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Una tarde de invierno.
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Una tarde de invierno.

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Cuento japonés

Cuento japonés

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  • 1. UNA TARDE DE INVIERNO
  • 2. Una tarde de invierno, fría, muy fría, no dejaba de nevar.Tan grande era la nevada que los niños y niñas quejugaban en el bosque tuvieron que salir corriendo pararesguardarse en sus casas y dejar el juego para otro día.En la carrera, uno de ellos perdió una manopla.
  • 3. La manopla quedó olvidada en la nieve ya que al niñoque se le cayó no se dio cuenta.Pero no la importó porque estaba segura que alguien lausaría.
  • 4. Un oso que pasaba por el bosque buscando una cuevadonde refugiarse, encontró la manopla y no se lo pensódos veces.La olisqueó y se metió dentro para ver lo calentito que seestaba.
  • 5. -La verdad es que no se está nada mal, mucho mejor queen la cueva, dijo el oso.Tan contento y calentito estaba que se puso a cantar unabonita canción.Pasaban las horas hasta que……
  • 6. Un zorro que buscaba un cobijo, al oír la canción, sepuso a olisquear la manopla pues no daba crédito que dedentro de una manopla saliera música.-¡Hola!, ¿hay alguien ahí dentro?, preguntó sorprendidoel zorro.-Soy el señor oso. Hace tanto frío que al encontrar estamanopla me he metido dentro y estoy súper calentito.-¿puedo entrar yo?, pues también tengo frío.- De acuerdo, pero estaremos muy apretados porque yosoy tan grande.
  • 7. Al entrar el zorro, la manopla se hizo más grande.-¡¡Qué maravilla!! Que calorcito, aquí sí que se estábien, dijo el señor zorro.-¡¡Sí, sí,…!! ¿pero estamos un poquito apretaditos nocree señor zorro?, le preguntó el señor oso.-No lo piense señor oso y cuénteme, cuénteme ¿comole va la vida?.Se enfrascaron en una buena charla y pasaban lashoras y las horas hasta ……
  • 8. Aparece un lindo conejito que corriendo por el bosqueoye las voces y ….. frena su carrera, abre bien sus orejasy se da cuenta que las voces salen de dentro de lamanopla.-¡¡Pero bueno!!! esto si que es raro. ¡¡Hola, hola!!!!! ¿hayalguien ahí? pregunta algo asustado el conejo.-¡¡ Sí, sí,…!! contestan a la vez el oso y el zorro.Y sin decir más también se mete en la manopla.
  • 9. -¡Hola señor oso, Hola señor zorro! pensé que ya no os encontraba,con esta tarde fría de invierno que tenemos, os he buscado en lacueva y claro no estabais.-¡Pues no!, dijo el señor zorro, yo iba camino de allí, precisamente,pero oí cantar al señor oso y aquí me he metido. No puede negarseñor conejo que aquí se está mucho mejor.-Yo le insistí en que no entrara, porque no hay mucho espacio, perotuvo que entrar y encima también usted ¡¡ ahora si que estamosapretados, calentitos pero muy apretaditos!!, dijo ya más enfadado eloso.-Deje de protestar, señor oso, y aparte esa pata que me está pisandomi oreja, le dijo el señor zorro.-Bueno, bueno y de que estaban hablando, comentó el señor conejo.Así siguieron hablando y hablando hasta que….
  • 10. -¡¡Hola!!, soy la señora pájaro. Se os oye desde el otro lado del bosque y enesta tarde fría de invierno estamos todos en la cueva, y claro al no estar y elseñor conejo no regresar aquí estoy yo a buscaros, dijo la señora pájaroasomándose a la manopla.-¡¡Hola ¡!! Señora pájaro, dijeron a la vez, el señor oso, el señor zorro y elseñor conejo.-Pero bueno que calorcito tenéis aquí, ¡¡¡anda hacerme un sitio que seguroque yo también quepo!!!!-¡¡¡No, no, …. esto va a ser demasiado!!! Ya no se cabe, hemos roto algo lamanopla y se me está saliendo la pata y empieza a entrar el frío, dijo muy,muy, muy enfadado el oso.-A lo mejor, esta vez, el señor oso va a tener razón y somos demasiados, misorejas se salen de la manopla, dijo el señor zorro.-¡¡JO, Jo,…no puedo casi hablar porque tengo medio hocico fuera!! dijo elseñor conejo.-Yo creo que no estamos tan cómodos, mirad mis pobres alas se salen.Y siguieron hablando y hablando hasta………………
  • 11. Sin ellos saberlo, estaban tan pendientes de que no se les salierande la manopla, las diferentes partes del cuerpo, que no se dieron nicuenta de que la señorita hormiguita había llegado hasta la boca dela manopla.-¡¡ Bueno por decir manopla!!! Porque estaba tan abultado y rasgadaque ya menos una manopla parecía cualquier cosa.-Pero que alboroto, es este que os traéis, dijo la hormiguita.-Ay!! por favor señorita hormiga, ayúdanos a salir de esta manopla.Ya somos demasiado, se está rompiendo y nos estamos pisando losunos a los otros y ya no aguantamos más.-Muy bien os ayudaré, como está rotita seguro que si entro yo seromperá del todo y así podréis salir.- Sí, sí,… gritaron encantados, el señor oso, el señor zorro, el señorconejo y la señora pájaro.
  • 12. La hormiguita entró dentro de la manopla y sin que lesdiera tiempo a reaccionar la manopla explotó. Todos losanimales salieron volando, y la manopla quedódestrozada.Cuando ya cayeron al suelo se empezaron a reír acarcajadas, pues lo habían pasado realmente mal al estartodos tan apretados, que verse libres del aprieto de lamanopla les parecía un milagro.Una vez recuperados de las risas y todos contentos sefueron hacia la cueva. Contaron al resto de animales, queles esperaban, lo sucedido y al amor de la lumbrepasaron jugando y cantando todos juntos esta tarde fríade invierno.

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