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Educacion

  1. 1. José Miguel Luque Pradas 2º Bach A Resumen Historia Tema I. Esqueleto Histórico Orígenes de la Historia Peninsular Los orígenes de la historia peninsular se remontan al año 1000 a.C. con la llegada de los fenicios y fueron los fenicios los que introdujeron en la península el primer alfabeto. Existía ya por el siglo IX a.C. una civilización autóctona en este territorio, la tartésica, cuyo primer rey fue Argantonio. Mas tarde, los griegos convivieron con los fenicios y otros pueblos autóctonos, como los tartesos. Tanto los griegos como los fenicios contribuyen en enriquecer la península Ibérica con sus diversas aportaciones. Posteriormente, en el s. VI a.C. llegan los cartagineses con mentalidad imperialista y gran desarrollo en materia bélica. Someten a los tartesos y desplazan a los fenicios en la zona sur, y ante la fuerza de Roma se producen las guerras púnicas (entre cartagineses y romanos), donde vencen estos últimos. Por el año 218 a.C. llegan los romanos a la Península Ibérica entrando por el nordeste. Fundaron Ampurias (antigua Emporión griega) en la época de la republica romana. Los turdetanos (sucesores de los tartesos) vista la tiranía de los cartagineses acogen a los romanos con los brazos abiertos. Se produce pues, la conquista peninsular por parte de los romanos. Este proceso se conoce con el nombre de romanización. Con un golpe de estado, en el año 29 a.C. asciende al poder Octavio Augusto, ordenando al ejército introducirse incluso en la propia ciudad de Roma. En el año 19 a.C. se decreta la conquista total de Hispania. Iban camino de cumplir su objetivo: poner orden en el mundo mediante la Pax Romana.
  2. 2. Pero a todo imperio le llega su fin y tras la caída de Roma Occidental a manos de los bárbaros, cae también Hispania. El pueblo bárbaro que se establece en la Península Ibérica son los visigodos. Este pueblo logró la unificación peninsular. Los visigodos no tenían arte en las construcciones y eso supuso un retroceso de la civilización. Por el año 711 d.C. llegan los musulmanes, a partir del s. VII comienza su expansión para, a finales de ese mismo siglo, situarse a las puertas de la Península Ibérica, en Marruecos. En la batalla de Guadalete se enfrentan sirios, bereberes, musulmanes y el pueblo visigodo, concluyendo con la derrota de estos últimos y la caída de su rey, Don Rodrigo. Los musulmanes resultados victoriosos, no obligan ni someten a los habitantes de la Península: respetan las propiedades, las clases y las religiones. A finales de la Edad Media no había una estructura estatal unificada bajo un solo hombre, España. Existían varios países en la Península Ibérica. Entre los países cristianos se encontraban: la Corona de Aragón, la Corona Castellano-Leonesa, el Reino de Navarra y el Reino de Portugal. Por otra parte había un único país musulmán: Al-Andalus, que ocupaba la zona de Andalucía Oriental. En la Alta Edad Media, Al-Andalus era un país muy grande que abarcaba dos tercios del territorio de la Península Ibérica. En Al-Andalus convivían musulmanes, cristianos andalusíes (mozárabes) y judíos. El reinado de los Reyes Católicos A partir del s. XI los territorios cristianos comienzan a retomar las posesiones musulmanas. Esto es lo que se reconoce como Reconquista. Por tanto, el único territorio musulmán se reduce al Reino Nazari de granada que ocupaba Andalucía Oriental. La unificación del territorio y la aparición de la Corona de España llegan con el matrimonio de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón. Terminan con la
  3. 3. Reconquista en el 23 de Enero de 1492. Ocho años más tarde de la muerte de Isabel la Católica en 1512 se anexiona el Reino de Navarra a la Corona Española. Los Reyes Católicos procuraban la anexión del Reino de Portugal a la Corona Española, mediante una política matrimonial. Ya existía una única nación: España. No había nada en común, lo único común era la autoridad real. En el decreto denominado La Concordia de Segovia firmado en 1475 por Isabel y Fernando, hace un reparto de competencias entre los monarcas (Tanto monta tanto Isabel como Fernando) y deja claro la autoridad de ambos. Para que esa idea de nación española, los Reyes Católicos debían justificar el pueblo esa conciencia. Para ello se valieron de varios aspectos: unificación religiosa y estado centralista y autoritario con la creación de órganos de poder central como los Consejos y la creación de ayuntamientos y cargos como el regidor y el corregidor para supervisar su funcionamiento. Durante esta época, España es la primera potencia mundial en cuanto a poder político militar. Es la policía del mundo, encargada de velar por la seguridad de Europa. En España reinan Carlos I y Felipe II, los Austrias mayores. Carlos I hereda territorios inmensos en España, America y centro- Europa por parte de su abuelo. Reinado de Carlos I de España y V de Alemania España logra situarse al frente de las potencias mundiales gracias a su esplendor político y militar. El reino le pertenece a Carlos I hijo de Juana de Austria y Felipe de Habsburgo, comienza a reinar en 1516. a su reinado se le conocerá como el Imperio Universal, mientras que al posterior reinado de Felipe II, se le denominara en Imperio Hispánico
  4. 4. La España del siglo XVI: Calos I y Felipe II Carlos I Carlos I fue coronado en 1529 como emperador del SIRG (Sacro Imperio Romano Germánico) por el Papa. Este imperio pretendía unificar Europa bajo una misma religión. El enemigo principal es el musulmán Pero este proyecto se vio degradado debido a la ruptura de la Iglesia Cristiana por la Reforma protestante a manos de Lutero Y Calvino. Carlos I intenta por todos lo medios evitar la reforma, y se convoca el Concilio de Trento para tratar el asunto. Carlos I contribuye con la alianza entre la monarquía y la nobleza. Fue durante en Concilio de Trento (1545-1563) cuando muere Carlos I enfermo de gota. Antes de morir, Carlos I expresaría su deseo de no permitir gobernar a su hijo Felipe el SIRG En 1556 sube al trono Felipe II. Durante esta época España a pesar de ser la primera potencial mundial, se encontraba en una situación de continuo estancamiento económico, ya que los gastos superaban los ingresos. Felipe II Su gran obsesión es la unificación religiosa: Felipe II asume el papel de martillo de los herejes luchando incisamente contra estos a lo largo de su vida La crisis que sobrevenía a España empieza a manifestarse con el conflicto de los países Bajos, en el que los nacionalistas belgas reclaman a Flandes, dominada en aquella época por España. Otro punto para España en esta época es Inglaterra, Felipe II sospechaba de su piratería naval. Se procedió, pues, a la invasión de Inglaterra mediante una enorme flota denominada la Armada Invencible que resulto ser vencible. También existieron batallas contra los turcos que supusieron un gran triunfo a favor de
  5. 5. España y el catolicismo, como la de Lepanto en 1571. La crisis económica se agravaba y comenzaron, pues, las bancarrotas. Se crean impuestos nuevos y se genera una nueva conciencia que seria una de las causas de las crisis de s. XVII, los sueños de grandeza, vivir por encima de lo que se puede. Felipe II persigue a los judeo-conversos y les exige limpieza de sangre, se crea así una sociedad racista Las crisis del s. XVII • Características generales • Se produce un círculo de la muerte generado por: • Escasez de alimento • Guerras de religión como la Guerra de los Treinta años • Agotamiento de las minas de metales preciosos de America • Epidemias • Catástrofes naturales La población de reduce 1/3 y fracasa el deseo de Carlos I de conseguir una Europa unida por la religión Reinado de los Austrias Menores A esta época se le conoce como el reinado de los Austrias menores Felipe III (1598-1620) Fue un hombre despreocupado por su nación. Dejo el gobierno en manos de sus validos (personas designadas por el rey para que dirija los asunto superiores del gobierno) el Conde Duque de Lerna y el Conde Duque de Ucedas, que manejaron el país en propio beneficio Felipe IV (1620-1665)
  6. 6. Reina en el momento mas duro de la crisis, es un buen hombre, sin embargo el monarca era un hombre débil para dirigir el país en los momentos mas graves Para paliar las crisis, la familia real empeña sus joyas, se recurre a los marranos portugueses para pedirles préstamos. Esta medida tomada por el valido, provoco reacciones hostiles a el por la Inquisición, que lo relacionaba con los judíos Hubo revueltas independentistas como la de Cataluña en 1640 y el de Andalucía por el Conde Duque de Medina-Sidonia y el Márquez de Ayamonte pero no triunfó. Sin embargo, la rebelión de Portugal si triunfa, dirigida por Joao IV y se proclama rey de Portugal, ya independiente Carlos II, el Hechizado (1665-1700) Mariana de Austria regento durante este periodo y Oropesa se convierte en su valido En 1680 se procede la última bancarrota del Estado y con ella surge un pequeño cambio de mentalidad intentando sustituir aquellos sueños de grandeza. Además se descubrieron nuevas minas y se comienzan a recuperar la integridad religiosa con la conclusión de la Guerra de los Treinta años, que termina con la Paz de Westfalia en 1648 Carlos II, muere sin descendencia y se produce una guerra de sucesión. Francia e Inglaterra pretenden optar al trono (1700-1713). El conflicto concluye con el Tratado de Utrecht. Así, Francia consigue colocar en el trono Español a Felipe V, de la dinastía Borbónica. Su reinado abarcara desde 1713 hasta 1746 El siglo XVIII Características generales del proceso
  7. 7. Económicos. Se pasa de una economía agraria feudal a una economía industrial movida por la revolución industrial La agricultura en el antiguo régimen es autosuficiente. Serna Oropesa y Jovellanos los que se preocupen por este aspecto y pretendan encontrarle solución Sociales. Se cambia de una sociedad estamental a una sociedad de clases. Los estamentos eran tres: 1. Nobles: Eran los dirigentes de la sociedad, ello prestaba tierras a los reyes 2. Clero: Son los oratores. Trabajan por la salvación por las almas 3. Pueblo llano: el resto de habitantes. Campesinos, artesanos, asalariados… En esta sociedad existían privilegios entre las clases sociales y unas grandes desigualdades legales entre ellas. La forma normal de vivir de los campesinos era mediante el vasallaje. En el último eslabón se situaban los siervos, que, jurídicamente no eran considerados personas. Serán ello los que provoquen el cambio a una sociedad de clases Políticos. Se pasa de un modelo de monarquía absoluta a un sistema constitucional liberal Será la burguesía la que asuma el protagonismo en este siglo, que se enfrenta al sistema político- social establecido, aspiran a destruir el denominado “Antiguo Régimen” sintetizado en el absolutismo y los privilegios de la nobleza y clero, elabora una cultura nueva: la Ilustración. Surgen así tres corrientes ideológicas diferentes: - Ultraconservadores: aquellas opiniones y posicionamientos, generalmente de centro-derecha y derecha, que favorecen tradiciones y que son adversos a los cambios bruscos o radicales. En lo social, los conservadores defienden valores familiares y religiosos. Generalmente el conservadurismo se asocia al nacionalismo y el patriotismo. En lo económico, los conservadores
  8. 8. históricamente se posicionaron como proteccionistas en oposición al librecambismo económico. Actualmente esta asociación es menos clara, ya que durante siglo XX algunos de los partidos conservadores adoptaron posiciones liberales al fusionarse con partidos de esta tendencia, aliados en la defensa del sistema socio- económico capitalista. Consecuentemente, en la actualidad en el conservadurismo político coexisten diversas posturas sobre lo económico - Despotismo Ilustrado: La Ilustración es un pensamiento crítico y reformista. Los reyes absolutos, pues, del siglo XVIII (los llamados “déspotas ilustrados”), toman de la Ilustración lo que les conviene y, apoyándose en ella, introducen en sus estados una serie de reformas y mejoras importantes: suprimen los restos que aún quedaban de feudalismo (es el caso de Federico II de Prusia y María Teresa de Austria); protegen la agricultura con la construcción de canales y pantanos y con la introducción de nuevos cultivos; urbanizan y modernizan las ciudades (Carlos III de España fue el que convirtió a Madrid en ciudad moderna abriendo grandes avenidas, construyendo monumentos y dotándola de alumbrado público). - Liberalismo político comienza con la lucha de la burguesía contra el poder absolutista de la nobleza, esta lucha se dio en el período de transición que va del feudalismo a la primera etapa del capitalismo burgués. El liberalismo es una ideología política que, desde un principio, abogó por la igualdad formal frente al poder jerárquico y hereditario. Su bandera de lucha fue la de la igualdad de oportunidades para todos, de tal suerte que las riquezas se incrementasen con base en la libre circulación de capital. Gracias al liberalismo, la sociedad civil ya no estaría mas regulada por el |statu quo sino por
  9. 9. contratos que facilitaran las libre circulación de mercancías y de propiedades, pues fundamentaba su acción en la posibilidad de construir una sociedad libre en donde la sociedad fuera el resultado de la construcción de individuos libres que se relacionaran entre sí por sus propias capacidades y por lo que habían adquirido con dichas capacidades; estas relaciones sociales deberían estar guiadas por el intercambio entre propietarios y la política seria el mejor medio para mantener la protección a la propiedad y mantener el orden en las relaciones de cambio. El liberalismo es una ideología que se establece de acuerdo con el supuesto del derecho natural en el cual los hombres nacen libres e iguales y deben permanecer a lo largo de su vida de esta manera. Felipe V Los Decretos de Nueva Planta (Decreto de 1707 para Aragón y Valencia, de 1715 para Mallorca y de 1716 para Cataluña) impusieron el modelo jurídico, político y administrativo castellano en los territorios de la antigua Corona d Aragón, que habían tendido, especialmente en Cataluña, a apoyar las pretensiones del candidato austriaco. Sólo las Provincias Vascongadas y Navarra, así como el Valle de Arán en el Principado de Cataluña, que habían demostrado fidelidad al nuevo Rey durante la guerra, conservaron sus fueros y sus instituciones forales tradicionales. Así, el Estado se organizó en provincias gobernadas por un Capitán General y una audiencia, que se encargaron de la administración con total lealtad al gobierno de Madrid. Además, para la administración económica y financiera se establecieron las Intendencias provinciales, siguiendo el modelo francés. Conllevó la aparición de la figura de los intendentes. La administración pública correría directamente por cuenta del Estado y Establecimiento de intendencias. La administración sería ejercida en
  10. 10. adelante por la Corona y por funcionarios públicos especialmente nombrados para tales fines. Todas las funciones de la administración pública debían caer en manos de profesionales. El nombramiento de los funcionarios tendría en cuenta únicamente su preparación y competencia. Sólo ascenderían por sus méritos y debían percibir un buen salario para evitar la corrupción. Una completa modernización de las técnicas administrativas. Esto sería posible gracias al profesionalismo de los funcionarios La obligatoria e inmediata observancia de la ley. Durante los siglos XVI y XVII muchas ordenanzas enviadas desde la metrópoli fueron «acatadas, mas no cumplidas» por las autoridades coloniales. Según el historiador Céspedes del Castillo, la meta reformadora consistió en sustituir esa fórmula por otra como esta: «Obedezco, cumplo e informo de haberlo hecho con rapidez y exactitud. Reformas a la Iglesia. Limitación del poder del Arzobispado y de las funciones de los obispos. Fortalecimiento y regulación de actividades económicas. España debía recuperar el comercio con sus posesiones de ultramar, arrebatándoselo a los franceses e ingleses, y combatir el contrabando. La mejora del sistema fiscal. Se aumentaron los impuestos y se crearon aduanas, encargadas de recaudar los impuestos del comercio interior y exterior. Felipe V ratificó las medidas mercantilistas, como la prohibición de importar manufacturas textiles o la de exportar grano; y se intentó reanimar el comercio colonial a través de la creación de compañías privilegiadas de comercio (al estilo de los Países Bajos o el Reino de Gran Bretaña) aunque no tuvieron demasiado éxito. Las cláusulas del tratado de Utrecht que daban a Inglaterra el derecho a un navío de permiso y el asiento de negros hacían que fuera más sencillo para los comerciantes ingleses que para los españoles (sujetos a las
  11. 11. reglamentaciones monopolísticas de la flota de Cádiz y la Casa de Contratación). Fernando VI (1746-1759) En 1746 heredó el trono español a la muerte de su padre. Fernando no era un hombre de gran talento, pero tenia las cualidades necesarias para ser un buen monarca: rectitud de carácter, sentido de dignidad y saber escoger a sus colaboradores. Su política fue la de sus ministros, muy eficaces y con programas reformistas de gobierno como el marqués de la Ensenada, -partidario de la alianza francesa-, que ejerció varias secretarías; José de Carvajal, -partidario de la unión con Inglaterra-, como secretario de Estado; o el jesuita Francisco Rávago como confesor real. Su reinado se caracterizó por el mantenimiento de la paz y la neutralidad frente a Francia e Inglaterra, mientras ambas intentaban la alianza con España. Esta situación fue aprovechada por el marqués de la Ensenada para proseguir los esfuerzos de reconstrucción interna iniciados en el reinado de Felipe V. En 1754 este equipo de gobierno desapareció con la muerte de Carvajal y con el alejamiento motivado del marqués de la Ensenada, y la desposesión del confesionario regio del padre Rávago. El último año de su vida, y a consecuencia de la muerte de Carvajal, de la reina y el destierro de Ensenada sumieron al rey en la locura, siendo recluido en Villaviciosa de Odón, Madrid. Con una España sin rey y una administración paralizada, la monarquía siguió funcionando hasta que llegó de Nápoles su hermanastro Carlos para hacerse cargo del trono una vez que falleció FernandoVI, sin descendientes, el 10 de agosto de 1759, con cuarenta y cinco años de edad y trece de reinado. Carlos III (1759-1788)
  12. 12. Rey de Nápoles (1734-59) y de España (1759-88), perteneciente a la Casa de Borbón (Madrid, 1716-88). Era el tercer hijo de Felipe V, primero que tuvo con su segunda mujer, Isabel de Farnesio, por lo que fue su hermanastro Fernando VI quien sucedió a su padre en el Trono español. Carlos sirvió a la política familiar como una pieza en la lucha por recuperar la influencia española en Italia: heredó inicialmente de su madre los ducados de Parma, Piacenza y Toscana (1731); pero más tarde, al conquistar Nápoles Felipe V en el curso de la Guerra de Sucesión de Polonia (1733-35), pasó a ser rey de aquel territorio con el nombre de Carlos VII. La muerte sin descendencia de Fernando VI, sin embargo, hizo recaer en Carlos la Corona de España, que pasó a ocupar en 1759, dejando el Trono de Nápoles a su tercer hijo, Fernando IV. Superado el «motín de Esquilache» (1766), que fue un estallido tradicionalista instigado por la nobleza y el clero contra los aires renovadores que traía Carlos III, se extendería un reinado largo y fructífero. En cuanto a la política exterior, el tercer Pacto de Familia firmado con Francia en 1761 alineó a España con Francia en su conflicto permanente con Gran Bretaña. Ello llevó a España a intervenir en la Guerra de los Siete Años (1756-63) y en la Guerra de Independencia de los Estados Unidos de América (1775-83); como resultado final de ambas, España recuperó Menorca, pero no Gibraltar (al fracasar el asedio realizado entre 1779 y 1782). En la línea del despotismo ilustrado propio de su época, Carlos III realizó importantes reformas -sin quebrar el orden social, político y económico básico- con ayuda de un equipo de ministros y colaboradores ilustrados como Esquilache, Aranda, Campomanes, Floridablanca, Wall y Grimaldi. Reorganizó el poder local y las Haciendas municipales, poniéndolos al servicio de la Monarquía. El impulso a los transportes y comunicaciones interiores (con la organización del Correo como servicio público y la construcción de una red radial
  13. 13. de carreteras que cubrían todo el territorio español convergiendo sobre la capital) ha sido, sin duda, otro factor político que ha actuado en el mismo sentido, acrecentando la cohesión de las diversas regiones españolas. Tema II. La Crisis Del Antiguo Régimen Reinado de Carlos IV (1788-1808) Heredó la corona de España a la muerte de su padre, siendo rey desde 1788 a 1808. Con Floridablanca como primer ministro afrontó los difíciles días de la Revolución Francesa que atacaba al poder monárquico e intentó mantener los derechos de Luis XVI, pero el temor a una guerra y las presiones de sus enemigos personales, hicieron que el rey decidiera su sustitución por Aranda, defensor de una nueva visión de los acontecimientos y tendente a una convivencia indecisa con la nueva Francia a la que intentó acercarse aprovechando su imagen exterior, pero, contra la que defendía a España de un contagio revolucionario. Toda Europa se alió contra Francia, mientras Aranda pretendía una solución pacifica. Francia se defendió de los ataques comenzando así, en 1793, la Guerra contra la Convención, en la que España participó aliada con Inglaterra. La guerra supuso la caída de Aranda y la sustitución por Godoy, quien ante los avances territoriales de la República francesa en la Península, y las capitulaciones de ciertos estados europeos ante lo inevitable, optó por abandonar la alianza con Inglaterra y por una paz que cuesta a España media isla de Santo Domingo y la promesa de no tomar represalias contra los afrancesados del País Vasco. Desde este momento España se vio cada vez más atada a la política francesa lo que fue más evidente con la llegada al poder en Francia de Napoleón y sus ideas expansionistas el enfrentamiento franco-inglés y las consecuentes
  14. 14. represalias contra Portugal a las que Godoy contribuyó y que desembocaron en la Guerra de las Naranjas, en 1801, contra Portugal y en el Tratado de Fontainebleau de 1807 mediante el cual España y Francia ocuparían Portugal, que quedaría dividida en tres partes. Los ejércitos franceses de Junot entraron en Lisboa y la familia real portuguesa huyó a Brasil mientras en España quedaron tropas francesas, en tránsito teórico hacia Portugal, para evitar un desembarco inglés. El desprestigio de Godoy se acrecentó, el Príncipe Fernando se alzó contra el gobierno de su padre, al que solicitó que abdicase, produciéndose así el Motín de Aranjuez de marzo de 1808 en el que Carlos IV abdicó y Godoy fue encarcelado. Carlos pidió a Napoleón que mediara para recuperar el trono que su propio hijo le había usurpado. En Bayona, donde estaba exiliado Carlos IV, y ante el gobernante francés, se reunieron padre e hijo. Napoleón intercedió para que Fernando abdicase de nuevo en su padre, con el que tenía pactada otra abdicación a favor del hermano de Napoleón, José Bonaparte, con la que ambos abdicaron de sus derechos al trono español, que pasó a manos de José I Bonaparte. Era el 2 de Mayo de 1808; la guerra contra la presencia francesa en España había empezado, era la Guerra de Independencia. Carlos IV estuvo exiliado durante once años y después se fue a Italia en donde, el 19 de enero de 1819, a los setenta años de edad, murió en Nápoles. La Guerra de la Independencia Muy pronto se hizo evidente para todos que la entrada consentida de las tropas napoleónicas se había convertido en una ocupación de nuestro país. Consciente finalmente de este hecho, Godoy tramó
  15. 15. la huida de la familia real hacia Andalucía y la Corte se desplaza a Aranjuez. Allí sus planes se van a ver frustrados. El 19 de marzo de 1808 estalló un motín popular organizado por la facción de la Corte partidaria del Príncipe de Asturias. El Motín de Aranjuez precipitó la caída de Godoy y, lo que fue más importante aún, obligó a Carlos IV a abdicar en su hijo con el título de Fernando VII. El enfrentamiento entre Fernando y Carlos IV tenía un único árbitro posible. Con las tropas del general Murat en Madrid, Napoleón llamó a padre e hijo a Bayona en Francia y les forzó a abdicar en su hermano José Bonaparte. Fueron las Abdicaciones de Bayona por las que los Borbones cedieron sus derechos a Napoleón. Tratando de atraerse a la opinión ilustrada, el nuevo monarca José I publicó el Estatuto de Bayona, Carta Otorgada que concedía algunos derechos más allá del absolutismo. Ante la evidencia de la invasión francesa, el descontento popular acabó por estallar: el 2 de mayo de 1808 se inicia una insurrección en Madrid abortada por la represión de las tropas napoleónicas. Los días siguientes los levantamientos antifranceses se extienden por todo el país. Se inicia la Guerra de la Independencia (1808-1814). Las abdicaciones de Bayona y la insurrección contra José I significaron una situación de "vacío de poder" que desencadenó la quiebra de la monarquía del Antiguo Régimen en España. Para hacer frente al invasor, se constituyen Juntas Provinciales, que asumen la soberanía en nombre del rey ausente. En septiembre 1808, las Juntas Provinciales se coordinaron y se constituyó la Junta Central Suprema. Pese a que gran parte de los miembros de estas juntas eran conservadores y partidarios del Antiguo Régimen, la situación bélica provocó la asunción de medidas revolucionarias como la convocatoria de Cortes.
  16. 16. Tras el levantamiento general contra los invasores, las tropas españolas consiguieron algún triunfo como la victoria de Bailén en julio de 1808. Para poner fin a la insurrección, el propio Napoleón, al frente de 250.000 hombres, vino en otoño a la península ocupando la mayor parte del país, excepto las zonas periféricas y montañosas donde se inició la "guerra de guerrillas" contra el ejército francés. Durante seis años, se enfrentaron el ejército francés, con el apoyo de los "afrancesados", y la guerrilla española, formada por antiguos militares españoles y campesinos, ayudados por el ejército británico enviado a la península. 1812 fue el año decisivo. El ejército del general británico Wellington con el apoyo de españoles y portugueses infringió sucesivas derrotas a los franceses (Arapiles, San Marcial). Tras la catástrofe de la Grande Armée en Rusia, un Napoleón completamente debilitado devolvió la corona a Fernando VII por el Tratado de Valençay (diciembre de 1813). Las tropas francesas abandonaran el país. La cruenta Guerra de la Independencia tocaba a su fin. La Constitución de 1812 Aprobada el 19 de marzo de 1812 y popularmente conocida como “La Pepa”, este texto legal fue la primera constitución liberal del país. La constitución de 1812 es uno de los grandes textos liberales de la historia, siendo muy célebre en su tiempo. Los diputados liberal Agustín Argüelles, Diego Muñoz Torrero y Pérez de Castro son las figuras más destacadas en su elaboración. Estos son los rasgos principales de la Constitución: - Soberanía nacional. El poder reside en la nación, idea opuesta a la soberanía monárquica. - División de Poderes. • Poder legislativo: Cortes Unicamerales
  17. 17. • Poder judicial: tribunales • Poder ejecutivo: Rey, pero con importantes limitaciones: 1. Sus órdenes deben ir validadas por la firma del Ministro correspondiente. 2. No puede disolver las Cortes 3. Veto suspensivo transitorio durante dos años, tras ello la decisión de las Cortes se convierte en ley. 4. Nombra a los ministros, pero estos deben ser refrendados por las Cortes (“doble confianza”) - Nuevo derecho de representación. La nación ejerce su soberanía mediante sus representantes en Cortes. - Complicado procedimiento electoral por sufragio universal masculino indirecto en cuarto grado. Derecho de voto: todos los hombres mayores de 25 años, que elegían a unos compromisarios que a su vez elegían a los diputados. - Igualdad de los ciudadanos ante la ley. Esto supuso el fiin de los privilegios estamentales. - Se omite toda referencia a los territorios con fueros, lo que equivalía a su no reconocimiento. No obstante, los regímenes forales de las provincias vascas y de Navarra no se derogaron esplícitamente. - Reconocimiento de derechos individuales: a la educación, libertad de imprenta, inviolabilidad del domicilio, a la libertad y a la propiedad. - El catolicismo es la única confesión religiosa permitida. La necesidad de contar con la colaboración del clero en la lucha contra los franceses explica este rasgo intolerante que choca con el espíritu avanzado de la constitución. La Restauración del Absolutismo: El reinado de Fernando VII
  18. 18. Fernando VII, el Deseado, nació en El Escorial el 14 de octubre de 1784. Era el tercer hijo de Carlos IV y de María Luisa de Parma. Con la subida al Trono de su padre, en 1788, Fernando era reconocido como príncipe de Asturias por las Cortes. El canónigo Escoiquiz, principal artífice de la Conspiración de El Escorial, fue durante varios años su preceptor quien le inculcó la desconfianza y un feroz odio a sus padres y a Godoy por manipularlos a su antojo. Su carácter se hizo frío, reservado e impasible a cualquier sentimiento. En 1802 se casó con María Antonia de Nápoles. Con el tiempo, su esposa le tomó afecto y le hizo afirmar su personalidad. Tras el fallecimiento de la princesa, en 1806, Escoiquiz recuperó toda su influencia sobre Fernando, alentándole en sus conspiraciones, hasta que fue descubierto dando lugar al conocido proceso de El Escorial. Un par de meses más tarde, el Motín de Aranjuez provocó que Godoy fuese destituido y Carlos IV abdicara en su hijo. Así, Fernando VII comenzó a reinar el 19 de marzo de 1808 con la aclamación popular, que no veía en él a un mal hijo sino a una víctima más de Godoy. En 1808, Napoleón Bonaparte convocó a Fernando VII en Bayona, donde estaba Carlos IV exiliado, para que renunciase a la Corona española. Napoleón nombró rey de España a su hermano José, que reinaría en España como José I hasta 1813, mientras tenía lugar la Guerra de la Independencia. Durante la Guerra de la Independencia, el Consejo de Regencia reunió, en 1810, las Cortes en Cádiz y se declaró «único y legítimo rey de la nación española a don Fernando VII de Borbón», así como nula y sin efecto la cesión de la Corona a favor de Napoleón. Las derrotas de las tropas francesas, a manos de los españoles, llevaron a la firma del Tratado de Valençay el 11 de diciembre de 1813 por el que la Corona española era restaurada en la persona de Fernando.
  19. 19. Fernando VII regresó a España en 1814. Un grupo de diputados absolutistas le presentó el denominado Manifiesto de los Persas, en el que le aconsejaban la restauración del sistema absolutista y la derogación de la Constitución elaborada en las Cortes de Cádiz de 1812. En los primeros años de su gobierno tuvo lugar una depuración de afrancesados y liberales. Los pronunciamientos liberales del Ejército obligaron al Rey a jurar la Constitución, poniendo en marcha el llamado Trienio Liberal o Constitucional (1820-1823) donde se continuó la obra reformista iniciada en 1810: abolición de los privilegios de clase, señoríos, mayorazgos y la Inquisición, se preparó el Código Penal y volvió a estar vigente la Constitución de 1812. Desde 1822, toda esta política reformista tuvo su respuesta en una contrarrevolución surgida en la Corte, la denominada Regencia de Urgell, apoyada por elementos campesinos y, en el exterior, con la Santa Alianza que, desde el centro de Europa, defendía los derechos de los monarcas absolutos. Al año siguiente se iniciaría la llamada Década Ominosa que consolida el absolutismo como forma de gobierno, coincidiendo con la independencia de la mayoría de las colonias americanas. El 7 de abril de 1823 entraron en España las tropas francesas mandadas por el Duque de Angulema, los Cien Mil Hijos de San Luis, a los que se sumaron tropas realistas españolas. Sin apenas oposición, el absolutismo fue restaurado. La última etapa del reinado de Fernando VII fue de nuevo absolutista. Se suprimió nuevamente la Constitución y se restablecieron las instituciones existentes en enero de 1820, salvo la Inquisición. Los años finales del reinado se centraron en la cuestión sucesoria: a pesar de haber contraído matrimonio en cuatro ocasiones, sólo su última mujer le dio descendientes, dos niñas. Desde 1713 estaba vigente la Ley Sálica, que impedía reinar a las mujeres. En 1789, las Cortes aprobaron una Pragmática Sanción que la derogaba,
  20. 20. pero ésta no fue publicada hasta 1830, cuando el Rey, en su cuarto matrimonio, con María Cristina de Borbón, esperaba un sucesor. Poco después, nació la princesa Isabel. En la Corte se formó entonces un grupo que defendía la candidatura al Trono del hermano del rey, Carlos María Isidro de Borbón, y negaba la legalidad de la Pragmática, publicada en 1830. En 1832, durante una grave enfermedad del Rey, cortesanos carlistas convencieron al ministro Francisco Tadeo Calomarde para que Fernando VII firmara un Decreto derogatorio de la Pragmática, que dejaba otra vez en vigor la Ley Sálica. Con la mejoría de salud del Rey, el Gobierno, dirigido por Francisco Cea Bermúdez, puso de nuevo en vigor la Pragmática, con lo que a la muerte del Rey, el 29 de septiembre de 1833, quedaba, como heredera, su primogénita Isabel, que reinaría con el nombre de Isabel II. Tema III. La Monarquía Constitucional Moderada De Isabel II. La Construcción Del Estado Liberal La regencia de María Cristiana A la muerte del rey Fernando VII, cuyo reinado se caracterizó por la imposición del Absolutismo frente a las numerosas intentonas liberales, se produjo un grave problema dinástico. El monarca dejaba dos hijas menores de edad, en un tiempo en el que la Ley Sálica dictada por Felipe V prohibía a las mujeres reinar. Ante ello, el infante Carlos María Isidro, hermano de Fernando VII, se proclamó heredero, lo que provocó la I Guerra Carlista. Los partidarios de don Carlos eran partidarios de mantener el Absolutismo. Por su parte, los liberales pusieron sus esperanzas en la futura Isabel II. Esta decisión desencadenó la I Guerra carlista, desarrollada principalmente en las provincias vascas y el Maestrazgo (Castellón). Esta contienda
  21. 21. terminaría años más tarde, con el famoso “Abrazo de Vergara”. María Cristina de Borbón ocupó la Regencia hasta 1841. En todo este tiempo se rodeó de un nutrido grupo de políticos e intelectuales liberales, que desarrollaron sus tareas de gobierno en medio del hostil ambiente de la guerra. Desamortización Juan Álvarez de Mendizábal ejecutó la primera gran desamortización de bienes eclesiásticos, en 1836; a ésta le seguirían otras, como la de Madoz. La intención de tal medida consistió en vender las tierras que estaban en posesión de la Iglesia, conventos y monasterios para que fueran compradas por las clases menos pudientes. Sin embargo, fue la aristocracia y la alta burguesía la que se hizo verdaderamente con esos bienes. Por tanto, lo poco que se consiguió fue crear una nueva clase de grandes propietarios, sin que se pudiesen llevar a cabo los deseos de la población más desfavorecida. La sublevación de los progresistas en La Granja En 1837, con Calatrava a la cabeza del gobierno, se redactó una nueva Constitución, que dejaba atrás el antiguo texto de Cádiz y el Estatuto Real de Martínez de laRosa. Se trató de una Constitución de tintes más liberales que la de 1812, que daba mayores poderes a las Cortes, aunque los diputados se elegían por sufragio restringido. Ello significada que únicamente podían votar aquellos ciudadanos con un determinado nivel de rentas. Este período de regencia se caracteriza también por la progresiva descomposición de los liberales en varias tendencias políticas. Nacen así el Partido Moderado, el Progresista y el Liberal, a los que más tarde se añadiría la Unión Liberal. Frente a todos
  22. 22. ellos, quedaban los Carlistas, que seguían aferrados al Absolutismo más exacerbado. La regencia de Espartero La Regencia hacía frente, por tanto, en todos estos años a progresivos cambios en pro del Liberalismo. Sin embargo, en 1841, María Cristina de Borbón abdicó de su cargo, que fue asumido por el general Baldomero Espartero. Su regencia se alargaría hasta 1843, hasta que fue decretada la mayoría de edad de Isabel II, con sólo 16 años de edad. Se iniciaría entonces un nuevo reinado en España, cargado de altibajos políticos y escándalos personales que terminarían con la expulsión de Isabel II, tras la revolución de 1868 Reinado de Isabel II Al alcanzar la mayoría de edad por resolución de las Cortes Generales ante el fracaso de la Regencia de Espartero en 1843, se sucedieron varios periodos caracterizados por un intento modernizador de España que se vio contenido, sin embargo, por las tensiones internas de los llamados "liberales", la presión que siguieron ejerciendo los partidarios del absolutismo más o menos moderado, los gobiernos totalmente influidos por el estamento militar y el fracaso final ante las dificultades económicas y la decadencia de la Unión Liberal que llevaron a España a la experiencia del Sexenio Democrático. La personalidad de la Reina Isabel, con un carácter aniñado, sin dotes para el gobierno y presionada en todo momento por la Corte, especialmente por su propia madre y los generales Narváez, Espartero y O'Donnell, impidió que el debido tránsito del Antigu Régimen a un modelo liberal culminase, por lo que España llegó al último tercio del siglo XIX en condiciones claramente desfavorables respecto a otras potencias europeas.
  23. 23. La Década Moderada Posteriormente, el liderazgo del Partido Moderado recayó en Narváez, que asumió la Presidencia del Gobierno dando con ello inicio a la que se ha denominado Década Moderada. Durante este periodo de relativa estabilidad, los denominados moderados trataron de dar un vuelco a los avances en las libertades de la Regencia de Espartero, dictándose una nueva constitución, la de 1845 que regresará al modelo de soberanía compartida entre el Rey y las Cortes y reforzó los poderes de la Corona. La división del Partido Moderado fue evidente desde los primeros momentos y eso coadyuvó a la inestabilidad final que provocó más tarde el cese de Narváez el 11 de febrero de 1846, asociado al conflictivo negocio matrimonial que se pactaba para la Reina. En efecto, ésta se casará en dicho año con Francisco de Asís de Borbón, primo suyo, el 10 de octubre. El Bienio Progresista Tras algunos intentos desesperados de la Reina por nombrar un Presidente del Consejo que contuviera las algaradas, finalmente se rindió a la evidencia y, siguiendo el dictado de su madre, antes de ver al traidor O'Donnell en el poder, nombró a Espartero Presidente. Con él se inició el llamado Bienio Progresista. El 28 de julio de 1854 entraron en Madrid Espartero y O'Donnell aclamados por la multitud como héroes. La Reina encargó formar gobierno a Espartero que se vio obligado a nombrar Ministro de la Guerra a O’Donnell debido a su popularidad y al control que ejercía sobre amplios sectores militares. Esta comunión perversa entre ambos, aparentemente fieles uno al otro, no estuvo exenta de problemas. Mientras que O’Donnell trataba de contrarrestar las prácticas liberales de Espartero en
  24. 24. cuanto a su posición sobre la Iglesia y la desamortización, el antiguo regente buscaba un camino hacia el liberalismo en España muy influido por su propia personalidad y los cambios que se operaban en Europa. O'Donnell fue pergeñando la Unión Liberal mientras convivía con Espartero en el Gobierno. Las propias elecciones a Cortes Constituyentes de 1854 dieron un mayor número de escaños a los partidarios del primero que del segundo. Así las cosas no es de extrañar que los intentos de convivencia naufragasen al tiempo de la desamortización de Madoz y la cuestión religiosa, al presentarse ante las Cortes un proyecto que declaraba que nadie podía ser molestado por sus creencias. La propuesta fue aprobada y se rompieron las relaciones con la Santa Sede, decayendo el Concordato de 1851. Pero O'Donnell no estaba dispuesto a que esta situación se perpetuase. Espartero, consciente de la situación, activó sus resortes en defensa del liberalismo movilizando a la Milicia Nacional y a la prensa en contra de los ministros moderados, pero la Reina prefirió conceder la jefatura del Gobierno a O'Donnell ante una situación tan inestable, a la que se sumaban las sublevaciones carlistas en Valencia y una grave situación económica. Ambos bandos se enfrentaron en acciones militares en las calles los días 14 y 15 de julio de 1856, donde Espartero prefirió retirarse. El gobierno de la Unión Liberal Una vez O'Donnell nombrado Presidente del Consejo de Ministros, restauró la Constitución de 1845 con un Acta Adicional con la que trató de atraerse a sectores liberales. Las luchas entre las distintas facciones moderadas y liberales, y entre ellas mismas, continuaron a pesar de todo. Tras los sucesos de julio, la debilidad de O'Donnell llevó a la Reina a cambiar de nuevo de Gobierno con Narváez. La inestabilidad se mantuvo hasta 1857. Con el
  25. 25. regreso de O'Donnell se inició la larga andadura de los gobiernos de la Unión Liberal. El 30 de junio de 1858, O'Donnell formó gobierno, en el que se reservó el Ministerio de la Guerra. El gabinete duró cuatro años y medio, hasta el 17 de enero de 1863, y fue el gobierno más estable del periodo. Aunque con cambios puntuales, no contó con más de una docena de ministros. Las personas claves del nuevo ejecutivo fueron el ministro de Hacienda, Pedro Salaverría, encargado de mantener la recuperación económica, y el de Gobernación, José de Posada Herrera, que controló desde el poder con maestría y habilidad las listas electorales y cualquier salida de tono de los miembros del nuevo partido: la Unión Liberal. Sexenio Democrático Se conoce por Sexenio Democrático o Revolucionario al periodo de la historia de España transcurrido desde el triunfo de la revolución de septiembre de 1868 hasta el pronunciamiento de diciembre de 1874, que supuso el inicio de la etapa conocida como Restauración. En la actividad política de estos años se advierte la participación de cuatro bloques políticos (unionistas, progresistas, demócratas y republicanos), en cuyo campo de acción intervienen también el movimiento obrero y la cuestión de Cuba, iniciada en esa época. El proceso político de los seis años de crisis revolucionaria se puede dividir en tres etapas: • Monarquía constitucional. • República federal. • República unitaria y presidencialista. Después de estas tres etapas la situación política del país desembocaría en la Restauración borbónica. El reinado de Amadeo I
  26. 26. Amadeo I ocupó el trono desde enero de 1871 hasta febrero de 1873, dos escasos años en los que hubo de enfrentarse a graves dificultades desde el momento de su coronación. Pocos días antes de su llegada, su principal valedor, Prim, fue asesinado por un anarquista, con este asesinato el nuevo gobierno de España perdía a la persona que de hecho estaba mediando entre las distintas fuerzas políticas. La inestabilidad política y las disensiones entre los partidos de los gobernantes se manifestaron en las tres elecciones generales y los seis gobiernos diferentes que hubo durante este breve reinado. Además, existía una oposición al régimen por parte de los carlistas, quienes se habían levantado en armas en 1872, los alfonsinos, dirigidos por Cánovas del Castillo y partidarios de que el hijo de Isabel II, Alfonso, fuese el rey. Ante esta situación, Amadeo I abdica y las Cortes, en una reunión de ambas no prevista en la Constitución de 1869, proclaman la primera República el II de febrero de 1873 La Primera Republica La Primera República Española fue el régimen político que hubo en España desde su proclamación por las Cortes, el 11 de febrero de 1873, hasta el 29 de diciembre de 1874, cuando el pronunciamiento del general Martínez Campos dio comienzo a la Restauración borbónica en España. El primer intento republicano en la Historia de España fue una experiencia corta, caracterizada por la profunda inestabilidad política y social y la violencia. La República fue gobernada por cuatro presidentes distintos hasta que, tan sólo once meses después de su proclamación, se produjo el golpe de Estado del general Pavía y la instauración de una república unitaria dominada por el Duque de la Torre. El período estuvo marcado por tres guerras civiles simultáneas: la Tercera Guerra Carlista, la sublevación cantonal en la península Ibérica y la
  27. 27. Guerra de los Diez Años en Cuba. Los problemas más graves para la consolidación del régimen fueron la falta de verdaderos republicanos, la división de éstos entre federalistas y unitarios y la falta de apoyo popular.

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