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  • 1. Derechos Humanos y Transformación de ConflictosRevistA Volumen II - 2010
  • 2. Revista Derechos Humanos yTransformación de Conflictos Volumen II • 2010 S UC Universidad del Sagrado Corazón
  • 3. Presidente La Revista de Derechos Humanos yDr. José Jaime Rivera Transformación de Conflictos es una revista interdisciplinaria dedicada a laDecana de Asuntos Académicos y publicación anual de artículos y trabajosEstudiantiles de investigación sobre temas afines a laDra. Lydia Espinet promoción, divulgación y defensa de los derechos humanos y de los métodosDirectora alternos para la solución pacífica de losFacultad Interdisciplinaria de Estudios conflictos. Si desea colaborar con algúnHumanísticos y Sociales artículo puede comunicarse a la siguienteDra. Isabel Yamín Todd dirección física o por correo electrónico:Junta Editora Revista de Derechos Humanos yProfa. Carmen Chazulle Rivera Transformación de ConflictosDra. Aileen Estrada Fernández Programa de Maestría en Sistemas deDr. Manuel Muñiz Fernández JusticiaDr. Daniel Nina Estrella Facultad Interdisciplinaria de EstudiosLcdo. René Pinto Lugo Humanísticos y SocialesEdición Universidad del Sagrado CorazónEva Prados-Rodríguez PO Box 12383 San Juan, PR 00914-0383Composición y Diagramación Tel. 787-728-1515María T. Matos Díaz Correo electrónico: iniprodeh@sagrado.eduDiseño de PortadaMaría T. Matos Díaz Volumen II2010 / San Juan, Puerto Rico© Derechos Reservados
  • 4. TABLA DE CONTENIDO Nota editorialDra. Teresa E. Gracia Agenjo 10 Pateando el tablero: derechos humanos, sexualidad y género en los tiempos del gran manifiesto boricuaDra. Lina M. Torres Rivera 36 Hacia un sistema educativo sin barrerasDra. Luz M. Vélez Rodríguez 56 Mobbing: consejería y consultaría en Puerto RicoDr. Daniel Nina 68 Entre motines y conflictos: Resolución y transformación a partir del conflicto de la UPR (2010)Dra. Marta A. Rivera Figueroa 80 La mediación penal en Latinoamérica, Europa y Puerto RicoCamille Machado Miranda 101 De la teoría a la práctica: La cultura puertorriqueña del conflicto: estudio basado en las personas que visitan el Centro Judicial de Humacao, Sala de Investigaciones y Centro de Mediación de ConflictosLisandra Rodríguez Núñez 127 Mediación penitenciaria: Reflexiones en torno al proyecto piloto para un programa de resolución de conflictos implantado en el anexo 501 del complejo correccional en Bayamón de agosto-diciembre de 2008Nelmarie Vilaró Caro 154 La mediación intercultural como mecanismo de transformación de conflictos y para la construcción de una convivencia pacífica en Colombia
  • 5. RESEÑASProfa. Carmen Chazulle Rivera 175 Ciencias sociales: sociedad y cultura contemporánea Dra. Lina M. Torres RiveraDr. Daniel Nina 179 Mediación: ¿Alternativa a los conflictos de salud? Lcda. Rosa B. Hernández PagánDra. Aileen Estrada Fernández 182 Del tratamiento jurídico de la locura: Proyecto psiquiátrico y gobernabilidad en Puerto Rico Dr. Carlos Gil
  • 6. NOTA EDITORIAL L a Revista de Derechos Humanos y Transformación de Conflictos esuna publicación, iniciada el pasado año 2009, con el objetivo dedar a conocer los trabajos realizados en la gestión académica, yvinculados a la defensa y protección de los derechos humanos yla resolución de conflictos. Celebramos con mucho entusiasmo elpoder presentar, no sólo a la comunidad académica sino a todasy todos los promotores y defensores de los derechos humanos, unnuevo espacio de análisis y discusión: ¡que vino para quedarse! El carácter interdisciplinario de la revista permite analizar desdelos distintos saberes y experiencias, que se unen y desunen a travésde sus páginas, proponiéndole al lector y lectora una miradaintegral y crítica al campo de análisis de los derechos humanos y latransformación de conflictos. La Universidad del Sagrado Corazón y su Facultad de EstudiosInterdisciplinarios Humanísticos y Sociales con su Programa deMaestría en Sistemas de Justicia y sus dos especialidades en(i) Derechos Humanos y Procesos Antidiscriminatorios, y (ii)Mediación y Transformación de Conflictos, se ha dado a la tareade incentivar la investigación, edición y publicación de esta revista.Nuestra intención es aportar y promover a la educación y discusión,dentro de la comunidad en general, sobre el estado de situaciónde los derechos humanos tanto en la Isla como en el mundo, juntoa las propuestas para el manejo y transformación pacífica de losconflictos. Este segundo volumen se viste de una multiplicidad de temasy enfoques, movido por la diversidad de asuntos que aquejanactualmente a nuestro imaginario social, cultural y político. Así,iniciamos el viaje con una mirada crítica por parte de laDra. Teresa Gracia Agenjo a los debates políticos y sociales en temasde género, sexualidad y derechos humanos en Estados Unidos, ysu influencia directa en las respuestas estatales para dichos temasdurante los últimos años en nuestra Isla. En particular, la autora
  • 7. aborda, desde una perspectiva de derechos humanos, las relacionesentre las políticas neoliberales y los movimientos fundamentalistasreligiosos en los Estados Unidos y Puerto Rico, y su impactonegativo en grupos históricamente vulnerables, como las mujeresy la comunidad LGBTTI. De la arena político-social pasamos con la Dra. Lina M. TorresRivera al análisis sobre el derecho a la educación y la discapacidad.En su artículo titulado “Hacia un sistema educativo sin barreras”,la reconocida académica, y también madre de un joven condiscapacidad, nos lleva a reflexionar sobre la urgencia de cambiarlos paradigmas educativos del presente por unos verdaderamenteinclusivos y cónsonos con los postulados internacionales delos derechos humanos. Desde su rol en la academia, unida a suexperiencia como madre y activista de los derechos de la niñezcon discapacidades, la doctora Torres Rivera propone estrategiasconcretas y sensibles a la diversidad de necesidades educativas denuestra niñez, donde todas y todos podemos ser artífices de loscambios necesarios. Del contexto educativo pasamos al laboral con la Dra. LuzMigdalia Vélez Rodríguez quien nos introduce al tema del“mobbing” o también llamado acoso laboral. En dicho artículola doctora Vélez Rodríguez, apoyándose en su experiencia en laconsejería profesional, se sitúa del lado de la persona acosadacon el fin de abrir las puertas a quienes no desean permanecerindiferentes ante este síndrome laboral. Así, analiza las formas enque este fenómeno se manifiesta, sus resultados negativos, tantopara las víctimas como para el ambiente laboral donde se genera, ynos comparte propuestas concretas para atender y evitar este graveproblema. Luego nos adentramos a temas específicos en la transformación yresolución de conflictos aplicados a distintos contextos. En primerlugar, el Dr. Daniel Nina nos presta su perspectiva sobre formasalternas para manejar conflictos de alto riesgo, como los llamados“motines”, desde su experiencia como mediador y estudioso de lasteorías del conflicto, y luego del contacto directo que tuvo comoobservador durante varios eventos ocurridos en la huelga estudiantilde la Universidad de Puerto Rico para el mes de mayo del 2010.
  • 8. Por otro lado, y para conocer más sobre los nuevos acercamientosen materia de mediación y sistemas alternativos de justicia,invitamos al lector y lectora a conocer con la Dra. Marta ÁngelisRivera Figueroa la llamada “mediación penal”. En este artículose discute la mediación penal en una revisión de la literaturarelacionada con la implantación de dicho método de resolución deconflictos en Estados Unidos, Latinoamérica y Europa. Para este volumen también contamos con la participación deCamille Machado Miranda, Lisandra Rodríguez Núñez y NelmarieVilaró Caro, todas estudiantes egresadas de nuestra Maestría enMediación y Transformación de Conflictos, quienes nos compartenun resumen sobre sus interesantes trabajos de tesis en tres áreasmuy importantes para la investigación y desarrollo de este campo:(i) la cultura del conflicto en Puerto Rico, (ii) la mediación en elcontexto penitenciario y (iii) la mediación intercultural. Finalmente, nuestra revista, al igual que la del año anterior,cuenta con una sección que reseña las más recientes publicacionessobre temas afines a los derechos humanos y la transformación deconflictos en la Isla. En esta ocasión aprovechamos la publicación dela Dra. Lina M. Torres Rivera de la cuarta edición del libro “CienciasSociales: Sociedad y Cultura Contemporánea” la cual es reseñada porla también profesora Carmen Chazulle Rivera. Además, se incluyeuna reseña del Dr. Daniel Nina sobre el nuevo libro de la Lcda. RosaB. Hernández Pagán titulado, “Mediación: ¿Alternativa a los conflictosde salud?”. Para los más curiosos lectores de temas relacionados alanálisis histórico del Derecho, como instrumento utilizado para elcontrol y exclusión social, la Dra. Aileen Estrada Fernández nospresenta el nuevo libro de Carlos Gil, “Del tratamiento jurídico de lalocura: proyecto psiquiátrico y gobernabilidad en Puerto Rico”. Esperamos que este nuevo volumen sirva para continuar eldiálogo y debate en temas que sin duda ocupan la agenda tanto dela comunidad académica como del País. Lcda. Eva Prados Rodríguez Editora
  • 9. Pateando el tablero: derechos humanos,sexualidad y género en los tiempos del granmanifiesto boricua Dra. Teresa E. Gracia Agenjo1 Es el momento en que el juego se rompe en el que la política empieza. Ernesto Laclau En una entrevista en la revista electrónica Teína (2004) el sociólogoe historiador Ernesto Laclau compara la política con un juego, enla cual los jugadores y las jugadoras no siguen necesariamente lasreglas establecidas. Al respecto nos expresa: Para mí el juego viene a ser de una naturaleza diferente cuando el que juega no juega realmente, sino que es el que patea el tablero. Es decir, es el momento en que el juego se rompe en el que la política empieza. Por supuesto que hay una gramática incluso del juego. Pero hasta qué punto uno está jugando un juego o hasta qué punto el juego empieza en un juego sucio porque la ruptura de las reglas es lo que define el juego. (p.1) La metáfora, de la política como un tablero de juego, nossirve para enmarcar los contenidos de este escrito en torno a lasituación actual en Puerto Rico ante las políticas neoliberales,que patean el tablero a pesar del esfuerzo de diversos sectoresen el país de establecer un juego equitativo y de afirmación a losderechos humanos. Nos encontramos con un juego desigual, conun gobierno neoliberal puertorriqueño reorganizado y fortalecidopor el apoyo al discurso religioso fundamentalista2 de los grupos1 Catedrática Auxiliar en la Facultad Interdisciplinaria de Estudios Humanísticos y Sociales en laUniversidad del Sagrado Corazón (USC). También, dicta el curso de Género, Sociedad y Derechos Humanosen el Programa Graduado de Sistemas de Justicia: Derechos Humanos y Procesos Antidiscriminatorios dela USC. La autora posee un doctorado en Psicología Social Comunitaria de la Universidad de Puerto Rico.2 El fundamentalismo es un pensamiento excluyente, que adopta con fervor dogmático una verdad y noadmite discusión alguna respecto a sus fundamentos (Tamayo, G. 2002, p. 25). El Fundamentalismo, encualquiera de sus expresiones, es discriminatorio ya que son prácticas sociales, discursos e ideologías queoprimen y excluyen a grupos y naciones.10 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 10. Dra. Teresa E. Gracia Agenjoconocidos como “La Nueva Derecha Cristiana”.3 Con el objetivode ganar el apoyo de dichos grupos, el gobierno ha utilizado comouna de sus principales estrategias el establecimiento de legislacióny políticas públicas que tienen el efecto no sólo de limitar el avancede derechos, sino que comprometen los ya alcanzados. En el último año y medio se “pateó” el tablero de los derechospara todos los sectores en Puerto Rico cuando: se desmantelanservicios gubernamentales de primera necesidad; se despiden másde 17,000 empleados y empleadas públicas; se refuerza y avala labrutalidad policiaca; se revive el carpeteo policiaco; se estrangula laautosuficiencia comunitaria mediante la eliminación de la Oficinade Comunidades Especiales; se deteriora y prácticamente se haceinoperante el sistema de educación pública; se limitan la capacidadde representación democrática de las minorías legislativas; yse desprotege nuestros recursos naturales, entre otras accionesgubernamentales. Dentro de este marco consistente de violencia estructural yatropello a los derechos humanos, en este trabajo nos limitaremosa discutir cómo las políticas neoliberales y fundamentalistasdel Estado han afectado, aún más, el estado de derecho de lasmujeres y de los sectores lésbicos, gay, bisexual, transgénero ytransexual (LGBTT). Estos sectores, que históricamente han sidomás vulnerables dado el orden simbólico patriarcal y heteronormalque rige nuestra cultura, instituciones y estado de derecho, son losque han sentido con mayor fuerza el impacto de la alianza Estado/religión. Los cuestionamientos de estos grupos a las ideologías, discursosculturales y religiosos referentes a la sexualidad, la desigualdady violencia de género, así como, sus demandas por proteccionesconstitucionales y civiles, en todos los ámbitos, han generado unaofensiva de los sectores conservadores que se han reflejado enlegislaciones y políticas públicas antidemocráticas y violatorias alos derechos humanos.3 Los grupos de “La Nueva Derecha Cristiana” surgen en los Estados Unidos de Norteamérica a partir delaño 1975 como reacción a los movimientos de liberación de la década de los años 60. Una característicaque distinguen a estos grupos religiosos es su poder en los medios de comunicación, o el llamado teleevangelismo, así como, su interés en implantar el concepto de familia tradicional, la división de rolessexuales binarios entre hombres y mujeres, y un gobierno que asegure la soberanía de Dios.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 11
  • 11. Pateando el tablero: derechos humanos, sexualidad y género en los tiempos del gran manifiesto boricuaLas políticas neoliberales republicanas y los fundamentalismosreligiosos en Estados Unidos: Lo que aquí señalamos tiene sus antecedentes históricos en laspolíticas republicanas neoliberales estadounidenses que desde losaños ochenta, y bajo la presidencia de Ronald Reagan, comenzarona patear el tablero de los derechos humanos. Hace treinta años,el gobierno neoliberal de los Estados Unidos, en asociación conla Nueva Derecha, iniciaron un plan organizado mediante elestablecimiento de políticas económicas, recortes al capital socialy la creación de las políticas públicas de control y vigilanciasobre diversos aspectos relacionados con los derechos sexuales yreproductivos.4 Posteriormente, durante la administración del,también republicano y neoliberal, presidente George W. Bush serepitió el juego no sólo de la política económica y exterior, sino dela política sexual. Una de las últimas faenas de Bush, antes de dejar la presidenciade los Estados Unidos, fue inutilizar la información acerca de laefectividad de los condones para prevenir el contagio del SIDA,promoviendo la abstinencia sexual mediante una campaña quecostó al país ciento treinta y cinco (135) millones de dólares.Curiosamente, esos ciento treinta y cinco (135) millones de dólaresfueron destinados a iglesias, escuelas y centros de salud quecompartían la visión sobre la abstinencia sexual como el únicométodo de prevención de embarazos y de control de enfermedadessexualmente trasmisibles. Con esta política de abstinenciasexual hasta el matrimonio, el gobierno de Bush se posicionóideológicamente en contra de los derechos a la salud sexual y al sexoseguro, amparándose en información falsa y dogmas religiosos.54 El gobierno ultraconservador de Ronald Reagan implantó políticas de vigilancia epidemiológicaque tuvieron como resultado, la discriminación y falta de recursos para las personas que sufrían de lacondición de VIH/SIDA. También se reforzaron, durante su periodo en la presidencia, los discursosmorales y religiosos en contra de la población LGBTT. Es en su primera campaña para la presidencia quesurgen las organizaciones religiosas de la Nueva Derecha.5 Durante el año 2004, la Cámara de Representantes republicana de los Estados Unidos renovó por cincoaños un programa federal de promoción de la abstinencia sexual, rechazando la enmienda propuestapor los demócratas, para que cada estado de la nación norteamericana estableciera sus políticas en lascampañas de información sobre los métodos anticonceptivos.12 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 12. Dra. Teresa E. Gracia Agenjo Es sabido que las políticas de Bush, mintieron sobre datoscientíficos referentes a materias relacionadas con la educaciónsexual, para acomodarlos a la información que defendían suspolíticas derechistas y neoliberales. Estas políticas abiertamentenegaron los derechos civiles a la población que no es heterosexual,así como a las familias que no se ajustaban a los valores tradicionalesy al imaginario de la familia tradicional. El juego generado por Bush logró congregar al fundamentalismoreligioso más radical con las fuerzas políticas neoliberales másconservadoras y reaccionarias de los Estados Unidos. Apelando aldiscurso de un “nuevo” supuesto como es el “Destino Manifiesto”,6sostuvo que los Estados Unidos, y él, estaban guiados por la manode Dios. Estas posturas motivaron que un importante sector dela población estadounidense reivindicara la “superioridad” delos valores tradicionales que forjaron la nación norteamericana.Como resultado, del apoyo al brutal liberalismo económico yal fundamentalismo religioso de los ocho años de Bush, surge elfomento a la intolerancia, el sexismo, la homofobia y la exclusióndentro de las políticas del Estado de aquellos y aquellas que nohonraban los valores restauradores de la familia tradicional, lamonogamia, el matrimonio, la heterosexualidad, la virginidad, lamujer supeditada al hombre, la religión como único fundamento yguía, y el patriarcado en su máxima expresión. A pesar del esfuerzo internacional por parte de grupos de activistaspor los derechos humanos, derechos sexuales y reproductivos, yde numerosas organizaciones de la población norteamericana pararestablecer el tablero, conocemos cual fue el final de la historia:un retroceso en el avance de derechos, y el resurgimiento de unfundamentalismo religioso con un poder decisional en el Estado,como nunca antes visto; es decir, el debilitamiento del Estado laico. En referencia a las políticas neoconservadoras, Giddens (1997)nos indica que aunque se han ganado victorias, existen todavía lasconfrontaciones y las amenazas producidas por, lo que él llama, una“marea reaccionaria” que surge como contraofensiva ante la amenaza6 El destino manifiesto asume que los Estados Unidos de Norteamérica tiene un rol de portaestandartes dela democracia y la libertad en el mundo. En ese sentido son los elegidos y protegidos por Dios, de lo cualproviene su riqueza y hegemonía mundial. En el caso de Puerto Rico, observamos la misma visión en lacampaña eleccionaria del gobernador Luis Fortuño.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 13
  • 13. Pateando el tablero: derechos humanos, sexualidad y género en los tiempos del gran manifiesto boricuade las respuestas contestatarias de los activistas por los derechoshumanos. Un ejemplo claro de la contraofensiva reaccionaria seobservó cuando el Tribunal Supremo de Massachusetts, en el casoGoodridge v. Dept. of Public Health, 798 N.E.2d 941 (Mass. 2003),estableció un plazo de ciento ochenta (180) días a la Legislaturadel Estado para que permitiera los matrimonios entre personasdel mismo sexo. Esta decisión, que reconoció los derechos degays y lesbianas al matrimonio, movilizó como nunca antes a losoponentes conservadores y fundamentalistas favorecidos por laadministración Bush. Tras el veredicto, Bush dictó un discursoenalteciendo la santidad del matrimonio y solicitando unaenmienda a la Constitución de los Estados Unidos para prohibir elmatrimonio entre personas del mismo sexo.7 La experiencia anterior confirma cómo en el ámbito legislativonorteamericano, y por consecuente en el nuestro, la interpretaciónsobre los derechos de la población LGBTT subraya el estatusde minoría con todas las connotaciones de inferioridad ydiscriminación jurídica. Desde este referente, el sujeto del Estadode derecho liberal continúa siendo el hombre blanco que representala heteronormalidad y los valores del capitalismo. Es notable cómo la política de derecha fundamentalista promovió,y promueve, una ideología dominante en torno a la sexualidad,los constructos de familia, el matrimonio y la contracepción. De lamisma forma, establece un orden en cuanto a derechos se refiere ypromueve una concepción de ciudadanía excluyente y de segundapara los sectores que no responden a los valores dominantes. Laspolíticas de Bush, en su primer cuatrienio, evidenciaron cómoestratégicamente se pateó el tablero de los derechos apelandoa los valores de la ideología conservadora y fundamentalista,incluso, en medio del proceso eleccionario. El haber congregado alfundamentalismo neoliberal más radical y las fuerzas políticas másconservadoras y reaccionarias de los Estados Unidos le lograron sunefasto segundo término en la presidencia del país.7 Guerra, Emilio. (2004, enero 21) Resurge la polémica del matrimonio gay: Presidente pide enmienda encontra. Univisión [Online].14 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 14. Dra. Teresa E. Gracia AgenjoLos tiempos del Gran Manifiesto Boricua: Como establecí, expongo esta trayectoria histórica con el propósitode contextualizar y fundamentar que las políticas neoliberales yfundamentalistas en Puerto Rico son un refrito de las fracasadaspolíticas estadounidense de las pasadas administraciones deReagan y Bush. Políticas de restricción a los derechos sexuales ypara la equidad de género que se reviven en el gobierno republicanoboricua y en el fundamentalismo legislativo y gubernamental.Ejemplo, de lo antes mencionado, es la recién aprobada Ley Núm.186 del 18 de diciembre de 2009, también conocida como la Ley deReforma Integral de Procedimientos de Adopción 2009. Durante el proceso de aprobación de la Ley 186, el Presidente delSenado de Puerto Rico solicitó enmiendas pidiendo la exclusiónde las personas gays y lesbianas, como posibles padres y madresadoptantes, por considerar que estos y estas sufrían de “insanidadmental”.8 La posición del Presidente del Senado no sólo reflejóhomofobia y prejuicio personal, sino además, desconocimientosobre la evidencia científica en torno a la estabilidad emocional ysocial de los hijos e hijas adoptados por gays y lesbianas. Al catalogara los gays y lesbianas como enfermos y enfermas mentales reviveun antiguo y descartado diagnóstico utilizado desde el siglo XIXpara patologizar y excluir, jurídica y socialmente, a esta población.9 Por otra parte, como la Ley 186 no establece abierta y explícitamenteel poder para adoptar por las personas no heterosexuales, dichoestatuto es discriminatorio y excluyente de la garantía constitucionala la igual protección ante la ley. Es evidente que las expresiones delPresidente del Senado son un presagio de lo que sucederá en estecuatrienio respecto a los derechos de la población LGBTT y de todoaquello que refleje reclamos desde las particularidades de género ysexualidad. Se reitera, desde la visión senatorial, una ciudadanía de8 Véase, Asociación de Psicólogos repudia a Rivera Schatz por comentarios sobre gays, PRIMERA HORA,16, julio 2009. Recuperado en: http://www.primerahora.com.9 Tanto la Asociación Americana de Psiquiatría como la Asociación Americana de Psicología concuerdanen que la homosexualidad y el lesbianismo no es una enfermedad, un trastorno mental o un problemade tipo emocional. Durante 40 años se han desarrollado investigaciones científicas que han demostradoque la orientación sexual no está relacionada ni con enfermedad, trastornos o desajuste emocional.Lamentablemente durante años las muchas investigaciones realizadas con estas poblaciones estabansesgadas pues se llevaban a cabo con personas bajo tratamiento psiquiátrico. Desde el 1973, la AsociaciónAmericana de Psiquiatría retiró la homosexualidad del manual de enfermedades y trastornos mentales.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 15
  • 15. Pateando el tablero: derechos humanos, sexualidad y género en los tiempos del gran manifiesto boricuasegunda clase para la población LGBTT y, por ende, su expulsiónde la comunidad política democrática. De igual manera, los señalamientos desde el Senado de Puerto Ricoy la gobernación, de que no se contemplaría ninguna enmienda quepromueva los matrimonios entre personas del mismo sexo junto ala posibilidad de revivir la polémica Resolución 99,10 confirma quelas demandas de los sectores que exigen sus derechos, al interior delas protecciones constitucionales, civiles y de derechos humanos,no serán ni escuchadas, ni atendidas. Vemos, cómo los nuevos ejercicios del poder neoliberal yfundamentalista boricua promueven el resurgimiento de laintolerancia y violencia de género exaltando los valores del ordenpatriarcal, y una visión esencialista y simplista al momento deabordar las complejidades en torno a la sexualidad y el género.Este ejercicio de poder agudiza los problemas relacionados a laexclusión social y política de sectores históricamente marginados,deteriorando aún más la posibilidad de un reconocimiento de susderechos, así como, de verdadera representación democrática. Laideología y el discurso neoliberal, amparado en dogmas religiosos,socava el principio de separación de Iglesia y Estado. Surge entonces, ante la laxitud del Estado en cumplir con elcontrato social de ofrecer igual protección social a sus ciudadanosy ciudadanas, la preocupación desde los sectores que cuidan porla protección de los derechos humanos: ¿Por qué esta alianzaincondicional con los grupos religiosos? La respuesta de por qué laalianza con el llamado populismo de derecha podría estar en queeste tipo de asociaciones es una de las estrategias de los gobiernosneoliberales dirigida a lograr un apoyo político que le permitaadelantar sus políticas para el mantenimiento de la lógica delcapitalismo global, los proyectos de privatización y la consolidacióndel proyecto estadista republicano. Jeffrey Weeks (1998) nos confirma lo anterior al establecer que lapolítica sexual ha pasado de la periferia al centro, dado los avancesde las fuerzas conservadoras agrupadas bajo el nombre general de“Nueva Derecha”. Según establece Weeks:�������������������������������������������������������������������������������������������������������� La Resolución Concurrente del Senado 99 del 24 de abril de 2007 propone elevar el matrimonio entre unhombre y una mujer a rango constitucional. De igual manera, no reconoce las uniones de hecho, sean dehomosexuales como de heterosexuales y ninguna otra unión que no sean el matrimonio según establecido.16 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 16. Dra. Teresa E. Gracia Agenjo A un grado inesperado e inusual, la sexualidad se ha convertido en el campo de batalla de fuerzas políticas contendientes. La lucha por el futuro de la sociedad debe librarse en el terreno de la sexualidad contemporánea. La manera en que marcha la sexualidad es un signo de cómo marcha la sociedad. (p.92) Son precisamente los nuevos entendidos, que cuestionan ydesafían los discursos hegemónicos y las políticas conservadorasdel Estado en torno al género y la sexualidad, los que han provocadoel pánico moral11 y una cacería de brujas por parte de gruposconservadores y fundamentalistas en Puerto Rico. Podemos justificar nuestro argumento cuando consideramos elProyecto de la Cámara 1725, que pretende prohibir el discrimenpor orientación sexual en el empleo. Este Proyecto, que al parecerpretendía hacer justicia al discrimen laboral que sufre la poblaciónLGBTT, contiene una excepción que libera del cumplimiento dela ley a patronos y patronas de organizaciones religiosas o cuyosprincipios religiosos les impidan reclutar personas de orientaciónsexual no heterosexual. El citado proyecto de legislación descartóademás, como clasificación aparte, el discrimen laboral poridentidad de género, el cual sabemos es el más evidente. En Puerto Rico no existe ni una sola ley que prohíba el discrimenen el trabajo por orientación sexual e identidad de género. Estoimplica que muchos y muchas trabajadores y trabajadoras LGBTTno poseen igual oportunidad de empleo ya que son discriminadospor su orientación sexual y, de ser empleados o empleadas, enmuchas ocasiones tienen que vivir una doble vida escondiendoquienes son para poder mantener su empleo o evitar la burlay el prejuicio. De esta forma, el gobierno no sólo responde a los������������������������������������������������������������������������������������������������������� Noción adoptada inicialmente por el sociólogo Stanley Cohen en 1970, para referirse a la reacción deun grupo de personas basada en la percepción falsa o exagerada de algún comportamiento cultural o degrupo, usualmente de un grupo minoritario. Este comportamiento se ve como desviado y amenaza a laestabilidad social. Posee unas características que se ven reflejadas en los argumentos fundamentalistasque hemos mencionado: (i) pánico/ ansiedad (ex. no hay nada más amenazante que el objeto que produceel pánico, en nuestro caso el género y la orientación sexual LGBTT); (ii) los discursos son de corta duraciónpero repetidos estratégicamente; (iii) lenguaje e imágenes emotivas (ex. destrucción de la familia,decadencia, crisis social, depravación, etc.); (iv) utilización de estadísticas que crean una percepción deque el problema está fuera de proporción y es mayor que como se presenta; (v) demonización de un grupocreando estereotipos y presentando el mismo en una forma en que no existe en realidad; (vi) estudios decasos emotivos y dramáticos que no representan a la población; (vii) el pánico se convierte en un productode los medios y se refleja en el campo de la política.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 17
  • 17. Pateando el tablero: derechos humanos, sexualidad y género en los tiempos del gran manifiesto boricuaintereses de los grupos religiosos, sino que estimula que dentrode la clase trabajadora LGBTT existan diferencias que logren dealguna manera dividir los esfuerzos por la lucha en la adquisiciónde derechos laborales. Además, el proyecto, como esta redactado,evidencia y legaliza el discrimen en el ámbito laboral, a la vez queviolenta el mandato constitucional de separación de Iglesia y Estado.La pregunta que nos hacemos es: ¿Dónde está el Estado laico?. Asimismo, el pánico moral que promueven sectores religiososfundamentalistas ha provocado el aumento en el discrimen, laviolencia machista contra las mujeres, el prejuicio, la homofobia yla transfobia.12 La criminalización y demonización de la poblaciónLGBTT, así como de los asuntos relacionados a la equidad degénero, ha sido históricamente la forma más efectiva para regular yadministrar la conducta moral y sexual. Por otro lado, en Puerto Rico para el mes de septiembre de 2010,diez y siete (17) mujeres han sido asesinadas en una ola de violenciamachista sin precedentes. En el año 2009 murieron diez y nueve(19) mujeres como consecuencia de esa misma violencia. Anteesta situación, el gobernador establece, como respuesta a la olade violencia contra las mujeres, el programa machista y de basesfundamentalistas: Promesa de Hombre. La iniciativa gubernamental Promesa de Hombre, dirigido a quelos “hombres respeten a las mujeres”, parte de una ideologíapatriarcal y sexista que establece la posición del hombre comocabeza del hogar, la obediencia de la mujer y la división binaria deroles sexuales, entre otros postulados. El movimiento Promesa de Hombre es uno de corte político/religioso financiado en los Estados Unidos por líderes de laextrema derecha religiosa. Este programa, al igual que el fracasadoy millonario programa de abstinencia sexual que promovió elDepartamento de Salud en la pasada administración -La Otra Cara12 Es importante señalar el aumento en los crímenes de odio para la población de gays y transgénerosen Puerto Rico. Desde el año 2002 se aprobó la Ley Núm. 46 de 4 de marzo de 2002 para considerar comoun agravante el que un crimen se cometa por prejuicio a la orientación sexual o identidad de género dela víctima. Sin embargo, al presente, y después del asesinato de varias personas identificadas como gaysy transgéneros incluyendo el caso del joven Jorge Steven López Mercado y de otros, tanto la Policía dePuerto Rico como el Departamento de Justicia se niegan a clasificar estos asesinatos como crímenes deodio.18 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 18. Dra. Teresa E. Gracia Agenjodel Sexo- es un refrito de programas norteamericanos de corteneoliberal/fundamentalista. Al integrarse dichos programas comopolíticas públicas claramente se socava la separación de Iglesia yEstado, y se descontextualiza la verdadera raíz del problema dela violencia machista: el orden simbólico patriarcal. Dicho ordenfomenta relaciones de poder y control desiguales, y genera unacultura machista que se reproduce por los aparatos ideológicoscomo: escuela, Iglesia, familia, gobierno y medios de comunicación.Ante la complejidad de la violencia de género el gobierno nosdespacha, en crasa violación a su deber constitucional de protegerefectivamente la vida de sus ciudadanos y ciudadanas, con unmedida simplista de corte religioso y sexista. Otro hecho, que abona a nuestra posición en torno a las visionesreligiosas en las políticas del Estado, es la derogación de la CartaCircular Núm. 3-2008-2009 del Departamento de Educaciónde Puerto Rico13 para establecer la política pública sobre laincorporación de la perspectiva de equidad de género en laeducación pública puertorriqueña. La principal oposición a la CartaCircular procedió de grupos religiosos fundamentalistas, que en sudiscurso sustentaban cual el motivo ulterior de la incorporaciónde la educación de género en el currículo era destruir a la familiatradicional, y aleccionar a nuestros niños y niñas a seguir conductasde “estilos de muerte”. Según estos grupos, se intentaba promoverla homosexualidad, destruir la familia, así como, adelantar unaagenda escondida en favor de los intereses de la población LGBTT.Lo más impactante de la reacción de estos sectores fue acusar adicha población de ser responsable de la explosión de enfermedadessexualmente transmisibles, en particular el SIDA; y como puntoinquietante exhortar al gobierno a asumir una posición excluyente ypoco democrática contra estos grupos de ciudadanos y ciudadanas. Así, la oposición a la incorporación de la educación en géneroimputaba que, mediante la integración en el currículo, se intentabaintroducir solapadamente un cambio de filosofía educativa quelograría sin legislación lo que se pretendía en la revisión del Libro13 Esta propuesta fue promovida por la Oficina de la Procuradora de las Mujeres con el objetivo de, unavez y por todas, trabajar con la educación y el cambio cultural como herramienta principal para comenzarcon la erradicación de raíz del discrimen, exclusión y la violencia de género en todas sus manifestaciones.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 19
  • 19. Pateando el tablero: derechos humanos, sexualidad y género en los tiempos del gran manifiesto boricuade Instituciones Familiares del Código Civil de Puerto Rico.14Acusaban a los y las activistas políticos de los grupos de mujeres yde la población LGBTT de querer introducir una agenda “del mal”,además, de pretender adelantar y reclamar derechos; que teníansólo como objetivo proteger un “estilo de vida que estos habíanescogido vivir”. Resultado de estos planteamientos, y de unacampaña bien concertada, fue la inmediata derogación de la CartaCircular por el pasado Secretario de Educación, Carlos Chardón.Éste cumplió con el compromiso de campaña del Partido NuevoProgresista de eliminar la educación en género del currículo, si seganaban las elecciones. En esta agenda es visible como el discurso de pánico, en tornoa la homosexualidad, se integra al debate sobre la educación conequidad de género de manera estratégica para confundir y tratardos asuntos que sin bien están íntimamente relacionados con laviolencia de género y la violación de los derechos humanos sedescontextualizan en dicho debate. La razón principal para ladistorsión en torno a la educación en género es la efectividad dela batalla cultural que acompaña al pánico moral perpetuandoimaginarios, falsas creencias, prejuicios y estereotipos. El pánicomoral, mediante la variabilidad y la distorsión discursiva, es elarma más efectiva para regular y administrar la conducta sexual enuna sociedad tan conservadora y con una base judeo-cristiana tanfuerte como la puertorriqueña. En relación al pánico moral nos parece importante remitirnos a losaños 80 para rescatar un escrito de Gayle Rubin,15 en el cual reflejay explica la efectividad del este fenómeno. Rubin, denunciaba quela oposición de la derecha estadounidense a la educación sexual,su condenación a la homosexualidad, a la pornografía, al abortoy al sexo prematrimonial pasó de los márgenes -de las iglesias ylas comunidades locales- al centro de la escena política. Indicaque, después de 1977, los estrategas derechistas y los cruzados(as)del fundamentalismo religioso descubrieron que estos temasresultaban de mucho interés en la opinión pública por lo que la����������������������������������������������������������������������������������������������������� Durante el año 2007 se evaluó el borrador de la Reforma del Código Civil y su Segundo Libro de lasInstituciones Familiares, en el cual se discutió posibilidades de avances en derechos para la poblaciónLGBTT.���������������������������������������������������������������������������������������������������������� Gayle Rubin, antropóloga cultural, feminista y teórica reconocida en las políticas de sexo y género quetambién integro en sus trabajos teóricos el análisis en torno a los pánicos morales.20 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 20. Dra. Teresa E. Gracia Agenjoreacción al tema sexual jugó un papel muy importante en el éxitoelectoral de la derecha en 1980. En aquel momento, organizacionescomo la Mayoría Moral (Moral Majority) y los Ciudadanos en Prode la Decencia (Citizens for Decency) lograron un número amplio deseguidores, enormes recursos financieros y un poderío inesperado. Lo que nos plantea Rubin tuvo y tiene aún su efecto. Así, lopudimos observar en las pasadas elecciones en Puerto Rico cuandolos discursos religiosos y morales jugaron un papel fundamental enla elección del partido de turno. Se reseño que muchos altares enlas iglesias cristianas fundamentalistas se convirtieron en tarimaspolíticas del Partido Nuevo Progresista e incluso se circularonlistas en algunas iglesias en las que se indicaban los candidatos ycandidatas por los y las cuales se debería votar en las elecciones denoviembre de 2008. Vemos, cómo los discursos de pánico se enmarcan en unacombinación de fuerzas discursivas y juegos de poder político quegravitan alrededor de discursos dogmáticos y descontextualizadosque tienen efecto en tanto, la carga moral y valorativa que losacompañan. Estos discursos de forma estratégica demarcan lopatológico, clasifican y significan a las personas, produciendo nosólo un campo teórico y discursivo sobre la capacidad moral ysocial de estos y estas, sino además, sobre la legitimidad y validezde sus reclamos. De igual manera, los discursos de pánico se presentan comoverdades científicas y teológicas que promueven consistentementela reglamentación de formas de vida, propiciando concepcionesy políticas sexuales de censura, sin fundamento alguno. Es elpánico moral a la revisión de los entendidos en torno al género,la sexualidad y, en particular, a la homosexualidad la que sepresenta como un ente, tal metáfora de un “estilo de muerte” queacabará con la sociedad. Desde estos señalamientos es que se haceentendible la oposición a la educación sobre equidad de género enel currículo; la exclusión de derechos de las poblaciones LGBTT; lalimitación de derechos a parejas que conviven fuera del matrimonio;el no reconocimiento de las nuevas constituciones familiares; y lasrecientes políticas públicas que afectan los derechos y avances delas mujeres en el País.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 21
  • 21. Pateando el tablero: derechos humanos, sexualidad y género en los tiempos del gran manifiesto boricua Los discursos de pánico moral han sido, y son, unaestrategia efectiva y parte de una agenda (y aquí sí hayagenda) neoconservadora sumamente pensada, concertada yestratégicamente diseñada desde distintos sectores que se hanorganizado y fortalecido al interior del populismo de derecha. Elataque y la demonización de los entendidos en torno al género, lasexualidad y a la homosexualidad son los instrumentos principalespara adelantar el proyecto político/religioso excluyente y limitanteen derechos. Evidente se hace esta situación de alianzas cuandose establece desde la Fortaleza la Oficina del Gobernador para lasIniciativas de Fe y Base Comunitaria,16 violentando nuestra Carta deDerechos, en su Sección 3, cual prohíbe la aprobación de legislaciónrelacionada con cualquier aspecto religioso. Lo anterior no garantizala separación de Iglesia y Estado, ni la práctica de la libertad deculto. Según organizaciones de base laicas, y en particular aquellasque trabajan desde una perspectiva de género y de protección dederechos humanos, la nueva Oficina no sólo viola la separaciónde Iglesia y Estado, sino que amenaza la otorgación de fondosen un evidente favoritismo hacia las organizaciones religiosasque concuerdan con la visión cristiana del Estado. Desde sectoresque defienden los derechos de las mujeres y los derechos de lapoblación LGBTT, se denuncia que la participación del sectorfundamentalista y católico en el actual gobierno está contribuyendoa un retroceso en el estado de los derechos humanos, así como, enfuturas reivindicaciones sociales. Reafirman que los derechos de lasmujeres, la comunidad LGBTT, y de aquellos que no son creyenteso practican alguna religión, se ven afectados y afectadas ante unúnico criterio religioso que atenta contra la separación de Iglesia yEstado, y la igualdad de oportunidades. Lo crítico de estas posturas es la peligrosidad de no podergarantizar que la legislación y el establecimiento de las políticaspúblicas no estén promovidas y avaladas por creencias moralesy religiosas, que socavan la libertad de culto, la igualdad deoportunidades y los reclamos democráticos de aquellas poblaciones��������������������������������������������� Este programa es una réplica del Programa “Faith Based Initiatives” que se implantó bajo laAdministración de George Bush.22 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 22. Dra. Teresa E. Gracia Agenjoque piensan o actúan de manera diferente a la ideología en elpoder. Honrar los derechos, asegurar la dignidad y la seguridadde los y las que, ante el estado de las cosas, se ven limitados en elreconocimiento de éstos, y sobre todo el garantizar el Estado laico,se presenta como el mayor reto para los defensores y defensoras delos derechos humanos en el País. La saga de la violación de derechos en Puerto Rico, para lapoblación LGBTT, continúa al presente ante las limitaciones enla revisión del Código Civil de Puerto Rico que abiertamentediscrimina contra dicha población, al igual que sucede con las parejasde hecho heterosexuales, que no pueden disfrutar de los mismosderechos constitucionales y civiles que protegen a los matrimoniosheterosexuales. Uno de los planteamientos de mayor polémica eneste proceso fue el realizado por la Senadora, que co-preside laComisión Conjunta Permanente para la Revisión y Reforma delCódigo Civil, cuando planteó serias preocupaciones sobre algunosborradores del Código, dado que los mismos no estaban “cónsonoscon los valores y la idiosincrasia puertorriqueña”. Es obvio quela Senadora se refería a aquellas poblaciones como la LGBTT, lasparejas de hecho, los padres y madres solteros, entre otros(as),que no cumplen el mandato y el modelo de valores de la familiatradicional. Por otro lado, diversos grupos de mujeres han denunciado,desde el 2009, lo que éstas consideran es un riesgo a los derechosadquiridos por las mujeres en Puerto Rico. Inicialmente, fue elrechazo a nombrar a la candidata para Procuradora de las Mujeresque, por consenso las organizaciones de mujeres, entendían era lamás capacitada para defender sus derechos. Los motivos para colgarel nombramiento, según los líderes de la mayoría del Senado, fueronde índole moral y de corte religioso, ya que la candidata nominadareconoció la vigencia del estado de derecho que contempla el abortolegal, y el derecho de las personas de vivir en relaciones de parejaindependientemente de su orientación sexual. Como respuesta a la no confirmación de la candidata, lasorganizaciones de mujeres denunciaron que la acción violentabael Estado laico, y alertaron sobre la intromisión de líderes y gruposreligiosos que limitaban el cumplimiento de los derechos humanosDerechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 23
  • 23. Pateando el tablero: derechos humanos, sexualidad y género en los tiempos del gran manifiesto boricuaen Puerto Rico. Asimismo, exigieron la destitución del asesordel Gobernador de la Oficina de Iniciativas Comunitarias y Base deFe, por entender que éste, en crasa violación al Estado laico y alprincipio de equidad, promovía una visión religiosa derechista yfundamentalista, así como, la intromisión indebida en asuntos delEstado, que no se relacionaban con sus funciones gubernamentales. Las organizaciones de mujeres denunciaron, además, lalimitación de los servicios a las mujeres, que recibían ayudas delas organizaciones sin fines lucro, ante los recortes sustanciales defondos gubernamentales a la Oficina de la Procuradora de las Mujeres(OPM) por la fusión de las procuradurías y la aprobación de la Ley7.17 Estas alegaban, y el tiempo les ha dado la razón, que un recortea la Procuraduría representaría prácticamente la eliminación de losdeberes y funciones de la OPM, resultando en la reducción de losderechos de las mujeres y de los espacios de reclamos y defensa. De igual forma, se manifestaron en contra de las actitudes yposicionamientos homofóbicos y sexistas que predominan en lassesiones legislativas, tal cual reproducen posturas machistas y unmodelo de masculinidad violenta. También, repudiaron proyectosaprobados como el de la custodia compartida compulsoria, políticaspúblicas como el Proyecto Promesa de Hombre, los cinco minutosde reflexión en las escuelas y las equivocadas enmiendas a la Ley 54.18 A tales efectos, la licenciada Ana Irma Rivera Lassén, en uncomunicado de prensa emitido por parte del Movimiento Ampliode Mujeres de Puerto Rico19 señaló: Todas estas acciones parecen ser parte de una política pública, no expresada de manera honesta, en la cual se����������������������� La aprobación de la “Ley 7” no sólo implicó el despido de cientos de mujeres jefas de familia, sinoademás, la ausencia y desaparición de servicios básicos para las mujeres en las áreas de: familia, víctimasde violación, Procuraduría de las Mujeres, violencia doméstica, substancias controladas, entre otras.������������������������������������������������������������������������������������������������� La senadora del Partido Nuevo Progresista, Kimmey Rashcke, acompañada de la Procuradora de lasMujeres, Ivonne Feliciano, sometió el Proyecto del Senado 1423 para enmendar de delito menos gravea grave la violación de las órdenes de protección, sin conocer que desde el año 2005 (Proyecto de laCámara 2149) se había efectuado el cambio a la ley. Esta situación pone de manifiesto el desconocimientode ambas funcionarias en los asuntos relacionados con el género, y más aún con la misión para la cualfueron nombradas.������������������������������������������������������������������������������������������� El Movimiento Amplio de Mujeres de Puerto Rico (MAMPR) es una organización compuesta porfeministas en su carácter individual, organizaciones sin fines de lucro y otras entidades afines que tienencomo misión principal trabajar desde una perspectiva de género por el bienestar y los derechos de lasmujeres en Puerto Rico.24 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 24. Dra. Teresa E. Gracia Agenjo están reduciendo los derechos de las mujeres y eliminando los espacios en los cuales éstas podían reclamar una defensa adecuada de los mismos. No podemos dejar de mirar las premisas religiosas subyacentes en esta toma de decisiones y cómo el fundamentalismo religioso ha ido ganando terreno en la ignorancia, incompetencia y cobardía de nuestros legisladores y legisladoras y la rama ejecutiva. A esto se une el recorte injusto de empleos y de fondos asignados a otras áreas de gobierno imprescindibles para el pleno desarrollo de mujeres y hombres y el bienestar social general. Las mujeres que integramos el MAMPR no nos quedaremos cruzadas de brazos y estamos anunciando hoy que haremos un frente común a muchos niveles para detener estos atropellos. Los derechos humanos y la dignidad de los seres humanos no son negociables. (p.1) ¿No es la responsabilidad y la obligación de aquellos y aquellas que son elegidos y elegidas por el voto democrático cumplir con el mandato de velar la igual protección de los derechos independientemente de ideologías partidistas, creencias y valores personales o religiosos?; ¿No es la postura del gobierno discriminatoria y limitante a la posibilidad del logro de derechos que permita a unas poblaciones el alcanzar el máximo de las facultades en cuanto a igualdad política, jurídica y económica, o sea, a una vida digna y plena?. De la discriminación y los derechos humanos en Puerto Rico: Es evidente la situación de discrimen en Puerto Rico, y en crasa violación a los derechos humanos para la población LGBTT y las mujeres. Para sustentarlo nos referiremos a un análisis realizado por Silva Rojas (2003) sobre los diferentes tipos de discriminaciones. El autor relaciona la discriminación con la constitución de la propia identidad de la persona y del grupo al cual pertenece, en nuestro caso la población LGBTT y las mujeres. Enfatiza que todas las Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 25
  • 25. Pateando el tablero: derechos humanos, sexualidad y género en los tiempos del gran manifiesto boricuaformas de discriminación niegan los derechos fundamentales quetodo ser humano y humana tiene por el sólo hecho de serlo, portanto, la lucha contra la discriminación se traduce en una lucha porlos derechos humanos. Silva Rojas, establece seis tipos de discriminación, que nos pareceimportante compartir para sustentar nuestros planteamientos entorno al discrimen que produce la exclusión, y por tanto, la violaciónde derechos humanos: 1. Discriminación social: exclusión de los beneficios de la convivencia social. Por ejemplo, al negarse el reconocimiento, la dignidad y la protección que disfrutan las demás personas en cuanto a derechos y garantías constitucionales. 2. Discriminación económica: por razón de discriminación en el empleo y la negación de derechos a la pareja. La ausencia de leyes y procedimientos que garanticen el derecho al trabajo e iguales oportunidades de un sustento digno. La exclusión de beneficios laborales para sus parejas, derecho incuestionable a las parejas heterosexuales. 3. Discriminación política: la exclusión de determinados grupos sociales de la participación en los procesos de toma de decisiones imperantes en un conglomerado social. 4. Discriminación cultural: se fundamenta en considerar las tradiciones culturales de algunos grupos sociales como formas inferiores de expresión con respecto a las formas de la cultura dominante. 5. Discriminación sexual: hace referencia al rechazo de una relación e interacción sexual considerándolas perversas, degeneradas y “no naturales”. Tanto la práctica gay y lésbica, son asumidas como contra natura, es decir, anormales; se aduce que su causa es producto de desórdenes morales, biológicos y/o psíquicos de los individuos. Respecto a estas formas de discriminación, Silva Rojas estableceque, a pesar de cada una tener elementos diferentes, puede afirmarseque desde el punto de vista político las mismas se fundamentan en“las relaciones de poder, la defensa de tradiciones e identidades26 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 26. Dra. Teresa E. Gracia Agenjofuertes predominantes en un determinado grupo social, en unmomento histórico específico”(p. 7). Indica, que éstas se reproduceny perpetúan mediante mecanismos como son: las expresionesculturales; condena de prácticas por parte de la religión oficial;prohibición o restricción de derechos políticos, económicos, socialesy culturales; prácticas sociales aceptadas que representan maltratosfísicos y psicológicos; y medidas que perpetúan la distribución noequitativa de los recursos. Es pertinente, ante la situación que hemos presentado,remitirnos a la Declaración Universal de los Derechos Humanosy las Humanas20 que nos afirma la dignidad de todo ser humanoy humana mediante la concreción de un pacto jurídico y un idealético-político. La Asamblea General de las Naciones Unidasproclama, en la Declaración Universal de los Derechos Humanosy de las Humanas, un ideal común por el que todos los pueblosy naciones deben esforzarse: el logro, aplicación y respeto a losderechos y libertades. Los derechos universales son los derechosque deben tener todas las personas independientemente de sucultura, su época histórica o de cualquier otra diferencia. Baigorri, Cifuentes Pérez y Ortega Campos (2001) consideranlos derechos humanos como universales, absolutos, innegociablese inalienables. Absolutos, porque deben satisfacerse antes quecualquier otro derecho. Innegociables, en tanto y en cuanto seencuentran por encima de cualquier discusión posible al garantizarun plano de igualdad. Por último, inalienables, ya que sonotorgados al momento del nacimiento y de ninguna manera sepuede despojar a una persona de los mismos. Por tanto, la Declaración Universal de los Derechos Humanos yde las Humanas afirma los valores y bienes a los que toda personadebe tener acceso. Reconoce la libertad, la vida, la igualdad entre losgéneros, la no-discriminación, la educación, la autonomía religiosa,la salud, el trabajo, la vivienda y los derechos políticos alcanzadospor los(as) individuos frente a los Estados. Los derechos humanosse presentan como un norte para la dirección de la acción políticade aquellos grupos que no tienen acceso a disfrutar de los mismos��������������������������������������������������������������������������������������������������������� Se establece como aclaración que el título oficial de este instrumento internacional es la DeclaraciónUniversal de Derechos Humanos, pero entendiendo la importancia de un lenguaje más inclusivo y a tonocon los planteamientos de los movimientos de mujeres que trabajan por la vigencia y reconceptuación delos derechos humanos se utiliza la noción humanas.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 27
  • 27. Pateando el tablero: derechos humanos, sexualidad y género en los tiempos del gran manifiesto boricuaderechos por su condición de “minoría”,21 condición de hechoestablecida desde la ideología y discurso del grupo hegemónico enel poder. Acerca de la importancia de los derechos humanos, Baigorriet. al. (2001) indica que estos apoyan y desarrollan la concepciónmoderna del individuo como centro de la vida social, por lo cual,los derechos humanos son siempre derechos individuales, en tanto,el “derecho del individuo a ser autónomo y, por tanto, libre a laigualdad de oportunidades, a que se expresen sus creencias, sulengua materna, su libertad de asociación, etc.” (p. 27). Los autoresfundamentan la importancia que poseen los derechos humanosen orientar y garantizar la protección y la dignidad de todas laspersonas de forma individual y colectiva. Todos y todas debemostener derechos que garanticen nuestra integridad, dignidad,seguridad y reconocimiento dentro de la sociedad en que vivimosy convivimos. Cuando tomamos como referencia los cuatro atributos antesmencionados, así como la Declaración Universal de DerechosHumanos, encontramos que sectores de mujeres, y en particularla población LGBTT, son violentados en estos atributos y enprácticamente todos los artículos que rigen la DeclaraciónUniversal de Derechos Humanos. Los Artículos de la Declaraciónde Derechos Humanos como: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 12, 16.1, 17.1,19, 21.1, 21.2, 22, 23.1, 25, 26.2 27.1,28, 29.1 y 30 son violentados entodas las sociedades del mundo en cuanto a la población LGBTTse refiere. Nos parece espantoso que de treinta (30) artículos quetiene la Declaración de Universal de Derechos Humanos en todosse excluyan a la población LGBTT y ni decir de la situación de lasmujeres. Sustentamos esta situación en Puerto Rico refiriéndonos a loshallazgos que originó el Informe de la Comisión de Derechos Civilesde Puerto Rico: Por la Vía de la Exclusión. Homofobia y Ciudadanía enPuerto Rico.22 Dicho informe presenta de manera clara y contundente������������������������������������������������������������������������������������������������������ La noción “minoría” no se asume como aceptación de la excepción (ni en términos numéricos) sino conrelación a la discriminación de un gran sector de la población. La pregunta en torno a las minorías y enparticular a las sexuales: ¿Son minorías, las minorías?������������������������������������������������������������������������������������������������������ Informe resultado de la investigación realizada por José Alfonso Toro y un equipo de investigadorese investigadoras que tenía como objetivo estudiar las incidencias de manifestaciones homofóbicas en28 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 28. Dra. Teresa E. Gracia Agenjola vulnerabilidad que sufre la población LGBTT en Puerto Rico anteel discrimen y la violación de los derechos humanos por parte delas entidades públicas. El informe revela la negación de servicios apersonas por razón de su orientación sexual e identidad de género,así como el estado de violencia consistente que sufre la poblaciónLGBTT, cual “atenta contra su dignidad y su vida misma” (p.6). Portanto, se excluyen de la concepción de igualdad, libertad política,jurídica, de expresión y de reconocimiento a la dignidad humana.Del mismo modo, los derechos económicos, sociales y culturales,como el derecho al empleo, al salario justo, a la vivienda y a lasalud, tampoco se reivindican. Baigorri, et al. (2001) hacen énfasis en que todos los sereshumanos tienen el derecho a desarrollarse como persona, por locual, la igualdad entre los seres humanos existirá en la medida enque todos dispongan de las mismas oportunidades para desarrollarsus facultades y alcanzar una forma de vida auténticamentehumana. Desde esta posición, y remitiéndonos a las situacionesque hemos presentado, tenemos que concluir que la poblaciónLGBTT y las mujeres en Puerto Rico se ven excluidas de alcanzarlas posibilidades de vivir de forma plena sus derechos humanos ysu reconocimiento como sujetos políticos. Es importante, además, reseñar las clasificaciones históricas queestablecen Baigorri et al. (2001) para los derechos humanos. Comotal, tenemos los derechos de la primera generación, los cuales secentraron en la libertad y la autonomía personal; es decir, la libertadpolítica, jurídica y de expresión, además, de los derechos queprotegen la esfera privada de las personas. Luego están los derechosde la segunda generación que reclaman entonces, la igualdadsocial, en tanto, derechos económicos, sociales y culturales, como elderecho al empleo, al salario justo, a vivienda, a la salud, a la cultura.Posteriormente, surgen los derechos de la tercera generación quedefienden la dignidad del ser humano y su valor fundamental dereferencia es la solidaridad.Puerto Rico y como resultado la discriminación, marginalidad y exclusión a las personas LGBTT en laprestación de servicios en las agencias públicas del país.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 29
  • 29. Pateando el tablero: derechos humanos, sexualidad y género en los tiempos del gran manifiesto boricua La razón principal para exponer las tres categorías de losderechos humanos es denunciar que es motivo de espanto yreflexión que después de tres generaciones en el desarrollo de losderechos humanos sectores “minoritarios”, como las mujeres y lapoblación LGBTT, en nuestro país estén reclamando los derechosde la primera -que se remiten al siglo XVIII- y segunda generación.Derechos que fueron centrados en las libertades de los individuos,en el reconocimiento de la dignidad humana y en el reclamo de laigualdad social, económica y cultural. Lo reseñado en un ejemplo fehaciente de la violación de derechosy “del campo de tensión que se establece entre la legalidad ylegitimidad inscrita en los derechos humanos” (Mires, 2004, p. 156).Mires, afirma que el verbo “luchar” debe ser entendido en su plenosentido político, debido a que se lucha por lo que no se tiene, o porla amenaza de no poder conseguirse. Por tanto, la importancia delos derechos humanos “no reside tanto en que ellos se cumplen,sino en el hecho de que muchas veces no se cumplen” (p. 157). Loseñalado por Mires, es el punto crítico de lucha de la poblaciónLGBTT y de las mujeres en Puerto Rico ante la inflexibilidad delEstado en otorgar las mínimas condiciones para una existenciadigna, así como, en su negación a legislar, limitando, aun más,las posibilidades de reivindicación de derechos. Son entonces, losderechos humanos el instrumento tangible y el marco de referenciapara las exigencias de igualdad jurídica, equidad, representación yparticipación al interior de la comunidad política.Conclusión: La normalización de las sexualidades y la reafirmación delpatriarcado, han sido fundamentales en el fortalecimiento delproyecto político neoliberal. Como hemos expuesto en este escritoel panorama en el País, en cuanto a garantías constitucionales yderechos humanos, se proyecta sumamente peligroso. Ante laspolíticas de un neoliberalismo fundamentalista y un retroceso encuanto al respeto y protección de los derechos humanos, civiles yconstitucionales, todos y todas, desde diversos frentes, debemosasumir una postura ética de denuncia y transformación política.30 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 30. Dra. Teresa E. Gracia AgenjoZygmunt Barman (1993) nos señala al respecto: La “agenda moral” de nuestros días abunda en temas que los estudiosos de temas éticos del pasado apenas tocaron, y con razón, ya que entonces no se articulaban como parte de la experiencia humana. Basta mencionar en la vida cotidiana, los diversos problemas morales que surgen de la situación actual en cuanto a relaciones de pareja, sexualidad y relaciones familiares, notorias por su indeterminación institucional, flexibilidad; o bien la gran cantidad de “tradiciones”, algunas que sobreviven contra todo lo esperado, y otras que han resucitado o se han inventado, que se disputan la lealtad de los individuos y reclaman autoridad para guiar la conducta individual, aún sin esperanza de establecer una jerarquía comúnmente acordada de normas y valores que salvaría a sus destinatarios de la molesta tarea de hacer sus propias elecciones (p.7). Lo anterior refleja que las transformaciones en torno a lasexualidad, la familia, las relaciones entre los géneros y otrastradiciones, han desequilibrado los entendidos y supuestosmorales de la modernidad. Las implicaciones de las variacionesde los llamados fenómenos morales contemporáneos no sólo nosllevan a revisar el proyecto democrático, sino también a cuestionarla insuficiencia de la categoría de ciudadanía democrática liberal yuniversal. Es necesario atender la complejidad plural que se presentaen la sociedad contemporánea puertorriqueña, en particular, elreconocimiento jurídico de la diferencia. Es imperativo que la academia como espacio de reflexión,y producción teórica y cultural, asuma mayor presencia yposicionamiento en los diferentes escenarios en que se debaten losderechos humanos en Puerto Rico. Nos urge la creación de alianzas,la unión de voluntades y sobre todo el fomentar la educación enderechos humanos y desde una perspectiva de género. Si queremosvolver al juego y restablecer el tablero de los derechos, es necesariouna postura ético/política de compromiso para promover lastransformaciones que contribuyan a reivindicar una sociedadpluralista y democrática. ¿Quién desea unirse al juego?Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 31
  • 31. Pateando el tablero: derechos humanos, sexualidad y género en los tiempos del gran manifiesto boricuaReferenciasAmiel, A. (1996). Hanna Arendt. Política y acontecimiento. Buenos Aires: Ediciones Nueva Visión.Amnistía Internacional. (2000). Crímenes de odio, conspiración del silencio. Madrid, España: Editorial Amnistía Internacional (EDAI).Arditi, B. (2002). El reverso de la diferencia: Identidad y política. Caracas: Editorial Nueva Sociedad.Arendt, H. (1997). ¿Qué es la Política? Barcelona: Ediciones Paidós Ibérica, S.A.Baigorri Goñi, J., Cifuentes Pérez, L., y Ortega Campos, P. (2001). Los derechos humanos. Un proyecto inacabado. Madrid: Editorial Hermes.Bauman, Z. (1997). La posmodernidad y sus descontentos. Madrid: Ediciones Akal, S.A.Bauman, Z. (2004). Ética posmoderna. Argentina. Siglo XXI Editores, S.A. de C.V.Best, S., Kellner D. (1997). La Política postmoderna y la batalla por el futuro.En Revista de Ciencias Sociales, Universidad de Puerto Rico, Nueva Época 5, 5-28.Bobbio, N. (2003). El futuro de la democracia. México: Fondo de Cultura Económica.Boron, A. (2003). Filosofía política contemporánea. Controversias sobre civilización, imperio y ciudadanía. Buenos Aires: Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO).Bourdieu, P. (2000). La dominación masculina. Barcelona: Editorial Anagrama.32 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 32. Dra. Teresa E. Gracia AgenjoButler, J. (2001). Gender Trouble. London: Routledge.Calhoun, C. (1994). Social Theory and the Politics of Identity. Massachusetts: Oxford. Blackwell.Cohen, S. (2002). Folk Devils and Moral Panic. London: Routledge.Toro Alfonso, J. (2007). Por la vía de la exclusión. Homofobia y ciudadanía en Puerto Rico. Comisión de Derechos Civiles, Estado Libre Asociado de Puerto Rico.Critchley, S., Derrida, J., Laclau, E., Rorty, R. (1998). Deconstrucción y pragmatismo. Buenos Aires: Paídos.D’ Emilio, J. (1983). Sexual Politics, Sexual Communities. The Making of a Homosexual Minority in the United States, 1940-1970. Chigago: The University of Chigago Press.Eribon, D. (2000). Reflexiones sobre la cuestión gay. España: Ediciones Bellaterra.García Santesmases, A. (2002). Estado, mercado y sociedad civil. En Fernando Quesada(Ed), Filosofía Política, ideas políticas y movimiento Sociales (pp. 217-235). Madrid: Editorial Trotta, S.A.Giddens, A. (1992). La Transformación de la intimidad. Madrid: Ediciones Cátedra.Gergen, K. (1985). The Social Construction of the Person. New York: Springer Verlag.Goode, E., Ben Yehuda, N. (2002). Moral Panics:The Social Construction of Deviance. London: Blackwell.Gordo López, A. (1996). Psicología, discurso y poder. España:VisorHarré, R. (1994). The Discursive Mind. London: California.Herrero, J. (2001). La sociedad gay. Una invisible minoría. España: Ediciones Foca.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 33
  • 33. Pateando el tablero: derechos humanos, sexualidad y género en los tiempos del gran manifiesto boricuaKosofsky Sedgwick, E. (1990). Epistemology of the Closet. California: University of California, Berkeley.Laclau, E. (1990). Nuevas reflexiones sobre la revolución de nuestro tiempo. Buenos Aires: Ediciones Nueva visión SAIC.Laclau, E. (1998). Deconstrucción, pragmatismo y la política de la democracia. Argentina: Paidós.Laclau, E. (2004). “El Juego”. Revista Electrónica de Cultura y Sociedad. Teína, 5. Recuperado de http:// www.revista.teina.com/teína / teina5/dos7.htm Numero 5Laclau, E., Mouffe, C. (1990). Hegemonía y estrategia socialista: Hacia una radicalización de la democracia. Buenos Aires: Nueva Vision.Lister, R. (1997). Citizenship/Feminist Perspectives. New York: New York University Press.Maffia, D. (2004). Socialismo y Liberalismo en la teoría política contemporánea. Atilio Boron. Filosofía Política Contemporánea. Buenos Aires: Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales.Mires, F. (2001). Civilidad y teoría política de la postmodernidad. Madrid: Editorial Trotta S.A.Mires, F. (2003). Esos derechos que son tan humanos. En El imperialismo norteamericano no existe y otros ensayos (pp.141-180). San Juan: Ediciones Vértigo.Mouffe, C. (1999). El Retorno de lo político. Barcelona: Ediciones Paidós Ibérica, S.A. Nicholson, L. (1990). Feminism/ Postmodernism. New York: Routledge.Parker, I. (1992). Discourse Dynamics. London: Routledge.Phelan, S. (1995). Getting Specific. Postmodern Lesbian Politics. Minneapolis: University of Minnesota Press.34 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 34. Dra. Teresa E. Gracia AgenjoPhelan, S. (2001). Sexual strangers: gays, lesbians and dilemmas of citizenship. Philadelphia: Temple University Press.Rivera Lassen, A.I. (2010, mayo 6). Movimiento amplio de mujeres denuncia acciones en detrimento de los derechos humanos de las mujeres en la isla [Mensaje de Blog]. Recuperado de http// movimientoampliodemujeres.blogspot.comRomán, M. (1998). Lo criminal y otros relatos de ingobernabilidad. San Juan: Publicaciones Puertorriqueñas Editores.Rubin, G. (1989). Reflexionando sobre el sexo: notas para una teoría radical de la sexualidad. Biblioteca Virtual de Ciencias Sociales. Recuperado de http//Silva Rojas, A. (2003, diciembre). Estado democrático de derecho e inclusión de la diferencia. Reflexión Política, 5(010), 92-111. Recuperado de http//cholonautas.eduStacey, J. (1996). In the Name of the Family. Boston: Beacon Press.Tamayo, G. (Ed). (2002). En la mira de los fundamentalismo. En Contra de los fundamentalismos tu boca es fundamental. Articulación Feminista MARCOSUR. Uruguay: Cotidiano Mujer.Van Dijk, T. (Ed). (1999). Discourse as Structure and Process. London: Sage.Viñuales, O. (2000). Identidades Lésbicas. Discursos y prácticas. Barcelona: Ediciones Bellaterra.Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer. (2002). III Seminario Regional. Derechos Sexuales, derechos reproductivos, derechos humanos. Lima: Asociación Grafica Educativa.Weeks, J. (1998). Sexualidad. México: Paídos.Woodwark, K. (1997). Identity and Difference. London: Sage.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 35
  • 35. Hacia un sistema educativo sin barreras Dra. Lina M. Torres Rivera1 Los problemas que hoy se plantean en la escuela son, por un lado, epistemológicos, ideológicos, éticos, y morales; y por otra parte, eminentemente educativos; y estos problemas se deben tratar de resolver entre todos, si estamos convencidos de que la escuela del siglo XXI ha de ser una escuela sin exclusiones. Oscar Miguel Dadamia (Lo especial de la educación, 2004) L a cita anterior nos permite enmarcar estas reflexiones acercadel sistema educativo que deseamos, y en especial de la escuelaque añoramos. Reflexiones producto de experiencias vividas a lolargo de más de treinta años en la academia, y en lo que se sueledenominar la “universidad de la vida”. Pero sobretodo, comomadre de un joven con impedimentos significativos. En este caso,haré referencia principalmente al sistema de educación públicade Puerto Rico, puntualizando en los servicios que debe recibirel estudiantado con necesidades especiales. Esbozaré, además,algunas ideas de lo que consideramos debe ser la aportación de lasuniversidades en esta gestión. ¿Cómo es esa escuela que deseamos y que entendemos es posible?.Es una escuela cuyos servicios educativos están centrados en elestudiantado y su familia. Una escuela que promueve el respetoa la diferencia, a los derechos humanos, en donde las decisionestomadas parten de un verdadero concepto de lo que es o debe ser unaEscuela de la Comunidad, y en la cual nos sintamos verdaderamenterepresentadas y representados. Una escuela en donde lasestructuras administrativas, tan necesarias para el funcionamientoinstitucional, provean espacios y participación -real y efectiva-a todos sus integrantes, promoviendo al mismo tiempo procesosgenuinamente democráticos. Una escuela que se proyecte a la1 Socióloga-criminóloga, Coordinadora del Programa de Bachillerato en Sistemas de Justicia de laUniversidad del Sagrado Corazón y madre de un estudiante de educación especial (impedimentosmúltiples).36 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 36. Dra. Lina M. Torres Riveracomunidad como lugar de encuentro de profesionales de diversasáreas o campos, que trascienda la labor interdisciplinaria hacia unamás bien transdisciplinaria, con unos objetivos claramente definidosy la apertura para la reconsideración de éstos. Que tome en cuentaque los seres humanos aprendemos de diferentes maneras, porlo que hay que desarrollar diversas estrategias en los procesos deenseñanza-aprendizaje así como las tecnologías requeridas paraello, en caso de ser necesarias. Una escuela que forme parte de unsistema educativo con una política y filosofía educativa claramentedefinida y que, junto a otros sectores e instituciones de la sociedad,tengan como norte la justicia social. La educación es ante todo un proyecto político-social. Por esose ha advertido, que el espacio donde se desarrolle la acción debetomar en cuenta las relaciones, intereses y participación de losgrupos involucrados (Geiler, 1997). Este enfoque llamado estratégico-participativo, permite que los grupos se integren desde dentro delescenario y en situaciones de poder compartido (Geiler, 1997).Es participativo en tanto que todos los sectores opinan, deciden,ejecutan y evalúan el proyecto educativo (Geiler, 1997). Desdeeste punto de vista, se consideran la dimensión administrativa, lapedagógica y la comunitaria en forma articulada. Dicho de otramanera, la gestión es integral. Geiler señala que: De este modo, la gestión curricular es entendida en forma amplia. No son sólo los contenidos a ser transmitidos en el aula; abarca las demás interacciones que se generan en la escuela. Para la elaboración y puesta en marcha del Proyecto desde este modelo, cambia la incidencia del rol del director. Si bien es un rol clave ya que se ocupa de la conducción (se trate de una persona o de un equipo), el liderazgo no radica exclusivamente en él, sino que implica toma de decisiones colectivas, y por ende, la responsabilidad y la tarea asumida es compartida. Dentro de la Escuela, los distintos actores tienen autonomía, y hay una articulación entre el compromiso individual y el grupal. El poder está repartido,Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 37
  • 37. Hacia un sistema educativo sin barreras y si cada uno hace bien lo que tiene que hacer, la institución se beneficia […] Hay que pensar la participación de los actores como un elemento consustancial del proceso de gestión […] asegurándose que la misma sea participación real y no simbólica. El director tiene que promover espacios de discusión y participación. No es el proyecto que hacemos ‘para cumplirle al Director’, es el proyecto para todos (Geiler, 1997- subrayado nuestro). Queremos una escuela que no cierre los portones de accesoa niñas, niños y jóvenes con necesidades especiales ni a susrespectivas familias2; con un personal docente y no docente sensiblea los reclamos de este importante, y cada vez más amplio, sector denuestra sociedad. Que tome en cuenta la lucha que a diario milesde familias deben emprender para poder “echar hacia delante”a sus hijos e hijas, física y mentalmente sanos. Pero, que atiendacon eficiencia a las miles de familias, y en particular, a las miles demadres jefas de familia,3 que apenas cuentan con grupos de apoyo yque a diario deben lidiar no sólo con la situación de tener uno o máshijos e hijas con impedimentos, sino contra toda una estructura queen vez de facilitarles el proceso de ver crecer a sus niños y niñas,de verles desarrollar su potencial al máximo o hacerle llevaderoeste camino, le pone obstáculos, barreras físicas, arquitectónicas,sociales, mentales y emocionales.2 Véase Comisión de Derechos Civiles de Puerto Rico. (2001). Informe sobre discrimen en el acceso aeducación de menores con condiciones especiales de aprendizaje, que recoge nuestra experiencia delcierre del portón escolar a un grupo de padres y madres de estudiantes con impedimentos significativosen el 2001 por parte de la Directora de la Escuela Tomás Carrión Maduro en Santurce. Véase, además,Pacheco (2001); Comunicado de Prensa: Comité Timón de Madres y Padres Asesores de la ComisiónEducación Sin Barreras Siglo XXI (2001).El 15 de enero de 2010, una situación similar ocurrió en la Escuela Dr. Facundo Bueso en Santurcepero, esta vez, le fue denegada la entrada al plantel escolar al padre y a la madre de un estudiante conimpedimentos múltiples (Rivera, 2010). Situaciones como éstas y otras de claras violaciones a los derechoshumanos han sido denunciadas públicamente y recogidas en diversos informes oficiales, incluyendo dosde la Comisión de Derechos Civiles (CDC). Estos informes están disponibles en el portal de la CDC enhttp://www.gobierno.pr/CDC/Publicaciones/InformesEspeciales. Otro caso, que demuestra la crasa violación dederechos hacia un niño con necesidades especiales, es el reseñado por El Vocero y que trata sobre un menor que fueprácticamente “enjaulado” en su escuela (Rosario, 2005).3 “Llama la atención que, en las reuniones de los grupos de apoyo, se constate la participación mayoritariade las mujeres y que haya un porcentaje considerable de mujeres solas a cargo de sus hijos y de la infanciacon condiciones especiales. Muchas madres tienen que afrontar la presión social ante el cuido de un hijo ohija con impedimento. Casi se exige que, para atender al niño o niña, sea la madre la que deba abandonarsu empleo y aspiraciones” (Muñiz, 2006).38 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 38. Dra. Lina M. Torres Rivera En cuanto a las familias y las comunidades, donde viven y sedesarrollan, está claro que su voz y voto resultan relevantes y, porlo tanto, debe fomentarse su participación en el proceso educativo.Hay que tener presente, como nos dice Geiler, que: Un proyecto puede resultar a los ojos de los docentes y directivos muy interesante, pero si no se va a plasmar efectivamente en la comunidad ¿para quién es el Proyecto?; ¿De qué sirve la escuela vacía?; ¿para qué queremos una escuela sin alumnos? (Geiler, 1997). Queremos una escuela que no dependa de procesos de querellasinterminables para lograr, tiempo después, algunas mejoras en losservicios que nuestra sociedad debe ofrecer a todos sus miembros,tenga o no condiciones especiales. De todos modos, justicia tardía,no es justicia. Respecto a la llamada educación especial, consideramos que elsistema educativo debe ajustarse a un cambio de perspectiva: pasarde una concepción centrada en la discapacidad del individuo a otra,centrada en la persona, su contexto y en la interacción entre ambos.Una perspectiva centrada, no sólo en la eficacia de los programas,servicios y actividades sino también, en los avances en la calidadde vida de las personas, y sobre todo, incorporar a la personacon necesidades especiales y su familia en ese proceso educativo-habilitativo. Sobre este punto, retomamos lo que señala un distinguidocatedrático e investigador de la Universidad de Salamanca cuandoexpresa lo siguiente: La concepción de discapacidad debe cambiar desde un modelo psicopatológico o médico hacia un modelo funcional (Luckasson, et al., 1992). El problema no se sitúa tanto en el individuo como en las dificultades o barreras para su integración existentes en el ambiente, por tanto, las actuaciones profesionales e investigadoras no pueden restringirse a mejorar destrezas de la persona, sino que deben también desarrollar programas y actividades centradosDerechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 39
  • 39. Hacia un sistema educativo sin barreras en la remoción de las barreras o limitaciones ambientales. Esas barreras no sólo son de orden físico, sino también social (para el empleo, para el ocio, para el desarrollo de la vida afectiva y sexual, para la participación comunitaria, etc.). Por tanto, los profesionales e investigadores no deben restringir su labor al centro o institución, sino realizar con mayor frecuencia su trabajo en la comunidad, a fin de mejorar la calidad de vida de la persona con discapacidad (Verdugo, 2001). Se ha señalado que hay que dejar de ver la calidad de vidacomo una idea y considerarla como un proceso; como un conceptoorganizacional que guíe nuestro trabajo para mejorar las condicionesde vida de todas las personas (Schalock, 1999). Tener en cuenta lasdimensiones básicas del concepto como son: bienestar emocional,relaciones interpersonales, bienestar material, desarrollo personal,bienestar físico, autodeterminación, inclusión social y derechos(Schalock, 1999). El paradigma en educación especial basado enel déficit debe ser sustituido por uno centrado en el crecimientode la persona. Un paradigma que evite las etiquetas, que evalúelas necesidades prestando atención especial a las fortalezas de lapersona y “que ayude al estudiantado a aprender a crecer por mediode un conjunto rico y variado de interacciones con actividades yeventos de la vida real” (Dadamia, 2004). Que propicie su desarrollojunto a otras y otros estudiantes con y sin discapacidades. Este sistema educativo que visualizamos como uno que puede serposible, partirá de un enfoque holístico; sus programas funcionaránen forma coordinada e interdependiente y no en forma dispersa niimprovisada. Un sistema que no fomente la segregación y sí lainclusión desde sus más altas esferas.4 Un sistema educativo que de por terminado, y en favor delestudiantado con necesidades especiales, el pleito de clase iniciado4 Muchas veces quienes dirigen la gestión educativa (en este caso Secretario o Secretaria del Departamentode Educación) se suelen desligar de los programas de educación especial, y ven esa tarea como una conla que no tienen que identificarse. Esta forma de visualizar la educación especial hace que piensen que esalabor le corresponde al “otro” u “otra”; es decir, a la Secretaría de Educación Especial. Sostenemos, quemientras el Secretario o Secretaria del DE no se identifique y se sensibilice plenamente con las necesidadesde todo el alumnado, tenga o no impedimentos, el área de la educación especial no podrá mejorar paraatender efectivamente a este importante sector de la población.40 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 40. Dra. Lina M. Torres Rivera desde el 1980 (hace ya tres “El niño física décadas). Es de público o mentalmente conocimiento que el 14 de impedido o que sufra noviembre de 1980, Servicios algún impedimento Legales de Puerto Rico, social debe recibir el tratamiento, la Inc. radicó una demanda educación y el cuidado contra la Secretaria del especiales que requiere Departamento Instrucción su caso particular.” Pública, la Administradora del Programa de Artículo 5º - Declaración de los Derechos del Niño, aprobada por la Educación Especial, las Asamblea General de las Naciones Superintendentes de los Unidas el 20 de noviembre de 1959 Distritos de Guaynabo, Río Piedras VI, Carolina III, SanJuan I y la Directora de la Escuela Víctor Parés.5 En aquel momento, se presentaron ocho demandantes. Todoseran niños/as con impedimentos junto a sus padres y madres quedemandaron por sí, y en representación de sus hijos e hijas. También,formó parte de la demanda el Comité Pro Niños Impedidos dePuerto Rico, Inc. Se solicitó la certificación del pleito como uno declase por entender que había un problema generalizado de grandesproporciones consistente en que el Departamento de InstrucciónPública, hoy de Educación, no les estaba proveyendo a los niñosy niñas con necesidades especiales de Puerto Rico los servicioseducativos y relacionados que les garantiza la ley. El Hon. Juez Peter Ortiz del Tribunal Superior de San Juan, en1981, se convenció de que existían los requisitos para certificarla clase descrita como: “[…] todos los niños con impedimentosmenores de 21 años elegibles o participantes en el Programa deEducación Especial del Departamento de Instrucción Pública aquienes los demandados no les están proveyendo la educación5 Para más información, véase: Rosa Lydia Vélez y Otros v. María Socorro Lacot y Otros, Civil Núm. KPE-80-1738(907) y Muñiz (2006).Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 41
  • 41. Hacia un sistema educativo sin barrerasespecial y servicios relacionados que les garantiza la legislación deeducación especial” (Muñiz, 2006, pág. 213). Las violaciones a la ley que se alegaron en la demanda se resumende la siguiente manera: 1. El Departamento no estaba identificando y localizando a los niños, niñas y jóvenes con impedimentos. 2. No les estaban evaluando dentro de un término razonable. 3. Las evaluaciones no se estaban discutiendo con los padres, las madres o encargadas(os). 4. Los Programas Educativos Individualizados (PEI) no se estaban preparando dentro de los términos dispuestos por ley. 5. Los niños y las niñas no estaban siendo ubicados(as) dentro de un término razonable. 6. Se estaba discriminando contra ellas y ellos por razón de su impedimento. 7. No les estaban ofreciendo los servicios relacionados o tardaban irrazonablemente en proveérselos. Los Estados deben reconocer el principio de la igualdad de oportunidades de educación en los niveles primario, secundario y superior para los niños, los jóvenes y los adultos con discapacidad en entornos integrados e inclusivos, y deben velar por que la educación de las personas con discapacidad constituya una parte integrante del sistema de enseñanza. Artículo 6º - Normas uniformes sobre la igualdad de oportunidades para las personas con discapacidad (1993) En Puerto Rico existen más de 110,000 niños, niñas y jóvenes conimpedimentos que necesitan servicios educativos y habilitativos42 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 42. Dra. Lina M. Torres Rivera(servicios relacionados, transportación, asistencia tecnológica, etc.).Este sector de nuestra sociedad tiene el derecho de educarse comocualquier otro sector estudiantil, con unos apoyos que son requisitoindispensable para su desarrollo. En defensa de los niños, niñas y jóvenes especiales, se constituyóla Comisión Educación Sin Barreras Siglo XXI, bajo el auspicio delColegio de Abogados de Puerto Rico (Muñiz, 2006). El propósito,para la creación de dicha Comisión en 1996, fue garantizarrepresentación legal a los(as) estudiantes demandantes en el pleitoRosa Lydia Vélez. La clase fue representada por Servicios Legalesde Puerto Rico, Inc. durante 16 años y hasta que el Congreso de losEstados Unidos aprobó legislación prohibiendo que Programas deServicios Legales representaran pleitos de clase; lo que nos llevaa pensar en las deficiencias o debilidades de muchas sociedadesconsideradas democráticas, y que supuestamente promuevenacciones afirmativas (Muñiz, 2006). Un buen punto de partida paragenerar diálogos y reflexiones en la Universidad principalmentedesde la perspectiva de los derechos humanos. Un buen marco de referencia para tales reflexiones son las diversasdeclaraciones, convenciones, y demás instrumentos regionales einternacionales, que sobre los derechos humanos y en particular, losderechos de las personas con impedimentos, se han elaborado. Aestos efectos, me permito citar parte de lo establecido en el Artículo23 de la Convención de los Derechos del Niño:6 […] los Estados Partes en sus esfuerzos por impedir y eliminar todas las formas de discriminación contra los niños con discapacidad deben adoptar las siguientes medidas: a) Incluir explícitamente la discapacidad como motivo prohibido de discriminación en las disposiciones constitucionales sobre la no discriminación y/o incluir una6 Es importante revisar los textos de estos documentos para atemperarlos a un lenguaje inclusivo. Por lotanto, entendemos que en este caso debería leer “Convención de los Derechos de la Niñez”.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 43
  • 43. Hacia un sistema educativo sin barreras prohibición específica de la discriminación por motivos de discapacidad en las leyes o las disposiciones jurídicas especiales contrarias a la discriminación. b) Prever recursos eficaces en caso de violaciones de los derechos de los niños con discapacidad, y garantizar que esos recursos sean fácilmente accesibles a los niños con discapacidad y a sus padres y/o a otras personas que se ocupan de los niños. c) Organizar campañas de concienciación y de educación dirigidas al público en general y a grupos concretos de profesionales con el fin de impedir y eliminar la discriminación de hecho de los niños con discapacidad. De igual forma, hay que tener muy en cuenta lo planteado en estemismo artículo respecto a las niñas con necesidades especiales: Las niñas con discapacidad con frecuencia son todavía más vulnerables a la discriminación debido a la discriminación de género. En este contexto, se pide a los Estados Partes que presten especial atención a las niñas con discapacidad adoptando las medidas necesarias, y en caso de que sea preciso, medidas suplementarias, para garantizar que estén bien protegidas, tengan acceso a todos los servicios y estén plenamente incluidas en la sociedad. Las acciones para la defensa y protección de los derechos delos niños, niñas y jóvenes con impedimentos deben considerar,además, lo establecido en la Convención sobre los derechos de laspersonas con discapacidad y su protocolo facultativo, aprobadosel 13 de diciembre de 2006 en la sede de las Naciones Unidas enNueva York, que establecen lo siguiente:44 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 44. Dra. Lina M. Torres Rivera Se trata del primer instrumento amplio de derechos humanos del siglo XXI y la primera convención de derechos humanos que se abre a la firma de las organizaciones regionales de integración. Señala un “cambio paradigmático” de las actitudes y enfoques respecto de las personas con discapacidad. La Convención se concibió como un instrumento de derechos humanos con una dimensión explícita de desarrollo social. En ella se adopta una amplia clasificación de las personas con discapacidad y se reafirma que todas las personas con todos los tipos de discapacidad deben poder gozar de todos los derechos humanos y libertades fundamentales. Se aclara y precisa cómo se aplican a las personas con discapacidad todas las categorías de derechos y se indican las esferas en las que es necesario introducir adaptaciones para que las personas con discapacidad puedan ejercer en forma efectiva sus derechos y las esferas en las que se han vulnerado esos derechos y en las que debe reforzarse la protección de los derechos (Secretaría de la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad, s.f.). De esta manera, se defiende, entre otros importantes derechos,el acceso a la educación de todas las personas con necesidadesespeciales y se aboga por un sistema educativo inclusivo. Nodebemos olvidar, que “una sociedad se dignifica cuando poneespecial atención -en la mirada, en la mente, en el corazón y enlas manos- para ayudar a crecer, de forma integrada, a todas laspersonas con discapacidad” (Vega, 2003).Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 45
  • 45. Hacia un sistema educativo sin barreras Artículo 24. Educación –Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad (ONU) 1. Los Estados Partes reconocen el derecho de las personas con discapacidad a la educación. Con miras a hacer efectivo este derecho sin discriminación y sobre la base de la igualdad de oportunidades, los Estados Partes asegurarán un sistema de educación inclusivo a todos los niveles así como la enseñanza a lo largo de la vida, con miras a: Desarrollar plenamente el potencial humano y el sentido de la dignidad y la autoestima y reforzar el respeto por los derechos humanos, las libertades fundamentales y la diversidad humana; Desarrollar al máximo la personalidad, los talentos y la creatividad de las personas con discapacidad, así como sus aptitudes mentales y físicas; Hacer posible que las personas con discapacidad participen de manera efectiva en una sociedad libre. 2. Al hacer efectivo este derecho, los Estados Partes asegurarán que: a) Las personas con discapacidad no queden excluidas del sistema general de educación por motivos de discapacidad, y que los niños y las niñas con discapacidad no queden excluidos de la enseñanza primaria gratuita y obligatoria ni de la enseñanza secundaria por motivos de discapacidad; b) Las personas con discapacidad puedan acceder a una educación primaria y secundaria inclusiva, de calidad y gratuita, en igualdad de condiciones con las demás, en la comunidad en que vivan; c) Se hagan ajustes razonables en función de las necesidades individuales; d) Se preste el apoyo necesario a las personas con discapacidad, en el marco del sistema general de educación, para facilitar su formación efectiva;46 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 46. Dra. Lina M. Torres Rivera e) Se faciliten medidas de apoyo personalizadas y efectivas en entornos que fomenten al máximo el desarrollo académico y social, de conformidad con el objetivo de la plena inclusión. 3. Los Estados Partes brindarán a las personas con discapacidad la posibilidad de aprender habilidades para la vida y desarrollo social, a fin de propiciar su participación plena y en igualdad de condiciones en la educación y como miembros de la comunidad. A este fin, los Estados Partes adoptarán las medidas pertinentes, entre ellas: a) Facilitar el aprendizaje del Braille, la escritura alternativa, otros modos, medios y formatos de comunicación aumentativos o alternativos y habilidades de orientación y de movilidad, así como la tutoría y el apoyo entre pares; b) Facilitar el aprendizaje de la lengua de señas y la promoción de la identidad lingüística de las personas sordas; c) Asegurar que la educación de las personas, y en particular los niños y las niñas ciegos, sordos o sordo-ciegos se imparta en los lenguajes y los modos y medios de comunicación más apropiados para cada persona y en entornos que permitan alcanzar su máximo desarrollo académico y social. 4. A fin de contribuir a hacer efectivo este derecho, los Estados Partes adoptarán las medidas pertinentes para emplear a maestros, incluidos maestros con discapacidad, que estén cualificados en lengua de señas o Braille y para formar a profesionales y personal que trabajen en todos los niveles educativos. Esa formación incluirá la toma de conciencia sobre la discapacidad y el uso de modos, medios y formatos de comunicación aumentativos y alternativos apropiados, y de técnicas y materiales educativos para apoyar a las personas con discapacidad. 5. Los Estados Partes asegurarán que las personas con discapacidad tengan acceso general a la educación superior, la formación profesional, la educación para adultos y el aprendizaje durante toda la vida sin discriminación y en igualdad de condiciones con las demás. A tal fin, los Estados Partes asegurarán que se realicen ajustes razonables para las personas con discapacidad.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 47
  • 47. Hacia un sistema educativo sin barreras Pero, ¿cuáles pueden ser nuestras acciones como académicas yacadémicos universitarias(os) en este asunto? A nuestro entender,éstas pueden ser desde varios frentes: 1- En los mismos programas académicos: a Fomentando la discusión de temas tales como los derechos humanos, los derechos de las personas con impedimentos, la inclusión en las instituciones educativas y en la sociedad en general, el respeto a la diferencia, y sobre todo, promoviendo una educación que propenda a una cultura para la paz. b Promoviendo una nueva concepción de la discapacidad. Que la gente comprenda que la discapacidad implica no sólo la denominada insuficiencia o limitación física y/o mental, sino además, toda percepción o reacción social que impide la plena integración e inclusión social de la persona. Esta nueva concepción de la discapacidad debe colocar énfasis en el derecho a la diferencia, a la autodeterminación, a la accesibilidad, a la calidad de vida y a la no discriminación. c Apoyando todo esfuerzo encaminado a eliminar las barreras estructurales, arquitectónicas y actitudinales. Ello propiciará la inclusión social en todas las instancias de la vida en sociedad: políticas, económicas, laborales, educativas, religiosas, recreativas, etc. Debemos tener presente que “lo que se realice hoy en nombre de la discapacidad, tendrá un significado para todos y todas en el mundo del mañana” (Declaración de Madrid, 2002). 2- Otro frente en nuestra agenda universitaria puede ser lainvestigación, como bien se señala en un interesante trabajorealizado en la Universidad de Salamanca:48 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 48. Dra. Lina M. Torres Rivera La Universidad de Salamanca, a través del Instituto de Integración Comunitaria (INICO), tiene una reciente e intensa experiencia en la formación de investigadores y profesionales en el ámbito de la discapacidad en España y Latinoamérica, así como en el desarrollo de investigaciones desde perspectivas psicosociales e interdisciplinares en el ámbito de los servicios sociales, educación y salud de España y América del Centro y del Sur. El INICO, en colaboración con el IMSERSO, organiza en la Facultad de Psicología de la Universidad de Salamanca el programa de dos años «Master en Integración de Personas con Discapacidad: Habilitación y Rehabilitación» desde 1991; asimismo, una adaptación del programa español se lleva a cabo cada dos años en un país de América Latina desde 1993 (Argentina en 1993; Chile en 1995). Los estudiantes de este Master vienen de todos los países de habla hispana y Brasil. El Master incluye entrenamiento general y especializado, centrándose en las habilidades de trabajo en equipo dentro del campo de la rehabilitación. Al finalizar, cada estudiante debe desarrollar un proyecto de investigación. El INICO organiza también programas doctorales: «Avances y Perspectivas en Investigación sobre Discapacidad» en la Facultad de Psicología, y «Evaluación, Intervención, e Investigación en Educación Especial» en la Facultad de Educación. Es necesario que los profesionales incorporen en su trabajo actividades investigadoras y mejoren su formación en este aspecto. La solución inmediata es incrementar los programas de formación de postgrado orientados hacia la innovación e investigación aplicada en otras Universidades (Masters y Doctorado). Asimismo, es necesario potenciar significativamente el desarrollo de redes internacionales de investigación, mediante la realización de proyectos conjuntos entre distintos países, de modo que se fomente el intercambio de investigadores (Verdugo, 2001).Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 49
  • 49. Hacia un sistema educativo sin barreras En la Universidad del Sagrado Corazón (USC) se ha avanzado enesa dirección al desarrollar la Maestría en Sistemas de Justicia conespecialidad en Derechos Humanos y Procesos Antidiscriminatorios.Diversos trabajos de tesis y de investigación que realizan facultady estudiantado, intentan aportar al conocimiento humanosobre la temática de la discapacidad y en particular, a construiruna sociedad respetuosa de los derechos humanos. Desde elInstituto de Investigación y Promoción de los Derechos Humanos(INIPRODEH) son varios los proyectos dirigidos a la visibilizaciónde la población con discapacidad y a la protección de sus derechos. 3- A través de los Proyectos de Vinculación Comunitaria. Es allíquizás desde donde más podemos hacer. Tenemos la experiencia decolegas que han contribuido en este aspecto con su talento y con lade sus estudiantes.7 Parte importante en esta gestión lo constituyela administración universitaria para que propicie el espacio y unambiente colaborativo y participativo a estos fines. 4- Es imperativo que de alguna manera podamos incidir enla formulación de una filosofía y políticas públicas educativascónsonas con estos planteamientos. 5- Afianzando y mejorando el acceso a la educación a estudiantescon necesidades especiales mediante los proyectos de asistenciatecnológica, de acomodo razonable no sólo para el estudiantado ypersonal con impedimentos, sino también para el personal que tienea su cargo el cuidado y protección de familiares con impedimentos:hijos e hijas, padre, madre, etc. Nos corresponde también como facultad, propiciar adaptacionesespeciales en nuestros cursos para atender las necesidades deeste sector estudiantil con impedimentos y contar para ello con elapoyo de la estructura gerencial de la universidad. Ello conlleva elconocimiento sobre equipo asistivo en caso en que sea necesaria su7 Me refiero particularmente, a la labor realizada por la Profa. Teresa Previdi del Departamento de Comunicaciónde la Universidad del Sagrado Corazón, quien con sus estudiantes del curso TEL 431 han producido diversosdocumentales cortos para llevar el mensaje de la inclusión social y educativa de las personas con impedimentos.Estos documentales tienen como meta la sensibilización sobre las situaciones que a diario encaran personascon necesidades especiales y sus respectivas familias. Puede acceder a una de estas producciones (La sociedadinvisible) en el siguiente portal: http://www.sagrado.edu/comunicacion/videosociedad.html. Muy importante en esteesfuerzo ha sido el apoyo brindado por la Profa. Carmen Chazulle Rivera, Coordinadora del Centro de VinculaciónComunitaria de la Universidad del Sagrado Corazón (http://centrodevinculacion.wordpress.com).50 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 50. Dra. Lina M. Torres Riverautilización en el salón de clases y otras herramientas tecnológicasque favorecen el encuentro profesor(a)-estudiante-compañeros(as),tan esencial en el proceso enseñanza-aprendizaje. Como expongoen un trabajo anterior: Con base en lo expuesto hasta aquí, podemos decir que es necesario construir una sociedad fundamentada no en procesos de exclusión o de marginación, sino en comunidades que fomenten la inclusión como modelo de vida social. Quizá un modelo a seguir podría ser lo que en estos momentos se está tratando de propiciar en algunos centros de cuidado diurno y escuelas: los programas de inclusión. Estos programas ofrecen el espacio para que estudiantes de educación especial asistan a las mismas escuelas que otros menores de la comunidad, formando parte integral de un grupo común de estudiantes de su misma edad cronológica, con objetivos académicos individualizados y pertinentes, provistos de los apoyos necesarios para aprender en forma adecuada. Su propósito es brindar servicios educativos- habilitativos a niños y niñas con condiciones especiales junto a educandos sin ningún impedimento físico o mental. Integrarlos en la escuela y en la comunidad significa su participación en todos los aspectos de la vida. Las escuelas y los centros de cuidado diurno deben fomentar la comprensión y el respeto por la diversidad. Los programas que desarrollan modelos o estrategias de inclusión constituyen una oportunidad o medio para liberar a las personas de las perspectivas miopes que tienen sobre sus congéneres. Es necesario asumir el respeto por las diferencias puesto que “la diferencia” es un hecho de la vida social, de la vida humana. Somos hombres y mujeres; niños y niñas, jóvenes, adultos y ancianos; de diversos grupos sociales y étnicos; de distintas posiciones económicas y diferentes creencias religiosas, políticas e ideológicas. Como consecuencia, muchos consideran que los programasDerechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 51
  • 51. Hacia un sistema educativo sin barreras de inclusión son un paso hacia una sociedad más justa y humana. Se suele desarrollar mayor sensibilidad hacia las diferencias individuales, a reconocer las necesidades de unas personas y los talentos de otras. Los niños y niñas crecen y aprenden a vivir en escenarios integrados, inclusivos, lo que redunda en beneficio para su desarrollo social, intelectual y afectivo (Torres, 2009, pág. 223-224). Tenemos que construir ese sistema educativo que deseamos. Esavisión, por utópica que parezca, es posible y ha de ser lo que inspirenuestro trabajo. Así, adoptamos lo expresado por Dadamia: Por ello es ineludible la construcción de una nueva escuela y una nueva educación, para una nueva civilización; una escuela capaz de recuperar la humanidad; que respete la dignidad de la persona humana en su diversidad y en sus diferencias; una escuela donde los docentes cambien el tradicional pensamiento pedagógico, y consideren las diferencias cognitivas, sociales, de género, culturales, económicas, religiosas, etc., como ocasiones para mejorar su práctica profesional; y no para ser factores adicionales de desigualdades […] y de exclusiones. Una escuela integral, integradora e inclusiva (Dadamia, 2004, pág. 12). Lo anterior nos lleva a pensar en el sistema que tenemos enPuerto Rico, y en la brecha que existe entre donde estamos y dóndedesearíamos estar; identificando sus limitaciones pero tambiénsus fortalezas. En términos de educación especial se ha señalado quemuchos de estos problemas sobrepasan, lamentablemente, a susfortalezas. De ahí, la importancia de considerar lo planteado porel colectivo que representa a padres y madres en el pleito de RosaLydia Vélez. Esa Comisión Educación Sin barreras Siglo XXI cuya metafundamental es lograr precisamente un sistema educativo sensiblea las necesidades de todo su alumnado con y sin impedimentos,y sus respectivas familia. Un sistema educativo respetuoso de losderechos humanos. Accesible a todos y todas, en fin, un sistemaeducativo sin barreras.52 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 52. Dra. Lina M. Torres RiveraReferenciasAlmonte Dulzuz, Paola. (2009, Mayo 20) Como en isla desierta la población impedida: olvidada y marginada. Permanecen sin servicios estudiantes de educación especial. Periodismo investigativo en Sagrado. Recuperado en http://csgarcia. edublogs.org/2009/05/20/como-en-isla-desierta-la- poblacion-impedida-olvidada-y-marginada/Comisión de Derechos Civiles de Puerto Rico (Octubre 2006). Informe sobre discrimen en el acceso a educación de menores con condiciones especiales de aprendizaje. Recuperado en http://www. gobierno.pr/CDC/Publicaciones/InformesEspeciales/Comité Timón de Madres y Padres Asesores de la Comisión Educación Sin Barreras Siglo XXI (12 de diciembre de 2001). Comunicado de Prensa.Dadamia, Oscar Miguel (2004). Lo especial de la educación. Argentina: Editorial magisterio del Río de la Plata.Congreso Europeo sobre Discapacidad. (2002). Declaración de Madrid. Recuperado en http://usuarios.discapnet.es/disweb2000/lex/ DeclaracionMadrid.pdf.Geiler, Raquel. Aportes para construir el proyecto educativo institucional. Recuperado en http://www.efdeportes.com/efd5/rlg51.htmMuñiz Fernández, Manuel. (2006). Menores con discapacidad en Puerto Rico: problemática socio jurídica de la discapacidad y límites del derecho. San Juan: Publicaciones Puertorriqueñas, Inc.Naciones Unidas, Convención sobre los derechos del niño, adoptada por la Asamblea General en su resolución 44/25 el 20 de noviembre de 1989. Recuperado en http://www2.ohchr.org/ spanish/law/crc.htm.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 53
  • 53. Hacia un sistema educativo sin barrerasNaciones Unidas, Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad, adoptada por la Asamblea General el 13 de diciembre del 2006. Recuperado en http://www.un.org/ spanish/disabilities/.Naciones Unidas. Declaración de los Derechos del Niño, aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1959.Pacheco, Istra. “Denuncian Educación no atiende impedidos”. El San Juan Star. Jueves 13 de diciembre de 2001, p. 2.Programa de Asistencia Tecnológica de Puerto Rico (PRATP). No videntes sin libros. Recuperado en http://pratp.upr.edu/ informacion/noticias-de-periodicos-del-pais/no-videntes-sin- libros-de-texto.Rivera Quiñones, Ivelisse. (2010, Enero 15 ). No dejan que joven con impedimentos entre a su escuela. Primera Hora. Recuperado en http://www.primerahora.com/impiden_que_joven_con_ impedimentos_entre_a_su_escuela___-358111.htm__________Sin clases alumno educación especial. (2010, Enero 21) Primera Hora. Recuperado en http://www.primerahora.com/ sin_clases_alumno__educacion_especial-358953.htmlRosario, Ivonne Y. (2005, Octubre 5). Trato inhumano del DE al niño especial, El Vocero, p. 10.__________Censuran DE por caso del alumno enjaulado (2005, Octubre 6), El Vocero, p. 7.Schalock, Robert L. (1999). Hacia una nueva concepción de la discapacidad. III Jornadas científicas de investigación sobre personas con discapacidad, celebradas en la Universidad de Salamanca durante los días 18-20 de marzo.54 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 54. Dra. Lina M. Torres RiveraTorres Rivera, Lina M., editora. (2009). Ciencias Sociales: Sociedad y cultura contemporánea. 4ta. ed. México: Cengage Learning.United Nations, Enable. (2003-2004). Normas uniformes sobre la igualdad de oportunidades para las personas con discapacidad, 20 de diciembre de 1993. Recuperado en http://www.un.org/esa/ socdev/enable/dissres0.htm.Vega Fuente, Amando. (2003). La educación social ante la discapacidad. Maracena, Granada: Ediciones Aljibe.Vélez, Rosa Lydia. (2010, Enero 22). El comején del DE. El Nuevo día. Recuperado en http://www.sapientis.org/END%201-22- 10%20El%20comejen%20del%20DE.jpg.Verdugo Alonso, Miguel A. (2001). Investigación en discapacidad: Prioridades del futuro inmediato. Recuperado en http://campus. usal.es/~inico/investigación/jornadas/jornada2/confer/ con10.htmlDerechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 55
  • 55. Mobbing: consejería y consultaría enPuerto Rico1 Lo habitual es que ningún compañero/a quiera testificar a favor de la víctima… Dra. Luz Migdalia Vélez Rodríguez2 E l “mobbing”, también conocido como psicoterror laboral,acoso psicológico o moral, está instalado en el mundo del trabajodesde hace mucho tiempo. Para los años 80, estudios científicos yorganismos internacionales comenzaron advertir que se trata de unflagelo global creciente. En el 2000, la violencia psicológica afectabaa trece (13) millones de trabajadores de la Unión Europea, unmillón más que los registrados cinco años antes, según precisa uninforme publicado por la Organización Internacional del Trabajo(OIT, 2000). Pasar ocho horas, un día tras otro, en un lugar que alguien estáempeñado en convertir en un infierno es un mal trago por el quepasan decenas de personas en Puerto Rico. El temor a perder elempleo hace que la mayoría de las víctimas decidan aguantar. Y,en el actual contexto de crisis económica, ese temor se multiplica1 En este artículo la autora recoge sus reflexiones en el Segundo Simposio de la Salud Ocupacional, conel tema “De la broma al acoso y la violencia”, el día 4 de mayo de 2007, en el Recinto de Río Piedras de laUniversidad de Puerto Rico.2 Psicóloga Industrial/Organizacional, Asesora Laboral y Catedrática de la Universidad del SagradoCorazón. Puede contactarla en: dra.velez@prw.net56 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 56. Dra. Luz Migdalia Vélez Rodríguezy lleva a sospechar de la existencia de una «gran cifra» de personasque sufren esas situaciones y no las denuncian. El maltrato reiterado en la situación laboral, tanto de parte depersonal jerárquico como de los pares, puede provocar seriaslesiones físicas y psicológicas. Pese a que no causa heridas visibles,es como si la persona recibiera una puñalada todos los días. Adiferencia de la violencia física, el acoso moral y psicológico producelesiones difíciles de percibir, pero son tan nocivas que, además deoriginar serias enfermedades corporales, hasta pueden quebrar lavoluntad de una persona. He recibido centenares de comunicaciones y mensajes de personasque describían su situación laboral. La mayoría de éstas señalabanespontáneamente que deseaban que su testimonio les fuera útila los demás. El siguiente artículo recoge y reconoce las voces dequienes laboran en escenarios tóxicos; hombres y mujeres que heatendido en consejería profesional. En él dirimiré dimensionesque pueden contribuir a la comprensión prospectiva del síndromellamado “mobbing”.Conozcamos el fenómeno a través de esta historia “Tatiana se ha levantado después de una mala noche. Desde hace tiempo se despierta con ese nudo en la garganta, está triste y tiene miedo. No quiere ir a trabajar. Recuerda que lleva más de veinte años en esa empresa, que siempre ha ido contenta, que ha realizado responsablemente su trabajo, que ha pasado una parte importante de su vida ahí, y que ahora no quiere ir. ¡No la dejan trabajar en paz! Procurando no hacer ruido para que no se despierte Mariano, su marido, y no empeorar unas relaciones cada vez más tensas. Sin ánimo de levantarse a llamar a sus hijos, Julio Alberto y Gustavo, intenta repasar: ¿cómo lo ha hecho tantas veces?; ¿qué es lo que ha pasado?. Hace cinco años, en su empresa hubo un cambio tecnológico, significativo, en los procesos de trabajo. En su oficina seDerechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 57
  • 57. Mobbing: consejería y consultaría en Puerto Rico notaron los cambios. Su directora, con la que llevaba una relación de trabajo sin problemas, también cambió. Tatiana comienza a sentirse presionada por la dirección, y expresó su desacuerdo con la forma en que se estaban implantando los cambios; por lo cual, tuvieron un par de choques. Los siguientes meses, tras esos enfrentamientos, cambiaron notoriamente las relaciones de trabajo en la empresa. De repente todo lo que había hecho bien durante años parecía haberse olvidado. La gente a su alrededor empieza a evitarla. Sin darse cuenta estaba sola en la oficina, mientras todos compartían. Las personas se mofaban de ella, algunos no la saludaban. Comenzaba a quedar al margen de los procesos internos en la oficina. Martina, su jefa, comienza a monitorear su trabajo. Entonces empezó ese nudo en el estómago, esa falta de aire. Pensaba, ¿qué me pasa?, yo nunca he sido así. Al principio pensó que era algo pasajero. Pero, fue cada vez peor, los compañeros dejaron de saludarle, y por supuesto, de consultarle. Sólo le hablaban para hacerle saber su falta de competencia. Lo que Tatiana no entendía era por qué Martina se comportaba así con ella, cuando por su parte había tenido todo su apoyo. Le ayudó cuando comenzó en la dirección ya que, debido a su falta de experiencia, había cosas que no sabía cómo hacer o asuntos que no podía solucionar. Y, en cambio, lo que recibió fue todo lo contrario a gratitud. Tatiana siempre había sido una persona muy trabajadora en la empresa. Era respetada por sus compañeros y reconocida por sus jefes. En sus veinte años de dedicación a la empresa nunca se había sentido así, siempre había mantenido unas buenas relaciones con sus compañeros de trabajo. Recibió desplantes, silencios. Nadie pasaba por su oficina, dejó de existir. Esta situación no tenía sentido para ella.58 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 58. Dra. Luz Migdalia Vélez Rodríguez Martina controlaba sus horarios, le exigía justificaciones, le controlaba pausas y conversaciones. Los procesos se dilataban en el tiempo. Tatiana “malvivía” entre periodos cada vez más largos y angustiosos de vueltas al trabajo. Acudió a la psicóloga. Un día, vio una noticia en el periódico. Alguien relataba algo que se parecía mucho a lo que le pasaba. Llamó a un teléfono que aparecía en la noticia y allí la animaron a que sacara una cita para consejería profesional. Descubrió dos cosas importantes. La primera, que mucha gente estaba en su situación, que su caso no era el único. Y, la segunda, que el problema no era suyo. Ella no tenía la culpa de nada. Las conductas reprochables eran las de la dirección, así como el silencio de sus compañeros (Vélez, 2007, pág. 1).” La historia de Tatiana refleja una experiencia de violencia“invisible”, relacionada con la supresión de sus derechos: lapersecución, la descalificación, el aislamiento, así como la violaciónde su intimidad, la difamación y la intimidación, entre otras. Ante situaciones de acoso moral, aconsejo asistencia psicológicae incluso psiquiátrica cuando el diagnóstico lo amerita. Tambiénrecomendamos buscar asesoramiento legal, aunque muchasveces las personas se niegan por temor a perder el trabajo o porel aislamiento que les hacen sus propios compañeros/as cuandose enteran de la situación, quienes en reiteradas oportunidadesjustifican al agresor/a diciendo que por algo el otro recibe ese trato. Como el maltrato es una noción subjetiva, y es muy difícil probarlo,es necesario aunar esfuerzos y tratar el tema multidisciplinariamente.Creo que las cosas han cambiado para bien en los últimos años.Aunque todavía queda mucho camino por recorrer y ahí es dondeentra nuestra función como colectivo. Es importante que las organizaciones tales como sindicatos ycolectivos sociales eduquen a los empleados para que no acepten elacoso. Pero además, los manuales internos de la organización debengenerar mecanismos que les den a los empleados seguridad paraDerechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 59
  • 59. Mobbing: consejería y consultaría en Puerto Ricodenunciar el hecho. Un aspecto relevante sería formar a personalde Recursos Humanos para que identifique cuándo se trata de unasituación de acoso y cuándo no; y es posible que precisen ayuda deprofesionales externos para diagnosticar y solucionar el problema. Lo importante es tomar conciencia respecto de esta situación queexcede al psicólogo/a o psiquiatra porque ya se convirtió en unacuestión social colectiva que merece la atención de los sindicatos ylas organizaciones internas laborales. De lo contrario, el problemase irá agravando.Acoso moral: Un problema que crece y preocupa3 El tema es tan delicado que merece algunas consideraciones. Paracomenzar, es necesario profundizar en nuestro entorno con mayorprecisión terminológica. La palabra “mobbing” puede ser el términomás adecuado para aludir al concepto de acoso. Éste se utilizaen etología para definir la situación en que un grupo de animalesrodea o ataca a uno de otra especie, generalmente más poderosoque los atacantes individualmente. Prefiero utilizar una definición que tenga en cuenta lasconsecuencias de este comportamiento sobre las personas, o sea,“mobbing” o acoso moral. Mi elección del término moral significauna toma de postura desde una perspectiva ética, ya que uno de losdenominadores comunes entre las “víctimas” es el sentimiento dehaber sido maltratadas, despreciadas, humilladas, rechazadas. Si en la descripción de una situación de acoso laboral nos limitamosa describir la interacción de dos personas, nos quedaremos en lasuperficie del espectáculo, sin comprender lo que realmente estásucediendo, y, por ende, con riesgo de culpabilizar a la víctima, enmuchos casos. Este punto de vista requiere una nueva elaboraciónde nuestra comprensión de la vida social y laboral. La cotidianidad se expresa de distintas formas, y las personas laasumimos de diferentes maneras, según la ideología que profesamosy las condiciones del medio social y laboral en que trascurrenuestra existencia. Al señalar a un individuo como desviado, sele estigmatiza, rotula o encasilla dentro de un comportamientoesperado por los demás.3 En esta sección dilucido aspectos del síndrome tratados en mi libro “Mobbing: Un ataque a la dignidad¿Acaso te Acosan?” (2006). 60 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 60. Dra. Luz Migdalia Vélez Rodríguez La persona es un conjunto de relaciones sociales y, sobre todo en elcontexto laboral, su comportamiento es resultado de las actividades-una de las más destacables es el control y el ejercicio del poder-de un conjunto de redes sociales. Entrar a una empresa es aceptarsu cultura, es decir, sus valores, normas y manera de pensar. Silos seres humanos definen las situaciones como reales, éstas seránreales en sus consecuencias. Téngase presente que el acoso moral, en la mayoría de los casos,es consecuencia de la actuación de un grupo sobre uno. Es necesarioestudiar los aspectos subyacentes a lo que damos por hecho.Es decir, las situaciones concretas, los patrones que gobiernanlas interacciones entre individuos, el manejo de las diferentessituaciones y las rutinas diarias. Por lo general, la conducta humanaes un intento del individuo por presentar determinada imagen de símismo ante los demás. Todas las modalidades de “mobbing” (compañeros/as, jefes/as o, incluso, subordinados/as) tienen un denominador común, asaber, la violencia que se ejerce es soterrada, sistemática y habitual.La víctima está inmersa en un proceso y no se trata de un únicoacto, por grave o intenso que éste pueda ser. Aspecto que produceconsecuencias físicas y psíquicas en sus víctimas, alterando tanto surendimiento como su integridad social. El instigador del acoso, por lo general, no actúa visiblemente sobre lavíctima, aunque instigue a ello. El comportamiento manifiesto losuele desarrollar muchas veces el personaje más débil del grupoacosador, lo motiva el miedo. Hay que tomar en cuenta que la gentereacciona teniendo como base lo que interpreta, o cree, sin importarsi coincide o no con la realidad. Penetramos así en un mundo en el que la comunicación verbal esescasa y en el que tan sólo se llama la atención con pequeños toquesdesestabilizadores. El agredido percibe la hostilidad, pero no estáseguro de si la cosa va en serio o en broma. La persona acosada lo puedeser con formas muy sibilinas, incluso paradójicas. Se provoca en el/ella la confusión permanente entre la verdad y la mentira. La relación con el acosador/a opera como un espejo negativo. Seutiliza la debilidad del otro, y se conduce a dudar de sí mismo, conDerechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 61
  • 61. Mobbing: consejería y consultaría en Puerto Ricoel fin de anular sus defensas. Las técnicas indirectas desestabilizan yhacen que se tengan dudas de lo que acaba de ocurrir. Al estrés queresulta de una situación de “mobbing” se añade un sentimiento deimpotencia, de humillación. Cuando la víctima no “aguanta” más, y se exaspera o deprime, sumisma reacción se convierte en la justificación del acoso. La víctimaal recibir todas estas agresiones pierde una parte importante de símisma. Coincido con Hirigoyen (2001) en que la representacióno miedo al hecho en sí crean, a su vez, el mismo síndrome. Unadebilidad que llega a quebrar psicológicamente a la víctima, hastael punto de que la crisis, más allá de la económica, se puede llegara convertir en nerviosa.Características de las víctimas: mi experiencia en la consejería Las víctimas comienzan a sentirse desestabilizadas, hasta queéstas van perdiendo la confianza en sí mismas, y en los demás,lo que las lleva a quedar en una situación de total indefensión.La capacidad de reacción se merma a niveles inexistentes. Laansiedad misma provoca mal humor, una actitud defensiva queestimula más conflictos que los creados por el hostigador/a. Un constante estrés circunda al afectado/a. Éste/a, redobla susesfuerzos en mejorar su trabajo, aún, cuando éste sea de buena,normal o excelente calidad. Los malestares físicos y psicosomáticosafloran con naturalidad en estas circunstancias. La constantepresión sobre una persona puede inducir a conductas suicidas. Mis clientes -datos de sesenta y cinco (65) casos atendidos-recogen el siguiente perfil: • 85% son mujeres - 15% son hombres • 98% tiene bachillerato como grado mínimo alcanzado (2% no tiene preparación a nivel universitario) • Personas de edad media (con más de 40 años de edad)62 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 62. Dra. Luz Migdalia Vélez Rodríguez • 75% proviene del sector privado • 25% son empleados/as públicos estatales (3% son federales) • Mínimo cinco (5) años de experiencia en la empresa • Igualitariamente, acosan hombres y mujeres (jefes y/o compañeros de trabajo). • 15% referidos por abogado/a para evaluación psicológica pericial • El denominador común de los casos que atiendo es el ataque grupal. Las modalidades de acoso que he encontrado son las siguientes: a. medidas de intimidación y acecho b. humillaciones ante el resto de sus compañeros c. la comunicación se realiza sólo por escrito d. se critica su trabajo injusta y exageradamente (monitoreo) e. se le hace presión para que no haga valer sus derechos f. dejan de hablarle g. no se tienen en cuenta sus problemas de salud En mi experiencia, la sintomatología que aparece primero es unareacción traumática, parecida al trastorno por estrés post traumático,que se manifiesta a través de fobias. La persona comienza a (re)experimentar otra vez la situación de maltrato persistente enel trabajo, lo sueña y no puede desprenderse de ese tema. Estossíntomas podrían evolucionar de diferente manera, por ejemplo,devenir en depresión producto de la situación de violencia que leafecta. El maltrato a la víctima suele coincidir con la desvirtuación desus valores por su agresor/a, a través de un abuso de poder que, demodo sistemático y recurrente, destruye las redes de comunicaciónDerechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 63
  • 63. Mobbing: consejería y consultaría en Puerto Ricode la víctima, acaba con su reputación y perturba el ejercicio desus labores. El descrédito laboral es el asunto en cuestión. El acosolaboral llevado a límites extremos puede llegar a convertirse en unaherramienta usada para llevar a un trabajador/a a dejar el empleopor su propia voluntad. Nos volvemos a encontrar con los mismos problemas. Por unaparte, las patologías asociadas a este tipo de conflictos son multi-causales. Por otra, los problemas de salud que se manifiestan alprincipio no suelen ser patologías establecidas, sino disfunciones,molestias o “disconfort” que en la mayoría de las ocasiones ni secatalogan como problemas de salud. Una situación de acoso no puede ser interpretada al margen dela historia de cada uno de sus protagonistas y de los sistemas depensamiento que han configurado su visión del mundo. Es decir, loselementos personales tienen que ubicarse en el contexto profesionalque les da su sentido. La manera en que la persona reacciona anteun contexto hostil es función de su historia personal, pero tambiénde la historia de la empresa en la que se trabaja. La violencia en ocasiones está relacionada con la toxicidad de laorganización; es el eco de la violencia que generan los individuos adistintos niveles. Sea cual sea el contexto, todos somos responsablesde nuestras conductas y actitudes. El problema es, ante todo, el de los límites y la regla. El acoso sepractica en todas partes donde el modo de organización lo permite.En ese contexto, vemos bien claro que no está relacionado con laproductividad, sino con los juegos de poder. Lo que plantea elproblema no es el individuo en sí, sino un determinado tipo deconductas que hay que denunciar.La satisfacción laboral en el trabajo como ayuda para prevenir elacoso moral Cuando hablamos de satisfacción con el trabajo, nos referimosal grado de placer que el empleado/a obtiene de su empleo. Estapuede depender del trabajo en sí mismo y de aspectos colateralescomo son la ergonomía, relaciones con los compañeros, interaccióncon la figura de autoridad, expectativas cumplidas, etc. La satisfacción es una actitud de carácter más o menos positivoante diferentes aspectos de la experiencia laboral. Esta actitudimplica una valoración de cada uno de los aspectos del trabajo y del64 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 64. Dra. Luz Migdalia Vélez Rodríguezgrado en que su situación responda a las expectativas de la persona.En la medida en que la situación real responda a las expectativas, elnivel de satisfacción será elevado, en la medida en que no lo haga,el nivel de satisfacción será bajo. La satisfacción en el trabajo es un motivo en sí mismo, es decir,el trabajador/a mantiene una actitud positiva en la organizaciónlaboral para lograr dicha satisfacción. Si conseguimos reducir almáximo todos aquellos aspectos que producen insatisfacción,lograremos un mejor rendimiento y una actitud positiva frente a laorganización. Suele relacionarse la satisfacción con criterios comoel rendimiento, la productividad y el ausentismo. Si la organizaciónmotiva, refuerza y crea un ambiente de trabajo bueno, congruente,podríamos decir que será más difícil que aparezcan episodios deacoso moral ya que nadie se va a sentir aislado o amenazado. La piedra angular en la que se sostienen nuestros argumentoses en la necesidad, por parte de las empresas, de identificar,evaluar, corregir y prevenir los riesgos que puedan afectar a lostrabajadores/as en el desarrollo de sus tareas. Un tipo de riesgoen el seno de las empresas son los riesgos psicosociales, y dentrode los mismos nos encontramos con el acoso moral. Es imperativoprevenir situaciones de acoso y discriminación, a través de códigosde buenas prácticas que combatan la violencia en el ámbito laboral. La prevención del “mobbing” es una exigencia para las empresasy, por tanto, es necesario dotarlas de los medios y herramientasnecesarias para lograrlo.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 65
  • 65. Mobbing: consejería y consultaría en Puerto RicoReglas y acciones en materia de acoso laboral Toda empresa debe tener en su reglamento de trabajo un capítulosobre acoso laboral y establecer un proceso interno, confidencial,conciliatorio y efectivo para superar las situaciones que ocurranen el lugar de trabajo. No tenerlo es un agravante para la empresadonde se presenten esas conductas. Un protocolo de actuación, es necesario para que el trabajador/asepa: qué debe hacer, a quién, dónde y cómo tiene que dirigirse,de qué manera puede trasladar su situación a los foros que fuesenprecisos. Como principio general, se iniciará un proceso de investigación deforma discreta y objetiva, ya que la publicidad de la denuncia en estafase podría “disparar” la conducta de acoso, lo que supondría unaumento del riesgo para la víctima. Es necesario establecer garantíascontra actitudes de venganza, a fin de evitar actos de represaliacontra quienes han formulado peticiones, quejas y denuncias deacoso laboral o sirvan de testigos en tales procedimientos. Estos sistemas se apoyarán en el sistema de información ycomunicación implantado; los procedimientos informales demediación ante los conflictos; los procedimientos de gestiónde conflictos negociados e implantados; la reducción de lasdesigualdades y de las situaciones de inequidad; y la vigilanciaperiódica de que todos estos sistemas funcionan y ofrecensoluciones. En demasiadas ocasiones se aprueban todos estos procedimientosy los trabajadores/as dejan de utilizarlos por su inoperancia. Faltade formación, falta de autoridad o de independencia son causasde que estos estamentos contribuyan a agravar los conflictos enlugar de solucionarlos. Toda esta formación para los cambios enla organización debe aprenderse y adaptarse a las característicasy a la cultura de la empresa. A la empresa le sale caro el acosomoral. De manera directa por el ausentismo que genera, y por lasindemnizaciones que a veces tiene que pagar. Pero también, resultaoneroso en términos indirectos por la pérdida de confianza, ladesmotivación de los empleados/as y el “turn over” que comporta. Formar en el seno de la empresa es crear un sistema dondese respeten los derechos humanos de todos/as para evitar elaislamiento de las víctimas. También, precisa que la estructura sealo bastante sólida como para soportar las repercusiones y hacerfrente a los ataques que, sin duda, derivarán de ello.66 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 66. Dra. Luz Migdalia Vélez Rodríguez Exhorto a las personas y a las empresas a manifestar sumás profundo rechazo y su tolerancia cero ante cualquiercomportamiento o acción que constituya alguna modalidad deacoso. A comprometerse en colaborar de manera activa, eficaz yfirme para prevenir, detectar, corregir y sancionar cualquier tipo deconducta constitutiva de “mobbing”. Para eliminar el acoso moral y psicológico no basta con nocometerlo, es necesario no permitirlo. Estamos luchando para quesea una idea de todos (as) y para todos (as). Es imposible produciralgo cuando se tiene miedo o cuando se coacciona.ReferenciasInternational Labour Organization (2000). Violence at Work in the European Union - Recent finds. The Third European Survey on Working Conditions. Recuperado de http://www.ilo.org/ public/english/protection/safework/whpwb/index.htmGonzález, J. L. (2001). El Síndrome de Acoso Institucional. Fuente: Psiquiatría. Com. 2001; 5(1).Hirigoyen, M. (1999). El acoso moral. España: Paidós.Hirigoyen, M. (2001). El Acoso Moral en el Trabajo. España: Paidós.Instituto Vasco de Seguridad y Salud Laborales (2004). Acoso moral en el trabajo. Evaluación, prevención e intervención. Gobierno Vasco: Sacal.Leymann, H. (1996). The content and development of mobbing at work. A Special Issue of The European Journal of Work and Organizational Psychology, 5(2), 165-184.Vélez, Luz Migdalia (2007). Las voces del mobbing: agenda para el nuevo milenio. Regiones, suplemento de antropología. Núm. 32 (noviembre), 14-15. Recuperado en http://www. suplementoregiones.org/pdf/Regiones32.pdfVélez, Luz Migdalia (2006). Mobbing: Un ataque a la dignidad ¿Acaso te acosan? SJ: Ediciones Situm, Inc.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 67
  • 67. Entre motines y conflictos: Resolución ytransformación a partir del conflicto de laUPR (2010) Dr. Daniel Nina1 Introducción: L os eventos huelgarios de la Universidad de Puerto Rico (UPR),durante el año 2010, marcan en el manejo del conflicto en PuertoRico un nuevo entendido para los practicantes del campo dela resolución del conflicto. En particular, por la intervención dedistintos voluntarios, que participaron en los múltiples motinesque ocurrieron a lo largo de los 60 días de dicho conflicto, lo cualprovocó reacciones, intervenciones y reflexiones. Desde esta mirada, sugiero la importancia de examinar endetalle algunos de estos eventos, y pensar cómo los mismos nospueden asistir para ir desarrollando una normativa puertorriqueñadel manejo de conflicto, la cual nos sirva para ocasiones futuras.Sin lugar a dudas, la huelga de la UPR terminó. No obstante,la posibilidad de que manifestantes, durante distintos eventos,terminen inducidos a participar en un motín es algo que no habráde finalizar. Ante la situación económica y crisis social por la cual atraviesael País, al momento de redactar este ensayo, las posibilidades demayor tensión social aumentan. La crisis está generalizada, y lasrespuestas sociales (y de paso las del Estado también en ciertascircunstancias) ya sea por motines o por movimientos sociales,están más presentes que nunca. Este análisis se concentra, no obstante, en el entendido del conflictoy sobre todo en las múltiples respuestas que se ofrecieron para que el1 Abogado, Mediador y Profesor de la Facultad de Derecho Eugenio María de Hostos y del ProgramaGraduado en Sistemas de Justicia de la Universidad del Sagrado Corazón. También, participó en la huelgade la Universidad de Puerto Rico en calidad de observador del Colegio de Abogados de Puerto Rico.68 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 68. Dr. Daniel Ninamismo fuera transformado. Aclaro, que no estoy proponiendo unarespuesta pro-mediación, como forma única de entender y manejaruna situación conflictiva. Para conflictos como motines, desde laóptica del autor, la mediación se torna en un método limitado,el cual no tiene alcance sostenible. Es decir, la propia naturalezadel conflicto nos define que una sola metodología no asiste en latransformación necesaria de dicha situación. En esta medida pienso mejor en el manejo y combinación dedestrezas, tomando diversos elementos de distintas metodologías,como forma de transformar una situación de conflictos de altoriesgo, en este caso, motines. Esta combinación multi-factoriales la que nos permite controlar una situación tan compleja comouna donde de ordinario hay manifestantes actuando de formaaguerrida, y de otro lado hay funcionarios de orden público que seencuentran listos para hacer cumplir el orden dominante. A partir de los eventos del 14 y 20 de mayo de 2010, deseohacer la presente reflexión. En particular, el viernes 14 de mayo,día durante el conflicto de la huelga de la Universidad de PuertoRico, cuando unidades de la Policía de Puerto Rico asediaron lasinmediaciones del Recinto de Río Piedras e impidieron que lagente entrara o enviara alimento a las personas que estaban dentrodel recinto. Por otro lado, el jueves 20 de mayo fue el día que losestudiantes irrumpieron en una actividad de recaudación fondospara la campaña política del Gobernador, la cual se realizaba enuna hospedería en la capital (San Juan). Ambas situaciones, como es de conocimiento generalizado,terminaron en confrontaciones muy violentas entre manifestantesy miembros de la Policía de Puerto Rico. Tanto en uno como enel otro evento, ambas partes reclamaron que el otro/otra se habíaexcedido en el ejercicio de sus derechos o deberes. En este sentido,el mal manejo de la situación provocó que se reclamaran derechosy obligaciones incumplidas o que se debieron poner en práctica. Desde una mirada muy personal, el autor participó comomiembro de la Comisión de Observadores del Colegio de Abogadosde Puerto Rico. En esta reflexión se incorporan aspectos teóricosque asisten a conceptualizar situaciones como la presente. A su vez,se intercalan reflexiones en torno a la experiencia vivida desde laintervención en el seno del conflicto.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 69
  • 69. Entre motines y conflictos: Resolución y transformación a partir del conflicto de la UPR (2010) En este ensayo deseo explorar entonces los siguientes aspectos:una visita a conflictos de alto riesgo y su definición conceptual.Además, introducir el concepto del manejo de destrezas y nosólo metodologías en el manejo de los conflictos. Luego explorolos eventos del 14 y 20 de mayo. Finalmente, sugiero algunasconsideraciones para eventos futuros y proveo las conclusiones aeste trabajo.Conflicto de Alto Riesgo: El conflicto, en términos generales es la confrontación entre dos omás personas, que no encuentran posibilidad de resolver diferenciasde posiciones. Es algo irreconciliable, en lo cual las personas chocanen su mirada sobre algún aspecto. De ordinario, el conflicto de altoriesgo se analiza desde la perspectiva de la violencia. La violencia,en este sentido, tiene su propia normativa y razón de ser. El conflicto de ordinario se ve como un aspecto de la vida diaria,el cual merece ser examinado. En esta medida el conflicto es natural,pertinente y transformativo de las relaciones humanas. El conflictodentro de este paradigma es positivo. No obstante, el conflicto de alto riesgo es algo que supera nuestrosentendidos tradicionales en torno al fenómeno bajo consideración.El conflicto de alto riesgo habría que examinarlo desde la perspectivade un momento superior del conflicto donde la violencia estáestructuralmente presente, y en lo cual la posibilidad de superarlorequiere de intervención, normalmente, por parte del Estado. Elmanejo de la violencia, sin entrar en consideraciones éticas, requierede un ente sancionador, el cual lo representa el Estado.Según López Martínez (2004) el conflicto es: Podemos definir conflicto como aquellas situaciones de disputa o divergencia en las que existe una contraposición de intereses, necesidades, sentimientos, objetivos, conductas, percepciones, valores y/o afectos entre individuos o grupos que definen sus metas como mutuamente incompatibles. El conflicto es algo consustancial e ineludible en la naturaleza70 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 70. Dr. Daniel Nina humana y puede existir o no en una expresión violenta de las incompatibilidades sociales que general. (Pág. 149).En cuanto a la violencia, indica el mismo autor que: Sin duda la violencia es uno de los aspectos de nuestras vidas que más nos preocupa; sin ella no existiría probablemente ni siquiera hablaríamos de la paz. En este sentido podríamos decir que la violencia es vivida como la ruptura de un “orden establecido” de una armonía preexistente, de unas condiciones de vida en las que se realizan las expectativas de existencia de la especie humana (Pág. 1159). Desde esta perspectiva, la violencia es un accionar social el cualdeja maltrecha a las personas que participan en la misma. Es unasunto donde la vida ante la vida se regula, con las consecuenciasque lo mismo pueda tener para aquellos que participan de lasituación. Lo difícil del manejo de la violencia, no obstante, es que éstarequiere de una intervención certera por parte del Estado, o suagente delegado, para controlar la situación. En esta medida, enel manejo de un conflicto de alto riesgo, entiéndase un motín, lomínimo que se puede esperar es el manejo por parte del Estado dela situación. En principio, esto permite un manejo racional de la violencia, ode una situación donde el riesgo de los participantes es elevado. Noobstante, requiere, a su vez, de una mirada donde el sentido común,la razón lógica y sobre todo el respeto a los derechos humanos yciviles de los involucrados se respete. Desde esta perspectiva, hayalgo de contradictorio en el manejo de los conflictos de alto riesgo.Por un lado, se reconoce que la situación necesita de ser controlada,pero por otro, el manejo de la violencia en muchas ocasiones sehace a partir de la violencia misma. Es decir, la fuerza del Estado seimpone de forma violenta como manera de apaciguar y controlarun acto de violencia.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 71
  • 71. Entre motines y conflictos: Resolución y transformación a partir del conflicto de la UPR (2010) Así, las contradicciones recaen en el hecho de que la violencia quese intenta contener, puede escalar aún más el conflicto y provocarmás violencia. En el manejo de los motines, partiendo de la premisano cuestionada, el Estado tiene la autoridad, a partir de la soberanía,de contener una situación de riesgo, y entonces al hacerlo escala elriesgo. El motín, en sí mismo produce violencia. Pero su control,por parte del Estado, produce aún más violencia.Sobre los eventos del 14 y 20 de mayo de 2010: Lo cierto es que en los anales de la historia oficial, como de lamemoria histórica colectiva, estas dos fechas dentro del conflicto dela UPR no pasarán desapercibidas. La memoria colectiva se imponecomo un recordatorio importante de los actos cometidos por losmanifestantes, como a su vez, las respuestas [in]adecuadas porparte del Estado. El conflicto huelgario en la Universidad de Puerto Rico comenzópara un 21 de abril de 2010, y culminó un 21 de junio de 2010.Aunque las fechas puedan ser imprecisas, los jóvenes huelgistasle prestaron mucha atención al aspecto simbólico del manejo delconflicto; es decir, fue una huelga de 60 días que comenzó y términoen días similares. Durante el curso de la huelga se dieron muchos incidentes, loscuales en este momento no merecen ser recontados (Nina, 2010a).No obstante, la huelga, de forma resumida, contó con el apoyo delos padres, madres y abuelos/as de los estudiantes. A su vez, contócon el apoyo del profesorado como del personal no docente de laUniversidad. Más aún, gozó de la simpatía popular de los mediosde comunicación, y de la percepción pública de que los estudianteseran los buenos/as en la crisis. Pero, si algo tuvo interesante la huelga, fue el cambio culturalque ésta generó. En otras palabras, la huelga provocó unreposicionamiento de todos y todas en cuanto a las generacionesemergentes y sus formas de protestar. Es importante marcar estedetalle pues las formas de protesta nuevas no fueron modeladas enfunción del pasado, sino de un presente vigente; es decir, en algo,eran protestas posmodernas. Se trató de jóvenes, que de forma72 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 72. Dr. Daniel Ninainmediata crearon sus propios sistemas de comunicación alternativaal sistema de comunicación privado y dominante. También, fueronjóvenes que manejaron la violencia como último recurso; es decir,cuando no quedaba ningún otro camino. Fueron jóvenes que deforma dominante promovieron el diálogo. Para esta huelga, fue el gobierno el que profundizó en el uso de laviolencia de Estado, para controlar la voluntad de los jóvenes. Noobstante, todo indica que esta estrategia no fue exitosa ni para supromotor. Los eventos del 14 y 20 de mayo de 2010, demuestran el pocoéxito que tuvo el Estado en el manejo de la violencia para contenerla energía de los jóvenes, y en particular para disciplinarlos. Setrató de dos eventos, los cuales demostraron que el Estado estuvopreparado para el manejo de conflictos de alto riesgo-violencia,pero donde los jóvenes no correspondieron al empuje estatal. Laconsecuencia de esto fue un desfase entre el uso desmedido deviolencia de estado, vis a vis el uso racional de la “respuesta” delos jóvenes.2 El 14 de mayo de 2010, la rectora interina del Recinto de RíoPiedras de la Universidad de Puerto Rico, Dra. Ana Guadalupe,decidió pedirle asistencia a la Policía de Puerto Rico para rodearla universidad y así forzar que los estudiante que ocupaban dichoespacio salieran, y no pudieran volver a entrar. La medida, desdelas lógicas mediáticas resultó ser muy torpe y contraproducentehasta para el propio deseo del Estado. Esto se dio en particular, porque antes de las 8am de dicho día,y mucho antes que la acción policiaca fuera la noticia del día, unpadre decidió dar de comer a su hijo, e intentó pasar agua y comidaligera por uno de los portones. El padre fue contenido por unefectivo de la policía, quien lo golpeó y quebró su rostro e hirióun ojo. La foto de este evento recorrió todo el país antes de quecomenzaran los programas radiales del día, como a su vez la prensainternacional. La conmoción negativa cundió la Universidad, portratarse de algo insólito: un padre, que intentaba dar agua a su hijoo hija, fue atropellado por el Estado.2 Acuño el término “respuesta” en lugar de “resistencia” para introducir un término que puede reflejarmucho mejor las formas y acciones de los movimientos sociales que se interponen ante el accionar delestado y el capital. Véase: Nina (2010b).Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 73
  • 73. Entre motines y conflictos: Resolución y transformación a partir del conflicto de la UPR (2010) Lo que pareció una situación torpe, aunque de fácil manejo, sesalió de control inmediatamente. Al cabo de varias horas, activistas,miembros de las iglesias, abogados y abogadas, y la prensanacional e internacional, se dieron cita a los portones principalesdel Recinto de Río Piedras. La Universidad era rodeada tanto porpolicías como por manifestantes. La situación escaló y la tensióntambién se salió de control: mientras, la Policía tenía cerca de 800efectivos rodeando la verja y portones externos de la Universidad,tres protestas simultáneas se daban en distintos puntos del recinto.Los policías estaban agotados y los manifestantes, en particular losjóvenes, estaban llenos de energía. Así las cosas, en el portón de la Avenida Ponce de León, que daacceso a la Facultad de Ciencias Sociales, a eso de las 3:00pm, sedio un conato de motín. Un policía se salió de control, y agrediófísicamente a un joven llamado José “Osito” Pérez. Nunca se sabrápor qué se dio la agresión, la cual incluyó agresión física, y eluso de gas pimienta. Lo cierto es que esta situación provocó unaprofundización en el conflicto, y la amenaza potencial de escalar aun motín de grande proporciones. El motín no llegó a consumarse, pese a la frustración y deseo deprovocarlo de los jóvenes huelguistas. Tal vez las variantes queinciden lo son la movilización inmediata de abogados y abogadasque crearon una pared de separación entre los manifestantes ylos policías. Por otro lado, la prudencia ejercida por el lideratono estudiantil allí presente. Pero, también, habría que pensar enla reacción del policía a cargo de la unidad de donde provenía elpolicía agresor, cuya acción inmediata fue removerlo rápidamentedel punto de tensión. En consecuencia, intervinieron muchosfactores que provocaron un final razonable a esta situación. Dicho lo anterior, el 20 de mayo, los jóvenes huelguistas sepersonaron a un hotel de la capital donde el gobernador del País,Lcdo. Luis Fortuño Burset, participaba de una noche de recaudaciónde fondos privados para su partido político. Los jóvenes habíananunciado, a través de las redes sociales, que participarían en unaprotesta convocada por una organización no universitaria y decorte sindical.74 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 74. Dr. Daniel Nina La noche del evento, los jóvenes llegaron y decidieron manifestarsetanto a fuera como adentro de la hospedería. Al entrar, fueronrecibidos por los efectivos de la Unidad de Operaciones Tácticasde la Policía de Puerto Rico, entiéndase la unidad que contienesituaciones de alto riesgo, en este caso un motín. Una vez dentro,los jóvenes fueron vilmente agredidos por los efectivos de la policía.Se utilizaron garrotes, gas pimienta y se introdujo la modalidad depistolas eléctricas, llamadas tasser. El acto de brutalidad policiacafue filmado en vivo tanto por la prensa tradicional como por lospropios jóvenes que luego de esa noche lo colgaron en sus portalesde redes sociales.3 El momento más dramático del motín, que ocurrió en estehotel, a parte de los ataques a diestra y siniestra realizadas por losefectivos de la Policía de Puerto Rico, fue la agresión que un jovenfue víctima. Se trató nuevamente del joven José “Osito” Pérez,quien en esta ocasión volvió a ser agredido por los policías, y unavez inmovilizado en el piso, fue víctima de una pistola tasser en tresocasiones, no sin antes ser pateado en sus genitales, por el segundoal mando de la policía, el Sr. José Rosa Carrasquillo. Este incidente, no provocó ni una sola persona acusada, como niun sólo oficial policíaco investigado. También, este evento estuvomarcado por la ausencia de observadores abogados/as. Además,el rol de los jóvenes se confundió con el de los adultos, tanto losunos como los otros participaron de la protesta. Pero, a su vez, larespuesta del Estado fue desmedida para la ocasión. El Estado nooperó de forma racional, sino de forma abiertamente violenta. En la memoria colectiva ambos eventos se quedan como días ynoches difíciles de olvidar. Aunque las lecciones de éstos debenevaluarse. No sin razón, el Estado sigue controlando el uso de laviolencia física. Sin embargo, dicho uso de la violencia no es unaautorización sin fiscalización para este. Es un asunto que merece3 Es curioso que hasta los policías que participaron en dicho motín colgaron información en sus apartadosde las redes sociales, esto contrario a las normas de la propia Policía. Al día de hoy la investigación encurso de este evento no ha concluido y ningún policía ha sido sancionado por esto. Por otro lado, hay quedestacar que en este evento la Policía de Puerto Rico movilizó a una unidad especializada poco conocida,la cual, todo indica, se estrenó para esta actividad: se trató de una unidad anti-motines, la cual opera consu rostro cubierto.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 75
  • 75. Entre motines y conflictos: Resolución y transformación a partir del conflicto de la UPR (2010)ser fiscalizado en sus distintas formas y maneras para controlarlo.La diferencia entre el 14 y 20 de mayo fue que en el primer evento,uno de naturaleza diurna, la fiscalización al Estado fue en todomomento y a plena luz del día. La intervención de diversos sectoresde la sociedad civil se marcó de forma pronunciada. En el eventodel 20 de mayo, el proceso de fiscalización se simplificó a favor delEstado y en contra de los manifestantes.¿Será posible aplicar destrezas? Hay una serie de consideraciones importantes al momento departicipar en un motín, en particular como persona que intervienepara modificar el curso del evento. Esto se plantea, pensando enla emergencia de una normativa puertorriqueña para este tipo desituación. En otras palabras, el motín o conflicto de alto riesgo esuna modalidad de conflicto, a la cual también se le pueden aplicardestrezas y metodologías. En este sentido, hago una distinción en cuanto a conceptosnormativos se refiere. Introduzco el término de destrezas paraincidir sobre recursos que tiene una persona que interviene, queson muchas veces de sentido común, y permiten que un conflictotome una dirección u otra. La destreza es por su naturaleza muchomás incidental y menos estructurada que una metodología. Para una persona que interviene en conflictos, el manejo demúltiples destrezas puede ser de mucha utilidad, toda vez quepermite de forma rápida y ágil darle dirección a una situación enparticular. Asimismo, pienso en destrezas tales como el uso deltiempo, la persuasión a partir de las apariencias físicas de las partesen conflictos, como, a su vez, el uso diverso de recursos externos einternos al conflicto (Ross, 1995).4 Desde esta mirada, pienso en las siguientes destrezas comomecanismos persuasivos al manejo de un conflicto de alto riesgo, ensu fase de motín. Entre otras consideraciones sugiero lo siguiente:4 El concepto de destrezas, ante puesto a metodologías, es una nueva tendencia metodológica que hedesarrollado recientemente (Nina, 2011).76 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 76. Dr. Daniel Nina • Identificar al/la portavoz o portavoces de las partes en conflicto. • Manejar con respeto las diferencias entre las partes, y en los criterios. • Aplicar la paciencia en la creación de empatía entre las partes y el interventor. • Establecer un perímetro de acción en el cual se pueda dialogar, lejos de la presión de los potenciales amotinados o represores de éstos. • Utilizar recursos del poder simbólico, como controlar el sistema de megafonía, si alguno; representar autoridad a pesar de no tenerla; y apostar a una solución conveniente para ambas partes. • Establecer los intereses en común durante los diálogos a través de las partes; que, entre otros, el más básico es el miedo a la violencia. Aunque parezca contradictorio, tanto los amotinados como los policías prestos a reprimirlos, comparten un sentimiento común de temor. • Fomentar una red de apoyo, entre el/la interventor/a principal y otros/as que puedan ayudar a facilitar el proceso. Es decir, crear múltiples polos de contención en los cuales las partes puedan dialogar antes que utilizar la violencia. Manejar el tiempo, como una estrategia para contener laviolencia. A mayor dilatación en la toma de decisiones, tanto de losamotinados como de sus represores, más vulnerable se hacen todaslas partes, aumentan los temores y la tensión, pero a su vez se creanotras posibilidades de resolver el conflicto de forma no violenta. Las destrezas antes mencionadas co-existen con otras. Noobstante, y para propósito del manejo del conflicto de alto riesgo,las mismas se pueden aplicar con antelación al uso de metodologíastradicionales, como lo son la negociación o la mediación (cr. ref.Fisas, 2004). De momento, es pensar que los episodios del 14 y 20 demayo de 2010, durante la huelga de la Universidad de Puerto Rico,se pueden contener de maneras novedosas, sin pensar de formaautomática o inmediata, en metodologías tradicionales.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 77
  • 77. Entre motines y conflictos: Resolución y transformación a partir del conflicto de la UPR (2010)Conclusión: Mucho tendremos que continuar aprendiendo de la vidacotidiana y sus problemas en Puerto Rico. A pesar de lo tribal ytrivial que en algunas circunstancias puedan parecer los conflictosen Puerto Rico, es importante tomar tiempo y evaluarlos paraaprender de éstos. El conflicto huelgario de la Universidad de Puerto Rico, duranteel año 2010, sigue siendo un interesante laboratorio que permiteexplorar múltiples ángulos de la teoría del conflicto y su manejo.Quedan aún por ser evaluadas otras instancias de dicho conflicto,en las cuales se aplicaron diversas metodologías, en algunos casosde formas muy exitosas.5 Aunque en lo que se refiere a los varios motines o conatos demotín que se dieron a lo largo de esta huelga que duró 60 días,creo que es importante valorar lo aquí analizado. En particular,porque en el desarrollo de un modelo de manejo de conflictos,parafraseando a Negrón y otros (2001), es importante desarrollaracercamientos especializados a los distintos tipos de conflictos. Los motines, como parte de la familia de los conflictos, nohabrán de desaparecer. Por el contrario, su frecuencia está en alzadaante los problemas sociales que confronta Puerto Rico hoy. Anteeste fenómeno, lo menos que podemos hacer es conceptualizar ydesarrollar conceptos normativos que nos permitan intervenir conun mínimo de destrezas adecuadas en dichos conflictos. De esotrata la apuesta de este ensayo.5 Pienso en particular el proceso de mediación que ordenó el Hon. Juez José Negrón, para el conflictoentre la administración y los estudiantes en huelga. Dicho proceso, señalado a principios de junio de2010, luego de otros tres intentos previos por mediar el conflicto, fue realizado por el ex juez Pedro LópezOliver. El mismo se realizó de forma exitosa, logrando que terminara la huelga. En el futuro este procesode mediación deberá ser evaluado, para obtener del mismo los aprendizajes necesarios.78 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 78. Dr. Daniel NinaReferencias:Fisas, Vicenc (2004) Procesos de paz y negociación en conflictos armados. Barcelona: Paídos.López Martínez, M (editor, 2004) Enciclopedia de Paz y Conflictos. Granada: Editorial Universidad de Granada.Negrón, M y otros (2001) Un modelo puertorriqueño de mediación de conflictos. San Juan: Lexis-Nexis.Nina, D (2010a) El 18 brumario de Luis Fortuño. Bolivia: Pasillo del Sur, Editores.Nina, D (2010b) “You talkin´to me: ley y orden en Puerto Rico, Claridad, 5 al 12 de octubre.Nina, D (2011 – en imprenta) Conflicto sin fronteras. España: Universidad Jaime I.Ross, HM (1995) La cultura del conflicto. Barcelona: Paídos.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 79
  • 79. La mediación penal en Latinoamérica,Europa y Puerto Rico Dra. Marta Ángelis Rivera Figueroa1Introducción Este artículo trata sobre el tema de la mediación para personasque cometen actos delictivos según la ley de un Estado. En éste seexpondrá el inicio de la mediación restaurativa, como comúnmentese le ha llamado en Estados Unidos y Latinoamérica, estableciendolas diferencias entre los distintos conceptos utilizados como:mediación penal, penitenciaria o restaurativa. Posteriormente, seexplicará el proceso de mediación penal, según nominado medianteun proyecto piloto que se llevó a cabo en Puerto Rico, y el cualdio sus inicios en el año 2007 en el Complejo Correccional 501 enBayamón. El propósito principal de este trabajo es que los profesionales yestudiantes en materia de mediación, conozcan cómo definen losautores los tres conceptos mencionados y cómo se implanta estetipo de mediación en Estados Unidos, Latinoamérica, Europa yPuerto Rico. Rendón (s.f.) explicó los orígenes de la mediación víctima/ofensor, también conocida como la mediación restaurativa. Segúnla citada autora, y ex jueza, este tipo de mediación comenzó en el1974, en el pueblo de Elmira, una provincia de Ontario. Allí, dosadolescentes, luego de embriagarse, acuchillaron neumáticos deautomóviles, rompieron ventanas, y causaron daños a distintaspropiedades, incluyendo iglesias. Los daños accedieron a dos mildoscientos dólares ($2,200.00). Una vez llevados al tribunal, ambosadolescentes se declararon culpables por veinte y dos (22) cargoscriminales. Un agente del Departamento de Libertad Condicional,y sus compañeros del Centro Menonita de Ontario, se les ocurrióla idea de que los chicos respondieran a cada una de las personasafectadas. El juez a cargo del caso estuvo de acuerdo con la idea1 Psicóloga Industrial/Organizacional, Mediadora y Arbitra certificada.80 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 80. Dra. Marta Ángelis Rivera Figueroay ordenó que ésta se llevara a cabo. Dada la orden, los jóvenesfueron puerta por puerta por el vecindario a hablar con cada unade sus víctimas. Después de escuchar a sus víctimas, los victimariosacordaron restituir los daños. A los seis meses, éstos ya habíanpagado todo lo acordado. Dado este preámbulo, es necesario definir algunos conceptosrelacionados a la mediación en casos criminales. En el presenteartículo acuñaré los términos mediación restaurativa o mediaciónpenal, por ser los términos mayormente utilizados en EstadosUnidos y, posteriormente, me concentraré en la mediación penal,como se le llamó en Puerto Rico, durante el año 2007, como partedel proyecto piloto de la Institución Correccional 501 en Bayamón.Además, se definirán todos los términos relacionados a este tema,comenzando con el conflicto penal. Según Freund (Alconada, s.f.), conflicto penal se refiere a unenfrentamiento o choque intencional entre dos personas, así comogrupos, que se manifiestan unos con otros de forma hostil encontra del Derecho. En este tipo de conflicto, se trata de romper laresistencia del otro usando algún tipo de violencia, lo cual tambiénpuede llevar al aniquilamiento físico del/la contrincante. En cuantoa la mediación penal, el mencionado autor, la define como la formahumanitaria y justa de resolver un conflicto. Este proceso, además,agiliza e identifica la cantidad de personas que deberían recibircondenas ya que se establece un diálogo donde las partes estándispuestas incluso a confesar el delito. Por otro lado, el proceso leda la oportunidad, tanto a la víctima como al infractor, de participaren la resolución del conflicto, intercediendo una tercera persona,quien es el mediador/a. Dos conceptos relacionados con la mediación penal son:víctima/victimario o víctima/ofendido. La víctima es aquellapersona que ha sufrido una lesión, daño físico o mental, pérdida,daño material o cualquier otro perjuicio social como resultado deuna acción (Congreso de las Naciones Unidas sobre Prevención delDelito y Tratamiento del Delincuente, s. f. ). Según el Congreso delas Naciones Unidas, hay tres clases de víctimas: 1) la que consta enel código o leyes penales, 2) los familiares o personas a cargo y, 3)las víctimas del abuso del poder. De Val (2006) adoptó la definiciónDerechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 81
  • 81. La mediación penal en Latinoamérica, Europa y Puerto Ricode Marchiori (1990) quien indicó que la víctima“es aquella quepadece la violencia por causas del comportamiento del individuoque transgrede las leyes de su sociedad y cultura” (p. 55). Estoimplica que la víctima está íntimamente vinculada con el conceptode consecuencias del delito. Las consecuencias son los hechos oacontecimientos que resultan de la conducta antisocial: el daño, suextensión y el peligro individual y social. Según De Val y Alconada (s.f.), desde el punto de vista dela victimología, existen cuatro niveles de víctimas: primaria,secundaria, terciaria y la autovictimación. La primaria es aquelladirigida contra una persona o individuo particular. La secundariaes la que padecen grupos de una población específica. La terciariala padece la población total. En cuanto a la autovictimación, esaquella donde se unen víctima y victimario en una sola persona; esdecir, se es víctima de su propio crimen. Por ejemplo, una personaque deja la estufa de gas prendida y enciende un cigarrillo cercade ésta causando un fuego, en el cual se provoca una lesión o lamuerte. Éste/a puede ser el caso también de la víctima del tsunami,una inundación o la mordida de un perro. En cuanto al victimario,éste es el/la ofensor/a penal, vulgarmente llamado/a, el/ladelincuente. La mediación en materia penal se define como el “procesomediante el cual la víctima e infractor adulto, voluntariamente, sereconocen capacidad para participar activamente en la resoluciónde un conflicto penal, gracias a la ayuda de una tercera personaimparcial: el mediador” (Mediación abre tu puerta, citado por DelVal, 2006, p. 62). Una vez claros estos conceptos, me concentraréen exponer sobre la mediación en algunos países latinoamericanos,en los cuales ha proliferado la mediación penal y las leyes que lecobijan.Latinoamérica La Ley de Mediación Penal de Argentina, en su Art. 2 (objetivos)indica que en la mediación penal se pretende reparar los daños ycompensar a la víctima; esto es efectivo si el victimario y la víctimadesean dialogar sobre el conflicto. Además, la reparación debe82 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 82. Dra. Marta Ángelis Rivera Figueroaser proporcionada, tanto para la víctima como para el victimario(De Val, 2006). El citado estatuto permite que se medien delitosde mayor o menor cuantía. De Val afirma que todos los conflictospenales son mediables, sin embargo, cada país estipula los delitosque se excluyen de esta alternativa. El Art. 9 (conciliación penal), de la mencionada ley, indica queel/la fiscal, víctima o imputado/a pueden solicitar una conciliaciónaún antes de iniciado el proceso judicial. Para esto, se convoca auna audiencia mediante la cual se puede autorizar que un serviciode mediación público o privado se acerque a las partes para lo quese denomina como conciliación pre-judicial (De Val). Según De Val (2006), la Ley permite que el daño sea reparadototal o parcialmente, que la víctima pueda auto componerse de losperjuicios ocasionados, y llegar a acuerdos aceptables para ambaspartes. La citada autora entiende que, generalmente, el perdón y eldiálogo son caminos más satisfactorios, contrario al litigio dondeun tercero/a decide por las partes, limitando así alternativas másviables como la reparación de los daños y la sanación entre laspartes. En cuanto a la efectividad de la mediación penal, De Val haindicado que ésta ha sorprendido positivamente a los profesionalesque estudian el tema, ya que entre los resultados se encuentran:la fuerza del arrepentimiento y el compromiso de enmiendas; lainmensidad del perdón; la satisfacción, tanto de la víctima como delvictimario; la voluntad de retener y mantener una sana convivencia;y que las partes le dan más valor que a una sentencia. El Art. 4, de la Ley de Mediación Penal de Argentina, define losdelitos aceptados para mediación, entre los cuales se encuentra: (1)hechos delictivos que prevean una escala penal máxima de seis añosde prisión; (2) delitos culposos (intencional) en general; (3) hechosprevistos como contravenciones (desobediencia). A su vez, el Art. 5de la ley define los casos no aceptados, que incluye aquéllos sobrelos cuales se han celebrado más de dos acuerdos de mediación enhechos cometidos; a excepción de delitos culposos, que se puedensometer en varias ocasiones.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 83
  • 83. La mediación penal en Latinoamérica, Europa y Puerto Rico En cuanto al proceso de mediación penal, el mismo se basa enlos principios generales de la mediación con relación al rol delmediador/a, quien deberá ser un/a escucha activa, observar ellenguaje no verbal, parafrasear, ayudar a generar alternativas desolución, concentrarse en los intereses comunes, y promover unacuerdo final de mutuo consentimiento y satisfacción entre laspartes. Sin embargo, en cuanto a las sesiones, éstas se diferencian deotros tipos de mediaciones, ya que se inician de forma individual, yluego se reúne a las partes cara a cara para firmar el acuerdo. Cabeseñalar que el acuerdo no debe ir por encima de la ley, y las partesno deben firmar algo no deseado o con consecuencias adversas, locual es similar en otros tipos de mediaciones (De Val, 2006). También, según se desprende de lo explicado por De Val, lamediación penal es más estructurada que otros modelos demediación, ya que el mediador/a diseña la agenda, decide el ordende los temas, relaciona los acuerdos con la ley y orienta sobre elreglamento penal. Todo lo cual ocurrió en el proyecto piloto llevadoa cabo en Puerto Rico. En Argentina existe también un programa de mediación paradelitos juveniles. Para este proceso se siguen los siguientes pasos: 1. Selección del caso por el fiscal. 2. El fiscal remite el caso a la Oficina de Asistencia a la Víctima del Delito. 3. El fiscal requerirá que se inicie la mediación, previa notificación al defensor penal del/la joven. 4. El fiscal adjunta todos los datos del imputado/a y de su padre/madre. 5. El fiscal adjunta una copia de la denuncia. 6. Se envía una carta a la víctima y al infractor. 7. El fiscal se entrevista con el joven, junto a su padre/madre, previo a la audiencia con la víctima. 8. Se le explica al padre/madre la conducta y el grado de participación que tuvo el/la joven. 9. Se le indica al padre/madre el alcance de la mediación.84 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 84. Dra. Marta Ángelis Rivera Figueroa Los pasos mencionados tienen la finalidad de conocer la actituddel/la joven, el nivel de responsabilidad que éste acepta, sucapacidad para mediar, y evaluar la disponibilidad del padre/madre para conceder la mediación. Finalmente, se requiere que eljoven ofrezca una reparación al daño. Una vez cualificado el caso,se entrevista a la víctima, se le informa el alcance de la mediación,el aval del padre/madre y la voluntad del/la joven de repararel daño. Por otra parte, se permite que la víctima hable sobre loshechos: cómo los percibió, las consecuencias materiales y moralesque tuvo en su contra, y el tipo de compensación que espera, dentrode lo cual el mediador/a puede hacer sugerencias. Posteriormente,se da el encuentro entre víctima y victimario, donde el mediador/aevaluará si las partes pueden comunicarse entre sí, o si resultaríamás conveniente que se lleven reuniones privadas (Caucus). Dellegarse a unos acuerdos, éstos son firmados por la víctima, padre/madre y el victimario. En Buenos Aires, el Código Penal define la mediación penal comola asistencia a víctimas del delito. Los pasos a seguir son reunir a laspartes por separado, y si ambas están de acuerdo en que se reparenlos daños, se lleva a cabo la mediación. Para este tipo de mediación,no se requiere reconocimiento de hechos, basta la admisión de haberestado en un mismo contexto histórico. De haber contradiccionesen las declaraciones, se hace una segunda reunión, y una vez seden las condiciones de voluntariedad e interés para que los dañossean reparados, se da la mediación. Cabe señalar que el Código nopermite más de cuatro sesiones (De Val, 2006). Finalmente, el mediador/a envía un informe al fiscal, dondedescribe la actitud del joven, grado de cumplimiento y parámetrosdel acuerdo, valoración que hacen la víctima y el infractor/asobre la mediación, con los resultados obtenidos. Cuando el delitono afecta el interés público, el caso se archiva; y de llegarse aalgún acuerdo, se aplica la pena dispuesta por ley. Por último, elmediador/a y las partes evalúan el proceso, lo cual se utiliza comouna retrocomunicación con miras a observar la calidad y efectividadde éste. Dicho proceso de evaluación también se llevó a cabo en elprograma piloto implantado en la Institución Correccional 501 enPuerto Rico.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 85
  • 85. La mediación penal en Latinoamérica, Europa y Puerto Rico Es importante señalar que Buenos Aires, Argentina, es unode los lugares latinoamericanos donde más adelantados einstitucionalizados están los métodos alternos para la solución deconflictos. A través de sus reglamentaciones, se definen, inclusive,tres métodos para la solución de los conflictos penales. Estos son:(1) mediación para los conflictos emergentes, es decir, las partes hanadmitido los hechos; (2) conciliación: cuando no hay disposiciónal diálogo, lo cual puede ser un conflicto emergente o subyacente;donde hay desigualdad social y/o más de una persona involucradapor cada parte; (3) conferencia de conciliación con moderador/a:serie de audiencias donde peritos emiten una opinión neutral paraque las partes decidan entre mediación o conciliación. Luego deestos intentos, de no darse la voluntad para solucionar los conflictos,se recurre a la imposición de la ley. En México existe, desde 1993, la Fundación del Centro de Atencióna Víctimas del Delito (CENAVID). Esta Fundación tiene el fin deobtener soluciones, sin obviar los delitos no transigibles por ley y elReglamento para la Resolución Alternativa de Conflictos (RAC). Elfin es adoptar un modelo basado en la cooperación y planificación,educando y creando conciencia sobre la no-violencia, partiendo delprincipio de la igualdad. El modelo perseguiría, además, que todaslas partes del conflicto sean atendidas y protegidas (De Val, 2006). En Perú, para los años ’70, existía lo que se denominó comorondas campesinas, que surgían espontáneamente, con el propósitode proteger la propiedad ajena. Éstas constituyen una colaboraciónde las personas que viven en una comunidad para velar unos/as por otros/as (De Val). Las rondas campesinas son similares a losángeles guardianes en Puerto Rico y Estados Unidos, así comoalgunas comunidades, como los condominios, quienes designanun comité vigilante. En Perú, las personas reconocidas para ayudara solucionar los problemas en las rondas campesinas se les llamanjueces de paz, quienes gozan del respeto y credibilidad comunitaria. En Río de Janeiro, Brazil, para la misma época, las personas norecurrían a jueces o policías, sino que los conflictos se mediabanpor asociaciones de vecinos/as. En Puerto Rico, bajo la Ley dePropiedad Horizontal esto podría ser el Comité de Conciliación.Por otro lado, en Colombia se utilizaban los mecanismos informales86 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 86. Dra. Marta Ángelis Rivera Figueroapara la mediación comunitaria. Las personas que mediaban se lellamaba los mayoritarios. Los mayoritarios son familias a quienesla comunidad le daba autoridad para mediar (De Val, 2006).También, existen en distintas partes del mundo, así como en PuertoRico, las cooperativas. Un tipo de cooperativa sería un grupo depersonas que se une, aportando una cantidad económica, paraoperar alguna clase de negocio o empresa lucrativa o sin fines delucro. Las cooperativas cuentan con una Junta Directiva, a cargo delidiar con los conflictos relacionados a sus socios/as, y las mimasson autosuficientes. En España y Latinoamérica las cooperativaslas componen los campesinos. Por otra parte, en Chile, desde1980, existen los colectivos de trabajo, que se caracterizan por laautogestión e iniciativa comunitaria, promoviendo la justiciaparticipativa (De Val, 2006). En Puerto Rico, éste es nuestro actualenfoque, específicamente en el área laboral, a través de las unionesobreras.Europa En España, el mismo estado de derecho contempla la justiciaparticipativa. Según De Val (2006), desde el Siglo XIII existen enValencia los Tribunales de Agua, elegidos por los campesinos paradistribuir equitativamente el preciado líquido en la comunidad. Eneste caso, los Tribunales de Agua son quien regula los conflictosentre pares dentro del mismo contexto cultural. En general, en Europa se le llama a la mediación penal: justiciareparadora. Sin embargo, de acuerdo a De Val, mientras en EstadosUnidos la mediación penal nace del deseo de atender a la víctima,en Europa, por el contrario, surge para brindar un espacio, tantoa la víctima como al victimario, de manera que éstos tengan laoportunidad de dialogar sobre lo ocurrido y poder entender eldelito; es decir, se trata de la solución extrajudicial del conflictopenal. La mediación reparadora permite articular una reacción ante lanorma violada en un proceso psicosocial constructivo; crear unvalor de participación, responsabilidad, diálogo y comprensióndel conflicto; e implica una compensación civil por los daños yDerechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 87
  • 87. La mediación penal en Latinoamérica, Europa y Puerto Ricoperjuicios materiales y morales. Los programas de mediación-reparación en Europa se iniciaron en el 1977 en Inglaterra, Finlandia,Noruega, Alemania, Austria, Francia, entre otros. Entre las distintasdenominaciones a la mediación penal se encuentran: (i) reparacióna la víctima; (ii) reconciliación delincuente-víctima; (iii) resoluciónextrajudicial de conflictos y (iv) mediación-reparación (De Val, 2006). De Val (2006) también indicó que en la República FederalAlemana rige el principio de legalidad. Dicho principio esmoderado por prescripciones que facilitan la oportunidad pararestaurar los conflictos penales. Por ejemplo, Austria reconocelos esfuerzos activos y sinceros del infractor para reparar, desdeuna perspectiva penal, incluso aunque la víctima no acepte lainfracción; pero, esto no implica que el proceso penal se detenga.El proceso continúa y se puede reducir la pena por la reparaciónefectuada, tomándose en cuenta el arrepentimiento activo. Se debeseñalar que en la mediación reparadora se observa un desarrollomás amplio en los países donde rige el principio de oportunidadcomo: Bélgica, Dinamarca, Francia, Noruega o los Países Bajos. Porejemplo, a diferencias de estos países, en España rige el sentido delegalidad de forma rígida (excepto en la jurisdicción de menores),y se dificulta el desarrollo de programas de mediación-reparacióndesde una perspectiva de desjudicialización (De Val). Otro de los avances de la mediación penal se encuentra enCataluña, donde en 1990 se desarrolló un programa de justiciajuvenil, y en 1998 se inició un estudio piloto en el ámbito de lajurisdicción penal ordinaria, lo cual dio buenos resultados paracontinuar implantando la justicia restaurativa (De Val). Desde el punto de vista de los criterios para llevar a cabo unamediación penal, el Comité de Ministros del Consejo de Europa haargumentado que los estados miembros reconocen cada vez más lamediación penal, ya que ven la necesidad de permitir participaciónactiva al procedimiento penal, lo cual, a su vez, tiene implicacionespositivas para la comunidad, al haber un interés legítimo de quelas víctimas hagan sentir su voz para la reparación de los dañoscausados. Además, se visualiza la importancia de reforzar en eldelincuente el sentido de responsabilidad y ofrece la oportunidadde rectificar y facilitar la rehabilitación del infractor/a.88 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 88. Dra. Marta Ángelis Rivera Figueroa Por otra parte, en Noruega, desde la década de los ’70, losmunicipios trabajan sus propios conflictos de faltas a la justicia ydelincuencia juvenil, así como en Puerto Rico yEstados Unidos.Una vez expuestas las características principales de la mediación enalgunos países latinoamericanos, en adelante estaré desarrollandoel tema de la mediación penal según se lleva a cabo en los EstadosUnidos de América.Estados Unidos En los Estados Unidos surgió la mediación penal como parte deinvestigaciones realizadas directamente con las víctimas. A partirdel insumo de las víctimas, se identificó la necesidad de desarrollarcentros de resolución de conflictos para mediar casos penales. En1995, se comenzó a llevar a cabo investigaciones relacionadas a laposibilidad de que los casos se llevaran por RAC. La RAC se nutredel pensamiento científico, filosófico y práctico. Esto surge ya que,en los últimos 15-20 años, se ha desarrollado un interés de parte delDerecho y la administración de justicia por la autodeterminaciónde la ciudadanía y la participación de ésta en la toma de decisiones.Desde el enfoque de los pensamientos científicos, filosóficos yprácticos, la mediación se centra en la democracia, lo cual otorgaa las partes la oportunidad de dialogar y tomar decisiones sobrelo que les atañe, de manera descentralizada (De Val, 2006). Desdeesta perspectiva, el mismo curso de nuestros conflictos y la falta deefectividad en dirimir estos ha hecho que los gobiernos concentrensus políticas públicas en la autogestión. De Val ha visto estocomo la apertura de escenarios para discursos genuinos sobre lademocratización del poder. De hecho, actualmente se promueve unaeducación integrativa, donde los estudiantes tienen la oportunidadde participar ofreciendo sus análisis y puntos de vista relacionadosa los temas de enseñanza (Alconada, s.f.; González-Capitel, 2001). De forma similar, en el ámbito organizacional se habla de lainclusión, concepto que se define como la acción o intención delos patronos/as de considerar los insumos de los empleados/as almomento de tomar decisiones relacionadas a la misión, visión yobjetivos organizacionales (Deming, 2000). Desde el punto de vistaDerechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 89
  • 89. La mediación penal en Latinoamérica, Europa y Puerto Ricode la diversidad, la inclusión hace honor a las diferencias humanas,lo cual trae consigo el que se consideren diferentes puntos devista y formas de hacer las cosas. La diversidad se refiere a cosasdistintas, e incluye aspectos como: filosofía de vida, raza, color,educación, estatus social, nivel económico, cultura, personalidad ytodo lo referente a las características de cada grupo o ser humano.Así, considerar la diversidad para operar mejor una organizaciónes, hoy, requisito de toda industria. Actualmente, no existe aquéljefe omnipotente e inalcanzable, que sólo se dedicaba a dictarinstrucciones y los empleados/as a recibirlas (Cascio, 2008). Lainclusión permite pues que los empleados/as formen parte de lasdecisiones y estrategias organizacionales llevando la industria alograr las metas trazadas. Además, hoy día se promueve el trabajo en equipo dentro de lasorganizaciones, los cuales desarrollan sus propias estrategias deacción, acorde con la metas de la organización. La organización seencarga entonces de apoderar a estos equipos para que funcionencon la mínima supervisión, honrando así la autogestión e inclusión. Todo lo anterior, según De Val (2006), crea un campo fértil para laentrada de los métodos alternos. Precisamente, entre los objetivosde la mediación se encuentran el apoderamiento de las partes yel rol del mediador/a como facilicitador, no como consejero. Elmediador/a está llamado a ayudar a generar alternativas, no aofrecerlas, con el propósito de que las partes piensen sobre loque les conviene (Negrón, et al 2001). De tal forma, las partes secomprometen con los acuerdos que ellas mismas han generado. Seentiende que cuando las partes delinean sus propias alternativas sesentirán responsables de cumplirlas (Negrón, et al, Baruch y Folger,1996). En cuanto a los objetivos de la mediación penal, De Val (2006)indicó que entre los más importantes se encuentran: proveer uncambio en las estrategias y tácticas para la solución de los conflictospenales, romper modelos convencionales, y ofrecer a la víctima unespacio amplio para satisfacer su interés. Además, de acuerdo aesta misma autora, la mediación penal pretende:90 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 90. Dra. Marta Ángelis Rivera Figueroa 1. Favorecer la desjudicialización 2. Evitar los procedimientos formales 3. Potencial la reparación del daño 4. Evitar o disminuir la reacción penal 5. Promover la participación de las partes 6. Atenuar o solucionar el conflicto 7. Facilitar un proceso de diálogo 8. Creación de acuerdos libremente 9. Reconstruir la paz social, entre otros Rendón (s.f.), como ex jueza, árbitra y mediadora del TribunalMunicipal de Houston, indicó que la mediación entre víctimay ofensor cobra importancia ya que pretende reforzar en eldelincuente el sentido de responsabilidad, y le ofrece la oportunidadde rectificar y facilitar su rehabilitación. En este proceso, la víctimade un crimen enfrenta al causante de éste en la presencia de untercero. El tercero ayuda a las partes a dialogar sobre los hechosy las consecuencias, lo cual permite a la víctima entender, desdeel punto de vista del ofensor, la razón de los hechos. La víctima,por su parte, tiene la oportunidad de expresar su coraje o su temor,echarle en cara el impacto de su conducta, preguntarle las razonesde su comportamiento, y satisfacer su propia curiosidad sobre quétipo de persona es el acusado/a. Por su lado, el ofensor/a puedeexplicar los hechos, la razón de su conducta, comprender el puntode vista de la víctima y pedirle perdón, sin que ello impliqueeliminar la pena legal. Rendón (s. f.) indicó, también, que la mediación penal mira através de un lente restaurativo en vez de retributivo, lo cual pretendeayudar al ofensor a aceptar (a un nivel más personal y cognitivo) laresponsabilidad por sus actos, lo cual debe convencerlo de repararel daño. El concepto retributivo usa al Estado mismo, representadopor un fiscal, junto a la víctima como parte esencial del caso. Encambio, en el restaurativo hay tres partes afectadas, la víctima,el ofensor y la comunidad. Desde esta propuesta, la víctima yofensor/a toman parte activa en el caso, y la comunidad, por medioDerechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 91
  • 91. La mediación penal en Latinoamérica, Europa y Puerto Ricodel mediador/a, toma parte como conciliadora y sanadora, siendotodos/as las partes activas en todo el proceso. Para finalizar la exposición de la mediación penal en EstadosUnidos, expongo las etapas de la retribución, según Rendón: Etapa 1 - Pre-Intervención Policíaca o Jurídica a. Ayuda vecinal para prevenir la violencia e intervención policíaca o jurídica. b. Se le enseña a las partes técnicas para resolver sus propios conflictos en el futuro. Etapa 2 - Post-intervención/pre- adjudicación a. Se da luego del arresto e imposición de cargos y antes de la adjudicación b. El juez/a desvía el caso hacia la mediación c. Se ofrece libertad condicional d. Se reduce la sentencia e. Se anulan los cargos Etapa 3- Post – Sentencia a. Libertad condicional o supervisada durante el encarcelamiento b. Enfatiza menos la resolución del conflicto o la restitución c. Se enfoca en: necesidad de la víctima, reconciliación, sanación de las partes Los pasos de este tipo de mediación son los mismos descritosanteriormente, y similares a otros procesos de mediación, con ladiferencia que pudiera darse en caucus si la víctima y/o ofensorno están de acuerdo en reunirse de frente o el mediador/a no love conveniente por razones de seguridad. Entre los enfoquesmayormente utilizados para llevar a cabo este método, seencuentran el humanista (acercamiento a las experiencias vividas delas partes) y el transformativo (sanación y posible transformaciónde las relaciones) (Rendón, s.f.). Desde la perspectiva humanística/transformativa, se cree que el ser humano prefiere la paz, y quetiene grandes fuerzas internas para lidiar con el conflicto de unamanera digna y positiva. Finalmente, la mediación penal en el sistema judicial es máseficiente al reducir los casos en litigio. Otros datos importantes92 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 92. Dra. Marta Ángelis Rivera Figueroaque menciona Rendón es que la mediación ofrece la oportunidadal ofensor de enfrentarse, no sólo con la víctima, sino con lasconsecuencias de sus actos. Además, proporciona a la víctima unarestitución apropiada, preservando su dignidad y autoestima.Igualmente, la víctima tiene una voz más activa en el proceso yen los resultados, lo cual provoca más satisfacción entre ambaspartes con relación a la resolución del conflicto. Por otro lado, seha encontrado que las partes sienten que se ha hecho justicia, y elresultado lo consideran justo y deseable. De esta manera, Rondón(s.f.) entiende que éste es un mecanismo práctico y adecuado paramantener la paz que los seres humanos desean por naturaleza.Puerto Rico Según las exposiciones de los autores/as mencionados, seobserva que la mediación penal ha dado frutos en distintos países.En Puerto Rico también tuvo resultado, cuando el ComplejoCorreccional 501 de Bayamón dio pie a la mediación penal en el2007, como parte de un proyecto piloto. La diferencia entre dichamediación y las discutidas es que en la Institucional Penal 501se desarrolló un método para mediar casos entre confinados/as y administración. Esto surge como idea de Linda Moralesempleada del Departamento de Corrección y directora del proyecto(comunicación personal, febrero 2010). Morales entendió que antesde llevar a cabo un proceso de mediación restaurativa, la 501debía resolver sus problemas con los confinados/as, siendo, a suvez, modelos en el proceso. Posteriormente, se pretendía que si lamediación entre confinados/as y administración resultaba efectiva,entonces la administración quedaría en una posición moraladecuada para implantar la mediación restaurativa, entre paresconfinados, así como entre empleados/as. En este proyecto, tuvela oportunidad de participar como mediadora, y pude observar decerca la efectividad del proceso. En el proyecto participaron mediadores/as certificados, entre loscuales se encontró Gustavo Guevara, Edgardo González y Lcda.Rosa Cotto González. En aproximadamente tres meses, se mediaronunos cuarenta y tres (43) casos, y se llegó acuerdos en todos. Además,tanto los mediadores/as como los confinados/as evaluaron el procesoDerechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 93
  • 93. La mediación penal en Latinoamérica, Europa y Puerto Ricopositivamente. Particularmente, los confinados/as estuvieron muysatisfechos y evaluaron el servicio como excelente. Para propósitos de este artículo, aunque Morales le llamómediación penal al proceso implantado, decidí llamarle mediaciónpenitenciaria, ya que el mismo era dentro de una institucióncarcelaria. Prefiero no llamarle restaurativa, retributiva o penal,ya que la misma no fue entre víctima/ofensor. Así, que definoaquí la mediación penitenciaria como aquel proceso de mediaciónque se lleva a cabo dentro de una cárcel, específicamente, entreadministración y confinados/as con el propósito de acelerar lasolución de los conflictos, y restaurar la confianza de los confinados/ashacia la administración, creando así una sana convivencia en lapenitenciaría. La implantación de la mediación en la Institución 501 teníael objetivo de solucionar los conflictos entre administracióny confinados/as, y dar seguimiento a los acuerdos que allí sellegaran. El objetivo del proyecto fue presentar al Departamentode Corrección los beneficios del proceso, esencialmente su costo/efectividad, para que subsecuentemente se implantara éste entodas las cárceles del País. Se escogió la 501, ya que allí existen lostres tipos de custodia: máxima, mediana y mínima. Por lo cual,Morales entendió que si la mediación era efectiva allí, era posibleque fuera efectiva en otras cárceles. Pero, una posible limitaciónpara generalizar la efectividad de la mediación en esta Institución,es lo referente al género, ya que esta cárcel es solamente de varones.Otra limitación podría ser que en todas las cárceles no se encontrarala disponibilidad de buena fe del director, como lo fue en la 501, locual ayudó a llegar a acuerdos con más facilidad. Debo señalar queel referido proyecto adoptó el Reglamento de Métodos Alternosde la Rama Judicial, y que los mediadores/as tenían que estarcertificados por el Negociado de Métodos Alternos.Pasos de la mediación penitenciaria en la InstituciónCorreccional 501 de Bayamón, Puerto Rico 1. El confinado/a remitía su queja a la Oficina de Remedios Administrativos (en adelante, ORA).94 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 94. Dra. Marta Ángelis Rivera Figueroa 2. La ORA cualificaba el caso para mediación y le ofrecía al confinado/a la oportunidad de mediar. 3. Si el confinado/a acordaba mediar, se enviaba el caso a mediación y el Centro de Mediación le citaba para orientación. 4. Una vez el confinado firmaba el acuerdo de mediación, se llamaba al mediador/a disponible para que se presentara en la Institución. 5. La mayoría de las mediaciones se realizaban con el Director de la Institución, a menos que éste entendiera que debía ser con otra parte de la administración, en cuyo caso se citaba la misma para estar presente, o dicha parte podía mediar sin la presencia del Director, según autorizada por éste. 6. Una vez terminada la mediación, se escribían los acuerdos y todas las partes firmaban, incluyendo el mediador/a. Los acuerdos no podrían ir por encima del Reglamento núm. 7219 de la Institución2. El confinado/a o los confinados/as evaluaban el proceso al terminar la mediación. 7. Luego, la asistente de Morales, Ana Cuadrado, se encargaba de ofrecer seguimiento. Algunas de las categorías del conflicto que se atendieron fueron:asuntos relacionados a la sentencia judicial, condiciones físicas,servicios de salud y controversias con las trabajadoras/es sociales. El proyecto fue evaluado por la doctora Bárbara González. El éxitodel mismo permitió recomendar al Departamento de Corrección yRehabilitación su implantación, lo cual entiendo que, por razonespolíticas y de presupuesto, éste se engavetó. Por otro lado, se debe resaltar que en Puerto Rico los tribunalesestán llenos de casos de interés público, los cuales son pagadoscon el dinero del contribuyente, y tardan no menos de 18 meses(Nina, 2006) en resolverse. Además, se requiere la participaciónde abogados/as, entre otro personal del Gobierno. En los casosde litigios de confinados/as el costo suele ser mayor, al tener queenviar a los tribunales representantes de la institución correccionalcomo: choferes, guardias, abogados/as y trabajadores/as sociales.2 Reglamento para atender las solicitudes de remedios administrativos radicadas por los miembros de lapoblación correccional, Núm 7219 y la Ley Núm 116 del 22 de junio de 1974, según enmendada.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 95
  • 95. La mediación penal en Latinoamérica, Europa y Puerto Rico Es esencial puntualizar que Puerto Rico tiene un nivel decriminalidad alto, en comparación con otros países, y aparentementelos tribunales de justicia no han sido suficiente para lidiar con esteproblema, debido a la cantidad de casos que un juez/a tiene queatender. Igualmente, hay innumerables proyectos de ley, que no hansido efectivos en atender dicho problema. Tampoco se ha logradocumplir con la política pública contenida en la Constitución queindica que las instituciones carcelarias tienen como objetivo elrehabilitar al confinado/a3. Este último objetivo no se logra, debidoa que el personal de las cárceles, en términos generales, no estádebidamente adiestrado para enfocar la rehabilitación, y el sistema,en ocasiones, presenta barreras económicas y de proceso para ello. Sin embargo, el Código Penal del Estado Libre Asociado dePuerto Rico (2004) reconoce en sus incisos la restitución a la víctimade los daños producidos, por lo cual, basándose en esto, se podríaimplantar un proceso de mediación retributiva. Por ejemplo, el Art.61, dice que la pena de restitución consiste en la obligación que eltribunal impone de compensar a la víctima los daños y pérdidasque le haya ocasionado a su persona o a su propiedad, comoconsecuencia del delito. El Art. 71, sobre circunstancias atenuantes, dice que a unvictimario se le puede disminuir la pena si: (b) no tiene antecedentespenales; (c) observó buena conducta con anterioridad al hecho ygoza de comunicad; (d) la temprana edad avanzada del concito;(e) la condición mental y física del convicto; (f) el convicto aceptósu responsabilidad en alguna de las etapas del proceso criminal;(g) cooperó voluntariamente al esclarecimiento del delito cometopor él y por otros; (h) restituyó a la víctima por el daño causadoo disminuyó los efectos del daño ocasionado; (i) trató de evitar eldaño a la persona o a la propiedad; (j) provocó el hecho o éste seprodujo por su descuido; (k) fue inducido por otros a participar en elincidente; (l) realizó el hecho por causas o estímulos tan poderososque le indujeron arrebato, obcecación u otro estado emocionalsimilar; (m) la participación no fue por sí sola determinante paraocasionar el daño o peligro que provocó el hecho; y (n) el daño3 La Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico (1952), en su Artículo VI, Sección 19, disponeque será política pública del Estado Libre Asociado de Puerto Rico “ […] el reglamentar las institucionespenales para que sirvan a sus propósitos en forma efectiva y propender, dentro de los recursos disponibles,el tratamiento adecuado de los delincuentes para hacer posible su rehabilitación moral y social.”96 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 96. Dra. Marta Ángelis Rivera Figueroacausado a la víctima o propiedad fue mínimo. Finalmente, en el Art.98 se reconoce la ‘reparación de los daños’ como forma de extinciónde la pena y delimita los delitos en los cuales se podría aplicar: Artículo 98. Reparación de los daños. En los delitos graves de tercer grado, en los delitos graves de cuarto grado y en los delitos menos graves, cuando el autor se haya esforzado por acordar una compensación con el perjudicado, y le haya restablecido en su mayor parte a la situación jurídica anterior al hecho delictivo, o lo haya indemnizado total o sustancialmente, en una situación en la que la reparación de los daños le exija notables prestaciones o renuncias personales, el tribunal podrá, con el consentimiento del perjudicado y del fiscal, decretar el archivo y sobreseimiento de la acción penal. Por otra parte, la Ley Orgánica de la Administración de Corrección4,en su Exposición de Motivos, indica que la Administración secreó con los poderes y la flexibilidad necesaria para maximizar larehabilitación del confinado y hacer viable su pronta reintegracióna la comunidad como ciudadano/a de bien. Además, el Art. 54,crea el Comité de Derechos de las Víctimas, adscrito a la Oficinadel Administrador Auxiliar de la Administración de Corrección,que incluye programas y servicios, para los programas de desvío. Através de dicho Comité, se canalizarán los derechos de las víctimas(Art. 56), garantizando el cumplimiento de los mismos. EsteComité está compuesto por el Administrador, Secretario de Justicia,Presidente de la Comisión de Derechos Civiles, víctima o familiarde víctima de un delito grave, y un profesional licenciado de uncampo de la salud. La ORA, por su parte, se creó con el objetivo principal de quetoda persona recluida en una institución correccional dispongade un organismo administrativo, en primera instancia, ante elcual pueda presentar una solicitud de remedios con el fin deminimizar las diferencias entre los miembros de la población4 La Ley Núm. 116 de 22 de julio de 1974, según enmendada, creó la Administración de Corrección. Éstase adscribió al Departamento de Corrección y Rehabilitación, mediante el Plan de Reorganización Núm.3 de 9 de diciembre de 1993.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 97
  • 97. La mediación penal en Latinoamérica, Europa y Puerto Ricocorreccional y el personal, y para evitar o reducir la radicación depleitos en los tribunales de justicia. Entre los objetivos específicosse encuentran: reducir tensiones, agresiones físicas y verbales,recopilar información relacionada a los reclamos de los miembrosde la población correccional, que permitan a la agencia evaluaréstos y otros programas existentes para facilitar el proceso derehabilitación, proveyéndole mecanismos para atender justamentesus reclamos. La dificultad que presenta ORA es que los confinados/as recibenuna decisión arbitraria por escrito, sin tener la oportunidad aldiálogo, a diferencia de la mediación donde pueden presentarsus argumentos y tener la oportunidad de aclarar sus dudas. Sinembargo, los objetivos de ORA y los del Reglamento núm. 7219son una base para promover la mediación, sobre todo cuandoésta acelera los procesos y evita costos de litigio. Además, comose explicó antes, la función de la Administración de Correcciónes rehabilitar y restaurar los daños, según menciona la ley antesexpuesta. Resulta pertinente señalar algunas limitaciones finales que seobservó en el proceso con relación a la seguridad y confidencialidad.A pesar de que la mediación disfruta de la característica de laconfidencialidad, en la Institución Correccional 501 esto se vioafectado por la limitación de espacio y debido a que las seccionesse llevaron a cabo en las áreas aledañas al comedor. Los guardiaspenales pasaban al área de la mediación sin pedir permiso, dandopie a escuchar la conversación. Por tal razón, se recomiendan que,de implantarse el proceso en las cárceles de Puerto Rico, se asigneun lugar privado para ello. Otro asunto lo fue el trato poco cordialy amigable de los guardias penales, y los trabajadores/as sociales,lo cual no concuerda con la filosofía de un proceso de mediación nide una política para rehabilitar, la cual, entendemos, debe ser unaamena y de buena fe. Finalmente, ofrezco una definición adicional para la mediaciónpenitenciaria en Puerto Rico: es el proceso mediante el cual losconfinados/as tienen la oportunidad de aprender a dialogar sobresus conflictos carcelario con el fin de mantener una buena relación98 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 98. Dra. Marta Ángelis Rivera Figueroacon la administración, y que sus conflictos se solucionen rápido yefectivamente. Esto evitaría posibles motines y actitudes entre laspartes. Además de promover el diálogo entre las partes, las educaríasobre la forma de enfrentar los conflictos, extendiéndose también lapráctica a la vida privada de los confinados/as y del personal de lainstitución.Conclusión El proceso de la mediación en las cárceles puede tener un alcancesocial ya que se crearía un ambiente de diálogo que haría el papelde adiestramiento para que todas las partes aprendan a dialogar, ensustitución a la violencia y las actitudes negativas. De acuerdo a lo expuesto sobre la mediación penal en los distintospaíses, no cabe duda de que la misma representa un reto para elEstado si sus funcionarios apoyan ésta. Cabe señalar, además, quelos mediadores/as, así como el Negociado de Métodos Alternos,debemos darnos a la tarea de promover la mediación a manera decampaña pública, para que se dé a conocer el proceso, al públicoen general y orientar a éste sobre otras maneras de resolución deconflictos, creando así una cultura retributiva y de diálogo.ReferenciasAlconada, J. (s.f.). Resolución de Conflictos. Recuperado en http:// www.carlosparma.com.ar/pdfs/cp_d_pp_11.pdf el 21 de abril de 2009Bush, R. A. B., Folger, J. P. (1994). The Promise of Mediation. San Francisco: Jossey-Bass.Cascio, W. (2006). Managing human resources: Productivity quality of work life. (7ma Ed.). New York, McGraw Hill.Código Penal del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, Ley Núm. 149 de 18 de junio de 2004, según enmendada.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 99
  • 99. La mediación penal en Latinoamérica, Europa y Puerto RicoDel Val T.M. (s.f.) Mediación en materia penal. (1ra Ed.), Buenos Aires, Ad-HocDeming, W. E, (2000), Out of the Crisis, First MIT Press Edition, MIT Press, Cambridge, MA.Morales, L (2008) Informe del Proyecto Piloto en la Institución Correccional 501 en Bayamón. Departamento de Corrección y Rehabilitación de Puerto Rico.González-Capitel, C. (2001). Mediación X 7. Atelier Editorial, S. L. Barcelona. Recuperado en http://www.carlosparma.com.ar/ pdfs/cp_d_pp_11.pdf el 21 de abril de 2009Negrón, M., et al (2001). Un modelo puertorriqueño de mediación. Lexis law Publishing, San Juan, Puerto RicoNina, D. (2006). Mediación, teoría y práctica. San Juan, Puerto RicoDepartamento de Corrección y Rehabilitación de Puerto Rico. (2006). Reglamento para atender las solicitudes de remedios administrativos radicadas por los miembros de la población correccional, núm. 7219.Rendón, J. (s.f.) Mediación entre víctima y ofensor. Recuperado en http://www.mediate.com/articles/mediacion_entre_v.cfm el 22 de abril de 2009100 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 100. De la teoría a la práctica: La culturapuertorriqueña del conflicto: estudio basadoen las personas que visitan el Centro Judicialde Humacao, Sala de Investigaciones yCentro de Mediación de Conflictos1 Camille Machado MirandaIntroducción E l 22 de septiembre de 1983, bajo la Ley Núm. 19, se regulóen Puerto Rico la práctica de métodos alternos para la resoluciónde conflictos, mejor conocidos como: el arbitraje, la evaluaciónneutral y la mediación. Dicha ley, a su vez, estructura la prácticade la mediación, creando Centros de Mediación de Conflictosen la mayoría de los Centros Judiciales alrededor de la Isla.2 Laidea inicial respondía a una necesidad presentada por los juecesde disminuir la cantidad de casos presentados en los diferentestribunales, facilitando la agilidad en los procesos judiciales ypromoviendo una alternativa económica, con mayor enfoque a unaresolución informal, basada en el diálogo como herramienta y en elapoderamiento de las partes para la toma de sus propios acuerdos. Aunque esta legislación ha logrado integrarse a nuestro sistemajudicial, las estadísticas demuestran, 27 años más tarde, que lasociedad puertorriqueña prefiere resolver sus conflictos a travésde procesos adjudicativos, no participativos, donde la decisiónfinal sea determinada por un tercero. Para el año fiscal 2005-2006,el Negociado de Métodos Alternos para la Solución de Conflictosarrojó en su informe que sólo 6,247 casos fueron aceptados paramediación. De éstos, 3,314 casos fueron resueltos con acuerdos.Mientras, para el año 2005, según el Informe de la Administración1 Resumen de tesis presentada como requisito parcial para obtener el grado de Maestría en Artes deSistemas de Justicia con especialización en Mediación y Transformación de Conflictos de la Universidaddel Sagrado Corazón. El estudio base de la tesis fue realizado en el Centro Judicial de Humacao para elperiodo de diciembre de 2009. 2 Para el año 2010, existen diez Centros de Mediación, divididos en las Regiones Judiciales de: San Juan,Carolina, Fajardo, Humacao, Bayamón, Ponce, Mayagüez, Caguas y Utuado. La meta del Negociado deMetodos Alternos es abrir centros en cada Región Judicial existente.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 101
  • 101. De la teoría a la práctica: La cultura puertorriqueña del conflictode Tribunales (2006), se atendieron 368,011 casos en los diferentescentros judiciales de la Isla. Esta experiencia en los tribunales demuestra que los/aspuertorriqueños/as poseen una forma específica de manejarlos conflictos, un método dirigido a la confrontación, donde eldeseo de venganza y la lucha por el poder incrementan cadadía, transfiriéndose a las relaciones de pareja, familia, laborales,vecinales, entre otras, en la sociedad. Precisamente, ese contactocotidiano e interacción social demuestra- más allá de lo que informanlos medios de comunicación- que necesitamos una transformaciónen los mecanismos y estrategias que utilizamos para resolver losconflictos sociales e interpersonales. La violencia, la confrontación,la apatía y las dinámicas de poder se imponen como la carta depresentación, imposibilitando el diálogo, la reflexión y el respeto.Experimentamos eventos que promueven escalamiento en lasemociones, donde de la ira se pasa a la violencia, y de la violenciahacia situaciones delictivas. Conductas que terminan en situacionesdesesperantes, o descompensaciones emocionales, que provocanun malestar individual, social e internacional.3 Así, las técnicas propuestas a través de la mediación, tales como:el diálogo, el respeto, la escucha activa, el reconocimiento a la otraparte, la empatía, la participación y cooperación, no han logradointegrarse de forma exitosa en el manejo de los conflictos. Nosencontramos ante una complejidad más allá de la estructura de lamediación como proceso alterno, más allá de la desinformación. Setrata de una conceptualización específica acerca de los conflictos,que proviene de nuestra cultura como pueblo y que funciona comoimpedimento para lograr el alcance que debe poseer la mediaciónen nuestra sociedad.El conflicto en la percepción de los conflictos Un conflicto se define como acciones colectivas que inician partesen disputa cuando se enfrentan en desacuerdos por intereses opuestos,distribución de recursos materiales, simbólicos, e incompatibilidad3 Según la fuente de datos de la Policía de Puerto Rico (2009), se presentaron para este año 66,429 delitosde tipo I, que incluyen: asesinatos, violaciones, agresiones agravadas, robos, hurto de autos, escalamientoy apropiación ilegal.102 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 102. Camille Machado Mirandade objetivos (Ross, 1995)4. Aunque puede crear cierto tipo de tensióne incomodidad, el proceso conflictivo puede presentar la oportunidadpara el cambio, crecimiento, evolución humana, individual y social.Para llegar a este nivel es imprescindible estructurar el conflicto ytener una metodología adecuada para manejarlo. Según Nina (2006)5en ocasiones, el conflicto necesita controlarse, a través de la ayudade un tercero. Sin embargo, aunque esto ocurra los conflictos nodesaparecen, sino que se transforman (Nina, 2006). Este proceso de transformación comienza con la identificaciónde la raíz del conflicto. Desde un nivel macro, toda cultura tieneuna concepción propia acerca de los conflictos, por eso lo manejande forma diversa y única.6 Entender el significado que le dan losintegrantes de un país al conflicto puede llevar a conocer los métodosque utiliza su sociedad para resolver éstos, y mejor aún el por qué;lo que permite la elaboración e identificación de alternativas paramejorar los mecanismos de solución de conflictos, y encaminarsea transformar la sociedad a una más reflexiva y menos adversativa. El estudio realizado en el Centro Judicial de Humacao buscó,sustentó y evidenció las razones específicas de la conceptualizaciónque poseen los/as puertorriqueños/as acerca de los conflictos. Dichapercepción es una negativa, pues en nuestro País se considera elconflicto como algo caótico, que hay que evitar a toda costa, puescrea ansiedad y daño irreversible. Dominados por los mediosde comunicación, nuestra historia, las formas de organizacióninstitucional, el establecimiento de vínculos, creencias, métodosde disciplina, dinámicas familiares, entre otros, se nos dificulta elconsiderar la mediación como nuestra primera opción al resolver unconflicto. Aunque se desea dialogar, las percepciones cambian y elconcepto del conflicto vuelve a ser uno nocivo. Las teorías conductuales sostienen que los conceptos queposeemos se van adquiriendo a través de las interacciones con4 Para Howard Ross (1995) es necesario unir dos teorías: la estructural y la psicocultural, para explorar losobjetivos de conflicto y las relaciones familiares, interpersonales y de autoridad.5 Para Nina el conflicto debe ser atendido en el nivel más apropiado, partiendo de la premisa de que losconflictos no son “mono-simples”, sino “multi-complejos”, mucho más desde la perspectiva social. (2006,pág. 33)6 Se entiende que cada persona en una sociedad puede resolver los conflictos de forma independientey diversa, sin embargo existe un aspecto cultural, construido ó aprendido que es compartido y quediferencia a una sociedad de otra, al momento de manejar situaciones.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 103
  • 103. De la teoría a la práctica: La cultura puertorriqueña del conflictootras personas, formando interpretaciones y definiciones sobrelas cosas, que se transmite a su vez, a través de la comunicaciónsimbólica codificable. Mediante este intercambio, las personas seafirman o bien cambian, se modifican, pasando por un continuoautocondicionamiento reflexivo individual (Carabaña et al., 2008).Consecuentemente, estas percepciones influirán en las conductas yacciones. Vigotsky trabaja esto desde su teoría de aprendizaje socio-cultural, pero esta perspectiva se elabora más concretamente desdela psicología cultural (UNESCO, 1994). Ésta estudia el desarrollohumano, considerando todos los ámbitos sociales que proporciona laconstrucción social, tal como: el aprendizaje, el contexto histórico,cultural y las actividades que las reproducen (Guitart, 2008). Enfatizaque todo proceso es cambiante, pues constantemente evoluciona: loque hoy es parte de nuestra cultura, no lo fue hace 10 años atrás. Losacontecimientos inesperado, que impactan de forma considerable aun ser humano, cambian las percepciones, los procesos cognitivos,intelectuales, motivacionales, las emociones y sentimientos. Por estarazón, su unidad de análisis es la vivencia humana, ya que medianteésta se puede observar las características previas y presentes. Loimportante no es el mundo objetivo, sino cómo el ser humano loconceptualiza, lo valora, lo vive. De ahí, la necesidad de expandir y combinar el análisis social eindividual, pues como expone Blumer (1996) p.538, en Carabaña etal. (2008): Dado que la acción la construye el actor a partir de lo que percibe, interpreta o juzga, tendremos que ver la situación en que se actúa tal como la ve el actor, percibir los objetos tal como el actor los percibe, captar su sentido en los términos en que el actor los capta y seguir la línea de conducta del actor tal como el actor la organiza desde su situación (p. 172) Siguiendo esta perspectiva, el estudio fue realizado en el escenariode un centro judicial, con el fin de buscar la conceptualización máspura de las personas acerca del conflicto. Se analizaron los enfoques104 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 104. Camille Machado Mirandadel conflicto, tanto psicológicos como culturales, y se auscultóen la historia de nuestro pueblo sobre los diferentes métodosde resolución de conflictos utilizados. A través de este análisis,se pudo constatarse que a lo largo de los procesos, la sociedadpuertorriqueña ha adoptado una posición dependiente. Posiciónque ha reproducido dinámicas adversativas, creado “leyes” ynormas subterráneas para sobrevivir, pero sobre todo, que haacogido la competencia, confrontación y apatía como un estilode vida. La teoría descrita por Ross (1995), en su libro La cultura delconflicto, se presenta como una herramienta útil y necesaria paraanalizar nuestra situación conflictiva sobre el conflicto. Esta teoríaconsidera las perspectivas socioestructural y psicocultural. En lasocioestructural se enfoca a la estructura social como elementoemergente de los intereses comunes que poseen los individuosen una sociedad. Intenta describir “las fuerzas que hacen que unasociedad esté más o menos predispuesta que otra a determinadosniveles y formas de conflicto o violencia” (Ross, 1995, pág. 63). Através de la organización estructural de una sociedad se puedeconocer los autores/as y actores en un conflicto, tomando enconsideración los patrones establecidos de subsistencia, lasnormas en las relaciones, la ordenación de autoridad, el dominio ojurisdicción, y la influencia de la religión, así como sus causas. Cadauno de estos factores pueden conocerse mediante los mecanismosde socialización que tienen los sujetos, de forma que puedan darcuenta de los intereses particulares, pero comunes colectivamente.Esta perspectiva considera a su vez, las teorías de vínculos cruzadosy la teoría de la complejidad, enfatizando en la complejidadsocioeconómica y política. El enfoque psicocultural está dirigido a examinar las personasenvueltas en un conflicto, así como las interpretaciones del mundoque poseen, las cuales permiten las acciones individuales ycolectivas. Se buscan las disposiciones culturales, que dan cuenta delas relaciones y reacciones, realizadas y aprendidas por las personasdurante la socialización primaria. Su importancia radica en queéstas dan a conocer los medios y la metodología utilizada pararelacionarse con los demás, incluyendo la reacción de éstos ante losDerechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 105
  • 105. De la teoría a la práctica: La cultura puertorriqueña del conflictoconflictos. Se añade además, la afectividad en las relaciones sociales,sobre todo en las primeras etapas de desarrollo; la identificación delvarón con su género, creencias religiosas, entre otras. Tomando este enfoque a nivel macro, Puerto Rico posee muchosfactores estructurales y socioculturales que no han sido resueltos.En Martínez (2009) la mayoría de estos asuntos están relacionadosa: “la incapacidad de crear un modelo de desarrollo económico yde bienestar social viables. Faltas de políticas públicas coherentesen educación, que se combinan con la pobreza, el desempleo y unmodelo económico dependiente donde no se desarrolla el valor deltrabajo” (pág. 12). La política y lo económico en nuestro País estáintrínsecamente relacionado, tanto así que las clases sociales: clasealta, media y pobre, se encuentran históricamente identificadas encada uno de los grupos políticos. De estas clases sociales se formanotros grupos significativos, tales como: la clase trabajadora y losgrupos de empresarios. La división real existente no es sólo a niveleconómico y social, sino conceptual. División que promueve eldiscrimen y la marginación entre sectores. A nivel conflictivo estasegregación posee una relevancia, pues encontramos así que personasde bajos recursos son culpabilizados por los problemas sociales de lacriminalidad, violencia y en cierta medida los económicos, así comootros muchos. Mientras, a la clase social alta se les responsabilizapor la falta de integración, recursos, oportunidades, y de quererabarcarlo todo. De estas dinámicas podemos afirmar que en PuertoRico los grupos se mueven y comparten intereses ideológicospolíticos, desde los partidos políticos e intereses económicos, biensea por abundancia o necesidad. Desde otra perspectiva, Luis Nieves Falcón (1970), en su libroDiagnóstico de Puerto Rico, ofrece, entre otros aciertos, los hallazgosde un estudio realizado acerca de las formas de socialización delos puertorriqueños. En éste se describe la cultura específica delos padres y madres, que evidencia la construcción de estereotiposdurante las relaciones primarias. Estos estereotipos se heredan yse establecen como evidentes, teniendo un impacto en las formasde socialización, así como en la clasificación de roles sociales eindividuales basados en el género; lo cual influye en la habilidadpara la resolución de conflictos a nivel personal y social. Aunque elestudio de Nieves Falcón lleva más de tres décadas puede aplicarsea nuestra realidad contemporánea, ya que describe los métodos106 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 106. Camille Machado Mirandade instrucción utilizados. Métodos que comúnmente fomentan elcastigo y el reconocimiento del poder, y que no sólo son practicadoshoy día dentro del hogar, sino en el sistema social como parteesencial de las instituciones. De esta forma, la cultura puertorriqueña del conflicto se componede reglas de obediencia que se siguen a lo largo de la vida,monitoreadas por instituciones políticas, socioeconómicas yreligiosas, que envuelve conceptualizaciones asignadas y apoyadasen roles socioeconómicos y de género, mayormente masculino. Sonadquiridas a través de los padres, los medios de comunicación,las escuelas y las prácticas dogmáticas, implicando un manejo deconflicto basado en el poder y la sanción. Dicho manejo comprendeel surgimiento de disputas entre personas con las que se haestablecido un vínculo a corto o largo plazo, que le han faltado alrespeto o a la confianza, y que incluye como método de resoluciónla agresividad verbal o física, denuncias a la policía, tribunales,demandas, utilización de abogados, procesos de litigio, apatía,violencia o mediación (Ver figura 1.1). Figura 1.1   Historia  Sociedad  Disposiciones  Socioestructuras  Culturales  Individuo  Nota: La Cultura Puertorriqueña del conflicto. Sociedad e individuo seinterrelacionan en un flujo constante. De este intercambio se forma la historia,socio-estructuras y las disposiciones culturales que impactan de forma significativaen las concepciones que poseen los individuos acerca de los conflictos y la formaen que manejan los mismos.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 107
  • 107. De la teoría a la práctica: La cultura puertorriqueña del conflictoDel pensamiento a la acción: Intención y Métodos del Estudio La definición de la cultura puertorriqueña del conflicto fue creadadel análisis teórico presentado. Sin embargo, tuvo que sercomplementada por el estudio de campo realizado en el CentroJudicial de Humacao, el cual estuvo dirigido a: • Auscultar e identificar las definiciones a los conflictos que le dan las personas que asisten a la Sala de Investigaciones (SI) y Centro de Mediación de Conflictos (CMC) en el Centro Judicial de Humacao. • Analizar los métodos que se utilizan para la resolución de los conflictos, el establecimiento de vínculos, las organizaciones, e instituciones en las que confían las personas que asisten al Centro Judicial de Humacao: CMC y SI. • Comparar las definiciones de conflicto otorgadas por las personas que visitan el CMC para orientación con la concepción de las personas que visitan la SI y el CMC para mediación. • Explorar las disposiciones culturales, de las personas que visitan el Centro Judicial de Humacao: SI y CMC, sobre los conceptos de amistad, enemistad, poder, ganar vs perder, sentimientos y percepciones al estar en un conflicto. • Relacionar las disposiciones culturales con los métodos de resolución de conflictos de mayor preferencia utilizados por las personas que visitan el Centro Judicial de Humacao: SI y CMC. • Investigar el concepto de mediación que poseen las personas que visitan a la Sala de Investigaciones y el CMC para orientación, y compararlo con el que tienen las personas que asisten finalmente al CMC para un proceso de mediación. • Conocer el nivel de conflictividad que poseen los puertorriqueños, basado en el estudio de las personas que visitan el Centro Judicial de Humacao. • Elaborar una teoría autóctona del conflicto. • Evidenciar la viabilidad de convertir la mediación en un proceso de resolución de conflicto práctico, y de mayor auge a nivel social.108 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 108. Camille Machado Miranda • Promover alternativas a corto y largo plazo para lograr la transformación en el manejo de los conflictos, no sólo de las personas residentes de la región de Humacao, sino de la sociedad puertorriqueña en general. Con el propósito de abarcar áreas fuera de un Centro de Mediacióny poder comparar las muestras con la cultura puertorriqueña delconflicto, la población seleccionada para este estudio, fueron treinta(30) personas que visitaron el Centro Judicial de Humacao entrelas semanas del 7 al 23 de diciembre de 2009. Los participantesdebían ser residentes de los municipios del sureste de Puerto Rico,entre ellos: Las Piedras, Naguabo, Maunabo, Yabucoa o Humacao;hombres y mujeres, mayores de 18 años. Específicamente, personasque solicitaron de forma voluntaria, o por referido de una agenciacomunitaria, los servicios de orientación y aquellas que aceptaronser parte del estudio, una vez culminaron su proceso de mediaciónen el CMC de Humacao. De la misma forma, se requirieronvoluntarios en la Sala de Investigaciones del Centro Judicial deHumacao. De esta manera, se representaron en el estudio personas quetuvieron como primera opción asistir a un proceso dirigido aldiálogo y a la cooperación (orientación sobre mediación); personasque optaron por métodos tradicionales dirigidos a mantenerdinámicas de poder, deseos de venganza y confrontación (sala deinvestigaciones); así, como personas que pasaron por el proceso demediación, para conocer el alcance de éste en la conceptualizacióndel conflicto y poder presentarlo como una alternativa real para laresolución de conflictos. La representación final de cada muestrafue de doce (12) personas, para aquellos que pasaron por el procesode orientación en el CMC, doce (12) personas que visitaron la Salade Investigaciones y seis (6) personas que pasaron por el procesode mediación. El problema a explorar consistió de: ¿Qué interpretación tienen delconflicto las personas que visitan el Centro Judicial de Humacao? y¿Cómo influye dicha interpretación en la forma en que lo manejan?Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 109
  • 109. De la teoría a la práctica: La cultura puertorriqueña del conflicto Acerca del diseño de la investigación, se utilizó uno noexperimental: transversal, correlacional, de tipo cualitativo yexploratorio. Utilizando como variable dependiente la interpretación,definida como la concepción y explicación del conflicto verbalizaday ejecutada por los participantes. Y, como variable independiente elmanejo del conflicto, definido como las reacciones que culminan enviolencia física, verbal y psicológica: demandas, litigios, represión,inacción, diálogo y/o mediación, basadas en la interpretación. Para esta investigación se utilizó como instrumento la entrevistaa profundidad, acorde a la búsqueda de la definición que le danlos participantes al conflicto y la relación de ésta al manejo de susconflictos. Se siguió un esquema de preguntas abiertas, cerradasy categorizadas que buscaron contestaciones verbales, gesticularesy situacionales, acerca de los intereses, motivaciones, figurasde autoridad, amistad, poder, dinámica ganar/perder, valores,socialización. Así, como la identificación de instituciones queconsideran necesarias para manejar los conflictos: organizaciones,y/o grupos de apoyo; percepción de la sociedad y reflexión dealternativas ante conflictos actuales en nuestro País. La observación fue, a su vez, un método de recopilación de datos.Se observó estructuralmente el ambiente de ambos escenarios:Sala de Investigaciones y Centro de Mediación de Conflictos; así,como a los participantes antes, durante y después de realizar lasentrevistas, reconociendo el lenguaje no verbal y reacciones.Hallazgos Dentro del perfil de la población impactada, un 66.7% eranféminas (n =20), mientras un 33.3% eran hombres (n=10). La edadpromedio osciló entre 18 a 65 años, para ambos géneros, siendoéstos principalmente entre 46-55 años un 36.7% (n=30), de 56-65años un 20% y de 26-35 años (20%). Todos los participantes eranresidentes de la región sureste de Puerto Rico. Sin embargo, losmunicipios de mayor representación fueron Humacao con 50% yLas Piedras con 23.3%. Auscultándose la conceptualización que tienen los participantesacerca del conflicto, aunque en la entrevista esta pregunta fue110 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 110. Camille Machado Mirandauna abierta, se categorizaron las respuestas en cuatro tipos: (1) undesacuerdo entre dos o más personas (2) una situación negativa (3)situación que provoca violencia (4) otros, relacionados al poder y ala naturaleza del conflicto. De los participantes del CMC que pasaron por el proceso deorientación (M-1), se encontró que un 58.3% (n=12) identificó queun conflicto es una situación negativa, que produce estrés, no esagradable, afecta la convivencia entre las personas, y ocurre cuandoexiste una falta de respeto. Un 33.3% describió éste como undesacuerdo entre dos o más personas, mientras un 8.3% demostrósu posición de poder, sosteniendo que un conflicto sucede con una“persona intransigente que siempre cree que tiene la razón”, y“mayormente cuando otra persona se niega a hacer lo que hay quehacer” (Ver Tabla 2.1.1). Para la muestra de la Sala de Investigaciones (M-2), un 33.3%(n=12) definió el conflicto como una situación negativa que afectados o más personas: “tu vida, tu familia y tu entorno, requieresolución inmediata” y lleva al caos. También, un 33.3% utilizó eltérmino violencia al referirse a un conflicto, identificando que escuando se violentan los derechos de la otra parte, “que un vecinoo alguien me agrede o amenace”, “cuando dos personas entran endiscusión o violencia, porque no se entienden”, y “cuando alguieninjustificadamente le hace daño a alguien por gusto”. Un 25%sostuvo que un conflicto es un problema que no se puede resolver,ni siquiera por la parte involucrada, o es algo que se puede resolveren un tribunal. Un 8.3% se limitó a definirlo como “una situacióndonde las partes no se ponen de acuerdo” (Tabla 2.1.2). Para los participantes que pasaron por el proceso de mediación(M-3) (n=6), un 66.7% describió un conflicto como un desacuerdoentre dos o más personas, un vecino o como “una forma de evitarponerse de acuerdo entre ambas partes para conseguir un objetivo”.Un 16.7% sostuvo que es una situación negativa, mientras otro16.7% definió un conflicto como: una creación automática, “soncreados sin necesidad por personas que no pueden dialogar” (Tabla2.1.3). Aquí se puede ilustrar la conceptualización negativa que se hadiscutido acerca del conflicto. La mayoría de los participantesentrevistados entienden que un conflicto es algo malo, que provocasituaciones de estrés y afecta en gran medida funciones cotidianas.Por otro lado, cada muestra presenta variaciones con relación alDerechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 111
  • 111. De la teoría a la práctica: La cultura puertorriqueña del conflicto Tabla 2.1.1 ¿Qué es para usted 8.33% un conflicto? 33.33% Un desacuerdo entre dos o más personas 58.33% Una situación negativa Otros relacionados al poder y a la naturaleza del conflicto Tabla 2.1.2 ¿Qué es para usted un conflicto? 8.33% Un desacuerdo entre dos o 25.25% más personas 33.33% Una situación negativa 33.33% Una situación que provoca violencia Un problema que no se puede resolver por uno mismo Tabla 2.1.3 ¿Qué es para usted 16.67% un conflicto? Un desacuerdo entre dos o 16.67% 66.67% más personas Una situación negativa Otros relacionados al poder y a la naturaleza del conflicto112 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 112. Camille Machado Mirandaconcepto de conflicto, representadas en los escenarios escogidospara resolver sus conflictos. Por ejemplo, aquellos participantesque pasaron por el proceso de mediación presentaron unaconceptualización del conflicto más dirigida al desacuerdo entredos o más personas, demostrando que en efecto puede llegarse auna transformación adecuada a través del proceso. Se auscultó a su vez sobre las emociones que poseen las personascuando se encuentran en una situación conflictiva. Categorizándoselas respuestas en las emociones más experimentadas por las tresmuestras, entre estos cuatro tipos: (1) coraje (2) nerviosismo oansiedad (3) sentimentalismo, incluyendo: tristeza, depresión,angustia, lástima, desagrado y (4) todas las anteriores y (5) otras.En las tres (3) muestras las personas compartieron sentirse mal enuna situación conflictiva. Específicamente, en la M-1 (n=12) la mayoría de las personassostuvieron sentir otras o todas las emociones categorizadas: un50% compartió experimentar coraje, frustración, depresión, engaño,ansiedad, tensión, tristeza, pena e incluso, lástima; sobre todo porel impacto que puede hacer a otra persona (primordialmente afamiliares cercanos). Otras emociones, como sentirse estúpido o“estable y tranquilo, pues conoce cómo manejar la situación”, seencuentran representadas en este porciento. Un 25% identificóexperimentar algún tipo de ansiedad o nerviosismo, entre estos:descontrol, estrés e insomnio. El 16.67% siente coraje: furia, molestiae irritabilidad. Mientras, a un 8.33% le afecta mucho sus emociones,sintiendo tristeza e incluso disminuyendo su alimentación: “Herebajado 30 libras con este conflicto que quiero resolver” (Ver Tabla2.3.1). En la M-2 (n=12), un 33.3% informó sentir nervios y ansiedad,incluyendo inseguridad, desesperación, (“El conflicto me quitala paz”) inquietud e impotencia: “Altera mis funciones diarias”.El 16.67% identificó todos los sentimientos, mientras un 25%identificó otros como: confusión “por no conocer la razón de lacitación”, vergüenza, preocupación, angustia, depresión, estrés yfalta de apetito. El 25% experimenta coraje, entre ellos frustración ymolestia a tal nivel que “Afecta mis funciones laborales y no deseoir a trabajar” (Tabla 2.3.2).Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 113
  • 113. De la teoría a la práctica: La cultura puertorriqueña del conflicto Las emociones en la M-3 (n=6), un 50% informó sentirse con coraje,incluyendo angustia y molestia al grado de afectar las funciones,un 33.3% sostuvo sentir otras emociones como incomodidad, eincluso todas las ya categorizadas: sentimentalismo, molestia ydesesperación, mientras un 16.6% experimenta tristeza, desagradoy sorpresa. (Tabla 2.3.3)114 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 114. Camille Machado Miranda Se puede apreciar que, en término de emociones, el promedio delas tres (3) muestras (n=30), experimenta una mezcla de sentimientosentre coraje y ansiedad e incluso las situaciones conflictivas lesprovoca una disminución en las funciones básicas de sueño yalimentación. Ningún participante consideró el conflicto como algopositivo, una oportunidad para el cambio, transformar una relacióno, incluso, para establecer comunicación con la otra parte. Con relación a la proyección de poder que se presenta en unasituación de conflicto, se encontraron diferencias equitativas entrelas opiniones. Un 50% (n=30) informó que prefiere siempre salirvictorioso en un conflicto, mientras 50% sostuvo que no le interesasalir airoso de éste. Por otro lado, dentro de las respuestas dadas, se encontró queaquellos que informaron que no prefieren salir airosos coincidieronen que: “Se debe considerar lo que diga la otra parte”; “Dialogary escuchar los puntos de vista de los demás”; “Trabajar con lasituación”; “Trabajar con profesionales que puedan ayudar a verotras perspectivas”; “Hay que aprender a ganar y a perder”; “Siestoy mal, estoy mal, no puedo ganar”; y “No siempre se tiene larazón”. El factor de tener razón, o no, fue uno determinante en todaslas muestras, sobre todo para esta pregunta, en la cual tanto laspersonas que contestaron ‘Sí’ o ‘No’, explicaron que: “Si no se tienela razón no se puede salir victorioso. Ahora, si se tiene, se lucha”. Enresumen, de las expresiones surge que los participantes prefierenDerechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 115
  • 115. De la teoría a la práctica: La cultura puertorriqueña del conflictoganar si se tiene la razón; si se está en ley, si no ha cometido loque se le imputa, siempre y cuando se sea inocente. Por otro lado,si no lo es, o no se tiene la razón, hay que perder. Otra personasostuvo que “Depende de la situación. Si no tengo la razón alguienme abrirá los ojos. Hay que ser justo.” Como se ha explicado durante esta investigación, cuandolas personas se encuentran en un conflicto se posicionan en suspensamientos y acciones, y muy frecuentemente entienden quetienen la razón. Esta contestación fue utilizada por el 33.3% (n=30)y evidencia el grado de posicionamiento en las tres (3) muestras. Las personas que contestaron ‘Sí’ describieron que: “¿A quiénno? Siempre y cuando uno sea inocente, claro que prefiero salirvictorioso”; “Todo el mundo prefiere ganar. Si se busca soluciónes para resolver un conflicto y salir airoso.”; “A todo el mundo legusta salir bien.”; “Es parte humana querer ganar”; “No es buenoestar en problemas, prefiero salir bien”; “Siempre uno entiende quetiene la razón y le gusta ganar”. Otras contestaciones se encontraban dirigidas a la búsquedade verdad, la dominación sobre el otro por encima de todo, y ala satisfacción: “Tengo las de ganar y perder, pero si se está conla verdad prefiero ganar.”; “Todos prefieren ganar, pero a vecesperdiendo se gana. Así, que como quiera gano.”; “Poder manejary enfrentar un conflicto, más aún ganarlo, me causa satisfacción”;“Ganar me satisface, pues entiendo estoy en lo correcto” (Tabla2.4.1). En términos de los grupos con los cuales se posee conflicto Tabla 2.4.1 En un conflicto, ¿Usted prefiere 50% 50% salir victorioso? Sí No116 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 116. Camille Machado Mirandafrecuentemente, las tres (3) muestras identificaron, en primer lugar,a ‘los vecinos’, con un 33.3% (=30), luego a ‘la familia’, cual arrojóel 30%; y ‘la ex pareja’, quedó en tercer lugar, con un 13.3%. Dentrode estos grupos, los participantes informaron que las personas conlas que menos les agrada, o más les afecta, estar en una situaciónconflictiva, son en primer lugar ‘la familia’ con un 66.7% y luego ‘lapareja’ con un 20%. Estos resultados demuestran la importancia delvínculo familiar, sobre cualquier otro vínculo de amistad, laboral,comunal, etc. (Tabla 2.6.1) Tabla 2.6.1Mayormente, ¿Con quién tiene conflictos? Porcentaje Porcentaje Frecuencia Porciento Válido Acumulativo Ex pareja 4 13.3 13.3 13.3 Vecinos 10 33.3 33.3 46.7 Personas desconocidas 3 10.0 10.0 56.7 Familia 9 30.0 30.0 86.7 Personas de su trabajo 2 6.7 6.7 93.3 Pareja 2 6.7 6.7 100.0 Total 30 100.0 100.0¿Con cuál de estas personas a usted le agrada menos estar en unasituación conflictiva? Frecuencia Porciento Porcentaje Porcentaje Válido AcumulativoEx pareja 1 3.3 3.3 3.3 Vecino 2 6.7 6.7 10.0 Familia 20 66.7 66.7 76.7 Personas de su trabajo 1 3.3 3.3 80.0 Pareja 6 20.0 20.0 100.0 Total 30 100.0 100.0 El concepto de conflicto se exploró de forma más general,incluyendo la conceptualización de la resolución de éstos. Para estose inquirió a los participantes si entendían que todos los conflictostienen solución. Un 86.6% cree que ‘Sí’, mientras un 13.3% sostuvoque ‘No’. Dentro de las respuestas dadas, el porciento que dijo que‘No’ resaltó que para resolver un conflicto existe la necesidad deque las partes cooperen y mantengan una buena actitud, algo queDerechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 117
  • 117. De la teoría a la práctica: La cultura puertorriqueña del conflictono es compartido por muchas personas: “Específicamente no todoslos problemas tienen solución”, “Muchas veces las personas noestán de acuerdo y no se puede dialogar.”; “Si la otra parte no estáen el ánimo de negociar, no se pude hacer nada.” A su vez, unapersona, cual compartió su creencia particular basada en su prácticabudista/espiritista, sostuvo que: “Existe un conflicto mayor a nivelsocial, político y espiritual. La gente estará siempre en conflicto ylas cosas no terminarán bien, pues así lo dicen las profecías y lasvisiones que he tenido.” Dentro de las respuestas arrojadas, por las personas que piensanque todos los conflictos pueden resolverse, se resume que la mayoríade este por ciento cree que todo tiene solución, y que existenalternativas para resolverlos: “Hay que pensar en las consecuenciasque tiene el no resolver un conflicto. Pensando así siempre seresuelven”; “Siempre hay alternativas para solucionarlos”; “Todotiene solución positiva ó negativa.”; “Para eso está el tribunal”;“Somos humanos que razonamos, por lo tanto podemos buscaralternativas.”; “A través de la comunicación y el diálogo siempre seresuelven”; “No hay nada que no se pueda resolver.”; “Todo tienesolución, menos la muerte.”; “Todo tiene un punto de partida pararesolver.”; “Siempre hay alternativas para mejorar la situación”;“Siempre se puede llegar a un acuerdo.”; “Para todo hay solución.”;“Todo se puede arreglar”; “Todo en la vida tiene salida”; “Hablandolas personas se entienden”. Como respuestas diferentes, unos participantes identificaron lanecesidad del interés para la resolución de conflictos, mientrasotros recalcaron que una situación conflictiva siempre es creadapor una de las partes, estableciendo de esta forma una naturalezaparticular de conflicto. Como método principal para resolver todos los conflictos, losparticipantes coincidieron en un 76.9% (n=26) que el diálogo y lacomunicación son las formas más efectivas. Dentro de las otrasalternativas para resolver los conflictos que se identificaron están:(i) a través del tribunal (ii) buscando ayuda profesional y(iii) actuando con consideración (Ver Tabla 2.15.1).118 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 118. Camille Machado Miranda Tabla 2.15.1¿Cree que todos los problemas pueden resolverse? Porcentaje Frecuencia Porciento Porcentaje Válido Acumulativo Sí 26 86.7 86.7 86.7 No 4 13.3 13.3 100.0 Total 30 100.0 100.0¿Cómo? Porcentaje Porcentaje Frecuencia Porciento Válido Acumulativo Diálogo / Comunicación 20 76.9 76.9 76.9 Tribunal 2 7.7 7.7 84.6 Juez 1 3.8 3.8 88.5 Ayuda profesional 2 7.7 7.7 96.2 Actuando con 1 3.8 3.8 100.0 consideración Total 26 100.0 100.0 Para conocer la conceptualización a nivel macro, se inquirióacerca de la sociedad puertorriqueña en cuanto al nivel deviolencia, reflejando que un 73.3% (n=30) entiende que en efectonuestra sociedad es una violenta, mientras un 26.7% sostuvo que‘No’ (Tabla 4.1.1).Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 119
  • 119. De la teoría a la práctica: La cultura puertorriqueña del conflicto Estas respuestas evidencian cómo las experiencias interpersonales,observadas físicamente y a través de los medios de comunicación,calan en los aspectos psicológicos/cognitivos de las personas. De lamisma forma, el concepto negativo del conflicto aporta significativay culturalmente a la visión de los conflictos sociales, en general,como situaciones de violencia. Pues, se considera ésta como elmedio de resolución más utilizados por toda sociedad. A través de la entrevista se promovió la reflexión acerca de lautilización de la mediación como alternativa para resolver losconflictos de nuestra sociedad, partiendo de la premisa que es unmétodo que fomenta el diálogo. Dentro del porciento que sostuvoque la mediación ‘Sí’ sería una buena alternativa para manejarnuestros grandes conflictos, se encontró un 90% (n=30), mientrasun 10% sostuvo que ‘No’ (Tabla 4.3.1). Las opiniones generales de las tres muestras reflejan que laspersonas podrían considerar la mediación como un método deresolución de conflictos útil para la sociedad. Pero, a nivel personaly social, la conceptualización de los conflictos es una negativa.Sin embargo, aunque a nivel personal, muchos participantes de laM2 no consideraron la mediación como método de resolución deconflictos, a nivel social demostraron interés en los beneficios deldiálogo y acuerdos que promueve el proceso. Esto presenta unacaracterística importante, pues puede demostrar que las personasreflexionan sobre los conflictos personales de una forma específica,basada en las dinámicas de poder, amistad/enemistad, pero a nivelsocial, existe una mayor flexibilidad para presentar alternativas deresolución.Hacia la transformación de nuestra sociedad: Conclusiones yRecomendaciones Basado en las respuestas recibidas por los participantes deeste estudio, y las observaciones del ambiente realizadas por lainvestigadora, los participantes y sus acompañantes, se comprobóque existe relación entre el concepto de conflicto con la forma enque se maneja éste, entre las personas que visitan el CMC y SIdel Centro Judicial de Humacao y las personas que culminan suproceso de mediación.120 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 120. Camille Machado Miranda Siendo la mediación una alternativa que promueve el diálogo para resolver los conflictos, ¿Entiende usted que puede aplicarse al manejo de los grandes conflictos de nuestro País? La mayoría de los participantes, a pesar de tener un conceptonegativo del conflicto y no considerar éste como una oportunidadpara una transformación en las relaciones, sí reconocieron que laforma más efectiva de solucionar cualquier conflicto es a travésdel diálogo. Se demostró que en términos de conflicto, se tiendea considerar más a la familia, pareja, vecinos y amigos. Por otrolado, y a pesar de esto, las emociones sentidas en un momentoconflictivo, como la ansiedad, frustración, coraje, depresión eincluso abatimiento, provocados según su concepto, de traición,falta de confianza o de respeto, provocan, a su vez, que lasconceptualizaciones sobre amistad, cambien a una de enemistad.Así, las relaciones entre familiares, vecinos y pareja, principalmente,se pierden, pues se toman actitudes que resaltan la dominación ola fortaleza de uno sobre otro, prefiriendo una ganancia, basadaen intereses particulares; lográndose con esto cierto impacto enla sociedad. La intención de comunicación se encuentra en estesentido “dormida”, pues prevalecen las ganas de demostrar que seestá en lo correcto, independientemente el vínculo que se tenga conla parte en disputa. Se está consciente de que no todos los conflictos pueden mediarse,sin embargo, muchos de los casos que se vieron, durante el periodoDerechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 121
  • 121. De la teoría a la práctica: La cultura puertorriqueña del conflictode tiempo de esta investigación, en la SI pudieron ser vistos a travésdel CMC. Si existe un interés mayoritario por la comunicación enlas personas de la región sureste de Puerto Rico y en la Isla, engeneral, ¿Por qué no sacar provecho del mismo? Para transformar la sociedad puertorriqueña con relación alconflicto, como bien se pudo elaborar a lo largo de esta investigación,se requiere de más de una alternativa, y la atención debe ir dirigidaa todos los niveles: individual, colectivo y sistémico. Dentro de lassugerencias identificadas para la región de Humacao con relación alos conflictos y su manejo, se recomienda: • Mejorar la promoción de la mediación y hacerla más efectiva en términos de iniciativa, anunciando el CMC en los televisores que informan los casos civiles y criminales a verse en las diferentes salas, localizadas en el recibidor del Centro Judicial de Humacao. Un breve resumen de los servicios que se ofrecen y especificando la localización del Centro sería de mayor beneficio para los residentes de esta zona. • Realizar un contacto más directo fuera del CMC, a través de orientaciones a las comunidades de la región de Humacao. Esto tendría un impacto positivo, ya que serviría de promoción y educación a la comunidad en general. Para mejorar el proceso de mediación a nivel de sistema, se hacenecesario: • Considerar otro modelo de mediación. Actualmente los diferentes CMC a través de la Isla, utilizan el Modelo Puertorriqueño de Mediación, el cual va dirigido a facilitar el diálogo para llegar a acuerdos que beneficien ambas partes. Este modelo presenta limitaciones con respecto al alcance del proceso, ya que se presenta como uno muy lineal. Como se pudo apreciar a lo largo de esta investigación, el conflicto en nuestra sociedad es algo mucho más complejo. Si el propósito es colaborar en gran medida a que la sociedad puertorriqueña posea una conceptualización diferente acerca122 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 122. Camille Machado Miranda de los conflictos, se hace indispensable que las instituciones identificadas para resolver éstos fomenten una percepción positiva acerca de ellos. Comenzar a ver el conflicto como algo necesario para la evolución; una incompatibilidad de objetivos que lleva a desacuerdos, pero que puede promover la oportunidad para el diálogo, el cambio, la participación, más aún el reconocimiento del otro. Considerar el conflicto como un mecanismo de balance, una forma de cooperación, y una oportunidad para la reunificación. Un modelo de tipo transformativo en el proceso de la mediación podría contribuir a las percepciones del conflicto, y convertirlas de unas caóticas a unas de gran asertividad. Como bien dijeron muchos de los participantes en estainvestigación, existen sociedades más violentas que la nuestra. Dehecho, Puerto Rico, muy a pesar de lo que se exponga diariamenteen los medios de comunicación, y según se ha evaluado en esteestudio, no tiene un nivel alto de violencia, simplemente fallamosen las formas de manejar los conflictos. Para mejorar esto a nivelsocial, se requiere apoyo de las estructuras sociales y la familia. Anivel estructural, se identifica: • Tener como primera opción la mediación, previo a la solicitud de demandas o procesos litigiosos. Esto permite que todas las personas que asisten a resolver sus conflictos por el medio judicial, conozcan sobre los beneficios de la mediación. No se trata de obligar a las personas a que pasen por el proceso de mediación, sino asegurar que conozcan del proceso, a través de la orientación. Las partes deciden si desean continuar con la mediación, o bien pasar a otros foros. Este modelo es el que se utiliza en Argentina, con grandes resultados. Para esto será necesario apoyo de los legisladores, educadores, abogados, jueces y mediadores, en la realización de una política pública sólida y activa que garantice esta transformación del Sistema Judicial.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 123
  • 123. De la teoría a la práctica: La cultura puertorriqueña del conflicto A nivel de familia y dentro de las disposiciones culturales, laeducación escolar y social se hace necesaria. • Organizar los cursos escolares desde la visión y misión que ofrece la Fundación Chana y Samuel Levis7, resulta eficaz para la educación de los niños a nivel de resolución de conflictos. • Educar a los padres mediante talleres acerca de la importancia de la socialización inicial, establecimiento de roles, responsabilidad, cooperación y consideración del prójimo. A nivel comunitario se promuevan: • Ferias de prevención para el manejo de los conflictos, en las cuales, se ofrezca asesoramiento acerca de los diferentes métodos de resolución de conflictos, orientación sobre centros de mediación a través de la Isla, y sus servicios, talleres para manejo de coraje, estrés, técnicas de negociación, comprensión del conflicto como proceso natural en la vida humana y como oportunidad para la transformación positiva; y todo aquello que pueda beneficiar significativamente nuestra cultura puertorriqueña del conflicto. • Se necesita voluntad e interés. Nuestra sociedad, como todo, no se transformará inmediatamente, pero este estudio ha demostrado que, en efecto, la teoría puede llevarse a la práctica de forma asertiva. Puerto Rico tiene una excelente alternativa para mejorar nuestro manejo del conflicto: la mediación, no sólo como proceso, sino como herramienta para mejorar nuestra convivencia.7 En esta Fundación se promueve la utilización de modelos innovadores enfocados en el desarrollo dedestrezas emocionales y sociales para los niños y jóvenes. Fomentando ambientes pacíficos, adiestrandoacerca de maneras efectivas de resolver conflictos, desarrollo de liderazgo, carácter y empatía, tannecesarios para la sana convivencia dentro y fuera del salón de clases.124 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 124. Camille Machado MirandaReferenciasAlegría, R Rivera, E. (1999) Historia y cultura de Puerto Rico: desde la época pre-colombina hasta nuestros días. San Juan, P.R. Fundación Francisco Carvajal.Boeree, G. (2007). Teorías de la personalidad. Recuperado el 24 de abril de 2009 en http://www.psicologia-online.com/ebooks/ personalidad/personalidad.htmCarabaña, J., Lamo, J. (2008). La teoría social del interaccionismo simbólico: análisis y valoración crítica. Revista Española de Investigaciones Sociológicas , 159-203.Guitart, M. E. (2008). Hacía una psicología cultural. Fundamentos en Humanidades. Universidad Nacional de San Luis, Argentina. p. 7-23.Martínez. (2009, enero 11). Cultura de Sangre. El Nuevo Día , pp 11-13.Nieves, L. (1972). Diagnóstico de Puerto Rico. Río Piedras: Editorial Edil.Nina, D. (2006). Mediación: teoría y practica. San Juan: Ediciones Situm.Policía de Puerto Rico, Superintendencia Auxiliar en Servicios al Ciudadano, División de Estadísticas. (2009). Informe Evolución anual de Delitos Tipo I. Recuperado en julio de 2010, de http://www.tendenciaspr.comRama Judicial de Puerto Rico. Informe Anual Administración de Tribunales. (2006). Recuperado en septiembre 2008, de http://www.tribunalpr.org/orientacion/informes/ supremo/2005-2006/oat-informe-anual-2006.pdfDerechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 125
  • 125. De la teoría a la práctica: La cultura puertorriqueña del conflictoRama Judicial de Puerto Rico. Informe Negociado de Métodos Alternos. (2005-2006). Recuperado en septiembre 2008, de http://www.tribunalpr.org/NegMed/Centros_Mediacion/ datos/CMC05-06.pdfRoss, M. H. (1995). La cultura del conflicto. Las diferencias interculturales en la práctica de la violencia. España: Paidós.UNESCO (1994) Perspectivas: revista trimestral de educación comparada, vol. XXIV, nos 3-4, 1994, págs. 773-799.Viyamata, E. (2003) La Conflictología: Un aprendizaje positivo de los conflictos, en Aprender del Conflicto. Conflictología y Educación. Reseña, Universidad Oberta de Cataluña, GRAO Barcelona.126 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 126. Mediación penitenciaria: Reflexiones entorno al proyecto piloto para un programade resolución de conflictos implantado enel anexo 501 del complejo correccional enBayamón de agosto-diciembre de 20081 Lisandra Rodríguez NúñezIntroducción E l modo de vida y convivencia dentro de una institucióncarcelaria presenta ciertas características que influyen negativamenteen la interrelación personal de los confinados/as y de éstos/as conla administración correccional. Ríos Martín, Pascual Rodríguezy Bibiano Guillén (2005) exponen que los procedimientosdisciplinarios ordinarios de las administraciones penitenciarias,en conjunto con las dinámicas propias del contexto penitenciario,pueden ser generadores de nuevos conflictos entre los mismos/asconfinados/as y/o éstos/as con la administración penitenciaria, locual dificulta la adopción de soluciones pacíficas a los conflictosque surgen en dicho ámbito. Tomando en cuenta lo anterior, y con el propósito de evaluaralternativas dirigidas a reconciliar y/o restaurar la relación yconvivencia entre la población confinada y la administracióncorreccional, el Departamento de Corrección y Rehabilitación dePuerto Rico, en adelante DCR, llevó a cabo un proyecto piloto deresolución de conflictos en el Anexo 501 del Complejo Correccionalde Bayamón, en adelante Anexo 501, a lo largo del periodo deagosto a diciembre de 2008. La metodología utilizada en el referidoproyecto fue la mediación, la cual brindó a los confinados de dichainstitución carcelaria la oportunidad de dialogar cara a cara conla administración correccional sobre sus necesidades, conflictos yquejas, producto de su confinamiento.1 Resumen de tesis presentada, en julio de 2010, como requisito parcial para el grado de Maestría en Artesde Sistema de Justicia con especialidad en Mediación y Transformación de Conflictos.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 127
  • 127. Mediación penitenciaria Debido a que la mediación es una herramienta que fomenta elapoderamiento de las partes implicadas en un conflicto y, a suvez, es una metodología emancipadora, me interesé en estudiar lamediación penitenciaria como posible elemento rehabilitador. Paramedir o probar dicho planteamiento, me di a la tarea de entrevistary administrar cuestionarios, tipo encuesta, a ocho (8) personasexpertas en materia de transformación de conflictos, derechopenitenciario y administración del sistema penitenciario. Además,analicé la literatura general sobre el referido proyecto piloto queobra en custodia del DCR. En síntesis, conforme a los hallazgos de la investigación, laimplementación de la mediación penitenciaria en el DCR podríatener las siguientes consecuencias afirmativas: mejoraría la relaciónentre la población confinada y los funcionarios/as correccionales;mermaría el volumen de quejas que denuncian los confinados/assobre situaciones que afectan su convivencia y confinamiento; seles estaría apoderando en materia de resolución de conflictos sinintervención de terceros/as, ni mediante el uso de la violencia; loque, a su vez, constituiría un elemento rehabilitador que podríaconsecuentemente disminuir en el porcentaje de reincidenciadelictiva.Planteamiento del problema La pregunta central de esta investigación fue: ¿qué efectos tienela mediación para solucionar los conflictos que se generan entrelos confinados y la administración del Anexo 501? y ¿cómo podríaaportar la integración de la mediación penitenciaria en el DCR a larehabilitación social de los confinados/as de Puerto Rico?. Ello, abase de un análisis de los resultados y estadísticas administradaspor el personal administrativo del proyecto piloto de resolución deconflictos que se llevó a cabo en dicha institución carcelaria, y segúnla opinión de personas expertas en materia de transformación deconflictos, derecho penitenciario y administración del sistemapenitenciario.128 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 128. Lisandra Rodríguez NúñezJustificación La Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico(1952), en su Artículo VI, Sección 19, dispone que será políticapública del Estado Libre Asociado de Puerto Rico el reglamentarlas instituciones penales del País para que sirvan a sus propósitosen forma efectiva y propendan dentro de los recursos disponiblesel tratamiento adecuado de los delincuentes para hacer posiblesu rehabilitación moral y social. Es por ello que la Ley OrgánicaNúm. 116 del 22 de julio de 1974, según enmendada, creó el DCRy dispuso que dicha Agencia tiene la responsabilidad legal decustodiar y rehabilitar a los confinados/as del País, para luegoreintegrarles a la libre comunidad como personas aptas que puedandesenvolverse en la sociedad de forma positiva. Así pues, el DCRtiene entre sus múltiples funciones el mejorar la planificación yorganizar el desarrollo de los servicios correccionales para que larehabilitación de los confinados/as tenga la más alta prioridadentre sus objetivos. Por otro lado, el Congreso de los Estados Unidos de Américaaprobó desde el 1980 la Ley Pública Número 96-2476-(H.R.-10), conocida como el Civil Rights of Institutionalized Person Act,la cual provee para la creación y desarrollo de un organismoadministrativo que promueva que cada institución correccionalresuelva efectivamente los reclamos justificados de losconfinados/as (Pereira Castillo, 2006). Su objetivo principal es quetodos/as los confinados/as recluidos/as en las cárceles de PuertoRico dispongan de un organismo administrativo al cual puedanpresentar solicitudes de remedios con el fin de minimizar lasdiferencias entre éstos/as con la administración correccional. Dicho estatuto federal dispone, además, que los confinados/as puedenplantear sus asuntos de confinamiento ante la administracióncorreccional con miras a reducir tensiones, agresiones físicas yverbales que puedan resultar de reclamos no atendidos. A su vez,obliga al DCR a evaluar todos los programas existentes en la Agenciapara facilitar el proceso de rehabilitación de los confinados/as alproveerle un mecanismo para atender justamente sus reclamos(Pereira Castillo, 2006).Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 129
  • 129. Mediación penitenciaria Sin embargo, a pesar de las disposiciones que dichos instrumentosjurídicos garantizan, Rivera de Ríos (1997); Guerrero (2006); Planas(2006); Iglesias (2006); Orta (2006) y Hamilton (2006),2 coinciden enque el DCR ha sido criticado agresivamente, a lo largo de su historia,por ser una agencia en la que impera un ambiente y convivencia deconstantes confrontaciones, tensiones y desasosiego entre la mismapoblación penal, y entre la población penal con la administracióncorreccional. Desde esta perspectiva, más allá de concordar con los mencionadosautores/as, entiendo que la resolución de conflictos en el ámbitopenitenciario puertorriqueño ha sido inefectiva en todos susaspectos a lo largo de la historia del DCR. Desde mi punto de vista,la ausencia de comunicación entre la población confinada y losfuncionarios/as del DCR ha sido uno de los móviles que ha generadomúltiples conflictos entre dichas partes; lo cual deja como únicaalternativa para los confinados/as el recurrir a los procedimientosadministrativos y/o contenciosos, ambos burocráticos, para hacercualquier reclamo relacionado a su seguridad, salud, convivencia oalgún otro aspecto de su confinamiento, en general. Según estadísticas realizadas y publicadas por el Decanato deEstudios Graduados e Investigación y la Facultad de EstudiosGenerales, Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras(2008), Puerto Rico es el doceavo País del mundo con más poblaciónpenal, de la cual se estima que un 60% de los confinados/as seráreincidente y reingresado, provocando así un brutal impacto en ladestrucción del tejido social puertorriqueño3.2 Rivera de Ríos (1997); Guerrero (2006); Planas (2006); Iglesias (2006); Orta (2006) y Hamilton (2006)son conocedores/as y estudiosos/as del derecho penitenciario y derechos humanos que han denunciadoen múltiples ocasiones que el enfoque rehabilitador del DCR es uno ineficaz e inexistente, que en nadaayuda a la rehabilitación de la población confinada. Éstos/as alegan que el enfoque rehabilitador delDCR más bien es uno opresor y punitivo, que atenta contra la dignidad, derechos humanos y derechosconstitucionales de los confinados/as.3 Según estadísticas realizadas y publicadas por el Decanato de Estudios Graduados e Investigación y laFacultad de Estudios Generales, Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras (2008), surgen lossiguientes hallazgos: - La población correccional en Puerto Rico al 30 de junio de 2003 era de 12,781 confinados/as. - Por cada 100,000 habitantes en Puerto Rico hay 402 confinados/as. - El perfil de la población correccional puertorriqueña sentenciada por lugares de procedencia al 30 de junio de 2004, reflejó que un 66.3%, correspondiente a 4,143 confinados/as, eran procedentes de barriadas y residenciales. La muestra analizada fue de 6,252 confinados/as, de los cuales 3,027 (48.4%) procedían de barriadas y 1,116 (17.9%) de residenciales. - El perfil de la población correccional puertorriqueña sentenciada, clasificada por primeros ofensores y reincidentes, reflejó que un 64.48%, correspondiente a 4,031 confinados/as, eran reincidentes. La muestra para dicho análisis fue de 6,252 confinados/as.130 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 130. Lisandra Rodríguez Núñez La Oficina de Asuntos Federales (2006) expuso que “el DCRutiliza gran cantidad de sus recursos económicos en la recopilación,procesamiento y resolución de querellas de confinados/as” (p. 1).Solamente en el año fiscal 2004-2005, el Programa de RemediosAdministrativos del DCR recibió 20,592 querellas y en el año fiscal2003 -2004, la Oficina de Asuntos Legales del DCR intervino en5,975 litigios en los tribunales del País. Entre los años 2003 - 2005,el Programa de Remedios Administrativos recibió al menos unas20,000 solicitudes de remedios, y en el año 2005, la Oficina deAsuntos Legales tenía registrados unos 3,738 casos activos en lostribunales de la Isla. Objetivos de la investigación A. Generales 1. Conocer y analizar el contenido y alcance de la propuesta federal del proyecto piloto de resolución de conflictos implantado en el Anexo 501. 2. Examinar el reglamento y los procedimientos por los cuales se rigió el referido proyecto piloto. B. Específicos 1. Auscultar en qué medida el proyecto piloto sobre mediación penitenciaria implantado en el Anexo 501 impactó los procedimientos administrativos ordinarios del DCR en cuanto a la intervención y solución de solicitudes de remedios y/o reclamos sobre los asuntos de confinamiento que presentaron los confinados de dicho anexo. 2. Indagar en cómo la integración del Programa de Resolución de Conflictos en el DCR podría impactar la relación y/o convivencia entre los confinados/as y las administraciones correccionales del País. 3. Explorar si la integración del Programa de Resolución de Conflictos en el DCR podría fomentar la rehabilitación social de la población confinada de Puerto Rico. Tan elevado porcentaje de reincidencia delictiva en parte se debe a lo ya teorizado por Torres Rivera (2000), es decir, nuestra sociedad no promueve una opinión pública favorable para la rehabilitación de individuos/as considerados/as antisociales o criminales, por lo que es el mismo sistema social el que fomenta las actitudes punitivas. Entonces, nuestra realidad demuestra que los sistemas penales y de seguridad ciudadana han fracasado en la prevención de la criminalidad (Silva Sernaque, 1996).Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 131
  • 131. Mediación penitenciariaParadigma realista: Conceptualización del conflicto y la justiciarestaurativa Toda vez que el conflicto es una constante sociológica, la presenteinvestigación fue dirigida y enfocada según la perspectiva delparadigma realista. Nina (2006) define el conflicto como “unainteracción en negativo o confrontacional entre dos o más personasque tienen una discrepancia profunda por un asunto de naturalezasubstantiva, procesal o emocional” (p. 27). Dicha discrepancia, elautor la describe como una en la cual las personas no tienen lacapacidad o destrezas para manejar el conflicto. Para Ríos Martín, et al. (2005) “el conflicto puede aparecer cuandouna persona o institución niega la existencia de un derecho de otrasobre un bien que le pertenece” (p. 17). Según los citados autores,esto fomenta el surgimiento de sentimientos de inseguridad,confusión, incertidumbre, necesidad de autodefensa que generanodio, desprecio, dificultad para la empatía, sobrevaloraciónpersonal, negación de la validez del otro, auto justificación de loserrores propios y percepción de la posición personal como únicasalida posible al conflicto. A lo anterior se le suma el hecho de que lainteracción de las partes, sean personas o instituciones, intensifica elconflicto, puesto que las personas interactúan mediante la dinámicaacción reacción, donde la respuesta de uno sirve de estímulo al otropara volver a comenzar el proceso de hostilidad reafirmándoseen sus posiciones, y generando acciones de castigo y de defensabasados en el odio y en deseos de venganza. A pesar de que el conflicto puede ser dañino para las partes,éstos/as deben reconocer que el mismo es un fenómeno social ycomo tal se puede atender, administrar, y sobretodo transformar;pero, para ello se necesita algún tipo de metodología. CuandoNina (2006) hizo mención a dicha metodología, se refirió a una“combinación de destrezas teóricas y prácticas que permitan a laspartes manejar adecuadamente el conflicto” (p. 28). Un ejemplo deesta metodología es la mediación. Igualmente, el conflicto puede tener un eje cultural basado enlas experiencias y memorias colectivas, por lo que la metodologíaque se utilice para resolverlo está en muchos casos asociada con el132 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 132. Lisandra Rodríguez Núñezgrado de escolaridad y destrezas del interlocutor/a (Nina, 2006). Asu vez, el autor sugiere que a mayor grado de destrezas y/o nivelde escolaridad, mayor puede ser la posibilidad de que las personaspuedan transformar sus conflictos de forma satisfactoria aplicandosu intelecto. Nina (2006) aclara que ello dependerá del grado deeducación, socialización, destrezas de vida adquiridas, controlemocional y otros factores circunstanciales de cada ser humano. El conflicto está compuesto por tres niveles, el directo, elestructural y el cultural, los cuales requieren ser intervenidos para sureconstrucción, reconciliación y resolución4 (Galtung, 1998). Es porello que resulta incorrecto pensar que los conflictos pueden resolverseen un nivel y con una sola metodología. Para su efectiva resolucióny transformación, es necesaria la intervención multidisciplinaria, asícomo también un análisis preciso para poder examinar las distintascaras que puede tener el conflicto (Nina, 2006). Conforme a lo antes mencionado, y considerando muy en especialque el conflicto es un fenómeno social que puede ser atendido,administrado y transformado, resulta meritorio discutir el enfoquerestaurativo, por éste perseguir en su esencia el apoderamiento delas partes (entiéndase los infractores/as, las víctimas, perjudicados/as y la comunidad) para que éstos/as evalúen por sí mismos/as las posibles alternativas para reparar los daños causados sinintervención de autoridades judiciales, entre otros elementos. La justicia restaurativa persigue la reparación del daño causadoa las personas y a las relaciones más que en castigar a los/asdelincuentes (McCold y Wachtel, 2003). Asimismo, ve los actoscriminales en forma más amplia, involucra más partes en respuestaal crimen y mide el éxito de forma diferente5 (Centro para la Justiciay la Reconciliación, 2005). El postulado fundamental de la justiciarestaurativa es que el delito perjudica a las personas y a las relaciones4 Para Galtung, debe reconstruirse la violencia directa, debe ocurrir reconciliación entre las partes endisputa y el conflicto debe resolverse desde su raíz, toda vez que “si se hace una de estas tres cosas sin lasotras dos, no se obtendrá ni siquiera la que se hace” (p. 17).5 Cuando el autor teoriza que la justicia restaurativa ve los actos criminales en forma más amplia, se refierea que en vez de defender el crimen como simple transgresión de las leyes, el enfoque restaurativo reconoceque los infractores dañan a las víctimas, comunidades y a ellos mismos/as. El elemento de involucrar máspartes en la respuesta al crimen se refiere a que en vez de darle los papeles clave solamente al gobierno yal infractor/a, se incluye también a las víctimas y a las comunidades. Asimismo, el planteamiento de quedicha metodología mide el éxito de forma diferente se refiere a que en vez de medir cuanto castigo fueinfringido, mide cuánto daño es reparado o prevenido.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 133
  • 133. Mediación penitenciariaentre éstas, y que la justicia necesita la mayor subsanación del dañoposible (McCold y Wachtel). Los programas de justicia restaurativa habilitan y apoderan alas víctimas, a los infractores/as y a las comunidades afectadaspara que todos/as estén directamente involucrados/as en dar unarespuesta al crimen y, a su vez, afronten los daños materiales, físicossociales, psicológicos y relacionales causados por el crimen (Centropara la Justicia y la Reconciliación, 2005). Para Zernova (segúncitado en Viano, 2009) hay cinco objetivos que deben cumplirse enun programa o sistema para que sea considerado verdaderamenteparte de la justicia restaurativa, a saber: 1. Participación voluntaria de las partes implicadas. 2. Sanar lo que ha sido dañado o destruido. 3. Responsabilidad plena y directa. O sea, el infractor/a entiende cómo sus actos afectaron a la/s víctima/s y busca alternativas para reparar el daño, asimismo la/s víctima/s y la comunidad escuchan al infractor/a para entender las razones que tuvo para cometer dicha infracción. 4. Reconciliar a las partes y reintegrarles a la comunidad. 5. Evitar más daños y perjuicios en el futuro. Igualmente, la práctica de la justicia restauradora se apoya sobrecuatro pilares fundamentales, a saber (Viano, 2009): 1. Disculpas y resarcimiento por parte del infractor/a hacia la/s víctima/s. 2. Reintegración del infractor/a a la comunidad como un miembro integral, productivo y útil. 3. Encuentro entre víctimas y victimarios/as, en miras a examinar las posibilidades de resolver el conflicto. 4. Participación de todas las partes implicadas en el conflicto. En fin, y tomando en consideración que todas las partes sonafectadas por el delito, la justicia restaurativa propone reunirles ydarles una nueva posibilidad de vida, sin rencores, y comprendiendo,no justificando, lo sucedido.134 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 134. Lisandra Rodríguez Núñez A pesar de todo lo antes mencionado sobre el enfoque restaurativo,al presente, la sociedad puertorriqueña no se ha beneficiado delmismo porque su sistema de justicia criminal está configuradodesde un enfoque vindicativo que castiga a los/as delincuentespara dar justicia a las víctimas del delito. Aunque el Código Penalde Puerto Rico considera penas de enfoque restaurativo, como losservicios comunitarios y la restitución, éstas deben ser impuestasmediante sentencia judicial exclusivamente (Nevares Muñiz, 2008).La posibilidad de un encuentro de diálogo entre delincuentes yvíctimas para que éstos/as examinen en conjunto alternativasviables que puedan reparar el daño causado como consecuenciadel delito, es una práctica poco común en Puerto Rico. De hecho,tan reciente como el 17 de febrero de 2010, el Tribunal Supremode Puerto Rico determinó que la mediación es incompatiblepara atender conductas delictivas en casos de menores, y que lospropósitos de los estatutos existentes, según configurados, no seajustan a los propósitos y naturaleza de la mediación (Pueblo dePuerto Rico v. En interés del menor C.L.R. y A.V.L., 2010 T.S.P.R. 20).Revisión de literatura Para efectos del presente escrito, sólo se presenta la literaturarelacionada a la mediación penitenciaria, metodología que ensu esencia es cónsona a la justicia restaurativa por ser, segúnVinyamata (2003), un proceso que facilita la comunicación entrelas partes en miras a que se establezcan acuerdos mutuos, que lespermitan recomponer las relaciones y dar por acabado, o por lomenos mitigado, el conflicto. Tal y cual fue mencionado anteriormente, el modo de vida yconvivencia dentro de una institución carcelaria presenta ciertascaracterísticas6 que influyen negativamente en la interrelaciónpersonal de los confinados/as y éstos/as con la administracióncorreccional. Para Ríos Marín, et al. (2005) “la intervencióninstitucional a través de los procedimientos disciplinarios ordinarios6 Las características en cuestión son las siguientes: convivencia obligada en un lugar cerrado, dentro deun espacio reducido y hacinado; inexistencia de un espacio físico para la intimidad y para la elaboraciónde procesos de reflexión sobre sentimientos y conductas; desconfianza ante la administración correccionalen general por lo que los confinados/as suelen resolver sus conflictos de forma personal y clandestina(Ríos Martín, et al.).Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 135
  • 135. Mediación penitenciariafuncionan desde un sistema de justicia vindicativa7 que terminanagudizando los conflictos que surgen en el ámbito penitenciario,toda vez que su efecto preventivo se basa en la utilización demétodos intimidatorios de pérdida de beneficios o privilegiospenitenciarios” (p. 22). La dinámica que se crea con los procedimientos disciplinariosordinarios no está encaminada al descubrimiento de la verdada través de la sinceridad y honestidad de las partes en miras ala solución dialogada de las situaciones conflictivas existentes.Parafraseando lo anterior, desde la perspectiva de Ríos Martín, et al.(2005), sin verdad no hay diálogo, sin diálogo no hay posibilidadesde reconocimiento del daño, y sin tal reconocimiento no existereparación ni mucho menos el perdón. Es por ello que estos autoresconsideran necesario para la solución de los conflictos en el ámbitopenitenciario un giro hacia la justicia restaurativa. De acuerdo al enfoque de justicia restaurativa, la mediación esuna herramienta que propicia la resolución de conflictos entre laspersonas y consiste en un proceso de conciliación y compromisodonde las partes deciden de forma mutua y aceptable cómo trabajaren conjunto para alcanzar la meta del acuerdo, la cual dará fin a suproblemática (Goodman, 2004). Aplicando la mediación en el ámbito penitenciario, RíosMartín, et al., definen la mediación como “un método de soluciónpacífica de conflictos basado en el diálogo, el cual permite que laspersonas implicadas asuman la responsabilidad de su conducta,el protagonismo de la solución del conflicto y el que recobrensu estado emocional previo al inicio del conflicto” (p. 29). Lamediación penitenciaria permite que, tanto la población confinadacomo funcionarios/as de los sistemas carcelarios, puedan aprendera percibir e interpretar los conflictos desde otros puntos de vista,teniendo en cuenta el interés propio, pero también el de la otra parte,reconociendo los errores cometidos en la forma de relacionarse ycomprendiendo los de la parte contraria (Ríos Martín, et al.). Por otro lado, la mediación penitenciaria posibilita el diálogointerpersonal, social e institucional entre los mismos/as7 Ríos Martín, et al., describen el término justicia vindicativa como “un enfoque basado en posturasdialécticas de enfrentamiento que ignora la situación y/o sentimientos de las partes” (p. 22).136 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 136. Lisandra Rodríguez Núñezconfinados/as y entre éstos/as con la administración penitenciaria.Ésta constituye un prometedor intento por resolver los conflictosresultantes del ámbito penitenciario de forma más dialogaday pacífica que mediante enfrentamientos o utilización de laviolencia o procesos contenciosos. También, permite devolverresponsabilidad a las partes, minimizar la violencia concurrente yreforzar los patrones de conducta mediante la utilización de mediosno violentos para hacerle frente a los conflictos (Ríos Martín, et al.,2005). A diferencia de los procedimientos disciplinarios ordinariosque utilizan las administraciones penitenciarias, la mediación, comoelemento alternativo para la resolución de conflictos, promueveuna convivencia pacífica y reduce los comportamientos violentospor parte de la población confinada (Ríos Martín, et al.). Según éstos autores, las ventajas que la mediación penitenciariaofrece, si se le compara con los procedimientos administrativosordinarios, incluyendo la vía judicial, son de un menor costoeconómico y emocional para las partes, una resolución másrápida y positiva del conflicto, así como la creación de acuerdossatisfactorios para las partes implicadas, entre otras. A diferencia dela mediación, el contexto legal fomenta la confrontación, favorece laincomunicación y potencia la rigidez y la intransigencia; mientrasque en el contexto legal el conflicto es percibido como una amenazapermanente, en la mediación es percibido como una oportunidad.Metodología El diseño de la investigación fue uno no experimental exploratorio,toda vez que no manipulé variables, más bien lo que hice fueexplorar el tema de investigación, mediación penitenciaria, comoun fenómeno novedoso y escasamente estudiado en Puerto Rico.Ello, con el propósito de aportar a los conocimientos teóricos dela metodología en cuestión mediante los resultados investigativosque obran en la tesis y, a su vez, crear un punto de partida paraestudios e investigaciones posteriores de mayor profundidad sobrela mediación penitenciaria en Puerto Rico.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 137
  • 137. Mediación penitenciaria A base de un análisis de las estadísticas, memoria, registros yexpedientes administrados por los funcionarios/as que estuvierona cargo del proyecto piloto para un PRC en el DCR, conocí y evaluécuáles fueron los efectos que tuvo el referido proyecto piloto enlos confinados del Anexo 501. A su vez, indagué en cómo podríaaportar la integración de la mediación penitenciaria en el DCR ala rehabilitación social de los confinados/as de Puerto Rico. Ello,lo hice mediante entrevistas individuales y cuestionarios tipoencuesta que administré a los participantes de la investigación. Las personas expertas en materia de transformación de conflictosque participaron de la investigación fueron: (1) Dra. Marta ÁngelisRivera; (2) Lcda. Rosa M. Coto González; (3) Gustavo GuevaraGarisoain. Todos ellos son mediadores/as certificados por elNegociado de Métodos Alternos para la Solución de Conflictosadscrito al Tribunal Supremo de Puerto Rico, y participaron comomediadores/as en el proyecto piloto para un PRC. Por otro lado, los profesionales en cuanto a materia de derechopenitenciario que participaron de la investigación fueron: (1)Lcdo. Jorge Santiago Carrasquillo; y, (2) Lcdo. Damián PlanasMerced, ambos abogados especializados, desde hace más de 20 y10 años, respectivamente, en representación legal de confinados/asante el DCR y los tribunales del País. Los profesionales expertos/asen materia sobre administración de sistemas penitenciarios fueron:(1) Linda Morales Torres, Directora y Coordinadora del proyectopiloto para un PRC en el DCR; y, (2) Osvaldo Alvarado Miranda,Agente Investigador del DCR y experto en gangas. Por último, participó de la investigación la Dra. Lina M. TorresRivera, quien ha realizado minuciosos estudios investigativos sobreel ámbito penitenciario en Puerto Rico y, a su vez, ha contribuidoa los conocimientos teóricos de dicha materia mediante suspublicaciones literarias. Sin embargo, para fines de la investigación,la doctora Torres participó como académica. Los instrumentos de investigación administrados fueronentrevistas individuales y cuestionarios tipo encuestas compuestosde preguntas abiertas y cerradas. Tanto el cuestionario como laspreguntas guías utilizadas para las entrevistas estaban compuestospor las mismas interrogantes, ello con el propósito de medir lasmismas variables.138 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 138. Lisandra Rodríguez NúñezResultados y discusión En primera instancia se presentan los hallazgos del análisis dela literatura correspondiente al proyecto piloto para un PRC queobra en custodia del DCR. Luego, se discuten los resultadosde los instrumentos administrados a los participantes de lainvestigación. De un escrito intitulado Informe Final Programático surge que elDepartamento de Justicia de Puerto Rico subvencionó el proyectopiloto mediante la asignación de fondos económicos ascendentesa la suma de $101,360.00. El PRC, ya integrado en el Anexo 501,comenzó a recibir referidos por parte del PRA y ofrecer sus serviciosa los confinados de dicho Anexo a partir del 4 de agosto de 2008 yfinalizó el 15 de diciembre de 2008. El equipo de mediadores/asestuvo compuesto por seis (6) profesionales en la materia. Según otro documento intitulado Informe Estadístico de lasSolicitudes de Reconsideración referidas por la División de RemediosAdministrativos, el PRA refirió al PRC un total de 56 Solicitudes deReconsideración radicadas por los confinados del Anexo 501. De lasreferidas 56 solicitudes, 45 confinados (80%) aceptaron participar delproceso de mediación y en 36 casos (80%), de los 45 que aceptaronmediar, se lograron acuerdos en miras a resolver los conflictosobjetos de las reclamaciones realizadas por los confinados ante elPRA. Sin embargo, de los 45 confinados que aceptaron participardel proceso de mediación, hubo nueve casos (20%) en los que no seobtuvo acuerdos entre las partes8. En cuanto a los mencionados 36acuerdos que sí se obtuvieron, los mismos fueron cumplidos en sutotalidad. Resulta importante destacar que hubo acuerdos que secumplieron en el momento, es decir, en el proceso de mediación.En cuanto a los acuerdos que no se cumplieron en el momento, elpersonal administrativo del proyecto piloto se encargó de darles8 Según el Informe Estadístico de las Solicitudes de Reconsideración referidas por la División de RemediosAdministrativos, esos nueve casos en los que no se obtuvieron acuerdo/s entre las partes se resolvieronde la siguiente manera: uno se resolvió por orientación durante el proceso de mediación sin necesidad deque se llegara a acuerdo alguno; uno se resolvió previo a que se llevara a cabo el proceso de mediación;en otro caso, el confinado se retiró del proceso antes de que se llevara a cabo la mediación; en otro de loscasos no procedía la mediación por ser un asunto no mediable de acuerdo a los reglamentos del DCR; losrestantes cinco casos en los que no se obtuvieron acuerdos fue debido a que el PRA emitió resolucionesantes de haberse cumplido el término de los diez días cedidos al PRC para que se llevara a cabo el procesode mediación.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 139
  • 139. Mediación penitenciariael correspondiente seguimiento en miras a que se cumplieran a labrevedad posible, lo cual variaba dependiendo de la complejidadde cada acuerdo. Lo significativo para el proyecto piloto fue quelos 36 acuerdos obtenidos, como parte del proceso de mediación,fueron cumplidos por el DCR en su totalidad, ello según confirmóla Coordinadora del proyecto piloto (Linda Morales Torres,comunicación personal, 2 de diciembre, 2009). Asimismo, es meritorio destacar que el tipo de conflicto referidopor el PRA para la intervención del PRC, fueron quejas relacionadascon el incumplimiento de los deberes ministeriales de funcionarios/as del Área Médica y/o de Servicios de Salud, del Área de RecordCriminal, de Trabajadores Sociales y de los Oficiales de Custodiadel Anexo 501, entre otros/as. De un análisis de los datos que obran en cada uno de losexpedientes correspondientes a los casos que atendió el PRC, surgeque de los 36 casos resueltos mediante acuerdos entre las partes,unos seis casos (17%) fueron sobre quejas relacionadas a serviciosde salud, nueve casos (25%) fueron sobre quejas relacionadasa servicios sociopenales, cinco casos (14%) fueron sobre quejasrelacionadas a servicios del Área de Récord Criminal, ocho casos(22%) fueron sobre quejas relacionadas a las funciones de losOficiales de Custodia y los restantes ocho casos (22%) fueron quejasrelacionadas a otros asuntos concernientes a su confinamiento. Por otro lado, el ya mencionado Informe Final Programáticomanifiesta ciertas situaciones que favorecieron, y otras quelimitaron, el desarrollo del proyecto piloto para un PRC duranteel periodo de agosto a diciembre de 2008. Asimismo, existe otroescrito intitulado Informe de Evaluación del Proyecto de Resoluciónde Conflictos realizado por la Dra. Bárbara González Hilario,quien fungió de forma pro bono como evaluadora externa alproyecto piloto y al DCR, del cual surgen otros logros, fortalezasy debilidades del proyecto piloto que no son contemplados en elreferido Informe Final Programático. A continuación se presentan enconjunto algunas de las situaciones que favorecieron, y otras quelimitaron, el desarrollo del proyecto piloto en cuestión (refiérase ala Tabla 1 que se muestra a continuación).140 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 140. Lisandra Rodríguez Núñez Tabla 1: Situaciones que favorecieron y limitaron el desarrollo del proyecto pilotopara un PRC Logros y fortalezas Debilidades La aceptación y participación de La burocracia de los procesos los confinados en los diferentes administrativos del DCR, del servicios ofrecidos. Anexo 501 y del Departamento de Justicia de Puerto Rico. El compromiso y apoyo de los Integraban a otros/as funcionarios/as del Anexo 501, del funcionarios/as que podían PRA, del Sub-Director Regional resolver el conflicto en el del Área Este y los mediadores/as. transcurso del proceso, no desde el principio. Los confinados tuvieron la Falta de conocimiento por parte oportunidad de hablar. de los funcionarios/as del Anexo 501 y de los confinados sobre los beneficios de la mediación y del proceso en general. Hubo casos en los que el acuerdo Facilidades inadecuadas para se cumplía en el momento. garantizar la privacidad y confidencialidad del proceso. A su vez, según surge del mencionado Informe de Evaluacióndel Proyecto de Resolución de Conflictos, el personal administrativodel PRC interesaba conocer las opiniones y sugerencias de losconfinados sobre el proyecto piloto en cuestión. A esos efectos,realizaron una encuesta en la cual se les preguntó a los confinadossobre el proceso de mediación, la colaboración de los funcionarios/as del DCR en el proceso, y sobre su satisfacción en relación a losservicios recibidos. Refiérase a la Tabla 2 para conocer algunas delas preguntas y respuestas más relevantes de dicha encuesta.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 141
  • 141. Mediación penitenciaria Tabla 2: Resultados de la encuesta realizada a los confinados sobre el proyecto piloto9 Pregunta Respuesta Porcentaje ¿Le explicaron el proceso de mediación y las Sí 100% ventajas del mismo? ¿El proceso llenó sus expectativas? Sí 67% ¿El proceso de mediación aumentó su No 56% confianza en los funcionarios/as del DCR? ¿Cuándo medió, logró algún acuerdo? Sí 94% ¿El mediador/a ayudó a que se lograra algún Sí 94% acuerdo? ¿Los mediadores/as fueron imparciales en su Sí 89% actuación? ¿Les ayudó la mediación a aprender sobre Sí 94% acciones alternas para solucionar conflictos? ¿Los funcionarios/as del DCR estuvieron Sí 71% dispuestos a colaborar? ¿Los funcionarios/as del DCR facilitaron que Sí 89% se lograran acuerdos? ¿El proceso de mediación mejoró su comunicación con los funcionarios/as del Sí 61% DCR? ¿Se sienten satisfechos de los servicios Satisfecho 43% recibidos? Muy satisfecho 38% ¿Se sienten satisfechos de los acuerdos Sí 61% obtenidos? Muestra: 21 confinados9 Los datos proyectados en la Tabla 2 fueron obtenidos en su totalidad del Informe de Evaluación delProyecto de Resolución de Conflictos redactado por la doctora Bárbara González Hilario, evaluadoraexterna, quien estuvo a cargo de administrar la encuesta a los confinados. Para efectos del presente escrito,sólo se proyectaran los resultados con mayor puntuación.142 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 142. Lisandra Rodríguez Núñez Por último, en lo que respecta a la revisión de literatura que obra bajo lacustodia del DCR, surge de ésta que en noviembre de 2007 se sometió unaPropuesta de Continuación - Proyecto piloto de Resolución de Conflictos,en adelante Propuesta de Continuación, ante el Departamento de Justiciade Puerto Rico, División de Recursos Externos, bajo el Programa EdwardByrne Justice Assistance Grant (Programa EBJAG, por sus siglas eninglés). La Propuesta de Continuación solicitaba la subvención de fondosfederales ascendentes a la suma de $115, 200.00 para la continuidad delproyecto piloto en cuestión por el término de un año adicional, el cual seríacomprendido desde el 2008 hasta el 2009. En cuanto a la Propuesta de Continuación, una diferencia que noté alcompararla con la propuesta inicial, según enmendada, fue un aumentode 3% en su meta de impacto. Es decir, inicialmente la meta del PRCera impactar en un 7% el proceso de reconsideración de las Solicitudesde Remedios Administrativos que radican los confinados del Anexo 501ante el PRA y la Propuesta de Continuación incrementó su meta al 10%,lo que manifiesta un mayor compromiso por parte del PRC en cuanto a laintervención de resolución de conflictos en el ámbito penitenciario. De otra parte, en lo que respecta a los instrumentos administrados alos/as participantes de la investigación, a continuación se presentan laspreguntas, respuestas, comentarios y recomendaciones más relevantes. Se les preguntó a los/as participantes si la mediación penitenciariapodría mejorar la relación entre las partes, o sea, entre la poblaciónconfinada y los funcionarios/as del DCR. A tal cuestionamiento,el 100% de los/as participantes opinó afirmativamente. Ello fueconfirmado por la mayoría de los confinados, representados por el61%, que participaron de la encuesta administrada por la evaluadoraexterna del PRC, quienes confirmaron que el proceso de mediaciónmejoró su comunicación con los funcionarios/as del DCR. A su vez, se les preguntó a los/as participantes si la mediaciónpenitenciaria podría fomentar la rehabilitación social de lapoblación confinada, a lo que un 87.5% contestó afirmativamente.Desde mi punto de vista, los hallazgos de la presente variable soncónsonos a las disposiciones de la Constitución de Puerto Ricoy la Ley Orgánica del DCR, las cuales garantizan que la Agenciadebe propender dentro de los recursos disponibles el tratamientoDerechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 143
  • 143. Mediación penitenciariaadecuado de los delincuentes para hacer posible su rehabilitaciónmoral y social, siendo ésta su más alta prioridad. Como respuesta a otra de las interrogantes, un 87% de los/as participantes opinó que la mediación penitenciaria podríaapoderar a la población confinada para que éstos/as puedanresolver problemas futuros sin intervención de terceras personas10.A lo anterior, la doctora Torres Rivera añadió que el referidoapoderamiento podría propender la resolución de conflictos enel ámbito penitenciario sin que medie la violencia. Nótese quetal apoderamiento podría ser puesto en práctica por los que seanreintegrados/as a la libre comunidad. Entiéndase por ello, que lapoblación en cuestión contaría con los conocimientos básicos quele permitiría resolver sus conflictos futuros sin intervención deterceras personas y/o uso de la violencia como metodología enla libre comunidad. Por consiguiente, entiendo que los índices dereincidencia delictiva podrían mermar. Replicando otra de las preguntas, un 75% de los/as participantesentiende que el DCR debería integrar programas de resoluciónde conflictos en todas las instituciones carcelarias del País. Sinembargo, a modo general los/as participantes contestaron que, enla alternativa, podría contemplarse la integración de programasde resolución de conflictos por región o por complejo correccional,siempre y cuando sean los mediadores/as quienes se trasladena la institución que requiera el servicio, no el confinado/a a lasoficinas regionales. Complementando la pregunta anterior, un 75%de los/as participantes opina que la integración de programas deresolución de conflictos en todas las cárceles del País tendría comoconsecuencia la disminución de radicaciones de solicitudes deremedios administrativos y recursos judiciales en los tribunales.����������������������������������������������������������������������������������������������� Resulta meritorio destacar que la misma población confinada coincide con los hallazgos de lapresente variable. Por ejemplo, el 94% de los confinados, que participaron en la encuesta administradapor la evaluadora externa del PRC, opinó que mediante la mediación podría aprender a resolver susconflictos futuros sin intervención de terceros/as, así como aprender sobre otras metodologías alternasa los procedimientos contenciosos. Es decir, que mientras más exposición tengan los confinados/as alproceso de la mediación, mayor será la oportunidad para aprender sobre los beneficios que ofrece dichametodología y, a su vez, adquirir los conocimientos que propenderán su apoderamiento en cuanto aresolución de conflictos sin intervención de terceros/as.144 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 144. Lisandra Rodríguez Núñez Tomando en consideración que la convivencia dentro de unrégimen de espacios cerrados, más todo lo que implica el ámbitopenitenciario, genera múltiples tipologías de conflictos, se lepreguntó a los/as participantes si debería incluirse la mediaciónentre pares. Ello, en adición a la mediación entre confinados/as yfuncionarios/as del DCR. A tal cuestionamiento, un 75% de los/asparticipantes opinó que sí debería integrarse la mediación entre lamisma población confinada. Sin embargo, los/as participantes entendieron, a modo general,que en el ámbito penitenciario de Puerto Rico existe lo que se conocecomo la subcultura de las gangas, hecho que debería tomarse enconsideración a la hora de querer integrar dicha metodología.Según Alvarado Miranda, la estructura e ideología de las gangas yla convivencia entre éstas podría afectar los elementos básicos de lamediación. Por dar un ejemplo, la doctora Torres Rivera expuso quecomo consecuencia de interrelación entre las gangas, podría verseafectada la toma de acuerdos de forma voluntaria y mutuamenteaceptada por las partes. Es decir, tanto Alvarado Miranda comola doctora Torres Rivera, indicaron que los líderes de las gangasexistentes en la cultura penitenciaria de Puerto Rico podríaninfluenciar, o hasta imponer determinaciones, en los acuerdos quedeben ser tomados sólo entre las partes en conflictos. Según la experiencia laboral y conocimiento académico queme permiten llegar razonablemente a mis análisis sobre talesaseveraciones, concuerdo en que existe la probabilidad de quepueda verse afectado el proceso de mediación penitenciaria entrepares por los motivos ya expresados. Sin embargo, el conflicto es unfenómeno social y como tal se puede atender, administrar y sobretodo transformar (Nina, 2006). Claro está que manifestándose elconflicto dentro del ámbito penitenciario, es responsabilidad y deberministerial de los regímenes carcelarios analizar y determinar cómoproceder para una efectiva administración de éste, incluyendo laintervención directa con las referidas gangas. No me refiero aquí ala erradicación de las gangas, grupos o asociaciones de confinados/as, más bien a que el DCR debe comenzar por reconocer ysalvaguardar los derechos humanos, constitucionales e inalienablesde la población que custodia. ¿Por qué? Porque esta es una de lasrazones por las cuales se crean las gangas en el ámbito penitenciario,Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 145
  • 145. Mediación penitenciariapara defender sus derechos que entienden la Agencia y/o el Estadole han violentado. Tal y cual mencionan Ríos Martín, et al. (2005) “elconflicto puede aparecer cuando una persona o institución niega laexistencia de un derecho de otra sobre un bien que le pertenece”(p. 17). Por otro lado, en respuesta a otra interrogante, un 37.5% de los/asparticipantes opinó que debería contemplarse la interrelación demetodologías como la justicia restaurativa mediante la mediaciónentre la población confinada con las víctimas, sus familiaresy/o adeptos/as11. Sin embargo, otro igual porcentaje de los/asparticipantes opinó adversativamente. Por su parte, el licenciadoSantiago Carrasquillo alegó que previo a contemplar la idea encuestión, debe legislarse al respecto, toda vez que en Puerto Ricoexisten jurisprudencias que en protección a las víctimas, susfamiliares y/o adeptos, prohíben a la población confinada acercarsea éstos/as. No obstante, y a pesar de los hallazgos de la presente variable,entiendo que la sociedad puertorriqueña debe considerar dar ungiro hacia la justicia restaurativa. En lo que respecta al ámbitopenitenciario, resulta meritorio destacar que enfocarse en reparar eldaño (material, físico, social y/o psicológico, entre otros) causadocomo consecuencia de la actividad delictiva, más que en castigara los delincuentes por violentar una disposición estatutaria; lamediación podría contribuir a la rehabilitación social de éstos/as. Siel DCR creara programas con enfoques restaurativos, para que todaslas partes estén directamente involucradas en dar una respuesta alcrimen, podrían fomentar el apoderamiento de las víctimas, de losconfinados/as y de las comunidades afectadas. En fin, desde mi análisis personal, los hallazgos obtenidosvalidan la mediación penitenciaria como una metodología alternade resolución de conflictos en el ámbito penitenciario, que podríapropender la rehabilitación social de la población confinada y elque mejoren las relaciones interpersonales entre los confinados/asy los funcionarios/as correccionales.���������������������������������������������������������������������������������������������������� Complementando las respuestas a la pregunta anterior, un 50% de los/as participantes opinó que lajusticia restaurativa podría fomentar la reconciliación entre la población confinada y las víctimas, susfamiliares y/o adeptos/as. De hecho, la doctora Torres Rivera puntualizó que la justicia restaurativa esfundamental para la rehabilitación y restauración de la población confinada. En adición a ello, un 62%de los/as participantes opinó que la práctica de metodologías como la justicia restaurativa fomentaría larehabilitación social de la población confinada.146 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 146. Lisandra Rodríguez NúñezConclusiones y recomendaciones Conforme a todo lo antes discutido, y en especial a los hallazgosde la investigación, resulta imprescindible que las sociedadesfomenten el continuo desarrollo de esas destrezas y habilidadesque permitan a las personas transformar sus conflictos de manerasatisfactoria, y sin tener que recurrir al uso de la violencia. A pesarde los múltiples elementos que esto implica, lo anterior podríalograrse mediante la educación adecuada sobre resolución deconflictos y el compromiso real que debe tener la sociedad con losconflictos que se generan a diario. La población confinada, muy a pesar de su condición deconfinamiento y libertad restringida, no deja de ser parte esencialde la sociedad. De hecho, son señalados/as como aquellos querepresentan un atentado en contra de los mejores intereses y elbuen funcionamiento de la sociedad, por haber administradodeficientemente sus conflictos, en muchos casos mediante el uso dela violencia. Los confinados/as también representan una parte dela sociedad que necesita desarrollar ciertas destrezas y habilidadesque les permitan solucionar y transformar sus conflictos de manerasatisfactoria y sin violencia. Tal apoderamiento es sólo uno de losmúltiples elementos que contempla la rehabilitación social, finprimordial del DCR. Ciertamente, la rehabilitación social de la población confinadarequiere de la intervención de múltiples disciplinas (psicología,sociología, pedagogía, entre otras), incluyendo el interésindividual de cada confinado/a. Por ejemplo, los psicólogos/asdel DCR intervienen en la modificación de la conducta delictivade los convictos/as, mientras que los pedagogos/as le imparteneducación académica y vocacional, con el propósito de que, cuandodicha población cumpla su sentencia y regrese a la libre comunidad,puedan desenvolverse en la sociedad sin delinquir. Al menos esa esla utopía. Para mí, una de estas disciplinas también puede ser lamediación, puesto que es una metodología que busca apoderar alas partes para que puedan resolver sus conflictos por sí mismos yde manera pacífica. Asimismo, los beneficios de la mediación soncónsonos al enfoque rehabilitador que persigue el marco jurídicoque rige al DCR.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 147
  • 147. Mediación penitenciaria Entiendo que el PRC brindó a los confinados del Anexo 501 laoportunidad de beneficiarse de las ventajas de la mediación y,sobre todo, de poder dialogar cara a cara con la administracióncorreccional sobre sus necesidades, conflictos y quejas productode su confinamiento. Igualmente, el PRC propició que se lograranacuerdos satisfactorios en un tiempo relativamente corto versus losprotocolos y procedimientos burocráticos establecidos por el PRA ylos tribunales del País. Según los hallazgos de la investigación, losresultados del PRC fueron sobresalientes y validaron la mediaciónpenitenciaria como una alternativa viable de resolución de conflictosen los regímenes carcelarios. La integración de metodologías de resolución de conflictos enel DCR, como lo es la mediación, podrían aportar positivamenteen múltiples aspectos relacionados al ámbito penitenciario. Porejemplo, algunos de los referidos efectos positivos serían lossiguientes: 1. Propiciaría cambios considerables en el enfoque de rehabilitación de los confinados/as. 2. Promovería la reconciliación y/o restauración de relaciones entre los confinados/as y la administración correccional. 3. Mejoraría la convivencia y el ambiente institucional entre los confinados/as y la administración correccional. 4. Fomentaría una considerable reducción en cuanto al volumen de Solicitudes de Remedios Administrativos que presentan los confinados/as ante el PRA. 5. Como resultado del efecto anterior, podría mermar el volumen de recursos judiciales que radican los confinados/ as ante los tribunales del País. 6. Propendería el que se le garantice a los confinados/as la oportunidad de hablar y ser escuchados/as, así como el que puedan trabajar en conjunto con la administración correccional para lograr acuerdos que pongan fin a sus conflictos de manera más rápida, confidencial, imparcial y menos contenciosa que los procedimientos ordinarios de la agencia, entre otros efectos positivos.148 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 148. Lisandra Rodríguez Núñez Se recalca que los anteriores ejemplos son solamente algunos delos aspectos que podrían propiciar en los confinados/as el desarrollode nuevas habilidades y destrezas sobre resolución de conflictos,lo cual podría afectar afirmativamente su manejo de situacionesconflictivas cuando éstos/as se encuentren en la libre comunidad.Es por ello que, desde mi perspectiva, se debe modificar el actualenfoque rehabilitador y de tratamiento que se le está ofreciendo a lapoblación confinada, para que éste sea uno más humano. En este momento histórico y crucial de transformación queestá atravesando la sociedad puertorriqueña, resulta importantehacer ciertas recomendaciones, en miras a fomentar la evolucióny adopción de métodos alternos, como lo es la mediación, para lasolución de conflictos en el ámbito penitenciario. Lo más urgente,y lo primero que debería tomarse en consideración, es el desarrollode un plan estratégico o política pública de divulgación colectivasobre la mediación penitenciaria y sus múltiples beneficios paratodas las partes. Es decir, puesto que la ignorancia es atrevida, me atrevoargumentar que la sociedad puertorriqueña continuará reaciay en actitud defensiva ante nuevas metodologías de solución deconflictos como lo es la mediación. Sin embargo, a pesar de quelos puertorriqueños/as constituyen una sociedad acostumbrada allitigio y a los procedimientos contenciosos, podrían estar dispuestosa cambiar dicha costumbre cuando se les eduque para que creenconciencia de que mediante el uso de mecanismos complementariosal sistema adjudicativo tradicional, se pueden resolver sus conflictosde forma justa, eficiente, rápida y económica. Con una efectivaorientación y educación sobre lo que implica la metodología encuestión, se estaría propiciando un real replanteamiento sobre lasformas de enfrentar y resolver conflictos, incluyendo aquéllos quesurgen en los regímenes carcelarios. Por otro lado, se recomienda al DCR que no espere por lasubvención de fondos federales para considerar la implementacióndel PRC. Proveer a los confinados/as de servicios que propendansu rehabilitación social es un asunto de gran importancia, de hecho,es su fin primordial. Si se tiene una alternativa viable y validada nose debe privar a la población confinada de ésta.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 149
  • 149. Mediación penitenciaria Finalmente, a pesar de los hallazgos relacionados a la existenciade las gangas y cómo éstas podrían influenciar o interferir en elproceso de la mediación, la realidad es que los confinados/asestán condenados/as a convivir en un espacio cerrado y compartirrecursos limitados de primera necesidad. Es por dicha razón quesugiero la implementación de un proyecto piloto para un PRC, perodirigido a la intervención de conflictos entre pares. Hasta que no seponga a prueba la mediación entre la misma población confinada,no se conocerá si en efecto funcionaría, o no, tal metodología en elámbito penitenciario puertorriqueño. Con los resultados del referidoproyecto piloto se podría determinar cómo proceder efectivamentepara también brindarles la oportunidad a los confinados/as demediar entre ellos. NotaA aquellos/as interesados/as en leer en su totalidad la tesis aquí resumida,pueden encontrarla en la Colección Puertorriqueña de la BibliotecaMadre María Teresa Guevara, Universidad del Sagrado Corazón, bajo eltítulo: Mediación penitenciaria: Reflexiones en torno al Proyecto Piloto para unPrograma de Resolución de Conflictos implantado en el Anexo 501 del ComplejoCorreccional e Bayamón en agosto-diciembre de 2008.ReferenciasConstitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, Artículo VI (§ 19). (1952). Recuperado el 7 de noviembre de 2008 de http:// www.lexjuris.com/lexprcont.htmEl Pueblo de Puerto Rico v. En interés del menor C.L.R. consolidado El Pueblo de Puerto Rico v. En interés del menor A.V.L., res. el 17 de febrero de 2010, 2010 T.S.P.R. 20.Departamento de Corrección y Rehabilitación de Puerto Rico (2006). Reglamento para atender las solicitudes de remedios administrativos radicadas por los miembros de la población correccional Número 7219 de 26 de septiembre de 2006. San Juan, Puerto Rico.150 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 150. Lisandra Rodríguez NúñezGaltung, J. (1998). Tras la violencia, 3R: reconstrucción, reconciliación y resolución. Afrontando los efectos visibles e invisibles de la guerra y la violencia. Bakeaz/Gernika Gogoratuz, Bilbao (p. 13-18). Recuperado el 21 de enero de 2010 de http://pdf. escueladepaz.efaber.net/publication/sample_chapter/68/ RG06_cap _I.pdfGoodman, A. (2004). Basic Skills for the New Mediator. (2a. ed.). Maryland, E.U.A.: Solomon. (p. 17-106).Guerrero De León, L. (2006). Deposición. En Vistas Públicas ante la Comisión de Seguridad Pública del Senado de Puerto Rico, septiembre de 2006. (paper).Hamilton, M. (2006). Deposición. En Vistas Públicas ante la Comisión de Seguridad Pública del Senado de Puerto Rico, septiembre de 2006. (paper).Iglesias García, J. (2006). Deposición. En Vistas Públicas ante la Comisión de Seguridad Pública del Senado de Puerto Rico, septiembre de 2006. (paper).Ley Orgánica de la Administración de Corrección. (1974). Ley Número 116 de 22 de julio de 1974, 4 L.P.R.A. Recuperado el 30 de septiembre de 2008 de http://www.lexjuris.org/nxt/gateway.dll?f=templatesfn=default .htmvid=lexjuris:platinoiefix=3201McCold, P. y Wachtel, T. (2003). En busca de un paradigma: una teoría sobre justicia restaurativa. XIII Congreso Mundial sobre Criminología, del 10 al 15 de agosto de 2003, en Río de Janeiro. Recuperado el 29 de septiembre de 2008 de http://www. realjustice.org/library/paradigm_span.htmlMiller, M. y Shuford, J. (2005). The Alternatives to Violence Project in Delaware: A Three Years Cumulative Recidivism Program. Recuperado el 30 de noviembre de 2008 de http://www. avpcalifornia.org/RecidivismStudy2005.pdfDerechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 151
  • 151. Mediación penitenciariaNevares Muñiz, D. (2008). Nuevo Código Penal de Puerto Rico. (3ª ed.). San Juan, Puerto Rico: Instituto para el Desarrollo del Derecho.Nina, D. (2006). Mediación: Teoría y Práctica. San Juan, Puerto Rico: Situm.Oficina de Asuntos Federales, Departamento de Corrección y Rehabilitación. (2006). Propuesta Federal Proyecto Piloto para Programa de Resolución de Conflictos en el Departamento de Corrección y Rehabilitación. (inédito).Oficina del Alto Comisionado de los Derechos Humanos. (1955). Reglas Mínimas para el Tratamiento de los Reclusos. Primer Congreso de las Naciones Unidas sobre Prevención del Delito y Tratamiento del Delincuente. Organización de las Naciones Unidas, Ginebra. Recuperado el 3 de octubre de 2008 de http://www.unhchr.ch/spanish/html/menu3/ b/h_comp34_ sp.htmOrta Belgodere, E. (2006). Deposición. En Vistas Públicas ante la Comisión de Seguridad Pública del Senado de Puerto Rico, septiembre de 2006. (paper).Pereira Castillo, M. (2009). Mensaje del Secretario del Departamento de Corrección y Rehabilitación. Derechos Humanos y Transformación de Conflicto. Imaginando lo posible: Hacia una nueva ética penitenciaria. Vol. I. 25-28.Planas Merced, D. (2006). Deposición. En Vistas Públicas ante la Comisión de Seguridad Pública del Senado de Puerto Rico, septiembre de 2006. (paper).Centro para la Justicia y la Reconciliación. ¿Qué es la Justicia Restaurativa? (2005). Confraternidad Carcelaria Internacional, Washington, E.U.152 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 152. Lisandra Rodríguez NúñezRíos Martín, J., Pascual Rodríguez, E. y Bibiano Guillén, A. (2005). La Mediación Penitenciaria: Reducir Violencias en el Sistema Penitenciario. (1ª Ed.). Madrid, España: Colex.Rivera de Ríos, T. (1997). Análisis vivencial del sistema correccional de Puerto Rico. Mayagüez, Puerto Rico: Barco de Papel. I(2). 168- 175.Silva Sernaque, A. (1996). Reflexiones para un nuevo sistema penal y de seguridad ciudadana. Mayagüez, Puerto Rico: Barco de Papel. I(1), 77-101.Torres Rivera, L. (2000). Sistema Penal y Reacción Social: Perspectiva crítica. (2ª ed.). San Juan, Puerto Rico: Puertorriqueñas.Universidad de Puerto Rico. Decanato de Estudios Graduados e Investigación Facultad de Estudios Generales, Río Piedras (2008). Población Correccional por Tipo y Clasificación de los Delitos al 30 de junio de 2003. Recuperado el 30 de septiembre de 2008 de http://tendenciaspr.com/Violencia/ Correccional/ clasificacion_delitos.htmlViano, E. (2009). La Justicia Restauradora: Una nueva perspectiva en derecho penal, victimología y criminología. Derechos Humanos y Transformación de Conflictos. Imaginando lo posible: Hacia una nueva ética penitenciaria. Vol. I., 113-131.Vinyamata, E. (2003). Aprender Mediación. Barcelona, España: Paidós Iberica.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 153
  • 153. La mediación intercultural comomecanismo de transformación deconflictos y para la construcción de unaconvivencia pacífica en Colombia1 Nelmarie Vilaró CaroIntroducción L a presente investigación analizó la posibilidad de implementarla mediación intercultural en Colombia como mecanismo para latransformación de los conflictos y, a su vez, para la construcciónde una convivencia pacífica en este país. Para tales fines, se llevó acabo un estudio no experimental, cualitativo, aplicado y transversalque involucró la recolección de datos, tales como la revisión dedocumentos, la observación y las entrevistas a profundidad. Personas de diferentes orígenes, formaciones y experienciascomparten espacios comunes en Colombia, lo que produce efectosy retos poco habituales2. Estos retos se traducen, también, enconfrontaciones y enfrentamientos para cada cual defender suespacio. Sin embargo, la cultura, por su rica diversidad, posee unvalor intrínseco, tanto para el desarrollo como para la cohesión socialy la paz (Organización de las Naciones Unidas para la Educación,la Ciencia y la Cultura, [UNESCO] , 2008). Por consiguiente, elreconocimiento de la diversidad cultural en Colombia podríaestablecer un diálogo intercultural que, a su vez, redunde en elrespeto y la comprensión mutua.1 Resumen de tesis sometida como requisito parcial para obtener el grado de Maestría en Artes deSistemas de Justicia con especialidad en Mediación y Transformación de Conflictos de la Universidad delSagrado Corazón.2 De acuerdo con C. Osorio Sánchez (entrevista personal, 2 de septiembre de 2009) y A. Vitonás(entrevista personal, 11 de septiembre de 2009), la identidad colombiana se ha venido configurando através de la combinación histórica de varios sectores, entre los cuales se pueden destacar los siguientes:las comunidades indígenas, los afrocolombianos, los sectores campesinos y los asentamientos urbanopopulares, además de la fuerza militar y paramilitar, todos los cuales se destacan por sus distintas formasde tratar los conflictos.154 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 154. Nelmarie Vilaró Caro No obstante, para que las personas acepten la diversidad, senecesita romper con toda percepción, prejuicio y estereotipo de quelo diferente es negativo. Por lo tanto, se entendió que es precisoapreciar las diferencias como factores enriquecedores que permitanconocer y unificar. La diversidad cultural en Colombia trae consigoencuentros que inquietan las relaciones sociales hasta el puntode quebrantar la convivencia entre las partes. Los conflictos quesurgen a raíz de estas relaciones se manifiestan tanto externacomo internamente; es decir, se dan con actores externos a lascomunidades, tales como el Gobierno, pero también se dan entrelas mismas comunidades indígenas, afrocolombianas, campesinasy urbano populares. Por tal razón, esta existencia de diversas culturas en un mismoespacio hace necesario el establecimiento de métodos alternos eindividualizados para prevenir y transformar conflictos. De acuerdocon Bermúdez Anderson et al. (2002), muchos de los problemasmulticulturales se mantienen por la falta de una metodologíaadecuada de intervención social en las distintas especificidadesculturales. En consecuencia, una transformación de las relacionesharía visibles el reconocimiento hacia el/la otro/a, el respeto y laconstante comunicación positiva entre las partes. Sin embargo, estatransformación sólo se logra a través de la propuesta de métodosalternos a los ya existentes, pues se ha reflejado que los presenteshan sido insuficientes para apaciguar los conflictos en Colombia3. Por su parte, el reciente y creciente debate sobre elmulticulturalismo y la interculturalidad ha obligado ainvestigadores(as) y a personas expertas en estos temas a profundizarsobre ambos conceptos.   Por un lado, el multiculturalismo secaracteriza por la cohabitación entre personas de diversas culturasen las que pueden compartir trabajos, comunidades, escuelas, entreotras actividades diarias. Es posible que exista la tolerancia, peroésta no necesariamente incluye el aceptar las opiniones, las accionesy las creencias de todas las culturas.3 Entre los conflictos más comunes vividos o presenciados por afrocolombianos, indígenas, campesinosy sectores urbano – populares, se encuentran los siguientes: el conflicto armado, el narcotráfico, losdesplazamientos, el empobrecimientos de las comunidades, la violencia estructural y los conflictosrelacionados con la tierra (C. Osorio Sánchez, entrevista personal, 2 de septiembre de 2009).Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 155
  • 155. La mediación intercultural como mecanismo de transformación de conflictos El multiculturalismo se da cada vez que coexisten individuos(as)y grupos con diferentes culturas, dentro de una mismasociedad y espacio. A través de esta coexistencia de culturas,el multiculturalismo muestra la realidad de las diferenciasculturales, tales como: la discriminación, las desigualdades y lasdesconexiones entre identidades y culturas (Vadillo Pinto,2007). Consecuentemente, el multiculturalismo resalta, demanera polémica, las diferencias culturales, siendo este aspectouno de los más cuestionados. Por lo tanto, se debe establecer un proceso de reforma social querete y rechace todas las formas de discriminación en la sociedad yque, por el contrario, acepte y afirme el pluralismo que las personasrepresentan (González-Espada, s.f.). Si se conoce que siempreexistirán las diferencias, la sociedad debe prepararse y aprendera descubrir el enriquecimiento que trae consigo este fenómeno.Por consiguiente, de acuerdo con García Castaño y BarragánRuiz, Matas (2004, p.137) “la relación intercultural debe propiciarlas condiciones para que los individuos sean conscientes de lamultiplicidad cultural que les rodea” y favorecer la comprensiónde las dinámicas de intercambio. La interculturalidad obliga a las personas a entender la propiahistoria de todos los seres humanos que componen las respectivassociedades. Asimismo, esta interculturalidad insiste en el diálogo,el reconocimiento y el aprendizaje común entre las culturas. Estanueva perspectiva pretende disminuir los riesgos de esencialismos,etnicismos y culturalismos, pues se centra en el contacto y lainteracción, la mutua influencia, el sincretismo, el mestizaje cultural;es decir, en los procesos de interacción sociocultural. Por tal razón,la interculturalidad es una manera pacífica de vivir en sociedad,pues favorece la diversidad en las relaciones y acoge este aspectocomo un beneficio para todos(as) los(as) participantes; es decir,enfatiza que las diferencias son un elemento positivo y provechosopara los(as) que tienen la ventaja de compartirlas. Colombia es un país con una riqueza natural y una gran diversidadde pueblos y culturas. Sin embargo, no hay prosperidad y justiciasocial para toda la población, pues no se están atendiendo aspectos156 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 156. Nelmarie Vilaró Carode equidad entre sus zonas rurales y urbanas, entre las mismasáreas urbanas y sus regiones, y entre sus grupos étnicos (SánchezMontalvo, 2006). El mencionado autor expone que, históricamente,este País se ha construido económica, política y socialmentedesigual, lo cual ha generado violencia estructural y fratricida entrelos sectores de campesinos, indígenas, afrocolombianos y urbano-populares. Además, Colombia tiene una situación particular y muy compleja.El conflicto en este País es una combinación de múltiples factores4que se agravan con la lucha armada. No obstante, pueden separarseen dos grandes categorías: los choques derivados de las relacionesmulticulturales y los relacionados con las prácticas de violenciaarmada; en otras palabras, el conflicto social y el bélico. Por lo tanto,se hace evidente que no existen actualmente las condiciones ni losprocesos para promover la equidad ni la interculturalidad. Lo que se necesita es presentar los modelos autoreparadores5 deresolución de conflictos, que en la actualidad se propugnan cadavez más frecuentemente. Estos mencionados modelos permiten alser humano actuar pacíficamente sobre los temas que lo rodean.Dentro de estos modelos se encuentra la mediación, práctica quecontribuye a crear el clima de confianza necesario para transformareste tipo de conflicto. Este concepto de resolución de conflictosnace, según Aravena Herrera (2006), “ante la necesidad de buscaruna solución pacífica y equitativa a los problemas” (parra. 1). La mediación es la intervención en un conflicto entre dos omás partes, a partir de la demanda de los lados implicados. Estaintervención se lleva a cabo por medio de un(a) mediador(a) quese constituye en tercera parte y que debe ser un(a) profesional,cualificado(a), sin ningún poder de decisión, aceptable por los(as)involucrados(as), que pueda garantizar la confidencialidad de lo4 De acuerdo con R. Pereachalá (entrevista personal, 8 de septiembre de 2009), entre la poblaciónafrocolombiana, los conflicto más comunes son motivados por los inconvenientes de la palabra; es decir,por fallos en la comunicación. Por su parte, A. Vitonás (entrevista personal, 11 de septiembre de 2009) yM. Zapata (entrevista personal, 11 de septiembre de 2009) establecen que, a pesar de que en cada puebloindígena hay conflictos muy propios de las comunidades a nivel interno, existen varios conflictos comunespara muchos de éstos, entre los cuales se pueden mencionar: el terreno, la tenencia de bienes, ya que secree en la equidad; los conflictos familiares y de pareja, causados por los cambios sociales y culturales;el desplazamiento de personas, tanto por fenómenos naturales como externos; y la involucración deindígenas dentro del espacio del conflicto armado.5 Los modelos autoreparadores permiten que sea el mismo individuo el(la) que tome consciencia de losconflictos que afectan su vida y, consecuentemente, tenga la iniciativa para transformarlos.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 157
  • 157. La mediación intercultural como mecanismo de transformación de conflictospactado. En un aspecto más específico, la mediación interculturalpermite percibir el conflicto como el resultado de la diversidadque puede brindar posibilidades para el mutuo crecimiento.La mediación intercultural es la base para la transformaciónde situaciones conflictivas y arraigadas, puesto que proveeherramientas para que el conflicto se convierta en un proceso decrecimiento, reconocimiento y acercamiento. Por consiguiente,permite que se cree un ambiente permanente de equidad,intercambio y solidaridad. Por tal razón, dentro de los procesos de la mediación intercultural,se podría descubrir la gama de culturas que forma a Colombia,sus particularidades y las riquezas que cada una aporta al País.Como finalidad, este tipo de mediación busca convertirse en unestilo de vida para la sociedad colombiana, a través de la cual no senecesite la intervención de un(a) tercero(a), sino que las partes seancapaces de transformar sus propios conflictos, a través de todas lasherramientas que provee esta técnica. Resultados y hallazgos La investigación exploró experiencias que abarcaron temastan diversos como la conciliación en equidad, la justicia depaz, la justicia comunitaria, la justicia indígena y la justiciaafrocolombiana. Además, se realizó una recopilación de materialliterario, se entrevistó a conciliadores(as) en equidad, jueces(as) depaz, líderes comunitarios(as), coordinadores(as) de programas enorganizaciones no gubernamentales, líderes de la guardia indígena,precursores(as) de instituciones conocidas y académicos(as) deColombia. La intención preliminar de la investigación era estudiar losdiferentes tratamientos que se utilizan en Colombia para resolver ytransformar los conflictos. Luego, se pretendía proponer un nuevoestilo de mediación intercultural que permitiera enlazar algunos deestos mecanismos para lograr un mayor alcance. De modo que elestudio de campo se basó en conocer distintos métodos de justiciapropia, justicia comunitaria, conciliación, entre otras instancias. Sinembargo, esta investigación de campo reflejó que cada instancia158 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 158. Nelmarie Vilaró Caroefectiva trabaja adecuadamente según el contexto en el cual seutiliza6. Entonces, para evitar ambigüedades y mal interpretaciones,se requirió, una nueva perspectiva y definición del término demediación intercultural, de acuerdo con este estudio. Así pues,se hace imprescindible la aceptación de la nueva propuesta demediación intercultural por la sociedad colombiana como parte delos espacios comunitarios y educativos, al igual que la formaciónde espacios de convivencia armónica. No se trata de imponer oimplementar sistemas o herramientas de mediación tradicional.Por el contrario, se trata de enseñar y ejemplificar aspectos que sepuedan incorporar a la cotidianeidad de los(as) miembros de estasociedad, ya que “la interculturalidad es el compromiso de todos”(Consejo Regional Indígena del Cauca [CRIC], 2004, p. 126). Lo quese pretende, por medio de estas iniciativas, es crear condicionespara que el diálogo sea el primer recurso al cual se gire cuandohaya partes en conflicto. Uno de los fines básicos de la implementación de la mediaciónintercultural en Colombia es que las comunidades se organicen ycentralicen a la apuesta por el tratamiento y la transformación delos conflictos. Lo que se busca es una posibilidad de replantear ladefinición absoluta de mediación, a partir de lo que implica en unapráctica social e intercultural. Como establece C. Osorio Sánchez(entrevista personal, 2 de septiembre de 2009), es ir “más allá deltítulo, más allá de la nomenclatura, más allá de la nominaciónque se le daba”, pues “desde hace mucho tiempo, la gente veníahaciendo mediación en su realidad concreta”. Por tal razón, se decidió recoger todo lo observado y aprendido paraproponer una iniciativa más pedagógica y de formación gradual,que permita una transformación real, pertinente y permanente paraColombia. Esta iniciativa pretende ser parte de nuevas instanciaspara mejorar la calidad de vida en este País. Parte clave de estos6 De acuerdo con Osorio y Quesada (2007), “Las autoridades locales de justicia están compuestas porlíderes, cuya legitimidad al interior de sus comunidades les permite gestionar los conflictos sociales,políticos, económicos, culturales y ambientales que surgen en su seno”.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 159
  • 159. La mediación intercultural como mecanismo de transformación de conflictosprocesos es el establecimiento de mecanismos y espacios para elintercambio de ideas como herramienta conceptual. La experiencia en Colombia indica que muchas iniciativas paracolocar terceros(as) que resuelvan los conflictos de las comunidadeshan fracasado por diversas razones. Primero, cada grupo étnico(afrocolombianos, indígenas, campesinos y asentamientos urbano-populares) tiene su manera particular y ancestral de resolver losconflictos (ceremonias, consejos de ancianos, guardia indígena,diversas formas de castigo, entre otras instancias), por lo queimponerles nuevas formas resulta inadecuado. Más aún, un(a)tercero(a) externo(a) no conoce la realidad, historia ni necesidadesespecíficas del sector al cual pretende ayudar. Por tal razón, supresencia puede terminar agravando y escalando el conflicto enlugar de transformarlo o resolverlo. Otro problema de imponer un fenómeno externo es el riesgoque se toma de creer saber lo que se debe cambiar dentro de ciertacomunidad. Por ejemplo, si hubo ciertas acciones que ayudarona alguna comunidad, este hecho no significa que ayudaráautomáticamente a todas las comunidades del mencionado País.Por tal razón, creer que la idea del(a) agente externo(a) resolverálos conflictos dentro de la comunidad y la transformará es una quepuede terminar provocando más controversias.. Por ende, se hace imprescindible estudiar los contextos y lassubculturas dentro de las comunidades para poder desarrollaralternativas reales y acordes con sus respectivas realidades. Comose había discutido, la interculturalidad supone el reconocimiento yla valoración de otras culturas. Estas características deben tambiénsurgir dentro de cada comunidad como condición para reconocer yvalorar al(a) otro(a) (CRIC, 2004, p. 124). Por tal razón, es necesariauna contextualización profunda y detallada de los aspectos queunen y diferencian a la sociedad colombiana. Para tales fines, se requiere una modalidad que permita dirigirseen particular a cada comunidad, a sus necesidades específicasy particularidades. De igual forma, los procesos deben integrarmodelos y metodologías que resalten la interculturalidad, tantoexterna como interna, en toda comunidad colombiana. Por otrolado, se debe destacar que este proceso de contextualización no se160 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 160. Nelmarie Vilaró Carodebe realizar sólo en la primera intervención, sino en cada una delas subsiguientes, de haberlas. Además, debido a que las prácticas sociales son específicaspara cada comunidad, se necesita generar posibilidades, tambiénespecíficas, que permitan transformar los comportamientoscolectivos y sus formas de resolver los conflictos. A pesar de quese reconoce que hay espacio para la transformación de los valoresculturales dentro de cada comunidad en Colombia, es muyimportante conocer lo que necesita la comunidad y su culturaparticular. No sólo se debe analizar el contexto, sino que tambiénse debe hablar con los(as) residentes de las comunidades paraconocer las opiniones directas de los(as) que viven la realidad deesas comunidades. A consecuencia de lo expuesto, se hace imperativo buscaralternativas que hagan posible la construcción de una sociedadcolombiana basada en el reconocimiento de las diferencias.Para estas instancias, se deben generar espacios de diálogo y deinterrelación. Asimismo, este proceso debe estar caracterizadopor ser uno interactivo e innovador. Además, se debe brindaren un espacio que permita la transformación primordial del(a)individuo(a). De igual forma, se requiere que se presenten y discutan problemasreales a través de metodologías participativas. Un aprendizajeparticipativo y colectivo permite la consolidación de acuerdos y lapresentación de manejos colectivos de situaciones compartidas, porlo que ayuda a transformar y mejorar la vida en comunidad, enbúsqueda de un desarrollo integral. Por consiguiente, se entiende que la educación es parte estratégicae imprescindible para mejorar las situaciones actuales que enfrentala mayoría de las comunidades en Colombia, y del mismomodo formar un modelo de comunidad basado en la mediaciónintercultural. A través de la educación, se busca desnaturalizar lascondiciones existentes en las distintas comunidades colombianasy transformar estas realidades. Los conocimientos que los(as)participantes recibirían los(as) ayudarían a desarrollar lascondiciones pertinentes de convivencia democrática, según lasparticularidades de las comunidades en las que residen. De igualDerechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 161
  • 161. La mediación intercultural como mecanismo de transformación de conflictosforma, permitiría organizar sus propias formas de afrontar ytransformar los conflictos que comúnmente enfrentan. En ambasinstancias, lo importante es que los(as) participantes profundicen enlos conceptos aprendidos desde sus sentidos, saberes, experienciasy realidades. Las experiencias que se pueden lograr a través de la enseñanzacomprenden varios objetivos, entre los cuales se pueden destacarlos siguientes: lograr el equilibrio de la sociedad en la cual sedesenvuelven los(as) participantes; transformar las conductassociales negativas en unas positivas y de cooperación; y concienciara los(as) participantes acerca de sus derechos y responsabilidadescomo parte de la sociedad en la cual viven. Además, esta metodologíapromueve la socialización e interacción entre los(as) miembros,tanto de la misma comunidad como de otras, lo que, a su vez,permite el desarrollo de relaciones interpersonales y el intercambiode ideas. A través de esta interacción, los(as) participantes expandensu conocimiento personal acerca de sus capacidades particulares,acción que redunda en su desenvolvimiento comunitario. De este modo, se construiría la transformación que la propiacomunidad quisiera lograr, pues no es educar en la simple teoría,sino a través de la práctica, la experiencia y la realidad. En resumen,a través de la educación, se pretende formar individuos(as)con acciones sociales fortalecidas, lo que implica que basensus procedimientos y mecanismos de justicia en la autonomía,la inclusión y la participación (Ardila Amaya et al., 2006). Lasherramientas y los conceptos que se proveen en dichas formacionespermiten que sean los(as) mismos(as) receptores(as) quienesaporten a la transformación y a la construcción de una renovadacomunidad, basada en el respeto, el diálogo y la participación. A partir de lo expuesto, esta metodología es la base para laformación de los nuevos estilos de vida que transformen las actualescrisis de la sociedad colombiana. Esta metodología contribuye aformar espacios de reflexión-acción, para potenciar la identidady el desarrollo comunitario en la construcción de la mediaciónintercultural como un estilo de vida para esta sociedad. A través de estas prácticas educativas, se reafirmarían yformalizarían instancias surgidas informalmente en las propias162 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 162. Nelmarie Vilaró Carocomunidades7, lo que redundaría en una transformación real deestas comunidades a unas de convivencia pacífica. Sólo a travésde la educación se desarrollan comunidades con líderes pensantesy actuantes que realizan propuestas comunitarias, basadas en susrealidades e historias particulares. A raíz de esto se propone un modelo que pretende instaurarla mediación intercultural como un fenómeno más completoque una alternativa de resolución de conflictos. El mencionadomodelo pretende exponer la mediación intercultural como estilo devida, a través del cual se podrán realizar cambios permanentes ygratificantes para la sociedad colombiana.Modelo: “La mediación intercultural como estilo de vida” Para que una educación sea efectiva, conviene recalcar, que elconocimiento debe transferirse, tanto en teoría como en práctica. Portal razón, se dirige la conversación hacia la mediación intercultural,para una interacción activa que resulte en un aprendizaje integraly holístico. Las herramientas que se brindan a través de estemodelo fomentan la participación de las partes y sus propuestas desolución; a su vez, se verán éstas reflejadas en las vidas diarias delos(as) participantes y, por consiguiente, en la sociedad colombiana. De igual forma, este modelo generaliza los conceptos clavespara que éstos puedan ser adaptados en múltiples contextos.Esencialmente, el taller propuesto favorecerá la búsqueda dealternativas viables para enfrentar un conflicto. Además, garantizará7 Por un lado, C. Osorio Sánchez (entrevista personal, 2 de septiembre de 2009) y R. Pereachalá (entrevistapersonal, 4 de septiembre de 2009) establecen que los conflictos en las comunidades afrocolombianassiempre son resueltos por la autoridad que emana del consejo de mayores. Sin embargo, también existenlos consejos comunitarios, los cuales pertenecen a una organización política y, en muchos casos, ignoranlas tradiciones. Este consejo comunitario es una junta de organizaciones colectivas en los territorios ytienen la facultad del tratamiento de los conflictos. Por su parte, de acuerdo con A. Vitonás (entrevistapersonal, 11 de septiembre de 2009), las comunidades indígenas se basan en un sistema de autoridades,compuesto por el cabildo, la comunidad, los médicos tradicionales y los espíritus que aplican el derecho yla justicia, a través de un conjunto de normas no escritas y unos procedimientos que varían, según el casoy que deben estar alineados con el evento y con el contexto de la comunidad. El derecho indígena estácompuesto por dos principios fundamentales: el equilibrio y la armonía del territorio en contraposición dela sanción o castigos. A su vez, existen cinco (5) formas de corrección en los pueblos indígenas:- El consejo que puede aplicar la medicina tradicional- El trabajo forzado dentro de la comunidad- El fuete -El cepo- El destierro (pena máxima)La asamblea de la comunidad, compuesta por todos(as) en ésta, determina cuál corrección se aplicará.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 163
  • 163. La mediación intercultural como mecanismo de transformación de conflictosun aumento en las posibilidades de lograr una sociedad colombianaintercultural basada en la transformación pacífica de los conflictos.Trabajar de la misma manera que se ha hecho garantiza que sólose lograrán los mismos resultados. Por lo tanto, se requiere sercreativo, transformar la manera de ver la realidad y pensar quetodo se puede hacer de una manera diferente. El taller se ofrecerá a niños(as) y jóvenes, debido a que las primerasrelaciones sociales son las que proporcionan los fundamentoso disposiciones psicoculturales que configuran el modelo deconducta social que cada cual llevará durante su vida. Asimismo,debido a que los(as) niños(as) y jóvenes aprenden por medio delos ejemplos y las acciones, más que con palabras, el taller se basaen una forma de trabajo horizontal y participativa; forjando, a suvez, las bases de un grupo unido que trabaja de forma dinámicay divertida. Mediante las actividades, los(as) niños(as) no seránsimples receptores(as) pasivos(as), sino que se convertirán tambiénen productores(as) de conocimiento. La formación, desde temprana edad, es importante porquepermite cambiar la cultura y la costumbre de resolver los problemasde una manera “gana/pierde”, así como de ver el conflicto comoun fenómeno negativo. Se hace imprescindible que los(as) niños(as)desarrollen un compromiso con todos(as) los(as) que los(as)rodean, tanto en el ámbito familiar, como en el escolar, comunitario,entre otros. Además, hacerlos(as) partícipes implica tambiénapoderarlos(as) en todo el proceso y para sus respectivas vidas. Dentro del taller, se enfatiza, primeramente, que cada ser humanotiene derecho a ser respetado en todo momento por el simple hechode ser persona. Sin embargo, es de notar que cada derecho implicaun deber y una responsabilidad del bienestar ajeno. De esta forma,se resalta que la comunicación entre las personas de una mismacomunidad, entiéndase Colombia, permite entender las prioridadesa las que se debe enfocar el colectivo para poder transformarsituaciones que puedan afectarlo. A su vez, el trabajo en equipo esimprescindible en los aspectos de la interculturalidad. Éste ayudaa delegar responsabilidades y crea un sentimiento de pertenenciaal grupo. El taller recalca continuamente que ser solidarios es estarligado por un conglomerado de intereses y responsabilidades, por164 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 164. Nelmarie Vilaró Caroencima de cualquier diversidad, reconociendo y respetando losderechos de los(as) demás. El desarrollo del taller ofrece a los(as) participantes un espaciopara intercambiar ideas. Esta acción es muy efectiva en poderidentificar la mejor alternativa para transformar conflictos y, así,alcanzar beneficios para todos(as). A su vez, permite que los(as)participantes aprecien los aspectos en común que tienen conotros(as) que tradicionalmente consideraban muy diferentes. Paralograr lo expuesto es fundamental conocer al prójimo, pues estobrinda herramientas para crear una cultura de paz que producirá lasana convivencia entre los(as) integrantes de la comunidad. Del mismo modo, el taller contribuye beneficiosamente en eldesarrollo de las capacidades de los(as) participantes para quepuedan comparar las consecuencias entre resolver los conflictosde forma violenta o pacífica. Por tal razón, se presentan conceptos,tales como: el diálogo, la solidaridad, la cooperación, la convivenciay la interculturalidad, así como especificaciones de éstos. Particularmente, las destrezas que se adquieran, los(as) ayudarána apropiarse de los conflictos y saber cómo transformarlos; noignorarlos, pero tampoco “resolverlos” de formas violentas y noefectivas. Para estos fines, el taller ayuda a los(as) participantesa conocer y a aprender estrategias y tácticas de mediación, lascuales les permitirán desarrollar un estilo de vida basado en latransformación pacífica de conflictos. El objetivo que se persigueno es llegar a formar una sociedad colombiana en la que no existandiferencias ni disputas, sino llegar a formar una sociedad en la que,cuando aparezcan diferencias, sean manejadas de tal manera que seevite el rencor extremo, la polarización y la violencia. De igual manera, los(as) participantes tienen la oportunidad decuestionar la presente realidad y sus consecuencias; cómo los(as)afectan actualmente y qué repercusiones seguirán teniendo sinose toma acción inmediata. Por tal razón, se enfatiza la importanciadel espacio para la creatividad y propuesta de soluciones alternasa la violencia que permitan transformar la realidad social actualdel pueblo colombiano. Así, se recalca que no se trata de imponersoluciones para los conflictos, sino de proveer un espacio paraque los(as) participantes y la sociedad sean quienes expongan lassoluciones de transformación y mejoría.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 165
  • 165. La mediación intercultural como mecanismo de transformación de conflictos Lo que se propone es un modelo basado en la conciencia y lacrítica reflexiva. Un prototipo centrado en ofrecer una opción detransformación, cambio y oportunidades a la sociedad colombiana,lo cual no han podido lograr en su totalidad las demás iniciativasque se han tratado e implementado a través de los años. El modelo pretende ser tan sólo eso: un modelo general al quecada comunidad aplique su realidad y pueda ofrecer la raíz de loque se pretende transmitir, a base de lo que en esa comunidad enespecífico se sufre y se vive a diario; ya que para una verdaderatransformación se hace necesario el reconocimiento de ladiversidad, las diferencias y las distinciones dentro de cada espacioen específico. De este modo, cualquier ciudadano(a) colombiano(a)podrá tener y encontrar una nueva posibilidad. En fin, se pretendeque esta nueva formación ayude a las crecientes generaciones atransformar el nivel de conflictividad en Colombia. Para los fines expuestos, se sugiere que los(as) facilitadores(as)tengan una formación sólida tanto en pedagogía como en mediación.Por lo tanto, se requiere de personas que, por sus capacidades ysus conocimientos, sean aptas para aportar sustancialmente albienestar, al mejoramiento y al crecimiento del País en su totalidad,no privilegiando a ciertos sectores y marginando a otros.Conclusiones Las iniciativas observadas a través de las entrevistas y laobservación de campo contribuyeron, de diversas y profundasmaneras, a la creación de un nuevo modelo de mediaciónintercultural que pretende cubrir las necesidades de la sociedadcolombiana que no se han logrado satisfacer. Se debe destacar queno se trata de proclamar alternativas utópicas o muy elevadas.Tampoco se trata de implementar soluciones que han servido enotros países, pero pues Colombia, al tener una realidad diferente yúnica, no se beneficiaría de esas acciones. Por el contrario, se tratade proponer soluciones que vayan acorde con la realidad de lasociedad colombiana, que atiendan las necesidades específicas porlas que atraviesa el País, en este instante de la historia, y que seancapaces de medir las acciones y las decisiones que toman, para queno repercutan en futuras generaciones.166 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 166. Nelmarie Vilaró Caro Este modelo no surgió de la nada, sino de la experiencia dela investigación en el campo, de las diferentes entrevistas y laobservación a diversas comunidades, líderes comunitarios,académicos, entre otros, al escuchar sus preocupaciones sobre cómose repetía el mismo factor de la violencia, el conflicto armado y laspocas posibilidades de salir de éstos. Se necesita crear conciencia y hacer creer a las nuevas generacionesque aún se puede lograr una comunidad, una sociedad colombiana,un mundo diferente. No se trata de proponer un mundo utópico,sino crear una base de cooperación, diálogo, equidad, entendimientoy vivencia mutua. Permitir que este entorno educativo sea el agentede cambio que conciencie a una gama de individuos(as) que aúnestán en el desarrollo de sus idiosincrasias, sus formaciones depersonalidad y visión de mundo. Esta propuesta concede que,desde la infancia, se influya positivamente en las actitudes, lospensamientos y los estilos de vidas de estas personas que aún tienenmucho por recorrer y muchas personas con las cuales convivir.Además, permite, con el cambio de pensamientos, la modificacióny nuevas propuestas, que estos(as) individuos(as) crezcan con ladeterminación de desarrollar y establecer mejores condiciones devida en sus respectivas comunidades y, como consecuencia, enColombia. Este tipo de metodología busca priorizar la perspectivacomunitaria, es decir, no individualizar el proceso de transformación,sino ver todas las circunstancias que afectan el conjunto socialcolombiano. Se pretende ofrecer el marco pedagógico de lasherramientas principales de la mediación, pues lo que se intentaes hacer de la mediación no un simple método de resolución deconflictos, sino más bien un estilo de vida basado en la reflexión. Lo que se propone a través de esta investigación va más allá deuna mera flexibilización de la justicia y delegación de los conflictos.No se busca establecer una mediación intercultural comunitariacomo una práctica de desplazamiento de la justicia colombiana.Tampoco se trata simplemente de resolver conflictos que el Estadocree menos importantes8, sino de formalizar un estilo de vida que8 De acuerdo con C. Osorio Sánchez (entrevista personal, 2 de septiembre de 2009), el Estado colombianosubestima la justicia comunitaria y entiende que sólo debe ser aplicada a conflictos de “poca importancia”y “pequeños”; conflictos “mínimos” no “mayores”.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 167
  • 167. La mediación intercultural como mecanismo de transformación de conflictosredundará positivamente en la creación de una Colombia pacífica yligada a la interculturalidad. En fin, se busca implementar una práctica basada en los resultadosa largo plazo, que aunque en teoría es bastante sencilla, diversasiniciativas han reflejado que la mayoría quiere resultados rápidos.Sin embargo, se ha demostrado que éstos últimos son menosefectivos. Como se explicó en secciones anteriores, programas einiciativas de remedio rápido no han sido efectivas porque handejado de considerar un sinnúmero de factores que afectan el logrode los resultados deseados. De igual manera, se quiere recalcar que la mediación no es unamera solución rápida de conflictos, que para muchas personaspueden parecer de menor importancia. Tampoco es un remediorápido para alivianar el trabajo de otras instituciones dedicadas ala justicia; éste no debe ser ni el significado que se le otorgue, ni lavisión que se tenga del propósito de la mediación, pues se limita alo superficial. Por tal razón, se resalta que la mediación está compuesta pordiversas cualidades que deben formar parte del estilo de vida decada individuo(a) en la sociedad colombiana. De esta manera, laspersonas educadas dentro de sus características podrán ser agentesde cambio social; lo que redundará en cambios para toda la sociedadcolombiana y permitirá que este método de transformación deconflictos impacte no sólo a unos(as) pocos(as), sino a un universode personas. La integración de la mediación, y sus herramientas, al estilode vida de los(as) participantes es una alternativa indispensablepara crear una sociedad colombiana basada en la solidaridad, lainterculturalidad y enfocada en la importancia de la transformaciónde los conflictos. Consecuentemente, esto conllevará a latransformación tanto social, económica, política y cultural de laconvivencia comunitaria, hacia una también más participativa. El hecho de que estos procesos se desarrollen desde las normas,los usos, las costumbres y las tradiciones de la propia sociedadcolombiana permite una transformación más real y concreta haciala construcción de una convivencia pacífica. Es un acercamiento queconsidera el contexto, así como su historia y sus factores sociales,económicos y políticos. Esta iniciativa busca dar un paso preliminar168 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 168. Nelmarie Vilaró Carohacia la sensibilización. Será una propuesta enriquecedora yformadora de la equidad dentro de la comunidad colombiana. Portal razón, estos enfoques apuestan a evoluciones culturales paragenerar transformaciones en la cultura y en los sujetos colombianos. Lo que se procura a través de esta iniciativa es concienciar,paulatina pero efectivamente, a la población colombiana acercade los beneficios de la mediación, y de la realidad de que lainterculturalidad es un hecho innegable e inescapable. Cada sectorde cada país que compone el mundo actual se hace a diario másmulticultural, lo que indica la necesidad de relación entre diferentestipos de personas y culturas. Tanto así, que es imprescindible laaceptación y el reconocimiento de todos los aportes que tiene estefenómeno. Lo que aquí se presenta es un reto, pues implica un cambio en elestilo de vida de la sociedad colombiana. Sin embargo, es este mismoaspecto lo que reforzará la iniciativa y prolongará sus resultados. Elhecho de que no es un simple programa de ayudantía inmediata ytemporera, sino que se busca un cambio permanente, fortalecerá lacohesión de las comunidades en las cuales se implemente. Al hacerlo parte del método de enseñanza, ya se aparta de laimposición tardía e inefectiva y, por el contrario, se hace más fácily efectiva la internalización de la mediación y la interculturalidadcomo estilo de vida habitual para todos(as) los(as) involucrados(as).Es convertir la interculturalidad en una forma de vivir, basadaen la mediación, y sin necesidad de un esfuerzo sacrificado niobligado. Así, se creará una cohesión social construida y asumidavoluntariamente por todos(as) los(as) ciudadanos(as). La iniciativa mediática pretende impulsar una transformaciónsocial, fundada en la interculturalidad, la equidad, el reconocimientoy el intercambio de ideas. Proyecta ser parte inclusiva del desarrollohumano de todos(as) los(as) individuos(as). Pero, no se trata deproponer soluciones globales, sino de educar y, eventualmente,apoderar a la sociedad colombiana.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 169
  • 169. La mediación intercultural como mecanismo de transformación de conflictosReferenciasAballouche, S. (2002). La mediación intercultural. Anuario de Psicología, 33 (4), 593-596 Recuperado de http:// www.raco.cat/index.php/AnuarioPsicologia/article/ viewFile/61631/88504.Acuerdo Intercultural (2008). Actos discriminatorios. Recuperado de http://www.acuerdointercultural.org/content/ category/9/24/40/Aguilera Varela, M.I. (2007). Conflicto y herramientas de mediación en la pareja. Recuperado de http://www. monografias.com/trabajos53/mediacion-parejas/mediacion- parejas.shtmlAlianza Educación para la Construcción de Culturas de Paz (2008). Una apuesta por la construcción de paz. Bogotá: Formato Comunicación Diseño Ltda.Aravena Herrera, L. (2006). Peleas o mediación, las parejas deciden. Recuperado de http://www.elrancahuaso.cl/admin/ render/noticia/4209Ardila Amaya, E. Zapata Cancelado M.L., Jiménez Jara P., Santos Mercado I. y Gamba Hurtado R. (2006). ¿A dónde va la justicia en equidad en Colombia. Colombia: Corporación Región.Aula Intercultural, (2007). Contextos multiculturales. Retos en los contextos multiculturales. Competencias interculturales y resolución de conflictos, 11-17. Recuperado de http://www. gitanos.org/publicaciones/retoscontextosmulticulturales/ contextos.pdfAula intercultural, (2007). Interacción multicultural. Retos en los contextos multiculturales. Competencias interculturales y resolución de conflictos, 21-43. Recuperado de http://www.170 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 170. Nelmarie Vilaró Caro gitanos.org/publicaciones/retoscontextosmulticulturales/ interaccion.pdfAula Intercultural, (2007). La conflictividad en contextos multiculturales. Retos en los contextos multiculturales. Competencias interculturales y resolución de conflictos, 47- 54. Recuperado de http://www.gitanos.org/publicaciones/ retoscontextosmulticulturales/conflictividad.pdfAula Intercultural, (2007). La mediación intercultural. Retos en los contextos multiculturales. Competencias interculturales y resolución de conflictos, 57-79. Recuperado de http://www. gitanos.org/publicaciones/retoscontextosmulticulturales/ mediacion.pdfBermúdez Anderson, K., Castro Martín – Prat, R. y García González – Gordon, H. (2002). Mediación intercultural: una propuesta para la formación. España: Editorial Popular, S.A.    Calvo, L. (2006). La mediación familiar: una modalidad de intervención que ayuda a resolver conflictos de vinculación, entre parejas o entre padres e hijos. Recuperado de http:// www.monografias.com/trabajos39/mediacion-familiar/ mediacion-familiar.shtmlCassiani Herrera, A. (2008). La interculturalidad: una búsqueda desde las propuestas educativas de las comunidades afrodescendientes en Colombia. Recuperado de http:// faceducacion.org/revistaeyp/index.php/current/article/ viewFile/250/217Clark D’escoto, S. M. (2006, enero-abril). Perspectivas contemporáneas en el análisis de conflictos sociales. Lazos, 1(2), 38-43.Consejo Regional Indígena del Cauca [CRIC] (2004). ¿Qué pasaría si la escuela…? 30 años de construcción de unaDerechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 171
  • 171. La mediación intercultural como mecanismo de transformación de conflictos educación propia. Bogotá: Programa de Educación Bilingüe e Intercultural – PEBI.Díez Pinto, E. (2007, enero-junio). Diálogo y democracia: lecciones desde la práctica. Lazos, 2 (3), 68-71.Gamba Trimiño, A. (2005). Justicias que nacen en las comunidades étnicas ¿un camino emancipatorio en Colombia? Bogotá: Red de Justicia Comunitaria.García, A. (2008). Mediador social intercultural. Recuperado de http://www.consumer.es/web/es/solidaridad/derechos_ humanos/2008/02/17/174641.phpGarcía, R. (2002). Aproximación a los mecanismos alternativos de resolución de conflictos en América Latina. El otro derecho, 26 -27, 149 -177.García Castaño, F. J. y Barragán Ruiz – Matos, C. (2004) Mediación intercultural en sociedades multiculturales: hacia una nueva conceptualización. Portularia: Revista de Trabajo Social, 4, 123 – 142.González-Espada, W. J. (s.f.) Inmigración y multiculturalismo educativo. El caso de los estudiantes dominicanos en las escuelas puertorriqueñas. Revista Iberoamericana de Educación.Grupo Transcend (2006).  Prevención y transformación de conflictos. Trascender los conflictos: La perspectiva de Johan Galtung. Revista trimestral latinoamericana y caribeña de desarrollo sustentable. 13 (4). Recuperado de http://www. revistafuturos.info/futuros13/trascender_conflictos.htmHernández Sampieri, R., Fernández Collado, C. y Baptista Lucio, P. (2003). Metodología de investigación. México: McGraw – Hill Interamericana.172 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 172. Nelmarie Vilaró CaroHierro, N. (2008). Resumen del libro: Conflictología. Curso de resolución de conflictos. Recuperado de http://nelidahierro. files.wordpress.com/2008/05/resumen.pdfInternational Council on Human Rights Policy (2009). When Legal Worlds Overlap: Human Rights, State and Non – State Law. Switzerland: ATAR Roto Press.Keremba Mamani – Choque, D. (2006). Entendiendo interculturalidad en Bolivia. Lazos, 1 (2), 14 – 21.Laghrich, S. (2004, diciembre). Reflexiones sobre la mediación intercultural y experiencias desde la comunidad valenciana. Revista Electrónica de Estudios Filosóficos, 8. Recuperado de http://www.um.es/tonosdigital/znum8/estudios/11-Salou. htmLimpens, F. (1992). La zanahoria. Manual de educación en derechos humanos para maestros de preescolar y primaria. México: Editorial Amnistía Internacional.Mammar, F. (2007). Interculturalidad: las diferencias no son una amenaza, son un aporte. Recuperado dehttp://www. bancotematico.org/archivos/documentos/interculturalidad. pdfNina, D. (2006). Mediación: teoría y práctica. Puerto Rico: Ediciones Situm BiblioGráficas.Osorio Sánchez, C. y Quesada, M. (2007). Núcleos problemáticos para la construcción de una política pública en justicia en equidad. Bogotá: Red de Justicia Comunitaria.París Albert, S. (2003, septiembre-diciembre). La Conflictología: Un Aprendizaje Positivo de los Conflictos. Convergencia, 33, 315 – 328. Recuperado de http://convergencia.uaemex.mx/ rev33/33pdf/resenia_4_sonia_paris.pdfDerechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 173
  • 173. La mediación intercultural como mecanismo de transformación de conflictosPaz, S. (2007, enero-junio). Reflexiones, debates y enfoques sobre interculturalidad. Lazos, 2 (3), 49-55.Raga Gimeno, F. (2004). Mediaciones interculturales. Grupo CRIT.Rojas, C. (2007, enero – junio). La telaraña del conflicto. Lazos, 2 (3), 83-87.Sierra, M. y Chenaut, V. (2005). Racismo y derecho en sociedades multiculturales. Etnopolíticas y racismo: conflictividad y desafíos interculturales en América Latina, 3 -28.Sánchez Moltalvo, I.M. (2006). Tesis doctoral: Educación para una ciudadanía democrática e intercultural en Colombia. Recuperado de http://www.tdr.cesca.es/TESIS_UB/ AVAILABLE/TDX-0307107 084832/01.IMSF_Cap_1.pdfUNESCO, (2008). Diversidad cultural. Recuperado de http:// portal.unesco.org/culture/es/ev.php URL_ID=34321URL_ DO=DO_TOPICURL_SECTION=201.htmlValderrama, C. y Portocarrero Granja, C. (s.f). Representaciones racializadas y estereotipadas de las mujeres afrocolombianas. Un caso tipo de discriminación múltiple en Colombia. Recuperado de http://www.hostos.edu/downloads/ coloquios/7mo_coloquio/ponencia_claritza_portocarrero.pdfVadillo Pinto, A. (2006). La interculturalidad, un desafío para una sociedad democrática. Revista Lazos, 1 (2), 6 – 9.Vinyamata, E. (2004) Conflicto y seguridad. Aportaciones prácticas desde la conflictología. Recuperado de http:// www.gencat.net/interior/dialegs2004/ponencias/Eduard_ Vinyamata.pdfVinyamata, E. (2005) Conflictología. Curso de Resolución de Conflictos. Recuperado de http://kino.iteso.mx/~gerardpv/ tesis/con-Vinyamata.htm174 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 174. Ciencias sociales: Sociedad y cultura contemporánea Cuarta edición: Cengage Learning Editores, 2009. Autora y Editora: Dra. Lina M. Torres Rivera1 Reseña Profa. Carmen Chazulle Rivera2 Si tú piensas que eres demasiado pequeño para ser efectivo, nunca has estado en la cama con un mosquito War Resister’s League L as ciencias sociales han sufrido los embates de la apropiacióndel Estado, la privatización, el oportunismo del mercado yla globalización, su reduccionismo y hasta los intentos de sueliminación en el mundo académico. Esto no es casualidad. Haytodo un andamiaje para su pronta desaparición. Precisamente,porque han sido como un detonador para la reflexión crítica, lasdenuncias sobre distintos conflictos políticos, sociales y económicos;el desarrollo de estrategias, la organización de grupos, así comopara la defensa de los derechos, particularmente de ciertos sectoresde la sociedad. No obstante, se mantiene cierta resistencia parapreservar estas disciplinas y sus aportaciones en la sociedad actual.1 Catedrática de la Facultad de Estudios Interdisciplinarios, Humanísticos y Sociales de la Universidad delSagrado Corazón y Coordinadora del programa Subgraduado de Sistemas de Justicia de la Universidaddel Sagrado Corazón.2 Profesora del Programa Graduado en Sistemas de Justicia con especilidad en Derechos Humanos yProcesos Antidiscriminatorios de la Universidad del Sagrado Corazón y dirige el Centro de VinculaciónComunitaria de esta institución.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 175
  • 175. Profa. Carmen Chazulle Rivera Ciencias sociales: Sociedad y cultura contemporánea es un textoamplio que presenta las diversas disciplinas sociales, sus objetivos,características y contribuciones, así como la discusión de temasconcretos en cada una de éstas pertinentes en la actualidad. Másallá de esto, enmarca el contexto de aquellos embates en las diversasdisciplinas sociales y presenta la resistencia desde la epistemologíay sus inmersiones en el campo discursivo y práctico de grupos ycomunidades. Este texto, además, muestra una reflexión amplia sobre las cienciassociales desde diversos enfoques y temáticas recientes concernientesa la realidad puertorriqueña, lo que lo hace diferente a otros libros.Ello permite en los lectores y las lectoras, particularmente en elestudiantado, una libre toma de postura. El texto, organizado para su cuarta edición en dos partes, planteala construcción del conocimiento científico social y otros saberes, asícomo el cuestionamiento entre lo social y lo personal. La primeraparte aborda temas sobre el origen de las ciencias sociales, suimportancia, retos y el debate sobre otras formas de conocimiento. En su segunda parte discute el contexto antropológico, tomandoen cuenta la diversidad cultural; el sociológico, desde el abordajede los fenómenos sociales y la participación de distintos grupossociales; y el psicológico, tomando en cuenta las tendencias delas diversas corrientes en esta disciplina y su inmersión en lacomunidad. En esta segunda parte se incluyó el tema sobre laconstrucción del conocimiento desde el cuestionamiento de la“solidez” del análisis científico y la “liquidez” de la interpretaciónde éste y su influencia en las ciencias sociales en Latinoamérica yel Caribe. Además, se presenta el tema de la política, la participación desectores y la socialización de ésta. Los debates de la economía,particularmente del capitalismo global y su impacto en la sociedad,son otros de los temas incluidos en esta parte del texto. La geografíacomo compresión del espacio y de la organización territorial tambiéncobra importancia en la discusión de los temas. Sin embargo, sureflexión se extiende a las geografías de la etnicidad, religión, salud,población, electoral, música, clima y género.176 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 176. Ciencias sociales: Sociedad y cultura contemporánea Los últimos dos capítulos exponen temas muy recientes y de granenvergadura para la participación de la sociedad civil puertorriqueñaen escenarios relacionados con la defensa del ambiente. De hecho,el primero de estos capítulos le sirve de preámbulo al próximo. Porun lado, la presentación de problemas ambientales, su relación conla tecnología y la escasez de los recursos naturales en la Isla. Porotro lado, la exposición de la política pública ambiental, leyes afinesy las expresiones puertorriqueñas en los dilemas ambientales y deplanificación urbana. Esta edición luce nuevos temas que refrescan los debates sociales.El “ciberfeminismo”, la “motherboard” y “La patria Grrrl” en eltema de los otros saberes populares son algunos de ellos. Losdebates contemporáneos de la psicología sobre la conducta agresivadesde el enfoque de la paz es otro de estos temas. La reflexión críticapresentada sobre la producción del conocimiento desde el análisiscientífico y su interpretación en el contexto de la modernidady transmodernidad subalterna pone de manifiesto las nuevastendencias en los análisis teóricos y metodológicos de las cienciassociales. La férrea defensa de ciertos sectores hacia el capitalismoglobal, singularizado en el “crecimiento económico” sin empleos,coloca la reflexión a la altura de nuestros tiempos sobre la llamadaLey 7 y sus repercusiones en el sector obrero del país. El enfoque de la aplicación e importancia de la geografía a lasolución de problemas sociales, políticos y económicos concretostambién representa las nuevas tendencias, aportaciones yreconocimientos de esta disciplina allí expuesta. La inclusiónde las luchas ambientales recientes y la participación ciudadanaen la defensa del espacio público, la zona marítimo-terrestre y lapreservación del ambiente, como, por ejemplo, Paseo Caribe, elHotel Marriott Courtyard y el Corredor Ecológico del Noreste,respectivamente, expone los recientes debates del discursodesarrollista sobre los empleos, la planificación urbana y elambiente. Como en ediciones anteriores, cada capítulo incluye la discusióndel tema con definiciones de conceptos y un resumen. Además,incluye estudios de casos, preguntas para la discusión, una secciónDerechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 177
  • 177. Profa. Carmen Chazulle Riverapara profundizar en el tema, ejercicios de evaluación, identificaciónde sitios en la Internet y referencias bibliográficas. Cabe destacar que el texto tiene acercamientos a temas de interéspara la juventud. Desde las expresiones del graffiti, la diversidad ylas discriminaciones, los estilos de vida, su participación ciudadana,hasta la invitación a la reflexión sobre la participación de artistasjóvenes en asuntos políticos. Ciencias sociales: Sociedad y cultura contemporánea exponeal estudiantado a las distintas disciplinas de las ciencias socialesdesde diversos enfoques, que invitan a reflexionar sobre suparticipación en la sociedad. No sólo los y las motiva a estudiarsobre el comportamiento humano a través de los tiempos y losdiversos escenarios, sino a comprender el mundo que nos rodea,analizar los fenómenos sociales, tomar decisiones responsables yplantear posibles soluciones. Cabe destacar que el texto sienta los cimientos para la reflexiónsobre los conflictos y su transformación positiva tomando en cuentalos métodos alternos de resolución de estos. Además, no sóloenfatiza la importancia de la defensa de los derechos humanos,sino cómo las ciencias sociales contribuyen a problematizarfenómenos relacionados con la violación de los derechos, a unatoma de conciencia, evaluar acciones y actuar en favor de sectoresmarginados, vulnerables o desprotegidos de la sociedad. Es importante contar con un texto que nos ayude a desenmarañarestos fenómenos sociales y sus implicaciones. Las herramientasde análisis sobre estos fenómenos y sus debates cobran mayorimportancia, sobre todo ante un “estado de derecho” que cada vezmás ofrece menos garantías; por el contrario, utiliza los recursosdel pueblo como dispositivos de poder para eliminar las garantíasexistentes contra éste. Invitamos a las lectoras y los lectores a reflexionar junto conlos autores y autoras del texto sobre estos temas de interés social.La inmersión en estos debates ofrece una apertura no sólo alconocimiento y su producción, sino a no ser explotados y explotadaspor la (des)información. En este sentido vale la pena descubrirsecomo el mosquito…178 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 178. Mediación ¿Alternativa a los conflictos de salud? Autora: Lcda. Rosa B. Hernández Pagán San Juan: OIKOS, 2010. Reseña Dr. Daniel Nina1 E l trabajo que presenta la Lcda. Rosa B. Hernández Pagánresulta en una contribución especializada al campo de la mediaciónen Puerto Rico. En particular, pues se trata del primer trabajomonográfico sobre el tema: mediación en el ámbito de la salud. Enesto radica, posiblemente, su contribución más importante. La mediación, como objeto de estudio, ha producido yados conferencias internacionales en Puerto Rico y un cuerpobibliográfico especializado con el cual la autora bajo esta reseña,debió haber tenido conocimiento.2 Es decir, luego de casi 30 añosdel lanzamiento de la ley habilitadora para los métodos alternosen Puerto Rico, ya podemos hablar, refraseando a Negrón y otros,de un modelo puertorriqueño de mediación, el cual tiene múltiplesproponentes.3 La mediación no es un asunto novel ya en nuestroPaís. Es un trabajo en progreso, el cual va consolidando diferentesáreas de la vida cotidiana.1 Abogado, Mediador y Profesor de la Facultad de Derecho Eugenio María de Hostos y del ProgramaGraduado en Sistemas de Justicia de la Universidad del Sagrado Corazón.2 Véase Muñiz Arguelles, L (2006) Negociación y mediación. Hato Rey: Situm. Nina, D (2006) Mediación:teoría y práctica. Hato Rey: Situm.; Larireux, T (2002) Mediación y el proceso de negociación.3 Véase La Ley Núm. 19 de 22 de septiembre de 1982, la cual facultaba al Tribunal Supremo a desarrollarforos informales de resolución de conflictos a nivel comunitario, y la cual constituye la génesis de losCentros de Mediación adscritos al Tribunal Supremo, a través del Negociado de Métodos Alternos para laSolución de Conflictos de Puerto Rico. Negrón, M y otros (2001) Un modelo puertorriqueño de mediaciónde conflictos. San Juan: Lexis-Nexis.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 179
  • 179. Mediación ¿Alternativa a los conflictos de salud? En esta medida, hablar de mediación enfocada para asuntosde la salud es parte del progreso de esta metodología en el País.No obstante, habría que examinar en qué áreas se inserta estametodología, una de las principales industrias de servicio en elPaís, la cual crea cerca de 70 mil empleos directos, y una cantidadmayor de empleos indirectos. Entonces, plantear mediar en la salud, es preguntarse, ¿en quéinstancia de la industria?. La autora Rosa Hernández, nos advierteque interesa participar en lo que es la industria y los consumidores-los llamados pacientes- los cuales reflejan problemas de dos índoles:por un lado, incumplimiento en los pagos de las aseguradoras; ypor otro lado, el ámbito de la mala práctica medica en el País. La elaboración con el uso de estadísticas tanto del Comisionado deSeguros de Puerto Rico, como de otras instituciones especializadas(la Oficina del Procurador del Paciente), permiten explorar elalcance del problema en Puerto Rico. Esto es algo que la autorasupo utilizar para conveniencia de adelantar su punto: podemosahorrar más en tiempo y en gastos de litigación, si se utilizan losmétodos alternos, y en particular la mediación, para resolver losconflictos asociados a la industria de seguros. Ahora bien, la propuesta hay que problematizarla pues lapregunta de rigor que uno como lector especializado se hace, es porqué siendo tan positiva la mediación para los conflictos asociadosa la salud, se sigue litigando con tanta intensidad. Esto es algoque la autora no discute, pero que uno como lector extrapola desu argumento en pro de la situación. La respuesta esperada es vercómo la industria de seguros y los servicios asociados a esta, comolo es la industria de servicios legales especializados, pueden pensarque la litigación es mucho más adecuada que la mediación para losconflictos asociados a la salud. Por otro lado, también pensar cómopara las partes que han sufrido mala práctica o que sus servicios desalud no les corresponden, cómo les puede resultar mediar antesque litigar. Estudios recientes indican, que la tendencia dominante180 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 180. Dr. Daniel Nina Estrellaen Puerto Rico es hacia la litigación en lugar que la mediación. Lagente, genuinamente, desea ganar los conflictos.4 En esta medida, el libro provee buenas sugerencias ante un mundoconflictivo donde la metodología dominante sigue siendo la jurídicalitigiosa. No obstante, las recomendaciones que hace la autora nose deben quedar en el tintero, sino deben ser implementadas porlas agencias concernientes. Que eso se de, en un mundo donde laconflictividad de intereses económicos es una razón por la cual laindustria de la salud es una de las más poderosas del País, nos llevaa pensar en metodologías de forma crítica y no ingenua. El libro, escrito de forma breve aunque precisa, se divide en seiscapítulos, de los cuales algunos se le dedican al canon de la mediacióny otros a aspectos relacionados al tema especializado de la salud.Vale la pena destacar, que el libro provee data muy interesantesen cuanto a estadísticas de los servicios de salud y conflicto serefieren. A su vez, destaca las distintas legislaciones vigentes enPuerto Rico sobre el tema de mediación y servicios relacionados.Esta contribución del libro, lo estadístico e informativo, es valiosa. No obstante lo anterior, y reconociendo que el libro es unaprimera apuesta, es importante pensar cómo vamos introduciendolas propuestas presentadas, en una economía que depende tantode la litigación para poder producir su riqueza. No nos podemosolvidar, que detrás del seguro y el paciente, existe una industriaadicional de abogados y abogadas que dependen de este tipo deconflictos para poder vivir. Ya veremos cómo se resuelve esto. Pero el momento depresentar este libro, luego de la reforma de salud federal y losnuevos programas de salud propuestos al País e impulsados porla administración de turno, nos invitan a pensar que éste puedeencontrar oídos receptivos que asistan en el manejo de los conflictosde una industria en pleno desarrollo.4 Véase Camille Machado (2010), Cultura del conflicto en Puerto Rico. Estudio de las personas que visitanel Centro Judicial de Humacao: Con especial énfasis en la Sala de Investigaciones y Centro de Mediaciónde Conflictos (Tesis de Maestría en Mediación y Conflictos, Programa Graduado de Mediación y SistemasJudiciales de la Universidad del Sagrado Corazón). El resumen de dicha tesis es parte de este volumen.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 181
  • 181. Del tratamiento jurídico de la locura: Proyecto psiquiátrico y gobernabilidad en Puerto Rico San Juan, PR: Posdata, 2009 Autor: Dr. Carlos Gil Reseña Dra. Aileen Estrada Fernández1 E n el libro Del tratamiento jurídico de la locura (2009), Carlos Gilexplora la relación entre el derecho y la salud mental en Puerto Rico(PR). Pero más que examinar los derechos humanos de las personascon problemas mentales, reflexiona sobre los procesos históricosmediante los cuales el estado ha combinado el proyecto psiquiátricocon la práctica jurídica, para dar fundamento a la gobernabilidad yvalerse de esa relación para perseguir a la disidencia política. Gil divide su exposición en dos partes. La primera parte de laexposición es un recorrido por Las Partidas, libro de las leyes delsiglo XIII en Castilla y documento histórico de la cultura hispanaadjudicado a Alfonso X el Sabio, considerado precedente importantedel posterior reconocimiento de los derechos del enfermo mental.Gil examina la relación entre el derecho y el tratamiento del locoen ese cuerpo normativo: el modelaje del loco, los derechos quele asisten y las responsabilidades del estado con éste. Demuestralos amplios derechos del enfermo mental en Las Partidas y la fina1 Catedrática del Programa Graduado de la Universidad del Sagrado Corazón.182 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 182. Dra. Aileen Estrada Fernándezdistinción que ese documento medieval hace entre campos delderecho, la capacidad para consentir y la diferencia entre palabray estado mental. Discute distinciones clásicas en la nomenclaturahistórica -locos, furiosos y desmemoriados-, y aspectos del derechopenal como la imputabilidad, los derechos sucesorios, los derechosde familia, la responsabilidad de los cuidadores del loco. La segunda parte, sin embargo, es la que aporta, a nuestro juicio,el análisis más interesante y novedoso. Se trata de una exploracióndel desarrollo de la relación entre derecho y psiquiatría, y suutilización en proyectos de gobernabilidad. Concretamente, revisalos primeros intentos del gobierno de Puerto Rico en atender lasituación de los enfermos mentales, que luego se constituyeron enun proyecto de gobernabilidad. Construye la trayectoria recorrida por la tradición greco latina-desde Las Partidas- en su camino por la colonia a través del Asilo deBeneficencia, primera institución para enfermos mentales en PuertoRico, inaugurada en San Juan el 19 de noviembre de 1844. Ilustracómo desde el inicio bajo la soberanía de Estados Unidos ocurrela estrecha relación entre gobierno y psiquiatría. Para empezar, losalcaldes por orden del gobernador cumplimentaban una hoja deevaluación en la que describían los antecedentes familiares de lapersona que se tenía por loca, las manifestaciones de la locura, asícomo sus condiciones económicas y civiles. Un ejemplo ilustrativo, del trabajo de los alcaldes en el proceso,nos lo ofrece Gil con el informe del alcalde de Guayama para finalesde la década de 1920 sobre una mujer natural de Barcelona que dosaños después de casarse comenzó a presentar comportamientoconsiderado como locura. El alcalde incursiona en el área deldiagnóstico y establece la causa de la locura: “la causa que produjoesta demencia en su principio proviene de que en las comidasusaban entre ambos apuraban (sic) un cuartillo de vino este atacabaa la vena cefálica y concluía dándose botellazos” (p.35).En estasegunda parte del libro, Gil construye el origen y el desarrollodisciplinario de la psiquiatría en la Isla. Examina dentro de esatrayectoria siete momentos históricos importantes. El primero deDerechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 183
  • 183. Del tratamiento jurídico de la locura:Proyecto psiquiátrico y gobernabilidad en Puerto Ricoestos momentos es el período del Manicomio Insular, durante ladécada de 1920, cuando se recluían juntos a locos, delincuentes eindigentes en condiciones sanitarias críticas, según el testimonioescrito del psiquiatra forense Francisco R. Goenaga. El segundo momento examinado es la época del intento delas autoridades por mejorar las condiciones del mencionadoManicomio, acción que fue objeto de crítica por parte de la prensaque lo calificó como “derroche” de recursos por dedicar a los locosun edificio considerado “lujoso”. El tercer momento es la creacióndel Negociado de Higiene Mental y Educación como proyectoestatal psiquiátrico y psicohigiénico a partir de la década de 1940para el control de la población mediante formas represivas yrecursos como el uso de medicamentos y la criminalización de lalocura. El proyecto se extendía e incursionaba en los hogares, lasagencias gubernamentales, la iglesia, la industria, las cortes y lapolicía con el fin de rastrear entre las y los ciudadanos indicios delocura y diseminar las concepciones de higiene mental y así lograr,en palabras de una de las primeras directoras, “gente más feliz ymejor ajustada a las realidades sociales, culturales y económicas denuestro país” (p.45), fin que se transformara con un énfasis mayoren la administración y uno menor en la rehabilitación. Un cuarto momento examinado es el del establecimiento deuna “política de la locura” bajo el estado territorial moderno, yla aplicación de la psiquiatría por Luis Muñoz Marín -primergobernador electo de Puerto Rico- para luchar contra el nacionalismoy controlar la disidencia política. Así, el quinto momento históricorevisado por Gil es el encarcelamiento psiquiátrico del líder de esadisidencia: Pedro Albizu Campus, cuyo discurso para denunciarsu “enfermedad” como “inducida”, mediante elementos físico-químicos de potencia enceguecedora, fue interpretado como indiciode locura por un grupo de psiquiatras en 1953 (p.114-115). A continuación, Gil analiza un sexto momento: las Godkin Lecturesde 1959 en el que Luis Muñoz Marín ofrece un ciclo de conferenciasen Washington, cinco años después de la incapacitación mentalde Pedro Albizu Campos. En uno de los, a nuestro juicio, más184 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 184. Dra. Aileen Estrada Fernándezinteresantes pasajes del libro, Gil examina el cambio de discursode Muñoz quien ahora adopta, sin que ello lo constituya en loco,un vocabulario “idéntico” al de Albizu para hablar contra elnacionalismo como “un enorme horror”, una “malsana y enormebarrera de nuestro tiempo”, que “provoca la desconfianza, lasensación de peligro” entre naciones e impide la colaboracióninternacional contra la energía atómica, fenómeno que califica, demanera muy parecida a la de Albizu, como una “fuerza (que) es másbrillante que un millar de soles” (p.114-115). Aquí Gil dirige nuestraatención a una interesante inversión: “el lenguaje apocalíptico deAlbizu ha tomado posesión del discurso ‘oficial’: ahora, y anteuna selecta audiencia intelectual, es el gobernante el que repitehorrorizado las potencias del átomo como posible destructor de lahumanidad” (p.114). Según Gil, todo el lenguaje de Muñoz en lasConferencias Godkin es de “catástrofes, eras atómicas, Apocalipsis,radares y señales de acción a distancia. Exactamente las expresionespor las que se certificara la incapacidad mental de Albizu, quaoponente político” (p.115). Gil termina la segunda sección con ladiscusión de un séptimo momento: la constitución del llamadosíndrome puertorriqueño. En su libro, Gil se aproxima al tratamiento jurídico de la locuradentro de la línea de pensamiento de Michel Foucault (1967),desenmascarando la historia de ese tratamiento y su constitucióncomo objeto de conocimiento, para desmitificarla como entidadnatural y demostrar su factura de construcción social. Gil, dentrode esa misma línea, evita a toda costa convertirse en un discursoexperto que silencia a la locura para otorgarse el derecho de hablarpor ella. Del tratamiento de la locura es un libro de reciente publicaciónque debe leer todo estudioso de los derechos humanos y la saludmental en Puerto Rico para obtener una nueva perspectiva de losorganismos llamados rehabilitativos, y de su doble función comosistema de eliminación y destrucción de los “diferentes” y los“desviados” del proyecto muñocista, que los constituía como entesajenos a la vida social puertorriqueña; peligrosos y amenazantesDerechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 185
  • 185. Del tratamiento jurídico de la locura:Proyecto psiquiátrico y gobernabilidad en Puerto Ricodel orden público, criminalizándolos y encerrándolos. En fin, estelibro es un examen histórico de la conciencia práctica que recluye lalocura en un lugar de encierro en nombre del orden social y laboral,que definitivamente vale la pena leer.Referencias:Foucault, M. (1967). Historia de la locura en la época clásica. México: Fondo de Cultura Económica.Gil, Carlos. (2009). Del tratamiento jurídico de la locura. Proyecto psiquiátrico y gobernabilidad en Puerto Rico. San Juan, PR: Posdata.186 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  • 186. SUCUniversidad delSagrado Corazón

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