Traducido en el FORO DE PURPLE ROSE por Rania, Tara,Sol de Media Noche, Genesis, MarieAnn, Steffanie Mirella, Lizeth,     ...
SINOPSISEL CORAZÓN DE DIMITRI ESTA OSCUROAhora Rose debe viajar a los confines de la tierra para encontrar – ymatar – a su...
PRÓLOGOUna vez, cuando estaba en noveno grado, tuve que escribir un ensayosobre un poema. Una de las líneas decia “Si tus ...
sincronizada que era difícil decir donde comenzaba el y terminaba yo.Mi corazón se negaba a dejarlo ir- incluso si el era ...
ponían un poco extrañas entre nosotras. Verás, técnicamente yo moríen el accidente automovilístico que asesino a su famili...
la promesa que me habia hecho a mi misma.Después de algunas semanas sola, finalmente habia llegado a SanPetersburgo. Aun s...
CAPITULO 1ALGUIEN ME ESTABA SIGUIENDO.Era medio irónico, considerando la forma en que yo habia estadosiguiendo a otros dur...
paradero de dimitri en Siberia, el pueblo en el que el crecio era mi mejorchance de acercarme más a el. Lo único es que no...
Asi era como yo me debia ver para el ojo humano sin entrenar. Media1,65, y mientras los Moroi tendian a tener irreales cue...
guardianes siempre eran los mismo; un hombre joven que usaba trajespara mezclarse pero aun asi vigilaba la habitacion con ...
de sangre de verdad.Me pare casualmente de mi mesa y me acerque al bar, como si fueratambien por un trago. Me acerque mien...
Tanto ella como yo nos dimos vuelta y examinamos la cara feroz de unode los guardias. Maldicion. La mujer dhampir no podrí...
sobre todo si usara el elemento sorpresa. Después de ver este barrio portanto tiempo, yo conocía bien sus vueltas. Apure m...
“Yo...” Ningunas otras palabras se formaron en mis labios. No teníaninguna idea cómo responder. ¿Un ser humano que habla o...
CAPITULO 2Primero llego a ella en lugar que yo, eso fue lo que hizo mal el Strigoi.La amenaza era yo; él debería haberme n...
Este simplemente era un Strigoi cualquiera.Rápidamente aparte de mi la desconcentración y recordé que teníacosas important...
"Bienvenida" dijo Sydney de forma tajante, mirándome condesaprobación."Que diablos fue eso?" Exclamé."Mi trabajo. Puedes l...
la atención. Hasta ahora, la impresión que tuve mientras caminabamoshabía sido que quería hablarme lo menos posible."Si, y...
encontraban la formula o magia, ellos podrían convertir el plomo en oro.Sin ninguna sorpresa, ellos no pudieron. Esto no l...
Mi cabeza se tambaleaba. Yo nunca, había considerado algo como esto,    espera? La mayor parte de mi educación se había en...
Ketchup a los tacos. Pero de verdad, no tenian salsa , entonces que sesuponía que debía hacer? "Los Moroi y Los dhampirs n...
que ella decía, tenía sentido. No era posible que nosotros pudiéramos movernos siempre por el mundo sin ser vistos y si, p...
"No," dije conarrogancia. "Simplemente tengo que encontrar a alguien."                                 "Quien?"           ...
Mi boca se abrió. "Qué?""Voy a llevarte allí yo misma".              24
CAPITULO 3“Espera – que?” exclame.Eso no estaba en el plan. Eso no estaba en plan en absoluto. Estabaintentado moverme por...
ella contesto tenían una agenda. Y no me gustaba jugar en al plan denadie. Al mismo tiempo, estaba ansiosa de seguir adela...
Nuestro tren hacia Moscú salió tarde en la mañana, cogeríamosentonces un tren atravesaría todo Siberia. Quería descansarco...
su cabeza, los dos habían tenido demasiados encuentros “amorosos”aquí, y no quería quedarme si la ropa salía volando de re...
“Entonces dile que el trato se acaba, tendrás dieciocho en un par demeses. De la realeza o no, no estás bajo ninguna oblig...
convenciéndola que sí, que por supuesto ella lo sabría. Pero eso eraparte de la naturaleza de Christian el ser brutalmente...
corazones de los trabajadores y estudiantes, las cosas habíancambiado. Todo el mundo lleva cicatrices del ataque. Muchas d...
conseguir vida eterna. Christian nunca había mostrado ningún deseode convertirse en Strigoi, pero todo el mundo actuaban c...
Lissa no dejó mostrar sus pensamientos, y ella se volvió al seños Lazar.–Bueno, es realmente un placer conocerlo. Yo estoy...
chicas. -¿Quizá podrías mostrarle a Avery el alojamiento para invitados?Ella se quedará en el ala este--Seguro- dijo Lissa...
egoísta) satisfacción, saliendo de éste encuentro de que......Lissa no quería salir a encontrar una nueva mejor amiga en a...
CAPITULO 4EN CUALQUIER OTRO MOMENTO en mi vida, yo habría amadoexplorar Moscú. Sydney había planeado nuestro viaje de una ...
Bueno, aparte de besarlo.“estoy hablando sobre la tierra. Los edificios. Ve a una de las grandesciudades—no es como nada q...
color marrón y mosaico verde, casi haciéndolo parecer a rayas. En losestados unidos, algunos los podrían haber llamado chi...
todas las barreras culturales. Pase las paginas tan silenciosamentecomo pude, admirando los tops y vestidos de verano y pr...
El hablo en una manera exagerada, como tonta manera que eracaracterística de él. Adrian raramente se tomaba las cosas en s...
pudiera encontrar a alguien mas. “buena, tu puedes seguir sintiendoteasi, pero vas a tener que seguir esperando.”“¿Mucho m...
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  1. 1. Traducido en el FORO DE PURPLE ROSE por Rania, Tara,Sol de Media Noche, Genesis, MarieAnn, Steffanie Mirella, Lizeth, Nancy D., Paula DV, Clo, Tutsi, Evelin, Silvia Isabella, Gry, Mayga, Ale y Caty. Gracias a todas!!! 1
  2. 2. SINOPSISEL CORAZÓN DE DIMITRI ESTA OSCUROAhora Rose debe viajar a los confines de la tierra para encontrar – ymatar – a su amor verdadero…O es el tiempo de volver con él?Mi corazón se rompió. Mi mundo se rompió. Perdió lo que era másvalioso para el…. No era mi vida…. Tampoco era la vida de Dimitri.lo que más valoras.Eso era su almaDESTINADO PARA AMAR, PERO DECLARADO PARA MATAR…El resto del mundo había considerado a Dimitri muerto. Y hasta ciertopunto, él lo estaba. Pero yo no podía olvidar una conversación quehabíamos tenido una vez. Nosotros habíamos acordado quepreferiríamos estar muertos -verdaderamente muertos- que caminar porel mundo como Strigoi. Era hora de honrar nuestras palabras.La vida de la Guardiana Rose Hathaway nunca será igual.El ataque reciente contra La Academia San Vladimir devastó el mundoentero de los Moroi. Muchos murieron. Y, para algunas víctimas quefueron llevados por los Strigoi, sus signos son incluso peores. Untatuaje raro ahora adorna el cuello de Rose, una marca que dice queella mato tantos Strigoi que eran demasiados para contar. Perosolamente una víctima importa… Dimitri Belikov. Rose debe ahoraelegir una de dos trayectorias muy diversas: honrar el voto de su vidaprotegiendo a Lissa –su mejor amiga, la princesa y única supervivientede la familia Dragomir- o, yéndose de la academia bajo su propiosmedios y para buscar al hombre que ella ama. Ella tiene que ir hasta elfin del mundo para encontrar a Dimitri y mantener la promesa que él lepidió hacer. Pero la pregunta es, cuando pasa el tiempo, él querrá sersalvado?Ahora, con todo en juego-y los mundos lejos de San Vladimir y sunuevo mejor amigo sin vigilar, vulnerable, y rebelde - podrá Roseencontrar nuevamente la fuerza para destruir a Dimitri? O, ella sesacrificará por una oportunidad en el amor eterno? 2
  3. 3. PRÓLOGOUna vez, cuando estaba en noveno grado, tuve que escribir un ensayosobre un poema. Una de las líneas decia “Si tus ojos no se abrieran, noconocerías la diferencia entre estar soñando y estar despiertos” En esaépoca no significó mucho para mi. DEspués de todo haba un chico enesa clase que me gustaba, asi que como se suponía que yo le prestaraatención al análisis literario? Ahora, tres años después, entendía elpoema perfectamente.Porque últimamente, mi vida realmente parecía al borde de convertirseen un sueño. Habían días en los que pensaba que iba a despertarme, yque los sucesos recientes de mi vida no habían pasado realmente.Seguramente debía ser una princesa en un sueño encantado. Cualquierdía, este sueño - no, esta pesadilla terminará, y yo conseguiré miprincipe y mi final feliz.Pero no habia un final feliz cerca, por lo menos no en mi futuro cercano.Y mi principe? Bien, esa si que era una larga historia. Mi principe habiasido convertido en vampiro- Un Strigoi, para ser específica. En mimundo, hay dos clases de vampiros que existen en secreto de loshumanos. Los Moroi son vampiros vivientes, buenos vampiros, queresguardan la magia elemental y no asesinan cuando obtienen la sangreque necesitan para sobrevivir. Los Strigoi son los vampiros no muertos,inmortales y retorcidos, que asesinan cuando se alimentan. Los Moroinacen. Los Strigoi son convertidos- por la fuerza o por elección- a travezde medios malvados.Y Dimitri, el hombre al que amo, ha sido convertido en Strigoi en contrade su voluntad. El fue convertido durante una batalla, una misión épicade rescate de la que yo también hice parte.Los Strigoi habian secuestrado Moroi y dhampirs de la escuela a la queyo atendía, y fuimos enviados junto con otros a salvarlos. Los dhampirsson mitad vampiro y mitad humanos, - dotados con la fuerza ydeterminación humana, y con los sentimientos y reflejos Moroi. Losdhampirs entrenan para convertirse en guardianes, los guardaespaldasde élite que protegen a los Moroi. Eso es lo que yo soy. Eso es lo que fuéDimitri.Después de su conversión, el resto de los Moroi lo consideraron muerto.Y hasta cierto punto, lo estaba. Aquellos que son convertidos en Strigoipierden todo el sentido de la bondad y de la vida que tenian antes. Aúncuando fueran convertidos en contra de su voluntad, no importaba.Aún asi serían seres malvados y crueles, justo como todos los Strigoi.La persona que alguna vez fueron desaparecía, y honestamente era másfácil imaginarselos llendo hacia el cielo o hacia sus siguientes vidas queverlos rondando la noche y tomando víctimas. Pero yo no había podidoolvidarme de Dimitri, o aceptar que estaba esencialmente muerto. El erael hombre que amaba, el hombre con el que habia estado perfectamente 3
  4. 4. sincronizada que era difícil decir donde comenzaba el y terminaba yo.Mi corazón se negaba a dejarlo ir- incluso si el era técnicamente unmonstruo, el estaba aun en alguna parte. Yo tampoco me habiaolvidado de la conversación que tuvimos una vez. Ambos acordamosque preferiríamos estar muertos -realmente muertos- que caminar en elmundo como Strigois.Y después de tomarme mi tiempo para llorar la bondad que el habiaperdido, habia decidido hacerle honor a sus deseos. Incluso si el mismoya no creia en ellos.Tenía que encontrarlo. Tenía que matarlo y liberar su alma de eseestado oscuro y antinatural. Yo sabía que eso era lo que quería elDimitri que yo amaba.Aún así, matar a un Strigoi no es fácil. Son locamente fuertes y rápidos.Ellos no tienen piedad. Yo ya he matado a un buen número de ellos-Bastante loco para alguien que apenas acaba de cumplir dieciocho.Y yo sabia que cazar a Dimitri iba a ser mi más grande desafio. Tantofísica como emocionalmente.De hecho, las consecuencias emocionales habían empezado tan prontotomé mi decisión. Ir tras Dimitri habia significado hacer unas cuantascosas que alteraron mi vida (y eso sin contar el hecho de que pelearcontra el podría resultar fácilmente en la pérdida de mi vida). Aúnestaba en la escuela, sólo unos pocos meses me separaban de lagraduación y de convertirme en una guardiana real.Cada día que permanecía en la academia San Vladimir- una lejana yprotegida escuela para Moroi y dhampirs- significaba un día más en elque Dimitri seguía ahi afuera, viviendo en un estado en el que nuncaquiso vivir.Lo amaba demasiado para permitir eso. Asi que dejé la escuela antes yme mezclé con humanos, abandonando el mundo en el que habia vividocasi toda mi vida.Irme tambien significaba abandonar otra cosa- mejor, otra persona: mimejor amiga, Lissa, también conocida como Lissa Dragomir. Lissa eraMoroi, la última de una línea noble. Yo habia sido escogida para ser suguardiana después de graduarme, y mi decisión de cazar a Dimitri habadestrozado definitivamente ese futuro junto a ella. No tenía otra opciónmás que dejarla.Además de nuestra amistad teníamos una conexión única. Cada Moroise especializa en un tipo de magia elemental- tierra, aire, agua o fuego.Hasta hace poco, pensábamos que sólo existían esos cuatro elementos.Entonces descubrimos el quinto: el espíritu.Ese era el elemento de Lissa y con tan pocos usuarios del espíritu en elmundo, apenas y sabiamos algo acerca de ello. Mayormente, parecíaestar relacionado con poderes psíquicos. Lissa poseía una asombrosacapacidad de compulsión- la habilidad para quitarle la voluntad casi acualquiera. Ella también podía sanar, y ahi era donde las cosas se 4
  5. 5. ponían un poco extrañas entre nosotras. Verás, técnicamente yo moríen el accidente automovilístico que asesino a su familia. Lissa me trajode vuelta del mundo de los muertos sin darse cuenta, creando un lazopsíquico entre nosotras. Desde entonces, yo siempre he estadoconsciente de su presencia y sus pensamientos. Yo podía percibier loque ella estaba pensando y sintiendo cuando estaba en problemas.También habiamos descubierto recientemente que yo podía verfantasmas y espíritus que aun no habian abandonado este mundo, algoque yo encontraba desconcertante e intentaba bloquear. El extrañofenómeno era llamado Shadow-kiss. (el beso de la sombra)Nuestro lazo Shadow-kissed me hacia la elección ideal para proteger aLissa, ya que yo sabría instantáneamente si ella estaba en problemas.Habia prometido protegerla toda mi vida, pero entonces Dimitri- el alto,hermoso y poderoso Dimitri- lo había cambiado todo. Me vi enfrentada ala terrible elección: continuar protegiendo a Lissa o liberar el alma deDimitri. Escoger entre ellos habia roto mi corazón, dejando un dolor enmi pecho y lágrimas en mis ojos. Mi despedida de Lissa habia sidoagonizante. Habíamos sido amigas desde el Jardín de infantes, y mpartida era un shock para las dos. Para ser justa ella ni si quiera lo viovenir. Yo mantuve mi romance con Dimitri en secreto. El era miinstructor, siete años mayor que yo, y habia sido asignado como suguardian tambien.Por esa razón los dos habiamos tratado de luchar contra nuestraatracción, sabiendo que teniamos que enfocarnos en Lissa, mas que encualquier otra cosa y que tambien nos meteríamos en una buenacantidad de problemas por nuestra relación profesor-estudiante.Pero estar alejada de Dimitri -aunque yo misma acorde hacerlo- mehabia causado una gran cantidad de resentimiento hacia Lissa.Probablemente deberia haber hablado con ella al respecto, y explicarlemi frustración al tener planeada toda mi vida antes de que empezara.No parecia justo, de algun modo, que mientras Lissa era libre de vivir yamar con quien fuera que decidiera hacerlo, yo siempre tendria quesacrificar mi propia felicidad para asegurar que ella estuviera protegida.Ella era mi mejor amiga a pesar de todo, y yo no podía soportar haceralgo que la hiriera.Lissa era particularmente vulnerable, ya que usar el espiritu tenia eldesagradable efecto secundario de volver a sus usuarios locos. Asi queguarde mis sentimientos hasta que finalmente explotaron, y yo deje laAcademia - y a ella- atrás para siempre.Uno de los fantasmas que habia visto- Mason, un amigo que fueasesinado por un Strigoi- Me habia dicho que Dimitri habia regresado asu hogar: Siberia.El alma de Mason encontro la paz, y dejo este mundo poco después, sindarme más pistas sobre el lugar de Siberia al que Dimitri se había ido.Asi que tenia que iniciar mi búsqueda a ciegas, enfrentándome a unmundo de humanos y a un lenguaje que no conocía para poder cumplir 5
  6. 6. la promesa que me habia hecho a mi misma.Después de algunas semanas sola, finalmente habia llegado a SanPetersburgo. Aun seguía buscando, aun averiguando- pero determinadaa encontrarlo, aunque al mismo tiempo estaba aterrorizada. Porque sirealmente llevaba a cabo este demente plan, si realmente lograba mataral hombre al que amo, significaría que Dimitri desaparecería realmentedel mundo. Y honestamente no estaba segura de poder vivir en esemundo.Nada de esto parecía real. Quien sabe? A lo mejor no lo es. A lo mejor ,realmente le está pasando a otra persona. A lo mejor es algo que meimaginé. A lo mejor pronto voy a despertar y a darme cuenta de quetodo está bien con Lissa y Dimitri. Estaremos todos juntos, y el estaráallí, sonriéndome y diciéndome que todo va a salir bien.A lo mejor todo esto es realmente un sueño.Pero no lo creo. 6
  7. 7. CAPITULO 1ALGUIEN ME ESTABA SIGUIENDO.Era medio irónico, considerando la forma en que yo habia estadosiguiendo a otros durante las semanas pasadas. Por lo menos no setrataba de un Strigoi. Ya me hubiera dado cuenta. Un efecto reciente deser Shadow- kissed era la habilidad de sentir a los no muertos- a travésde ataques de nauceas, desafortunadamente. Aun asi, apreciaba elsistema de advertencia temprana de mi cuerpo y estaba complacida deque mi seguidor de la noche no fuera un increíblemente rápido ymalvado vampiro. Ya había peleado con suficientes de ellosrecientemente y casi queria una noche libre.Tenia que suponer que mi seguidor era un dhampir como yo,probablemente uno del club. De hecho, esta persona se movia un pocomenos discreto de lo que yo hubiera esperado de un dhampir. Suspasos eran claramente audibles contra el pavimento de las oscurascalles por las que estaba caminando, y una vez hasta alcance a verbrevemente una figura entre las sombras. Aun asi, considerando misacciones aceleradas de esta noche, un dhampir era la pena másprobable.Todo empezó más temprano en el Ruiseñor. Ese no era el verdaderonombre del club, sólo una traducción. Su nombre real era algo en rusoque estaba muy lejos de mis habilidades de pronunciación. En EstadosUnidos, El Ruiseñor era bien conocido entre los Morois millonarios queeran viajeros asiduos, y ahora pude entender por que. Sin importar lahora del dia, la gente en El Ruiseñor se vestía como si fueran a asistir aun baile imperial. Y bien, todo el lugar parecia algo sacado de los viejosdías de la realeza Rusa, con paredes de mármol cubiertas con oro ymolduras. Me recordaba mucho el Palacio de invierno, una residenciareal que quedo de los dias en que Rusia aún era regida por zares.Estuve alli en un tour cuando llegue a San Petersburgo.En el Ruiseñor, elaborados candelabros llenos con velas reales brillabanen el aire, iluminando la decoración dorada para que incluso en la luztenue, todo el establecimiento brillara. Habia un gran comedor lleno conmesas cubiertas con terciopelo y cabinas, tambien habia un salón y unárea de bar donde la gente podía mezclarse.Tarde en la noche, una banda tocaba, y las parejas salian a la pista debaile.No me habia interesado El Ruiseñor cuando llegue a la ciudad hace unpar de semanas. Habia sido lo suficientemente arrogante para pensarque podia encontrar Morois de inmediato y que ellos me llevarian alpueblo natal de Dimitri en Siberia. Sin ninguna otra pista a cerca del 7
  8. 8. paradero de dimitri en Siberia, el pueblo en el que el crecio era mi mejorchance de acercarme más a el. Lo único es que no sabia donde estaba,lo que es la razón por la que estaba buscando algún Moroi que meayudara. Habia cierto numero de pueblos dhampir y comunas en Rusia,pero dificilmente alguna en Siberia, lo que me hacia pensar que losMoroi locales estarían familiarizados con su lugar de nacimiento.Desafortunadamente parecia que los Moroi que vivian en las ciudadeshumanas eran realmente buenos en mantenerse escondidos. Ya habiarevisado lo que pense que parecian lugares propios de los Moroi, tansolo para encontrarlos vacios. Y sin esos Moroi yo no iba a obtenerrespuestas.Asi que comence a investigar en El Ruiseñor, lo que no era nada facil.Era dificil para una chica de dieciocho años encajar con uno de losclubs mas elitistas de la ciudad. Rapidamente descubri que con ropacara y grandes propinas podia ayudarme mucho a mezclarme en ellugar. El personal habia empezado a conocerme, y si ellos pensaban quemi presencia era extraña nunca lo dijeron y se mostraban mas quefelices en darme la mesa de la esquina que siempre pedia. Supongo quepensaban que yo era la hija de algun magnate o politico. Sin importarmis raices, tenia el dinero para estar aqui, que era todo lo que lesimportaba a ellos.Aun asi, mis primeras noches aqui fueron desalentadoras. El Ruiseñorhabia sido un lugar de reunión de la élite Moroi, pero tambien erafrecuentado por humanos. Al principio, me parecio que esos eran losunicos patrones del club. Cada vez habia mas gente mientras la nocheprogresaba, y observando entre las mesas llenas y la gente en el bar, nohabia visto un solo Moroi. Lo mas notable que habia visto fue unamujercon largo cabello rubio platinado caminando con un grupo deamigos. Por un momento mi corazon se detuvo. La mujer me estabadando la espalda, pero ella se parecia tanto a Lissa que pense que mehabian encontrado. Lo extraño fue que no sabia si sentirme emocionadau horrorizada. Extrañaba mucho a Lissa, muchisimo- y al mismotiempo no queria que ella se involucrara con mi peligroso viaje.Entonces la mujer se volteo. No era Lissa. Ni siquiera era una Moroi,solo una humana. LEntamente, mi respiracion volvio a la normalidad.Finalmente hace una semana hice mi primer descubrimiento. Un grupode Morois habian venido por un almuerzo en la tarde acompañados pordos guardianes, un hombre y una mujer, quienes se sentaronconcentrados y silenciosos en la misa mientras sus protegidoschismeaban y se reian al rededor de una champaña vespertina.Esquivar esos guardianes habia sido la parte mas dificil. Para aquellosque sabia que buscar, los Moroi eran faciles de reconocer: mas altosque la mayoria de los humanos, palidos y muy delgados. Ademas tienenuna forma graciosa de sonreir apretando los labios para mantener suscolmillos escondidos. Los Dhampirs, con nuestra sangre humana,pareciamos... bien, humanos. 8
  9. 9. Asi era como yo me debia ver para el ojo humano sin entrenar. Media1,65, y mientras los Moroi tendian a tener irreales cuerpos de modelosde pasarela, el mio era bastante atletico y curvilineo en el pecho. Losgenes de mi desconocido padre turco y demasiado tiempo en el sol mehabian dado un ligero bronceado que combinaba con mi largo y casinegro cabello y ojos igualmente oscuros. Pero aquellos que habian sidocriados en el mundo Moroi podian reconocerme como dhampir si meobservaban detenidamente. No estaba realmente segura de que era -talvez algun instinto que nos atraia a nuestra propia raza y reconocia lamezcla de sangre Moroi.Aun asi, era imperativo que esos guardianes pensaran que era humana,para no levantar sus alarmas. Me sente al otro lado del salon, en miesquina, comiendo caviar y pretendiendo leer mi libro. Para que conste,pienso que el caviar es horrible, pero parecia estar en todas partes enRusia. particularmente en los buenos lugares. Eso y borscht - alguntipo de sopa de remolacha. Casi nunca terminaba mi comida en ELRuiseñor y me apresuraba hambrienta a McDonald´s despues, a pesarde que los restaurantes rusos de McDonald´s eran un poco diferentescon los que habia crecido en Estados Unidos. Aun asi, una chica tieneque comer.ASi que se convirtio en una prueba para mis habilidades, estudiando alos Moroi cuando sus guardianes no estaban mirando. De hecho, losguardianes tenian poco que temer durante el día, ya que no habianStrigois afuera en el sol. Pero estaba en la naturaleza de un guardianobservarlo todo, y sus ojos continuaban examinando continuamente elsalón . Yo tenia el mismo entrenamiento y conocia sus trucos, asi queme las arregle para espiar sin ser detectada.La mujer volvia mucho, usualmente al final de la tarde. San Vladimirfuncionaba en horario nocturno, pero los moroi y dhampirs que vivianentre humanos funcionaban en horario diurno o algo en el medio. Porun tiempo, considere acercarmeles- o por lo menos a sus guardianes.Algo me detuvo. Si alguien sabia de un pueblo de dhampirs, esos eranlos hombres moroi. Muchos de ellso visitaban los pueblos dhampirs conesperanza de acostarse con chicas dhampir faciles.Asi que me prometi a mi misma esperar otra semana para ver si algunchico venia. Si no veria que tipo de informacion podia obtener de lasmujeres.Al fin, hace un par de dias, dos hombres Moroi se presentaron. Ellostendian a venir tarde en la noche, cuando los verdaderos fiesteroslleganam. Los hombres eran al menos diez años mayores que yo eincreiblemente apuestos, usando trajes de diseñador y corbatas deseda. Ellos se comportaban como gente importante y poderosa, yapostaria un buen dinero a que pertenecian a la realeza -particularmente porque cada uno venia con un guardian. Los 9
  10. 10. guardianes siempre eran los mismo; un hombre joven que usaba trajespara mezclarse pero aun asi vigilaba la habitacion con esa inteligentenaturaleza de los guardianes.Y con ellos habian mujeres-siempre mujeres. Los dos Moroi eranincreiblemente coquetos, continuamente se reian y se le insinuaban acualquier mujer que vieran, incluso humanas. Pero ellos nunca sellevaban a casa ninguna humana. Era un tabu aun firmementearraigado en nuestro mundo. Los moroi se habian mantenido separadosde los humanos por siglos, temiendo la detección de una raza que habiacrecido tanto y que era tan poderosa.Aun, eso no significaba que ellos regresaran solos a casa. EN algunpunto de la noche, mujeres dhampir usualmente se presentaban-mujeres diferentes cada noche. Ellas venian usando vestidos de bajocorte y mucho maquillaje, tomando ppesadamente y riendose de todo loque decian los chicos - que probablemente ni siquiera era gracioso. Lasmujeres siempre usaban su cabello suelto, pero de vez en cuando,movian sus cabezas de forma que se veian sus cuellos, que estabanseveramente lastimados. Ellas eran putas de sangre, dhampirs quedejaban que los Moroi bebieran su sangre durante el sexo. Eso tambienera un tabu. Aun asi pasaba en secreto.Seguia esperando que uno de los hombres Moroi se quedara solo, lejosde los cuidadosos ojos de sus guardianes para que pudierainterrogarlos. Pero era imposible. Los guardianes nunca abandonabansus Moroi. Yo incluso intente seguirlos, pero cada vez que el grupodejaba el club, casi inmediatamente se subian a su limosina- haciendoimposible que yo los siguiera caminando. Era frustrante.Finalmente decidi que esta noche iba a acercarme al grupo completo yarriesgarme a ser detectada por los dhampirs. Yo no sabia si alguien decasa estaba realmente buscandome, o si a el grupo le iba a importar siquiera quien era yo.Tal vez tenia una opinion demasiado inflada de mi misma. Era muyposible que nadie estuviera preocupado por una estudiante fugitiva.Pero si alguien estaba buscandome, mi descripcion habia circulado sinduda entre los guardianes de todo el mundo. Y aunque ya teniadieciocho, eso no detendria a algunas de las personas que me conocienaen Estados Unidos, y no habia una posibilidad de que regresara antesde encontrar a Dimitri.Entonces, justo cuando estaba considerando mi movida hacia el grupode Morois, una de las mujeres dhampir dejo la mesa y se dirigio hacia elbar. Los guardianes la protegian a ella, claro, pero parecian confiar ensu seguridad y estaban mas concentrados en el Moroi. Todo este tiempopensando que un hombre Moroi seria la mejor manera para obtener lainformación sobre una villa de dhampirs y putas de sangre- pero quemejor forma de ubicarlos que preguntandole a alguien que era una puta 10
  11. 11. de sangre de verdad.Me pare casualmente de mi mesa y me acerque al bar, como si fueratambien por un trago. Me acerque mientras la mujer esperaba por elbartenfer y la estudie con mi vision periferica. Ella era rubia y usaba unlargo vestido cubierto con lentejuelas plateadas. No podia decidir sihacia ver mi vestido de satin negro elegante o aburrido.Todos sus movimientos - incluso la forma en que se paraba- erangraciosos, como de bailarina. El bartender estaba atenfiendo a otros, ysupe que era ahora o nunca. Me incline hacia ella.“Hablas ingles?”Ella salto sorprendida y me miro. Era mayor de lo que habia esperado.su edad astutamente cubierta con maquillaje. Sus ojos azules meexaminaron rapidamente, reconociendome como una dhampir. “Si” dijoella secamente. Incluso esa simple palabra fue dicha con un densoacento.“Estoy buscando un pueblo... u pueblo donde viven muchos dhampirs,afuera en Siberia. Sabes de que estoy hablando? necesito encontrarlo”Otra vez ella me estudió, y yo no podía leer su expresión. Ella tambiénpodría haber sido un guardián su cara lo revelo. Tal vez ella se habíaentrenado en cierta época de su vida."No" dijo ella sin rodeos. “Déjala ir." Ella dio vuelta y se alejo, su miradaestaba fija en el camarero cuando él preparaba para alguien un cóctelazul adornado con cerezas.Yo toco su brazo. "Tengo que encontrarlo. Hay un hombre..." Me ahoguécon las palabras. Tanto por mi interrogación y solamente de pensar enDimitri se sentía como una astilla en mi de corazón y un nudo en migarganta. ¿Cómo podría yo explícarle a esta mujer? era demasiadoarriesgado ¿Que yo seguía buscando una pista para encontrar, alhombre que yo amé más que a nadie en el mundo a que había sidoconvertido en un Strigoi y a quién ahora tenía que matar? Inclusoahora, yo podia imaginar perfectamente la calidez de sus ojos marronoscuro y el modo en que sus manos solían tocarme. ¿Cómo podríadecirle que , yo había cruzado un océano para ?Focus, Focus Rose.La mujer dhampir miró nuevamente "Él no vale la pena," dijo ella,confundiendo el sentido de mis palabras. Supongo que ella pensaba queyo era una chica enferma de amor, persiguiendo a un novio "Tu eres...demasiado joven no es muy tarde para ti, puedes evitar todo esto". Sucara podría haber sido intranquila, pero había tristeza en su voz. "Ve yhaz algo más con su vida. Aléjate de aquel lugar."¡"Tu sabes en dónde es! " Exclamé, tratando hasta de explicar que yo noiba ahi para ser una puta de sangre."Por favor tienes que decirme. ¡Tengo que llegar ahi"¿"Hay algun problema? " 11
  12. 12. Tanto ella como yo nos dimos vuelta y examinamos la cara feroz de unode los guardias. Maldicion. La mujer dhampir no podría ser su mayorprioridad, pero ellos habrían notado a alguien acosándola. El guardiaera sólo un poco mayor que yo, y le dedique una dulce sonrisa. Yo nopodia salir en caballo blanco con mi vestido como esta otra mujer, peroyo sabía que mi falda corta hacia grandes cosas con mis piernas.¿Seguramente que aún un guardia no era inmune a esto? Bien, alparecer él si lo era. Su expresión dura mostró que mis encantos no lolograron. De todos modos calculé que yo también podría intentar suertecon él con la parte intelectual."Trato de encontrar una ciudad en Siberia, una ciudad donde viven losdhampirs.¿Tu lo conoces?"Él no parpadeó. "No".Grandioso. Ambos jugaban a hacerce el difícil. ¿"Sí, pues tal vez tu jefelo sabe? " Pregunté con cautela, esperando parecerme a una aspirantede puta de sangre. Si el dhampir no hablaba, tal vez un Moroi si. "Talvez él quiera compañia y hablar con migo.""Él ya tiene compañia," contestó el guardia uniformemente." Él nonecesita más."Mantuve la sonrisa. ¿"Estás seguro? " Ronroneé. "Tal vez nosotrosdeberíamos preguntarle.""No," contestó al guardia. Con solo esa palabra, escuche el desafío y el aorden detrás de. Él no vacilaría en tomar a cualquiera que él pensaraque era una amenaza para su amo( aúnque fuera una humildemuchacha dhampir. Pensé lanzar mi caso más lejos, pero rápidamentedecidí seguir la advertencia y de verdad echarme atrás.Me encogi de hombros indiferente. "El se lo pierde."Y sin otras palabras, regrese a mi mesa, como el rechazo no era tangrande. Todo el timpo sostuve mi aliento, medio esperando al guardiapara arrastrarme de mis cabellos por todo el club. Lo que no pasabaaún, junté mi abrigo y puse algo de dinero sobre la mesa, yo lo observemirarme, cauteloso y cálculador.Sali del Ruiseñor con aquel mismo aire despreocupado Era una nochede sábado, y había un montón de otros clubs y restaurantes. Las callesllenas de Fiestas, algunos vestidos de lujosamente como los clientes delRuiseñor, otros eran de mi edad y vestidos con ropa casual; los otros.Las multitudes salian en tropel de los clubs, la música de baile eraruidosa y pesada. Los restaurantes mostraron a travez del cristalcomensales elegantes y mesas puestas de forma lujosa. Cundocaminaba entre la muchedumbre, rodeada por conversaciones rusas,me resistí al impulso de mirar detrás de mí. No queria levantar mássospechas sobre que estaba viendo una dhampir.Aún cuando bajé por una calle tranquila que era un acceso rápido atrásde mi hotel, yo podia oír los sonidos de unos suaves de pasos. Alparecer yo había levantado bastante alarma ya que aquel guardia habíadecidido seguirme. Bien, no había ningún modo que yo iba a dejarleconseguir poner una mano sobre mí. Yo podría ser más pequeña que ély andar vestida con un vestido y tacones. Pero yo había luchado conmuchos hombres, incluyendo Strigoi. Yo podia manejar a este tipo, 12
  13. 13. sobre todo si usara el elemento sorpresa. Después de ver este barrio portanto tiempo, yo conocía bien sus vueltas. Apure mi paso y me mantuvealrededor de unas esquinas, una de cuales me condujo en un callejónoscuro, desierto.Silenciosamente me saque mis zapatos de tacón alto. Eran negros conbonitas correas de cuero, pero no ideales para una lucha, a no ser queyo pensara clavarle a alguien con un tacón en el ojo . En realidad, noera una imala dea . Pero yo no me sentia decepcionada sin ellos, elpavimento estaba frío bajo mis pies desnudos. Había llovido un díaantes.No tuve que esperar mucho tiempo. Unos momentos más tarde, yoescuche unos pasos y vi aparecer la sombra larga de mi perseguidorsobre la tierra, en la luz que parpadea de un farol de la calle sobre elcamino adyacente. Mi cazador hizo una parada, sin duda buscándome.Realmente, pensé, este tipo es descuidado. Ningún guadian en subúsqueda habría sido tan obvio. Él debería haberse movido con máscautela y no se huviera revelado tan fácilmente. Tal vez la formacion deun guardian aquí en Rusia no era tan buena como la que yo habíarecibido. No, no podía ser verdad. No con la forma en que Dimitri habíaenviado a sus enemigos. Ellos lo habían llamado un dios en laAcademia.Mi perseguidor tomó algunas más medidas, y ahí es cuando hice mimovimiento. Salté hacia él, con los puños listos. “OK,” exclamé. “Quisesolamente hacer algunas preguntas, así que retrocede o-”Me congelé. El guardia del club no era el que estaba parado allí.Era un humano.Una muchacha, no más vieja que yo. Ella estaba sobre mi tamaño, conun pelo rubio oscuro y un abrigo color azul marino que parecían muycostosos. Por debajo de él, podía ver un agradable vestido de pantalón ybotas de cuero que parecían tener el mismo precio del abrigo. Masasustada estaba cuando la reconocí. La había visto dos veces en elNightingale (club Ruiseñor), hablando con los hombres Moroi. Habíaasumido que ella era apenas otras de las mujeres que habían tenidogusto de ligarse y que la habían despedido puntualmente. ¿Después detodo, qué uso era un ser humano para mí?Su cara fue cubierta en parte por una sombra, pero incluso en lailuminación pobre, podía ver la expresión molesta. Eso no eraabsolutamente lo que había esperado. “Es usted, verdad?” ellapregunto. Cuenten esto como un choque. Su inglés era tan americanocomo el mío propio. “Tu eres la persona que ha estado dejando lacadena de cuerpos de Strigoi alrededor de la ciudad. Le vi en el clubesta noche y supe que tenía que ser tu.” 13
  14. 14. “Yo...” Ningunas otras palabras se formaron en mis labios. No teníaninguna idea cómo responder. ¿Un ser humano que habla ocasionalsobre Strigoi? Era inaudito. Esto era casi más asombroso que hubieraun Strigoi aquí afuera corriendo hacia mí. Nunca había experimentadoalgo similar en mi vida. Ella no parecía darse cuenta del estadoestupefacto en que me había dejado.¿“Mira, tu no puede hacer eso, OK? ¿Tú tienes idea que dolor de culoque me ha traído a mí el lidiar con esto? Este puesto de interno esbastante malo sin que tú hagas un lío de él. La policía encontró elcuerpo que tú dejaste en el parque, sabes. Tu no puede inclusoimaginarte cuántas secuencias tuve que tirar para cubrir eso.”“Quién… quién eres tú?” Pregunte de último. Era verdad. ¿Había dejadoun cuerpo en el parque, pero seriamente, qué tenías yo supuestamentequé hacer? ¿Arrastrarlo de nuevo a mi hotel y decirle al botones que miamigo había bebido demasiado?“Sydney,” la muchacha dijo con fatiga. “Mi nombre es Sydney. Soy elalquimista asignado aquí.”“Qué?”Ella suspiró en alta voz, y estaba bastante segura que ella puso enblanco sus ojos. “Por supuesto. Eso explica todo.”“No, no realmente,” dije, finalmente recuperando mi calma. “De hecho,pienso que tu eres la persona que tiene que darme mucha explicación.”“Y actitud también. ¿Es tú eres cierta clase de prueba que enviaronaquí para mí? Oh, hombre. Eso es.”Yo estoy realmente enojada ahora. No tengo el gusto de ser regañada.No tengo el gusto ciertamente de ser regañada por un ser humano quehizo que sonara como si la matanza Strigoi era una mala cosa.“Mira, no sé quién eres tú o como sabes algo de esto, pero no voy aquedarme aquí y-”Las náuseas rodaron sobre mí y me tense, mi mano iba inmediatamentepara la estaca de plata que mantenía en mi bolsillo de la capa. Sydneytodavía usó esa expresión enfadada, pero ahora fue mezclada con laconfusión en el cambio precipitado de mi postura. Ella era observadora,yo le daría crédito a eso.“Qué está mal?” pregunto ella.“Tú vas a tener otro cuerpo que lidiar,” le dije, apenas pues el Strigoinos atacó. 14
  15. 15. CAPITULO 2Primero llego a ella en lugar que yo, eso fue lo que hizo mal el Strigoi.La amenaza era yo; él debería haberme neutralizado primero a mí. Sinembargo, nuestra posición había dejado a Sydney en su camino y teníaque quitarla antes de que pudiera venir hacia mí, agarre su hombrotirando de ella. Era muy rápido, ellos siempre lo eran, pero yo estaba enmi cancha esta noche.Primero llego a ella en lugar que yo, eso fue lo que hizo mal el Strigoi.La amenaza era yo; él debería haberme neutralizado primero a mí. Sinembargo, nuestra posición había dejado a Sydney en su camino y teníaque quitarla antes de que pudiera venir hacia mí, agarre su hombrotirando de ella. Era muy rápido, ellos siempre lo eran, pero yo estaba enmi cancha esta noche.Le di una rápida patada que lo golpeo enviándolo hacia la pared deledificio de al lado, liberando a Sydney de su agarre. El gruño alimpactar y cayó al suelo, aturdido y sorprendido. No era fácil hacer caera un Strigoi, no con sus rápidos reflejos. Dejo a Sydney , y concentró suatención en mi , furiosos ojos rojos y labios hacia atrás dejando ver suscolmillos. Él se levantó con una velocidad sobrenatural y se precipitócontra mí. Lo esquivé e intenté traspasarlo pero él me esquivó. Elsiguiente golpe me dio en el brazo y yo apenas pude guardar elequilibrio. Mi estaca, todavía estaba en mi mano derecha, peronecesitaba darle un golpe en el pecho. Un Strigoi inteligente se colocaríaen una posición de forma que deshacer el punto de exacto en sucorazón. Este chico solo estaba haciendo parte del trabajo, y si yopudiera mantenerme suficiente tiempo, probablemente conseguiríameterle la estaca.Justo en ese momento, Sydney se levantó y le aplico una patada en laespalda. No fué un fuerte golpe, pero lo asustó. Este era mi momento.Le di con la mayor fuerza que pude, lanzándole mi daga de lleno sobreél.Mi estaca perforó su corazón cundo lo estampé contra la pared. Fuetan simple como esto. La vida o la vida no muerta o lo que sea, sedesvaneció de él. Dejó de moverse. Saqué mi estaca una vez que estubasegura de que estaba muerto y miré su cuerpo arrugado sobre el suelo.Igual como con cada Strigoi que yo había matado últimamente, tenía unsentimiento pasajero irreal. Y si este hubiera sido Dimitri? Traté deimaginarme la cara de Dimitri en el Strigoi, tratando de imaginarlotendido detrás de mí. Mi corazón se torció en mi pecho. Por unafracción de segundo , la imagen estuvo allí. Entonces - se había ido. 15
  16. 16. Este simplemente era un Strigoi cualquiera.Rápidamente aparte de mi la desconcentración y recordé que teníacosas importantes en las que preocuparme. Tenía que comprobar cómoestaba Sydney. Incluso con ella, mi naturaleza protectora salía confuerza. "Estás bien?"Ella asintió, viéndose agitada , pero ilesa. "Buen trabajo" dijo ella. Sonócomo si estuviera intentando parecer segura, confiada. "Yo nunca… enrealidad había visto como mataban a uno de ellos..."No podía imaginar como ella podía haberlo visto , pero entonces, meacorde que no entendía como ella sabía de todo esto en primer lugar.Parecía estar en estado de shock, entonces la levante del brazo ycomencé a llevármela."Arriba vámonos de aquí hacia donde seencuentren las más personas." Los Strigoi, al acecho cerca del Ruiseñorno era una idea loca, por más que pensara en eso. Que mejor lugarpara acechar a un Moroi que un lugar en que ellos se reunían? Aunque,los guardianes de la muerte guardaban sus esperanzas y suficienteinteligencia como para realizar sus trucos en callejones como este.La sugerencia de irnos saco a Sydney de su aturdimiento. "Qué?"exclamó ella. "Simplemente vas a abandonarlo aquí también?"Levante mis manos. "Qué quieres que haga? Quiero decir, puedoponerlo atras de aquellos cubos de basura y luego dejar que el sol loincinere. Esto es lo que hago por norma general.""Bien, y que pasa si alguien lo ve cuando vaya a sacar la basura? Osalga de una de las puertas traseras?""Bien, me costara arrastrarlo. O prenderle fuego. Una parrillada devampiro es la clase de atracción que llama la atención, no crees?"Sydney sacudió la cabeza con exasperación y caminó hacia el cuerpo.Puso mala cara mientras miraba al Strigoi y metió la mano en su granbolso de cuero. Sacó un pequeño frasco. Con un sagaz movimiento,roció el contenido del frasco sobre el cuerpo y luego rápidamente sedistanció. Donde el liquido había tocado el cadáver, un humo amarilloempezó a salir. El humo se estiró horizontalmente y no verticalmente,hasta que cubrió al Strigoi completamente. Entonces este se redujo y seredujo hasta que no fue más que una bola del tamaño de un puño. Enunos segundos el humo se había ido completamente a la deriva,dejando un poco e inofensivo polvo detrás de él.Hasta que no fue más que una bola del tamaño de un puño. En unossegundos el humo se había ido completamente a la deriva, dejando unpoco e inofensivo polvo detrás de él. 16
  17. 17. "Bienvenida" dijo Sydney de forma tajante, mirándome condesaprobación."Que diablos fue eso?" Exclamé."Mi trabajo. Puedes llamarme por favor la próxima vez que esto ocurra?"Empezó a caminar."Espera! No puedo llamarte, no tengo ni idea de quién eres."Me echó un vistazo, y se aparto un mechón rubio de su cara."Deverdad? Lo dices en serio? Pensé que ustedes sabían todo acerca denosotros cuando se graduaban.""Oh, Claro. Tiene gracia… la cosa es, uh, es que yo no estoy graduada."Los ojos de Sydney se abrieron exesivamente. "Tú has tirado a una deesas cosas... pero no te has graduado?"Me encogí de hombros, y ella permaneció en silencio durante variossegundos.Finalmente suspiró de nuevo y dijo. "Creo que tenemos que hablar."Debía. Reunirme con ella estaba siendo de lo más extraño que me habíaocurrido desde que llegue a Rusia. Quería saber porqué ella pensabaque yo debería haberme puesto en contacto con ella y como habíadeshecho el cadáver del Strigoi. Y mientras volvíamos a las callesrepletas y caminábamos hacia una cafetería que a ella le gustaba, se meocurrió que si ella conocía acerca del mundo Moroi podía haber unaposibilidad de que ella supiera donde estaba el pueblo de Dimitri.Dimitri. Ahí estaba él otra vez, haciendo explotar mi mente de nuevo. Yono tenía ninguna pista acerca de si él realmente estaba al acecho cercade su pueblo natal, pero no tenía nada más por ahora excepto esepunto. Otra vez aquel sentimiento extraño me vino. Mi mente mezcló lacara de Dimitri con la del Strigoi que acababa de matar: piel pálida, ojosrojos saltados...No, me dije severamente. No te concentres en eso aun. No entres enpánico. Hasta que yo afrontara a Dimitri el Strigoi , yo ganaría másfuerza si recordaba al Dimitri que yo amaba, con sus ojos negrosprofundos , manos calientes, un abrazo salvaje…"Estas bien...um, cualquiera que sea tu nombre?"Sydney me miraba fijamente de forma extraña y comprendí quenosotras nos habíamos detenido delante de un restaurante. No sabíaqué aspecto tenía, pero debía ser bastante extraño para haber llamado 17
  18. 18. la atención. Hasta ahora, la impresión que tuve mientras caminabamoshabía sido que quería hablarme lo menos posible."Si, y bien" dije con fuertemente, poniendo mi cara de guardián "SoyRose. Que es este el lugar?"Lo era. El restaurante era brillante y alegre, aunque muy diferente allujoso Ruiseñor. Nos deslizamos sobre asiento de cuero negro, por eltacto creo que era cuero falso más bien plástico. Estuba encantada dever que el menú tenía tanto alimentos Americanos como Rusos. Loslistados estaban traducidos a ingles y casi se me sale la baba cuando viel pollo frito. Estaba pasando hambre después de no comer en el club ypensé que la carne frita con mucho aceite era un lujo después desemanas de platos de sofisticados y McDonals.Una camarera se acercó, y Sydney pidió con un ruso bien fluido,mientras que yo solamente señalé en el menú. Huh. Sydney estaballena de sorpresas. Considerando su tosca actitud , esperé que ella meinterrogara enseguida, pero cuando la camarera se marchó , Sydneypermaneció tranquila, jugando con su servilleta y evitando el contactocon los ojos. Era tan extraña. Definitivamente estaba incomoda con micompañía. Incluso con la mesa entre nosotras, era como si ella nopudiera alejarse lo suficiente. Sin embargo, su indignación anterior nohabía sido falsa , y había sido inflexible con esas reglas suyas.Bien, ella podía ser tímida en esto, pero yo no vacilaría en romperasuntos incómodos. De hecho, era más bien mi marca registrada."Entonces, estás lista para contarme que sucede?"Sydney alzo la vista. Ahora que estábamos bajo una luz más brillantepodía ver que sus ojos eran marrones. También note que tenía untatuaje interesante sobre la parte inferior de la mejilla izquierda. Latinta parecía de oro, algo que no había visto antes. Era un diseñocomplicado con flores y hojas y solo eran visible cuando ella seinclinaba de forma que el oro tomara algo de luz."Ya te dije" dijo ella."Soy una Alquimista.""Y yo te dije que no sé qué es eso. Es una palabra rusa?" No sonabacomo tal.Una media sonrisa apareció en sus labios. "No. Entiendo que tampocohas escuchado algo sobre la alquimia no?"Negué con mi cabeza y apoye la barbilla en mi mano, con los ojosmirando abajo apartando la vista de nuevo. Trago, como si estuvieraagarrando impulso y luego un torrente de palabras salió. "Antes, en laedad media , existía esta gente que estaba convencida de que si 18
  19. 19. encontraban la formula o magia, ellos podrían convertir el plomo en oro.Sin ninguna sorpresa, ellos no pudieron. Esto no les impidió perseguirtodo tipo de materia mística y sobrenatural y tarde o temprano ellosrealmente encontrarían algo mágico." Ella frunció el ceño. "Vampiros".Recordé mis clases de historia Moroi. La edad Media fue cuandoempezaron a ocultarse y mantenerse lejos de los seres humanos paraestar a salvo. Fue la época en que los vampiros se convirtieron en elmito por lo que el resto del mundo estuvo preocupado e incluso losMoroi se convirtieron en monstruos con valor por su caza.Sydney verifico mis pensamientos. "Y fue cuando los Morois empezarona alejarse. Ellos tenían su magia, pero los humanos empezaron asuperarlos en número. Todavía lo hacemos" Esto casi le trajo unasonrisa a su cara. Los Moroi a veces tienen problemas para concebir,mientras que los humanos parecía que lo hacían muy fácil. "Y los Moroihicieron un trato con los alquimistas. Si los Alquimistas ayudaban a losMoroi y dhampirs y su sociedad permanecía en secreto para loshumanos, los Moroi nos darían esto". Se toco el tatuaje dorado. "Que es esto?" pregunte. "Quiero decir, aparte de lo obvio."Ella con cuidado lo acaricio con la yema de los dedos y no hizo el menor esfuerzo por ocultar el sarcasmo cuando ella hablo. "Mi ángel de la guarda. En realidad es de oro" dejo caer su mano "Sangre Moroi, encantada con el agua y la tierra." "Qué?" mi voz salió demasiado ruidosa y algunas personas en elrestaurante se giraron para mirarme. Sydney siguió hablando, con tono mucho más bajo y muy triste. "No me emociona, pero esta es nuestra recompensa por ayudarles. Elagua y la tierra lo atan a nuestra piel y nos dan los mismos rasgos quetienen los Moroi, bien, un par de ellos. Casi nunca me enfermo. Viviré una larga vida." "Creo que eso suena bien" dije, no muy segura. "Tal vez para algunos. No tenemos alternativa. Esta carrera es cosa de familia, es hereditario. Tenemos que aprender todo sobre Morois ydhampirs. Trabajamos con conexiones entre los seres humanos que nos permite cubrirlos, ya que pueden moverse mas libremente. Tenemostrucos y técnicas para deshacernos de los cuerpos de los Strigois, como la poción que has visto. A cambio, sin embargo, queremos permaneceral margen tanto como podamos esa es la razón por la que la mayoría de dhampirs no saben de nosotras hasta que se gradúan los Moroi casi nunca". Se detuvo bruscamente. Adivine que la lección habia terminado. 19
  20. 20. Mi cabeza se tambaleaba. Yo nunca, había considerado algo como esto, espera? La mayor parte de mi educación se había enfocado en los aspectos físicos de ser un Guardián: vigilar, combate , etc. Aun de vezen cuando había escuchado vagamente sobre los que estaban fuera con los humanos que ayudaban a ocultar el mundo Moroi o algo sobre los alquimistas. Si me hubiera quedado en la escuela , tal vez lo hubiera sabido mejor. Esta no era una idea que yo debería haber sugerido , pero minaturaleza no podía ayudarle. "Porque mantienen un encantamiento en ustedes? Porque no compartirlo con la humanidad?" "Porque hay una parte extra de este poder que nos detiene de hablar sobre tu clase en cualquier caso que pueda ponerlos en peligro o exponerlos."Un encantamiento que les prohibía hablar...eso sonaba sospecho como una compulsión. Todo Moroi podía usar la compulsión un poco y lamayoría podía poner un poco de su magia en objetos para darles ciertas propiedades. La magia Moroi había cambiado con los años y lacompulsión fue considerada como una cosa inmortal. Adivine que este tatuaje era una antigua ortografía que se había perdido durante los siglos. De todo lo que me había dicho Sydney, mas preguntas aparecieron en mi cabeza. "Porque...Porque quieren estar lejos de nosotros? Que quieres decir""Porque este es nuestro deber impuesto por Dios para proteger al resto de la humanidad de las malvadas criaturas de la noche." Con distracción su mano fue hacia algo en su cuello. Mi reacción inicial a esto fue inquietud, viendo que yo no era muyreligiosa. De hecho, yo no estaba muy cómoda alrededor de los que eran devotos creyentes. Treinta segundos más tarde , el impacto del resto de las palabras se hundió dentro de mí. "Espera un minuto" exclame ofendida," Estas hablando de nosotros, dhampirs y Morois? Nosotros somos las malvadas criaturas de la noche?" Sus manos cayeron de la cruz y ella no respondió. "No somos como los Strigoi!" interrumpi. Su cara seguía con gesto suave. "Los moroi beben sangre. Dhampris son descendientes antinaturales de ellos y los humanos."Nadie nunca me había llamado contranatural, excepto cuando le ponía 20
  21. 21. Ketchup a los tacos. Pero de verdad, no tenian salsa , entonces que sesuponía que debía hacer? "Los Moroi y Los dhampirs no son malvados" le dije a Sydney. "No como los Strigoi." "Eso es cierto." Acepto ella."Los Strigoi son mas malvados." "Hey, eso no es lo que yo…" La comida llego justo en ese entonces , el pollo frito era casi suficientepara distraerme de la ofensa al compararme con un Strigoi. Lo que esto hizo es retrasar mi respuesta inmediata a sus declaraciones y que mordiera la cobertura dorada casi derritiéndome al momento. Sydney había pedido una hamburguesa con queso con papas y mordisqueaba su comida con delicadeza.Luego de comerme un muslo entero, finalmente fui capaz de retomar laconversación. "No somos como Strigois para nada. Los Moroi no matan. Tu no tienes motivos para tenernos miedo." "Cualquier humano que conozca sobre ti, inevitablemente sabrá sobrelos Strigois." dijo ella. Jugaba con sus papas fritas, pero en realidad no se las comía."Al saber acerca de los Strigois podría permitirles a ellos protegerse no crees?" Porque demonios jugaba yo a ser el abogado del diablo? Ella termino de jugar con una papa frita y la dejo caer en su plato. "Quizás. Pero hay mucha gente que se sentiría tentada con el pensamiento de la inmortalidad. Aun a costa de convertirse en un Strigoi, una criatura del infierno. Estarías sorprendida de ver como mucha gente responde al saber sobre vampiros. La inmortalidad esgenial a pesar de la maldad que la acompaña. Mucha gente que conozca sobre los Strigoi trataría de servirles , con la esperanza de que tarde o temprano los transformen.""Esto es una locura" dije. El año pasado, habíamos descubierto pruebas de gente que ayudaba a Strigois. Los strigois no podían tocar las estacas de plata , pero los humanos si podían, y algunos habían usado esas estacas para romper las salas Moroi. Les habrían prometido a esa gente la inmortalidad?"y entonces" dijo Sydney "es por eso que lo mejor es si nos aseguramosde que nadie sepa nada sobre ustedes. Están ustedes ahí fuera, todos y no hay nada que hacer contra ello. Tu haz tu trabajo de deshacerte de los Strigoi y nosotros haremos el nuestro y salvaremos al resto de mi clase."Mastique una alita de pollo y me refrene con el significado implícito deque ella salvaba a su clase de la gente como yo. De cualquier modo, lo 21
  22. 22. que ella decía, tenía sentido. No era posible que nosotros pudiéramos movernos siempre por el mundo sin ser vistos y si, podía admitir , era necesario alguien para eliminar los cuerpos de los Strigoi. Humanos trabajando junto a Moroi era una opción ideal. Estos humanos serian capaces de moverse por el mundo libremente, en particular si ellos tenían la clase de contacto y las conexiones. Me congele a medio mordisco, recordando mis primeros pensamientos cuando yo venía hacia aquí con Sydney. Me esforcé en tragar y luego tome un largo trago del vaso de agua. "Aquí esta una pregunta. Tienes contactos por toda Rusia?" "Lamentablemente" dijo ella. "Cuando un alquimista cumple dieciochoaños , somos enviados a una prueba para coger experiencia de primeramano con el comercio y hacer todo tipo de conexiones. Por mi me habría quedado en Utah.Esto era mucho mejor que todo lo demás que ella me había dicho , pero no lo exprese."Qué tipo de conexiones exactamente?" Ella se encogió de hombros. "Rastreamos los movimientos de muchos Morois y dhampirs, también conocemos a muchos representantes gubernamentales de alto rango, entre humanos y moroi. Si había un vampiro entre la gente , por lo general podemos encontrar a alguien importante que pueda pagar a alguien o algo así ...todo es escondido bajo la manta." Rastrear los movimientos de muchos Moroi y dhampirs. El premiogordo. Me apoye y baje la voz. Todo parecía depender de este momento."Busco un pueblo … un pueblo de dhampirs fuera en Siberia. No sé su nombre." Dimitri solo lo habia mencionado una vez y yo me había olvidado. "Esta cerca de... oms?" "Omsk" ella me corrigió. Me erguí. "Lo conoces?" Ella no contesto enseguida, pero sus ojos la traicionaron. "Tal vez." "Lo conoces!" exclame. "Tienes que decirme donde esta. Tengo que ir allí." Ella puso mala cara. "Vas a ser... una de esas?" Entonces los alquimistas sabia acerca de las putas de sangre. No me sorprende. Si Sydney y sus socios conocían todo lo demás sobre el mundo de los vampiros , ellos también conocerían esto. 22
  23. 23. "No," dije conarrogancia. "Simplemente tengo que encontrar a alguien." "Quien?" "Alguien."Esto casi la hizo sonreír. Sus ojos negros estaban pensativos mientrasella masticaba otra papa frita. Ella solo había le había dos mordiscos asu hamburguesa con queso y esta se enfriaba. Era la clase de alimento que me habría comida al principio."Estaré aquí en un momento." dijo ella bruscamente. Se levanto y cruzo en una esquina tranquila de la cafetería. Sacando un teléfono móvil desu bolso, se giro dándole la espalda a la habitación e hizo una llamada. Yo ya había acabado mi pollo para entonces y luego tome algunas de sus papas fritas ya que estaban ahí, como no lo iba hacer. Mientrascomía , considere las posibilidades que tenia ante mí, preguntándome si encontrar el pueblo de Dimitri era tan sencillo. Y una vez que yoestuviera allí... sería tan simple entonces? Estaría el allí, viviendo en las sombras y cazando presas? Y cuando estuviera cara a cara con él,realmente podría yo enviar mi estaca hacia su corazón? Aquella imagen no deseada vino a mi otra vez, Dimitri con ojos rojos y… "Rose?" Parpadee. Me había quedado pensativa y Sydney había regresado. Se deslizo en su asiento frente a mí. "Entonces, esto parece como…" ella hizo una pausa y miro hacia abajo. "Te has comido algunas de mis papas fritas?" No tenía ni idea de cómo lo supo, ya que eran un montón. Yo apenas había tomado un poququito. Encontrarme robando sus papas fritas seria como una prueba más de que soy una criatura malvada de la noche, así que dije, "No". Ella frunció el ceño un momento , considerandolo y luego dijo , "Realmente conozco donde esta ese pueblo. He estado allí antes."Me enderece. La santa Mierda. Esto en realidad va a ocurrir, después detodas estas semanas buscando. Sydney me diría donde esta ese lugar y yo podría ir y tratar de cerrar este horrible capítulo en mi vida. "Gracias, muchas gracias"Ella levanto una mano para callarme y note entonces cuan miserable se miraba. "Pero no voy a decirte donde es." 23
  24. 24. Mi boca se abrió. "Qué?""Voy a llevarte allí yo misma". 24
  25. 25. CAPITULO 3“Espera – que?” exclame.Eso no estaba en el plan. Eso no estaba en plan en absoluto. Estabaintentado moverme por Rusia como una desconocida de la mejormanera posible. Además, realmente no me gusta la idea de tener unacompañante -particularmente uno que parecía odiarme. No sé cuántotiempo tomaría llegar a Siberia – un par de días, pensé – y no podíaimaginarme pasarlos escuchando a Sydney hablar sobre eso de un serantinatural. Sería mala.Tragando mi indignación, intente razonar. Después de todo, estabapidiendo un favor aquí. “Eso no es necesario,” dije, forzando unasonrisa. “Es amable de tu parte ofrecerte, pero no quiero incomodarte.”“Bueno,” ella contesto secamente. “No hay que discutir eso. Y no es queeste siendo amable. Ni siquiera es mi elección. Es una orden de missuperiores.”“Todavía suena como un dolor en el culo para ti. Porque solamente nome dices donde está y los dejas fuera?”“Obviamente no conoces la gente para la que trabajo.”“No es necesario. Desobedezco la autoridad todo el tiempo. No es difíciluna vez que te acostumbras a ello.”“Si? Como funcionaria eso para ti con la búsqueda de este pueblo?”pregunto irónicamente. “Mira, si quieres llegar allí, esta es la únicamanera.”Bueno, - esa era la única manera en que podría llagar allí si usara aSydney para obtener información. Siempre podría regresar a rondar porel Ruiseñor…. Pero me habia tardado todo este tiempo para conseguiruna primicia de allí. Mientras tanto, ella estaba aquí en frente de mí conla información que necesitaba.“Por qué?” pregunte. “Por qué tienes que ir también?”“No puedo decirte eso. Conclusión: ellos me dijeron eso.”Encantador. La mire, intentando deducir que estaba pasando aquí. Porqué demonios alguien – excluyendo a los humanos con sus manos en elmundo Moroi – les importaría donde una adolecente dhampir iría? Nocreí que Sydney tuviera segundas intenciones, a no ser que ella fueramuy, muy buena actriz. Sin embargo, claramente las personas a las que 25
  26. 26. ella contesto tenían una agenda. Y no me gustaba jugar en al plan denadie. Al mismo tiempo, estaba ansiosa de seguir adelante con esto.Cada día que pasaba era otro en el cual no encontraba a Dimitri.“Que tan pronto podemos marcharnos?” le pregunte al fin. Sydney,decidí, era un punto - a favor. Habia mostrado una verdadera habilidadrastreándome antes. Seguramente no sería tan difícil deshacerme deella una vez que estuviéramos bastante cerca al pueblo de Dimitri.Ella parecía bastante decepcionada por mi respuesta, casi como sihubiera esperado que la rechazara y luego estuviera inmovilizada. Ellano quería venir conmigo más de lo que yo la quería a ella. Abriendo subolso, saco su teléfono celular de nuevo, jugueteó con él un par deminutos, y finalmente se decidió. Me mostro el calendario para elsiguiente día.“Te sirve eso?”Estudie la pantalla y asentí. “Sé donde esta esa estación. Puedo estarallí.”“De acuerdo,” se levanto y puso algo de dinero en efectivo sobre lamesa. “Nos vemos mañana,” empezó alejarse y luego hecho un vistazohacia a mí. “Oh, y puedes quedarte con el resto de mis papas.”Cuando llegue por primera vez a Rusia, me aloje en alberges juveniles.Sin duda tenía el dinero para quedarme en otro lugar, pero quisepermanecer bajo radar.Además, el lujo realmente no habia sido la primera cosa en mi mente.Cuando comencé a ir al Ruiseñor, sin embargo, me encontré con que nopodría volver a una pensión de estudiantes aventureros mientras usaraun vestido de diseñador.Así que ahora me alojaba en un hotel elegante. Con tipos que siempremantenían las puertas abiertas y una recepción – con pisos de mármol.Esa recepción era tan grande que pensé que un alberge entero podríaencajar en el. Quizás dos albergues. Mi habitación era grande ydemasiado exagerada y estaba agradecida de estar a la par ydeshacerme de los tacones y el vestido. Comprendí con solo unapequeña punzada de pesar que tendría que dejar los vestidos que habiacomprado en San Petersburg detrás. Quería mantener mi equipaje a laluz del día mientras recorría todo el país, y aun cuando mi mochila eragrande, habia solo tanto que podría cargar. Oh bueno, aquellos vestidosharían el día de alguna aseadora, sin duda. La única parte de laornamentación que realmente necesitaba era mi Nazar, un pendienteque se parecía a un ojo azul. Habia sido un regalo de mi madre, que asu vez habia sido un regalo de mi padre. Siempre lo llevaba alrededor demi cuello. 26
  27. 27. Nuestro tren hacia Moscú salió tarde en la mañana, cogeríamosentonces un tren atravesaría todo Siberia. Quería descansarcompletamente y estar lista para todo. Una vez en mi pijama, meacurruque bajo el pesado edredón de la cama y espere a que el sueñoviniera pronto. En cambio, mi mente giraba en torno a todas las cosasque habían pasado recientemente. La situación de Sydney era un giroextraño pro uno que podría manejar. Mientras nos aferráramos altransporte público, ella no podría llevarme a las garras de susmisteriosos superiores. Y de lo que habia dicho sobre nuestro tiempo deviaje, esto de hecho solo tomaría un par de días o hasta llegar al pueblo.Dos días parecían extremadamente largos y extremadamente cortos.Eso significaba que podría muy bien estar enfrentándome con Dimitrien unos pocos días…y luego que? Podría hacerlo? Me atrevería amatarlo? Y aun si decidiera hacerlo, realmente tendría la habilidad paradominarlo? Las mismas preguntas que habia estado preguntándomedurante las dos últimas semanas siguieron torturándome una y otravez. Dimitri me habia enseñado todo lo que sabía, y con mejores reflejosStrigoi, el sería verdaderamente el dios que siempre habia bromeadodiciendo que era. La muerte era una posibilidad muy real para mí.Pero preocuparme no era útil justo ahora y, mirando el reloj en lahabitación, descubrí que habia estado despierta durante casi una hora.Eso no era bueno. Necesitaba estar en condiciones óptimas. Así quehice algo que sabía que no debería hacer, pero que siempre funcionabapara mantener fuera de mi mente mis preocupaciones - en gran parteporque implicaba encontrarme en la mente de alguien más.Deslizarme dentro de la cabeza de Lissa requería solo una pequeñacantidad de concentración de mi parte. No sabía si podía hacerlocuando estabas lejos, pero habia descubierto que el proceso no eranada diferente que si estuviera justamente parada a su lado.Era tarde en la mañana de vuelta en Montana, y Lissa no tenia claseshoy ya que era sábado. Durante mi tiempo libre, hay trabajado muydura para poner paredes mentales entre nosotras, casi bloqueándola aella y a sus sentimientos completamente. Ahora, dentro de ella, todas labarreras estaña abajo, y sus emociones me golpearon como una olagigante. Estaba enojada, realmente enojada.“Por qué ella cree que puede solo chasquear sus dedos y hacerme ir acualquier lugar que quiera, a cualquier momento que quiera?” gruñoLissa.“Porque es la reina. Y porque tu hiciste un pacto con el diablo.”Lissa y su novio, Christian, estaban holgazaneando en ático de lacapilla de la escuela. Tan pronto reconocí el entorno, casi salto fuera de 27
  28. 28. su cabeza, los dos habían tenido demasiados encuentros “amorosos”aquí, y no quería quedarme si la ropa salía volando de repente.Afortunadamente – o quizás no – sus sentimientos molestos me dijeronque no habría sexo hoy, no con su mal humor.Era bastante irónico, realmente. Sus papeles se invirtieron, Lissa era laúnica furiosa mientras que Cristian permanecía sereno y tranquilo,intentando parecer tranquilo por ella. Se sentó en el suelo, apoyándosecontra la pared, mientras ella se sentaba en frente de el, sus piernasseparadas y sus brazos rodeándola. Ella apoyo su cabeza en su pecho ysuspiro.“Durante las últimas semanas, he hecho todo lo que me ha pedido!‘Vasilisa, por favor muéstrale a estos estúpidos miembros de la realezatodo el campus’ ‘Vasilisa, por favor, sube a un avión por este fin desemana para que pueda presentarte algunos aburridos funcionariosaquí en la corte’ ‘Vasilisa, por favor, se voluntaria alguna vez con losestudiantes más jóvenes. Se ve bien.’” A pesar de la frustración deLissa, no podía dejar de sentir un poco de diversión, imitaba la voz de laReina Tatiana perfectamente.“Hubieras hecho eso ultimo gustosamente,” señalo Cristian.“Si….el punto es serlo gustosamente. Odio su intento de imponer todoen mi vida últimamente.”Cristian se inclino y beso su mejilla, “Como dije, hiciste un trato con eldiablo. Eres su consentida ahora, quiere asegurarse de que la estáshaciendo quedar bien.”Lissa frunció el ceño. Aunque los Moroi vivieran dentro de países –humanos y estaban sujetos a aquellos gobiernos, ellos también erangobernados por un rey o una reina que venían de una de las docefamilias reales Moroi. La Reina Tatiana – una Ivashkov – era la actualgobernante, y habia tomado un particular interés en Lissa como elúltimo miembro viviente de la familia Dragomir. Como tal, Tatianahabia un trato con Lissa, si Lissa vivía en la corte después de graduarsede St. Vladimir, la reina se encargaría para que ella asistiera a launiversidad de Lehigh en Pensilvania. Lissa era un total celebrito ypensaba que vivir en la casa de Tatiana valdría la pena para asistir auna semi – grande, y prestigiosa universidad, a diferencia de lasdiminutas a las cuales generalmente iban los Moroi (por motivos deseguridad)Mientras lissa averiguaba, sin embargo, las ataduras conectadas a esetrato ya estaban en marcha ahora.“Simplemente me siento y lo acepto,” dijo lissa. “simplemente sonrió ydigo ‘si, su majestad, lo que usted quiera, su majestad’” 28
  29. 29. “Entonces dile que el trato se acaba, tendrás dieciocho en un par demeses. De la realeza o no, no estás bajo ninguna obligación. No lanecesitas para ir a una gran escuela. Solo nos iremos, tu yo. Iremos acualquier universidad que desees. O no vamos a la universidad.Podemos escaparnos a parís o algo así y trabajar en un pequeño café. Ovender arte chiveado en las calles.”Esto realmente hizo reír a lissa, y se acurruco más cerca de Cristian.“Bien, puedo imaginarte totalmente teniendo paciencia para esperar a lagente. Serias despedido en tu primer día. Parece que la única maneraen que sobreviviremos es si voy a la universidad y sostenernos.”“Hay otras maneras de llegar a la universidad, sebes?”“Si, pero ninguna son tan buenas,” dijo melancólicamente. “No es fácil,al menos. Esta es la única manera. Solo poder tener todo esto yenfrentarme a ella un poco. Rose lo haría.”“Rose se hubiera hecho arrestar por traición la primera vez que Tatianale pidió que hiciera algo.”Lissa sonrió tristemente. “Si. Ella lo habría hecho.” La sonrisa seconvirtió en un suspiro. “La extraño tanto.”Cristian la beso de nuevo. “Lo sé.” Esta era una conversación familiarpara ellos. Una que nunca envejecía porque los sentimientos de lissapara mí nunca se desvanecían.“Ella está bien, lo sabes. Dondequiera que este, está bien.”Lissa miro fijamente en la oscuridad del ático. La única luz venia deuna ventana – de vidrio que hacía parecer al lugar entero como unmundo de fantasía. El espacio habia sido limpiado recientemente – porDimitri y yo, realmente. Habia sido solo hace un par de mese, pro ya elpolvo y las cojas se acumulaban una vez más. El sacerdote de aquí eraun tipo agradable pero un coleccionista de basura. Lissa no noto nadade esto, sin embargo, sus pensamientos estaban demasiados centradosen mi.“Eso espero. Desearía tener idea – alguna idea – de donde está. Sigopensando que si algo le pasara, si ella-” lissa no pudo terminar lo quepensaba. “Bueno, que si lo sé de alguna manera, que lo sentiría. Quierodecir, se que el lazo es en una – dirección….eso nunca ha cambiado.Pero tendría que saber si algo le pasara a ella, verdad?”“No lo sé”, dijo Christian. “Tal vez. Tal vez no.”Cualquier otro chico habría dicho algo más dulce y reconfortante, 29
  30. 30. convenciéndola que sí, que por supuesto ella lo sabría. Pero eso eraparte de la naturaleza de Christian el ser brutalmente honesto. A Lissale gustaba eso de él. Así que yo también. No siempre lo hacia un amigoagradable, pero al menos ya sabías que él no te contaba tonterías.Ella suspiró de nuevo. "Adrian dice que está bien. El visita sus sueños.Daría cualquier cosa para poder hacer eso. Mi curación está mejorandoy tengo la cosa del aura controlada. Pero no los sueños todavía”.Saber que Lissa me extrañaba dolía casi más que si ella me hubieracompletamente olvidado. Nunca hubiera querido hacerle daño. Inclusocuando estuve resentida con ella por sentir como si ella estuvieracontrolando mi vida. La amaba como a una hermana y no podríasoportar la idea de su sufrimiento ahora por mí culpa ¿Cómo habíanllegado las cosas tan mal entre nosotras?Ella y Christian continuaron sentados allí en cómodo silencio,aprovechando la fuerza y el amor uno del otro. Tenían lo que Dimitri yyo habíamos tenido, un sentido de unidad y familiaridad que a menudono eran necesarias las palabras. Él pasó sus dedos por su cabello, yaunque no pudiera verlo tan bien a través de sus propios ojos, podríaimaginarme la manera en que el cabello pálido brillaba a la luz del arcoiris de las batanas de vidrio. El removió varios mechones largos detrásde su oreja y después inclino su cabeza hacia atrás, llevando sus labiosa los suyos. El beso comenzó ligero y dulce y luego lentamente seintensificó, el calor extendiéndose de su boca a la suya.Uh-oh, pensé. Podría ser el momento para salir después de todo. Peroella lo terminó antes de que yo tuviera que hacerlo.“es el momento”, dijo ella lamentándose. “Tenemos que irnos.”La mirada en los ojos azules – cristalinos de Christian, dijo lo contrario."Tal vez este es el momento perfecto para enfrentarte a la reina. Solodeberías quedarte aquí – sería una gran manera de construir carácter”.Lissa le dio un ligero codazo y luego le planto un beso en su frenteantes de levantarse.“Eso no es porque quieres que me quede, así que ni siquiera intentesjugar conmigo.”Salieron de la capilla, y Christian murmuró algo sobre querer hacer algomás que jugar, eso le valió otro codazo. Se dirigían hacia el edificio deadministración, que estaba en el corazón del campus de la escuelasuperior. Aparte de las primeras señales de la primavera, todo parecíaigual cuando me habia marchado – al menos desde el exterior. Losedificios de piedra permanecían grandes e imponentes. Los árboles altosy antiguos continuaban vigilantes. Sin embargo, dentro de los 30
  31. 31. corazones de los trabajadores y estudiantes, las cosas habíancambiado. Todo el mundo lleva cicatrices del ataque. Muchas denuestras personas habían sido asesinadas, y mientras que las clases sepusieran en marcha de nuevo, todos todavía sufrían.Lissa y Christian llegaron a su destino: el edificio de administración.Ella no sabía la razón de su llamado, sólo que Tatiana había queridoque conociera algún miembro de la realeza que habia llegado a laAcademia.Considerando a cuántas personas Tatiana siempre la obligaba aconocer últimamente, Lissa no pensó demasiado en ello. Ella yChristian entraron en la oficina principal donde encontraron a laDirectora Kirova sentada y charlando con un Moroi ya de edad y unachica de nuestra edad.“¡Ah, señorita Dragomir. Ahí está.”Había estado en problemas con Kirova mientras había sido unaestudiante, aún así, viéndola ahora me hace algo nostálgica.Obteniendo una suspensión por iniciar una pelea en clase parecíamundos mejor que penando atravesando Siberia para encontrar aDimitri. Kirova tenía la misma apariencia a pájaro que siempre habíatenido, las mismas gafas balanceándose el final de su nariz. El hombrey la chica se pararon, y Kirova gesticulo hacia ellos.-Éste es Eugene Lazar y su hija Avery.- Kirova se volvió hacia Lissa -Estos son Vasilissa Dragomir y Christian Ozera.-Un poco justa apresurándose, fue entonces. Lazar era un nombre de lanobleza, pero eso no era sorpresivo ya que Tania había iniciado éstareunión. El Seños Lazar dio a Lissa una amplia sonrisa al tiempo quetomaba su mano. Él parecía un poco sorprendido por conocer aChristian, pero la sonrisa permaneció. Por supuesto, esa clase dereacción para Christian no era tan inusual.Las dos maneras para convertirse en Strogoi eran por elección o a lafuerza. Un Strigoi podía convertir otra persona humana, Moroi oDhampir, bebiendo su sangre y después alimentándolo con sangreStrigoi. Eso fue lo que había pasado con Dimitri. La otra manera deconvertirse era únicamente para Morois--- y esa era hecha por elección.Morois que intencionalmente elegían matar una persona mientrasbebían su sangre, también se convertían en Strigoi. Usualmente losStrigoi solamente bebían pequeñas, no letales cantidades de humanosdispuestos. Sin embargo, ¿tomar demasiada que destruya la fuerza vitalde otro? Bueno, eso cambiaba Morois al lado obscuro, llevándose sumagia elemental y transformándolos en un retorcido no muerto.Eso era exactamente lo que los padres de Christian habían hecho. Elloshabían, voluntariamente, matado y se habían convertido en Strigoi para 31
  32. 32. conseguir vida eterna. Christian nunca había mostrado ningún deseode convertirse en Strigoi, pero todo el mundo actuaban como siestuviera a punto de hacerlo también. (Admitiéndolo, su actitudmordaz, no siempre ayudaba) Mucha de su familia cercana (aún siendode la realeza) había sido injustamente rechazada también. Él y yohabíamos hecho equipo para patear una buena cantidad de traserosStrigoi durante el ataque, sin embarga, ni una palabra de eso ibacirculando por los alrededores y mejorando su reputación.Kirova nunca fue alguien que desperdiciara tiempo con formalidades,entonces ella fue directo al punto. -El señor Lazar será el nuevo directoraquí.-Lissa aún le había estado sonriendo amablemente, pero su cabeza deinmediato tiró hacia Kirova.-¿Qué?--Yo voy a dimitir el cargo- explico Kirova- voz plana y lo suficientementecarente de emoción como para competir con cualquier guardián –Decualquier modo, aún estaré sirviendo a la escuela como profesora-- Usted va a enseñar- Christian preguntó incrédulo.Ella le dirigió una seca mirada.-Si señor Ozera. Eso fue para lo queoriginalmente había venido a la escuela. Estoy segura, si trato losuficientemente duro, podré recordar como hacerlo--Pero ¿por qué?- pregunto Lissa. –Usted hace un trabajo genial.-Eso era más o menos verdad. A pesar de mis diferencias con Kirova(usualmente, acerca ce mi rompiendo las reglas) Yo aún tenía unsaludable respeto hacia ella. Lissa lo tenía también.-Es algo en lo que yo he estado pensando en regresar por algún tiempo-explico Kirova.- Ahora parece parece un buen momento como cualquierotro, y el seños Lazar es un administrador muy capaz-Lissa era muy buena leyendo gente. Creo que eso era parte de losefectos secundarios del espíritu, aunado a como el espíritu hacia a sususuarios muy, muy carismáticos. Lissa pensaba que Kirova estabamintiendo, y yo también. Si yo hubiera sido capáz de leer la mente deChristian, mi supusición hubiera sido que se sentía igual. El ataque ala Academia había puesto a mucha gente en pánico, la realeza enparticular, incluso pensar que el problema que había dado lugar a queel ataque había sido arreglado desde hacía tiempo. Yo estabasuponiendo que la mano de Tatiana estaba en trabajo aquí, forzando aKirova a dar un moverse y teniendo un noble tomando su lugar,haciendo, así, sentirse mejor a otros nobles. 32
  33. 33. Lissa no dejó mostrar sus pensamientos, y ella se volvió al seños Lazar.–Bueno, es realmente un placer conocerlo. Yo estoy segura que hará untrabajo genial. Déjeme saber si hay algo que pueda hacer por usted”.Ella estaba interpretando el papel de la “apropiada princesa”perfectamente. Ser amable y dulce era uno de sus muchos talentos.De hecho- dijo Lazar, -Lo hay.- Él tenía una profunda y en pleno auge,del tipo que llena una habitación. Gesticulo hacia su hija. –Yo mepreguntaba si usted podría mostrarle los alrededores a Avery y ayudarlea encontrar su camino aquí. Ella se graduó el año pasado pero estaráasistiéndome en mis deberes. Estoy seguro de que ella hace bastanteque no pasa tiempo con gente de su edad, de cualquier modo-Avery sonrió, y por primera vez, Lissa realmente le puso atención. Averyera hermosa, impresionante. Lissa era hermosa también, entre esemaravilloso cabello y los ojos verde jade que venía de familia. Yopensaba que era mil veces más bonita que Avery, pero a lado de la chicamayor, Lissa se sentía algo plana. Avery era alta y delgada como lamayoría de los Morois pero tenía algunas curvas sexys atravesándola.Ese tipo de pecho, como el mío, era codiciado entre los Morois, y sularga cabellera marrón y griazules (grises y azules) ojos completaban elpaquete.-Yo te prometo no ser mucho una molestia- dijo Avery. –Y si tú quieres,te daré algunos consejos sobre la vida de la Corte. Escuche que teestarás moviendo por ahí-Instantáneamente las defensas de Lissa subierón. Ella se dio cuentaque estaba pasando. Tania no solamente había expulsado a Kirova, ellahabía enviado un cuidador para Lissa, un hermoso, perfectocompañero, quien podía espiar a Lissa y tratar de enfocarla a losestándares de Tania. Las palabras de lisa fuerón perfectamente amablescuando habló, pero ahí había una ventaja definitiva en lo helado de suvoz.-Eso sería grandioso- ella dijo – Estoy bastante ocupada últimamente,pero podemos tratar de hacer tiempo.-Ni el padre de Avery, ni Kirova parecieron darse cuenta de lo implícitoen el subtexto, pero algo brilló en los ojos de Avery que dijo a Lissa queel mensaje había sido captado.-Gracias- dijo Avery . A menos que me estuviera equivocada, ahí estabaalguna legítima herida en su rostro. –Estoy segura que se nos ocurriráalgo--Bien, bien.- dijo el seños Lazar, totalmente desentendido del drama de 33
  34. 34. chicas. -¿Quizá podrías mostrarle a Avery el alojamiento para invitados?Ella se quedará en el ala este--Seguro- dijo Lissa, deseando poder hacer solamente eso.Ella, Christian y Avery comenzaron a irse, pero justo entonces, doschicos entraron en la habitación. Uno era Moroi, un poco más joven quenosotros, y el otro era un Dhampir en sus veintes, un guardián, por loque parecía de rasgos fuertes y serios.-Ah!, aquí están- dijo el seños Lazar, haciendo señas a ambos chicospara que entrarán. Él descanso su mano en el hombro del chico –Éstees mi hijo Reed. Es un junior y estará asistiendo a clases aquí. Estamuy emocionado sobre eso.-De hecho, Reed se veía extremadamente des-emocionado (carente deemoción). Él era, por mucho, el chico más osco que yo nunca habíavisto. Si yo alguna vez necesitará interpretar el papel de un adolescentedescontento. Yo podría haber aprendido todo lo que se debía al respectode Reed Lazar. Él tenía los mismas lindas características de Avery, peroestuvieron marcadas por una mueca que parecía permanentementeunida a su cara. El seños Lazar presento a los otros a Reed. La únicarespuesta de Reed fue un gutural, -Hey.--Y éste es Simon, el guardián de Avery.- continuo el señor Lazar. –Porsupuesto, mientras estemos en el campo él no necesita estar con ellatodo el tiempo. Ustedes saben cómo es esto, aún así, estoy seguro quelo verán alrededor.-Espero que no. El no parecía completamente desagradable como Reed,pero él tenía ciertamente una naturaleza austera, que parecía extremo,incluso entre los guardias.De pronto, sentía algo de lástima por Avery. Si esta era su únicacompañía, hubiera querido ser amiga de alguien como Lissa; bastantemal Lissa, como sea, le dejo claro que ella no quería ser parte de losregímenes de Tatiana.Con un poco de conversación, ella y Christian escoltaron a Avery alalojamiento de invitados y le señalarón con prontitud a la izquierda.Normalmente , Lissa se habría quedado para ayudar a Avery a istalarse,y le hubiera ofrecido comer con ella más tarde. No esta vez. No consegundas intenciones en marcha.Regrese a mi propio cuerpo, de regreso al hotel. Yo sabía, no me deberíapreocupar por la vida académica de cualquier forma e incluso deberíasentirme mal por Avery. Aun así, permaneciendo ahí y mirando dentrode la obscuridad, yo no podía ayudar pero, tome la petulante (y sí, muy 34
  35. 35. egoísta) satisfacción, saliendo de éste encuentro de que......Lissa no quería salir a encontrar una nueva mejor amiga en algúntiempo cercano. 35
  36. 36. CAPITULO 4EN CUALQUIER OTRO MOMENTO en mi vida, yo habría amadoexplorar Moscú. Sydney había planeado nuestro viaje de una maneraque para cuando nuestro tren llegara allí, nosotras teníamos unaspocas horas antes de tener que abordar el siguiente a Siberia. Esto nosdio algo de tiempo para dar un paseo y agarrar comida, aunque ellaquería asegurarse que nosotras estuviéramos seguras dentro de laestación antes de que estuviera muy oscuro afuera. A pesar de misreclamos arrogantes y mis marcas molinja, ella no queria tomar ningunriesgo.No hacia ninguna diferencia para mi como pasábamos nuestro tiempo.Mientras me estuviera acercando a Dimitri, eso era todo lo queimportaba. Así que Sydney y yo caminamos sin rumbo, estando en lamira y hablando poco. Yo nunca había estado en Moscu. Era unaciudad hermosa, prospera y llena de gente y comercio. Yo podría haberpasado días ahí solo comprando y probando los restaurantes. Lugaresde los que había oído toda mi vida—el Kremlin, Red Square, el teatroBolshoi —todos estaban en la punta de mis dedos. A pesar de lo coolque era todo, yo realmente trate de desconectarme de las vistas de laciudad y sonido después de un rato porque me recordaban. . . bueno, aDimitri.El solía hablarme sobre Rusia todo el tiempo y había jurado arriba yabajo que a mi me encantaría.“para ti, sería como un cuento de hadas,” el me dijo una vez. Fuedurante una práctica antes de la escuela tarde el último otoño, justoantes de la primera nevada. Había estado nublado, y el roció cubríatodo.“lo siento, camarada,” yo respondí, estirándome para atar mi cabello enuna cola de caballo. Dimitri siempre había amado mi cabello abajo,¿pero en una practica de combate? El cabello largo era un riesgo total.“Borg y música fuera de fecha no son parte de ningún final feliz que yohaya imaginado.”El me dio uno de sus raras, sonrisas fáciles, las del tipo que arrugan lasesquinas de sus ojos. “Borscht(*), no borg. Y yo he visto tu apetito. Siestuvieras suficientemente, hambrienta te lo comerías.”“¿asi que tener hambre es necesario para que este cuento de hadasfuncione?” no había nada que yo amara mas que tentar a Dimitri. 36
  37. 37. Bueno, aparte de besarlo.“estoy hablando sobre la tierra. Los edificios. Ve a una de las grandesciudades—no es como nada que tu hayas visto. Todo el mundo en losestados unidos tienden a construir lo mismo—siempre en grandes,bloques gruesos. Ellos hacen lo que es facil. Pero en Rusia, hay edificiosque son como piezas de arte. Ellos son arte—incluso muchos de losordinarios, edificios de todos los días. ¿Y lugares como el palacio deinvierno y la iglesia Troitsky en San Petersburgo? Esos te quitaran elaliento.”Su rostro resplandecía con la memoria de los sitios que había visto, esaalegría haciendo a sus rasgos ya guapos divinos. Yo creo que el podríahaber nombrado lugares de interés todo el día. Mi corazón se habíaquemado dentro de mi, solo de verlo. Y entonces, como siempre lo haciacuando me preocupaba ponerme cursi o sentimental, yo hacia unabroma para desviar la tención lejos y escondía mis emociones. Locambiaba a el a modo de negocios, y nos poníamos a trabajar.Ahora, caminando en las calles de la ciudad con Sydney, yo deseabatomar de vuelta esa broma y escuchar a Dimitri hablar mas sobre sutierra natal. Yo habría dado cualquier cosa por tener a Dimitri conmigoaquí, de la manera que el solía ser. El había tenido razón sobre losedificios. Seguro, la mayoría eran como copias de bloques de lo que seaque encontraras en los estados unidos. O en cualquier lado del mundo,pero algunas eran exquisitas—pintadas con colores brillantes,adornadas con sus raras aunque hermosas cúpulas en forma de decebolla. En ocasiones, de verdad parecía como algo de otro mundo. Ytodo el tiempo, yo seguía pensando que debería estar Dimitri aquí a milado, apuntando cosas y explicándomelas. Nosotros deberíamos estarteniendo un escape romántico. Dimitri y yo podíamos haber comido enun restaurante exótico y después ir a bailar en la noche. Yo podríahaber utilizado uno de los vestidos de diseñador que tuve que dejaratrás en el hotel de San Petersburgo. Así es como se suponía que debíaser. No se suponia que tenia que ser yo con un humano ceñudo.“¿irreal, huh? Como algo de una historia.”La voz de Sydney me sobresalto, y me di cuenta que nos habíamosparado delante de nuestra estación de tren. Había un numero de ellasen Moscu. Su eco en mi conversación con Dimitri envió escalofríos pormi columna—en gran parte porque tenía razón. La estación no tenía lascúpulas pero todavía lucia como algo salido de un libro de cuentos,como un cruce entre el Castillo de la cenicienta y la casa de pan dejengibre. Tenia un techo abovedado y torres en ambos extremos. Susparedes blancas estaban entremezcladas con parches de ladrillo de 37
  38. 38. color marrón y mosaico verde, casi haciéndolo parecer a rayas. En losestados unidos, algunos los podrían haber llamado chillones. Para mí,eran hermosos.Sentí que lagrimas empezaban a surgir de mis ojos mientras mepreguntaba lo que Dimitri habría dicho sobre este edificio. Elprobablemente lo habría amado igual como el amaba todo lo demás deaquí. Dándome cuenta que Sydney estaba esperando por unarespuesta, me trague de vuelta mi dolor y jugué a la adolecente frívola.“tal vez algo de una historia sobre una estación de tren.”Ella levanto una ceja, sorprendida ante mi indiferencia, pero no lacuestiono. ¿Quién podría decir? Quizás si mantenía el sarcasmo, ellaeventualmente se molestaría y me abandonaría. De alguna manera, yodudo que tuviera tanta suerte. Yo estaba muy segura que sus miedos asus superiores triunfaba sobre cualquier otro sentimiento en lo querespecta a mí.Nosotras tuvimos alojamiento de primera clase en el tren, lo que resultoser mucho mas pequeño de lo que yo esperaba. Había una combinaciónde cama/banco para sentarse en cada lado, una ventana, una TV altaen la pared. Se suponía que ayudaría a pasar el tiempo, pero yofrecuentemente tenía problemas siguiendo la televisión Rusa—nosolamente por el idioma pero también porque algunos de los programaseran francamente raros. Sin embargo, Sydney y yo tendremos nuestroespacio cada una, incluso si el cuarto era más acogedor de lo que noshubiera gustado.Los colores me recordaban mucho a los mismos patrones de fantasíaque había visto en la ciudad. Incluso el pasillo afuera de nuestra cabinaera de colores brillantes, con la alfombra de felpa en diseños rojos yamarillos y un corredor verde azulado y amarillo que por la mitad.Dentro de nuestro cuarto, los bancos estaban cubiertos con cojines conterciopelo de color rico naranja, y as cortinas combinaban en tonos deoro y melocotón, hechas de tela gruesa con un patrón de seda. Entretodo eso y la mesa adornada en el centro de a cabina era casi comoviajar en un mini-palacio.Era oscuro afuera en el momento que el tren dejo la estación. Poralguna razón, el trans-siberiano siempre dejaba Moscú en la noche. Noera tan tarde todavía, pero Sydney dijo que quería dormir, y yo noquería ponerla mas irritada de lo que ya estaba. Así que apagamos lasluces, a excepción de una pequeña lámpara de lectura junto a mi cama.Yo había comprado una revista en la estación del tren, y incluso si nopodía entender el lenguaje, las fotos de maquillaje y ropa trascendían 38
  39. 39. todas las barreras culturales. Pase las paginas tan silenciosamentecomo pude, admirando los tops y vestidos de verano y preguntandocuando—si alguna vez—yo podría empezar a preocuparme por esas cosas otravez.Yo no estaba cansada cuando me acosté, pero no obstante el sueño metomo. Yo estaba soñando con el esquí acuático cuando de pronto, lasolas y el sol alrededor de mi se disolvieron en un cuarto lleno deestantes y estantes de libros. Mesas con el estado de las computadorasalineaban la habitación, y había una calma que impregnaba el lugar.Era una biblioteca en la academia San Vladimir.Yo gruñí. “Oh, vamos. Hoy no.”“¿por qué hoy no? ¿Por qué no todos los dias?”Yo me voltee y me encontré mirando a la Hermosa cara de AdrianIvashkov. Adrian era un Moroi, el gran sobrino de la reina, y alguienque deje atrás en mi vida anterior cuando me fui en esta misión suicida.El tenia unos hermosos ojos verde Esmeralda que hacía a la mayoría delas chicas desmayarse, particularmente porque estaban emparejadoscon el pelo marrón de estilo desordenado. El también estaba comoenamorado de mi y la razón por la que yo tenia tanto dinero en esteviaje. Yo le hable dulcemente para sacárselo.“Tienes razon,” yo admiti. “supongo que debería estar agradecida quesolo te apareces una vez a la semana.”El me sonrió y se sentó atrás en una de las sillas de listones de madera.El era alto, como la mayoría de los Moroi, con músculos construidos singrasa. Los hombres Moroi nunca están demasiado abultados. “laausencia hace crecer el cariño, Rose. No quiero que me des porsentado.”“¿no supongo que vas a decirme donde estas?”“Nop.”Aparte de Lissa, Adrian era el único otro usador del espíritu conocido, yuno de sus talentos era la habilidad de aparecerse en mis sueños—frecuentemente sin ser invitado—y hablar conmigo. Yo lo tomaba comouna bendición que sus poderes nunca realmente le dejaban saberdonde yo estaba.“tu me matas, Rose,” el dijo melodramáticamente. “todos los días sonuna agonía sin ti. Vacios. Solos. Yo languidezco por ti, preguntándomesi tu siquiera todavía estas viva.” 39
  40. 40. El hablo en una manera exagerada, como tonta manera que eracaracterística de él. Adrian raramente se tomaba las cosas en serio ysiempre tenía una ventaja impertinente. Espíritu también tenía unatendencia de hacer a las personas inestables, y mientras el lo combatía,el no estaba inafectado. Por debajo de ese melodrama, sin embargo, yopercibía un núcleo de verdad. No importaba que apariencia tan apagadael diera, el realmente se preocupaba por mí.Yo cruce mis brazos. “bueno, yo todavía estoy viva, claramente. Así quesupongo que me puedes dejar irme otra vez a dormir.”“¿cuántas veces te lo he dicho? Tu estas dormida.”“y sin embargo inexplicablemente me siento cansada hablando contigo.”Esto lo hizo reír. “Oh, yo de verdad te extraño.” Esa sonrisadesapareció. “ella también te extraña.”Yo me puse rígida. Ella. Él ni siquiera necesitaba decir su nombre. Nohabía dudas de quien era que estaba hablando.Lissa.Incluso decir su nombre en mi mente causaba dolor, particularmentedespués de haberla visto anoche. Elegir entre Lissa y Dimitri había sidola decisión mas difícil de mi vida, y el tiempo pasando no la ha hechomas fácil. Yo lo pude haber elegido a el, pero estar lejos de ella era comocortarme un brazo, particularmente el lazo aseguraba que nuncaestuviéramos de verdad apartadas.Adrian me lanzo una Mirada sagaz, como si pudiera adivinar mispensamientos. “¿vas a verla?”“No,” yo dije, rehusándome al conocimiento que acabo de verla anoche.Deja que piense que de verdad estoy libre de todo eso. “esa ya no es mivida.”“Claro. Tu vida es toda sobre misiones asesinas.”“tu no entenderias nada que no fuera beber, fumar, o ser mujeriego.”El sacudió su cabeza. “tu eres la única que quiero, Rose.”desafortunamene, yo creo en el. Seria mas fácil para ambos si el 40
  41. 41. pudiera encontrar a alguien mas. “buena, tu puedes seguir sintiendoteasi, pero vas a tener que seguir esperando.”“¿Mucho mas?”El me preguntaba esto todo el tiempo, y cada vez, yo hacia hincapié encuanto tiempo seria y como el estaba perdiendo su tiempo. Pensando enla posible orientación de Sydney, yo dude esta noche. “No se.”La esperanza floreció en la cara de Adrian. “esa es la cosa masoptimista que me has dicho hasta ahora.”“no leas mucho en eso. No se puede ser un dia o un año. O nunca.”Su sonrisa picara volvió, y incluso yo tenia que admitir que era linda.“voy a tener la esperanza que sea un día.”Pensar en Sydney trajo una pregunta a mi mente. “Hey, ¿has oído de losalquimistas?”“claro,” el dijo.Típico. “Por supuesto que lo has hecho.”“¿Por qué? ¿Te encontraste con ellos?”“algo así.”“¿Qué hiciste?”“¿por qué piensas que hice algo?”El se rio. “los alquimistas solo aparecen cuando hay problemas, y tutraes problemas adonde quiera que vayas. Aunque, ten cuidado. Sonlocos religiosos.”“eso es un poco extremo,” yo dije. La fe de Sydney no parecía algo malo.“solo no dejes que te conviertan.” El me guiño un ojo. “me gustas siendolo siniestra que eres.”Yo empecé a decirle que Sydney probablemente pensaba que yo estabamás allá de la salvación, pero el termino el sueño, enviándome otra veza dormir. Excepto, que en vez de regresar a mis sueños, me desperté.Alrededor de mi, el tren tarareo reconfortantemente mientras acelerabapor el campo ruso. Mi lámpara de lectura todavía estaba prendida, suluz muy brillante para mis ojos adormilados. Yo me estire para apagarla 41

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