La cueva santa ¿iniciación, implantación o adaptación de un culto

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Un trabajo de investigación que aporta nuevas teorías sobre el origen del Santuario de la Cueva Santa, y de cómo surgió la imagen que en él se venera.

Un trabajo de investigación que aporta nuevas teorías sobre el origen del Santuario de la Cueva Santa, y de cómo surgió la imagen que en él se venera.

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  • 1. La Cueva Santa: ¿Iniciación, Implantación o Adaptación de un culto? Jose Ángel Planillo PortolésSeptiembre 2011 Cuadernos de Valldecrist, nº4
  • 2. La Cueva Santa: ¿Iniciación, Implantación o Adaptación de un culto? Jose Ángel Planillo Portolés LA CUEVA SANTA: ¿INICIACIÓN, IMPLANTACIÓN O ADAPTACIÓN DE UN CULTO? El presente artículo es un resumen de un trabajo inédito más desarrollado y documentado El origen de este trabajo no surge desde el desprecio o la idea de desmitificar auna imagen sagrada venerada por miles de fieles, como parece ser la corriente actual demuchos libros y novelas recientes, que tratan sobre los orígenes ocultos del cristianismoy las tramas urdidas por la Iglesia. Tampoco pretendo herir sentimientos o desacreditar anadie como ya he leído por ahí. Más bien al contrario. La imagen de la Virgen de laCueva Santa es a la que más devoción le profeso, y tal vez por eso mismo, muchas delas cosas que leo o escucho me llevan a pensar en ella. Precisamente, la siguiente teoría se concibió tras escuchar una ponencia delprofesor de la Universitat de Valencia Amadeo Serra Desfilis, expuesta en las Jornadasde Estudio sobre la Cartuja de Valldecrist en homenaje al Doctor James Hogg,organizadas por la Asociación Cultural Cartuja de Valldecrist en octubre de 2008, en laque entre otras cosas comentó la piedad e inclinación hacia la Iglesia de Martín I,resaltando la profunda devoción que sentía por la advocación de la Verónica de laVirgen María, que él veneraría como la Purísima Concepción, de la cual procuraballevar siempre una imagen consigo. En este punto, se mostró la imagen de un retabloportátil conservado en el Museo de Bellas Artes San Pío V de Valencia, que se muestraa continuación: El parecido de la imagen del retablo con la que muestra el bajo relieve de laVirgen de la Cueva Santa no pasó desapercibido a más de uno de los allí presentes, ypronto surgió esta pregunta en mi cabeza: ¿De dónde se sacó el modelo cuando se creóel molde para fabricar imágenes de la Virgen? Y a raíz de esta pregunta, la documentación que gentilmente me facilitaron tantoel profesor Amadeo Serra como otras personas, y con mucho tiempo robado a mi mujere hija, se inició este trabajo que el tiempo ha hecho que se ampliase a otras cuestionesrelacionadas también con el entorno en el que se ubica nuestro querido santuario. - Retablo de la Verónica de la Virgen: Características y Autor. El retablo de la Verónica de la Virgen y la Anunciación, según consta en suficha del Museo de Bellas Artes San Pío V de Valencia, es una tabla bifaz pintada segúnla técnica de temple sobre tabla, en los albores del siglo XV, posiblemente entre 1405 y1410, que representa, por un lado, a la Verónica de la Virgen María, y por el otro, laAnunciación.Septiembre 2011 Cuadernos de Valldecrist, nº4
  • 3. La Cueva Santa: ¿Iniciación, Implantación o Adaptación de un culto? Jose Ángel Planillo Portolés La pieza ingresó en el Museo después de la Guerra Civil por el Servicio Militarde Recuperación, procedente al parecer de un particular y con anterioridad de la Cartujade Valldecrist en Altura (Castellón), conservando su marco original dorado, conmoldura en forma de soga, que debió completarse con un pie, como otros ostensoriospediculados del periodo que presentan las verónicas de la Virgen y de Cristo (como laque el rey Martín I regaló a la cofradía de Barcelona). El tema de su autoría es algo máscomplejo, pues aunque son varios los académicosque la atribuyen a Pere Nicolau (documentado enValencia entre 1390-1408), en la ficha del museoconsta como atribuida a Gonçal Peris Sarrià, (c.1380-Valencia, 1451). Esta división de opiniones se debe a labuena y parecida traza de ambos pintores,pioneros del gótico internacional en el Reino deValencia, y que fueron Maestro y Oficial deTaller respectivamente en el obrador de PereNicolau, del cual sería sucesor Gonçal Peris. Retablo Verónica de la Relicario de la Verónica Y es que el obrador de Pere Nicolau, junto Virgen con marco original de María de Martín Icon los talleres del pedrapiquer Pere Balaguer, y pie figurado regalado a Barcelonadel orfebre Bartomeu Coscolla y del pintor PereNicolau fueron los que asumieron gran parte de los encargos realizados por la Iglesia, lamonarquía, la burguesía o por el Concejo de la Ciudad de Valencia, en un periodo detiempo comprendido entre los últimos años del siglo XIV y la mitad del siglo XV, enque tanto el Reino como la Ciudad de Valencia gozaban de un gran auge económico ysocial, y del apoyo de la monarquía aragonesa. En este último aspecto cabe enmarcar el retablo que nos ocupa. Existeconstancia documental del encargo en 1403 al pintor catalán Pere Nicolau de una tablade la Virgen por parte del rey Martín el Humano a través de Francesc Martorell por elprecio de 100 florines de oro para la Cartuja de Valldecrist. Francesc Martorell, que poco después sería nombrado consejero real, era poraquel entonces rector de la Iglesia de Puçol y uno de los engranajes más importantes dela compleja maquinaría artística del Reino de Valencia, por lo que es fácil deducir queconocería de buena mano quienes eran los mejores artesanos del momento. Así pues, siendo un encargo para el rey… ¿No sería lógico pensar que sería PereNicolau quien pintase el retablo? ¿O lo cedería a su principal discípulo, Gonçal Peris,como ocurrió con la construcción de la Iglesia de San Martín, que fue contratada a PereBalaguer, pero que recurrió a su primer oficial, Miguel García? Si bien es cierto que eneste último caso, Pere Balaguer tenía un contrato vigente con la ciudad de Valencia a laque le estaba construyendo la Puerta de Serranos, y que los Jurados protestaron por estadecisión del rey, que tuvo que ceder. Dejamos aquí momentaneamente lo relativo a este retablo, para centrarnos en laprotagonista de esta conferencia. La Virgen de la Cueva Santa.Septiembre 2011 Cuadernos de Valldecrist, nº4
  • 4. La Cueva Santa: ¿Iniciación, Implantación o Adaptación de un culto? Jose Ángel Planillo Portolés - La imagen de Nuestra Señora la Virgen de la Cueva Santa La Virgen de la Cueva Santa tiene su morada en un amplio santuario ubicado a811 metros sobre el nivel del mar y a 12 kilómetros de la Villa de Altura, municipio alque pertenece. El citado santuario se localiza en el interior de una espaciosa sima de 20metros de profundidad, que antaño era conocida por el nombre de Cueva del Latonero,y que era utilizada como refugio por los pastores y caminantes que por allí cruzabandesde Los Serranos al valle del Palancia. La imagen de esta veneradísima Virgen, es un bajo relievede yeso de unos 20 cm. de alto por 10 de ancho aproximadamente,que representa el rostro anciano de la Virgen María con traje deviuda, sobretoca, con el rostro y el cuello descubierto, bajo el cualabrocha el manto. Cuando se indaga sobre el origen de esta imagen, labibliografía y la tradición popular nos llevan a la Cartuja deValldecrist, cuyos moradores las realizaban y repartían a lasgentes, aunque la tradición afirma que era Fray Bonifacio Ferrer,que ingresaría en ella el año 1410, el que deseando glorificar a laSantísima Virgen, ideó propagar su culto por medio de un pequeño relieve de yeso. Según reflejan algunos historiadores, este venerable fraile creó en su celda unmolde que, con la forma de herradura, como su emblema heráldico, rellenaría con yesoblanco para fabricar imágenes que después eran repartidas a los pastores, de manera queestos le dieran culto en sus refugios durante sus ausencias del pueblo, pues su pequeñotamaño permitía llevarlas en el zurrón con comodidad. Uno de aquellos pastores por algún extraño motivo, no se llevó consigo laimagen regalada por el fraile cartujo, quedando allí olvidada en un rincón. Hasta quecasi cien años después (entre 1503 y 1516) otro pastor encontrara la imagen abandonadaque, con posteridad, se llamó Virgen de la Cueva Santa. La trascendencia del hallazgo,seguido de otros portentos atribuidos a la Virgen, fueron atrayendo a muchísimosdevotos de la comarca hasta aquella milagrosa cueva que, en los primeros tiempos,quedaba bajo los cuidados de voluntariosos ermitaños, hasta que finalmente se erigió lacapilla que con el paso del tiempo se transformó en el actual santuario. Este breve resumen, que es lo que siempre hemos escuchado como origen deesta advocación, resulta bastante creíble si se analiza esta historia de manera global,pero si se observa con mayor detenimiento algunos de sus detalles, se pueden encontrarpuntos que no concuerdan del todo con la versión oficial. Y estos son los que les voy air desgranando a continuación, para que ustedes, una vez planteados los interrogantes yla documentación aportada, saquen sus propias conclusiones.Septiembre 2011 Cuadernos de Valldecrist, nº4
  • 5. La Cueva Santa: ¿Iniciación, Implantación o Adaptación de un culto? Jose Ángel Planillo Portolés Para empezar, analizaremos el origen del molde. Es común sentir y admitido porlos historiadores que la imagen de la Cueva Santa fue hecha en la Cartuja de Valldecrist.Este hecho ya lo indicó el primer historiador de la Cueva Santa, el Padre José LaJusticia, el cual afirmaba que, en su tiempo (1664), conservaba “este conventoantiquísimos moldes donde se vaciaron imágenes de yeso” y que él había visto “una[imagen] tan parecida a la que en la Santa Cueva se venera milagrosa, en lasmolduras, facciones y material, que persuade de la semejanza nacieron en un molde”.Continua diciendo que los cartujos de Valldecrist afirmaban “con certidumbre, que estasagrada imagen tuvo el primer origen en su convento, apoyan[dose en] una costumbreantigua de dar a sus pastores imágenes de la Virgen, que les recuerde su devoción, tanpropia y connatural de la Cartuja. [Esta costumbre] no es reciente, sino nacida con lamisma fundación. Parece discurso corriente que por ser esta imagen de yeso, y donacomodado a la pobreza pastoril, es una de las que antiguamente se les dieron”. Resulta curioso que este historiador, casi contemporáneo al tiempo en quesucedieron los sucesos de Isabel Monserrate y su esposo, no atribuya la imagen sagradaa Fray Bonifacio Ferrer y lo retrase hasta la época de la fundación de los cartujos enAltura (1385). Es más, la referencia bibliográfíca más antigua que he hallado hastaahora que menciona a este venerable cartujo como autor de la imagen, la hace el PadrePascual Agramunt, de la Compañía de Jesús, en su Historia de la Cueva Santa escritaen la segunda mitad del siglo XVIII. A partir de esta obra, todos los autores a FrayBonifacio Ferrer como autor material de la imagen, siendo el primero don Pedro Morroen 1906, referente de muchos escritores a lo largo del s. XX. Entonces… ¿a qué manoatribuimos el primer molde? ¿Por influencia de quién se haría? ¿Por qué surge entoncestan tarde la autoría a tan ilustre personaje? Desgraciadamente carezco de respuestasconcretas. También sorprende que toda esta información surja tras el hallazgo de la imagena principios del siglo XVI, cuando desde la supuesta entrega de imágenes de los cartujosa los pastores, hasta el hallazgo de una de estas en una cueva, no se tiene constancia deestas imágenes ni de su culto. Es decir, estamos ante un vacío documental deaproximadamente un siglo (1385-1417 a 1500-1516). Otro dato curioso que se observa en la bibliografía es que durante los primerosaños de culto, en ningún momento se hace mención del nombre o advocación por la quese conocía a la imagen de la Virgen María hallada en su interior y que, incluso tras elhallazgo, no se le denominaría “de la Cueva Santa” desde el primer momento, sinocomo consecuencia de que a ella se le atribuían los diversos acontecimientos ycuraciones que tenían lugar en su morada, y por ello pasó a conocerse tiempo despuéscomo Virgen de la Cueva Santa. Algo parecido comenta al respecto el padre José de La Justicia al decir que“Hallase en [la cueva] una imagen de la Santísima Virgen, tan milagrosa en susprincipios, que el renombre de Santa le sobrevino con la dicha”. Dicho de otra maneraun tanto más apócrifa, que es la cueva y el agua que destilan sus piedras las que recibenel calificativo de santa o milagrosa y, consecuentemente, es a la imagen de la Virgenhallada o colocada en su interior, a quien la gente honra y venera con este nombre paraevitar ser castigados por herejía o superchería. Sobre esto último, Ernesto Bonet apunta que “el renombre de Santa lo tiene lacueva desde 1515 por los milagros ocurridos, pero hasta 1574 estuvo abandonada y aluso de los pastores” y que no es hasta que la “Iglesia se definió, cuando empieza aplasmarse en realidad reconocida aquella devoción pura de las gentes de estas tierras”.Septiembre 2011 Cuadernos de Valldecrist, nº4
  • 6. La Cueva Santa: ¿Iniciación, Implantación o Adaptación de un culto? Jose Ángel Planillo Portolés Este abandono temporal fue debido a los disturbios políticos de la época, comofueron las Guerras de las Germanías de Valencia primero, acaecidas entre 1520 y 1521,y la Rebelión de los Moriscos en la Sierra Espadán entre 1525 y 1526, el culto en laCueva Santa parece quedó relegado a un segundo plano, aunque no olvidado, pues en1550 se celebraría una misa multitudinaria ante 300 personas con motivo de laNatividad de la Virgen. Precisamente, desde ese mismo año de 1550, la Cueva Santa empieza a servisitada especialmente por los moriscos y, como eran mirados con general desafecto,comenzose a sospechar que iban a practicar sin ser vistos sus supersticiones, puesto quela devoción era esencialmente al agua que destilaban las rocas. La preocupación por estehecho es tan notable que el mismo Obispo Salvatierra se hace eco de ella y la denunciacon palabras muy duras, e incluso estuvo a punto de cerrar el culto en la Cueva Santa.Ante esta amenaza, los Jurados de Altura y el tesorero y canónigo de la Catedral deSegorbe, Jerónimo Decho Chiva, natural de Altura, indagaron sobre el tema, einformaron al obispo de que los moriscos solían observar esta costumbre: “Al llegar, bajaban a lo profundo de la cueva, se postraban ante la SagradaImagen con profunda inclinación, bebían agua si la dolencia era interna, o la lavabansi era externa, y la Virgen era tan compasiva con esa confianza que muchas vecesquedaban curados sin más, e incluso más pronto que a los cristianos viejos que a ellaacudían. Por su parte no solían ellos ser ingratos, pues dejaban allí quien su capa ocapote, quien otra parte valiosa del vestido; y las moriscas faldillas, collares, jubones ydijes femeniles que luego iban a parar a la almoneda junto con otras ofrendas. Y nosolo por agradecidos realizaban estas dádivas, sino por temor, pues se cuentan varioscasos de que el no querer reconocer el favor divino, o hurtar alguna de las ofrendasdejadas, solía ocasionar entre ellos algún prodigioso escarmiento, que les llevaba deinmediato a restituir lo que no les pertenecía.” Cabe señalar en este aspecto que la figura de María es probablemente el únicopunto de unión entre el cristianismo y la religión musulmana. En el Islam a la VirgenMaría (Maryam) se la considera ejemplo de mujer virtuosa, llegando a tener tantarelevancia como su hijo Jesús (Isá). Es más, existe una tradición que atribuye a Mahomael dicho de que de las cinco mujeres más destacadas ante Dios, una es María la madrede Jesús, la mujer de las mujeres del paraíso. Pero lo más sorprendente en el caso quenos ocupa es que el Corán reconoce como incuestionable la Inmaculada Concepción,pues el profeta sostiene que a María nunca le tocó el pecado. Así pues, mientras los cristianos discutían entre sí sobre la pureza de María ¿noverían los moriscos la escusa perfecta para, aun siguiendo con sus creencias, demostrarsu veneración por la Imagen de la Inmaculada Concepción de María ante los cristianos,a fin de que los dejaran algo más tranquilos? De esta manera no violarían sus creenciasdemostrando su amor por el Dogma de la Inmaculada. ¿O seguirían practicando losantiguos ritos paganos anteriores al dogma mariano? Este no es un tema baladí, puesto que precisamente es uno de los puntos clavespor las que se inició esta investigación. ¿Bajo qué culto se veneraba esta imagen en susprimeros años? ¿Existía algún culto con anterioridad a la dominación cristiana en estacavidad? Son dos preguntas claves que merecen una explicación muy detallada, y paraque tengan una continuidad temporal, comenzaré por la segunda cuestión, que trata deindagar desde cuándo es la Cueva del Latonero un recinto sagrado.Septiembre 2011 Cuadernos de Valldecrist, nº4
  • 7. La Cueva Santa: ¿Iniciación, Implantación o Adaptación de un culto? Jose Ángel Planillo Portolés - Desde cuándo es la Cueva del Latonero un recinto sagrado. De todo el trabajo realizado, es este apartado el que quizá menor rigor históricotenga debido a la escasa investigación geológica, arqueológica y paleontológica que seha realizado sobre ella, y los muchos usos y reformas que se han realizado en el interiorde la cueva durante la historia reciente. Sin embargo, las peculiaridades y datosexistentes sobre la gruta que acoge el santuario de Nuestra Señora de la Cueva Santa, asícomo los numerosos estudios que varios autores han realizado sobre lugares ycaracterísticas similares a las que se observan en esta cueva, hacen que las teorías que seplantean a continuación a cerca del uso sagrado de esta gruta desde tiempo inmemorialno queden tan alejadas de lo que pudo ser la realidad. Comenzaremos planteando las características de situación y morfología de lascuevas-santuario. Al revisar la ubicación de estas cavidades se observa que, en general,se localizan en lugares aislados y de orografía abrupta, peculiaridades que implicandificultades y peligros para acceder a ellas. Geográficamente se localizan en elperímetro exterior del corredor, pero siempre muy próximas a los pasos naturales quedan acceso a los valles vecinos. Sin embargo, las alturas suelen presentar variacionessignificativas. Así se hallan ubicadas en barrancos, a media altura de laderasmontañosas o en faldas de estribaciones de las sierras, y en ocasiones en la cima de losmontes. Si trasladamos estos datos a la Cueva del Latonero, vemos que se halla en unparaje aislado de la Sierra Calderona, muy próximo al Alto de Montmayor (1015 m),que divide los valles del Palancia y el Turia. Esta particularidad conlleva la existenciade dos vías naturales que por esta zona comunican a la serranía con el valle delPalancia, de la cual nos ha quedado la actual carretera CV-245, y otra vía más antiguaque unía la antigua ciudad íbera de Edeta (Liria), con el camino que desde Saguntumsubía hasta Bilbilis (Calatayud) y Caesaraugusta (Zaragoza), debidamente estudiada poracreditados historiadores. Junto a estos viales, y por ende próximos a la cueva, hay constatados pequeñosyacimientos al aire libre del Bronce e Ibéricos como La Torrecilla, Cucalón, LasDueñas, El Cantal o Salto del Caballo y la Rocha de la Virgen (éste muy próximo alsantuario), junto a otros algo más alejados como Caparrota o la Cueva del Murciélago(utilizada como cueva de enterramiento) que además de tener garantizada la proximidaddel suministro de agua, tenían el control de estas vías.Septiembre 2011 Cuadernos de Valldecrist, nº4
  • 8. La Cueva Santa: ¿Iniciación, Implantación o Adaptación de un culto? Jose Ángel Planillo Portolés La cueva del Latonero podría ser pues, el lugar de culto o de reunión de loshabitantes de estos poblados próximos relativamente estables, en el que se celebraríanmúltiples actividades. Pero… ¿A quién venerarían en ella? Si tenemos en cuenta laveneración a Isis existente en la Edetania (pues hay constancia de culto a ella enSagunto, Liria y Valencia)… ¿Pudo ser la cueva del Latonero un lugar de culto de estadeidad? Cabe indicar en este punto, y muy brevemente, que el culto a la Madre-Tierra,tradicional en estas tierras en aquel periodo, evolucionó a medida que otras culturasinvadieron estos territorios. Así, con el tiempo, la iconografía de la Madre-Tierra fueabsorbida por la Isis Augustea romana, una diosa madre representante de la vida y lamuerte venerada por los romanos. Pero con la cristianización del imperio romano porparte de Constantino, algunos dioses paganos fueron cristianizados, como es el caso deIsis, cuyo culto fue adaptado por los primeros cristianos por el de la Virgen María. Elhistoriador Will Durant escribió que "los primeros cristianos a veces rendían honoresa las estatuas de Isis amamantando al niño Horus, viendo en ello un rito antiguo ynoble acerca como por medio de la mujer (es decir, el principio femenino), se crearontodas las cosas, que finalmente se convirtió en la Madre de Dios.". El punto de inflexión en esta transición divina se produjo tras el Concilio deÉfeso (431 d.C), en el que se considera por primera vez a María como Madre de Dios,y eso para el pueblo supone una forma de no abandonar el culto a sus diosas, a las queúnicamente se les cambia el nombre. Isis, Madre de un Dios, pasaba de un plumazo aser la Virgen María, Madre de Dios. De esta manera se perpetúo la imagen y laapariencia, así como las funciones maternal, proteccionista, y el concepto de creación,fertilidad y protección primigenias. También muchos de los antiguos títulos de lasmadres-diosas, pasaron a María: “Reina de los Cielos “, “Inmaculada” o “Madre deDios” entre otros, equiparándose en cierto modo el culto mariano al de una diosa, a laque se le han levantado iglesias, catedrales, santuarios y monumentos en su honra. A tenor de lo visto hasta el momento… ¿Será el actual Santuario de la CuevaSanta la evolución de uno de aquellos lugares de culto levantados por el hombre enhonor a la Madre Tierra, adoptado por la Iglesia para transformarlo en un centro dedevoción mariano? Desde luego es complicada la respuesta, pero dejamos abierta estanueva línea de investigaciónSeptiembre 2011 Cuadernos de Valldecrist, nº4
  • 9. La Cueva Santa: ¿Iniciación, Implantación o Adaptación de un culto? Jose Ángel Planillo Portolés Volviendo a las cuevas-santuario, es generalizado que además de la dificultad desus accesos, que varían según sea su ubicación, sus trazados interiores, producto deprocesos cársticos, presenten recorridos verdaderamente complicados, en los que esfácil perderse. (Estos pueden comenzar en un vestíbulo a veces muy grande, seguidos deuno o más corredores y galerías laberínticas que suelen terminar en otras salas, enocasiones de gran tamaño. Morfológicamente, son cavidades de tamaños considerables,con salas amplias y habitables vinculadas a las posibilidades económicas del entorno,bien sea la explotación de recursos forestales, agrícolas, cinegéticos o pastoriles. Noobstante, su ubicación geográfica hace complicado establecer un uso habitacional demanera continuada. Observemos ahora estas referencias en la Cueva del Latonero, que la tradiciónmuestra como lugar de refugio y abrevadero por los pastores de la zona, por lo que seobserva su aprovechamiento para los recursos económicos. En cuanto a su acceso, laboca de entrada se localiza en la ladera de la Loma del Caballón, a medio camino entrela cima y el barranco de Magaña, por lo que su acceso no presenta gran dificultad. Noobstante, el acceso vigente no ha sido siempre el mismo, como tampoco lo es elemplazamiento de la capilla actual. José de la Justicia refleja en su libro, que en 1645 el obispo de Segorbe, FrayDiego Serrano, ordenaría durante una visita al santuario trasladar el originario lugar deculto al actual emplazamiento, debido a “muchas y graves razones” y a pesar de obviarcon ello la “aparición y milagro que obró la Virgen en la erección de la capillaantigua”. Sin embargo, si tan graves eran aquellas razones ¿por qué entonces no lasexpone y únicamente da fatuas explicaciones? ¿Serían esas razones evidencias deantiguos credos en la zona de culto originaria, que convendría borrar de la memoriacolectiva? En este sentido cabe resaltar la ficha que sobre la Cueva del Latoneromuestra la web de la Consellería de Territorio y Vivienda, en la que se lee: “Arq. e Hist.: Santuario medieval, frecuentado por musulmanes, y después porlos moriscos hasta finales del siglo XVI. Después de las Germanías se convierte enSantuario cristiano, tras el hallazgo de la imagen de la Virgen. Ha sido y es lugartradicional de romerías desde los pueblos de la comarca, y objeto de rogativas ennumerosas ocasiones. Hacia 1860 se suprimieron las estalactitas de la sala “para suregularización”. En 1955 Pio XII declaró a Nuestra Señora de la Cueva Santa comopatrona de las sociedades espeleológicas de España.” Como se observa, si la cueva ya era frecuentada antes del culto cristiano ¿quénos impide pensar que con anterioridad no fuese ya utilizada por las culturas anteriores? En cuanto a lo intrincado de su topografía interior, además de los recientesplanos realizados en 2007 por el Grupo Espeleológico La Senyera de Valencia, nos dacuenta de ello también José de la Justicia, que nos narra: “En la parte que mira desde eloriente al septentrión, dan lóbrega entrada a la curiosidad muchas grutas, queextienden la cueva lo que se alarga la montaña. Entraron por una dos curiosos hacia laparte de oriente y hallaron el ocaso de su vida: perdíanse sin duda en el oscurolaberinto con que la principal se divertía a varias calles en sus principios y se enredacon muchas en el medio. Esta desgracia con otras más antiguas obligó a cerrar todaslas bocas para evitar otras mayores. Era menester mucha cautela para no perderse enlas varias profundidades que minan este monte y que esconde en su interiorcuriosidades raras”.Septiembre 2011 Cuadernos de Valldecrist, nº4
  • 10. La Cueva Santa: ¿Iniciación, Implantación o Adaptación de un culto? Jose Ángel Planillo Portolés Vistos todos estos antecedentes, se puede observar que no sería del tododesconsiderado imaginar la posibilidad que esta cueva ya fuera utilizada por nuestrosantepasados como cueva-santuario. Pero ¿por qué esta obstinación en esta posibilidad? Ya saben que muchas culturas prehistóricas, como las comprendidas desde elPaleolítico a la Edad del Bronce, y en cierto modo también la ibérica, tendían a atribuirun carácter sagrado a las fuerzas cósmicas (Sol, Luna, Fuego, Agua, Aire, Cielo, Tierra,Bosques...) tomando ante ellos una actitud reverencial, al reconocer que de ellosdependía la vida. Y uno de los lugares donde se les rendía culto eran las cuevas, porformar parte de las entrañas de la Madre-Tierra. Pero no cualquier tipo de cueva, comoya se ha visto. El antropólogo e historiador austriaco Hans Bierdermann, autor de innumerablesobras de investigación sobre el simbolismo mágico de las grutas refiere al respecto que“Las cuevas mágicas son como puertas misteriosas a un mundo subterráneo, muchasveces llenas de extrañas concreciones calcáreas, y objeto de muchos cultos, mitos yleyendas. Son los santuarios más antiguos de la humanidad, provistos de pinturas,grabados o esculturas. No son aptos para habitar, sino para lugares de culto. Amenudo se las considera como lugares de nacimiento de dioses y héroes, comoresidencia de síbilas pronosticadoras y de eremitas. Desde los comienzos de laspoblaciones humanas, las cuevas fueron escenarios del mundo simbólico, religioso ytelúrico, relacionado con la tierra y el mundo subterráneo, como lugar de toma decontacto con las fuerzas y poderes de las profundidades que más tarde emergen a laluz. Algunas de ellas son utilizadas desde tiempos prehistóricos para fines rituales, y enellas se han hallado vasijas de sacrificios para los dioses, como pueden ser los de laslluvias, o más frecuentemente, el culto a la Madre Naturaleza.” Y es que tanto el agua y la lluvia, para aquellos pueblos recolectores y agrícolas,era considerada como “vida caída del cielo o surgida de la Madre-Tierra”, pues de laTierra también mana la vida. Por ello, cuando en una cueva tenía su nacimiento unmanantial, se convertía en un templo natural único, en el que dar culto tanto a los diosesque moraban en la tierra como a los del agua. Y si además las aguas de este manantialtenían poderes curativos como consecuencia de su contenido en minerales, la cuevadirectamente se convertía en una gruta sagrada, donde venerar aquellas aguas. El escritor y antropólogo Juan G. Atienza precisa sobre las aguas sagradas queno lo son “solo porque eventualmente curan, sino porque son portadoras de la esenciaque el hombre quiere buscar en la entraña de esa Tierra que le proporciona las señalesde la transcendencia buscada. Núcleo mágico y manantial son fenómenos que vanunidos de modo casi inalterable. Junto a la fuente se edifica el santuario o simplementese instala el ara votiva, y todo acto religioso que se lleva a cabo en este enclavesantificado está referido a la virtud física o metafísica del manantial y al simbolismoque lo gobierna y lo define, que tiende siempre a identificarlo con su significacióngraálica de continente y transportador del conocimiento supremo”. Llegados a este punto, cabe empezar a analizar qué relación tiene todo lo expuesto con la Cueva del Latonero.Y precisamente la primera referencia nos la ofrece este antropólogo valenciano quien toma el Santuario de la Cueva Santa como ejemplo de una gruta con aguas purificadoras, relacionándola con la curación de Juan Monserrate en 1575, que sanó de la lepra que padecía gracias a los lavados purificadores de sus llagas con el agua que destilaba la santa cueva.Septiembre 2011 Cuadernos de Valldecrist, nº4
  • 11. La Cueva Santa: ¿Iniciación, Implantación o Adaptación de un culto? Jose Ángel Planillo Portolés También el último milagro ocurrido en el santuario en 1997 (en proceso deestudio por la iglesia) tiene que ver con el agua destilada en la cueva, pues fue esta lautilizada por Josefa Alapont para curar la artrosis y párkinson que padecía. Obviamente,estos son el primero y el último de los muchos milagros que se le atribuyen a la Virgende la Cueva Santa y a las aguas que en su morada caen. Pero observando los escritosque sobre la Cueva nos han llegado, se descubren más detalles en los que el agua esprotagonista y se manifiesta de nuevo la admiración por ella. El propio José de la Justicia nos deja el más sorprendente comentario sobre lasmilagrosas propiedades de las aguas de la cueva: “A toda la bóveda de la capilla ysacristía cubre tejado, para defender la humedad y recoger el agua que destila de lospeñascos, licor saludable y milagroso con que curan innumerables enfermos”. Llama laatención semejante afirmación escrita por este jesuita si con ello trata de “sacralizar”todos los vestigios paganos que existieran en la memoria colectiva. Pero sin pretenderpolemizar en el tema, un comentario de este tipo manifiesta claramente uno de losporqués de la elección de esta gruta como un lugar sagrado. El mismo autor nos deja entrever otra muestra de la importancia de las aguas enla cueva al narrar que de penetrar por las galerías de la gruta “cortaba los pasos unalaguna a los que se empañaban en la entrada, y escuchaban a buen trecho un arroyo,que con violenta y ruidosa corriente se precipitaba”. Este texto da una referencia claraa un manantial que brota de las entrañas de la gruta, o lo que es lo mismo, otra muestramás de las particularidades que determinan la elección de una cueva-santuario. No quedan ahí las rarezas del interior de la cueva según este religioso ehistoriador, que nos relata la existencia de rocas con similitudes humanas vistas porpersonas que lograron internarse por sus entrañas antes de ser cerradas: “Encontrabanen cierta estancia, que hace sala anchurosa, una mesa, a que están sentados variospersonajes de piedra en forma de convite. Vieron otros que en una tarima guijarreñayace un cuerpo entero de la misma materia, que estirando la cabeza en un brazo,señala con la otra mano una calavera, a quien contempla atentamente.” ¿Serían estas extrañas formas las veneradas por nuestros ancestros como tallassagradas? ¿Son invenciones del autor para tratar de sacralizar imágenes consideradasheréticas por la iglesia? En este aspecto cabe fijarse en otras cuevas-santuario cercanas a la que nosocupa, estas así consideradas por los arqueólogos que las han estudiado, donde tambiénexisten imágenes en su interior que podrían identificarse con formas humanas osagradas, según se quiera ver. Estas cuevas son las de Cerdaña (Caudiel) y la CuevaMoma (Pavías), ubicadas en la propia comarca del Alto Palancia. La conocida como Cueva de Cerdaña, de gran interés y valor paraespeleólogos, exploradores y excursionistas, presenta una gran sala descendente de unos2000 m2 de superficie, en la que abundan los bloques y formaciones estalagmíticas. Enlas diferentes actuaciones arqueológicas realizadas en su interior, han salido a la luznumerosos restos de fauna y numerosos vasitos caliciformes de época ibérica, de los quese dedujo que la cueva fue utilizada como lugar de hábitat prolongado y estable desde laEdad del Bronce hasta la época ibérica, momento en que adquiriría la condición decueva-santuario.Septiembre 2011 Cuadernos de Valldecrist, nº4
  • 12. La Cueva Santa: ¿Iniciación, Implantación o Adaptación de un culto? Jose Ángel Planillo Portolés Diferente suerte ha corrido la otra cueva-santuario, la Cueva Moma, de la quealgunas fuentes consultadas comentan que también fue una cueva de culto de la épocadel Bronce e Ibérica a tenor de la cantidad de ofrendas encontradas de estos periodos, ya una figura esculpida en piedra que existía en su interior que fue demolida por laInquisición en el siglo XVI o XVII, porque el pueblo seguía venerándola desde épocasinmemoriales. Desgraciadamente, su utilización como cantera para la extracción depiedra destruyó muchos de aquellos restos, pero no la memoria colectiva, que mantieneen el recuerdo el que sus antepasados fueran a venerar a la Moma, que según elDiccionario de la Lengua Valenciana editado por la Generalitat Valenciana, estetopónimo significa, entre otras cosas: “Figura simbólica que representaba la GraciaDivina o la Salud.”. También los vecinos de Matet comentan que “Moma” significamujer y “momo”, hombre. ¿Estaríamos pues ante una evocación de un culto anterior?Dejo esta vía abierta debido a su compleja respuesta, y prosigo con la evolución delculto en la Cueva del Latonero, examinando con detenimiento los primeros años delculto a la Virgen María para tratar de aclarar bajo qué advocación se inició este. Para aclarar esta cuestión cabe fijarse en la época en que surge esta devoción. Afinales del siglo XIV el dogma de la Inmaculada Concepción de María era una de lascuestiones doctrinales más polémicas del momento, enfrentando a diferentes sectores dela iglesia, universidades y teólogos a cerca del momento en que la Virgen quedó exenta. Entre los principales defensores de esta advocación mariana se encontraban losreyes de la Corona de Aragón, que ya en 1333 promoverían la fundación de la Cofradíade la Purísima Concepción de Barcelona, y abogarían por fomentar esta devoción y suculto por todo el reino. Entre los miembros que más destacarían por promover el culto e incentivar lacreación de nuevas cofradías en otras ciudades del reino cabría colocar a Martín ElHumano o el Eclesiastico, como también era conocido en la época por su marcadainclinación religiosa. Este monarca también reguló los actos para su celebración festivamediante procesiones y otras manifestaciones religiosas, como las que se organizaron enBarcelona en 1397 y años más tarde en Valencia, regalando el propio monarca lasimágenes-iconos de la Santa Faz Mariana, de manera que estas fiestas y actos seequipararan a las grandes festividades marianas del calendario litúrgico, y en unreferente en toda Europa.Septiembre 2011 Cuadernos de Valldecrist, nº4
  • 13. La Cueva Santa: ¿Iniciación, Implantación o Adaptación de un culto? Jose Ángel Planillo Portolés Y esta importancia será mayor debido a que en esta época aún no existía unaiconografía concreta de la Purísima como sucedería a partir de bien entrado el sigloXVI. Tras el regalo de Martín el Humano a Barcelona del citado relicario en 1397,donde la Virgen aparece ligeramente inclinada hacia su derecha, vestida con una túnicay un doble velo que le cubre la cabeza dejando ver sólo la cara y el cuello, comenzarona proliferar este tipo de imagenes, ya fuesen en forma de pequeños retablos o bien enrelicarios, por todo el reino, apreciandose su huella en tablas como la de la Virgen de laLuz de Navajas, la de la Estrella de Gilet, que en su día también estuvo en Valldecrist,la Mare de Deu del Miracle de Concentaina, o con la que se ha iniciado la conferencia,la Verónica expuesta en el Museo de Bellas Artes de Valencia, regalado por Martín I aValldecrist en 1405. He aquí entonces de nuevo la pregunta: ¿En qué modelo se fijaron los cartujoscuando crearon el molde para fabricar imágenes de la Virgen? ¿Bajo qué nombrepensaban que se veneraría aquella imagen? Profundicemos más en este tema. Las verónicas catalano-valencianas presentan un tipo particular de imagenmariana que rompe con el que era el prototipo medieval más común, los denominadosretratos de San Lucas, al que pertenecería el relicario catalán. Estas verónicasvalencianas ) muestran la cabeza de María inclinada ligeramente hacia la izquierda, sinhijo y sin llegar a mostrar las manos. Por lo que respecta a la cronología de las piezas,todas ellas comprenden entre 1397 y 1414, es decir, el lapso de tiempo correspondienteal reinado de Martín I el Humano y años inmediatos a su muerte, confirmando que fuedurante su gobierno cuando cabría emplazar la primera gran difusión de las Verónicas,dada su afición a regalar imágenes.Septiembre 2011 Cuadernos de Valldecrist, nº4
  • 14. La Cueva Santa: ¿Iniciación, Implantación o Adaptación de un culto? Jose Ángel Planillo Portolés El valor de estas imágenes era el de situar al espectador delante del que seconsideraba un vera iconna, es decir, un retrato real de Cristo o de la Madre de Dios; yal colocarse dentro de relicarios confeccionados expresamente para custodiar estasimágenes, se convertían en imágenes devocionales aptas para la veneración de los fieles,ya fuese en procesiones o colocadas sobre el altar. Algunas de estas verónicas se conservaban en monasterios como la Cartuja deValldemosa o la de Valldecrist. En el caso de la Cartuja de Valldecrist, se tiene noticiade la veneración de un relicario con una Santa Faz de María, gracias a la descripción enel año 1658 realizada por un monje converso, que se refería a este como:Relicario: primeramente se venera, en el Altar portátil de nuestro rey D. Martín, que esde alzada de palma y medio de altitud lo mismo poco más o menos, y en él está pintada,en tabla, una imagen de Nuestra Señora María Santísima, primorosamente, de quienera devotísimo nuestro rey; copia de la que pintó San Lucas, que se venera en Roma. Esta descripción, pertenece a la que se ha identificado con la verónicaconservada en el Museo de Bellas Artes San Pío V de Valencia. Así pues, vista la profunda devoción de Martín el Humano por esta advocaciónmariana, ¿no sería propio de él ensalzarla o intentar introducirla en los monasterioscartujos fundados por él? ¿Y que mejor manera de fomentar su culto que encargarle alos monjes de Valldecrist, su primera fundación, y en la que pasaría algunastemporadas, que elaboraran una imagen para que la distribuyeran entre sus vasallos paraque la pudieran venerar? Aunque se sabe que esta tradición de culto y procesiones a la Purísima con lacontinuaría hasta al menos la muerte de este monarca, se tienen pocas noticias de lacontinuidad tras la muerte del soberano. Pero este hecho no se debe al desinterés de sussucesores, que hasta el reinado de Fernando el Católico siguieron apoyando el Dogmade la Inmaculada, si no más bien por el cambio de tendencia iconográfico a la hora derepresentar esta advocación, surgido tras el Concilio de Trento. A partir de 1625 las imágenes que se veneraban de la Virgen de la Inmaculadamostraban los atributos característicos de la mujer apocalíptica, siendo ya lo que es elprototipo habitual de la Purísima del siglo XVII, en la que la imagen de la Virgen sueleaparecer sobre una media luna (por ejemplo, la Purísima de Sot de Ferrer), y con la frase“Ave María gratia plena Dominus”, como aparecen en las verónicas de Tortosa,Gerona, Monzón o la que nos ocupa del Museo San Pío V de Valencia, en su parteposterior.Septiembre 2011 Cuadernos de Valldecrist, nº4
  • 15. La Cueva Santa: ¿Iniciación, Implantación o Adaptación de un culto? Jose Ángel Planillo Portolés Llegados a este punto, cabe preguntarse: ¿Realmente encargó Martín a loscartujos la propagación de su devoción por la Inmaculada a sus súbditos? ¿Le hicieronestos caso? ¿Qué relación guarda todo lo anterior y el culto por la Purísima con laVirgen de la Cueva Santa? ¿Cómo surge la devoción por esta advocación mariana? Retomaremos en este momento la cronología histórica del Santuario de la CuevaSanta, para dar respuestas a estas preguntas. Así pues, partiremos en el momento en elque el culto de masas y renovado fervor hacia esta imagen renacía a raíz del sucesoocurrido al matrimonio jericano formado por Isabel Martínez y Juan Monserrate, que enel año 1574 llegan a esta cueva buscando la morada de una imagen de la Virgen queobraba milagros a los más necesitados, para rogarle la curación para su marido, quepadecía la lepra. La sanación de Juan, los insólitos sucesos acontecidos que atestiguan lacuración, y el tesón insatisfecho de Isabel por llevarse laimagen de la Virgen a su casa, darían pie a que las autoridadesciviles y eclesiásticas comenzaran a tomar interés por la mejoray gestión de la cueva, y motivar a la feligresía una devociónhacia la Virgen, para que renovase su fe y pudiera olvidar lascalamidades de los últimos tiempos. Y también sería desdeaquel momento, según la tradición y algunos historiadores,cuando la Virgen ya comenzó a ser conocida por todos como deNuestra Señora de la Cueva Santa, aunque según esta teoría, laantigua advocación todavía no debió ser olvidadas en algunosámbitos. Tras estos sucesos, los primeros en manifestar el interés por el cuidado y gestióndel santuario fueron los jericanos que, como consecuencia de este extraordinario hechoacaecido a dos de sus vecinos, sintieron fervientes deseos de mejorar el estado de lacueva. Pero al estar en tierras de Altura no podían hacer nada sin mediar elconsentimiento de los Señores de la Baronía, es decir, de los monjes de Valldecrist. Para ello las autoridades jericanas mandaron a la Villa de Altura a un emisariopara que hiciese de intermediario ante los cartujos. Aquí las fuentes se contradicen enalgunos detalles, pero resumiendo diremos que los cartujos delegarían en los Jurados deAltura para que comenzasen a preocuparse por el cuidado del santuario. Una persona que sí se preocupó por el cuidado y mejora del santuario a nivelpersonal fue el canónigo ya citado Jerónimo Decho, que además era hermano de losdueños de las tierras en las que se hallaba la cueva (Alejo y Melchor Decho), arguyendoeste asunto para obtener el derecho a imponerse. Lo primero que haría sería colocar unareja de madera para impedir la entrada a los rebaños y pastores; luego mandaría que searreglara la primitiva capilla (consistente en dos paredes, sin techo) y se colocase en lanueva un altar en el que él mismo pudiese decir la misa (1581). Estas modificacionespermitirían que la cueva fuese más visitada, encargándose entonces el Vicario de Altura,D. Juan Valero, religioso afecto a Valldecrist, de fomentar la devoción a la Virgen de laCueva Santa. También sería el canónigo Decho, quien trataría de subsanar el problema de laimagen deteriorada que se conservaba en la cueva. Para ello parece que acordó con elVicario de Altura el solicitar al prior de Valldecrist una nueva imagen de alabastro quese veneraba en la Capilla de San Martín de la Cartuja, el cual accedería gustoso a talsolicitud, aunque desde entonces, los cartujos se interesarían más por el nuevo lugar deculto.Septiembre 2011 Cuadernos de Valldecrist, nº4
  • 16. La Cueva Santa: ¿Iniciación, Implantación o Adaptación de un culto? Jose Ángel Planillo Portolés El traslado de la imagen que hoy conocemos como La Primitiva, fue presididopor el propio canónigo y el Padre Gerónimo Caudete, y acompañado por numerososfeligreses residentes en su mayoría de Altura y Jérica. Se colocaría esta en lugarprincipal, existiendo desde entonces dos imágenes en el santuario, la de yeso y la dealabastro. Y para que pudieran decir misa quienes quisieran, el propio canónigo subióde la sacristía de Altura los ornamentos litúrgicos necesarios para ello, y también sesolicitó a Valldecrist un cáliz de poco valor para evitar que fuera hurtado, hasta que conlas limosnas se adquiriese otro de mayor calidad. Sobre las consecuencias de la existencia de dos imágenes en el santuario, y eldebate que se suscitó sobre cuál de ellas es más antigua (debate que todavía en nuestrostiempos hay quienes se empeñan en mantener), cabe decir que lo cierto y probado esque fue la de yeso la que apareció en los primeros años del siglo XVI en la cueva, antela que se obró el milagro de la curación del leproso y demás portentos; mientras que lade alabastro la llevaron los ya citados Jerónimo Decho y Juan Valero tras ser cedida porlos cartujos. Y en cuanto al calificativo de “Primitiva”, el Obispo Aguilar nos dice:“¿Por qué se llama La Primitiva? Quizá porque los monjes la tenían en la Capilla deSan Martín, que llamaban La Primitiva, esto es, la primera iglesia del monasterio,siendo fácil que llamasen también primitivas las imágenes que dejaron en ella alconstruir la Iglesia nueva. Quizá se llamó la Imagen primitiva porque fue la primeraque recibió culto público y ordenado, estando, en lugar preferente, en la ermita (de laCueva Santa) cuando intervino la autoridad eclesiástica”. Como se observa, el mantenimiento del santuario estaba bajo el contro de bien elprior de Valldecrist, que delegaría este asunto en los Jurados y el Vicario de Altura,pero en nombre de la Cartuja; bien al canónigo Decho, que está siempre detrás de todo,y utilizaría su influencia en conseguir que su hermano Alejo Decho, dueño de las tierras,fuera nombrado por el Consejo de la Villa de Altura como administrador del santuario,aunque fuera con cargo anual y no renovable. Pero el asunto se complicaría tras el cese del vicario de Altura, Juan Valero,cuando su sucesor, Mosén Vicente Morell, que decidió que, aunque con la colaboraciónde los Jurados de Altura, la administración de la cueva no la llevaría en representaciónde Valldecrist, sino como propia, dando entrada al Obispo de Segorbe, don Martín deSalvatierra, para que visitase el santuario como si de una ermita de la parroquia setratara. Esta decisión sería la que colmó el vaso de la paciencia de los frailes ydesencadenaría el conflicto que posteriormente tuvo lugar entre la cartuja y la diócesispor los derechos de administración del santuario. Los cartujos trataron hacer valer entonces su soberanía sobre la cueva comoSeñores de la Villa de Altura y su término, dado que ese Señorío lo ostentaba el Prior deValldecrist, en aquel momento Fray Juan Sangenís, y entendiendo que tanto lasautoridades civiles como el clero alturano se habían excedido en las tareasencomendadas, el monasterio tomaría desde entonces la completa jurisdicción sobre elsantuario, al cual subirían en 1592 para hacerse cargo de éste por la fuerza, colocaríanlas armas del monasterio en las puertas de la iglesia y de la Casa Alta del santuario yexpulsarían a los empleados designados por los Jurados de Altura, poniendo en su lugara un religioso lego profeso de la cartuja. Pero todos estos hechos ya quedan fuera de la teoría aquí tratada, remitiendo aquienes quieran saber más sobre el proceso a consultar las obras de Vicente SimónAznar, del Obispo Aguilar o de Eduardo Corredera. Sin embargo, queda un detalle enesta historia que creo les aclarará algún interrogante más de esta teoría.Septiembre 2011 Cuadernos de Valldecrist, nº4
  • 17. La Cueva Santa: ¿Iniciación, Implantación o Adaptación de un culto? Jose Ángel Planillo Portolés Escisión definitiva del culto a la Virgen en dos advocaciones: Virgen de la Cueva Santa – Inmaculada Concepción Es muy curioso que tras la toma de posesión forzosa del Santuario de la CuevaSanta por los cartujos en 1592, se comenzase a construir en Altura en 1595 una ermitaen honor de la Inmaculada Concepción junto al Camino Viejo de Segorbe a Altura, quecuriosamente sería fundada por el mismo canónigo Jerónimo Decho. Llama la atención la etimología de la partida en la que se encuentra esta ermita,“La Jarea”, que según Natividad Nebot procede de la voz del árabe vulgar [sari´a] quesignifica “oratorio situado en las afueras de una población en la que se celebranrogativas y otras fiestas religiosas”. Desconozco si ya existiría alguna edificación en ellugar o la voz se derivaría tras la construcción de la ermita por la influencia de losmoriscos de la villa. Lo cierto es que esta ermita se alza justo cuando a la imagenaparecida en la Cueva del Latonero empieza a conocerse como Virgen de la CuevaSanta y más de 200 años antes de la proclamación del Dogma de la Inmaculada, quetendría lugar en 1854. Ante todo ello, cabe preguntase ¿en qué pensaba el canónigo Decho al fundaresta ermita? ¿Continuar disfrutando de un lugar de culto en el que seguir diciendo misasa modo particular? ¿O, como ya he dicho, perpetuar un culto antiguo hacia laInmaculada, arraigado en estas tierras por los cartujos por petición del monarca yfundador Martín el Humano, y que con el cambio de advocación de la imagen que larepresentaba, podría quedar olvidado? Además, es curioso que junto a la entrada del santuario,existe un panel cerámico que decora la escalera que recuerda elprimer centenario de la definición dogmática de la InmaculadaConcepción, y que si bien podría ser interpretado como unhomenaje hacia la virtud de la Virgen, que es a quien se venera enel santuario, ¿no podría ser una recuerdo de la antigua advocaciónen este lugar venerada, que con el tiempo mudó de nombre paraser conocida por el título actual? Para terminar de conjeturar y tratar de darle más vueltas alasunto, voy a exponer un caso parecido que encontramos en elpueblo vecino de Navajas. En esta población se da lacoincidencia de que en la Iglesia Parroquial dedicada a la Virgen de la Inmaculada, sevenera a la Virgen de la Luz, patrona de la localidad, que como ya se ha vistoanteriormente, no es más que otro retablo en el que se muestra la Santa Faz de María, ycon cierto parecido a la talla que nos ocupa.Septiembre 2011 Cuadernos de Valldecrist, nº4
  • 18. La Cueva Santa: ¿Iniciación, Implantación o Adaptación de un culto? Jose Ángel Planillo Portolés Aunque desgraciadamente tanto el relicario de madera dorado y sin cristal sobreel que se halló, como el cuadro original se perdieron en la Guerra Civil Española, estapintura italiana datada del s. XVI, muestra sobre fondo negro, el busto de la Virgencubierta por una toca de viuda, al estilo de las madonas italianas. Este retablo apareció según la tradición en 1670, mientras se realizaban unasreformas en el templo, tras descubrirse casualmente al retirar el altar mayor. Al nofigurar la advocación por la que era conocida antes de ser escondida (ocultación debidatal vez por temor a las represalias durante la revuelta y posterior expulsión de losmoriscos), el párroco le puso por nombre “Virgen del Sagrario” por haberse hallado trasél. Pero no se consideraba el párroco digno de poner nombre a esta aparecida imagen, ypara ello, decidió realizar un sorteo ante todo el pueblo, en el que tras introducir en unabolsa varios nombres, éste “de la Luz” salió por tres veces consecutivas, entendiéndoseque era el elegido por la Virgen. Es obvio suponer que este relicario sería venerado en Navajas con anterioridadal hallazgo, ya que la parroquia estaba erigida desde 1543, y en ella pudo recibir cultobajo otra advocación desconocida, que a la vista de este trabajo y la titularidad deltemplo, tal vez fuese el de la Inmaculada Concepción. Y más teniendo en cuenta laproximidad de Navajas a Segorbe y la vinculación política que mantenían en tiempos delos reyes de Aragón Martín I y María de Luna, también Señores de Segorbe. Además, la iconografía de la Virgen de la Luz se origina por la visión de unamonja en Palermo (Italia) en 1722 (es decir, 50 años después del hallazgo del retablo deNavajas). La imagen de esta visión la trasladarían los jesuitas en 1782 a México, dondehoy se puede venerar en la Basílica-Catedral Metropolitana de Nuestra Madre Santísimade la Luz de León (Guanajuato-México). Su iconografía nos muestra a la Virgen María vestida con túnica blanca y mantoazul (similar a la Inmaculada) sobre un fondo amarillo dorado, sosteniendo un alma conel brazo derecho y al niño Jesús con el izquierdo, un par de ángeles coronándola comoreina del cielo, mientras que a sus pies la espera un monstruo, sustituido después por lasllamas del purgatorio, unas nubes oscuras, y finalmente, unos angelitos. Sin duda, muydiferente a la de Navajas. A este modelo correspondería la tabla de la Inmaculada Concepción quepresidiría la ermita construida bajo esta advocación por el canónigo Jerónimo Decho en1595. En la obra, de la que se desconoce el autor, se pueden observar las influencias delos modelos pintados por Juan de Juanes, aunque con notables diferencias tales como laausencia de los padres de María como en el retablo de Sot de Ferrer, el cambio de laleyenda de la cartela o la coronación de la Virgen por la Santísima Trinidad, como en elretablo pintado para el Colegio de la Compañía de Jesús de Valencia pintado en 1568.Sin duda estas diferencias podrían ser motivo de las recomendaciones realizadas tras elConcilio de Trento, aunque con el tiempo, la España mística le imprimió la marca de sugenio, y crearía su propia versión. De esta manera concluiría este largo proceso para simbolizar iconográficamenteeste dogma recocido oficialmente por el papa Pío IX en su bula Ineffabilis de 1854, quepasó de ser representado según el deseo de los mecenas o promotores (como el caso deMartín I de Aragón, con su Verónica de la Virgen), a ser representado por el beso castoo abrazo ante la puerta dorada de San Joaquín y Santa Ana –padres de la Virgen-, parafinalmente ser consensuado en el Concilio de Trento entre el clero y los artistas parallegar a nosotros de la manera que todos la conocemos en la actualidad.Septiembre 2011 Cuadernos de Valldecrist, nº4
  • 19. La Cueva Santa: ¿Iniciación, Implantación o Adaptación de un culto? Jose Ángel Planillo Portolés CONCLUSIONES En definitiva, y a modo de conclusión de esta exposición, espero que hallanentendido la posible conexión del retablo de la Verónica de la Virgen conservado en elMuseo de Bellas Artes San Pío V de Valencia y la imagen de yeso que representa a laVirgen de la Cueva Santa, y si en algún momento pudieron intentar representar ambasuna misma advocación de la Virgen María. Si fue Bonifacio Ferrer el autor del molde dela Virgen o si es una teoría posterior. Si esta conexión fue motivada por Martín el Humano al regalar el retablo a loscartujos, y si estos erran conscientes de ello cuando entregaban las imágenes a lospastores. Si se conocía su advocación cuando esta apareció un siglo después, y por quéfue ocultado por las fuentes. Si la elección de la cueva en la que acontecería la aparición de la imagen fuecasual, como nos cuenta la historia, o premeditada para aplacar un culto ancestral. Yfinalmente, si la fundación de la ermita por el canónigo Jerónimo Decho por interéspersonal o para rememorar una advocación caída en desuso. Como ven, demasiados interrogantes que hoy, con el paso del tiempo, y tratandode no caer en los pensamientos de la interesada pluma que escribió la historia, todavíaquedan por resolver, y que espero que con el planteamiento de esta teoría ustedespuedan sacar sus propias conclusiones. Entre tanto, seguiremos venerando a NuestraSeñora la Virgen de la Cueva Santa en su cueva-santuario, con la misma fe y devociónde siempre. - BIBLIOGRAFIAAA.VV: Gran Enciclopedia de la Comunidad Valenciana, tomo 8, pp. 256 a 258. Editorial Prensa Valenciana (Valencia, 2005)AGUILAR Y SERRAT, FRANCISCO DE ASIS (Obispo): Noticias de Segorbe y su Obispado por un sacerdote de la Diócesis. II Tomos. Fund. Caja Segorbe y Bancaja Segorbe (Segorbe, 1976- 1999)ALEJOS MORÁN, ASUNCIÓN: Valencia y la Inmaculada Concepción. Expresión religiosa y artística a través de códices, libros, documentos y grabados. Univ. de Valencia (pp. 807-844)ANÓNIMO: Compendio Histórico y Novena de María Santísima Nuestra Señora, que con la Advocación de la Cueva Santa se venera en el Seminario de la Santa Cruz de la Ciudad de Queretaro (México). Obra que recoge en parte la obra de similar título de Domingo Antonio Chiva, presbítero (1754), aderezadas con algunas notas de la historia que escribió el Padre Pascual Agramunt, de la Compañía de Jesús. Imprenta de Benito Monfort (Valencia, 1803)BENET AUCEJO, Mª DOLORES; DIAGO PASTOR, Mª CRUZ; ESPUIG ARGILAGA, H.; GABARDA SANTACRUZ, A. Mª y GONZALEZ AYZA, Mª TERESA: Iconografías Marianas en el Alto Palancia. Trabajo inédito del alumnado de la Universitat per a Majors de la Universitat Jaume I (2008)BONET AGUILAR, ERNESTO: Algo sobre Nuestra Señora la Virgen de la Cueva Santa. Biblioteca de Estudios de Segorbe y su Comarca Nº 19. Departamento de Publicaciones del Instituto Laboral de Segorbe (Segorbe, 1962)CORREDERA GUTIERREZ, EDUARDO: El Libro de La Cueva Santa. 1º Premio en el Certamen de la Academia Mariana de Lérida de 1969. PP. Carmelitas Cueva Santa. (Segorbe, 1970)CRISPI I CANTÓN, MARTA: La Verònica de Madona Santa María i la processò de la Puríssima organitzada per Martí l´Humà; (profesora de la Universitat de Barcelona, del Departamento de Historia del Arte); publicado en LOCVS AMOENVS 2, 1996 pp. 85-101FALCONES, ILDEFONSO: La Mano de Fátima. Random House Mondadori (2009)FERRI CHULIO, ANDRÉS DE SALES. Grabados y Grabadores Castellonenses. Siglos XVIII y XIX. Diputación de Castellón (Castellón, 2001)Septiembre 2011 Cuadernos de Valldecrist, nº4
  • 20. La Cueva Santa: ¿Iniciación, Implantación o Adaptación de un culto? Jose Ángel Planillo PortolésMIQUEL JUAN, MATILDE: Retablos, Prestigio y Dinero: Talleres y Mercado de pintura en la Valencia del gótico internacional. Universitat de Valencia. Guada Impresores (Valencia, 2008).MORRO, PEDRO: Memoria Histórico-Descriptiva de la Imagen y Santuario de Ntra. Sra. de la Cueva Santa. Medalla de Oro en el Certamen celebrado por la “Academia Bibliográfico-Mariana” el día 16 de Octubre de 1904. Imprenta Mariana (Lérida, 1906)MORENTE, NESTOR: Revista Digital La Cueva Santa “lacuevasanta.blogspot.com”NEBOT CALPE, NATIVIDAD: Toponimia del Alto Mijares y del Alto Palancia. Col.lecció Universitaria, Diputación de Castellón 1991RÉAU, LOUIS: Iconografía del Arte Cristiano. En Temas de Arte Cristiano: La Inmaculada Concepción. En http://historiarte.net/iconografia/inmaculada.htmlRODRIGUEZ CULEBRAS, RAMON, OLUCHA MONTINS, FERRÁN y MONTOLIO I TORÁN, DAVID: Museo Catedralicio de Segorbe: Catálogo. Fundación Mutua Segorbina y Fundación Bancaja (Segorbe, 2006)SÁENZ PASCUAL, RAQUEL: La iconografía de la Inmaculada Concepción en la pintura renacentista de la actual diócesis de Vitoria. Universidad de Oviedo.- La Inmaculada Concepción de Eguino y su relación con el grabado. BIBLID [1137 – 4403 (2000)], Ondare 19; PP. 621-628 (Vitoria, Álava) http://hedatuz.euskomedia.org/186/1/19621628.pdfSERRA DESFILIS, AMADEO y MIQUEL JUAN, MATILDE: La capilla de san Martín en la Cartuja de Valldecrist: Arquitectura, símbolo y devoción. Publicado en La Cartuja de Valldecrist (1405- 2005): VI Centenario del Inicio de la Obra Mayor. Fundación Mutua Segorbina e Instituto de Cultura Alto Palancia (La Villavieja, 2008)SIMÓN AZNAR, VICENTE: Litigio sostenido entre la Real Cartuja de Val de Cristo y el Obispado de Segorbe en 1592 sobre el Santuario de la Cueva Santa. Biblioteca de Estudios de Segorbe y su Comarca Nº 27. Depo de Publicaciones del Instituto Laboral de Segorbe (Segorbe, 1964)- Historia de la Cartuja de Val de Cristo. Fundación Bancaja Segorbe (Segorbe, 1998)STRATTON, SUZANNE: La Inmaculada Concepción en el Arte Español. Revista Virtual de la Fundación Universitaria Española. Cuadernos de Arte e Iconografía/ Tomo I-2 1988 (Traducción: José L. Checa Cremades). http://www.fuesp.com/revistas/pag/cai0201.htmlTENA MELIÁ, VICENTE JAVIER: La Blanca Paloma de Altura. (Valencia, 1984)- WEBS CONSULTADAS http://www.celtiberia.net/articulo.asp?id=831 La Inmaculada Concepción: Fenomenología yCritica Festiva http://www.educared.net/universidad/asp_problemas/problemasvisualizar.asp?idAsignatura=9&idProblema=340 "Inmaculada Concepción" de Bartolomé Esteban Murillo http://www.wikipedia.com/ La Inmaculada Concepción http://museobellasartesvalencia.gva.es/ficha_obra.html?cnt_id=1624- AGRADECIMIENTOS: - A mi mujer Eva y a mi hija Elena, por su paciencia y tiempo Al profesor Amadeo Serra Desfilis por su aportación documental A los párrocos de Gilet y Navajas por la cesión de estampas de las imágenes dela Virgen de la Estrella y Virgen de la Luz respectivamente A todas las personas que han tenido a bien leer este trabajo, y aportarme suscomentarios, correcciones, bibliografía y ánimos para continuar con él, entre los quecabe citar a Josep Marí Gómez i Lozano; Patxi Guerrero Carot; José ManuelLópez Blay; Ximo Company, Albert Ferrer Orts, Néstor Morente Martín, HeliosBorja Cortijo, Reyes Álvarez Dapena y Noemí Pérez Álvarez entre otros, por suimplicación personal.Septiembre 2011 Cuadernos de Valldecrist, nº4