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Ponencia xv jornadas, mendez jorgelina
 

Ponencia xv jornadas, mendez jorgelina

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    Ponencia xv jornadas, mendez jorgelina Ponencia xv jornadas, mendez jorgelina Document Transcript

    • XV Jornadas Argentinas De Historia de la EducaciónEje temático: 3. Las instituciones educativasPonente: Jorgelina MéndezPonencia: “El Instituto Nacional de Profesorado Secundario: génesis de una Institucióndestinada a la formación docente” Introducción La presente ponencia se inscribe en un proyecto de investigación más ampliodenominado “La formación de docentes de nivel medio: génesis e identidad de una prácticaprofesional. Buenos Aires, 1863-1909”.1 El mismo busca indagar las tensionessociopolíticas, culturales y pedagógicas presentes en la constitución de la demanda deprofesores formados específicamente para el nivel medio. En este sentido se recupera elimportante papel del Instituto Nacional de Profesorado Secundario como instituciónpionera en este tipo de formación. En este trabajo analizaremos cuál fue la configuración institucional que enmarcó elsurgimiento de dicho Instituto en la Argentina a principios del siglo XX. Para ello esimportante preguntarnos ¿cuáles son los argumentos que sustentan la creación de estainstitución inédita?, ¿por qué se abrió otra trayectoria institucional para la formación deprofesores secundarios y no se optó por las ya existentes?2. En función de ello nuestro interrogante central apunta a dilucidar cuál fue el modeloque inspiró la creación del Instituto Nacional de Profesorado Secundario, primerainstitución que tuvo como misión darle formación pedagógica a un cuerpo profesional que,egresado de la universidad, dictaba clases en los colegios secundarios que existían en elpaís para aquella época. Para ello se busca abordar los procesos, los debates, las tensiones y las decisionesque contribuyeron a la instauración de una Institución educativa destinada a la Formacióndel Profesorado Secundario en la Argentina. Además se intenta esclarecer cuál fue el
    • modelo que sostuvo esta creación así como las principales redefiniciones en sus primerosaños de existencia.1. Las Instituciones de Formación docente y las políticas educativas: cambios en laMatriz Histórica Aunque la formación docente es un tema ampliamente debatido en el devenir de laspolíticas educativas, las últimas reformas del sistema educativo impactaron fuertemente ensu redefinición. En los ’90 y en el contexto de un sistema educativo “federalizado”3 fue importantepara el Estado Nacional tomar el control de la formación docente para garantizar unmínimo de homogeneidad a nivel nacional y asegurar la validez interjurisdiccional de lostítulos. Por ello se reestructuran el curriculum y la organización de la formación docente yen este marco se crea la Red Federal de Formación Docente Continua4. Esta Red la integrantodas las Instituciones (Nacionales, Provinciales, Públicas y Privadas) con responsabilidaden la formación docente, con la intención de crear un sistema articulado que permitaconcretar políticas nacionales para ese sector (res, 63/97 CFCyE, 1997). Es importante aquídestacar que la Red busca optimizar el funcionamiento de las instituciones ya existentespero en ningún momento se presenta la intención de conformar otras que aporten a tal fin. En la actualidad el debate se reactualiza con la sanción y puesta en marcha de laLey Nacional de Educación en el 2006. Este marco legal inicia un nuevo período detransformación educativa donde, nuevamente, las provincias deben adaptar suslegislaciones y sus Sistemas Educativos a lo que la Ley Nacional dispone. En este sentidose crea el Instituto Nacional de Formación Docente tendiente a la articulación de laformación docente y a los institutos terciarios privados y públicos encargados de la misma 5. En ambas políticas se promueve la creación de organismos articuladores a nivelnacional de las diferentes modalidades y no la creación de nuevas instituciones orientadas ala formación docente. Cuando hablamos de diferentes modalidades de formación docente nos referimos ala heterogeneidad de instituciones que ofrecen estas carreras. Esta configuración plural
    • tiene su origen a principios del siglo XX cuando se comenzó a gestar la demanda por laformación de un cuerpo de profesorado secundario. Históricamente la formación docente se brindo desde tres instituciones: la EscuelaNormal, la Universidad y los Institutos de Profesorado. La primera creada en Paraná en1870 tuvo la misión de formar maestros para la escuela primaria. La Universidad se dedicódesde sus orígenes a la formación de profesionales que, en muchos casos, se constituyeronen docentes de los Colegios Nacionales. En el caso de la Universidad de Buenos Airesdesde la Facultad de Filosofía y Letras se organizaron algunos profesorados a partir de1898 (Keiper, 1911) Sin embargo es en la Universidad de la Plata, fundada en 1905, dondemás claramente se establece una orientación a la formación de profesores6. Por último, los Institutos de Profesorado formaron, desde su instauración, profesorespara el nivel medio. Como ya ha sido mencionado el Instituto Nacional de ProfesoradoSecundario, que se puso en marcha en 1905, fue la primera institución con esta misión. Elmismo, si bien dependía del Ministerio Nacional de Educación se creó con unaorganización propia y como una Institución autónoma, separándolo de la influencia de laUniversidad. Esta configuración de la formación docente se modificó cuando el magisterio setrasladó al nivel terciario y los Institutos pasaron a incorporar esas carreras a su ofertaeducativa. El “pasaje” de nivel, del medio al terciario, se da entre 1968/1970, considerandotanto el año en que se dicta la resolución como en el que se hace efectiva. A partir de esemomento, y hasta la actualidad, se conformó un esquema dual de formación docente dondetanto la Universidad como los Institutos terciarios ofrecen carreras docentes como parte desu oferta académica. Así queda abierta una cuestión no saldada entre ambas instituciones que producetensiones en relación a la validez de los títulos, los puntajes de los mismos, el otorgamientode equivalencias, entre otros. Esto se complejiza a partir de la década del ’90 cuando losInstitutos terciarios son transferidos a las diferentes jurisdicciones (las provincias y laCiudad de Buenos Aires)7. Así los Institutos pasan a formar parte de los sistema educativosprovinciales y municipales, que caracterizan la base federal de la reforma educativa de los’90, y las Universidades continúan perteneciendo a la jurisdicción nacional.
    • 2. La formación de profesores y la escuela secundaria: primeras definiciones El concepto de formación docente se fue gestando históricamente y el origen deeste proceso se ubica en la organización del Estado Nacional en el marco de lapreocupación por instaurar instituciones que asuman la tarea de educar. Es necesario destacar a la Escuela Normal de Paraná como el punto de partida deun modelo de institución ligado a la concepción normalizadora y positivista de laeducación. La instauración de esta institución contribuyó con la construcción de la imagendel “buen maestro” para la escuela primaria. La formación pedagógica de los mismos sesustentaba en una visión instrumental y utilitarista de la educación (Davini, 1995) ycontribuía a otorgarle homogeneidad a las prácticas escolares, formando un mismo maestrocapaz de desempeñarse en cualquier lugar de la nación. Es por ello que para retroalimentareste modelo, en 1874 se pone en funcionamiento la Escuela Normal de Profesores. Recién a principios de 1900 la formación de profesores para el nivel mediocomienza a ser una preocupación para ciertos sectores intelectuales que, aunque pertenecíana la oligarquía política, estaban comprometidos con los cambios sociales, políticos yculturales relacionados con el aluvión inmigratorio, la aparición de nuevos grupos socialesy las crecientes demandas políticas. Entre estos cabe mencionar a Carlos Pellegrini, RoqueSaenz Peña, los ministros O. Magnasco, Juan R. Fernández, Joaquín V. Gonzalez, entreotros. (Romero, 1987) La escuela media era una preocupación fundamental para este grupo intelectualdebido al estratégico lugar que ocupa en la formación de ciudadanos pero que, por sunaturaleza fundante, pocos jóvenes que accedían a ella. Esta situación fue cambiando apartir de sucesivas transformaciones de sus planes de estudio y, fundamentalmente, debidoa los cambios sociales antes mencionados. Precisamente la creación de un cuerpoespecializado en la docencia para este nivel, tan particular y complejo, es la finalidad detrásde la instauración del Instituto Nacional de Profesorado Secundario (1905) del cualparticipan activamente J. R. Fernández y J. V. Gonzalez.. Aunque técnicamente no es posible hablar, todavía, de un nivel de educación medio,hacia 1900 diversas instituciones de educación post-primaria con diferentes, misiones,organización y características empezaban a definirlo. Mayoritariamente nos encontramos
    • con Colegios Nacionales que fueron creados desde 1862 por iniciativa del entoncespresidente Bartolomé Mitre. Asimismo las escuelas normales también eran parte de esteconjunto de instituciones. Este esquema se completa con la apertura de otras modalidadescuando, en 1890, se crea la primera Escuela de Comercio y en 1899, la primera EscuelaIndustrial En el caso de las escuelas normales, de comercio y de industria el objetivo de laformación era claro y preciso y estaba implícito en su propia organización. Por el contrario,el colegio nacional, al momento de la instauración del Instituto de Profesorado Secundario,estaba sufriendo cambios y redefiniciones. El mismo se había creado como un nivel preparatorio para el ingreso a lasuniversidades8 que funcionaban por aquellos tiempos y con esa intención se fueexpandiendo a la mayoría de las provincias del país. La presión social que ejercían lasclases medias, hacia fines del siglo XIX y principios del siglo XX, aumentó su matrícula yfavoreció su expansión pero también logró cambios en su estructura y organización. Estoscolegios ya no eran solamente un nivel preparatorio, para muchos de sus egresados eran unnivel terminal de su formación académica y eso provocó un fuerte cuestionamiento a loscontenidos que en él se impartían así como a su metodología de enseñanza. La gran mayoría de sus docentes eran profesionales, egresados universitarios, quetrasladaban a sus cátedras en los colegios los métodos de enseñanza Universitaria.Específicamente nos referimos a la clase magistral donde se impartían lecciones orales quelos alumnos debían aprender. Todas estas redefiniciones y presiones a las que es sometida esta institución llevana pensarla, ya no más como un nivel preparatorio sino, como un nivel de educación en simismo más adelante denominado “secundario”. Un importante indicio para sostener estaafirmación es la creación y puesta en marcha de un Instituto de Profesorado Secundario conla intención de formar pedagógicamente a quienes pretendan dar clases en estos Colegios,es decir de brindar una “formación docente” acorde a las nuevas necesidades de estasinstituciones. Es posible preguntarnos ahora si esta concepción de formación docente tiene algunacontinuidad con aquella que posibilitó la instauración de las Escuelas Normales o, por elcontrario, estamos frente a una matriz nueva. Los indicios para dirimir esta cuestión
    • emergen de la instauración de una nueva institución (“el Instituto”), con un cuerpo deprofesores, un curriculum y una misión propia: otorgarle formación pedagógica a losegresados de las Universidades, que ejercía la docencia en los Colegios Nacionales. Aquí es posible observar un punto importante. La escuela Normal con todas suscaracterísticas institucionales distintivas fomenta la creación de una institución que forme asus docentes para, precisamente, mantener esas características, hablamos de la EscuelaNormal de Profesores. Pero la formación de profesores “secundarios” no se piensa dentrode esta institución ya existente. Por el contrario se piensa en una nueva institución concaracterísticas propias y con un objetivo diferente. Nos encontramos así, frente a otramatriz de formación docente y, por lo tanto, frente a un nuevo modelo institucional.3. La figura del Profesor Secundario: entre el discurso político-pedagógico y lacreación del Instituto de Profesorado Secundario Referirnos a la concreción del Instituto de profesorado obliga a retomar el climapolítico ideológico que desde 1900 estaba acompañando los cambios que se producían en lasociedad argentina. Los pilares de la tradicional oligarquía nacional se estaban venciendo ycon ello se ponía en cuestión la legitimidad de su predominio político y social. El principalfactor de transformación lo conformaron los grupos de inmigrantes que trajeron, desdeEuropa, diversos elementos que produjeron “nuevas combinaciones sociales” (Romero, Op.Cit. P. 57). Encontramos aquí el germen de lo que, posteriormente, adquirirá entidad como“clase media”. Estos nuevos grupos sociales forjaron aspiraciones que se contradecían con elmodelo de país que los grupos dominantes habían impulsado. La intención por ocupar unlugar el la vida social y política, así como las aspiraciones de verdadera participación enesos ámbitos, se comenzaron a manifestar desde 1890 con la demandas ejercidas porsectores que se aglutinan politicamente en la UCR Como respuesta a estas presiones una parte de la oligarquía política trato de atenuarlos aspectos de ilegitimidad que acompañaban a ese modelo impulsando cambios endiferentes ámbitos de la mano del progresismo liberal y del positivismo. La particularidadque une a estos personajes es el pertenecer a la clase política y ocupar diferentes cargos en
    • el gobierno, por un lado, y, por otro, el formar parte de grupos intelectuales con muchainfluencia en nuestro país. De este modo lograban favorecer, desde la participación política,cambios sostenidos desde sus posiciones ideológicas y académicas. Estos intelectuales tuvieron un papel fundamental en la redefinición del SistemaEducativo de la época, especialmente en relación a la educación media y las universidades(Bermejo, Magnasco, Pizzurno, Lugones, Garro, Bunge, Saavedra Lamas). En este sentidoson muchas las obras publicadas que hacen referencia a la necesidad de reforma de losdistintos niveles.9 El surgimiento del Instituto Nacional de Profesorado Secundario se inscribe en esteproceso de redefiniciones político-pedagógicas. Juan Ramón Fernández y Joaquín V.Gonzalez, ambos Ministros de Educación de Manuel Quintana, fueron quienes tuvieron unmayor protagonismo en la concreción de esta nueva institución. Ambos expresaron supreocupación por conformar un cuerpo profesional para la enseñanza en la escuela media.Consideramos que esta inquietud es resultado de dos procesos relacionados entre sí. Por unlado, los cambios que estaba experimentando ese nivel educativo. La ampliación delprotagonismo de nuevos grupos sociales encontró en los Colegios Nacionales una vía deacceso a la educación secundaria y, desde esta, un camino para lograr un mayorreconocimiento por parte de los grupos de poder. Por otro lado, la necesidad de demarcar lafigura del “profesor de enseñanza secundaria”. Aunque la Escuela Normal de Profesoresera un antecedente no había resuelto las problemáticas específicas del régimen deenseñanza secundaria.  Juan Ramón Fernández y Joaquín V. González: aproximaciones a su discurso político-pedagógico Estas dos importantes personalidades de la educación argentina, aunque noespecialmente reconocidos por ello, realizaron aportes fundamentales a la instauración del“Instituto Nacional de Profesorado Secundario”. Fernández fue un médico muy reconocido por sus aportes al campo de la obstetricia.Se formó en la Universidad de Buenos Aires habiendo realizado primeramente sus estudiosiniciales y preparatorios en la Escuela de Catedral al Norte y en el Colegio Nacional de
    • Buenos Aires respectivamente. Entre sus preocupaciones fundamentales como Ministro deEducación se encontraba la sanción de una ley que organizara el “nivel secundario”comprendiendo en él a los Colegios Nacionales y las Escuelas Normales. Con esta motivación presenta ante el Congreso Nacional, en el año 1903, uninforme sobre la situación de estas instituciones titulado “Antecedentes sobre enseñanzasecundaria y normal”. El ministro intentaba allí aportar elementos que permitieran alparlamento nacional tratar una ley que regule este nivel educativo y definir la estructura deun nuevo plan de estudio10. Este informe es bastante extenso e incluye, a maneradescriptiva, todas las iniciativas en relación a este tipo de instituciones. Consta básicamentede dos partes: la primera se titula “La enseñanza oficial Secundaria y Normal en laUniversidades e institutos especiales fuera de la dictada en los Colegios Nacionales y en lasEscuelas Normales” y la segunda “La fundación de los colegios Secundarios y Normales yel desarrollo de la enseñanza desde 1863”. Además de estos dos apartado incluye una seriede completas conclusiones que elabora el ministro en relación a diversas temáticasrelevantes y una muy importante es la situación de los profesores de esas instituciones. De este trabajo se desprende que la principal preocupación del ministro, conrespecto al nivel secundario, era la formación de un cuerpo de docentes especializado parael mismo. Son dos las motivaciones principales que lo llevan a plantear que esto último esuna necesidad imperiosa. Por un lado la expansión de los Colegios nacionales por todas lasprovincias obligaba a aumentar el número de docentes necesarios para cubrir todas lasasignaturas que componían el plan de estudio. Por otro lado manifiesta la necesidad depreparar docentes capacitados para desempeñarse en estas instituciones con característicaspropias y distintivas y con un sujeto pedagógico particular: “el adolescente en la primaverade la vida” (Fernández, 1903 p. 742) La principal aspiración de Fernández era formar un cuerpo de profesores unificadosya que en los Colegios Nacionales se desempeñaban tanto egresados universitarios comoprofesores normales, estos últimos predominantes en los colegios nacionales ubicados enlas provincias (Op. Cit.). Esto llevaba a la conformación de un “profesoradoentremezclado” con distinto rango y preparación para su función, Según el ministro, esta esla principal causa del bajo nivel de estas instituciones y
    • “el resultado lógico de la carencia de un instituto especial donde se formen con sus disciplinas propias los profesores de los colegios nacionales lo que contribuiría, junto con otros medios, para constituir una verdadera carrera profesional”. (P. 751.) Aquí queda claramente expuesto la apelación para conformar un institución especialque tenga como misión formar profesores especializados, tanto en la enseñanza secundariacomo en las asignaturas que comprende la misma, buscando conformar un cuerpoprofesional. Esto último es sumamente importante ya que se busca darle una entidadcompartida a quienes se desempeñaban con diversas formaciones de origen como docentesen esos colegios y además revalorizarlos como profesionales. Además de plantear la necesidad de un profesorado secundario Fernández apunta ala constitución futura de un profesorado normal con la misma organización. Para ambosplantea que es necesario formar a los aspirantes en dos clases de conocimientos: “1) Aquellos que deben transmitir a sus discípulos desde la cátedra, según el plan de estudios en ejecución (...). 2) Los que lo habilitarán como profesor idóneo, comunicándole virtudes educativas mediante estudios teóricos y prácticos de pedagogía general y especial.” (p. 752) Estas cuestiones son las que permiten a Fernández apoyar la creación de unseminario pedagógico que brindara la formación en pedagogía general y especial a losegresados universitarios que contaban con una previa formación teórica en las asignaturasque podían dictar. Su proyecto era extender este seminario al profesorado normal pero porproblemas de salud debe finalizar su gestión ese mismo año y quien los sucede, Joaquín V.González reorganizará esa institución al año próximo. Más allá de estas cuestiones es importante remarcar que la aspiración del MinistroFernández en relación a la creación de una nueva institución de formación docente se puederesumir con la siguiente frase: “El profesorado secundario quedará así perfectamente ligadoy en continuidad permanente en la idea y en la acción (...)” (P. 776)
    • Esta misma aspiración de formar profesores formados para responder a lasdemandas que los colegios secundarios estaban reclamando la podemos encontrar en elministro González. Su principal acción en este sentido fue crear, sobre la base delseminario, el Instituto Nacional de Profesorado Secundario que mantuvo, en líneasgenerales, las directrices que planteaba el proyecto de Juan R. Fernández. Los cambiosrealizados corresponden al proyecto pedagógico que sustentaba el nuevo ministro. Joaquín V. Gonzalez fue un importante intelectual de principios de siglo. Tuvoformación como abogado pero no sólo se destacó como jurista, además se lo reconocecomo literato y fundamentalmente como pedagogo. Su compromiso con el progreso de laeducación en nuestro país se puede ver materializado en la creación de la Universidad de laPlata, de la cual fue su principal mentor y presidente durante 12 años. La influencia de supensamiento político-pedagógico se puede ver expresada en el carácter experimental ycientificista que adquiere esta universidad desde su gesta. Con respecto a lo pedagógico debemos recordar que la misma fue pionera en lainstauración de la formación pedagógica en sus claustros así como en la creación deColegios y Escuelas anexas a la Universidad que servían, a su vez, como instituciones deaplicación. En este sentido, González, tenía una importante aspiración que era la creaciónde una “Facultad de Pedagogía”. Así se aportaría a lo que para él era el doble problemauniversitario: “definir en forma evidente el carácter experimental de la Universidad en todos sus aspectos y dotar a los futuros profesores de enseñanza secundaria y superior, de todos los elementos de práctica y teoría que pueden necesitar para una preparación completa” (1935 p. 208). Podemos ver así como su principal preocupación era brindar una sólida preparaciónpedagógica y científica a los profesores secundarios pero también generar ámbitos de“experimentación” o “aplicación” para no generar un divorcio entre “la práctica y la vida”(Gonzalez, 1907. P. 397) Esta preocupación también se manifiesta en la creación delInstituto de Profesorado ya que con él se promueve la creación de un Colegio Nacional deaplicación.
    • Así se cumpliría la aspiración del ministro: una sólida formación teórica, con pesoen la investigación y la experimentación, brindada por la universidad y una formaciónpedagógica, acorde al nivel de enseñanza, con fuerte peso en la práctica. Podemos aquíejercer un paralelismo entre la “Facultad de Pedagogía” que el ministro promovía en laUniversidad de la Plata y el Instituto Nacional de Profesorado Secundario. Este recibiría alos egresados universitarios que aspiraran convertirse en profesores para formarlos en todocuanto necesitaban para enseñar sus disciplinas.  La creación del Instituto Nacional de Profesorado Secundario El Instituto Nacional de Profesorado Secundario es creado por decreto del 16 dediciembre de 1904 con la firma de Manuel Quintana, entonces Presidente de la Nación, yJoaquín V. González, Ministro de Justicia e Instrucción Pública. El mismo debe organizar,según el Art. 1 del mismo, cursos teórico-prácticos para quienes aspiren a obtener eldiploma de “profesor de enseñanza secundaria”. Estos cursos debían otorgar a losaspirantes formación pedagógica que les permitiera ejercer la docencia en los colegiossecundarios (por tales se entiende Colegios Nacionales). Diversas investigaciones aportan al estudio del surgimiento del Instituto Nacionalde Profesorado Secundario (Pinkasz, 1991;Souto, 2004; Vior y Misuraca, 2007). En todasellas es posible inferir que el mismo no fue un proceso lineal sino, por el contrario, presentóavances y retrocesos propios de un proyecto de estas características. En este caso podemosmencionar el 16 de diciembre de 1904 como la fecha en que se reglamenta la instauracióndel instituto y principios de 1905 como el momento que se pone en funcionamiento sinembargo podemos rastrear antecedentes previos. Las preocupaciones por la conformación de un cuerpo docente especializado en laenseñanza secundaria ya habían sido planteadas por Amadeo Jacques quien fue el primerrector del Colegio Nacional de Buenos Aires. Entre estas preocupaciones se encuentra la dediferenciar al bachillerato de los cursos universitarios eliminando las clases magistralescomo método de enseñanza en los mismos (Souto, 2004). También en el marco de estaspreocupaciones es durante la presidencia de Sarmiento que nos encontramos con la primeriniciativa de formar un “cuerpo docente especializado”. Además de la instauración de las
    • Escuelas Normales de Maestros, Sarmiento, contrató a un grupo de Científicos,provenientes de las ciencias naturales, para fundar en Córdoba la Academia Nacional deCiencias. Esta tenía como misión formar profesores en matemáticas y física, entre otrasdisciplinas naturales. Por falta de recursos materiales y económicos esta empresa no lograsu fin y termina fracasando pero es un importante antecedente en cuanto marca unapreocupación por formar a un docente cualificado para la enseñanza de una disciplinacientífica. (Fernández, Op. Cit.) Esta intención es retomada con la creación del seminario pedagógico en el año 1903pero es con la instauración del Instituto que logra cristalizarse en un proyecto a largo plazo.El decreto de creación del INPS de 1904 va mucho más allá de la mera instauración de unaInstitución. Parte de los supuestos de que para ser un “buen profesor de enseñanzasecundaria no basta que este sepa todo lo que debe enseñar ni más de lo que debe enseñar,sino que es necesario que sepa como ha de enseñar” (Decreto, 1904). Esta última cuestiónse inspira en las experiencias de los Estados europeos que habían creado “institutosespeciales de preparación del profesorado” (Op. Cit.) donde la ciencia de la educaciónocupaba un rol preponderante, especialmente, para la preparación teórica y práctica del“profesor. Una importante aspiración de esta creación era superar el modelo de formación de laEscuela Normal y darle entidad en tanto Instituto pedagógico a la altura de las principalesuniversidades e institutos de Estados Unidos y Europa. Estas habían conformado“verdaderas Facultades de Pedagogía” donde se combinaban la formación teórica y prácticade los profesores de enseñanza secundaria y superior con la formación científica de lasdisciplina. Este modelo educativo fue impulsado en Prusia y tuvo una importante definiciónen la Universidad de Chicago desde 1898, sin embargo, el caso más emblemático fue el dela Universidad de Paris al incorporar a la Escuela Normal para transformarla en unaFacultad de Pedagogía. (González, 1935). Se buscaba superar así un divorcio planteadoentre la formación brindada en las escuelas normales, y las necesidades de la realidadeducativa de la época. Joaquín V. González apoya esta idea considerando que el sistemanormal genera efectos excluyentes y aisladores basados “en la sistemática separación que seha hecho de los estudios normales de los del resto de los que constituyen la culturacolectiva, como si perteneciesen a un país o a una época diferente” (1907, P. 398)
    • El Instituto busca mantener una constante conexión con la Universidad comomecanismo para superar el modelo “normalista” y brindar una formación de excelencia. Espor ello que se exige, primeramente, un título universitario como requisito fundamentalpara el ingreso además de la aprobación de un curso experimental en ciencias de laeducación brindado por la Facultad de Filosofía y Letras. Esta búsqueda de conexión con launiversidad nos está marcando, no sólo la motivación por la excelencia académica, sino,además, la intención de crear una institución con un fuerte espíritu crítico y cientificista. Otra innovación de esta norma es incorporar la “idoneidad” como un factor decisivode la habilitación profesional, argumentando que la libertad de enseñar, que garantiza laConstitución Nacional, no implica un libre ejercicio sino una preparación para ejercerla. Espor ello que los cursos pedagógicos del Instituto pasarán a ser un requisito para laobtención de cátedras en los colegios secundarios ( Art. 10, 11, 12, 13, Op. Cit.) Por último una cuestión importante de señalar es que el profesor secundario no eraconsiderado un empleo más. De la misma forma que los maestros normales estos tambiénse constituirían en los funcionarios del Estado que asumirían un “noble ministerio social ypatriótico”4. Reflexiones Finales Como ya hemos señalado en la creación del Instituto Nacional de ProfesoradoSecundario confluyen dos procesos que ayudan a configurar el nacimiento y la identidad dela institución. Por un lado nos encontramos con el proceso de transformación del ColegioNacional que llevaba a reclamar profesores preparados para la enseñanza en el nivel medio.Por otro lado, señalamos que, el Instituto, es la culminación de un proceso histórico dondese incentivó, desde el Estado Nacional, la instauración de una institución que pudiesebrindar el tipo de formación necesaria para conformar un cuerpo de docentes idóneos paraese nivel tan complejo y difuso del sistema educativo. Esta confluencia queda expresada en los discursos político-pedagógicos de JuanRamón Fernández y Joaquín V. González. Estos anticipan, desde las fuentes abordadashasta el momento, un aporte sumamente significativo respecto de la creación de estainstitución así como de la definición de un modelo para la habilitación o idoneidad
    • profesional del profesor secundario por fuera de los ya existentes. El clima de la época fuefundamental para desentrañar el anclaje discursivo, interno y externo y los modeloseducativos referentes que llevaron a estos intelectuales a demarcar una institución con perfilpropio destinada a la formación de profesores secundarios. Allí fue posible observar cómo no fue una cuestión casual que el modelo de nuestrainstitución haya provenido del Sistema Educativo Prusiano, con características inéditas enel país. Por el contrario la explicitación que realizan ambos políticos e intelectuales nospermitió observar una profunda crítica a las instituciones dedicadas a la formación docentepreviamente existentes, como la Escuela Normal y la Universidad de Buenos Aires. De estaforma “el Instituto” se constituye en una novedad para la época y lleva consigo la improntade vanguardia que se le atribuían a las prestigiosas instituciones en las cuales se inspiro estemodelo. También desde esos discursos es posible descifrar las bases sobre las que se asientala identidad institucional. En ese sentido a su autonomía y diferenciación respecto de lasexistentes, hay que sumar la necesidad de responder a la demanda de profesores formadospedagógica y disciplinalmente para el nivel medio. Aquí es necesario la concreción de unmodelo de idoneidad para estos profesores al considerarse que era su falta lo que provocabaun bajo nivel en la educación secundaria. Es por ello que la habilitación profesional quedemarca el instituto está destinada a solucionar esta cuestión. Por último, no debemosolvidar, la aspiración nacional de conformar un cuerpo profesional que, aunque concaracterísticas diferentes, adquiera la entidad que el Maestro había logrado desde la EscuelaNormal. Todos estos elementos contribuyen a definir un perfil de “profesor secundario” y ademarcar la configuración de la institución. La misma marca un hito en la formacióndocente de nuestro país ya que fue un modelo para la creación de instituciones análogas.Por ejemplo, es posible ver, como el proyecto pedagógico de la Universidad de la Platamarca una continuidad con este. En ambas se descubre la fuerte influencia de unpensamiento pedagógico que, hacia principios del siglo XX, se preocupa por mejorar lacalidad de la educación de nuestro país. Los discursos aquí analizados nos permiten afirmar que el Instituto Nacional delProfesorado Secundario es parte de un proyecto político-pedagógico impulsado por un
    • importante grupo de intelectuales pertenecientes a la clase dirigente que supo interpretar losdesafíos que le presentaban al sistema educativo los importantes cambios sociales que vivíael país a principios del Siglo XX. La permanencia de la institución en el tiempo, hoyInstituto Superior Joaquín V. González, nos marca la vigencia de ese pensamiento en elcontexto actual.BIBLIOGRAFÍADAVINI, M.C. (1995) La formación docente en cuestión: pedagogía y política. Paidos,Bs.As.FERNANDEZ, J. (1903) Antecedentes sobre enseñanza secundaria y normal en laRepública Argentina. Taller Tipográfico de la Penitenciaria Nacional, Bs. As.GONZALEZ, J. (1907) “El Colegio y la Universidad” en Archivos de Pedagogía yCiencias Afines, Tomo III. UNLP, La Plata.------------------- (1935) Obras Completas, Vol. 14. UNLP, Bs.As.KEIPER, W. (1914) “El Instituto Nacional del Profesorado Secundario en la primeradécada de su existencia 1905-1915” Publicaciones del Instituto Nacional del ProfesoradoSecundario, Bs.As.PINKASZ, D. (1991) “Orígenes del profesorado secundario en la Argentina: Tensiones yConflictos” en BRASLAVSKY Y BIRGIN (comp.) Formación de profesores. Impacto,pasado y presente. Miño y Dávila Editores. Bs. As.ROMERO, J.L. (1987) Las ideas en la Argentina del siglo XX. Biblioteca Actual. Bs. As.SOUTO, M. (2004) La identidad institucional a través de la historia. El instituto nacionalde profesorado Joaquín V. González. Ediciones Copiado Básico, Bs. As.VIOR, S. y MISURACA, M.R. (2004) Diferentes instituciones formadoras de Profesorespara la enseñanza media: el debate de la naturalización. En página de Internet http://organizaciones.unrc.edu.ar/abd/congreso/doc/sugeridos.1 Tesis de Licenciatura FCH-NEES Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires2 Es necesario recordar que la mayoría de los docentes que dictaban clases en los Colegios Nacionales eranEgresados Universitarios y en el caso de las Escuelas Normales sus docentes se formaban en la EscuelaNormal de Profesores.
    • 3 Debemos señalar aquí el papel de la Ley Federal de Educación sancionada en el año 1993, principal marcolegal de la “Reforma Educativa de los ‘90”4 La red se crea con la finalidad de ofrecer un marco organizativo que posibilite la organización de un PlanFederal de Formación Docente continua. La misma está contemplada en la letra de la Ley Federal y se poneen funcionamiento en el seno del Consejo federal de Cultura y Educación.5 El mismo fue creado en el año 2007 y depende de la Subsecretaría de Calidad y Equidad del MinisterioNacional de Educación para la articulación entre las instituciones, las jurisdicciones y el Estado Nacional6 En la facultad de Ciencias jurídicas y Sociales se crea una sección pedagógica con la intención de establecerun Instituto de preparación pedagógica y práctica del profesorado secundario (Keiper, op. cit.)7 En el año 1991 se sanciona la Ley de Transferencia Nº 24.049 que completa el proceso de transferencias delas instituciones educativas que pertenecían al Estado Nacional a las jurisdicciones. En este caso la leycontempla el traspaso de las escuelas de nivel medio y los institutos terciarios. Ya en 1978 y por decreto delpoder ejecutivo se habían transferido las escuelas de nivel primario.8 Hacia 1862 funcionaban la Universidad de Córdoba, fundaba por los Jesuitas en 1622 y la Universidad deBuenos Aires fundada por Rivadavia en 1821.9 Hacemos referencia, entre otras, a “La reforma de la enseñanza secundaria y normal” de Pablo Pizzurno,“La reforma educacional” de Leopoldo Lugones y “La educación” de Carlos Octavio Bunge citados porRomero, op. cit. P. 90.10 Es importante destacar aquí que la Constitución Nacional de 1953 disponía entre las atribuciones delcongreso el “dictar panes de instrucción general y universitaria”( art. 67 inc. 16).