Memorias catedra abierta_ciclos_3-4
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Memorias catedra abierta_ciclos_3-4 Memorias catedra abierta_ciclos_3-4 Document Transcript

  • Cátedra abierta Universidad, cultura y sociedad Módulos 3 y 4 2006 Universidad de Antioquia Vicerrectoría de Extensión División de Extensión Cultural Ministerio de Cultura Gobernación de Antioquia REPUBLICA DE COLOMBIA
  • ©Universidad de Antioquia©Vicerrectoría de Extensión©División de Extensión Cultural© Yolima Bedoya González© Luisa Fernanda Cano Blandón© Ramiro Echeverri Villegas© Carlos Mario Pineda Echavarría© Mario Elkin Rodriguez© Rafael Rubiano Muñoz© María Victoria Suaza Gómez© Francy Esther del Valle MontoyaISSN: [PENDIENTE]Editoras: María Adelaida Jaramillo GonzálezAdriana Elena Jaramillo UribeRevisión de textos: María Luisa Valencia DuarteDiseño de cubierta: Fabio David Franco PardoDiseño y diagramación: Fabio David Franco PardoImpresión y terminación: Soluciones Integrales Gráficas, Solingraf Ltda.Impreso y hecho en Colombia / Printed and made in ColombiaSe permite la reproducción parcial, con propósitos académicos, citando la fuente.Las opiniones expresadas en esta publicación son responsabilidad exclusiva de los autores; enconsecuencia no pueden ser asumidas como posiciones oficiales de la Universidad de Antioquia olas entidades patrocinadoras.Universidad de Antioquia, División de Extensión CulturalTeléfono: (574) 210 5175. Telefax: (574) 210 5169Correo-e: academicoext@quimbaya.udea.edu.coCalle 67 No. 53-108, Bloque 22, oficina 204Medellín, Colombia
  • Alberto Uribe Correa, RectorMargarita Berrío de Ramos, Vicerrectora de ExtensiónMaría Adelaida Jaramillo González, Directora de Extensión CulturalAdriana Elena Jaramillo Uribe, Coordinadora Académica División deExtensión CulturalCon el apoyo de:Ministerio de CulturaDirección de Fomento a la Cultura de AntioquiaUniversidad de Antioquia: Dirección de Regionalización, Facultad de CienciasSociales y Humanas, Facultad de Educación, Facultad de ComunicacionesSistema de Comunicaciones Comfenalco Antioquia View slide
  • ContenidoPresentaciónTercer ciclo. Economía y cultura. La productividad como desafío de laindustria cultural• La industria cultural: entre la cultura de masas y la cultura popular ................ 9 Rafael Rubiano Muñoz• Economía e identidad: soporte material y simbólico de la cultura ................. 23 Francy Esther del Valle Montoya• Industrias culturales en Urabá. Una mirada desde la experiencia de la corporación de arte y recreación Camaleón de Urabá ....................................... 37 María Victoria Suaza GómezCuarto ciclo. Las políticas públicas: elemento fundamental de una culturaciudadana• Cultura política: diseño de políticas públicas bajo un enfoque de gobernanza ................................................................................................................. 49 Luisa Fernanda Cano Blandón• Políticas culturales en Colombia y movimientos sociales: el caso de Arturo Escobar .......................................................................................................... 67 Carlos Mario Pineda Echavarría• Políticas públicas en el sector cultural .................................................................. 77 Mario Elkin Rodríguez• Políticas públicas en un contexto cultural ........................................................... 83 Yolima Bedoya González• La subregión oye las voces: Occidente antioqueño. Hacia la construcción de una política pública cultural 2006-2007 ......................................................... 97 Ramiro Echeverri Villegas View slide
  • Presentación El presente libro recopila las memorias de las conferencias ofrecidas en los módulos 3 y 4 de laCátedra Abierta Universidad, Cultura y Sociedad, llevados a cabo en las nueve subregiones deldepartamento de Antioquia durante 2006. El ciclo 3 “Economía y cultura: la productividad como desafío de la industria cultural”aborda la problemática actual de la labor cultural desde la perspectiva económica. Los campos de laeconomía y de la cultura se encuentran estrechamente involucrados desde siempre, aunque es verdad queesas implicaciones se han hecho mayores y más visibles con el surgimiento de las llamadas industriascreativas. Quién podría negar el valor económico de ciertos bienes culturales y su peso en la riqueza de unpaís, o la importancia del desarrollo cultural como factor de desarrollo y bienestar social. No se trata dereducir el estudio de la cultura encarando solamente su incidencia en el crecimiento económico del país.Lo es también, y fundamentalmente, para los procesos de integración regional y nacional, además de loque puede significar para la identidad y el auto-reconocimiento de los individuos y las sociedades. Y suinexistencia haría muy sospechoso hablar de un desarrollo justo y equilibrado. Todo esto obliga a desarrollar estudios y a diseñar políticas públicas y privadas capaces de regularestas industrias, concibiéndolas como un universo de producción y servicios culturales dentro del cualcoexisten y se complementan constelaciones con características y lógicas particulares, pero cuya existenciaestá condicionada por sus relaciones con las demás. El ciclo 4 “Las políticas públicas como elemento fundamental de una cultura política” abrióun espacio propicio para el debate, la difusión y la reflexión sobre lo que representa para las regiones laimplementación de las políticas públicas. El propósito de la discusión fue aportar nuevas visiones quepermitan dilucidar soluciones a los múltiples problemas que ellas enfrentan en su proceso de consolida-ción territorial y social. En tal sentido, el ciclo se propuso avanzar en la generación de espacios de reflexióny deliberación que le permitan al ciudadano reconocerse como protagonista en la construcción de lasociedad y de lo público. Se pretende que como producto de la reflexión y la deliberación se entiendan yasuman compromisos en la construcción de políticas públicas, entendiendo éstas como las orientacio-nes, estrategias y modelos que bajo una definición colectiva deben construirse para el bien común. Setrata de entender que dichas directrices resultan de procesos de concertación de actores diversos. Se espera entonces con esta cátedra fomentar en la ciudadanía el interés por los asuntos públicos ypropender por la formación de una cultura política, que fomente la participación de ciudadanos, alcaldes,concejales, líderes comunitarios y, en general, de los diferentes sectores, agentes y actores culturales, paragenerar políticas y estrategias que favorezcan la construcción de regiones fortalecidas, autosostenibles ydemocráticas. Esperamos, pues, que este encuentro de saberes contribuya a afianzar el deber ser y la pertinenciasocial de nuestra Alma Máter. MARGARITA BERRÍO DE RAMOS Vicerrectora de Extensión Universidad de Antioquia
  • MÓDULO 3 IIIECONOMÍA Y CULTURA:LA PRODUCTIVIDADCOMO DESAFÍO DE LAINDUSTRIA CULTURALabierta C Á T E D R AUniversidad, cultura y sociedad
  • C O N F E R E N C I A U N O IIILa industriacultural: entre lacultura de masas yla cultura popularRafael Rubiano Muñoz**Sociólogo, docente del departamento de sociología, Facultad de Ciencias Sociales y Humanas, Universidadde Antioquia. 9
  • U n i v e r s i d a d d e A n t i o q u i a • Vi c e r r e c t o r í a d e E x t e n s i ó n • D i v i s i ó n d e E x t e n s i ó n C u l t u r a l Esta conferencia tiene como objetivo establecer condiciones de discusión que permitanreflexionar sobre el impacto de los fenómenos contemporáneos en la sociedad colombia-na y los diversos modos como ellos están influyendo en las diferentes regiones del país.Utilizando el formato de ensayo, esto es, abierta deliberación y polémica, procura estable-cer un diálogo efectivo entre la universidad, a través del programa de “Cátedra Abierta”que dirige la División de Extensión Cultural, y los diversos públicos de las regiones en losque incide, a partir de actividades que comprenden aspectos académicos como los queatañen a decisiones sociales y políticas específicas. En este aspecto, una de las dificultades es el establecimiento de un diálogo claro entreuniversidad y sociedad. Sería deseable construir una comunicación efectiva y sólida entreambas. Sin embargo, éste es el primer punto crítico que tiene el tema dirigido a un ampliopúblico con expectativas diversas: que las relaciones del lenguaje en las sociedades moder-nas tienen sentidos y significados diversos según nuestra percepción del mundo. Al plan-tearnos el problema de la industria cultural nos encontramos con una situación paradójica;frente al lenguaje científico, el lenguaje cotidiano se apropia de manera más rápida y, porsupuesto, pragmática de los hechos o fenómenos sociales que designa. Así, podemos ob-servar que entre impulso científico de reflexión y apropiación desde el lenguaje común aveces se generan tensiones y discordancias.AFINANDO EL DISCURSO SOBRE LA INDUSTRIA CULTURAL Por lo tanto, una tarea urgente en estas actividades de extensión es procurar la cercaníano solamente en los lenguajes, sino también una comunicación más apropiada y pertinen-te para el diálogo analítico y transparente. Y al hablar de industria cultural nos referimosa un largo proceso histórico que requiere ser, no solamente investigado como fenómenosocial contemporáneo, sino también como experiencia de la vida que afecta las regionesy las localidades de nuestro país. En ese sentido, no necesariamente lo que vemos tal ycomo lo experimentamos en la realidad puede ser plenamente comprendido o validado 11
  • Universidad, cultura y sociedadde forma verídica o completa. De este modo, advertiría que estamos bajo la profundaexperiencia de representarnos un entorno social complejo, a veces contradictorio yentrecruzado por fenómenos sociales yuxtapuestos que generan destiempos ydesencuentros históricos. Por otro lado, quiero llamar la atención hacia el problema del lenguaje y la comunica-ción. La relación eficiente entre estudio o investigación de los fenómenos sociales frente a lavida cotidiana se encuentra siempre en vilo o en disputa (normalmente los fenómenoscontemporáneos sobrepasan las dinámicas de la investigación científica). El material queexiste sobre las industrias culturales es inmenso e ilimitado. En Colombia es muy poco loque se ha hecho en la investigación, y en la actualidad estamos sobrepasados por las nuevasrealidades de la comunicación. Así, la relación es inversamente proporcional, esto es, laclaridad entre conocimientos y realidad social desde el lente científico depende en exclusivadel grado mayor de la información especializada como de la rigurosidad con que se tratanjustamente los fenómenos sociales. Así un acumulado en detalle de datos y de información puede depurar y validar cientí-ficamente los conocimientos sobre diferentes fenómenos sociales, pero al mismo tiempopueden no tener ninguna conexión con la realidad social. De ahí que a mayor especializa-ción en la información y el lenguaje no se obtiene en la misma dirección una corresponden-cia con la clara comprensión de las experiencias y realidades sociales. Para hablar de laindustria cultural es imprescindible establecer un acuerdo básico entre lo que entendemoscomo industria, y lo que comprendemos como cultura, sin olvidar que en el fondoineludiblemente interviene lo que se considera es el público consumidor.HACIA UNA DEFINICIÓN DE INDUSTRIA Estas tres dimensiones —industria, cultura y públicos— son los ejes centrales en la cons-trucción de ese mundo, cuyo escenario es variable y múltiple en sentidos, significados yformas de representación. De modo que empezaremos desde ahí, tratando de construirlos contextos adecuados para limitar el amplio campo de lo que se entiende como industriacultural. La industria es un fenómeno ineludible de dos procesos históricos, el de la repro-ducción en serie, el mercado y el de la extensión de la vida urbana. La industrializacióninicialmente es el proceso de transformación de sociedades que pasan de la actividad desubsistencia a partir de las actividades manuales a procesos mediados por la mecánica y latécnica. La industrialización se refiere así al desarrollo histórico desde el cual se median las acti-vidades del hombre y la naturaleza a partir de la creación de artefactos que se producen enserie y que tienen como fundamento la mecanización. Ahora bien, las perspectivas sociales12
  • U n i v e r s i d a d d e A n t i o q u i a • Vi c e r r e c t o r í a d e E x t e n s i ó n • D i v i s i ó n d e E x t e n s i ó n C u l t u r a le históricas en las que se transforman las sociedades bajo la industrialización no tienen lamisma magnitud y la misma intensidad en cualquier lugar del planeta. La producción enserie de artefactos a través de la mecánica y la técnica establece un tipo particular de relacio-nes entre los hombres en las que cambian las formas de representación simbólica y depercepción del mundo; ése es el segundo momento de la industrialización: la creación delmercado y del plusvalor a través de las mercancías. Lo que ha posibilitado de manera histórica la consolidación de la industrialización fue laextensión del mercado, la creación de mercancías y la fuerza de trabajo que aparece con él,lo que se manifestó a través de la apropiación privada de los artefactos o, para decirlo demanera moderna, de las mercancías. Una de las condiciones que impulsó dichos procesosindudablemente fue la transición del campo a la ciudad. A través de la expansión urbana yde la constitución de unidades sociales que descomponían la relación directa con la natura-leza, la industrialización cobró un alto grado de importancia en las sociedades denominadasmodernas. De modo que industrialización, mercado y ciudad han sido las claves históricaspara comprender el fenómeno de la industria cultural. Si bien el hombre mediante la indus-trialización construyó la mediación consigo mismo y la naturaleza también medió la cultura,espiritual e intelectual. Ahora bien, la palabra cultura es polivalente y demasiado resbaladiza en las discusionesacadémicas y científicas. Se la asocia con costumbres, hábitos, ritos, conciencia, entre mu-chas acepciones. También se la tiene como sentido común, experiencia cotidiana, lenguaje,tradiciones o credos religiosos o políticos. Para nuestro objetivo utilizaremos la referenciaa la cultura como representación simbólica o materialización de creaciones espirituales ointelectuales.LA INDUSTRIA CULTURAL EN NUESTRO CONTEXTO Para los propósitos de esta conferencia consideraremos la cultura en el contexto de locreado espiritual y mentalmente por los hombres, objetos o artefactos que si bien provie-nen del proceso de intercambio permanente de individuos o comunidades, es lo que definela conciencia de los pueblos o el modo de representar el mundo desde sus conocimientos.La cultura aquí tendría que ver con todas aquellas manifestaciones sobre las cuales nosrepresentamos en un momento dado la vida o a partir de diversas etapas de nuestra exis-tencia en un proceso de larga duración, nuestras realidades. Cultura como manifestaciónpública de una conciencia colectiva que se crea, se hace, se difunde y se apropia mediantediversas formas, el habla, la comunicación, la impresión o la electrónica. Lo que hace queexista la industria cultural es que los bienes espirituales e intelectuales llegan a amplios públi-cos y no tienen restricción alguna, es más, su acceso es abierto y libre lo que crea situacionescontradictorias. 13
  • Universidad, cultura y sociedad Con todo, la industria cultural estaría determinada por la difusión a gran escala y por unaapropiación mediada por el mercado como por los procesos de consumo. La cultura no sepodría restringir del modo anterior a una transmisión lingüística o a una herencia determinadageneracionalmente. Más bien la industria cultural la entenderemos aquí como un modo deproducción que adquiere materialidad en bienes o en formas de representación simbólicaaccesibles como artefactos. Con lo anterior, para la sociedad colombiana es muy contradicto-ria la construcción de una industria cultural entendida de este modo, puesto que las tensionesentre lo tradicional y lo moderno producen serias distorsiones y profundas interferencias. Elexperimentar la cultura como industria, producción y consumo en serie altera, de maneratrágica, lo que se debe considerar como patrimonio y lo que se debe considerar como inno-vación.PATRIMONIO CULTURAL VERSUS GLOBALIZACIÓN Y CONSUMO Por un malentendido, el patrimonio cultural de Colombia se convierte en industria cul-tural y sencillamente no se lo percibe como la posibilidad de reavivar la tradición. La culturacomo identidad se transforma entonces en simple consumo y en instrumentos de venta queno construyen un legado, sino más bien se apropia dentro del mercado como simple plusvalorprivado y particular. Por otro lado, la globalización ha arrasado con las herencias culturalesde la identidad al establecerse mediante el mercado nuevas experiencias de consumo cultu-ral que no permiten distinguir entre lo propio y lo foráneo creando una mezcla que hacedifícil mantener nuestra identidad. Entre la apología exótica de lo nuestro vendido en elexterior y la asimilación a culturas ajenas se produce un intercambio cultural profundamenteconflictivo a través de los procesos de consumo y de comunicación. Es necesario entonces considerar la industria cultural como un campo de profundoconflicto, en las formas de recepción, asimilación y divulgación. La industria cultural comoconflicto nos plantea un inmenso reto al papel que la academia, la investigación y las univer-sidades tienen, porque exige la reflexión de si se puede sostener una industria cultural comoproblema público y no como un problema de lo privado. Incluso la defensa a ultranza delas comunidades y localidades por la identidad cultural se establece en mayor medida desdelas iniciativas privadas y personales, no desde una política pública que sea discutida y deba-tida de manera democrática.INDUSTRIA CULTURAL Y CONSUMIDORES Para delimitar aún más nuestro tema diremos que la industria cultural es un escenariosocial especializado de la producción simbólica del ser humano que se expande y se difundeen el contexto básico de intercambios mediados por procesos reales y abstractos, esto es,por el mercado y por el consumo. La creación material no solamente espiritual e intelectualde la cultura se estructura en el marco de una sociedad donde se reproducen cosas que14
  • U n i v e r s i d a d d e A n t i o q u i a • Vi c e r r e c t o r í a d e E x t e n s i ó n • D i v i s i ó n d e E x t e n s i ó n C u l t u r a lllegan a amplios públicos de manera repetitiva y que tiene una característica de innovaciónaparente. Aparente porque no necesariamente lo que se reproduce en serie en el marco llevael sello de la creatividad o de la renovación. Pero en el fondo el tema de la industria culturaldepende incuestionablemente no de quien la produce sino a quien ella llega, esto es, laindustria cultural se relaciona a un mismo tiempo con el consumo y los públicos. Aunque lo anterior pueda producir confusión, la industria cultural se instaló en el marco deprocesos históricos como el de la aparición de la imprenta, luego los medios electrónicos decomunicación y en la era actual la globalización con el desarrollo de las nuevas tecnologíaelectrónicas. La reproducción en serie o el desarrollo tipográfico caracterizó la industria cultu-ral. Ahora, dicha industria es causa y efecto al mismo tiempo de la sociedad moderna con loselementos que ello involucra: expansión demográfica, consolidación de un público consumi-dor y destrucción de las fronteras locales y nacionales. Por eso resulta tan específico de nuestromedio hablar de una industria cultural, porque se enfrenta en dos dimensiones: la dimensiónde lo tradicional y la dimensión de lo moderno. De lo anterior se deduce que es un fenómenoque involucra la masificación, o para decirlo de otro modo, la industria cultural depende de lasociedad de masas que puede propiciar la homogeneidad de las formas culturales o la hetero-geneidad de las expresiones culturales, que profundiza el anonimato y la individuación.DEMOCRACIA EN LA CULTURA Y CULTURA DE MASAS A partir de esas observaciones preliminares es menester volver a un punto básico, loscríticos de la industria cultural han sostenido que en ella, la cultura se convierte en mercancía,por lo tanto la industria cultural no genera una situación de valoración positiva de artefactoscreados para el progreso espiritual de los pueblos sino más bien para su alienación. Mien-tras los más optimistas consideran la industria cultural como un mal necesario en la que lacultura experimenta su ampliación y se extiende la espiritualidad de los pueblos alcanzandotanto a renovarse como a ser reconocida mediante el proceso de democratización. Perodemocratización no quiere decir democracia en la cultura. Ya hemos referido que en el caso de los estudios e investigaciones de la industria culturalse requieren procesos de información, es decir, estadísticas para poder comprender elimpacto que en las sociedades actuales tiene lo que se reproduce en serie en términos decultura como lo que se consume o se adquiere mediante el mercado. Pero por otro lado, ypensando en la sociedad colombiana existen criterios muy diversos para considerar la in-dustria cultural porque frente a ella entendida como consumo —hay muy pocos estudiosestadísticos— se opone la que la interpreta simplemente como cultura popular, es decir, loque acompaña de manera inmediata la existencia diaria y los contornos o referentes de lascostumbres, los hábitos, los estilos de vida y la creencias que se transmiten y reproducensocialmente. 15
  • Universidad, cultura y sociedad Lo que en últimas sería necesario replantear es el aspecto de las relaciones entre indivi-duo y sociedad industrial, cómo se valoriza y desvaloriza la cultura, dependiendo de lasformas de intercambio o las formas de la mediación, en las que se tiende a estereotipar lasrepresentaciones simbólicas y las expresiones de la cultura materializada en el nivel de lomasivo y de lo popular. De este modo, la cultura de masas como apología de formas derepresentación y de encarnación material se interrelaciona con la apología a la cultura popu-lar como formas de mentalidad y de visión del mundo. Entre ambas se construye unalógica de dominación como una racionalidad instrumentalizada de la que no escapa hastaconvertirse en cultura vulgar. Frente a lo anterior es muy poco lo que se hace en términos de investigación sobre losmedios masivos de comunicación, su impacto e incidencia en las relaciones de intercambioo en las mediaciones sobre cultura de las masas y cultura popular. El papel de los medios decomunicación en la discusión de la industria cultural, se debe señalar, es polivalente, pues dela difusión o divulgación amplia de formas y de representaciones culturales, en las que unafalsa democratización crea la estandarización y el estereotipo se transita fácilmente hacia unaexpresión trágica que se experimenta en la reducción de la cultura como cosificación, esdecir, creación inanimada y disecada de expresiones culturales en las que se borran y difuminanla claridad de lo que es auténtico y valioso. Al borrarse las fronteras entre la cultura de masasy la cultura popular, los acentos de identidad de los pueblos se conjugan con expresiones enla cotidianidad irracionales que se transforman en actitudes intolerantes y hasta autoritarias.INSTRUMENTALIZACIÓN DE LA CULTURA Es necesario agregar que las instituciones sociales amparadas en una visión reduccionistade lo que consideran cultura, tienden a instrumentalizarla mediante la falsa distinción entretiempo de producción —de trabajo— y tiempo libre. Permeada como se encuentra en laactualidad por el proceso de globalización, la cultura es entendida como entretenimiento, ylo que hace tan fácil su deformación es que en el tiempo libre lo que se procura no es laconstrucción de cultura como “ocio creativo”, sino más bien como simple entretenimiento,como diversión que reproduce las condiciones de trabajo. De este modo se altera de ma-nera fatal el legado propiamente auténtico de la cultura como un espacio de reconstrucciónde las posibilidades humanas. Es menester añadir que bajo las condiciones de la globalización, la industria cultural semueve en una extraña mezcla entre lo público y lo privado; en esas dimensiones se transfor-man radicalmente las fronteras entre el individuo y la comunidad. De por sí, en las socieda-des modernas industriales, dichas esferas se expresaban bajo la mediatización de referentesclaros y determinados; mientras que en la actualidad, lo privado y lo público tienden acomunicarse intensamente. Pero su expresión radica en que lo público se privatiza y lo16
  • U n i v e r s i d a d d e A n t i o q u i a • Vi c e r r e c t o r í a d e E x t e n s i ó n • D i v i s i ó n d e E x t e n s i ó n C u l t u r a lprivado se vuelve cada vez más particular, o en ocasiones, mediante los medios de comu-nicación lo privado se publicita deteriorando la intimidad, la privacidad o lo individual.Con estos referentes lo que se cuestiona son las relaciones sobre las cuales se mueve ladenominada industria cultural, en la que de nuevo, la cosificación se expresa en el contextode una relación de valor en los que se mide la cultura según lo que cuesta y vende de maneracuantitativa y no cualitativa. La definición de los productos culturales no es exclusiva de los procesos de competen-cia ni del mismo mercado. Lo que se entendería como políticas culturales ha de exigir unacomunicación efectiva entre instituciones, empresarios, universidades, ciudadanía entremuchos otros, porque de lo contrario en el marco del desarrollo de la cultura como repre-sentación simbólica o creación material se difunde una noción que amenaza con particula-rizar las expresiones culturales, la cultura de masas o lo que es cultura popular como accesodemocrático estandarizado de los productos culturales. Las tensiones que produce la indus-tria cultural con las denominadas formas de producción han de ser restringidas por com-petencias comunicativas o argumentativas en el escenario del espacio público. Entre mercado cultural, como el consumo cultural, las diversas etapas de la formaciónde la cultural de la que ninguna es dominante, son imprescindibles los estudios sobre lacultura oral, la cultura impresa, la cultura audiovisual e incluso la electrónica. Ninguna deellas es preponderante en las sociedades contemporáneas. Pero sí es necesario ahondar enlas diversas formas de representación para las mentalidades de la cultura, porque de ellodependen el entendimiento de los grados o de los niveles sobre los cuales se forman lospúblicos como consumidores. Es claro que la industria cultural no constituye un escenario negativo en la que las diver-sas expresiones culturales, de masas, populares o incluso vulgares cosifiquen o conviertan almundo en un instrumento de dominación o de poder. A través de de ellas es necesarioconstruir escenarios de investigación pero ante todo espacios de comunicación y de debate,mediante el análisis científico como a través del diálogo social entre individuos y comunida-des. La clave de la construcción de la industria cultural depende de las ofertas culturales, desu nivel, de su calidad pero ante todo de su asimilación y recepción en los públicos y en laciudadanía.INDUSTRIA CULTURAL Y PRODUCCIÓN EN SERIE Ya hemos referido que en el caso de los estudios e investigaciones de la industria cultural serequieren procesos de información, es decir, estadísticas para poder comprender el impactoque en las sociedades actuales tiene lo que se reproduce en serie en términos de cultura comolo que se consume o se adquiere mediante el mercado. Pero por otro lado, y pensando en la 17
  • Universidad, cultura y sociedadsociedad colombiana existen criterios muy diversos para considerar la industria cultural por-que frente a ella entendida como consumo se opone la que la interpreta simplemente comocultura popular, es decir, lo que acompaña de manera inmediata la existencia diaria y loscontornos o referentes de las costumbres, los hábitos, los estilos de vida y la creencias. DE LA CULTURA ORAL A LOS MEDIOS Frente a las anteriores observaciones es necesario construir los contextos sobre los cua-les la cultura se expresa a partir del desarrollo de relaciones de intercambio y vínculossociales que definen la cultura en sus diversos medios de difusión: oral, impreso, audiovisualy electrónico. Una de las características de las sociedades latinoamericanas es que la culturase desarrolla por esos medios, sin hegemonía ni preponderancia de ninguno. Constituye uninterés para la investigación social mostrar la manera como en diversos contextos socialesarraiga según las formas de representación y como la cultura también se establece según losprocesos de comunicación. Para poder trazar con criterios científicos el problema de larelaciones entre la cultura de masas y la cultura popular es necesario centrar los estudios enel marco de entrecruzamiento —donde la cultura puede ir y venir, según lo establecidoarriba, de la cultura oral a la cultura electrónica— y precisar de qué modo se manifiestanprocesos de cambio o de transformación de la cultura como procesos de conservación yde preservación. Para las sociedades latinoamericanas, el peso de la cultura oral, es decir, de la narraciónoral y de la memoria, constituye un vínculo muy fuerte, frente a la reciente presión queejercen los medios audiovisuales y electrónicos que transforman nuestros sentidos y signifi-cados en tiempo y espacio, como en los escenarios sociales, que influyen en nuestras formasde representación y nuestros significados ante el mundo. Por lo anterior, las ofertas cultura-les dependen del grado de arraigo en lo oral o en lo electrónico pasando ineludiblementepor lo escrito, lo impreso y lo audiovisual. Lo que caracteriza el proceso de formación dela industria cultural es la manera como acentúa la clasificación y la producción de la culturaespiritual y material dependiendo de la transición del ciudadano común al consumidor.Construir hábitos de consumo cultural dependerá en última instancia de la educación y de laformación de un público que valora la cultura ya no como simple entretenimiento sinocomo valor social que tiene unos costos dentro del mercado. Durante el desarrollo de la conferencia hemos sostenido que en el ámbito de la industriacultural debe haber un proceso de formación del público, ya que la industria cultural expre-sada como masas o como fenómeno popular requiere de la construcción amplia de unescenario de información y divulgación. Éste a su vez depende de la preparación del públi-co a partir de esfuerzos educativos institucionales que creen un público con capacidad devalorar y asimilar productos culturales, y no se constituya como un simple consumidor que18
  • U n i v e r s i d a d d e A n t i o q u i a • Vi c e r r e c t o r í a d e E x t e n s i ó n • D i v i s i ó n d e E x t e n s i ó n C u l t u r a lse reduce a la cosificación o al extrañamiento propio de una cultura convertida en mercan-cía o en bienes de mercado. Si bien la anterior perspectiva encaja en una crítica a la culturaconvertida en mercado es imprescindible que la universidad, así como las institucionesculturales que ofertan la cultura, estén dispuestas a construir proyectos de formación en lasdiferentes regiones y localidades, de manera que se reduzca la idea de cultura como instru-mento de venta o de compra y se amplíe al espectro de bien público y no de bien particularo privado. Dentro de los aspectos señalados, la cultura sería un espacio de construcción de ciuda-danos dependiente de la dinámica de la oportunidad, es decir, de la organización de unescenario social que transforme las actitudes de los ciudadanos frente a la cultura en lugar deun escenario de competencia en la que los bienes culturales sean apreciados no por su valorsino por la publicidad que generan. La producción en la industria cultural se caracteriza porasimilarse a un instrumento de dominación y de poder que se particulariza, dependiendodel mercado exclusivamente. Ello genera una forma del consumo en la que no se expresala similitud entre seres humanos y cultura como potencialización de las capacidades para lacreatividad y la emancipación, sino la cultura como extrañamiento, cosificación que en últi-mas reduce el espacio de la cultura a objetos cuya independencia y autarquía son determina-dos por el mercado independientemente de sus valores de uso social, es decir, se transfor-man en valores de cambio, abstraídos de las relaciones propiamente humanas.INDUSTRIA CULTURAL VERSUS CULTURA Lo que caracteriza el modo como se construye la industria cultural para llevarla a lasmasas es que deja muy poco espacio a la autenticidad y a la creatividad, pues detrás de laestandarización, de las series y los estereotipos, bajo una falsa innovación, los bienes cultura-les se expresan como modelos que caen en la repetición, la rutina y, lo más amenazante, enla homogeneidad y la igualdad restando vitalidad a la diversidad y la imaginación. La culturade masas como posibilidad, como alternativa, se limita a ser un campo donde la cultura seinstrumentaliza como bienes y ofertas culturales, es decir, se vuelve objeto que reduce almáximo las alternativas en la producción y en la recuperación de las potencialidades huma-nas de la variedad y de la diferencia. La cultura como rutina y repetición adquiere unaexpresión de superficialidad y de artificio. Además, en los modelos de reproducción cultural fatalmente se tiene la impresión deque se desarrollan a través de la innovación, la novedad y el cambio cuando lo que seproduce son tipos de expresiones culturales que se distancian de lo auténtico. Un claroejemplo de la innovación vacía y la novedad repetitiva es la moda, que bajo unos mismosmoldes se ofrece como elemento de transformación cuando sencillamente es simple repe-tición solamente alterada por las formas de producción técnica e incluso industrial. Sería 19
  • Universidad, cultura y sociedadimprescindible rescatar en la cultura de masas que facilita la apropiación en sociedades conpúblicos muy amplios, y la divulgación por los medios de comunicación de masas queconsolidan los vínculos de la comunicación electrónica. De otro lado, la cultura popular tiende a experimentar las formas rutinarias y repetitivasde la cultura de masas, cuando se produce bajo los moldes de lo vulgar y lo efímero, de loextraordinario, del amarillismo y la pornografía, por ejemplo. La baja exigencia en cuanto ala calidad constituye uno de los elementos de la cultura popular porque se valora con ellente de lo inmediato y lo pragmático sin elementos de juicio, sin crítica y sin examen. Es elimpacto con lo observable sin más, lo que es vendible a primera vista y lo que es recibidosin preparación o reflexión. Lo auténtico de la cultura popular se pierde justamente por laconsideración de una masa de consumidores en la que el entretenimiento no es exclusiva-mente tiempo libre y creación, sino falta de imaginación y de construcción de alternativasque expresen la identidad y la conservación de los elementos que vinculan la cultura con elcarácter regional o nacional. Por lo anterior es obvio el choque que ha sufrido la cultura pensando en los problemasde la construcción de la identidad de los pueblos, es decir, de lo que se debe conservar y loque se debe innovar. A través del fenómeno de la globalización, las fronteras de la identidadnacional experimentan un proceso de deterioro donde más por la moda y la innovacióntienden a ser destruidos los legados y las herencias tradicionales por la integración a unmercado internacional en el que las mixturas impiden renovar las costumbres, los hábitos,los estilos de vida y las creencias, todos aquellos elementos de la mentalidad que se conjugancon las expresiones culturales. Reconocerse en la diferencia y no aumentar las diferenciasmediante un proceso de apología de lo foráneo o mediante un proceso de nostalgia petri-ficada será la clave en el contexto de construcción de las industrias culturales en el país. Es ineludible insistir en el papel de la Universidad en las comunidades regionales en laactualidad: la apertura de espacios de reflexión y de análisis que convoquen un proceso decomunicación efectiva, permitan el debate franco y abierto y la polémica sincera. Dentro delas experiencias que se vienen construyendo desde la Universidad y el papel que viene jugan-do su inserción en las regiones, los temas contemporáneos estudiados y puestos en la opi-nión pública han de permitir no solamente un diálogo público sino también la toma dedecisiones que establezcan un consenso entre los ciudadanos, las instituciones, las empresasy el mismo Estado. La defensa de la cultura se podrá realizar tanto en el desarrollo denuevos referentes de ilustración y de educación de la ciudadanía como en la construcción depolíticas públicas encaminadas a desarticular los particularismos y los intereses privadosfrente a la dominación de la cultura de masas y la cultura popular concebidas como lohemos descrito.20
  • U n i v e r s i d a d d e A n t i o q u i a • Vi c e r r e c t o r í a d e E x t e n s i ó n • D i v i s i ó n d e E x t e n s i ó n C u l t u r a lHACIA UNA VERDADERA INDUSTRIA CULTURAL Para terminar es necesario expresar que la dimensión cultural no se limita al entreteni-miento, y que la cultura es más que un escenario de consumo o de objetivación mercantil delos bienes culturales. Hay que defender la cultura como un escenario de educación y deformación ciudadanas, que le dé cabida a la reflexión y el análisis de nuestras formas de sery pensar el mundo, y demandar a través de los procesos de comunicación que la cultura seaefectivamente un marco de emancipación y de libertad de individuos y comunidades. Ade-más, propiciar por medio de las manifestaciones culturales la formación de referentes y derepresentaciones de la democracia, no simplemente como procedimiento político sino comoposibilidad alternativa de transformación y cambio de los sujetos en un entorno cada vezmás reducido a instrumentos de poder y de dominación. La construcción de políticas culturales no depende en últimas del estado, sino de laformación de los públicos y la ciudadanía que desde la perspectiva de esta conferencia hade garantizar la defensa de lo regional y lo nacional en lugar de los fascismos al revés, estoes, el exotismo o el chauvinismo cultural. La ineficacia del diálogo entre lo local, lo regional,lo nacional y lo internacional propicia unas actitudes reactivas y conservadoras que en últi-mas permitirán que nos conquisten de nuevo “la maleza y el desierto”, es decir, la barbarie. 21
  • C O N F E R E N C I A D O S IIIEconomía eidentidad:soportes materialy simbólico de laculturaFrancy Esther del Valle Montoya **Antropóloga Universidad de Antioquia, Especialista en Derechos Humanos y Pedagogía, Máster enHistoria 23
  • U n i v e r s i d a d d e A n t i o q u i a • Vi c e r r e c t o r í a d e E x t e n s i ó n • D i v i s i ó n d e E x t e n s i ó n C u l t u r a l Bronislaw Malinowski, citado por Tullio Tentori, “sostiene que toda cultura tiene nece-sidad de saber producir, así como de obtener, conservar, distribuir, usar y valorar un com-plejo de “bienes”. Para resolver este problema, toda sociedad humana, por primitiva quesea, debe disponer de una organización económica. Ésta estará regulada por un sistema denormas para la posesión de los bienes y el modo de usarlos y consumirlos”. 1 Cultura yeconomía son conceptos emparentados. La segunda es propia de cada cultura, es coherentecon ella e inherente a la misma, puesto que la economía está en la base de la subsistencia deindividuos y comunidades. Esta relación inicial es una consecuencia de la intervención direc-ta del hombre en su proceso de adaptación al hábitat. El proceso de adaptación de una comunidad a su medio ambiente (contexto geográ-fico) constituye la creación de la cultura, que en términos de Tylor se entiende como“ese todo complejo que incluye el conocimiento, las creencias, el arte, la moral, el dere-cho, la costumbre y cualesquiera otros hábitos y capacidades adquiridas por el hombrecomo miembro de la sociedad”.2 De igual modo, su economía y sus formas de producción, al igual que su expresiónen las fiestas populares, en la comida, la música y otros elementos son una muestra de lacultura de un grupo y permiten identificarlos como propios de un territorio. Esta adap-tación al medio y su consecuente transformación (en organizaciones económicas o cul-turales) es característica entre los grupos humanos.EL ALIMENTO: ESLABÓN ECONÓMICO Y CULTURAL Un aspecto determinante de la adaptación al medio es el alimento, cuya consecu-ción demanda un esfuerzo físico e intelectual de cada integrante del grupo. La impor-tancia de dicho evento se refleja en la cultura. Por eso compartir el alimento, en unevento cotidiano o especial, es una muestra de solidaridad y alianzas, y éstas sólo seestablecen entre grupos que responden a una misma cultura, conocen y comparten un1 Tullio Tentori, Antropología cultural, Barcelona, Editorial Herder, 1981, p. 34.2 Tylor citado por Conrad Phillip Kottak, Antropología: una exploración de la diversidad humana con temas de la cultura hispana, 6ª. ed., Madrid,McGraw Hill, 1999, p. 34. 25
  • Universidad, cultura y sociedadritual y su significado. Es un lenguaje no verbal y elaborado, representado por todos. Porejemplo, la noche de Navidad y su acostumbrada cena dan cuenta de la tradición de ungrupo, de su forma de pensar, que se manifiesta en el tipo de alimentos que se consumen,su elaboración y la hora de comerlos. Los invitados son elegidos cuidadosamente. Se diceincluso que a casa se invita a comer sólo a los amigos. Compartir el esfuerzo de la conse-cución de los alimentos demuestra los lazos de unión entre quienes participan en el ritual. La selección de los invitados y el acto de compartir el alimento responden a criteriossubjetivos e incluso podría decirse que corresponden a la ideología, en cuanto dichaselección es una expresión de la concepción del mundo, está conformada por elaboracio-nes abstractas que responden a un sentimiento colectivo transmitido por medio de la repe-tición de actos comunitarios y culturales, como las fiestas. LA TRANSMISIÓN DE LA CULTURA POR LAS TRADICIONES CULINARIAS Ritos como el mencionado cumplen el propósito de hacernos parte de la cultura. Laendoculturación3 de cada uno de los miembros del grupo se da a lo largo de la vida, conritos que sirven de marco para sus historias y propician el establecimiento de lazos desolidaridad, confianza y afecto entre el grupo. Cuando el aprendiz ha vivido y ha sido partícipe del proceso puede intervenir en larecreación cultural del grupo. “[…] el aspecto oculto de la socialización llama la atención dela cultura como un proceso de comunicación. Desde ese punto de vista lo importante en latransmisión cultural no es tanto lo que se les enseña a los niños o lo que no se les enseña, loque hacen o dejan de hacer, sino la forma en que las cosas suceden y las actitudes de la genteque los rodea, con quienes interactúan”.4 Este proceso diacrónico en la vida de un indivi-duo se transmite por la tradición oral.5 La importancia de los alimentos y las particularidades de su uso se observan en feriasy fiestas folclóricas. En estas festividades, características de una comunidad determina-da, el ingenio y la creatividad humanas se expresan en recetas que mantienen y transmi-ten la tradición, se da uso a lo que producen sus campos y se manifiesta el ingenio en elarte de la culinaria. Nuestra geografía, por ejemplo, ofrece a las comunidades diversidad de alimentos.Basta recordar la famosa Cagona, de San Jerónimo (Antioquia), una mezcla de sangrede cerdo, arroz, aceite y aliños, que tras una larga cocción toma la forma de pasta; o el3 “Endoculturación: proceso que consiste en la transmisión de la cultura por parte de los adultos a los jóvenes y niños que habrán desucederles. La aculturación puede recaer sobre todos los miembros de una cultura y, en consecuencia, sobre los adultos ya endoculturados”.Tomado de Jairo Muñoz M., Antropología cultural colombiana, Bogotá, Unisur, 1990, p. 69.4 Schewartz, (1976). Citado por Serena Nanda, Antropología cultural, México, Grupo Editorial Iberoamericano, 1987, p. 101.5 “Tradición oral: La transmisión de las reglas de comportamiento, las creencias, las leyendas, las costumbres, etc. De generación en generaciónpor la palabra hablada o por la práctica, era la forma como nuestros aborígenes conservaban sus manifestaciones culturales y su historia”.Hernán Londoño R. Diccionario de las culturas prehispánicas de Colombia, Medellín, Universidad Pontificia Bolivariana, 1998, página 316.26
  • U n i v e r s i d a d d e A n t i o q u i a • Vi c e r r e c t o r í a d e E x t e n s i ó n • D i v i s i ó n d e E x t e n s i ó n C u l t u r a ltratamiento del tamarindo en Santa Fe de Antioquia, que es presentado en diversas for-mas, desde fruta hasta los más ricos dulces y bebidas. Rosita Cartagena, una de lasvendedoras más antiguas de la plaza principal de esta ciudad, organiza la pulpa detamarindo […] la compra por bultos bien escogidos, sin gorgojos, porque de lo contrario espantaría a los clientes, y empaca las frutas más sanas en bolsas plásticas para venderlas enteras. Pela muchas otras, bota las cortezas, extiende el comestible sobre el mesón, vierte agua recién hervida pero fría para conseguir con ella una pasta manejable, extrae las semillas que sobresalen, amasa y, de esta manera, va preparando la pulpa, que luego arma en cilindros gruesos o delgados. Empaca, cuidándose de no omitir la inclusión, entre los dos plásticos, del rótulo de papel que las distin- gue de las demás: Pulpa de Tamarindo Rosa Cartagena. Santa Fe de Antioquia.6 Aquí, sin duda, hay una apropiación de los recursos y su sello cultural en una activi-dad económica. Cuando leemos Bueno para comer, de Marvin Harris, identificamos que la elaboración de losalimentos en cada comunidad difiere de acuerdo con la estructura del pensamiento, con laforma de percibir y transformar su mundo. Además, dentro de cada grupo se establececuáles alimentos son buenos y cuáles malos, y las diversas instituciones religiosas, sociales,políticas y científicas corroboran el concepto, discriminan algunos productos y estimulan elconsumo y la siembra de otros. Todas las manifestaciones culturales interactúan y tejen unamisma forma de pensar que finalmente es compartida y acatada por el grupo. La restricción al uso de ciertos alimentos responde más a la influencia económica dela oferta y la demanda que se expresa y se regula a través de las diversas institucionessociales. Por ejemplo, la prohibición entre los judíos, de criar cerdos y consumir sucarne, como nos muestra Marvin Harris, evidencia un tejido social que reafirma susnormas. El rabí Moisés Maimónedes, médico en la corte del emperador Saladito enEgipto durante el siglo XII, hizo expresa la “prohibición de comer carne de animal cua-drúpedo que tiene el casco partido”, pero también es expresada en el nivel social cuando“[…] la principal razón de que la Ley prohíba su carne ha de buscarse en la circunstanciade que los hábitos y sustento son sumamente sucios y repugnantes […] si la Ley permi-tía su cría a egipcios y judíos, las casas y calles de El Cairo, se volverían tan sucias comolas de Europa, ya que ‘la boca del cerdo es tan inmunda como el propio estiércol’”.7Nunca Maimónedes había visto un cerdo limpio, asegura Harris. Recordemos que estemamífero artiodáctilo no puede sudar, por lo tanto, recurre a su estiércol o alimentospara refrescarse. Si bien algunas familias de nivel económico alto poseían acceso a grancantidad de agua para la crianza del cerdo, esto sin duda alentaría más las diferencias socia-les, ya que en Egipto este recurso natural escaseaba. De modo que el tabú religioso cobija a6 John Saldarriaga, “¡Rosita tiene olor a tamarindo!”, El Colombiano, página 7d, Medellín, jueves 24 de noviembre, 2005.7 Marvin Harris, Bueno para comer, España, Alianza Ediciones del Prado, 1994, p. 76. 27
  • Universidad, cultura y sociedadtodos los sectores y por un momento los iguala. Esta justificación también es confirmadapor la medicina en 1859, cuando se estableció el primer vínculo clínico entre la triquinosis yla carne de cerdo mal cocinada. Así, se ejerce el tabú en los alimentos cuyo acceso o producción son limitados. Encambio, los alimentos considerados “buenos para comer” están relacionados con el fácilacceso económico al producto por parte de la mayoría de la población.LA REALIDAD DE NUESTRO PAÍS Gracias a la variedad de pisos térmicos, nuestro país posee una gran diversidad am-biental y una variada oferta de recursos naturales, lo cual impide el fomento de un tabúpara la subsistencia de los distintos grupos. ¿Cómo entender entonces que más de lamitad de nuestra población sea pobre y que un alto porcentaje viva en la miseria absoluta?El acceso a los recursos y a la educación es cada vez más restringido; se encuentra en lugarde ello una frágil estabilidad económica y ausencia de ideas progresistas; los habitantes delos campos viven influenciados por la violencia que ejercen grupos organizados al margende la ley, quienes imponen por medio de la fuerza nuevos modelos de oferta y demanda, yque los han marginado por medio del desplazamiento, el secuestro, el homicidio etc., impo-niendo una “economía del miedo” en el grupo colonizado, o podemos decir ¿sometido?La principal amenaza para el grupo es la permanencia del conflicto armado, pues comosuelen decir los mayores “la costumbre se hace ley”. UNA TRADICIÓN DE GUERRA Nuestro país tiene una larga historia de guerra, que afecta las manifestaciones cultu-rales, con eventos ya comunes, como las masacres, el despliegue de minas antipersona,etc. El peligro y la violencia cambian la cotidianidad e influyen en la psiquis del grupo. Latranquilidad y la rutina aprendidas durante años se pierden y con cada acto crece la zozobra.La cultura se transforma para adaptarse a esta nueva realidad y modifica su imaginario.Mucho más caótico es el proceso de pérdida de identidad que sufren sus integrantes, aque-llos individuos que son desplazados a diferentes puntos geográficos del territorio nacional,viviendo culturas extrañas en un lento proceso de deculturación;8 quienes frente al temor dehaber sido desterrados de su tierra, deben reaprender para incorporarse como agentesactivos de la nueva comunidad en un proceso de aculturación.9 UNA TRADICIÓN DE DESPLAZAMIENTO Muchos deben iniciar de cero, escondiendo su identidad por miedo a ser desapareci-dos ya que fueron amenazados. Otras personas, como los adolescentes del barrio Santo8 “Deculturación: la pérdida de los elementos de la propia cultura, esto es, el empobrecimiento de una configuración o sistema cultural”.Tomado de: Jairo Muñoz, Op. cit., p. 69.9 “Aculturación: consiste en el intercambio de rasgos culturales resultante de que los grupos estén en contacto directo continuado; lospatrones culturales originales de cada uno o de ambos grupos pueden verse alterados por este contacto”. Tomado de Phillip K. Conrad,Antropología, España, McGraw-Hill, 6ª. ed., 1999, p. 64.28
  • U n i v e r s i d a d d e A n t i o q u i a • Vi c e r r e c t o r í a d e E x t e n s i ó n • D i v i s i ó n d e E x t e n s i ó n C u l t u r a lDomingo Savio en Medellín, sólo olvidan y parece que sus muertos no hubieran existidojamás. Queman sus fotografías y se deshacen de sus objetos. Al desplazar una familia, sedesplaza también la cultura, se pierde el tejido social del grupo construido por años y seinserta en los centros geográficos deshabitados a causa de la violencia, nuevas costumbres,nuevas economías —como en nuestro caso, el narcotráfico— que genera un nuevo ordende intereses.DIVERSIDAD GEOGRÁFICA, DIVERSIDAD CULTURAL Nuestra diversidad geográfica se expresa en la pluralidad de culturas. Esto, lejos deser una desventaja, constituye una fortaleza frente a un intercambio cultural acelerado,como el que plantea la aldea global. Para este intercambio es necesario afianzar nuestraidentidad de manera que sea posible establecer un diálogo entre iguales. Nuestra riqueza pluricultural, basada en la relación economía-cultura y expresada enla identidad, permite pensar en lograr establecer un intercambio cultural con el mundo.Si pensamos en nuestro país con dos mares de gran potencial pesquero, ubicadosgeográficamente dentro de la línea del Ecuador, por ubicación y recursos naturales somos“la mejor esquina de América”. Imaginemos, por ejemplo, la Costa Atlántica con tempera-turas entre 27º y 35ºC, un mar inmenso que permite a sus habitantes mirar el futuro conmayor amplitud, se escucha el viento pasar entre las palmeras y transportar el sonido de sumúsica, tamboras y gaitas elaboradas de los tallos gruesos de la caña, que se expresa en unvallenato, cantando historias y gestas de hombres populares que representan sus hazañas,sus valores y sus sueños, todos ellos transmitidos como leyendas a través de su acordeón, enel eco de la caja tumbadora y la guacharaca en madera o metal. Esta visión de desarrollo se ve empañada en los departamentos de Cesar, Guajira,Magdalena, Sucre, Atlántico, parte de Bolívar y Córdoba, porque también allí haycampos secos y desiertos por la ausencia de la labor del campesino, del animal de tiro.El desplazamiento transforma las tradiciones en cantos de desesperanza, historiastruncadas, futuro incierto, culturas desplazadas. Entonces oímos más lejanos los can-tos de compositores y grupos musicales que cantan a su tradición y a su cultura, como lasorquestas de Lucho Bermúdez, Pacho Galán, Clímaco Sarmiento, Los Corraleros deMajagual, Pedro Laza y sus Pelayeros, los Hermanos Zuleta, Diomedes Díaz, ElBinomio de Oro, etc. Existe sobre los desplazados una violencia que parece haberse quedado anclada; su culturaestá intervenida por diversos grupos al margen de la ley, que dicen representar a los campe-sinos, se entremeten en el tejido social del grupo y deciden por él; establecen impuestos deseguridad —la llamada vacuna, dinero acordado por el cobrador que vende seguridad—; 29
  • Universidad, cultura y sociedadse interviene el campo con la imposición de nuevos cultivos, y las regiones con un desarro-llo falso por el lavado de dinero; se interviene el lenguaje con frases pegajosas como “lovoy a matar de la alegría”; se interviene la vida privada y el desarrollo de la libre personali-dad: basta recordar cómo, a finales de la década del noventa, los grupos armados ilegalesestablecieron que las jóvenes en las comunas de Medellín no debían utilizar los jeansdescaderados. Los que no acatan las órdenes de estos grupos organizados son entonces desplaza-dos hacia los cascos urbanos, una gran cantidad de sus integrantes son mujeres quearrastran su desplazamiento, dejando en sus campos al padre de sus hijos o a sus herma-nos; unos enterrados en fosas comunes, otros todavía jugando al hombre de la guerra.Esto lo expresan cuando hablan de la incertidumbre del futuro, la impotencia como lafuerza que acalla la palabra. La violencia, que hace más de cuarenta años interviene el campo y la ciudad, hoy estácreando una nueva cultura. Ese sol que calienta nuestra geografía es opacado por unanube oscura, que disuelve nuestros valores en la “nada”, como aquella de la cual hablaMichael Ende en La historia interminable, ese ser terrible que desaparece todo cuanto toca,la guerra se transforma en esa nada que persigue como ser tanático devorando la cultu-ra, devorando los sueños del grupo.LA EXPRESIÓN DE LA IDENTIDAD Expresar autenticidad en la cultura significa reconocer lo propio, la diversidad. Un ejem-plo de ello se observa en la vitalidad del litoral Pacífico. Los trajes que usan las mujeres en lasfiestas recrean historias y leyendas en figuras míticas que con colores dorados aluden a laalegría y la religiosidad de su cultura y se entremezclan en el sistema religioso dominante enfiestas como la Semana Santa y Navidad, durante las cuales en cada población sus habitantesse reúnen a compartir por varios días; pero también en las fiestas profanas —Fiestas de SanMartín y de San Pacho— donde los tambores llaman al bullerengue estableciendo un puentede unión umbilical con aquel pasado en el continente africano que un día perdieron al seresclavizados. Estos sonidos invitan a cuantos escuchan a recrear su cultura, mientras que lostonos de instrumentos como tambores, tumbadoras y bongós, hechos con troncos de losárboles y ramas de palma propios del medio, demuestran la unión naturaleza-cultura. Estaunión se refleja también en la danza del mapalé, ritmo autóctono que es bailado en gruposde pareja hombre-mujer entrelazados, acompañado de movimientos sensuales que permi-ten apreciar la agilidad y el ritmo de los cuerpos de los bailarines; su danza, una provocaciónde naturaleza y exuberancia, nos transporta al recuerdo de cuentos de sirenas envueltos enolores de pescado y ñame y de arenas ardientes testigos de amores eternos tras los adiosesde un barco.30
  • U n i v e r s i d a d d e A n t i o q u i a • Vi c e r r e c t o r í a d e E x t e n s i ó n • D i v i s i ó n d e E x t e n s i ó n C u l t u r a l La cultura interactúa con la economía cuando estimula la creatividad frente a la necesi-dad de sobrevivir, y genera un producto cultural propio que responde a intereses colecti-vos. Las fiestas populares son una muestra de esta unión, representan el sentir de la colecti-vidad y recrean no sólo la cultura con nuevas formas, sino que alimentan la economía yreafirman la identidad. La feria más popular de la región Pacífica, la fiesta de Cali del 26 dediciembre al 4 de enero, representa esta combinación entre lo autóctono y lo que el grupoofrece a otros para su intercambio: se exporta la cultura; allí se citan los mejores bailarinesde salsa, expositores de equinos, se llevan a cabo ferias artesanales y una feria taurina; ade-más, festivales relacionados, como el Festival Nacional de Intérpretes de la Canción “MonoNúñez” que se realiza en Ginebra Valle, dando cuenta de una proyección de Cali y del Valledel Cauca al mundo. A diferencia de las costas, que gozan de una mayor apertura originada por el intercam-bio constante con otras culturas que llegan al puerto, las montañas forman un carácterreservado, si bien más fuerte, resultado de un esfuerzo físico e intelectual por dominar lageografía agreste. De este modo, una mirada más introspectiva exhiben las culturas deSantander, Norte de Santander, Antioquia y Cundinamarca, culturas interpretadas al son deguitarras y tiples que, entre géneros de guabinas y torbellinos, expresan sus valores sobre lafamilia, la tierra y la iglesia. En el departamento de Antioquia, por ejemplo, una muestra delo más popular y autóctono es la trova paisa, duelo de palabras donde el antioqueño de-muestra su astucia y picardía; este ejercicio consiste en un intercambio de frases en rimaacompañadas de guitarras y se hace en compañía de dos o más participantes. Gana el quetenga mayor creatividad. Esta geografía quebrada ha fomentado el valor del trabajo como principio cultural, elcarácter emprendedor en la industria destacada en fiestas regionales como la Feria de lasFlores, en agosto, y Colombia Moda, en el mes de septiembre. Se expresan allí el ingenio yla creatividad antioqueños. Pero, al igual que en todas las zonas geográficas del país, la violencia azota esta deci-sión de participación; basta recordar, por ejemplo, el genocidio de Bojayá, Chocó, nefas-to y cruel a todas luces, el cual es utilizado políticamente para conseguir apoyos econó-micos en todo el mundo para la guerra en Colombia. De ahí también la indignación deque se piense que es más importante la inclusión o no inclusión de un grupo armado —de acciones condenables, no cabe duda—, en la lista de grupos terroristas elaborada porla Unión Europea que el hecho violento mismo. Eso desvirtúa el verdadero problema, laguerra, pues causa cada vez más desplazados y miseria, transforma la cultura y los ideales delas instituciones colombianas modificando las leyes, como la diferencia en la aplicación de laLey entre establecidos y excluidos; se aplican sentencias cortas a grupos e individuos que se 31
  • Universidad, cultura y sociedadadhieran al “desarme”, y sus delitos de lesa humanidad se condenan con penas cortas —detres años—. Con ello se perpetúa el problema, pues no se exige la restitución de lo arreba-tado y no se restablece el equilibrio económico de la región y de sus habitantes, quienespermanecen excluidos. Se quedan por fuera muchos más elementos que apoyarían lo esbozado por Harrisen el proceso de supervivencia y adaptación cultural del medio. La superioridad y efec-tividad de las tradiciones y saberes de un grupo se manifiestan en su capacidad de pro-longarse en el tiempo. Nuestro objetivo como colectividad es acertar en estas modifica-ciones, lograr que sean las que el grupo necesita para un desarrollo sostenible; estepropósito sugiere una orientación de la cultura, desde la autorreflexión.LA IDENTIDAD PROPUESTA DESDE FERNANDO GONZÁLEZ Como esfuerzo individual que se verá reflejado en el grupo, propongo realizar unareflexión en términos gonzalianos, es decir, volverse sobre sí dos veces, repensar larelación que establece la economía y la identidad de nuestro país, de cómo se está pro-yectando esta relación que produce cultura; de cómo ésta es afectada por una guerra queperdura en el tiempo, con más énfasis en los últimos cuarenta años, y reflexionar sobrela pérdida de identidad que sufren nuestros jóvenes al imitar estilos de vida que noresponden a su realidad y necesidades, que motivados por la sociedad de consumo seviolentan a sí mismos por vivir otras vidas, otras culturas. Nuestros jóvenes no se acep-tan en su contextura propia de raíces indígenas, y esta negación ha conducido a que segeneralice como una necesidad actual la cirugía plástica, demanda del mercado moder-no que incentiva un modelo femenino que obliga a modificar los hábitos alimenticios, yllega a provocar entre nuestras jóvenes problemas como la bulimia y la anorexia, porejemplo. Permitámonos hoy proponer desde cada acto individual la construcción de un presenteque asegure el futuro de la colectividad. El presente nos propone hoy el reto de la “aldeaglobal”, un intercambio cultural acelerado, un intercambio económico abierto. Este proce-so no es nuevo para ninguna cultura del planeta, siempre ha existido el movimiento desaberes y de opiniones, de tecnología y materia prima. Dicho proceso permite ampliar lamirada a nuevos retos y mejorar la calidad de vida. El país que habitamos y vemos morirtras las balas y secuestros posee dentro de su diversidad geográfica y cultural, el conoci-miento que nos hace únicos, diversos con elementos propios con los cuales podemosestablecer un diálogo bidireccional, como el que se da en el Carnaval de Barranquilla, pro-clamado “bien inmaterial de la humanidad”. La identidad cultural nos hace parte del grupo,nos invita a participar en la construcción de la historia. Fernando González Ochoa, el filóso-fo de Otraparte, en su constante viaje por la vida; tanto físico por la geografía colombiana,32
  • U n i v e r s i d a d d e A n t i o q u i a • Vi c e r r e c t o r í a d e E x t e n s i ó n • D i v i s i ó n d e E x t e n s i ó n C u l t u r a lcomo filosófico, desde su Viaje a pie, nos contagia del deseo de recorrer la geografía co-lombiana, viajar a su interior, disfrutar de la diversidad cultural, expresada en sus habitantesy sus saberes, y con ellos realizar un viaje a nuestro interior, a nuestra postura ética y estética,a nuestro grado de participación y compromiso en el presente. Es preciso prepararnos para el intercambio global y para esto es requisito obligatoriodescubrir el “gran mulato”, ese sueño americano de sentirnos orgullosos de nuestracultura, mezcla de razas y fortaleza en el espíritu. Nuestra diversidad constituye nuestrariqueza. Es necesario dejar de ver la diferencia desde el concepto maniqueo de bueno ymalo, clasificar al “otro” subjetivamente entre estos parámetros, y juzgar cada acto conintolerancia. Debemos entender la cultura en palabras de González cuando afirma que “lacultura consiste en métodos o disciplinas para encontrarse o auto-expresarse […] el objeti-vo de la vida es que el individuo se auto-exprese. La tierra es teatro para la expresiónhumana; el hombre es cómico; la vida es representación”.10 Hemos mirado a lo largo de estos últimos años en la historia de Colombia al“otro” como el diferente, ese que se plasma en el rostro de mi vecino, mi compañe-ro de trabajo. En cada uno de ellos, que también difieren de mi pensamiento, vemosal otro, al que por intolerancia, y como producto de una cultura que ya casi seacostumbra a la violencia, y que domina por medio del temor a todo el que piensadiferente, lo transformamos en enemigo, señalado muchas veces a priori, discrimi-nado y macartizado, en muchos casos tomando la justicia por mano propia. Enconclusión, se ilegitima la democracia, el convenio explícito de construcción con-junta, el sueño de una cultura auténtica que responda a las necesidades de supervi-vencia y recreación de sus habitantes. Mirar nuestra cultura y revisarla es mirar al otro, ocuparse de las cosas de los otros,sus normas, símbolos, sentidos y modos de pensar y actuar. Ésta, sin duda, ha sido tareapreponderante de la antropología. Durante muchos años, numerosos etnólogos hanviajado a los rincones más apartados del planeta para documentarse sobre culturas le-gendarias, para describir a otros hombres y mujeres diversos. Hoy la antropología con-temporánea se pregunta ¿acaso el otro, que hemos observado y estudiado, ha sido real-mente Otro?” En esos estudios sobre culturas diversas, de un otro cualquiera, en el fondo subyace unacomparación tácita con la cultura del estudioso. Es del yo que habla quien investiga, más quedel otro. Recordamos en este punto a Evans Pritchard,11 quien explica que los antropólogos,en su intento por traducir una cultura al lenguaje científico, sólo consiguen traducir patronesculturales, no logran plasmar por completo la realidad de una comunidad ni sus relaciones.10 Fernando González Ochoa, Los negroides, Medellín, Universidad Pontificia Bolivariana, 1995, pp. 18-19.11 E.E. Evans-Pritchard —1902-1973—, “Antropología social: presente y pasado”, en: Paul Bohannan y Mark Glaser, ed.,Antropología. Lecturas, Madrid, McGraw-Hill, 1993. 33
  • Universidad, cultura y sociedadPor otra parte, Robert Darnton, en conversación con Pierre Bourdieu y Roger Chartier,12sostiene que la verdadera pregunta sería: “¿cómo pensar el mundo simbólico del otro?” Escasi como preguntarse: cómo ser el otro. Resolver esta pregunta representa la superación dela mera comprensión del otro en “mis términos”. Es decir precisamente conseguir ser elotro y permitir que sea su lenguaje el que lo explique. No una simple traducción de su culturaen los términos impuestos por otro dominante. El intercambio de visiones sobre el mundo facilita una mirada holística exenta deprejuicios, es necesario experimentarlas al asistir a sus manifestaciones culturales y esta-blecer vínculos con ese “otro”. Es importante el intercambio, porque al salir de la comu-nidad a la que se pertenece y que lo constituye esencialmente, el participante percibe loscambios, las transposiciones de valores, usos y costumbres, modos de comunicarse, etc.,y se ve obligado a hacer el esfuerzo por despegarse de aquellos que le son familiares. Alsalirse de la rutina puede ver lo escondido. Sucede como cuando se inicia el aprendizajede una lengua diferente a la materna, que a medida que uno se interna en su estudio vaentendiendo también la estructura y la lógica de la propia.LA ALDEA GLOBAL: UN RETO A LA IDENTIDAD El reto de la aldea global nos propone participar, pero debemos preguntarnos en estepunto ¿cómo vamos a participar?, ¿en qué condiciones está dado este diálogo?, ¿cuál esnuestra propuesta cultural para establecer un intercambio cultural?, ¿será un diálogo entreiguales, o quizás será una relación continua de inferioridad? Leer nuestra historia y aprender de ella en un esfuerzo de autorreflexión es lograrentender que nuestro presente es consecuencia de hechos olvidados, minimizados, aúnno resueltos. Uno de los mayores problemas que sufre nuestra cultura —cita González—es decir que […] cada pueblo sufre el complejo de ilegitimidad respecto de los que le precedieron en la manifestación de la individualidad, […] En cuanto negros, somos esclavos, propiedades de europeos, fuimos prostituidos. En cuanto indios, fuimos descubiertos, convertidos; discutie- ron si teníamos alma; rompieron nuestros dioses; nos prostituyeron moral, religiosa y cientí- ficamente. En cuanto españoles, somos criollos, sin poder probar la fuerza de sangre. Lo peor, que somos mezcla de las tres sangres; ocultamos como un pecado a nuestros ascen- dientes negros e indios. Somos seres que se avergüenzan de sus madres, o sea somos los seres más despreciables que pueda haber en el mundo. En realidad, tal mezcla es un bien; pero en la conciencia tenemos la sensación de pecado. Vivimos, obramos, sentimos el complejo de ilegitimidad […] Mientras simule, será inferior. La grandeza nuestra llegará el día en que aceptemos con inocencia (orgullo) nuestro propio ser. El día en que, mediante la12 Documento “Diálogo a propósito de la historia cultural. Conversación entre Pierre Bourdieu, Roger Chartier y Robert Darnton, apropósito del libro de éste, titulado: The great cat massacre and other episodes in French cultural history», Nueva York, Basic Books, 1999.34
  • U n i v e r s i d a d d e A n t i o q u i a • Vi c e r r e c t o r í a d e E x t e n s i ó n • D i v i s i ó n d e E x t e n s i ó n C u l t u r a l cultura practicada en esta Universidad, el grancolombiano manifieste su individualidad mulata desfachatadamente; ese día habrá algo nuevo en la tierra, habrá un aporte nuevo al haber humano.13 Este proceso de autorreflexión debe basarse además en el aprendizaje de saberes yadominados, incentivar en cada individuo la participación, transformación y adaptaciónde nuevos conocimientos para recrear la propia cultura. La propuesta consiste entoncesen no perder el sueño conjunto de concebir en lo colectivo la reproducción cultural, yencontrar en ella el sello de identidad que la diferencia dentro de la aldea global y lepermite incorporarse al lenguaje universal a partir de ofrecer como alternativa esta dife-rencia. Se escribe la historia para conocerla, para corregir y aprender de los errores, buscandomejorar las conductas y hechos posteriores. Hoy estamos alejados de esa historia, descono-cida para unos y manejada por otros que justifican intereses particulares; no somos dueñosde nuestra realidad, no somos constructores de nuestro presente, se olvidan pronto loshechos por la novedad e impacto emocional de lo nuevo que, pocas veces, estácontextualizado. Ignorar la realidad, ya sea en forma consciente o inconsciente, permite acada individuo sobrevivir en un presente que lo agobia. Es la nada la que convierte a los habitantes de este país que recorremos en seres queno recuerdan su historia, que no les interesa conocerla y mucho menos participar de ella;buscan sobrevivir y toman para ello diariamente la dosis de indiferencia, soñando tal vezque la nada no tocará a su puerta, o quizás para cuando lo haga recordarán el poema deBertolt Brecht: “Primero se llevaron a los comunistas, pero a mí no me importó porque yono soy comunista, en seguida detuvieron a los obreros, pero no me importó porque no soyobrero, después apresaron a los curas, pero no me importó porque no soy religioso, ahorame llevan a mí y es demasiado tarde”.13 F. González O. Op. cit., pp. 96-97. 35
  • Universidad, cultura y sociedadBIBLIOGRAFÍABohannan, Paul y Mark Glaser, ed., Antropología. Lecturas, (Capítulos: A.R. Radcliffe-Brown 1881-1955 y E.E. Evans-Pritchard 1902-1973), Madrid, McGraw-Hill, 1993.Bourdieu, Pierre, Roger Chartier y Robert Darnton, “Diálogo a propósito de la historia cultural”, a propósito del libro de Darnton The great cat massacre and other episodes in French cultural history, Nueva York, Basic Books, 1999.González Ochoa, Fernando, Los negroides, Medellín, Universidad Pontificia Bolivariana, 1995.Harris, Marvin, Bueno para comer, España, Alianza Ediciones del Prado, 1994.Kottak, Conrad Phillip, Antropología. Madrid, McGraw Hill, 6ª. ed. en España, 1999.Londoño R., Hernán, Diccionario de las culturas prehispánicas de Colombia, Medellín Universidad Pontificia Bolivariana, 1998.Muñoz M. Jairo, Antropología cultural colombiana, Bogotá, Unisur, 1990.Nanda, Serena, Antropología cultural, México, Grupo Editorial Iberoamericano, 1987.Pontilla LM, “Antropología y culturas en peligro”, América Indígena, vol. 35, N.º 1 1975, p. 15.Saldarriaga, John, “Rosita tiene olor a tamarindo”, El Colombiano, Vida y Sociedad, 24 de noviembre, 2005, p. 7D.Tentori, Tullio, Antropología cultural, Barcelona, Editorial Herder, 1981.36
  • C O N F E R E N C I A T R E S IIIIndustrias culturalesen UrabáUna mirada desde laexperiencia de laCorporación de Arte yRecreación Camaleónde UrabáMaría Victoria Suaza Gómez**Artista y pedagoga, directora de la Corporación Camaleón de Urabá 37
  • U n i v e r s i d a d d e A n t i o q u i a • Vi c e r r e c t o r í a d e E x t e n s i ó n • D i v i s i ó n d e E x t e n s i ó n C u l t u r a l El arte tiene como tarea fundamental evidenciar el paso del hombre por el mundo. Enesta acción se entrecruzan intereses sociales; el artista con su instinto creador y su sensibilidadpara mirar el mundo se involucra con los cambios del entorno circundante, de tal modoque el arte es un pilar en la transformación de la sociedad. Actualmente el mundo globalizadoy el capitalismo despiadado nos plantean un problema no sólo desde lo económico, sinotambién desde lo social y es ahí precisamente donde adquieren un nuevo significado ele-mentos como la identidad y el sentido de pertenencia. En Urabá nos encontramos con unos artistas enamorados de su tierra y de su folclor,artistas que han entendido el arte como un talento innato que se comparte con sus comu-nidades. Por muchos años en Urabá, los artistas han permanecido a la sombra de adminis-traciones públicas que, en el mejor de los casos, les ofrecen espacios para desarrollar susactividades y un escaso recurso económico y, como contraprestación, los convierten en ban-deras de sus programas. En el peor de los casos, los han reducido a animadores y recreacionistasde sus fiestas privadas y payasos de sus campañas políticas. Esto, sumado a otros factores queno mencionaré en esta ocasión, ha contribuido a degradar este gremio, y lo ha conducidoequivocadamente a adoptar como propias las peleas y contiendas políticas, con la esperanzade cuidar, como dicen algunos, la cucharita. El acelerado crecimiento de la región y la aparición de nuevas propuestas culturales yartísticas, así como la influencia de la dinámica cultural de las ciudades capitales, primor-dialmente Medellín, han obligado a los artistas del Urabá a repensar su oficio. Además,aunque las condiciones económicas de una región que no conoce la cultura del pago porel arte los han obligado a continuar alternando su vocación con sus tareas como eltrabajo en las plantaciones bananeras y otros oficios propios de la región, se percibe ungremio (si bien aún no establecido) comprometido con el arte. Desde hace algunos años ya se venían dando cambios importantes en el pensamiento de 39
  • Universidad, cultura y sociedadlos cultores y artistas de la región. El resultado fue un proceso de jóvenes artistas, queincluyó la elaboración de propuestas para hacer del arte, además de un oficio digno yremunerado, una propuesta social de impacto para la región. Ya se han hecho pruebasimportantes, algunas exitosas, que se han quedado en el tiempo. En el 2001 nació la Corporación Camaleón de Urabá como una estrategia comunita-ria que brindaba, por medio del arte, herramientas para el trabajo con las comunidades.Con las bases del teatro se conformó un grupo de jóvenes en torno a la pantomima, lostíteres, la recreación y las artes escénicas. Fue con ella que comenzamos a hablar de gestión,entendida como organización. Comenzamos a ofrecer este trabajo a entidades y empresas, yen el 2001 con los compañeros que orientaban el trabajo de juventud planteamos en po-nencia pública trabajar el arte y la cultura como oportunidad empresarial para los jóvenesen Apartadó. Con los cambios de gobierno desafortunadamente esta propuesta perdió lacontinuidad necesaria para lograr nuestros objetivos; sin embargo logramos plantear lainquietud y avanzar en la consolidación de Camaleón de Urabá, de modo que desde enton-ces no sólo funcionaba como escuela para los jóvenes, sino también como opción paraalgunos empresarios del campo bananero que miraron con buenos ojos la idea de apoyarel talento regional. A la fecha y con todo lo que ha significado romper viejos paradigmas en este caminode encuentros y también de desencuentros, hemos logrado claridad frente a varios as-pectos:• Es necesario tener un trabajo de calidad que nos permita acceder a un mercado.• Es necesario avanzar en una pedagogía basada en procesos participativos y de autogestión.• El arte y la cultura deben generar sentido crítico y permitirnos adoptar posiciones ante la realidad.• En Urabá hay gran talento de exportación, pero debemos avanzar en procesos organizativos.• Es urgente consolidar un gremio regional de artistas.• Es urgente integrar educación y cultura, pues si bien se han hecho intentos, todavía no existe ninguna universidad que contemple el programa de artes con seriedad en la región. Camaleón de Urabá sigue articulando esfuerzos con instituciones públicas y priva-das para acercarnos a los objetivos propuestos. Hemos entendido además que la cua-lificación permanente mediante procesos de formación y su integración a nuestra ideade sociedad puede ser la clave mágica para llevarnos a construir en Urabá una sociedadmás justa, equitativa y por lo tanto más abierta para posibilitar una sana convivencia y40
  • U n i v e r s i d a d d e A n t i o q u i a • Vi c e r r e c t o r í a d e E x t e n s i ó n • D i v i s i ó n d e E x t e n s i ó n C u l t u r a lrelaciones más armónicas en nuestra región. De igual modo, dignificar la vida de losjóvenes artistas a través de un modelo pedagógico que además tenga las característicasde un proyecto productivo es el reto de la Corporación Camaleón de Urabá.INDUSTRIAS CULTURALES: AMENAZA U OPORTUNIDAD El convenio Andrés Bello define tres tipos de actividades económicas dentro delsector cultural:• Actividades ligadas con la producción del sector público.• Actividades indirectas estrechamente ligadas a las anteriores (uso y difusión, creacio- nes culturales como la impresión).• Principales insumos y vehículos de transmisión de las actividades anteriores. Más específicamente, un estudio de la Universidad de los Andes y el Ministerio deCultura, dirigido a para determinar el crecimiento de las industrias creativas en Colom-bia, las divide en los siguientes subsectores: • fotografía• arquitectura • cine y video • libros, folletos, revistas, periódicos.• arte • diseño de interfaz • música• artes escénicas • diseño de moda • patrimonio• artesanías • diseño gráfico • publicidad • diseño textil • televisión y radio Una de las debilidades de Urabá para asumir las industrias culturales como una oportu-nidad es precisamente la educación de los artistas. El artista de hoy debe ser un profesionalformado en escuelas y universidades; aunque la posesión de un título no expresa las posibi-lidades artísticas de un creador, sí marca una diferencia. A la luz de la oferta de formaciónen nuestro medio, se nos plantea el arte desde dos perspectivas: las bellas artes o el folclor. Por otro lado, entendemos que el arte como oficio se rige por principios económi-cos, y no olvidamos que si bien su producto no es una mercancía ordinaria, está sujetoa las leyes del mercado. Por lo tanto, los artistas debemos reflexionar siempre sobrenuestro quehacer social; para producir arte se requiere entender la historia y proyectarseen el tiempo. Así, debemos asumir que nuestra producción está determinada por losprincipios de la oferta y la demanda, el comportamiento y el consumo culturales, y seinscribe en la categoría de los bienes culturales. Como tal, son bienes de consumo quevehiculan ideas, valores simbólicos y formas de vida. Se incluyen aquí libros, revistas,productos de multimedia, grabaciones de películas, videos, artesanías, etc. Sucomercialización está marcada por las limitaciones cuantitativas. La gestión de tales producciones debe tener en cuenta también una infraestructura, 41
  • Universidad, cultura y sociedaduna organización, las políticas culturales vigentes, un portafolio de servicios, un presupuestopara la producción basada en proyectos, y otros recursos necesarios. La suma de estogenera una industria. Para ello, debemos plantear una organización que se enfoque hacia unmercado específico: local, regional, nacional o internacional. En medio de esto no pode-mos olvidar que a Urabá se le presentan cambios importantes, retos deseados o impuestospor un estrepitoso “progreso” que no va a la par con la realidad social de la región. Algunascircunstancias que han limitado la actividad cultural en Apartadó, mencionadas en el PlanDecenal de Cultura del 2001, son:• La violencia, tanto presente como en la forma de secuelas de la guerra vivida en nues- tra región, que no deja a los jóvenes otra opción que enrolarse en grupos armados de diferente índole.• La indiferencia de la comunidad y de las entidades a cargo limitan la posibilidad de hacer del arte una industria y un proyecto económico para los jóvenes en Urabá.• La ausencia de universidades en la región para profesionalizarse en el ejercicio del arte.• El monopolio de las casas de la cultura por los gobiernos de turno.• La carencia de espacios y opciones para los jóvenes en su tiempo libre.• La ausencia de políticas culturales claras y de un consejo municipal de cultura.• La distancia del centro del departamento, que dificulta el avance tecnológico y por tanto la comunicación y la información. Revisando lo anterior, podemos concluir que es necesario trabajar conjuntamentedesde diferentes instancias para elevar la categoría de los productos artísticos y culturales.Al hablar de instancias, me refiero a los organismos públicos y privados; ésta es una tareay un compromiso no sólo con la región, cuna de grandes talentos, embajadores culturalesde nuestro país en el mundo entero. Debemos trabajar juntos por crear políticas clarasque contribuyan a que menos artistas, cultores y artesanos tengan que salir de su tierra paraver valorada su actividad. Así mismo, no podemos olvidar que las oportunidades queplantea la construcción de industrias culturales exigen preparación. Esto implica un cambiode actitud frente a nuestro oficio: indagar, conocer, estudiar, mantenernos actualizados y,por supuesto, iniciar un proceso de organización desde nuestras iniciativas culturales. Lo anterior nos demanda otras tareas adicionales:• Entender el campo en el que nos movemos sin alejarnos de nuestra identidad y de la realidad de nuestro contexto.• Identificar el sector cultural: quiénes forman parte de él, cuáles son los obstáculos, cuáles son las ventajas.• Apropiarnos de la lógica cultural que se manifiesta de la siguiente manera: -de la representación a la creación: profesión; -de la celebración al espectáculo: público; -de la homogeneidad a la multiculturalidad: legislación.42
  • U n i v e r s i d a d d e A n t i o q u i a • Vi c e r r e c t o r í a d e E x t e n s i ó n • D i v i s i ó n d e E x t e n s i ó n C u l t u r a l En el campo de la legislación es importante conocer la Ley General de Cultura, laConstitución Política, el Programa Nacional de Concertación. Éstas y otras marcan una rutade acción para nuestro oficio.PARTICIPACIÓN EN EVENTOS CULTURALES COMUNITARIOS: El grupo Camaleón Títeres y Teatro de Urabá ha participado en diferentes espacioscomo:• Apoyo artístico a las campañas de Apartadó Civismo la verdadera Urabá, 2002• Apoyo artístico a la campaña de cultura ciudadana de la administración municipal, 2002 y 2003• Fiestas del río, Mutatá, 2002 y 2003-2006• En el séptimo Encuentro Nacional Comunitario de Arte Joven, Medellín, 2002• Fiestas del coco, Necoclí, 2003• Ganador V Festival Municipal de Teatro, 2002 - 2003• Urabá en el tercer milenio, encuentro comercial, 2002• Mes de la solidaridad, Cordesu Apartadó, 2002 - 2003 - 2004• Colombia en el planeta, 2002 - 2003• Festiarte Triganá, Turbo, 2003• Urabá en el planeta, 2002 - 2003 - 2004 - 2005• Festival del truequiando, Apartadó, 2002• Lanzamiento del proyecto de Mana, Carepa y Apartadó, 2003• Urabá vibra en Medellín, Medellín, 2002 y 2004 - 2006• Agroexpo, Bogotá, 2003• I encuentro departamental de artes escénicas: Laboratorio teatral, San Carlos, Antioquia, 2003• Festival internacional de mimos Mímame, Medellín, 2003• Titirifestival, Medellín, 2003 y 2004 - 2005 (ganador con la obra Tierra del Sol)• Encuentro regional de danzas folclóricas, Apartadó, 2002, 2003 y 2004-2005• Celebración día del niño, la niña y la recreación, 2005• Jornadas de salud ocupacional Prosalud, 2005• Feria del libro Apartadó, 2005• Celebración de las familias afrodescendientes Comfama, 2005• Encuentro comunitario de teatro, Medellín, 2005• Encuentro comunitario de teatro y títeres región de Urabá, 2005• Proyecto vigías de paz, Bogotá y Villa de Leiva, 2005• Acompañamiento artístico a los encuentros culturales de la comunal San Jorge, orga- nizadas por Corbanacol y el BID, 2004 - 2005• Elaboración de mapa de riesgos en Urabá, proyecto articulado con la OIM, 2005 43
  • Universidad, cultura y sociedad• Festival regional de teatro San Juan, 2005 (obra ganadora)• Expo comercial, 2005• Feria Artística El Cruce, Bogotá, 2005• Navidad en familia, Apartadó, 2005• Participación en el festival Movida Joven, Cundinamarca, 2006• Urabá Vibra en Medellín, 2006• Laboratorio Teatral San Carlos, 2006• Festival de Teatro del Oriente Antioqueño• Cofraternidad Amazónica en Amazonas, 2006• Festival de Títeres, Cartagena, 2006• Cruce artístico Vigías de Paz, Bogotá, 2006• Jornada de intercambio de saberes Artísticos, San Andrés Islas, 2006• Feria del emprendimiento Sena, 2006• Navidarte, 2006VALORES INSTITUCIONALES:• Trabajo continuo con la comunidad• Promoción y fomento de los valores artísticos de la comunidad• Promoción de espacios de convivencia pacífica y tolerancia• Respeto por la diferencia• Amor• DignidadOBJETIVOS CORPORATIVOS• Formación integral de niños(as) y jóvenes a través del arte y la cultura• Promoción de la identidad y la idiosincrasia de la región de Urabá• Contribución directa a una mejor calidad de vida de los participantes del proyecto y, de forma indirecta, a la de sus familias y la comunidad en general• Trabajo permanente en la proyección de las diferentes disciplinas artísticas• Desarrollo, mediante la investigación y la capacitación, de las metodologías adecuadas para la enseñanza y la práctica de la recreación y las artes.CARACTERÍSTICAS DE LA ORGANIZACIÓN Tipo: Organización cultural comunitaria Ámbito territorial: Serranía, Comuna 4, municipio de Apartadó, Antioquia, Colombia.COMPONENTES Programas para el cumplimiento de nuestra misión:• Coordinación interinstitucional para la gestión cultural44
  • U n i v e r s i d a d d e A n t i o q u i a • Vi c e r r e c t o r í a d e E x t e n s i ó n • D i v i s i ó n d e E x t e n s i ó n C u l t u r a l• Proyección y cualificación de grupos artísticos de la región• Asesoría y asistencia en la ejecución de proyectos e iniciativas culturales y artísticas• Acompañamiento académico e integral al semillero infantil y juvenil• Desarrollo socio-cultural: con el objetivo de cualificar y mejorar nuestras condiciones de vida en comunidad, se trabaja en los proyectos:• Vacacionarte: la calle como un lugar que convoca para el encuentro con los otros, toma lúdica donde se intercambian conocimientos en la interlocución de jóvenes, niños(as) y adultos mayores en un encuentro de vida y esperanza.• Cultura ciudadana: generar actitudes positivas mediante la sensibilización con el entorno y con los demás para consolidar una sociedad más armoniosa y justa para todos(as).• Chocolarte: recuperar la memoria cultural es un acto de amor por lo que somos y hace- mos. Pone en un chocolate el pretexto para reconstruir valores de identidad y pertenencia en la interlocución con adultos mayores.SUEÑOS QUE SE HAN HECHO REALIDAD: ALIANZAS Y COMUNICACIÓNEN RED CON OTRAS ORGANIZACIONES DE NUESTRO MUNICIPIO Y ELDEPARTAMENTO• Titirifestival: Articulación Manicomio de Muñecos, trabajo en red con Colombiatíteres. Primer festival regional de títeres en el 2004, con una amplia convocatoria y más de cuatro mil espectadores.• Día Internacional del Teatro: articulación con otros grupos y organizaciones culturales de la región. A la fecha hemos realizado tres versiones de este evento, de los cuales el de mayor acogida fue el del 2005; no sólo por los grupos artísticos que se presentaron, sino también por la asistencia masiva de la comunidad.• Urabá en el planeta: municipios del eje bananero, Fundauniban y el departamento, a través de la gobernación. En la actualidad, el proyecto cobija a 110 jóvenes en la región de Urabá, entre quienes se evidencia el liderazgo de los integrantes de la corporación Cama- león.• Red de teatro en comunidad: organización nacional que busca cualificar y apoyar el traba- jo en red. En el 2005 se realizó el primer encuentro comunitario de teatro y títeres región de Urabá, con la participación de grupos de Argentina y Cuba, alternando con grupos nacionales y regionales. Para este evento la corporación Camaleón contó con el apoyo de otras instituciones culturales, como la corporación Cuarto Creciente, de Turbo.• Proyecto CIFAC (Centro de Iniciación y Formación Artística y Cultural): por medio del arte busca promover procesos de ciudadanía y crecimiento humano. Funciona como escuela itinerante en los municipios de Chigorodó, Carepa, Turbo y Apartadó. Es patro- cinado por la fundación social de Banacol, Corbanacol. A la fecha hay 174 jóvenes bene- ficiados directamente por el proyecto.• Proyecto Vigías de Paz: en articulación con la Universidad Nacional de Colombia y con 45
  • Universidad, cultura y sociedad Camaleón como coordinador en la región, hemos logrado hacer del arte una estrategia de paz y convivencia, y contribuir a la creación de corporaciones y entidades culturales, como es el caso de Múcura en Chigorodó y Cuarto Creciente de Turbo, entidades que conocemos con el nombre de nichos.46
  • MÓDULO 4 IVLAS POLÍTICAS PÚBLICASCOMO ELEMENTOFUNDAMENTAL DE UNACULTURA POLÍTICAabierta C Á T E D R AUniversidad, cultura y sociedad
  • C O N F E R E N C I A U N O IVCultura política:diseño de políticaspúblicas bajo unenfoque degobernanzaLuisa Fernanda Cano Blandón**Abogada Universidad de Antioquia, Especialista en Políticas Públicas de la FLACSO México 49
  • U n i v e r s i d a d d e A n t i o q u i a • Vi c e r r e c t o r í a d e E x t e n s i ó n • D i v i s i ó n d e E x t e n s i ó n C u l t u r a lINTRODUCCIÓN Esta presentación sobre “las políticas públicas como elemento fundamental de unacultura política” pretende hacer un breve recorrido por el concepto, presupuestos yetapas de lo que se ha venido a denominar “gobernar por políticas públicas”. Esto selogrará desde dos marcos conceptuales distintos: la nueva gestión pública y la nuevagobernanza democrática. En la primera se abordará el tema de las políticas públicas y enla segunda la gobernabilidad y la gobernanza como respuestas a la limitación de capaci-dad y de eficacia directiva de los gobiernos. La primera pregunta que se busca responder es ¿por qué y cuándo es pertinente un gobiernopor políticas públicas? Históricamente, la crisis del modelo de estado social de derecho, el crecimiento des-medido del Estado, el déficit fiscal y la falta de respuesta a la satisfacción de las necesida-des materiales de la población por medio de los llamados derechos sociales evidenciaronel requerimiento urgente de acotar, racionalizar y focalizar la acción gubernamental,partiendo de una realidad económica dominada por la escasez y la limitación de poder yde recursos. Se entendió, entonces, que cada decisión pública consume recursos políti-cos y fiscales y representa un costo de oportunidad evidenciado en la desatención o no-intervención en otros asuntos. La crisis del estado social, que más podría ser considerada una crisis de los gobiernosde turno que del modelo de estado social como tal, constituyó un llamado de atenciónsobre la falta de abundancia. El remedio que propone el enfoque de políticas públicasfrente a esta carencia es la intervención gubernamental eficiente y focalizada. Se impuso entonces la necesidad de un gobierno ilustrado, basado en la razón ycuestionado por ella misma, siguiendo la propuesta enunciada por Harold Lasswell en 51
  • Universidad, cultura y sociedad1951, que buscaba articular la ciencia a la democracia. Se buscaba que el conocimientofuera utilizable por los gobiernos, que la razón y no la pasión fuera la que determinara eldestino de una nación. Ello requería un riguroso seguimiento del método científico yuna separación ineludible entre la política y la administración, entre los políticos y losburócratas técnicos. Dicha separación obedeció a que en la década del 50 el Estadonorteamericano estaba desbordado, en una crisis de ingobernabilidad. La pregunta era ¿cómo aumentar la función inteligencia para aumentar la racionali-dad política?; ¿cómo llegar a un gobierno dirigido por la ciencia y no por corazonadas yprejuicios humanos? Desde la perspectiva de Lasswell ese cómo estaba determinado porel pragmatismo y el positivismo lógico, de manera que el método más pertinente era elcuantitativo, capaz de moldear numéricamente el comportamiento del mundo social y lacalidad de la vida política. En palabras de Merriam “a menos que se incorporen a lasoperaciones de gobierno mayores dosis y niveles de ciencia, la civilización corre el peli-gro del capricho, la ignorancia y la pasión”.1 Lo que se propone es gobernar por policyy no por politics. Con Lasswell inicia entonces lo que se denominó las “ciencias de las políticas públicas”,formación intelectual interdisciplinaria que se enfocaría a la toma de decisiones sobrepolíticas públicas (policy decision making). El mismo Lasswell define estas ciencias como“el conjunto de disciplinas (economía, ciencia política, derecho) que se ocupan de expli-car los procesos de elaboración y ejecución de las políticas, de la recopilación de datos yde la producción e interpretaciones relevantes para los problemas de políticas en unperiodo determinado”. En suma, es pertinente un gobierno por políticas públicas porque el estado grande,desbordado y generalizado enfrentó de forma fallida los problemas públicos y sociales.Ello hizo evidente la necesidad de focalizar las acciones, tecnificar los procedimientos yser selectivo en los destinatarios. “Aun con un gobierno pequeño, los problemas públi-cos siguen siendo grandes, por ello lo que cuenta es la calidad de las políticas públicasque se analizan, diseñan, deciden y desarrollan, la calidad en la formulación y gestión delas políticas. El esfuerzo intelectual y práctico ha de centrarse en el proceso de la política,en sus condiciones de consenso, corrección y factibilidad”.2POLÍTICAS PÚBLICAS BAJO EL ENFOQUE DE LA NUEVA GESTIÓN PÚBLICA El enfoque de políticas públicas, con la razón y el conocimiento como garantes de laconducción gubernamental, se vio renovado por la elaboración teórica de la nueva ges-tión pública (NGP). Ésta hace parte de la base conceptual del nuevo institucionalismoeconómico que a su vez se fundamenta en la rational choice (elección racional) y particu-1 Luis F. Aguilar Villanueva, “Estudio introductorio”, en: El estudio de las políticas públicas, México, Miguel Ángel Porrúa, 1992, p. 452 Ibíd., p. 22.52
  • U n i v e r s i d a d d e A n t i o q u i a • Vi c e r r e c t o r í a d e E x t e n s i ó n • D i v i s i ó n d e E x t e n s i ó n C u l t u r a llarmente en la public choice (elección pública). Este modelo constituye un concepto de fron-tera entre la ciencia política y la economía, pues parte de la posibilidad e incluso de lanecesidad de trasladar el sistema de mercado a las relaciones políticas. Igualmente se nutre de la teoría de las organizaciones, en la medida en que consideraque aquéllas son mecanismos de influencia que conducen el comportamiento individualhacia óptimos colectivos por medio de restricciones institucionales y el poder es unjuego conflictivo y manipulable entre actores con intereses individuales y no una patolo-gía que deba ser eliminada de las organizaciones; es decir, se supera la separación entrepolítica y burocracia porque partiendo de la racionalidad humana, la nueva gestión pú-blica considera que es tiempo perdido separar lo político de lo técnico para garantizar laeficiencia. Esto es así porque los burócratas funcionan como agentes maximizadores yoportunistas dentro de un juego de poder inevitable. Por tal razón, la acción pertinentees conducir dicho oportunismo hacia acciones eficientes y no intentar eliminar el poderde las organizaciones por medio de mecanismos restrictivos. Así, una vez comprobada en la práctica la inexistencia de una mano invisible y laexistencia de fallas de mercado, la nueva gestión pública asume que el Estado sí esnecesario para el funcionamiento del mercado, pero su intervención debe ser selectiva yfocalizada por medio de instituciones. De este modo, los dos postulados fundamentales dela nueva gestión pública son: Supuesto individualista de la naturaleza humana: se parte de la racionalidad del homoeconomicus, según la cual el hombre económico es maximizador de sus beneficios pornaturaleza, oportunista y preocupado únicamente por su interés individual. Derivado del supuesto anterior, la nueva gestión pública supone que el mismo egoís-mo humano por ser parte de la naturaleza del hombre, y por tanto incorregible, puedeser conducido por los gobiernos mediante instituciones bien diseñadas que contenganlos incentivos pertinentes y se dirijan hacia acciones colectivas cooperativas que lleven albienestar general, es decir, propone gobernar no a pesar del natural oportunismo huma-no sino gracias a él. La nueva gestión pública, entonces, propone un conjunto de reformas “desde arri-ba”, impuestas a muchos países —particularmente a países en transición y en desarro-llo— por organismos de financiamiento internacional, que pretenden insertar mediospara controlar, complementar o reemplazar a las disfuncionales burocracias en el des-empeño de funciones públicas, estableciendo nuevas relaciones institucionales entre elsector gubernamental y el privado, así como con organizaciones sociales. 53
  • Universidad, cultura y sociedad Este enfoque se dirige a dos objetivos primordiales: uno, eliminar las burocraciasestatales disfuncionales controlándolas, complementándolas o reemplazándolas y dos,aprovechar los recursos no gubernamentales para a) hacer que el Estado rinda cuen-tas y b) complementar y quizá reemplazar al Estado en el desempeño de los finespúblicos.3 Mediante esta justificación, se introdujo un gran número de reformas que preten-dían reducir el Estado y asignar tareas públicas a particulares o trasladar al terrenopúblico prácticas gerenciales del sector privado que incrementaran su eficiencia. Deeste modo, el Estado cede terreno, se descarga de sus responsabilidades públicas argu-yendo una razón que, sin duda, tiene peso: si yo Estado no gobierno bien, entoncesmejor no gobierno. Esta justificación de la actuación privada en el ámbito público serelaciona con un modelo de gestión de “governance without government” (o gobernanza singobierno) del que hablan Pierre y Peters,4 en el cual se reduce significativamente laautoridad del gobierno como centro visible de conducción de la sociedad. Lo importante aquí es que los problemas públicos siguen solucionándose con res-puestas institucionales. La falta de capacidad directiva de los gobiernos se enfrenta coninstituciones, con un andamiaje de estructuras, procedimientos y competencias, con ofi-cinas de control, límites al gasto, medición de la satisfacción de los usuarios, gestiónpor resultados, entre otras instituciones que define y dirige el gobierno y que buscancrear las condiciones para la gobernabilidad.5 Bajo este argumento, se concibe a los actores sociales como colaboradores descen-tralizados del gobierno, lo cual reduce considerablemente los costos de transacción deéste.6 Los actores sociales, de esta forma, resultan “útiles” para el gobierno, y así, laestrategia de involucrar a la sociedad civil en la implementación de una política públicase erige como un valioso recurso para los policy makers o formuladores de políticaspúblicas, recurso que puede resultar altamente productivo y además reducir costos detransacción y de operación de las intervenciones públicas. Sin embargo, el aparato gubernamental conserva el poder de decisión política yadmite la participación social, no como un derecho de intervenir en los asuntos públi-cos, sino como un deber ciudadano limitado a las funciones y espacios que el mismo Esta- 3 Dan Guttman, “De gobierno a gobernanza: la nueva ideología de la rendición de cuentas”, Gestión y Política Pública, México, CIDE,XIII(1), 2004, p. 19. 4 Guy Peters y Jon Pierre, Governing Complex Societies. Trajectories and Scenarios, Reino Unido, Palgrave, Macmillan, 2005, p. 40. 5 El término de ingobernabilidad (ingovernability, unregierbarkeit), acuñado a mediados de los 70, fue el primero en usarse para explicar lasdificultades crecientes que padecían los gobiernos en la conducción de su sociedad y para señalar la crisis social que se perfilaba comoel desenlace probable de su debilitamiento directivo. El concepto aparece por primera vez en el famoso libro La crisis de la democracia:reporte sobre la gobernabilidad de las democracias (1975), escrito por Huntington, Crozier y Watanuki, cuyas tesis enmarcarán en gran medidael debate posterior sobre la gobernabilidad. 6 Entendidos como los costos o fricciones que resultan de la necesidad de interactuar con otros, es decir, de las relaciones deintercambio que se generan entre los agentes, los cuales — siguiendo el argumento del NIE—, mientras sean más bajos evitaráncomportamientos oportunistas y conducirán a acuerdos colectivos.54
  • U n i v e r s i d a d d e A n t i o q u i a • Vi c e r r e c t o r í a d e E x t e n s i ó n • D i v i s i ó n d e E x t e n s i ó n C u l t u r a ldo permite y que se aleja, por tanto, de intervenciones autónomas y decisivas de lasociedad que vayan más allá de su rol de cooperantes del gobierno. La nueva gestión pública no es capaz de responder quién define los resultados deseados olos fines valorados socialmente, puesto que deja a los ciudadanos por fuera del diseño delmarco de acción institucional, y son incluidos una vez se han creado los marcos institucionalesde acción tipo semimercado, dentro de los cuales tendrá cabida algún tipo de intervenciónciudadana guiada, particularmente en la implementación de las políticas públicas. Es cuestionable, entonces, la reducción que este argumento hace del papel de losactores sociales al limitarlo a tareas aisladas, desaprovechando las amplias posibilidadesde interacción entre Estado y sociedad. En suma la nueva gestión pública puede ser cuestionada básicamente por dos razo-nes: una teórica, a saber asumir dogmáticamente que todos los seres humanos son racio-nales, proclives al engaño, egoístas y oportunistas; que responden a maquinarias de in-centivos de las instituciones sin considerar las excepciones a la regla, lo que hace de estateoría un importante elemento analítico pero en la práctica, irreal y no susceptible decomprobación empírica. La segunda razón es de tipo práctico: la nueva gestión públicano tiene en cuenta las diferencias culturales y políticas entre los países y pretende serválida a nivel universal, más por imposición externa que por pertinencia nacional. Dadas las críticas a esta perspectiva gerencialista, en los últimos años varios autores hanpretendido retomar la democracia dentro de las prácticas gubernamentales, asumiendo quehay procesos organizacionales, políticos y sociales para la definición de los resultados priorita-rios o valorados por una sociedad; hablamos de un enfoque que aún está en construcción yque se ha denominado nueva gobernanza democrática (new public governance).POLÍTICAS PÚBLICAS BAJO EL ENFOQUE DE LA NUEVA GOBERNANZADEMOCRÁTICA La marketized vision, o visión mercantilizada del Estado, se puso en ejercicio con un granoptimismo acerca de su aplicabilidad universal, como un diseño que se ajustaría a todas lastallas. No obstante, dicho optimismo ha ido en descenso en virtud de que los resultados delas reformas, particularmente en los países en desarrollo, no han sido los prometidos.Tales efectos han llevado gradualmente a una “comprensión matizada de la utilidad de losmercados”7 dentro del funcionamiento del sector público. Así mismo, se ha advertido quereducir el ámbito de participación ciudadana a las relaciones económicas y mercantiles conel gobierno lesiona los derechos de los ciudadanos como sujetos políticos que se desen-vuelven en un espacio público que les sirve de mediación con el Estado.7 Guy Peters, Ibíd., p. 24. 55
  • Universidad, cultura y sociedad Por lo anterior, se ha ido incrementando el interés por dar sentido a la acción públi-ca y por reivindicar la participación ciudadana dentro del proceso de decisión política.En este sentido se rechaza el mercado y argumenta a favor de mecanismos más políti-cos, democráticos y colectivos que las preferencias individuales para enviar señales algobierno. La idea fundamental detrás del enfoque de la nueva gobernanza democrática (newpublic governance) es que ni los expertos de la burocracia ni los representantes políticoscuentan con la información e incluso con las competencias necesarias para implementaruna política pública. Por lo tanto, decisiones aisladas de intercambios con la sociedadpueden generar graves errores en las políticas públicas.8 Dos argumentos íntimamente relacionados fundamentan el enfoque de la gobernanza:a) La restricción democrática de las intervenciones gubernamentales que exige que los acto-res sociales sean protagonistas en el escenario público y b) La necesidad de que losgobiernos democráticos legitimen sus acciones mediante la participación de actores no guberna-mentales en la actividad gubernamental, puesto que en un sistema democrático la legiti-midad no proviene de la asignación de competencias y del cumplimiento de procedi-mientos, sino del involucramiento ciudadano en las decisiones, es decir, “no se trata dehacer más eficiente la toma de decisiones, sino [de] subsanar un déficit democrático yhacer más creíbles y legítimas las acciones del gobierno. En otras palabras, se trata dehacer más intensiva la acción pública”.9 De acuerdo con Blanco y Gomà (2003), “la governance, sobre todo en sus dimensionesparticipativa y de proximidad, empieza a emerger entonces como un nuevo modelo deregulación colectiva, basado en la interacción en red entre actores públicos, asociativos,mercantiles y comunitarios, la cual debería adaptarse mejor a un nuevo escenario carac-terizado por crecientes incertidumbres y complejidades sociales”. De modo que la gobernanza se entiende como un espacio potencial de profundizacióndemocrática,10 a partir de la participación y la proximidad, características propias de ladimensión participativa de gobernanza. 11 Se relaciona con la idea de que laimplementación de las reformas del Estado, emprendidas en la década del 90 y desarro-lladas en los años subsiguientes, no se orienta exclusivamente por la restricción impuestapor la eficiencia, sino que la acompaña la restricción democrática, bajo el argumento de que “sivivimos en democracia, la naturaleza y extensión de la intervención estatal dependerá8 Guy Peters, Ibíd, p. 58, citando a Majone.9 Enrique Cabrero Mendoza, 2004, p. 18.10 Ismael Blanco y Ricard Gomà, “La crisis del modelo de gobierno tradicional: reflexiones en torno a la governance participativa y deproximidad”, Gestión y Política Pública, México, CIDE, XII(1), 2003, p. 6.11 Los autores sostienen que la dimensión participativa alude al fortalecimiento de redes pluralistas, abiertas e inclusivas, comoesquemas de regulación social; mientras la dimensión de proximidad alude al fortalecimiento de los espacios locales de gobierno y laarticulación de redes a múltiples niveles.56
  • U n i v e r s i d a d d e A n t i o q u i a • Vi c e r r e c t o r í a d e E x t e n s i ó n • D i v i s i ó n d e E x t e n s i ó n C u l t u r a lnaturalmente de la voluntad de los ciudadanos,” voluntad que así expresada, prepara a lasociedad para la práctica de la democracia directa.12 La perspectiva de la gobernabilidad tiene un enfático enfoque gubernamental(ista), entanto supone que dotar al gobierno con las capacidades necesarias e idóneas para dirigirsu acción es condición suficiente para gobernar a la sociedad o para que la sociedad seagobernable. Pero no toma en consideración que para la dirección de la sociedad serequieren ahora también las capacidades sociales (de la sociedad económica y civil),hecho que en cambio la gobernanza recupera y destaca, por lo cual ésta se considera unenfoque postgubernamental. Gobernanza pone también el acento en las prácticas / acciones del gobierno más queen sus capacidades, en el entendido de que la capacidad es una potencialidad de logro deciertos resultados que un gobierno con sus decisiones y acciones no necesariamente apro-vechan a cabalidad y realizan, es decir, son las instituciones que no siempre se llevan a lapráctica. Y, por último, gobernanza revalora las capacidades de la sociedad civil y econó-mica, cuyos recursos productivos, morales, informativos, intelectuales y tecnológicos sonfundamentales para definir con realismo y pertinencia los horizontes posibles de la con-vivencia social y, sobre todo, para realizarlos. En efecto, en la perspectiva conceptual y heurística de la gobernabilidad se parte delsupuesto de que la sociedad es de suyo una realidad ingobernable, carente de capacidaddirectiva (autogobierno, autorregulación, autoproducción…) y que el único agente quepuede dirigir la sociedad es el gobierno, por lo que carece de sentido plantearse y resol-ver el problema de la gobernabilidad en el plano de la sociedad, dado que en ella no seencuentran los recursos directivos. La gobernanza cuestiona este enfoque y afirma que el gobierno en solitario no tienela capacidad directiva suficiente para responder a los problemas, expectativas y modosde vida de los sectores sociales contemporáneos. En ese momento se rompe la equiva-lencia que espontáneamente habíamos establecido por décadas entre acción de gobier-no (el gobernar del gobierno: governing) y acción directiva de la sociedad (governance).Las acciones del gobierno no por ser del gobierno son gubernativas, directivas de lasociedad. Lo que se cuestiona al enfoque de la gobernabilidad es, en primer lugar, que da porsupuesto que de la dotación de capacidades al gobierno se sigue necesariamente que elgobierno tome las decisiones y realice las acciones que van a desplegar al máximo lascapacidades que posee: hay que distinguir entre capacidad directiva y eficacia directiva,12 Luiz Bresser Pereira, “Prólogo”, en: Nuria Cunill, Repensando lo público a través de la sociedad, Venezuela, CLAD, 1997, p. 11. 57
  • Universidad, cultura y sociedaden el entendido de que la eficacia depende de las prácticas que el gobierno decida llevar acabo en sus relaciones con los actores políticos, económicos y sociales. El término gobernanza es definido como el “arte o manera de gobernar [para] ellogro de un desarrollo económico, social e institucional duradero, [y para] un sano equi-librio entre el Estado, la sociedad civil y el mercado de la economía”,13 mientras que lagobernabilidad es entendida como la “cualidad de gobernable”.14 Kooiman (2000) se-ñala que la gobernanza puede ser entendida como el esfuerzo total de un sistema porgobernar, siendo la gobernabilidad el resultado de este esfuerzo. Peters y Pierre,15 preci-san que “governability is the flip side of governance”, pero advierten que son conceptos quedeben vincularse de forma dinámica en la práctica. Gobernabilidad hace referencia alconjunto de instrumentos y capacidades de que dispone el Estado para gobernar, mien-tras que gobernanza es un concepto más amplio que implica la posibilidad deinvolucramiento de los actores sociales y privados dentro de las tareas gubernamentales.La gobernanza implica que la democracia la dirige un sistema de gobierno, no un sujeto degobierno, quien en últimas es necesario, pero no suficiente para gobernar Así la gobernanza es entendida como el proceso mediante el cual los actores de unasociedad deciden sus objetivos de convivencia —fundamentales y coyunturales— y las for-mas de coordinarse para realizarlos: su sentido de dirección y su capacidad de dirección. Esun proceso estructurado institucional y técnicamente en sus actividades de definición del sen-tido de dirección y de realización del sentido, que articula las instituciones con las prácticaspolíticas y con los procedimientos técnicos del análisis y de la gestión. Por lo anterior, lo que se propone en esta presentación es un gobierno por políticaspúblicas dentro de un enfoque de la nueva gobernanza democrática y no dentro de unenfoque de nueva gestión pública o gobernabilidad, es decir, las políticas públicas tienensentido si se desarrollan dentro de un marco democrático y participativo, si su formula-ción, ejecución y evaluación hacen parte de un proceso concertado y colectivo, no si sonimpuestas sin deliberación.¿QUÉ ES UN GOBIERNO POR POLÍTICAS PÚBLICAS BAJO EL ENFOQUEDE LA NUEVA GOBERNANZA DEMOCRÁTICA? Lo primero que hay que tener en cuenta es que un gobierno basado en políticaspúblicas es un gobierno democrático. La democratización ha sido determinante parareconstruir la naturaleza pública del gobierno, para disuadirlo de grupos de interés y decapturas, puesto que, pese a que no es por sí misma garantía contra el error y la ineficiencia13 www.worldbank.org/wbi/governance citando el Diccionario de la Real Academia de la Lengua.14 www.worldbank.org/wbi/governance citando el Diccionario de la Real Academia de la Lengua. Sin embargo, los conceptos degobernanza y gobernabilidad suelen asimilarse. Así, Daniel Kaufmann (2006) y el grupo de investigadores del Banco Mundial entiendenla Gobernanza —governance— como el “conjunto de tradiciones e instituciones a través de las cuales se ejerce la autoridad en un país”,y sugiere medirla mediante indicadores de gobernabilidad. 15 Guy Peters y Jon Pierre, Op. cit.58
  • U n i v e r s i d a d d e A n t i o q u i a • Vi c e r r e c t o r í a d e E x t e n s i ó n • D i v i s i ó n d e E x t e n s i ó n C u l t u r a len la toma de decisiones, sí desalienta las laxitudes y las decisiones irreflexivas. Por lo ante-rior, la democracia es condición de entrada, necesaria pero no suficiente, para la formula-ción y corrección de las políticas públicas.16 A su vez, las políticas públicas sólo pueden operar en un marco democrático, puestoque requieren la participación e ingerencia de los ciudadanos y grupos sociales en las solu-ciones que plantean dichas políticas a sus problemas públicos. Gobernar por políticaspúblicas significa incorporar la opinión, las ideas, las decisiones, la corresponsabilidad, eldinero y el trabajo de los ciudadanos particulares. Gobernar por políticas significa dejar de lado la práctica de uniformar los problemasy homologar las soluciones dando un formato general a las demandas sociales, puestoque las políticas se focalizan y particularizan. La actitud favorable a un gobierno porasuntos, que diseña alternativas de solución ajustadas a cada problema, es el espíritu queanima el gobierno por políticas públicas. Gobernar por políticas públicas significa redescubrir los costos de la decisión públi-ca y el final de la ilusión fiscal de recursos públicos ilimitados. Por lo anterior, desde elenfoque de la nueva gestión pública, el ejercicio de gobierno por políticas públicas pre-fiere recurrir a los cálculos rigurosos de costo-beneficio. Pero gobernar en contextospolíticos plurales, democráticos y autónomos y con graves problemas sociales exige dosrequisitos básicos: a) gobernar por políticas y con sentido público, puesto que la opaci-dad y el secreto en la gestión conducen a la ineficiencia y hostilidad políticas, y b) gober-nar con los ciudadanos, abriendo espacios de decisión y creando sinergias efectivas ydemocráticas entre la sociedad política y la sociedad civil.¿QUÉ SON LAS POLÍTICAS PÚBLICAS? Una vez superado el modelo del gobierno interventor y conocidos los límites a los quese enfrenta el policy maker o formulador de políticas en una sociedad democrática, el gobier-no por políticas públicas abre las puertas a una etapa de intervenciones selectivas cuyoinstrumento básico es la política —entendida como policy—, es decir, la concatenación dedecisiones o acciones intencionalmente coherentes, tomadas por diferentes actores públi-cos y ocasionalmente privados —con variables recursos, nexos institucionales e intere-ses— a fin de resolver de manera puntual un problema políticamente definido comocolectivo. Tales intervenciones dan lugar a actos formales que pretenden modificar elcomportamiento de grupos sociales que, se supone, originan el problema colectivo porresolver (grupos-objetivo), en el interés de grupos sociales que padecen los efectos negativosdel problema (beneficiarios finales), y dentro de la cual también pueden verse involucradosgrupos terciarios, que estarían siendo afectados de forma positiva o negativa.17 16 Una democracia vale básicamente por ser libremente elegida y representativa, pero si no es eficaz, si no arroja resultados, essimplemente un gobierno que empieza a erosionar su valor social y razón de ser. El gobierno democrático es sin duda un agentenecesario para dirigir nuestras sociedades, pero es insuficiente en las actuales condiciones.17 Peter Knoepfel, libro sin publicar. 59
  • Universidad, cultura y sociedad Para Lasswell y Kaplan,18 por su parte, una política es “un programa proyectado devalores, fines y prácticas”. Así, las políticas son una expresión de la racionalidad pública;describen hechos y presentan evidencia empírica del problema y de los beneficios dedeterminada solución, pero también constituyen un acuerdo entre los actores involucradossobre la ruta que debe seguirse para tratar el problema público y sobre las responsabili-dades, tiempos y recursos para ello. Sólo bajo un enfoque de gobernanza es posiblepensar en políticas públicas que involucren participación, opinión pública ycorresponsabilidad ciudadana. Así, bajo este nuevo patrón de policy making la sociedad adquiere un rol determinante,en la medida en que se modifican las reglas, procedimientos, expectativas y concepcio-nes de su relación con el gobierno. En ese sentido, las políticas públicas generan todo unabanico de estrategias de acción corresponsable que diluye las fronteras entre lo públicoy lo privado, teniendo como premisa fundamental que todo lo gubernamental es públi-co pero no todo lo público es gubernamental. La política es un curso de acción deliberada, participativamente diseñada y efectiva-mente seguida por los agentes gubernamentales y por toda la sociedad en general (acto-res sociales y privados). En cuanto a los actores de las políticas públicas tenemos: actores públicos o político-administrativos y actores privados que a su vez se clasifican en: grupo objetivo, bene-ficiarios finales y grupos terciarios.¿CUÁL ES EL CICLO DE LAS POLÍTICAS PÚBLICAS? En la medida en que la política pública es un proceso, una concatenación de accionesplaneadas, consta de fases dentro de las cuales es pertinente analizar actores y recursos. Distintos autores han definido el siguiente ciclo de las políticas públicas: surgimientodel problema e inclusión en la agenda, diseño (identificación de respuestas y solucionesalternativas, evaluación de opciones, selección de políticas) implementación y evalua-ción.19 a) Surgimiento del problema e inclusión en la agenda: esta etapa, también llamada definicióndel problema, comprende las representaciones y tematización que los actores guberna-mentales y no gubernamentales realizan de la situación no deseable o problema social,de cuyo debate surge la decisión de incluirlo en la agenda de políticas como problemapúblico. En palabras de Parsons20 en esta etapa hay una transición de issue (inconvenien-te) a problem (problema). Partiendo de la base de que en un gobierno democrático losproblemas públicos son una construcción colectiva vinculada con las percepciones, intereses18 HD Lasswell y A. Kaplan, Power and Society. A Framework for Political Inquiry, Nueva York, Yale University Press, 1950, p. 32.19 David L. Weimar y Adrian R. Vining, Policy Analysis. Concepts and Practices, Nueva Jersey, Prentice Hall, 1989.20 Wayne Parsons, Public Policy: An Introduction to the Theory and Practice of Policy Analysis, Reino Unido, Edward Elgar, 1996, p. 87.60
  • U n i v e r s i d a d d e A n t i o q u i a • Vi c e r r e c t o r í a d e E x t e n s i ó n • D i v i s i ó n d e E x t e n s i ó n C u l t u r a ly recursos de los actores involucrados, es claro que ésta es quizá la fase del proceso depolíticas donde los actores sociales tienen mayores oportunidades de intervenir. En estaetapa resulta particularmente importante la influencia de los medios de comunicación y delas movilizaciones sociales en la forma de abordar y presentar el asunto. Lo anterior bajo elsupuesto de que los problemas públicos son definidos en la arena política, es decir, nonacen sino que se hacen. b) Diseño de la política: este procedimiento fija las bases técnico-jurídicas en las quese asientan los objetivos, instrumentos de intervención y modalidades operacionalesde la acción pública, cuyos elementos deberán estar organizados lo más coherente-mente posible a fin de lograr el impacto deseado. La formulación y adopción delcontenido de la política suele ser apreciada como un momento técnico en el cualpredominan los cálculos de costo-beneficio y el diagnóstico del problema, para quelos policy makers programen las estrategias y mecanismos que se implementarán encada caso particular. La intervención de actores sociales en esta etapa podría no sólo ser innecesariasino incluso impertinente; sin embargo, cuando la legitimidad y el apoyo a la políticaestán en juego, es claro que de algún modo los ciudadanos serán tenidos en cuenta ycada enfoque de gobernanza lo hará a su modo. De cualquier modo, los actores impli-cados en la programación o diseño de la política, así como su margen de maniobrainstitucional, “resultan sumamente dependientes de los regímenes nacionales”21 asícomo del grado de formalización de la política, pues los procesos legislativos repre-sentan una fase mucho más restringida a la participación ciudadana que la etapa deformulación del problema. c) Implementación: esta etapa es entendida como “el conjunto de procesos que, tras lafase de programación [o diseño], tienden a la realización concreta de los objetivos deuna política pública”,22 es decir, se trata de la ejecución o aplicación de lo planeado.Weimer & Vining23 señalan que la etapa de implementación está constituida por unconjunto de decisiones que deben tener en cuenta los actores y sus recursos, puesto queejecutar cualquier política pública requiere el concierto de los actores necesarios parasacar avante sus objetivos, ya que si no se prevén estrategias y reacciones de los implica-dos, posiblemente la política encuentre opositores y no pueda canalizarse esa oposición. En ese sentido, Knoepfel señala que “contrariamente a la fase de programación, lacual puede llevarse a cabo sin que se establezca ningún contacto directo con la sociedadcivil, toda etapa de implementación se dirige, por definición, a actores externos alsubsistema político administrativo” (Knoepfel, versión sin publicar: 145).21 Knoepfel, versión sin publicar. p. 140.22 Ibíd., p. 143.23 David L. Weimar y Adrian R. Vining. Op. cit. 61
  • Universidad, cultura y sociedad Es tal la importancia del papel de los actores de política en esta etapa que se ha llegadoa considerar la implementación como un “juego” o proceso competitivo dentro del que seencuentran inmersos los actores. Así las cosas, dentro de la etapa de implementación es posible encontrar distintasposibilidades de intervención en la política, como la co-gestión, el monitoreo y fiscaliza-ción del desarrollo de la política, o como simples destinatarios de decisiones adoptadassin su concurrencia. El tipo de mecanismo que la política prevea depende no sólo deltipo de política, sino también del enfoque de gobernanza de que se trate. d) Evaluación de la política: una vez diseñada e implementada, una política públicadebe ser objeto de evaluación con el fin de apreciar los efectos logrados por la inter-vención gubernamental. El grado de participación ciudadana en esta etapa depende deltipo de evaluación y de política de que se trate puesto que puede tratarse de un procesode medición técnica del cual el público generalmente sólo conoce los resultados. Sinembargo, es creciente la tendencia a involucrar mecanismos participativos en los pro-cesos de evaluación de políticas puesto que ello permite, en gran medida, garantizar laveracidad de los resultados que son publicados y la legitimidad de la intervenciónevaluada. Según Knoepfel, “las evaluaciones representan un instrumento de informa-ción, de pilotaje y de legitimación primaria (por el consenso legislativo subsecuente) ysecundaria (debido a que se hacen validar por los actores sociales) de las políticaspúblicas”. Su objetivo, entonces, puede ser iniciar una medida, legitimar una decisión,mejorar la implementación, controlarla, entre otros. Para concluir, Lowi nos plantea la pregunta de si la política (politics) determina laspolíticas pública (policy) o si las políticas públicas (policy) determinan la política (politics).Ante ello es posible decir después del análisis realizado que realmente no hay algo quedetermine a lo otro puesto que las dos cuestiones están relacionadas. Hoy se busca conciliar políticas técnicamente racionales y políticamente viables. Se buscaformular y desarrollar políticas que sean susceptibles de fundamento legal (constitucionalidad),de apoyo político, de viabilidad administrativa y de racionalidad económica. Lo que varía es laforma de llevar a cabo dichas políticas. Cuando las políticas públicas han operado bajo elenfoque de la nueva gestión pública, la preocupación esencial se ha puesto en las instituciones, esdecir, qué instituciones hay que diseñar y qué incentivos modelar para dar soluciones estructu-rales a los problemas teniendo en cuenta que los agentes políticos se comportan en la arenapública igual que cuando son agentes económicos. Hablamos entonces de un enfoque que serefiere a la gobernabilidad, entendida como el arte de gobernar por un sujeto de gobierno quese ha limitado y orientado mediante instituciones adecuadas.62
  • U n i v e r s i d a d d e A n t i o q u i a • Vi c e r r e c t o r í a d e E x t e n s i ó n • D i v i s i ó n d e E x t e n s i ó n C u l t u r a l El asunto que ensombrece el escenario es la idea de que reconciliar estos dos enfoquesteóricos aparece comúnmente lejos de la realidad. No sólo por las incompatibilidadesque puede presentar la implementación de reformas gerencialistas al mismo tiempo quereformas que pretendan insertar nuevas prácticas democráticas para la interlocución go-bierno-ciudadanía, sino porque además los postulados que sostiene la nueva gestión pú-blica se repelen con el enfoque de la gobernanza participativa. Esto es, además de incom-patibilidades prácticas, pueden existir incompatibilidades teóricas, debido a que el mode-lo participativo, así como el de mercado, se construye sobre supuestos del comporta-miento humano dentro de las organizaciones. Tales modelos aducen que los individuosson motivados en sus vidas personales y organizacionales por incentivos de “solidari-dad”, que los conducen a participar, en lugar de incentivos “materiales”, que los condu-cen a maximizar sus propios beneficios.24 Dicho presupuesto resulta irreconciliable conel argumento de la racionalidad humana dirigida a la obtención de ganancias que argu-menta la nueva gestión pública. Por otro lado, se ha señalado que tanto la nueva gestión pública como la nuevagobernanza democrática tienen en común la idea de que las burocracias tradicionalesson un impedimento al buen gobierno y, por tanto, deben plantearse nuevos mediospara tomar mejores decisiones públicas.25 Sin embargo, la diferencia más destacableentre los dos enfoques es que mientras el modelo de mercado puede reducir el rol delciudadano y exaltar el del consumidor, el modelo participativo tiende a fortalecer el rolciudadano e intenta facilitar la participación democrática en vías alternas a la votación.26Aquí radica el mérito de la gobernanza, en que amplía y reconoce la complejidad ydiversidad del comportamiento humano. Al contrario, en la nueva gestión pública elcomportamiento humano se reduce a la conducta racional en una simplificación analíti-ca que si bien ofrece rigurosidad, resulta incompleta e irreal cuando se enfrenta a lacomprobación empírica de sus postulados. De ahí la necesidad de volver la mirada sobreel proceso de políticas en lugar de las estructuras, dentro de las cuales dichos procesostienen lugar. Ya no hay un director de la sociedad sino un proceso de dirección de lasociedad en el que toman parte agentes económicos y sociales, nacionales e internacio-nales, políticos y civiles. En suma, en los gobiernos democráticos recientes, el problema de la capacidad /eficacia directiva tiene que ver con dos dimensiones básicas: a) con la dotación de lascapacidades institucionales, fiscales, administrativas requeridas para estar en aptitud degobernar (que implican “reformas institucionales”), y b) con el proceso mismo de go-bernar, con la gobernanza / gobernación, puesto que las decisiones y acciones que losgobiernos llevan a cabo para dirigir a su sociedad pueden aprovechar al máximo lascapacidades de las que dispone o desaprovecharlas o subutilizarlas.24 Guy Peters, Op. cit., p. 75.25 Ibíd., p. 50.26 Ibíd., p. 68. 63
  • Universidad, cultura y sociedad Así, para la dirección efectiva de la sociedad se requieren más actores que el gobierno ymás acciones y recursos que los que posee el gobierno. Por consiguiente, pierde eficacia ysentido una idea únicamente gubernamental(ista) de la gobernabilidad (en el sentido de lacapacidad de gobernar). El enfoque de la gobernanza al que nos hemos referido implica la posibilidad deintegrar actores en un marco político común a partir del cual se puedan generar dinámi-cas de cooperación y coordinación, se superen las jerarquías y la subordinación y sefavorezcan mecanismos institucionalizados orientados al intercambio y la solución com-partida de los problemas públicos. Sólo así puede gobernarse de forma democrática, yeficiente, una sociedad compleja. Parafraseando a Kooiman: la única manera de gober-nar sistemas sociopolíticos dinámicos, diversos y complejos de un modo democrático yefectivo es incorporar el dinamismo, la diversidad y la complejidad en la gobernación denuestras sociedades.2727 Jan Kooiman, “Societal governance: levels, models and orders of social-political interaction”, en: Jon Pierre (ed.), Debating Governance.Authority, Steering and Democracy, Nueva York, Oxford University Press, 2000, p. 140.64
  • U n i v e r s i d a d d e A n t i o q u i a • Vi c e r r e c t o r í a d e E x t e n s i ó n • D i v i s i ó n d e E x t e n s i ó n C u l t u r a lBIBLIOGRAFÍAAguilar Villanueva, Luis F., “Estudio introductorio”, en: El estudio de las políticas públicas, México, Miguel Ángel Porrúa, 1992.Arellano, David, Más allá de la reinvención del gobierno. Fundamentos de la nueva gestión pública y presupuestos por resultados en América Latina, México, Miguel Ángel Porrúa-CIDE, 2004.Blanco, Ismael y Ricard Gomà, “La crisis del modelo de gobierno tradicional: reflexiones en torno a la governance participativa y de proximidad”, Gestión y Política Pública, México, CIDE, XII(1), 2003, p. 5.Bresser Pereira, Luiz, “Prólogo”, en: Nuria Cunill, Repensando lo público a través de la sociedad, Venezuela, CLAD, 1997.Cunill Grau, Nuria, Repensando lo público a través de la sociedad: nuevas formas de gestión pública y representación social, Venezuela, CLAD, 1997.Guttman, Dan, “De gobierno a gobernanza: la nueva ideología de la rendición de cuentas”, Gestión y Política Pública, México, CIDE, XIII(1), 2004.Kooiman, Jan, “Societal governance: levels, models and orders of social-political interaction”, en: Jon Pierre (ed.), Debating Governance. Authority, Steering and Democracy, Nueva York, Oxford University Press, 2000.Lasswell H. D. y A. Kaplan, Power and Society. A Framework for Political Inquiry, Nueva York, Yale University Press, 1950Parsons, Wayne, Public Policy: An Introduction to the Theory and Practice of Policy Analysis, Reino Unido, Edward Elgar, 1996.Peters, Guy, The Future of Governing, 2a. ed., Kansas, University of Kansas, 2001.___________, “Governance and comparative politics”, en: Jon Pierre (ed.), Debating Governance. Authority, Steering and Democracy, Nueva York, Oxford University Press, 2000.Peters Guy y Jon Pierre, Governing Complex Societies. Trajectories and Scenarios, Reino Unido, Palgrave, Macmillan, 2005.Pierre, Jon, “Introduction: understanding governance”, en: Jon Pierre (ed.), Debating Governance. Authority, Steering and Democracy, NuevaYork, Oxford University Press, 2000.Weimar David L. y Adrian R. Vining, Policy Analysis. Concepts and Practices, Nueva Jersey, Prentice Hall, 1989. 65
  • C O N F E R E N C I A D O S IVPolíticasculturales enColombia ymovimientossociales: el casode Arturo EscobarCarlos Mario Pineda Echavarría**Docente Universidad de Antioquia, Especialista en gestión y promoción cultural. 67
  • U n i v e r s i d a d d e A n t i o q u i a • Vi c e r r e c t o r í a d e E x t e n s i ó n • D i v i s i ó n d e E x t e n s i ó n C u l t u r a l Para comenzar agradezco a la División de Extensión Cultural y a la Universidad deAntioquia por la invitación a participar en la apertura de un evento que reflexiona sobre lacultura. Mi idea no es presentar un pensamiento propio, porque mi experiencia en un áreamuy específica —que corresponde a la formación de públicos en cine— no puede serextensiva a todos los ámbitos del trabajo cultural. Por ello, mi pretensión es señalar unarelación entre las políticas culturales y los movimientos sociales desde la perspectiva delpensador colombiano Arturo Escobar.LA CULTURA, UN DERECHO FUNDAMENTAL La primera aproximación parte del texto de las investigadoras colombianas ÚrsulaMena Lozano y Ana Rosa Herrera Campillo,1 quienes defienden la cultura como underecho fundamental citando los artículos 22, 26, 27 y 28 de la Declaración Universal deDerechos Humanos. Para ellas este derecho fue “ratificado en 1966 por la AsambleaGeneral de las Naciones Unidas, cuando aprobó el Pacto Internacional de DerechosEconómicos, Sociales y Culturales”2 pero se hizo efectivo para Colombia en 1968, conla creación de Colcultura… pero ese instituto tenía como “crítica en contra (…) queademás de estar politizado y centralizado, tenía un marcado alejamiento de las regionescon la que ni estimulaba ni permitía la participación de las mismas”. Las autoras proponen, por otro lado, que se cree una relación fuerte que permita la parti-cipación de todos los entes sociales, para la gestión de la cultura, por lo que conciben que sepuede establecer una relación del siguiente orden: “Sociedad: estructura socio-económica,ordenamiento político y cultura”,3 y para aclarar el discurso en el cual se van a poner en juegoesos tres elementos, que hacen parte de la sociedad, es posible plantear una versión clara decómo han funcionado para llegar al nuevo escenario que fue la Constitución Política del 91.Para hacerlo se apoyan en Néstor García Canclini, quien propone los paradigmas políticos dela acción cultural.41 Úrsula Mena Lozano y Ana Rosa Herrera Campillo, Políticas culturales en Colombia: discursos estatales y prácticas institucionales, Santafé deBogotá, M & H, 1994, 343 pp.2 Ibíd., p. 7.3 Ibíd., p. 11.4 Ibíd., p. 17. 69
  • Universidad, cultura y sociedad De dichos paradigmas destacados por las autoras me interesa resaltar algunos aspectospuntuales: Paradigma Acciones Mecenazgo liberal Difusión de patrimonio (libre creatividad) Tradicionalismo patrimonialista Preservación de patrimonio folclórico en relación con la identidad Estatismo populista Cultura nacional: lo popular en relación con el equilibrio del sistema Privatización neoconservadora Todo para el mercado / consumo individual Democratización de la cultura Disfrute de bienes culturales Democracia participativa Desarrollo cultural de todos los grupos, ateniéndose a sus propias necesidades De esos aspectos es posible derivar algunos inconvenientes evidentes a la luz deltiempo transcurrido entre la aplicación de algunos de esos modelos y las políticas vigen-tes. Lo que resalta García-Canclini es que hay “Problemas que no se abordan o se abor-dan mal [...] Diseños, aplicaciones o prácticas que no tienen en cuenta las necesidades delas clases populares. [...] Y que hay poca investigación acerca de los usos, apropiacionesy transformaciones de lo hegemónico por parte de los subalternos”. Proponen las investigadoras que en la relación cultura-economía prime una raciona-lidad funcional, mientras que en la relación cultura-política debe ser preponderante lalegitimidad. De allí surge una estructura axial que soporta la participación o representación (yoanotaría que más de corte político) y otra cultural, que se ve evidenciada en las significacio-nes. Pero en esta revisión de los elementos de la cultura no se puede dejar pasar que lacultura “tiene principios axiales opuestos: memoria y auto-renovación constantes” quese ilustran por medio de pares de opuestos, a saber: viejo/nuevo, fijo/móvil, unidad/pluralidad, heterogeneidad/diversidad, universalidad/particularidad. Destacan las autoras que cuando se da “inicio a nuevos procesos nada gratos con laracionalidad europea [...] aparecen “conflictos entre cultura y desarrollo”. Para ellas esclaro que hay una: “Consideración del desarrollo como una forma de modernización ytransformación económica y social inevitable, o deseable, independiente de los costoshumanos y sociales”. Así, habría barreras para el desarrollo, como: 1) los valores cultu-rales: fatalismo, prestigio de los ancianos; 2) barreras sociales: solidaridades de grupo,redes de obligaciones mutuas, sistemas de parentesco; 3) psicológicas: diferentes70
  • U n i v e r s i d a d d e A n t i o q u i a • Vi c e r r e c t o r í a d e E x t e n s i ó n • D i v i s i ó n d e E x t e n s i ó n C u l t u r a lcosmogonías, problemas de comunicación y aprendizaje; 4) burocráticas: intereses diver-gentes y procesamiento de decisiones en las estructuras administrativas “Todo lo anterior llevó a una externalidad del proceso cultural y la noción de asistencialismocon lo que se genera una nueva actitud de participación de las poblaciones en sus procesosy proyectos de “desarrollo”. Apropio estas observaciones de las investigadoras para introducir el caso de ArturoEscobar, pensador colombiano invitado permanente a diferentes espacios nacionales einternacionales en los cuales despliega sus análisis con agudeza y precisión desde las perspec-tivas de la ingeniería y la antropología.UNA MIRADA A LA CULTURA DESDE LAS COMUNIDADES NEGRAS Retomando elementos de los tres libros suyos,5 voy a hacer una aproximación a lo cultu-ral, desde la propuesta de las comunidades negras, que han sido su laboratorio durante losúltimos quince años. En La invención del tercer mundo, el autor cuestiona la noción aceptada dedesarrollo y pone el acento en la carga semántica que supuso, para las naciones y comunidades,esa palabra —nada ingenua— en cuanto ha servido de lastre para las acciones económicas ypolíticas de las últimas cinco décadas. Su crítica (acompañada de las voces de múltiples pensa-dores y pensadoras tanto nacionales como internacionales) aparece soportada en un aparatoconceptual que incluye un “ahondamiento en el post-estructuralismo, la economía política, lafenomenología, los estudios culturales y la teoría feminista” (y ni hay que tenerle miedo a estetipo de terminología ni hay que creer que él sólo la menciona para enredar y dejar fuera deldiscurso al lector). El pensamiento de Escobar se pone de manifiesto cuando dice: “Es a través del lengua-je y el discurso que la realidad llega a constituirse como tal. Esto no equivale a negar laexistencia de la realidad material”.6 De allí se sigue que mientras siga primando un léxico (eneste caso, el concepto desarrollo), pero también una racionalidad discursiva hegemónica (esdecir, que los discursos y la forma en se plantean sean de quien(es) tiene(n) el poder), elcambio en ciertas políticas culturales será imposible. DESARROLLO Y SUBDESARROLLO Escobar7 cita a Jacques Atali y sus términos de nómadas de lujo/nómadas de miseria,con los que se refiere a la posibilidad de unos de moverse por la fuerza de sus empleos,ingresos, invitaciones y ocio, mientras que los otros lo hacen por la necesidad de sobre ysupervivencia ya sea en busca de modos de subsistencia material como por huirle a lasdiversas violencias de los siglos XX y XXI.5 Arturo Escobar, El final del salvaje: naturaleza, cultura y política en la antropología contemporánea, Bogotá, CEREC e ICAN, 1999, 417 pp.La invención del Tercer Mundo: construcción y reconstrucción del desarrollo, Bogotá, Norma, 1996, 475 pp. Más allá del tercer mundo:globalización y diferencia, Bogotá, ICANH - Universidad del Cauca, 2005, 274 pp.6 Arturo Escobar, El final del salvaje: naturaleza, cultura y política en la antropología contemporánea, Op. cit., p. 21.7 Ídem, “Tercer Mundo y Latinoamérica”. 71
  • Universidad, cultura y sociedad Para Arturo Escobar es posible hacer una “reposición del tercer mundo en discursosinnovadores como la biodiversidad y la biotecnología”, una de las opciones que abordaen sus textos y conferencias partiendo de la interacción con las comunidades en las cualesha estado inmerso como investigador. La racionalidad del discurso cambia del desarrollo—sin más— devastador y en busca de enriquecimiento sin considerar la naturaleza ni a lascomunidades, a un discurso basado en el reconocimiento de la diversidad animal y vege-tal, así como de las implicaciones de la manipulación tecnológica de esa diversidad. Des-pués de dar una mirada con criterios nuevos y más acordes a la época plantea la presenciay la necesidad de crear grupos para el debate que miren la relación naturaleza, cultura ydesarrollo. De allí surgen algunas propuestas que ha cotejado con su trabajo con lascomunidades. LA ECOLOGÍA POLÍTICA En el planteamiento de Escobar, hay una noción que se ha elaborado poco, a saber laecología política, que supone una postura política de las comunidades —por ejemplo, lascomunidades negras del Pacífico colombiano— para conseguir una “defensa del terri-torio y de la cultura” ante cualquier ente, llámese grupo guerrillero, paramilitar o estatal.Para alcanzar ese propósito, esas comunidades se han planteado cuatro principios bási-cos: “territorio, identidad, autonomía y visión propia del desarrollo”. En el territorio es claro que si no hay un lugar —que algunas comunidades diferenciandel espacio: cartesiano, medible— será difícil plantear relaciones de carácter social, econó-mico, simbólico, cultural, político, etc. Por eso, ante las acciones de desplazamiento lascomunidades, apoyadas en racionalidades diferentes, han optado por adentrarse en la selvaen vez de migrar hacia las cabeceras de los poblados, municipios o ciudades capitales. Esto hace más difícil controlar esas comunidades para los actores del desplazamien-to, puesto que los integrantes de las comunidades buscan permanecer, defenderse demodo pacífico de la acción violenta o coercitiva de los otros. En el territorio se ponen en acción además nuevos conceptos espaciales y metáforasde movilidad, como desplazamiento, desterritorialización, diáspora, migración, viajar,cruzamiento de fronteras, nomadología, etc. En el contexto de las comunidades negras,éstos son verificables en los asentamientos de las grandes ciudades, en las cuales o no seinsertan los nuevos grupos, o cuya inserción adolece de grandes deficiencias para garan-tizar su identidad y subsistencia económica, y que les implica abandonar la mayor canti-dad de sus prácticas culturales colectivas. Escobar propone una pregunta por el “lugar”8 que se ha planteado nuevamente,8 Capítulo siete: La cultura habita en lugares: Reflexión sobre el globalismo y las estrategias subalternas de localización del texto Másallá del tercer mundo..., Op. cit.72
  • U n i v e r s i d a d d e A n t i o q u i a • Vi c e r r e c t o r í a d e E x t e n s i ó n • D i v i s i ó n d e E x t e n s i ó n C u l t u r a lsobre todo si se tiene en cuenta que hay desplazados y refugiados.9 Y subraya que la mayo-ría de los pensadores han ignorado el lugar, a pesar de que éste —considerado comolocación— sigue siendo una noción importante para la mayoría de las personas, en particu-lar con alguna medida de anclaje (inestable, sin embargo), con un sentido de frontera(permeable, sin embargo) y de conexión con la vida cotidiana, aun si su identidad, es cons-truida, atravesada por el poder, y nunca fija.LA NOCIÓN DE LUGAR Y LA IDENTIDAD Llama la atención el autor sobre una asimetría evidente entre lo global y lo local desde lanoción que se tenga del territorio: “Lo global [es] equivalente al espacio, al capital, a lahistoria y a la agencia, mientras que lo local se equipara al lugar, al trabajo y a la tradición”,y apunta que “borrar el lugar tiene profundas consecuencias en nuestro entendimiento de lacultura, el conocimiento, la naturaleza y la economía”. Además de aclarar que se da unaintersección del ambiente, la cultura y el desarrollo. Éste último ha generado una separaciónde la vida local. Y que “la especificidad del lugar permite una lectura diferente de la econo-mía y la cultura, del capitalismo y la modernidad”. Es muy ilustrativa la postura crítica del lugar —en oposición— que se ve en el si-guiente párrafo: Las economías y culturas “locales” no son producidas —exclusivamente— por lamodernidad ni el capital, a pesar de estar cruzadas y alcanzadas por ellos, hoy. Preguntarpor el lugar es renovar la crítica al eurocentrismo en la conceptualización de las regionesdel mundo, de los estudios del área y de la diversidad cultural. “La reafirmación del lugaraparece entonces como una arena importante para repensar y retrabajar las formas deanálisis eurocéntricas10 Los referentes de Escobar para la defensa del lugar se basan en la geografíaposestructural feminista, en la economía política y en un número relativamente peque-ño, pero creciente, de trabajos sobre antropología del lugar. La identidad es abordada por el autor al mostrar cómo las propias políticas estatales,desde la Constitución Política del 91, han hecho énfasis en la construcción de una na-ción intercultural.11 Siguiendo la noción del Ministerio de Cultura sobre política cultu-ral, los llamados diálogos de nación fueron uno de los mecanismos que suponían esaconstrucción, desde una nueva cultura política que con la participación fomenta el dere-cho no sólo de elegir representantes sino también de hacer visibles problemas que anteseran invisibles y que hacían parte de una mirada “turística” a las realidades de algunascomunidades y grupos sociales.9 La pregunta cobra vigencia por la magnitud del fenómeno en todo el mundo, a saber: senegaleses y cameruneses en España; turcosen Alemania; 11 millones de extranjeros en los Estados Unidos; 3 millones de desplazados dentro de Colombia).10 Op. cit., p. 159.11 Véase el capítulo 4 “Diferencia, nación y modernidades alternativas”, Op. cit. 73
  • Universidad, cultura y sociedad Si el concepto multiculturalismo nace como una política estatal en el Canadá, en Colom-bia es una aplicación para el reconocimiento de realidades que no sólo corresponden adivisiones administrativas, como municipios o departamentos, sino también, étnicas, cultu-rales, religiosas, lingüísticas, etc. En el aspecto de la autonomía, lo que plantea Escobar supone el control de lascomunidades sobre sus condiciones desde lo territorial, lo económico, lo político y, pormomentos, desde lo administrativo. Las comunidades indígenas y los regímenes de controlsocial que ellas plantean son una buena muestra de ello. Cuando la Constitución entra envigencia, las comunidades indígenas ven reconocidos derechos ancestrales que tienen quever con la formación de sus nuevos miembros, con la educación en lo que llaman lengua (sucódigo lingüístico) además del conocimiento del castellano, la aplicación de sanciones queriñen con preceptos políticos y legales nacionales pero que en el marco del respeto de ladiversidad y la diferencia cultural, se les otorga, sin injerencia de la normatividad que rige alos demás colombianos. Quizás donde mejor se puede ver la profundidad del pensamiento y del aporte deArturo Escobar en lo que atañe a la visión propia del desarrollo, se encuentra en los“Términos del discurso del desarrollo”: sobrepoblación, amenaza permanente dehambruna, pobreza, analfabetismo y similares… Cabe preguntar: ¿hay alguien delcomún que se pueda salir de ellos? Algunos pensadores parten de las nociones asocia-das, como caer en la trampa del discurso: Las primeras críticas al desarrollo se apoya-ban en el desarrollo mismo: “otro desarrollo”, “desarrollo participativo”, “desarrollosocialista”, etc.POSTURAS POLÍTICAS Y LUGAR Con estas críticas analiza la postura de las comunidades —no sólo colombianas—que están retomando estrategias para solucionar sus problemas económicos, a la parque, consideran los demás factores de lo humano que hay inmerso allí. Retomo dosejemplos del ámbito audiovisual: en el Hotel Gondolìn, un documentalista argentino muestracómo algunos travestis de Buenos Aires se agrupan, alquilan el hotel Gondolìn casiderruido para crear una cooperativa. Allí, se presenta un conflicto de intereses al decretarseque el trabajo sexual debe ejercerse a más de 200 metros de una zona residencial, con loque quedan desplazados todos los travestis y las mujeres, a un bosque. Me interesaresaltar una discusión en la cual una de las trabajadoras sexuales increpa a los vecinos ygobernantes, mostrando que ella no eligió trabajar así, sino que la sociedad la llevó a eseextremo. Por otro lado, la postura de comunidad de los travestis. El segundo trabajo, bajo el título de Dinero, muestra que con la caída del sistema finan-74
  • U n i v e r s i d a d d e A n t i o q u i a • Vi c e r r e c t o r í a d e E x t e n s i ó n • D i v i s i ó n d e E x t e n s i ó n C u l t u r a lciero económico argentino, la gente más pobre se vio en la necesidad de retomar el trueque,como una manera de superar situaciones que les permitieran cubrir las necesidades básicas,y otras, menos perentorias. En el mismo documental, se compara esta salida con la de loshabitantes de un condado norteamericano, cercano a Nueva York, llamado Ithaca, quedecidieron crear una moneda alterna, llamada Ithaca, para negociar productos cultivados omanufacturados, con el fin de tener una economía paralela con más carácter social. Elsistema les ha funcionado y les ha permitido tener un banco con su propia línea de crédito,con tasas de interés más razonables y que posibilita un crecimiento no sólo económico, sinotambién social, muy alto y estable. En nuestro ámbito Arturo Escobar ilustra cómo las comunidades negras e indígenastienen lógicas no capitalistas, con apuestas por la supervivencia que no necesariamentetienen que pasar por el mercado de capitales, que incluye créditos, pólizas, capacidad deendeudamiento y demás elementos del sistema. Para poder subsistir, las comunidadesrecurren a lógicas ancestrales o a otras que recién se ponen en práctica. Un ejemplopreciso es cómo una trabajadora del manglar no puede endeudarse, pues como ellaexpresa, la racionalidad de los pagos a plazos mensuales no se corresponde con losciclos de la naturaleza, que pueden ser muy desiguales: ricos en un periodo y muy defi-cientes en el siguiente, aunque para el banco, los plazos fijados se deberían cumplir conprecisión. Para cerrar, esta cita “El desarrollo se ha basado exclusivamente en un sistema deconocimiento, es decir, el correspondiente al Occidente moderno”.12 que significa: Lanaturaleza capitalista es uniforme, legible, administrable, cosechable, fondista… conlo que se dejan de lado las concepciones que tienen las comunidades acerca de larelación naturaleza-cultura. Para muchos grupos humanos no hay ruptura entre lahumanidad y lo natural sino un continuo que los integra. De esta manera la naturalezaes afectada por lo que los seres humanos hacen. Según observa Escobar, estos grupos“revelan una imagen compleja de la vida social que no es necesariamente opuesta a lanaturaleza” —en otras palabras, una en la cual el mundo natural es integral al mundosocial—, “y que puede ser pensado en términos de relaciones humanas, de parentescoy de género vernáculo. Los modelos locales también evidencian una unión particularcon un territorio concebido como una entidad multidimensional que resulta de mu-chos tipos de prácticas y relaciones. Establecen vínculos entre mundos —biológicos,humanos, espirituales; cuerpos, almas y objetos— que algunos han interpretado comouna “vasta comunidad de energía viviente” o como una teoría en donde todos losseres —humanos y no humanos— renacen de manera permanente. A menudo, elritual es integral a la interacción entre los mundos humanos y naturales, como el actode limpiar el bosque, dice el autor.12 Ibíd., p. 47. 75
  • Universidad, cultura y sociedad OTRA NOCIÓN DEL DESARROLLO Con la cita se sugiere que una visión propia del desarrollo puede distar necesaria-mente de la occidental; en el caso de las comunidades esto implica diferenciarse de lasentidades públicas y privadas que siguen un modelo occidental. Arturo Escobar ha lle-vado su reflexión hasta el límite de crear la noción postnatural que involucra la granincidencia que tienen las nuevas tecnologías en la vida cotidiana y, por ende, en lo eco-nómico. Esta es una conceptualización que él mismo considera apenas esbozada y quepedimos a los lectores revisar en los tres textos citados. A riesgo de haber dejado más interrogantes de los deseados, cierro este texto aquípero dejo abierta la exploración de la obra de este pensador y las implicaciones de ella ennuestro medio, tanto en el cercano como en el más amplio.76
  • C O N F E R E N C I A T R E S IVPolíticas públicasen el sectorculturalMario Elkin Rodríguez**Estudiante de Derecho, Universidad de Antioquia, Sede Magdalena Medio, Presidente del ConcejoMunicipal, Director de la revista Expresión Ciudadana. 77
  • U n i v e r s i d a d d e A n t i o q u i a • Vi c e r r e c t o r í a d e E x t e n s i ó n • D i v i s i ó n d e E x t e n s i ó n C u l t u r a l Cuando hablamos de políticas públicas, nos estamos refiriendo a todas aquellas ac-ciones que llevan a cabo los actores públicos y privados, encaminadas a satisfacer necesi-dades de tipo material, social o cultural en la sociedad. Dichas acciones buscan generarimpacto en las comunidades mediante cambios de comportamiento, una nueva visión delos fenómenos sociales, económicos, políticos y culturales, o el mejoramiento de la cali-dad de vida. Las políticas públicas también las podemos entender como la acción concertadaentre el Estado y la sociedad civil con el propósito de garantizar condiciones básicas desubsistencia, convivencia y permanencia de la sociedad. Desde la perspectiva del Estadocomo actor en el desarrollo de dichas políticas, ya sea bajo su única responsabilidad oentre el Estado y la sociedad, sólo podemos hablar de política pública en una etapareciente. Desde la aparición del Estado Moderno, en el siglo XV, como una forma de organiza-ción social, hasta la crisis del Estado liberal clásico a finales del siglo XIX y comienzos delsiglo XX, no era factible concebir las políticas públicas como iniciativa o acciones del Estadoo de éste en coordinación con la sociedad civil. Más bien, la función del Estado, y enespecial del Estado liberal clásico estaba limitada a garantizar la seguridad, la propiedad y laprotección frente a la amenaza externa. Por lo tanto, no se concebían acciones positivas delEstado a favor de la sociedad civil, en lo social, económico, cultural, político, etc. Para elEstado liberal clásico, el bienestar solo se concibe en la esfera de la sociedad civil, en la cualno puede intervenir el Estado. La libertad se garantiza en la medida en que la sociedad actúa en el juego dediferentes intereses sin intervención del Estado; entre menos intervención del Esta-do, mayor libertad y por lo tanto mayor bienestar. Un individuo por no tenerinterferencias del Estado es libre; al tiempo que es libre, es digno, y un individuo 79
  • Universidad, cultura y sociedaddigno es un sujeto con bienestar. De tal manera que para lograr niveles de bienestar enla sociedad, según esta teoría, el Estado debe abstenerse de intervenir con políticas públi-cas en la sociedad.EL ESTADO SOCIAL DE DERECHO Y LAS POLÍTICAS PÚBLICAS Las políticas públicas desde el Estado aparecen con el surgimiento del Estado Socialde Derecho. En el ejercicio de las funciones, dicho modelo de Estado se presenta comoantagónico al modelo liberal clásico. Este nuevo modelo, de una parte, garantiza estándaresmínimos de salario, alimentación, salud, habitación, educación, etc. a todos los ciudada-nos bajo la idea de derecho y no simplemente de caridad (H.L. Wilensky, 1975); por estarazón es también conocido como Estado de bienestar. De otra parte, el Estado social de derecho es la respuesta jurídico-política derivadade la actividad intervencionista del Estado en la sociedad civil. Fundada en nuevosvalores-derechos consagrados por la segunda y tercera generación de derechos huma-nos y se manifiesta institucionalmente mediante la creación de mecanismos de democra-cia participativa, de control político y jurídico en el ejercicio del poder y sobre todo, através de la consagración de un catálogo de principios y de derechos fundamentales queinspiran toda la interpretación y el funcionamiento de la organización política.1 Por estasrazones es conocido también como Estado constitucional democrático o de derecho.LA CULTURA EN EL ORDENAMIENTO JURÍDICO COLOMBIANO El modelo de Estado social de derecho establecido constitucionalmente para el Es-tado colombiano tiene una importancia sin precedentes en el constitucionalismo co-lombiano. Lo primero que debe advertirse es que el término «social», ahora agregado ala clásica fórmula del Estado de derecho, no debe entenderse como una simple muletillaretórica que proporciona un elegante toque de filantropía a la idea tradicional del dere-cho y del Estado.2 Desde la formalidad constitucional, el Estado colombiano se ha obligado a recono-cer y proteger la diversidad étnica y cultural de la nación colombiana (art.7 CP) y lasriquezas culturales (art.8 CP); a promover y fomentar el acceso a la cultura de todos ydifundir los valores culturales de la nación (art.70 CP); a garantizar la libertad de lasexpresiones artísticas; incluir el fomento a la cultura en los planes de desarrollo econó-mico y social, y ofrecer estímulos especiales a personas e instituciones que ejerzan estaactividad (art.71CP). Proteger el patrimonio cultural, y arqueológico, así como otrosbienes culturales que conforman la identidad nacional, dado su carácter de inalienables,inembargables e imprescriptibles (art.72 CP).1 T-406/922 Ibídem80
  • U n i v e r s i d a d d e A n t i o q u i a • Vi c e r r e c t o r í a d e E x t e n s i ó n • D i v i s i ó n d e E x t e n s i ó n C u l t u r a l Sin embargo, el reconocimiento constitucional de los derechos económicos, sociales yculturales (derechos de segunda generación) no basta; según el pronunciamiento de la CorteConstitucional, su eficacia depende de su desarrollo legal: Los derechos económicos, sociales y culturales, pese a su vinculación con la dignidad hu- mana, la vida, la igualdad y la libertad, no son de aplicación inmediata, pues necesariamente requieren de la activa intervención del legislador con miras a la definición de las políticas públicas y de su adecuada instrumentación organizativa y presupuestal.3 Al determinar la activa intervención del congreso de la República y la garantía cons-titucional del artículo 2 de la Constitución Política, que consagra la participación de todosen los procesos de formación de las políticas públicas, podemos afirmar que las políticaspúblicas en cultura son el resultado de la acción política, entendida como la práctica oactividad colectiva, que los miembros de una comunidad realizan con la finalidad de regularconflictos entre grupos, y cuyo resultado son decisiones que obligan, por la fuerza si espreciso, a los miembros de la comunidad.DEFINICIÓN DE POLÍTICA PÚBLICA EN CULTURA Concluyendo con las definiciones que hemos expuesto, diremos que la política públicareferente a la cultura es un conjunto interrelacionado de decisiones, que tiene como foco lacultura y sus manifestaciones. Se trata de decisiones adoptadas formalmente en el marco delas instituciones políticas, precedidas de un proceso de elaboración en el cual ha participadouna pluralidad de actores públicos y privados. CARACTERÍSTICAS DE LA POLÍTICA PÚBLICA EN CULTURA Las políticas públicas en cultura se desarrollan, aprueban y legitiman en diferentesámbitos, a saber:• Se construye de abajo hacia arriba, producto de la participación dinámica de los dife- rentes actores sociales.• El escenario de discusión y concreción de la política pública es la institución política por excelencia, el congreso de la República; sin embargo, su formación o desarrollo se da en otros escenarios, como la Asamblea departamental, el Concejo Municipal y otros menos formales como son los espacios de participación comunitaria.• El instrumento más importante para la implementación de la política pública es la ley, aunque su concreción se garantiza en un sinnúmero de actos administrativos, políticos y decisiones no formales en todos los niveles.• Mediante la política pública el Estado y la sociedad promueven, protegen, fomentan, respetan y garantizan la diversidad cultural.3 SU 111/97. 81
  • Universidad, cultura y sociedadLEY GENERAL DE CULTURA 397 DE 1997 La Ley General de Cultura es el instrumento legal mediante el cual se desarrollan losderechos culturales establecidos en la constitución colombiana, creando el marco generalpara elaborar y desarrollar las políticas públicas en cultura, en los ámbitos nacional, regionaly local, teniendo en cuenta que Colombia es un país multiétnico y pluricultural. Mediante esta ley se busca promover procesos, proyectos, actividades culturales y lainteracción entre las culturas nacional y universal, y proteger y difundir el patrimonio culturalde la nación, y el castellano como lengua oficial y las lenguas de los pueblos indígenas,comunidades negras y raizales en su territorio. Con este instrumento se busca fomentar eltalento investigativo, la libre investigación, además de la creación, ampliación, adecuación dela infraestructura artística y cultural, y el acceso de todos los colombianos a ella, con respetode los derechos humanos y garantías a la diversidad.82
  • C O N F E R E N C I A C U A T R O IVPolíticas públicasen un contextoculturalYolima Bedoya González**Docente Universidad de Antioquia, Coordinadora área de investigación del departamento de sociologíade la Universidad de Antioquia] 83
  • U n i v e r s i d a d d e A n t i o q u i a • Vi c e r r e c t o r í a d e E x t e n s i ó n • D i v i s i ó n d e E x t e n s i ó n C u l t u r a l Para hablar de políticas públicas y la forma como éstas juegan un papel dentro de lacultura política, es importante hacer ciertas precisiones con el ánimo de dejar clarodesde dónde y cómo se abordará este tema. Es así como este escrito partirá de definirlos términos de política, sistema político y políticas públicas. Posteriormente se aborda-rá el concepto de cultura política, con el fin de establecer una relación entre estos dosmomentos, y concluir señalando la importancia de la participación ciudadana en la cons-trucción, seguimiento y evaluación de cualquier política pública.PUNTO DE PARTIDA: DEFINICIONES Por política generalmente se entienden muchos significados a veces contradictorios;sin embargo, pocos hacen el ejercicio de trascender la palabra y establecer mínimosfrente al tema. En Colombia particularmente, al pensar o preguntarse por política, sepodría afirmar que la mayoría de las personas la conciben como algo negativo, y la mirandespectivamente o con recelo, pues la asemejan a partidos políticos y la relacionan conlas propuestas de gobierno, es decir, se quedan con la forma y pocos profundizan en elquehacer. Para efectos de esta ponencia, y dejando claro que pueden existir diferentes interpre-taciones, se entenderá por política la “práctica o actividad colectiva que los miembros deuna comunidad llevan a cabo. La finalidad de esta actividad es regular conflictos entregrupos. Y su resultado es la adopción de decisiones que obligan —por la fuerza, si espreciso—, a los miembros de la comunidad”.1 Esta definición lleva a pensar la política mucho más allá de la democratización delestado liberal, es decir, ya no es un asunto exclusivo de unos pocos en la medida en queel pueblo participa en la elección de sus gobernantes, en la construcción de propuestasque redunden en su bienestar, en el seguimiento y veeduría de los planes y programas degobierno. No se trata sólo de entender las formas de gobierno o porqué se produce una1 Joseph M. Vallès, Ciencia política: una introducción, Barcelona, Ariel S.A, 2000, p. 18. 85
  • Universidad, cultura y sociedadnorma, ahora también debe analizarse la forma como se da el proceso político, comooperan las instituciones, la administración y el sistema político en cuanto parte de untodo, parte de un sistema. Esta charla parte entonces de comprender la política en gene-ral desde una visión sistémica, sustentando que las políticas públicas aparecen comopropuesta de un sistema político. Se podría entender por sistema político “aquellas interacciones por medio de lascuales se asigna autoritariamente valores en una sociedad”.2 Dicho sistema está media-do por varios aspectos:• la legitimidad que se brinda a esos valores asignados autoritariamente,• las interacciones políticas constituyen un sistema de conducta, el cual no existe en el vacío, sino que es preciso contextualizarlo en ambientes ya sea físicos, biológicos, sociales, psicológicos, por lo tanto, es cambiante y adaptable a las circunstancias. Para descifrar mejor la idea de la política como sistema, David Easton introduce dosconceptos que buscan dar ciertas claridades:• inputs, entendidos como demandas y apoyos de la sociedad, y• outputs, o las decisiones y acciones emprendidas por la autoridad. Ambos conceptos se complementan y se desarrollan en una permanente retroali-mentación, es decir, es a partir de las demandas y necesidades de la sociedad como losgobernantes reciben, organizan y plantean soluciones que serán devueltas a la so-ciedad. Lo ideal es que las autoridades o gobernantes puedan satisfacer los inputscon la finalidad de no generar tensiones o posibles crisis, para que el sistema puedaseguir cumpliendo su labor. Es en este proceso de retroalimentación donde apare-cen las políticas públicas como producto del diálogo y de enlace dentro del sistemapolítico. Por sistema político, entonces, se entiende un conjunto formado por:• Elementos institucionales o lo que se conoce como régimen político y que comprende los poderes políticos y sus reglas y normas para consigo mismo y para la sociedad.• Actores institucionalizados en que la sociedad se organiza de manera activa o pasiva para decidir en las formas de gobierno, como los partidos políticos, las organizaciones comunitarias y campesinas, los movimientos sociales, entre otros.• Los valores, que rigen a individuos y grupos sociales, los cuales están mediados por procesos históricos y que se manifiestan en lo que conocemos como cultura política.• Escenario internacional, que puede llevar a la toma de decisiones o a asumir ciertos com- portamientos favorables o desfavorables hacia lo ocurrido al interior de un país o a lo que sucede en un territorio diferente.2 Propuesta de David Easton tomada de: Manuel Alcántara, Gobernabilidad y cambios. México DF, Fondo de Cultura Económica, 1995,p. 43.86
  • U n i v e r s i d a d d e A n t i o q u i a • Vi c e r r e c t o r í a d e E x t e n s i ó n • D i v i s i ó n d e E x t e n s i ó n C u l t u r a l Lo que caracteriza un sistema político es que todos sus elementos interactúan entre sí,no existe una posición jerárquica entre ellos y el comportamiento de uno puede llegar aalterar todo el sistema. Es un sistema en continuo movimiento y por tanto en permanen-te construcción. Un ejemplo de cómo pueden comportarse estos elementos dentro deun sistema político, podría ser lo ocurrido con la extradición en nuestro país. Si bien antesde la constitución de 1991 era permitido extraditar nacionales a otros países, particular-mente por el delito de narcotráfico para ser juzgados en países como Estados Unidos, lanueva constitución política planteó la prohibición de seguirlo haciendo. Sin embargo,fueron tantas las presiones del gobierno estadounidense para que se reanudaran, supedi-tando a dicha decisión su apoyo económico, que el gobierno nacional reformó la Cons-titución y a mediados de la década nuevamente comenzó a extraditarse colombianos(as)hacia otros países. Al plantear cuál es la relación de las políticas públicas con el sistema político, se podríadecir que las primeras hacen parte de lo que Easton llamó elemento institucional del sistemapolítico, pues son concebidas como uno de sus productos; podría decirse que son lasacciones del gobierno o el gobierno en acción buscando dar respuestas a las diversas de-mandas de la sociedad. Así, las políticas públicas pueden ser definidas como “el conjuntode actividades de las instituciones de gobierno, actuando directamente o a través de agentesy que van dirigidas a tener una influencia determinada sobre la vida de los ciudadanos”.3 Por su parte, Vallès afirma que son el: conjunto interrelacionado de decisiones y no decisiones, que tiene como foco un área determinada de conflicto o tensión social. Se trata de decisiones adoptadas formalmente en el marco de las instituciones públicas —lo cual les confiere la capacidad de obligar—, pero que han sido precedidas de un proceso de elaboración en el cual han participado una pluralidad de actores públicos y privados.4 Unas aclaraciones respecto a las dos definiciones anteriores:• Las políticas públicas deben ser vistas como un proceso decisional, es decir, son creadas en tanto sirven para hacer que una decisión tomada se lleve a cabo en un período de tiempo determinado.• Los casos de inacción que pueden presentarse, o aquellos aspectos que se quedarán sin considerar dentro de la política pública y que por tanto no se realizará.• Para considerarse pública, deberá haber sido generada en el marco de los procedimien- tos, instituciones y organizaciones gubernamentales.3 Definición de Guy Peters, recogida por Francesc Pallares, “Las políticas públicas: el sistema político en acción”, Revista de EstudiosPolíticos, (62), Barcelona, 1982, p. 141.4 Vallès, Op. cit., p. 377. 87
  • Universidad, cultura y sociedad Podría decirse además que algunos instrumentos de acción utilizados desde las institu-ciones gubernamentales para implementar las políticas públicas son:• Las normas jurídicas, único y exclusivo recurso del Estado.• El servicio de personal o los profesionales especializados que aportan con su saber a la formulación de la política. En este aspecto se incluye también la infraestructura organizativa y material.• Recursos materiales, básicamente lo relacionado con la financiación de la política pública.• La persuasión, es decir, la presión que pueden ejercer diferentes actores sociales para que una política pública efectivamente se lleve a cabo. Para cerrar esta primera parte de la charla, se hablará de los momentos del procesode elaboración y análisis de una política pública. Si bien existen muchas propuestas decómo elaborar una política pública, podríamos comenzar diciendo que todas coincidenen verla como un proceso cíclico, no estático, el que permite plantear situaciones deanticipación y previsión. Es también pertinente aclarar que dentro de la elaboración yanálisis pueden presentarse varios pasos. Para esta ponencia se ha decidido agrupar esteproceso en tres momentos, de acuerdo a la propuesta hecha por Pallarés:5 Primer momento: formulación de la política, el cual a su vez consta de cinco pasos:• Establecimiento de la agenda política: se trata de lograr definir cuáles son las problemá- ticas sobre las que se debe actuar a partir de las demandas o necesidades que pueden presentarse por un grupo de personas u organizaciones. Es decir, no todas las circunstan- cias o razones de interés de una comunidad o de un poblado, alcanzan a ser política pública y esto en gran medida se debe a la movilización y presión que se haga frente a los organismos decisionales.• Definición de los problemas: una vez determinada la agenda política, se trata de iden- tificar cuál es realmente el problema que se va a abarcar, desde su conocimiento, sus componentes, sus causas y sus consecuencias.• Previsión: consiste en mirar los alcances o hasta dónde puede llegar la política y prever las consecuencias de los resultados obtenidos, así como pensar en posibles correctivos.• Establecimiento de objetivos: se busca definir las características genéricas del fu- turo deseado en un ámbito determinado. Es proyectar las soluciones que se deben alcanzar a partir de la implementación de la política. Tal cumplimiento depende de factores externos que median tanto el mundo político como el aspecto econó- mico, las campañas electorales, el cambio de gobernantes, las apuestas de los ele- gidos, entre otros.• Selección de la opción: una vez identificados los objetivos, se elige la opción concreta que lleve a su implementación. Segundo momento: la implementación: está íntimamente ligada a la primera fase, hasta el punto de no existir un límite claro entre una y otra. Puede considerarse “como el continuum5 Ibíd., p. 142.88
  • U n i v e r s i d a d d e A n t i o q u i a • Vi c e r r e c t o r í a d e E x t e n s i ó n • D i v i s i ó n d e E x t e n s i ó n C u l t u r a l de elaboración y acción en el cual tiene lugar un proceso negociador entre aquellos que quieren llevar la política pública a la práctica y aquellos de los que depende la acción” (Barret y Fundge, 1981). Tercer momento: evaluación, continuidad o cambio. Debe hacerse con referencia a los objeti- vos establecidos y a los resultados alcanzados tanto en los aspectos previstos como en los no previstos. En últimas, busca determinar si lo que se está haciendo responde a las necesidades demandadas o si se deben implementar correctivos. CULTURA POLÍTICA Se había partido en el título anterior de entender la política como una serie de activi-dades colectivas llevadas a cabo por los individuos de una sociedad, o la secuencia deactividades que se encadenan y se influyen recíprocamente basadas en la respuesta activao pasiva de unos actores a favor o en contra del proceso. Toda esta situación se dadentro de lo que se conoce como acción política, y el hecho de que se presenten diferentesreacciones frente a un estímulo político se explica básicamente por: Un modelo económico que parte del supuesto de que cada individuo tiene la posibilidadde definir sus preferencias en el ámbito político; es un sujeto que cuenta con informa-ción pertinente para intervenir o no en la política en la medida que sus objetivos o metassean alcanzables. La acción política desde esta visión posee un carácter básicamente instrumental:cada ciudadano quiere obtener un beneficio de todas sus acciones sin malgastar recur-sos ni energía —lo que se llamaría el egoísta ilustrado: busca siempre un beneficio a partirde la información y conocimientos previos para valorar las alternativas que le ofrecen ysaber si se arriesga o no—. Un modelo sociocultural que parte de entender al actor político como un sujetoatravesado por pautas de conducta que han sido incorporadas durante todo su procesode socialización; por lo tanto, sus actos están guiados por normas, valores y usos que loidentifican con un grupo referente. Desde esta visión desaparece el carácter racional y autoritario para dar paso al indivi-duo que actúa de acuerdo a la adaptación a una norma —socialmente implícita o explí-cita— que ha interiorizado y que lo hace parte de un grupo social. Estas dos situaciones explicarían las actitudes que los individuos podrían tomar deforma diferente ante un estímulo; por ejemplo, ante la intervención de un político puedeevaluársele como convincente para unos y superficial para otros. 89
  • Universidad, cultura y sociedad Si bien cada individuo puede llegar a tener ciertas particularidades al momento de ma-nifestarse ante una acción política, puede afirmarse que muchas de ellas suelen ser compar-tidas por otras personas: los jóvenes poseen un sistema de actitudes que los diferencia de losadultos, o los hombres de las mujeres. Por lo tanto, por cultura política podría entenderse el: atributo de un conjunto de ciudadanos que siguen una misma pauta de orientaciones o actitudes ante la política... O por el contrario, participan de una actitud reticente frente a las instituciones... Cuando una serie de actitudes se distribuyen de la misma forma entre los individuos de un grupo determinado —étnico, religioso, social— se afirma que dicho colec- tivo comparte la misma cultura política.6 Sin embargo, deben evitarse dos confusiones: a) el concepto de cultura política no equi-vale a una mayor o menor acumulación de conocimiento sobre la política: ese saber seadquiere a partir de una serie de actitudes comunes y no en el cúmulo de mucha informa-ción; b) la cultura política es siempre un distintivo colectivo que responde a las especificidadesde un grupo y no de un individuo; al contrario, éste es “absorbido” por la cultura políticadel grupo del que forma parte. ALGUNAS CONSIDERACIONES RESPECTO A LA CULTURA POLÍTICA Inicialmente el término de cultura política era utilizado para las prácticas de una comu-nidad en su sentido más amplio: un país o una nación básicamente. Sin embargo, en cada sociedad ampliada existen múltiples manifestaciones que no nece-sariamente son compartidas por la totalidad y que lleva a identificar los grupos con susparticularidades; algunas veces incluso, contradiciéndose con otras manifestaciones grupalesy culturales. Es así como aparece entonces el término de subcultura política para diferenciarlas propuestas o actitudes de poblaciones, como los jóvenes, los ancianos, losafrodescendientes, los indígenas, los homosexuales, entre otros, que si bien pueden com-partir la nacionalidad, pueden también estar influenciados por el territorio que habitan, opor las actitudes de los grupos generacionales, de sexo o de etnia. La reproducción de culturas y subculturas políticas no se da de forma espontánea, sinoque el individuo los adquiere a través de las agencias de socialización, como son la escuela,la familia, los medios de comunicación, las instituciones religiosas, entre otras. Pero tambiénla hegemonía o responsabilidad de estas entidades en el proceso de transformación culturalvaría con el correr de los tiempos. Así, es posible advertir que durante mucho tiempo fueronla familia y la escuela los espacios donde predominaban los momentos de socialización.6 Ibíd., p. 254.90
  • U n i v e r s i d a d d e A n t i o q u i a • Vi c e r r e c t o r í a d e E x t e n s i ó n • D i v i s i ó n d e E x t e n s i ó n C u l t u r a lActualmente esa labor es liderada en gran parte por los medios de comunicación, y aquélloshan quedado relegados a un segundo plano. Lo anterior nos lleva a concluir que por ser construcciones sociales, las culturas ysubculturas políticas están sujetas a modificarse continuamente. La cultura política entonces entra a hacer su aporte al sistema político en tanto per-mite explicar su consistencia o fragilidad: Porque estas pautas culturales dominantes son las que orientan la conducta de los actores y les inducen a reaccionar de un modo y no de otro, en función de cómo entienden la política y de cómo se sitúan ante ella. La cultura política nos ayuda, pues, a penetrar porqué dichos actores convierten en conflicto determinadas situaciones, porqué elaboran diferentes pro- puestas de solución, porqué adoptan estrategias de confrontación o de consenso, etc.7 Prueba de esto lo presentan varios países latinoamericanos: en Bolivia y Ecuador, porejemplo, han sido las poblaciones indígenas las que han desestabilizado los regímenes polí-ticos tradicionales hasta el punto de derrocar presidentes en varias ocasiones durante unmismo período presidencial. O los cacerolazos en Argentina o las manifestaciones políticasen Brasil y Chile que llevaron a rechazar las propuestas de los partidos tradicionales y lleva-ron al poder —por medio de las urnas— propuestas de tinte socialista. Es un caso contra-rio a lo que sucede en Colombia o Perú, donde se conocen los múltiples problemas decorrupción y la debilidad para responder a los problemas sociales, pero donde hasta elmomento, los presidentes siguen siendo herederos de las propuestas de los partidos tradi-cionales y no ha habido revocatoria de mandatos. Otro aporte de la cultura política es que su relación con las instituciones gubernamen-tales se manifiesta a través de las políticas públicas, en tanto son las demandas hechas porlas diferentes comunidades, las que permiten a los gobernantes formular, concretar ydiseñar las formas de solucionarlas a partir de la implementación de una política pública. EL PAPEL DE LA CULTURA EN LA CONSTRUCCIÓN DE LAS POLÍTICAS PÚBLICAS Como se ha venido diciendo, dentro de un mismo país existen múltiples manifesta-ciones culturales que permiten que un grupo de individuos se reconozca a partir de laparticipación y apropiación de las prácticas, costumbres y usos de interactuar en él. Espreciso entonces anotar que la cultura es el resultado de una construcción social y, por lotanto, está mediada por las referencias geográficas e históricas de los individuos que laconforman.7 Ibíd., p. 257. 91
  • Universidad, cultura y sociedad Como concepto, podría decirse que la cultura son las ideas, valores, actitudes o preferen-cias que derivan en comportamientos predominantes en cada etapa de una sociedad deter-minada. Por lo tanto, al pensar en transformación, en progreso y desarrollo, que se materia-liza en la formulación y ejecución de una política pública, es necesario reflexionar sobre losaspectos culturales en donde ésta se piensa implementar y las consecuencias que puedetener. Y no es sólo pensando en las comunidades con las que el término cultura suelerelacionarse (básicamente indígenas y afrodescendientes), es partiendo de aquello que en elapartado anterior se identificaba como subculturas. Sin embargo, actualmente se presenta un cambio en los valores e ideales que predo-minaron por cierto tiempo y que han llevado a hablar de una pérdida de valores. Talposición desconoce la condición dinámica que posee la forma de relación humana.Esos cambios de cierta manera impulsados por los medios de comunicación, como yase había manifestado, han llevado a proponer otras formas de relacionarse, de hacerpolítica y por supuesto de construir políticas públicas: algunos buscando “recuperar” loque consideran perdido, otros concertando lo que se debe implementar y otras másaceptando y adaptando las nuevas propuestas. Tal vez un ejemplo que pudiera recoger lo expresado anteriormente son las “apues-tas” que se hacen en torno a los(as) adolescentes: los tradicionalistas lamentan que aho-ra los hombres, por ejemplo, sean tan vanidosos, o que las(os) adolescentes prefieranbailar reggaeton, o que las mujeres hayan cambiado la fiesta de los quince años por ciru-gías para embellecer o mejorar sus cuerpos. Los concertadores buscan encontrar equilibrioentre lo dejado atrás y las nuevas alternativas, que evite choques generacionales, particular-mente entre padres-madres e hijos(as). Finalmente, los de avanzada desarrollan eventos yprogramas donde los(as) jóvenes puedan encontrar expresión sin tabúes ni límites. Cualquiera de las posturas anteriores —y no sólo en el caso de los(as) adolescentes—insta a los responsables de hacer políticas públicas, esto es, a gobernantes y actores sociales,a considerar de manera fundamental el papel de la cultura en el triunfo o fracaso de lasdecisiones que van a tomar. A continuación se presentan algunos de los cambios culturales actuales y se enumerancuáles podrían ser los elementos que se deberían potenciar, con el ánimo de servir deinsumo al momento de pensar en políticas públicas.8 ALGUNOS CAMBIOS CULTURALES ACTUALES• Nuevos “valores” determinados por los medios de comunicación: como la eficacia, la validez, la exactitud, la multiplicación, entre otros.8 Tomados de Luciano Tomassini, “Cultura y desarrollo”, disponible en http://www.purochile.org/tomass.htm, consultado en agostode 2006.92
  • U n i v e r s i d a d d e A n t i o q u i a • Vi c e r r e c t o r í a d e E x t e n s i ó n • D i v i s i ó n d e E x t e n s i ó n C u l t u r a l• Identidad y subjetividad: hay más capacidad para crear identidades propias y menos intención de asumir roles sociales.• Pérdida de las redes tradicionales de pertenencia: que llevan a buscar otras formas de vinculación y convivencia humana, como la sexualidad, las relaciones de pareja, la vulnerabilidad, la fragilidad matrimonial.• Sociedades más fragmentadas y diversas, más educadas e informadas, llevando al cam- bio de los valores sociales: pierden importancia los espacios públicos —con excep- ción de los centros comerciales— y los significados se buscan y producen en la vida privada: el efecto socializador de la familia, el barrio, la cuadra, o el maestro se reduce al límite, mientras que los medios de comunicación —particularmente la televisión— se convierten en el principal instrumento a través del cual se atribuye sentido a perso- nas y acontecimientos.• Prevalecen las economías de mercado en el último cuarto del siglo XX y hasta nues- tros días, fortalecidos con el derrumbe del socialismo: el mercado resurge como el más poderoso asignador de recursos con unos “valores” propios, como la competitividad o el rendimiento.• Desfiguración del referente político: como las ideologías, los partidos o la misma po- lítica, y cambio por intereses representados en los televisores y por informes superfi- ciales nada creíbles.• Pérdida del rol del Estado en la transformación cultural: el Estado como agente eficaz de satisfacción de las necesidades sociales ha perdido en la nueva transformación cultural y actualmente se debate entre quienes quieren rescatarlo y aquéllos, como los neoliberales, quienes sostienen que su existencia es más un estorbo. ELEMENTOS CULTURALES POR POTENCIAR• Construcción y ejercicio de identidades personales, colectivas y culturales a partir del respaldo en la búsqueda de raíces históricas, locales o en valores.• Recuperar el papel que tiene la educación en los procesos de socialización, como expresión de la cultura prevaleciente en una sociedad, factor fundamental del desarro- llo y la competitividad de las economías, y condición ineludible para crear ciudadanía y abrir a los ciudadanos posibilidades de participación en la vida pública y política.• Búsqueda de asociatividad como una forma de responder a la desprotección y a las inequidades generadas por el mercado. La asociatividad aparece como un bastón en donde apoyarse, además de construir identidades y lazos de unión entre los asociados.• Oportunidades de cogestión y cofinanciamiento entre los diversos actores sociales, gu- bernamentales, privados y comunitarios para el mejoramiento de los barrios y las ciuda- des, el fortalecimiento y supervivencia de la pequeña empresa y de los programas de erradicación de la pobreza, entre otros.• Empoderamiento de la sociedad civil como directos y válidos interlocutores con instancias 93
  • Universidad, cultura y sociedad gubernamentales y del sector privado, en la búsqueda de la defensa y el respeto de los derechos civiles, económicos, políticos y humanos.• Papel de las políticas públicas como puente entre lo público y lo privado, como instru- mento para contarle a los agregados oficiales y colectivos (Estado, gobernantes, parti- dos políticos) acerca de los temas o intereses de la sociedad y de la gente.LA PARTICIPACIÓN COMO EJERCICIO FUNDAMENTAL EN EL DESARRO-LLO DE LAS POLÍTICAS PÚBLICAS Cabe recordar que la implementación del instrumento de la construcción de políticaspúblicas en Colombia está mediada por la declaración de la Constitución de 1991. Antesde ella, si bien había democracia, se seguía un modelo de tipo representativo, es decir,por medio de la votación se elegía a unos representantes y eran ellos los encargados dedar vida al aspecto político, jurídico y normativo del país en todos los ámbitos, nacional,regional y local. Esta situación fortaleció el clientelismo y la corrupción, y con ellos, ladesconfianza en la política y en los políticos, e hizo de la violencia una de las vías másrecurrentes para arreglar diferencias. Con la promulgación de la Constitución de 1991, se cambia a una democraciaparticipativa, que desafortunadamente no ha sido implementada como debería ni acabócon los vicios enunciados anteriormente, pero que a pesar de todo ha ampliado algunosámbitos de participación ciudadana, siendo uno de esos espacios la formulación depolíticas públicas. Por participación se entiende el “proceso social que resulta de la acción intencionadade individuos y grupos en busca de metas específicas, en función de intereses diversos yen el contexto de tramas concretas de relaciones sociales y de poder”.9 La participaciónpuede operar para obtener información sobre un tema específico o para emitir unaopinión ante una situación planteando iniciativas para contribuir a resolver un proble-ma, y puede servir en procesos de concertación, negociación y/o fiscalización. Perodesde la práctica, puede decirse que son dos las categorías que asume la participación enColombia, a saber:10• Participación-argumentación, donde la participación sirve para comunicar, argumentar, deliberar y convencer, es decir, está en el plano de las ideas.• Participación-acción: la participación es vista como la manera de interactuar con otro para definir formas de actuar. Aquí la participación es menos racional y más pragmática. En Colombia, de acuerdo al estudio realizado por Velásquez y González (2003, 22),pueden distinguirse cinco estrategias de participación:• Participación-formalidad o cumplir con los requisitos que impone la ley en cuanto a con-9 Fabio Velásquez C. y Esperanza González R., “¿Qué ha pasado con la participación ciudadana en Colombia?”, Bogotá, EditorialFundación Colombia, 2003, p. 19.10 Ibíd., p. 22.94
  • U n i v e r s i d a d d e A n t i o q u i a • Vi c e r r e c t o r í a d e E x t e n s i ó n • D i v i s i ó n d e E x t e n s i ó n C u l t u r a l vocar, pero sin que quienes participan tengan mucha incidencia.• Participación “sin alas” o que no cuestiona la lógica y las estructuras de poder vigentes.• Participación-integración-cooptación, espacios habilitados por los gobernantes para acoger las orientaciones del grupo político dominante.• Participación-concertación o la construcción colectiva de acuerdos en torno a objetivos comunes y medios para alcanzarlos.• Participación-modo de vida, asumida la participación como un valor y una norma social adquiridos desde la infancia; ante todo busca el beneficio y la fortaleza de un colectivo social. Como se ha dicho a lo largo del texto y que quede entonces como conclusión de estaponencia, la participación de los ciudadanos en la construcción de políticas públicas esfundamental en tanto es ahora un instrumento legitimado por todas las instancias y es elcomún de la gente agrupada y organizada la que puede mostrar cuáles son sus necesida-des desde sus particularidades culturales y, así mismo, proponer las herramientas para suimplementación y evaluación. Para que esto sea una realidad, es necesario que haya una decidida voluntad de losgobernantes pero sobre todo, la existencia de ciudadanos(as), organizaciones sociales yagentes participativos que hagan uso de esas oportunidades y las traduzcan en cualificarlos resultados de la gestión pública. 95
  • Universidad, cultura y sociedadBIBLIOGRAFÍAAlcántara, Manuel, “Gobernabilidad y cambios”, México DF, Fondo de Cultura Económica, 1995.Pallares, Francesc, “Las políticas públicas: el sistema político en acción”, Revista de Estudios Políticos, (62), Barcelona, 1982.Tomassini, Luciano, “Cultura y desarrollo”, disponible en http://www.purochile.org/tomass.htm, consultado en agosto de 2006.Vallès, Joseph M., Ciencia política: una introducción, Barcelona, Ariel, 2000.Vargas Velásquez, Alejo, “Políticas públicas y gerencia institucional”, Administración y Desarrollo, ESAP, (33), diciembre de 1993.Velásquez C., Fabio y Esperanza González R., ¿Qué ha pasado con la participación ciudadana en Colombia?, Bogotá, Editorial Fundación Colombia, 2003.96
  • C O N F E R E N C I A C I N C O IVLa subregión oye las voces:Occidente antioqueñoHacia la construcción deuna política públicacultural 2006-2007Ramiro Echeverri Villegas**Arquitecto miembro del Consejo Departamental de Cultura 2006-2007, miembro del Consejo Municipalde Cultura Santa Fe de Antioquia y Revisor POT 2007-2019 Santa Fe de Antioquia. 97
  • U n i v e r s i d a d d e A n t i o q u i a • Vi c e r r e c t o r í a d e E x t e n s i ó n • D i v i s i ó n d e E x t e n s i ó n C u l t u r a l La inspiración del andamiaje estructural postmoderno de la cultura en Colombia es sinduda alguna la carta constitucional, repensada y promulgada en 1991 por la AsambleaConstituyente constituida para tal efecto. De sus artículos 2, 7, 8, 16, 27, 44, 45, 52, 67, 70,71, 72 y 340, emanan los principios creadores de un sistema cultural en un país democráticoy avanzado, como soñaban que debía ser la República de Colombia. La carta define lacultura como “fundamento de la nacionalidad que consagra el deber del Estado de pro-mover la investigación, el desarrollo y la divulgación de los valores culturales de la nación yfomentar el acceso de toda la comunidad a la cultura”. Hubieron de pasar seis largos años —tiempo dilatado y precioso en el cual el paísavanzó poco en los procesos culturales— para que en 1997, el Congreso de Colombiase ocupara de desarrollar los artículos 70, 71 y 72 de la Carta Magna y promulgara la ley397 de agosto 7 de 1997, declarada exequible en 1998 por sentencia de la Corte Consti-tucional. El artículo 1º. de dicha ley define la cultura como “El conjunto de rasgosdistintivos, espirituales, materiales, intelectuales y emocionales que caracterizan a losgrupos humanos, y que comprende más allá de las artes y la letras, modos de vida,derechos humanos, sistemas de valores, tradiciones y creencias” (Unesco). Además, en los interregnos han surgido diversas iniciativas culturales emanadas de losgobiernos de turno, como el convenio Andrés Bello, el Plan Nacional de Cultura 2001-2010 y otras leyes atinentes al tema cultural, como las leyes 23 de 1982 (de propiedad intelec-tual), 44 de 1993 (enmienda y adición a la anterior), 98 de 1993 (de democratización y fo-mento del libro colombiano) y 594 de 2000 (Ley General de Archivos), así como las 666 de2001 (de la estampilla de Procultura), 814 de 2003 (para el fomento de la actividad cinema-tográfica), y 853 de 1998 (declaración del día nacional del Patrimonio Cultural), que rees-tructura el Ministerio de Cultura y reglamenta la ley 397 de 1997 del Patrimonio Cultural. Este marco legal incluye a los sectores étnicos y las comunidades afrocolombianas, los 99
  • Universidad, cultura y sociedadpueblos indígenas, las comunidades raizales de San Andrés y Providencia, ancestroangloantillano de habla inglesa. Reconoce la riqueza lingüística de la nación, con más de 64lenguas indígenas (chibcha, arawak). Y la creación del Ministerio de Cultura, organismorector ha venido a apuntalar y apalancar la cultura mediante la creación de un sistema decultura nacional, que incluye los llamados consejos de cultura, la estampilla procultura y losplanes de desarrollo cultural.EN LA SUBREGIÓN DEL OCCIDENTE ANTIOQUEÑO A partir del año 2002 y con el acompañamiento de la Secretaría de Educación para laCultura de Antioquia, la administración municipal de Santa Fe de Antioquia y el triángulo delos municipios cercanos San Jerónimo y Sopetrán, se inició la tarea de hacer efectivos lossistemas municipales de cultura, creando la Estampilla Pro Cultura, por acuerdo del Conce-jo Municipal: se elaboran los planes sectoriales estratégicos de cultura debidamente avaladospor la Secretaría de Educación para la Cultura de Antioquia y con asesoría de la Universi-dad de Antioquia: Monumento Nacional 2002-2012- Santa Fe de Antioquia y 2003-2023Rescatando identidad, Municipio de Sopetrán. Con base en estos documentos de planificación se ha venido efectuando una serie deobras en los municipios aludidos y elaborado un conjunto de intervenciones por partede los sectores público y privado y de los grupos comunitarios organizados, que apun-tan a satisfacer las necesidades culturales de la población. Uno de estos puntos específicos es la lucha por el reconocimiento, valoración y protec-ción de Santa Fe de Antioquia como patrimonio cultural de la nación. Esto comprende elconjunto de bienes y valores que identifican a la comunidad, incluyendo sus actos materia-les, intelectuales y artísticos. Es el legado de las generaciones que nos precedieron y lo quepodemos transmitir a las generaciones futuras, que es tanto intangible como tangible. Así, sehan rescatado y promovido innumerables presentaciones de música y danzas, de fiestas ydesfiles, de creencias religiosas y procesiones, de tradición oral en el lenguaje y las costum-bres, entre otras, mientras que en lo que respecta al patrimonio tangible se ha orientado elesfuerzo en la conservación, protección, normatividad y armonía de la arquitectura colonialque constituye propiamente el centro histórico. Con estas acciones se busca establecer un plan patrimonial (POT 2007-2019) para evitarel deterioro de las edificaciones o su destrucción con campañas de enseñanza a las comuni-dades, controlando la presión derivada de los intereses económicos sobre la propiedadurbana que por el ánimo de lucro destruye la arquitectura colonial. Así, contribuimos aconservar el legado y la identidad de los pueblos y de su historia.100
  • U n i v e r s i d a d d e A n t i o q u i a • Vi c e r r e c t o r í a d e E x t e n s i ó n • D i v i s i ó n d e E x t e n s i ó n C u l t u r a l En otros ámbitos se han adelantado actividades en los aspectos documental, testimo-nial, artístico y estético, ecológico-ambiental y paisajístico. En el 2006, el Consejo Departamental de Cultura participó en el proceso de formula-ción del Plan Departamental de Cultura 2006-2020 “Antioquia en sus diversas voces”, comoacompañamiento y participación fundamentales en el proceso de formulación del plan.Éste fue presentado con éxito rotundo en el I Foro Departamental de Cultura, que tuvolugar los días 8 y 9 de noviembre de 2006 en el Centro Internacional de Convenciones PlazaMayor de Medellín, ante expertos e invitados nacionales e internacionales. Para el año 2007 se espera continuar con la construcción de las políticas públicas cultu-rales, citando una frase de la señora Martha Elena Bravo de Hermelin: “El tránsito de lapolítica pública cultural no llevará finalmente a una cultura política nacional”. 101
  • Se terminó de imprimir el --- de ----, 2007, en ----