Your SlideShare is downloading. ×
Ambito laboral del pedagogo
Upcoming SlideShare
Loading in...5
×

Thanks for flagging this SlideShare!

Oops! An error has occurred.

×

Introducing the official SlideShare app

Stunning, full-screen experience for iPhone and Android

Text the download link to your phone

Standard text messaging rates apply

Ambito laboral del pedagogo

3,398
views

Published on

mmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm

mmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm

Published in: Education

0 Comments
1 Like
Statistics
Notes
  • Be the first to comment

No Downloads
Views
Total Views
3,398
On Slideshare
0
From Embeds
0
Number of Embeds
1
Actions
Shares
0
Downloads
50
Comments
0
Likes
1
Embeds 0
No embeds

Report content
Flagged as inappropriate Flag as inappropriate
Flag as inappropriate

Select your reason for flagging this presentation as inappropriate.

Cancel
No notes for slide

Transcript

  • 1. EL PERFIL PROFESIONAL DEL PEDAGOGO EN LA FORMACIÓN: Una mirada desde las salidas profesionales1 . 1. Introducción ....................................................................................................................................... 2 2. El contexto sociolaboral y profesional (salidas profesionales) como referente del perfil profesional del pedagogo ................................................................................................................. 3 3. El pedagogo en la formación: funciones y contextos específicos..................................................... 12 4. Los técnicos de formación.-.............................................................................................................. 17 a) Tipología y características generales: ..........................................................................................18 b) Funciones, tareas y competencias:...............................................................................................19 5. El futuro de la cualificación profesional.......................................................................................... 23 6. Bibliografía ...................................................................................................................................... 28 José Tejada Fernández Catedrático de Didáctica y Organización Escolar Departamento de Pedagogía Aplicada Universidad Autónoma de Barcelona 1 Capítulo de libro publicado en VICENTE, P. Y MOLINA, E. (Coords.) (2001) Salidas profesionales de los estudiantes de Pedagogía, Grupo Editorial Universitario, Granada.
  • 2. El perfil del pedagogo en la formación: una mirada desde las salidas profesionales. José Tejada Fernández, UAB, 2001 2 1. Introducción Plantearse el perfil profesional del pedagogo en el ámbito de la formación profesional y ocupacional no es una tarea fácil ni sencilla, por cuanto en este campo de actuación profesional proliferan todo un conjunto de profesionales con funciones y tareas definidas dentro del quehacer pedagógico-organizativo. Es más, incluso podría hablarse de subperfiles profesionales que, de una u otra forma, pueden incluir en su seno al pedagogo como profesional y, a la vez, podrían ser referente tanto para la formación inicial y continua de este profesional. Aunque no es el momento en una introducción de entrar en la problemática inherente al estudio de un perfil profesional, baste como botón de muestra de nuestra anterior alusión al pedagogo en la empresa como el pedagogo para la empresa. La repercusión en la formación de la misma es obvia por la importancia que tiene el contexto y, por tanto, su conocimiento en la articulación de cualquier acción formativa. Desde esta lógica podríamos hasta cuestionarnos el modelo de formación actual, el diseño curricular puesto en juego, el papel de las prácticas o practicum, el papel de los formadores de “pedagogos”, etc. pero todo ello escapa a los propósitos de nuestro trabajo. Nuestro reto y nuestro objetivo, a la vez, no pasa por incidir en tal problemática, mas bien queremos analizar a estos profesionales desde las salidas profesionales, al ubicarnos en un planteamiento de formación inicial y desde la universidad. De ahí la necesidad, en primer lugar, de aludir mínimamente a los posibles campos de actuación profesional (salidas profesionales) de nuestros licenciados. Aunque estamos inmersos en una realidad de formación inicial, no desdeñamos la formación continua a través de cursos, postgrados o masters, etc. de dichos profesionales. En segundo lugar, queremos centrar nuestro análisis en un ámbito específico de la actuación profesional cual es la formación, tanto profesional como ocupacional, acotando funciones y contextos de actuación específicos. En tercer lugar, centrado el contexto de actuación, se torna necesario plantear algunas características del perfil profesional desde la asunción de los roles profesionales de técnicos de formación. Por último, no podemos dejar de apuntar algunas implicaciones del futuro sobre la cualificación profesional de nuestros “pedagogos” en este contexto de intervención.
  • 3. El perfil del pedagogo en la formación: una mirada desde las salidas profesionales. José Tejada Fernández, UAB, 2001 3 2. El contexto sociolaboral y profesional (salidas profesionales) como referente del perfil profesional del pedagogo En principio, consideramos el perfil profesional no sólo como el referente de la formación a realizar, sino también como la resultante de las necesidades que hay que satisfacer. Desde esta óptica, partimos de un estudio de necesidades normativas, potenciales y comparadas establecido por diferentes expertos y documentos existentes al respecto, aunque no despreciamos las necesidades sentidas o percibidas que habrá que considerar en el análisis del grupo de incidencia. La consideración del perfil será clave en la formulación de los objetivos, así como en la selección y secuenciación de los contenidos de dicha formación. Una primera referencia, aunque lejana en el tiempo, la podemos encontrar en las funciones del pedagogo que se recogen en el Estatuto Profesional del Pedagogo, aprobado en el III Congreso estatal de Pedagogos de Valdepeñas (Ciudad Real, 1986), donde se incluyen 16 ámbitos de trabajo profesional: • Intervención en el centro educativo, llevando a cabo funciones de dirección, orientación educativa, diagnóstico, elaboración de materiales de instrucción, diseño de proyectos curriculares e innovación educativa; • como miembro de los servicios psicopedagógicos; • en el ámbito de la justicia, en centros de rehabilitación; • en educación permanente de adultos, diseñando y asesorando el desarrollo de programas; • en educación compensatoria y centros de recursos; • en la formación en la empresa, realizando asesoramiento didáctico, diseño, orientación de programas formativos; • en la supervisión del sistema educativo, mediante la evaluación y control de los diferentes elementos; • en la docencia universitaria en las materias específicas; • en tecnología educativa y medios de comunicación, diseñando material educativo, gestionando centros de recursos; • en la investigación, renovación e innovación educativa; • en la animación sociocultural; • la escuela rural y escuelas unitarias; • en la formación permanente del profesorado, asumiendo responsabilidades de diseño, desarrollo y evaluación de programas de formación; • en el ámbito de la Administración educativa; • en las escuelas infantiles; • en educación especial (tomado de Torre, 1992:842-845). Por otra parte, Millán (1992), continuando con una línea de investigación sobre el futuro profesional del pedagogo del Departamento de Didáctica y Organización Escolar (Benedito et alt., 1986) analiza las salidas profesionales reales del pedagogo con las finalidades de obtener una relación de puestos de trabajo apropiados para pedagogos,
  • 4. El perfil del pedagogo en la formación: una mirada desde las salidas profesionales. José Tejada Fernández, UAB, 2001 4 verificar la relación de las ocupaciones con la especialidad cursada y proponer áreas de actuación para el pedagogo. En su análisis, amén de otras consideraciones, verifican las funciones desempeñadas en relación con los puestos de trabajo. La siguiente tabla es una muestra de ello: PUESTO DE TRABAJO FUNCIONES Asesor Pedagógico Entidad cultural • Asesoramiento pedagógico. • Elaboración de recursos didácticos. Asesor pedagógico en Editorial • Coordinar y participar en la elaboración de libros de texto. • Elaborar comentarios didáctico-pedagógicos de libros educativos. • Asesorar al personal técnico de maquetismo en el diseño de libros de texto. • Evaluar libros de texto. Jefe de estudios centro enseñanza por correspondencia • Informar de los cursos disponibles. • Orientar a los alumnos según las necesidades. • Supervisar los programas de enseñanza por correspondencia. • Coordinar la relación profesor-alumno. Jefe de Estudios de centro de Informática • Planificar cursos. • Regular la actuación del profesorado. • Asesorar a los alumnos. • Coordinar la relación profesor-alumno. Director de formación empresa de consulting • Promocionar la formación. • Asesorar las empresas en el ámbito de las relaciones humanas. • Formar formadores de empresa. • Formar personal de empresa en dirección, relaciones humanas, comunicación, etc. • Diseñar programas específicos de formación de empresa. Director de planes de formación ocupacional • Diseñar planes de formación ocupacional y profesional. • Programar cursos de formación de formadores. • Evaluar resultados de los planes de formación. • Difundir programas. • Seleccionar profesorado. Diseñador de recursos tecnológicos • Detectar la necesidad de recursos tecnológicos. • Elaborar programas educativos informáticos. • Colaborar con los diferentes profesionales que intervienen en la realización de un programa. • Participar en la evaluación del programa. • Participar en la difusión del programa. Formador de formadores en centro hospitalario • Diseñar programas de educación diabetológica. • Impartir formación psicopedagógica a los formadores de diabéticos. • Seguimiento del desarrollo del programa. • Evaluar el programa. Formador del personal de empresa • Elaborar programas de formación. • Impartir cursos. • Evaluar resultados. Responsable de formación del personal de empresa de servicios informáticos • Sondear necesidades de mercado • Diseñar cursos de formación. • Seleccionar y coordinar el profesorado. • Organizar y supervisar los cursos Tabla 1.- Puestos de trabajo y funciones desempeñadas en empresas privadas (Millán, 1990). Por su parte, Viladot (1992) nos presenta un estudio de investigación, excelente en claves de tesis doctoral, sobre la Proyección Profesional del Pedagogo en la Empresa. Si bien lo circunscribe en el ámbito empresarial, no cabe duda de la importancia del mismo dadas las pocas posibilidades profesionales en el ámbito formal. En consonancia con los estudios anteriores sobre las salidas profesionales, nos evidencia también que el pedagogo es un profesional poco conocido y parcialmente valorado, apostando por que salga de la actual timidez y se dé a conocer, aunque para ello habría que incidir más en su formación inicial y no dejarlo todo a expensas de las ofertas formativas de especialización de postgrado o master. Desde esta lógica plantea la necesidad de mayor presencia de contenidos en torno a las salidas profesionales y específicamente de
  • 5. El perfil del pedagogo en la formación: una mirada desde las salidas profesionales. José Tejada Fernández, UAB, 2001 5 empresa; destaca la necesidad de que el pedagogo complemente su formación con nociones generales de empresa, a fin de facilitar su acceso a la misma (Viladot, 1992:244) e incluso insinúa una especialidad en la Licenciatura de Pedagogía Empresarial dentro del conjunto de los estudios de Ciencias de la Educación. Con ello, además, se acercaría la Universidad a la realidad social y las nuevas exigencias formativas del futuro, donde la demanda de formación va a estar centrada más allá del sistema educativo. Se resalta, pues, el valor del contexto empresarial, que es quien perfila la cultura de empresa, como requisito previo para ejercer profesionalmente en él (Ferrández, 1993:37). En otra dirección, también puede resultar relevante la alusión a Marcelo (1993, 1997). Dicho autor nos presenta una propuesta de posibles campos de acción del pedagogo (y del psicopedagogo), considerando el ámbito de la educación formal y el ámbito de la educación no formal, particularmente referido a la formación ocupacional. En el primer caso, dichos profesionales pueden desempeñar funciones como especialistas y técnicos en formación, actuando en diferentes contextos (el seno de los propios centros educativos, en la inspección, en centros de recursos y de formación del profesorado, como asesor de centros, etc.). En el ideograma siguiente se especifican las diversas funciones que pueden acometer en dichos contextos de actuación. Figura 1.- Campos de acción del pedagogo –ámbito formal- (a partir de Marcelo 1993: 572) EL PEDAGOGO EN LA PLANIFICACIÓN Y EVALUACIÓN DE LA FORMACIÓN EN EL ÁMBITO REGIONAL O PROVINCIAL • Diagnóstico de Necesidades • Elaboración de Planes de Formación • Evaluación de la Formación. EL PEDAGOGO COMO MIEMBRO DEL EQUIPO DOCENTE DE LA ESCUELA • Coordina y promueve la elaboración del PEC y PCC. • Diagnóstico de necesidades de formación a nivel de escuela. • Diseño de planes de formación individual, de grupo y de centro. • Promueve la autoevaluación del centro. • Facilita la evaluación formativa de los profesores. • Desarrolla programas de formación a nivel individual o grupal. • Gestiona la formación: tiempos, espacios, recursos... • Proporciona recursos tecnológicos y didácticos. • Propicia la reflexión. • Promociona la innovación. • Establece relaciones con otros centros. • Establece relaciones con CEPs. • Propicia la investigación sobre la práctica EL PEDAGOGO REALIZANDO FUNCIONES EN UN CENTRO DE FORMACIÓN • Diagnóstico de necesidades formativas del profesorado. • Planifica actividades formación adaptadas a l necesidades individuales colectivas. • Desarrolla actividades formación. • Participa en la evaluación de formación impartida. • Participa en la evaluación d centro de formación. • Diseña medios y recurs didácticos y tecnológicos • Promueve la investigación sob la práctica. • Apoya y difunde la innovación. EL PEDAGOGO EN LA INSPECCIÓN Y CONTROL DEL SISTEMA EDUCATIVO • Evaluación externa de los centros. • Evaluación del PEC y PCC. • Evaluación de profesores EL PEDAGOGO REALIZANDO FUNCIONES DE ASESORAMIENTO EXTERNO A LA ESCUELA • Realiza funciones similares, pero con menor dedicación, extensión y compromiso EL PEDAGOGO COMO ESPECIALISTA EN FORMACIÓN DE FORMADORE EN EL S.E.
  • 6. El perfil del pedagogo en la formación: una mirada desde las salidas profesionales. José Tejada Fernández, UAB, 2001 6 En el segundo caso, las funciones las circunscribe a contextos como son la empresa, centro de formación, observatorio ocupacional, asesoramiento externo, tal y como puede contemplarse en el siguiente ideograma. Figura 2.- Campos de acción del pedagogo –formación ocupacional- (a partir de Marcelo 1993:574) Otra referencia también ilustrativa en este quehacer nos remite al trabajo coordinado por Bordas, Cabrera, Fortuny y Rodríguez-Lajo (1995) de la Universidad de Barcelona sobre “Las salidas profesionales del licenciado en Pedagogía”. Dicho trabajo afronta los diferentes ámbitos de actuación profesional que se aglutinan en torno a: 1) el mundo de la empresa, 2) la producción de materiales didácticos, 3) la enseñanza reglada, 4) la educación especial, 5) el tiempo libre y la educación sociocultural, 6) en la formación de formadores, 7) la pedagogía de ayer y de hoy. En cada uno de ellos se concreta la actuación profesional, se analizan las necesidades de formación que se plantean, las competencias necesarias, los problemas más comunes que debe afrontar, las formas de acceso al lugar de trabajo y la perspectiva de futuro profesional. Aunque no se trata ahora de pormenorizar en relación con el contenido de dicho trabajo, no cabe duda que el mismo es un buen referente para la articulación de los planes de estudio dada la minuciosidad con la que se tratan los temas y los resultados que se obtienen. EL PEDAGOGO EN LA EMPRESA COMO FORMADOR • Diagnóstico de necesidades a nivel de empresa. • Diseño de planes de formación individual y de grupos. • Desarrollo de programas de formación a nivel individual o grupal. • Gestión de la formación: tiempos, espacios, recursos.. • Proporciona recursos tecnológicos y didácticos. • Propicia la reflexión y el trabajo en equipo. • Promociona la innovación. • Establece relaciones con otros departamentos de formación. • Gestiona las prácticas profesionales EL PEDAGOGO EN UN CENTRO DE EMPLEO: INEM, OBSERVATORIO OCUPACIONAL. • Análisis de necesidades de formación para las nuevas profesiones: análisis de tareas. • Planificación de actividades de formación. • Desarrollo de materiales de formación. • Formación de formadores. • Evaluación de la formación. • Seguimiento de la formación en el puesto de trabajo.. EL PEDAGOGO REALIZANDO FUNCIONES DE FORMACIÓN EXTERNA A LA EMPRESA • Realiza funciones similares, pero con menor dedicación, extensión y compromiso EL PEDAGOGO EN FORMACIÓN OCUPACIONAL
  • 7. El perfil del pedagogo en la formación: una mirada desde las salidas profesionales. José Tejada Fernández, UAB, 2001 7 FUNCIONES ACTIVIDADES ESPECÍFICAS El/la pedagogo/a en la EDUCACIÓN ESPECIALIZADA Dirección-coordinación • Coordinar programas de intervención educativa • Planificar, diseñar y ejecutar programas o tratamientos educativos. • Diseñar propuestas y actividades de intervención. • Orientar y coordinar la acción educativa de otros agentes educativos directos (maestros, educadores, etc,) como grupo o individualmente en cuestiones de contenidos y estructura de programaciones, estrategias didácticas, organización del trabajo, evaluación. • ........ Formación • Formar profesionales i agentes educativos • Desarrollar acciones de formación educativa directa. • Evaluar la formación. • Formar y orientar escolarmente a los educandos. • ......... Asesoramiento • Asesorar a los órganos directivos en relación a la planificación institucional. • Aconsejar y proponer soluciones para los diferentes tipos de problemas que puedan surgir. • Explorar niveles de aprendizaje y potencialidades de los educandos. • ......... El/la pedagogo/a del TIEMPO LIBRE Y LA ANIMACIÓN SOCIOCULTURAL Dirección-coordinación • Diseñar y evaluar programas y proyectos educativos de centros (ludotecas, “esplais”, centros cívicos) relacionados con el tiempo libre. • Organizar y gestionar instituciones • Planificar y elaborar proyectos socioeducativos y culturales. • Organizar y coordinar actividades educativas de vacaciones • .......... Formación • Desarrollar actividades de formaciones de formadores (monitores, padres, animadores). • Realizar intervención educativa directa, en grupos o individualmente. • Crear actividades (talleres, juegos, etc.) para niños con problemas o con deficiencias específicas. • ........... Asesoramiento • Asesorar las diversas instituciones en la elaboración de programas, proyectos o actividades y en su evaluación. • Asesorar a los creadores de recursos y materiales e investigar sus posibilidades. • Dinamizar e idear recursos y actividades para grupos específicos de la población. • ............ El/la pedagogo/a en la ENSEÑANZA REGLADA Dirección-coordinación • Dirigir y coordinar todas las actividades del centro de acuerdo con las disposiciones vigentes. • Ejercer la jefatura de personal adscrito al centro. • Aprobar y evaluar la programación general del centro. • Colaborar en la planificación de todos los recursos. • Ejecutar los acuerdos de los órganos colegiados del centro • Coordinar y/o dirigir seminarios. • ......... Formación • Formar tanto al alumnado como al profesorado. • Participar en el diseño o plan de formación. • .......... Asesoramiento • Asesorar y motivar al profesorado. • Ayudar y conducir al profesorado en relación al diseño y la ejecución del curriculum. • Asesorar en la elaboración de materiales didácticos, en el diseño y la planificación de los programas y en las actividades. • Fijar y coordinar criterios de evaluación. • ......... El/la pedagogo/a en LA EDITORIAL Dirección-coordinación • Supervisar y evaluar los textos y los materiales específicos tanto de la misma editorial como de la competencia. • Colaborar en la confección de publicaciones dirigidas al estamento educativo, confeccionar y preparar libros y otros materiales pedagógicos. • Organizar cursos de formación, coloquios y conferencias dirigidas a padres, profesores....sobre temas pedagógicos. • .......... Formación • Realizar coloquios y conferencias para el profesorado, los padres y los interesados en aspectos didáctios y pedagógicos.
  • 8. El perfil del pedagogo en la formación: una mirada desde las salidas profesionales. José Tejada Fernández, UAB, 2001 8 • Organizar la formación y el reciclaje para los compañeros y los equipos de la empresa. • ......... Asesoramiento • Asesorar a los centros de enseñanza en aquellos aspectos de los libros y/o materiales que edita y se le piden. • Conducir y guiar en la creación de materiales curriculares. • ......... El/la pedagogo/a en el AYUNTAMIENTO Dirección-coordinación • Organizar programas de garantía social. • Coordinar la formación reglada y ocupacional. • Establecer convenios con las corporaciones locales sobre temas educativos. • Velar por la mejora de la calidad de la enseñanza. • Gestionar recursos humanos y materiales. • Optimizar recursos. • ........... Formación • Colaborar en la formación de quien se dedica al ámbito educativo. • Colaborar en el desarrollo de políticas compensatorias. • Diseñar estrategias efectivas de información para los destinatarios de los servicios y programas. • .......... Asesoramiento • Participar en la programación general de la enseñanza. • Colaborar con los órganos de gestión de centros educativos públicos a través de los representantes municipales. • Detectar y valorar las necesidades de los ciudadanos. • Realizar propuestas de actuación. • Evaluar los servicios y las actuaciones municipales. • ........... El/la pedagogo/a en la FORMACIÓN EN LA TERCERA EDAD Dirección-coordinación • Crear Y organizar programas. • Coordinar, gestionar y dirigir centros. • ......... Formación • Formar los profesionales interesados en este campo. • Realizar coloquios, conferencias y cursos de formación. • Impartir atención individualizada o en grupos. • Utilizar terapia educacional. • .......... Asesoramiento • Asesorar y orientar ancianos. • Asesorar y orientar a familiares de ancianos. • Colaborar con profesionales de geriátricos. • Asesorar y sensibilizar a los centros de enseñanza sobre el tema. • ......... El/la pedagogo/a en la EMPRESA Dirección-coordinación • Definir la política de formación y elaborar los planes de formación integrados en la política y planes generales de la empresa. • Establecer itinerarios profesionales • Realizar análisis y determinar necesidades de formación en la empresa. • Gestionar el departamento de formación en la empresa: realizar estudios de costes de formación, análisis de costes-beneficios de la formación, costes-utilidad, etc. • Realizar estudios de seguimiento de la formación. • Evaluar los resultados de la formación: inmediatos, a término medio y a largo término, así como estudios de impacto. • Desarrollar y buscar tecnología educativa aplicada a las necesidades formativas de la empresa. • Generar entre el personal de la empresa mecanismos de motivación en general y hacia la formación en particular. • ......... Formación • Diseñar programas de formación. • Realizar coloquios, conferencias, cursos de formación de temas como la motivación, el liderazgo, dinámica de grupos, etc. • Ofrecer atención individualizada o en grupos. • Formar y orientar en tecnología educativa a los formadores internos de la empresa. • .......... Asesoramiento • Asesorar personas del mundo de la empresa. • Asesorar sobre la política de personal y de recursos humanos. • Colaborar en la realización de perfiles profesionales. • ........ El/la pedagogo/a en la PRODUCCIÓN DE RECURSOS TECNOLÓGICOS Dirección-coordinación • Dirigir y gestionar centros de recursos. • Diseñar y producir materiales y recursos para la enseñanza formal, especial, a
  • 9. El perfil del pedagogo en la formación: una mirada desde las salidas profesionales. José Tejada Fernández, UAB, 2001 9 distancia, .... • Producir recursos para los departamentos de formación de organizaciones. • Crear sistemas de aprendizaje por ordenador. • Coordinar y supervisar programas de enseñanza abierta. • Colaborar en la dirección de programas educativos para diversas edades y en diversos medios (radio, TV, etc.). • Analizar y valorar ofertas educativas tecnológicas. • Realizar estudios sobre la utilización óptima de los recursos. • Dirigir programas de formación en este campo. • ..... Formación • Planificar y realizar programas de formación. • Realizar el seguimiento y evaluación de programas formativos. • Realizar coloquios, conferencias, cursos de formación. • Impartir atención individualizada o en grupos de creación de recursos y a miembros de la misma empresa. • Colaborar en los programas de formación de formadores. • Realizar escritos (guías) de información sobre la utilización didáctica de los medios tecnológicos. • ........ Asesoramiento • Asesorar sobre la utilización de recursos tecnológicos. • Colaborar en la realización de guiones de programas educativos. • ........ Tabla 2.- Síntesis de las funciones y tareas específicas en los distintos campos laborales del pedagogo (Bordas, Cabrera, Fortuny y Rodríguez-Lajo, 1995:179- 183). Por último, creemos oportuno en el acotamiento que estamos realizando sobre el perfil profesional, aludir al trabajo que se ha realizado en el seno de nuestra Facultad de Ciencias de la Educación UAB, como paso previo a la revisión de los planes de estudio actuales2 que están en proceso en este momento. Por lo que se refiere al perfil del Pedagogo se define a partir de las funciones que éste desarrolla en los diferentes ámbitos educativos (de dirección: de centro escolar, de centros de régimen especial, de centros de formación de adultos; de formación: la docencia, la formación de formadores y como responsable de formación; de asesoramiento: organización de servicios y organización de la producción. El cruce de ambas dimensiones permite definir las tareas de este profesional. 2 Por encargo del Equipo de Decanato-Junta de Facultad se constituyeron en 1996 varias Comisiones, coordinadas por el Coordinador de Titulación y con representantes de todas la Áreas de Conocimiento y Departamentos, con el encargo de elaborar los perfiles profesionales de todas las Titulaciones y que fueron presentados en 1997.
  • 10. El perfil del pedagogo en la formación: una mirada desde las salidas profesionales. José Tejada Fernández, UAB, 2001 10 Respecto a la función didáctica: • En la docencia, desarrollo curricular, diseño de materiales y recursos y alfabetización. • En la formación de formadores, diseño curricular, detección de necesidades de formación, diseño de materiales y recursos y alfabetización. • Como responsables de formación, diseño curricular, detección de necesidades de formación, planificación de actividades extraescolares, diseño de materiales y recursos y establecimiento de perfiles profesionales. • En la organización de servicios, diseño curricular, planificación de niveles educativos, planificación de actividades extraescolares, planificación de detección de necesidades de formación y diseño de materiales y recursos. • En la organización de producción, diseño curricular, detección de necesidades de formación y diseño de materiales y recursos. Respecto a la función evaluadora: • En la formación de formadores, detección de necesidades de formación. Así como en los ámbitos de organización de servicios, organización de producción y como responsables de formación. Respecto a la función organizativa: • En el centro escolar, el pedagogo desarrolla tareas de coordinación de recursos docentes, asesorar en la definición y elaboración del proyecto educativo, organizar escuelas de padres, ofrecer soporte pedagógico a los padres, dirección de centros y coordinación de estudios. • En los centros de enseñanza de régimen especial, de formación de adultos u otros, serían la coordinación de los recursos docentes, asesorar en la definición del proyecto educativo, dirección de centros y coordinación de estudios. • Como responsables de formación, la coordinación de recursos docente, definir programas de actualización y de formación continua y reciclaje, planificación de actividades extraescolares, asesorar en la definición y elaboración del proyecto educativo y la coordinación de estudios. • En la organización de servicios, definir programas de actualización y de formación continua y reciclaje, planificación de actividades extraescolares, organización de escuelas de padres, soporte pedagógico a los padres. Respecto a la función orientadora: • En el centro escolar, asesorar en la definición y elaboración del proyecto educativo, organización de escuelas de padres y soporte pedagógico a los padres. • En la docencia, tutorizar. • En la formación de formadores, asesorar en la definición y elaboración del proyecto educativo, definir y seleccionar grupos de aprendizaje y tutorizar. • En la organización de servicios, el establecimiento de perfiles profesionales, organización de escuelas de padres y soporte pedagógico a los padres. Tabla 3.- Funciones y tareas del pedagogo
  • 11. El perfil del pedagogo en la formación: una mirada desde las salidas profesionales. José Tejada Fernández, UAB, 2001 11 Por lo que se refiere al psicopedagogo, sus funciones y tareas quedan recogidas en la tabla siguiente, su actuación tanto en el ámbito formal como en no formal: AMBITO FUNCIONES CRITERIOS DE OPTIMIZACIÓN TAREAS 1.Orientación y asesoramiento • Unifica la orientación escolar con la orientación profesional. • Intervención por programas Integrada al aula. • Orientación permanente, preventiva, grupal e institucional.. • Fomenta la educación global del alumno, desde la perspectiva de la profesión y de las necesidades del mercado laboral. • Favorece experiencias educativas, académicas y profesionales • Enseñar a cambiar de profesión y favorecer el aprendizaje comprensivo, transferencial y creativo. • Elaborar, diseñar y ayudar a aplicar programas relacionados con la mejora del rendimiento y las experiencias profesionales. • Analizar las ofertas de trabajo y de formación del entorno, las exigencias de cambio de la cualidad laborar, realizar el seguimiento de transición de los alumnos Enseñar a aplicar programas de adaptación al cambio y a las NNTT. • Diagnóstico, evaluación e intervención con dificultades de aprendizaje. F O R M A L 2.Educación personal • Crear un clima preventivo al centro y al aula. • Utilizar: agentes padres, profesores y alumnos. • Situar la educación personal en el contexto de la educación social y laboral. • Favorecer las estrategias y autonomía de aprendizaje. • Elaborar, diseñar y ayudar a aplicar programas educativos. Asesorar en el ideario del centro. • Formar padres, profesores para la prevención e intervención de los problemas emotivos. • Ayudar a aplicar programas de habilidades sociales para el desarrollo de la autonomía. • Mejorar las habilidades metacognitivas. Enseñar a aprender. 3.Atención diversidad • Han de favorecer la integración educativa y sociolaboral de todos los alumnos. • Enfoques y programas interdisciplinares • Valorar la diversidad cultural e integrarla en el aula y en el centro. • Clasificar los valores en función de la detección de necesidades para la integración educativa. • Colaborar con otros agentes educativos y sociales en la elaboración de programas para el tratamiento de la diversidad. • Mejorar la organización del centro en función de la diversidad. • Realizar adecuaciones curriculares. 4.Soporte a la docencia • Mejorar la forma de enseñar, adaptar los contenidos y considerar las estrategias de los alumnos. • Integrarlo en la interacción del aula. • Detectar las insuficiencias curriculares. • Detectar necesidades para la diversificación curricular. • Asesorar en el qué (proyecto curricular), el cuándo (secuencias didácticas) y el cómo (metodología didáctica). N O 5.Asesoramiento para la formación y el trabajo • Interpretar los factores de inicio de formación o de inserción sociolaboral • Fomentar la formación permanente como el mejor medio para no perder el trabajo • Detectar necesidades de formación • Elaborar, organizar y supervisar cursos de formación • Desarrollar cursos de formación • Asesorar en los procesos de detección de ofertas y demandas de trabajo. • Asesorar a los centros de formación F O R M A L 6.Otras funciones • Utilización del tiempo libre para una realización personal, mejora social y calidad de vida • Asesorar en la confección de diseños E-A. aplicados a las NNTT. • Asesoramiento en la c confección, aplicación y seguimiento de programas para la tercera edad, esplai, educación para la salud, formación de voluntariado, intervención en centros penitencias o tutelar de menores, etc. 7.Investigación para la intervención. • Adaptar la investigación a la mejora de la práctica educativa. • Integrar la evaluación y el diagnóstico en la intervención • Dominio de diseños de investigación evaluativa, participativa, etc. • Ayudar a los agentes a aplicar estos diseños con soporte tutorizado Tabla 4.- Funciones y tareas del psicopedagogo
  • 12. El perfil del pedagogo en la formación: una mirada desde las salidas profesionales. José Tejada Fernández, UAB, 2001 12 3. El pedagogo en la formación: funciones y contextos específicos La problemática actual sobre el profesional de la formación, nos indica que no existe univocidad en torno a su conceptualización. Leclercq (1991:32), nos indica que este profesional lleva asociadas toda una serie de macrofunciones que tienen que ver con: Objetivos de la formación: considerando las aptitudes funcionales (modalidades de saber-hacer que sean útiles y tengan demanda social y que han de desarrollar los formados), considerando los procesos mentales que el participante ha de asimilar y dominar para demostrar dichas aptitudes en procesos de formación y considerando los contenidos de formación que han de dominarse (selección, secuenciación y ubicación en del soporte material tradicional o multimedia). Contexto: considerando la variedad de destinatarios y proyectos, recursos y limitaciones; así como los agentes y sus funciones. Estrategias y actividades de aprendizaje: considerando las teorías de aprendizaje del adulto, estilos cognitivos, perfiles individuales, aplicando estrategias de intervención o los métodos más propicios y evaluando la acción y los resultados. Este primer intento, loable si se quiere desde el punto de vista de la integración funcional, no nos aporta mucha luz sobre la función del pedagogo, aunque delimita los campos de acción. Por su parte, Schulz (1988) nos especifica un poco más sobre el particular, partiendo del modelo dual alemán, cuando nos refiere que las tareas explícitas del personal de formación pueden ser indicativas de su función: • Reclutamiento-Captación. Supone una toma de decisiones en relación con el desarrollo personal y las necesidades de la empresa. Se concreta en determinar los criterios de selección y el número de aprendices o trabajadores que deben ser considerados como posibles participantes en procesos de formación. • Selección. Tras la determinación anterior, esta función permite escoger de forma individualizada o más generalizada a los participantes en la formación. Requiere examinar las aptitudes personales y profesionales, las características sociales o sociológicas, las actitudes, la motivación de los candidatos para una plaza en la formación. Implica, además, el establecimiento del proceso de selección (cuestionarios, entrevistas, tests, pequeños ensayos de trabajo, etc.). • Planificación y organización de la formación. Se distinguen dos niveles de macroplanificación, que implican la planificación de los recursos financieros, agrupación de participantes, selección de formadores, coordinación de acciones y microplanificación, que supone la elaboración de un plan de formación, la elección de los puestos de trabajo para la formación, los objetivos, los contenidos, los materiales....y la elaboración de planes de cambio-ajuste durante la formación. • Negociación y contactos. Debe ser consciente de que su tarea no se realiza de forma aislada sino que debe iniciar, mantener y consolidar unas relaciones externas: corporaciones, sindicatos, consejerías de trabajo o de formación, centros de orientación, de formación, universidades, etc. asociaciones empresariales y Cámara de Comercio, como mínimo • Asistencia-Orientación-Consejo. Esta función indudablemente tendrá mayor importancia cuanto menor sea la edad del participante en procesos de formación y mejora. Dos serían los ámbitos: el personal y el profesional. Supondría actividades en relación a la introducción en la empresa, posibilidades de trabajo, ayuda en caso de incertidumbre, solución de problemas personales, reinserción, autobúsqueda de empleo y aprender a emprender
  • 13. El perfil del pedagogo en la formación: una mirada desde las salidas profesionales. José Tejada Fernández, UAB, 2001 13 • Instrucción /transmisión. Lo cual significa aportar información teórica y actividad práctica que ayuden a conseguir los objetivos propios de una formación profesional relacionada con una rama o con determinados puestos de trabajo. • Evaluación. Referida tanto a determinar el grado de consecución de los objetivos propuestos como el desarrollo del plan de formación, las responsabilidades de los formadores, la adecuación de las actividades, los recursos, la infraestructura, etc. También cabe considerar en este sentido las aportaciones de la conferencia flamenca sobre el tema “El formador, un consultor en una organización de trabajo en evolución” (1992), donde se especifica que las tareas del formador deberían ser las siguientes: • integrar la política de formación en la gestión del personal y de la organización. • detectar las necesidades para el estudio de las demandas de formación, en concertación con los departamentos concernientes y analizar si otras soluciones no formativas son susceptibles de ser aprobadas como eficaces. • ayudar a la concepción de métodos de aprendizaje abiertos que apoyen al aprendizaje funcional y a la formación al aprendizaje. • crear un ambiente de aprendizaje favorable optimizando el medio de trabajo (sistemas de documentación, descripción del trabajo, asistencia al trabajo, simulaciones, formación durante el trabajo) y organizando las formaciones sobre la medida de “justo a tiempo”. • asistir a los trabajadores con el fin de permitirles mejorar su propia organización de trabajo. • evaluar los efectos de la formación y del acompañamiento del aprendizaje durante el trabajo en términos de eficacia a largo plazo y de la influencia sobre la organización. Estos tres acotamientos iniciales sobre la función del formador-pedagogo son claros exponentes de la dificultad que venimos exponiendo cuando se trata de analizar el perfil profesional. Pero además, hay que tener presente que bajo la denominación “formación” se integran un conjunto de personas que ejercen su actividad profesional asalariada en este ámbito y no siempre realizan la formación propiamente dicha, sino que se mueven en tareas periféricas -necesarias- para la realización de la formación, ocupando un lugar cada vez más importante, con un perfil profesional propio (“management” de la formación, por ejemplo). Con ello queremos indicar que existe una “extensión” del rol de formador. Baste, como síntesis de esta caracterización inicial, las tablas que adjuntamos, donde se especifican los diferentes agentes según la función de la formación para llegar a los diferentes roles que se pueden desempeñar. FUNCIÓN Agentes donde la función dominante es la función de formación Agentes donde la función dominante es una función de producción Concepción y organización de la formación Responsables de formación “Corresponsal” de formación Formación fuera del trabajo Formadores Formadores ocasionales Formación en ejercicio (en el trabajo) Instructores Tutores Tabla 5: Roles del personal de formación (elaborada a partir de Tugal, 1993)
  • 14. El perfil del pedagogo en la formación: una mirada desde las salidas profesionales. José Tejada Fernández, UAB, 2001 14 MADIF (Formation de formateurs) Estudio de mercado (Solicitudes en prensa) Rubio J. (Tesis Doctoral) Responsable de formación Director de formación Responsable / Director de Formación Animador de la formación Técnico de formación Coordinador de formación Coordinación / Técnico en formación Formador Formador Formador Asesor / Consultor de formación Consultor Consultor Tabla 6: Roles del personal de formación (elaborada por Jiménez, 1998:1118) Asumimos, pues, la tendencia a la división del trabajo en el seno de la función del formador, que implica la emergencia de verdaderos profesionales, por un lado, hasta la presencia cada vez más numerosa de formadores ocasionales, por otro. A ello habría que añadir también el propio confusionismo o falta de precisión de algunos términos, de manera que los enseñantes-profesores se asocian generalmente al ámbito formal (escuela técnica o profesional), mientras que los formadores lo son a la empresa o a las instituciones de formación no formal. No entraremos tanto en el análisis semántico como en el funcional. De ahí que cualquier tipo de clasificación, catalogación o identificación tenga sus riesgos y defectos. Pero asumimos, de salida, que no puede abordarse de manera unificada, por cuanto tampoco los contextos económicos, laborales, políticos y culturales lo son. Podríamos considerar una catalogación lo suficientemente amplia para incluir los distintos roles profesionales del formador. En este sentido, optamos por una clasificación, que de acuerdo a funciones y competencias, nos aboca a diferentes tipos: 1. Técnicos de formación 2. El formador como instructor-enseñante-profesor 3. Otros roles asociados a los anteriores. Esta clasificación inicial deviene de la consideración de los diferentes ámbitos de actuación y funciones profesionales a desarrollar. En consecuencia, los roles (perfiles profesionales) derivados en formación presentan matices marcadamente diferenciales a partir de dichos ámbitos y funciones, que como es obvio van más allá de la mera descripción de perfil profesional, incidiendo tanto en la formación inicial y continua de estos profesionales y en el diseño curricular de la misma. Partimos, como se ilustra en el ideograma siguiente, de tres ámbitos de actuación profesional diferenciales, pero íntimamente interconectados en formación, obviando en este momento su caracterización y las implicaciones de su interconexión. Nos estamos refiriendo a: a) el contexto general (entorno sociolaboral), b) el contexto institucional (centro de formación-centro de trabajo, según sea el caso), y c) el contexto aula-taller. De otra parte, pueden articularse las diferentes funciones de actuación profesional en formación en torno a dos ejes, siendo el punto de conexión o encuentro el propio
  • 15. El perfil del pedagogo en la formación: una mirada desde las salidas profesionales. José Tejada Fernández, UAB, 2001 15 desarrollo de la formación. Nos referimos concretamente a: a) planificación, b) desarrollo, c) evaluación, d) gestión-coordinación, y e) investigación-innovación. Del cruce de contextos de actuación y funciones a desempeñar, tal como se ilustra en los gráficos, emergen diferentes perfiles profesionales, que en nuestro caso los hemos aglutinado precisamente en torno al predominio de una de las funciones en un contexto específico, sin que por ello no queden afectados por el resto, como comentaremos. Figura 3: Los actores de la formación en los diferentes contextos y funciones (elaboración propia) INVESTIGACIÓN- INNOVACIÓNPLANIFICACIÓN GESTIÓN- COORDINACIÓN EVALUACIÓN DESARROLLO Estrategias Medios-Recursos-Organiz Necesidades-Objetivos- Contenidos Resultados
  • 16. El perfil del pedagogo en la formación: una mirada desde las salidas profesionales. José Tejada Fernández, UAB, 2001 16 Figura 4: Los perfiles específicos de la formación en los diferentes contextos y funciones (elaboración propia) Como ha hemos indicado, en nuestra clasificación existe una gran diferencia entre el profesional que opera en el aula-taller (el formador propiamente dicho) como contexto de actuación y el resto de profesionales –técnicos de formación- cuyo contexto de actuación se circunscribe a la institución conectada con el entorno sociolaboral, sin tener relación con los grupos de aprendizaje. En todo caso, baste de momento la advertencia de que aunque el formador pueda circunscribirse al aula-taller, y por tanto a la función de desarrollo de la formación (docencia: impartir cursos de formación). Su competencia profesional no queda circunscrita, como tal, a dicho contexto, por cuanto para que la función de desarrollo (docente) sea efectiva necesita de aditamentos competenciales del resto de las funciones y relaciones con el resto de los contextos en los que queda inscrita el aula-taller. De tal EVALUACIÓN INVESTIGACIÓN- INNOVACIÓN PLANIFICACIÓN GESTIÓN- COORDINACIÓN DESARROLLO
  • 17. El perfil del pedagogo en la formación: una mirada desde las salidas profesionales. José Tejada Fernández, UAB, 2001 17 forma, que el formador es también un profesional que integra el resto de las funciones. De manera que podemos verificar que el formador queda afectado por la función de planificación, en la medida en que ha de diseñar y ajustar cursos de formación de acuerdo a grupos de aprendizaje; por la función de evaluación, en cuanto que debe evaluar la formación impartida y verificar consecuentemente los aprendizajes (logros) adquiridos por el grupo de aprendizaje; por la función de gestión-coordinación en cuanto que ha de participar en la dinámica-política organizativa en pro del desarrollo organizacional y la mejora de la formación, además de crear y mantener relaciones con el entorno profesional; y por último, por la función investigación-innovación, ya que ha de analizar el propio desempeño y los programas desarrollados, incorporando los cambios en los procesos de formación según las exigencias del entorno, contribuyendo con ello a la mejora de la calidad de la formación. Ni que decir tiene que estas competencias profesionales entrañarán toda una red de saberes (capacidades, actitudes, conocimientos, etc.) .Algo parecido acontece con el resto de roles (perfiles) profesionales, de ahí que ahora nos detengamos, aunque sea mínimamente, en su descripción. 4. Los técnicos de formación.- En este colectivo se integran aquellos profesionales de distinta procedencia (antiguos formadores, directivos que han adquirido competencias en materia de formación, pedagogos, psicólogos, etc.) y, aunque el marco de referencia no está perfectamente definido, se caracterizarían fundamentalmente por elaborar planes de formación, su gestión y evaluación. Suelen actuar, al menos, en dos campos de intervención diferenciales como lo son el pedagógico-didáctico y el organizativo. En el primero, se ocupan de actividades orientadas a la elaboración de planes de formación tales como la detección de necesidades, la formulación de objetivos, el diseño de estrategias metodológicas, la elaboración de la temporalización y el diseño de evaluación. En el segundo, concretado en la gestión, realizan acciones tales como la negociación con agentes sociales, las relaciones con las fuentes de financiación, el establecimiento y control de las condiciones conducentes a la certificación y a la validación de la formación, la asesoría y la orientación. La nota distintiva, pues, del resto de las categorías señaladas es la no interacción directa con los grupos de aprendizaje. En el ámbito no formal, por ejemplo, no siempre existe o está presente esta función, sobre todo en empresas o instituciones de formación de tamaño pequeño o medio, donde esta función es desarrollada por organismos externos (asesores). Cuando existe como tal, no siempre se le reconoce, por cuanto se le asocian otras funciones, de manera que fácilmente es asimilable la función de responsable de formación a la de responsable de personal, verificándose situaciones muy diversas y variopintas, desde un ingeniero que accede al Departamento de formación, hasta un directivo (gerente, por ejemplo), clásico gestor de la función personal, ocupando la plaza en espera de jubilación.
  • 18. El perfil del pedagogo en la formación: una mirada desde las salidas profesionales. José Tejada Fernández, UAB, 2001 18 a) Tipología y características generales: La falta de definición de competencias de los técnicos de formación y de los responsables de personal, más allá de responder a una lógica productiva dominante, posibilita también algún confusionismo en torno a su función, sobre todo en el seno de las empresas. En este estado de cosas, además de la deficiente formalización de las acciones, dada la diversidad contextual, lo que constatamos es una proliferación de nuevos perfiles profesionales de acuerdo a los roles que se pueden desempeñar en la función general de elaboración y gestión de programas de formación, según se sature el aspecto de la detección-análisis de necesidades, la organización de la formación, la concepción y elaboración de programas, el diseño de medios y recursos pedagógicos para la formación, la coordinación de programas, etc. A todo ello hay que añadir la función de la formación en el contexto laboral y su articulación en la dinámica organizativa de las instituciones tanto laborales (centro de trabajo) como formativas (centro de formación). Este referente puede justificar y dar sentido a las nuevas especializaciones y su jerarquización en el contexto aludido, a la par que entraña nuevas problemáticas. Baste ahora el ejemplo de que asumir la formación como un recurso estratégico en el ámbito laboral posibilita una articulación de roles muy diferente que cuando la misma se vive sencillamente como un simple reciclaje o cualificación profesional para una demanda específica. En uno y otro caso, el papel de los técnicos de formación y su articulación interna-externa, así como su dinámica relacional con otros actores de la formación y sus competencias serán necesariamente distintas. En la tabla siguiente se sintetizan algunas características generales de los técnicos de formación. Como puede apreciarse, si bien existen diferencias en algunas variables personales de edad y antigüedad entre los distintos países, debido a diferentes criterios de reclutamiento (caso francés e inglés, donde predominan la antigüedad en la empresa y la carrera profesional frente a la cualificación en la función, caso italiano y español), se evidencia una gran igualdad en cuanto a la función en la empresa (dirigentes o técnicos de cuadros superiores), función principal, dedicación (tiempo completo), origen profesional (otros roles de la formación) y el nivel de estudios (superiores).
  • 19. El perfil del pedagogo en la formación: una mirada desde las salidas profesionales. José Tejada Fernández, UAB, 2001 19 TÉCNICOS- RESPONSABLE DE FORMACIÓN ESPAÑA FRANCIA GRAN BRETAÑA ITALIA Edad media 36 Próxima a la jubilación Jóvenes gerentes o ingenieros muy antiguos 36 Antigüedad 7 años en la función Baja-alta Medio-baja Función en la institución Técnico Dirigente o cuadro superior Gerentes o ingenieros Técnicos tiempo parcial o gerentes tiempo completo Función principal Elaborar y coordinar programas de formación Responsable global de la formación (coordinación y delegación) Elaborar y coordinar programas formación. Contactos externos Asegurar la función del responsable de formación Roles asociados Técnico formación Coordinador form Expertos en ingeniería form. Asistentes form. Animador form. Manager Organizador Programador Dedicación Tiempo completo Tiempo completo Tiempo completo Tiempo completo (70%) Futuro profesional En formación En formación En formación En formación Origen profesional otros roles de formación Otros roles de formación Otros roles de formación Otros roles de formación Nivel de estudios Nivel Universitari (94%) Diploma nivel 2 (mínimo) Nivel universitario Nivel superior (50%) Tabla 7: Características de los responsables de la formación b) Funciones, tareas y competencias: Difícil es reflejar el conjunto de funciones y competencias que podemos encontrar en este conjunto de profesionales, ya que oscilamos a la hora de caracterizar esta función desde una cierta inexistencia a una relativa oficialización, tanto en el ámbito formal como en el no formal. Sin pretender en este momento recaer en todos los implícitos que ello comporta, interesa, más bien, caracterizar las funciones y competencias de estos profesionales, porque además, con independencia de la dificultad de concreción, representa este colectivo nuevas perspectivas y oportunidades para el desarrollo y promoción de otros profesionales (instructores, enseñantes, profesores, tutores, etc.). Con carácter general, podemos apuntar que en la medida que estos profesionales son los mediadores entre los objetivos de la institución y la formación, entre el medio y la formación, deben asegurar el encuentro entre los objetivos generales de tal institución, y la puesta en marcha de la formación. En este sentido, en primer lugar, en palabras de Germe (1991), contribuyen a la definición de las necesidades de formación. Esta definición supone no sólo una buena comprensión de la política institucional, de los objetivos generales, de su evolución, Elaborada a partir de Quere (1989), Germe (1991), Pietre et alt (1991), Rigg (1991), Videira (1991), Villa y Marchetti (1991), AEDIPE-Catalunya (1992), EUROTECNET (1992), ICE-UAB-CEDEFOP (1992) Font, (1995), COMMISSION EUROPEENNE (1995), CEDEFOP (1996),
  • 20. El perfil del pedagogo en la formación: una mirada desde las salidas profesionales. José Tejada Fernández, UAB, 2001 20 sino también un conocimiento profundo de las técnicas de análisis del empleo y del trabajo. En segundo lugar, deben contribuir igualmente a la concepción de la formación que será realizada dentro y fuera de la institución laboral o formativa. Esta función conlleva la selección de la mejor oferta de formación que responda a las necesidades previamente establecidas. En tercer lugar, han de contribuir a la evaluación de la formación, aunque esta función sea menos frecuente porque las metodologías de evaluación están menos desarrolladas. Por último, y simultáneamente a todo lo anterior, hay que considerar la gestión de la formación. De hecho ellos han de organizar la formación y velar por su correcto desarrollo. Las tareas y competencias puestas en juego por los responsables de la formación profesional son de dos tipos: el primero, tendría que ver con las técnicas propias de la definición, concepción y puesta en marcha de la formación, y el segundo, más ligado a la gestión y particularmente a la gestión de recursos humanos. Desde este último planteamiento de la gestión de formación pueden concretarse las tareas siguientes: • inventariar las necesidades formuladas por la dirección y considerarlas en términos de formación; • comparar la formación con otras medidas (tales como la selección, el plan de carrera, los sistemas de gratificación, la reconversión, etc.) para lo que hay que encontrar soluciones a ciertos problemas; • elaborar un plan de formación que tenga en cuenta las características de los destinatarios de la formación; • definir la relación que existe entre las situaciones de formación en el puesto de trabajo y fuera del trabajo; • si la opción elegida es la formación durante el trabajo: ofrecer las condiciones organizacionales, personales y los recursos necesarios para tal cometido; si la opción elegida es la formación fuera del trabajo: analizar el mercado de trabajo permitiendo ofrecer una solución óptima implicando un análisis de coste-beneficio, y la elección de actividades de formación claves para el objetivo perseguido; • determinar el valor intrínseco de la formación en relación con el valor para la práctica del trabajo. Cabe, por último, en el planteamiento que estamos realizando en este apartado, reparar en lo que nos propone el INEM (1996:81) cuando aborda las competencias profesionales de la familia profesional de Docencia e investigación, y específicamente nos indica en relación con el gestor de formación que… “…organiza y coordina el dispositivo de formación, utilizando técnicas de planificación, asignación de objetivos y control; garantizando la consonancia de las actividades de formación con la estrategia global y la política de formación de la empresa. Estando al día de los progresos y evolución del mercado de trabajo, manteniéndose en contacto con las organizaciones y entidades externas y negociando con proveedores y usuarios de la información para adecuar e integrar el servicio de formación de la entidad a la evolución, cambios y demandas del entorno. Analiza los
  • 21. El perfil del pedagogo en la formación: una mirada desde las salidas profesionales. José Tejada Fernández, UAB, 2001 21 resultados de la gestión de los recursos y actividades de formación para la optimización de la oferta formativa”. De manera más escueta se pormenoriza todo lo anterior tal y como sigue en la tabla que presentamos a continuación: UNIDADES DE COMPETENCIA REALIZACIONES PROFESIONALES 1. Participar en la planificación y organización del dispositivo de formación. • Participar en el proceso de determinación de las necesidades de formación, colaborando con los profesionales que realizan el diagnóstico, informando sobre las demandas de formación para asegurar el posterior ajuste de la planificación a las características de la organización. • Participar en el diseño de los programas de formación aportando la información para el cumplimiento de los requisitos organizativos y previendo los recursos y su idoneidad con otros profesionales para garantizar la óptima implementación de las acciones de formación. 2. Gestionar la infraestructura, dotación y distribución de actividades de formación. • Gestionar los recursos propios de la organización, organizando la infraestructura, supervisando la asignación de dotaciones y recursos para garantizar su adecuación a las necesidades del plan de formación. • Coordinar los programas de formación a través del seguimiento necesario, previendo y reaccionando ante las demandas imprevistas para garantizar el cumplimiento del programa previsto. • Gestionar la captación, contratación e incorporación de recursos externos, analizando las diferentes posibilidades de mercado y negociando las condiciones para cubrir los requerimientos de las distintas actividades de formación. • Realizar la gestión de las acciones de formación y certificación de los participantes y ejecutando los procedimientos oportunos para su implementación. 3. Evaluar la efectividad de las actividades de formación. • Evaluar los resultados de las actividades de gestión y formación, junto con otros profesionales comparando los resultados obtenidos con los deseados y analizando los desajustes detectado para la toma de decisiones relativas a la optimización del dispositivo de formación. • Realizar las propuestas de mejora a partir de las evaluaciones realizadas a lo largo del proceso por los distintos profesionales implicados, para la optimización de la inversión y el desarrollo de la calidad de la formación 4. Contribuir activamente al desarrollo del sistema de promoción de la formación • Gestionar la promoción de las actividades y cursos de la organización, identificando los potenciales destinatarios y los canales de difusión más adecuados para garantizar la mejor difusión de las actividades formativas. • Dinamizar el intercambio y actualización entre el equipo de profesionales de la organización, potenciando la comunicación en las reuniones de coordinación, coordinando equipos de trabajo, difundiendo información sobre actividades de formación para contribuir al desarrollo y buen funcionamiento de la organización. Tabla 8: Unidades de competencia del responsable de formación
  • 22. El perfil del pedagogo en la formación: una mirada desde las salidas profesionales. José Tejada Fernández, UAB, 2001 22 Para todo ello debe contar con las siguientes capacidades: Capacidad de coordinación, supervisión y dinamización de equipos. Capacidad de organización y planificación de su propio trabajo y otros. Capacidad de comunicación para argumentar propuestas a otros profesionales de la organización. Capacidad de análisis. Capacidad de negociación. Capacidad de relación para crear canales y redes internas y externas. Capacidad para la toma de decisiones y solución de problemas. Capacidad de iniciativa y autonomía. Capacidad de adaptación a diferentes situaciones. Capacidad de previsión y anticipación. Capacidad de reacción ante situaciones conflictivas, novedosas e imprevistas Capacidad de supervisar y controlar el cumplimiento de los requerimientos establecidas. Capacidad para la adopción de innovaciones relativas a su entorno profesional. Capacidad para realizar valoraciones objetivas. Tabla 9: Listado de capacidades del responsable de formación En la línea que venimos desarrollando, cabe igualmente precisar las funciones y competencias de los roles asociados a los responsables-técnicos de formación. • Los “managers”: Son responsables de formación en la empresa, con un nivel de formación universitaria normalmente (desde letras, filosofía, sociología, pedagogía, predominan los ingenieros) y cuya función principal es la relación con el exterior( sobre todo en lo relativo a la marcación de los recursos humanos necesarios), pero también, en los grandes grupos, de las relaciones con la dirección de la empresa. • Los organizadores de la formación: Constituyen el elemento de ligazón entre la función de formación y los diversos servicios de la institución; deben conocer, por tanto, bien la organización y su ambiente. Mantienen, por delegación del responsable de formación, la relaciones con las sociedades de asesoramiento externo y participan en las diferentes fases de la organización del servicio de formación en colaboración con otras personas internas y externas a la institución. • Expertos en ingeniería de formación: son profesionales que se centran en el desarrollo de nuevos productos (individualización, evaluación) y utilización de nuevas tecnologías (concepción de dispositivos de formación complejos: multimedia, EAO, etc.), con lo cual se apuesta en la formación por el polo de la didáctica de la materia. Con ello se subraya el proceso de enseñanza- aprendizaje y todas las claves para que éste sea el más eficaz y efectivo posible.
  • 23. El perfil del pedagogo en la formación: una mirada desde las salidas profesionales. José Tejada Fernández, UAB, 2001 23 • Los programadores: Estos profesionales tienen la misión de diseñar la formación a partir de una evaluación de necesidades y de los recursos disponibles. La función específica del programador consiste en definir las fases y módulos de formación teniendo en cuenta la posibilidad de presentar diversos contenidos en la forma más adecuada, recurriendo a los métodos y técnicas apropiadas. • Los “asistentes” de formación: Apoyan a los gestores de formación. Sus competencias, por tanto, están ligadas al conocimiento las actividades y al dominio de las disciplinas institucionales, a la par que son expertos en las técnicas de formación profesional y de gestión de personal. Deben poseer buenos conocimientos en la animación de equipos (de animadores de formación y de formadores). • Los animadores de formación: Ligados a las direcciones generales y a los grupos de explotación, deben poseer competencias en las técnicas de reclutamiento, pedagogía de adultos, concepción de las acciones de formación contextualizada y gestión de la formación (organización y seguimiento administrativo, fundamentalmente). • Los técnicos de formación: Esta categoría de profesionales de la formación está muy ligada a la de los programadores, organizadores y expertos en formación. De hecho su competencia general se centra en que, a partir del diagnóstico de necesidades, elabora propuestas formativas encaminadas a proporcionar la cualificación profesional a individuos o a grupos en el marco de la política de formación de la organización; diseña, adapta y proporciona formación en metodologías, materiales didácticos e instrumentos de evaluación, estableciendo estándares de calidad para la optimización del proceso de enseñanza-aprendizaje, asesorando y supervisando su aplicación; participa con otros profesionales en el diseño del sistema de aseguramiento de la calidad de la formación. 5. El futuro de la cualificación profesional No es fácil apuntar algo sensato respecto al futuro de la cualificación profesional de los profesionales de la formación si no se tiene conciencia previa de la evolución acontecida en su devenir profesional. De manera que pasado y presente son claves para entender y acometer el problema de la formación de formadores en el futuro. Tampoco se trata ahora de realizar un estudio histórico sobre el particular, sino sencillamente mostrar algunos hitos significativos que apuntalan los nuevos retos de la cualificación. El estudio de los paradigmas sobre la función docente serían el primer referente evolutivo, pero, aún más, los mismos modelos de formación de formadores igualmente nos muestran la línea evolutiva sobre el papel de los formadores y sus necesidades formativas (ámbitos, modalidades, contenidos,…). Conviene tener presente que a la hora de considerar dicha evolución ésta se encuentra en consonancia con las evoluciones que están operando en otros ámbitos (económicos, sociales, culturales, tecnológicos, organizativos, etc.) y de los que no puede desligarse. Tres fases, como hitos históricos, podemos destacar en la línea de Dupont (1991): En primer lugar, las primeras formas de aprendizaje, allá por la Edad Media, pertenecientes
  • 24. El perfil del pedagogo en la formación: una mirada desde las salidas profesionales. José Tejada Fernández, UAB, 2001 24 al modelo artesanal; el maestro tenían un papel central en la formación del aprendiz, al que formaba en el trabajo práctico, capacitándole en lo esencial del oficio dentro de una relación laboral extensiva de las relaciones familiares. Este tipo de aprendizaje gremial, no asimilable a un sistema de formación profesional tal y como hoy lo entendemos, pretendía adquirir los conocimientos prácticos, trabajando a partir de la imitación. Habría que añadir que dada la relación maestro-aprendiz se engendraban además toda una serie de aprendizajes sociales y éticos que permitían un desarrollo individual integral. Se puede hablar de una segunda fase con la llegada de la industrialización. En ésta cambiaron las características, roles y perfiles de los formadores, de manera que, con un enfoque más funcionalista, aparecen nuevos roles, nuevos lugares, nuevos profesionales, nuevos momentos, nuevos contenidos, etc. La característica más destacable, entre otras, de la formación profesional es el abordaje de las competencias prácticas de la ejecución. Este cometido es una consecuencia lógica del sistema industrial de división de las fases dentro del proceso productivo. Al quedar el trabajo organizado, se formalizaron los conocimientos y la formación profesional se desplaza de los centros de formación (aulas y talleres). El formador pasa a ser un detentador de conocimientos más o menos estables que debía transmitir según la lógica de la disciplina y mediante metodologías de índole escolar. Su papel se centraba en la concepción de programas que implicasen los conocimientos necesarios para ejecutar tareas precisas y evaluar de la misma forma su adquisición. La proliferación de modelos de corte tecnológico-práctico fue un hecho. Por último, aparecen nuevas modificaciones en el mundo del trabajo, sobre todo a causa de la introducción de las nuevas tecnologías, de manera que el centro de formación y el aula se muestran impotentes para la satisfacción de las necesidades formativas. Más allá de las reformas habidas y su insuficiencia por la continua demanda sociolaboral, ante el acelerado y progresivo cambio, se observa como las propias empresas pasan a constituirse en instituciones formativas, productoras de cualificaciones concretas e inmediatas. El papel del profesor, en la lógica funcionalista, queda superado y hace que hoy día no exista un perfil o estén mal definidos. En todo caso, surge una nueva necesidad de modelo cultural e integrador en la formación de estos profesionales en la línea apuntada del modelo contextual crítico (Ferrández, 1989a y b, 1995, 1996). Este modelo apunta a nuevas relaciones entre formación y trabajo con el fin de crear identidades profesionales evolutivas. La inversión en el desarrollo de capacidades de innovación, de concepción, reflexión, de iniciativa de trabajo en equipo, etc. se convierte en esencial para gestionar la previsión de las nuevas competencias profesionales. La tabla siguiente (Dupont 1991), además de ilustrar la evolución no necesariamente lineal, es un claro exponente de la dirección que están tomando las acciones formativas
  • 25. El perfil del pedagogo en la formación: una mirada desde las salidas profesionales. José Tejada Fernández, UAB, 2001 25 Fase I Fase II Fase III Unidad, complejidad: integración trabajo/educación/formación/soc ialización Disociación, simplificada; funcionalismo, especialización Unidad, complejidad, rearticulación de lugares, papeles de los agentes de formación, contenidos de la formación/contenidos del trabajo Impartición de conocimientos prácticos (empirismo) Impartición de conocimientos prácticos de ejecución Organización de situaciones de aprendizaje; vaivén permanente entre teoría y práctica Desarrollo de las competencias de realización Desarrollo de las competencias de ejecución Desarrollo de las competencias de concepción y de acción mediante la integración de competencias técnicas, sociales y metodológicas Formación en el centro de trabajo Formación en aulas Aproximación del centro de formación al centro de trabajo y paralelamente formaciones a distancia, dispositivos multimediales y multirecursos LENGUAJES SIMBÓLICOS Aprendizaje individualizado (en un marco social estricto) Aprendizajes colectivos Articulación entre lo individual y lo colectivo, personalización de la formación, autoformación Tampoco podemos olvidar en el ámbito de la Formación Profesional y Ocupacional, a la hora de aludir al futuro de la cualificación profesional de sus formadores, que al estar insertos en el mundo de la formación de adultos, es necesario tener presente que el futuro de la misma, está sujeto o mediatizado por los desarrollos sociales y tecnológicos, que a corto-medio plazo se caracterizarán por : (Kugemann, 1992): 1. Mantenimiento de la educación en el ámbito formal e incremento de la demanda de formación ocupacional y de educación continua. 2. El discente adulto tendrá una media de edad superior a la actual y en consecuencia más experiencia vital, profesional y formación de base. 3. La incorporación de las nuevas tecnologías incrementará la especialización, así como la individualización de los intereses. 4. La movilidad profesional continuará aumentando, aunque despunta más la movilidad en las especializaciones profesionales de la electrónica que de la física. 5. El cambio será una constante, máxime en el ámbito de desarrollo profesional. Todo ello significa en pocas palabras un incremento significativo de la educación y de la formación profesional, a la vez que comporta en relación con los formadores: a) Una creciente presión para que se adapten a un ambiente sociolaboral en transformación.
  • 26. El perfil del pedagogo en la formación: una mirada desde las salidas profesionales. José Tejada Fernández, UAB, 2001 26 b) Una integración más estrecha de la formación en las estructuras de dirección y gestión. Es este el momento de detenerse y concretar algunas ideas sobre la formación del pedagogo desde la óptica de la universidad como institución de formación inicial de dicho profesional. Óptica que necesariamente, en relación con nuestra alusión introductoria, se vertebra en consonancia con el pedagogo para la empresa, dejando conscientemente la otra óptica del pedagogo en la empresa, si se quiere, para la formación continua. En cualquier caso, no se trata tanto de una dicotomía, sino más bien de una modalidad de formación, que a veces apunta a una falsa disyuntiva. Si como ya hemos apuntado, el contexto se ha hecho imprescindible e ineludible, el problema puede residir sencillamente en la distancia que se puede establecer entre la universidad y dicho contexto de actuación profesional. La solución pasa, pues, por acortar dicha distancia. Sin embargo, el problema no es tan simple si se analiza desde la óptica de la formación inicial universitaria de hoy. En el mismo se incardinan nuevas problemáticas derivadas de la propia cultura formativa y sus entresijos (planes de estudio, competencia profesional de los formadores universitarios, organización, prácticas, etc.). Si queremos acortar dicha distancia se torna necesario tener muy claro las demandas competenciales de los profesionales futuros y la contextualización de la oferta formativa. Y esto no es fácil por la propia idiosincrasia universitaria, donde teoría y práctica no están del todo resueltas y obviamos los ejemplos y el amplio anecdotario del practicum universitario, puesto que caeríamos en el pesimismo de la saturación escolar en la formación de nuestros profesionales. Se torna necesario retomar el discurso en positivo y centrar nuestros apuntes finales en la demanda competencial como referente de articulación de la formación. Desde esta lógica, saturada de contexto, observamos que el pedagogo, como profesional de la formación, esta inserto en una red de exigencias nada desdeñable que pasa por establecer su roles en el entramado del mismo, a modo de exigencias competenciales y referente para su formación. Para ello, recurriremos de nuevo a Viladot (1990) y Ferrández (1993). El primer autor ya nos indicaba que “la gran empresa encierra en si mismo todo un mundo, con normas y costumbres. Un mundo que debido a su complejidad, requeriría para un individuo aislado varios meses de aprendizaje, antes de que llegara a conocerlo con suficiencia...por esta razón, en algunas empresas (especialmente en multinacionales) suele establecerse un periodo de toma de contacto antes de incorporarse al puesto de trabajo, donde se conoce la organización...su historia, sus productos, su cultura, etc.” (Viladot, 1990:90). Esta referencia, aunque lejana en el tiempo sigue siendo vigente, y es muy importante para el practicum. El segundo autor, con mayor precisión nos refleja el espejo donde mirarse y lo concreta en torno a diferentes roles, dentro de un modelo contextual de formación.. Con ello quiere añadir racionalidad interna al proceso de enseñanza-aprendizaje universitario en la formación de estos profesionales. Obviando los grandes contenidos de formación que pasan por macrodidáctica, evaluación de programas y centros, cultura empresarial, marketing de formación, gestión de recursos humanos, etc., el siguiente ideograma es fiel exponente de su pensamiento
  • 27. El perfil del pedagogo en la formación: una mirada desde las salidas profesionales. José Tejada Fernández, UAB, 2001 27 Figura 5: Demandas competenciales al pedagogo dentro de contexto actual y prospectiva (Ferrández, 1993:38) Pero además, el futuro indica que en términos de competencias hay que aludir a unos roles, funciones y tareas nuevas (Belisle y Linard, 1996, Arnoud, 1996; Tejada, 1999c; etc.), ligadas a la evolución tecnológica y socioeconómica de las condiciones de trabajo y de la formación, y no necesariamente exclusivas del mundo de la empresa. En este sentido, cabe apuntar como necesidad de futuro: • Las cualificaciones correspondientes a nuevos oficios de la formación (técnicos en multimedia, director de centros de recursos, enseñante o tutor a distancia). • El dominio práctico de diversas tecnologías de la información y la comunicación y su aplicación racional a la formación (cultura informática de base, multimedia, redes). • Capacidad de adaptación a los cambios permanentes inherentes a los nuevos ambientes de producción y de formación. Además, no debemos olvidar que en todo ello están incluidos “viejas” competencias (metacompetencias de tipo reflexivo global, sintético). Sirva como ejemplo, para concluir en la dirección apuntada, los cambios que señalan Tatch y Murphy (1995:62): a) Once nuevos roles: instructor, tutor, ingeniero pedagógico, experto tecnológico, técnico, administrador, animador, documentalista, evaluador, grafista, editor de documentos. b) Diez competencias esenciales: competencias de comunicación (relaciones interpersonales, colaboración, feed-back, escritura-redacción de documentos pedagógicos mediáticos) y competencias técnicas (planificación, organización, conocimientos técnicos de base, maestría en uso de herramientas). Otros Recursos Humanos Pedagogo Empresarial Organización Formación Planificador Formador Formadores Evaluador Contratista Planificación Prospectiva Contexto Empresarial
  • 28. El perfil del pedagogo en la formación: una mirada desde las salidas profesionales. José Tejada Fernández, UAB, 2001 28 c) Más una competencia de alto nivel: pensamiento “amplio” que implica una capacidad particular de reflexionar críticamente acerca de la formación como un sistema global complejo . Todo ello estaría en la línea de las funciones discursiva, adaptativa, interactiva, reflexiva e innovadora. 6. Bibliografía AEDIPE-CATALUNYA (1992) Encuesta, Barcelona. ALONSO, M.L. (1994) Aproximación al perfil teórico de los profesionales de la formación en la empresa, Revista de las ciencias de la Educación, 158, 205-215. AMBROSIO, T. Y MARTINS, A. (1999) La formation de formateurs au Portugal, Actualité de la Formation Permanente, 160, 79-84. APODACA, P. y LOBATO, C. (1997) (Coords.) Calidad en la universidad: orientación y evaluación, Laertes, Barcelona. ARNOUD, G. (1996) Le formateur face au multimedia: entre complexité et perplexite, Education Permanente, 127, 7-18. ATTWELL, G. (1997) New roles for vocational education and training trainers in Europe; a new frame work for their education, Journal of Eudopean Industrial Training, 21, 6-7, 256-265. BELISLE, C. Et LINARD, M. (1996) Quelles nouvelles competences des acteurs de les formations dans le contexte des TIC? Education Permanente, 127, 19-47. BENEDITO, V. el alt. (1986) Los licenciados en pedagogía por la Universidad de Barcelona, PPU, Barcelona. BENEDITO, V.; FERRER, V. y FERRERES, V. (1995) La formación universitaria a debate, Universidad de Barcelona Publicaciones, Barcelona. BERGENHENEGOUWEN, G.J. (1996) Professionnal code and ethics for training professionals, Journal of Eudopean Industrial Training, 20, 4, 23-29. BERMEJO, B. DOMINGUEZ, g. Y MORALES, J.A. (1996) (Coords.) Formación Profesional Ocupacional. Perspectivas de un futuro inmediato, GID-FETE-UGT, Sevilla. BLIGNIERES-LEGERAUD, A. (1999) La dimension europeenne de la formation des formateurs, Actualité de la Formation Permanente, 160, 38-0. BORDAS, I.; CABRERA, F.; FORTUNY, J. y RODRIGUEZ LAJO (1995) Les sortides professionals del llicenciat en Pedagogia, PUB, Barcelona. BUNK, G.P. (1994) La transmisión de las competencias de la formación y perfeccionamiento profesionales de la RFA, Revista Europea de Formación profesional, 1, 8-14. CEDEFOP (1995): Les tuteurs et le dévoloppment de la fonction tutorale de l’entreprise dans la formation des jeunes en alternance: France. CEDEFOP, Berlin. CEDEFOP (1996) Enseignants et formateurs de formation professionnelle. (Alemagne, Espagne, France et Royaume-Uni) Volum. I. Luxembourg: Office des publications officielles des Communautés européennes. CEDEFOP (1996) Enseignants et formateurs de formation professionnelle. (Italie, Irlande et Portugal) Volum. II. Luxembourg: Office des publications officielles des Communautés européennes. CEDEFOP (1999) Une reseau commnunitaire pour la formation de formateurs, Actualité de la Formation Permanente, 160, 35
  • 29. El perfil del pedagogo en la formación: una mirada desde las salidas profesionales. José Tejada Fernández, UAB, 2001 29 CLERC, F. (1996) Profession et formation professionnelle, Recherche et formation, 23, 87-104. COMMISSION EUROPÉENNE (1995) Formation de formateurs. Evolution complémentaire des professionnels de la formation. L’éxperience du Programme Eurotecnet. LUXEMBOURG: Office des publications officielles des Communautés européennes. CUATRECASAS, A. (1999) (Coord.) Los tutores de empresa . El modelo de formación de las cámaras catalanas, ICE_Horsori, Barcelona. DANAU, D. (1991) Los formadores en el entorno de cambio: el caso EUROTECNET. Revista de formación profesional, 1, 52-55. DE VICENTE, P. (1996) La formación de formadores de Formación Profesional y Ocupacional, en BERMEJO, B. DOMINGUEZ, g. Y MORALES, J.A. (Coords.) Formación Profesional Ocupacional. Perspectivas de un futuro inmediato, GID-FETE-UGT, Sevilla, 121-138. DU CREST, A. (1999) Y a-t-il des competences tertiaires? Actualité de la Formation Permanente, 160, 29-32. DUPONT, G. Y REIS, F. (1991) La formación de formadores: problemática y evolución. CEDEFOP, Berlin. EUROTECNET (1992) Le formateur, un consultant dans une organisation del travail en evolution. Conference Belgique Fl., Ostende. FERRÁNDEZ, A. (1989a) El formador y su formación. Herramientas 3, 39-53. FERRÁNDEZ, A. (1989b) Formación de formadores: el modelo contextual-crítico. Herramientas 4, 35- 45. FERRÁNDEZ, A. (1993) El papel del pedagogo y del formador en la empresa: la formación inicial y permanente, Herramientas, 30, 32-39. FERRÁNDEZ, A. (1996) El formador. competencias profesionales para la innovación. en GAIRÍN, J.; FERRÁNDEZ, A. ; TEJADA, J. y NAVIO, A. Formación para el empleo. NEO-3 Comunicación, Barcelona, 171-218. FERRÁNDEZ, A. TEJADA, J. JURADO, P. NAVIO, A. Y RUIZ, C. (1999) El perfil del formador de Formación Profesional y Ocupacional, Informe de investigación provisional, Departamento de Pedagogía Aplicada, UAB, doc. Policopiado. FONT, A. (1995) El titulat en Pedagogía a l’empresa, en BORDAS, I.; CABRERA, F.; FORTUNY, J. y RODRIGUEZ LAJO Les sortides professionals del llicenciat en Pedagogia, PUB, Barcelona, 25-35. GARMENDIA, J. (1997) Formación y evolución de la estructura ocupacional en la sociedad de la información, Revista Española de Investigaciones Sociológicas, 77-78, 35-49. GERARD, F. (1999a) Une proessionnalisation fragile pour les acteurs de la formation continue, Actualité de la Formation Permanente, 160, 61-68. GERARD, F. (1999b) Le reseau francaise TTNET, pour la professionnalisation des acteurs de la formation, Actualité de la Formation Permanente, 160, 41-43. GERME, J.F. (1991) Les métiers de formation en entreprise. Berlin: CEDEFOP. HUNOT, F. (1998) Nouvelles competences individualles et collectives: de la resolution de problemes a l’entreprise apprenente, Actualité de la Formation Permanente, 156, 20-23. ICE UAB-CEDEFOP (1992) El perfil profesional y las necesidades de formación de los directores, conceptores y gestores de Formación de España, Barcelona. INEM (1996) Familia profesional Docencia e Investigación. Area profesional Formación, Instituto Nacional de Empleo, Madrid. JIMENEZ, B. (1996a) Claves para comprender la formación profesional en Europa y España, EUB, Barcelona. JIMENEZ, B. (1996b) Los formadores, Educar, 20, 13-27.
  • 30. El perfil del pedagogo en la formación: una mirada desde las salidas profesionales. José Tejada Fernández, UAB, 2001 30 JIMÉNEZ, B. (1998) La formación y la acción de los formadores en Educación no formal, Actas V Congreso Interuniversitario de Organización de instituciones educativas, Madrid, 1117-1125. JURADO, P. (1996) Los profesionales de centros de empleo protegido. Generalidades y actuación, Educar, 20, 117-124. KUGGEMANN, W. (1992) Formar los formadores del futuro: una visión técnica, psicológica. Herramientas 22, 22-25. LE BOTERF, G. (1996) De la competence a la navigation professionnelle, Les Editions d’Organisations, Paris. LECLERCQ, D. (1991) Formación multimedial: las competencias de los formadores, Revista de Formación Profesional, 1, 23-32. MARCELO, C. (1993) Proyecto docente e investigador de Cátedra de Didáctica y Organización McLAGANG, P.A. (1997) Competencies: the next generation, Training and Development, 51,5, 40-47. MERTENS, L. (1998) La gestión por competencia laboral en la empresa y la formación profesional, OEI, Madrid. MILLAN, M.D. et alt. (1990) Noves activitats professionals per als pedagogs, Institut Català de Noves professions, Barcelona. MURCIA, A. (1994) Tecnologías de la Información: perfiles profesionales para el fin de siglo, Fundesco, 152, 8-9. PEÑA, L. Y VALDIVIESO, F. (1995) El binomio perfil-realidad: una necesidad impostergable en la formación docente, Planiuc, 14,21, 353-365. PIETTRE, F. ; BROCHIER, D. et OLIVEIRA, A. (1991) Formation continue en entreprise et métiers de la formation en France, CEDEFOP, Berlin. PROENÇA, J. (1991) Cualificación de los formadores: un debate esencial en el marco del diálogo social, en CEDEFOP, La formación del futuro y los formadores, Berlin, pag. 6-8. QUERE, M. (1989) Formations des formateurs des jeunes en entreprises. CEDEFOP, Berlin. RABARDEL, P. (1995) Outiller les acteurs de la formation pour le developpment des competences au travail, Education Permanente, 135, 109-114. RIGG, M. (1991) Formation continue en entreprise et métiers de la formation au Royaume-Uni, CEDEFOP, Berlin. ROTGER, J.M. (1995) Necesidades de formación en la empresa y sistema universitario, Revista de Educación, 306, 271-291. SCHNNEIDER, J. (1999) Former des formateus a l’alternace, Actualité de la Formation Permanente, 159, 71-76. TATCH, E.C. & MURPHY, K.M. (1995) Competencies for distance education professionals. Educational technology, research & development, 1, 57-79. TEJADA, J. (1998) Enseñanza secundaria e inserción profesional FERNÁNDEZ CRUZ, M. y MORAL SANTAELLA, C. (Coords.) Formación y desarrollo de los profesores de Educación Secundaria en el marco curricular de la Reforma. Los retos profesionales de una nueva etapa, FORCE- Grupo Editorial Universitario, Granada, 599-603. TEJADA, J. (1999a) Acerca de las competencias profesionales I, Herramientas, 56, 20-30. TEJADA, J. (1999b) Acerca de las competencias profesionales II, Herramientas, 57, 8-14. TEJADA, J. (1999c) El formador ante la Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación: nuevos roles y nuevas competencias profesionales, Comunicación y Pedagogía, 158, 17- 26. TEJADA, J. y FERRÁNDEZ, A. (1996): The vocational occupational trainer professional profile, ECER’96. European Conference on Educational Research, Sevilla 25-28 Septiembre 1996.
  • 31. El perfil del pedagogo en la formación: una mirada desde las salidas profesionales. José Tejada Fernández, UAB, 2001 31 TORRE, S. De la (1992) Proyecto docente de Cátedra de didáctica y Organización Escolar, Dept. de Didáctica y Organización Educativa, Universidad de Barcelona, documento policopiado. UNDERWOOD, B. (1996) Professional profiles and the serving teacher, British Journal of In-Service Education, 3, 263-274. VAN ENGLESHOVEN, P. VAN SCHIJNDEL, P. and SIEBEN, T. (1999) De l’enseignant-instructeur a l’animateur, Actualité de la Formation Permanente, 160, 74-78. VARIOS (1997) Grupos profesionales y formación en la Reforma Laboral de 1997 y su influencia en la educación y en la formación, Profesiones y empresas, 4, 5-76. VERHOEVEN, N.G.; HAMELINK, E. et TJON TAM PAU, K. (1991) Formation continue en entreprise et métiers de la formation aux Pays-Bas, CEDEFOP, Berlin. VIDEIRA, M. (1991) Formation de formateurs au Portugal: Focus 2. CEDEFOP, Berlin. VILADOT, G. (1992) La Proyección profesional del pedagogo en la empresa. Apuntes para una Pedagogía Empresarial, Tesis Doctoral, Departamento de Pedagogía Aplicada, Bellaterra VILLA, P. ; MARCHETTI, A. (1991) Formation continue en entreprise et métiers de la formation en Italie, CEDEFOP, Berlin. VON GILARDI, R. et SCHULZ, W. (1989) Formateurs/Moniteurs responsables des jeunes en entreprise dans le systéme dual de formation professionnelle en République Fédérale d’Allemagne. Berlín: CEDEFOP.