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Existe una utopía que puede empeñarse en trascender la realidad inmediata a partir de latransformación de dicha realidad. ...
“Donde hay esperanza hay religión”, la religión es para Bloch manifestación de laesperanza. En este sentido, la esperanza ...
Ante esta pregunta,el profesor Ernst Bloch en la Universidad de Tubinga respondió:“también la esperanza podrá ser frustrad...
noción sólo nos describe una realidad triste y limitada que no coincide con la riqueza delexistir humano: abierto, por con...
teme o se arriesga, quizá hasta se decida a recorrer caminos de utopía. (Mondragón,1995).Recuperar la importancia de una e...
aprendizajes fáciles: exigen explicaciones apasionadas por la inteligencia humana y con elconsentimiento del mundo. Estas ...
escolar y la estructura del poder. Además, se interesa por el desarrollo de habilidades depensamiento crítico-reflexivo co...
La escuela entonces ha de recibir hoy el encargo de ir más allá de lo puramente formativode ciudadanos y trabajadores para...
p. 24). Tolerancia y solidaridad no son una cualidad del ser humano; es inherente a sunaturaleza. Es lo que lo distingue d...
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Camino de utopia

  1. 1. FORO: CAMINOS DE UTOPÍAPERSPECTIVA ENTRE LOS PENSAMIENTOS DE EMMANUEL LÉVINA, MARTÍN BUBER YERNST BLOCHDoris Leonisa Lopera ArangoJuan Carlos Mizzar Almanza1. ¿ES EL PENSAMIENTO UTÓPICO UNA RESPUESTA A LA NECESIDAD ANTROPOLÓGICAVITAL?El filósofo marxista Ernst Bloch (1885-1977) plantea que las más complejas y diversassituaciones vitales son iluminadas bajo su aspecto de insatisfacción, de irresolución, derealidad interminada, a medio hacer. Se refiere que hasta la misma infancia es incluida, losdeseos del niño, sus aspiraciones y esperanzas. Toda existencia humana aparece en estasconsideraciones como algo inconcluso. El hombre nunca tiene suficiente, siempre deseatener más: tal es el punto de partida de esta filosofía. De modo que el hombre para Bloches primeramente un ser deficiente, pero que no cesa de superarse así mismo superandosu deficiencia. Ya el niño recién nacido busca instintivamente el pecho materno pararemediar su indigencia: “Que algo nos falta, esto es lo primero que aparece, todos losdemás impulsos tienen su raíz en el hambre; por hambre anda todo apetito buscando deacá para allá algo adecuado a él, exterior a él, que pueda saciarle. Lo cual significa quetodo viviente tiene que andar a la busca de algo, tiene que moverse y encaminarse haciaalgo”. El apetito es, pues, el que impulsa al hombre hacia a delante. Pero también lanecesidad que aguza el ingenio y la que ha enseñado al hombre a pensar, a fabricarinstrumentos, a descubrir el fuego, a construir chozas (Han, 1979).Las utopías, antes que un sueño o que un proyecto, son una expresión de realidadessociales y políticas en un período históricamente determinado. El contexto histórico enque se inscriben los pensamientos utópicos marca de manera profunda sus significados,sus contenidos y sus posibilidades. Las utopías no sólo pueden tener una orientaciónpráctica, sino que, desde el principio, surgen de la práctica o, al menos, de la crítica de lapráctica. En este contexto es vital porque las utopías no sólo responden a necesidades deorden político, sino también de orden personal, en cuanto responden a una necesidadantropológica fundamental, la expresión de deseos y necesidades se realiza en el ámbitoindividual y en el social. Es precisamente, en esta disposición a esperar, donde surgen lasposibilidades de la utopía como principio de acción. La utopía representa el umbral delporvenir, la anticipación no sólo de lo que puede ser, sino también de lo que debe ser. Enla esperanza se reflejan no sólo las posibilidades, sino también las aspiraciones o losideales de los seres humanos.
  2. 2. Existe una utopía que puede empeñarse en trascender la realidad inmediata a partir de latransformación de dicha realidad. Esta utopía no es una utopía abstracta, sino una utopíaconcreta. Se trata de esos sueños que nos mueven hacia un destino que se quiere alcanzary por el cual se pueden tomar muchos caminos, quizá largos, sinuosos y con paisajesinesperados.La dimensión utópica parte de la premisa de que la realidad humana no permaneceinmóvil, que cambia en tanto existencia abierta que aún no acaba: se mueve, rápida olentamente, melancólica o confiadamente, desencantada o esperanzadamente. Laexistencia humana puede permanecer o puede echarse a andar, teme o se arriesga, quizáhasta se decida a recorrer caminos de utopía (Mondragón, 1995).El nexo que une realidad y utopía se expresa en dos sentidos: en términos sociales, comola necesidad de justicia la utopía crítica y corrige la realidad con sus contenidos éticos; y,en términos individuales, como esperanza es una disposición subjetiva que abre elporvenir; a su vez ambas confluyen en la práctica concreta como respuesta a la necesidadde transformación de la realidad inmediata. Es por tanto que el ser humano necesita delotro para reconocerse, para afirmar su propia subjetividad: ¿Qué significado puede tenerestar feliz o estar triste si uno no puede ver reflejada esa felicidad o esa tristeza en los ojosdel otro?Desde esta pregunta las utopías no sólo llaman a los seres humanos a actuar enla transformación de su realidad inmediata, sino que se presentan también comoposibilidad de su propia realización. Por medio de los deseos que van unidos a las utopías,los seres humanos expresan, no sólo lo que son, sino lo que pueden y deben ser. Lasacciones, e incluso simplemente las expectativas creadas a partir de estos deseos, abrenuna disposición vital de esperanza que le da sentido a la vida. El ser humano construyeutopías, y las utopías permiten la construcción del ser humano mismo. En Bloch semanifiestan, al mismo tiempo,“una lógica de la utopía como construcción de lo humano” yuna “intuición de la utopíacomo modo de ser y manifestarse, como forma de lo humano”.En suma, el pensamiento utópico responde a pensar en la cultura y pedagogía de losDerechos Humanos aunque para muchos sea una utopía, una esperanza que hay queproyectarla en todas las mentes desde la infancia para satisfacer el hambre de equidad eigualdad.2. ¿QUÉ ES LA ESPERANZA EN UN PENSAMIENTO COMO EL DE EMMANUEL LÉVINAS,MARTÍN BUBER Y ERNST BLOCH?Para Ernst Bloch ante el miedo y la invasión de la Nada, presenta la esperanza comorespuesta del ser humano a un nihilismo que invade el ánimo de la humanidad y tiende ageneralizarse como la condición de nuestro tiempo. La esperanza es la disposiciónsubjetiva ante la cual se abre al ser humano un vasto horizonte sobre el cual actuar. Así,
  3. 3. “Donde hay esperanza hay religión”, la religión es para Bloch manifestación de laesperanza. En este sentido, la esperanza es la disposición básica de la utopía en el serhumano; agrega, es la disposición subjetiva de apertura al porvenir, representa para el serhumano una dimensión indispensable en su constitución antropológica. Considera laesperanza como disposición antropológica que le abre al ser humano su temporalidad alporvenir. El ser humano no se encuentra acabado, es un ser siendo, existiendo en elmundo, con posibilidades y, por lo tanto, por ser todavía. El ser y la realidad de laexistencia humana no se encuentran simplemente determinados por un pasado o atadosa un presente; sino que se desbordan a sí mismos en posibilidades, tienden al porvenir,están ligados a untiempo aún-no-presente,con las cualidades de lo real preñadas defuturo. La esperanza es la misma existencia, es un salirse de sí, un ir de viaje, un éxodo,exilio, diáspora. En otras palabras, el ser humano es el único que es capaz de trascenderlas circunstancias actuales, de ir más allá de las condiciones que le dicta el mero presente.Para Bloch, la utopía no se basa en la programación sino en el deseo. Desde el principio, elser humano aparece como “deseante”, como “buscador de algo”, como“carente”(Mondragón, 1995).Argumentando en el mismo tópico desde el pensamiento de Emmanuel Lévinas (1906-1995) dota vital importancia, no sólo al contraponer su propuesta al camino totalizanteque ha preponderado en la filosofía occidental, sino también al significar una respuestallena de valor y coraje al relativismo y al nihilismo de la posmodernidad misma, puesLévinas, al constituir a la ética como filosofía primera representa una esperanza ante elnihilismo y una salida ante la ausencia de propuestas que caracteriza el pensamientofilosófico en el contexto de la posmodernidad en reacción contra el humanismoilustrado.Para Lévinas “la esperanza solo puede venirme del otro y no de mi acción deanticipar el futuro” en tanto “no defino al otro por medio del futuro, sino que defino alfuturo por medio del otro” (Campana, 2007).El filósofo Martin Buber (1878-1965) escribe: “Nuestra esperanza es demasiado nueva ydemasiado vieja: / No sé qué quedaría de nosotros/ si el amor no fuera fuerza iluminada; /y la fuerza no fuera amor errado”. En estos versos, un del yo y del tú, y, por tanto, delnosotros, contribuyeron de manera decisiva a la apertura de nuevos horizontes en lafilosofía personalista. Creía en la antigua idea cabalística, cercana al jasidim, según la cuala cada individuo se le ha asignado su tarea de reparación de la oscuridad mediante laliberación de las chispas de su luz (Díaz, 2004).3. ¿PUEDE LA ESPERANZA SER FRUSTRADA?
  4. 4. Ante esta pregunta,el profesor Ernst Bloch en la Universidad de Tubinga respondió:“también la esperanza podrá ser frustrada y será frustrada. Es más: tiene que ser frustradapor su honor propio, si no, no sería esperanza” Con esto sintetiza parte de las posibilidadesque nos abren las utopías: llenar de matices y de murmullos la existencia, quizádesconocidos e inesperados y precisamente por eso nuevos; se trata de una invitaciónpara asumir la vida como una aventura: “el experimento al que se somete el hombre es elde supropia vida” (Mondragón, 1995).De acuerdo con Ernst Bloch, estamos llamados a recorrer una y otra vez el camino queperfilan nuestros sueños. La aventura del existir nos sitúa en el aún-no-lugar de laconciencia utópica, en la esperanza de que sólo en la búsqueda de la humanidad plena yen la verdad se encontrará el sendero que lleva a “la única tierra para la que el hombreexiste, pero en la cual, no puede aún –noch nich-tentrar”. Enfatiza en recuperar laimportancia de una esperanza que pueda abrir nuestra existencia en el porvenir se vuelvetarea indispensable cuando la acción y el sentir se encuentran atrapados en el aquí y en elahora.4. ¿DESDE SU EXPERIENCIA DE VIDA, COMO PROFESIONAL Y SUS CONOCIMIENTOS ES ELPENSAMIENTO DE ERNST BLOCH, EMMANUEL LÉVINAS Y MARTINBUBER UNARESPUESTA UTÓPICA VÁLIDA Y VIABLE PARA NUESTROS TIEMPOS?Partiendo de que la gran contribución de Ernst Bloch es haber hallado la utopía comocomponente de toda la realidad, el haberla situado como el factor dinámico que dasentido a un mundo en permanente cambio, y el hombre un ser abierto al porvenir, sepodría decir un ser siendo, un ser aún-no-determinado es aceptable una repuesta utópicaválida y viable. Expresa su crítica a la sociedad moderna en dos sentidos fundamentales.En primer lugar, y sustentada por su pensamiento marxista y su actividad políticasocialista, que presentan como una crítica a las relaciones sociales capitalistas que seconcretan como relaciones de opresión y, por lo tanto, de injusticia. En este sentido, labúsqueda de poder reside en el capitalismo económico que diferencia entre débiles yfuertes, ricos y pobres, líder y esclavo. En segundo lugar, Ernst Bloch manifiesta unacrítica/recuperación de la tradición filosófica occidental. En la forma de pensar, considerase encuentra ya limitada la forma de actuar, de situarse en el mundo y de ponerse límitespara transformarlo. El transcender del hombre es el gran tema del pensamiento de Bloch:superar fronteras, rebasar barreras, una filosofía del todavía no(Hans, 1979).En la esperanza no sólo se reflejan las aspiraciones o los ideales, sino también laspotencialidades de los seres humanos. A los ojos de Ernst Bloch, el ser humano y sumundo no se limitan a la inmediatez de una realidad que se agota en sí misma, esta
  5. 5. noción sólo nos describe una realidad triste y limitada que no coincide con la riqueza delexistir humano: abierto, por construirse, por conocerse, por encontrarse a sí mismo.Esta respuesta debe concebir el ser humano, según Bloch, ante todo, un misterio, y sudisposición a esperar y su apertura a la temporalidad, se presentan como fundamento desu cualidad humana. Es precisamente en esta disposición a esperar, donde surgen lasposibilidades de la utopía como principio de acción.De acuerdo a Ernst Bloch, hay unacoincidencia entre ser y existencia. Se hace una crítica a la idea del ser como algo fijo,inmutable, sin posibilidades de cambio, hacia una idea de ser abierto, a una posibilidadque, latente en los deseos y en la voluntad, son susceptibles no sólo de expresarse, sinotambién de concretarse en la acción del ser en un mundo que también existe en elcambio, en el constante devenir(Mondragón, 1995).Debido a la constantes transgresiones de la ley en Colombia, la vulneración de losDerechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario es pertinente para el rescateético: un ser abierto a la posibilidad y a la crítica de lo existente, capaz de reconocer laperfectibilidad del mundo íntimamente ligada a la justicia, a la resolución de problemasque impiden que la existencia sea efectivamente humana.Es por tanto que Ernst Bloch se identifica con la utopía concreta, aquella que tiende a latransformación de la realidad, a la verdadera vivencia de la vida, a la existencia auténticade un ser abierto al futuro. El problema de las utopías, a juicio de Ernst Bloch, radicabafundamentalmente en su carácter abstracto, en la incapacidad de vincular la crítica de larealidad con una propuesta de transformación que tomara en cuenta los límites y lasposibilidades concretas contenidas en la historia. Para él, las utopías no sólo llaman a losseres humanos a actuar en la transformación de su realidad inmediata, sino que sepresentan también como posibilidad de su propia realización. Por medio de los deseosque van unidos a las utopías, los seres humanos expresan, no sólo lo que son, sino lo quepueden y deben ser. Las acciones, e incluso simplemente las expectativas creadas a partirde estos deseos, abren una disposición vital de esperanza que le da sentido a la vida. El serhumano construye utopías de paz, convivencia social, equidad e igualdad y éstaspermiten la construcción del ser humano mismo.En Ernst Bloch se manifiestan, al mismo tiempo, “una lógica de la utopía comoconstrucción de lo humano” y una “intuición de la utopía como modo de ser ymanifestarse, como forma de lo humano”. Esta propuesta es viable porque sostiene que larealidad humana no permanece inmóvil, que cambia en tanto existencia abierta que aúnno acaba: se mueve, rápida o lentamente, melancólica o confiadamente, desencantada oesperanzadamente. La existencia humana puede permanecer o puede echarse a andar,
  6. 6. teme o se arriesga, quizá hasta se decida a recorrer caminos de utopía. (Mondragón,1995).Recuperar la importancia de una esperanza que pueda abrir nuestra existencia en elporvenir se vuelve tarea indispensable cuando la acción y el sentir se encuentranatrapados en el aquí y en el ahora.La invitación básica de Emmanuel Lévinas es a reaprender en la conciencia, en lamismidad del sujeto, pues en su esquema de argumentación queda claro que sólo si seaccede a nuevos paradigmas y a nuevos contenidos se podrán generar nuevas conductas ycon ellas se facilitará el protagonismo que requieren los pueblos para abrir paso a lastransformaciones que se están gestando de cara a un nuevo humanismo en el cual desdela inspiración de lo Infinito, o de la Utopía es posible impulsar cambios históricos en losque quede muy claro que lo que prima es el bienestar del otro y de la otra, y no sólo laventaja individual que en el esquema individual liberalista se produce en la actualidad, yque está arrasando a su paso pueblos, biodiversidades y Derechos Humanos no sólo de laactual generación sino también de las futuras generaciones de seres humanos.En este mismo sentido, es oportuno señalar que Lévinas destaca que: “El respeto al otro ya la otra, al negro igual que al blanco, al pobre como al rico, al minusválido o al ceropositivo, como al que cumple los requisitos de la normalidad –terrible palabra quevertebra y ordena nuestras sociedades-, es también un hábito que se adquiere, comotodos los hábitos por repetición de actos, por la insistencia en comportamientos dirigidosa desterrar cualquier forma de separación del diferente por el simple hecho de serdistinto. La escuela y los centros educativos –también por supuesto, la familia- son losespacios idóneos para la formación de tales hábitos.” La formación del sujeto en elhombre, y la del sujeto según las exigencias individuales y colectivas del universopersonal, comienza desde el nacimiento. Se ha podido decir de nuestra educación que esen gran medida una masacre de inocentes, desconociendo al sujeto del niño en tanto quetal, imponiéndole un concentrado de las perspectivas del adulto y las desigualdadessociales forjadas por los adultos, reemplazando el discernimiento de los caracteres y lasvocaciones por el autoritarismo del saber (Serna).5. ¿QUÉ PROPONDRÍA DESDE LA EDUCACIÓN PARA GESTAR OTRO MUNDO POSIBLE?Paulo Reglus Neves Freire hace propuestas en el seno de sus planteamientos: “Nadieeduca a nadie, los hombres se educan entre sí mediatizados por su trabajo diario.” Leer elmundo, escribir su propia palabra, y contar el que, de hecho, cuenta para la vida, no son
  7. 7. aprendizajes fáciles: exigen explicaciones apasionadas por la inteligencia humana y con elconsentimiento del mundo. Estas también son características del Foro Social Mundial(FSM) y que impulsarán la construcción del Foro Mundial De La Educación (FME) con laconciencia de que la educación no cambia el mundo: puede y debe cambiar a laspersonas, y estas sí cambian el mundo (Toledo, 2005).Su pedagogía liberadora en especial, que la libertad es un sueño que la educación harárealidad. Una política educativa sustentada en la libertad y un enfoque crítico que valorael diálogo y el consenso, lo cual presupone efectuar normatividades surgidas de laparticipación de varios grupos representativos de las clases sociales, sin discriminaciónalguna. Desde esta perspectiva se debe orientar una sociedad abierta en aras de unaeducación de los seres humanos libres (el sueño de todos los pueblos). La prácticadocente debe ser coherente con el discurso democrático. Lo fundamental es formar unhombre crítico. La base de la construcción de una nueva filosofía política reside en eldiálogo que permite el encuentro entre las personas y de éstas con el mundo.Otras ideas detonadoras apuntan a una educación democrática la cual debe concebirse ensentido horizontal. Es este sentido, la educación debe provocar: colaboración,participación, poder de decisión y responsabilidad.La falta de equidad y justicia va endetrimento a las condiciones mínimas de educabilidad de un niño, niña o jovenlatinoamericano, pues la pobreza y el hambre influyen en la salud, la calidad de vida y ellogro de las metas educativas.Cuanta violencia y trasgresión de los Derechos Humanos ha existido y existe en los paísesde América Latina y estas acciones se reproducen en el contexto escolar, pues el niño oniña aprende por imitación y se va formando una interacción intersubjetiva coercitiva,coactiva, alienante y autoritaria mediada por la amenaza y la persecución.Si la política educativa se orientara en la valoración de la educación igualitaria, equitativa,donde se mejoren las condiciones de vida de los aprendientes desde la apertura decondiciones para que todo ser humano tenga por lo menos la satisfacción de susnecesidades básicas y la economía inflacionaria no afectara tanto a las clases trabajadoras.El mejoramiento de la calidad de vida va de la mano de la calidad educativa y esto se haceluchando para que “muchos no tengan poco y pocos no tengan mucho”.La perspectiva de La Pedagogía Crítica valora la crítica a las estructuras sociales queafectan la vida de la escuela, particularmente situaciones relacionadas con la cotidianidad
  8. 8. escolar y la estructura del poder. Además, se interesa por el desarrollo de habilidades depensamiento crítico-reflexivo con el fin de transformar la sociedad.Desde la filosofía personalista donde de alguna manera se puede encuadrar mirar hacia elfuturo y hablar de esperanza, ésta fundamentada en los sólidos cimientos del verdaderoamor a la persona humana; mirada que implica un compromiso con el otro en la creaciónde un nuevo modelo de sociedad, de civilización de justicia y amor. Sólo cuando yo-tú nosdediquemos a vivir la ayuda, el servicio, la compresión, la aceptación, el respeto para contodos crearemos ámbitos de convivencia; esta convivencia se hará en la ética del amor;ética liberadora y constructora de esta nueva comunidad humana, porque amor y personavan unidos intrínsecamente. El que hace que el tú sea fuente y no un límite del yo; el otroya no es un infierno para mí. El yo que ama y quiere ante todo el desarrollo del tú. Y asíconstituimos el nosotros que supera al nosotros de utilidad y similitud. “Si acertamos acomprenderlo como el ser en cuya dialógica, en cuyo “estar-dos-en-reciproca-presencia”se realiza y se reconoce cada vez el encuentro del “uno” con el “otro.” (Rodríguez)De lo que se trata con la intervención educativa es de aportar al sujeto elementos para eldescubrimiento de sí mismo, el deseo de conocerse, y de socavarse. Hay que promover unejercicio pedagógico como el que el artista y el santo pero también el filósofo –unaespecie de híbrido entre los dos- se revelan como héroes que se convierten a su vez enideales humanos de conducta para los hombres y las mujeres más nobles.Así que la educación es un proceso de formación y de acceso al pensamiento y al saber,más que un sistema de transmisión de un saber ya adquirido, o un sistema de producciónde fuerza de trabajo calificada para una demanda existente en el mercado. He aquí unaóptica según la cual: “la ignorancia no es una carencia, sino por el contrario un exceso deopiniones en las que tenemos confianza loca” (Vargas, 2012).Lo primero que tiene que hacer una institución educativa es la apuesta por la formación yel fortalecimiento de la alteridad del sujeto personal; entendiendo que de lo que se trataes de improntar a sus vivencias con dinamismos que en lo particular y lo colectivo seidentifiquen por la aceptación de lo otro como algo tan legítimo como lo propio e inclusocomo la posibilidad concreta de pagar la deuda que señala Lévinas se contrae con el otro ycon lo otro desde antes del momento mismo de la identificación de sí como sujetopersonal. El que se reconozca la condición de la diversidad, es un aspecto clave en lapropuesta de cultivo educativo en la óptica de la responsabilidad más que del respeto delo otro y del otro, comenzando por la comunicación en casa, en el aula en internet o en eldiálogo intercultural.
  9. 9. La escuela entonces ha de recibir hoy el encargo de ir más allá de lo puramente formativode ciudadanos y trabajadores para entrar a generar dispositivos pedagógicos que facilitenel aumento de la capacidad de los individuos para ser sujetos autónomos con concienciade la heteronomía de su propia individualidad. Se trata de abordar una serie deconceptos, conocimientos, normas e imaginarios, centrados en la formación de unapersonalidad centrada en la ética de la alteridad. Esto presupone deconstruir incluso lamisma institución educativa para intentar un proyecto de refundación de la institucióneducativa, desde la salvaguardia de la autonomía y de la heteronomía que da el saber enel espacio y el tiempo de la escuela.En otro libro, Pedagogía de la Indignación, se encuentra algunos de esos pasajes bellísimossobre sueño y utopía: “Sin sueño y sin utopía, sin denuncia y sin anuncio, lo único quequeda es el entrenamiento técnico al que la educación es reducida” (Freire, 2000, p.124,como se citó enGadotti, 2007, p.13) “El sueño de un mundo mejor nace de las entrañas desu contrario. Por eso corremos el riesgo tanto de idealizarnos un mundo mejor,desligándonos del nuestro real, como de quedar demasiado ‘adheridos’ al mundo real,sumergiéndonos en el inmovilismo fatalista”. Para Paulo Freire “una de las tareas másimportantes de la practica educativo-crítica consiste en propiciar las condiciones para quelos estudiantes ensayen la experiencia profunda de asumirse en el marco de susrelaciones comunes con otros estudiantes y maestros.Asumirse como ser social e histórico, como ser pensante, comunicador, transformador,creador, realizador de sueños, capaz de sentir rabia porque también es capaz de amar”(Freire, 1997, p. 46, como se citó en Gadotti, 2007, p. 16). El educador es un “realizador desueños”, para él, el pensamiento utópico va muy ligado a la reflexión pedagógica en lamedida en que el educador, al reflexionar sobre como su accionar produce cambios, através de su acción hace realidad, en efecto, una utopía. La educación como uninstrumento eficaz de transformación es, en esencia, utópica.Ana María Araujo Freirecompiló un libro con diferentes escritos de Paulo Freire, titulado Pedagogía de latolerancia. En este libro Freire habla de la “tolerancia auténtica” como la capacidad deconvivir con aquellos que difieren de nosotros: “concibo la tolerancia como virtud de laconvivencia humana. Por ese mismo motivo, pienso que la cualidad básica que debemosforjar se aprende por la asunción de su significado ético – la cualidad de convivir con elotro. Con el otro – no con el inferior (…). Lo que la tolerancia auténtica me exige es querespete al otro, sus sueños, sus ideas, sus opciones, sus gustos, que no lo niegue sóloporque piensa diferente. La tolerancia legítima termina por enseñarme que, alexperimentarla, aprendo junto al otro” (Freire, 2004, p. 24, como se citó en Gadotti, 2007,
  10. 10. p. 24). Tolerancia y solidaridad no son una cualidad del ser humano; es inherente a sunaturaleza. Es lo que lo distingue de los otros animales.ReferenciasCampana, S. (2007). “El lenguaje de la esperanza.” Ponencia presentada en las III JornadasDiálogos entre Literatura, Estética y Teología: Lenguajes de Dios para el siglo XXI, Facultadde Filosofía y Letras. Buenos Aires: Universidad Católica Argentina. Recuperado dehttp://bibliotecadigital.uca.edu.ar/repositorio/ponencias/ellenguaje- de-la-esperanza.pdf.Díaz, C. (2004). El Humanismo Hebreo De Martin Buber.Madrid:Fundación Emmanuel Mounier. Recuperado dehttp://www.alfayomega.es/estatico/anteriores/alfayomega394/desdelafe/libros.html.Gadotti, M. (2007). La Escuela y el Maestro Paulo Freire y la pasión de enseñar. (1a. Ed.)São Paulo: Publisher Brasil. Recuperado dehttp://www.google.es/#hl=es419&output=search&sclient=psy.2.EhlubQ9Aykk&pbx=1&bav=on.2,or.r_gc.r_pw.r_qf.&fp=597498b9b2c995c2&bpcl=37189454&biw=1280&bih=611.Hans, K. (1979). ¿Existe Dios? Madrid: Cristiandad. Recuperado dehttp://es.scribd.com/doc/50330360/H-Kung-Si-a-Dios-Alternativa-al-ateismo.Mondragón González, A. (1995). Ernst Bloch: El peregrino de la esperanza. RevistaEstudios Políticos, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales. Recuperado dehttp://www.accessmylibrary.com/article-1G1-155284366/ernst-bloch-el-peregrino.html.Rodríguez, I. Martin Buber: El Filósofo Del Diálogo. Recuperado dehttp://www.uv.es/~tyrum/artpersonalismo3.htm.Serna Sánchez, J. Emmanuel Lévinas: Una Propuesta Educativa Válida Para El MundoContemporáneo.Toledo, L. (2005). Otra Educación Posible Para Un Mundo Distinto. Pueblos. Revista deInformación y Debate. Recuperado dehttp://www.revistapueblos.org/spip.php?article1168.Vargas, A. (2012). Estanislao Zuleta - Educación y Filosofía. Recuperado dehttp://es.scribd.com/doc/79622258/Estanislao-Zuleta.

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