, operados o Enfermedad sin operar, aumentará considerablemente lo que dará El Servicio Médico de Philips llegó a un acuer- lugar a más bajas por enfermedad.”51do con el Hospital Santa Ana en Geldrop: que todos Además el Sr. Van Erp se preocupó del hecholos obreros españoles, de ser necesario, deberían ser de que, sobre todo los recien llegados, no llevabaningresados. En este hospital estaban empleadas unas suficiente ropa de abrigo; como no tenían dinero parahermanas que habían trabajado en América del Sur comprarse un abrigo y pantalones que les protegie-en la misión y que dominaban el español. ran contra el frío, había que llamarles la atención Durante los dos primeros años en que obreros sobre la compra de ropa interior que daba calor, por-españoles trabajaron en Philips, el médico van Erp que ésta era la solución más barata.48 Erp 1966: 8.49 Smets 1964: 15.50 Erp 1966: 6.51 Erp 1966: 15. 3
    • Me vine con una maleta de cartón y de madera Escuchar la radio en el campamento de Sevenum, 1963. (PCA) En los años setenta Philips empleó a un médi- experiencias con obreros españoles. Escribe que losco español. Hasta entonces no habían venido nunca emigrantes tienen un problema en su propio país peromucha gente a la hora de consulta, donde un médi- muchas veces este problema está muy vinculado conco holandés, fuerte y hosco, atendía a los españoles circunstancias individuales o de familia. “Una vez lle-y los examinaba. Peter Weerts todavía recuerda : gados a Holanda se tienen que enfrentar a otro pro-“Hasta que, un día, llegó un nuevo médico y resultó blema: adaptarse a un país nuevo, con un idiomaque era una mujer, la doctora Vivancos. Te digo que nuevo, costumbres nuevas, muy lejos de sus fami-era una mujer tan guapa que, si uno estuviera com- lias y amigos. Esto provoca una especie de choquepletamente sano, se pondría enfermo con mucho cultural. Estos dos problemas tienen mucha influen-gusto. Al llegar el día de consulta siempre esperaban cia sobre el cuadro clínico del emigrante español.”53en el corredor unos cincuenta hombres, que hacíanmucho ruido y hablaban mucho. Sin embargo, cuan-do ella entraba, se podía oir el vuelo de una mosca y “No se preocupe del idioma”todos los ojos se dirigían hacia ella.”52 El contacto con los de casa era muy importan- Albert van Dijken de la revista Philips Koerier te para los obreros españoles pero difícil de mante-escribía que la llegada de la doctora Vivancos no sólo ner. Llamar por teléfono era muy caro y, además,causó mucha excitación sino también fricciones : “ muchas veces sólo había un teléfono en el pueblo deAlgunos españoles me dijeron : No vamos a desnu- donde eran. La comunicación, pues, dependía, en sudarnos ante esta mujer.” mayor parte, de la correspondencia por carta. Había muchos, que tenían dificultades para leer y escribir, Yo les respondí: “¿ Qué tontería es esa?” por lo cual se veían obligados a pedir a un sacerdote “No vamos a hacerlo, Albert. Estás loco. Con o un compañero un poco más letrado que escribieraesa mujer sí que queremos acostarnos pero no va- unas lineas a casa. Había incluso quienes no sabíanmos a desnudarnos ante ella.” poner ni siquiera la dirección en un sobre. Un holan- dés, que trabajó en El Prado se hizo un negocio ven- En un informe interno de 1974 la doctora Vi- diendo etiquetas de dirección a 5 pesetas cada una.vancos hizo una relación firme y concienzuda de sus52 Weerts 2006.53 PCA 624.5. 4
    • Choque cultural a su casa preguntando por él, sale una mujer a la calle y dice: ‘¡Pero si es mi segundo marido!’ Digo: ‘¿Cómo?’ Y mi mujer iba al lado… La mujer de Ceferino me llamó “ su segundo marido ”. Aquello fue algo fabuloso. Divulgar lo que ha es- crito una persona en cartas confidenciales lo con- sidero un crimen. La confianza que te dan es muy importante.” La mayor parte de los inmigrantes pensaron quedarse en Holanda sólo unos años y no se toma- ron la molestia de aprender el idioma o seguir un curso de alfabetización. Tampoco fueron animados por las autoridades holandesas o los contratadores porque éstos también consideraban su estancia como Cartero en el campamento, Eindhoven 1968. (PCA) temporal. La mayoría de los contratadores ofrecie- ron intérpretes, traductores y asistentes, que domi- naban el español, pero no organizaron cursos. Pues Martien van Wanrooij se crió en el pueblo los emigrantes habían sido contratados para el tra- de Beek en Donk y frecuentó la residencia Casa bajo no cualificado y para las empresas era poco Trenta, cuando era joven: “Muchas veces se veía ventajoso ofrecerles formación o estudios.54 A los pro- cómo dos españoles estaban sentados en una pios emigrantes tampoco les hacía falta aprender mesa. Los que sabían escribir un poco también escribían cartas para los demás. Aunque mi es- pañol no era nada perfecto, me pidieron a mí también que escribiera algunas cartas en espa- ñol.” Marcelo Rojo: “En la residencia de El Pinar, donde ocupaba una habitación antes de casar- me, compartí habitación con Ceferino, un chico de Canarias. No sabía leer ni escribir. Cuando venían cartas de su mujer yo las contestaba siem- pre. No fue difícil porque siempre tenían el mis- mo contenido. Ceferino trabajaba en tres turnos y yo en uno. Cuando llegaba a la residencia por la tarde muchas veces me había dejado una car- ta debajo de la almohada. Yo contestaba la carta entonces. Luego, cuando me fui a vivir con mi mujer en Maarheeze continué contestando las cartas durante cuatro años más. Siempre iba a recoger las cartas al campamento. Después de 4 años Ceferino se soltó y aprendió el holandés. El secreto de las cartas queda entre Ceferino, su mujer y yo. Nunca he hablado sobre el contenido con nadie, ni siquiera con mi mujer, Emiliana. Ceferino se ha vuelto a Tenerife y fuimos a ha- Idioma. Página del Guía del Emigrante en Holanda, cerle una visita Emiliana y yo. Cuando llegamos 1971. (GEH)54 Bouwmeester y Van Os 2002. Veáse también Krupe 1998. 5
    • Me vine con una maleta de cartón y de madera si hemos actuado bien pero ahora ya es tarde. Ha- bría sido mejor no mimarlos tanto. Todos pensába- mos que regresarían después de unos años. Pero tenían muy buena vida aquí. Les hemos dado clases de español, por ejemplo, a los capataces pero habría sido mejor que no lo hubiéramos hecho nunca. An- tes el sistema dentro de Philips era que selecciona- ban a los jefes entre los mejores capataces y los capataces eran quienes habían demostrado, como trabajadores normales, tener don de gentes. Y luego tenían que aprender español. Quizás tuvieran me- nos dificultades para aprender español que los espa-José Sánchez Bernabeu dando clases de holandés. (CP) ñoles para aprender holandés, pero ellos también tenían muchos problemas. Para mí la dedicación de los capataces hacia nuestros trabajadores españolesholandés. Trabajaban y vivían juntos en concentra- era excelente. Y si no llegaban a solucionar un asun-ciones grandes y tanto en el trabajo como en la vida to siempre podían dirigirse al departamento de Asun-privada podían limitarse a utilizar su propio idioma. tos Españoles.”Así ha podido ocurrir que un gran número de espa-ñoles, después de cuarenta años, todavía sigue te-niendo problemas con el holandés. Florencio Granado, un emigrante español que regresó a España, da la siguiente imagen de esta situación: “Seguían viniendo más y más es- pañoles. Teníamos nuestro propio departamento de Asuntos Personales, donde hablaban español. Luego disponíamos de intérpretes, la policía ha- blaba español, en el Ayuntamiento también ha- blaban español. Al jefe de la fábrica le obligaron a estudiar español. En vez de a nosotros le obli- garon a él. Pero lo peor del caso fue que a noso- tros nos acusaron de no hablar bien el holandés. A los turcos que ahora vienen a Holanda les di- cen: “Si quieren trabajar han de aprender la len- gua holandesa. Si no lo hacen, no habrá trabajo para ustedes.” Con nosotros era justamente al revés: “¡No se preocupen ustedes del idioma ho- landés! Vayan donde vayan les atenderán en es- pañol.” Todo el mundo hablaba español y noso- tros no hablábamos holandés. Y cuando hablá- Frases. Página del Guía del Emigrante en Holanda, 1971. bamos holandés entonces hacían como si no nos (GEH) entendieran. Más tarde, sin embargo, al cabo de unos años, todo cambió. En Asuntos Personales Dificultades con la lengua holandesa dejaron de hablar español, por todas partes de- Al preguntar a la primera generación con qué jaron de hablar español. “¿No dominas el holan- aspecto tenían más dificultades, infaliblemente con- dés? ¡Pues apréndelo!” testaron: el idioma. María Peris : “La lengua fue el problema Gerrit Nijhof, jefe del departamento de Asun- más grande para nosotros y sigue siéndolo. Paratos Españoles de Philips: “Después de todo esto dudo los hijos no, no tienen ninguna dificultad.” 6
    • Choque cultural laborales había muy poco entusiasmo.” Pronto ya Josefa Silvo vino a Eindhoven a finales de hablaba mejor el holandés que las demás mujeres los años sesenta : “Oh, casi no me atrevo a de- españolas en su departamento y a veces el jefe de círtelo pero ¿ sabes qué creía? Pensaba : son departamento le pedía que hiciera de intérprete : como perros que ladran ¡ Sí, es verdad.! ¡Nunca “Cuando una persona sabía hablar un poco mejor el voy a aprenderlo!” holandés, muy a menudo le pedían que viniera a la oficina para traducir algo para alguien. Entonces las Florencio Granado recuerda un caso de confu- mujeres españolas volvían la cabeza, te miraban ysión verbal de la época en que vivía en el campa- se decían: “¡Fíjate ella, que aires se da!”mento residencial de De Spreeuwel. Unos hombresde Extremadura salieron a bailar en Middelbeers yconocieron a unas chicas holandesas. Bailaron y be-bieron toda la noche. Hacia el final de la noche unespañol quería besar a una de las chicas y les pre-guntó a sus compañeros cómo decir esto en holan-dés. Uno de ellos sabía supo decirle que hay quepedir un “kus” (beso) pero pronunció la palabra comose hace en español y dijo : “ku” (vaca). El español seacercó a la chica de Middelbeers y trató de pronun-ciar la palabra : “Koe, koe?” (¿Vaca, vaca?) Respon-dió la chica: “ Yo no tengo vaca, mi padre sí las tie-ne.” Diploma, 1981. (CP) Esta mujer trabajaba en el departamento de producción pero tenía capacidad para hacer otro tra- bajo. Su jefe se dió cuenta de ello y la animó aunque sus colegas no apreciaron esto y su marido tampo- co: “En un momento determinado Philips me ofreció conseguir el diploma de mecanografía a expensas de Philips. Las clases eran de noche, no durante horas laborales. También conseguí el diploma de este cur- so aunque tuve muchísimas peleas con mi ex-mari- do. Para él era imposible que una mujer sola asistie- ra a un curso de noche. Diós sabía qué habría tenido que hacer para recibir permiso de mi jefe para ir a tal curso.” Después de obtener el diploma de mecano- grafía me trasladaron a un departamento adminis- trativo donde era la única española. “Oh fardoma” En las residencias daban cursos de holandés desde el principio pero muchos españoles trabaja-Vacas. Página del Guía del Emigrante en Holanda, 1971. (GEH) ban en varios turnos y no podían asistir a más de la mitad de las clases. La Sra. Mieke van de Poel dió Una emigrante de la primera generación: “En clases de holandés a obreros españoles de variasPhilips conseguí un diploma de lengua holandesa para empresas. Les enseñó por ejemplo frases, que po-obreros españoles. Dieron esos cursos en El Prado y dían utilizar cuando salieran a bailar con chicas ho-nos llevaron a clase en un minibús de Philips. Aun- landesas: “¿Quieres bailar conmigo?” o “¡Qué blusaque podíamos seguir este curso durante las horas más bonita te has puesto!” Los obreros españoles 7
    • Me vine con una maleta de cartón y de maderaestudiosos que trabajaban en las fábricas de Hel- de regresar a España su padre solía utilizar una ex-mond, se enfrentaban a dificultades adicionales; cuan- presión extraña cuando se enfadaba. Cuando su hijodo querían poner en práctica el poco holandés que le preguntó por el significado respondió que no eraconocían, todo el mundo les respondía en el dialecto una expresión que debe utilizar un chico pequeño. Elde Helmond, del cual no entendían nada.55 No obs- padre ya ha fallecido y el hijo se ha convertido en untante los obreros españoles aprendían mejor el ho- hombre adulto que, al mirar una página web sobrelandés de sus colegas holandeses en la fábrica. la historia de la emigración, se acuerda de algo mis- terioso de su juventud y le pregunta al propietario de la página web : “¿Existe en holandés alguna ex- El hermano Antonio Collart hizo trabajo pas- presión que se pronuncia en castellano como: “¡Oh, toral en la comunidad española de Eindhoven y fardoma!”?. Le contesta que la palabra holandesa es contó lo siguiente sobre la primera generación: “godverdomme” y significa “me cago en Dios.” “A veces sólo entienden la mitad de lo que dicen. Un español me llevó a un bar para tomar una cerveza y me dijo : “¡Tu, no parlotear, eh! (“jij Carta anónima niet ouwehoeren”) ¡Yo pagar!” No tenía idea de Algunos españoles tenían mucha sensibilidad qué quería decir “ouwehoeren” (parlotear) pero lingüística, sabían escribir bien y se familiarizaron muy era una palabra que había oído muchas veces en pronto con el idioma holandés. En el Archivo de la la fábrica.” Compañía Philips se encuentra una carta, escrita en 1969 por un obrero español anónimo y dirigida al Sr. Frits Philips, el presidente. El motivo de escribir esta Había ciertos tacos holandeses que los inmi- carta fue una manifestación que tuvo lugar el 22 degrantes recordarían para siempre, incluso después febrero de 1969 en Eindhoven, contra los contactosde regresar a España y hasta en la segunda genera- económicos de Philips con la junta militar de Grecia.ción En enero de 2006 Miguel Luengo recibió un co- Philips había recibido de la llamada junta fascista unrreo electrónico de un hombre de Toledo, cuyo padre pedido para el suministro de televisores en color. Lostrabajaba en Holanda en los años setenta. Después Carta anónima de un obrero español a Frits Philips, 1969. (PCA)55 Buul 2004. 8
    • Choque cultural Estatua de Anton Philips. (CP)manifestantes llevaban una corona de alambre de La mayor parte de la primera generación depúas con forma de una cruz gamada y querían depo- los obreros españoles en Eindhoven procedía de re-sitarla ante la estatua del Sr. Anton Philips, situada giones donde había mucho latifundismo. En su paísen la plaza enfrente de la estación. La policía, sin de origen mantenían una relación “patrón – cliente”embargo, logró evitar la ofrenda de la corona. Un con su empleador.12 Desde este mundo llegaron aobrero español leyó en el periódico sobre esta mani- Eindhoven y esto influyó en su relación hacia sufestación y decidió escribirle una carta a Frits Philips empleador allí. Con esta percepción se entendían bienpara demostrar su apoyo. en la empresa Philips. Esta carta es un documento personal en el cual El Dr. Anton Philips, conocido por todas partesconvergen la política internacional, los intereses eco- como “El Señor Anton” fue el “padre” de la empresanómicos, la historia socioeconómica, las protestas de que hizo grande a Eindhoven. Se podría llamarle ellos estudiantes, la historia sobre la emigración y las “patrono” de los empleados pero también de la ciu-normas y valores de una cultura mediterránea. Nos dad de Eindhoven. Al salir de la estación de Eindho-da una idea sobre el mundo en que vivieron los obre- ven se lo ve de espaldas a la estación, de cara alros españoles. En la carta fuertes emociones, en parte corazón de la ciudad, el sombrero en la mano. Esrelacionadas con la cultura, juegan un papel impor- como si el “protector” de Eindhoven se quitara eltante : el dolor por la muerte de un padre, el respeto sombrero ante la ciudad y sus habitantes. Su hijopor los difuntos, la importancia de los vínculos fami- Frits probablemente estuvo muy contento con laliares, el amor al prójimo dentro de la perspectiva de muestra de apoyo de este español anónimo. La car-pobreza y riqueza y una relación humilde pero, al ta sigue cuidadosamente guardada en el Archivo demismo tiempo entrañable, hacia el patrón. la Compañía Philips.56 Blok 1974: 178-179. 9
    • Me vine con una maleta de cartón y de madera Diátesis de la nostalgia Marchó una mañana Se fue a buscar el arma Mi madre no era de piedra, cuando yo en mi cuna que la miseria erradique. ni era mi padre de acero, me agarraba a la luz Aunque lloraban sus ojos ni mis hermanos de viento que me traía la vida. más dolor daban las hambres. ni mi cuerpo era de hielo. Marchó con la luz temprana Hambres de carne y alma Dejando atrás a mi tierra, cuando la luz de la luna que amenazaban la estirpe nos fuimos por ese sendero. paraba su gris alud de albardas y rastrojos Trasplantándonos el tiempo y se quedaba dormida. entre espinadas alambres. en la carne de otro suelo. Se fue por ese camino Fueron cambiando los días Ahora todos disfrutan que cruza los altos cerros, creciendo sin su presencia. la anhelada hermosura más allá de la sierra Fueron muriendo las lunas la tierra de la ‘nacencia’ oscura del horizónte. por falta de paternidad. que llora mi alma herida. Se fue detrás del destino Y en aquellas noches frías De nuevo todos disfrutan por una senda de hierros, mi madre con su paciencia de mi madre Extremadura, por las venas de la tierra en alianzas nocturnas esa cuna de mi infancia, que se pierden por el Norte. combatía la soledad. esa que me dió la vida. Miguel Angel Luengo Tarrero. Eindhoven, 23-12-2004. Diátesis de la nostalgia. Foto de familia para mandar a su padre en Eindhoven. Garganta la Olla, 1966. (CP)En el poema Diátesis de la nostalgia Miguel Angel Luengo Tarrero describe a su padre, que partió paraEindhoven y tuvo que dejar a su familia en Extremadura. Miguel Angel sólo tenía unos meses cuando estoocurrió. En la edad de 14 años Miguel Angel se fue a Holanda también. Los padres de Miguel Angel y todos sushermanos ya han regresado a Extremadura. Miguel Angel es la única persona que todavía lleva viviendo enHolanda. 10
    • Choque cultural INTERMEZZO Unas gafas de Philips Cuatro torniegos en Brabante, 1964. (CP) El reverso de la foto, 1964. (CP) En la foto figuran cuatro hombres del pueblo mos a cualquier sitio y los extranjeros vienen aquí.de El Torno, en el norte de Extremadura, que salie- Antes nunca salíamos, siempre estábamos en casa.”ron juntos para Eindhoven en 1964. Posan con las Martín lo pasó mal en Holanda, se puso enfer-banderas de España y Holanda al fondo. Martín Mar- mo y tuvo que ser ingresado en el hospital. La ban-tín, el segundo de la derecha, mandó esta foto a su dera española está colgada detrás de su cama peroesposa Visita en España. la bandera holandesa ya no se ve. Al final Martín se Cuarenta años después contó Visita que ella puso tan enfermo que Philips tuvo que repatriarlo;siempre siguió viviendo en España: “Cuando nació no estaba claro lo que tenía.nuestro hijo mayor mi marido estaba en Holanda y En aquella época volar era tan especial que lefui a vivir con mi madre. Le dió mucha pena y no sólo hacían una foto a cada pasajero, al bajar del avión,a él sino a todos nosotros también que su hijo nacie- incluso cuando uno bajaba del avión muy enfermo.ra aquí mientras él estaba en Holanda. ¿Pero qué Era diciembre de 1964 y a Martín le habían dado unaibamos a hacer? Aquí no había trabajo. Cuando mi gran cesta de Navidad de parte de la Philips. Cuandomarido salió le dije que nunca en mi vida iba a acom- aterrizó en su patria ya no se acordó de la cesta y lapañarle. Le dije: “¿Qué se me ha perdido allí?; esa dejó en el avión. Cuarenta años después su esposagente es muy diferente, ¿qué voy a hacer allí?” Sí, todavía habla con pena sobre la cesta de navidadeso es lo que le dije. Ahora diría: “¡Esos extranjeros olvidada que habría dado un poco de brillantez a lason como nosotros, somos todos iguales!” Pero en triste llegada de su marido.aquella época eramos tan inocentes... Ahora viaja- 11
    • Me vine con una maleta de cartón y de maderaMartín en el hospital de Santa Ana en Geldrop, 1964. (CP) Martín bajando del avión, Madrid 1964. (CP) Después de volver a El Torno Martín mejoró y Visita ha guardado todo lo que está relaciona-decidió volver a buscar trabajo en otro sitio. Esta do con la estancia de su marido en Eindhoven, inclu-vez, sin embargo, su mujer y su hijo le acompaña- so las gafas que le dieron a su marido para que hi-ban. Se mudaron a Bilbao donde lo contrataron en ciera ese trabajo tan minucioso en Philips.una fábrica de galletas. La estancia en Bilbao no durómucho tampoco. Después de unos años volvieron asu pueblo natal donde a Martín no le quedó más re-medio que seguir con su antigua profesión de cabre-ro. Unos años después murió. Según su esposa lasdepresiones que sufría habían empezado a manifes-tarse en Holanda. Sobre el tiempo en que trabajó en Philips nun-ca dijo nada. Visita: “No sé si le gustó el trabajo ono. Nunca hablamos sobre este tema. Sólo dijo quetenía que mirar tan fijamente a esas bombillas quelos ojos le dolían mucho y por eso le dieron una ga- Martín siguió con su antigua profesión de cabrero,fas. Y nada más que correr, correr y correr...” El Torno 1968. (CP) Visita y las gafas de su marido, El Torno 2005. (CP) 12
    • 5. RELIGIÓN Y POLÍTICA Padre Jaime Driessen hablando con recíen llegados en el campamento de Someren, el 11 de febrero de 1963. (PCA) Trabajo pastoral Miguel Ángel Luengo : “Tenía unos catorce o quince años y había visto al padre Jaime sólo una Los españoles eran católicos, como la mayor vez, cuando estaba con mi padre en El Prado . Unasparte de los habitantes de la provincia de Brabante, semanas más tarde nos encontramos en la calle ypor ello se adaptaron con bastante rapidez. Desde el me dijo : “Miguel Ángel, ¿qué tal?” ¡Y eso que sólocomienzo hasta los años ochenta la asistencia espiri- me había visto una vez!”tual de los españoles estuvo en manos del padreJaime Driessen, un sacerdote holandés que había José Gutiérrez : “Te diré una cosa, cuando lle-trabajado en las misiones; decía misa en los campa- gué aquí había dejado de tener fe pero por medio dementos residenciales y se entregó en cuerpo y alma ese hombre la recuperé. Sólo por él volví a misa.”al bienestar de la comunidad española. No fue el único, incluso los jóvenes españoles Era un hombre de una extraordinaria capaci- más incrédulos estaban tan impresionados por eldad mental, una enciclopedia viviente. Conocía los padre Jaime, que todos los domingos asistían a misanombres y apellidos, fechas y lugares de nacimiento muy ordenadamente.de todos los emigrantes y sus familiares. Nunca se Peter Weerts, cocinero en El Pinar dice sobreolvidaba de quién cumplía los años y una de las anéc- las mañanas de domingo: “A las diez y media el pa-dotas más fascinantes de aquella época es la de aque- dre Driessen celebraba la Santa Misa en la cantina.llos jóvenes emigrantes que no vivían la fe como los Estaban tan callados que se podía oir el vuelo de unademás compatriotas, los que no eran tan creyentes, mosca. Pero nada más terminar la misa, se desatabapero que al final terminaron acudiendo a su misa un infierno: cantaban, bailaban, bebían, jugaban adominical. las cartas y al billar. Entonces empezaba el día festi- 1
    • Me vine con una maleta de cartón y de maderavo de verdad. ¡La primera actividad del domingo, sin ven colocaron una placa conmemorativa en la tumbaembargo, era asistir a misa! Este momento de re- del padre Jaime como recuerdo y agradecimiento porflexión era muy importante para muchos, era como todos los años que les ofreció sus servicios y amis-estar con el pensamiento con sus familiares en casa.” tad. No sólo en Eindhoven, también en España el recuerdo del Padre Driessen provoca fuertes emo- ciones: Marcelina Pancho Herrero, que regresó a su pueblo natal, vió una foto actual del querido Padre Driessen en la página web www.emigracioneindhoven.dse.nl y le envió un poe- ma digital escrito por ella misma con el título de Ai- res Extranjeros: “Cuando llegamos a Holanda, tristes y con el corazón dolido,/nos visitaba a todos dándonos apoyo y alivio./Luchamos los emigrantes con amor y frenesi,/nos aliviaban sus palabras, aunque hubiese que sufrir./Le he visto en el ordenador, Padre Jaime, y me quedé sorprendida,/ a pesar de ser mayor aun le brillan sus pupilas./Está fuerte y arrogante y su mente está fresca todavía;/le deseamos de corazón que aún le quede larga vida./Le mandamos con afecto un recuerdo por el aire/y nunca olvidaremos de que fuimos emi- grantes.” Garganta La Olla Capilla de la Virgen María, Westelbeers. 19 de diciembre de 200558 Españoles de la residencia cercana De Spreeuwel encendían aquí una vela antes de ir de vacaciones a supaís natal y después de volver sanos y salvos. Durante el año encendían velas para sus queridos en España. (CP) La manera en que el padre Jaime Driessen se esforzó por la comunidad española es casi legenda- El Padre Driessen ayudaba a rellenar las decla- ria. Hubo más clérigos que hicieron trabajos pasto-raciones de la renta, llevaba en su coche al médico a rales para los españoles y que también fueron muylos trabajadores enfermos y arreglaba documentos apreciados, como el párroco C. Van Bavel, el herma-de viaje si era necesario. Cuando uno de ellos dejó no Antonio Collart y el padre Santiago de Kinderen.de enviar dinero a su esposa e hijos en España, el Los dos últimos también fallecieron en 2008 y siguie-Padre Driessen hizo que transfiriera el dinero. Pare- ron esforzándose por la comunidad española hastace que incluso tenía la bondad no sólo de traducir su muerte. El padre Santiago de Kinderen oficiaba lasino también de contestar las cartas de amor, que misa en español todos los domingos en el Círculoalgunos obreros españoles guapos y solteros reci- Español de Strijp en Eindhoven.bían de chicas holandesas.57 En 1972, en la empresa Friki (una fábrica ho- El Padre Driessen falleció a la edad de noventa landesa de productos de pollo y pavo) en la ciudady dos años en el mes de marzo 2008 en una residen- de Boxmeer, fue contratado un clérigo de Españacia de clérigos ancianos. La comunidad española de como pastor de empresa y trabajador social.59 SinEindhoven no lo ha olvidado nunca y siempre le es- embargo, los clérigos españoles tuvieron un efectotará agradecida por todo lo que ha hecho por ellos. aterrador sobre los obreros en Holanda. En la em-El día 16 de mayo de 2008, los españoles de Eindho- presa Friki trabajaban 180 españoles pero, ya desde57 Eindhovens Dagblad, 6-12-1963, 15.58 http://www.emigracioneindhoven.dse.nl/PadreJaimeDriessen.htm59 Olfers 2004: 34-35. 2
    • Religión y política zaron con declararse en huelga con el apoyo del NVV cuyo secretario era entonces Lino Calle, un refugia- do político español. Se acercaban los días de Navi- dad y Friki necesitaba urgentemente a los obreros españoles para cumplir con todos los pedidos de pollo y pavo. Por ello la directiva decidió despedir al párro- co español. A sólo dos meses de su llegada le desti- tuyeron de su cargo. Huelga Al preguntarles a la primera generación de emigrantes españoles por las diferencias más desta- cadas entre Holanda y España en los primeros años, casi siempre responden: “más libertad”. En cuanto al aspecto de más libertad, se refieren normalmente a las opiniones y costumbres holandesas sobre usos amorosos, el matrimonio y la libertad de expresión. En dos palabras: sexo y política. Muy pronto los obre- ros españoles se dieron cuenta de que en Holanda se podía decir y escribir mucho más de lo que esta- ban acostumbrados en España. Aquí podían dirigir palabras de crítica a su jefe sin repercusiones serias Padre Santiago de Kinderen, Veldhoven septiembre de para su contrato de empleo. Para ellos ya era muy 2005. (CP) especial el hecho de que un jefe los escuchara...el principio, tenían muy poca confianza en la sotanaespañola que asociaban directamente con el régi-men de Franco. Este sacerdote se cerró las puertas así mismo al prohibirles tomar más de cuatro cerve-zas y al pronunciarse en contra de la afiliación alsindicato de trabajadores “comunista” NVV.60 Prontosurgieron las primeras protestas y en un momentodeterminado los obreros españoles incluso amena- Obreros españoles en Hatéma Helmond lavando las manos. (IEH) En los años setenta hubo en la empresa Philips algunas tensiones que llevaron a una huelga. En el mes de octubre de 1974 mil obreros españoles de Philips se declararon en huelga, suceso que emitie- ron en el Telediario de la televisión nacional holan- desa. La huelga fue motivada por las malas condicio- nes de trabajo y por la calidad de vida en los campa- mentos residenciales, sobre todo en El Pinar. Se que-Imagen del Guía del Emigrante en Holanda, 1971. (GEH) jaban principalmente del almuerzo caliente que no Panorama, enero 1973, 62.60 3
    • Me vine con una maleta de cartón y de maderasabía a nada y además se recalentaba para que sir- tante bien y le dije : “José, ahora a no pongasviera de cena al turno de noche, de forma que resul- cara de hipócrita; tú fuiste uno de ellos, tú tam-taba completamente incomible.61 Este comentario fue poco comiste.” Luego nos explicó : “La comidapublicado en el diario Trouw pero los cocineros de El era buena pero nos hacia falta un motivo paraPinar contaron otra historia. movilizarnos. Por eso decimos que la comida no era buena, y esto nos sirvió para no asistir al trabajo y comenzar la huelga.” Benny Weerts, cocinero de El Pinar: “Fue un desastre, creo que aquel día tuvimos que vol- Ruth Verbeet: “Pero no todos participaron ver a cocinar tres veces seguidas. ¡La cantidad en la huelga. Había muchos españoles que esta- de horas extras que trabajamos entonces! Y al ban dispuestos a trabajar. Algunos sí que fueron final hicimos espaguetis, de esto me acuerdo a trabajar.” bien.” Peter Weerts, cocinero de El Pinar: “Había Ruth Verbeet, gerente de El Pinar: “Aquel algunos que estaban avergonzados de que los día, en que comenzó la huelga, se negaron a españoles se declararan en huelga. Para ellos era comer. Paralizaron todo por no comer. Dijeron : inadmisible, dijeron: “Hemos venido aquí para “La comida no vale nada”; quitamos toda la co- ganar dinero y no vamos a dar mucho la nota.” mida y preparamos otra enseguida. Y otra vez se Eran los españoles mayores los que lo decían. La negaron a comer. Entonces adoptamos una posi- mayor parte de los jovenes, sin embargo, despo- ción firme; ya no podían hacernos nada. Estaba tricaba con fanatismo y esto condujo a enfrenta- claro que había otro motivo para la huelga.” mientos entre los dos grupos. ¡No nos atrevía- mos a entrar en la cantina en aquellas ocasiones Benny Weerts: “Y eso lo descubrimos por porque se tiraban muchos objetos. Las sillas a medio de José; era un chico joven que siempre veces volaban por todos lados!” ayudaba en la cocina. Dominaba el holandés bas- Recreo de El Pinar en Maarheeze. (CGN)61 Trouw, 16-10-1974. 4
    • Religión y política El Comité de apoyo se movilizó y reunió el martes, 15 de octubre, a casi mil personas para par- ticipar en una manifestación por el centro de Eind- hoven. Aquella misma noche el periodista Eef Brouwers comentó la manifestación en una emisión del telediario NOS. Al otro día Philips, el comité de huelga y los sindicatos NVV y CNV llegaron a un acuer- do. Prometieron equipamientos sanitarios mejores, una limpieza mejor y dos comidas calientes diarias. En los lugares de trabajo se iniciaría una investiga- ción sobre el sistema de apreciación de trabajo.63 En El Pinar todos volvieron a la normalidad después de expulsar al mayor agitador del personal. Residencia El Pinar en Maarheeze. (PCA) La huelga había sido provocada por los dos Ruth Verbeet: “Creía que era miembro delactivistas politicos de izquierda que habían encon- GRAPO.64 La policía le expulsó con mano bastan-trado empleo en Philips por el sistema de contrata- te dura y entonces se acabó el tumulto.”ción y que vivían en El Pinar. Tenían vínculos con unmovimiento estudiantil de Nimega, que en seguidaconstituyó un “comité de apoyo” para dar publicidad Gerrit Nijhof, jefe de Asuntos Españoles: “A unosa la huelga. La gran mayoría de los obreros españo- días de echar fuera a este hombre se recuperó lales nunca se había inmiscuido en cosas de política en tranquilidad. El asunto provocó una discusión entreEspaña y por supuesto, no había ofrecido resistencia los habitantes y no era cosa mala ya que en aquellacontra el régimen. A principios de los años cincuenta época, Franco estaba a punto de morir.”una nueva generación sí organizó manifestacionescontra Franco, convocó huelgas y distribuyó propa-ganda ilegal.62 “ Jóvenes rebeldes ” vinieron a Ho-landa como obreros extranjeros y la mejor manerapara movilizar a la gente “mayor” fue quejarse de lascomidas. La bomba estalló el jueves, 10 de octubre de1974, cuando dos españoles dejaron de trabajar an-tes de la hora final y por eso fueron amonestadospor su jefe. Los españoles se enfadaron y rompieronunas pantallas para televisores en color que acaba-ban de salir de la cadena de producción. Fueron des-pedidos por Philips y empezaron a organizar movili-zaciones de solidaridad entre los obreros españolesde la fábrica de Philips de pantallas para televisoresen color, llamada Elcoma y entre los habitantes de ElPinar. Exigieron el pago de sus horas de viaje, unamenor presión de trabajo para combatir el problemade las plazas vacantes y la eliminación de las dife-rencias de sueldo entre los españoles, belgas y ho-landeses. Además exigieron dos comidas calientesdiarias en las residencias, mejores equipamientossanitarios y una mayor limpieza. Fábrica televisiones, Eindhoven 1966. (PCA)62 Olfers 2004: 19-21.63 De Tribune, noviembre 1974.64 Grupos de Resistencia Antifascista Primero de Octubre. 5
    • Me vine con una maleta de cartón y de madera Un asunto delicado Martien van Wanrooij, trabajador social de La política era un tema delicado entre los es- la Asociación de Obreros Extranjeros desde 1977pañoles, un asunto que preferían no tocar. La gene- hasta 1985: “En el pueblo de Beek en Donk vivíaración que había crecido después de la Guerra Civil una familia de Galicia, que tenía bien clara la ideaespañola, vivía un ambiente de recelo, miedo y re- de regresar a España tras la muerte de Franco;presión, ocultando sus ideas políticas con mucho cui- eran de los pocos que se atrevían a criticar undado.65 poco más el regimen franquista. En Beek en Donk la situación era bastante clara, la gente en la residencia Casa Trenta procedente de Alhaurín, Ruth Verbeet: “No se atrevían a hablar so- tenían muchas dificultades para expresarse en bre esto porque eran controlados también en contra del régimen de Franco. Quizás fuera por- Holanda. En la residencia también vivía gente ante que el gerente también era de Alhaurín y estaba los cuales era mejor callar y no decir nada. Quié- a favor de Franco. Recuerdo, sin embargo, que nes eran, no lo sabíamos.” la atmósfera cambió completamente después de la muerte de Franco.” Después de la muerte de Franco en noviembrede 1975 y durante la transición a la democracia, la Después de la huelga de octubre de 1974 yasociedad española comenzó a manifestar publicamen- no hubo incidentes que causaran tanto tumulto en-te y con más confianza sus ideas políticas. Durante tre los obreros españoles en Eindhoven y alrededo-este tiempo de transición fueron muchos los españo- res. Sobre todo durante los primeros años, la mayorles que decidieron volver a España. parte de los contratadores les ofrecieron muchas fa- cilidades de modo que no les faltó nada durante su estancia temporal en Holanda. Incluso las vacacio- nes a España eran organizadas de forma impecable. Residencia Horst-America, 1964. (PCA)65 Olfers 2004: 25. 6
    • Religión y política INTERMEZZO La primera mujer española en Philips de Eindhoven donde los ratones corrían por mi habi- tación. Conseguí empleo en una fábrica textil, pero unos meses después la fábrica quebró. En el mes de noviembre de 1964 entré en Philips por mediación del padre Driessen. Durante el día trabajaba en la cadena de producción en el complejo de fábricas de Philips, situado en la calle Glaslaan y por la noche trabajaba de seis a nueve en las oficinas de Philips Nederland, en la calle Boschdijk. Estaba demasiado lejos para ir caminando, así pues no me quedaba otro remedio que aprender a montar en bicicleta. Lo logré literalmente cayéndome y levantándome pero no había otra solución. Tarjeta de Antonia. (CP) Antonia Klerkx-Serrano Vizcaino fue la primeramujer contratada por Philips para sus departamen-tos de producción. No vino a Holanda como esposade un trabajador extranjero español sino como mu-jer independiente, que tenía sus propios motivos. “Soy de Andalucía, de un pueblo de la provin-cia de Almería. A principios de los años sesenta ape-nas había empleo por allí, mi padre estaba enfermoy mi hermano mayor decidió ir a trabajar al extranje-ro. Al final fue a parar en una fábrica de madera enEindhoven. Por terceros se enteró de que la familiavan Doorne, propietarios de la fábrica de coches DAF,buscaba a una criada interna para arreglar la casa.Le parecía un puesto interesante para mí y el 30 deabril de 1964 llegué a Holanda. Sólo tenía 19 años,me dejaron en casa de aquella familia y ya no ví anadie más. No hablaba el idioma y cuando tenía quecontestar el teléfono no sabía qué hacer. Al cabo de un tiempo busqué otro empleo yuna habitación. Encontré alojamiento en el centro Antonia en bici, Eindhoven 1964. (CP) 7
    • Me vine con una maleta de cartón y de madera los últimos grupos de trabajadores, que Philips con- trató en España. En el departamento de personal me aseguraron : “Procuraremos que tengan preferencia porque preferimos emplear a familiares tuyos antes que a gente que no conocemos.” Los alojaron en la residencia El Pinar en Maar- heeze. Ya estaba casada entonces con Kees y vivía- mos en el barrio de Woensel en Eindhoven. Tenía- mos coche y los domingos a menudo íbamos a ver a mis hermanos y a mi cuñado. Antes de ir siempre preparaba algo de comida española porque eso lo echaban mucho de menos y luego íbamos al pueblo de Maarheeze con unas cazuelas de sopa, estofado o pollo españoles. Siempre había buen ambiente. Un día sacamos una foto para enviar a casa. Mi cuñado levanta el retrato de su mujer queriendo expresar: te echo mucho de menos. Regresó a España al cabo de un año porque anhelaba tanto volver que se puso enfermo. Resultó que tenía cáncer y falleció a un mes de su llegada.El hermano menor de Antonia vivió en El Prado, 1973. (CP) Estaba como un espárrago en aquella épocaporque comía muy mal. No podía cocinar en mi habi-tación y siempre tenía prisa por llegar a tiempo a lasoficinas en la calle Boschdijk; por eso solía comermuy rápido una croqueta o ensaladilla en la cantinade la fábrica y luego me montaba en la bici y salíacorriendo para ir a trabajar otras tres horas más. Amenudo me sentía literalmente enferma de añoran-za. La gente a veces me preguntaba : “¿Por qué tehaces esto?”. Entoncés les respondía : “Por mis pa-dres; mi padre está enfermo y quiero ayudarle.” To-dos los meses les mandaba treinta florines de mi Comida española.salario a mis padres y además quería ahorrar un buen Un domingo en El Pinar, Maarheeze 1974. (CP)dinero para llevar a España. Fui la primera mujer española que contrataron Philips ha hecho mucho por mí. Mis padres no en Philips para producción pero, desde el principio,tenían seguro médico y Philips arregló que fueran me sentí como en casa. Trabajé en muchos departa-asegurados por medio de mí, de modo que mi padre mentos diferentes y en todos con mucho agrado. Sipudo conseguir todas la medicinas necesarias. Toda- no hubiera padecido una enfermedad muscular mevía estoy muy agredecida a la Philips por esto. En habría gustado seguir trabajando hasta mi jubilación.1973 dos hermanos míos y un cuñado encontraron Afortunadamente he podido celebrar el jubileo deltambién empleo en Philips. Pertenecieron a unos de 25 aniversario en Philips.” 8
    • 6. BUEN SOPORTE Vacaciones Eindhoven, 1965. (PCA) Vacaciones cos, un jarrón y un mantel evocan el ambiente ho- landés.”67 A principios de agosto de 1963 Philips organizópara 160 empleados españoles unas vacaciones deuna semana en su pueblo natal. Fueron llevados en José Gutiérrez: “Las primeras veces que fui-autobuses de Eindhoven a Extremadura. Al llegar a mos de vacaciones el pueblo entero se dió citaGuadalupe a media noche los diez jóvenes que ha- para recibirnos. Esos recuerdos son inolvidables.bían abandonado su pueblo natal hacía medio año, Ahora tienes aque estar agradecido si alguien tefueron acogidos con salvas de cohetes y campana- da los buenos días.”das. “Así el pueblo cacereño dio la bienvenida a sushijos.”66 Albert van Dijken, reportero del Philips Koerierlos acompañó en su viaje, registró sus experiencias, En años posteriores Philips hizo circular un trenhizo entrevistas a los empleados españoles en su especial de Eindhoven a Irún. En estas ocasionespropio ambiente vital y publicó, a finales del verano Albert van Dijken acompañaba también, de vez ende 1963, tres reportajes entrañables sobre Extrema- cuando, a los empleados españoles: “Viajábamos endura. En la sala de estar de Eugenio Lindo Mena, en trenes especiales, reservados para obreros extranje-Cáceres, señaló que aquí ya se había producido un ros, pasando por Maastricht y Lieja porque esas li-intercambio con la cultura holandesa: “En la sala de neas eran de menor tráfico ferroviario. Era la tempo-estar, pequeña pero acogedora, los ceniceros, zue- rada de las vacaciones y había muchos turistas.” Van66 Philips Koerier 19 (41), 17-8-1963, 4.67 Philips Koerier 19 (42), 24-8-1963, 9. 1
    • Me vine con una maleta de cartón y de madera Emigrantes, Eindhoven 1970. (PCA)Dijken se inventó un término bonito para esos via- veían esos trenes de turistas, muy largos, con literasjes: “¿Sabes lo que me parecía esto? “ Me parecía y todos tenían preferencia. Esto lo veían también los“turismo al revés”. Los turistas holandeses viajaban jóvenes españoles, no eran tontos. Ellos tambiénal sol de España para pasar sus vacaciones. ¡Espa- querían ir a sus mujeres lo antes posible y sólo dis-ña, el país del sol, vino y mar, olé! Se notaba que ponían de unas cortas vacaciones...”despreciaban a estos jóvenes, de verdad. En París se Las empresas en Helmond y Beek en Donk, que tenían empleados españoles, alquilaban juntas unos autobuses para llevar a casa a sus empleados en verano. La Sra.Tineke Berkers–van Schijndel, emplea- da del departamento de personal de la fábrica Diddens & van Asten: “Se trataba de las vacaciones colectivas de las empresas. Se celebraban reuniones frecuentes para discutir todos los aspectos. Cada empresa tenía que indicar la cantidad de personas y el lugar de España a donde éstas tenían que ir. Lue- go los autobuses pasaban por nuestra pensión para recoger a la gente.” Gerrit Nijhof, jefe de Asuntos Españoles en Philips a partir de 1972: “Al principio empezamos a organizar viajes de vacaciones en tren. En es- tas ocasiones un tren especial entraba en la es- tación de Eindhoven. Era tan largo, que la parte de atrás y la parte delantera se encontraban fue- ra del andén. Los españoles sí que se llevabanVacaciones con mujer despidiendo, Eindhoven 1965. (PCA) 2
    • Buen soporte todo tipo de objetos en el tren, lavadoras y otras muchas cosas más. Nos preguntábamos si ha- bría electricidad en esos pueblos, pero venga … ¡Era una lata...! Yo pasé por todo ello durante un año; fue el último año. Decidimos cambiar de política y dárnoslas de modernos. Procedimos a investigar si viajar en tren de verdad era mucho más barato que alquilar un avión de la compañía Martinair o Transavia. Resultó que sí había dife- rencia de precio, pero no era tan grande y, por otro lado, era mucho más sencillo llevar a toda la gente al aeropuerto de Schiphol y ya no había problemas con las lavadoras que querían llevar- Estación de Eindhoven, 1970. (PCA) se, por lo cual la organización del viaje resultaba mucho más fácil. Al principio, sin embargo, no “El chófer Bonnie Ramaekers, de Bélgica, ya ha to- hubo mucho entusiasmo. No les gustaba volar, cado cinco veces el claxon como señal de despedida. tenían miedo. Para combatir esto les asistíamos Ya llevan un retraso de más de una hora sobre su en todo, nuestra gente los llevaba al aeropuerto horario. A pesar de esto no mete prisa en las despe- y los recogía, también para evitar que tuvieran didas . El chófer sabe muy bien cómo es despedirse problemas en la aduana porque la aduana mu- de mujer e hijos. En casa le esperan una mujer cari- chas veces podía complicar las cosas en aquel ñosa y tres pillos.”68 tiempo. Cuando uno quería traerse un jamón ¡ olvídalo ! En estos casos les explicábamos a las Los cocineros de El Pinar también se acuerdan aduaneros : “Ah, es que mañana quieren comer- muy bien del momento de regreso. se este jamón todos juntos ..” A veces los con- vencíamos con esta historia.” Peter Weerts: “¡Cuando volvían de sus va- caciones no se podría creer qué montón de co- Benny Weerts trabajaba de cocinero en El Pi- sas nos traían!: botellas de brandy español, cas-nar al principio de los años setenta. Todavía se acuer- tañuelas, vasijas, sartenes y jabón Maya. Bennyda de la excitación que reinaba en el campamento y yo gozábamos de mucha simpatía porque so-residencial cuando llegaban las vacaciones y entra- líamos pasarles a menudo cosillas extras. Lo queban los autocares de turismo en la residencia para más me gustaba no era recibir esos recuerdosllevar a los obreros españoles a la estación o al aero- sino el momento de su llegada. La mayor partepuerto: “Los autobuses no salían hasta las seis de la de ellos estaban bastante tocados por las bebi-tarde pero los españoles ya tomaron asiento a las das que se habían tomado durante el viaje y en-diez de la mañana.” Más tarde Benny cambió de pro- tonces les veíamos bajar del autobús, las manosfesión y fue chófer en una compañía de autocares de alzadas y la cabeza levantada. Nos saludaban yturismo. Durante veinte anos transportó a turistas abrazaban efusivamente. El día después, sinholandeses a las costas españolas pero ese entu- embargo, habían vuelto a la realidad. Entoncessiasmo a la hora de salir no lo ha visto nunca más. estaban tristes y cabizbajos.” Los españoles tenían mucha prisa para salir El trabajador social Martien van Wanrooijpero remoloneaban mucho tiempo a la hora de vol- contaba sobre las vacaciones de verano de losver a Holanda. Era muy normal hacer esperar un buen españoles en Beek en Donk : “En Casa Trentarato al autobús que iba a recogerlos en sus pueblos, había muchas personas solas. Después de unosporque despedirse llevaba mucho tiempo. años algunos hicieron venir a su familia pero no tenían suficiente dinero para poder pasar la va- Albert van Dijken cuenta sobre el viaje de re- caciones de verano todos los años en España ygreso de Extremadura en el mes de agosto de 1963:68 Philips Koerier 19 (41), 17-8-1963, 4. 3
    • Me vine con una maleta de cartón y de madera llevas ahora un regalo resulta que ya tienen dos ejem- plares. Han cambiado los tiempos, también en los pueblos españoles.” Visitas de alto rango En los informes anuales del departamento de asuntos personales de Philips de principios de los sesenta siempre se repetía una observación : “El alo- jamiento, la alimentación y las actividades de recreo de los obreros españoles constituyen unos elemen- tos de dedicación y atención contínuas.”69 Esta aten- ción especial se debía también a que las autoridades españolas de vez en cuando controlaban este asun- to. El martes, 21 de abril de 1970 su Excelencia Don Licinio de la Fuente y de la Fuente, el ministro español de Trabajo, acompañado de su esposa, visi- tó la S.A. Philips Gloeilampenfabrieken. Tres años después Fernando Suárez González, La familia Valle Hernández de camino hacia España, Director del Instituto Español para Emigración, visitó años 70. (CP) Holanda. Jaap Boersma, el Ministro de Asuntos So- ciales, le dio la bienvenida en La Haya. Luego inau- sólo iban de vacaciones cada dos o tres años. La guró en Eindhoven la Oficina Laboral. Las oficinas salida era todo un espectáculo. Todos salían para laborables en Holanda eran una prolongación del sin- despedir a los que se marchaban. Sobre todo a dicato estatal de la época.70 las mujeres españolas, que se quedaban, les Fernando Suárez visitó una fábrica de Philips, entraba aún más añoranza. El día en que vol- habló con obreros españoles y comprobó lo que gui- vían, la Casa Trenta se llenaba, ya muchas horas saban en la cocina de El Pinar. Al final del día conclu- antes de llegar el autobús, con los que se habían yó que Philips era una empresa a donde podía enviar quedado en Holanda. Entonces llegaba el mo- muy bien a los obreros españoles con la conciencia mento culminante : ¡viene el autobús! ¡ Allí vie- tranquila.71 nen ! Para la gente que volvía era una sensación desagradable pero para los que se habían que- dado era magnífico volver a verles y escuchar las noticias de casa.” Con el paso de los años setenta fue aumentán-do el número de españoles, que viajaban a casa ensu propio coche, muchas veces coches viejos, contres o cuatro hijos en los asientos traseros. José Gutié-rrez: “Y además llevaban el coche lleno de regalospara toda la familia. Todos los primos y primas teestaban esperando. Recuerdo muy bien que una vezllevé un tocadiscos. ¡Qué espectáculo! Cuando les Alta visita en El Pinar, 1973. (CGN)69 PCA 722.1 Departamento de Personal (informes anuales).70 Olfers 2004: 26.71 ‘Visita oficial del Director General del Instituto Español de Emigración en Holanda’, La Región, 22-24 oktober 1973, 8-9. 4
    • Buen soporte Gerrit Nijhof, jefe de Asuntos Españoles : “Era De vez en cuando Frits Philips también echabaun alto cargo y le hemos enseñado todo. Estaba muy un vistazo en los lugares de trabajo; en tales ocasio-contento pero, sinceramente, las circunstancias eran nes se dirigía a los españoles en su propio idioma.bastante buenas. Philips trataba muy bien a sus tra- Era presidente de una empresa millonaria pero no sebajadores extranjeros. Les daban mucho apoyo.” A le notaba. Había trabajadores españoles que inclusoGerrit Nijhof lo nombraron en 1972 jefe de Asuntos no se percataron de quién era aquel holandés altoEspañoles. Anteriormente trabajó casi veinte años que les preguntaba: ´¿Cómo está?’. F. Comiche, es-como traductor técnico en Philips Hilversum. Cuando pañol de la primera generación de emigrantes, nun-vino a Eindhoven como forastero le obligaron a tra- ca olvidará que un colega suyo, sin saber a quiénbajar primero en varios departamentos, como una tenía delante, le contestó: ‘Mucho trabajo y poco di-especie de antropólogo industrial: “Trabajé en varias nero’.fábricas y así conocí a muchos españoles. Trabajé envarios turnos, hice turnos de noche, todo esto parasentir en persona cómo esos españoles experimen- Entretenimientotaban el trabajo y la vida aquí.” A partir de noviembre de 1963 Albert van Di- Frits Philips no sólo visitó a sus trabajadores jken publicó una crónica semanal en la revista Phi-españoles en compañía de altos cargos. Albert van lips Koerier, llamada Aquí, la onda española. EscribíaDijken, periodista de la revista Philips Koerier, contó: sobre las costumbres holandesas como la fiesta de‘Le acompañé una vez a la residencia en Maarheeze. San Nicolás y el tomar café en cada ocasión que se¡ Improvisadamente, en una noche de verano, fue presentara. A veces publicaba semblanzas literariasun acontecimiento inolvidable para estos hombres! muy especiales de los obreros españoles, como laÍbamos los dos solos, y fue un encuentro muy es- del torero José Marqués Rodríguez, que había cam-pontáneo. Querían bailar flamenco con él e incluso biado el ruedo andaluz temporalmente por el depar-lo intentó un poco. Luego cada uno de ellos quería tamento de estampación de la Fábrica de productossalir en una foto con él.” Van Dijken, me dijo : “¿no metalúrgicos.72 No fue por miedo ante los toros, en-hay una forma mejor de arreglar esto?” Le dije : “ Sí, fatizó sentado en su habitación en la residencia depropondré hacer una foto en conjunto para evitar Horst-América empapelada con carteles, sino paraque a medianoche todavía siga usted por aquí.” ganar florines, moneda fuerte, que cambiaría por Leyendo el Philips Koerier. (PCA)72 Philips Koerier 20 (21), 7-3-1964. 5
    • Me vine con una maleta de cartón y de maderaLa crónica Aquí, la onda española con el emblema de un Van Dijken cambió el borrico por su propio retrato. (CP) burrito. (CP)pesetas y con los cuales afrontaría un radiante futu- rrillos evitando así tener que ir a la cafetería en elro como torero. centro del pueblo. Durante el primer año Albert van Dijken ilustró En 1968 Philips adquirió dos videograbadoresla crónica con el emblema de un burrito, hasta que para ofrecer a los trabajadores españoles la oportu-recibió una carta de un español, que opinaba que un nidad de ver en las residencias programas emitidosburrito no era un símbolo representativo y respeta- por la televisión española. Tres veces a la semanable de España. Como señal de buena fe Van Dijken mandaban desde Madrid copias de programas de TVE.cambió el borrico por su propio retrato.73 La técnica de video todavía estaba en mantillas en En la residencia El Prado proyectaban todos lossábados una película de habla española. Estas pelí-culas eran suministradas por un distribuidor holan-dés en Utrecht, que las recibía de una empresa ale-mana a la que las autoridades españolas se las man-daban. Las películas iban acompañadas de un cartel,que colgaban en la ventana de la residencia. En sumayor parte se trataba de películas del oeste pero aveces también les enviaban comedias españolas. Comenta una emigrante de la primera ge- neración: “ Los domingos por la tarde muchas veces iba con mi hermana y su marido a la resi- Un domingo en El Prado, Eindhoven 1968. (PC) dencia El Prado. Allí ponían películas a las que podían entrar también los emigrantes españoles que no vivían en El Prado. Era la única diversión que teníamos. En El Prado sólo vivían hombres. En aquella época yo era una de las pocas solte- ras españolas en Eindhoven y me pedían la mano frecuentemente.” En la residencia Casa Trenta en el pueblo Beeken Donk también ponían una película de habla espa-ñola todos los sábados. Los holandeses del barriotambién iban al cine, aunque no entendían nada. Nohabía tantas posibilidades en Beek en Donk para di-vertirse. Como la residencia estaba situada en lasafueras del pueblo, la gente del barrio solía pasar Cartel de una comedia española que proyectaban en Elpor la Casa Trenta para comprar un paquete de ciga- Prado. (CP)73 Philips Koerier 20 (25), 4-4-1964. 6
    • Buen soporte Televisión española. (PCA)aquella época y los videograbadores eran carísimos; A veces, en los fines de semana las empre-costaban 10 mil florines cada uno. Este acontecimien- sas organizaban una excursión para los trabajado-to fue tan espectacular que le dedicaron atención res españoles, por ejemplo a los campos de tulipa-especial en un programa de noticias muy popular. nes y otras flores de Keukenhof o a la ciudad en miniaturas de Madurodam. Albert van Dijken se acordó de una excursión al parque de atracciones de Bobbejaanland en Bélgica que fue un gran éxi- to. Philips también organizó una vez una excursión a un museo, pero éste fue un experimento poco acertado.” Intérpretes Desde el principio Philips disponía de buenos intérpretes. Uno de ellos era Juan García, que vino a Holanda en los años cincuenta para estudiar en el Comida de Navidad en una residencia. (CGN) International Institute for Social Studies en La Haya. Después de terminar la carrera trabajó un tiempo en la Embajada de España y en 1960 se incorporó a la oficina de traducción de Philips : “In 1963 llegaron los españoles pero no había casi nadie que hablara español. Entonces me cedieron temporalmente al departamento de Asuntos Personales para ayudar a mis paisanos. Todos los días visitaba las residencias junto a una persona de Asuntos Personales para ano- tar qué problemas había con el trabajo en la fábrica, con los dueños y entre los propios colegas, quién tuvo que ir al médico y cosas por el estilo. Y al día siguiente tratábamos de solucionarlo todo. A menu- do salía de casa sobre las ocho de la mañana y volvíaCarrera ciclista para obreros españoles de Philips. (PCA) sobre las nueve de la noche.” 7
    • Me vine con una maleta de cartón y de madera tre la empresa y mis paisanos. A veces pude com- probar que mis paisanos exigían cosas a las que no tenían derecho pero también vi casos de injusticia por parte de la empresa. Una persona, que hace de intérprete, debe ser neutral y limitarse a traducir de una lengua a otra y al revés. Sin embargo todos so- mos humanos. Al cabo de unos tres años ya había más holandeses que hablaban español y ampliaron la plantilla de Asuntos Personales para los españo- les. Volví a mi departamento original y me sentí muy aliviado. Allí seguí trabajando hasta que me jubilé.” Juan García, aunque no a título profesional, si- guió esforzándose por sus paisanos que le siguen llamando El intérprete. Continuó sus actividades so- ciales en las asociaciones españolas y hasta hace poco era miembro de la directiva del Hogar del Pen- sionista de Eindhoven. Visita de Frits Philips al campamento de Someren acompañado por el intérprete Juan García En los años sesenta José Sánchez Bernabeu (a la derecha con gafas), 1964. (CP) trabajó también como intérprete en el departamen- to de Asuntos Personales de Philips. Aquí da la bien- Este repentino cambio en su carrera profesio- venida, en la ciudad de Roosendaal, a un grupo denal se le hizo difícil a Juan García: “Era muy duro emigrantes españoles que acaban de llegar y estápara mí porque me encontraba en una posición en- comprobando la lista de personas. José Sánchez Bernabeu dando la bienvenida a recíen llegados. (CP) José Sánchez Bernabeu comprobando la lista de personas. (CP) 8
    • Buen soporte INTERMEZZO Del campo extremeño a la mina holandesa Por Victoriano Sánchez Bermejo mucho trabajo en el campo, yo le ayudaba durante la cosecha del algodón y los tomates, o dándole de Retrato de Victoriano Sánchez comer a los animales. La combinación de abundan- Bermejo 2009. tes lluvias en invierno y veranos muy secos y caluro- sos fue desastrosa para los cultivos de la huerta. Los Yo nací en el año 1955 en Almendral.74 Mi pa- pozos se secaron hasta que no quedó agua para eldre era campesino y mi madre se dedicaba a sus riego. La serie de desafortunados acontecimientoslabores. Mi padre nació en Espartales, en una huerta fue fatal para muchos campesinos en esa región,cerca de Torre de Miguel Sesmero y mi madre en especialmente aquéllos que no tenían recursos finan-Vezdemarban (Zamora). Cuando yo tenía unos cinco cieros para poder sobrevivir en los grandes contra-años nos mudamos a una huerta cerca de la ciudad tiempos, lo pasaban muy mal; algunos emigraron ade Badajoz. Mi padre quería ganarse la vida de for- la Badajoz, o a otras ciudades más lejanas. Mi padrema independiente y vio una oportunidad arrendando no veía ninguna posibilidad de mantenernos en es-tierras cerca de Badajoz. La huerta estaba cerca del tas circunstancias. De joven, él trabajó en el camporío Guadiana. Allí él cultivaba algodón, tomates y fri- con su padre y era lo único que sabia hacer. Si hubie-joles, melones y maíz. Además teníamos algunos cer- ra querido, él habría podido trabajar en las tierras dedos, dos vacas, pollos, conejos y dos mulas; con es- su padre, pero lo que él deseaba era tener algo en-tas mi padre llevaba sus productos al mercado y ade- teramente propio sin depender de su casa.más las usaba para arar. Cuando yo salía de la escuela y mi padre tenía Víctor con sus padres, 1956. (CP) Víctor trabajando en el campo, 1958. (CP)74 Véase tambíen mi página web: www.vsanchez.nl 9
    • Me vine con una maleta de cartón y de madera Por fin se decidió a dejar la huerta e irse con la eran muy altos, rubios y con ojos azules que camina-familia a mi pueblo, a Almendral. Nos fuimos a casa ban con zuecos de madera y que en su país habíade nuestros abuelos para vivir temporalmente con muchos molinos de viento y muchas vacas.ellos. Gran cantidad de vecinos de la región vieron Yo a esa edad no entendía la seriedad de lanuevas oportunidades emigrando al extranjero. Mi situación, ninguno de nosotros éramos conscientespadre pertenecía a este grupo. Casi desesperado, se de que nuestro padre se iba a ir a más de dos milinformó en el sindicato de trabajadores y allí le dije- kilómetros de casa para trabajar. El hecho de que unron que él podría conseguir trabajo muy bien paga- padre se fuera tan lejos, a mí me parecía interesantedo en otros países y podía elegir entre Suiza, Alema- y motivo de orgullo. Mi madre sabía muy bien lo quenia, Bélgica y Holanda. Como se decidió por Holan- era cuidar a los niños, pero sin el apoyo de mi padre,da, lo pusieron en contacto con un representante de con un futuro incierto, los niños demasiado peque-las minas de carbón, Oranje Nassau. Consiguió in- ños y absolutamente dependientes de ella, la situa-formación sobre sueldos, vacaciones, pagas adicio- ción era francamente difícil. Yo tenía siete años y misnales en Navidad y verano. Todo resultaba muy atrac- tres hermanos eran menores que yo. Cuando nostivo, sobre todo en el contexto de las circunstancias despedimos de nuestro padre, nadie sabía lo queeconómicas de ese momento en Extremadura. Des- significaba quedarse casi cuatro años en Almendralpués de hablar con mi madre, decidió irse a Holan- sin padre y sin marido.da. La intención era quedarse de dos a tres añostrabajando en las minas. A la familia le había dicho Mi padre pasaba cada año dos meses en elque trabajaba en una fábrica, dado que el trabajo en pueblo; un mes en verano y un mes en Navidad.las minas era muy arriesgado y pesado y no quería Después de las vacaciones se marchaba de nuevo.preocuparlos. Mi padre no sabía nada de Holanda pues enEspaña no había televisión en los tiempos de Francoy la información a la población era mínima. La ima-gen que teníamos de Holanda era de un país peque-ño rodeado por grandes diques para impedir las inun-daciones del mar, donde hacía mucho frío y habíamucha humedad. De los holandeses se sabía que Centro Español de Maastricht, 1970. (CP) La situación era especialmente difícil para mi madre y cada vez le resultaba más difícil sobrellevarla. Lo que al principio era una solución temporal, con el paso del tiempo iba pareciéndonos definitiva tanto a mis padres como a nosotros, por tanto había que buscar una solución alternativa. Así que mis padres llegaron a la conclusión de que lo mejor para la fami- lia era trasladarnos a vivir a Holanda. Eso teniendo muy claramente en cuenta que solo sería para unos años y después volver a España. Para entonces la economía española podría haber mejorado y habría puestos de trabajo suficientes para mi padre y otros como él. Antes de irnos a Holanda había que arreglar Mi padre en la mina holandesa, 1963. (CP) muchas cosas. Algunos muebles se almacenaron tem- 10
    • Buen soporteporalmente en casa de familiares y el resto se vendió de circunvalación. De noche dormíamos unas pocaso se regaló a familiares y amigos. Los objetos perso- horas en el coche. Uno de mis padres vigilaba mien-nales y las prendas de vestir se prepararon en unas tras los demás dormíamos en los asientos.maletas, de cartón por entonces, para el largo viaje. Cuando llegamos a Holanda estaba todo blan-Ropa de invierno teníamos poca, esta ya se compra- co, había nevado y nosotros nunca habíamos visto laría en Holanda. Yo no tenía muchas cosas, sólo unos nieve, fue una experiencia extraordinaria, tanta y tanlibros y cuadernos de la escuela, listas de notas, lá- blanca, más de dos palmos de altura. Al principiopices de colores y un pequeño monedero con algu- vivíamos en una casa alquilada, a un paso de la minanas pesetas que había ganado vendiendo mis últi- donde trabajaba mi padre. Las primeras semanas yomos bolindres. Los poquitos juguetes que tenía, es- tenía tanto frió, que me dejaba el pijama debajo detaban tan gastados, que los dejé en el pueblo sin la ropa cuando me vestía para ir a la escuela. Fui a laningún problema; mi padre nos había prometido que escuela primaria. Cada año escolar lo hice en seisal llegar a Holanda nos compraría otros nuevos. meses y por eso acabé esta etapa a los 14 años. La Después de despedirnos de todos los familia- lectura me interesó más y más, para mí era unares, salimos el 9 de enero de 1966 con destino a manera de adquirir muchos conocimientos y por elloHolanda en el coche de un amigo de mi padre, Sera- aprendí el idioma holandés muy pronto y bien. Lue-fín Vera, también minero, que viajaba en sus vaca- go fui a Educación Secundaria y al Bachillerato y fi-ciones a España; tenía un Opel Record que lo utiliza- nalmente al hospital para estudiar enfermería.ba para llevar paisanos a su país y así se ganaba un Me casé y tuve dos hijos. Al cabo de los años, apoco de dinero. Cargamos el coche hasta los topes y mi padre le dieron de baja en su trabajo, vendió sucomenzamos el largo viaje. Teníamos muchas ganas casa en Holanda y se construyó otra en el pueblode llegar. Creíamos que el irnos tenía muchos aspec- para irse junto con mi madre a pasar el resto de sutos positivos, por lo menos nos lo parecía a primera vida en su tierra. En aquellos años íbamos con misvista. Con diez años yo era un niño muy curioso, lle- padres regularmente a ver la familia del pueblo, yno de esperanzas ante aquel mundo nuevo y lejano. más tarde pasábamos ya cada uno con sus propiasDesde entonces estaríamos siempre todos juntos y familias, esposas e hijos. Era paradójico que muchoscon mi padre, todo sería mejor que hasta ahora. familiares en España me veían como el “holandés” Yo nunca había viajado más de 50 kilómetros y que ganaba el dinero fácilmente, mientras que endespués de unos pocos cientos, tenía ganas de pre- Holanda, me consideran como el español, un pocoguntar si ya habíamos llegado, sin embargo, sabía- loco por venirse aquí, a vivir tan lejos de su propiomos por la experiencia de mi padre, que el viaje du- país, teniendo España tan buen clima y tan buenasraba tres días y dos noches y con esa idea nos dor- playas. Cuando vivíamos en casa con los padres, pormíamos cansados. Sólo parábamos para repostar, supuesto que hablábamos español, sin embargo acomer y asearnos, fue un incómodo y duro viaje de veces era más fácil para los hermanos hablar en ho-más de 2000 kilómetros con tres adultos, cuatro ni- landés, sobre todo cuando habíamos aprendido nue-ños y el equipaje en un solo automóvil. En esa época vas palabras que desconocíamos en español. Enton-no había muchas autopistas ni tampoco carreteras ces mi padre se enfadaba y nos decía: “Lo que ha- bléis en la calle no me importa, pero aquí en casa se habla español”. Muy rápidamente me di cuenta de que a mu- chos holandeses les interesaba mi lengua materna. En primaria había maestros que me pedían que les ayudara con sus estudios de español. Más tarde empecé poco a poco a dar clases de español. Los últimos cinco años, he desarrollado un estilo tan pro- pio, que una gran parte de mi tiempo libre trabajo de freelance siendo profesor en una institución y tam- bién dando clases particulares. Visita al partido de fútbol Feijenoord – Real Madrid, Hace unos cuatro años, después de morir mi Rotterdam 1965. (CP) padre, en su casa de España, decidimos traer a mi 11
    • Me vine con una maleta de cartón y de maderamadre a Holanda, ya que ella estaba enferma y era su tierra. Ahora entiendo la necesidad de dar el granincapaz de cuidarse sola. Debido a su enfermedad paso dejando en España a su familia, amigos y en-está en una residencia donde recibe la atención y el torno social, para meterse debajo de la tierra (comoapoyo que necesita. él decía) para sacar carbón en la mina. Hizo todo lo que pudo para ofrecer a sus hijos y esposa un futuro Hubo un tiempo en que yo no entendía por mejor. Un futuro que en España no tenía. Gracias aqué mi padre volvió a España, mientras sus hijos y este gran paso, se pusieron los cimientos para ser lonietos vivían en Holanda. El siempre tenía la nostal- que soy y para conseguir lo que hasta ahora he con-gia de volver, por encima de todo. Mientras más años seguido.pasaban, más grandes eran los deseos de volver a 12
    • 7. REUNIFICACIÓN FAMILIAR Un año sin mujer e hijos tado Roolvink objetó: “Si estamos buscando sólo a solteros, más nos valdría parar el proyecto de con- Cuando en 1961 se firmó el convenio de con- tratar.”76 La discusión sobre la reunifación familiar con-tratación con las autoridades españolas, el gobierno tinuó durante un año. El 22 de noviembre de 1963 elholandés impuso como condición que los obreros Consejo de Ministros decidió que los matrimoniosextranjeros tuvieran el estado civil de “soltero y sin podrían reunificarse un año después de la llegadahijos”. Esto dificultó mucho la contratación y pronto del marido a Holanda. Dos años más tarde las leyesla ley se adaptó de modo que los casados también permitieron que los hijos también pudieran venir parapodían conseguir un contrato, siempre que no tuvie- reunirse con la familia . La iglesia católica criticó laran hijos.75 La mayoría de las empresas no cumplie- política de alojamiento e hizo referencia a los dañosron las reglas y también ofrecieron contratos a hom- que podría causar la separación de familias. El padrebres con familias numerosas; al fin y al cabo nadie Driessen también se pronunció en el diario “ Eindho-se preocupaba: no lo hicieron ni la industria y el co- vens Dagblad” contra la separación de familias: “Simercio, ni las autoridades holandesas ni tampoco los Holanda, por motivos políticos, se niega a alojar aespañoles. Querían ganar mucho dinero en poco tiem- sus obreros extranjeros de tal manera que sus fami-po; trabajar en el extranjero durante un año sin ver lias también puedan aprovecharse de la prosperidada la mujer y los niños parecía aceptable. Sin embar- aquí, estará adoptando una actitud inmoral.”77go, la añoranza y la soledad hicieron que los matri-monios se reunificasen lo antes posible; en el veranode 1962 ya llegaron las primeras esposas a Holanda. Alojamiento de familias Normalmente, al cabo de un año se decidía si el contrato temporal de trabajo podía convertirse en un contrato por tiempo indefinido. Cada vez más obreros españoles consiguieron un contrato perma- nente y querían que vinieran su mujer o eventual- mente sus hijos para reunificarse. Ya se habían dado cuenta de que, por ejemplo, los servicios médicos y la enseñanza eran mejor en Holanda que en su pro- pio país. Una empresa como Philips necesitaba a muchas mujeres para trabajar en las fábricas y ayu- daba a los obreros a buscar vivienda. Para obtener una casa hacía falta sin embargo una carta de reco- mendación de parte del jefe de personal; estas per- La familia Gutiérrez Prieto de Galisteo fue una de las sonas actuaban, por decirlo así, como intermediarios primeras en llegar a Eindhoven, 1966. (PCA) entre los emigrantes y la sociedad. José Gutiérrez: “Esos jefes de personal tenían mucho poder. Había Había trabajo suficiente, también para muje- gran escasez de viviendas y el proceso de conseguirres, lo que faltaba era el alojamiento. El 19 de octu- una casa podía tardar mucho. Entretanto los obrerosbre la ministra de Asuntos Sociales, Marga Klompé, tenían que alojar a sus familias en una pensión odijo en el Consejo de Ministros que sólo tendrían que compartir una casa con otras familias españolas. Claroser contratados obreros extranjeros solteros porque, que esto causó toda clase de problemas. Creo queen lo referente al alojamiento, las familias holande- para muchos españoles estos años en Holanda fue-sas deberían tener preferencia. El secretario de es- ron los más difíciles.”75 Praamsma 2003.76 Praamsma 2003.77 Houtert 1965. 1
    • Me vine con una maleta de cartón y de madera reunirse con sus maridos buscaron vivienda en algún sitio de Helmond, pero esta clase de viviendas nunca se encontraba en los barrios mejores. En un barrio marginal, alguien tuvo la idea ´genial´ de alquilar unos cobertizos detrás de su casa. Allí dormían estas personas sin calefacción, sólo tenían una estufa de carbón. Una mañana llegué al trabajo y me encontré con un español que ya estaba esperándome: ´¡Tine- ke, Tineke, venga, rápido, rápido! ¡A casa de Dioni- sio y María! ¡Mucha estufa, mucho humo, mucho calor!´ Fuimos enseguida a la casa y vimos que Dio- nisio ya estaba completamente atontado y que Ma- ría estaba vomitando. Abrí todas las ventanas y la puerta y volví enseguida al trabajo para llamar a un médico. ¡Me costó muchísimo convencerlo de que tenía que venir enseguida! Al final llegó y la pareja fue trasladada en una ambulancia al hospital. ElFiesta en El Pinar, 1972. La niña se llama Raquel Rodrigo marido estaba peor y siguió hospitalizado durante Iglesias, es pintora en la actualidad y diseñadora de la varios días.” portada de este libro. (CGN) Josefa Silvo: “En enero de 1969 me casé y ‘Este es el paraíso’ en marzo pudimos instalarnos en una habitación Priscila Díaz era una mujer joven y soltera que en Eindhoven en casa de una familia holandesa. emprendió sola el viaje a Eindhoven: “Me crié en el No podíamos ir y venir cuando queríamos por- pueblo de Galisteo. El marido de mi hermana mayor que no teníamos llave. Era una habitación situa- da en el desván y era tan estrecha que tenía que quitar la única silla que teníamos para poder ha- cer la cama. No nos permitían utilizar agua ni gas y sólo podía ducharme una vez a la semana. Mi marido consiguió encontrar otra habitación en casa de una familia holandesa y todos los veci- nos recriminaban a esta familia : “¿Qué habéis hecho? ¡Son extranjeros¡” Luego, sin embargo, establecimos buenas relaciones con todos los vecinos. Unos años más tarde conseguimos dos habitaciones en la parte de arriba en la casa de una señora mayor, que vivía en la calle Hugo de Grootplein. Convertimos la habitación pequeña en dormitorio y la grande en cuarto de estar. La cocina de abajo la compartíamos con la anciana. Nos habría gustado mucho seguir viviendo en el barrio pero no conseguimos una casa allí porque no teníamos hijos. Al final nos dieron esta casa, donde seguimos viviendo desde hace ya 23 años.” Tineke Berkers–van Schijndel, que trabajaba enel departamento de personal de la empresa deDiddens & van Asten, salvó a un matrimonio españolde una muerte por intoxicación de monóxido de car-bono: “Cuando las esposas vinieron a Holanda para Priscila Díaz, Galisteo 1965. (CP) 2
    • Reunificación familiartrabajaba en Eindhoven y al cabo de un año volvió al jaban muy rápido con las manos. Priscilla: “Durantepueblo para recogerla. Tenía que seguirle porque así el trabajo solíamos cantar mucho, en voz alta, comoiban las cosas en aquellos tiempos. Mi hermana se si estuviéramos trabajando en el campo en España.puso enferma y tuvo que ser operada y guardar re- En aquella época te renumeraban al conseguir unaposo durante unos meses; mi madre dijo: ´Irás a producción de más de ochenta unidades al día. CuantoEindhoven tres meses para ayudar a tu hermana.´ más alto cantábamos más rápido trabajábamos. LasCuando alguien en tu familia te necesitaba no lo pen- mujeres holandesas a veces ponían cara de vinagresabas y acudías enseguida a ayudarle. Era 1968 y al vernos trabajando así. En ocasiones, cuando can-tenía 23 años. Mi primera impresión de Holanda fue: tábamos demasiado alto, el jefe solía reñirnos.”este es el paraíso. Mi hermana vivía en una casa dealquiler de Philips y a mí me gustaba mucho porquehabía estufa, ducha, aseo, agua corriente y lo más Otros tiempos.bonito de todo : una habitación para mí sola. Los La mayoría de las mujeres españolas, que setrabajadores volvían a casa de su trabajo a las cinco establecieron en el sureste de Brabante a finales dede la tarde y estaban libres durante el fin de sema- los sesenta o a principios de los setenta, estabanna. Esto no lo conocíamos en Galisteo donde vivía- casadas y venían a reunirse con sus maridos que yamos en una casita con nueve personas y teníamos llevaban unos años viviendo y trabajando en la re-que trabajar duro en el campo todos los días. Desde gión. El hecho de que los matrimonios se reunieranel principio ya pensaba: quiero quedarme aquí. Por no significaba que consideraran la emigración comoeso procuré conseguír trabajo en la Philips antes de definitiva. Al contrario, juntos podrían ganar más rá-que mi madre mi dijera: ‘Tienes que volver porque pido mucho dinero, por ejemplo para montar su pro-tu hermana ya no te necesita.’ pio negocio en España o para realizar algún otro sue- ño; por eso, muchos matrimonios decidieron dejar a sus hijos con familiares en España. María Peris Herrón: “Nos casamos en 1968 y en 1969 mi marido fue a Eindhoven para traba- jar en la fábrica Philips. Sólo estuvimos juntos los dos durante un año. En el año 1972 me fui también a Holanda. Nuestros dos hijos se que- daron con mi madre en España. Nuestro hijo vino a Holanda en la edad de doce años porque le hacía mucha ilusión acompañarnos; nuestra hija, sin embargo, se quedó en España porque estaba muy a gusto con su abuela. En 1980 tuve otro hijo que es el único que nació y se crió en Eind- hoven. Si me encontrara otra vez ante la misma situación, me quedaría con mis hijos en España Priscila Díaz trabajando en el departamento de fabrica- ción de espirales, Eindhoven 1968. (CP) o los llevaría a Holanda. No los abandonaría. Eran otros tiempos, la gente pensaba de manera dife- Priscila Díaz empezó a trabajar en 1968 en el rente e hicimos todo lo que pudimos para brin-departamento de fabricación de espirales, donde ya darles a nuestros hijos una vida mejor. Mirandotrabajaban muchas mujeres españolas. Controlaban hacia atrás lo siento mucho.”los hilillos o sea los espirales de las bombillas. Loscontrolaban con una lupa porque eran tan finos comocabellos, los ordenaban en hileras y luego quitaban Los matrimonios reunidos, en la mayoría de loslos espirales más cortos. La mayoría de las mujeres casos, trataban de prevenir un embarazo. A menudoespañolas venían del campo donde habían trabajado se alojaban en casas malas y pequeñas y no queda-en el cultivo de algodón, pimiento o tabaco y traba- ba lugar para un hijo. Además las mujeres también 3
    • Me vine con una maleta de cartón y de madera Además una hermana mía falleció cuando tenía 18 años y tuve que guardar luto durante 3 años; durante todo este período no me dejaron salir y por esto nunca había tenido novio. Llegué a Ho- landa sin experiencia alguna. Después de casar- me pensé: ¿esto es todo? Fue una decepción enorme pero, a pesar de esto, seguí aguantando durante más de diez años. ¡Porque tenía miedo! Me daba vergüenza y no quería que cotillearan sobre mí, porque eso era lo que ocurría muy a menudo en aquella época. Una mujer buena y Niños de Garganta la Olla en Eindhoven, 1987. (CP) honesta no se divorciaba. En un momento dado me di a la fuga simplemente porque era muytrabajaban. Tineke Berkers-van Schijndel: “Les acom- peligroso lo que me pasó con mi marido. Y lospañaba muy a menudo al médico para pedir la píldo- españoles seguían cotilleando ¡Fue tan vergon-ra. Solos no lo podían hacer y no se atrevían.” Aun- zoso para mí cuando era él quíen tenía que aver-que el uso de la píldora era completamente legal en gonzarse y no yo! Yo no le pegué. Tampoco seHolanda – en contradicción con España – los matri- comportaba bien con su hijo. La separación fuemonios españoles tenían que vencer un tabú impor- muy dura para mí porque todos me miraban atante antes de que se atrevieran a pedirla. El Servi- mí. Ese cotilleo era lo peor. Todos tenían su pro-cio Médico de Philips calificó en 1979 los tabús sexua- pia opinión y juzgaban sin saber exactamente loles de España como una de las dificultades más que había pasado. Mi ex-marido volvió a Españagrandes en el contacto con los pacientes: “Un ejem- y yo seguí viviendo en Holanda. Echaba muchoplo típico es la solicitud de ser esterilizado cuando en de menos a mi familia pero era responsable deel fondo quieren solicitar un método seguro de anti- educar a mi hijo; en Holanda tenía trabajo y enconcepción.”78 España no.” Sentimiento de dependencia A veces la familia original desapareció comple- tamente, tanto en sentido literal como figurado, por- Una mujer de un emigrante español que venía que las mujeres españolas podían perder su apellidoa Holanda, de golpe se hacía muy dependiente de su en Holanda. Cuando una mujer española se casabamarido. Al principio casi todos los contactos y víncu- en Holanda con un español recibía automáticamentelos con el mundo exterior los tenía el marido porque el apellido de su marido. Con esto las autoridadeséste ya había encontrado su camino y ella todavía holandesas rompieron la tradición española de mos-tenía que conocer el mundo nuevo. Ya no podía re- trar el justo respeto hacia la mujer.currir a su familia como en España y muchos matri-monios pasaron por períodos difíciles. Había mucho Incluso mujeres de emigrantes españoles, quecontrol social en la comunidad española en Holanda ya estaban casadas en España, a veces se veían obli-y para las mujeres que no podían contar con el apo- gadas a remplazar sus apellidos por los de su mari-yo y la protección de su familia, este control social do. Cuando María Peris Herrón encontró empleo enpodía incluso dar miedo. Philips, la inscribieron en el departamento de admi- nistración personal con el apellido de su marido que ya estaba registrado en la empresa. Nadie se dió Una mujer de la primera generación: “Yo cuenta de que la pérdida de los apellidos de su pa- fui sola a Holanda y me casé allí con un emigran- dre y su madre podría significar para una mujer es- te español. Era joven y no tenía experiencia al- pañola la pérdida de su identidad. María, sin embar- guna con los hombres porque en España no te go, relativizando el asunto, dijo: “Así son las reglas permitían mirar a un chico que no fuera tu novio. aquí en Holanda. Al emigrar una persona pierde tan-78 Philips Huisartsen Dienst Eindhoven 1979. 4
    • Reunificación familiartas cosas, y el apellido no es lo más importante.” más. Cultivar verdura y fruta evoca recuerdos delMaría había tenido que dejar a dos hijos jóvenes con pasado; es una afición y nos brinda la oportuni-su abuela en España. dad de cultivar nuestras propias clases de verdu- ra. Esta foto la sacamos después de volver de Un pueblo en la ciudad unas vacaciones en España, cuando fuimos a ver cómo había quedado el huerto. Había sido un A muchas familias españolas en Eindhoven ter- verano caluroso y estábamos asombrados anteminaron concediéndoles una casa de alquiler de Phi- los pimientos tan bonitos y tan grandes.”lips, situada en el barrio de Strijp y particularmenteen la barriada de Drents Dorp (Pueblo de Drenthe).Esta barriada fue construida por Philips entre los años1925 y1930 y debe su nombre a los primeros habi-tantes: familias de emigrantes provenientes de laprovincia de Drenthe. Era una barriada con aparien-cia rural, lo que contribuyó a una transición más có-moda y gradual para las personas del campo de laprovincia de Drenthe, recien llegadas a la ciudad in-dustrial de crecimiento rápido en el sur de Holanda.Las viviendas obreras con jardín eran espaciosas yconfortables porque vinieron muchas familias nume-rosas a Eindhoven. Philips prefería familas con mu-chas hijas solteras de una edad de más de catorceaños.79 Detrás de los jardines y al borde de la barriadase encontraban los jardines públicos donde los obre-ros del norte de Holanda podían recuperarse del tra-bajo exasperante de la fábrica y donde podían culti-var sus propias verduras. En el curso de los añossesenta cada vez más empleados de Philips, quehabían hecho carrera, se mudaron del Pueblo de Dren-the a una de las nuevas afueras de Eindhoven. Elantiguo barrio obrero tampoco poseía gran atractivopara los jóvenes de otros barrios, que tenían másformación. Las casas vacías se las concedieron aobreros españoles, que hicieron venir a su familia a María y sus pimientos españoles en Eindhoven. (CP)Holanda. Igual que a los obreros del norte de Holan-da les gustaban mucho las viviendas espaciosas y Los emigrantes españoles trataban de familia-cómodas con jardín y a ellos también les gustaban rizarse a su manera con la ciudad grande y descono-los ‘huertos urbanos’ que otorgaba el ayuntamiento. cida. Muchos sitios en Eindhoven obtuvieron una di- mensión española. A la plaza Gelderlandplein, situa- María Peris y Manuel Gómez: “Somos del da en la barriada de Pueblo de Drenthe, por ejem- pueblo cacereño Garganta la Olla, situado en la plo, le dieron el nombre de La Plaza de España, por- comarca de La Vera, muy conocida por su pi- que muchos españoles vivían en aquella plaza. La mentón. Antes de ir a Holanda trabajábamos en mayor parte de los emigrantes eran del campo y en el cultivo de pimientos, tabaco, maíz y algodón. los pueblos españoles existe la costumbre de darse Fuimos una de las primeras familas españolas apodos. Lo mismo ocurrió en la comunidad española con un huerto urbano, pero pronto ya iban a ser en Eindhoven. Así apodaron a alguien el Químico porque trabajaba en Philips con substancias quími-79 Kalb y Burgers 1991: 23. 5
    • Me vine con una maleta de cartón y de maderacas. A otros les dieron apodos como el Peque, elTorero, el Chino o María de Geldrop. En los años sesenta se publicó en la barriadade Drents Dorp un periódico de barrio bilingüe, titu-lado Het Hunebed (El Dolmen). [Quien piensa enDrenthe, enseguida piensa en los dólmenes prehis-tóricos. En Drenthe se pueden ver todavía 52 dólme-nes.] En este periódico cooperaban los recién llega-dos del norte de Holanda y de España, que juntoseran los habitantes principales de la barriada deDrents Dorp de entonces. En la portada del periódi-co de marzo-abril de 1979 figura un dibujo de Alfon-so Falcón, un chico español estudiante de la Escuelaprimaria de San Francisco. En la foto es el sexto deizquierda de la tercera fila a pie. Había dibujado unaliebre que trae los huevos de pascua, con un sol ra-diante al fondo detrás de picos de montañas neva-das. Su dibujo es la prueba de cierta integración por- Portada de Het Hunebed. (CP)que la liebre que trae los huevos pascuales era en-tonces un fenómeno desconocido en España. venes, tanto los españoles como los holandeses, son En el año 1991 señalaron en la revista Inter- gamberros y rompen cristales de edificios públicos.”80mediair que los jubilados de Philips que vivían en la A pesar de las molestias que causaron, se nota aquíbarriada de Drents Dorp, estaban preocupados del también un signo de integración porque eran jóve-deterioro de su barrio: “Fíjense, no queremos ha- nes españoles y holandeses los que juntos hacían lasblar mal de los españoles, nada de eso, pero los jó- travesuras. Alfonso Falcón y sus compañeros de clase en la escuela primaria de San Francisco, 1976. (CP) Kalb y Burgers 1991: 27.80 6
    • Reunificación familiar Las Hermanas Franciscanas del colegio para niñas, Eindhoven 1967. (CP) Al colegio yo, que fuimos los últimos en venir de los seis hermanos, llegamos en 1976. Mi hermano que A partir del final de los años cuarenta del siglo entonces aún no tenía 11 años, fue inscrito en lapasado, las Hermanas Franciscanas de Oirschot se escuela básica del barrio. Yo, que ya tenía 14encargaron de la enseñanza de niñas en la barriada años, me tuve que inscribir en la escuela inter-de Drents Dorp. En la calle Zevenaarlaan estaba si- nacional Floor Evers. A esta escuela solamentetuado el colegio católico para niñas “Sint Koenraad”, iban los hijos de los emigrantes que no hablabandonde la hermana Stefana Krol, muy a gusto y du- holandés y que ya eran mayores para la escuelarante muchos años, dio clases de trabajos manuales básica y menores para empezar a trabajar. Eny labores. Todavía se acuerda muy bien de la prime- esta escuela había alumnos de diferentes nacio-ra niña española que se presentó en su clase: “Era nalidades: españoles, chilenos, turcos, marro-muy tranquila, tenía la cara morena y el pelo negro. quíes, chinos y alguna que otra nacionalidad, peroEn un momento determinado levantó el dedo y dijo: la mayoría eran turcos y marroquíes.‘Pss, pss.’ Tenía que ir al baño. Nunca me olvidaré deesto, no hablaba todavía ni una palabra de holandés Debido a esta diversidad de culturas, estapero sí logró dar a entender muy bien lo que quería.” escuela gozaba de un atractivo especial, pero a veces el profesorado tenía que hacer lo imposi- La mayor parte de los niños españoles en la ble para poder garantizar una convivencia pacífi-barriada de Drents Dorp han seguido clases de pri- ca entre todos los alumnos, ya que algunos demera enseñanza en el colegio de Sint Franciscus (San ellos tenían temperamentos y caracteres másFrancisco), y en la capilla del monasterio de las Her- sensibles que el resto del alumnado. Por lo ge-manas Franciscanas de Oirschot, situado en la calle neral, nos soliamos llevar todos bien, aunque elKoenraadlaan, han sido bautizados muchos niños único grupo que no terminaba de integrarse aespañoles. los demás, era el grupo de los chinos. Siempre Los niños mayores de los emigrantes en Eind- estaban aislados. Y es extraño que uno de mishoven estudiaban en la escuela de Philips o en la mejores amigos extranjeros (sin contar a los chi-escuela internacional Floor Evers en la calle Julia- lenos, pues eramos como del mismo pueblo) ennastraat. Floor Evers fue Yuen, un joven chino con quien durante un par de años mantuve una gran amis- tad tanto fuera como dentro de la escuela, hasta Miguel Angel Luengo Tarrero: “En 1974, mi que se marchó a Enschede a trabajar con su pa- padre, que emigró a Eindhoven en 1963, decidió dre a un restaurante chino. No volví a saber nada traerse a toda la familia. Mi hermano menor y de él. 7
    • Me vine con una maleta de cartón y de madera En esta escuela, no sólo aprendíamos ho- Yo estuve en esta escuela desde 1976 has- landés, también aprendíamos palabras en casi ta 1979 y para mí fue una hermosa época de la todos los idiomas que estaban representados en cual tengo muy gratos recuerdos y un tiempo en este colegio. Además de ir un día a la semana a el que hice buenas amistades, tanto con el pro- nadar (cosa excepcional para nosotros) y otro fesorado, a quien siempre estaré agradecido por día a la semana al gimnasio, también recibíamos todas las cosas que me enseñaron, como con clases en nuestros propios idiomas un día a la esos alumnos extranjeros con los que conviví semana. Las clases de español las daba la seño- durante 3 años. rita Gardenia, una profesora boliviana. En esta Fue un tiempo memorable, un tiempo en escuela he tenido varios profesores y profesoras el que, sin darnos cuenta, Eindhoven se había y de todos guardo un grato recuerdo, pero creo convertido en el año cero de nuestra nueva vida que es la profesora boliviana la que yo más des- y la escuela internacional Floor Evers en la cuna tacaría, pues su simpatía, su amistad y su méto- de nuestra nueva infancia.” do de enseñanza, nos hacía a los alumnos espa- ñoles y chileneos sentirnos como miembros de una misma familia. Miguel Angel Luengo Tarrero en la escuela internacional Floor Evers, Eindhoven 1977. (CP) 8
    • Reunificación familiar INTERMEZZO Fiesta Choriceros. (CP) Cumpleaños de Fernando, Eindhoven 1982. (CP) A los españoles les gusta la música, el baile yla fiesta. En las fiestas españolas en Eindhoven yalrededores pasan sin dificultad alguna de un bailede flamenco con mucho temperamento a una torpearítmica polonesa holandesa. También celebran lasfiestas típicamente holandesas como “Sinterklaas”(fiesta de San Nicolás). Según la leyenda holandesa,todos los años, el día 5 de diciembre, el Buen Santo,venido a Holanda desde España acompañado de sus Chorizo mujeres. (CP)pajes, sorprende a los niños españoles con regalosen el Centro Español de Eindhoven. En la penínsulaibérica son los Reyes Magos quienes llevan los rega-los para los niños el día 6 de enero.Dibujo de una niña de ocho años de Plasencia, de madre holandesa y padre español. San Nicolás y su paje moro están de camino hacia el Belén. (CP) Chorizo hombres. (CP) 9
    • Me vine con una maleta de cartón y de madera También han introducido una nueva tradición Los habitantes de la provincia de Brabante pa-de carnaval: cuando comienza el invierno empiezan recen estar influenciados en cierto modo por la cul-a preparar chorizo. Igual que en los pueblos españo- tura española de festejar. Hoy día las fiestas de co-les la máquina de hacer chorizo es manejada por los munión, por ejemplo, se celebran con más frecuen-hombres y son las mujeres las que van llenando y cia fuera de casa, gastando más dinero en ellas. Encerrando las tripas. En la fiesta de carnaval se come cuanto a la asistencia a la misa, sobre todo la segun-el chorizo y se organiza un concurso que gana la da generación de españoles sigue la tendencia depersona que puede comer el mayor número de cho- los holandeses.rizos. Los hombres de la foto llevan participando enel concurso desde hace veinte años y cada año tra-tan de batir el récord. Puede ser que estos hombreshayan inspirado a la gente de Brabante porque hoydía se organizan, cada año en más sitios, concursosde comer fricadelas holandesas. Los españoles en Eindhoven suelen celebrar lasceremonias bautismales y las fiestas de comunióncomo en España. Muchas veces se trata de fiestasgrandes, en que participan incluso familiares que hanvenido de España y en las que no se escatima uncéntimo. Celebrantes de la primera comunión en Eindhoven, 1987. (CP) Fiesta 35 años Centro Español Eindhoven, 2004. (CP) El fraile Antonio Collart, que en paz des- Fiesta de comunión, Eindhoven 1977. (CP) canse: “Uno se queda pasmado al ver como los españoles, aquí en Holanda, celebran una fiesta de comunión o un bautismo … La “obligación so- cial” juega un papel importante. Es impensable que los paisanos del mismo pueblo o de la mis- ma región no sean invitados. Así ocurre que se celebran fiestas de comunión y de bautizo a las que asisten más de cien personas. ¡Y en un buen restaurante! Pagan mucho dinero por ello. Hay momentos muy importantes en la vida de los españoles a los que dedican mucha atención: el bautizo, la primera comunión, la boda y el entie- rro. Por lo demás los españoles, sobre todo los jóvenes, no participan mucho en actividades ecle- siásticas. Creen que asistiendo a estos momen- tos culminantes ya mencionados, cumplen sufi- cientemente con su deber religioso.” Comunión de Miriam, Eindhoven 1988. (CP) 10
    • 8. EL ASOCIACIONISMO El fútbol fue el comienzo del fútbol español en Eindhoven. En 1966 se inauguró la residencia de El Prado y sus ha- La comunidad española en Eindhoven siempre bitantes no tardaron mucho en formar equipo oficialha mostrado un asociacionismo cultural y recreativo allí.muy activo. Hasta el día de hoy siguen existiendocuatro o cinco asociaciones españoles. Todo empe- Los españoles empezaron a sentir la necesidadzó, a principios de los años sesenta, con un partido de tener un local donde no sólo se pudieran organi-de fútbol. Los primeros españoles en la fábrica de zar los diversos torneos de fútbol sino donde tam-bombillas participaban en la liga de verano de Philips bién pudieran realizar otras actividades recreativas ycomo miembros de los equipos de los departamen- culturales para la comunidad española que seguíatos donde trabajaban. En 1964 unos hombres, que creciendo más y más. En 1968 se abrió el Centroestaban alojados en la residencia de El Pinar, forma- Español de Eindhoven, situado en la calle Willems-ron el primer equipo español de fútbol del sureste de traat. En 1969 el equipo de fútbol del Centro EspañolBrabante. Los habitantes de la pensión “Ons Thuis” ganó la primera liga de fútbol para equipos españo-(“Nuestra casa”) en el centro de Eindhoven solían les en Holanda, organizada por el Ministerio Españoljuntarse en su tiempo libre en uno de los parques de de Deportes y Educación Física y así se convirtió enla ciudad para darle unas patadas a la pelota y ese el equipo español más temido en Holanda.81 Equipo de El Prado, Eindhoven 1969. Esta foto se lamandó Emilio Gil (de los agachados el tercero empezan- do por la izquierda) a su madre en España. (CP) Primer equipo de El Prado. (CP) Fue el primer trofeo de los muchos que todavía tendrían que ganar. En 1973 y 1974 el equipo del Centro Español ganó el entonces tan famoso trofeo “Ramón de Carranza”. En España el torneo “Ramón de Carranza” era un torneo nacional para futbolistas profesionales, organizado por el municipio de Cádiz, que todavía sigue disputándose y que lleva el nom- bre del (ex)-alcalde “Ramón de Carranza.” A partir de 1970 se organizó este torneo también para equi- pos españoles de emigrantes en Europa. El alcalde de Cádiz vino en persona a Holanda para entregar el El reverso de la foto. (CP) trofeo. Luengo Tarrero 2003b81 1
    • Me vine con una maleta de cartón y de madera Español acompañado de Frits Philips. PSV y Real Madrid jugaron en 1968 en Eindhoven un partido de calificación para la copa UEFA. PSV ganó el partido y el Real Madrid quedó eliminado. Marcelo Rojo: “Un recuerdo muy especial es la visita del Real Madrid. Con el Sr. Santiago Bernabeu y su gente fuimos al Gran Bazar (V&D) a comprar queso. Compramos 22 quesos ente- ros de 5 kilos cada uno. Nunca habían visto tal semejante cosa en el Gran Bazar. Todos que sa- lían por aquella puerta a la calle llevaban una Trofeo “Ramón de Carranza”, ganado por el Círculo Español en 1978. El alcalde de Cádiz vino en persona bolsa con un queso. Y la gente preguntaba: ‘¿Es para entregar el trofeo. (CP) que lo regalan?’ Decimos ‘¡Sí, en la segunda plan- ta!’” Santiago Bernabeu y Marcelo Rojo Reyes, 1968. (CP) Marcelo Rojo Reyes con el trofeo Ramón de Carranza, La comunidad española estaba tan cautivada Eindhoven 1978. (CP) por El Deporte Rey que, en los años setenta, forma- ron también un equipo de fútbol femenino y una se- El equipo de fútbol español jugaba sus parti- lección de juveniles. El equipo femenino dejó de existirdos en De Herdgang, el complejo de entrenamiento al cabo de unos años pero el equipo juvenil siguióde PSV Eindhoven. Frits Philips vivía enfrente de los existiendo hasta entrados los años ochenta. Los ju-campos de fútbol en la calle Oirschotse Dijk e iba aver, de vez en cuando, algún partido de fútbol de losespañoles. A los españoles les gustaba mucho su pre-sencia, que les llenaba de orgullo. Frits Philips seinteresaba por el fútbol y por España. Muchas vecesacompañaba al equipo de PSV a los partidos que ju-gaban fuera contra el Real Madrid; en aquellas oca-siones se reservaban unos cuantos asientos para em-pleados de Philips. Un momento histórico en la historia del CentroEspañol fue la visita de una delegación del Real Ma-drid en 1968. Incluso el presidente Santiago Berna-beu formó parte de la delegación que visitó el Centro Equipo de mujeres, Eindhoven 1974. (CP) 2
    • El asociacionismoveniles no deseaban otra cosa que jugar en el glorio- dam, Rotterdam, Utrecht, Deventer y Hoogeveen paraso equipo del Centro Español. El Centro Español, sin jugar contra otros equipos españoles, la mayoría deembargo, marchaba hacia un futuro incierto. ellos equipos de deporte de empresa. Eindhoven siempre tenía buena clasificación y atraía a muchos A mediados de los años setenta hubo friccio- espectadores. Por medio del deporte los españolesnes en la Directiva y también entre los socios. Las tenían la oportunidad de ver algo de Holanda; estotensiones tenían que ver, entre otras cosas, con las fomentó el espiritú de solidaridad y disminuyó la di-convicciones políticas que la gente iba ocultando cada visión política y regional entre ellos. La mayor partevez menos. Cuando murió Franco en 1975, se origi- de los hombres aún muestra mucho entusiasmo alnó una división abierta en la comunidad española, evocar aquellos tiempos; también han guardadoque, en menos de un año, dio como resultado la in- muchas fotos y artículos.auguración de otra asociación más orientada haciala izquierda, El Círculo Español Strijp. Hasta el día de El equipo del Círculo Español Strijp ha dejadohoy siguen existiendo los dos centros, donde las ideas de existir pero el equipo del Centro Español siguepolíticas ya no son significativas. existiendo y está constituido por una nueva genera- ción de españoles y sus amigos holandeses. A principios de los años setenta los españoles de Helmond también formaron un equipo de fútbol que ha existido hasta entrados los años ochenta: La Metralla. El centro español de Helmond ya no existe. Lo que sí sigue existiendo es el centro gallego llama- do O’Pote. Equipo Centro Español Eindhoven 1970. (CP) Equipo Centro Español, Eindhoven 1999. (CP) El Círculo Español Strijp también formó un equi-po de fútbol y pudo contar enseguida con jugadores Ficha del equipo La Metralla de Helmond, 1974. (CP)jóvenes y entusiastas cuyo único deseo era jugar alfútbol y preferiblemente en el club que les ofrecía enaquel momento la mayor seguridad de existencia.Dos años después de la inauguración, el equipo delCírculo Español Strijp ganó el prestigioso trofeo “Ra-món de Carranza.” Hasta 1986 hubo incluso dos equipos españo-les de fútbol, que jugaban en la liga española deHolanda y que viajaban por todo el país. En autobúsiban a ciudades como Enschede, Beverwijk, Amster- 3
    • Me vine con una maleta de cartón y de madera Centros españoles europeos. Pronto España no dispondría de la esta- bilidad política y social que el regimen de Franco En primera instancia las instituciones católicas trataba de vender como argumento principal parase encargaban del cuidado y de la asistencia de los la entrada en la Unión Europea.83 Además, a partirobreros extranjeros pues los primeros – italianos y de los años cuarenta, ya eran activas organizacio-españoles – eran de origen católico. Luego se inicióla asistencia social por parte de las autoridades. En1965 se estableció la Fundación Nacional de Asisten-cia a los Obreros Extranjeros y pronto se inaugura-ron delegaciones locales.82 En el período inicial mu-chas de las actividades, organizadas por los emigran-tes españoles, fueron patrocinadas por las autorida-des españolas. José Gutiérrez sobre la inauguara-ción del primer Centro Español en Eindhoven: “ParaEspaña era muy importante que los españoles pu-dieran reunirse, por eso obteníamos cierto importede dinero para cualquier actividad que quisiéramosorganizar; no importaba que se tratara de una acti-vidad deportiva, de diversión o de instalar una canti-na. Hoy día ya no recibimos subvención alguna. Cla-ro que el municipio también ayudaba cediéndonoslocales y también nos apoyaba la Philips pero lo de-más llegaba de arriba, del gobierno español. El mi-nistro incluso nos visitó en aquella época.” Inauguración del Centro Español Eindhoven, 1969. (CP) nes antifranquistas en países como Francia y Bélgi- ca. El gobierno español trataba de mantener el con- trol social entre los emigrantes; tenían que ser pro- tegidos de los ‘peligros’ de la democracia.84 Los cen- Miguel Carvajal y su hermano en el bar del primer tros españoles nacieron por todas partes y eran un Centro Español, Eindhoven 1970. (CP) recurso ideal para mantener reunidos a los españo- les en el extranjero y protegerlos así de las malas En los años sesenta y a principios de los se- influencias del pais de acogida. Los sindicatos, quetenta más de dos millones de españoles abandona- querían a los obreros españoles militando en sus fi-ron su país para ir a trabajar en el noroeste de Eu- las, adoptaban una actitud crítica hacia estos cen-ropa. Casi todos tenían la idea de volver en cuanto tros. En una revista en español, editada por un sindi-hubieran reunido un poco de dinero. En el extranje- cato alemán, lo formularon de esta manera: “... losro los emigrantes podían desarrollar una actitud crí- obreros deben darse cuenta de la responsabilidadtica hacia el regimen de Franco. Esto no sólo era social con que cargan. Esto requiere más que la misapeligroso al volver a su país, también podrían influir por la mañana, el fútbol por la tarde y el pasodobleen el gobierno y la opinión pública de los paises por la noche.”8582 Tinnemans 1994: 50-52.83 Muñoz Sánchez 2005.84 Muñoz Sánchez 2005. Véase tambíen: Olfers 2004: 29-32.85 Muñoz Sánchez 2005. 4
    • El asociacionismo Miguel Carvajal: “Vivía en El Prado y du- rante el fin de semana muchas veces organizá- bamos fiestas y otras actividades. No sólo acu- dían los habitantes de El Prado sino también otros muchos españoles de Eindhoven y alrededores. También editábamos nuestra propia revista. Man- teníamos contactos con la Fundación de Obreros Extranjeros y les pedimos un Centro Español. En 1968 nos ofrecieron un pequeño local en la calle Willemstraat y elegimos una directiva; a mí me eligieron presidente. Pero fue en 1969 cuando el Noche de baile en el Centro Español Eindhoven, 1970. Centro Español de Eindhoven se inauguró de (CP) manera oficial. edificio pequeño que llevaba el apodo de La Cabaña El Centro Español abría a las 18:00 horas y por su semejanza con las cabañas que utilizan los durante los fines de semana estaba abierto todo cazadores en las regiones de montaña en España. el día. Tanto los hombres como las mujeres so- La directiva estaba formada por seis personas que lían ir a tomar algo con regularidad y también donaron cada uno 500 florines para comprar mate- servíamos tapas; se vendían muy bien, sobre todo riales para amueblar y decorar el local. Al principio nuestras sardinas, incluso fuera de la comunidad Philips les apoyaba regalándoles equipo electrónico, española. En un momento dado ya no pudimos como un proyector de cine. Ponían películas, había dar abasto y dejamos de venderlas. fiestas de baile y todos los fines de semana había Muy pronto el local quedó pequeño. La Fun- discoteca para los jóvenes. Al cabo de un tiempo dación de Obreros Extranjeros nos dió una sala Philips empezó a prestar también apoyo financiero – más grande y les ofreció la sala más pequeña a como antes lo habían hecho al Centro Español - , la comunidad marroquí. Pero nuestras activida- pagando los torneos de fútbol u otras actividades. das eran tan frecuentadas que la sala nueva tam- En 1981 el Círculo Español Strijp se mudó a la calle bién quedó pequeña en un abrir y cerrar de ojos. Koenraadlaan, donde todavía sigue funcionando. Eran los tiempos de la reunificación de familias y Tanto el Centro Español como el Círculo Espa- los españoles todavía eran el grupo más grande ñol Strijp siguen siendo lugares de encuentro. Casi entre los recien llegados. todas la tardes los españoles de mayor edad se re- Todos los sábados por la noche había kina, unen allí para tomar café, jugar a las cartas o al do- los domingos por la noche poníamos una pelícu- minó. En mayo de 2009 se celebró por todo lo alto el la y una vez al mes organizábamos una noche de 40 aniversario del Centro Español. baile. Las fiestas de baile significaban el clímax del mes para muchos españoles, para hombres y mujeres, jóvenes y mayores. La Fundación de Jóvenes y mayores Obreros Extranjeros decidió construir una barra- En 1979, cuando la reunificación familiar ya iba ca muy grande de madera en el sitio donde se en buen camino, se fundó El Comité de Jóvenes de encuentra ahora una mezquita. Más tarde nos Eindhoven. Esta asociación ya no existe, debido a la mudamos a la calle Hugo de Grootplein en el poca necesidad que experimentan los jóvenes espa- barrio de Strijp, porque la comunidad española ñoles de tener una asociación propia ya que se rela- disminuyó y seguían viniendo otros grupos de cionan bastante bien en los clubes y asociaciones inmigrantes, aún más grandes.” holandeses. Otra asociación que ya dejó de existir en 2007 Debido al enfrentamiento entre los españoles es la Asociación de Padres de Alumnos de Eindho-sobre la forma de gestión del Centro se inauguró el ven, fundada en 1982 que venía a sustituir a la pri-15 de agosto de 1976 un segundo centro español: el mera Comisión de Padres que se creó a principios deCírculo Español Strijp. En el terreno de De Breeuwer, los 70. Esta comisión coordinaba los programas desituado en el barrio de Strijp, habían construido un enseñanza, que desarrollaba y pagaba el Ministerio 5
    • Me vine con una maleta de cartón y de maderade Educacion Español, para los españoles en Euro- la pista de petanca ayudaría a mejorar los contactospa. El ministerio español daba su apoyo a la asocia- entre los españole que viven en Strijp y los holande-ción porque ambas partes compartían el punto de ses: “No quiero hablar de integración porque voso-vista de que las familias españolas regresarían. Los tros ya lleváis viviendo tanto tiempo en el barrio, quehijos de los emigrantes no deberían tener un gran simplemente formáis parte de él.”86atraso en cuanto al idioma o los conocimientos de lahistoria y la cultura nacional. Boletín de contacto Dentro del marco del programa Enseñanza deLenguas Vivas Extranjeras (OALT) los alumnos espa- A partir de los años setenta casi todos los es-ñoles de la enseñanza básica holandesa recibían tam- pañoles en Eindhoven y alrededores recibían cadabién clases en su propia lengua en los colegios, pero tres meses un boletín informativo. Los primeros añosel gobierno holandés suprimió estas clases en 2004. fue editado por la Fundación de Obreros ExtranjerosHoy día los niños españoles en Eindhoven, que tie- bajo el título de Un poco más. Cuando las diferenciasnen entre siete y dieciocho años, sólo pueden parti- de opinión entre los miembros de la redacción secipar en clases de Lengua y Cultura Española fuera hicieron demasiado grandes, dejaron de publicarlo ydel horario normal de los colegios; estas clases son Centro Español empezó a editar su própio boletín deorganizadas y financiadas por el Ministerio Español información.de Educación. La asociación más activa de este momento esel Hogar del Pensionista, fundado en 1993. Esta aso-ciación para españoles jubilados tiene una existen-cia floreciente y cubre una gran demanda. Cada se-mana, por ejemplo, se organiza una actividad gim-nástica. Tambíen hay clases de holandés para ayu-dar a los socios a defenderse en su vejez. Hay excur-siones, charlas informativas y diversos cursos tem-porales. Esta asociación tiene ahora aproximadamen-te 150 socios. Último boletín Unión Hispana. (CP) A finales de los años ochenta se formó la Fun- dación Unión Hispana, que empezó a editar y publi- car un nuevo boletín. En esta fundación estaban re- presentadas casi todas las asociaciones españolas y Gimnasia en el Centro Español Eindhoven, 2005. (CP) dos asociaciones chilenas. El boletín Unión Hispana, que contaba con cuatro páginas, ofrecía un resumen El 10 de abril de 2003 se inauguró en la plaza de actividades y noticias generales; a veces una ne-Hugo de Grootplein la primera Pista de Petanca en crología, un artículo sobre la historia de la emigra-Eindhoven por iniciativa de El Hogar del Pensionista ción española, un saludo de despedida a alguien quey el comité de barrio ‘t Ven. En sus palabras previas regresó para siempre a España, un relato o un poe-el concejal W. Claassen subrayó sus ventajas porque ma. Durante los últimos años Miguel Angel Luengo Eindhovens Dagblad 11-4-2003.86 6
    • El asociacionismollevaba la redacción de Unión Hispana. El boletín era La Colonia Españolade un gran valor social para la comunidad española La Asociación de la Colonia Española de Eind-de Eindhoven y alrededores. En el mes de enero de hoven (A.C.E.E.) es una asociación muy especial y2006 salió por última vez, debido a que sus patroci- única en Holanda, de las que casi todos los españo-nadores dejaron de apoyarlo económicamente. les en Eindhoven y sus alrededores forman parte. Muchos emigrantes mayores dicen que ya no Fue fundada en 1980; la palabra ‘colonia‘, que formaqueda mucho del ambiente floreciente de las asocia- parte del nombre, es muy característica porque asíciones españolas y los entrañables contactos de an- es como los españoles hablan sobre su comunidad.tes. Un emigrante de la primera generación calificó En esta asociación se manifiesta más su sentido dela situación actual entre los españoles en Eindhoven solidaridad; se trata de una especie de fondo funera-incluso como “una paz armada”. Según él la comuni- rio: cada año todos los miembros contribuyen condad española ha ido atravesando durante los últimos una cuota de modo que siempre hay dinero paratreinta años el mismo desarrollo que la comunidad ayudar a la familia a costear el gasto fúnebre y laholandesa: más distancia en cuanto al aspecto social repatriación del fallecido. El fallecido recibe sepultu-y una creciente individualización. Por otra parte, en ra en su tierra natal o en el lugar indicado por susel caso de que una persona tenga apuros, los espa- familiares.ñoles todavía están dispuestos a ayudar. Este emi- Pablo Luengo tuvo la idea de fundar esta aso-grante lo ilustró con el siguiente ejemplo: “Digamos ciación después de que el joven español Elías fueseque tengo un problema económico; seguro que ha- apuñalado en un bar en el centro de Eindhoven. Enbrá por lo menos unos treinta o cuarenta españoles aquellos años la costumbre era hacer una colectaque estarían dispuestos a prestarme cien euros. Sisalgo ahora mismo estoy seguro de que volveré acasa mañana por la mañana con unos miles de eurosen el bolsillo, sin que nadie me haya pedido firmarnada.” Esta situación es completamente incomprensi-ble entre amigos y conocidos holandeses pues setrata también de una diferencia cultural. En Holan-da, donde el Estado cuida bien a todos, por lo gene-ral, es bastante inusual e incluso un poco tabú, pres-tarse dinero. En España, donde uno no puede recu-rrir tan fácilmente al Estado, la gente depende másde la ayuda de otras personas y se prestan dineromás fácilmente. Actual Círculo Español. (CP) Actual Centro Español. (CP) 7
    • Me vine con una maleta de cartón y de maderaentre todos los españoles de Eindhoven para ayudar Eindhoven y de otras ciudades de Holanda se hicie-a la familia a costear los gastos. Cuando el postula- ron miembros. Algunos no lo hicieron porque pensa-dor se presentó en casa de la familia Luengo, Pablo ban que la asociación pertenecía al Círculo Español.le propuso la idea de crear un fondo de ahorro entre Hoy día es la asociación con más miembros y no setodos los españoles para evitar así que tuvieran que limitan sólo a Eindhoven; hay también españoles deseguir pidiendo por todas las casas. El encargado de muchas otras partes del país e incluso de Bélgica.recoger los donativos, que en aquellos días era el Casi todos los españoles quieren que les entierrenpresidente del Círculo Español de Strijp, el señor Ig- en su país natal. La primera generación de emigran-nacio Rodriguez, presentó la idea a la directiva del tes siempre tenía la esperanza de volver. Daba mie-Círculo. Ésta decidió reunir a la Colonía Española y do la idea de envejecer y morir en Holanda. La ideaen dicha reunión se fundó la Asociación de la Colonia de ser enterrado en Holanda era inaceptable para laEspañola de Eindhoven : A.C.E.E. mayoría de los emigrantes españoles; había que de- volver el cuerpo a su tierra natal. Muy rápidamente casi todos los españoles de Directiva de la ACEE y miembros de la Comisión de Control, Eindhoven 2008. (CP) 8
    • El asociacionismo INTERMEZZO El Evoluón En el año 1966 – el mismo año en que se inau- mira donde estamos!, en un mundo que está a unaguró el campamento residencial El Prado – Eindho- grandísima distancia de vosotros, no solo en kilóme-ven estaba en fiestas. Frits Philips, que acababa de tros sino también en evolución. Cuando venían visi-ser nombrado nuevo presidente de la empresa mun- tantes de España lo primero que les enseñaban eradial, celebró, junto con toda la ciudad, el 75 aniver- el Evoluón. Visitar Eindhoven y no sacar una foto delsario de la empresa Philips. Una de las mayores fes- Evoluón era algo imperdonable.87tividades fue la inauguración del Evoluón, el espacio Había, sin embargo, quienes pensaban de for-monumental de exposición de Philips en Eindhoven, ma diferente sobre esto. En 1968 Antonio Herrero leque atraería, hasta principios de los ochenta, medio mandó una postal del Evoluón a su mujer en Extre-millón de visitantes al año. madura con el texto: ‘En cosas como estas gastan el Para los emigrantes españoles el Evoluón era dinero en Holanda.’más que una atracción turística. Había tres lugares Cuando el tiempo lo permitía muchos españo-que eran puntos de encuentro y recreo y que solían les daban un paseo diario por el parque del Evoluón;visitar casi diariamente: los centros españoles, el era una especie de ritual, como el paseo después deparque Philips van Lennep y el Evoluón. La gente de la siesta en los pueblos de España. Les gustaba es-Eindhoven estaba orgullosa del Evoluón, igual que tar allí sentados tranquilamente en un banco y mirarlos españoles, que, además, casi todos vivían muy el impresionante platillo volante de cemento o loscerca de este exclusivo edificio. Era un monumento cisnes del estanque.con el que podían impresionar en sus casas en Espa-ña. Casi se convirtió en un símbolo de progreso; ¡ Miguel Angel Luengo Tarrero: “A veces ese es- Tarjeta postal de Antonio Herrero a su mujer en Extre- Reverso de la postal. (CP) madura, 1968. (CP)87 www.emigracioneindhoven.dse.nl/Evoluon.htm 9
    • Me vine con una maleta de cartón y de madera niños que jugaban allí se inventaban aventuras fan- tásticas, quizás sobre seres extraterrestres o super- héroes y disponían del mejor decorado que podían desear. Parejas de enamorados buscaban allí los lu- gares más escondidos para vivir sus momentos más íntimos. Grupos de chicos y chicas se encontraban en el parque y, sentados sobre la hierba, escucha- ban la música que salía de un radiocasete portátil (probablemente de la marca Philips).”88 En la segunda mitad de los años ochenta em- pezó a disminuir el número de visitantes y en 1989 Philips decidió cerrar el Evoluón como espacio de José Gómez Medina, años 70. (CP) exposición y convertirlo en un centro de acogida para la empresa Philips. Miguel Angel Luengo escribió un alegato para la reapertura del Evoluón.89 Ibidem. Opina que les han quitado algo a los habitantes de Eindhoven, algo de lo que estaban orgullosos. Si hubieran podido conservar el Evoluón para la ciu- dad, a Eindhoven nunca le habrían puesto la etique- ta de la ciudad más aburrida de Holanda. Evolución, grupo español de Eindhoven, 1975. (CP)tanque parecía la luna. La luna que se había escapa-do por unos momentos para acompañar durante unratito aquel platillo volante que nunca había logradovolar.” Alrededor del Evoluon se vivía otra vida. Los Vítola del Evoluón. (CP)88 Ibidem.89 Ibidem. 10
    • 9. HUELLAS PROFUNDAS Pérdida enterrados en el sureste de Brabante. En el pueblo de Maarheeze se encuentra la tumba del primer Cuando un miembro de la comunidad españo- emigrante que fue enterrado, en 1973, en un ce-la del sureste de la provincia de Brabante fallece, se menterio brabantino, Joaquín Aracil Fernández, na-celebra un funeral antes de trasladar el cuerpo del tural de Alicante, que en vida residía en el campa-difunto a España. En Eindhoven esta ceremonia sue- mento El Pinar.le celebrarse en la iglesia de San Trudo, en el barriode Strijp. Al entrar en la iglesia existe la costumbrede cubrir el feretro con la bandera española ; des-pués, al salir de la iglesia, se quita la bandera. Esteritual no se conoce en España, es una tradición entrelos emigrantes españoles de Eindhoven. Tumba de Joaquín Aracil Fernández en el cementerio de Maarheeze. (CP) Funeral. (CP) Inscripción en la lápida. (CP) En su página www.emigracioneindhoven.dse.nl Miguel Angel Luengo Tarrero escribió un hermo- so homenaje a se amigo Víctor Macias, “El Fran- Funeral. (CP) cés”, que está enterrado en Eindhoven: Por más que el individualismo y la distancia “Víctor Macias llegó a Eindhoven en 1975.social hayan aumentado en la comunidad española, Muy pronto y sin ningún problema se integró ena un funeral acuden cientos de españoles ; incluso la Colonia Española. Llegó después de haber pa-los paisanos que posteriormente emigraron a Bélgi- sado por la emigración en Francia, por eso leca, vienen a Eindhoven para asistir a la ceremonia. apodamos “El Francés”. Víctor nació en QuintanaHasta ahora sólo cuatro emigrantes españoles están 1
    • Me vine con una maleta de cartón y de madera pero después tienen que elegir; en general optan del Marco, Léon, y falleció el día 9 de octubre de por la nacionalidad holandesa. 2004 en Eindhoven a la edad de 53 años. Víctor está enterrado en Eindhoven y hay una anécdota digna de ser mencionada y de ser Miguel Angel Luengo: “Creo que nosotros, dado a conocer. La familie española quería que los hijos de los emigrantes españoles, hemos Víctor fuera enterrado en la tierra donde nació, heredado un gen: el ‘gen del regreso’. Aunque pero su mujer y sus hijas decidieron tener a su no pensamos en absoluto en volver, nos aferra- padre enterrado aquí, cerca de ellos. Entonces el mos a la idea de que un día regresaremos. Man- hermano de Víctor, Enrique, dijo: ‘Si Víctor no tener la nacionalidad española es como dejar vuelve a la tierra donde nació, la tierra irá donde entornada la puerta que da acceso a nuestras él descanse.’ Y así lo hizo. raices y a nuestro origen; no nos atrevemos a cerrar esta puerta definitivamente. Soy el pro- Enrique trajo hasta Eindhoven la tierra de ducto de la aventura a la que se lanzó mi padre Quintana del Marco, donde Víctor vino al mundo en 1963. Me siento emigrante, como mi padre, y y ,junto con una foto de su madre, la introduje- esta sensación no desaparecerá nunca. Seguro ron en la caja donde Víctor descansa en paz. Esta que volveré, no sé cuándo pero sí que regresaré, es una historia, muy importante, de gran valor aunque sea en un féretro, porque quiero termi- humano que nos hace comprender un poquito nar donde empecé.” ese sufrido sentimiento emigrante, esa difícil cues- tión de arraigo y desarraigo, esa inquebrantable existencia entra la nacencia y la lejanía. Víctor es Las mujeres españolas que se quedaban em- el único español que descansa en paz en Eindho- barazadas en Holanda muchas veces regresaban a ven, tal vez en toda Holanda, con la tierra de su España para dar a luz. Así sus familiares femeninos pueblo.” podían asistirlas antes, durante y después del parto. También podían declarar el nacimiento en España y, como las familias de los emigrantes, partían de la Los emigrantes que entierran a sus muertos idea de que regresarían definitivamente al cabo deen el país de origen, a veces producen cambios en el unos años, esto les parecía más práctico. En el casoritual de la muerte y el luto en el pueblo donde na- de que sus hijos necesitaran más tarde un extractocieron. Los emigrantes, por ejemplo, no se visten de del registro de nacimiento, no tendrían que solicitar-luto, razón por la cual sus paisanos van a pensar lo en Holanda. Sin embargo, no se trataba sólo detambién de una manera más abierta sobre este tema. consideraciones pragmáticas sino que tenía que verTambién ocurre que llevan a sus difuntos en una urna, también con el orgullo español. Del mismo modo queenfrentando así a la gente en su pueblo de origen los emigrantes querían morir en su pueblo natal, tam-con la costumbre de la incineración. Durante los últi- bién querían que sus hijos nacieran en territorio es-mos años cada vez son vez son más los emigrantes, pañol.fallecidos en Brabante, que se incineran; después susfamiliares se llevan la urna a España para colocarlaen un lugar bonito en el cementerio. Hasta abril de2005 no se inauguró en Extremadura, en Cácerescapital, el primer crematorio y aún hoy día esto si-gue causando bastante revuelo.90 De todos los emigrantes del sur de Europa losespañoles son los que menos se inclinan a nacionali-zarse como holandeses.91 Los pocos que han adop-tado esta nacionalidad, suelen tener una pareja ho-landesa. Los hijos de un matrimonio mixto puedentener ambas nacionalidades hasta cumplir los 18 años La familia Alvarez en Eindhoven, años 70. (CP)90 Luceño, El Periódico de Extremadura, 10-10-2005.91 Olfers 2004: 16. 2
    • Huellas profundas La migración deja huellas profundas. En 1967 con el tiempo y algunas costumbres adquiridas enel médico Th. Van Erp, del Servicio Médico de Phi- Holanda eran recibidas con aspavientos.lips, ya señaló que los obreros españoles tenían mu- Marcelo Rojo recuerda todavía cómo reaccionóchos problemas físicos.92 Incluso después de la re- su suegra al ver que su hija había empezado a fu-unificación familiar continuaban abrigando la espe- mar: “Mira, ¿ esto es todo lo que has aprendido enranza de un regreso a España. Poco a poco echaron Holanda ? ¡Nada más que fumar y fumar!” La suegraraices en Holanda y el regreso resultó cada vez me- de Marcelo era una señora enérgica y reaccionó tam-nos realista, pero el deseo seguía vivo, continuaban bién violentamente cuando vio que sus nietos habla-pensando en un regreso a ´casa´. Después del cal- ban entre ellos holandés: “Uf, mi suegra… ¡Como sevario de la emigración empezaría la vida real; no vi- enfadó ! ‘¡Aquí hay que hablar español! ¡Se hablavían los cambios políticos y sociales en España, sus español! ¿Entendéis? ¡Tengo que saber lo que todospueblos habían cambiado mucho y la “remigración”, estáis diciendo!’”en el sentido de un regreso al pasado, era imposi-ble.93 La psicoanalista alemana Mechtild Zeul, queha investigado el bienestar psíquico de las mujeresde los emigrantes españoles en Alemania, resumelos resultados, publicados en un artículo de treintapaginas, en sólo tres palabras: Migration machtkrank (la emigración causa enfermedades).94 Pasarpor una fase de duelo por lo perdido es esencialpara todos los emigrantes, dice Salman Akhtar, ca-tedrático en psiquiatría. Según él la emigración esun proceso psicológico complicado con consecuen-cias graves y duraderas para la identidad de unapersona. Incluso bajo circunstancias óptimas es unacontecimiento traumático y, como todos los de-más traumas, inicia un proceso de luto.95 Los espa-ñoles que partieron para Holanda como obrerosextranjeros no han estado de duelo en absoluto Abuela Simona en Extremadura a principios de los añosporque nunca tuvieron la intención de establecerse 80. (CP)allí para siempre. Incluso los españoles que siguenviviendo en Holanda en muchos casos no puedensoportar la idea de que su estancia será para siem- Una mujer de 36 años en Extremadura: “Lapre. Esto causa una profunda sensación de descon- emigración significa para mí, sobre todo, el re-tento que probablemente se puede describir mejor cuerdo del coche del emigrante que antes vivíacon la palabra ‘dolor del alma.’ enfrente de nosotros. En aquella época no había tantos coches en el pueblo. Cuando el emigrante volvió para pasar las vacaciones de verano, to- Deseos de vacaciones dos los niños se agolparon alrededor de su co- Con el curso de los años los emigrantes espa- che. ¡ Podíamos mirar el coche, sí, pero no tocarlo!ñoles empezaban a sentirse menos bienvenidos en Yo vivía enfrente y siempre estaba jugando en lasu pueblo natal pero el deseo por volver a España no calle. Cuando alguien tan sólo señalaba con eldisminuía. Cada año volvían a España con su familia dedo hacia el coche, el emigrante ya salía co-para pasar las vacaciones. Su llegada seguía cau- rriendo.”sando revuelo pero la acogida se hizo menos cordial92 Erp 1967. Véase tambíen Kabela 1980.93 Meurs 1996, 93-94.94 Zeul 1994: 554.95 Akthar, De Volkskrant, 6-3-1999. 3
    • Me vine con una maleta de cartón y de madera Mujeres que fumaban y llevaban pantaloneslargos, niños que hablaban un idioma extranjero cuan-do estaban juntos, y algunas veces, la ostentaciónmaterial con que los emigrantes llegaron a casa, cau-saron recelo y despertaron envidia en su pueblo na-tal. Sin embargo no todas las costumbres adquiridasen Holanda eran condenables. Pablo, un hombre de29 años de Extremadura, afirmó, por ejemplo, quelos hombres holandeses tenían más cortesía que losespañoles. Puso el siguiente ejemplo: ‘El hijo mayorde esa familia que vive en Eindhoven estaba aquí devacaciones. Había llegado en coche acompañado de Merienda en el camino, años 70. (CP)su novia. Al llegar a su casa bajaba, él primero, ydaba media vuelta alrededor del coche para abrirle Las familias españolas de emigrantes vivíanla puerta a su novia. Me di cuenta de que ésto lo escatimando desde el principio para ahorrar dinerodebía haber aprendido en Eindhoven porque los hom- para su regreso. Vivían en un país pero con sus pen-bres aquí no lo hacían’. samientos estaban en otro. La magia del regreso era su estimulante. Sus aspiraciones, en general, eran María Isabel Granado, segunda generación: montar un negocio en su país natal o, por lo menos, “Recuerdo de las vacaciones a España que el viaje construir una casa propia. Muy pocos lograron lo pri- era muy largo. Estábamos todos apelotonados mero pero lo último casi todos lo han realizado. Gas- en el coche. Mis padres delante y los cuatro, yo y taban muy poco dinero en el interior de la casa en mis hermanos, atrás. Era la menor y siempre Holanda pero la casa en España estaba provista de estaba colocada encima de mis hermanos. Antes todo confort, aunque allí sólo pasaban unas sema- no era importante llevar el cinturón atrás. Casi nas al año. no había paradas de modo que estábamos he- Además, durante esas vacaciones tenían que chos polvo al llegar al pueblo. Cada vez que lle- recuperar la vida social de un año entero. Lucía La- gábamos sentía una sensación muy especial. En meiro, miembro de la directiva de la Federación de la mayoría de los casos era de noche y no se oía Asociaciones de Emigrantes Españoles en ni veía a nadie. Llevábamos las maletas adentro Holanda (F.A.E.E.H.): “¡Durante las vacaciones tira- y mi abuela, que todavía vivía en la casa, se le- ban el dinero por la ventana, porque estaban en Es- vantaba y bajaba corriendo la escalera, nos abra- paña! No se habían divertido nada en un año y ahora zábamos con mucho entusiasmo y luego nos tenían que recuperar todo en unas semanas.” echábamos a dormir. Para los hijos mayores de los emigrantes las Durante el día la gente iba a vernos: ‘¡Ah, vacaciones largas al pueblo natal de sus padres mu- los holandeses han vuelto otra vez !’ Sí, es muy chas veces no eran divertidas. estúpido decirlo, porque no soy así, pero tenía la idea que nos admiraban porque en aquella épo- ca la situación en España era mala. Pensaban : María Isabel Granado: “En el pueblo de mis vienen de Holanda y allí ganan mucho dinero. Mi padres los únicos amigos que tenía también vi- padre casi siempre llevaba aparatos de la marca vían en otro sitio. Había dos grupos, el círculo de Philips, un televisor, o una radio y eso era aluci- amigos del pueblo, que se veían durante todo el nante para todos. También recuerdo que mi pa- año, y los jóvenes de Madrid o de Barcelona, que dre tuvo uno de los primeros televisores en el sólo estaban allí en verano. Muchas veces había pueblo. Lo instaló fuera, en la acera, y todo el pelea. mundo iba a ver la tele delante de nuestra casa. De niño me gustaban esas vacaciones pero Nuestro coche también atrajo mucho público, de adolescente mucho menos. Una vez termina- había chicas que iban a casarse en verano y que da la feria del pueblo, a mediados de agosto, nos preguntaban si podían sacarse una foto con todos mis amigos partían y yo me quedaba sola el coche el día de su boda.” 4
    • Huellas profundas nómico de Holanda. Hacia 1970 el empleo ya empe- porque no mantenía contacto con la gente del zó a disminuir y la mayor parte de las empresas dejó pueblo. de contratar. Sin embargo, los emigrantes seguían Siempre íbamos de vacaciones a España viniendo a Holanda en busca de trabajo; el número pero sólo al pueblo de mis padres en Extremadu- de españoles iba aumentando cada año hasta que, a ra. Vi la playa y el mar por primera vez cuando, a partir de 1974, las autoridades prácticamente deja- la edad de veinte años, me fui sola de vacacio- ron de conceder permisos de trabajo. nes. Entonces ya tenía coche propio y podía ha- En noviembre de 1974 Philips anunció que, cer lo que quería.” debido a la recesión económica, no prolongaría el contrato anual de 73 españoles.97 Los sindicatos creían Recesión que existía una relación con la huelga de la que un mes antes esos españoles habían formado parte. Según los datos del Anual de Eindhoven de 1976 Durante los años posteriores hubo más despidos con(Jaarboek Eindhoven) el punto más alto de la emi- la consecuencia de que los obreros españoles (y susgración de obreros españoles se situaría en 1975. Al familias) también tuvieron dificultades. En octubrefinal de 1975, 1393 españoles (847 hombres y 546 de 1983, 46 empleados españoles de Philips fueronmujeres) estaban registrados en Eindhoven. Según noticia de primera plana en el periódico Eindhovenslos informes españoles el número total era por lo Dagblad porque habían recibido de Philips un impor-menos el doble. Puede ser que los españoles con un te de quince mil florines con motivo de su despido ycontrato de trabajo temporal no hubieran sido regis- su regreso a España.98 Ese arreglo ya existía desdetrados por el municipio. También es posible que los el mes de abril de 1981 pero sólo valía, en principio,informes españoles contaran también entre su Colo- para los españoles que la misma empresa Philipsnia Española a todos los españoles que en aquella había contratado.época vivían en los pueblos y residencias fuera deEindhoven. Durante la primera recesión económica en los años setenta, se produjeron los primeros despidos En 2002, 1017 personas de origen español se- colectivos en empresas donde trabajaban muchosguían viviendo todavía en el municipio de Eindho- emigrantes del sur de Europa. Esta tendencia conti-ven. El 36 por ciento de este grupo había nacido en nuó en las décadas siguientes y también muchosHolanda. Según las previsiones del año 1996 del españoles perdieron su puesto de trabajo. En los añosDepartamento de Investigación y Estadística del sesenta y setenta no les faltaba el trabajo a los obre-Municipio de Eindhoven, en el año 2010 todavía vivi- ros extranjeros; les faltaba buen alojamiento. En losrán 859 españoles en Eindhoven.96 años ochenta su situación en cuanto a la vivienda Poco después del período de reunificación fa- mejoró pero su posición en el mercado laboral semiliar se presentó un cambio en el clima socio-eco- hizo peor. Los hermanitos Merchán en el salón de su casa en El 75 aniversario de la empresa Philips, 1966. (CP) Eindhoven a principios de los años 80. (CP)96 Hoeven 1996: 4.97 Eindhovens Dagblad, 30-11-1974.98 Eindhovens Dagblad, 27-10-1983. 5
    • Me vine con una maleta de cartón y de madera Para los emigrantes el despido fue un desas- lips de 1979 ya se habló del climacterium virile (latre; el único argumento que tenían para abandonar menopausia masculina) que sufrirían los hombressu hogar era encontrar trabajo, ahorrar y mejorar el españoles de mayor edad. Los medicos comproba-bienestar de la familia.99 Su posición financiera em- ron cómo obreros que estaban funcionando bien, sepeoraba y, como consecuencia de ello, no podían colapsaron de repente porque, por una parte, sen-volver con la misma frecuencia de antes a su país de tían como sus fuerzas iban disminuyendo y, por otraorigen; además llegaban con las manos vacías. A parte, se enfrentaban al fracaso de sus ideales. Noveces la gente del pueblo no se lo creía, porque se- sólo a los hombres sino también a las mujeres lesguían pensando que Holanda todavía era el país don- daba mucha pena y era una sensación embarazosade manaba el dinero y consideraban las visitas me- envejecer en Holanda. Es un golpe muy duro cuan-nos frecuentes y la reducción de los regalos como un do, después de servir fielmente en una empresa du-rechazo. Era algo que podía provocar mucha amar- rante muchos años, de repente, se recibe la noticiagura.100 del despido. Lucía Lameiro, miembro de la directiva de María Peris Herron: “Mi marido se fue a Ho- la F.A.E.E.H: “Es una de las cosas de las que la landa en 1969 con un contrato anual de Philips. gente en Holanda no se da cuenta : lo importan- Al cabo de tres años yo me fui también con la te que era el trabajo para estas personas. Ha- intención de quedarme medio año. Sólo llevaba bían venido a Holanda para trabajar y que el tra- en Holanda seis semanas cuando me dieron un bajo fuera sucio y duro no les importaba porque, empleo en la Philips. No hablaba ni una palabra de niños, ya trabajaban duro en el campo. Ade- de holandés pero eso no hacía falta, dijo mi jefe. más la mayor parte progresaba mucho porque Me emplearon en el departamento de Cerámica aquí llevaban un mono bonito durante el trabajo Negra, donde trabajaban muchas mujeres espa- en la fábrica. El hecho de que tuvieran un traba- ñolas y allí seguí trabajando durante treinta años. jo muy pesado y estúpido no era de ninguna im- En esta foto de 1997 el jefe del departamento de portancia. El trabajo les proporcionaba ingresos personal me impone una insignia de Philips con y seguridad para el futuro. Cuando todo esto motivo de mi 25 aniversario de trabajo en la Phi- desapareció … En Holanda la gente, al pensar lips. Cinco años después decidieron trasladar todo sobre su trabajo, considera importantes las posi- el departamento a Polonia y Taiwán. Después de bilidades de ascenso y cosas por el treinta años de trabajo, de un día a otro, me estilo, necesarias, según ellos, para dar valor al pusieron “de patas en la calle” y con 55 años trabajo. ¡Lo ven pues con ojos muy diferentes!” tuve que buscarme otro empleo.” A partir de la segunda mitad de los años seten- Para los españoles que pensaban quedarse sólota los casos de emigración se referían principalmen- unos años todo ha salido de forma diferente. Cuan-te a la formación o la reunificación familiar. Los niños do llegaron eran hombres jóvenes, en la flor de susiban al colegio en Holanda, hacían amistades, se- vidas; ahora están alcanzando la edad de jubilaciónguían cursos, encontraban un empleo y sus padres y, en vista de la situación de sus hijos, es probableaplazaban de un año a otro la decisión de “regresar” que envejezcan en Holanda.o quedarse. Las tensiones en cuanto al tema de “nun-ca haber tomado la decisión de quedarse por propiainiciativa” se amontonaban y se convirtieron para José Gutiérrez: “Al salir de España, hacealgunos emigrantes, a una edad avanzada, en algo cuarenta años, veníamos cantando en el auto-traumático.101 bús. Esto no me ha pasado nunca más. La se- gunda vez, cuando volvimos después de pasar En una publicación del Servicio Médico de Phi- las vacaciones en España, tuvimos que tomar99 Miguel Fernández 2000: 24.100 Pascual Delgado 1998.101 Meurs 1996: 95. 6
    • Huellas profundasunas copas antes de salir para evitar echarnos allorar en el autobús. Daba mucha pena abando-nar España, muchísima pena. Estábamos contan-do los días, las horas … Por muy bien que estu-viéramos en Holanda seguíamos contando losdías. Todo el año trabajábamos mucho y pensá-bamos en el verano, en aquellas pocas semanasque pasaríamos en nuestros pueblos de origen y,al terminar las vacaciones, regresábamos a Ho-landa con desgana. Sin embargo, quedarnos enEspaña tampoco era ya una opción. Todavía mehace muchísima ilusión pensar en las próximasvacaciones en España. ¡Volver a mi pueblo ! Ahorallevo cuarenta años aquí, pero a España la llevoen mi corazón.” José Gutiérrez y amigos, Someren 1963. (CP) 7
    • Me vine con una maleta de cartón y de madera Por herenciaGrita el viejo despertador. – ¡Cuídate bien hijo mío! – Me dice ella.– Vamos venga, que es la hora. – ¡Cuidao en la carretera y llama cuando llegues!Me avisa mi padre con su voz me dice él.cansada por el insomnio. Me alejo lentamente bajando la cuesta,Bajo las maletas de mi habitación con los ojos encharcados,y en el pasillo las dejo junto a la talega a penas puedo ver por el retrovisorque mi madre me ha preparado: sus siluetas saludándome con las manos.queso, chorizo, jamón, lomo y como no, La soledad se hace mi compañera de viaje.aceitunas aliñás con ajo, romero y oregano. La madrugada es triste para alejarse de casa.Mi madre, apoyándose en su muleta, El pueblo duerme. Las calles están vacias.se seca unas lágrimas, que bajo sus gafas El único signo de vida es un perro que cruza la callese deslizan por sus mejillas, y suspira. y en la acera se para para verme pasar.– ¡Ay Dios, qué vida esta!– y vuelve a suspirar.Mi padre, nervioso, serio y triste Las rayas blancas desparecen imparablesme vuelve a repetir si tengo todos los papeles por debajo y junto al vehículo.y asegurándose de que no me olvide de nada Mi dirección es el inquebrantable Nortecontrola y vuelve a controlarlo todo. y cuando las primera luces del amanecer empiezan a darle forma a las siluetasDurante muchos y largos años serranas en el lejano horizonte,fue él, quien se iba en las madrugadas. llego a ese punto en el que la tristezaAhora ya no tiene que dejar su casa, vuelve a adueñarse de mi estado de ánimo.la pensión es el premio por sus años de ausencia. Ese punto que no es otro que el lugarA veces, se queda pensativo, donde termina mi tierra extremeñacon su mirada clavada en el recuerdo, y que siempre me hace jurar que volveré.seguramente recordando aquellas madrugadascuando con su maleta de cartón y su bolso, Aquí comienza verdaderamente el largo viaje.emprendía aquellos largos viajes, Ese viaje que un día de aquellos difíciles añosa esa tierra lejana donde un dia decidió emigrar de los 60, mi padre emprendió cuando yopara sacar adelante a una familia de seis hijos. en mi cuna me agarraba a la luz que me traía la vida.Fueron 30 años en aquella extraña tierra, Un viaje que de él heredé, así como su profesión:de extraña cultura, y extraña lengua, emigrante extremeño, de segunda generación.pero que le dió lo que su própia tierra le negó.Llega el momento más duro: la despedida. Miguel Angel Luengo TarreroAbrazos, besos, lágrimas, deseos. [Fragmento] 8
    • Huellas profundas INTERMEZZO Marcelo Rojo Reyes: ‘Todavía no hemos regresado de luna de miel’ ‘En España estuve trabajando en hoteles. Lue- tonces nos casamos y se vino para acá, de luna dego entré en el servicio militar, lo terminé y me vine miel. ¡ Una luna de miel que todavía no ha acabado!para Holanda. Me despedí del dueño del hotel y éste Efectivamente, así empezó nuestra emigración. Pen-me dijo que tendría mi puesto de trabajo allí de nue- sábamos quedarnos un año. El año se acabó pero elvo, si quería regresar. Empecé en Philips el 3 de sep- día del volver no llegó nunca.tiembre de 1965. Después de 3 meses de trabajo,recibí 15 días de vacaciones para pasar las Navida-des en España. Me pareció muy extraño, ¿cómomerecía yo tan pronto vacaciones? Cuando volví fuia visitar al dueño del hotel y me decía: ‘¡Cómo sabíayo que no ibas a estar mucho tiempo en Holanda!’Dije: ‘No, no se equivoque, vengo de vacaciones.’Dijo él: ‘¿Vacaciones? A mí no me tomas el pelo.’Pues allí nunca conseguí disfrutar de vacaciones.Entonces me dijo que seguía el puesto abierto, cuandoquisiera regresar a España. Marcelo y Emiliana deborando algún bicho... (CP) Mi mujer también trabajaba en la Philips pero luego lo dejó porque empezamos a tener familia. Pedí al jefe del personal cambiarme de trabajo a tres tur- nos, porque se ganaba más dinero. Me lo concedió y me dijo lo mismo: ‘Si no te encuentras a gusto, vuel- ve aquí con nosotros.’ Fui a la fabricación de alam- bre; era de donde sacaban la iluminación para las lámparas. Allí soporté mucho calor y mucha sucie- Desde muy joven en la hostelería. (CP) dad. Terminado el turno que me tocaba, si era de mañana tarde, o de tarde, me iba al campo a coger manzanas cuando era la época; también iba a coger La segunda vez que estuve de vacaciones fue espárragos o flores.en julio de 1966 y entonces me casé. Celebré el ban-quete de boda en el hotel donde trabajé. El dueño Continué así hasta el año 1970 cuando pasé alme volvió a preguntar si siguía con la intención de campamento El Pinar como encargado del bar. Cuan-volver a Holanda. Dije: ‘Sí, me caso y me llevo tam- do cerró El Pinar me trasladaron a El Prado de Eind-bién a la mujer.’ A Emiliana la conocía desde hacía ya hoven para encargarme del bar y de la cocina hasta7 u 8 años. Vine solo y estuve solo casi un año. En- 1983, cuando Philips decidió cerrar definitivamente 9
    • Me vine con una maleta de cartón y de maderaEl Prado. Me encargué de las máquinas de café y de Fui presidente del Círculo Español y miembroservir café en el Depto de Asuntos Sociales. En sep- de la directiva del Centro Español. Durante ese tiem-tiembre de 1983 abrí el Bar Restaurante Costa del po se organizaba el Festival español de la canción deSol. Después de mi trabajo en Philips trabajaba en el Eindhoven y lo presentaba yo. También llevé el equi-bar hasta las dos o tres de la madrugada, pero no po de fútbol y hacíamos torneos. Una vez participépodía continuar así. Me ofrecieron que probara con como presidente del Círculo Español en un torneo enel bar, si no me iba bien, podía volver a Philips. Otra el que jugaban todos los españoles en Utrecht, Tro-vez el mismo tema. feo Ramón de Carranza se llamaba. ¡Y lo ganamos! El trofeo fue entregado por el alcalde de Cádiz en persona. Al mismo tiempo ayudaba mucho a los espa- ñoles en problemas laborales, como llamar al médi- co, bajas de enfermedad, también fui con muchos como intérprete a los examenes de conducir. El idio- ma creó las mayores dificultades. Una de las cosas fundamentales cuando te establezcas en un nuevo país, es que tienes que procurar conocer el idioma y saber defenderte. Es muy triste si tienes que depen- der de otras personas contando tu vida íntima a un médico o un abogado. En mi departamento sólo ha- bía tres españoles así que tenía que hablar holan- Bar Restaurante Costa del Sol, Eindhoven. (CP) dés. He tenido mucho contacto con la sociedad ho- landesa, aunque no lo hable correctamente, me de- Me compré dos sartenes, una para hacer torti- fiendo muy bien.lla y otra para hacer calamares. Así empecé... y ¡miraadonde hemos llegado!. Nunca imaginé que llegaríaa ofrecer una carta tan extensa. En septiembre 2008celebramos mi 65 cumpleaños y el 25 aniversario deLa Costa del Sol. Mientras me encuentre con saludvoy a continuar. Estoy orgulloso de lo que estoy ha-ciendo. Tambíen estoy muy agradecido a mi mujer.Ha sido mi mano derecha dentro del negocio. Es unamujer de verdad, todo lo que digas de ella es poco. Marcelo presentando el Festival español de la Canción de Eindhoven, años 60. (CP) Lo más bonito de la emigración era cuando íba- mos de vuelta a España para pasar las vacaciones, ver a tus padres, hermanos y amigos. Ahora siempre vamos en avión pero antes te metías en el coche con la mujer y las niñas y había que hacer dos mil kilo- metros y la ilusión que tenías era llegar lo antes po- sible a casa. Para ver a la familia, prácticamente te jugabas la vida en la carretera. Y luego al final, lle- gabas a casa y eran cinco minutos, cinco minutos lo que duraba esa alegría. Lo más triste era cuando Marcelo preparando tapas en la cocina del teníamos que hacer las maletas para volver a Holan- Bar Restaurante Costa del Sol, Eindhoven 2006. (CP) da. Las despedidas eran lo peor. Yo prefería salir de 10
    • Huellas profundasmadrugada cuando ibamos en coche, para no ver a tiene usted el pan ese con ajo y tomate que hacennadie. Me tranquilizaba cuando ya estaba por Bur- en Barcelona?’ Digo: ‘Muy bien, pero eso es en Bar-gos.... Eso es la emigración. celona. Esto es Eindhoven, hombre, ahora mismo se lo hago, no pasa nada.’ Mis hijas aguantaban 10 días como máximo enEspaña y ya empezaban a preguntar: ‘¿Papa, cuán- Hay una anécdota de mi vida en la hosteleríado nos vamos a casa ?’ ‘¡Pero si estamos en casa!’ que me gusta contar. Hace unos cuantos años el Bar-‘No, no, la otra casa.’ Tenían sus intereses en Holan- celona jugó contra el PSV de Eindhoven y el PSV per-da, allí no tenían nada. Si algun día vuelvo a regresar dió. Rompieron los cristales grandes del restauran-a España definitivamente tengo que hacerme a nue- te; no cobré nada del seguro porque era ‘acto devas amistades y a una vida totalmente distinta de la vandalismo’. Eran unos dos mil y pico de florines.que llevo aquí. Por ejemplo, yo les digo a mis herma- Unos clientes pusieron una hucha en la barra paranos: ‘Tenéis todo el día la mesa puesta.’ Se levantan echar dinero como ayuda para pagar los gastos depor la mañana con los churros y el café, a las doce los cristales. Funcionaba bien pero al cabo de unaun bocadillo, a las dos la comida, a las seis la me- semana quité la hucha. La intención era buena, derienda, a las once la cena. Nosotros ya no podemos corazón, pero me pareció un poco violento el seguircon eso, aquí tenemos una vida tranquila. Todo es hasta conseguir a la totalidad.completamente diferente: el horario, la comida, el Si tuviera que empezar de nuevo haría lo mis-clima, las costumbres. Lo veo por los viajantes espa- mo. La emigración a Holanda ha sido positiva parañoles que pasan por aquí; a las diez de la noche mí. Puedo decir que Holanda me dió mucho a mí y aquieren cenar. Me duele decirles que estamos cerra- mis hijas también. Mis hijas han vivido en Holandados a las diez de la noche. muy desahogadamente. ¡Vine solo y ahora somos Ahora mismo hay mucha gente holandesa que 14 en la familia! Es bonito. He conseguido construirviene a comer porque se han puesto de moda las mi casa en España, es la ambición que traía y allítapas. Los holandeses ahora están acostumbrados a está. Quería la casa, nada más. Mi mujer desea dis-comer tapas en vez de un menú. La carta de tapas frutar de lo que hicimos; la casa lleva hecha 20 añoses una derivación del menú. Hay holandeses que han y la verdad es que la hemos disfrutado 20 meses. Talestado de vacaciones en las zonas turísticas de Ca- vez vayamos con más frecuencia de vacaciones. Perotaluña o Andalucía y preguntan por pan con tomate o aquí te quedan hijas y nietos, o sea que… Un regre-por los pescaditos típicos de esa zona. Dicen: ‘No so definitivo para mi no existe.’Visita de don Alfonso Dastis Quecedo, el embajador de Geertje van Os y Johan Pouwels entrevistando a Marcelo España en Holanda, al bar-restaurante Costa del Sol, Rojo Reyes, Eindhoven julio 2008. (CP) junio 2007. (CP) 11
    • 10. VIVIR EN HOLANDA Y SOÑAR CON ESPAÑA “El día fue iluminado por la belleza del país que había abandonado, la noche por el fantasma del regreso … Úna cosa era cierta : aquella misma noche miles de emigrantes soñaban todos con el mismo tema, en numerosas variantes. El sueño de los emigrantes: uno de los fenómenos más extraños de la segunda mitad del siglo veinte…. En el idioma griego la palabra nostos significa regreso. Algos significa dolor. Nostalgia pues es el dolor del deseo no cumplido de regresar.” (Milan Kundera ‘Inocencia’). Aislamiento social Los emigrantes de la primera generación aho-ra se encuentran en la fase de su vida (son mayoresde 60 años) en que empiezan a evaluar el pasado, adistinguir los sueños de la realidad y a mirar con otravisión hacia el futuro. Los hombres, en general, tie-nen su propia manera de sobrellevar el dolor psíqui-co, que es diferente de la de las mujeres. Los hom-bres se inclinan más por reprimir tales sentimientostrabajando mucho o simplemente bebiendo para ol-vidar. Las mujeres prefieren hablar sobre este tema Cena con motivo del décimo aniversario del Hogar delentre ellas o llorar cuando están solas. Con todos el Pensionista, Eindhoven 2003. (CP)dolor se manifiesta en molestias físicas. estos emigrantes de primera hora no estén integra- dos en la sociedad holandesa y todavía necesiten Lucia Lameiro, miembro de la Federación medidas especiales. Esta falta de integración ha te- de Asociaciones de Emigrantes Españoles en nido también consecuencias políticas. En 1995 el Holanda: “Todas estas personas que andan como ministerio de VWS eliminó a los emigrantes de Euro- alma en pena … Una persona bebe para olvidar- pa del sur como grupo meta y con ello puso fin a las lo, otra llora y otra no hace nada más que sen- llamadas organizaciones nacionales independientes tarse en casa delante del televisor y ver la tele. con actividades propias. Los municipios siguieron el Cuando van de vacaciones a España consultan a ejemplo del ministerio y decenas de asociaciones todos los especialistas. Aunque tengan que pa- perdieron sus centros de encuentro.102 garlo ellos mismos, por lo menos tienen la im- presión de que en España les toman en serio sus Los españoles mayores veían como iban desin- quejas. Los médicos holandeses no remiten tan tegrándose aún más sus redes de contactos con la pronto a un especialista.” consecuencia de que iban a vivir una vida aislada e invisible; inaccesible para contactos entre ellos e in- accesible para la sociedad. Para las mujeres el im- España ha entrado en la CEE, un gran número pacto era mayor que para los hombres porque losde holandeses pasan sus vacaciones en las costas y hombres frecuentan más los locales públicos y, porvan a aprender el idioma. Es difícil de imaginar que ejemplo, se citan más fácilmente en un bar.102 Nelissen y Sittrop 2001: 5. Véase tambíen Miguel Fernández y Hernández Pedrero 2005. 1
    • Me vine con una maleta de cartón y de madera mujer que se queda viuda en Holanda siente que los lazos con su marido son cortados de una manera brusca y definitiva. Ya no puede hacer casi nada por él. Las viudas que viven en las zonas rurales españo- las siguen viviendo las tradicionales costumbres de duelo, visitas frecuentes al cementerio y el cuidado ritual del difunto. Esas tareas dan una rutina a su vida diaria que ha sido perturbada por la muerte y, al mismo tiempo, dan sentido a la vida.103 Jugar al dómino en el Centro Español Eindhoven, mayo 2006. (CP) Lucia Lameiro comparó la situación de las mujeres españolas con la de las mujeres turcas o marroquies: “Aquellas mujeres quizás se en- cuentran también muy aisladas de la sociedad holandesa pero sí tienen su propia comunidad. Tienen sus propias tiendas y en los centros de encuentro para mujeres extranjeras encuentran facilidades específicas para ellas. En el caso de las mujeres españolas hay ciudades en Holanda donde sólo están viviendo tres o cuatro familias españolas. Los emigrantes del sur de Europa que se queden tendrán una vida muy aislada.” Josefa Silvo, primera generación: “Fuí miembro, durante unos años, de un grupo de Mujeres bailando en el Centro Español, años 70. (CP) contacto de mujeres en Eindhoven. Éramos tres mujeres españolas, dos mujeres del Surinam y Una mujer española en Holanda que pierde a las demás de Turquía o de Holanda. Un día se su marido raras veces regresa a su pueblo si sus presentó otra monitora que nos prohibió hablar hijos quieren quedarse. Además las costumbres como español entre nosotras, mientras a las mujeres el vestirse de luto, a las cuales ha de someterse en turcas les permitió seguir hablando turco. Enton- su pueblo natal le asustarán después de haber pasa- ces le dije a ella: ‘Aquí todas hablamos holandés do tanto tiempo en el extranjero, así como el control o todas hablamos nuestro propio idioma.’ Una de social tan intenso al que se enfrentan las mujeres sin las mujeres españolas casi no hablaba holandés pareja en las pequeñas comunidades mediterráneas. pero teníamos que adaptarnos. Entonces dejé de ir.” Lucia Lameiro: “Muchísimos amigos de mi edad han perdido a su padre durante los últimos Viudas sin tumba años. En todos los casos se trata de hombres Las mujeres de emigrantes que pierden a su entre los 55 y 65 años y esta situación tienemarido se encuentran en una situación extraordina- mucho que ver con las circunstancias en que vi-riamente difícil. La mayoría de los difuntos son ente- ven estas personas ya que tienen un trabajo duro.rrados en España y como consecuencia de ello, una ¿Y qué hacen estas viudas al fallecer sus mari-103 Os 1997. 2
    • Vivir en Holanda y soñar con España España durante gran parte del año o muere, por ello dos? No regresarán a España porque sus hijos va disminuyendo también el número de mujeres que están aquí pero, por otro lado, van a encontrarse pueden apoyarse mutuamente. en una posición cada vez más aislada. Conozco a muchas mujeres que cuidan de los nietos. Por un lado es fenomenal porque esto significa para ellas Lazos familiares y sentimientos de culpa una tarea muy útil. Sin embargo, por otro lado les impide volver a España o pasar allí, por lo Los mujeres de los emigrantes se quedaron menos, digamos tres, cuatro o cinco meses. Por- atrás, en primera instancia, cuando partieron sus que, si lo hacen, se sienten culpables ya que aban- maridos. Todos pensaban que sería por sólo unos donan a los hijos, que tendrán, como consecuen- años pero, al llegar el momento en que sus maridos cia, problemas con la guardería infantil. … Para habían pensado regresar, las mujeres, en cambio, se la mayor parte de las mujeres que conozco ser reunieron con ellos en Holanda. Apenas tenían la viuda significa automáticamente que ha termi- posibilidad de aprender holandés aunque conocer el nado la vida porque una viuda no volverá a ca- idioma es un requisito fundamental para establecer sarse; la mayoría ni siquiera quiere pensar en contactos. Cuando no trabajaban fuera de casa exis- una nueva relación o algo por el estilo. La vida tía el riesgo de que facilmente acabaran encontrán- que te queda es sólo tu familia.” dose socialmente aisladas, riesgo que aumentó se- gún iban envejeciendo. Desde el principio les faltó el apoyo de su familia, lo que hizo crecer la tensión en Cuando estas mujeres dejaban de tener tam- el matrimonio. Cuando ocurría algo en España, en labién su ambiente de trabajo, su red de relaciones se familia, no podían ayudar debido a la distancia, algohacía muy pequeña. En general tenían muy pocas que podía llevar a sentimientos de culpa insoporta-amigas. En España, en el campo, las mujeres adul- bles.105tas antes casi no mantenían amistades fuera del cír-culo de la familia. Se desconfiaba las relaciones ínti-mas, que estaban reservadas a los parientes; si lasmujeres tenían amigas se veían, en general, fuerade casa.104 La primera generación de mujeres de emi-grantes en Holanda igualmente, muy raras veces,mantienen relaciones estrechas entre ellas. Cuando,sin embargo, una mujer se enfrenta a un aconteci-miento trágico en su vida, como la muerte de sumarido, las demás mujeres de la comunidad españo-la la asisten continuamente, sobre todo al principio. El hermano Antonio Collart: “Sobre todo En el departamento “Montaje” trabajaban muchas mujeres españoles. (CGN) cuando son de la misma región o del mismo pue- blo la disposición a ayudar es muy grande: ‘Ven- En España los lazos familiares son muy estre- ga, vamos al mercado’ o ‘vamos a hacer esto’ o chos y de gran importancia; traen consigo derechos ‘vamos al centro cultural del barrio…” y obligaciones. La tradición requiere que los hijos cuiden de los padres enfermos y de edad avanzada, incluso en los hospitales apelan mucho a la asisten- Las paisanas del mismo pueblo o de la misma cia de los familiares.región sustituyen, en cierto sentido, a las hermanas,tías o primas, que en España ofrecerían ayuda y con- Josefa Silvo: “Mi madre ha estado hospitaliza-suelo. La comunidad española, sin embargo, se hace da muchas veces y, en estos casos, mi hermana siem-más pequeña porque la gente regresa, reside en pre se ha encargado de todo. Iba todos los días al104 Brandes 1985. Véase tambíen Crissman Uhl 1987.105 Bouwmeester y Os 2002: 301. 3
    • Me vine con una maleta de cartón y de maderahospital. Yo sólo podía ir durante un mes porquedespués terminaban las vacaciones Duele mucho sivuelves a Holanda y tienes que dejar a tu madre enel hospital.” Cuando los padres ya no pueden valerse por simismos los hijos adultos muchas veces llegan a unacuerdo. Puede ser que permanezcan por turno consu padre o madre o que acojan, por turno, en supropia casa a sus padres o madres inválidos (con laconsecuencia de que personas de una edad muyavanzada a veces tienen que desplazarse al otro ladodel país) o que unos hijos se encarguen de todo yque los demás paguen por ello. María Peris bailando en la fiesta de su 25 aniversario en Philips, 1997. (CP) María Isabel Granado, segunda generación: Lucia Lameiro: “En el momento en que los “Mi abuela en España tenía una edad muy avan- padres de verdad ya no pueden más, los hijos zada y en un momento determinado todas las les relevan y se encargan de cuidarlos o le pagan hermanas y cuñadas de mi madre cuidaban de a alguien por desempeñar esta tarea. Claro que ella durante un mes. Cuando nosotros estába- uno puede tener la mala suerte de no tener hijos mos de vacaciones en España era el mes de mi o tener hijos que no quieren encargarse de cui- madre. Mi madre, pues, nunca tenía vacaciones. darlos; esto es en realidad lo peor que le podría En Holanda estaba en casa todo el año para criar ocurrir a uno. a cuatro hijos y cuando se iba de vacaciones a Quien tiene dinero podrá optar por una re- España tenía que cuidar a su madre y tampoco sidencia asistida pero el que no tiene dinero tie- podia salir; ¡Si no lo hiciera, seguro que mi abue- ne que ir a una especie de casa de caridad. Los la y la familia se lo reprocharían!” emigrantes muchas veces no desean otra cosa más que cuidar a sus padres. Piensan: simple- mente quiero estar con mi madre cuando esté Algunos emigrantes llevan a sus padres a Ho- enferma, ya he perdido demasiado el contacto landa pero, en general, resulta un cambio demasia- con ella.” do grande para ellos. Para poder asistir a sus padres necesitados las Marcelo Rojo: “Nos llevamos a mi madre a Ein-emigrantes se ven obligadas a dejar solos a sus ma- dhoven cuando mi padre acababa de morir pero fueridos y sus hijos en Holanda por un tiempo. una pesadilla para ella. Nos dijo: ‘Yo no aguanto aquí los tres meses; si no me arregláis el billete de regre- so abandonaré esta casa.’ Mi madre estaba acostum- Antonia Klerkx – Serrano: “Dentro de dos brada a ir al cementerio todos los días y esta posibi- semanas me iré tres meses a España. Por ello lidad no la tenía aquí. También iba a misa todos los estoy haciendo sopa ahora, porque quiero dejar- días pero eso tampoco era posible aquí.” le una buena provisión a mi marido; él vendrá en coche unas semanas más tarde, yo me iré en autobús. Voy a mi madre que ya no puede valer- Como en España existe la costumbre de or- se por sí misma. Ahora mi hermana está cuidán- ganizar el funeral 24 horas después del fallecimien- dola y yo la relevaré durante tres meses.” to puede ocurrir que un emigrante llegue tarde al entierro de su padre o madre. Es una experiencia muy traumática que la gente lleva consigo toda su La segunda generación, que ha crecido en Ho- vida.landa, mira esta tradición con compasión pero tam-bién con un poco de escepticismo. 4
    • Vivir en Holanda y soñar con España ¿Qué hemos ganado con todo esto? contribución que la financiera. Los hijos ya han sufri- do bastante con la emigración y no quieren otra cosa Sobre todo ahora, que la primera generación más que brindarles una vida mejor que la que hanestá envejeciendo, la gente se pregunta: ¿ha valido la tenido ellos. El éxito social de los hijos los llena depena todo este sufrimiento? Muchas veces el padre satisfacción y ven que no ha sido en balde, mas que-ha estado separado de la familia durante muchos años da aún por ver si hubieran conseguido salir adelantey esto significa una pérdida que es casi imposible de en su país de origen, en vista del alto paro entre loscompensar. A veces no ha asistido al nacimiento de jóvenes en España.sus hijos y tampoco los ha visto crecer. Florecio Granado: “El 4 de noviembre de 1963 fue mi primer día de trabajo en Holanda. Exactamente aquel día nació el menor de mis tres hijos. Yo estaba trabajando, vino el jefe y me dijo: ‘Ha nacido un hijo.’ Como ya tenía dos varones le dije: ‘¡Madre mía, tres!’ Pues, sí, estaba muy con- tento. Teníamos vacaciones sólo en verano y cuan- do vine a casa, mi hijo estaba ya casi criado. Más tarde tuve una hija pero entonces tuve la suerte de estar en casa, de vacaciones.” Comunión en el Círculo Español Strijp, 1987. (CP) Cuando los emigrantes miran a sus hermanosy hermanas que se quedaron en España, se impone Un deseo llamado Españala cuestión: ¿De qué nos ha servido? Ellos también El deseo hacia España está arraigado profun-tienen casa propia, también tienen coche. ¡No tie- damente y afecta a todas la generaciones. Una evo-nen negocio propio pero nosotros tampoco! lución reciente es que la primera generación se que- da aquí debido a los hijos pero los hijos o nietos María Peris Herron: “Mi hijo menor se ha deciden ir a trabajar o estudiar en España. criado en Holanda y ahora tiene 24 años pero quiere ir a vivir y trabajar en España. Muchas Eva Jiménez nació y se crió en Eindhoven veces me pregunta: ‘¿Por qué fuisteis a Holan- pero se mudó a Madrid mientras sus padres y su da?’ Ve que sus tíos y tías llevan la misma en hermano se quedaban en Eindhoven. Ahora ellos España la misma buena vida que nosotros en también viven ya en España pero Eva tomó su Holanda. Cuando mi marido y yo partimos para propia decisión: “La mayoría de los niños de Holanda, hace más de treinta años, la mayoría emigrantes españoles hemos estado muy unidos de la gente en Extremadura era pobre pero aho- en la Colonia Española ; aunque más adelante ra ya no. Quizás mi hijo tenga razón y habría cada uno hemos seguido nuestro camino, nos sido mejor quedarnos allí.” conocemos todos. Eindhoven era y sigue siendo un pequeño pueblo de españoles. La opinión general es que la emigración no ha Para nosotros siempre era “Viva España” ytraido una vida mejor. A veces los padres emigrantes todo lo español era bueno. Y es cierto, pero Ho-encuentran compensación en el hecho de que los landa nos ha dado muchas cosas buenas tam-hijos trabajan o van bien en el colegio.106 Da mucha bién. Lo mas importante, trabajo a nuestros pa-satisfacción cuando los hijos terminan una carrera, dres para que nosotros pudiéramos disfrutar deencuentran un empleo y consiguen salir adelante; una buena vida y estudiar lo que quisiéramos.los padres están preparados para hacer sacrificios Todos hemos pensado alguna vez en ir a vivir afinancieros por ello. Ellos mismos nunca han tenido España, a ver cómo es la vida allí.la posibilidad de estudiar y no pueden aportar más106 Bouwmeester 1998. 5
    • Me vine con una maleta de cartón y de madera Otros españoles de la segunda generación no Después de dejar mi puesto de secretaria quieren mudarse al país natal de sus padres y opi- de dirección en la Escuela Superior Fontys en Ein- nan con mucha sensatez sobre este asunto. dhoven, el 5 de junio de 2001 subí con una ma- leta a un autobús con dirección a España. Me fui María Isabel Granado: “No creo que quisiera toda convencida, con muchas ganas de intentar vivir en España. En el fondo tengo aquí todo lo que buscar mi futuro en Madrid pero creo que estuve quiero, no me falta nada. Sólo echo de menos a mis llorando hasta París. padres y mis hermanos, que han vuelto. Cuando miro a mis hermanos, que viven en España: mi hermano He encontrado lo que venía buscando, mi mayor tiene un buen empleo y gana muy bien tam- futuro, mi felicidad, he hecho nuevos amigos y el bién pero ¿qué clase de vida lleva allí? Está simple- 9 de Octubre del 2004 me casé con mi novio al mente trabajando todo el día, su mujer también y que conocí en Madrid. Mis padres han esperado los hijos están en el colegio. Llegan a casa, bastante a que mi hermano terminara la Enseñanza Se- tarde, preparan la comida, cenan, ven un rato la tele cundaria Preuniversitaria (VWO) en Eindhoven y y se acuestan. ¡Pues ésta es exactamente la vida se han venido con la “paga del retornado” en que llevo aquí también en Holanda! ¿Tengo que te- octubre del 2003. nerles envidia por esto? ¿Tengo que dejar todo por No creo que quiera volver a Holanda, pero eso? ¡No! Allí sólo hace mejor tiempo, pueden salir mentiría si dijera que no tengo añoranza. Echo más e ir a ver más cosas.” de menos a mis amigos y muchas veces recuer- do con nostalgia las fiestas que teníamos en el Centro Español y los partidos de fútbol que solía- Brecha entre generaciones mos ver en la tele, en el bar Costa del Sol. Un La brecha que hay entre la primera y la segun- día, cuando mis hijos tengan la edad de acordar- da generación de españoles, en general, es bastante se de las cosas, visitaremos Eindhoven y les en- grande. Contrariamente a sus padres los hijos domi- señaré la ciudad donde su madre se crió.”107 nan perfectamente el idioma holandés y se han inte- grado bien en la sociedad holandesa. Ya de muy jó- venes eran utilizados para solucionar los problemas de sus padres con el idioma y desde muy jovenes se enfrentaban a sus responsabilidades. Por este deber moral y la ausencia frecuente de los padres, que muchas veces tenían dos empleos, los hijos se sen- tían menospreciados emocionalmente. Para algunos de ellos este ha sido uno de los factores que han contribuido a resultados decepcionantes en el cole- gio y a una posición más baja en la escala social. Eva Jiménez ganó el primer premio del concurso de cuentos organizado por las escuelas españolas deHolanda. Ante las cámaras del programa ‘Pasaporte’ leyósu cuento ‘El jersey que habla y pica’. ‘Pasaporte’ era unprograma de noticias en español que se transmitía todos Ivan y su madre en el parque Philips van Lennep, los viérnes por la televisión holandesa. 1983. (CP) Eindhoven 1987. (CP)107 Véase: http://www.emigracioneindhoven.dse.nl/EvaJimenez 6
    • Vivir en Holanda y soñar con España vían en un mundo que no sólo se diferenciaba com- pletamente de su vida en España sino también del mundo en que vivían sus padres aquí. Se hicieron adolescentes en Holanda en los años setenta con padres que todavía abrigaban los ideales de la Espa- ña de los sesenta. Miguel Angel Luengo Tarrero: “Cuando lle- gué a Holanda me asombré de las alfombras en todas las habitaciones y escaleras de la casa; en España estábamos acostumbrados a las baldo- Ivan y su padre en el parque Philips van Lennep, Eindhoven 1987. (CP) sas frías y ahora teníamos alfombras por todos los lados. Parecía un cuento de las Mil y una no- Para ambas partes esta situación era muchas ches, mis hermanos y yo pasábamos más tiem-veces muy amarga y causa de reproches mudos y po rodando por el suelo que de pie.problemas sin solucionar mediante el diálogo. Desde También me asombré de las columnas mi-el punto se vista material no les ha faltado nada pero litares que a veces maniobraban por Eindhovenlos padres sienten que han fracasado en otros as- con tanques, eran soldados melenudos, mujerespectos y les da mucha pena que sus hijos no hayan y hombres juntos. Yo sólo conocía las cabezasconseguido más éxito social. Los hijos, al contrario, rapadas de los soldados españoles.se sienten culpables por no haber podido satisfacerlas expectativas de sus padres. Es difícil tocar este Enfrente de nuestra casa había una zonatema y sobre todo son las madres las que sufren verde con bancos para sentarse. En estos ban-mucho por esto ya que se sienten alejadas de sus quillos los chicos y las chicas solían sentarse depropios hijos. vez en cuando para besarse. Según mi padre era una vergüenza, se encocoraba y cerraba las cor- tinas para que no lo vieramos.” Lucia Lameiro, vocal de la Federación de Asociaciones Españolas de Emigrantes en Holan- María Isabel Granado: “Tenía una amiga ho- da: “Se nota esto sobre todo con las mujeres, los landesa y a veces, cuando iba a recogerla, su hombres se encierran más en sí mismos y no padre abría la puerta en canzoncillos. Voy acos- reconocen tan pronto cuánto les afecta también tumbrándome muy rápido a las nuevas situacio- a ellos. Con las mujeres, sin embargo, se nota nes pero al principio pensaba: ¡Esto nunca lo haría muy claro que piensan: es que simplemente no mi padre !Abrir la puerta principal en canzonci- puedo comunicar con los hijos, he tratado de llos! Se lo dije a mis padres – un niño cuenta darles todo…” todo – y la respuesta fue: ‘¡Es una vergüenza! ¡No es normal! ¡Holandeses tenían que ser…!” Esta sensación es aún más fuerte cuando loshijos han venido a Holanda al cabo de unos años y Fuera de casa los jovenes entraban en contac-hasta entonces han vivido en España con sus abue- to con las libertades holandesas de los años setenta,los u otros familiares. Un grupo pequeño de padres pero dentro de casa los padres se imponían y reina-no ha llevado nunca a sus hijos a Holanda, esos ni- ba la disciplina de la España de los sesenta.ños sólo conocen a sus padres de las vacaciones. Los niños españoles que se mudaron a Holan- Gerrit Nijhof, jefe de Asuntos Españoles deda a finales de los años sesenta o a principios de los Philips: “Teníamos en nuestro departamento unsetenta, a veces iban de sorpresa en sorpresa. En el colega español y recuerdo muy bien que nos in-colegio o en el barrio hicieron amigos, por lo que - a vitó a mi mujer y a mi a conocer a su esposa ydiferencia de sus padres – visitaban frecuentemente sus cinco hijos. Fuimos a su casa en Veldhoven,los hogares de la gente local de Brabante. Se fami- entramos y los hijos estaban sentados en el cuartoliarizaron muy rápido con el idioma y pronto ya vi- 7
    • Me vine con una maleta de cartón y de madera Los jóvenes españoles mantenían mucho con- de estar, en el sofá donde nosotros teníamos que tacto entre ellos, se veían en las clases de español, sentarnos. ¡No sé si les hizo una señal pero de en la misa española o en el Centro o Círculo Español repente todos se levantaron y se alejaron! Luego donde sus padres iban a jugar a la kina, a bailar o a le dije: ‘Si eso se vuelve a repetir no volveré nun- tomar una copa. Para los niños mayores todas las ca más. En Holanda no estamos acostumbrados semanas había discoteca española. a cosas como estas.” Lucia Lameiro: “Antes a nosotras, las chi- cas españolas, nuestros padres no nos permitían ir a la discoteca holandesa en Eindhoven. Pero sí a las discotecas españolas que eran super-tradi- cionales. Regía la norma española: a las diez en casa, ya es bastante tarde. A la édad de 16, 17, 18 años teníamos sobre todo contacto con espa- ñoles y muchos se han casado entre ellos.” Los hijos que nacieron en Brabante o se fueron a Holanda en una edad jóven, en general tenían más amigos holandeses y preferían divertirse fuera del círculo de las asociaciones españolas. Cuando los jovenes estudiantes holandeses, han termi- nado sus estudios satisfactoriamente, al final del cursoescolar, cuelgan en la fachada principal de sus viviendas la bandera holandesa y junta a esta, la cartera escolar María Isabel Granado tenía sólo dos añoscon los libros y todas las cosas que durante sus estudios cuando se mudó de España a Holanda: “Con 18han utilizado. Antonio Montero Marín, nacido en Eindho-ven, de padre extremeño y madre andaluza ha adoptado o 19 años ya salía los fines de semana pero pre-esta tradición holandesa, solamente que la bandera que fería ir con españolas para evitar el cotilleo. .. Me ondea en el asta no es la holandesa sino la española. gustó mucho ir a Bélgica, a la discoteca Dockside Esto lo suelen hacer cada vez más jovenes españoles. en Hasselt y los padres españoles, en general, Estos han adoptado esta tradición, pero eso sí… “a la española”. Eindhoven 2004. (CP) no les daban permiso a sus hijas. A mí me daban bastante libertad, quizás porque tengo tres her- manos mayores. La gente aquí en Eindhoven siempre iba a la discoteca del Centro Español. Yo también iba a veces pero no tenía la sensación de: eso me alucina, aquí quiero pasar todos los fines de semana. Prefería ir con mis amigas ho- landesas a Bélgica o a la discoteca Galaxy en Den Bosch.” María Isabel habla y escribe el holandés mejor que el español y esto pasa con la mayoría de los hijos de emigrantes españoles que nacieron aquí o que eran muy jóvenes cuando llegaron. María Isabel: “En casa hablábamos español. La verdad es que mis padres vienen de un pueblo y sólo dominaban el español de su pueblo. No aprendieron palabras nuevas. Su conocimiento del español que- dó sin actualizar y por aquel entonces todavía noUn año después su hermano hace lo mismo, Eindhoven teníamos acceso a la televisión española en casa. 2005. (CP) Estábamos hablando español con las palabras del 8
    • Vivir en Holanda y soñar con Españapueblo. En realidad teníamos nuestro propio idioma aprende mucho, te haces vaga. No sigues reflexio-de nuestro pueblo y nuestra propia lengua de fami- nando y, cuando no puedes decir algo en español,lia. simplemente lo dices en holandés. Ahora, cuando estoy chateando con una amiga en España o cuando En un momento dado yo ya dominaba el ho- estoy escribiendo una carta, voy traduciendo del ho-landés y desde entonces casi solo hablaba este idio- landés al español porque estoy pensando en holan-ma. Estás en casa para comer y dormir y el resto del dés. Cuando no estoy segura de algo lo busco en eldía estás en el colegio o estás jugando con tus ami- diccionario. Sin embargo, todo el mundo puede no-gas. En casa cambiaba al español pero con mis her- tar por la estructura de mis frases, que escribo mismanos hablaba una mezcla de español y holandés. cartas a la manera holandesa.”La verdad es que hablando lenguas mexcladas no se 9
    • Me vine con una maleta de cartón y de madera INTERMEZZO Rosa Iglesias Redondo: ‘Lo más bonito que puedes hacer’ “En 1971 mi padre viajó desde Extremadura a También he hecho muchos manteles de ganchillo;Holanda para trabajar en la Philips; yo tenía 6 años los sigo guardando todavía. Casi todas las chicas te-entonces. Partió, como casi todos, con la idea de nían visita todos los martes pero a mí me visitabanque sería por un año, sin embargo el trabajo le gus- sólo muy raras veces porque mis padres estaban entaba mucho. Los sábados y domingos no hacía falta Holanda y mi abuela vivía en la sierra. En los días detrabajar y ese no era el caso en España, sobre todo visita las monjas me llevaban para evitar que mecuando se trabajaba en la agricultura. Al cabo de un pusiera triste. He llorado muchas veces, pues sóloaño mi madre decidió partir también y mi hermano veía a mis padres y a mi hermano durante las navi-menor y yo nos quedamos atrás. Mi abuela no podía dades y en verano.cuidarnos porque tenía cabras y vivía en las altas Cuando cumplí catorce años mis padres deci-montañas. Mi hermano y yo fuimos a un internado, dieron que partiéramos para Holanda. Al principioyo a las monjas en la ciudad más cercana y mi her- fue muy difícil para mí. No hablaba holandés y nomano a los monjes en un pueblo vecino. sólo había sido educada de manera distinta de la de los niños holandeses, sino también de los niños es- pañoles que no habían estado en un internado. En aquella época quería ir a trabajar en las misiones pero en Holanda esto resultó un ideal inalcanzable. Me encontré en una sociedad completamente dife- rente. Primero fui a la Escuela Internacional Floor Evers durante un año y luego pasé al grupo cuatro de MAVO (Enseñanza Media de Carácter General). Fue un período difícil. Estaba acostumbrada, por ejemplo, a levantarme de la silla cuando entraba el profesor y lo hacía también aquí en Holanda, pero era la única. También hablaba de usted a todas las personas y lo sigo haciendo todavía. Además era una de los mayores de la clase mientras que en España era una de los más jóvenes. Después de terminar el MAVO seguí el curso de Formación Internacional y luego he tenido varios empleos de oficina. Rosa en el internado de monjas. (CP) Mis padres no querían que mi hermano y yo acabáramos en una fábrica. No es que fuera algo Desde los siete hasta los catorce años estuve malo, pero ellos mismos ya lo habían hecho y que-en un internado con 250 chicas más. A mis siete años rían algo mejor para nosotros. Quería demostrar, antetenía que barrer escaleras y limpiar mi propio cuarto. los holandeses y mis padres, que podía hacer algo 10
    • Vivir en Holanda y soñar con Españamás que sólo trabajar en una fábrica. Tenía acento, ces bien un producto y lo llevas en el corazón, lomi holandés no era perfecto y esto significaba que transmites a la gente. No debes poner un productotenía que luchar por un buen empleo. Pero siempre en la tienda y luego ver si lo vas a vender o no.he seguido trabajando, incluso cuando tuve hijos. Mis Explico a mis clientes, por ejemplo, que el pimentónpadres lo han hecho también. Quiero a mis padres y es algo muy específico porque ha sido tostado sobreles tengo tanto respecto como un hijo que siempre carbón y da un sabor muy especial a la comida.ha vivido con ellos. Por eso siempre he trabajado tan No tengo muchos clientes españoles, proba-duro. Casi todos los españoles aquí trabajan 40 ho- blemente porque éstos se llevan las cosas de Espa-ras a la semana, no sólo los de la primera genera- ña. Estoy más orientada, por ello, a los holandeses yción sino también los de la segunda. Han sido edu- siempre estoy contando historias sobre Extremadu-cados así. La mayor parte de los hijos españoles tie- ra. No vine a Holanda por decisión propia, no porquenen un empleo de oficina y no trabajan en una fábri- yo quisiera sino porque mis padres estaban aquí.ca. Creo que todos los padres les han dicho lo mismo Haciendo este trabajo me encuentro más a gusto ya sus hijos. puedo mostrar que Extremadura no es tan pobre como todos piensan. Mis padres tuvieron que emi- grar pero Extremadura tiene mucho que ofrecer. Tie- ne una superficie que es dos veces mayor que la de Holanda y tiene productos de muy buena calidad. Esto es lo que quiero mostrar en Holanda. Y la gente en Extremadura también lleva una vida feliz. Me en- canta Extremadura y creo que, en cierto sentido, quiero demostrar también que la emigración no fue algo “necesario”. Si el gobierno español hubiera de- dicado más atención a esas personas, a lo mejor no habrían tenido que dejar su país. Cortando jamón, Eindhoven 2006. (CP) Desde hace unos años tengo un negocio pró-pio, es una tienda española de comestibles y unaempresa de catering. También estoy organizandotalleres de cocina. Esto es lo que siempre he queridohacer, esto ha sido mi sueño. Pero no sabía cómoabordarlo. Hace unos años di el gran paso al ponermi propio negocio. Una de mis mejores amigas tuvocáncer de mama y esto fue el momento para decir:ahora vas a hacerlo, esto también puede ocurrirte atí y entonces tu vida habrá pasado sin que hayashecho lo que te hubiera gustado hacer. Pimentón de la Vera. (CP) En el internado aprendí a defenderme sola yno tener miedo. Para empezar este negocio dejé mi Mis padres se han separado al cabo de los años.trabajo y renuncié a todo. Cuando estábamos miran- No quiero decir que la emigración haya sido la cau-do el edificio, antes de entrar para firmar el contrato sa, pero han echado en falta muchas cosas, el con-de alquiler, mi marido me dijo: “¿Estás segura de tacto conmigo y con mi hermano pero también conque es esto lo que quieres?” Le contesté: ”¡Estoy muy sus propios padres. La cultura española es una cul-convencida, lo haremos!” Ahora tenemos la oportu- tura de lazos muy estrechos, toda la familia está jun-nidad de presentar algo de la región de donde soy. ta. Han trabajado muy duro para poder comprar unaEs lo más bonito que puedes hacer. Creo también casa en España pero ¿para qué sirve? Estoy casadaque es lo mejor para vender porque, cuando cono- con un holandés, mi hermano está casado con una 11
    • Me vine con una maleta de cartón y de madera Rosa vendiendo pimentón, Eindhoven 2006. (CP)holandesa. Mis padres todavía viven aquí. ¿Para qué gente en España. Muchas cosas, que son normaleshan hecho todo esto? ¡Esto es algo que me da pena, en España, ya no lo son para mí. Hago negocios, pormucha pena! ejemplo, con España pero a las dos de la tarde se han ido todos. Me cuesta aceptar eso. Y los resulta- Quiero a toda costa que mis hijos aprendan el dos de los exámenes médicos del hospital, tardasespañol porque es mi lengua materna y mi familia siglos en recibirlos. Y esa manera tan fácil de pen-vive allí. Estoy feliz aquí, con mis hijos y mi marido sar: ‘Pues, ya veremos, todo saldrá bien’. Así ya nopero ¿sabes cuál es el problema? No soy holandesa estoy razonando.”pero tampoco española porque no pienso como la 12