Oración para sanar de la envidia

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Oración para sanar de la envidia

  1. 1. Oración para sanar de la Envidia. La envidia es una sensación INTENSA de malestar, incomodidad, amargurafrente al bienestar, Prosperidad, progreso o belleza de otras personas. Es unsentimiento que literalmente puede llegar a "matar". La envidia, una vez que haechado raíces en nuestro corazón puede hacernos los seres más despreciables deeste mundo. Pone una venda sobre nuestros ojos que impide que podamosreconocer que somos personas únicas, con un destino y propósitos ÚNICOS deDios para nuestras vidas. Como siempre estamos mirando a los demás, no podemos descubrir lo queDios tiene para nosotros, ni desarrollarnos como Dios quisiera. 1 Pedro 2:1 (Reina-Valera 1995) “Desechad, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias y todamaledicencia”. La palabra de Dios NOS ORDENA que desechemos (resistamos, excluyamos,echemos fuera), toda envidia y sus compañeros: engaño, hipocresía,maledicencia, malicia, ya que el envidioso tiene todos estos vicios. La envidiaNUNCA viene sola, trae a sus compañeros peores que ella consigo. ¿Donde está la raíz de la envidia? La raíz de toda envidia esta en el EGOISMO. Deseos internos muyguardados que no se han satisfecho. Cosa que anhelamos no por necesidad, sinopor gusto, para dar placer a nuestro ego. Cuando reconozcamos que lo que deseamos o ambicionamos es soloproducto de la carne, ya habremos vencido la primera batalla. Tal vez lo queestemos anhelando muy ardientemente no nos haga falta, entonces tenemos queestar dispuestos a entregarle eso a Jesús y decirle:
  2. 2. Tomar toda la armadura de Dios (Efesios 6:10-18) Me fortalezco con el gran poder del Señor Jesucristo. Me pongo toda laarmadura de Dios y hago frente a todas las artimañas del diablo, y cuando llegueel día malo, permaneceré firme resistiendo hasta que acabe la batalla. Me ciño con el cinturón de la verdad, y me protejo con la coraza de justicia,y calzo mis pies con el ánimo de proclamar el Evangelio de la Paz. Ahora tomo elescudo de la fe con que voy a apagar todos los dardos de fuego del maligno.Tomo el casco de salvación y la espada del espíritu que es la palabra de Dios.Como guerrero oro todos los días y me mantengo alerta y perseverante enoración de los unos por los otros. Padre mío, mi Señor: por mucho tiempo he deseado esto que en realidadno es de prioridad para mi vida. Ahora con mi plena voluntad te entrego todo estoa ti porque para mí es una carga y es un tormento. Echo ahora todo esto sobre ti,echo toda mi ansiedad sobre ti y te ruego que me cuides y solo me des lo querealmente necesito. Te lo ruego en el nombre de Jesús. Otra raíz de la envidia está en la DESCONFIANZA EN DIOS. Pensamos que Dios no tiene buenas intenciones para con nosotros.Pensamos que Dios favorece a los que NO lo merecen. Pensamos que él tiene unaintención oculta con nosotros, que juega con nosotros. Nos comparamos con losdemás y nos enerva, nos arde y nos amarga de como ellos son bendecidos ynosotros no. El pensar que, definitivamente Dios no es justo con nosotros. ¿Por qué aotros da tantos dones y cosas materiales y a nosotros no? Hasta los impíos estánmás prosperados que nosotros, que tenemos un Padre que es Rey y nosotrosseguimos siendo miserables.... Mire bien: Dios tiene muy buenos pensamientos para cada uno de sus hijos;El enseña, ayuda y guía a cada hijo suyo según su sabiduría. Lo mejor para nosotros El nos lo dará, eso no lo dude; y si aun no se lo hadado es solo porque NO HA LLEGADO el tiempo, y tal vez no sea eso que usteddesea, lo que Dios quiere darle. Y como muchas veces no nos preocupamos porsaber los pensamientos de Dios que son muchos más altos que los nuestros, tal
  3. 3. vez nunca podamos entender que es lo que El tiene para nosotros. Dígale a Diosahora: Padre mío, mi Señor: ayúdame a confiar ciegamente en ti, ayúdame aentregarme en tus manos, yo quiero eso que tú quieres para mí. Ya no quiero vera los demás y compararme con ellos, pues ellos tienen lo propio que lescorresponde según tu soberanía y tu sabiduría. Ayúdame a encontrar lo mío, mi camino, mis virtudes, mis talentos, miéxito, mis bendiciones, el futuro que tienes para mi, y que pueda desarrollarmecon todo mi potencial como siervo tuyo, como hijo tuyo. Ahora con mi plenavoluntad te entrego todo esto. Te ruego aceleres mi destino profético y me ayudes a permanecer en ti,para aceptar y comprender tus pensamientos. Solo quiero amarte con todas lasfuerzas de mi alma y mi corazón. Te lo ruego en el nombre de Jesús. Otras de las raíces fuertes de la envidia es la INGRATITUD. Tenemos a veces muchas cosas que hemos recibido de Dios que lasconsideramos como poca cosa, o despreciables o sin valor. Con la envidia, nuncaestamos contentos con lo que Dios nos da. Siempre la inconformidad nos tortura.Todo es poco para nosotros. No vivimos con contentamiento, sino con una quejainterna de que siempre Dios permite que nos falten las cosas. Con esta actitud estamos lejos de agradar el corazón de Dios. Parecemosniños malcriados dando pataletas en el aire. Dios no nos mirara hasta que noshayamos calmado. Hasta que hayamos dejado los berrinches. El espíritu de ingratitud siempre nos tendrá sumamente descontentos ynunca reconoceremos las buenas y sencillas dadivas de nuestro Padre que entodo momento nos cuida. La otra raíz de la envidia es la AUSENCIA DE AMOR. Donde hay AMOR no hay envidia. El amor siempre busca el bienestar de losdemás y se olvida de sí mismo. El amor lo sufre todo.
  4. 4. No hay persona que esté llena de amor y sea envidiosa. Cuando somos muypropensos a ser envidiosos debemos pedir a Dios que sature nuestro corazón deamor, para que mate esa envidia venenosa que quiere brotar en el alma. 1 Corintios 13:4 (Reina-Valera 1995) “El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia; el amor no esjactancioso, no se envanece”. La ultima y la peor de las raíces de la envidia es la AMARGURA. NUNCA usted verá una persona feliz que es envidiosa. La persona espiritualgenuinamente feliz es una persona que ha alcanzado un nivel espiritual donde lascosas de este mundo le son muy secundarias, conoce a Dios y procura lacomunión con El; en este punto ya casi nada de lo terrenal es importante. Santiago 4:2-3 (Nueva Versión Internacional) “Desean algo y no lo consiguen. Matan y sienten envidia, y no puedenobtener lo que quieren. Riñen y se hacen la guerra. No tienen, porque no piden. Ycuando piden, no reciben porque piden con malas intenciones, para satisfacer suspropias pasiones”. Dígale a Dios ahora: Padre mío: En este momento pido perdón por todo pecado de ingratitudque hay en mi vida, por no ver las cosas buenas que siempre me has dado. Tú mehas dado todo, REALMENTE nunca tuve necesidad de nada, me has sostenido entoda situación difícil, y por esto te doy gracias. En los momentos más difíciles de mi vida me has dado las fuerzas paracontinuar, y has puesto esperanza y consuelo en mi corazón, y por esto hoy aunestoy aquí. Padre Santo dame ahora un espíritu agradecido por todo lo bueno queme das y aun por las dificultades y problemas que tengo, porque sé que Tu no loshubieras permitido sino era lo mejor para mí. Resisto y renuncio ahora a la
  5. 5. ingratitud, a la amargura. Los sujeto y echo fuera mi vida ahora, en el nombre deJesús. Ahora ven Espíritu Santo y llena el vacío que dejaron estos espíritusinmundos, entra a mi corazón, entra a mi casa interior y se dueño y Señor de mivida. Recibo tu amor, recibo una unción de cambio, recibo un espíritu agradecidoa ti. Lo recibo todo ahora por FE. Gracias te doy en el nombre de Jesús. No olvide que Jesús vino a romper y a vencer sobre el pecado. Su sangre esmás que suficiente para curar la enfermedad del pecado. Si decidimos dar graciasa Dios por la prosperidad de los demás, por la salud de los demás, por losbeneficios que reciben los demás, bendecirlos en todo, no hay envidia que no sedebilitara. Al principio PUEDE SER MUY DURO hacer este tipo de oración pero con eltiempo dará frutos de verdadero valor espiritual. Padre mío: En este momento pido perdón por todo pecado de envidia quehay en mi vida, por compararme siempre con los demás y odiarlos cuando todoles va bien. Mas sin embargo, en este momento vengo a bendecir a todos los queenvidio, a todos los que tienen tu bendición, desde ahora también tienen mibendición, para que tu Padre Santo de Israel, sigas colmándolos de dadivas,beneficios, favores y misericordias; eso mismo quiero yo con todos ellos. Bendigoa todos mis amigos, conocidos y parientes que prosperan y son reconocidos yamados, los bendigo y declaro que así como ellos han sido bendecidos por TI,también lo seré yo, en TU TIEMPO Y A TU MANERA. Suelto ahora todo deseo de venganza, de hacerles daño, dedesacreditarlos, suelto toda amargura hacia ellos y me declaro LIBRE paraencontrar mi propio camino y mis propias bendiciones. Sujeto, aplasto y echo fuera de mi vida toda ingratitud, toda desconfianzahacia Dios y todo egoísmo, ahora se van de mi vida. ¡Fuera! en el nombre deJesús. Renuncio a ustedes y los resisto.
  6. 6. Ahora ven Espíritu Santo y llena el vacío que dejaron estos espíritusinmundos, entra a mi corazón, entra a mi casa interior y se dueño y Señor de mivida. ESPIRITU SANTO: Toma todo mi ser interior, toda mi casa interior, ocupaahora Tu esos lugares donde antes estaban estos inmundos y nunca más los dejespasar. Nunca más los dejes entrar. Te invoco ahora ESPIRITU SANTO, que me tomes, que me llenes, que teapoderes totalmente de mi ser y me ayudes. Te pido seas mi consejero, micompañero y mi consuelo por el resto de mis días. Señor Jesús se dueño y Señorde mi vida, te invito que entres a mi corazón y te confieso como el que resucito deentre los muertos, mi único y seguro Salvador. Gracias por esta liberación porqueTu deshiciste toda envidia en mi vida. Amén. Nota: todos los procesos de auto-liberación requieren de muchaperseverancia en la oración. Estas oraciones de auto-liberación deben hacersemuchas veces, hasta que comience a dar los frutos. Un avance seguro y un crecimiento espiritual es cuando notas que "algo"cambio en ti, que ya no tienes "eso" que tenías antes, ese es el indicio más claroque estas pasando al siguiente nivel. EL GRAN obstáculo en las Oraciones Antes de comenzar con cualquier tipo de oración en Guerra Espiritual, esSUMAMENTE IMPORTANTE, que TODOS en la familia hagan un compromiso de nohablar quejas, insultos, críticas, griterías, reclamos, derrota, amargura, sino queCAMBIE el lenguaje familiar de maldición a BENDICION. Los pleitos, las griterías, las contiendas, los desacuerdos y la intoleranciadeben desaparecer PARA SIEMPRE del hogar de lo contrario todo será un granfracaso. De ahora en adelante cambiara el lenguaje a lenguaje de BENDICION y sedeclarara la victoria de Dios en el lenguaje cotidiano. Si el ambiente de pleito ycontienda, y amargura continúan en el hogar, DE NADA SERVIRAN LASORACIONES.
  7. 7. Tener un lenguaje negativo, pesimista o de maldición DESACTIVA lasoraciones de poder. Los cristianos que oran a Dios por una situación y declaranvictoria y luego más tarde expresan negativismo, amargura, pesimismo, derrota,maldición, en su lenguaje cotidiano, NUNCA, verán contestadas sus oraciones, poresto es que hay muchos cristianos que por años oran por una situación que nuncase resuelve. El lenguaje que utilizamos para orar debe estar en CONCORDANCIAcon nuestro lenguaje cotidiano.

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