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  • 1. La Policía Municipal y la prevención de las drogodependencias
  • 2. El material para la formación de la Policía Municipal en prevención de drogodependencias ha sido desarrollado en el marco de la colaboración entre el Instituto de Adicciones de Madrid Salud y la Fundación Atenea Grupo GID. En la dirección técnica y coordinación de este proyecto han colaborado las siguientes personas: INSTITUTO DE ADICCIONES DE MADRID SALUD Dirección: Francisco de Asís Babín Vich Coordinación Técnica: Ana Ordóñez Franco Ana Palmerín García Juan Rodríguez López FUNDACIÓN ATENEA GRUPO GID Edita y coordina: Fundación Atenea Grupo GID Glorieta de Bilbao, 1 28004 Madrid Tel: 914479997 web: www.ateneagrupogid.org Texto realizado por: Miguel Pérez Lozao-Gallego Aitor Zubillaga Ugarte Estela Vela Pérez Diseño gráfico: Doblehache Comunicación Impresión: Depósito Legal: Madrid, noviembre de 2006
  • 3. PRÓLOGO . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5 INTRODUCCIÓN . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7 CAPÍTULO 1. El policía municipal como agente preventivo 9 CAPÍTULO 2. Las drogas en la sociedad actual 13 CAPÍTULO 3. Ideas básicas para comprender el fenómeno de las drogodependencias 17 CAPÍTULO 4. Prevención 21 CAPÍTULO 5. Factores de riesgo de protección 27 CAPÍTULO 6. Conceptos relacionados con el uso de drogas 33 CAPÍTULO 7. Las sustancias 37 CAPÍTULO 8. La comunicación interpersonal 49 CAPÍTULO 9. El papel de la policía en prevención 53 CAPÍTULO 10. Bibliografía 61 CAPÍTULO 11. Anexos 63 En el CD adjunto se encuentran los siguientes contenidos: • La presente guía completa en formato PDF. • PowerPoint con materiales de apoyo para su utilización en sesiones formativas. • Estudio sobre consumo de drogas en jóvenes y adolescentes. Instituto de Adicciones. Madrid Salud. Ayuntamiento de Madrid. 2006. (Formato PDF). 3
  • 4. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias Prólogo Como Concejal del Área de Gobierno de Seguridad y Servicios a la Comunidad y Presidente del Consejo Rector del Organismo Autónomo Madrid Salud, es para mí una doble satisfacción prologar este libro. En este documento, el Instituto de Adicciones de Madrid Salud y el Cuerpo de Policía Municipal, dentro del ámbito territorial de la Ciudad de Madrid, mani- fiestan un compromiso inequívoco en el desarrollo de su labor preventiva, tomando como marco de referencia aquellas actuaciones en las que sus com- petencias se complementan, con el fin de garantizar la defensa de los intereses de los ciudadanos más jóvenes del municipio. La protección de la infancia y la adolescencia, como sector especialmente vul- nerable en el desarrollo de conductas de riesgo, fundamenta la necesidad de establecer una activa coordinación entre las distintas divisiones administrativas que actualmente desarrollan funciones de atención a los menores de edad. Esto, que es siempre importante, resulta aún más obvio cuando la acción invo- lucra a distintas unidades de la misma administración, como es el caso de la administración municipal. La actuación en drogodependencias constituye un objetivo prioritario al que deben atender los poderes públicos. Para ello es preciso llevar a cabo una labor preventiva eficaz y dotar a los profesionales que desarrollan su quehacer den- tro de este campo de las herramientas adecuadas para poder abordar, con las mayores garantías de éxito y basándose en métodos científicos, las circunstan- cias que puedan acontecer. Así, este documento de trabajo pretende formar parte principal de estas herramien- tas, facilitando un acceso compendiado a la información sobre prevención de dro- godependencias y acercando estrategias adecuadas para la intervención con meno- res, con grupos de jóvenes y con personas en situación de consumo activo, sumán- dose así a los protocolos de colaboración existentes entre ambas unidades adminis- trativas, con especial referencia a los agentes tutores de la Policía Municipal. Nuestro objetivo, en suma, es trabajar conjuntamente como integrantes de la Corporación Municipal para diseñar, aplicar y evaluar cada una de las interven- ciones que se llevan a cabo tanto desde el control de la oferta, como desde la reducción de la demanda. Sólo desde el trabajo en equipo y la colaboración multidisciplinar puede garan- tizarse la eficacia de nuestra intervención preventiva. Fdo. Pedro Calvo Poch Concejal del Área de Gobierno de Seguridad y Servicios a la ComunidadPresidente de Madrid Salud 5
  • 5. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias Introducción La finalidad de este manual es ofrecer un marco de referencia a partir del cual el agente municipal pueda desarrollar actuaciones preventivas en su entorno. Para ello es necesario comprender el fenómeno de las drogodependencias desde una perspectiva multidisciplinar, amplia e integrada. El policía municipal en el desarrollo de su labor profesional posee un papel pri- vilegiado para desarrollar acciones de prevención. Además de su papel de con- trol en la oferta de drogas, puede transmitir mensajes, valores y aprendizajes relacionados con la salud, así como trabajar de forma conjunta con otros agen- tes comunitarios implicados en la prevención (educadores sociales, profesora- do, trabajadores sociales de centros educativos...). Teniendo en cuenta el papel fundamental que los cuerpos de seguridad tienen en la prevención, y más en concreto los agentes municipales por su cercanía y proximidad a los ciudadanos, este material hace un recorrido por los conteni- dos que son imprescindibles comprender y manejar si pretendemos realizar actuaciones relacionadas con la prevención de drogodependencias. En un primer lugar repasaremos las potencialidades de la Policía como agente preventivo, los roles que puede desempeñar y las posibles actuaciones que puede llevar a cabo. Antes de comenzar con los contenidos relacionados con la prevención creemos importante analizar el papel que han tenidos las drogas en nuestra sociedad durante el último siglo, los datos actuales de consumo relacionados con los jóvenes y las motivaciones para el consumo. A continuación nos centraremos en cómo comprender el fenómeno de las dro- godependencias desde un punto de vista integral, los conceptos relacionados con las drogas, las sustancias y sus efectos. El concepto de prevención, las características de las acciones preventivas, los niveles, tipos y estrategias que se pueden desarrollar desde el punto de vista comunitario componen otro de los capítulos de este material. Analizaremos también los factores que influyen en el fenómeno de las drogo- dependencias, factores de riesgo y protección, sus características, y su impor- tancia en la prevención. En el último capítulo describiremos las funciones que puede desempeñar el agente municipal en la prevención comunitaria de las drogodependencias, ade- más de su función de control. 7
  • 6. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias 1 El policía municipal como agente preventivo La complejidad y variabilidad del fenómeno de las drogodependencias y la multiplicidad de factores que inciden en él implica que, para abordar la preven- ción del consumo de drogas de manera eficaz y eficiente, es necesario consi- derar tanto la oferta como la demanda de drogas. Al mismo tiempo, es nece- saria la participación de todos los agentes sociales e instituciones, promovien- do actuaciones coordinadas, evitando así la duplicidad de las intervenciones. Asimismo es imprescindible desarrollar intervenciones en diferentes ámbitos y colectivos: familia, escuela, jóvenes, comunidad, centros penitenciarios, centros de trabajo..., a través de acciones de diversa naturaleza y con objetivos dife- rentes. EL AGENTE MUNICIPAL ES UN ACTOR PRINCIPAL EN ESTA ESCENA... Los policías municipales se ocupan de forma específica de una de las estrate- gias preventivas frente al consumo de drogas, la estrategia de control de la oferta, con actuaciones llevadas a cabo para favorecer el cumplimiento de la ley. Este es su papel fundamental, que debe ser reforzado con una correcta forma de actuar por parte de los agentes, contemplando cuáles pueden ser sus efectos en los menores. En la actualidad, y sobre todo, desde la aparición de las Unidades Específicas (Atención y Protección a la Familia, Educación Vial, Agentes Tutores...), se pre- tende además un mayor acercamiento y sensibilización a los problemas del entorno municipal. El conocimiento del fenómeno de las drogodependencias y la sensibilización hacia las dificultades del entorno donde trabajan puede favo- recer que, además de las acciones de control y vigilancia, puedan desarrollar intervenciones que acerquen los recursos, que informen con eficacia de alter- nativas... convirtiéndose así en agentes de cambio social. QUE ADEMÁS TIENE UN ROL MEDIADOR... Una de las figuras que ha adquirido un papel relevante en los programas pre- ventivos ha sido el mediador social. Podemos definirlo como “todo individuo que por el lugar personal y/o profesional que ocupa en la comunidad, puede recibir informaciones de carácter científico e institucional y trasmitirlas de forma comprensible y eficaz a determinados colectivos sociales que de otra manera no recibirían las intervenciones o no estarían en condiciones de asumirlas, codi- ficarlas y utilizarlas” (Comas, D. 1990). 9
  • 7. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias Si leemos detenidamente la definición, encontramos cualidades implícitas que le convierten en un agente del cambio social: ● Liderazgo, en el caso concreto de la policía, otorgado por el reconocimiento de sus conciudadanos procurándole una posición social estratégica. ● Sensibilidad a las necesidades y problemas del entorno. ● Posición privilegiada de información y movilización. No existe un perfil universal del mediador. En función del colectivo y del contexto donde quiera des- arrollar su labor, así será el perfil idóneo. Creemos que el agente municipal por las características de su trabajo, las tareas que desempe- ña y la figura social que representa, pertenece a uno de los colectivos que realiza funciones de mediador social, aunque su actuación en materia de prevención tiene peculiaridades con res- pecto a otros agentes, ya que realiza funciones específicas de control. Y PASAMOS A LA ACCIÓN... Algunas de las funciones que puede desempeñar el Agente de la Policía Municipal en lo que se refie- re a las drogodependencias: ● Creador de opinión. El contacto con diversas personas, grupos e instituciones facilita la transmisión de información veraz y objetiva (sobre los efectos de las drogas, normativa relacionada con el trá- fico y consumo de sustancias, recursos sociales, tratamientos de deshabituación...) y modificar el discurso social. ● Modelo de actitudes y comportamientos. Las personas aprendemos hábitos, actitudes y normas que se nos transmiten y a través de la propia observación. Para que lo observado se interiorice es necesario que la persona o institución observada sea significativa. La significación simbólica y la confianza que expresa un policía le convierte en creíble e importante. ● Participar en el entorno comunitario. El contacto con diversas asociaciones, colectivos e institucio- nes permiten proponer actuaciones conjuntas, aportar sugerencias, participar en diversos foros de coordinación (mesa de absentismo, consejos de atención a la infancia...). ● Facilitar el acceso a recursos. Puede desarrollar un trabajo fundamental con determinados grupos y colectivos sociales que tienen un contacto escaso o nulo con otras instituciones (jóvenes sin esco- larizar, grupos de alto riesgo, mendicidad...). ● Impartir sesiones relacionadas con la prevención de las drogodependencias en centros escolares (información sobre sustancias, ajuste de la percepción de riesgo...). ● Actuaciones relacionadas con el control de la oferta. Destacamos las siguientes: ● Recoger información sobre el uso de drogas de los jóvenes, hábitos de consumo, zonas de trá- fico, tipología de jóvenes consumidores, detección de adulteraciones... y transmitirlo a otras ins- tituciones de la comunidad para que puedan adoptar las medidas que procedan tanto de carác- ter judicial como social y educativo. Por ejemplo, el saber que en un barrio está de moda el GHB y trasmitirlo a otros técnicos facilita el que la información referente a esa sustancia llegue rápi- damente a los colectivos con los que trabajan. 10
  • 8. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias ● Aportar información sobre espacios donde existe oferta y no existe intervención. ● Tramitar denuncias que se formulen por consumo o tenencia de drogas. En el supuesto de que un menor de edad se encuentre bajo una fuerte influencia del alcohol u otra sustancia, previo contacto con el Samur y en función del dictamen médico, se deberá informar a los familiares o tutores de la situación en la que se encuentra el menor. ● Realizar inspecciones para vigilar el cumplimiento de la ley. El agente municipal puede desarrollar diversas acciones para disminuir la oferta y la demanda de drogas. Las características de su trabajo facilitan el acceso y control de la oferta de drogas. “Un mayor conocimiento sobre la oferta de drogas puede servir no sólo para incidir directamente en la oferta, sino para adaptar las técnicas y estrategias utilizadas en los programas preventivos que ya se realizan.”1 Para desarrollar adecuadamente las funciones antes mencionadas es imprescindible la reflexión y la adquisición de una serie de conocimientos que a continuación presentamos. Empezamos por conocer cómo ha sido la evolución de los consumos de drogas en nuestra sociedad y los datos actuales de con- sumo. 1 GID. “La oferta de drogas y los programas de intervención”. Madrid 2000. 11
  • 9. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias 2 Las drogas en la sociedad actual 1. EVOLUCIÓN DEL CONSUMO DE DROGAS EN EL SIGLO XX El consumo de drogas no es un fenómeno reciente. Desde sus orígenes el hom- bre ha utilizado drogas con distintos fines: rituales mágicos-religiosos, curati- vos, etc. El paso de los siglos ha variado las sustancias empleadas y la forma de consumirlas. A continuación resumimos los cambios producidos en las últimas décadas que nos ayudarán a comprender y entender el papel que han tenido las drogas en nuestra sociedad. En los años 60 y 70 la sociedad española parte de unos hábitos de consumo de tabaco y alcohol culturalmente aceptados. Paulatinamente se van incorporan- do nuevas drogas entre grupos más amplios de la población y es a partir de 1965 cuando se empiezan a observar hábitos de consumo de cannabis, así como de alucinógenos, anfetaminas y cocaína. La aparición a finales de los 60 de la heroína favorece la disminución de la tolerancia social hacia las drogas y produce cierta alarma social. La sociedad cree que el problema de la droga está creciendo, se sorprende de las nuevas drogas y formas de consumo, adoptan- do una visión catastrófica del fenómeno. Los comienzos de los años 80 están determinados por la alarma social que genera el consumo de heroína. En esta época existían otros perfiles de usuarios de drogas pero la representación social mayoritaria centraba su atención en el heroinómanos, cuyo consumo se asocia principalmente a la delincuencia, inse- guridad ciudadana, deterioro físico... Ante este panorama, la represión se pre- senta como la solución más fácil y eficaz, y se demanda una combinación de control y asistencia para evitar que ocupen las calles. Empieza a adquirir cierto protagonismo la cocaína, cuyo consumo crece ligado a ciertos estereotipos (éxito profesional, sustancia inocua...). En buena parte de la década de los 90 continúa la problemática sobre la hero- ína aunque su consumo parece estar en declive y con una buena parte de los heroinómanos en tratamiento. Dentro de las drogas ilegales, el cannabis tiene una clara trayectoria ascendente y en menor medida, la cocaína. Las tendencias que se vienen apuntando en la década de los 90 se consolidan en el 2000. Se produce una disminución de la prevalencia global del consumo de heroína. Es frecuente la aparición de noticias y demandas sociales sobre la legalización y sobre sus potenciales efectos terapéuticos. Aparece un incremen- to muy significativo del consumo de alcohol entre los jóvenes y un cambio en los patrones de uso caracterizado por: 13
  • 10. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias ● Concentración del consumo en fin de semana principalmente durante la noche. ● Se ingieren importantes cantidades en un corto período de tiempo buscando conscientemente el “pillar el puntillo”. ● Es un consumo relacional, estrechamente vinculado al grupo de amigos. ● Se incorpora la mujer a las pautas de consumo. Aunque los varones consumen más cantidad, el porcentaje de mujeres jóvenes que bebe es incluso mayor que el de los varones. En estos momentos las preocupaciones sociales se trasladan a las situaciones de abuso y las conse- cuencias del consumo, sobre todo en la población joven. 2. DATOS DE CONSUMO Los datos actuales sobre el consumo de drogas nos ayudan a constatar las tendencias descritas en el apartado anterior. Así el estudio2 realizado a jóvenes de entre 12 y 24 años destaca los siguientes aspectos: ● Edad de inicio. Los escolares comienzan a consumir drogas legales antes que las ilegales. Empiezan a fumar y a consumir bebidas alcohólicas cerca de los 14 años. La edad media de inicio del consu- mo de drogas ilegales se produce entre los 14 y 16 años. Los datos reflejan que se produce un mayor consumo diario y ocasional en mujeres. ● Entre los jóvenes, la sustancia de mayor consumo es el alcohol. En el último mes previo a la entre- vista había bebido alcohol el 61,6 % de los encuestados. La prevalencia aumenta progresivamen- te con la edad y se concentra fuertemente durante los fines de semana. ● Cannabis. Su uso es el más común de las drogas ilegales, entre los jóvenes madrileños de 12 a 24 años: la mitad de ellos lo ha probado, al menos, en alguna ocasión, siendo superior esta propor- ción entre los hombres (54,3%), que entre las mujeres (46,1%). La edad media de inicio de aque- llos que en alguna ocasión los han probado se sitúa en los 15,44 años. ● Cocaína. Tras el cannabis, es la droga ilegal más utilizada. Aproximadamente el 17,9% lo ha con- sumido alguna vez. Este porcentaje es más elevado entre hombres (22,2%), que entre las muje- res (13,5%). La edad media de inicio se sitúa en los 17,23 años. Los datos también reflejan que cuanto más temprana es la edad de inicio en el consumo, mayor parece el riesgo de caer en un consumo habitual o continuado. ● Éxtasis. El 12,3% de los encuestados refiere haber tomado éxtasis en alguna ocasión, siendo mayor la proporción de los chicos frente a las chicas. La edad media de inicio de consumo se sitúa en los 17,25 años. ● Drogas ilegales. El cannabis es la más extendida entre los estudiantes, que lo consumen en mucha mayor proporción que la población adulta. Esta droga es, junto a la cocaína, la que ha experimen- tado un mayor crecimiento en los últimos años. El consumo de cannabis durante los doce meses anteriores a la entrevista se ha duplicado en relación con los últimos años, pasando de 21,8% en 1997 a un 45,% en 2005, mientras que la cocaína se ha multiplicado por tres (del 4,5% a 13,4%). ● Género. En general, no hay diferencias significativas en la edad de comienzo de los consumos entre chicos y chicas, pero sí se encuentran diferencias en otros aspectos: los chicos consumen en mayor proporción drogas ilícitas y las chicas consumen con mayor frecuencia las drogas legales (tabaco, alcohol y tranquilizantes). 2 “Estudio sobre consumo de drogas en jóvenes y adolescentes”. Instituto de Adicciones. Ayuntamiento de Madrid. 2006. 14
  • 11. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias ● Información sobre las drogas. Los jóvenes madrileños se sienten bien informados sobre la peligro- sidad y los efectos de las drogas. Cerca del 90% dice tener bastante o mucha información. ● Posturas ante la permisividad o sanción de consumo de alcohol y otras drogas. Para el 67,9% de los jóvenes el consumo de alcohol debe permitirse en público y en privado. Su sanción, ya sea por consumo en público o privado, la apoya tan sólo un 8,9%. Para las drogas ilegales la permisividad tanto en público como en privado sería de un 27,6. Las encuestas ratifican un cambio en los patrones de consumo y un descenso en la percepción de la gravedad que supone el consumo de drogas, posiblemente debido a que éste ya no está asociado a la marginalidad y a la delincuencia. 2.1. MOTIVACIONES HACIA EL CONSUMO DE DROGAS EN LOS JÓVENES Los datos de los estudios realizados indican que entre las razones que señalan los jóvenes para con- sumir se encuentran motivos tales como que les gusta el sabor, sentir emociones nuevas, superar la timidez o los problemas para relacionarse con los demás, para olvidar dificultades personales, por diversión o placer, curiosidad por experimentar. Los motivos para el consumo varían en función del género. Así, un 9,2% de los chicos afirma que consume para ligar, frente a un 3,6% de las chicas, mientras que un 17,5% de las chicas lo que busca es olvidarse de los problemas personales frente a un 12,5% de los chicos (PNSD, 20023). Un análisis más profundo sobre las motivaciones para el consumo relata una serie razones nos ayu- dan a comprender mejor este fenómeno4: ● El consumo de sustancias, sobre todo del alcohol, es una forma de evasión: entre semana, se rea- lizan las actividades obligatorias (estudiar, deporte, etc.), que requieren esfuerzo y competencia y el fin de semana, es el momento del ocio donde uno abandona las obligaciones y el control fami- liar o escolar. ● El grupo es necesario para el desarrollo del adolescente, encuentra sus señas de identidad y satis- face necesidades básicas (la relación con sus iguales, el efecto y el apoyo mutuo). En él los jóvenes ponen a prueba y aprenden multitud de habilidades como autocontrol, responsabilidad, solidari- dad, aceptar opiniones,... El adolescente necesita sentirse partícipe del grupo, tener un papel que desempeñar en el mismo, sentirse valorado por los “colegas”. La utilización de drogas es un ele- mento fundamental en la integración grupal: muchos jóvenes consumen porque lo hacen sus ami- gos. En los espacios de ocio se refuerzan los sentimientos de pertenencia y de aceptación del grupo y la ingesta de drogas refuerza la pertenencia al mismo. ● Facilita el distanciamiento de los adultos: los jóvenes necesitan tiempos y espacios propios que faci- liten su encuentro; la ocupación de la noche y la calle el fin de semana sirve para “marcar” su terri- torio. 3 Plan Nacional sobre Drogas (2002): Observatorio español sobre drogas. Informe nº 5. Madrid: Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas. Ministerio del Interior. 4 “Los padres frente al botellón”. Consejería de Sanidad y Consumo. Agencia Antidroga Comunidad Madrid. 2002. 15
  • 12. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias 3 Ideas básicas para comprender el fenómeno de las drogodependencias 1. EL USO DE DROGAS ES UN FENÓMENO MULTIDIMENSIONAL Es evidente que la manera de observar y comprender un fenómeno incide en el comportamiento y actitudes que adoptamos ante él. Centrándonos en el ámbito de las drogodependencias, el lugar donde dirijamos nuestra atención será muy distinto si lo observamos como un fenómeno relacionado sólo con la ilegalidad, o si centramos nuestro interés a su relación con la salud física, o si únicamente atendemos a sus aspectos sociales. En nuestra opinión, el fenómeno del uso de drogas debe ser observado y ana- lizado como un sistema en interacción entre los siguientes elementos: La sustancia: tipo de droga, cantidad, frecuencia, vía de consumo... El sujeto que las consume: edad, sexo, motivaciones para consumir, percepción del riesgo... El contexto social donde se realiza el consumo: el contexto más próximo (escuela, amigos, familia, trabajo...) y el contexto más alejado (medios de comunicación, publicidad, valores sociales...). Estos elementos son mutuamente influyentes. Por ejemplo, el uso de alcohol puede tener efectos muy diferentes dependiendo de las características de los sujetos que la consuman (su edad, estado anímico y de salud...) y/o depen- diendo del contexto donde se ingiera (en una fiesta familiar, en el trabajo, en un centro penitenciario...). El peso específico de los diferentes componentes y sus influencias variarán según los diversos momentos históricos y culturales. Por ejemplo: el consumo de heroína no ha tenido las mismas consecuencias en 1950 que en la actualidad. Esta forma de observar y comprender el fenómeno del uso de drogas se ha denominado modelo multidimensional. Gráficamente podemos representarlo mediante un triángulo. 17
  • 13. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias INDIVIDUO SUSTANCIA CONTEXTO En el modelo multidimensional del uso de drogas: ● Se da prioridad a la interacción entre la sustancia, el individuo y el contexto. ● El individuo es un sujeto activo que interacciona con las sustancias y el contexto. Es importante el análisis de la funcionalidad del consumo para el individuo. 2. INFLUENCIA DE LA REPRESENTACIÓN SOCIAL IMPERANTE Por representación social –en el caso concreto de las drogas– entendemos el conjunto de creencias y acti- tudes que tiene la población (individuos, grupos e instituciones) hacia las drogas y sus consumidores. Las representaciones sociales tienen dos efectos fundamentales: ● La creación de la opinión pública, que denominamos discurso social. ● La influencia sobre comportamientos y por lo tanto, sobre la evolución del propio fenómeno. Por ejemplo, el discurso social sobre las drogas de síntesis ha sido el siguiente: diversión, sexualidad, inocuidad... Estos estereotipos han podido incitar a algunos jóvenes al consumo. La complejidad y variabilidad del fenómeno han ido modificando la representación social de las dro- godependencias. Algunas de las características que lo definen en la actualidad son5: ● Disminuye la identificación de la heroína como “la droga” y del heroinómano como único depen- diente. ● Los medios de comunicación informan casi exclusivamente sobre el tráfico y los poblados margi- nales. ● Existe la falsa creencia de que las drogas ilegales se consumen mucho más que las legales, llegan- do a infravalorarse el consumo de éstas. ● Aumenta ligeramente la población que asocia alcohol y tabaco como drogas. El cambio no es homogéneo pues existen diferencias por grupos de edad. ● Con relación a la peligrosidad se percibe con un alto nivel de peligrosidad la heroína, la cocaína, las drogas de síntesis y anfetaminas, y de menor grado las drogas legales y el cannabis. ● Se piensa que los problemas tradicionales han mejorado ligeramente (delincuencia, jeringuillas en la calle...), pero se perciben nuevas dificultades (consumos de fin de semana, botellón...). 5 Varios autores: “La percepción social de los problemas de drogas en España”. Madrid. FAD. 2000. 18
  • 14. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias ● Como en décadas anteriores los adolescentes perciben su propia ingesta de sustancias como algo manejable, aunque piensan que otros jóvenes son impulsivos, descontrolados y desfasados. Los adultos en cambio, ven a los jóvenes como incontrolados y en grave riesgo. El agente municipal debe evitar el discurso social estereotipado sobre las drogas ya que “lo que pienso de un fenómeno influye en mi actuación”. Para ello, necesita una información veraz sobre datos de consumo, perfiles de consumidores, motivaciones para el consumo... Una de las tareas principales va a consistir en conocer y en algunos casos, modificar el discurso social sobre drogas de los individuos y colectivos con los que trabaja, ya que las ideas, cre e n c i a s y actitudes preconcebidas actúan como filtro ante cualquier nueva información, dejando pasar únicamente aquellos fragmentos del mensaje que se ajustan a la re p resentación social manteni- da. Por ejemplo, un joven que piensa que el éxtasis es inocuo cuando un medio de comunica- ción habla del golpe de calor puede pensar que le engañan, que falsean la información... 19
  • 15. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias 4 Prevención 1. ¿QUÉ ENTENDEMOS POR PREVENCIÓN? Conjunto de esfuerzos (recursos servicios...) y actuaciones (informativas, for- mativas, participativas...) que una comunidad pone en marcha para promover la salud y reducir razonablemente la probabilidad de que aparezcan problemas relacionados con el consumo de drogas. Para ello, debemos eliminar o modificar los factores asociados al consumo de drogas y potenciar los factores de protección6 con la finalidad de: ● Evitar que se produzca el consumo. ● Retrasar la edad de inicio. ● Que no se convierta en un problema para el individuo y/o su entorno social. ● Si surge ese problema, evitar que la situación se agrave para el individuo y/o su entorno. El objetivo es que se resuelva lo mejor y más pronto posible y que sus consecuencias negativas se minimicen al máximo. 2.CARACTERÍSTICAS DE LAS ACCIONES PREVENTIVAS ● Se ha de analizar e intervenir sobre el problema en su conjunto. Abordaremos todos los elementos del modelo multidimensional. ● Es un proceso activo que debe tener en cuenta el contexto particular (nece- sidades, características...) y la percepción social que los miembros de esa comunidad tienen sobre el fenómeno de las drogodependencias. ● Las actuaciones preventivas se deben plasmar en un programa donde se describan objetivos a largo plazo, se delimiten claramente las diferentes eta- pas y se desarrollen actividades de forma continuada. La labor preventiva no es un acto, es un proceso que requiere de situaciones de aprendizaje conti- nuado en el tiempo. ● Las actividades a realizar deben estar encaminadas a limitar o anular los diferentes factores de riesgo que pretendemos prevenir y a fomentar los fac- tores de protección. ● Debe realizarse en todos aquellos espacios donde se desenvuelve el indivi- duo (escuela, trabajo, familia, barrio...). 6 El siguiente capítulo se dedica de forma exhaustiva a los factores de riesgo y protección. 21
  • 16. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias 3. NIVELES DE PREVENCIÓN La siguiente clasificación hace referencia al momento en que se encuentra la persona con relación al consumo de drogas: 3.1. PRIMARIA ● La intervención se realiza antes de que cualquier indicio evidente presagie el uso de drogas. Persigue: ● Evitar la aparición del consumo, es decir, que no aparezca el uso. ● Retrasar la edad de inicio. ● Controlar la disponibilidad de sustancias. ● Dirigida a toda la población (organizaciones sociales, padres y madres, jóvenes, grupos de ries- go...). Las principales estrategias y modelos son educativos. ● Agentes de prevención: las personas más próximas al individuo o grupo (familia, profesorado, mediadores sociales...). ● Actuaciones: campañas informativas, educación para la salud, actuaciones de ocio, formación... 3.2. SECUNDARIA ● Se pone en marcha cuando ya se ha producido una situación relacionada con el uso de drogas. Pretende: ● Descubrir y solucionar las consecuencias del consumo lo antes posible. ● Evitar la consolidación de un uso problemático. ● Reducir la prevalencia, gravedad y duración de los primeros consumos. ● Dirigida a consumidores excesivos y de alto riesgo. ● Agentes de prevención: las personas más próximas en colaboración con especialistas. ● Actuaciones: programas educativos para grupos de riesgo, intervención en crisis, detección pre c o z . . . 3.3. TERCIARIA ● Se inicia después de instaurarse un uso problemático y/o una dependencia. ● Persigue evitar que la situación se agrave y disminuir las consecuencias negativas del consumo de drogas. ● Agentes de prevención: especialistas en colaboración con las personas más próximas. ● Actuaciones: las relacionadas con los tratamientos de deshabituación. 4. TIPOS DE PREVENCIÓN Dependiendo de si el objetivo preventivo se explicita o no, podemos diferenciar dos tipos de prevención: 4.1. INESPECÍFICA ● No se trabaja explícitamente sobre los problemas derivados de las drogas, se incide sobre otras variables (salud, educación, ocio...) que repercutirán en beneficios para los sujetos. El objetivo pre- ventivo no es conocido por el destinatario. Se trabajan aspectos generales que, se supone, inciden en los factores de protección y de riesgo. 22
  • 17. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias ● Se puede llevar a cabo en todos los grupos y en todos los momentos. Es la prevención en positi- vo, aquella que trabaja el desarrollo de la persona, del grupo y de la comunidad. 4.2. ESPECÍFICA ● Se plantea como objetivo la prevención del consumo de drogas: reducir los factores de riesgo y potenciar los de protección. Las estrategias de intervención tratan la cuestión de las drogodepen- dencias de forma explícita y directa haciendo partícipe de ello al destinatario. Ambas modalidades son complementarias. La utilización de una u otra vendrá definida por los desti- natarios, la demanda, los factores de riesgo y el nivel de problemática. Lo ideal es llevar a cabo estra- tegias que doten al destinatario de la acción preventiva, de alternativas y capacidades inespecíficas previas al problema (autoestima, valores, autonomía,…), así como competencias que permitan cono- cer y reflexionar sobre las drogodependencias, para que el sujeto pueda tomar una decisión respon- sable y lo más saludable posible. 5. TIPOS DE ESTRATEGIAS PREVENTIVAS Las estrategias preventivas deben incidir en cada uno de los elementos que influyen en el fenómeno de las drogodependencias (sustancia, individuo y contexto). La propuesta de Torjman Sherri7 cumple estos requisitos, pues plantea diferentes estrategias complementarias que abordan los distintos ele- mentos del modelo multidimensional. 5.1. ESTRATEGIAS DE INFLUENCIA Su objetivo es incrementar los conocimientos y cambiar las actitudes de los individuos y las comuni- dades respecto de las drogas. Incluyen actividades de información, educación y campañas en los medios de comunicación. Una de sus grandes ventajas es que posibilita alcanzar una gran diversidad de población, se puede y debe dirigir no sólo a la población objetivo de las acciones preventivas sino a todos aquellos con los que se está en contacto. Para poder desarrollarla adecuadamente se han de considerar todas las variables que influyen en la comunicación: fuente (persona o institución), mensaje, vehículo y destinatario. Según como estructu- remos estas variables conseguiremos trasmitir o no nuestro mensaje preventivo. El agente municipal puede facilitar información (de sustancias, legislación sobre tenencia y trá- fico...) a los diversos grupos con los que trabaja. Las herramientas para facilitar información se desarrollan en el próximo capítulo. 5.2. ESTRATEGIAS DE DESARROLLO DE COMPETENCIAS Dirigidas sobre todo a los factores individuales. Intentan mejorar los recursos y las habilidades perso- nales para afrontar situaciones de la vida diaria. Incluyen acciones para mejorar la autoestima, la toma de decisiones, la resolución de conflictos... 7 Torjman Sherri, R. “Preventing in the drug field. Essential concepts and strategies”. Toronto. Addiction Researc h Foundation. Toronto, 1986. 23
  • 18. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias El agente municipal en sus actuaciones cotidianas y en la sesiones formativas en un aula puede incrementar las competencias de los jóvenes realizando las siguientes acciones: ● Elogiándolos cuando muestran comportamientos positivos. ● Facilitando el que puedan tomar decisiones de forma autónoma y responsable. ● Empleando un lenguaje asertivo. ● Enseñándoles habilidades de comunicación (escucha, decir no...). ● Analizando con el joven qué necesidades satisface su conducta. ● Practicar habilidades de negociación. Además puede reforzar la responsabilidad del individuo en otras áreas que no tienen relación directa con las sustancias pero que son factores de riesgo y protección como la asistencia al centro escolar, motivación por el estudio... 5.3. ESTRATEGIAS DE CONTROL Son medidas legislativas, judiciales, administrativas, policiales... encaminadas a restringir la exposición a las sustancias y la aparición de los peligros o daños vinculados a las mismas. Algunos ejemplos son el control en la fabricación, comercialización y composición de las sustancias. Esta estrategia es a menudo criticada porque se considera que establecer un control externo es limitar la libertad de la persona, pero contrariamente a esto el control externo es necesario para aprender a: ● Autocontrolarnos. Nuestras actuaciones tienen límites y consecuencias, debemos aprender a reco- nocerlos. ● Tomar decisiones conscientes y responsables. Así podremos evitar o asumir las consecuencias nega- tivas, evitar la frustración y perseguir las consecuencias positivas. Todo lo anteriormente citado nos permite actuar con libertad y sensación de control. Es importante que las medidas y las leyes se controlen y se hagan cumplir. Las sanciones muy elevadas pero que no se cumplen no provocan temor; la gente tiende a cumplir las leyes sólo cuando sabe que existe un control. El control es la función esencial de los agentes municipales (venta de alcohol y tabaco a meno- res, tramitación de sanciones administrativas, vigilancia del consumo de sustancias en la vía pública, control de alcoholemia...). Además, existen diversas figuras que también pueden esta- blecer medidas de control como son la familia (el horario, consumo de sustancias...), el centro escolar (normas de convivencia, prohibición del consumo de drogas, asistencia a clase...), los empresarios (horarios, sanción del consumo de drogas, publicidad...), policía nacional... Ninguna de las estrategias tiene un papel fundamental respeto a las demás. La clave está en la complementariedad. El desarrollar y aplicar la estrategia de control es algo primordial pero necesita estar apoyada por las otras. 5.4. ESTRATEGIAS DE DISEÑO MEDIOAMBIENTAL Pretenden modificar los entornos donde se desenvuelven y viven los individuos (la escuela, centros de trabajo, el barrio...). El objetivo es mejorar la satisfacción del individuo respecto de su entorno y redu- 24
  • 19. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias cir el estrés que determinadas tareas cotidianas o espacios pueden implicar. Algunas de las actuaciones que se pueden desarrollar: ● Actividades de desarrollo alternativo: crear centros culturales, asociaciones deportivas... ● Reutilización de infraestructuras y recursos: utilización de los espacios deportivos en otros horarios, apertura de los colegios para actividades de tiempo libre... ● Prevención de consecuencias: modificaciones e instalación de mobiliario urbano como papeleras, ceniceros, insonorizar los locales... El agente municipal puede colaborar en la ejecución de la estrategia de diseño medioambien- tal, supervisando el cumplimiento de la normativa relativa a insonorización de locales, salidas de emergencia en espacios públicos, exposición de publicidad, normativa sobre máquinas expendedoras de tabaco, detección de vehículos abandonados en la vía pública... 25
  • 20. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias 5 Factores de riesgo y de protección El modelo multidimensional, anteriormente citado, nos proporciona una visión global del fenómeno de las drogodependencias pero no nos facilita una expli- cación sobre la génesis y el mantenimiento de una situación de consumo. Se han utilizado diversas teorías. Entre todas ellas, la más adecuada para nuestro quehacer preventivo es la del Modelo de Factores de Riesgo y Protección. Definimos los factores de riesgo como aquellas características sociales, cultura- les e individuales que en conjunto, en un momento determinado, incrementan las condiciones de vulnerabilidad de las personas ante el consumo de drogas. Los factores de protección son aquellos factores que nos permiten dar una res- puesta positiva a los factores de riesgo, contrarrestándolos, mediante el fomen- to y desarrollo en el sujeto y en la comunidad de aquellos aspectos cognitivos, afectivos y del comportamiento que posibiliten mediar en la relación entre el sujeto y las drogas. 1. CARACTERÍSTICAS DE LOS FACTORES DE RIESGO Y PROTECCIÓN ● Los factores de riesgo y protección deben ser el marco de referencia cons- tante en todas las intervenciones preventivas. ● Para conocer los factores de riesgo y protección implicados en el consumo de drogas, tendremos que tener en cuenta los distintos elementos del fenó- meno: sujeto, sustancia y contexto. ● Los factores de riesgo, al igual que los factores de protección se caracterizan por: ● Interactividad. Ninguno de los factores tiene un papel fundamental res- pecto a los demás. La clave está en la relación de distintas variables. Es imposible jerarquizar su importancia. ● Carácter no determinista. La presencia de un factor de riesgo puede influir y favorecer pero no conlleva el inicio en el uso de drogas. Tampoco la presencia de un factor de protección determina la no aparición del consumo. Por ejemplo, el estar deprimido no conlleva la aparición del consumo de drogas y el tener un “grupo de amigos saludable” no deter- mina la no aparición de éste. ● El consumo de drogas es una conducta individual pero está condiciona- da por la interrelación de diversos factores personales y sociales que el sujeto experimenta desde su nacimiento hasta la edad adulta. En un momento dado del desarrollo evolutivo, pueden relacionarse diversos factores poniendo en peligro el equilibrio personal y creando unas con- diciones que favorecen los usos problemáticos de drogas. 27
  • 21. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias El estudio de los factores de riesgo ha de ser realizado en cada momento concreto y para cada colec- tivo, puesto que ambos están en permanente cambio y transformación. La observación de los facto- res de riesgo (los generales y los propios del grupo o sector de la población con la que trabajemos) es esencial para la puesta en marcha de los programas de prevención. 2. CLASIFICACIÓN DE LOS FACTORES DE RIESGO El consumo de drogas, siendo una conducta individual, está condicionada por multitud de factores sociales. Es por esto que al observar y estudiar los factores de riesgo debemos diferenciar los relacio- nados con el individuo, los vinculados con el entorno microsocial (familia, escuela...) y los relaciona- dos con el entorno macrosocial (condiciones políticas, económicas, culturales...). Entorno macrosocial Entorno microsocial individuo MEDIOS DE LEGISLADORES COMUNICACIÓN SISTEMA ECONÓMICO FAMILIA E INDUSTRIAL (faceta educadora) SISTEMA SANITARIO ALTERNATIVAS DE OCIO Y T.L. CUERPOS Y FUERZAS DE PERSONALIDAD SEGURIDAD DEL ESTADO DEL INDIVIDUO FENÓMENO DE SERVICIOS EDAD LAS DROGODEPENDENCIAS SOCIALES GRUPO SISTEMA DE IGUALES EDUCATIVO IMAGEN SOCIAL MODELOS DEL FENÓMENO CULTURALES POLICIAS CONTROL (estatal, regional NORMATIVO o local) OFERTA SISTEMA DE 8 DE DROGAS . VALORES 2.1. FACTORES DE RIESGO MACROSOCIALES El entorno macrosocial es el ambiente socio-cultural donde el sujeto se desarrolla y del cual re c i b e n u m e ro estímulos a lo largo de su vida; contribuye en la creación de su propio sistema de valo- sos res y actitudes. Podemos destacar: ● Disponibilidad y accesibilidad a las sustancias: a mayor disponibilidad de drogas, mayor probabi- lidad de consumo. 8 Guía para la prevención de drogodependencias dirigida a responsables municipales. Junta Castilla y León. 28
  • 22. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias ● El agente municipal es el profesional encargado de vigilar la disponibilidad y accesibilidad a las sustancias. ● P e rcepción social del riesgo. Cuanto más baja es la percepción social del riesgo por el uso de dro- gas en una comunidad, más se puede extender su consumo. El agente municipal, cuando facilite información sobre drogas, puede incrementar la perc e p c i ó n del riesgo que supone consumir. ● Derivación social. Los barrios con una gran desestructuración socioeconómica, pueden favore c e r usos problemáticos de drogas (alta densidad de población, crecimiento desordenado, hacinamien- to, falta de alternativas laborales y formativas...). Es fundamental no confundirlo con pobreza. Al mismo tiempo, algunas investigaciones señalan que el riesgo puede estar localizado también en la alta disponibilidad económica. ● Desorganización comunitaria. La escasa participación social, lazos comunitarios débiles, la care n- cia de tejido asociativo, la insuficiencia o mal funcionamiento de los recursos, pueden constituir un factor de riesgo. Destacar que la carencia de centros re c reativos y programas específicos difi- cultan a los jóvenes un disfrute saludable y positivo del tiempo libre. Al conocer el entorno y los recursos puede dar información sobre alternativas de ocio, pro g r a- mas de ocio nocturno... ● Confusión de normas y leyes de la comunidad. El desconcierto en el sistema normativo y, espe- cialmente, la no existencia de normas claras sobre el uso de drogas, parece que pueden aumen- tar el consumo. El agente municipal puede aportar información sobre la normativa y las leyes a los ciudadanos. ● Determinados valores y actitudes sociales pueden inducir al empleo de drogas. Los más significa- tivos: ● Tendencia al escepticismo y falta de confianza en el futuro. El hedonismo y la búsqueda de gra- tificación inmediata que se puede lograr sin esfuerzo. ● El primar los intereses individuales frente a los colectivos (competitividad, consumismo desme- surado, individualismo, prestigio, triunfo, la búsqueda del éxito a cualquier precio...). ● A nivel general, podemos señalar que en nuestra sociedad existe una actitud permisiva del con- sumo. Cualquier situación, acontecimiento o estado anímico (alegría, tristeza, depresión...) jus- tifican el que se re c u rra a una sustancia. Los agentes municipales con sus actuaciones promueven los valores sociales de la igualdad, responsabilidad... ● Medios de comunicación social. En muchos casos, el tratamiento dado por ellos ha sido bastante poco riguroso y distorsionado, ofreciendo una visión de la realidad cargada de estere o t i p o s (hablan sólo de la “droga”, del tráfico, incluso muestran modelos de consumo valorados como positivos...). Los agentes municipales deben vigilar que se cumpla la normativa relativa a la publicidad de sus- tancias; ante el incumplimiento tramitar la sanción. 2.2. FACTORES DE RIESGO MICROSOCIALES Son aquellos factores del ambiente inmediato al que está vinculado afectivamente el sujeto y donde se produce el desarrollo vital de la persona. Lo conforman los agentes básicos de socialización: fami- lia, escuela y grupo de iguales. 29
  • 23. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias ● Relacionados con la familia. ● El modelado en la familia. El estilo de vida de los padres influye poderosamente en los valores y comportamientos de los hijos. Cuanto más incompatibles sean estos estilos de vida con la uti- lización de drogas, mayor será el alejamiento y el control de las mismas por parte de los hijos. ● Pautas educativas familiares. El riesgo se ubica en los estilos educativos extremos ya que dificul- tan la autonomía de los hijos. Familias con normas extremadamente difusas o muy rígidas, muy sobreprotectoras o con ausencia de la mismas... ● Clima afectivo y comunicación en el hogar. Los lazos afectivos y la comunicación entre los miembros de una familia son esenciales para la estabilidad emocional de sus integrantes. Se aso- cian con factores de riesgo: conflictos familiares frecuentes, insuficiente comunicación, incapa- cidad de goce y disfrute de la unidad familiar, aislamiento emocional, ausencia de lazos afecti- vos fuertes... ● Relacionados con la escuela. ● Estilos educativos rígidos o autoritarios, donde se valoran únicamente los resultados académi- cos en detrimento de las capacidades del alumno y que fomentan el fracaso escolar en los estu- diantes con más necesidades. ● Masificación. Dificulta la existencia de un clima escolar adecuado y hace más difícil la relación educativa personalizada. ● Grado de integración escolar: destacar la insatisfacción, falta de motivación, el sentimiento de aislamiento o rechazo del grupo y la percepción de fracaso escolar. Todo ello está relacionado con el uso y abuso de sustancias. Su papel es fundamental en el control del absentismo y de la violencia en todos los centros escolares. ● Relacionados con el grupo de amigos. ● Dependencia de grupo. Los jóvenes más dependientes del grupo serán más vulnerables al con- sumo, buscarán la aprobación de éste y el apego será mayor. En las sesiones en el aula puede identificar los líderes positivos del grupo, fomentar que los jóvenes más callados den su opinión, favorecer la expresión de diferentes ideas, ... ● Presión de grupo. La presión ejercida por el grupo es un elemento clave, sobre todo, en el ini- cio al consumo de drogas, no tanto en el hábito o abuso. Las tareas de vigilancia facilitan el que puedan conocer y observar a múltiples grupos de jóve- nes. En algunos casos pueden detectar situaciones de presión de grupo para que algunos meno- res se inicien en el consumo de drogas. Su tarea consiste en transmitirlo a otros agentes de la comunidad (trabajadores sociales, profesores...) para que puedan intervenir. ● Modelos consumidores dentro del grupo. Los menores aprenden a usar drogas en aquellos gru- pos que aprueban este tipo de pautas de comportamiento. No sólo es relevante el consumo real sino también la percepción sobre el consumo y los valores que tengan los iguales. 2.3. FACTORES DE RIESGO INDIVIDUALES ● Edad: cuanto antes se inicie un joven en el consumo de drogas, mayor es el riesgo de uso proble- mático. ● Estado general del organismo. Las consecuencias de la ingesta de drogas serán diferentes en fun- ción de variables como los hábitos de higiene, constitución física, embarazo... ● Baja autoestima. Un autoconcepto bajo se suele correlacionar con la falta de recursos de autocon- trol y con la incapacidad de afrontar dificultades. Las personas con autoestima baja pueden encon- trar en la droga un modo fácil de evadirse. 30
  • 24. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias El agente municipal cuando tiene conversaciones con algunos jóvenes o en las sesiones en el aula puede, a través de la comunicación principalmente, contribuir a incrementar la autoestima de los menores. Por ejemplo, reforzando los comentarios positivos, transmitiendo seguridad a los jóve- nes, criticando las conductas incorrectas pero no a los menores, recordándoles las cosas positivas que hacen y sus cualidades, dándoles oportunidades para expresar lo que saben, señalando sus éxitos por pequeños que sean... ● Búsqueda de sensaciones. La tendencia a la búsqueda de nuevas sensaciones es uno de los facto- res de riesgo más señalados en los estudios. ● Actitudes hacia las drogas. Las creencias sobre las sustancias y las expectativas sobre sus efectos son los factores de riesgo más relacionados con el consumo experimental o inicial. En las conversaciones sobre drogas y en el aula puede cuestionar los mitos que tienen. Desmitificar las informaciones erróneas sobre las drogas es una de las tareas fundamentales en prevención. Para llevarlo a cabo el aula se puede dividir en dos grupos. Se formulan los mitos y se pide a los alumnos que se posicionen a favor en contra. Una vez defendida la postura, el for- mador aporta la información correcta. Para facilitar esta tarea, se han elaborado materiales en PowerPoint que se adjuntan en el CD. ● Baja asertividad. La falta de habilidades para decir lo que se piensa o se siente sin renunciar a tus derechos pero sin avasallar a los demás, es un factor de riesgo. ● Alta necesidad de aprobación social. ● Falta de autonomía. ● Escasa tolerancia a la frustración. ● Sistema de valores personales. La tendencia al hedonismo, el egocentrismo, el escepticismo, el indivi- dualismo, el presentismo... son los principales valores que pueden constituirse en factores de riesgo. ● Baja competencia social. Dificultades para analizar problemas, anticipar consecuencias y para bus- car soluciones alternativas. ● Otros problemas de conducta. La rebeldía, el deficiente autocontrol, los conflictos en las relacio- nes, la conducta antisocial en la adolescencia y la dificultad para asumir las normas son aspectos que aparecen relacionados con la probabilidad de consumo de drogas. Con sus actuaciones puede controlar conductas de rebeldía, identificar a grupos antisociales, intervenir en los conflictos entre dos grupos de jóvenes... Los agentes municipales deben realizar un análisis de los factores de riesgo y protección propios de cada individuo, grupo o colectivo. No existen recetas o vacunas aplicables a cualquier realidad. 3. CLASIFICACIÓN DE LOS FACTORES DE PROTECCIÓN Al igual que los factores de riesgo los clasificaremos en: 3.1. FACTORES DE PROTECCIÓN MACROSOCIALES: ● Disminución de la accesibilidad física. El inicio del consumo de drogas se relaciona con la concien- cia de la disponibilidad de drogas y tener una actitud favorable al consumo. La existencia de unas normas y leyes claras en relación con el uso de drogas, y su posterior cumplimiento favorece un menor consumo. 31
  • 25. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias ● Crear un discurso social que desprestigie el consumo de drogas, desarrollando creencias y actitu- des contrarias a las mismas. ● Educar en el ocio y tiempo libre. Incrementar las oportunidades de ocio alternativas al consumo. ● Promover actitudes críticas ante la publicidad. Es necesario revisar los valores que transmiten la publicidad y los medios de comunicación. 3.2. FACTORES DE PROTECCIÓN MICROSOCIALES: ● Relacionado con la familia: ● Las pautas educativas más adecuadas son: la existencia de una correcta supervisión parental que va modificándose según van creciendo los hijos; normas y límites claros; lazos afectivos fuertes donde se muestre interés, preocupación, apoyo y aceptación incondicional; fomentar el auto- control y la capacidad para que tomen decisiones ellos mismos; desarrollar la negociación y la comunicación... Existen diversos servicios que trabajan con las familias (servicios sociales, los equipos de orien- tación educativa y psicopedagógica, los educadores de absentismo, servicios de asistencia a la violencia doméstica...). ● Relacionado con la escuela: ● Favorecer la integración escolar. ● Paliar la percepción de fracaso escolar por motivos académicos. ● Identificar la escuela como un espacio cercano, acogedor e influyente. Las actuaciones de los agentes municipales deben estar coordinadas con los Trabajadores Sociales de los centros educativos, la Comisión de absentismo y la de escolarización, los direc- tores de los colegios y los institutos de enseñanza secundaria... ● Relacionado con el grupo de amigos: ● El participar en varios grupos. La pertenencia a un único grupo facilita la dependencia del mismo; mientras que la participación en varios, la limita. ● Desarrollar la capacidad para enfrentarse a la presión de grupo, a través de la autonomía en la toma de decisiones y la habilidad para “decir no”. 3.3. FACTORES DE PROTECCIÓN INDIVIDUALES: ● Edad. Cuanto más elevada es la edad de inicio en el consumo, menos posibilidades de que aparez- can problemas con las drogas. ● Potenciar las capacidades individuales para relacionarse con los demás favorece el crecimiento personal. ● Fomento de la autonomía y la autoestima. ● Capacitación en la resolución de conflictos y problemas. ● Capacitar en la tolerancia a la frustración. ● Buena integración comunitaria. El identificarse y participar en instituciones (asociaciones, centros juveniles...) incrementará los apoyos y redes sociales. 32
  • 26. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias 6 Conceptos relacionados con el uso de drogas Si el fenómeno es complejo, múltiples son los conceptos... 1. DROGA Podemos considerar droga a “toda sustancia que, introducida en un organis- mo vivo, produce cambios en la percepción, las emociones, el juicio o el com- portamiento y es susceptible de generar en el usuario la necesidad de seguir consumiéndola9”. Si leemos detenidamente la definición encontramos las siguientes características: ● Es necesario introducirla en el organismo para que produzca un efecto. ● Modifica el sistema nervioso. Hay sustancias depresoras (alcohol, heroí- na...), estimulantes (cocaína, éxtasis...) y perturbadoras (cannabis). ● Su consumo puede generar dependencia. Por tanto, no existe la “droga”. Existen diversas sustancias más o menos adic- tivas, consumidas de distintas formas (oral, inhalada, esnifada...) por diferentes personas y que pueden dar lugar a diferentes tipos de situaciones más o menos problemáticas. Si admitimos el modelo multidisciplinar anteriormente expuesto, el concepto de droga hay que situarlo desde una perspectiva global ya que: ● Factores ajenos a la sustancia pueden determinar los efectos. Por ejemplo, las expectativas que tiene el sujeto que consume pueden influir en los efectos. ● El momento histórico determina el significado. La heroína no tiene la misma relevancia social en la década de los 60 que en la actualidad. ● Las funciones varían en cada contexto. Por ejemplo, no tiene la misma con- notación fumarse un porro en el parque o en el patio del instituto. ● El consumo de algunas sustancias, dependiendo del contexto, puede ser adecuado o dar lugar a consumos perjudiciales. Por ejemplo, en el caso de las benzodiacepinas cuando no las prescribe el médico. 9 “Plan Integral de Prevención Escolar (PIPES)”. FAD.1995. 33
  • 27. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias Al valorar una situación de consumo de drogas es fundamental tener en cuenta las caracterís- ticas de la sustancia, sus efectos, su capacidad de generar adicción... Pero más importante aún es la relación del individuo con esa sustancia. Para realizar un abordaje eficaz, se deben abandonar planteamientos morales o éticos y fijar- nos cada vez más en conductas concretas y en sus consecuencias. 2. USO Es aquella relación con las drogas en la que su escasa cantidad, la baja frecuencia y por la propia situa- ción física, psíquica y social del sujeto, no se producen consecuencias negativas sobre el consumidor ni sobre su entorno. 3. ABUSO Es aquella relación con la sustancia en la que se producen consecuencias negativas para el consumi- dor o para su entorno, bien por la cantidad consumida, por las circunstancias en que se produce el consumo (por ejemplo, antes de conducir un autobús) o por las características individuales (por ejem- plo, un menor de 13 años). Podemos diferenciar dos tipos de situaciones que pueden generar consecuencias problemáticas: ● Mantenimiento continuado en el tiempo de determinados patrones de consumo. Por ejemplo: beber un litro de vino y dos copas de coñac al día. ● Determinadas características en las que se produce el consumo, aunque no tenga continuidad tem- poral: ● Relacionadas con la sustancia: intoxicación por elevada cantidad (por ejemplo, beberse seis copas una noche); tomar varias sustancias juntas donde se potencian los efectos (por ejemplo, alcohol y benzodiacepinas...). ● Frecuencia. Por ejemplo, estar cuatro días de marcha... ● Las características de la persona: edad, embarazo... ● Las circunstancias en las que se produce: manejo de máquinas peligrosas, conducir transportes, tareas que requieren mucha precisión... Podemos afirmar que la frontera entre uso y abuso es difícil de establecer, de hecho, en oca- siones personas que hacen uso de una sustancia no son conscientes del momento en que empiezan a abusar de ella. Además hay algunas sustancias que, ya sea por su poder de gene- rar adicción o porque su consumo conlleva entrar en un mercado ilegal, su uso implica tantos riesgos que, en la práctica, cualquier forma de uso es abuso. El abuso puede llevar a la dependencia, pero puede existir abuso sin que genere inconvenien- tes inmediatamente y sin que haya aparecido dependencia. 34
  • 28. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias 4. DEPENDENCIA Es la situación formada por una diversidad de factores fisiológicos, psíquicos y sociales que, en con- junto, impulsan al sujeto a seguir consumiendo de forma continua o regular para sentir los efectos, o para evitar el malestar que produce la privación de la sustancia, a pesar de la situación negativa que puede suponerle el consumo de drogas. De lo anterior se desprende que una persona puede tener una dependencia aún cuando no realice su consumo con mucha frecuencia e incluso aunque tome dosis moderadas. Por ejemplo, lo que ocurre si se asocia el salir de marcha y el consumo como única forma de diversión. Por tanto, varios elementos definen la dependencia (características farmacológicas, dosis, tolerancia, frecuencia y tiempo dedicado al consumo...). El elemento central de la dependencia no son los efectos de la droga sino la relación que esta- blece el individuo con la sustancia en un momento concreto. El sujeto prioriza esa conducta problemática por otras consideradas previamente más saludables. Cuando la relación indivi- duo-sustancia adquiere una mayor importancia en la vida del individuo y de sus relaciones con el entorno, los factores de riesgo irán aumentando y será más fácil que aparezcan problemas relacionados con dicho uso; el caso más extremo es la dependencia. 5. SÍNDROME DE ABSTINENCIA Es el conjunto de signos y síntomas físicos y psíquicos que aparecen cuando se deja de consumir o se disminuye el consumo de una o varias drogas y que por tanto, ponen de manifiesto un proceso pre- vio de dependencia a las mismas. El síndrome de abstinencia es diferente para cada sustancia y ha tenido su relevancia en el discurso social. Por ejemplo, el síndrome de abstinencia a la heroína, que en situaciones normales es menos grave que uno relacionado con la supresión de alcohol o barbitúricos, se ha llegado a vivir por los heroinómanos y por la sociedad como algo absolutamente trágico y doloroso. 6. TOLERANCIA Cuando se consumen algunas sustancias el organismo se adapta progresivamente a ellas de forma que, para sentir los mismos efectos, es necesario aumentar la cantidad de sustancia que se consume. 35
  • 29. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias 7 Las sustancias 1. CONSIDERACIONES PREVIAS SOBRE LAS SUSTANCIAS: ● La sustancia tan sólo es un elemento más del complicado sistema de rela- ciones que componen el uso de drogas y en muchas ocasiones no es el más relevante. ● El agente preventivo debe conocer las sustancias pero no es su tarea más importante ni su función primordial. ● La “droga” es la catalizadora de una serie de connotaciones estigmatizadoras. Para determinar los efectos de una droga, en numerosos consumos, los facto- res ajenos a ésta son a menudo más importantes que la acción farmacológica de la misma. Recordemos que los efectos dependen del tipo de droga, de la cantidad consumida, del ambiente en que se consuma y de los efectos que se esperan conseguir. 1.1. ¿CÓMO SE CLASIFICAN LAS SUSTANCIAS? Existen múltiples clasificaciones, las que nos resultan más útiles para el desem- peño de nuestra tarea son las siguientes: ● Por sus efectos sobre el Sistema Nervioso Central: ● Depresoras: tienen en común su capacidad para entorpecer y hacer más lento el funcionamiento habitual del cerebro, provocando reacciones que pueden ir desde la desinhibición hasta el coma, en un proceso de progre- sivo adormecimiento cerebral. Opiáceos (heroína, metadona, morfina, etc.), tranquilizantes, hipnóticos, alcohol... ● Estimulantes: aceleran el funcionamiento habitual del cerebro, provo- cando un estado de activación que puede ir desde el insomnio, hasta un estado de hiperactividad. Cocaína, anfetaminas, nicotina, cafeína... ● Perturbadoras: alteran el funcionamiento del cerebro dando lugar a dis- torsiones perceptivas y alucinaciones. Cannabis, LSD... ● Por su codificación cultural: ● Drogas institucionalizadas: reconocimiento legal y uso normativo. ● Drogas no institucionalizadas: venta sancionada por ley. De uso minori- tario aunque son las que más alarma social generan. 37
  • 30. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias 2. ALCOHOL Es la droga más consumida en la actualidad, tanto por la población general como por los jóvenes. Su marcado carácter social, pues goza de gran aceptación, hace que sea la droga que más problemas (sanitarios, psicológicos, laborales, familiares, sociales...) y conductas de abuso genera. Este hecho se ha enmascarado diciendo que forma parte de “nuestra cultura mediterránea”. Quizá el cambio más significativo es el papel que pasa a ocupar en los procesos de socialización del adolescente ya que per- mite la identificación con el grupo de iguales; se bebe en presencia del grupo y con la finalidad de integrarse en el mismo. Efectos del alcohol ● Depresor del sistema nervioso central: Relaja el control de las emociones, dificulta la coordinación y provoca pérdida de reflejos. Aunque se piensa que es un estimulante y que facilita las relaciones sociales, en realidad, el primer efecto de euforia, bienestar y desinhibición que produce se debe a que inhibe primero la parte del cerebro que tiene que ver con el autocontrol. Puede tener un efec- to desinhibidor, pudiendo despertar interés por las relaciones sexuales, pero en realidad, interfiere en el desarrollo de las mismas. ● Los efectos que produce el consumo de alcohol dependen de diversos factores: la edad, el peso (afecta de manera más severa a los que tienen menos peso), el sexo (la tolerancia femenina es infe- rior a la masculina), la cantidad y rapidez al beber, el tomar a la vez comida (el estomago lleno difi- culta la intoxicación) y la combinación con bebidas carbónicas (que acelera la intoxicación). ● A los pocos minutos de la ingestión pasa a la sangre, donde puede llegar a permanecer hasta 18 horas. ● El consumo a largo plazo provoca: ● Enfermedades de hígado: cirrosis hepática, hepatitis. ● Enfermedades en el aparato digestivo: gastritis, úlceras de estómago, cáncer de esófago y de estómago, pancreatitis. ● Afecta al sistema cardiocirculatorio: corazón, venas y arterias, riesgo de infarto, acelera la arte- riosclerosis, trombosis... ● Pérdida de fuerza en los músculos. ● Tendencia a la anemia. ● Temblores matutinos. ● Efectos psicológicos: pérdida de memoria, dificultades cognitivas y demencia alcohólica, delirios, psicosis... ● Efectos sociales: desestructuración familiar, dificultades de relación grupal, mayor riesgo de acci- dentes de tráfico y laborales... ● El síndrome de abstinencia es problemático. Aparece a las 6 ó 8 horas, con temblor en las manos, ansiedad, insomnio e irritabilidad. En los casos graves, a las 48 horas, aparece el deli- rium tremens (ideas delirantes, alucinaciones, fiebre...), casos de asistencia sanitaria. ● Tolerancia notable. Algunos identifican aguantar más con la habituación orgánica. 38
  • 31. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias Algunos mitos relacionados con el consumo de alcohol ● Calienta. Produce una vasodilatación periférica, enrojeciendo la piel y la mucosa, y una sensación subjetiva de calor. Al calentarse la piel, lo que provoca es una disminución de la temperatura con enfriamiento del interior del cuerpo. Es decir, que no sólo no calienta, sino que refrigera. ● Es bueno para el corazón. Daña la musculatura cardiaca y no es un vasodilatador coronario. Aumenta el trabajo cardíaco y el consumo de oxígeno. ● Es un estimulante. Aunque en un primer momento puede producir y dar sensación de desinhibi- ción, en realidad, el alcohol es un depresor. ● Es un estimulante sexual y facilita las relaciones sexuales. Puede tener un efecto desinhibidor, pudiendo despertar interés por el sexo, pero en realidad, interfiere en el desarrollo de las relacio- nes sexuales. ● Cuando las cosas van mal, tomar una copa puede ayudar. El beber puede ayudar a desinhibirse y a aliviar los problemas pero no los soluciona. El alcohol afecta a cada individuo de un modo dife- rente, e incluso a la misma persona puede afectarle de manera distinta en diversas ocasiones. ● Con el alcohol controlo, sólo tomo los fines de semana. El autocontrol no sólo depende del núme- ro de días de consumo sino que influyen otras variables como la cantidad, el tipo de alcohol, las mezclas, el tiempo que transcurre entre una copa y otra, la actividad que se realice (conducción...). 3. TABACO En la actualidad, constituye el principal problema de salud pública, con un alto índice de mortalidad asociada (46.000 muertes anuales)10 Aunque el consumo es elevado, la tendencia en los últimos años es descendente. En el humo se han identificado más de 4.000 componentes tóxicos. Destacan especialmente por su nocividad: ● Nicotina: sustancia estimulante del sistema nervioso central y responsable de los procesos de dependencia. ● Alquitranes: son sustancias cancerígenas que inhala el fumador y las personas de su entorno. ● Irritantes: son tóxicos responsables de la irritación del sistema respiratorio. ● Monóxido de carbono: se adhiere a la sangre, dificultando la distribución del oxígeno por el cuerpo. 10 “Tu guía más información menos riesgo”. Delegación del Gobierno del Plan Nacional sobre drogas. Madrid, 2001. 39
  • 32. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias Efectos del tabaco ● Es un estimulante del sistema nervioso central, acelera el ritmo cardíaco y la respiración. ● Provoca dificultad para respirar ante pequeños esfuerzos, dolor de cabeza, predisposición a pade- cer acné, aparición precoz de arrugas, disminución del crecimiento, mal aliento, suciedad dental, merma los sentidos del gusto y del olfato. Aumenta el riesgo de tener anginas, constipados, tos y expectoraciones ● Los efectos del tabaco no repercuten únicamente en los fumadores sino que también afectan a su entorno, son los llamados “fumadores pasivos”. Se considera que el humo inhalado en una habi- tación poco ventilada equivale a consumir un cigarrillo. ● Su consumo a largo plazo ocasiona: ● Enfermedades del sistema respiratorio: bronquitis crónica, enfisema pulmonar, cáncer de pulmón. ● Enfermedades del sistema circulatorio: endurece las arterias, incrementa los riesgos de infarto y arteriosclerosis. ● Dolores de cabeza y fatiga. ● Cáncer de boca o labios. ● En el embarazo provoca una mayor probabilidad de bajo peso en los recién nacidos. ● Síndrome de abstinencia: aparece a las pocas horas de terminar el último cigarrillo, puede prolon- garse de 7 a 10 días. Los principales síntomas son: ansiedad, irritabilidad, insomnio, dolor de cabe- za, fatiga, aumento del apetito, dificultad de concentración, etc. El deseo de encender un cigarri- llo puede durar años. Algunos mitos relacionados con el consumo de tabaco ● “Yo fumo poco porque el cigarrillo se consume en el cenicero”. El humo que se desprende de un cigarrillo tiene mayor concentración de cancerígenos y es más tóxico para el organismo. ● “Hay cosas mucho peores que el tabaco”. El tabaco es una de las principales causas de muerte en los países industrializados. ● “Los cigarrillos light no hacen daño, no son cancerígenos”. El grado de satisfacción del fumador depende de la concentración de nicotina, lo que se traduce muchas veces en un aumento del número de cigarrillos consumidos. ● “La nicotina es una droga blanda”. Uno de los efectos del tabaco es que aumenta el riesgo de muerte súbita por los efectos provocados en el corazón. ● “El tabaco me tranquiliza”. El fumador ha aprendido a regular su forma de fumar para tranquili- zarse y esa “tranquilidad” es debida a la acción central del tabaco, pero desaparecerá cuando los niveles de nicotina disminuyan dando paso al síndrome de abstinencia. ● “Conozco personas muy mayores que fuman y están muy bien”. Sólo vemos a los fumadores que llegan a ancianos ya que a los que han muerto antes no los vemos envejecer. ● “Yo no dependo del tabaco, puedo dejar de fumar cuando quiera”. Todo fumador es dependien- te aunque fume poco, por lo que encuentra autoexcusas para continuar con su adicción. ● “Necesito un cigarrillo para estudiar o para trabajar”. Esta circunstancia es más un hábito que una necesidad; porque, al fin y al cabo, es la persona quien trabaja y estudia, no el cigarrillo. 40
  • 33. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias 4. CANNABIS Proviene de la planta cannabis sativa que es conocida por el ser humano desde hace miles de años. Ha tenido diversas utilidades: en la industria textil, fines religiosos, lúdicos, alimento de pájaros... Los derivados del cannabis sativa los podemos encontrar en diferentes presentaciones: ● Marihuana: son las flores, hojas y tallos pequeños triturados y secados al sol. ● Hachís: es la resina que se extrae de las flores de la planta hembra. Con ella se forma una pasta de color marrón que se prensa. ● Kiffi: restos de la planta. Contiene más de 400 productos químicos, de los cuales 60 tienen la capacidad de alterar el funciona- miento del cerebro. El principal responsable de los efectos que produce el cannabis es el tetrahidro- cannabinol (THC). El hachís tiene mayor concentración de THC que la marihuana, por lo que sus efec- tos y toxicidad son mayores. En muchos casos la sustancia está adulterada, sólo una cuarta parte o menos es hachís que se mezcla con estiércol, alquitranes, leche condensada, goma arábiga... Incluso la marihuana se adultera aña- diendo otro tipo de hierba, por ejemplo, infusiones. Efectos relacionados con el cannabis ● Es una droga perturbadora del sistema nervioso central, produce la alteración de la percepción del tiempo o el sobredimensionamiento en la percepción sensorial. También tiene efectos depresores: sensación de relajación, desinhibición, risas incontroladas... ● Produce aceleración del ritmo cardíaco, enrojecimiento de los ojos, sequedad de boca y garganta, aumento de apetito, sudoración, somnolencia y descoordinación de movimientos. Estas sensacio- nes comienzan a notarse a los pocos minutos de fumar, alcanzando su pico máximo a los 30 minu- tos y desapareciendo a las 2-3 horas. ● Cuando se consumen dosis elevadas o si la concentración de hachís y marihuana es muy alta, es bastante frecuente que se produzca un bajón conocido como “amarillo” (la mezcla de cannabis y alcohol, aumenta el riesgo de padecerlo). Se trata de una bajada brusca de tensión, con mareo y palidez y que puede estar acompañado de náuseas y vómitos. Estos síntomas, si se acompañan con una pérdida de conocimiento, podrían confundirse con un coma etílico. ● El consumo a largo plazo reduce la memoria y la comprensión, entorpece las funciones relaciona- das con el aprendizaje, disminuye la capacidad de realizar tareas que requieren concentración y coordinación, alteran la motivación, el interés y el sentido del tiempo. Además pueden darse reac- ciones agudas de pánico. En personas predispuestas puede favorecer el desencadenamiento de trastornos psiquiátricos de tipo esquizofrénico. ● Síndrome de abstinencia: no es intenso porque el cannabis se elimina muy lentamente pero apa- recen ciertos síntomas como temblores, insomnio, ansiedad, pérdida de apetito e irritabilidad. ● El cuerpo tarda en quedar limpio dos meses. El THC tiende a concentrarse en los tejidos grasos del organismo, especialmente en el cerebro y en los tejidos encargados de la memoria: concentración y aprendizaje. Es la droga que tarda más tiempo en eliminarse (en torno a unos 15 días). Cuando se consume más de una vez por la semana, se va acumulando THC sin dar tiempo a que el orga- nismo lo elimine. ● Genera dependencia, sobre todo psicológica. Produce un estado de anhedonia (falta de deseo de disfrutar de lo cotidiano, de esforzarse por algo o tener intereses). 41
  • 34. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias En los últimos años se ha producido mucha polémica en relación con los usos terapéuticos. En estos momentos su uso terapéutico se estudia en varios países europeos, principalmente para personas con cáncer en tratamiento de quimioterapia, esclerosis múltiple y como analgésico. En España ya se pres- criben dos cannabinoides sintéticos para las náuseas y vómitos secundarios de la quimioterapia, cuan- do han sido ineficaces otros antieméticos. Algunos mitos relacionados con el consumo de cannabis ● “Al menos es una droga natural”. Aunque sale de una planta está adulterado por diversas sustan- cias (estiércol, cera, etc.). El daño no sólo lo hace la droga sino también la adulteración. ● “Hace menos daño que el tabaco”. El cannabis contiene muchos de los cancerígenos del tabaco y en mayor cantidad. Los daños pulmonares que produce son mayores que los asociados al tabaco. El Instituto Británico del Pulmón calcula que tres porros perjudican tanto como 20 cigarrillos. La forma de fumar también influye; el humo se retiene mayor tiempo en los pulmones, se suele fumar sin filtro y se apura hasta el final. Por lo tanto, se incrementan los daños. ● “¿Qué problemas me puede causar fumar un porro para echarme unas risas de vez en cuando?”. Los porros afectan a la memoria y la concentración, lo que dificulta el estudiar o trabajar. ● “Los porros son la mejor garantía para una buena fiesta”. Ninguna droga tiene siempre los mis- mos efectos. Influye mucho la personalidad, el estado de ánimo previo (deprimido...), lugar donde se consume (sólo en casa, en una fiesta...), lo acostumbrado que se esté al consumo, lo adultera- da que esté la droga. Todo esto puede hacer que un día la droga ponga a la persona alegre, mar- chosa, etc.; y otro, decaída, con ganas de vomitar, paranoica... ● “El hachís cura enfermedades como el cáncer”: No es cierto que cure el cáncer; evita y reduce náu- seas y vómitos asociados a tratamientos con quimioterapia. ● “Si conoces al que te lo pasa, al ser de confianza... la mercancía es de mayor calidad”. El hachís y la marihuana están adulterados. Conocer a quien lo vende no es ninguna garantía, ya que a veces tampoco sabe lo que está ofreciendo. ● “Fumar porros facilita el sueño”. Aunque provoca cierta somnolencia y puede inducir el sueño, la realidad es que dificulta alcanzar la fase profunda del sueño (fase REM) y por ello, al despertar se puede sentir cierto cansancio. ● “Si continuo fumando porros los efectos son cada vez mayores”. Los efectos no aumentan en la misma proporción que la cantidad consumida. No es recomendable seguir fumando pues “el ciego” no va a ser mayor pero sí los riesgos de una intoxicación. 5. DROGAS DE SÍNTESIS Se producen por síntesis química en laboratorio, generalmente derivadas de la anfetamina y la metan- fetamina, a las que en ocasiones, se les suele añadir algunos componentes de efectos alucinógenos. Habitualmente se comercializan en forma de pastillas o comprimidos, por esto en el argot se les deno- mina “pastis” o “pirulas”. Para hacerlas más atractivas, sobre la superficie se graban diversos dibujos que son copias de marcas comerciales e iconos juveniles. La más conocida es el éxtasis, aunque han aparecido nuevas variedades que alargan su acción varias horas y mezclan sus efectos con alucinógenos para “ofrecer más”. El éxtasis se distribuye en forma de pastilla aunque también puede ser en polvo. Sus consumidores buscan facilitar la comunicación, la sensación de euforia y la disminución del cansancio. 42
  • 35. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias Efectos relacionados las drogas de síntesis ● Es un estimulante del sistema nervioso central provocando euforia, excitabilidad, energía física, desorientación, ganas de hablar, de moverse, incremento de autoestima, emotividad desinhibida, taquicardia, arritmia, hipertensión, sequedad de boca, sudoración, temblores, deshidratación, insomnio, contracción de la mandíbula... ● Uno de los efectos más peligrosos de su consumo es el golpe de calor (subida brusca de la tempe- ratura del cuerpo). ● Genera efectos residuales en las siguientes 24 horas: cansancio, mal humor, dificultades para pen- sar con fluidez y para concentrarse. Lo potente y duradero de su efecto (empieza a la media hora de su consumo y dura, dependiendo de la pastilla, entre 2 y 6 horas), lo higiénico de su adminis- tración (son ingeridas) y la facilidad de su elaboración (una infraestructura mínima es suficiente), son elementos que reforzaron su consumo entre los jóvenes. ● Su consumo a largo plazo provoca arritmia, convulsiones, insuficiencia renal, hemorragias, infartos cerebrales, depresión, ataques de ansiedad y de pánico, trastornos psicóticos... ● Tras un periodo de consumo prolongado puede producir tolerancia, síndrome de abstinencia y dependencia; también puede provocar sobredosis, causada muchas veces por la gran cantidad de sustancia ingerida. Algunos mitos relacionados con las drogas de síntesis ● “Las toma todo el mundo”. El 87,7% no ha consumido nunca y el 94,5% no ha consumido en los últimos doce meses (Instituto de Adicciones. 2006). ● “Como sólo consumo el fin de semana, no pasa nada”. Consumir todos los fines de semana supone una situación de riesgo evidente. Son en total 110 días al año, sin sumarles los periodos de vacaciones. ● “¿Son inofensivas?, ¿No son drogas?”. Pueden generar dependencia, además, no hay ningún con- trol sanitario en su fabricación, por lo que existe riesgo de adulteración. Pastillas aparentemente iguales pueden contener dosis muy distintas o diferentes productos. Una de cada 5 pastillas no contiene lo que dice. ● “¿Es algo novedoso?, ¿Son modernas?, ¿Están de moda?”. La mayoría son viejas sustancias (el éxtasis se sintetizó en 1912, el speed, conocido como “centramina”, se usaba en los 70). Fueron desechadas en su momento por sus efectos secundarios, poca eficacia o peligrosidad. Las están presentando como “de moda” para vender más. ● “¿Facilitan las relaciones sociales?”. Parece que facilitan la empatía y el acercamiento a otras per- sonas, pero cuando se pasa el efecto, las cosas no han cambiado. Hacer y mantener amigos requie- re de otras cualidades (habilidades de comunicación...); ninguna pastilla puede hacer eso. ● “¿Facilitan las relaciones sexuales?”. Puede aumentar el deseo de establecer contacto físico con otras personas y por lo tanto, el deseo sexual. Sin embargo, también pueden producir impotencia en los chicos y dificultades para alcanzar el orgasmo en las chicas. ● “Los consumidores de éxtasis no consumen alcohol”. Más del 60% de los consumidores de éxta- sis toma alcohol, la mayoría son policonsumidores. ● “Las drogas de síntesis son baratas”. El término caro o barato es relativo, depende del sujeto que las use. Para un adolescente supone gastar gran parte de su asignación económica semanal. 43
  • 36. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias 6. ALUCINÓGENOS Se han utilizado en distintas civilizaciones. La modificación de la conciencia que provocan era consi- derada una forma efectiva para entrar en contacto con la divinidad, de ahí su relevancia en rituales de corte sagrado. El alucinógeno más usado en España es el LSD, empleado sobre todo como droga recreativa en las noches de fin de semana. En la actualidad su consumo es muy minoritario. Efectos relacionados los alucinógenos ● Son sustancias perturbadoras del sistema nervioso central que, al llegar al cerebro, provocan alte- raciones en la percepción de la realidad, pudiendo dar lugar a trastornos severos e incluso autén- ticas alucinaciones, ampliando o distorsionando las formas de las cosas, los colores, los tamaños y los ruidos. Generan sensación de distancia y alejamiento, delirios, dificultades de concentración y de control del pensamiento, verborrea, hiperactividad, dilatación de la pupila y descoordinación motora. ● Tienen un efecto muy potente con dosis mínimas. A la media hora de su consumo empiezan a manifestarse los efectos, que duran alrededor de 8 horas. ● En ocasiones, pueden aparecer reacciones de pánico, lo que se llama un “mal viaje”, y reaparicio- nes de alucinaciones sin que se haya consumido la sustancia (flash-back). ● El consumo a largo plazo provoca insomnio, temblores, pérdida de apetito, convulsiones, delirio paranoide y, en general, pérdida del control de la mente y del cuerpo. En personas predispuestas puede desencadenar en psicosis. 7. COCAÍNA Procede de un arbusto que se denomina Erytoxilon Coca. Tradicionalmente, el cultivo y uso de la hoja de coca se ha limitado a la zona de los Andes, donde su consumo está culturalmente admitido (se empleaba con carácter ritual y por sus propiedades energéticas para realizar trabajos físicos). De la hoja de la coca se obtienen distintos derivados: ● Clorhidrato de cocaína: conocida popularmente como cocaína. ● Sulfato de cocaína (pasta de coca, también conocida como basuko), que se fuma mezclada con tabaco o marihuana. ● Cocaína base (crack). La cocaína se obtiene en un laboratorio mediante un proceso químico a partir de la hoja de la coca, donde se aísla y concentra el alcaloide que constituye su principio activo, y que en la hoja se encuen- tra a muy bajas concentraciones. El consumo del basuko y del crack es muy minoritario; la cocaína es la principal forma de consumo en Europa. 44
  • 37. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias Efectos relacionados con el consumo de cocaína ● Es un estimulante del sistema nervioso central. Los efectos de su consumo, que duran entre 1 y 2 horas, son disminución de la fatiga, del sueño y del apetito; excitación, locuacidad, y aumento de la seguridad en uno mismo; disminuye las inhibiciones y aumenta la sociabilidad. Produce aumento de la presión sanguínea, del ritmo cardíaco y de la temperatura del cuerpo. ● La sensación de bienestar inicial suele ir seguida por un “bajón” caracterizado por cansancio, apa- tía, depresión, irritabilidad y conducta impulsiva. ● El consumo a largo plazo puede producir paro cardíaco, hemorragias cerebrales, aparición de psi- cosis, delirios, insomnio, irritabilidad, confusión, depresión, alteraciones de la memoria, alucinacio- nes y delirios paranoides. ● El consumo de la cocaína fumada e inyectada es más agresivo, pues la sustancia llega al cerebro casi inmediatamente; provoca un efecto más rápido e intenso, pero menos duradero, por lo que puede fomentar el que la persona consuma más cantidad de sustancia. Cuando se consume esni- fada puede producir congestión o irritación de la mucosa de la nariz y su uso crónico puede crear úlceras y perforación del tabique nasal. ● Tiene una importante capacidad de generar dependencia, aunque el proceso de adicción no suele presentar síntomas fisiológicos llamativos. Por esto, la dependencia suele detectarse en situaciones muy consolidadas y a partir de problemáticas agudas de salud mental. ● El síndrome de abstinencia: se desarrolla con trastornos psíquicos importantes y la supresión de la sustancia tras un consumo prolongado provoca un fenómeno de rebote caracterizado por somno- lencia, depresión, irritabilidad... 8. FÁRMACOS Son preparados químicos de venta legal que se expenden bajo prescripción médica y que se venden en farmacias. Su objetivo es prevenir y curar enfermedades, pero en la sociedad actual se han produ- cido dos usos diferentes; por un lado, los medicamentos (con receta médica), y por otro, las “pirulas” o pastillas (carecen de regulación sanitaria y finalidad terapéutica), se venden de forma clandestina y sus consecuencias pueden resultar perjudiciales. Las pautas de consumo, las expectativas de uso, la aprobación o reprobación social, la intervención de autoridad, los efectos del consumo... difieren en ambos usos. Los fármacos de los que se abusa con más frecuencia podemos clasificarlos en: 8.1. BENZODIACEPINAS Son ampliamente utilizadas para el tratamiento de estados de ansiedad, insomnio, epilepsia, estrés y espasmos musculares. Deprimen el sistema nervioso central, tienen una acción sedante, con sensa- ción de calma, tranquilidad, desaparición de la tensión, dan sueño y disminuyen la vigilancia. También producen una ligera alteración del equilibrio y la coordinación. Los efectos a largo plazo son: ansie- dad, temblores, sensación de vértigo, insomnio, anemia, irritabilidad, deterioro psicológico general y trastornos hepáticos. Su consumo puede generar tolerancia y dependencia. La supresión repentina provoca un síndrome de abstinencia que se manifiesta con ansiedad, insomnio, temblores, sudoración y, más raramente, con- fusión e incluso convulsiones. La mezcla con el alcohol potencia sus efectos; tiene una tolerancia cruzada. 45
  • 38. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias 8.2. ANFETAMINAS Están indicadas para el tratamiento de diversos trastornos como la narcolepsia, o forma severa de somnolencia nocturna y la hiperactividad infantil, ya que provoca un efecto paradójico. También se producen anfetaminas con destino al mercado negro, en muchos casos, se las denomina drogas de síntesis, la más conocida es el speed. En la actualidad, su consumo y distribución están permitidos bajo estricto control médico. Al margen de este uso, está perseguida su elaboración, tráfico, promoción o venta. Son un estimulante del sistema nervioso central provocando sensación de euforia que se manifiesta con excitación nerviosa, insomnio, locuacidad, aumento del grado de confianza y autosatisfacción, agitación, ausencia de apetito, hiperactividad y en ocasiones, agresividad. También pueden incremen- tar el nivel de atención y concentración en tareas concretas, por ello, su uso estuvo muy difundido en ambientes universitarios. A nivel físico la persona manifiesta sed, sudoración, náuseas, malestar, vértigos, dolor de cabeza y taquicardia. A menudo se presentan muecas exageradas y anormales de la mandíbula. Los efectos a largo plazo son: depresiones, delirios paranoides, alucinaciones, trastornos de la aten- ción y concentración, insomnio, cambios bruscos en el humor, irritabilidad, etc. Genera una alta tolerancia e intensa dependencia. El síndrome de abstinencia se manifiesta a las horas y puede durar hasta 9 días. Los síntomas son: ansiedad, insomnio, cambios bruscos de humor, falta de energía, depresión y un intenso deseo de consumo. 8.3. ANALGÉSICOS NARCÓTICOS Su uso queda restringido a finalidades médicas y siempre bajo control sanitario. Se emplean, sobre todo, en el cuidado paliativo de enfermedades graves y terminales. Entre ellas, podemos destacar dos: ● Morfina. Se obtiene a partir del opio, al igual que la heroína. Es un analgésico muy potente que se utiliza en el tratamiento de dolores muy intensos con la finalidad de relajar al paciente, mitigar la angustia y, sobre todo, reducir el dolor. ● Metadona. Es también un analgésico opiáceo, similar a la morfina, aunque con un efecto sedante más fuerte que ésta. Se utiliza en programas de deshabituación de la heroína mediante una estra- tegia de sustitución controlada. El objetivo es reducir progresivamente el consumo del adicto o la disminución de riesgos sanitarios y sociales. Estas sustancias producen tolerancia, dependencia y síndrome de abstinencia. 9. HEROÍNA Es un opiáceo que proviene de la planta Papaver Somniferum. Todos los opiáceos (codeína, bupre- morfina, metadona y especialmente la morfina) se han utilizado durante mucho tiempo en farmaco- logía por sus propiedades sedantes y analgésicas; cuando generaban problemas de dependencia se trataban individualmente con el fin de reconducir la situación. 46
  • 39. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias Efectos relacionados con la heroína ● Es un depresor del sistema nervioso central que actúa específicamente en los sistemas que regu- lan los mecanismos del dolor y del placer. Provoca sensación de placer, relajación, ausencia de malestar físico y psíquico, náuseas, induce al sueño, quita el hambre, el dolor y el deseo sexual. ● Las principales vías de consumo de la heroína son la inyectada, la esnifada y la fumada. La vía inyectada conlleva riesgos de contagio de enfermedades si se comparte la jeringuilla, incremento de sobredosis y de problemas sanitarios relacionados con las malas condiciones higiénicas del uso. ● El consumo a largo plazo provoca adelgazamiento exagerado producido por la pérdida de apetito, estreñimiento, problemas cardíacos y en la circulación sanguínea. También genera trastornos de la atención y memoria, insomnio, depresión, pérdida de interés y de motivación por las cosas y las personas que rodean al consumidor. ● El síndrome de abstinencia presenta ansiedad, dolores, náuseas, vómitos, diarrea, insomnio, fie- bre, dilatación pupilar, sudoración y malestar general. Algún mito relacionado con la heroína ● “La droga más peligrosa es la heroína”. Siempre ha sido la sustancia “maligna” por excelencia, pero al considerar otros indicadores como muertes, problemas sanitarios, accidentes de tráfico y laborales... las drogas legales son las que causan más perjuicios. 10. OTRAS SUSTANCIAS En este apartado incluimos algunas drogas cuyo consumo actualmente no tiene demasiada relevancia. 10.1. DISOLVENTES VOLÁTILES Este grupo abarca múltiples sustancias químicas altamente tóxicas de uso industrial y doméstico que, al ser inhaladas, pueden producir peligrosas consecuencias físicas y psíquicas. Los más conocidos son: aerosoles, pegamento, disolventes volátiles (pintura, gasolina...) y gases (butano, propano...). ● La duración de los efectos es escasa, entre 15 y 45 minutos, lo que favorece el que los consumi- dores quieran inhalar constantemente para mantener los efectos. La composición de los disolven- tes es distinta pero todos producen efectos muy similares a los analgésicos, haciendo más lentas las funciones del cuerpo. ● Algunos efectos son: reducción del apetito y del frío, euforia y alegría, ocasionales alucinaciones y trastornos de conducta. Pasados los efectos iniciales, aparecen la somnolencia, dolores de cabeza, mareos, desorientación, visión borrosa, habla confusa y pérdida del equilibrio. Si el consumo con- tinúa aparecen náuseas, vómitos, tos, lagrimeos y se puede alcanzar una intoxicación grave seme- jante a la intoxicación etílica. ● Pueden desarrollar tolerancia y dependencia. Ante la supresión de la sustancia aparece un alto grado de ansiedad y un fuerte deseo por inhalar. ● El perfil del consumidor generalmente es el de un niño entre 8 y 14 años en situación de margi- nalidad. Se consume en grupo y éste suele cesar al aumentar la edad y abandonar el grupo. 47
  • 40. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias 10.2. ÉXTASIS LÍQUIDO (GHB) ● Es una sustancia depresora que fue empleada médicamente pero que en los últimos tiempos se uti- liza ilegalmente en contextos de ocio nocturno. Los consumidores creen que tiene los mismos efec- tos que el éxtasis pero en realidad no tiene nada que ver. El GHB es depresor, aunque puede tener algún efecto psicodisléptico y estimulante. ● Se presenta en pequeños botes transparentes; el líquido se absorbe por vía oral aunque se puede emplear por vía intravenosa. Comienza su acción a los cinco minutos de la administración y des- aparece a las 2-3 horas. ● Tiene como efecto la sedación, con ligera euforia. Aunque pretende incrementar la sociabilidad y el deseo de comunicación, lo que suele aparecer, paradójicamente, es somnolencia, confusión, dolor de cabeza, obnubilación... En los casos más graves puede llegar a producir delirios, agitación, alucinaciones y depresión respiratoria. ● El síndrome de abstinencia se caracteriza por confusión, taquicardia, temblores e insomnio. Su sobredosis es peligrosa, pudiendo conducir al coma y la muerte. Al ser líquido, su dosificación es más complicada que con las pastillas. 10.3. POPPERS ● Son drogas re c reativas que se inhalan. Se presentan en botes de cristal; el líquido es incoloro e inodo- ro. Es una sustancia muy volátil e inflamable; nunca debe ser bebida porque puede ser mort a l . ● Se emplea en las relaciones sexuales, favorece la desinhibición e incrementan las sensaciones del orgasmo. No obstante, en ocasiones, puede afectar negativamente a la erección. ● Los efectos de estimulación y vasodilatación se perciben rápidamente. A los pocos segundos se produce una sensación de euforia, ligereza y deseo sexual. Las consecuencias adversas son el enro- jecimiento de la cara y cuello, náuseas, vómitos, taquicardia e hipotensión, que desaparecen rápi- damente produciendo después agotamiento y depresión. Produce tolerancia y una considerable dependencia física, con un elevado riesgo de intoxicación por sobredosis. 10.4. KETAMINA ● Droga sintética utilizada en medicina y veterinaria, como analgésico. Se presenta como líquido incoloro e inodoro, como polvo, cristales blancos, pastillas o cápsulas. La vía de administración es oral, inyectada y esnifada. El efecto inmediato es que el cuerpo y la mente se separan. ● A dosis bajas tiene efectos muy parecidos a una borrachera por alcohol o sedantes, aunque en algunos casos puede producir sobredosis. Síntomas característicos son la pérdida de coordinación, visión borrosa, problemas para hablar y pensar... ● A dosis medias aumentan los efectos disociativos pero la persona aún se puede relacionar con los demás y tiene cierta conciencia. A dosis elevadas, el cuerpo se queda prácticamente anulado, se produce una pérdida de la noción de identidad propia y ajena y se experimenta un viaje psicodé- lico muy fuerte (deformación del cuerpo, ver imágenes, verse fuera del cuerpo...). ● Los efectos secundarios de la ingesta de esta droga son náuseas, vómitos, mareos, dolor de cabe- za, trastornos de ansiedad, paranoias, flash back... ● Es muy peligrosa porque tiene una rápida tolerancia y puede provocar una dependencia psicoló- gica muy fuerte. 48
  • 41. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias 8 La comunicación interpersonal Como agentes preventivos es importante que reflexionemos sobre nuestro pro- pio estilo de comunicación interpersonal, ya que de ello dependerá, en parte, el que sea eficaz nuestra tarea preventiva. Por comunicación podemos entender: Comunicación interpersonal es una interacción recíproca o mutuamen- te influyente entre dos o más personas. Esta interacción es orientada por objetivos y/o sentimientos que transmiten mensajes e informaciones verbales y no verbales (Costa y López, 1991). De esta definición podemos extraer varias conclusiones: ● La comunicación interpersonal es bidireccional: todos los elementos implica- dos son activos. Si nos aproximamos con una actitud de diálogo y acerc a m i e n- to al joven, conseguiremos más fácilmente transmitir lo que nos proponíamos. ● Ser conscientes de nuestros sentimientos y objetivos, así como los de los jóvenes con los que intervenimos, facilita que podamos entender y manejar adecuadamente la comunicación interpersonal. Por ejemplo, el acercamien- to a un grupo de jóvenes que está consumiendo con la premisa de que son “unos maleantes” condiciona la forma en la que se establecerá la comuni- cación y la relación. ● Los mensajes pueden ser verbales y no verbales como el silencio, la mirada, los gestos, la postura, el uniforme... 1. LA ESCUCHA ACTIVA Consiste en escuchar con comprensión lo que el otro está diciendo. Muchas veces, sin embargo, estamos más preocupados por la respuesta que por enten- der al que nos está hablando, y pasamos por alto cuestiones importantes, como su estado emocional. La escucha activa se dificulta si se: ● Interrumpe al que habla. Es conveniente dejar que hable hasta el final. ● Prejuzga de forma prematura. ● Ofrecen soluciones prematuras. ● No se respetan las pausas. ● Es importante evitar el “síndrome del experto”, es decir, cuando se respon- de al problema, antes de que el otro haya terminado de explicarlo. 49
  • 42. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias 1.1. HABILIDADES PARA LA ESCUCHA ACTIVA: ● Empatizar: es intentar entender lo que siente la otra persona, escuchar sus sentimientos y hacerle saber que le comprendemos. ● Resumir: mediante esta habilidad hacemos saber al joven que recibimos lo que nos quiere comu- nicar; también le informamos de nuestro grado de comprensión. Por ejemplo, utilizar frases como “Si no te he entendido mal...”, “0 sea, que lo que me estás diciendo es...”, “¿Es correcto…?”, “¿Estoy en lo cierto?”... ● Hacer preguntas: esta habilidad es utilizada para conseguir información. Las personas con esta habilidad sólo hacen una pregunta corta y directa a la vez y esperan una respuesta. Escuchar no es lo mismo que oír; son necesarios algunos elementos como predisposición, con- tacto visual, señales de escucha… 2. HABILIDADES DE CONVERSACIÓN Son habilidades que mejoran la capacidad de iniciar y mantener conversaciones. Los aspectos a con- siderar son: ● Contacto visual. Es el tiempo que se está mirando a los ojos de la otra persona. Debe ser frecuen- te, pero no exagerado. ● Tono. Se basa en aspectos como el tono de voz, la expresión facial y el volumen de la voz. Ha de ser adecuado a la situación. ● Preguntas conversacionales. Son las preguntas que provocan una respuesta en la persona que con- testa. Pueden ser una petición directa de información (“¿A qué escuela vas?”, “¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre?”...) o también frases que suscitan información (“Cuéntame más sobre eso” o “Así que estás en el nuevo instituto.”). Lo importante es que estas preguntas favorezcan que la otra persona revele información. ● Componentes de refuerzo o cumplidos. Son verbalizaciones que suponen un halago o refuerzan el discurso de otro individuo. Algunos ejemplos serían: “Me gusta que me cuentes estas cosas” o “Debes ser muy bueno jugando al fútbol”. Otro tipo de frases menos directas también transmi- ten el interés por la conversación: “Bien”, “Hmm” o “¡Estupendo!”. 3. OTROS FACILITADORES DE LA COMUNICACIÓN En ocasiones, un buen estilo comunicativo, un modelo coherente o un contenido adecuado pueden deteriorarse si no hemos elegido el momento adecuado. Algunos aspectos que influyen en la comu- nicación: ● El ambiente: el lugar, el ruido que exista, el nivel de confidencialidad... ● Las emociones de ambos interlocutores. Por ejemplo, si las emociones del joven están descontro- ladas, la comunicación se dificulta. ● La receptividad: si se está dispuesto a escuchar. ● Utilizar un lenguaje acorde con el nivel y la edad del joven. 50
  • 43. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias 4. ESTILOS DE COMUNICACIÓN Existen tres estilos de comunicación: agresivo, inhibido y asertivo. La utilización de cada uno de ellos determina el resultado de la comunicación y la consecución de nuestro objetivo, es decir, facilita o difi- culta. A continuación presentamos un cuadro donde se recogen las características de cada uno de ellos. ESTILO AGRESIVO ESTILO INHIBIDO ESTILO ASERTIVO Impositivo. Vacilante. o Firme y directo. Interrumpe a los demás. “quizá, “deseo, opino que, Da órdenes. supongo que, me estoy bueno... tal vez..., qué piensas...”. sintiendo,…” “tienes que..., no te molestes...” no tolero, no te consiento ...” Postura erecta Postura cerrada Postura relajada. del cuerpo y y hundida de hombros hacia atrás. cuerpo. Se retuerce las manos. Movimientos y Posición de cabeza Cabeza alta y gestos amenazantes. a menudo hacia contacto visual. abajo. Mirada fija y voz alta. Voz baja y tono Tono de voz de voz vacilante. firme. Movimiento Movimiento Movimientos del del cuerpo tendente del cuerpo cuerpo y cabeza a invadir el espacio tendente a alejarse orientados del interlocutor. de los otros. hacia el otro. Espacio interpersonal adecuado. Puede lograr algunos No logra sus objetivos Logra sus objetivos, pero porque deja a los objetivos sin dañando las relaciones demás elegir por él. ofender a los (humilla). demás. Establece su posición o lo que quiere con claridad. El estilo que más favorece la comunicación es el asertivo ya que utiliza mensajes respetuosos que no enjuician ni reprochan la conducta de los demás. Los pasos a seguir para ser más efec- tivo serían: ● Describir brevemente la situación o comportamiento que te molesta o te crea problemas. ● Señalar las consecuencias que dicho comportamiento tiene sobre ti o sobre la otra persona. ● Expresar petición de cambio y/o malestar que te provoca. 51
  • 44. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias 9 El papel de la policía en prevención 1. INFORMAR SOBRE EL USO DE DROGAS11 Antes de plantearnos hablar acerca del uso de drogas con un adolescente o grupo de jóvenes tenemos que tener en cuenta: ● El contexto: no todos los contextos en los que el agente municipal tiene oportunidad para acercarse a los menores pueden ser utilizados de la misma manera (grupo de adolescente haciendo botellón, o el mismo grupo en el aula). ● El objetivo: el agente tiene que tener claro qué persigue con el acercamien- to y en función de ello actuar. Por ejemplo, en el caso que el contacto haya sido motivado por una posible sanción es evidente que no existe un clima adecuado que facilite la comunicación y la influencia del agente. En este caso su objetivo es únicamente sancionador. En otros casos como charlas en el aula, agente tutor en seguimiento de un menor, etc. será posible dar información. ● El trabajo previo: para que la información sea eficaz, es adecuado realizar un trabajo previo que facilite la comunicación y se potencie la capacidad de influencia. De otra forma, los jóvenes no consultarían las dudas o experien- cias que tuvieran sobre el consumo. Si no, las conversaciones sobre las dro- gas se convertirían en meros intercambios de información, donde la posibi- lidad de incidir sobre las creencias y conductas serán nulas o escasas. ● Seguridad: además de la comunicación y la capacidad de influencia es con- veniente que el agente preventivo posea seguridad para abordar el tema. Debe conocer y comprender el fenómeno sin estereotipos ni dramatizacio- nes. Esto no significa que tenga que ser un experto en la materia, pero es fundamental que tenga nociones básicas y sepa dónde acudir para buscar la información que precise. 1.1. MOMENTOS QUE FACILITAN HABLAR SOBRE USO DE DROGAS: ● Comentarios o preguntas espontáneas que los agentes municipales realicen a los jóvenes ante situaciones. Por ejemplo, si re p a rten un folleto informativo... ● Conversaciones más formales que se inician a petición de los agentes muni- cipales o de los propios jóvenes. 11 Texto adaptado y ampliado de GID “Materiales de formación en prevención de drogodependencias. Módulo familias”. PPD. Madrid, 1996. 53
  • 45. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias ● El diálogo también puede surgir a raíz de un suceso ocurrido o de un momento clave. Por ejem- plo, cuando un agente municipal va a poner una multa por consumo de drogas se puede aprove- char la ocasión para dar información sobre sustancias, la posibilidad de la suspensión de la sanción si se somete a un tratamiento de deshabituación, direcciones de centros de atención a drogode- pendientes y otros recursos de la zona que puedan ser de su utilidad… ● Taller de prevención o charla en un centro escolar. Las sesiones se han de preparar teniendo en cuenta el perfil del alumnado. 1.2. PAUTAS PARA ABORDAR EL USO DE DROGAS CON JÓVENES: ● En primer lugar, destacar que el propio agente preventivo es en muchos casos el propio “recurso”. Sus habilidades comunicativas, actitudes, experiencias profesionales, conocimientos... determinan la relación que se establece con el joven y la forma de abordar la situación. ● El tipo de información que le facilitemos al joven debe estar adaptada a su edad, su personalidad, experiencias, grado de información previa, necesidades, curiosidades, diferencias culturales, el con- texto donde habita, circunstancias, género... (evidentemente no en todas las situaciones el agente preventivo tiene conocimiento de todos estos datos). Es importante tener en cuenta que la misma información no sirve para todo el mundo. Sobre todo, en las intervenciones en el aula, es necesa- rio partir de lo que saben, lo que perciben, lo que sienten y no dar más información que la nece- saria. Por ejemplo, hablar de drogas ilegales a un niño de 10 no suele tener mucho sentido, ya que eso está muy alejado de su realidad. A la hora de definir lo idóneo para un grupo concreto es de gran utilidad las informaciones que nos aporten sus profesores, el equipo de orientación escolar o el centro educativo. ● La información debe ser veraz, objetiva y relevante para la persona que la recibe. Deformar la rea- lidad utilizando excesivos dramatismos, exageraciones, metiendo miedo y ofreciendo verdades a medias, no es adecuado. Puede generar una pérdida de credibilidad. Los jóvenes pueden compro- bar esos datos por otras vías o incluso con su experiencia personal y comprobar que se les preten- de engañar o que no estamos correctamente informados. ● No censurar pensamientos ni que existan temas tabú. Para ello, debemos estar dispuestos a escu- char opiniones que no son adecuadas. Esto no quiere decir que las aceptemos pero hemos de perm i- tir que sean expresadas. Si un joven presiente que nos escandalizamos con algo tenderá a no contar- lo por temor o miedo a nuestra reacción. Es fundamental re c o rdar que cuando se conoce la opinión del joven sobre las drogas es cuando se puede influir sobre la actitud o comportamiento hacia ellas. ● Es necesario aceptar los distintos puntos de vista que los jóvenes pueden tener sobre el tema, ya que evita dar la imagen de intentos de manipulación. Además podemos utilizar esas opiniones para provocar la reflexión del grupo y desmontar mitos sobre las drogas. Por ejemplo, podemos encon- trarnos algún joven que comente: “con alcohol me divierto más”. Debemos admitir su percepción de que la sustancia puede facilitar sus relaciones y utilizar este argumento para que el grupo refle- xione sobre todos los efectos asociados al consumo (pérdida de reflejos, el día siguiente, posibles conflictos en casa, dar la noche a los amigos...) ● La conversación debe ser abierta y bidireccional. Para ello, debemos escuchar sus opiniones de forma atenta y respetuosa. Hablar sobre el uso de drogas no se debe convertir en un discurso moralizante que se dirige a los jóvenes. ● La información aportada ha de estar orientada a incrementar la percepción del riesgo. Conviene que todos los mensajes preventivos tengan al menos alguna referencia, aunque sea implícita, a los peligros y riesgos de una manera objetiva. ● Apoyarse en ejemplos cercanos. Toda idea ha de sustentarse en ejemplos conductuales prácticos. Si éstos provienen, además, de las experiencias reales de los jóvenes, aumentará la probabilidad de cambio en el comportamiento. 54
  • 46. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias ● Evitar connotaciones indeseables. No conviene generalizar y hablar de “la droga” ya que es un tér- mino que conlleva estereotipos muy diversos (marginalidad, delincuencia...) y algo caducas. Lo adecuado es hablar de conductas concretas: ingesta de alcohol, fumar cannabis... La mejor información no es necesariamente la más completa. Lo es la que responde a las pre- guntas de los jóvenes. No sólo debemos tener en cuenta aquello que nosotros creemos que el menor necesita saber, sino también aquello que nos solicita. Los mensajes que exclusivamente presentan argumentos en contra de las drogas no son con- sonantes con la experiencia del propio joven y no resultan creíbles. ● El uso de mensajes empáticos aumenta la credibilidad y la confianza que despierta el agente pre- ventivo, y por tanto, la receptividad del contenido transmitido. Cuando somos empáticos recono- cemos explícitamente las dificultades y problemas que la información plantea al joven. El efecto que produce es la disminución de objeciones antes de que se verbalicen. Por ejemplo: “entiendo que te extrañe...”, “es posible que tus amigos piensen...”, “mucha gente cree que el alcohol...”... A modo de conclusión, en los talleres de prevención o charlas en los centros escolares es fun- damental: ● Utilizar mensajes sencillos y adaptados al lenguaje del joven, evitando la jerga técnica o el argot. El mensaje sólo puede llegar si se entienden cada uno de los términos. ● Utilizar frases cortas, breves y simples, de modo que cada una encierre una idea. ● Enunciar las ideas en positivo. Esto facilita la comprensión y los recuerdos. Por ejemplo, el alcohol genera dependencia. ● Presentar los contenidos de forma atractiva (materiales, medios audiovisuales, DVD,…) para captar la atención del joven. ● Buscar la participación activa del adolescente ya que aumenta la receptividad. Para ello, es útil pedir periódicamente feedback que haga referencia a la información facilitada. 1.3. ¿QUÉ TIPO DE INFORMACIÓN ES RELEVANTE? Al hablar sobre drogas conviene que los agentes municipales aborden las siguientes cuestiones: ● Información sobre los procesos que suceden en el organismo. Por ejemplo, la tos que produce el tabaco, la pérdida de reflejos con el alcohol... ● Facilitar instrumentos de autoobservación y observación. (¿qué efectos produce el alcohol?, ¿cómo pasa el día siguiente alguien que se ha emborrachado?, ¿qué ocurre si alguien se fuma un porro antes de entrar en clase?...). ● Hacer hincapié en los efectos físicos y conductuales a corto y a largo plazo (consecuencias positi- vas o percibidas como tales y negativas), para facilitar en el sujeto una toma de decisiones razona- da. ● Hablar de los beneficios del no consumo (ahorro económico, no tener mal aliento, disminución de conflictividad familiar...). Aportar información argumentada, señalando la dicotomía consumo/no consumo como una relación coste/beneficio. ● Procurar dar mensajes coherentes. Conviene informar acerca de los motivos por los que la gente consume, la función social y económica de éste... ● No es aconsejable hacer comparaciones ni valoraciones entre las distintas drogas –cuál es la peor–. 55
  • 47. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias Existen otro tipo de informaciones relacionadas con el consumo de drogas como son las estrategias de reducción de riesgos y daños que por su interés creemos deben ser mencionadas de forma específica. 1.4. LOS AGENTES MUNICIPALES Y LAS ESTRATEGIAS DE REDUCCIÓN DE DAÑOS Hemos visto que existen diferentes tipos de estrategias según se haya tenido o no contacto con las sustancias (primaria, secundaria, terciaria). Cuando el sujeto ya se ha iniciado en el consumo y éste es problemático, se suelen poner en marcha lo que denominamos estrategias de reducción de daños, que tratan de que el sujeto realice dos evaluacio- nes: en primer lugar, que el consumo en cuestión implica un grave riesgo, y en segundo lugar, que a pesar de la gravedad del riesgo éste es minimizable y/o evitable desarrollando determinadas conductas. Este tipo de informaciones son incompatibles con las funciones de control de la Policía en lo referen- te, por ejemplo, a la vigilancia de consumo en vía pública, venta a menores de drogas legales, sancio- nes..., por lo que creemos que no es aconsejable que aporten este tipo de informaciones. Sí que es interesante que conozcan que otros profesionales pueden darlas y faciliten el contacto con ellos, ya que de otra manera se puede dificultar la labor específica de control ejercida por la Policía. 1.5. ¿CUÁNDO SE DEBE HABLAR SOBRE DROGAS? Un principio básico es que hay que hablar de drogas siempre que alguien nos pregunta aunque, por ejemplo, nos asustemos cuando un menor de 10 años nos pregunta sobre la cocaína. Ese niño tiene esa curiosidad y si no contestamos, es muy posible, que busque otras vías de información (internet, amigos...). El primer paso es elogiar el que te lo pregunten y posteriormente responder. Para mantener la influencia sobre un joven y seguir siendo una de las principales fuentes de informa- ción debemos esforzarnos en ofrecerle una respuesta adecuada a sus necesidades. Cuando el agente municipal en un momento puntual carece de información, debemos animar al joven a buscar una res- puesta. Por ejemplo, acudir donde un técnico de prevención, ir a la biblioteca... De forma orientativa proponemos una clasificación por edades. La debemos considerar de forma fle- xible y adaptarla a cada individuo, grupo y colectivo. ● Hasta los 10 años. No es correcto hablar de forma directa sobre drogas, salvo que pregunten direc- tamente, ya que es algo muy alejado de su realidad. El peligro es crear cierta curiosidad sobre temas que no le habían llamado la atención. Algunos contenidos para abordar la prevención: ● Materias referentes a hábitos saludables en general. ● Los venenos y sustancias peligrosas (lejía, setas venenosas...). ● Las diferencias entre uso controlado y abuso (golosinas, televisión, videojuegos...). ● Medicamentos. Los beneficios de la toma de fármacos con prescripción médica y la idoneidad de considerar las indicaciones del prospecto. ● De 10 a 14 años. Se han de trabajar fundamentalmente las drogas legales. El contenido debe ser específico y explícito (alcohol y tabaco). Conviene explicar claramente los motivos por los que no pueden ser consumidas las drogas a estas edades: ● La legislación no permite el consumo de drogas a los menores de 18 años. ● Imposibilidad de entrar en locales donde no está permitido fumar. ● Las drogas inciden de manera significativa en el organismo de los menores ya que están en pro- ceso de crecimiento. ● El consumo a edades tempranas puede incrementar la probabilidad de que se produzcan situa- ciones de abuso o dependencia. ● Explicar los efectos fisiológicos y conductuales del consumo y sus consecuencias. 56
  • 48. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias ● A partir de 14 años. Se abordan las sustancias legales e ilegales. ● Hacer especial hincapié en los efectos negativos del consumo, sobre todo los que aparecen de forma inmediata o a corto plazo. ● Informar de las consecuencias de la dependencia. ● Legislación sobre posesión, tráfico... ● Peligros de la adulteración y la mezcla de sustancias. ● Situaciones peligrosas de uso y abuso, no sólo desde la perspectiva cuantitativa sino también cualitativa. ● Recomendaciones sobre pautas de consumo controlado. 2. DETECTAR INDICIOS DEL CONSUMO DE DROGAS Es muy difícil saber si un joven usa drogas salvo que exista alguna evidencia clara (que se le encuen- tre bebiendo, que se halle entre sus cosas una sustancia, que algún familiar te lo confirme, hallar úti- les de consumo...). Aún en los casos en los que se tenga una evidencia, es común que el adolescen- te lo niegue y afirme, por ejemplo, que está guardando la sustancia a un amigo, que era la primera vez que lo hacía o que ya había decido dejarlo. Existen algunos indicios que nos dan pistas sobre la existencia de hábitos de consumo, aunque no han de ser considerados como totalmente certeros, ya que pueden tener su origen tanto en el uso de dro- gas, como en otro tipo de problemas personales, situaciones conflictivas o simplemente cambios en el estilo de vida, de ahí la necesidad de emplearlos con cautela. Además, muchos de ellos son el reflejo de algunos comportamientos que caracterizan a la mayoría de los adolescentes. Algunos de los indicadores más significativos: ● Cambios notables de aspecto físico (ojeras, enrojecimiento de los ojos, palidez...). ● Aparición de ciertas enfermedades y trastornos físicos leves, unido a una resistencia a no ir al médi- co o afán por no ir acompañado. ● Problemas de sueño e insomnio. ● Falta de apetito o cambios en los hábitos de alimentación (comidas fuera de horas, exceso de dulces...). ● Cambios bruscos de humor. ● Empleo repetido de la mentira como mecanismo habitual. ● Pérdida de hábitos básicos de higiene corporal y de la ropa. ● Cambios en el tiempo de permanencia en casa (frecuentes salidas o aumento importante del tiem- po que pasa fuera del hogar). ● Desmotivación y pasividad hacia las actividades que normalmente ocupaban a la persona: depor- tivas, domésticas, académicas, laborales... ● Absentismo, bajo rendimiento e incluso quejas por parte de otros alumnos o profesores. ● Modificaciones en el grado y calidad de la comunicación familiar (evitar situaciones de reunión, de conversaciones y actividades conjuntas). Tendencia al aislamiento. ● Desinterés hacia cualquier asunto que no sea lo relativo a sus propias actividades, relaciones y sali- das... 57
  • 49. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias El agente municipal, desde el papel que desempeña, no posee suficientes herramientas e infor- mación para conocer todos los indicadores señalados, pero es importante que conozca lo que observan la familia y otros profesionales (maestro, trabajador social...). El trabajo conjunto y coordinado es fundamental en las acciones preventivas. Algunos indicadores que puede observar el agente municipal son: cambios notables de aspecto físico, pérdida de hábitos de higiene corporal o de ropa, salidas frecuentes y aumen- to importante del tiempo que pasa en la calle, absentismo escolar, abandono de otras activi- dades extraescolares donde acudía el joven, lugar de encuentro con otros... 2.1. CLAVES PARA VALORAR EL CONSUMO Teniendo en cuenta el modelo multidimensional (Capítulo III) y los factores de riesgo y protección (Capítulo V), que nos ayudan a comprender el fenómeno de las drogodependencias, podemos defi- nir algunos criterios que nos ayudan a determinar las circunstancias del consumo y la gravedad del mismo: ● Tipo y características de la sustancia. No es lo mismo el alcohol que la cocaína, o la heroína que el cannabis. Algunas sustancias se elaboran con control sanitario y las prescriben los médicos; otras, en cambio, están adulteradas. ● Cantidad, frecuencia y vía de consumo. Es muy diferente consumir de vez en cuando, que mucho de vez en cuando, o que un poco de manera habitual o mucho siempre. También la situación varía si se consume una droga o se mezclan varias, o si se consume por vía oral o por vía intravenosa... ● Características de la persona: influye la edad, el estado de ánimo, el grado de madurez... ● Actitudes hacia el consumo. La percepción de los posibles problemas y de las “ventajas” que pueda acarrearle repercuten en su actitud. ● Motivo por el que se consume: porque quiere divertirse, para olvidar problemas, por el placer de consumir (el mejor vino, marihuana de buena calidad...), para superar la timidez... ● Momento y lugar en el que se consume. Las consecuencias y efectos pueden variar dependiendo de si se consume estando solo o acompañado de gente, llevando a cabo una tarea que requiere atención (manejar una máquina peligrosa, conducir...), estando en la calle... ● Contexto cultural. Algunas variables que influyen son: zona geográfica, la legalidad, permisividad social, los valores sociales más relevantes... ● Contexto socioeconómico en el que se produce el consumo. Es muy diferente que se produzca en un núcleo marginal o en una zona de nivel socioeconómico alto; en un barrio donde existen muchos recursos o en otro donde no existe ningún dispositivo de deshabituación... ● Momento histórico en el que se desarrolla. Las pautas y hábitos de consumo van variando con el tiempo. Por ejemplo, las connotaciones de la heroína son distintas en los años 60 que en el 2005. 3. COLABORAR EN LOS EQUIPOS COMUNITARIOS El agente municipal es uno de los miembros de los equipos comunitarios. El trabajo conjunto, com- plementario y coordinado de servicios y profesionales facilita la eficacia de las intervenciones. Entre las tareas que puede desempeñar en el equipo destacan: 58
  • 50. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias 3.1. OBSERVAR Y CONOCER LAS CARACTERÍSTICAS DEL CONSUMO. Su labor en la calle facilita el conocimiento y la observación de situaciones que para otros profesiona- les son inaccesibles. Algunas de las informaciones que serán útiles son: tipo de sustancia que toma, cantidad y frecuencia, tipo de consumo (experimental, habitual, abuso...), lugar donde la obtiene, con quien consume…Los datos obtenidos serán de gran utilidad, por ejemplo, en las comisiones de absen- tismo, en los Equipos Técnicos del Menor y Familia, en los Consejos de Atención e Infancia, Centros de atención a drogodependientes... Algunos aspectos a tener en cuenta: ● En el caso de que la información haya sido aportada en una conversación con un joven, es frecuen- te que éste no conteste de forma absolutamente sincera. Por ello, los datos obtenidos hay que con- siderarlos como una hipótesis de trabajo que será necesario transmitir a otros profesionales y que ellos verifiquen la información. ● Hay que evitar el abordar el tema drogas cuando un joven está bajo los efectos de alguna sustan- cia. La discusión o el criticar su comportamiento en estos momentos sólo provoca la confrontación y, en algunos casos, conductas violentas. El agente municipal puede facilitar a otros técnicos información muy relevante sobre el con- texto donde se desenvuelve el joven, información sobre su grupo de amigos, lugares de ocio donde acude... información necesaria y de difícil acceso para otros técnicos (trabajadores sociales, médicos...). 3.2. PARTICIPAR EN EL PROCESO DE INTERVENCIÓN Una vez realizado el diagnóstico de la situación conjuntamente con los profesionales pertinentes, y concretados los factores de riesgo y los factores de protección que se van a trabajar, el agente puede ofrecerse para colaborar en la manera que el equipo estime oportuna. Por ejemplo un educador de prevención puede solicitar a un agente que haga un determinado seguimiento a un grupo de jóve- nes. Además contribuyen a que los agentes municipales hagan un seguimiento de la situación del menor. Para que exista un buen trabajo en equipo son imprescindibles: ● La fluidez y calidad de la comunicación entre los diferentes profesionales (mesa de absentismo, profesionales que intervienen con menores y familias-ETMF…). ● Establecer objetivos comunes de trabajo. ● El reconocimiento y la distribución de las tareas que corresponden a cada profesional. ● Establecer protocolos, espacios y tiempos de encuentro. En algunos procesos de intervención, las medidas de control que realiza el agente municipal pueden ser fundamentales para incrementar la probabilidad del éxito y viceversa. Por ejemplo, el equipo de intervención puede priorizar las medidas socioeducativas en detrimento de las de control. Valorar correctamente la dimensión del problema y el nivel de gravedad es una tarea esencial. Cualquier actuación desproporcionada puede contribuir a empeorar la situación. 59
  • 51. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias 10 Bibliografía Arza, J. “Las drogas: princesas y dragones”. Madrid. Eneida. 2002. Calafat, A. “Cannabis”. Delegación del Gobierno sobre el Plan Nacional para Drogas. Comas, D. “La formación de mediadores”. En Guía para realizar programas de formación de mediadores”. INJUVE. Madrid, 1990. “Encuesta escolar sobre drogas”. Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas. 2004 “Tu guía más información menos riesgos”. Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre drogas. Madrid, 2001. Grupo GID. “La oferta de drogas y los programas de intervención”. Madrid, 2000. Grupo GID. “Materiales de formación en prevención de drogodependencias. Módulo de contenidos generales”. PPD. Madrid, 1999. Grupo GID. “Materiales de formación: Módulo familias. PPD”. Madrid, 1996. Torjman Sherri, R. “Preventing in the drug field. Essential concepts and strate- gies”. Toronto. Addiction Research Foundation. Toronto, 1986. Varios Autores: “La percepción social de los problemas de drogas en España”. FAD. Madrid, 2000. Varios Autores. “Manual Práctico sobre uso de la información en los progra- mas preventivos del abuso de alcohol en jóvenes”. Colegio Oficial de Psicólogos. 2003. Varios Autores. “Prevenir para vivir. Guía didáctica”. Madrid. FAD. 2001. Varios Autores. “Consumo y Control de Drogas: reflexiones desde la ética”. Madrid. FAD y Fundación de Ciencias de la Salud. 2004. 61
  • 52. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias 11 Anexos Anexo 1 Programas desarrollados por el Departamento de Prevención INSTITUTO DE ADICCIONES DEL AYTO. DE MADRID INTERVENCIÓN PREVENTIVA EN EL ÁMBITO EDUCATIVO Las actuaciones que se desarrollan en este ámbito tienen como objetivo evitar o reducir el consumo de drogas entre la población escolar y dotar a la comuni- dad educativa de habilidades que le permitan enfrentarse y resolver con efica- cia las situaciones de riesgo. Programa “Prevenir en Madrid” Destinatarios Alumnos de 12 a 16 años de centros educativos. Descripción Programa de prevención de drogodependencias, evaluado y contrastado, que contribuye a mejorar la calidad de vida en la escuela. Utiliza una metodología participativa basada en el aprendizaje cooperativo con grupos heterogéneos. Se aplica directamente en el aula a través de un profesorado formado en el programa, que contará con la colaboración y supervisión de un técnico en prevención. El programa proporciona diferentes materiales escritos y audio- visuales que facilitan su aplicación. Además, ofrece distintas modalidades adaptadas a las necesidades y posibilidades con- cretas de cada centro educativo. 63
  • 53. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias Programas de Fomento de los Factores de Protección Destinatarios Alumnos de 6 a 18 años de centros educativos. Descripción Conjunto de actividades que se aplican directamente con un grupo de alumnos prese- leccionado y que se programan en función de las necesidades y características de cada centro, pudiendo agruparse en las siguientes modalidades: Actuaciones puntuales de información y sensibilización. Intervenciones con grupos escolares de especial riesgo. Aplicación de unidades o módulos de programas en los que se trabajan contenidos pre- ventivos a través del desarrollo de actividades vinculadas a la educación para el ocio. Catálogo A través de distintas formulas de colaboración con las entidades correspondientes, en la actualidad se desarrollan las siguientes actuaciones preventivas: ● “Cine y Educación en Valores”. ● Programa Olimpo: “Hércules, Ulises, Atenea e Hygieia”. ● “Teatro Interactivo”. ● “Ciencia Divertida: talleres de prevención del consumo de tabaco y/o alcohol”. ● Escuelas deportivas. ● Puntos Informativos. INTERVENCIÓN PREVENTIVA EN EL ÁMBITO FAMILIAR El trabajo llevado a cabo desde este ámbito tiene como objetivo sensibilizar a las familias sobre la importancia de su papel como agentes preventivos y dotarlas de habilidades y estrategias que les ayu- den a prevenir el consumo de drogas entre sus miembros, especialmente entre sus hijos. Servicio de Orientación para la Prevencióndel consumo de Alcohol y otras Drogas (PAD) Destinatarios Familias, especialmente aquellas con hijos menores de edad o mayores no emancipados. Descripción Es un espacio de consulta, telefónica o presencial, atendido por expertos en preven- ción e intervención familiar, en el que se ofrece orientación y pautas de actuación para la prevención de las drogodependencias. Sus principales características son: ● Atención inmediata. ● Confidencialidad. ● Intervención personalizada. Teléfono: 913659200 64
  • 54. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias Programa de Formación a distancia para Familias Destinatarios Familias, especialmente aquellas con hijos menores de edad o mayores no emancipados. Descripción Módulos de formación, en formato “cómic”, que se hacen llegar a las familias, bus- cando estimular su reflexión sobre la familia como espacio fundamental para la edu- cación y la prevención. Consta de cinco unidades sobre las conductas que, con mayor frecuencia, alteran la dinámica familiar y facilita orientación sobre su posible resolución. Es un proyecto complementario al Servicio de Orientación para la Prevención de Alcohol y otras Drogas (PAD), desde el que se refuerza la intervención con respuestas personalizadas. Formación para padres y madres en Prevención de Drogodependencias Destinatarios Grupos de padres pertenecientes a asociaciones y entidades y, especialmente, las AMPAS de los centros educativos. Descripción La formación se desarrolla a través de reuniones presenciales tutorizadas por un for- mador especializado en prevención e intervención familiar. El contenido y número de sesiones se establece en función de las necesidades de cada grupo y se diseña desde un criterio participativo y práctico. El objetivo global de esta formación de padres es potenciar su papel como agentes de prevención, proporcionando pautas y estrategias para la actuación preventiva desde la familia. INTERVENCIÓN PREVENTIVA EN EL ÁMBITO DE OCIO Y TIEMPO LIBRE El objetivo principal de la intervención en el tiempo libre es fomentar la práctica de aficiones no aso- ciadas al consumo de alcohol y otras drogas, estimulando actividades de educación para el ocio y generando alternativas diversas y de calidad. Programa de Educación para el Ocio “La tarde más joven” Destinatarios Adolescentes entre 12 y 16 años. Descripción Actividades favorecedoras del desarrollo personal y social de los adolescentes que des- piertan en ellos nuevos intereses e inquietudes y que les permiten disfrutar satisfacto- riamente de su tiempo de ocio. Sábados en horario de 17,00 h. a 22,00 h. en los Centros Culturales del Ayuntamiento de Madrid. Actividades: culturales y recreativas. 65
  • 55. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias Programa de Generación de Alternativas “La noche más joven” Destinatarios Jóvenes entre 16 y 24 años. Descripción Desarrollo de alternativas de ocio incompatibles con el consumo de alcohol y otras drogas, compitiendo en calidad y atractivo con la oferta de ocio privada promotora de este tipo de consumos. Viernes en horario de 22,30 h. a 2,30 h. en 6 instalaciones deportivas municipales. Actividades: ● Deportivas: en piscina, sala y pabellón ● Culturales: baile, juegos de mesa, etc. Programa de Ocio en Medio Abierto “Domingos de Deporte” Destinatarios Jóvenes en contextos especialmente vulnerables ante el consumo de drogas, de 12 a 18 años. Descripción Actividades deportivas en el “medio urbano”, adaptadas a las inquietudes de los par- ticipantes y dirigidas por monitores especializados que proporcionan, además, el mate- rial necesario para su buen funcionamiento. El programa se desarrolla la tarde de los domingos en los distritos de: Centro, Vallecas Puente, Vallecas Villa, Moratalaz y Villaverde. Programa “La cultura es prevención”: música y lectura Destinatarios Población infantil y juvenil. Descripción Selección de actividades culturales y recreativas dirigidas al fomenta del desarrollo de hábitos y aficiones saludables para el tiempo de ocio. “La lectura es prevención” es un programa dirigido a fomentar la lectura en los prea- dolescentes (8 a 11 años) y pretende servir de apoyo a los padres y madres en su tarea educativa. “La música es prevención” pretende estimular la creación musical entre los adoles- centes y jóvenes, a través de la celebración anual de un Certamen de Música Joven en el que participan grupos de distintas modalidades musicales bajo el eslogan “Quédate con la música”. 66
  • 56. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias INTERVENCIÓN PREVENTIVA EN EL ÁMBITO COMUNITARIO La estrategia de prevención comunitaria pretende estimular la participación social y conseguir la cre- ación de redes sociales, formadas y estables, dirigidas a la prevención de las conductas de riesgo. Programa de Prevención e Integración Comunitaria Destinatarios Adolescentes y jóvenes, especialmente menores inmigrantes con dificultades sociales. Descripción Esta iniciativa basa su intervención en la organización de actividades de carácter cultu- ral, deportivo y lúdico con el objetivo de promover estilos de vida saludables y de pre- venir el consumo de drogas. Se ha priorizado la intervención en los distritos de Centro, Vallecas Villa, Vallecas Puente, Moratalaz y Villaverde, por tratarse de zonas con una elevada tasa de población de origen extranjero y que acoge a menores inmigrantes en situación cla- ramente desfavorable. Programa de Formación Unificado para Agentes de Prevención Comunitaria Destinatarios Mediadores sociales que intervienen con menores y jóvenes. Descripción Formación específica sobre prevención de drogodependencias y promoción de la salud, cuyo objetivo es unificar y mejorar el trabajo de líderes grupales y mediadores sociales que mantienen un estrecho contacto con grupos de menores y jóvenes. Al mismo tiempo, el programa presta un servicio de asesoramiento continuado para los diferentes agentes sociales. Programa de Apoyo al Movimiento Asociativo para Proyectos sobre Drogodependencias Destinatarios Entidades que desarrollan proyectos de acción social sobre drogodependencias, que tienen como zona de actuación la ciudad de Madrid. Descripción Convocatoria anual de subvenciones dirigida a fomentar la participación comunitaria de diferentes programas, cuyo objetivo sea prevenir el consumo de drogas en la ciu- dad de Madrid. 67
  • 57. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias Programa de Prevención del Consumo de Drogas en Universidades Destinatarios La comunidad universitaria de la ciudad de Madrid (alumnos, profesores, unidades centrales y tejido asociativo universitario). Descripción Programa dirigido a la captación, vinculación y formación de mediadores selecciona- dos entre miembros significativos de la comunidad universitaria, cuyo objetivo es el desarrollo de acciones de prevención diseñadas y aplicadas por este colectivo, con el asesoramiento y la colaboración del equipo del Instituto de Adicciones. ● Puntos de información periódicos. ● Actividades de difusión y sensibilización. ● Formación a mediadores. ● Asesorías personalizadas para alumnos. INTERVENCIÓN PREVENTIVA EN COLECTIVOS DE RIESGO Programas cuyo fin es potenciar intervenciones encaminadas a detectar y mejorar las condiciones de riesgo de los colectivos más vulnerables ante el consumo de drogas, reforzando los factores de pro- tección. Programa de Intervención Individualizada Destinatarios Menores y jóvenes en riesgo ante el consumo de drogas. Descripción Programa dirigido a la identificación, detección e intervención con sujetos en situación de riesgo ante el consumo de drogas. Trabajo socio-educativo sobre factores de riesgo. Información y/o asesoramiento (prevención y recursos). Intervención familiar (asesoramiento y orientación). Derivación a recursos adecuados. Programa de Intervención Grupal Destinatarios Menores y jóvenes en riesgo ante el consumo de drogas. Descripción Dinamización de grupos de menores y jóvenes, identificados previamente por sus características de especial riesgo frente el consumo de drogas, a través del desarrollo de actividades socioeducativas en espacios no formales e informales (actividades lúdicas, deportivas, formativas etc.) dirigidas a la normalización y la integración. 68
  • 58. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias Programas escolares en colectivos de riesgo Destinatarios Menores en riesgo ante el consumo de drogas. Descripción Programas y proyectos que se desarrollan en contextos educativos formales y no for- males, entre los que se encuentran: ● Actividades de detección e intervención con menores y grupos en riesgo. ● Formación de mediadores de centros educativos para el desarrollo de acciones pre- ventivas. ● Programas de prevención en el aula, adaptados a las necesidades específicas del grupo destinatario. ● Actividades en contextos no formales e informales: puntos de información, activi- dades lúdicas y formativas en espacios no lectivos, recuperación de espacios del entorno del centro escolar para actividades de no consumo, etc. ● Estrategias formativas dirigidas a familias. Programas comunitarios para colectivos de riesgo Destinatarios Tejido social que intervienen con población de riesgo. Descripción Estrategias de sensibilización e implicación del entramado social del distrito, para gene- rar proyectos y actuaciones dirigidas a la población de riesgo ante el consumo de dro- gas. Intervenciones formativas y de asesoramiento a la comunidad para potenciar y mejo- rar las actuaciones dirigidas a la intervención con colectivos de riesgo. Creación y mantenimiento de canales de coordinación de distrito (mesas de salud, mesas del menor, mesas de prevención, foros sanitarios, etc.) que permitan el soste- nimiento y la adecuación continuada de las intervenciones. 69
  • 59. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias Anexo 2 Protocolo de colaboración entre el Instituto de Adicciones y los agentes tutores de la Policía Municipal ¿CÓMO ES EL ACCESO? ● Directo: en la notificación que recibe el sancionado figura el centro al que puede dirigirse para reci- bir tratamiento si deciden no pagar la multa (Entre 301 y 30.000 .) ● Los agentes tutores remiten esta información al técnico de prevención del distrito donde esté empadronado y éste contacta con él para asesorarle en esta materia. ● Cuando el usuario es menor de 16 años hay que comunicarlo a los padres o tutores legales. Esta notificación la debería hacer el centro de deshabituación a donde acuda. Previamente, el agente Ttutor se lo notifica a la familia en los supuestos que aparecen en el convenio de colaboración entre agentes tutores y el Instituto de Adicciones. ¿CÓMO SE REALIZA LA ATENCIÓN? ● Se hará por profesionales del equipo de salud infanto-juvenil y de Salud Mental y/o las unidades de Trabajo Social. Estos profesionales realizan una primera valoración, que también puede llevarse a cabo por el técnico de prevención, para discriminar si es sujeto es abusador o dependiente de esta sustancia, en cuyo caso será derivado al Centro de Atención a Drogodependientes de referencia. ● El técnico de prevención del distrito colaborará en el seguimiento y servirá de enlace para las deri- vaciones al Centro Municipal de Salud Joven (CMS) o al Centro Atención a Drogodependientes (CAD) de referencia, en aquellos casos en los que se precisaran sus intervenciones. Más adelante detallamos en qué consiste la colaboración. ● Al acudir al CMS se le abrirá la historia clínica común, historia de la que participa todo usuario que acude a dichos centros, y todos aquellos protocolos que se consideren. ● ¿Qué contenidos se abordan? La atención consiste en trabajar temas de Educación para la Salud, adquisición de hábitos saludables, toma de decisiones, habilidades sociales, pautas educativas que favorezcan la convivencia familiar, la importancia del grupo y su influencia en comportamientos saludables, el proceso de adquisición de conductas adictivas, factores de riesgo, información sobre las sustancias y riesgos asociados, conductas de riesgo asociadas al consumo (sexualidad, conduc- ción, comportamientos agresivos..), ocio y tiempo libre, legislación.. 70
  • 60. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias ● Periodicidad. Se ofrece atención en turno de mañana y, si es posible, en turno de tarde para la atención individual. La frecuencia de las intervenciones es semanal y, si el profesional lo considera oportuno, puede ser quincenal. ● Analíticas. Se realizan análisis de orina cada 15 días en el laboratorio de análisis clínicos. También se puede usar el kit en consulta. Estos kit son detectores rápidos de sustancias que se realizan en el mismo centro y cuyo resultado se averigua a los pocos minutos aunque su fiabilidad es menor. Si se detecta policonsumo, los controles serán semanales. En el caso de consumo de cocaína, se harán preferentemente el lunes o martes. ● Abstinencia. El seguimiento se realizará durante un tiempo de entre 4 y 6 meses. Es necesario estar 4 meses abstinentes para recibir el alta. En el caso de que no estén abstinentes se puede comuni- car a la Delegación del Gobierno la situación, aunque no sea obligatorio hacerlo. A la Delegación o al centro sancionador origen de la multa (policía municipal, por ejemplo) se le envían informes de seguimiento y de alta. En los informes de seguimiento se puede comunicar que el sujeto no está efectuando el tratamiento de manera adecuada y ellos son los que deciden lo que procede a con- tinuación. ● Si se detecta abuso y dependencia, según los criterios el DSM IV-TR en el consumo, hay que deri- varle al CAD de referencia por medio del técnico de prevención del distrito. ● En caso que se considere necesaria la intervención grupal y el CMS tuviera grupos abiertos para este grupo de edad, se derivarán a ellos. Si no existen estos grupos se derivarán al CMS Joven pre- vio contacto con dicho centro y con el técnico de prevención del distrito. Se puede valorar la posi- bilidad de formar grupos dentro del CMS con amigos del usuario que quieran acudir voluntaria- mente o bien constituir un grupo si hubiera un número de derivaciones suficiente de estos usua- rios para realizar trabajo grupal. Si durante la atención, el CMS estuviera trabajando temas de Educación para la Salud, en el curso del centro educativo donde esté matriculado el usuario se podría contemplar esta actividad como parte del tratamiento y alternarla con la atención individual. Para la derivación a atención grupal se fijarán unos criterios comunes para todos los CMS. ● Se contempla la posibilidad también de trabajar con los padres. PROCEDIMIENTO ADMINISTRATIVO ● Las notificaciones a la Delegación del Gobierno las tiene que realizar el jefe de Sección del CMS. ● Al llegar el usuario se enviará notificación de incorporación al tratamiento a la Delegación del Gobierno o a la Policía Municipal o a cualquier órgano sancionador que lo remita y esté autoriza- do para ello. ● Informes de seguimiento cada tres meses a la Delegación del Gobierno, (si ésta lo exige, ya que no todas lo solicitan) o con la frecuencia que indiquen en la carta que recibe el usuario (no hay que informar si están consumiendo, sólo se envían informes tipo donde se establece la satisfacción o no del tratamiento). ● Informe de ALTA al terminar el tratamiento a la Delegación del Gobierno u órgano sancionador que lo remita. 71
  • 61. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias Anexo 3 Recomendaciones para la intervención grupal en el aula Existe una serie de criterios metodológicos que facilita el buen desarrollo de un trabajo grupal. La ade- cuada planificación de la sesión, los objetivos, los contenidos a trabajar, el grupo con el que vamos a intervenir y la metodología que vamos a utilizar son las claves de éxito. Es importante conocer previamente las características del grupo con el que vamos a intervenir, núme- ro de personas que lo forman, grado de conocimiento del tema que vamos a tratar, motivación, dis- ciplina del grupo, etc. Con estos datos podremos ajustar los contenidos, la metodología y las expec- tativas Asimismo, es necesario planificar los objetivos que se persiguen con el desarrollo de la sesión, los con- tenidos que pretendemos transmitir o ideas clave a trabajar, el tiempo estimado que es necesario para conseguirlo y los recursos materiales y didácticos que vamos a necesitar a lo largo de la misma (papel, pizarra, fotocopias…). Además, es imprescindible realizar un esquema secuencial de cómo se va a desarrollar la sesión. Es decir, las fases por las que vamos a ir pasando y la forma en la que se van a abordar los contenidos, por ejemplo, presentación, dinámicas grupales, fase de conclusiones, etc. En el trabajo con jóvenes es importante que los participantes aborden de forma crítica, lúdica y participativa las informaciones que pretendemos transmitir. Para conseguirlo podemos estructurar las sesiones de la siguiente manera: ● Presentación. Para iniciar el trabajo conviene realizar una breve presentación tanto del formador como de los jóvenes, para que el grupo perciba un clima cálido que facilite más adelante la expre- sión de ideas. Se puede pedir que se presenten entre compañeros de pupitre. Para ello, se les deja que hablen entre ellos un par de minutos (nombre y aficiones, gustos musicales, película favorita). Tras la conversación irán presentando a los compañeros. De la misma manera, el formador se pre- senta; si los participantes son impares realizará la dinámica con uno de ellos. ● Exposición de los objetivos y los contenidos previstos. Es importante que conozcan las cuestiones que se van a trabajar durante el desarrollo de la sesión o sesiones, así los participantes pueden expresar sus expectativas sobre los mismos. ● ¿Qué quieren aprender o conocer? Recogida de expectativas: los participantes deberán señalar verbalmente de entre los contenidos propuestos los que más les interesen. ● Para abordar los contenidos previstos de forma participativa es aconsejable utilizar técnicas que promueven el trabajo grupal. A continuación exponemos algunas de ellas: ● "Qué sabes de...". El formador plantea al grupo que diga lo que sabe sobre los siguientes con- ceptos: droga, uso/abuso, tolerancia y dependencia. Según las características y el grado de par- ticipación de los asistentes, el trabajo se podrá hacer por grupos o en el gran grupo. Una vez concluida la dinámica, el formador completa y matiza las aportaciones de los participantes, haciendo hincapié en la lectura multidimensional que es preciso realizar de estos conceptos. 72
  • 62. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias ● Lluvia de ideas o brainstorming: es una técnica que permite que todo el grupo aporte ideas, soluciones, alternativas, propuestas, etc., a una cuestión que plantea el formador, sin que exis- ta ningún tipo de censura al respecto. Las aportaciones se anotan en la pizarra de forma resu- mida. Sus ideas previas ayudan al formador a saber el grado de conocimiento de un determina- do asunto y le dan claves para enfocar el debate y la exposición. ● Trabajo en pequeño y gran grupo: en las sesiones grupales se combina el trabajo de los partici- pantes en pequeños grupos (grupos de 5 o 6 personas) y en gran grupo (todo el aula). Si el con- ductor del grupo quiere fomentar la producción de ideas y la participación mayoritaria se utili- za el pequeño grupo; por ejemplo, se puede pedir que por grupos debatan sobre las consecuen- cias del consumo de alcohol masivo o “botellón”. Tras unos minutos de trabajo los grupos expo- nen sus conclusiones al resto de compañeros y el conductor aprovecha para completar, matizar o corregir. El trabajo del grupo completo se utiliza para generar unas ideas previas sobre un tema, por ejemplo, lanzar la pregunta ¿se puede consumir alcohol en la vía pública? ● Dinámica para trabajar mitos frecuentes: se divide al grupo en dos equipos que se sitúan en lados opuestos de la sala. Para hacer grupos aleatorios se puede utilizar algún juego. Una vez conformados los equipos, se presentan tarjetas en las que están escritos mitos y datos, por ejem- plo, la legislación relacionada con las drogas. Voluntarios de cada uno de los grupos leen las fra- ses en voz alta. Los miembros de los grupos pueden hablar entre sí para determinar si la frase es un mito o un dato. El voluntario de cada equipo debe anunciar la decisión del equipo. Tras la exposición, el conductor del grupo aclara si es correcto o no y aporta la información correc- ta y las aclaraciones que sean necesarias. Una vez trabajados los contenidos previstos se lanzan las siguientes cuestiones: ● ¿De dónde provienen los mitos, dónde adquirimos información sobre drogas, es correcta la información que adquirimos, dónde podemos dirigirnos para conseguir información correcta?. ● Turno de preguntas: una vez finalizada una exposición se abre un turno para que los adolescen- tes planteen las cuestiones que no hayan quedado claras. ● “Lo que me llevo en la mochila”. Consiste en hacer con el grupo una reflexión final sobre los asuntos que se han abordado para que el formador conozca cuáles han sido los contenidos con los que se ha quedado el grupo y recapitular todo lo trabajado. De esta forma se cumplirán tres objetivos básicos en todo proceso formativo: será motivador, aporta- rá conocimientos novedosos y útiles, y será práctico. Otra de las cuestiones a tener en cuenta es la disposición del espacio en el que se desarrolla la sesión, ya que a través de éste transmitimos a los participantes cómo nos situamos frente a ellos. Si quere- mos transmitir cercanía, proximidad y accesibilidad se propondrá al grupo realizar un círculo en el que todos los alumnos se vean y el conductor del grupo ocupará un lugar similar. El círculo, además, fomenta una mayor participación. Si queremos mantener distancia y transmitir jerarquía, se utilizará la disposición tradicional del aula. 73
  • 63. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias Anexo 4 1 2 3 4 5 6 7 74
  • 64. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias 8 9 10 11 12 13 14 15 75
  • 65. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias 16 17 18 19 20 21 22 23 76
  • 66. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias 24 25 26 27 28 29 30 31 77
  • 67. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias 32 33 34 35 36 37 38 39 78
  • 68. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias 40 41 42 43 44 45 46 47 79
  • 69. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias 48 49 50 51 52 53 54 55 80
  • 70. La Policia Municipal y la prevención de la drogodependencias 56 57 58 59 60 61 62 63 81
  • 71. INSTITUTO DE ADICCIONES MADRID SALUD C/ Juan Esplandiú, 11 – 2ª planta 28007 Madrid Tels.: 914803696 y 914800420 e-mail: msaprevencion@munimadrid.es