La autonomía de los centros educativos en españa texto entero
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La autonomía de los centros educativos en españa texto entero Document Transcript

  • 1. La autonomía de los centros educativos en EspañaEl incremento de autonomía de los centros educativos está a la orden del día enEspaña. A su vez, los nuevos Reglamentos Orgánicos de los centros (en Andalucía yotras comunidades) o los Decretos de Autonomía de los centros (en Cataluña) estánconcretando su ejercicio. Limitarse a la gestión burocrática de los centros escolares,en las condiciones actuales, se está volviendo cada vez más insuficiente. En su lugar,como sucede igualmente en otras organizaciones no educativas, se estándemandando organizaciones escolares capaces de adaptarse a contextos socialescomplejos. La autonomía permite poner en marcha proyectos propios y aprender dela experiencia. La cuestión de la autonomía, como señalaba en otro lugar (Bolívar,2008), en último extremo conduce a si es posible organizar la educación con otralógica no-burocrática, capaz de inducir y potenciar el aprendizaje y desarrolloinstitucional de los centros escolares. Ahora estamos convencidos, como dice untrabajo de la OCDE, que “una mayor autonomía para los profesionales a nivelescolar se relaciona con un mejor desempeño de los estudiantes. Las tensiones ydilemas que atraviesan la autonomía de los centros educativos son grandes: posibleincremento de desigualdad entre centros, pérdida de homogeneidad del sistema,desregulación de la educación como servicio público, etc. No obstante, del otrolado, las políticas educativas fuertemente centralizadas se han agotadopolíticamente en gran parte de los países, sobre todo como propuestas de cambio ymejora de la educación. En suma, estamos ante “nuevos modos de regulación” delas políticas públicas en educación (Maroy, 2006; Barroso, 2006). En el modeloburocrático, la autonomía escolar consiste en aminorar el control y delegardeterminadas tareas. En el modelo post-burocrático, la autonomía escolar se vinculaa la evaluación de centros. Maroy (2009) describe, a partir de un amplio proyecto deinvestigación desarrollado en varios países europeos, cómo los modosinstitucionales de los sistemas educativos en dichos países, a pesar de susdiferencias en su organización, presentan cinco tendencias comunes: autonomíacreciente de los centros escolares; búsqueda de un punto de equilibrio entrecentralización y descentralización; predominio de la evaluación externa de lasescuelas y del sistema educativo; promoción de la libre elección de escuelas por lasfamilias; y una voluntad clara de diversificar la oferta escolar. En particular, sabiendoque la autonomía de los centros y, consecuentemente, el liderazgo de los equiposdirectivos se han convertido en un factor de primer orden en la mejora de laeducación. Dentro de esta pesada tradición, que ha creado una “cultura” escolar enla propia Administración y centros escolares, se ha ido generando una colonizaciónjurídica, por regulaciones normativas, de la mayor parte de ámbitos de la vidaescolar, dando como resultado una acción docente rutinaria, con los consiguientesprocesos de desprofesionalización.
  • 2. Incluso cuando se hablaba de Proyecto Curricular propio de cada centro escolar,paradójicamente se exigía una uniformidad forzada. En segundo lugar, una cosa hasido la “descentralización” política y educativa, como distribución territorial delpoder o transferencia de competencias en educación a las ComunidadesAutónomas, y otra la “autonomía escolar” como capacidad de los agenteseducativos –centros y profesores – para tomar decisiones propias.El estudio y la autonomía en Europa.Esta falta de autonomía de los centros educativos se puso de manifiesto con eldesarrollo de la LOGSE, pues querer introducir un nuevo modelo de autonomía en eldesarrollo del currículum (Proyecto Curricular), propio de los países nórdicos yanglosajones, en una estructura de sobrerregulación administrativa, como eran lasregulaciones normativas de los centros, impidió llevar a cabo dichos proyectospropios. Se hablaba de un nuevo nivel de decisión y determinación curricular (elcentro escolar), inexistente en la práctica, con la colonización administrativareguladora en aquellos momentos.Autonomía de los centros educativos.Efectivamente, en este contexto, se precisa mayor autonomía, que pueda dinamizarlas instituciones públicas de educación. Pero hay que especificar y concretar estaautonomía. Como ya hemos dicho y señala el referido informe de Eurídice (2008), laautonomía lleva aparejado rendir cuentas de los proyectos desarrollados y de losrecursos empleados. En su lugar, se trata de darposibilidades para que los centrospuedan construir sus propios espacios de autonomía (es decir, su propia capacidadde desarrollo y mejora). Al respecto, la autonomía también se aprende.A su vez, para que tenga sentido, la autonomía escolar comporta otras dimensiones.Autonomía y competencia en el currículum.Recuperar el espacio del protagonismo de los centros escolares en la toma dedecisiones y, especialmente, en el desarrollo del currículum supone romper con unalarga cultura de dependencia administrativa, aprendiendo de los errores cometidos.Autonomía en el currículum no es asunto de un documento que respondaadecuadamente a los requerimientos administrativos, como se le hizo entender alprofesorado, cuanto de hacer del centro escolar un proyecto de acción educativa,es decir, un proyecto compartido de educación. Los centros, en el ejercicio de suautonomía, pueden adoptar experimentaciones, planes de trabajo, formas deorganización o ampliación del horario escolar en los términos que establezcan lasAdministraciones educativas, sin que, en ningún caso, se impongan aportaciones alas familias ni exigencias para las Administraciones educativas.”
  • 3. El borrador de Decreto de Autonomía de los centros educativos de Cataluña(diciembre 2009), actualmente en fase de discusión, así lo prevé. 17.1 de dichoBorrador).Mayor capacidad en gestión del personalSin perjuicio de que el reclutamiento del personal docente, administrativo y auxiliarcorresponda a la Administración educativa, es evidente que los centros (equiposdirectivos, Consejos escolares) han de tener mayor capacidad en la gestión,coordinación, organización y distribución del personal docente. Un director concapacidad de liderazgo tiene que tener competencia en el personal. 99-102) abreamplias posibilidades para la dirección en la gestión del personal, que se van aconcretar en el (futuro) Decreto de Autonomía de los centros educativos. Todo estoabre amplias posibilidades de gestión del personal al servicio del proyectoeducativo, que tiene –como contrapartida– “rendir cuentas de los resultados de lagestión del personal destinado al centro, haciendo propuestas que adecuen laestructura de la plantilla y la organización del centro a la consecución de losobjetivos fijados en el proyecto educativo”. Por eso recomienda dar mayorautonomía a las escuelas y un liderazgo pedagógico fuerte.Equipos directivos que lideren la dinámica del centroLos equipos directivos lideran la organización del centro, tienen la responsabilidadde garantizar una enseñanza y un aprendizaje de calidad en el centro.Sin un liderazgo pedagógico fuerte no cabe autonomía del centro educativo, es elliderazgo para el aprendizaje; es decir, vincular el liderazgo con el aprendizaje delalumnado. La dirección escolar se encarga de facilitar a los profesores un ambientede trabajo adecuado propicio para la labor de enseñanza, así como el del centro ensu totalidad y por supuesto la comodidad de los propios alumnos. (Bolívar, 2010).La literatura sobre la eficacia escolar es consistente en la importancia que tiene unbuen director en escuelas que funcionan bien. Debemos de tener siempre encuenta que los factores externos al centro pueden afectar o dificultar el trabajo deldirector pero bajo ninguna circunstancia debe ser determinante en las diversasactividades del centro. Sus valores educativos, de inteligencia estratégica, y lasprácticas de liderazgo mejoran los resultados académicos de los alumnos quecomponen el centro. Cuando hacemos referencia al concepto de autonomía en losproyectos educativos de un centro se suele entender de modo que estamospidiendo una normativa igual para todos, ya que no todos los centros son iguales departida. Conviene también evitar, que la autonomía escolar se quede en un nuevomodo de gestión responsabilizándolo de diversas competencias.
  • 4. Cuando la autonomía es una forma de delegación administrativa o curricular a ladirección del centro, es decir, una mera gestión basada en la escuela, no tieneimpactos significativos en el aprendizaje de los alumnos (Leithwood y Menzies,1998), a esto responden los Proyectos educativos, como “contratos de autonomía.Dado que la autonomía no puede ser una obligación para los centros, a riesgo dequedar en nueva estrategia burocrática, es una posibilidad abierta, a la que sepretende puedan acogerse un gran número de centros. Según se expuso en elCongreso “Éxito educativo y autonomía de centros” en el curso 2009-2010, 635centros tienen un PAC, habiéndose conseguido un incremento del 16% como mediadel éxito escolar. Con su puesta en práctica, los centros educativos deberánelaborar su propia autonomía creando proyectos educativos que garanticen alalumno la adquisición de las competencias básicas y un máximo aprovechamientodel proceso educativo. Para construir la capacidad interna de cambio y mejora de laautonomía de los centros debemos tener en cuenta dos formas de hacerlocomplementarias: configurar el centro escolar como una comunidad profesional deaprendizaje efectiva y establecer redes entre centros y con la comunidad local. Lapolítica educativa tiene que capacitar para que cada centro “construya” suautonomía, a través de proyectos propios con la finalidad de mejorar el centro en sí. Sólo de este modo, el desarrollo interno de los centros puede ser un camino quepermita reconstruir seriamente nuestros centros y educación. Si los centroseducativos debieran garantizar a todos los alumnos las competencias básicas, ladirección de la escuela está para hacerlo posible. Los nuevos ReglamentosOrgánicos de los Centros o Decretos de autonomía han de plantear vías para ircaminando en dicha dirección.Autonomía y evaluaciónLa contrapartida de la autonomía es que la Administración educativa ejerza uncontrol remoto o “a posteriori” de los objetivos y niveles de consecución de loscentros educativos basado en los resultados. Las escuelas tienen autonomía paradesarrollar el currículum, pero deben garantizar lograr los objetivos a los que secomprometen en el proyecto educativo, estos objetivos se manifiestan por el éxitoeducativo. De este modo, a pesar del incremento de autonomía, el sistema se re-centraliza mediante determinados dispositivos como pueden ser el control de losresultados de los diferentes centros y que estos se comprometieran a hacer todolos posible por obtener resultados positivos.
  • 5. Además de que dichas evaluaciones de rendimiento de cuentas puedan serempleada para elaboración de “ranking” y competencia entre centros paraconseguir alumnos, que en España están prohibidas.Realizado por:Macarena Jiménez Barranco.Laura Romero Oller.Sergio Rosado López.