Antimetafisica

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Antimetafisica

  1. 1. 3. RACIONALISMO CRÍTICO:Su principal precursor: POPPER.Presenta una nueva concepción de la ciencia y de la metodología, conocida tambiénpor Falsacionismo.Es una teoría:E Racionalista: porque el conocimiento es fruto de una actividad interpretativa de larazón.r Crítica: porque las interpretaciones de la razón deben ser siempre corregidas yrevisadas críticamente.2. No es cierto que la ciencia surja de la inducción, es falso que la ciencia surja de laobservación porque los problemas científicos no son planteados por la realidad sinopor los investigadores.Por otro lado, el denominado “problema de la inducción” es un tema que presentadeterminadas implicaciones incluso para aquellos que no suscriben la metodologíainductivista. La cuestión se plantea ante la duda de si la evidencia inductiva puedeser utilizada para predecir futuros acontecimientos; en consecuencia, el problema dela inducción surge a partir de nuestra incapacidad para proporcionar elementosracionales que puedan ser utilizadas para explicar algo más allá de la evidenciadisponible (Pheby, 1988,)Es corriente calificar de inductiva a una inferencia que pasa de enunciadossingulares (“particulares”) (descripciones, experimentos) a enunciados universales(hipótesis, teorías). Pero desde el punto de vista de la lógica no es obvio que se justifique hacerinferencias universales desde hechos singulares pues esta conclusión correrá elriesgo de ser falsa ya que seguramente no podremos registrar todos los hechos. El problema de la inducción hace referencia, entonces, al debate sobre si estánjustificadas las inferencias inductivas, o bajo qué condiciones lo están.La decisión positiva sobre una teoría no es eterna: decisiones negativassubsecuentes pueden falsarla. Una teoría tiene “temple” cuando ha sido corroborada por la experiencia. Pero estono significa que se pase de un razonamiento del tipo verdad de enunciadossingulares = verdad de teorías. Es decir: teorías o CONCLUSIONES “VERIFICADAS” NO IMPLICAN QUE SEAN“VERDADERAS” NI SIQUIERA “PROBABLES” 1
  2. 2. NEOPOSITIVISMO O CÍRCULO DE VIENA PRECEDENTE: A. Comte (1798-1857) FUNDADOR: Moritz Schlick (1882-1936) FIGURA: Rudolf Carnap (1891-1970) Alfred Julius Ayer (Británico, 1910-1989) TESIS El objetivo de la ciencia es encuadrar hechos en leyes. 1El Sólo hay hechos y leyes. La ontología y la metafísica carecen de sentido 2 Criterio de demarcación: una proposición es científica si tiene significado 3 Una proposición tiene significado cuando se puede demostrar si es verdadero o falsa 4 Al criterio de demarcación se le conoce como principio de verificación 5 La base del método científico es el método inductivo 6 La inducción es completada con deducciones y experimentos 7 Pasos: A. Hecho observable, descrito en proposición protocolar. B. Hipótesis general C. Deducción de las consecuencias de la hipótesis. D. Comprobación (experimento) de 8 las consecuencias. E. Si es confirmada, ley; si no lo es, se la rechaza. Lo importante no es modo de descubrimiento, puede ser variado, sino el modo de 9 justificación: se contrastan con la experiencia y se inducen a partir de ella. La inducción es válida si: A. El número de enunciados observaciones es muy amplio. B. Observaciones en las condiciones más variadas posible. C. Que la ley 10 inducida no contradiga ningún enunciado observacional.empirismo lógico (también denominado positivismo lógico) es una corriente defilosofía de la ciencia que surgió durante el primer tercio del siglo XX, alrededor delgrupo de científicos y filósofos que formaron el célebre Círculo de Viena (WienerKreis en alemán).Desde su punto de vista los empiristas lógicos intentaron ofrecer una visión generalde la ciencia que abarcaba principalmente sus aspectos gnoseológicos ymetodológicos. Sostenían como tesis central sostiene que un enunciado escognitivamente significativo sólo si es verificable empíricamente o es analítica, es latesis conocida como "del significado por verificación". Sólo los enunciados de laciencia empírica cumplen con el primer requisito, y sólo los enunciados de la lógica ylas matemáticas cumplen con el segundo. Los enunciados típicamente filosóficos nocumplen con ninguno de los dos requisitos, y en tal sentido, la filosofía he deconvertirse en un método de análisis lógico de los enunciados de la cienciaLas posiciones de los empiristas lógicos respecto de algunos temas clave de lafilosofía de la ciencia (el origen del sentido de los enunciados, la puesta a prueba delas teorías, el concepto de explicación científica y la unidad de la ciencia, entre otros)se conocen con el nombre colectivo de "concepción heredada" (received view).Enunciados analíticos o sintéticosDesde Kant -precedido por Leibniz y Hume- se sostenía que los enunciados son dedos clases: analíticos o sintéticos. La diferencia entre estos dos enunciados estribaen la forma cómo se les predica la verdad: para los analíticos, sólo en función delsignificado de sus términos; para los sintéticos, en función de cómo es el mundo. Losanalíticos, entonces, no nos dicen nada sobre el mundo: son puras tautologías. Lossintéticos sí hablan sobre el mundo. Ejemplos de enunciados analíticos: "Todos lossolteros son no casados"; "el color negro es oscuro". Ejemplos de enunciadossintéticos: "Hay un automóvil allá afuera"; "Está lloviendo".Ahora bien, también hay una diferencia entre cómo se conocen los enunciados:algunos son cognoscibles a priori y otros a posteriori. Los a priori son cognosciblespor un puro ejercicio de la razón, sin necesidad de recurrir al mundo. Los a posteriorinecesitan, para ser conocidos, que el sujeto recurra al mundo. Lo a priori esnecesario (no puede no suceder) y lo a posteriori es contingente (puede no suceder).Proposiciones, pseudoproposiciones y pseudoproblemas 2
  3. 3. ¿Cómo sabemos que un enunciado como "Hoy está lloviendo" es verdadero? Oímosla lluvia, o vemos el agua caer, o vemos el agua caer y oímos la lluvia y olemos elpavimento mojado: así sabemos que hoy, de hecho, está lloviendo. Entonces elenunciado "Hoy está lloviendo" tiene sentido, porque podemos saber si es verdaderoo es falso. Ahora, ¿Cómo sabemos que un enunciado como "El Ser es inmóvil" esverdadero? Obviamente nunca hemos visto tal cosa como "el Ser", y tampoco lohemos visto moverse, permanecer quieto, o sonreír. ¿Entonces cómo sabemos siese enunciado es verdadero?Los empiristas lógicos dicen: sólo podemos hablar de cómo es el mundo si tenemosexperiencia sensorial de él. Si hablamos del mundo, es porque lo percibimosmediante los sentidos.Si no hay experiencias sensoriales que nos puedan decir si "El Ser es inmóvil" esverdadero o falso, entonces "El Ser es inmóvil" carece de sentido. Y si no es así ytampoco es lógica o matemática, es una pseudoproposición, esto es, que pareceproposición… pero no lo es.Enunciados como "el Ser es inmóvil" o "la Nada nadea" parecen estar bienestructurados en una forma sujeto-predicado: "el Ser" y "la Nada" serían los sujetosde las dos frases; "es inmóvil" y "nadea" sus respectivos predicados. Sin embargo,Ser y Nada no son sujetos: uno es un verbo y el otro es un cuantificador. En otraspseudoproposiciones tales como Dios posee infinitos atributos o Tengo librevoluntad, no hay manera de comprobar esto empíricamente: nadie puede ver a Diosy reconocerlo en sus infinitos atributos, y tampoco podría, alguien, darse cuenta quehasta ahora estaba de alguna manera determinado a actuar involuntariamente.En consecuencia, -afirman los empiristas lógicos-, Los problemas de la metafísica,entonces, dicen los empiristas lógicos, son pseudoproblemas: no pueden resolverse,sino que deben disolverse mediante un análisis del lenguaje, con ayuda de la lógica.Tal análisis nos probará que no nos referíamos a cuestiones de hecho, sino queestábamos usando mal el lenguaje.El "lenguaje-objeto" real es el lenguaje de las ciencias, como proposiciones como "LaLuna es redonda" o "El agua es H2O", que sí se refieren al mundo.¿Cuándo unas proposición tiene sentido?Hay dos maneras en que una proposición puede tener sentido: hablando acerca delmundo y por tanto teniendo condiciones de verificación empírica bien determinadas,o no hablando acerca del mundo. Hemos visto que los enunciados acerca del mundo-sintéticos-, para los empiristas lógicos, sólo podían ser a posteriori, es decir, sólocomprobables empíricamente. Pero también hay otra manera de conocer algo: apriori.Sé que 3×3 es 9, siempre, y para saberlo no necesitamos encerrarnos en unlaboratorio ni disponer de instrumentos de conteo alguno: lo sabemos solamentecalculando. De la misma manera, sabemos que ningún soltero está casado, y sinnecesidad de recurrir a un experimento. También sé que, por modus ponens, puedodeducir la proposición y dadas dos premisas: si x, entonces y, y es el caso que x.Para esto tampoco necesito ninguna experimentación, no necesito recurrir al mundo.Conozco esto de manera a priori, sin experiencia. Pero, como lo conozco sinnecesidad de experiencia, entonces ni el modus ponens, ni la multiplicación de 3 por3, ni la soltería de los no casados me dicen algo sobre el mundo. ¿Cómo iban ahacerlo, si puedo conocerlos sin experiencias empíricas? Y como no me dicen nada 3
  4. 4. sobre el mundo, entonces son proposiciones analíticas, que son verdaderas sólo envirtud del significado, y de las reglas estipuladas. "Todo soltero es no casado" esverdadero porque ser soltero significa no estar casado. 3×3=9 es verdadero por losusos estipulados que les damos a los signos x e = , además de las reglas queseguimos al darles ese uso, y los significados que les damos a los signos 3 y 9. [(P-->Q) & P]-->Q es verdadero también porque así funciona nuestro lenguaje, y porqueasí hemos dicho que funcionan los signos & y --> y las metavariables P y Q.Por esto, todas las verdades a priori son, para los empiristas lógicos, analíticas. Ycomo son a priori deben ser necesarias. Recordemos que las proposicionessintéticas son aquéllas cuyo valor de verdad depende de los hechos en el mundo. Ypor esto son contingentes: pueden o podrían no haber sucedido o no suceder. Yopodría no estar redactando este artículo (pues podría estar estudiando para elexamen), tú podrías no estar leyendo esto, hoy puede llover, Sócrates podría nohaber nacido, es posible que mañana muera el presidente de la nación. Ahora,hemos dicho que los analíticos son verdaderos no en función del mundo, sino enfunción del significado y las reglas.Esto nos dice por qué todos los enunciados que son analíticos son a priori, y tambiénnecesariamente verdaderos. Cuando a una proposición o conjunto de proposicionesse les hace una tabla de verdad, y resulta que tal proposición es verdadera en todoslos casos, decimos que esa proposición es tautológica. Esto sucede con lasproposiciones analíticas, y justo por eso decimos que son necesarias. Para lospositivistas lógicos, entonces (siguiendo al primer Wittgenstein), todos losenunciados analíticos son tautologías, es decir, que son siempre verdaderas. (Losenunciados que son siempre falsos se llaman autocontradictorios).HASTA AQUÍEl empirismo lógico (también denominado positivismo lógico) es una corriente defilosofía de la ciencia que surgió durante el primer tercio del siglo XX, alrededor delgrupo de científicos y filósofos que formaron el célebre Círculo de Viena (WienerKreis en alemán).Desde su punto de vista los empiristas lógicos intentaron ofrecer una visión generalde la ciencia que abarcaba principalmente sus aspectos gnoseológicos ymetodológicos. Sostenían como tesis central sostiene que un enunciado escognitivamente significativo sólo si es verificable empíricamente o es analítica, es latesis conocida como "del significado por verificación". Sólo los enunciados de laciencia empírica cumplen con el primer requisito, y sólo los enunciados de la lógica ylas matemáticas cumplen con el segundo. Los enunciados típicamente filosóficos nocumplen con ninguno de los dos requisitos, y en tal sentido, la filosofía he deconvertirse en un método de análisis lógico de los enunciados de la cienciaLas posiciones de los empiristas lógicos respecto de algunos temas clave de lafilosofía de la ciencia (el origen del sentido de los enunciados, la puesta a prueba delas teorías, el concepto de explicación científica y la unidad de la ciencia, entre otros)se conocen con el nombre colectivo de "concepción heredada" (received view).Contenido[ocultar]1 El Círculo de Viena2 A priori, a posteriori, analítico y sintético3 El sentido de una proposición, las pseudoproposiciones y los pseudoproblemas 4
  5. 5. 4 Reduccionismo, enunciados protocolares, fundamentos del conocimiento yepistemología5 A priori6 Unificación de la ciencia (Einheitswissenschaft)7 Inducción y falsabilidad8 Filosofía y análisis lógico9 Críticas al positivismo lógico10 Positivismo, filosofía analítica, metafísica…11 Personalidades12 Bibliografía básica13 Véase también El Círculo de Viena [editar]El grupo original constituyó el llamado Círculo de Viena, un grupo de científicos yfilósofos iniciado en 1924 por Moritz Schlick; posteriormente, Rudolf Carnap sería elcontinuador y líder[cita requerida]. La mayoría de los componentes del Círculo de Vienaemigraron a otros países a partir de 1933, a raíz de la llegada al poder del nazismo.Como antecedentes, en el Manifiesto del Círculo de Viena se mencionabanpersonalidades como Locke y Hume, mientras otros como Karl Marx (por sutratamiento científico de la historia), Leibniz (por sus matemáticas y su lógica)también se consideraban precursores, pero sin contar con su metafísica. Elpositivismo del siglo XIX también es considerado una influencia, aunque con matices.Hay que recordar que, para los positivistas del siglo XIX, "sólo lo dado es real"[cita requerida] . Para los empiristas lógicos, esta proposición simplemente carece desentido [cita requerida].Otras influencias poderosas fueron la metodología empírica desarrollada durante ydespués de la mitad del siglo XIX, así como la lógica simbólica. Entre losdesarrolladores de la primera, están hombres de ciencia como Helmholtz, ErnstMach, Henri Poincaré, Pierre Duhem y Boltzman. Entre los desarrolladores de lasegunda están, entre otros, Frege, Russell y Whitehead, Giuseppe Peano y el primerWittgenstein.En el Círculo de Viena se encontraban, entre otros: Rudolf Carnap (Mayo 18, 1891 -Septiembre 14, 1970), quien proclamaba la superación de la metafísica mediante elanálisis lógico del lenguaje (véase La superación de la metafísica mediante elanálisis lógico del lenguaje); Kurt Gödel (28 de de abril de 1906 - 14 de enero de1978) quien formuló el famoso teorema de incompletitud; David Hilbert (23 de Enerode 1862 - 14 de Febrero de 1943) el famoso redactor de Los problemas futuros de laMatemática; y otros como Herbert Feigl, Philipp Frank, Hans Hahn, Carl GustavHempel, Karl Menger, Richard Von Mises, Otto Neurath, Hans Reichenbach, MoritzSchlick y Friedrich Waismann. En Inglaterra, Sir Alfred Jules Ayer (Octubre 29, 1910 -Junio 27, 1989) fue el más importante representante de esta corriente (véaseLenguaje, verdad y lógica)A priori, a posteriori, analítico y sintético [editar]Kant (Véase Crítica de la razón pura) -precedido por Leibniz y Hume- había dichoque los enunciados son de dos clases: analíticos o sintéticos. La diferencia entreestos dos enunciados estriba en la forma como se les predica verdad: para losanalíticos, sólo en función del significado de sus términos; para los sintéticos, enfunción de cómo es el mundo. Los analíticos, entonces, no nos dicen nada sobre elmundo: son puras tautologías. Los sintéticos sí hablan sobre el mundo. Ejemplos deenunciados analíticos: "Todos los solteros son no casados"; "el color negro esoscuro". Ejemplos de enunciados sintéticos: "Hay un automóvil allá afuera"; "Estálloviendo". 5
  6. 6. Ahora bien, también hay una diferencia entre cómo se conocen los enunciados:algunos son cognoscibles a priori y otros a posteriori. Los a priori son cognosciblespor un puro ejercicio de la razón, sin necesidad de recurrir al mundo. Los a posteriorinecesitan, para ser conocidos, que el sujeto recurra al mundo. Lo a priori esnecesario (no puede no suceder) y lo a posteriori es contingente (puede no suceder).Kant había dicho que existen algunos enunciados sintéticos a priori, esto es, algunosenunciados que nos dicen cosas sobre el mundo y que pueden ser conocidos sinrecurrir a la observación empírica; y que, como son a priori, entonces son necesarios.Para Kant, un sintético a priori serían las matemáticas, o la metafísica de lascostumbres. Los empiristas lógicos aceptan las distinciones de Kant, pero niegan quepueda haber un sintético a priori: si lo hay, entonces hay enunciados que hablansobre el mundo pero que no necesitan de verificación empírica. Pero los empiristasquieren alejarse de este camino. La sección siguiente explicará por qué.El sentido de una proposición, las pseudoproposiciones y los pseudoproblemas[editar]¿Cómo sabemos que un enunciado como "Hoy está lloviendo" es verdadero? Oímosla lluvia, o vemos el agua caer, o vemos el agua caer y oímos la lluvia y olemos elpavimento mojado: así sabemos que hoy, de hecho, está lloviendo. Entonces elenunciado "Hoy está lloviendo" tiene sentido, porque podemos saber si es verdaderoo es falso. Ahora, ¿Cómo sabemos que un enunciado como "El Ser es inmóvil" esverdadero? Obviamente nunca hemos visto tal cosa como "el Ser", y tampoco lohemos visto moverse, permanecer quieto, o sonreír. ¿Entonces cómo sabemos siese enunciado es verdadero? Los metafísicos hubieran respondido: por supuesto noa través de la evidencia empírica, pues esa clase de evidencia no nos ha llevado ahablar del Ser. Son enunciados que son demostrados por la pura razón, a priori. Perorecuérdese que los empiristas lógicos han negado que podamos hablar del mundo-enunciados sintéticos- sin experiencia de él -a priori-.Los empiristas lógicos dicen: sólo podemos hablar de cómo es el mundo si tenemosexperiencia sensorial de él. Si hablamos del mundo, es porque lo percibimosmediante los sentidos. ¿Hay alguna otra manera de conocer el mundo, además delos sentidos? Sí, mediante el razonamiento lógico-deductivo, es decir, lo a priori,como las matemáticas, la lógica y los significados conceptuales.El sentido de una proposición se determina, creyeron el primer Wittgenstein, Russelly los empiristas lógicos, por las experiencias sensoriales que nos pueden decir si esaproposición es verdadera o falsa. Si no hay experiencias sensoriales que nos puedandecir si "El Ser es inmóvil" es verdadero o falso, entonces "El Ser es inmóvil" carecede sentido.Pero alguien muy bien podría decir: ¡Momento! ¡el Ser es inmóvil es un enunciadocompletamente bien estructurado, gramaticalmente hablando! La respuesta es: asíparece, pero no lo es en realidad. Hemos visto que, para toda proposición, si puedeser comprobada -o, para Popper, demostrada falsa- empíricamente, entonces laproposición tiene sentido. Y si no es así y tampoco es lógica o matemática, es unapseudoproposición, esto es, que parece proposición… pero no lo es. ¿Por qué?Enunciados como "el Ser es inmóvil" o "la Nada nadea" parecen estar bienestructurados en una forma sujeto-predicado: "el Ser" y "la Nada" serían los sujetosde las dos frases; "es inmóvil" y "nadea" sus respectivos predicados. Sin embargo,Ser y Nada no son sujetos: uno es un verbo y el otro es un cuantificador.Cometemos la falacia de reificación al creer que son sujetos. En otraspseudoproposiciones tales como Dios posee infinitos atributos o Tengo librevoluntad, el problema es que no hay manera de comprobar esto empíricamente:nadie puede ver a Dios y reconocerlo en sus infinitos atributos, y tampoco podría, 6
  7. 7. alguien, darse cuenta que hasta ahora estaba de alguna manera determinado aactuar involuntariamente.Los problemas de la metafísica, entonces, dicen los empiristas lógicos, sonpseudoproblemas: no pueden resolverse, sino que deben disolverse mediante unanálisis del lenguaje, con ayuda de la lógica. Tal análisis nos probará que no nosreferíamos a cuestiones de hecho, sino que estábamos usando mal el lenguaje. Estemal uso es denominado por Carnap "lenguaje de pseudo-objeto", porque parecereferirse a objetos o hechos en el mundo, pero no es así. El "lenguaje-objeto" real esel lenguaje de las ciencias, como proposiciones como "La Luna es redonda" o "Elagua es H2O", que sí se refieren al mundo.Por esto mismo, la metafísica sería borrada del mapa simplemente analizando yencontrando los errores que yacían en ella. Algo muy parecido sucedería con la éticay la estética. La ética se iría de la filosofía porque enunciados como "odiar es malo"no son en realidad enunciados declarativos -no hablan de cuestiones de hecho-, sinoimperativos: dicen algo que debe hacerse. Sin embargo, estos imperativos cometenla falacia naturalista al derivar lo que debe ser el caso, de lo que de hecho es el caso.Por esto la ética se movería de la filosofía al campo de la psicología, que nos diríaporqué de hecho creemos que ciertas cosas son buenas y otras malas. Lo mismo,con las apropiadas sustituciones, sucedería con la estética. Los elementosmetafísicos de las dos materias serían, por supuesto, eliminados.Reduccionismo, enunciados protocolares, fundamentos del conocimiento yepistemología [editar]Entonces: el sentido de una proposición se determina empíricamente. Si esto es así,entonces para toda proposición con sentido en el lenguaje-físico (como "La Luna esredonda"), hay una proposición en el lenguaje-sensorial que le corresponde. (Unaproposición en lenguaje sensorial es la que reporta inmediatamente los datosrecibidos por los cinco sentidos humanos, agregándole cuantificadores, conectivas ycoordenadas espaciotemporales para hacerla significativa: "Hay un rojo blando yácido aquí, en este momento"; o: "a las 7 de la mañana del jueves, vi un redondoblanco en tal y tal lugar").Es decir, la oración "La Luna es redonda" puede reducirse a enunciados como "Hayun objeto blanco y redondo en este momento tal que lo llamamos Luna". Carnap yalgunos otros, como Schlick, creían que estos enunciados eran el fundamento denuestro conocimiento. Ellos llamaron a estos enunciados en el lenguaje-sensorialenunciados protocolares. Esto es, que para saber si estábamos justificados paradecir que sabemos tal o cual proposición, debemos apelar a estos enunciados(recordemos que el sentido de una proposición son sus condiciones de verificaciónempírica). Para otro miembro del Círculo de Viena, Otto Neurath, el fundamento delconocimiento no son estas proposiciones, y de hecho el conocimiento no tienefundamento: el conocimiento se da sólo entre sistemas coherentes de proposiciones,y la justificación no es asimétrica (esto es, no hay más justificación en unaproposición que en otra), sino que se otorga mutuamente entre proposiciones. MoritzSchlick debatió con él y, de hecho, este mismo debate duraría -aún cuando elempirismo lógico ya había sido rechazado- en el centro de la epistemología por casitodo el siglo XX: el debate fundacionalismo/coherentismo.A priori [editar]Hay dos maneras en que una proposición puede tener sentido: hablando acerca delmundo y por tanto teniendo condiciones de verificación empírica bien determinadas,o no hablando acerca del mundo. Hemos visto que los enunciados acerca del mundo-sintéticos-, para los empiristas lógicos, sólo podían ser a posteriori, es decir, sólo 7
  8. 8. comprobables empíricamente. Pero también hay otra manera de conocer algo: apriori.Sé que 2×2 es 4, siempre, y no tengo -aunque puedo hacerlo, claro- que contar conmis dedos o encerrarme en el laboratorio para saberlo: lo sé solamente calculando.De la misma manera, sé que ningún soltero está casado, y sin necesidad de recurrira un experimento. También sé que, por modus ponens, puedo deducir la proposicióny dadas dos premisas: si x, entonces y, y es el caso que x. Para esto tampoconecesito ninguna experimentación, no necesito recurrir al mundo. Conozco esto demanera a priori, sin experiencia. Pero, como lo conozco sin necesidad deexperiencia, entonces ni el modus ponens, ni la multiplicación de 2 por 2, ni lasoltería de los no casados me dicen algo sobre el mundo. ¿Cómo iban a hacerlo, sipuedo conocerlos sin experiencias empíricas? Y como no me dicen nada sobre elmundo, entonces son proposiciones analíticas, que son verdaderas sólo en virtud delsignificado, y de las reglas estipuladas. "Todo soltero es no casado" es verdaderoporque ser soltero significa no estar casado. 2×2=4 es verdadero por los usosestipulados que les damos a los signos × e = , además de las reglas que seguimosal darles ese uso, y los significados que les damos a los signos 2 y 4. [(P-->Q)&P]-->Q es verdadero también porque así funciona nuestro lenguaje, y porque así hemosdicho que funcionan los signos & y --> y las metavariables P y Q.Por esto, todas las verdades a priori son, para los empiristas lógicos, analíticas. Ycomo son a priori deben ser necesarias. Recordemos que las proposicionessintéticas son aquéllas cuyo valor de verdad depende de los hechos en el mundo. Ypor esto son contingentes: pueden o podrían no haber sucedido o no suceder. Yopodría no estar redactando este artículo (pues podría estar estudiando para elexamen), tú podrías no estar leyendo esto, hoy puede llover, Sócrates podría nohaber nacido, es posible que mañana muera el presidente de la nación. Ahora,hemos dicho que los analíticos son verdaderos no en función del mundo, sino enfunción del significado y las reglas. 2–1=1 siempre va a ser verdadero, claro,siempre que hayan tales significados y reglas. Pero si, en otro lenguaje, changofuera lo que nosotros entendemos por 2; perro lo que nosotros por 1; corre por -;y tira de materias por =; entonces chango corre perro tira de materias perroseguiría siendo verdadero, puesto que no han variado las reglas de la operaciónsino un cambio (renombramiento) en las variables involucradas.Esto nos dice por qué todos los enunciados que son analíticos son a priori, y tambiénnecesariamente verdaderos. Cuando a una proposición o conjunto de proposicionesse les hace una tabla de verdad, y resulta que tal proposición es verdadera en todoslos casos, decimos que esa proposición es tautológica. Esto sucede con lasproposiciones analíticas, y justo por eso decimos que son necesarias. Para lospositivistas lógicos, entonces (siguiendo al primer Wittgenstein), todos losenunciados analíticos son tautologías, es decir, que son siempre verdaderas. (Losenunciados que son siempre falsos se llaman autocontradictorios)Unificación de la ciencia (Einheitswissenschaft) [editar]Recordemos que un enunciado en el lenguaje físico puede reducirse a otro en ellenguaje sensorial: "ahí hay un mesa" puede reducirse a algo así como "en tal lugar yen tal momento, percibo color café, forma rectangular...", etcétera. Y estosenunciados serían la base de nuestro conocimiento.Siendo esto así, entonces el proyecto empirista parecía posible: reducir toda laciencia natural a enunciados protocolares. Carnap introduce -poco después y frente alos problemas que esto implicaba- además de experiencia sensorial, lógica y teoríade conjuntos. 8
  9. 9. Russel y Whitehead ya habían iniciado la tarea de la reducción de la matemática a lalógica. Si podíamos hacer esta reducción, los grandes teoremas y las enormesdemostraciones resultarían más claras, pues conoceríamos los fundamentos. Deigual manera, las teorías en las ciencias naturales serían más claras y más segurasconociendo en qué estaban fundadas: en qué enunciados protocolares.Y como toda iba a ser reducido a enunciados protocolares, entonces la ciencianatural sería vista como un extenso conjunto de tales enunciados.Inducción y falsabilidad [editar]Un enorme problema que Hume nos heredó es, básicamente, cómo justificamos lainducción (es decir, dicho vagamente, pasar de lo particular a lo general). Hume sedio cuenta de que no es válido pasar de lo que de hecho es y ha sido el caso, a loque será o debe ser el caso, sin ninguna justificación para ello.Este problema pone en cuestión toda la ciencia natural, que se basa enrazonamientos inductivos. Así, algunos miembros del Círculo de Viena (entre ellosCarnap y Reichenbach) trataron de buscar una solución. Claro que no hubo unadefinitiva.Karl Popper es un personaje muy relacionado con el Círculo de Viena, pero quenunca se confirmó positivista. Sin embargo, su filosofía estuvo muy cercana a la delCírculo. Su respuesta al problema de la inducción es que la ciencia no avanzaconfirmando teorías observacionalmente, sino demostrando que contradicen laexperiencia. Esto es, a grandes rasgos, el falsacionismo.Popper critica severamente el inductivismo y lo desbanca de la filosofía de la cienciamoderna mediante la lógica y las tesis del falibilismo. Es más, demuestra que eljustificacionismo científico es incorrecto debido a que los enunciados observables(empíricos) no pueden ser probados, sino que simplemente pueden ser aceptados orechazados por convención atendiendo a las teorías experimentales, instrumentos ycriterios racionales comúnmente aceptados en el momento.Según el falsacionismo, una teoría solo será científica si junto a ella se declara quéhecho o conjunto de hechos podrían refutarla. Esto se conoce como el criterio dedemarcación. Las hipótesis o teorías que no sean falsables de esta forma seránpseudocientíficas, mientras que las falsables serán científicas y podrán ser refutadaso corroboradas conforme se realicen experimentos, los cuales irán dirigidos aconseguir su refutación. Por otra parte, una teoría científica se rechazaría si esrefutada, lo cual se consigue a través de un experimento que la contradiga. A esteexperimento se le suele llamar experimento crucial.Filosofía y análisis lógico [editar]Ya Wittgenstein, en el Tractatus logico-philosophicus, había dicho que la únicamanera que quedaba de hacer filosofía, después de eliminar la metafísica, era elanálisis [cita requerida]. Ésta es la propuesta del empirismo lógico: sin metafísica,psicología o ramas normativas, lo que queda es el análisis lógico. La filosofía sería elanálisis de las proposiciones de la ciencia, que serían purificadas de todo sinsentidoy toda metafísica, y fundamentadas en la teoría del conocimiento (epistemología).Críticas al positivismo lógico [editar]Ludwig Wittgenstein (en sus Investigaciones filosóficas), Popper (La lógica de lainvestigación científica), Quine (Desde un punto de vista lógico) y otros, hicieroncríticas a los postulados fundamentales del empirismo lógico. De hecho, nunca huboun acuerdo unánime dentro del Círculo de Viena [cita requerida].Hempel (en "Problemas y cambios en el criterio empirista del significado") hizocríticas al verificacionismo de Ayer.Popper criticó la idea de la inducción partiendo de la aplicación de la lógica formal.Según Popper, es inválido extraer enunciados generales a partir de enunciados 9
  10. 10. particulares; es decir, es erróneo en términos lógicos, concluir del enunciado: algunosX se comportan de manera Z, el enunciado: todos los X se comportan de manera Z.Además, critica el verificacionismo, ya que en una teoría debe ser posible verificartodos los postulados para decir que es verdadera, lo cual es imposible. Más bien, sedebería concluir que la teoría es falsa si una de sus predicciones es falsa(Falsacionismo de Popper).Entre otros importantes críticos del positivismo lógico están Imre Lakatos con susProgramas de investigación, Thomas S. Kuhn con su Paradigma y Paul Feyerabendquien plantea que no existen criterios únicos de juicio para determinar si una teoríaes mejor que otra: lo más sano y más progresista, es apostar a la máximaproliferación de visiones del mundo diferentes sobre cada tema, que nonecesariamente deben ser científicas, en tanto demuestren capacidad explicativa.Entre los críticos de origen hispanoamericano del empirismo lógico destaca por laoriginalidad y envergadura de su propuesta alternativa el argentino Mario Bunge,quien a pesar de preconizar la potencia del análisis filosófico formal, se distancia delempirismo lógico por su denodada defensa de la metafísica (que identifica con laontología) y por su realismo integral.Positivismo, filosofía analítica, metafísica… [editar]La filosofía del positivismo lógico fue quizá una de las más influyentes durante laprimera mitad del siglo XX, junto a la metafísica continental alemana y francesa.Aunque el positivismo lógico fue rechazado en sus mismos términos, su influenciaperduró en lo que se conoce como filosofía analítica.Sin embargo, creer que la filosofía analítica contemporánea es positivista, es uncraso error.Posteriormente se vio la necesidad de formular teorías metafísicas/ontológicas yéticas, pero, para evitar sinsentidos, ahora escudadas con la poderosa arma de lalógica.Aún hoy sobrevive la ruptura entre filosofía analítica y filosofía continental (herederosde Hegel, Heidegger, etcétera), y no se ve una manera de resolverla.RUDOLF CARNAP Y LA ELIMINACIÓN DE LAMETAFÍSICALo dijo Hume : << [...] Si procediéramos a revisar lasbibliotecas convencidos de estos principios, ¡qué estragos noharíamos! Si cogemos cualquier volumen de Teología o metafísicaescolástica, por ejemplo, preguntémonos : ¿contiene algúnrazonamiento experimental a cerca de cuestiones de hecho oexistencia? No. Tírese entonces a las llamas, pues no puede contenermás que sofistería e ilusión>>. Partiendo de filósofos como él y otrosde una larga tradición empirísta y nominalista, se inicia a principiosdel siglo XX una corriente de pensamiento que criticará conrotundidad todas las proposiciones que no pertenezcan o a la lógica oa las ciencias experimentales. Esta corriente de pensamiento, seráconocida con el nombre de Positivismo lógico. Corriente quereivindicará ,entre muchas otras cosas, la clarificación del lenguajemediante la lógica. Gracias al análisis lógico –piensan estospersonajes- se eliminarán los problemas más importantes de latradición filosófica y, concretamente, los problemas metafísicos.El Positivismo lógico, reunirá en su seno a un conjunto de 10
  11. 11. pensadores que no pertenecerá a una única disciplina científica, porel contrario, serán pensadores de muy variadas disciplinas como, porejemplo, matemáticas, física, química, etc., de la época, formando asíuna serie de reuniones periódicas bajo un mismo fin, a saber, criticarde una forma despiadada toda la metafísica.En 1920, y, pese a sus divergencias en numerosos puntos, losmiembros de esta corriente, publican un manifiesto colectivo. En élse dan a conocer internacionalmente como el grupo del Círculo deViena. La actividad en esos años suele ser fructífera pero, será apartir de 1926, con la llegada de un joven alemán , Rudolf Carnap,cuando la actividad del círculo se intensifique. Tanto es así, que estafecha será recordada como el segundo momento del Círculo de Viena.En este segundo momento y, concretamente, bajo la firma deRudolf Carnap se publica un pequeño artículo en 1932 en el que esteautor hace estallar en mil pedazos toda la tradición metafísica. Eltítulo del artículo : “La superación de la metafísica mediante elanálisis lógico del lenguaje”, define muy bien el objetivo que Carnapse propone realizar, a saber, demostrar mediante el análisis lógicoque la metafísica es un sinsentido. Este artículo , en palabras deDelacampagne , << [...] constituye una declaración de guerra contra2la metafísica [...] >>1. Eligirá para esta tarea de ataque despiadado ala metafísica no la obra de un pensador poco relevante ,no, sino a unfilósofo que en aquella época gozaba de gran prestigio. Este pensadorera el mismísimo Martin Heidegger y su obra : “¿Qué es Metafísica?,lección inaugural pronundiada por él en 1929, escrita nada más ynada menos que después de la aparición de su obra monumental“Sein und Zeit”.Dicho esto y, sin más demora, voy a presentar en las pocaslíneas que me son permitidas el recorrido que plantea Carnap, en elmencionado ensayo, para demostrar que la metafísica es unsinsentido. Para ello expondré en la primera parte de este escrito lastesis previas de Carnap con respecto a la metafísica , seguidamente,la demostración del sinsentido metafísico ante un fragmento de laobra : ¿Qué es metafísica? de Martin Heidegger. Como punto final y,para poder ver las repercusiones de las tesis carnapianas contra lametafísica, analizaré, si debido a esto, se llega al final de la filosofía opor el contrario la filosofía tiene un objeto o método propio de estudio.I<< PSEUDOPROPOSICIONES CON UNA PALABRACARENTE DE SIGNIFICADO>>Según piensa Carnap, el desarrollo de la lógica moderna hapodido ofrecer respuestas nuevas a la validez y justificación de lametafísica dando un resultado negativo para los metafísicos. Esteresultado ha demostrado que las proposiciones metafísicas sontotalmente carentes de sentido, es decir, son pseudoproposiciones.Estas pseudoproposiciones se pueden clasificar en dos grupos. En unprimer grupo estarían las pseudoproposiciones que contienen unapalabra a la que erróneamente se le suposo un significado, ensegundo lugar, estarían aquellas pseudoproposiciones constituidaspor palabras que poseen significado pero , al haber sido reunidas de 11
  12. 12. forma antisintáctica, no constituyen una proposición con sentido. Enlas proposiciones metafísicas aparecen constantemente ambosgéneros de pseudoproposiciones.Pero para saber si una proposición está construida con algunapalabra carente de sentido, antes hay que preguntarse por el1 DELACAMPAGNE, C., Historia de la filosofía en el siglo XX, Barcelona, Península ,1999, pág. 137-138.3significado de una palabra. Las palabras, piensa carnap, sólo poseensignificado dentro de un lenguaje determinado. Si se da querealmente una palabra tiene significado, esta palabra designará unconcepto. Si no, es decir, si el significado es sólo aparente, esapalabra será un pseudoconcepto.Desde su orígen, dice Carnap, cada palabra posee significado.Si analizamos su desarrollo histórico podremos observar que esapalabra frecuentemente cambia de significado. Pero también puedeocurrir que una palabra pierda su antiguo significado sin llegar aadquirir uno nuevo. Ésta es la manera como aparece unapseudoproposición.Llegados a este punto, Carnap, se preguntará sobre laconstitución del significado de una palabra. Dirá que, en primerlugar, se tiene que fijar la sintaxis de la palabra, o sea, la maneracomo se presenta la forma proposicional más simple, la llamadaproposición elemental. Para ilustrar esto mejor propone un ejemplo ydirá que : << [...] la forma proposicional elemental de la palabra“piedra”, es “X es una piedra” [...] >>.2 En segundo lugar, para laproposición elemental P, que contiene a la palabra “piedra”, deberáhaber respuesta a las siguientes preguntas para demostrar lasignificativad de “piedra”. Éstas son : 1) ¿de qué proposiciones esderivable P y qué proposiciones pueden derivarse de P?; 2) ¿bajo quécondiciones P debe ser verdadera y bajo qué condiciones falsa?; 3)¿cómo puede ser verificada P?; y 4) ¿cuál es el sentido de P?La pregunta correcta , dirá Carnap, será la (1), mientras que(2) será la formulación de acuerdo con la terminología de la lógica, (3)será la formulación en base a la terminología de la teoría delconociemiento y, por último, (4) será la formulación en relación con lafilosofía.Wittgenstein, según Carnap, ha afirmado que la formulación(2), a saber, ¿bajo qué condiciones P debe ser verdadera y bajo quécondiciones debe ser falsa?, expresa lo que en filosofía se ha queridoexpresar con la formulación (4) : ¿cuál es el sentido de P? En relacióna esto, Carnap piensa que el significado de una palabra, por tanto,sólo se puede definir mediante sus condiciones de verdad, mediantesus relaciones de derivación de su proposición elemental y, porúltimo, mediante el método de su verificación. De esta manera seelimina cualquier libertinaje sobre lo que nos gustaría que significaseuna palabra. Para ilustrar mejor este asunto, nos invita a analizardos ejemplos claros de palabras metafísicas carentes de sentido.2 CARNAP, R., La superación de la metafísica mediante el análisis lógico del lenguje, en AYER, A, 12
  13. 13. J., El Positivismo lógico, México, F.C.E. , 1965, pág. 68.4Éstas son la palabra “principio”, en el sentido de principio deexistencia y, seguidamente, una de las palabras claves en metafísica,la palabra “Dios”.La palabra “principio”, piensa Carnap, ha recibido por parte delos metafísicos diversas soluciones. Unos creyeron que el principio detodas las cosas era el agua, otros , en cambio, el número, la forma, elmovimiento, etc., pero si realmente se quiere dar respuesta sobrecuál sea el significado de la palabra “principio” deberemos preguntara los metafísicos directamente. Le miraremos a los ojos y lepreguntaremos directamente ¿bajo qué condiciones una proposicióncon la forma: “X es el principio de Y” es verdadera y bajo quécondiciones es falsa? En una palabra, deberemos pedirle al metafísicocuál es el criterio de aplicación de la palabra “principio” o, en sudefecto, que nos defina esta palabra. Ante estas preguntas, elmetafísico sólo podrá dar respuesta más o menos así : << [...] “X es elprincipio de Y”, quiere decir que “Y surge de X”, “El ser de Y resideen el ser de X”, “Y existe por virtud de X”, y así sucesivamente[...]>>.3 Pero para Carnap, estas expresiones son ambiguas y tienenmuchas interpretaciones posibles. El metafísico se defenderáseguidamente diciendo que lo que quiere significar con estasexpresiones no es empíricamente observable. Si fuera así –dice elmetafísico- sus proposiciones serían empíricas y, en este sentido,serían del mismo tipo, por ejemplo, que la física. Esto, por tanto, esinconcebible para el metafísico.Para invalidar lo dicho anteriormente por el metafísico,Carnap analizará el significado en su orígen de la palabra“principium” en latín o “arjé” en griego. De esta manera observa quela palabra utilizada por el metafísico está desposeída de susignificado original de “comienzo”. Se le pretende una característicadiferente de carácter metafísico. De esta manera <<[...] la palabrapermanecerá asignificativamente mientras no le sea asignado sumétodo de verificación [...]>>.4El mismo modo de proceder utilizará con una de las palabrasmás importantes de la metafísica, a saber, la palabra “Dios”. Paraanalizarla va a utilizar un modo de proceder distinto pero que al finaldará resultados semejantes a los de la palabra “principio”. Carnapanaliza los diferentes usos lingüísticos en los contextos en que esutilizada la palabra “Dios”. Estos usos lingüísticos van a ser el usomitológico, el uso metafísico y, por último, el uso teológico.3 Op. Cit., pág. 71.4 Op. Cit., pág. 71-72.5En el uso mitológico de la palabra “Dios”, Carnap dice que estapalabra es utilizada para designar a los dioses con sucorrespondientes poderes. También es utilizada para designar a seresespirituales que se manifiestan en el mundo visible. En este sentidoson empíricamente probables. El siguiente uso que analiza es el usometafísico de esta palabra. Con este uso se quiere designar algo queestá más allá de toda experiencia. Su significado está vacío de 13
  14. 14. cualquier significado relativo a un ser corpóreo. Esto, piensa Carnap,dará como resultado que este uso de la palabra “Dios” seaasignificativo. Finalmente, analiza el uso teológico. Este uso secaracteriza por situarse entre el uso mitológico y el uso metafísico.Pero un hecho interesante es que no existe unanimidad entre el usode la palabra “Dios” por parte de los mismos teólogos. Unosdefenderán una concepción de “Dios” categóricamente empírica noincurriendo así en pseudoproposiciones5 por utilizar el usomitológico. Los otros, defenderán un uso metafísico de la palabra“Dios” incurriendo así en claras contradicciones no diciendo en estesentido nada.II<<PSEUDOPROPOSICIONES CON PALABRAS PLENAS DESIGNIFICADO : DE LA SINTAXIS GRAMATICAL A LA SINTAXISLÓGICA >>Con lo que llevamos dicho hasta ahora, sólo hemos estudiadolas pseudoproposiciones que contienen una palabra carente designificado. Ahora , pensará Carnap, es necesario estudiar el otrotipo de pseudoproposiciones , a saber, las caracterizadas por incluir5 Hay que tener en cuenta que no será suficiente , piensa Carnap, que los teólogoscon el uso mitológicode esta palabra no incurran en pseudoproposiciones. Si verdaderamente sonconsecuentes con las tesisdel Positivismo lógico, habrán de reconocer además, que las proposicionesteológicas están sujetas a laciencia empírica.6palabras con significado pero que en el conjunto de las proposicionescarecen de sentido.Como es bien sabido, la sintaxis de una lengua, especifíca lascombinaciones correctas de palabras para que ese conjunto tengasentido. Pero, a juicio de Carnap, la sintaxis gramatical de unlenguaje natural no puede, por incapacidad, realizar la tarea deeliminar todas las combinaciones de palabras que no tengan sentido.Para explicitar la necesidad de una nueva sintaxis queesclarezca la carencia de sentido de la metafísica, Carnap ilustra dosejemplos que se han hecho célebres de construcción antisintáctica desecuencia de palabras:1)<<César es y>>, 2) <<César es un númeroprimo>>. La secuencia (1), es un ejemplo de construcciónantisintáctica y carente de sentido mientras que (2), es una secuenciade palabras sintácticamente correcta pero, sin embargo, carece como(1) de sentido. Aparenta ser una proposición pero no dice nada. Estasecuencia de palabras es un claro ejemplo de pseudopropoción.Aunque (2) es un ejemplo muy ilustrativo de lo que sucede enlas pseudoproposiciones metafísicas, existen –dirá Carnap- formasmás sutiles elaboradas en las obras metafísicas que no siempre sonfáciles de detectar. Por eso, reivindicará la utilización de una sintaxislógica frente a la sintaxis gramatical propia de los lenguajescotidianos. Gracias a esta sintaxis lógica –unida a un lenguajelógicamente correcto- se podrá desentrañar el sinsentido de todametafísica. De esta manera se podrán detectar todas las 14
  15. 15. pseudoproposiciones metafísicas.III<<CRÍTICA A LA OBRA HEIDEGGERIANA : ¿QUÉ ESMETAFÍSICA?>>Llegados a este punto y, para demostrar la radicalidad de sustesis, Carnap mostrará que incluso un pensador tan brillante comoHeidegger utiliza proposiciones carentes de sentido. Para ellorealizará una de las mayores críticas que se han hecho a lametafísica. Carnap, para ejemplificar sus tesis , sólo necesitará unfragmento de la obra: ¿Qué es metafísica? aunque también dirá queesta crítica también es extrapolable a sistemas como los de Fichte,Schelling , Bergson. En una palabra, a toda la tradición metafísica.El fragmento dice asi : <<Sólo debe ser investigado Lo-queestá-siendo y por lo demás –nada; Lo-que-está-siendo solamente y –7nada más; únicamente Lo-que-estásiendo y fuera de ello –nada.¿Cuál es la situación en torno a esta Nada?... ¿Existe la Nada sóloporque existe el No, es decir, la Negación? ¿O sucede a la inversa?¿Existen la Negación y el No sólo porque existe la Nada? ... Nosotrospostulamos : la Nada es más originaria que el No y la Negación...¿Dónde buscaremos la Nada? ¿Cómo encontraremos la Nada? ...Nosotros conocemos la Nada ... La angustia revela la Nada ... Ante ypor lo que nos angustiábamos era ´propiamente´ -nada. De hecho : laNada misma –como tal- estaba ahí ... ¿Cúal es la situación en torno ala Nada? ... La Nada misma nadea>>.Carnap comienza el análisis del fragmento de Heideggerdiciendo que las proposiciones que muestra son , en realidad,pseudoproposiciones, fruto de las deficiencias lógicas del lenguaje.Dicho esto, empieza a argumentar lo mencionado analizando lassupuestas proposiciones heideggerianas.En la proposición : <<¿Qué hay afuera?, afuera nada hay>>,dirá Carnap que tanto como pregunta como por respuesta, nosatisface las exigencias que impondría un lenguaje lógicamentecorrecto. Pero a pesar de esto, es una proposición con sentido al poderser traducida a un lenguaje lógicamente correcto : <<No hay (noexiste) algo que esté afuera : i x aF (x)>>. A pesar de esto, estaproposición muestra una insuficiencia, ya que a partir de ella y,mediante operaciones gramaticalmente correctas se pueden construirproposiciones carentes de sentido como por ejemplo : <<¿Cuál es lasituación en torno a esta Nada>>, <<Buscamos la Nada>>,<<Encontramos la Nada>>, <<Conocemos la Nada>>, <<La Nadanadea>>, <<La Nada existe sólo porque...>>.Incluso analizando más cuidadosamente estaspseudoproposiciones –piensa Carnap- se puede observar que éstas sehan construido empleando equívocamente el término <<nada>>.Heidegger utiliza el término <<nada>> como sustantivo, ya que en ellenguaje ordinario se acostumbra el uso de esta forma para laconstrucción de proposiciones negativas de existencia : <<¿Qué hayafuera?, afuera nada hay>>. En un lenguaje que fuera correcto no seutilizaría un nombre propio sino una determinada forma lógica comopor ejemplo : <<No hay (no existe) algo que esté afuera : i (x) 15
  16. 16. aF(x)>>. En relación a las proposiciones : <<¿Cuál es la situación entorno a esta Nada?>>, <<Buscamos la Nada>>, <<Encontramos laNada>>, <<Conocemos la Nada>>, <<La Nada nadea>>, <<La Nadaexiste sólo ... porque>>, dirá Carnap que además se añade la palabraasignificativa <<nadear>>. Ésta es asignificativa porque desde suorígen mismo careció de todo significado. También por dos razones sedeben rechazar proposiciones como : <<La Nada existe sólo ...8porque>>. Primero, por el uso de <<Nada>> como sustantivo y,segundo, porque suponiendo que <<Nada>> la admitiéramos comonombre o la descripción de algún objeto, la existencia de ese objetoresultaría negada por su propia definición en tanto que en laproposición se afirmaría nuevamente su existencia.Pero mencionado esto, todavía podríamos sospechar que lapalabra <<nada>> puede tener algún significado distinto en la citadaobra. Esta sospecha, viene avalada, según Carnap, cuando Heideggerdice que la angustia revela la Nada, en la angustia está presente laNada misma como tal. Parece, cree Carnap, que la palabra <<nada>>pudiera tener un significado emotivo a la vista de esto. Pero no esposible interpretar la palabra <<nada>> de esta manera ya queHeidegger emplea la combinación de <<sólo>> y <<por lo demás,nada>>. Esto muestra que la palabra <<nada>> tiene significadousual de partícula lógica que sirve para la formulación de unaproposición existencial negativa. Las sospechas ahora quedanresueltas en relación a un posible significado de la palabra<<nada>>. Además, se puede observar que el mismo Heideggerreconoce que tanto la pregunta como la respuesta con respecto a laNada en sí mismas son un contrasentido. La norma fundamental delpensamiento, el principio de no contradicción, rechaza esta pregunta.Carnap llega de esta manera a la tesis siguiente : <<[...] unmetafísico llega por sí mismo a la conclusión de que sus interrogantesy respuestas son irreconciliables con la lógica y con las formas delpensamiento científico [...]>>.6Partiendo de la tesis anterior, afirmará que lo le diferencia delos antimetafísicos que le anteceden, como por ejemplo David Hume,es que no considera a la metafísica como una mera quimera o uncuento de hadas. Las quimeras y los cuentos de hadas no entran enconflicto con la lógica sino sólo con la experiencia. Tienen plenosentido aunque sean falsas empíricamente. Respecto a las formascomo : <<Lo-que-está-siendo>>, <<Lo-que-no-está-siendo>>, diráCarnap que en un lenguaje lógicamente correcto ni siquiera podríanser construidas.Algunos metafísicos han intentado defender su disciplinadiciendo que la capacidad de conocimiento humana es limitada.Defendiendo esto, dirán que las proposiciones de la metafísica nopueden ser verificadas ni por el hombre ni por ningún otro ser finito.Pero Carnap objetará esto, diciendo que si no se puede especificar elsignificado de las palabras o si la secuencia de ellas no coincide conlas reglas de la sintaxis no se plantearían ni siquiera problemas. Por6 Op. Cit., pág. 78.9 16
  17. 17. tanto: <<[...] ningún Dios y ningún diablo podrían ayudarnos aobtener algún conocimiento metafísico[...]>>.7IV<<METAFÍSICA : ¿EXPRESIÓN EMOTIVA ANTE LAVIDA?>>Ante esta crítica tan contundente al fragmento de Heidegger y,en definitiva, a todo supuesto conocimiento metafísico, Carnapreconoce que esto producirá un sentimiento de disgusto a todasaquellas personas que estén de acuerdo con sus tesis planteadas.Reconoce que es lícito en vista de todo lo expuesto por él hacersepreguntas como ¿por qué tantos hombres han derrochado tantoesfuerzo en la metafísica? y ¿cómo comprender que hasta el día dehoy ejerza tanta influencia si carece de sentido?En una primera aproximación dirá Carnap que la metafísicaposee un contenido pero éste no es teórico. En este sentido lasproposiciones metafísicas : << [...] sirven para la expresión de unaactitud emotiva ante la vida [...]>>.8 Pero el metafísico cometemuchos errores al respecto. La metafísica aparenta ser algo que noes. El metafísico cree moverse en el terreno de lo verdadero y de lofalso cuando en realidad no ha afirmado nada, sino sólo expresadoalgo, como un artista. Pero Carnap demuestra que el metafísico nopuede ser considerado como un artista porque el metafísico adiferencia del poeta , por ejemplo, basa sus proposiciones enargumentos, polemiza contra metafísicos de otras escuelas, tratandode refutar, a través de su obra, lo que los otros dicen. El poeta, encambio, no trata de invalidar en su obra las proposiciones del poemade otro autor porque sabe que se halla en el terreno del arte y no enel de la teoría. Los metafísicos a juicio de Carnap serán , por tanto :<< [...] músicos sin capacidad musical [...]>>9. El metafísico confundeel ámbito de la ciencia y el del arte creando una estructura que nologra nada en lo que toca al conocimiento y ,en lo referente al arte, esinsuficiente como una expresión emotiva ante la vida. En estesentido Carnap reivindica la figura de Nietzsche. Este metafísico,según Carnap, no elaboró su gran obra Zarathustra mediante7 Op. Cit., pág. 79.8 Op. Cit., pág. 85.9 Op. Cit., pág. 86.10pseudoproposiciones metafísicas, utilizó la forma del arte, el poema,para crearla. De esta forma queda rechazada la supuesta tesis de quela metafísica es una expresión emotiva ante la vida.V<<¿FINAL DE LA FILOSOFÍA?>>Todo lo hasta aquí expuesto, es decir , los ataques carnapianosa la metafísica gracias a la utilización del análisis lógico del lenguaje,nos han demostrado el sinsentido metafísico. Pero si la másimportante disciplina de la filosofía ha resuelto ser un conjunto demeras proposiciones sin sentido ... ¿podremos hablar entonces definal de la filosofía?Carnap a este respecto dirá que la filosofía como ha sidoentendida hasta ahora sí que debe de ser rechazada, sí que ha 17
  18. 18. muerto porque sus proposiciones se han desvelado gracias al análisislógico como carentes de sentido. Ahora ha llegado el momento deinstaurar una filosofía de carácter científico. Esta filosofía científicaestará construida por la únicas proposiciones que – a juicio deCarnap- poseen sentido. Éstas son las tautologías, lascontradicciónes y , por último las proposiciones protocolares.Las tautologías serán proposiciones verdaderas por virtud desu forma. Éstas, dirá Carnap, no dicen nada sobre la realidad. Lasfórmulas de la lógica y de la matemática pertenecen a esta clase. Porsí mismo no son enunciados empíricos pero sirven para latransformación de tales enunciados. Las contradicciones, serán lasinversas de las tautologías. Éstas son falsas en virtud de su forma.Por último, las proposiciones protocolares. Éstas, se caracterizaránpor ser verdaderas o falsas y pertenecerán al dominio de la cienciaempírica. Dicho esto, las proposiciones que no estuvieran construidascon ningún tipo de las tres antes mencionadas –claro ejemplo en elcaso de la metafísica- caerá automáticamente en sinsentido.¿Qué le quedará , pues, como tarea a la nueva filosofía ante ladestrucción de toda metafísica, llámese idealismo subjetivo,solipsisimo, positivismo (en sentido antiguo), fenomenalismo, ética,estética, etc.,? Su tarea , a partir de ahora , no se basará ni en unateoría ni en un sistema sino en un método.¿ Cuál? ... ¡ el método del análisis lógico!Trabajo final para la clase de Teoría del Conocimiento 2, con el Mtro. Jorge Ornelas...Carnap: El escepticismo como pseudoproblema en la filosofíaIntroducciónEl objetivo del presente ensayo es la reconstrucción argumentativa para la disoluciónde los problemas filosóficos que plantea el escéptico, por medio de dos víaspropuestas por Rudolf Carnap; a saber: el descubrimiento y superación de laspseudoproposiciones y de las preguntas externas; las cuales representanpseudoproblemas para la filosofía.[1]1. Proposiciones y pseudo-proposiciones [2]En este apartado estudiaremos la división que hace Carnap entre proposiciones ypseudoproposiciones. La diferencia entre ellas es que éstas últimas representan unsinsentido y son de dos tipos: enunciados sinsentido debido a que contienenpalabras asignificativas, y enunciados que teniendo palabras significativas, susintaxis las convierte en un sinsentido.A continuación revisaremos las pseudoproposiciones del primer género:1.1 Dentro de un determinado lenguaje, Carnap distingue palabras que tienensignificado de aquellas que no lo tienen pero aparentan tenerlo. A las primeras se lesdenominará conceptos y a las últimas pseudoconceptos.Las formas más elementales en las cuales podemos encontrar empleadas dichaspalabras, ya tengan significado o no, es a través de su forma proposicionalelemental, que representa una oración simple con una sintaxis determinada: “x es y”en donde “x” representa la palabra en cuestión y “y” representa la palabra o laspalabras a las cuales se retrotrae la anterior y le dan significado. A las palabras que 18
  19. 19. puedan representar “y” se les denomina proposiciones protocolares.[3] Así es como lamayoría de las palabras de la ciencia adquieren su significado.Si una persona pretendiera introducir un nuevo vocablo para designar a un conjuntode elementos, sería necesario que hubiera alguna prueba empírica que distinga la“cosa” a la que se refiere dicho vocablo para que adquiera un significado. Si el sujetoadmite que no hay prueba empírica, pero sin embargo, insiste en querer significaralgo con la nueva palabra, entonces, el significado de ésta permanecerá como “uneterno secreto”, que sólo será conocido por dicha persona y su aplicación en ellenguaje será ilegítima; es decir, su uso representará una pseudoproposición.Carnap establece, por medio de un similar ejemplo como el anterior, cuáles son lascondiciones necesarias y suficientes para darle significado a una proposición “P(a)”(que representa “x es y”) en cada una de las siguientes formulaciones:Que las notas empíricas de “a” sean conocidas.Que haya sido estipulado de qué proposiciones protocolares es derivable “P(a)”.Que las condiciones de verdad para “P(a)” hayan sido establecidas.Que el método de verificación “P(a)” sea conocido.Podríamos resumir que el significado de “a” depende de la posibilidad de verificaciónempírica de las proposiciones protocolares a las cuales se refiere. Y sea éste el únicomedio legítimo por medio del cual pueden introducirse nuevos conceptos a unlenguaje. En este momento, Carnap nos da un importante señalamiento pararecordar:Teniendo en cuenta que el significado de una palabra se define mediante su criteriode aplicación (en otras palabras: mediante las relaciones de derivación de suproposición elemental, mediante sus condiciones de verdad y mediante el método desu verificación), la estipulación de este criterio elimina cualquier posible libertinajerespecto a lo que nos gustaría que “significara” una palabra. Si la palabra ha derecibir un significado exacto no debe mutilarse su criterio de aplicación; Por otraparte, no podemos usar algo más que lo fijado por el criterio de aplicación, ya queéste establece una determinación suficiente de su significado.[4] Explícitamente Carnap dice que los conceptos pierden su sentido si no esrespetada la forma de uso, que es en concordancia con su forma de verificación. Hasta el momento hemos visto solamente las pseudoproposiciones quesurgen a partir del uso de pseudoconceptos revisando el criterio que se tiene paraaceptar nuevas palabras dentro de un lenguaje y las restricciones que ello implica.Vayamos ahora al siguiente género de pseudoproposiciones. 1.2 Revisaremos las pseudoproposiciones que son generadas a partir del usoincorrecto de dos maneras de sintaxis; a saber: la gramatical y la lógica. Llegaremosa las mismas conclusiones que encuentra Carnap a partir de los siguientes ejemplos:a) “El perro es desde.”b) “La multiplicación es ácida”Observemos que en (a) y (b) cada una de las palabras que las forman representa porsí misma un concepto; es decir, palabras con un significado. Las reglas de lassintaxis gramatical nos exigen que el tercer término de la secuencia de palabrasrepresentada por (a) sea ocupado por un predicado (como un sustantivo que puedeacompañarse de un artículo o bien un adjetivo) más no puede ser representado poruna preposición como en (a). Aquí nos hallamos con un error sintáctico gramatical yrepresenta un sinsentido. En la oración (b) hallamos que las palabras mantienen una sintaxis gramaticalcorrecta; es decir, la secuencia de palabras mantiene el orden “sujeto-predicado”. Sin 19
  20. 20. embargo, aunque a primera vista pareciera que nos encontramos con una verdaderaproposición, no es así. Esto se debe a que no podemos imaginar una relaciónsemántica entre la palabra “multiplicación” y la palabra “ácida”. Esta última es unapalabra del lenguaje de la química y la proposición “x es ácida” es falsa si y sólo si “x”es una sustancia con un pH mayor a 7. En la secuencia de palabras presentada en(b) encontramos que es ilícito sustituir x por “multiplicación”, pues no representa unarelación objetiva existente o inexistente y por lo tanto no puede ser valorada ni comoverdadera ni como falsa. Aún teniendo una buena sintaxis gramatical, (b) representauna violación de la sintaxis lógica del lenguaje. Es, en consecuencia, un conjunto depalabras que no declaran nada, un sinsentido.La posibilidad de la construcción de este tipo de errores sintácticos muestra lainsuficiencia de la sintaxis gramatical desde el punto de vista lógico. Si la sintaxisgramatical tuviera una exacta correspondencia con la sintaxis lógica, no podríanformarse pseudoproposiciones sintácticas. Hemos visto las pseudoproposiciones que se dan por un error sintáctico yasea gramatical, ya sea lógico. Revisaremos a continuación la tesis de los marcoslingüísticos.2. Preguntas externas y preguntas internas [5] Si alguien quisiera hablar en un lenguaje sobre una nueva clase de entidadestiene que ingresar un sistema de nuevas maneras de hablar con un conjunto nuevode reglas correspondientes[6]. A este procedimiento Carnap lo llama: la construcciónde un marco lingüístico.Las preguntas formuladas que se refieran a entidades del nuevo tipo dentro delmarco son llamadas cuestiones internas. Se responden por métodos lógicos o pormedio de investigaciones empíricas y usando las nuevas formas de expresiónintroducidas con el marco. El concepto de realidad que interviene en este tipo decuestiones es un concepto empírico, científico, no metafísico. Ser real en el sentidocientífico significa ser un elemento del sistema; es decir, del marco lingüístico encuestión.Las preguntas que se refieran a la existencia del sistema de entidades como un todo,o sea, a la realidad del marco lingüístico en su totalidad, son llamadas cuestionesexternas. La pregunta sobre la existencia de entidades debe hacerse dentro de unmarco. No tiene sentido cuestionarse sobre la existencia del sistema mismo. Porquehacer esto implica poder “salirnos” del marco, del campo de lo empírico y de lológico. Luego, dichas preguntas no tienen respuesta, pues el lenguaje usado con lasreglas del marco al que corresponde son las únicas “herramientas” que tenemos parahablar de tautologías o contradicciones dentro de un marco. Si dudamos de laexistencia de éste, dudamos de su lenguaje y de sus reglas. Por tanto, la preguntaexterna resulta ser algo desprovisto de contenido cognitivo.Carnap cree que la pregunta externa no representa ninguna cuestión teorética sinomás bien práctica. La aceptación de la existencia de un marco “no se puedeinterpretar ni como verdadera ni como falsa, pues no implica una aserción. Sólo sepuede estimar como más o menos oportuna, fructífera, conducente al objetivo al queel lenguaje está destinado”[7]. Es decir, no tenemos armas para responder o si quierapensar lo que cae fuera de lo empírico y de lo lógico. Sin embargo la “utilidad” quenos proporcione la aceptación del marco será lo que nos dirija para su elección. Loque resulta ser, finalmente, una decisión práctica. Luego, la pregunta externa noresulta ser más que un pseudoproblema.Hemos revisado la diferencia entre las preguntas internas y las externas dentro de unmarco lingüístico, cómo es que se da respuesta a las preguntas internas y por qué 20
  21. 21. las preguntas externas carecen de respuesta y más bien representanpseudoproblemas. Analizaremos ahora la duda escéptica respecto a lo planteado enlas secciones 1 y 2 del presente ensayo.3. El escepticismo como pseudo-problema en la filosofíaEn este apartado, aplicaremos el método carnapiano a las tesis del escéptico. Perocomencemos por reconocer al enemigo que enfrentamos:3.1 ¿Cuál podría ser la sentencia que resuma la posición filosófica del escéptico?Primero debemos preguntar quién es el escéptico. El escéptico es el que dudarespecto a la justificación del conocimiento. Mediante sus especulaciones hapropuesto el reto de justificar la existencia del mundo externo; es decir, distinguir losobjetos como independientes de nuestra mente y con existencia continua. Llamemospues, “escéptico” a todo aquel que ha dudado de la realidad del mundo externo y seha pronunciado al respecto a través de sus investigaciones, ya sea a favor o encontra. Las posiciones filosóficas correspondientes son el realismo y el idealismo,respectivamente.[8] Podemos enunciarlas de la siguiente manera:a) “El mundo externo es real.” (Tesis realista)b) “El mundo externo no es real.” (Tesis idealista)Entremos a un primer momento de nuestro análisis, el cual estará destinado a buscarpeudoproposiciones de cualquier género en las tesis escépticas:I. Las palabras usadas tanto en (a) como en (b) conservan un significadopropio en sí mismas. No representan pseudoconceptos y no quieren significar másque el significado que ya tienen. El término “mundo externo” se refiere al campo en elcual se manifiesta nuestra experiencia “externa” y del cual podemos diferenciarnuestra experiencia “interna” (como sueños y pensamientos). El predicado “real” serefiere a la propiedad de una existencia efectiva.II. El orden sintáctico-gramatical mantiene en ambos casos coherencia. Lasoraciones son inteligibles, representadas por dos sustantivos unidos por el verbocopulativo “ser” en cada caso.III. En cuanto a su sintaxis lógica, hallamos un problema: la relaciónsemántica entre los sustantivos que se relacionan en cada sentencia no sonlógicamente exclusivas entre ellas. Es decir, es posible imaginar una relación entreambos términos. Sin embargo, ambas tesis representan sentencias, una afirmativa yla otra negativamente sobre la existencia del plano de los objetos externos. Elrequisito que nos falta para poder considerar a las tesis auténticas proposiciones esla capacidad de encontrar hechos objetivos que nos permitan verificarlas, según lasreglas expuestas en 1.1 de este ensayo.Pero lo que implican las tesis (a) y (b) sugieren que es posible que no pueda habertal verificación. Pues precisamente, el escéptico ha retado a comprobar el mundoexterno sin apelar a la experiencia.Los pasos I y II superaron la prueba. El problema encontrado en III lo abordaremosmás detalladamente prosiguiendo con el segundo momento de nuestro análisis,donde nos proponemos encontrar la pregunta externa en el escepticismo.3.2 Para abordar el segundo momento es necesario replantear las tesis escépticasen su forma interrogativa. Como ya observamos, ambas tesis son respuesta a lapregunta por la existencia del mundo externo. La pregunta que buscamos resulta dela siguiente manera: ¿Es el mundo externo real?I. Tal pregunta implica definitivamente la duda por el uso del lenguaje quese refiere a la existencia de objetos externos. La duda de dicho lenguaje es la dudade las reglas que lo sostienen –del marco lingüístico-. Y efectivamente, el escéptico 21
  22. 22. duda respecto de la infalibilidad del conocimiento empírico del mundo. Por tanto, noes posible que su pregunta pueda tener una respuesta dentro del marco; cae fuerade lo cognoscible. Las tesis que pretenden dar respuesta a la duda escépticaigualmente pretenden “trascender” tanto lo lógico como lo empíricamente verificable.Así pues, los contenidos de dichas tesis resultan ser sinsentido, auténticaspseudoproposiciones.II. Como vimos en la sección 2 del presente ensayo, la pregunta externarepresenta un pseudoproblema. De la misma manera, no hemos de considerar lapregunta escéptica como un problema epistemológico, más bien como una decisiónpráctica sobre la conveniencia en el empleo de dicho marco. Pues dentro del marcode los objetos externos (donde nuestro lenguaje cotidiano se sitúa), nuestrasposiciones filosóficas respecto de la realidad del mundo externo, ya sea a favor o seaen contra, resultan irrelevantes. Es decir, hemos resuelto que la duda escépticaresulta ser un pseudoproblema que la filosofía debe abandonar.ConclusiónTengamos presente que Carnap pertenece al movimiento del empirismo lógico [9], ypor tanto, mantiene una pugna contra todo aquel presunto “conocimiento” queprovenga de fuentes no verificables; es decir, la metafísica. Y es por medio de éstaque el escéptico se introduce como problema en la filosofía.Como hemos visto durante la reconstrucción de sus argumentos, Carnap no hapretendido refutar al escéptico. Lo que ha propuesto es una disolución. Esto es, elabandono del “laberinto” meta-físico donde el filósofo se había perdido debido aldesarrollo de pseudoproposiciones en su pensamiento. Nuestro filósofo no pretendióarmar un argumento realista para desembocar a la afirmación del mundo externo.Pues tanto realismo como idealismo representan para él la resolución de una previaaceptación del desafío escéptico. Carnap no acepta el desafío.En las secciones 1 y 2 presentamos las dos vías para disolver el pseudoproblema delescéptico que descubrimos en 3. Esta última sección es dividida en dos momentos:la sección 3.1 donde rastreamos pseudoconceptos en las posturas escépticas y lasección 3.2 donde tradujimos las tesis escépticas en una pregunta que resultó serexterna a su respectivo marco; con lo que, finalmente, logramos disolver elpseudoproblema.[1] El aparato teórico de Carnap contra el escéptico es de mayor amplitud; sinembargo aquí nos enfocaremos especialmente en las dos vías ya mencionadas.[2] Esta sección la estudiamos directamente del texto: Carnap, R., “La superación dela metafísica mediante el análisis lógico del lenguaje”, en Ayer, A. (comp.), Elpositivismo lógico, México, FCE, 1981.[3] Carnap es consciente de la controversia respecto al contenido y la forma de lasproposiciones protocolares. Tema de interés pero que excede los límites de nuestrotrabajo. [Vid., Ibíd., p. 69 ][4] Ídem. En otro momento sería interesante profundizar en “la estipulación” a la cualse refiere Carnap, donde acaso vemos ya rasgos de convencionalismo.[5] Esta sección la estudiamos directamente del texto: Carnap, R., “Empirismo,semántica y ontología”, en Muguerza, J. (comp.), La concepción analítica de lafilosofía, Madrid, Alianza, 1981.[6] Las reglas a las que se hace referencia coinciden con las reglas para construirproposiciones mencionadas en la sección anterior en este ensayo.[7] Ibíd., p. 411 22
  23. 23. [8] He decidido tomar a ambas posturas como “escépticas”. No en cuanto a larespuesta positiva o negativa que den al problema, sino en cuanto a que sonproducto de una duda primitiva que los ha resuelto a tomar una decisión sobre lo queellos consideran “el problema del mundo externo”. De hecho, lo que asemeja aambas posiciones filosóficas es que ambas son conclusiones metafísicas; siendoesta disciplina el principal objetivo de los ataques de Carnap. [Cf. Carnap,“Pseudoproblemas en la filosofía”, México, UNAM, 1990.][9] Motivos de más para volver a realizar otro estudio de Carnap en otro momento, tomando encuenta ahora su fundacionalismo y su convencionalismo frente a los argumentostrascendentales y el ataque de Sellars contra el mito de lo dado. Me pregunto después ¿seguiríasiendo válida aún la disolución del escepticismo propuesta por Carnap?TRACTATUS LOGICO-PHILOSOPHICUSLudwig Ludwig WittgensteinFILOSOFÍALa obra “Tractatus Logico-Philosophicus” es una muestra de la concepción filosóficadenominada “atomismo lógico” que Bertrand Russell desarrolló en torno a 1918. Elatomismo lógico afirma que la realidad está formada por hechos complejos que, a suvez, están constituidos por hechos simples o “atómicos” (cómo sean esos hechoscomplejos o los atómicos o qué ejemplos podamos ofrecer de ellos no es ahorarelevante, sino la estructura subyacente de la realidad y las relaciones entre suscomponentes). El lenguaje, por otro lado, está constituído de la misma forma y en élencontramos proposiciones complejas que, a su vez, están formadas porproposiciones simples o atómicas. Cuando Wittgenstein afirma que “nos hacemosrepresentaciones de los hechos” (2.1.) lo que puede parecer simplemente unaobservación cierta pero, por obvia, poco significativa, está afirmando en realidad queexiste una exacta equivalencia entre los elementos del lenguaje y los elementos de larealidad. El lenguaje “representa” (éste es un término clave) la realidad de tal formaque, a cada elemento de la realidad le corresponde un elemento en el lenguaje, y lasrelaciones existentes entre los elementos de la realidad se dan también, y de lamisma forma, entre los elementos de lenguaje.Si bien puede parecernos en un primer momento demasiado complejo como paracaptar en él de un vistazo la concepción del mundo del Tractatus, en las líneassiguientes procederemos a reconstruir dicho esquema pieza a pieza conformecomentamos la filosofía de Wittgenstein. Finalmente, o así lo esperamos, tras haberreconstruído el esquema, las enigmáticas afirmaciones de Wittgenstein, así como elsignificado característico que él le otorga a términos cotidianos y aparentementeaproblemáticos como “mundo” o “realidad”, no presentarán problemas.Hemos dicho que las afirmaciones del Tractatus son enigmáticas y ello se debe aque la obra consiste en párrafos cortos o sentencias breves numeradas 23
  24. 24. esquemáticamente de tal forma que a partir de 7 afirmaciones fundamentales(numeradas de 1 a 7), el resto no son sino comentarios sobre las mismas, de talforma que la afirmación 1.1. ó 1.2. comentan la afirmación número 1, mientras quelos comentarios numerados 1.11. ó 1.12., pongamos por caso, se refieren a laafirmación 1.1.De esta forma Wittgenstein pretendía mostrar las relaciones entre las afirmaciones ysu relativa importancia. Tal ordenación, sin embargo, no resulta especialmenteclarificadora, si bien es muy práctica para remitir con exactitud a un párrafo o a unaafirmación concreta como si de versículos bíblicos se tratase.Las siete afirmaciones principales del Tractatus son: 1. El mundo es todo lo que acontece. 2. Lo que acontece, el hecho, es la existencia de estados de cosas. 3. La representación lógica de los hechos es el pensamiento. 4. El pensamiento es la proposición con sentido. 5. La proposición es una función veritativa de proposiciones elementales (la proposición elemental es una función veritativa de sí misma) 6. La forma general de la función veritativa es [p, ξ, N, (ξ)]. Esta es la formageneral de la proposición.7. Sobre lo que no se puede hablar, se debe guardar silencio.Ya hemos afirmado al comienzo que una de las tesis fundamentales de Wittgensteines la relación de simetría y de exacta correspondencia (que analizaremos másadelante con mayor detenimiento) entre el lenguaje y la realidad. Lenguaje yrealidad, efectivamente, son dos de los conceptos fundamentales en torno a loscuales gira el Tractatus. El tercero, no menos importante (antes al contrario, pues esla base de todo) es la lógica. La lógica determina la estructura del lenguaje y, puestoque lenguaje y realidad comparten la misma estructura, la lógica determina asimismola realidad. Lógica y metafísica se conectan a través del lenguaje. No obstante, en elTractatus (si repasamos de nuevo las siete afirmaciones) Wittgenstein se ocupaprimero de cómo es la realidad, analiza después el lenguaje y las proposiciones yfinalmente se ocupa de la lógica. Se trata de un orden inverso al que cabría esperaratendiendo a la lógica como base del sistema.Nosotros, en cualquier caso, constatamos en nuestro esquema como fundamentalesestos tres elementos y los situamos como eje a partir del cual vertebrar lasconsideraciones posteriores:En primer lugar, pues, debemos preguntarnos qué es lo que entiende Wittgensteinpor Lenguaje, Realidad y Lógica (orden en el que vamos a explicar cada conceptopor considerar que de esta forma resultará más sencillo reconstruir el esquemaglobal).El lenguaje, ya se dijo al principio, representa la realidad. Esta representación selleva a cabo mediante proposiciones. Parece claro que podemos dividir todas lasproposiciones en verdaderas o falsas. También quedó mencionado que el lenguajeestá estructurado de la misma forma que la realidad. Puesto que ésta, según elatomismo lógico, puede descomponerse hasta llegar a los constitutivos simples oindivisibles, las proposciones se componen a su vez de proposiciones simples oatómicas. Estos elementos últimos de las proposiciones son los nombres Vista laestructura del lenguaje pasemos a considerar su correlato en la realidad. Pero anteses preciso importar algo muy importante acerca de la manera en la que Wittgensteinentiende lo que es un lenguaje. El “sentido” de una proposición es la “correlación”entre la estructura de la proposición y la estructura de lo representado en la realidad.Habitualmente nos valemos de palabras para establecer esa relación, pero éstas noson necesarias. Yo podría valerme de cualquier otra cosa (como sillas o mesas) para 24
  25. 25. representar la realidad. Lo importante es que sea lo que sea lo que utilice para“hablar” (es más exacto decir “representar”) de la realidad, debe haber unacorrelación entre la representación y lo representado. Eso es lo que Wittgensteindenomina una relación isomórfica, que en definitiva no es sino una relación entrerelaciones. Para poner un ejemplo que pueda facilitar la comprensión de esteconcepto pensemos en una sinfonía, una grabación de la misma en disco y supartitura correspondiente. Aunque cada una de ellas está constituida por elementosdistintos (sonidos, surcos en el disco o bits, e imágenes en un papel pautado) laestructura y las relaciones entre cada una de ellas es la misma y eso es lo quepermite que se pueda pasar de la partitura a la sinfonía, o de esta al disco, oviceversa. Decimos que la sinfonía, la partitura y la grabación son isomórficas entresí. El lenguaje, esto es, la representación, y la realidad, lo representado, soninsomórficas en el mismo sentido.Habiendo visto la estructura del lenguaje ¿qué elementos encontramos en larealidad? La realidad se compone de lo que Wittgenstein denomina “estados decosas”. Cada uno de estos estados de cosas es una combinación, relación oestructura de cosas u objetos. De todos los estados de cosas que podemos imaginar,algunos se dan efectivamente mientras que otros no. Al conjunto de todos aquellosque se dan de hecho Wittgenstein les llama “mundo”, mientras que el resto deestados de cosas, que también pertenecen a lo que Wittgenstein entiende por“realidad”, son simplemente estados de cosas inexistentes. Vemos, por lo tanto, quelas palabras “mundo” y “realidad” tienen en el Tractatus un significado distinto al dellenguaje común que conviene distinguir.Si nos fijamos a la vez en la realidad y en el lenguaje veremos que las proposcionesverdaderas se corresponden con el mundo. Las proposciones verdaderas sonaquellas que describen los estados de cosas existentes:inexistentes. Esta última afirmación puede resultar un tanto extraña, ¿qué quieredecir que una proposición se corresponde con algo si ese algo no existe? Larespuesta es que lo representado por una proposición falsa es un estado de cosasposible. Recordemos que habíamos afirmado que el sentido de una proposición es lacorrelación entre la estructura de la proposición y la estructura de lo representado. Enel caso de las proposiciones falsas, entender la proposición significa que en caso deque fuese verdadera, los hechos serían tal y como la representación dice. De nuevoun ejemplo puede aclarar la teoría: si yo hablo acerca de caballos alados no estoyrepresentando el mundo, no me estoy refiriendo a ningún estado de cosas existente,pero no por ello dejo de entender el significado de lo que digo (así como lo entiendenaquellos que me escuchan). Las proposiciones falsas se refieren, pues, a estados decosas posibles pero no existentes. Naturalmente todos los estados de cosas queconforman el conjunto de la realidad (pertenezcan al mundo o no) son estados decosas posibles, pero tan sólo los estados de cosas que conforman el mundo son a lavez posibles y efectivamente existentes.Tras descomponer la realidad en hechos complejos y hechos simples Wittgensteinllega finalmente a los objetos o cosas que son los elementos simples de los que secomponen los estados de cosas y que se corresponden con los nombres, loselementos simples de los que se componen las proposiciones. (La proposición 3.203,que figura en el esquema vinculando objetos y nombres afirma la relación de formaclara: “El nombre significa el objeto, y éste es su significado).Habiendo visto ya con cierto detalle el lenguaje y la realidad pasamos a examinar loque Wittgenstein entiende por lógica. La lógica, que es anterior a la experiencia, es labase tanto del lenguaje como de la realidad porque es la que determina el ámbito de 25
  26. 26. lo posible, y con ello de lo respresentable. Todo estado de cosas posible es lógico.Fuera de la lógica nada se puede decir ni pensar (al menos con sentido). Ahora bien,siendo la lógica el ámbito de los estados de cosas posibles, no determina que unestado de cosas concreto sea existente o no (y, en consecuencia, tampocodetermina que una proposición sea verdadera o no, eso sólo se puede comprobarcomparando la representación con el mundo para ver si hay adecuación o no.De nuevo recurramos a una analogía para explicar estos conceptos. Supongamosque introduzco en una caja todos los números naturales. Con ello estoyestableciendo unas determinadas posibilidades que pueden darse, o no, cuandoalguien intente sacar un número concreto. La lógica, en este modelo, asegura que,cualquier número que se extraiga será o bien par, o bien impar, pero no dice cuál delas dos posibilidades se dará efectivamente. La lógica, o su equivalente en estasituación, nos asegura que no se puede extraer un número negativo, o uno irracional.Las proposiciones falsas, por otro lado, se corresponden con los estados de cosasOtro concepto relacionado con la lógica es el de “forma lógica”. Veamos en quéconsiste: una representación de la realidad, como podría ser un retrato, guarda unarelación con lo representado (una misma estructura). Ahora bien, no es necesarioque la representación sea absolutamente idéntica a lo representado para que sea talrepresentación (el retrato, por ejemplo, sigue remitiéndonos al retratado aunque setrate de una imagen de dos dimensiones y la persona retratada tenga tres). Para queuna representación sea tal debe tener, afirma Wittgenstein, una forma mínima que eslo que denomina “forma lógica”.Suponiendo que en la caja de la analogía anterior he introducido en tarjetas todas lasafirmaciones sobre la realidad y yo extraigo una tarjeta en la que se lee “El Tractatusse publicó en 1921”, tengo en mis manos una proposición que representa undeterminado estado de cosas (en este caso verdadero y por lo tanto perteneciente almundo). Ahora bien, si la tarjeta hubiese estado escrita un idioma distinto, en códigomorse o braile, tendría una representación diferente pero que, por compartir la mismaforma lógica, me permite la posibilidad de reconocer en ese otro lenguaje que se estárefiriendo al mismo estado de cosas. La forma lógica es la que permite en realidadhacer representaciones. No hay representación sin forma lógica.Antes de dar por concluido el análisis del ámbito del lenguaje, la realidad y la lógica,esto es, el ámbito del sentido, conviene distinguir entre lo que Wittgenstein denomina“decir” y “mostrar”. En la medida en que las proposiciones (verdaderas o falsas)describen un estado de cosas (existente o meramente posible) nos “dicen” algoacerca de la realidad, pero a la vez nos “muestran” otras cosas, como por ejemplo laforma lógica de la que ya hemos hablado. Qué sea exactamente este “mostrar” noqueda del todo claro, pero la distinción es muy importante y nos permitirá llegar hastalas consecuencias más insospechadas de la teoría del Tractatus. Lo que se“muestra” son todas aquellas cosas de las que no se puede “decir” nada (al menos,repitámoslo, con sentido). Todo aquello que está más allá del límite del sentido, y porlo tanto, del decir, es “mostrado” por la proposición. Más allá del límite se encuentra,además de la forma lógica, el sujeto, los valores y, en definitiva, todo aquello que escondición de posibilidad del lenguaje.Con esto entramos, en definitiva, en el ámbito del sinsentido, es decir, de aquellasproposiciones que, por no decir nada sobre la realidad, son pseudoproposiciones. Ennuestro esquema hemos distinguido que pueden ser de tres tipos: en primer lugar laspseudoproposiciones lógicas, entre las cuales encontramos las tautologías y lascontradicciones. Una tautología es una proposición que es siempre verdaderaindependientemente de la verdad o falsedad de sus componentes (por ejemplo, A = 26
  27. 27. A, sea lo que sea A), mientras que una contradicción, por el contrario, es unaproposición que resulta siempre falsa independientemente de la verdad o falsedad desus componentes (por ejemplo A = ¬ A, esto es A = no A). Estos dos tipos deproposiciones no “dicen” nada sobre la realidad. La tautología es compatible concualquier estado de cosas de la realidad, mientras que la contradicción no escompatible con ninguno. En cualquiera de los dos casos se trata de proposicionesque, al contrario de lo que sucede con las proposiciones del lenguaje, carecen decondiciones de verdad (esto es, no nos permiten saber en qué condicionespodríamos decir de ellas que son verdaderas o falsas), no cumplen, por lo tanto, conel principio de isomorfía. Las tautologías y las contradicciones carecen de sentido.Tan sólo nos muestran que la única necesidad que se puede dar es la necesidadlógica de las tautologías, y la única imposibilidad, la imposibilidad lógica. Todas lasrestantes afirmaciones del lenguaje son meramente posibles, su verdad o falsedadsólo se podrá comprobar contrastándolas con la realidad. No hay manera de sabercómo es el mundo por medio del uso exclusivo del pensamiento, de una forma apriori. Quedan excluidos, pues, las proposiciones metafísicas y científicas si por ellasse entiende afirmaciones y leyes necesariamente verdaderas. Las afirmaciones de laciencia son todas hipótesis por comprobar.. 27

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