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Ascensión - A
 

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Domingo de la Ascensión - Ciclo A

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    Ascensión - A Ascensión - A Presentation Transcript

    • Pascua 2014 Ascensión del Señor - ciclo A
    • Ascensión del Señor - A Evangelio: Mateo 28, 16-20 Id y haced discípulos de todos los pueblos bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.
    • Jesús culmina su tarea Se reúne con los suyos, en Galilea. Comen juntos, como en la cena pascual. Y allí les da una consigna que marcará su misión. Después, trascenderá la temporalidad del mundo para albergarse, para siempre, en nuestro corazón: “Yo estaré con vosotros siempre, hasta el fin del mundo”.
    • La misión ¿Qué encomienda a los discípulos? Que vayan por todo el mundo y hagan discípulos, bautizándolos en el nombre de la Trinidad. Los discípulos ya están preparados. Han alcanzado la madurez para convertirse en transmisores de la buena noticia. Han dejado de ser inseguros para convertirse en audaces predicadores.
    • La fuerza de Dios Pero Jesús no los envía sin antes darles el Espíritu Santo, la fuerza de Dios. Solo la recepción del Espíritu permite entender la enorme repercusión de su mensaje, que ha llegado hasta nuestros días. Aquellos hombres vacilantes, aventados por el Espíritu, se convierten en llamas vivas.
    • Todos somos enviados Hoy, la Iglesia también nos envía a ser transmisores del Reino de Dios. El cristianismo no se culminaría sin esta dimensión misionera. Muchos cristianos participamos en la liturgia, y tenemos buena formación doctrinal, pero nos falta la dimensión apostólica. No somos del todo Iglesia hasta que no nos abramos de corazón al soplo del Espíritu. Y él nos empuja…
    • Espíritu de unión El Espíritu nos empuja y nos mantiene unidos, conscientes de ser comunidad. Nos alienta a llevar a cabo la misión a la que estamos llamados: comunicar la buena nueva de Cristo a todos los hombres de nuestro tiempo.
    • Sentirse vivo en la Iglesia Nos lamentamos de que las parroquias se vacían y los que vienen son mayores. Sin un compromiso real será difícil que la Iglesia avance. Más que nunca, nos falta tenacidad, coherencia, compromiso ante el mundo. La Iglesia estará viva si cada uno de nosotros se siente vivo en la Iglesia.
    • Lo mejor que ofrecemos Cuántos recursos publicitarios invierten las empresas en colocar un producto en el mercado. Si para vender cualquier cosa se hacen tantos esfuerzos, ¿cómo no vamos a luchar los cristianos por hacer llegar nuestro gran “producto” al mundo? Este producto es el evangelio: palabra de Dios que libera, da paz, alegría y profundidad a nuestra existencia.
    • La empresa de Dios Todos los bautizados formamos parte de la gran empresa de Dios en el mundo. Ojalá nos creamos la gran noticia del amor de Dios y seamos capaces de anunciarla con todas nuestras fuerzas. Los cristianos de hoy también hemos recibido el don del Espíritu Santo, ¿qué más necesitamos?
    • Lo tenemos todo Ese mismo Espíritu que recibieron los apóstoles lo hemos recibido nosotros, y lo recibimos cada domingo en la eucaristía. ¡Nada nos falta! Lo tenemos todo: energía, formación, creatividad y libertad para esparcir el Reino de Dios en el mundo y hacer crecer en las personas lo mejor que llevan dentro.
    • PASCUA 2014 Textos: Joaquín Iglesias Aranda http://homilias.blogspot.com http://evangelizarhoy.blogspot.com