1
2
GEERTJE VAN OSME VINE CON UNA MALETADE CARTÓN Y DE MADERA      EMIGRANTES ESPAÑOLESEN EL SURESTE DE HOLANDA 1961-2006     ...
JUNTA DE EXTREMADURAConsejería de Cultura y TurismoMUSEO DE CÁCERES© 2009 Museo de Cáceres© 2009 Geertje van OsMe vine con...
GEERTJE VAN OSME VINE CON UNA MALETADE CARTÓN Y DE MADERA      EMIGRANTES ESPAÑOLESEN EL SURESTE DE HOLANDA 1961-2006    m...
6
PrólogoCuando pensamos en el Patrimonio Cultural de Extremadura, hoy es evi-dente, y cada vez lo será más, que dentro de é...
gos, pero que poco a poco fue siendo ganada por la manera de ser denuestros paisanos, conociendo sus valores, costumbres, ...
IntroducciónS  in duda, una de las enormes ventajas que tiene nuestro mundo globaliza-do del siglo XXI, es la existencia d...
A decir verdad, ese interés tiene que ver con mi propio desarrollo vital,pues soy un extremeño hijo de la emigración que a...
lente disponibilidad para colaborar, su detallado conocimiento de la coloniaextremeña de Eindhoven y, por qué no decirlo, ...
y relaciones que necesitaban, soñaron siempre con el regreso, que sólo algu-nos llegaron a realizar, trataron de comer pat...
rebajar la presión demográfica y el desempleo que de otro modo hubieranllegado a límites insostenibles. Con su sacrificio,...
14
IntroducciónYa llevo muchos años visitando Extremadura con mucho agrado. En casitodos los pueblos o ciudades, adonde voy, ...
imaginarse entonces que, con la llegada de aquellos hombres, no sólo sesolucionaría el problema de la falta de mano de obr...
Índice17
18
INTERMEZZO                             Algo más que un sentimiento                                         Me vine con una...
1. TEMPOREROS ESPAÑOLES                                        Bienvenido con Frits Philips. (PCA)         Falta de mano d...
Me vine con una maleta de cartón y de maderade obreros, que seguiría siendo el modelo para mu-                          En...
Temporeros españolesvincia de Drenthe, situada en el este de Holanda,que trabajaban en la producción de turba, vinieron aE...
Me vine con una maleta de cartón y de madera“Asunto de extranjeros (españoles, italianos). El De-                       Es...
Temporeros españoles       Ya desde el principio muchas personas frecuen-         ción, un guitarrista argentino actuó par...
Me vine con una maleta de cartón y de maderanistrativos y prácticos se optó por la contratación en              agrícola, ...
Temporeros españoles       Después de varias conversaciones con obrerosespañoles de Philips el Sr. Jan Smets declaró el 12...
Me vine con una maleta de cartón y de madera           En 1972 el Sr. Gerrit Nijhoff fue nombrado          resultado el ex...
Temporeros españolesro que les llevó a Bruselas. Allí tomaron el avión areacción Caravelle que tardó dos horas en llegar a...
Me vine con una maleta de cartón y de madera   Obreros españoles en la tintoría de Hatéma. (IEH)                     En la...
Temporeros españoles                                                INTERMEZZO                              Un albardero d...
Me vine con una maleta de cartón y de madera                                             Letra de Pablo Luengo. (CP)      ...
2. VIVIR Y TRABAJAR        Ya desde el principio el periodista Albert            acompañan sus conversaciones con muchos g...
Me vine con una maleta de cartón y de madera                                                                según las pres...
Vivir y trabajarPensión de monjas Nuestra Casa                                                            Comedor en Nuest...
Me vine con una maleta de cartón y de madera                                                               cios de las ant...
Vivir y trabajar                                     Inauguración de El Prado por Frits Philips (CGN)se insiste en que se ...
Me vine con una maleta de cartón y de madera                                         Campamento en Someren, 1963 (CP)     ...
Vivir y trabajar                      Barrer el suelo                             suelos. Se quejó ante el Ing. R.van Dijk...
Me vine con una maleta de cartón y de madera       José Gutiérrez y Raimundo Blanco del primer grupo de la emigración ‘phi...
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Me vine con una maleta de cartón y madera.
Upcoming SlideShare
Loading in …5
×

Me vine con una maleta de cartón y madera.

2,561 views
2,478 views

Published on

Versión digital del libro de la antropóloga holandesa Geertje van Os, sobre la historia emigrante española en el sur de Holanda.

Published in: Education, Technology, Business
0 Comments
0 Likes
Statistics
Notes
  • Be the first to comment

  • Be the first to like this

No Downloads
Views
Total views
2,561
On SlideShare
0
From Embeds
0
Number of Embeds
3
Actions
Shares
0
Downloads
17
Comments
0
Likes
0
Embeds 0
No embeds

No notes for slide

Me vine con una maleta de cartón y madera.

  1. 1. 1
  2. 2. 2
  3. 3. GEERTJE VAN OSME VINE CON UNA MALETADE CARTÓN Y DE MADERA EMIGRANTES ESPAÑOLESEN EL SURESTE DE HOLANDA 1961-2006 Maletas de cartón, 1964. (PCA) memorias 10 Traducido por Johan Pouwels JUNTA DE EXTREMADURA Consejería de Cultura y Turismo MUSEO DE CÁCERES 3
  4. 4. JUNTA DE EXTREMADURAConsejería de Cultura y TurismoMUSEO DE CÁCERES© 2009 Museo de Cáceres© 2009 Geertje van OsMe vine con una maleta de cartón y de madera. Emigrantes españoles en el sureste de holanda 1961-2006, es una traducción delholandés al español del libro Ik kwam met een koffer van karton. Spanjaarden in Zuidoost-Brabant 1961-2006, editorial Het Veerhuis,Alphen aan de Maas, 2006.TraducciónJohan PouwelsPortadaRaquel Rodrigo IglesiasIlustracionesCollección Gerrit Nijhof (CGN)Guía del Emigrante en Holanda (Madrid, 1971) (GEH)Industrieel Erfgoedhuis Helmond (IEH)Colecciones Privadas (CP), parcialmente de www.emigracioneindhoven.dse.nlPhilips Company Archives (PCA)Regionaal Historisch Centrum Eindhoven (RHCe)Sobre la autoraGeertje van Os (1964) es doctora en Antropología por la Universidad de Amsterdam y realizó investigaciones en el Valle del Jerte enlos años noventa. Desde entonces no ha dejado de visitar Extremadura, que sigue ejerciendo una gran atracción sobre ella.Sobre el traductorJohan Pouwels (1947) estudió español en la Universidad de Nimega, es profesor español y traductor jurado. Natural de Eindhoven.Ya desde joven mantiene amistades con los emigrantes españoles. Forma parte de la directiva de varias asociaciones culturalesespañolas en Holanda.AgradecimientosA Miguel Angel Luengo Tarrero por su asesoramiento y ayuda en la recopilación de materiales y en la traducción.A Fuensanta Guerra Retamosa por la última revisión de los textos.I.S.B.N.: 978-84-9852-200-6Depósito Legal: CC-000-2009Imprime: Gráficas Hache. Cáceres ‘Cuando llegó un grupo nuevo a veces les vimos entrar vestidos en trapos. Entonces pensé: ¡hostia, que pobrecillo eres! Me dolía mucho de verdad. ¡Y las maletas que llevaban! ¡Estaban atadas con cuerdas para que no se descuajeringaran!’ (Peter Weerts, cocinero en la residencia El Pinar de 1972 a 1976.) 4
  5. 5. GEERTJE VAN OSME VINE CON UNA MALETADE CARTÓN Y DE MADERA EMIGRANTES ESPAÑOLESEN EL SURESTE DE HOLANDA 1961-2006 memorias 10 Traducido por Johan Pouwels 5
  6. 6. 6
  7. 7. PrólogoCuando pensamos en el Patrimonio Cultural de Extremadura, hoy es evi-dente, y cada vez lo será más, que dentro de él incluimos un número crecien-te de manifestaciones que no tienen necesariamente un soporte material, oen las que lo material es solamente uno de los factores que intervienen, ynormalmente no el más importante; esto es lo que llamamos el Patrimoniointangible. El multicolor traje de Jarramplas, con esa extraña máscara degrotesca expresión adornada con cuernos y su crin de caballo, su tambor depiel de saco y la correspondiente coraza de fibra de vidrio que necesariamen-te debe llevar la persona elegida bajo el traje, todo eso es una expresiónmaterial de nuestra cultura, forma parte de nuestro Patrimonio Etnológico,pero lo es y forma parte de él en tanto que parte interviniente de una fiesta,la de San Sebastián, en un lugar concreto, Piornal; esa fiesta es lo que real-mente pertenece a nuestro Patrimonio cultural, pero es intangible, porque deella forman parte aspectos inmateriales, como la organización ideológica ysocial que la hace posible, los diferentes rituales que la integran, el desarrollode la celebración durante los días del festejo, las entradas y salidas de Ja-rramplas, las coplas que le cantan, etc. Del mismo modo, hay que señalar que no sólo en Extremadura, sinoallí donde hay un número significativo de extremeños viviendo cerca unos deotros, interactuando en la sociedad y dejando huella de sí mismos, puededecirse que se está generando un Patrimonio cultural que nos pertenece alos extremeños, si es que la cultura puede pertenecer a alguien. Allí dondelos extremeños emigraron hace treinta o cuarenta años, donde se asentarony han creado familias que siguen viviendo allí, o que en parte regresaron aExtremadura, pero que dejaron allí parte de su ser, allí existe Extremadura,allí hay una parte de nuestro Patrimonio cultural intangible –o no- que esnecesario preservar, y qué mejor manera de preservarlo para las generacio-nes futuras que con la documentación y la investigación, para que no sepierda la memoria de los cientos de miles de paisanos que tuvieron que salirde nuestra tierra para ganarse la vida fuera, incluso sin haber podido regre-sar muchos de ellos. El libro que presentamos ejemplifica a la perfección lo que decimos; setrata de un profundo y exhaustivo trabajo de investigación sobre la experien-cia vital y cultural de los extremeños, y no sólo extremeños, sino también deotros españoles, que tuvieron que marchar a Holanda en los años sesenta ysetenta del siglo pasado. Lo debemos al trabajo de una excelente antropólo-ga holandesa, Geertje van Os, que –como puede percibirse a lo largo de laspáginas- se acercó a este mundo de los extremeños inicialmente de unamanera desapasionada, científica, a la manera etic, que dicen los antropólo- 7
  8. 8. gos, pero que poco a poco fue siendo ganada por la manera de ser denuestros paisanos, conociendo sus valores, costumbres, sentimientos y an-helos y poco a poco fue creando una relación de amistad y afecto con Extre-madura y sus gentes de aquí y de allí que ha perdurado más allá de lafinalización de su estudio. Esta nueva perspectiva emic le ha hecho valoraracertadamente aquello que es fundamental para nosotros, sin hacerle perderel necesario rigor y objetividad de su ciencia. Y es que, a lo largo de los capítulos del libro, van desfilando antenosotros historias de personas de carne y hueso, que tienen sus aspiracionesy sus miedos, sus frustraciones y sus deseos, sus principios y sus valores, ysiempre su orgullo de ser extremeños y españoles sin que ello les impidaestar profundamente agradecidos a un país, Holanda, que les dio la oportu-nidad de vivir y desarrollar su proyecto vital en unos momentos en que paramuchas personas esto no era posible en el campo extremeño. Afortunadamente, hoy la historia es muy diferente y Extremadura yatiene las condiciones no sólo para que nuestra gente no tenga que abando-narla en masa simplemente para poder vivir, sino que en muchos casos escapaz de acoger a los que vuelven, aquellos emigrantes de la maleta decartón y madera que hoy, ya abuelos, quieren vivir su merecida jubilación ennuestra tierra o a caballo entre Holanda y Extremadura, porque siemprevivieron en aquélla, pero tuvieron a ésta en sus corazones. Incluso tenemosla fortuna de contar entre nosotros con un número creciente de inmigrantesde otros países que han encontrado en la región extremeña su propia «Ho-landa» y se están asentando para construir su vida y sus hogares en nuestratierra; ojalá que fructifique esta nueva semilla, señal de que los tiempos hancambiado, y de que la savia extremeña se enriquece cada día del mismomodo que nosotros contribuimos en su momento al progreso del resto deEspaña y de Europa. Creemos que la aportación del Museo de Cáceres a la conservación ydifusión del Patrimonio cultural extremeño se amplía y enriquece con estetítulo, décimo de su serie Memorias que viene a rendir homenaje a estosextremeños de la llamada «tercera provincia», esa de la diáspora, pero quesiempre está tan cerca de nosotros. Leonor Flores Rabazo Consejera de Cultura y Turismo de la Junta de Extremadura 8
  9. 9. IntroducciónS in duda, una de las enormes ventajas que tiene nuestro mundo globaliza-do del siglo XXI, es la existencia de una red de alcance mundial que pone anuestra disposición información detallada en tiempo real y accesible desdecualquier punto del planeta. Esta red, que para la mayoría de nosotros nopasaba de ser un sueño hace treinta años, hoy es una magnífica realidad queha terminado por borrar fronteras y distancias abriendo unas autopistas de lainformación en las que a menudo se lleva uno interesantísimas sorpresas.Esto es lo que me sucedió a mí cuando, buscando referencias a emigrantesextremeños, topé con una página web denominada http://www.emigracioneindhoven.dse.nl, creada y gestionada por Miguel ÁngelLuengo Tarrero, el emigrante extremeño más entusiasta de su tierra que yohe conocido, y creo poder decir que conozco a bastantes emigrantes extre-meños a cuál más enamorado de la región en que nació. Entre los muchos contenidos de interés de la web de Miguel Ángel,encontré la referencia de un libro publicado en 2006 por la antropóloga ho-landesa Geertje van Os, cuyo título, Ik kwam met een koffer van karton,llamó mi atención desde el principio1, y por supuesto despertó mi deseo deleerlo y conocer en profundidad las historias de los miles de españoles –extremeños en una gran parte- que desde los años sesenta del siglo pasadoabandonaron nuestro país para ganar en el sur de Holanda una vida mejor yun futuro para sí y para sus hijos. Mi interés no viene dado sólo por puracuriosidad humana, sino que la emigración siempre ha sido de capital impor-tancia en mi preocupación científica hasta el punto de haberle dedicado va-rios estudios publicados hace ya unos cuantos años2.1 Os, Geertje van (2006): Ik kwam met een koffer van karton. Spanjaarden in Zuidoost-Brabant 1961-2006, Alphen aan de Maas: Het Veerhuis; véase también Os, Geertje van (2003): «Spanje draag ik inmijn hart. Philips haalde veertig jaar geleden Spanjaarden naar Eindhoven», Eindhovens Dagblad, 11-2-2003; Os, Geertje Van: (2003): «Ik kwam met een koffer van karton. Spaanse arbeiders bij Philips inEindhoven», Brabants Heem. Tijdschrift voor archeologie, geschiedenis en volkskunde 55 (2) 45-56; Os,Geertje van y Luengo Barrero, Miguel Ángel (2003): «Con Extremadura en el corazón», Diario Hoy, 8-2-2003; Os, Geertje van y Luengo Tarrero, Miguel Ángel (2003): «Extremeños en la Philips», Carta deEspaña, 583, 14-16.2 Véanse Valadés Sierra, Juan Manuel (1992): Extremadura, tres. Integración y afirmación étnica en lacomunidad extremeña de Leganés, Mérida: Asamblea de Extremadura y Consejería de Emigración yAcción Social; Valadés Sierra, Juan Manuel (1993): «De la dehesa al andamio. La emigración de lospastores», en Trashumancia y cultura pastoril en Extremadura, Mérida: Asamblea de Extremadura, 291-308; Valadés Sierra, Juan Manuel (1994): Encuesta sobre la situación socio-económica y tendencia alretorno de los emigrados extremeños residentes en otras Autonomías españolas, Mérida: Consejería deBienestar Social; Valadés Sierra, Juan Manuel (1994): «Antropología de las migraciones», Revista deDialectología y Tradiciones Populares, XLIX (2), 223-273; Valadés Sierra, Juan Manuel (1995): «El vinode nuestra tierra. La tendencia al consumo de vinos y otros productos regionales entre los emigradosextremeños», en XVI Jornadas de Viticultura y Enología de Tierra de Barros, Almendralejo: EscuelasUniversitarias Santa Ana, II, 621-628; Valadés Sierra, Juan Manuel (1995): «El ritual y la construcciónde la etnicidad en una comunidad de emigrados extremeños», Alcántara, 35, 39-61; Valadés Sierra,Juan Manuel (1996): «La tierra tira. Una aportación al conocimiento de los vínculos de los emigradosextremeños con sus pueblos de origen», Revista de Estudios Extremeños, LII. I, 165-197; Valadés 9
  10. 10. A decir verdad, ese interés tiene que ver con mi propio desarrollo vital,pues soy un extremeño hijo de la emigración que ahora se ve en la situaciónde retornado o quizá más bien re-emigrado al origen. Cuando tenía cincoaños, mi familia se trasladó a Madrid para iniciar una nueva vida; mi padre,maestro nacional, obtuvo el traslado a la capital para garantizarnos una edu-cación universitaria y una vivienda en propiedad que por aquel entonces eraun bien escaso en Badajoz, nuestra ciudad natal. El lugar en que se desarro-lló esta experiencia, Leganés, forma parte del cinturón industrial de Madrid,y tal como le sucedió a la pequeña ciudad de Eindhoven unas décadas antes,en pocos años multiplicó su población con la llegada de miles de castellano-manchegos, extremeños y andaluces; allí se desarrolló mi infancia y juven-tud, y cuando tuve que escoger un tema de investigación tras licenciarme enGeografía e Historia, tuve claro que quería conocer y difundir la experienciavital de aquellos millares de extremeños que residían en Leganés, hastaconstituir en aquella época el 10 % de la población, y que habían llegado aformar una verdadera comunidad en el sentido antropológico del términocon sus propios ámbitos de sociabilidad, sus símbolos grupales y hasta sufiesta en honor a la Virgen de Guadalupe. Andando los años, se me brindó laoportunidad de llevar a cabo el anhelo de todo emigrante (yo siempre mesentí como tal aunque no fuera más que un hijo de la emigración), es decir,regresar a mi tierra. Me vine a trabajar a Cáceres trayendo ya a mi propiafamilia en un retorno que en realidad no fue otra cosa que otra emigración,puesto que Cáceres era para mí una ciudad tan extraña como cualquier otrasalvo por su pertenencia a la misma Comunidad Autónoma que Badajoz;convertí en emigrantes a mi esposa e hijos, y puede decirse que la historiavolvió a comenzar, pero al revés. Con esa experiencia y esos intereses científicos, ¿cómo no iba a tenerun enorme deseo de leer el trabajo de Geertje y, a ser posible, hacer posibleque otros españoles lo pudieran leer en nuestra lengua? Gracias también aMiguel Ángel pude entrar en contacto con ella y conocerla personalmentecon motivo de su estancia en Cáceres en febrero de 2008 para participar ennuestro Ciclo de conferencias con una memorable charla sobre la viudez y elluto en el pueblo cacereño de El Torno, tema de su tesis doctoral3. Su exce-Sierra, Juan Manuel (1996): «Los extremeños de la diáspora tras el cambio de milenio», en García,Romano (ed.), Programar la esperanza. El método prospectivo en los estudios sobre Extremadura,Mérida: Editora Regional, 141-151; Valadés Sierra, Juan Manuel (1997): «Los estudios sobre la emigra-ción extremeña (1962-1996)», Revista de Extremadura, 22, 3-22, Valadés Sierra, Juan Manuel (1997):«Emigrantes y no emigrantes. La construcción de una alteridad», Anales del Museo Nacional de Antro-pología, IV, 105-124, etc.3 Os, Geertje van (1997). De vrouwen van de doden. Betekenis en beleving van het weduwschap inExtremadura (Spanje), Amsterdam: Universiteit van Ámsterdam. 10
  11. 11. lente disponibilidad para colaborar, su detallado conocimiento de la coloniaextremeña de Eindhoven y, por qué no decirlo, el amor a España que setrasluce en su conversación y que trata de transmitir a sus allegados, medeterminó aún más a encargar la traducción al castellano de su libro, que hoyes una feliz realidad, con su título españolizado Me vine con una maleta decartón y madera, que el lector tiene en las manos gracias al ímprobo trabajono sólo de Geertje, sino también de Miguel Ángel Luengo y del traductorJohan Pouwels. De Johan es preciso señalar su españolidad vocacional, puesno es corriente que un holandés sin más vínculos iniciales con España lleguea especializarse en nuestra cultura e imbuirse de ella hasta convertirla en suprofesión; en todo ello tiene que ver su cariño a España ganado a través denuestros compatriotas residentes en Holanda, sin ese cariño hubiera sidoimposible que se lanzase a la aventura de esta traducción y que además lohiciese de modo tan generoso y profesional. La lectura, por fin, de sus páginas, me ha descubierto un mundo queya había intuido ojeando y hojeando la edición holandesa, viendo sus foto-grafías y leyendo las historias de la página web de Miguel Ángel. Y ha resul-tado ser un mundo muy conocido para mí, porque se parece tanto al mundode «mis» emigrantes extremeños en Leganés como puede parecerse un ex-tremeño a otro extremeño; las diferencias que puede haber entre unas yotras historias se deben particularmente a la cuestión del idioma, que en elcaso holandés fue siempre y sigue siendo barrera infranqueable que ha difi-cultado la integración de muchos emigrantes y que ahora se erige comoobstáculo incluso en la relación entre éstos y sus nietos holandeses, la terce-ra generación. Es cierto que los extremeños de Leganés no tuvieron eseproblema, pero tuvieron que enfrentarse con sus escasas fuerzas a otrasdificultades mejor resueltas en el caso de Brabante, como la vivienda, lasvacaciones pagadas o el pluriempleo y las horas extras casi obligados enLeganés no ya para ganar y ahorrar más dinero, sino para llegar a fin de mes. Como en Leganés, los extremeños de Eindhoven, Helmond y otrasciudades se vieron solos, sin la red de asistencia y apoyo mutuo que lafamilia les daba en su origen; igual que ellos, buscaron a gente de sus pue-blos para tenerlas como vecinas, trataron de mantener el contacto con Extre-madura, la cual visitaban una vez al año siempre que podían (en esto no haygrandes diferencias, porque 300 kilómetros en la España de los años sesentay setenta eran más largos que 2.000 de ahora), trabajaron todo lo que pu-dieron para sacar adelante a las familias y poder dar estudios a los hijos para«que no pasaran por lo mismo que ellos», se asociaron con otros extreme-ños para alimentar la nostalgia, pero también para crear las redes de apoyo 11
  12. 12. y relaciones que necesitaban, soñaron siempre con el regreso, que sólo algu-nos llegaron a realizar, trataron de comer patatera y beber vino de pitarralejos de su tierra, llegaron a preguntarse si realmente había valido la penatanto sacrificio, y finalmente la mayoría o una gran parte se quedó a vivirfuera de Extremadura porque les ataban los hijos y los nietos, pero eso sí, asu muerte, prácticamente todos quisieron descansar en su amada tierra ex-tremeña. En cuanto a los hijos, tanto los de Leganés como los de Eindhovense convirtieron en seres extraños, con una doble identidad que les llevaba aser tratados como forasteros, o a sentirse como tales, tanto en sus ciudadesde residencia como en el lejano pueblo de los padres, y con los años, losmenos optaron (optamos) por volver a Extremadura, donde también sufrie-ron para adaptarse, mientras la mayoría construía su vida y su hogar en laciudad. Como muy bien señala Geertje, para casi todos los emigrantes españo-les su partida hacia Brabante fue el punto decisivo en su historia personal, unantes y un después en su vida que condicionaría el resto de su existencia y lade sus familias. Los españoles, con su trabajo, contribuyeron de maneraimportante al crecimiento y prosperidad de ciudades industriales como Eind-hoven y Helmond, y con su ausencia obligada también cambiaron el rumbode la historia en Extremadura; lo mismo sucede con su regreso, que havenido a ser un factor importante de desarrollo en muchos pueblos de laregión. Estos trabajadores, que vivían en Holanda y soñaban con España,fueron los primeros obreros de la Europa meridional en el sureste de Braban-te y también fueron, durante mucho tiempo, el mayor grupo de foráneos enaquella sociedad. En efecto, sólo por esta circunstancia, el patrimonio cultu-ral que han generado y transmitido a las siguientes generaciones debe prote-gerse y conservarse a través de la documentación e investigación, de la queeste libro es un excelente ejemplo. Su memoria no debe perderse ni enHolanda ni tampoco en Extremadura. Esta es la historia de una parte fundamental de Extremadura; la mayo-ría de los estudios coinciden en señalar que, sin la emigración, nuestra regiónhoy podría tener el doble de su población actual. Esto quiere decir que haytantos extremeños y descendientes de ellos fuera de la Comunidad comodentro de ella; por ello, no debe verse a los emigrados como una especie defugitivos que abandonaron el barco cuando éste iba a la deriva, sino como unmiembro esencial del cuerpo de la región que fue terriblemente mutilado enun momento en que las condiciones de vida del campo extremeño no hacíanposible su permanencia y que, además, al ausentarse en tan gran número denuestro suelo, en cierta manera facilitó la permanencia de los demás, por 12
  13. 13. rebajar la presión demográfica y el desempleo que de otro modo hubieranllegado a límites insostenibles. Con su sacrificio, estos emigrantes no sólo seayudaron a sí mismos y a sus familias, sino también a la permanencia deExtremadura en el trance del peor momento de su historia reciente. Así mismo, es preciso –yo diría indispensable- que en la memoria co-lectiva de Extremadura, y del resto de España, permanezca indeleble el re-cuerdo de esta experiencia que afectó a millones de españoles, y que no estátan lejana en el tiempo como para que se cierna sobre ella el velo del olvidoque a veces parece que se quiere echar. España –y Extremadura sobre todo-ha sido no hace mucho una tierra que ha expulsado a su población por faltade oportunidades, millones de españoles han tenido que salir de su tierrapara ganarse el pan, y eso no puede ni debe borrarlo la prosperidad –tal vezmás aparente que real a la vista de la situación actual- de las últimas décadasque ha propiciado la llegada de miles de extranjeros a nuestro país en buscadel mismo futuro mejor que buscaron nuestros padres y abuelos. Que no senos olvide. Juan M. Valadés Sierra Director del Museo de Cáceres 13
  14. 14. 14
  15. 15. IntroducciónYa llevo muchos años visitando Extremadura con mucho agrado. En casitodos los pueblos o ciudades, adonde voy, me encuentro con gente que medice: ‘Mi padre era emigrante y trabajó varios años en Holanda.’ Cuandoles pregunto por más detalles muchas veces no saben contar más; inclusoentre familiares cercanos, hay poco conocimiento sobre la vida que elpadre llevaba en Holanda. ¿En qué empresa trabajaba y qué hacíaexactamente? ¿En qué región o ciudad vivía? ¿Cómo era su entorno y enqué tipo de casa vivía? ¿Cómo era su relación con los holandeses?¿Aprendió el idioma? ¿Qué comía, cómo dormía y qué hacía en su tiempolibre? ¿Cómo se sentía, se ponía enfermo muchas veces y tenía muchanostalgia? Los años de la emigración a menudo están rodeados deincógnitas. Las familias echaban de menos al padre y pensaban, sobretodo, en su vuelta a casa, pensaban en las vacaciones o en el momentoen que habría ganado suficiente para regresar a casa para siempre. En este libro quiero mostrar cómo fueron los años de la emigración,cómo era la vida diaria de los obreros españoles en Holanda. Unos hanvuelto para siempre al cabo de unos años, otros han hecho venir a sufamilia y siguen viviendo en Holanda. Otros han vuelto a España despuésde jubilarse pero tienen hijos y nietos que todavía viven en Holanda.Incluso para los que sólo han vivido en Holanda unos años y que quizáshan hablado muy poco sobre este período, la emigración fue unacontecimiento con consecuencias muy drásticas tanto para su propia vidacomo para la de sus seres queridos. Muchísimas personas de Extremaduratienen, de una u otra forma, un vínculo con Holanda debido a la emigraciónen los años sesenta, en los que la empresa de Philips contrató a muchosobreros en la provincia de Cáceres. Para este libro he hecho investigaciones en Eindhoven y susalrededores o sea la región sureste de Brabante. La provincia de Brabantees conocida en Holanda como una región agradable donde viven personasamables, que saben vivir bien la vida. Aquí se encontraban las fábricas dePhilips donde trabajaban miles de personas. Cuando el mercado laboral enEindhoven y sus alrededores estaba agotado completamente Frits Philips,que era en aquellos tiempos el presidente del grupo de empresas Philips,decidió en persona contratar mano de obra en España. Los primerosgrupos de emigrantes venían del norte de Extremadura. Nadie podía 15
  16. 16. imaginarse entonces que, con la llegada de aquellos hombres, no sólo sesolucionaría el problema de la falta de mano de obra sino que también secrearía un pueblo nuevo: una colonia española en el sureste de Brabante,que ya lleva escribiendo su historia más de 45 años. Aprovecho esta oportunidad para agradecer a todos la información,la cooperación y los materiales que me han ofrecido. Geertje van Os Emmen, mayo de 2009 16
  17. 17. Índice17
  18. 18. 18
  19. 19. INTERMEZZO Algo más que un sentimiento Me vine con una maleta de cartón y de madera, dejando atrás a mi tierra, al olivo y a la higuera. En mi maleta traía el pantalón negro de pana, la muda y la camisa blanca y una bufanda de lana. Los años fueron pasando y en esta tierra arraigué aunque siga pensando que un día regresaré. Aquí mis hijos crecieron lejos del pueblo y la sierra aquí mis nietos nacieron y no en la querida tierra. Treinta años pasaron desde que el tren me alejó y ya no soy aquel joven que de su tierra marchó. Y aunque contento y feliz, sigo teniendo una pena: pués mi maleta perdí, de cartón y de madera donde guardaba la muda aquella bufanda de lana, tambíen mi camisa blanca y el pantalón negro de pana.Algo más que un sentimiento es un poema de Miguel Angel Luengo Tarrero, nacido en 1962 en Gargantala Olla, y viviendo en Eindhoven desde 1976. El poema es un homenaje a su padre y todos los demáspadres, que hicieron su maleta en los años sesenta para ir a trabajar en el Sureste de la provincia Brabante.El título de este libro fue tomado de la primera linea de este poema. 19
  20. 20. 1. TEMPOREROS ESPAÑOLES Bienvenido con Frits Philips. (PCA) Falta de mano de obra en Holanda rario de trabajo. Además existía la opinión general de que las mujeres no debían trabajar fuera de casa.1 Hasta el final de los años cincuenta del siglopasado las personas que salieron de Holanda supe- La industria y el comercio, en cooperación conraron en número a las que se establecieron en el las autoridades, decidieron buscar mano de obra enpaís. Casi medio millón de habitantes se arriesgaron los países mediterráneos. Eran países con alto nivelen una gran travesía a países como Canadá, Austra- de paro y un grado inferior de expansión económica.lia y Nueva Zelanda, dejando atrás un país que toda- En 1949 Holanda ya firmó el primer tratado de con-vía no había superado las consecuencias de la se- tratación con Italia y empezaron a emplear a italia-gunda guerra mundial. Cuando Holanda empezaba a nos en las minas de carbón de la provincia de Lim-recuperarse de la devastadora contienda, la falta de burgo, en el sur de Holanda. En 1955 otras grandesmano de obra era el mayor problema al que se en- empresas en el campo de metalurgia, construcciónfrentaban la industria y el comercio. También influyó naval e industria textil decidieron seguir este ejem-el hecho de que, en los años sesenta, las autorida- plo. En 1960 Holanda e Italia llegaron a un acuerdodes bajaron la edad de jubilación y redujeron el ho- básico, en cuanto al tema de contratación temporal1 Praamsma 2003; Stekelenburg 2000. 1
  21. 21. Me vine con una maleta de cartón y de maderade obreros, que seguiría siendo el modelo para mu- En 1959, el gobierno español dio luz verde alchos nuevos tratados.2 Plan de Estabilización Nacional, que daba el derecho a los españoles a emigrar libremente por todo el te- En abril de 1961 los gobiernos de Holanda y rritorio español y al extranjero. Debido al enormeEspaña firmaron un convenio de contratación y las desempleo, los sueldos bajos, y la pésima industria-empresas holandesas obtuvieron permiso para con- lización de algunas regiones españolas, el gobiernotratar personal temporal en España. de Madrid, temiendo inquietudes políticas y socio- Las empresas establecidas en la conurbación económicas, estimuló la emigración por medio delde ciudades en el oeste de Holanda, que necesita- Plan de Estabilización Nacional.ban urgentemente mano de obra, fueron las prime-ras en aprovechar esta oportunidad. Empresas si-tuadas en la provincia de Brabante empezaron tam- La empresa Philips en busca de personalbién a contratar personal en España, como solución de producción para sus fábricastemporal para la falta de mano de obra en su propia La historia reciente del Sureste de Brabante seregión.3 Desde que la empresa Philips optó también caracteriza por la migración. La llegada de la empre-por esta solución y empezó a contratar mano de obra sa Philips convirtió la ciudad de Eindhoven en unaen España, el número de emigrantes españoles que especie de “boomtown”, una ciudad con mucha atrac-partió con destino al Sureste de la provincia de Bra- ción económica, que creció rápidamente en muy pocobante fue aumentando muy rápidamente. La empre- tiempo. Vino gente de todas partes para trabajar ensa Philips abordó este asunto de manera acertada y las fábricas de Philips.a gran escala de modo que, en un abrir y cerrar deojos, grupos de españoles, cada vez más numero- En 1891 el Sr. Gerard Philips adquirió una anti-sos, iban apareciendo en el paisaje de Brabante. gua tejeduría desocupada, situada junto al canal es- trecho de la ciudad de entonces, llamada “La Forta- leza”, para fundar una fábrica de bombillas. Eindho- ven era una ciudad con 4.500 habitantes en el sub- desarrollado sur de Holanda. En la provincia católica de Brabante, fabricantes, latifundistas y clérigos te- nían mucho poder. Las relaciones sociales eran feu- dales, los sueldos bajos y la agricultura estaba lan- guideciendo. Aquí había una reserva casi inagotable de obreros de fábrica, que eran fieles al poder, tra- bajaban mucho y tenían muchos hijos. Una ventaja adicional era que el movimiento obrero y sindical apenas se había desarrollado en esta región.4 Cuatro años después, su hermano Anton se incorporó al servicio de la fábrica Philips como vendedor. En 1899 llegó a ser co-socio y más tarde presidente de la Sociedad Anónima Philips.5 La fábrica de bombillas tuvo mucho éxito in- ternacional y la empresa iba creciendo a gran veloci- dad, debido también a la producción de aparatos de radio que se inició más tarde. Pronto la oferta de personal disponible en el mercado laboral fue insufi- ciente. En los años veinte y treinta del siglo pasado Pasaporte (CP) muchas familias de las zonas más pobres de la pro-2 Tinnemans 1994: 17-33.3 Stads y otros autores 2004: 32-33. Véase tambíen Cottaar 1998; Horst 2005.4 Metze 2004: 48-49.5 Heerding 1986: 49-52. 2
  22. 22. Temporeros españolesvincia de Drenthe, situada en el este de Holanda,que trabajaban en la producción de turba, vinieron aEindhoven; como consecuencia de la disminución enla demanda de turba, había poco trabajo en la pro-vincia de Drenthe y muchos obreros recurrieron a losproyectos de mediación de trabajo. Cientos de fami-lias de Drenthe se mudaron a Eindhoven donde Phi-lips hizo construir en un tiempo record un barrio nue-vo, sólo para ellas, llamado “Pueblo de Drenthe”. Mástarde Philips empezó a utilizar obreros belgas, quetodos los días y en transportes adaptados, venían atrabajar a Eindhoven y al final de la jornada volvían aBélgica, el país vecino. Setenta años después de la fundación de lafábrica de bombillas, la empresa Philips se había con-vertido en un grupo mundial de empresas y Eindho-ven en una ciudad de gran importancia para la in-dustria eléctrica. En 1961 Frits Philips, el hijo de An- Benito con 15 florines de su primerton Philips, fue nombrado director general de la em- sueldo, guardado por más de 40 años. Middelbeers, junio 2005. (CP)presa. Precisamente en aquella época la empresa seencontraba en una fase de crecimiento impetuosoporque la televisión, como medio de comunicación, A causa de la industrialización en el Norte deempezó a entrar en todos los cuartos de estar. Al Bélgica y el aumento del número de sucursales deprincipio los aparatos eran en blanco y negro, pero a Philips en ese país, el número de obreros belgas enpartir de la segunda mitad de los años sesenta, llegó Eindhoven disminuyó considerablemente. Se apor-la televisión en color. La máquina de afeitar, la bati- taron varias soluciones: contratación de extranjeros,dora, la radio portátil y, más tarde, las cintas de ca- aumento de los sueldos, construcción de casas, des-sete también tuvieron un éxito sensacional.6 En Ein- centralización adicional de las fábricas de Philips ydhoven y alrededores se podía encontrar personal traslado de algunos departamentos. Sin embargo,suficiente para producir todos estos aparatos muy todas estas soluciones tenían sus inconvenientes.deseados y demandados por la nueva y crecientesociedad consumista. El Sr. Frits Philips decide Había una gran falta de “obreros de produc-ción”, como fueron llamados los obreros no cualifica- En el mes de octubre de 1960 los directores dedos en la jerga de Philips. En un informe de la Ofici- la empresa Philips hablaron sobre el empleo de tra-na General de Empresa se puede leer : “Desde el bajadores italianos, pero el Departamento de Asun-punto de vista social Eindhoven está convirtiéndose tos Sociales les convenció de que esta medida ten-del centro de mano de obra barata de antes, en una dría demasiados inconvenientes.8 Dos años después,ciudad donde las personas no cualificadas van for- el asunto de la situación del personal en Eindhovenmando, cada día más, el residuo de la población... figuró otra vez en en el orden del día de la reuniónSegún el último pronóstico del Departamento de de los directivos. En el acta de esta reunión constaAsuntos Sociales, fechado el 18 de julio de 1962, en que había muy pocas posibilidades de mejorar laslos próximos cuatro años habrá que contar con un condiciones laborales y que la construcción de vi-retroceso adicional de 2000 obreros de producción viendas para los obreros sería la mejor solución, pero(aproximadamente el 15 por ciento de nuestra ocu- también la más difícil. En cuanto al tema de la con-pación actual). Entre ellos hay unos 1.400 belgas.”7 tratación de extranjeros, se comentó lo siguiente:6 Brand 2005. Véase tambíen Bekooy 1991.7 Philips Company Archives (PCA), 144.81.8 PCA 624.5. 3
  23. 23. Me vine con una maleta de cartón y de madera“Asunto de extranjeros (españoles, italianos). El De- España e Italia eran los únicos países con lospartamento de Asuntos Sociales no es partidario de- que existían acuerdos de contratación en aquellabido a las enormes dificultades que trae consigo (pro- época. Otras empresas tenían buenas experienciasblemas de lengua, el tema del alojamiento, mucho con los españoles mientras que los italianos, bastan-movimiento del personal). Sin embargo, debido a la te a menudo tenían mala prensa, por ejemplo porsituación específica, el Sr. Philips ha decidido que 200 motivo de los disturbios que ocasionaron en el distri-españoles serán contratados para trabajar en Eind- to de Twente, en el este de Holanda, en el mes dehoven. Esto nos ofrece la posibilidad de adquirir ex- septiembre de 1961.10 Además la empresa Philips yaperiencia propia con esta mano de obra extranjera.”9 tenía un número bastante grande de sucursales en España, mayor que en Italia. Contrariamente a la situación en las fábricas de Italia, casi todas las fá- bricas en España estaban dirigidas por Holandeses.11 La empresa Philips, pues, ya tenía bastante expe- riencia con obreros españoles. Philips también tenía sucursales en América Central y América del Sur, adonde solían enviar a personal holandés por unos años. En el ámbito de las actividades de Philips en América del Sur, personas hispanohablantes venían también a Eindhoven con mucha frecuencia. Por ello había muchos empleados dentro la plantilla de Phi- lips que dominaban el español. Mucho tiempo antes de que los primeros obreros españoles entraran en Philips la ciudad de Eindhoven, ya tenía alguna rela- ción con España. Hispanófilos en Eindhoven En el año1934 se fundó la Asociación Ibero-Imagen del Guía del Emigrante en Holanda, 1971. (GEH) americana de Eindhoven. Era una asociación cultural de gente y para gente interesada por todo lo que tenía que ver con España y los países de habla his- Resulta pues que el mismísimo Sr. Frits Philips pana en el mundo. Este hecho tuvo lugar siete añosdesató el nudo gordiano. Ignorando el consejo del después de que el catedrático C. van Dam ocuparaDepartamento de Asuntos Sociales, dio orden de la primera cátedra de Lengua y Literatura Españolacompensar la falta de personal reclutando personal en Utrecht. En 1946 fue invitado a dar una conferen-en España. ¿Por qué optó por España? Quizá no fue cia en Eindhoven para la Asociación Iberoamericanapura casualidad que la situación en España tenía sobre el carácter del pueblo español. Lo definió comomucho en común con la de la provincia de Brabante super-individualista, con aversión hacia todo tipo dedonde su tío Gerard, hacía ya muchos años, había autoridad, poniéndose en el centro de la creación,construido la primera fábrica de bombillas. La gente con una incompetencia total para cualquier forma dedel campo en España estaba acostumbrada a las re- organización o cooperación, sin distinción de clases,laciones feudales de poder, a los sueldos bajos y al pero con una civilización innata y una noble maneratrabajo duro sin protestar. No era de esperar que de vivir.12 En caso de que Frits Philips se hubiera de-obreros de estas regiones plantearan problemas. jado inspirar por la Asociación Iberoamericana paraAparte de esto, los primeros grupos de emigrantes contratar a miles de españoles en los años sesenta,vinieron de Extremadura, conocida en España como está claro que esta conferencia no le proporcionó ella región menos favorecida de todo el país. motivo para ello.9 PCA 6 Personeelsbeleid / Sociaal beleid (reunión directores de la empresa, 30-8-1962) [Itálica GvO].10 Mak 2000: 143-145.11 Metze 2004: 310-312.12 Eindhovens Dagblad, 2-9-1946, 7. 4
  24. 24. Temporeros españoles Ya desde el principio muchas personas frecuen- ción, un guitarrista argentino actuó para los obrerostaban las conferencias y las actividades de la Asocia- españoles de Philips en el campamento residencialción Iberoamericana. Al final de los años sesenta el de Horst-America. En 1967 se presentó una revistanúmero de socios aumentó incluso hasta llegar a 600. hispano-holandesa en el Centro Cultural Philips. LaA la tradicional cena de navidad asistían a menudo Tuna de la ciudad de Luz, fundada en 1964 cooperó200 personas Parte de la junta directiva estaba for- también en esta actividad. La revista de 1967 teníamada por “gente de Philips” y entre los socios había como tema los contactos entre el número crecientemuchas personas, que habían sido enviados por Phi- de obreros españoles y los holandeses.lips a trabajar en sucursales en España o América Aparte de las representaciones mencionadasdel Sur. Algunos de ellos volvieron a Holanda con anteriormente, no han existido nunca vínculos estre-una pareja hispanohablante. En la Asociación Ibero- chos entre los emigrantes españoles y la Asociaciónamericana todavía podían catar un poco el ambiente porque los ámbitos de interés eran muy diferentes.del mundo latino que habían dejado atrás. También Tal vez Frits Philips empezó a interesarse parcialmentele solicitaron a la Asociación la organización de un por las actividades de la Asociación, debido a la len-curso de español para sus hijos para que no se olvi- gua y cultura española. Optó por obreros españoles,daran de esta lengua. Resultó que hubo muchas per- que, a su vez, fueron bien recibidos y se sintieronsonas que se interesaron por este curso. En un abrir bienvenidos en Eindhoven, la ciudad donde tantosy cerrar de ojos, las aulas del complejo escolar de las hispanófilos estaban unidos en una asociación quemonjas en la calle Hemelrijken quedaron pequeñas.13 prosperaba.La Asociación Iberoamericana de Eindhoven celebróen 2004 su setenta aniversario y cuenta ahora conalgo más de 200 socios. Tiene una página web: Nunca hubo dificultadeswww.aie-eindhoven.nl. Philips no reclutó nunca personal en otros paí- En 1963, gracias a la mediación de la Asocia- ses mediterráneos. Para limitar los problemas admi- Contrato de Eugenio Lindo Mena, 1963. (CP)13 Houben-de Jongh 2004: 8-12. 5
  25. 25. Me vine con una maleta de cartón y de maderanistrativos y prácticos se optó por la contratación en agrícola, que era el menos favorecido y del cual for-un solo país. 14 Aunque el Departamento de Asuntos maba parte la mitad de la población. Estas medidas,Sociales tenía bastantes objeciones a la llegada de sin embargo, produjeron el efecto contrario y dieronobreros españoles, pronto se puso de manifiesto que lugar a un despoblamiento espectacular del campo.la decisión de Frits Philips benefició a la empresa. Entre 1970 y 1973 más de siete millones de En la memoria anual de 1963 del Departamen- personas, o sea, el 20 % de la población española,to de Asuntos Personales consta la siguiente frase: abandonaron sus pueblos. Más de dos millones de“La llegada de 440 obreros españoles fue un aspecto personas se fueron al norte y centro de Europa.18nuevo. En general la empresa está muy contenta con Aparte de razones económicas muchos emigranteslos obreros españoles y su trabajo.”15 también tenían motivos políticos y usaban la emigra- ción para ir al extranjero. Pero muchos de éstos nun- En la memoria anual de 1964 figura incluso un ca manifestaron sus motivos, ya que esto les podríacomentario lleno de entusiasmo: “A final de 1964, acarrear problemas al regresar a España o si necesi-800 españoles trabajaban en nuestras empresas, 495 taran aquí papeles de las autoridades españolas.19de ellos en Eindhoven. ... Las experiencias con losespañoles siguen siendo particularmente favorables,no sólo dentro sino también fuera del trabajo. No Angel Fuentes, un emigrante que regresóhay dificultad alguna con la población. Muchos de definitivamente a España: “Mi hermano salió enellos son invitados a menudo en casa de las familias 1963 para Holanda; fue uno de los primeros queholandesas, otros encuentran trabajo adicional en las fueron a trabajar en la Philips. Vivíamos enton-fincas en los alrededores de los campamentos resi- ces en una época de dictadura, mucha pobreza ydenciales. Un 70 % de los obreros españoles ha pro- poca libertad. Mi hermano me animó a que vi-rrogado su contrato al cabo del primer año.”16 niera también a Holanda y en enero de 1965 me En 1965 sólo en las fábricas de Philips en Eind- fui.”hoven ya trabajaban 613 españoles para satisfacciónde todos: “Por supuesto el idioma representa un granobstáculo, pero en lo referente a su diligencia asícomo a su comportamiento, causan buena impre-sión. Sus contactos con la población nunca dan lugara dificultades.”17 Eran personas trabajadoras y de tratoagradable. Exactamente lo que necesitaba Philips. Huida de la pobreza y de la dictadura A partir de 1961 miles de emigrantes salieronde España para trabajar en Holanda. Eran sobre todohombres de una edad entre veinte y treinta años,que trabajaban en el campo pero no ganaban casinada. España estaba bajo la dictadura de FranciscoFranco (desde 1939 hasta 1975), donde la libertadindividual fue reducida considerablemente. El paíshabía sido excluido del Plan Marshall, razón por lacual se paralizó la economía. A final de los años cin-cuenta se llevó a cabo un programa de reconversión Santi y Flores Granado con el autobus en el cual salió sueconómica, enfocado a la modernización del sector padre, Extremadura 1963. (CP)14 PCA 624.5 Personeelsbeleid / Sociaal beleid15 PCA 722.1 Memoria anual 1963.16 PCA 722.1 Memoria anual 1964.17 PCA 722.1 Memoria anual 1965.18 Muñoz Sánchez 2005: 523-530. Véase tambíen Pérez Díaz y Barrientos Alfageme 2005: 23-39.19 Olfers 2004: 25. 6
  26. 26. Temporeros españoles Después de varias conversaciones con obrerosespañoles de Philips el Sr. Jan Smets declaró el 12 dediciembre de 1964 en el periódico Eindhovens Dag-blad: “No se puede hablar concretamente de refu-giados políticos pero sí se puede decir de las muchasdecenas de españoles, que trabajan en Eindhoven ysus alrededores, que se sintieron incómodos en supaís. Tampoco queda duda alguna de que, sobre todolos jovenes de Extremadura, recaerán en la pobrezacuando regresen a su pueblo. En aquella región sub-desarrollada de España hay tanta necesidad, que loschóferes holandeses, que acaban de recoger “unenvío” de emigrantes, han abierto sus monederospara comprar ropa a los hijos de los hombres quesalieron para Holanda.”20 Contratación Firmar contrato, 1970 (PCA) Una vez comunicada la decisión de Frits Phi-lips, se procedió a la acción inmediata y se presentóuna solicitud a las autoridades españoles. Según el periodista de la revista semanal “Philips Koerier”,tratado de contratación de 1961 el Ministerio Espa- cuenta sobre el acontecimiento que presenció: “Fueñol de Asuntos Sociales y Empleo indicaría las regio- muy raro. Sólo había unos carteles grandes con losnes donde se podía reclutar al personal. La región nombres de los países: Holanda, Suiza, Alemania. Laque fue atribuida a Philips era Extremadura. cola de Suiza no avanzaba nada; por eso hubo chi- El Ministerio de Asuntos Sociales y Empleo en cos que salieron de la fila y se pusieron en la cola deMadrid envió la solicitud de Philips a Cáceres capital. Holanda. Algunos estaban fumando en la fila y losDesde allí la solicitud fue distribuida por el sindicato policías que velaban por el orden, les daban un to-de la época a muchos municipios. Uno de ellos fue el que con la porra y les obligaban a apagar los cigarri-pueblo de Carcaboso, donde vivió José Gutiérrez, de llos; así iban las cosas en aquella España. Fue una24 años: “Tenían listas de todos los países y te infor- sensación muy rara.”maban de qué país era mejor. La empresa Philips en Los hombres que se habían presentado fueronHolanda ofrecía uno de los mejores contratos. Te sometidos a un reconocimiento médico, efectuadoarreglaban el viaje, la vivienda y las comidas. Lo que por médicos españoles, pero la empresa Philips dis-uno ganaba lo podía gastar sin condiciones. Para ser ponía de un Departamento de Servicio Médico eadmitido a la inscripción hacía falta que uno tuviera inicialmente envió sus propios facultativos a Madriduna conducta irreprochable, una edad mínima de 23 para ayudar en las contrataciones. Estos médicosaños y hubiera realizado el servicio militar. Si se cum- holandeses examinaron sobre todo el estado de losplían estos requisitos se podía ir a Cáceres para un pulmones porque el trabajo en las fábricas podríaexamen médico.”21 afectarlos bastante y, además, Philips daba mucha Más tarde procedieron a organizar la contrata- importancia a la lucha contra la tuberculosis.22 En losción directamente desde Madrid, no sólo para Philips años setenta Philips dejó de enviar asistencia médi-sino también para otras empresas extranjeras. Las ca y encargó la tarea de contratación exclusivamen-personas que buscaban trabajo en el extranjero de- te a los administradores de personal. Toda la prese-bían inscribirse en Madrid. El Sr. Albert van Dijken, lección se hizo en España.20 Smets 1964: 15.21 Os, Eindhovens Dagblad 2003.22 Os 2003: 46. 7
  27. 27. Me vine con una maleta de cartón y de madera En 1972 el Sr. Gerrit Nijhoff fue nombrado resultado el examen médico. Toda la gente del jefe del Departamento de Asuntos Españoles y pueblo nos acompañó para despedirse de noso- durante tres años participó en las contratacio- tros. Era como si pensaran que íbamos a la gue- nes: “Los candidatos que se presentaron ya dis- rra. La despedida fue bastante dura pero luego, ponían del certificado de buena salud para tra- cuando ya estábamos de camino, nos pusimos bajar en Holanda. También tenían una altura alegres y empezamos a cantar y a tocar las pal- determinada: los hombres muy bajos quedaban mas. Philips pagó el viaje y nos trataron como excluidos, ya que tendrían que trabajar con los señoritos. Primero fuimos a Cáceres capital y brazos siempre alzados porque las máquinas te- desde allí, en tren a Madrid. En aquella época se nían una altura fija. Creo que los candidatos de- tardaba un día entero en recorrer este trayecto. bían medir como mínimo un metro y sesenta cen- En Madrid dormimos en el mejor hotel que había tímetros. Después de terminar las entrevistas nos y la mañana siguiente continuamos nuestro via- reunimos con el personal encargado de la orga- je. Habían reservado dos vagones con coche res- nización. Y entonces dijimos que apreciaríamos taurante y todo para nosotros. Francamente, no que viniera tal y tal persona, porque los candida- sabíamos nada de Holanda, sólo que estaba le- tos podían aceptar y darnos su palabra inicial- jos y que hacía mucho frío por allí. Pasando por mente pero luego podían reflexionar y echarse Irún y París llegamos a Roosendaal y desde allí atrás. No todos se venían a Holanda inmediata- continuamos el viaje en autobuses. ¡Nos ofrecie- mente con nosotros.” ron incluso café en el autobús ! Hacía un frío es- pantoso y había una espesa capa de nieve. Nun- ca en la vida había visto tanta nieve. Fue como si El 5 de febrero de 1963 los primeros noventa hubieramos aterrizado en otro planeta.”obreros dejaron el norte de Extremadura para llegara Eindhoven al cabo de tres días de viaje. Llevabanmaletas de cartón y madera, atadas con correas y Tantas iglesias como fábricascuerdas, embaladas cariñosamente en sus lejanos No sólo en Philips sino también en otras em-pueblos por la madre o la esposa. Entre las camisas presas en el Sureste de Brabante contrataron obre-y la muda habían metido una foto de la familia, una ros españoles. Sobre todo en la industria textil ybotella de vino de sus propias viñas y un chorizo, metalúrgica en Beek en Donk, Geldrop y Helmond.envuelto en papel impermeable y encima se encon- Además trabajaron muchos españoles en la fábricatraba su mejor traje y un sobre con un contrato anual, de cinc en Budel y en la fábrica Friki en Boxmeer.expedido por la Sociedad Anónima de Fábricas de La fábrica textil de Diddens & van Asten, igualLámparas Eléctricas Philips. que Philips, obtuvo permiso para reclutar personal Debían haber salido para Holanda tres meses en Extremadura. Durante una reunión maratoniana,antes, pero su partida fue aplazada porque los cami- que duró cuatro horas y media, el comité de empre-nos quedaron inaccesibles a causa del enorme tem- sa tomó la decisión, el 17 de junio de 1963, de con-poral de nieve en todo el noroeste de Europa. Se tratar a españoles.23 Hacía falta aumentar urgente-llegó a los 18 grados bajo cero y hubo grandes neva- mente la producción para atender el incremento dedas. A principios de febrero las condiciones meteo- las ventas y esto sólo era posible si se disponía derológicas habían mejorado algo y los hombres pudie- una plantilla suficiente y adecuada. El mercado labo-ron salir de Extremadura. ral en el sureste de Brabante, sin embargo, era muy reducido en aquellos años. En la misma época, por ejemplo, se introdujo también el salario a destajo José Gutiérrez: “En Extremadura no se ga- para aumentar la producción. naba nada. Junto a seis personas más de mi pue- blo me inscribí como candidato para Philips. Era- Al cabo de un mes el jefe de personal, el Sr. C. mos jóvenes y sanos y todos pasamos con buen Heeren, acompañado del médico de empresa, partió para España. En Eindhoven subieron a un helicópte-23 Ruiten Troef. 8 (5), julio 1963. 8
  28. 28. Temporeros españolesro que les llevó a Bruselas. Allí tomaron el avión areacción Caravelle que tardó dos horas en llegar aMadrid. Recorrieron el trayecto de 300 kilómetrosentre Madrid y Cáceres en tren, pasando por regio-nes muy áridas y desoladas, “donde el sol ha cha-muscado la tierra.” Los numerosos burritos en el ca-mino les encantaron y se asombraron del retraso tec-nológico, tanto en la industria como en la agricultu-ra. En Cáceres capital conocieron el calor abrasadory un clima tan seco que la orquesta que tocó en unaterraza por la tarde, decidió dejar el piano en la te-rraza, al aire libre, durante la noche. En Holanda esteinstrumento, después de una noche, se habría desfi-nado completamente, incluso con el mejor tiempode verano. También se asombraron de la ropa oscu-ra y las caras arrugadas de gente todavía joven. Conlas frentes perladas de sudor, los dos holandesesestaban inscribiendo a los candidatos, sentados enalguna azotea y en mangas de camisa, mientras és-tos iban de punta en blanco y llevaban traje, corbatay sombrero.24 Diapositiva del Sr. C. Heeren de Cáceres capital, julio 1963. (CP) El Jueves, 5 de septiembre de 1963 los prime- ros 18 obreros extranjeros llegaron a Helmond. Eran de Cáceres capital o de los pueblos de los alrededo- res y casi todos estaban casados. Les dieron la bien- venida el director Alfred van Asten y el sacerdote El helicóptero en el cual el jefe de personal, el Sr. C. para los españoles en el sureste de Brabante, el pa- Heeren, voló de Eindhoven a Bruselas, julio 1963. (CP) dre Driessen. En sus palabras de bienvenida el padre Driessen llamó la atención sobre el hecho de que en esta región había tantas iglesias como fábricas y que los españoles eran también muy bienvenidos en las iglesias.25 La mayor parte de los trabajadores españoles en la ciudad de Helmond no era de Extremadura sino de Andalucía y provenía de un solo pueblo: Alhaurín el Grande, situado al oeste de Málaga. Sólo en Helmond y alrededores trabajaban ya 500 hombres provenien- tes de Alhaurín.26 Trabajaban por ejemplo en la fábri- ca textil de Hatema (la Fábrica Textil de Helmond) en Diapositiva del Sr. C. Heeren en el tren de Madrid a la tintorería y la hilandería. Durante la contratación en Cáceres, julio 1963. (CP) Alhaurín el Grande pusieron una serie de diapositivas24 Ruiten Troef 8 (6), septiembre 1963.25 Ruiten Troef 8 (7), octubre 1963.26 Olfers 2004: 34-35. 9
  29. 29. Me vine con una maleta de cartón y de madera Obreros españoles en la tintoría de Hatéma. (IEH) En la tintoría de Hatéma. (IEH) En la tintoría de Hatéma. (IEH) Obreros españoles lavando la ropa. (IEH)para dar a los potenciales candidatos una imagen de Según algunos habría sido mejor no poner lala ciudad de Helmond, la fábrica, las pensiones y las última diapositiva para que los emigrantes no supie-posibilidades de recreo. Cuando pusieron las diaposi- ran que muchos de ellos tendrían que lavar sus pro-tivas la fábrica Hatéma ya tenía obreros de este pue- pias camisas y calzoncillos en Holanda.blo a su servicio. Fue argumento decisivo para que loscandidatos tomaran su decisión. 10
  30. 30. Temporeros españoles INTERMEZZO Un albardero de Extremadura Pablo Luengo vivía en el pueblo de Garganta la y los demás medios de transporte trajo como conse-Olla en el norte de Extremadura y descendía de una cuencia que los campesinos utilizaban cada vez me-familia torniega muy conocida en muchos pueblos nos a sus animales de carga. Llegó un momento endel norte cacereño, bajo el apodo Los albarderos. que la profesión de albardero rindió tan poco, quePablo y sus hermanos iban de un pueblo a otro para una familia apenas podía vivir de ello. Pablo tenía cuatroreparar y hacer albardas de caballos y otros anima- hijos y el quinto estaba en camino. Decidió probarles de carga, que en aquellos años eran muy utiliza- fortuna en el extranjero. Un día en septiembre de 1962dos en la agricultura. A falta de otro medio de trans- emprendió el viaje junto con algunos hombres másporte, iban casi siempre a pie o con las bestias. En de su pueblo a la ciudad de Cáceres, donde se encon-cada pueblo buscaban pensión para alojarse y alqui- traban las oficinas de contratación. Le contrataron y,laban un local para la albardería. un mes más tarde partió para la ciudad holandesa de Duque del Bosque (‘s Hertogenbosch) donde empezó A principios de los años sesenta el uso de albar- a trabajar en una fábrica de ladrillos.das empezó a decaer. La llegada del coche, el tractor La casa en Garganta la Olla donde estaba la albardería. (CP) 11
  31. 31. Me vine con una maleta de cartón y de madera Letra de Pablo Luengo. (CP) Pablo Luengo escribió con su hermosa letra el to de Philips en Eindhoven. Este cambio le cayó bas-relato Holanda es mi segunda patria, que después tante mal, pidió el despido y regresó a España parafue puesto en Internet por su hijo Miguel Ángel Luen- continuar ejerciendo su antigua profesión.go, en español y holandés Pablo había ganado suficiente para comprarse(www.emigracioneindhoven.dse.nl). un motocarro, de modo que ya no necesitaba ir an- Sin embargo, el trabajo en la fábrica de ladri- dando de un pueblo a otro con todo su material yllos fue duro, el invierno frío y los ingresos decepcio- herramientas. No obstante siguió siendo difícil ga-nantes. Pablo cumplió su contrato anual y regresó a narse la vida como albardero. Cuando su mujer seEspaña. Al cabo de un año compró un billete de tren puso enferma y tuvo que afrontar gastos elevados,a Tilburgo, donde su hermano Florencio trabajaba decidió dejar otra vez su suelo natal. Después deen la fábrica de Volt, propiedad de la empresa Phi- varias aventuras volvió a Philips y, al cabo de unoslips. Pablo empezó a trabajar también en la fábrica años, hizo venir a Holanda a su mujer y a sus hijos.Volt y siguió trabajando allí hasta que todos los obre- En 1981 el matrimonio Luengo regresó a España.ros españoles fueron trasladados a un departamen- Pablo Luengo en la inauguración de El Prado, Eindhoven 1966. (PCA) Pablo y Dolores, 2005. (CP) 12
  32. 32. 2. VIVIR Y TRABAJAR Ya desde el principio el periodista Albert acompañan sus conversaciones con muchos ges- van Dijken publicó casi todas las semanas en la tos como énfasis a su vocabulario.” revista semanal “Philips Koerier” un artículo so- La atmósfera en torno a los españoles te- bre los españoles recien llegados, la “gente nue- nía algo de aventura, romanticismo y compasión. va” en una crónica llamada “Aquí, la onda espa- No sólo en el “Philips Koerier” sino también el el ñola”, utilizando a menudo palabras acogedoras. periódico “Eindhovens Dagblad” fueron publica- El 16 de febrero de 1963 escribió lo siguiente: dos con regularidad artículos sobre la gente del “Son diferentes de nosotros, los holande- sur de Europa, que se habían instalado en Eind- ses, estos españoles de las sierras ásperas y de- hoven y cercanías. Al parecer los periodistas re- siertas y de las mesetas de color amarillo rojizo gionales eran visitantes habituales de las resi- de la provincia española de Cáceres : son more- dencias. nos y menos robustos, tienen el pico de oro y Habitación en el campamento de Someren, 1963. (PCA) Campamentos de estado segunda guerra mundial fueron utilizados para el alo- jamiento de trabajadores del SEO (Servicio de Eje- El principio de los años sesenta no sólo fue una cución de Obras). Los primeros noventa hombres deépoca de enorme necesidad de mano de obra sino Extremadura fueron a parar al pueblo de Someren.también de una aguda falta de viviendas. ¿Dónde se Los húngaros, que habían encontrado aquí un refu-iba a alojar a todos estos españoles que Philips y gio temporal después de la revolución de 1956, ha-otras empresas habían hecho venir al sureste de Bra- bían salido ya. También había campamentos, o seabante? residencias, en Sevenum, Horst-America y Middel- Los primeros obreros españoles de Philips, lle- beers. En residencias como estas ocho hombres com-gados en 1963, fueron alojados en campamentos de partían un solo cuarto de estar y un solo dormitorio.estado, construidos en los años de crisis que había Todas las residencias tenían eran muy parecidas porsufrido el país para alojar a los parados que fueron haber sido diseñadas por el mismo arquitecto. Estasseleccionados para empleo temporal. Después de la barracas ya no existen. 1
  33. 33. Me vine con una maleta de cartón y de madera según las prescripciones, había que cortar los salchi- chones en rodajas finas. A los obreros españoles no les gustaban las rebanadas cubiertas con mantequi- lla y rodajas finas de salchichón. Lo que querían era un pedazo de pan y un buen trozo de salchichón sin cortar. Además preferían dos comidas calientes, pre- paradas con mucho aceite y ajo. Pero a los coman- dantes del campamento no les agradaban estas cos- tumbres. Últimos edificios de la residencia De Spreeuwel, Casas de huéspedes y pensiones Middelbeers 2005. (CP) Hubo españoles a quienes costó mucho echar raices en los alojamientos colectivos; encontraron alo- Philips obtuvo permiso para alojar a los traba- jamiento en casas de huéspedes particulares. Otrosjadores españoles en los anteriores campamentos se instalaron en una pensión. En el centro de Eind-de estado a condición de que los comandantes del hoven se encontraba una pensión de monjas “Nues-campamento y otro personal no perdieran su em- tra Casa”, donde las monjas se encargaban de lapleo. Estas personas no hablaban ni una sola pala- comida y la limpieza. Aquí unos cien españoles te-bra de español y esto causó problemas, de modo nían habitación propia, lo que consideraban una granque hizo falta contratar a intérpretes. Otro problema ventaja. También hubo trabajadores españoles defue que las comidas eran preparadas según las dis- Helmond, que vivieron allí.posiciones estatales de los comandantes del campa-mento. Los menús eran compuestos a base de canti- El problema más grande en las residencias fuedades calculadas de calorías.27 A los españoles, sin la falta de vida privada. Costaba mucho compartir unembargo, les importaba un rábano la cantidad de espacio tan pequeño con ocho personas : incluso lascalorías. Otro punto de discusión fue el tema de que, cosas más íntimas no pasaban desapercibidas. Un Emigrantes españoles en la residencia De Spreeuwel, Middelbeers 1965. (PCA)27 Eindhovens Dagblad 6-12-1963, 15. 2
  34. 34. Vivir y trabajarPensión de monjas Nuestra Casa Comedor en Nuestra Casa. (IEH)en el centro de Eindhoven. (IEH) obrero, que ya ha regresado a Extremadura, recor- daba con rencor : “Fué una vergüenza, los había que seguían exagerando hasta el límite. En aquellos tiem- pos los hombres empezaron a llevar calzoncillos cor- tos como lo hacen las mujeres. Pues yo lo hice tam- bién pero me vi obligado a volver a comprar calzon- cillos largos porque todos los demás llevaban esos calzoncillos caseros, de algodón grueso, que cubrían incluso las rodillas. A la hora de acostarse me mira- ron y dijeron “Fíjate, ese tío lleva bragas .. Lleva bra- gas de mujer !” Madre mía, nunca en la vida habían visto tal cosa. Al otro día todo el mundo en el cam-Habitación en Nuestra Casa. (IEH) Españoles en una pensión de Hatéma en Helmond. (IEH) 3
  35. 35. Me vine con una maleta de cartón y de madera cios de las antiguas fábricas, situados cerca del ca- nal de Helmond. En estos edificios construyeron ha- bitaciones con literas, donde los españoles dormían debajo de las mismas mantas Didas, fabricadas por la empresa. En el cuartel de la estación de Helmond convirtieron el antiguo hotel Bruselas en una pen- sión de empresa. Antes era un hotel prestigioso pero, después de instalarse unas decenas de españoles, el aspecto era cada vez menos distinguido. La fábrica metalúrgica de Van Dongen disponía de una resi- dencia, situada dentro de la misma fábrica. Los obre- ros españoles trabajaban, comían y dormían en el terreno de la fábrica. La construcción de residencias La falta de viviendas no se había solucionado yFiesta pijama, Geldrop 1963. (CP). Francisco Carbonell:“ En 1963 trabajaba en Geldrop en la fábrica textil Pes- el alojamiento de los trabajadores extranjeros erasers. Junto con 2 españoles vivía en una casa de huéspe- un problema para la mayoría de las empresas, endes en Geldrop. Ocurrió que una noche el dueño llegó a particular en Philips, donde siguieron contratandocasa bastante borracho y nos sacó de la cama. Estábamosvestidos en pijama pero en seguida cogimos la guitarra y cada vez más españoles.montamos una fiesta con el propietario.” En un informe de la Oficina de Empresa Gene- ral a la Junta Directiva, a finales de octubre de 1963pamento se había enterado. ¡ Lleva bragas de mu- se puede leer: “ En el mes de agosto de 1962 el Sr.jer ! ¡Qué simplones para decir esto ! Me enfadé Ing. Philips decidió hacer venir a un contingente demucho con uno de esos … con sus bragas de mujer. españoles, para cubrir las deficiencias existentes y¡ Bah, qué divertido fue !” como experimento.”28 En aquella época 500 españo- les ya trabajaban en Philips y otro ”contingente” de Los obreros españoles en la fábrica de Diddens 360 personas estaba a punto de llegar. En el informe& van Asten fueron instalados en parte de los edifi- Bendición de El Prado. (PCA)28 PCA 623.5 Informe 25-10-1963. 4
  36. 36. Vivir y trabajar Inauguración de El Prado por Frits Philips (CGN)se insiste en que se establezcan directivas adiciona- zo por descentralización o mecanización o que po-les y más transparentes en cuanto a la colocación de drían ser ocupados, dentro de pocos años, por per-españoles. Se observa, en palabras de crítica, que sonal holandés. En resumidas cuentas : sólo en casomuchos obreros españoles han sido contratados bajo de emergencia había que proceder a contratar ael lema de “más tarde ya veremos”, pero que ya es españoles.30hora de dejar este lema despreocupado y, en vez de Se hizo caso omiso de las advertencias y elesto, canalizar el desarrollo para evitar sorpresas número de obreros españoles en Philips siguió cre-desagradables en el futuro. ciendo cada vez más. Pronto ya no sólo vinieron de El mayor problema fue encontrar alojamiento Extremadura sino de todas las regiones de España.para todos estos “contingentes” de españoles. Fue Los alojamientos en los anteriores campamentos dedifícil y caro. Además todos los esfuerzos tenían que estado no eran ideales y por eso Philips decidió cons-ser dirigidos hacia el carácter provisional de la con- truir dos residencias propias. En el mes de septiem-tratación de obreros extranjeros. Los campamentos bre de 1964 terminaron la construcción de El Pinar,residenciales casi siempre se ubicaban en lugares situado en el pueblo de Maarheeze, y en enero deapartados, condicionando el contacto con la socie- 1966 la de El Prado, situado en Eindhoven en la calledad holandesa y limitando así la integración en vez Beemdstraat, en la zona industrial de De Hurk. El 24de estimularla.29 Se recomendó no invertir dinero de junio de 1966 El Prado fue consagrado por Mon-en edificios o campamentos pues, como consecuen- señor Th.G.A.Hendriksen, obispo auxiliar de Utrecht.cia de ello, el alojamiento de los españoles podría Después de esta ceremonia Frits Philips inauguró laobtener un carácter permanente. Aparte de esto los residencia en una ceremonia oficial. En El Pinar ha-españoles debían ser empleados sólo en aquellos bía alojamiento para 350 personas y en El Prado parapuestos de trabajo que desaparecerían a corto pla- 250 personas.29 Tinnemans 1994: 47.30 PCA 623.5 Informe 25-10-1963. 5
  37. 37. Me vine con una maleta de cartón y de madera Campamento en Someren, 1963 (CP) Hubo más empresas que construyeron residen- blo alegre de Someren, los obreros españoles de lacias propias para su personal. En 1971, en el pueblo fábrica de cartón Van Dam ocuparon sus puestos.de Beek en Donk, la empresa Thibodraad construyó Rebautizaron la residencia en Casa del Elefante por-una residencia para obreros españoles. La residen- que la empresa Van Dam hizo propaganda con elcia se llamó Casa Trenta, con referencia a la calle eslogan de que sus cajas de cartón eran tan sólidasTrentstraat, en la que estaba situada, pero los espa- que un elefante podría pisarlas sin romperlas.ñoles la lamaron Casa Treinta. Al principio también Por lo que se refiere al alojamiento, los espa-vivían allí unos empleados de la empresa Van Thiel ñoles en el sureste de Brabante tuvieron más suerte,United. Para éstos se construyó más tarde otra resi- en general, que sus paisanos en la región de las gran-dencia más pequeña, a la que los españoles pronto des ciudades del oeste de Holanda donde pedíanbautizaron como la Casa Treinta y Una. La Casa Trenta precios abusivos por habitaciones miserables. Segúnfue cerrada en 1982. el ayudante Van Stratum del Servicio de Extranjería, no existió tal aprovechamiento en Eindhoven y sus alrededores aunque los obreros extranjeros pagaban Happy community por su habitación algo más que los estudiantes ho- La inauguración de las residencias de Philips landeses de la Universidad Técnica de Eindhoven.de El Pinar y de El Prado significó el cierre de las Los empleadores en la provincia de Brabante, enresidencias más lejanas. En el caso de la residencia cualquier caso, cuidaron mucho más de sus trabaja-de Someren el Dr. van Erp el Servicio Médico de Phi- dores extranjeros que los fabricantes en la región delips lamentó esta decisión porque había comprobado las grandes ciudades del oeste de Holanda. El padreque la baja por enfermedad allí estuvo muy por de- Jaime Driessen, sacerdote de los españoles en elbajo del promedio. Lo atribuyó al hecho de que esta sureste de Brabante, le dijo en 1965 a un periodistaresidencia se encontraba en la inmediata proximidad del periódico Eindhovens Dagblad que los ocupantesde un pueblo con buen ambiente y que los habitan- de las residencias de ancianos holandeses tendríantes daban la impresión de formar una happy com- envidia al ver el confort en las residencias de los obre-munity (comunidad feliz ).31 Después de que los obre- ros españoles de Philips.32ros españoles de Philips dejaran con desgana el pue-31 Erp 1967: 1915.32 Houtert 1965. 6
  38. 38. Vivir y trabajar Barrer el suelo suelos. Se quejó ante el Ing. R.van Dijk, miembro del Consejo de Administración de Philips. Este escri- El mismo día de su llegada en febrero de 1963, bió una carta al Departamento de Asuntos Sociales,los primeros noventa obreros españoles de Philips de la que le mandó una copia al Sr. Frits Philips yfueron sometidos a unas pruebas para comprobar si añadió : “Por fuentes muy diferentes he sabido hacereunían las cualidades para trabajar con las máqui- poco que nuestros obreros españoles se sienten ofen-nas. didos por tener que barrer el suelo junto a las cade- José Gutiérrez: “Esas pruebas las hemos he- nas donde los chicos y chicas holandeses están en-cho durante dos días hasta hartarnos. samblando aparatos.”33 ¡ Queríamos trabajar con máquinas auténticas! Sólo a tres meses de su llegada uno de los es-¿ Sabes qúe máquina me dieron a mí? ¡ La escoba ! pañoles del primer grupo falleció por un accidenteDije yo: “¿Es que he hecho todo el viaje a Holanda laboral. Se trató de Eladio Albarrán Palomero, de 24para barrer el suelo aquí ?” En España este trabajo años y natural de Carcaboso, Cáceres. Eladio fallecióera despreciado: era trabajo para mujeres. Tenía trabajando en el Servicio Doméstico, después de su-vergüenza, sobre todo al entrar en la oficina, donde frir una caída mortal al romperse un cable del ascen-las mujeres me miraban, y me sentía como si no sor de los limpiacristales en que se encontraba. Hubosirviera para nada. Con todas mis fuerzas intenté salir un gran abatimiento entre los españoles. A la misade la limpieza; hice incluso cosas que no se podían de difunto, en la iglesia del pueblo de Someren, asis-hacer. Rompí la escoba, por ejemplo, o me senté tieron casi todos los obreros españoles, una repre-ostentosamente en la escalera. Y dije: ¡ ESTO NO !” sentación del consulado español, delegados de Phi- Gran parte del primer grupo fue empleado – lips y muchos habitantes del pueblo de Someren-bajo muchas protestas – en la limpieza. Unos meses Eind. Los vecinos del barrio donde estaba situada ladespués los españoles consiguieron respaldo de fuen- residencia, pusieron una corona de flores y los jove-tes oficiales. El Sr. López Rodó, un alto cargo de nes de Someren ofrecieron arreglos florales. DespuésMadrid, fue de visita a Eindhoven y vió con sus pro- de la misa de difunto Eliado fue repatriado a Extre-pios ojos que sus paisanos no ejecutaban activida- madura. Albert van Dijk cubrió los hechos de la tristedes industriales sino que fregaban y limpiaban los despedida en el periódico Philips Koerier: ”Un último Eladio Albarrán. Esta foto adornaba la lápida Edificio del accidente (CP) de su tumba en su pueblo Carcaboso. (CP)33 PCA 624.5 Carta 22-11-1963. 7
  39. 39. Me vine con una maleta de cartón y de madera José Gutiérrez y Raimundo Blanco del primer grupo de la emigración ‘philipsiana’ en su 25 aniversario en Philips (1988). José Gutiérrez sigue residiendo en Eindhoven. Raimundo Blanco falleció en junio de 2005. (CP)adiós : Los rayos de las luces del coche fúnebre se José Gutiérrez y Raimundo Blanco del primerdisolvieron en la oscuridad. Eladio Albarrán empren- grupo de la emigración ‘philipsiana’ en su 25 aniver-dió el viaje de regreso a su pueblo.” 34 sario en Philips (1988). José Gutiérrez sigue residiendo en Eindhoven. Raimundo Blanco falleció en junio de Después de este accidente mortal y quejas 2005.como las del Sr. López Rodó, Philips dejó de reclutara obreros españoles para trabajos de limpieza. A losespañoles, que trabajaban en el Servicio Doméstico, Viaje en autobúsles encargaron otras tareas más ‘masculinas’. Medioaño después de llegar a Eindhoven el primer grupo El madrileño Sr. López Rodó supo en Eindho-finalmente fue autorizado a trabajar con las máqui- ven que había casos en que Philips estaba alojandonas en la fábrica. Gutiérrez: “Me pusieron en el de- a sus paisanos a una distancia de más de cincuentapartamento de Productos Metálicos y allí seguí tra- kilómetros de las fábricas. Esto tampoco le gustó ebajando hasta jubilarme. Siempre me ha gustado hizo preguntas críticas. Al parecer no se había ente-mucho este trabajo.” rado de la gran falta de viviendas en Holanda. Todos Autobus (CGN)34 Philips Koerier 19 (32), 1-06-1963, 10. 8

×