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Comunicacion participacion politica del agua
 

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    Comunicacion participacion politica del agua Comunicacion participacion politica del agua Document Transcript

    • COMUNICACI€N, PARTICIPACI€N Y APRENDIZAJE PARA EL CAMBIO DE LA GESTI€N DE LA POL•TICA DEL AGUA.INTRODUCCI€N El presente art‚culo, surge como reflexiƒn sobre diversos trabajos deinvestigaciƒn y proyectos de participaciƒn social para la gestiƒn del agua organizados encolaboraciƒn con la Fundaciƒn General de la Universidad Autƒnoma y el Ministerio deMedio Ambiente, especialmente en la organizaciƒn de protocolos de intereses difusos,la promociƒn del asociacionismo del agua y la organizaciƒn de debates para lapropuesta de reforma de la Ley de Aguas. Dichos trabajo abordaron un ampl‚simoespectro de temas. Especialmente en una cuidada atenciƒn a los procesos decomunicaciƒn, educaciƒn y cambio de actitudes. Para el marco teƒrico del presenteestudio se han utilizado las experiencias recogidas en diversos foros en materia degestiƒn medio ambiental y del agua, as‚ como el modelo de an•lisis de pol‚tica p„blicadel Marco de las Coaliciones Promotoras (en adelante, A.C.F.)1 Pudiendo as‚ comprobarla importancia de los procesos cognitivos de la comunicaciƒn en los cambios de losprocesos pol‚ticos asociados a la pol‚tica p„blica del agua en Espa…a. La breve sinopsisque aqu‚ se ofrece quiere destacar el hecho de que los actores pol‚ticos y sociales act„anante los problemas de la pol‚tica del agua mediante un determinado sistema de ideas yque sin embargo, pese a la polarizaciƒn pol‚tica, el debate pol‚tico y el debate social,permiten un intercambio de posiciones, un aprendizaje y un cambio en las actitudes. Enconsecuencia, el principal motor del cambio se produce en la interacciƒn social, lacomunicaciƒn y la participaciƒn social.1 A.C.F. Advocacy Coalition FrameworkDra. Pilar Cisneros Britto (U.C.M.)Dr. Julio C€sar de Cisneros Britto (UCLM) P•gina 1 de 26
    • LAS NUEVAS DEMANDAS. Hablar de medio ambiente de forma gen€rica en la actualidad, resultaencomiable para los sectores m•s jƒvenes y educados. Para los otros sectores seincorpora como algo incontestable p„blicamente, no en privado (pol€ticamentecorrecto). Es cada vez menos frecuente o‚r en p„blico afirmaciones contrarias. Lo m•sque se suele expresar es la demanda de ayudas para rectificar las conductas noecolƒgicas. La demanda de conocimiento t€cnico para, no nos enga…emos, saber hastadonde podemos llegar (sin que la mula se muera de hambre). Tenemos que diferenciardos tipos de demandas, la que busca comprender los fenƒmenos para implicarse comodefensor no de lo p„blico (que para eso est•n las administraciones) sino de lo com„n; yel que demanda argumentos t€cnicos para que las normativas medioambientales no leestropeen el negocio. El precio de hacer las cosas bien, est• de moda. No es de extra…arque las empresas o marcas rentabilicen en su propaganda los m€todos correctos deproducciƒn que han ido incorporando. Estos logros revierten en la imagen de marca yaunque existe el peligro de la doble moral, lo verde vende. Ahora bien, la visualizaciƒn de los problemas medioambientales no es un acto defe. Es la consecuencia de una forma de vida y por tanto lleva aparejada una conductauna moral medioambiental. En toda pr•ctica de la vida cotidiana se halla impl‚cita unaconducta con valor medioambiental. Y hablar de nuestras formas de vida no siempre estan f•cil, cuanto mas cambiarla. Cuando se propuso sacar el debate del agua de los sectores demandantes yconvertirlo en un debate p„blico y multidisciplinar, recuerdo a una autoridad deregantes que en confianza me dijo, la que hab€is armado. En aquel momento me pareciƒque sus temores eran infundados, hoy le doy la razƒn. Los objetos conocidos o prƒximos dif‚cilmente pueden ser neutros. El agua,como elemento de producciƒn era usado y decid‚an su destino unos pocos. La razƒn deautoridad sirviƒ a la filosof‚a del desarrollismo. Ahora, con la incorporaciƒn de nuevosenfoques y nuevos intereses se necesitaba el debate, la lƒgica de la razƒn. CuandoDra. Pilar Cisneros Britto (U.C.M.)Dr. Julio C€sar de Cisneros Britto (UCLM) P•gina 2 de 26
    • hemos querido racionalizar el problema del agua, nos encontramos con todo tipo deviejos contenciosos asociados. Pueblos que se odian. Pueblos que se roban el agua.Viejas heridas y conflictos sin zanjar, esperando el momento par aflorar y desquitarse,desagraviarse. Lo que queremos hacerles part‚cipes en esta reflexiƒn, es el resultado del trabajode campo realizado para la participaciƒn y la conciliaciƒn a cerca de un bien quedespierta la codicia de todos, el agua. Los enfoques y tratamiento necesario que laexperiencia va aportando, incluidos los cambios que se han ido operando. El agua comoconflicto se est• transformando, al menos en la forma de ser verbalizada, pero no nosenga…emos, el agua en Espa…a, por nuestras caracter‚sticas clim•ticas siempre ser•escasa. Su historia, es la historia de la desigualdad en las tierras productivas. No importaque antes se plantara para comer, luego para exportar y ahora para disfrutar de altostanding. No importa que la rentabilidad la tengan los propietarios de siempre, hoyprƒsperos industriales dispuestos a economizar el agua, o nuevos propietarios •vidospor ascender en la clase social o dar el pelotazo. El agua siempre ser• veh‚culo deagravios comparativos y siempre ser• susceptible de politizar.LOS AGENTES IMPLICADOS.- Los tradicionales implicados, el Estado, los ingenieros y los agricultores handado paso a nuevos actores. †Nuevos demandantes?, no. Nuevos motivos de demanda.Ahora la demanda es fundamentalmente repartir las existencias, el resultado inevitable,establecer las prioridades. Lo m•s sangrante de este planteamiento, por otro ladoinevitable cuando se ha dejado tocar fondo al problema, es que ha resultado m•sexpeditivo y f•cil solucionar la crisis que evitarla. La prevenciƒn, esa gran aliada de lasalud humana y de los ecosistemas, es menos rentable en la resoluciƒn de los conflictosde agua, que la crisis. En las situaciones de crisis, hay agraviados, hay da…o econƒmicopero tambi€n hay salvadores. Ante la nada, parece que los hechos se nos imponen. Perotriste ense…anza para todos, comprobamos que los implicados vuelven a reducirse aasociaciones, organizaciones y el resto de la poblaciƒn nos quedamos mediatizados porDra. Pilar Cisneros Britto (U.C.M.)Dr. Julio C€sar de Cisneros Britto (UCLM) P•gina 3 de 26
    • los medios de comunicaciƒn. Constatamos que los conocimientos cient‚ficos de losecosistemas no saben de pactos humanos. Y volvemos a experimentar la desazƒn queproduce el no haber podido educar en los nuevos valores, en los fenƒmenos de lanaturaleza. Se ha aceptado que hay limitaciones a determinadas formas de desarrollo yque nuestros actos tienen consecuencias ambientales pero no hemos conseguido educaren lo fundamental. Nuestro tiempo, el tiempo pol‚tico, el del pacto y el del consenso noes el tiempo de la naturaleza. Es el observador de la naturaleza, no el t€cnico, elencargado de establecer los t€rminos del pacto; no los intereses locales mezquinos deuna generaciƒn, los intereses de todos, del futuro. La educaciƒn para la protecciƒn del medio no puede ser sustituida por losgobiernos, ni por todos ellos gritando al tiempo, vamos a salvar al mundo. No nosenga…emos, †qu€ es esto?, otra nueva amenaza mundial. O nuevos profetas. La culturamedioambiental ya tiene un largo recorrido y no olvidemos que nace desde la reflexiƒndel modelo de cultura, y las ideas que la sostienen.2 El ciudadano jam•s puede ser sustituido en la conciencia. La libertad para opinary transmitir nuestra sensibilidad, nuestra relaciƒn con el entorno, es un derechoinalienable. No podemos paralizarnos con la alarma de las cat•strofes ambientalesfuturas, tenemos que afianzarnos en el buen funcionamiento del entorno prƒximo, en lasalud de los ecosistemas en los que nos hayamos inmersos. Las decisiones desde laglobalizaciƒn, aunque vengan de la mano de la protecciƒn del medio, no pueden sernunca sustitutas de las decisiones de la ciudadan‚a. De la educaciƒn de todas las capassociales y del lugar de vigilante y protagonista del entorno que tiene todo ser humano.LA HERRAMIENTA COMUNICATIVA Y EDUCATIVA.- El comunicar y educar ser• una pr•ctica efectiva si €sta se adecua al objeto atratar. Ya hemos apuntado algunas caracter‚sticas del objeto agua. Vamos a indagar enel m€todo.2 Sanpedro, Jos€ Luis. El desarrollo, dimensi•n patol•gica de la cultura industrial. DESARROLLO.Revista de la Sociedad Internacional para el desarrollo. 1982:1Dra. Pilar Cisneros Britto (U.C.M.)Dr. Julio C€sar de Cisneros Britto (UCLM) P•gina 4 de 26
    • El poder de los medios de comunicaci•n de masas para influir en la opini•np‚blica se suele magnificar. Esto se debe tanto al deseo de los medios para hacerseimprescindibles, como a la necesidad que tiene el modelo actual de sociedad de llegar almayor n„mero de personas. Sectores como la econom‚a y la pol‚tica llevan desdeprincipios del siglo XX utiliz•ndolos con la esperanza de influir decisivamente en laconducta bien del voto o del consumo. Esta capacidad de los medios ven‚a avalada porlos m€todos propagand‚sticos y su formato, mensaje reiterativo con exposiciƒn deverdad aparente, sin posibilidad de ser contrastado o verificado. En definitiva, el poderde seducciƒn. La seducciƒn es una forma de convencimiento y de €ste se supone ladeterminaciƒn a la conducta apuntada. La divulgaciƒn en los grandes medios pronto demostrƒ que cuando se realiza encompetencia, o cuando existe una oferta variada no se garantiza la conducta esperada oes menos efectivo el mensaje. El estudio de los p„blicos demostrƒ que adem•s de servariado, por intereses y cultura, ten‚a interacciones en la vida cotidiana con gruposprƒximos, familia, amigos y otras instancias o grupos capaces de influir en cada uno delos individuos. La persona interact„a con el mensaje para incorporarlo o rechazarlo, nopuede ser enteramente pasivo. En el mejor de los casos, a„n siendo el mensaje coherentecon sus principios e intereses, el individuo necesita pensar para reelaborar susconvicciones y reforzarlas. Pronto se vio la necesidad de invertir en la diferenciaciƒn del mensaje, suformato, su efectividad, en definitiva se abriƒ una carrera a„n imparable por convencera la audiencia y fidelizarla. De manera que en la actualidad los productos se publicitan,las personas, las agrupaciones y cualquier idea o cosa, previa transformaciƒn adecuada.En lo que se ha convenido llamar imagen. Hasta en t€rminos coloquiales asumimos quesocialmente creamos una imagen propia, la idea que los otros tendr•n de nosotros,independientemente de la verdad existente en nuestro foro interno. La imagen ha venidoa suplir a la antigua fama. Las expectativas de influencia y de amplia difusiƒn, a trav€s de los medios demasas (mass media) tambi€n se extendieron al •mbito social. Se confiƒ en laDra. Pilar Cisneros Britto (U.C.M.)Dr. Julio C€sar de Cisneros Britto (UCLM) P•gina 5 de 26
    • escolarizaciƒn a trav€s de la radio, (la educaciƒn a distancia). Y se reclamƒ pronto lasfunciones sociales de los medios. Con este sentido se quer‚a conseguir de los mediosuna funciƒn social. Estos, deb‚an servir no sƒlo a los intereses pol‚ticos y comerciales.Deber‚an generar comunicaciƒn social. ‡reas tan importantes como la salud y laeducaciƒn se incorporar‚an al mensaje institucional. El car•cter de utilidad p„blicaparece evidente y se refuerza cada vez m•s. Pero comunicar en su sentido com„nmente esperado es m•s que informar. En lavida cotidiana cuando nos enojamos con alguien solemos retirarle el saludo paraimpedir la primera aproximaciƒn comunicativa. Mantener la distancia social, a…osatr•s, se realizaba a trav€s del usted, y de la iniciativa en la conversaciƒn. Todav‚a hoyes protocolario o de buena educaciƒn, ante persona de mayor rango o clara posiciƒn demando, esperar a que sea ella qui€n inicie la conversaciƒn. El conversar implica unaaproximaciƒn y una puesta en com„n, un llegar a intercambiar ideas y a consensuar. Unbuen conversador generar• un ambiente en el que nadie se siente incƒmodo, aunexistiendo una desigualdad social, el conversar con el superior genera una proximidad yun sentimiento de aceptaciƒn, de elevaciƒn del inferior. Si nos sentimos bien despu€s decomunicarnos con una persona as‚, solemos decir que era sencillo, llano, abordable ynuestra impresiƒn es de haber sido bien tratado. Por el contrario, si una conversaciƒnentre diferentes nos hace sentir m•s la diferencia diremos que esa persona es estirada,altanera, antip•tica o soberbia. Por tanto, la vida cotidiana ya nos muestra que comunicar es intercambio deideas y gratificaciƒn emocional. Nuestros sentimientos est•n presentes desde el primermomento, bien por nuestra condiciƒn previa, conoc‚amos a la persona, o bien por lapuesta en escena. Solemos aproximarnos con una idea previa del otro y/o formarla yrectificarla en el transcurso del intercambio de palabras. Cuando una comunicaciƒn essatisfactoria sentimos que tenemos cosas en com„n, que aquel a qui€n cre‚amosdesconocido no lo es tanto, al tiempo se suele tener la sensaciƒn de que somos o‚dos,que nuestros criterios son valorados, estimados. Nos vemos en poco tiempo riendo porlas mismas cosas o diciendo, ˆvaya que razƒn tiene, no se me hab‚a ocurrido! Cuandouna conversaciƒn nos aburre suele ser porque no nos hace vibrar, no nos estimula lasDra. Pilar Cisneros Britto (U.C.M.)Dr. Julio C€sar de Cisneros Britto (UCLM) P•gina 6 de 26
    • emociones, decimos de esa persona: no me dice nada, para significar que es neutra y portanto nada gratificante. Nos enfada haber estado hablando sin sacar ning„n provecho,sin incrementar nuestros conocimientos, por eso es corriente encontrarse con unconocido que se dirige a nosotros con la expresiƒn: †Qu€ te cuentas? La puesta en com„n de ideas creemos que lleva necesariamente al consenso. Poreso, se suele identificar comunicaciƒn con di•logo y con negociaciƒn. Tambi€n seidentifica di•logo con racionalidad, porque no creemos que sea posible verbalizar ideasno racionales, es m•s pensamos que al verbalizarlas, el propio proceso de discusiƒn odi•logo va a poner las ideas en orden y va a triunfar la racionalidad, la verdad que nosconvencer• a los implicados. Y esto es cierto en gran parte, de hecho la comunicaciƒnbien llevada ha resultado ser un m€todo terap€utico, en el campo de la psicolog‚a y en elde la psicolog‚a social. Educar y comunicar pueden tener sentidos prƒximos. Ambos requieren de latransmisiƒn de conocimientos a trav€s del lenguaje y ambos llevan impl‚cito una ciertamodificaciƒn de los implicados. En ambos procesos podemos decir que se dan gradosde comunicaciƒn y grados de aprendizaje. Educar no es sƒlo transmitir conocimientos aun auditorio, para que la educaciƒn cumpla su cometido tiene que darse una adaptaciƒndel que educa a su audiencia y un deseo de incorporar esos conocimientos por parte delos que aprenden. De hecho la educaciƒn como proceso es una forma de comunicaciƒn.El objetivo de €sta va a verse interferido por las partes implicadas y por la puesta enescena. Por eso se habla del buen pedagogo y de la mayor o menor motivaciƒn del queaprende. Ambas partes acuden al proceso con conocimientos previos y con intereses oposiciones sociales. En el caso que nos ocupa, el agua tema a conocer y tema a debatir, no es unobjeto de ciencia neutro. Tampoco es un objeto de laboratorio, es un objeto social, todoslo manipulamos y todos estamos en su uso implicados. Ahora bien, aunque a todos nospuede concernir, no a todos con la misma responsabilidad y de la misma manera.Dra. Pilar Cisneros Britto (U.C.M.)Dr. Julio C€sar de Cisneros Britto (UCLM) P•gina 7 de 26
    • COMPARTIR Y DEBATIR LOS CRITERIOS A CERCA DEL AGUA.- Los criterios educativos no pueden llevar incorporados intereses de losimplicados. Los intereses particulares forman parte de la posiciƒn del individuo ypueden entrar en colisiƒn con los nuevos criterios a compartir. Para que se realice uncambio en las personas interesadas en incorporar argumentos medioambientales tieneque darse las siguientes condiciones: Tienen que verlo „til para sus vidas Tienen que verlo necesario para su entorno Tienen que verlo factible El €xito de la educaciƒn en nuevos valores va a depender del grado deimplicaciƒn y de compromiso en el tiempo. Por tanto, talleres, grupos de discusiƒn yseminarios con debate van a ser las t€cnicas m•s efectivas. El moderador, ha de establecer previamente los temas a introducir y tenerprevistos los posibles escollos. Esto se planifica previo sondeo de las caracter‚sticassociales de los participantes. Los debates han de ser recogidos en puntos comunes,puntos de consenso. Y es conveniente establecer un nuevo encuentro en el que, previocompromiso de tarea se recoja los inconvenientes con los que se han encontrado losparticipantes. En conclusiƒn, para comunicar y cambiar las actitudes ambientalmenteincorrectas tiene que haber un control de resultados. Para lo cual es indispensable estarabierto al proceso mismo. Esto es, m•s importante que atiborrar a los participantes coninformaciƒn y datos, es dejar la puerta abierta para las aportaciones de los mismos.Prepararse para recoger el proceso interactivo. Sin la participaciƒn en una discusiƒnracional, estaremos crey€ndonos lo que previamente cre‚amos y no habremos efectuadoning„n cambio en los dem•s.Dra. Pilar Cisneros Britto (U.C.M.)Dr. Julio C€sar de Cisneros Britto (UCLM) P•gina 8 de 26
    • M•s importante que informar es comunicar y conseguir el cambio de actitudes.Esta debe ser nuestra finalidad en la nueva conciencia ambiental del agua. En ese mismo sentido expondremos brevemente el resultado de lasinvestigaciones realizadas en la pol‚tica p„blica del agua en los „ltimos diez a quincea…os, analizaremos el cambio de actitudes en los procesos pol‚ticos y observaremoscomo las estructuras mediatizadas por la acciƒn comunicativa y participativa de losactores ha propiciado la modificaciƒn de las estructuras que parecen delimitar todaacciƒn social.LOS CAMBIOS DE ACTITUD EN LOS PROCESOS POL•TICOS. Las concepciones que enfrentan las ideas (de riqueza, de poder, de progreso, depaz, etc…) a la naturaleza (el agua, los bosques, el aire, los mares), son, sin embargo,parte de un mismo equilibrio pero restablecer el equilibrio, roto por las ideas m‚ticascomo el progreso ascendente e indefinido, obliga a descargarnos de las ideasincorrectas, principalmente de la idea que nos hace creer que el hombre puede ejercer sudominio sobre la naturaleza por la fuerza de sus “fuerzas productivas”, entendida €stacomo la fuerza que se deriva del perfeccionamiento tecnolƒgico al servicio de un finpragm•tico, ciego, enfrentado a la profundizaciƒn al respeto y al conocimiento de susleyes. Los ciudadanos en general y los investigadores sociales en particular percibenque la pol‚tica p„blica del agua enfrenta un grave problema de estabilidad. Lacomplejidad de actores y factores que intervienen en dicha pol‚tica presenta a la pol‚ticadel agua como un tema, siempre sensible, muy cercano al debate y al conflicto. La incertidumbre se cierne sobre varios componentes de la pol‚tica del agua.Incertidumbre respecto del futuro del recurso, incertidumbre respecto de los m€todos ypr•cticas a utilizar para optimizar su uso y calidad, incertidumbre sobre suconflictividad y efectos en otras pol‚ticas de gestiƒn (recursos forestales o medioambientales en general) y econƒmicas (agricultura, crecimiento poblacional,crecimiento urban‚stico, servicios, etc…).Dra. Pilar Cisneros Britto (U.C.M.)Dr. Julio C€sar de Cisneros Britto (UCLM) P•gina 9 de 26
    • Se trata, en definitiva, de la percepciƒn del cambio, un cambio que, inicialmente,es la diferencia entre el presente y el porvenir. Asimismo, la pol‚tica del agua en Espa…atambi€n ha representado un hecho social ineludible y, en ese sentido, tambi€n seperciben cambios. Su influencia sobre la opiniƒn p„blica es muy importante, tanto porla conservaciƒn de los logros sociales alcanzados, (la utilizaciƒn de grandesinfraestructuras hidr•ulicas, abastecimiento general de la poblaciƒn y costes bajos)como por los riesgos sociales y pol‚ticos que conllevar‚a su modificaciƒn o p€rdida(movilizaciƒn social, crisis de sectores econƒmicos estrat€gicos, complejidadadministrativa y jurisdiccional, etc…). Por consiguiente, se percibe tambi€n un cambio cultural, un cambio entre cƒmose hacen las cosas y cƒmo se deben hacer Partiendo que se ha producido un cambio en la pol‚tica p„blica del agua por uncambio en el sistema de valores de los actores, un verdadero cambio de paradigmavaloraremos los aspectos cognitivos como principales factores del cambio. Admito que la realidad cambia de forma independiente a quien la piensa pero laacciƒn reflexiva, es la primera y m•s importante herramienta de cambio de esa realidadestructurada. La propia estructura se sostiene sobre una determinada concepciƒn decƒmo se debe organizar la realidad social, existe de forma independiente de los actoresy al mismo tiempo es creaciƒn de los mismos. Ese elemento dial€ctico es esencial paraentender la reflexiƒn que se propone y que podr‚amos formular a trav€s de la siguientepregunta. †Son las normas, la estructura de valores y principios, las que determinannuestra conducta social o son los procesos cognitivos, de intereses y de decisiƒn los quedeterminan la estructura y sus normas? Desde la perspectiva de la teor‚a de la“estructuraciƒn” los cambios en la cultura de una sociedad y la forma en que sedesenvuelven las interacciones sociales en el espacio-tiempo est•n condicionados y a lavez condicionan transformaciones en las estructuras impl‚citas a nivel del sistemasocial. Esta relaciƒn recurrente puede ser estudiada en las pr•cticas sociales diarias deindividuos e instituciones. As‚, en el marco de un an•lisis institucional la dualidad entreestructura y agencia refleja los cambios institucionales, tanto los efectos previstos comolos no previstos a lo largo del tiempo. En el caso del an•lisis de conducta estrat€gica, ladial€ctica “estructura-agencia” se manifiesta en la acciƒn fundada en el conocimientoDra. Pilar Cisneros Britto (U.C.M.)Dr. Julio C€sar de Cisneros Britto (UCLM) P•gina 10 de 26
    • que emprenden individuos y actores colectivos para avanzar en la realizaciƒn de susintereses. La interacciƒn social, en el plano normativo, tiene como fin la resoluciƒn de losprincipios rectores en la distribuciƒn de los recursos (sean pol‚ticos, naturales,econƒmicos, informativos, asociativos, etc…). El modelo utilizado para analizar el cambio de paradigma en la pol‚tica del aguaen Espa…a, es un instrumento de observaciƒn que detecta sensiblemente los sistemas devalores que hacen posible sus estructuras. Las creencias, los valores, los principios, lasconvicciones, etc.., act„an a trav€s de actores reflexivos que sopesan argumentos,valores e intereses, y sobre los cuales se dise…an estrategias para cambiar las pol‚ticas. De ese modo los par•metros estables, que son el conjunto de factores queparecen m•s inamovibles en torno a la pol‚tica del agua, elementos est•ticos y lossucesos externos, que representan a los factores de cambio , con respecto a los actores,un conjunto de valores y creencias dominantes. En frente, el sistema de principios,valores, creencias e intereses que manejan los actores en coaliciones, procurando nuevasorientaciones a dichas estructuras y, por tanto, representan valores y creenciasemergentes de un nuevo paradigma.‚Quƒ es un sistema de creencias?. Este t€rmino “sistema de creencias”, procede directamente de la traducciƒn delingl€s “belief system” pero su traducciƒn literal arrastra un contenido que va m„s all„ delo que en castellano podr…a significar un sistema de valores filosƒficos o morales. Elt€rmino sistema de creencias hace referencia a cualquier forma de expresiƒn cuyocontenido sea el deseo, la voluntad o la convicciƒn, t€rmino €ste †ltimo m„s acorde conel verdadero sentido que tiene para nosotros el uso de dicha expresiƒn anglosajona.Abarca por tanto, desde valores y principios m„s elevados a manifestaciones deposturas, pareceres o valoraciones en torno a una determinada pol…tica p†blica. Pero la razƒn por la que forman un sistema es que debemos distinguir diferentesgrados de operatividad en el discurso que fluye en la comunicaciƒn. El primero y m„sabstracto, suele concentrar un nivel de principios y valores inamovibles para lasdistintas coaliciones, representan las grandes cuestiones que no se pueden negociar(principios, pronunciamientos ideolƒgicos, elementos b„sicos de la concepciƒn sobre laDra. Pilar Cisneros Britto (U.C.M.)Dr. Julio C€sar de Cisneros Britto (UCLM) P•gina 11 de 26
    • convivencia, etc…). El segundo, es el nivel discursivo de mayor fluidez e intercambio,enriquecido por la informaciƒn y el conocimiento cient‚fico, facilita la reflexiƒn y es elque m•s facilidades ofrece al cambio de actitudes. El tercer nivel es el que correspondecon las medidas concretas de implementaciƒn, las que proponen inversiones oinfraestructuras, por ejemplo. Otro de los conceptos b•sicos a tener en cuenta y que han tenido una trayectoriapropia al ser traducidos del ingl€s es el t€rmino “Coaliciones Promotoras” (Del ingl€sAdvocacy Coalition Framework).‚Quƒ son las coaliciones promotoras? La expresiƒn “Coaliciones promotoras” pretende recuperar de su original ingl€sel significado de emprendedor, m„s prƒximo al sentido de emprendedor comercial, esdecir, conjunto de actores que confluyen en apoyar a un proyecto determinado. En dichoproyecto la fe y la convicciƒn de los objetivos a alcanzar son el n†cleo de uniƒn detodos los intervinientes. Pero es necesario matizar algunas cuestiones. La primera es que“coaliciones” no se refiere exclusivamente a coaliciones de partidos, que tambi€nforman parte de ellas, sino a todo aquel grupo, o individuo identificado con lasconvicciones principales. La segunda es que la pertenencia a dichas coaliciones noobedece a ning†n pacto disciplinario sino que fluct†a en funciƒn de los distintos gradosde cohesiƒn del sistema de convicciones.EL MODELO DE AN„LISIS DE LA POL•TICA P…BLICA DEL AGUA El marco de las coaliciones promotoras (Advocacy Coalition Framework,A.C.F.) desarrollado por P. Sabatier y Jenkins, entre 1988 y 1998, re„ne laspropiedades necesarias para servir a dicho enfoque y extraer, a su vez, la informaciƒn dela realidad que nos permite entender como act„an los subsistemas (actores, pol‚ticas,coaliciones, etc.).Dra. Pilar Cisneros Britto (U.C.M.)Dr. Julio C€sar de Cisneros Britto (UCLM) P•gina 12 de 26
    • Apoy•ndonos en dicho modelo se procediƒ a un an•lisis 3 de los factoresexternos de la pol‚tica del agua, teniendo en cuenta los que presionan, de fuera a dentro,(movimiento centr‚peto): Los atributos b•sicos del problema, la distribuciƒn natural delrecurso, los valores socioculturales fundamentales y la estructura social y estructuraconstitucional b•sica. En segundo lugar, se analizan los factores de dentro a fuera(movimiento centr‚fugo): Los cambios en las condiciones socioeconƒmicas, los cambiosen la opiniƒn p„blica, los cambios en la coaliciƒn gobernante del sistema y lasdecisiones o impactos de pol‚ticas de otros subsistemas. Luego, los internos, los subsistemas de actores y de creencias. Finalmente y unavez identificados los factores y sus din•micas principales se pueden observar loscambios producidos por el aprendizaje de las coaliciones.EL ESTADO DE LA CUESTI€N Para conocer el estado de la cuestiƒn y siguiendo los factores que el modelo deSabatier y Jenkins nos se…alan, la investigaciƒn procediƒ al estudio de los atributosb•sicos del problema. Fundamentalmente los elementos, que en el Libro Blanco delAgua (encargado en 1998 por el Consejo Nacional del Agua, a varios cient‚ficos yexpertos en la problem•tica del agua y principal documento cient‚fico para el debate),circunscribe la problem•tica del agua a un conjunto de factores: 1) La ordenaciƒn delterritorio y el desarrollo regional. 2) Condiciones socioeconƒmicas que permiten preverla demanda del sistema h‚drico y 3) Marco Institucional de la Administraciƒn del Aguaen Espa…a. Este conjunto de factores incluyeron el enfoque medio ambientalista de laAgencia Medio Ambiental Europea que insiste en la necesidad de regular la acciƒnhumana sobre el medio ambiente y sus consecuencias para la sostenibilidad deldesarrollo humano y medio ambiental a la vez. Otro de los factores a estudiar ha sido conocer la distribuciƒn natural del recurso.En este caso, se optƒ por un an•lisis de la informaciƒn existente sobre el recurso natural,3 De Cisneros B., JC: “La evoluciƒn de la pol…tica del agua en Espa‡a en la d€cada de los noventa.An„lisis del debate parlamentario, cambio de valores, correlaciƒn de fuerzas y nuevos actores de lapol…tica del agua a trav€s del marco de las coaliciones promotoras”. Tesis doctoral. 2007Dra. Pilar Cisneros Britto (U.C.M.)Dr. Julio C€sar de Cisneros Britto (UCLM) P•gina 13 de 26
    • apoyado en los trabajos realizados para el Libro Blanco del Agua y otras fuentes deinformaciƒn, como el Instituto Nacional de Consumo. El an•lisis de la concepciƒn pol‚tica del agua fue analizado a trav€s de losdebates parlamentarios acaecidos desde 1993 hasta 2001. Se trata un discursofundamentalmente centrado en la calidad y la cantidad de agua, siendo los procesos dedepuraciƒn los que m•s afectan a las intervenciones. Lo que explica que el concepto dedemanda tenga ese aparente reparto desigual. Entendida por el PP y la derecha4Nacionalista, como un concepto econƒmico que cubre la funciƒn pr•ctica de responder alas demandas. Mientras que para IU, la izquierda Nacionalista y el PSOE responde a laidentificaciƒn del modelo de gestiƒn, con un valor eco sist€mico y medio ambientalista.De este modo, la percepciƒn del agua como recurso ilimitado es interpretado en dosperspectivas distintas, seg„n los criterios cuantitativos y cualitativos que se prioricen.Manifest•ndose dos posicionamientos que reflejan con bastante claridad dos aspectosdel problema del agua. Uno, el que interpreta los datos objetivos como datosdirectamente relacionados con la funciƒn planificadora, y otro, el que se relaciona con lafunciƒn de instrumento de gestiƒn del territorio y fuente de riqueza econƒmica. Elprimero obedece a una concepciƒn conservadora respecto del recurso y progresistarespecto a los nuevos procedimientos y medios t€cnicos (depuraciƒn, fabricaciƒn deagua o desalaciƒn). El segundo conservador en los procedimientos y medios t€cnicospero progresista respecto al recurso, al menos, en el sentido de aumentar el recurso parafacilitar el reparto “generoso” del mismo. Otro de los par•metros estables para la pol‚tica del agua son el conjunto devalores socioculturales, as‚ como la estructura social. Las investigaciones realizadas en el campo de la psicolog‚a social, especialmenteaquellas que inclu‚an o trataban el problema de la valoraciƒn de la problem•tica delagua y sobre percepciƒn social de los valores (Corraliza, 2000) se implementa con elapoyo de la informaciƒn disponible a nivel europeo sobre la percepciƒn del compromisode los ciudadanos con la acciƒn medioambiental, como los informes de la AgenciaEuropea de Medio ambiente. De ese modo se pueden realizar inferencias que ajusten los4 La simplificaciƒn de las fuerzas pol‚ticas en torno al posicionamiento en t€rminos de clase, nopresuponen un cambio del sistema econƒmico y no se apoyan en la acciƒn revolucionaria, sonconsideradas fuerzas de derecha, y su viceversa como izquierda nacionalista, dicha denominaciƒn se hamanejado bajo un criterio meramente operativo y no ideolƒgico.Dra. Pilar Cisneros Britto (U.C.M.)Dr. Julio C€sar de Cisneros Britto (UCLM) P•gina 14 de 26
    • datos disponibles a la percepciƒn de los l‚mites a la acciƒn, como grado de asimilaciƒncognitiva o nivel de implicaciƒn en acciones de protecciƒn medio ambiental. Sin embargo, explorar el conjunto de valores, sƒlo desde el •ngulo de losm€todos deductivos, que analizan desde lo general a lo particular, como es el tipo deinvestigaciones que se apoyan en t€cnicas de encuestas o cuestionarios, no pod‚a ser la„nica representaciƒn posible de los valores, sobre todo por las carencias de los aspectossustantivos de dichos valores. Para poder profundizar en aspectos sustantivos esnecesario analizar los discursos y las ideas vertidas en otros foros, como los Congresossobre gestiƒn del Agua, ponencias y comunicaciones en los Congresos Ib€ricos deGestiƒn del Agua, palestra de ideas y debates que partiendo de la Universidad y laparticipaciƒn de funcionarios y expertos investigadores en la problem•tica del agua, queaportan la informaciƒn sustantiva de las principales cr‚ticas, tanto a la gestiƒn, comoculturales, cr‚ticas a la cultura del agua. De modo que se enriqueciera el estudio desdedistintos •ngulos, sobre la percepciƒn social de la problem•tica del agua. En ese sentido, podemos afirmar que se aprecia una sensibilidad media por partede los ciudadanos, en su grado de implicaciƒn en la defensa del medio ambiente y quedicho grado de sensibilizaciƒn se encuentra en consonancia con el grado de difusiƒn yconocimiento de las cr‚ticas al modelo de gestiƒn del agua, fundamentalmentedesarrollado como ideas y manifiestos y vinculados a una cr‚tica al modelo dedesarrollo, basado en el dominio y sometimiento de la naturaleza a las necesidades delhombre. Contiene por tanto, los elementos de cr‚tica a la concepciƒn ilustrada yantropoc€ntrica de la relaciƒn entre el hombre y la naturaleza. Tanto en c‚rculosorganizacionales activistas (ecologistas, medio ambientalistas) como acad€micos(Congresos, Conferencias cient‚ficas).SUBSISTEMA DE ACTORES El estudio del subsistema de actores debe ser abordado desde dos ƒpticasgenerales: Una, la que permit‚a evaluar quienes son y que capacidad organizaciƒn y v‚nculocon la problem•tica del agua.Dra. Pilar Cisneros Britto (U.C.M.)Dr. Julio C€sar de Cisneros Britto (UCLM) P•gina 15 de 26
    • Y dos, la del conocimiento de las posiciones respecto a un sistema de creencias oprincipios y qu€ estrategias de intercambio hab‚an seguido para alcanzar sus objetivos.Los actores organizacionales. Del an•lisis de los actores organizacionales, tanto los que se agrupan en formade asociaciones privadas (ecologistas, fundaciones, prensa, grupos de presiƒn), comolos que participan en organizaciones p„blicas (Confederaciones hidrogr•ficas dediferentes •mbitos, Empresas estatales), no permitieron afirmar que los actoresinstitucional-organizacionales, manejan los recursos administrativos para llevar a cabosus objetivos, se mueven entre los l‚mites de la concepciƒn econƒmica de la pol‚ticap„blica y de sus criterios gerenciales, actuando en ocasiones como intermediarios entrediferentes estrategias de gestiƒn.Subsistema de creencias. La trayectoria de las instituciones, muestra una cr‚tica al sistema tradicional enun intento por adaptar las estructuras cl•sicas hacia modelos m•s acordes con laestructura pol‚tica territorial. Ambas estructuras se superponen. Algunas coalicionespromotoras suelen apoyar los cambios de tendencia y otras no. Los valores de eficienciason compartidos siempre que no se cuestione el dominio p„blico del agua, por tantounas coaliciones se apoyan en aumentar la participaciƒn del capital en la gestiƒn, comoPP y derecha nacionalista y otras no como las afines al PSOE, IU e izquierdanacionalista,. Los valores de descentralizaciƒn funcional busca la gestiƒn desdeinstancias m•s cercanas al marco pol‚tico de cada Comunidad Autƒnoma, si eso suponeabrir un espacio de negociaciƒn permanente entre comunidades autƒnomas, como todoparece indicar, unas lo apoyar•n y otras no. En relaciƒn con los actores privados, podemos decir que las asociacionesecologistas y medio ambientalistas pese a ser un movimiento activo la dispersiƒnorganizativa dificulta enormemente la difusiƒn de unos valores y criterios homog€neos.Se puede apreciar tambi€n dos orientaciones fundamentales, la conservacionista y lareivindicativo ambientalista. Ambos enfoques afectan a la capacidad de movilizaciƒnpero en cambio si permite acoger diferentes grados de compromiso con las actividadesDra. Pilar Cisneros Britto (U.C.M.)Dr. Julio C€sar de Cisneros Britto (UCLM) P•gina 16 de 26
    • que desarrollan, principalmente en la labor de concienciaciƒn y difusiƒn de los valores ycreencias ambientalistas. En cuanto al posicionamiento de la prensa, expresa el cambio hacia los valoresmedio ambientales que caracterizar• el cambio de paradigma cultural que subyace en elconjunto de cambios discursivos en esta d€cada. Identific•ndose una corrienteconservadora alineada con el PP principalmente, que va asimilando los argumentosmedio ambientalistas en el transcurso del debate social del agua, y otro progresista quetambi€n se crece a lo largo de la discusiƒn, representado principalmente por el PSOE. Las organizaciones profesionales agrarias espa…olas tienen criterios diversos yen ocasiones divergentes, con lo que no es posible hablar de una postura unitaria Œdelcampo espa…ol• respecto a la pol‚tica hidr•ulica. Y entre las empresas de construcciƒnuna ligera reducciƒn del volumen de actividad, no parece despertar temor en el sector. Finalmente, los partidos pol‚ticos. El cl•sico alineamiento de izquierda/derechaevoluciona hacia una mayor presencia pol‚tica de los partidos nacionalistas,especialmente en la lucha por el poder en los territorios donde el equilibrio de fuerzaspuede variar si se producen alineamientos con las fuerzas pol‚ticas nacionalistas oregionalistas, ese es el caso de Catalu…a y Aragƒn. Tambi€n en ese sentido, podemosobservar que el posicionamiento de mayor‚a absoluta que obtiene el PP, provoca uncoste alt‚simo a CiU, ya que pasa de –aliado privilegiado- en 1996, a una posiciƒn quese ensombrece con el crecimiento pol‚tico del PP. (2000). En el caso de la pol‚tica del agua, puede observarse la importancia del discursopol‚tico de la Chunta Aragonesista, que tiene una importancia relativa en la C.A. deAragƒn, discurso que ser• asumido en su mayor parte por el PSOE, generandoimportante peso de oposiciƒn a la pol‚tica estrat€gica del agua del PP.EL APRENDIZAJE Un an•lisis del subsistema de la pol‚tica del agua nos viene a revelar que lasdistintas coaliciones formadas en torno a determinadas estrategias, han alcanzadodistintos grados de €xito, como lo refleja el cambio pol‚tico en los distintos niveles de laAdministraciƒn, central y territorial, y los impactos que se han producido sobre losestatutos de autonom‚a. Por ejemplo, tras el cambio de gobierno en 2004, una de lasDra. Pilar Cisneros Britto (U.C.M.)Dr. Julio C€sar de Cisneros Britto (UCLM) P•gina 17 de 26
    • primeras medidas fue retirar el trasvase del Ebro del Plan Hidrolƒgico Nacional, o larevisiƒn que hace el Estatuto de Autonom‚a de Catalu…a de los temas de pol‚tica deaguas, as‚ como los cambios introducidos en el Estatuto de Autonom‚a del Pa‚sValenciano, con los consiguientes efectos sobre la revisiƒn que plantea el gobierno deAragƒn, sobre el mismo tema. Para ello, el sistema de creencias se expresa en dos niveles. Uno, un cuerpoduro, formado por los principios de solidaridad territorial, frente a solidaridad social;participaciƒn frente a consulta; privado frente a p„blico; y otro, el cuerpo pol‚tico,cristalizado en torno a dos grandes modelos de gestiƒn, el modelo de la oferta y elmodelo de la demanda.Polarizaci†n de los partidos en torno al modelo de gesti†n. Mediante el an•lisis del discurso de las diferentes fuerzas pol‚ticas y los temasm•s relevantes del debate parlamentario del agua, se ha podido comprobar que talesposiciones fluct„an de un lado a otro del espectro pol‚tico. Sin embargo, si tenemos encuenta la confianza en el uso de determinadas tecnolog‚as y el grado de centralidad odescentralidad asociado a las mismas, se puede ver la polarizaciƒn de los partidospol‚ticos en un plano discursivo menos ideolƒgico. En ese sentido, los partidos sealinean entre los que son partidarios de la gestiƒn centralizada y el uso deprocedimientos t€cnicos tradicionales (Embalses, presas, trasvases, principalmente) ylos que se posicionan a favor de nuevas tecnolog‚as y sistemas de gestiƒndescentralizados. El Partido popular, tiende a un discurso que se apoya en el uso de last€cnicas e infraestructuras existentes y, adem•s, desde un modelo de gestiƒn p„blicocentralizado. El PSOE, tiende a aceptar nuevas tecnolog‚as de fabricaciƒn del agua perose apoya en una gestiƒn ‚nter territorial y central principalmente. La derechanacionalista, tiende a no cuestionar las infraestructuras existentes, haciendo hincapi€ enla gestiƒn descentralizada por parte de las administraciones autonƒmicas. Finalmente, laizquierda al PSOE, IU y la izquierda nacionalista, tienden a sostener un discursofavorecedor al uso de nuevas tecnolog‚as y a una descentralizaciƒn administrativa de lagestiƒn del agua.Dra. Pilar Cisneros Britto (U.C.M.)Dr. Julio C€sar de Cisneros Britto (UCLM) P•gina 18 de 26
    • NUEVAS ESTRATEGIAS Otro de los elementos estudiados son los sistemas de estrategias llevadas a cabopor las respectivas coaliciones, especialmente si el modelo de gestiƒn que se promuevese apoya en la gestiƒn centralizada del recurso, gestiƒn verticalista (El gobierno decideo‚das las demandas de las comunidades autƒnomas) o en la corresponsabilidad de lasadministraciones territoriales, gestiƒn horizontal (las comunidades entre si). Para ello,hemos observado el sistema de pactos en distintos contextos de gobierno, y cƒmo se hagenerado una producciƒn normativa del agua para distintos niveles de lasadministraciones, sus tem•ticas centrales y sus niveles de implicaciƒn jer•rquica oadministrativa. A partir de ese an•lisis hemos podido observar que el modelo que favorece elcontrol de la pol‚tica del agua desde la gestiƒn de la oferta, como fue el modelo de PlanHidrolƒgico, presentado por el P.P. y aprobado en el 2001, tiende a depender de losapoyos pol‚ticos a nivel de Estado, mientras que la puesta en marcha de un modelo quefavorece la gestiƒn de la demanda, tiende a potenciar la capacidad de lasadministraciones territoriales.IMPACTOS EN LA POL•TICA En ese sentido podemos afirmar que las coaliciones en torno a la pol‚tica delagua en Espa…a han tenido dos grandes orientaciones. Una, la que predomina en elper‚odo que va desde 1993 hasta 2001 donde las coaliciones llegan a acuerdos pol‚ticosprevios para que sean modificados aspectos secundarios del sistema de valores,eludiendo la discusiƒn ideolƒgica, como lo demuestra el posicionamiento pol‚tico de losgobiernos autonƒmicos del PSOE ante la oferta del Plan Hidrolƒgico que propone el PP.El otro per‚odo, el que va del 2001 hasta la actualidad, se inicia con los primerosimpactos acaecidos en el cambio del gobierno de Aragƒn, no como una relaciƒn causal,sino como un acontecimiento que se desarrolla paralelamente a un nuevo discursoinspirado por principios medio ambientalistas que a„na a varios actores en torno a lacreencia de que se abre una oportunidad para modificar la orientaciƒn de la pol‚tica delagua hacia una “Nueva Cultura del Agua”. Un verdadero nuevo paradigma a la hora deentender la gestiƒn del recurso. Continuando con la revisiƒn de algunos estatutos deDra. Pilar Cisneros Britto (U.C.M.)Dr. Julio C€sar de Cisneros Britto (UCLM) P•gina 19 de 26
    • autonom‚a, donde la pol‚tica del agua adquiere una significaciƒn muy orientadapol‚ticamente (C. Valenciana, G. Catalu…a, etc…). Recapitulando; podemos afirmar que el cambio de Paradigma en la gestiƒn delagua se viene produciendo en tres grandes grupos de factores: 1• En el comportamientode las coaliciones. 2• En el cambio de la pol‚tica. 3• en el aprendizaje de las coaliciones.CONCLUSIONES I Respecto de el comportamiento de las coaliciones concluiremos que su principaln„cleo de creencias, formado por grandes principios y referencias a concepcionesgenerales sobre la convivencia; “solidaridad ‚nter territorial”, “garant‚asconstitucionales”, “el inter€s general”, “la solidaridad social”, “La sostenibilidad” o “elDominio P„blico del Agua”, mantienen fuertemente cohesionadas a las coaliciones peroles dificulta extraordinariamente su capacidad de negociaciƒn, pudi€ndose constatar dosgrandes alineamientos. Uno, formado por los que se alinean en torno a la salvaguarda delos principios de la solidaridad ‚nter territorial y el inter€s general a trav€s de la acciƒndirectiva del gobierno del Estado, frente a otra que agrupa a los que se acantonan en lanecesidad de garantizar la sostenibilidad medio ambiental y la solidaridad social desdela acciƒn pol‚tica descentralizada en el marco global de la garant‚a del Dominio P„blicodel agua. Tambi€n y en relaciƒn con el comportamiento de las coaliciones, €stas tienden abuscar compromisos pol‚ticos, antes que acuerdos sobre cuestiones puntuales de laspol‚ticas. En ese sentido, las coaliciones buscan, prioritariamente, que los acuerdossobre aspectos de implementaciƒn vayan precedidos por logros a nivel de compromisosen el plano de votaciones en determinadas instituciones o en la formalizaciƒn degobiernos, como por ejemplo lo representƒ el apoyo dado por las Comunidadesgobernadas por el partidos socialista al Plan Hidrolƒgico Nacional del PP en el ConsejoNacional del Agua, o los apoyos recibidos, desde la izquierda nacionalista e IU alcambio dado por el Partido Aragonesista, apoyando al PSOE para gobernar en laComunidad de Aragƒn. Por „ltimo y dentro del an•lisis de comportamiento de las coaliciones,observamos que, antes de mostrar debilidad en el n„cleo central del sistema deDra. Pilar Cisneros Britto (U.C.M.)Dr. Julio C€sar de Cisneros Britto (UCLM) P•gina 20 de 26
    • principios y valores fundamentales de la coaliciƒn, se tiende a centrar la discusiƒn sobreaspectos secundarios de los sistemas de creencias. Como, significativamente, muestraque la discusiƒn sobre grandes temas de principios apenas acapara el 5% del debateparlamentario, caracterizado por otras cuestiones como por ejemplo las relacionadas conla gestiƒn, organizaciƒn y financiaciƒn de infraestructuras.CONCLUSIONES II Si analizamos los cambios en la pol‚tica del agua, podemos afirmar que, lacomposiciƒn de una coaliciƒn es m•s f•cilmente revisable que las l‚neas que marcan laacciƒn del gobierno en un determinado •mbito jurisdiccional. Esto es, pese a que lascoaliciones son formaciones cuyos miembros proceden de diversos or‚genes ycontribuyen a crear y difundir un sistema de valores, a la hora de construir oimplementar un programa de gobierno, es m•s fr•gil la estructura de la coaliciƒn que ladefiniciƒn de objetivos en la l‚nea de actuaciƒn del gobierno. En ese sentido hemosconstatado que pese a que las comunidades gobernadas por los socialistas hab‚anapoyado el Plan Hidrolƒgico Nacional, de dicho compromiso pol‚tico se retiraroncuando el PSOE, desde el gobierno central, dise…a una nueva l‚nea de actuaciƒn,respecto del Plan Hidrolƒgico Nacional, contraria a la mantenida por el PP. Adem•s, cambios en los aspectos socioeconƒmicos o en la estructura de ungobierno pueden hacer que cambie el n„cleo principal de la pol‚tica. En esa direcciƒnhemos visto que el cambio en la correlaciƒn de fuerzas de la Comunidad de Aragƒnfortaleciƒ la acciƒn de la oposiciƒn al Trasvase del Ebro y redundƒ en la revisiƒn departe del Plan Hidrolƒgico Nacional en ese punto, al poner en crisis la financiaciƒn quese esperaba obtener desde la Uniƒn Europea. Pero tambi€n hemos observado que elmismo cambio en la composiciƒn del gobierno central provocƒ un giro completamentedistinto al dise…o del Plan Hidrolƒgico del gobierno anterior, cuando entra a gobernar elPSOE en el 2004.CONCLUSIONES III Finalmente y para acabar estos tres grupos de conclusiones dir€ que, en relaciƒna si ha habido o no aprendizaje por las distintas coaliciones, sostengo que talDra. Pilar Cisneros Britto (U.C.M.)Dr. Julio C€sar de Cisneros Britto (UCLM) P•gina 21 de 26
    • aprendizaje se puede observar en dos indicadores: Uno en que la mayor densidad deldebate parlamentario se ha producido sobre aspectos t€cnicos y econƒmicos y dos, quela progresiva implantaciƒn de argumentos medio ambientalmente definidos se fueronincrementando, tanto en la prensa alineada en torno a la coaliciƒn de orientaciƒnconservadora, como por ejemplo “ABC” prƒxima al PP, como “El Pa‚s”, prƒximo alPSOE. En definitiva, el cambio en el sistema de creencias ha sido uno de los factoresdeterminantes en el cambio de la pol‚tica del agua en Espa…a y dicho cambio haemplazado, a las futuras pol‚ticas del agua, a aceptar los valores de descentralidad ysostenibilidad como parte de los par•metros estructurales de la pol‚tica del agua Se ha abierto una etapa de transiciƒn en el modelo de gestiƒn del agua,introduciendo refuerzos a los valores medio ambientalistas (sostenibilidad,descentralizaciƒn, principalmente) donde jugar•n un papel decisivo los nuevos actores(organizaciones profesionales, ONGs, sindicatos, ciudadanos en general) y los nuevosescenarios participativos a los que dicho modelo tiende, dentro de los marcosnormativos que la ampliaciƒn competencial, que en esta materia, introducen los nuevosestatutos de autonom‚a, por lo que no supondr• una sustituciƒn dr•stica del modeloexistente, sino una introducciƒn progresiva y desigual. El sistema de valores constituye en esencia un proceso reflexivo que involucra atodos, a una mayor calidad de la participaciƒn y a una mayor corresponsabilidadciudadana. Es, por tanto, el mecanismo de hacer cosas diferentes o las mismas cosas demaneras distintas. BIBLIOGRAF•AAdorno, T. W; con M. Horkheimer; (1971); La Ideolog‚a Como Lenguaje; Monte Avila; Caracas.Aguilera F. (1999): Hacia una nueva econom‚a del agua: Cuestiones fundamentales, en Arrojo P., y Mart‚nez Gil J., (coords): El agua a debate desde la Universidad. Hacia una nueva cultura del agua. Instituciƒn Fernando El Catƒlico. CSIC. 1999. Zaragoza.Dra. Pilar Cisneros Britto (U.C.M.)Dr. Julio C€sar de Cisneros Britto (UCLM) P•gina 22 de 26
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