Sapriza nuestro racismo corriente (1)

913 views
753 views

Published on

0 Comments
0 Likes
Statistics
Notes
  • Be the first to comment

  • Be the first to like this

No Downloads
Views
Total views
913
On SlideShare
0
From Embeds
0
Number of Embeds
7
Actions
Shares
0
Downloads
1
Comments
0
Likes
0
Embeds 0
No embeds

No notes for slide

Sapriza nuestro racismo corriente (1)

  1. 1. Nuestro racismo corrienteLos sustentos ideológicos e institucionales de la discriminación en elUruguay del siglo XX.El racismo como ideología disfrazado de ciencia es lo que voy a enfocar en estaintervención. Las raíces y la influencia en las ideas políticas en el Uruguay de losaños 30´.Una pseudociencia que englobaba una concepción sobre la "raza"; población y lanación, que justificaba la intervención en la vida privada de los individuos, en lasubjetividad y en la sexualidad, que construyó los estereotipos sexuales de cómodebían ser varones y mujeres.Racismo emparentado con población, y con la nación.Para los planificadores políticos, o los gobernantes, la población se relaciona o seenfoca con el de la reproducción biológica. ¿queremos ser más, o queremos sermenos? por ejemplo. queremos que los integrantes de determinados sectores(sociales, etnicos, religiosos) se reproduzcan y a la inversa que los de otrosgrupos no? a quien incluimos en nuestro país, en la Nación?La demografía en este caso se asocia a la política para diagnosticar y planificarque población es la que se "imagina" para constituir una naciónPara controlar estos flujos de población se inventan tecnologías de intervención enlas vidas privadas , artefactos de poder, o tecnologías del sexo (Foucault)De esa manera se visualiza el triángulo d lo que quiero presentar racismo, epoblación y sexo -género.
  2. 2. Nuestro racismo cotidianoDesde los comienzos independientes los proyectos de transformación político-social de lasnuevas repúblicas del Plata se enmarcaron en las diversas teorías raciales difusas en laEuropa del siglo XIX. Las poblaciones nativas se descartaron por ser "inferiores" y estarasociadas al legado de la colonización española generadora del caudillismo.Juan Bautista Alberdi acuñó el concepto de "gobernar es poblar" pero visualizónítidamente a los agentes civilizadores como europeos de los países más desarrollados."Poblar es civilizar cuando se puebla con gente civilizada es decir con pobladores deEuropa civilizada".1La influencia del pensamiento positivista, en la versión spenceriana, -Spencer creía comoComte, que los países más capaces de progreso eran aquellos que producían un númeromayor de individuos superiores 2 - motivó una lectura de la realidad americana en la que seinfiltraron idea s sobre los "venenos raciales". Inspirado en estas corrientes, José PedroVarela sostuvo que la idea de la igualdad de las razas era falso.En la "Legislación Escolar", capítulo VI, "Amenazas para el porvenir" trata el peligro de"la desaparición de nue stra nacionalidad" por diversas causas, entre otras por ser"enfermiza", y "compromete a cada paso la fortuna y el bienestar de aquellos[... ]que vienena nuestras playas o mantienen relaciones con nosotros". Al considerar las amenazas sobrelos "pueblos que hablan nuestro idioma", menciona "errores bastante arraigados" que hansido "elevados a la categoría de incontestables verdades". "Partiendo de bases falsas yformulando afirmaciones sin fundamento, hase creído y créese aún generalmente entrenosotros e n la perfecta igualdad de las razas humanas y como consecuencia, en su igualdadde aptitudes para seguir con el mismo vigor todas las etapas del progreso. La falsedad de1 Alberdi, J. B. "Las bases y puntos de partida para la organización política de la República Argentina". Lacultura Argentina, Buenos Aires, 1928. Es interesante anotar que este concepto de Alberdi sea retomado enuna obra del uruguayo Javier Gomensoro, "Los problemas de la Inmigración y la población de nuestro país"(Montevideo, 1942) que sostenía tesis restrictivas frente al ingreso de nuevos contingentes de poblaciónextranjera.2 Ardao, A. en "Espiritualismo y positivismo en el Uruguay" (1950) sostiene que la versión del positivismoque se conoció en el país fue de cuño spenceriano.
  3. 3. esa afirmación y de esa doctrina, ha podido demostrarse con cifras con respecto a los 3indios."Los textos que citaba le permitían constatar la "disminución progresiva de los pieles rojas",tanto como la de los "indios de la Polinesia". Se planteaba si lo mismo sucedería con "lospueblos más atrasados de la raza blanca". Ya estaba demostrada, "la impotenciacolonizadora y expansiva de los pueblos latinos" y la superioridad de los sajones: "Pareceque los hechos demostraran de una manera evidente la superioridad de los sajones sobre loslatinos como colonizadores. ¿No la habrán demostrado, en Europa misma, en las aptitudespara el gobierno libre, para el progreso de la civilización?." Para Varela, se acrecentaba la"alarma para el porvenir de los pueblos latinos, ...y más especialmente aun de los puebloshispanoamericanos, que, en más o menos grande escala, han mezclado su sangre con la 4sangre decrépita (cursivas mías) de las razas aborígenes?"Domingo Faustino Sarmiento veía a su país como un gran desierto a poblar, los nuevoscontingentes blancos de población deberían desplazar o sofocar la "barbarie" de lapoblación nativa. Los conceptos "racistas" de Sarmiento son más explícitos que los deVarela y sin ningún rodeo alabará el exterminio de los guaraníes en la Guerra de Paraguay,o el de los gauchos cuya sangre únicamente servía para abonar la tierra. 5La solución fue abrir el país a los inmigrantes europeos que - idealizados-, traerían laindustria, la laboriosidad y la cultura. Pero abrir las puertas al aluvión inmigratorio nosiempre se tradujo en resultados positivos: "Queremos colonos labradores que edifiquencasas, desmonten tierras vírgenes, que cerquen el desierto...y todo eso no lo hacen losemigrados de Nápoles, que venden naranjas por las calles de Buenos Aires, que seamontonan de a doscientos y a trescientos en las Californias, cuna de la fiebre amarilla y dela inmoralidad...ni la Italia ni la España, ni la misma Francia, pueden suministrar a laRepública Argentina la clase de población que se necesita, es menester que se dirija a lospaíses del Norte" decía ya en 1870 Alejo Payret, un convencido promotor de lainmigración, en carta dirigida al Presidente Sarmiento.Payret mostraba una evidente prevención contra la emigración latina. Esta actitud sevinculaba a toda una concepción que atribuía el atraso de estos países a la herenciahispánica y latina.3 José Pedro Varela. La legislación Escolar. Cap. VI. "Amenazas para el porvenir", pp 67.4 José Pedro Varela. La legislación Escolar. Cap. VI "Amenazas para el porvenir". Pp. 67 a 71.5 Sarmiento, D.F. "Civilización y Barbarie" y Conflictos y armonías de las razas en América. Bs.As. 1883
  4. 4. El socialista José Ingenieros,6 fue más radical en su intolerancia hacia el "otro", escribió en"Las razas inferiores" en 1906: "Los hombres de raza de color no deberán ser política yjurídicamente nuestros iguales; son ineptos para el ejercicio de la capacidad civil y nodeberían considerarse personas en el concepto jurídico (...) cuanto se haga en pro de lasrazas inferiores es anticientífico; a lo sumo se las podría proteger para que se extinganagradablemente, facilitando la adaptación provisional de los que por excepción puedanhacerlo. Es necesario ser piadoso con estas piltrafas de carne humana; conviene tratarlosbien, por lo menos como las tortugas seculares del Jardín Zoológico de Londres o lasavestruces adiestradas que pasean en el de Amberes". 7Javier Gomensoro, un funcionario de larga carrera en la órbita estatal que cumplíafunciones en el Ministerio de Salud Publica del Uruguay como jefe de SanidadInternacional y secretario de redacción del Boletín de Salud Pública fue el encargado deredactar junto al abogado Heriberto Mantero la exposición de motivos del decreto sobre"Profilaxis mental de la inmigración" promulgado por el Presidente Gabriel Terra en marzode 1934.expresó sus opiniones sobre la población que debería desear y promover el Uruguay paraconservar su "tipo latino", y mantener la pureza racial que marcaban sus orígenes "hispanoportugueses: "América debe cuidar su tipo racial. Es necesario que los enfermos mentales, losalcohólicos, los to xicómanos, los tarados, no se incorporen al medio social. Es necesarioque no se incorporen elementos que por su origen no pueden entremezclarse, sin detrimentodel tipo racial de un país"..."de ahí la importancia enorme del examen mental de los 8inmigrante s..." oponiendo barreras a las corrientes amarillas"La inmigración era percibida ahora como peligrosa, podía traer la degeneración racial ovenir acompañada por la subversión comunista. En febrero de 1932, en vísperas de laaprobación de la ley que restringió el ingreso de inmigrantes, se realizó una campaña con6 Ingenieros fue director de la revista, "Archivos de psiquiatría , criminología y ciencias afines", según elmodelo de la italiana: "Archivio di antropologia criminale, psichiatria e medicina legale", siguiendo loslineamientos de la escuela de Lombroso. Dirigió además el primer Instituto de criminología.7 citado por Zaffaroni, R. Criminología. Aproximación desde un margen. Vol I. Ed. Temis. Bogotá 1988.
  5. 5. muchos ingredientes xenófobos que culminaron en "el complot comunista" de ese mismomes. La "viruela comunista" de febrero como acuñó Herrera desde "El Debate" a estosepisodios generó el clima propicio para la aprobación de esta ley que rompía con la 9tradición del "Uruguay tierra de asilo". Sucesivos decretos reglamentaron la ley, entreellos el de "Profilaxis mental de la inmigración" redactada por Gomensoro y Mantero. 10Finalizaba Gomensoro considerando que en "la nueva y científica legislación social queestá afectada al problema de la Eugenesia, debe figurar la profilaxis mental del inmigrante,como una contribución importantísima en los países americanos, al mejoramiento moral,físico y sanitario de la raza futura 11 .En la obra sobre población Gomensoro sostuvo que "La Población Indígena", "Lapoblación autóctona del Uruguay (...) tuvo poca influencia en nuestra formación". "Losindios se fueron extinguiendo poco a poco, y los últimos charrúas fueron exterminados ,como es sabido, en el combate de Bella Unión, en el año 1832, en el cual perdió la vida elCoronel Bernabé Rivera". "Uruguay es el único país de América que no tiene problema 12indígena..."Esta imagen del Uruguay, enteramente blanco, es el que predominaba en la enseñanzapública, en los medios de difusión, periódicos, revistas y en los textos escolares. El Albumdel Centenario, editado en 1925 por la Agencia Capurro de publicidad, desplegódeshinibidamente este imaginario de la excepcionalidad uruguaya en el contextolatinoamericano. El Uruguay no tenía el "problema del indio" decían las páginas escritas8 Boletín del Consejo de Salud Pública. Montevideo, no. 11, oct-dic. 1933, pp. 1294-12979 Caetano-Jacob El nacimiento del terrismo. Tomo II, Cap 6, p. Periódicos del período: EL Día, ElDebate, La Tribuna Popular.10 Porrini, Rodolfo "Médicos e inmigración: una opción restrictiva en la década 1930-1940". Hoy es historia.Enero-Febrero Año XI. Libro No. 61. Montevideo, enero 1994.11 ob.cit 1933, p. 430-3112 ob, cit Montevideo, Ministerio de Salud Pública, 1942, p.1
  6. 6. por Luis Cinicinatto Bollo, autor asimismo de un texto de geografía escolar reeditadoinnumerables veces. 13Aún un médico que mantuvo distancia con las ideas racistas de moda, como AugustoTurenne, al comentar los resultados de la Conferencia de Eugenesia en Bs. As. dirá: "Losinformes leídos ... demostraron hasta qué punto divergían los programas de cada paísamericano; cuán diferentes eran las opiniones sobre la obra a realizar en aquellas nacionesque tienen el problema del indio, el problema del negro, aquellos países cuyo clima esfuente perdurable de enfermedades transmisibles ,...de aquellos como el Uruguay,indemnes de tales infelicidades."14Gomensoro establecía una franca asociación entre enfermedad y subversión comunista.No todos los eugenistas se dejaron contaminar por el racismo, Augusto Turenne planteóclaramente su discrepancia en 1935, "La nefasta y estúpida teoría de las "razas puras",insostenible étnica, antropológica e históricamente, puede ser un pendón de enganche peronunca una verdad científica ""Por razones de diversa índole no se nos escapa la impresión que en estos momentos existeuna sorda hostilidad contra los nuevos contingentes de inmigración procedente de la Europacentral y oriental. El mote despectivo de "corbateros" que se les aplica, exterioriza un sentirpopular que, triste es decirlo, es compartido por elementos cuya inteligencia y cuya culturadeberían ponerlos al abrigo de semejantes sentimientos. " ..es el que se pretende ...renacerhoy, mezclándolo con un troglodítico antisemitismo, que ni explica nuestra historia nijustifica la tradición hospitalaria de estos últimos cincuenta años.Con un problemático criterio de superioridad racial se les desprecia y hasta nuevas leyesdejan entrever que podría establecerse para ellos una limitación de entrada”./.../”¿Acaso nohemos leído hace algún tiempo un manifiesto en el que se propicia el desarrollo de nuestra13 Celedonio Nin y Silva edita en esa fecha :"El Uruguay" y Bollo, C. L. "Geografía de la República Orientaldel Uruguay" que en 1914 llevaba once ediciones. Citados en Caetano, G. Jacob, R. 1989, op. cit. p. 315.14 Turenne, A. "La lucha contra el aborto voluntario" Montevideo, 1942 p. 463
  7. 7. cultura contra el judaísmo, el marxismo, el ateísmo? Esta xenofobia étnica e ideológica nodebe arraigar entre nosotros”Lo explosivo de la unión del pensamiento racial / sexismo -eugenesia/ nacionalismo enla construcción de sociedades imaginadas como desigualesEl pensamiento racial cuyas raíces se remontan al siglo XVIII, emergió simultáneamente entodos los países occidentales durante el siglo XIX. Hasta el período del reparto del Africa,el pensamiento racial había sido una de las muchas opiniones que, dentro del marco generaldel liberalismo, se enfrentaban entre sí para conquistar la opinión pública. En la coyunturadel colonialismo europeo, el racismo devino ideología.Tzvetzan Todorov (1991) afirma que "el racialismo 15 se extiende a la sombra de la ciencia".Todorov hace una distinción entre racismo, como comportamiento, y racialismo comoideología. A su entender los rasgos que describen una ideología racialista son:afirmar la existencia de las razas,sostener la continuidad entre lo físico y lo moral,creer en la acción del grupo sobre el individuo,construir una jerarquía única de valores 16y practicar una política fundada en este saber.Este autor rastrea los orígenes del pensamiento racial en algunos filósofos iluministas, y eltratamiento que dieron a la cuestión del universalismo y el particularismo, planteado apartir de las observaciones de la "diferencia" de culturas y sus distintas valoraciones.Sostiene que el conde de Gobineau al que se considera como el "creador del racismo" fue1516 Todorov "Nosotros y los otros" 1991, p.119
  8. 8. fiel a la gran corriente del pensamiento sobre las razas, que iba desde el naturalista Buffony el iluminista Voltaire hasta autores de fines del siglo XIX como Renan y Le Bon. 17El Conde Arthur de Gobineau publicó su "Essai sur l´inegalité des raçes humaines" en1853, aunque solo cincuenta años después se convertiría en una obra insoslayable para lasteorías raciales. Solo al final del siglo se otorgó dignidad e importancia al pensamientoracialPara el conde de Gobineau la idea de la decadencia de las civilizaciones era central y másaún lo era, encontrar una sola razón, un único factor que explicara por qué surgían y sobretodo por qué decaían las civilizaciones."Paso a paso, identificó la decadencia de su casta con la decadencia de Francia, después conla de la civilización occidental y más tarde con la de toda la Humanidad". Luego de repasarla historia de la humanidad, llegó a vaticinar su fin. "Así logró ese descubrimiento por elque fue tan admirado por posteriores escritores y biógrafos: el de que la decadencia de lascivilizaciones es debida a la degene ración de la raza y la decadencia de la raza es debida ala mezcla de sangres. Esto implica que en cada mezcla la raza inferior es siempre la 18dominante." Se ha observado que Gobineau se adelantó treinta años a Nietzche en preocuparse por ladécadence pero Nietzche poseía la experiencia básica europea al escribir durante el clímaxde este movimiento con Baudelaire en Francia, Wagner en Alemania, Swinburne enInglaterra, mientras que Gobineau era ajeno a ese sentimiento moderno de tedium vitae.Una ciencia impregnada de ideologíaLo que diferencia una opinión de una ideología completa, sostiene Arendt, es que estasafirman "poseer o bien la clave de la historia o la solución de todos los "enigmas delUniverso". Han sido: "creada/s, continuada/s y mejorada/s como arma política y no como17 Todorov "Nosotros y los otros" 1991, p. 186 y p. 156.18 Arendt, op.cit. p. 269- 270
  9. 9. una doctrina teórica." Y convierten "su aspecto científico en secundario" ya que lo queimpera es el deseo "de proporcionar argumentos contundentes". El poder persuasivo deestas ideologías también alcanza a los científicos que dejan de interesarse por el resultadode sus investigaciones, "y corren a predicar a la multitud sus nuevas interpretaciones de lavida y del mundo". 19Pocas ideologías han sobrevivido, solo dos han llegado a la cima, según la filósofaHannah Arendt (1987): la que interpreta a la Historia como una lucha económica de clasesy la que interpreta a la Historia como una lucha natural de razas. El atractivo de ambas paralas grandes masas resultó tan fuerte que obtuvieron el apoyo del Estado y se establecieroncomo doctrina oficiales nacionales. "Pero mucho más allá de las fronteras dentro de lascuales el pensamiento de raza y el pensamiento de clase habían evolucionado hasta llegar aser normas obligatorias de pensamiento, la libre opinión pública las había adoptado hasta elextremo que nadie aceptaba una interpretación de los hechos del pasado o del presente que 20no fuera a través de una de estas perspectivas".Las ideas sobre la degeneración de la especie humana se expandieron en las postrimeríasdel siglo XIX."El degeneracionismo francés - que ejerció cierta influencia sobre la antropologíapositivista italiana, con Lombroso a la cabeza -, estimaba que la herencia era un factorfundamental en la aparición de una amplia gama de seres con trastornos mentales -epilepsia incluida-, alcohólicos, criminales, idiotas, cretinos, maniáticos y enfermos dediverso tipo, que -según manifestaban sus propugnadores- poseían un denominador común:eran personas que arrastraban taras y vicios adquiridos por herencia. A este tipo de herenciase le denominó morbosa o patológica. La degeneración, por tanto pasó a considerarse enciertos medios, un estado patológico hereditario que tendía a la esterilidad y extinción del19 Arendt, H. 1987. p. 252-25320 Arendt. H. 1987. p. 253 (?)
  10. 10. individuo y de sus descendientes, caracterizándose por una serie de estigmas anatómicos,fisiológicos y sociológicos, que incluían tanto el aspecto físico, como el intelectual y moral.La preocupación por la decadencia de la especie se unió en forma explosiva a la idea de laherencia en la Inglaterra de la era industrial. El pensamiento racial en Inglaterra se mostróobsesionado por las teorías de la herencia y su equivalente moderno, la eugenesia. Y estaemergió en el contexto del evolucionismo darwinista.El darwinismo conoció un éxito abrumador porque proporcionó sobre la base de laherencia, las armas ideológicas para la dominación blanca y para la de las clases superiores,aunque su complejidad facilitó su empleo tanto a favor como en contra de la discriminación 21racial.El darwinismo ofreció dos importantes conceptos a la discusión política: la lucha por laexistencia con la afirmación sobre la necesaria y automática "supervivencia de los másaptos" y las posibilidades indefinidas que parecían existir en la evolución del hombre apartir de la vida animal, lo que iniciaría la nueva "ciencia" de la eugenesia.. La eugenesiaprometía superar las inquietantes incertidumbres de la supervivencia según las cuales eraimposible predecir quien resultaría ser el más apto o proporcionar los medios para que lasnaciones llegaran a desarrollar una aptitud permanente. Estas dos corrientes se sumaron alos numerosos esfuerzos intelectuales por transformar al hombre en un dios, sobre una baseestrictamente hereditaria.La eugenesia definida por su creador, Francis Galton, como la "ciencia del mejoramientodel linaje", fue expuesta por primera vez en "Hereditary Talent and Character" (o elHereditary Genius), dos artículos publicados en 1865 en una revista londinense. El nombrede Eugenesia fue propuesto más tarde, en su libro "Inquiries into Human Faculties" (1883).En esta obra dice que su intención es preocuparse de varios aspectos más o menos21 Arendt, op. Cit, p.277.
  11. 11. conectados con el "cultivo de la raza, o, como podríamos llamarlo, con las cuestiones de la 22`eugenesia´, y presentar los resultados de varias de sus propias investigaciones".Galton hizo hincapié en que el deterioro o degeneración de la raza era un problemahereditario y no el producto de condiciones ambientales; de las condiciones de vida,trabajo, vivienda y salud de las clases subalternas hacinadas en las ciudades industrialesinglesas. Sustentó su teoría en el evolucionismo darwinista y en las teorías médicas sobre laherencia,Raquel Alvarez Peláez sintetiza así la concepción galtoniana de la eugenesia: "Las clasesaltas estaban bien dotadas en sus caracteres hereditarios -después genéticos- pero sereproducían poco. Las clases inferiores estaban mal dotadas -por eso eran inferiores- perose reproducían mucho.Esta ciencia se proponía promover la buena crianza a través de la selección artificial de losprogenitores - concebidos como "reproductores" al mismo nivel que las especies animales ylas vegetales-. La selección permitiría la perduración de los especímenes superiores de laespecie humana. A su vez, debía i pedir la sobrevivencia de los seres inferiores y su mreproducción. Por eso consideraban que las medidas de higiene y beneficencia eranartificiales y contraproducentes pues retardaban la "ley natural" de supervivencia que debíaeliminarlos.Ayudado por la estadística, Galton se dedicó a demostrar que, 1) el problema de ladecadencia de la raza era hereditario, 2) que la única solución era el control de losmatrimonios, 3) que había que evitar la reproducción de los individuos negativos para laraza. El proceso de difusión de las ideas eugénicas como tales y su institucionalización nose produjo hasta las primera décadas del siglo XX.Al inicio Galton fue duramente criticado por sus colegas científicos y por gran número demédicos, pero sus ideas fueron adq uiriendo legitimidad, particularmente entre los médicosy científicos de los países industrializados y expansionistas, Gran Bretaña, algunos países22 citado por Alvarez P, R. Op.cit. 1999, p. XXIII
  12. 12. de Europa del norte y América del Norte donde pronto consiguió traducirse en políticaspúblicas radicales 23 como la esterilización de los "inaptos", (las leyes de esterilización delEstado de Indiana de 1907 serán citadas -a favor y en contra- por todos aquellos que enadelante tomen a la eugenesia como tópico). Se asistió a una "biologización" de la moral y la política, se abordaban temas políticos entérminos de biología y zoología. Todos ellos ofrecían nuevos medios de regular lasupervivencia de los más aptos, de acuerdo a los intereses del pueblo inglés. Disraeli yCarlyle personificaban el "genio de la raza" o eran puestos de ejemplos del héroe y el genio.El zoólogo Charles Michel publicó en 1896 "Perspectivas biológicas de nuestra políticaexterior", aunque el más conocido y de mayor impacto fue el libro de Thomas Huxley: "Lalucha por la existencia en la Sociedad Humana" publicado en 1888. Su principal tesis eraque la decadencia de la civilización se produciría si no se controlaba la tasa de natalidad.Thomas Robert Malthus (1766-1834) Primer ensayo sobre el principio de la población(1798) Principio s de Economía política. (1820)Nación como espíritu de la razaLa eugenesia apoyada en ideas médicas y científicas, buscaba producir acciones político-sociales que condujeran a un control de las razas y pueblos para lograr, según el conceptoque cada uno tuviera de ellos, una mejora de la "raza humana" en general y en cada grupode población -llamado frecuentemente raza-. Lo que produjo que la eugenesia estuvieraestrechamente relacionada con sentimientos nacionalistas.La transformación fundamental ocurrida en las teorías racistas hacia fines del siglo, fue eldesplazamiento del concepto de raza desde lo físico y medible hacia lo espiritual y culturalhaciendo confusas las fronteras entre raza, nación y pueblo. Esta modificación se produce afinales del siglo XIX, ba jo el impulso de autores como Ernest Renan, Hippolyte Taine yGustave Le Bon.23 Radicales si consideramos las políticas publicas eugenésicas de las tres primeras décadas del siglo XX yexcluimos las Leyes de 1933 del III Reich en la Alemania nazi.
  13. 13. Ernest Renan (1823-1892) en su "Histoire Generale et Système comparé des Languessemitiques" (1855) sostenía la no existencia de razas físicas sino lingüísticas. La lenguatenía un papel dominante en la formación de una cultura. "Así el idioma pasó a sustituircasi completamente a la raza en la división de los grupos de la humanidad, o más bien lapalabra "raza" cambió de significado. La lengua, la religión, las artes, las costumbres,hicieron que la raza fuese mucho más que la sangre" dice en "Histoire du Peuple d´ Israel".Consideró que, "Desde el punto de vista de las ciencias históricas hay cinco cosas queconstituyen el patrimonio esencial de una raza..../que/ son: una lengua, una literatura,...unareligión, una historia, una civilización .24 25Gustave Le Bon (1841-1931) en "Lois psychologiques de l´evolution des peuples" (1984)se acerca más a Gobineau , en el sentido que considera la acción del medio comototalmente superficial y a que es la raza o la herencia la que lo decide todo.El aporte del positivismo en este contexto resultó fundamental. El positivismo, en particularel pensamiento de Auguste Comte (1798-1857) y Herbert Spencer (1820-1903);proporcionó una visión universalizadora reconocible en el discurso de sociólogos, políticos,antropólogos, criminólogos y médicos-higienistas. Todos ellos iban ataviándose con elropaje aséptico de un saber supuestamente objetivo, verificable, y experimental llamado"cienc ia". El evolucionismo, el positivismo y el darwinismo social, otorgaron una basecientífica al proceso de dominación de la "raza" europea que coincidió con suexpansionismo de fines del siglo XIX . Spencer creía, al igual que Comte, que las nacionesmás capaces de progreso serían las que produjeran una cuota mayor de individuos"superiores". Las "razas inferiores", aunque difícilmente compatibles con el ideario24 Citado por Todorov, op, cit, pp. 169 -17125 La obra de G. Le Bon "Psicología de las multitudes", tuvo impacto directo sobre algunos médicos ypolíticos rioplatenses, el más destacado quizás, el médico argentino José Ramos Mejía, autor de "Lasmultitudes Argentinas (1899). Fue Presidente del Consejo Nacional de Higiene en 1893-1898 y Presidente delConsejo Nacional de Educación. Salud y educación, podrían ser los dos ejes de acción sobre el pueblo, la"multitud", para construir una raza, una nación.
  14. 14. civilizador, podían ser instruidas para labores manuales siempre y cuando fueranmantenidas a distancia del alcohol y otros vicios.Aunque diferentes entre sí, las teorías raciales de amplia difusión en el pensamientooccidental del siglo XIX, coincidían en afirmar la continuidad entre lo físico y lo moral, lodeterminante del grupo sobre el individuo, y afirmaban una jerarquía única de valores,etnocéntricos. Las diferencias raciales eran interpretadas en términos de inferioridad, obarbarie de un lado o superioridad y civilización del otro. Por otra parte los movimientosnacionalistas y el nacionalismo les dieron una fuerte impronta emocional.Sobre este último punto actuó el eugenismo.La " nueva tecnología del sexo" y el control de las poblacionesLa preocupación por la natalidad -es decir por la "población"- emerge inserta en discursosde control de la sexualidad. Más específicamente, siguiendo a Foucault, en "una nuevatecnología del sexo" - un dispositivo discursivo de poder y control- desarrollado en tres ejes:el de la demografía, "cuyo objetivo era la regulación espontánea o controlada de losnacimientos", la pedagogía, cuyo objetivo en este plano era la sexualidad específica delniño y la medicina, cuyo objetivo era la fisiología sexual, especialmente de las mujeres.Por mediación de la medicina, la pedagogía y la economía, se hizo del sexo un asunto laico 26y de Estado.Sobre este fondo puede comprenderse la importancia que adquirió el sexo como engranajedel juego político. Se encontraba en el cruce de dos ejes, por un lado el de las disciplinasdel cuerpo, por el otro el de la regulación de las poblaciones."El sexo es, a un tiempo, acceso a la vida del cuerpo y a la vida de la especie. Es utilizadocomo matriz de las disciplinas y principio de las regulaciones", dice Foucault. Por ello lasexualidad es perseguida hasta en sus más mínimos detalles. "Pero también se convierte en26 Foucault, Historia de la sexualidad. 1987, p. 1 41 y 142.
  15. 15. tema de operacione s políticas, de intervenciones económicas (mediante incitaciones ofrenos a la procreación), de campañas ideológicas de moralización o responsabilización: sela hace valer como índice de fuerza de una sociedad, revelando así tanto su energía políticacomo su vigor biológico. De uno a otro polo de esta tecnología del sexo se escalona todauna serie de tácticas diversas que en proporciones variadas combina el objetivo de las 27disciplinas del cuerpo y el de la regulación de las poblaciones."El control de la natalidad, el "fraude a la procreación", señaló uno de los dominiosprivilegiados de esa nueva tecnología. "...el análisis de la herencia otorgaba al sexo(relaciones sexuales, enfermedades venéreas, alianzas matrimoniales, perversiones) unaposición de "responsabilidad biológica" en lo tocante a la especie: el sexo no solo podíaverse afectado por sus propias enfermedades, sino también, en el caso de no controlarse,trasmitir enfermedades, o bien creárselas a las generaciones futuras: así aparecía en elprincipio de todo un capital patológico de la especie. De ahí el proyecto médico y tambiénpolítico de organizar una administración estatal de los matrimonios, nacimientos ysobrevivencias; el sexo y su fecundidad requieren una gerencia. La medicina de lasperversiones y los programas de eugenesia fueron en la tecnología del sexo las dos 28grandes innovaciones de la segunda mitad del siglo XIX".Estas dos innovaciones se articularon fácilmente pues la teoría de la "degeneración" lespermitía referirse mutuamente una a la otra; explicaba cómo una herencia cargada dediversas enfermedades - orgánicas, funcionales o psíquicas -, producía en definitiva unperverso sexual. Si se buscaba en la genealogía de un exhibicionista o un homosexual, seencontraba un antepasado hemipléjico, un padre tísico o un tío con demencia senil."El conjunto perversión- herencia-degeneración constituyó el sólido núcleo de nuevastecnologías del sexo".2728 Foucault, op. cit. p. 176-177 ibid, pp.143-144
  16. 16. Toda una práctica social, cuya forma exasperada y a la vez coherente fue el racismo deEstado, dio a la tecnología del sexo un poder temible y efectos remotos"29 De ahí laimportancia de los dispositivos de saber y poder sobre el sexo en las cuatro "líneas deataque" sistematizadas por Foucault: sexualización del niño, histerización de la mujer,control de los nacimientos y psiquiatrización de las perversiones.La sexualización del niño y la histerización de la mujer se apoyaron en exigencias deregulación de la especie, de la descendencia, de la salud colectiva,"... la sexualización del niño se llevó a cabo con las forma de una campaña por la salud dela raza (la sexualidad precoz, desde el siglo XVIII hasta fines del XIX, fue presentada comouna amenaza epidémica capaz de comprometer no sólo la futura salud de los adultos sinotambién el porvenir de la sociedad y de la especie entera); la histerización de las mujeres,que exigió una medicalización minuciosa de su cuerpo y su sexo, se llevó a cabo en nombrede la responsabilidad que les cabría respecto de la salud de sus hijos, de la s olidez de lainstitución familiar y de la salvación de la sociedad". En cuanto al control de losnacimientos y la psiquiatrización de las perversiones, actuó la relación inversa: aquí laintervención era de naturaleza regularizadora, pero debía apoyar se en la exigencia dedisciplinas y adiestramientos individuales. " e una manera general, en la unión del D"cuerpo" y la "población" el sexo se convirtió en blanco central para un poderorganizado alrededor de la administración de la vida y no de la amenaza de la muerte." 30La mujer histéricaUn producto de la reclusión en el ámbito privado y la racionalización ideológica quehicieron los médicos uruguayosEl cuerpo médico, en pleno proceso de legitimación, asumió el papel de creador de normasmorales destinadas a los grupos "subalternos": niños, locos y sectores populares. También2930 Foucault, op. cit. p. 144 Foucault, op.cit p. 178
  17. 17. se constituyó en interlocutor privilegiado de ese conjunto de mujeres librepensadoras,anarquistas, feministas o socialistas y de la mujer en general en tanto sector subordinado.En una sociedad crecientemente secularizada, los argumentos religiosos ya no eran eficacespara justificar la inferioridad feme nina. Los médicos fueron portavoces del cambio deactitud en la justificación y racionalización del sexismo. La ginecología, el discurso médicosobre la mujer, la describió como un enfermo en estado natural.En el impulso de conquistar el cuerpo femenino como campo de experimentación médica,instauraron el culto a la invalidez femenina, cuya culminación fue la histeria. Más adelanteayudaron a construir el estereotipo de "madre", como única función verdaderamente"natural" para la mujer.El aburrimiento y el aislamiento en el ámbito doméstico de las mujeres de sectores mediosy medios altos, exacerbó el culto a la hipocondría. En la sociedad occidental, la "invalidezfemenina", cuyos orígenes se remonta a mediados del siglo XIX no desapareció porcomple to hasta principios de la década de 1920.Esta moda no se fundamentó en los riesgos reales que amenazaban a las mujeres, sino quese apoyó en las racionalizaciones de la profesión médica.Cuando la ciencia médica enfrentó los dos "males del siglo", la tuberculosis y la sífilis,visualizó a la mujer como ángel o prostituta, víctima o victimaria. La conexión entre latuberculosis y la innata debilidad femenina se veía confirmada por el hecho de que latuberculosis solía ir acompañada de trastornos emocionales diversos. El comportamientocaracterístico de esta enfermedad se adecuaba perfectamente a la supuesta personalidadfemenina y el aspecto físico se adaptaba muy bien a los cánones de belleza femeninadominantes que probablemente la propia enfermedad contribuyó a crear. La mujertuberculosa no perdía su identidad femenina; al contrario la personificaba. Los ojosbrillantes, la piel transparente y los labios encendidos eran sólo una exageración de labelleza femenina tradicional. No sólo se consideraba enfermizas a las mujeres, sino que laenfermedad misma se consideraba femenina.La culminación del culto a la invalidez femenina en más de un aspecto fue la histeria. La
  18. 18. enfermedad se propagó vertiginosamente aunque casi exclusivamente entre una selectaclientela de las ciudades y de edades comprendidas entre los 15 y los 45 años. El mal notenía ninguna base orgánica demostrable y era totalmente inmune a los tratamientosmédicos. En nuestro medio, el Dr. Bernardo Etchepare dejó constancia de algunostratamientos realizados sobre mujeres "histéricas". José Pedro Barrán (1992) pone de relieve el enfoque que dieron los médicos uruguayos auna neurosis considerada exclusivamente femenina. "Fueron las mujeres histéricas lasdestinatarias "naturales" del poder con valor terapéutico de estos médicos hombres. Elsadismo erotizado del poder del macho científico se combinó con la entrega tambiénerotizada al poder absoluto de éste nuevo padre"31Santín Carlos Rossi, uno de nuestros primeros siquiatras, rastrea en "El criterio fisiológico",obra escrita en 1919, el origen sexual de esa patología femenina: "La opinión que atribuyeorigen sexual a las psico-neurosis es tan antigua como la medicina pues el nombre de lamás dramática de aquellas, la histeria, fue tomada por Hipócrates de su pretendida etiologíauterina". 32La percepción y aún la información de que la histeria podía ser la manifestación de unasexualidad reprimida por la imposición de un doble código moral, uno estricto para lamujer, otro permisivo para el hombre, no llevó sin embargo a que Santín Carlos Rossireconociera en esa desigualdad de roles sexuales una transgresión a las leyes "naturales ybiológicas" que ellos recomendaban respetar.Por el contrario, Rossi buscó justificar esa disparidad de roles al decir que el instinto sexual-o impulso genésico- era mucho más apremiante en el hombre que en la mujer. Resultabaclaro para él que la mujer "sentía menor deseo "que el hombreEstos conceptos fundamentaron el ideal de la mujer candorosa, que manifestaba menor31 Barrán, J.P. en, "Medicina y Sociedad en el Uruguay del Novecientos", 1992, p. 22932 Rossi, S. C. "El criterio fisiológico", Montevideo, 1919, p. 164.
  19. 19. deseo que el hombre, y que aceptaba los avances masculinos solo en función de cumplircon "el mandato biológico" de reproducir la especie.Numerosos productos de la época; novelas, folletines, artículos de divulgación, las propiascanciones de moda, alimentaron el imaginario colectivo sobre la femineidad victimizando alas mujeres, apenas un objeto pasivo del deseo del hombre. Aún una feminista como 33Paulina Luisi, dirá lo mismo: "la madre (es) en el acto concepcional un ser pasivo" Ennuestro folclore ciudadano ha quedado registrada la imagen de "la costurerita que dio elmal paso", la virgen seducida y abandonada; que el poeta Evaristo Carriego ayudó aconstruir.La misoginia o ginofobia se hizo explícita en Mateo Legnani, médico y político batllista,"el criterio único de la mujer /para elegir compañero/ menos inteligente y menos ecuánimeque el hombre, es el de la posición social y la riqueza,/.../ la educación de la mujer es tal,que ...el criterio seleccionador no sabe apreciarlo, es incapaz de sentenciar en bien propio y 34del futuro étnico"Racismo parte 2El problema racial en LatinoaméricaLa palabra "raza" fue un rasgo saliente del vocabulario de la eugenesia en el casolatinoamericano y todos los movimientos eugenésicos estuvieron preocupados porcuestiones raciales, especialmente si estaban relacionados con el sexo y lareproducción. Las razas que preocupaban a los eugenistas (latinos, mulatos,mestizos, judío s, rusos, anglosajones) no eran entidades biológicas preexistentes33 Luisi, P. "Para una mejor descendencia, p. 934 Legnani, "Catecismo de Higiene", Montevideo. 1917, p.118
  20. 20. sino categorías o percepciones creadas a través de trabajos científicos y derelaciones sociales de poder. Es necesario tomar en cuenta cómo los eugenistasdefinieron el elemento racial en sus respectivos países y qué sentido le dieron a la"purificación racial".Brasil, por ejemplo, vio reforzadas sus dudas sobre su identidad por lasinterpretaciones racistas hechas desde el exterior. Sus intelectuales tuvieron queenfrentarse a que el Brasil fuera puesto como ejemplo de la "degeneración"ocurrida en una nación tropical mezclada racialmente.Henry Thomas Buckle, Benjamin Kield, Georges Vacher de Lapouge, Gustave LeBon, y varios darwinistas sociales fueron ampliamente citados por sus teoríassobre la inferioridad del negro, la degeneración del mulato y la decadencia tropical.El conde de Gobineau, que se desempeñó como embajador de Francia en Brasil,opinó que las razas que no eran arias carecían de la base biológica necesariapara "civilizarse".Desde los Estados Unidos el mensaje era el mismo; estos "malos nacimientos" nopodían producir una gran civilización. Los antropólogos señalaban que Américalatina estaba pagando ahora "por su liberalidad racial", y que la cruza "promiscua"que había ocurrido en muchos países latinoamericanos había producido pueblosdegenerados e inestables, incapaces de un desarrollo progresivo.En gran medida las clases educadas de América Latina compartieron esa visiónnegativa de los europeos. Deseaban ser blancos y temían no serlo. Por ello lapromoción de la civilización europea se convirtió a fines del siglo XIX en unapolítica nacional. Los inmigrantes blancos contribuirían al progreso y a mejorar laimagen de cada país latinoamericano como una potencial nación blanca.
  21. 21. Al comienzo del siglo XX la ciencia emergió como un componente crítico de lainterpretación cultural y su racismo se intensificó, en medicina, psiquiatría,biología, antropología y ciencias sociales. En América Latina la ciencia probó seruna espada de dos filos. Por un lado los intelectuales veían a la ciencia como unaherramienta progresista y liberadora para hacer avanzar a sus paísessupuestamente atrasados, y por otro, la ciencia se alió crecientemente con elracismo.La salud pública fue un objetivo político aceptado. El Estado se visualizó como unaliado natural de los médicos. Relacionado estrechamente con las enfermedades,apareció la necesidad de moralizar la familia que parecía estar en riesgo. Larespuesta fue la de sanear y eugenizar la familia.La ciencia se asoció al desarrollo del llamado darwinismo social. Su resultado fueque el evolucionismo fue adoptado por los círculos liberales y radicales más quepor los de derecha, hecho que complejiza la comprensión de la eugenesia latina.Pero el evolucionismo, como el eugenismo, tenía su lado oscuro, llevó aformulaciones racistas y estas formaron parte del bagaje intelectual de los nuevoscírculos científicos. La emergencia de la eugenesia en América Latina, estuvocondicionada por las ideologías raciales de la región y de esa forma la eugenesiase convirtió en una espada de doble filo. Los latinoamericanos se preguntaron sitambién tenían un "espíritu de raza" que los definiera y les diera una identidadcomparable a la de las na ciones europeas. Para los eugenistas una verdaderanación tenía un propósito común, compartía un lenguaje y una cultura y poseíauna población homogénea.Con esos criterios, muchos integrantes de las elites se inclinaron a pensar que lospaíses latinoamericanos aún no eran naciones propiamente dichas. Carecían
  22. 22. especialmente de coherencia biológica, sus pueblos formaban "masas sin raza",heterogeneidades radicales y terribles en lugar de unidades biológicas; a lo sumoeran europeos "mestizados, aindiados, o mulatizados" según la desencantada 35definición del argentino Carlos Octavio Bunge en 1903.En Brasil, desde 1888 -fecha de la abolición de la esclavitud - hasta 1930 en la quese publicó la obra del sociólogo Gilberto Freyre, "Casa Grande e Senzala", laciencia se utilizó para demostrar cómo la "naturaleza" limitaba el progreso y laequidad. Raimundo Nina Rodrígues, el fundador de la nueva antropologíacientífica en Brasil, "As raças humanas y la responsabilidad del Brasil"(1894), creóuna antropología que se centró alrededor del problema de las razas. Sus estudiosrevelaron un país multiracial y heterogéneo que no había forjado un único tipoétnico y cuyo futuro predecible era el de ser étnicamente negro. Euclides DaCunha en su trabajo clásico, "La rebelión de los Canudos", sintetizó las cienciasde la época al argumentar que "la mestización", además de obliterar lascualidades de la raza superior, servía para estimular los atributos de la inferior.El deseo de "imaginar" la nación en términos biológicos, de "purificar" lareproducción de las poblaciones, de regular el flujo de poblaciones a través de lasfronteras nacionales, para definir en nuevos términos quiénes podían pertenecer ala nación y quiénes no, todos esos aspectos de la eugenesia se convirtieron enobjetivos de raza y género y produjeron propuestas intrusivas o prescripcionespara nuevas políticas del estado hacia los individuos. A través de la eugenesia, elgénero y la raza fueron ligadas a las políticas de la identidad nacional. Entre 1920y 1930 este discurso se vinculó crecientemente con el de nación. Si bien se havinculado a la eugenesia con el apogeo del nacionalismo entre las dos guerrasmundiales, la relación de las dimensiones de raza y género, no ha sidosuficientemente destacada.35 Bunge, C.A. (1875-1918) "Nuestra América" (1ª - edición 1903).
  23. 23. Los latinoamericanos agregaron al debate sobre la nación la nueva ciencia de laherencia. La cuestión que se plantearon fue qué parte podía jugar la eugenesia enla creación de una "verdadera" nacionalidad; más allá de los pueblos queconstituían su población, cuáles eran los elementos raciales críticos en sus paísesy cómo podrían ser purificados y homogeneizados. Esta preocupación por lanación, la identidad y la homogeneidad dio unidad al movimiento eugenésico queen su aplicación práctica, en las políticas raciales y de género, tuvo posicionesdiferentes y aún opuestas. Mientras los mejicanos predicaban la hibridación racial,la construcción de una "raza cósmica" propuesta por Vasconcelos, los argentinosse imaginaban como un trozo de la Europa blanca enclavado en el sur delcontinente, y los uruguayos "constataban" que ya eran puramente blancos y queno tenían "el problema del indio". Pero en todos los casos los eugenistas seproponían utilizar la ciencia de la herencia para producir una nación consolidadabiológicamente.Las sociedades de eugenesia se multiplicaron en México, Argentina, Brasil,Uruguay, Chile, Perú y Cuba. Se realizaron Congresos Panamericanos deEugenesia y Homicultura con amplia participación de médicos y reformadoressociales. En los ambientes médicos y políticos circuló un vocabulario específico,hoy en desuso, con términos tales como "nipiología", "biotipología", "homicultura","herencia", "instinto", "raza", que pauta hasta que punto caló hondo estacorriente. La eugenesia impregnó las políticas de población y las de salud.Médicos y juristas latinoamericanos lo graron implantar modificaciones en losCódigos civiles y penales, regular los matrimonios y los nacimientos y crear unanueva normativa destinada a la protección de la infancia -el Código del Niñouruguayo, por ejemplo - que fue presentada y celebrada como "eugénica".Los eugenistas estuvieron "de acuerdo en la necesidad de aplicar un conjunto demedidas, a las que llamaron eugénicas, entre ellas la esterilización de loscriminales y débiles mentales, epilépticos y otros enfermos, la implantación del
  24. 24. certificado médico prenupcial, el control de la inmigración [...], la atención a lamujer embarazada, la protección del niño, y con ello, la creación de diversasinstituciones para el cuidado de éstos y para la difusión y enseñanza de laeugenesia." 36Si obviamos los aspectos extremos de la eugenesia, los contenidos racistas y sulábil fundamentación científica, se puede evaluar su influencia y admitir queadquirió relevancia en su conjunción con la medicina social que propugnabamejoras para la población en muchos de los aspectos ya señalados. Fue bajo lainvocación de la eugenesia que se crearon hospitales, dispensarios, laboratorios,crêches, y Gotas de Leche. A ella se deben leyes que protegieron al niño y a lamujer trabajadora y la promoción de campañas para el mejoramiento de lavivienda y la alimentación de los sectores pobres. Aunque muchos de estos logrosse concretaron gracias a los médicos higienistas, que no siempre coincidían conlas propuestas de los eugenistas.El niño impuro de los "eugenistas cristianos"Los eugenistas visualizaron al niño como el "futuro de la raza" al que eranecesario transformar en su "calidad biológica" y preservar de la contaminación ylas impurezas de las mezclas malas."La vida entera del hombre depende de la manera como sea dirigida su infancia",decía una de las resoluciones del primer Congreso Panamericano del Niñorealizado en Buenos Aires en 1916. Desde principios del siglo XX, inicialmente enEuropa, luego en América, se hizo frecuente la realización de congresosinternacionales para tratar el tema de la infancia. Desde el primer congreso seinvocó a la eugenesia como la herramienta adecuada, estableciéndose la"necesidad de su estudio en un medio heterogéneo de renovación constante". (La36 Alvarez Peláez, R. García Gonzalez, A, 1999. op. cit, p. XXXII
  25. 25. contribución de Paulina Luisi al primer Congreso fue su trabajo: “Algunas ideassobre Eugenia”, publicado como libro en 1918)El segundo Congreso Panamericano del Niño tuvo lugar en Montevideo en 1919 ydurante el desarrollo del tercero en Río de Janeiro en 1922 se resolvió la creaciónde la Oficina Internacional Panamericana del Niño que tuvo sede en Montevideo ypasó a ser eje de del sistema de Congresos Panamericanos sobre la infancia.37 Suprimer director fue Luis Morquio, médico uruguayo de larga trayectoria, fundadorde la Clínica de Niños (hoy Instituto de Pediatría) y de la Sociedad de Pediatría,que tenía además amplia experiencia en la administración del hogar de expósitos,Asilo Dámaso Larrañaga.38 Como presidente del cuarto congreso realizado enSantiago de Chile, en su discurso inaugural sostuvo:"Los congresos son verdaderas cruzadas de redención y solidaridad humana [...]en la defensa de la sociedad para lo más sagrado y lo más ind ispensable: elporvenir de la raza [se debe otorgar el mayor de los cuidados a] los organismosempobrecidos para que no se conviertan más tarde en detritus sociales y serespeligrosos". Atender a los niños era para Morquio "evitar el peso muerto que parauna sociedad significa el permanente huésped del asilo, la cárcel, el hospital, encambio de lo que se puede esperar del niño sano, del hombre honrado". 3937 En agosto de 1925, la citada oficina fue rebautizada como Instituto Internacionalde Protección a la Infancia y hoy se denomina Instituto Interamericano del Niño. Alinaugurarse el Instituto Internacional Americano de protección a la infancia, enMontevideo, se proclamó un decálogo de derechos del Niño del que fue autor elabogado Enrique Rodríguez Fabregat. Estos se podrían resumir en, derecho a lapaternidad, derecho a la vida, a la salud y al desarrollo en general, a la alegría y alamor, a una vida higiénica, a la personalidad, a la cultura, a la consideraciónsocial. En el Primer Congreso Nacional del Niño, Habana 1927, se aprobó porunanimidad la llamada Declaración de la Habana de los Derechos del Niño. En elIV. Congreso Panamericano del Niño, "el uruguayo Berro, estimó inmoral, injusto yantisocial negar el derecho a verificar el estado civil del hijo natural". Grossi Aninat,A, 1941, p. 185.38 Susana Iglesias, Villagra, H. Barrios, L. Un viaje a través de los espejos de los Congresos Panamericanosdel niño" En Unicef, 1994. Derecho a tener derechos, Tomo I, p. 132.39 Citado por Iglesias et alliee op. cit. 1994, p. 134 y 136.
  26. 26. Pero el niño que los médicos y planificadores sociales del período querían"proteger" de los males de la degeneración racial, era una extrapolación idealizadadel infante europeo del norte ya que, "La inmensa mayoría de los que poblabanAmérica eran mestizos y mulatos, negros, hijos de criollos pobres e hijos deinmigrantes pobres venidos del sur de Europa. Este niño real, el niño másnumeroso, era una desgracia a superar. El niño impuro, oscura amenaza,incomprensible desafío, era un objeto de preocupación y de disimulado desprecio.El estado debía cumplir una tarea redentora, que tenía por misión la superación deese niño real, y su sustitución por un niño ideal, cuyo rasgos físicos y culturalesrespondían al modelo embellecido del norte de Europa. La realidad tal cual era, semiraba con los lentes de la ciencia eugénica europea, y se daban por ciertos susfenotipos inventados".40La preocupación por la preservación de la raza se manifestó de diferentes formasen los siguientes encuentros, el de La Habana en 1927, el de Lima en 1930 y el deMéxico en 1935. En este último el médico peruano Carlos Enrique Paz Soldán,presentó una ponencia sobre "Los niños que poblarán la América y su selecciónracial". Paz Soldán de larga trayectoria en el eugenismo latinoamericano -participó en todos los eventos eugénicos de esos años, incluso el inicial de SanPablo (1918), organizado por Renato Kehl-, se alarmaba del peligro querepresentaba Asia para América Latina y decía: "El 4% de los niños que nacenvienen teñidos de amarillo, con ojos oblicuos que mal podrían mirar más tarde elalma de la vieja y romántica urbe, con la misma emoción racial con que nosotros 41la vemos". Como era frecuente se afirmaba que los "otros" -fueran extranjeros,pobres, o proletarios- tenían un índice más alto de natalidad, lo que aumentaba laamenaza.En todos los congresos se reclamaba a los países un Código del Niño. Los temasde legislación sugeridos fueron abandono, adopción, tribunales de menores,40 Iglesias, S. Et alliee, op. cit, p. 143.41 Citado por Iglesias,... sin referencia a documentación, ob,cit. p. 144
  27. 27. corrección y prevención. Toda la normatividad propuesta fue orientada a otorgarun papel primordial al Estado.El Código del Niño uruguayo fue redactado por el médico Roberto Berro queintegró la Comisión de revisión de legislación sobre infancia en calidad dePresidente de la misma. La comisión se completó mayoritariamente con médicos,figuraron: Luis Morquio, Julio Bauzá, José Infantozzi y Víctor Escardó Anaya; aellos se unieron el jurisconsulto Melitón Romero, la abogada y feminista SofíaAlvarez Vignolli de Demicheli, y el profesor Emilio Fournié.Roberto Berro, que fue presidente del Sindicato Médico del Uruguay en 1925, fuenombrado por Gabriel Terra como Ministro de Protección a la Infancia, inclusoantes de que existiera este ministerio pues formó parte de los llamados"Ministerios sin cartera" que eran además de Infancia, el de Trabajo, en el que senombró a Cesar Charlone, y Salud a cargo de Eduardo Blanco Acevedo-.En vísperas de aprobarse el Código del Niño, en marzo de 1934, el médico VíctorEscardó Anaya, integrante de la comisión de revisión de la legislación demenores, reunió en un libro los artículos periodísticos ya pub licados en "El BienPúblico". El prólogo, escrito por su colega y entonces Ministro, Roberto Berro,expresa el agradecimiento al autor por "el nuevo y desinteresado concurso quenos presta, iluminando con amplia claridad la ruta que llevará hasta el éxitodefinitivo a la causa del niño, integralmente buena, eminentemente cristiana." 42Al referirse a la colaboración de la doctora Sofía Alvarez Vignoli de Demichelidestacó Escardó "el concurso invalorable de su criterioso feminismo, de su ampliaversación de abogada y de su sensible corazón de mujer cristiana". Estasacotaciones, a las que se suma que los comentarios al código se publicaran en undiario católico, ponen un acento diferente en este conjunto de portavoces de la42 Escardó y Anaya, V. "Comentando el Proyecto del Código del Niño", Montevideo, marzo de 1934.Prólogo, p. 2.
  28. 28. corriente eugenista. Y dejan abiertos los signos de interrogación sobre una posibleeugenesia de inspiración social cristiana. Aunque la Iglesia Católica se habíapronunciado en 1930, en la encíclica Casti Connubi, condenando la eugenesia, ladoctrina se presentaba lo suficientemente laxa como para poder incluir diferentesversiones, en este caso la destinada a construir el “binomio madre-hijo”, de posibleinspiración mariana. 43Victor Escardó Anaya se había formado como médico puericultor con LuisMorquio, y fue más tarde, como su maestro, director general del InstitutoInteramericano del Niño. Al comentar el capítulo V. del Código del Niño en relacióna la protección prenatal, sostuvo: "Existe una ciencia, la eugenesia, que hadespertado apasionantes polémicas. Su objeto es procurar los medios para que elniño nazca en las mejores condiciones de vida. Hasta aquí, todos estamos deacuerdo. Lo que pueda hacerse por la mejora de la raza, procurando fortificarla, esdigno de la mayor alabanza. Pero varios quieren ir a medidas extremas, contrariasa la naturaleza y a la fisiología, torciendo el curso natural de las cosas. Esosmedios no los admitimos. Y mucho menos cuando ellos son impuestosimpositivamente, contra toda justicia. La eugenesia de nuestro Código, se darácomo consejo y no será, en ningún caso, obligatoria."En ese apartado también relacionaba la protección a la infancia con el rechazo ala “inmigración enferma”: "En el artículo 26, se plantea un problema de vastasproyecciones nacionales, el de la inmigración. Problema que deberá serestudiado, aconsejando los medios más convenientes para la conservación de la43 La historiadora Donna Guy comenta para la Argentina: "Los valores religiosos ocupan , asimismo, un lugarpreponderante en el estudio de la maternidad. Como en la mayoría de las naciones latinoamericanos, lareligión Católica Apostólica Romana era oficialmente reconocida y ejercía una poderosa influencia cultural ylegal en la Argentina. En su primera fase idealizó el celibato, vinculado más con la familia espiritual (Padre,Hijo y Espíritu Santo) que con la familia mundana. Por ese motivo como lo observó Clarissa Atkinson, elconcepto de una maternidad católica se desarrolló tardíamente y a m enudo se centró en la idealización de ladoliente y abnegada Virgen María". Guy, D. "Madres vivas y muertas", op. cit, p. 237. / Atkinson, C. "Theoldest vocation: Christian Motherhood in the Middle Ages. Cornelle Univ. Press, 1991.
  29. 29. raza. Tiempo es ya que terminemos con esta política de puertas abiertas para toda 44clase de enfermos del cuerpo y del espíritu".Roberto Berro presidió la delegación uruguaya a la II Conferencia Panamericanade Eugenesia y Homicultura (Buenos Aires, 1934) acompañado por los médicosVíctor Escardó Anaya y Juan Pou Orfila. Compartió los criterios discriminatoriosexpresados por otros eugenistas latinoamericanos, como los del cubano Ramos,preocupados por la raza del inmigrante que entraba al país. Berro pensaba quedebían ser seleccionados previamente. En su exposición llamó la atención sobrelos artículos de la nueva Constitución uruguaya (1934) que entendía serelacionaban con la eugenesia porque, "obligan no solo a proteger el porvenir de laraza sino a defender al país de alguna agresión de carácter racial que pudiera 45venirle del lado externo" . Para él era necesario reglamentar la entrada y salidade los inmigrantes, pues estos no debían tener defectos físicos, mentales omorales que perjudicaran a la sociedad.Enumeró los artículos que regulaban la protección del niño, la maternidad, losindigentes, la higiene del obrero y la salud pública, la creación de consultoriosmédicos prenupciales, y destacó la ley del 6 de abril de 1934, que promulgaba el"Código del Niño". Berro -como lo había hecho Escardó anteriormente -, subrayóque estas medidas se encaraban con un carácter de consejo, propaganda yestímulo y no de forma coercitiva u obligatoria, pues no se debía restringir lalibertad individual, salvo en los casos en que se pusiera en peligro el "organismosocial". Para Roberto Berro la eugenesia no se limitaba a la herencia, que era unfactor importantísimo, sino que se debía preparar el ambiente para que los hijospudieran desarrollarse en óptimas condiciones. "Si nos detuviéramos demasiadoen los problemas de la herencia, desconociendo todo el poder social que en lostiempos modernos se realiza y que ha de realizarse en favor de las generacionesque nacen y del desarrollo de toda sociedad, nosotros llegaríamos a sustituir enrealidad lo que queremos erigir como una eugenesia legítima y lógica". 4644 Ibidem, p 1345 Actas de la II Conferencia Panamericana de Eugenesia y Homicultura, Buenos Aires, 1934, p. 4846 Ibidem, p. 51

×