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    Publicacion mujeres protagonistas_inmigracion Publicacion mujeres protagonistas_inmigracion Presentation Transcript

    • www.entredosorillas.org Fondo Social Europeo Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana en España - Perspectivas, políticas y experiencias en dos orillas Este libro recoge las ponencias y conclusiones del seminario “Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana en España”, celebrado en la Casa de América (Madrid) los días 29 y 30 de mayo de 2006, en el marco del proyecto Madrid entre dos Orillas, de la Iniciativa EQUAL del Fondo Social Europeo. www.fundaciondirecta.org www.casamerica.es
    • Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana en España
    • Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana en España Perspectivas, políticas y experiencias en dos orillas Fondo Social Europeo
    • Reservados todos los derechos. No puede reducirse, almacenarse en un sistema de recuperación o transmitirse en forma alguna por medio de cualquier procedimiento, sin previo permiso del editor. CASA DE AMÉRICA - FUNDACIÓN DIRECTA © De esta edición, Casa de América y Fundación Directa, Madrid, 2006 Depósito legal: SG.125-2006 Diseño y maquetación, Paulino Lázaro Impreso en España Imprenta Comercial C/ Somosierra, 28, Segovia
    • Índice PRESENTACIÓN 1. INAUGURACIÓN 9 11 Consuelo Rumí, Secretaria de Estado de Inmigración y Emigración. 13 Soledad Murillo, Secretaria General de Políticas de Igualdad. 17 2. INMIGRANTES LATINOAMERICANAS EN ESPAÑA: PANORAMA GENERAL Y MARCO DE ANÁLISIS 19 M. Ángeles Sallé, Presidenta del Patronato de la Fundación Directa y Coordinadora de “Madrid entre dos orillas”. 21 3. UNA MIRADA EN PROFUNDIDAD A SEIS CUESTIONES CLAVE 47 Empleo y Familia. Gema de Cabo, Jefa de Proyectos del Centro de Estudios Económicos Tomillo (CEET) y coordinadora del estudio “Mujeres inmigrantes en los hogares madrileños ¿cómo atienden a sus propias familias?”. 49 Educación. Ángeles Van den Eynde, Subdirectora General Adjunta del Centro de Investigación y Documentación Educativa (CIDE), Patrona de la Fundación Directa y experta en género y educación. 65 Exclusión y violencia de género. Cristina Civale, escritora y guionista, autora de estudios sobre esta temática. 75 Participación. Claudia Carrasquilla, psicóloga perteneciente al Área de Sensibilización y Participación del Consorcio de Entidades para la Acción Integral con Migrantes (CEPAIM). 85 Remesas. Enrique Alberola, responsable de la Unidad de Economías Latinoamericanas del Banco de España. 97
    • 8 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | 4. INMIGRACIÓN, GÉNERO Y CODESARROLLO EN LAS POLÍTICAS PÚBLICAS APLICADAS EN ESPAÑA 103 Estrella Rodríguez Pardo, Directora General de Integración de Inmigrantes de la Secretaría de Estado de Inmigración y Emigración. 105 Aurora Díaz–Rato, Directora General de Cooperación con Iberoamérica de la Agencia Española de Cooperación Iberoamericana (AECI). 111 Rosa Peris, Directora General del Instituto de la Mujer. 117 Gabriel Fernández, Director General de Inmigración de la Comunidad de Madrid. 121 5. PROTAGONISMO LATINOAMERICANO: DEMANDAS Y EXPERIENCIAS 125 Andelfo García, Ministro Plenipotenciario de la Embajada de Colombia. 127 María Amor López Espinosa, Agregada Cultural de la Embajada de Ecuador. 131 Yris Rossi, Asesora del Cónsul de la República Dominicana. 135 Dora Aguirre, Presidenta de la Asociación Hispano-Ecuatoriana Rumiñahui. 139 Nélida Molina, Presidenta de la Asociación de Chilenos en España (ACHES) y miembro del Grupo Intercultural de Mujeres Malwen. 143 6. AGENDA DE FUTURO. DEBATE Y SÍNTESIS DE LAS PROPUESTAS DEL FORO Nieves Díaz, Jefa de Área de la Dirección General de Integración de Inmigrantes. Miriam Benterrak, miembro de la Estructura de Apoyo EQUAL de la Unidad Administradora del Fondo Social Europeo. 7. CONCLUSIONES M. Ángeles Sallé, Presidenta del Patronato de la Fundación Directa y Coordinadora de “Madrid entre dos orillas”. 8. CLAUSURA Edmundo Jarquín, Director de Gabinete de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB). 9. RELACIÓN DE PONENTES 147 149 151 153 161 163 165
    • Presentación Los días 29 y 30 de Mayo de 2006 tuvieron lugar en la Casa de América las jornadas “Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana en España”. Los principales objetivos que nos propusimos lograr con esta actividad fueron, por una parte, profundizar en el conocimiento -y reconocimiento- del papel, situación y necesidades de las mujeres inmigrantes en un contexto de fuerte feminización de los fenómenos migratorios iberoamericanos; contexto que impone nuevos desafíos tanto en las sociedades de destino como en las de origen. Por otro lado, se pretendió igualmente promover un diálogo vivo y concreto entre las y los responsables de las políticas de inmigración, igualdad y codesarrollo, a fin de favorecer la confluencia de conceptos, ideas y propuestas prácticas, potenciando y enriqueciendo así una agenda que, necesariamente, ha de aunar este triple enfoque. Se contó con responsables públicos del máximo nivel, tanto en el plano estatal como autonómico, y también con especialistas, personal de Embajadas, miembros de asociaciones y gestoras y gestores en áreas de mediación intercultural. Siempre con la mirada puesta en ambas orillas pues, sólo de ese modo, podemos acercarnos a esta compleja realidad en toda su dimensión y aportar perspectivas realistas e innovadoras para su tratamiento. A través de la presente publicación deseamos ahora difundir las palabras, reflexiones, propuestas y aprendizajes de dichas jornadas. Una publicación que esperamos pueda resultar útil para visibilizar el bagaje social y económico que las mujeres latinoamericanas aportan, aquí y allí, y a la vez que sirva de referencia para la generación de una agenda política –local y global- en la que estas mujeres estén presentes. Justo en el momento de cerrar los contenidos de la presente publicación, se producen dos hechos que disponen de una relevancia decisiva en el panorama de la inmigración femenina en España: el primero es la decisión del Consejo de Ministros del 23 de junio de 2006 de analizar el “Plan Estratégico de Ciudadanía e Integración de Inmigrantes”, que sienta las bases de una nueva y ambiciosa política en este campo, multiplicando y sirviendo de paraguas al esfuerzo que ya se viene realizando desde el Estado, las regiones y gobiernos locales en materia de integración. El citado Plan –que ha iniciado ya un amplio período de consultas- contempla el enfoque transversal de género en todo el conjunto pero, además, incorpora un área de intervención específica que contiene seis programas y veintidós medidas destinadas a cumplir los siguientes objetivos: – Incorporar la perspectiva de género en todas las fases de las políticas migratorias.
    • 10 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | – Favorecer el acceso normalizado de las mujeres inmigrantes a programas específicos dirigidos a las mujeres en general. – Facilitar la integración social de las mujeres inmigrantes que se encuentran en una situación de especial vulnerabilidad. Las ponencias y conclusiones de nuestro seminario pretenden, por tanto, contribuir activamente a enriquecer este proceso participativo, a fin de profundizar en el propósito de que el recién nacido Plan sea un auténtico referente de igualdad en la gestión de las migraciones. En esa misma fecha, el Gobierno español aprobó el Proyecto de Ley Orgánica de Igualdad entre hombres y mujeres, un marco fundamental para hacer efectivo el principio de igualdad de trato y la eliminación de toda discriminación contra la mujer en cualquier ámbito de la vida o actuación pública y privada. Este es también un punto de referencia muy importante para apuntalar una agenda de las migraciones en equidad. Por último, la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), por mandato de la XV Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de los 22 países iberoamericanos celebrada en octubre de 2005 en la ciudad de Salamanca, está realizando un trabajo sistemático para que el tema de las migraciones disponga de un tratamiento global dentro de nuestro espacio común. Diversas iniciativas avalan la consistencia de este compromiso, entre las que cabe destacar la celebración del Encuentro Iberoamericano de Migraciones y Desarrollo en julio de 2006, la priorización de esta temática en la XVI Cumbre de Montevideo y la participación iberoamericana en el Diálogo de alto nivel sobre las migraciones propiciado por Naciones Unidas. En ninguno de estos grandes hitos debería faltar la voz de las mujeres iberoamericanas. Y el trabajo contenido en estas páginas desea ser un modesto testimonio de lo que una mirada de género ha de aportar en la construcción de una agenda democrática de las migraciones. Una agenda que aspire a lograr que las migraciones lleguen a formar parte de un gran proyecto de ciudadanía global del que participemos todos, hombres y mujeres. Gracias a todas las personas que tan generosamente han compartido sus ideas y experiencias para hacer este trabajo posible. Y gracias sobre todo a quienes tejen, día a día y en forzado silencio, esta gran cadena transatlántica de voces y compromisos de mujer.
    • 1. Inauguración De izquierda a derecha: Mª Ángeles Sallé, Consuelo Rumí y Soledad Murillo. Fuente: Casa de América.
    • | Inauguración | 13 Consuelo Rumí Secretaria de Estado de Inmigración y Emigración En primer término quiero dar las gracias a la Fundación Directa y a la Casa de América por invitarme a participar en la inauguración de este seminario que celebran hoy. Siempre que mis compromisos me lo han permitido, he atendido las convocatorias de Casa de América porque es uno de los foros de debate y reflexión más sugerentes de los que esta ciudad dispone. Ahora, tengo la seguridad de que con la dirección de Miguel Barroso se abre una nueva etapa de relanzamiento y nuevos objetivos que harán todavía más atractivo el trabajo de esta institución. Seré breve porque sé que no sobra el tiempo para el desarrollo de las sesiones de trabajo. Para comenzar les diré que, en mi opinión, es todo un acierto el título y los contenidos del seminario. Inmigración desde la perspectiva de género representa una relación de la que ya es frecuente hablar pero sobre la que se reflexiona públicamente en menor medida. De algún modo resulta hasta razonable en este y otros campos en los que incide el fenómeno migratorio. Dada la intensidad de los últimos años, pareciera que nuestra experiencia es ya muy prolongada cuando apenas cuenta con una década. Una trayectoria todavía corta aunque intensa; en cualquier caso, muy alejada de las de otros países que llevan muchas décadas recibiendo población inmigrante. Apenas estamos aprendiendo a conocer la realidad que nos rodea cuando al tiempo tenemos que aprender también a gestionar esa situación tan novedosa que es la diversidad. Por ello, llevamos retraso en afrontar hasta el conocimiento de algunas dimensiones básicas, algunos de los rasgos centrales que conforman la escena migratoria en este país. Y, de manera destacada, el que se refiere al papel de la mujer. Bienvenido sea este seminario que, no tengo la menor duda, nos ayudará a adentrarnos en nuestra realidad y a afrontar en mejores condiciones los problemas. Al hilo de ello, me gustaría decir algo más en relación con algunas cuestiones que se han suscitado en el debate público a lo largo de los últimos días y que afectan a todos, hombres y mujeres, tanto españoles como extranjeros. Me refiero a la tentación de algunos discursos por recurrir a la inmigración en términos de arma arrojadiza de la competencia política. No es una buena noticia para nadie. Lo dije en la oposición y lo mantengo desde el Gobierno. Primero porque se da prueba de un flagrante desconocimiento acerca de la diferencia entre quien
    • 14 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | es el inmigrante, que es quien viene por lo general a trabajar aquí, y aquellas personas o grupos que están o llegan a España a realizar actividades delictivas. Dos fenómenos distintos pero que se vinculan de manera irresponsable atendiendo a su identidad extranjera. Al igual que cuando hablamos de españoles, nada une a unos y otros grupos pero de manera reiterada se resucita, debo añadir que siempre por los mismos, esa supuesta relación que es falaz. Segundo. Al recurrir en el discurso público a esta identidad forzada, se está dando por sentado un lugar común que, como ya he tenido la ocasión de manifestarlo estos días, es moralmente reprobable y socialmente muy peligroso. Se lanzan señales aprovechándose de tribunas partidistas con el ánimo de perjudicar al Gobierno pero con el riesgo de construir tópicos que, además de injustos, son nocivos. Es una grave responsabilidad que contraen quienes se comportan de este modo y sobre la que deberían reflexionar en serio porque no les exime del alcance de sus palabras limitarse a afirmar más tarde que se han malinterpretado, cuando han sido gruesas e inequívocas. Todos sabemos lo que conlleva mezclar de manera tan frívola inmigración y delincuencia y a todos debe exigírsenos estar a la altura de nuestras responsabilidades que, por cierto, no se acaban al pasar a la oposición. Vuelvo al contenido concreto de este seminario para decirles que su título es especialmente afortunado en el caso del único colectivo de residentes extranjeros en España- agrupados por continentes – cuyo número de mujeres es superior al de hombres. Más del 54% de quienes han inmigrado a España desde América Latina son mujeres, lo que ofrece una idea de la pujanza de la cuestión de género en este colectivo sobre todo si tenemos en cuenta que la media del conjunto de mujeres inmigrantes en España es del 45%. Es decir, la distancia entre ambas realidades – la especifica iberoamericana y el conjunto de mujeres inmigrantes- se sitúa en torno al 10% y es motivo para la reflexión tanto por lo que se refiere a las razones de la partida, que es lo que provoca que viajen más mujeres o, si lo prefieren, menos hombres, como a la realidad específica a la que da lugar una vez instaladas en España. Los problemas y singularidades a los que se enfrentan por su condición de mujeres y la incidencia de algunas cuestiones que nos preocupan muy especialmente como la que atañe a la violencia de género. No podemos perder de vista, además, que estamos hablando de que quienes proceden de América Latina son el colectivo más numeroso de personas inmigradas en España, prácticamente un millón, el 36% del total de residentes en España, y en su mayoría jóvenes porque la media de edad de los iberoamericanos se sitúa en los 32 años (dos años menos que la del conjunto). Representan otras dimensiones que vienen a contextualizar la realidad de la presencia de la mujer inmigrante latinoamericana en España. Para finalizar una última idea. La política del Gobierno quiere promover la integración social de los inmigrantes desde el principio de que no va a privilegiar a ningún colectivo sino asegurar el acceso normalizado a los recursos, servicios y políticas públicas. Éste es el sentido de una integración que percibimos no en términos paternalistas sino de igualdad, de equiparación y, en modo alguno, de diferencia. Por otra parte, el Gobierno, y la Secretaria General de Igualdad, puede atestiguarlo mejor que
    • | Inauguración | 15 nadie, tiene un compromiso muy determinante por avanzar poderosamente durante esta legislatura en lo que a la igualdad entre hombres y mujeres se refiere. Por tanto, la mujer inmigrada latinoamericana se encuentra viviendo una etapa política de marcado compromiso con la situación de las mujeres, con la promoción de una política de integración que busca su plena inserción y con la posibilidad de acceder a recursos para este fin de los que siempre se había carecido porque los dedicados a la integración se han multiplicado hasta por 26 veces en tan sólo los dos últimos presupuestos. Éste es a grandes líneas el cuadro que puedo aportarles desde mi posición. Les deseo que las reflexiones del seminario sean productivas. Pueden contar con la seguridad de que abordan una dimensión que interesa y ocupa al Gobierno. Muchas gracias.
    • | Inauguración | 17 Soledad Murillo Secretaria General de Políticas de Igualdad Buenas tardes a todas y todos. Quisiera comenzar mi intervención en este foro resaltando dos aspectos fundamentales. El primero de ellos se refiere a las políticas –y sus implicaciones- que estamos desarrollando en este país en relación al concepto de igualdad de trato y consideración. Implicaciones que elevan a la categoría de ciudadanos y ciudadanas, en este caso ciudadanas, a las mujeres inmigrantes y cuya primera manifestación real, no de gestos simbólicos, sino de realidad, se aprecia en el hecho de que toda la “batería” del Estado en materia de inmigración esté representada, al más alto nivel, en la Secretaría de Estado de Inmigración y Emigración, situada en el Ministerio de Trabajo. Creo que es importante poner en valor este hecho -insisto en que es un hecho y no solamente una política de gestos-, porque permite que todo lo que significa el principal recurso, y la principal tarjeta de acreditación para adquirir la ciudadanía, sea precisamente la normalización de la capacidad de trabajar de las mujeres inmigrantes. Quiero a su vez destacar que las mujeres inmigrantes aportan unos enormes recursos a este país. Aunque no siempre está aquilatado el concepto de cualificación al concepto de empleo que ellas van a realizar, sí es una vía para que puedan llevar a cabo su proceso migratorio, proceso migratorio que básicamente, como para cualquier otra mujer en otro tipo de realidad y nacionalidad, se basa en el sostenimiento sistemático de la familia. Me gustaría también resaltar que es una enorme oportunidad para abordar, de manera conjunta, ambas problemáticas, la de la inmigración y su relación con los temas de igualdad. Me parece clave que trabajemos con las mujeres inmigrantes sabiendo que son una especie de vanguardia. Me van a permitir que diga vanguardia, porque son las que vienen a un país con unos proyectos legislativos muy ambiciosos, de amplio alcance. No solamente la Ley Contra la Violencia de Género, que considera que la independencia y el derecho a romper una relación tienen que ver con la libertad personal, y por lo tanto es otro derecho de la ciudadanía, sino también con la nueva Ley que estamos proponiendo que es la Ley de Igualdad, aplicable a todas las personas que vivan en el territorio español -y esto es importante- porque en esta Ley se va a hacer efectivo el principio de igualdad. Y es una oportunidad porque las políticas de igualdad de trato y consideración, las está llevando el Ministerio de Trabajo. Centrándome en las competencias mías, las de la Secretaría General de Políticas de Igualdad, muy modestamente creo que es una oportunidad para que trabajemos en lo que supone el proyecto de emancipación de las mujeres. Es decir, no sólo que pensemos en las mujeres con el apellido “problema”: problema de integración, problema de asimilación; sino lo que supone ese proyecto de
    • 18 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | emancipación en el que, hoy por hoy, la sociedad española se ha situado a la cabeza del ranking mundial, no solamente en el ámbito europeo sino a nivel internacional. Cuando digo proyecto de emancipación quiero decir que la democracia llegue también a la vida privada de estas mujeres, a que se distribuyan los cuidados y las atenciones, a que se considere la individualidad no como una deslealtad sino como parte de una relación que tiene que ser equilibrada y simétrica dentro de las relaciones afectivas, a que cada vez se toleren menos las agresiones dentro de los ámbitos afectivos y familiares y, sobre todo, a que se pueda pensar en singular, ese algo que todas las mujeres habitualmente proporcionamos para que los demás piensen en singular, a que se tenga también, en definitiva, un proyecto pensado para sí. Si trabajamos con las mujeres no sólo desde el punto de vista del problema y abordamos aspectos como la conciliación, la educación, la asimilación… estaremos ofertando recursos a la unidad familiar, ya que son las mujeres inmigrantes las que solucionan la conciliación de la familia, no de las mujeres españolas, sino de la familia. Quiero aclarar esto especialmente, porque no creo que sea el momento de atribuirse una sola culpa más. La familia necesita a alguien que coordine y administre, que sustituya a la persona responsable del hogar, pero es toda la familia la que se beneficia del cuidado y la atención. Además, con esa capacidad afectiva y esa capacidad de vinculación que se tiene y se aporta desde Latinoamérica, creo que es un plus cualitativo importantísimo a tener en consideración. Considero que tenemos que trabajar no solamente en buenas prácticas, no solamente con políticas concretas. Tenemos que establecer los mejores puentes para que encuentren en nuestro país algo más que un mero país receptor, un país donde se las considere ciudadanas y, por lo tanto, que disfruten no sólo de todos los derechos, sino también que se beneficien de esta política de emancipación que estamos impulsando en materia de igualdad de trato y consideración para todas las personas diferentes. Esta es la seña de identidad del Gobierno y ésta es la seña de identidad que deberíamos trabajar internacionalmente para que nos encontremos conciliando, no solamente la vida familiar y laboral, sino proyectos de vida. Un plan de vida que pasa porque seamos y sean consideradas individuos en primera persona. Muchas gracias a todas y todos por vuestro interés.
    • 2. Inmigrantes latinoamericanas en España: panorama general y marco de análisis De izquierda a derecha: Mª Ángeles Sallé y Bienvenida Sánchez Alba. Fuente: Casa de América.
    • | Inmigrantes latinoamericanas en España: panorama general y marco de análisis | 21 M. Ángeles Sallé Alonso Presidenta del Patronato de la Fundación Directa y Coordinadora de “Madrid entre dos orillas” La presente comunicación se propone realizar un recorrido por la realidad –en términos agregados- de la inmigración de mujeres latinoamericanas a España (incidiendo en su presencia, perfil y situación), para luego hacer algunas referencias a sus causas, a los posibles escenarios futuros y a los desafíos que este nuevo y decisivo fenómeno hoy nos impone. Para concluir que es necesario avanzar en la elaboración de una ambiciosa agenda de las migraciones en igualdad, que involucre activamente a las instituciones públicas y a la sociedad civil, tanto de nuestra orilla europea como de nuestra orilla iberoamericana. 1. EL “BOOM” DE LA INMIGRACIÓN EN ESPAÑA La llegada masiva de inmigrantes a España constituye un fenómeno muy reciente en nuestro país, que se ha iniciado hace menos de una década. Entre 1996 y 2005, según cifras de la revisión del Padrón municipal del 2005, la población inmigrante se ha multiplicado casi por siete, pasando de 542.314 a 3.730.610. En ese mismo período, el número de mujeres inmigrantes ha experimentado un aumento de 269.087 a 1.738.576. Puede decirse que el proceso de constitución de la “España inmigrante” prácticamente se ha solapado con el de la “España emigrante”. No ha sido hasta el año 2003 cuando las cifras entre emigración e inmigración se han equilibrado. Este proceso ha transcurrido por tres grandes etapas1: – Hasta 1985, en la que se reciben pocas personas inmigrantes, quienes provienen, mayoritariamente, de la Europa Comunitaria y América Latina. – Entre 1986 y 2000, años en los que comienza a darse cierta llamada desde el mercado de trabajo español, como consecuencia de un creciente desajuste en el mismo. – A partir del 2000, cuando se produce una fuerte aceleración del flujo de inmigrantes. Se “institucionaliza” la inmigración y comienza a abordarse el desafío político que plantea. Es el denominado “boom de la inmigración”. 1 “Inmigrantes jóvenes en España. Sistema educativo y mercado de trabajo”. Capítulo II “La formación de la “España inmigrante” y la “Juventud Inmigrante”. Lorenzo Cachón Rodríguez. 2003. INJUVE.
    • 22 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | 2. LA PRESENCIA DE MUJERES INMIGRANTES EN ESPAÑA Como se decía, en la España actual la población extranjera representa -según cifras del Padrónel 8,46% de la población total. De ella, el 46,6% son mujeres, es decir, hoy en España residen 1.738.576 de mujeres procedentes de otros países, lo que supone el 7,8% de la población femenina total. No obstante, el grado de feminización de la población extranjera varía según regiones de procedencia, desde el 30,55% de mujeres entre las personas procedentes de África al 59,73% de las de América Central o el 53,18% de las de América del Sur. Las Comunidades Autónomas con mayor número de población extranjera son Cataluña, Madrid y Andalucía, por este orden, si bien el mayor porcentaje de población extranjera sobre el total se sitúa en Baleares, Madrid y Comunidad Valenciana. Es la Comunidad de Madrid la que concentra el mayor número de mujeres extranjeras en España: 388.188 (el 22,3% del total de mujeres a nivel nacional). Sobre tiempos de estancia existe poca información, pero sí se sabe, según datos de la Encuesta de Migraciones del año 2003 del INE, que llevaban entre uno y tres años en España en esa fecha el 50% de las personas procedentes de Europa del Este, el 42,2% de las de África o el 55% de las de Latinoamérica. El 21,5%, el 15,8% y el 19,7% de estas personas, respectivamente, residían en nuestro país desde hacía menos de un año. Por países, quienes proceden de Marruecos, República Dominicana y China son la población extranjera más asentada. Los y las extranjeras de Ecuador, Rumanía y Colombia son las que llevan menos tiempo, aunque a su vez coinciden con los colectivos más numerosos. Y en estos momentos estamos presenciando nuevos flujos: por ejemplo, Bolivia y Polonia están aumentan-
    • | Inmigrantes latinoamericanas en España: panorama general y marco de análisis | 23 do fuertemente su presencia2. Esto conlleva que el mapa de la “inmigración” en España sea un mapa muy vivo y en continua transformación. A propósito de ello, conviene indicar la escasez de información disponible sobre los flujos de salida, lo cual impide conocer cuántas personas de quienes vienen a España permanecen entre nosotros y cuántas –y quiénes- retornan a sus países de origen o continúan sus proyectos de vida en otros destinos migratorios. La coordinación estadística con los países de origen de nuestras y nuestros inmigrantes, al objeto de consolidar una visión global del los movimientos migratorios, sería una medida digna de estudiar. Según datos del Observatorio Permanente de la Inmigración (Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales), se estima que el 31 de marzo de 2006 del total de la población extranjera, 2.873.250 poseían tarjeta o autorización de residencia en vigor. De ellas, el 45,67% son mujeres. Por continentes, las personas procedentes de Latinoamérica son el colectivo más numeroso, con el 36,11% de los permisos de residencia. Estas cifras contrastan ligeramente con los datos del Padrón, que elevan a un 46,6% la proporción femenina entre la población extranjera. Por último, si hacemos referencia al peso de las mujeres entre los extranjeros acogidos al proceso de normalización realizado en el 2005, se observa que fueron mujeres el 41,24% de sus solicitantes y el 44,1% de los regularizados con alta posterior en la seguridad social; es decir, las extranjeras estuvieron sub-representadas respecto a su potencial participación en dicho proceso, pero esa menor presencia se vio parcialmente compensada en el volumen de concesiones. 3. EL PERFIL DE LAS MUJERES INMIGRANTES EN ESPAÑA Según datos del Padrón Municipal –revisión del 2005- algo más del 40% de las mujeres extranjeras en España proceden de América del Sur, seguidas muy de lejos por las mujeres pertenecientes a países de la Unión Europea (el 23,2%). En conjunto, las latinoamericanas suman ya el 45% de la inmigración femenina en nuestro país y, si se excluye a las comunitarias (inmigrantes, por lo general, no económicas), la proporción de las latinoamericanas se eleva al 58%. 2 Flujos, tendencias y signos de instalación de los extranjeros en España. Antonio Izquierdo Escribano y Concha Carrasco. Papeles de Economía Española 104 (2005).
    • 24 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | Por países, el colectivo más numeroso de mujeres extranjeras proviene de Ecuador (el 14,2%) seguidas por las procedentes de Colombia (8,76%), Marruecos (8,64%) y Rumanía (8,05%). Los hombres, por su parte, proceden mayoritariamente de Marruecos (16%), Ecuador (11,7%), Rumanía (8,5%) y Resto de Europa (6,9%). Es decir, hay una concentración diferente de ambos sexos en función de la procedencia. A su vez, se trata de población relativamente joven. Según la revisión del Padrón Municipal efectuada en 2005, el grupo de edad predominante entre las mujeres inmigrantes en España es el que cubre el intervalo entre los 25 a los 35 años. El 10,49% tiene entre 20 y 24 años; el 15,14% entre 25 y 29; el 13,53% de 30 a 34 años y el 10,80% de 35 a 39 años, con una edad media inferior a la de los varones. El nivel educativo mayoritario entre la población extranjera, a partir de los datos extraídos del Censo de Población del 2001, es el de estudios secundarios (el 48,03%). En el caso de las mujeres, el 47,58% de ellas posee este nivel educativo, por lo que puede afirmarse que no existe un “gap” educativo entre hombres y mujeres. Pero sí existen diferencias por regiones y países de procedencia: es significativo, por ejemplo, el bajo nivel de estudios de las mujeres africanas (un 24,32% son analfabetas), situándose en el otro extremo las mujeres de la Europa no comunitaria que poseen niveles de Tercer Grado en una proporción importante (17,9%), seguidas de las de América Central (17,6%) y del Norte (39,55%). En total, el 14% de las mujeres extranjeras poseen estudios de Tercer Grado.
    • | Inmigrantes latinoamericanas en España: panorama general y marco de análisis | 25 En cuanto al estado civil, según datos del Censo (2001), el 47,17% de las extranjeras residentes en España están solteras y el 41,86% casadas. Un dato relevante que va a influenciar, claramente, los proyectos de vida y arraigo de estas mujeres. Respecto al número de hijos e hijas, los datos de la última Encuesta de Fecundidad (1999), reflejan que el 37% de las mujeres extranjeras con edades comprendidas entre los 15 y 49 años no tenía ningún hijo, el 28% tenía dos hijos y el 26% uno. Por continentes son las mujeres de África y América Central y del Sur las que, de media, tenían un mayor número de hijos (1,60 y 1,39 respectivamente). Es interesante señalar, por otra parte, que según se desprende del estudio “Matrimonios mestizos en la Comunidad de Madrid”3, el perfil de las madres extranjeras con hijos de padres españoles lo constituye una mujer fundamentalmente soltera -57%-, latina -61%- y de edad media en torno a los 29 años. El hecho de que más de la mitad de las madres sean solteras es un fenómeno que ha ido creciendo en los últimos años, ya que en 1996 predominaban las casadas. Se trata de un dato que requeriría, sin duda, de un seguimiento posterior. Se desean incorporar también datos sobre las nacionalizaciones, dado que se trata de un elemento estrechamente relacionado con el nivel de integración en el país de acogida. Los datos muestran cómo estas nacionalizaciones no han cesado de crecer en los últimos años: si en el 3 Realizado, en el marco de las actividades del proyecto “Madrid entre dos orillas”, por el Centro de Estudios Económicos Tomillo (CEET), con la colaboración de la Fundación Directa. 2005.
    • 26 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | 2001 se concedieron 16.743, el 2004 finalizó con una cifra de 38.335 personas nacionalizadas, lo que supone un aumento de un 56,3%. Por sexos, durante el 2004, 20.854 mujeres extranjeras consiguieron la nacionalidad española, el 54% del total. La edad media de las personas nacionalizadas fue de 36 años en el caso de las mujeres y de 35 en el de los hombres. Por continentes, el colectivo de latinoamericanos es el que mayor número de nacionalizaciones ha obtenido, con un 63,29%, seguido de los africanos (26,06%) y de los asiáticos (5,3%). (Anuario de Extranjería 2004). A continuación se incluyen también datos sobre las personas retornadas, es decir, españoles residentes en el extranjero que regresan a nuestro país. La importancia de estos datos estriba en que, primero, no puede olvidarse que cada año retornan unas 40.000 personas -la mitad mujeres- y, segundo, entre ellas hay una proporción importante que no son estrictamente “retornados” sino “inmigrantes con pasaporte español” pero que, sin embargo, no vienen a sumar en las estadísticas oficiales de extranjeros. Pues bien, durante el año 2004, tomando como referencia las Estadísticas de Variaciones Residenciales del INE, llegaron a España 38.717 personas retornadas, de las cuales el 49,37% fueron mujeres. Los principales continentes de procedencia fueron, por este orden, América (la mitad) y la Unión Europea, y por países, Argentina, Alemania y Reino Unido. En términos de procedencia, apenas existen variaciones por sexo.
    • | Inmigrantes latinoamericanas en España: panorama general y marco de análisis | 27 4. SITUACIÓN EN ESPAÑA A partir de esta definición, a grandes rasgos, del perfil de las mujeres inmigrantes en España, pasan a analizarse seguidamente algunos aspectos de su situación y asentamiento en nuestro país: empleo, vivienda, matrimonios y nacimientos, conciliación, remesas, etc. 4.1 Empleo La situación en España de las mujeres inmigrantes hay que empezar por caracterizarla desde la perspectiva del empleo ya que, como bien es sabido, la inmigración que recibimos es una inmigración de carácter eminentemente económico y laboral. Por esta razón, no es de extrañar que las cifras ofrecidas por la Encuesta de Población Activa muestren cómo las tasas de actividad de la población extranjera son sensiblemente superiores a las de la población española. En el caso de las mujeres extranjeras, sus tasas de actividad, durante el primer trimestre de 2006, superaron a las de las españolas en casi 22 puntos, situándose en el 67,17%. Por regiones, son las mujeres de América Latina las que presentan unas tasas de actividad más elevadas, alcanzando casi el 79% (33 puntos por encima de las españolas). Lo mismo ocurre con las tasas de empleo. Mientras que las extranjeras poseen una tasa de empleo del 57%, en las mujeres españolas esta tasa es del 42%. Además, es reseñable que las extranjeras de la UE tienen una tasa ligeramente inferior a la media (41,91%), en comparación con las inmigrantes del resto del mundo, que alcanzan una tasa del 59,87%.
    • 28 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | Sin embargo, las tasas de paro de la población extranjera están por encima de la media española, especialmente en el caso de las mujeres, que alcanzan la tasa más alta, con un 15,11%. Las mujeres procedentes de la UE ostentan la tasa de paro más baja entre ellas (10,5%), incluso por debajo de las nacionales, dato opuesto a la realidad del resto de mujeres extranjeras, que se sitúa en el 15,69%. Por sectores de ocupación, mientras que la población ocupada extranjera de varones se distribuye de manera más o menos equilibrada aunque con una presencia muy notable en la construcción (38%)- en el caso de las mujeres extranjeras se da una fuerte concentración en el sector servicios (del 88%). Por ocupación, la mayoría de las mujeres extranjeras se concentra en los trabajos no cualificados (el 48%) así como en los servicios de restauración, personales, comercio, etc. (el 31%). Concentración que, por otra parte, contrasta con los niveles educativos comentados anteriormente y que conlleva unas expectativas de trabajo por parte de esta población distintas a los puestos que realmente ocupan. Bien es verdad que, en este caso, existen diferencias por regiones: en Cataluña, por ejemplo, hay más hombres –principalmente magrebíes- porque están concentrados en la agricultura, mientras que la feminización, en el caso de la Comunidad de Madrid, está íntimamente relacionada con el peso de los servicios en la región. Por situación profesional, el 92% del total de ocupados extranjeros trabaja en régimen de asalariados, frente a sólo un 8% de trabajadores por cuenta propia. En el caso de las mujeres inmi-
    • | Inmigrantes latinoamericanas en España: panorama general y marco de análisis | 29 grantes la gran mayoría de ellas se sitúa en el trabajo asalariado y la cifra de trabajadoras por cuenta propia disminuye hasta el 6%. No se dispone de datos desagregados por sexos acerca de la jornada laboral, pero los ofrecidos por el Censo de 2001 señalan que el 15,43% de las y los inmigrantes trabaja más de 46 horas semanales. En todo caso, no es aventurado apuntar –en función de su concentración sectorial- que las mujeres inmigrantes disponen de jornadas de trabajo muy elevadas, por lo general incompatibles con la atención a sus familias y con la participación en los asuntos públicos. Del total de trabajadoras y trabajadores extranjeros, 1.721.765 estaban afiliados a la Seguridad Social en febrero de 2006, lo que representa el 9,5% sobre el total de trabajadores afiliados (Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales). De ellos, casi el 61% son hombres y poco más del 39% mujeres. Esta diferente proporción respecto a su peso total se debe tanto a las menores tasas de empleo femenino como al superior peso de la irregularidad laboral entre las mujeres inmigrantes. La mayoría de la población extranjera está afiliada el Régimen General de la Seguridad Social (el 75% de los hombres y el 56% de las mujeres), aunque destaca el alto porcentaje de mujeres afiliadas al Régimen Especial de Empleadas del Hogar (el 32%).
    • 30 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | Asimismo, comparando los datos ofrecidos por la Encuesta de Población Activa y los datos de afiliación a la Seguridad Social, de las personas extranjeras registradas como ocupadas el 25% no estarían afiliadas a la Seguridad Social, un porcentaje que en el caso de las mujeres asciende al 32,2% y en el de los hombres se reduce al 20%, dato que revela el superior peso de la presencia femenina en empleos irregulares. Cabe apuntar que, en el contexto del empleo, es el sector doméstico uno de los principales nichos de ocupación de las mujeres extranjeras. Según datos de la Encuesta de Población Activa (EPA-INE II trimestre 2005), citados dentro de un estudio realizado por el Centro de Estudios Económicos Tomillo4 -cuyos resultados detallados se ofrecen en estas mismas páginas-, las mujeres extranjeras suponen el 52% de las personas ocupadas en dicho sector (el 75% en la Comunidad de Madrid). Las principales razones para la concentración en este tipo de empleos pueden situarse en: – La urgencia de encontrar trabajo. Se trata de un empleo con una fuerte demanda. Al mismo tiempo, las mujeres que llegan, por regla general, poseen una necesidad imperiosa de ganar dinero a corto plazo. A ello cabe añadir que el servicio doméstico ha constituido una vía rápida para la regularización, no exige destrezas especiales, permite el ahorro inmediato para pago de deudas y remesas, así como evita gastos de comida y alojamiento (en el caso de las internas). – Las redes sociales/familiares lo fomentan. Los conocidos o familiares de estas mujeres en España les facilitan el contacto con los posibles empleadores, constituyendo las denominadas “cadenas informales de colocación”. Por último, realizaremos en este epígrafe una breve referencia a la movilidad de la población extranjera. Puede indicarse al respecto que, al tratarse de una inmigración de carácter laboral y disponer de un comportamiento flexible, presenta -según la Estadística de variaciones residenciales del INE- una mayor movilidad entre regiones españolas que la población autóctona. Casi el 10% de las personas extranjeras cambiaron de Comunidad Autónoma durante el 2004, mientras que esa cifra en los 4 Estudio “Mujeres inmigrantes en los hogares madrileños ¿cómo atienden a sus propias familias?”. CEET. Proyecto “Madrid entre dos orillas”. 2005.
    • | Inmigrantes latinoamericanas en España: panorama general y marco de análisis | 31 españoles no llegó al 3%. En el caso de las extranjeras ese porcentaje se situó en el 8,97%, el triple que el de los españoles, tanto varones como mujeres. 4.2 Hogares y vivienda Entre la población extranjera –datos del Censo 2001- el hogar más numeroso es el conformado por 4 personas (el 17%), seguido del de 2 personas (16%), el de 3 (el 15%) y el del 5 personas (el 13%), con proporciones, como se ve, relativamente similares. La mayor parte de los y las extranjeras (el 58%), a falta de datos desagregados por sexos, vive en régimen de alquiler, mientras que el 37% lo hace mediante la compra (Censo 2001). Una circunstancia que puede estar relacionada, en particular, con el peso relativo de los inmigrantes residenciales en las cifras agregadas de extranjeros, colectivo que –como es sabidomuestra una elevada tendencia a la adquisición de su vivienda. También pueden estar comprendidos entre los compradores una parte de las y los inmigrantes económicos afectados por necesidades de vivienda asociadas a la reagrupación familiar y a las dificultades que encuentran en el mercado de alquiler. De todas maneras, estos datos están muy lejos de la tendencia mostrada por los nacionales, que cuentan en su mayoría con una vivienda en propiedad (87,7%). La citada brecha no deja de ser, sin embargo, lógica si se consideran factores diferenciales como el grado de arraigo, el volumen de ingresos y unas prioridades de gasto más orientadas, al envío de remesas a los países de origen, así como al ahorro. El elevado coste de la vivienda en España es, asimismo, un factor disuasorio adicional. Según el estudio más reciente “Inmigración y Vivienda en España”5 la mayor parte de los inmigrantes “periféricos” o económicos (el 47,2%) habitan como inquilinos subarrendados. Le siguen la categoría de inquilinos independientes (el 30,4%). Y se estima que son propietarios el 12% de estos inmigrantes. 5 Inmigración y Vivienda en España. Colectivo IOÉ. MTAS. 2005.
    • 32 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | Este mismo estudio también señala que la población inmigrante habita en casas de tamaño mucho más pequeño que la autóctona, lo que da lugar a que las situaciones de hacinamiento (menos de 10 m2 por persona) sean mucho más frecuentes entre aquéllos (19%) que entre los segundos (2,5%). Disponen de menos de una habitación por persona el 61% de los inmigrantes y el 36% de los autóctonos. En este sentido, el estudio afirma que existe “segregación espacial de los inmigrantes procedentes de países periféricos, sobre todo en las grandes ciudades, aún cuando ello no siempre se manifieste en la aparición de guetos o zonas espacialmente diferenciadas de la población nativa. Más bien, prevalece un modelo de segregación social difusa que se manifiesta en las diferencias de régimen de tenencia, en la calidad de los edificios, el abuso en los precios y las condiciones de habitabilidad precarias”. Esta situación afecta, de un modo particular, a las mujeres que desean reagrupar a sus familiares en España, dado que constituye un obstáculo adicional a los problemas económicos y burocráticos que tienen que afrontar en este sentido. Sin embargo, hay que reiterar que, al igual que en otros campos, hace falta que las estadísticas y estudios al respecto incorporen la variable del sexo y lo hagan, además, de un modo sistemático. 4.3 Matrimonios y nacimientos Como se recogía en el perfil de las mujeres extranjeras, el 47,17% de ellas están solteras y el 41,86% casadas. Desde el punto de vista de su situación en España respecto al estado civil cabe añadir, además, el aumento considerable de los “matrimonios mestizos”. Desde el año 2001 al 2004, según recoge el estudio “Matrimonios mestizos en la Comunidad de Madrid”6, el número de matrimonios en los que al menos uno de los cónyuges es extranjero se ha duplicado, llegando a alcanzar la cifra de 30.930, el 14,2% del total de matrimonios celebrados en España. Con base a las últimas cifras del Movimiento Natural de la población (INE 2005), la modalidad más extendida es la de marido español y esposa extranjera (el 62%). En el año 2005, 13.635 españoles se casaron con mujeres de otros países; por nacionalidad, primero las colombianas (15%), seguidas de ecuatorianas (9,5%), brasileñas (8,5%), argentinas (5,7%) y marroquíes (4,6%). En cambio, las 9.012 españolas que se unieron a extranjeros lo hicieron sobre todo con marroquíes (11,9%), argentinos (7,3%), colombianos (6,8%), británicos (4,8%) y rumanos (4,6%). No obstante, cabe señalar que hay nacionalidades que están sobrerrepresentadas en relación a su peso inmigratorio y podemos concluir que en este tipo de matrimonios existe un claro factor de selección de los potenciales cónyuges entre las diferentes nacionalidades. Así, las mujeres ecuatorianas, a pesar de representar un porcentaje elevado dentro del contingente de inmigrantes, representan un porcentaje mucho menos elevado del total de extranjeras que se casan con españoles. Estos parecen preferir mujeres rusas, brasileñas y holandesas, que son las que más posibilidades tienen de casarse con españoles. Y lo mismo ocurre con los matrimonios de españolas con varones de la Europa comunitaria por encima de cualquier otro origen. 6 Matrimonios mestizos en la Comunidad de Madrid. Centro de Estudios Económicos Tomillo, con la colaboración de Fundación Directa. Proyecto “Madrid entre dos Orillas”. 2005.
    • | Inmigrantes latinoamericanas en España: panorama general y marco de análisis | 33 A continuación, pasamos a reseñar la contribución de las inmigrantes al crecimiento de las tasas de fecundidad y natalidad de nuestro país. Así, el 14% de los nacimientos registrados en España durante el 2004 han sido de madres extranjeras. Las mujeres marroquíes son las que mayor número de hijos han tenido durante ese año, seguidas de las ecuatorianas y las rumanas. 4.4 Reagrupación familiar Actualmente, los requisitos exigidos para conseguir la reagrupación familiar en España se basan en haber residido legalmente durante un año en el país, poseer autorización de residencia para otro año, tener la vivienda adecuada, así como un contrato de trabajo y recursos económicos suficientes. Siendo éstos los requisitos, parece claro que los procesos de reagrupación familiar por los que tienen que pasar las mujeres inmigrantes son largos, arduos y complejos, e implican, de hecho, dejar de ver a sus hijos e hijas durante varios años (si sumamos el tiempo de residencia irregular –un mínimo de tres años en la mayoría de los casos- más el año de residencia regular más el tiempo propiamente dicho de tramitación del permiso). No cabe subestimar tampoco el problema que representa la acreditación de una vivienda adecuada para el elevado número de mujeres que trabajan como internas en el servicio doméstico, sumado a la situación de aquellas otras que aún se mantienen en situación de irregularidad o acaban de cruzar esa frontera. Produciendo todo ello una combinación de factores que explica que estos permisos aún se encuentren a niveles muy bajos -104.431 permisos concedidos durante el 2005, o lo que es lo mismo, una de cada diez personas con derecho a ejercerlo (MTAS, enero 2006)- respecto al volumen de mujeres que llegan a España en solitario, habiendo descendido, incluso, un 22% en el último año el número de los misnos. Detrás de estos datos se esconden, en realidad, situaciones sumamente dolorosas para muchas madres inmigrantes pero que, más allá, están generando una notable disfunción en familias que se rompen durante largos períodos de tiempo, en un momento –además- que resulta decisivo en el proceso de construcción de la identidad y desarrollo de sus descendientes (presumiblemente, períodos de niñez y adolescencia, al ser las madres inmigrantes mujeres jóvenes). No hace falta insistir en que las consecuencias de esta ruptura pueden ser explosivas, tanto para la sociedad de origen como para la de acogida, sino se adoptan urgentes medidas al respecto. Medidas que deben comenzar por un conocimiento mucho más amplio de un fenómeno del cual apenas se dispone información cuantitativa y cualitativa, menos aún desde una perspectiva de género.
    • 34 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | 4.5 Conciliación La conciliación de las mujeres inmigrantes, principalmente las que trabajan en el servicio doméstico, el comercio, la hostelería, etc., -es decir, casi el 80%- se constituye en un objetivo harto difícil dados los horarios y jornadas que este tipo de ocupaciones llevan aparejadas. Para estas mujeres, mientras no poseen responsabilidades familiares en la sociedad receptora, el trabajo remunerado ocupa prácticamente todo su tiempo. El servicio doméstico interno les facilita el cometido de ganar dinero en el menor tiempo posible. Cuando son madres o consiguen reagrupar a sus hijos en la sociedad receptora, su situación cambia y la conciliación se vuelve muy complicada. Su posición de vulnerabilidad en el mercado de trabajo, la presumible condición -de bastantes de ellas- de jefas de hogar en el seno de familias monoparentales, los escasos ingresos económicos o la carencia de redes familiares, …, hacen que el ejercicio de la conciliación, en su caso, sea casi imposible. Para conciliar trabajo y familia, las mujeres inmigrantes utilizan, según una encuesta realizada por Cristina Brullet y Sónia Parella7 a mujeres latinoamericanas de Barcelona, las siguientes estrategias: “En este contexto familiar y laboral, son diversas las estrategias personales de conciliación utilizadas por las madres entrevistadas. Éstas consisten en sumar cargas a costa de su salud y la renuncia al tiempo libre; reducir las horas dedicadas al trabajo remunerado; “pactar” horarios compatibles en el lugar de trabajo; practicar, contra el propio deseo y a costa de perder salario, el absentismo laboral; cambiar de actividad remunerada (cambio de actividad, de modalidad, de jornada, etc.); dejar a los hijos/as desatendidos/as cuando la necesidad económica aprieta en extremo y existe el riesgo de perder el empleo; llevarse los hijos/as al trabajo en momentos puntuales (enfermedad, p.e.); así como delegar los hijos/as a otras personas o hacer uso de las redes familiares y sociales cuando éstas existen o se han podido crear”. Esta cuestión, no obstante, será tratada más en profundidad dentro de otra de las ponencias presentadas a este seminario. 4.6 Violencia de género Los estudios realizados en torno a la violencia de género entre las mujeres extranjeras vienen a coincidir en que, con carácter general, las situaciones de desigualdad y maltrato entre ellas son mucho más comunes que entre las mujeres autóctonas. Y los datos avalan esta apreciación. Las mujeres extranjeras, siendo el 7,8% de la población femenina en España, han supuesto el 53,7% de las víctimas de violencia de género que el Gobierno atendió en los primeros meses de 2006 en sus centros de acogida (Mujeres en Cifras, 2006. Instituto de la Mujer). A este alto porcentaje habría que sumar, además, el de aquellas mujeres que no presentan denuncias, no ya por miedo a represalias por parte de sus parejas, si no también por el temor de ser expulsadas del país debido a la situación de irregularidad que padecen. 7 Cristina Brullet y Sónia Parella. “La conciliación de la vida familiar y laboral de las madres latinoamericanas. Una primera exploración del caso de la ciudad de Barcelona”. El uso de las políticas sociales por las mujeres inmigrantes. Instituto de la Mujer. 2005.
    • | Inmigrantes latinoamericanas en España: panorama general y marco de análisis | 35 Violencia de género que, en muchas ocasiones, se ve acrecentada cuando llegan a España, dado el cambio y sustitución de su rol tradicional, al que haremos referencia más adelante. 4.7 Remesas Durante el 2004, según datos del Banco de España, el envío de remesas desde España ascendió a 3.400 millones de euros. Actualmente, más del 90% de los inmigrantes en nuestro país envían dinero a sus familias periódicamente y es tal la dimensión que adquiere este fenómeno en los países de origen que, por ejemplo: – En Ecuador y El Salvador las remesas suponen en la actualidad la primera fuente de ingresos, por encima de la producción de petróleo o de café. – Las remesas enviadas por emigrantes marroquíes a su país suponen más del doble de lo que Marruecos ingresa por turismo y por la venta de fosfatos. Además, contabilizan la cuarta parte de los ingresos corrientes del país8. En este ámbito, y debido al cambio de rol que las convierte en las principales sustentadoras de sus vidas y familias, el envío de remesas por parte de las mujeres inmigrantes adquiere una importancia cada vez mayor. Según datos del Instituto Internacional de Investigaciones y Capacitación de la ONU para el Avance de las Mujeres (Instraw), más de la mitad de las remesas que llegan a Latinoamérica (el 54%, casi 25.000 millones de dólares), son enviadas por mujeres. Si hacemos una lectura de género de este dato, veremos que ello no es baladí. Podríamos asegurar que las remesas enviadas por mujeres presentan apreciables diferencias en cuanto a los canales empleados (eventual menor índice de bancarización), receptores (madres y, secundariamente, maridos cuando los hay, u otros familiares), los usos a los que se destinan (mantenimiento y consumo de los descendientes y ascendientes) y, cómo no, los abusos que se cometen (posibles incumplimientos de la voluntad de la remitente en cuanto a la utilización de los fondos). Es éste un tema importante sobre el que profundizar e intervenir en el marco de las correspondientes políticas. 5. CAUSAS DE LA EMIGRACIÓN DESDE EL PAÍS DE ORIGEN: ¿POR QUÉ SE MARCHAN? Una de las principales, y más determinantes, causas de la inmigración, son las condiciones de vida en los países de origen. En primer lugar, analizando la renta per cápita de estos países, puede observarse cómo ésta es bastante inferior a la española: con datos del INE (Indicadores sobre renta y actividad económica por país), en 2003 la renta per cápita en Marruecos fue casi 14 veces inferior a la española, 12 veces más baja en Colombia, 10 en Ecuador u 8 en Rumanía. A ello van unidas unas condiciones de trabajo muy precarias. No tanto el desempleo, como los altos índices de empleo irregular, malas condiciones de trabajo, bajos salarios, etc., son algunas de las características del mercado laboral de los países de procedencia mayoritaria de inmigrantes. La presión demográfica en un contexto de escasos recursos es otro de los factores que impulsan la emigración. La población extranjera, normalmente, viene de países con escasos recursos, altas 8 “Las migraciones... a lo claro”. Colectivo a lo claro, 2004.
    • 36 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | tasas de fecundidad -el número medio de hijos por mujer en Ecuador, por ejemplo, es de 2,82, en Marruecos del 2,76, en Colombia del 2,62, … (INE, Indicadores sobre maternidad por país. 20002005)- y con un número de población joven, en edad laboral, elevado. Por estas y otras condiciones, la población que llega a España es una población que percibe la escasez de oportunidades en sus países de origen y ve la emigración como una estrategia hacia la búsqueda de prosperidad para ellos y sus familias. Se trata, por tanto y en general, de una emigración económica en busca de oportunidades laborales y de una vida mejor. Algo, por cierto, muy parecido a lo que millones de españolas y españoles experimentaron hace no tantos años y que les llevó a emigrar, primero a América y luego a Europa. Con esta situación en los países de origen, uno de los factores desencadenantes de la decisión de emigrar es la existencia de compatriotas –familiares y amigos- en el país de acogida. Según un estudio realizado por la Fundación BBVA, junto al Instituto de Estudios Autonómicos (IEA)9, si bien la diferencia en la renta per cápita entre estos países y España es importante, la razón principal para explicar los flujos migratorios es, sobre todas, el número de inmigrantes de la misma procedencia en el lugar de destino, seguida de los niveles de pobreza o el desempleo en el país de origen. Se observa que incrementos de un 1% en el ratio de extranjeros, están relacionados con incrementos de un 11% en el flujo posterior de inmigrantes. Al mismo tiempo, incrementos de un 1% en la tasa de paro están asociados con disminuciones de un 1,72% del flujo de inmigrantes. Otro estudio, “Las redes sociales de los inmigrantes extranjeros en España”, alude también a este hecho. Muestra cómo los contactos que mantuvieron los inmigrantes antes de venir a España con parientes y amigos aquí residentes influyeron en una tercera parte de los casos en los que estas personas emigraron. Esta inmigración, basada en cadenas familiares y de “paisanaje” es muy común, sobre todo, entre la población procedente de Latinoamérica y China. Son precisamente los hermanos y hermanas quienes más “tiran” de estas cadenas. En el caso de las mujeres, aunque no hay datos que lo avalen, su elevado papel como jefas de hogar en tanto que únicas responsables parecen constituirse, también, en un factor clave en la decisión de emigrar. Podría decirse, en este sentido, que las oportunidades y crecimiento económico en España, junto con las cadenas de inmigrantes ya instalados en el país, ejercen un importante “efecto llamada”. En cuanto a los objetivos de los y las inmigrantes al venir a España, sobre todo en el caso de las mujeres, el primordial suele estar en ganar dinero para mandarlo a sus familias en los países de origen. Las expectativas que traen consigo son las de ganar dinero para, posteriormente, regresar a su país. Sin embargo, después de un tiempo de permanencia en España, normalmente esas expectativas evolucionan hacia el deseo de la “reagrupación familiar” y, una vez aquí los suyos, la de la integración de estas segundas generaciones. 9 Estudio sobre inmigración y transformación social en España. BBVA, IEA. 2005.
    • | Inmigrantes latinoamericanas en España: panorama general y marco de análisis | 37 Tampoco cabe desdeñar las migraciones que afectan a mujeres jóvenes, dotadas de un proyecto personal autónomo de carácter emancipatorio. Ni, en el extremo opuesto, la cantidad de mujeres que viajan a España para dedicarse a la prostitución, hasta el extremo de que, según el VIII Informe sobre la Exclusión Social presentado recientemente por Médicos del Mundo, el 88% de las prostitutas atendidas por esa organización humanitaria son inmigrantes y asciende al 90% la proporción de extranjeras entre las mujeres que ejercen la prostitución en España (fundamentalmente procedentes de Latinoamérica, países del Este y África), según datos disponibles por la central sindical UGT quien señala, además, que tan sólo el 5% realiza esta tarea de forma voluntaria10. Todo ello conforma una cadena de motivaciones y de expectativas muy diversas que no es posible encerrar en un único y homogéneo proyecto migratorio, pero que es importante conocer a fondo a fin de poder implantar políticas apropiadas de integración, al menos en función del establecimiento de los principales perfiles y trayectorias. 6. CAUSAS DE LA INMIGRACIÓN EN EL PAÍS DE ACOGIDA: ¿Y POR QUÉ VIENEN A ESPAÑA? Si las condiciones en los países de origen son el detonante de la emigración, las circunstancias en los países receptores determinan la selección del lugar del destino. ¿Cuáles serían, en este sentido, las circunstancias que atraviesa España para ser elegida como país de destino? La respuesta a esta pregunta puede encontrarse en las tendencias económicas, demográficas y sociales que están produciéndose en nuestro país. Económicamente, España ha crecido a un ritmo muy superior que el resto de los países europeos: en concreto, el triple de la media europea (14%) entre 2000 y 2005, según el Programa Nacional de Reformas elaborado por el Gobierno11. Este crecimiento, sin duda, se ha convertido en el principal foco de atracción de una inmigración económica que busca oportunidades de empleo. Precisar, no obstante, que el modelo económico español de los últimos años presenta importantes debilidades estructurales (crecimiento basado en el consumo residencial y en la construcción, fuerte déficit comercial, reducción de la inversión extranjera directa, pérdida de la competitividad, baja productividad, escasa inversión en I+D, índice elevado de economía sumergida, etc.) evidenciando los primeros signos de agotamiento. Ni competimos con los países emergentes ni tampoco lo hacemos con los avanzados, lo que implica que las condiciones económicas que propician un determinado tipo de inmigración (mano de obra para la construcción, por ejemplo) pueden modificarse en los próximos años, cambiando con ello nuestro mapa migratorio. Desde el punto de vista de las tendencias demográficas, hoy España está a la cabeza de los países más envejecidos del mundo. Poseemos tasas de fecundidad bajísimas y un importante vacío poblacional en las edades más jóvenes, con una reducción del 8% en los últimos cinco años de las personas comprendidas entre los 16 y 29 años y la previsión de un descenso del 20% de aquí al 2020 (INE, Proyecciones de Población, Base Censo 2001). En paralelo, nuestra población anciana no cesa de crecer: si en el año 2005 los mayores de 65 años sumaban 7.332.267 personas, está previsto que la cifra aumente hasta los 8.679.932 en 2017, llegando en la década del 2040 a ser más 10 Datos presentados en las jornadas “Mujeres en femenino, trabajo de mujeres”, organizadas en junio de 2006 por dicha central sindical. 11 Programa Nacional de Reformas de España (Estrategia de Lisboa). 2005.
    • 38 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | del 30% de la población total española. A esto hay que añadir que el sector de los octogenarios es el que más crece dentro del grupo de mayores, puesto que las proyecciones futuras indican que las personas de más de 85 años crecerán un 57,41% en 2020 respecto a 2002, alcanzando la cifra de 1.691.029 personas (INE, Proyecciones de Población, Base Censo 2001). El envejecimiento de la población, lógicamente, está teniendo –y sobre todo tendrá- un claro efecto en el mercado de trabajo –menos personas en edad de trabajar- con graves consecuencias en los sistemas de seguridad social y pensiones. También supone un decisivo aumento del número de personas dependientes, que necesitan de cuidados y atenciones especiales y que difícilmente pueden hoy atenderse en el seno de familias con menos miembros e inferior tiempo de dedicación al hogar. Laboralmente, en España estamos ante un mercado de trabajo “desabastecido por la base”, en el que se mezclan factores como la alta temporalidad, la oferta de empleos con malas condiciones laborales, una baja productividad, escasa movilidad, elevado desempleo femenino y una brecha existente entre las expectativas laborales de una población española cuyos niveles educativos y de renta han crecido espectacularmente en el período reciente y la realidad de unos empleos que, cada vez, son más precarios e inestables. Pero una de las tendencias que más influencia están teniendo en la llegada de inmigrantes a España, decisiva en el caso de la inmigración femenina, es la incorporación de las mujeres españolas al mercado laboral, que ha supuesto un aumento de sus tasas de actividad del 37,84% en 1996 al 47,47% en 2006 (INE, Encuesta de Población Activa), aunque aún se está lejos de alcanzar las tasas femeninas de la UE y del objetivo previsto para el 2010 (incremento de la tasa de empleo de las mujeres hasta un 60%). Un objetivo que conlleva, por otra parte, una fuerte presión adicional para que las mujeres se integren al mercado laboral. La incorporación de las mujeres al mercado laboral, no obstante, no ha ido acompañada de medidas de apoyo en el espacio privado y doméstico que contrarresten sus dedicaciones en alguno de ambos espacios, más en un momento en el que la población dependiente no cesa de aumentar. Por el contrario, España es el país comunitario con menos gasto social en relación al PIB (a ocho puntos de distancia de la media), siendo el 19,8% del PIB en el año 2001 y el 19,2% del PIB en el año 2002, mientras que el promedio de la UE ha descendido mucho más lentamente manteniéndose alrededor de un 27% del PIB12. Al mismo tiempo, según estudios realizados a nivel europeo, los hombres españoles, junto a los italianos, son los que menos tiempo dedican a estas tareas domésticas13. En un estado de bienestar familiarista como el español, son las mujeres el sostén familiar y del cuidado dentro de una ecuación cada vez más insostenible. Cabe esperar que nuevas medidas gubernamentales como las Leyes de Igualdad y de Dependencia contribuyan a transformar, a lo largo de los próximos años, este complejo panorama. En todo caso, lo que sí es cierto es que las necesidades que están surgiendo como consecuencia de esta situación, se transforman en un nicho de empleo que, por sus características –escaso reconocimiento social y económico, tradicionalmente gratuito, etc.- pasan a ocupar masivamente las mujeres inmigrantes. Las inmigrantes se convierten, de esta forma, en “la tabla de salvación” para muchas familias españolas, aunque esta solución supone el incremento de las brechas de género, etnia y clase. 12 “La desconvergencia social en Europa”, Vicenç Navarro. EL PAÍS, 16/09/03. 13 Fuente: Eurostat 2006.
    • | Inmigrantes latinoamericanas en España: panorama general y marco de análisis | 39 En suma, las mujeres inmigrantes llegan a España porque se las necesita. Pese a lo cual, debe llamarse la atención sobre la existencia de una percepción distorsionada e injusta sobre este fenómeno. Y es que un alto porcentaje de españoles y españolas consideran la inmigración como el segundo problema más importante de nuestro país y una proporción abrumadora cree que “hay demasiados” (Barómetro CIS Abril 2006). Desde algunos sectores se están lanzando mensajes que poco o nada tienen que ver con la realidad de la inmigración o, incluso, con nuestras propias necesidades relativas a ella, pero que llevan a una fuerte segmentación de la ciudadanía. Esta polarización está siendo muy negativa de cara a avanzar en los grandes desafíos que tenemos por delante, no sólo porque estigmatiza un fenómeno que es sumamente necesario y positivo para nuestra sociedad sino porque, además, simplifica el debate, eludiendo el que pueda hablarse con normalidad de los lógicos conflictos que un proceso de cambio de este calibre genera en muchos ámbitos de nuestra vida y organización social (déficit de servicios, abordaje de las diferencias culturales, necesidad de nuevos pactos de convivencia, etc.). 7. POSIBLES ESCENARIOS ¿Y AHORA QUÉ? Con todo, hay que recalcar una vez más que los procesos migratorios que afectan actualmente a España son, a la vez, imparables, estructurales y dinámicos. Es decir, están destinados a permanecer en el tiempo pero son cualquier cosa menos una “foto fija” en cuanto a sus características y composición. A ese respecto, los posibles escenarios son múltiples y van a depender de un conjunto de factores estructurales, sociales, institucionales y personales que se retroalimentarán entre sí. Algunos de ellos pueden ser, por ejemplo, la evolución de la economía española, las tendencias demográficas, el proceso del marco del marco legal, los rumbos del trabajo femenino y de los servicios de dependencia, la realidad socioeconómica de los países de origen, los tiempos de asentamiento en España de las y los inmigrantes en situación de regularidad y/o nacionalización, las expectativas de mejora y de movilidad profesional, la consolidación de redes sociales, la realidad familiar (que incluye la posibilidad de nuevas uniones, nacimientos, separaciones, retornos…), la acumulación de ahorro y propiedades, etc. Lo que sí es posible aventurar, es este contexto incierto, es la más que previsible “latinoamericanización” y feminización de nuestros flujos migratorios, pues en ella inciden cuestiones como el idioma, el tipo de oferta laboral disponible –con las variables demográficas, culturales y de oportunidades de empleo que de ellas se derivan-, las redes preestablecidas o la facilidad de consolidarlas a futuro. Los sectores de servicios y cuidados crecerán y la demanda de mujeres para atenderlos, posiblemente también. Respecto al modelo que se va a consolidar en España, no se trata tanto de debatir sobre si inmigración “sí” o “no” sino, más bien, de cómo seremos capaces de gestionar esta realidad imparable: ¿hacia una sociedad dual en derechos y oportunidades, de guetos, exclusión y ciudadanías de primera, segunda y tercera clase?; ¿hacia una sociedad integrada y plural, con valores comunes y un pacto por la igualdad de género?; ¿hacia sociedades que reconozcan el cuidado como un vector social y económico esencial o que, por el contrario, naturalicen el trasvase internacional de las desigualdades?, … Ése es nuestro gran reto, un reto que exige grandes dosis de energía, un trabajo con las luces largas y un cambio radical de paradigma.
    • 40 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | 8. LA FEMINIZACIÓN DE LAS MIGRACIONES LATINOAMERICANAS HACIA ESPAÑA: UN DESAFÍO ESTRUCTURAL Sobre la base del panorama descrito, no cabe duda de que nos encontramos ante un desafío de carácter estructural que consiste en el incremento a largo plazo de las migraciones y su creciente feminización. A este último aspecto se refieren las reflexiones siguientes. a) Más diversidad, nuevos roles Un desafío, en primer lugar, porque son muchas y también porque las mujeres emigran bajo el paraguas de roles y proyectos nuevos y crecientemente diversos, ya sea como producto de una decisión autónoma, en el contexto de una estrategia familiar, resultado de una apuesta afectiva o forzadas a ello en el marco de redes de tráfico sexual y prostitución que atentan contra los derechos humanos más básicos. Sin desdeñar tampoco el peso de las inmigrantes cualificadas y el de las mujeres creadoras en sectores claves como el cultural. Pero, en líneas generales, puede afirmarse que buena parte de las inmigrantes de hoy son producto de la “feminización de la pobreza”. Y que suelen pasar de una situación en sus países de origen de dependencia o corresponsabilidad económica con el marido o pareja -cuando no forman parte de núcleos familiares monoparentales- y responsables del cuidado familiar, a una situación en España como proveedoras económicas y, en muchos casos, “cabezas” de familia con proyecto propio, delegando las tareas de cuidado a las madres u otros miembros de la familia o intentando compatibilizarlas como pueden. Cambio crucial del que apenas se habla pero con consecuencias indudables en ambas sociedades –la de origen y la de acogida-. Esta realidad múltiple requiere de respuestas complejas que, en unos casos, han de poner el acento en la defensa de los derechos humanos; en otros, enfocarse al apoyo específico a los proyectos profesionales y de vida de las migrantes, así como a la canalización de sus importantes contribuciones sociales y económicas a la comunidad de procedencia y a la receptora; y, en todos, abrir la perspectiva del análisis migratorio hacia los decisivos fenómenos que se están gestando en los ámbitos familiares y domésticos a nivel transnacional. b) Más dinero, menos cuidados En segundo lugar, merece la pena destacar la cara y la cruz de estas migraciones en cuanto a sus efectos en los países de origen. Para comenzar, según los datos del Instraw señalados anteriormente, más del 54% de las remesas que se reciben en Latinoamérica son enviadas por mujeres. Esa feminización de las remesas, como una fuerza económica creciente, trae aparejados también desafíos. Porque, ¿cómo se gestionan las remesas cuando son enviadas por mujeres? Muchas veces ese dinero es un dinero “culpable”, que se envía en sustitución de los afectos que las madres inmigrantes no pueden dar a sus hijos desde la distancia. Otras veces es un dinero que no se gestiona y administra adecuadamente por parte de quien lo recibe. Pero, en todos los casos, representa la emergencia de un nuevo rol de las mujeres en el desarrollo y en las estructuras familiares, que implica una superior capacidad femenina de decisión personal y social. Todo ello conforma una realidad de la que poco se conoce pero que es necesario y urgente abordar en sus diferentes aspectos: la seguridad y la reducción de las comisiones por transacción, la sensibilización y mejora de las capacidades personales para el manejo efectivo de las remesas, el estímulo de inversio-
    • | Inmigrantes latinoamericanas en España: panorama general y marco de análisis | 41 nes (por ejemplo en vivienda y terrenos) que puedan materializarse con un mayor control por parte de las interesadas (desde España), etc. Al mismo tiempo, la migración femenina puede traer consigo, cuando quienes se marchan tienen hijos a su cargo, procesos de desestructuración familiar. Desestructuración familiar por la ausencia en los hogares de las personas principales, sobre todo de las mujeres. Porque a la hora de migrar suele ser sólo un miembro, padre o madre, quien se embarca inicialmente en la aventura. Y una de sus necesidades fundamentales es tener cerca a los suyos lo antes posible o, cuando menos, poder realizar un seguimiento estrecho de su situación y bienestar. Junto a las esenciales políticas de reagrupación (a las que haremos referencia en el apartado siguiente), las nuevas tecnologías de la información y la comunicación podrían desempeñar, en este campo, un papel mucho más vigoroso que el actual a la hora de propiciar la cercanía afectiva y el acompañamiento cotidiano (emocional, pedagógico…) entre las migrantes y sus redes familiares en la otra orilla. Y, en los países de origen, deberían desarrollarse actuaciones destinadas a apoyar en su labor a las personas que pasan a ocuparse del cuidado de niños y adolescentes, así como a fortalecer la integración escolar de estos colectivos. Por otro lado, y con el paso del tiempo, inmigrantes cuyo objetivo, en un principio, era el de regresar a sus países de origen, acaban optando por realizar la reagrupación familiar en España debido a las mejores condiciones de vida. c) ¿Una integración excluyente de los tuyos? Pero aquí tampoco existen apenas modelos de integración de las segundas generaciones y no hay todavía muchas oportunidades para construir la integración como un proceso que involucre no sólo a personas sino a familias. Hijos e hijas de inmigrantes que llegan a España y se encuentran en situación de desatención familiar por falta de tiempo de los padres, de crisis de identidad, de desarraigo, de fracaso escolar, de carencia de un modelo de acogida, de falta de espacio vital, que han heredado patrones de fuerte consumismo y se ven abocados, muchas veces, a convivir con los niños y jóvenes de la “España de la exclusión”. Y madres soportando un rosario de inconvenientes para lograr la reagrupación de sus familias cuando no están, o sin cobertura para atenderlos cuando sí que están. Hay que trabajar seriamente sobre estas cuestiones, comenzando por disponer del conocimiento necesario para planificar políticas al respecto mediante la disposición de un buen “mapa de nuestras familias migrantes” (¿quiénes las componen? ¿cómo se reparten territorialmente sus miembros? ¿cuáles son sus edades y vínculos?). Y no perdiendo de vista que las políticas de reagrupación familiar deben diseñarse y ejecutarse sobre la base del nuevo papel de las mujeres como cabeza de las cadenas migratorias y, por tanto, como protagonistas activas de los procesos de reagrupación, algo que debería suponer una flexibilización y agilización de los requisitos en estos casos. d) Mucho trabajo, pocos papeles La irregularidad legal y laboral que, todavía hoy, soportan muchas mujeres inmigrantes no sólo es un problema en sí mismo sino que, además, agrava las desigualdades de género. Una mujer sin papeles está mucho más expuesta a situaciones de violencia, abuso y violación sistemática de sus derechos, pues el tándem “género/irregularidad” se potencia mutuamente como vector de desigualdad, multiplicando así sus efectos hasta alcanzar cotas verdaderamente dramáticas. Éste es
    • 42 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | un tema, por tanto, que requiere una especial atención y vigilancia, máxime en sectores donde la indefensión de las mujeres extranjeras puede llegar a ser absoluta (prostitutas, mujeres en situación irregular coaccionadas por sus parejas, trabajadoras ubicadas en actividades de la economía informal, etc.). Todas las mujeres, independientemente de que estén documentadas o no, deberían tener plenas garantías de que pueden denunciar las situaciones de violencia de las que son objeto sin que ello se vaya a traducir en un expediente de expulsión del país. Y, por supuesto, que van a recibir la protección legal y social adecuada a su situación. e) Mucho trabajo, poca consideración El quinto desafío que debemos afrontar es el de la precariedad y la segregación laboral femenina. Las ocupaciones a las que acceden las inmigrantes son peor consideradas -social y económicamente- y están fuertemente segmentadas por sexos, con un desaprovechamiento de una parte importante de sus talentos y capacidades. Asimismo y, en particular, su actual concentración y condiciones de trabajo en los sectores de cuidado, plantean a medio plazo importantes retos, tales como: – Las condiciones de legalidad, informalidad y derechos que subsisten aún en esos sectores (carencia de contratos, bajos salarios, menores prestaciones…), lo que hace prioritaria la equiparación en derechos laborales y profesionalización de estas actividades, a fin de hacerlas una opción de empleo más dignificada y atractiva que, por otra parte, se encuentre menos sujeta a la discrecionalidad y buena voluntad de los empleadores. – Las necesidades de estas mujeres de dedicación a sus propias familias tras los procesos de reagrupación o de constitución de una pareja y las repercusiones sociales y personales que tiene el no hacerlo. Urge ampliar la red de servicios de atención a la infancia inmigrante y urge, asimismo, que estas mujeres encuentren espacios y tiempos para conciliar el trabajo con su vida personal y familiar. – La elevadísima movilidad en el servicio doméstico que, entre otras consecuencias, puede también producir fuertes tensiones en el modelo de atención a nuestros niños, enfermos y mayores, dado que la demanda de cuidados no va a disminuir, sino al contrario, y la calidad de estos servicios es una fuente de enorme preocupación de las familias españolas. Nuevamente, hay que recalcar la necesidad de impulsar una verdadera política sectorial -ambiciosa y coherente- en este campo, tratándose –como se trata- de un espacio económico y de creación de empleo tan importante como tradicionalmente descuidado dentro de las políticas de modernización productiva. La previsión de incentivos fiscales, la mejora de la transparencia de este mercado, el avance hacia un sistema de garantías para ambas partes o el lanzamiento de estrategias de modernización, apoyadas por recursos suficientes, son factores que, sin duda, contribuirían a mejorar globalmente las condiciones de trabajo y de los servicios en este sector. – El legítimo deseo de las inmigrantes de mejorar profesionalmente, sobre todo cuando se dispone de una cualificación por encima del empleo realizado y se está en camino -ardua tareade homologar sus titulaciones. La fortísima segregación ocupacional que afecta a las mujeres inmigrantes, tanto a nivel horizontal –sectores- como vertical –categorías-, debería convertirse en una cuestión con un lugar importante dentro de las políticas de igualdad y de recursos humanos en nuestro país. Y, en este terreno, las acciones de sensibilización, formación e incentivadoras de la diversificación ocupacional femenina deberían acompañarse de la creación de un sistema iberoamericano de correspondencia de las cualificaciones que posibilite, a las mujeres y hombres migrantes, ejercer y ver reconocidas con rapidez sus competencias en nuestro mercado laboral.
    • | Inmigrantes latinoamericanas en España: panorama general y marco de análisis | 43 f) Mucho trabajo, poca participación No menos relevante es la carencia de tiempo y opciones de las inmigrantes para hacerse presentes en la vida pública. Y sin participación no se construye la ciudadanía. Por ello, concretar el derecho al voto (en España y en el país de origen), cultivar su presencia activa en el espacio local, fortalecer las asociaciones de mujeres inmigrantes, apoyar el desarrollo e intercambio de buenas prácticas, fomentar las redes interculturales de mujeres orientadas a un movimiento amplio y en dos orillas y abrirles vías de representación y protagonismo en los foros de toma de decisiones relativos a estas políticas, resulta fundamental. Como también lo es incidir en la comunicación a la sociedad de su realidad, de sus aportaciones y de sus demandas, hoy por hoy invisibles. Una comunicación que ha de concebirse en múltiples direcciones y orillas, enfocándose no sólo a la opinión pública española sino también a la de los países de origen de las inmigrantes pero orientada, siempre, a amplificar la voz de las mujeres migrantes. g) Igualdad formal, igualdad real Otro desafío importante se refiere a los cambios en su identidad y entorno personal. Las mujeres inmigrantes en España acceden a una sociedad con valores de igualdad más asentados e interiorizan nuevos derechos -tanto en función del entorno social de acogida como del ejercicio de su nuevo rol-. Pero también se generan muchas veces vivencias contradictorias entre el reconocimiento formal de esos derechos y el contraste con su situación real de precariedad. Por otro lado -en los casos en los que se emigra en pareja- la fuerte tensión que representa todo proyecto migratorio junto al ejercicio, por parte de la mujer, de un nuevo rol personal y familiar, puede venir acompañado de conflictos domésticos, separaciones, violencia de género o, como salida positiva, del surgimiento de nuevos pactos con el cónyuge. Otras vivencias como la soledad, el aislamiento y la necesidad imperiosa de reconstruir el capital social (redes), se entrecruzan con la carencia de tiempo para ello. Si se tienen hijas e hijos, aquí o allá, se añade la angustia y preocupación permanente por su bienestar… Una compleja gestión de los afectos, particularmente si se tiene la familia en la otra orilla y se trabaja como cuidadora en familias españolas, con repercusiones evidentes en su estado de salud. Mostrar y trabajar estas dualidades es fundamental. Interiorizar los valores de igualdad entre la población migrante (hombres y mujeres) también. Pero haciéndolo con la perspectiva de promover un ejercicio activo de los derechos y una construcción de oportunidades en la que ser mujer y migrante no sólo no represente una doble condena sino, por el contrario, constituya un referente de riqueza económica, de equilibrio social y de talento personal recompensado. h) Cara visible y cruz invisible: ¿economía del mercado sin economía del cuidado? Detrás de todo lo anterior se esconde la necesidad de hacer visibles los espacios en los que las mujeres de todo el mundo han concentrado tradicionalmente su –poco reconocida pero imprescindible- actividad. “Tradicionalmente la economía se ha situado dentro de unas fronteras muy estrechas de análisis: el campo de estudio económico ha sido el mundo público mercantil, donde trabajo se ha identifi-
    • 44 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | cado con empleo. En consecuencia, la economía como disciplina ha funcionado con falsos límites de la vida económica, definiéndose como “autónoma”, sin considerar que el sector mercantil descansa y se apoya en otros sectores o actividades que no tienen lugar en el mercado o en el mundo público” (Cristina Carrasco, 2004). “Otorgar tanta importancia al trabajo asalariado hace que el trabajo no remunerado y el trabajo informal no sean tenidos en cuenta como trabajo; lo cual desequilibra y falsea la realidad e ignora la “aportación” que mayoritariamente las mujeres hacen a la riqueza común al realizar este tipo de trabajos. Esta visión supone, además, silenciar y ocultar de nuevo el espacio doméstico y extraerlo del ámbito de los derechos, dejando así de lado a las personas que están desempeñando en la actualidad este tipo de trabajos: la mujer inmigrante” 14. En suma, no habrá igualdad en las políticas migratorias mientras se desconsidere sistemáticamente el papel de las mujeres en los entornos privados y domésticos, en la economía de los cuidados. Porque la feminización de las migraciones está implicando, justamente, la aparición de un nuevo y potente flujo global que es la transferencia internacional del trabajo reproductivo, sustituido por otras mujeres en el entorno de origen. Ello da lugar a la denominada “cadena transnacional de cuidados”15 o las “cadenas mundiales de afecto y asistencia”16 y, consecuentemente, a la configuración de los hogares transnacionales. Una cadena llena de tensiones, que pueden incrementarse en el futuro si seguimos cerrando los ojos a esta crucial perspectiva. En un contexto en el que, mientras se siga invisibilizando la economía del cuidado -esa gran cantidad de trabajo no remunerado que es la que permite que las sociedades funcionen-, será difícil incorporar propuestas reales y efectivas a la agenda pública de las migraciones en igualdad. i) Género, inmigración y desarrollo Por último, no puede olvidarse que, aunque existe un número creciente de migrantes voluntarias, buena parte de las mujeres que salen de América Latina hacia nuestro país lo hacen forzadas por una situación de necesidad y pagan un elevado precio personal y familiar por ello. Así, cualquier alternativa a largo plazo debe propiciar un nuevo marco de gestión de las migraciones que, junto a la defensa de los derechos universales de los y las migrantes (incluyendo la instauración de facilidades al retorno), se comprometa sólidamente con el desarrollo de sociedades que, hoy, se ven forzadas a expulsar a sus mejores recursos humanos y a desestructurar sus comunidades. Para lograr, de ese modo, un mundo en el cual la igualdad sea un valor y una práctica auténticamente global. Por ello la agenda del codesarrollo ha de ser -como empieza a serlo ya- la otra cara de la moneda de la agenda de las migraciones. De esta manera también, la aplicación de la perspectiva de género en estas políticas representará un logro fundamental. 14 José Adelantado y Raquel Moreno. “Ciudadanía y estado de bienestar: la inmigración femenina en España”. El uso de las políticas sociales por las mujeres inmigrantes. Instituto de la Mujer. 2005. 15 Mujeres Inmigrantes. Algunas reflexiones desde el feminismo. Begoña Zabala González. 2004. 16 En el límite. La vida en el capitalismo global.
    • | Inmigrantes latinoamericanas en España: panorama general y marco de análisis | 45 9. ¿QUÉ PODEMOS HACER? HACIA UNA AGENDA DE LAS MIGRACIONES EN IGUALDAD Está claro que necesitamos una agenda configurada desde una doble óptica: la de la integralidad y la de la concreción. Respecto a lo primero, quisiera reiterar la idea de que tenemos que operar desde cuatro espacios en paralelo: Porque las migraciones del siglo XXI (es decir, en un contexto de globalización económica, de sociedad de la información y de feminización de los flujos migratorios) no pueden tratarse con paradigmas del pasado ni con visiones parceladas de una realidad que está hecha de múltiples interacciones, que se encuentra llena de orillas… temáticas, territoriales o incluso institucionales. En este sentido, cabe añadir que la gestión de las migraciones requiere, hoy más que nunca, de un enfoque local (de proximidad, convivencia e integración) pero también global (de gestión compartida de los flujos y realidades migratorias, no sólo en términos binacionales sino también multilaterales, de cooperación y codesarrollo en dos orillas…), lo cual implica la imperiosa necesidad de diseñar nuevos mecanismos transnacionales de trabajo común entre los Estados y la sociedad civil, y en el caso que nos ocupa dentro de los espacios europeo e iberoamericano. Incluyendo eso sí, de un modo sistemático, la perspectiva de género y la participación de las mujeres. Respecto a lo segundo, hace falta proponer medidas concretas y viables que, integradas en una estrategia global de igualdad entre hombres y mujeres, puedan incidir de un modo práctico e inmediato en la agenda pública de las migraciones, una agenda sumamente viva y en permanente construcción que tampoco puede diseñarse sin el protagonismo femenino. Este seminario es una gran oportunidad para compartir reflexiones e ideas pero también para lanzar propuestas que podamos elevar después a las instancias correspondientes. Estamos en un buen momento y en un buen espacio.
    • 46 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | Por mi parte, reservaré muchas de las ideas concretas que quiero compartir con ustedes para la mesa de conclusiones de mañana, pues creo que éstas se verán sumamente enriquecidas con los debates que tenemos previsto mantener a lo largo de estos dos intensos días. Sólo señalaré, por ahora, unos títulos inspiradores de esas medidas que seguro que todas y todos defendemos cada día en nuestros diferentes entornos de intervención; propuestas que son el termómetro de nuestro compromiso social con una nueva ciudadanía en diversidad e igualdad. Conocimiento, legalidad, empleo, migración cualificada, familia, segundas generaciones, escuela, servicios públicos, economía, igualdad, inclusión social, vivienda, participación, codesarrollo, pacto intercultural de género, comunicación y coordinación. En definitiva, una agenda llena de retos y desafíos, pero que es imprescindible abordar. Porque… La igualdad real entre hombres y mujeres será la auténtica medida de éxito de las nuevas políticas y sociedades interculturales, pues ella abarca, necesariamente, todas las economías, todos los tiempos, todos los espacios, todas las diversidades, todos los talentos, toda la vida.
    • 3. Una mirada en profundidad a seis cuestiones clave De izquierda a derecha: Cristina Civale, Bienvenida Sánchez Alba, Claudia Carrasquilla y Enrique Alberola. Fuente: Casa de América.
    • | Una mirada en profundidad a seis cuestiones clave | 49 EMPLEO Y FAMILIA Gema de Cabo Jefa de Proyectos del Centro de Estudios Económicos Tomillo (CEET) y coordinadora del estudio “Mujeres inmigrantes en los hogares madrileños ¿cómo atienden a sus propias familias?” Quisiera comenzar esta intervención expresando mi reconocimiento a dos personas que forman parte del proyecto “Madrid entre dos orillas” y que están actuando como locomotoras y alma del mismo: M. Ángeles Sallé y Bienvenida Sánchez Alba. Dicho esto, paso a continuación a centrarme en el estudio “Mujeres inmigrantes en los hogares madrileños ¿cómo atienden a sus propias familias?”, estudio realizado en el marco del proyecto “Madrid entre dos orillas” por el Centro de Estudios Económicos Tomillo en colaboración con Fundación Directa. Este estudio nace con el objetivo último de hacer visible la tarea de cuidado de personas (niños y niñas, mayores, personas con discapacidad y/o enfermas) realizada por mujeres inmigrantes, que está siendo fundamental no sólo para que muchas mujeres españolas participen en el mercado de trabajo y puedan conciliar su vida familiar y laboral, sino también y de forma más general para que las familias españolas (en sus diversas y variadas formas, desde las más tradicionales hasta las nuevas formas familiares donde el padre y la madre no están siempre presentes) puedan desarrollarse en sus diversos aspectos de convivencia y de atención y cuidados a sus miembros, especialmente a los más dependientes. El origen del creciente nivel de necesidades de conciliar la vida familiar con la vida laboral está en los múltiples cambios socioeconómicos y demográficos que han experimentado las sociedades occidentales en los últimos años: el envejecimiento poblacional, el creciente nivel de formación de la población (más intenso en el caso de las mujeres) la concentración de la población en los núcleos urbanos, el crecimiento de los niveles de renta, la sensibilización acerca de la igualdad de oportunidades, derechos y obligaciones de hombres y mujeres, la aparición de nuevas formas familiares (hogares monoparentales, esencialmente) y, muy particularmente, el lento pero inexorable proceso de incorporación de las mujeres al mercado de trabajo. De todo el mundo es conocido que el papel tradicional de la mujer española conllevaba, entre otras actividades, el cuidado del hogar y de las personas dependientes de la familia, ya fueran pequeñas o mayores, sanas o enfermas. La incorporación femenina al mercado laboral ha limitado la capacidad de la familia de atender las necesidades de las personas dependientes del hogar y ha generado unas necesidades cada vez mayores de conciliar la vida familiar y laboral de las personas, ya que la familia, articulada en torno a la mujer, no puede seguir ejerciendo este papel en la medida en que lo hacía antes. Frente a las instituciones y la propia sociedad, que asumen muy lentamente sus responsabilidades, mucho más que lo que la realidad y las necesidades diarias exigen, las mujeres, pragmáticas y realistas por naturaleza sea cual sea su origen, “se han buscado la vida” desde el principio. En
    • 50 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | el caso de las españolas, recurriendo a familiares (ahí están las abuelas en primera plana), amistades o terceras personas (desde guarderías a cuidadoras informales las más de las veces). Y, en el caso de las extranjeras, gran parte de ellas de origen latinoamericano, aunque también procedentes de Europa del Este, ocupando un papel protagonista en el papel de cuidadoras. Ellas han salido de sus países para buscar mejores formas de vida (países que atraviesan momentos críticos desde el punto de vista económico, pero también social y político en muchos casos) y han encontrado un nicho de empleo en el mercado español (no necesariamente, por supuesto, regular) en los servicios de cuidado, de proximidad, de acompañamiento. La necesidad de las mujeres y familias españolas de conciliar vida familiar y laboral, la necesidad de las mujeres inmigrantes de obtener unos ingresos, la cercanía cultural y del idioma, así como la dulzura de trato en el caso de las latinas, etc., son motivos, objetivos y subjetivos, para verlas empujando un cochecito de bebé, jugando en el parque con nuestros niños y niñas, o conduciendo una silla de ruedas con una persona mayor; no olvidemos que la sociedad española es una de las más viejas del mundo (de hecho, si sigue la misma evolución demográfica, las sociedades española y japonesa serán las más envejecidas en 2050) y que la gran necesidad de conciliación de ahora en adelante no va a ser tanto el cuidado de nuestros pequeños, sino el de nuestros mayores. 1. OBJETIVOS Y METODOLOGÍA DEL ESTUDIO En este contexto, los objetivos y la metodología de nuestro estudio se han trabajado en dos fases: Fase 1: La conciliación en los hogares madrileños Los objetivos específicos han sido: – Ofrecer una visión objetiva (a partir de datos) y macro (global) de la presencia femenina en el mercado de trabajo. – Manifestar los problemas de conciliación en los hogares madrileños. – Reflejar la intensa presencia femenina y extranjera entre las personas dedicadas al cuidado de los miembros dependientes del hogar (niños y niñas, personas mayores, personas con discapacidad y/o enfermas), a través de los datos estadísticos oficiales disponibles y de la literatura al respecto. La metodología utilizada se ha basado en el análisis cuantitativo, a partir de datos oficiales disponibles. Se ha estudiado, en primer lugar, el proceso de incorporación de las mujeres al mercado de trabajo en la Comunidad de Madrid y en España. Y es que, por un lado, el aumento de la ocupación femenina en los últimos años es uno de los principales responsables de la intensificación de las necesidades de conciliación de las familias madrileñas; y por otro, la imposibilidad de cubrir estas necesidades conlleva, en muchas ocasiones, el abandono femenino del mercado de trabajo, en especial cuando en la familia hay menores. A continuación se presentan datos estadísticos que corroboran que, a pesar de la mayor implicación masculina en las tareas del hogar y en el cuidado de los miembros dependientes de la familia, los problemas de conciliación siguen afectando esencialmente a las mujeres, dificultando su desarrollo profesional y condicionando sus decisiones relativas a la maternidad. Además, se abordan las necesidades de conciliación de vida familiar y personal de estas mujeres
    • | Una mirada en profundidad a seis cuestiones clave | 51 trabajadoras y de sus familias, los problemas que encuentran a la hora de conciliar empleo y atención a personas dependientes (niños/as y mayores, fundamentalmente) y las opciones de que disponen para resolverlos, haciendo especial mención a la contratación de personas que se encarguen del cuidado de las personas dependientes y/o de las tareas domésticas. En este último aspecto se profundiza a continuación, poniendo de manifiesto cómo las personas que trabajan el servicio doméstico y en el cuidado de personas dependientes son esencialmente mujeres, en la mayoría de los casos extranjeras que, al mismo tiempo que ayudan a conciliar a los hogares españoles donde están empleadas, también tienen problemas para compaginar su propia vida laboral y personal. Fase 2: La conciliación de las mujeres inmigrantes en los hogares madrileños Tras la descripción de la situación de las mujeres inmigrantes que trabajan en los servicios de cuidado en España, a través de datos de carácter objetivo y cuantitativo, en esta segunda parte del trabajo se ha adoptado una mirada diferente: la mirada de las propias mujeres inmigrantes que trabajan en España en el cuidado a personas. Esta parte del estudio, de carácter cualitativo, ha tenido como principales objetivos: Conocer y comprender desde la propia perspectiva de estas mujeres: – Quiénes son, porqué vinieron a España, qué esperaban y qué hacen, cómo se sienten tratadas y qué problemas de integración se encuentran, qué actividades laborales realizan y para quién, qué problemas de conciliación tienen ellas mismas, qué esperan de su estancia en España, cómo viven, con quién y para qué, cuáles son, en definitiva, sus expectativas vitales. – Qué ofrecen a quienes cuidan (más allá del mero cuidado), a cambio de qué y a costa de qué: qué problemas tienen para conciliar el cuidado de sus personas dependientes y el desempeño de su empleo diario, cómo se las arreglan, quién les ayuda, cómo se organizan y cómo lo viven, ya sea que tengan familia a su cargo aquí en España o allí. Qué problemas tienen, qué demandan: – Hacer visible esta tarea y lograr que sea reconocido su verdadero valor para la sociedad española en general, y para la tarea de conciliación de las mujeres y familias españolas en particular. – Y, sobre todo, conocer qué se puede hacer para mejorar su situación y hacer propuestas a las instituciones públicas y la sociedad española, propuestas esencialmente dirigidas a resolver sus problemas de conciliación. Desde el punto de vista metodológico, para poder escuchar y analizar su voz y su mirada, se han realizado 25 entrevistas en profundidad a mujeres inmigrantes de diferentes nacionalidades (ecuatorianas, colombianas, peruanas y búlgaras), madres (con hijas/os en España y/o en su país de origen), que trabajan en España cuidando a personas (menores, mayores y/o personas enfermas y/o con discapacidad). Además de escuchar por medio de las entrevistas a las mujeres inmigrantes para comprender, desde su propia perspectiva, qué les ha llevado ha venir a España, cuáles eran sus metas, sus sueños,... cómo es su vida en España desde el punto de vista laboral, familiar y personal, las dificultades con las que se encuentran,... y cuáles son sus expectativas vitales, en el marco de esta
    • 52 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | investigación se ha buscado dar un paso más, generando un espacio de expresión, de intercambio, de escucha y contraste de experiencias relacionadas con los diferentes retos que tienen que afrontar en la conciliación de la vida familiar y laboral entre mujeres empleadoras y mujeres extranjeras empleadas en los hogares madrileños. Con este objetivo se ha llevado a cabo un encuentro entre mujeres españolas y extranjeras que, como foro de participación, pretendía, en último término, movilizar entre las mujeres participantes la comprensión de las otras y la relativización de los propios problemas con el fin de avanzar hacia la búsqueda de salidas y estrategias positivas para todas. 2. ESTRUCTURA DEL ESTUDIO Resultado del trabajo descrito, el estudio se estructura en torno a dos grandes secciones. En la primera se presentan los principales resultados del análisis del mercado de trabajo, esencialmente femenino, y de los problemas de conciliación de las familias en la Comunidad de Madrid (con referencia a España), así como de la cada vez mayor presencia de mujeres inmigrantes en los servicios de proximidad. En la segunda se presentan los resultados del análisis cualitativo, en el que la presencia, las aportaciones y la energía de las mujeres inmigrantes entrevistadas y participantes en el encuentro con españolas han proporcionado un material cuyo valor añadido ha sido, sobre todo, que tuvieran un foro de expresión y difusión de sus experiencias. 3. ANÁLISIS DEL MERCADO DE TRABAJO 3.1 La incorporación femenina al mercado de trabajo Entre los factores culturales, sociológicos, económicos y demográficos (envejecimiento de la población, urbanización creciente, crecimiento del nivel de formación, reducción de la jornada de trabajo, aparición de nuevos modelos de familia, etc.) que han intensificado las necesidades de conciliación de las familias españolas en los últimos años, resalta especialmente la incorporación de las mujeres al mundo laboral. El incremento de las tasas de actividad y ocupación femeninas ha sido determinante en la aparición de problemas de conciliación en las familias madrileñas, en las que el cuidado de personas dependientes y la realización de las tareas domésticas habían recaído tradicionalmente sobre las mujeres. En este contexto, pueden destacarse los resultados siguientes: La incorporación de las mujeres madrileñas al mercado de trabajo ha sido espectacular en los últimos años: – La tasa de actividad de las mujeres madrileñas ha aumentado de forma sustancial pasando del 38,2% en 1996 al 53,4% en 2005 (46,5% en las españolas y 73,1% en los hombres madrileños). – La tasa de empleo ha seguido una evolución similar, pasando del 30% en 1996 al 49,8% en 2005 (40,8% en las españolas y 68,1% en los hombres madrileños). – La tasa de paro de las mujeres madrileñas se ha reducido desde el 30% de 1996 al 6,9% en 2005 (12,2% en las españolas y 6,8% en los hombres madrileños).
    • | Una mirada en profundidad a seis cuestiones clave | 53 Gráfico 1. Tasas de empleo por edad y sexo en la Comunidad de Madrid, 2005 Fuente: INE, Encuesta de Población Activa (II Trimestre 2005). Entre los 25 y 54 años, las tasas de empleo masculinas se mantienen elevadas sea cual sea su nivel de formación (91% de media). Pero para las mujeres, el aumento del nivel de estudios ha sido decisivo en su incorporación y permanencia en el mercado de trabajo: – En las mujeres sin estudios o con estudios primarios, la tasa de empleo se reduce a partir de los 25-34 años (con la maternidad), – mientras que las que tienen estudios superiores mantienen tasas elevadas (82% de media) entre los 25 y 54 años (91% en los hombres). Gráfico 2. Tasas de ocupación por edad y nivel de estudios de las mujeres de la Comunidad de Madrid, 2005 Fuente: INE, Encuesta de Población Activa (II Trimestre 2005).
    • 54 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | En este contexto, se observa que la incorporación de las mujeres madrileñas al mercado de trabajo se ha producido a un ritmo superior al nacional, habiéndose alcanzado en la Comunidad tasas de actividad y ocupación femeninas por encima de las españolas y tasas de paro femeninas por debajo de las nacionales. El 53% de las mujeres madrileñas se encuentran activas frente al 46% de las españolas, el 50% están ocupadas mientras que a nivel nacional únicamente lo está el 41% y el 7% de las mujeres activas de la Comunidad se encuentra en situación de desempleo, estando desempleadas el 12% de las mujeres españolas. Asimismo, mientras en la Comunidad de Madrid prácticamente no existen diferencias entre los niveles de desempleo masculinos y femeninos (la tasa de paro se sitúa en el 7% tanto en hombres como en mujeres), a nivel nacional el diferencial por sexo ronda los cinco puntos porcentuales (7% en los hombres y 12% en las mujeres). Sin embargo, persisten las desigualdades entre mujeres y hombres en el mercado de trabajo: – El 22,7% de las mujeres madrileñas trabaja a tiempo parcial (25% de las españolas y el 4,3% de los hombres madrileños). – Las mujeres madrileñas son relativamente poco emprendedoras: el 91% es asalariada (85% de las españolas y de los hombres madrileños), la mayoría del sector privado (72%). – Existe segregación laboral en sectores: el 90% de las trabajadoras madrileñas se concentran en el sector servicios (84% de las españolas y 64% de los hombres madrileños), especialmente en los relacionados con la educación y la atención a personas. – Existe segregación laboral en ocupaciones: hay más trabajadoras administrativas, dependientas, poco cualificadas y en servicios personales que hombres, y hay menos directivas y trabajadoras cualificadas. 3.2 Los problemas de conciliación de los hogares madrileños Los problemas de las familias madrileñas para conciliar vida familiar y laboral se han intensificado notablemente, como ya se ha señalado, con la incorporación de las mujeres al mercado de trabajo y con las repercusiones que este fenómeno tiene en un contexto en el que las mujeres han venido asumiendo, y asumen, el grueso de las responsabilidades domésticas y familiares. En especial, la inserción laboral femenina ha incidido en el reparto de las tareas relacionadas con el hogar y la familia y ha afectado a las decisiones familiares relacionadas con la maternidad, aspectos que se abordan en esta sección del estudio. El análisis de los datos estadísticos que ilustran ambas realidades, como se comprobará a continuación, concluye que, a pesar de la mayor implicación masculina en las tareas del hogar y en el cuidado de dependientes en la familia (hijos e hijas, mayores, personas con discapacidad y/o enfermas), los problemas de conciliación siguen afectando esencialmente a las mujeres. En la actualidad las mujeres asumen simultáneamente nuevos y viejos roles, desempeñando un trabajo remunerado fuera de casa y ocupándose al mismo tiempo del grueso de las responsabilidades familiares y del hogar. La compatibilidad entre la vida laboral y familiar de las mujeres se produce, en gran medida, a costa de una sobrecarga de las mujeres que redunda negativamente en su salud y en su calidad de vida. Muchas mujeres retrasan el momento de la maternidad por los importantes costes económicos, profesionales, sociales e individuales que ésta les supone (costes de guardería, personas para el cuidado de los menores, abandono del empleo para dedicarse al cuidado de hijos e hijas,…). Si bien el retraso de la edad de maternidad en los últimos años en España y en la
    • | Una mirada en profundidad a seis cuestiones clave | 55 Comunidad de Madrid no se debe únicamente a los problemas de conciliación que conlleva el tener hijos/as, sino que también influyen otros factores, como el mayor tiempo que dedican a la formación hombres y mujeres (en especial, las mujeres) o la más tardía independencia económica de los jóvenes, entre otros, las dificultades para compaginar vida personal y familiar se pueden situar como uno de los principales desencadenantes de esta realidad. La maternidad supone, en multitud de ocasiones, el abandono o no acceso al mercado laboral de las mujeres, un claro perjuicio en la carrera profesional femenina y/o una importante sobrecarga de trabajo para las mujeres. Por tanto, las mujeres madrileñas tienen cada vez menos hijos e hijas y a una edad más tardía: – 1,4 hijos/as por mujer (1,3 de media nacional), – 31,4 años de edad media de maternidad (30,8 en las españolas). Además, las responsabilidades sobre el cuidado de hijos e hijas al nacer sigue concentrándose en las mujeres: – Sólo el 1,7% de los padres madrileños disfrutan de baja de paternidad (1,6% de los padres españoles). El reparto de las tareas de cuidado de niños/as y otras personas dependientes y de las tareas domésticas parece ser cada vez más equitativo, pero todavía queda mucho camino por recorrer, como muestran los datos relativos a usos del tiempo en hombres y mujeres, que certifican que el peso de la conciliación laboral y familiar recae fundamentalmente sobre las mujeres: – En el cuidado de niños y niñas (18% de mujeres y 12% de hombres). – En la ayuda a adultos miembros del hogar (3% de mujeres y 2% de hombres). – En ciertas actividades hogareñas, como las actividades culinarias, mantenimiento del hogar, compras y servicios, y confección y cuidado de ropa (mayoritariamente mujeres). – Y menos en actividades como construcción y reparaciones, gestiones del hogar y jardinería, y cuidado de animales (mayoritariamente hombres). Además, las mujeres participan más y durante más tiempo al día que los hombres en las tareas relacionadas con la conciliación, cualquiera que sean las características socioeconómicas de unas y otros, y las del hogar: – El 92% de mujeres madrileñas se dedican a estas tareas (el 73% de hombres madrileños). – Las mujeres dedican 4,5 horas/día (los hombres unas 2 horas/día). – Ambos participan más los fines de semana (93% de mujeres y 74% de hombres), pero las mujeres le dedican más tiempo los días laborables. 3.3 Conciliar el trabajo con el cuidado de personas dependientes Los problemas de conciliación, como se ha venido señalando, recaen esencialmente sobre las mujeres y acrecientan su relevancia en las familias donde hay menores o personas dependientes. Para compaginar la atención a niños/as, mayores, personas con discapacidad y/o personas enfermas con las responsabilidades laborales, las familias y mujeres madrileñas demandan apoyo institucional que ponga a su disposición centros y servicios de atención a estas personas (guarderías, escuelas infantiles, residencias de mayores, centros de día para personas con discapacidad, servicios de respiro familiar, etc.). Esta creciente demanda social está siendo paulatinamente atendida, tanto por los poderes públicos como por la iniciativa privada, pero todavía hay muchas familias a las que no llega la ayuda que precisan, bien porque ésta no existe, porque no es suficiente para atender a todas las personas que la necesitan, o bien porque
    • 56 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | no pueden acceder a ella por diferentes motivos, como la insuficiencia de renta para hacer frente a su pago. En estos casos, las familias se ven obligadas a resolver sus problemas de conciliación acudiendo a la contratación de cuidadores/as en el domicilio o rodeándose de personas de confianza (parientes, amigos/as, familia,…) que les brinden, de manera informal, la ayuda que precisan. Con respecto al cuidado de hijos e hijas, cuando una familia, o una mujer, se enfrenta al problema de cómo compaginar su actividad profesional con el cuidado de los menores del hogar, las opciones son: – La primera, confiar el cuidado de los menores a los familiares más cercanos, es bastante frecuente y se centra, fundamentalmente, en abuelas y abuelos. – Una segunda opción, cada vez más utilizada para conciliar, es acudir a centros educativos, como guarderías o escuelas infantiles. Los centros de educación infantil en la Comunidad de Madrid están aumentando, pero todavía es insuficiente la oferta pública: los datos de escolarización infantil reafirman las mayores necesidades de conciliación de las familias madrileñas, con respecto a las españolas, en el cuidado de hijos e hijas. El 19% de los menores de 3 años está escolarizado (11% en España), de los cuales el 55% va a centros privados. – Y una tercera opción de las familias madrileñas para compaginar sus obligaciones laborales con el cuidado de los/as más pequeños/as consiste en contratar una persona que se haga cargo de los/as niños/as y/o que atienda las tareas domésticas. En cuanto al cuidado de las personas mayores, las circunstancias de las familias madrileñas son semejantes. Pero en este caso, la familia sigue asumiendo mayoritariamente el cuidado de las personas mayores: – Los servicios de Teleasistencia y Ayuda a domicilio (los más solicitados) tienen un 8% de cobertura (el 5% en España). – Los servicios residenciales llegan al 4,6% (3,8% en España). – Pero al 72% de mayores que necesitan ayuda para tareas cotidianas, les cuida su familia (mujeres en el 83% de los casos), aunque se empieza a hacer notar la presencia de mujeres de origen extranjero cuidadoras de personas mayores. 3.4 Las cuidadoras extranjeras Las personas empleadas en los servicios de apoyo a la conciliación son, en su gran mayoría, mujeres. Pues bien, entre ellas, hay una fuerte presencia inmigrante. Los datos que se presentan a continuación muestran que las mujeres madrileñas pueden participar en el mercado de trabajo gracias a la posibilidad de delegar tareas relacionadas con el hogar y la familia en otras mujeres, en numerosas ocasiones, extranjeras. La gran presencia femenina de origen extranjero entre las empleadas de hogar en la Comunidad de Madrid se enmarca en un contexto en el que la llegada de inmigrantes es más intensa que en el conjunto de España y las tasas de empleo inmigrante, en particular las femeninas, son más elevadas que las nacionales. Según el Padrón Municipal a 1 de enero de 2005 del INE, el 13% de la población residente en la Comunidad de Madrid es extranjera (8% en España), encontrándose esta región entre las Comunidades Autónomas españolas con mayor nivel de atracción para las personas inmigrantes.
    • | Una mirada en profundidad a seis cuestiones clave | 57 Las personas extranjeras residentes en la Comunidad de Madrid se cifran en 766.673, de las cuales prácticamente la mitad son mujeres (49,7%). Sin embargo, este relativo equilibrio entre hombres y mujeres no se produce de forma homogénea en todas las nacionalidades, sino que la presencia femenina varía considerablemente según el país de procedencia. Teniendo en cuenta los países con una colonia más numerosa en la región, la proporción de mujeres supone el 53% de la población ecuatoriana, el 46% de la rumana, el 55% de la colombiana, el 36% de la marroquí y el 45% de la china. Centrándonos en la ocupación extranjera en la rama Hogares que emplean personal doméstico, la contratación de personas para atender las tareas del hogar y el cuidado de personas dependientes es una fórmula cada vez más extendida en la Comunidad de Madrid: – Más de 158 mil personas trabajan como personal doméstico. – Son mayoritariamente jóvenes, el 54% entre 25 y 44 años (el 57% en España). – El 90% son mujeres (el 91% en España). – Y de las mujeres que realizan este trabajo, el 75% son extranjeras (el 52% en España). Además, se observa una importante presencia de mujeres extranjeras trabajando en los hogares madrileños: – Las mujeres extranjeras suponen el 68% de las personas ocupadas en este sector. – Además, son el 75% de las mujeres ocupadas en este sector. – Son más jóvenes que las españolas y están más formadas. El 29% son de origen ecuatoriano, el 19% proceden de Rumanía, el 12% de Ucrania y el 8% de Colombia, seguidas por polacas, peruanas, bolivianas y búlgaras, extranjeras cuya presencia oscila entre el 3% y el 5%. La procedencia de estas trabajadoras refleja el perfil de las mujeres inmigrantes residentes en la Comunidad por país de procedencia, al tiempo que ilustra la fuerte presencia de mujeres latinoamericanas entre las cuidadoras extranjeras. Las mujeres extranjeras que ayudan a conciliar a las familias y mujeres españolas, a su vez, tienen sus propias familias y sus particulares problemas de conciliación: – Trabajan en un sector, los servicios del hogar y de proximidad, que está poco profesionalizado: la capacidad de adaptación de la trabajadora a los horarios de la familia empleadora (principalmente de la mujer trabajadora) y, en menor medida, a la relación con la parte empleadora (también la mujer) condicionan su situación y dedicación laboral y, por tanto, su disponibilidad para atender a la familia. – Su trayectoria laboral se caracteriza por la discontinuidad, porque a menudo no le es posible encontrar un mecanismo para compatibilizar trabajo y atención a la propia familia. 4. LA CONCILIACIÓN DE LAS MUJERES INMIGRANTES EN LOS HOGARES MADRILEÑOS Todo lo hasta aquí presentado nos ha llevado a ubicar la presencia, cada vez mayor pero poco visible y reconocida, de mujeres inmigrantes que trabajan en los hogares madrileños (y españoles), atendiendo la casa, cuidando de niños y niñas, ayudando y cuidando a personas mayores, …, que ayudan a conciliar a sus empleadoras, a la vez que necesitan de medidas de apoyo para conciliar. Para completar el estudio, se presenta una segunda sección sobre la visión subjetiva y micro (particular) de las personas:
    • 58 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | 4.1 La mirada de las mujeres inmigrantes que trabajan en el cuidado de personas en los hogares madrileños Las mujeres inmigrantes que trabajan en los hogares madrileños cuidando a personas perciben y dotan de sentido a su mundo, se sitúan y construyen su identidad y su realidad día a día desde dos culturas diferenciadas: en torno a la FAMILIA o a la propia MUJER. Puede observarse que la mayoría de las mujeres extranjeras que trabajan en los hogares madrileños parecen construir su realidad y su identidad en torno a la FAMILIA: – La familia es el escenario de construcción de su identidad: es madre, es hija, es esposa/compañera. Este escenario se construye en torno a tres dimensiones: – El cuidado y la atención de las necesidades y la educación de los hijos (y de la familia). – El mantenimiento económico de la familia. – Las relaciones y vínculos afectivos entre los miembros de la familia. – Para estas mujeres la CONCILIACIÓN /trabajo y cuidado/ está inscrita en el espacio familiar y ligada a su propia identidad como MADRE: Trabajo y cuidado no constituyen dos esferas de realidad diferentes: – La responsabilidad del cuidado y educación de los hijos es suya. – Trabajar para el mantenimiento de la familia es una responsabilidad que comparte con su pareja, cuando la tiene. – Son mujeres que cuidan y trabajan y para ello: el trabajo se debería adaptar a los tiempos de los hijos. – Pero, son mujeres a las que se les exige y que se exigen adaptarse a los tiempos, a los ritmos, a las demandas, a las necesidades,... de los otros: sus intereses, sus necesidades, sus sentimientos,... como mujer y como persona, quedan en segundo término o se sacrifican. Sin embargo, algunas de las mujeres extranjeras que trabajan en los hogares madrileños parecen construir su realidad y su identidad en torno a ELLAS MISMAS: – Son mujeres que se reivindican como sujetos de su vida, que buscan construir una vida independiente, plural, en la que integrar intereses y ámbitos de vida distintos: su trabajo, su familia, sus relaciones, etc. – Aunque en su itinerario vital se observa que cuando tienen a sus hijos y, especialmente, cuando viven lejos de ellos (se han quedado en su país de origen) asumen la identidad de la cultura construida en torno a la familia. 4.2 Las situaciones vitales de las mujeres inmigrantes Desde estas culturas, las mujeres extranjeras que han participado en el estudio perciben y experimentan su realidad cotidiana, las condiciones en las que viven y desarrollan su itinerario vital, sus expectativas y su futuro. En el recuento de su vida parecen emerger cuatro situaciones vitales diferentes: Situación A. Mujeres y familias integradas: – Se trata de mujeres cuyo contexto vital actual es España: Ha ido adquiriendo consistencia como espacio de vida (proyectos y futuro) para su familia (hijos/as y pareja) y para ella misma. – Al tiempo, su país de origen se les hace “extraño”, constituyendo un destino de visita, fundamentalmente, porque allí continúan aquellos miembros de su familia que no quieren o no pueden venir a España.
    • | Una mirada en profundidad a seis cuestiones clave | 59 – Su temor: que sus hijos/as decidan volver a su país de origen. Situación B. Mujeres entre dos orillas en familias integradas: – Se trata de mujeres cuyo contexto vital está dividido: – España es el contexto vital de su vida cotidiana y el de su familia (hijos, pareja). Y por eso su vida está aquí. – Pero ellas añoran su vida en su país de origen, a su familia (padres, hermanos,...). Por lo que sus deseos, sus sueños y su propio espacio vital están en su país. Situación C. Mujeres cuyo trabajo en España mantiene su valor pero cuyo contexto vital (su familia) está en su país de origen: – Se trata de mujeres que se encuentran en España para trabajar y conseguir recursos con los que mantener a sus hijos e hijas (y a su familia), pero sus hijos e hijas se han quedado en su país de origen bajo el cuidado de su familia (abuelos, padre,...). – Su tiempo en España es vivido como como “un paréntesis”: su vida está en su país de origen, donde están sus hijos y los suyos, y su trabajo mantiene su valor porque les permite ofrecer una vida mejor a los suyos y, en algunos casos, la posibilidad de cumplir sus sueños (comprar un terreno, construir una casa,...). – Son mujeres que tienen sueños: volver a re-unir a la familia. El lugar (en su país de origen o en España) generalmente permanece abierto y, en la mayoría de los casos, en manos de los otros. Situación D. Mujeres rotas: – Son mujeres, como las anteriores, que han venido a España buscando recursos con los que mantener y dar una vida mejor a sus hijos, a los que han dejado al cuidado de su familia. – Pero a diferencia de aquéllas, son mujeres que no encuentran sentido a su presencia en España: cada día se sienten más lejos de los suyos (más solas y tristes) y que su trabajo no les permite dar a los suyos lo que pretendían, ni realizar sus sueños. – Son mujeres que se sienten atrapadas y sin futuro: ni en su país, ni en España. 4.3 Las situaciones vitales y la conciliación Entre las mujeres inmigrantes que trabajan cuidando a personas en los hogares madrileños participantes en el estudio, se ha podido observar dos situaciones muy diferenciadas: – Aquéllas que mantienen a sus hijos e hijas en su país de origen. – Y aquéllas otras que tienen a sus hijos e hijas (o a alguno de ellos) con ellas en España. Se trata de dos situaciones que: – Marcan a la mujer desde el punto de vista personal, social y, desde luego, desde el punto de vista de la conciliación. – Constituyen, para muchas de ellas, dos momentos de su itinerario vital. Aproximarse a estas madres obliga a ir más allá de la comprensión habitual del término conciliación. En este sentido, entre las mujeres objetivo del estudio, “conciliar” adquiere sentidos distintos que abrirán dos líneas de intervención posibles: a) Cuando los hijos e hijas viven en España, la conciliación para la mujer (o la familia) extranjera adquiere un sentido pragmático y logístico similar al de cualquier hogar madrileño. b) Cuando los hijos e hijas viven en el país de origen, la conciliación parece un término imposible: la mujer trabaja en España y está ausente de la vida familiar que se desarrolla en su país de origen.
    • 60 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | Para aquéllas que han logrado traer a sus hijos (o a alguno de ellos) o han tenido hijos aquí en España, la conciliación entre el trabajo y el cuidado de sus hijos constituye un problema importante, especialmente en aquellos casos en que estas mujeres son cabeza de familia: – No es una práctica normal que estas mujeres, que cuidan a otros niños y niñas o a personas mayores, puedan llevarse a sus propias hijas e hijos al lugar de trabajo. – Les resulta complicado encontrar un trabajo que les permita vivir y que se ajuste a los tiempos de sus hijos e hijas, en el caso de que estén escolarizados. Pero su estrategia de conciliación (pragmática y logística) pasa necesariamente por: – Buscar trabajos que les permitan atender a sus hijos/as: trabajos con horarios compatibles con los horarios escolares. Aunque les resulta complicado encontrarlos. – Buscar apoyos que les permitan trabajar cuando los hijos son pequeños (guarderías, contratan a personas, apoyo familiar), extender su horario de trabajo o poder contar con un horario continuado (comedor en el colegio) por dos razones: – Aumentar sus posibilidades en un mercado de trabajo competitivo y limitado. – Aumentar sus ingresos. – Sus hijos e hijas mayores deben asumir responsabilidades y tareas en el cuidado de sus hermanos o hermanas pequeñas y de la casa: “si ella no me ayuda yo no podría trabajar... nuestros hijos son los que nos tienen que ayudar” Las mujeres que trabajan en España cuyos hijos viven en el país de origen parecen vivir una situación en la que la conciliación es imposible o limitada al cumplimiento de las funciones que definen su identidad desde la “otra orilla”: – Desde el punto de vista pragmático, han buscado el apoyo de su familia para el cuidado de sus hijos mientras ellas están ausentes. – Desde el punto de vista afectivo, buscan tapar los huecos, mantener su control y los vínculos en la distancia: hablando por teléfono, fundamentalmente. Sin embargo, la re-unión con los hijos e hijas parece ser la única vía para poder tener una vida en la que la conciliación adquiere su sentido normal. Teniendo en cuenta estos dos contextos de conciliación y las cuatro situaciones vitales de las mujeres inmigrantes identificadas anteriormente, el siguiente esquema resume la combinación de ambos aspectos: Situación A: Mujeres y Familias Integradas en España Situación B: Mujeres entre dos orillas en Familias Integradas en España Situación C: Mujeres cuyo trabajo mantiene su valor pero cuyo contexto vital está en su país de origen Situación D: Mujeres rotas CONCILIACIÓN: Problema pragmático, de logística CONCILIACIÓN: Problema esencial Vínculos familiares
    • | Una mirada en profundidad a seis cuestiones clave | 61 4.4 Cuidar a las personas en los hogares madrileños desde el punto de vista laboral De acuerdo con los resultados del estudio, el trabajo de cuidado de personas en los hogares madrileños: – No aparece como un espacio de trabajo articulado como relación laboral entre empleador y empleada de acuerdo con su marco de referencia legal que ordena las relaciones laborales, los derechos y deberes de las partes o las condiciones de trabajo. – De manera mayoritaria, parece ser un espacio que se construye desde acuerdos personales y en términos de relaciones personales y, por lo tanto, dependiente del carácter y la personalidad de empleadores y empleadas. A través de los relatos de las mujeres empleadas y empleadoras se ha podido distinguir entre diferentes tipos de hogares-empleadores atendiendo a dos dimensiones que para las mujeres son muy relevantes: las relaciones laborales y las relaciones personales: a) Tipos de hogares-empleadores con respecto a las Relaciones laborales: • Hogares que establecen una relación laboral guiada por la reglamentación vigente respecto al servicio doméstico y cuidado de personas con las mujeres extranjeras (sueldo, pagas, horarios, etc.) con independencia de si la situación legal de la persona permita formalizarlo en un contrato. • Hogares en los que los empleadores establecen las condiciones económicas, el horario, etc., desde sus propias necesidades e intereses: – El sueldo parece fijarse desde las posibilidades económicas de la familia; – el horario y las tareas desde las necesidades de la familia. b) Tipos de hogares-empleadores con respecto a las Relaciones personales: • Hogares en los que se establecen vínculos entre empleadora y empleada basada en la relación de comprensión mutua: comprensión de su situación, de sus sentimientos,... • Hogares en los que se establece una relación paternalista entre empleadora y empleada, en la que las personas que contratan parecen esperar el agradecimiento por parte de la mujer extranjera por haberles dado el trabajo, por hacer los trámites de su la regulación, etc. • Hogares en los que empleadas y empleadores/as parecen vivir en mundos, espacios y tiempos diferentes. Esto es especialmente notorio en el caso del trabajo externo, por horas o a través de SAD. De manera mayoritaria, las condiciones en las que trabajan las mujeres extranjeras en los hogares madrileños dependen de la opción del empleador, del carácter y la personalidad de empleadoras y empleadas. Esto deja a la trabajadora en una situación de vulnerabilidad importante, con notables consecuencias personales ya que para estas mujeres el trabajo constituye un elemento fundamental en su identidad, en su itinerario y en su situación vital. Como se ha visto, el trabajo no es un espacio de desarrollo personal, ni un mero medio de vida inmediato. De forma mayoritaria (y especialmente en los momentos iniciales de su estancia en España), las empleadas carecen de estrategias para gestionar sus condiciones laborales con los empleadores: – Aceptan o no las condiciones que se les ofrecen. – Les resulta difícil percibirse como sujetos que pueden expresar sus necesidades, tener exigencias, solicitar cambios...
    • 62 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | – Y, en la práctica, el abandono, el cambio de empleo, parece ser el único recurso disponible desde su punto de vista para controlar el cómo quieren trabajar. Sienten miedo a perder un empleo que necesitan en un mercado que entienden limitado para ellas y la vinculación con los empleadores se refuerza: – En primer lugar, por el compromiso que han asumido con ellos por darles un trabajo. Este compromiso a su vez se hace más fuerte si éstos han participado en su proceso de regularización. – Y, en segundo lugar, por el afecto a las personas que cuidan. 5. ESPACIOS DE INTERVENCIÓN PARA MEJORAR LA SITUACIÓN DE LAS MUJERES EXTRANJERAS QUE TRABAJAN CUIDANDO A PERSONAS EN LOS HOGARES MADRILEÑOS A lo largo del estudio se han hecho visibles dos espacios de intervención y de propuestas de líneas de acción dirigidas a la mejora de la situación de las mujeres extranjeras que trabajan en los hogares españoles cuidando a personas dependientes: – Espacio de la CONCILIACIÓN. – Espacio LABORAL DEL TRABAJO DE CUIDADO DE PERSONAS EN LOS HOGARES ESPAÑOLES. A estos dos espacios habría que añadir un tercero: – Si se entiende la conciliación de manera amplia, a lo largo del estudio se ha hecho visible la necesidad de trabajar para que estas mujeres incorporen a sus tiempos y espacios, tiempos y espacios propios. 5.1 Primer espacio de intervención: la conciliación En este primer espacio de intervención se han podido distinguir dos escenarios distintos. – El de las mujeres que trabajan en España y tienen a sus hijos con ellas. – El de las mujeres que tienen a sus hijos en su país de origen. Para las mujeres extranjeras que trabajan cuidando a personas en los hogares madrileños y que tienen a sus hijos e hijas en España, las acciones sugeridas por ellas: 1. Dirigidas a mejorar la conciliación de su vida familiar y laboral son las mismas que las de cualquier mujer trabajadora: – Apoyos para el cuidado de los hijos: guarderías, becas de comedor,... – Apoyos para la prolongación del horario escolar: actividades extraescolares durante el curso escolar o actividades durante los periodos vacacionales. Las anteriores medidas, deberían ir acompañadas de: – Actuaciones dirigidas a cambiar la imagen social compartida de que la inmigrante viene a España a quedarse con el trabajo, los recursos, las becas, las plazas de guardería o comedor,... Y que la culpabiliza por el disfrute de estos recursos. – Dotar de mayores recursos a la sociedad. – Reforzar la comunicación acerca de los recursos disponibles (información, formación, bolsas de trabajo, etc), así como de las vías, procedimientos y requisitos de acceso a los mismos. 2. Dirigidas a apoyar y orientar a la mujer en la educación de sus hijos e hijas que crecen y se forman entre dos culturas.
    • | Una mirada en profundidad a seis cuestiones clave | 63 3. Dirigidas a aprender a vivir y a reconstruir las relaciones tras el re-encuentro tanto con los hijos e hijas como con las parejas (Por ejemplo: cómo explicar a los hijos y hacerles comprender las razones por las que vinieron a España y los dejaron en sus países,...) En relación con estas dos últimas líneas de actuación se plantea como una vía eficaz la generación de redes de mujeres como espacio para el intercambio de experiencias, y de saber y de producción de herramientas (guías, etc.). Con relación a las mujeres extranjeras que trabajan cuidando a personas en los hogares madrileños y que tienen a sus hijos e hijas en su país de origen se han identificado las siguientes líneas de acción: 4. Hacia su bienestar personal: Generación de redes de mujeres y apoyo psicológico que les permita salir de su aislamiento, expresarse y sentirse escuchadas, buscar alternativas, etc. 5. Hacia el mantenimiento de vínculos y relación: Apoyos dirigidos a mejorar la comunicación con sus familias. 6. Hacia la re-unión de la familia: – En este sentido, las mujeres extranjeras manifiestan las dificultades con las que se enfrentan para traer a sus hijos e hijas a España derivadas de la nueva reglamentación. Los requisitos referidos a ingresos, vivienda y características de ésta, parecen hacer casi imposible la reagrupación familiar en familias monoparentales. – Ligado al propio proyecto migratorio limitado en el tiempo que buscaba obtener recursos para conseguir una casa o montar un negocio por medio del cual mejorar la vida en el propio país, se plantea facilitar el retorno ofreciendo créditos dirigidos a promover proyectos de emprendimiento en el país de origen. 5.2 Segundo espacio de intervención: espacio laboral del trabajo de cuidado de personas en los hogares españoles 7. Dar a conocer y concienciar para su cumplimiento la reglamentación que regula el trabajo de cuidado de personas en los hogares españoles, los derechos y obligaciones de empleadas y empleadores/as. Con el fin de que: – Las relaciones y las condiciones de trabajo se regularicen en todos los sentidos. – Y el trabajo de cuidado de las personas sea considerado: – Un espacio laboral. – Reconocido y valorado dentro de (y por su aportación a) la estructura social y laboral de nuestro país. 8. Hacer visible el lugar que el trabajo tiene en la vida de las mujeres extranjeras con el fin de que sean comprendidas y se valore su trabajo, así como las consecuencias que para su vida y la de sus familias tienen las condiciones laborales (horario, ingresos, etc.). 9. En el transcurso del encuentro se puso de manifiesto la necesidad de fomentar la comunicación entre empleadas y empleadoras. En la siguiente ilustración se recoge una síntesis de estos dos espacios de intervención:
    • 64 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | Situación A: Situación C: Situación D: Mujeres y Familias Integradas en España ESPACIO DE INTERVENCIÓN 1 Situación B: Mujeres entre dos orillas en Familias Integradas en España Mujeres cuyo trabajo mantiene su valor pero cuyo contexto vital está en su país de origen Mujeres rotas 1.1 CONCILIACIÓN 1.2 CONCILIACIÓN Problema pragmático, de logística Problema esencial Vínculos familiares ESPACIO DE INTERVENCIÓN 2 ESPACIO LABORAL DEL TRABAJO DE CUIDADO A PERSONAS EN LOS HOGARES MADRILEÑOS (YESPAÑOLES) 5.3. Tercer espacio de intervención 10. A estos dos espacios, habría que añadir un tercero de carácter integral dirigido a hacer comprender la conciliación de manera más amplia. En el estudio se ha podido observar cómo la tendencia a entender la conciliación en torno a los términos familia y trabajo es compartida por las mujeres inmigrantes que han participado en el estudio lo que conduce a muchas de ellas a vivir aisladas, sin participar en actividades formativas, culturales o de ocio provocando entre ellas el aislamiento, la soledad,... En este sentido se hace visible una línea de intervención dirigida a que las mujeres vayan ampliando su espacio vital.... un espacio vital que la incluya a ella misma, a sus intereses, etc.
    • | Una mirada en profundidad a seis cuestiones clave | 65 LA INMIGRACIÓN EN EL SISTEMA EDUCATIVO ESPAÑOL Angeles Van den Eynde Subdirectora General Adjunta del Centro de Investigación y Documentación Educativa (CIDE), Patrona de la Fundación Directa y experta en género y educación “Navegar en la incertidumbre exige afirmar, sin concesión, el objetivo de la igualdad y poner en práctica un conjunto de operaciones, jamás equidistantes entre dos polos, la homogeneidad y la diferenciación, pero cuyo objetivo debe ser siempre el mismo: el incremento de la igualdad” Danillo Martuccelli. 2005 Europa y la Unión Europea viven un período de cambios importantes, cambios que afectan a todas las dimensiones de la sociedad y, por lo tanto, también a la educación. Frecuentemente se habla de crisis, pero no es una crisis más, sino un proceso de transformación profunda. La educación pasa en todos los países europeos por un período de tensiones e incertidumbres, que sería necesario utilizar para mejorar los sistemas, considerando el concepto de crisis no en sentido negativo y pesimista, sino como crisol, del que pueden surgir avances y mejoras: la crisis sería así, en su sentido etimológico, un momento decisivo para el cambio. A lo largo de la historia los sistemas educativos han estado en permanente transformación. La novedad es que ahora es el cambio lo que constituye el eje vertebrador de los procesos educativos. Procesos que hoy deben dar respuesta a un conjunto de retos o desafíos existentes en la sociedad europea. En la actualidad el proceso de renovación educativa está orientado a superar los desajustes que se producen, tanto en el orden interno como en el externo, como consecuencia de los cambios sociales. Su universalización y ampliación hasta la edad laboral ha supuesto una modificación radical en los objetivos tradicionales de los sistemas educativos, creados y configurados en su mayor parte durante el siglo XIX y adaptados a las primeras sociedades industriales y al nacimiento de los regímenes liberales. Hoy muchos de los planteamientos tradicionales de la educación, basados en el papel predominante de la escuela como transmisora de valores y conocimientos, han quedado obsoletos por los cambios sociales, culturales y tecnológicos que se encuentran en el origen de la sociedad post industrial, de la información o del conocimiento. A ello hay que añadir los malos rendimientos de la educación secundaria obligatoria, base de la formación común de todos los ciudadanos; la correlación poco adaptada entre el sistema educativo y el productivo; la incorporación al mundo escolar de los avances tecnológicos para la transmisión de la información y el conocimiento; la aparición de nuevas formas de cultura y sociabilidad; la quiebra de la estabilidad y el orden en el seno de las escuelas, con la aparición de episodios de violencia entre el alumnado y entre éste y el profesorado y, por último, el tema que hoy nos ocupa: la incorporación masiva a las escuelas de la población inmigrante. Sin embargo las migraciones no son algo nuevo, son un fenómeno con una historia larga y compleja. Europa ha sido testigo de flujos de población desde tiempos remotos, la mayoría de europeos somos descendientes de estos emigrantes, obligados a abandonar sus países por razones económicas, religiosas, militares. Asimismo, en nuestro país se han producido tradicionalmente migraciones hacia el nuevo mundo en busca de oportunidades, también desde las antiguas colonias hacia aquí y ahora procedentes de la Europa del Este. Ha habido también migraciones internas y todas ellas han fomentado el intercambio de ideas y conocimientos.
    • 66 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | En consecuencia, la abundante llegada de inmigrantes en la actualidad con el consiguiente aumento de diversidad en nuestras sociedades no debería significar un problema, ya que la Europa de hoy es diversa, es en sí misma diversidad. No tiene unidad étnica, ni cohesión social, política, lingüística, educativa o cultural. Pero esta Europa, demasiado acostumbrada a descubrir, a colonizar y a explicar el mundo desde su visión particular, es excesivamente eurocéntrica. Y, sin duda, un exceso de eurocentrismo puede alimentar de forma más o menos consciente actitudes de hostilidad y xenofobia, que consiguen instalarse en ámbitos concretos de la sociedad. Los inmigrantes traen consigo distintas lenguas, culturas y sobre todo costumbres y expectativas diferentes, por lo que están dando lugar a sociedades multiculturales y multiétnicas, que engloban no sólo a grupos diversos, sino también a individuos que son en sí mismos una amalgama de diversos orígenes étnicos y culturales. Hoy la diversidad es la norma y la contribución de todos estos recién llegados a nuestra lengua, cultura y tradiciones se convertirá en parte importante de nuestro patrimonio nacional. Danillo Martuccelli señala que cuando hablamos de los retos que la emigración plantea a las sociedades europeas se establecen dos grandes posiciones: la primera, de tipo reactivo y pesimista, mantiene que la distancia cultural entre los inmigrantes y la población autóctona es de tal naturaleza que hace imposible cualquier proyecto consecuente de integración; para la segunda, de carácter opuesto, la integración, más allá de los obstáculos, es cuestión únicamente de tiempo. En realidad, el desafío se establece entre estos dos extremos. Lo que caracteriza los procesos de inmigración actuales no es tanto la supuesta diferencia cultural o los rasgos derivados de su carácter mayoritario, como el hecho de que las instituciones, el debate social y político, y la propia sociedad, son distintos. Por ello hay que enmarcar este proceso dentro de las grandes transformaciones sociales actuales. Hasta ahora vivíamos en sociedades basadas en la explotación económica y la asimilación nacional. En un futuro, que ya está ahí, tendremos que desenvolvernos en sociedades basadas en la exclusión social y la diversidad cultural. Ambos factores dificultan la integración, pero no sólo de los recién llegados, sino también de la población autóctona y crean tensiones por una desconexión entre la naturaleza del debate público a nivel nacional y las situaciones locales y personales. En toda Europa existe inquietud sobre la posibilidad de integrar y asimilar a estos inmigrantes, incluso los de segunda o tercera generación. Acontecimientos como los sucedidos con jóvenes franceses o los atentados de julio en Gran Bretaña han puesto de manifiesto una preocupación por el exceso de diversidad, lo que Martuccelli considera una gran paradoja, ya que las sociedades modernas son mucho menos diferentes culturalmente que las antiguas sociedades industriales, atravesadas por importantes diferencias regionales, culturales, religiosas y sociales. Hoy casi todas las sociedades son fábricas de asimilación cultural. Toda la ciudadanía participa de los valores básicos del consenso democrático, de la adhesión a los principios políticos de la modernidad, mediante un proceso de asimilación interno. Sin duda existen problemas, la doble pertenencia cultural es complicada y, frente al cúmulo de obstáculos con los que se encuentra, una minoría puede verse tentada a construir una identidad de ruptura. La desconfianza del entorno, que examina de cerca su asimilación, acaba produciendo una no integración. En el caso de nuestro país la inquietud que se puede percibir en algunos sectores de la población y las posibles tensiones son consecuencia de algunos factores que caracterizan la situación espa-
    • | Una mirada en profundidad a seis cuestiones clave | 67 ñola: la rapidez del proceso de inmigración, su carácter masivo, la desigual distribución territorial de los inmigrantes y el elevado número de mujeres solas dentro de ese colectivo. España, que ha sido hasta fechas muy recientes un país de emigrantes con una sociedad muy homogénea, ha pasado a recibir en un período muy corto tasas elevadas de inmigración, de ser “un país que soñaba” se ha convertido en “un país con el que se sueña”, significado por muchos como “el norte” utópico o destino buscado. Esta inmigración tiende, además, a concentrarse en algunas zonas geográficas, en primer lugar en el arco mediterráneo, Madrid y Barcelona, donde reside un 45 por ciento de los inmigrantes; en segundo lugar en el centro de las ciudades, donde ocupan las infraviviendas abandonadas por una gran parte de la población autóctona; por último en pequeños municipios y barrios de la periferia bien comunicados por transporte público. Por último, desde todos los países del mundo acuden al nuestro mujeres jóvenes y mayores, analfabetas y con títulos académicos, con hijas e hijos y sin ellos, en busca de una vida mejor. Unas quieren regresar, otras se conforman, las que más se integran, pero muchas, sencillamente se aclimatan. Esta densidad migratoria -en los dos últimos años la población inmigrante aumentó un 114 % frente al 3 % de la población autóctona- ha modificado en muy poco tiempo la fisonomía humana de estas zonas, creando procesos y percepciones distintas acerca de la bondad de la inmigración, contribuyendo a la formación de prejuicios y estereotipos e influyendo en los hábitos de convivencia de la población autóctona. En España no existen guetos destinados a los inmigrantes. Aún en los lugares en que son más numerosos nunca superan a la población autóctona, pero esta tendencia a la concentración puede llevar a la formación de enclaves étnicos, que niegan el concepto más común de integración, y a su aislamiento en condiciones de debilidad económica y ocupacional, lo que provoca en ellos malestar, sentimientos de discriminación y victimismo, que pueden llevar a la violencia. Todo ello es muy grave para el bienestar de la sociedad en su conjunto, pero sobre todo para el sistema educativo que pierde su función de socializar a los hijos. Otro de los aspectos a destacar es la imposibilidad de considerar la inmigración como una categoría, un conjunto uniforme. Hasta hace poco tiempo pensar la inmigración consistía en construir el perfil tópico de varón, joven y trabajador. Ha costado mucho pensar en una inmigración en femenino, abrirla a una perspectiva de género. El factor género no suele ser considerado como un hecho diferencial, cuando el número de mujeres solas, que abandonan temporalmente a su familia en la búsqueda de mejoras económicas o sociales, es muy elevado y sus circunstancias vitales y profesionales diferentes. Por otra parte, en España el patrón migratorio es claramente sexuado en función de su procedencia y estrategias migratorias, con un claro predominio de varones entre los marroquíes y, en general, africanos, frente al mayor número de mujeres procedentes de América Latina. Lo mismo ocurre con los sectores infantiles y juveniles, inmersos en un proceso de formación sometido a múltiples instancias socializadoras (familia de origen, sistema escolar, grupos de pares, medios de comunicación, ámbito laboral) que actúan simultáneamente pero no con la misma intensidad, ni de manera convergente en cada tramo de edad y que se definen permanentemente por una bipolaridad de referencias definidas por el “allí” y el “aquí”. En los últimos tiempos cada curso escolar los centros educativos acogen en nuestro país un número mayor de alumnado extranjero, lo que supone un incremento en las aulas de niños, niñas y jóvenes de diversas etnias y culturas. Esta situación que puede, en sí misma, ser enriquecedora, corre el riesgo de convertirse en fuente de actitudes intolerantes si en la práctica educativa no se adoptan las medidas necesarias para lograr una adecuada integración de este colectivo.
    • 68 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | Se dice frecuentemente que la atención a la inmigración es uno de los mayores retos que se plantean al sistema educativo español, ya que, aunque el número de alumnos y alumnas de procedencia extranjera no es más alto que en otros países de nuestro entorno, la cifra total está en permanente crecimiento y su proporción con respecto al alumnado total se eleva, como consecuencia de la disminución del alumnado autóctono por razones demográficas. La población inmigrante en edad escolar se triplicó prácticamente entre los años 2000 y 2003, pasando de unos 920.000 alumnos y alumnas a más de 2.600.000, lo que representa un 5.7 del alumnado total. El aumento se produjo en todos los niveles. En Primaria la evolución ha sido muy clara, pero es en la Educación Secundaria Obligatoria donde puede preverse un incremento mayor en el futuro. Por lo que se refiere a la procedencia geográfica, en 1995 la mayoría procedían de Europa (39,5%, seguido de África un 25,5% y América Latina 17,9% ). Entre 2003 y 2004 las cifras habían cambiado, Europa se redujo al 25.1%, América Latina aumentó hasta el 25,1 % y África redujo su magnitud al 18,8%. Como se ha señalado previamente, el aumento es rápido y significativo, aunque el porcentaje con respecto al total del alumnado escolarizado no es muy alto, el 6,96 en Primaria y el 5,78 en Secundaria Obligatoria. Si se consideran los datos globales de todos los niveles educativos no universitarios, se observa que un 44,5% del alumnado extranjero está matriculado en Primaria y casi un 28% en Secundaria Obligatoria. Por otro lado se puede comprobar que la mayoría están escolarizados en centros públicos, sólo un 20% asiste a centros privados, lo que contrasta con el total del alumnado escolarizado en centros privados, que se sitúa en un 34%. En cuanto a su distribución geográfica en el interior de nuestro país, Madrid y Cataluña, seguidas por Valencia y Andalucía, son las Comunidades Autónomas con mayor número de estudiantes procedente de la inmigración. Ceuta, Melilla, Cantabria y Asturias el más reducido. En la distribución porcentual respecto a la totalidad del alumnado, Madrid tiene el porcentaje más alto seguida de Baleares y Ceuta; Galicia y Extremadura el más bajo. Cuando se cruzan las variables de zona de procedencia y destino se observa que en casi todas la mayoría procede de África y América Latina, aunque hay alguna Comunidad Autónoma, como Canarias, Baleares y Andalucía, donde son numerosos también los procedentes de Europa. Por último, en lo referente a la titularidad del centro, se puede comprobar que el País Vasco, Cantabria y La Rioja son las Comunidades Autónomas con mayor número de alumnos extranjeros escolarizados en centros privados. Esta situación afecta al rendimiento del sistema de distintas formas: – Multiplicidad de lenguas maternas de origen y frecuentemente desconocimiento del lenguaje escolar. Se ha calculado que en las escuelas de todo el territorio nacional se hablan en la actualidad 96 lenguas distintas. – En numerosos casos a las barreras lingüisticas hay que añadir un bajo nivel educativo previo. – Escasa implicación de padres y madres en la vida de las escuelas, como consecuencia de sus papeles económicos, de las largas jornadas laborales y de razones culturales. – Distribución geográfica muy poco uniforme. En Ceuta proceden de la inmigración once de cada mil escolares, en Galicia 15, en Cataluña 95, en Madrid 99. Estas cifras previsiblemente aumentarán por las altas tasas de natalidad de estos grupos. La respuesta del sistema educativo a esta situación ha consistido, hasta hace muy poco tiempo, en lograr la escolarización obligatoria de todos los niños y niñas dentro de los tramos de edad
    • | Una mirada en profundidad a seis cuestiones clave | 69 incluidos en el sistema, con el único requisito de su empadronamiento, así como en poner en marcha un conjunto de iniciativas destinadas a paliar las mayores dificultades con las que se encuentra este colectivo. Estas iniciativas son: – Aulas de acogida: De carácter temporal y que prestan un apoyo especial para facilitar la transición a la escolaridad regular. – Apoyo especial para el aprendizaje de la lengua autóctona y para intentar solventar dificultades curriculares por un aprendizaje de base de bajo nivel. – Programas compensatorios: para áreas urbanas con población en situación de desventaja social, zonas rurales o aisladas, trabajadores itinerantes, minorías culturales, etc. – Programas de diversificación curricular para alumnos con problemas de aprendizaje que no consiguen terminar la educación obligatoria. – Programas de garantía social dirigidos a alumnos de Primaria y cuyo objetivo es que consigan algún tipo de formación académica o profesional. – Programas de Educación de Personas Adultas para el aprendizaje a lo largo de la vida. – Recursos y materiales educativos. – Programas de apoyo a familias para la enseñanza del español y fomentar su participación en el sistema educativo. – Apoyo a la lengua y cultura maternas. Todas estas medidas se enmarcan dentro de una concepción de la enseñanza de carácter compensatorio y destinada a paliar sus posibles déficit, sean de tipo cultural, lingüístico o propiamente educativo. La diversidad se ha contemplado como carencia, lo que origina un modelo educativo destinado a solventar las deficiencias de partida con el fin de garantizar la igualdad de oportunidades. Por ello y, a pesar del esfuerzo organizativo y sobre todo presupuestario realizado para garantizar su escolarización en igualdad de condiciones con el alumnado autóctono, persiste aún un número importante de problemas. Entre ellos es posible destacar los siguientes: – No se han atendido suficientemente las diferencias existentes entre los distintos grupos de estudiantes. No tienen las mismas necesidades los niños y niñas de origen rumano o ecuatoriano que los chinos. Hay que intentar focalizar los apoyos en función de estas diferencias. – No se ha puesto suficiente énfasis en los problemas derivados de déficits educativos, no solamente lingüisticos. – La financiación pública de la educación, que ha estado por debajo de las necesidades a cubrir. – Docentes no preparados para manejar esta diversidad, ya que fueron formados en los principios de una educación elitista y minoritaria, vigente hasta los años sesenta antes de su universalización y masificación y cuya misión era la conservación cultural. Esta formación, muy academicista, choca con la idea actual de educación universal, obligatoria, comprensiva e inclusiva. Por otra parte, su formación se basaba en la idea de una composición de las aulas muy homogénea, lo que les crea muchas dificultades a la hora de afrontar la diversidad existente hoy. Todo ello ha puesto de manifiesto la necesidad de buscar un replanteamiento del modelo educativo existente. Hasta fechas no muy alejadas los enfoques predominantes, tanto a nivel social como educativo, buscaban especialmente la asimilación de estos colectivos a la cultura dominante. A partir de una concepción de la inmigración como colectivos de personas atrasadas, con
    • 70 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | un déficit de civilización, definida como la civilización occidental y de“modernidad”, entendida según nuestros estándares, el objetivo educativo era paliar sus carencias y promover la tolerancia hacia los diferentes, desde la asimetría de quien se cree superior por pertenecer a una cultura, una civilización más avanzada. Eduardo Galeano en su poema “Los nadies” refleja perfectamente esta postura cuando dice: “ los nadies que no hablan idiomas sino dialectos, que no profesan religiones sino supersticiones, que no hacen arte sino artesanía, que no practican cultura sino folklore”. Desde una perspectiva social, frente a esta posición, hoy predomina el concepto de integración y diálogo intercultural, cuyos planteamientos parten de la necesidad de reconocer explícitamente en el otro, en el diverso, su igualdad en dignidad y sus derechos. El objetivo es lograr una sociedad cohesionada, sin excluidos y sin graves conflictos sociales, a partir del reconocimiento de las interrelaciones existentes entre las dimensiones cultural, política, económica y social y del reconocimiento público de que las dificultades más graves para lograrlo no son culturales, sino económicas y políticas. La integración, así entendida, debe construirse día a día, mediante la solidaridad, la voluntad de negociación y la lucha contra la exclusión, constituyendo un proceso, más que un punto de llegada. Este enfoque de la integración difiere significativamente de la versión predominante y políticamente correcta, que la considera como un cóctel de asimilación a nuestra cultura, adaptación a las condiciones de vida que les son impuestas y sumisión total a normas y costumbres, sin participación democrática. Hoy las sociedades más integradas y cohesionadas son aquéllas en las que existe una conciencia de que la ciudadanía solo se adquiere cuando es reconocida en el día a día por el resto de los ciudadanos con una única limitación, el cumplimiento de las normas básicas de convivencia, sin que eso signifique la aceptación de todas las ideas ni de todos los comportamientos. Desde el punto de vista educativo, los cambios en la composición del alumnado obligan a revisar los métodos de enseñanza-aprendizaje y muchos contenidos curriculares. En la actualidad la idea de una educación dirigida específicamente al alumnado inmigrante y de carácter compensatorio no es sostenible. El reto educativo radica en lograr una transformación real del enfoque para dirigirlo a todo el alumnado, ya que es fundamental que, tanto los miembros del grupo minoritario como del mayoritario, adquieran ciertas competencias para la interacción intercultural. El objetivo de este enfoque, conocido como educación intercultural, es promover una nueva percepción y una mayor comprensión de grupos y culturas distintos de los propios, de forma que las semejanzas y la comprensión de las diferencias posibilite una convivencia no problemática, ni discriminatoria. Frente al modelo homogeneizador, que ve la diversidad en términos de déficit, de problema o de marginalidad, la pedagogía de la interculturalidad la contempla como un proceso de enriquecimiento mutuo en el que todos y cada uno de nosotros y nosotras, inmigrantes y autóctonos, tenemos algo que enseñar y algo que aprender. No se trata ya de que los estudiantes conozcan otras culturas, este conocimiento debe ir, además, acompañado de comprensión del otro, de descentramiento cultural y de transformación. La escuela actual puede, como señala Francesc Carbonell, proclamarse neutra, justa e imparcial, pero continúa aplicando los estándares de la cultura dominante, ejerciendo una violencia simbólica hacia los más débiles y reproduciendo la estratificación social. Hoy en España la igualdad de acceso está garantizada, pero esta igualdad no basta para lograr una igualdad de oportunidades.
    • | Una mirada en profundidad a seis cuestiones clave | 71 Es necesaria también una igualdad en los resultados de la enseñanza. Todos los alumnos y alumnas deben adquirir las competencias básicas para la vida en sociedad. La justicia escolar no consiste en dar a todos lo mismo, ni a cada cual según sus capacidades, sino a cada cual según sus necesidades. Y no por caridad o altruismo progresista, sino por ley, porque así lo establece la Constitución en su Artículo 9.2.. El fracaso escolar se ensaña con las familias más pobres, con los colectivos minoritarios. Los tres ejes fundamentales de estructuración de las desigualdades sociales, la clase, la etnia y el género influyen decisivamente en los itinerarios de éxito o fracaso, por lo que es fundamental que la escuela se adapte al alumnado, que se comprendan sus dificultades. La educación es un proceso relacional en el que se transmite información, pero también formación. Junto a los contenidos se aprenden, se adaptan o se descartan papeles sociales. En consecuencia, en la capacidad del profesorado para desarrollar una educación intercultural influyen no solo sus conocimientos, sino también sus actitudes, sus valores e ideologías, lo que condiciona el éxito o fracaso de sus estrategias educativas. En el informe que Jacques Delors preparó por encargo de UNESCO, « La educación encierra un tesoro”, se señalan dos requisitos imprescindibles para la educación de nuestros días. El primero es “Aprender a ser” y en el caso de este colectivo es fundamental ayudarlos a reconstruir su identidad, lo que, si es difícil para cualquier adolescente, entraña dificultades añadidas en contextos multiculturales con frecuentes contradicciones entre los valores de casa y los de la escuela, con modelos y contra modelos identitarios. La escuela está obligada a asegurar lo que se ha llamado alfabetización emocional, es decir, las competencias sociales básicas de todos los alumnos y alumnas, a fomentar los sentimientos de pertenencia de manera autónoma, crítica y responsable, pero debe especialmente mejorar la autoestima de este colectivo e intentar comprender el padecimiento, el desconcierto y la soledad que se esconden bajo algunas conductas y debe hacerlo con empatía, esforzándose por comprender la lógica, la racionalidad y la coherencia interna de algunas conductas poco comprensibles, lo que no significa aceptar ni legitimar cualquier comportamiento. Se suele señalar que el mejor cemento en las relaciones interculturales es la afectividad, la creación de un clima y una atmósfera de calidad y respeto interpersonal. No solo por razones éticas y de educación ciudadana, sino porque son condiciones básicas para que el aprendizaje se produzca. Su problema no es tanto el aprendizaje de la lengua o los contenidos curriculares, sino la imposibilidad de dotar de sentido y significado a estos aprendizajes, así como el contexto en el que se producen. El segundo consiste en “Aprender a vivir juntos”, lo que no significa tanto ejercer la tolerancia hacia los distintos, como mirarlos con el respeto debido, sin la asimetría de quien se cree superior. El reto socioeducativo no está ya en el reconocimiento de la diversidad, sino en el crecimiento emocional de una sociedad que conoce y reconoce al otro, a la alteridad. Y no solo lo conoce, sino que lo comprende y, por lo tanto, se transforma en esa nueva interacción social. Este planteamiento exige una reflexión sobre el modelo de sociedad y, consecuentemente, de escuela al que pretendemos llegar, para ir articulando una transformación social y educativa que deje de poner el foco en parte del alumnado para dirigirlo a la totalidad, inmigrantes y autóctonos, porque una sociedad más justa, más igualitaria, menos excluyente e intercultural es, sin duda, algo colectivo. Un dicho africano señala que es necesario todo un poblado para educar a un niño. Hoy todo el
    • 72 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | poblado necesita reeducación, todos necesitamos aprender a convivir, a vivir juntos en armonía y ese es el objetivo de la educación intercultural. Analizar la interrelación entre culturas diferentes y la forma en que éstas buscan una convivencia estable basada en un postulado: la verdadera comunicación intercultural sólo es posible a partir de la igualdad, la no discriminación y el respeto a la diversidad. La educación debe, por tanto, fomentar un cambio en las actitudes coherente con este modelo, a partir de un reconocimiento elemental: los elementos propios de la cultura minoritaria enriquecerán la mayoritaria. Pero para que los modelos se adopten es preciso un estado de opinión que los apoye, que apueste por la transformación y el cambio social y eso es tarea de todos. Hoy sabemos que la diversidad no conduce a una fragmentación de la sociedad, sino a su enriquecimiento. En consecuencia, debemos aprender a convivir en confianza, a respetarnos y a mezclarnos, porque en palabras de Eizensberger “Cuanto más intensamente se defienda y cuanto más se amuralle una civilización frente a una amenaza exterior, más pequeño será lo que finalmente quedará por defender”. En el sistema educativo español, a la incidencia de la incorporación de hijos e hijas de inmigrantes en todos los niveles de la enseñanza obligatoria, se suma la presencia, cada vez más visible, de población inmigrante mayor de 16 años, muy especialmente mujeres, en Centros de Educación de Personas Adultas. Cada vez son más las mujeres implicadas en procesos migratorios, algunas en compañía de sus familiares, otras, cada vez más numerosas, en soledad y con el objetivo de ayudar económicamente a la familia que dejaron en su país de origen y otras sin obligaciones familiares. Muchas de estas mujeres desconocen nuestra lengua, otras tienen únicamente una formación básica que necesitan ampliar para una posible inclusión en el mercado de trabajo y, una parte importante, sobre todo entre las de origen africano, se encuentra próxima al analfabetismo. La oferta de los centros para intentar atender sus necesidades de formación se amplía desde la enseñanza del español y la alfabetización a las enseñanzas iniciales, primarias y secundarias, técnico profesionales y de carácter no formal. Sin embargo, la inclusión de la Educación de Personas Adultas en la Ley General de Educación hace que estas enseñanzas participen de la misma concepción academicista y compensatoria que preside el sistema educativo en su conjunto. Tiende también a centrarse excesivamente en las condiciones educativas del alumnado y a no tener en cuenta sus circunstancias extraescolares. Pero, por una parte, sus necesidades no son sólo educativas y, por otra, ellas son sus circunstancias. A ello hay que añadir que la oferta en esta modalidad educativa está diseñada y adaptada a las demandas de la población española y no de la inmigrante. La falta de adaptación se complica aún más por la situación de indefensión que en general vive la población inmigrante y que dificulta la manifestación de sus necesidades y demandas. En el mundo en que vivimos la alfabetización, la formación es una necesidad y así lo percibe la población autóctona. Sin embargo esta necesidad no es percibida tan claramente por algunas inmigrantes, especialmente las de origen magrebí. Lo mismo ocurre con la igualdad de oportunidades entre los sexos o la participación en el mercado laboral. Para que acudan a los centros es necesario que sean conscientes de la existencia de esa necesidad insatisfecha y que la necesidad se convierta en motivación para acudir. Por otra parte, las mujeres, especialmente las mujeres inmigrantes, aprendemos a vivir con insatisfacciones y carencias y aceptamos, aceptan, que éstas no tienen remedio porque dependen de circunstancias externas que impiden su manifestación.
    • | Una mirada en profundidad a seis cuestiones clave | 73 Su primera necesidad es la integración en tres niveles: político, en el que “tener papeles” es el mínimo y los derechos políticos de ciudadanía el máximo; social, disponer de unos medios económicos suficientes, de una vivienda y de relaciones de vecindad; cultural, que constituye el compendio que puede resumir la complejidad del concepto integración. El objetivo sería lograr un mestizaje entre las culturas de origen y de destino mediante un proceso de confluencia hacia una cultura nueva y compartida en la que todas confluyen y se transforman. La cultura española es la expresión misma de un proceso semejante. La única diferencia es la velocidad del proceso actual, la presión que ejercen las corrientes migratorias y su diversidad de origen, lo que origina conflictos culturales. El respeto a la diversidad es uno de los ejes que conforman el sistema educativo, esa diversidad referida a poblaciones adultas plantea una problemática más compleja y difícil de armonizar, a lo que deberían contribuir los centros de educación de personas adultas. Estas mujeres saben que el trabajo es el único medio para asegurar la supervivencia, pero saben también que la vida reclama además comunicación y relación con otras personas, hablar y que te entiendan, escuchar y comprender lo que te dicen, participar en la escuela donde van tus hijos. Valoran la existencia de una oferta pública educativa, de la que carecieron en sus países y que quieren aprovechar para paliar sus carencias, aunque, evidentemente, sus circunstancias, necesidades y motivaciones son muy diferentes, no solamente entre los tres colectivos de pertenencia, sino en el interior de éstos. En las necesidades de las mujeres, sean del norte o vengan del sur, del este o del oeste, juegan un papel decisivo las necesidades de otros, las de la familia y sobre todo de los hijos e hijas, por los que están dispuestas a demorar, cuando no a sacrificar, las suyas propias. Para todas ellas asistir a clase no implica sólo aprender el idioma, significa también una oportunidad de comunicarse y relacionarse, de romper la barrera en la que su condición de inmigrantes las encierra o en la que se encierran y que puede en algunos casos funcionar como válvula de escape y liberación de los miedos y preocupaciones que viven. Respecto a su proceso de integración, todas reconocen que si las circunstancias hubieran sido distintas no habrían emigrado. Este sentimiento de nostalgia, de no querer olvidar cuanto dejaron atrás, porque una parte de ellas sigue allí, permanece, pese al paso del tiempo, en forma de una cierta animosidad hacia el país de acogida y sus gentes, a quienes reprochan insensibilidad ante la dureza de la inmigración y hacia las personas que se ven forzadas a seguir ese camino. En todas ellas aflora algo que las mujeres en general y también las inmigrantes compartimos, que nos es común: una misma memoria histórica enraizada en el hecho de ser mujer y en la que las diferencias culturales naufragan y se extravían. En lo referente a los centros y el profesorado, la educación de personas adultas es frecuentemente calificada como la joya de la corona del sistema educativo. El profesorado está especialmente motivado e implicado y en los centros se intenta utilizar una reglamentación menos rígida y una cierta permisividad de la Administración para hacer casi de todo, para ayudar a sus alumnas y atender sus necesidades. Estos centros, además de su labor educativa, constituyen espacios de encuentro entre las mujeres inmigrantes y la sociedad española, lo que no impide que se pueda hacer más y mejor, tanto por el profesorado como desde los centros y, sobre todo, desde la Administración Educativa. No debemos olvidar que su condición de inmigrantes añade a estas mujeres un mundo de desigualdades y discriminaciones, que su doble cualidad de inmigrantes y mujeres es doblemente negativa, dada la subordinación que implica en sociedades que priorizan el ser hombre y autóctono. El mundo es el mismo para hombres y mujeres, pero las representaciones de ese mundo difieren entre ambos sexos.
    • 74 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | Cuando llegan casi todas traen desigualdades económicas y formativas, a las que se añaden, una vez aquí, desigualdades jurídicas, laborales y sociales, así como oportunidades presentes y expectativas de futuro también desiguales. Su inclusión social exige que la sociedad de acogida oferte las formas y los medios para que ellas puedan ir superando su situación de partida y progresando hacia la desaparición de todo lo que obstaculiza su condición de iguales. Si, como dice Fourier hablando de las sociedades del siglo XIX, “El cambio de una época histórica puede determinarse siempre por la actitud de progreso de la mujer ante la libertad, ya que es aquí, en la relación entre la mujer y el hombre, entre el fuerte y el débil, donde con mayor evidencia se acusa la victoria de la naturaleza humana sobre la brutalidad”, ha llegado el momento de promover ese cambio de época histórica con un colectivo doblemente penalizado, como mujeres y como inmigrantes.
    • | Una mirada en profundidad a seis cuestiones clave | 75 EXCLUSIÓN Y VIOLENCIA DE GÉNERO MUJERES INMIGRANTES: MUJERES INVISIBLES EN UN ¿ESTADO PROXENETA? Cristina Civale Escritora y guionista, autora de estudios sobre exclusión, violencia e inmigración (www.cristinacivale.net) Las sociedades latinoamericanas se caracterizan por muchas cosas, algunas nos dan orgullo; otras no. Son sociedades patriarcales y machistas donde la mujer –de cualquier condición sociales en principio juzgada por el simple hecho de ser mujer y donde sus oportunidades laborales y sus derechos conseguidos tienen que fatigar mucho para llevarse a la práctica. La mujer inmigrante proveniente de Latinoamérica, las mujeres pobres o de clases medias decadentes, están siendo excluidas del sistema económico. América Latina va a la cabeza en el mundo de la feminización de la pobreza. La inmigración es una consecuencia de la expulsión que les imponen sus estados de origen y esta situación genera un segundo grado de exclusión con la llegada al país donde han elegido emigrar ya que, en el 90 por ciento de los casos, no cuentan con papeles. La exclusión que ya empezó antes de que pusieran el pie en el avión continúa más allá del océano. O sea, aquí, de este lado del océano. No pertenecen a países de la Comunidad Europea o no tienen dinero para pagarse un matrimonio por conveniencia, una de las maneras más veloces y caras para acceder a la legalidad. La llamada Ley de Extranjería y su regulación son la barrera de hierro que deben sortear estas mujeres que dejan hijos, familia y deudas para poder sobrevivir malamente y darle a su progenie, al menos, la ilusión de un futuro más promisorio. Sin embargo, la exclusión incluye a todas las mujeres inmigrantes, aún a las que cuentan con papeles que garantizan su permanencia legal. Basta preguntarle a una colombiana arraigada y con papeles cómo es tratada por un taxista cuando le escuchan el acento y se dan cuenta que no es turista o preguntarle a una argentina fashion cómo la trata el peluquero español o la cajera del supermercado. La exclusión aquí velada y hasta casi pintoresca ante lo que voy a relatar a continuación también existe y se relaciona con un hábito vergonzoso de los países europeos: el racismo, que si bien no abarca a todo el conjunto de la sociedad y se manifiesta en distintos grados, es una realidad ineludible con la que las inmigrantes deben convivir día a día. Cuando hablamos de exclusión, no podemos dejar de señalar el componente racista arraigado en grandes sectores de la sociedad española. El racismo sucede en la vida cotidiana y no alcanza con una ley que censure la discriminación racial. El racismo no puede derrotarse por decreto. Hay que recuperar el estado de indignación que semejante ignominia provoca: en las latinas, en las africanas, en las chinas, en las gitanas, en las otras. La exclusión, paradójicamente, nos incluye a todas las mujeres extranjeras. Nadie va preso por gritarle a un boliviano “bolita” de un modo despectivo o por reírse de la altura de una ecuatoriana o por la voluptuosidad de una portorriqueña o por el color de la piel de una cubana. Se criminaliza una vez más al diferente, no al que vocifera la indiferencia y humilla y en su acto de vociferar y humillar comete una injusticia. La diferencia y la intolerancia se cuelan con la astucia de los reptiles en todos los estamentos sociales. En las oficinas, en las calles, en el
    • 76 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | metro, en los bares, en las plazas, en los sitios de recreación, tras los muros de las casas: como un pulpo lo abarca todo. La exclusión social y la pobreza siguen afectando a un gran número de ciudadanos extranjeros, expresa el informe 2006 de la ONG SOS Racismo, “que se convierten en potenciales usuarios de servicios sociales, cuyas intervenciones deben adaptarse a esta realidad y particularizar las causas y las consecuencias de la exclusión social en este núcleo de población”. SOS Racismo destaca, entre otros, el siguiente caso: GUIPUZKOA (PAÍS VASCO). Agosto, 2005. SOS Racismo denuncia la desatención médica a una mujer inmigrante que se suicidó delante de un hospital. La paciente, que días antes había sido atendida en urgencias generales y dada de alta, llegó a la unidad de psiquiatría del Hospital Donosita acompañada por la ertzaintza, derivada del hospital de Mendaro, después de haber intentado quitarse la vida dos veces. El servicio médico de la unidad de psiquiatría no encontró razones para mantenerla ingresada y le dieron el alta; pocos minutos más tarde se suicidó a pocos metros del centro hospitalario. SOS Racismo consideró que podría haber una grave negligencia médica y exigió una investigación sobre las circunstancias de los hechos, a la vez que formulaba una queja ante el Defensor del Pueblo vasco (Ararteko) y se personaba en el procedimiento judicial como acusación particular. La organización destacó que los ciudadanos de origen inmigrante y en situación de exclusión social tienen, a consecuencia de ello, problemas sanitarios propios que deben ser abordados adecuadamente, además de requerir más mediadores culturales en las consultas médicas”. Pero sigamos. La situación de clandestinidad es otro hito de la exclusión. Es el gran hito y se expresa doblemente: porque abarca tanto la vida social como el ámbito jurídico. Las mujeres sin papeles, las llamadas clandestinas, a pesar de que la Declaración Universal de los Derechos Humanos que suscribió España sostiene en su artículo 13 que “toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado”; estas mujeres, decía, son las que sufren la mayor exclusión por esta falta administrativa. No tener documentos no es un delito, es sólo una falta administrativa y no me voy a cansar de repetirlo aunque suene machacón cada vez que considere necesario, porque la tendencia a criminalizar al clandestino es una procedimiento arraigado en el territorio español, está casi naturalizado. El abuso de las clandestinas es muy poderoso y se da no sólo en los ámbitos de la vida cotidiana, donde emerge una vez más lo peor del racismo de parte de la sociedad, sino también en el plano jurídico, aquel que le atañe al Estado, el que debe velar por el cumplimiento de los derechos de todos los que habitan en su suelo, sean del origen que fueren, más allá del credo que practiquen, del color de su piel, y una vez más, de su situación administrativa y se da precisamente a través de las normativas que rigen la actual Ley de extranjería: el camino de ingreso para todas las formas de exclusión. Las mujeres inmigrantes trabajadoras domésticas padecen fuertemente este proceso de exclusión. Trabajos pactados a través de contratos orales, sin horarios, que exceden sus funciones, que abarcan desde la colada hasta la educación de los hijos, de los hijos de los otros, enfren-
    • | Una mirada en profundidad a seis cuestiones clave | 77 tándolas a la paradoja de estar junto a unos niños extraños ganando dinero para sus propios hijos, que en el 70 por ciento de los casos viven todavía en sus países de origen, a los que ellas envían dinero criándoles los hijos a los otros y no pudiendo ver, muchas veces por años, a los que han parido. Este trabajo indica exclusión e indica violencia. Estas mujeres ponen el cuerpo, su cuerpo, para el servicio de los otros sin límites de tiempo y sin reglamentaciones. La necesidad que las lleva a la clandestinidad, propiciada por la ley, viola sus derechos humanos. Porque cuando hablamos de exclusión y violencia estamos hablando de violación a los derechos humanos y no de otra cosa. Y cuando a las trabajadoras domésticas les dan papeles, las familias que las contratan suelen esclavizarlas. A cambio de la legalidad tienen que estar disponibles 24 horas sobre 24 y no tienen otra vida más que la vida de la familia que la legalizó o: ¿compró? Estoy cansada de ver familias bienpensantes que se trajeron a su “paraguaya” o a su “ecuatoriana” para aliviar los trabajos de la casa, pero que a cambio de papeles, esclavizan a la trabajadora en cuestión. Es muy chocante entrar a cualquier locutorio de cualquier barrio de Madrid, Barcelona o Bilbao, por citar las tres ciudades con mayor concentración de inmigrantes, y escuchar el diálogo con su hijo de una mujer inmigrante dedicada al trabajo doméstico: hablan rápido para gastar poco, preguntan por la escuela, por los avances en los estudios, por la salud, les hablan del Western Union al que le giraron la plata de ese mes y nada más: cortan pronto. No salen enseguida de la cabina. Siempre hay un momento de recogimiento. Pocas lloran, se tragan en silencio el pudor de su dolor y, luego de un momento, salen y vuelven a la casa donde está la colada esperándolas junto a los hijos ajenos. Pero sigamos. Al menos para los que estamos en este recinto no es un dato novedoso el que indica que la primera causa de muerte en las mujeres europeas de entre 18 y 49 años es la violencia doméstica perpetrada por hombres que dicen amar a las mujeres que asesinan. En América Latina la primera causa de muerte en las mujeres es el hambre. Cuando cruzan el charco, logran comer pero se encuentran con el cuchillo, el puño o el arma de fuego de su agresor. En los últimos años, el Estado español ha venido ignorando para el colectivo de mujeres en general – españolas y no españolas- esta situación escandalosa. Las mujeres muertas en manos de sus parejas o ex parejas han superado a los asesinados por ETA. De las 55 mujeres asesinadas (hasta el 15 de noviembre de 2005), según datos ofrecidos por los medios de comunicación, más del 30 por ciento eran extranjeras. Las inmigrantes indocumentadas víctimas de violencia son invisibles para la administración porque no existen datos, sobre la situación administrativa de las asesinadas, de cuantas inmigrantes indocumentadas han presentado denuncia, si han recibido orden de protección o han obtenido una sentencia favorable. Según el Consejo General del Poder Judicial (estadísticas de octubre del 2005), el 24 por ciento de las órdenes de protección solicitadas son denegadas. En 2006, hasta el 9 de mayo habían muerto, según fuentes de la Red Feminista, 41 mujeres, prácticamente 10 por mes. El 30 por ciento son inmigrantes.
    • 78 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | La violencia contra las mujeres es una violación de derechos humanos especialmente grave, ya que menoscaba e incluso anula el goce y ejercicio del conjunto de sus derechos y libertades fundamentales. Pese a constituir uno de los abusos más extendidos en el mundo, la voluntad política de los Estados de combatir la violencia de género y brindar protección efectiva a las mujeres dista mucho de ser una realidad. Con todo, España se ha despegado en estos últimos años del desapego por parte de gobiernos anteriores en lo que se refiere a este asunto preocupante. La Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género que entró en vigor en enero de 2005, y fue publicada el 29 de diciembre en el BOE, es el primer paso por parte del Estado español en la dirección correcta. Sin embargo, es preocupante la persistencia de distinciones arbitrarias contra los derechos de las mujeres inmigrantes indocumentadas víctimas de violencia de género, incluyendo algunas medidas recientes que contribuyen a agravar su situación de invisibilidad, desprotección y vulnerabilidad. La obligación de los Estados de corregir de modo inmediato y sin dilaciones las políticas, leyes o prácticas que constituyen o acarrean discriminación, está contenida en diversos instrumentos internacionales de derechos humanos y ha sido desarrollada a través de sus diferentes mecanismos. Sostener un trato discriminatorio, basado en la situación administrativa de la mujer víctima de violencia de género, es inadmisible. Esta discriminación se hace palpable en relación al acceso a medios en materia de protección, asistencia y rehabilitación establecidos por la ley. Desde esta misma situación de discriminación se expone a las inmigrantes indocumentadas a procedimientos que pueden afectar a su decisión de buscar protección, con el consiguiente menoscabo de su derecho a acceder a la justicia. Los mecanismos que garanticen su vida y su seguridad personal no son compatibles con el principio de no discriminación en la protección de los derechos de las mujeres ante la violencia de género. La Ley integral contempla esta situación, pone de manifiesto la protección de las mujeres más allá de donde vengan y más allá de su situación administrativa, pero no se avanza todavía. La ley para las inmigrantes indocumentadas es un acto retórico de buenas intenciones que no se cumplen. El artículo 17.1 sobre Garantía de los Derechos de las Víctimas expresamente dispone que “todas las mujeres víctimas de violencia de género, con independencia de su origen, religión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social, tienen garantizados los derechos reconocidos en esta Ley”. El artículo 30.2. de la citada ley, a su vez, establece que “en las actuaciones previstas en este artículo se considerará de forma especial la situación de las mujeres que, por sus circunstancias personales y sociales, puedan tener mayor riesgo de sufrir la violencia de género o mayores dificultades para acceder a los servicios previstos en esta Ley, tales como las pertenecientes a minorías, las inmigrantes, las que se encuentran en situación de exclusión social o las mujeres con discapacidad.” Ambos artículos guardan relación con el principio de no discriminación en la protección de los derechos humanos, al que está obligado el Estado español. Diez meses después de la entrada en vigor de la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, se sanciona la Instrucción 14/2005 de la Secretaría de Estado de
    • | Una mirada en profundidad a seis cuestiones clave | 79 Seguridad sobre actuación de dependencias policiales en relación con mujeres extranjeras víctimas de violencia doméstica o de género en situación administrativa irregular. Los impactos adversos que la citada Instrucción plantea son incompatibles con el principio de no discriminación y con la obligación del Estado de garantizar protección a las inmigrantes indocumentadas ante la violencia de género. Básicamente son incompatibles con el espíritu de justicia, aunque retórico, de la llamada Ley Integral. Urge abolir la instrucción 14/2005 por la que una mujer sin papeles que sufre violencia de género no es advertida de sus derechos –como el de pedir un permiso provisorio de residencia que automáticamente la habilitaría para gozar de todas las ventajas de la Ley integral-. Esta instrucción omite este paso o no es lo suficientemente enfática en la obligación de su implementación y criminaliza nuevamente a la inmigrante, pasando por alto la enunciación de sus derechos en el momento que la mujer realiza la denuncia. A una mujer indocumentada molida a golpes no se le miran los golpes. Primero se le piden documentos y, si estos no están en regla, se inician las denuncias correspondientes y hasta el trámite de deportación. La instrucción 14/2005 es el enemigo que echa por tierra el camino de justicia esbozado por la Ley integral. ¿O es la cortina que cubre la actitud de un estado hipócrita? Hasta que no se derogue, no podremos dar una respuesta. Las mujeres inmigrantes indocumentadas, en muchas ocasiones, no tienen a sus familiares cerca, no cuentan con apoyos en una sociedad nueva para ellas y las instituciones, especialmente las policiales, que son percibidas con desconfianza y miedo. Todo esto hace que, aún a pesar de la Ley Integral, las mujeres no denuncien a sus agresores, poniendo en riesgo su salud física y mental, y muchas veces, hasta su propia vida. El último caso documentado de una mujer asesinada por su pareja fue el de una mujer venezolana de 43 años, muerta a puñaladas por su novio italiano. La mujer nunca puso una denuncia. Nunca sabremos si por miedo o por qué. El reglamento que llena de hipocresía la actitud del Estado español nos alarma y no nos permite saber qué sucede en realidad. Básicamente no ofrece soluciones en el plano real. Una trabajadora social española relató a Amnistía Internacional de España en noviembre de 2005 lo siguiente: “Que las mujeres inmigrantes indocumentadas no tienen las mismas oportunidades que el resto de las víctimas de violencia de género es un hecho (...) Cuando tienes que informarles sobre recursos a los que no van a poder acceder por no tener permiso de residencia, te entra la duda de qué hacer: se lo dices, no se lo dices. Yo personalmente prefiero decirles que lo intenten, aunque lo tienen muy difícil”. Profesionales con trabajo directo con inmigrantes indocumentadas, han observado situaciones en que los propios agresores se encargan de infundir temor a sus víctimas en base a la amenaza de procedimientos de expulsión que la denuncia podría acarrearles: “los maridos les meten mucho miedo con eso. Les dicen que si denuncian van a ser sancionadas por su situación de irregularidad, van a ser expulsadas”. Además está la situación económica, ya que muchas de estas mujeres dependen económicamente de sus agresores y en tanto no se implementen ayudas económicas que contribuyan a que se emancipen se está complotando junto a los agresores. El Estado es cómplice. El 21 de marzo de 2005, un responsable de atención del despacho de acogida de Cáritas realizó
    • 80 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | ante el Defensor del Pueblo una queja, relativa al trato policial recibido por una serie de mujeres inmigrantes indocumentadas que acudieron a denunciar violencia de género: “el funcionario de policía recoge la denuncia y entrega una copia de la misma a la víctima. A continuación, de manera inmediata, verificada su identidad y situación legal, le informa que dada su situación de irregularidad deberían ser detenidas, pero que en atención a la naturaleza del delito y a que no disponen de plaza, simplemente le entregan una citación oficial para el inicio del expediente de expulsión”. No se atendió la denuncia por violencia. Esta queja motivó que el Defensor del Pueblo se pronunciara rechazando esta práctica policial sobre la base de las prioridades que debían guiar la actuación de los agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Así, el Defensor de Pueblo remitió una recomendación a la Dirección General de la Policía, en la que, con carácter general, se instaba a dicho organismo a no incoar expediente de expulsión a los extranjeros. Es una actitud elogiable porque es justa y porque matiza el concepto de hipocresía anteriormente enunciado. Sigamos. Por otra parte, el colectivo de mujeres inmigrantes indocumentadas tiene pocas alternativas de trabajo. Tres son los caminos por los que pueden optar: el cuidado a los ancianos, el ya citado trabajo doméstico y la prostitución, si es que a esto último se lo puede llamar un trabajo. En España es una actividad actualmente ejercida en forma casi exclusiva por inmigrantes. El 80 por ciento de las prostitutas son inmigrantes. Según un anónimo feminista “La prostitución no es el oficio más viejo del mundo sino la forma de violencia más antigua”. La prostitución no es una expresión de libertad sexual de la mujer, sino que tiene que ver casi siempre con la violencia, la marginación, la dificultad económica y la cultura sexista y patriarcal. De acuerdo con estas tesis, la clave para enfrentar el problema pasa porque la sociedad recupere, aquí también, su capacidad de indignación ante esta forma de esclavitud que es la prostitución. La mayor parte de las prostitutas son mantenidas a través de la fuerza premeditada y el abuso físico pero, a menudo, éste es el resultado del abuso sexual y emocional previo, privaciones y desventajas económicas, marginalización, pérdida de identidad, manipulación y decepción. La prostitución y tráfico de mujeres supone la existencia de una demanda de mujeres y menores, sobre todo niñas, para su utilización como objeto sexual. Como otras formas de violencia contra la mujer, la explotación sexual de mujeres es un fenómeno específico de género; la abrumadora mayoría de víctimas son mujeres y niñas, mientras que los consumidores, traficantes y proxenetas, son habitualmente hombres. Si los hombres no considerasen como un derecho evidente la compra y explotación sexual de mujeres y menores, la prostitución y el tráfico no existirían. Los países donde el progreso ha significado una mejora del estatus de la mujer y de las condiciones en que viven, es decir, en sociedades donde las mujeres y las niñas tienen garantizados dere-
    • | Una mirada en profundidad a seis cuestiones clave | 81 chos políticos básicos, acceso a trabajos, educación y un nivel de vida aceptable, esto es, donde tienen más alternativas, son mucho menos vulnerables. El tráfico de mujeres, como el de drogas o el mercado negro de bebés, depende de la demanda. Pero también de leyes que las favorecen: la Ley de Extranjería actual favorece la prostitución. No existen prostitutas, existen mujeres en estado de prostitución. La mayoría de los países se enfrentan a este fenómeno optando por uno de estos tres sistemas: 1. ABOLICIONISTA: el que reconoce su existencia y lucha por su erradicación. 2. PROHIBICIONISTA: el que la prohíbe y castiga. 3. REGLAMENTISTA: el que tolera y reglamenta la actividad. Hoy España se encuentra en medio de este debate: ya no se habla de prohibición. El péndulo va del abolicionismo a la reglamentación. “Las políticas en materia de prostitución y de inmigración ya no se pueden disociar» (LOUIS, Marie Victoire. Libres de no serlo Selección de artículos de Le Monde Diplomatique. Editorial Aún Creemos en los Sueños. 2004). Personalmente, por todo lo que enuncié anteriormente, sostengo, por principios, una posición abolicionista. Sin embargo, hoy aquí en España el abolicionismo parecería querer ser utilizado por las autoridades de algunas comunidades como una cortina de humo para apurar la deportación de las inmigrantes indocumentadas que son las que ejercen este “trabajo”. Hablar por boca de estas mujeres que por primera vez ejercieron la prostitución cuando se convirtieron en inmigrantes, cuando nunca la ejercieron en sus países de origen, me parece por lo menos un atropello. Una respuesta al álgido tema de las mujeres en estado de prostitución debe incluir en el debate ineludiblemente, a las mujeres protagonistas. Nadie puede hablar por ellas ni tomar decisiones en su nombre. No es tiempo de mesianismos ni mucho menos de paternalismos. El colectivo de mujeres prostitutas Hetaria, formado casi exclusivamente por inmigrantes, sostiene el derecho de la mujer a hacer uso de su cuerpo del modo en que ésta decida. Apoya la regularización de la prostitución como trabajo. Está en contra de la persecución y criminalización del cliente porque eso les quitaría ingresos, es decir, dinero para mantener a sus familias. Según una estadística de Hetaria las mujeres prostitutas son cabezas de familia y por lo menos tienen tres hijos de los que deben hacerse cargo. En su manifiesto dicen: “Que se reconozca y respete la dignidad de las prostitutas y su capacidad de decidir, sin coacciones, a qué quieren dedicarse y cómo o con quién quieren establecer acuerdos comerciales. Consecuentemente, rechazamos el “hostigamiento” a los clientes que está llevando a cabo la Policía Municipal en Madrid, como parte del citado Plan contra la esclavitud sexual, ya que esa medida no sólo no reduce la demanda, sino que favorece los tratos rápidos y clandestinos con el consiguiente empeoramiento de las condiciones de vida de las prostitutas. – Que se negocien, teniendo en cuenta la voz de las propias prostitutas, espacios públicos donde puedan ejercer libremente la prostitución, en buenas condiciones de higiene, seguridad y tranquilidad. La calle, como paradigma del espacio público, es de todos y no de alguien en particular. Por lo tanto su uso, si genera conflictos, debe ser consensuado.
    • 82 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | – Que se persiga de manera fehaciente a las mafias que obligan y fuerzan a mujeres a prostituirse y las explotan en régimen de esclavitud. — Que se acabe ya con la hipocresía de las pomposas declaraciones públicas de rechazo y anatema de estas prácticas inhumanas, internacionalmente organizadas y se pongan los medios, que los hay, para acabar con ellas, por encima de todo tipo de intereses creados”. No puede enarbolarse el abolicionismo cuando detrás de él está el prohibicionismo y, nuevamente, la criminalización y la estigmatización de la mujer. La Comunidad de Madrid está proponiendo, por ejemplo, pagarles a las mujeres prostitutas inmigrantes ilegales un pasaje de vuelta a sus países de origen. Esto no atiende a la necesidad básica de estas mujeres que fueron expulsadas de sus países por motivos económicos. Es tirar la pelota afuera con mucha facilidad. Y la pelota está adentro. Hay que jugar con ella. Integrarla al campo. Considero muy atendible la aproximación a este espinoso tema que realiza la “Línea de Investigación y Cooperación con las Inmigrantes Trabajadoras Sexuales de Barcelona”, el LICIT. La asociación LICIT trabaja desde 2000 con estas mujeres para, sobre todo, conversar con ellas. La asociación es mixta, formada por trabajadoras del sexo y otras personas que no lo son. Su coordinadora, Isabel Holgado, explica que “las voces de las mujeres migrantes trabajadoras del sexo están silenciadas. Todo el mundo opina sobre ellas y su actividad, y emiten juicios morales, pero nunca se las escucha. No son sujetos de discurso y, por lo tanto, tampoco tienen derechos”. Para ella, “es muy importante escuchar y poner atención a los relatos de quienes se prostituyen y respetar las decisiones personales de quienes optan por ejercer la prostitución”. Parece evidente, según el LICIT, que las opciones laborales de estas mujeres son más bien reducidas y precarias, y muchas veces se limitan a la prostitución o al trabajo doméstico. “Las políticas europeas –asegura Holgado- han olvidado totalmente a la inmigración femenina y su crecimiento: muchas veces su única opción es la vía clandestina y es cuando sus opciones laborales se reducen muchísimo”. Es entonces cuando, bajo situaciones de desigualdad y de discriminación estructural, las mujeres se ven obligadas a buscar nuevas estrategias de supervivencia para ellas y sus familias. En el otro rincón están la mayoría de los colectivos femeninos, de prostitutas y sociólogas y psicólogas y políticas que promueven el abolicionismo. Sólo voy a citar un párrafo que me parece muy significativo del colectivo Alecrín de Vigo a través de un artículo llamado Metamachismo feminista firmado por Alicia Martínez: “Las críticas por parte de los pocos y pocas que quieren legalizar la prostitución contra la ley abolicionista son, una vez más, las mismas de siempre: la naturaleza instintiva de los genitales masculinos y la voluntad de las mujeres prostituidas. Obviando que puestos a esgrimir como argumento la voluntad de las mujeres prostituidas, el grosso de ellas, a saber, algo así como la verdadera voluntad, sería la ofrecida en los informes de la ONU, que cifra la trata con fines de explotación sexual de mujeres y niñas en cuatro millones al año a nivel mundial, es decir, que la voluntad mayoritaria frente a la minoritaria sería la voluntad secuestrada o, lo que es lo mismo, la falta de voluntad. En realidad defender que la causa primera de la existencia de la prostitución es la voluntad de las mujeres prostituidas constituye un cinismo tal, que valga para desmentir tal ignominia el peso de los argumentos y
    • | Una mirada en profundidad a seis cuestiones clave | 83 datos -que imagino deben ser considerados más relevantes que la moral del discurrir genital- ofrecidos en la declaración del último Informe del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas de la Comisión de Derechos Humanos ( 62º Período de sesiones. 20 de Febrero de 2006): Integración de los Derechos Humanos de la Mujer y la Perspectiva de Género que establece el Protocolo para prevenir y reprimir y sancionar la trata de personas. El documento es una evidentísima prueba del compromiso por excluir definitivamente del debate las consideraciones sobre prostitución voluntaria y por superar definitivamente los límites del debate general sobre las bondades y desventajas de la prostitución; este compromiso se materializa en la unívoca definición de trata: “La mayor parte de la prostitución, tal y como se practica actualmente en el mundo, suele reunir los requisitos para que pueda ser considerada trata. Es raro dar con un caso en que los motivos que llevan a una persona a la prostitución, y las experiencias de esa persona dentro de la prostitución, no incluyan como mínimo un abuso de poder y/o un abuso de vulnerabilidad. En este contexto, poder y vulnerabilidad deben entenderse también desde la óptica de las disparidades basadas en el sexo, la raza, la etnia y la pobreza. Dicho de otra manera sencilla, el camino que lleva a la prostitución y a ese estilo de vida una vez que se ha caído en ella, raramente se caracterizan por el pleno ejercicio de derechos de las víctimas o la obtención de oportunidades adecuadas”( punto.nº42, del citado Informe. E/CN/.4/2006). El compromiso de las Naciones Unidas es meridiano; restaurar el Convenio para la represión de la trata de personas y de la explotación de la prostitución ajena de 1949 (punto nº40), en donde al igual que en la actual declaración el consentimiento dado por la víctima de la trata de personas a toda forma de explotación intencional no se tendrá en cuenta. El abolicionismo, más allá de la manipulación que se pretenda hacer de él, la consideración de la prostitución como un estado de mujeres precisamente en estado de prostitución, parece ser el camino más justo para abolir esta histórica expresión de violencia de género. Para terminar querría enfatizar que la inmigración no es un problema, es una solución, y por lo tanto, atacarla con estigmas y exclusión puede convertirse en un boomerang que podría llevar a la extinción de las sociedades que promueven leyes las cuales parecen más bien querer generar clandestinos más que inmigrantes legales. La inmigración es la que garantizará, entre otras cosas, el crecimiento demográfico de los países europeos, entre ellos, España, sin la cual su tasa de crecimiento sería negativa. Las proyecciones demográficas del Comité de Población de las Naciones Unidas revelaron que España debería acoger unos 240 mil inmigrantes anuales hasta el año 2050 para lograr mantener la población actual, garantizar el sistema de pensiones y conservar su fuerza de trabajo. ¡240 mil inmigrantes anuales! Esta cifra hoy está lejos de tocarse con la realidad. Ni siquiera el número de los llamados clandestinos alcanzaría a cubrirla. Este es un dato ofrecido por un organismo insospechado –insospechado al menos de promover la inmigración clandestina- con el se podría intentar pensar en otras políticas que se traduzcan en otras leyes, donde la exclusión y la violencia no sean ni promovidas ni amparadas por las mismas.
    • 84 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | Bibliografía – Documento público de Amnistía Internacional: Inmigrantes indocumentadas: ¿Hasta cuándo sin protección frente a la violencia de género?. Madrid, 2005. – El problema de la violencia ejercida en el entorno familiar y la mujer inmigrante en situación irregular. Propuestas de cara a la redacción del Proyecto de Ley Integral de Violencia de Género. Red Acoge. 2005. – Informe 2006, SOS Racismo. Barcelona, 2006. – Manifiesto Hetaria, Madrid, 2006. – Metamachismo feminista, Alicia Martínez. Biblioteca Alecrín, Vigo, 2006. – Prostitución: Claves Básicas para reflexionar sobre un problema. APRAMP, Madrid, 2005. – Mujeres migrantes de América Latina y el Caribe: derechos humanos, mitos y duras realidades. CEPAL, Santiago de Chile, 2005. – Mujeres migrantes prostitutas: la configuración de un autoconcepto. Carlos Merchante-Celina Ballester. Aposta. Revista de Ciencias Sociales, 2005. – Falsedades sobre la prostitución. Lidia Falcón. Vindicación Feminista, 2005. – Reglamentación 4/2005 Secretaria de Seguridad del Estado. – Ley de Extranjería, BOE, 2005. – Ley Integral, BOE, 2005.
    • | Una mirada en profundidad a seis cuestiones clave | 85 MUJERES Y PARTICIPACIÓN CIUDADANA Claudia Carrasquilla Psicóloga perteneciente al Área de Sensibilización y Participación del Consorcio de Entidades para la Acción Integral con Migrantes (CEPAIM) “Soy Mujer. Y un entrañable calor me abriga cuando el mundo me golpea. Es el calor de las otras mujeres, de aquellas que no conocí pero que forjaron un suelo común, de aquellas que amé aunque no me amaron, de aquellas que hicieron de la vida este rincón sensible, luchador, de piel suave y tierno corazón guerrero” Alejandra Pizarnik (Poeta y escritora argentina) INTRODUCCIÓN La siguiente presentación forma parte de un trabajo más amplio que se está realizando desde hace dos años en CEPAIM. Lo que presentamos aquí es una mirada focalizada en el papel de las mujeres en la participación ciudadana. Cuando hablamos de las posibilidades de las personas inmigrantes, y particularmente de las mujeres, frente a la participación en la sociedad receptora, es necesario tener presente que se mueven en un contexto político y social existente. Contexto que nos muestra que la participación de los/las inmigrantes se encuentra en un estado inicial respecto a las posibilidades de participación que tienen los ciudadanos en la sociedad de llegada. Sin embargo, se constata que, aún siendo un proceso reciente, existe un gran interés y una gran fuerza por parte de los colectivos de inmigrantes por fortalecer los espacios de participación ciudadana, de organización colectiva y una búsqueda de igualdad en los derechos económicos, sociales y culturales. El impulso que los/las inmigrantes pretenden darle a la participación ciudadana, no se debe únicamente a la dificultad que tiene el colectivo para participar políticamente a través del voto. Responde al reconocimiento que se tiene sobre la participación del ciudadano y ciudadana como una dimensión necesaria para responder a las transformaciones sociales que estamos viviendo actualmente y como una búsqueda de la sociedad civil para intervenir en las políticas públicas, promover cambios y modificar la realidad. Los aspectos que se presentan giran en torno a ejes teóricos y prácticos. Consideramos que toda acción práctica lleva consigo un planteamiento teórico sobre el cual es necesario reflexionar y tener claro como punto de partida para realizar el trabajo de intervención social. Los aspectos sobre los cuales gira la presentación son los siguientes:
    • 86 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | 1. FORMAS DE PARTICIPACIÓN Diferenciamos entre la participación política “directa” e “indirecta”. La primera se refiere a los derechos básicos de la ciudadanía (derecho de voto y doble ciudadanía sin perder la nacionalidad de origen). La participación indirecta está relacionada con estructuras de participación - comités consultivos - ofrecidas por las autoridades políticas a nivel estatal y/o municipal. La diversidad de los órganos de consulta implantados se mueve entre el tipo del mecanismo “parlamento de extranjeros” y el tipo mecanismo “comisión municipal”. 1.1. La participación “indirecta” a través de otros mecanismos participativos La participación “indirecta” tiene en cuenta las medidas de participación que surgen de las asociaciones y organizaciones de inmigrantes y las medidas implantadas por las autoridades políticas a nivel estatal, regional y municipal. De la exposición de Rinus Penninx (1998) los derechos de participación indirectas se pueden definir desde dos perspectivas, el marco institucional y las iniciativas por parte de los/las inmigrantes1. 1. La perspectiva del marco institucional pregunta si las instituciones políticas están preparadas para la participación de los/las inmigrantes y si ofrecen una “estructura de oportunidades” para poder activar, estimular y adaptar la participación en el sistema político, social y cultural de la sociedad. Desde esta perspectiva se pueden identificar los canales de actividades o estructuras de oportunidades ofrecidos por el sistema político: organismos de consulta (a escala nacional o local) concebidos para representar los intereses de los extranjeros, sindicatos y organizaciones de trabajo, partidos políticos y organizaciones religiosas y ciudadanas. 2. En la segunda perspectiva se trata de iniciativas tomadas por los/las inmigrantes y sus organizaciones para defender sus intereses políticos, sociales y culturales independientemente de las estructuras institucionales. A partir de estos aspectos teóricos extraemos cuestiones claves relacionadas con la participación política de las mujeres inmigrantes: – ¿Cómo pueden las autoridades locales activar una política de participación de las mujeres inmigrantes? ¿Cómo están usando la mujeres inmigrantes estas estructuras de participación? – ¿Cómo se están movilizando las mujeres inmigrantes para defender y proponer sus derechos e intereses? ¿Qué formas de movilización y qué colaboración con otros actores son eficaces? Estas son algunas reflexiones que debemos tener presentes en los procesos de participación de las mujeres inmigrantes. 1 Miller, M.J., 1989: Political participation and representation of noncitizens, en: Immigration and the Politics of citizenship in Europe and North America, R.W. Brubaker (Ed.). Nueva York: University Press of America, páginas 129-43.
    • | Una mirada en profundidad a seis cuestiones clave | 87 2. SOBRE LA PARTICIPACIÓN 2.1 ¿Qué entendemos por la participación ciudadana? Según el diccionario, “Participación” significa tomar parte, e incluye un componente activo: intervenir en algún asunto en el entorno de un individuo o colectivo. Para delimitar más la “Participación” y acercándonos a una definición de la participación ciudadana, nos podemos basar en la definición de Fernando Pindado Sánchez, que usa el término “participación” en el sentido de tomar parte en la gestión de la cosa pública para intervenir en ella y estar interesado o preocupado en ella2. El entorno es entonces el espacio público y político. Por un lado, “la participación tiene que ir encaminada a una finalidad”3 y, por tanto, busca afectar y lograr unos objetivos en el entorno público y político. Por otro lado, de vez en cuando la “participación no está motivada principalmente por lo que se quiere conseguir, sino por mostrarnos a nosotros mismos y mostrar a los otros quienes somos, qué sentimos y qué pensamos”4. Una definición muy completa nos ofrecen Joan Font e Ismael Blanco: “Participación es cualquier actividad dirigida a influir directa o indirectamente en las políticas. (...) La participación puede consistir en cualquier tipo de actividad. (...) En unos casos influimos en quienes tomarán las decisiones y en otros en qué decisiones se tienen que tomar. (...) Por lo tanto, los destinatarios directos pueden ser tanto los políticos como los otros ciudadanos, y muy a menudo los dos grupos a la vez. (...) ... la participación es un instrumento para conseguir algo, ... pero la participación tiene esta voluntad de influir en la realidad“5. Entendemos “Participación” como un proceso con el cual se quiere influir, crear o modificar situaciones y/o tomar decisiones en el entorno del individuo o colectivo en el espacio público y político. Quiere decir que los individuos o colectivos que participan y actúan en los procesos del espacio público, tienen un papel político. Los/las participantes actúan como miembros de la sociedad, como sujetos en el espacio público o, expresado de manera directa, como ciudadanas y ciudadanos. Aquí mostramos un primer indicio del margen que tienen las mujeres inmigrantes en su posibilidades de realizar participación en su entorno público. ¿Hasta que punto la sociedad y el sistema social y político las ven como miembros de la sociedad y les dejan participar influyendo e interveniendo en su entorno? ¿Dónde, cómo y cuándo las mujeres migrantes tienen la posibilidad de influir en su entorno? ¿Forman parte las mujeres inmigrantes de la sociedad pero no de la comunidad política?. Estas son algunas cuestiones claves que queremos dejar abiertas y que, aún en el contexto en el que nos encontramos, no tienen una respuesta inmediata. Garantizar la presencia de las mujeres en el debate público implica no sólo representación. Esta presencia ayuda a construir una democracia más verdadera, es decir, que la participación da vida a la democracia. Implica la inclusión de quienes han sido marginados del sistema y la ampliación 2 Pindado Sánchez, F., 2000 (b): La participación ciudadana en la vida de las ciudades; Ediciones del Serbal, Barcelona: página 22. 3 Pindado, 2000 (b): 22. 4 Font y Blanco, 2003: 15. 5 Font y Blanco, 2003: 15.
    • 88 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | de las voces e intereses de quienes participan en el debate público. Pero una verdadera democracia significa una presencia más equilibrada de hombres y mujeres en las esferas del poder político y demanda también una transformación social para sentar las bases de un nuevo contrato social. 2.2 La importancia de la participación en el nivel local Es en el ámbito local en donde los efectos de la globalización, los cambios en la modernización administrativa, la implantación de nuevas tecnologías de comunicación, el cambio en el rol de la administración, y las expectativas de los/las ciudadanas son visibles y palpables. Aquí el/la ciudadana siente las decisiones políticas, y tiene más posibilidades de participar en el desarrollo de políticas locales. Y es en este espacio en donde se reproducen las insuficiencias de la democracia representativa. En el ámbito local no sólo las insuficiencias son visibles. También en dicho ámbito sus condiciones y características son el lugar adecuado para potenciar la participación, construir conjuntamente soluciones y tomar decisiones políticas más cercanas a los intereses de los/las ciudadanas. El Observatorio Internacional sobre la Democracia Participativa considera que: “los municipios ... son los únicos entes que quizás no solucionarán el problema, pero que dada su proximidad y contacto con la realidad, son los únicos capacitados para cambiar radicalmente las diferencias de la sociedad actual”6. Es en la esfera pública local en donde la participación ciudadana se convierte en un eje central para intervenir en las decisiones de los asuntos que son de interés público. Participación que implica el ejercicio en el diseño de las políticas, su gestión, control y posterior evaluación. ¿Cuales serán, por consiguiente, las ventajas y beneficios de una participación ciudadana en el nivel local?: – El espacio local genera oportunidades para el empoderamiento de las mujeres. – El espacio local está ligado al territorio, lugar que contiene un sistema de relaciones sociales, transcurre la vida cotidiana y se conforma el tejido social. – Implica formar a ciudadanas, teniendo en cuenta una dimensión pedagógica. – Generar capital social y potenciar la idea de comunidad. – Volverse permanentemente y con confianza hacia la población para dialogar, concebir y llegar a co-producir un proyecto de ciudad compartido. – Permitir que la “política se socialice”. Es una forma de hacer política a partir del entorno social cotidiano. – Permitir a los individuos mejorar sus condiciones de vida. Los/las ciudadanas pueden reconquistar y recuperar el espacio público. – Participar por intereses estratégicos de genero permite a las mujeres adquirir igualdad, autoestima y empoderamiento, según el contexto sociopolítico y cultural de donde emergen y se expresan. – Dar la palabra a aquellos y aquellas que no la tienen, que no tienen derecho al voto, o no lo ejercen, pero viven e intervienen en las ciudades. 6 Observatorio Internacional sobre la Democracia Participativa, 2003: 1.
    • | Una mirada en profundidad a seis cuestiones clave | 89 Los/las ciudadanas, los/las protagonistas en los procesos participativos son el punto de mira. Es entonces favorable, en la dinámica participativa, que una vez que los/las ciudadanas se involucran en alguna experiencia de este tipo, la mayoría reconozcan haber experimentado un enriquecimiento personal y haber mejorado su comprensión de los temas locales7. Estos beneficios de la participación dependen, sin embargo, de muchos factores que, entre otros, están relacionados con: el marco jurídico, la actitud de los/las políticas, técnicas y ciudadanas en sus respectivos municipios, la existencia y la diversidad del sector asociativo local. La situación “in situ” debe ser lo más importante en la puesta en práctica de los procesos participativos y en el aprendizaje individual y colectivo que se tiene en dichos procesos. 3. SOBRE LA PRACTICA PARTICIPATIVA LOCAL 3.1 Proceso del desarrollo de la participación Para poder iniciar procesos participativos es importante tener en cuenta cómo nace la disposición para participar y la participación en si, por parte de los/las ciudadanas. La participación de los/las ciudadanas depende de varios factores, que se pueden localizar, por un lado, en los individuos mismos y, por otro lado, en las condiciones del entorno. Estos factores se influyen mutuamente. El desarrollo de la participación transcurre de tal modo en varias etapas. Buse y otros, en su estudio sobre “Los determinantes de la participación política”, establecieron los factores y etapas del proceso de la participación y una conexión temporal en un modelo procesual (véase el siguiente gráfico)8: de Buse 1977, modificado por Carrasquilla y Seidel, 2004 8 Buse, 1977: 20-24.
    • 90 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | El proceso del desarrollo de la participación y del comportamiento participativo se puede subdividir en diferentes etapas. Cada etapa es consecuencia de la anterior, por tanto, se influyen mutuamente los determinantes subjetivos con los determinantes objetivos y estructurales, y condicionan así la transición de una etapa del proceso a la siguiente. El desencadenante real: la “afectación subjetiva” Según Buse y otros, el desencadenante real del comportamiento participativo por parte de los/las ciudadanas es la percepción de su “afectación individual”. Es entonces cuando los/las ciudadanas perciben que ellos están afectados personalmente por una situación del conflicto y/o una situación en la que hay que tomar decisiones por parte de las autoridades locales y/o otros actores en el espacio público. Cuando los/las ciudadanas llegan a esta percepción hablamos de la afectación subjetiva. También otros autores como Colino y del Pino, explican que el interés y la implicación en procesos participativos suelen aparecer sólo después de que los/las ciudadanas se consideren afectadas directamente de modo personal9. Para la ciudadanía la mejora de una situación que es de su interés, es un factor que puede producir su acción participativa. Después de haber destacado la afectación subjetiva como el factor crucial, explicaremos cómo siguen las tres etapas del desarrollo de la participación. Hacía la etapa de la “Percepción” El punto de partida es una situación del conflicto, o una decisión en el espacio público. La transición para la etapa de percepción está influida por los determinantes objetivos que definen la situación objetiva de partida referente a la participación: – El derecho de participar en el espacio público y el ofrecimiento de las posibilidades de participar, se refieren a las dimensiones, los ámbitos y los mecanismos de la participación ciudadana. Hay que considerar si las posibilidades existentes les ofrecen a todos los/las ciudadanas la oportunidad de participar o quedan excluidas algunas personas. – Otro aspecto es el sistema de comunicación existente (como la prensa, la propaganda boca a boca, las asambleas públicas y otros) y las posibilidades del acceso a la información. Es también importante que la información sea comprensible igualmente para los vecinos autóctonos y las personas extranjeras. Especialmente el último factor muestra que los determinantes objetivos están interrelacionados con los determinantes subjetivos de manera recíproca: – ¿Los/las ciudadanas (objetivamente) afectadas tienen las capacidades personales de “digerir”, procesar y transformar la información? ¿O les falta la comprensión de la información ofrecida, por ejemplo, por razones del conocimiento del idioma o porque nos les genera ningún interés?. – ¿Que comportamiento personal de la información tienen las personas?: – ¿Leen periódicos o publicaciones de las administraciones municipales, escuchan radio, usan Internet? – ¿Cómo se comunican con la gente en su entorno? ¿viven, por ejemplo, aisladamente en su piso y no mantienen relaciones con sus vecinos? 9 Colino y del Pino, 2002: 27.
    • | Una mirada en profundidad a seis cuestiones clave | 91 – El grado del interés (en general o en temas específicos en su entorno), que, junto con los otros factores, determinan la existencia individual del conocimiento sobre el ámbito en que existe la situación de la decisión o la posibilidad de participar. Si percibimos la situación del conflicto, la afectación personal y las posibilidades de participar, las condiciones previas para el desarrollo de la disposición a participar están creadas. Buse y otros llegan, sin embargo, en su estudio al resultado, que en la etapa de la percepción no se encuentran los factores principales para el desarrollo de la disposición de la participación. O dicho al revés: sin llegar a la etapa de la percepción no se puede formar un comportamiento participativo. Pero la percepción sola no lo provoca. Hacía la etapa de la “Disposición” Los estímulos, como el tiempo o las gratificaciones, y las expectativas sociales de conducta, son, según los resultados del estudio de Buse y otros, aparte del factor de la “afectación subjetiva”, las variables centrales para el desarrollo de la disposición hacía la participación. Otros autores les conceden a los estímulos una gran importancia. Font y otros proponen que los participantes obtengan satisfacciones expresivas10 y plantean que: “el debate se produzca en unas condiciones agradables, estimulantes para todo el mundo y, sobre todo, que todo el mundo pueda expresar libremente sus ideas; es decir, que nadie domine unilateralmente los debates y que no se produzca ninguna marginación de ideas ni de personas”11. A través de la práctica que estamos realizando desde CEPAIM, hemos completado los factores que animan la participación por los factores opuestos: los impedimentos o dificultades, como lo sufren, por ejemplo, personas inmigrantes sin papeles, que quieren participar en reuniones o asambleas de sus comunidades. Esto se ha comprobado en nuestra investigación realizada en la Región de Murcia. En la misma línea plantean Colino y del Pino los impedimentos, explicando que los/las ciudadanas deciden terminar su implicación en procesos participativos debido al coste en términos de tiempo, dificultades con los funcionarios, problemas en el grupo, sensación de sentirse manipulado o utilizado, etc12. Como se puede constatar están correlacionados muy estrechamente los factores objetivos y subjetivos. Depende a menudo de las opiniones de los grupos de referencia del individuo (familia, círculo de amigos o colegas) cómo se valoran los factores objetivos. Estos determinantes subjetivos los esbozamos del siguiente modo: – El miedo de actuar en público juega un papel importante que influye en la disposición a la participación. – La opinión respecto al comportamiento político y público tiene una influencia fuerte para los/las ciudadanas, si llegan a actuar políticamente o no13. 10 Font, 2004: 2. 11 Font y Blanco, 2003: 37. 12 Colino y del Pino, 2002: 28. 13 Buse, 1977: 292.
    • 92 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | – Otro factor importante respecto a la participación son las expectativas sociales de conducta que tienen las personas y/o grupos de referencia en el entorno del individuo. La cultura y las tradiciones del colectivo o grupo influyen en el comportamiento político. Es importante saber qué piensan los miembros del propio colectivo sobre la participación política. Determinantes referentes al “Curso del proceso y sus resultados” Según el modelo de Buse y otros, el proceso de la participación depende de otros aspectos: – de las estructuras y las instituciones sociales y políticas como determinantes objetivos – de la comprensión y conducta de la democracia y poder de las personas que deciden en la instituciones políticas como determinantes subjetivos. Como hemos explicado anteriormente, se requiere la voluntad política para fomentar la participación ciudadana como un requisito imprescindible14. Los agentes de las autoridades locales deben estar abiertos y sensibilizados respecto a los procesos participativos15. Parece normal que unos funcionarios no simpaticen, ya que para ellos estos métodos participativos, ponen en tela de juicio la funcionalidad del conocimiento experto y especializado16. De todas formas, el fomento de la participación desde un ayuntamiento puede significar que sus responsables políticos tengan que salir a la arena regularmente y sufran las críticas del público. La participación ciudadana tiene para los/las representantes de las autoridades un coste personal y político, y es posible que no todos estén dispuestos a pagar este precio17. Otro determinante subjetivo que puede influir en el proceso participativo es, según Colino y del Pino, la posible instrumentalización de la participación por un alcalde a fín de manipular a la ciudadanía y reforzar su poder frente al pleno, a la oposición o a su propio partido; con el objetivo de tener a las asociaciones controladas en un órgano de participación18. Referente a las estructuras participativas (que tienen aspectos objetivos y subjetivos pues están influidos por los/las participantes) hay que tener en cuenta el riesgo de la burocratización, que puede reducir los procesos participativos19. La estructura, las funciones y atribuciones de algunos órganos de participación tienen una fuerte huella administrativa20, que deriva de la tensión estructural de muchos mecanismos de participación: por un lado necesitan crear reglas y procedimientos claros, asignar recursos para la deliberación y la preparación de los/las ciudadanas, evitando una espontaneidad poco efectiva en la práctica y, por otro lado, la posible burocratización o ritualización inoperante21. 14 véase también FEMP 2001: 25. 15 véase FEMP 2001: 33; y también los “niveles de la interacción entre ciudadanos y autoridades públicos” en el camino 2 de esta ruta. 16 Colino y del Pino, 2002: 26. 17 Pindado, 2000 (b): 118. 18 Colino y del Pino, 2002: 25. 19 Pindado, 2000 (b): 127. 20 Pindado, 2000 (b): 46. 21 Colino y del Pino, 2002: 25.
    • | Una mirada en profundidad a seis cuestiones clave | 93 En general se puede suponer que la promoción de la participación ciudadana está determinada, o por lo menos influida, por la situación financiera del ayuntamiento y, por tanto, se convierte en un determinante objetivo en el proceso participativo22. El proceso de aprendizaje Buse y otros asumen que, tanto la percepción de las situaciones de conflicto y decisión y de las posibilidades de participar, como las actitudes y las expectativas del comportamiento, generan un proceso de aprendizaje social. Una buena experiencia en procesos participativos puede mejorar tanto la capacidad de participar por parte de los/las participantes, como aumentar la motivación para participar. En este proceso de aprendizaje son todos los/las participantes involucrados, tanto los/las protagonistas (los/las ciudadanas y las asociaciones) como los/las representantes de las autoridades locales. En el proceso participativo, que es un proceso profundamente vivencial, comunicativo e interactivo, las personas sienten nuevas experiencias, cambian (o por lo menos pueden cambiar) opiniones, actitudes, conductas y pueden llegar a una comprensión mejor de la democracia. Este proceso de aprendizaje incluye, no solamente personas, sino también las instituciones involucradas y producen cambios en las estructuras del espacio público. 4. PROPUESTAS Teniendo como base el planteamiento teórico y abogando desde CEPAIM por una renovación y cambio de la democracia representativa, en donde se ubica la participación ciudadana en el centro, como eslabón que permite dar un paso hacia una democracia participativa, creemos que es necesario trabajar hacia una transformación social y hacia un nuevo contrato social que considere los siguientes aspectos desde los cuales se garantice la presencia de las mujeres en el debate público y político: – Reconocimiento de los contextos asociativos y participativos (barrio, localidad, locutorio, escuela, asociaciones, plaza central..) como lugares válidos en los cuales se está empezando a gestar la construcción de la democracia . – Estrategias para el fortalecimiento del asociacionismo y la sensibilización social sobre la importancia de una participación más equilibrada entre todas las asociaciones locales (de vecinos, mujeres, inmigrantes, culturales, juveniles) en los distintos ámbitos y en sus distintos niveles de decisión. – Rescatar la presencia y participación de las mujeres en el espacio local ya que es el mundo público en donde se despliegan sus habilidades de participación como gestoras sociales, para el mejoramiento de las condiciones de vida de la comunidad. – Promover espacios de interrelación que permitan el encuentro entre las mujeres para construir desde las similitudes. – Trabajar en el empoderamiento de las mujeres como sujetos sociales y como agentes de cambio en el desarrollo. Se trata de fortalecer la posición social y política de las mujeres inmigrantes desde la concepción del término poder como “poder para” lograr unas mejores condiciones de ciudadanía de las mujeres inmigrantes. 22 véase Colino y del Pino, 2002: 23; FEMP, 2001: 8, 11 y 36.
    • 94 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | Las propuestas aquí planteadas apuntan a la renovación del funcionamiento de la democracia representativa que sólo es posible en una sociedad participativa que fomente la preocupación por los problemas colectivos y contribuya a la formación de una ciudadanía capaz de interesarse por la vida pública y los intereses colectivos. En definitiva por la política pública local. 5. ¿EN QUE ESTAMOS DESDE CEPAIM? Creemos desde CEPAIM que es necesario fomentar los espacios de encuentro y participación de hombres y mujeres inmigrantes en la vida cívica, cultural y política, ya que permiten crear un sentimiento de pertenencia a una comunidad y a una sociedad en general. A su vez, este sentimiento animará a las personas inmigrantes a participar en la vida de la comunidad y en las actividades sociales, culturales y políticas. Es por esto que proponemos tres líneas de trabajo en las cuales se abordan de manera permanente los aspectos de diversidad, género, convivencia, interculturalidad y participación ciudadana. Líneas de trabajo que se sustentan teóricamente desde los principios de la educación no formal, (teniendo como base el teatro callejero y la educación popular), la dinamización intercultural y los elementos sobre la participación que se han expuesto en los apartados anteriores. Las líneas de trabajo giran en torno a: – Fomento de la participación ciudadana Desde esta línea de trabajo se potencian espacios y mecanismos de participación ciudadana para definir acciones comunes entre las autoridades locales y los vecinos de un Municipio. Consideramos que la administración local y el Gobierno son actores centrales para actuar en aspectos del desarrollo local, la participación de los y las ciudadanas en la vida pública y en la promoción de la mejora de las condiciones de vida de la población en su conjunto. – Fomento del asociacionismo Reconocemos que las asociaciones son el punto de referencia de personas que tienen orígenes diferentes, son la vía para conocer las problemáticas y aspiraciones, la voz necesaria para quien todavía no dispone de otros medios de participación y también son vehículo de diálogo entre los colectivos de inmigrantes y la sociedad receptora. Es por esto que desde diferentes acciones estamos dando visibilidad a las mujeres y hombres inmigrantes en su papel activo como actores sociales y así generar propuestas, tanto para crear el marco adecuado de fortalecimiento, crecimiento y desarrollo, de las entidades que forman el tejido asociativo, como para impulsar mecanismos que permitan el trabajo en redes de ciudadanía e interacción. – Espacios para el encuentro y comunicación entre culturas Se tiene como base el proyecto de “Orillas Sala Itinerante”, que es un espacio, un concepto cultural y artístico y una práctica educativa desde la cual se promueven expresiones e intercambios culturales entre la población autóctona e inmigrante. A través de esta iniciativa se potencia la participación social, al tiempo que se posibilitan espa-
    • | Una mirada en profundidad a seis cuestiones clave | 95 cios de reflexión, de diálogo y de colaboración. Espacios que nos permiten aprender y enseñar a valorar la inmigración como una riqueza cultural. Creemos que es necesario realizar actividades que acerquen a las personas, donde se difundan culturas, actividades y manifestaciones culturales representativas de diferentes ámbitos y procedencias. La música, la danza, el teatro, el cine, la escultura, la pintura, los deportes, las fiestas y cualquier otra actividad artística y /o cultural aúnan fronteras, géneros y edades y es por ello que en “ORILLAS, SALA ITINERANTE” nos valemos de la eficacia de este instrumento de trabajo, tanto en la programación anual fija como en los talleres y actividades itinerantes. Es un trabajo que realizamos de manera articulada desde el cual apuntamos a la cohesión social como una cuestión esencial para lograr procesos de interculturalidad adecuada. Cohesión Social que debe ser abordada y trabajada desde un planteamiento holístico23 el cual implica tener en cuenta “no sólo los aspectos económicos y sociales de la integración sino también los problemas relacionados con la diversidad cultural, la ciudadanía, la participación y los derechos políticos” 24. 23 Principio que ha sido planteado en las Comunicaciones de 2000 y 2001 (COM (2000) 757 y COM (2001) 387) el cual continua siendo válido. 24 COMISIÓN DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS (2003). Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones sobre inmigración, integración y empleo. COM (2003) 336 final. Bruselas.
    • | Una mirada en profundidad a seis cuestiones clave | 97 REMESAS Y GÉNERO Enrique Alberola Responsable de la Unidad de Economías Latinoamericanas del Banco de España La primera parte de la presentación se dedicará a hablar sobre las remesas en general, que es un tema que últimamente -y como no podía ser de otra manera- está adquiriendo una importancia económica cada vez mayor, tanto a escala mundial, dado el fuerte incremento de las migraciones en la última década, como, de un modo muy particular, en España, país que se caracteriza por tener un flujo inmigratorio muy reciente y dinámico. La segunda parte se centrará en los aspectos de género en el mercado de las remesas. Un repaso a la literatura sobre el tema muestra que hay poco hecho y mucho por hacer. La razón de la carencia de trabajos en profundidad es que en EEUU, que muestra un liderazgo importante a nivel académico en temas de migración en el ámbito económico, no se ha analizado mucho esta cuestión. El motivo es que el grupo migratorio más importante, el mexicano, ha estado dominado tradicionalmente por la inmigración masculina y las mujeres, sólo recientemente, están entrando en el mercado de trabajo de Estados Unidos. Aspectos económicos generales de las remesas Las remesas son transferencias de trabajadores emigrantes a residentes –familiares, en general- en sus países de origen. Esta es la acepción tradicional del concepto, pero más allá de él, las remesas son recursos financieros para el receptor que tienen unas características muy particulares, sobre todo cuando se contemplan desde el punto de vista financiero. En primer lugar, las remesas juegan un papel distributivo muy importante porque son enviadas por personas con más recursos -los emigrantes- que las personas que las reciben, que son los familiares que se quedan en casa; también desde el punto de vista macroeconómico, son transferencias desde países más ricos -que son los receptores del trabajo inmigrante- a países más pobres. En segundo lugar, es importante tener en cuenta que tienen un carácter regular aunque sean de escasa cuantía, a diferencia de otros flujos financieros. También en clara contraposición con el resto de recursos financieros, tienden a aumentar cuando el país receptor está en crisis, lo cual permite mitigar en alguna medida los costes de esa crisis. De este modo, a través de los emigrantes, el impacto de las crisis sobre la renta per cápita se amortigua a través de dos vías – aunque con un coste social importante: primero por el incremento de la migración –que reduce el número de personas sobre los que se reparte el producto y, como consecuencia de ella, por el aumento en la recepción de remesas. Un tercer elemento importante a considerar, desde el punto de vista financiero, es el canal que se utiliza para enviar remesas. A diferencia del resto de flujos, dominados por intermediarios financieros tradicionales –bancos, fondos de inversión, inversores privados- el mercado de remesas está dominado por las empresas remesadoras. Cabe añadir que una parte importante de las remesas no se detectan en las estadísticas oficiales, pues se hacen a través de rutas informales y esto hace que haya problemas de medición y también de control.
    • 98 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | Estas características particulares de las remesas se derivan de las motivaciones particulares que tienen. La remesa no es un pago de un servicio, no es una inversión en busca de una rentabilidad. El vínculo entre las partes de esta transferencia es casi siempre afectivo y esto las hace muy diferentes de las demás transacciones. Desde el punto de vista económico, el emigrante maximiza su utilidad al enviar una remesa, pero dicha utilidad puede derivarse de distintos motivos que fundamentan su decisión de enviar remesas. Son tres: – el altruismo, según el cual el emigrante deriva su utilidad de la satisfacción que produce a sus familiares en el país de origen, – el repago de préstamo o coseguro, pues muchas veces los emigrantes se han financiado entre sus propias familias para emigrar y es un modo de retornarles ese dinero, bien porque sienten que deben algo a sus familiares, en términos de educación, bien porque saben que sus familias -aunque tengan poco- le van a intentar ayudar cuando las cosas le vayan mal, – el interés propio, cuando los emigrantes deciden mandar dinero a su país de origen con vistas a un posible regreso, en cuyo caso las remesas se utilizan para invertir allí, típicamente en tierras, negocios o viviendas. ¿De qué depende la cantidad de remesas enviadas? El envío de remesas depende de muchas características del emigrante pero la propensión de enviar remesas, es decir, el porcentaje del sueldo que se envía también depende del tiempo que se está en un país. Los emigrantes más recientes o los que planean volver pronto tienden a enviar más remesas. La proporción de remesas sobre el salario va reduciéndose a medida que pasa el tiempo: los lazos se van reduciendo, hay reunificación familiar, el motivo de coseguro acaba pesando menos, etc. De este modo, se ha observado que el porcentaje de sueldo que se envía a lo largo de la vida laboral del emigrante describe una parábola. Al principio se envía poco, por la precariedad de su situación; luego aumenta paulatinamente y, a largo plazo, decae. El máximo se alcanza entre los cinco y diez años. Hay que subrayar que esto no significa que, en términos absolutos, se envíen menos remesas, puesto que los ingresos del emigrante tienden a aumentar con el tiempo, pero en porcentaje de sueldo sí que hay un máximo. En promedio, alrededor de un tercio del sueldo acaba enviándose en términos de remesas. Cabe reiterar que toda esta evidencia es agregada a nivel mundial, pues hay una gran divergencia entre lugares y características del emigrante. La globalización económica y financiera también ha trascendido a los flujos migratorios y ha propiciado un gran incremento de la emigración debido, entre otras cosas, al mantenimiento, cuando no incremento, de las desigualdades entre países pobres y ricos y a las crisis financieras, cuya recurrencia la propia globalización parece haber aumentado. Además del aumento de la migración, las mejoras tecnológicas y financieras –tan asociadas al proceso de globalización-, facilitan la transferencia de recursos financieros. Todos estos aspectos explican el crecimiento –elevado y constante- de las remesas en la última década. El año pasado las remesas estimadas –como se comentó una buena parte no se contabiliza- alcanzaron los 180.000 millones de dólares (datos del BID) en todo el mundo, lo que es alrededor de un 20% del PIB y en torno al 2% del producto de los países receptores de remesas. De este modo, las remesas se han convertido en la fuente de financiación más importante y estable de los países emergentes. Mientras el resto de capitales muestra un comportamiento volátil,
    • | Una mirada en profundidad a seis cuestiones clave | 99 las remesas han seguido creciendo, lo que, desde el punto de vista económico es un factor de estabilidad muy importante, aunque en su origen están los procesos migratorios que son la respuesta espontánea a los graves problemas estructurales de estos países. América Latina se ha convertido en la principal región receptora del mundo, recibiendo alrededor del 30% de las remesas mundiales. A esto contribuye, por un lado, sus elevados flujos migratorios y también ciertas características culturales que tienden hacer a sus emigrados más propensos a remitir. Los flujos de remesas alcanzaron 53.000 millones de dólares en el año 2005, es decir, un 2,5% de su PIB. Por países, Méjico es el país de América Latina que recibe más remesas, unos 20.000 millones de dólares, y ocupa el segundo puesto a escala mundial, tras la India. Centroamérica es otro foco central de recepción. Allí las remesas, además son, en términos relativos, mucho más importantes que en Méjico, al superar en varios casos el 10% del PIB anualmente, de tal modo que constituye uno de los motores fundamentales de sus economías. Los países andinos, como Perú, Ecuador o Colombia también son receptores muy importantes de remesas. Por el lado de los emisores, EEUU ha sido tradicionalmente -y sigue siendo-, con crecimientos elevados, el principal emisor junto a Arabia –estancada- y otros países europeos. Hasta hace pocos años, España no aparecía, pero se ha convertido ya en el sexto o séptimo principal emisor, con más de 4.000 millones de € en 2004 y crecimientos anuales superiores al 30% de promedio en los últimos siete años. Es interesante apuntar que, a principios de los años 70, España era unos de los principales receptores de remesas del mundo, es decir, en una generación hemos pasado de ser receptores a emisores netos de remesas. En el año 75 recibíamos en torno al 3% del PIB, es decir, más de lo que reciben los países latinoamericanos. De hecho, no fue hasta el año 2004 que el saldo neto de remesas dejó de ser favorable a España. Así que en 30 años se ha transformado completamente la situación y esto conlleva cambios económicos y también culturales y sociales fundamentales. Como ya se ha sugerido, las remesas representan un flujo de financiación muy atractivo para los receptores: se incrementan constantemente, son predecibles, no tienen los problemas de la inestabilidad de los otros flujos y no comportan futuras salidas de divisas. Sus efectos sobre la economía en general también suelen considerarse beneficiosos. Las remesas incrementan la renta disponible de los receptores, quienes aumentan su consumo y su bienestar. También podrían contribuir a aumentar el ahorro y, por lo tanto, la capacidad autónoma de inversión de estos países. No obstante, dado el nivel bajo de renta de los receptores de remesas, su capacidad de ahorro es muy baja. Pero la acepción de inversión también se refiere al capital humano y aquí las remesas son importantes. Las remesas permiten reducir el trabajo infantil y aumentar la escolarización, la salud y la atención de la familia. Esto supone mejorar su capital humano y, por lo tanto, mejorar las perspectivas de la población, sobre todo la infantil y la más pobre. Otro impacto importante es su contribución a la reducción de la desigualdad, en particular la extrema pobreza. Una ventaja adicional, importante en América Latina, es que, a diferencia de otros flujos financieros, que se canalizan desde los estratos altos de la administración, las remesas son flujos privados de capital, con lo que hay menos filtraciones debidas a la ineficiencia en el reparto o, incluso, a la corrupción. También se han identificado algunos efectos negativos de las remesas, aunque pueda parecer sor-
    • 100 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | prendente. El carácter regular de las remesas puede reducir el incentivo a trabajar, lo que puede limitar la eficiencia económica. No obstante, muchos de los empleos que desplazan las remesas son trabajos informales, precarios, mal remunerados y que realmente no forman ni permiten una ganancia de eficiencia y productividad. Otro posible efecto negativo es que enmascara la necesidad de mejoras en la competitividad y eficiencia de los gobiernos, puesto que en algunos países –cuando se depositan en el sistema financiero- pueden ayudar a financiar el déficit público. Por último, puede contribuir a mantener el tipo de cambio apreciado, dificultando así la competitividad del sector exportador. En cualquier caso, la percepción general es que las remesas son beneficiosas para el país que las recibe, en la medida que permiten aumentar el consumo, facilitan la reducción de la pobreza y favorecen a largo plazo el crecimiento. El impacto potencial de las remesas sobre el crecimiento ha llevado en los últimos años a muchas instituciones nacionales y organismos financieros y de desarrollo multilaterales a ocuparse de ellas, siendo vistas como una importante palanca para el desarrollo. En este contexto, se están intentando llevar a cabo actuaciones concertadas de política económica, a nivel nacional e internacional, que inciden sobre todo en los aspectos financieros de las remesas. Así, hay iniciativas ambiciosas para el abaratamiento de las remesas, pues aunque las remesadoras son un canal muy eficiente, sus costes son muy elevados (pudiendo superar el 10% en algunos casos), si bien en los últimos años se han abaratado. Una vía para reducir los costes es fomentar la competencia en los países que mandan las remesas, a través del fomento de nuevos canales y de la cooperación entre empresas o instituciones de países de envío con países de recepción. Este es un proceso que está acaeciendo espontáneamente, sobre todo por parte de los bancos, que están intentando hacerse un hueco en el mercado de las remesas. Un segundo elemento interesante, muy relacionado con el anterior, es que las remesas pueden constituirse en un catalizador del desarrollo financiero en el país de origen. Para ello, las remesas deberían entrar en el circuito financiero, de tal modo que sirvieran de base para un mayor ahorro y sobre todo de acceso a servicios financieros, en particular el crédito. Esto podría lograrse si las remesas se colocaran como depósitos o en fondos de inversión y pudieran ser utilizadas como garantías para acceder a créditos por parte de gente sin patrimonio o trabajo formal remunerado. Este uso podría tener un impacto muy importante sobre el desarrollo económico, pues se ha identificado por parte de los economistas y organismos financieros internacionales que el escaso desarrollo financiero de los países y la exclusión financiera de amplios grupos poblacionales es uno de los lastres fundamentales para el desarrollo económico. Por último, también se está fomentando el desarrollo rural en algunos países a través de la recepción de remesas, aportando el Estado -por cada dólar que se recibe como remesa en un municipio- una cantidad de dinero adicional destinada a inversión en proyectos de utilidad pública. Aspectos de género en las remesas Como ya se comentó al inicio hay una escasez notoria de análisis realizados sobre remesas y género. Además, la mayoría de ellos se hacen en Estados Unidos, y tienen escasa profundidad. En España, por otro lado, es un tema muy reciente y, evidentemente, apenas estudiado. Es conveniente, para enfocar la cuestión, distinguir dos dimensiones de análisis. El punto de vista de la mujer que se queda en el país y el de la mujer emigrante. En ambos casos, el rol femenino, cultural, económico y social en origen es clave para identificar aspectos de género en las remesas. En particular, el papel de la mujer, muchas veces como ama de casa, como madre, o ocupan-
    • | Una mirada en profundidad a seis cuestiones clave | 101 do una posición subordinada al hombre, determina un comportamiento diferencial entre hombre y mujer. Lo que resulta interesante es que a veces reproduce el comportamiento en origen, pero otras veces el fenómeno migratorio y, en particular, las remesas, sirven para modificarlo, sobre todo a medio plazo. Voy hacer un pequeño repaso desde ambas perspectivas. En cualquier caso, el perfil migratorio determina las características del envío de remesas. Podemos distinguir tres tipos: – La mujer que emigra dejando a su familia en el país de origen. Estas mujeres van a tener un alta propensión a remitir porque están sustentando a los que se han quedado allá; son mujeres caracterizadas con un alto ahorro que se traduce en una alta propensión a enviar remesas y un bajo consumo. – Las mujeres que migran autónomamente sin tener un vínculo familiar directo en el país de origen. Lógicamente aquí la propensión a remitir será más reducida. En este caso lo interesante es que los menores vínculos no implican que se desentiendan, sino que los lazos de solidaridad con los que dejan atrás acaban traduciéndose en un uso de las remesas para reafirmar un comportamiento propio más autónomo y asertivo. En este contexto, los recursos de las remesas pueden servir, además, para favorecer la emulación de esas posturas por parte de las mujeres que se quedan allá. A esto nos referíamos cuando señalamos que las remesas contribuyen a modificar el rol de la mujer que tenía en el país de origen. – El tercer tipo de perfil es el de la mujer dependiente del cónyuge, bien desde el inicio, o en casos de reunificación familiar. En esta situación las mujeres tienen un papel poco relevante en el envío de remesas, pues ni siquiera se encargan ellas, por lo general, de enviarlas. En general, cabría esperar que la mujer emigrante siga, sobre todo al principio, cumpliendo su rol femenino tradicional, que se caracteriza por relaciones más intensas y duraderas con la familia a la que dejan atrás, sobre todo con los hijos. De ahí que la expectativa es que remita más pero, también, es de esperar el uso de las remesas como un símbolo o instrumento de emancipación. Esto ocurre no sólo en el caso de la migrante autónoma, sino también de la que, en un momento dado, va a la nueva sociedad, más avanzada, y observa que los roles sociales están modificados. El tener una disponibilidad económica les permite cambiar su rol y las remesas les sirven para afirmar un nuevo estatus en el país de origen, trasmutando el rol tradicional que tenían. A pesar de que estos comportamientos apuntarían a una mayor propensión a remitir, la evidencia, en el caso de mujeres mejicanas en EEUU, muestra que, en términos absolutos, las mujeres envían menos remesas que los hombres. Probablemente, la razón de este resultado es que predomina el tercer perfil mencionado: la mujer juega un rol secundario en las instituciones financieras porque cuando son cónyuges o deben tener marido no son ellas las que remiten directamente, también el nivel de ingreso de los hombres tiende a ser mayor que el de las mujeres. No obstante, también se ha observado que la mujer emigrante parece tener menor propensión a retornar y esto también va favorecer un menor envío de remesas. Por último, en los casos de reunificación familiar, que es bastante frecuente en estos casos, la mujer se trae a los hijos de la unidad familiar y, por lo tanto, ya no tienen que remitir. Pasando a la situación de la mujer en el país de origen, como receptora de remesas, podemos esperar también que el uso de las remesas por parte de ellas sea, sobre todo, para el sustento de
    • 102 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | las familias más que para inversión. Aquí, la mujer juega también el rol tradicional no sólo por la mayor preocupación por la familia, que puede ser natural, sino por la exclusión de procesos productivos formales. Es decir, la mujer en el país de origen no invierte porque no es su rol, es el hombre el que juega el papel de emprendedor. No obstante, los efectos de las remesas son importantes, mejora el bienestar de la familia, reduce el trabajo infantil y, en la medida en que esto permita una mayor educación de los hijos jóvenes, mejora el potencial de igualación social en términos de género para la prole; también, como se ha señalado, las remesas pueden actuar como un vehículo afirmador de su emancipación. La reducción del empleo femenino observada y su mayor dedicación a la familia podrían tener una consideración negativa, tanto desde el punto de vista económico –reducción de la oferta de trabajo- como sociológico –consolidación del rol femenino tradicional. Sin embargo, las mujeres que reciben remesas dejan el empleo, sobre todo, en las zonas rurales y en el sector informal de la economía, pero este tipo de empleo no es de calidad: ni lo realiza como trabajadoras ni como mujeres ni como personas; sin embargo, la vuelta a casa sí que permite mejorar la calidad de vida de la familia puesto que se invierte más tiempo en ella, se le da mejor salud, educación y entorno. Para concluir, algunas palabras sobre el uso financiero de las remesas y el potencial papel de la mujer en él. En realidad, no hay, que conozca, nada hecho sobre este asunto, pero cabe hacer una reflexión, por analogía, con el microcrédito. Como señala Muhammed Yunus, el fundador de Grameen –la primera experiencia a gran escala de microcrédito- en su libro “El banquero de los pobres”, esta fórmula de financiación ha tendido a ser más exitosa entre las mujeres. Los microcréditos son cantidades muy pequeñas de dinero –incluso de 5 dólares- destinadas a que gente humilde –en países en desarrollo, principalmente- puedan invertir en su pequeño, a veces ínfimo, negocio. En el caso de Grameen, son créditos consorciados entre personas, de tal modo que todos responden por todos. Su tasa de morosidad es muy baja y su retorno muy alto. Según afirma Yunus, las mujeres son mucho más fiables, gestionan mucho mejor el dinero y les sacan más partido. Los microcréditos han permitido, no sólo a los pobres, sino muy particularmente a las mujeres, venciendo a veces fuertes resistencias sociales, el acceso al crédito -que como se ha apuntado es uno de los grandes problemas de los países en desarrollo-, y con ello y todo lo que comporta un cambio en su posición social, pues en ese momento se convierte en inversora y emprendedora, papel ocupado más bien por el hombre. El punto que quería subrayar es que puede trazarse un paralelismo entre remesas y microcrédito. De este modo, podemos pensar que las remesas pueden permitir la integración financiera de las mujeres –y facilitar también el acceso al crédito- y servir como punto de apoyo para cambios de mayor calado social. Este es un aspecto que va unido a medidas proactivas de utilización de las remesas para facilitar el acceso al crédito y la bancarización de las clases menos favorecidas por parte de las instituciones nacionales e internacionales. En definitiva, las remesas constituyen una poderosa herramienta de desarrollo para los países de origen de la migración y también para el desarrollo social de las mujeres, tanto en los países de origen como de destino. La intersección de los aspectos económicos, financieros y sociológicos a la hora de abordar el estudio de las remesas, hacen de este tema algo fascinante y supone un desafío para los actores públicos y privados interesados en mejorar las condiciones de los emigrantes y de sus países de procedencia.
    • 4. Inmigración, género y codesarrollo en las políticas públicas aplicadas en España De izquierda a derecha: Gabriel Fernández, Estrella Rodríguez Pardo, Aurora Díaz-Rato, Rosa Peris y Ana Pellicer. Fuente: Casa de América.
    • | Inmigración, género y codesarrollo en las políticas públicas aplicadas en España | 105 Estrella Rodríguez Pardo Directora General de Integración de Inmigrantes de la Secretaría de Estado de Inmigración y Emigración Buenas tardes a todos y mi agradecimiento a “Fundación Directa” y a “Casa de América” por la invitación a participar en este seminario y en esta mesa en la que tengo el placer de coincidir con buenos amigos y profesionales. Espero que el Seminario esté cumpliendo con las expectativas de todos los aquí presentes y los debates y reflexiones sobre inmigración, mujer y codesarrollo contribuyan a reafirmar el compromiso con la defensa de la igualdad de la mujer inmigrante. Mi experiencia como responsable de la Dirección General de Integración de los Inmigrantes y como mujer que ha desarrollado una parte importante de su trayectoria profesional en el Tercer Sector, trabajando en temas relacionados con la atención a colectivos vulnerables, dentro de los cuales pueden incluirse muchas mujeres inmigrantes, me hacen reforzar mi convicción de que los temas de inmigración, integración, discriminación y género, tienen una conexión evidente y que, desde las políticas públicas, es preciso contemplar las necesidades específicas de la mujer inmigrante. Quizás la primera cuestión que pone de relieve la necesidad de que la aplicación de la perspectiva de género se integre de manera normalizada en las políticas públicas, es precisamente la dificultad observada en la obtención de datos desagregados por sexo en las distintas variables que utilizamos para analizar el fenómeno migratorio: la disponibilidad de datos facilitarían un acercamiento integral a la realidad migratoria de mujeres y hombres y haría posible un diagnóstico más certero y una actuación más eficaz. No obstante, y gracias a los esfuerzos que se han ido realizando en los últimos años para incorporar la variable del sexo, hoy podemos contar con algunos datos que permiten confirmar la feminización de la inmigración en nuestro país, tal y como ha ocurrido en los países de nuestro entorno. Las estadísticas (datos de diciembre de 2005) revelan que más del 45% de los extranjeros con autorización de residencia son mujeres, y este porcentaje es todavía mayor en algunos colectivos como el de los iberoamericanos, donde asciende al 54%. Aunque es complejo hablar de las razones por las que deciden emigrar las mujeres, éstas son fundamentalmente económicas, vinculadas a la necesidad de garantizar los ingresos familiares. Además, hoy en día estos motivos económicos hay que contextualizarlos dentro de las desigualdades a nivel mundial. Desigualdades que responden a problemas estructurales y que llevan a concluir que la feminización de la pobreza que se ha dado en las últimas décadas va acompañada de la feminización de las migraciones. Datos de afiliación a la Seguridad Social de abril de 2006 sitúan el número de trabajadoras
    • 106 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | extranjeras en alta en el 39% del total de trabajadores extranjeros, cifra que representa un incremento de dos puntos respecto a la misma fecha del año anterior. Además, más del 83% de las mujeres extranjeras afiliadas procedían de países no comunitarios. La feminización de la inmigración y su carácter laboral queda también avalada por los datos del Proceso de Normalización de Trabajadores Extranjeros: – De las 561.241 autorizaciones de residencia, el 43,35% correspondían a mujeres, porcentaje que, ciñéndonos al colectivo iberoamericano, se eleva al 53,92%. – Además el 34% del total de afiliaciones corresponden al Régimen Especial de Empleadas de Hogar, en su mayoría, por tanto, a mujeres. Comparando estos datos con períodos anteriores, podemos concluir que la presencia de mujeres extranjeras en España presenta una tasa de crecimiento cuantitativo que se corresponde con la transformación cualitativa que se viene observando en sus proyectos migratorios. La tendencia creciente de mujeres en edad activa, con autorizaciones de residencia independientes, comparadas con las autorizaciones concedidas a través de la reagrupación familiar, parece indicar que los proyectos migratorios de las mujeres que llegan a España son progresivamente más independientes y, aunque se inscriban en el marco de una estrategia familiar, son ellas las que, cada vez más, tienen la iniciativa y el protagonismo. Hoy, un número importante de mujeres inmigrantes constituyen el pilar de sustento de sus familias, ya se encuentren éstas últimas en España o permanezcan en su país de origen. Pero, a pesar de estos datos, el sexo sigue siendo uno de los grandes factores de discriminación en todas las sociedades y la brecha de género actúa de modo similar para todas las mujeres, independientemente de sus lugares de procedencia. Al hablar de mujeres inmigrantes se identifican aspectos que encuentran una correspondencia en cuanto a las mujeres españolas: – Su tasa de actividad es inferior a la de los varones inmigrantes y su tasa de paro superior. – Y los procesos de segregación horizontal y vertical que padecen las mujeres migrantes en el mercado de trabajo responden, en general, a las mismas pautas que sufren en las mujeres españolas. El trabajo de la mujer se concentra en cinco actividades económicas: comercio, agricultura, servicios personales y domésticos, educación y sanidad,... sectores que se pueden entender como una continuación de las tareas que, a lo largo de la historia, hemos venido desempeñando en el ámbito del hogar. Esta segregación ocupacional es todavía mayor en el caso de las mujeres inmigrantes: la mayoría se insertan laboralmente en el servicio doméstico, la hostelería, el comercio, la agricultura y los servicios empresariales de limpieza. Todos ellos sectores de baja cualificación y en los que se da, comparativamente, un mayor grado de precariedad y temporalidad laboral. La segregación ocupacional es un riesgo de exclusión y en el caso de las mujeres inmigrantes los riesgos son mayores.
    • | Inmigración, género y codesarrollo en las políticas públicas aplicadas en España | 107 La existencia de abusos, la precariedad laboral, las dificultades que afrontan estas mujeres inmigrantes para conciliar su propia vida familiar y laboral ha sido objeto de estudios como el realizado hace ya algunos años por CRE, titulado “Servicio doméstico y de cuidados. Estrategias de conciliación y condiciones de empleo en distintas unidades familiares. Desigualdades de género, clase y etnia”. Esta investigación, en la que se realizaba un análisis de las desigualdades de género, clase y etnia, ponía de manifiesto que, en el marco de la dificultad que rodea la conciliación laboral y familiar en las sociedades desarrolladas, existe el peligro de trasponer a otras mujeres, en situación muy vulnerable y en condiciones precarias, el trabajo reproductivo. La incorporación de mujeres inmigrantes al mercado laboral es uno de los principales recursos que actualmente permiten conciliar los tiempos de producción y reproducción y hemos de reconocer que este papel que socialmente se les adjudica, se deriva en gran medida de las deficiencias de nuestro sistema de bienestar y la falta de infraestructuras de servicios específicos para las familias. Las carencias del sistema de protección social y la estereotipación de la mujer inmigrante son en este ámbito dos elementos clave. La conciliación de la vida familiar y laboral por parte de las familias españolas se está consiguiendo gracias al trabajo de las mujeres inmigrantes que, paradójicamente, se ven obligadas a “desconciliar” su vida familiar y su trabajo, tanto en sus países de origen como en su país de acogida. En nuestro modelo de sociedad, la construcción social de lo que supone ser mujer y el papel que se le asigna dista mucho de ser igualitario al del varón: sólo hay que repasar las cifras de desempleo y empleo precario, la diferencia de salarios, comprobar en quién recae la responsabilidad y la ejecución de los cuidados que precisan las personas dependientes, el bajísimo nivel de participación del hombre en la conciliación de la vida familiar y laboral, la escasa presencia de la mujer en puestos directivos, etc... La discriminación por razón de sexo continúa siendo uno de los grandes factores de desigualdades en nuestras sociedades, por lo que gran parte de los problemas que se plantean a las mujeres inmigrantes son los mismos que tienen las mujeres autóctonas con similar nivel socioeconómico. Los efectos de esta discriminación se multiplican cuando van asociados a otros factores. La combinación sexo y origen étnico es especialmente problemática. Si a ello unimos el hecho de que la mayor parte de las mujeres inmigrantes son trabajadoras podemos hablar de “triple discriminación”. Por otra parte los prejuicios sobre “la condición femenina” son universales; aparecen en todos los estratos sociales y en todas las sociedades. Las mujeres inmigrantes arrastran también el encorsetamiento de lo que en sus países de procedencia se considera el rol de una mujer. Este hecho que, en ocasiones es una de las principales causas que provocan la migración,
    • 108 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | también puede suponer una autolimitación en cuanto a las expectativas del proceso migratorio de muchas mujeres. Además nos encontramos con la realidad de la escasa visibilidad de la inmigración femenina. Al hablar de inmigración y analizar y reconocer la aportación de los inmigrantes a nuestro desarrollo económico, el trabajo de la mujer inmigrante no se visualiza suficientemente. Es una tarea importante para luchar contra la discriminación visibilizar esta aportación, aprender a mirar, mostrar ejemplos diferenciados de proyectos migratorios,... Paradójicamente, la mujer es una pieza muy importante para la integración de la comunidad inmigrante. Las mujeres son la correa transmisora de aspectos clave: tanto en lo que respecta a factores sociales, como educativos, de salud, de participación, de socialización. En nuestro modelo social lo que se ha denominado “trabajo reproductivo” recae principalmente en manos de la mujer cuyo papel, en la cohesión del núcleo familiar, es de vital importancia. De ahí la importancia de la mujer inmigrante en el proceso de inserción y acercamiento entre las dos comunidades -que es inevitable cuando hablamos de integración-. Su actuación afecta a todos los miembros del núcleo familiar ya que tiene que ver con los aspectos antes mencionados: educación, salud, habilidades sociales, conocimiento de la nueva sociedad, participación, estrategias diferenciadas con menores y personas mayores, etc... La migración masculina y la femenina son distintas, tanto en la motivación y planteamiento de partida, como en el desempeño laboral en la nueva sociedad, en los roles que ejercen unos y otras, en las relaciones sociales que se establecen, en los duelos que implica la separación familiar, etc... Considerando ese papel vital de la mujer, sería impensable plantearse una política dirigida a la integración de la población inmigrante sin diseñar estrategias dirigidas a promover la mujer. Las mujeres tienen que ser informadas, formadas y apoyadas para mejorar su acceso a los derechos, para contar con herramientas que faciliten su integración. Una de las formas de hacerlo es propiciar su movilidad social (la diversificación y el ascenso en la escala laboral y social), para permitirles acercarse a los derechos de las otras ciudadanas. En conclusión, el género es una perspectiva de imprescindible aplicación en las políticas públicas que nos permite identificar factores de exclusión y desarrollar mecanismos de integración que garanticen la igualdad de oportunidades, independientemente del sexo de la persona inmigrante. Género no es hablar de mujeres exclusivamente; es la consideración de que, la totalidad de las políticas que se diseñan, se implementan y se evalúan, están dirigidas tanto a mujeres como a hombres y, por lo tanto, hay que tener en cuenta los diferentes efectos que puedan tener sobre unas y otros y procurar que cada acción desarrollada tenga un beneficio equivalente para ambos. Además no podemos olvidar que la incorporación de las mujeres, en igualdad de condiciones con los hombres (en todos los ámbitos de la vida social y económica), supone una optimización de los recursos disponibles, una ampliación y diversificación de posibilidades en todos los ámbitos, y, en suma, una mejora de toda la sociedad en general.
    • | Inmigración, género y codesarrollo en las políticas públicas aplicadas en España | 109 Desde la Secretaría de Estado de Inmigración y Emigración se está construyendo una política de estado con respecto a la inmigración basada en el reconocimiento de la importancia que tiene para el desarrollo socioeconómico del país y en torno a cuatro ejes de actuación: – – – – la lucha contra la inmigración irregular, la gestión de los flujos migratorios, la cooperación al desarrollo con los países de procedencia, y la integración de los inmigrantes. Es precisamente este último eje de actuación, la integración, en base a los principios de igualdad, convivencia e interculturalidad (y entendida como proceso bidireccional que busca la igualdad y el desarrollo de un sentimiento de pertenencia en la sociedad de acogida), el punto en el que deben converger las distintas políticas de inmigración. Estamos plenamente convencidos de la necesidad de incorporar la perspectiva de género en el diseño, desarrollo y evaluación de las políticas de integración, de ahí que, el Plan Estratégico de Ciudadanía e Integración que próximamente vamos a presentar incorpore: - Por un lado, el principio del mainstreaming de género tal como fue adoptado en la Plataforma para la Acción que se aprobó en la IV Conferencia Mundial sobre las Mujeres de Naciones Unidas, celebrada en Beijing en 1995, reconociendo y considerando las diferencias entre las condiciones de vida, las situaciones sociales, económicas y culturales de mujeres y hombres separadamente. - Por otro, establezca medidas específicas de intervención dirigidas a mujeres inmigrantes, encaminadas a garantizar y equilibrar su participación y a corregir las situaciones de desigualdad y discriminación que tienen su origen en prácticas sociales, económicas y culturales basadas en estereotipos de género y origen, sumándose como fórmula correctora a la primera estrategia de incorporación del mainstreaming de género. Construir políticas sociales más adecuadas y dotadas económicamente, valorar el importantísimo peso social del trabajo de la mujer y trabajar la igualdad de género, son estrategias fundamentales de cara a evitar la vulneración de los derechos de muchas mujeres inmigrantes. Prejuicios e ideas estereotipadas dificultan la promoción de las mujeres inmigrantes y su inserción en otros espacios laborales. La inmigración no es un fenómeno homogéneo. Hay tantos proyectos migratorios como personas inmigrantes y cada proyecto, además de ser diferente en su inicio, se va configurando en el tiempo. Su consolidación depende de la capacidad de iniciativa de las personas inmigrantes, pero también de la lucha contra la discriminación y el fomento de la igualdad de oportunidades.
    • | Inmigración, género y codesarrollo en las políticas públicas aplicadas en España | 111 Aurora Díaz-Rato Directora General de Cooperación con Iberoamérica de la AECI Buenas tardes, Para empezar quisiera agradecer y felicitar a la Casa de América y la Fundación Directa por la iniciativa de organizar este seminario e invitarme como representante de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI). El tema general de la inmigración latinoamericana es especialmente relevante porque en la actualidad contamos con un millón de personas de esa región en España. Es también un tema muy oportuno ya que próximamente se celebrará un Encuentro Iberoamericano sobre Migraciones en Madrid, en cumplimiento del mandato de la Cumbre Iberoamericana del año pasado. En ese marco nos parece muy conveniente analizar detenidamente la situación de la mujer dentro de la inmigración latinoamericana en España, y valorar cómo puede tenerse en cuenta la dimensión de género en nuestras intervenciones en materia de migración y desarrollo. LA COOPERACIÓN ESPAÑOLA FRENTE A LA MIGRACIÓN, LA POBREZA Y LA IGUALDAD DE GÉNERO El papel de la Agencia Española de Cooperación Internacional en este ámbito se basa principalmente en dos consideraciones. Por un lado, en la estrecha vinculación que existe entre la emigración desde los países en desarrollo y la desigualdad y la pobreza. Por otro lado, en la constatación de que el género es una variable que atraviesa tanto la conformación de la pobreza como de la experiencia migratoria. Respecto a la primera consideración quisiera señalar que, como saben, la lucha contra la pobreza es el objetivo último de nuestra política de cooperación. En el caso concreto de América Latina centramos nuestra atención particular en la problemática de la desigualdades social, económica y política, desigualdades en las que se inserta de forma estructural la dimensión de género. Con relación al tema de la pobreza cabe recodar que hoy unos 96 millones de latinoamericanos –o un 40% de la población actual en la región- se encuentran en situación de pobreza extrema, lo que quiere decir que malviven con menos de un dólar al día. Esto sitúa a América Latina lejos de cumplir en el 2015 con el primer Objetivo de Desarrollo del Milenio, reducir la pobreza extrema. Aunque no puede tomarse como factor único, es evidente que la pobreza actúa como uno de los factores impulsores de la migración latinoamericana hacia España. En relación con la pobreza y la dimensión de género, los informes disponibles nos indican que, a pesar de que está demostrado que las mujeres contribuyen significativamente a la reducción de la pobreza, éstas siguen estando en condiciones de mayor precariedad y sufren con mayor dure-
    • 112 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | za los efectos de la pobreza. Así las mujeres latinoamericanas siguen estando sobre-representadas entre la población más pobre, y los hogares encabezados por mujeres siguen siendo los más pobres de la región. Esto tiene especial relevancia en el análisis de los procesos migratorios y su relación con el desarrollo. Las mujeres están protagonizando cada vez más los movimiento migratorios. Un estudio del Fondo de Naciones Unidas para la Población indica que América Latina es la región donde el porcentaje de mujeres que migran es el más alto (50,5% del total, frente a la media del 48,8% para todos los países en desarrollo, en 2000). En el caso de España, las mujeres de esta región llegaron a representar casi dos tercios de todos los latinoamericanos residentes en 2001. Esta destacada presencia femenina no es del todo nueva. Ya en 1960 las mujeres sumaban el 47% del número total de personas migrantes, según datos del PNUD. Lo que sí resulta novedoso es el papel económico que las mujeres migrantes asumen durante la migración. Cada vez es mayor el número de mujeres que migran de forma autónoma como principales proveedoras y cabezas de hogar, mientras va disminuyendo su presencia como migrantes “dependientes” de los hombres. Las desigualdades de género hacen que la experiencia migratoria sea muy diferente para hombres y mujeres. La decisión de migrar, las redes empleadas, la inserción laboral, el asentamiento en el país receptor y las relaciones que las personas migrantes mantienen con sus países de origen, son hechos que no escapan a las divisiones de género. En cuanto a las motivaciones para emigrar, se debe tener en cuenta que, en los países de origen, y tras los procesos de ajuste estructural, muchas mujeres se han visto abocadas a la economía informal, manteniéndose en actividades productivas de supervivencia que no tienen reconocido su valor económico y por las que se reciben menos ingresos que en la economía formal. A ello se une la erosión del papel del hombre como proveedor económico, consecuencia del elevado desempleo masculino. Esta crisis del modelo reproductivo no está suponiendo un cuestionamiento de la división sexual del trabajo. Como consecuencia, las mujeres están asumiendo la jefatura de sus hogares, en condiciones de mayor precariedad y en un sistema que las hace responsables últimas del mantenimiento de sus familias. Esto forma parte del panorama de feminización de la pobreza que señalaba con anterioridad. En este contexto una de las estrategias de supervivencia que adoptan los hogares es la migración hacia países desarrollados. Por otra, parte mientras en los países pobres se agrandan las brechas económicas y sociales, en los países desarrollados se está produciendo una crisis en el esquema reproductivo establecido. Así, la entrada de las mujeres al mercado laboral no ha ido acompañada de una suficiente redistribución de las cargas de trabajo “reproductivo”, del que las mujeres siguen, seguimos, siendo las principales responsables.
    • | Inmigración, género y codesarrollo en las políticas públicas aplicadas en España | 113 Para hacer frente a esta situación los hogares con recursos de los países desarrollados recurren a la contratación de otras mujeres, probablemente migrantes, para “externalizar” parte del trabajo reproductivo. La fuerte estratificación por género de los mercados de trabajo en los países de recepción efectúa una doble discriminación sobre las mujeres migrantes. No sólo las mujeres se insertan en los sectores más precarios y peor remunerados, sino que esta misma inserción refuerza los roles de género, puesto que, en general, son demandadas para efectuar aquellos trabajos que las mujeres autóctonas no desean (en el sector del trabajo doméstico y cuidados). Por otra parte, podemos también analizar cómo la categoría género atraviesa una de las dimensiones más visibles de la migración, como es el envío de remesas. La transferencia de remesas desde los países de recepción hacia los países de origen no sólo es de interés porque representa una de las dimensiones más tangibles derivadas de la migración, sino porque las remesas se están configurando como factores de desarrollo para los países de origen de la migración. Las remesas se han convertido a nivel mundial en la segunda fuente de financiación externa para los países en vías de desarrollo. Desde una perspectiva regional América Latina y el Caribe son las principales receptoras de remesas a nivel mundial, habiendo recibido el 35% del total de remesas en 2004. En cualquier caso, de acuerdo a algunas estimaciones, si se contabilizaran las transferencias informales, el valor estimado de las remesas podría doblarse. Existen pocos estudios que se hayan adentrado en el análisis del papel que están jugando las remesas en la transformación de ideas y nociones sobre los roles de género, lo cual resulta sorprendente desde el momento mismo en que son mujeres quienes, en mayor medida, envían remesas como cabezas de hogar. En lo que si hay consenso es en que la recepción de dinero en lo hogares, y el uso que se hace del mismo, también está modulado por la dimensión de género que tiene efectos sobre la misma conformación de las relaciones de género. La cantidad de dinero enviada a sus hogares por los y las inmigrantes, el cómo se envía y la forma en que se emplea, no viene determinada sólo por la economía del mercado sino también por la economía política de los hogares. Así, las remesas, más que transferencia financiera periódica, son el resultado de complejos procesos en una compleja red de relaciones entre diáspora y países de origen. En ese proceso las jerarquías de género, edad, autoridad y recursos dentro de los hogares juegan un papel crucial en la configuración de las dinámicas de las familias migrantes, y las redes sociales, lo cual influye también en el flujo de remesas. El hogar está sometido a tensiones: los recursos económicos no se distribuyen por igual dentro del mismo, y tampoco es igual el poder de negociación de cada uno de sus miembros. Por otra parte, el rol social asignado a las mujeres, que hace de ellas las máximas responsables en el mantenimiento del bienestar de sus familias, determina el modo en que hombres y mujeres invierten las remesas.
    • 114 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | En el análisis de las remesas deberemos tener en cuenta, por tanto, que el proceso de toma de decisión acerca del empleo del dinero, qué miembros del hogar se ven beneficiados y los efectos que las mismas tienen a medio y largo plazo sobre la estructura familiar, no son ajenos a las divisiones de género. El estudio de las remesas desde una perspectiva de género nos permite, además de comprender de qué manera los roles económicos y sociales que las mujeres adquieren al enviar o gestionar remesas, pueden catalizar transformaciones en las relaciones de género e impulsar, a su vez, cambios de índole social, cultural, económica y política. Por último, el efecto de las remesas sobre el desarrollo de los países de origen de migración depende en gran medida de que los países receptores tengan la voluntad de articular sus políticas de inmigración con las políticas de cooperación al desarrollo. Del grado en que estas políticas incorporen la perspectiva de género dependerá que el desarrollo incluya las necesidades y prioridades e intereses de las mujeres migrantes. EL RETO DEL CODESARROLLO Queda claro, me parece, nuestra motivación básica a la hora de abordar la interrelación entre pobreza, género, migración y desarrollo. Como saben, a partir de nuestro Plan Director 2005-2008, la Cooperación Española ha decidido tomar un papel activo en la promoción del codesarrollo. Desde este compromiso político el trabajo ha ido en dos direcciones, principalmente. Por un lado, se creó un Grupo de Trabajo sobre Codesarrollo en el Consejo de Cooperación. Dicho Grupo, que se compone de representantes de la Administración y de distintos actores sociales, dedicó varios meses a discutir un texto de principios que fue aprobado por el Consejo y que constituye una base importante para nuestro trabajo en este ámbito. Por otro lado, como el Plan Director indicaba la prioridad de iniciar acciones de codesarrollo en dos países, Marruecos y Ecuador, la AECI puso en marcha sendos procesos. De manera complementaria, a través de los Convenios que la AECI está firmando con varias ONG, se apoyarán acciones de codesarrollo de menor envergadura en otros países. También apoyaremos algunos esfuerzos de promover enfoques de codesarrollo entre los propios latinoamericanos, porque buena parte de la migración en la región sigue siendo intra-latinoamericana, y apenas hay políticas públicas para abordar esta problemática. Finalmente, en el marco de la Comunidad Iberoamericana y de las relaciones entre la Unión Europea y América Latina, existe un diálogo político cada vez más intenso sobre esta materia. EL PROYECTO PILOTO EN ECUADOR Paso a describir brevemente el proyecto piloto que la AECI está poniendo en marcha en Ecuador. Este proyecto, que iniciará actividades en breve, es el resultado de un proceso de más de 18 meses de diagnósticos en España y en Ecuador, y de consulta que parte de una metodología de “alianzas público-privadas” que implica la puesta en común de diversos agentes. En efecto, el proceso ha involucrado una amplia variedad de actores públicos y privados de ambos países. En el cora-
    • | Inmigración, género y codesarrollo en las políticas públicas aplicadas en España | 115 zón del proceso era necesario situar a los propios inmigrantes aquí y a sus familias y comunidad de origen, pero este objetivo no ha resultado ser tan fácil de realizar como podrían imaginar. Al respecto, un primer reto era convertir el concepto vago de codesarrollo en ideas operativas. A veces, el término de codesarrollo se convirtió en un problema en sí para algunos actores, por la falta de experiencias que demuestran claramente su potencial. Una propuesta que parece que tiene amplio apoyo entre los involucrados es la del Centro de Codesarrollo. Se trata de un espacio donde todos los actores aportan algo –recursos económicos, conocimientos técnicos o de gestión o contactos- a unos objetivos definidos colectivamente y referidos a la situación socioeconómica de las comunidades en el Ecuador y a la mejora de la integración de los y las inmigrantes ecuatorianos en España. La idea es empezar con una alianza entre la AECI, el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, el Gobierno de Murcia -región donde se concentra un gran número de población ecuatoriana-, otras entidades de la misma región, como gobiernos locales y una caja de ahorros, un gobierno local en Ecuador, el Gobierno Central del país y asociaciones de migrantes ecuatorianos y asociaciones locales en la comunidad identificada. Con el tiempo se pueden ir sumando otros actores de ambos países y, si tiene éxito, exploraremos la posibilidad de replicarlo en otras zonas de Ecuador y/o con otros grupos de inmigrantes latinoamericanos. El proyecto no se ha centrado específicamente en la mujer inmigrante, pero sí ha revelado su papel clave. En primer lugar, hemos corroborado en los distintos talleres que se han organizado, tanto aquí como en Ecuador, que uno de los motivos por el cual las mujeres salen de su país es por la falta de oportunidades para realizarse. En España y otros países se les pueden abrir muchas oportunidades. Así, en varios municipios de Murcia, hay iniciativas interesantes de integración enfocadas en las mujeres ecuatorianas. Segundo, en general nos ha parecido que las mujeres muestran un mayor grado de preocupación por la situación de sus comunidades de origen, entre otros motivos, porque muchas veces dejan atrás a hijos, padres y otros familiares. Esto parece confirmarse en el hecho de que sean las mujeres las que más remesas envían a sus familias en Ecuador. Además, es interesante observar cómo ellas frecuentemente son las que más se interesan por cuidar y promover sus culturas originarias, en particular en el caso de los pueblos indígenas. Esto nos plantea entonces una doble reflexión, por una parte cómo la experiencia migratoria puede contribuir al empoderamiento de las mujeres (en cuanto a autonomía económica), y cómo puede tener un potencial transformador en las relaciones de género, involucrando más a los hombres en el cuidado de sus familias. Finalmente, en particular en el taller que se llevó a cabo en Murcia, fueron las ecuatorianas las más articuladas en cuanto a sus demandas frente a la cooperación española. Fueron ellas las que con más fuerza exigieron un papel activo en el proyecto que surgiera, lo cual nos induce a pensar que efectivamente la experiencia migratoria puede contribuir a potenciar espacios de organización entre las propias mujeres. CONCLUSIONES Este proyecto es una apuesta modesta frente a la dimensión de la inmigración latinoamericana en España, que sigue creciendo. No obstante, es un ejemplo de lo que se puede hacer desde la
    • 116 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | cooperación y esperamos que pueda mejorarse, y que pueda servir de inspiración para que otros actores se impliquen más. En todo caso, seguiremos ampliando nuestra mirada con otras intervenciones en la región. La experiencia muestra que la migración puede ofrecer nuevas oportunidades para mejorar las vidas de las mujeres y hombres y transformar las relaciones de género. La migración puede brindar una fuente vital de ingresos a las mujeres migrantes y a sus familias, así como proveerles de un mayor grado de autonomía, de confianza en sí mismas y estatus social. Sin embargo, la migración también puede afianzar los roles y desigualdades tradicionales y exponer a las mujeres a nuevas vulnerabilidades como resultado de su precaria condición legal, su exclusión y aislamiento. Aunque es cada vez mayor el reconocimiento de que las mujeres también son migrantes (la mayoría) y que las causas e impactos de la migración tienen sesgos de género, los intentos por transversalizar el enfoque de género han sido escasos. En ese sentido, la Cooperación Española deberá realizar un esfuerzo por incorporar la atención a la igualdad entre hombres y mujeres en todas sus intervenciones en materia de migración y desarrollo, tal como nos indica nuestro Plan Director. Se trata de una tarea en la que tenemos mucho que hacer, pero en la cual poseemos un compromiso claro. En el camino también esperamos aprender de las experiencias de otros. Por eso, seminarios como éste, donde podemos entrar en contacto con otras perspectivas y con ideas nuevas, son muy útiles. Muchas gracias.
    • | Inmigración, género y codesarrollo en las políticas públicas aplicadas en España | 117 Rosa Peris Directora General del Instituto de la Mujer Me siento muy contenta de poder estar aquí esta tarde y de este modo compartir con todas y todos ustedes algunas reflexiones sobre la inmigración de las mujeres y sobre el enorme potencial que tienen para crear riqueza, tanto en su país de origen como para el de acogida y mejorar, de este modo, las condiciones de vida de su entorno. Me gustaría agradecer la invitación que la Fundación Directa me ha dirigido para poder participar en este foro sobre “Las mujeres protagonistas de la inmigración latinoamericana en España”, así como también a la Casa de América. Debemos partir del hecho de que las mujeres han estado siempre presentes en los procesos migratorios, si bien es evidente que desde mediados del siglo pasado, como ha sucedido en otros muchos ámbitos de la sociedad, resulta mucho más palpable tanto su presencia activa como sus aportaciones en las sociedades de acogida y en la de origen. No cabe duda que en los últimos años, la llamada “feminización de la migración” constituye uno de los rasgos más característicos de los movimientos migratorios. En la actualidad, del total de inmigrantes que existen en España, alrededor del 48 % son mujeres. Según los datos de la Secretaría de Estado de Inmigración y Emigración, una vez finalizado el Proceso de Regulación de inmigrantes, en España hay un millón setecientas mil mujeres inmigrantes, con una edad media de 34 años. Cientos de sueños depositados en sus proyectos migratorios y toda una vida por delante para poder realizarlos. El resultado del proceso de regularización de la población inmigrante cerrado en julio del pasado año, ha sido, entre otras cosas, hacer visible una realidad. Antes existía igualmente, pero escondida y por lo tanto susceptible de ser ignorada. En estos momentos el proceso de regularización ha sacado a la luz el rostro femenino de la inmigración y ha puesto cara a sus necesidades. Es muy difícil dibujar las razones por las que, en estos momentos, deciden emigrar las mujeres; son razones que pueden ser tan diversas como lo han sido en otros momentos de la historia y en las que forman parte sustancial elementos culturales, económicos, demográficos, personales. Los motivos económicos, vinculados a la necesidad de garantizar los ingresos familiares, siguen siendo uno de los primeros elementos a considerar a la hora de tomar la decisión de emigrar. Asimismo, es importante a la hora de iniciar el proceso, la reagrupación familiar, una vez que el hombre ya ha emigrado en busca de una mejor calidad de vida para sus hijas e hijos, iniciativa incentivada además por los países receptores. El reclamo de mano de obra barata y poco cualificada, y la necesidad de llenar huecos del mercado, fundamentalmente relacionados con el ámbito doméstico y el cuidado de las personas, son factores que también inciden en dicha decisión.
    • 118 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | Pero también hay otras mujeres que emigran en contra de su voluntad, para huir de situaciones de violencia, de violación de los derechos humanos o, por el contrario, son engañadas con las bondades de otros países para caer en mafias organizadas de prostitución. Cada vez son más las mujeres que, lejos de seguir el estereotipo que tradicionalmente las presentaba como un colectivo homogéneo, pasivo y supeditado al proyecto migratorio de su marido, protagonizan proyectos migratorios autónomos, con la finalidad de encontrar un empleo y mejorar sus condiciones de vida. Son mujeres que ven en la emigración la oportunidad de aliviar las formas de control social tradicionales y que no quieren reproducir los modelos de vida de las mujeres de su entorno, que quieren estudiar y ejercer una profesión convirtiéndose, en muchas ocasiones, en referentes para otras mujeres, en pioneras y elementos clave de los actuales movimientos migratorios. La brecha de género actúa de igual manera en las mujeres inmigrantes que con las mujeres españolas. De esta forma se observa cómo en el ámbito laboral la tasa de actividad de las mujeres inmigrantes es del 57,2% frente al 79,9% de los hombres inmigrantes, y su tasa de desempleo es del 20% mientras que la de los hombres sólo llega al 16,6%. Soportan segregación horizontal y vertical, ocupando puestos de trabajo muchas veces por debajo de su cualificación profesional, fundamentalmente en el sector servicios, como empleadas de hogar y hostelería, muchas veces con contratos precarios y con salarios inferiores a lo establecido. Las mujeres inmigrantes, al igual que las españolas, también tienen mayores obstáculos que los hombres para desarrollar su creatividad y su capacidad emprendedora. Además, en ocasiones han de soportan actitudes racistas, xenófobas y sexistas, y situaciones de violencia que las sitúan al borde de la indefensión ante el miedo de perder un empleo o incluso perder la situación de regularidad. Nosotras partimos de la consideración de que género y migración son realidades que se interseccionan en un sistema global de desigualdades que van moldeando la identidad de cada mujer inmigrante. Cuando hablamos de mujeres inmigrantes, de “mujeres inmigradas”, no nos podemos quedar en un análisis puntual, hay que contextualizarlo dentro de las desigualdades a nivel mundial. Estas desigualdades responden a graves problemas estructurales. Por eso, hablar de mujeres inmigrantes nos lleva a pensar en el concepto de codesarrollo. Es sabido que, de siempre, cualquier pequeña mejora que experimenten las vidas de las mujeres, ya sea en el ámbito de la educación y formación (me viene en estos momentos la célebre frase de “educa a una mujer y educarás a toda una generación”), de la salud, de la economía (los microcréditos son un claro ejemplo), repercute de forma exponencial sobre el conjunto de su familia, sobre el conjunto de su comunidad. El codesarrollo exige una actuación simultánea en el país de procedencia y en el de acogida, de acuerdo con la idea de “desarrollo en el país de origen e integración en el de destino”, en el que las mujeres tienen un papel decisivo. O habrán sido las mujeres las que han incidido en el nacimiento del concepto de codesarrollo. El Gobierno de España apuesta claramente por las políticas de igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres y las sitúa como uno de los ejes vertebradores de todas sus actuaciones. Igualdad de derechos y oportunidades para todos los hombres, para todas las mujeres.
    • | Inmigración, género y codesarrollo en las políticas públicas aplicadas en España | 119 Por este motivo, desde diferentes instancias se están realizando esfuerzos para que la inmigración no refuerce las diferencias entre sexos y dar un tratamiento diferencial en función de la diversidad de las necesidades. En este proceso, es fundamental apostar por la integración del mainstreaming de género en todas las políticas públicas, con especial atención a las de empleo, inclusión social, integración de inmigrantes, de salud, de violencia contra las mujeres. Las recientes Ley Orgánica de medidas de protección integral contra la violencia de género, aprobada en diciembre pasado, La Ley sobre medidas para incorporar el impacto de género en las disposiciones normativas elaboradas por el gobierno, y la Futura Ley de igualdad prevista para este otoño, son un claro ejemplo de lo dicho. Por otro lado, el Instituto de la Mujer, como organismo responsable de propiciar políticas de igualdad de oportunidades en España, tiene dos objetivos fundamentales: propiciar la igualdad de oportunidades en todos los aspectos de la vida de mujeres y hombres y luchar de forma activa contra la discriminación. Por esto la necesidad de impulsar la desagregación de datos estadísticos por sexo, diseñando indicadores -a través del Observatorio de Igualdad de Oportunidades-, que permitan medir y evaluar los cambios, realizando estudios y publicaciones que permitan conocer más y mejor a las mujeres inmigrantes y sus aportaciones a una sociedad, y los esfuerzos por sensibilizar y educar en valores de igualdad y tolerancia, a través de la elaboración y edición de materiales didácticos y divulgativos. Pero también quiero destacar los programas encaminados a favorecer el acceso y permanencia de las mujeres en el mercado de trabajo, de todas las mujeres. Quiero aquí señalar cómo si bien es cierto que desde los orígenes del Instituto de la Mujer todas sus actuaciones estaban destinadas a todas las mujeres, sin tener en cuenta su origen, nacionalidad, sino teniendo en cuenta tan sólo aquellos aspectos, necesidades concretas, que hacían más conveniente que participase de una u otra actividad. De este modo, las mujeres inmigrantes en el año 2005 han participado en los programas dirigidos a mejorar su empleabilidad como los Cursos Innova -2,80% sobre el total-, el 4,37% en los Cursos de Formación Profesional, o el 5,57% en los Cursos de Formación en Nuevas Tecnologías. Son el 11,50% de las mujeres que participan en el Programa Clara, itinerarios personalizados dirigidos a mujeres en procesos de integración social y laboral. La participación de las mujeres inmigrantes en los Programas dirigidos al fomento y consolidación de empresas es también importante. Así, en el Programa de Apoyo Empresarial a Mujeres, su participación asciende al 10,28% sobre el total de mujeres participantes y en el Complejo Virtual para Empresarias su participación llega al 16%. Además, el 11,20% de los microcréditos concedidos desde el Programa del Instituto fueron para mujeres inmigrantes y el 4% de las Ayudas “Emprender en Femenino”. Pero quiero destacar las nuevas líneas de actuación propiciadas desde el Instituto de la Mujer dirigidas a mujeres inmigrantes. En ellas nuestros esfuerzos van encaminados a favorecer la incorporación del mainstreaming de género en las políticas públicas dirigidas a la población inmigrante y en las actuaciones de las entidades que trabajan con y para inmigrantes.
    • 120 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | En esta nueva experiencia tenemos dos ejemplos de los que nos sentimos contentas. El Proyecto NEXOS y el Proyecto Bembea, ambos en el marco de la Iniciativa Comunitaria Equal (primera y segunda convocatoria), un espacio excelente para trabajar con otras entidades en nuevas metodologías y formas de trabajar. En ambas experiencias tenemos al lado a la Dirección General de Integración de Inmigrantes, las Universidades Complutense de Madrid y de Barcelona y a entidades que trabajan directamente con migrantes: CEPAIM y Cruz Roja. En Bembea contamos además con la FEMP y la Dirección General de Migraciones de la Región de Murcia como compañeras de viaje. De ambos proyectos, NEXOS y Bembea, hemos y estamos aprendiendo mucho. Del primero, NEXOS, aprendimos todas las entidades del gran peso de las mujeres en los procesos migratorios, y por lo tanto, de la necesidad de incorporar la perspectiva de género y la interculturalidad de forma inseparable en el análisis, desarrollo y evaluación de todas las actuaciones. Y esta dualidad la hemos incorporado a nuestro hacer diario como una “buena práctica”, y una razón de ser en toda nuestra programación dirigida a la inserción laboral y participación social de las mujeres inmigrantes, o en los procesos de codesarrollo, que en el proyecto NEXOS tuvo también buenos resultados. En el segundo proyecto, BEMBEA, estamos trabajando sobre alguno de los aspectos que repercuten negativamente en esta participación, social y laboral, como la violencia de género a la salud biopsicosocial. De los resultados, estamos convencidas que obtendremos nuevas claves para diseñar unas políticas públicas más eficaces, más eficientes y más cercanas a la realidad de la ciudadanía de nuestro país. Para finalizar, únicamente constatar que en el Instituto de la Mujer creemos firmemente que luchar por la igualdad de derechos de las mujeres inmigrantes significa apostar por su plena ciudadanía, reconociendo sus derechos como personas, sujetos de todas las libertades en igualdad, y no sólo como sujetos pasivos, receptoras de unas normativas, destinatarias de unas reglas impuestas desde diferentes estamentos, sino como sujetos de derecho activo, con una plena participación en la toma de decisiones. En definitiva, luchar por una sociedad más justa, en donde el principio de igualdad de oportunidades sea una realidad, con independencia del sexo, del color de la piel y de la procedencia de las personas.
    • | Inmigración, género y codesarrollo en las políticas públicas aplicadas en España | 121 Gabriel Fernández Director General de Inmigración de la Comunidad de Madrid En primer término, expreso en nombre de la Presidenta Esperanza Aguirre, una mujer profundamente comprometida con la causa de la mujer, nuestra gratitud a la Casa de América y a la Fundación Directa por el esfuerzo comprometido que están realizando. He tenido la oportunidad de constatar que comparto con este distinguido panel de conferenciantes el discurso en favor de la mujer española, en favor de la mujer inmigrante. Justamente por ello, el Gobierno de la Comunidad de Madrid ha sido el primero de España en crear una Consejería de Inmigración. El Gobierno de la Comunidad de Madrid ha sido el primer Gobierno que ha comprometido directamente con los inmigrantes en la generación de una política pública para la integración. Y no sólo una política diseñada al margen de los inmigrantes para los inmigrantes, sino desde y con los inmigrantes, en favor y para los inmigrantes. Asimismo, se trata también de la primera vez en España y, yo diría que en el resto de Europa, que se ha comprometido una suma tan cuantiosa para la integración de las mujeres y de los hombres inmigrantes. Estamos hablando de una cifra que supera los 4.400 millones de euros. Madrid es una sociedad de acogida que da la bienvenida a más de 167 nacionalidades diferentes. Madrid ha sabido reaccionar de forma oportuna a una variación demográfica tan importante: hace cinco años el número de inmigrantes ascendía a 160.000; hoy en día Madrid cuenta con, al menos, 950.000 inmigrantes, de los cuales una buena parte la integra el género femenino. Como decía Estrella, acertadamente, la inmigración actual tiende al equilibrio entre los géneros, y el caso de Madrid es ejemplo de ello, puesto que la población masculina y femenina en el colectivo inmigrante es prácticamente igualitaria. Hay grandes diferencias, hay grandes matices según la procedencia de la mujer inmigrante. Tradicionalmente, en el caso de la mujer americana, ha habido años durante los cuales entre el 60 por ciento y el 80 por ciento de los dominicanos, peruanos, ecuatorianos y colombianos que llegaban a España eran mujeres. Hoy se va logrando de alguna forma la paridad, aunque sigue preponderando la población femenina iberoamericana con un 53 por ciento. En cuanto al colectivo africano, y pese a que la mujer gana día a día un mayor protagonismo, el varón lleva todavía la iniciativa en el proyecto migratorio. En comunidades como la marroquí, la presencia femenina se acerca casi al 40 por ciento cuando hace unos años apenas rondaba el 37 por ciento. Es decir, constatamos que en ámbitos como el africano, e incluso el asiático, la mujer cobra protagonismo día a día. La mujer huye, naturalmente, como también lo hace el hombre, de la pobreza, de la inseguridad, de la falta de oportunidades y de la discriminación para propender no sólo por el bienestar pro-
    • 122 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | pio y el de su familia. Cada vez más, como decía acertadamente Rosa, la mujer viene de forma independiente para labrarse un futuro propio y un proyecto vital, profesional, que le garantice un porvenir mejor para ella. Esta situación la estamos observando, cada vez más, no sólo en la mujer iberoamericana, sino también en la mujer magrebí. Es importante comentar también la gran riqueza que supone para la sociedad de acogida la juventud de la mujer inmigrante. La media de edad de la mujer inmigrante se sitúa en los 35 años, lo que significa que está en lo mejor de su etapa vital. Por eso, laboral y humanamente, la mujer inmigrante va a dar lo mejor de sí a la Comunidad de Madrid, a toda España y a toda Europa. Las cifras así lo revelan: el 70 por ciento de la población femenina tiene entre 20 y 35 años. Su nivel de compromiso económico -porque lo que tenemos es una inmigración eminentemente económica- con el crecimiento de nuestras comunidades no tiene precedentes. La tasa de actividad de la mujer ronda el 80 por ciento en la Comunidad de Madrid, cerca de 18 puntos por encima de la tasa de actividad de la población de acogida. Los sectores de hostelería, y de servicios en general, son los que ocupan la mayor parte del trabajo del colectivo inmigrante femenino, particularmente en los ámbitos de la asistencia domiciliaria a personas dependientes, ya sean niños, enfermos o personas mayores. Pero tenemos todavía un gran reto. Y es que el trabajador inmigrante, mujer, recibe un 30 por ciento menos de salario por la misma tarea que realiza una mujer de la sociedad de acogida, siempre que esté en situación regular. Si no lo está, recibe hasta un 50 por ciento menos de remuneración. La mujer inmigrante aporta una gran riqueza a la Comunidad de Madrid y así lo queremos reconocer. Por eso, insisto, la propia presidenta Esperanza Aguirre, como mujer comprometida con las mujeres, ha hecho este gran esfuerzo en favor de la integración. Queremos reconocer que humana, cultural y económicamente, la mujer ha transformado para bien a la Comunidad de Madrid. El inmigrante, particularmente la mujer, ya no viene a Madrid para labrarse un futuro mejor, que también. Ahora podemos decir que Madrid se labra un mejor futuro gracias a la mujer inmigrante. En el aspecto humano, no podemos obviar que la tasa de natalidad se ha recuperado en Madrid, y en España, y no podemos desconocer que ha sido gracias a la mujer inmigrante, quien ha permitido que la mujer española armonice su vida familiar y su vida laboral. En el terreno cultural, Madrid puede ser, hoy en día, con 167 nacionalidades diversas, tan cosmopolita como Londres o Nueva York, y eso queremos reconocerlo y agradecerlo a todas las mujeres. Y, por último, en el apartado económico, si Madrid cuenta hoy con una renta superior al promedio europeo en un 30 por ciento, no podemos desconocer que ha sido posible gracias a la mano de obra inmigrante y, en buena parte, a la mano de obra y al compromiso de las mujeres. Es más, hemos constatado científicamente, a través de un estudio con la Universidad Autónoma de Madrid, algo que ya percibíamos, y es que el aporte de la población inmigrante y, particularmente de la mujer, llega al 10 o al 11 por ciento de la riqueza regional. Y eso tenemos que hacerlo saber, porque si no fuera por la mujer y el inmigrante la Comunidad de Madrid no sería la potencia en la que se está convirtiendo. Por eso, insisto, el Gobierno de la Comunidad de Madrid no sólo ha creado por primera vez en
    • | Inmigración, género y codesarrollo en las políticas públicas aplicadas en España | 123 España una Consejería de Inmigración; ha involucrado directamente a los inmigrantes en esta tarea. Ha permitido que el inmigrante diseñe su propio plan de integración, que lo administre y que lo ejecute, comprometiendo 4.400 millones de euros en esas tareas de integración de la inmigración. Y hay que mencionar también que a nivel de cooperación, Madrid ha cuadruplicado sus presupuestos destinados a la inversión en desarrollo, especialmente en los lugares de origen de la inmigración de nuestra región. El Plan de Integración de la Comunidad de Madrid procura realizar transversalmente -y esperemos que así lo logremos al cabo de estos tres años de ejecución- una defensa a ultranza de la mujer en todos sus ámbitos de actuación. El Plan de Integración abarca 10 ámbitos diferentes, siendo los más importantes sanidad, educación, vivienda, trabajo, sensibilización y participación. En el ámbito de la salud podemos garantizar algo que era una exigencia de los sectores sociales, y es que el inmigrante pudiera acceder al Servicio de Sanidad en igualdad de condiciones con el español. De hecho, cerca de 900.000 de un total de 950.000 inmigrantes, ya tienen hoy su tarjeta sanitaria. Regular o irregularmente, no es indiferente. Lo que queremos garantizar es que todos los inmigrantes estén en igualdad de condiciones y que el Servicio de Salud no sea un elemento de discriminación. En el ámbito educativo, el Plan de Integración atiende las necesidades de cerca de 104.000 inmigrantes, el 60 por ciento de ellos mujeres, facilitándoles la escolarización gracias a un régimen de gratuidad y, por supuesto, de una serie de becas de comedor, de transporte y de refuerzos educativos. En el ámbito de la vivienda y del trabajo, sobre todo en el del trabajo, luchamos contra la marginalidad garantizando, por ejemplo este año, la formación de más de 50.000 mujeres en programas de preparación. Lo que no podemos permitir es que el trabajo, que es una de las principales herramientas de integración, se convierta, por el contrario, en un mero mecanismo de exclusión. En el ámbito de la sensibilización, para abreviar y permitir que ustedes puedan participar mientras cambiamos opiniones, acabamos de inaugurar La Casa Hispano Boliviana, y en los próximos meses, abrirán sus puertas la Casa Hispano Colombiana, la Hispano Peruana, la Hispano Ecuatoriana, la Hispano Rumana, seguidas de las casas de Bulgaria, de Marruecos, de la Panafricana y la de la República Dominicana. Porque entendemos que la integración no sólo supone tener los documentos en regla, algo fundamental, por supuesto, y porque entendemos que la integración no sólo implica acceder en condición de igualdad a los servicios de Salud, de Educación, de Vivienda y de Empleo. Y es que creemos que la integración supone algo más: supone que los inmigrantes sepamos que la Comunidad de Madrid reconoce el aporte cultural que le ofrecemos; ése es el objeto de estas casas regionales. Afortunadamente, Madrid es una sociedad cosmopolita: todos los inmigrantes somos conscientes de ello. Para Madrid y para España, nuestra gratitud por esta serie de esfuerzos que está haciendo por nosotros. En todo caso, insisto, hay cinco principios fundamentales que conducen este Plan de Integración, de cara también a favorecer la integración de la mujer. En primer término, la línea transversal de los parámetros señalados, como mencionaba Estrella, por la IV Conferencia Mundial para la Mujer de Naciones Unidas; cohesión social en la línea de la Cumbre de Lisboa; igualdad de oportunidades entre los hombres y las mujeres, entre los españoles y los inmigrantes; corresponsabilidad, es
    • 124 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | decir, reciprocidad, un proceso bidireccional que supone que el inmigrante recibe muchos derechos, pero que también supone que ha de cumplir unas obligaciones; y, por último, el principio de normalización. Porque entendemos que todos los dispositivos que creemos para la integración de la mujer y del hombre inmigrante tienen un objetivo final, y es lograr la vida común y corriente, la vida normal de cualquier ciudadano. No deseamos formar un esquema paralelo que aísle y termine en consecuencias desastrosas, como ya hemos conocido en otros países de Europa. En Madrid, por el contrario, apuntamos a la normalización. Este esfuerzo de 4.400 millones de euros va dirigido también a eso, a que finalmente el inmigrante aporte su riqueza cultural a la Comunidad de Madrid, pero que sea un madrileño más. Queremos darle la bienvenida.
    • 5. Protagonismo latinoamericano: demandas y experiencias De izquierda a derecha: Nélida Molina, Yris Rossi, Andelfo García, Mª Amor López Espinosa, Dora Aguirre y Ana Pellicer. Fuente: Casa de América.
    • | Protagonismo latinoamericano: demandas y experiencias | 127 Andelfo García (*) Ministro Plenipotenciario de la Embajada de Colombia En primer lugar, quiero trasmitirles un saludo muy especial de la Embajadora Noemí Sanín, quien desafortunadamente, por inconvenientes de última hora, no pudo acompañarlos la tarde de hoy, como hubiera sido su deseo. Nuestro agradecimiento también para Dña. Mª Ángeles Sallé, Presidenta del Patronato de la Fundación Directa y, por supuesto, nuestra sincera gratitud a la Casa de América, como siempre, por su hospitalidad y por su apoyo a todos estos eventos de gran importancia pero, sobre todo, de gran utilidad. Nos corresponde abordar el tema del protagonismo latinoamericano: demandas y experiencias de las mujeres como protagonistas de la inmigración latinoamericana desde la perspectiva de las dos orillas. Realmente, hablar del tema migratorio es expresar, es narrar experiencias de vida. Son los casos palpables, vivencias cotidianas, tanto acá, en este caso en España, como en la región de origen. Para tratar de ilustrar un poco el tema, voy a contarles en dos minutos la historia de Evelyn. Evelyn es una persona que nace en Pereira, en plena zona cafetera colombiana. Tiene 31 años y dos hijos: Alexander y David. Era auxiliar de un consultorio odontológico. Hace cinco años decidió venir a España en busca de un futuro mejor para su familia. Dejó a sus hijos en Pereira, al cuidado de su madre. Con la ayuda de su familia, Evelyn obtuvo los recursos necesarios para llegar hasta acá. Entró por el aeropuerto de Barajas y, desde entonces, trabaja en una residencia en el servicio doméstico. Trabaja unas 50 horas a la semana y recibe un salario entre 600 y 700 euros al mes. Ahorra, trata de no gastar ni siquiera en pequeños lujos. Lo que gana lo usa para vivir y, el resto, lo envía a Colombia para sus hijos. Evelyn quisiera poder trabajar en un consultorio odontológico y ejercer su formación académica, lo que estudió, pero por ahora no ha sido posible. Gracias a que, recientemente, ha obtenido su tarjeta de residente, en una semana viajará a Colombia para reunirse con sus hijos después de cinco años sin verlos. En la otra orilla, Doña Rosa, que es la madre, la espera en Pereira. Vive en Dos Quebradas. Quienes vienen de Colombia saben que la historia de Evelyn se puede multiplicar por miles. Hay regiones, municipios como Dos Quebradas, donde ha habido una oleada, una motivación enorme para viajar y, sobre todo, para viajar a España.
    • 128 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | Doña Rosa no revela su edad, pero debe rondar los 60 años. Vive con su hijo menor John Jairo, desempleado desde hace cuatro meses, que trabajaba en una fábrica de confección. Vive también con los dos nietos. Únicamente recibe el dinero que Evelyn le envía desde España y que utiliza para el mantenimiento de los niños y del hogar. Alexander y David esperan a su mamá. David, aunque la ve en las fotos y habla con ella, no la recuerda, porque hace cinco años que no la ve. Son unos niños buenos, un poquito rebeldes. Le dan algunos dolores de cabeza a doña Rosa, que no sabe qué hacer para que estudien más. Esta historia no es la de todos los inmigrantes colombianos, evidentemente, porque también los hay médicos, empresarios, ingenieros... pero sí la de muchos inmigrantes colombianos. En lugar de abordar el tema por las cifras, que son siempre frías, he preferido contar la historia de una emigración que es fiel reflejo de cientos de realidades. Seis de cada diez inmigrantes colombianos son mujeres. El 66 por ciento de las mujeres colombianas residentes en España tienen entre 20 y 44 años. Una de cada tres mujeres tiene entre 25 y 34 años. Cuatro de cada diez mujeres trabajaban, antes de venir a España, como pequeñas comerciantes, administrativas, operadoras de informática, secretarias o similares. Ocho de cada diez mujeres colombianas han tenido como primer empleo, al llegar a España, el servicio doméstico. Cuatro de cada diez mujeres trabaja entre 50 y 60 horas a la semana y recibe salarios mensuales entre 500 y 600 euros, o por debajo de esas cifras. En la otra orilla, doña Rosa, la mamá, recibe las remesas. Los recursos de remesas en Colombia superan los 3.300 millones de dólares y se observa entre los receptores una alta proporción de mujeres: tres de cada cuatro son mujeres. La mayor periodicidad permanece en dependencia en las remesas para gastos recurrentes. Este caso de las mujeres receptoras pone en evidencia el hecho de que cerca del 40 por ciento de ellas son cónyuges o madres de los remitentes, cuya responsabilidad es la de cuidar a los hijos y a otros miembros del hogar de origen del remitente. Hoy puede haber en España 400.000 colombianas y 400.000 historias migratorias. Nosotros, en la Embajada, quisiéramos tener un contacto mucho más directo, más permanente con los inmigrantes. Pero, definitivamente, el volumen y la rapidez con que se da la inmigración desbordan completamente a las instituciones del Estado. Colombia y, pienso que muchos países donde se producen fenómenos migratorios súbitos –el colombiano es un fenómeno de los últimos seis o cinco años, a lo sumo siete años-, tiene que afrontar el reto de tratar de responder al tema migratorio sin haber formulado previamente una política pública para la emigración. En la Embajada y en los Consulados los esfuerzos se han dirigido a varios aspectos: se ha trabajado en el tema de la homologación de licencias de conducción, en la homologación de títulos, en el convenio de Seguridad Social para lograr que lo que se haya cotizado en Colombia pueda
    • | Protagonismo latinoamericano: demandas y experiencias | 129 sumarse a las cotizaciones que se hagan en España a la Seguridad Social y que posteriormente se paguen las pensiones proporcionalmente, o viceversa, en el caso de los españoles que viajen a Colombia. Se está trabajando, también, con las autoridades españolas en el terreno de la participación política de los emigrantes, planteándose la posibilidad de que los inmigrantes con papeles en regla puedan votar en las elecciones locales, en las elecciones municipales. Se han dedicado también ingentes esfuerzos al fortalecimiento de los Consulados: el trabajo de apoyo a las tareas de regularización ha sido, de verdad, muy importante y, en ello, la Embajadora Doña Noemí Sanín ha jugado un papel fundamental con gran convicción y dedicación. Pero el reto que tenemos, y trabajamos de la mano con el Gobierno, es el de dotarnos sobre la marcha de políticas que respondan a esas realidades que nos han desbordado o nos están desbordando. (*) Ponencia preparada por la Embajada de Colombia.
    • | Protagonismo latinoamericano: demandas y experiencias | 131 María Amor López Espinosa Agregada Cultural de la Embajada de Ecuador Buenas tardes. Soy Mª Amor López, Agregada Cultural de la Embajada del Ecuador. Deseo, en primer lugar, felicitar a los organizadores de este evento, a “Madrid entre dos Orillas”, a Fundación Directa y a la Casa de América, por su gran empeño y esfuerzo en la realización de este encuentro, cuya temática es tan actual e importante por las implicaciones que conlleva en la vida social diaria de nuestro entorno, tanto para la sociedad española como para los que se han integrado en ella. Deseo, asimismo, agradecerles, sobre todo a mi buena amiga Mª Ángeles, por haber pensado en mí para representar a mi país en este Foro, lo cual acepté muy gustosa, pues creo y estoy convencida de que la problemática de la inmigración nos incumbe a todos, oficial y particularmente, y todos tenemos la obligación de participar y colaborar, para que, ambos lados, la sociedad que acoge y los recién llegados, asuman esta realidad de forma consciente y sin engañosos traumas. LA INMIGRACIÓN COMO FENÓMENO SOCIAL EN EL TRASCURSO DE LA HISTORIA. MOTIVACIONES Y CARACTERÍSTICAS. En el transcurso de la historia de nuestro planeta, los movimientos migratorios han sido una constante permanente, motivados por diversas razones: falta de espacio vital, búsqueda de lugares más adecuados para vivir o disputas tribales hegemónicas. En la mayoría de los casos se ha demostrado que, a pesar de los problemas que pudieran presentarse en el inicio de la misma, a la larga, los resultados eran beneficiosos para los implicados. Sin olvidar, que en un pasado no muy lejano, las grandes migraciones han existido desde Europa hacia África y América, sobre todo de España al Continente americano. LA INMIGRACIÓN LATINOAMERICANA EN ESPAÑA Hemos presenciado, en este mismo Foro, numerosas y excelentes ponencias sobre la inmigración actual en España, presentadas tanto por autoridades oficiales como por organizaciones particulares españolas, las cuales nos han puesto al corriente, por un lado, de las dificultades y, por otro, de los beneficios que ha representado, en la sociedad española, el fenómeno de la inmigración. También nos han hecho conocer las acciones que se están llevando a cabo, a nivel oficial y por ONGs, las cuales, estoy segura, ayudarán a que la integración de estos nuevos ciudadanos sea real, efectiva y menos traumática. Por mi parte, mi intervención y mis opiniones en este Foro sobre la evolución de la inmigración de mis compatriotas en España se basarán, primordialmente, en mis propias experiencias, vividas en los últimos 10 años que he desempeñado funciones en mi Embajada, así como en los conocimientos que he adquirido a través del contacto humano mantenido con ella, sobre sus problemas, dificultades y vivencias.
    • 132 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | LA EMIGRACIÓN LATINOAMERICANA, MOTIVACIONES A partir de los años setenta, las situaciones políticas (dictaduras militares de diverso color) que se suscitaron en la mayoría de los países de Latinoamérica, obligaron a muchos ciudadanos a emigrar a diferentes países del mundo. Posteriormente se consolidó y creció esa emigración, por motivos económicos, en parte, como consecuencia de la situación política anterior. EMIGRACIÓN ECUATORIANA En la sociedad ecuatoriana, en términos generales, no había existido el fenómeno de la emigración. Únicamente los ciudadanos bien acomodados, por motivos de estudios y por turismo, viajaban al “exterior”. Los primeros síntomas de la emigración ecuatoriana, por motivos económicos, aparecen a partir de los años ochenta. La pobreza, sobre todo en el campo de las provincias del sur del país, hace surgir un movimiento campesino que, tomando conciencia por primera vez de su situación precaria, decide emigrar. Este primer movimiento migratorio es, predominantemente, masculino y su destino son los Estados Unidos. Según estudios realizados, los campos de la Provincia de Loja, en estos años, se quedaron casi vacíos de hombres. Las mujeres, esposas e hijas, tomaron a su cargo el hogar y el campo, esperando las “remesas de dinero” del exterior para mejorar la situación familiar. PROTAGONISMO DE LA MUJER EN LA EMIGRACIÓN ECUATORIANA El deterioro generalizado de la situación económica en el país, producida por la inestabilidad política -varios gobiernos no terminan su legislatura- y económica -repercusión de la dolarización en las economías medias de los ecuatorianos-, genera, sobre todo a finales de la década de los noventa, como efecto lógico de autodefensa existencial, la emigración masiva de los ecuatorianos hacia Europa y, ante todo, hacia España. Dos nuevas características aparecen en este movimiento migratorio de nuestro país: 1º. La mujer se transforma en la protagonista, en primera instancia, de la emigración. Ella ha sido la primera en padecer los efectos de la degradación económica del país. La mayoría ha perdido su puesto de trabajo o su salario se ha reducido a tal punto que no puede cubrir las mínimas necesidades. Los maridos, si son casadas, conservan aún, aunque reducido, su salario, lo que determina que la emigración sea asumida por la mujer, a fin de mejorar la economía familiar. 2º. España como destino. El alto nivel de desarrollo y bienestar español, las afinidades culturales e idiomáticas, el efecto llamada y las facilidades para entrar, en esa época, en España, induce a los ecuatorianos a elegirla como destino. EVOLUCIÓN DE LA INMIGRACIÓN ECUATORIANA EN ESPAÑA La inmigración ecuatoriana en España, sobre todo la protagonizada por la mujer, ha tenido en la mayoría de los casos, satisfactorios resultados para ecuatorianos y españoles. La mujer ecuatoriana ha sabido adaptarse bastante bien a su nueva situación. Los problemas económi-
    • | Protagonismo latinoamericano: demandas y experiencias | 133 cos -el 50% de su salario lo remiten a la familia-, sociales -adaptación a país nuevo-, legales -trámites en numerosas instituciones españolas- y emocionales -alejamiento de la familia y, especialmente de los hijos-, los ha enfrentado con coraje y decisión para salir adelante. La gran mayoría, gracias a su genuina amabilidad y a su gran sentido de responsabilidad en el trabajo, ha cumplido con los objetivos deseados, al comienzo, mejorando la situación económica familiar en su país y, posteriormente, tramitando la “reagruparción” con ella en España. Las ventajas económicas que, hoy en día, les ofrece el país de acogida, sobre todo en el campo de la sanidad y en el de la educación para los hijos, les afianza en su decisión de permanencia en este país. ASOCIACIONISMO El pueblo ecuatoriano es “gregario” por naturaleza. Éste es el motivo de la formación de numerosas asociaciones regadas por toda la geografía española. Con ellas y, a través de ellas, conservan sus costumbres y lazos con su país. La gran mayoría de estas asociaciones tienen como objetivo ayudar y asesorar a los nuevos inmigrantes, la realización de actividades culturales, deportivas, educativas y conmemorativas . EMIGRACIÓN PROFESIONAL Y ARTÍSTICA En el marco de la inmigración de estos últimos años, numerosos profesionales (odontólogos, profesores y artistas), motivados por las mismas razones económicas, han venido a España, encontrándose que, al llegar a su destino, sus graduaciones académicas no les eran de utilidad. Por lo menos durante los dos primeros años, hasta poder legalizar, no exentos de dificultades, sus títulos, se ven obligados a realizar trabajos fuera de su especialización, para subsistir. Por otro lado, la llegada de jóvenes artistas ecuatorianos a España, aunque encuentran al principio diversas dificultades para salir adelante, tanto en lo artístico como en lo económico, han podido, poco a poco, introducirse, enriqueciéndose y enriqueciendo en el medio cultural de la sociedad española. EFECTOS SOCIALES Y ECONÓMICOS DE LA EMIGRACIÓN ECUATORIANA EN EL PAÍS DE ORIGEN El crecimiento de la emigración ecuatoriana en los últimos años - dos millones, en conjunto, de los cuales, alrededor de 600.000 en España-, no podía dejar sin efectos en el país de acogida. A nivel oficial, se han firmado diversos convenios con España en beneficio de los inmigrantes, -convenios de “flujos migratorios”, canje de las licencias de conducir, ratificación del convenio de doble nacionalidad, entre otros-. Asimismo, se han creado en diversas instituciones oficiales del Ecuador, nuevos departamentos de atención al emigrante y, como algo novedoso, la decisión gubernamental de que los ciudadanos ecuatorianos en el exterior participen en las elecciones presidenciales del próximo mes de octubre. A nivel privado, una serie de empresas exportadoras y de servicios ecuatorianas han abierto sus representaciones en España, ya que los trabajadores inmigrantes se han convertido en efectivos consumidores, tanto de productos de consumo inmediato, como de productos en el Ecuador -casas, pisos, mobiliario-, que van amortizando desde España.
    • 134 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | PROBLEMAS DE INTEGRACIÓN En todos los procesos migratorios han existido, en cualquier país del mundo, problemas de integración en la nueva sociedad. Se crean, tanto por la idiosincrasia de los que llegan (diferentes costumbres, a nivel social y educativo), como por el rechazo instintivo del país de acogida; a esto se suma la situación, en muchas ocasiones involuntaria, de irregularidad legal de algunos inmigrantes. TOMA DE CONCIENCIA, DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA, SOBRE LAS VENTAJAS ECONÓMICAS Y SOCIOCULTURALES DE LA INMIGRACIÓN Para la sociedad española, a diferencia de otros países de Europa (Alemania, Francia e Inglaterra), la experiencia inmigratoria hacia su país, ha sido nueva y vertiginosa. España, en el trascurso de su historia, siempre fue emigratoria y reacciona ante lo nuevo con miedos irracionales -competencia en el trabajo, criminalidad-. Tenemos conocimiento de que, oficialmente, España está realizando numerosos programas informativos y de integración, tanto a nivel nacional como comunitario y sectorial, sobre todo en la cooperación y ayuda a las asociaciones y, muy especialmente, a nivel educativo. Aunque queda mucho camino por andar, creo que el tiempo, las nuevas experiencias y una información efectiva y real de las ventajas económicas y sociales que representará la inmigración, ayudarán al pueblo español a aceptar e integrar, con naturalidad, al inmigrante a su sociedad.
    • | Protagonismo latinoamericano: demandas y experiencias | 135 Yris Rossi Asesora del Cónsul de la República Dominicana Buenas tardes: Andelfo García; María Amor López Espinosa, Agregada Cultural de la República de Ecuador; Dora Aguirre, Presidenta de la Asociación Hispano-Ecuatoriana Rumiñahui; Nélida Molina, Presidenta de la Asociación de Chilenos en España (ACHES). Buenas tardes María Ángeles Sallé, Presidenta del Patronato de la Fundación Directa y Coordinadora de “Madrid entre Dos Orillas” por su invitación a este importante evento. Amigos y amigas, presentes todos y todas, antes de darle inicio a nuestra intervención, reciban una salutación especial del Cónsul General de la República Dominicana en Madrid, Marcos Cross. A continuación intentaremos identificar algunos factores que caracterizan la feminización del fenómeno migratorio de la mujer dominicana residente en Madrid. El propósito es promover un diálogo a fin de favorecer la confluencia de conceptos, ideas y propuestas prácticas, para potenciar y enriquecer una agenda pública que aúne un enfoque integral y humano con perspectiva de género. El objetivo general de este discurso será presentar una aproximación de la realidad de la mujer migrante de la República Dominicana en Madrid. A su vez, procuraré enunciar algunos antecedentes de la migración de la mujer de la República Dominicana, identificar algunas estadísticas población, localización y remesas-, presentar las diferentes ONGs que trabajan con la migración y su perspectiva de género y, por último, presentar los principales problemas, fortalezas y oportunidades de la mujer de República Dominicana en Madrid. ANTECEDENTES MIGRATORIOS DE LA MUJER DE REPUBLICA DOMINICANA A finales los años noventa, el total de víctimas de la trata de personas era entre siete y diez millones de seres humanos, y suponía la tercera actividad ilegal más lucrativa después del tráfico de armas y de drogas. Según estos mismos datos de la Oficina de las Naciones Unidas para Control de Drogas y Prevención, la República Dominicana formaba parte de esta realidad. En diciembre del año 2000, en Palermo, Italia, 174 países aprobaron la Convención Internacional contra la Delincuencia Organizada Transnacional y dos Protocolos complementarios, uno contra la trata de personas, especialmente mujeres y niños y, un segundo, contra el tráfico ilícito de migrantes por aire, mar y tierra. Bajo el auspicio de mas de veinte Organismos Internacionales y de organizaciones nacionales de la Sociedad civil e instituciones del Estado Dominicano, se promovieron políticas de equidad de género auspiciando la creación del Comité Interinstitucional de Protección a la Mujer Migrante, CIPROM, mediante el Decreto 97-99 .
    • 136 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | En julio de 2003 se promulgó la Ley 137-03 sobre tráfico ilícito de migrantes, instrumento jurídico de gran importancia para la mujer migrante de RD. La trata de personas en ese momento y con respecto a la mujer dominicana tenía, en concreto, como países de destino en Europa: España, Alemania, Suiza, Austria, Italia, Holanda, Francia y Bélgica. En Asia eran Japón, Hong Kong, Singapur, Taiwan, Tailandia e Israel los países de mayor concentración de esta realidad. Y en el continente americano, Argentina, Venezuela, Curazao y Estados Unidos. LA MUJER MIGRANTE DE REPÚBLICA DOMINICANA EN MADRID Según los datos ofrecidos por el registro consular de 2005, existen 93.000 dominicanos y dominicanas empadronados en España, aunque se estima un margen superior de un subregistro del 10%. De éstos, 55.000 residen en Madrid. A su vez, se observa una área de mayor concentración poblacional de mujeres dominicanas en Madrid, concretamente, en determinados barrios como son: Cuatro Caminos, Prosperidad, Campamento, Usera - Legazpi y Pozuelo, entre otros. La distribución poblacional según sexo en la capital ofrece datos sorprendentes. Se estima que el 70% de la población femenina migrante de República Dominicana, localizada en Madrid, es femenina. En concreto, 38.500 mujeres residen en la capital española. ENVÍO DE REMESAS El envío de dinero desde España a República Dominicana es una realidad creciente que tiene fuertes implicaciones económicas y sociales. Según cifras de 2005 del Banco de España, República Dominicana es el cuarto país de destino de las remesas enviadas desde España seguido de Brasil, Perú, Filipinas y Senegal. En este aspecto, como en muchos otros, se clarifica la importancia de las mujeres en el desarrollo. Según estos mismos datos, de un total de 9.864.800 euros las mujeres migrantes dominicanas envían a su país de origen 6.905.360 euros. LAS ONGS EN MADRID Según el Directorio de ONGs de República Dominicana con Sede en Madrid se encontró que, sólo una de ellas trata específicamente el tema de género, aunque es cierto que, al momento de presentar este trabajo, se nos informó que existen más ONGs de República Dominicana que tratan el tema de la mujer de manera específica. Temáticamente, podemos destacar que la mayoría de las dieciséis ONGs incluidas en el directorio pertenecen al ámbito cultural e histórico –cuatro de ellas- seguidas de las que ofertan varios ejes temáticos -dos-. En cuanto al liderazgo de las mujeres en el sector de la sociedad civil -ONGS- tratado, se encuentra que de 16 instituciones sólo en cuatro de ellas dirigen mujeres.
    • | Protagonismo latinoamericano: demandas y experiencias | 137 LA MUJER MIGRANTE DE REPÚBLICA DOMINICANA EN MADRID Los y las inmigrantes en Madrid sufren diversas situaciones positivas y negativas en todos los ámbitos de su vida. En especial, en el caso de las dominicanas afincadas en la ciudad, podemos citar como una de sus principales fortalezas que se trata de la mayor población migrante en Madrid, lo que seguro que proporciona valores positivos añadidos. A esta situación se une la realidad de que estas mujeres se encuentran entre los principales remesadores mundiales. Otro beneficio que aportan estas dominicanas es el creciente impacto político electoral en República Dominicana, por ejemplo, en el decisivo voto femenino en las elecciones presidenciales dominicanas. Entre los beneficios que aporta a España en general, y a Madrid en particular, se encuentran el incremento a la Seguridad Social española, el aumento de la fuerza de trabajo madrileña y el impacto político en Madrid. Además, las mujeres migrantes de República Dominicana se sitúan como transmisoras de cultura, de reproducción biológica y generacional de sus familiares, y a su vez, participan en la reproducción biológica y generacional de las personas que atienden, realizando mayoritariamente servicio doméstico pagado. Los principales problemas de la mujer migrante dominicana encuentra en Madrid son los siguientes: Sobreexplotación, caracterizada por una doble o triple jornada de trabajo, que incluye el trabajo pagado y el trabajo doméstico, además de ser proveedora de divisas para sus familiares; desempleo: precariedad, inestabilidad laboral, falta de promoción profesional, desajuste entre el empleo y la calificación de las personas. Violencia doméstica: Los esposos y/o parejas dominicanos, siguen reproduciendo en España los patrones de comportamiento similares a los que realizan en la Isla, entre los que se destaca la violencia domestica entre otros. Discriminación por sexo y por raza y color. Poca ayuda social. Poca ayuda familiar. Mayor pobreza. Poca participación en espacios de poder: Los principales puestos políticos son ocupados por hombres. Falta de liderazgo femenino: Por ejemplo un 75% de las ONGs son dirigidas por hombres mientras que sólo el 25% por mujeres. PROPUESTAS Por ello se hace necesario auspiciar una planificación estratégica con perspectiva de género, que tenga como propósitos obtener una equilibrada distribución del trabajo femenino y bolsas de trabajo para mujeres migrantes, por ejemplo, con acciones económicas reproductoras en la República Dominicana a fin de que sus familias se transformen en productoras y no dependientes de ellas. Por esta razón, mis propuestas se encaminan hacia los siguientes aspectos: Espacios recreativos y culturales. Asesoría financiera. Redes sociales de apoyo. Asesoría sobre derechos laborales. Derechos y deberes de la mujer emigrante. Reagrupación familiar (familia transnacional). Derechos laborales para las trabajadoras sexuales. No violencia doméstica. Además, no se debe olvidar la importancia de mantener, cultivar y transmitir la identidad cultural de la mujer dominicana (sincretismo afro-español, Octubre Mulato), la identidad racial y de género de la mujer dominicana, y la Casa de la Mujer Dominicana.
    • 138 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | Por último, otros objetivos deben ser promover un liderazgo femenino fortalecido, una ocupación de mayores espacios de poder por parte de la mujer migrante, y gestionar que la cooperación al desarrollo facilite a la mujer migrante proyectos en los renglones de microcreditos, liderazgo político, liderazgo organizativo, identidad cultural y acciones formativas, entre otras. CONCLUSIONES, DESAFIOS Y PROPUESTAS Los Gobiernos de España y República Dominicana, y la misma comunidad dominicana residente en Madrid, deberían orientarse hacia la construcción de políticas que induzcan las acciones de codesarrollo en cuanto a la integración, las cuales deben sustentarse en cuatro principios básicos: diversidad, no discriminación, unidad en las coincidencias y oportunidades a quienes sufren desventajas, como son las mujeres emigrantes. Se hace necesario retomar los aportes jurídicos, económicos, sociales y políticos para ser nosotras mismas sujetos de la construcción de nuestra vida en el marco de las dos orillas, Madrid y República Dominicana. Para ello hace falta pasar de la protesta a la propuesta, logrando los siguientes cuatro objetivos: primero, potenciar la Ley 137-03 03 sobre migración, como marco jurídico básico mediante la creación de mecanismos de aplicación de esta ley. Además, es preciso retomar el tema de las remesas y de la potencia de la mano de obra femenina, promoviendo La Caja de la Mujer Migrante de República Dominicana. Junto con ello, se encuentra la necesidad de plantear la cuota femenina de la mujer emigrante en los espacios de poder de los partidos políticos de República Dominicana con sede en Madrid, auspiciando un espacio de mujeres de los diferentes partidos políticos dominicanos existentes en esta ciudad, a fin de hacer valer la cuota de participación de ella en el poder político. Por último, expongo como necesario definir la visión de la mujer migrante con la que soñamos o aspiramos, con la mujer emigrante de hoy en día, y ver en el trayecto, y de qué manera, podemos aproximarnos a esa maravillosa visualización de una mujer plena y enriquecida en un mundo abierto y participativo.
    • | Protagonismo latinoamericano: demandas y experiencias | 139 Dora Aguirre Presidenta de la Asociación Hispano-Ecuatoriana Rumiñahui Las mujeres inmigrantes ecuatorianas, entre los años 1998 y 2000, constituyeron el colectivo más numeroso de la emigración ecuatoriana hacia España. La mala situación económica, política y social, en la que estaba inmerso el Ecuador, fue la principal causa de la emigración. Entre el periodo de 1998 a 2001, el principal destino de las y los ecuatorianos es España. Varias son las razones que motivan a elegir España como destino, empezando por los vínculos históricos entre Latinoamérica y España, el compartir unos lazos culturales, pero sobre todo la bonanza económica que vive España, a raíz de la entrada en la Comunidad Económica Europea, el crecimiento económico y la mejora del Estado de Bienestar en las dos últimas décadas. En España se vive una época de restitución de derechos, se conquistan otros, como la tan ansiada cuota femenina de participación en el sector político, económico y social, así como el acceso a la educación superior de las mujeres y, en consecuencia, el acceso al mercado laboral. Aunque anteriormente describo los diferentes actores de las migraciones y los intereses que confluyen para la emigración y la inmigración, sí me interesa destacar que en el caso de la emigración femenina influyen otras circunstancias no contempladas en los primeros análisis ni estudios sobre la emigración ecuatoriana, situaciones que marcan el protagonismo de la mujer, en este proceso. El protagonismo desde el punto de vista de la fuerte necesidad económica que sufre la familia en su conjunto. Los ingresos del hombre no son suficientes, “el patriarca” no alcanza a cubrir las necesidades de la familia, la mujer ya conoce las posibilidades de trabajo que puede encontrar en otros países, y ve la oportunidad para empoderarse, teniendo sus propios ingresos económicos, así como, sin mayor grado de conciencia, ni el análisis del alcance que pueda generar, ve la oportunidad para tomar distancia y repensar su rol dentro de la familia y la sociedad. Quizá el primer paso, su primer aspiración, nazca en el sueño de conseguir a través de su esfuerzo físico y humano, el mejorar la calidad de vida y generar nuevas oportunidades para sus hijas e hijos, sus padres o sus hermanas y hermanos más pequeños. Para entonces no contempla en su proyecto migratorio, el YO, mujer, persona, ser humano, sujeto de derechos. Algo que se planteará en el camino y en el proceso de construcción del proyecto migratorio, que englobará también la necesidad de reconstruir la identidad femenina, tomando en cuenta su propia experiencia, el camino recorrido, las nuevas relaciones familiares al ser un sujeto transnacional, el acceso a la información, la otra escuela que supone la nueva sociedad o país de destino, el propio rol que ocupa en su lugar de trabajo y la propia experiencia que aporta el trabajar en relación directa con una familia española, “diferente” a la suya, con otros “códigos” de comportamiento social y comunicación. Con este breve resumen, pretendo introducir la realidad de la mujer inmigrante, algunas causas por las que emigra, su proceso y los desafíos que plantea su irrupción en el escenario del país de salida y destino durante el proceso migratorio. Las mujeres inmigrantes llegamos a ocupar en España el trabajo doméstico. La mujer española salta a ocupar otros espacios laborales y las mujeres inmigrantes la sustituimos en sus anteriores ocupaciones. El trabajo que desempeña la mujer inmigrante, no sólo es físico, también realiza un importante aporte educacional, para los más pequeños, aparte de una buena carga afectiva,
    • 140 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | (aunque ésta última no tenga ninguna valoración laboral) pues pasa más tiempo con los niños que los propios padres de éstos. En cuanto al trabajo de cuidado de las personas mayores, es importante valorar la diferente visión sobre los ancianos, que traemos las mujeres inmigrantes. Para nosotras, la persona mayor sigue siendo la persona a quien le debemos respeto, admiración y el mejor de los tratos, es la persona sabia y por tanto siempre ocupará el centro de la familia. Con esto quiero decir que el trato que recibirán las personas mayores que nos encomiendan, será el mejor, sobre todo, cargado de afecto y respeto. Estos servicios de proximidad, trabajos que ocupamos las mujeres inmigrantes, el servicio doméstico como tal y sus diferentes modalidades (interna, externa, por horas) condicionan mucho la vida futura de las mujeres. Por ello, el caso que más nos preocupa es la situación de las mujeres trabajadoras como internas. Es desolador el panorama, tomando en cuenta que es un trabajo muy solitario, mantiene a la mujer aislada de su entorno social, del acceso a la información y otras oportunidades, y sobre todo, de la intimidad y la libertad. Es un trabajo que mimetiza y robotiza, transforma a la mujer, alegre, dinámica, emprendedora y luchadora, profesional o no, en una simple máquina que ha de moverse en una sola dirección. Por ello es mucho más complejo trabajar los procesos de la recuperación de la autoestima y la reconstrucción de la identidad femenina. Aunque luego se alcanzan muchos logros y la mujer se revitaliza y fortalece. Por eso tras éstas etapas las mujeres van alcanzando una visibilización y protagonismo, tanto a nivel personal, familiar, social o de participación, que no se suele reconocer y que también parece ser “obligación” de la mujer, luchar por ese reconocimiento y ganarse el respeto, siempre demostrando su entereza, su lucha, su capacidad, las veces que sean necesarias, a diferencia del hombre, que parece ser que nunca tiene que demostrar nada, sencillamente, se sobreentiende. Con ello también dejo perfiladas las relaciones de género dentro de la inmigración y la fuerte discriminación de trato hacia las mujeres inmigrantes en el sector laboral, social, político y de participación, así como dentro del propio movimiento asociativo, donde la mujer ha sido y es protagonista, al ser artífice del fomento de la organización y de crear escenarios de discusión y debate para poner sobre la mesa la realidad de la inmigración. Es la mujer creadora y participante en diferentes organizaciones quien ha liderado en España procesos reivindicativos en defensa del respeto a los derechos humanos de los y las inmigrantes. De las mujeres han salido grandes propuestas y apuestas sobre cómo abordar el fenómeno migratorio y los cauces para lograr con éxito los mejores resultados. Sin embargo, sentimos que en espacios relevantes es el hombre el referente e interlocutor válido, reconocido y apoyado por algunos sectores institucionales, empezando por los propios de nuestros países de origen, o en el caso de España, en sectores locales, donde a veces se pierde la orientación del trabajo para favorecer una inmigración ordenada e integrada en esta nueva sociedad y se decanta por el enfoque político de cara a obtener la mejor tajada de la inversión, económica o estructural, que se realice en inmigración. Como se puede apreciar, muchos son los desafíos a los cuales las mujeres inmigrantes debemos hacer frente, por eso demandamos la solidaridad de las mujeres españolas, compartir sus experiencias en los diferentes procesos vividos y un trato permanente y equitativo en espacios compartidos. Las mujeres en la inmigración estamos sometidas a fuertes presiones psicológicas, emocionales. Nuestras vidas, sociales, familiares, de pareja, están rotas, nuestros códigos de asimilación de la nueva realidad que vivimos está en constante evolución y en estos casos, las circunstancias laborales en las que nos encontramos inmersas son criminales. Hay algunos casos de mujeres trabajadoras en el servicio doméstico, como internas, que se han suicidado, mujeres que sufren
    • | Protagonismo latinoamericano: demandas y experiencias | 141 profundas depresiones, ansiedad, casos de bulimia y anorexia, sobre todo en mujeres jóvenes. Por ello la mujer merece un mayor apoyo a la hora de poner en marcha políticas, proyectos o programas que se refieran a la mujer pero, sobre todo, la mujer inmigrante tiene derecho a elegir los espacios de participación y la forma de cómo hacerlo. Antes la mujer ha estado bajo la “protección” de su pareja o la familia. Ahora, en el nuevo escenario, se ofrece, muchas veces, cambiar de “protector” y elegir el programa, el proyecto o la organización, cuando lo que la mujer necesita es articular su propio proceso, crear y generar ideas y proyectos, recuperar su identidad y decidir qué, cuándo, cómo, dónde construir su modelo de vida y, en consecuencia, proyectar con identidad propia su futuro. Con esta ligera exposición de las experiencias de vida y la realidad que viven gran parte de las mujeres inmigrantes, como Asociación que defiende el respeto a los derechos de los y las trabajadores inmigrantes, manifestamos nuestro compromiso de seguir reivindicando “el reconocimiento del trabajo del servicio doméstico y la equiparación al Estatuto de los trabajadores”, para tener los mismos derechos y obligaciones que cualquier trabajador y trabajadora. Quizá el 85% de las mujeres inmigrantes se encuentre trabajando en el sector del servicio doméstico y a pesar de estar en estas circunstancias laborales adversas, la mujer sigue generando importantes montos de envío de remesas económicas. Ya de por sí, el envío de estas remesas es muy alto, tanto que, para algunos países es vital. Por ejemplo, para Ecuador, supone el segundo ingreso de divisas en el país después del petróleo, contribuye a la sostenibilidad del dólar y las remesas son superiores al total de impuestos que aportan las grandes empresas en el país. Sin embargo, lo que no se reconoce públicamente es que, al menos el 35 % del total de envío de remesas, son hechas por mujeres que trabajan en el servicio doméstico, mujeres social y laboralmente invisibles, en condiciones precarias, sin reconocimiento de todos sus derechos y sometidas a una fuerte presión emocional y psicológica, a la que se suma la presión familiar en todo su contexto y que ata de por vida a asumir responsabilidades familiares que deberían ser compartidas. A pesar de ocupar puestos de trabajo específicos, como el caso de trabajadoras del servicio doméstico, hay que destacar que llegamos a España en edad laboral, motivadas por un importante proyecto migratorio con objetivos y personas a nuestro alrededor que nos estimulan (familia) así como gran parte de las mujeres tenemos un elevado nivel de formación, con lo que nada mas llegar ya aportamos capital humano para el desarrollo de este país. Creemos que no se rentabiliza por una parte, y se refuerza por otra, la importante aportación que hacemos las mujeres inmigrantes. Por tanto seguimos insistiendo ante la administración y las propias organizaciones de apoyo a la inmigración, que hay que crear un espacio público de apoyo integral a la mujer inmigrante, porque hay una Ley de Extranjería que nos diferencia de otras mujeres, y porque una mujer en situación de exclusión no puede perder el tiempo ni la vida en el laberinto de la burocracia. Las instituciones tienen la obligación de cumplir con una gran deuda social hacia la mujer, porque es la auténtica protagonista del desarrollo y, en el caso de las mujeres inmigrantes, somos las actuales protagonistas del desarrollo de dos mundos, aquel en el que asistimos a nuestra “primera escuela” y este en el que “revalidamos materias pendientes” y donde luchamos por nuestro desarrollo económico, político y social como sujeto de desarrollo transnacional y a lo que tenemos derecho como cualquier ciudadana o ciudadano del mundo. Por ello justificamos la necesidad de centralizar e intensificar los servicios dirigidos a mujeres, con ellas y para ellas, y no como un punto más de información, sino como
    • 142 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | un punto de solución de problemas y necesidades, un punto de ayuda eficaz que simplifique los trámites y ayude a ahorrar tiempo. En definitiva, he querido plasmar la realidad de la mujer inmigrante ecuatoriana, aunque esta realidad traspasa fronteras y puede ser un marco de referencia para mujeres de otros países que han emigrado. Pero sí concluiría mencionando que queda mucho por trabajar, como el hecho de trabajar en contra de la violencia de género y luchar por la protección de las mujeres, sin fronteras, porque es alarmante que siete de cada diez mujeres ecuatorianas admitan ser víctimas de algún tipo de maltrato, según deja constancia el informe del Consejo de la Mujer de Ecuador, realizado hace dos años. Por ello es necesario trabajar con las mujeres diferentes procesos que nos conduzcan a conseguir la toma de decisión de la mujer para que a la hora de proteger sus derechos, utilicen y difundan los instrumentos legales que existen. Asimismo, es importante trabajar de manera constante en educación formal y formación profesional, en la mejora laboral, la situación de regularidad en cuanto a su estancia en España, la buena salud psicológica y emocional y, sobre todo, hay que trabajar en proporcionar a la mujer herramientas útiles para que sea ella misma la mentalizadora de su propio yo, sin prejuicios y con auténtica libertad para alcanzar unos objetivos personales y profesionales que la satisfagan plenamente. Hay que tener siempre presente la gran fuerza de voluntad de la mujer inmigrante, la gran capacidad para asumir retos, su gran compromiso y responsabilidad y el espíritu de emprendedora nata para caminar hacia un proceso de desarrollo integral, donde la familia es su centro y el conjunto de la sociedad su horizonte.
    • | Protagonismo latinoamericano: demandas y experiencias | 143 Nélida Molina Presidenta de la Asociación de Chilenos en España (ACHES) y miembro del Grupo Intercultural de Mujeres Malwen Las mujeres Malwen, grupo constituido hace diez años por mujeres de distintos países con experiencia de trabajo y participación social en nuestros respectivos lugares de origen, hemos tomado una imagen de un pintor peruano, preso político en las cárceles de Fujimori, como modelo de la mujer latinoamericana en España porque creemos que simboliza lo que queremos reflejar aquí. Desde mi perspectiva de mujer chilena aporto algunos antecedentes culturales que la socióloga chilena Sonia Montecinos introduce en Madres y huachos, Alegorías del mestizaje chileno. La autora parte de un análisis que hace de las mujeres en Chile, de las madres y de los huachos, palabra de origen mapuche que quiere decir huérfano de padre o de madre. En el marco de la cultura latinoamericana, Montecinos afirma que la mujer está representada por el símbolo mariano, por la virgen María, que asigna categoría de madre e hijo, respectivamente, tanto a la mujer como al hombre, al padre ausente. Otro antecedente cultural de gran importancia en la reflexión sobre la mujer latinoamericana es la figura del español, la presencia del conquistador que llegó a América en busca de riquezas. La Historia de América Latina ha sustituido esa figura del conquistador español por la de los caudillos, por la del militar, el guerrillero, y la mujer conquistada. La mujer que acoge y recibe al que llega por estrategia de supervivencia, pero también porque los hombres, al llegar solos, necesitaron relacionarse con mujeres. El símbolo mariano latinoamericano se refleja en el sincretismo religioso, es decir, en la mezcla de ideas y de símbolos religiosos que enuncia en sí misma los desplazamientos y los entrecruzamientos de dos o más cosmovisiones que se han hecho síntesis en el plano de la experiencia. Por lo tanto, las imágenes simbólicas que tenían las comunidades autóctonas de América Latina, en alguna medida tenían elementos comunes con las imágenes simbólicas que trajeron las culturas de Europa. Y eso se refleja en el ideario de la mujer latinoamericana, que tiene estereotipada la imagen de la Virgen María como símbolo de espiritualidad, de pureza, de abnegación, de resignación, de sacrificio, de virginidad y de maternidad. El hombre está ausente, la mujer es el sostén, el pilar de la cultura latinoamericana. La mujer es la columna vertebral y la que le da sentido de identidad y continuidad histórica a la cultura latinoamericana. Otra pieza fundamental en el ideario de la mujer latinoamericana es el mestizaje acaecido durante la conquista y colonización, la conjunción de las culturas indígenas, también negras, como nudo fundacional de la cultura latinoamericana. La reflexión que nos aporta Sonia Montecinos está de plena actualidad. No hay más que ver cómo las mujeres latinoamericanas soportan tanto, cómo pueden trabajar, cómo pueden soportar a un hombre que las maltrata, cómo pueden trabajar con hijos, y encima enviar dinero y remesas a su países de origen.
    • 144 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | En relación a la trayectoria migratoria femenina que busca mejorar la situación económica y conseguir una movilidad social, el servicio doméstico ha sido pilar del ejercicio laboral de las mujeres latinoamericanas en España. En este punto hay que introducir que la movilidad social puede ser ascendente o descendente, dependiendo de factores tales como la formación, el sector social del que venga o la zona geográfica. Es decir, si yo en mi país de origen sólo realizaba funciones de ama de casa, atendía a los hijos, y llego a España a trabajar en el servicio doméstico y me pagan por ese trabajo que antes realizaba sin recibir ninguna remuneración, asciendo en la escala de movilidad social. Sin embargo, desciendo en la escala si en mi país de origen he sido profesional y la única posibilidad que tengo es trabajar en el servicio doméstico. Desciendo en esta escala de movilidad social, pero también disminuye la imagen y la percepción que tengo de mí misma y la que transmito a mi familia. Porque se ha dicho en numerosas oportunidades que quien emigra, quien hace el ejercicio de salir de su tierra y dejar a su familia es aquella persona que está mejor dotada psicológica, profesional y económicamente. En el proceso inmigratorio hay que distinguir varias etapas. Durante los años setenta y ochenta, la mujer que llegó a España era fundamentalmente mujer refugiada argentina, peruana o chilena que tenía que ver con los procesos políticos en América Latina. Entre los años ochenta y noventa llega la mujer dominicana, jefa de familia, que viene con un proyecto migratorio de trabajo en el servicio doméstico y con la idea de reagrupar primero a sus hijos e hijas mayores, y al hombre después. En los años 2000 a 2003 emigra la mujer ecuatoriana y la colombiana, las jefas de familia, que vienen también con un proyecto migratorio de trabajo en servicio doméstico pero que, a diferencia de la dominicana, reagrupan primero a sus maridos y después a sus hijos e hijas. Desde mi experiencia, por un lado, como chilena –los chilenos percibimos la realidad con una mirada más global de las cosas- y, por otro lado, como profesional que trabaja en el Ayuntamiento como mediadora social intercultural, he podido percibir que ante la dificultad de la reagrupación familiar legalizada, se comienza a hacer una reagrupación de hecho. Me parece importante señalar también las etapas y reorientación del proyecto migratorio. Una primera etapa tiene que ver con el choque cultural y el desarraigo. Porque el emigrante deja su país con la información que ha recibido de los miembros de su familia, quienes, ya en España y, por ser también las personas mejor dotadas, no quieren transmitir la frustración del primer tiempo. Es un trauma; se ha llegado a hablar, incluso, del síndrome de Ulises. Al llegar a otro país se pierden los referentes culturales, los referentes geográficos e, incluso, se produce una falta de olores. Entonces, se produce el choque cultural, el desarraigo, que puede durar más o menos según los apoyos sociales, las redes con las que se cuente y la claridad de lo que te vas a encontrar. Si no tiene esa claridad y esa red de apoyo el choque cultural se puede demorar bastante, como también durará más el desarraigo si la emigración fue un acto involuntario. La reconstrucción de la identidad y la pertenencia cultural es la siguiente etapa en este proceso. Este tramo tiene que ver con el enfrentamiento entre lo que yo tengo, mis propias claves culturales, mis propios valores culturales en contraste con las sociedades de acogida, con otra cultura. Por lo tanto, la reconstrucción de la identidad y la pertenencia cultural hace que reorientes tu proyecto migratorio. Es decir, ya estoy asentada, ya soy persona, ya tengo papeles y ya me empiezo a cuestionar lo que yo aporto y lo que me aportan los demás. Es decir, me estoy integrando.
    • | Protagonismo latinoamericano: demandas y experiencias | 145 La tercera y última etapa tiene que ver con la interacción, con la participación social y el ejercicio ciudadano. Y en este punto las asociaciones juegan un papel importante. Para la mujer latinoamericana tener presencia en las asociaciones no es tarea fácil por sus horarios, por las dificultades que tiene de estar sola muchas veces, por las responsabilidades familiares y porque no se cuenta con los espacios adecuados. Lo que hay que dejar muy claro, en todo caso, es que la presencia en España de la mujer latinoamericana favorece y potencia a la sociedad de acogida en, al menos, cuatro ámbitos. En el ámbito económico, porque la inmigrante facilita el que la mujer española salga al mundo laboral, cree microempresas y se aborden las relaciones laborales desde otra perspectiva. En el ámbito social, porque la inmigrante permite la emancipación de la mujer española en las tareas del hogar, porque gracias a ella aumenta la natalidad en España y porque mantiene el sistema educativo infantil, recuperándose profesiones que corrían el riesgo de perderse ante la falta de niños. La mujer inmigrante potencia a la sociedad de acogida en el ámbito cultural porque aporta nuevas formas de relaciones sociales y afectivas tanto en el plano lingüístico como en el del manejo de conflictos familiares. Es interesante ver cómo los niños españoles cuidados por mujeres latinoamericanas enriquecen su léxico al incorporar nuevos conceptos. Estas situaciones favorecen la ampliación de los códigos y del acervo lingüístico de la población de la sociedad de acogida. Por otro lado, la forma de plantear los conflictos familiares en la cultura latinoamericana es diferente a la española. Y es que no hay redes en América Latina, no porque no se quiera, sino porque el modelo económico y el modelo político impuesto en América ha destruido todo lo que tiene que ver con el estado de bienestar social y con políticas de gastos para atender a la ciudadanía. Las dificultades con las que se enfrenta el inmigrante son muchas y de variada índole y hay que situarlas en dos niveles: un primer nivel tiene que ver con una ley de regularización cada más restrictiva y burocrática; con largas jornadas de trabajo, entre once y doce horas, incompatibles con la vida familiar; con deudas en el país de origen, que obligan a que lo poco que se gana se destine a pagar esa deuda. La mujer inmigrante se enfrenta a cargas familiares no compartidas, o a un hacinamiento en las viviendas que provoca conflictos, entre otros, de convivencia familiar, o a desventajas en el acceso a los puestos de trabajo de mayor cualificación o a la homologación de títulos. Otra serie de dificultades con las que se encuentra el inmigrante habla de escuelas infantiles públicas insuficientes para la demanda de escolarización. Y no es un problema que afecte solamente a la mujer inmigrante, también a la española, porque si ha aumentado la natalidad, lo lógico es que se destinen más recursos para atender a la población infantil. La precariedad laboral y los programas de formación laboral en horarios incompatibles con el trabajo y la familia son dificultades que añadir a las anteriores. Es decir, se hacen programas de formación ocupacional en horario de trabajo, se organizan programas de formación ocupacional que no contemplan la atención de los niños que no están escolarizados y se establecen reuniones incompatibles con horarios de trabajos, como las reuniones de las AMPA. Las perspectivas de futuro pasan por atender estas realidades y dificultades evitando así rupturas familiares, el aumento de los niveles de conflictividad social, problemas patológicos de salud
    • 146 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | mental a nivel familiar o conflictos generacionales con el adolescente inmigrante en actitud de rebeldía, que conllevaría a un gasto público mayor en programas de garantía social y de fracaso escolar. Desde una visión intercultural, planteo las siguientes propuestas: – Creación de Centros Abiertos en los colegios y escuelas infantiles con actividades extraescolares para atender a los hijos e hijas de las mujeres inmigrantes y españolas con horarios de trabajo extensos. – Adaptación de horarios de atención a las madres trabajadoras en los Centros Educativos. – Creación de grupos de acogida entre iguales a las nuevas familias en los Centros Educativos y en comunidades vecinales. Yo me pregunto en qué comunidad vecinal, en qué edificio, cuando llega una familia nueva se reúnen y le dan una acogida y le explican cuáles son las normas de convivencia. Yo llevo diez años en España y a mí nunca se me ha acercado ningún vecino para darme la bienvenida. – Programas de formación laboral que tengan en cuenta la realidad de la mujer con horario, guarderías, gastos de transporte. – Promoción de la participación comunitaria en la resolución colectiva de conflictos. – Formación de grupos interculturales de mujeres que permitan la reflexión y la interacción en los conflictos de género. Desde lo público, y lamento que no estén aquí los representantes de las instancias públicas, porque la verdad es que hablar entre nosotros o nosotras está muy bien, pero si las autoridades no escuchan esto que estamos diciendo nos quedamos en el silencio de los justos, planteo las siguientes propuestas: – Incentivos fiscales a las familias que emplean a mujeres inmigrantes. Porque aquí se conjugan dos problemas: por una parte, el Estado español hace recaer sobre las familias la responsabilidad de atender a la población infantil y aquéllas no ven otra salida que recurrir a la mujer inmigrante para que cuide de sus hijos y, por otra, el pago de las cotizaciones a la Seguridad Social. Mucho se ha hablado del exitoso proceso de regularización de cerca de 900.000 inmigrantes, pero no se dice que los que están pagando la Seguridad Social son los propios trabajadores inmigrantes. – Programa de acceso a la vivienda a familias extranjeras. Hay muchas viviendas vacías y no hay un programa que incentive el alquiler a familias extranjeras ni a los jóvenes. – Flexibilización de los trámites para la reagrupación familiar. No hay un programa de acceso a la vivienda, sin embargo se le exige a la familia inmigrante una vivienda en condiciones y un certificado de habitabilidad a la hora de reagrupar o de pedir el arraigo de los hijos e hijas que ya están aquí, que ya están viviendo, hacinados, pero aquí. – Control a los empleadores de las contrataciones y cotizaciones a la Seguridad Social. – Programas de formación y sensibilización a profesionales públicos que intervienen con la población inmigrante.
    • 6. Agenda de futuro. Debate y síntesis de las propuestas del foro De izquierda a derecha: Mª Ángeles Sallé, Edmundo Jarquín, Miriam Benterrak y Nieves Díaz. Fuente: Casa de América.
    • | Agenda de futuro. Debate y síntesis de las propuestas del foro | 149 Nieves Díaz Jefa de Área de la Dirección General de Integración de Inmigrantes Miriam Benterrak Miembro de la Estructura de Apoyo EQUAL de la Unidad Administradora del Fondo Social Europeo El Seminario “Las mujeres protagonistas de la inmigración latinoamericana” ha constituido un foro de aprendizaje acerca de la experiencia migratoria de las mujeres, si bien, su finalidad última es la de extraer conclusiones y transformarlas en propuestas que formen parte de la agenda de futuro de las políticas de igualdad. Las variables género e interculturalidad están presentes en las agendas y programaciones de distintas políticas, sin embargo, rara vez se cruzan para extraer elementos clave para la inserción social y laboral de mujeres inmigrantes. En los primeros años en los que se diseñaban mecanismos para favorecer la inserción sociolaboral de personas inmigrantes asistimos a la puesta en marcha de acciones dirigidas a mejorar la capacitación profesional de la población inmigrante, considerando la inmigración desde el punto de vista del desarrollo económico de nuestros territorios. Más adelante, las instituciones españolas y europeas añadían a estos esfuerzos un nuevo objetivo, la participación de la sociedad de destino en los procesos de inserción de la población inmigrante, mediante el desarrollo de medidas que favorecieran la ruptura de estereotipos, facilitando a la población inmigrante el acceso normalizado a servicios y la mejora de su empleabilidad. En la actualidad, las propuestas de inserción social y laboral de personas inmigrantes establecen la necesidad de promover la interculturalidad, la interrelación entre todos los grupos, la comunicación y comprensión mutua. Este Seminario, inicialmente dirigido a dar a conocer experiencias relacionadas con la inmigración femenina, con sus dificultades y necesidades, se ha convertido en un foro participativo, que ha reunido a diversas instituciones, entidades y personas y ha abierto un debate sobre las posibles propuestas que deben llegar a los ámbitos de decisión política y programación futura. Una de las reflexiones básicas del trabajo en este foro es la necesidad de un diseño de programas y herramientas para favorecer la inserción de población inmigrante basado en tres premisas: – Las propuestas que favorezcan la inserción social y laboral deben plantearse desde un enfoque de género, pues la diferente situación de hombres y mujeres determina diferencias en las oportunidades de unos y otras y sus procesos de integración. Combinación de ambas variables frente al tratamiento aislado de cada una de ellas. – La inserción de la población inmigrante es un proceso de carácter bidireccional, es decir, es necesaria la comprensión por la población inmigrante de la sociedad de destino, al igual que la sociedad española debe conocer y comprender la inmigración.
    • 150 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | – El abordaje de la inmigración debe realizarse desde una perspectiva integral, que afecte a ámbitos más allá del laboral (vivienda, educación, sanidad, empleo, etc.) y que debe incluirse en un plan de ciudadanía que englobe a todas las personas que conviven en nuestra sociedad. El tratamiento desde una perspectiva integral sólo será posible con la coordinación y el trabajo en red de las distintas entidades e instituciones de todos los ámbitos. Teniendo en cuenta estas premisas, las mesas de trabajo organizadas en este seminario han recogido los distintos ámbitos de la vida de las personas inmigrantes (perspectiva integral), enfocando el debate hacia las experiencias protagonizadas por mujeres inmigrantes y recogiendo las principales conclusiones acerca de las características de su inserción, entre las que destacan elementos clave tales como la conciliación o la educación de los/as hijos/as. Entre las experiencias expuestas destacan las conclusiones acerca de varios elementos clave en la inserción de personas inmigrantes: – El conocimiento de los fenómenos y procesos con los que se trabaja, a través de la realización de diagnósticos y la recogida de datos, pero también mediante la evaluación de las experiencias prácticas puestas en marcha por las distintas entidades. En este sentido, existe una enorme carencia de herramientas eficaces de diagnóstico y de evaluación, que contemplen las variables inmigración y género. – La promoción de la participación de todo tipo de población que tendrá dos finalidades básicas: el fomento de la comunicación y la convivencia entre grupos; y la formulación de propuestas de intervención para favorecer la integración de las personas inmigrantes en nuestra sociedad. Este último aspecto provocaría el empoderamiento de la sociedad, que haría propuestas reales de intervención y su visibilidad, ausente sobre todo en la inmigración femenina. – La coordinación de entidades e instituciones mediante el trabajo en red para mejorar la atención y el acceso a los servicios de todo tipo de las personas inmigrantes. Un ejemplo de participación de entidades públicas y privadas, al que se suma la visión de las dos orillas, el país de origen y de destino, es este Seminario. – Perspectiva de género y tratamiento específico de aquellos fenómenos que afectan especialmente a las mujeres y, en este caso, a las mujeres inmigrantes (por ejemplo, la violencia de género, la explotación sexual de las mujeres inmigrantes, etc.). Este aspecto implica el diagnóstico, la puesta en marcha de actividades y la evaluación de estos elementos. En definitiva, el proyecto “Madrid entre Dos Orillas” ha conseguido con este Seminario reunir a los distintos actores implicados en los procesos de inserción de personas inmigrantes y ha abordado las cuestiones clave para la mejora de la convivencia y la inserción de personas inmigrantes en nuestro país, introduciendo la perspectiva de género en cada uno de los planteamientos, pues la inmigración femenina constituye un alto porcentaje de la población inmigrante en la Comunidad de Madrid. “Madrid entre Dos Orillas” ha abierto un debate novedoso, que incorpora a personas y entidades “de aquí y de allá”, y que constituye un proceso de participación en sí mismo que deseamos tenga una continuidad que permita el traslado de propuestas a los ámbitos de decisión en materia de políticas de igualdad.
    • 7. Conclusiones
    • | Conclusiones | 153 M. Ángeles Sallé Alonso Presidenta del Patronato de la Fundación Directa y Coordinadora de “Madrid entre dos orillas” El Seminario “Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana en España” ha representado una extraordinaria oportunidad para esbozar una visión rica y compleja en torno a una realidad nueva que se nos presenta llena de desafíos. Realidad frente a la que percibimos una gran “sed de voz” por parte de quienes protagonizan o acompañan los procesos de “inmigración en femenino”; agentes sin duda cruciales pero que, por lo general, no se encuentran suficientemente presentes –ni cuantitativa ni cualitativamente- en los espacios clave de configuración de la opinión y la agenda pública de las migraciones. Por ello, en el marco de las ponencias y debates del seminario, se han definido una serie de consideraciones y propuestas que deseamos elevar a las instancias con responsabilidad institucional y social en la materia. Consideraciones que se exponen a continuación: Primero, la feminización de las migraciones constituye ya un hecho incuestionable en la mayor parte del mundo. Las mujeres han comenzado a tener un protagonismo creciente en los fenómenos migratorios (representando, por ejemplo, en torno al 55% de la inmigración latinoamericana a España) y ello plantea nuevas perspectivas y necesidades a tener en cuenta en el diseño e implantación de las políticas, a riesgo de que éstas pierdan su pertinencia y efectividad. En segundo lugar, el contexto de este cambio de tendencia podría situarse en la interconexión de dos grandes realidades que se retroalimentan fuertemente entre sí. Por una parte, en los países emisores, la feminización de la pobreza y el crecimiento del número de familias en las cuales las mujeres son las sustentadoras económicas principales hace que cada vez un número mayor de ellas se vea obligado a buscar en otros lugares recursos para mantener a sus personas dependientes, garantizándoles así unas condiciones mínimas de supervivencia y bienestar. Por otra, en los países receptores, la crisis del modelo tradicional de división sexual del trabajo, en función del cual las mujeres se situaban fuera de los espacios del mercado (prerrogativa de los hombres) para ocuparse en exclusiva de las tareas de reproducción y cuidado, se está saldando hoy a través de una ecuación que se evidencia como insostenible: las mujeres se están incorporando masivamente a la actividad laboral, sin que los hombres ni el Estado sustituyan o complementen la función que éstas han desempeñado históricamente en el ámbito de lo privado. Tareas realizadas en el seno de unas familias ahora presionadas, también, por las consecuencias del imparable envejecimiento poblacional de los países avanzados, el cual genera -entre otros efectos- nuevos sujetos de cuidado y la multiplicación de las demandas relacionadas con la conciliación entre la vida profesional y la vida familiar. Tercero, dentro de esta tendencia general puede afirmarse, sin embargo, que las migraciones femeninas vienen caracterizadas por una notable diversidad y por una amplia cadena de historias de vida y de proyectos. Y así, junto a las mujeres que integran sus trabajos dentro de una estrategia familiar que comparten con su cónyuge -independientemente de dónde se ubique
    • 154 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | éste-, se suman las cabezas de familias monoparentales que se apoyan –o no- en otros familiares (particularmente en sus propias madres), las mujeres que viajan con un proyecto autónomo, las que siguen a sus parejas al nuevo destino y, cómo no, las que emigran a la fuerza en el marco de redes de tráfico sexual y prostitución. Esta diversidad se extiende también a los diferentes momentos del proceso de emigrar y a las consiguientes prioridades que el propio tiempo de estancia en el nuevo lugar determina (en las etapas iniciales, la supervivencia y la ubicación; después, la reconstrucción de la identidad, la reagrupación familiar… y, más adelante, el ejercicio de la nueva ciudadanía, el retorno al sitio de origen…). En suma, el reto de las políticas consiste no sólo en su extensión sino también en su personalización, porque no hablamos de números sino de sujetos cuyas realidades y demandas no pueden abordarse mediante una respuesta única. Como cuarto aspecto me gustaría señalar que, en toda esta diversidad sí que hay, en cambio, una característica común y es la invisibilidad de las migraciones en femenino. Es invisible el nuevo campo de autonomía e igualdad que están abriendo las mujeres que deciden emigrar, es invisible el crucial cambio de rol que están realizando en sus comunidades al pasar de ejercer de cuidadoras a hacerlo de proveedoras, son invisibles las importantes consecuencias –tanto positivas como negativas- de dicha transformación, es invisible la cadena de trabajo y sacrificios realizados por distintas generaciones de mujeres (abuelas, madres, hijas) que están sosteniendo este gran movimiento transnacional, son invisibles sus necesidades y es invisible, por último, el papel que las mujeres inmigrantes están teniendo en el mantenimiento de los sectores de cuidado dentro de los países receptores, constituyendo con ello la nueva columna vertebral de un edificio –también invisible- en el que se fundamenta buena parte de nuestro bienestar. La “ceguera” a las relaciones de género en las migraciones, en quinto lugar, puede arrastrar consecuencias muy negativas, tanto para las comunidades de origen como para las de destino. En primer término, no pueden dejar de apreciarse las importantes brechas de desigualdad que existen entre los propios migrantes (en el plano legal, laboral, salarial, asistencial, en prestaciones…) en función de cuál sea su sexo. Las inmigrantes latinoamericanas en España, por ejemplo, encuentran una fuerte segmentación en las opciones profesionales accesibles para ellas, siendo el servicio doméstico el principal sector de ocupación al que pueden aspirar. En segundo lugar, son también mujeres quienes más afectadas están por la situación de irregularidad legal y sobre todo- laboral, lo que las invalida como sujetos de derechos y las hace infinitamente más vulnerables a sufrir abusos y violencia de todo tipo. Y, en tercer término, la conciliación entre la vida profesional y personal de las familias españolas se está realizando bajo modelos susceptibles de producir nuevos desequilibrios sociales y de género, dado que no es posible construir la conciliación sin la corresponsabilidad activa de hombres y mujeres, como tampoco ésta se puede realizar a costa de la “desconciliación” familiar de nuestras inmigrantes. Una “desconciliación” cuyos efectos no sólo alcanzan a las propias mujeres sino también primordialmente a sus descendientes; niños y jóvenes que –tanto si residen en el país de origen como si lo hacen en el de destino- es más que probable que se vean afectados por un notable déficit de atención y cuidado justo cuando afrontan una fase crucial de sus vidas. En definitiva, y como sexto punto, lo hagamos visible o no, la feminización de las migraciones representa un gran cambio; cambio que comporta una profunda transformación cualitativa de los procesos migratorios y que debe reflejarse, con decisión, en los discursos y en las políticas migratorias del siglo XXI. La dimensión de género ha de pasar a ser considerada, en esa medida, una clave de la pertinencia, calidad y éxito de dichas políticas, manteniendo en ellas un carácter prioritario y transversal.
    • | Conclusiones | 155 En séptimo lugar, tener en cuenta la dimensión de género en las políticas migratorias no es simplemente contabilizar el número de mujeres que participan en actuaciones programadas sin criterios de género o particularizar en ellas cuando se habla de la asistencia social o de derechos humanos, con ser ello muy importante. Tener en cuenta la dimensión de género significa plantearse el objetivo explícito de reducir las actuales brechas de género que configuran una realidad de doble discriminación (como inmigrantes y como mujeres). Significa prestar atención a las relaciones de poder y desigualdad que persisten en nuestras sociedades. Supone igualmente reconocer el papel desempeñado por las mujeres en la articulación de las comunidades en dos orillas. Implica considerar el apoyo y la sostenibilidad de las familias como una de las facetas esenciales del desarrollo del capital humano, del mismo modo que la corresponsabilidad y la dignificación del papel de cuidado de las personas como el motor de la vida, el bienestar y el adelanto de las sociedades (y no sólo el mercado). Conlleva romper la tentación de aplicar criterios y medidas paternalistas orientadas “para” las migrantes pero “sin” las migrantes. Significa, en suma, entender el movimiento de las mujeres como un movimiento global orientado al cambio profundo de la sociedad y apostar activamente porque las migraciones representen una oportunidad real para la igualdad y la emancipación de las mujeres. Por último, introducir la perspectiva de género supone apostar por políticas sectorial y territorialmente complejas. Unas políticas que rompan una mirada estrecha y segmentada del “ellos” y el “nosotros”, del “aquí” y el “allá”, comprendiendo todas estas dimensiones de forma conjunta; que abarquen, en consecuencia, la inmigración, la igualdad y el codesarrollo como ejes de una estrategia común, plena de intersecciones; que presten atención a los flujos monetarios y laborales pero también a los flujos de cuidado; que se configuren como “políticas en dos orillas”, mediante el diálogo y la participación de las diferentes categorías de actores implicados, incluyendo entre ellos a los Gobiernos y a los organismos supranacionales pero también a las instituciones de igualdad, a los movimientos de mujeres y a las madres de las inmigrantes que sostienen vigorosamente el proceso migratorio desde el otro lado; políticas, en resumen, que sean multidimensionales, en dos orillas, a largo plazo. Con el seminario hemos podido acercarnos a la realidad y propuestas que, en este sentido, desde las instancias políticas, desde la reflexión de los expertos y expertas en migración, desarrollo e igualdad, y desde las propias asociaciones de mujeres inmigrantes, nos ayuden a progresar en este sentido, construyendo sociedades más ricas, más iguales, en las que la convivencia y el entendimiento mutuo sea posible, con el protagonismo de las mujeres. Las propuestas que, a modo de resumen, podrían plantearse son las siguientes: – Conocimiento en torno a la situación de las mujeres inmigrantes en España. Primer paso, e imprescindible, si lo que se pretende es visibilizar este fenómeno y si se desea abordar éste con eficacia. Se sabe poco y requerimos de un listado mucho más exhaustivo de las cuestiones que han de conocerse, mediante el establecimiento de un sistema de indicadores clave y también a través de la realización de programas de estudios específicos, que en conjunto aborden cuantitativa y cualitativamente cuestiones tales como: presencia, regularidad, movilidad, segregación laboral, participación en la economía informal, relación empleo/cualificación, diferencias salariales, remesas, vivienda y propiedad, gestión del cuidado en el contexto de la familia transnacional, matrimonios y separaciones, dinámicas de reagrupación, violencia de género, culturas de igualdad, mujeres jóvenes, canales de comunicación con el entorno de origen, participación, tratamiento en los medios, expectativas y flujos de retorno, buenas prác-
    • 156 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | ticas en todos y cada uno de estos ámbitos … Un conocimiento que entraña acercarse a multitud de dimensiones y factores que intervienen en la vida de estas mujeres, y que requieren del uso de nuevas perspectivas de análisis, de recursos suficientes con el que llevarlos a cabo, de personas expertas en la materia y, sobre todo, de las propias mujeres que relaten, en primera persona, su experiencia y vivencia migratoria. Se impone, asimismo, promover la coordinación con los organismos estadísticos de los países de origen de nuestras inmigrantes a fin de disponer de una visión integral del fenómeno y poder proponer alternativas comunes. – Marco legal estable. Que representa un pilar básico para la integración social y laboral de las mujeres inmigrantes. Dentro de este marco, debe atajarse la irregularidad laboral que, como se ha visto, afecta en mayor medida a las mujeres que a los hombres y tiene consecuencias evidentes en el estatus legal y social de esta población. – Mejores condiciones de empleo. En este ámbito, se hace fundamental la urgente revisión de la regulación laboral del servicio doméstico para su progresiva equiparación en derechos a los restantes regímenes laborales, pero también la profesionalización de los sectores de cuidado y una mayor vigilancia del cumplimiento de derechos y de la no discriminación laboral en todos los sectores. También hay que apostar por un desarrollo profesional femenino más diversificado tanto a nivel horizontal como vertical (incluyendo en este campo un apoyo decidido a los emprendimientos femeninos), y prever ayudas técnicas y financieras para el fortalecimiento del asociacionismo laboral femenino. Asimismo, habría que estudiar mecanismos de mejora de los horarios, y desde luego, de fomento y acceso por parte de las mujeres de una oferta formativa amplia, que incluya las competencias para el empoderamiento y el ejercicio activo de la igualdad. Otras medidas para mejorar la situación de estas mujeres, desde el punto de vista de los y las “empleadoras”, podrían consistir en un mayor control de los canales de contratación dentro de los servicios personales y domésticos y, por ejemplo, en la creación de incentivos fiscales a las familias. – Atención a las corrientes de inmigración femenina cualificada. Se requieren dentro de este campo, en primer término, mayores facilidades para homologar títulos profesionales contando con las mismas garantías pero reduciendo sustancialmente el tiempo de trámite y tendiendo –en la medida de lo posible- hacia la creación de un sistema iberoamericano de correspondencia de las cualificaciones. Se estima, asimismo, útil promover la creación de registros profesionales que contribuyan a una mayor visibilidad, transparencia y eficacia en los procesos de intermediación laboral que afectan a estos colectivos. Por otra parte, se considera necesario establecer líneas de apoyo (espacios, ayudas, promoción comercial…) para las inmigrantes que orientan su actividad hacia la creación científica y cultural, por tratarse de entornos que constituyen puentes muy sólidos a la hora de favorecer el desarrollo, la integración y la igualdad. – Apoyo a la familia inmigrante. Para quienes tienen a sus hijos lejos, se hacen indispensables, por encima de todo, más facilidades y menos tiempo en los procesos de reagrupación familiar, así como propiciar un uso intensivo y asequible de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones para facilitar una comunicación constante entre los miembros de estas familias transnacionales. Pero también, para quienes los tienen cerca, es necesaria una mayor cobertura de servicios de acogida y atención para personas dependientes y unos horarios más compatibles, que no provoquen que la conciliación de las españolas se haga a costa de la “desconciliación” de las mujeres inmigrantes. La previsión de servicios de formación, ocio y cuidado dirigidos a niños,
    • | Conclusiones | 157 niñas y jóvenes inmigrantes en períodos de vacaciones escolares (campamentos urbanos, etc.) constituye, asimismo, una necesidad acuciante para estas familias. – Integración de jóvenes generaciones. Un asunto que debe irse trabajando sin demora para prevenir fuentes futuras de conflicto y exclusión. Hay que establecer mecanismos de acogida, integración y recreación de la identidad pensando específicamente en las segundas generaciones de inmigrantes, en los que las escuelas y las redes comunitarias están llamadas a jugar un papel fundamental. Cultivar el sentimiento de “doble pertenencia” estimulando programas, contenidos y redes interculturales de jóvenes (tanto dentro de la sociedad de origen como con la de acogida) es, en este sentido, vital para evitar las situaciones de desarraigo y sus consiguientes efectos negativos. – Nuevas perspectivas de la educación en las escuelas y en los centros de personas adultas. En este punto, hay que evitar la segregación de los y las inmigrantes en el seno de la escuela; promover una educación no “eurocentrista”; enfocarla en el “aprender a ser” y a “aprender a vivir juntos”; en el reconocimiento y enriquecimiento de la “otredad”, pero también en la igualdad entre hombres y mujeres como un valor universal a compartir. Un reto que enfrentan las escuelas y que requiere de un salto cualitativo en la educación, pero sobre todo de recursos –humanos y financieros- con los que afrontarlo. En otro orden de cosas, se detecta también la necesidad de poner en marcha centros abiertos con oferta pedagógica y de ocio para adolescentes y niñas/os fuera del horario escolar, así como la previsión de sistemas y horarios que faciliten una mayor comunicación entre docentes y madres/padres de los niños y jóvenes inmigrantes. Por último, hay que acercar activamente y adaptar la oferta de educación de personas adultas a las mujeres inmigrantes. – Mayor cobertura y adaptación de los servicios públicos. Los servicios públicos (sanitarios, asistenciales…) deben ser redimensionados a la medida de las nuevas necesidades sociales de la población nacional e inmigrante. El problema no estriba en que “las viviendas y las becas” se concentren en las y los inmigrantes –cuando esto además no es básicamente cierto-, si no en que la cobertura de estos servicios en función de la población que los necesita es escasa. Junto a una mayor cobertura, también es central hacer estos servicios más accesibles para la población femenina informando a las mujeres inmigrantes sobre cómo llegar a ellos, diagnosticando nuevas demandas y adaptándolos a sus necesidades específicas y acompañando, desde la empatía y la aproximación cultural, la utilización de los mismos. – Sostenibilidad económica de ellas y sus familias. De cara a la posición y situación económica de estas mujeres, es esencial formular propuestas y líneas de acción respecto al envío de remesas, de cómo invertirlas, de cómo gestionarlas, de cómo gastarlas de manera rentable. El estudio en profundidad de estos flujos monetarios, así como el seguimiento del modo en que se gastan estos montantes, son piezas clave. Además, podrían preverse mecanismos de asesoramiento y productos bancarios que, como se decía, rentabilicen de mejor manera el dinero que estas mujeres ganan y ahorran. Otra cuestión importante a considerar es la del acceso a la propiedad y, cuando se trate de inversiones en el país de origen, el establecimiento de mayores garantías, estimulando –por ejemplo- prácticas novedosas, como hacen ya algunas Embajadas, para acercar la oferta a la demanda (ferias de vivienda, etc.). – Fomento activo de la igualdad entre mujeres y hombres. Lo que significa establecer canales
    • 158 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | de información específicos para las mujeres inmigrantes sobre sus derechos y promocionar activamente los valores compartidos de igualdad y derechos humanos. Los hombres inmigrantes deben ser, por su lado, un foco muy importante en todas las campañas y propuestas formativas relativas a la igualdad. – Lucha contra la exclusión social. Es preciso trabajar a fondo (información, ayudas, apoyo al ejercicio de sus derechos, seguimiento) con las mujeres que están sometidas a situaciones de exclusión severa –prostitutas, afectadas por situaciones de irregularidad legal y laboral,… - y en este campo es prioritario también luchar contra la violencia de género: ofreciendo protección y seguridad independientemente del estatus legal de la víctima, trabajando los miedos a denunciar –tanto a la pareja como por las situaciones de irregularidad-, etc. – Acceso a la vivienda. Las dificultades de alquiler y compra de vivienda, que ya de por sí existen para la población nacional, se ven enormemente acrecentadas en el caso de las mujeres –y los hombres- inmigrantes. Precios desorbitados, “camas calientes”, hacinamiento, etc., corren el peligro de extenderse si no se toman medidas al respecto. El acceso a la vivienda en igualdad, no sólo como derecho básico, si no también como condición para obtener el permiso de reagrupación familiar, es una cuestión que debe ser tratada en la agenda política de un modo específico y con la lógica de la acción positiva. Sobre todo cuando se trata de mujeres a cargo de familias monoparentales. – Apoyo a la participación. Las mujeres inmigrantes han de dotarse de voz, hacer oír sus necesidades y demandas. Y ello sólo se logra a través de su participación política -derecho al voto-, pero también mediante el estímulo del asociacionismo y de la constitución de redes de segundo nivel –locales, regionales, internacionales- que procuren el trabajo conjunto entre organizaciones femeninas exponentes de diferentes territorios y culturas. Es fundamental, por otra parte, generar espacios de empoderamiento de las inmigrantes mediante la formación en desarrollo personal y colectivo, a través de la puesta a disposición de lugares físicos propios en los entornos locales, propiciando su acceso (físico y funcional) a las nuevas tecnologías de la información en tanto que herramienta de apoyo a una participación más flexible y potenciando una presencia equilibrada de ambos sexos en los foros de representación de la población inmigrante. Hay que incentivar, en suma, una ciudadanía local y global de la cual las mujeres sean a la vez beneficiarias y protagonistas y, en esa medida, desarrollar acciones positivas para promover la participación de un colectivo que, en función de sus realidades de género (menor disponibilidad de tiempo, invisibilidad, estereotipos…), cuenta sistemáticamente con una escasa voz pública que es necesario amplificar. – Las mujeres, protagonistas de las políticas de codesarrollo; es decir, es imprescindible situar a las mujeres, sus movimientos, sus necesidades y desarrollo de capacidades como prioridad en dichas políticas (tanto en sus estrategias y contenidos como en sus recursos). Y considerar también los flujos y/o déficits de afecto y cuidado como un indicador clave del mayor o menor bienestar y desarrollo de las comunidades de origen de la inmigración, como un eje de estructuración social que requiere del apoyo de los poderes públicos. – Hacia un pacto intercultural de género para una acción estructural a favor de la igualdad, entendiendo la igualdad como un movimiento global –hoy las mujeres de aquí y de allí ni siquiera nos vemos los rostros-. Tenemos que mirarnos a la cara, las mujeres de ambas orillas y de unos y otros países, para construir, desde un movimiento internacional e intercultural, nuevas priori-
    • | Conclusiones | 159 dades tanto en nuestras respectivas sociedades locales, como en la sociedad iberoamericana y en la sociedad global. El fomento de redes de conocimiento, intercambio y construcción común de buenas prácticas constituiría una buena forma de apuntalar este objetivo. – Comunicación (en ambas sociedades). De información veraz, aquí y allí, porque en los países de origen también existe un gran desconocimiento acerca de las dificultades y sacrificios (económicos, emocionales…) que atraviesan quienes deciden emigrar alejándose de sus seres queridos. Ruptura de estigmas y estereotipos injustos respecto a las y los inmigrantes en los países de acogida. Y comunicación de nuevos valores, de reconocimiento y visibilidad del papel de las mujeres migrantes como motor de desarrollo de ambas sociedades. – Nuevos mecanismos de coordinación de estas políticas. En sus diferentes niveles: países de origen y país de acogida; políticas de inmigración, igualdad y cooperación al desarrollo; Administración Central, Comunidades Autónomas y entornos locales; sectores público, privado, tercer sector y medios de comunicación. Incorporación de estrategias concretas y evaluables de género en la actividad de los nuevos organismos y foros de participación creados. Las políticas de inmigración, igualdad y desarrollo tienen, forzosamente, que darse la mano y son, claramente y deseamos recalcarlo, una responsabilidad que abarca también a los Gobiernos y sociedad civil de los países de origen de las inmigrantes. En una primera instancia, urge la creación de algún mecanismo de coordinación estable entre los organismos de igualdad y de migraciones de los países iberoamericanos, tanto a nivel bilateral como multilateral. Muchas gracias por haber contribuido, con tan ricas y pertinentes aportaciones, a hacer esta agenda posible. Ahora sólo nos queda lo más difícil y apasionante: convertirla en conquistas reales que sirvan para mejorar las condiciones de vida y de trabajo de millones de mujeres que, desde todas las orillas, protagonizan en silencio la inmigración, la lucha por la igualdad y el desarrollo. Esperamos seguir construyendo en común ese gran camino..
    • 8. Clausura
    • | Clausura | 163 Edmundo Jarquín Director de Gabinete de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) Muchas gracias por esta invitación. Por mi parte, quisiera decir únicamente que ustedes, con absoluta seguridad, conocen el tema de las migraciones mejor que yo y que es éste un gran tema del mundo contemporáneo, plagado de tendencias que apenas se preveían hace unos años. Recuerdo haber leído un libro, allá a finales de los ochenta, que se titulaba ‘Macrotendencias’, donde la cuestión de las migraciones ni siquiera aparecía, y sin embargo hoy, junto con los temas de la energía y el terrorismo, no cabe duda de que las migraciones constituyen uno de los fenómenos sociales más importantes con los cuales estamos lidiando a nivel mundial. Por esta razón, las hemos incorporado expresamente en la agenda de la Secretaría General Iberoamericana como resultado de un mandato de los Jefes de Estado y de Gobierno de la Cumbre de Salamanca y, en este marco, el próximo mes de julio celebraremos un gran foro iberoamericano sobre este gran tema. Al respecto, quisiera decir algo que se enlaza muy directamente con la agenda de estas jornadas y con las preocupaciones que ustedes han mostrado a lo largo de estos días de trabajo, y es que dicho foro estará formalizado en torno a tres ejes principales: migración y desarrollo, la gestión de las migraciones y, como eje central, la migración y los derechos humanos. La perspectiva de género deberá estar presente de una manera transversal en el conjunto de estos tres ámbitos y no únicamente en el relacionado con los derechos humanos, porque de manera relevante el género tiene que ver también, y mucho, con la gestión o la gobernabilidad migratoria. En ese sentido, algo que me llamó la atención de la agenda de este seminario es el ánimo de incidir en las políticas públicas; es decir, de ir más allá del diagnóstico y tratar de disponer de una dimensión de influencia en las políticas públicas, en la gestión de la temática (o en la problemática, según se quiera interpretar). Asimismo, he observado que el seminario que hoy concluye aborda también el eje migración y desarrollo, que es el vínculo -muy particular y diferenciado- que hay entre la feminización de los flujos migratorios, en especial los que vienen de América Latina, y el tema de las remesas, en la perspectiva de destacar el vínculo entre migración y desarrollo, pero también en la perspectiva de resaltar su vínculo con los derechos humanos. Y ello no sólo desde el ángulo del tratamiento de los migrantes, sino también desde esa otra dimensión de los derechos humanos que es el impacto que la migración tiene en el núcleo familiar de los países de origen, en especial o de manera muy especial, cuando el migrante es mujer. Es éste un tema clave que tiene que ser crecientemente incorporado con un enfoque de política pública si es que queremos incidir en la realidad. A mí me parece también que, dado que un macro objetivo del Foro Iberoamericano es tratar de ver si en el espacio iberoamericano se puede ir definiendo un modelo cuyo referente sea un marco de tratamiento más humano del problema de la migración, hay algunos temas que resultan de particular relevancia y que -desde organizaciones de la sociedad civil- se pueden levantar con
    • 164 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | más audacia, con más valentía y también con más precisión por el ámbito de desprejuicio con que se pueden abordar desde la misma. Me quiero referir de manera especial a tres aspectos. En primer lugar, qué hacer para vencer o disminuir la incidencia del estigma de migrante igual a delincuente. Segundo, qué hacer para disminuir o aminorar -si no se puede erradicar totalmente- el estigma de mujer migrante igual a prostitución, y, por último, levantar algo que a nivel especializado se conoce, pero no así en la percepción de la opinión pública y, por tanto, en las percepciones que orientan el proceso de decisiones políticas, que es la idea de que la temática de la migración trasciende la perspectiva de una, o incluso de dos orillas, y que debe pensarse en el ámbito más amplio del espacio iberoamericano. Sé que, probablemente, eso va más allá de los objetivos de este proyecto pero, en el contexto de una discusión iberoamericana, tenemos que pensar también en todos los flujos de migración que se producen en el interior del espacio iberoamericano: los colombianos en Panamá, los nicaragüenses en Costa Rica, los colombianos en Costa Rica, los bolivianos y peruanos en Argentina o la creciente presencia de peruanos en Chile y haitianos en República Dominicana y, así, podríamos identificar grandes flujos migratorios de tal manera que lo que se discuta en el ámbito de la relación entre dos orillas puede establecer referentes de tratamiento para una problemática común. Y es que, si contabilizamos todos estos flujos, veremos que constituyen una gran macro tendencia y, en la medida en que, por así decirlo, somos todos migrantes, del mismo libro se pueden establecer mínimos de lo que podría ser un tratamiento no sólo más humano, si no que también tienda a disminuir los elementos disruptivos que hay, y ha habido siempre, vinculados a los movimientos de población. Quisiera concluir con lo siguiente: nosotros queremos hacer escuchar ante otras instancias, concretamente ante el Diálogo de alto nivel sobre migraciones que se llevará a cabo durante la primera quincena de septiembre, en el contexto de la Asamblea General de Naciones Unidas, voces que procedan del espacio iberoamericano, pero también, queremos ser receptores de voces que lleguen a nosotros y, en parte, están las que ustedes puedan levantar como resultado de este taller, como resultado de las redes y proyectos a los cuales ustedes están vinculadas y vinculados. La expectativa que en ese sentido tenemos de esta reunión es lo que nos ha llevado, con el mayor gusto, a concurrir desde la Secretaria General Iberoamericana a la clausura de este evento cuya preparación y desarrollo hemos seguido con gran interés. Muchas gracias a los organizadores y reiterarles que estoy encantado de estar aquí.
    • 9. Relación de ponentes
    • | Perfil y trayectoria de los y las ponentes | 167 CONSUELO RUMÍ Secretaria de Estado de Inmigración y Emigración Licenciada en Psicología, accedió a la Función Pública docente en 1978. Ha ejercido funciones de dirección de centros escolares y de coordinación de cursos de Formación del Profesorado. Ingresó en UGT en 1982 y ocho años más tarde se afilió al PSOE. En el XXXV Congreso del partido, celebrado en julio de 2000, fue designada Secretaria de Políticas Sociales y Migratorias. Diputada por Almería en la VII legislatura, actualmente es Secretaria de Estado de Inmigración y Emigración. SOLEDAD MURILLO Secretaria General de Políticas de Igualdad Soledad Murillo ha trabajado sobre los derechos de las mujeres preguntándose cuáles son los obstáculos para que la mayoría de la población no goce de todos los privilegios que depara la igualdad. Se ha preguntado por el uso del tiempo en su libro ‘El mito de la Vida Privada: de la Entrega al Tiempo propio’, así como ha pensado en el uso del espacio que hacen las mujeres en diversos artículos sobre la vivienda y las distancias entre el trabajo y el hogar. También ha cuestionado que las mujeres seamos ciudadanas de pleno derecho, en su vertiente asociativa, con el texto: ‘Las asociaciones de Mujeres’. Otros temas, como la ciudadanía activa o el derecho a vivir sin violencia han sido tratados en su libro ‘Las relaciones de poder entre hombres y mujeres’. Como profesora de la Universidad de Salamanca, promovió el Seminario de Estudios de la Mujer en 1998 e impulsó el primer Doctorado de Género en ella. Actualmente es la Secretaria General de Políticas de Igualdad, lo que significa que es la primera vez que la Igualdad, como materia, forma parte del Gobierno. M. ÁNGELES SALLÉ Presidenta del Patronato de la Fundación Directa y Coordinadora de ‘Madrid entre dos Orillas’ Hija de vascos emigrados a Panamá. Estudió Ciencias Políticas y Sociología en la Universidad Complutense de Madrid. Desde que finalizó la carrera, se ha dedicado a trabajar en diversas instituciones e iniciativas relacionadas con el empleo, el desarrollo socioeconómico y la igualdad. Es socia directora de ENRED Consultores, desde donde coordina y promueve proyectos centrados,
    • 168 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | sobre todo, en políticas territoriales y de pequeña empresa. Dentro de la Fundación Directa -dedicada al cambio social con una visión de género y a estimular los puentes entre etnias, culturas y territorios- coordina actualmente dos proyectos: ‘Madrid entre dos orillas’ y ‘e-Andaluzas en la sociedad red’, ambos encuadrados en la Iniciativa Comunitaria EQUAL. Por último, ha sido editora y coautora del libro ‘Travesías, historias emigrantes de ayer y hoy’, asumiendo también la producción ejecutiva del disco con el mismo título. GEMA DE CABO Jefa de proyectos del Centro de Estudios Económicos Tomillo (CEET) y coordinadora del estudio ‘Mujeres inmigrantes en los hogares madrileños ¿cómo atienden a sus hijos?’ Doctora en Economía por la Universidad Complutense de Madrid y Master en ‘Hacienda Pública: Gasto Público y Programación Económica’ por el Instituto de Estudios Fiscales. Tras muchos años de dedicación a temas de economía cuantitativa, hace cuatro años empieza un proceso de acercamiento a temas sociales, abordando temas relacionados con discapacidad, mayores, mujeres e inmigrantes. Actualmente es Jefa de Proyectos en el Centro de Estudios Económicos Tomillo (CEET), dirigiendo muchos tipos de proyectos, tanto económicos como sociales, de candente actualidad. ÁNGELES VAN DEN EYNDE Subdirectora General Adjunta del Centro de Investigación y Documentación Educativa (CIDE), Patrona de la Fundación Directa y experta en género y educación Ángeles van den Eynde es licenciada en Psicología, master en Gestión de Recursos Humanos y funcionaria del Cuerpo Superior de Administradores Civiles del Estado. Posee más de quince años de experiencia en el ámbito de la cooperación educativa, científica y tecnológica, aunque destaca su especialización en educación y género, siendo numerosos sus artículos y trabajos en ambos campos. Lleva trabajando seis años en el Centro de Investigación y Documentación Educativa, del que es Subdirectora y, al mismo tiempo, colabora como Patrona en Fundación Directa. CRISTINA CIVALE Escritora y guionista. Autora de estudios sobre violencia, género e inmigración Escritora, periodista y guionista de cine y televisión, Cristina Civale nació en Buenos Aires en 1960. Es licenciada en Letras por la Universidad de Buenos Aires. Cursó estudios cinematográficos en Buenos Aires y La Habana. Fue profesora de la Universidad de Buenos Aires entre 1988 y 1999 en las carreras de Comunicación y Diseño Audiovisual. En 1995 publicó su primer libro de ficción, ‘Chica fácil’, y en 1993 su primer ensayo, ‘Hijos de mala madre, fragmentos de una generación dudosa’. Es autora, además, de ‘Perra virtual’ (1998, relatos) y ‘El hombre de mi vida serás tú’ (2001, novela). Cuentos suyos figuran en antologías de Buenos Aires, México, Madrid y Berlín. Ha colaborado en diversos medios gráficos como redactora y editora, entre los que figuran: Página/12, Elle, Trespuntos, Gente y El País de España. Escribió,
    • | Perfil y trayectoria de los y las ponentes | 169 entre otros, los guiones cinematográficos de ‘Una tarde de lluvia’ y ‘Un argentino en Nueva York’, y los guiones televisivos de ‘Laura y Zoe’ y ‘De poeta y de loco’. En 2001 se mudó a Italia, donde es lectora de la editorial Einaudi y dirige Trovarelamerica.org, agencia independiente de gestión y difusión de artistas latinoamericanos residentes en Europa. Alterna su residencia entre Génova y Buenos Aires. CLAUDIA CARRASQUILLA Psicóloga. Especialista en ciudadanía, participación e interculturalidad Psicóloga colombiana de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá. Master en Psicología Comunitaria. D.E.A de Estudios Iberoamericanos: Realidad Política y Social de la Universidad Complutense de Madrid. En la actualidad en fase de investigación para la realización de la tesis doctoral con el Departamento de Sociología de la Universidad de Murcia. Ha realizado trabajos en Desarrollo Social en países de América Latina con Organismos Internacionales y Organizaciones No Gubernamentales. Igualmente, ha estado vinculada con Organismos Internacionales en la formulación de política pública de juventud en Iberoamérica. También ha desarrollado investigaciones en el tema de la migración con mujeres y jóvenes. En la actualidad, desde el Área de participación y sensibilización de CEPAIM, está desarrollando acciones de intervención social en temas de ciudadanía, participación e interculturalidad y promoviendo la creación de mecanismos permanentes de participación ciudadana a nivel local. ENRIQUE ALBEROLA Responsable de la Unidad de Economías Latinoamericanas del Banco de España Doctor en Ciencias Económicas (Instituto Universitario Europeo de Florencia), Enrique Alberola es responsable de la Unidad de Economías Latinoamericanas de España. Especialista en ‘economía financiera internacional’ sus principales objetos de investigación son las remesas, los mercados emergentes, la integración económica, las tasas reales de cambio y las políticas fiscales desde una macro-perspectiva. ESTRELLA RODRÍGUEZ PARDO Directora General de Integración, Secretaría de Estado de Inmigración y Emigración, Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales Licenciada en Derecho y Master en Gestión de Servicios Sociales en la Universidad Complutense de Madrid (1991). Estrella Rodríguez Pardo ha ocupado diferentes cargos en la Cruz Roja Española: Subdirectora Nacional Cruz Roja Juventud (1984-88); Presidenta del Consejo de la Juventud de España; Directora Nacional Cruz Roja Juventud (1988-90); Directora Nacional de Actividades y Servicios de Cruz Roja Española (1994-2003); y Directora Nacional de Intervención Social de Cruz Roja Española en 2003.Desde el año 2004 ocupa el cargo de Directora General de Integración de los Inmigrantes.
    • 170 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | AURORA DÍAZ-RATO Directora General de Cooperación con Iberoamérica de la Agencia Española de Cooperación Iberoamericana (AECI) Licenciada en Derecho, ingresó en 1983 en la Carrera Diplomática. Ha estado destinada en las representaciones diplomáticas españolas en Costa Rica e Irlanda. Ha sido Vocal Asesora en el Gabinete del Ministro de Asuntos Exteriores, Subdirectora General de Europa Occidental y Subdirectora General Adjunta en el Gabinete de la Secretaría General de Asuntos Europeos. Desde 2002 es Vocal Asesora en la Dirección General de Coordinación de Asuntos Generales y Técnicos de la Unión Europea. ROSA PERIS Directora General del Instituto de la Mujer Licenciada en derecho por la Universidad de Valencia. Abogada. Ha trabajado como responsable del Departamento Laboral de una asesoría jurídica. Ha sido concejal del PSPV-PSOE en el Ayuntamiento de Benaguasil. En las elecciones de 2000 fue elegida diputada por la circunscripción de Valencia. Durante la VII Legislatura fue Portavoz adjunta de la Comisión Mixta para la Unión Europea, vocal de la Comisión de Justicia e Interior, Vocal de la Comisión de Política Social y Empleo, Vocal de la Comisión de Cooperación Internacional para el Desarrollo, Vocal de la Comisión no Permanente, Vocal de la Subcomisión seguridad vial y prevención accidentes tráfico y Vocal de la Subcomisión seguimiento de procesos ampliación de Unión Europea. Asimismo, fue Ponente de la Ponencia Proy. L.ref. L.7/96 comercio minorista direct.97/7CE, Ponente de la Ponencia Proy.L. medidas establecimiento sistema jubilación y Ponente de la Ponencia Proy. L.De Empleo (121/169). En el IX Congreso del Partido Socialista de Valencia resultó elegida miembro de la Ejecutiva. Directora General del Instituto de la Mujer, Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, desde mayo de 2004. GABRIEL FERNÁNDEZ Director General de Inmigración de la Comunidad de Madrid Abogado javeriano, es el primer extranjero que ocupa un cargo directivo en un gobierno regional de España. Doble nacionalidad (colombo-española), licenciado en Derecho por la Facultad de Ciencias Jurídicas de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá, donde ha ejercido como Profesor de Derecho Administrativo hasta 2004. Previamente, entre 1997 y 1999 fue Cónsul de Colombia en Madrid y Cónsul General. En los últimos meses preparaba su tesis sobre administraciones públicas, al tiempo que se especializaba en derecho penal en la Universidad de Salamanca. En la actualidad ocupa la Dirección de la Consejería de Inmigración de la Comunidad de Madrid.
    • | Perfil y trayectoria de los y las ponentes | 171 ANDELFO GARCÍA Ministro Plenitenciario de la Embajada de Colombia Doctor en Derecho y Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional de Colombia. MA, Latin American and Caribbean Studies en New York University. Internacionalista y académico de amplia experiencia. Ha sido Profesor e investigador de la Facultad de Derecho de la Universidad de los Andes; Vicedecano y miembro del equipo fundador de la Facultad de Finanzas y Relaciones Internacionales de la Universidad Externado de Colombia. Fue Embajador y Representante Permanente Alterno de Colombia ante las Naciones Unidas; Miembro de la Junta Consultiva del Secretario General de las Naciones Unidas sobre Asuntos de Desarme, y Presidente de la Comisión de Desarme de las Naciones Unidas, entre otros. Mª AMOR LÓPEZ ESPINOSA Agregada Cultural de la Embajada de Ecuador Española de nacimiento, nacionalizada ecuatoriana en el año 63. Casada con un diplomático Ecuatoriano, ha vivido en Alemania, Yugoslavia y Ginebra, donde su marido ejerció sus funciones. En los años 90 enviudó y fue requerida para trabajar como Agregada Cultural en la Embajada Ecuatoriana en Madrid. YRIS ROSSI Asesora del Cónsul de la República Dominicana Escritora, profesora y diplomática dominicana, ha ostentado, entre otros, el cargo de ViceMinistra del Ministerio dominicano de la Mujer. Actualmente reside en Madrid, donde, aparte de ser Asesora del Cónsul de la República Dominicana, trabaja en la formulación, evaluación y ejecución de proyectos de Cooperación al Desarrollo con organismos de la República Dominicana, España y Japón. A su vez, es Directora de Cooperación Internacional del centro TQM, Investigación y Formación, S.L. en España y Directora de Cooperación Internacional, ADN, en República Dominicana. DORA AGUIRRE HIDALGO Presidenta de la Asociación Hispano-Ecuatoriana Rumiñahui. Ecuatoriana de 36 años, reside en España desde hace 12 años. Administrativa experta en gestión de organizaciones, asociaciones y fundaciones.
    • 172 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | NÉLIDA MOLINA Presidenta de la Asociación de Chilenos en España (ACHES) y miembro del Grupo Intercultural de Mujeres Malwen Nélida Molina Morgado, Mediadora Social Intercultural del Ayuntamiento de Madrid, Junta Municipal Puente de Vallecas y Usera, diplomada en Mediación Social Intercultural por la Universidad Autónoma de Madrid, doctoranda en Educación por la Universidad Complutense de Madrid. Profesora de Castellano, bibliotecaria y educadora popular en Chile. Con una larga trayectoria como formadora y docente, desde 1997, en España ha impartido numerosos cursos y talleres sobre Educación para el desarrollo, sensibilización y mediación intercultural con ONGs, entidades sociales (vecinales, sanitarias, educativas, universitarias, etc.) y asociaciones de inmigrantes. Ha coordinado el Curso de Formación en Mediación Social Intercultural de la Universidad de Alicante. Participa activamente como voluntaria y socia de la ONGD Proyecto Cultura y Solidaridad. Junto con otras mujeres latinoamericanas y españolas formó el Grupo Intercultural de mujeres MALWEN en Madrid (1997) como un espacio de diálogo y encuentro intercultural y de formación de agentes de cambio social. Fundadora y actual presidenta de la Asociación de Chilenos en España. NIEVES DÍAZ Jefa de Área de la Dirección General de Integración de Inmigrantes Licenciada en Filología Inglesa, Maestra, Periodista y Bibliotecaria. Con anterioridad ejerció el cargo de Directora del Gabinete de la Dirección General del Instituto de Migraciones y Servicios Sociales (IMSERSO). En la actualidad es Jefa del Área del Plan de Integración de Inmigrantes en la Secretaría de Estado de Inmigración y Emigración y responsable de Programas Europeos: Programa Operativo ‘Lucha contra la Discriminación del Fondo Social Europeo’ y de la Iniciativa Comunitaria EQUALl. MIRIAM BENTERRAK Miembro de la Estructura de Apoyo EQUAL de la Unidad Administradora del Fondo Social Europeo Licenciada en Derecho, comienza a conocer la Unión Europea durante los años de Universidad empujada por su afición a los idiomas y el deseo de practicarlos en el ejercicio de su profesión. Tras breves experiencias en los sectores público y privado, desarrollando su trabajo en diversos ámbitos, desde el fiscal a la logística, llega a la Unidad Administradora del Fondo Social Europeo, donde ha pasado los últimos años realizando la gestión y el seguimiento de proyectos de Iniciativas Comunitarias de Recursos Humanos, lo que le ha permitido comprobar la variedad de la sociedad en que vivimos y empezar a comprender la riqueza de la diversidad.
    • | Perfil y trayectoria de los y las ponentes | 173 EDMUNDO JARQUÍN Director del Gabinete de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) Edmundo Jarquín Calderón es abogado y economista, de nacionalidad nicaragüense. Ha sido Diputado y Ministro de Cooperación Externa del gobierno de Nicaragua, así como Embajador de Nicaragua en México y en España. De 1992 al año 2005 ejerció como responsable de políticas públicas, gobernabilidad y sociedad civil en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Con posterioridad ha sido Jefe de Gabinete de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) hasta su reincorporación, en junio del 2006, a la actividad política en su país.