Iglesia gloriosa watchman nee
Upcoming SlideShare
Loading in...5
×
 

Iglesia gloriosa watchman nee

on

  • 682 views

 

Statistics

Views

Total Views
682
Views on SlideShare
682
Embed Views
0

Actions

Likes
2
Downloads
6
Comments
0

0 Embeds 0

No embeds

Accessibility

Categories

Upload Details

Uploaded via as Adobe PDF

Usage Rights

© All Rights Reserved

Report content

Flagged as inappropriate Flag as inappropriate
Flag as inappropriate

Select your reason for flagging this presentation as inappropriate.

Cancel
  • Full Name Full Name Comment goes here.
    Are you sure you want to
    Your message goes here
    Processing…
Post Comment
Edit your comment

    Iglesia gloriosa watchman nee Iglesia gloriosa watchman nee Document Transcript

    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 1 / 78CAPITULO 1EL PLAN Y EL REPOSO DE DIOSLecturas bíblicas: Génesis 1:26, 2:3, 2:18-24, Efesios 5:22-32, Apocalipsis 12 y Apocalipsis21:1-22-5.En estos cuatro pasajes de las Escrituras se mencionan cuatro mujeres: en Génesis 2, Eva;en Efesios 5, la iglesia; en Apocalipsis 12, la mujer que aparece en la señal, y en Apocalipsis 21,la esposa del Cordero.Que el Señor nos conceda luz para ver qué relación tienen estas cuatro mujeres entre sí ycon respecto al plan eterno de Dios. Entonces llegaremos a conocer la posición que ocupa laiglesia y la responsabilidad que ella tiene en este plan y cómo los vencedores de Dios llevarán acabo Su propósito eterno.El plan de Dios en la creación del hombre¿Por qué creó Dios al hombre? ¿Cuál era su intención al crear al hombre? Dios nos ha dadosu respuesta a esta pregunta en Génesis 1:26-27.Estos dos versículos son de gran importancia, nos revelan que la creación del hombre porDios, era un hecho extraordinario. Cuando Dios necesitó luz, dijo sencillamente: «Sea la luz.»Cuando él necesitó aire, dijo: «Sea el aire», y todo se verificó exactamente según Su palabra.La creación del hombre no fue tan sencilla. Precisó de un diálogo en lo íntimo de la deidad.Dios dijo: «Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza y señoreeen los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animalque se arrastra sobre la tierra...» (Génesis 1:26).Esto es lo que Dios proyectó en su coloquio divino para la creación del hombre. Dios dijo:«Hagamos...» Estas palabras nos revelan lo que se discutió en la deidad. Ellas nos muestran elmodelo que él tenía acerca del hombre que pensaba crear.Después, el versículo 27 nos revela la creación del hombre por Dios: «V creó Dios al hombrea Su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.»Y el versículo 28: «F los bendijo Dios y les dijo:Fructificad y multiplicaos, llenad la tierra y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en lasaves de los cielos y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra», nos da a conocer lo queDios pretendía. Un hombre que señorease, que llegara a reinar sobre esta tierra, entoncesquedaría satisfecho.Ese hombre que Dios creó no sólo tenía Su semejanza, sino también Su imagen (semejanzaen cuanto a lo externo, e imagen en cuanto a lo interno). Dios no deseaba sólo la semejanzaexterna del hombre, sino que éste, allá en lo íntimo, poseyera su imagen de modo quecompartiera con El, el mismo sentir, la misma sensación íntima, la misma manera de vivir, y lamisma naturaleza santa, para que quien entrara en contacto con el hombre, percibiera lanaturaleza de Dios. Esto fue la resolución que se tomó en el diálogo de la deidad.¿Cómo creó Dios al hombre? Dios lo creó a Supropia imagen.Dios quería un hombre que se le pareciera. Es evidente que el hombre tiene una posiciónsingular en medio de la Creación de Dios, ya que de todas las criaturas de Dios es el único quefue creado a imagen de Dios. El hombre sobre el cual se había volcado el corazón de Dios sediferenciaba de todos los demás seres creados: era un ser creado a Su propia imagen.Aquí notamos algo importante. En el versículo 26 dice: «Hagamos al hombre a nuestraimagen, conforme a nuestra semejanza...» En cambio, el versículo 27 dice: «Y creó Dios alhombre a Su imagen, a la imagen de Dios lo creó, varón y hembra los creó...»En el versículo 26 el pronombre está en plural; en cambio en el versículo 27 «Su» está ensingular. Gramaticalmente, cuando en el diálogo de Dios, en el versículo 26 dice: «Hagamos alhombre a nuestra imagen...» parece que en el versículo 27 debiera decir: «Y creó Dios al
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 2 / 78hombre a la imagen de ellos...» Pero cosa extraña, en el versículo 27 dice: «Y creó Dios alhombre a Su (¡singular!) imagen...» ¿Cómo podemos explicar esto? Esto es así porque en la dei-dad sólo uno tiene la imagen: el Hijo. De ahí que cuando la deidad decidió la creación delhombre, dijo que el hombre fuera hecho a nuestra imagen.Por ello cuando la deidad se encontró con la realidad de hacer al hombre, dice que el hombrefue hecho «a Su imagen» (singular).«Su» se refiere a Jesucristo. De ahí podemos deducir que Adán fue hecho a imagen delSeñor Jesús. Adán no fue antes que el Señor Jesús como se puede suponer históricamente,más bien fue el Señor Jesús quien existió antes que Adán (Colosenses 1:18).Así pues, cuando Dios creó a Adán, lo creó a imagen del Señor Jesús.Por este motivo se dice «a Su imagen» en lugar de «a sus» o a la imagen «de ellos».El propósito de Dios es conseguir un grupo de hombres que sean como Su Hijo, loencontramos al leer Romanos 8:29: «Porque a los que antes conoció, también los predestinópara que fuesen hechos conforme a la imagen de Su Hijo, para que él sea el primogénito entremuchos hermanos...»Dios anhela tener muchos hijos, y desea que éstos sean como Su Hijo unigénito. EntoncesSu Hijo ya no será más el unigénito, sino el primogénito entre muchos hermanos. El deseo deDios es conseguir tal grupo de hombres. Cuando nosotros veamos esto, nos daremos cuenta delvalor precioso del hombre y saltaremos de alegría cada vez que el hombre sea mencionado.¡Cuánta importancia da Dios al hombre!¡Incluso El se hizo Hombre!El plan de Dios es conseguir el hombre. Cuando se obtiene el hombre el plan de Dios secumple. El plan de Dios se cumple por medio del hombre, y por medio del hombre quedasatisfecha Su necesidad.¿Qué es pues lo que Dios desea ahora del hombre que creó? ¡Que éste reine! Cuando Dioscreó al hombre, no lo predestinó para caer. La caída del hombre está en el capítulo 3 deGénesis, no en el capítulo 1.En el plan de Dios de crear al hombre no estaba previsto que el hombre pecara; tampocoDios había determinado de antemano la redención. En tal caso, entonces sí, el hombre hubieratenido que pecar. En cambio, en el plan de Dios de crear al nombre, éste estaba destinado parareinar. Esto nos lo revela Génesis 1:26. Aquí Dios nos muestra Su deseo y nos confía el secretode Su plan: «Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza, y señoreeen los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra y en todo animalque se arrastra sobre la tierra...»Este es el propósito de Dios en la creación del hombre. Quizás algunos se pregunten: ¿Porqué tendrá Dios semejante propósito?El motivo es éste: que antes de la creación del hombre, un ángel de luz se rebeló contra Diosy se convirtió en diablo. Satanás había pecado y cayó. El «Lucero de la mañana» pasó a ser elenemigo de Dios (Isaías 14:12-15). Por eso Dios retiró Su autoridad del enemigo y la puso enmanos del hombre. El motivo por el que Dios creó al hombre fue que éste debía gobernar enlugar de Satanás.¡Qué sobreabundancia de gracia se percibe en el acto creador de Dios! Pero el deseo deDios no sólo era que el hombre gobernara, sino que lo hiciera en una jurisdicción particular.Lo vemos en Génesis 1:26: «Señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en lasbestias, en toda la tierra...»«Toda la tierra» es la jurisdicción de su soberanía. Dios no sólo le concedió señorío sobre lospeces del mar, sobre las aves de los cielos y sobre las bestias, sino que además quiso que elhombre señorease en «toda la tierra».El hombre tiene una relación especial con la tierra. Después de la creación se le dijoclaramente que él señorease sobre toda la tierra. Los versículos 27 y 28 dicen: «Y creó Dios alhombre a Su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios y les
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 3 / 78dijo: Fructificad y multiplicaos, llenad la tierra y sojuzgadla, y señoread...»Dios pone el énfasis en que el hombre llene la tierra y la someta.Es sólo en segundo lugar que el hombre debe señorear en los peces del mar, en las aves delos cielos y en todo ser viviente que hay sobre la tierra. El señorío del hombre sobre estas otrascosas es por añadidura. Lo principal era la tierra.En Génesis 1:1-2 dice: «En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estabadesordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo...»Estos dos versículos se hacen más claros cuando los traducimos directamente del hebreo.En el idioma original, el versículo 1 dice: «En el principio creó Dios los cielos y la tierra...» Aquí«los cielos» está en plural, y se refiere a los cielos de las estrellas. (La tierra tiene su cielo y asítambién las estrellas.)La traducción directa del versículo 2 dice: «Y la tierra se volvió (no «estaba») desordenada yvacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo...»En hebreo, antes de «la tierra» también hay la conjunción «y».«En el principio creó Dios los cielos y la tierra...» Hasta aquí no hay ninguna dificultad, ningúnproblema; pero después sucedió algo: «Y la tierra se volvió desordenada y vacía...»La palabra «estaba» de nuestra traducción de Génesis 1:2 («Y la tierra estaba desordenaday vacía...») y la palabra «se volvió» de Génesis 19:26 en donde la mujer de Lot se volvió estatuade sal, son la misma palabra.(En este último caso simplemente varía la forma del femenino.)La mujer de Lot no nació como estatua de sal, sino que se volvió estatua de sal. De la mismamanera, la tierra tampoco estaba desordenada y vacía en el momento de su creación, si no quemás tarde se volvió desordenada y vacía. Dios creó los cielos y la tierra, pero la tierra se volviódesordenada y vacía. Esto nos demuestra que el problema no estaba en los cielos, sino en latierra.Así pues, aquí vemos una cosa: que la tierra es el centro de todos los problemas. La tierra esaquello por lo cual Dios lucha.La oración que el Señor nos enseñó dice: «Santificado sea tu nombre; venga tu reino, y seahecha tu voluntad así en el cielo como en la tierra...» Según el sentido original, la expresión «asíen el cielo como en la tierra» se refiere a los tres asuntos mencionados, no solamente al último.En otras palabras, el significado original es: «Santificado sea tu nombre...», «así en el cielo comoen la tierra», «venga tu reino...», «así en el cielo como en la tierra», «Sea hecha tu voluntad...»«así en el cielo como en la tierra.» Esta oración nos muestra que en el cielo no hay problema. Elproblema está en la tierra.Después de la caída Dios dijo a la serpiente: «Sobre tu pecho andarás y polvo comerás todoslos días de tu vida...» Esto significaba que la tierra sería el campo de acción de la serpiente porcuanto andaría arrastrándose. El campo de acción de Satanás no es el cielo, sino la tierra.Cuando venga el reino de Dios, entonces Satanás tendrá que ser echado fuera. Entonces sehará la voluntad de Dios en la tierra. Cuando el nombre de Dios sea santificado, entonces tendráque ser santificado en la tierra. Todo el problema está en la tierra.En Génesis hay dos palabras muy significativas. Una de ellas la encontramos en Génesis1:28 y es la palabra «sojuzgar», que también puede ser traducida como «someter», «sujetar»,«dominar», etc.La otra palabra está en Génesis 2:15 y es «guardar», la cual también puede traducirse como«custodiar». Por estos versículos podemos ver que Dios destinó al hombre para conquistar latierra y custodiarla (vigilarla). El propósito original de Dios era dar la tierra al hombre como lugarde su morada. No estaba en su pensamiento que la tierra se volviera vacía (ver Isaías 45:18). Loque Dios quería era que por medio del hombre no se diera ningún permiso a Satanás paraintroducirse furtivamente en la tierra. Pero el problema era que Satanás ya estaba en la tierra yse proponía hacer una obra de destrucción. Por eso Dios quería que el hombre recuperara latierra de manos de Satanás. Pero tenemos que fijarnos en algo más. En rigor Dios esperaba que
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 4 / 78el hombre no sólo volviera a tomar la tierra, sino también el cielo vinculado con la tierra., LasEscrituras hacen una distinción entre «los cielos» y «el cielo». Los cielos es el lugar en donde sehalla el trono de Dios, en donde Dios puede ejercer su autoridad, mientras que «el cielo» (singu-lar), a veces, en las Escrituras, se refiere al cielo de esta tierra. Este cielo es el que Dios tambiénquiere recuperar (ver Apocalipsis 12:7-12).Alguien se preguntará: ¿Por qué Dios mismo no echa a Satanás al abismo o al lago defuego? ¡Indudablemente que Dios podría hacerlo! No sabemos por qué no quiere hacerlo élmismo, pero sí el modo de lograrlo. Dios quiere utilizar al hombre para proceder contra Suenemigo, y él lo creó con este objetivo. Dios quiere que la criatura actúe contra la criatura.El hombre que El creó será utilizado para esto. Leamos Génesis 1:26, de nuevo:«Y dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza, yseñoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, y en toda la tierra...»Parece como si la frase terminara aquí, pero hay otra frase más: «Y en todo animal que searrastra sobre la tierra.» Aquí podemos ver que aquello que se arrastra ocupa un lugar muyimportante, pues Dios habla de ello una vez que ya ha mencionado «en toda la tierra». Con elloqueda expresado que si el hombre debe señorear en toda la tierra, no podrá perder de vista al«animal que se arrastra», pues el enemigo de Dios se ha encarnado en aquello que se arrastra.La serpiente de Génesis 3 y los escorpiones de Lucas 10 son seres que se arrastran. Aquí nosólo hay la serpiente, la cual representa a Satanás, sino también los escorpiones querepresentan a los malos espíritus, pecadores e inmundos. El territorio de la serpiente, así comoel de los escorpiones, es esta tierra. Todo el problema está en la tierra.Por lo tanto tenemos que distinguir entre la obra de la salvación de las almas y la empresa deDios. En muchos casos la obra de salvar almas no es forzosamente la empresa completa deDios.Salvar almas resuelve el problema del hombre; en cambio el propósito final de Dios es que elhombre ejerza autoridad para tener dominio sobre todas las cosas que Dios ha creado. Diosnecesita una autoridad en su Creación y ha elegido al hombre para ello. Si como hombreestuviéramos aquí precisamente sólo para nosotros mismos entonces nuestra búsqueda y deseoconsistiría en amar más al Señor y ser más santos, en ser más fervientes y salvar más almas.Todas estas obras son buenas, pero se concentran demasiado en el hombre. Estas cosassólo se ocupan de aquello que beneficia al hombre; la empresa de Dios y las necesidades deDios quedan completamente desatendidas. Hemos de ser conscientes de que Dios tienenecesidades propias. Estamos en este mundo para las necesidades de Dios. Le damos graciasporque nos ha confiado el ministerio de la reconciliación, pero aunque hubiéramos salvado todaslas almas del mundo, todavía no habríamos realizado la empresa de Dios ni cumplido lo que Elespera.Cuando Dios creó al hombre, le habló de lo que él precisaba.Le reveló Su necesidad de tener un hombre que ejerciera autoridad y señoreara sobre todaSu Creación. Gobernar por orden de Dios no es cosa trivial, es algo muy grande. Dios necesitahombres en quien poder confiar y que no le abandonen. Se trata de la empresa de Dios y esto eslo que él quiere conseguir.Damos gran importancia a la predicación del evangelio, pero si nos reducimos a predicar elevangelio y salvar almas, entonces no infligimos (imponemos) ninguna derrota eficaz a Satanás.Entretanto que el hombre no haya recuperado la tierra de manos de Satanás, tampoco hacumplido aún con el propósito que Dios tenía al crearlo. La salvación de las almas a menudosólo se ha hecho en vistas al provecho del hombre, pero enfrentarse a Satanás redunda enprovecho de Dios. Salvar almas cubre las necesidades del hombre, en cambio hacer frente aSatanás, satisface las necesidades de Dios.Hermanos, esto supone pagar un precio. Sabemos que los demonios pueden hablar. Unavez un demonio dijo: «A Jesús conozco y sé quién es Pablo, pero vosotros ¿quiénes sois?»(Hech. 19:15). La cuestión es ésta: si de pronto te encuentras con el Demonio, ¿huirá o no? Está
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 5 / 78claro que predicar el evangelio también nos exigirá un precio, pero tratar con Satanás requerirápagar el más alto precio. Aquí no se trata de mensajes o doctrina. Esto exige nuestra práctica, yel precio es sumamente elevado. Si realmente nosotros queremos ser hombres que Dios puedautilizar para derribar la obra de Satanás y su autoridad, debemos de obedecer a Dios completa yabsolutamente. Si hacemos cualquier otra obra, entonces no pasa gran cosa si aún nosreservamos algo de nosotros mismos; pero si tenemos que hacer frente a Satanás, entoncestampoco podemos reservarnos el más mínimo motivo para nosotros mismos. Estudiando lasEscrituras, o al predicar él evangelio, o cuando ayudamos a la iglesia o al hermano, tal vezpodamos depender un poco de nosotros mismos, pero cuando tratamos con Satanás, tenemosque abandonar por completo nuestro «yo». Jamás derrocaremos a Satanás si nosotrosqueremos permanecer a salvo.¡Que el Señor nos abra los ojos para que reconozcamos que su propósito requiere quenosotros seamos completa y absolutamente para él!¡Un hombre dividido jamás puede hacer frente a Satanás!¡Que el Señor hable esta palabra en nuestros corazones!El inalterable propósito de DiosDios quería tener un hombre que señorease por él sobre esta tierra; éste no ha alcanzado elobjetivo de Dios. En Génesis 3 tuvo lugar la caída y la entrada del pecado. El hombre cayó bajoel dominio de Satanás y todo pareció acabarse. Aparentemente Satanás había vencido y Diosresultaba inferior. Pero además de Génesis 1 hay también en las Escrituras otros dos capítulosque hacen referencia a este problema. Son el salmo 8 y hebreos 2.El salmo 8 nos muestra que el propósito y plan de Dios jamás ha variado. Después de lacaída, la voluntad y demandas de Dios para con el hombre siguieron siendo las mismas sinvariación alguna. Su voluntad para el tiempo de Génesis 1 en que Dios creó al hombre, sigueestando en vigor a pesar de que él cayó y ha pecado.Aunque el salmo 8 fue escrito después de la caída del hombre, el salmista puede seguiradorando, y sus ojos siguen estando puestos en Génesis 1. Vamos a contemplar el contenidodel citado salmo. El primer versículo dice:«Oh Jehová, Señor nuestro, ¡cuan glorioso es tu nombre en toda la tierra!» Todos aquellosque son inspirados por el Espíritu Santo expresarán semejantes palabras: «¡Cuan glorioso es tunombre en toda la tierra!»Aunque haya hombres que blasfeman y rechazan el nombre de Dios, con todo, el salmistapuede exclamar: «Oh, Jehová, Señor nuestro, ¡cuan glorioso es tu nombre en toda la tierra!» Nodice: ¡Tu nombre es muy glorioso...» «Muy glorioso» no significa lo mismo que «¡Cuánglorioso...!» «Muy glorioso» significa que yo, el salmista, aún puedo describir la gloria; mientrasque «Cuan glorioso» significa que tal vez puedo escribir salmos, pero no sé si tengo palabraspara expresar cuál es la medida de la gloria del nombre del Señor. De esta manera simplementepuedo decir: «Oh, Jehová, Señor nuestro, cuán glorioso es tu nombre en toda la tierra...»La expresión «en toda la tierra» aquí es la misma que en Génesis 1:26. Si nosotrosconociéramos el plan de Dios, entonces cada vez que leyéramos la palabra «hombre» o lapalabra «tierra», el corazón nos saltaría de alegría. El versículo 2 continúa:«De la boca de los niños y de los que maman fundaste la fortaleza a causa de tusenemigos, para hacer callar al enemigo y al vengativo.»Los «niños» y «los que maman» se refiere a los hombres, y el énfasis de este versículo sehace en esto: que Dios necesita al hombre para proceder contra el enemigo. El Señor Jesús citóeste versículo en Mateo 21:16: «De la boca de los niños y de los que maman perfeccionaste laalabanza.» Estas palabras significan que el enemigo puede hacer TODO LO QUE ESTA EN SUPODER; PERO DIOS NO PUEDE POR SI MISMO PROCEDER CONTRA EL. Dios utilizará aniños y a los que maman para tratar con él. ¿Qué pueden hacer los niños y los que maman?
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 6 / 78Aquí lo dice: «De la boca de los niños y de los que maman fundaste la fortaleza.»El deseo de Dios es conseguir hombres que alaben; ellos son los que están en condicionesde tratar con el enemigo. En los versículos 3 al 8 el salmista dice: «Cuando veo los cielos, obrade tus manos, la luna y las estrellas que tú formaste, digo: ¿qué es el hombre para que tengasde él memoria, y el hijo del hombre para que lo visites? Le has hecho poco menor que losángeles, y lo coronaste de gloria y de honra. Le hiciste señorear sobre las obras de tus manos;todo lo pusiste debajo de sus pies, ovejas y bueyes, todo ello, y asimismo las bestias del campo,las aves de los cielos y los peces del mar, todo cuanto pasa por los senderos del mar.»Si nosotros hubiéramos escrito este salmo, tal vez al llegar a este punto hubiéramos hechoun inciso para decir: «¡Qué lástima que el hombre pecara y haya caído, y haya sido expulsadodel jardín del Edén!» «¡Nunca más podrá el hombre conseguir aquello!»Pero ¡gloria a Dios que en el corazón del salmista no había ningún pensamiento de estaclase!Desde el punto de vista de Dios, la tierra todavía puede ser restaurada; la posición que Diosdio al hombre sigue manteniéndose, y su encargo para el hombre de destruir la obra de Satanáspermanece.Por esta razón, a partir del versículo 3, el salmista cuenta la misma antigua historia e ignorapor completo el capítulo 3 del libro de Génesis. Esto es la característica sobresaliente del salmo8.El propósito de Dios para el hombre es que éste reine. ¿Es digno el hombre? ¡Ciertamenteque no! Pero cuando el propósito de Dios para el hombre es que éste reine, ciertamente elhombre reinará.En el versículo 9 el salmista vuelve a decir: «Oh, Jehová, Señor nuestro, ¡cuan glorioso es tunombre en toda la tierra!»Sencillamente, él continúa alabando como si nunca se hubiera dado cuenta de la caída delhombre. A pesar de que Adán pecó también pecó Eva, con todo, Adán y Eva jamás podían hacerfracasar el plan de Dios. El hombre puede caer, el hombre puede pecar, pero el hombre nopuede trastornar lo que es la voluntad de Dios. Incluso después de la caída la voluntad de Diospara con el hombre permaneció inalterable. Dios aún espera que derribe el imperio de Satanás.¡Oh, cuan inmutable es Dios! ¡Su camino es inconmovible y firme! Tenemos que reconocer queDios jamás puede ser derribado. En este mundo hay quienes reciben muy duros golpes pero nohay nadie que haya sido tan atacado diariamente y que haya recibido de continuo golpes tandestructivos como Dios. Con todo, jamás Su voluntad ha sido conmovida. Lo que Dios era antesde la caída del hombre, esto sigue siendo también después. Su resolución de entonces siguesiendo Su resolución de hoy. No puede cambiar jamás.Génesis 1 habla de la voluntad de Dios en el momento de la creación.El salmo 8 habla de la voluntad de Dios después de la caída del hombre, y Hebreos 2 hablade la voluntad de Dios en la salvación.Ahora, pues, echemos un vistazo a Hebreos 2. Veremos que en la victoria de la salvación,Dios sigue queriendo que el hombre obtenga autoridad y así haga frente a Satanás. En losversículos 5 al 8 el autor dice: «Porque no sujetó a los ángeles el mundo venidero, acerca delcual estamos hablando, pero alguien testificó en cierto lugar diciendo: ¿Qué es el hombre paraque te acuerdes de él, o el hijo del hombre, para. que le visites? Le hiciste un poco menor quelos ángeles, te coronaste de gloria y de honra, y le pusiste sobre las obras de tus manos. Todo losujetaste bajo sus pies. Porque en cuanto le sujetó todas las cosas, nada dejó que no sea sujetoa él... (Hebr. 2:5-8).Todas las cosas tienen que estar sujetas al hombre, esto es lo que Dios determinó desde elprincipio. Pero todavía no es así, porque el autor sigue diciendo: «Pero todavía no vemos quetodas las cosas le sean sujetas. Pero vemos a Aquel que fue hecho un poco menor que losángeles, a Jesús, coronado de gloria y de honra, a causa del padecimiento de la muerte...»(Hebr. 2:8-9).
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 7 / 78Jesús es el hombre que encaja en esta situación. El salmo 8 dice que Dios hizo al hombre«un poco menor que los ángeles». Aquí, en cambio, el apóstol varía la palabra «hombre» y laaplica a Jesús. Con esto se nos explica que «el hombre» del salmo 8 se refiere a Jesús. EraJesús quien había sido hecho un poco menor que los ángeles. La salvación de los hombres severificó por medio de él. Originalmente Dios había planeado que el hombre fuera hecho menorque los ángeles, y que fuera coronado y ejerciera dominio sobre toda Su Creación. Tenía laintención de que el hombre ejerciera autoridad por El, y expulsara de la tierra y el cielo alenemigo, el cual era dueño de la tierra. EÍ quería que el hombre destruyera todo el imperio deSatanás. Pero el hombre cayó y no ocupó su lugar para dominar. Por eso vino el Señor Jesús ytomó para sí un cuerpo de carne y sangre. El se convirtió en el «postrer Adán» (1.a Cor. 15:45).La última parte del versículo 9 dice: «Para que por la gracia de Dios gustase la muerte portodos...»«Por todos», en griego, también puede ser traducido como: «por todo».El nacimiento, la vida terrena y la muerte del Señor Jesús, nos muestran que su obraredentora no sólo fue para los hombres, sino también para todas las cosas creadas. Esto es laCreación (excepto los ángeles). El Señor Jesús ocupaba dos posiciones: para Dios es aquelhombre originario, y para los hombres es el Salvador.Al principio Dios determinó al hombre para que dominase y derribase a Satanás. El SeñorJesús es ese hombre, y ese hombre ahora está sentado en el Trono. ¡Aleluya! Ese hombre haderribado el imperio de Satanás. El es el hombre que Dios buscaba y quería conseguir.En su segundo aspecto, como hombre, tiene una relación con respecto a nosotros: El esnuestro Salvador, el que resolvió el problema del pecado. Nosotros pecamos y caímos, y Diosnos lo puso como medio de expiación. Pero hay más todavía: no sólo fue preparado para nuestraexpiación, sino para la de todas las criaturas. La prueba de ello es que se rasgó el velo del LugarSanto.Hebreos 10 nos dice que el velo del Lugar Santo representaba el cuerpo del Señor Jesús.Sobre esta cortina estaban bordados unos querubines, los cuales representaban las cosascreadas; por lo tanto, el cuerpo del Señor Jesús encerraba en sí las cosas creadas. En elinstante de la muerte del Señor, el velo se rasgó en dos, de arriba a abajo, y por consiguiente almismo tiempo también quedaron rasgados los querubines bordados. Esto nos revela que Tamuerte de nuestro Señor Jesús incluye en sí el juicio de todas las criaturas. El no sólo gustó lamuerte por todos los hombres, sino también por todas las cosas.El versículo 10 sigue diciendo: «Porque convenía a aquel por cuya causa son todas las cosasy por quien todas las cosas subsisten, que habiendo de llevar muchos hijos a la gloria...»¡Todas las cosas son para él y por él!«Para él» significa: «hacia él». «Por él» significa:«Por causa de él». ¡Gloria a Dios! ¡Su propósito para con la Creación no ha cambiado!Lo que Dios determinó en el momento de la Creación siguió determinado después de lacaída del hombre, y en la redención Su propósito permaneció inalterable. Dios no cambió Supropósito cuando el hombre cayó. ¡Gloria a Dios porque él trae muchos hijos a la gloria! ¡Elglorifica a muchos hijos! Dios se ocupó de conseguir un grupo de hombres nuevos que tienen lamisma imagen y semejanza de Su Hijo. Si el Señor Jesús es el hombre representativo, entonceslos demás también serán como él es, y entrarán en la gloria con él.¿Cómo sucederá esto? El versículo 11 dice: «Porque el que santifica y los santificados, deuno son todos...»¿Quién es el que santifica? ¡Es el Señor Jesús!¿Quiénes son los santificados? ¡Somos nosotros! Entonces podemos leer el versículo así:«Porque Jesús, el que santifica, y nosotros, los santificados, de uno son todos.»El Señor Jesús (como hombre) y nosotros, todos hemos sido engendrados de un Padre;todos procedemos de la misma fuente y tenemos la misma vida. Todos tenemos el mismoEspíritu morando en nosotros y el mismo Dios, el cual es nuestro Señor y nuestro Padre.
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 8 / 78«Por lo cual él no se avergüenza de llamarlos hermanos» (Heb. 2:11).(La palabra «él» se refiere al Señor Jesús, y «los» a nosotros.)La redención no cambió en nada el propósito de Dios, al contrario, dio cumplimiento al propó-sito de la Creación. La intención original de Dios era que el hombre señorease sobre la tierra,pero lamentablemente, éste cayó. Pero a pesar de la caída no fue el fin de todo. Lo que Dios noconsiguió por medio del primer hombre. Adán, lo obtuvo por medio del segundo hombre. Cristo.El señorío concedido al hombre y la determinación de que la criatura (hombre) derrotara a lacriatura (Satanás) dio lugar al gran acontecimiento del nacimiento de Belén. Por este motivo vinoel Señor Jesús y se hizo hombre.Lo hizo conscientemente y se hizo verdadero hombre.Hemos visto que el primer hombre no cumplió con el propósito de Dios, sino que pecó ycayó. No sólo no consiguió recuperar la tierra sino que pecó y cayó. No sólo no consiguiórecuperar la tierra sino que fue hecho prisionero por Satanás. No sólo fracasó en señorear, sinoque quedó sometido bajo el poder de Satanás.Génesis 2:7 dice que el hombre había sido formado del polvo, y Génesis 3:14 señala que elpolvo sería el alimento de la serpiente.Esto significa que el hombre caído vendría a ser el alimento de la serpiente. El hombre ya nopodía contender con Satanás, estaba fuera de combate. ¿Qué sucedería entonces? ¿Es queDios ya no podría jamás llevar a cabo Su plan eterno, que nunca llegaría a poseer lo que quería?¿Es que Dios ya no podría recuperar la tierra? ¡No!El envió a Su Hijo para hacerse hombre. El Señor Jesús es verdadero Dios pero también esverdadero hombre. En todo el mundo hay únicamente un hombre al cual Dios haya escogido,una Persona que pueda decir: «El príncipe de este mundo no tiene nada en mí.» En otraspalabras, esto quiere decir que en el Señor Jesús no hay rastro del príncipe de este mundo.Debemos observar con cuidado que el Señor Jesús no vino a este mundo para ser Dios, sinopara ser hombre. Lo que Dios precisaba era un hombre. Si Dios mismo hubiera querido procedercontra Satanás, entonces esto habría sido algo muy sencillo, en un momento Satanás habríasido derribado. Pero Dios no lo quiso hacer por sí mismo. El quiso que fuera el hombre el que seenfrentara a Satanás; Su propósito era que la criatura se enfrentara a la criatura.Cuando el Señor Jesús se hizo hombre, sufrió tentación como hombre y también pasó portodas las experiencias propias del hombre. Ahora él subió al cielo y se sentó a la diestra de Dios.Este Hombre ha sido glorificado. Hebreos 2 nos muestra que no vino para recibir gloria comoDios, sino como hombre. Con esto no queremos decir que no poseyera la gloria de Dios, sinoque Hebreos 2 no se refiere a la gloria que poseía como Dios. Quien fue coronado con gloria yhonra fue Jesús, aquel mismo que fue hecho un poco menor que los ángeles a causa delpadecimiento de la muerte. Nuestro Señor fue exaltado como hombre.El entró en los cielos como hombre. En el futuro serán muchos hombres los que lleguen allí.Hoy es un hombre quien está sentado en el Trono; algún día serán muchos hombres los que sesienten en el Trono. Esto es seguro. Cuando el Señor Jesús resucitó nos impartió su vida.Cuando nosotros creemos en él, recibimos su vida. Todos nos convertimos en hijos de Dios ycomo tales todos pertenecemos a Dios. Por tener esta vida en nosotros, Dios puede confiarnosla realización de Su plan.Por este motivo se dice que él ha de llevar muchos hijos a la gloria.«Señorear» significa «ser glorificado», y «ser glorificado» significa «señorear». Cuando losmuchos hijos hayan recibido autoridad y recuperado la tierra entonces serán llevadostriunfalmente a la gloria.No debemos creer erróneamente que el propósito de Dios es simplemente salvamos delinfierno para que podamos disfrutar de las bendiciones del cielo. Debemos pensar que elpropósito de Dios es que el hombre sea el sucesor de Jesus en el ejercicio de Su autoridadsobre la tierra. Dios quiere llevar algo a cabo, pero desea que lo hagamos nosotros. Cuando lohayamos hecho, entonces el habrá conseguido Su objetivo.
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 9 / 78El deseo de Dios es conseguir un grupo de hombres que hagan Su obra aquí en la tierra paraque Dios reine en la tierra por medio de los hombres. Es muy hermoso este pensamiento que,sin duda, se cumplirá en los nuevos cielos y la nueva tierra de Apoc. 21, pero a la luz de otrospasajes inspirados de la Escritura como Apoc. 1:5, comparado con 1.a Cor. 6:3 y Efesios 1:12 y3:10 parece que el propósito de Dios abarca mucho más que el pequeño Globo que llamamosTierra.La relación entre la Salvación y la CreaciónEs necesario que nosotros nos demos cuenta de la relación entre la Salvación y la Creación.De ninguna manera podemos pensar que la Biblia sólo hable exclusivamente de la Salvación.Gracias a Dios que además de la Salvación hay también la Creación. El deseo del corazón deDios queda expresado en la Creación. El objetivo de Dios, el plan de Dios y la voluntadpredeterminada de Dios se han manifestado en Su Creación. La Creación revela el propósitoeterno de Dios, ella nos muestra lo que realmente Dios quiere.El lugar de la Salvación no puede ser más alto que el de la Creación.¿Qué es la Salvación? La Salvación recupera aquello que Dios no pudo conseguir por mediode la Creación. La Salvación no nos trae nada nuevo. Ella simplemente vuelve a establecer loque ya nos pertenece.Por medio de la Salvación, Dios lleva a cabo Su propósito en la Creación. Salvar significarestaurar y recuperar; Crear significa, decidir e iniciar. La Salvación es algo que llega más tardepara cumplir con el propósito de Dios en la Creación.No menospreciamos el concepto de la Creación.La Salvación es para nuestro provecho; somos salvos y recibimos vida eterna. La Creaciónen cambio se refiere a Dios y a la empresa de Dios. Nuestra relación con respecto a la Salvaciónes para provecho del hombre, mientras que nuestra relación con respecto a la Creación es parala economía de Dios.Ojalá Dios se digne hacer algo nuevo en esta tierra de manera que el hombre no sóloenfatice el evangelio, sino que aún lo sobrepase para entrar en la obra de Dios, en los negociosde Dios, en el plan de Dios. Si nosotros no somos cristianos, eso es otra cosa. Pero si somoscristianos, no debemos simplemente sacar provecho de la Salvación, sino también cumplir elpropósito de Dios en la Creación. Sin la Salvación nosotros jamás podríamos entrar en relacióncon Dios. Pero una vez salvados, tenemos que entregarnos a Dios para que él consiga elobjetivo original del hombre.Si sólo nos centramos en el Evangelio, estamos considerando sólo una cara de la moneda.Dios también quiere que veamos la otra cara, o sea, que el hombre reine por él sobre la tierra, yno permita que Satanás permanezca aquí por más tiempo, esto último, es lo que espera que laiglesia lleve a cabo.Hebreos 2 nos muestra que la Salvación no sólo vino para el perdón de los pecados, paraque el hombre pueda ser salvo, sino para recuperar al hombre para el propósito original de laCreación.La Salvación es comparable a un valle entre dos cumbres. Cuando alguien baja de lo alto deuna montaña y sigue andando para subir también a la siguiente cumbre, entonces encuentra quela Salvación está en el punto más hondo del valle. Salvar significa sencillamente, guardar alhombre de que caiga más bajo y elevarlo de nuevo.Por un lado la voluntad de Dios es eterna y rectilínea, sin ninguna desviación, de manera queel objetivo de la Creación pueda ser conseguido. Por otro lado, algo sin embargo ha sucedido. Elhombre ha caído, ef hombre se ha apartado de Dios, y la distancia entre el hombre y el propósitoeterno de Dios ha ido aumentando progresivamente.La voluntad de Dios desde la eternidad hasta la eternidad es una línea recta. Pero desde lacaída, el hombre no ha sido capaz de conseguirla. Pero gracias a Dios que hay un remedio: ¡la
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 10 / 78Salvación!Cuando llegó la Salvación, el hombre no cayó más bajo.Después de la Salvación el hombre cambió y empezó a ascender.Entretanto que el hombre sigue elevándose, llegará un día en que de nuevo tocará aquellalínea recta. El día que se dé alcance a aquella línea, será el día en que vendrá el reino de Dios.Damos gracias a Dios porque tenemos la Salvación. Sin ella caeríamos más y más bajo;seríamos más y más oprimidos por Satanás, hasta no tener ya ninguna posibilidad delevantarnos.¡Gloria a Dios que la Salvación nos ha hecho posible regresar al propósito eterno de Dios!Lo que Dios no logró en la Creación, y lo que el hombre perdió a causa de la caída, han sidoplenamente recuperados por medio de la Salvación.Tenemos que pedir a Dios que nos abra los ojos para que podamos reconocer lo que él hahecho a fin de que nuestra manera de vivir y nuestro trabajo experimenten un verdadero cambio.Si toda nuestra obra consiste en salvar a otros, seguimos siendo un fracaso; con ello nopodemos satisfacer el corazón de Dios.Tanto la Salvación como la Creación son para alcanzar la gloria, y derribar todo el imperio deldiablo.Nosotros queremos proclamar el amor y la autoridad de Dios cuando vemos el pecado y lacaída del hombre, pero al mismo tiempo tenemos que ejercer autoridad espiritual para derribar elimperio de Satanás.La iglesia tiene una doble misión: dar testimonio de la salvación de Cristo, y dar testimoniodel triunfo de Cristo. Por una parte la iglesia debe traer provecho al hombre, y por otra parte elladebe ser motivo de que Satanás lo pierda todo.El reposo de DiosDe toda la obra de Dios en los seis días que duró la Creación, resulta un tanto especial lacreación del hombre. Toda Su obra a lo largo de los seis días se llevó a cabo con este objetivo.Su verdadera meta era crear al hombre. Para poder hacer esto. Dios primero tuvo que restaurarla tierra corrompida y el cielo. Génesis 2:4 dice:«Estos son los orígenes de los cielos y de la tierra cuando fueron creados, el día que JehováDios hizo la tierra y los cielos...»«Los cielos y la tierra» aquí se refieren a la Creación en el principio, pues en aquel momento,primero fueron hechos los cielos, después la tierra. Pero la segunda parte «el día que JehováDios hizo la tierra y los cielos» se refiere a la obra de rehabilitación y restauración, pues en estaobra primero entró la tierra y después el cielo.Una vez que Dios hubo restaurado la corrompida tierra y el cielo llevó a cabo sudeterminación de crear al hombre.Después de los seis días hay un séptimo día y en este día descansó Dios de todas susobras. El reposo viene después del trabajo.Primero hay que trabajar, después puede seguir el reposo. Pero más aún; la obra tiene quequedar hecha a plena satisfacción antes que pueda haber algún tipo de reposo.Si la obra no queda plena y satisfactoriamente hecha, entonces la mente o el corazón nuncapueden darse al reposo. Por eso no deberíamos tener en poco el hecho de que Dios descansarádespués de seis días de creación (o sea, de restauración). Si Dios descansa, entonces esto esalgo muy importante. Era necesario que él lograra una determinada meta antes que pudierareposar. ¡Qué fuerza tan grande debió mover a un Dios Creador a reposar! ¡Conseguir que unDios con tantos planes y tan lleno de vida se ponga a descansar, exige la más grande de todaslas fuerzas!Génesis 2 nos muestra que al séptimo día Dios reposó. ¿Cómo pudo Dios reposar? El finalde Génesis 1 refiere que fue porque Dios miró todo lo que había hecho y vio que era bueno en
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 11 / 78gran manera. Dios reposó en el séptimo día. Pero antes del séptimo día él tenía una obra porllevar a cabo, y antes de esta obra él había tenido un propósito.Romanos 11:33-34 nos habla de la mente del Señor, de sus juicios y sus caminos. Efesios 1nos habla del misterio de su voluntad, de su beneplácito y de su propósito eterno. Por estospasajes sabemos que Dios no sólo es un Dios que obra, sino un Dios que se propone cosas yhace planes. Cuando le plació actuar, se puso en marcha. Obró porque deseó obrar. Cuando élse encontró satisfecho de su obra, descansó. Si queremos conocer la voluntad de Dios, su plan,su gusto y su propósito, basta con que miremos qué es lo que le indujo a reposar. Cuandoreconocemos que Dios reposa de una determinada cosa, entonces podemos estar seguros quese trata de algo que buscaba ya desde el principio. El hombre tampoco puede darse al reposo entanto haya algo que no le satisfaga; él tiene que conseguir lo que busca y entonces tendráreposo. Nosotros no podemos tener en poco este reposo, pues tiene una gran importancia. Diosno descansó en los primeros seis días, sino en el séptimo día. Su reposo nos revela que Dioshabía llevado a cabo el anhelo de su corazón. Hizo algo que le produjo gran alegría. Por esopudo descansar.Génesis 1:31 dice: «Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en granmanera...»Tenemos que fijarnos en la palabra «vio» que encontramos aquí.¿Qué significa? Cuando nosotros hemos comprado un determinado objeto queparticularmente nos satisface, entonces le damos vueltas con placer y lo contemplamos bien.Esto es el significado de «vio».Dios no miró casualmente lo que había hecho y vio que era bueno.Más bien contempló (fijó la vista en) todo lo que había hecho y conscientemente «vio» queera bueno en gran manera. Tenemos que tomar buena nota de que Dios «contempló» todo loque había hecho en la Creación.La palabra «reposo» es la explicación de que Dios estaba satisfecho, de que Dios sealegraba de lo que había hecho; ello proclama que el propósito de Dios había sido llevado acabo y su buena voluntad, plenamente realizada. Su obra había llegado a tal grado de perfecciónque ya no podía ser mejorada. Por este motivo Dios ordenó a los israelitas que guardaran elsábado de generación en generación. Dios buscaba algo, algo que le satisficiera, y lo consiguió;por eso reposó. Este es el significado del sábado. El sábado no fue dado para que el hombrecomprara menos o recorriera menos millas. El sábado nos habla de que Dios tenía un vivo deseode algo que le dejara satisfecho, y que una obra tenía que ser hecha para cumplir con el anheloy las demandas de su corazón. Ahora bien, cuando Dios hubo conseguido lo que quería, en-tonces reposó. No es que se trate de un día especial.El sábado nos habla de que Dios ha dado cumplimiento a Su plan, que él ha conseguido Suobjetivo, y que su corazón ha quedado satisfecho.Dios es Alguien que anhela satisfacción, y también es Alguien que puede ser satisfecho.Cuando Dios consigue aquello que deseaba, entonces reposa. Ahora bien, ¿de qué reposóDios? ¿Qué es lo que le produjo tanta satisfacción? Durante los seis días de la Creación seformó la luz, el aire, la hierba, las hortalizas y los árboles; hubo el sol, la luna y las estrellas; hubolos peces, las aves, ganado, reptiles y animales salvajes. Pero en todas estas cosas Dios no ha-lló reposo alguno. Al final llegó el hombre y Dios descansó de todas sus obras.Todo lo creado antes del hombre tuvo un carácter preparatorio.Todas las esperanzas de Dios estaban puestas en el hombre. Cuando Dios pudo conseguirel hombre, entonces quedó satisfecho y reposó.Vamos a leer otra vez Génesis 1:27-28: «Y creó Dios al hombre a Su imagen, a imagen deDios lo creó, varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo:Fructificad y multiplicaos, llenad la tierra y sojuzgadla y señoread en los peces del mar, en lasaves de los cielos y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra...»Leamos también Génesis 1:31 junto con Génesis 2:3.
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 12 / 78Y vio Dios todo lo que había hecho y he aquí que era bueno en gran manera...» Y bendijoDios al séptimo día y lo santificó porque en él reposó de toda la obra que había hecho en lacreación...»Dios tenía un propósito y este propósito consistía en obtener un hombre, un hombre conautoridad para dominar sobre la tierra.Solamente la realización de este propósito podía satisfacer el corazón de Dios. Si esto podíaconseguirse, todo iría bien.Al sexto día se completó el propósito de Dios. «Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquíque era bueno en gran manera...» «y reposó al día séptimo de toda su obra que hizo...»El propósito y la esperanza de Dios fueron realizados; él pudo detenerse y reposar.El reposo de Dios se basó en el hombre que iba a reinar.CAPITULO 2LA FIGURA DE EVADios creó dos seres: uno era Adán, y el otro era Eva. Los dos fueron creados como sereshumanos, pero cada uno representaba algo diferente. 1.a Corintios 15 dice que Adán era unafigura del Señor Jesús, y en Romanos 15 dice que Adán era figura del que había de venir. Adánera pues una sombra anticipada de Cristo, él simbolizaba a Cristo. En otras palabras, todo lo queDios se proponía con Adán debía hallar su cumplimiento en Cristo.Pero en la Creación, junto a Adán encontramos también a Eva, la mujer.En Génesis 2 Dios nos informó con mucho detalle acerca de la creación de la mujer, ycuando llegamos a Efesios 5 se nos dice claramente que Eva representa a la iglesia. Con esovemos que la voluntad eterna de Dios es cumplida en parte por Cristo y en parte por la iglesia.Para que podamos entender como la iglesia puede cumplir con la voluntad de Dios en esta tierra,tenemos que aprender de Eva. Este libro no tiene como objetivo hablar de la figura de Adán. Porlo tanto aquí no vamos a tratar de él. El énfasis lo hacemos más bien en Eva. Aquí no vamos aconcentrar nuestros pensamientos en la obra de Cristo, sino en la posición que la iglesia ocupaen relación con ella.Si leemos Génesis 2:18-24 y Efesios 5:22-32 comprobamos que en los dos pasajes se hacemención de una mujer. En Génesis 2 aparece una mujer, y en Efesios 5 igualmente aparece unamujer.La primera mujer es un símbolo que representa a la Iglesia, y la segunda mujer es la realidadde la primera.La primera mujer fue proyectada por Dios antes de la Fundación del mundo y apareció antesde la caída; mientras que la segunda fue igualmente proyectada antes de la fundación delmundo, pero sólo revelada después de la caída. Si bien la primera apareció antes de la caída yla otra sólo después, a los ojos de Dios no existe ninguna diferencia entre ellas:la iglesia es la Eva de Génesis 2.Dios creó a Adán para presentar una imagen de Cristo, y Dios también creó a Eva parapresentar una imagen de la iglesia. El propósito de Dios no debe ser llevado a cabo sólo porCristo, sino también por medio de la iglesia. En Génesis 2:18 dijo Dios, el Señor:
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 13 / 78«No es bueno que el hombre esté sólo; le haré ayuda idónea para él...»El propósito de Dios en la creación de la iglesia era que ella fuese una ayuda idónea paraCristo. De por sí, Cristo sólo es una mitad, después aún se necesita la otra mitad, y ésta es laiglesia. Dios dijo:«No es bueno que el hombre esté solo...» Esto significa pues que a los ojos de Dios, Cristosolo no es lo suficientemente aceptable.Génesis 2:18-24 describe los acontecimientos del sexto día de la Creación. Al sexto día Dioscreó a Adán, pero después parece como si Dios lo pensara un poco y dice: «No, no es buenoque el hombre esté solo.» Así es que creó a Eva para Adán. Cuando esto estuvo realizado seacabaron los acontecimientos de Génesis 1 y encontramos esta aseveración: «Y vio Dios todo loque había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera...» Con ello podemos ver que Adánsolo, o digamos Cristo solo, no bastaba para satisfacer el corazón de Dios. Dios necesitabatambién a Eva, es decir, él necesita también la iglesia. Así queda satisfecho su corazón.«Dios el Señor habló: «No es bueno que el hombre esté solo.»En otras palabras, lo que Dios quería era tener las dos cosas: Adán y Eva. Su propósito estener un Cristo victorioso más una iglesia victoriosa, un Cristo que ha arrastrado las obras deldiablo, y una iglesia que ha derribado las obras del diablo. Su propósito es tener un Cristoreinando más una iglesia reinando. Esto es lo que Dios se propuso según su beneplácito y lo queha llevado a cabo para su propia satisfacción. Puesto que Dios deseó hacerlo, así lo hizo.Dios deseó tener un Cristo, y Dios también deseó tener una iglesia que fuese exactamentecomo Cristo.Dios no sólo quería que Cristo reinase, sino que reinase juntamente con la iglesia. Incluso enla gloria seguirá Cristo teniendo necesidad de su colaboradora. En la lucha Cristo necesita deuna ayuda idónea, y en la gloria Cristo necesita asimismo de una ayuda idónea. Lo que Diosexige de la iglesia es que en cualquier aspecto ella sea como Cristo.El deseo de Dios es que Cristo tenga una ayuda idónea.Eva procedió de AdánAdán necesitaba una ayuda idónea. Ahora bien, ¿qué hizo Dios para satisfacer sunecesidad? En primer lugar leemos en Génesis 2:19-20, «Jehová Dios formó pues de la tierratoda bestia del campo, y toda ave de los cielos y las trajo a Adán para que viese como las habíade llamar, y todo lo que Adán llamó a los animales vivientes, ese es su nombre. Y puso Adánnombre a toda bestia y ave de los cielos y a todo ganado del campo; mas para Adán no se hallóayuda idónea para él...» Dios trajo ante Adán toda clase de seres vivos, pero Adán no hallóninguno que pudiera servirle de ayuda. Ninguno de los seres vivientes formados de la tierrapudo ser la ayuda idónea para Adán.«Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras este dormía,tomó una de sus costillas y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla que JehováDios tomó del hombre, hizo una mujer y la trajo al hombre. Dijo entonces Adán: estoes ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne, ésta será llamada «Varona»,porque del varón fue tomada...» (Génesis 2:21-23).Ahora pues ésta era la ayuda idónea de Adán y la imagen de la iglesia de Efesios 5. Estámuy claro que todo lo que había sido hecho de la tierra y que no había sido tomado del cuerpode Adán, tampoco podía ser la ayuda idónea para Adán. Todos los animales del campo, elganado y las aves del cielo fueron hechos de la tierra. Ellos no precedían de Adán, por eso no
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 14 / 78podían ser la ayuda idónea de Adán.Nosotros deberíamos pensar en esto: que Eva fue formada de una costilla tomadadirectamente de Adán. Eva, por lo tanto era una parte integrante de Adán. Esto significa que laiglesia procede de Cristo.Sólo aquello que procede directamente de Cristo puede ser la iglesia.Todo lo que no es Cristo, no es iglesia. Todavía hemos de considerar algunas palabras más deGen. 1:26-27.En el versículo 26 dice: «Entonces dijo Dios: hagamos al hombre a nuestra imagen,conforme a nuestra semejanza, y señoree...»En el texto hebreo la palabra «hombre» está en singular, pero inmediatamente después elverbo está conjugado en plural: «y señoreen».Lo mismo se repite en el versículo 27: «Y creó Dios al hombre a Su imagen, a imagen deDios lo creó; varón y hembras los creó...»El substantivo «hombre» aquí también está en singular, en cambio el siguiente pronombre«tos» está en plural.Vemos que Dios creó un hombre, pero también podemos decir que creó dos. Uno es dos, ysin embargo los dos son uno. ¿Cómo es posible esto? pues porque Eva estaba (contenida) enAdán.Fijaos aún en otra cosa del versículo 27: «Y creó Dios al hombre a Su imagen, a imagen deDios lo creó; varón y hembra los creó...»La manera en que Dios creó «al» hombre, es la misma en que «tos» creó. No sólo fue creadoAdán, sino que Eva también estaba incluida en él. «Dios creó al hombre a Su imagen...» Este«hombre» está en singular y representa a Cristo. A continuación: «Varón y hembra "los" creó...»Aquí «tos» está en plural y representa a Cristo más la iglesia. Dios no sólo quiere tener un Hijounigénito, él quiere tener muchos hijos. Y estos muchos hijos tienen que ser exactamente comoel Hijo. Por estos versículos deducimos que si la iglesia no se encuentra en la condición quecorresponde a Cristo, Dios no reposará Su obra no quedará realizada. No sólo Adán fue formadoa imagen de Dios, sino también Eva. No sólo Cristo posee la vida de Dios, sino también laiglesia.La iglesia procede de Cristo¿Qué es pues la iglesia?La iglesia es aquella porción que fue tomada de Cristo, debemos ver los dos aspectos deAdán y entonces no nos será difícil comprender esto. Por una parte Adán se mantienepuramente por sí solo; por otra parte él es una figura. Adán fue formado de barro. Todos losseres humanos están hechos de barro. Pero aquel al cual Adán representaba simbólicamenteera Cristo. El hecho de que Eva fuera formada significa que la iglesia fue formada de Cristo. Evafue hecha con la costilla de Adán. Aún cuando Eva surgió de Adán, ella siguió siendo Adán,aunque en otra forma.¿Qué es entonces la iglesia? La iglesia es Cristo en otra forma, lo mismo que Eva era Adánen otra forma. Ahora reconocemos que la iglesia es sencillamente: ¡Cristo!¡Oh, cuánta gente hay, sin embargo, que piensa que la iglesia es simplemente un conjuntode personas que han creído en Jesús y son salvas!
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 15 / 78¡No, esto no es verdad! ¿Quiénes forman pues la iglesia?La iglesia sólo es aquel trozo (porción) que fue tomado de Cristo.En otras palabras, ella sólo es aquel ser que Dios hizo utilizando a Cristo como material. Ellano es un ser que fue formado de barro.El material de la iglesia es Cristo. Sin Cristo la iglesia no tiene posición ni vida ni existencia.La iglesia procede de Cristo.1.a Corintios 10:17 dice: «Siendo uno solo el pan, nosotros, con ser muchos, somos uncuerpo...» Este versículo declara que si bien nosotros somos muchos, el pan que nosotrospartimos es uno y por lo tanto el cuerpo también es uno. El apóstol Pablo hace constarclaramente que aquel único pan representa el cuerpo de Cristo, es decir, la iglesia como un todo.Si bien nosotros somos muchos, sin embargo, el cuerpo es uno. Cuando nosotros hacemosmemoria del Señor, yo tomo un pedacito de pan, tú tomas también un pedacito de pan, y otroshacen lo mismo.Ella no es el señor Pérez más el señor Fernández, ni tampoco la suma de todos los cristianosdel mundo. La iglesia es Cristo en ti. Cristo en él, y Cristo en todos los cristianos a lo largo yancho del mundo a través de todos los siglos, unido y formando una sola cosa.Esto nos lo muestra particularmente el evangelio de Juan en donde se nos revela que todoslos que creen en el Señor, Cristo mora en ellos, y por lo tanto son uno en el Espíritu.La iglesia consiste exclusivamente de lo que procede de Cristo.Todos los talentos, capacidades, pensamientos del hombre, su «yo» y todo lo que él tiene, sehalla fuera de la iglesia. Todo lo que proviene del hombre natural está fuera de la iglesia.Únicamente aquello que procede de Cristo está en la iglesia.Eva no fue hecha de barro, sino de Adán, el cual representaba a Cristo.Lo maravilloso es que Dios tomó una costilla de Adán y de ella hizo a Eva. Sólo lo queprocedió de Adán, no del barro, pudo llamarse «Eva»; y únicamente lo que procede de Cristopuede ser llamado «iglesia».Hay personas que antes de creer en el Señor eran muy osadas. Después de ser salvas ellasnecesitaban su osadía para servir al Señor. A ellos les parecía que su osadía natural estaría bienutilizada, estaban orgullosos de ella. Pero el problema es éste: ¿de cuál fuente procede estaosadía? ¿Procede de Cristo? ¿Fue tratada por la cruz? ¡Oh, si ella no procede de Cristo, sinunca ha sido tratada por la cruz, no sirve de nada a la iglesia! Eva sólo estaca formada de loque provenía de Adán.Todo lo que proviene del hombre mismo no es la iglesia.Otros, antes de ser creyentes eran muy elocuentes. Para ellos les resultaba la mar de fácilcontar o describir algo a otros. Ahora bien, después de ser salvos, cambian sólo el tema yempiezan a predicar.Pero nosotros no deberíamos damos por satisfechos con que tales personas puedan predicarbien. En todo caso deberíamos preguntar: ¿de qué fuente procede su elocuencia? ¿ha sidotratada por la cruz?Si su elocuencia ya la tenían de siempre y nunca fue tratada por la cruz, entonces procedepor completo de su propia naturaleza.La elocuencia que se vé por las iglesias es sencillamente algo del Adán terrenal. La iglesia
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 16 / 78en realidad queda mermada por esta clase de personas. Sólo aquello que proviene de Cristo esla iglesia y nada que provenga de la naturaleza humana.Más allá podemos encontrar personas que son muy inteligentes. Su intelecto esextraordinariamente agudo. Antes de ser salvos utilizaban su mente para estudiar Filosofía,Ciencias y Literatura. Luego, después de ser salvos, utilizan su intelecto sencillamente paraestudiar la Palabra de Dios. Pero nosotros tenemos que preguntar: ¿de dónde proviene esteintelecto agudo? ¿ha sido tratado por la cruz? ¿está bajo el control de! Espíritu Santo? ¿o essimplemente aquel intelecto que ya tenía de siempre? Si es así, entonces se trata de algo delAdán terrenal, del hombre mismo, de la naturafeza humana; es algo de la carne. Si bien estaspersonas han cambiado de tema, su mente sigue siendo la misma mente antigua. Y si utilizanesta mente para estudiar la Biblia, en lugar de ayudar a la iglesia, la iglesia sale perjudicada.Sólo aquello que procede de Cristo puede ser la iglesia.Todo lo que procede del hombre le es extraño.Dios tiene que proceder con nosotros hasta ese extremo, que todo lo que fluya de nuestranaturaleza humana venga a quedar bajo su control. Nuestra potencia natural tiene que sertratada mediante la cruz y ser sometida al gobierno del Espíritu Santo. Sólo entonces nodañaremos a la iglesia. Todo lo que nuestra vida natural produce en nosotros es cosa de la tie-rra, y Dios no lo quiere. Sólo aquello que fue formado de la costilla de Adán, fue Eva. (Loshuesos se refieren a la vida de resurrección. Por eso cuando el Señor fue crucificado, no lequebraron las piernas.) La iglesia es aquello que fue formado de la vida de resurrección deCristo. Eva tuvo que ser formada de la costilla de Adán.Sin aquella costilla Adán no hubiera tenido a Eva. La ayuda idónea de Adán es al mismotiempo el cuerpo de Adán; de ahí que el origen de la vida de Eva fue precisamente aquellacostilla. Adán fue la base de su existencia. Por el simple hecho de que una porción de Adánestaba en ella, ya era suficiente para poder existir. Exactamente lo mismo ocurre con la iglesia.Nosotros tenemos que decir continuamente al Señor:«¡Todo te lo debemos a Ti! ¡Sin ti no tenemos vida, ni existencia ni nada! ¡Nosotros procedemosde ti!»En esto precisamente está el significado básico del nuevo nacimiento. No es el arrepentimientolo que nos convierte en parte de la iglesia, ni tampoco nuestra confesión de pecados, o nuestrafe, es la vida que Cristo ha depositado en nosotros es lo que nos hace ser parte de la iglesia. Labase para que nosotros seamos una parte de la iglesia es nuestro nuevo nacimiento puesentonces Cristo mismo se imparte en nosotros; de ahí también la necesidad que nosotrostenemos de conducimos de acuerdo a esta vida, de vivir y andar conforme a ella, en otraspalabras, conforme a la vida de Cristo. Dios no puede hacer otra cosa por nosotros. Nos haimpartido la vida de su Hijo para que juntos, compartamos la vida de Cristo. Si bien sólo somosvasos de barro, no obstante en nosotros se encuentra un gran tesoro. ¿Qué nos podráconmover?Sin embargo, cuando andamos por nosotros mismos, nos hallamos fuera de la iglesia. Todo loque no es aquella porción de Cristo en nosotros, no es la iglesia, es simplemente nuestro propio«yo».Si trabajamos conforme a nosotros mismos, entonces no llevamos a cabo la obra del Señor.Debemos preguntarnos:¿En qué nos basamos y de dónde proviene nuestro servicio al Señor, nuestro realizar suobra, desear cosas espirituales y el llevar una vida espiritual?
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 17 / 78¿Está fundamentado en Cristo o en nosotros mismos todo lo que hacemos?Si nosotros lo llevamos todo a cabo por medio de Cristo, entonces podemos cumplir con efpropósito de Dios; pero si hacemos alguna cosa por nosotros mismos, entonces quizá llevemosalgo a cabo, pero sólo puede ser de naturaleza terrenal y no es capaz de cumplir con la voluntadeterna de Dios. El propósito eterno de Dios es conseguir un Hombre. Este Hombre es un sercolectivo que procede de Cristo. Es la iglesia. La iglesia no significa que unos cuantos cristianosse reúnen con otros tantos cristianos. No se trata de tantas personas más tantas personas. Setrata de una Vida. La iglesia es por tanto iglesia porque allí hay tantas personas más tantaspersonas (una suma) que juntamente comparten la misma Vida, el mismo Cristo. Tú tienes unaporción de Cristo, aquel tiene una porción de Cristo, y cada uno de nosotros tiene una porción deCristo. Si reunimos todas esas porciones de Cristo, entonces tenemos la iglesia.1.a Corintios 15 nos muestra que Adán es el primer hombre y Cristo el postrer hombre. Nohay más.El cuerpo de Cristo es como Eva: uno; no muchos.Aún cuando tenemos la vida de Dios en nosotros, sin embargo tenemos necesidad de queDios trabaje en nosotros para quebrar nuestro individualismo. Dios tiene que derribar elpensamiento de que soy autosuficiente. Tenemos que ser uno con todos los demás hijos deDios. Sólo hay una Eva, así como también sólo hay un cuerpo de Cristo. Todos los hijos de Dios,todos aquellos que comparten la Vida de Cristo, no son muchos hombres y mujeres aislados;todos ellos son un solo Hombre.Dios tiene que romper nuestro individualismo. Dios tiene que aniquilarnos día a día hasta queaprendamos a reconocer la Vida del Cuerpo. Sin embargo, ¡cuántos hay que creen que puedenser cristianos por sí mismos! Pero Dios no va a permitir esto. A menudo, sus oracionesindividualistas no son atendidas, su estudio personal de la Biblia no les trae ninguna inspiración,y su búsqueda individual no les permite encontrar la voluntad de Dios. Si uno de estos hombresdijera a un hermano o hermana: «Hermano, yo solo no logro salir de este apuro, ¿no podríasayudarme?» Entonces cuando los dos hubieran orado, finalmente conseguirían claridad. Lo queno podía entender él solo, se hace claro cuando busca la respuesta con su hermano. Elindividualismo egoísta tiene que ser quebrantado. Tenemos que permitir que el Cristo ennosotros y el Cristo en todos los demás pueda llegar a unirnos en un solo cuerpo. Muchoscristianos conocen la Vida que tenemos en Cristo, pero lamentablemente tenemos que decir queellos no conocen la Vida en el Cuerpo de Cristo. De la misma manera que la Vida de Cristo esuna realidad, así también la Vida del Cuerpo de Cristo es una realidad. Los cristianos no sonalgunos individuos, sino uno solo. El apóstol Pablo dijo que nosotros con ser muchos, sinembargo somos un pan y un cuerpo. Si nosotros vivimos según Cristo, somos uno con todos losdemás cristianos. Pero si tú vives según tú mismo, entonces te separas de todos los demás hijosde Dios. Por lo tanto, si nosotros queremos una iglesia auténtica, son necesarios dos pasos: eldesarrollo o incremento de Cristo; y la decadencia de nosotros mismos.El desarrollo de Cristo empezó cuando nacimos de nuevo, y desde que fuimos salvos Diosestá obrando día tras día para conseguir debilitar nuestro «yo». El Señor continuará su obrahasta que un día nosotros digamos ante Dios: «No hay la más mínima cosa que pueda hacer yosolo. Todo lo que hago es por el principio de la cooperación con otros miembros y con la ayudade otros miembros. Todo lo que hago es por el principio de la comunión que es el principio delCuerpo.»La iglesia es el cuerpo de Cristo. Sólo lo que es de Cristo es la iglesia; cualquier cosa quesale del hombre, no lo es.
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 18 / 78Tenemos que observar que Dios siempre mira la procedencia de las cosas, no si son buenaso malas. Hay personas que siempre preguntan: «¿Es bueno esto, o malo»? Pero Dios pregunta:¿De dónde proviene?Lo que surgió de Adán se llamó Eva; así también lo que surge de Cristo se llama iglesia.Todo lo que no proviene de Cristo, no es la iglesia. Hay personas que preguntan: ¿Tienes amor?Pero Dios pregunta:¿De dónde procede tu amor? Las personas siempre preguntan: ¿Eres ferviente? Pero Diospregunta:¿Cuál es el origen de tu fervor?Lo que debemos tener claro es el origen de las cosas, y no la pregunta de si son buenas omalas. La pregunta de si es bueno o malo se presentó por vez primera en Génesis 3. Tal vezalguien dirá:¿Pero es que yo no tengo ciertas facultades? ¿No soy ferviente? Pero el asunto es: ¿Dedónde proceden tus facultades y tu fervor?Muchas veces tenemos la impresión de que esta mos en perfectas condiciones para amar yayudar a otros por nosotros mismos. Desde luego que amar y ayudar a otros es algo bueno, pero«si entregase mi cuerpo para ser quemado y no tengo amor (es decir, el amor de Cristo) de nadame sirve». ¿Es que es malo entregarnos para ayudar a otros? Con todo, la pregunta decisiva es:¿De dónde procede? Sólo lo que viene de Cristo es la iglesia. Todo lo que no es de Cristo notiene nada que ver con la iglesia. La primera lección que tenemos que aprender como cristianoses la de discernir el origen de las cosas; y la última que hemos de aprender sigue siendo aquelladel origen. La primera lección es ésta: que yo rechazo lo que procede de mí mismo. Y la últimalección es ésta: que yo sigo rechazando lo que procede de mí mismo. Esto no quiere decir queno debamos luchar o ser fervientes, sino que el hecho decisivo está en que todo nuestro afán yfervor tienen que venir del Señor.No decimos que no debemos trabajar, sino que queremos hacerlo en la obra que fueempezada por el Señor. No decimos que no aspiramos a tener poder, sino que más bienbuscamos el poder que viene del Señor.Toda la cuestión viene a parar en lo mismo: ¿De dónde procede?En el evangelio de San Juan, el Señor dijo una vez: «No puede el Hijo hacer nada por Símismo...» (Jn.5:19). Según el texto griego, la palabra «por», también puede traducirse «de».Esto significa que el Hijo no puede hacer nada de Sí mismo. Si esto es así con el Señor, ¿cuántomás no lo será con nosotros? ¿Cómo podemos hacer algo por nosotros mismos? Nosotrostenemos que aprender a reconocer delante de Dios que no podemos hacer nada por nosotrosmismos. El tiene que llevarnos al punto en donde nos demos cuenta que realmente no podemoshacer nada de nosotros mismos, todo tiene que efectuarse por medio de él.Cuando servimos al Señor no basta que seamos fervientes. No, nosotros tenemos que hacerla obra que el Señor nos designa. En Colosenses 1:29, Pablo dice: «Para lo cual tambiéntrabajo, luchando según la potencia de él, la cual actúa poderosamente en mí...»Dios actúa en nosotros de modo que nosotros podamos actuar hacia el exterior.A menudo hacemos mucho exteriormente, pero por dentro, poco ha sucedido. Dios apenasse ha movido; la mayor parte fue hecho por nosotros mismos. Esta clase de obra es inútilaunque pueda parecer espléndida.
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 19 / 78En el servicio del Señor, Dios tiene que llevamos al punto en que ya no queramos nada queno provenga del Señor. Si el Señor no se mueve, tampoco nosotros nos atrevemos a movernos.Eva era hueso del hueso de Adán y carne de su carne. Esto significa que los huesos,interiormente, y la carne exteriormente, son algo que procede de Cristo. Todo lo interno y todo loexterno procede de él, nada puede proceder de nosotros. Todo lo de Eva procedía de Adán, ytodo lo de la iglesia procede de Cristo.No tiene importancia lo bien que nosotros podamos llevar a cabo algo, resulta absolutamenteinútil con respecto al cumplimiento del propósito eterno de Dios. No tiene importancia por buenoque sea; si proviene de nosotros es imposible que pueda glorificar a Dios.La primera mujer representa la mujer según el deseo de Dios. No sólo hubo un hombre comoexpresión de lo que Dios tenía en su corazón, sino que también hubo una mujer. No es sóloCristo quién satisface el corazón de Dios, sino también la iglesia. Cristo satisface el corazón deDios porque permite que Dios sea Su cabeza. Lo mismo ocurre con la iglesia; también ella tieneque permitir que Dios sea su cabeza. Cuando la iglesia consiga esta actitud, será realizada lavoluntad de Dios.Dios se propone tener un pueblo así sobre la tierra, y cuando lo consiga, quedará satisfechoel anhelo de su corazón.Pensemos que todo lo que procede del «yo» delhombre no es más que polvo e indigno de serel material para la ayuda idónea.Únicamente lo que proviene de Cristo es la iglesia.Eva nació del sueño de AdánYa hemos visto que Eva no fue formada del polvo, sino de Adán.Adán fue el material del cual fue hecha. De igual manera Cristo es el material de la iglesia.Dios utilizó a Cristo para formar la iglesia. Ahora pues veamos como se crearon ambas.Leamos en Génesis 2:21-23:«Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomóuna de sus t costillas y cerró la carne en su lugar.Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer y la trajo al hombre.Dijo entonces Adán: esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; éstaserá llamada Varona (mujer) porque del varón fue tomada...»Dios produjo la iglesia por medio de la muerte de Cristo.Estas palabras de Génesis 2 tiene un especial significado con respecto a la muerte de Cristo.Es decir, «Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán» no significa que Dios hizo morir aAdán; él le hizo caer en un sueño profundo. Si se tratara de la muerte, entonces el pecadohubiera estado relacionado con ello en alguna manera, pues en el versículo 17 del capítuloanterior dice que la muerte y el pecado están relacionados. El no tuvo nada que ver con elpecado. Dios tomó algo de Cristo y (sacándolo) lo utilizó para crear la iglesia. Así es como esutilizado «el sueño» como símbolo para que el hombre reciba vida por medio de Su muerte.Eva nació de Adán. Mediante el sueño de Adán, Eva pudo recibir vida. De la misma manera,en la muerte de Cristo hay una parte que está destinada para impartir vida a la iglesia. CuandoAdán cayó en un sueño profundo. Dios tomó una de sus costillas. Cuando Cristo murió, algo asíocurrió con su costilla, su costado (Juan 19:31-37). Cuando su costado fue traspasado, esto no
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 20 / 78fue para la salvación, pues la lanzada tuvo lugar después de su muerte; el problema de lasalvación ya estaba resuelto. Era costumbre de los judíos que aquellos que habían sidocrucificados, fueran quitados de allí antes de la puesta del sol, y si aún no estaban muertos, lossoldados les quebraban las piernas para acelerar su muerte. Los dos ladrones que habían sidocrucificados con el Señor todavía no habían muerto y se les tuvo que quebrar las piernas. Encambio cuando los soldados miraron a Jesús y vieron que ya había muerto, no quebraron suspiernas. En lugar de esto, traspasaron su costado de una lanzada y de él fluyeron sangre y agua.Esto significa que cuando su costado fue traspasado, la obra de la Salvación ya estabarealizada.Esto nos revela que la obra de Cristo no sólo trajo consigo el derramamiento de su sangre parasalvarnos del pecado, sino también la efusión de agua, que simbólicamente representa que suvida nos es impartida. Este segundo aspecto es una cosa independiente del pecado y laSalvación. La sangre trata pecados, mientras que el agua nos permite recibir su vida. Esto es loque nos dice su costado herido. Tenemos que distinguir claramente estos dos aspectos de lamuerte de Cristo: uno es para la Salvación, en cambio el otro no. El primer aspecto de su muertetrata todo lo que sucedió después de la caída del hombre en Génesis 3. Al caer el hombre, vinoCristo para salvamos con el fin de que fuéramos devueltos al propósito original de la creación delhombre. En cambio el otro aspecto de su muerte no tiene nada que ver con el pecado. Esíntegramente para la liberación de su vida, a fin de que su vida pueda tener cabida dentro denosotros. A causa de estos dos diferentes aspectos de la muerte de Cristo, la Biblia hace uso delas diferentes substancias para representarlo simbólicamente. Para la Salvación utiliza la sangre,en cambio para la parte no relacionada con la Salvación utiliza el agua.Que el Señor nos abra los ojos para poder reconocer ¡cuan importante es este asunto! Lasangre es para la Salvación; el agua es para la comunicación de su vida. Al haber cometidopecado y ser pecadores ante Dios, la sangre está siempre delante de él y habla por nuestrospecados. En cambio el agua representa al Señor mismo como la Vida.Juan 19:34 dice que de él salió sangre y agua, y en el capítulo 20 el Señor mostró su costadoa los discípulos. El capítulo 20 del evangelio de Juan no trata de la Salvación. En él dice elSeñor: «Yo subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios.»Esto hace referencia a la ministración de vida. Esto no es todo; volvamos a leer Génesis 2:22-23:«Y déla costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer y la trajo al hombre.Dijo entonces Adán:esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona,porque del varón fue tomada....»En un versículo (1.a Cor. 15:50) la Biblia habla de nosotros como «carne y sangre», encambio cuando la Biblia habla del hombre en la Resurrección, lo califica como «carne y huesos»,la sangre no se menciona (v. Lucas 24:39). Dios necesitó la costilla de Adán para hacer a Eva,para esto no tuvo necesidad de la sangre de Adán.En toda la Biblia se menciona la sangre más de 400 veces, sin embargo en Génesis 2 la sangreno aparece. ¿Por qué? Porque en aquel momento tampoco se trataba de la Salvación. Cada vezque se hace mención de la sangre siempre es con relación a la Salvación. La sangre es para laSalvación. El Antiguo Testamento relata como el hombre hacía uso de la sangre de los animalespara la expiación de sus pecados. Y en el Nuevo Testamento, la carta de los Hebreos dice: «Sinderramamiento de sangre no hay perdón de pecados...» (9:22). Tanto si se trata del Antiguocomo del Nuevo Testamento vemos que la sangre siempre está relacionada con la Salvación.Sin embargo en la creación de Eva, la sangre no se menciona para nada, ¿por qué? porque nohabía pecado, allí Dios no vio pecado alguno.
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 21 / 78La iglesia en el plan de Dios: sin pecadoCuando leemos Efesios 5:25 encontramos aquel mismo significado: «Maridos amad avuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella...»En este versículo deberíamos considerar tres puntos:1.° Cristo se entregó por nosotros porque somos la iglesia. Romanos 5 lo menciona diciendoque Cristo murió por los pecadores.Esto es una referencia a la Salvación. Sin embargo, Efesios 5 no trata el problema delpecador, sino e la iglesia. El contexto de Efesios 5 no es que Cristo vino a morir por nosotrosporque éramos pecadores;sino que se entregó por nosotros porque somos su iglesia.2.° Cristo se entregó por nosotros porque nos ama; no porque hemos pecado. En 1.aCorintios 15 dice que Cristo murió por nuestros pecados, aquí en cambio dice que Cristo amó ala iglesia y se entregó por ella.El se entregó por causa del amor, no por causa del pecado.Morir por el pecado es una cosa, pero morir por amor es algo muy diferente. Morir por lospecados es tratar el problema del pecado, esto es la Salvación. En cambio si Cristo se entregópor nosotros, se trata de amor. Aquí el pecado se descarta. Este aspecto de su muerte esúnicamente por causa del amor y no tiene nada que ver con el pecado.3.° Cristo se entregó por nosotros para darse a sí mismo sin ninguna referencia a nuestrospecados. Este versículo podría traducirse así: «Cristo amó a la iglesia y se dio a sí mismo a laiglesia.»Adán dio sus huesos a Eva, de igual manera Cristo se nos ha dado. Por haber muerto letenemos en nosotros; él ya ha entrado en nosotros. Por su muerte tenemos su vida en nosotros.El mismo se ha impartido a nosotros.Meditemos un momento: (¿no es maravilloso?). Desde el punto de vista de Dios, la iglesianunca ha pecado ni ha tenido nada que ver con el pecado. Claro que Dios sabía que el hombrecaería y tendría que ser salvado, pero en otro aspecto, maravillosamente no vio ningún pecadoen particular. En otras palabras: nosotros contenemos una parte que no necesita ningunasalvación. Es aquella porción que hemos recibido de Cristo, no tiene que ser salvada porque su-pera el pecado.(Naturalmente, esta parte únicamente la recibimos después que fuimos salvos.) Esta parte esla iglesia.La Biblia nos revela de que manera Dios ha utilizado muchas mujeres para representar laiglesia. El libro de Génesis —además de Eva— nos ofrece también la historia de Rebeca y deAsenat.El casamiento de Rebeca con Isaac representa simbólicamente la manera en que la iglesiaserá conducida a Cristo.El casamiento de Asenat con José y el nacimiento de hijos en Egipto representa de quémanera la iglesia es elegida por Dios en medio del mundo.El libro de Éxodo relata como Séfora se casó con Moisés en el desierto. Esto Simboliza laiglesia en el desierto.
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 22 / 78Josué cuenta como Acsa (15:13-19) al casarse pidió las fuentes de arriba y las fuentes deabajo. Esto representa de que manera la iglesia recibe la herencia.El matrimonio de Rut con Booz simboliza la salvación de la iglesia.El matrimonio de Abigail con David representa a la iglesia como ejército dispuesto para la guerra.El Antiguo Testamento relata de muchas mujeres que en conjunto simbolizan los diversosaspectos de la iglesia: la iglesia fue elegida del mundo, salvada, sacada del desierto, preparadapara la guerra, recibió la herencia y fue conducida a Cristo.Todos los diferentes ejemplos de las Escrituras se refieren a la iglesia, pero entre todos ellospermanece el singular ejemplo de Génesis 2. No hay ningún otro prototipo que se le iguale. ¿Porqué? Porque Eva realmente expresa lo que es la iglesia en el pensamiento de Dios, y el lugarque ocupa en Su plan eterno. Todos los demás ejemplos tuvieron lugar después de la caída delhombre. Sólo la figura de Eva existió antes. Todos los demás ejemplos incluyen la responsabili-dad moral del hombre. Sólo ella está libre de esto.La Eva que Dios hizo, nació de Adán, no de un pecador salvado.Ella nació antes que el pecado entrara en escena. De igual manera la iglesia nace de Cristo;no se trata de pecadores que consiguen gracia y se salvan. Eva nació de Adán y existeúnicamente por Adán.De igual manera la iglesia nació de Cristo y existe enteramente por Cristo. Tal vez creamosque la iglesia se compone de muchas personas que han sido salvadas, personas como Rut. Rutestaba completamente rodeada de pecado, y Booz vino y la salvó. Pero esto no es el cuadro quenos ofrece Génesis 2 en cuanto a la iglesia. En tiempos de Rut el pecado ya había entrado, encambio en Génesis 2 el problema del pecado no existía. Así es como era la iglesia al principio:no tenía ninguna relación con el pecado. ¡Oh, esto es algo fantástico y esto son palabras llenasde significado! La iglesia en el plan de Dios no tiene historia de pecado!Cuando alguien nos pregunta por nuestra salvación, nosotros siempre empezamos por lacaída, es decir, que cometimos pecado y estuvimos vagando en él; que éramos malos ydepravados, y entonces cuando oímos el evangelio creímos en el Señor Jesús y fuimos salvos.Siempre empezamos por la caída. En cambio a los ojos de Dios, la iglesia jamás ha cometidoningún pecado. Es aquella parte de Cristo que nunca ha estado en contacto con el pecado y quejamás ha sabido lo que es el pecado. Lo que carece por completo de pecado se llama Eva, y loque procede por completo de Cristo, se llama iglesia.Lo que es enteramente de Cristo y existe únicamente por Cristo, esto se llama Eva, o iglesia.Simbólicamente Eva representa una criatura colectiva creada por Dios: la iglesia, la cualprocede enteramente de Cristo, seres pecadores. La iglesia no es tan sólo un compuesto dehumanos de todas las naciones, de todos los pueblos y de todas las lenguas. ¡No! Sólo lo quenace de Cristo puede llamarse iglesia. No se trata de muchas personas que creen en Jesús yeso las convierte en iglesia. La iglesia es solamente aquella parte que proviene de Cristo.Tenemos que damos cuenta que la iglesia es el «vaso» que Dios ha elegido para manifestar aCristo, su Hijo, y llevar a cabo su propósito eterno. No tiene nada que ver con el pecado porqueDios ha dicho que no se acordará más de nuestros pecados.Nuestros pensamientos tienen que ser renovados y entrar en lo que Dios considera comosupremo. Muchos hijos de Dios siempre lo relacionan todo con el tema del pecado y el sersalvos. Sus pensamientos siempre giran alrededor de los pecadores que fueron en un tiempo, ycómo después llegaron a ser salvos. Parece como si siempre miráramos desde la perspectivadel pecado, como si eso nos acompañara siempre. Sin embargo. Dios se propone cambiar por
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 23 / 78completo nuestra manera de razonar. Desea que tengamos una visión completamente nueva dela iglesia, que veamos que en definitiva no tiene ninguna relación con el pecado. Desde elprincipio y hasta el fin la iglesia es de Dios y para Dios, y es como si jamás hubiese tenidocontacto con el pecado. En nosotros hay una parte que procede de Cristo y que es Cristo mismo.Esta parte jamás tuvo relación con el pecado ni jamás tampoco podrá tenerla. El pecado no tieneninguna posibilidad de ponerse en contacto con ella. En verdad podemos decir que en nosotrosse halla algo que es santo. ¡Oh, si todos nosotros pudiéramos entrar en lo que es la visión deDios en cuanto a la iglesia! Desde su punto de vista es como si él hubiera anulado toda lahistoria del pecado. Cuando en la eternidad le ofrezcamos nuestras alabanzas, no seránecesario que mencionemos cuan pecadores fuimos. Dios quiere llevarnos a un punto dondetoda la historia posterior a Génesis 3 sea cosa pasada, y sólo traigamos ante Dios aquello quees de Cristo. Esto es el propósito eterno de Dios. Dios quiere conseguir una iglesia, un sercolectivo en el cual todo sea de Cristo y por Cristo; una iglesia sin historia de pecado.Regresemos a Génesis 2:18: «Y dijo Jehová Dios:no es bueno que el hombre esté sólo; le haré ayuda idónea para él...»La creación de Eva se efectuó para satisfacer la voluntad de Dios y el corazón de Dios.Observemos en Génesis 2 que la creación de Eva se relata antes que tuviera lugar lo que serelata en Génesis 3. Por cuanto el pecado todavía no había entrado, no existía el problema de laresponsabilidad moral entre Dios y el hombre. El hombre no tenía ningún problema con Dios, poreso todos los acontecimientos de Génesis 2 sólo fueron relatados para cubrir las necesidadespropias de Dios y no para proceder con el fracaso del hombre. La creación de Eva en Génesis 2nos muestra como Dios proyectaba tener su iglesia en la eternidad.A los ojos de Dios lo primero no fue la caída del hombre, sino el plan que él se habíapropuesto antes de la eternidad. El plan de Dios para la eternidad era que el hombre ejerciera Suautoridad y destruyera toda la obra de Satanás. Este es el propósito de Dios para la iglesia, ytodo va a tener cumplimiento en la eternidad futura.
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 24 / 78CAPITULO 37EL CUERPO Y LA ESPOSA DE CRISTOYa hemos visto como Eva representa a la iglesia en el plan de Dios, todo lo que es de laiglesia proviene enteramente de Cristo. Nuestro Dios se propuso tener una iglesia así. Nadamenos que esto puede satisfacer su corazón. No sólo planeó esta clase de iglesia, sino que élestá dentro para lograrla. ¡Aleluya! ¡Es un hecho! Tenemos que reconocer que nuestro Diosjamás puede ser impedido o detenido. Cuando Dios se propone algo, nada puede frenarle, aúncuando el Hades y todas las fuerzas de la Creación se desaten para hacerle oposición. Si biennosotros hemos caído y estamos llenos de defectos; si bien nosotros, camales y pecadores noshemos apartado lejos de Dios y le hemos desobedecido, con todo. Dios va a conseguir supropósito.Todo lo que el hombre haga no puede arruinar el plan de Dios, todo lo más lo rebasa. Por eso nosólo tenemos que reconocer el propósito de Dios, sino también damos cuenta de que Diosconseguirá plenamente lo que se propuso. Desde la eternidad Dios se propuso obtener unaiglesia que procediera completamente de Cristo; una iglesia que no contuviera ninguna impurezadel hombre, ningún elemento de la tierra, ningún resabio de pecado. Cada parte de ella debía seralgo de Cristo y Cristo debía ser su verdadera vida. Pero al principio de Génesis 3 el hombrecayó. Así es que ante nosotros no sólo tenemos el hecho del propósito de Dios en la Creación,sino también el hecho de la caída del hombre. Por eso vamos a ver cual es el camino que Diosha escogido para remediar la situación. En Efesios 5:25-30 dice:«Maridos amad a vuestras mujeres así como Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismopor ella para santificarla, habiéndola purificado en el lavamento del agua por la palabra, a fin depresentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosasemejante, sino que fuese santa y sin mancha. Así también los maridos deben amar a susmujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama, porque nadieaborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida como también Cristo a laiglesia, porque somos miembros de su cuerpo...» Estos seis versículos de las Escrituras sepueden dividir en dos secciones, una, de los versículos 25 al 27, nos da la primera razón por laque el hombre debe amar a su mujer. La segunda parte —los versículos 28 y 30— nos da la otrarazón.En esta sección encontramos dos veces el mandamiento de amar a la mujer, seguido de lasrazones para ello.La primera parte da a entender que Cristo amó a la iglesia y se entregó por ella, estando losverbos en tiempo pasado. Pero a partir del versículo 28 todos los verbos están en presente, esdecir, «sustenta» y «cuida». En estos pasajes de las Escrituras, el tiempo verbal es distinto; elprimero, está en pasado; el segundo, en presente. También los temas son diferentes; el primerose refiere a la iglesia como la esposa de Cristo; y el segundo como el cuerpo de Cristo. Es enesta primera parte donde se utiliza el presente. ¿Por qué? Porque todo el propósito que aquí senos revela es el de tener una esposa. Incluso su muerte se efectuó con ese fin: que él obtuvieseuna esposa.Si bien él recibirá su esposa en el futuro, no obstante la obra fue consumada en el pasado.Pero, ¿y qué pasa en el presente?Hoy la iglesia es el cuerpo de Cristo, y el Señor está en medio de ella para sustentarla ycuidarla.
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 25 / 78La relación entre el cuerpo y la esposaA los ojos del Señor la iglesia tiene dos posiciones:con respecto a su vida, la iglesia es el cuerpo de Cristo, pero en cuanto a su futuro, ella es laesposa de Cristo. Con respecto a la unidad de Cristo y la iglesia, la iglesia es su Cuerpo; encuanto a la estrecha relación entre Cristo y la iglesia, la iglesia es su esposa.En cualquier lugar que la Palabra de Dios habla de la unidad entre Cristo y la iglesia, vemosa Cristo como la cabeza y la iglesia como su cuerpo. En cualquier lugar que la Palabra acusadiferencia entre Cristo y la iglesia, vemos a la iglesia como esposa de Cristo.A Adán y Eva se les dijo, en efecto, que los dos serían «una sola carne», pero no obstanteeran dos personas; Dios siguió considerándoles como dos. Adán siguió siendo Adán y Evasiendo Eva. Ellos eran dos que se unieron para ser uno. Tal es la relación entre la iglesia yCristo. Uno se convirtió en dos, y dos se convirtieron en uno.Cuando Dios creó al hombre, lo creó como hombre y mujer. Eva nació de Adán, así es queella y Adán eran uno. Igualmente la iglesia nace de Cristo;por eso la iglesia y Cristo también son uno. Pero a pesar de que Adán y Eva existían al mismotiempo, entre ellos había una diferencia: respecto a la unidad eran uno, pero por lo que respectaa su pluralidad, se distinguían el uno del otro. Estas dos diferentes posiciones guardan relacióncon la diferencia en el tiempo. Hoy la iglesia es el cuerpo de Cristo, sin embargo en el futuro serála esposa de Cristo. Hoy la iglesia es el cuerpo de Cristo a fin de que por medio de ella semanifieste la vida de Cristo. Sin embargo , el día que la iglesia haya madurado en vida. Diosconducirá la iglesia a Cristo, y entonces se convertirá en la esposa de Cristo.Hay personas que creen que hoy día la iglesia ya es la esposa de Cristo, pero esto esincorrecto. Tal cosa no puede ser. Si el Señor Jesús todavía no es el esposo, ¿cómo es posibleque la iglesia ya pueda ser su esposa? No, sólo el día en que la obra de la iglesia como cuerpode Cristo sea consumado, entonces es cuando Dios presentará la iglesia a Cristo y se convertiráen su esposa. Si nosotros contemplamos el simbolismo de Génesis 2, también podemos ver larelación entre el cuerpo y la esposa. Eva tuvo su origen en la costilla de Adán, de este modo fuecuerpo de Adán. Si para crear a Eva se utilizó una porción del cuerpo de Adán, entonces laposición de ella era la del cuerpo de Adán. Pero una vez que Eva estuvo formada, Dios la trajo aAdán, y entonces se convirtió en la esposa de Adán. Esta es la relación entre el cuerpo y laesposa. Cuando se hace referencia a que Eva nació de Adán, entonces esto significa que ella escuerpo de Adán; en cambio, cuando Eva fue presentada a Adán y se convirtió en su ayudaidónea, esto quiere decir que se convirtió en la esposa de Adán. Lo que salió del cuerpo de Adánes el cuerpo de Adán, y lo que fue presentado a Adán es su esposa.Sólo lo que procedía de Adán podía ser la ayuda idónea de Adán. Lo que no procedía de Adánjamás podría ser su ayuda idónea. De ahí que cuando le fueron presentadas todas las aves delcielo Adán no tomó ninguna de ellas como ayuda idónea, pues ellas no procedían de él. Ycuando compareció ante él todo el ganado, tampoco Adán tomó a ninguno, porque tampoconinguno procedía de él. Lo mismo sucedió con los demás animales. Su procedencia no era co-rrecta. Si todo aquello no procedía de Adán, no podía ser su ayuda idónea. Entonces, ¿qué es loque podía ser la ayuda idónea de Adán? ¡EVAj También Eva fue traída ante Adán lo mismo quelo fueron las aves del cielo, los animales del campo y el ganado, pero entre Eva y ellos existíauna diferencia fundamental: aquellos no procedían de Adán.Si Eva es lo único que procedía de Adán, esto es lo único que calificaba para poder ser laesposa de Adán. Ella salió de él y regresó a él. Lo que salió de él es su cuerpo; lo que se ledevolvió era su esposa. Sólo lo que sale de Cristo puede regresar a Cristo. Lo que no viene de
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 26 / 78Cristo jamás puede volver a Cristo. Sólo lo que viene del cielo puede volver al cielo. Si nosotrosno hemos venido del cielo, no estaremos en condiciones de regresar allí. El hogar es el lugar denuestra procedencia. Cuando decimos que hemos ido a casa, estamos diciendo que hemosregresado al lugar de donde habíamos venido. Solamente lo que ha venido del cielo puederegresar al cielo. Solo lo que vino de Adán podía regresar a Adán. Adán sólo pudo aceptaraquello que era de él mismo.Esto es un símbolo que muestra que Cristo sólo aceptaría lo que proviene de él mismo. SóloaquellosSue proceden de Cristo pueden volver a él. Sólo aque-os que reciben su vida pueden seraceptados por él.Hay personas que piensan que deben poner a disposición del Señor todo lo que tienen y son.Pero Dios no puede aceptar nada de fo que le ofrece una fuente humana. Dios no puede aceptaro utilizar nada que provenga del hombre mismo. Entre los cristianos — particularmente entre losfervientes— se comete una falta grave. Se cree que ofreciendo al Señor todo lo que tienen,incluyendo sus capacidades y talentos ya todo está en orden. Sin embargo tenemos que pensaren esto: que Cristo sólo aceptará lo que proviene de él mismo. El no acepta nada de lo queproviene del hombre. Tal vez tú digas: ¿Pero es que no hubo un Pablo entre los apóstoles? ¿Noera muy instruido? ¿No era un hombre de gran inteligencia? Aquí no deberíamos olvidar laspalabras que Pablo habló de sí mismo: «Pues me propuse no saber entre vosotros cosa algunasino a Jesucristo, y a éste crucificado. Y yo me presenté ante vosotros con debilidad y con temory mucho temblor, y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras de humana sabiduría, sinocon demostración del Espíritu y de poder.. ."(1.a Cor. 2:2-4).Nosotros damos gracias a Dios porque en la iglesia puede haber hombres inteligentes yelocuentes, pero la inteligencia de origen natural y la elocuencia de origen natural, en la iglesiano tienen ningún valor espiritual. En la iglesia sólo una cosa es aceptable: aquello que provienede Cristo. Sólo lo que viene de Cristo puede volver a Cristo.El material con que debe ser edificada esta esposa, es Cristo mismo.Nosotros tenemos que fijamos sobre todo en una cosa: sólo lo que viene de Cristo tienealguna clase de valor o utilidad espiritual en la iglesia. Dios jamás utiliza la vieja creación paralevantar la nueva creación. De igual manera, Dios nunca utiliza algo que proviene del hombrepara erigir aquello que es de Dios. Nosotros nunca podemos aprovechar cosas de la carne paraproducir cosas espirituales. El Señor Jesús nos dijo: «Lo que es nacido del Espíritu, Espíritu es.»¿Es posible que algo nacido de la carne pueda convertirse en Espíritu?¡No! «Lo que es nacido de la carne, carne es.»Todos los asuntos están relacionados con el tema de la procedencia.Si nosotros queremos saber si el resultado será espiritual, sólo tenemos que preguntar si elorigen es espiritual. El Señor Jesús dijo:«Lo que es nacido del Espíritu, Espíritu es.» Nosotros no podemos utilizar nada de la carnepara con ello producir algo espiritual. El mensaje que brota del intelecto no produce más queconocimientos. La obra realizada estimulando las emociones sólo puede dar lugar a actosemotivos.Sólo una obra hecha con el Espíritu puede producir Espíritu.Aquí no se trata de si la meta o la intención es correcta, sino del punto de partida. El hombre
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 27 / 78siempre piensa que si el objetivo está bien todo lo demás también está bien. Pero Dios no sólopregunta si el objeti vo está bien, él también pregunta como hacéis las cosas. Tal vez algunodiga: «—Yo soy del Señor, y la obra que hago es para Ía iglesia—» —sea una obra de salvaralmas, alguna labor espiritual o una obra para extender el reino de Dios— «he puesto en ellotodas las capacidades e inteligencia, ¿no va a ser bueno? Con todo, aquí también vaíe decir: lascapacidades naturales y la inteligencia del hombre —aquello que todavía no ha sido tratado porla cruz— no tiene ninguna utilidad espiritual. El Señor dijo: «Lo que es nacido de la carne, carnees.»Por eso no basta perseguir una meta espiritual, sino que el desarrollo (el proceso) tambiéntiene que ser del Espíritu. El método tiene que proceder del Espíritu, pero también el hombremismo tiene que proceder del Espíritu. Sólo lo que procede del Espíritu Santo puede serespiritual. Sólo lo que salió de Adán pudo volver a Adán. Primeramente tuvo que ser cuerpo deAdán, y sólo después pudo llegar a ser esposa de Adán. Así también nosotros: primeramentetenemos que ser el cuerpo de Cristo y entonces podremos regresar a Cristo como esposa.Creemos que en este asunto estamos tocando la realidad espiritual.Lo que El exige es esto: que todo provenga de Cristo, que todo haya nacido del Espíritu. Porlo tanto todo cristiano tiene que anhelar la vida del cuerpo. Si nosotros no buscamos la vida delcuerpo (de Cristo) tampoco podemos aspirar a la vida de la esposa. No creáis que no tieneimportancia el que experimentemos o no la vida del cuerpo, en el futuro también tendremos lavida de la esposa. ¿Vivimos hoy vagamente y sin meta? Entonces jamás llegaremos a conocerla vida de la esposa.Todo cristiano tiene que conocer el cuerpo de Cristo. A los ojos de Dios, el cuerpo de Cristoes aquello a lo cual debemos aspirar.No podemos vivir simplemente como individuos. Tenemos que andar juntamente con otros hijosde Dios. Un cristiano tiene que ver que él es simplemente un miembro de todo el cuerpo. El noes únicamen te un cristiano entre muchos otros: él también es un miembro. Como miembro, éltiene que vivir con muchos otros cristianos teniendo hacia ellos una reciprocidad basada en unarelación del cuerpo. Cuando nosotros conozcamos la vida del cuerpo nos daremos cuenta queun cristiano verdaderamente no puede vivir un sólo día sin el Señor Jesús, ni tampoco puedevivir un sólo día sin los demás cristianos. Sin el Señor Jesús no puede existir. Dios quiere uncuerpo, no un montón de cristianos sueltos y aislados. Lo que Dios desea es una Eva completa;no una mano aquí y un pie allá. El tiene que lograr una Eva como un ser completo, sólo así leserá de utilidad. El no puede servirse de una que sea incompleta. El quiere un nuevo ser, un sercolectivo.Por este motivo tiene que desaparecer todo lo que sea desunión e individualismo. Esto deestar separados no es simplemente algo externo; es un problema de nuestro corazón, (unproblema de base).Martín Lutero decía: «El Papa más grande no vive en Roma, sino en nuestro propiocorazón.» Nosotros tenemos que reconocer que nuestro mayor obstáculo para la voluntad deDios no son las separaciones extemas, sino nosotros mismos, estas personas aisladas que noconocemos la vida del cuerpo. Sobre este punió tenemos necesidad de dos revelaciones di-ferentes:1.°: Tenemos que ver que el cuerpo es uno.2.°: Tengo que ver que yo soy una parte de él (yo soy un miembro de ese cuerpo). Cuandohemos reconocido que el cuerpo es uno, nunca más seremos divisionarios. Cuando nosotrosreconocemos que como miembros sólo somos una parte de todo el cuerpo, nunca más nos
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 28 / 78atreveremos a justificarnos a nosotros mismos, ni pensaremos que como miembros sueltospodríamos ser una unidad en sí. Sólo el conjunto de todo el cuerpo puede representar unaunidad. Como miembros sueltos, nosotros somos demasiado pequeños, demasiadoinsignificantes.¡Oh, que el Señor se digne librarnos de nuestro individualismo! Cristo ama a la iglesiaAhora vamos a leer Efesios 5:28-29. «Así también los maridos deben amar a susmujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer a sí mismo se ama.Porque nadie aborreció jamás a su propia carne sino que la sustenta y la cuida,como también Cristo a la iglesia.»¿Por qué los maridos deben amar a sus mujeres? Porque amar a sus mujeres significa queellos aman sus propios cuerpos. Las personas siempre sustentan y cuidan su cuerpo, y Cristohace exactamente lo mismo cuando sustenta y cuida a su iglesia. A los ojos de Cristo la iglesiaes su propio cuerpo, hueso de sus huesos y carne de su carne.Estos versículos nos muestran que la iglesia es el cuerpo de Cristo y que hoy Su tarea para conla iglesia consiste en sustentarla y cuidarla, pues la iglesia es él mismo. Puesto que nosotros,todos hemos nacido de Cristo, ciertamente él nos sustentará y cuidará. Nosotros sabemos cuanbien nos sustentamos y cuidamos a nosotros mismos. De igual manera Cristo nos sustentará ynos cuidará. Que nadie aborreció jamás a su propia carne, esto es un hecho. Cuando un hombrenormal se lastime una mano entonces trata esa mano con mucho cuidado. Si se ha herido unpie, entonces cuida mucho de él. Las personas se alimentan y se cuidan en todo momento. Asítambién Cristo ama a la iglesia, porque la iglesia es él mismo. Leamos Efesios 5:25-27: «Maridosamad a vuestras mujeres así como Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella parasantificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentárselaa sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino quefuese santa y sin mancha...» Estos tres versículos hablan de la iglesia como la esposa de Cristo.Las palabras «a fin de presentarse a sí mismo una iglesia gloriosa» nos traen ante los ojos laescena de cuando Dios presentó a Eva y Adán. De la misma manera Cristo tomará la iglesia y sela presentará a sí mismo. Sin embargo, esta «presentación» todavía está en el futuro. Hoy día laiglesia todavía no ha alcanzado esta posición. Hoy Cristo obra en la iglesia paso a paso nastaque llegue el día en que pueda presentársela a sí mismo., En otras palabras, estos versículos25-27 hablan del camino que va desde la Salvación hasta el reino de Dios. Paso a paso ahora laiglesia está siendo preparada de manera que en aquel día Cristo pueda presentársela a símismo.¿Por qué aquí dice «habiéndola purificado»?Porque ahora estamos en Efesios 5 y no en Génesis 2. La más grande revelación de Dios encuanto a la iglesia la hallamos en la epístola a los Efesios. Lo extraordinario de esta epístola esque ella no empieza con la salvación de los pecadores, sino que nosotros fuimos elegidos en laeternidad «antes de la fundación del mundo».Romanos 1 habla primero del pecado, de la manera en que nosotros pecábamos y comofuimos salvados. En cambio Efesios 1 comienza por la eternidad y muestra como nosotrosfuimos elegidos antes ya de la fundación del mundo. Sólo en el capítulo 2 liega a mencionarse elasunto del pecado. La epístola a los Efesios revela dos líneas: una se extiende desde laeternidad hasta la eternidad; la otra, desde la caída del hombre hasta su salvación.En la epístola a los Efesios se nos revela algo grandioso. Allí vemos como la iglesia nace deCristo, como ella fue elegida antes de la fundación del mundo, y como en la eternidad ellamanifestará la gloria de Cristo por los siglos de los siglos. Pero al mismo tiempo la epístolatambién nos muestra que la caída del hombre es un hecho, que el hombre peca también es un
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 29 / 78hecho, y finalmente que la presencia de nuestra vida natural es otro hecho. Por eso en elcapítulo 5 dice que Cristo nos va a purificar por el lavamiento del agua por la Palabra hasta queseamos santificados. El quiere restauramos hasta que estemos a la altura de Ía voluntad eternade Dios.Por otra parte tenemos que aprender a reconocer que nosotros no somos más que un grupo depecado res que fuimos salvados por gracia y que tenemos necesidad del «lavamiento del aguapor la Palabra».Necesitamos su vida mediante su palabra; esto nos santifica y nos restaura al más altogrado. ¡Que el Señor nos conceda su gracia para que podamos alcanzar este grado!La iglesia purificada por el lavamiento del agua por la palabraTenemos que fijamos en esta expresión: «Por el levantamiento del agua por la palabra.» Enel Nuevo Testamento se utilizan dos diferentes palabras griegas para referirse a «la palabra».Una es «logos» y se refiere a la palabra en el sentido general. La otra es «rhema», y se refiere aalgo completamente distinto de «logos», aunque en la Biblia española también se traduce como«la palabra».«LOGOS» se refiere tanto a cosas ya determinadas desde la eternidad como también acosas que se utilizan de manera objetiva. Esto es la palabra tal como la empleamosgeneralmente, o sea, la palabra que generalmente se conoce en la cristiandad.«RHEMA» en cambio se refiere a la palabra hablada. Esta palabra es más subjetiva que lapalabra «logos». Vamos a mirar varios pasajes del Nuevo Testamento en los cuales aparece lapafabra «rhema».En Mateo 4:4 repondió Jesús: «No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra quesale de la boca de Dios...»Aquí el vocablo es «rhema» y no «logos». Cuando decimos que la Biblia es la palabra deDios, entonces aquí «la palabra» es «logos» no «rhema».Pero ¿podemos decir que el hombre no sólo vive de pan sino de la palabra de Dios como lapresenta la Biblia? No. Con esto no queremos decir que la Palabra de Dios escrita no sea útil,sino que el «logos» por sí solo (o sea la palabra de Dios como Biblia) no nos sirve de nada.Pongamos un ejemplo: Un día viene un mensajero a una madre y le dice que su hijo ha sidoatropellado por un coche y está moribundo. Enseguida la madre abre la Biblia y casualmente dacon Juan 11:4 en donde dice: «Esta enfermedad no es para muerte...» A causa de este versículoella se queda tranquila e incluso se alegra. Sin embargo cuando llega al lugar del accidente seda cuenta que su hijo ha muerto. ¿Será que esto que pone en el evangelio de San Juan no espalabra de Dios? Naturalmente que es palabra de Dios, pero es el «logos», no el «rhema». Lapalabra que ella hizo suya no era la palabra que Dios le hablaba en aquel momento especial.Tanto «logos» como «rhema», ambas son la palabra de Dios, pero la primera es la palabra deDios tal como la presenta objetivamente la Biblia, mientras que la segunda es la palabra de Diosque él nos habla a nosotros en una ocasión concreta.Romanos 10:17. «Así que la fe es por el oír, y el oír por la palabra de Dios...» Aquí otra vezhay el término «rhema» y no «logos». iEste versículo quiere decir que si Cristo habla primeramente en nosotros, entonces nosotrospodemos creer.Juan 3:16 es un versículo que muchos de nosotros podemos recitar de memoria. Tal vez lo
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 30 / 78conocemos hace ya más de diez o veinte años.¿Es palabra de Dios este versículo? ¡Claro que es palabra de Dios! pero se trata de «logos».Sin embargo un día leemos este versículo y de pronto se nos aparece completamente diferentede como era antes.«De tal manera amó Dios al mundo...» ¡Ahora ya no sólo se trata de que Dios amó al mundo,sino que Dios me amó y me ama a mí i«... que dio a Su Hijo unigénito...» El dio a su Hijo no sólo al mundo, sino a mí «... para que todoaquel que en él cree...» No sólo para todo aquel que en él cree, sino para mí que ahora creo enél. «... No se pierda, sino que tenga vida eterna.» Yo no debo perderme y puedo tener vidaeterna ahora mismo. Para mí, estas palabras ahora se han convertido en «rhema». Dios habladirigiendo su palabra hacia nosotros y en ese momento tenemos fe. Por eso deberíamos pedir aDios: «Oh Dios, si tú quieres ser clemente conmigo, yo te ruego que siempre te dignes darme tu«rhema».Esto no significa que el «logos» no sea útil. El «lo-gos» ocupa eT lugar que le corresponde,pues sin el «logos» nunca podríamos tener el «rhema». Todo el «rhema» de Dios se basa en el«logos». No podemos negar que Juan 3:16 sea palabra de Dios. Pero cuando un día el «logos»de Dios se convierte en «rhema», esto nos lo había Dios, y entonces tenemos fe y todo el asuntoqueda arreglado.Juan 6:63 dice: «Las palabras que yo os he hablado son Espíritu y son vida...» ¿No poseíantambién los judíos el «logos» de Dios? Sí, claro. Ellos estaban tan sumamente familiarizados conella que bien podían recitar de memoria el Antiguo Testamento, pero de nada les servía. Sólo laspalabras que el Señor les habló eran Espíritu y vida.Sólo el «rhema» es Espíritu y vida.Marcos 14:72. «Y el gaño cantó la segunda vez. Entonces Pedro se acordó de laspalabras que Jesús les había dicho: «Antes que el gallo cante dos veces, menegarás tres veces.» «Y pensando en esto lloraba...»Pedro se acordó del «rhema» que Jesús le había hablado. El «rhema» era lo que le habíadespertado el recuerdo. Mientras Pedro soltaba una mentira, de repente vino el «rhema», yprecisamente vino con aquella frase. El «rhema» es fa palabra que el Señor ha hablado y queahora vuelve a hablar.En Lucas 1:38 María dijo: «He aquí la siervo del Señor, hágase conmigo conforme a lapalabra. Y el ángel se fue de su presencia.»Aquí vuelve a aparecer el término «rhema». No se trata meramente de las palabrasproféticas de Isaías 7:14 «he aquí la virgen concebirá y dará a luz un hijo...» sino una palabraque el ángel dirigió especialmente a María: «Y ahora concebirás en tu vientre y darás a luz unhijo y llamarás su nombre Jesús.» Al oír esto María fue fortalecida y así como se le dijo sucedió.En Lucas 2:29 Simeón dijo: «Ahora, Señor despides a tu siervo en paz conforme a tu palabra...»«Tu palabra» aquí vuelve a ser «rhema».Antes que el Señor Jesús naciera. Dios había hablado su palabra a Simeón diciéndole queno vería muerte hasta que no viera al Cristo de Dios. Y ahora, en aquel día que Simeón vio alSeñor Jesús dijo:«Ahora, Señor despide a tu siervo en paz, conforme a tu palabra.»Simeón tenía el «rhema» de Dios. Aquello no sucedió por un determinado capítulo oversículo de la Biblia, sino por la palabra que un día le fue hablada por el Señor. No basta con
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 31 / 78tener solamente la palabra de un determinado capítulo o versículo de fa Biblia. Sólo es deutilidad la palabra que el Señor nos habla expresamente a nosotros.El «rhema» nos revela algo personal y directo;nos muestra lo que en nosotros tiene que ser tratado y de qué tenemos que ser limpiados.Tenemos que aspirar muy especialmente a ello, pues es en este «rhema» en lo que se basanuestra vida cristiana.¿Cuál es en realidad la palabra que el Señor me ha manifestado, y cómo me ha hablado? Nodebemos olvidar que el cristianismo de hoy sigue siendo el cristianismo de una revelaciónpersonal. Si el Señor no habla en lo íntimo del hombre, entonces ya no es cristianismo; por lotanto tampoco se vive el Nuevo Testamento.En Lucas 3:2 dice: Y siendo sumos sacerdotes Anas y Caifas, vino palabra de Dios a Juan,hijo de Zacarías en el desierto...»Aquí, de nuevo hay el término «rhema».Lucas 5:5. Respondiendo Simón le dijo: «Maestro, toda la noche hemos estado trabajando ynada hemos pescado, mas en tu palabra echaré la red...» «En tu palabra» era algo que el Señorhabló para esta ocasión. El Señor había hablado personalmente con Simón. Esto es el «rhema».El Señor no habló de que Pedro echase la red, refiriéndose a un determinado capítulo oversículo. Si alguien basándose en Mateo 14:29 hiciese la tentativa de andar sobre el agua, conseguridad se hundiría.Esto no es la palabra que el Señor habla hoy, si bien la habló en su día. Es cierto que lapalabra que Dios ha hablado en el pasado y la que habla hoy tienen la misma autoridad; no havariado, pero de lo que en esencia se trata es: ¿Me habla hoy Dios de nuevo la misma palabra amí?Lucas 24:8. «Entonces ellas se acordaron de sus palabras» (rhema).En resumen, ¿qué es el «rhema»?El «rhema» es algo que el Señor ha hablado antes y que vuelve a repetir. En otras palabras:el «rhema» es la palabra que el Señor habla por segunda vez. Es una cosa viva.En Hechos de los Apóstoles Pedro dijo: «Entonces me acordé de lo dicho (las palabrashabladas) por el Señor cuando dijo: «Juan ciertamente bautizó en agua, mas vosotros seréisbautizados con el Espíritu Santo...» Mientras Pedro estaba predicando en casa de Corne-lio,cayó sobre ellos el Espíritu Santo, y la palabra del Señor llegó a Pedro.No es que Pedro estuviera tratando de recordar aquellas palabras, sino que era el Señorquien le había hablado: «Juan ciertamente bautizó en agua, mas vosotros seréis bautizados conel Espíritu Santo.»Algo que para nosotros sigue siéndonos muy precioso, es el hecho de que hoy el Señortodavía haola.El no sólo habló en las Escrituras, él no sólo habló a Pedro y a Juan, sino que también él noshabla a nosotros hoy. La palabra del Señor nunca ha cesado. Cada vez que un siervo del Señorse levanta para hablar por él, tiene que esperar el «rhema». Si el Señor hoy no nos habla,entonces somos verdaderos fracasos. ¿Cuántas veces hemos predicado y sin embargo el Señorno nos había hablado una sola palabra? No que hubiera algo malo en el mensaje, sino que noera más que la «vulgar» palabra de Dios; ella no contenía nada de «rhema».
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 32 / 78El problema de la iglesia de hoy día es que le falta la palabra viva del Señor. En su fugar sólohay doc trina muerta. Existe una auténtica falta de ministra-ción directa de Dios. Todo se limita apredicaciones de hombres. ¡Cuan triste es que tanta gente haya muerto en medio de tan buenasdoctrinas! ¡Que el Señor tenga pues misericordia de nosotros y se digne damos su «mema»!¡Que él se digne hoy hablarnos personal y directamente a nosotros! Sólo cuando tenemos el«rhema» podemos seguir adelante, y sólo entonces tenemos el agua viva que nos capacita paraproveer a otros. Lo que necesitamos es el «rhema».En el plan eterno de Dios la iglesia no tiene pecado. En su historia no hay pecado, sino queella es totalmente espiritual y procede enteramente de Cristo. ¿Qué diremos, pero de la historiareal de la iglesia? pues sabemos que lo que hay no procede enteramente de Cristo y que en ellahay mucho de terrenal. ¿De qué modo llevará Cristo a la iglesa hacia la perfección? El lo llevaráa cabo mediante «el lavamiento del agua por la palabra»; mediante el «rhema».Hace un momento hemos mencionado que el agua está relacionada con la vida. El aguarepresenta aquella vida que fue gratuitamente impartida por el aspecto de la muerte de Cristo norelacionado con la salvación. (V. pág. 35).Nota: (La muerte de Cristo comprende los dos siguientes aspectos: 1.° Ella procede con todolo negativo; 2.°: ella prepara todo lo positivo; todo lo que está contenido en la vida de Cristo. Portanto, la vida que fue liberada a través de su muerte, no fue para la salvación. La Salvación es elaspecto negativo de la muerte de Cristo.)Para purificamos Cristo hace uso de su vida mediante su Palabra, su «rhema». Ahora bien,¿qué significa esto de que Cristo nos purifica con su vida mediante su palabra? En primer lugarnosotros tenemos que ver el problema de la iglesia desde el punto de vista de Dios.El fallo no está en que el Cristo que ella ha recibido sea demasiado pequeño, sino que ellatiene demasiadas cosas además de Cristo.Por voluntad de Dios, la iglesia proviene entera mente de Cristo, sin pecado, sin ninguna clasede carne, y sin contener nada de la vida natural. Pero, ¿en qué estado nos encontramos hoy?Cada uno de los que realmente pertenece a Cristo posee una parte que procede única yexclusivamente de Cristo. Damos gracias a Dios por ello. Pero además de esta porción, tambiénseguimos teniendo muchas cosas que no proceden de Cristo, a causa de ellas tenemos que serpurificados.Dios quiere llevarnos al punto en donde la purificación ya no sea necesaria, pero hoy aúntenemos que ser purificados.á-Cómo nos purifica Dios? El lo hace con su Vida, me iante su propia palabra. Muchas vecesno sabemos hasta qué punto debemos ser purificados, pero un día, la Vida que hay en nosotrosya no nos suelta.Pronto su «rhema» entra en nosotros y nos muestra lo que tiene que ser tratado. Por unaparte la Vida es lo que nos toca; y por otra narte, la palabra es lo que nos habla. Puede ser queestemos ocupados en algo que esté de acuerdo con la sana doctrina y que el motivo de por quélo hacemos también parezca bueno, pero en lo profundo de nuestro ser hay algo quecontinuamente nos toca y no nos quiere dejar. Por fin el Señor nos habla y llega el «rhema», lapoderosa palabra del Señor.Ella nos dice que en nosotros hay una cosa concreta que tiene que ser tratada y purificada. Porun lado es la Vida, y por otro lado es la palabra del Señor. Así es como somos purificados. Aveces el orden se invierte: Al principio no sentimos nada mientras estamos ocupados en algo; alcontrario, tenemos la impresión de que todo va bien. Pero cuando el «rhema» llega adentro, lo
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 33 / 78primero que la palabra del Señor nos dice es que precisamente aquello no es cierto, y entoncesesta Vida que mora en nosotros reclama que procedamos con aquello. Esto es nuestro vivirdiario: o bien la Vida del Señor no nos permite hacer algo y seguidamente llega la palabra, oprimero llega la palabra y la Vida sigue inmediatamente después y reclama que procedamos conaquello. Pero Lo que siempre nos purifica es el lavamiento del agua por la palabra.Todo el asunto de nuestro crecimiento y nuestro progreso depende por lo tanto de nuestraactitud con respecto a Ía Vida y al «rhema». Tan pronto como nosotros experimentamos algunasensación de vida, nunca deberíamos dejar que se nos fuera. Tenemos que orar: «Señor, porfavor, dame el «rhema» para que yo sepa como debo proceder en esta situación.» Si el Señorprimero nos da el «rhema», es decir, primeramente nos habla, entonces tenemos que insistir-leque nos ministre con Vida para que podamos proceder con el asunto. Si ponemos nuestraatención en estas cosas y no las tenemos en poco, entonces el Señor nos va a purificar por ellavamiento del agua mediante la palabra para que seamos santificados. Para el Señor «lapurificación de la iglesia por el lavamiento del agua» significa que la Vida de Cristo actúa contraaquella otra parte que no proviene de Cristo. La vida natural, todo lo que no es de Cristo, tieneque ser eliminado. La santificación sólo puede venir después de la purificación, y la base para lapurificación es la palacra del Señor, el «rhema». Si no conocemos la palabra del Señor, notenemos ninguna posibilidad de llegar a ser purificados y santificados. ¿De dónde proceden losconocimientos que hemos ido adquiriendo desde el día de nuestra salvación? ¿Proceden de unafuente exterior o interior? ¿Entendemos la voluntad del Señor desde adentro, o sigue siendo algoque está afuera de nosotros? Muchos conflictos tienen su origen en esto: falta (escasez) de lapalabra de Dios. La causa de que el cuerpo de Cristo no pueda ser edificado, es que nosotrossólo tenemos algo extemo en vez de algo interno. Todo el fundamento del cristianismo dependedel hablar del Señor. Incluso el crecimiento de la iglesia depende también de las palabras que elSeñor habla. Por eso el centro de nuestras oraciones debería ser nuestro anhelo de oír hablar alSeñor. ¡Oh, que el Señor se digne hablarnos! Lo que nos capacita para alcanzar eí propósitoeterno de Dios es la palabra del Señor dirigida a no sotros. La iglesia actual no es como la Evade Génesis 2 pues la iglesia ha caído. Por eso el Señor tiene que purificamos con el lavamientodel agua por la palabra.La iglesia que Dios tiene en mente y la iglesia en la experiencia práctica son dos cosascompletamente distintas. La iglesia del plan de Dios no tiene pecado alguno, jamás ha conocidoel pecado, y no tiene historia de pecado. Ella está muy por encima del pecado; sin rastro depecado. Ella es enteramente espiritual y procede enteramente de Cristo. Por otra parte resultaque la iglesia ha fracasado en la historia y ha caído. Hoy el Señor actúa en medio del hombrecaído con el fin de devolverlo a la iglesia que originalmente tenía en mente.El Señor desea obrar en medio de aquellos hombres caídos, corruptos, arruinados, llenos depecados y de suciedad para obtener una iglesia. El se propone restaurarlos y recuperarlos envistas a lo que había pensado hacer con ellos en la eternidad pasada, y así conseguir aquellosque podrá satisfacer Sus demandas en la eternidad futura.En su grandiosa obra el Señor utiliza como instrumento su propia palabra, con la cual hacevolver la iglesia al propósito original de Dios. ¡Oh, si no tuviéramos en poco las palabras delSeñor!No deberíamos olvidar que los conocimientos (es decir, el saber) es una cosa, y elcrecimiento otra completamente distinta. Todas las doctrinas, dogmas, teologías y conocimientosson de poca utilidad cuando simplemente se transmiten de una persona aotra. El verdaderocrecimiento depende de que recibamos la palabra directamente de Dios.Dios utiliza su «rheira» para llevar a cabo su obra, y él quiere hablarnos. Por eso si nosotrossólo leemos la Palabra para obtener conocimientos, esto es lamentable. Si este es el caso,
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 34 / 78estamos arruinados.El verdadero valor de las Escrituras consiste en que Dios pueda hablar al hombre por mediode ellas. Si nosotros queremos ser útiles en las manos de Dios, entonces el Señor tiene quepoder hablamos. Si nuestro edificar es espirituakQJio^ depende de que el Señor nos hayahablado. Los conocimientos y las doctrinas son espiritualmente inútiles. Sólo el hablar del Señortiene valor espiritual.¿Cómo podemos nosotros damos por satisfechos con conocimientos y doctrinas en tanto quela iglesia se encuentra en un estado deplorable habiendo fallado a Dios y siendo ciega conrespecto a Su voluntad?¡Que el Señor se compadezca de nosotros y nos muestre su gracia! ¡oremos pues al Señorasí: «Señor, te pedimos que nos hables»!Toda palabra extema que simplemente pasa de nosotros a otros, no es de utilidad, aunquese pronuncie mil o diez mil veces. Sólo el «rhema» es de valor. Si vosotros hacéis algo sóloporque otros os han dicho que debéis hacerlo, entonces guardáis la ley, entonces no estáis en elNuevo Testamento. Cualquier persona de mediana inteligencia puede clasificar la epístola a losRomanos en capítulos, como tal vez, Salvación, Justificación, etc. Pero en su interior hay un granvacío: Dios no le ha hablado. Un hombre puede poseer conocimientos y sin embargo estar sin lapalabra de Dios. Muchos creen que el conocimiento de las Escrituras y la comprensión de ladoctrina, eso ya es verdadera espiritualidad. Pero eso está muy lejos de ser así. El conocimientode la Biblia jamás puede ser un substituto de la espiritualidad.Sólo esto tiene un verdadero valor: que Dios nos hable directa y personalmente. CuandoDios nos habla por medio de su palabra, entonces somos iluminados, somos santificados, y supalabra nos hace crecer. Nosotros tenemos que saber lo que está vivo y lo que está muerto; loque es espiritual y lo que son meros conocimientos. Todo lo que no tiene Vida no tiene ningúnvalor espiritual. Si nosotros tenemos la palabra viva de Dios, el «rhema», podemos ser purifica-dos y santificados.¿Cuál es el objetivo que Cristo persigue con su obra purificadora y santificadora? Es éste: queun día él pueda presentarse a sí mismo una iglesia glo riosa (Ef. 5:27). Esto es lo que Cristoesperar que la iglesia sea preparada y le sea presentada. ^«Una iglesia gloriosa» en el texto original significa que la iglesia será llevada a la gloria. Enotras palabras, la iglesia es vestida o revestida de gloria. Efe-sios 4:13 pone de manifiesto que laiglesia llegará a la unidad de la fe, «a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo». Por esoel capítulo 5 deja claro que la iglesia sería revestida de gloria para ser presentada a Cristo. Diostiene la intención de llevar toda la iglesia hasta este nivel. De hecho esto es algo grandioso.Si nosotros miramos el estado de la iglesia de hoy en día diremos: ¿Será posible esto? y talvez incluso dudemos del propósito de Dios. Pero el Señor está obrando. Un día la iglesia llegaráa la unidad de la fe. Ella alcanzará la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; ella serávestida de gloria y será presentada a Cristo.Esto es lo que el Señor anhela y lo que también obtendrá. Y esto mismo es lo que anhelamosnosotros y lo que también recibiremos.Esta iglesia gloriosa no tendrá mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que será santa y sinmancha (Ef. 5:27). El Señor nos va a purificar hasta tal grado que perecerá como si la iglesianunca hubiera conocido mancha o suciedad. El aspecto de la iglesia será como si jamás hubieracometido pecado, ningún vestigio de pecado será hallado en ella.Ella no sólo no tendrá mancha, sino tampoco arruga. Todos sabemos que los niños y losE
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 35 / 78jóvenes no tienen arrugas. Cuando a un hombre le salen arrugas, esto significa que se vuelveviejo. El Señor quiere llevar la iglesia a un punto en donde no haya nada viejo, en donde ya noexista pasado. El quiere que en la iglesia todo sea nuevo. Un día cuando la iglesia ya esté anteel Señor, su aspecto será como si Jamás hubiera pecado, como si su historia jamás hubiera teni-do pecado.Ella será sin mancha ni arruga.Como era la iglesia en el momento de su creación, así será en un día futuro. Pero la iglesiano sólo no tendrá mancha ni arruga, sino tampoco «MÍ nada semejante». Traducido directamentedel griego podría decir algo así: «ni ninguna clase de defecto». No sólo carecerá de mancha oarruga, sino que en ella tampoco habrá nada defectuoso o deteriorado; cualquier fallo está puesexcluido. Llegará el día en que la obra de Dios habrá alcanzado este grado, entonces ella seráplenamente gloriosa. Además de esto, ella será «santa y sin mancha». Según el significado deltexto griego podría leerse: «sino que fuese santa e irreprensible». Dios llevará la iglesia a unpunto en donde no se pueda decir nada en su contra. El mundo no podrá decir nada. Satanás notendrá argumentos; nadie tendrá nada que decir. Aquel día que la iglesia sea tan gloriosa seconvertirá en la esposa de Cristo. Debemos tener muy claro estas dos cosas:1.°: en primer lugar, que nosotros hoy somos el cuerpo de Cristo. Como cuerpo suyo. Cristonos purifica y nos prepara con el fin de convertirnos en la iglesia que nabía querido desde aqueldía en la eternidad. 2.°: Cuando se haya cumplido el tiempo aparecerá Cristo y seremos llevadosa su presencia, y como iglesia gloriosa seremos presentados a él como su esposa. Por esoprimero tenemos en la tierra la historia del cuerpo de Cristo, y después en la gloria, la historia dela esposa.Ahora estamos en proceso de purificación. Ahora es el tiempo en que necesitamos el «rhe-ma».Los cristianos que nunca han recibido revelación directa son los que frenan a Dios. Si nosotrosnunca hemos oído que el Señor hos habla, entonces impedimos que el Señor derrame su gracia.Que el Señor se compadezca de nosotros y no seamos de aquellos que le impiden. Más bi"ndeseemos ser de aquellos que le oyen y toman la delantera a fin de que la iglesia llegue al puntoen donde podrá ser la esposa de Cristo. La obra y la responsabilidad de la iglesia ante DiosLa epístola a los Efesios nos revela la iglesia tal como Dios la había planeado en laeternidad. El capítulo 5 nos dice cómo la iglesia llegará a ser una iglesia gloriosa, sin mancha niarruga ni cosa semejante, santa y sin mancha. Después, el capítulo 6 nos habla de la obrapráctica de la iglesia, la lucha espiritual.Si leemos Efesios 6:10-12 vemos que la obra y la responsabilidad de la iglesia es la luchaespiritual. En esta lucha los adversarios no son carne ni sangre, sino seres espirituales cuyamorada se halla en los aires. Leamos pues los versículos 13 y 14: «Por tanto tomad toda laarmadura de Dios para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estarfirmes. Estad pues firmes...»Aquí se nos dice que nosotros debemos resitir, no atacar. La lucha espiritual es defensiva, noofensiva, pues el Señor Jesús ya ha resuelto la lucha y conseguido la victoria. La obra de laiglesia sobre la tierra consiste sencillamente en mantener Su victoria. El Señor ya ha ganado labatalla, y la iglesia está aquí para conservar Su triunfo.La tarea de la iglesia no es vencer al diablo, sino resistir al que ya ha sido vencido por elSeñor. Su tarea no es atar al hombre fuerte; el fuerte ya fue atado. Su obra consiste enmantenerle sujeto. No es necesario atacar, basta con tenerle el ojo encima.El punto de partida de la lucha espiritual es el de mantenerse en la victoria de Cristo;reconocer que Cristo ya ha vencido. No se trata de forcejear con Satanás, sino de confiar en el
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 36 / 78Señor. No se trata de creer que ganaremos la victoria, pues la victoria ya está ganada. El diabloya no puede hacer nada más. La obra y la responsabilidad de la iglesia es la lucha espitirual. Setrata del conflicto espiritual entre la autoridad de Dios y el poder de Satanás.Ahora vamos pues a considerar la relación entre la iglesia y el reino de Dios. Hay personas quecreen que el reino de Dios sólo concierne al asunto de la re compensa. Esto es una evaluacióndemasiado pobre del reino de Dios. El Señor Jesús nos declaró una vez lo que es el reino deDios. El Dijo: «Sí yo por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado avosotros el reino de Dios...» (Mateo 12:28).¿Qué es el reino de Dios? El reino de Dios es la supresión del poder de Satanás por mediodel poder de Dios. Cuando al diablo le es imposible seguir ocupando cierto lugar, entonces éstees el lugar en donde ha llegado el reino de Dios.Cualquier lugar del cual el diablo es expulsado, allí se encuentra el reino de Dios. EnApocalipsis 12:9-10 dice:«Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, elcual engaña a todo el mundo, fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.Entonces oí una gran voz en el cielo que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder y el reinode nuestro Dios y la autoridad de su Cristo, porque ha sido lanzado fuera el acusador denuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche...»Tenemos que fijarnos especialmente en esta palabra «porque» del versículo 10. El reino deDios pudo venir porque Satanás fue echado fuera.Satanás había perdido su posición y no podía seguir ocupándola por más tiempo. Entoncesen el cielo se pudo oír una gran voz que decía:«Ahora ha venido la salvación, el poder y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de suCristo...» Cada vez que Satanás abandona una posición es porque el reino de Dios ha llegadoallí. Dondequiera que llega el reino de Dios, Satanás ya no puede permanecer allí. Con esto lasEscrituras nos demuestran que el primer significado esencial del reino de Dios es que él procedecontra Satanás. Al preguntar los fariseos cuando había de venir el reino de Dios, el Señor Jesúsles contestó:«El reino de Dios no vendrá con advertencia ni dirán: helo aquí o helo allí, porque he aquí elreino de Dios está entre vosotros» (lúe. 17:20). ¿Qué quería significar el Señor cuando dijo «elreino de Dios está entre vosotros? El quería decir:¡Yo estoy aquí!» Naturalmente todos sabemos que el reino de Dios no podía estar en losfariseos. En aquellos días el reino de Dios estaba entre ellos porque el Señor Jesús estaba enmedio de ellos. Si él estaba allí, no podía estar Satanás.El Señor Jesús dijo: «Viene el príncipe de este mundo, y él nada tiene en mí...» (Jn. 15:30).Dondequiera que está el Señor Jesús, de allí tiene que salir Satanás. En Lucas 4 había unhombre poseído de un demonio, ¿cómo reaccionó el demonio cuando vio al Señor? Antes que elSeñor dijera nada de echarle fuera, el demonio gritó: «¿Qué tienes con nosotros, Jesúsnazareno? Has venido para destruimos? Yo te conozco quién eres: él Santo de Dios...» (lúe.4:34). Donde está el Señor no pueden estar también los demonios. Justamente la presencia delSeñor Jesús representa el reino de Dios, y él es el reino de Dios. Donde está él, allí está tambiénel reino de Dios.¿Qué tiene que ver esto con nosotros? Apocalipsis 1:5-6 nos dice: «Al que nos amó y noslavó de nuestros pecados con su sangre y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios su Padre, a el
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 37 / 78sea gloria e imperio por los siglos de los siglos, Amén.»Fijaos en la palabra «reyes» del versículo 6. Esto nos indica que el reino de Dios no sólo estádonde se encuentra el Señor Jesús, sino también donde se encuentra la iglesia. Aquí el puntodecisivo no es el asunto de la recompensa futura, o que la posición en el reino de Dios seagrande o pequeña, relevante o secundaria. No se trata de nada de esto. El asunto de-visivo esque lo que Dios quiere de la iglesia es que ella represente su reino. La obra de la iglesia sobre latierra consiste en establecer el reino de Dios. Toda la obra de la iglesia se rige por el principio delreino. La salvación de almas está subordinada a este principio, así como también el echar fuerademonios y las demás obras. Todo tiene que estar bajo el principio del reino de Dios. ¿ Por quédebemos ganar almas? por causa del reino de Dios; no solamente porque el hom bre necesitasalvación. Siempre que trabajamos (para el Señor) tenemos que representar el punto de vista delreino de Dios, y utilizar el reino de Dios para acabar con el poder de Satanás. El Señor quiereque nosotros oremos: «Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, vengatu reino, sea hecha tu voluntad, así en el cielo como en la tierra.» (Mat. 6:9-10). Si el reino deDios viniera automáticamente, entonces el Señor nunca nos habría enseñado a orar así. Cuandoel Señor nos exhorta a orar de esta forma con ello sencillamente nos muestra que esto es la obrade la iglesia.Sí, la iglesia debe anunciar el evangelio, pero más debería orar que viniera el reino de Dios.Hay personas que creen que el reino de Dios vendrá de todos modos, automáticamente, tanto sioramos como si no. Pero si nosotros conocemos a Dios, nunca diremos algo semejante. Elprincipio de cómo Dios obra es el de esperar hasta que su pueblo se mueva, después se muevetambién él. Dios prometió a Abraham que el pueblo de Israel sería sacado de la nación que leoprimía, pero pasaron 430 años hasta que esta promesa se cumplió. Sólo cuando los israelitasempezaron a clamar a Dios y él oyó su clamor, entonces fue cuando él vino para darles libertad.Nunca creáis que las cosas acontecen tanto si clamamos como si no. Dios necesita al hombrepara que colabore con él en Su obra. Cuando el pueblo de Dios se mueve, entonces también semueve él. En aquel tiempo, cuando el pueblo de Dios reconoció que debían abandonar Egipto (sibien no todos los israelitas lo reconocían, aunque algunos sí) empezaron a clamar a Dios y él selevantó para libertarles.El mismo nacimiento del Señor Jesús fue el resultado de la cooperación de algunos de entre elpueblo de Dios con ét. En Jerusalén vivían algunos que sin cesar buscaban la consolación deIsrael. Por eso llegó a nacer el Señor. Si bien el Señor tiene la intención de traer el reino de Dios,su sola participación no es suficiente. El necesita que la iglesia coopere con él. Mediante laoración de la iglesia tiene que desatar el poder de Dios sobre la tierra. Después, cuando el Señorvenga «los reinos del mundo vendrán a ser de nuestro Señor y de su Cristo» (Apoc. 11:15).Cuando pues la obra de la iglesia es defender los intereses de Dios y no ceder terreno aSatanás, entonces se nos plantea la pregunta:¿qué clase de vida deberíamos llevar para poder cumplir con este cometido? Todos nuestrospecados y nuestra injusticia tienen que terminar de una vez;nuestra entrega a Dios tiene que ser absoluta; nuestra vida psíquica (las vida del alma) tiene queser llevada a la muerte, y nuestro hombre natural tiene que ser quitado de en medio. Lashabilidades de la carne son absolutamente inútiles en la lucha espiritual. El «yo» no puede hacerfrente a Satanás. ¡El «yo» tiene que irse! Tan pronto el «yo» se retira, entra el Señor Jesús.Donde entra en acción el «yo», sigue una derrota. Cada vez que interviene el Señor, tenemosvictoria.Satanás sólo respeta a una persona: el Señor Jesús. Nosotros no podemos (por nosotros
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 38 / 78mismos) resistir a Satanás. Los dardos de fuego de Satanás pueden penetrar en nuestra carne,pero gracias a Dios nosotros podemos revestirnos de Cristo quién ha ganado la victoria.Creemos que el Señor está por regresar. Pero no creáis que el Señor Jesús vendráautomáticamente por nuestro estar sentados y nuestro esperar pasivo. No, hay un trabajo que laiglesia tiene que realizar.Como cuerpo de Cristo tenemos que aprender a trabajar conjuntamente con Dios. Jamáscreáis que con ser salvos ya basta. ¡No basta!¡Tenemos que preocupamos de las necesidades de Dios!La caída del hombre tuvo dos consecuencias: una es el asunto de la responsabilidad moral delhombre;la otra es la usurpación de la autoridad sobre la tierra por parte de Satanás. Por una parte elhombre sufrió pérdida, pero por otra parte Dios también perdió algo. La Salvación resuelvequizás el problema de la responsabilidad moral del hombre y su pérdida, pero la pérdida quesufrió Dios fue algo irreparable. Lo que Dios perdió no puede ser restituido por la Salvación, sinoúnicamente por el reino. La responsabilidad moral del hombre fue tratada por medio de la cruz,pero el asunto de la autoridad de Satanás tiene que ser tratado mediante el reino de Dios.El objetivo inmediato de la Salvación recae en beneficio del hombre mientras que el objetivoinmediato del reino de Dios consiste en tratar a Satanás. La Salvación recuperó lo que el hombrehabía perdido;el reino de Dios destruye lo que Satanás ha conseguido. Originalmente el hombre tenía laresponsabilidad de derribar la autoridad de Satanás, pero en lugar de esto cayó y cedió laautoridad a Satanás. Incluso el hombre quedó sometido a él. Satanás se convirtió en el hombrefuerte y los hombres vinieron a ser sus bienes (Mateo 12:29). Para acabar con esta situación senecesita el reino de Dios. Si no hay reino, entonces debido a la caída del hombre, la obra deSatanás no puede ser derribada.El motivo por el cual los nuevos cielos y la nueva tierra no aparecieron inmediatamentedespués de la Salvación es porque el problema con Satanás todavía no había sido tratado.Antes que el nuevo cielo y la nueva tierra vengan, tiene que existir el reino de Dios.En Apocalipsis 11:15 dice: «Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de suCristo, y él reinará por los siglos de los siglos.»Una vez que el reino de Dios ha venido, entonces ha comenzado la eternidad. El reino de Diosproduce la unión con la eternidad. Podríamos decir que el reino de Dios es el pórtico que daacceso al nuevo cielo y la nueva tierra. Apocalipsis 21 y 22 nos muestra que el nuevo cielo y Lanueva tierra aparecen después del reino. Isaías 65 incluso describe el reino de Dios como elnuevo cielo y la nueva tierra. Esto significa que Isaías vio el reino de Dios como un inicio delnuevo cielo y la nueva tierra. Por eso cuando empieza el reino de Dios, empiezan también elnuevo cielo y la nueva tierra. ¡Que el Señor se digne abrirnos los ojos para que nosotros no nosconsideremos el centro de todas las cosas!¿Por qué fuimos salvados? ¿Simplemente para que no fuéramos al infierno?¡No! Esto no es el centro. Entonces, ¿por qué quiso Cristo salvarnos?Podemos responder a esta pregunta desde dos perspectivas diferentes.Desde el punto de vista humano lo vemos de una manera, pero desde el punto de vista de
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 39 / 78Dios se ve de otra manera. Si uno observa algo desde diferentes ángulos, lo ve con diferente luz.Debemos mirar este asunto (la Salvación) no sólo desde el punto de vista humano. Hemos deverlo también desde el punto de vista de Dios. En realidad la recuperación de lo perdido por elhombre se verificó en atención a la recuperación de lo perdido por Dios. La pérdida de Dios tieneque ser recuperada por medio del reino. Hoy, Dios ha dado lugar a que nosotros tengamos parteen la victoria del Señor Jesús. Dondequiera que se manifiesta la victoria de Cristo, tiene queretirarse Satanás.Hemos de mantenemos firmes, pues el Señor Jesús ya ganó la victoria. En su obra de laSalvación, el Señor Jesús destruyó toda base legal del diablo. La Salvación acabó con todo elpoder legal de Satanás. Fue el juicio por medio del cual Satanás perdió su posición legal. Sinembargo, la responsabilidad de la ejecución de aquel juicio queda sobre la iglesia. El día queDios vea que la iglesia habrá cumplido esta tarea con efectividad, entonces vendrá el reino deDios seguido por el nuevo cielo y la nueva tierra. El nuevo cielo y la nueva tierra de Isaías nosintroducen en el nuevo cielo y la nueva tierra de Apocalipsis. Hoy estamos a mitad de caminoentre la Salvación y el reino de Dios. Si miramos atrás vemos la Salvación; si miramos haciaadelante, vemos el reino. Nuestra responsabilidad es doble: por una parte tenemos queconseguir que los hombres del mundo se salven, pero por otra tenemos que mantenernos firmescon respecto al reino de Dios. ¡Ojalá pues tengamos esta visión para damos cuenta de laresponsabilidad que el Señor le ha confiado a la iglesia!Recordemos lo que es el reino de Dios. Es la esfera donde Dios ejerce su autoridad. Un reinosemejante es el que debemos tener entre nosotros. Mientras permitimos que Dios ejerza suautoridad en el cielo, también tenemos que permitirle que ejerza su autoridad sobre nosotros.Dios debe tener su autoridad, su dominio y su gloria en medio de nosotros. No sólo tenemos queaspirar a vivir delante de Dios conforme a Efesios 5, sino también tenemos que tomar por mo-delo la responsabilidad que se nos revela en Efesios 6. Entonces no sólo seremos <ma iglesiagloriosa, santa y sin mancha, sino que también seremos aquellos que han colaborado con Diospara establecer el reino de Dios, y aquellos que han infrigido derrota a Satanás en este mundo.
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 40 / 78CAPITULO 4LA MUJER DIO A LUZ UN HIJO VARÓNYa hemos considerado como la mujer de Génesis 2 simboliza a aquel ser que Dios queríalograr en su voluntad eterna para glorificar Su nombre.Después en Efesios 5 vimos otra mujer, y ésta es la realidad de aquella de Génesis 2. Estanos muestra pues como Dios puso manos a la obra después de la caída para restaurar todas lascosas según Su propósito original. Acerquémonos ahora a otra, la de Apocalipsis 12. Aunque talvez nos resulta nueva, tenemos que considerarla juntamente con la de Génesis 2.Apocalipsis es un libro que nos descubre las cosas del final de los tiempos. Este librocontiene en total 22 capítulos, pero al final del capítulo 11 podemos constatar que allí ya terminatodo.Apocalipsis 10:7 informa: «Sino que en los días de la voz del séptimo ángel, cuando él comiencea tocar la trompeta, el misterio de Dios se consumará, como él lo anunció a sus siervos losprofetas...»Después en el capítulo 11 cuando el séptimo ángel hace sonar su trompeta, se consumantodas las cosas que conciernen al misterio de Dios y que están relacionadas con Dios. En elversículo 15 dice:«El séptimo ángel tocó la trompeta y hubo grandes voces en el cielo que decían: Los reinosdel mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo, y él reinará por lo siglos de lossiglos...» Esto significa que cuando el séptimo ángel toca la trompeta ya ha comenzado laeternidad. El Milenio (el reino de los mil años), el nuevo cielo y la nueva tierra, todo lo referente ala eternidad ya quedan insinuados en este capítulo.Apocalipsis 11:19 dice: «Y el templo de Dios fue abierto en el cielo, y el arca se veía en eltemplo. Y hubo relámpagos, voces, truenos, un terremoto y grande granizo...» El libro deApocalipsis contiene muchas visiones, pero entre todas ellas hay dos visiones centrales quevienen a ser la base de las demás. La primera es la visión del trono (4:2). En la que se basantodas las demás hasta el capítulo 11.La segunda visión es la del templo (11:19), en ella se basan todas las visiones hasta el finaldel libro. En el capítulo 4 Juan vio el trono de Dios rodeado de un arcoiris. Esto significa que apartir de este capítulo todo se basa en la autoridad del trono, y al mismo tiempo en larememoración del pacto que Dios hizo con todas las criaturas vivientes de la tierra. Dios seacuerda de su pacto. El arcoiris es la señal del pacto de Dios que él ha hecho con todos losvivientes. Hoy no podemos ver de ninguna manera un arcoiris completo, a lo sumo vemos lamitad. Pero alrededor del trono se puede ver un arcoiris completo... y perpetuo. Dios es fiel; él seacordará de su pacto y lo cumplirá.Al acordarse de su pacto. Dios se acordará de todo ser viviente de la tierra. En todo lo queDios desea hacer en vistas al hombre, nosotros debemos descansar en el pacto que él hahecho; él no puede violar su pacto. Al final del capítulo 11 Juan tuvo otra visión, la del templo deDios, y en su interior podía verse el arca del pacto. Al principio Dios encargó a los israelitas quehicieran el arca conforme al modelo que les había mostrado en el monte, y después pusieran elarca en el Lugar Santísimo del Tabernáculo. Cuando después Israel cayó en la cautividad deBabilonia, el arca se perdió. Pero aunque el arca desapareció de la tierra, siguió existiendo en el
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 41 / 78cielo. El arca terrenal fue copiada del arca celestial. La reproducción terrenal desapareció, perola esencia, la realidad permaneció. Y al final de Apocalipsis 11 Dios aún nos vuelve a mostrar elarca.¿Qué es el arca? El arca es la expresión de Dios mismo. Ella significa que Dios tiene que serfiel a Sí mismo.El trono es el lugar en donde Dios ejerce su autoridad; y el templo es el lugar donde Diosvive. El trono es un lugar orientado hacia fuera, hacia el mundo y la humanidad. Pero el temploes un lugar para Dios mismo.El arcoiris alrededor del trono significa que Dios no hará nada que no esté de acuerdo con supacto, mientras que el arca del pacto que hay en el templo significa que Dios no hará nada queno concuerde con su gloria. Lo que Dios se ha propuesto, esto tiene que llevar a cabo. Lo queDios quiere hacer, eso es lo que llevará felizmente a cabo. El arca del pacto no sólo era para elhombre, era para Dios mismo. Dios no puede negarse a Sí mismo, él no puede contradecirse.En la eternidad Dios se propuso poseer un pueblo glorificado y determinó que los reinos deeste mundo Regaran a ser el reino de nuestro Señor y de su Cristo. Sin embargo cuandomiramos la situación en que se halla la iglesia, entonces no podemos por menos quepreguntarnos:¿Cómo es posible que Dios pueda alcanzar este objetivo? Con todo, sabemos que Diosnunca se quedará a mitad de camino. El tiene el arca del pacto, y ha sido él mismo quién haestablecido el pacto. El Dios justo jamás puede ser injusto con el hombre. Pero más aún: éltampoco puede ser injusto consigo mismo. El hombre nunca hace nada para contradecirse a símismo, pues todo hombre tiene su propia mentalidad. ¡Cuanto menos podrá contradecirse Diosen su obra a causa de su propia mentalidad!Si Dios nos exhibe su arca del pacto, esto significa que lo que él quiere hacer, tiene quellevarlo a cabo.Debemos de observar una cosa: ¿Cuál es la base sobre la que Dios y su Cristo reinarán parasiempre? ¿Y cuál es la base sobre la cual los reinos de este mundo vendrán a ser de nuestroSeñor y de su Cristo? La base es su carácter, (su mentalidad) Dios llevará a cabo todas estascosas a causa de su mentalidad. Nada puede impedírselo.Hemos de aprender que nada que viene de Dios puede ser impedido. El arca del pacto sigueestando allí, y ella es una representación de él y su pacto. Dios ejecutará este asunto por Símismo.Damos gracias a Dios porque desde el capítulo 12 hasta el final del libro se nos muestracomo Dios llevará a cabo todas las cosas que se propuso en la eternidad por medio de su propiafidelidad.Apocalipsis 12:1 dice: «Apareció en el cielo una gran señal, una mujer vestida del sol, con laluna debajo de sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas...» ¿Quién es la mujeraquí descrita?En todo caso es una mujer acerca de la cual ya han disputado muchos investigadoresbíblicos. Unos dicen que representa a María, la madre del Señor. Otros opinan que correspondea la nación de Israel. Pero a raíz de las Escrituras no puede ser María, la madre del Señor, nitampoco la nación de Israel; por los siguientes motivos:1.°: Si esta señal aparece en el cielo, entonces esta mujer tiene todo su origen en el cielo. NiMaría ni la nación de Israel tiene esta posición.
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 42 / 782.°: Después que la mujer dio a luz al hijo, huyó al desierto. Si nosotros explicamos que estamujer es la nación de Israel, entonces el hijo varón que ella da a luz es Cristo, y elarrebatamiento del hijo viene a ser la ascensión (es decir, la exaltación) de Cristo, y esto noconcuerda con los hechos reales. Si bien la nación de Israel fue esparcida, su paso por eldesierto no fue el resultado de la exaltación de Cristo.Cuando Cristo subió al cielo, Israel ya había sido dispersado y ya no existía como nación.Pero aquí sucedió que después del arrebatamiento del hijo varón, la mujer huyó al desierto.Mucho antes que Cristo subiera al cielo, la nación de Israel ya existía. Por eso es imposible queeste pasaje pueda referirse a la nación de Israel. Pero mucho menos puede referirse a María.3.°: Mientras esta mujer estaba en los dolores para dar a luz al hijo varón, se vio frente aldragón.Este dragón tenía siete cabezas y diez cuernos. El capítulo 17 nos dice que estas sietecabezas representan siete reyes; cinco ya cayeron, uno todavía existe, y el otro aún tiene quevenir. Los diez cuernos son diez reyes que aún no han recibido su reino y que se levantarán mástarde. Nosotros no tenemos noticia de que antes de la ascensión de Cristo haya sucedido ningúnacontecimiento histórico semejante. Esta mujer y su hijo varón tienen que referirse por tanto acosas del futuro. Si nosotros decimos que esta mujer se refiere a la nación de Israel o a María yel hijo varón al Señor Jesús, entonces contradecimos la historia.4.°: Después que el hijo varón fue arrebatado para Dios, tuvo lugar una batalla en el cielo ySatanás fue arrojado a la tierra. Entonces se produjo en el cielo una proclamación: «Ahora havenido la salvación, el poder y el reino de nuestro Dios y la autoridad de su Cristo, porque hasido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestroDios día y noche...»Sabemos que esto todavía no ha sucedido. Efesios 6 más bien nos dice que la iglesia sigueteniendo declarada una guerra contra principados, potestades, contra huestes espirituales demaldad en las regiones celestes. Satanás sigue todavía allí. Si este pasaje de las Escriturastodavía no ha sucedido en la historia, entonces es imposible que pueda tratarse de una refe-rencia al tiempo de Jesús.5.°: Cuando el dragón fue arrojado a la tierra, persiguió a la mujer que había dado a luz elhijo varón. Muchos toman esto como confirmación de que forzosamente tiene que tratarse deMaría. En efecto, María tuvo que huir a Egipto después que dio a luz al Señor, pero no lo hizocuando tuvo lugar la ascensión del Señor. Fijaos en los versículos 14-16:«y se le dieron a la mujer las dos alas de la gran águila para que volase de delante dela serpiente al desierto, a su lugar, donde es sustentada por un tiempo, y tiempos, y lamitad de un tiempo. Y la serpiente arrojó de su boca tras la mujer como un río, paraque fuese arrastrada por el río. Pero la tierra ayudó a la mujer, pues la tierra abrió suboca y tragó el río que el dragón había echado de su boca...»Lo que la historia nos enseña es que cuando tuvo lugar la ascensión de Cristo, nada parecidosucedió. Por eso esta mujer no puede referirse a María o a la nación de Israel.6.°: Todavía hay otra prueba. El versículo 17 dice:«Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer, y se fue a hacer guerra contra elresto de la descendencia de ella...»Aquí vemos que aunque se hubiera arrebatado el varón quedó en Ía tierra un resto de ladescendencia de ella. Esta no puede ser María. Un poco más adelante dice que este resto«guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo». Es correcto decir que
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 43 / 78la nación de Israel ha guardado los mandamientos de Dios, pero decir que La nación de Israel hatenido (es decir, conservado) el testimonio de Jesucristo significa confundir el AntiguoTestamento con el Nuevo. Por consiguiente es imposible que esta mujer pueda ser María o lanación de Israel.Pero, ¿quién es esta mujer? El Antiguo Testamento sólo nos muestra una mujer que se vierafrente a una serpiente. Esta fue Eva en Génesis 3. En el Nuevo Testamento también sólo hayuna mujer que se encontrara con la serpiente: la mujer de Apocalipsis 12 acerca de la cualacabamos de hablar. Aquí podemos ver la concordancia y la correlación íntima de las Escriturasy como el principio armoniza con el final. Además Dios dice explícitamente que el gran dragón esla serpiente antigua. Esto significa que él hablaba de la serpiente que ya apareció antes. Dios nonos deja lugar a dudas en cuanto a que se trata de la misma y única serpiente. El acento está enel artículo determinado «la»: la serpiente antigua.Por eso la mujer aquí descrita también tiene que ser aquella mujer.Observad los paralelismos entre Génesis y Apocalipsis: el sol, la luna y las estrellas tal comose enumeran en Génesis vuelven a aparecer aquí con el mismo orden. Así como era la serpienteen Génesis 3, así también es aquí. La simiente de la mujer de la que habla Génesis 3:15volvemos a encontrarla en Apocalipsis. Cuando nosotros ponemos juntos estos pasajes de lasEscrituras, ciertamente podemos reconocer que esta mujer (la de Apocalipsis 12) es aquellamujer que él se había propuesto en su voluntad eterna y ellos ponen bien de manifiesto todo loque le sobrevendrá al final de los tiempos.La mujer de Génesis 2 habla del propósito eterno de Dios; la mujer de Efesios 5 habla de laposición y futuro de la iglesia; y esta mujer de Apocalipsis 12 ahora nos revela las cosas del finalde los tiempos.Además de estas tres mujeres, aún hay otra, según veremos, la cual nos mostrará las cosasde la eternidad.Cuando apareció la mujer de la señal, lo primero que las Escrituras ponen de relieve es queestaba «vestida del sol, con la luna debajo de sus pies, y sobre su cabeza, una corona de doceestrellas...»Estos factores son sumamente significativos en vistas al final de los tiempos:1.°: La mujer estaba vestida del sol. El sol se refiere al Señor Jesús.Que ella iba vestida del sol significa que cuando el sol es más luminoso, brilla sobre ella. Enaquella época como en la presente, Dios se revela a Sí mismo por medio de ella. Esto nosmuestra su relación con Cristo y la época de la gracia.2.°: Esta mujer tenía la luna debajo de sus pies. La frase «debajo de sus pies» no significaque ella estuviera encima. En el griego, la expresión quiere decir que la luna estaba a Fos piesde ella. La luz de la luna es una luz reflejada, ella no tiene luz propia. En la época de la ley todoera un puro reflejo de las cosas de la época de la gracia. La fey sólo era un reflejo, el templo y elarca del pacto eran reflejos; el incensario, los panes de la proposición del lugar Santo y los sa-crificios ofrecidos por los sacerdotes, todo eran reflejos; lo mismo que la sangre, las ovejas y losbecerros. Cuando la luna está a los pies de esta mujer, esto significa que todo lo que pertenecíaa la ley fue subordinado a ella. Esto nos habla de su relación con respecto a la época de la ley.3.°: Esta mujer llevaba sobre su cabeza una corona de doce estrellas.Las figuras centrales de la época de los patriarcas aparecieron en escena en el tiempo deAbraham hasta el tiempo de las doce tribus.
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 44 / 78Esta corona de doce estrellas sobre su cabeza nos habla de su relación con la época de lospatriarcas. Así pues podemos ver que esta mujer no sólo tiene que ver con la época de fa gracia,sino también con la época de la ley y la de los patriarcas. Por lo tanto ella está relacionada conmás que la época de la gracia. Ella abarca todos los santos de la época de la gracia, así comotodos los santos de la época de la ley y los de la época de los patriarcas.En Apocalipsis 12:2 dice: «Y estando encinta clamaba con dolores de parto, en la angustiadel alumbramiento...» Aquí, su embarazo es simbólico, no real. ¿Qué significa hallarse en estadode buena esperanza? Significa que en el cuerpo de la mujer existe un niño, y que el niño y lamadre están unidos en un cuerpo. Cuando la mujer come, el niño también se alimenta. Si lamadre se pone enferma, lo mismo le ocurre al niño. El estado de la madre es el estado del niño.La madre y el niño son uno. Pero por otra parte, el hijo se diferencia de la madre: es otro ser.Cuando nosotros decimos que ellos son uno, entonces lo son realmente, pues el hijo recibesu vida de su madre. Pero con respecto a su futuro el hijo es diferente. Su futuro y el de la madreson completamente diferentes. El hijo, inmediatamente después de su nacimiento fue arrebatadomientras que su madre voló al desierto.He aquí otro punto: cuando madre e hijo están juntos sólo se puede ver la madre, el hijoqueda escondido. Exteriormente parece como si sólo existiera la madre. Por supuesto que el hijoexiste, pero está escondido en la madre; está contenido en fa madre. El versículo 3 dice:«También apareció otra señal en el cielo: he aquí un gran dragón escarlata que tenía sietecabezas y diez cuernos, y en sus cabezas siete diademas...» Aquella serpiente (Génesis 3)después de muchos miles de años se había transformado por completo. Originalmente sólo erauna simple serpiente, pero ahora se ha vuelto grande y se ha convertido en un gran dragón./Cuál forma tiene este dragón? Tiene siete cabezas, diez cuernos, y siete coronas sobre suscabezas. Tiene el mismo aspecto que la bestia que sube del mar. En el capítulo 13:1 dice:«Me paré sobre la arena del mar y vi subir del mar una bestia que tenía siete cabezasy diez. cuernos, y en sus cuernos diez diademas...»Esta bestia que sube del mar tiene también siete cabezas y diez cuernos con diademas. Estonos revela el propósito de Satanás: él quiere obtener las coronas, las cuales significan autoridad.La diferencia entre el dragón y la bestia está en que las diademas del dragón se asientan sobresus cabezas, en cambio las de la bestia están sobre sus cuernos. Las cabezas significanautoridad para ejecutar cosas. En otras palabras, los cuernos están bajo las órdenes de lascabezas. Tan pronto se mueven las cabezas, los cuernos las siguen. Esto significa que elcomportamiento total de la bestia está subordinado al control del dragón. El versículo 4 dice: «Ysu cola arrastraba la tercera parte de las estrellas del cielo y las arrojó sobre la tierra...»Isaías 9:15 indica que la cola significa mentira y seducción.En Apocalipsis 2 y 3 las estrellas se refieren a ángeles. Las estrellas que aquí se mencionan,significan ángeles. Una tercera parte de los ángeles del cielo fueron seducidos por el dragón ycayeron con el dragón y fueron arrojados fuera. El mismo versículo continúa diciendo: «el dragónse paró frente a la mujer que estaba para dar a luz, a fin de devorar a su hijo tan pronto comonaciese...»Aquí tenemos la mujer que Dios se había propuesto en su voluntad; y un hijo varón, que Diosdeseaba ganar para Sí. Pero el dragón quería impedir aquello que Dios se había propuesto conesta mujer. Et dragón sabía que esta mujer estaba por dar a luz un hijo varón, por eso ahora separó frente a la mujer y esperó a fin de devorar al niño tan pronto como naciese. El versículo 5nos dice: «Y ella dio a luz un hijo varón. »
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 45 / 78Para que podamos damos cuenta de la relación entre esta mujer y el hijo varón, vamos aabrir en Gá-latas 4:26. «Mas la nueva Jerusalén de arriba, la cual es madre de todos nosotros,es libre...»Veamos también la última parte del versículo 27:«Porque más son los hijos de la desolada, que de la que tiene marido...»La Jerusalén de arriba es la nueva Jerusalén, y la nueva Jerusalén es aquella mujer, aquelobjetivo que Dios quería conseguir en la eternidad.En el momento de la Creación aquella mujer era Eva; en la dispensación de la gracia, ella esel cuerpo de Cristo; y al final de esta época de la gracia, ella es la mujer que aquí hemosdescrito; en la eternidad futura ella llegará a ser la nueva Jerusalén.Cuando se dice que la Jerusalén de arriba tiene muchos hijos, esto no significa que la madrey los hijos estén separados unos de otros.Aquí, el significado más bien es que una se convierte en muchos y que los muchos vienen aser uno sólo. Si se suman todos los hijos dan por resultado la madre. No es que una madretraiga, por ejemplo, cinco hijos al mundo, y después vienen a ser seis individuos; más bien esque los cinco hijos en conjunto forman la madre. Cada hijo es una parte de la madre — una partede la madre es tomada para este hijo, otra parte para otro hijo, y así sucesivamente para cadahijo en particular—. Parece como si todos ellos nacieran de ella, pero en realidad la madre sonellos mismos. La madre no es otro ser además de los hijos; ella es la suma de todos los hijos. Sinosotros contemplamos el todo, vemos la madre; si lo contemplamos separadamente, vemos loshijos. Miramos el conjunto del pueblo en el propósito de Dios, entonces vemos esta mujer; lomiramos como individuos sueltos, entonces vemos muchos hijos.Esto es un principio especial. El mismo significado es el que encontramos en Apocalipsis 12en donde se habla de la mujer que dio a luz un hijo varón. El hijo que nació de esta mujer es unmilagro y una señal.La palabra «nacer» no significa que el hijo brotaba de ella y se desligaba de ella. Significaúnicamente que en ella existía tal ser.«Ella dio a luz un hijo varón» quiere decir simplemente que en esta mujer está contenido undeterminado número de personas.Todos los que forman el pueblo de Dios tienen parte en Su propósito eterno, pero no todostoman sobre sí su justa responsabilidad. Por eso Dios escoge un grupo de hombres de entreellos. Este grupo es una parte del todo; una parte de los muchos escogidos de Dios. Esto es elhijo varón que la mujer había producido. Vistos como un todo, aparece como la madre; mirandouna minoría, aparece el hijo varón.El hijo varón corresponde a «los hermanos» del versículo 11. Esto significa que el hijo varónno es un individuo aislado, sino un compuesto de muchas personas. La suma de todas estaspersonas da como resultado el hijo varón. En comparación con la madre, este hijo varón apareceverdaderamente pequeño. Si este grupo se compara con el todo, su cifra es una minoría. Peroen ellos se realiza el plan de Dios, y Su propósito descansa sobre ellos. El versículo 5 dice:«Y ella dio a luz un hijo varón que regirá con vara de hierro a todas las naciones...»Tres veces leemos en Apocalipsis la expresión «regir las naciones con vara de hierro». Laprimera vez aparece en el capítulo 2:26-27: «Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin,yo le daré autoridad sobre las naciones, y las regirá con vara de hierro.»
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 46 / 78Evidentemente este pasaje se refiere a los vencedores dentro de la iglesia. La última vez quese menciona esta expresión es en el capítulo 19:15: «De su boca sale una espada aguda paraherir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro.» Este pasaje se refiere al SeñorJesús. Pero ¿a quién se refiere entonces el pasaje del capítulo 12? O bien tiene que referirse alos vencedores de la iglesia o al Señor Jesús. ¿Es posible que se refiera al Señor Jesús? No. (Adecir verdad no es del todo imposible, pues más adelante veremos que el Señor Jesús tambiénqueda incluido en ello.) ¿Por qué no es posible? Primeramente porque el hijo varón fuearrebatado para el trono de Dios inmediatamente después de su nacimiento. Con esto sabemosque no se puede referir al Señor Jesús. El Señor Jesús no fue arrebatado al cielo para el tronode Dios inmediatamente después de nacer. El vivió 33 años y medio sobre esta tierra, murió yfue resucitado; sólo después subió al cielo.Por estos motivos nosotros creemos que este hijo varón se refiere a los vencedores de laiglesia. El representa aquella porción de hombres que hay en la iglesia que son los vencedores.El hijo varón se refiere a ellos, no al Señor Jesús (sin embargo incluye al Señor Jesús, ya que elSeñor Jesús fue el primer vencedor, y todos tos vencedores están incluidos «en Cristo»), Enefecto, el hijo varón y la madre son diferentes, pero no obstante son uno. Los vencedores sediferencian de la iglesia, sin embargo están incluidos dentro del conjunto de la iglesia.Apocalipsis 12:5 dice: «Y el hijo varón fue arrebatado para Dios...»En su significado, este arrebatamiento se diferencia del arrebatamiento de 1.a Tesal. 4:17. Eneste último pasaje dice que los creyentes serán arrebatados en las nubes, mientras que aquí(Apoc. 12:5) pone que el hijo varón fue arrebatado para el trono de Dios. ¿Por qué el hijo varónfue arrebatado para el trono de Dios? Porque allí ya había alguien en el trono. La cabeza de laiglesia está en el trono. No es el propósito de Dios el tener precisamente una sola persona en eltrono, sino muchas. Su deseo original era tener un grupo de personas en el trono que ejercieranSu autoridad. Dios quiere que Cristo y la iglesia juntos den cumplimiento a Su propósito. Sinembargo la mayoría de personas de la iglesia aún no estarán en aquel tiempo en condicionespara alcanzar el trono. Sólo una minoría, los llamados «vencedores» pueden llegar al trono deDios. Ellos realizarán el propósito de Dios y por tanto serán arrebatados para Su trono. Doscosas acontecen inmediatamente después del arrebatamiento del hijo varón: «Y la mujer huyó aldesierto donde tiene lugar preparado por Dios, para que allí la sustenten por 1.260 días. Ydespués hubo una gran batalla en el cielo; Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón, yluchaban el dragón y sus ángeles...»Fijaos en la palabra «y» que aparece dos veces inmediatamente después del arrebatamientodel hijo varón. En el versículo 6 dice: «Y la mujer huyó al desierto...» Luego en el versículo 7: «Ydespués hubo una gran batalla en el cielo...» Con eso vemos que la huida de la mujer al desiertoy la batalla en el cielo, ambas cosas fueron provocadas por el arrebatamiento del hijo varón.Vamos ahora a echar un vistazo a esta batalla en el cielo. Aquí, en primer lugar tenemos aMiguel, cuyo nombre es altamente significativo.Miguel quiere decir: «¿Quién es como Dios?» Esto es una magnífica pregunta. La intenciónde Satanás era ser «como Dios», pero Miguel pregunta: «¿Quién es como Dios?» No bastó queSatanás quisiera ser como Dios que además intentó que el hombre también quisiera ser comoDios. Pero la pregunta de Miguel: «¿Quién es como Dios?» sacude el poder de Satanás.Parece como si Miguel dijera a Satanás: «¿Tú quieres ser como Dios? ¡Esto jamás loconseguirás!» Esto es lo que nos revela el nombre de Miguel.Inmediatamente después del arrebatamiento del hijo varón se originó una batalla en el cielo.En otras palabras, el motivo de la batalla en el cielo es el arrebatamiento del hijo varón. Con ello
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 47 / 78vemos que no sólo se trata del arrebatamiento de unos pocos, sino que más bien suarrebatamiento pone fin a la lucha que había durado por siglos y generaciones.La serpiente antigua, el enemigo de Dios ha luchado a lo largo de miles de años. Cuandoesta batalla tiene lugar en el cielo, la lucha de Miguel y sus ángeles es contra el dragón. Laserpiente se ha transformado en un dragón, y ha ido aumentando su poder. Sin embargo,cuando el hijo varón es arrebatado, el dragón ya no tiene fuerza y es arrojado del cielo.¿Cuál es el resultado de la batalla entre Miguel y Satanás. Versículos 8 y 9: «pero noprevalecieron (el dragón y sus ángeles) ni se halló lugar para ellos en el cielo. Y fue lanzadofuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña almundo entero, fue arrojado a la tierra, y sus ángeles con él...»El resultado de esta contienda es la derrota del dragón, fue arrojado del cielo a la tierra.En la cruz, la muerte del Señor Jesús había acabado con la posición de Satanás a través dela caída del hombre. Ahora la obra de la iglesia consiste poner en práctica mediante el reino deDios lo que el Señor Jesús consumó en la Salvación.La Salvación es la solución de Cristo para la caída. El reino de Dios es la solución de laiglesia para la caída. La obra de condenar fue asunto de Cristo, mientras que la ejecución deeste juicio debe correr a cargo de la iglesia. Satanás ya ha sido juzgado por medio de laSalvación; ahora su sentencia será consumada por el reino (mediante la iglesia). Después que eldragón y sus ángeles fueran arrojados del cielo, el versículo 10 dice: «Entonces oí una gran vozen el cielo que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder y el reino de nuestro Dios, y laautoridad de su Cristo...» Esto es el reino de Dios.Cuando Satanás y sus ángeles son arrojados y ya no hay lugar para ellos en el cielo,entonces esto es la salvación, el poder y el reino de nuestro Dios y de su Cristo.Ahora vamos a leer a la vez Apocalipsis 11:15 y 12:10: «El séptimo ángel tocó la trompeta yhubo grandes voces en el cielo que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestroSeñor y de su Cristo, y él reinará por los siglos de los siglos...»El resultado de la expulsión de Satanás es la venida del reino de nuestro Dios y de su Cristo.El arrebatamiento de los vencedores hace que Satanás sea echado fuera y venga el reino deDios. La obra del Señor ha sido realizada, y El se sienta en el trono. Ahora los vencedores debenconseguir que esto se transforme en realidad.En Lucas 10:17 hay un texto que concuerda con esto: «Volvieron los setenta con gozodiciendo: Señor, aún los demonios se nos sujetan en tu nombre...» Aquí los discípulos se habíanido y habían echado fuera demonios. Entonces el Señor les respondió: «Yo veía a Satanás caerdel cielo como un rayo...» Esto se refiere a que Satanás es arrojado del cielo. Pero ¿cuandosucedió esto? Esto sucedió en Apocalipsis 12.¿Qué es lo que provoca que Satanás sea expulsado En Lucas 10 vemos que el versículo 18se apoya en el 17. Cuando la iglesia echa fuera los demonios, Satanás es arrojado del cielo. Elversículo 17 nos dice que el echar fuera demonios no es cosa de una sola vez, sino que laiglesia debe seguir echando fuera demonios, de manera que Satanás llegue a ser arrojado delcielo. Cuando murió el Señor Jesús fue destruido todo el poder de Satanás. Pero, ¿qué es lo querealmente provoca que Satanás pierda todo su poder? El ser acosado por los hijos de Diosincansablemente. Cuando reiteradamente los demonios son echados fuera en el nombre delSeñor Jesús, entonces Satanás es echado fuera. Para ilustrar esto, supongamos que antenosotros tenemos una balanza para pesar.
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 48 / 78En un lado de la balanza está Satanás. No sabemos cuanto pesa Satanás; así es quetenemos que seguir añadiendo peso en el otro lado. Cada vez que procedemos contra Satanásañadimos algo más de peso en el otro lado. Cuando el peso llega a una cierta medida, por finSatanás llega a ser desplazado de su lugar. Al principio, cuando vamos añadiendo peso en elotro lado parece que no sirve de nada, parece no surtir efecto para hacer mover a Satanás de sulugar. Pero de hecho, todo lo que se añade es de mucho valor. Por fin, cuando se Íe añade elúltimo gramo de peso, la balanza empieza a moverse.Nosotros no sabemos quién llega a poner el último gramo, pero el peso total, es decir, lo quese ha puesto al principio más lo que se ha ido añadiendo hasta el final es lo que llega a producirel resultado. La obra de la iglesia consiste en que todos juntos resistamos a la obra de Satanás,que todos juntos echemos fuera los demonios.Echar fuera demonios no significa necesariamente que cuando nos encontramos con undemonio tengamos que hacerle frente. Echar fuera demonios más bien significa que echamosfuera toda la obra y todo el poder de los demonios, nos aferramos a la autoridad del Señor y nosmantenemos firmes en nuestra posición. Un hermano pone un poco de peso y otro añade otropoco de peso. Finalmente, un día Satanás llegará a ser arrojado del cielo. Dios no actúa directa-mente por su propia mano para hacer que Satanás abandone el cielo. Para él sería algo muyfácil hacer esta obra, pero no lo hace. El ha confiado esta obra a la iglesia. ¡Oh, como hafracasado, pero la iglesia en este asunto! ¡Cuan poco ha sido capaz de hacer! Esa es la razónpor la que tienen que ser los vencedores los que ocupen el lugar de la iglesia y hagan la obra deDios. Cuando los vencedores ocupen el lugar de la iglesia y lleven a cabo la obra que deberíahaber hecho la iglesia, el resultado será:«Ahora ha venido la salvación, el poder y el reino de nuestro D ios, y la autoridad desu Cristo...»(Apoc .12:10).El hijo varón de Apocalipsis 12 está formado por los vencedores, los cuales ocupan el lugar de laiglesia. La Biblia dice que este hijo varón «regirá con vara de hierro a todas las naciones» (12:5).Este es el propósito de Dios.La obra de la iglesia consiste en quitar a Satanás todo su poder y así implantar el reino deDios. La iglesia que Dios pretende debe tener las características de Abigail, las de lacooperación con Cristo.Ahora bien, al no lograr la iglesia el propósito de Dios (pues en resumidas cuentas lo quepasa es que no lo conoce) ¿qué hace éste entonces? Aparta un grupo de vencedores quelograrán Su propósito y darán cumplimiento a Sus demandas. Esto es el principio del hijo varón.En la Biblia hay muchos ejemplos que dan pie a este principio.¿Cuál era el propósito de Dios cuando escogió al pueblo de Israel en tiempos del AntiguoTestamento? Éxodo nos dice que Dios lo escogió para que fuera un reino de sacerdotes (19:5-6). Pero por cuanto adoraron al becerro de oro, no todo el pueblo llegó a ser sacerdote. En lugarde servir a Dios, adoraron a un ídolo. Por eso Moisés desafió al pueblo de Israel:«¿Quién está por Jehová? ¡Júntese conmigo! Y se juntaron con él todos los hijos deLeví (Éxodo 32:36). Entonces Moisés les dijo: Así ha dicho Jehová el Dios de Israel:Poned cada uno su espada sobre su muslo, pasad y volved de puerta a puerta por elcampamento, y matad cada uno a su hermano, y a su amigo y a su pariente...»Adorar ídolos es el mayor pecado, por eso Dios exigió de esos hombres que cada unomatase con su espada a su propio hermano. Y los hijos de Leví actuaron conforme a la palabrade Moisés. Ellos estuvieron dispuestos a servir a Dios a pesar de sus inclinaciones humanas.
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 49 / 78Por eso Dios los escogió por sacerdotes. A partir de aquel día de entre todo el pueblo deIsrael, sólo los de la tribu de Leví fueron sacerdotes. De allí en adelante toda la congregación deIsrael se acercó a Dios a través de los levitas. Por principio tendrían que haber servido a Diostodos los israelitas, pero fracasaron. Por eso, de en medio de todo el pueblo de fracasados Diosapartó un grupo de hombres que ocuparan el puesto de aquellos. Este grupo de hombres son losvencedores. No debemos olvidar que los levitas no servían a Dios por propia voluntad, tampocoeran vencedores por propia elección, y mucho menos pretendían una posición más elevada quelos demás. De ser así, esto hubiera sido su ruina. Los levitas fueron escogidos por Dios comosacerdotes para representar a todo el cuerpo del pueblo de Israel. Lo que los hijos de Israelofrecerían a Dios, ahora lo ofrecerían los hijos de Leví en su lugar. El servicio de los levitas fueaceptado por Dios como el servicio de toda la nación de Israel. Sólo los hijos de Leví fueronsacerdotes, pero toda la nación de Israel gozó de los beneficios de su sacerdocio. Así también laobra de los vencedores es para toda la iglesia. Es verdad que es su obra, pero toda la iglesiarecibe bendición. ¡Esa es la gloria de los vencedores! Es verdad que el trabajo es el de ellos,pero lo que llevan a cabo aporta gloria a toda la iglesia. Toda la iglesia disfruta de su bendición.En el tiempo de los jueces el pueblo de Israel se desesperaba por la opresión de losmadianitas. Dios levantó a Gedeón, quien acaudilló un destacamento de hombres y expulsó alenemigo. La responsabilidad la tenía toda la nación, pero unos eran cobardes y otros perezosos,así es que sólo cogió a unos cuantos de ellos para la batalla, y esto trajo provecho a toda lanación.El mismo principio se puede observar en el regreso del pueblo de Israel de la cautividad. Alprincipio Dios había prometido que después de setenta años de cautiverio, el pueblo de Israelregresaría y sería devuelto a su tierra. Pero no regresaron todos: sólo una minoría, dirigidos porEsdras, Nehemías, Zorobabel y Josué regresaron para reedificar el templo y la ciudad deJerusalén. Sin embargo, lo que ellos hicieron fue contado como obra de toda la nación de Israel.Era tan válido como si toda la nación de Israel hubiera regresado y lo hubiera restaurado.El principio de los vencedores no consiste en que algunos particularmente espiritualespuedan esperar una corona o algún honor. Esto no quiere decir que en aquel día no hay quienesserán recompensados con coronas y honra. El motivo de ser vencedores no es para llegar arecibir honores y coronas; más bien su tarea es ocupar la posición que debería ocupar toda laiglesia, y hacer la obra para toda la iglesia. Según Dios, la iglesia (toda) debería encontrarse enaquellas condiciones que él quería; ella debería ser responsable para con él y llevar a cabo laobra que le ha sido confiada y que le mantiene en el lugar señalado. Pero la iglesia ha fallado, ysigue fallando aún hoy.No ha sido aquello que debía que fuera; no ha hecho su obra; no ha tomado en serio suresponsabilidad, y no ha cumplido con la posición asignada. No ha ganado la causa de Dios.Sólo queda un pequeño resto de personas para hacer la obra de la iglesia y tomar sobre sí laresponsabilidad de la iglesia. Este grupo son los vencedores. Lo que ellos hacen cuenta comoobra de toda la iglesia.Cuando hay quienes desean ser vencedores, entonces se logra el propósito de Dios, y élconsigue ser satisfecho. Esto es el principio del hijo varón. El motivo de por qué consideramoseste asunto del hijo varón es que en Su propósito eterno, Dios necesita de un grupo devencedores.Hemos de admitir que históricamente la iglesia ha fracasado. Por eso Dios llama a losvencedores para que ellos tomen el lugar de la iglesia.El hijo varón del cual habla este pasaje de Apocalipsis se refiere particularmente a los
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 50 / 78vencedores del final de los tiempos. Una vez que el hijo varón ha sido dado a luz, es arrebatadopara el trono de Dios.Inmediatamente después acontecen las cosas en el cielo y Satanás es expulsado. Estoquiere decirnos que la dificultad de Dios será allanada por medio del arrebatamiento del hijovarón. Entonces Su problema quedará resuelto. Según parece, una vez que ha nacido el hijovarón, el propósito de Dios ya no puede aplazarse por más tiempo. ¡Esto es a lo que Dios con-voca hoy! ¡Esto es lo que le interesa hoy! ¡Dios necesita este grupo de hombres para lograr Suobjetivo original!La base y la actitud de los vencedoresEn Apocalipsis 3:21 el Señor Jesús dijo: «A/ que venciere le daré que se siente conmigo enmi trono...» El hijo varón puede estar en el trono en base a su victoria.En Apocalipsis 12:11 dice: «Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de lapalabra de su testimonio, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte...» ¡Ellos le han vencido!«Le», aquí se refiere a Satanás. Los medios para vencer son:1.° Por la sangre del Cordero. 1° Por la palabra de su testimonio. 3.° Porque suactitud era tal, que menospreciaron sus vidas hasta la muerte.1.°: La sangre del CorderoEn primer lugar le han vencido «por medio de la sangre del Cordero».En la lucha espiritual, la victoria se basa en la sangre del Cordero.La sangre no sólo sirve para el perdón y la salvación, sino que además también forma labase sobre la cual vencer a Satanás.Tal vez a ciertas personas les gustaría creer que la sangre ya no es tan importante paraaquellos que ya son maduros en el Señor. Piensan que el crecimiento suplanta la sangre. Nadiepuede crecer hasta el punto de ya no tener más necesidad de la sangre. La Palabra de Diosdice: «Ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero.»La principal obra de Satanás contra los cristianos es acusarles.¿Es Satanás un asesino? ¡Sí! ¿Es un mentiroso y un tentador? ¡Sí!¿Es uno que nos ataca? ¡Sí! Pero esto no es todo. Su principalísima obra consiste en acusamos.En Apocalipsis 12:10 dice: «Porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, elque los acusaba delante de nuestro Dios, día y noche...»Aquí vemos que Satanás acusa día y noche a los hermanos. Y no sólo es el acusadordelante de Dios, sino que también nos acusa en nuestras conciencias;y sus acusaciones pueden debilitarnos y dejamos completamente impotentes. Acusa a loshombres hasta incapacitarlos; así pierden toda base para luchar contra él. Debemos tener unclaro sentido acerca del pecado, pero no deberíamos aceptar las acusaciones de Satanás. Unavez que un hijo de Dios ha aceptado la acusación de Satanás, entonces todo el día tendrá laimpresión de que está equivocado.Al levantarse por la mañana cree que algo no va bien. Se arrodilla para orar; de nuevo tienela impresión de que algo no marcha bien. Ni siquiera cree que Dios vaya a oír sus oraciones.
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 51 / 78Cuando va a la reunión y quiere participar aportando una palabra, le parece que no va a ser útil,pues en él hay algo que no concuerda. Quiere presentar una ofrenda a Dios y se pregunta: ¿Porqué a fin de cuentas debe ofrecer algo? ¿Cómo podrá Dios aceptar una ofrenda de un hombrecomo él?La principal atención de esta clase de cristianos no es cuan glorioso y victorioso es el Señor,sino cuan malos e insignificantes son ellos en todo momento. Desde la mañana hasta la nocheles consume el pensamiento de su propia insignificancia. Tanto si trabajan como si descansan,tanto si se pasean como si oran o leen la Biblia, nunca tienen un solo momento para dejar decavilar cuan indignos son. Esto es la acusación de Satanás. Si Satanás logra mantenernos ensemejante situación, entonces ha conseguido la victoria. Las personas que se hallan en estascondiciones resultan impotentes frente a Satanás. Nadie que acepta sus acusaciones puede serun vencedor frente a él.A menudo sucede que cuando nos quiere oprimir el pensamiento de nuestra indignidad,fácilmente caemos en el error de creer que esto es humildad cristiana, y de ninguna manera nosdamos cuenta de que estamos sufriendo los efectos dañinos de la acusación de Satanás.Está claro que cuando pecamos, tenemos que reconocer el pecado y proceder al caso. Peroaún hay otra lección que aprender. Tenemos que aprender a no miramos a nosotros mismos,sino a dirigir nuestra mirada única y exclusivamente al Señor Jesús. Meditar en uno mismo todoslos días, desde la mañana hasta la noche es un estado enfermizo.Es el resultado de haber aceptado las acusaciones de Satanás.En determinados hijos de Dios existe muy poca sensibilidad con respecto al pecado. Por lotanto esta clase de personas también son de escasa utilidad espiritual. Pero por otra partedespués hay muchos hijos de Dios cuya conciencia es tan débil que no pueden percibircorrectamente la obra del Señor Jesús. Si les preguntamos cuál pecado en particular les pesa,resulta que no pueden nombrar ni uno solo. Y sin embargo siempre tienen la sensación de queen ellos hay algo que no funciona. Permanentemente tienen la impresión de que son débiles ysin valor alguno.Tan pronto como piensan en sí mismos pierden toda su paz y alegría.Han aceptado las acusaciones de Satanás. Cada vez que Satanás logra poner en nosotrosesta clase de sentimientos, nos debilita y no somos capaces de hacerle resistencia. No podemospor lo tanto tener en poco las acusaciones de Satanás. Su principal obra es acusamos, y lo hacedía y noche sin descanso. El nos acusa no sólo en nuestra conciencia, sino también delante deDios, hasta que nuestra conciencia se vuelve tan débil que ya no puede ser fortalecida.La conciencia adquiere un lugar importante en la vida y andar diario de un cristiano. Elapóstol Pablo nos dice en 1.a Cor. 8:9-13 que si la conciencia de uno es herida, éste puedeperderse. Esto no significa perderse eternamente, sino que quiere decir que dicha persona ya nopuede volver a ser levantada. Se ha vuelto tan débil que ha perdido todo valor. 1 .a Timoteo 1:19dice que un hombre que desecha su conciencia naufraga en cuanto a la fe. Un barco que sehunde ya no vuelve a navegar. Ahora bien, que un cristiano pueda mantenerse o no, depende deesto: de si guarda o no alguna acusación en su conciencia. Una vez que acepta las acusacionesde Satanás, entonces pierde su conciencia, ya no puede continuar en su ministerio, y tampocoya no puede luchar para Dios. Por eso nosotros tenemos que reconocer que la principal obra deSatanás consiste en acusarnos, y nosotros tenemos que superar esta su obra.Pero ¿cómo podemos superar las acusaciones de Satanás?La voz del cielo nos dice: «Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero...» La
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 52 / 78sangre es la base para la victoria, y el medio por el cual Satanás es vencido. Satanás bien puedeacusarnos, pero nosotros podemos responderte que «la sangre de Jesús nos limpia de todopecado» (1.a Juan 1:7). «Todo pecado» significa cada pecado, sea pequeño o grande. La sangredel Hijo de Dios nos limpia de todos ellos. Aún así Satanás puede seguir diciéndonos que esta-mos equivocados al pensar que tenemos la sangre de Jesús.¡La sangre del Señor Jesús puede limpiamos de nuestros muchos pecados! Esta es laPalabra de Dios:«La sangre de Jesús nos limpia de todo pecado.» Nosotros no sólo tenemos que rechazartodas las acusaciones infundadas, sino que también tenemos que rechazar todas lasacusaciones con base. Cuando algún hijo de Dios ha hecho algo malo, sólo necesita la sangrede su Hijo, no las acusaciones de Satanás. Lo que nosotros necesitamos para los pecados es lasangre preciosa, no acusaciones.La Palabra de Dios en ninguna parte dice que después de haber pecado tengamos que seracusados. Lo que realmente importa es si hemos reconocido o no nuestro pecado. ¿Lo hemosreconocido? ¿Qué más se nos puede decir entonces? Cuando hemos pecado y no loreconocemos, ahi si que procede la acusación. Pero si el pecado ya no aparece, tampoco hayrazón para una acusación. Cuando nosotros hemos pecado y lo confesamos no deberíamos seracusados. Cuando tú has pecado te puedes arrodillar y confesarlo delante de Dios. La sangredel Señor Jesús te limpiará inmediatamente. No creas que por meditar un poco más en cuanpecador eres, llegarás a ser algo más santo, o que por ser más sensible al pecado (como losdemás) entonces serás mucho más santo. No. Nosotros sólo tenemos que preguntarnos unacosa: ¿Cómo trato yo la sangre de Jesús?En efecto, nosotros hemos pecado, pero su sangre nos limpia de todo pecado. «Todopecado» significa pecados grandes y pecados pequeños; pecados que se recuerdan, y pecadosolvidados; pecados visibles y pecados invisibles; pecados que creemos pueden ser perdonados,y pecados que creemos no nos pueden ser perdonados; todos están incluidos en ese «todo pe-cado». La sangre de Jesús el Hijo de Dios no nos limpia uno o dos o incluso muchos pecados,sino que nos limpia de «todo pecado».Nosotros reconocemos que hemos pecado; no decimos que no tengamos pecado. Pero apesar de ello no aceptamos las acusaciones de Satanás.Ante Dios estamos limpios porque tenemos la sangre preciosa.Deberíamos creer más en la sangre preciosa que en las acusaciones de Satanás. Cuandocometemos algún pecado, ciertamente no glorificamos a Dios, pero cuando no tenemosconfianza en la sangre preciosa aún le deshonramos mucho más. Pecar es una cosa infame,pero no creer en la sangre preciosa es todavía peor. Nosotros tenemos que aprender a depositarnuestra confianza en la sangre del Cordero.Romanos 5:9 dice: «Estando ya justificados en su sangre...»Muchas personas cuando van a buscar la presencia del Señor no tienen paz en su corazón.Más bien a ello se les suma un sentimiento de insignificancia, y la sensación de no estar bieninteriormente.¿A qué viene esto? Esto es porque abrigan una falsa creencia, creen que en sí mismostienen algo de positivo que poder ofrecer a Dios.Después cuando comprueban que no tienen nada positivo para ofrecerle, viene la acusación.Entonces ésta se insinúa por el estilo:
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 53 / 78«Una persona como tú nunca tendrá nada de bueno que poder ofrecer a Dios...» Jamásolvidemos que de todos modos nunca hemos poseído nada positivo o bueno delante de Dios. Ennosotros no había nada bueno que pudiéramos ofrecer a Dios. Sólo podíamos presentarle unacosa: la sangre. Sólo podíamos ser justificados por medio de la sangre. En nosotros mismos nohay ninguna justicia efectiva. Sólo somos justificados por aquella justicia que recibimos mediantela salvación. Cada vez que nos acercamos al trono de la gracia, podemos esperar gracia de él.Es que se trata de un trono de gracia, no de un trono de justicia. Cada vez que nos presentamosante Dios, lo que nos califica es que hemos sido salvos, no que hayamos hecho progresos ennuestra vida cristiana. No hay ningún cristiano que alcance el nivel de poder decir:«¡Últimamente lo estoy haciendo muy bien! ¡Ahora puedo orar con libertad!» No. Cada vez quenos presentamos delante de Dios, nuestro único fundamento, nuestra única posición se basa enla sangre.Tenemos que reconocer que ninguna medida de crecimiento espiritual por muy grande quesea, puede reemplazar la eficacia de la sangre.Ni siquiera una experiencia espiritual puede jamás sustituir la obra de la sangre. Incluso sialguien llegara a ser tan espiritual como el apóstol Pablo, seguiría teniendo necesidad de lasangre para poder estar delante de Dios.A veces Satanás viene a acusamos cuando hemos pecado, pero a veces Satanás tambiénviene a acusarnos cuando no hemos pecado. Por tanto, nosotros debemos tener en cuenta que:sólo por medio de la sangre llegamos a la presencia de Dios, por ninguna otra cosa. Al habersido limpiados y justificados por la sangre, en ninguna manera estamos obligados a aceptar lasacusaciones de Satanás, sean las fundadas o las infundadas. La sangre preciosa es la basepara la lucha espiritual. Si desconocemos el valor de la sangre, no podemos luchar. Una vez quenuestra conciencia está debilitada, entonces estamos arruinados. Por eso al no guardar unaconciencia irreprochable y limpia, no tenemos ninguna posibilidad de acabar con Satanás.En sus acusaciones Satanás puede alegar mil razones contra nosotros, si las aceptamos,caeremos. Hemos de replicar a todas sus razones con la respuesta de la sangre. No hay ni unasola razón que no pueda ser rebatida con la sangre. La lucha espiritual requiere una conciencialibre de cargas, y sólo la sangre puede damos una conciencia así.En Hebreos 10:2 dice: «Pues los que tributan este culto, limpios una vez, no tendrían ya másconciencia de pecado...» Cuando la conciencia de un cristiano ya no tiene más conciencia depecado, tiene que agradecérselo a la sangre. Una vez que estamos sobre la base de la sangre, ycreemos en la sangre, Satanás ya no puede conseguir nada de nosotros. A menudo ar-gumentamos que porque hemos pecado ya no podemos luchar. Pero el Señor sabe quenosotros somos pecadores; por eso preparó la sangre. El Señor tiene un remedio para el hombrepecador; tiene la sangre. En cambio no tiene ningún remedio para aquel que voluntariamenteacepta las acusaciones de Satanás. Todo aquel que acepta las acusaciones de Satanás, niegael poder de la sangre. Ninguno que cree en la sangre preciosa puede al mismo tiempo aceptarlas acusaciones de Satanás. Una de las dos tiene que desaparecer. Si aceptamos lasacusaciones, entonces la sangre tiene que retroceder. Si aceptamos la sangre, entonces tienenque desaparecer las acusaciones.El Señor Jesús es nuestro Sumo Sacerdote y nuestro Mediador. (Ver Hebreos 2:17-18, 4:14-16,7:20-28, 8:6, 9:15 y 1.a Juan 2:1.)El ministra siempre en esta posición de Sumo Sacerdote y Mediador.El objetivo de su ministerio es mantenemos alejados de las acusaciones de Satanás. Unapersona apenas necesita un momento para aceptar a Cristo como Salvador, pero hacer frente a
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 54 / 78las acusaciones de Satanás, es asunto de toda una vida.En griego la palabra «mediador» tiene el significado de «abogado defensor». El Señor esnuestro mediador, nuestro defensor. El habla por nosotros. La pregunta es: ¿estamos de partedel mediador, o de parte de acusador? Sería ridículo que nosotros quisiéramos poner nuestraconfianza en las palabras del acusador, en tanto que tenemos a nuestro mediador precisamentepara defendemos. Un abogado ha demostrado una y otra vez que su cliente es inocente, pero elcliente obstinadamente pone su confianza en el acusador, ¿no sería totalmente absurdo? ¡Ojalápues veamos que el Señor Jesús es nuestro mediador y que él nos defiende! Entoncespodríamos ver que la sangre es la base sobre la cual podemos tratar con Satanás. Cuandonosotros empecemos a reconocer el valor de la sangre, entonces en la tierra se producirá unpoderoso incremento de cristianos gozosos y llenos de paz.«¡Ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero!» jCuán preciosas son estaspalabras! Los hermanos le vencieron no a causa de sus méritos, sus progresos, o suexperiencia; ¡ellos le vencieron por medio de la sangre del Cordero! Tan pronto como vienenacusaciones de parte de Satanás, tenemos que contrarrestarlas por medio de la sangre. Una vezque nosotros aceptamos la sangre, el poder de Satanás es destruido.Todo lo que somos depende de la sangre, y esta sangre la necesitamos todos los días. De lamisma manera que el día que fuimos salvos dependimos de la sangre y creímos en la sangre,asi tenemos que seguir dependiendo de la sangre y confiar en la sangre, y eso a partir de aqueldía.La sangre es nuestro único fundamento. Dios quiere libramos de muchas acusacionesabsurdas. El quiere romper estas cadenas. No debemos creer que seremos más humildes por elhecho de aceptar acusaciones día tras día. Hay que aprender a repelerlas. Si no aprendemos avencer las acusaciones, jamás podremos ser los Vencedores.Los Vencedores tienen que conocer el valor de la sangre. Si bien no conocemos en toda suextensión el inmenso valor de la sangre, sin embargo podemos decir al Señor: «¡Oh, Señor,aplica tu sangre a mi situación según la valoración que tú le das!»No podemos acabar con el poder de Satanás por nuestra propia valoración de fa sangre, sinopor la valoración que el Señor le da.2.°: La palabra de su testimonioLos hermanos le han vencido «por medio del testimonio de ellos». Cuando nuestraconciencia está libre de acusaciones, nuestra boca puede dar testimonio. En cambio si ennuestra conciencia existe una acusación, no proferiremos palabra. Parece que cuanto máshablamos, tanto más débil se vuelve aquella voz.El testimonio que aquí se menciona, significa que nosotros damos testimonio a otros, no anosotros mismos. Según Dios, si vosotros tenéis la sangre, también tendréis libertad para conDios, y un testimonio delante de los hombres. Entonces vosotros no sólo podréis testificar quelos pecadores pueden obtener perdón y que el hombre es aceptado por causa de Cristo, sinoque vosotros también daréis testimonio del reino de Dios. «Testimonio» significa «contar a otros»todo lo que hay en Cristo. Y la palabra del testimonio es algo que tiene que ser expresado. Losvencedores tienen que proclamar la victoria de Cristo con frecuencia. Satanás teme al máximocuando este hecho se anuncia una y otra vez. Que el reino de los cielos viene, esto es un hecho;que el Señor es Rey, es un hecho; que Satanás ha sido puesto bajo sus pies, es un hecho; queel fuerte ha sido atado y condenado de manera legal, es un hecho; que Cristo ha destruido todaslas obras de Satanás en la cruz, todo esto es un hecho. Al publicar estos hechos, tenemos el
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 55 / 78testimonio. Cuando proclamamos que Cristo es aquello o lo otro, esto es el testimonio. Lo quemás temor infunde a Satanás es la palabra del testimonio. Satanás no tiene miedo queprobemos de argumentar con él, pero sí lo tiene cuando nosotros proclamamos los hechos.Satanás no teme cuando nosotros hablamos de teología o cuando interpretamos las Escrituras,pero sí teme cuando nosotros expresamos hechos espirituales. «Jesús es el Señor», es unhecho espiritual.Muchas persona hablan de que Jesús es el Señor y hasta explican cómo Jesús ha venido aser el Señor, sin que por ello Satanás llegue a temer lo más mínimo. En cambio cuando alguienen fe declara que Jesús es el Señor, consigue infundir temor a Satanás. Lo que él teme no esnuestro sermón o nuestra teología, sino la palabra del testimonio.Que el nombre de Jesús es sobre todo nombre, esto es un hecho. Nosotros tenemos quedeclararlo (es decir, expresarlo) en fe, no sólo a los hombres, sino también a Satanás. Nosotrosa veces hablamos algo dirigiéndonos a Satanás, y lo hacemos intencionadamente de maneraque tenga que oírlo. A esto nosotros lo llamamos la palabra del testimonio.Incluso cuando vosotros estáis solos en vuestra habitación podéis proclamarle en voz alta:«¡Jesús es el Señor!» Podéis decirle: «¡El Señor Jesús es más fuerte que el fuerte!» o «¡El Hijode Dios ya ató a Satanás!» etc. Esto es la palabra de vuestro testimonio. En todas las cosas loscristianos tienen que atenerse a la oración, pero a veces, la palabra de nuestro testimonio esmás efectiva que la oración.En Marcos 11:23 el Señor Jesús dice: «porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a estemonte:quítate y échate al mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho loque dice; lo que diga, le será hecho...» Aquí el Señor Jesús no dijo que lo que unhombre ora es lo que va a suceder, sino «lo que diga» eso le será hecho. Los chinostenemos un proverbio que viene a decir algo así: «El convenio nace directamente dela boca.» Los cristianos en cambio podríamos decir: «La obra consumada provienedirectamente de la boca.»Dios creó los cielos y la tierra por medio de una sola palabra de su boca. La declaración deMarcos 11:23 nos indica que nosotros podemos hablar directamente a la montaña. Pero sólosucederá algo cuando lo hablamos en fe. Muy a menudo el poder de la oración no es tan grandecomo el poder de la proclamación. Muchas veces tenemos que aplicar la palabra del testimoniopara acabar con Satanás.Si leemos el libro de los Hechos de los Apóstoles nos encontramos con muchas palabras detestimonio. en el capítulo 3 Pedro y Juan se encontraron con el hombre paralítico a la entrada deltemplo, y lo que Pedro hizo fue hablarle, diciéndole: «No tengo plata ni oro, pero lo que tengo tedoy: en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda...»A esto se le llama «palabra de testimonio». Para ello no se suplicó a Dios que se dignaradominar la situación, sino que se hablo directamente al hombre en el nombre del Señor.En Hechos 16:18 cuando Pablo hecho fuera aquel demonio también utilizó la palabra de laproclamación: «Te mando en el nombre de Jesucristo que salgas de ella...» Y el demonio salióde ella al momento.Hay otra ilustración haciendo referencia a un determinado suceso. Había dos hermanas quesolían anunciar el evangelio. Cierto día llegaron a una aldea y se quedaron algún tiempo. Allívivía una mujer que estaba poseída por un demonio, y un familiar suyo invitó a las dos hermanasa ir a la casa para echar fuera el demonio. Cuando llegaron se encontraron con la mujer
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 56 / 78normalmente vestida, y todo estaba perfectamente en orden. Se preguntaban si verdaderamenteaquella mujer estaba poseída por un demonio. Entonces le predicaron y ella parecía sercompletamente sincera. (En realidad, los demonios nunca son sinceros, aparentan serlo.)Esta curiosa situación es la que se les presentó a las dos hermanas.Preguntaron a la mujer: «¿Crees en el Señor Jesús?» Ella respondió: «Creo desde hace yamuchos años.» Esto las confundió mucho; no sabían por donde empezar.Después siguieron preguntándole: «¿Sabes quién es Jesús?» Ella dijo: «Si vosotras queréissaber quién es Jesús, entonces venid conmigo y lo veréis.» Entonces las condujo a la habitacióntrasera de la casa y señalando una estatuilla dijo: «¡Esto es Jesús!» «¡Yo he creído en él pormuchos años!» En aquel momento una de las hermanas sintió que debía dar un testimonio.Observad, por favor que lo que ella dijo es la clase de testimonio que estamos comentando.Aquella hermana tomó la mano de la mujer y dijo (no a la mujer, sino al demonio):«¿Recuerdas tú que hace más de 1.900 años el Hijo de Dios descendió del cielo para serhombre por 33 años y medio en la tierra?»«El muchas veces echó fuera demonios como tú. Además tú sabes como vosotros deseabaisatacarle y causarle daño. Tú y todos los de tu clase os levantasteis para matarle y clavarle enuna cruz. Entonces os las prometisteis muy felices. ¡No sabíais que después de tres díasresucitaría y destruiría todo vuestro imperio!» «¡Tú sólo eres un espíritu malo en las manos deSatanás!» «¿No te acuerdas que cuando el Hijo de Dios salió del Hades, Dios predicó desde elcielo a todas las criaturas y a todos los espíritus que de allí en adelante el nombre de Jesús seríasobre todo nombre?» «¡Dondequiera que su nombre es pronunciado, toda lengua tiene queconfesarle, y toda rodilla doblarse! ¡Así que, en el nombre de Jesús, yo te mando que salgas deella!» Cuando la hermana proclamó de esta manera el nombre de Jesús, el demonio arrojó lamujer al suelo y la dejó. La pregunta de aquella hermana «¿Recuerdas?» es sumamenteimportante. Su reiterado insistir con esta pregunta fue su testimonio.Cuando nosotros predicamos a Satanás, él también puede predicar, y muy bien. Si nosotrosargumentamos con él, él tiene a mano todo argumento posible. En cambio si le expresamoshechos, especialmente hechos espirituales, entonces Satanás queda desamparado.Tenemos que conocer los hechos de la Biblia y crear en ellos.Tenemos que permanecer bajo la cobertura de la sangre, de manera que Dios nos puedaproteger de todos los ataques del enemigo.Entonces podremos hablar al mismo Satanás. Lo que más teme Satanás es que nuestrotestimonio se lo expresemos a él.En nuestra experiencia cristiana a veces nos sentimos tan débiles que ni siquiera podemosorar a Dios. En tales ocasiones tenemos que traer a la memoria los hechos espirituales, loshechos victoriosos. Nosotros tenemos que proclamar a Satanás y sus demonios que el SeñorJesús ha vencido, y que Jesús es el Señor. Esta clase de proclamación es ef testimonio, y eltestimonio es la proclamación.¿Qué proclamamos nosotros? Proclamamos que Jesús es el Señor; que el Señor esvictorioso, y que Satanás ha sido puesto bajo sus pies.Además proclamamos que el Señor Jesús nos ha dado potestad para hollar serpientes yescorpiones y vencer toda fuerza del enemigo. Esto es la palabra del testimonio.La palabra del testimonio hace que Satanás pierda su base. Cuando nosotros expresamos la
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 57 / 78palabra del testimonio asestamos un golpe a Satanás.La obra del Señor no sólo nos ha dado la sangre con la cual poder protegemos, sino tambiénla palabra del testimonio por medio de la cual poder someter a Satanás.3.°: Menospreciar nuestra vidaHemos hablado de las bases para vencer, pero ¿qué clase de experiencia tienen losvencedores mismos? Se enfrentan a tentaciones y pasan por muchas dificultades. EnApocalipsis 12:11 dice:«Y menospreciaron sus vidas hasta la muerte...» Esta es la actitud que los vencedoresadoptan en la lucha.La palabra vidas aquí tiene dos significados. Uno se refiere a la vida física, mientras que elotro se refiere a la fuerza del alma. (La palabra «vida» también puede traducirse como «alma».)En primer lugar vamos a considerar la fuerza del alma, o la capacidad natural. El mejor medioque Satanás utiliza para hacer presa en nosotros consiste en llevamos a andar en nuestra propiafuerza. Satanás quiere que nos movamos por nosotros mismos. El quiere que en nuestra obrapara Dios empleemos nuestras propias capacidades naturales, nuestra energía camal. ¿Qué sonlas capacidades naturales? Son Tas capacidades que teníamos al principio y que nunca han sidotratadas por la cruz. Ellas acompañan a nuestro carácter. En determinado hombre, su capacidadnatural puede ser la inteligencia. Todo cuanto hace lo fía a su propia inteligencia. En otro hombretal vez es su elocuencia. El puede hablar a las mil maravillas, y esto independientemente de al-gún poder especial del Espíritu Santo. Sin embargo el hombre no puede servir a Dios con lascapacidades naturales que nunca han sido tratadas por fa cruz. El fallo de la iglesia consisteprecisamente en esto: que el hombre ha introducido en el asunto sus capacidades naturales.¡Oh, todos nosotros tenemos que ser llevados por Dios al punto donde nos estremezcamos ytemamos hacer algo sin el Señor! Tenemos que ser estos hombres; no debemos sólo hablar,sino ser esta clase de hombres. Entonces seremos utilizables en las manos del Señor. Noanimamos a nadie a que se atreva a poder ser santo por sí mismo. Esto es inútil y ciertamenteno procede del Señor.Más bien decimos que Dios quiere quebrantar todo lo natural que hay en el hombre. Sólocuando somos separados de todos los elementos que proceden de nosotros mismos, es cuandopodrá manifestarse Cristo.Tenemos que permitir que Dios anule el «yo» por medio de la cruz.Un día tenemos que permitir a Dios quebrar la espina dorsal de nuestra vida natural. Con esono debemos proceder por nosotros mismos, poco a poco, punto por punto. Si solamentetratamos las cosas exteriores y dejamos intactas las interiores, lo natural no tratado resulta nosólo inútil, sino que por el contrario nos hace orgullosos.Entonces nos sentimos muy satisfechos de nosotros mismos, pero nuestro estado interior sevuelve cada vez más difícil para ser tratado por la cruz.*Tiene que llegar el día en que sea quebrantado nuestro poder para hacer «lo bueno», ynuestra capacidad natural para servir a Dios. Entonces reconoceremos delante de Dios y loshombres que nosotros no podemos hacer nada. A partir de aquel momento es cuando Cristoencontrará las condiciones adecuadas para manifestar su poder en nosotros. Todos tenemosque ser llevados por Dios al punto en donde reconozcamos que en la iglesia no podemos hacernada con nuestra fuerza natural. Muchas personas creen que mientras sus motivos seanbuenos, ya es más que suficiente.
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 58 / 78Si decís: «¡Estamos trabajando!» entonces el Señor pregunta: ¿con qué medios estáistrabajando? Si decís que sois fervientes, el Señor os preguntará: ¿De donde procede vuestrofervor? Si decís que tenéis fuerzas, de nuevo la pregunta: ¿Cuál es el origen de vuestrasfuerzas? La pregunta no es «¿qué hacéis?», sino «¿con qué medios lo hacéis?» No se trata desi es una buena cosa o no, sino de cual es el origen de esta buena cosa.* Aquí el autor nos habla de que no debemos tratar de «romper» por nosotros mismos todo lonatural que se manifiesta en nuestra vida.Toda la fuerza que nosotros aplicamos a lo natural, lo fortalece en lugar de quebrarlo, ynos nace precisamente orgullosos.Nadie puede crucificarse a sí mismo. Si nosotros se lo pedimos al Señor, él harásistemáticamente esta obra en nosotros.Tenemos que aprender a experimentar la cruz. El objetivo de la cruz es enfrentarse connosotros de manera que ya no nos atrevamos a movemos independientemente. Es inútil hablardel mensaje de la cruz o escuchar el mensaje de la cruz. Dios utiliza aquellos que han pasadopor la cruz y han sido tratados por la cruz. Tampoco basta con que vuestro mensaje seacorrecto. Tenéis que preguntaros: ¿Cómo estoy? ¿Qué clase de persona soy? El apóstol Pablodijo:«Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna, sino a Jesucristo, y a éste crucificado. Yestuve entre vosotros con debilidad y mucho temor y temblor, y ni mi palabra ni mi predicaciónfue con palabras persuasivas de humana sabiduría...» (1.a Cor. 2:2-4). La primera parte de estosversículos se refiere al mensaje de Pablo, y la segunda parte, a su persona.A menudo pensamos que cuando un hombre como Pablo se levanta para hablar, tiene queestar lleno de toda clase de recursos interiores. Pero el mensaje de Pablo era la cruz, y él mismoestaba en debilidad, con temor y mucho temblor. Cuando nosotros hemos sido tratados por lacruz, ya no tenemos ninguna seguridad en nosotros mismos, y nunca más nos atrevemos ajactamos. Si somos orgullosos y pensamos que estamos bien capacitados, no sabemos nada dela cruz. La obra subjetiva de la cruz en nosotros es llevarse todo lo que no proviene de Dios. Lacruz sólo respeta aquellas cosas inviolables que vienen de Dios. Aquello que proviene de Diosno puede ser conmovido, pero cualquier cosa que sea del hombre, es impotente frente a ella.Hay hermanos que han contado como en otro tiempo trataron de una u otra forma de ayudar apersonas a introducirlas en el camino de la salvación. Ahora bien, cuando empezaron aexperimentar el tratamiento de la cruz, y la cruz obró de diversas maneras con ellos, por logeneral parece que ellos ya no pudieron hacer nada más. Esto prueba que todo lo que hacíanhasta ahora, salía de ellos mismos, pues todo lo que proviene de Dios, no puede ser abatido porla cruz. Por eso, todo lo que puede ser destruido por la cruz es ciertamente algo del hombre..Aquello que pasa por la cruz y vuelve a revivir, es de Dios, pues luego que pasó por la cruztodavía es capaz de levantarse. Nosotros no deberíamos amar nada que sea de la vida del alma,o de la vida de la carne, sino entregarlo todo a la muerte. No deberíamos permitir que ennosotros quedara nada de todo esto:La base de nuestra victoria es la sangre del Cordero y la palabra de nuestro testimonio. Ynuestra actitud es que no queremos vivir en absoluto por nosotros mismos. No queremos darninguna importancia a nuestras propias capacidades, ni tener ninguna clase de auto confianza.Tenemos que vivir como hombres cargados de temor y temblor.Tenemos que reconocer cuan débiles criaturas somos.El otro significado de menospreciar nuestras vidas, es que no amamos nuestra vida física.
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 59 / 78Tenemos que responder ante Dios aunque ello nos cueste la vida. En el libro de Job, Satanásdijo a Dios:«Piel por piel, todo lo que el hombre tiene dará por su vida» (Job 2:4).Satanás sabe que el hombre prefiere con mucho su vida antes que cualquier otra cosa. PeroDios dice que los vencedores menosprecian sus vidas. Los vencedores adoptan la actitud de nopreocuparse por lo que Satanás les pueda hacer. Incluso si Satanás les quita la vida, con todono se postratán ante Satanás, sino que se mantendrán fieles para con Dios. El vencedor adoptala actitud de poder decir al Señor: «¡Señor, qué es lo que yo no daría por tí! Incluso mi vida!»
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 60 / 78CAPITULO 5LA CIUDAD SANTA LA JERUSALEN CELESTIALYa hemos visto que la mujer de Génesis 2 es la misma que la de Efesios 5 y Apocalipsis 12.Ahora vamos a ver otra mujer de la cual se hace referencia en Apocalipsis 21 y 22. Los doscapítulos del ñnal de Apocalipsis concuerdan con los capítulos 1 al 3 de Génesis al principio dela Biblia, si bien estas dos secciones quedan lejos una de la otra, (es decir, todo el resto de laBiblia queda en medio de ellas).En Génesis 1 Dios creó los cielos y la tierra; en los dos últimos capítulos de la Biblia tenemosel nuevo cielo y la nueva tierra. Tanto aquí como allí leemos acerca del árbol de la vida.Del Edén fluía un río, y al final aquí también fluye un río de aguas vivas (agua de vida) quesale del trono de Dios y del Cordero.Tanto allí como aquí encontramos oro y perlas (en Génesis bedelio).En Edén encontramos cierta clase de piedra preciosa; aquí (en Apocalipsis) aparecen muydiversas piedras preciosas.En Génesis 2 vemos que Adán tiene a Eva como esposa. En Apocalipsis 21 vemos que elCordero tiene su esposa. La esposa del Cordero es la nueva Jerusalén, y con esta mujer seconsuma el plan eterno de Dios.En Génesis 3 podemos ver cómo a la caída del hombre le siguió muerte, enfermedad, dolor ymaldición. Pero cuando en Apocalipsis 21 la nueva Jerusalén desciende del cielo, comprobamosque ya no hay muerte ni lágrimas ni dolor, pues las primeras cosas pasaron.Si leemos la Biblia cuidadosamente vemos que Génesis 1-3 concuerda efectivamente conApocalipsis 21 y 22. Ambos se encuentran en los dos extremos opuestos de la dimensión deltiempo.Ahora pues tenemos cuatro mujeres en perspectiva: Eva, en Génesis 2, la esposa (iglesia) enEfesios 5;la mujer de la visión, en Apocalipsis 12, y la esposa del Cordero en Apocalipsis 21.Estas cuatro mujeres son en realidad una sola mujer, cuya historia puede ser dividida encuatro partes.Cuando fue concebida en el plan de Dios se llamó Eva.Salvada y siendo la expresión de Cristo sobre la tierra se llama iglesia. Cuando esperseguida por el gran dragón, aparece como la mujer de la señat. Y finalmente en la eternidad,cuando esté plenamente glorificada, será la esposa del Cordero.Estas cuatro mujeres nos revelan la obra de Dios desde la eternidad hasta la eternidad. Lamujer de Génesis 2 es la mujer tal como Dios la había preconcebido en la eternidad pasada; y lade Apocalipsis 21 es la mujer que logra consumar el propósito de Dios en la eternidad futura.Entre estas dos mujeres está por una parte la iglesia, preparada por Dios para Cristo; y porotra parte la mujer que al final de los tiempos da a luz el hijo varón. En otras palabras, estascuatro mujeres nos muestran las cuatro fases de la historia de una sola mujer. Una parte queda
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 61 / 78en la eternidad pasada; dos partes están entre las dos eternidades, y una última parte está en laeternidad futura. Si bien estas cuatro mujeres parecen diferentes al hablar de ellas por separado,sin embargo son una y la misma si las miramos juntas. La esposa del Cordero es evidentementela mujer de Efesios 5. Si el Señor Jesús es el Cordero es imposible que la mujer de Efesios 5sea otra cosa sino la esposa del Cordero. Asimismo la mujer de Efesios 5 es comparable a Eva.Un día cuando existan los vencedores, cuya obra ior cierto es la de toda la iglesia, entonces lamujer _le Apocalipsis 12 cederá su Íílgar a aquella de Apocalipsis 21. Como resultado de ello, enla eternidad futura Dios conseguirá de hecho una mujer, una mujer que reine, la cual habrátratado a fondo a Satanás. Dios verdaderamente obtendrá una esposa para el Cordero, y de estamanera se verá realizado Su propósito.Veamos como la mujer de Apocalipsis 12 se convierte finalmente en la mujer deApocalipsis 21.La calda de BabiloniaDe las dos mujeres que se nos habla en Apocalipsis 17:1-3 y 21:9-10 una se llama «la granramera»; la otra, «la desposada».En el capítulo 17, versículo 1 leemos: «Vino entonces uno de tos siete ángeles que tenían lassiete copas y habló conmigo diciéndome: Ven acá y te mostraré Ía sentencia contra la granramera, la que está sentada sobre muchas aguas...» Después el capítulo 21, versículo 9 dice:«Vino entonces a mí uno de los siete ángeles que tenían las siete copas llenas de las sieteplagas postreras, y habló conmigo diciendo: Ven acá, yo te mostraré la desposada, la esposa delCordero...»Volviendo al capítulo 17, versículo 3, leemos: »Y me llevó en el Espíritu al desierto y memostró una mujer...» Luego en el capítulo 21:10, «V me llevó en el Espíritu a un monte grande yalto y me mostró la gran ciudad santa de Jerusalén que descendía del cielo, de Dios...»Cuando el Espíritu Santo inspiró a hombres para escribir la Biblia utilizó premeditadamenteuna estructura paralela para poner de relieve quienes son estas dos mujeres, de manera queobtuviéramos una impresión clara. Consideramos a la ramera de la cual se habla en Apocalipsis17 y 18 es Babilonia, cuyos actos desagradan a Dios en extremo.¿Por qué su comportamiento ofende tanto a Dios? ¿Qué representa Babilonia, y cual es elprincipio de Babilonia? ¿Por qué castiga Dios a Babilonia, y por qué es necesario esperar hastaque Babilonia sea juzgada para que pueda aparecer la esposa del Cordero?¡Que el Señor se digne abrimos los ojos para que verdaderamente podamos ver lo que esBabilonia según las Escrituras!Babilonia proviene de la palabra «Babel».El principio de la torre de Babel consiste en tratar de edificar algo que desde la tierra alcanceel cielo. Cuando los hombres edificaron aquella torre, utilizaron ladrillos. Existe una diferenciafundamental entre el ladrillo y la piedra natural. Las piedras las ha hecho Dios, en cambio losladrillos son algo que ha hecho el hombre. Los ladrillos son un invento del hombre, un productohumano. Por lo tanto Babilonia significa que el hombre intenta a su propia manera edificar unatorre que llegue hasta el cielo. Babilonia representa la capacidad humana; representa un falsocristianismo, un cristianismo que no permite al Espíritu Santo ejercer señorío en medio de él.Todo está hecho de ladrillos que los hombres han cocido; todo depende de la acción del hombre.Estos hombres no reconocen sus limitaciones, sino que tratan de hacer la obra del Señor consus propias capacidades naturales. No adoptan la actitud que realmente les permitiría poder
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 62 / 78decir al Señor: «¡Señor, si tú no nos concedes tu gracia, nosotros no podemos hacer nada!» Másbien ellos creen que para las cosas espirituales son suficientes las capacidades del hombre.Su intención es erigir algo en la tierra que logre llegar hasta el cielo. Pero Dios jamás puedeaceptar algo semejante.Cuando uno tiene algún talento y cree que después de estudiar un poco de teología yapuede ponerse a predicar, ¿qué es esto? ¡Ladrillos!Otro que es muy inteligente, recibe un poco de ayuda, adquiere algunos conocimientos, y sehace obrero cristiano. De nuevo, ¿qué es esto? ¡Ladrillos! Cierto hombre es enviado a este o aaquel cargo; se le ha rogado que viniera para administrar los asuntos de la iglesia. ¿Qué esesto? ¡Ladrillos! Todas estas cosas son el intento por parte del hombre de construir algo en latierra que llegue hasta el cielo, y esto con las capacidades humanas, con ladrillos.De nuevo hemos de subrayar que en la iglesia no hay cabida para el hombre. Las cosascelestiales sólo pueden venir del cielo; las cosas de esta tierra jamás pueden llegar al cielo. Ladificultad del hombre consiste en que no ve que él es simple polvo y barro. Los hombres puedenedificar muy alto, pero con todo, el cielo es mucho más alto que lo más alto del hombre. Por muyalto que los hombres puedan edificar su torre, no les bastará para poder tocar el cielo. El cielosiempre está por encima del hombre.El motivo por el cual Dios hizo fracasar el plan del hombre de edificar una torre, fue el demostrarle que en las cosas espirituales es un inútil.Todo lo que el hombre hace es sin orden ni concierto.En el Antiguo Testamento hay otro incidente que demuestra este principio de una maneraexcelente. Cuando los israelitas entraron en la tierra de Canaán, la primera persona que pecófue Acán. ¿Cual pecado cometió Acán? El dijo: «Vi entre los despojos un manto babilónico muybueno(es decir, del país de Sinear) lo cual codicié y tomé... (Josué 7:21).Un vestido babilónico fue lo que indujo a Acán a cometer el pecado.¿Qué significa «un manto babilónico muy bueno»? Un buen vestido se lleva para tener buenaspecto. Cuando alguien viste un bonito vestido significa que se adorna para mejorar algo suapariencia, para darse aire de distinción. Cuando Acán codició aquel manto babilónico estosignifica que él quiso mejorar alguna cosa, el quiso tener mejor aspecto. Este me el pecado queAcán cometió.Y después en el Nuevo Testamento ¿quienes fueron los primeros que pecaron apenasempezó la iglesia a existir? La Biblia nos dice que fueron Ananías y Safira. ¿Cual es el pecadoque ellos cometieron? Ellos mintieron al Espíritu Santo. No amaban mucho al Señor, sino quequerían ser considerados como quienes le aman mucho. Fingían. No estaban dispuestos a darlotodo a Dios de buena gana, pero ante los hombres hacían como si lo hubieran dado todo. Estoes el manto babilónico.El principio de Babilonia es por tanto, la hipocresía. La realidad no es así, pero delante de lagente los hombres hacen como si lo fuera para ser honrados por los hombres. Aquí hay unverdadero peligro para los hijos de Dios: el aparentar ser espiritual. ¡Hay tantaespiritualidad queno es verdadera, que nace de una falsa apreciación...! Todo es mera capa de barniz, comochapa forrada. Muchas oraciones largas no son sino puro disimulo; en muchas oraciones el tonoes artificial. La realidad no es así, pero da la impresión de como si lo fuera. Esto es el principiode Babilonia. Siempre que nos ponemos un manto que no corresponde con el estado real, nosencontramos en el principio de Babilonia.
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 63 / 78Hay hijos de Dios que no saben en absoluto de cuanta falsedad se han vestido para recibirhonra de los hombres. Esto es todo lo contrario de la actitud que adopta la desposada. Todo loque se hace por medio de la falsedad queda bajo el principio de la ramera, no bajo el principio deÍa desposada. Si los hijos de Dios pudieran librarse de querer aparentar algo delante de loshombres, esto sería una cosa formidable.El principio de Babilonia consiste en representar algo para recibir honra de los hombres. Siponemos nuestros ojos en la honra humana y la posición humana que podamos obtener en laiglesia, nos encontramos en el pecado del manto babilónico, y en el pecado que cometieronAnanías y Safíra. Toda devoción falsa es pecado, y toda espiritualidad falsa (es decir, artificial)es también pecado. La verdadera adoración se efectúa en Espíritu y en verdad. ¡Que el Señor sedigne hacernos hombres verdaderos!Otra circunstancia de Babilonia la encontramos en Apocalipsis 18:7, «Porque ella dice en sucorazón:Yo estoy sentada como reina, y no soy viuda...» ¡Está sentada como una reina! ¡Ha perdidotodos los rasgos que caracterizan a una viuda. Ya no tiene ningún sentimiento en cuanto a queJesús murió y me crucificado en el madero. Más bien dice: «Yo estoy sentada como reina...» Haperdido su fidelidad; ha errado su propia meta. Esto es el principio de Babilonia, y esto es elcristianismo corrompido.El capítulo 18 aún nos muestra otras muchas cosas acerca de Babilonia, especialmente conrespecto a la vida de lujo que ella disfruta. Aquí no debemos olvidar que nosotros podemos darcrédito a una parte de los inventos de la ciencia. Hay muchas cosas que nosotros debemos usarsi tenemos necesidad de ellas. De la misma manera que el apóstol Pablo habló de disfrutar(literalmente, servirles) de este mundo (1.a Cor. 7:31) también es nuestra intención servimossencillamente de ellas.Pero disfrutar de lujo es algo completamente diferente.Hay cristianos que por lo general rechazan todo lujo que contribuye al bienestar de la carne.Nosotros no decimos que ya no queramos servirnos en absoluto de ciertas cosas, sinembargo opinamos que todo exceso es lujo.Ahora si se trata de ropa, manutención o equipo para el hogar, si es excesivo osobrepasa lo necesario, entonces es lujo, o el principio de Babilonia. Dios nos permite todo loque nosotros necesitamos, pero no nos autoriza nada que ya no nos es necesario. Debemosconformar nuestra vida según el principio de la necesidad, entonces Dios nos bendecirá.Si vivimos la vida según nuestros propios gustos nos encontramos bajo el principio deBabilonia y Dios no nos bendecirá.El principio de Babilonia es mezclar cosas humanas con la Palabra de Dios, mezclar lascosas de la carne con las del Espíritu. Se pretende hacer pasar algo que viene del hombre comosi procediera de Dios. Esto significa recibir honra de los hombres para satisfacer los deseos delhombre. Por eso Babilonia es el cristianismo amalgamado y corrompido. ¿Qué actitud puesdebemos adoptar nosotros frente a Babilonia? Apocalipsis 18:4 nos dice:«Y oí otra voz del cielo que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no seáispartícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas...»También en 2.a Corintios 6:17-18 dice:«Por lo cual, salid de en medio de ellos y apartaos, dice el Señor, y no toquéis loinmundo, y yo os recibiré y seré para vosotros por Padre, y vosotros me seréis
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 64 / 78hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso...»La palabra de Dios establece que sus hijos no pueden tomar parte en nada que en si posealas características de Babilonia. Dios nos dice que debemos salir de toda situación en donde semezcle el poder del hombre con el poder de Dios; donde se mezclan las capacidades humanascon la obra de Dios; donde se confunden las capacidades del hombre con la obra de Dios, ydonde las opiniones del hombre se han mezclado con la palabra de Dios. No podemos tomarparte en nada que contenga rasgos de Babilonia. Hemos de salir de allí. Los hijos de Dios tienenque aprender desde lo profundo de su espíritu a separarse de Babilonia y juzgar todos sus actos.Si ellos hacen esto no serán Juzgados (y condenados) junto con Babilonia.Babilonia tuvo su comienzo con la edificación de la torre de Babel, y cada día se estáhaciendo más y más grande. Pero al fin Dios la juzgará.Apocalipsis 19:1-4 dice: «Después de esto oí una gran voz de gran multitud en elcielo que decía: ¡Aleluya! Salvación y honra y gloria y poder son del Señor Diosnuestro, porque sus juicios son verdaderos y justos, pues ha juzgado a la granramera que ha corrompido ala tierra con su fornicación y ha vengado la sangrede sus siervos de la mano de ella.»Otra vez dijeron: ¡Aleluya! Y el humo de ella sube por los siglos de los siglos. Ylos 24 ancianos y los cuatro seres vivientes se postraron en tierra y adoraron aDios que estaba sentado en el trono, y decían: ¡Amén, Aleluya!Cuando Dios Juzgue a la ramera y destruya todas sus obras; cuando él eche fuera todo loque ella es y el principio que representa, entonces resonará la voz del cielo diciendo: ¡Aleluya!En todo el Nuevo Testamento sólo encontramos unos pocos «Aleluyas» y ellos aparecen eneste capítulo, ¿porqué? Porque Babilonia que falsifica (desfigura) La palabra de Cristo, ha sidojuzgada.El pasaje de Apocalipsis 18:2-8 nos dice el motivo de la caída y del juicio de Babilonia; secitan los actos pecaminosos de Babilonia y su juicio queda de manifiesto. Todos los que tienen lamisma mente de Dios tendrán que decir: «¡Aleluya, pues Dios ha juzgado a Babilonia!»Si bien en realidad el juicio todavía queda en el futuro, el juicio espiritual tiene que verificarsehoy. El verdadero juicio será ejecutado por Dios en un día futuro, pero el juicio espiritual tenemosque practicarlo nosotros hoy. Si hoy los hijos de Dios introducen en la iglesia muchas cosas queno son espirituales ¿qué sentimientos se experimentarán allí?¿Es que porque todos somos hijos de Dios y nos amamos unos a otros ya no vamos a decir«Aleluya al juicio de Dios»? Nosotros tenemos que reconocer que esto no es un asunto de amor,sino de la gloria de Dios.El principio de Babilonia es el de la confusión y la impureza, por eso se la llama «la ramera».Los pocos versículos de Apocalipsis que Dios utiliza para describir a Babilonia nos muestran elterrible aborrecimiento que siente hacia ella. «Los que destruyen la tierra...» (Apoc. 11:18) sonesta mujer, de la cual Apocalipsis 19:2 dice: «La gran ramera que ha corrompido a la tierra...»Dios aborrece el principio de Babilonia más que ninguna otra cosa. Estando en Su presenciatenemos que finamos en esto: Todo lo que sólo es a medias y no es absoluto, se llamaBabilonia.Necesitamos que Dios nos ilumine para que en su luz podamos juzgar todo lo que no esabsoluto para con él. Sólo cuando nos juzguemos de esta manera podremos también decir queaborrecemos el principio de Babilonia. ¡Que el Señor por su gracia se digne impedir que
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 65 / 78busquemos cualquier clase de honra o aprobación fuera de Cristo! Lo que el Señor pide denosotros es que nos gocemos con, y aspiremos a esto:Ser una persona absoluta (íntegra) y no alguien que vive según el principio de Babilonia.Apocalipsis 19:5 nos dice:«Y salió del trono una voz. que decía: Alabad a nuestro Dios todos sus siervos ylos que le teméis, así pequeños como grandes...»Una particular característica del libro de Apocalipsis son los testimonios desde el cielo. Aquipodemos leer cosas como: «Una gran voz del cielo...», y «Salió del trono una voz que decía...»Esto son manifestaciones del cielo y dan a entender el tiempo en que Dios habla, el lugar desdedonde Dios habla, y aquello sobre lo cual hace su énfasis. Hay motivos fundados para estamanifestación de Apocalipsis 19:5. Por una parte sucede porque la gran ramera ha sido juzgada,y por otra parte porque la mirada está puesta en lo que viene más adelante: las bodas delCordero. Por este motivo sobreviene una proclamación desde el cielo a fin de que sea ofrecidaalabanza a nuestro Dios. Dios ha estado obrando desde la eternidad y ha dedicado muchaenergía a su obra con el fin de recibir alabanza. La epístola a los Efesios menciona que Diostiene una herencia en los santos (1:18). ¿Qué es la herencia de Dios en los santos?La voz del cielo proclama que todos los siervos de Dios, todos los que le pertenecen, asípequeños como grandes, le alaben. El propósito de Dios tiene que ser realizado y esto tiene quesuceder pronto. Dios tiene que conseguir lo que busca, por eso todos tenemos que alabarle.Cuando la voz que salió del trono anunció que debía ser ofrecida alabanza a Dios, entoncesse elevó un ejército de resonantes ecos por todo el universo. Apocalipsis 19:6 dice: «Y oí comola voz, de una gran multitud, como el estruendo de muchas aguas, y como la voz de grandestruenos que decía: ¡Aleluya, porque el Señor nuestro Dios Todopoderoso reina!»Por una parte hubo la declaración desde el trono;por otra parte, la respuesta (réplica) de miles y miles y cientos de miles. Cuando Juan oyóaquello, no percibió la voz de alguien en particular, sino la voz de una gran multitud, como la vozde muchas aguas y el retumbar de grandes truenos. Si escucháis el fragor de unas grandescataratas o las olas del océano, podréis observar cuan grande estruendo producen las muchasaguas. La voz del trueno es bastante potente, ¡cuánto más potente será la voz de grandestruenos! Todas esas potentes y atronadoras voces estaban allí y decían: ¡Aleluya! La declaracióndesde el trono, la respuesta de todo el universo y cualquier otra voz decía: ¡Aleluya!, y todasellas lo hacían por causa de los excepcionales acontecimientos que debían sucederinmediatamente. El acontecimiento era: «¡El Señor nuestro Dios Todopoderoso reina!» ¿Haciadónde se inclina nuestro corazón mientras leemos esta declaración? El versículo no dice quereinaremos nosotros y que por lo tanto nos gocemos y nos alegremos. Tampoco dice que vamosa recibir una corona y que por Lo tanto alabemos a Dios. Más bien dice:«¡El Señor nuestro Dios reina!» (es decir, ha tomado posesión del reino).El propósito de Dios es que él reine, que él ejerza la autoridad. Y cuando Dios reina entonceses Cristo quién reina. Volvamos al capítulo 11:15, «Los reinos del mundo han venido a ser denuestro Señor y de su Cristo, y él reinará por los siglos de los siglos...» Aquí «nuestro Señor» serefiere a Dios; «su Cristo» a Cristo. Cuando el párrafo comienza con «nuestro Señor y su Cristo»parece que lógicamente tendría que continuar diciendo: «Y ellos reinarán por los siglos de lossiglos...» Aquí se nos da a entender que el reino de Dios el Señor es el reino de Cristo.El reino de Dios es el reino de Cristo. Alegraos con grande gozo y gritad: ¡Aleluya!El versículo 7 del capítulo 19 continua diciendo:
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 66 / 78«¡Gócemenos y alegrémonos y démosle gloria...!» Este es el tiempo en que Dios es glorificado.Después dice: «... porque han llegado las bodas del Cordero y su esposa se ha preparado».(Aquí la palabra «esposa» quedaría más correctamente traducida con «mujer»: «su mujer se hapreparado».) No sólo ha dado comienzo la autoridad de Dios, sino que el reino de Dios haquedado establecido. Y más aún, aquel ser colectivo, la eterna Eva que Dios anhelaba se haconseguido. Las bodas del Cordero han llegado, y su «mujer» se ha preparado. Existen dosmotivos para la afabanza: uno es que Dios reina; por eso decimos ¡Aleluya! Pero tambiéndeberíamos gozamos y alegramos porque llega el día en que ciertamente Dios consigue aquelloque anhelaba.Cuando llegan las bodas del Cordero, la mujer se halla preparada.A veces cuando nosotros nos miramos un poco más atentamente nos parece imposible quellegue un día en que Cristo pueda presentarse una iglesia gloriosa, sin mancha ni arruga. Perocuando ésta sea la realidad ¿cómo podremos dejar de gritar «Aleluya»? No importa cuantadebilidad haya habido tanto ayer como hoy; lo que Dios resolvió poseer, también lo va a lograren aquel día. ¡Nunca olvides esto! En aquel día la esposa tiene que estar preparada. Por esonosotros tenemos que darle gloria a él y tenemos que decir: ¡Aleluya! Vamos a Íeer otra vez elversículo 7:«Gócemenos y alegrémonos y démosle gloria porque han llegado las bodas del Cordero, ysu esposa se ha preparado...»Tenemos que tener en cuenta que en esta porción se habla de la futura esposa del Cordero yno de la ya esposa del Cordero.Ahora vamos a pasar al capítulo 21, versículos 1 y 2: «Vi un cielo nuevo y una tierra nueva,porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más. Y yo Juan vi lasanta ciudad, la nueva Je-rusaíén descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa(novia) ataviada para su marido...» ¿A que tiempo se refiere el pasaje 19:7 en donde se dice quela esposa se ha preparado? Es el tiempo anterior al reino milenario, (el milenio). Pero ¿a quétiempo se refiere el capítulo 21:2 en donde se dice que la esposa está dispuesta? Es el tiempodespués del milenio. Ahora bien, si la nueva Jerusalén tiene que esperar el nuevo cielo y lanueva tierra antes que sea la esposa del Cordero, ¿qué significa entonces que «la esposa (delCordero) se ha preparado» antes del milenio? Observad por favor que el pasaje 19:7 no habla delas bodas del Cordero, sino que simplemente deja constancia de que «han llegado las bodas delCordero». En este preciso momento, si miramos atrás vemos que la ramera (Babilonia ha caído;y si miramos hacia adelante vemos el nuevo cielo y la nueva tierra. Por eso se dice que lasbodas del Cordero han llegado. Pero en realidad hay mil años por medio. Sólo cuando hantranscurrido estos mil años es cuando verdaderamente ha llegado el tiempo para las bodas delCordero. Esta mujer es realmente la esposa de Cristo en el tiempo del nuevo cielo y la nuevatierra, no durante el tiempo del reino (Cristo en el milenio).Aquí hay otra cosa que debemos tenemos en cuenta. En el capítulo 12 la mujer aparece conel hijo varón y con otros muchos hijos, C vers. 17).En cambio en el capítulo 19 sólo tenemos la mujer. ¿Dónde está el hijo varón y el resto de ladescendencia? Parece como si hubieran desaparecido. ¿Cómo pueden esta mujer, el hijo varóny el resto de su descendencia convertirse en la esposa del Cordero? Para obtener claridad alrespecto tenemos que mirar atrás al principio del hijo varón. Pensad que todo lo que lleva a caboel hijo varón, lo lleva a cabo en representación de toda la iglesia. En el capítulo 19:7encontramos que la esposa se ha preparado entretanto que tenemos puestos los ojos en losvencedores. Todo el cuerpo de la iglesia tiene que esperar hasta el tiempo de los nuevos cielos y
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 67 / 78la nueva tierra hasta que pueda ser la esposa. Antes no estará preparada. Y sin embargo, milaños antes de este día ya se anuncia que la esposa se ha preparado. ¿De qué preparación setrata? Por cuanto los vencedores están perfectamente preparados queda explicado el que lamujer se halle preparada, pues los vencedores representan toda la mujer. No debemos olvidarque lo que llevan a cabo los vencedores no sólo sirve para sí mismos, sino para toda la iglesia.La Palabra de Dios dice que «si un miembro recibe honra, todos los miembros con él segozan...» (1.a Cor. 12:26).Los vencedores hacen la guerra a Satanás en favor de todo el cuerpo; todos se benefician.La preparación del capítulo 19 tiene pues que ver con el asunto de la vida. Por eso losvencedores están preparados por haber adquirido madurez. ¿Percibimos la maravilla de estehecho? Nosotros no podemos olvidar una cosa: toda nuestra búsqueda, todo nuestro crecer nocuenta para nosotros en particular, sino para el cuerpo. Lo que cada miembro recibe de Diosestá destinado a todo el cuerpo. Cuando vuestra oreja ha oído una palabra no podéis decir quevosotros no la hayáis oído, pues vuestra oreja forma un todo con vuestro cuerpo.Cuando vuestra boca dice algo malo, no podéis negar haber dicho una cosa mala, puesvuestra boca y vuestro cuerpo son uno. Lo mismo es válido aquí:todo lo que llevan a cabo los vencedores, lo ha llevado a cabo todo el cuerpo. Por cuanto elSeñor es la cabeza del cuerpo, todo lo que él ha llevado a cabo en la cruz pertenece a la iglesia.De igual manera si nosotros recibimos provecho de la cabeza también recibimos provecho detodo el cuerpo. Al tener parte en lo que el Señor ha realizado también tenemos parte en ío querealizan los otros miembros. Cuando Dios mira fa preparación de los vencedores lo cuenta comola de toda la iglesia. Por eso es que también puede decirse que la esposa se ha preparado. En elpasaje 19:8 dice:«Ya ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente, porque el linofino es las acciones justas de los santos.»La Biblia nos revela que para los cristianos hay dos clases de vestidos. Uno de los vestidoses el Señor Jesús. El Señor Jesús es nuestra vestidura. El otro es el vestido de lino fino, limpio yresplandeciente del cual se habla aquí. Tan pronto como venimos a Dios, el Señor Jesús seconvierte en nuestro vestido. El es nuestra justicia y nosotros nos revestimos de él cuando nosacercamos a Dios. Este vestido es el ropaje común a todos para que cada santo vaya vestidodelante de Dios y no sea hallado desnudo.Pero por otra parte, cuando seamos presentados a Cristo tenemos que estar vestidos con ellino fino, limpio y resplandeciente. Esto son las acciones justas de los santos. A partir delmomento en que fuimos salvos empezamos a recibir este vestido de lino fino, las acciones justasde los santos, como nuestro vestido de gala. Estos dos diferentes vestidos para los cristianostambién los podemos ver en el Safmo 45. En el versículo 13 dice:«Toda gloriosa es la hija del rey en su morada; de brocado de oro es su vestido...» Elversículo siguiente detalla: «Con vestidos bordados será llevada cu rey...» Aqui podemos ver queel vestido del versículo 13 es diferente del vestido del versículo 14. En el versículo 13 el vestidoes de oro, en cambio en el versículo 14 el vestido es bordado, (es decir, adornado). Los vestidosde lino fino de Apocalipsis 19 son bordados, no de oro.¿Qué es el oro? El oro es el Señor Jesús. Es oro porque proviene enteramente de Dios. Lajusticia que el Señor Jesús nos dio, el vestido que él nos puso cuando nos salvó era de oro. Peroademás de este vestido aún hay otro en el cual estamos tejiendo desde el día en que recibimosla salvación. Este es las acciones justas de los santos.
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 68 / 78En otras palabras, el vestido de oro nos lo da Dios por medio del Señor Jesús, mientras queel vestido bordado nos lo da el Señor Jesús por medio del Espíritu Santo. Cuando creímos en elSeñor Jesús Dios nos dio un vestido de oro por medio del Señor Jesús. Este vestido es el SeñorJesús mismo y no tiene absolutamente nada que ver con nuestro andar; fue puesto a nuestradisposición por él. por el contrario, el vestido bordado está relacionado con nuestras acciones.Este está tejido punto a punto por la obra constante del Espíritu Santo en nosotros. ¿Quésignifica «bordado»? Pues esto: Al principio sólo existía un trozo de tejido vacío sobre el cual nohabía nada diseñado. Más tarde con un hilo se le fue bordando algo y por medio de esta labor, elhilo entrelazado y el tejido original se convirtieron en una sola cosa.Esto significa que cuando el Espíritu Santo obra en nosotros, él diseña (imprime) a Cristo ennosotros. Esto es el bordado. Entonces no sólo tendremos un vestido de oro, sino que ademástendremos uno que fue tejido por el Espíritu Santo. Por medio de esta labor Cristo se va«perfilando» en nosotros y se va manifestando por medio de nuestro andar.Este vestido bordado son las acciones justas de los santos. No es una labor que se hace unavez y para siempre, sino que se realiza día a día hasta que Dios un día dice: «¡Ya estáterminado!»Tal vez haya quienes se pregunten: ¿Qué significan exactamente estas acciones justas? Losevangelios dan cuenta de muchas acciones justas como por ejemplo la de María cuando expresósu amor al Señor ungiéndole con especias aromáticas. Esto fue su justicia. Esta acción pudo serun punto en el bordado de su vestido de lino fino. Pero aún hay otras acciones como tal vez la deJuana, mujer de Chuza, y con ella muchas otras muieres que por amor al Señor sirvieron a susnecesidades materiales y a las de sus discípulos. Esto también son acciones justas. A vecesnuestro corazón es tocado por el amor del Señor y lo expreesamos exteriorizándolo.Esto pues es nuestra justicia, nuestro vestido de lino fino. Esto es el bordado que tiene lugarhoy. Cada expresión que sea el resultado de nuestro amor al Señor y realizada mediante elEspíritu Santo, viene a ser uno de los miles de puntos de aquel bordado.La Biblia nos dice que cualquiera que diere un vaso de agua fría a uno de sus pequeños noperderá su recompensa. Esto es una acción justa realizada por amor al Señor. Cuando nosotrosmostramos alguna expresión o acción del amor al Señor, es justicia.Apocalipsis 7, versículos 9 y 14 nos dice que este vestido es un vestido blanco. Ha sidolavado en la sangre del Cordero y ha sido emblanquecido.Nosotros siempre debemos recordar que sólo podemos ser emblanquecidos al ser limpiadosde nuestros pecados por la sangre. Pero no sólo nuestros pecados, sino también nuestraconducta necesita de limpieza, sólo puede ser emblanquecida al ser lavada en la sangre. No hayni una sola acción de algún hombre que originalmente fuese pura. Aún cuando nosotrosposeyéramos una cierta justicia, ésta estaría mezclada y sería impura. Sin embargo cuan amenudo hemos sido simpáticos con alguien mientras que interiormente sentíamos antipatía.Cuantas veces hemos sido pacientes con alguien, pero al llegar a casa hemos murmurado de él.Por eso aunque hayamos realizado una acción justa, aún necesitamos la limpieza por medio dela sangre. Nosotros necesitamos la sangre del Señor Jesús para que nos limpie de todos lospecados que cometemos, pero igualmente tenemos necesidad de que limpie nuestras accionesjustas. Ningún cristiano conseguirá jamás fabricar un vestido completamente blanco. Aunqueconsiguiera producir uno que fuera limpio y blanco al 99 %, aún seguiría teniendo un 1 % deimpureza. Delante de Dios no hay nadie que esté sin mancha. Incluso nuestras buenas accionesque hemos hecho en amor al Señor Jesús tienen que ser limpiadas por la sangre. En ciertaocasión un hombre muy espiritual decía que incluso las lágrimas que había derramado por sus
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 69 / 78pecados tenían necesidad de ser lavadas por la sangre. ¡Oh, incluso las lágrimas dearrepentimiento tienen que ser purificadas por la sangre!Por eso en Apocalipsis 7:14 dice que sus vestidos han sido emblanquecidos en la sangre delCordero. No tenemos nada de lo que podamos jactamos. Empezando por fuera y hasta lo másrecóndito de nuestro ser, no hay nada que esté completamente limpio. Cuanto más nosconocemos, tanto más nos damos cuenta de lo sucios que estamos; nuestras mejores accionesy las mejores de nuestras intenciones están mezcladas y sucias. Sin la limpieza por medio de lasangre es imposible llegar a ser emblanquecidos. Pero aquí los vestidos no sólo son blancos,sino limpios y resplandecientes. Limpio significa resplandeciente. Una cosa blanca tiene latendencia a volverse pálida, desvaída y ordinaria. En cambio este vestido no sólo es blanco sinoresplandeciente. Por supuesto que antes de la caída Eva no tenía pecado, pero ella simplementeera inocente, no santa. Dios no sólo aspira a que nosotros seamos blancos, sino resplande-cientes. El blanco tiene un aspecto pasivo, reposado;en cambio la santidad tiene un aspecto positivo, activo. Por eso no podemos temer ante lasdificultades o carreras después de un camino apacible, pues son los días de penuria los que nosllevan a resplandecer. Hay cristianos que os dan la sensación de que nunca han pecado o hechoalgo malo; al contrario, tenéis la impresión de que en casi todo están perfectamente bien. Perode ninguna manera notáis en ellos un resplandor. Su bondad es de baja calidad. Tal vez sonblancos, pero no resplandecientes.Por otra parte hay cristianos que constantemente son probados y tienen que pasar pormuchos sufrimientos. A veces son tan zarandeados que parecen que ciertamente van a caer,pero ellos permanecen firmes. Después de un cierto tiempo estos cristianos obtienen lapropiedad del resplandor.Resplandecen en su carácter y en su virtud. No son simplemente limpios, sinoresplandecientes; ellos no son meramente mancos sino luminosos. Dios obra permanentementeen nosotros. Sin cesar aplica en nosotros todo apuro imaginable para que nos volvamos blancos,y constantemente trabaja en nosotros para que lleguemos a brillar. Desea que seamos res-plandecientes. Por eso tenemos que pagar un elevado precio. Por eso también tenemos queestar preparados para cualquier clase de dificultad que nos sobrevenga. De otra manera jamásresplandeceremos. Ser solamente blanco no basta. Dios quiere ver en nosotros una luminosidadcomo la del sol de mediodía. El temor a las penalidades, el temor a las dificultades, el deseo deremedios fáciles, un camino de rosas, todo esto nos lleva a perder nuestro resplandor. Cuantosmás sufrimientos y dificultades atravesamos, tanto más resplandor irradiamos.Los cristianos que llevan una vida fácil y vulgar pueden tal vez ser blancos, pero nunca llegana resplandecer.Este vestido está hecho de lino fino. Según las Escrituras el lino y la lana tienen diferentessignificados. La lana significa la obra del Señor Jesús, en cambio el lino fino, la obra del EspírituSanto.Isaías 53 describe al Señor Jesús como oveja que enmudeció delante de sus trasquiladores.Por estos versículos vemos que la lana posee las características de la salvación. En cambio enel lino fino no existe ninguna referencia con respecto a la salvación. Este se obtiene de unaplanta y nunca ha tenido nada que ver con la sangre. El lino fino es el producto de la obra delEspíritu Santo en el hombre. El vestido de lino fino nos habla de que Dios no sólo desea ver enel hombre la misma justicia de Dios, sino también sus propias acciones justas. Dios no sóloquiere conseguir en nosotros Su justicia, sino también nuestras acciones justas.«Ya ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente...» (19:8). Esto
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 70 / 78significa que todas las acciones, todas las justicias externas son producidas por la Gracia. «Y aella se le ha concedido...-» Sino que son la obra del Espíritu Santo en el hombre. Aprendamos aponer la vista en el Señor y a decir llenos de expectación: «¡Señor, tú me lo das! j Señor, eres túquién me concedes esta gracia! ¡Qué bueno es entonces!» ¡Este vestido se nos concede porgracia!Si nosotros decimos que este vestido nos lo hemos hecho nosotros, esto es cierto; nos lohemos tejido nosotros. Pero por otro lado nos fue dado por Dios, pues cuando nos apoyamos ennosotros mismos generalmente no conseguimos nada. Es el Señor quien lo lleva a cabo ennosotros por medio del Espíritu Santo.A veces sentimos que efectivamente la carga es muy grande. Quisiéramos escapar, y porpoco altercamos con Dios: «¡Oh Señor libérame!» Pero nosotros tenemos que cambiar nuestraoración por: «i Señor, hazme capaz de sobrellevar la carga! ¡Señor, haz que yo pueda resistirlafirme! ¡Hazme blanco y concédeme poder vestir un vestido resplandeciente!»Apocalipsis 19:9 nos dice: «Y el ángel me dijo: Escribe...»Dios habló y mandó a Juan que lo escribiera. ¿Qué es lo que él escribió? «Bienaventuradoslos que son llamados a la cena de las bodas del Cordero.» Y el ángel añadió: «Estas sonpalabras verdaderas de Dios...»¡Oh, no puede haber ningún privilegio más grande, ninguna posición más honrosa que Ya deser invitados a las bodas del Cordero! ¡Estas son palabras verdaderas de Dios! Nosotrostenemos que recibirlas, tenemos que guardarlas y tenemos que retenerlas en la memoria./Qué diferencia hay entre los llamados a la cena de fas bodas y la novia del Cordero? Ladiferencia es ésta: La novia es un grupo escogido: el nuevo Hombre. Pero aquellos que soninvitados a la cena de las bodas son un gran número de invitados en particular: los vencedores.La cena de las bodas del Cordero se refiere a la época del reino de Dios. Entonces aquellosque han sido invitados estarán con el Señor y disfrutarán de una singular y particular comunióncon él, la cual nadie antes había gozado. El Señor dijo por medio del ángel:«¡Bienaventurados los que son llamados a la cena de las bodas del Cordero! ¡Estas sonpalabras verdaderas de Dios!»¡Oh, quiera pues el Señor que por amor de sí mismo esté usted en condiciones de disfrutarde esta particular comunión con él! ¡Sea nuestro deseo ser de aquellos que tratan de satisfacerel deseo de Su corazón!¡Quiera él pues por causa de la iglesia llevamos a ser aquellos que procuran ministrar vida aotros! Y finalmente, ¡quiera él por amor de Su reino, motivarnos y capacitamos para ser losvencedores!El nuevo cielo y la nueva tierraVamos a leer ahora en Apocalipsis 21:1: « Vi un cielo nuevo y una tierra nueva,porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar y a no existía más...»Visto desde cierta distancia aquí volvemos a estar en contraste con Génesis. En Génesis 1se trata del cielo original y la tierra original; en cambio aquí tenemos un nuevo cielo y una nuevatierra. En Génesis había un mar, pero aquí el mar ya no existe más.El versículo 2 continúa diciendo: «Y yo, Juan, vi la santa ciudad, la nuevaJerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 71 / 78para su marido.»En el pasaje 19:7 hallamos la declaración de que han llegado las bodas del Cordero y suesposa se han preparado. En cambio en este capítulo es la nueva Jerusalén la que estápreparada como una esposa ataviada para su marido. Así es en realidad.Hemos dicho que en Apocalipsis se emiten muchas declaraciones, pero la más importante detodas esas declaraciones está en el capítulo 11 versículo 15. Por la sucesión en que ellasaparecen en el texto, el arrebatamiento del hijo varón y la expulsión del dragón del cielo tienenlugar después de esta declaración. Pero ¿cómo pueden pronunciarse en semejante momento laspalabras: «Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo»7 Esto esporque la declaración fue emitida al principio de los acontecimientos, no en el momento de surealización.Esto significa que ha llegado el comienzo de una nueva época. Un definitivo regreso alpropósito eterno de Dios ha tenido lugar; por eso Dios puede emitir en el cielo semejantedeclaración.Después, en el capítulo 19 Dios hace aún otra declaración. Dice que las bodas del Corderohan llegado y que la esposa se ha preparado. Esto se dijo al comienzo de fos acontecimientosvenideros. Por cuanto ante él los vencedores representan la esposa y porque a sus ojos estegrupo de hombres está perfectamente preparado. Dios puede anunciar que las bodas delCordero han llegado y su esposa se ha preparado.Sin embargo, este han llegado sólo será plenamente realizado en el nuevo cielo y la nuevatierra. En aquel tiempo es cuando la novia estará realmente preparada en todo aspecto. EnApocalipsis 21:2 esto ya es un hecho.Ahora tenemos que regresar a Efesios 5:26-27 y leerlo de nuevo:«... Para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por lapalabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviesemancha ni arruga, ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha...»Las palabras: «... a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa...» se hacen realidaden Apocalipsis 21. Aquí tenemos pues una novia que según Dios está perfectamente preparadapara ser presentada al Señor. «Dispuesta como una esposa...» (21:2) ya no resulta difícif deentender. Esto nos muestra que al final de la época del reino, toda la iglesia habrá conseguidoeste nivel. Lo que hoy se nos oculta lo veremos aquel día en toda su plenitud. Hoy tal veznosotros decimos que el modelo de Dios para su iglesia es tan sublime que dudamos se hagarealidad. No sabemos de que manera Dios lo hará, pero sabemos que para el tiempo del nuevocielo y la nueva tierra, la iglesia ya habrá conseguido esta posición.Hay quienes creen que la iglesia alcanzará el nivel de Efesios 5 antes de la época del reino deDios;pero esto no nos ha sido dicho por el Señor.Solamente en Apocalipsis 21 la iglesia habrá conseguido esta posición.Para el tiempo del nuevo cielo y la nueva tierra no sólo se habrá consumado un grupo desantos, sino todos los santos, todo el cuerpo, de todas las naciones a través de todas lasépocas. Entonces estarán todos juntos delante de Dios y serán glorificados en su presencia.En Apocalipsis 21:3 leemos: «Y oí una gran voz del cíelo que decía: He aquí el tabernáculode Dios con los hombres, y él morará con ellos, y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 72 / 78ellos como su Dios...»El nuevo cielo y la nueva tierra se hallan bajo la bendición eterna, y la bendición positivaqueda expresada aquí.Después de este versículo dice que ya no habrá más esto ni aquello, etc.Estos son los aspectos negativos, no las cosas positivas. ¿Cual es la bendición positiva yeterna? Es ésta: ¡que Dios mismo estará con nosotros!La bendición es la presencia de Dios. Todo cuanto la Biblia haya dicho acerca de labendición en la eternidad queda resumido con estas palabras: «¡Dios mismo estará con ellos!»El mayor dolor es tener que estar sin la presencia de Dios. Pero lo que nos llenará de gozopor toda la eternidad es la presencia de Dios.La bendición de aquel día, tal como se nos la presenta aquí, no es otra cosa que «Dios connosotros».En una ocasión Salomón dijo a Dios: «He aquí que los cielos, y los cielos de los cielos no tepueden contener, ¿cuánto menos esta casa que yo (te) he edificado...» (1.a Reyes 8:27). El cieloy los cielos de los cielos no le pueden contener, pero nosotros podemos decir que la nuevaJerusalén ¡sí le puede contener! Dios mora en la nueva Jerusalén, y el trono de Dios se erige allí.La nueva Jerusalén es aquella mujer de la cual hemos hablado.En Génesis vimos un huerto y una mujer. Esta mujer más tarde pecó y Dios la echó delhuerto. Ahora bien, en el nuevo cielo y la nueva tierra, la mujer y la santa ciudad son una solacosa; ya no son dos entidades diferentes. Por cuanto la nueva Jerusalén es aquella mujer, ellaes la esposa del Cordero, por eso la mujer y La santa ciudad son una misma cosa. Pero esto noes todo; el trono de Dios se alza en la nueva Jerusalén, o también podemos decir. Dios mismomora en esta mujer. ¡EÍ Todopoderoso mora en ella! Por eso ya no importa cuan grande sea elpoder o la tentación que pueda obrar desde fuera, los poderes malignos ya no pueden penetraren ella; el hombre ya no puede volver a caer, pues Dios vive en ella. La bendición del nuevo cieloy la nueva tierra en la presencia de Dios. Todos los que en su vida práctica ya hanexperimentado algo de la presencia de Dios saben que este hecho es una bendición.No hay mayor bendición ni más preciosa que ésta.Vamos a leer otra vez la última parte del versículo 3 (21:3):«Y él morará con ellos, y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como suDios...» ¿Podéis daros cuenta aquí de la relación entre Dios y el hombre? ¿Qué significarealmente que nosotros seremos su pueblo? Significa que Dios va a morar entre nosotros y asínos convertiremos en su pueblo. ¿Qué significa que Dios será nuestro Dios?Significa que Dios estará con nosotros y por eso será nuestro Dios.La más grande e importante bendición de la eternidad es que Dios estará con nosotros y seránuestro Dios. En el versículo 4 dice:«Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte ni habrá más llanto, niclamor ni dolor, porque las primeras cosas pasaron.»Todos tenemos experiencia de haber derramado lágrimas, pero en el nuevo cielo y la nuevatierra vamos a obtener esta bendición: Dios enjugará toda lágrima de sus ojos.La muerte es totalmente una consecuencia del pecado. Pero en el nuevo cielo y la nueva
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 73 / 78tierra ya no habrá más muerte. Este último enemigo será destruido. El llanto y las penas son eldolor que siente nuestro corazón, los sentimientos del sufrir interno; mientras que el clamorrepresenta el lloro exterior, la expresión exterior del sufrimiento. El dolor es lo que experimentanuestro cuerpo. Dios pondrá fin a todas estas primeras cosas. Todo está resumido en estas pala-bras: lágrimas, muerte, tristeza, llanto y dolor. Pero todo esto ya no existirá más, todo habrápasado.El versículo 5 dice: «Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí yo hago nuevas todaslas cosas...» Nuestra dificultad presente consiste en que nosotros como nueva creaciónseguimos viviendo en la vieja creación. Pero en aquel día todas las cosas serán hechas nuevas;entonces todo quedará dentro de la nueva creación. No sólo será nuevo el ser interior sinotambién el exterior. Todo el medio ambiente y todo su contenido será nuevo. Y esta situación sellamará eternidad. La nueva creación es para nosotros. Sólo cuando todas las cosas quedendentro de la nueva creación estará satisfecho nuestro corazón. Isaías 6:5 nos da cuenta de unadolorosa experiencia que todos tenemos en común: «Ay de mí que soy muerto, porque siendohombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han vistomis ojos al Rey...» Pero en aquel día todo lo que nos rodea estará dentro de la nueva creación.Aquel día será absolutamente glorioso. El versículo 5 continúa diciendo:«Escribe, porque estas palabras son fieles y verdaderas...»¡Qué bueno es que tengamos todo esto por escrito! Dios dio estas palabras a Juan y lemandó que las pusiera por escrito. Ni un punto ni una coma de lo que está escrito dejará desuceder. ¡Estas palabras son fíeles y verdaderas! Nuestra mayor confianza es que veremoscómo Dios gana la victoria definitiva.En el versículo 6 Dios dijo a Juan: «Hecho está.» ¿Por qué pudo Dios decir a Juan «Hechoestá»? Pues porque él es el Alfa y la Omega, el principio y el fin. A veces parece que la obra deDios no ha tenido éxito, pero él dice: «Yo soy el Alfa y la Omega.» Dios es el que creó elproyecto original, y Dios es también el que lo llevará hasta su final culminación. ¡Cuántoagradecemos a Dios que él sea el Alfa, el Iniciador de todas las cosas! Génesis 1:1 dice: «En elprincipio Dios...»Dios es quien lo había emprendido todo cuando fueron creados los cielos y la tierra. Todotuvo su principio en Dios. Pero al mismo tiempo él también es la Omega. El hombre puede deciresto o aquello, pero Dios tiene la última palabra. ¡El es la Omega!¿Por qué dijo Dios «Hecho está»? Porque con ello quiere decimos que terminará lo queempezó.Entendemos que la obra de Satanás interrumpió realmente la obra de Dios, pero sabemoscon certeza que Dios no sólo es el Alfa que lo planeó todo en el principio, sino que también es laOmega que triunfará al final. Dios nunca renuncia, y jamás tampoco dejará sin completar ni unápice de su plan. Así también, sea cuál fuere el estado en que se halle la iglesia en suexperiencia actual, en lo que es la meta de Dios, ella no tendrá mancha ni arruga ni cosa seme-jante. Y además va a ser revestida de gloria y presentada al Hijo. Cuando nosotros vemos lodiferentes que son los hijos de Dios entre sí, tanto en fe, doctrina, como en la práctica, tenemosque preguntamos:¿cómo será posible que lleguemos a la unidad de la fe como dice en Efesios 4:13? Muchasveces suspiramos y decimos: «¡Esto no sucederá aunque esperemos otros dos mil años!»Pero Dios ha dicho que él es la Omega. Tiene que llegar el día en que él tendrá ante Sí unaIglesia gloriosa. Puede que él utilice fuego o agua para lograrlo, pero es absolutamente cierto
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 74 / 78que él conseguirá una iglesia gloriosa. Nosotros no somos obstáculo para Dios. Eí tiene queobtener lo que le satisface. No importa cuan débiles, indiferentes o endurecidos estemos, llegaráel día en que Dios nos hará pedazos. El nos quebrantará y nos sacudirá hasta que lleguemos aser aquello que él quiere que seamos.jDios es la Omega! Cuando es Dios mismo quién lo hace, lo proseguirá tenazmente hasta elfin. El nunca cederá. ¡Alabémoslo con gozo!¡El tiene que conseguir su objetivo!El versículo 6 continúa diciendo: «Ai que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuentedel agua de la vida...» El énfasis se hace sobre nuestra necesidad de Dios.Sed significa tener anhelo de Dios. Estar sin Dios significa estar sin agua. Por eso la fuentede la vida satisface a los sedientos.Ahora tenemos que fijamos precisamente en el versículo 7 que sigue.¡Cuan agradecidos estamos a Dios por la particularmente preciosa promesa de esteversículo que nos hace saber lo que obtendrán los vencedores!Los vencedores de los que se habla aquí se diferencian de aquellos que se mencionan enApocalipsis 2 y 3. Aquellos son un cierto grupo dentro del conjunto de la iglesia; en cambio estosde aquí se caracterizan por tener sed. El versículo citado dice: «Al que tuviere sed yo le darégratuitamente de la fuente del agua de la vida...» Después continúa:«... El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo...» En otraspalabras, todos los que beben de la fuente del agua de la vida son los vencedores de los cualesestamos hablando.Estos se diferencian de los que no beben de esta agua. Estos últimos son la misma clase devencedores que los de la 1.a epístola de Juan. En 1.a Juan 5:4 dice: «Porque todo lo que esnacido de Dios vence al mundo, y esta es la victoria que ha vencido al mundo:nuestra fe...»Aquellos que son nacidos de Dios, aquellos que pertenecen al Señor son los que tienen fe. Yesta fe es la que nos lleva a vencer al mundo.Esto debería conducimos al gozo, a la alabanza, a gritar ¡Aleluya!¡En el nuevo cielo y la nueva tierra todos nosotros somos vencedores!En la época del reino de Dios (el milenio), el hilo varón está compuesto de una minoría, peroen la nueva Jerusalén, todo el cuerpo está formado de vencedores. En la nueva Jerusalén sólose trata de si tenemos fe o no. Si tú tienes fe, eres un vencedor.En aquel día Dios enjugará toda lágrima de los ojos de enos. La muerte ya no existirá más, niel llanto ni el clamor ni el dolor existirán más, pues las primeras cosas pasaron. Pero todas estascosas son ef aspecto negativo. Lo positivo es: «El morará con ellos, y ellos serán su pueblo...»Pero no sólo esto, pues en el versículo 7 Dios dice:«Y yo seré su Dios y él será mi hijo...» Por eso, como cristianos, nuestra posición ante Diosno es sólo la de pueblo, sino de hijos. Dios quiere tener muchos hijos que entren en su gloria.Nosotros damos gracias y alabamos a Dios porque él ha dicho: «Y yo seré su Dios, y el será mihijo.» En la eternidad no hay ninguna bendición mayor que ésta.El versículo 8 nos informa: «Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, losfornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 75 / 78con fuego y azufre, que es la muerte segunda...» De igual manera que la bendición es un hechopara la eternidad, así también es un hecho el castigo eterno.El castigo del Dios de amor es inevitable e ineludible. Esto es una seria advertencia paratodos.La santa ciudad que desciende del cieloAhora vamos a considerar los pormenores de la santa ciudad, la nueva Jerusalén. EnApocalipsis 21:9-10 leemos:«Vino entonces a mí uno de los siete ángeles que tenían las siete copas llenasde las siete plagas postreras y habló conmigo diciéndome: Ven acá, yo temostraré la desposada, la esposa del Cordero. Y me llevó en el Espíritu a unmonte grande y alto, y me mostró la gran ciudad santa de Jerusalén quedescendía del cielo, de Dios...»En el capítulo 17:1-3 cuando el ángel quiso mostrar a Juan la gran ramera, le llevó aldesierto. A los ojos de Dios y a los ojos de aquellos que son inspirados por el Espíritu Santo, laramera es alguien que vive. en el desierto. Ella vive en un lugar donde no hay vida ni frutos, enuna tierra estéril. La gente hoyEuede ver los grandes templos, puede participar en )s bien elaborados cultos dominicales,admirar los talentos de los hombres, etc. Pero a los ojos de Dios, todo lo que tiene su origenen Babilonia, se halla en el desierto; es desolado, solitario.En cambio cuando el ángel quiere mostrar a Juan la esposa del Cordero, le lleva a unmonte grande y alto. Desde allí le muestra la santa ciudad de Jerusa-lén, la cual desciende delcielo, de Dios. La perspectiva se divisaba desde un monte elevado. Esto nos revela un hecho: siqueremos percibir la visión eterna de Dios, tenemos que dejarnos llevar por él a un montegrande y alto. Espiritualmente hablando, si nosotros no estamos sobre un monte alto, noveremos aquellos que viven en la llanura, ni la nueva Jerusa-lén, ni distinguiremos la obrasuprema de Dios. ¿Qué le mandó hacer Dios a Moisés cuando éste llegó con el pueblo de Israelal Jordán? Le ordenó que subiera a Ía cumbre del monte Pisga y allí alzara sus ojos paracontemplar la tierra que El había prometido al pueblo.También este pasaje nos habla de que para recibir visión y revelación y poder ver el plan deDios, nosotros tenemos que hallamos en lo alto.Nunca pienses que ya es suficiente con ser día tras día un vulgar cristiano que no cometegrandes pecados. Nosotros tenemos que reconocer que tan pronto adoptamos tal actitud, el planeterno de Dios no está lejos de convertirse para nosotros más que en mera doctrina yconocimientos.Siempre hemos de desear escalar más alto espiritualmente para alcanzar una meta espiritualsituada más arriba. Deberíamos tener la confianza de poder subir a un monte alto. Sólo desdeahí estamos en condiciones de ver la nueva Jerusalén.Lo que Dios se propuso en la eternidad pasada, le que conseguirlo en la eternidad futura. Enprimer lugar, tienen que existir los vencedores para traer el reino de Dios; y después losvencedores tienen que estar ahí para iniciar el nuevo cielo y la nueva tierra. Pero el problema eseste: ¿Quiénes serán los vencedores? Para poder ser un vencedor necesitamos revelación.Donde no existe revelación es fácil aceptar cualquier posible doctrina. Pero nosotros nodeberíamos olvidar que los meros conocimientos nunca pueden producir fruto alguno; sólo la
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 76 / 78revelación es fructífera.Sin embargo, para recibir revelación tenemos que subimos a un monte alto, no podemosquedar en la llanura. Claro que hay dificultades cuando queremos subir una montaña, nopodemos alcanzar la cima sin esfuerzo.Que el Señor nos conceda poder alcanzar esta meta espiritual y se digne libramos de lavulgar llanura. Jamás deberíamos pensar que ya es suficiente con ser salvos sin desear nadamás. Dios tiene que salvamos de este bajo nivel de vida espiritual y mostramos el deseo de sucorazón.Solamente en lo alto del gran monte es en donde recibiremos revelación.Después que Juan hubo visto la nueva Jerusalén, hizo algo realmente tonto: se postró a lospies del ángel para adorarle (19:10). Este comportamiento suyo a pesar de ser tonto, sinembargo es significativo.Juan fue el último de los doce discípulos que abandonó este mundo.Su sabiduría, sus acciones, su amor y su experiencia superaron la nuestra con mucho; sinembargo en Apocalipsis leemos que él cometió esta torpe acción dos veces. Hubo dosacontecimientos en los cuales él quiso adorar al ángel. Una de las veces es en el capítulo 19:10y la otra en el capítulo 22:8. Pero si bien el comportamiento de Juan fue incorrecto y por dos ve-ces se le dijo: «Mira, no lo hagas», esto sin embargo nos muestra claramente qué hombre tanentregado era Juan y cuan alto valoraba el plan y la obra de Dios. En una situación semejante élno fue capaz de contenerse; él hizo una cosa tonta. Su acción fue inapropiada, pero era evidenteque su corazón era correcto. Esto nos muestra la actitud que nosotros deberíamos tener cuandovemos la visión de Dios. ¡Qué el Señor nos conceda pues poder recibir semejante visión!¡Qué él se digne capacitamos para subir a lo alto y ver la nueva Jerusalén! j0h, que todo loque hay en nosotros pueda ser para el logro de esta visión y para nada más!El ángel dijo a Juan: «Ven acá, yo te mostraré la desposada, la esposada del Cordero...»(21:9).El vio «la gran ciudad santa de Jerusalén que descendía del cielo...»La esposa del Cordero que Juan vio era la ciudad santa de Jerusalén.Por eso la descripción de la ciudad que sigue a continuación es también la descripción de laesposa del Cordero. La ciudad es un símbolo que describe las características y la condiciónespiritual de aquel cuerpo colectivo que Dios escogió antes de la fundación del mundo.Esta ciudad desciende del cielo, de Dios. Esto significa que Dios no sólo está interesado porel destino de ser colectivo, sino también por el lugar de donde este ser colectivo procede. No essolamente una cosa que tiene que ver con el futuro, sino también con el origen, (es decir, laprocedencia). La esposa del Cordero desciende del cielo. La nueva Jerusalén procede del cielo,no de la tierra. Aquí Dios no nos muestra una criatura que poseía una historia de pecado y quedespués fue salvada, —esto no quiere decir que nosotros no tengamos una historia de pecado yque no tengamos necesidad de arrepentimos y ser salvos por gracia—. Lo que queremos decires que este pasaje sólo nos muestra aquella parte que procede de Dios;nos muestra la iglesia gloriosa de Efesios 5 que va a ser presentada a Cristo.El Antiguo Testamento da cuenta de una mujer que de una manera especial representa laiglesia que será presentada a Cristo. Se trata de Rebeca. Abraham dijo a su viejo criado: «No
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 77 / 78tornarás para mi hijo, mujer de las hijas de los cañoneos, entre los cuales yo habito, sino que irása mi tierra y a mi parentela y tomarás mujer para mi hijo Isaac...» (Génesis 24:3-4). Rebeca noprocedía de Íos moradores del oeste del Jordán sino que venía de la parentela de Isaac. Lo queDios quiere tener es un ser colectivo de la parentela de Cristo. Si Cristo procede del cielo,entonces la iglesia también tiene que proceder del cielo. Esto lo tenemos en Hebreos 2:11.«Porque el que santifica y los que son santificados, de uno son todos, por locual no se avergüenzan de llamarlos hermanos...»¿Quiénes son hermanos? Hermanos son aquellos que han nacido de una misma madre yun mismo padre. ¡Cuan agradecidos estamos a Dios porque por una parte hemos sidoadquiridos por medio de la sangre preciosa del Señor, y porque por otra parte hemosrealmente nacido de Dios!En la historia de todo cristiano hay dos aspectos:^. 1.°, Exteriormente hemos sido adquiridos por Dios. /[ 2°, Interiormente hemos nacido deDios.Desde el punto de vista de nuestra historia de pe-/cado, hemos sido rescatados. Desde elpunto de vista / de nuestra historia aparte del pecado, hemos nacido / de Dios, pues todo lo quees nacido de Dios no puede / pecar.(Esta parte no contiene principio ni historia de / pecado. Elhecho de que la nueva Jerusalén descien-/ da de Dios da a entender que la iglesia nunca estuvo/ sobre la tierra, parece como si aquí la iglesia viniese a la tierra por primera vez. Esto no significaque nosotros no nos hayamos presentado a Dios como pecadores, sino que aquí, en nosotroshay una parte que es enteramente de Dios (y esta parte es la iglesia). (Nota del traductor.)¡Cuánto tenemos que agradecer a Dios porque la nueva Jerusalén desciende del cielo! Estaciudad es completamente diferente de la ciudad del capítulo 17. Aquélla se llama «La GranCiudad»!, en cambio ésta se llama «La Santa Ciudad». La particularidad de la nueva Jerusalénen su santidad. Hay quienes se han entregado a lo ostentoso, pero también hay quienes hanprestado su atención a la santificación. Los que se concentran en lo ostentoso se hallan bajo elprincipio de Babilonia, mientras que los que e consagran a la santidad siguen el principio de lanueva Jerusalén.¿Qué signifa santificación (es decir, santidad)? Podemos expresarla así: Si sólo Dios essanto, entonces todo lo que proviene de él también tiene que ser santo. Decir «tanto el quesantifica como los que son santificados, de uno son todos» significa que Cristo es santo porqueprocede de Aquel Uno; y asimismo nosotros somos santos porque también procedemos deAquel Uno. Sólo aquellos que proceden del Uno, son santos.Solamente lo que proviene de Dios es de algún valor. Únicamente lo que nace de Dios es lanueva Jerusalén, nada más. Todo lo que es del hombre tiene que ser suprimido.El asunto del arrebatamiento se basa sobre el mismo principio.¿Por qué habrá quienes quedarán atrás? Porque ellos tienen demasiadas cosas que noproceden de Cristo, y todo lo que no procede de Cristo no puede ser llevado al cielo.Ninguna cosa que no proceda del cielo puede volver al cielo.Todo lo que es de la tierra tiene que quedar en la tierra; mientras que todo lo que provienedel cielo puede volver al cielo.La luz de la santa ciudad
    • La Iglesia GloriosaPastor Robinson Castro 78 / 78Apocalipsis 21:11 describe la ciudad así: «i... teniendo la gloria de Dios. Y sufulgor era semejante al de una piedra preciosísima, como piedra de jaspe,diáfana como el cristal...»El jaspe había aparecido una vez en el capítulo 4 de este libro. Allí Juan vio a uno que estabasentado en el trono, cuyo aspecto era «semejante a piedra de jaspe y de cornalina» (4:3). Eseque Juan vio sentado en el trono era pues semejante al jaspe. En otras palabras, el jaspesignifica Dios visible. Dios manifiesto. Cuando el hombre esté delante del trono verá a Dios comosemejante al jaspe. Naturalmente que sólo allí le veremos así, no aquí. Lo que percibimos hoy esoscuro en muchos conceptos, pero en aquella ciudad, la gloria de Dios será como el fulgor deljaspe. Esto significa que cuando la nueva Jerusalén descienda a la tierra, nosotros estaremos encondiciones de ver a Dios mismo. Nunca más le malentenderemos ni nunca más tendremos quepreguntarle por razón alguna. La luz de la nueva Jerusalén es diáfana como el ristal, sin rastrode mezcla. En aquel día todo será transparente, en todo aspecto se nos mostrará claro. En aqueldía veremos a Dios y conoceremos a Dios.Los moradores de la santa ciudadApocalipsis 21:12-14. «Tenía un muro grande y alto con doce puertas y en las puertas doceángeles y nombres escritos, que son los de las doce tribus de los hijos de Israel; al oriente trespuertas, al norte tres puertas, al sur tres puertas, al occidente tres puertas. Y el muro de laciudad tenía doce cimientos, y sobre ellos los doce nombres de los apóstoles del Cordero...»¿Cuántos están incluidos en este ser colectivo? Aquí se nos dice que los nombres de lasdoce tribus de Israel están escritos en las puertas y los nombres de los doce apóstoles sobre loscimientos. Esto nos indica que esta ciudad incluye en sí los santos tanto del Antiguo como delNuevo Testamento. Vamos a comprobar esto leyendo los siguientes pasajes de las Escrituras:En Lucas 13:28-29 leemos: «Allí será el lloro y el crujir de dientes cuando veáis a Abraham, aIsaac, a Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, y vosotros estéis excluidos...» Aquívemos que el reino de Dios incluye a Abraham, Isaac y Jacob, los cuales representan los santosdel Antiguo Testamento. Estos dos grupos de hombres son pues partícipes del reino