1Spirit Bound
2                    Agradecimientos El primer he importante agradecimiento por la traducción de este libros, se lo   debe...
3                          Capítulo 1                             Traducido por MontyHay una gran diferencia entre amenaza...
4A pesar de sus buenos deseos, no es una carta realmente inspiradora laarroje sobre la cama y salí de la habitación, inten...
5Podría entender su razonamiento. Incluso Dimitri había dicho que seríanuna pérdida de tiempo. Después de todo, me había i...
6En el campo se habría un circuito de obstáculos con truco y peligros.. Y deallí provenía el sonido estruendoso de los apl...
7sólo cabía en mi dedo meñique. No sentí nada en absoluto, una vez o tuvepuesto.Esto suele suceder con los encantos de cur...
8Y, por último, estaba el hecho de que significaría la liberación de nuestroenemigo mortal. Eso fue lo suficientemente dev...
9Algunos de los otros novatos llegaban a la puerta, con la esperanza deobtener una ventaja al mirar a los que iban delante...
10"¿Estás meditando?" Abrí los ojos, asombrada por la voz. ―¿Mamá? ¿Quéestás haciendo aquí? "Delante de mí estaba Janine H...
11Mientras yo lo miraba con asombro, mi madre se acercó a mi lado. "Estarácontento de que hayas llegado a tiempo", dijo. "...
12―Rose "Mi madre me dio un golpe de atención en el brazo y arrastré mimirada hacia ella." Tienes que tomarte esto en seri...
13                          Capítulo 2                     Traducido por Monty, EeMaria, Aurim                            ...
14No muy lejos detrás de nosotros, sabía que los guardianes en calidad deStrigoi se acercaban. Daniel salió, y yo lo seguí...
15"Estoy a punto de gritarte, e ignorarte." Dijo en voz más alta, en beneficiode los que vienen después de nosotros, excla...
16Eso me dejó la penosa tarea de persuadir a Daniel para subir. Le tomómucho tiempo, pero una vez más, su comportamiento n...
17"¿En serio? Me parecía. . . "fácil no era la palabra correcta." Fue unaneblina, eso es todo. "Mi madre me apretó la mano...
18Los invitados se sentaron en la parte posterior, y los guardianes veteranosse sentaron cerca de la parte delantera. Mis ...
19Habrían restado totalmente algo de la gloria del resto de mi actuación. Yosiempre lo había hecho bien en mis clases de c...
20Ahora no estaba tan segura. ¿Qué nueva forma iba a tomar mi vida? ¿Quédecidiría? ¿Y cómo podría llegar hasta Victor si e...
21Había tenido preocupaciones al principio de salir con Adrian, pero muchasde ellas habían desaparecido con el tiempo. Des...
22Cuando Dimitri me había mantenido cautiva en Siberia, adormeciéndomeen una maravillosa autocomplacencia con sus mordedur...
23-Pero eso no quiere decir que no voy a aceptar su "consejo" en serio. Micara es demasiado bonita para ponerla en riesgo....
24-Bueno, finalmente conseguiste una licencia para matar. Ya era horaMe di vuelta y me encontré los ojos divertidos de Chr...
25Escuché que uno de los guardianes decía que nunca había visto a nadiecomo tú, así que cuando Christian me preguntó si qu...
26 Dimitri se había convertido en un Strigoi en contra de su voluntad, encambio los Ozeras lo habían elegido a propósito p...
27Lissa tenía se salió de control cuando otro usuario espíritu llamado AveryLazar había buscado controlarla. Habíamos dete...
28Comencé a protestar y decirle lo estúpido que era, pero no tenía intenciónde quedarse para escuchar una conferencia que ...
29-Por supuesto. Y recuerdo lo ansioso que estabas por ayudarme cuando ami vestido se rompió la cremallera-Dios mío-dije-....
30Suspiré. Él parecía deleitarse en mi exasperación-Piensa en ello como un regalo de graduación. Estoy orgulloso de ti. To...
31-Oh, por el amor de Dios. Esto es increíble.-¿Por qué estás tan enfadada? Que ha pasado.-Porque me pusieron en una situa...
32-¿Dónde está ese lugar? -Pregunté, esperando que sonara suave. No sedejó engañar.-¿Por qué lo quieres saber?-¡Porque soy...
33-Ni siquiera yo no puedo decirte eso. Esa es la información que los tutoresmantienen vinculados, enterrado en su cuartel...
34                         Capítulo 3                         Traducido por Mel B y MontyLos próximos pares de días eran e...
35Había explorado los pasillos y rincones de mi dormitorio, pase por delantede mis aulas favoritas, e incluso visite la ca...
36Jill todavía era joven, y cuando ella se convirtiera en una adulta, ese día seconvertiría en una rompe corazones - algo ...
37-Gracias por tu ayuda, Rose. Fue genial conocerte.-Para mí también - afortunadamenteJill se había arrojado a mí con un a...
38Era lógico que los nuevos graduados visitaran la administración de losguardianes centrales, pero se me ocurrió que había...
39-Vamos, que hemos estado saliendo un par de meses. Reunión de padreses parte del ritual de citas. He conocido a tu madre...
40La única esperanza que brillaba era que yo tenía la impresión de que meestaba haciendo alguna broma sobre que su tía pas...
41-No puedo creer que hayas usado la palabra inteligencia. Esto realmentese está convirtiendo en una película de espionaje...
42-¿Crees que alguien podía dejar a Rose hacer lo que quiere?- preguntóLissa con una sonrisa. Ella estaba tratando de evit...
43-¿Me puedes meter dentro?- Le pregunté. -Tú eres amiga de algunos de losguardianes aquí... Y tu padre tiene acceso a un ...
44-Tienen habitaciones de almacenamiento masivo, escondido en uno de lossótanos. Archivos y archivos. Aún bajo llave, pero...
45-Hey, Christian,- le dije alegremente. -¿Cómo te va?-Sus ojos estaban puestos en Lissa, y le tomó un momento paraarrastr...
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  1. 1. 1Spirit Bound
  2. 2. 2 Agradecimientos El primer he importante agradecimiento por la traducción de este libros, se lo debemos a Pau Bascur, por facilitarnos el libro en Inglés. Entre al Staff detraductoras y correctoras a EeMaría, por su constante motivación y esmero por la realización de este proyecto. A cada una de las chicas por dedicarles tiempo, al mejor trabajo que los lectores podemos hacer, poder ofrecerles la traducción de un libro tan esperado. Y sobre todo a ustedes! Que nos siguen, leen y apoyan, a pesar de todo. Mil Gracias!!! Es por ustedes este trabajo de traducción.
  3. 3. 3 Capítulo 1 Traducido por MontyHay una gran diferencia entre amenazas de muerte y cartas de amor -incluso si la persona que escribe las amenazas de muerte todavía reclamaque realmente te quiere. Por supuesto, teniendo en cuenta que una veztrate de matar a alguien que amé, tal vez yo no tenga derecho a juzgar.La carta de hoy había sido perfectamente sincronizada, no es que esperaramenos, la había leído cuatro veces hasta ahora, y aunque se estabahaciendo tarde, no pude evitar leerla por quinta vez.Mi querida Rose,Uno de los pocos defectos de ser despertado es que ya no necesitan dormir,por lo que tampoco sueñas... Es una lástima, porque si pudiera soñar, seque soñaría contigo... Soñaría con tu el olor y cómo tu pelo negro se sientecomo seda entre los dedos. Soñaría con la suavidad de tu piel y la fiereza detus labios cuando nos besamos.Sin sueños, tengo que conformarme con mi propia imaginación - que es casitan buena. Me imagino todas esas cosas a la perfección, así como la formaen que será cuando me tome tu vida de este mundo. . Es algo que lamentotener que hacer, pero he tomado una decisión inevitable. Tu negativa aunirte a mí en la vida eterna y el amor no me deja ningún otro curso deacción, y no puedo permitir que alguien tan peligroso como tu este viva.Además, aunque sea en contra de tu voluntad, ahora tienes tantos enemigosentre los Strigoi que no pasaría mucho tiempo antes de que uno de ellos tematarían… Si debes morir, será por mi mano.. De nadie más.Sin embargo, te deseo lo mejor y suerte para tus pruebas de hoy --- no esque la necesites.. Si estás son las que realmente creo --- y no tengo ningunaduda de que lo son --será una pérdida de tiempo para todos.. Eres la mejordel grupo, y esta noche llevaras tu marca de promesa. Por supuesto, esosignifica que todo será mucho más que un desafío cuando nos reunamos denuevo --- definitivamente lo voy a disfrutar.Y nos reuniremos de nuevo. Con la graduación, serás expulsada de laAcademia, y una vez que estés fuera de sus muros. No habrá lugar en estemundo donde puedas esconderte de mí. Lo estoy viendo.Con Amor, Dimitri
  4. 4. 4A pesar de sus buenos deseos, no es una carta realmente inspiradora laarroje sobre la cama y salí de la habitación, intentando no dejar que meafectara. ―No hay lugar en este mundo donde puedas esconderte de mí.‖ .No lo dudaba. Sabía que Dimitri tenía espías. Desde que se convirtió en unvampiro malo, muerto viviente, también se había convertido en unaespecie de líder entre ellos - algo que me ayudó en mi huida cuando matóa su antigua jefa. Yo sospechaba que una gran parte de sus espías eranhumanos, mirándome através de las fronteras de la escuela, ya que unStrigoi no podría quedase veinticuatro horas allí plantados. Los sereshumanos pueden, y me he enterado recientemente de que muchos de losseres humanos estaban dispuestos a servir a la Strigoi a cambio de lapromesa de convertirse en un no de ellos algún día. Los seres humanosconsideran que la vida eterna merece la pena así sea corrompiendo susalmas y matando a otros para sobrevivir. . Los seres humanos me ponenenferma."Parece que estás listo para enfrentarte a un ejército".Salí de mis pensamientos oscuros. . Estaba tan obsesionada con Dimitri ysu carta, que había estado caminando por el campus, ajena al mundo, yno me había dado cuenta de mi mejor amiga, Lissa, me había alcanzado,una sonrisa burlona se dibujaba en su rostro. Que pillara por sorpresa fueuna rara, porque compartimos un lazo psíquico, que siempre me mantuvoal tanto de su presencia y sentimientos. Tenía que estar muy distraídapara no reparar en ella, y si alguna vez hubo una distracción, esa era queel hombre que yo amaba quería matarme.Lissa me dio lo que ella esperaba que fuera una sonrisa convincente. Ellasabía lo que había ocurrido con Dimitri, mi ex profesor convertido enamante se había convertido en Strogi y ahora esperaba matarme despuésde que yo había intentado matarlo a él- sin lograrlo. Sin embargo a miamiga no sabía de las cartas que recibía de él cada semana, estas lapreocuparían, y ella ya tenía suficiente para hacer frente en su vida sin míacosador no-muertos como para agregar esto a su lista.― Como que estoy frente a un ejército", señalé. Era tarde, pero a finales deverano todavía brillaba el sol en el cielo de Montana, bañándonos en unaluz dorada mientras caminábamos. Esto me encantó, pero un Moroi -vampiro pacifico que no vive eternamente - como Lissa, tiende a debilitarsecon el sol y finalmente suele ser incómodo para ella.Ella se rió y se echó el pelo platino sobre un hombro. El sol iluminaba sucolor pálido dándola un brillo angelical. "Supongo que sí. . No creí que todoesto realmente te preocupara‖.
  5. 5. 5Podría entender su razonamiento. Incluso Dimitri había dicho que seríanuna pérdida de tiempo. Después de todo, me había ido a Rusia y luchadocontra Strigoi reales --- matando a varios de ellos por mi cuenta. Tal vez nodebería haber tenido miedo, pero toda la parafernalia y toda la gente derepente presionadme. Aumento mi ritmo cardíaco. ¿Qué pasa si no puedehacerlo? ¿Qué pasa si no era tan buena como yo pensaba que era? Losprofesores a los que me enfrentaría serían un reto para mí, ellos no eranStrigoi, pero fueron entrenados y llevaban luchando mucho más tiempoque yo. La arrogancia podría meterme en un montón de problemas, y sino, estaría haciendo frente a todas las personas que se preocupaba por mí.Toda la gente que había puesto tanta fe en mí.Otra cosa que también me preocupa."Estoy preocupado acerca de cómo estas marcas afectará mi futuro", ledije. Esa era la verdad. Los ensayos eran el examen final de un tutornovato como yo. Pasando a garantizar que podría graduarse en laAcademia de San Vladimir y tomar mi lugar con verdaderos guardianes ydefender a mi Moroi asignado.A través de nuestro vínculo, sentí la compasión de Lissa --- y supreocupación propia. "Alberta cree que hay una buena probabilidad de quepodamos estar juntas --- que vas a ser mi tutor".Me hizo una mueca. "Creo que Alberta lo estaba diciendo paramantenerme en la escuela." La abandone para cazar a Dimitri hace unosmeses y luego regrese - algo que no se veía bien en mi expedienteacadémico. También estaba el hecho de que la pequeña reina Moroi,Tatiana, me odiaba y, probablemente, trataría de influir en la manera dellevar mi tarea e incluso de que no la realizara- pero esa era otra historia. ."Creo que Alberta sabe que tendría que poner a la mitad de los tutores delmundo a intentar eliminarme antes de que dejara de protegerte. Y aun así,las probabilidades serían bastante pequeñas. "Delante de nosotras, el murmullo de la gente se hizo más fuerte. Uno delos muchos campos de la escuela destinados a las clases de gimnasia sehabía transformado en un estadio deportivo al estilo de la época romana ysus gladiadores. Las gradas se habían remodelado, ampliándose desdesimples asientos de madera a bancos lujosamente acolchado. Multitud debanderines rodeaban el campo, sus colores brillantes azotando el vientoeran visibles desde nuestra posición. No lo podía ver todavía, pero sabíaque habría algún tipo de cuartel construido cerca de la entrada del estadiopara que los principiantes esperaran.
  6. 6. 6En el campo se habría un circuito de obstáculos con truco y peligros.. Y deallí provenía el sonido estruendoso de los aplausos, muchos ya estaban allípara presenciar el evento."No nos rendiremos", dijo Lissa con firmeza. A través del vínculo, yo sabíaque lo decía en serio..Eso era una de las cosas fantásticas de Lissa --- sufe inquebrantable y el optimismo de que hacía que viera las más horriblespruebas como algo fácil de superar. Era un gran contraste con mi cinismoreciente. "Y yo tengo algo que podría ayudarle hoy."Ella se detuvo y busco en el bolsillo de sus vaqueros, saco un anillo deplata con piedras pequeñas diseminadas que parecían diamantes. Yo nonecesitaba ninguna explicación `para entender lo que estaba ofreciéndome.―¡Oh, Liss ... no sé. Yo no quiero, um, una ventaja desleal‖.Lissa echo los ojos hacia tras. "Ese no es el problema, y tú lo sabes. Éstapermitido, te lo juro".El anillo que ella me ofreció estaba encantado, con una fusión de laextraña magia que ella ejercía. . Todos los Moroi tenía el control de uno delos cinco elementos: tierra, aire, agua, fuego, o espíritu. ―El Espíritu‖ era elmás raro - tan raro que había sido olvidado durante siglos. Hasta que,Lissa y algunos otros descubrieron que había surgido en ellos. . Adiferencia de los demás elementos, que son más de naturaleza física, elespíritu estaba vinculado a la mente y todo tipo de fenómenos psíquicos.Hacer encantos con el espíritu era algo con lo que Lissa apenas habíacomenzado a experimentar --- y ella no era muy buena en eso. Suespecialidad con espíritu era el poder de curación, así que ella seguíaintentando hacer hechizos de sanación. El último había sido un brazaleteque quemó el brazo."Este funciona. No es muy poderoso, pero te ayudan a mantener laoscuridad a raya durante la prueba. "Todos los dones espirituales llevaban un precio: una oscuridad quefinalmente acababa en locura. . La oscuridad que a veces se filtraba en mía través de nuestra conexión. Lissa y yo habíamos descubierto que conencantos y su curación, se podía combatir. Esto era algo que tampocoteníamos dominado aun.Le di una leve sonrisa, movida por su preocupación, y acepte el anillo. Nome quemo la mano, cosa que tomé como una señal prometedora. Erapequeño --- Lissa tienden a trabajar pedacitos de plata que encuentra --- y
  7. 7. 7sólo cabía en mi dedo meñique. No sentí nada en absoluto, una vez o tuvepuesto.Esto suele suceder con los encantos de curación. O podría significar que elanillo era totalmente ineficaz. . De cualquier manera, ningún no sufríningún daño.. "Gracias", dije. Sentí la alegría que provenía de ella a través de nuestrovinculo, y seguimos caminando.Levante la mano frente a de mí, admirando la forma en que las piedrasverdes brillaban. No era una buena idea llevar una gran joya en la clase desuplicios físicos a los que tenía que enfrentarme, pero tendría guantespara cubrirla. "Es difícil de creer que después de esto, vamos salir de aquíy enfrentarnos al mundo real", que reflexione en voz alta, sin tenerrealmente en cuanta mis propias palabras.A mi lado Lissa se tenso, y me arrepentí inmediatamente. "Estar en elmundo real" esto significa que Lissa y yo íbamos a emprender una tarea dela cual ella no estaba muy convencida, pero que desgraciadamenteprometió ayudarme hace un par de meses.Mientras estuve en Siberia, descubrí que podría existir una manera dehacer que Dimitri fue de nuevo a un Dhampir como yo. Es algo realmentedifícil de lograr, posiblemente, una mentira - y con la manera en queestaba obsesionado con mi muerte, no tenía ilusiones de que hubieraninguna otra opción que la de matarle si antes él no me mataba a mí. Perosi había una manera de salvarlo antes de que esto sucediera, tenía queaveriguarlo.Desafortunadamente, la única pista que teníamos sobre cómo hacer estemilagro realidad, la conseguimos a través de un criminal. . No cualquiercriminal, si no: Víctor Dashkov, un Moroi real que había torturado a Lissay cometió toda clase de atrocidades que había hecho de la vida de Lissa uninfierno. La justicia cumplió, y Víctor fue encerrado en la cárcel, lo quecomplicaba las cosas. Sabíamos que mientras que él estuviera destinado auna vida tras las rejas, no vería razón para compartir lo que sabía sobre suhermano, posiblemente, lo único --- --- por lo que lógicamente Víctorpodría querer dar esa información seria si le ofreció la única cosa quenadie más podía: la libertad.Esta idea no era infalible, por varias razones. En primer lugar, yo no sabíasi iba a funcionar. Esto era una cosa importante. . En segundo lugar, notenía ni idea de cómo irrumpir en una prisión, por no hablar de la prisión,donde él fue.
  8. 8. 8Y, por último, estaba el hecho de que significaría la liberación de nuestroenemigo mortal. Eso fue lo suficientemente devastador para mí, por nohablar de cuanto lo fue Lissa.Sin embargo, tanto como la idea que le preocupaba --- y créanme, lo hacía--- Ella había jurado firmemente que me ayudaría. Yo le había ofrecidolibrarla de su promesa una docena de veces en el último par de meses,pero ella se mantuvo firme. . Por supuesto, considerando que no teníamanera de encontrar ni siquiera la prisión, su promesa no era tanimportante al fin y al cabo. Pretendía acabar con el incómodo silencioentre nosotras, hablándole sobre donde podríamos celebrar por todo lo altosu cumpleaños la semana siguiente. . Mis intentos fueron interrumpidospor Stan, uno de mis instructores de toda la vida. "Hathaway", me ladró,desde el campo. "Sería muy amable por tu parte que te unieras a nosotros.¡Ven aquí ahora! ―Los pensamientos sobre Víctor desaparecieron de lamente de Lissa. Ella me dio un abrazo rápido. . "Buena suerte", susurró."No es que la necesites."La expresión de Stan me dijo que la despedida de diez segundos había sidodiez segundos más larga de lo debido. Le di las gracias a Lissa con unasonrisa, y ella se dirigió a buscar a nuestros amigos en las gradasmientras que yo corría tras Stan. "Tienes suerte de que no ser uno de losprimeros", gruñó. "La gente incluso estaba haciendo apuestas sobre siaparecerías." "¿De verdad?" Le pregunté alegremente. "¿Cómo van las apuestas?.Todavía puedo cambiar de opinión. "Entorno los ojos y me lanzó una advertencia que no necesitaba palabras alentrar a la sala de espera al lado del campo, a través de las gradas.Siempre me sorprendió en los últimos años, cuánto trabajo suponían enestas pruebas, y no me impresionó menos ahora que lo veía de cerca. Losnovatos esperaban en los cuarteles construidos en madera, con un techo.Parecía como si la estructura siempre hubiera formado parte de la cancha.Se había construido con notable rapidez y se desmontaría igual de rápido,una vez que los ensayos terminaran. Una puerta de tres hojas dejaba verparte del campo, donde uno de mis compañeros estaba esperandoansiosamente. Todo tipo de obstáculos se daban lugar allí, retos pensadospara poner a prueba el equilibrio de los estudiantes y la coordinaciónmientras esquivaban a los tutores que les acechaban alrededor de losobjetos y las esquinas. Se habían construido padres con paneles demadera en el extremo de campo, creando un laberinto oscuro y confuso.Redes y plataformas inestables colgado en otras áreas, destinadas acomprobar lo bien que luchabas en condiciones difíciles.
  9. 9. 9Algunos de los otros novatos llegaban a la puerta, con la esperanza deobtener una ventaja al mirar a los que iban delante de ellos. Yo no. A míme gustaría llegar sin ver nada, asumir lo que cualquier reto que pusierandelante de mí.Estudiar el curso ahora simplemente me haría pensar demasiado y entraren pánico. Ahora lo que necesitaba ahora era calma. Así que me apoyé enuna de las paredes del cuartel y vi que me rodeaban. Parece que realmentehabía sido la última en aparecer, y me pregunte si la gente realmentehabía perdido dinero apostando por mí. Algunos de mis compañerossusurraban en grupitos. Algunos estaban haciendo estiramientos y otrosejercicios de calentamiento.. Otros se quedaron con los instructores quefueron sus mentores. Los maestros hablaron con atención a sus alumnos,dando palabras de asesoramientos de último minuto. Yo seguíaescuchando palabras como concentración y calma. Al verlos así se meencogía el corazón. No hace mucho tiempo, así era como me habíaimaginado el día de hoy. Me imaginaba a Dimitri y a mí, de pie juntos,diciéndome que me tomara todo esto en serio y que no perdiera la calmacuando estuviera en el campo. Alberta había designado una buenacantidad de mentores para mí desde que había regresado de Rusia, perocomo capitán, que estaba en su propio campo, estaba ocupada con todotipo de responsabilidades. Ella no tenía tiempo para venir y estrechar mimano. Los amigos que podría haberme ofrecido confort --- Eddie, Meredith,y otros --estaban ocupados con sus propios temores. Yo estaba sola.Sin ella, o Dimitri --- o, bien, nadie --- Sentí un dolor extraño producto dela soledad atravesarme. Dimitri debería haber estado aquí conmigo. Así escomo se suponía que debía haber sido. Cerré los ojos y fingí que realmenteestaba allí, a sólo unos centímetros de distancia como cuando hablamos."No te preocupes, camarada. Yo puedo hacer esto con los ojos vendados.¿Qué demonios? Puede que lo haga ¿Tienes algo que yo pueda utilizar parataparme los ojos? Si me haces ese favor, puede que incluso te dejeempatar. ―Pensando que esta fantasía tendría lugar después de quehubiéramos dormido juntos y habríamos decidido que lo nuestrofuncionaria, cabía una gran posibilidad de que más tarde el me ayudara aquitarme esa venda --- entre otras cosas.Me podía imaginar perfectamente la sacudida exasperada de cabeza que élme daría en respuesta a ese comentario. "Rose, te lo juro, a veces sientoque cada día contigo es mi examen personal." Pero yo sabía que habríauna sonrisa de todos modos, y la mirada de orgullo y aliento que me daríacuando me dirigiera hacia el campo sería todo lo que necesitaría parapasar las pruebas ---
  10. 10. 10"¿Estás meditando?" Abrí los ojos, asombrada por la voz. ―¿Mamá? ¿Quéestás haciendo aquí? "Delante de mí estaba Janine Hathaway, mi madre,que era a unos cuantos centímetros más baja que yo, pero ella tenía losuficiente para lucharon alguien de dos veces mi tamaño.El aspecto peligroso de su rostro bronceado hacía que nadie la desafiara.Ella me dio una sonrisa irónica y puso una mano en su cadera."¿Sinceramente, pensaste que no vendría a verte?"―No sabía", admití, sintiéndome un poco culpable por dudar de ella. Ella yyo no habíamos tenido mucho contacto en los últimos años, y sólo losacontecimientos recientes la mayoría de ellos malos, habían hecho quecomenzáramos a restablecer la conexión entre nosotras. La mayoría deltiempo, no sabía cómo sentirme respecto a ella. Oscilaba entre lanecesidad de una niña hacia su madre ausente y el resentimiento de unadolescente por el abandono. "Me imaginé que tendrías, ya sabes, cosasmás importantes que hacer.""Nada haría que me perdiera esto", dijo con firmeza. Ella inclinó la cabezahacia la puerta, haciendo que sus rizos color caoba se balancearan. "Nitampoco tu padre.""¿Qué?"Corrí hacia la puerta y me asome al campo de pruebas. Mi punto de vistade los palcos no era fantástico, gracias a todos los obstáculos en el campo,pero fue lo suficientemente bueno. Era fácil de identificar con su barba ybigote negro, así como el pañuelo de color verde esmeralda con nudos porencima de su camisa de vestir. Incluso podía captar el brillo de sus aros deoro. Tenía que estar derritiéndose con en este calor, pero pensándolo biense necesitaría más que un poco de sudor para que rebajara su sentido dela moda. Si la relación con mi madre era incompleta, mi relación con mipadre era prácticamente inexistente. Había hablado con él en mayo, y aunentonces, no fue hasta después de que le perdí de vista que me enteré deque era su hija. Todos los dhampirs tenían un Moroi como padre o madre,y él era el mío. Todavía no estaba segura de cómo me sentía respecto a él.La mayor parte de su vida seguía siendo un misterio, pero había muchosrumores de que él estaba involucrado en negocios ilegales. La genteactuaba como si fuera un matón o un mafioso y aunque yo había vistopocos indicios de ello, no me sorprendía. En Rusia, le llamaban Zemy: laserpiente.
  11. 11. 11Mientras yo lo miraba con asombro, mi madre se acercó a mi lado. "Estarácontento de que hayas llegado a tiempo", dijo. "Fue él quien inicio lasgrandes apuestas de si se habría espectáculo. El aposto por ti, si eso tehace sentir mejor.‖Gemí. "Por supuesto. Por supuesto que él era elcorredor de apuestas de detrás de las gradas. Debería haberlo sabido tanpronto como…. Mi mandíbula cayó hasta el suelo."¿Está hablando con Adrián?" Sentado junto a Abe estaba Adrian Ivashkov--- mi más o menos pareja. Adrián era un Moroi real --- y otro usuario delespíritu como Lissa.. Había estado loco por mí desde que nos conocimos,pero yo sólo tenía ojos para Dimitri. . Tras el fracaso en Rusia, yo habíaregresado y estaba comprometida a dar Adrian una oportunidad. . Para misorpresa, las cosas habían ido... bien entre nosotros. Geniales, incluso. Élme había escrito una propuesta en la que exponía de por qué él era unabuena decisión. Había incluido cosas como "Dejare los cigarrillos a menosque realmente necesita uno" y "Preparare sorpresas románticas cadasemana, como por ejemplo: un picnic improvisado, rosas, o un viaje aParís --- bueno en realidad ninguna de esas cosas valen ya porque noserian sorpresas".No era como si hubiera estado con Dimitri, pero bueno, se supone que nohay dos relaciones que puedan ser exactamente iguales. Sigo pretendiendointentar salvar a Dimitri, pero eso no significa que mi vida no tuvieraromance nunca más --- algo que me había llevado un tiempo aceptar.Adrián me hacía feliz. Y por ahora, eso era suficiente.Pero eso no necesariamente significa que yo quería suavizar las relacionescon mi padre mafioso, tampoco. "Es una mala influencia", protesté.Mi madre me dio un resoplido. "Dudo que Adrián pudiera influenciarmucho a Abe,‖."¡No Adrián! Abe. Adrián está intentando comportarse como se debería..Abe lo estropeara todo. "Junto con el tabaquismo, Adrián había juradoque había dejado de beber y otros vicios en su propuesta de noviazgo. Losmire a través de las gradas atestadas de gente, tratando de averiguar quétema podría ser muy interesante."¿Qué están hablando?""Creo que es la menor de sus preocupaciones ahora". Janine Hathaway noera ella si no era tremendamente práctica. "Preocúpate menos por ellos ymás por este campo."―¿Crees que están hablando de mí?"
  12. 12. 12―Rose "Mi madre me dio un golpe de atención en el brazo y arrastré mimirada hacia ella." Tienes que tomarte esto en serio. Mantén la calma, y note distraigas. "Sus palabras fueron tan parecida a lo que había imaginadoque me diría Dimitri que una pequeña sonrisa se deslizó en mi cara. Noestaba sola, después de todo."¿Qué es tan gracioso?"-Preguntó con cautela."Nada", dije, dándole un abrazo. Ella se puso tensa en un principio y luegose relajó, de nuevo me abrazo brevemente antes de marcharse lejos. "Mealegro de que estés aquí."Mi madre no era del tipo excesivamente cariñoso, y la pille por sorpresa."Bueno", dijo, visiblemente nerviosa, "Te dije que no me lo perdería".Miré hacia las tribunas. "Abe, por otra parte, no estoy tan segura."O esperar. . Una extraña idea vino a mí. . No, no ara tan extraño, enrealidad. Sospechoso o no, Abe tenía contactos lo suficientemente extensoscomo para haber sido capaz de deslizar un mensaje a Víctor Dashkov en lacárcel. . Abe había pedido información sobre Robert Doru, como un favorpara mí. Cuando Víctor envío un mensaje diciendo que no tenía razón paraayudar a Abe, con lo que le pedía, deseche rápidamente la posibilidad deque mi padre pudiera ser de más ayuda y salte inmediatamente a la ideade planear una fuga en la prisión. Pero ahora ….."Rosemarie Hathaway!"Era Alberta, quien me llamaba, con su voz de timbre claro y fuerte. Eracomo una trompeta, una llamada a la batalla. Todos los pensamientos deAbe y Adrian --- y sí, incluso Dimitri --- desaparecido de mi mente. Creoque mi madre me deseó buena suerte, pero las palabras exactas seperdieron según me dirigía hacia Alberta y el campo. La adrenalina seapoderó de mí. Mi pulso se acelero una vez más. .Toda mi atención estabaahora en lo que se avecinaba: la prueba que, finalmente, haría de mí unguardián.
  13. 13. 13 Capítulo 2 Traducido por Monty, EeMaria, Aurim Corregido por Mo0shaMis pruebas fueron borrosas. Uno pensaría, que ya, que era una parteimportante de mí educación en St. Vladimir, recordaría todos los detallesperfectamente. Sin embargo, mis pensamientos anteriores eran del tipo atener en cuenta. ¿Cómo se podrían medir hasta lo que yo, ya habíaenfrentado? ¿Cómo podrían estos simulacros de combate compararse conuna turba de Strigoi descendiendo en nuestra escuela? Yo había tenidoque oponerme a desventajas abrumadoras, sin saber si mis seres queridosestaban vivos o muertos. ¿Y cómo temer a una llamada batalla coninstructores de la escuela, después de haber luchado contra Dimitri?Había sido letal como un dhampir y peor como un renacido Strigoi. No esque yo quisiera hacer ligeros los ensayos, fueron graves. Novatos leshabían fallado todo el tiempo, y me negué a ser uno de ellos. Fui atacadapor todos lados, por guardianes que habían estado luchando y defendiendoa los Moroi desde antes de que yo naciera. La arena no era plana, lo quecomplicaba todo. La habían llenado de artículos y de obstáculos, las vigaspusieron a prueba mi equilibrio - incluyendo un puente que me recordódolorosamente a la última noche que había visto a Dimitri.Lo empuje tras clavarle una estaca de plata en su corazón - un juegodurante el que había caído en plomada al río, aguas abajo. El puente delestadio era un poco diferente al de madera sólida sobre el cual Dimitri y yohabíamos luchado en Siberia. Esta era desvencijada, un caminoconstruido por tablones de madera en mal estado, con carriles de cuerdasólo para apoyarte. Cada paso que daba, columpiaba el puente entero y loagitaba, los agujeros entre los tablones me mostraban dónde estaban misantiguos compañeros de clase (por desgracia para ellos) descubrí mi puntodébil. La prueba que se me asignó en el puente fue probablemente la peorde todas. Mi objetivo era conseguir mantener a un "Moroi" lejos de ungrupo de "Strigoi", que fueron en su persecución. Mi Moroi estaba siendointerpretado por Daniel, un nuevo tutor que había llegado con los demás ala escuela para sustituir a los muertos en el ataque. Yo no lo conocía muybien, pero para este ejercicio, el estaba completamente dócil ydesamparado - incluso con un poco de miedo, como cualquier Moroi yo loestaba custodiando. El dio un poco de resistencia al pisar el puente, y yoestuve más tranquila, la mayoría de voces halagándome llegaban pordelante de donde caminaba. Al parecer, las personas teníanconocimientos, y habilidades para el combate.
  14. 14. 14No muy lejos detrás de nosotros, sabía que los guardianes en calidad deStrigoi se acercaban. Daniel salió, y yo lo seguí, mientras que todos missentidos se quedaron en estado de alerta. El puente se abrióviolentamente, con una sacudida supe que nuestros perseguidores sehabían unido a nosotros. Miré atrás y vi a tres "Strigoi" que venían trasnosotros. Los guardianes de la prueba estaban haciendo un trabajoextraordinario -se movían con mucha destreza y velocidad como haríanverdaderos Strigoi. Ellos nos iban alcanzar si no, nos movíamos."Lo estás haciendo muy bien", le dije a Daniel.Era difícil mantener el tono adecuado de mi voz. Gritando al Moroi podríaponerle en estado de shock. Si lo hacía con delicadeza le haría pensar queno era grave."sé que puedes moverte más rápido. Tenemos que seguir por delante deellos – están cada vez más cerca. Sé que puedes hacer esto. Vamos."Debí haber aprobado esa parte persuasiva de la prueba, porque él,efectivamente, empezó a tomar velocidad – no era lo suficiente rápidocomparada con la de nuestros perseguidores, pero era un comienzo. Elpuente se agito bruscamente. Daniel gritó y se quedó inmóvil, sujetando lacuerda con fuerza a ambos lados. Delante de él, vi a otro guardián-como-Strigoi esperando en el lado opuesto del puente. Creo que su nombre eraRandall, otro nuevo instructor. Yo estaba en medio entre él y el grupo a miespalda. Sin embargo, Randall se quedó quieto, esperando en la primeratabla del puente comenzando a moverla, para hacérnoslo mas difícil anosotros."Continua", insistí, en mi mente giraba. "puedes hacerlo."―! Pero hay una Strigoi! Estamos atrapados", exclamó Daniel."No te preocupes. Voy a tratar con él. Sólo tienes que moverte."En esta ocasión mi voz era feroz, Daniel se deslizó hacia adelanteimpulsado por mi mando. En estos momentos requería una sincronizaciónperfecta por mi parte. Mire a los "Strigois" que estaban a ambos lados denosotros y mantuve a Daniel en movimiento, Cuando estábamos casi atres cuartas partes de llegar le susurre,"!a cuatro patas ahora mismo! ¡Rápido!"Él obedeció. De inmediato se arrodilló, hablándome en voz baja:
  15. 15. 15"Estoy a punto de gritarte, e ignorarte." Dijo en voz más alta, en beneficiode los que vienen después de nosotros, exclamé:"¿Qué estás haciendo? ¡No podemos parar!"Daniel no se movió, y le hable en voz baja."Bien. ¿Ves las cuerdas conectadas a la base de los rieles?. Agarrarlos tanfirmemente como puedas, y no las sueltes, no importa lo que suceda.Envuelve tus manos en torno a ellas si es necesario. ¡Hazlo ahora! "Él obedeció. El reloj seguía corriendo, y no podía perder otro minuto más.En un solo movimiento, mientras todavía estaba en cuclillas, me di lavuelta y corte las cuerdas con un cuchillo que me habían dado para laprueba . La hoja, gracias a Dios, era fuerte. No corte las cuerdas alinstante, pero corte tan rápidamente que los "Strigoi" que estaban a cadalado de nosotros no tuvieron tiempo de reaccionar. Rompí las cuerdas a lavez que le recordaba a Daniel que aguantara. Las dos mitades del puentegiraron hacia los lados del andamio de madera. Daniel y yo habíamosestado preparados. Dos de los perseguidores cayeron. Uno apenas logróagarrarse a una tabla, se deslizo un poco antes de asegurar su control. Lacaída real fue de seis metros, pero parecía como si hubieran sidocincuenta – a una distancia que nos mataría a mí y Daniel si cayéramos.Contra todo pronóstico, cayó sin soltar la cuerda. Yo estaba pendiente detodo, y una vez que la cuerda y la madera se quedaron planas contra elandamiaje de los lados, empecé a trepar por ella como una escalera. No erafácil trepar sobre Daniel, pero lo hice, y me dio la oportunidad para decirleque esperara. Randall, que había estado esperando delante de nosotros, nose había caído. Había tenido los pies en el puente cuando corte la cuerda,sin embargo, le sorprendí lo suficiente para que perdiera el equilibrio. Serecupero rápido, las cuerdas estaban vibrando, trató de subir a lasuperficie sólida de arriba. Estaba mucho más cerca que yo, pero logreagarrarle la pierna y detenerlo. Lo tiré hacia mí. Él mantuvo su controlsobre el puente, y seguimos luchando. Yo sabía que probablemente nopodría tirarlo, pero era capaz de mantenerlo cada vez más cerca. Por fin,nos soltamos agarre el cuchillo de mi cinturón - algo que puso a prueba miequilibrio. La torpe posición de Randall me dio una buena posición de sucorazón, y la tomé. Para los ensayos, teníamos cuchillos que notraspasaban la piel, pero podrían ser utilizados con la fuerza suficientepara convencer a nuestros oponentes que sabíamos lo que estábamoshaciendo. Mi alineación era perfecta, y Randall, admitió que fue un golpemortal, renunció a su control y cayó desde el puente.
  16. 16. 16Eso me dejó la penosa tarea de persuadir a Daniel para subir. Le tomómucho tiempo, pero una vez más, su comportamiento no estaba fuera delcarácter de un Moroi con miedo.Sólo estaba agradecido de que no fuera un verdadero Moroi, si no, habríaperdido el equilibrio y se habría caído. Después de ese desafío vinieronmuchos más, pero no deje que el cansancio me afectara. Me deslicé enmodo de batalla, mis sentidos se centraron en los instintos básicos:luchar, esquivar, matar. Y mientras me mantuviera en sintonía con ellos,tendría que ser innovadora y no caer en un período de calma. De locontrario, no sería capaz de reaccionar ante una sorpresa como el puente.Me las arreglé para, luchar contra ellos sin otros pensamientos más allá decumplir las tareas antes que yo misma. Traté de no pensar en misinstructores, gente que yo conocía. Yo los trataba como Strigoi. Cuandofinalmente terminó, casi no me di cuenta. Simplemente estaba allí de pieen medio del campo sin atacantes cerca de mí .Estaba sola. Poco a poco,me hice más consciente de los detalles del mundo. Las multitudes en lasgradas animándome. Instructores asintiendo con la cabeza el uno al otro,No fue hasta un Alberta tiró de mi brazo con una sonrisa me di cuenta deque había terminado. La prueba que había esperado toda mi vida, terminóen lo que parecía un abrir y cerrar de ojos."Vamos¨-dijo ella, envolviendo su brazo alrededor de mi hombro y me guióhacia la salida."Necesitas un poco de agua y sentarte."Me dejé llevar fuera del campo, alrededor del cual la gente seguíaaplaudiendo y gritando mi nombre. Detrás de nosotros, escuché a algunaspersonas decir que tenían que tomar un descanso y arreglar el puente.Ella me llevó de nuevo a la sala de espera y me empujó con suavidad sobreun banco. Alguien se sentó junto a mí y me entregó una botella de agua.Miré y vi a mi madre. Tenía una expresión en su rostro que nunca habíavisto antes: radiante de puro orgullo."¿Eso es todo?" Le pregunté por fin. Me sorprendió de nuevo con una risadivertida."¿Eso es todo?" , repetí."Rose, estuviste allí casi una hora. Usted sopló a través de esa prueba concolores de vuelo - probablemente una de las mejores pruebas que estaescuela haya visto.
  17. 17. 17"¿En serio? Me parecía. . . "fácil no era la palabra correcta." Fue unaneblina, eso es todo. "Mi madre me apretó la mano." Estabas increíble. Estoy tan, tan orgullosade ti. "La realización de todo realmente, me di cuenta entonces, y sentí unasonrisa de mi propia difusión sobre mis labios."¿Y ahora qué pasa? ", pregunté." Ahora te vas a convertir en unaguardiana‖.Me habían tatuado muchas veces, pero ninguna de aquellas veces se podíacomparar con la ceremonia y la fanfarria que se produjo al obtener mimarca de la promesa. Antes, ya había recibido las marcas molnija por lasmuertes que había dado en trágicas e inesperadas circunstancias: la luchacontra Strigois en Spokane, el ataque a la escuela y el rescate –acontecimientos que eran motivos de luto, no de celebración. Después detodas esas muertes, como que perdimos la cuenta, y aunque losguardianes tatuadores todavía intentaban registrar todas las muertesindividuales, al final me habían dado una marca en forma de estrella queera una manera elegante de decir que habían perdido la cuenta.El tatuar no es un proceso rápido, incluso si estabas recibiendo unapequeña, y mi clase entera al graduarse tenía que hacérselos. Laceremonia tuvo lugar en lo que solía ser el comedor de la Academia, unahabitación que fueron capaces de transformar notablemente en algo tanespléndido y elaborado como lo que nos encontramos en la Corte Real. Losespectadores –amigos, familiares, guardianes– llenaban la sala cuandoAlberta nos iba llamando por nuestros nombres uno por uno e iba leyendonuestras calificaciones al acercarnos al tatuador. Las calificaciones eranimportantes. Se harían públicas y, junto con los grados de la escuelagenerales, influían en nuestras asignaciones. Los Moroi podían requerircierta categoría en sus guardianes. Lissa me había solicitado a mí, porsupuesto, pero ni siquiera las mejores calificaciones del mundo podíancompensar todas las notas de mal comportamiento que tenía en miexpediente.Sin embargo, no había Morois en esta ceremonia, aparte de los pocos quehabían sido invitados en calidad de invitados por los nuevos graduados.Todos los reunidos éramos dhampirs: o bien guardianes experimentados orecién llegados como yo.
  18. 18. 18Los invitados se sentaron en la parte posterior, y los guardianes veteranosse sentaron cerca de la parte delantera. Mis compañeros y yo estuvimos depie todo el tiempo, tal vez como una especie de última prueba deresistencia.No me importó. Me había cambiado mi ropa sucia y rota por pantalonessencillos y un suéter, un conjunto que parecía elegante al tiempo queconservaba un aire solemne. Fue una buena elección, porque el aire de la habitación estaba cargado detensión, todos los rostros con una mezcla de alegría por nuestro éxito yansiedad por nuestro nuevo papel letal en el mundo. Yo miraba con ojosbrillantes mientras mis amigos fueron llamados, sorprendida eimpresionada con muchas de las calificaciones.Eddie Castile, un amigo cercano, tuvo una alta puntuación en particularen una protección de Moroi cuerpo a cuerpo. No pude evitar una sonrisamientras miraba al tatuador hacerle a Eddie su marca."Me pregunto cómo llevó a su Moroi por el puente", murmuré en voz baja.Eddie era muy ingenioso.A mi lado, otra amiga mía, Meredith, me dio una mirada de perplejidad."¿De qué estás hablando?" Su voz era suave y por igual."Cuando fuimos perseguidos sobre el puente con un Moroi. El mío eraDaniel.‖ Ella todavía parecía confundida, y le di detalles. "¿Y pusieronStrigois en cada lado?""Yo crucé el puente," susurró, "pero acabé siendo perseguida. Tomé a miMoroi a través de un laberinto."La mirada fulminante de un compañero cercano nos hizo callar, y meescondí mi ceño fruncido. Tal vez no era yo la única que había pasado porla prueba aturdida. Meredith la había cagado en sus prácticas.Cuando mi nombre fue mencionado, oí unas cuantas exclamacionesahogadas cuando Alberta leyó mis calificaciones. Yo tenía las más altas dela clase con diferencia. Estaba contenta de que no leyera mis notasacadémicas.
  19. 19. 19Habrían restado totalmente algo de la gloria del resto de mi actuación. Yosiempre lo había hecho bien en mis clases de combate, pero lasmatemáticas y la historia… bueno, en esas estaba un poco escasa,particularmente ya que siempre parecía estar entrando y saliendo de laescuela.Mi pelo estaba bien recogido en un moño, con cada mechón rebelde sujetocon horquillas para que el tatuador no tuviera nada que interfiera en sutrabajo. Me incliné hacia adelante para facilitarle la visión y oí su gruñidode sorpresa. Con la parte posterior de mi cuello cubierta de marcas, teníaque ser complicado. Por lo general, un nuevo guardián proporcionaba unlienzo en blanco. Este hombre era bueno, sin embargo, y logró colocardelicadamente la marca de la promesa en el centro de la nuca después detodo.La marca de la promesa se parecía a una larga S extendida, con losextremos enroscados. Lo ajustó entre las marcas molnija, dejando que seenvolviera a su alrededor como un abrazo. El proceso dolió, pero mantuvela cara en blanco, resistiéndome a retroceder. Se me mostró el resultadofinal en un espejo antes de que lo cubriera con un vendaje, de modo quecurara limpiamente.Después de eso, me reuní de nuevo con mis compañeros de clase y vi cómoel resto de ellos recibían sus tatuajes. Lo que significaba estar de piedurante dos horas más, pero no me importó. Mi cerebro aún estabaconmocionado con todo lo que había sucedido hoy. Ya era un guardián. Unguardián de verdad, puro y duro. Y con ese pensamiento me llegaronpreguntas. ¿Qué pasaría ahora? ¿Mis calificaciones serían losuficientemente buenas para borrar mi historial de mal comportamiento?¿Sería la guardián de Lissa? ¿Y qué pasaba con Víctor? ¿Qué pasaba conDimitri?Me moví incómoda cuando el todo impacto de la ceremonia de guardianesme golpeó. Esto no era sólo sobre Dimitri y Víctor. Esto era sobre mí…sobre el resto de mi vida. La escuela había terminado. Ya no iba a tener amaestros siguiendo todos mis movimientos o corrigiéndome cuandocometiese errores. Todas las decisiones las tomaría yo cuando estuvieraahí fuera protegiendo a alguien. Los Moroi y los dhampirs más jóvenes meverían como a la autoridad. Y yo ya no podría darme el lujo de practicar lalucha un rato y después no hacer nada en mi habitación luego. Ya nohabría clases bien definidas. Estaría de servicio todo el tiempo. La idea fuesobrecogedora, la presión casi demasiado grande. Yo siempre habíaequiparado la graduación con la libertad.
  20. 20. 20Ahora no estaba tan segura. ¿Qué nueva forma iba a tomar mi vida? ¿Quédecidiría? ¿Y cómo podría llegar hasta Victor si era asignada para protegera nadie más que a Lissa?Al otro lado de la sala, me encontré con los ojos de Lissa entre el público.Quemaron con un orgullo que hacían juego con el de mi madre, y éstasonrió cuando nuestras miradas se cruzaron.‗Quita esa mirada de su cara,‘ me reprendía a través del vínculo. ‗Nodeberías parecer tan preocupada, no hoy. Tienes que celebrarlo.‘Sabía que ella tenía razón. Podía hacerme cargo de lo que estaba por venir.Mis preocupaciones, que eran muchas, podían esperar un día más… sobretodo ya que el exuberante estado de ánimo de mis amigos y familiaaseguraba que lo iba a celebrar. Abe, con esa influencia que siempreparecía ejercer, había conseguido una pequeña sala de banquetes para daruna fiesta para mí, que parecía más adecuada para una debutante real, nopara una humilde dhampir temeraria.Antes del evento, me cambié una vez más. Una ropa más bonita de fiestaparecía ahora más apropiada que el conjunto formal para la ceremoniamolnija. Me puse un vestido cruzado verde esmeralda de mangas cortas yme colgué mi nazar alrededor del cuello. El nazar era un pequeño colganteque parecía un ojo, con diferentes tonos de azul en círculos. En Turquía,de donde venía Abe, se creía que ofrece protección. Él se lo había dado ami madre hacía años, y ella a su vez me lo dio mí.Para ese momento, me había puesto maquillaje y me peiné mi desbocadopelo suelto en oscuras ondas (porque el vendaje de mi tatuaje no iba con elvestido en absoluto), apenas me parecía a alguien que fuera capaz deluchar contra monstruos o incluso lanzar un puñetazo. No… no era deltodo cierto, me di cuenta un momento después. Mirándome en el espejo,me sorprendió ver una mirada angustiada en mis ojos marrones. Habíadolor allí, dolor y pérdida que ni siquiera los mejores vestidos y maquillajespodían ocultar.Hice caso omiso y salí para la fiesta, topándome de inmediato con Adriantan pronto di un paso fuera del dormitorio. Sin decir una palabra, mearrastró a sus brazos y me asfixió con un beso. Me cogió totalmentedesprevenida. Supongo. Las criaturas no-muertas no me sorprendían, peroun impertinente Moroi de la realeza sí.Y fue todo un beso, uno que casi me hacía sentirme culpable por sumirmeen él.
  21. 21. 21Había tenido preocupaciones al principio de salir con Adrian, pero muchasde ellas habían desaparecido con el tiempo. Después de verle coqueteardescaradamente y no tomarse nada en serio durante tanto tiempo, nuncahabía esperado ver tanta devoción de él en nuestra relación. Asimismo, noesperaba encontrar que mis sentimientos cada vez se hicieran mayoreshacia él, lo que parecía muy contradictorios teniendo en cuenta quetodavía amaba a Dimitri e iba tramando imposibles maneras para salvarlo.Me reí cuando Adrián me depositó en tierra. Cerca de allí, unos pocosMoroi jóvenes habían dejado de mirarnos. Morois que salieran condhampirs no era tan poco común a nuestra edad, pero ¿una dhampir conmala fama saliendo con el sobrino-nieto de la reina Moroi? Como que esono se daba por allí… especialmente, puesto que era extensamenteconocido lo mucho que la Reina Tatiana me odiaba. Había habido unospocos testigos de mi último encuentro con ella, cuando ella me gritó paraque me mantuviera alejada de Adrián, pero ese tipo de cosas de ese tipo decosas siempre se propagaba con facilidad."¿Qué tal el espectáculo?" le pregunté a nuestros voyeurs.Dándose cuenta de que había sido descubierto, los jovencitos Moroisrápidamente siguieron su camino. Me volví hacia Adrian y sonreí."¿Qué fue eso? Fue una especie de gran beso para exponerme en público.""Eso", dijo con grandilocuencia, "fue tu recompensa por patear tantosculos en esas pruebas." Hizo una pausa. "También fue porque te vestotalmente caliente con ese vestido."Le di una mirada irónica."Recompensa, ¿eh? El novio de Meredith le consigue pendientes dediamantes."Él se agarró de mi mano y se encogió de hombros indiferente cuandoempezamos a encaminarnos a la fiesta."¿Quieres diamantes? Te voy a dar los diamantes. Te voy a bañar en ellos.Caray, voy a conseguirte un vestido hecho de ellos. Pero va a ser muyescaso.""Creo que me conformo con el beso después de todo," le dije, imaginando aAdrian vistiéndome como a una modelo de trajes de baño. O una streaper.La referencia a la joyería también me trajo de repente un recuerdoindeseado.
  22. 22. 22Cuando Dimitri me había mantenido cautiva en Siberia, adormeciéndomeen una maravillosa autocomplacencia con sus mordeduras, que tambiénme había bañado en joyería."Sabía que eras una chica mala", continuó Adrián. Una cálida brisa deverano revolvió su pelo marrón que tan laboriosamente se peinaba cadadía, y con su mano libre, distraídamente trató de ponerlo en su lugar."Pero no me di cuenta de hasta qué punto hasta que te vi alejarte de losguardianes ahí fuera.""¿Eso significa que vas a ser más amable conmigo?" me burlé."Ya soy amable contigo" dijo él con altanería. "¿Sabes lo desesperadamenteque quiero un cigarrillo en este momento? Pero no. Valientemente aguantomi retirada de la nicotina… todo por ti. Pero creo que verte ahí fuera mehará un poco más de cuidadoso contigo. Ese alocado padre tuyo como queme va a hacer también más cauteloso."Gemí, recordando cómo Adrian y Abe había estado sentado juntos.-Dios. ¿De verdad tiene que salir con él?- Hey, él es impresionante. Un poco inestable, pero impresionante.Nosotros nos llevamos bien. - Adrián abrió la puerta del edificio queestábamos buscando. -Y es un genio a su manera también. Quiero decir,cualquier otro tipo que llevaban pañuelos así. Habría que reírse de él enesta escuela. No con Abe. Habría que golpear a alguien casi tan mal comolo harías. De hecho. .. - la voz de Adrian se volvió nervioso. Le di unamirada de sorpresa.-De hecho, ¿qué?-Bueno... Abe dijo que yo le gustaba. Pero también dejó en claro lo queharía de mí si alguna vez te hago daño o algo malo.- Adrian hizo unamueca. -De hecho, describió lo que él haría con gráfico detalle. Entonces,sin más, pasó a algunos, tema al azar sin importancia. Me gusta el chico,pero me da miedo.-¡Está fuera de lugar!- Llegué a un alto frente a la sede de la fiesta. Através de la puerta, oí el rumor de las conversaciones. Nos pareció ser delos últimos en llegar. Supuse que eso significaba que había que hacer unagran entrada para los invitados de honor. -Él no tiene derecho a amenazara mis novios. Tengo dieciocho años. Un adulto. No necesito su ayuda.Puedo poner en peligro a mis novios por mí misma -Me indine con él.
  23. 23. 23-Pero eso no quiere decir que no voy a aceptar su "consejo" en serio. Micara es demasiado bonita para ponerla en riesgo.Su cara era bonita, pero eso no me impidió sacudir la cabeza conexasperación. Agarre la puerta de acceso, pero Adrian tiró de mi de nuevo.-Espera,- dijo. Me atrajo a sus brazos de nuevo, nuestros labios se unieronen un beso ardiente.Mi cuerpo estaba pegado al suyo, y me encontré confundida por mispropios sentimientos y la seguridad de que estaba llegando a un puntodonde yo podría querer algo más que besos.Está bien, -dijo Adrian cuando había roto por fin nuestra cercanía.-Ahorapodemos entrar.Tenía esa misma luz en su tono de voz, en sus ojos de color verde oscuro,vi la chispa de la pasión. No fui la única pensando en algo más que besos.Hasta ahora, habíamos evitado hablar sobre sexo, y que había estado muybien en realidad que no me presionara.Creo que él sabía que yo no estaba preparada después de Dimitri, pero enmomentos como estos, podía ver lo difícil que era para Adrian contenerse.Algo se ablando en mi interior, de pie y de puntillas, le di otro beso.-¿Qué fue eso?" -preguntó unos momentos después. Sonreí.-Tu recompensa.Cuando finalmente entramos en la fiesta, todos en la sala me recibieroncon vítores y orgullosas sonrisas. Hacía mucho tiempo, habría disfrutadode ser el centro de atención. Pero ahora, ese deseo se había desvanecidoun poco. Puse un rostro confiado y acepte con arrogancia y fingidafelicidad los elogios de mis amigos. Levanté mis manos triunfales, ganandomás aplausos y aprobación. Mi fiesta fue casi igual de borrosa que mispruebas. Nunca te das realmente cuenta de cuántas personas sepreocupan por ti hasta que todos se reúnen para apoyarte. Me hizo sentirhumilde y casi suelto un par de lágrimas. Aunque me guarde esto para mímisma, sin embargo. Me costó comenzar a gritar por mi propia victoria.Todo el mundo quería hablar conmigo, y yo estaba sorprendida yencantada cada vez que alguna persona se me acercaba. No era frecuentetener a todas las personas que más amaba en un mismo lugar, y coninquietud me di cuenta de que esta oportunidad no pudría dar otra vez.
  24. 24. 24-Bueno, finalmente conseguiste una licencia para matar. Ya era horaMe di vuelta y me encontré los ojos divertidos de Christian Ozera, unaantigua molestia que se había convertido en un buen amigo. Tan bueno,de hecho, le di gracias al el celo por él, extendí los brazos hacia él y loabracé - algo que él claramente no esperaba. Estaba sorprendiendo a todosen la actualidad.-Alto, alto,- dijo ruborizado separándose un poco. -Era de esperar. Tú eresla única chica que podía ponerse emocional en torno a la idea de matar. Yono quiero ni pensar lo que pasara cuando usted e Ivashkov estén solos.-Hey, mira quién está hablando. Tú pagarías por estar allí.Cristian se encogió de hombros mostrándose de acuerdo. Era una normaestándar en nuestro mundo: Los Guardianes protegían a los Moroi. Moroino se involucraban en las batallas. Sin embargo, tras los recientes ataquesStrigoi, un montón de Moroi - aunque apenas una mayoría - habíacomenzado a argumentar que era el momento de los Moroi de dar un pasoadelante y empezar a ayudar a los guardianes.Los usuarios del fuego como Christian son particularmente valiosos ya laquema era una de las mejores maneras de matar a un Strigoi (junto con elempalamiento y la decapitación). El movimiento para enseñar a los Moroi aluchar en la actualidad - con tal propósito-estaba estancado en el gobiernoMoroi, pero algunos no había dejado de practicar sus trucos Moroi ensecreto. Christian era uno de ellos. Al mirar a su lado, parpadeó conasombro. Había alguien con él, alguien a quien apenas había visto.Jill Mastrano flotaba cerca de él como una sombra. Una estudiante deprimer año Moroi - así, que pronto será un estudiante de segundo año -Jill se había presentado como alguien que también quería pelear. Se habíaconvertido en una especie de estudiante de Cristian.-Hey Jill, dije, dándole una cálida sonrisa. -Gracias por venir. -Jill sesonrojó. Estaba decidida a aprender a defenderse, pero su nervioso crecía,entre otros, particularmente alrededor de "celebridades" como yo.-Tuve que-dijo, apartando su lustroso, y castaño pelo largo de su cara.Como siempre, era una maraña de rizos. -Quiero decir, fue tan genial loque hiciste en las pruebas. Todo el mundo está asombrado.
  25. 25. 25Escuché que uno de los guardianes decía que nunca había visto a nadiecomo tú, así que cuando Christian me preguntó si quería venir, porsupuesto que tenía que hacerlo. ¡Oh! -Sus ojos de color verde claro sedesviaron. -Yo solo quería darte mis felicitaciones. Perdón. Felicitaciones.A su lado, Christian luchó para mantener una cara seria. Yo ni lo intente yriendo, le di un abrazo a ella también. Estaba en grave peligro deconvertirme en alguien cálido y difuso. Yo probablemente conseguiría quemi tutor revocada mi licencia de guardián si seguía con esto.-Gracias. ¿Estáis listos ya para atacar en un ejército Strigoi?- Pronto, -dijo Christian. -Pero tendremos que mantenerte como reserva.El sabía muy bien cómo sacar a un Strigoi del juego El solo con su magiadel fuego me había ayudado mucho. Pero eso era otra historia. Él y Jill seestaban aprendiendo a usar la magia ofensiva, y cuando yo había tenidotiempo entre las clases, les enseñaba unos pocos movimientos de combate.La cara Jill cayó un poco.Esto se terminara cuando Cristian se haya ido.Me volví hacia él. No fue una sorpresa que él se fuera. Todos nosmarchábamos.-¿Qué vas a hacer con tu vida?-Le pregunté.Se encogió de hombros.-Iré a la corte con el resto de vosotros. Mi tía Tasha dice que vamos a teneruna charla" sobre mi futuro. - Él hizo una mueca. Lo que sus planesfueran, parecían que no ser los mismos que los de Tasha.La mayoría de los Moroi reales iban a los colegios de élite. Yo no estabasegura de lo que Christian tenía en mente. La práctica habitual después dela graduación de nuevos guardianes era ir a la Royal Court Moroi para laorientación y para conseguir tus asignaciones. Todos estábamos por saliren un par de días. A raíz de la mirada cristiana, vi a su tía a través delcuarto, y así me ayuda, ella estaba hablando con Abe.Tasha Ozera estaba casi en los treinta años, con el mismo pelo negrobrillante y los ojos azules de hielo que Christian. Su hermoso rostro se vioempañado, sin embargo, por algunas cicatrices terribles en un lado - elresultado de lesiones infligidas por los propios padres de Cristian.
  26. 26. 26 Dimitri se había convertido en un Strigoi en contra de su voluntad, encambio los Ozeras lo habían elegido a propósito por el lujo de lainmortalidad. Irónicamente les costó la vida cuando los guardianes lescazaron.Tasha había acogido a Christian (cuando él no estaba en la escuela)y era uno de los líderes principales en el movimiento que apoya aquellosMoroi que quisieron luchar contra los Strigoi. Cicatriz o no, yo la admirabay todavía pensaba que ella era hermosa. La actitud picara de mi padre,dejaba claro que él hizo también la consideraba del mismo modo. Él lasirvió una copa de champán y dijo algo que hizo ella riera. Ella se inclinóadelante, como si ella le dijera un secreto, y él se rió. Mi mandíbula cayó.Incluso tan lejos, eran obvio que ellos coqueteaban.-Dios mío-dije con un estremecimiento, me apresure a volverme haciaChristian y Jill.Cristian estaba dividido entre la suficiencia provocada por mi malestar ysu propia inquietud al ver a la mujer que consideraba como su madre alser conquistada por un tipo mafioso y pirata. Un momento después, suexpresión se suavizó, Cristian se volvió a Jill y continuamos nuestraconversación.-Hey, no me necesitas- dijo. -Vas a encontrar a otros por aquí. Tendrás tupropio club de superhéroe antes de darte cuenta.Me encontré riendo otra vez, pero mis sentimientos amables fueroncortados de repente por una sacudida de celos. Aunque no eran míos,Eran Lissa,Atravesándome por nuestra conexión. Asustada, eché un vistazo alrededory la encontré a través del espacio, dando a Christian una mirada demuerte por como él hablaba a Jill.Vale la pena mencionar que Cristian y Lissa habían sabido mantener muybien las apariencias hasta el momento. Habían estado profundamenteenamorados, y honestamente, ellos todavía lo estaban. Lamentablemente,los acontecimientos recientes habían calado mal en su relación, yChristian había roto con ella. La había amado, pero había perdido suconfianza en ella.
  27. 27. 27Lissa tenía se salió de control cuando otro usuario espíritu llamado AveryLazar había buscado controlarla. Habíamos detenido finalmente Avery, yella estaba encerrada bajo llave en estos momentos en una instituciónmental, según lo último que había oído. Cristian ya sabía las razones delhorrible comportamiento de Lissa, pero el daño estaba hecho. Lissa habíaestado inicialmente deprimida, pero su dolor se había tornado ahora a laira.Decía que no quería saber nada más de él, pero solo mantenía lasdistancias. Ella siempre estaba celosa de cualquier chica que habló con él- en particular de Jill, con quien había estado pasando mucho tiempo enlos últimos tiempos. Yo sabía a ciencia cierta que no había nada románticoentre ellos. Jill lo idolatraban como a un sabio maestro, nada más. Si ellaestaba enamorada de alguien, era de Adrián, que siempre la trataba comouna hermana pequeña. Cristiana siguió mi mirada y su expresión seendureció. Al darse cuenta de que tenía su atención, Lissa de inmediatodio media vuelta y empezó a hablar con el primer chico que encontró, undhampir con buen aspecto de mi clase. Activo la coquetería que tanfácilmente lograban los usuarios de espíritu, y pronto, los dos estabanriendo y charlando en una forma similar a la de Abe y Tasha. Mi fiesta sehabía convertido en una ronda de citas rápidas.Cristian se volvió hacia mí.-Bueno, parece que ella tiene mucho para mantenerlo ocupado.- Hicerodar los ojos.Lissa no era la única que estaba celosa. Así como ella se enojaba cada vezque salía con otras chicas, Christian se convertía en espinoso cuandohablaba con otros chicos. Era exasperante. En lugar de admitir que aúntenía sentimientos y sólo necesitaban arreglar las cosas, esos dos idiotassimplemente seguía mostrando más y más la hostilidad hacia el otro.-¿Quieres dejar ya todo esto y tratar de hablar con ella como una personaracional de una vez?- Gemí.-Claro-dijo con amargura. -El día que empiece a actuar como una personaracional.-Oh, Dios mío. Vosotros vais a hacer que me quede calva.-Sería una pérdida de pelo bonito,-dijo Christian. -Además, ella ha dejadosu actitud perfectamente clara.
  28. 28. 28Comencé a protestar y decirle lo estúpido que era, pero no tenía intenciónde quedarse para escuchar una conferencia que había dado ya una docenade veces.-Vamos, Jill,-dijo. -Rose tiene que hablar con más gente.Rápidamente se alejó, y yo tenía casi decidido a ir a s encuentro parahacerle entrar en razón cuando una nueva voz habló.-¿Cuando vas a arreglar esto?- Tasha estaba de pie junto a mí, moviendola cabeza en dirección a la partida de Cristian. -Los dos necesitan volver aestar juntos.-Ya lo sé. Tú lo sabes. Pero parece que no pueden registrarlo en suscabezas.-Bueno, sería lo mejor para él- dijo. -Si Cristian se va a la universidad a laotra punta del país, ya será demasiado tarde.No había ni sequedad o una exasperada nota en su voz cuando ellamencionó que Cristian iría a la universidad. Lissa iba a ir a Lehigh, unauniversidad cerca de la Corte, por un acuerdo con Tatiana. Lissa llegaría aasistir a una universidad más grande que solían ir a Moroi, a cambio depasar tiempo en la Corte aprendiendo el oficio real.-Ya lo sé-dije con exasperación. -Pero ¿por qué soy yo el que tiene quearreglarlo?Tasha hizo una mueca.-Porque eres la única lo suficientemente fuerte como para hacerlos entraren razón.Decidí dejar pasar la insolencia de Tasha, sobre todo porque el quehablara conmigo significaba que ella no estaba hablando con Abe.Echando un vistazo por la habitación, de repente me puso rígida. Ahoraestaba hablando con mi madre. Retazos de la conversación llegaron a mí através del ruido.-Janine, dijo encantador, -no has envejecido ni un día. Podrías ser lahermana Rose. ¿Te acuerdas de aquella noche en Capadocia?- Mi madrerealmente se rió. Nunca había oído eso antes. Decidí que no quería volver averlo otra vez.
  29. 29. 29-Por supuesto. Y recuerdo lo ansioso que estabas por ayudarme cuando ami vestido se rompió la cremallera-Dios mío-dije-. Él es imparable.Tasha parecía perpleja, hasta que vio de lo que estaba hablando.-Abe. Él en realidad es muy encantador.Me dirigí a mis padres. Acepto que una vez tuvieron un romance - quecondujo a mi concepción - pero eso no significa que yo quisiera verlosrevivirlo. Estaban contando algunos paseos por la playa cuando lesalcancé. Rápidamente tire del brazo de Abe para distanciarlos. Estaba depie demasiado cerca de ella.-Hey, ¿puedo hablar contigo?-Le pregunté. Me miró sorprendido, pero seencogió de hombros.-Desde luego.- Le dio a mi madre una sonrisa cómplice. -Hablaremos mástarde.-¿No hay una sola mujer segura contigo por aquí?- Exigí llevándomelo-¿Qué estás hablando?-Llegamos e hicimos una parada junto a laponchera.-¡Estás flirteando con todas las mujeres de este cuarto! -Mi enfado no leafectó.-Bueno, hay muchas mujeres hermosa aquí.... ¿Es eso lo que queríashablar conmigo?- No, yo quería hablar contigo acerca de haber amenazado a mi novio. Notienes derecho a hacer eso. -Su cejas oscuras se dispararon.-¿Qué, que? Eso no era nada. Sólo un padre que mira por el futuro de suhija.-La mayoría de padres no ponen en peligro de ser destripados a los noviosde sus hijas.-Eso no es verdad. Y de todos modos, eso no es lo que realmente dije. Eramucho peor.
  30. 30. 30Suspiré. Él parecía deleitarse en mi exasperación-Piensa en ello como un regalo de graduación. Estoy orgulloso de ti. Todoel mundo sabía que sería buena, pero nadie sabía que serías tan buena.-Me guiñó un ojo. -Ciertamente no esperaba que pararas destruir supropiedad.-¿Qué propiedad?-El puente. -Yo fruncí el ceño.-Tuve que hacerlo. Era la forma más eficiente. Dios, así que era un jodidodesafío. ¿Qué hicieron los demás graduados? Ellos en realidad nolucharon en medio de esa cosa, ¿verdad?Abe negó con la cabeza, amando cada minuto de su conocimientosuperior.-Nadie más fue puesto en esa situación.-Por supuesto que sí. Todos nos enfrentamos a las mismas pruebas.-Tú no. Si bien la planificación de los ensayos, los guardianes decidieron lefaltaba algo... extra. Algo especial. Después de todo, habías estadopeleando en el mundo real.- ¿Qué? - El volumen de mi voz llamó la atención de algunos otros. Lo bajé,y las anteriores palabras de Meredith regresaron a mí. -¡Eso no es justo!Parecía como si la cosa no fuera con él.-Tú eres superior a los otros. Obligándote a hacer las cosas fáciles nohabría sido justo.Me había enfrentado a un montón de cosas ridículas en mi vida, pero estoya era el colmo.-Así que tuvieron que complicarme la vida con un truco loco en el puente.Y si se sorprendieron- corté, -¿qué diablos esperaban que hiciera? ¿De quéotra manera iba yo a sobrevivir a algo así?- Hmm -Él se acarició el mentón distraídamente. -Honestamente no creoque lo supieran.
  31. 31. 31-Oh, por el amor de Dios. Esto es increíble.-¿Por qué estás tan enfadada? Que ha pasado.-Porque me pusieron en una situación en la que ni siquiera ellos sabíancómo salir.- Le di una mirada sospechosa. -¿Y cómo se sabes tú acerca deesto? Este es todo el negocio de ser tutor.- Una expresión que no me gustóen absoluto se apoderó de su rostro.-Ah, bueno, estaba con tu madre la noche anterior y…- Whoa, está bien. Detente-le interrumpí-.No quiero oír lo que tú y mimadre estabais haciendo la noche anterior. Creo que sería peor que elpuente.Él sonrió.-Ambos están en el pasado, por lo que no hay necesidad de preocuparseahora. Disfruta de su éxito.-Lo intentaré. Pero no me hagas más favores con Adrian, ¿de acuerdo?Quiero decir, me alegro de que vinieras a apoyarme, pero eso es más quesuficiente.-Abe me dirigió una mirada astuta, recordándome que debajo deesa arrogancia él era realmente un hombre astuto y peligroso.-Estuviste más que feliz de que te hiciera un favor después de tu regresode Rusia.Hice una mueca. Tenía un punto, ya que se las había arreglado paraobtener un mensaje en una prisión de alta seguridad. Incluso si nohubiera conducido a nada, aún tiene sus puntos.-De acuerdo-admití. -Eso fue bastante sorprendente. Y te estoy agradecida.Todavía no sé cómo lo conseguiste.De pronto, como un sueño que recuerdas un día después, me acordé de laidea que había tenido justo antes de mis pruebas. Bajé la voz.-Tu realmente no irías allí, ¿verdad?- Él soltó un bufido.-Por supuesto que no. Yo no pondría los pies en ese lugar. Yo simplementeextendí mi red.
  32. 32. 32-¿Dónde está ese lugar? -Pregunté, esperando que sonara suave. No sedejó engañar.-¿Por qué lo quieres saber?-¡Porque soy curiosa! Los criminales siempre desaparecen sin dejar rastro.Soy un guardián, y yo ni siquiera sé nada acerca de nuestro sistemapenitenciario propio. ¿Hay una sola prisión? ¿Hay un montón?Abe no respondió de inmediato. Me estaba estudiando cuidadosamente. Ensu negocio, todo el mundo sospechaba de segundas intenciones. A medidaque su hija, que era probablemente doblemente sospechoso. Fue en losgenes. Tenía que haber subestimado mi potencial para la locura, porquedijo al fin…-Hay más de uno. Víctor está en una de las peores. Se llama Tarasov.- ¿Dónde está?- ¿Ahora mismo? - El sopeso-En Alaska, creo.-¿Qué quieres decir, con ahora mismo?-Se mueve todo el año. En este momento está en Alaska. Más tarde, seráen Argentina.-Él me dio una sonrisa socarrona, al parecer preguntándosecómo era de astuta. -¿Sabes por qué?-No, - esperar.- La luz del sol.-Tiene perfecto sentido. -Alaska tiene casitodo el día luz solar sin parar esta época del año, pero la noche sin pararen el invierno.- Creo que estaba más orgulloso de mi comprensión que demis pruebas.-Cualquier prisionero que intentan escapar tendría un momento difícil. -En pleno sol, ningún fugitivo Moroi llegaría muy lejos-No es que nadiepuede escapar a través de ese nivel de seguridad de todos modos.-Traté deignorar como sonó a mal presentimiento-Parece que lo habían puesto muy lejos al norte de Alaska entonces-dije,con la esperanza de sonsacar la ubicación real indirectamente-Se consiguemás luz de esa manera.Él se rió entre dientes.
  33. 33. 33-Ni siquiera yo no puedo decirte eso. Esa es la información que los tutoresmantienen vinculados, enterrado en su cuartel general.- Me quedé helada.Abe, a pesar de estar generalmente atento, no se dio cuenta de mireacción. Sus ojos estaban mirando algo en la habitación. -¿Es ReneeSzelsky? Ay, ay... Ella se ha vuelto hermosa con los años.Yo le despedí con un gesto de mala gana, en gran parte porque queríaperseguir este nuevo plan en mi mente - y porque no había nadie Reneesabía muy así, lo que le hizo pegar en una manera menos terrible.-Bueno, no dejes que yo te detenga. Ve atraer a más mujeres en tu red.Abe no necesitó mucha insistencia. Sola, dejé que mi cerebro volara,preguntándome si mi plan de desarrollo tenía alguna posibilidad de éxito.Sus palabras habían provocado un nuevo plan en mi mente. No era muchomás loco que la mayoría de los otros. Al otro lado de la habitación, meencontré con los ojos de jade Lissa de nuevo. Con la marcha de Cristian desu vista, su estado de ánimo había mejorado. Ella se estaba divirtiendo yestaba entusiasmada con las aventuras que nosotros teníamos pordelante, ahora que éramos libres en el mundo.Mi mente capto de nuevo la ansiedad que había sentido antes. Podríamosser libre ya, pero la realidad se pondría al día con nosotros muy pronto. Elreloj seguía corriendo. Dimitri estaba esperando, observando. Me preguntébrevemente si yo todavía recibiría sus cartas semanales, ahora que yo meiría de la escuela. Sonreí, sintiéndome un poco mal por estar arruinandosu estado de ánimo cuando le dije que ahora podría tener una posibilidadmuy real de reventar a Víctor Dashkov.
  34. 34. 34 Capítulo 3 Traducido por Mel B y MontyLos próximos pares de días eran extraños. Los otros novicios y yopodríamos haber tenido la más llamativa graduación, pero no éramos losúnicos en terminar nuestra educación en San Vladimir. Los Moroi teníansu propia ceremonia de graduación, y el campus creció lleno de visitantes.Luego, casi tan rápido como llegaron, los padres desaparecieron -llevándose a sus hijos e hijas con ellos. Los Moroi Reales pasan los veranoscon sus padres en las fincas de lujo - muchas en el hemisferio sur, dondelos días eran más cortos en esta época del año. Los "Ordinarios" Moroitambién se iban con sus padres, a pasar fuera las vacaciones a hogaresmás modestos, posiblemente para conseguir trabajos de verano antes de launiversidad. Y por supuesto, con la escuela vacía para el verano, todos losdemás alumnos la dejarían también. Algunos, sin familia para ir a casa,por lo general los dhampirs, permanecían durante todo el año, teniendooptativas especiales, pero eran una minoría. El campus se fue quedandovacío y cada día como mis compañeros y yo esperamos el día en queseríamos llevados a la corte real. Nos despedimos de los demás Moroi a losque aun les quedaban años en la escuela, y a los dhampirs que prontoestarían siguiendo nuestros pasos.Una de las personas por la que me sentía un poco triste era Jill. Fui a suencuentro mientras caminaba hacia la residencia de Lissa el día antes demi viaje a la Corte. Había una mujer con Jill, presumiblemente su madre,y ambas llevaban cajas. La cara de Jill se iluminó al verme.-Hey Rose me despedí de todos los demás, pero no te podía encontrar,- dijocon entusiasmo.Sonreí.-Bueno, me alegro de que me encontraras.No podía decirle que estaba de despedida también. Me había pasado miúltimo día caminando por San Vladimir por todos los sitios conocidos,empezando por los patios de primaria, donde estuve, cuando Lissa y yonos conocimos en cierto modo por primera vez.
  35. 35. 35Había explorado los pasillos y rincones de mi dormitorio, pase por delantede mis aulas favoritas, e incluso visite la capilla. Me pase también unmontón de tiempo en áreas llenas de recuerdos agridulces, como las áreasde formación donde había conocido a Dimitri por primera vez. La pista enla que antes me hacía correr dando vueltas. La cabaña en la quefinalmente nos habíamos entregado el uno al otro. Había sido una de lasnoches más increíbles de mi vida, y pensar en ella siempre me traía alegríay dolor.Jill no tenía por qué cargar con nada de eso, sin embargo. Me volví haciasu madre y empezó a ofrecerle mi mano hasta que me di cuenta de que ellano la podía mover, mientras maniobraba con la caja.-Soy Rose Hathaway. Espere, Deje que lleve eso.Tomé la caja antes de que ella pudiera protestar porque, estaba segura deque lo haría.-Gracias-dijo, sorprendida agradablemente. Seguí en el paso con ellas, yaque comenzó a caminar de nuevo.-Soy Emily Mastrano. Jill me hablo mucho de ti.-Ah, ¿sí? -Pregunté, dando a Jill una sonrisa burlona.-No mucho. Solo cómo paso el rato contigo a veces.- Hubo una ligeraadvertencia en los ojos verdes de Jill, y se me ocurrió que Emilyprobablemente no sabía que su hija practicaba de forma prohibida comomatar a un strigoi con magia en su tiempo libre.-Nos gusta tener a Jill alrededor-, le dije, sin añadir nada más. -Y uno deestos días, vamos a enseñarle a dominar ese pelo.Emily se rió.-He estado intentándolo durante casi quince años. Buena suerte.La madre de Jill era impresionante. Las dos no se parecerían mucho , almenos no superficialmente. El pelo lustroso de Emily era recto y negro,sus ojos azul profundo y largo azotado. Se movía con una gracia esbelta ymuy diferente de la de Jill siempre a pie auto-consciente. Sin embargo,pude ver los genes que compartian aquí y allá, las caras en forma decorazón y la forma de los labios.
  36. 36. 36Jill todavía era joven, y cuando ella se convirtiera en una adulta, ese día seconvertiría en una rompe corazones - algo que era probablemente ajeno aeste momento. Esperemos que su autoestima crezca.-¿Dónde está vuestra casa? - Le pregunté.-Detroit, -dijo Jill, haciendo una mueca.-No es tan malo-, se rió su mamá.-No hay montañas. Solo carreteras.-Soy parte de una compañía de ballet allí, -explicó Emily. -Así que nosquedamos donde podemos pagar las cuentas.- Creo que estaba mássorprendida que la gente fuera al ballet en Detroit que de que Emily fuerauna bailarina. Tenía sentido, observándola, y realmente, con su alta ydelgada complexión, los Moroi eran bailarines ideales en la medida que loshumanos se refiere.-Hey, es una gran ciudad,- le dije a Jill. -Disfruta de la emoción mientraspuedas antes de regresar a la aburrida escuela en medio de la nada.- Porsupuesto, el entrenamiento de combate y ataques ilícitos Strigoi eran pocoaburridos, pero yo quería hacer que Jill se sintiera mejor. -Y no será tantotiempo. - Las vacaciones de verano Moroi apenas duraban dos meses. Lospadres estaban ansiosos por regresar a sus hijos a la seguridad de laAcademia.-Supongo, -dijo Jill, no sonaba convencida. Llegamos a su coche, y metí lacarga de las cajas en el maletero.-Voy a enviarte un correo electrónico cuando pueda,- le prometí. -Yapuesto que Christian también. Tal vez incluso también puedas hablar conAdrián.Jill se iluminó, y me sentí feliz de verla emocionada y que volviera a suestado normal.-¿En serio? Eso sería genial. Quiero escuchar todo lo que sucede en laCorte. Probablemente sucedan todo tipo de cosas interesantes con Lissa yAdrián, y apuesto a que Christian encontrará toda clase de cosas... sobrelas cosas.Emily no parecía darse cuenta del intento fallido de Jill para hablar enclave y en su lugar me observo con una sonrisa bonita.
  37. 37. 37-Gracias por tu ayuda, Rose. Fue genial conocerte.-Para mí también - afortunadamenteJill se había arrojado a mí con un abrazo.-Buena suerte con todo-, dijo. -Tú eres muy afortunada, ¡vas a tener unavida tan grande ahora!Yo le devolví el abrazo, no pude explicar lo celosa que estaba de ella. Suvida era todavía segura e inocente. Ella se quejaba por pasar el verano enDetroit, pero la estancia sería breve, y pronto estaría de vuelta en elmundo familiar y fácil de San Vladimir. Ella no se preocuparía por lodesconocido y sus peligros.Fue sólo después de que ella y su madre se habían ido que me atreví aresponder a su comentario.-Espero que sí, -murmuré, pensando en lo que se avecinaba. -Así loespero.Mis compañeros de clase y selección Moroi volamos temprano al díasiguiente, dejando las montañas rocosas de Montana detrás de las colinasde Pennsylvania. La Real Audiencia se parecía mucho a lo que yorecordaba, con su imponente vista, se veía más antigua que San Vladimirtratando de transmitir con sus altos edificios y la arquitectura de piedraintrincadas. Pero la escuela también parecía querer mostrar un aire desabiduría, estudio, Considerando que el Tribunal era más ostentoso. Eracomo si los propios edificios quisieran asegurarse de que todos sabíamosque se trataba de la sede del poder y la realeza entre los Moroi. El TribunalReal quería que te sorprendieras y tal vez hacerte sentir un pocointimidado.Y aunque yo había estado aquí antes, me volvió a impresionar. Las puertasy ventanas de los edificios de piedra eran de relieve y enmarcado en unasbellas decoraciones doradas. Estaban muy lejos de la brillantez que habíavisto en Rusia, pero ahora me di cuenta de que los diseñadores de la Cortehabían remodelado estos edificios que no pertenecen a las europeas deedad - las fortalezas y palacios de San Petersburgo. En San Vladimir habíabancos y senderos en los cuádriceps y los patios, pero la Corte dio un pasomás. Las fuentes y estatuas elaboradas de los gobernantes pasadosadornaban el césped, exquisitas obras de mármol que habían sidopreviamente escondidos en la nieve. Ahora, en plena temporada de verano,eran brillantes y ostentosos. Y en todas partes, había flores en los árboles,arbustos, caminos - era deslumbrante.
  38. 38. 38Era lógico que los nuevos graduados visitaran la administración de losguardianes centrales, pero se me ocurrió que había otra razón por la quese trajo nuevos guardianes aquí en el verano. Querían que miscompañeros y yo viéramos todo esto, de sentirse abrumado y agradecidode la gloria para los que estábamos luchando.En cuanto a los rostros de los nuevos graduados, yo sabía que la tácticaestaba funcionando. La mayoría nunca había estado aquí antes. Lissa yAdrián había estado en mi vuelo, y nos agrupamos mientras caminábamoscon el grupo. Era tan caliente como lo había sido en Montana, pero lahumedad aquí era mucho más gruesa. Yo estaba sudando después de unacaminata corta.-¿Trajiste un vestido esta vez, ¿verdad?- preguntó Adrián.-Por supuesto- le dije. -Ellos tienen algunas cosas de lujo y quieren quenosotros vayamos, aparte de la recepción principal. Aunque, puede ser queme den mi negro y blanco para eso.Sacudió la cabeza, y me fijé en su mano para empezar a avanzar hacia subolsillo antes de dudar y tirando hacia atrás. Podía haber venidoavanzando en dejar de fumar, pero yo estaba bastante segura de que elsubconsciente deseo de llegar a un paquete de forma automática paracuando al aire libre era difícil deshacerse tan rápidamente.-Quiero decir para esta noche. Para la cena.Mire inquisitivamente a Lissa. Su horario en la Corte siempre ha tenidouna variedad de funciones arrojado en él que "la gente promedio" noasistía. Con mi estado de nueva e incierta, no estaba segura de si iría conella. Percibí su perplejidad por el vínculo y podría decir que ella no tenía niidea de los planes de cena especial.-¿Qué cena?-Le pregunté.-La que planee con mi familia.-La que- Llegué a un alto precipicio y se quedó mirando con los ojosabiertos, no me gustaba la sonrisa en su rostro. "¡Adrian!" Algunos de losrecién graduados les dio curiosidad y siguieron caminando a nuestroalrededor.
  39. 39. 39-Vamos, que hemos estado saliendo un par de meses. Reunión de padreses parte del ritual de citas. He conocido a tu madre. ¡Hasta conocí a tupadre miedo-culo. Ahora es tu turno. Te garantizo que ninguno de mifamilia va a hacer el tipo de sugerencias que tu padre hizo.Yo realmente había conocido al padre de Adrián en una reunión antes. O,bueno, yo lo había visto en una fiesta. Dudaba que él tuviera la menor ideade quién era yo - mi reputación era algo loca. No sabía casi nada sobre lamadre de Adrián. En realidad habla muy poco sobre los miembros de sufamilia - la mayoría de ellos.-¿Sólo tus padres?- Le pregunté con recelo. -¿Algún detalle sobre tu familiaque deba saber?-Bueno... - la mano de Adrián tembló de nuevo. Creo que esta vez queríaun cigarrillo o algún tipo de protección frente a la nota de advertencia en lavoz. ,Observé a Lissa, parecía muy divertido con todo esto. -Mi tía abuelafavorita podría pasarse.-¿Tatiana?- Exclamé. Por centésima vez, me pregunté donde estaba lasuerte de tener una relación con un hombre emparentado con líder de todoel mundo Moroi. -¡Ella me odia! ¿Sabes lo que pasó la última vez quehablamos?- Su Majestad había ido contra mí, gritando acerca de cómo yoera muy mala opción para conectar con su sobrino y cómo había grandes"planes" para él y Lissa.-Creo que ella entrara en razón.-Oh, vamos.-No, en serio.-Casi parecía que estaba diciendo la verdad. -Hablé con mimadre el otro día, y... No sé. Tía Tatiana no parece que te odie tanto.Fruncí el ceño, y los tres empezamos a caminar de nuevo.-Tal vez ella apruebe tu trabajo de vigilantes reciente, -reflexionó Lissa.-Tal vez- dije. Pero yo realmente no le creí. En todo caso, mis recientesrebeldías, debieron de haberse hecho más despreciables a los ojos de lareina. Me sentí traicionada de que Adrián hubiera planeado esta cena paramí, pero no había nada que hacer al respecto ahora.
  40. 40. 40La única esperanza que brillaba era que yo tenía la impresión de que meestaba haciendo alguna broma sobre que su tía pasar por aquí. Le dije queiría, y mi decisión lo puso de buen humor suficiente como para que nohiciera muchas preguntas, cuando Lissa y yo le dijimos que íbamos ahacer "nuestras cosas" por la tarde. Mis compañeros de clase tenían queconseguir un tour de la Corte y sus terrenos como parte de suadoctrinamiento, pero yo lo había visto todo antes y fui capaz deescaparme. Lissa y yo dejamos nuestras pertenencias fuera de nuestrashabitaciones y luego se dispuso a ir la cara oculta de la Corte, donde lagente no-tan-real vivía.-¿Vas a decirme cual es la otra parte de tu plan?- preguntó Lissa.Desde que Abe había explicado sobre la prisión de Víctor, que había estadohaciendo otra lista mental de los problemas que tendría que irrumpir enella.Principalmente, existen dos, que fue menos de lo que había tenidoinicialmente ya que hablar de Abe. No es que las cosas estuvieranrealmente fáciles. En primer lugar, no teníamos idea de en qué lugar deAlaska estaba. En segundo lugar, no sabíamos cuales eran las defensas dela prisión y el diseño. No teníamos idea de lo que teníamos que atravesar.Sin embargo, algo me dijo todas estas respuestas podrían encontrarse enuna fuente, lo que significaba que en realidad sólo había un problemainmediato: cómo llegar a esa fuente. Afortunadamente, yo conocía aalguien que podría ser capaz de ayudarnos a nosotros.-Vamos a ver a Mia-, le dije.Mia Rinaldi era una antigua compañera de clase Moroi - un antiguoenemigo, en realidad. También fue la niña del cartel para la remodelaciónde la personalidad total. Había pasado de puta intrigante que estabadispuesta a aplastar - y a dormir con - cualquier persona en su búsquedade popularidad, la niña aseguraba tener ganas de aprender a defendersepor sí misma de los demás Strigoi. Vivía aquí en la Corte con su padre.-¿Crees que Mia sabe cómo introducirse en una prisión?-Mia es buena, pero no creo que ella sea así de buena. Probablemente esinteligente y puede ayudarnos a llegar.Lissa gimió.
  41. 41. 41-No puedo creer que hayas usado la palabra inteligencia. Esto realmentese está convirtiendo en una película de espionaje.- Ella habló con ligereza,pero yo podía sentir la preocupación dentro de ella. El tono de luz era paradisimular su temor, la inquietud que aún sentía por la liberación de Víctor,a pesar de su promesa hacia mí. Los no miembros de la realeza quetrabajaban y hacían las cosas ordinarias en la corte vivían enapartamentos lejos de la parte privada de la reina.Yo había conseguido la dirección de Mia por adelantado, y comenzamos aatravesar los motivos perfectamente cuidados, gruñendo la uno a la otraen el camino sobre el día caluroso. La encontramos en su casa, vestidainformalmente con pantalones vaqueros y una camiseta con una paleta enla mano. Sus ojos se abrieron cuando nos vio afuera de su puerta.-Bueno, que me condenen, -dijo.Me eché a reír. Era el tipo de respuesta que daría.-Me alegro de verte también. ¿Podemos pasar?-Por supuesto. -Se hizo a un lado.-¿Quieres un helado?En otra ocasión. Tomé una uva y me sentó con ella y Lissa en el pequeñosalón. El lugar estaba muy lejos de la opulencia de la vivienda huéspedreal, pero era acogedor y limpio y, sin duda, muy querido por Mia y supadre.-Sabía que los graduados venían-, dijo Mia, apartándose los rizos rubios dela cara. -Pero no estaba segura si estabais con ellos o no. ¿Te hasgraduado?-Lo hice, -le dije. -Tengo la marca de la promesa y todo.- Levanté mi pelopara que ella pudiera ver el vendaje.-Me sorprende que te dejaran entrar otra vez después de tu excursión deAsesinato múltiple. ¿O te dan más crédito por eso?Al parecer, Mia había escuchado el mismo cuento de mis aventuras quetodos los demás. Eso estaba bien conmigo. No quería hablar sobre laverdad. No quería hablar de Dimitri.
  42. 42. 42-¿Crees que alguien podía dejar a Rose hacer lo que quiere?- preguntóLissa con una sonrisa. Ella estaba tratando de evitar entrar en demasiadosdetalles sobre mi pasado paradero, por lo que yo se lo agradecí.Mia se rió y crujió en un gran trozo de hielo de limón. Fue un milagro queno llegara a congelar su cerebro. "Verdad". Su sonrisa se desvaneciómientras se tragó el bocado. Sus ojos azules, siempre sagaz, meobservaron en silencio durante unos momentos.-Y Rose quiere algo ahora.-Hey, estamos felices de verte-le dije.-Te creo. Pero también creo que tienes un motivo oculto.La sonrisa de Lissa creció. A ella le hizo gracia que me hubieran atrapadoen mi juego de espionaje.-¿Por qué dices eso? Puedes leer a Rose así o sólo asumes que siempre ellatiene un motivo oculto?Ahora Mia sonrió de nuevo.-Las dos cosas.- Se escabulló hacia delante en el sofá, mirándome con unamirada seria. ¿Cuándo se había vuelto tan perceptiva? -Está bien. No tienesentido perder el tiempo. ¿Qué ayuda necesitas de mi?Suspiré, reventada.-Necesito conseguir entrar a la oficina de los guardianes de seguridadprincipal.A mi lado, Lissa hizo una especie de ruido estrangulado. Me sentí un pocomal por ella. Mientras que ella pudo ocultar sus pensamientos de mí enalguna ocasión, no había mucho que ella hiciera o dijera que fuera unaverdadera sorpresa. ¿Yo? Continuamente la dejaba noqueada a ella. Ellano tenía idea de lo que se avecinaba ni la mitad del tiempo, perohonestamente, si estuviéramos pensando en saltar a un conocido criminalde la cárcel, a continuación, entrar en una oficina de seguridad no deberíahaber sido tan chocante.-Wow, -dijo Mia. -No pierden el tiempo con cosas pequeñas.- Su sonrisatembló un poco. -Por supuesto, no me vengan con cosas pequeñas. Sé quepodría hacer eso mismo.
  43. 43. 43-¿Me puedes meter dentro?- Le pregunté. -Tú eres amiga de algunos de losguardianes aquí... Y tu padre tiene acceso a un montón de lugares.... - Yono sabía exactamente el trabajo del Sr. Rinaldi, pero pensé que erarelacionado con el mantenimiento.-¿Qué estás buscando?- preguntó. Ella levantó una mano cuando yo abríla boca para protestar. -No, no. No necesito más detalles. Sólo una ideageneral para poder resolver esto. Ya sé que no vamos allí solo para recorrerel lugar.-Necesito unos pocos registros, expliqué.Sus cejas se levantaron.-¿Del personal? ¿Tratas de conseguir un trabajo?"-Yo. No. -Huh. Eso no era una mala idea, teniendo en cuenta mi situaciónprecaria con que se me asigne a Lissa. Pero no. Una cuestión a la vez. - -Necesito saber acerca de la seguridad fuera de los registros en otroslugares, escuelas, casas reales, las prisiones. -Traté de mantener miexpresión ocasional como ya he dicho la última vez. Mia se apuntaba amuchas cosas locas, pero incluso ella tenía sus límites. -Me di cuenta deque debía haber mucho de ese tipo de material ahí-Ellos lo tienen, -dijo. -Pero la mayor parte en registros electrónicos. Y note ofendas, pero podría estar incluso más allá de tus capacidades sipudiéramos llegar a una de sus computadoras., Todo está protegido porcontraseña. Y si se alejan, se bloquearán los ordenadores. Supongo que note han convertido en un pirata informático desde la última vez que te vi.No, por cierto. Y a diferencia de los héroes de las películas de espías Lissame tomaban el pelo alrededor, no tenía amigos conocedores de latecnología, que incluso podría acercarse a romper ese tipo de encriptacióny seguridad. Maldita sea. Me miró con tristeza a mis pies, me preguntabasi había alguna posibilidad de conseguir más información de Abe.-Pero, -dijo Mia, -si la información que necesitas no es muy actual, todavíapodrían tener copias en papel.Tiré mi cabeza.-¿Dónde?
  44. 44. 44-Tienen habitaciones de almacenamiento masivo, escondido en uno de lossótanos. Archivos y archivos. Aún bajo llave, pero probablemente es másfácil llegar a dejar de luchar contra las computadoras. Una vez más,depende de lo que tú necesites. ¿Cómo es de viejo?Abe me había dado la impresión de que la prisión Tarasov había estadoalrededor por un tiempo. Seguramente hubo un registro de ello en estosarchivos. No me cabe duda de los guardianes habían pasado a ser digitaleshace un tiempo, lo que significaba que no podría encontrar detallesactualizados al minuto en la seguridad del lugar, pero yo me conformaríacon un plano.-Podría ser lo que necesitamos. ¿Podemos entrar?- Mia estuvo en silenciodurante varios segundos, y pude ver su mente zumbando.-Es posible.-Miró a Lissa. -¿Es posible obligar a la gente a ser susesclavos?Lissa hizo una mueca.-No me gusta pensar en él así, pero sí, puedo.- Era otro de los beneficiosdel espíritu.Mia consideró unos instantes más y luego hizo un gesto rápido.-Muy bien. Vuelve en torno a las dos, y veremos qué podemos hacer. - Dosde la tarde para el resto del mundo significa la mitad de la noche paraMoroi, quienes se movían en un horario nocturno. Estar en plena luz deldía no se sentía particularmente escurridizo, pero tuve que cifrar laplanificación de Mia aquí se basó en el hecho de que también habríamenos personas en torno a esa hora del día.Yo estaba tratando de decidir si deberíamos socializar más o racionalizarcuando alguien interrumpió mis pensamientos. Mia se estremeció y, derepente parecía incómoda. Se levantó para abrir la puerta y una vozfamiliar derivó por el pasillo hacia nosotros.-Siento llegar temprano, pero…Christian entró en la sala de estar. De repente, se calló cuando vio a Lissay luego a mí. Todo el mundo parecía congelado, por lo que parecía que erayo quien tenía que fingir como esta no era una situación terriblementedifícil.
  45. 45. 45-Hey, Christian,- le dije alegremente. -¿Cómo te va?-Sus ojos estaban puestos en Lissa, y le tomó un momento paraarrastrarlos a mí.-Bien.- Echó un vistazo a Mia. -Puedo volver....Lissa se levantó apresuradamente.-No.- dijo ella, con la voz fría de princesa.-Rose y yo tenemos que irnos detodos modos.-Sí,- yo estuve de acuerdo, a raíz de su ejemplo. -Tenemos... cosas... Quehacer. Y no queremos interrumpir su…- Caray, yo no tenía idea de lo queiban a hacer. No estaba segura de que quisiera saberlo.Mia había encontrado su voz.-Christian quería ver algunos de los movimientos que he estadopracticando con los guardianes de la escuela.-Genial. -Me quedé con la sonrisa en mi cara como Lissa y yo nostrasladamos hacia la puerta. Ella dio un paso en la medida en torno aChristian como pudo. -Jill estará celosa.Y no sólo Jill. Después de otra ronda de despedidas, Lissa y yo nos fuimosa recorrer los jardines. Podía sentir la ira y los celos que irradiaba a travésde su enlace.-Es sólo su club de lucha, Liss- dije, sin tener necesidad de su lado de laconversación. -Nada de lo que estás pensando. Ellos van a dar puñetazos ypatadas, y otras cosas aburridas.- Bueno, en realidad eso fue muy dulce,pero yo no iba a glorificar a Christian y Mia fuera.-Tal vez ahora no esté pasando, -gruñó ella, mirando fríamente pordelante.-¿Pero quién sabe qué podría pasar? Pasan tiempo juntos,practican algunos movimientos físicos, una cosa lleva a la otra-Eso es ridículo- dije. -Ese tipo de cosas no son románticas en absoluto.Otra mentira, ya que era exactamente como mi relación con Dimitri habíacomenzado. Una vez más lo mejor era no hablar de eso. -Además,Christian no puede estar involucrado con cada chica que pasa el tiempo.Mia, Jill , sin ánimo de ofender, pero en realidad no es que gran mujeriego.

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