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5 elem para 1 ped soc alt gerard fourez
 

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ELEMENTOS PARA UNA PEDAGOGIA SOCIAL ALTERNATIVA

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  • Tom Beauchamp is a Professor of Philosophy and a Senior Research Scholar in Georgetown University's Kennedy Institute of Ethics. He was born in Austin, Texas. He took graduate degrees from Yale University and The Johns Hopkins University, where he received his Ph.D. in 1970. He then joined the faculty of the Philosophy Department at Georgetown University, and in the mid-70s accepted a joint appointment at the Kennedy Institute of Ethics. In 1976, he joined the staff of the National Commission for the Protection of Human Subjects of Biomedical and Behavioral Research, where he wrote the bulk of The Belmont Report (1978). James F. Childress is the Hollingsworth Professor of Ethics and Professor of Medical Education at the University of Virginia, where he directs the Institute for Practical Ethics. He served as Chair of the Department of Religious Studies, 1972-1975 and 1986-1994, as Principal of UVA's Monroe Hill College from 1988 to 1991, and as co-director of the Virginia Health Policy Center 1991-1999. In 1990 he was named Professor of the Year in the state of Virginia by the Council for the Advancement and Support of Education.
  • Se trata de una estructura teórica con el fin de agrupar estructuradamente los temas que surgen al hablar de Bioética. Es un esquema discutible, y también los apartados que se dan porque podrían ampliarse o reagruparse.
  • La bioética a olvidado lo humano en la relación. La aportación que inicialmente se pensó como humanizadora de la técnica.

5 elem para 1 ped soc alt gerard fourez 5 elem para 1 ped soc alt gerard fourez Presentation Transcript

  • Elementos para una Pedagogía Social Alternativa GERARD FOUREZ
  • BIOÉTICA ORÍGENES
    • “ El gran error de toda ética ha sido, el creer que debe ocuparse sólo de la relación del hombre con el hombre.”
    • Albert Schweitzer.
  • La Bioética una ciencia nueva Circunstancias de su aparición
    • Realidad de actuaciones no éticas de la medicina: 2 guerra, EEUU
    • Éticas ecológicas
    • Miedo del hombre ante la máquina
    • Separación entre ciencia y filosofía
    • Ética catastrófica o esbozada . La vieja moral es aburrida, enemiga de la vida, miedosa e inserta en el poder. Para vencerla hay que recurrir al riesgo y al peligro que dinamizan la nueva acción moral (en el peligro está la salvación, decía Hölderling). El nuevo acto moral supone la asunción y a la vez la reconstrucción del propio destino (fundamento de la nueva biología)
    • Ética del superviviente o vivida , formada por restos de una vieja moral pre-cristiana, que el acepta como si de un imperativo categórico se tratase, integrada por una moral heroica o caballeresca y una especie de etología, “avant la lettre”
    • Ética dioscúrica o insinuada , moral secreta, de la identidad, que anticipa (el encuentro con el otro)
    • Se rechaza la moral tradicional como decadente y sobre todo fundamentada en la falsa premisa de un telos y un Bien absoluto
    La filosofía después del anuncio de muerte de Dios. La tres éticas de Nietzsche.
    • Wittgenstein: la sublimación de la ética y el fracaso de la filosofía moral
    • El relativismo emotivista (Ayer): que afirma que los enunciados morales no son sino seudo enunciados que expresan emociones subjetivas o sentimientos.
    • El prescriptivismo (Hare): algunos términos del ámbito moral tienen validez universal
    • La justicia como imparcialidad (John Rawls) responde al as preguntas de porqué y cómo lo moral, el bien y la obligación desde propuestas neocontractualistas
    Las éticas del siglo XX
    • La ética del discurso (Jürgen Habermas y K. O. Apel) que pone énfasis en indagar la corrección moral de las normas y se pregunta sobre si esta o aquella norma sería aceptable para todos los afectados por ella, colocados en una situación ideal para hablar.
    • El neoaristotelismo o un intento de respuesta desde la tradición y la historia (A. MacIntyre)
    • La alteridad ante el otro; intersubjetividad y compasión (E. Lévinas)
    • Propuesta de articulación de todos los enfoques (P. Ricoeur)
    Las éticas del siglo XX (2)
    • Ambivalencia del progreso científico.
    • La ciencia no existe nunca en estado puro. No puede separarse de intereses económicos, sociales y políticos.
    • Gijón 2000: “Conscientes del peligro de las desviaciones de estos progresos podrían significar para los derechos humanos”.
    Ciencia y tecnología
  • sociedades democráticas diversidad pluralismo moral democracia liberal moderna relativismo, politeísmo axiológico transformaciones de la vida humana y desarrollo de la ciencia-técnica  nuevas y complejas preguntas morales situación de la filosofía moral actual  d iversidad de fundamentos diversas morales “religiosas” y no religiosas
    • MONISMO MORAL
    • CÓDIGO MORAL ÚNICO
    • Valores absolutos
    • Autoritarismo moral
    • ¿Cómo respetar la autonomía y la diversidad?
    • POLITEÍSMO AXIOLÓGICO
    • CÓDIGO MORAL MÚLTIPLE
    • Valores relativos, “todo vale”, “todo vale lo mismo”
    • Relativismo moral
    • ¿Cómo construir convivencia democrática?
    • PLURALISMO MORAL
    • Mínimos morales (justicia), se pueden exigir
    • Máximos morales (felicidad), se pueden promover, invitar
  • Pioneros de la bioética
  • PIONEROS
    • Leopold
    • Potter
    • Bioethics, the science of survival. (1970).
    • Bioethics, bridge to the future. (1971).
    • Hastings Center y Kennedy Institute.
  • TEORÍA DE POTTER LA CIENCIA. LA ÉTICA.
  • CASO TUSKEGEE (1970)
    • La ciencia sin ética es ciega, por ello desorienta y deshumaniza.
  • JAPÓN, UNIDAD 731
    • Congelación de presos.
    • Disecciones in vivo.
    • Exposición voluntaria a bombas.
    • Años 30s y 40s.
  • OTROS CASOS…
    • Dr. Cristian Bernard. (1967)
    • Karen Ann Quinlan. (1975)
  • CÓDIGO DE NÚREMBERG(1946)
  • DECLARACIÓN DE HELSINKI (1964)
  • INFORME BELMONT (1974)
    • Tom L. Beauchamp y James F. Childress(1979)
    PRINCIPIOS BIOÉTICOS AUTONOMÍA BENEFICENCIA JUSTICIA
  • JUSTICIA
    • El tipo de justicia que tiene una relación directa en el campo biomédico es la justicia distributiva :
    • A cada uno una porción igual.
    • A cada uno según sus necesidades
    • Entre otros.
  • BENEFICENCIA
    • No hacer daño.
    • Principio fundamental de la ética por muchos años .
    • Acrecentar al máximo los beneficios y disminuir los daños posibles.
  • AUTONOMÍA
    • Hay factores que impiden a una persona actuar con autonomía:
    • Ignorancia
    • Depresión
    • Miedo
    • Estados mentales alterados
    • Entre otros
  • Historia de la Bioética. Pellegrino.
    • Era 1ª: de tranquila oscuridad.
    • Era 2ª: Principlismo . Beauchamp y Childress. Comités de ética. Enseñanza de Bioética. Política.
    • Tiempo de crisis: los años futuros .
  • Concepto
  • Definición
    • “ Estudio sistemático de la conducta humana en el ámbito de las ciencias de la vida y de la salud, analizadas a la luz de los valores y principios morales”.
    • Encyclopedia of Bioethics (1978).
    Objeto de la Bioética A segurar el respeto , a través de las innovaciones tecnológicas, del ser humano y de la biosfera. Finalidad de la Bioética El análisis racional de los problemas morales ligados a la biomedicina y su vinculación con el ámbito del derecho y de las ciencias humanas. ¿Podemos alcanzar con la razón verdades universales?
  •  
  • “ De la ética mediterránea estamos aprendiendo el concepto de solidaridad -que ayuda a resolver problemas -, el éxito español en transplantes y la ayuda al paciente terminal”. DIARIO MÉDICO, 23.11.98 ALBERT R. JONSEN:
  • Principios éticos universales
    • El fin no justifica los medios.
    • Hacer el bien y evitar el mal.
    • Kant: “Obra de tal manera que tu norma de conducta pueda erigirse en norma de conducta universal” (idea de deber). “No hagas a otro lo que no quieras que te hagan a ti”.
    • La ley moral regula el obrar del individuo mirando la bondad de sus propios actos.
    • La ley civil regula las relaciones entre individuos mirando el bien común . Paz, seguridad y libertad.
    • La objeción de conciencia.
    Ley Moral vs. Ley Civil
  • Nace la Bioética
    • Gran importancia adquiere la publicación de Tom L. Beauchamp y James F. Childress, Principles of Biomedical Ethics , que se publicó por vez primera el año 1979, y acaba de sacar la 5ª edición (hay versión española de la 4ª)
    • Desarrolla los 4 principios, y el método deliberativo
  • Estatuto Epistemológico
    • Objeto material de la Bioética
    • 2 Planteamientos:
      • Bioética global: fenómeno vida en toda su extensión teniendo cuenta de las estrechas relaciones de los seres vivos entre ellos y con el ambiente
      • La vida humana y las intervenciones sobre la vida humana
  • Estatuto Epistemológico
    • Objeto formal de la Bioética: se trata de un estudio ético
    • Se pueden ver 3 niveles relacionados:
      • bioética general , que se ocupa de las cuestiones preliminares y fundamentales de tipo metabioético (modelos antropológicos, teorías éticas, elaboración de normas...)
      • bioética especial , que estudia los problemas singulares (eutanasia, fecundación artificial, aborto...)
      • bioética clínica , que discuten los casos de la praxis clínica.
  • Fundamentación de la Bioética. Bioética general: Fundamentos éticos y fuentes documentales. Bioética especial: analiza los grandes problemas: aborto, eutanasia, experimentación con embriones, etc. Bioética clínica o toma de decisiones.
  • Bioética General
      • Relación bioética con:
        • Ciencia
        • Ética médica
        • Deontología
        • Derecho
        • Religión
      • Fuentes de eticidad: cómo hacer el juicio ético del obrar humano:
        • Autonomía versus heteronomía
        • Absolutos morales
        • Responsabilidad de las consecuencias
      • Temas antropológicos : qué es:
        • Vida humana
        • Muerte
        • Naturaleza humana
        • Individuo
        • Persona
        • Dignidad
        • Derechos humanos
  • Bioética especial.
    • En el inicio de la vida : aborto, las técnicas de reproducción asistida, los embriones sobrantes, la ingeniería genética, la clonación, el control de la natalidad en la población: índices de fertilidad, la codificación del genoma.
    • La relación médico–paciente , el consentimiento informado, y documentos de voluntades anticipadas. El sida. Experimentación y ensayos clínicos en humanos. Los transplantes. Los xenotransplantes.
    • En el final de la vida : la eutanasia y el suicidio asistido, la retirada o el no inicio de tratamientos de soporte vital, los cuidados paliativos, la muerte cerebral.
    • Económicos : la distribución de recursos sanitarios.
    • Sociales : repercusión de la biotecnología en la vida humana.
  • Bioética Clínica
    • Principialismo
      • Beauchamp y Childress
      • Revisión de Diego Gracia
    • Procedimiento Casuístico
    • Los valores en la ética clínica
    • Las éticas de la virtud
  • ¿Qué debería aportar la bioética?
    • Conocimiento interdisciplinar.
    • Metodología en el planteamiento de los problemas.
    • Camino de diálogo interdisciplinar para el enriquecimiento mutuo.
    • Seguridad en el propio obrar.
  • ¿Por qué no existe un consenso mundial sobre estas grandes cuestiones bioéticas? Ramón R. Abarca Fernández
  • Modelos bioéticos de referencia
    • El panorama de la bioética de hoy: pluralidad de criterios difícilmente conciliables entre sí; pluralismo que se refiere tanto a la antropología de referencia como a la fundamentación del juicio ético.
    • Lo importante a definir: valores y principios en los que debe basarse el juicio ético y demostrar la razón última por la que un acto moral se puede considerar lícito o ilícito.
    • Evitar una ética “indiferente” basada en la tolerancia como sistema de referencia, ya que de este modo se pierde de vista la importancia humana y social de los problemas que se plantean a la bioética.
    • Modelo Liberal-Radical.
    • La moral no se puede fundamentar ni en los hechos, ni en los valores objetivos, sino sólo en la “opción” autónoma del individuo.
    • Prima el principio de autonomía: “yo pienso”
    • Único límite: la libertad ajena.
    • Ruptura del binomio libertad-responsabilidad.
    • Liberalismo ético: moral cambiante con la costumbre.
    • Los DDHH dependen de las circunstancias sociales .
    Orientaciones bioéticas
    • Modelo Pragm á tico-Utilitarista
    • Cálculo de las consecuencias de la acción con base a la relación coste/beneficio.
    • Introduce el concepto calidad de vida.
    • Valor de la vida por presencia/ausencia de sufrimiento.
    • Valor sociológico de la persona.
    • El consenso ciudadano. Los DDHH son consensuables .
    Orientaciones bioéticas.
    •   P ropuesta Personalista
    • La persona humana es una unidad, un todo (espíritu y materia).
    • Vale en sí mismo, no por las opciones que lleva a cabo.
    • Propone una ética universal .Valores universales.
    • Valora el proceso vital humano desde su inicio hasta la muerte.
    Orientaciones bioéticas
  • La Bioética en Europa y América Latina.
    • Enfoques diferentes, a partir de sus propios referentes socioculturales y éticos.
    • Cuba hizo resistencia al principio; luego triunfó la dialéctica marxista y la visión martiana: cuba insertada en el mundo; pero con raíces propias.
  • Metodología en Bioética. Biología Antropología (Ciencias empíricas) Punto A Punto B Ética Punto C Valor de la Persona Significado antropológico Valores en juego Dignidad de la persona Valores a defender Normas de actuación Principios
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  • GERARD FOUREZ
  • Biografía
    • Dr. Gerard Fourez en la física teórica de la Universidad de Maryland y es licenciado en filosofía. Profesor de la Universidad de Namur, donde enseñó hasta hace poco, la epistemología, la ética y la filosofía de la educación. También con frecuencia en los Estados Unidos y América Latina. Es autor de numerosos libros y artículos, incluyendo la construcción de la ciencia, la cultura científica y técnica, nuestro conocimiento acerca de nuestro conocimiento y doma la epistemología.
  • Alfabetización Científica y Tecnológica
  • ¿Alfabetización científica o tecnológica? Periódicamente se replantea una cuestión entorno a la alfabetización científica-tecnológica, se pudo ver por ejemplo, en los debates del Foro Internacional de UNESCO en julio de 1993 sobre el Proyecto 2000+: ¿conviene hablar de alfabetización científica por una parte, y de alfabetización tecnológica por otra? ¿ O es más adecuado hablar de una alfabetización científico-tecnológica única y más global? Para ciertas personas, la distinción es necesaria, mientras que según otras constituye un obstáculo para los fines sociales que persigue la alfabetización científico - tecnológica.
  • ¿Alfabetización científica o tecnológica?
    • A menudo la cuestión se plantea como si se tratara de un juicio factual: uno se pregunta si, «en la realidad», la alfabetización científica es la misma cosa que la alfabetización tecnológica. El inconveniente dc esta manera de plantear la cuestión proviene de que los juicios sobre la diferencia o la identidad de das cosas no son proposiciones relativas a hechos, sino más bien a programas de acción y a estrategias, cuyas posturas son generalmente de intereses.
    • En efecto, en lo abstracto, quien pretenda que dos cosas son diferentes siempre tiene razón: no hay dos objetos sin diferencia, Por el contrario, la afirmación de que dos cosas son lo mismo conlleva siempre un aspecto voluntarista —algunos dirían hasta «violento»— pues ella no puede sostenerse más que con la condición de descartar las disimilitudes.)
  • Algunas razones para distinguir A. C. y A. T.
    • Justificar la distinción partiendo del objetivo (de las «verdades» diferentes) o de métodos (procesos o criterios diferentes) revela dos problemáticas distintas, en las cuales los presupuestos pueden ser discutidos.
    • Se puede, por ejemplo, preguntarse si la definición de ciencias como «pura» búsqueda de «verdades» es adecuada: las ciencias ¿no buscan, como las tecnologías, inventar modelos que les permitan controlar procesos concretos (en laboratorio o en situaciones protegidas» sobre el terreno para las ciencias; en la sociedad y su contexto más amplio para las tecnologías)?
    • Dentro de esas perspectivas, tanto las unas como las otras tendrán como objetivo la búsqueda de invenciones-descubrimientos. Y la «verdad» de las ciencias como la de las tecnologías se fundaría en su posibilidad de acción controlada en el mundo: su diferencia no seria entonces tan grande.
    • Importa, pues, explotar lo que significa una distinción radical entre las ciencias y las tecnologías.
  • Las «verdades» de los científicos y de los tecnólogos
    • La «verdad» de las ciencias está vinculada a su adecuación a resultados experimentales o a tests empíricos. Desde la observación a la teorización más refinada, los discursos y las representaciones científicas son llevadas por una intencionalidad y una finalidad humanas sin las cuales no serían más que discursos huecos6 para nosotros.
    • Ellos no producen jamás representaciones absolutas del mundo, sino verdades para nosotros, vinculadas con situaciones y con proyectos que nos hacen organizar el mundo de una cierta manera.
    • Desde ese punto de vista, las ciencias no parecen, sin embargo, mas desinteresadas que las tecnologías, aun cuando la mayor parte del tiempo los intereses políticos o económicos de la investigación científica son más indirectos —o más enmascarados— que los de las tecnologías, Por otra parte, la producción cultural de las tecnologías no puede ser desestimada.
    • Por otra parte, la producción cultural de las tecnologías no puede ser desestimada. Los tecnólogos construyen sistemas de representación tan complejos como los de los científicos.
    • Así, las tecnologías espaciales que han permitido ir a la luna se han desarrollado en el cuadro de representaciones teóricas por lo menos tan estructuradas, complejas e inventivas como las de los físicos de partículas elementales.
    • Por otra parte, desde el punto de vista de su relación con un pensamiento teorizante, la diferencia entre las ciencias y las tecnologías, ¿no es sobre todo ideológica?
    • La finalidad de los discursos científicos está más enmascarada que la de los tecnológicos. (Es esto lo que ha hecho decir al físico J. M. Lévy-Lehlond que lo que daba a un discurso su «status» de cientificidad era, en parte por lo menos, el simple olvido de su origen, a menudo bien precisado en nuestras historias humanas.)
    • Los «status» de verdad de las ciencias y de las tecnologías están muy próximos. En cada caso, se puede decir que ha habido invención de un discurso verdadero cuando éste funciona adecuadamente allí donde uno quiere utilizado. La diferencia más significativa es, sin duda, que se les demanda a los discursos tecnológicos que funcionen en entornos más complicados que los laboratorios científicos (siendo los laboratorios lugares protegidos dc las complejidades materiales, sociales, económicas y otras, del mundo llamado «real» ).
    • Desde las perspectivas que venimos de esbozar, hay pocas razones para defender una distinción cultural profunda entre las ciencias y las tecnologías: sus verdades parecen del mismo tipo. Puede ser que la diferencia más significativa proceda finalmente de su lugar de aplicación: el laboratorio protegido por la simplificación para las unas, la sociedad en su complejidad para las otras.
  • Ciencias y tecnologías, ¿difieren entre sí?
    • Según Layton y Sörensen, como hemos visto, las diferencias son muy significativas, pero la manera en que ellos las introducen es sin duda un poco inesperada para muchos docentes de ciencias o investigadores en laboratorio: ellas estarían fundadas en la mayor complejidad de la empresa tecnológica que no puede quedar, como las ciencias, confinada en el cuadro estrecho de un laboratorio o de un paradigma.
    • Lo que es punzante, en este enfoque, es que, en suma, se presentan allí las ciencias y las tecnologías menos como dos categorías distintas y paralelas, que como des categorías en las que la una (el proceso tecnológico) incluye prácticamente a la otra (el proceso científico).
    • La especificidad de las ciencias sería sobre todo su carácter abstraído de la complejidad de lo real, y su manera de reducir y de simplificar las situaciones. Dicho de otro modo, la característica de las ciencias sería menos la investigación de una verdad por ella misma que un método de invención de modelos más simples que no consideran más que una parte de los contextos concretos, reducidos a los del laboratorio.
    • La diferencia epistemológica entre las ciencias y las tecnologías sería entonces finalmente relativa a su lugar de aplicación. Las ciencias no serían una búsqueda de la verdad por ella misma, sino más bien la búsqueda de una verdad para un lugar material y culturalmente situado. Y, culturalmente, los dos procesos compartirían igualmente la «fiesta» científica, el «juego de los posibles», la «demencia» por los cuales los humanos desplazan sin cesar las fronteras de su existencia y de su historia, las ciencias estarían, dentro de esta perspectiva, tan inclinadas por una finalidad y una intencionalidad humanas como las tecnologías: se las podría considerar como tecnologías intelectuales.
  • Intereses que giran alrededor de la distinción entre A. C. y A. T. Los dos corrientes del pensamiento científico Principio del siglo XIX en dos grandes Corrientes. Una de ellas ha dado nacimiento a las facultades de ciencias y a las ciencias Llamadas «fundamentales» Ciencias y tecnologías a la luz de las socio-epistemologías constructivistas Desde entonces algo ha pasado, por lo menos en e l universo filosófico: la toma de conciencia del carácter histórico de las ciencias. A menudo, por otra parte, uno se arregla para dar una imagen simplificada de las tecnologías, de tal forma que se pueda verlas como las aplicaciones de las ciencias Por último hoy, en la medida en que uno desee para los jóvenes una educación tecnológica, se ve aparecer otra dinámica que pone la ciencia al servicio de los desarrollos tecnológicos. Desde esta perspectiva, la educación tecnológica es considerada como válida en sí misma
  • ¿Por qué finalmente distinguir A.C. y A.T.?
    • Desde esta perspectiva, uno se puede preguntar si la voluntad de distinguir entre A. C. Y A. T. no revela un combate de retaguardia donde se alían los intereses de los científicos fundamentales, de los docentes en ciencias del secundario, y de aquellos que quieren hacer jugar a las ciencias el rol de cemento ideológico (una suerte de mito fundamental) en una sociedad secularizada.
    • Pero otra lectura saca a la luz las diferentes actitudes a las cuales hice alusión antes. Una parte de los que defienden la distinción de los dos tipos de alfabetización actúan por táctica. Frente a la hegemonía de los cursos de ciencias tradicionales disciplinarios, frente al desinterés de los alumnos por ellos, frente también a las necesidades culturales y económicas de una familiaridad con los desarrollos tecnológicos, quieren promover la distinción deforma tal que, al menos en alguna parte, pueda tener lugar una real alfabetización tecnológica..
    • Puede ser necesario añadir otra lectura del debate ligado aún a otros intereses. En nuestra sociedad, secularizada sin duda, pero a menudo en búsqueda de absolutos, las ciencias fundamentales, con su independencia relativa de los poderes económicos y políticos, aparecían como un lugar dc resistencia a una sociedad dominada por la tecnocracia, el economicismo y por todo lo que no revelara eficacia instrumental o utilitaria.
    • De allí el temor de que una educación en tecnologías, necesariamente, se convirtiera en una manera de reclutar a los jóvenes en la sociedad programada postindustrial.
    • La táctica consistirá entonces, con frecuencia, en combatir —directa o implícitamente— toda tendencia a valorizar la finalidad de los saberes, para insistir en todos los niveles de la enseñanza sobre lo que les parece más desinteresado, a saber las ciencias fundamentales.
    • Toda finalidad es vista como puramente utilitaria y/o práctica; no se ve posibilidad de una finalidad cultural (que ponga la mira en la comunicación y la interpretación).
    • A continuación la mejor defensa contra los condicionamientos tecnocráticos, ¿no reside en la valorización de los compromisos humanos ligados a la producción de los saberes?
    • En fin, ¿no hay que, si se quiere humanizar las actividades científicas y tecnológicas, comprender y mostrar cómo, en su mismo seno, las libertades humanas comprometen su historia?; para esto, ¿no haría falta promover una educación que permitiera a los jóvenes ver cómo los saberes, ya sean tecnológicos o científicos, son producciones humanas, por y para seres humanos —saberes siempre con una finalidad, interesados en el sentido más profundo (pero no solamente económico-práctico) del término?
    • En otras palabras, más que intentar hacer de las ciencias fundamentales una suerte de islote tratando —en vano- de hacerlas escapar a la historia humana, ¿no valdría más ver cómo son también un lugar donde se juega esta historia?
    • Queda por decir que toda alfabetización científico-técnica corre siempre el riesgo de ser recuperada por las ideologías tecnocráticas de nuestra época y de ser instrumentalizada con el objetivo de crear buenos productores y consumidores de una sociedad programada. Esto ocurrirá inevitablemente si no se pone sin cesar en evidencia y en su justo valor tanto el carácter humano y cultural de las tecnologías como el de las ciencias.
  • En concreto: un problema institucional
    • Cualesquiera que sean los análisis que se hagan del debate a propósito de la distinción entre A. C. y A. T., las decisiones se tomarán a nivel institucional. Serán el resultado de compromisos entre diversos intereses. ¿La manera en que los currícula integrarán la alfabetización científico-tecnológica permitirá la continuación de cursos de ciencias no comprometidos y poco atrayentes para los alumnos? ¿Favorecerá una renovación de la enseñanza de las ciencias, de forma tal que sus conceptos sean siempre mostrados dentro de sus relaciones con las historias y los contextos humanos?
    • ¿La alfabetización tecnológica tenderá a hacer de los alumnos las ruedas de una sociedad tecnocrática, o los ayudará a tomar una distancia crítica con referencia a una sociedad en la cual verán mejor las estructuras sociales portadoras de coacciones y de libertades? Para esas preguntas y para muchas otras no hay respuestas generales y abstractas; las respuestas, siempre concretas, serán el resultado de negociaciones sociales en las cuales nuestra historia individual y colectiva estará comprometida. Y orientaciones institucionales idénticas pueden, en contextos diferentes, tener significados opuestos.
  • Cómo se elabora el conocimiento. La epistemología desde un enfoque socioconstructivista
  • Cómo se elabora el conocimiento. La epistemología desde un enfoque socioconstructivista
    • Cuenta una leyenda oriental que un profesor universitario fue a visitar a un famoso maestro zen en Kyoto en busca de conocimiento. Mientras el monje servía té, el profesor comentaba los ejercicios, analizaba los textos, interpretaba las historias y las tradiciones y divagaba sobre los antiguos procedimientos de meditación.
    • Hizo todo lo posible para impresionar a su anfitrión, con la esperanza de que lo aceptase como discípulo. Mientras hablaba, el monje continuaba llenando el vaso hasta que el líquido se derramó y el té comenzó a extenderse por toda la mesa.
    • — ¿Qué es lo que usted está haciendo? ¿No ve que el vaso está lleno y no cabe nada más en su interior?
    • — Su alma es como este vaso –respondió el maestro–. ¿Cómo puedo yo enseñarle el verdadero arte del budismo zen si ella ya está llena de teorías?
    • Fourez ofrece un análisis epistemológico, de acuerdo a la definición de epistemología como disciplina que estudia la manera cómo se conoce, analizándose los procesos mediante los cuales los humanos reflexionan y piensan, no como metacognición, sino a modo de estudio de los procesos en sí mismos, del cómo se construye el saber y de los factores implicados en su constitución. Se concede importancia a la posición de cada persona frente al saber.
    • «Su objetivo es conseguir que los alumnos y sus maestros sean conscientes de que el desarrollo de los acontecimientos les concierne, de que conocer es una manera de decidir lo que se tendrá en cuenta en la acción, y de que todo esto puede ayudarlos a encontrar sus sitio en la historia»
  • Desde el reconocimiento de que hay varios modos de hacer epistemología, la opción de Fourez es: Socioconstructivista Raíces en el constructivismo socioconstructivismo pedagógico Socioconstructivismo sociohistórico
    • Devolver su lugar a la vida y la historia de quienes hicieron ciencia, llegando a ser personas competentes frente al mundo y la historia son propósitos del socioconstructivismo.
    • Una de las premisas fundamentales del enfoque socioconstructivista adoptado es que los saberes se construyen socialmente. Precisamente, la consideración de la ciencia como una construcción social e histórica, una producción construida por humanos y para humanos.
  • La construcción del conocimiento científico: filosofía y ética de la ciencia (1994)
    • Desmitifica la idea de ciencia y se incide sobre los condicionantes económicos, sociales, políticos y culturales que determinan el conocimiento científico-técnico. Al igual que nos ofrecen posibilidades de liberación, las ciencias pueden erigirse en factores de destrucción y desigualdad social. De este modo, a veces toman el relevo de las religiones. Es más, tal como puntualiza el autor en el texto «todavía hoy, frecuentemente se enseñan las ciencias como se inculcaba la religión hace cuatro siglos (Latour, 2002)»
    • De este modo, en el Capítulo primero utilizando la analogía de la representación del mundo a partir de mapas aborda las particularidades de las tradiciones para descubrir que la interpretación del mundo, la observación de ciertas cosas y la omisión intencional o implícita de otras depende de esa particular conciencia de ojo, a modo de esos «anteojos».
    • Fourez plantea la difuminación de lo humano en el relato OHERIC (Observación, Hipótesis, Experimentación, Resultados, Interpretación y Conclusión) en el que el sujeto gira en torno al objeto y se propone la aceptación del punto de vista del sujeto en el relato popperiano (Popper, 1973).
    • De este modo, se acepta que tenemos una representación, sin la cual sería imposible tomar una situación como objeto científico: ¿se descubre o se inventa un modelo? Semejante distinción, no hecho, es planteada por humanos y desde el esquema popperiano se pone en evidencia el enfoque humano (pretendidamente el observador OHERIC transparente, sin acción, si no pasivo) en el origen de la distinción misma.
  • Se propone una revolución en la manera de mirar Trascendiendo la separación artificiosa creada por las ciencias entre objeto y sentido, reconociendo que los saberes son maneras de ver ligadas a un escenario y a una perspectiva donde lo humano es fundamental: «Todo saber es producido por alguien, destinado a ser codificado por alguien, con algún propósito» Cada sociedad, de acuerdo a sus propias coordenadas sociohistóricas, construye su modo de controlar e interpretar su realidad, como modo de pensar y representar el mundo
    • Las disciplinas científicas como parte de nuestro valioso patrimonio cultural normalizado, en opinión de Fourez, resultan de un proceso de evolución, de modo que nacen, se transforman y, a veces, desaparecen.
    • Producen representaciones del mundo apropiadas a sus visiones del mundo, han sido engendradas por los intereses de quienes organizan sus prácticas y aprendizajes, transmiten sus maneras de ver y estandarizan y comprueban sus maneras de ver y de actuar.
    • Asimismo, se estima que toda disciplina profesional es construida de acuerdo a los intereses de una agrupación profesional (como organización social establecida y reconocida) y de una mirada específica (a modo de modelización o escenificación de su mundo particular), de ahí que la complejidad del objeto de estudio, su relevancia e interés, el arte de constitución de la disciplina, los saberes vinculados a esta actividad, sus métodos y presupuestos, así como sus prácticas sociales son un producto de un tipo de organización puntual y del reconocimiento e impulso por la sociedad y sus poderes (económicos, culturales, militares, etc.) de su estatuto diferencial.
  • ¡GRACIAS! Lic. Micaela González Delgado