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Los 50 y tantos libros que todo peruano culto debe leer (jhony.by)
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Los 50 y tantos libros que todo peruano culto debe leer (jhony.by)

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Esta es una selección de textos elaborada por Agenda Perú bajo el nombre: "Los 50 y tantos libros que todo peruano culto debe leer" y que reune las ideas de "la crema y nata" de la intelectualidad del …

Esta es una selección de textos elaborada por Agenda Perú bajo el nombre: "Los 50 y tantos libros que todo peruano culto debe leer" y que reune las ideas de "la crema y nata" de la intelectualidad del análisis peruano como: Luis Lumbreras, Julo Cotler, Manuel Gónzales Prada, José Carlos Mariategui, Víctor Andrés Belaunde, FRancisco Miró Quesada, Carlos Ivan de Gregori, Hernando de Soto, Anibal Quijano... entre otros.

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  • 1. ILUSTRACION PERUANAPontificia Unversidad Católica del Perú
  • 2. Cincuenta y dos ReflexionesSobre el Perú n país es, en buena cuenta, su conciencia reflexiva. Lo que un país es y puede ser se define por el carácter crítico de las preguntas que se han hecho a lo largo de la historia. En celebración de los cincuenta años de CARETAS, Agenda PERÚ ha querido recorrer ese camino pautado que los peruanos hemos delineado a través de décadas de preguntarnos qué, por qué y, sobre todo, para qué. Siempre que nos preguntamos por nuestra identidad y nuestro destino, una multitud de voces nos interpela, nos reclama y nos obliga. Conocer qué somos es la clave de nuestras respuestas. El meditar sobre el Perú republicano tiene una larga tradición.Hombres y mujeres han participado en esta inquietud como nuestroscoetáneos, nuestros antecesores y nuestros maestros. Ese diálogo no es posible –lo harecordado Manuel Burga– en un clima de crítica acérrima o de alabanza desmedida.No podemos seguir el tránsito hacia nuestro futuro sin participar en él. Conocer nuestrahistoria es, pues, un deber cívico, una obligación moral con los intereses de nuestrapatria y la herencia de país para nuestros hijos. CARETAS y Agenda PERÚ han queridoreunir las voces de meditación sobre nosotros en un compendio de sus palabras másfuertes y más sabias. Y, aunque se ha preferido escoger sobre todo autores nacionales,la densidad del trabajo intelectual y su alcance internacional nos ha sugerido tambiénincluir algunos autores extranjeros. La tarea que nos hemos impuesto es extremadamente difícil. La cantidad deautores, la diversidad de ángulos y las diferentes posiciones complican la selección.Sabemos que hemos dejado de considerar autores, textos y posiciones importantes. Esimposible hacer una selección justa y completa. Hemos puesto el énfasis en autorescontemporáneos tratando, eso sí, de escoger un material representativo de losdiferentes puntos de vista evitando en lo posible nuestras preferencias personales. Loscincuenta años de CARETAS se inscribieron dentro de este esfuerzo de concienciareflexiva del Perú. Celebrar su aniversario de ese modo fué también un homenajea sus desvelos.
  • 3. Nota preliminarFrancisco Sagasti, Max Hernández y Cristóbal Aljovín, en su agotadora tareade seleccionar los libros que, acaso más profundamente, han tocado el temaPerú en sus más diversas etapas. a idea de preparar una selección de textos que todo peruano debería conocer surgió desde el inicio de los trabajos de Agenda PERÚ en 1993. Las primeras consultas que realizamos en diversas partes del país, muchas de ellas con jóve- nes y estudiantes, nos hicieron notar que existía una falta de información sobre las contribuciones de intelectuales para comprender mejor al Perú. La crisis de la industria editorial, lo precario de las bibliotecas y el alto costo de los libros han pues- to fuera del alcance de la gran mayoría de peruanos los textos necesarios para enten- der de dónde venimos, interpretar lo que nos pasa y saber hacia dónde vamos. La idea inicial fue seleccionar ensayos, libros y artículos sobre la realidad nacional y publicar una serie de libros de bajo costo. Teníamos presente el gran esfuerzo desplegado hace casi medio siglo a través de las ediciones populares de JuanMejía Baca, el primero en este esfuerzo y seguido más tarde por los populibros de la Munici-palidad de Lima con los cuales nuestra generación tuvo acceso a muchos autores nacionales.Pronto vimos que una empresa de esta naturaleza rebasaba los propósitos de Agenda PERÚ ydecidimos explorar otras opciones. Así, llegamos a la conclusión de que un conjunto de extrac-tos, publicados en un solo volumen como suplemento periodístico, sería la mejor manera de
  • 4. familiarizar a los lectores con las ideas que consideramos necesarias para entender al Perú deprincipios del siglo XXI. Desde el primer momento, decidimos limitar la selección excluyendo autores de obras li-terarias. Aún así, escoger los textos ha sido una ardua tarea. La primera tentación fue seleccio-nar a los autores que conocíamos bien, bajo el narcisista supuesto de que “todos deberían leerlo que he leído yo”. Descartamos esto inmediatamente y decidimos realizar un trabajo más sis-temático. La colaboración de Augusto Alvarez Rodrich y Pilar Dávila, de APOYO Comunica-ciones, nos permitió realizar una encuesta entre los lectores de la revista DEBATE, que amplióla lista de autores a más de doscientos y complicó aún más la selección. Además, esta encues-ta nos hizo ver que en algunos casos era necesario partir de un tema para luego elegir auto-res, en vez de centrar el proceso de selección sólo en ellos. La incorporación de Cristóbal Aljovín al equipo de trabajo de Agenda PERÚ y la colabo-ración de Jorge Chávez Granadino dieron un gran impulso a este proyecto. La selección de au-tores y textos se hizo más rigurosa, y las discusiones sobre a quién incluir o excluir se hicieronmás difíciles, sobre todo porque decidimos limitar el número de autores a unas pocas decenas.El apoyo de la Fundación Internacional para los Sistemas Electorales (IFES) a través de su re-presentante en el Perú, Mariela López, nos permitió asegurar que esta selección de textos sal-dría publicada. Agradecemos los comentarios, Lo que era una idea de alcance limitado se convirtió en un proyecto viable y de gran críticas y sugerencias de muchas personas que han tomado enamplitud gracias al interés y el compromiso de Enrique Zileri, director de CARETAS. Deci- serio la idea de que estadimos unir esfuerzos y publicar la selección limitándola a 50 autores para celebrar los 50 selección que publica CARETASaños de la revista. es un “pretexto”. Entre las críticas mas acertadas está aquella que nos hizo notar la Por más rigurosa y sistemática que haya sido la selección, toda lista refleja, en última ins- ausencia de mujeres entretancia, las preferencias e idiosincrasias de los compiladores. Por esta razón, como todos los tra- los autores cuyos textos fueron seleccionados.bajos de Agenda PERÚ, esta selección debe ser vista como un “pretexto” en el doble sentidode la palabra. Un pretexto para conversar, discutir y debatir sobre quiénes deben estar o no Los dos textos adicionales de Flora Tristán y de Mercedesen la lista de autores que todos los peruanos deberíamos conocer y es también un pretexto, en Cabello de Carbonera pretendenel sentido que esperamos se revise continuamente y que cada lector modifique la lista de acuer- subsanar, en alguna medida, eldo a su criterio. Esperamos que este pretexto cumpla su doble propósito. sesgo en los cincuenta textos iniciales. Lima, octubre del 2000 Lima, febrero del 2002Francisco Sagasti / Max Hernández Un proyecto conjunto deDirectores de Agenda PERÚ Agenda PERÚ y CARETAS
  • 5. IndiceCapítulo I:EL PERÚ ACTUAL Y EL MUNDO PREHISPÁNICO.................................... 11Los dioses de Chavín, Luis Lumbreras ................................................... 13El Tawantinsuyu, los Andes y su historia, Franklin Pease ........................... 17Formaciones económicas y políticas del mundo andino, John Murra .......... 21Historia del Tahuantinsuyu, María Rostworowski de Diez Canseco.................. 25Capítulo II:EL LEGADO COLONIAL: LA CONQUISTA Y EL VIRREINATO ..................... 31Explicaciones sobre la caída del Imperio Inca, Waldemar Espinoza Soriano ... 33El nombre del Perú, Raúl Porras Barrenechea ........................................... 37La desestructuración del mundo andino, Nathan Wachtel ........................ 40Vida intelectual del virreinato del Perú, Felipe Barreda Laos ....................... 45La herencia colonial, Julio Cotler.......................................................... 48Virrey, corte y asedio criollo, Hugo Neira.............................................. 51Capítulo III:¿QUÉ ES LA REPÚBLICA?................................................................... 55¿Para qué se fundó la República?, Jorge Basadre ..................................... 57Un país monocrático, Luis Alberto Sánchez ............................................. 62¿Para qué la independencia?, José Agustín de La Puente Candamo ................. 65La primera República, Pablo Macera ................................................. 68Capítulo IV:LA JOVEN REPÚBLICA DE LA INDEPENDENCIA A LA GUERRA CON CHILE . 73Discurso quinto: leyes fundamentales, que convienen al Perú,Manuel Lorenzo de Vidaurre .................................................................. 75Siervo mío eres tu Israel: no te olvides de mí, Bartolomé Herrera ............... 79Importancia y utilidad de las asociaciones, Francisco de Paula González Vigil ... 82El baile de La Victoria, Ricardo Palma ................................................... 87Mensaje presidencial, Manuel Pardo y Lavalle ..................................................... 92Capítulo V:¿POR QUÉ PERDIMOS LA GUERRA? ¿A DÓNDE VAMOS?DE LA GUERRA CON CHILE HASTA LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL....... 95Discurso del Politeama, Manuel González Prada ...................................... 97El porvenir, Francisco García Calderón..................................................... 99Paisajes peruanos, José de la Riva Agüero ................................................ 102El problema primario del Perú y el Problema del Indio, José Carlos Mariátegui...... 106Discurso de Acho 1931, Víctor Raúl Haya de la Torre................................. 110El absolutismo presidencial y sus remedios, Víctor Andrés Belaunde.............. 115
  • 6. Capítulo VI:LA IMPRONTA INDÍGENA ................................................................. 119Tempestad en los Andes, Luis E. Valcárcel............................................... 121El nuevo indio, Uriel García............................................................... 126No soy un indio aculturado, José María Arguedas .................................... 128Capítulo VII:DEMOCRACIA Y RADICALISMO ......................................................... 131Intelectuales y políticos en el Perú del siglo XX, Sinesio López ................... 133Historia de las ideas en el Perú contemporáneo, Augusto Salazar Bondy................. 138El problema de la Democracia, José Luis Bustamante y Rivero...................... 141La conquista del Perú por los peruanos, Fernando Belaunde Terry................. 144Humanismo y revolución, Francisco Miró Quesada ................................... 148El ser humano, agente de su propio destino, Gustavo Gutiérrez .................. 154Discurso de la Reforma Agraria, Juan Velasco Alvarado ............................... 157Capítulo VIII:INFORMALIDAD, VIOLENCIA Y GOBERNABILIDAD................................ 163La Universidad, factor decisivo, Carlos Iván Degregori............................... 165Utopía Andina, Alberto Flores Galindo .................................................... 170Desborde popular y crisis del Estado: un nuevo rostro del Perúen la década de 1980, José Matos Mar ................................................. 174El otro sendero: la revolución informal, Hernando de Soto ........................ 179El rol constitucional de las Fuerzas Armadas hacia el siglo XXI,Francisco Morales-Bermúdez Cerrutti ........................................................ 183Capítulo IX:¿QUÉ SOMOS? CULTURA Y SOCIEDAD ............................................... 187El concho telúrico de acometividad, Héctor Velarde ................................. 189Lima la horrible, Sebastián Salazar Bondy ............................................... 192El arribismo en el Perú, Carlos Delgado ................................................. 195El cholo: cultura de transición, Aníbal Quijano ........................................ 198Mestizaje, transculturación, heterogeneidad, Antonio Cornejo Polar...................... 200Capítulo X:VISIONES DE DESARROLLO: EL MERCADO Y LA RACIONALIDAD ANDINA . 203Geografía del Perú, Javier Pulgar Vidal .................................................... 205Privatización de facto, Richard Webb .................................................... 209Política científica y tecnológica, Francisco Sagasti .................................... 213Las reglas del juego en la reciprocidad andina, Enrique Mayer .................. 217La racionalidad de la organización andina, Jürgen Golte........................... 220Peregrinaciones de una Paria, Flora Tristán ............................................. 222Mujer, Educación y Literatura, Mercedes Cabello de Carbonera ................... 226
  • 7. n abismo se abre entre nosotros y el denso misterio del cual el Imperio de los incas es sólo un pequeño fragmento. El Tahuantinsuyo debe haber existido unos 170 años. Es, apenas, la punta de un iceberg que debe proyectarse en milenios de expansiones y guerras, civilizaciones perdidas en una memoria avasalladora y desdeñosa del tiempo. Nuestra visión del pasado prehispánico ha estado y está muy influida por nuestra visión del Incario. La obra pionera de Julio C. Tello, nos hizo ver cómo cientos de décadas se resumen en el legado de los 170 años imperiales. Como ha insistido Franklin Pease, la civilización andina ha impuesto su marca en nuestra Historia. Antropólogos y etnohistoriadores reconocen que muchas de las costumbres, de las formas simbólicas y de los valores de los hombres de los Andes tienen raíces precolombinas. Esto es muy cierto, pero es la memoria histórica de conjunto que proviene de las interpretaciones poshispánicas de los incas la que fija y precisa la relevancia y el alcance de esos valores, y lo que estos significan en nuestraq 1 Luis Lumbreras. Los orígenes de la identidad actual. De este modo, entender el mundo prehispánico termina civilización en el Perú (Lima: Milla Batres, 1983 –1972–). Págs. 53-62. sirviéndonos para comprender nuestro presente, nuestra cultura y nuestros problemas.q 2 Franklin Pease. Perú, hombre e historia. Entre el siglo XVI y el XVIII (Lima: Edubanco, 1992, t. II). Págs. 1-8.q 3 John Murra. Formación económica y política del mundo andino (Lima: IEP, 1994). Págs. 59-61, 62-70.q 4 María Rostworowski de Diez Canseco. Historia del Tahuantinsuyu, (Lima: IEP, 1992). Págs. 259, 262- 265, 267-269, 276-277.
  • 8. Capítulo I:El Perú actualy el mundoprehispánico
  • 9. Luis Lumbreras uando se ingresa al templo de Chavín, se tiene la sensación de entrar en un mau- soleo lleno de fantasmas feroces. El si- lencio es total, pues ni siquiera se escu- cha el ruido del viento exterior, del que uno está separado por gruesas murallas y un sólido techo de piedra. Las galerías son angostas, altas, frías; es fácil perderse en ellas; forman un laberinto cruel para el neófito. Al centro, en medio de una granizada de piedras, hay un cuchillo gigantesco, ta- llado en piedra, como caído del cielo y clava- do en lo profundo de la tierra; le llaman “el Lanzón”, tiene más de cuatro metros. Pero no es simplemente la figura de un cuchillo, es más bien la terrible ima- gen de un dios humanizado, que ávido de sangre muestra las fauces con filudos colmillos curvos. Tiene la mano derecha en alto y las uñas son garras y los cabellos son serpientes. Es impresionante la figuraLos orígenes de la civilización en el Perú de este dios perdido hoy en el laberinto de un templo(Lima: Milla Batres, 1983 –1972–). Extractos destruido por los siglos.seleccionados, págs. 52-62. Chavín está en medio de la sierra, en un lugar en donde comienza a formarse el Callejón de Conchucos, entre las montañas, al pie de un río. Las montañas Los dioses de están al oriente de la Cordillera Blanca, aquella del Huascarán y el río se llama Mosna. Chavín Es éste un lugar que sirve de testimonio de lo que ocurrió en el país hace más de tres mil años, cuando unos hombres construyeron una nueva forma de vi- da. Ya no eran más, los habitantes andinos, trashu- Luis Lumbreras mantes cazadores-recolectores, ya no eran más los semidesnudos salvajes de los primeros tiempos, pues las cuevas y los abrigos naturales habían sido aban- donados gracias a la nueva técnica de construcción; todo era diferente, los instrumentos, las costumbres. El nuevo régimen permitió un ascenso de la im- portancia de los núcleos de vida en las aldeas, de ma- nera tal que ellas fueron creciendo en número y ta- maño. El avance de la tecnología agraria había creado la necesidad de nuevos tipos de personas, a manera de especialistas dedicados al estudio de los movimientosArqueólogo ayacuchano, profesor de la del Sol, las estrellas y la Luna y al mismo tiempo téc- ,Universidad Mayor de San Marcos. Destaca nicos en la distribución de las aguas para la amplia-por ofrecer una visión global de la historia ción y servicio de los campos de cultivo; estos especia-andina prehispánica. listas vivían en aldeas y a medida que avanzaban sus conocimientos aumentaban su prestigio y su poder 13 13 CARETAS 2002
  • 10. Los dioses de Chavínsocial; más bien que científicos en posesión de cono- más bien mayor que a los campesinos; por eso, eracimientos derivados del estudio, ellos eran poseedo- menester crear un sistema que asegurase la sub-res del don “sobrenatural” de controlar las lluvias y sistencia de un nuevo género de personas desliga-los cursos del agua, por lo tanto estaban ligados a das de la comunidad agraria: el sistema lo dio lalos dioses; eran “sacerdotes” de los dioses. misma religión. Las aldeas en donde tales especialistas vivían, La alternativa de poder negarse a entregar unacrecieron inusitadamente, tanto por el hecho de que parte de la producción, que debió poseer la comuni-los campesinos los favorecían con gran parte de sus dad campesina en los comienzos de este proceso, de-excedentes de producción agropecuaria, cuanto por- bió ser clausurada para evitar el peligro que elloque los mismos sacerdotes decidieron montar su significaba para los habitantes de los templos y suspropio sistema de vida, que condujo a la institucio- alrededores. Para eso fue indispensable crear un ré-nalización de los templos y a la formulación de lo gimen de obligaciones imprescriptibles, sanciona-que se llama la “iglesia” o sea una organización al das por los dioses, en tanto que ellos, los dioses,servicio de la religión. eran “en última instancia” quienes debían ser retri- buidos por los campesinos, por los servicios que “a Algunas aldeas devinieron, pues, centros cere- través de los sacerdotes” ellos ofrecían. La tarea demoniales, que para ser tales requirieron de nuevos crear tales dioses fue seguramente larga y difícil,tipos de especialistas y otros servidores. En efecto, aun cuando cada fuerza natural era una divinidad.los sacerdotes, más bien técnicos hidráulicos, for- Los sacerdotes fusionaron sus conocimientos con lamaron en torno a los templos que ellos mismos co- habilidad de los artesanos y ambos, en santa alian-menzaron a edificar, una élite de servidores “a za, edificaron en piedra, en barro, en hueso o en te-tiempo completo” deslizados del campo, principal- las un olimpo tangible de dioses severos, más bienmente constituida por artesanos. Los ceramistas feroces, represivos, dueños de todos los poderes ymás destacados de la comunidad, los mejores teje- acreedores de todos los hombres y su trabajo. Se es-dores, los picapedreros fueron asimilados al servicio tableció así la Teocracia.de los templos, donde los sacerdotes “adivinaban”los períodos de sequía, de lluvia, etc. Los artesanos Pero la Teocracia, que es el gobierno de los dio-fabricaban los objetos litúrgicos que acompañaban ses a través de sus “representantes”, no fue, natu-las ceremonias de los sacerdotes. ralmente, establecida sin resistencia; ella es el ini- cio de la explotación del hombre por el hombre, esTres mil años antes de nosotros... el origen de la sociedad de clases, es el origen del Estado,... y todo esto surgió como producto de una Es así como se fue gestando un nuevo tipo de so- revolución en la que las comunidades campesinasciedad. Hacia el año 1000 antes de nuestra era, es fueron sometidas por los habitantes de los centrosdecir hace unos tres mil años, todo este proceso de- ceremoniales emergentes.sembocaba en una revolución social, que marcó elpunto de partida de la nueva sociedad. Tal proceso fue desigual en los Andes; en unas partes se produjo antes y en otras después... quizá Los campesinos, a cambio de los servicios que también tuvo causas distintas en otras regiones.recibían de los sacerdotes, les entregaban una par- Hacia el año 1000, unos siglos antes quizá, antes dete de su producción, los excedentes, de modo tal nuestra era, los sacerdotes habían ganado y teníanque todos aquellos que vivían en torno a los tem- el control de la sociedad.plos vivían de los servicios “religiosos”, sin interve-nir directamente en la producción de alimentos.Pero, en la medida en que los habitantes de tales Los sacerdotes y artesanos de Chavíncentros religiosos aumentaban, la cantidad de ex-,cedentes requerida era también ascendente; el pe- Como toda revolución social, tuvo ésta una se-ligro de una sequía, de una plaga o cualquier even- cuela explosiva de desarrollo económico y tecnológi-tual pérdida en la producción campesina afectaba co. Los sacerdotes interesados en mantener su po-a los sacerdotes y sus allegados en forma igual o der estimularon, al máximo, la producción artesa- 14 CARETAS 2002
  • 11. Luis Lumbrerasnal y permitieron el descubrimiento de nuevos re- ses en todas direcciones y con ellos seguramentecursos tecnológicos, tales como el trabajo de los me- también parte de sus manufacturas. Chavín se con-tales (inicialmente el oro y más tarde el cobre y la virtió en el “centro del mundo”.plata). Al mismo tiempo, el intercambio de produc-tos entre extensas zonas se intensificó a tal grado El templo de los dioses ferocesque el territorio de los Andes pudo entrar en contac-to con Centro América y con la selva amazónica; la Cuando, en aquel tiempo, se llegaba a Chavín, lasierra y la costa se unieron por el intercambio de ali- imagen del mundo era realmente muy pequeña cosamentos y productos manufacturados y los objetos frente al “más allá”. Los edificios mandados cons-hechos por los artesanos de los centros ceremoniales truir por los teócratas estaban hechos con piedrasrecorrieron longitudinalmente la costa y la sierra. inmensas, talladas y ordenadas simétricamente, formando terrazas descomunales; quienes los ven El intercambio provocó situaciones novedosas en aún tienen dificultad en imaginar la forma en cómola economía y en la cultura; productos de origen se- pudieron ser construidos tales edificios. Pero no só-rrano y selvático fueron ambientados a la costa y en lo es el aspecto megalítico de ellos lo que sobrecoge,la sierra se fundieron las tradiciones selváticas y es, sobre todo, el espectáculo fantasmal de las imá-costeñas; la agricultura se hizo, pues, entonces, di- genes que aparecen talladas en las piedras. Adheri-versificada y amplió sus posibilidades en todo senti- das a los muros, aparecían unas cabezas, de distin-do, gracias a la hidráulica, a la experimentación, la ta forma y figuración, todas ellas dispuestas comovariedad de cultivos, etc. la población aumentó jun- saliendo de los templos, con gigantescos colmillos,to con la bonanza y los centros ceremoniales, con sus con los cabellos convertidos en serpientes, con lossacerdotes y artesanos, se hicieron más poderosos y ojos desorbitados. La talla es extraordinaria, genial;fastuosos. los artistas fueron extraordinarios y geniales, pero los dioses y los seres que sus manos engendraron, En algún lugar, quizá en varios, los dioses fueron son la imagen del terror, de la agonía. Nadie es ca-figurados como demonios represivos y esta imagen paz de luchar contra tales dioses, no deben ser ofen-de lo sobrenatural debió haber tenido el éxito desea- didos. Para ellos “lo mejor de nosotros”.do; por eso, cuando un día entre los días en aquel lu-gar en medio de la sierra, que hoy llamamos Chavín, Las piedras de Chavín fueron pues los fieles ins-se consolidó la existencia de un centro ceremonial trumentos represivos de esta nueva gestación; conimponente, y los sacerdotes reunieron a los dioses y ellas los sacerdotes vieron asegurado su poder y, enlos grabaron en las piedras, ese lugar alcanzó un re- consecuencia, su subsistencia. Las piedras fueronnombre de primera magnitud. los celosos guardianes del Estado incipiente, los me- dios de dominación. Pero, en verdad, los dioses no fueron labrados enChavín simplemente por azar o por la buena dispo- Por eso, cuando los sacerdotes de otras latitudessición de los sacerdotes; es que en Chavín se edificó pudieron copiar a los dioses grabados en las piedrasalgo más que un simple centro ceremonial. No está de Chavín, lograron consolidar su poder; por eso, losbien claro aún el proceso, pero es del todo evidente dioses de las piedras se difundieron rápidamente porque en un momento dado del ascenso de todo el nue- toda la tierra y de ello las generaciones futuras guar-vo sistema, una región al centro de la selva, la sie- daron larga memoria, tanta que todavía en el siglorra y la costa, como es Chavín, se convirtió en un nu- XVI , es decir, cuando los españoles ya habían llega-do de caminos importantes, de modo tal que, proba- do al Perú, es decir dos mil años después que todo es-blemente, los costeños que requerían productos de to había ya pasado, cuenta el cronista Vásquez de Es-la selva podían encontrarlos en Chavín sin necesi- pinoza que junto a este pueblo de Chavín hay un grandad de ir hasta la selva misma y viceversa; y así, pa- edificio de piedras muy labradas de notable grandeza;ra los hombres de toda la tierra. Los sacerdotes y ar- era Guaca y Santuario de los más famosos de los gen- ,tesanos de Chavín se beneficiaron con esto; por eso, tiles; como entre nosotros Roma y Jerusalén adondeen su templo se encuentra ofrendas de todas par- venían los indios a ofrecer, y hacer sus sacrificios; por-tes... se convirtió en el centro ceremonial más impor- que el demonio de este lugar les declaraba muchostante de los Andes y eso permitió “exportar” sus dio- oráculos, y así acudían de todo el Reyno... 15 CARETAS 2002
  • 12. Los dioses de ChavínEl mensaje de las piedras mas del dios están esculpidas, figuradas. La historia del dios, sus poderes, sus facultades están escritas en El olimpo lítico de Chavín revela, por cierto, algo su cuerpo; debió ser complejo el mito que le dio origen.más que el origen “político” de sus dioses; revela laconcepción del mundo de quienes tallaron las pie- Más tarde las divinidades se rodearon de símbo-dras y, en consecuencia, la imagen impuesta a todo los ornamentales en tal medida que sus imágenesel pueblo. Pero también indica el alto nivel tecnoló- adquirieron un aspecto barroco.gico que alcanzaron los artesanos de Chavín y su ca-pacidad creadora y estética. Pero no son los dioses todos iguales, los hay de distinto tamaño, de distinto nivel, de varia impor- Los dioses iniciales revelan el poder y la fuerza en tancia; hay cientos de ellos y todos están grabadosforma sencilla, pero el tiempo los hace complejos, in- en las piedras; por cierto, todos ellos tienen algo to-comprensibles. En la primera época, el dios Lanzón mado de la naturaleza, bien sabemos que todo lode Chavín, es un personaje antropomorfo con garras que crea el hombre sólo puede ser una recreación aen las manos y en los pies, con serpientes en vez de ca- partir de ella, por eso, los dioses son aéreos comobellos y un rostro felínico en actitud agresiva; pero es los halcones y los cóndores, feroces como los felinos,fácilmente comprensible su estructura antropomorfa; espeluznantes como las serpientes; por eso los dio-más adelante, un monstruo reemplaza o complemen- ses tienen los atributos de los hombres y cuandota al dios del Lanzón, es una especie de dragón que son como los hombres, para ser dioses tienen loscontiene en su cuerpo todos los elementos del mundo atributos de los animales.natural, las plantas y los animales, pero al mismotiempo devora a las aves, los felinos, los peces y tiene Así fue como surgió la civilización en los Andes,colmillos inmensos, capaces de destruir todo; es una bajo la garra del mito, que obligando al pueblo adivinidad dual, en unos casos femenina y en otros producir excedentes, permitió la aparición de lasmasculina; en un obelisco monumental, ambas for- clases sociales y el Estado.‘ 16 CARETAS 2002
  • 13. Franklin Pease os especialistas en arqueología andi- na han llegado a la conclusión de que cien años antes de la invasión es- pañola se organizó un centro de poder en el Cuzco, que logró expandirse en breve plazo y alcanzó a controlar un am- plio territorio que iba desde Pasto en Co- lombia hasta la región central de Chile, in- cluyendo por cierto la región al- toandina, prolongada hasta el Tu- cumán argentino. Añádase a ello la Costa ubicada al Occidente de los Andes y se tendrá un vasto territorio ocupado por un amplio conjunto de poblaciones, grupos étnicos articulados de diversa manera en torno a una numerosa y variada ga-Perú, hombre e historia. Entre el siglo XVI ma de relaciones. El Tawantinsuyu, las cuatro partesy el XVIII (Lima: Edubanco, 1992, t. II). del mundo en una, la unidad de las cuatro, es decir to-Extractos seleccionados, págs. 1-8. do el mundo, como precisan los diccionarios quechuas de los siglos XVI y XVII se consolidó sobre la base de un sistema de captación de mano de obra sustentada por las relaciones de parentesco (tan sólido y tan precario como éstas) y con la contrapartida de un muy difundi- El Tawantinsuyu, do régimen redistributivo. Junto a ello hallábase una serie de vinculaciones religiosas, a la vez sustento y los Andes y justificación de las relaciones establecidas entre los di- versos componentes de aquello que los españoles lla- maron el “imperio de los incas”, en una frase feliz per- su historia durable que reflejaba la idea imperial de los tiempos de Carlos V, y que hallaba su explicación histórica en el ejemplo fecundo de Roma. Pero el Tawantinsuyu de los incas fue una organiza- ción política mucho menos centralista y autoritaria de Franklin Pease lo que pensaron los cronistas del siglo XVI. Estos con- (Lima, 1939-1999) sideraban que el Tawantinsuyu se había organizado co- mo una monarquía bélica que había logrado dominar un amplio territorio poblado, gracias a una poderosa maquinaria militar, cuyos ejércitos controlaron la re- gión andina y aplastaron toda posible oposición o rebel- día. Ello fue así mal interpretado desde el punto de vis- ta de los propios españoles que proyectaban su idea im- perial, así como los criterios de conquista desarrollados en la duradera guerra contra los musulmanes en la propia España y, en los más recientes tiempos postco- lombinos en América. Adjudicaron así al Tawantinsuyu una política conquistadora que excluía las relaciones interétnicas, y suponía que las unidades étnicas desa- , parecían dentro del Estado totalitario diseñado por losFue catedrático de la Universidad Católica cronistas. La investigación contemporánea desvirtúay uno de los iniciadores de la etnohistoria tales afirmaciones, y permite avizorar la complejidaden el Perú. de las relaciones existentes entre las propias unidades 17 CARETAS 2002
  • 14. El Tawantinsuyu, los Andes y su historiaétnicas, y entre ellas y los incas del Cuzco. ancestrales de colonización, generalizadas por los in- cas a través de mittani o mitmaqkuna, nombres que Creció el Tawantinsuyu sobre una amplia expe- sindican dos modalidades de migración poblacionalriencia andina, suma y concurso con toda ella en sus destinadas a obtener productos en zonas alejadas delmúltiples tiempos y formas. No se explican los incas hábitat natural de la población.sin la presencia anterior de otros proyectos de orga-nización multiétnica, entre los que destacan sus in- Después de la época de predominio Wari y Tia-mediatos antecesores, Wari y Tiawanacu (ambos en wuanacu (...) puede hablarse de a lo menos sietela sierra sur), ni tampoco sin la presencia simultánea áreas diferenciables: a) la región del Cuzco, b) el alti-y conflictiva del Chimor, desarrollado sobre una tra- plano del lago Titicaca y sus regiones aledañas, c) ladición cultural relativamente autónoma en la Costa Sierra central del Perú actual, d) la Sierra norte, e)norte del Perú (entiendo esta suerte de autonomía las regiones del sur del altiplano del Titicaca, f) lasdentro de un universo andino relacionado entre sí); regiones periféricas ubicadas al Este de los Andes y acomo se sabe, hasta el Chimor llegó la influencia Wa- lo largo de los mismos, g) las zonas al norte de la lí-ri proveniente del sur. Pero a la vez, tampoco se pue- nea ecuatorial (...). La investigación de los últimosde explicar el Tawantinsuyu sin considerar la pre- años ha revaluado la vigencia de estas grandes regio-sencia de numerosos grupos étnicos que, a lo menos nes, aunque más se ha incidido en la delimitación deen el sur andino, constituían una integridad coheren- las unidades étnicas organizadas en ellas.te en gran parte, donde se habían desarrollado carac-teres comunes y básicos de organización social y eco- La noción de unidad étnica sigue siendo proble-nómica, al lado de un conjunto coherente de creen- mática, sin embargo. En los inicios de la Colonia secias que un universo mitológico nos ha transmitido. precisó una confusión casi natural en un contextoCiertamente, la “mayor coherencia” de la informa- colonial. Los corregimientos, creados como unidadesción conservada sobre la región sur de los Andes, se administrativas en 1565, proporcionaron un ele-proyecta sobre las sociedades existentes en dicha re- mento definidor que ha hecho que muchas veces segión; hay, por ejemplo, mayor precisión acerca de las identifique con ellos a las unidades previas al Ta-relaciones interétnicas de la zona. De otro lado, la do- wantinsuyu y sobrevivientes a la invasión española.cumentación colonial ofrece una más clara imagen de Pero aun antes de la existencia de los corregimien-estas relaciones, así ocurre con las visitas realizadas tos, los españoles sentaron las bases de la confu-antes y durante el gobierno del virrey Francisco de sión, puesto que en las cédulas reales que otorgabanToledo en la década de 1570. las encomiendas andinas se delimitó o definió a la población con criterios discutibles. Mucho se ha especulado acerca de las distincioneslingüísticas andinas, especialmente sobre las exis- Como los españoles encomendaban a la gente atentes entre los dos grandes idiomas del área: el ru- través de sus curacas, y suponían que estos teníannasimi y el aymara. Si bien en los últimos años se una jurisdicción no sólo poblacional sino territorialprecisan sus individualidades, hay, visiblemente, ca- (en el sentido de un territorio estable), no pudierontegorías comunes que responden a una experiencia mantener las situaciones derivadas de los criterioshistórica también común. Durante mucho tiempo se andinos de utilización del territorio, entre los cualesespeculó sobre que el Tawantinsuyu impuso su len- sobresalía la dispersión controlada de la poblacióngua, el runasimi, llamado quechua por los españoles, para producir en diferentes ámbitos, gobernados pora través de sus conquistas, y bajo la forma de una lin- las diferencias ecológicas. Los mittani y los mitmaq-gua franca generalizada a lo largo de su coherente kuna respondían a estas necesidades.política de colonización. Recientes estudios revivie-ron la tesis de Manuel González de la Rosa (siglo No pudieron comprender los españoles del sigloXIX), quien pensaba que el quechua era una lengua XVI que la dependencia de un curaca con respecto aoriginada en la Costa central, expandida por los An- otro no significaba, automáticamente, una situación‘des mucho antes que el Tawantinsuyu existiera. Po-siblemente podría entenderse la expansión del que-chua en medio de las zonas aymaras del altiplano,por ejemplo, como una consecuencia de los regímenes 18 similar a la existente entre dos señores feudales eu- ropeos de diferente categoría, o entre aquellos que habían establecido determinados tipos de depen- dencia. Supusieron, por ello, que el inicio de la colo- CARETAS 2002
  • 15. Franklin Peasenización cancelaba dichas dependencias, así enten- La comprobación de la multiplicidad ecológicadidas, y devolvía a los curacas andinos su condición derivada de la altura y la lejanía del ecuador terres-“natural” de reconocer un nuevo tipo de señorío ba- tre, reviste asimismo una importancia esencial. Ca-sado en el derecho hispánico de la conquista, que los da 200 metros por encima de los 2,000 m. sobre elcolocaba como sujetos de una encomienda. nivel del mar cambian las condiciones ecológicas, y con ellas los cultivos posibles y se modifica la ubica-qqq ción del ganado y sus pastos. Igual cosa ocurre en términos de la latitud, a cada grado que nos aleja-Medio ambiente y cultura andina mos del ecuador. Al plantear este problema, Carl Troll no precisó otras variantes que pueden hallar- Después de transcurrido un largo periodo de tiem- se en la costa, donde el factor altura podría resultarpo desde la aparición de la agricultura en los Andes poco relevante, y donde la misma no condiciona losy sobre la base de su experiencia en la región, la po- microclimas, sino que éstos están determinados porblación desarrolló nueva conciencia de la ecología, y otras variantes menos espectaculares: desierto, lo-de cómo un uso racional de la misma permitía la ob- mas, oasis, etc.tención de una variedad de productos. Por ello la his-toria de la adecuación al medio ambiente es particu- De otro lado, Javier Pulgar Vidal planteó la exis-larmente importante para comprender mejor el desa- tencia de ocho regiones naturales, basadas asimismorrollo de las sociedades andinas. en la altura sobre el nivel del mar. Cada una de ellas constituye ámbitos concretos, en los cuales existen El ámbito en el cual se desarrollaron éstas es par- características ecológicas y, por cierto, zoológicas yticularmente variado, y ha sido normalmente incom- pecuarias diferentes, gracias a las cuales es posibleprendido por los observadores europeos, para quie- lograr una complementaria variedad de recursos.nes la altura era un serio problema que debían Las ocho zonas son las siguientes: chala: del nivel delaprender a solucionar dentro de su proceso de acli- mar hasta los 500 m. de altura; yunga: desde los 500matación. Tempranas descripciones de cronistas del hasta 2,300 m.; quechua: de 2,300 a 3,500 m., suni:siglo XVI dieron cuenta de las dificultades que sopor- de 3,500 a 4,100 m., puna: de 4,100 a 4,800 m., jan-taban los viajeros europeos en los Andes, cuando de- ca: la zona de las altas cumbres nevadas, rupa-rupa:bían transitar por las zonas altas a través de las cua- la selva alta, y omagua: la selva baja.les se extendía el capac ñan o camino incaico. El so-roche afectó seriamente a los viajeros desprevenidos El ámbito puna se inicia al sur de Cajamarca, al-y no habituados a las tierras altas, en las cuales no- go más al Sur de los 7 grados de latitud austral, y setaban rápidamente el enrarecimiento del aire, y de- extiende hasta los 18 grados, descendiendo despuésmoraron un tiempo en aprender que la aclimatación del altiplano Perú-boliviano, siempre en direcciónrequería siempre de meticulosos procedimientos y Sur. Al Norte de Cajamarca ya no hay puna; las tie-cambios en la velocidad de desplazamiento. Los pro- rras altas del Ecuador y Colombia ingresan dentro deblemas ocasionados por la altura debieron ser apre- la denominación de páramo y sus características eco-ciados, asimismo, en las dificultades para aclimatar lógicas son muy diferentes. La puna corre paralela ael ganado europeo, que durante un tiempo al menos la costa hasta la altitud de Arica, más al Sur de allídemoraba en reproducirse en forma normal. se va alejando de ella; asimismo va ampliándose de Norte a Sur, alcanzando su mayor amplitud entre la La presencia de los Andes mismos explica la mul- región del lago Titicaca y la del lago Poopó.tiplicidad ecológica sumamente variada. Hace añosen la década de 1930, estudios precursores del geógra- Es conocido que la región de puna se encuentra ín-fo alemán Carl Troll, seguidos después por los de su timamente relacionada con el cultivo de los tubércu-colega peruano Javier Pulgar Vidal, dieron cuenta de los y con los camélidos, dos elementos fundamentalesla multiplicidad ecológica existente, tan obvia a los de la economía de los Andes Centrales. Los tubércu- ,ojos de los observadores y, por cierto de los pobladores los, por ejemplo, fueron en los Andes la base centralandinos (...). Por cierto que, ya en el siglo XVI, nume- de la alimentación, y el hombre andino logró una am-rosos españoles habían caído en la cuenta de su exis- plísima gama que bordea las 5,000 variedades; eltencia y su importancia para la vida andina. maíz en cambio fue en los Andes casi un objeto sun- 19 CARETAS 2002
  • 16. El Tawantinsuyu, los Andes y su historiatuario y ritual, y su cultivo exigió muchas veces una y Norte de Chile, para obtener productos que comple-mayor infraestructura (riego, por ejemplo, en la Sie- mentaran la alimentación de la población de altura.rra...), aparte de que no era cultivable en la altura. La Ello bien pudo deberse a una experiencia más antigua,importancia de los tubérculos, y específicamente de (...), originada en los momentos en que la transhuman-los de puna, es tan grande y visible, que autores con- cia se alternaba con cultivos ocasionales. Entre Tiawa-temporáneos (como John V. Murra) no vacilan en di- naku y el Tawantinsuyu parece entonces haberse de-ferenciar en los Andes las zonas relacionadas con la sarrollado una utilización multiecológica (...) clara-economía del chuñu de aquellas que no lo están. mente demostrada desde el siglo XV d.C. Puede decirse, asimismo, que las regiones vincula- Dentro de este contexto multiecológico, históri-das con la puna albergaron poblaciones más densas; camente experimentado y aprovechado, debe com-recientes cálculos de Noble David Cook se refieren a prenderse a la sociedad andina antes, durante yla población de la Sierra central y sur, que en conjun- después del Tawantinsuyu de los incas. Muchoto puede llegar a casi tres millones de habitantes, su- tiempo antes de que el Cuzco fuera el gran centroperando a otras regiones del ámbito del Tawantinsu- expansivo que los cronistas del siglo XVI muestranyu. Como el estudio de Cook se limita al área actual- las poblaciones andinas aprendieron a utilizar y ex-mente peruana, la población pudo ser mucho mayor si plotar en su favor un medioambiente (...) marcadose considera dentro del Sur peruano al territorio al- por la altura y la temperatura extremas de la Sie-toandino de la Audiencia de Charcas, hoy Bolivia. rra, pero también por el desierto en la Costa y por la aparente impenetrabilidad de la Selva amazóni- La multiplicidad de la ecología es hoy día amplia- ca. La presencia del desierto hizo florecer los oasismente reconocida. Se ha propuesto que mucho antes costeños, pero no sólo en ellos se instaló la gente;de los incas, en los tiempos del predominio de Tiawa- grupos humanos habían explotado desde tiemposnaku, los pobladores de esta región altiplánica utiliza- remotos los recursos marinos y siguieron haciéndo-ron ámbitos lejanos, ubicados en la Costa sur del Perú lo en una larga duración.‘ 20 CARETAS 2002
  • 17. John Murra a percepción y el conocimiento que el hombre andino adquirió de sus múl- tiples ambientes naturales a través de milenios le permitió combinar tal increíble variedad en un solo macro sistema económico. Ya en 1967 era evidente que el control simul- táneo de tales “archipiélagos verti- cales” era un ideal andino compar- tido por etnías muy distantes geo- gráficamente entre sí, y muy distintas en cuanto a la complejidad de su organización económi- ca y política. Por ejemplo, lo compartían los yacha que- chua hablantes de Chaupiwaranqa, que conformaban menos de mil unidades domésticas, pero también los lupaqa aymara hablantes del Titicaca, que según un khipu que presentaron a Garcí Diez habían sido veinte Formaciones económicas y políticas del mil hogares antes de la invasión europea. mundo andino. Lima: IEP, 1975. Extractos seleccionados, págs. 62-71. “Compartir un ideal” cuando se trata de socieda- des tan contrastadas implica inevitablemente formas institucionales igualmente contrastadas. Podemos Formaciones decir ya, por ejemplo, que en una sociedad de clases como el reino lupaqa la llamada verticalidad tenía proyecciones y alcances que no se daban entre loseconómicas y políticas chupaychu. Mas, al ser aplicado el mismo patrón de organización territorial por los tiwanaku, los wari o del mundo andino los inka a etnias que sumaban millones de poblado- res, las funciones de las “islas verticales” en el archi- piélago y el status de sus colonizadores deben haber sufrido procesos de cambio político, económico, social John Murra que merecen un estudio detallado. En este ensayo ofrezco cinco casos de control si- multáneo de pisos e “islas” ecológicas bajo condicio- nes muy distintas entre sí, en un esfuerzo por preci- sar los alcances, pero también los límites, del mode- lo. No pretendo con los cinco agotar todas las formas y variedades que hubo. Primer caso: etnias pequeñas que habitaban Chau- piwaranqa, en la zona más alta del Marañón y del Huallaga. A pesar de que los chupaychu o yacha no consti-Antropólogo rumano-norteamericano. Estudió tuían sino unos cuantos miles de unidades domésticas, ,el doctorado en la Universidad de Chicago. controlaban a través de colonias permanentes variosComo profesor en la universidad de Cornell recursos alejados de sus centros de mayor población. Elfue uno de los impulsores de los estudios de carácter permanente de estos asentamientos nos ha si-etnohistoria andina. do revelado por la información contenida en las visitas: 21 CARETAS 2002
  • 18. Formaciones económicas y políticas del mundo andinono se trata ni de migraciones estacionales, ni de comer- tablecidos permanentemente con sus familias en la cejacio, ni de transhumancia. La población hacía un esfuer- de selva. Arriba del núcleo, en las punas de Chinchay-zo continuo para asegurarse el acceso a “islas” de recur- cocha, pastaban sus rebaños; en Yanacachi excavaban lasos, colonizándolas con su propia gente, a pesar de las sal. Todas estas actividades, ejercidas por colonos per-distancias que las separaban de sus núcleos principales manentes, “ya visitados en sus mismos pueblos dondede asentamiento y poder. son naturales”, aseguraban a las comunidades y a los señores yacha, huamalli o chupaychu el acceso a recur- Aunque no tenemos todavía una lista completa de sos que no se daban en la zona nuclear, donde quedabalos asentamientos periféricos de los yacha o chupay- el grueso de la población y el mando político.chu, sabemos que a tres días de camino hacia arriba,saliendo de núcleos serranos como Ichu, Marcaguasi El visitador no se limitó a entrevistar a los señoreso Paucar, pastaban sus rebaños y explotaban sali- étnicos en la capital regional. El 6 de febrero Iñigo Or-nas. A dos, tres o cuatro días camino abajo de los tiz salió de Huánuco y empezó la inspección ocular, pue-mismos centros de poder tenían sus cocales, bosques blo por pueblo y casa por casa, según la instrucción or-o algodonales, todo esto sin ejercer mayor soberanía denada por Felipe II en Gante, 1559. El 23 de febreroen los territorios intermedios: llegaba con su intérprete griego a Rondo (uno de los pue- blos mencionados arriba por Xulca Condor), en tierra de “Preguntado si los yndios que están en la coca son los quero. Aseguraban éstos que en época del Inca naturales de la tierra... y de donde son naturales Huascar habían sido separados de su natural yacha e [Xulca Condor, señor de todos los quero] dijo que incluidos en una waranqa de los chupaychu. Al visitar- los tres yndios que estan en la coca de Pichoma- se la casa 176, Iñigo Ortiz encontró un hogar poliginio; chay son el uno del pueblo Pecta otro de Atcor y además de los hijos menores de las dos señoras, Yali, el otro de Guacar y que estan puestos allí del tiem- marido albergaba a po del ynga y que estos se mudan cuando se mue- re la muger o cuando ellos se mueren ponen otro “un primo hermano que se llama Juan Mysari de en su lugar y que en la coca de Chinchao hay otros 12 años hijo de Caruacapcha muy viejo que está dos yndios uno es del pueblo Rondo y otro de Chu- en las salinas de Yanacache y está solo...” micho...” (Iñigo Ortiz 1967: 43-44). Veinte casas después, Ortiz encontró vacía la 196. Le Pero ya 13 años antes, en 1549, cuando con la captu- dijeron quera de su líder Illa Tupa, siete años antes, había acabadola resistencia en la zona y había sido establecida la ca- “esta en las salinas de Yanacachi un yndio sinpital colonial de León de Huánuco, los visitadores envia- el viejo que esta dicho que se llama Cori no esdos por La Gasca y coordinados por Domingo de Santo cristiano de treinta amancebado con un india.Tomás informaban que: tiene de ella un hijo pequeño que se llama Ti- quillamacori este indio no hace otra cosa más “Este mismo dia visitamos en un pueblo... que se de hacer sal”. llama Pichomachi [sic] siete yndios coca camayos son de todas las parcialidades de Chinchao Poma La casa 181 pertenecía a otra pareja ausente: “están o de Marca Pare... guardando el ganado de todo el pueblo”, unas 58 alpacas Este mismo dia visitamos... en un pueblo que se y llamas. Al inspeccionar la casa 187 nos enteramos del llama Chinchao 33 yndios que son coca camayos nombre del kamayoq arriba mencionado como residente de todas las parcialidades de los chupachos los en Chinchao, cuidando el cocal de toda la gente de Ron- cuales veinte de estos estan ya visitados en sus do: era Santiago Condor con su esposa Barbora Llacxa- mismos pueblos donde son naturales...” (Ortiz guato, personajes mencionados también, sin nombrar- 1967: 303-04). los, en la p. 44 del primer tomo.‘ Vemos por lo declarado tanto en 1549, como en 1562,que el control de los cocales se ejercía a través de repre-sentantes provenientes de pueblos y grupos étnicos se-rranos, “de todas las parcialidades de los chupachos”, es- 22 Me he concentrado en estos datos de Rondo, no por- que sean excepcionales o muy representativos, sino por- que de la dicha zona de los quero tenemos la información más detallada, recopilada en tres ocasiones distintas: CARETAS 2002
  • 19. John Murra1) en 1549, durante la primera visita general; infor- no haré sino reiterar una de las características impre- mante, el señor de los quero, Xulca Condor; vistas de tales colonias: tanto la sal como los pastos eran compartidos con salineros, pastores y rebaños de otros2) el 26 de enero 1562, testimonio del que ya era don grupos étnicos, algunos procedentes de distancias mu- Cristóbal Xulca Condor, siempre señor de los quero. cho mayores de sus respectivos núcleos que los yacha o En aquella fecha se hizo presente en León de Huá- los chupaychu. nuco y contestó las preguntas que le formuló el visi- tador, contenidas en dos cuestionarios. Este carácter multi-étnico de las colonias margina- les merece investigación arqueológica: una excavación3) el 23 de febrero 1562, información recopilada en la cuidadosa en los alrededores de las salinas de Yanaca- inspección ocular de Rondo, hecha por Ortiz. chi nos permitiría establecer el radio de acción del con- trol vertical y sus variaciones a través de los siglos, en A base de la información proporcionada en los dos to- una zona donde no hubo grandes reinos sino pequeñasmos de la visita, ofrecemos aquí una síntesis de cómo etnias de 5, 10 ó 15 mil habitantes. Es tentador prede-funcionaba en Huánuco el “control vertical de los pisos cir que tal “control vertical de un máximo de pisos eco-ecológicos”. lógicos” no se refiere simplemente a una sola etnia, sino a una red de contradictorios reclamos, ajustes tempora- Este conjunto de nichos y pisos podría definirse co- les, tensiones, lucha y treguas entre varios núcleos re-mo la variante local del modelo panandino de archipié- gionales que compartían un mismo ideal en una etapalagos verticales. El conocimiento que en 1972 tenemos preparatoria a los “horizontes” del arqueólogo.de esta variante es inadecuado, ya que la informaciónetnohistórica ofrecida por la visita no ha sido cotejada 4. Debajo de los maizales, los yacha y los chupaychusuficientemente con métodos arqueológicos. No hay ra- controlaban algodonales y chacras de uchu: la gente dezón para suponer que la lista de pisos que sigue esté Achingacompleta. “tienen tierras abajo en el valle de Cayra y alli 1. Más allá del deseo de abarcar un máximo de tienen tierras para algodonales”“islas” en lo vertical, había siempre un núcleo de densapoblación, sede del mando político. El patrón de asen- Los de Atcor, tan serranos como Rondo o Achinga,tamiento preferido para los núcleos de Chaupiwaranqa declararon que en Cayralos ubicaba generalmente de manera tal que sus habi-tantes podían regresar el mismo día de su maizal, deba- “se dan algodón trigo y maíz y ají y maní y zapa-jo del pueblo, o del manay del año en curso, situado arri- llos y camotes y cachcoa [sic] y frijoles y alli tie-ba de la población. Tal yuxtaposición de los dos comple- nen muchas tierras”.jos agrícolas claves no es frecuente en la región andina:los manay rotativos, donde se cultivaban los tubérculos Igual que las salinas o los cocales, las chacras de al-base de la alimentación, hasta hoy se encuentran con godón o ají eran multi-étnicas y necesitaban gente resi-frecuencia separados por grandes distancias de los mai- dente para cuidar los intereses de cada grupo que com-zales. En el caso de Paucar, una de las dos “capitales” partía los recursos. Pero aparece una diferencia: dondeyacha, o el de Ichu, sede de los dos señores chupaychu, los rebaños o los bosques requieren de unidades domés-el habitante del núcleo podía ir y regresar de sus faenas ticas completas y permanentes, los algodonales, quizásen un solo día. No así el yacha residente en Cauri, la por su proximidad a los núcleos de los quero, recibían elotra “capital” yacha: sus maizales se encontraban a día cuidado de “viudas”. Las casas 315 y 316 del pueblo Ox-y medio de camino del pueblo. pa estaban vacías el día que las inspeccionó Iñigo Ortiz. Las “viejas” de quienes eran se encontraban en los algo- 2 y 3. Como ya indicamos, arriba del núcleo había donales: Violante Mallao Chumbi, casa 316, “está en lapor lo menos dos pisos donde funcionaban poblaciones dicha Cayra guardando las chacras”. Notemos que no ,yacha o chupaychu: las salinas de Yanacachi y los pas- era una “vieja” cualquiera sino la “madre del dicho prin-tos en los alrededores de la laguna de Chinchaycocha. cipal [Yacolca, casa 292] y de otro su hermano”.En el ensayo de 1967 he tratado de precisar la propor-ción de la población que se dedicaba a tales tareas. Aquí 5. Más abajo de los algodonales, llegamos a la ce- 23 CARETAS 2002
  • 20. Formaciones económicas y políticas del mundo andinoja de selva. La ocupación de esta zona era la que mos- En un solo día, el 5 de agosto 1549, Juan de Mori ytraba mayor diversificación étnica y social. En Poma- sus acompañantes afirman haber visitado no sólo los co-guaci, cultivaban representantes de tres de las cuatro cales de Pomaguaci sino también Conaguara.waranqa de los chupaychu: “que es de carpinteros de la parcialidad de Chin- “estan cinco yndios los dos de Paucar Guamán y chao Poma y de Marca Pare tiene 16 casas y en los dos de Marca Pare y uno de Chinchao [Po- ellas 14 yndios”. ma]...”. “Carpinteros” era una traducción muy literal yEn Uras burda de un término andino que designaba a los arte- “seis yndios los dos son de la parcialidad de Pau- sanos residentes en la selva, los cuales cortaban árbo- car Guamán y otros dos de Chinchao [Poma]... les y confeccionaban platos, vasos y demás objetos de son coca camayos...”. madera. Hablando de un caserío que visitaron el 21 de julio, es evidente que los inspectores se daban Aparte de estos chupaychu y de los yacha enumera- cuenta de las diferencias:dos arriba por Xulca Condor, había en la zona cocales ykuka kamayoq de otros grupos étnicos más distantes, “tiene 16 casas y en ellas 10 yndios con un mandoncomo los yarush, cuyos núcleos quedaban en lo que hoy que se llama Naopa y mas dos viudas son querocama-es Pasco: yos de todas las parcialidades de la banda del río de Paucar Guaman son carpinteros” “Pachancha que es de mitimaes yaros de don Anto-nio [de Garay] son coca camayos... tiene 16 casas y en En resumen, el primer caso de “control vertical” nosellas 12 yndios de los yaros de don Antonio y unos mas ofrece la información siguiente:de [Rodrigo] Tinaco y otros de Garcia Sanchez yachaque son también coca camayos y sirven a sus caciques 1) Se trata de sociedades demográfica y políticamen-donde son naturales...”. te pequeñas -de 500 a 3,000 unidades domésticas, de 3,000 a un máximo de 18,000 a 20,000 almas; Anteriormente, en las salinas y pastos, ya había-mos notado este carácter multi-étnico de las zonas pe- 2) Los núcleos de población y poder, que a la vez eranriféricas, pero en los cocales del Huallaga tal organi- centros de producción de los alimentos básicos, se ubi-zación territorial se refleja en casi todos los asenta- caban en Chaupiwaranqa y en el alto Huallaga, por de-mientos. Su verificación arqueológica será más difícil bajo de los 3,200 metros. Núcleos como Cauri, a 3,700que en los pisos de altura. Pero aun en zona boscosa metros, en el alto Marañón, eran excepcionales en terri-no debemos descuidar las excavaciones, ya que mu- torio yacha o chupaychu;chas veces nos ofrecen datos inaccesibles a través delas fuentes escritas. 3) Sus zonas periféricas estaban pobladas de ma- nera permanente por asentamientos ubicados tanto 6. Los bosques. El control de las fuentes de made- por encima como por debajo del núcleo (lo que da elra y de otros productos de la selva, como la miel, puede calificativo de “verticalidad” al modelo). Estas colo-haber dependido de un régimen semejante a los ante- nias periféricas:riores, aunque la escasa información de la visita de1562 no lo permite afirmar. Los pocos detalles que te- a) no se aventuraban más allá de tres o cuatro díasnemos provienen de la visita de 1549, en la cual los co- de camino del núcleo;cales y las explotaciones de madera parecen muy cerca- b) eran pequeñas, algunas veces simplemente tresnas. Es probable que en la etno-ecología de la época, o cuatro hogares por cada “parcialidad”, en cada pisomis categorías 5 y 6 no formaran sino una sola. Las he ocupado;separado, ya que en el presente estado de nuestro cono- c) sus moradores conservaban sus “casas” y demás‘cimiento me parece un error de menor cuantía estable-cer numerosas categorías que confundir lo que separa-ba la etno-taxonomía de los moradores. 24 derechos en su núcleo y etnias de Origen; d) los asentamientos periféricos eran siempre mul- tiétnicos. CARETAS 2002
  • 21. María Rostworowski de Diez Canseco os modelos económicos Cuando hablamos de modelos eco- nómicos en el Perú prehispánico es necesario tomar en considera- ción que se trata de economías que desconocieron el uso del dinero y que además no estaban organizadas por la ins- titución del mercado. El modelo económico inca se ha calificado de redistributivo debido a las funciones que cumplía el propio gobierno. Esto significa que gran parte de la producción del país era acaparada por el Estado, el cual a su vez la dis- tribuía según sus intereses.Historia del Tahuantinsuyu (Lima, IEP, 1992), Valensi (1974) da una definición del principiopp. 259, 262-265, 267-269, 276-277. de la redistribución que presupone un modelo de centralismo institucional. Las sociedades domina- das por la redistribución, la producción y la repar- tición de bienes se organizan en función de un cen- tro –se trate de un jefe, un señor, un templo o un déspota–, el mismo que reúne los productos, los Historia del acumula y los redistribuye para retribuir a sus agentes, asegurarse el mantenimiento y la defensa Tahuantinsuyu de los servicios comunes y para conservar el orden social y político como por ejemplo durante las cele- braciones de fiestas públicas. Este principio es fa- vorecido por el modelo institucional de la simetría en la organización social. La reciprocidad intervie- ne en la producción, las prestaciones de servicios, María Rostworowski la distribución periódica de las tierras, así como en la repartición de los productos, en la práctica de de Diez Canseco los dones y contradones, y otras. Polanyi admite que la redistribución puede jugar un papel en sociedades muy diversas, en las homo- géneas y en las estratificadas. Reciprocidad y redis- tribución pueden combinarse en la misma sociedad, la primera corresponde entonces a la forma horizon- tal del intercambio a escala, la segunda a la forma vertical entre unidades locales y la autoridad cen- tral. Con la formación del Estado inca se produce un desarrollo de las fuerzas productivas y un creci- miento económico dinamizado. , Por muchos años se alabó y consideró la organi-Historiadora peruana de origen polaco. Es zación inca como la materialización de una utopíaconsiderada una de las máximas conocedoras admirada por los europeos. Se creía que el almace-de la historia del Imperio Incaico. namiento de productos de toda índole tenía por ob- 25 CARETAS 2002
  • 22. Historia del Tahuantinsuyujetivo fines humanitarios, como socorrer a la pobla- go, de unas tierras que poseían en Callaguaya, eción en caso de desastres naturales. Esta aprecia- instalaron miembros de varios ayllus serranos.ción sólo demuestra una incomprensión de los me-canismos económicos de ese Estado. Faltan aún mayores investigaciones sobre los grupos costeños de la zona sur, y saber cómo fueron Gran parte de la redistribución era consumida dominados por los serranos del altiplano. Es posiblepor el sistema de la reciprocidad, por el cual el Es- que en el litoral no haya existido una hegemonía detado se veía obligado constantemente a renovar poder yunga que hubiese podido defenderse delgrandes “donativos” a los diversos señores étnicos, a avance serrano. La región comprendida entre Ca-los jefes militares, a las huacas, etc. Para cumplir maná hasta Tarapacá se llamó el Colesuyu, un su-tales necesidades se creó, como se vio en el capítulo yu diferente a los cuatro suyu clásicos del Estado in-anterior, un gran número de depósitos estatales ca y cuya población costeña estaba compuesta porporque el gobierno tenía que disponer de cuantiosos agricultores y por pescadores. Los habitantes de es-bienes acumulados pues los objetos almacenados re- ta región se dividían en gran número de curacazgos,presentaban poder en el Tahuantinsuyu. y el suyu debió ser una definición del espacio más que una demarcación política.El modelo económico serrano: La sierra sur – Si bien la Visita de Garci Diez de San Miguel La economía sureña del Tahuantinsuyu ha sido de 1567 (1964) junta con la Visita de Ortiz de Zúñi-estudiada especialmente por John Murra (1964, ga a Huánuco de 1567 (1967 y 1970) son ejemplos1967, 1972), seguido por numerosos investigadores. clásicos de los enclaves serranos. en ambos docu-Para obtener productos de diversas ecologías los na- mentos aparecen los “rescates” de ganado, lana y ro-turales se valían del sistema de enclaves, llamados pa. Estas repetidas manifestaciones indican que enpor Murra “archipiélagos verticales”, cuyo núcleo alguna época del año se efectuaban ciertos inter-serrano controlaba, por medio de colonias multiét- cambios.nicas, zonas diferentes situadas en microclimas dis-tantes unos de otros. La sierra central Subrayamos la palabra distante para indicar que Una situación muy diferente a la del altiplano ylos varios microclimas se hallaban a más de un día a la de la sierra en general existía en la Cordillerade camino. Los enclaves del altiplano son a la fecha Marítima de la región central del antiguo Perú. Laslos modelos andinos clásicos como forma de conse- condiciones geográficas especiales hicieron que losguir productos diferentes a los existentes en el nú- naturales adoptaran un modelo propio, adaptado acleo de origen. Estos enclaves se hallaban en la cos- las condiciones topográficas imperantes en la re-ta y en la región selvática a varias semanas de mar- gión. Es un hecho importante demostrar cómo uncha, y este punto es importante ya que marca las di- determinado modelo podía variar si las condicionesferencias entre los dos modelos, el de la sierra sur y cambiaban.el de la región central. Esta distinta aplicación del patrón de la “vertica- Murra ha investigado con sumo detalle la ma- lidad” demuestra que no era un sistema rígido, sinocroetnia de los lupacas, y se ha comprobado que lo que se transformaba según las circunstancias. Talmismo sucedía con los otros señoríos de la meseta información surge de las Visitas realizadas a Cantadel Collao, como los pacajes, los hatun collas, los en 1549 y en 1553; ambos testimonios tempranos,azángaros, que también gozaban de enclaves en zo- anteriores a las reformas toledanas, dan una visiónnas diferentes a las de su propio hábitat. de situaciones especiales para la zona. Un problema surge en torno al inicio de los en- La región de Canta tiene un terreno abrupto‘claves, es decir si se originaron con una conquista.Existe información valiosa en un documento del Ar-chivo Arzobispal de Lima que describe cómo el gru-po serrano de los yauyos echó a los yunga de Calan- 26 que a relativa corta distancia goza de climas dife- rentes lo cual le permite producir recursos varia- dos. Explicaremos en pocas palabras su organiza- ción económica bastante original y que ofrece un CARETAS 2002
  • 23. María Rostworowski de Diez Cansecoaspecto nuevo al problema: El Señorío de Canta taciones culturales se desarrollaron gracias a la ex-comprendía ocho ayllus, y para atender cultivos si- plotación de los recursos del mar, marcando así eltuados a diversos niveles ecológicos, distantes unos posterior desenvolvimiento costeño.de otros por un día o dos de camino, idearon un tra-bajo comunal de los ocho ayllus, rotativo y de tem- Desde tiempos tempranos se estableció en laporada. Cuando cumplían faenas comunales se mu- costa dos actividades diferentes, la pesca y la agri-daban de un lugar a otro con el objeto de realizar cultura. Se formaron grupos separados con jefesdeterminadas faenas agrícolas. Esta trashumancia propios y se estableció entre ellos un intercambiolimitada los llevó a poseer, además de sus pueblos de productos. Sin embargo los pescadores, limita-permanentes, unas aldeas comunes habitadas tem- dos a sus playas y caletas, permanecieron subordi-poralmente mientras cumplían sus labores en la nados a los señores de las macroetnias de agricul-zona, por ejemplo cuando se dirigían a la puna a tores yungas.sembrar y cosechar una planta de gran altura lla-mada maca (Lepidium meyenil), o a realizar la es- La primera información sobre la presencia enquila de sus rebaños de camélidos. En otra época un curacazgo de estas divisiones nos la dio la Rela-del año bajaban a la región cálida del chaupi yun- ción de Chincha, nombrada por nosotros como “Avi-ga a las plantaciones de cocales o de maíz. No sólo so”. En efecto, una población de treinta mil “tribu-en sus chacras, sino también para la confección de tarios” se dividía en diez mil pescadores, doce milobjetos o de productos necesarios para la comuni- cultivadores y seis mil “mercaderes”. Estas cifrasdad emplearon el sistema rotativo, por ejemplo los indican una división laboral entre sus habitantes,tejidos, la elaboración de cerámica, la fabricación distinta a lo que hasta entonces se conocía en elde ojotas (calzado andino) o la preparación del mundo andino.charqui. La importancia del trabajo artesanal se vio con- A causa de las cortas distancias entre los varios firmada en las mismas Ordenanzas, pues prohibíanclimas y recursos, los naturales de Canta no preci- a los curacas a obligar a los artífices a cumplir lasaron de enclaves multiétnicos que recién fueron in- mita campesina o a servir en la casa de sus enco-troducidos con el dominio inca y la aparición de los menderos.mitmaq. De acuerdo con el sistema de la especializaciónEl modelo económico costeño: muchos trabajos que no se consideran como artesa-La especialización laboral nales figuraban como tales, y se prohibía el ejercicio de cualquier otra labor aparte de la indicada. Dado que la organización de la economía serranaguardaba una necesaria relación con el medio am- Un ejemplo muy ilustrativo de las costumbresbiente, propio de las quebradas andinas y de la me- yungas era la de los chicheros o fabricantes de bebi-seta del altiplano es comprensible que la diferente das, especialidad reservada a los hombres. En lageografía de la costa propiciase un modelo económi- sierra las mujeres preparaban en sus hogares la be-co también distinto. bida para la familia. Cuando se necesitaban gran- des cantidades para el culto o para las ceremonias Es importante notar que la región yunga a pesar del Inca, las mamacona eran las encargadas de pre-de sus dilatados desiertos, era una región rica en re- pararlas. En cambio, en la costa se trataba de uncursos naturales renovables. Su mayor fuente de oficio masculino a dedicación exclusiva.bienestar provenía del mar, un mar que era extraor-dinariamente abundante en su fauna ictiológica. El intercambio costeño A diferencia de otros lugares del mundo, en los En las sociedades arcaicas predominaba, según ,inicios de la civilización del antiguo Perú no hubo Polanyi (1957), el modelo redistributivo a pesar denecesidad de la agricultura para la formación de po- existir en algunos lugares el hábito del intercambio.blaciones numerosas ni para la creación de centros Este fue el proceso seguido en los curacazgos coste-ceremoniales destacados. Estas primeras manifes- ños y marcó su diferencia con los señoríos serranos. 27 CARETAS 2002
  • 24. Historia del Tahuantinsuyu La reciprocidad como una integración tuvo ma- hecho que demuestra a su vez la importancia queyor poder en la costa al emplearse tanto la redistri- tenía en la costa toda obra de emergencia relaciona-bución como el trueque, que se basaba en equivalen- da con el sistema hidráulico del valle. Aunque lascias establecidas y compensaba la falta de algún ti- medidas adoptadas por el visitador fueron dadas enpo de producto local. Un estudio empírico de la eco- tiempos coloniales, ellas son un reflejo de los hábi-nomía llamada primitiva comprende en sus princi- tos yungas.pales cuadros la reciprocidad, la redistribución y eltrueque. En las sociedades arcaicas existía un rechazo a los beneficios en las transacciones que involucraban Para entender el intercambio en las sociedades a los alimentos: se limitaban a mantener las equi-costeñas del antiguo Perú tenemos que aclarar que valencias. El trueque a nivel local en un valle coste-se realizaba a dos niveles muy distintos. El prime- ño no era materia de ganancia, sino de un acomodoro se efectuaba entre la gente del común para con- necesario al sistema de trabajo especializado impe-seguir lo necesario para la vida diaria y posiblemen- rante en la sociedad.te las equivalencias eran establecidas y aceptadaspor todos. El segundo se llevaba a cabo entre las Intercambio a larga distancia de losclases altas de la sociedad. “mercaderes” chinchanos Tenemos noticias de dos lugares distintos y sepa- Si bien en páginas anteriores, al tratar de lasrados que nos ofrecen una visión de la situación im- clases sociales y de las jerarquías en el Tahuantin-perante en las tierras yungas: En Chincha, como ya suyu se habló de los “mercaderes”, aún falta men-lo mencionamos, el intercambio se realizaba a larga cionar sus viajes y lo que representaban en el con-distancia, siendo efectuado por “mercaderes” reco- texto andino.nocidos como tales. En el norte sólo tenemos pocasnoticias de señores en cuyas manos se desarrollaba Los chinchanos se dirigían al norte en balsas, cu-el trueque, tanto suntuario como de recursos ali- yo número es mencionado por el propio Atahualpamenticios. A continuación veremos más ampliamen- en un diálogo con Pizarro cuando éste le preguntóte estas dos situaciones. sobre el motivo de la presencia del señor de Chin- cha, único curaca llevado en andas en el séquito delEl trueque local Inca en aquel aciago encuentro de Cajamarca. Era un hecho resaltante el honor de usar litera, cuando La especialización del trabajo en la costa obligó tantos otros nobles participaban a pie en la jornada.al establecimiento de un trueque local entre sus ha- Atahualpa respondió que el señor chinchano era subitantes para obtener las subsistencias y los objetos amigo, y señor mayor de los llanos, además de po-que cada cual no producía. En páginas anteriores seer “cien mil balsas en la mar”. Naturalmente, es-mencionamos la dedicación exclusiva del trabajo, to no significa que ese número correspondiese con laque traía como consecuencia un intercambio cons- realidad, y es probable que algunas de dichas balsastante, un ejemplo de esta situación lo hallamos en fueran de troncos de árboles, y otras de grandes ma-la Visita realizada por Juan de Hoces en 1574 a la zos de totora unidos entre sí a las que se les daba di-región de Trujillo. El visitador se vio en la necesi- rección con las guare-tablas de madera colocadasdad de reglamentar las equivalencias entre el maíz entre los troncos, que hundían o levantaban a vo-remitido por los cultivadores y los fabricantes de luntad para formar timón y quilla.chicha que preparaban las bebidas, además señalólos montos de chaquira, lana y otros objetos que La importancia del sistema hidráulicootras personas pudiesen trocar. El acceso al agua y por ende al riego fue tan im- Los oficiales chicheros quedaban liberados de portante en el ámbito andino como el acceso a la tie-‘cualquier otro trabajo y no podían ser obligados aacudir a la mita del encomendero, del cacique o delos principales. Sólo debían prestar ayuda en la re-paración de la acequia principal del repartimiento, 28 rra. Los mitos y leyendas narran episodios sobre el inicio de los canales hidráulicos en un tiempo mági- co, cuando los animales hablaban. Las fuentes o puquio surgieron por rivalidades entre célebres CARETAS 2002
  • 25. María Rostworowski de Diez Cansecohuacas que se retaron para medir sus poderes, y ori- La arqueología ha reconocido los sistemas y mode-naron en varios lugares dando lugar a que brotasen los empleados en la hidráulica andina, sobre todo enmanantiales. El mar, los lagos, las fuentes fueron la costa, donde el riego fue siempre una necesidad ine-venerados por pacarina o lugares de origen de nu- ludible. El análisis de la situación hídrica de cada va-merosos grupos étnicos. Las lagunas eran conside- lle costeño ofrece interesante información acerca delradas como manifestaciones del mar y origen del desarrollo de los centros de poder, que podían fluctuaragua en general. a través del tiempo en sus interrelaciones costa-sie- rra. Las diversas circunstancias en las cuales se de- Para la realización de una agricultura intensiva, senvolvieron los modelos hidráulicos en cada valleconocida y practicada en los Andes, era preciso te- yunga son expresión de su pasado y de sus relacionesner conocimientos hidráulicos y proceder a irrigar con sus inmediatos vecinos de las tierras altas.las tierras para aumentar los cultivos. En las tie-rras de secano se sembraban tubérculos, pero el La información que se obtenga para una deter-maíz necesitaba de riego y quizá su introducción en minada cuenca fluvial no permite aplicarla a otrosel agro fomentó y dio lugar al desarrollo de los sis- valles, a menos que las fuentes documentales lotemas hidráulicos. No sólo se practicaron en las di- confirmen. De hecho, la experiencia demuestra laversas etapas del desarrollo andino complejas y so- existencia de distintas situaciones, fluctuaciones yfisticadas redes hidráulicas para conducir el agua y cambios en las relaciones costa-sierra en el tiempo,mejorar la producción agraria, sino que los santua- no sólo entre diversos lugares geográficos, sino enrios, como Pachacamac, gozaban de canales que un mismo valle. Para ilustrar nuestro decir, bastatraían agua a los templos desde lugares alejados. señalar y comparar el fuerte control ejercido por losEn el Cuzco, los dos pequeños ríos, el Tulumayo y el serranos del altiplano sobre la costa sur durante elHuatanay discurrían por sus lechos encauzados y Intermedio Tardío con lo que sucedía en el Chimorempedrados. en la misma época. CARETAS 2002 , 29
  • 26. esde el traumático ingreso de Europa en las guerras de conquista hasta el fin liberal del Virreinato, la historia del Perú como reino integrante del Imperio Hispánico forjó la estructura básica de nuestra autocomprensión como sociedad, dándonos acceso a las más elementales de nuestras herramientas culturales y, con toda certeza, también a nuestros más pesados lastres. La obra de Guillermo Lohmann nos previene acerca de la complejidad del virreinato peruano yq 5 Waldemar Espinoza. La destruc- del peligro de encasillarnos en interpretaciones fáciles y simplistas. ción del imperio de los incas (Li- ma: Amaru, 1990). Págs. 13-22. De igual modo, la obra de Scarlett O’Phelan nos llama la atención de las complejas relaciones entre los indios, mestizos y los criollos a fines de laq 6 Raúl Porras “El nombre del Perú”. En Antología Raúl Porras, Jorge Puccinelli Colonia. La deuda con esos largos trescientos años de integración con el imperio com. (Lima: P.L Villanueva S.A., 1951). Págs. 27-30. de España es un hecho gravitante en nuestra identidad nacional.q 7 Nathan Wachtel. Sociedad e ideolo- gía: ensayos de historia y antropología Una larga tradición republicana nos ha hecho volver las espaldas tanto al andinas (Lima: IEP, 1973). Págs. 81-85, 120-128. peso como al significado del período virreinal. Es común exagerar sus aspectos negativos y traumáticos, asignando al extenso periodo de los virreyes la fuenteq 8 Felipe Barreda Laos. Vida Intelectual del Virreinato del Perú, (Buenos Aires: de algunos de nuestros males culturales, cierta dosis de racismo o la falta UNMSM, 1937), Págs. 28-32, 34-35. de virtudes republicanas. Pero, aún asumiendo que la herencia de esosq 9 Julio Cotler. Clases, Estado y Nación, problemas es un fenómeno real de nuestra vida republicana, hay historiadores (Lima: IEP, 1992). Págs. 28-31, 46, 68- 70. que han subrayado también que el sistema virreinal es la fuente de muchos deq 10 Hugo Neira. “Virrey. Corte y Asedio los valores más preciados de nuestro país, la religión católica, el idioma español Criollo”. En Hacia la tercera mitad: Perú y nuestra pertenencia al tronco de la civilización occidental. XVI-XX. Ensayos de relectura herética. (Lima: Fondo Editorial Sidea, 1996). Págs. 178-181.
  • 27. Capítulo II:El legado colonial:la Conquistay el Virreinato
  • 28. Waldemar Espinoza Soriano n 1955, cuando el autor era alumno del doctor Raúl Porras Barrenechea, historiador y maes- tro insigne, entre los trabajos prácticos de in- terpretación de textos y de investigación histó- rica que el gran maestro pedía, presentamos uno titulado Los auxiliares indígenas de Cajamarca en la Conquista española. Fue un estudio de cuarenta y dos páginas, escrito a base de unos informes inéditos de los siglos XVI y XVII, que pudimos encontrar en el archivo de Cajamarca. Desde entonces, nos quedó la idea de poder hallar do- cumentos similares en distintos repositorios acerca de otros grupos étnicos del área andina. El mismo doctor Porras, en 1957, nos dio muchas pau- tas para su ubicación, estudio y publicación. Cuan- do una vez –antes de viajar a Sevilla– en setiembre de 1958, le manifestamos nuestro deseo de ver yLa destrucción del imperio de los incas. Lima: leer las Informaciones de los curacas don FelipeAmaru Editores,1990. Extractos seleccionados Guacrapáucar y don Francisco Cusichaca, que élpágs. 13-18. mencionaba en tres notas a su brillante estudio so- bre Jauja, Capital mítica, Porras nos dijo: “eso y mucho más hallará usted en Sevilla”. Y así fue, por- que a fines del mismo año, en noviembre, logramos Explicaciones ubicar las dos Informaciones que, en forma patéti- ca, demuestran y aclaran cómo y por qué los espa- ñoles pudieron apoderarse de un Imperio tan vasto sobre la caída en un tiempo tan breve. Son, pues, dos documentos de carácter informativo, a los cuales muy bien les del Imperio Inca podríamos llamar Las Crónicas de Jauja, o quizá mejor Las Crónicas de los Huancas. Dos Informa- ciones notabilísimas, porque gracias a ellas pode- mos ahora comprender, con gran facilidad, la com- pleja problemática de la caída del Imperio de los In- cas. Waldemar Espinoza Soriano Para el caso concreto de nuestro país, la visión de que 160 españoles y 60 caballos, sin ayuda de nadie, pudieron conquistar el Imperio Andino, com- puesto de varios miles de soldados y de millones de pobladores, en un tiempo relativamente muy corto, ha hecho meditar a muchos investigadores. ¿Cómo explicarse que un puñado de invasores españoles hayan derrotado a miles de soldados andinos, y lue- go subyugar a millones de peruanos? ¿Cómo pudo un grupillo de aventureros aplastar a un Imperio tan poderoso? ¿Cómo explicar el avasallamiento del Tahuantinsuyu en uno o dos años a lo más?Historiador cajamarquino. Es uno de losgrandes especialistas de la época inca y laConquista. , Hasta cuatro han sido las respuestas, pero dos de ellas las más difundidas: 1) La ayuda divina de- rramada sobre los españoles; 2) La superioridad ra- CARETAS 2002 33
  • 29. Explicaciones sobre la caída del Imperio Incacial y cultural de los conquistadores, y su secuela de fue en el XVIII y más todavía en el XIX cuando co-resultados: ventaja armamentista, estratégica, po- bró verdadero valor. Morton, por ejemplo, en 1829lítica, etc.; 3) El absolutismo exagerado del Estado publicó un libro titulado Crania Americana (Fila-Inca, que había convertido en autómatas a los tri- delfia), donde sostiene que las cabezas de los indí-butarios andinos, al extremo de que caída la cabeza genas comunes del Perú acusan un claro índice dedirigente –el inca– se vino todo abajo; y 4) La situa- estupidez, salvo las testas de los incas (!). De éstosción social y política de los reinos señoriales con- dice: “los cráneos de la raza de los incas presentanquistados por los emperadores del Cuzco. una decidida superioridad en las facultades intelec- tuales con otras razas del pueblo común del Perú”. Uno de los historiadores más sagaces que han Y lo curioso es que su criterio aún regía en 1870.estudiado este último problema es Alejandro Lips- Como consecuencia de esa teoría, otros explicaronchutz. En su estudio publicado en 1963 da tanta el fin del Imperio negando y desvirtuando el valorimportancia a este asunto que lo analiza casi ente- del indígena. Los imaginaron como a guerreros pu-ramente en la Tercera Parte de su libro. Así, por silánimes y acomplejados frente al invasor armadoprimera vez, hace resaltar el colaboracionismo de venido de España. Pero el complejo de la superiori-los señores étnicos, quienes lo hicieron para ven- dad racial quedó desvanecido, más tarde, con las in-garse de antiguas rivalidades interseñoriales y vestigaciones serias de la antropología científica.también para salvaguardar el status socio-económi- Quedó demostrado que no pasa de ser sino una deco en que se desarrollaron dentro de las estructuras las muchas y fútiles vanaglorias de los conquistado-andinas, y asimismo por la oposición que reinaba res y de los europeos en general. Quedó aclarado,dentro de las clases sociales dominantes. Dicha co- pues, que cualquier razonamiento invocando el feti-laboración señorial fue muy dura –en Chile y Para- chismo, la superstición o la inferioridad racial y cul-guay por ejemplo–. En éstos, “la resistencia del tural del peruano es tan falso como las baladrona-campesino libre contra el señorialismo intruso, en das de los españoles, quienes creían en la ayuda ce-defensa de su terruño, de sus costumbres, de su len- lestial.gua y de sus dioses [fue] capaz de desarrollar en es-ta su lucha, [un] valor grande e inquebrantable”. Uno de los abanderados de la tesis de la inferio- ridad racial y cultural de los peruanos, como factor El providencialismo surgió el año mismo de la primordial para la ruina de su Imperio, es el nor-muerte de Atahualpa. Los españoles justificaron la teamericano Ch. F. Lummis. Para este escritor, elcaída del Imperio Inca con argumentos carismáti- solo hecho de haber estado el Perú poblado por “in-cos. En tal sentido, no algunos sino todos los con- dios” es ya una prueba palmaria de su inferioridadquistadores pensaron que Dios lo había determina- total. Los vio imposibles de crear un reino y peordo así, para poner fin al despotismo dictatorial de una república como la actual de Estados Unidos,los incas. En todas las crónicas de la conquista, y porque la vida andina –dice– fue sencillamente tri-también en las posteriores, se hallan dichas medi- bal. No vale la pena seguir comentando las atrabi-taciones. Tal sucede en las de Jerez, Sancho, Cieza, liarias y prepotentes teorías de Lummis, propias dePedro Pizarro y hasta en la del culto Acosta. Para su mentalidad segregacionista e imperialista, por-los conquistadores, fue la ayuda de la Virgen y de que la arqueología y la etnohistoria las han destrui-Santiago Apóstol la que determinó la caída del Im- do. Sin embargo, hay que anotar que para Lummisperio Inca. Acosta, por ejemplo, cree que el Imperio la población andina fue de las más inferiores y em-se desplomó víctima de sus pecados nefastos, ya brutecidas del mundo, por la sencilla razón –segúnque Huáscar fue el fruto del incesto entre dos her- él– de “no ser más que indios”. Niega la existenciamanos, es decir, de una unión ilícita, contra la ley de incas y de curacas, y despectivamente a todos losnatural. El Imperio acabó, pues, por orden de Dios habitantes no los vio sino como a “una tribu de in-para terminar con la idolatría e implantar la reli- dios”.gión católica., Otro de los argumentos, muy mentados y estu- La superioridad racial del europeo, esgrimida diados, para demostrar la fácil destrucción del Im-como argumento para revitalizar la leyenda de la perio, fue la división existente entre el ejército y lafácil conquista, brotó también en el siglo XVI. Pero clase dirigente en dos bandos: los de Huáscar y los 34 CARETAS 2002
  • 30. Waldemar Espinoza Sorianode Atahualpa, que vale decir entre anan y urin cuz- era la situación política de los curacazgos o señoríoscos. Desunión que llevó consigo una cruel y larga étnicos que integraban el Imperio del Tahuantinsu-guerra civil, de la que se aprovechó Pizarro, ayu- yu. ¿Qué pensaban los jatuncuracas de los incas?dando al uno contra el otro, y viceversa, hasta ha- ¿Cómo juzgaban la política económica y social im-cer desaparecer a los dos y quedarse él como único puesta desde el Cuzco? ¿Estaban contentos con lagobernador de todo el territorio. No cabe duda que Conquista Incaica? ¿U ocultamente ansiaban su li-de las teorías hasta ahora en boga, ésta ha sido la beración? ¿Qué actitud tomaron los jatuncuracas yaceptada como la más lógica y natural de todas. señoríos étnicos ante los españoles? ¿Cómo los reci- bieron? ¿Qué vieron en ellos? Pero también hubo hombres que se preguntaron¿cómo es que los araucanos, los chichimecas y otras Sólo después de contestar a estas interrogantes,tribus de cultura marginal no pudieron ser conquis- podremos comprender que la leyenda de la fáciltadas con la misma sencillez que el Perú y México? conquista es sólo una mera leyenda. La fácil con-Esto ya se interrogaron Cieza en 1553 y Acosta en quista, descubriremos entonces, que se debe a la ri-1590. Y, en realidad, su estudio es fundamental pa- validad señorial de los curacas andinos y a la oposi-ra comprender la caída del Imperio Andino. No hay ción de éstas al dominio del Cuzco.que olvidar que los araucanos recién fueron venci-dos entre 1860 y 1870. Además, la historia social ha aclarado que las sociedades no señoriales, las organizadas sin estra- Autores tan antiguos como Cieza y Acosta, y otro tificación clasista, son las que resisten al señorialis-tan moderno como es Lipschutz, sostienen que los mo intruso e invasor. Son las que defienden su cul-araucanos no fueron subyugados fácilmente, no tura, tierras y lengua hasta desarrollar una luchafueron conquistados “nunca” por los españoles, por- larga y valiente, a veces hasta morir en aras de laque no habían formado señoríos. No habían tenido libertad. En cambio, las etnias estructuradas enreyes a quienes obedecer, porque jamás habían es- señoríos, como sucedió en los Andes, se desenvuel-tado sometidos a dominio extranjero. Era una gen- ven en un ambiente contrario. Pero este movimien-te libre. Su régimen socio-político-económico de no- to propio de los señoríos hay que descubrirlo enmadismo les incitó a combatir y esto les posibilitó la fuentes inéditas; porque los cronistas españolesresistencia. Si hubieran estado estructurados en hasta hoy conocidos sólo lo mencionan muy opaca-señoríos, como sí lo estuvieron los de México y el da y ligerísimamente.Perú, se habrían derrumbado rápidamente; porqueentregado el rey absoluto estaba cedido todo. Entre Podemos afirmar que los españoles callaron lalos araucanos no habían maceguales ni mitayos ni asistencia y alianza de los señores étnicos, con unyanaconas. Allí, los jefes no eran hereditarios sino fin preconcebido: no perder las encomiendas. Sielegidos, según la valentía y la fuerza. Allí, el jefe ellos hubieran manifestado que el Tahuantinsuyuno hablaba en forma personal sino que su palabra fue conquistado por los mismos peruanos para en-era la expresión del pueblo, y su sentir el senti- tregárselo a los españoles, entonces ¿con qué dere-miento de la masa. cho habrían reclamado gratificación de servicios a la Corona? Incluso Cieza de León, el sereno Cieza, Lipschutz sostiene, como lo sostuvo también disimula mucho el colaboracionismo de los señoresCieza en 1553, que para entender y explicar el oca- étnicos. Para él hay varios factores, pero ningunoso de los imperios americanos es imprescindible es- tan favorable como la rivalidad política entre Huás-tudiar el estado social de los diversos señoríos étni- car y Atahualpa, y el favor de la Divina Providenciacos del mundo andino y el señorialismo feudal traí- desde luego. En cambio, las alianzas señoriales condo por los españoles. Porque de las fuerzas que se las cuales se benefició Hernán Cortés, no fueron ca-originan del encuentro de esos dos esquemas men- lladas. Bernal Díaz del Castillo las menciona va-tales, dependió la caída rápida del imperio. Del en- rias veces; y Acosta, cronista que publicó su obra en ,cuentro antagónico, y hasta cierto punto incom- 1590, escribe:prensible, de esos dos esquemas mentales se origi-na la Conquista. Fue... gran providencia del Señor, que cuan- En tal sentido, nosotros debemos analizar cuál do fueron los primeros españoles, hallaron 35 CARETAS 2002
  • 31. Explicaciones sobre la caída del Imperio Inca ayuda en los mismos indios, por haber par- nación de indios, mucho menos se engaña. cialidades y grandes divisiones... El ayuda de Allí está Chile, o por mejor decir Arauco y Tu- los de la provincia de Tlacala, por la perpetua capel, que son dos valles que ha más de vein- enemistad que tenían con los mexicanos, dio te y cinco años que con pelear cada año y ha- al marqués don Fernando Cortés, y a los su- cer todo su posible, no les han podido ganar yos, la victoria y señorío de México y sin ellos nuestros españoles casi un pie de tierra. fuera imposible ganarla ni aún sustentarse en Si Moctezuma en México, y el inga en el Perú, la tierra. se pusieron a resistir a los españoles la entra- Quien estima en poco a los indios, y juzga que da, poca parte fuera Cortés ni Pizarro aunque con la ventaja que tienen los españoles de sus fueran excelentes capitanes, para hacer pie en personas y caballos y armas ofensivas y defen- la tierra. sivas, podrían conquistar cualquier tierra y, 36 CARETAS 2002
  • 32. Raúl Porras Barrenechea a evidencia que brota de los documentos de la etapa panameña, es la de que el nombre del Perú era usado, acaso como un mote despectivo o de burla, para los aventureros que partían hacía el nuevo y dudoso Dorado, por la gente baja de Pana- má. Es un nombre popular que persistirá co- mo todas las cosas del pueblo, irreflexiva y ca- prichosamente, y aún contra la misma realidad geográfica. Los directores de la empresa del levante y los funcionarios de Pana- má rechazaban abiertamente este nom- bre, como se deduce de su resistencia a usarlo, hasta que fueron vencidos por la co- rriente popular. Y es que los expertos en viajes y na- vegaciones sabían bien que el Birú quedaba ahí cer-“El nombre del Perú”. En Antología de Raúl ca, a cincuenta leguas de Panamá, tierra dentro dePorras Jorge Puccinelli com., (Lima: P.L. Villa- la punta de Garachine. Y la nueva tierra descubier-nueva S.A., 1951). Extractos seleccionados ta se extendía, después del primer viaje, más depágs. 27-30. doscientas leguas al sur de Panamá, sin que en ella tuviese la menor injerencia el minúsculo y proble- mático cacique del Birú, en realidad nunca hallado, real y positivamente, por ningún aventurero espa- ñol. El nombre Esta pugna entre el criterio oficial, consciente y bien informado sobre las nuevas tierras, y el desca- del Perú balado concepto popular, se manifiesta bien clara- mente durante los años de 1527 a 1529. Pizarro y Almagro, por una lógica actitud defensiva, ya se ha- llaban seguros de haber descubierto algo nuevo, re- chazaban la denominación antigua y desconceptua- da de Birú, que nunca pareció realmente y, mien- Raúl Porras Barrenechea tras vacilan en bautizar su hallazgo con algún nom- (Pisco 1897-Lima 1960) bre fascinante –Tierra Nueva de la Mar del Sur, Nueva Castilla–, o con algún nombre indígena su- gerente que lleve consigo el vaho de la tierra –Las Barbacoas, Tacamez o Tumbez–, triunfa la pertina- cia ignorante del vulgo, su tendencia satírica y su poderosa voluntad de deformación y de cambio. La tierra nueva no se llamará con nombre de reyes o de santos, ni recibirá las forzadas toponimias de provincias o regiones españolas, o las difíciles mo- dulaciones indígenas, sino que cogerá al azar un nombre indio y lo deformará de acuerdo con el ge- nio fonético español, en un instintivo y presagioso alarde de fusión y de mestizaje. Birú, que es indíge- , na, se transformará, en labios del hampa de la con-Uno de los intelectuales más brillantes del Pe- quista, en Perú, que no es indio ni español, pero querú, especialista en el siglo XVI con sugestivas tiene ambos y será la cifra y el símbolo de un nue-aproximaciones a la historia de otros siglos. vo destino racial. 37 CARETAS 2002
  • 33. El nombre del Perú Es sugestivo por esto, para el investigador histó- descubrimiento que pretendían hacer en la parte delrico, acechar el instante en que el nombre del Perú Levante”. En la página 11 vuelta, se insiste en el des-salta al lenguaje hablado, de la jerga brutal de los cubrimiento de la parte del Levante y en el 12 se ha-conquistadores, al papel sellado de los legistas y bla siempre de “la parte del Levante”. El licenciadofuncionarios, a la letra muerta de los documentos Juan de Salmerón, Alcalde Mayor de Panamá y juezcon que se nutre el proceso vivo de la historia. No de residencia de Pedrarias, no admite el nombre vul-creo que ese instante sea el del contrato de 10 de gar, porque en una información levantada el 27 demarzo de 1526, que es un documento revelado tar- junio de 1527, dijo que por cuanto “algunas de lasdíamente, porque está en contradicción con todos personas que trujo el capitán Diego de Almagro, dellos demás documentos de ese mismo año y con de- armada e descubrimiento del levante ....” Tampococlaraciones de los mismos conquistadores. Desecha- Almagro acepta por entonces ninguna denomina-do ese ficticio convenio, la primera huella del nom- ción. En su petición al cabildo de Panamá, de 12 debre del Perú, se halla en algunas declaraciones julio de 1527, Almagro, con la cautela propia del ba-prestadas durante el año de 1527, principalmente queano en cosas de Indias, pondera su hallazgo, sinpor soldados y gente soez, en el proceso de la resi- usar ni el nombre del Perú, ni otro alguno, en espe-dencia del gobernador Pedro Pedrarias Dávila. La ra del bautizo definitivo. Han descubierto sus compa-más antigua referencia que he hallado, en él, en ñeros y él, según su propia relación, la región pobla-una revisión incompleta, es la correspondiente a la da de Tacamez, al sur del río San Juan, pero tododeclaración del escribano Cristóbal Muñoz. Este de- continúa innominado. “Se ha descubierto –dice Al-clara el 21 de febrero de 1527, a propósito del con- magro– una tierra muy rica y poblada de muchos ytrato entre los tres socios y el Tesorero la Puente, y grandes pueblos, como por las relaciones del Veedordice que se encargó a éste “para que negociase por y escribano que de allí traje, tienen visto”.ellos con Su Magestad en la Corte algunas merce-des por el servicio que han hecho en el descubri- Abundan documentos del año de 1527 que insis-miento del Perú”. Esta frase y este nombre, que por ten en la denominación de “Costa de Levante”. Enprimera vez aparecen en un documento cierto, no se un poder de Alonso Gallego, soldado de la empresarefieren, sin embargo, al actual Perú ni al antiguo descubridora, firmado en la isla del Gallo el 10 deImperio de los Incas. El Perú de comienzos de 1527 agosto de 1527, nombrando su mandatario a Pedroera tan sólo una región de los manglares, compren- Vernal en Panamá no obstante ser el signatario undía entre Panamá y el río San Juan, o sea, parte de aventurero de la plebe, acaso por tratarse de un ac-lo que hoy son la provincia panameña del Darién y to legal, no se usa el remoquete popular. “Alonsola Intendencia colombiana del Chocó. El concepto Gallego, dice el documento, estante en este descu-geográfico irá, a medida de los nuevos descubri- brimiento de la costa de Levante”. El 20 de agostomientos, derivando hacia el sur. En marzo de 1527, de 1527, el Gobernador Pedro de los Ríos y los ofi-un soldado burdo, Blas de Atienza, declara en la ciales reales, se reúnen en Panamá, para decidir elmisma residencia de Pedrarias, que él “se fue a la regreso de los expedicionarios amotinados en la is-entrada del Perú e dexó su hacienda e poder a Pe- la del Gallo, o sea, al término del segundo viaje, ydro Bernal e desde dicho perú este testigo enbió aún subsiste la elusión del nombre populachero. Elcierto oro con lo de la compaña a esta cibdad de pa- acta de esta reunión reza: “estando placticando so-namá”. Claramente, este Perú de 1527 no es toda- bre el viaje e armada del descubrimiento del levan-vía el Perú de los Incas. te que los capitanes francisco pizarro e diego de al- magro facen...” Almagro reclama contra los propósi- La oscilación histórica de este momento, que pue- tos del Gobernador de dar término a la empresa, ende ahogar en el olvido el fortuito y afortunado nom- dos memoriales, y en ninguno de ellos usa el nom-bre del Perú, es manifiesta. En la misma residencia bre del Perú, que ya estaba en boga entre sus hara-de Pedrarias y en otros documentos oficiales de en- posos y descontentos soldados. El 22 de agosto detonces, se insiste en mantener el nombre neutro y 1527 Almagro dice al Gobernador: “que los días pa-,provisorio de Levante para toda la nueva costa des- sados vine a esta cibdad a facer relación a vuestracubierta en el Mar del Sur, pero no se acoge oficial- señoría de lo sucedido en este descubrimiento delmente el del Perú. En la página 8 de dicha residen- Levante”. Y el 30 de agosto insiste ante Pedro de loscia, se dice de la empresa de Almagro y Pizarro: “el Ríos, para que le permita enviar socorro de basti- 38 CARETAS 2002
  • 34. Raúl Porrasmientos (maíz y carne “para este descubrimiento con el dicho Chochama”del levante”). El 1° de setiembre de 1527 vuelve allamar a sus mandantes, “esta armada e descubri- Es evidente que mientras los funcionarios y losmiento del levante”. directores de la empresa vacilan, el nombre del Pe- rú se arraiga en la conciencia popular y, sobre todo, Por esta época, ambula en Panamá el verdadero se desplaza hacia el sur. Cuando Pizarro y Almagroinventor del mito del Perú, el pacificador del caci- partieron de Panamá, en la descabellada empresaque Chochama, cerca del golfo de San Miguel, quien que patrocinó Luque, o Loco, se dijo que iban ensabe de veras el valor relativo de las palabras. busca del cacique Birú, descrito por Andagoya. ElMientras el mote del Perú, sigue viajando, en alas Birú quedaba a puertas de Panamá. Después delde la imaginación de los soldados de Pizarro, hacia primer viaje el nombre ha emigrado hasta com-el Sur, él declara parsimoniosamente en la residen- prender las doscientas leguas que alcanzan hasta elcia de Pedrarias, a propósito de los encargos que re- río San Juan. En esa zona va a ubicar más tardecibió de éste, y relata la humilde verdad de aquel Oviedo y Gómara, para robarle a Pizarro la inicia-nombre y episodio, antes de que volara en brazos de tiva o, por lo menos, el nombre del descubrimiento,la fantasía popular. “Fue este testigo –dice el hon- el presunto río, que no figura en ningún documentorado y mediocre Andagoya– a visitar al cacique de cartográfico. Pero, a raíz de la vuelta de los desa-Chochama, por el mandato de dicho pedro arias y el rrapados murmuradores de la isla del Gallo, haciadicho cacique se le querelló de los caciques de la octubre o noviembre de 1527, todos los desertores yprovincia del pirú –Andagoya dice siempre Pirú, le- resentidos, creadores de confusión y descrédito, seve trasposición de Birú– que le destruyan e mata- empeñaran en nombrar con el nombre primitivo yvan a su gente e les tomavan su tierra”. Pedrarias, sinónimo de fracaso, de Birú –transformando ensegún Andagoya, le envió 30 hombres para auxiliar Perú y oreado ya de triunfo, en su nueva forma–, aal cacique y “el fue a la dicha provincia del pirú e le la región ahora descubierta por Ruiz, que abarca elhiso volver al dicho cacique Chochama todo lo que Ecuador actual hasta Santa o Chincha. El anónimole avia sido de paz con los cristianos e hizo de paz cacique del Birú va a ser confundido con el supremosyete caciques de dicha provincia e los hizo amigos señor del Tahuantinsuyo, transformado en Perú. CARETAS 2002 , 39
  • 35. La desestructuración del mundo andino n el Imperio de los Incas los principios de reci- procidad y de redistribución eran los que nor- maban el funcionamiento de la economía. Des- pués de la Conquista, la comunidad subsiste y propone nuevamente el modelo de la reciproci- dad. En cambio, la redistribución estatal se arrui- na con la muerte del Inca, se reemplaza a la an- tigua casta dirigente y se funda una economía basada en la explotación de los indios. La economía colonial En efecto, la dominación española determina los rasgos característicos de la economía colonial. Na- turalmente, los nuevos señores saben aprovechar (como lo veremos más adelante) las instituciones preexistentes; pero su sola presencia, aparte de las nuevas actividades que introducen, trastorna la or-Sociedad e ideología: ensayos de historia y an- ganización tradicional.tropología andinas. Lima: IEP, 1973. Extractosseleccionados, págs. 81-85, 120-128. La ruina del antiguo sistema de redistribución provoca, en primer lugar, una reorientación funda- mental del espacio económico. Se recuerda que en la época del Imperio, el Cuzco era punto de conver- La desestructuración gencia y divergencia de las riquezas. En adelante, el espacio se encuentra descentrado: la capital se establece en Lima, y las minas de Potosí pronto se del mundo andino convierten en la otra zona de atracción del país. En medio de esos dos polos, el Cuzco, antiguo centro del mundo, no es sino una etapa en el camino. Si se tie- ne en cuenta que el sistema económico del Imperio Incaico tenía alcances religiosos y cosmológicos, que a su vez le daban sentido, se puede concebir la pro- Nathan Wachtel fundidad de la ruptura colonial. La desorientación del espacio se manifiesta, igualmente, en la escala regional y aun en la local. La complementación vertical de la economía andi- na, que asociaba las culturas escalonadas desde el nivel del mar hasta una altura de más de 4,000 me- tros, sufre también graves alteraciones. Algunas veces son los propios españoles quienes, por desco- nocer el sistema indígena, lo atacan directamente, repartiéndose encomiendas y separando “colonias” (pobladas en gran parte por “mitimaes”) de su cen- tro de origen. Tal es el caso del valle de Sama en la costa, productor de maíz y de algodón y ligado tra-‘,Antropólogo e historiador francés, uno de dicionalmente a la provincia de Chucuito, que care-los grandes impulsores de la etnohistoria. Es cía de esos productos. Fue separado de esta últimamuy conocido por sus teorías sobre “la vi- para ser atribuido a Juan de San Juan, hasta el mo-sión de los vencidos”. mento en que, bajo el virrey de Cañete, los funcio- 12 40 CARETAS 2002
  • 36. Nathan Wachtelnarios reales toman conciencia del error cometido y rras eriazas. Pero como también los españoles bus-deciden relacionarlo nuevamente con la provincia can las mejores tierras, en definitiva su toma de po-de Chucuito, que dependía de la Corona. A menudo, sesión se traduce siempre en el despojo de los in-los mismos “mitimaes”, con los disturbios de la Con- dios. Es así como, en la región de Huánuco, enquista, abandonaron espontáneamente las zonas 1562, el curaca Cristóbal Xulca Cóndor se lamentadonde habían sido trasplantados para retornar a porque las tierras de que disponen sus súbditos “nosus regiones natales. O simplemente desaparecie- son ahora tan buenas como las que ellos estabanron en la catástrofe demográfica que siguió a la lle- acostumbrados a cultivar en otras épocas, porquegada de los españoles. los españoles se apropiaron de las mejores cuando fundaron esta ciudad”. En efecto, para los españo- La baja constante de población provoca efecti- les uno de los primeros medios de adquisición con-vamente, en lo que concierne a la producción agrí- siste en hacer que la Municipalidad, de la que soncola, el abandono de las tierras menos fértiles o de “vecinos”, les atribuya en forma oficial la propiedadlas más marginales. En lo que se refiere a este fe- de las tierras. Pero generalmente se trata de exten-nómeno, disponemos solamente de documentos de siones cercanas a la ciudad en cuestión, y este pro-orden cualitativo, pero que son esclarecedores. cedimiento regular pronto resulta insuficiente: laEscuchemos, por ejemplo, al curaca Cumiqui de población blanca aumentaba rápidamente y la po-Yucay (cerca del Cuzco) en 1552: “Como hay ahora sesión de vastos dominios suscitaba un interés ca-pocos indios en el valle y las tierras abundan, van da vez mayor, a medida que crecía el mercado parabuscando las que les parecen mejores y dejan de los productos agrícolas con el desarrollo de la redcultivar las que trabajaban antes”. En otros casos, urbana y de la economía minera. En la mayoría dese trata de plantaciones alejadas, sobre todo de co- los casos, los españoles se apropiaron de la tierraca: tales como la de Manchaos, cerca de Huánuco. ocupándola de hecho, por medio de la violencia.Entonces se plantea otra interrogante: ¿es precisoadmitir también una baja en el rendimiento de las Los encomenderos fueron los que estuvieron me-tierras cultivadas? Es lo que dice, también en Yu- jor situados para practicar este tipo de usurpación.cay, el curaca principal del valle, Francisco Chil- Se sabe que la encomienda concede a su beneficia-che: “Se podría cultivar en estas tierras, cultiván- rio la percepción de un tributo, pero no el derechodolas como se hace, 500 fanegas de maíz, porque de propiedad sobre la tierra de los indios que le sonen el tiempo del Inca se les cultivaba mejor y se re- confiados. Sin embargo, al encomendero le es fácilcogía mucho más”. En realidad, el mantenimien- maniobrar el sistema del tributo para así despojarto de andenes en las pendientes, o de canales de a los indios.irrigación en la costa, exigía una abundante manode obra y una disciplina rigurosa: no es pues de qqqsorprender que los trastornos de la Conquista tra-jeran consigo una baja en la producción indígena, Se impone una primera constatación: la condi-tanto por la reducción del espacio cultivado, como ción de los indios parece mucho más favorable bajopor la disminución del rendimiento. Al punto que la administración real (Chucuito, Yucay), que bajolos funcionarios reales recomiendan expresamente el régimen de encomienda (Huánuco, Huaura). Esmantener ciertas instituciones indígenas: es el ca- cierto que en Chucuito, a partir de 1559, el tributoso de Garci Diez, visitador de Chucuito, que, cuan- se torna cada día más pesado, situación que resul-do pasa a Moquegua en la costa, no deja de instar ta del desarrollo de la producción minera en Potosí,a que se mantenga “el orden del tiempo de los In- la región desempeñaba así el rol de un depósito decas en la repartición del agua”, olvidado por los es- mano de obra; hasta entonces el tributo había sidopañoles instalados en el valle. relativamente moderado en esa zona. Por el contra- rio, aunque el valle de Yucay, en 1558, sea nueva- Los españoles se apoderan tanto del agua como mente entregado a un encomendero ahí las obliga- ,de la tierra: la dominación colonial significa para ciones siguen siendo muy ligeras hasta 1572, situa-los indios ser desposeídos de los medios esenciales ción que resulta de una circunstancia particular, ade producción. El proceso se ve favorecido tanto por saber la minoría de la princesa Beatriz. General-la caída demográfica como por el aumento de tie- mente, el encomendero piensa sobre todo en sacar 41 CARETAS 2002
  • 37. La desestructuración del mundo andinoprovecho de los indios que le son confiados, mien- Aquí surge una pregunta fundamental: ¿qué re-tras que la Corona debe velar, teóricamente, por la presenta el tributo español con respecto al tributosuerte de todos sus súbditos. incaico? Cuantitativamente se nos escapan las me- didas exactas. Sin embargo, hemos encontrado en Cronológicamente, se manifiesta una evolución Huánuco, Chucuito o Huaura un hecho lleno deen las diferentes formas de tributo (aunque de ma- consecuencias: los españoles se apropiaron de lasnera confusa e irregular): tierras del Inca y del Sol, reservadas en otros tiem- pos para el tributo: el resultado es que el peso de és-1. De 1532 a 1548 (hasta el final de las guerras te se encuentra transferido a las tierras comunita- civiles): no hay tasa oficial que fije las obli- rias de los indios. A menudo, las tasas mismas, tan- gaciones de los indios; como lo afirman los to bajo La Gasca como bajo Toledo, confirman explí- testigos de Yucay, continúa el sistema ante- citamente que los contribuyentes deben cosechar rior, simplemente los españoles sustituyen sus obligaciones de maíz o trigo en sus propias tie- al Inca. Pero esta continuidad no comporta rras. Es cierto que luego de la caída demográfica por eso menos elementos de ruptura: el en- los indios son menos numerosos y que, generalmen- comendero impone el despotismo, no se con- te (a pesar del ejemplo de Huaura), no les faltan tie- tenta con el beneficio del trabajo de los in- rras (aunque hayan perdido las mejores); pero, por dios y exige además productos en especies, el hecho de ser menos numerosos tienen más traba- ya sea agrícolas (no sólo maíz, sino también jo. Por eso no sorprende que el tributo español pa- trigo), o artesanales (no solamente tejidos, rezca mucho más pesado que el tributo incaico: las sino además artículos hechos con fibras de indicaciones de que disponemos respecto al tiempo agave, arneses, etc.) consagrado al pago de obligaciones al encomendero (en Huánuco o en Huaura) son testimonio de la ex-2. De 1549 a 1570 aproximadamente: bajo la plotación intensiva sufrida por los indios. Por otra presidencia de La Gasca, hacia 1550, se ofi- parte, sería ingenuo creer que los beneficiarios de cializan las primeras tasas oficiales; general- las tasas las respetaban al pie de la letra: innume- mente éstas comportan además de la leva de rables documentos ilustran los abusos, los cobros “mitayos” numerosas obligaciones diversas: ilícitos, la violencia que ejercían. Sabemos que en maíz, trigo, papas, carneros, cerdos, aves de Huaura reinaba un déspota inescrupuloso. Cite- corral, huevos, pescado, frutas, coca, sal, teji- mos nuevamente, volviendo a la región de Huánu- dos y objetos artesanales diversos, etc.; a me- co, el caso de Sebastián Núñez del Prado, que du- nudo los indios no producen tal o cual artícu- rante nueve años exigió trescientas canastas de co- lo y tienen que procurárselo por trueque. A ca al año, en vez de las ochenta prescritas y que, pa- partir de este período, aparecen algunas ve- ra cobrar el tributo textil, hizo encerrar a cierto nú- ces obligaciones en plata, pero su monto es mero de indios en un corral donde trabajaban sin todavía muy limitado con respecto al resto tregua. En cuanto a su vecino, García Ortiz de Es- del tributo. Sin embargo, las tasas evolucio- pinoza fue condenado a restituir mil pesos a sus nan poco a poco en el sentido de una simplifi- contribuyentes e incluso fue enviado a la cárcel por cación de los pagos (desaparición de los artí- sus malos tratos. Pero rara vez se castigaba los culos de interés secundario, tales como aves abusos de los encomenderos. de corral, huevos, pescado, etc.), con el au- mento del tributo en plata (que siempre es la Es sobre todo cualitativamente que se ve arrui- menor parte del tributo). nada la ideología que justificaba el sistema incaico: en el mundo dominado por los españoles no tienen3. Década de 1570: el virrey Toledo sigue una sentido las nociones de reciprocidad y de redistribu- política de uniformización del tributo y aplica ción o, para ser más exactos: el sistema español uti- nuevas tasas después de la visita general que liza aspectos del antiguo sistema. La reciprocidad, ordena para todo el Perú. Aunque todavía in- desempeña todavía un papel en las relaciones entre cluye trigo, maíz o tejidos, así como la entre- el ayllu y los curaca, y éstos aseguran la relación ga de “mitayos”, el tributo en plata se hace con los nuevos amos; mientras que la reciprocidad predominante. daba lugar a una rotación de riquezas (ficticia o 42 CARETAS 2002
  • 38. NATHAN WACHTELdesigual) entre el ayllu, el curaca y el Inca, la do- cas se impregnan de connotaciones morales y reli-minación española provoca una transferencia de giosas. Pero el metal precioso no desempeña, comolos bienes en sentido único, de los indios a los es- en la economía monetaria europea, el papel abs-pañoles sin contraparte. Recordemos algunos he- tracto y específico de equivalente universal; no sir-chos significativos: en Huaura, los contribuyentes ve para medir el valor de los productos, simplemen-no reciben ni alimentación ni herramientas para te es una riqueza más.el trabajo; en Huánuco, los chupachos se quejanunánimemente por ser obligados a proporcionar el Esta representación mental determina, despuésalgodón del tributo textil; en Chucuito, mientras de la Conquista, la incomprensión de los indios an-que el curaca todavía les da a los indios la lana pa- te el sistema español. Garci Diez nos da sobre estora que le tejan sus vestidos, el rey no da nada a un ejemplo sorprendente: se trata de las ventas alcambio de las mil piezas de ropa que percibe; y los crédito a los indios. Los comerciantes españoles re-18,000 pesos que se pagan a Su Majestad en modo corren la provincia: ofrecen a los indígenas diversasalguno se redistribuye entre los indios. El español mercancías, tales como vino, coca o herramientasha tomado el lugar del Inca, ha heredado su fun- de origen europeo. El precio de estas mercancías esción centralizadora sin mantener la redistribución mucho más alto que su valor real, pero los comer-de las riquezas en beneficio de todos. En definiti- ciantes no exigen nada al contado. Los indios acep-va, mientras que el tributo inca funcionaba según tan todo lo que les ofrecen, aunque no lo necesiten,una estructura equilibrada y circular, el tributo como si se tratara de regalos generosos. Concluidasespañol se caracterizaba por su estructura dese- estas “ventas”, los comerciantes esperan el venci-quilibrada y unilateral. miento de la deuda y entonces apelan a la justicia española para obligarlos a pagar. En la mayoría deLa moneda los casos, éstos están imposibilitados de hacerlo: entonces se les confisca sus pertenencias y se les La Conquista introduce la moneda en un país encarcela si es que no huyen.donde ésta no existía en absoluto. Es cierto que du-rante el siglo XVI la economía del Perú no se basa En cuanto a los intercambios entre indios, casitotalmente en intercambios monetarios; por el con- siempre revisten la forma de trueque. Como entrario, la actividad indígena sigue orientada hacia tiempos del Inca, los productos de la sierra los cam-la autosubsistencia y los mismos españoles a menu- bian por los de los valles cálidos. En Chucuito, cier-do recurren al trueque. Pero los indígenas se ven tos indios confían a sus vecinos la confección de susfrente a un sistema que les era desconocido, y pron- vestidos: por una “manta” le dan al trabajador,to soportan todo el peso de la producción de las mi- aparte de la materia prima (la lana ya hilada), dosnas de plata. Por eso nos vemos obligados a plan- vellones de lana, coca y productos comestibles. Sintear dos cuestiones: embargo, hay un hecho significativo: Garci Diez1. ¿Qué representa la moneda en la mentalidad in- precisa que en las ventas a crédito de que son vícti- dígena? mas los indios, éstos adquieren productos españoles2. ¿Qué consecuencias acarrea el pago del tributo y no mercaderías locales. Existe pues una especie en dinero? de dicotomía. A nivel de las representaciones men- En tiempos del Inca, el oro y la plata eran, sin tales, debemos distinguir dos sectores diferentes enduda, objetos preciosos. Entraban en el sistema de la economía peruana del siglo XVI; uno de produc-dones y contradones; por ejemplo, el curaca le ofre- tos indígenas, donde los intercambios se hacen di-cía joyas al Inca y recibía de éste vestidos con in- rectamente por trueque; y el otro de productos es-crustaciones de oro, así como mujeres, yana o tie- pañoles, en que los intercambios pasan por el inter-rras. Pero tengamos en cuenta el significado del mediario abstracto de una evaluación monetariadon en el sistema de reciprocidad: es resultado de la (esté o no presente la moneda).generosidad del donante, pero quien lo recibe se ve ,obligado a corresponder con un don igual o superior. Ahora bien, la difusión del tributo en plata obli-El don aparece así como libre y obligatorio. Entran ga a los indios a salir del sector que les es familiar.en juego nociones tales como el prestigio, el poder, Esta difusión tiene lugar en la década de 1560 y so-la generosidad, la ley social; las relaciones económi- bre todo en la de 1570, bajo el gobierno de Toledo. 43 CARETAS 2002
  • 39. La desestructuración del mundo andinoTodavía en 1562, los chupachos de Huánuco no le buto, los indios se ven obligados a trabajar en las mi-entregan a su encomendero sino contribuciones en nas de mercurio de Huancavelica.especies. Pero el ejemplo de Chucuito demostróuna clara evolución, a partir de 1559, en el sentido Al norte, en la región de Cuenca, los indios se al-de una agravación constante del tributo en plata. quilan al servicio de los españoles (para trabajosLas “Relaciones Geográficas” nos permiten elaborar domésticos, rurales o para tareas de transporte) yun cuadro de las obligaciones hacia los años 1582- también van a trabajar en las minas (las de oro de1586: en esta fecha constatamos que si el tributo Zamora). El tributo en dinero obliga a los indios acomporta, según las regiones, trigo, maíz, papas o adoptar actividades nuevas, en detrimento de lasropa, menciona también el dinero. ¿Cómo hacen los tradicionales, puesto que quienes van a las minas oindios para conseguirlo? a lugares lejanos abandonan el cultivo de sus tie- rras y a menudo no regresan. La difusión del tribu- En Chucuito, en el sur del país, hemos visto que to en plata agrava la desestructuración del mundolos aymaras van a ganarlo a las minas de Potosí y que indígena. Según Santillán se trata de la carga mása este salario añaden el de los transportes; pero el di- penosa. La preocupación por conseguir dinero senero no permanece en sus manos, no les sirve para hace general al sector indígena, pero se trata deempresas comerciales: es absorbido por el curaca y una necesidad impuesta desde el exterior, no depor los españoles. Las sumas acumuladas en el sec- una adopción espontánea. Se busca la plata comotor indígena no permiten el nacimiento de un capital: objeto precioso exigido por los españoles, y no comose trata, al contrario, de una “proletarización” de los un instrumento de cambio. La introducción de laindios. Las “Relaciones Geográficas” describen una moneda no transforma la economía indígena ensituación análoga en las otras provincias. Así en la re- economía monetaria: desempeña solamente un pa-gión de Jauja, en el centro del Perú, para pagar su tri- pel destructor y negativo.,44 CARETAS 2002
  • 40. Felipe Barreda Laos fectos de la vida colonial, sobre la vida re- publicana del Perú. –Influencia del régi- men colonial sobre el pueblo. - Influencia del régimen colonial sobre las clases su- periores. Los dos grandes objetivos de la educación colo- nial fueron: conseguir la sumisión política a la Monarquía y la sumisión religiosa a la Iglesia. En la cultura dominó la dirección teológica y el desprecio por la ciencia: y las reacciones con- tra estas tendencias, alcanzaron éxitos efímeros. En cuanto a la administración colonial, primó la conveniencia utilitaria de la Metrópoli en las rela- ciones entre el gobierno y los subordinados. Para comprender la importancia inmensa queVida intelectual del Virreinato del Perú. Li- para nosotros tiene esa época histórica, analizare-ma: UNMSM, 1937. Extractos selecciona- mos los efectos del régimen colonial en el pueblo, ydos págs. 273-277. en las clases dirigentes. La servidumbre con sus cargas abrumadoras, la mita, la encomienda; el abuso desmedido que el Vida intelectual del vencedor hacía, confiado en la obligada resignación del vencido; el exterminio producido por el deseo in- saciable de riqueza; la explotación del indígena con Virreinato del Perú pretexto de hacer triunfar en América la fe católica; el abatimiento producido por el desprecio de los do- minadores, y por cierta especie de marca de infamia que el conquistador imprimió sobre el indio, produ- jeron el agotamiento de la raza. Felipe Barreda Laos (Lima 1888-Buenos Aires 1973) Si la dominación incaica motivó en el indio el de- bilitamiento de la voluntad, la sumisión colonial agravó el mal haciendo perder a la raza toda ener- gía. La imaginación paralizó su desarrollo; la inte- ligencia se sumió en la más completa inercia. Cuan- do el alma de la raza, bruscamente desadaptada de la civilización propia, debía realizar una labor muy penosa de adaptación paulatina a la nueva civiliza- ción, los encargados de convertirla, no supieron te- ner éxito: y la rudeza con que procedieron, las ame- nazas y los castigos con que quisieron imponerse, fomentaron desconfianzas y angustias. Resenti- mientos imborrables, y odios disimulados, crearon separaciones profundas entre conquistadores y con- , quistados. Desde ese momento, la raza indígena vi-Destacado intelectual y político limeño de vió alejada de la de la civilización intrusa, sin espe-la primera mitad del siglo XX, especializado rar felicidades del porvenir. Vivió del pasado, mi-en la historia de las ideas. rando siempre atrás, sintiendo la melancolía de la 45 CARETAS 2002
  • 41. Vida intelectual del virreinao del Perúirremediable separación, cada vez mayor, del tiem- «que la Constitución no existe», el Congreso conce-po feliz que para siempre huyó. día a Bolívar facultades extraordinarias, y erigía por su propia mano la dictadura. La influencia del régimen colonial sobre los de-más elementos populares no fue menos perjudicial. Sin admitir transacciones de ningún género, laLos virreyes se empeñaron en separar las castas, realidad se imponía destruyendo violentamente lacreando entre ellas rivalidades y ociosidades, por te- construcción de los utopistas enamorados de la teoría.mor a posibles levantamientos. Con tal sistema eraimposible la existencia de sentimiento alguno de so- Atendiendo a la incultura del pueblo, este Con-lidaridad. Las castas vivían en el Perú en la condi- greso dispuso que la condición de saber leer y escri-ción indigna de clases inferiores despreciadas: en tal bir para ejercer el derecho de ciudadanía no se exi-situación, mal podían sentir afecto por la patria, en giera sino desde 1840. Sin embargo del convenci-la que tanto se les humillaba. El régimen colonial, miento que había del atraso lamentable de la gene-fue opuesto a la formación del sentimiento nacional. ralidad de los nacionales, la Constitución del 23, por imitación impertinente, o exagerado amor a la En cuanto a las clases sociales superiores, la doctrina, dispuso en su artículo 107 el estableci-influencia de la vida colonial es de inmensa trans- miento de jurados para las causas criminales. Lacendencia. utopía quería sobreponerse a la realidad; pero fue vencida nuevamente por ésta. Enmendando el El escolasticismo que dominó durante tres siglos error, los legisladores del 28 encomendaron a losdesarrolló entre nuestros intelectuales exagerado jueces de primera instancia del fuero común, el juz-amor a la teoría, al principio dogmático. El despre- gamiento de las causas criminales.cio que porfiadamente se tuvo por las ciencias, oca-sionó la falta de espíritu de observación y del sentido Sin estudio profundo del medio en que iban ade la realidad. Estos defectos de espíritu en las cla- aplicarse las leyes, los legisladores del 28, atendien-ses sociales superiores, aparecen notoriamente des- do sólo al principio de que el pueblo debe gobernar-de los primeros días de nuestra vida republicana. se a sí mismo con toda libertad, intentaron un régi- men de descentralización administrativa; creando Creyendo incompatible la forma monárquica con un país donde la ineptitud para el gobierno era ge-los derechos del hombre, y repitiendo con Montes- neral, las Juntas Departamentales, que tenían en-quieu que la república libre era la forma de gobier- tre sus atribuciones la de velar sobre la renta nacio-no más perfecta de los pueblos civilizados, pasamos nal, y la de proponer prefectos y gobernadores.rápidamente de la sumisión colonial al abuso de to-das las libertades. Se argumentaba en favor del go- Sucedió lo que tenía que suceder: las Juntas De-bierno republicano, diciendo que el pueblo lo que- partamentales turbaban el orden con sus abusos, ería; y en los periódicos de la época se leen frases co- invadían atribuciones del gobierno. Se vieron enmo éstas: «somos hombres espontáneamente unidos ellas a personas incapaces; y dieron tan repetidosen sociedad, y sólo sujetos –a los pactos que en ejer- escándalos que la de Lima fue disuelta por la fuer-cicio de nuestro albedrío hemos formado». Se decla- za en 1831; y el Congreso de 1834 tuvo que abolirmaba contra los gobiernos personales; contra la dic- las Juntas Departamentales.tadura, “esa dignidad espantosa de una espada cor-tante que amenaza al inocente y al culpable, al pa- El excesivo amor a la doctrina, sin base de apli-triota y al traidor». cación real, determinó también la discusión ruidosa de cuestiones religiosas en el congreso de 1856, lo Se reúne el Congreso de 1823 para dar al país que trajo como consecuencia la exaltación del fana-una Constitución liberal y, aunque nuestros legisla- tismo popular y la revolución de Arequipa.dores profesaban los principios que hemos enuncia-,do, sufrió el Congreso una imposición militar y, a fi- Podríamos hacer la historia de nuestras constitu-nes de ese año, aunque los demagogos repetían con ciones con más detalles; se llegaría a la conclusión deBenjamín Constant que –un gobierno constitucio- que ellas representan la lucha incesante entre princi-nal cesa de derecho de existir, inmediatamente pios teóricos inaplicables, y la realidad intransigente. 46 CARETAS 2002
  • 42. Felipe Barreda Laos Otros muchos efectos ha producido la educación existir un país libre sin clase dirigente. Los puebloscolonial en nuestras clases sociales superiores. El no son lo que sus muchedumbres inconscientesantiguo sectarismo de escuela ha originado la in- quieren ser; sino lo que sus hombres dirigentes qui-transigencia de pensamiento, y la dificultad de com- sieron que fueran. Las muchedumbres, con sus mo-prender el credo ajeno, que rechazamos siempre con vimientos contradictorios y sus ciegos impulsos nomanifiesta intolerancia, cuando se opone al nuestro. hacen sino reflejar esa luz violácea que sobre lasHay cierto fanatismo en nuestras luchas de opinio- cumbres prendieron los hombres pensadores. Sonnes; cuando discutimos, acostumbramos hacer de la éstos los que canalizan, los que estudian, los querazón un privilegio personal en nuestro favor. vislumbran el porvenir, y los que imprimen el rum- bo definitivo al movimiento nacional. El principio de autoridad, tan rescatado de laEscolástica, y la opresión intelectual de tres siglos, Pero esa élite; esa clase dirigente que hace falta,han originado la necesidad que siente nuestro espí- sólo adquiere sus cualidades directoras con una edu-ritu –de esclavizar el pensamiento; la incapacidad cación sólida y bien orientada de la cual carecimos.para la creación original. Debido a esas causas esque en el Perú no ha existido ni Filosofía, ni Arte, Hemos vivido imitando: a España durante la Co-ni Ciencia original, desde la época de la Conquista. lonia; a Inglaterra, Francia y Alemania durante la vida azarosa de la República. Hemos vivido de la imitación extranjera, que haconcluido por ahogar la personalidad. La educación su- En la Colonia, la unión aparente de todos los ha-perior en nuestra vida independiente se ha inspirado bitantes del Perú se debió a la imposición, a la fuer-en el mismo carácter imitativo, y no ha hecho esfuerzos za; no se formó entonces el sentimiento nacional; nopor alcanzar la emancipación de nuestro espíritu. existió entre los espíritus solidaridad verdadera. No menos funesto ha sido ese temor al poder de En la vida independiente, antes que un ideal co-la autoridad civil y religiosa que prevaleció en la lectivo nos uniera; antes que un sentimiento nacio-Colonia. El miedo favoreció el desarrollo del servi- nal sincero y profundo limitara las expansiones dellismo, vicio detestable contra el que todavía no he- egoísmo individual, comenzaron los horrores de lamos reaccionado lo bastante. guerra civil; en la anarquía, se ahondaron las divi- siones; nos acostumbramos a creer que el interés La sujeción absoluta al maestro, otro carácter de colectivo y el bien nacional nada valían, compara-la educación colonial, tenía que impedir el desarro- dos con la satisfacción egoísta de gobernar.llo de la iniciativa individual, y ocasionar incapaci-dad para el gobierno de sí mismo. El intelectualis- Nada detuvo el egoísmo en su obra disociadora,mo teológico predominante en la Colonia, que ago- porque faltaba un ideal colectivo que lo contuvie-taba las energías de la juventud en discusiones es- ra; y no existía el sentimiento nacional profundotériles y polémicas ruidosas, impidió la buena edu- que lo neutralizara.cación de la voluntad. Los maestros coloniales nose preocuparon de ella, en la vida independiente he- Que este ensayo histórico crítico; este breve aná-mos seguido dando preferencia al intelectualismo; lisis espectral que proyecta la luz del pasado virrei-hoy mismo sentimos, desgraciadamente, que la vo- nal sobre el prisma de nuestra conciencia nacional,luntad es el elemento más débil de nuestro espíritu. contribuya a percibir el ideal superior que el Perú debe realizar, venciendo todos los obstáculos e im- Llegamos así a la vida republicana, sin clase di- prudencias.rigente que mereciera el nombre de tal. Sin aptitudpara el gobierno en los directores del país, ¿qué po- Ideal que debe ser la fuerza informante, funcional,día esperarse y qué podíamos ser? La historia del unificadora, de la nacionalidad en marcha: Plenitud ,Perú, demuestra, irrefutablemente, que no puede espiritual, económica y política. Felicidad y Grandeza. 47 CARETAS 2002
  • 43. La herencia colonial las obligaciones del indio de tributar a la Corona o al encomendero, de pagar diezmos a la Iglesia por los productos agropecuarios de origen europeo, de cumplir con la mita, se agregaba el repartimiento para forzar a esta población a ofrecer su trabajo y el producto del mismo a un “precio” por debajo del “mercado libre”. Estos modos de participación de la población in- dígena en la economía colonial se cum- plieron paralelamente a la constitución de las haciendas y plantaciones basadas en el trabajo esclavo. La Corona incorporó a su patrimonio las tie- rras del Inca que, en un primer momento, las audiencias y los cabildos distribuyeron entre los conquistadores con sus co- rrespondientes mitayos. Además, los encomenderos, corregi-Clases, estado y nación en el Perú. Lima: dores, cabildos y congregaciones religiosas, gracias a su rela-IEP, 1992. Extractos seleccionados págs. tiva autonomía frente al Rey, estaban en condiciones de trans-28-31, 46, 68-70. gredir la ley y obtener tierras de las comunidades, engloban- do a sus pobladores como trabajadores enfeudados. El abuso de la mita y la creciente mortalidad indígena pro- dujo una fuerte acumulación de tierras vacas y realengas en La herencia las originalmente entregadas a las comunidades. A este fenó- meno se asociaba el hecho de un creciente número de indíge- colonial nas que al huir de las reducciones se convertían en forasteros, condición que les permitía evadir el tributo y la mita, en razón de no contar con tierras para su sustento. Esta situación ori- ginó la “composición de tierras”, de la que abusaron los espa- ñoles. Así, encomenderos, corregidores, curas doctrineros, se transformaron en hacendados, pese a las expresas disposicio- Julio Cotler nes reales. Pero la posesión de tierras o minas sólo adquiría valor si se acompañaba de una abundante y servil mano de obra. Así, el interés de la capa dominante por apropiarse de mayores ex- tensiones de tierras se relacionaba con la posibilidad de absor- ber trabajadores indígenas. Las haciendas se trabajaban con mitayos, yanaconas, arrendatarios y en menor grado con asalariados. Los mitayos, como se dijo, eran indígenas que por disposiciones expresas de las Leyes de Indias debían servir durante un tiempo determi- nado a un miembro de la sociedad conquistadora. Los yanaco- nas eran trabajadores que, a cambio de la prestación de servi- cios gratuitos, recibían una parcela de tierra para su manuten-Sociólogo del Instituto de Estudios Pe-, ción. Los arrendatarios eran trabajadores “enganchados” porruanos. Su libro Clases, estado y nación los curacas y corregidores que, a cambio de una parcela y deles considerado un clásico de las cien- compromiso del hacendado de protegerlos de la exigencia de lacias sociales en el Perú. mita, debían trabajar gratuitamente para él. 48 45 CARETAS2002 CARETAS Octubre 2002
  • 44. Julio Cotler “...la hacienda era feudal por ser colonial. La feuda- concesión exclusiva. Esta relación, que colocaba a España lización del agro era un modo y condición del colo- como eje integrador de sus diversas economías coloniales, nialismo”. suponía que la Casa de Contratación debía abastecer de esclavos y manufacturas a los mercados americanos, a los “Lo decisivo a nuestro juicio es que el análisis de la precios inflados que ella fijara. A esto se sumaba la políti- comercialización agropecuaria y de las relaciones ca proteccionista en favor de la producción peninsular en sociales de trabajo revela un “doble juego” de la ha- detrimento de la americana; pero, debido a la precariedad cienda: mientras al interior se establecía una econo- de la manufactura española, en la realidad de los hechos mía no monetaria con los salarios pagados en servi- esta política favoreció a Inglaterra, Francia y Holanda, cios, concesión precaria de terrenos y especies su- mientras que la Casa de Contratación de Sevilla se redu- pervaloradas; del otro lado, hacia afuera la hacien- cía al papel de intermediaria comercial. da se gestionaba como economía monetaria y ven- día su producto en el mercado a cambio de dinero. Los agentes de la Casa de Contratación de Sevilla te- La hacienda quedaba situada en la frontera de dos nían residencia en las pocas ciudades que, como Lima, te- economías, en la frontera de dos sectores sociales, nían exclusividad para la recepción y remisión de mercan- regulando la comunicación entre ambos. Todo el cías. Estos agentes se encargaban de repartir las merca- éxito de la empresa residía en estas funciones de derías en el interior del virreinato mediante sus represen- tránsito, pontazgo, control” (Macera 1977, 111: 142; tantes, y por la acción extorsionadora de los corregidores, 219-220). obligaban a la población colonizada a adquirir lo que de otra manera sería invendible, al doble o triple de su valor De esta manera, mediante tributos, diezmos y primi- comercial.cias; reducciones, encomiendas y mitas; corregimientos yrepartimientos; los españoles movilizaron “legalmente” a En resumen, puede afirmarse que la operación mer-la población indígena a fin de obtener mano de obra y ali- cantil colonial se fundaba en la coacción y movilización for-mentos “baratos” en centros urbanos y asientos mineros y zada de la mano de obra indígena, obligada a trabajar entambién una demanda mercantil sobrevalorada, mecanis- asientos mineros, de cuya producción el Estado percibía elmos que permitían apropiarse de los excedentes. quinto real; los señores de las minas retenían el resto a cambio de un pago simbólico que debía servir para que los Dichas instituciones cumplían así la función económi- campesinos cumplieran con la renta de la encomienda (tri-ca de incorporar a la población indígena a la economía butos) y adquirieran los alimentos y efectos complementa-mercantil, aunque en condiciones de explotación colonial. rios para su subsistencia. Los alimentos y efectos que con-A su vez, los excedentes mercantiles que lograban acapa- sumían los mitayos, así como el resto de la población resi-rar los grupos dominantes eran reinvertidos en minas, tie- dente en los centros mineros, al igual que los insumos re-rras, esclavos y símbolos de prestigio tomados de la socie- queridos para la producción provenían, a su vez, de lasdad metropolitana, articulándose así la periferia con el rentas de las encomiendas, diezmos, trueque y ventas for-centro del naciente sistema capitalista. zadas que imponían los corregidores. A estos mecanismos de explotación del trabajo indíge- En resumen, la estructura política colonial al encon-na debe agregarse el estado de esclavitud de la mano de trarse organizada en forma estamental y corporativa, frag-obra de origen africano. Esta población fue destinada a mentó los intereses sociales, impidiendo el logro de unatrabajar principalmente en las plantaciones costeñas, en identidad común. Fue así como la Corona buscó bloquearlos obrajes y en la servidumbre doméstica. La producción el desarrollo de actividades autónomas, haciendo legal-obtenida en los dos primeros sectores se trasladaba ínte- mente imposible el desenvolvimiento de actividades pro-gramente a los circuitos monetarios interno e internacio- ductivas, de articulación de intereses y de expresión de as-nal, logrando así sus propietarios valorizar su inversión en piraciones políticas, que no contaran con la previa pres-la mano de obra esclava. cripción real. Es decir que esta conformación social y polí- tica era definitivamente contraria al desarrollo de una in- , Reiteradamente la Corona procuró monopolizar el co- fraestructura social y política de naturaleza burguesa y li-mercio y el transporte de mercancías a través de la Casa beral.de Contratación de Sevilla, en la que un privilegiado gru-po de comerciantes peninsulares había obtenido del Rey la qqq 49 CARETAS 2002
  • 45. La herencia colonial Así, la dominación colonial no ofreció posibilidades po- metrópoli y los grupos oligárquicos, al romperse el pactolíticas ni económicas al desarrollo nacional. Económicas, colonial, se resolvió con la “feudalización política”.por las relaciones sociales de naturaleza colonial entre losestamentos sociales, y políticas por la fragmentación cor- A partir de entonces la dirección política del país cayóporativa en que se encontraban dichos estamentos, así co- en manos de los jefes militares de la campaña de la Inde-mo por las múltiples facciones oligárquicas resultantes de pendencia. Pero éstos, al no tener el suficiente poder eco-dicha fragmentación. Por otro lado, la precaria adminis- nómico para constituirse en un nuevo centro hegemónicotración de la Metrópoli, resultado de las tensiones entre la de poder, tuvieron que valerse de alianzas transitorias conadministración española y la colonial, asociada a la pre- diferentes oligarquías regionales y con distintos políticos,servación de los derechos corporativos, devino en una fal- capaces de expresar ideológicamente los intereses de estasta de universalización del Estado, impidiendo el desarro- alianzas.llo de valores y símbolos comunes a su población. Es así como a partir de la Independencia, el Perú sufrióqqq una fragmentación política que originó una profunda ines- tabilidad que, con diferentes interludios, duró hasta fines La ausencia de la aristocracia en la dirección político- del siglo XIX. Con la eliminación del estrato colonial domi-militar de la Independencia por su permanente ambiva- nante y la desarticulación de las masas populares se pro-lencia y errático comportamiento frente a los españoles, dujo un vacío de poder, que ni los jefes militares ni las fac-determinó que fuera desplazada por los jefes militares y ciones oligárquicas pudieron llenar, por su incapacidad deque como grupo dirigente no figurara en la nueva escena integrarse políticamente y, en consecuencia, tampoco pudorepublicana. integrar a la población dominada, restando así posibilida- des para la constitución real de un Estado y una Nación. Además, la destrucción de haciendas, obrajes, minas yel reclutamiento forzado de la mano de obra servil y escla- A estos indicadores de la inestabilidad política y de lava en forma indistinta por “patriotas” y “realistas” se su- ausencia de hegemonía de una clase, cabe agregar los nu-mó a ese desplazamiento político de la aristocracia, deter- merosos brotes insurreccionales y guerras civiles que du-minando la quiebra de sus bases económicas de poder. rante el siglo XIX afectaron todos los gobiernos, para asíAsimismo, la guerra de la Independencia provocó el exilio tener una idea de las dificultades de la sociedad peruanaen masa de los comerciantes peninsulares, de muchas fa- para integrarse social y políticamente. De ahí que los pro-milias aristócratas, de los funcionarios coloniales y de mu- blemas de orden y unidad nacional merezcan especial con-chos signatarios eclesiásticos. sideración en el desarrollo histórico del país. La aristocracia limeña, como afirmara Riva-Agüero: El Perú atravesó a partir de entonces, y hasta fines de “... se deshizo lentamente en la larga anarquía que siglo, un proceso aparentemente paradójico: el estableci- siguió y desapareció como clase social. Su indolen- miento de una “situación” oligárquica, sin conformar una cia, su peruana blandura, no le permitieron conser- fracción hegemónica. De lo contrario: ¿Cómo explicar la var importancia y poder, constituyendo una oligar- permanente inestabilidad política que a partir de la Inde- quía republicana conservadora como en el antiguo pendencia persistiera a lo largo de todo el siglo? Si en vez Chile. Mereció su caída, pues se arruinó por caren- de esta hipótesis se planteara que la situación oligárquica cia de prestigio, energía y habilidad” (1965: 436). estuvo dirigida por una facción hegemónica, ¿en qué con- sistía el carácter políticamente dominante de dicha fac- En resumen, al romperse los lazos con la metrópoli, la ción, que no podía mantenerse en el poder y debía dejar suaristocracia criolla no pudo, como algunos lo hubiesen sitio a un nuevo caudillo y su corte de allegados, cada nue-querido, servir de equipo de reemplazo y de estabilidad. ve meses como promedio? Asimismo, ¿cómo explicar queDestruida la cabeza patrimonial metropolitana y la aris- en ese período se promulgaran ocho constituciones dife-tocracia colonial, que daban orden y concierto a la organi- rentes? Si, por el contrario, se cuestionara la existenciazación de la sociedad y la política, el “cuerpo” social se misma de un régimen oligárquico neo-colonial, el carácter,fragmentó, descoyuntándose en parcelas gobernadas por censitario del voto, la concentración de la propiedad, elgrupos señoriales que ostentaban una importante autono- mantenimiento de la esclavitud hasta mediados de siglo ymía como para decidir la suerte de sus respectivas juris- el tributo indígena y su condición colonial bastarían paradicciones. La permanente tensión patrimonial entre la eliminar cualquier duda al respecto. 50 47 CARETAS 2002
  • 46. Hugo Neira Cuán grande fue el poder de los virreyes? Ciertamente, ser Virrey era un oficio, y en mu- chas ocasiones fue ejercido por militares. A pri- mera vista, era lo más alto en los reinos de In- dias, gobernador militar y “alter ego” del Mo- narca. Jurídicas y hacendarias, sus atribucio- nes eran inmensas, pudiendo distribuir los car- gos públicos, inclusive los religiosos, pues era vicepatrón del clero. Sin embargo, al examinar esas dilatadas funciones, se observa yuxtaposi- ción de roles e inclusive una cierta confusión. Fueron frecuentes sus conflictos con la Audien- cia, entidad netamente jurídica, y en última ins- tancia, el verdadero y permanente poder colonial: hubo años sin Virrey pero no sin Audiencia. En suma, el Virrey encarnaba una forma de poder y también su limitación. En cuanto a lo primero,“Virrey, corte y asedio criollo”, En Hacia la hay que decir que la maquinaria estatal fue, detercera mitad: Perú XVI-XX. Ensayos de relec- toda evidencia, eficaz en la recolección de infor-tura herética. Lima: Fondo Editorial Sidea, mación y su envío a España, aunque menos a la1996.Extractos seleccionados págs.178-181. aplicación de las órdenes que se recibían. El his- toriador Peter Bakewell observa que el aparato de Estado hace su aparición en la América espa- ñola antes que en Brasil y que precede, por lo me- Virrey, corte nos un siglo, al de las colonias británicas de Nor- teamérica. A los Virreyes que fueron los únicos nobles en la administración les secundan audien- y asedio criollo cias, corregidores y alcaldes mayores. Estos últi- mos gobernaban directamente a los indígenas en sus propias comunidades. La red del poder cen- tral disponía de diversos agentes, incluyendo los curas de parroquias, y eran muchos los canales por el que se subía el flujo de información hasta Hugo Neira las instancias superiores. La mención de la Au- diencia en orden de prelación es errónea: por mo- mentos fue más que el Virrey, y más que tribuna- les de justicia fueron verdaderos consejos admi- nistrativos. El centralismo español tuvo efectos diferenciados entre criollos e indios. A estos últi- mos, legalmente considerados como menores de edad, se les extendió una protección legal, conci- biendo su existencia dentro de una república pro- pia, la “República de indios”. Cabe suponer que el procedimiento, por otra parte fiel a una concep- ción medieval de sociedad organizada en torno a estamentos y corporaciones, los protegió y a la vez fragilizó: los indios recomienzan a padecer , cuando desaparece la supervivencia en el XIX.Historiador, periodista y ensayista limeño,discípulo de Raúl Porras Barrenechea. Otro es el vínculo entre el poder virreinal y laLigado a la actividad académica francesa. criollidad. Sin parlamentos ni cortes como los que 51 CARETAS 2002
  • 47. Virrey, corte y asedio criollohabía en la Península ni cámaras representativas ña. La vida criolla atrajo tanto que el Estado de In-como en las colonias británicas, los criollos supieron dia tomó medidas para proteger a sus virreyes y oi-abrirse paso. El centralismo regalicio tuvo como ad- dores. La criollidad invadió, sin embargo, el espacioversarios en España a la vieja nobleza y en Indias de “Palacio”, que sin llegar a ser el del Estambula los criollos enriquecidos. Un Virrey no podía ha- descrito por G. Goodfwin, con su estricto protocolo,cer otra cosa que encuadrar y negociar ante turbu- en medio de jardines paradisiacos y patios intermi-lenta y cada vez más poderosa capa social de ricos nables, contó en la vida peruana. La Visita y el Jui-y nobles locales. Siendo la legitimidad, sus prerro- cio de Residencia no alcanzaron sino a morigerar elgativas eran las de un funcionario altamente situa- infatigable complot del encanto local.do, en un cargo codiciadísimo –se dice en un “aviso”que circulaba en Madrid que en el nombramiento “Palacio” no es en este caso una metáfora del po-del Conde de Lemos hubo más de treinta grandes der sino una realidad física y sensual, aunque el es-de España en disputa por el palio–, pero las de un pacio arquitectónicamente no fuera muy grande,funcionario, al fin al cabo, depositario del mando, pues en el caso de Lima apenas ocupaba el empla-pero no el mando mismo. Si el Virrey ejerce el poder zamiento inmediato a la Plaza Mayor, rodeado deno es por derecho propio, apenas lo detenta, agente establecimientos comerciales o “cajones”, siendo elo administrador de una vasta entidad llamada Mo- núcleo de un poder cercado por el talento endógenonarquía Universal. En ese sentido, tuvo menos im- de quienes siempre supieron rodear al poderoso,perio personal que los Césares republicanos que vi- para mejor comprometerlo y perderlo (como en losnieron después. Ya lo dijo Víctor Andrés Belaunde, tiempos actuales, a la emergencia de algún Dicta-“el Presidente de la República es un Virrey sin jui- dor o Presidente). Una de las funciones virreinales,cio de residencia”. Débil y fuerte a la vez. Ese tipo acaso la más profunda y perdurable, fue transfor-de autoridad recuerda lo dicho por Max Weber so- mar Lima en Corte, hasta que los últimos virreyes,bre el poder burocrático. Con el Virrey estamos militares por necesidad, la transformaron en fuer-también ante una jurisdicción delimitada: antes de te. El espacio de la cortesanía no se limitaba sólo apartir a Indias recibía una carta con instrucciones la residencia oficial, sino al ancho de la ciudad pormuy precisas del soberano. Sin embargo las carac- entero: lujo de saraos íntimos y tertulias familiares.terísticas de su poder, que la distancia volvía despó- No puede descuidarse, en materia de herencias co-tico, alejan la figura de la autoridad virreinal de loniales, la injerencia del placer en el poder, launa burocracia política completamente moderna: trampa de los afectos, y para decirlo todo, la pocasus atribuciones no deslindan el ámbito privado y el distancia entre lecho y mesa, trono y alcoba. Enoficial. Algo poseía, pues de regalicio, es decir de ca- nuestros días, Norbert Elias se ha preguntadoprichoso, y por ello, más que patrimonial, su poder cuando se civilizan los hombres, en qué momentoera arbitrario o arbitrista, como lo señala el mexi- inventan el sistema palaciego. En el caso limeño,cano Ignacio Rubio para la Nueva España, explica- acaso estaríamos en las antípodas de Versalles. Noción que retoma Octavio Paz en su ensayo sobre Sor fue el Estado, es decir los virreyes, los que pacifica-Juana Inés de la Cruz. En definitiva, la figura del ron a los nobles criollos sino lo contrario. La obra deVirrey no encarna un tipo puro de déspota, sino un civilización, es decir de domesticación, amansa-género híbrido. Tiene de Príncipe y de constreñido miento y adelgazamiento del poder público por lasadministrador colonial. pasiones, como lo entiende Norbert Elias, fue em- prendida por la sociedad colonial que sedujo y co- La facultad de distribuir prebendas, o sea, el ar- rrompió a sus autoridades.bitrarismo virreinal, será decisiva al abrir paso alas intrigas de Corte. El hábito de los trapicheos y ¿Exageración? Los acaudalados criollos vencie-tejemanejes nos viene, pues, de lejos. De todos sus ron a los virreyes, y mucho antes que en Junín. Losroles, más allá de la representación de la legitimi- intereses locales se inmiscuyeron (se metieron, sedad y el ejercicio dispar de funciones –Ordenador entremetieron) en la maquinaria imperial hacién-,del pago del erario, Superintendente de la Real Ha- dola girar, paradójicamente, en beneficio propio, ocienda, Presidente de la Audiencia–, el más decisi- sea, de las élites provinciales. Tal finalidad no esvo, el que dejará honda huella en nuestros hábitos, censurable, sí lo es en cambio el que aspirantes yserá el de la praxis cortesana. Colonia, trama y ma- emprendedores criollos se condenaran a estrategias 52 49 CARETAS 2002
  • 48. Hugo Neirade astucia. Carentes de representatividad, sin legi- dias es la manipulación de la ley al servicio de unatimidad, sus armas fueron forzosamente la manio- oligarquía criolla autónoma que impone sus intere-bra y las injerencias en las instituciones con el fin ses; consideran que la función de un organismo ju-de acomodar la ley a las familias dominantes. La dicial es administrar justicia, cuando en la prácticaincongruencia del estatus criollo, el de los ricos sin dicha función es mucho más política que judicial;poder, costó a España su imperio. estiman que la misión de todo clérigo es religiosa, cuando el disfrute de un beneficio eclesiástico supo- En este preciso punto, me parece muy elocuente ne con frecuencia mucho más una carrera profesio-el desacuerdo del historiador español Céspedes del nal que una misión espiritual; dan por supuestoCastillo con los viajeros Jorge Juan Ulloa y don An- que el deber de ciertos cargos es el servicio público,tonio Ulloa, difusores de la equivocada versión de pero ignoran que ese cargo, comprado a través deuna arrinconada criollidad. La cita es larga pero va- una verdadera sociedad mercantil que negocia, porle la pena. “Las escandalizadas denuncias de viaje- ejemplo, en nombramientos de corregidores y alcal-ros extranjeros y visitantes peninsulares –verbigra- des mayores, se ejerce como una inversión y un ne-cia, Jorge Juan y Antonio Ulloa, Noticias Secretas gocio; creen que los altos funcionarios públicos sonde América (1749)– sobre corrupción generalizada meros servidores del rey, cuando en realidad son in-y universal incumplimiento de las leyes, reflejan termediarios entre los intereses criollos y los de lasin duda hechos más o menos ciertos, pero también lejana Corona, y armonizan como pueden las pre-una total incomprensión y desconocimiento de su siones locales, las órdenes del monarca y sus pro-significado; parten del principio de la observancia pias prerrogativas, que procuran ampliar a travésde la ley, cuando el principio entonces vigente en In- de compromisos y de alianzas con los poderosos”. CARETAS 2002 , 53
  • 49. partir de la Independencia el Perú radicalizó los términos de la reflexión sobre el país que se había iniciado a finales del Virreinato. Los peruanos más ilustres piensan el Perú como una unidad política autónoma que debe reconocerse en una historia e identidad propias, con plenos derechos en el concierto de las naciones. Esta concepción del Perú y de sus estructuras políticas es el resultado de la transición a una mentalidad moderna por parte de sus elites. Mas, como lo percibió con agudeza Flora Tristán, ésta implicaba serias contradicciones: lo que parecía ser la inauguración de un período de respuestas, fue en realidad, el comienzo para muchas preguntas. Estamos acostumbrados a pensar con cierta naturalidad en la igualdad ante la ley. La creciente homogeneización cultural, producto de la expansión del mercado, nos hace olvidar las profundas diferencias del país multicultural yq 11 Jorge Basadre. La Promesa de la Vida multirracial heredado de la Colonia. Con la República llegaron las ideas Peruana y otros ensayos (Lima: Editorial Juan Mejía Baca, 1958). Págs. 15-20, 35- modernas de igualdad legal y soberanía del pueblo. Pero ¿éramos todos 37, 43, 50-51. ciudadanos? ¿Cuál era la situación de la mujer? ¿En qué situación quedaban losq 12 Luis Alberto Sánchez, “Un país indígenas, sus costumbres y jerarquías? ¿Podía la nación peruana reclamar una monocrático.” El Perú: Retrato de un país adolescente (Lima: Peisa, 1987). Págs. ciudadanía homogénea en un país multicultural? Junto a las ilusiones de soberanía 79-83. nacional, la República trajo consigo muchas preguntas ¿Cómo se constituye unaq 13 José Agustín de la Puente. Teoría de nación peruana con una sociedad tan heterogénea? ¿Es posible que los peruanos la Emancipación del Perú. Piura: Universidad de Piura, 1986. Págs. 157- se autogobiernen? ¿Se requiere de mano dura? ¿Cómo se debe relacionar el Perú 161, 163-165. con el mundo? ¿Cómo situarse frente a la política de dominación de los paísesq 14 Pablo Macera. Visión histórica del Perú, poderosos? La propia historia nos ha hecho comprender la dificultad del proyecto (Lima: Editorial Milla Batres, 1978). Págs. 179-217. republicano, de sus retos y de sus triunfos.
  • 50. Capítulo III:¿Qué esla República?
  • 51. Jorge Basadre l Perú moderno (lo hemos dicho muchas ve- ces) debe a la época pre-hispánica la base te- rritorial y parte de la población; de la época hispánica provienen también la base territo- rial, otra parte de la población y el contacto con la cultura de Occidente; y la época de la Emanci- pación aporta el sentido de la independencia y de la soberanía. Mas en esta última etapa, madura asimismo un elemento psicológico sutil que puede ser llamado la promesa. El sentido de la independencia y de la sobera- nía no surge bruscamente. Dentro de una con- cepción estática de la historia el período de tiempo comprendido entre 1532 y 1821 se llama la Colonia.La promesa de la vida peruana y otros ensa- Para una concepción dinámica de la historia, dichayos. Lima: Editorial Juan Mejía Baca, 1958. época fue la de la formación de una sociedad nuevaExtractos seleccionados págs. 15-20, 35-37, por un proceso de rápida “transculturación”, proce-43, 50-51. so en el cual aparecieron como factores descollantes la penetración de los elementos occidentales en es- tos países, la absorción de elementos de origen ame- ricano hecha por Occidente, el mestizaje, el criollis- ¿Para qué se fundó mo y la definición de una conciencia autonomista. Los americanos se lanzaron a la osada aventu- la República? ra de la Independencia no sólo en nombre de rei- vindicaciones humanas menudas: obtención de puestos públicos, ruptura del monopolio económi- co, etc. Hubo en ellos también algo así como una angustia metafísica que se resolvió en la esperan- za de que viviendo libres cumplirían su destino co- Jorge Basadre lectivo. Nada más lejos del elemento psicológico (Tacna 1903-Lima 1980). llamado la promesa que la barata retórica electo- ral periódica y comúnmente usada. Se trata, de algo colocado en un plano distinto de pasajeras banderías. Aún en los primeros momentos de la in- dependencia así quedó evidenciado. Los llamados separatistas o patriotas entraron en discordias in- testinas demasiado pronto, antes de ganar esa guerra, aún antes de empezar a ganarla. Se divi- dieron en monárquicos y republicanos y los repu- blicanos, a su vez, en conservadores y liberales, en partidarios del presidente vitalicio y del presiden- te con un período corto de gobierno, en federales y unitarios. Y sin embargo, a pesar de todo el fango que con tal motivo mutuamente se lanzaron, y aUno de los historiadores más importantes del pesar de la sangre con frenesí vertida entonces, ,Perú. Sus investigaciones, en especial del pe- para todos ellos esa victoria en la guerra de la In-riodo republicano, son de gran divulgación. Es dependencia al fin lograda después de catorceautor de Perú, Problema y Posibilidad y su mo- años, apenas si fue un amanecer. Bolívar y Sannumental Historia de la República. Martín, Vidaurre y Luna Pizarro, Monteagudo y 57 CARETAS 2002
  • 52. ¿Para qué se fundó la República?Sánchez Carrión, por hondas que fuesen sus diver- máxima expresión en el “Somos libres” del himno.gencias, en eso estuvieron de acuerdo. Lágrimas de gozo derramáronse en la Plaza de Armas de Lima el 28 de julio de 1821; con majestad Las nacionalidades hispano-americanas tienen, sacerdotal se sentaron los hombres del primer Con-pues, un signo dinámico en su ruta. Su anteceden- greso Constituyente en sus escaños; heroicamentete inmediato fue una guerra dura y larga; su origen fueron vertidos torrentes de sangre tantas veces,lejano, un fenómeno de crecimiento espiritual den- estentóreos sonaron los gritos de tantas muche-tro del proceso vertiginoso de la “transculturación” dumbres incluyendo las que vocearon su solidari-de la civilización occidental en este suelo simbólica- dad con México, Cuba y Centro América amenaza-mente llamado el “Nuevo Mundo”. Y por eso se ex- dos y las que combatieron cantando el 2 de mayo deplica que en el instante de su nacimiento como Es- 1866. Y sin embargo ¡cuán pronto se escucha tam-tados soberanos, alejaran su mirada del ayer para bién en nuestro siglo XIX quejas y protestas, vocesvolcarla con esperanza en el porvenir. de ira y desengaño, recitaciones vacías, loas servi- les, alardes mentidos, y se ven al mismo tiempo, en- Esa esperanza, esa promesa, se concretó dentro cumbramientos injustos, pecados impunes, arbitra-de un ideal de superación individual y colectiva que riedades cínicas y oportunidades malgastadas!debía ser obtenido por el desarrollo integral de ca-da país, la explotación de sus riquezas, la defensa y A pesar de todo, en los mejores, la fuerza forma-acrecentamiento de su población, la creación de un tiva e inspiradora de la promesa siguió alentando.“mínimun” de bienestar para cada ciudadano y de Dejarla caer implicó el peligro de que otros la reco-oportunidades adecuadas para ellos. En cada país, gieran para usarla en su propio beneficio, quizás sinvino a ser en resumen, una visión de poderío y de entender bien que el destino dinámico de estas pa-éxito, para cuyo cumplimiento podrían buscarse los trias, para ser adecuadamente cumplido, necesitamedios o vehículos más variados, de acuerdo con el realizarse sin socavar la cohesión nacional y losambiente de cada generación. principios necesarios para el mantenimiento de su estabilidad. Porque careciendo de otros vínculos his- En el caso concreto del Perú, sin saberlo, la pro- tóricos, algunos de estos países tienen como más im-mesa recogió algunos elementos ya conocidos en el portante en común sólo su tradición y su destino.pasado trasformándolos. Los incas para sus con-quistas inicialmente procuraron hacer ver a las tri- En aquel ámbito de la vida republicana sobre elbus cuya agregación al Imperio buscaban, las pers- cual resulta posible intentar un juicio histórico, lla-pectivas de una vida más ordenada y más próspera. man preferentemente la atención dos entre los dife-Más tarde, incorporado el Perú a la cultura occiden- rentes modos como se intentó el cumplimiento de latal, su nombre sonó universalmente como fascina- promesa: el debate entre las ideas de libertad y au-dor anuncio de riqueza y de bienestar. Al fundarse toridad y el afán de acelerar el progreso material.la Independencia, surgió también, un anhelo de con-cierto y comunidad: “Firme y feliz por la Unión”, di- El dilema libertad-autoridad no estuvo feliz-jo, por eso, el lema impreso en la moneda peruana. mente planteado por los ideólogos del siglo XIX. LosY surgió igualmente en la Emancipación un anuncio liberales se dejaron llevar por la corriente de exage-de riqueza y de bienestar proveniente no sólo de las rado individualismo que después de la Revoluciónminas simbolizadas por la cornucopia grabada en el Francesa surgió en Europa. Tuvieron de la libertadescudo nacional sino también por todas las riquezas un concepto atómico y mecánico. No miraron a laque el Perú alberga en los demás reinos de la natu- colectividad como a una unidad orgánica. En lasraleza, que el mismo escudo simboliza en la vicuña Constituciones de 1823, 1828, 1834, 1856 y 1867 in-y en el árbol de la quina. Un fermento adicional tu- tentaron el debilitamiento del Ejecutivo y pusieronvo todavía la promesa republicana que el “quipu”, en todo instante una fe excesiva en el sufragio, cu-inca y el pergamino colonial no pudieron ostentar ya máxima ampliación buscaron. Por su parte, los,porque ambos correspondían a un tipo de vida so- conservadores fueron incrédulos ante la ilusión delcialmente estratificada: el fermento igualitario, o sufragio, criticaron la acción del Poder Legislativosea el profundo contenido de reivindicación humana (léanse, por ejemplo, las páginas de “La Verdad” enque alienta en el ideal emancipador y que tiene su 1832 y las notas de Bartolomé Herrera al texto de 58 CARETAS 2002
  • 53. Jorge BasadreDerecho Público de Pinheiro Ferreira) y quisieron gica por el Estado y más tarde la búsqueda exclusi-fortalecer el Ejecutivo. Pero a veces les caracterizó va del desarrollo material del país. En el primer ca-su falta de espíritu de progreso, su carencia de fe en so, el objetivo por alcanzar fue el Estado eficiente;el país y su poca cohesión. Los liberales, en cambio, en el segundo caso, fue el país progresista. Mas entuvieron seducción en su propaganda, optimismo, la promesa alentaba otro elemento que ya no erainquietud por los humildes. Cabe pensar, por eso, político ni económico. Era un elemento de conteni-que el ideal habría sido “encontrar, una fórmula do espiritual, en relación con las esencias mismasque recogiendo los matices mejores de ambas con- de la afirmación nacional. ¿Comprendieron y desa-cepciones fuese hacia un Estado fuerte pero identi- rrollaron íntegramente y de modo exhaustivo eseficado con el pueblo para realizar con energía y po- otro matiz de la promesa los hombres del siglo XIXder una obra democrática” (Son palabras de quien que, por lo demás, no malograron ni la estabilidadescribe también estas líneas, incluidas en un estu- del Estado ni el integral progreso del país? He aquídio titulado “La Monarquía en el Perú”, que se pu- lo que un peruano, también del mismo siglo escri-blicó en 1928). bió: “Como individuo y como conjunto, finalmente, el hombre necesita tener un ideal que perseguir, El afán exclusivo por el progreso material se una esperanza que realizar. Por ese ideal y confor-plantea por primera vez en gran escala por acción me al que se trazan, se hacen los hombres y los pue-de Enrique Meiggs hacia 1870. Este hombre de ne- blos. Cuando carecen de él se arrastran, como no-gocios norteamericano había vivido en Estados Uni- sotros, perezosos, desalentados, perdidos en el de-dos durante el rápido tránsito de dicho país desde sierto, sin luz en los ojos ni esperanza en el corazón.la vida agrícola hacia la vida industrial. Había vis- Crearlo digno y levantado y mantenerlo siempre vi-to Meiggs, por lo tanto, surgir y desarrollarse aque- viente para los individuos y para el conjunto es su-lla exuberancia de energía, aquella actividad casi prema necesidad de todo el pueblo y misión enco-frenética que siguió a la guerra de Secesión, me- mendada a los que lo guían”.diante las construcciones de ferrocarriles, la difu-sión del teléfono y del cable y las especulaciones qqqosadas de los bancos y bolsas comerciales. Modelarel continente para beneficio del hombre y participar Ante el problema de las “elites”en las grandes ganancias que de allí resultan: esefue el ideal de dicha época. Meiggs quiso aplicar Después de rastrear el curso de los aconteci-bruscamente la misma panacea en el Perú. De allí mientos, las peripecias de los actores más impor-la febril construcción de ferrocarriles, los grandes tantes, la evolución de las ideas constitucionales yempréstitos, “el vértigo comercial que arrastró a los las ideas-fuerza en las distintas generaciones, nohombres de negocios a toda clase de negocios”. Bien queda agotado el campo de la meditación histórica.pronto sin embargo vinieron la formidable oposi- Queda siempre abierto el camino para el estudio deción ante la nueva política económica, la tragedia las instituciones, de la cultura, de las costumbres yde los hermanos Gutiérrez, la crisis que precedió a de las modas. Queda, además, el campo de la his-la guerra con Chile. La experiencia evidenció así toria económica, jurídica, militar, naval, diplomáti-que el desarrollo material del país no debía ser una ca, internacional. Y está, por último, el campo es-meta única. Evidenció también que este mismo de- pecíficamente social. Dentro de éste, la perspectivasarrollo, para ser sólido, necesita basarse no sólo en es de por sí amplísima. No se limita, por lo tanto, ala hacienda pública sino también en una perma- la gradación de las distintas clases, ni al dilema in-nente estructura industrial y comercial, y que en la dividuo-multitud, ni al contraste entre el caudillajeadministración fiscal preciso es dar importancia, al y los textos legales. La historia social cubre todoslado del aumento de las rentas y de los gastos, a un esos temas, y después de agotarlos no se ha agota-maduro y sistemático plan económico. do a sí misma. , ¿Para qué se fundó la República? Para cumplir Uno de los más fascinantes y menos estudiadosla promesa que en ella se simbolizó. Y en el siglo asuntos que la historia social ofrece entre nosotros,XIX, una de las formas de cumplir esa promesa pa- es el que atañe a las élites.reció ser durante un tiempo la preocupación ideoló- 59 CARETAS 2002
  • 54. ¿Para qué se fundó la República? Un país no es sólo pueblo. El pueblo suministra tes en ciertos países están en realidad queriendola base telúrica, la unidad histórica, el complejo so- eliminar a las clases educadas, es decir, amenazan-ciológico, la estructura económica, la materia prima do la delgada capa de cultura allí erigida. En la cri-humana, que son los cimientos de un país. Ahí no sis de las élites tradicionales tienden a definirsequeda, por lo demás, su aporte. El se manifiesta nuevas élites. La Revolución Rusa y la Unión Sovié-también mediante un conjunto de urgencias y de tica han creado, por cierto, la suya.aspiraciones quizás confusas, de posibilidades y denecesidades a veces mutiladas, de empresas y de Ni la juerga ni el látigo son el símbolo de las éli-esperanzas siempre latentes. No es, por lo tanto, su tes auténticas. Tampoco el camarote de lujo de lacontribución una simple carga del pasado. Pero si emigración. Harto populares se hicieron en unaese país quiere desempeñar una función activa en época esos suramericanos ostentosos que iban a de-el mundo, necesita algo más que una masa. Nece- rrochar sus fortunas en Europa; menos populares,sita mando. En épocas y en ambientes donde privó aunque asaz frecuentes, fueron esos otros surame-la tradición, ese mando partió de la aristocracia de ricanos emigrados no por la violencia de la políticasangre. Error profundo suponer, sin embargo, que o por el poder de la fortuna, sino por el malestar ín-sólo esos aristócratas por herencia mandaron. timo que la patria les causaba. Pero en esta especieSiempre mandó alguien. En las épocas más revuel- infortunada de trasplantados, en esta aristocraciatas emergieron jefes improvisados, seguramente los que volteaba las espaldas al propio solar, quizá alque evidenciaron mayor audacia, valentía o deci- lado de desniveles económicos y culturales urgente-sión. Y democracia no quiere decir que nadie go- mente remediables, había un fenómeno natural ebierne, sino que el pueblo escoge a sus propios diri- inevitable de atracción hacia lo más grande, haciagentes por medio del sufragio, para un tiempo cor- lo más prestigioso. Porque otros trasplantados oto y con poderes limitados, seleccionándolos según emigrados análogos llegaron también a Europa pro-los partidos políticos a los que pertenecen. No hay venientes de los Estados Unidos, donde ciertamen-nada reaccionario, pues, en esta teoría del necesa- te no podían aparecer críticas acerca de la falta derio mando. Las grandes democracias anglosajonas comodidades, o acerca de las turbulencias políticas,han inventado y popularizado una palabra que ex- o acerca del primitivismo económico. Y no sólo fue-presa tal vez más nítidamente que el castellano es- ron las “princesas del dólar”, cuyas andanzas dete concepto: “leadership”. Y desde niños los anglo- opereta ha renovado en los últimos tiempos Bárba-sajones se entrenan en el arte de dirigir y de obede- ra Hutton, a cuyo lado cualquier “snob” surameri-cer libremente, y el juego llamado “follow the lea- cana resultaría sencilla, sino escritores famosos co-der” (o sea, “seguir al jefe”) así lo indica. Su dife- mo Gertrudis Stein, o gente selecta como aquellarencia con la concepción totalitaria del mando no pintada por Elmer Rice en su famosa obra “The Leftestá en la existencia misma de él, sino en el modo Bank”.como surge, en sus alcances, extensión o duración,en el ámbito que se deja a la acción individual, en Ni los que emigran, ni los que se disipan en lael carácter absoluto o relativo de la obediencia. frivolidad ni siquiera los que saben manejar el láti- go cumplen la misión esencial de las auténticas éli- Sin embargo, ningún problema más discutido en tes: comandar.nuestro tiempo que el problema de los dirigentes, osea el problema de las élites. qqq Frente a los distinguidos caballeros que se creen Las singulares características que la Indepen-facultados para cualquier exceso porque heredaron dencia presentó en el Perú con la participación ar-un nombre y una cuenta corriente, se yerguen con gentina y colombiana determinaron dos hechos demás encono en estos tiempos los que quisieran vastas proyecciones: 1º no surgió en esa guerra unarrasar con todas las jerarquías; a los flancos de la gran caudillo militar peruano; 2º la nobleza no pre-,soberbia, siempre emerge el rencor. Si por un lado sidió como grupo social orgánico el comienzo de laestán los que creen que dirigir es hacer uso única- República. Empobrecida por la guerra, contemplómente del látigo, por otro lado proliferan los que al luego cómo eran abolidos los títulos de nobleza y có-pretender eliminar a las llamadas clases dominan- mo eran abolidos los mayorazgos. El folleto “Recla- 60 CARETAS 2002
  • 55. Jorge Basadremación de los vulnerados derechos de los hacenda- En nuestro país no sólo debemos preocuparnosdos de Lima” pinta su decadente situación hacia de la distribución, sino también de la mayor pro-1830. El poder político cayó de inmediato en manos ducción y del mayor consumo. Nuestro problemade los ideólogos y de los políticos profesionales. A los no es sólo de reparto; es también de aumento. Queprimeros los hemos llamado “progresistas abstrac- el peruano viva mejor; pero que al mismo tiempotos”, y a los segundos “inmediatistas utilitarios”. el Perú dé más de sí. Y para elevar y superar el nivel general de vida aquí no hay que actuar ex- En el vecino Chile, después de 1830 precisamen- clusivamente sobre el indio descalzo, pues hayte, una oligarquía de grandes propietarios unida quienes no se hallan en esa condición y se muevenpor intereses familiares se erigió sobre una masa dentro de horizontes económicos asaz reducidos.pasiva. Pero si los pelucones construyeron un mu- Ninguna de nuestras soluciones nos vendrá, pues,ro alrededor del Estado chileno contra el oleaje de- cocida y masticada de otros países, aunque seanmagógico, no se limitaron a tener el espíritu colo- hermanos, primos o prójimos. Y, sobre todo, nadanial. Hombres como el gramático, jurista y poeta se podrá hacer a fondo si al país no le conmueve laAndrés Bello, el geógrafo y explorador Claudio Gay, conciencia de sí, si no afirma en esta hora feroz suel naturalista Domeyko, dieron a Chile un estilo pe- querer existencial nacional. Por eso, la promesaculiar de cultura. Bello sobre todo contribuyó, al de la vida peruana atañe a la juventud para que laamparo de la paz pelucona, a crear el equipo con- reviva, a los hombres de estudio en sus distintosductor que luego pudo, sin derramamiento de san- campos para que la conviertan en plan, a la opi-gre, presidir las reformas liberales objetadas al nión pública en su sector consciente para que laprincipio y, más tarde presidir la guerra que hizo de convierta en propósito.Chile una potencia en el Pacífico Sur. Al leer esto no faltará quien haga una mueca de No fue esa la situación en el Perú. En nuestros sarcasmo, de amargura o de cólera, creyendo que setreintas y cuarentas tuvimos momentos en que pa- le habla de cosas manoseadas, vacías o cínicas.reció haberse llegado a una extrema simplificación Porque la promesa de la vida peruana sentida conde la faena de comandar y dirigir, por haberse roto tanta sinceridad con tanta fe y con tanta abnega-el equilibrio entre masa y élite. Fueron momentos ción por próceres y tribunos, ha sido a menudo es-de “a-historia”, o sea de choques contradictorios, de tafada o pisoteada por la obra coincidente de trescontinuo empezar, en contraste con la historia que grandes enemigos de ella: los Podridos, los Conge-es, en sí, proceso y esencial continuidad. El ejército lados y los Incendiados. Los Podridos han prostitui-y el caudillaje, tan vilipendiados, tan incomprendi- do y prostituyen palabras, conceptos, hechos e ins-dos, pretendieron a veces sofrenar el frenesí ideoló- tituciones al servicio exclusivo de sus medros, degico y dar paz y cohesión al país. sus granjerías, de sus instintos y sus apasiona- mientos. Los Congelados se han encerrado dentro Los empiristas se han desgañitado hablando de de ellos mismos, no miran sino a quienes son susla necesidad de que el indio sea “redimido”. Les iguales y a quienes son sus dependientes, conside-preocupa que el campesino Pedro Mamani, por rando que nadie más existe. Los Incendiados seejemplo, no tenga piojos, que aprenda a leer y a es- han quemado sin iluminar, se agitan sin construir.cribir y que sea garantizado en la posesión de sus Los Podridos han hecho y hacen todo lo posible pa-ovejitas y su terrenito. Pero al mismo tiempo que ra que este país sea una charca; los Congelados lola higiene, la salud, el trabajo y la cultura de Pe- ven como un páramo; y los Incendiados quisierandro Mamani, importa que el territorio en el cual él prender explosivos y verter venenos para que surjavive no disminuya sino acreciente su rendimiento una gigantesca fogata.dentro del cuadro completo de la producción nacio-nal. Si eso no ocurre, aun cuando goce del pleno Toda la clave del futuro está allí: que el Perú sedominio de su chacrita y de sus ovejitas y aunque escape del peligro de no ser sino una charca, de ,lea toda la colección del “Fondo de Cultura Econó- volverse un páramo o de convertirse en una foga-mica”, Pedro Mamani no tendrá resueltos sus pro- ta. Que el Perú no se pierda por la obra o la inac-blemas básicos. ción de los peruanos. 61 CARETAS 2002
  • 56. Un país monocrático uando el Perú proclamó su Independencia, no sa- bía qué régimen adoptar. Habituado al fausto y autoridad omnímoda de los virreyes, le tentaba la monarquía, o lo que ha llamado Madariaga, la monocracia. Su experiencia al respecto era dema- siado profunda para no sentir temor de repetirla. Nuestros primeros repúblicos clamaban por un go- bierno plural. La aristocracia, por uno singular o personal. José Faustino Sánchez Carrión había dicho que la presencia de una sola persona en el poder traería el recuerdo de la monarquía. “El solitario de Sa- yán” clamó en el desierto, y él mismo hubo de rectificarse, poco después, con hechos y ante los he- chos. Como era un extranjero, José de San Martín asu- mió el Ejecutivo con el título de Protector. Iba a “proteger” la libertad. No le correspondió lealmente a su “protegida”. Ni tampoco el protector de las mismas latitudes septentrio-“Un país monocrático”. En El Perú: Retrato nales. Al cabo de poco más de un año (de julio de 1821 a sep-de un país adolescente (Lima: Peisa, 1987). tiembre de 1822), el ambiente se había puesto tenso, que elExtractos seleccionados págs. 79-83. glorioso Protector se dirigió al legislativo, despidiéndose con una tierna y lapidaria proclama. Había triunfado “la representación nacional”. Los partidarios del Congreso y la pluralidad ejecutiva estaban de plácemes porque ya podían Un país asestar impunes golpes a la pluralidad y al Legislativo, de- saparecida la autoridad moral del jefe de la Independen- cia. En efecto, en febrero de 1823, un aristócrata, inteligen- monocrático te, cazurro y ambicioso, improvisado militar por los azares de la contienda dio el primer golpe de estado o cuartelazo –en Balconcillo-, y se proclamó Presidente de la flamante República. Habían nacido juntos la monocracia, la milita- rada y la oligarquía: José de la Riva Agüero y Sánchez Bo- quete, hombre de pocos escrúpulos y muchos alcances, fue Luis Alberto Sánchez el empresario y director de aquel infausto ensayo. La na- (Lima 1900- Lima 1994) ción no había cumplido dos años de soberanía. La historia tiene una invisible tendencia al ritorno al antico, que diría un melómano. Desde entonces, nuestros prohombres se han afanado visiblemente en asaltar el po- der por la fuerza y mantenerse en él sin trabas; en violar el juramento del ingreso aunque le cueste la salida violen- ta, y en apoyarse sobre las bayonetas, a sabiendas de que sentarse sobre ellas es lo único que no debe hacer un hom- bre cauto, con someros conocimientos de psicología, histo- ria y política. Esta última se ha hecho entre nosotros sin ésa, sin aquélla y sin el pueblo. He aquí la explicación su- cinta de la más de nuestras desventuras. Riva Agüero, cuando se vio perdido, no sólo porque a,Uno de los intelectuales más influyentes la sombra del caudillismo y la anarquía, España recupe-del siglo XX y destacado miembro del Par- raba su ímpetu, sino también porque la condición previatido Aprista Peruano. Fue reconocido crí- del auxilio boliviariano era la eliminación de los jefecillostico literario. locales, cuando se vio perdido, digo, no trepidó en volver 62 CARETAS 2002
  • 57. Luis Alberto Sánchezlos ojos al depuesto y moribundo Virreinato. A esto se le alguien, en procura de riesgosa marca de fábrica. Cuandoha llamado “peruanismo”, pues pretendía evitar la absor- los militares intervienen corporativamente, el asunto noción colombiana. Hasta hoy es discutida la sabiduría de mejora por muchas y obvias razones. De ahí que la dinas-la sardina que por no caer en la sartén salto en las bra- tía de los generales de la Independencia, como los llamasas. El riesgo mayor era el coloniaje; el menor, la hegemo- Markham, reclamara sucesivamente el jugoso derecho denía de Bolívar. Lo indicaba el rumbo de la guerra; lo iba la pernada monocrática. Riva Agüero, La Mar, Gamarra,a sancionar el futuro inmediato. Casi juntos, como suele Santa Cruz, Vidal, Torrico, La Fuente, Castilla, Echeni-ocurrir en toda gran lucha, se eliminaron los extremos: el que, San Román, todos fueron, en un grado u otro, a vecesRey y el Libertador. El uno, en 1824; el otro (para el Pe- simples cadetes, a veces como generales, pero todos partí-rú) en 1826. Riva Agüero quedo mal con Dios y con el dia- cipes de la lucha emancipadora. Esta era su licenciaturablo, aunque en este caso –á tout seigneur tout honneur!– para la universidad de la conspiración y la montonera. Lu-no haya diablo sino metafórico. cían su título con más ínfulas que un catedrático virreinal, con borlas, su toga, su beca, su museta y su birrete. Recla- Otra indicación instructiva: el Congreso, tan celoso de maban el bocado de la Presidencia. Se turnaban en ellasus fueros y temeroso de la tiranía en 1822, entregaba en siempre en monocrática ronda. Como el país estaba ex-1823 a Bolívar todos los poderes, y él mismo, el Congreso, hausto, los turnos eran cortos, breve mita de poderosos. Nose llamaba a retiro. Serían dos encarnizados opositores al bien los inocentes guanayes acumulaban su fecal riquezaLibertador, quienes hicieron el viaje a Canossa, digo a para brillo de nuestra vanidad, el asunto político –lo he-Quito, para pedirle que los auxiliara con sus huestes. Así mos dicho– empezó a interesar a los civiles. Después de to-ocurrió. Uno de los arrepentidos, Olmedo, sería luego el do, si inteligencia manda, ¿para qué otorgar el usufructocantor epónimo de S.E. El Libertador. Claro: aquello su- de un país anémico, a militares llenos de desplantes comocedía por obra de las circunstancias, pero cuando las cir- lo denuncian La Pepa y El Sargento Canuto de Segura?cunstancias son la única y reiterada clave de una política,el resultado se llama oportunismo. Con lo cual no preten- Así fue cómo, a partir del gobierno de Ramón Casti-demos invadir ninguna doctrina a las entonces circulan- lla, en quién intencionados historiadores tratan de des-tes, sino sólo señalar la flaqueza de los portavoces. cubrir a nuestro Portales, nuestro Juárez, nuestro San Martín y nuestro Bolívar, los elementos civiles, casi to- Ya se sabe el resto de la historia. Separada Bolivia por dos comprometidos en la empresa por los guanayes, em-un diktat sabiamente amañado, con largos preámbulos pezaron a mostrar mayor interés en la cosa pública. Pa-en Sucre y asuntos introitos de Casimiro Olañeta y sus ra entonces, don Felipe Pardo los retrata en su Consti-amigos, se planteó otro problema a resolver monocrática- tución Política y Manuel Ascencio Segura le retruca im-mente. Gamarra quería destruir la independencia de Bo- plícitamente en la Pepa, El Sargento Canuto, ya citados,livia como rechazo al Libertador, reincorporándola al Pe- en Percances de un remitido.rú. Santa Cruz, boliviano, que, al principio, compartió lasideas de Gamarra (naturalmente siempre que él fuera el La nación se va convirtiendo en Estado. El primer pre-hombre del destino), cambió de ángulo aunque no de cam- supuesto fiscal data de entonces: sólo llega a poco más depo de mira, apenas se vio aclamado en su patria de origen. 8 millones de soles, cuyo 80% depende de las exportacio-Desde entonces hasta 1841, en que un misterioso disparo nes del guano. El negocio aviva las ganas de cometer tra-segó la vida de Gamarra, el pleito principal de los perua- vesuras. Mientras los pájaros marítimos defequen con so-nos fue de quién manda a quién; si Perú a Bolivia o Boli- lidez y abundancia, y los negros esclavos trabajen con en-via a Perú, lo cual traducidos en términos políticos efecti- tusiasmo y sin salario, la agricultura será la panacea devos, fue: si mandará Gamarra o Santa Cruz sobre ambas una naciente plutocracia republicana. Pero, por ese tiem-naciones. El complejo napoleónico hacía estragos entre los po, unos locos de atar han dado en lanzar denuestos con-militares, y el bolivariano entre los estadistas. De ahí que tra la esclavitud –e Inglaterra saciada los apoya–, y has-en la mochila de Gamarra hubiese siempre un ejemplar ta parece que esclavizar constituye un pecado, pese a lasde Gil Blas de Santillana y en los sueños de Santa Cruz, oportunas y latas citas de Aristóteles y Santo Tomás, conun lujoso “sejour” en Versalles; se cumpliría su anhelo. que se cubren los negreros blancos. (¿No ha dicho el cuba- no José de la Luz que, en lo referente a los esclavos ne- , Aquellos primeros 25 años de República fueron un co- gros, “lo único negro es blanco”). Conviene seguir la co-tejo de generales. Es curioso: la Independencia posee un rriente, aunque pensando, como es de uso en el Perú entrágico destino. Rara vez se reconoce la intervención del las “hostias sin consagrar” virreinales. Se llamaba así elpueblo en su gesta y realización. Se la adjudica siempre a Virrey y Audiencia, con cuyo motivo, la autoridad local, 63 CARETAS 2002
  • 58. Un país monocráticoponiéndoselas sobre la cabeza en señal de gran respeto, sus anónimas mesnadas. De entre los mil gestos magní-pronunciada la consagrada fórmula del sofisma jurídico ficos de entonces, se perpetúa el correspondiente a un he-americano: “Se acata, pero ... no se cumple”. Los negreros roico hijo de papá grande: Leoncio Prado. Cáceres pensó,de 1845 reflexionaron: “Inglaterra, la primera potencia del como los generales de la Independencia, que él era elmundo entonces, ha declarado la guerra al tráfico de escla- dueño del destino peruano, y cobró en poder sus sacrifi-vos. En los Estados Unidos hay una lucha tremenda (se cios patrióticos. La patria estaba obligada a pagar sin re-convertiría en guerra a partir de 1861 y hasta 1865) por ticencias a todos su esforzados hijos ... que supiesen de-idéntica razón. Pues, hagámonos liberales. Seamos anties- mandar lo que creían deuda a su favor. De ahí la décadaclavistas. Apoyemos la manumisión de los negros, libres militarista de 1885 a 1895, cancelada por un primer actoen el vientre de sus madres desde 1821. Pero, para no per- de cordura cívica, la coalición de partidos civil (el de Par-der todas nuestras pingües utilidades, contratemos traba- do) y demócrata (el de Piérola), los cuales, al juntarse,jadores baratos entre los famélicos de la China:” Delicada restauraron los valores ciudadanos y derrotaron al mili-operación que requería alta influencia en el gobierno para tarismo batalla a batalla por todo el Perú y al fin, en larobustecer el poder económico. Así fue como, a la sombra propia Lima.de tales intereses y aprovechando la impostergable luchaentre militares, llegada a su clímax en la época de Balta Es entonces cuando se perfila un movimiento demo-(el Perú tenía ya dinero), amanece un partido de civiles, crático hasta, en 1908, la Presidencia de Leguía, menudocon bandera civil y nombre tal, el Partido Civil, cuyo obje- y aquilino hombre de negocios, aportó junto con la auda-tivo inmediato será entregar el poder a los civiles, resca- cia del arriesgador de futuros, una idea muy práctica, pe-tándolo de mano de los militares. No obstante, apenas ter- ro muy confusa y desvalorizadora de ciertos elementosmina el primer período civil, su presidente traspasa cons- indispensables para mantener en alto los ideales de unacientemente la presidencia a un general: de Manuel Par- nación. Leguía, como todo materialista o financiero, ce-do a Mariano Ignacio Prado. Las razones doctrinarias te- gado por la experiencia de los gerentes, restauró la mo-nían menor vigor que vínculos de otra naturaleza. La gue- nocracia. Para eso deshaciendo los partidos políticos tanrra interrumpió el nuevo período militar con la dictadura trabajosamente hilvanados. Aumentar la renta públicade Piérola, la tete noire del civilismo, por cuya razón le ce- fue el “slogan” con que disfrazó su autocracia. Era unarró el paso y con él al pueblo de aquel tiempo. consigna inédita. En realidad no descansaba sobre cálcu- los muy complejos. Con las cuatro operaciones (y hasta No se ha analizado psicológicamente a fondo la actua- con sólo dos de las cuatro) se tenía suficiente para orien-ción del Jefe Supremo de la Guerra en aquel luctuoso pe- tar la nueva política.ríodo. Se lo considera desde el punto de vista de susaciertos o desaciertos militares, o de sus logros políticos. Tras el brevísimo interregno –nada personalista porHay varios ángulos inéditos. Así, no se ha dicho que la cierto, pero, sí, democrático, que representó el Presidentemegalomanía de que González Prada le hacía reproche Billinghurts–, resurge la monocracia con el coronel Bena-(recuérdense las letrillas sobre el “enano Perinola”) debe- vides. Y, luego de otro intermezzo legalista, de José Pardoría imputarse al medio. En el Perú no se conoció jamás en su segunda presidencia, renace con Leguía la autocra-una autoridad colectiva. Anduvimos siempre por los ce- cia desembozada y reeleccionista. Lo que sigue es historiarros de Ubeda “heroísmo” a lo Carlyle. Desde el Inca has- contemporánea. En treinta y siete años, de 1919 acáta los virreyes, todo fue absolutismo; el libertador fue [1956], no conocimos sino nueve meses más tres años yotro señor absoluto; los Presidentes ¡ni se diga! Piérola tres meses, en total cuatro años de gobierno democráticoasumió el papel que le correspondía como heredero de to- con pleno disfrute de libertades públicas, sin censura, sindo ello. Jefe Supremo, Dictador. Cuando el conflicto con exilios, sin presos políticos, sin supresión de partidos. Du-España, catorce años antes, había hecho lo propio el Ge- ro balance; 4 en 37, es decir menos de 1/9 de vida consti-neral Prado: Jefe Supremo y Dictador. Junto a él pareció tucional absoluta. Extendida esa proporción a nuestrosborrosa la nítida figura de su egregio Ministro, don José 135 años y medio, la regularidad durante dicho lapso, siGálvez: error de perspectiva que, en un país heráldico y juzgamos con rigor, no da mucho más. Para ser optimistaancestral como el nuestro, significaría irreductible desin- elevemos la cifra a un cuarto de siglo democrático; la mo-teligencia entre los descendientes de tales abuelos, pese nocracia nos es deudora de ciento diez años de retraso o,a las responsabilidades de sus respectivos altos cargos. estancamiento, en que la nación, moral y materialmente, ha avanzado por su cuenta, a despecho del contraprodu- El conductor de la resistencia contra el invasor, gene- cente freno que representó la amputación de sus más pre-ral Cáceres, también monopolizó el callado heroísmo de ciadas virtudes y posibilidades. 64 CARETAS 2002
  • 59. José Agustín de la Puente Candamo a causa de un hecho histórico y su finalidad, son dos temas entretejidos y que pertenecen a la entraña misma de un hecho histórico. En los capítulos anteriores se ofrecen múlti- ples respuestas que explican de modo más o menos imperfecto la causa de la Emancipación. El clima intelectual y político de la época; el ejem- plo de otros empeños revolucionarios; los errores del gobierno virreinal; el clima de descontento y de protesta que se vive en todos los ángu- los del Imperio; la propia identidad de cada reino americano sobre un verdadero denomi- nador común; la urgencia de reformas que se acer- quen a la autonomía y que jamás se formulan de manera orgánica; el alegato intelectual, el esfuerzo político, la hazaña militar de hombres directivos; la vinculación con el propio territorio y con la propiaTeoría de la Emancipación del Perú. Piura: historia regional; la nostalgia y el recuerdo de losUniversidad de Piura, 1986. Extractos se- tiempos viejos que enaltece Garcilaso; la existencialeccionados, págs. 157-161, 163-165. de malos funcionarios; el abuso en la represión y en el uso de la fuerza; la rivalidad entre criollos y pe- ninsulares; el fortalecimiento del “mundo mestizo”; en fin, la esperanza en una vida mejor que estuvie- ¿Para qué la ra en “nuestras manos”, explican, como un inmenso mosaico, el origen de nuestra Independencia y Independencia? “acompañan” a la comunidad peruana, sujeto cen- tral y gran protagonista de nuestro tema. Y aparece la segunda pregunta. ¿Para qué la In- dependencia? José Agustín de Una visión negativa nos dice que la ruptura con la Puente Candamo España no representa ningún cambio interesante en la vida del hombre peruano. Que las injusticias continúan, que la lentitud en la administración del Estado no se modifica, que el nivel de vida en lo eco- nómico y social no mejora, que pasamos del dominio español al ejercicio del dominio industrial y econó- mico británicos. Las afirmaciones anteriores con su ilimitada amplitud encierran sin duda “verdades” múltiples, mas el error primordial se encuentra al mostrar sólo un fragmento de los hechos, no la íntegra ima- gen de la medalla. , Que en la República del Perú hay múltiples ex-Presidente de la Academia de Historia del presiones de injusticias, lentitud administrativa,Perú. Uno de los grandes conocedores del retraso en educación, salud, vivienda, son hechosperíodo de la Emancipación peruana. indudables. Es cierto igualmente que el Perú no es 65 CARETAS 2002
  • 60. ¿Para qué la Independencia?una “isla” en la economía mundial y que estamos nombre propio, en nombre de la nación, es una desujetos a las influencias de los grandes ambientes, las expresiones interesantes de la nueva “época”.no obstante, hay mucho más que decir para la to-tal comprensión de esta “persona” compleja que es Tal vez es ilustrativo como símbolo, el momentoel Perú. que menciona Juan García del Río –nuestro primer enviado acreditado en Londres, con Diego Pa- Bartolomé Herrera en su famoso sermón el 28 de roissien– en su entrevista con el ministro Canning.julio de 1846, sostiene que el Perú debía separarse de El funcionario inglés le pide que señale en un mapaEspaña porque era un pueblo “enteramente nuevo”. la ubicación del Perú y le pide una exposición sobreEsta es una idea capital. La noción de pertenecer al el estado del país. De algún modo, éste es el comien-territorio y a la región peruanos; la creencia de un de- zo de la vida internacional nuestra en relación conrecho que viene del nacimiento en este territorio; el el mundo europeo.vínculo con la propia tierra; todo el conjunto de ideasy vivencias que permiten definir a un hombre como A Europa le interesan vivamente los nuevosperuano y que orienta a éste para reconocer al ex- mercados, y el signo ideológico de las nuevas es-tranjero; este abigarrado registro de hechos coetá- tructuras soberanas es motivo de preocupación yneos y de recuerdos llevan al convencimiento, a la ne- de diversos proyectos.cesidad, de asumir el gobierno de lo propio. Los debates entre liberales y conservadores y en- Y todo lo anterior no es verbalismo vacío. Un he- tre republicanos y monárquicos, integran un largocho social profundo, la sola existencia de la vincula- proceso que persigue la afirmación del nuevo Estado.ción entre el hombre peruano y su mundo, genera elderecho al propio gobierno. El sólo hecho de la con- La solicitud de un empréstito, la presencia de laducción del Perú entregado a manos peruanas es un bandera nuestra, poco a poco, en diversos lugarescambio social legítimo y muy significativo. Es el del mundo, la llegada de buques de una y otra na-ejercicio del derecho al propio gobierno. cionalidad a puertos nuestros, son algunas de las formas de la nueva relación entre el Estado nacien- La Independencia, de este modo, aparece no co- te del Perú y países amigos.mo un ejercicio de vanidades o de predominios, sinocomo una afirmación del ser del Perú. Y esto es su- Es importante subrayar el origen de nuestra Re-perior al hecho político y al suceso militar. pública, como el de los otros Estados “viejos” de His- panoamérica. ¿Y cómo se desarrolla esta afirmación del serdel Perú? Es interesante recordar los dos principios esen- ciales, que al mismo tiempo son el nexo que subra- En la diaria “encarnación” vital de nuestras yan la continuidad de la vida del Perú: el “uti possi-Constituciones y de sus principios teóricos, en el uso detis” y la “libre determinación de los pueblos”.y en el abuso de las facultades que el Estado reco-noce a los ciudadanos en el perfeccionamiento esfor- El principio del derecho romano es el vínculo en-zado del “mapa de la República” en la incorporación tre el mapa del Virreinato del Perú y el mapa de lade nuevas técnicas que transforman el mundo coti- República del Perú. La carta geográfica y el contor-diano en el esfuerzo por integrar a nuestros hom- no del Perú republicano no es obra de la historiabres con evidentes matices culturales, sobre el mes- que se expresa en la jurisdicción virreinal que el Pe-tizaje común; en el esfuerzo del camino, del ferroca- rú independiente asume y continúa con el título vie-rril y del avión, por unir más y más una inmensa jo de la posesión y del dominio.geografía; en los avances y en los retrocesos en con-torno de una vida mejor para todos los peruanos; en Es aleccionador decir una vez más que los lími-,este marco que compromete toda la vida y toda la tes de la República no son consecuencia de una vic-actividad del hombre, se encamina al perfecciona- toria militar, ni de una negociación política, sonmiento, la afirmación del ser mismo del Perú. obra de la misma historia. El territorio del Perú es La presencia del Estado peruano que habla en obra de la historia. 66 CARETAS 2002
  • 61. José Agustín de la Puente Candamo Y otro camino bello y luminoso que explica la Por disposición del 27 de agosto de 1821 “quedarealidad humana del nuevo Estado, es el principio abolido el impuesto que bajo la denominación de tri-de la libre determinación de los pueblos. De verdad, buto se satisfacía al gobierno español”. Igualmente,uno lee con emoción las actas de Independencia de se suprime la denominación “indios o naturales:los pueblos cercanos a la frontera del Virreinato, en ellos son hijos y ciudadanos del Perú, y con el nom-las cuales se manifiesta la voluntad de romper el bre de peruanos deben ser conocidos”.vínculo político con España y de pertenecer a lanueva organización del Perú. Del 28 de agosto del mismo año es la disposición que suprime “toda clase de servidumbre personal”, y El fenómeno, creciente cada año, de mayor rela- nadie podrá obligar “a que sirvan contra su voluntad”.ción entre el Perú y hombres de otras nacionalida-des y de costumbres diferentes, representan progre- La creación de escuelas gratuitas “de primeras le-sivamente una transformación en el ámbito de tras” en los conventos, la fundación de la Bibliotecanuestras formas de vida. Nacional y del Museo Nacional, y la preocupación por defender los testimonios antiguos del hombre perua-qqq no, son muestras valiosas de un espíritu que no se de- ja ganar por los afanes de la guerra y que postula un Aparte del contenido social de la Independencia, interés más general por los temas del hombre.que se descubre en la afirmación de la comunidadperuana, son interesantes otras expresiones con un Pero hay algo central y más profundo. Es la con-valioso contenido humano. tinuidad de la vida del Perú. En el tiempo de San Martín, para no reiterar La comunidad peruana, raíz fundamental de lainnecesariamente los testimonios, hay una varia- Independencia, gana su “forma” plena con la Eman-da legislación. cipación política y con la fundación del Estado. “La humanidad, cuyos derechos han sido tanto Sin embargo, podría plantearse esta preguntatiempo hollados en el Perú, debe reasumirlos bajo la ¿Por qué se dice que el Perú adquiere plenitud des-influencia de leyes justas, a medida que el orden so- de la Independencia?cial, trastornado por sus mayores enemigos, comienzaa renacer” . Luego de la consideración anterior, decla- La respuesta es compleja. No es solamente el triun-ra San Martín la abolición de la pena de “azotes”. fo militar, o la creación de una nueva estructura jurídi- ca, o la rectificación de errores o injusticias. Todo lo an- La creación de la “cárcel de Guadalupe” y su re- terior es válido; no obstante, hay algo más. Nuestrosglamento persiguen “la seguridad y el alivio de los abuelos de esos años de tantas esperanzas reciben en-miserables que antes han gemido en lugares impro- tre sus manos –solamente entre manos peruanas– lapios por su localidad y falta de desahogo”. El regla- inmensa tarea de perfeccionar e integrar mejor la so-mento provisional “de los tribunales de justicia”, ciedad peruana bajo un signo de justicia y en diálogoresponde al mismo espíritu. con todos los pueblos de la Tierra. Este es el “encargo” capital que la República recibe de la Independencia en Amplia es la legislación sobre los esclavos. El texto la continuidad de los siglos, creadores del Perú.capital, del 12 de agosto de 1821, firmado por San Mar-tín y Monteagudo, manifiesta que “la humanidad ha si- Al final de este libro, procede esta pregunta ¿Pa-do altamente ultrajada y por largo tiempo violados sus ra qué la Independencia?derechos, es un grande acto de justicia, si no resarcir-los enteramente, al menos dar los primeros pasos al De algún modo ya se ha adelantado la contestación.cumplimiento del más alto de todos los deberes” ... “to- La Emancipación afirma como objetivo central, como ,dos los hijos de esclavos que hayan nacido y nacieren objetivo último, el perfeccionamiento de la comunidaden el territorio del Perú desde el 28 de julio del presen- peruana. Este es el ideal de los precursores y de loste año” ... “serán libres y gozarán de los mismos dere- hombres que vencieron en la lucha por la afirmación dechos que el resto de los ciudadanos peruanos”. una singularidad espiritual, obra de la historia. 67 65 CARETAS 2002
  • 62. La primera República espués de 1821-1824 la nueva república no pudo garantizar su independencia económica frente a las grandes poten- cias comerciales y manufactureras de Europa. Tampoco creó de inmediato un orden interno propio que sustitu- yera a la antigua administración colo- nial. El vacío de poder producido por la independencia política resultó dema- siado grande para las elites criollas, fragmentadas en grupos adversarios irre- conciliables y empobrecidas desde media- dos del XVIII, y sin adiestramiento propio para su nuevo rol gobernante. En el orden económico el Perú sólo fue capaz de concurrir a los mercados mundiales con sus produc- ciones mineras y agrícolas. Entre 1830-1840 el por-Visión histórica del Perú (Lima: Editorial Mi- centaje total de oro y plata, sobre el valor total ex-lla Batres, 1978). Extractos seleccionados, portado por el Perú, llegó a una media anual depágs. 179-217. 79.6%. Por otro lado sus manufacturas eran de tipo artesanal y con excepción de la textilería de obrajes destinadas a un mercado interno, que además de La primera ser demográficamente reducido y escasamente mo- netizado se encontraba interferido por la manufac- tura industrial importada. El principal beneficiario República de este viejo sistema y de la nueva coyuntura políti- co-económica fue Inglaterra. España fue casi total- mente expulsada de los mercados suramericanos. En 1827 su comercio con América y Filipinas se re- dujo en un 86.2% con relación a 1792. Y en la déca- Pablo Macera da siguiente a la batalla de Ayacucho (9 de diciem- bre de 1824) sólo pudo exportar a los puertos del Pa- cífico hispanoamericano (incluyendo los de Nueva Granada y México) el 3.3 % del valor total, casi 5 ve- ces menos que EE.UU. y la sexta parte de Francia. Entre tanto, como decía un enviado francés, el Pací- fico se iba convirtiendo en un estuario del Támesis; y el Perú ingresaba paulatinamente a la esfera de influencia del gran imperio informal británico. Ca- recemos aún de estudios que describan y expliquen la posición y las relaciones del Perú dentro de aquel sistema planetario, cuyo centro solar era Inglaterra, y que especifiquen el nuevo tipo de dependencia, di- ferenciándolo de la dominación colonial directa, que la propia Inglaterra empleaba en otros continentesInvestigador de la Universidad de San (Africa, Asia); así como del régimen tradicional es-Marcos. Uno de los historiadores más, pañol de los siglos XVI-XIX.polémicos del Perú. Sus punrosa de vistasiempre han suscitado controversia. Inglaterra no tomó a su cargo, en primer térmi- no, la administración de los países que formaban 68 CARETAS 2002
  • 63. Pablo Maceraparte de su imperio informal. Prefirió el control un eje Perú-boliviano que significaba la adaptacióneconómico a través del comercio internacional, va- al siglo XIX del antiguo modelo incaico y austríaco,liéndose de su superioridad tecnológica, medios de que había sido interrumpido primero por las refor-transporte y fabricación industrial. Estructuró así mas borbónicas (creación del virreinato de Buenosmismo los términos de intercambio de modo que (co- Aires) y después por la independencia de Bolivia.mo en el sistema tradicional español) las áreas pe- Ese eje resultaba inaceptable para todos los demásriféricas y dependientes como el Perú importaran países suramericanos. Aunque la unión Perú-boli-bienes de consumo antes que bienes de capital. Evi- viana implicaba, principalmente, el control de lostó, por último, comprometerse en inversiones direc- Andes centrales y el Pacífico sur, traía consigo otrastas después de una primera apertura fracasada en derivaciones: podía interrumpir la expansión brasi-el sector minero. El capital británico se hizo pre- leña en la Amazonía, neutralizar la influencia ar-sente, sobre todo, por medio de los empréstitos a los gentina en la cuenca del Plata y marginar o contro-débiles y endeudados gobiernos suramericanos. So- lar a Chile. Era en definitiva la aparición de un po-lo en la segunda mitad del siglo XIX apareció en al- der cuasi imperial; Argentina y Chile comprendie-gunos sectores internos, como los transportes (ferro- ron bien estos peligros y se vieron obligados a defen-carriles) y servicios públicos (gas). der, como suyos, nada menos que los planes españo- les del siglo XVIII que habían disminuido la impor- Aunque fueron decisivos estos factores externos, tancia de los países andinos.derivados de la nueva dependencia informalizada,no bastan para entender el proceso histórico perua- Los planes hegemónicos y confederativos fraca-no durante el siglo XIX. Debemos preguntarnos lo saron, además, por la resistencia interna dentro deque entre tanto, en forma a la vez coincidente y re- los propios países interesados. Cada uno de ellos selacionada, ocurría en la sociedad interna. Sin duda, preguntaba, en primer lugar, cuál de los dos obten-el hecho básico es la persistencia de la estructura- dría mayores ventajas. Gamarra, el líder peruano,ción colonial, implantada durante tres siglos y que estaba dispuesto a confederar si el Perú (y dentropara ser modificada hubiese necesitado de una re- del Perú ‘él mismo’) podía dirigir la confederación.volución social que no figuraba en ninguno de los Lo mismo pensaba Santa Cruz, desde el lado boli-programas de la reivindicación criolla independen- viano. Por otra parte la confederación significaba eltista. Los indios continuaron bajo un régimen ser- predominio de la sierra sur sobre la costa peruana yvil durante todo el siglo XIX y aun después. La es- todas las provincias del norte. Es decir, la prolonga-clavitud negra fue mantenida hasta mediados del ción del modelo Wari Inca que parcialmente habíasiglo XIX para ser remplazada por la dura trata de podido sostener el auge de Potosí. Paradójicamentechinos. Las bajas clases medias y los sectores popu- el grupo norcosteño (en particular la elite portuarialares urbanos debieron resignarse a ser una cliente- limeña), que estaba empeñada en una abierta com-la patrocinada por la reducida elite de criollos que petencia comercial con Chile por dominar el océanojuraron la república sin abjurar de la conquista. La Pacífico, no advirtió que el predominio del sur Perú-historia pudo ser diferente de haber sido el Perú boliviano era el precio que debían pagar para ganaruna república de indios o una república de mestizos esa competencia contra Chile.(Túpac Amaru / Pumacahua). Fracasada la confederación peruano-boliviana, Durante toda la primera mitad del siglo XIX el Bolivia y el Perú se redujeron territorialmente a loPerú criollo debió así mismo tomar decisiones acer- que habían sido, respectivamente, las audiencias deca de la distribución del poder político, tanto dentro Charcas y Lima; sin que esa reducción implicase unde su territorio como dentro del nuevo contexto geo- equilibrio definitivo de los poderes en el orden inter-político suramericano, para el cual no valían ya los nacional suramericano. Dejó abierta, por el contra-arreglos del sistema español. Era necesario decidir rio, la confrontación directa entre el Brasil Argenti-cuál sería el nuevo centro hegemónico o alternativa- na, Argentina Chile, Chile Perú, Perú Colombia ,mente montar, cuidadosamente, el pluralismo de un Ecuador en un círculo vicioso indefinido.equilibrio de poderes. Fracasada la gran confedera-ción de Bolívar (Colombia, Venezuela, Ecuador, Pe- En cuanto a la estructuración del poder internorú, Bolivia) había quedado abierta la posibilidad de las opciones del Perú fueron mucho más limitadas 69 CARETAS 2002
  • 64. La primera Repúblicaque en el orden internacional. La aristocracia crio- de la moneda feble boliviana. Entre 1830-61 Potosílla no había podido, como su homóloga chilena, rea- acuñó casi 37.000.000 de pesos con una liga inferiorlizar la independencia. Sus principales represen- a la que usaba la moneda peruana. De esta canti-tantes (Torre Tagle, Riva Agüero) habían sido acu- dad fue internada al Perú aproximadamente elsados de colaboracionismo. Casi todos habían pre- 35%, ocasionando el ocultamiento de la moneda na-ferido los castillos españoles del Callao, en vez de cional y serios trastornos en las operaciones comer-combatir en Ayacucho. Carecían, por consiguiente, ciales. Al mismo tiempo, así en el propio Perú comode la fuerza y el prestigio político necesarios para en el Ecuador, operaban entre 10 y 50 estableci-asumir visiblemente el gobierno de una república mientos clandestinos de moneda fraudulenta paraque no habían deseado. Los sectores profesionales el mercado peruano.medios, entre tanto, eran demasiado débiles comopara remplazarlos. En un país multirregional como Las limitaciones del ahorro interno así como elel Perú solamente existían tres sistemas organiza- escaso flujo y mal empleo de los capitales exterioresdos jerárquicamente a escala nacional: el Ejército, habían, por último, determinado un estancamientola Iglesia y la burocracia civil; estas dos últimas, en todos los sectores económicos, principalmentepor su naturaleza, no podían pretender el poder su- minería y agricultura de exportación.premo. El estado de guerra internacional, casi con-tinuo desde 1810 hasta mediados del siglo XIX, for- Las ganancias del guano parecían ser una solu-taleció además al Ejército. El militarismo resulta- ción a todas estas dificultades, pero el remedio fueba por consiguiente el modelo político con mayores peor que la enfermedad. La moneda boliviana fue,probabilidades históricas. De hecho sin mencionar es cierto, eliminada pero mediante una operación deinterinatos muy breves salvo dos (Pardo, Piérola) costos elevadísimos. El fisco salió de su pobreza,todos los demás presidentes peruanos del siglo XIX aunque dependiendo casi exclusivamente del gua-fueron militares. Hasta el gobierno de Castilla, sin no. En el presupuesto de 1854-55 el guano repre-embargo, ese propio militarismo fue incapaz de sentaba ya el 50% de los ingresos. En el de 1861-62construir un “gobierno fuerte” pese a los esfuerzos su participación había subido al 80%.de Gamarra y de Pando. Amparados en esta prosperidad, el Estado y lasEl desarrollo frustrado clases dirigentes del Perú montaron una errónea política económica; de un lado fueron toleradas des- A mediados del siglo XIX la comercialización in- honestas negociaciones con la deuda pública (exter-ternacional del guano abrió al Perú la oportunidad na e interna) y las comisiones de empréstitos. Delde cambios sociales y económicos en condiciones otro lado se puso en ejecución un ambicioso progra-más ventajosas que las de otros países suramerica- ma de obras públicas de infraestructura (ferrocarri-nos. Pero al final del período, después de 25 años, les) pensadas en función de la comercializacióncasi todo había fracasado. Los peruanos se han ve- mundial de materias primas, con lo cual la econo-nido preguntando, desde entonces, ¿qué ocurrió con mía peruana seguía siendo una economía satélite,el guano? Consideremos primero sumariamente las complementaria de los centros manufactureros delcondiciones económicas generales del país. La deu- exterior. El financiamiento de esas obras resultóda externa peruana superaba los 16.000.000 de pe- inadecuado, no sólo por las tasas del interés y el malsos, su crédito internacional se había arruinado uso de los fondos sino por cálculos erróneos acercahasta el punto que los bonos peruanos se cotizaban de su rentabilidad a corto y mediano plazo.a no más del 16% de su valor nominal. El sector pri-vado, a más de otros obstáculos, había debido afron- Del lado empresarial privado hubo en esostar desde 1830 el desorden monetario. El amoneda- años, a la vez, iniciativa e incapacidad. Fue-miento de la plata había bajado en los primeros se como consignatarios o como intermediariosaños republicanos hasta un 50% de lo producido en de negocios extranjeros, e incluso con directo,el quinquenio 1790,1795. Para los años 1830-40 se e ilícito beneficio del Estado, se crearon gran-calculaba que hasta 4-5 millones del valor de las im- des fortunas. Lima rompió sus murallas colo-portaciones eran pagados en plata piña. A partir de niales y fabricó en su vecindad dos balnearios1832 la situación fue agravada por la introducción de lujo. Las puertas de las casas y la ropa in- 70 CARETAS 2002
  • 65. Pablo Macera terior se importaban desde París. Signos ex- débil e irracional estructura empresarial, frustra- teriores de un optimismo que a nivel de ma- ron incluso ese parcial desarrollo. De todo eso que- yor importancia estimuló una orgía de] crédi- dó como saldo moral la inicua trata de los inmigran- to bancario que llevó a la bancarrota de los tes chinos, de los cuales llegaron al Perú más de años 70. Los propietarios criollos creyeron cien mil (100.000) en menos de 25 años. llegada su hora, contrajeron enormes présta- mos para reconstruir sus casas e invertir en Ni el contrato Dreyffus (Piérola) ni la nueva polí- las viejas plantaciones de azúcar. tica peruana sobre el salitre (Pardo) bastaron para detener el desastre adonde conducía toda esta histo- El sector más beneficiado con todos estos exce- ria peruana entre 1840-1870. La guerra del Pacíficosos fue el de la agricultura de exportación. El (1879-1883) lo puso en evidencia. Fue una derrota so-“cotton Farnine” de los años 60 propició la exten- licitada ya que no merecida. O por lo menos una de-sión de los algodonales; el crédito bancario favore- rrota merecida por una clase dirigente (presidentes,ció la modernización de las viejas plantaciones de ministros, comerciantes, obispos, doctores y genera-caña de azúcar. Pero la inflación interna de los pre- les) que solamente tuvo una habilidad: hacer que esacios, la coyuntura internacional de los años 70, la derrota fuese pagada por el propio pueblo. CARETAS 2002 , 71
  • 66. l implantarse el republicanismo luego de la rendición del Virrey La Serna, los ideales políticos de la ilustración europeaq 15 Manuel Lorenzo Vidaurre. “El Plan del Perú”. En Los Ideólogos, se trasplantaron al Perú. La ilustración y el sistema Colección Documental para la inde- pendencia del Perú. (Lima: 1971). republicano implican una dosis significativa de individualismo. Págs. 368-371, 375-377, 397- Esto produjo un choque, no ya sólo con la mentalidad 398. jerárquica heredada del período español, sino también conq 16 Bartolomé Herrera. la mentalidad corporativa y solidaria indígena que la legislación “Sermón de 1846, segunda parte”. En española había respetado, y con las ideas de solidaridad Escritos y Discursos (Lima. E Rosay, 1929). social y bien común que profesaba el común de los Págs. 79-85. peruanos bajo la inspiración de la Iglesia Católica. Lasq 17 Francisco de Paula González- preguntas de orden para los intelectuales y políticos de entonces fueron: ¿Qué es Vigil. “Importancia y utilidad de las asociaciones”. En Educación y la República? ¿Cuál es la relación entre individualismo y el mundo corporativo? sociedad, (Lima: INC, 1973). ¿Cómo definir la ciudadanía a través de la noción de la razón? ¿Qué rol cumple Págs. 23-30. la Iglesia en el Perú?q 18 Ricardo Palma, “El Baile de La Victoria”. En Tradiciones Peruanas, varias ediciones. Estas preguntas se hicieron aún más urgentes en los múltiples momentos en que la República mostró sus insuficiencias y males. El desorden político y elq 19 Manuel Pardo. “Mensaje del presidente de la república, don caudillismo, las guerras intestinas y el clientelaje marcaron largos años de nuestra Manuel Pardo, al clausurar las historia. Desde las guerras de Independencia (1820-1824) a la del Pacífico (1879- sesiones de la legislatura extraordinaria, el 28 de abril de 1883) se abre un período complejo de nuestra historia. Abarca desde el primer 1873.” En Mensajes de los presidentes del Perú. Pedro militarismo (incluyendo la época del guano) hasta el primer civilismo. En este Ugarteche y Evaristo San Cristóbal, largo período, el destino de nuestra patria sigue el irreversible paso histórico de vol. II. (Lima: imprenta Gil, 1945), Págs. 34-36. la República.
  • 67. Capítulo IV:La joven Repúblicade la Independenciaa la Guerra con Chile
  • 68. Manuel Lorenzo de Vidaurre El pueblo debe ser instruido de lo que constituye la libertad. i un viajero anunciase el descubrimiento de un país feliz, donde el Sol despidiendo sus rayos de un modo suave y benigno, diese a la Tierra un ca- lor moderado sin los ardientes rigores del estío; donde el templado céfiro soplase sin intervalo, vivificando hombres, aves, bestias, árboles y plantas; donde se recogiesen los mismos fru- tos de continuo, y los campos presentasen una extendida alfombra de matizadas y aromáticas flores, donde corriendo los ríos en concertados cau- ces, hiciesen un ruido apacible, semejante al sueño del justo; donde los montes presentasen caza abun- dante, los llanos espigas copiosas, las costas sere- nas delicada pesca; donde las mujeres fuesen tan“El Plan del Perú”, Los Ideólogos, Colección bellas como las circasianas, tan virtuosas y modes-Documental para la Independencia del Perú. tas como las cuákeras; donde los habitantes sensi-Lima: 1971. Extractos seleccionados, págs. bles y hospitalarios saliesen a recibir a los extran-369-371, 375-377, 397-398. jeros, con la amable emulación de admitirlos en sus casas, y hacerlos partícipes de los abundantes bie- Discurso quinto: nes, con que los enriqueció la naturaleza, donde las alabanzas al unigénito de Dios en los templos, acompañadas de una deliciosa música, retratasen leyes fundamentales el carácter de paz y tolerancia de nuestro Jesús adorado; donde no hubiesen leyes escritas, sino que convienen santas costumbres; donde no se oyese el nombre de magistrados ni médicos, por no conocerse ni las en- fermedades del cuerpo, ni los vicios del espíritu; al Perú donde no turbasen la tranquilidad el rayo, el true- no, la tempestuosa lluvia, el terremoto; donde la discordia, la envidia, los celos, las venganzas, esasManuel Lorenzo de Vidaurre tétricas hidras, jamás hubiesen asomado sus páli- (Lima 1773-1841) dos y horrorosos semblantes; todos, todos gritaría- mos, enseñadnos el camino de ese verdadero paraí- so, de esa comarca de placer y gloria, de ese terres- tre empíreo, imagen viva de autor del Universo. Cuando en mis cuatro anteriores discursos yo os he hecho el paralelo entre la desgraciada clase de un abatido y miserable esclavo, rodeado de grillos y ca- denas, sepultado en pestíferos y obscuros calabozos, asesinado en cadalsos, o expatriado en distancia de los objetos más tiernos de su amor; y la suerte prós- pera y dichosa del ciudadano libre, alegre en la abundancia, seguro en su domicilio y rodeado de su dilatada familia; me reconvendréis porque os hable ,Gran jurista y uno de los más controvertidos sobre los medios de establecer un gobierno racionalintelectuales de su tiempo. Tuvo la osadía de y justo. Creeréis tal vez que son pinturas, los queescribir un libro que contradecía sus propias son convencimientos, o imaginaciones, las verdadesideas: Vidaurre contra Vidaurre. más constantes, si contento con el nombre de Repú- 75 CARETAS 2002
  • 69. Discurso quinto: leyes fundamentales que convienen al Perública, nada os dijese sobre el modo de establecerla y de una República, y su tranquilidad constituía superpetuarla. Tal vez me argüiriáis con lo que expu- elevación en ser conquistadora; su opulencia en ha-se en uno de mis entretenimientos. Roma y Grecia cer muchos pueblos infelices. No presumía un go-destrozadas en facciones, Venecia existiendo bajo el bierno sin grandes defectos. Yo lo perdono: Maquia-despotismo de las leyes, Génova siempre vacilante, velo no alcanzó los efectos prodigiosos de la repre-Francia sin poder mantener por diez años el árbol sentación nacional: este bien nos era reservado.que regó con la sangre de más de dos millones desus mismos hijos. Yo no varío. En nada aprovecha- Hacemos una mezcla de lará la expulsión del español feroz, si no publicamos aristocracia y la democraciaunos códigos perfectos y análogos al sistema quehemos jurado. Lo que hay es que en el curso de un largo gobier- no, como pensaba Montesquieu, se desciende al malDebemos aspirar a la perfección de las leyes por una gravitación insensible, y se sube al bien con grande esfuerzo. Esto es lo que necesitamos. Enve- Los derechos del hombre en sociedad son los jecidos bajo una dominación despótica, retenemosmismos derechos que le dio la naturaleza, Para ase- infinitos hábitos de servidumbre, sin poder avenir-gurar estos derechos los hombres se debían unir, y nos con las nobles maneras de la libertad. Como losformar un cuerpo político, Las leyes no debieron ser que nacieron en la miseria, y una fortuna prósperasino la explicación del derecho natural sostenida les hace mudar de estado, descubren a cada mo-por la fuerza común de los miembros que componen mento signos de la educación que recibieron, delel Estado. Yo no hallo pacto social conforme al mo- mismo modo, nosotros árboles injertos hacemosdelo primitivo que enseñó el Eterno a no excepcio- sentir el gusto de dos frutos muy diversos. Yo mis-nar a los suizos y anglo-americanos. Tengo presen- mo jamás fui consecuente: aborrecía a los tiranos,tes los códigos antiguos y modernos: en todos ellos detesté las preocupaciones aristocráticas, escribí yhallé usurpaciones, defectos, error, fuerza, opre- declamé en favor de los derechos del hombre; perosión, e injusticia, Aquellas palabras de Solón, yo no ¡ah, cuántas conversaciones, cuántos modos, cuán-doy las mejores leyes, pero sí las más adecuadas pa- tos ridículos gestos en oposición con mis ideas!ra Atenas, se tuvieron por una máxima incontrover- ¡Pensamiento sublime de Maquiavelo! El pueblo estible y sagrada. Este es uno de los perjuicios de au- como una bestia feroz, cuyo natural salvaje se hatoridad, que ha perjudicado más a los pueblos. Una suavizado en prisión y acostumbrado a la esclavi-Constitución, que necesita de varias reformas, de- tud. Si se le deja libre en los campos incapaz de pro-cía M. Langriske, célebre orador de Irlanda, es un curar por sí su mantenimiento y proporcionarse uncuadro formado por diversos pintores. Cada uno tie- asilo, es presa del primero que quiere sujetarla dene su idea y su gusto: no puede haber ni orden ni nuevo a los fierros. Esto es lo que sucede a un pue-exactitud. La Providencia que nos organizó, de mo- blo acostumbrado a dejarse gobernar. Esto es, dirédo que deseásemos ser felices, debía poner a nues- yo, el carácter de una Nación en la que se procurótro alcance los medios de serlo: Si el ascético lo con- educar en la servidumbre: esto es lo que motivó elfiesa en lo moral, no debe negarlo en lo político. Yo sofisma de Mabli: ¿de qué sirve la libertad al que nohe formado de Dios una idea más justa: yo lo confie- se halla en proporción de mantenerla?so bueno y omnipotente. Lejos de mí pensar que sedeleita en el dolor, el tormento, la aflicción, el ham- Necesidad de la ilustraciónbre, y la miseria de sus criaturas. Este es el carác-ter de un Nerón, de un Torquemada o de otro Inqui- El remedio a este mal, a este radicado mal, es lasidor. El hombre es capaz de perfección en sus ilustración. Montesquieu y Filangieri convienen,obras: no la suma, porque eso es reservado a la Dei- que para las mejores leyes, es menester que los es-dad. Dios quiere que aspiremos a esa perfección, píritus estén preparados. La necesidad es mayor,porque Dios quiere lo mejor para nosotros. No tene- cuanto más fuertes y radicados los errores recibi-,mos sino que seguir la voz de la naturaleza, y no se- dos. La fuerza de las costumbres hace que se amenpararnos un ápice de sus doctrinas. Ella dicta pre- prácticas odiosas, decretos bárbaros, disposicionesceptos, que si los cumplimos, seremos sin duda di- despóticas crueles y duras. Debe anteceder el con-chosos. Maquiavelo creía incompatible la grandeza vencimiento para que se ame el nuevo sistema. Es- 76 CARETAS 2002
  • 70. Manuel Lorenzo de Vidaurrete debería ser el trabajo de los dichosos genios, que pios. Montesquieu me enseña que el que ama la de-abundan en el Perú en más copia, que los metales. mocracia ama la igualdad. Yo prescindo de teorías.La ocasión es dichosa. Nuestro conciudadano Su- Yo recuerdo con Mirabeau a los pueblos, no lo quenon persigue las últimas reliquias del ejército del se ha estudiado en los libros ni en las meditacionesRey de Persia. Nosotros los ancianos gozamos de la abstractas, sino lo que él mismo ha aprobado. La li-más perfecta paz y tranquilidad en nuestro gabine- bertad no es tanto el fruto de una doctrina trabadate y podemos escribir sin comprometimiento, ni te- por deducciones filosóficas, como la experiencia demores. Yo lo hago por mi parte, aunque de un modo los días y raciocinios simples, y las consecuenciastan débil, que no me satisface a mí mismo. Desea- necesarias que de allí resultan. Es menester haberría que esta empresa se tomase a cargo de otro ta- perdido el entendimiento, carecer de reflexiones,lento feliz y proporcionado al digno objeto. entregar la conciencia, romper los vínculos de la na- turaleza, renunciar al pudor, endurecerse en el en-Remedio contra la aristocracia gaño, y privarse para siempre de todos los senti- mientos naturales para hacer el menor pacto, tre- Hagamos lo que esté de nuestra parte; ponga- gua o convenio con la antigua aristocracia. Si noso-mos en ridículo lo que antes era objeto de adora- tros mantenemos sus formas en un gobierno demo-ción. La locura de la caballería, era la enfermedad crático, resultará lo que a un enfermo que ha sufri-de toda la Europa. Los hombres de más mérito sa- do una fuerte indigestión. Si su estómago no estálían al campo, se desafiaban, se batían, porque se perfectamente purificado, cualquier alimento queconfesase la hermosura superior de sus damas. La tome, por noble que sea, en el momento le altera yhistoria presenta casos, los más extravagantes. Un corrompe: yo no hallo entre los gobiernos simplesespañol escribe El Quijote, él fue la quina contra otro peor que el aristocrático: la Polonia garantizaaquella inveterada fiebre: en el momento desapare- mi palabra. Pero el aristo-democrático me presentacieron los caballeros andantes. Por muchos siglos la mayores turbulencias, inquietudes, y anarquías.religión sirvió de pretexto y cobertor para los desig- Roma fue gloriosa mientras la alta clase todo lo go-nios más viles. La hipocresía tomaba la exterior for- bernaba y regía. Los principios de decadencia yo noma de la virtud. Los progresos en la política se me- los concibo como Montesquieu y Gibbon. Su plandían por el estudio de una aparente buena fe. Pala- fue alterado; desde entonces comenzó la guerra ci-bras de edificación, movimiento de ojos y de manos, vil y la ruina. Es verdad que César y Pompeyo ca-indicando la resignación y la esperanza en el Ser si concluyen la conquista del gobierno conocido. YoSupremo, atraían la atención, el voto y el partido de confieso el hecho, pero en él veo aquellas luces queinnumerables gentes incautas. Presenta Moliere el al expirar parece que alumbran más, que en su es-Tartufo, y revientan todos los resortes de la máqui- tado perfecto. El día de las glorias de esos grandesna de la bigotería. Se abusa de la cátedra del Evan- hombres, es la víspera de la caída espantosa de lagelio, esa oratoria que debía ser la más sentimen- República. Si han de gobernar el pueblo los nobles,tal, o se abate o se profana; los textos sagrados se éstos siempre han de trabajar por la tiranía.aplican sin criterio; las pinturas cómicas se sustitu-yen a los serios discursos morales; el padre Isla pu- Yo no quisiera en mis discursos nombrar jamásblica el Gerundio, y en el momento se advierte la re- personas, pero hay algunos casos en que es necesa-forma. Yo no hallo un remedio tan adecuado contra rio e imprescindible. Torre-Tagle y Riva-Agüero, elestos males, como el ridículo. Llamemos condes y uno pretende entregar la patria, el otro la vende.marqueses a nuestros caballos y perros: sea el nom- Berindoaga es el agente de la más alta traición. Elbre que se les dé a los locos; en los teatros aparez- vicepresidente Aliaga es un desertor, tanto más cri-can estas góticas instituciones con el ropaje del des- minal, cuanto que con engaños detuvo a muchos pa-precio; sustitúyanse esas palabras a las de necio y triotas y les impidió que en tiempo emigrasen.fatuo; úsense por insulto y como la mayor ofensa; a Fuente González admite el gobierno a nombre delun hombre descomedido, mal educado, sin talento, Rey, y publica el bando de que se habla en mi pri- ,llámesele Conde o Marqués. Yo aseguro que en bre- mer discurso, Yo no he visto emigrados sino a Soria,ve no se ocurrirá a la chicanería del para continuar y a don Manuel de Salazar y Baquíjano. Todos losel inútil y aún perjudicial rango. demás títulos han quedado haciendo la corte a Ro- Yo no procedo por prevención, sino por princi- dil, menos dignos de excusa, pues tenían abundan- 77 CARETAS 2002
  • 71. Discurso quinto: leyes fundamentales, que convienen al Perútes proporciones para emigrar, de que carecían infi- ama y protege esas rentas perpetuas, cabala por elnitos que vimos en esos arenales, hambrientos y ca- mando, para sí o para otro. El que quiere distincio-si desnudos, huyendo de la servidumbre. Compara- nes no quiere república: el que pretende que losda la conducta de esos aristócratas, con la de cien y derechos del hombre al nacer no sean iguales, nicien notables por su virtud, por sus talentos, por su continúen siéndolo, es un tirano, sin ministro de ladecisión a nuestra causa, con justicia llamados a los tiranía: es un enemigo de Dios, de sus semejantes,primeros empleos de la República. de la paz de las familias, y de la tranquilidad pú- blica.Contra los mayorazgos Qué desenlace tan hermoso podían tener estas No deben haber títulos, no deben haber mayo- ideas, si no estuviese firmemente convencido, querazgos, primogenituras, fideicomisos, patronatos de los discursos de enseñanza general que deben cir-legos, y demás fundaciones que tuvieron por objeto cular, no han de ser difusos, porque no serán leí-principal establecer la desigualdad de los hombres. dos. Yo haría ver, que todos los casuistas, los teó-El discurso que dejó escrito Mirabeau sobre esta logos, los jurisconsultos que defendieron la perma-materia, y que fue leído con aplauso después de su nencia de los vínculos, pecaron contra la ley santamuerte, me haría sólo remitirme a él, si estos libros de la naturaleza. Los hijos todos tienen igual dere-se hallasen al alcance de todos los peruanos a quie- cho a los bienes de su padre, o ninguno de ellos lones trato de instruir. Yo usaré de muchos de sus tiene. Es por esto que Solón no consintió que tes-pensamientos y añadiré algunos míos. tasen los que dejaban sucesión legítima. Preferen- cia al uno, y no preferencia por el mérito y la vir- tud, sino por nacimiento anterior, es una barbarie, La moral, la religión, la política abogan por la una injusticia.causa que defiendo. ¿Pero puede haber alguna ley,que no tenga estrecha relación con la moral, la re- Conclusiónligión, y la política? Estos son los elementos quecomponen el gran todo de la felicidad humana. Enlos códigos antiguos, defectuosos muchas veces, se Ya por lo presente me parece que todos quedanfijaron en distancia, en los modernos se compene- convencidos, que jamás debemos pensar en consti-tran de tal manera que constituyen un solo ser. La tuir un reino; que si no queremos rey, no debemospolítica exige en las monarquías las primogenitu- sostener la nobleza hereditaria, los títulos, los ma-ras. Este fue el error de Mirabeau, querer que se yorazgos, los privilegios, las distinciones, que se lla-mantuviese Luis Capeto en el trono; y querer al maron de familia. Demócratas nacionales, nuestrasmismo tiempo destruir los mayorazgos. Corte y bases, son la religión y la moral, el verdadero honor,nobleza debe haber, donde hay un Monarca. El que el amor permanente a la patria., 78 CARETAS 2002
  • 72. Bartolomé Herrera uando al entrar el Perú en la libre admi- nistración del pingüe patrimonio que le concedió el Señor, debió postrarse ante él, en testimonio de su gratitud y dependen- cia, tuvo la desgracia de ser presa de las preocupaciones ruinosas, de los errores impíos y antisociales que difundió la revo- lución francesa, á quien como á la bestia del Apocalipsis “dio el Dragón su poder y su fuer- za, y se desató en blasfemias contra Dios y tuvo poder sobre toda tribu y pueblo y len- gua” (Apoc. c. 13. v., 2, 6). Este discurso mismo habría sido entonces un dis- curso laborioso; porque se habría dicho que la reli- gión no respetaba al estado. Como si los hombres que se reúnen en número bastante para llamarse“Sermón de 1846, segunda parte”.En Escri- estado, adquirieran el triste privilegio de no oír latos y Discursos. Lima: E. Rosay, 1929. T. I, verdad nunca: como si la religión santa de Jesús pu-Extractos seleccionados, págs. 79-85. diera hacer la apoteosis del crimen cuando no pro- viene de la perversidad de uno, sino de la enorme perversidad de muchos: como si en fin el Señor no Siervo mío fuera Dios también de los estados. eres tú Israel: Gracias á él, esos errores van pasando; y ¡oh Pro- videncia adorable! del seno de Alemania, donde bro- taron el siglo XVI, los delirios que engendraron en no te olvides de mí Francia el monstruo asesino de su rey, Francia mis- ma ha sacado y derrama por todo el mundo una fi- losofía, que, si bien no tiene todo el vigor irresistible que solo se halla en la religión revelada, persigue y Bartolomé Herrera hiere en todas partes al enemigo que salió de su se- (Lima 1808-1864) no. La filosofía, lo sabéis señores, vuelve de prisa hacia el catolicismo y va abrazando de una en una sus verdades. ¿Qué impresión os harían á vosotros, que sois lo mas ilustrado del Perú; y que venís á ma- nifestar al Señor en su templo, que conserváis la fe y la lealtad religiosa de vuestros padres, los extra- ños caprichos que un excelente corazón estragado por la melancolía de la soberbia, proclamó el siglo pasado, y de que la razón universal se avergüenza ahora? ¿Quién de vosotros podría soportar al ciego, que pretendiera destruir los principios de la ciencia eterna é inmutable, sin poseer siquiera la esencial del día en que vive?Sacerdote y político limeño. Su idea de Pero ¡cuánto ha sufrido la nación y cuánto le restademocracia estaba restringida al voto de tal vez que sufrir, mientras se cura enteramente de la“los más capaces”. Fue rector del Colegiode San Carlos, famoso por ser el centro deadoctrinamiento conservador. , enfermedad, con que se vio contagiada en la lozanía de su juventud! Separada de la monarquía de que era parte; sin sujeción á ninguna autoridad extraña, se CARETAS 2002 79
  • 73. Siervo mio eres tu Israel: no te olvides de millamó, y bien soberana, según el uso común de la pa- Pues yo os digo, contestó, que á todo el que tuvierelabra. Habiendo, como hay, una oposición necesaria se le dará y tendrá más: y al que no tiene se le qui-entre los efectos de la fuerza y los del derecho de man- tará aun lo que tiene. Y á esos enemigos míos que nodar, no podía reconocer autoridad legítima, sino en quisieron que reinase sobre ellos traédmelos acá yaquellos á quienes se hubiese sujetado, por un acto de matadlos delante de mi (San Lucas c. XIX v. 12 y si-libre sumisión, para cumplir la ley divina que lo dis- guientes). Sin comentario, aunque no sin estreme-pone así: y también en este sentido aunque impropio, cimiento, presento, pueblo, á tu contemplación estapudo llamarse soberana. Esta especie de soberanía la parábola. Es del que dijo: “el cielo y la tierra pasa-reveló Nuestro Señor Jesucristo: la difundió por me- ran pero mis palabras no pasarán” (San Marcos c.dio de los Apóstoles: y, con la pluma de Santo Tomas, 13 v. 31).la presentó luminosa á los hombres cuando parecíaque todos la habían olvidado. ¿Qué buscamos, señores? ¿libertad? ¿la verdade- ra libertad? ¡Oh! Éste es un deseo santo. El primer Feliz el Perú, si al declararse libre de la fuerza, Pontífice nos da una lección importantísima, dicta-hubiera tenido presente la enseñanza del Apóstol: da por el Divino Espíritu, para que lo realicemos.“libertados del pecado os habéis hecho siervos de la “Someteos, y esto por Dios, al gobierno; porque asíjusticia” (Rom. 6 18): pero se le hizo creer que la au- es la voluntad de Dios, que os portéis como libres; ytoridad pública era invención suya; que podía deso- no teniendo la libertad de velo para cubrir la mali-bedecerla y destruirla cuando le pluguiese; que su cia, mas como siervos de Dios. Temed á Dios: hon-voluntad era su ley; y, si no se le anunció en térmi- rad la suprema autoridad política” (San Pedro,nos formales que era independiente de Dios, se Epístola 1a. c. II, vv. 13, 15, 16). Así asegura Sanarregló su conducta práctica á este principio absur- Pedro la ventura pública en la libertad, y la liber-do y espantoso. tad en la obediencia. Se autorizó de este modo la tiranía en las leyes: Los hombres son libres. Sí: lo son. Son libresla rebelión en los particulares; y en los gobiernos la porque están autorizados por Dios para atravesar,violencia que han necesitado emplear, para vencer luchando con sus propias pasiones y con las ajenasla fuerza que sin cesar los empujaba. Y las revolu- y venciendo unas y otras, la senda que su dedo lesciones se han sucedido, bajo diferentes pretextos ha trazado. Son libres, porque ninguna voluntad,unas á otras, y con ellas las inquietudes, los delitos ninguna suma de voluntades tiene derecho de do-y las desgracias: y los campos y todas las fuentes de minarlos. Hay pues esclavitud cuando nos dominanbienestar - la naturaleza entera se ha quejado del nuestras pasiones ú otras pasiones, nuestros capri-hombre, como asombrada de que él solo la pertur- chos ú otros caprichos, mayormente si son los opre-base en este feliz clima, lejos de prestarle su ayuda. sores, los insoportables caprichos de muchos en vez de la verdad eterna, de la razón de Dios que ejerce Oye pueblo peruano una parábola. Un poderoso sobre sus criaturas un imperio suave y natural.se separó de sus tierras para ir á recibir un reino.Antes de separarse llamó á sus siervos y dio á cada Pero como es una parte de esta verdad, una leyuno una moneda; y les dijo; traficad mientras vuel- de Dios, que exista autoridad suprema en el estado,vo, y partió. Y los que le aborrecían le enviaron es- obedeciéndola, dentro de los límites de lo justo, so-ta embajada: no queremos que reines sobre noso- lo obedecemos á Dios: somos libres. He aquí el pro-tros. Y cuando volvió, después de haber recibido el fundo sentido en que el libertador de la humanidad,reino, mandó llamar á los siervos para averiguar lo con su lenguaje siempre sencillo y siempre lleno delque había negociado cada uno. Al que con una mo- énfasis de Dios, nos dice: “si permaneciereis en mineda había ganado diez monedas, le dio potestad palabra, seréis de veras mis discípulos: y conoceréissobre diez ciudades y le llamó siervo bueno y fiel. Y la verdad y la verdad os libertará. Si el hijo os haal que había ganado cinco monedas le dio potestad libertado sois sin duda libres (San Juan c. VIII v.,sobre cinco ciudades. Mas cuando se le acercó uno 32). Este, es el principio santo de la libertad huma-que nada había ganado, dijo á los que estaban allí: na que trajo Jesucristo. Esta es la luz que brilló enquitadle la moneda y dádsela al que tiene diez mo- las tinieblas, y que las tinieblas, no comprendieron”nedas. Y ellos le dijeron: Señor, tiene diez monedas. (San Juan c. I v. 5). 80 CARETAS 2002
  • 74. Bartolomé Herrera Se buscó la libertad en el desorden de la revolu- Yo te he formado. Te he regalado y embellecido conción, cuando Dios la ha establecido en la obedien- los más ricos dones de la Creación. Tus montes son decia; y se cayó en la esclavitud. Se quiso reconocer oro: y mi mano ha bendecido tus llanos. Yo te he traí-soberanía absoluta en la voluntad de los hombres, do á los goces sociales con la índole apacible de que tecuando Dios había dicho que él solo es el Señor, y he dotado: te dí vigor con la raza española que intro-resultó un ídolo vano. “Todos los forjadores de ído- duje en tu seno: ennoblecí y perfeccioné tu corazón conlos son nada, y las cosas que más aman no les apro- la verdad católica; y en fin te he constituido estado in-vecharán. Ellos mismos, para confusión suya son dependiente. ¡Perú! sé de una vez libre y feliz.testigos” (Jerem. c. 44 v. 9). Deja el necio pensamiento de seguir tus antojos. Los ídolos de que habla aquí Jeremías escapan Estudia mi voluntad en el Evangelio, en tu razón,del fuego, porque son trabajados con la leña que so- en tus necesidades, y repele a los malvados que tebra en el hogar: pero este otro ídolo es adorado pa- digan que no es mi voluntad tu soberana para escla-ra arrojarlo al fuego, sin que su falsa divinidad pue- vizarte ellos á su corrompida voluntad.da levantarlo de las llamas. El gobierno que te he dado te conduce con pater- El pueblo no puede libertarse de las desventuras nal fatiga, como á un convaleciente, que tiene milen que lo precipitan sus más crueles enemigos, sus deseos vagos, que no puede él mismo determinar, yaduladores: no puede establecerse la paz y la armo- cuyo alterado paladar no siente el sabor del bien.nía social, sin una autoridad que obligue al ciuda- Obedécele. Obedece á las autoridades constituidas:dano en lo íntimo de su conciencia, de la que se sien- y tiemblen ellas de no obedecerme á mí; de no res-ta realmente súbdito y de quien tenga una depen- petar cada uno los linderos que la separan de lasdencia necesaria: y esta autoridad es solo la de otras; y de emplear en daño de la patria el poderDios, soberano del universo. que han recibido para bien de ella; porque su dere- cho termina y su peligro comienza donde comienza En el hombre sólo se puede respetar pues la auto- su rebelión y su injusticia.ridad que emane de Dios, como emana sin duda la delos jueces, la de los legisladores, la del jefe de cada Mira Perú: mira el alto destino a que te llamo. Alestado. Suponiéndola emanada del pueblo, cada ene- débil alcance de tu ojo es una lejana constelaciónmigo de Dios, quiero decir, del sosiego público, ha po- que te deslumbra; y si quieres examinar algún pun-dido invocar el nombre del pueblo para derrocar al to de ella, se te pierde en el azul misterioso de losgobierno y el poder de las leyes; y para que la mise- cielos. Pero trabaja, emplea los medios que he colo-ria, la ruina y la afrenta hayan caído sobre este des- cado en tu seno para que hagas mi voluntad, y tudichado pueblo. “Acuérdate de estas cosas Israel, serás... lo que yo revelaré á los siglos. “Yo te he for-porque siervo mío eres tú” (Is. c. 44 v. 21). mado siervo mío eres tú Israel: no te olvides de mi”. CARETAS 2002 , 81
  • 75. Importancxia y utilidad de las asociaciones 1. El espíritu de asociación es característico del hombre l espíritu de asociación es tan característico de la especie humana, que no ha podido atribuirse a ciertos animales, sino en un sentido impropio y exagerado. Sólo el hombre puede unirse a otros hombres, por el convencimiento de la utilidad que a todos resulta de formar unión; sólo en la unión pue- den desarrollarse las semillas, que dormirían aisladas y morirían quizás, si la mano podero- sa de la asociación no las cultivara y desenvol- viera, e hiciera fructificar. Desde el niño recién nacido hasta el adulto lozano y membrudo, to- dos, todos sin diferencia de uno solo, necesitan el auxilio de otros, para dar energía a un propósito cualquiera y llevarlo a cabo. Cada individuo es débil, aunque no lo crea, y solamente en la asociación podrá“Importancia y utilidad de las asociaciones”. llamarse fuerte.En Educación y sociedad. Lima: INC, 1973. Ex-tractos seleccionados, págs. 23-32. 2. Razones que obligaron al hombre a dejar el salvajismo Importancia y Estas razones movieron a los hombres a dejar el estado salvaje y la morada de las selvas para reu- nirse en sociedad civil. Robustos y forzudos varo- utilidad de nes había entre ellos, que infundiendo terror a los demás, no tenían miedo a ninguno; pero sabían que la fuerza no era un título ni para honrarlos, ni pa- las asociaciones ra hacer tranquilas sus vidas, y las de sus genera- ciones; y que su actual estado no podía proporcio- narles aquellos goces, que hacen segura y cómoda Francisco de Paula la existencia, sin adivinar todavía los inmensos be- neficios que la sociedad franquea, y que no pueden González Vigil apreciarse ni aun conocerse, sino en su seno. (Tacna 1792-Lima 1875). 3. Ventajas de la sociedad civil La sorpresa que experimenta el salvaje, al entrar por primera vez a una sociedad civil, podrá darnos idea de la ignorancia completa en que se hallaba acer- ca de los beneficios que en ella se reciben. La seguri- dad individual, y de sus propiedades, era sin duda el objeto que se proponía. Pero las artes y oficios para satisfacer todas las necesidades de la vida; los elemen- tos de saber que disipan la ignorancia, desde los pri- meros rudimentos de la lectura y escritura hasta las, ciencias más profundas; los establecimientos de bene-Sacerdote liberal peruano, gran crítico de ficencia, desde aquél que recibe al niño expósito, has-la Iglesia Católica. Fue condenado por las ta los hospitales que acogen al enfermo: éstas y otrasautoridades eclesiásticas. ventajas de la sociedad civil eran cosas enteramente 82 CARETAS 2002
  • 76. Francisco de Paula González Vigildesconocidas del salvaje, y de que no podía tener idea mismo de ser multiplicados y correspondidos, pro-sino al tiempo de disfrutarlas. Cada paso que diera en ducen en el ánimo un sentimiento grato, que dauna población arreglada, no sería para él un recuerdo por resultado la constancia y la firmeza quoe, mu-doloroso de lo que había perdido, fuera de su natural tua et grata dum sunt, firma illi devinciuntur so-apego al lugar donde nació. cietate”.4. Además de la sociedad civil, se han 6. Poder de las asociaciones cuyo menester asociaciones particulares objeto es laudable Pero cualesquiera que sean las ventajas de la so- Y tal es el poder de la asociación que aun cuandociedad civil, no bastan ellas a satisfacer todas las ne- ella tuviera un mal propósito, sería fuerte y capaz decesidades del hombre, ni contentarle enteramente. A grandes empresas y resultados. Nosotros no intenta-fuerza de ser generales, y multiplicadas sus atencio- mos hablar de éstas, que por desgracia existen, sino denes, o de los que en ella están encargados de hacer contraponerles otras asociaciones, que animadas desus veces y llenar sus fines, no se piensa en éste y diferente espíritu, neutralicen su maléfico influjo, y loaquél y se escapan, por decirlo así, las individualida- superen, recomendándose ésta, y desacreditándosedes. Recibe al que viene, pero no le busca cuando es- aquéllas por la comparación, a vista del objeto que ca-tá necesitado. Enseña buena doctrina, procura su da una se haya propuesto. "Así como no hay sociedadcumplimiento; manda prestar auxilio o socorrer; y lo más estimable, decía el mismo Cicerón, que la de loshace; pero las más veces con una sangre fría, que si hombres de bien, tampoco la hay más duradera: seme-no mengua la obra, la priva de interés, y quizá de me- jantes ellos en costumbres, y unidos en amistad. Norecimiento. En nada de esto hay culpa; porque es un hay cosa más amable, y que más estreche, que la se-defecto inherente a las generalidades: particularida- mejanza de costumbres en los buenos: porque dotadosdes se han menester, o considerar los casos especia- de los mismos deseos e inclinaciones, cada uno se com-les, hacerse cargo del individuo, y no mirar sólo a la place en lo de otro, como si fuera propio; verificándoseespecie. Este es cabalmente el objeto de las asociacio- lo que decía Pitágoras, que la amistad hacía de mu-nes de que nos proponemos hablar. chas personas, una sola"5. Ventajas de las asociaciones particulares 7. Las asociaciones útiles deben oponerse a las nocivas Las sociedades particulares están diciendo consu propio nombre, que personas convencidas de Los que conozcan las malas tendencias de aso-que con sus facultades aisladas no alcanzarían a ciaciones corrompidas y corruptoras, o tienen queentablar y llevar adelante un propósito en el seno iniciarse en ellas, o guardar profundo y criminal si-mismo de la sociedad civil, han convenido en reu- lencio o que formar otras asociaciones en sentidonir sus fuerzas para conseguirlo. De contado expe- contrario. Por grande que se crea, y en verdad sea,rimentan una ventaja, que por sí sola recomenda- el influjo de un hombre, nunca bastará por sí solo aría la asociación; y es que los asociados adquieren impedir que tengan efecto los esfuerzos de una aso-relaciones, se conocen, se tratan, se aman. No pue- ciación; como si dijéramos penetrar una fortalezaden numerarse los grandes resultados que han de sólidamente construida, y animosamente defendi-seguirse a este espíritu de fraternidad, alimenta- da. Se necesita una suma de esfuerzos reunidos pa-do con frecuentes reuniones, y oficios mutuos de ra contrarrestar a los primeros, y sobreponérseles,benevolencia. Cuando uno sólo da, y otro sólo reci- haciendo triunfar a la justicia, siempre bienhecho-be, se establece sin duda un comercio de generosi- ra, y reprimiendo a la injusticia con su funesta co-dad y gratitud, que acarreará consecuencias que mitiva de intereses privados, o de corporación.pudieran con el tiempo resentir el amor propio, yno dar garantía de permanecer; pero cuando todos 8. Las asociaciones particulares deben ,dan, y todos reciben, a proporción de sus talentos auxiliar en la atención de losy facultades, hay un equilibrio conservador de la intereses generalesarmonía entre los individuos y de la existencia dela asociación. “Tales oficios, decía Cicerón, por lo Pero cualesquiera que sean los objetos a que se 83 CARETAS 2002
  • 77. Importancia y utilidad de las asociacionescontraigan las asociaciones particulares, y por bien de cualquier aspecto, y en todos sentidos de asocia-sistematizada que se halle su organización, tienen ciones de que ni remotamente pueda recelarse malellas por primero e indispensable requisito, no con- ninguno, sino servicios mutuos, cuyo buen resulta-tradecir en lo menor, ni de ningún modo neutralizar do experimente la Nación: de asociaciones en fin,el grande objeto de la sociedad civil, ni manifestar que no sólo tengan por objeto el interés recíproco deuna tendencia, no digamos contraria, pero ni aún los individuos que las componen, sino que sobrea-diferente de la que corresponde a aquélla, sino que bunden en buena voluntad y beneficencia, y se ha-para ser útiles y dignas de alabanza, deben promo- gan trascendentales. Estamos íntimamente con-ver y auxiliar los intereses generales, y considerar- vencidos de que estas asociaciones han de transfor-se como medios de llegar a un fin propuesto, y que mar el mundo, y mejorarlo, auxiliando a la autori-en ellos está representado. Si en tales asociaciones dad cuando ella camine en buen sentido; supliendollegase a dominar algún espíritu, que lejos de estar sus faltas, cuando esté parada; y corrigiendo susen armonía con el espíritu y tendencia de la socie- errores, cuando se extravíe o delinca.dad, le hiciese guerra, y ellas mismas tuviesen laextraña y ridícula pretensión de ser tenidas por te- 11. No ha de aguardarse todo de los gobiernosrrenos inmunes en el gran territorio de la Nación;se convertirían en asociaciones peligrosas; serían Es una desgracia de las sociedades, que todocomo ciudadelas ocupadas por enemigos, y peque- tengan que hacerlo los gobiernos, y todo se espere yños estados dentro del Estado. Semejante condi- tema de ellos. En las sociedades nacientes, la acciónción las haría dignas de la animadversión de los go- del Gobierno reconoce un campo vasto donde ver-biernos, para reprimir sus atentados en el caso de sarse; pero ha de considerarse, que ésta es propia-obrar; para desacreditar sus doctrinas en caso de mente una necesidad, que hemos calificado de des-propagarlas, para tomarles cuenta de sus progra- gracia; y no debe hacerse empeño de conservar ymas, que datos inconclusos harían vehementemen- perpetuarla; oficio propio de los gobiernos absolu-te sospechosos de propósitos antisociales, y tal vez tos. En los demás, nos parece que los gobiernos ra-inmorales. Después de recomendar Cicerón las cionales y representativos debían reducir ellos mis-grandes ventajas de las asociaciones, tenía cuidado mos el campo de su acción inmediata, y no procurarde advertir, que la primera y más cara sociedad era que aun asuntos municipales o de interés local, y ala de la PATRIA. veces de poca consideración, dependan de ellos, co- mo si quisieran tener en sus manos todos los hilos,9. La asociación y la reciprocidad de por insignificantes que fueran, o en otros términos los buenos propósitos las riendas de los pueblos. Rogamos a nuestros lec- tores, que lleven en paciencia la vergüenza de la La asociación supone comunidad de intereses y comparación, porque ella nos parece muy expresivamutuos oficios. El que se basta o cree bastarse a sí de nuestro pensamiento, o de que tal oficio seríamismo, es incapaz de asociación, y valiéndonos de propio y digno de gobiernos absolutos: porque comouna palabra de Aristóteles "queda fuera de la ciu- decía el Rey D. Alfonso el Sabio "Vedaron siempredad, para numerarse entre los dioses o entre las fie- en sus tierras los tiranos cofradías e ayuntamientosras" -multa pars civitatis est: ilaque aufera aut de los hombres".Deus est. Si esto sucede respecto de aquellos que notienen ni quieren tener asociación, o reciprocidad de 12. Es absurdo que un gobiernooficios con los demás, el inconveniente adquiere más republicano mire mal a las asociacionescuerpo, cuando al participar de los oficios de otros, yde las ventajas de la asociación, se rehusa tomar No es extraño que gobiernos de esta clase, nece-parte en los gravámenes: semejante pretensión se- sariamente suspicaces, y que miran como acto dería intolerable. insubordinación toda empresa benéfica que no par- ta originalmente de su soberana munificencia, mi-,10. Mucho hay que esperar de las asociaciones ren mal las asociaciones. Lo extraño es, que gobier- nos de otro nombre se espanten de ellas, en vez de Pero dejemos en las tinieblas estas reuniones. dejarlas en libertad, cuando no incurrieran en deli-Nosotros hablamos de asociaciones benéficas bajo tos vedados por las leyes, y que serían vituperables, 84 CARETAS 2002
  • 78. Francisco de Paula González Vigilaun cuando no partieran de asociaciones. Pero ello medio de obtener un resultado, a que aquéllos no sees cierto, y gobiernos que no pueden negar que son prestaran, se resistieran.representativos, y aun republicanos, ven en las aso-ciaciones de que puedan recelar alguna tendencia 13. Objetos a que pueden contraersepolítica, otros tantos elementos de contradicción, y las asociacionespor consecuencia de revoluciones y de desorden. Heaquí una explicación satisfactoria de lo que hemos Lo que decimos de objetos políticos, puede en-dicho, en otra parte, o hablando con propiedad, un tenderse de otros de diferente nombre, aplicandodocumento más de la poca fe que varios de nuestros las facultades, las luces, en una palabra, los esfuer-gobernantes tienen en el sistema democrático, en zos de muchos a infinidad de atenciones o empresasque hacen gran papel. Presidentes de repúblicas re- útiles a la sociedad, y benéficas a los individuos, yprueban, y hacen de su parte todo lo posible para cuya prodigiosa multiplicación sería muy difícil nu-desacreditar e impedir la formación de asociacio- merar, sino haciendo reseña de los males que pue-nes, donde pueden desplegarse los principios del den extirparse, y de los bienes que podemos dispen-Gobierno que hemos adoptado. Porque mientras sar a los demás hombres, nuestros hermanos; con-ellas se apoyen sobre las bases de la Constitución, y tentémonos con hacer algunas observaciones, fueraen sus reglamentos no se halle un artículo contra- de las indicadas anteriormente.rio a lo dispuesto en ella, no hay derecho ni razónpara desacreditarlas ni prohibirlas. Ahora bien: la 14. No debe olvidarse la parte intelectualConstitución dice en su artículo 28 "todos los ciuda- y moral de las asociacionesdanos tienen el derecho de asociarse pacíficamente,sea en público o en privado, sin comprometer el or- En primer lugar, nos parece que por laudableden público". que sea el objeto a que se contraiga una asociación, cuando acomete empresas materiales, no debe olvi- De otro lado, el buen juicio de los ciudadanos, su darse jamás de la parte intelectual y moral, que enpropio decoro, a más del decoro de las autoridades nuestro concepto debe acompañarlas siempre. Si seconstituidas, que cada ciudadano debe mirar como olvidara, no diríamos que el hombre prescindía desuyo, y el respeto a la decencia pública, deben hacer uno y otro, como si no hubiera otros lugares y oca-muy medidos y circunspectos a los escritores, para siones, para acreditar el interés que en ellas toma-no deshonrar una misión, que se haría odiosa si ba; pero sí añadiremos, que las asociaciones queellos la desnaturalizaran, sacándola de la esfera cuidaran de tales empresas, serían más dignas deque le corresponde. hombres, y darían a su propósito material un grado de firmeza y solidez, que de otro modo les faltaría, Querer que en gobiernos democráticos prescin- si a él sólo se contrajeran.dan los ciudadanos de la política, es un absurdo enel sistema, una anomalía de gran bulto, y una ex- 15. Debe impedirse que las asociacionestravagancia que sería inconcebible, si no tuviéra- sean dominadas por el egoísmomos de ella repetidas pruebas. Un gobierno quequiera encargarse exclusivamente de la política, si Uno de los efectos que se van notando en nues-no (fuera) para el manejo práctico de los negocios, tro siglo, y que lo caracteriza y distingue de otros,que nadie le disputa, desnaturaliza su autoridad, es que el individuo va figurando y ganando más enignora su origen, desmiente su propia representa- el orden social, que antiguamente. En otros tiem-ción, y nos da otra vez una explicación conveniente pos los ciudadanos que hacían alarde de libertaddel atraso en que nos hallamos. Si quieren, pues, política, la tenían colectivamente y los individuosser consecuentes, deben cambiar de conducta, y re- separados unos de otros, o fuera de las juntas po-bajar sus infundados temores, aunque no fuera más pulares, casi eran esclavos; mientras que ahora laque para disminuir los peligros de su posición. Así tendencia es a favor del individuo, restringiendo la ,pues, las asociaciones que tuvieran un objeto políti- acción de la autoridad pública, sin dejarle la omni-co de la manera que hemos indicado, serían asocia- potencia y tiranía que antes tuviera. Mas por lociones útiles, y añadamos que, atendida la conduc- mismo de que el individuo adquiere más, y piensata de los gobiernos, serían necesarias, como único más en sí propio, se corre peligro de que reconcen- 85 CARETAS 2002
  • 79. Importancia y utilidad de las asociacionestrado en sí mismo, tenga a la vista solamente sus modo. Estos buenos ejemplos son indispensables enintereses, y de tal suerte se entregue a ellos, que si la sociedad, para avergonzar el egoísmo, de los queno olvida los públicos, puede decirse que los pospo- sólo piensan en sí mismos; para neutralizar su ma-ne, y que su principal asunto es su egoísmo. Y el léfico influjo; o hablando más cerca de nuestropeligro crecerá lejos de disminuirse, cuando se aso- asunto, para que en toda clase de asociaciones, nocie a otros: porque el interés que mira única o prin- se olvide, se tenga muy presente la parte moral y decipalmente a sí propio, se aumentará en la suma de beneficencia, con que unos a otros se ligan más es-los egoísmos individuales, y resultará un egoísmo trechamente sus individuos, y por una superabun-de corporación. dancia de amor salen de su círculo para comunicar sus beneficios. Estos inconvenientes quedarán destruidos ocontrapesados, cuando los asociados, a más de los 16. Las asociaciones deben actuarintereses de especulación, que tienden a materiali- públicamentezar al hombre, y como aislarle en medio de la socie-dad, se propongan otros fines, que despierten y pon- En segundo lugar desearíamos, que las asocia-gan en movimiento sentimientos más nobles, y se ciones tuvieran un aspecto público; no en cuantoacuerden de que no sólo existen para sí, sino tam- interviniera en su formación la mano del Gobierno;bién para los demás, así como éstos también existen no, sino que su objeto, sus reglamentos y sus sesio-para ellos. Si el hombre pensara únicamente en sí nes no participaran de clandestinidad. El siglo eny los suyos, se olvidarían en el mundo las grandes que vivimos se presta, y provoca a que se lleve a ca-asociaciones; no esas brillantes y pomposas, que bo esta indicación, por lo menos en aquella parte,preocupan los ánimos, sin darles una buena lección, en que han desaparecido los obstáculos que impe-sino esotras de beneficencia y caridad, que edifican dían la franca expresión de las opiniones y senti-y mueven, y forman relaciones útiles y perdurables: mientos, y el uso de los medios antes prohibidos.acciones que envuelven un sacrificio en obsequio de Por otra parte, la publicidad desvanecería por sísus semejantes, cuando seres humanos, ángeles di- sola las sospechas que recaen sobre cuanto se prac-ríamos más propiamente, casi se olvidan de sí, pa- tique en secreto, e inspiraría confianza en las in-ra acordarse únicamente de los demás, para soco- tenciones de quienes no se reservaban, para decirrrerlos, aliviarlos, consolarlos y servirles de algún lo que se proponían., 86 CARETAS 2002
  • 80. Ricardo Palma (REMINISCENCIAS) Cuán pocos quedamos ya de esa juventud que, venida a la existencia en el primer decenio que siguió al triunfo definitivo de la libertad en Sud América, esto es, en los albores de la República, al- canzara a disfrutar también de lo que fue la sociabi- lidad limeña durante los tiempos de vasallaje al rey! No con el último disparo de fusil en el campo de Aya- cucho desapareció la vida colonial. En punto a cos- tumbres, se siguió, en toda casa de buen gobierno, almorzando de nueve a diez de la mañana, comien- do de tres a cuatro de la tarde, cenando a las diez de la noche, rezando el rosario en familia antes de me- terse entre palomas (vulgo sábanas), y lo que vale por mil tesoros, se siguió ignorando que la dispepsia y los cólicos hepáticos con sus arenillas están reñi-“El Baile de La Victoria”. En Tradiciones Pe- dos con la antigua cocina española, en que la man-ruanas. Extractos seleccionados, págs. 60-68. teca entraba por poco y por mucho el aceite de olivo. Desafío al más guapo a que consuma hoy el par de huevos, fritos en aceite de Moquegua, que embaula- ba yo dentro del cuerpo antes de ir a la escuela. El mobiliario en las casas, la indumentaria per- El Baile de La sonal, las fiestas y procesiones religiosas, los capítu- los para la elección de prior o de abadesa, capítulos en que todo el vecindario se inmiscuía con un calor Victoria nada parecido al de los ciudadanos en las recientes elecciones de parroquia, las corridas de toros, el re- ñidero de gallos y las funciones teatrales, los saraos de buen tono, los jolgorios populacheros, todo, todo subsistía sin ápice de discrepancia, como en los días de la colonia. Nada había cambiado. Sólo faltaba el Ricardo Palma virrey, y créanme ustedes que la mayoría del vecin- (Lima 1833-Miraflores 1919) dario limeño lo echaba de menos. Aunque la ley había abolido los títulos de Casti- lla, ellos seguían en boca de todo el mundo. –¡Salud, señor marqués! ¡Adiós, señor conde!– eran fraseci- tas de cajón o de cortesía que ni el más exaltado pa- triota escrupulizaba pronunciar, tal vez por el gus- tazo de oír esta contestación: –¡Vaya usted con Dios, mi coronel!– o bien: –¡Felicidades, mi general! Ciertamente que la aristocracia de los pergami- nos, con las leves excepciones de toda regla, no des- collaba por el talento o la ilustración; pero sí des- lumbraba todavía por su riqueza y boato, como que , había entre ella acaudalados tan estúpidos que al-El gran escritor del siglo XIX en el Perú e iróni- macenaban debajo de la cama talegos henchidos deco observador de las costumbres de Lima. Au- pesos. Yo he visto en mi niñez, en el traspatio de unator de las célebres Tradiciones Peruanas. casa, lo que se llamaba varear la plata, operación 87 CARETAS 2002
  • 81. El baile de La Victoriaque consistía en echar los pesos acuñados sobre una lonia, se engarzaban sobre plata, moda que en es-manta y sacudirlos con un garrote para que el metal te siglo XX que vivimos parece que aspira a resu-no se oxidase. Esos aristócratas profesaban culto fa- citar. El oro se empleaba únicamente en el engar-nático al metal sellado y no osaban aventurarlo en ce de anillos.empresas o especulaciones. Eran felices con sólocontemplarlo. Ellos, y no los pesos, eran para mí los No faltará entre mis lectores algunos que cono-merecedores de la vara. Es un buen señor ese caba- cieron y trataron a don Bernardo O.... el alhajero,llero, oía yo decir en mi infancia con sobrada fre- mercader alemán que, por los años de 1852, trajo decuencia. Nada abundaba tanto en Lima como los Francia por valor de quinientos mil francos en alha-hombres buenos que no sirven para nada. jas engarzadas sobre oro. Llegó, como se dice, en la hora del buen pastor, esto es, cuando la Consolida- El lujo de las limeñas no fincaba, como hoy, en ción estaba en su apogeo y se improvisaban fortunaslucir cada quince días nuevo traje confeccionado en menos tiempo del que gasta en persignarse unpor modista, ni en los demás accesorios de toilette cura loco. Las aristócratas, como una protesta con-que bastan para adquirir renombre de elegancia y tra la Consolidación se obstinaron en mantener elbuen gusto. No. Así como los manjares de nuestra engarce sobre plata, comprobando así que en sus al-mesa criolla eran cosa sólida y que se pegan al ri- hajas no había un centavo del dinero fiscal. Única-ñón, y no hojarasca, soplillo y pinturita, como los mente las señoras del cuerpo diplomático y del con-de la cocina francesa que ahora priva, así a nues- sular, o las de acaudalados comerciantes extranje-tras antepasadas les bastaba y sobraba con poseer ros, habían ostentado hasta entonces prendas en-cuatro o seis trajes de terciopelo de Manila, para garzadas en oro. La nueva aristocracia del dinerolucirlos en los días de repicar gordo, trajes de los optó por no imitar en el engarce a la aristocracia go-que, uno por lo menos, era venido por herencia se- da. Era aquello, como si dijéramos, la lucha entre elgún constaba en cláusula testamentaria. ¡No que patrón de oro y el patrón de plata.nones¡ El terciopelo abarató en Lima desde la fun-dación de la Compañía de Filipinas, bajo la geren- Alarmado el presidente, general Echenique, alcia del conde de San Isidro; pero antes no compra- convencerse de que la Consolidación llevaba al paísba usted una vara de terciopelo de Manila por me- a un abismo sin fondo, decidió, solicitar del Congre-nos de cuarenta pesos. Metía pluma a la cuenta el so una ley que pusiese término al derroche, y, enpagano padre o marido, y salía contento de la tien- efecto, la pidió en su mensaje a las Cámaras deda si por quince o diez y seis varas desembolsaba 1853. Con ese motivo, desde los primeros días demenos de seiscientos patacones. agosto no se hablaba en Lima sino de un gran baile que, para halagar a los congresales, se proponía dar¡Barato el trajecito! su excelencia, no en el vetusto palacio de los virre- yes, sino en su preciosa quinta de La Victoria, sobre También los pañolones bordados que nos traían cuyo terreno se edifica actualmente el nuevo barriode Manila costaban, como se dice, un ojo de la ca- de la ciudad.ra y figuraban igualmente en los legados testa-mentarios. Don Bernardo el alhajero supo explotar el filón, y en 1860, viejo y achacoso, regresó a Europa a dis- Pero lo morrocotudo del lujo de mis paisanas era frutar de los milloncejos de francos ganados en ven-el cofre de alhajas, y cuando para concurrir a algu- ta de alhajas modernas y adquisición de alhajas an-na procesión se lo echaban encima eclipsaban, con tiguas.los resplandores de brillantes, rubíes y zafiros, lascustodias de Santo Domingo o de San Agustín, que Y pues ha venido a nuestra pluma citar el bai-representaban un tesoro. Y nada digo de la vajilla de le de La Victoria, de inolvidable recuerdo para losplata para el servicio doméstico, pues era preciso ser que a él concurrimos, y que hizo olvidar el de loscasi pobre de solemnidad para comer en plato de ba- dos bailes que diera en palacio Ramoncita, la hija,rro o porcelana de pacotilla. Una, dos o más petacasde plata labrada figuraban en todo inventario. 88 Las piedras preciosas, en los tiempos de la co- CARETAS 2002 del virrey Abascal, y el del único que ofreciera a la sociedad limeña doña Angela Zevallos, la esposa del virrey Pezuela, consagrémosle párrafo aparte.
  • 82. Ricardo Palma II La obra estuvo terminada desde diciembre; pe- ro, ciertamente no eran esos días, con el ejército de ¡No! No se ha dado en Lima, desde que la funda- la revolución a las puertas de la ciudad, apropia-ra don Francisco Pizarro, en 1535, baile superior en dos para que el mandatario supremo pensase enmagnificencia al que, en la noche del sábado 15 de actos ceremoniosos.octubre de 1853, ofreciera al Congreso y al vecinda-rio culto el presidente de la República, general En el centro del gran patio se alzaba un secularEchenique. Las hojas sueltas o periodiquillos even- y soberbio pino de Australia, bajo cuya sombra,tuales de oposición al gobierno estimaban en sesen- después de bailada, en uno de los salones, antes deta mil pesos (de a cuarenta peniques, cambio co- las once, la cuadrilla oficial, vinieron a tomarrriente en ese año) lo invertido en reparaciones del asiento muchas señoras, convirtiendo en salón eledificio, alfombras de Flandes, aparatos de ilumina- muy pintoresco patio.ción, mobiliario y demás gasto En él empezó a reinar, después de las doce, más Y tal y tanta fue la resonancia de ese baile en to- animación que en los salones, donde también se agi-do el Perú, que como consecuencia de él se envolvió taban las parejas. Feliz fué esa iniciativa.el país en desastrosa guerra civil, iniciada a poquísi-mos meses más tarde por unas cartas políticas que Según una relación que apareció por entoncesdió a luz don Domingo Elías, a propósito del derroche en periodiquito adverso, fueron doscientas treintafinanciero que permitió a descamisados de la víspera y nueve las señoras y señoritas, excediendo de milostentar en el baile un lujo deslumbrador e insultan- los caballeros concurrentes. En ese baile no hubote. La revolución, iniciada por Elías, fue vencida en planchadora alguna, sea dicho sin alusión a sa-la batalla de Saraja; pero la chispa había producido raos recientes.una hoguera, y el mariscal Castilla, el 5 de enero de1855, en el campo de La Palma, puso término a la En cuanto a la abundancia de flores ornamen-contienda civil. Pero como no es mi propósito hacer tando puertas, pilastras, paredes y corredores, di-historia política, pongo punto, para entrar de lleno ríase que se agotaron las de todos los jardines deen la descripción del baile, al que concurrí con el co- la ciudad.mandante y oficiales del buque en que yo ejercía elcargo de contador, o sea oficial de cuenta y razón, co- En los costados del patio, y a dos pies de altura,mo se lee en las Ordenanzas navales. Llevaba poquí- se habían construido galerías de madera bastantesimos meses de ingreso en la carrera de empleado espaciosas y bien adornadas, con balaustrada quepúblico, y el medio siglo transcurrido casi no ha in- servía de antepecho. Allí se congregaron senadores,fluido en la memoria del cronista. prefectos, ex ministros y diplomáticos en disponibi- lidad, vocales de las cortes de justicia y otras perso- A las diez de la noche los marinos, congregados nalidades de campanillas, que a la vez que cómoda-en casa del contra-almirante Forcelledo, ocupamos mente gozaban del baile, discurrían largo y menudoun ómnibus y cuatro coches particulares, encami- sobre la manera de hacer la felicidad de esta patria,nándonos hacia la quinta. Travesía de brevísimos a la que acaso todos ellos habían contribuido a des-minutos. barrancar. Como yo nunca he bailado, me instalé también en esa galería, en unión de ocho o diez ami- A pesar de que aun carecíamos del alumbrado gos y ex-colegas de San Carlos que tampoco eran de-por gas, la iluminación del gran patio y de los salo- votos de Terpsícore. Tengo para mi la convicción,nes era abundante y armónicamente distribuida. inspirada por palabritas sueltas que al vuelo alcan-Justo es reconocer que el beneficio del gas lo debe cé a oír de boca de algunos personajes, de que ahíLima exclusivamente al gobierno del general Eche- mismo se conspiraba ya. «Están jugando con fuego ynique, si bien cupo al general Castilla la fortuna de pronto se quemarán», fue frase que muy sotto voce oí ,inaugurarlo el 7 de mayo de 1855, esto es cuatro me- a un general que conversaba con dos altos magistra-ses después de la batalla de la Palma. Algo de bue- dos. En otro grupo de menos fuste se ponía de ladro-no había de dejar la Consolidación; no todo el naipe nes y de pícaros a los ministros que no había porhabía de ser malillas. donde cogerlos, lo que a mí me escandalizó mucho 89 CARETAS 2002
  • 83. El baile de La Victoriaporque todavía ignoraba que los hombres públicos hora después se presentaron en ella los primerosse parecen a los urinarios públicos en lo de estar a síntomas de envenenamiento. El crimen fué muyla disposición de todo el que pasa. sensacional, teniendo la justicia que archivar el proceso después de más de dos años por no encon- Hubo una singularidad en este baile, la de que el trar el menor indicio sobre la envenenadora. Algodueño de casa no consintió que se jugase ni a pares murmuraba en los primeros días la maledicenciay nones. Me abstengo de comentar. contra una ex-marquesita; pero paréceme que sin pizca de fundamento. Había un salón muy espacioso adornado con va-liosos cuadros propiedad del coronel don Pascual Sa- En uno de los almuerzos con que, en 1892, Emi-co, deudo de Echenique y afamado amateur pictóri- lio Castelar agasajaba en Madrid a la gente de le-co. Decíase por personas de reputación de entendi- tras, oímos decir al inmortal tribuno gaditano, en ladas (que yo, por entonces mancebo de veinte años, conversación de sobremesa, que nada es más difícilaun no daba palotada en asuntos de arte) que allí lu- de conocer por completo que los crímenes contempo-cían, entre otros, cuadros originales de Velázquez, ráneos. –Pregunta usted decía el anfitrión– al pri-Murillo y Españoleto. Principiaba ya el renombre de mero con quien tropieza por esas calles quién matónuestro compatriota Ignacio Merino y exhibíase una a César, y le contesta de corrido y sin equivocar le-de sus obras, recientemente premiada en París. tra. Pero pregunte usted por cosas de ayer por la tarde, quién mató a Prim, por ejemplo, y nadie lo sa- En ese salón había esparcidas multitud de me- be. –Eso– interrumpió don Antonio Cánovas delsitas de la China, y funcionaba abundantísimo y Castillo –puede ser, Emilio, que alguien lo sepa; pe-exquisito bar, atendido por Marcenaro, famoso dul- ro quien de seguro no lo sabrá nunca es la justicia–.cero italiano de la época, en la cual no existía aún Y como chispa eléctrica vino a mi memoria el recuer-en Lima ningún Broggi. El establecimiento de do del trágico fin de la dulcerita.Marcenaro estaba en la calle de Espaderos (preci-samente en el local que hoy ocupa la casa Klein), y Pero aquí caigo en la cuenta de que se me estáera una minita de cortar a cincel después de las yendo el santo al cielo para dar suelta a la pluma entres de la tarde, horas en que salían del horno unas chismorreos añejos, y prosigo pormenorizando el bai-empanaditas y unos pastelillos deliciosos que los le de La Victoria. Dispénseme el lector la distracción.concurrentes remojaban con una copa de jerez, queaun no se abusaba del cock-tail como aperitivo. Un A la una de la noche hubo media hora de reposorefresco de naranja con gotas de ron de Jamaica, en el baile. Las eximias cantatrices de la ópera, lascuya confección era secreto del dulcero, tenía infi- divas Clotilde Barilli (hermana de la Patti) y Elisanitos aficionados. Atendía a los parroquianos la es- Biscaccianti cantaron, compitiendo en melodía conposa de Marcenaro, que era una italianita muy los ángeles, como oí decir a una señora cerca de lasimpática y agraciada, sobre la que, sin alterar su cual me encontraba. Recuerdo que la Barilli cantó Ilecuanimidad, llovían los piropos. Y como no he de baccio, del maestro Arditti, como sólo ella ha sabidovolver a tener oportunidad para hablar del antece- cantarlo en Lima.sor de los Broggi, Nove y Klein, no quiero desper-diciar la ocasión para contar que la linda hija de la La magnífica orquesta del teatro (en que a la sa-bella Italia tuvo desastroso final. Murió envenena- zón funcionaba muy notable compañía de ópera ita-da. Una mañana, a la hora en que rara persona en- liana) estuvo dirigida por el profesor César Lletti, ytraba a la dulcería, se presentó una elegante tapa- cuando los músicos tenían necesidad de reposo erada y contrató el servicio de postres para un ban- reemplazada por las excelentes bandas militares dequete, recomendando que las pastas de almendra la Artillería y del batallón Granaderos. El baile nofuesen mejores que las de las monjitas de Santa sufría la menor interrupción; era incesante el verti-Catalina, pastas de las que llevaba la tapada un ginoso baile.paquete en la mano. Cada monasterio de Lima te- Pocos bailarines monopolizaban una pareja. Do-,nía por esos tiempos su especialidad en materia dedulces y golosinas. La joven Marcenaro probó unade las pastas y ofreció mejorar el condimento. Una 90 CARETAS 2002 minó el mariposeo. Reinó mucha animación y alegría, y no tuve no-
  • 84. Ricardo Palmaticia de que en tan crecido concurso de hijos de Adán madama Emilia Dubreuil (la ñata Dubreuil, como lahubiera habido querella alguna. llamaban mis paisanas), la única modista francesa que había por entonces en la calle de Mercaderes, y La única nota discordante la dió una señora que que durante los dos días que empleó en la colocaciónse negó con un capitancito (excelente y bravo mu- artística de las piedras tuvo a su puerta un par dechacho que murió en combate) porque no abunda- gendarmes, como custodios del caudal, para impedirban en las venas de éste glóbulos de sangre azul. alguna posible tentativa de asalto al taller.Súpolo el presidente, llamó al oficial, se dirigió conél al asiento en que se hallaba su esposa y la dijo: - Tema fue también de comentarios el que entreVictoria, baila con el señor capitán. las señoras íntimamente vinculadas con la actuali- dad política sólo doña Victoria Tristán de Echeni-La quisquillosa dama se retiró que, la esposa del presidente, luciese las alhajas dela poco del baile. cofre de familia engarzadas sobre plata y ninguna de las del engarce sobre oro con que se engalanaron Algo muy culminante fue la exhibición de alha- las demás de reciente elevación social. Doña Victo-jas. Las antiguas aristócratas, las godas, como las ria no quiso olvidar que descendía de don Pío Tris-llamaba el pueblo, no dejaron piedra preciosa en el tán, personaje que se negó a ser el último virrey delcofre de familia; pero la nueva aristocracia del di- Perú, renunciando a la designación que en su perso-nero, las parvenues, o improvisadas por la Consoli- na hiciera Fernando VII.dación, las eclipsaron por el lujo de los vestidos ypor la preciosidad de sus alhajas modernas engar- El gabinetito de toilette para las señoras abunda-zadas sobre oro. ba en buen gusto y refinamientos orientales. Tenía puerta de comunicación con otra salita, en la que ma- Dios sacó al hombre de la nada; pero el presiden- dama Dubreuil, con seis de sus costureras, atendía ate Echenique, con su Consolidación lo superó, sacan- reparar, a fuerza de puntadas, todo desperfecto oca-do a muchos hombres, a muchísimos de la nada, es- sionado en las faldas por bailarines poco diestros.to es, de la pobreza humilde a la opulencia soberbia. Desde las tres de la mañana empezó la cena pa- Oímos decir en un grupo de la galería a don Ber- ra doscientos cuarenta cubiertos, renovándose elnardo el alhajero que el collar de perlas y prendas servicio tres veces más.accesorias, también de perlas, que ostentaba la se-ñora de un general llamaría la atención en la más Don Bernardo, tal vez sin darse cuenta de quefastuosa de las cortes europeas. echaba combustible en la hoguera de las pasiones políticas, decía a todo el que le preguntaba que si Otra señora no menos gallarda, casada con un co- las alhajas de las aristócratas representaban másronel (que a poco ascendió a general), lucía un traje de un millón, las mazorqueras, mucho menores enadornado con profusión de brillantes y rubíes, a la vez número, las superaron en mérito artístico y en buenque alhajas muy valiosas. Era un sol deslumbrador. gusto. El partido que explotó al país con la Consoli- dación había sido bautizado por los oposicionistas -¿Cuánto pagaría usted, don Bernardo, por ese con nombre de la mazorca. Así se explica el que, es-traje? –oímos que preguntaba al alhajero un perso- tallada la revolución la aristocracia femenina sim-naje que, meses más tarde, debía de figurar mucho, patizara con ella y conspirara de lo fino, o por lo me-en la revolución. nos contribuyera con sus oraciones para con Dios, dispensador de todo triunfo.– Para ganarme una comisión decente, daría hastacuarenta mil pesos. Con el alba se bailó el cotillón, que puso término–No se apure usted, que ya lo comprará por menos. al más espléndido de los bailes que hasta el día se , han dado, así en la Lima de los monárquicos virre- Contábase que ese traje fué confeccionado por yes como en la de los republicanos presidentes. 91 CARETAS 2002
  • 85. Mensajes de los presidentes del Perú l Perú ha dado un nuevo testimonio de que era capaz de salvarla, y la ha salvado, gracias a la protección inequívoca del Todo Poderoso y al acuerdo con que los poderes públicos y el país han unido su voluntad y sus esfuerzos, interpre- tando los primeros las aspiraciones del último, y apoyándolas éste con todo su poder. Pero esa unión, ese acuerdo, de donde ha na- cido el acierto y la fuerza, son ellos mismos efecto de una gran causa moral y política que los poderes públicos deben estudiar. El Perú, que en su marcha administrativa se ha visto envuelto en la crisis complicada que acabo de describir, viene operando felizmente una evolución salvadora, en que nuevas ideas, nuevos sentimien-“Mensaje del Presidente de la República, don tos y nuevas aspiraciones, crean nuevas fuerzas po-Manuel Pardo, al clausurar las sesiones de la le- líticas y abren nuevos horizontes.gislatura extraordinaria, el 28 de abril de Esa transformación, que podemos llamar la re-1873.” En Mensajes de los presidentes del Pe- surrección del espíritu público, ha exhibido a ésterú. Pedro Ugarteche y Evaristo San Cristóbal, en toda su expansión, cuando han desaparecido lasvol. II. Lima: imprenta Gil 1945. Extractos se- fajas que lo ataban, discerniendo el bien del mal po-leccionados, págs. 34-36. lítico, bajo el criterio de las necesidades del país, que él conoce porque las siente, entrando apasiona- damente en la lucha en apoyo de ese bien, que es el Mensaje suyo propio, centuplicando por tanto los elementos de inteligencia y de voluntad cuyo concurso es nece- Presidencial sario para atravesar las grandes crisis, ilustrando y reforzando con ellas a los poderes constitucionales que lo representan, y constituyendo, en una pala- bra, un nuevo orden político, al que sirve de base Manuel Pardo y Lavalle anchísima e inamovible el sentimiento de la legali- (Lima 1834-1878). dad sobre el cual reinan hoy sin peligro las liberta- des públicas. Y no nos alarme, ni conmueva nuestras convic- ciones el abuso que de ellas presenciamos, ni en el orden, de la palabra escrita, ni en el orden de los hechos: esos abusos son la sombra de las grandes cosas, y una nueva prueba de la existencia de ellas: lamentemos únicamente los extravíos que han causado, y la extraña suerte que la Providen- cia ha deparado en estos últimos tiempos, a los que han enarbolado esa bandera para oponerse a sus designios.Primer Presidente civil del Perú. Fue uno de, El Perú ha querido realizar la República, y lalos políticos con mayor visión en el Perú de- viene realizando hace tiempo entre la incredulidadcimonónico. Fundador del partido Civil en y las pasiones, sosteniendo primero dentro del te-1871. 92 CARETAS 2002
  • 86. Manuel Pardo y Lavallerreno de la ley, una lucha obstinada contra todos los sola los temores que abrigaban los que no habíanelementos de la autoridad, coaligados para oponer- llegado a percibir la revolución íntima, que se pro-se al derecho de los pueblos, defendiendo enseguida duce en nuestro modo de ser político: ha causadocon su voluntad poderosa el edificio constitucional asombro la premura con que los ciudadanos hanque él había levantado de entre ruinas y desvane- contestado al llamamiento de la ley, sin compren-ciendo con su sola actitud las tentativas para volver derse que la ley es la que ha acudido al llamamien-a derribarlo, ofreciendo así el espectáculo glorioso to de los ciudadanos.de un pueblo atalaya, vigilante y defensor denoda-do del orden constitucional, tolerando al mismo Tengo fe en que a pesar de las muchas dificulta-tiempo, con la tranquilidad del fuerte, los excesos des con que tropezará la realización de la segunda,de la libertad y deplorándolos únicamente por el y por más que en su práctica se desvíen o tropiecencrédito de la República. algunos pueblos, los que por su ilustración se han colocado a la cabeza de sus hermanos, les enseña- Esta regeneración del espíritu político, felizmen- rán el modo de ejercer los amplísimos derechos quete comprendida, dirigida y secundada por los pode- concede esa ley, en la cual están reconocidas las tresres públicos, es el secreto verdadero del acierto de personalidades municipales del Distrito, de la Pro-vuestros trabajos y de la fuerza con que habéis vincia y del Departamento, abiertas las puertas deconstituido la República. la institución aún a los extranjeros, concedido a los cuerpos populares el derecho de dictar reglamentos, Las dos primeras leyes, con que la habéis inter- votar arbitrios y levantar empréstitos sin necesidadpretado, son la de Guardia Nacional y la de Muni- de la aprobación del Congreso, ni del Gobierno, en-cipalidades. tregada a cada uno de ellos la administración local en todos sus ramos, excepto el judicial, cuya organi- Ambas obedecen a un mismo pensamiento, son zación está fijada por la Constitución, y en una pa-fruto de una misma convicción, responden a una labra, consignados la más grande independencia ymisma necesidad: el pueblo es en el Perú hoy un los más amplios derechos con que la institución mu-elemento de orden, es el más seguro baluarte de las nicipal haya sido organizada en otras naciones.instituciones, está interesado directamente en el La ley de guardias nacionales y la ley deprogreso, del país, inseparable de la paz, y es por lo municipalidades, serán la obra memorable de latanto y a la vez el más entusiasta y poderoso apoyo presente Legislatura, porque constituyen las basesy cooperador de la administración pública: la ley de de la República; de esa República de la verdad, queGuardias Nacionales lo ha llamado a ejercer la pri- se levantará más grande mientras más combatida.mera misión: la ley de Municipalidades ha removi-do los obstáculos que se oponían a que desempeña- Por suficientes que esas leyes sean para la glo-ra la segunda. ria de la legislatura de 1872, no constituyen los úni- cos títulos, con que la presentará la historia a la La realización de la primera ha destruido por sí gratitud de sus conciudadanos. CARETAS 2002 , 93
  • 87. a derrota en la guerra contra Chile generó un gran debate sobre los problemas nacionales. Había que reinterpretar nuestras instituciones sobre la base de la admisión de la catástrofe. Pero ¿cuáles fueron las causas de laq 20 Manuel González Prada. “El Discurso del Politeama”. En Ensayos derrota? ¿No sería acaso que las élites habían definido mal qué era la Escogidos, (Lima: 1956). nación peruana desde un principio? Un problema grave que saltó a la luz Págs. 19-23. fue que los indígenas, presuntamente redimidos por la igualdad republicana,q 21 Francisco García habían quedado discriminados socialmente y marginados del proceso político. Calderón. El Perú ¿Formarían los indios también parte de la nación peruana, o era cosa de los Contemporáneo, (Lima: Interbank, criollos blancos y mestizos? ¿Por qué la República marginaba a los indios? 1981). Págs. ¿Cuáles eran las causas del atraso peruano? A fin de cuentas, ¿qué rol 263-268, 361-362. estaba cumpliendo la clase dirigente en el Perú?q 22 José de la Riva Agüero. “Paisajes Con Manuel González Prada el discurso crítico se hace más ácido y duro. Con frases Peruanos”. En Obras Completas tomo lapidarias la élite republicana es acusada de no haber cumplido con sus funciones IX (Lima: IRA-PUCP 1969): pampa de la Quinua. políticas. Pronto se pone sobre el tapete la marginación del indio y de otros sectores sociales. El país que buscó la autonomía separándose de España empieza a tomarq 23 José Carlos Mariátegui. conciencia de nuevas formas potenciales de dominio y pronto reacciona ante el poder Peruanicemos el Perú, (Lima: Editorial Amauta, 1970). Págs. 30-32. creciente de los países industrializados y en particular de los Estados Unidos en la “El problema del indio”. En Siete escena internacional. Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana, (Lima: Editorial Amauta, 1968). La República, cuyas élites se habían nutrido del racionalismo y el agnosticismo de Págs. 30-37, 40-41. Francia se rebelan contra él. La generación del 900 rompe con la hegemonía del positivismo, al que se lo acusa de materialismo. Las élites, responsables políticas de laq 24 Víctor Raúl Haya de la Torre. “Discurso de la Plaza de Acho historia precedente, vuelven los ojos a la herencia católica hispana. Eran los tiempos en (1931)”. Luis Alva Castro, comp., los que se afirmaba que América Latina tenía un patrimonio cultural que debía ser Aprismo: nueva doctrina (discursos de Haya de la Torre), (Lima: Cambio salvado y que, después de todo, era tan valioso y tenía tanta razón como el proyecto y Desarrollo, 1992). Págs. 16-24, 27. político del coloso del norte. Era la hora de exigir a la élite la responsabilidad que en la primera centuria republicana no había demostrado tener.q 25 Víctor Andrés Belaunde. Realidad Nacional, (Lima 1980). Págs. 157-159, 161-163, 175-176.
  • 88. Capítulo V:¿Por qué perdimosla guerrra?¿A dónde vamos?De la Guerra con Chilehasta la SegundaGuerra Mundial
  • 89. Manuel González Prada I eñores: Los que pisan el umbral de la vida se juntan hoy pa- ra dar una lección a los que se acercan a las puertas del sepulcro. La fiesta que presenciamos tiene mucho de pa- triotismo y algo de ironía; el niño quiere rescatar con el oro lo que el hombre no supo defender con el hierro. Los viejos deben temblar ante los niños, porque la ge- neración que se levanta es siempre acusadora y juez de la generación que desciende. De aquí, de estos grupos alegres y bulliciosos, saldrá el pensador austero y taciturno; de aquí, el poeta que fulmine las estrofas de acero retempla- do; de aquí, el historiador que marque la frente del culpable con un sello de indeleble ignominia. Niños, sed hombres, madrugad a la vida, porque ninguna generación recibió herencia más triste, porque ninguna tuvoEl Discurso del Politeama, en Ensayos deberes más sagrados que cumplir, errores más graves que re-Escogidos. Lima: 1956. Extracto selecciona- mediar ni venganzas más justas que satisfacer.do, págs. 19-23. En la orgía de la época independiente, vuestros antepasa- dos bebieron el vino generoso y dejaron las heces. Siendo su- periores a vuestros padres, tendréis derecho para escribir el El discurso bochornoso epitafio de una generación que se va, manchada con la guerra civil de medio siglo, con la quiebra fraudulenta y con la mutilación del territorio nacional. del Politeama Si en estos momentos fuera oportuno recordar vergüenzas y renovar dolores, no acusaríamos a unos ni disculparíamos a otros. ¿Quién puede arrojar la primera piedra? La mano brutal de Chile despedazó nuestra carne y ma- Manuel González Prada chacó nuestros huesos; pero los verdaderos vencedores, las (Lima 1848-1918) armas del enemigo, fueron nuestra ignorancia y nuestro es- píritu de servidumbre. II Sin especialistas. o más bien dicho, con aficionados que presumían de omniscientes, vivimos de ensayo en ensayo: en- sayos de aficionados en Diplomacia, ensayos de aficionados en Economía Política, ensayos de aficionados en Legislación y hasta ensayos de aficionados en Tácticas y Estrategias. El Perú fue cuerpo vivo, expuesto sobre el mármol de un anfi- teatro, para sufrir las amputaciones de cirujanos que tenían ojos con cataratas seniles y manos con temblores de paralíti- co. Vimos al abogado dirigir la hacienda pública, al médico emprender obras de ingeniatura, al teólogo fantasear sobre , política interior, al marino decretar en administración de jus-Escritor y ensayista, crítico de la sociedad y ticia, al comerciante mandar cuerpos de ejército... ¡Cuánto nola política peruana. En sus inicios fue posi- vimos en esa fermentación tumultosa de todas las mediocri-tivista y luego anarquista. dades, en esas vertiginosas apariciones y desapariciones de 97 CARETAS 2002
  • 90. El discurso del Politeamafiguras sin consistencia de hombre, en ese continuo cam- IIIbio de papeles, en esa Babel, en fin, donde la ignorancia Si la Ignorancia de los gobernantes y la servidumbrevanidosa y vocinglera se sobrepuso siempre al saber hu- de los gobernados fueron nuestros vencedores, acudamosmilde y silencioso! a la Ciencia, ese redentor que nos enseña a suavizar la ti- ranía de la Naturaleza, adoremos la Libertad, esa madre Con las muchedumbres libres aunque indisciplinadas engendradora de hombres fuertes.de la Revolución, Francia marchó a la victoria; con losejércitos de indios disciplinados y sin libertad, el Perú irá No hablo, señores, de la ciencia momificada que va re-siempre a la derrota. Si del indio hicimos un siervo ¿qué duciéndose a polvo en nuestras universidades retrógra-patria defenderá? Como el siervo de la Edad media, sólo das: hablo de la Ciencia robustecida con la sangre del si-combatirá por el señor feudal. glo, de la Ciencia con ideas de radio gigantesco, de la Ciencia que trasciende a juventud y sabe a miel de pana- Y, aunque sea duro y hasta cruel repetirlo aquí, no les griegos, de la Ciencia positiva que en sólo un siglo deimaginéis, señores, que el espíritu de servidumbre sea aplicaciones industriales produjo más bienes a la Huma-peculiar a sólo el indio de la puna: también los mestizos nidad que milenios enteros de Teología y Metafísica.de la costa recordamos tener en nuestras venas sangre delos súbditos de Felipe II mezclada con sangre de los súb- Hablo, señores, de la libertad para todos, y principal-ditos de Huayna-Capac. Nuestra columna vertebral tien- mente para los más desvalidos. No forman el verdadero Pe-de a inclinarse. rú las agrupaciones de criollos y extranjeros que habitan la faja de tierra situada entre el Pacífico y los Andes; la nación La nobleza española dejó su descendencia degenerada está formada por las muchedumbres de indios, diseminadasy despilfarradora: el vencedor de la Independencia legó en la banda oriental de la cordillera. Trescientos años hasu prole de militares y oficinistas. A sembrar el trigo y que el Indio rastrea en las capas inferiores de la civilización,extraer el metal, la juventud de la generación pasada siendo un híbrido con los vicios del bárbaro y sin las virtu-prefirió atrofiar el cerebro en las cuadras de los cuarteles des del europeo: enseñadle siquiera a leer y escribir, y veréisy apergaminar la piel en las oficinas del Estado. Los si en un cuarto de siglo se levanta o no a la dignidad de hom-hombres aptos para las rudas labores del campo y de la bre. A vosotros, maestros de escuela, toca galvanizar una ra-mina, buscaron el manjar caído del festín de los gobier- za que se adormece bajo la tiranía del juez de paz, del gober-nos, ejercieron una insaciable succión en los jugos del nador y del cura, esa trinidad embrutecedora del indio.erario nacional y sobrepusieron el caudillo que daba elpan y los honores a la patria que exigía el oro y los sacri- Cuando tengamos pueblo sin espíritu de servidum-ficios. Por eso, aunque siempre existieron en el Perú li- bre, y militares y políticos a la altura del siglo, recupe-berales y conservadores, nunca hubo un verdadero parti- raremos Arica y Tacna, y entonces y sólo entonces mar-do liberal ni un verdadero partido conservador, sino tres charemos sobre Iquique y Tarapacá, daremos el golpegrandes divisiones: los gobiernistas, los conspiradores y decisivo, primero y último.los indiferentes por egoísmo, imbecilidad o desengaño. Para ese gran día, que al fin llegará porque el porvenirPor eso, en el momento supremo de la lucha, no fuimos nos debe una victoria, fiemos sólo en la luz de nuestro ce-contra el enemigo un coloso de bronce, sino una agrupa- rebro y en la fuerza de nuestros brazos. Pasaron los tiem-ción de limaduras de plomo; no una patria unida y fuer- pos en que únicamente el valor decidía de los combates:te, sino una serie de individuos atraídos por el interés hoy la guerra es un problema, la Ciencia resuelve la ecua-particular y repelidos entre sí por el espíritu de bandería. ción. Abandonemos el romanticismo internacional y la fePor eso, cuando el más oscuro soldado del ejército invasor en los auxilios sobrehumanos: la Tierra escarnece a losno tenía en sus labios más nombre que Chile, nosotros, vendidos, y el Cielo no tiene rayos para el verdugo.desde el primer general hasta el último recluta, repetía-mos el nombre de un caudillo, éramos siervos de la Edad En esta obra de reconstitución y venganza no conte-media que invocábamos al señor feudal. mos con los hombres del pasado: los troncos añosos y carcomidos produjeron ya sus flores de aroma deletéreo Indios de punas y serranías, mestizos de la costa, y sus frutas de sabor amargo. ¡Que vengan árboles nue-todos fuimos ignorantes y siervos; y no vencimos ni, vos a dar flores nuevas y frutas nuevas! ¡Los viejos a lapodíamos vencer. tumba, los jóvenes a la obra! 98 CARETAS 2002
  • 91. Francisco García Calderón sta encuesta sobre las formas sociales en el Pe- rú sobre su pasado durante un siglo de constitu- ción republicana, debe conducir a una opinión sobre el futuro. Desde 1895, la vida nacional to- ma direcciones que parecen definitivas. Se logra un ideal en la realidad y en la vida. Las tradiciones del militarismo y de disolución se pierden. Ya te- nemos los elementos para esbozar el destino de la nacionalidad peruana. Pero éstos son sólo algunos trazos. Todavía existe indeterminación en las fuerzas, en el pensamiento y en la organización colectiva. Para que el orden interno, el desarrollo económico y el sentido positivo se conviertan en agentes de desarro- llo eficaz, son necesarios tiempo, una renovación de los hombres y una transformación de la concienciaEl Perú contemporáneo. Lima: Interbank, nacional. En estos países nuevos, la vida turbulen-1981. Extractos seleccionados, págs. 263-268, ta acepta difícilmente un molde. Tras la larga mo-361-362. notonía colonial, el brusco desgarramiento de la má- quina política, creó indecisiones y profundas pertur- baciones. La política, gracias a la imitación y a las revolu- El porvenir ciones, ha acelerado un movimiento de la vida y el curso espontáneo de las cosas. He aquí una separa- ción que perjudica el desarrollo lógico y continuo. Vi- vimos de tradiciones, rutina, prejuicio secular e ins- tinto. Sólo cambian las formas, pareciendo perfectas y clásicas. Debido a esta separación, toda previsión es imposible y el porvenir es aún terra incognita. Francisco García Calderón (Valparaíso 1883-Lima 1953) Asimismo, el orden, primer factor de progreso es reciente. Se ha afianzado en algunas repúblicas su- damericanas: en Méjico, por la acción fecunda de una dictadura; en Argentina, por el equilibrio entre la ciudad y la provincia, entre el principio federal y la atracción política del centro: Buenos Aires, y por la fuerza combinada de inmigración y riqueza; en Chi- le, por el antiguo espíritu de fuerte oligarquía y de unidad; y en el Perú, por el desarrollo de la economía nacional y el gobierno civil. El orden, es así, el pri- mer progreso logrado. Todavía hay numerosos problemas de organiza- ción, de luchas étnicas y territoriales, que Europa yaEscritor y diplomático. Escribió una serie de ha resuelto y que en América española apenas se han ,tratados políticos y sociales en los cuales esbozado. Sólo hemos adquirido una condición nega-mostraba sus críticas a la democracia en tiva y un equilibrio en la paz. El nuevo siglo debe serAmérica Latina. una época fecunda, de coordinación y desarrollo, tras los difíciles momentos de lucha interna. 99 CARETAS 2002
  • 92. El Porvenir La capacidad económica es la base más sólida de actividad autónoma y de esfuerzo. Por consi-para estos cambios duros. Es así que la tesis del guiente, podemos establecer que en este momentomaterialismo histórico es un hecho. Las etapas de de transición, la burocracia es benéfica, ya que dala riqueza condicionan el progreso y la actividad, en un objetivo a la actividad profesional y a los fabri-la política, en la ciencia y en la vida. En el pasado cantes de revoluciones, estos desarraigados dehabíamos cambiado demasiado el orden de las co- nuestro ambiente.sas y quisimos perfeccionar el organismo político,elaborar códigos perfectos, pensar y escribir. Ahora Así, el progreso económico, estudiado en capítu-retornemos a una ciencia más segura de las reali- lo anterior, no parece un hecho del azar. Ademásdades, estando en primer plano el desarrollo mate- del poder adquirido, encontramos las condiciones yrial. Primun vivere, deinde philosophare, ésta es medios para afirmarlo. El Perú fue siempre el paíspor otra parte la doctrina peruana. Los teóricos de tradicional de la riqueza. El Dorado de los hombreslo absoluto buscaban en las revoluciones el nuevo de negocio. A pesar del fracaso de las finanzas,estado social complejo y excelente, concebido en la nunca hemos olvidado la fuerza de la tierra y delutopía. Una evolución paulatina, fundada en la ri- subsuelo y la virginidad de los pródigos bosques, niqueza, hecha de transacciones, de esfuerzos y ac- el futuro de las riberas recamadas de oro. Hoy, di-ción continuos, asegura la paz aportando reformas versas causas anuncian un nuevo acrecentamientoparciales, más reales que la regeneración y el pro- de bienestar y de producción.greso de las revoluciones. La moneda, debido al patrón de oro, es elemen- He aquí los dos fundamentos de la grandeza fu- to de fuerza en el cambio y de crecimiento de los ne-tura: orden y riqueza, condición y causa de un gran gocios. La Asociación es una fuerza del futuro. Yadesarrollo. no se trata como antaño de la proliferación de socie- dades bancarias, sino la de compañías industriales La riqueza se forma, crece y evoluciona en un dedicadas a la conquista de la tierra, a los segurosmovimiento rápido y explosivo. El orden se hace y al comercio. El capital extranjero, debido a lapor la acción de este mismo desarrollo y de diver- cantidad e importancia de sus gestiones, está ensas influencias que se enlazan y precisan cada vez permanente progreso. Los bancos, las sociedadesmás. Hay nuevas orientaciones en la actividad in- crediticias y la acción industrial revisten gran im-telectual, por un lado, por la creación de escuelas y portancia. Sólo en nuestros días el capital nacionalla contratación de futuros profesores en las escue- extiende su influencia que a veces supera la del ca-las normales; por el otro, por el crecimiento de la pital extranjero. La riqueza fiscal se acrecienta rá-burocracia. El proletariado es poco numeroso en pidamente, convirtiéndose en factor de progreso,las profesiones. El gobierno basa su poder en la control y evolución social. La coordinación de estasopinión, en necesidades de paz y en la organiza- fecundas fuerzas preparan un gran futuro.ción de la industria y del trabajo, así como tambiénen la satisfacción de ambiciones individuales y en Hay que añadir a este esquema, el futuro papella creación de servicios públicos y en sus conse- del caucho y del oro, que reemplazando al salitre,cuencias. son riquezas aún más seguras e importantes. El oro, en minas y en ríos, es un tesoro aún desconoci- Es cierto que aquí existe un gran mal. El exce- do. Ha permitido el establecimiento de un nuevoso en el mandarinato administrativo es un despil- patrón monetario, y por su abundancia, brinda mu-farro, un acrecentamiento en la pasividad de los ca- cha facilidad a las relaciones comerciales. Existeracteres y de formalismo en la administración. Pe- todavía desequilibrio entre la evolución industrialro las nuevas industrias, el reciente progreso eco- aún primitiva, y la estabilidad del stock monetario.nómico y el trabajo libre aportan ya el correctivo aestas gestiones. El éxito en la empresa privada, y El Sol, moneda de plata, conserva un valor de,el ejemplo de algunos self-made man atrae la aten- cambio de 24 peniques con pequeñas y efímeras os-ción de las masas. Las escuelas industriales brin- cilaciones. El estado actual del metal plata en eldan una capacidad para el trabajo, todavía desco- mercado mundial, da real superioridad a los paísesnocida, preparando una etapa de individualismo, con patrón de oro, como el nuestro. 100 CARETAS 2002
  • 93. Francisco García Calderón El caucho, es la gran riqueza nacional, el secre- Sin embargo, la evolución actual que ya he descri-to de los bosques y la fuerza de la montaña. Esta to en el capítulo sobre las formas económicas, noregión tropical, más allá de la costa y la sierra, al- parece paralizarse.rededor de los grandes tributarios del Amazonas yen el centro de América, es la base de todas las nue- Quisiéramos, destacar a través de este capítulo yvas industrias, en un siglo como el nuestro, apasio- de este libro una conclusión. Es fácil y simple. El Pe-nado por el automovilismo. Brasil y Perú, pueblos rú es un país de porvenir, cuyo pasado es interesante,fronterizos, tienen aquí grandes reservas para el inquieto y a veces trágico y soberbio. Es una nuevaporvenir. La naturaleza todavía no ha sido devela- nacionalidad que se organiza en el orden y la paz.da ya que la conquista de las tierras pantanosas esdifícil. Y el esfuerzo del gobierno tiende a unir es- En América, continente despreciado por los quetas provincias con el mar, el Atlántico y el Pacífico. no lo conocen, hay algunas grandes naciones cuyaEn 1906, la política peruana fue dominada por un marcha es segura y cuyo pasado de inestabilidad yproblema de comunicación entre costa y montaña. de anarquía, ya no perturba sus tranquilos y fecun-Queremos unir la región del caucho con la del Pací- dos destinos: Méjico, al norte; el Brasil, Argentina,fico en objetivo a la vez económico y político. Por un Perú y Chile, al sur. Ya no son repúblicas de pro-lado, hay que dar salida a los productos de la zona nunciamiento, efímeras y lánguidas, sino puebloscentral del Perú, principalmente al caucho; por otro libres. Entre ellas, Argentina, Brasil y Perú, estánlado, es necesario que el departamento de Loreto y en progreso económico, político y social. Méjico vi-todo el oriente peruano se conviertan en centros po- ve bajo una dictadura útil y progresiva, pero no sa-líticos más ligados a la costa, a sus ideales y progre- bríamos decir si después de Porfirio Díaz, la vidasos. Brasil tiene la llave económica de este territo- colectiva tendrá la misma continuidad y la mismario gracias al Amazonas, la dependencia comercial fuerza, en un pueblo que ha perdido el hábito delpuede comportar también la política y este peligro self-government. Chile, a pesar de sus riquezas, ad-es sumamente alarmante en momentos de gran de- quiridas en la guerra y de sus fuerzas naturales,sarrollo financiero. está en perpetuo desequilibrio financiero. Los vi- cios lo arrastran lentamente a la debacle, si el pa- Después del oro y del caucho, el cobre que se en- triotismo tradicional de sus hombres de Estado, nocuentra en abundancia y que se explota por nuevos refrena la corriente fatal. Brasil y Argentina, so-sindicatos, constituye otra de las riquezas del futu- bre todo esta última, tan rica y variada en susro. Antiguamente, Cerro de Pasco, después de Po- hombres y vida, son grandes pueblos, en los quetosí, era el gran centro americano de producción ar- existen numerosas condiciones de estabilidad, pro-gentífera. Hoy día, su rico subsuelo lo convierte greso y equilibrio, así como fuentes inagotables detambién en centro cuprífero. riqueza y expansión intelectual y comercial. El Pe- rú les sigue de cerca, en la misma línea y hacia El desarrollo de estos yacimientos en el centro análogo futuro. Ha conquistado el orden, que es ladel Perú, brindará intensidad aún desconocida a la mejor base para la libertad; y en este orden, la vi-producción minera y a la explotación forestal. No da nacional se desarrolla, convirtiéndose en com-podemos sospechar lo que la tierra y el subsuelo, pleja y rica, marchando hacia destinos gloriosossometidos a la explotación científica, pueden apor- que no veremos jamás. La nueva juventud, parecetar a un país tan variado por sus climas y terrenos la llamada, por su brío y acción, a completar y co-geológicos. El Perú ya no es más la tierra utópica rregir la obra de sus ancestros. Sentimos que elde los antiguos pero podría llegar a serlo. En un porvenir nos reserva, con la grandeza de un puebloterritorio tres veces más grande que Francia, su llegado a la cima, aspectos nuevos y envidiables, enpoblación es sólo la de una metrópoli mundial, co- los campos de la inteligencia, del arte y de la vida.mo Londres o París. ¡Cuántos factores de estanca- Todavía quedan muchas auroras que aún no hanmiento: densidad pobre, territorio desconocido y nacido, dice D’Annunzio: Vi sono molte aurore che ,aislado, costa árida y producción aún rutinaria! ancora non nacquero. 101 CARETAS 2002
  • 94. Paisajes Peruanos e Quinua se asciende a la pequeña pampa de Ayacucho. Es un árido llano, cortado por zanjas profundas. Al este lo cie- rran las prietas y abruptas vertientes del Condorcunca (voz o garganta del cóndor), surcadas por sendas en zig- zag. A un costado se abre el seco ba- rranco del jatunhuayco (gran torren- tera). Al norte, el estrecho valle de Ventamayu con (un riachuelo sombrea- do de molles, y una capillita, destruida o inconclusa, bajo la advocación de San Cris- tóbal. En la misma pampa, hay un mísero rancho, que sirve de apeadero y en el centro de ella, está el paupérrimo y enfático monumento, que parece de yeso. La falta de gusto, llevada a tales extremos, supone ya una grave deficiencia moral. ¡Cuánto más“Paisajes Peruanos”. En Obras completas. Li- significativa y decorosa habría sido una sencilla pirá-ma: PUCP, 1969. T. IX, Extracto selecciona- mide de piedras severas!do, págs. 153-162. Recogimos en el campo algunas balas, de las mu- chas que allí quedan. Los pobladores de Quinua las Paisajes venden a los viajeros. Me detuve en las lomadas de la izquierda, desde las cuales la división peruana de La Mar rechazó los ataques del realista Valdés. Hacia el Peruanos centro y la derecha de la línea, se ven los que fueron emplazamientos de las tropas colombianas. El relato de mi peregrinación sería ineficaz e inú- til si no fuera sincero; y debo a mis lectores y a mí mis- José de la Riva Agüero mo la confesión de mis impresiones exactas. Mi sen- (Lima: 1885-1944) timiento patrio que se exaltó con las visiones del Cuz- co y las orillas del Apurímac, no sacó del campo de Ayacucho, tan celebrado en la literatura americana, sino una perplejidad quieta y triste. En este rincón famoso, un ejército realista, compuesto en su totali- dad de soldados naturales del Alto y del Bajo Perú, in- dios, mestizos y criollos blancos, y cuyos jefes y oficia- les peninsulares no llegaban a la decimaoctava parte del efectivo, luchó con un ejército independiente, del que los colombianos constituían las tres cuartas par- tes, los peruanos menos de una cuarta, y los chilenos y porteños una escasa fracción. De ambos lados corrió sangre peruana. No hay por qué desfigurar la histo- ria: Ayacucho, en nuestra conciencia nacional, es un combate civil entre dos bandos, asistido cada uno porHistoriador y ministro de Estado en 1934. auxiliares forasteros. Entre los aliados sudamerica-,Fue uno de los representantes emblemáti- nos reunidos aquí, bullían ya, aun antes de obtenidacos de la generación del 900. Defensor de la emancipación, los odios capitales, como riñeros losla tradición y de la Iglesia como parte de gemelos bíblicos desde el seno materno. El america-la identidad mestiza nacional. nismo ha sido siempre una hueca declamación o un 102 CARETAS 2002
  • 95. José de la Riva Agüerosarcasmo; y yo, que cada día me siento más viva y ar- la futura nacionalidad. Aleación trabajosa y lenta, di-dientemente peruano, me quedo frío con la fraterni- ficultada por la propia perfección relativa del sistemadad falaz de nuestros inmediatos enemigos, con la incaico, que se resistía, muda pero tenaz y organiza-hinchada retumbancia e irónica vaciedad del común damente, a ser plasmado por una cultura superior.espíritu latinoamericano en esas vecinas repúblicas Regiones de menor multiplicidad étnica o desprovis-hermanas, que no han atendido más que a injuriar- tas de reales civilizaciones indígenas, se acercaronnos y atacarnos. ¿Por qué hemos de continuar derro- más rápidamente a la unidad moral, en tanto que elchando los tesoros de nuestro entusiasmo ingenuo en Perú se retrasaba por la arduidad de la tarea corres-los émulos rabiosos que a diario nos denuestan y que pondiente a su excesiva complicación. En medio deasechan el instante propicio para el asalto? ella nos sorprendió la guerra de la Independencia; y no cabe negar que fue en momento singularmente Gran necedad o inicua pasión arguye zaherir al inoportuno para nuestros peculiares intereses. MásPerú por haber una considerable porción de él segui- temprano, anticipándose cincuenta años, sobrevi-do hasta el fin la causa española en la contienda se- niendo antes de la creación del Virreinato de Buenosparatista. Entonces se operó en el alma peruana un Aires, las deficiencias mayores habrían quedado com-desgarramiento de indecible angustia. Mientras la pensadas por el beneficio inestimable de retener lamitad, juvenil y briosa, se lanzaba anhelante, con los Audiencia de Charcas, de mantener la suprema uni-demás americanos, en la ignota corriente de lo porve- dad territorial y de la raza predominante, conservan-nir, ansiando vida nueva, la otra mitad, fiel a las tra- do las provincias del Alto Perú, cuya segregacióndiciones seculares, perseveró abrazada a la madre arrancó tan hondas y proféticas quejas al Virrey Gui-anciana e invadida, con la pía y generosa adhesión a rior. Más tarde, si la emancipación sudamericanala desgracia, que es nota inconfundible de nuestro ca- hubiera ocurrido, por ejemplo, cursando el segundorácter. Leal conflicto y doliente caso de la eterna y ne- tercio del siglo XIX, habría encontrado bastante ade-cesaria lucha entre el respeto a lo pasado y el impul- lantada la interna fusión social de las castas y clasesso de la acción renovadora. del Perú; menos ineptos y desapercibidos los núcleos directores, que apenas iniciaron su modernización a La Colonia es también nuestra historia y nuestro medias con el Mercurio Peruano, y tal vez completa-patrimonio moral. Su recuerdo reclama simpatía y mente reparado el desacierto de la desmembraciónreconciliación, y no anatema. Si queremos de veras del Virreinato, como lógica consecuencia de aquel mo-que el peruanismo sea una fuerza eficiente y podero- vimiento consciente de reintegración administrativasa, no rompamos la tradicional continuidad de afectos que en 1796 nos devolvía la Intendencia de Puno, enque lo integran; no reneguemos, con ceguera impía, 1802 las grandes comandancias de Quijos y Maynas,de los progenitores; no cometamos la insanía de pros- y de modo imperfecto y transitorio luego, Guayaquilcribir y amputar de nuestro concepto de patria los y el mismo Alto Perú.tres siglos civilizadores por excelencia; y no incurra-mos jamás en el envejecido error liberal, digno de Pero como de nuestro país no dependió ejecutar enmentes inferiores y primarias, de considerar el anti- el siglo XVIII el plan de los reinos autónomos pro-guo régimen español como la antítesis y la negación puesto por el Conde de Aranda, ni podíamos precipi-del Perú. Para animar y robustecer el nacionalismo, tar o retardar a nuestro sabor la hora de la generalhay sobrados y perdurables contrarios, rivalidades insurrección americana, determinada inevitablemen-profundas, positivas y esenciales. La dura experien- te por el ataque de Napoleón a la Metrópoli, y comocia nos lo ha enseñado; y mi generación, más que las era absurdo el empeño realista de guardar unido elanteriores, lo sabe y lo medita. Perú a España cuando todo el continente había ya ro- to sus vínculos de vasallaje, desde 1812 ó 1814 los ge- La Colonia, a pesar de sus abusos, –tan poco re- nuinos intereses peruanos demandaban, a cuantosmediados aún– no pudo reputarse en países mestizos sabían y querían entenderlos, nuestra emancipacióncomo servidumbre extranjera. Para el Perú fue espe- inmediata y espontánea, para no quedarnos a la zagacialmente una minoridad filial privilegiada, a cuyo de los otros pueblos de Sud América en la crisis ine-amparo, y reteniendo nuestra primacía histórica enla América del Sur, iban nuestras diversas razas en-tremezclándose y fundiéndose, y creando así día a día ta inminencia de su intervención. Por eso, mucho más que por cualesquiera otras razones, debemos CARETAS 2002 , ludible, y para evitar o reducir grandemente la funes- 103
  • 96. Paisajes Peruanosproclamar heroicos servidores del Perú a todos los pa- cuerdos indígenas en el viviente acervo de la nuevatriotas nuestros que en abierta rebelión o conjuracio- patria. El buen Vidaurre llevaba su celo hasta el ex-nes subterráneas, desafiando fuerzas harto mayores tremo candoroso de invocar al dios Pachacámac enque en los países vecinos, con sino adverso pero con una arenga solemne; y Olmedo el Inspirado, de cora-ánimo invicto, lucharon contra los fanáticos realistas zón profundamente peruano, hacía vaticinar la victo-peruanos, obcecados en resistencia tan formidable co- ria de Ayacucho al gran monarca Huayna Cjápaj ymo estéril y petrificados en la añoranza de un pasado bendecir el estado naciente por el coro de las Vírgenesirreversible. Y por ello también, dentro de la com- del Sol. Menéndez Pelayo, en su cerrado españolismo,prensiva equidad de la historia, si a éstos va la corte- juzgó esto como inoportuna ilusión local americana;sía reverente y melancólica que merecen siempre las y, yo mismo, en mi primer escrito, sostuve con fervorvíctimas de la lealtad equivocada, a aquéllos consa- la opinión de mi maestro, llevado por mi excesiva his-gramos toda la efusión de nuestra gratitud. Desde Ze- panofilia juvenil y por mis tendencias europeizantesla y Pumacahua hasta los conspiradores de Lima, fue de criollo costeño. A medida que he ahondado en lacimentándose, entre sacrificios y catástrofes, un par- historia y el alma de mi patria, he apreciado la mag-tido peruano separatista, que asumió nuestra repre- nitud de mi yerro. El Perú es obra de los Incas, tantosentación al frente de los hermanos ya emancipados, o más que de los Conquistadores; y así lo inculcan, dey colaboró después con San Martín. Enseguida los va- manera tácita pero irrefragable, sus tradiciones y suslerosos vencidos de la Legión Peruana en Torata y gentes, sus ruinas y su territorio. No ilusión, por cier-Moquegua, los vencedores de Zepita y Pichincha, los to, sino legítimo ideal y perfecto símbolo representa laHúsares que decidieron la batalla de Junín, y la biza- evocación que Olmedo hizo en su imperecedero canto.rra división de La Mar en este campo de Ayacucho, El Perú moderno ha vivido y vive de dos patrimonios:demostraron el esfuerzo de los peruanos indepen- del castellano y del incaico; y si en los instantes pos-dientes y rubricaron con gloria en nombre de nuestra teriores a la guerra separatista, el poeta no pudo aca-patria el advenimiento de la nueva edad. La razón y tar con serenidad los ilustres títulos del primero, ati-el verdadero espíritu nacional estuvieron sin duda nó en rememorar la nobleza del segundo, que auncon los patriotas y en oposición a los pertinaces tradi- cuando subalterno en ideas, instituciones y lengua, escionalistas; pero, tras el cruento y largo cisma, tuvo el primordial en sangre, instintos y tiempo. En él seque venir y vino la íntima compenetración entre los contienen los timbres más brillantes de lo pasado, lade ambos bandos, hijos de un mismo suelo, que com- clave secreta del orgullo rehabilitador para nuestrabatieron obedeciendo a apreciaciones diversas sobre mayoría de mestizos e indios, y los precedentes máslas conveniencias del Perú. Las posteriores guerras alentadores para el porvenir común.civiles vieron militar indistintamente en las mismas En la quieta y larga gestación de la Colonia, elfilas capitulados y libertadores. proceso de nuestra unidad fue el callado efecto de la convivencia y el cruce de razas; pero, realizada la Mas para que la definitiva nacionalidad ganada en emancipación, se imponía, como deber imperiosísimo,Ayacucho se adecuara a sus destinos y obtuviera su acelerar aquel ritmo, apresurar la amalgama de cos-completa verdad moral, no bastaba la mera concilia- tumbres y sentimientos, extenderla de lo mecánico eción de las personas, fácil siempre en nuestra tierra. irreflexivo a lo mental y consciente, y darle intensi-Era y es aún necesaria una concordia de distinta y dad, relieve y resonancia en el seno de una clase di-más alta especie; la adunación y armonía de las dos rectiva, compuesta por amplia y juiciosa selección.herencias mentales, y la viva síntesis del sentimiento Sin esto el Perú había de carecer infaliblemente dey la conciencia de las dos razas históricas, la española idealidad salvadora; y desprovisto de rumbos, flotar ay la incaica. Al cabo de noventa años, ¿hemos logrado merced de caprichos efímeros, de minúsculas intrigasacaso, en su plenitud indispensable, esta condición personales, al azar de contingencias e impulsionesesencialísima de nuestra personalidad adulta? extranjeras. Y aun más se advirtió la urgente necesi- dad de aquella clase directiva, centro y sostén de to- En los días siguientes a la Independencia, en el do pueblo, con el establecimiento de la república de-,iluminado rapto que da todo triunfo, hubo percepción mocrática, que la supone y reclama, porque privadaclara de tan indispensable requisito. Entre las afec- de la guía y disciplina de los mejores, tiende a dege-taciones e ingenuidades de la época, se descubre el nerar por grados en anarquía bárbara, en mediocri-grave y justo deseo de incorporar los más insignes re- dad grisácea y burda, y en inerme y enmasculada ab- 104 CARETAS 2002
  • 97. José de la Riva Agüeroyección. Nuestra mayor desgracia fue que el núcleo tro absoluto fracaso en la centuria corrida desde lasuperior jamás se constituyera debidamente. Independencia, recordamos, con amargura punzante, los felices horóscopos que el cantor de Junín y Ayacu- ¿Quiénes, en efecto, se aprestaban a gobernar la cho ofrendó en la cuna del Perú nuevo. ¡Cruel des-república recién nacida? ¡Pobre aristocracia colonial, mentido hasta ahora el de la desolada realidad a lospobre boba nobleza limeña, incapaz de toda idea y de deslumbrantes pronósticos de continua ascensión, detodo esfuerzo! En el vacío que su ineptitud dejó, se le- las venturas y glorias, que creyeron todos iniciar en-vantaron los caudillos militares. Pretorianos auténti- tonces! !Las sombras de los sueños desvanecidos fue-cos, nunca supieron fijar sostenidamente la mirada y ron mis melancólicas compañeras en la vista a la lla-la atención en las fronteras. Héroes de rebeliones y nura célebre; y se me representó la terrosa extensióngolpes de Estado, de pronunciamientos y cuarteladas, del campo regada con las cenizas de una fulgente as-el ejército en sus manos fue, no la augusta imagen de piración extinta.la unión patria, la garantía contra los extraños, el efi-caz instrumento de prestigio e influencia sobre los paí- Las nacionalidades históricas destronadas que Ol-ses vecinos, sino la palpitante y desgarrada presa de medo enumeró para augurar su compensación con laslas facciones, la manchada arma fratricida de las dis- nacientes americanas, se han regenerado en el cursocordias internas. La vana apariencia de las palabras del siglo, se han purificado y rehecho en la fragua dely los ademanes quijotescos, no oculta en esos jefes el destino. Los altares de Grecia, que imaginaba el poe-fondo de vulgares apetitos. Absortos en sus enredos ta reemplazar con los de Sud América, se elevaron depersonalistas, ávidos de oro y de mando, sus ofuscadas entre las ruinas y a pesar de las tormentas, brillaninteligencias no pudieron reconocer ni sus estragados hoy reavivados por las esperanzas del vigilante hele-corazones presentir los fines supremos de la naciona- nismo. Razas diversas, en su derredor, luchan sinlidad; y cuando por excepción alguno acertó a servir- descanso por afirmar sus respectivas personalidades;los, todos los émulos se conjuraron para derribarlo, y y en los más arduos trances no desesperan de lo futu-lo ofrecieron maniatado al enemigo extranjero. Así se ro. El Capitolio de la humillada Roma, que Olmedofrustraron miserablemente las dos altas empresas na- contrapuso en sus versos triunfalmente a los redimi-cionales, la de La Mar el 28 y la de Santa Cruz el 36. dos monumentos incaicos, se encumbra renovado y soberbio. Todos los pueblos, desde los más famosos Por bajo de la ignara y revoltosa oligarquía militar, hasta los más remotos y olvidados, reclaman puesto yalimentándose de sus concupiscencias y dispendios, y voz en el coro fluctuante de la humanidad. Y el Perú,junto a la menguada turba abogadil de sus cómplices que en la América meridional es la tierra clásica yy acólitos, fue creciendo una nueva clase directora, primogénita, desconoce su misión, abdica de sus de-que correspondió y pretendió reproducir a la gran bur- signios esenciales, rechaza cualquiera ambición comoguesía europea. ¡Cuán endeble y relajado se mostró el un desvarío, y se sienta postrado y lacio en las pie-sentimiento patriótico en la mayoría de estos burgue- dras del camino, a mirar como lo aventajan sus com-ses criollos! En el alma de tales negociantes enrique- petidores, satisfecho del camino, a mirar como locidos ¡qué incomprensión de las seculares tradiciones aventajan sus competidores, satisfecho en su poque-peruanas, qué estúpido y suicida desdén por todo lo dad cuando obtiene las bases mínimas de existencia.coterráneo, qué sórdido y fenicio egoísmo! ¡Para ellonuestro país fue, más que nación, factoría productiva; No eran ciertamente alegres los pensamientos quee incapaces de apreciar la majestad de la idea de pa- me asaltaban, cuando al caer la tarde, entre el oro des-tria, se avergonzaban luego en Europa, con el más vil fallecido de los trigos y del cielo, volvía de Quinua a larastacuerismo, de su condición de peruanos, a la que ciudad de Ayacucho. Mas, al releer después la conme-debieron cuanto eran y tenían! ¡Con semejantes clases moración de la batalla en la oda de Olmedo, para mí tansuperiores, nos halló la guerra de Chile; y en la confu- familiar, hallé un consuelo inefable en la sublime estan-sión de la derrota, acabó el festín de Baltasar. Des- cia que todos los peruanos deberíamos saber de memo-pués, el negro silencio, la convalescencia pálida, el ria: aquella en que compara el vate, –¿acaso no signifi- ,anodinismo escéptico, las ínfimas rencillas, el maras- ca esta palabra profeta?– las virtudes de reacción súbi-mo, la triste procesión de las larvas grises ... ta que guarda siempre nuestra patria, con el arranque memorable de Aquiles, que del indigno sopor de Sciros Ante este agobiador resumen, que sintetiza nues- pasó de improviso a las hazañas victoriosas de Troya. 105 CARETAS 2002
  • 98. El problema del indio u nuevo planteamiento Todas las tesis sobre el problema indígena, que ignoran o eluden a éste como problema económi- co-social, son otros tantos estériles ejercicios teoré- ticos, –y a veces sólo verbales–, condenados a un absoluto descrédito. No las salva a algunas su buena fe. Prácticamente, todas no han servido sino para ocultar o desfigurar la realidad del problema. La crítica socialista lo descubre y esclarece, porque busca sus causas en la econo- mía del país y no en su mecanismo administrativo, jurídico o eclesiástico, ni en su dualidad o pluralidad de razas, ni en sus condiciones culturales y morales.7 ensayos de interpretación de la realidad Pe- La cuestión indígena arranca de nuestra economía.ruana. Extractos seleccionados págs. 30-37, Tiene sus raíces en el régimen de propiedad de la tie-40-41. rra. Cualquier intento de resolverla con medidas de administración o policía, con métodos de enseñanza o con obras de vialidad, constituye un trabajo superfi- cial o adjetivo, mientras subsista la feudalidad de los “gamonales”. El Problema El “gamonalismo” invalida inevitablemente toda ley u ordenanza de protección indígena. El hacen- dado, el latifundista, es un señor feudal. Contra su del indio autoridad, sufragada por el ambiente y el hábito, es impotente la ley escrita. El trabajo gratuito está prohibido por la ley y, sin embargo, el trabajo gratui- to, y aun el trabajo forzado, sobreviven en el latifun- dio. El juez, el subprefecto, el comisario, el maestro, el recaudador, están enfeudados a la gran propie- dad. La ley no puede prevalecer contra los gamona- les. El funcionario que se obstinase en imponerla, José Carlos Mariátegui sería abandonado y sacrificado por el poder central, (Moquegua 1894-Lima1930) cerca del cual son siempre omnipotentes las influen- cias del gamonalismo, que actúan directamente o a través del Parlamento, por una y otra vía con la mis- ma eficacia. El nuevo examen del problema indígena, por esto, se preocupa mucho menos de los lineamientos de una legislación tutelar que de las consecuencias del régi- men de propiedad agraria. El estudio del Dr. José A. Encinas (Contribución a una legislación tutelar indí- gena) inicia en 1918 esta tendencia, que de entonces a hoy no ha cesado de acentuarse. Pero, por el carác- ter mismo de su trabajo, el Dr. Encinas no podía for- mular en él un programa económico-social. Sus pro-,Figura mítica de la izquierda peruana. Funda-dor del Partido socialista. Fue autor, entreotras obras de La Escena Contemporánea. 106 CARETAS 2002 posiciones dirigidas a la tutela de la propiedad indí- gena, tenían que limitarse a este objetivo jurídico. Esbozando las bases del Home Stead indígena, el Dr.
  • 99. José Carlos MariáteguiEncinas recomienda la distribución de tierras del Es- ciológica, concebible sólo en la mente rudimentariatado y de la Iglesia. No menciona absolutamente la de un importador de carneros merinos. Los pueblosexpropiación de los gamonales latifundistas. Pero su asiáticos, a los cuales no es inferior en un ápice eltesis se distingue por una reiterada acusación de los pueblo indio, han asimilado admirablemente la cul-efectos del latifundismo, que sale inapelablemente tura occidental, en lo que tiene de más dinámico ycondenado de esta requisitoria, que en cierto modo creador, sin transfusiones de sangre europea. La de-preludia la actual crítica económico-social de la cues- generación del indio peruano es una barata inven-tión del indio. ción de los leguleyos de la mesa feudal. Esta crítica repudia y descalifica las diversas La tendencia a considerar el problema indígenatesis que consideran la cuestión como uno u otro de como un problema moral, encarna una concepciónlos siguientes criterios unilaterales y exclusivos: liberal, humanitaria, ochocentista, iluminista, queadministrativo, jurídico, étnico, moral, educacio- en el orden político de Occidente anima y motivanal, eclesiástico. las “ligas de los Derechos del Hombre”. Las confe- rencias y sociedades antiesclavistas, que en Euro- La derrota más antigua y evidente es, sin duda, pa han denunciado más o menos infructuosamen-la de los que reducen la protección de los indígenas te los crímenes de los colonizadores, nacen de estaa un asunto de ordinaria administración. Desde los tendencia, que ha confiado siempre con exceso entiempos de la legislación colonial española, las or- sus llamamientos al sentido moral de la civiliza-denanzas sabias y prolijas, elaboradas después de ción. González Prada no se encontraba exento deconcienzudas encuestas, se revelan totalmente in- su esperanza cuando escribía que la “condición delfructuosas. La fecundidad de la República, desde indígena puede mejorar de dos maneras: o el cora-las jornadas de la Independencia, en decretos, leyes zón de los opresores se conduele al extremo de re-y providencias encaminadas a amparar a los indios conocer el derecho de los oprimidos, o el ánimo decontra la exacción y el abuso, no es de las menos los oprimidos adquiere la virilidad suficiente paraconsiderables. El gamonal de hoy, como el “enco- escarmentar a los opresores”. La Asociación Pro-mendero” de ayer, tiene sin embargo muy poco que Indígena (1909-1917) representó, ante todo, latemer de la teoría administrativa. Sabe que la misma esperanza, aunque su verdadera eficaciapráctica es distinta. estuviera en los fines concretos e inmediatos de El carácter individualista de la legislación de la defensa del indio que le asignaron sus directores,República ha favorecido, incuestionablemente, la ab- orientación que debe mucho, seguramente, alsorción de la propiedad indígena por el latifundismo. idealismo práctico, característicamente sajón, deLa situación del indio, a este respecto, estaba con- Dora Mayer. El experimento está ampliamentetemplada con mayor realismo por la legislación espa- cumplido, en el Perú y en el mundo. La prédicañola. Pero la reforma jurídica no tiene más valor humanitaria no ha detenido ni embarazado en Eu-práctico que la reforma administrativa, frente a un ropa el imperialismo ni ha bonificado sus métodos.feudalismo intacto en su estructura económica. La La lucha contra el imperialismo, no confía ya sinoapropiación de la mayor parte de la propiedad comu- en la solidaridad y en la fuerza de los movimientosnal e individual indígena está ya cumplida. La expe- de emancipación de las masas coloniales. Esteriencia de todos los países que han salido de su evo- concepto preside en la Europa contemporánea unafeudal, nos demuestra, por otra parte, que sin la di- acción anti-imperialista, a la cual se adhieren es-solución del feudo no ha podido funcionar, en ningu- píritus liberales como Albert Einstein y Romainna parte, un derecho liberal. Rolland, y que por tanto no puede ser considerada de exclusivo carácter socialista. La suposición de que el problema indígena es unproblema étnico, se nutre del más envejecido reper- En el terreno de la razón y la moral, se situabatorio de ideas imperialistas. El concepto de las razas hace siglos, con mayor energía, o al menos mayorinferiores sirvió al Occidente blanco para su obra de autoridad, la acción religiosa. Esta cruzada no ob-expansión y conquista. Esperar la emancipación in-dígena de un activo cruzamiento de la raza aborigencon inmigrantes blancos, es una ingenuidad antiso- tuvo, sin embargo, sino leyes y providencias muy , sabiamente inspiradas. La suerte de los indios no varió sustancialmente. González Prada, que como CARETAS 2002 107
  • 100. El problema del indiosabemos no consideraba estas cosas con criterio dal. La mecánica de la servidumbre, anularía to-propia o sectariamente socialista, busca la explica- talmente la acción de la escuela, si esta misma,ción de este fracaso en la entraña económica de la por un milagro inconcebible dentro de la realidadcuestión: “No podía suceder de otro modo: oficial- social, consiguiera conservar, en la atmósfera delmente se ordenaba la explotación; se pretendía que feudo, su pura misión pedagógica. La más eficien-humanamente se cometiera iniquidades o equitati- te y grandiosa enseñanza normal no podría operarvamente se consumaran injusticias. Para extirpar estos milagros. La escuela y el maestro están irre-los abusos, habría sido necesario abolir los reparti- misiblemente condenados a desnaturalizarse bajomientos y las mitas, en dos palabras, cambiar todo la presión del ambiente feudal, inconciliable con lael régimen Colonial. Sin las faenas del indio ame- más elemental concepción progresista o evolucio-ricano se habrían vaciado las arcas del tesoro espa- nista de las cosas. Cuando se comprende a mediasñol”. Más evidentes posibilidades de éxito que la esta verdad, se descubre la fórmula salvadora enprédica liberal tenía, con todo, la prédica religiosa. los internados indígenas. Mas la insuficiencia cla-Ésta apelaba al exaltado y operante catolicismo es- morosa de esta fórmula se muestra en toda su evi-pañol mientras aquélla intentaba hacerse escuchar dencia, apenas se reflexiona en el insignificantedel exiguo y formal liberalismo criollo. porcentaje de la población escolar indígena que re- sulta posible alojar en estas escuelas. Pero hoy la esperanza en una solución eclesiás-tica es indiscutiblemente la más rezagada y anti- La solución pedagógica, propugnada por muchoshistórica de todas. Quienes la representan no se con perfecta buena fe, está ya hasta oficialmentepreocupan siquiera, como sus distantes –¡tan dis- descartada. Los educacionistas son, repito, los quetantes!– maestros, de obtener una nueva declara- menos pueden pensar en independizarla de la rea-ción de los derechos del indio, con adecuadas auto- lidad económico-social. No existe, pues, en la ac-ridades y ordenanzas, sino de encargar al misione- tualidad, sino como una sugestión vaga e informe,ro la función de mediar entre el indio y el gamonal. de la que ningún cuerpo y ninguna doctrina se ha-La obra que la Iglesia no pudo realizar en un orden ce responsable.medioeval, cuando su capacidad espiritual e inte-lectual podía medirse por frailes como el padre de El nuevo planteamiento consiste en buscar elLas Casas. ¿con qué elementos contaría para pros- problema indígena en el problema de la tierra.perar ahora? Las misiones adventistas, bajo este En la Sierra, la región habitada principalmen-aspecto, han ganado la delantera al clero católico, te por los indios, subsiste apenas modificada encuyos claustros convocan cada día menor suma de sus lineamientos, la más bárbara y omnipotentevocaciones de evangelización. feudalidad. El dominio de la tierra coloca en ma- nos de los gamonales, la suerte de la raza indíge- El concepto de que el problema del indio es un na, caída en un grado extremo de depresión y deproblema de educación, no aparece sufragado ni ignorancia. Además de la agricultura, trabajadaaun por un criterio estricta y autónomamente pe- muy primitivamente, la Sierra peruana presentadagógico. La pedagogía tiene hoy más en cuenta otra actividad económica: la minería, casi total-que nunca los factores sociales y económicos. El mente en manos de dos grandes empresas nortea-pedagogo moderno sabe perfectamente que la edu- mericanas. En las minas rige el salariado; pero lacación no es una mera cuestión de escuela y méto- paga es ínfima, la defensa de la vida del obrero ca-dos didácticos. El medio económico social condi- si nula, la ley de accidentes de trabajo burlada. Elciona inexorablemente la labor del maestro. El sistema del “enganche”, que por medio de antici-gamonalismo es fundamentalmente adverso a la pas falaces esclaviza al obrero, coloca a los indioseducación del indio: su subsistencia tiene en el a merced de estas empresas capitalistas. Es tan-mantenimiento de la ignorancia del indio el mis- ta la miseria a que los condena la feudalidad agra-mo interés que en el cultivo de su alcoholismo. La ria, que los indios encuentran preferible, con todo,,escuela moderna, –en el supuesto de que, dentro la suerte que les ofrecen las minas.de las circunstancias vigentes, fuera posible mul-tiplicarla en proporción a la población escolar La propagación en el Perú de las ideas socialis-campesina–, es incompatible con el latifundio feu- tas ha traído como consecuencia un fuerte movi- 108 CARETAS 2002
  • 101. José Carlos Mariáteguimiento de reivindicación indígena. La nueva ge- de la tierra. Cada día se impone, con más eviden-neración peruana siente y sabe que el progreso del cia, la convicción de que este problema no puedePerú será ficticio, o por lo menos no será peruano, encontrar su solución en una fórmula humanita-mientras no constituya la obra y no signifique el ria. No puede ser la consecuencia de un movi-bienestar de la masa peruana que en sus cuatro miento filantrópico. Los patronatos de caciques yquintas partes es indígena y campesina. Este mis- de rábulas son una befa. Las ligas del tipo de lamo movimiento se manifiesta en el arte y en la li- extinguida Asociación Pro-Indígena son una vozteratura nacionales en los cuales se nota una cre- que clama en el desierto. La Asociación Pro-Indí-ciente revalorización de las formas y asuntos au- gena no llegó en su tiempo a convertirse en un mo-tóctonos, antes depreciados por el predominio de vimiento. Su acción se redujo gradualmente a laun espíritu y una mentalidad coloniales españo- acción generosa, abnegada, nobilísima, personallas. La literatura indigenista parece destinada a de Pedro S. Zulen y Dora Mayer. Como experi-cumplir la misma función que la literatura “muji- mento, el de la Asociación Pro-Indígena sirvió pa-kista” en el período pre-revolucionario ruso. Los ra contrastar, para medir, la insensibilidad moralpropios indios empiezan a dar señales de una nue- de una generación y de una época.va conciencia. Crece día a día la articulación en-tre los diversos núcleos indígenas antes incomuni- La solución del problema del indio tiene que sercados por las enormes distancias. Inició esta vin- una solución social. Sus realizadores deben ser losculación, la reunión periódica de congresos indíge- propios indios. Este concepto conduce a ver en lanas, patrocinada por el Gobierno, pero como el ca- reunión de los congresos indígenas un hecho histó-rácter de sus reivindicaciones se hizo pronto revo- rico. Los congresos indígenas, desvirtuados en loslucionario, fue desnaturalizada luego con la exclu- últimos años por el burocratismo, no representa-sión de los elementos avanzados y a la leva de re- ban todavía un programa; pero sus primeras reu-presentaciones apócrifas. La corriente indigenista niones señalaron una ruta comunicando a los in-presiona ya la acción oficial. Por primera vez el dios de las diversas regiones. A los indios les faltaGobierno se ha visto obligado a aceptar y procla- vinculación nacional. Sus protestas han sido siem-mar puntos de vista indigenistas, dictando algu- pre regionales. Esto ha contribuido, en gran parte,nas medidas que no tocan los intereses del gamo- a su abatimiento. Un pueblo de cuatro millones denalismo y que resultan por esto ineficaces. Por hombres, consciente de su número, no desesperaprimera vez también el problema indígena, esca- nunca de su porvenir. Los mismos cuatro millonesmoteado antes por la retórica de las clases dirigen- de hombres, mientras no son sino una masa orgá-tes, es planteado en sus términos sociales y econó- nica, una muchedumbre dispersa, son incapaces demicos, identificándosela ante todo con el problema decidir su rumbo histórico. CARETAS 2002 , 108
  • 102. Discurso de Acho 1931 omo no hemos tenido nunca en el país, Partidos de principios, se ha confundido con frecuencia el programa máximo y el programa mínimo del aprismo. Todos los Partidos modernos tienen un programa máximo y un programa mínimo. En el Perú se ha pretendido confundir estos dos as- pectos de nuestra ideología. El programa máximo del aprismo tiene un signifi- cado continental que no excluye el programa de aplica- ción nacional. Nosotros consideramos que el Pe- rú no puede apartarse de los problemas de la América Latina, y que la América Latina no puede apartarse de los problemas del mundo. Si vivimos den-“Discurso de la Plaza de Acho (1931)”. Luis tro de un sistema económico internacional y la econo-Alva Castro, comp., Aprismo: nueva doctri- mía juega rol decisivo en la vida política de los pueblos,na (discursos de Haya de la Torre), (Lima: sería absurdo pensar que el Perú, que cuenta con unaCambio y Desarrollo, 1992), Extractos selec- economía en parte dependiente de ese organismo eco-cionados págs.16-24, 27. nómico internacional, pudiera vivir aislado contra to- do precepto científico y contra toda corriente de rela- ción que es garantía de progreso. Discurso de Acho Internacionalismo y bolivarismo Nosotros no sólo tenemos que prepararnos a ser 1931 un pueblo perfectamente contexturado, sino tene- mos que preparamos a incorporar a ese pueblo den- tro del sistema de relaciones internacionales. El Pe- rú, repito, no puede apartarse de los problemas de América, ni América puede apartarse de los proble- mas del mundo. Nuestro concepto continental no ex-Víctor Raúl Haya de la Torrre cluye nuestro concepto nacional; al contrario, noso- (Trujillo 1895-Lima 1979) tros, de acuerdo con el clásico autor de «La Repúbli- ca» vamos de las partes al todo. Nosotros tenemos que contemplar previamente el problema nacional; ser nacionalistas integrales para ser continentales de veras, y, juntos así, poder incorporarnos a la mar- cha de la civilización mundial. De otro lado, nuestro programa máximo conti- nental, no es sino la cristalización modernizada del viejo ideal bolivariano. Nosotros hemos sintetizado en un programa de unidad económica y política lati- noamericana las frases inmortales de Bolívar: «Unión, Unión América adorada, que si no la anar- quía te va a devorar».,Político e intelectual, fundador del PartidoAprista y su Jefe hasta su muerte. Fue uno Política y economíade los líderes más influyentes en la historiapolítica del Perú del siglo XX. Dentro del concepto estrictamente económico, la 110 CARETAS 2002
  • 103. Víctor Raúl Haya De La TorreAmérica Latina constituye una zona; zona producto- Alberdi, ha dicho que la independencia sudame-ra de materias primas; zona agrícola-minera, zona ricana careció de concepto pero ha sido fecunda ende influencia extranjera, zona en formación, cuyas paradojas. Desde el punto de vista netamente eco-variantes nacionales no excluyen la inmensa unidad nómico, la emancipación de los pueblos sudameri-del problema; zona, pues, que dentro de la geografía canos estuvo dirigida, conducida, por la clase lati-económica del mundo, está situada y limitada entre fundista criolla que quiso emanciparse del controllas fronteras de América Latina. El Perú forma par- económico y político de la Corona de España. Estate de esta zona; y, nosotros, tenemos que impulsar su clase fue la que nos dio nuestros grandes héroes;incorporación como zona económica, en el gran todo esa clase, asumiendo su rol histórico, condujo a losde la zona económica latinoamericana. pueblos latinoamericanos a la independencia; pero ese movimiento, desde el punto de vista estricta- ¿Por qué es fundamental en el aprismo la vin- mente económico, constituyó la emancipación delculación del concepto político con el concepto eco- latifundio sudamericano de la gran presión de lanómico? En nuestro país no ha prevalecido has- Corona de España. Ningún movimiento más clási-ta hoy sino un concepto heroico, pasajero, empíri- co, en ese sentido, que el de la independencia Ar-co de la política. Pero no hemos tenido todavía la gentina, cuando a raíz del desconocimiento que hi-forma científica de la política que se basa en la zo el Virrey del reclamo de los veinte mil propieta-economía; que no inventa una realidad sino la rios o estancieros encabezados por Moreno, se pro-descubre en el propio medio donde actúa el pue- dujo el movimiento de emancipación.blo al cual se pretende organizar y gobernar. Esfundamental en el aprismo la vinculación del Sin embargo, a este movimiento le faltó ideolo-concepto economía al concepto política como in- gía propia. Fue un movimiento que formó el con-dispensable para el sabio dominio del Estado. cepto de la gran propiedad, dándole a la clase pro-Todos sabemos que en este país la ciencia econó- pietaria el control del Estado. No obstante, sumica, sobre todo en el gobierno, no se ha incorpo- ideología fue en gran parte la ideología de la revo-rado sino en forma elemental. Se ha dicho –y me lución francesa que en el orden económico signifi-parece bien– que la mayor parte de nuestros po- caba lo contrario: movimiento de destrucción de lalíticos han ignorado la Economía Política, aun- gran propiedad, de destrucción del feudalismo, mo-que hayan sido sabios en Economía Doméstica. vimiento de formación de las clases burguesas y deQue no ha habido concepto económico en nuestra la pequeña propiedad. Entonces tuvimos nosotros,política lo voy a demostrar después. Pero quiero ante una realidad económica y social enteramentesí, hacer mención de este hecho simple: en el Pe- latifundista, un sistema político republicano y de-rú se confunde con frecuencia Economía con Fi- mocrático que nunca coincidió con nuestra reali-nanzas. Más aún, en el Perú no se ha gobernado dad; inconexión entre el sistema y la realidad queeconómicamente porque no ha habido nunca Es- nos ha dado el vaivén de toda nuestra vida políti-tadística; somos un país donde no sabemos cuán- ca, vaivén que no es sino la expresión clara de latos habitantes hay. No puede haber Economía sin completa contradicción entre el sistema y la reali-Estadística y nosotros en el Perú, si no sabemos dad. Por eso tuvimos democracia en el nombre.cuántos somos, no podemos determinar qué nece- Por eso todo nuestro vaivén de políticos tuvo unasitamos, no podemos saber qué producimos con raíz estatal. Siempre la alternativa entre la tira-exactitud. El único censo del Perú es de 1876; nía y la anarquía ha constituido el proceso de nues-hay un cálculo de 1896 y una estimativa al ojo, de tra vida política y económica. De allí que nuestra1923. No ha habido pues, en nuestra política, no- concepción de la organización política del Estadoción de economía y de allí deriva, sin duda, la for- haya tenido que ser elemental; haya tenido que serma como hemos sido gobernados. absolutamente primitiva. ¿Cuál fue nuestra orga- nización económica del Estado? Simplemente laLa revolución de la Independencia entrega progresiva de la riqueza nacional consti- , tuida por zonas productoras de materias primas. Pero quiero volver, por un instante, a mi puntode partida y hacer una breve síntesis de nuestra in- Otros pueblos de América encontraron su solu-terpretación histórica de la realidad nacional. ción económica. En la Argentina, donde hubo espí- 111 CARETAS 2002
  • 104. Discurso de Acho 1931ritus directores desde el comienzo de la República, dica? Hemos dicho que la clase que emancipó al Es-se produjeron hechos basados en los magníficos tado del control español fue la clase latifundista,apotegmas de Alberdi: «Gobernar es poblar»; de pero esa clase no puede representar ni siquiera laSarmiento: «Si el pueblo es soberano, hay que edu- mayoría de la nación; carece de fuerza propia paracar al soberano». controlar el Estado, no puede representar auténti- camente la mayoría de la nación. Vemos, pues, que Pero a nosotros nos faltaron espíritus directores. el Estado, como entidad jurídica, no representa aNosotros fuimos un pueblo donde los hombres de la ninguna de las clases propiamente, porque la claseindependencia vinieron de fuera. Nosotros no tuvi- que lo redimió carecía de fuerza propia y entoncesmos desde los comienzos de la República el clarivi- nuestras instituciones han estado tambaleantes; eldente que indicara la ruta salvadora. Los comien- Estado ha fluctuado representado por un hombre yzos de nuestra vida fueron lánguidos. No tuvimos, por una oligarquía.como ha dicho un escritor «hombres políticos cuyabiografía se pueda leer entera». En el Estado, representativo de una oligarquía, han predominado a veces, personas que tienen algo Si el sistema político no coincide con la realidad del caníbal y del señor civilizado. El Estado, pues,económica, no puede haber política económica. La no responde a una realidad-económica. El Estado,política elemental de las finanzas es el empréstito, como decía Aristóteles, «fue formado para hacer laes la hipoteca de la riqueza nacional. Una política vida posible y sólo puede existir para hacer la vidaeconómica en un pueblo como el nuestro, agrícola y buena»; pero nuestro Estado no ha contribuido aminero, habría tenido que ser, elementalmente, hacer la vida ni posible ni buena, porque ha careci-una política de organización de nuestra economía do de fuerza; porque ha carecido de autenticidadagrícola, por ejemplo. nacional; porque le ha faltado raíz en el problema mismo de la nacionalidad. Entonces aparece pues,Realidad peruana y realidad europea el Estado, no como instrumento representativo de una entidad o clase nacional, sino como el instru- Pero antes de pasar al análisis de la economía mento de una oligarquía, y peligra cuando puedenacional, permítaseme una nueva demostración de ser el instrumento de intereses extraños al país.nuestro problema complicado. Nosotros como pue- ¿Por qué? Por una razón también económica, con-blo, y esto es preciso que lo repita porque forma ciudadanos. Así como no tenemos homogeneidadparte de la teoría fundamental de nuestro Partido, racial no tenemos homogeneidad económica.no constituimos una entidad homogénea; nuestrodesenvolvimiento económico y social no ha sido el Las dos economíasdesenvolvimiento de los pueblos europeos que hanpasado, sucesivamente, de un período a otro y que La economía nacional tiene dos aspectos perfecta-han ido recorriendo una curva perfectamente clara. mente definidos: el aspecto propiamente nacional y elNosotros no hemos vivido, como los pueblos de Eu- aspecto de nuestra economía vinculada a interesesropa, la sucesión del período de la barbarie por el extranjeros. No podemos dejar de reconocer esta do-período feudal, del período feudal por el período ble faz de nuestra economía. Hay en todos los pue-mercantil, del período mercantil por el período bur- blos como el nuestro, que no están desarrollados eco-gués, y del período burgués, por el período indus- nómicamente, la necesidad de que una parte de latrial. En nuestro país coexisten, conviven todas las economía pertenezca o esté controlada por sistemasetapas del desarrollo económico y social del mundo. económicos más adelantados que el nuestro. Esto esTenemos dentro de nuestras fronteras, desde el ca- fatal. Está determinado por una ley de progreso. Pe-níbal y el bárbaro hasta el señorito que vive la vida ro de otro lado tenemos un aspecto de nuestra econo-civilizada. Somos conciudadanos del campa y somos mía perfectamente nacional.compatriotas del señor feudal que está detrás de las,montañas. Alguna vez he dicho que quien quiera La economía nuestra que depende del extranjero,viajar a través de la historia no tiene sino que via- economía principalmente agraria, es una economíajar de Lima al Oriente. Ante una realidad así, ¿Cuál que depende de un sistema mucho más organizado ypuede ser el carácter del Estado como entidad jurí- naturalmente más sistematizado, mejor respaldado 112 CARETAS 2002
  • 105. Víctor Raúl Haya de la Torrey más garantizado que el aspecto agrícola nacional. tro: «Imperialismo». El «Imperialismo», como loLas empresas extranjeras que traen capital, técnica define Hobson, creador de la palabra, implica ely organización a nuestra agricultura constituyen un uso de la maquinaria del gobierno por los interesesaspecto de nuestra economía. El otro, es la empresa privados, principalmente capitalistas, a fin de ase-o el individuo agrícola nacionales que conservan sus gurar para ellos las ganancias económicas fuera demétodos primitivos de producción y que no tienen ga- un país. El Imperialismo, como dice Culberston, esrantía. Y entonces vemos, pues, frente a frente, la la expresión económica de la civilización modernaeconomía nuestra que depende del extranjero y la a través de los mares. El Imperialismo no es, pues,economía que depende del nacional en completa dis- el vocablo peligroso y atemorizante, el Imperialis-paridad de técnica. El Estado no ha protegido nues- mo es un concepto económico; el Imperialismo estra economía nacional, de manera que sobre la eco- una realidad que, con la palabra de Montt, el eco-nomía extranjera ha gravitado la vida económica to- nomista democrático alemán, nadie puede negarda; no ha existido de otro lado la fuerza económica en su evidencia histórica. Imperialismo significanacional, bajo la protección del Estado, que permita la expansión de los pueblos más desarrollados enbalancear esa fuerza y establecer el desarrollo de la técnica de la producción hacia los pueblos menosuna economía total y armónica dirigida por el propio desarrollados. El imperialismo forma parte de es-Estado. Una empresa agrícola o minera que trae ca- te aspecto de nuestra economía que depende de lospital, que trae máquinas, que trae técnicos, que trae intereses extranjeros. Y como en el Imperialismoorganización, que trae también, cultura en el orden es fundamental la exportación de capitales, la ex-económico, frente a la empresa agrícola o minera na- pansión económica, nosotros tenemos que tomarlocional que no tiene garantía económica, que no tiene en cuenta dentro de una observación de la econo-protección del Estado, ¿no representa, como imagen, mía del país. Porque no es que seamos enemigosel tractor frente al arado de palo?, ¿no representa, la del capital extranjero; es que consideramos absolu-técnica moderna frente a la técnica primitiva?, ¿qué tamente necesario que el Estado controle el capitalpuede producirse en una estructura económica don- extranjero a fin de que su concurso dentro de lade, de un lado, hay técnica, capital, protección, ga- economía nacional sea de cooperación y no de ab-rantía y sostenimiento y de otro lado no hay sino for- sorción. Y esta palabra absorción no tiene inten-ma elemental de producción? Evidentemente la eco- ción alguna, porque ya ha dicho un célebre físico ynomía tiene que gravitar hacia lo más fuerte, hacia economista europeo: «Muy cerca está la economíalo más organizado, si no representa preferentemente de la física». Hay leyes de física que pueden apli-los intereses de lo que está más desorganizado. Esto carse muy bien a los fenómenos económicos. Eses, compañeros y conciudadanos, lo fundamental en muy natural que si para la expansión de una fuer-el gran problema económico y político del país, el de- za no hay resistencia, esa expansión aumentarásequilibrio económico y la falta de un Estado repre- hasta que se limite por sí misma. Si la resistenciasentativo de los intereses propiamente nacionales; es igual o mayor que la expansión, entonces se ha-Estado que no excluya, sea dicho con claridad, la in- brá salvado el equilibrio. Nosotros debemos creartervención de los intereses extranjeros en el país, nuestras propias resistencias, nosotros debemosporque esa intervención, por propugnar una técnica crear nuestra propia presión, y, a la expansión eco-superior, significa progreso, impulso y aliento para el nómica que viene de fuera impulsada por leyes quedesarrollo de nuestra propia economía. Pero es fun- son ineludibles dentro de la economía, debemosdamental también que esa cooperación de las fuer- oponer la presión económica que sale de adentro yzas económicas más desarrolladas esté en equilibrio, que por su fuerza e intensidad también es ley com-porque si llega a un cuerpo débil, a un cuerpo sin pletamente necesaria para que la vida nacionalfuerzas propias, significaría lo que la transfusión de mantenga el equilibrio y la armonía de nuestro or-sangre con exceso en un cuerpo débil para soportar- ganismo económico integral. El imperialismo re-la: en vez de darle vida le daría muerte. presentará, por consecuencia, en nuestro país, la etapa del capitalismo, la etapa de la industria; eta- ,Función del imperialismo pa fatal. Nosotros no podernos eludir la etapa in- dustrial que es un período superior al período agrí- Aquí tiene que jugar rol importantísimo este cola o feudal. El progreso impone que después denuevo vocablo que muchos toman como algo sinies- la edad feudal o agraria venga la edad industrial; 113 CARETAS 2002
  • 106. Discurso de Acho 1931pero, nos proponemos, bajo el control de las clases clase proletaria industrial de la clase no industria-productoras que el mismo advenimiento del capita- lizada como tronco de una nueva clase ya suficien-lismo crea y perfecciona, evitar los peligros gran- temente apta para la acción política». Antes de esedes de ese advenimiento industrial. Y nos propone- período aparece como incapaz de gobernarse por símos, aprovechando la experiencia histórica del misma. Tal es nuestro panorama social: industria-mundo, obtener todos los beneficios de la industria, lismo incipiente y, por consiguiente, clase proletariaprocurando amenguar, en cuanto se pueda, todos industrial, incipiente también.los dolores y todos sus aspectos de crueldad. El aprismo y las tres clases El capital extranjero representa en nuestropaís, técnica, porque el capital extranjero es el que Entonces, pues, conciudadanos, nos encontra-trae la máquina. Nosotros no somos pueblo indus- mos con este gran problema: clase proletaria indus-trial porque no hemos creado la máquina; sola- trial joven, como joven es nuestro industrialismo;mente manejamos la máquina que nos viene de clase campesina numerosa, mayoritaria, pero que afuera. Pues bien, el capitalismo extranjero que es causa de deficiencia técnica está atrasada en susinevitable en países como el nuestro, cumple su métodos y en cultura; y clase media, que formandoetapa; lo importante es que la cumpla bajo el con- parte de lo que podríamos llamar el sector nacionaltrol de un Estado que represente verdaderamente de nuestra economía, carece también de garantía ya la mayoría de la nación que está interesada en sufre las consecuencias del desequilibrio económicono ser absorbida. al que fatalmente está subordinada nuestra organi- zación nacional.¿Hay industrialismo peruano? Frente a estas tres clases, la oligarquía o mino- Ahora bien, compañeros. ¿Cuál es el panorama ría, de la clase o de los grupos nacionales que hansocial, propiamente social, que nuestra economía vinculado sus intereses a los intereses extranjeros ycrea en el país? Nosotros no somos un pueblo indus- que, sobre todo, domina hasta hoy y controla el Es-trial; consiguientemente la clase proletaria de la tado. Bien: la vinculación de lo que hay de comúnnaciente industria es joven. Marx dice: «No sólo es en los problemas de estas tres clases, –campesina,preciso que una clase exista para que pueda condu- proletaria y media–, constituye la esencia económi-cir por sí sola los destinos de la colectividad; es ne- ca del aprismo.cesario que esa clase adquiera conciencia, adquieracultura y adquiera capacidad suficiente para con- Por eso es que están demás las recetas extranje-ducir al pueblo todo». Ese período de formación de ras para los males nacionales. Por eso es que estála conciencia de clase puede compararse al período demás que ciertas gentes extranjerizantes quierande desenvolvimiento de la conciencia y de la capaci- buscarle parangón o patrón a las teorías del apris-dad de un niño. Un niño vive, un niño siente dolor, mo. El aprismo insurge absolutamente de una rea-un niño protesta por el dolor; sin embargo, un niño lidad económica nacional. El aprismo es, como pe-no está capacitado para dirigirse por sí mismo. Las día el gran Engels, el buscador, el descubridor declases sociales creadas por organismos económicos nuestra realidad que no hemos tratado de inventar-o por sistemas económicos todavía en desarrollo, la fuera del país sino de encontrarla aquí, en el mis-producen fenómenos semejantes. Las clases van mo y sangrante problema de la nacionalidad.formando su conciencia, se van definiendo; y aun-que sufren y aspiran, carecen todavía de la capaci- Compañeros: Si somos democracia, la democra-dad suficiente para interpretar el sentimiento na- cia debe amparar el anhelo y la necesidad de la ma-cional y conducir por sí solas los destinos de la co- yoría; y las clases proletaria, campesina y medialectividad. Es Engels quien escribe que «hay un pe- que integran nuestro Partido, constituyen la mayo-ríodo en que podría comenzar a diferenciarse a la ría de la nación.,114 CARETAS 2002
  • 107. Víctor Raúl Haya de la Torre l síntoma típico de nuestra crisis ha sido el ab- solutismo presidencial, que ha venido acen- tuándose lentamente hasta culminar en el des- potismo de Leguía. Todos los hombres de pensamiento en América están de acuerdo que necesitamos un Poder Eje- cutivo enérgico y eficiente, pero respetuoso de la legalidad. Las teorías de Bolívar, el gran maestro de política en Hispanoamérica, sobre la unidad y eficiencia del Poder Ejecutivo, son y serán de actualidad. Un Poder Ejecutivo efi- caz no quiere decir un Poder arbitrario. El térmi- no medio del ideal bolivariano se aparta de los dos extremos que, en trágico ritmo, han sido la ley de la evolución política en América; Ejecutivos débiles o Ejecutivos tiránicos. No basta confiarLa realidad nacional. Lima: 1980. Extractos se- en las cualidades del presidente, ni en el grado deleccionados págs. 157-159, 161-163, 175-176. cultura y desarrollo económico del país, para que la función ejecutiva realice ese equilibrio de efi- ciencia y legalidad. Es necesario que el control, la El absolutismo resistencia al Poder Ejecutivo se encarne en ins- tituciones que, al mismo tiempo que lo limitan, lo sostienen. Tiene el valor de una verdad eterna la presidencial idea de Stendhal: “Sólo puede apoyarse en lo que resiste”. y sus remedios Desde luego, está fuera de discusión el descar- tar toda reelección.Víctor Andrés Belaunde No creemos que la tendencia al absolutismo se (Arequipa 1889-Nueva York 1966) deba al carácter popular de la elección del presi- dente. Hemos presentado contra esta explicación la refutación definitiva de nuestra historia. Los presidentes más populares, los que recibieron en efecto la consagración del voto nacional, han sido los más respetuosos de nuestras instituciones. La solución que atrae a los espíritus simplis- tas es la de someter al Ejecutivo a la influencia decisiva del Parlamento, siguiendo la imitación francesa. El presidente es un simple símbolo, un personaje decorativo; el gobierno efectivo lo ejer- ce el Gabinete, especie de Comisión del Parla- mento, y mientras cuenta con la mayoría de éste. Tal solución tiene en contra la experiencia de mu-Ensayista de la generación del 900. Fue críti- chos países y, en cierto sentido, la nuestra. Elco de la posición de Mariátegui, y respondió , parlamentarismo es un producto esencialmentea sus Siete Ensayos acuñando sus tesis de la inglés y, por lo mismo, no puede importarse. SuPeruanidad. eficiencia está unida a dos cosas típicamente bri- tánicas: la tradición monárquica, con el poder mo- 115 CARETAS 2002
  • 108. El absolutismo presidencial y sus remediosderador que se encarna en la facultad de la diso- Si nosotros no aceptamos la hegemonía parla-lución del Parlamento y el régimen efectivo de mentaria, preconizamos un efectivo y moderadodos partidos. (Aunque en Inglaterra haya tres, el control parlamentario. No creemos en la separa-Partido Liberal está destinado a desaparecer o a ción de los poderes, como la llevada a cabo, confundirse en una inteligencia permanente con el tanta rigidez e inconveniencia, en la Constitu-Labour Party). Debido a esas condiciones, el par- ción norteamericana. Aceptamos la cooperaciónlamentarismo inglés significa unidad, eficacia y y el contacto entre ellos, no sólo por los informes,fuerza en el Ejecutivo, que es el elemento direc- sino por la misma interpelación. Descartamos eltor del propio Parlamento. Esto lo vio Bolívar voto de desconfianza, y las zancadillas políticas,hace cien años con su claridad genial; pero lo han pero admitimos el voto de censura, motivado, yignorado muchos de nuestros pseudoconstitucio- aprobado por las dos cámaras.nalistas. Más que en la falta de un control parlamenta- En los países en que no existe la fuerza mode- rio, el régimen personal se ha revelado en otrasradora del monarca y el ritmo regular de dos par- manifestaciones cuya diagnosis se impone si setidos, el parlamentarismo ha sido un desastre. quiere indicar el remedio acertado. Ellas son: 1ªHoy todos están de acuerdo en señalar radicales influencia absoluta electoral del Gobierno por ladiferencias entre el parlamentarismo francés y el imperfección de los organismos o por su someti-parlamentarismo inglés. Puede decirse que miento a aquel; 2ª libertad en los gastos por laFrancia vive y prospera por su vitalidad económi- prórroga del Presupuesto, habilitación de parti-ca y su tradición cultural, a pesar de los defectos das, amplitud en los gastos extraordinarios y, so-de su máquina política: el Ejecutivo inestable (la bre todo, falta de la institución del contralor; 3ª,duración media de los gabinetes desde 1871 ha poder discrecional en los nombramientos por lasido de siete meses), los partidos pulverizados (se falta de una buena ley de servicio civil; 4ª centra-llegan a contar hasta quince grupos) , desorden y lismo o sea control absoluto de la vida municipalcaos legislativo, y el síntoma más grave, la ten- y departamental; 5ª medios de influir en la opi-dencia a aumentar los gastos. El Parlamento, nión pública; 6ª subordinación del Poder judicial;que se imaginó para controlar y sanear las finan- 7ª influencia en los nombramientos y en el presu-zas del Gobierno, ha resultado por una evolución puesto eclesiástico.curiosa, fuente de inflación y de derroche. Vi-bran todavía las palabras de Tardieu al respecto. qqqLa experiencia de Chile, más cerca de nosotros,habla con idéntica elocuencia. Gabinetes relám- Los consejos regionalespagos, desorden e inflación de presupuesto, exce-so y empirismo en la legislación, perpetua inesta- El régimen personal tuvo su expresión en labilidad. La revolución y dictadura chilena han centralización absoluta; proceso que se inicia yasido el epílogo de esos males. con las Juntas Departamentales caciquescas y que llegó a su colmo en los Parlamentos Regio- Entre nosotros, las dos tentativas de parla- nales, órganos de la más inútil burocracia. En elmentarismo no han sido felices: la de Valcárcel, capítulo titulado “Regionalismo y centralismo”contribuyó a agravar la crisis del 94; y la del ré- de la primera parte de este libro, hemos expresa-gimen civilista, a partir de 1904, nos condujo a do las ideas directrices de esa reforma. Urge avi-un inmoral trastrueque de funciones entre el Go- var la vida regional y la vida municipal. Respec-bierno y el Parlamento. Nuestro caciquismo par- to de esta última, restablezcamos la autonomía,lamentario supo cotizar bien alto su poder de crí- transfiriendo las facultades revisoras que teníatica y de censura; aceptó a fardo cerrado las di- el Ejecutivo a los organismos regionales. Para larecciones del Gobierno, obteniendo en compensa- elección de municipalidades, creemos que debe,ción influencia en los nombramientos e interven- mantenerse el sufragio general (lo llamo así por-ción directa en la administración. Cuando no ha que, excluidos los analfabetos, no se puede ha-sido así, hemos sufrido el otro mal de la oposición blar de sufragio universal) . Este puede funcio-sistemática. nar con relativo éxito en las provincias, y distri- 116 CARETAS 2002
  • 109. Víctor Andrés Belaundetos, que son circunscripciones limitadas. Ade- tes Superiores y los Colegios de Abogados; elec-más, el sufragio corporativo es un ensayo que de- ción de los tres senadores de la región (uno cadabe aplicarse por ahora a las regiones. Manten- dos años). Los miembros del Consejo Regionaldríamos así un régimen mixto, en justo equili- recibirían remuneración de una o dos libras porbrio, de sufragio individual y corporativo. cada sesión a que asistieran, no pudiendo éstas ser más de seis al mes; en el caso de ser elegidos La innovación fundamental es la de los Conse- empleados u obreros que no residan en la capi-jos Regionales, siguiendo las líneas de las activi- tal, se les abonará además su salario o su sueldodades económicas. Al lado del Registro Munici- por el presupuesto regional mientras dure supal, se formará un Registro de Actividades Eco- mandato.nómicas, bajo estos cinco rubros: minería e in-dustrias extractivas, agricultura, industria ma- Los organismos regionales limitan las faculta-nufacturera, comercio y transportes y profesio- des del Poder Ejecutivo por lo que se refiere a losnes liberales. Los cuatro primeros grupos esta- funcionarios políticos con el derecho de veto, y lorían representados en el organismo regional en sustituyen enteramente en los nombramientosproporción al número de personas que compren- judiciales, en la revisión de los arbitrios munici-de cada actividad, reflejando así la fisonomía eco- pales y el control de la instrucción especializada.nómica de cada región. El grupo menor dará elnúmero mínimo de representantes, que sería el Respecto de su presupuesto, son también ab-coeficiente para calcular los de los otros grupos. solutamente autónomos, sin otro contralor que el del Tribunal Mayor de Cuentas y en ciertos casos La representación de cada grupo puede ser del Parlamento.doble o triple; doble, si se quiere diferenciar úni-camente el capital y el trabajo, y triple, si se es- Independencia del Poder Judicialtablece la más ajustada división entre capital yalta dirección, empleados y obreros. En el pri- Está perfectamente formada la opinión públi-mer caso, los propietarios y altos directores de ca en el Perú acerca de la necesidad de indepen-las fuerzas económicas tendrían la misma repre- dizar absolutamente el Poder judicial del Podersentación que el trabajo; en el segundo caso, el Ejecutivo. Hoy, como hace ciento cuatro años, tie-trabajo representaría las dos terceras partes. nen la misma aplicación las hermosas palabrasRespecto del quinto grupo o las profesiones libe- de Bolívar: “El Poder Judicial contiene la medidarales, daría cinco representantes, uno elegido del bien y del mal de los ciudadanos y si hay li-por los abogados, otro por los médicos y farma- bertad y si hay justicia en la república, son dis-céuticos, otro por los ingenieros de todos los ra- tribuidas por este Poder. Poco importa a veces lamos, otro por los periodistas y maestros y un organización política, con tal que la civil sea per-quinto por los funcionarios. Si se tiene en cuen- fecta; que las leyes se cumplan religiosamente yta que las profesiones liberales representan tra- se tengan por inexorables como el destino”. Pa-bajo y preparación cultural, cabe decir que en es- recidos conceptos repiten hoy mismo los tratadis-tos organismos tendría siempre mayoría el tra- tas ingleses sobre la materia y los constituciona-bajo. listas americanos cuando critican el sistema de designación por sufragio de los jueces y tribuna- El término del mandato sería de dos años con les de los Estados de la Unión. La permanenciareelección indefinida. Sus funciones se extende- es, según experiencia universal, la garantía derían a estas materias: presupuesto regional, cu- probidad y de honradez. La carrera exige, al me-yas entradas estarían constituidas por la contri- nos, la proporción de dos a uno en las designacio-bución predial e industrial; caminos regionales; nes para los puestos vacantes entre los jueces yinstrucción especializada según las necesidades vocales antiguos y los abogados de experiencia. ,de la región; derecho de veto respecto del nom- Debe conservarse a las Cortes Superiores el nom-bramiento de autoridades políticas (prefectos, bramiento de los Jueces de Paz y la presentaciónsubprefectos, etc.) ; designación de jueces y voca- de una de las ternas para Jueces de Primera Ins-les dentro de las ternas preparadas por las Cor- tancia, dando la otra al Colegio de Abogados. 117 CARETAS 2002
  • 110. l gran problema de la República consistía en haber dejado fuera de la ley y al margen de la ciudadanía al porcentaje mayoritario de la población del Perú. El problema del indio estaba en el centro neurálgico de la construcción de la nación. Casi un siglo de olvido no hizo que su presencia social pudiera omitirse. También, al cuestionarse el proyecto liberal decimonónico surgió la pregunta sobre cuál era el papel de ellos en la nación. Jorge Basadre menciona que “el problema del Indio” se redescubrió a inicios del siglo XX. Si bien es cierto que a partir de entonces se sentaron las bases del indigenismo, sobre todo en tanto que movimiento intelectual, artístico y universitario, que postuló que la esencia de lo peruano estaba en la cultura indígena, se puede hallar sus trazos precursores en la segunda mitad del XIX en las obras de Narciso Aréstegui y Clorinda Matto de Turner. La elección de esta vía fue una de las posibles reacciones contra elq 26 Luis Valcárcel. Tempestad en los Andes, (Lima: Populibros, actuar cuestionable de las élites. Ahora bien, muchos de los indigenistas eran s.f.). Págs. 41-44, 91-93, 99- miembros de la élite que al cuestionar sus propias raíces filosóficas y políticas, 100, 107-108, 116-120. resolvieron reverdecer su programa, uniendo a los ideales republicanosq 27 Uriel García. El nuevo indio. una nostalgia de lo indio. Así se opusieron a quienes, también dentro de su Lima: Editorial Universo S. A., 1973. Págs. 95-99. clase, pugnaban contra el racionalismo pero desde las enseñanzas de la Iglesia Católica. Los intelectuales comenzaron a dividirse entre indigenistasq 28 José María Arguedas. No soy un indio aculturado. En Obras e hispanistas. Completas, Tomo V, (Lima: Editorial Horizonte, 1983). Págs. 13-14.
  • 111. Capítulo VI:Laimprontaindígena
  • 112. Luis Valcárcel Secreto de piedra uando el indio comprendió que el blanco no era sino un insaciable explotador, se encerró en sí mismo. Aislóse espiritualmente, y el recinto de su al- ma –en cinco siglos– estuvo libre del contacto corruptor de la nueva cultura. Mantúvose si- lencioso, hierático cual una esfinge. Se hizo maestro en el arte de disimular, de fingir, de ocultar la verdadera intención. A esta actitud defensiva, a esta estrategia del dominado, a este mimetismo conservador de la vi- da, llamáronle la hipocresía india.Tempestad en los Andes. Lima. Populibros pe- La raza, gracias a ella, protege su vitalidad, guar-ruanos. Extractos seleccionados, págs. 41-44, da intacto el tesoro de su espíritu, preserva su “YO”.91-93, 99-100, 107-108, 116-120. Se oye de continuo censurar la reserva, el egoís- mo del indio: a nadie revela sus secretos. La virtud Tempestad en medicinal de las yerbas, la curación de enfermeda- des desconocidas, el derrotero de minas y riquezas ocultas, los procedimientos misteriosos de la magia. los Andes El indio se cuida muy bien de la inquisición de sus dominadores. No hablará. No responderá cuando se le pregunte. Evadirá las investigaciones. Inven- cible en su reducto, para el blanco será infranquea- Luis Valcárcel ble su secreto de piedra. (Ilo 1891- Lima 1987) En cambio, él se informará bien pronto de todos nuestros secretos de “hombres modernos”. Breve tiempo de aprendizaje bastará para que domine los más complejos mecanismos y maneje con la sereni- dad y precisión que le son características las maqui- narias que requieren completa técnica. El indio es para las otras razas epigónico. Sólo da a conocer su exterior inexpresivo. Bajo la máscara de in- diferente, ¿hallaremos algún día su verdadero rostro? Su burlona sonrisa será lo primero que descu- bramos. En lo insondable de esta conciencia andina bulle el secreto de piedra.Fue uno de los principales impulsores delmovimiento indigenista. Defendió las bon-dades de la cultura y las reivindicacionesdel indio. Poblachos mestizos Hórrida quietud la de los pueblos mestizos. Por CARETAS 2002 , 121
  • 113. Tempestad en los Andesel plazón deambula con pies de plomo el sol del me- por breves días; reaparecen en la capital. Se les re-diodía. Se va después, por detrás de las tapias, de conoce en conjunto: son los “poblanos”. Tardos, co-los galpones, de la iglesia a medio caer, del caserón mo entumidos, pasan por las calles, de frente a losdestartalado que está junto a ella; trepa el cerro, y bebederos. Tambaleantes, con los ojos turbios, abo-lo traspone; voltea las espaldas definitivamente, y tagados, enrojecidos, miran las cosas de la ciudadla espesa sombra sumerge al pueblo. Se fue el día, con estúpida expresión. Gastan el producto de lase acabó la noche; son clepsidras invisibles los habi- venta de ganado o cereales hasta el último céntimo.táculos ruinosos; lentamente se desmoronan. Des- La decencia consiste en su pródigo consumo de cer-pués de veinte años. el pueblo sigue a medio caer; veza y licores, con los amigos a quienes tutea desdeno se da prisa el tiempo destructor. la infancia. Este “mozo” de traje descuidado, ana- crónico, de presencia lamentable, fue un condiscí- Gusanos perdidos en las galerías subcutáneas pulo en el Colegio Nacional. Ahora es el temible le-de este cuerpo en descomposición que es el poblacho guleyo del poblacho, el agente para las elecciones,mestizo, los hombres asoman a ratos a la superficie; el enganchador para las empresas, el vecino princi-el sol los ahuyenta, tornan a sus madrigueras. ¿Qué pal, cuya industria más saneada es el vivir a expen-hacen los trogloditas? Nada hacen. Son los parási- sas de los obsequios del indio, del soborno del pro-tos, son la carcoma de este pudridero. pietario, de los gajes de la función concejil, –fondos de municipalidades, recursos del Estado. El señor del poblacho mestizo es el leguleyo. el“kelkere”. ¿Quién no caerá en sus sucias redes de La atmósfera de los poblachos mestizos es idén-arácnido de la ley? El indio toca a sus puertas. El tica; alcohol, mala fe, parasitismo, ocio, brutalidadgamonal lo sienta a su mesa. El juez le estrecha la primitiva. La pesadez plúmbea de sus días todosmano. Le sonríen el subprefecto y el cura. iguales se interrumpe a veces con la ráfaga san- grienta de un crimen. Rencillas lugareñas, choques El leguleyo es temido y odiado en secreto. Todas de minúsculos bandos, odio mezquino que estallalas astucias, todos los ardides, para confundir al po- en la primera bacanal, en la fiesta del Patrón delderoso, para estrangular al débil, son armas del tin- pueblo, en la lidia de gallos, en la disputa política.terillo. Explota por igual a blancos y aborígenes. El garrotazo o la cuchillada.Prevaricar es su función. Como el gentleman es elmejor producto de la cultura blanca, el leguleyo es Todos los poblachos mestizos presentan el mis-lo mejor que ha creado nuestro mestizaje. mo paisaje: miseria, ruina; las casas que no se de- rrumban de golpe, sino que como atacadas de lepra Hórrida quietud la de los pueblos mestizos, ape- se desconchan, se deshacen lentamente, son el sím-nas interrumpida por los gritos inarticulados de los bolo más fiel de esta vida enferma, miserable, de lasborrachos. La embriaguez alcohólica es la más alta agrupaciones de híbrido mestizaje.institución de los pueblos mestizos. Desde el ma-gistrado hasta el último curial, desde el propietario qqqal mísero jornalero, la ebriedad es el nivel común,el rasero para todos. Iguales ante el alcohol, antes La nueva amistadque iguales ante la ley. No tuvieron amigos; eran esclavos, y la amistad Todas las aspiraciones del mestizo se reducen a fue tabú para ellos. Sus amos, cuando les tratabanprocurarse dinero para pagar su dipsomanía. El mejor, sabían que les estaba prohibido aproximarsehombre de la ciudad que se va a vivir al poblacho es amistosamente a quienes, por ley y costumbre, te-un condenado irremisible al alcoholismo. nían que ver como inferiores. El indio se pasó qui- nientos años con la sola amistad del borriquillo. El Cuántas truncadas vocaciones por el confina- buen asno, tardo, le ayudó a portar la carga que so-,miento en el poblacho. Los “jóvenes de esperanzas” bre sus espaldas le echaba el blanco. El buey, otroque estudiaron en la ciudad y hubieron de retornar amigo, colaboró con él en las faenas de la tierra,a “su pueblo” se sepultan en el pantano. Cadáveres ahorrándole esfuerzo. Pudo reservar el tirapié (laambulantes, alguna vez abandonan sus habitáculos chakitajlla) para los barrancos. La pareja de bovi- 122 CARETAS 2002
  • 114. Luis Valcárcelnos avanzaba lentamente con el arado de palo, Por en las tinieblas de la inconsciencia pedagógica.los caminos, tras el pequeño asno; por los sembra- La casa-escuela es el orgullo del ayllu. Las familiasdos, en pos del buey, el indio hace su trabajo silen- aborígenes se sienten ligadas a ella, como diez añosciosamente. A veces canturrea una tonadilla del antes a la iglesia parroquial. El domingo, el salónviejo lar, a ratos intenta el diálogo con sus amigui- de actos rebosa de público que, ávido, escucha la pa-tos. Diálogo frustrado. Ellos no responden. Así, labra elocuente de Indalecio Mamani, el educadorquién sabe, es mejor; dicen tan poco sus grandes de la Raza. Las almas embotadas de la grey andi-ojos turbios... na comienzan a sacudirse de su sueño de piedra. Como un barreno penetra a lo hondo de esas con- “Marcus”, “Mareano”, apacibles compañeros, ciencias la voz del maestro, y hay algo que se agitacuánto parecido tienen a los buenos labriegos; como en el subsuelo espiritual de estos hombres olvida-ellos, sufridos y resignados; como ellos, tranquilos, dos de sí mismos.quietos, frugales. Del campo al establo, del establoal camino, todos los días, todos los años, hasta mo- La escuela se sostiene por el ayllu: todos concu-rir oscuramente, de puros viejos. rrieron a edificarla, todos también la apoyan como adivinando que de allí saldrán los Indios Nuevos, Ya el indio no sólo tiene como amigos a “Mar- nunca más esclavos.cus”, a “Mareano”; es otro hombre como él quien leha abierto su corazón. Es otro hombre blanco; cosa La escuela nueva es el almácigo de la Raza re-extraordinaria: un hombre blanco su igual, su ami- surgida.go, no su opresor, el amo siempre tiránico. A esteamigo le estrecha la mano y le mira a los ojos, de Trescientas, trescientas cincuenta escuelas defrente, sin temor, sin desconfianza. indios y para indios se desparraman en la altipam- pa ilímite. Cada año brota un ciento, y las primeras Es el adventista, el bueno y alegre Miller, rubi- de los valles serranos ya alientan recién nacidas,cundo hijo de Yanquilandia, que ejerce el apostola- La escuela fiscal es un convencionalismo; el precep-do de la Nueva Amistad. tor fiscal, una plaza supuesta. El indio, donde exis- te una escuela “suya” no va más a la del maestro Nada le exige Miller. Condori no tiene obligacio- mestizo y descastado que sigue tratándolo como anes para él; puede entonces obsequiarle como al siervo. Huye de las sucias casuchas que el Estadohermano de raza, y así le acoge cordialísimo en su llama pomposamente Escuela Fiscal númerorústico “home”, y comen ambos del mismo plato y 10589, Centro Escolar número 5432...beben de un solo vaso. Santa amistad, tan espera-da cinco siglos. ¿Cuántos millares de Indios Nuevos han salido de la Escuela India? ¿Cuántos más saldrán en esteLa nueva escuela quinquenio? Indalecio Mamani es el preceptor en el ayllu de qqqKollawa; salió diplomado de la Escuela Normal deJuliaca, hizo su práctica como maestro ambulante La rebeldía ortografíaen Chucuito. La escuela ocupa un edificio reciénconstruido bajo la dirección del ingeniero de la Mi- Basta ya de sujeción al yugo de la gramática es-sión. Amplias salas iluminadas, con bellas vistas pañola –se han dicho los idiomas vernáculos.sobre el panorama de la planicie y el cordón nevadode los Andes. El niño indio concurre con placer, por- Sí, guerra a las letras opresoras: a la b y a la v aque el paisaje familiar lo tiene siempre ante los la d y a la z, que no se usaron jamás; afuera la c bas-ojos. tarda y la x exótica y la g decadente y femenina, y , la q equívoca, ambigua.El maestro indiano sabe lo que debe enseñar a loshijos de su raza, y cuanto enseña lo hace con amor, Vengan la K varonil y la W de las selvas germáni-con el ideal de rehabilitación, como la luz de Sirio cas y los desiertos egipcios y las llanuras tártaras. 123 CARETAS 2002
  • 115. Tempestad en los AndesUsemos la j de los árabes análogos. empeño de afirmar su ser, sin doblegarse a la fata- lidad del sino. Quiere el conquistador, en su loca Inscribamos Inka y no inca: la nueva grafía se- presunción, borrar todo el pasado de diez mil añosrá el símbolo de emancipación. El keswa libre del de cultura indígena. Bajo la piqueta del destructortutelaje escriturario que le impusieron sus domi- van cayendo, una a una, las instituciones del viejonadores. Imperio. Los suntuosos palacios, las estupendas fortalezas, los magníficos templos levantados por el El keswa en la simpática amistad y vinculación Inka, en un glorioso afán de eternidad, son derriba-fonográfica de los idiomas símiles. dos por el bárbaro vencedor. Con los últimos seño- res de Vilcabamba concluye la estirpe solar de los Reaprendamos a escribir los nombres adultera- emperadores. Rueda del patíbulo la inocente cabe-dos, las toponimias corrompidas. Kosko y no Cuz- za del postrero príncipe del Tawantinsuyu. ¡Mas, esco, Wiracocha y no Viracocha, Paukartampu y no en vano, del alma india no puede ser arrancada laPaucartambo, Kochapampa y no Cochabamba, Ka- esencia de su cultura!witi y no Cahuide Atau Wallpa y no Atahualpa,Kunturi y no Condori, Kespe y no Quispe, mitmaj- En la torpe desviación republicana, incapaces dekuna y no mitimaes, yunkas y no yungas. comprender la realidad histórica, hemos ido más allá del opresor español. Las últimas vislumbres de Limpiemos el keswa de excrecencias hispánicas, autonomía, el simulacro de las autoridades indias,purifiquemos la lengua de nuestros padres inmar- la conservación de la propiedad comunitaria, el re-cesibles los Hijos del Sol: que brille su áurea, puli- fugio en lo ornamental de las fiestas en que reapa-da armazón, recubierto por cinco siglos de mugre recían aún las insignias del Inka vistiendo a algu-esclavista. Impongamos el léxico andino: que el or- nos de sus descendientes como un recordatorio degullo usurpador adopte las voces sin equivalencia. su grandeza, todo, todo ha desaparecido en nombreQue la vieja Academia de Madrid reconozca, venci- de una burlesca, sombríamente irónica igualdad.da, la fuerza del andinismo filológico. Más ciegos, más ignorantes que los colonizadores, borramos de una plumada las sabias leyes protecto- Rompamos el último eslabón de la cadena, aun- ras del regnícola, que en aquellos lejanos tiemposque giman los nostálgicos del yugo, los españolistas se dieron con un gran conocimiento de la virtuali-a ultranza que suspiran por el Siglo de Oro Caste- dad jurídica. No ha habido emancipación para lallano y rinden fanático culto a Calderón de la Bar- raza americana.ca, Tirso de Molina, Lope de Vega, con la reverenteactitud de los siervos coloniales. El divorcio nacional en que vivimos, que acentúa de día en día la incomprensión de la sede del gobier-qqq no, impide afrontar la solución de los gran proble- mas vitales como es el problema de la raza indiana. Quinientos años son necesarios –y quizá aún Los Andes constituyen una muralla infranqueablemás– para que el hombre de la cultura occidental se para el legislador y el gobernante de la Capital. Dedé cuenta de que el mundo no es su solo mundo; de otro lado, son tan diversas las modalidades de se-que más allá de las Columnas de Hércules o del ar- rranos y costeños que éstos no podrán darse cuentachipiélago helénico, miles de años antes que el or- nunca de lo que es la vida en las serranías y de logulloso europeo, hubo hombres y pueblos capaces que significan los ideales de cuantos de ella partici-de un perfeccionamiento tan original, dentro de su pamos. Esta disparidad sociológica viene desdemedio telúrico, que se bastaron a sí mismos sin te- muy atrás. El Cuzco y Lima son, por la naturalezaner nada que envidiar ni aprender de otras gentes. de las cosas, dos focos opuestos de la nacionalidad. El Cuzco representa la cultura madre, la heredada Cuatro siglos de implacable destrucción de una de los inkas milenarios. Lima es el anhelo de adap-,raza. Cuatro siglos que pugna el invasor blanco por tación a la cultura europea. Y es que el Cuzco pree-desarraigar una cultura. Nuestra historia es la tra- xistía cuando llegó el Conquistador y Lima fuegedia de esta lucha. El hombre de ultramar y el creada por él, ex nihilo.aborigen, en este duelo gigantesco, no cejan en su 124 CARETAS 2002
  • 116. Luis Valcárcel ¿Cómo desde la capital va a comprenderse el en el derecho de gobernar y en el de la propiedad deconflicto secular de las dos razas y las dos culturas las tierras “del Inka”. La Iglesia se apoderó de lasque no ha perdido su virulencia desde el día que el tierras “del sol”. De muchas tierras públicas y pri-invasor puso sus plantas en los riscos andinos? vadas salió el repartimiento. Al curaca reemplazó ¿Será capaz el espíritu europeizado, sin raigam- el encomendero, el terrateniente, el gamonal. Elbre en la tierra maternal, de enorgullecerse de una Hombre Blanco sustituyó, pues, a los inkas, es de-cultura que no le alcanza? cir, a la nobleza del imperio. ¿Podría vivir en el mestizaje de otras razas exó- El pueblo siguió siendo netamente americano.ticas el gran amor que sólo nutre y mantiene la san-gre da los hijos del sol? El Hombre Blanco construyó la Ciudad a la es- pañola, unas veces sobre las ruinas de la urbe in-Sólo al Cuzco está reservado redimir al indio. kaica, como el Cuzco, otras veces no: la ciudad salió de la nada, aunque la “mano de obra” fuera siempreqqq india. Lima, Arequipa, Trujillo, Piura fueron sur- giendo por mandato del español dominador, peroEl Perú, pueblo de indios por esfuerzo del regnícola. Un periodista yanqui ha afirmado, ante el es- Mas, el Perú esencial, el Perú invariable no fue nicándalo de muchos, que el Perú es un pueblo de in- pudo ser nunca sino indio. De un cabo a otro del te-dios y que esa consideración ha influido en el ánimo rritorio, erizado está el mapa de toponimias kes-del presidente Coolidge para negarle justicia en su was, aymaras, mochikas, pukinas. Ciudades, al-controversia con Chile. deas, ventorros, haciendas, heredades, simples par- celas, montañas, ríos, valles, lagunas, todo está Y ha dicho bien el periodista yanqui. El Perú es bautizado por la Raza. En vano el esfuerzo de lla-un pueblo de indios. El Perú es el Inkario, cuatro- mar Grau a Cotabambas o Espinar a los distritoscientos años después de la conquista española. Dos altos de Kanas o Melgar a Ayaviri. En vano suavi-tercios de su población pertenecen a las razas reg- zar la ruda fonética de los ásperos apellidos, o ab-nícolas; siguen hablando los idiomas vernaculares. surdo descastamiento traducirlos algunas veces al español. Los Kispes y los Waman, los Kondori y los Para esos cuatro millones de peruanos sigue Changanaki, los Ch’ekas y los Chok’ewanka estánsiendo el Hombre Blanco un usurpador, un opresor, denunciando la verdad inmarcesible: el Perú es in-un ente extraño y extravagante. dio y lo será mientras haya cuatro millones de hom- bres que así lo sientan, y mientras haya una brizna El Hombre Blanco, en buena cuenta, no ha sus- de ambiente andino, saturado de las leyendas detituido al indígena sino a una clase social inkaica. cien siglos.A los que mandaban, a los que dominaban. El Mo-narca Español heredó al Monarca Indio, le sucedió ¡El Perú es indio! , CARETAS 2002 125
  • 117. El nuevo Indio Proceso del neoindianismo a Conquista.- Uno de los aspectos de nuestra historia que ha sido mal juzgada hasta hoy es el que se refiere a la conquista de América. Y ese malentendido ha generado criterios de es- timación –exaltados, unas veces, depresivos, otras– sobre la época del dominio español, lláma- se coloniaje o virreynato, que deforman su reali- dad íntima y acarrean lamentables confusiones. La opinión más corriente es de que la época colonial fue obra exclusiva de España. Sobre esta base, unos pro- rrumpen en líricas declamaciones sobre la “madre España”, creadora de los pueblos ame- ricanos, como si el Continente, en el momento en que fue descubierto, hubiera sido una selva vir- gen donde Europa prolongó su historia, como quien amplía su domicilio; mientras otros, siempre poseídos del mismo error,El nuevo indio. Lima: Editorial Universo S. A., se desatan en invectivas contra el conquistador a quien lo to-1973. Extracto seleccionado, págs. 95-99. man como a un bárbaro destructor de los monumentos autóc- tonos, como si la conquista hubiera sido una expedición de ar- queólogos y de incanistas, considerándolo por tanto como a un elemento intruso cuya tiránica impertinencia de tres si- El nuevo glos feneció en la epopeya libertadora que devolvió a los pue- blos indígenas aquella misma autonomía del incanato y de las demás culturas precolombinas, como si el incanato y sus indio similares hubieran sido algo así como esos muelles de acero que recuperan su elasticidad en cuanto se retira la presión que los oprime. Quitado el peso de encima el muelle sigue funcionando. Y el extremo ingenio, de última hora, de esta apreciación va Uriel García más allá todavía, en creer que la cultura colonial es obra ex- clusiva del indio-incaico. (1884-Lima 1965) Sin embargo, la realidad es otra. Más que un acontecimiento políticoeconómico, que en- sancha los dominios españoles, acrecienta los tesoros reales y amplía el escenario geográfico donde se desenvuelve un episodio de su historia, o todavía más que ese criterio tan es- trecho que considera la conquista como la redención de la barbarie por la civilización –desde el punto de vista europeo, que es la perspectiva corriente en que se colocan nuestros críticos–, viene a ser una tragedia espiritual que conmueve así a los invasores como a los conquistados –si nos coloca- mos en un punto de vista esencialmente americano y más certero. Porque de ese brusco encuentro de dos culturas dia- metralmente opuestas, nuestra historia se deslizó por otros rumbos y adquirió una nueva personalidad. Sin que esto,Natural del Cusco, historiador, etnólogo,catedrático y senador de la República. Fue confirme la opinión contrapuesta de que el coloniaje es eluno de los indigenistas más connotados de “inkario sin el inka”.su tiempo. La conquista es una catástrofe psicológica, como toda 126 CARETAS 2002
  • 118. Uriel Garcíatragedia que nutre la historia de la humanidad. Para el es-píritu indiano autóctono fue un cambio de derrotero, fatal, Mas ya no está en los conquistadores que arraigan en laimprevisto forzoso; todo un momento de prueba. Pero del tierra, que toman a la india para formar en ella su prole y,mismo modo para la cultura invasora. Del percance salió el por ende, su historia, que hunden sus raíces efectivas en elinvasor con su integridad moral mermada por el influjo de ambiente, y cuyos valores morales acrecientan su persona-dos elementos de capital importancia: la tierra y la tradi- lidad. Ya no está toda en las altas formas de la cultura queción andinas; valores históricos ya constituidos en siglos de tienen el sello americano, allá más acentuado, aquí más dé-diálogo creador, de beligerancia mutua y, a la vez, de cor- bil pero siempre revelando la garra plasmadora de lo nati-dial simbiosis. vo. La indianidad (no el incanato) estremecida vira su desti- Desde el escenario de nuestros Andes y al trasluz deno por otras rutas sin darse por vencida. Halla otras ideas o nuestro corazón de indianos, es grande el equívoco de losformas de expresión en qué proseguir esa su juvenil y pode- “hispanistas” al referirse a una historia colonial considera-rosa voluntad de genio andino. Por su parte, la vieja civiliza- da como fruto de un solo progenitor, el español, quien es to-ción española –síntesis de elementos heterogéneos– recibe mado, en este caso, como un ente raro y abstracto, incapazotra inyección más de la savia vernácula y pierde, al mismo de plasmarse en otras formas de expresión y de adquirirtiempo, su integridad histórica; inmersa en un medio que no una conciencia y una personalidad diversas a la que tuvoera el suyo se produce de manera distinta a su cultura origi- dentro de su propio medio y dentro de su propia historia.naria, por lo menos en los aspectos más elevados. Lo que produjo el pensamiento puramente español, sustra- yéndose del influjo vernacular se volvió a España, o pugnó De ese modo, la conquista y su vástago, el “coloniaje”. por aclimatarse en las zonas neutrales como la costa y enson episodios de una sola historia –la nuestra, americana- y las ciudades levantadas sobre el desierto costero. Mas ende una historia de conciencia más acrecentada–; son tránsi- la sierra, lo indiano prosiguió su destino, porque después detos de la misma vida por horizontes más vastos y distintos, la conmoción violenta de la conquista el ritmo histórico vol-diversos, sin duda, a los que se hubiera creado por su propio vió a tomar su diapasón más acelerado, o más lento, peroimpulso el alma indiana al conservar su simplicidad autóc- de todos modos, bajo un nuevo compás. Lo mismo podrátona y su libertad de acción. Pero el coloniaje, a pesar de sus decirse sobre el lirismo incanista de creer que el alma incai-tiranías, le dio medios de buscarse una nueva libertad, que ca seguía mandando dentro de un mundo que ya no era ella iba encontrando. Aquel episodio de la intromisión espa- suyo.ñola es nuestra propia vida, fracasada en una dirección,orientada hacia otra. Así, la historia de la conquista y de toda la época co- lonial no puede ser tomada como un capítulo o fragmen- Nada más falso entonces que llamar “cultura española” to de la historia y de la vida españolas, historia involu-o tomar como “prolongación española” a los trescientos crada como en un paréntesis que abarca tres siglos (elaños de dominio político de España en América. tiempo que duró la colonia), entre la historia incaica y la republicana ni como una prosecución del incanato. El ci- ¿Dónde está España en el ciclo neoindiano o colonial? clo neoindio es tan nuestro como lo incaico o lo republi-Está en el gobierno, en la mera administración política; es- cano, porque, al menos, dentro de nuestros horizontes, eltá en los virreyes, en los corregidores, en los recaudadores alma indiana y el temple de los Andes le vigoriza y le dade tributos, en esa falange de mandones y negociantes que, personalidad. Indios y conquistadores que ingresan atodos, cumplido su mandato, se vuelven a la metrópoli con ese nuevo panorama americano transformado crean unalas bolsas llenas. España, son todos aquellos mal llamados cultura paralelamente modificada. El nuevo tipo huma-“indianos”, que pasan el mar a pan y agua y lo repasan con no que se va formando crea un nuevo tipo de cultura.los arcones llenos de “barras” y lingotes de metales precio- Esa cultura tiene un ritmo indiano en unas zonas mássos extraídos por los mitayos del subsuelo andino. España, acentuadas que en otras, es cierto. Es una ondulaciónson los verdugos, como los victimarios de Antequera, como transitoria donde la línea que decae representa el mayorAreche y Matalinares, diabólicos arquetipos de la feroci- influjo hispánico y la consiguiente disminución del vigordad, ajusticiadores de Túpak Amaru, o como el mismo bri- vernáculo, pues tres siglos del nuevo régimen fueron na-gadier Pumakahua –en cuanto enemigo implacable de és- da para una fusión más uniforme. Usando del tecnicis-te. España son los condes y marqueses que organizan sus mo de la herencia mendeliana, diríase que unas veces esexpedientes de “servicios a la Corona” con la historia de susmaldades y consiguen, a falta de otras mercedes de mayorlucro un abrazo de Felipes y Carlos y una patente de impu-nidad para explotar al indio. rresponde a nuestra sierra, situando el problema sólo dentro de nuestras fronteras históricas. CARETAS 2002 , dominante lo indiano y recesivo lo español, otras, al con- trario. La línea ascendente de aquella ondulación co- 127
  • 119. No soy un indio aculturado cepto con regocijo el premio Inca Garci- laso de la Vega, porque siento que re- presenta el reconocimiento a una obra que pretendió difundir y contagiar en el espíritu de los lectores el arte de un indi- viduo quechua moderno que, gracias a la conciencia que tenía del valor de su cultura, pudo ampliarla y enrique- cerla con el conocimiento, la asimilación del arte creado por otros pueblos que dispu- sieron de medios más vastos para ex- presarse. La ilusión de juventud del autor parece ha-“No soy un indio aculturado” En Obras ber sido realizada. No tuvo más ambición que la decompletas. Lima: Editorial Horizonte, volcar en la corriente de la sabiduría y el arte del1983. t.V, Extracto seleccionado, págs. 13- Perú criollo el caudal del arte y la sabiduría de un14. pueblo al que se consideraba degenerado, debilita- do o “extraño” e “impenetrable” pero que, en reali- dad, no era sino lo que llega a ser un gran pueblo, oprimido por el desprecio social, la dominación po- No soy un indio lítica y la explotación económica en el propio suelo donde realizó hazañas por las que la historia lo con- aculturado sideró como gran pueblo: se había convertido en una nación acorralada, aislada para ser mejor y más fácilmente administrada y sobre la cual sólo los acorraladores hablaban mirándola a distancia y con repugnancia o curiosidad. Pero los muros ais- José María Arguedas lantes y opresores no apagan la luz de la razón hu- mana y mucho menos si ella ha tenido siglos de (Andahuaylas1911- Lima 1969) ejercicio; ni apagan, por tanto, las fuentes del amor de donde brota el arte. Dentro del muro aislante y opresor, el pueblo quechua, bastante arcaizado y defendiéndose con el disimulo, seguía concibiendo ideas, creando cantos y mitos. Y bien sabemos que los muros aislantes de las naciones no son nunca completamente aislantes. A mí me echaron por en- cima de ese muro, un tiempo, cuando era niño; me lanzaron en esa morada donde la ternura es más intensa que el odio y donde, por eso mismo, el odio no es perturbador sino fuego que impulsa. Contagiado para siempre de los cantos y los mi- tos, llevado por la fortuna hasta la Universidad de San Marcos, hablando por vida el quechua, bien in- corporado al mundo de los cercadores, visitante fe-Escritor andahuaylino. Fue director de la liz de grandes ciudades extranjeras, intenté conver-Casa de la Cultura. Es el mayor narrador , tir en lenguaje escrito lo que era como individuo: uncontemporáneo del mundo andino. En sus vínculo vivo, fuerte, capaz de universalizarse, de laobras exalta la tradición andina y la reivin- gran nación cercada y la parte generosa, humana,dicación histórica del indio. de los opresores. El vínculo podía universalizarse, 128 CARETAS 2002
  • 120. José María Arguedasextenderse; se mostraba un ejemplo concreto, ac- en mí lo mágico. No pretendí jamás ser un políticotuante. El cerco podía y debía ser destruido; el cau- ni me creí con aptitudes para practicar la disciplinadal de las dos naciones se podía y debía unir. Y el de un partido, pero fue la ideología socialista y elcamino no tenía por qué ser, ni era posible que fue- estar cerca de los movimientos socialistas lo que diora únicamente el que se exigía con imperio de ven- dirección y permanencia, un claro destino a la ener-cedores expoliadores, o sea: que la nación vencida gía que sentí desencadenarse durante la juventud.renuncie a su alma, aunque no sea sino en la apa- El otro principio fue el de considerar siempre elriencia, formalmente, y tome la de los vencedores, Perú como una fuente infinita para la creación.es decir que se aculture. Yo no soy un aculturado; Perfeccionar los medios de entender este país infi-yo soy un peruano que orgullosamente, como un de- nito mediante el conocimiento de todo cuanto semonio feliz habla en cristiano y en indio, en español descubre en otros mundos. No, no hay país más di-y en quechua. Deseaba convertir esa realidad en verso, más múltiple en variedad terrena y humana;lenguaje artístico y tal parece, según cierto consen- todos los grados de calor y color, de amor y odio, deso más o menos general, que lo he conseguido. Por urdimbres y sutilezas, de símbolos utilizados e ins-eso recibo el premio Inca Garcilaso de la Vega con piradores. No por gusto, como diría la gente llama-regocijo. da común, se formaron aquí Pachacámac y Pacha- cútec, Huamán Poma, Cieza y el Inca Garcilaso, Pero este discurso no estaría completo si no expli- Túpac Amaru y Vallejo, Mariátegui y Eguren, lacara que el ideal que intenté realizar, y que tal pa- fiesta de Qoyllur Riti y la del Señor de los Milagros;rece que alcancé hasta donde es posible, no lo ha- los yungas de la costa y de la sierra; la agriculturabría logrado si no fuera por dos principios que alen- a 4.000 metros; patos que hablan en lagos de altu-taron mi trabajo desde el comienzo. En la primera ra donde todos los insectos de Europa se ahogarían;juventud estaba cargado de una gran rebeldía y de picaflores que llegan hasta el sol para beberle suuna gran impaciencia por luchar, por hacer algo. fuego y llamear sobre las flores del mundo. ImitarLas dos naciones de las que provenía estaban en desde aquí a alguien resulta algo escandaloso. Enconflicto: el universo se me mostraba encrespado de técnica nos superarán y dominarán, no sabemosconfusión, de promesas, de belleza más que deslum- hasta qué tiempos, pero en arte podemos ya obli-brante, exigente. Fue leyendo a Mariátegui y des- garlos a que aprendan de nosotros y lo podemos ha-pués a Lenin que encontré un orden permanente en cer incluso sin movernos de aquí mismo. Ojalá nolas cosas; la teoría socialista no sólo dio un cauce a haya habido mucho de soberbia en lo que he tenidotodo el porvenir sino a lo que había en mí de ener- que hablar; les agradezco y les ruego dispensarme.gía, le dio un destino y lo cargó aún más de fuerzapor el mismo hecho de encauzarlo. ¿Hasta dónde Palabras de José María Arguedas en el acto de entrega del pre-entendí el socialismo? No lo sé bien. Pero no mató mio “Inca Garcilaso de la Vega”. (Lima, Octubre 1968.) CARETAS 2002 , 129
  • 121. q 29 Sinesio López. “Intelectuales y políticos en el Perú del siglo XX”. a década de los años ’30 significó la apertura a las corrientes En Pensamiento Político Peruano ideológicas, políticas y filosóficas de Europa. Luego de la Segunda 1930-1968, Alberto Adrianzén ed., Gran Guerra, esto contribuyó a la difusión y consolidación del (Lima: DESCO, 1990). Págs. 34-47. pensamiento social de los diversos grupos de izquierda. Entreq 30 Augusto Salazar Bondy. Historia 1950-1980, el pensamiento crítico o social fue predominante. La de las ideas en el Perú contemporá- neo: el proceso del pensamiento derecha hispanista fue asociada pronto con las ideologías que habían filosófico, (Lima: Francisco sido derrotadas en Europa y por lo tanto eran vistas como obsoletas. La Moncloa editores, 1967). derecha liberal, por otra parte, salvo el caso excepcional de Pedro Beltrán, Págs. 458-462. no contó con líderes destacados que la hicieran prosperar comoq 31 José Luis Bustamante y corriente de opinión. El foco de interés estaba en las reformas Rivero. En Mensaje al Perú, (Lima: Editorial sociales, cuya urgencia era mayor luego del incipiente desarrollo Universitaria, s.f.). industrial de los años veinte y el crecimiento de las ciudades. Págs. 27-32. La marginación deja de ser sólo un problema del indio. Se convierte en el centro deq 32 Fernando Belaunde. La Conquista la problemática nacional. del Perú por los peruanos, (Lima: Editorial Minerva, 1994). Págs.157- 159, 161-163, 175-176. Junto al problema urbano de la marginalidad, las grandes preguntas sociales acaparan el interés y la pasión de los intelectuales y los movimientos políticosq 33 Francisco Miró Quesada. masivos. Prevalecía la teoría de la dependencia y la crítica a la política exterior y a Humanismo y revolución, (Lima: Casa de la cultura, 1969). Págs. las inversiones norteamericanas. La magnitud de la intervención estatal se convirtió 92-94, 97-98, 102-107, 108-109, en una cuestión central. Entonces, la presión de los intelectuales de izquierda hace 136-139, 141-146. creer con firmeza que la palanca principal del progreso es el Estado.q 34 Gustavo Gutiérrez. Teología de la liberación, (Lima: CEP, 1996). Págs. 98-105.q 35 Juan Velasco Alvarado. “El discurso de la Reforma Agraria (24 de junio de 1969),” Velasco. La Voz de la Revolución, (Lima: Peisa y SINAMOS, 1972). Págs. 43-55.
  • 122. Capítulo VII:Democraciay radicalismo
  • 123. Sinesio López uando comienza un proceso de diferenciación en la estructura social, impulsado por el desarrollo del capitalismo y del mercado interno, se inicia también la diferenciación de lo público y lo pri- vado. La política adquiere una sustancia pro- pia. En ese contexto se instala la tensión entre los intelectuales y los políticos. Esa tensión se acentúa cuando la racionalidad clásica entra en crisis alrededor de los ’80. En otras latitudes, como Europa, la crisis de la racionalidad clásica se produjo a comienzos de este siglo. Entre los intelectuales, los políticos y las masas se han establecido en el Perú dos modalidades de re- lación: el modelo liberal y el modelo tecnocrático en los regímenes liberales.“Intelectuales y políticos en el Perú del siglo El modelo liberal coloca al político en el vérticeXX”. En Pensamiento político peruano 1930- de la relación, utiliza al técnico como elaborador de1968, Alberto Adrianzén ed., (Lima: DESCO, programas y a las masas como espacio pasivo de le-1990). Extracto seleccionado, págs. 34-47. gitimación. Luis Bedoya Reyes, líder del PPC, decía que los técnicos se alquilan. Alfonso Barrantes de- cía que los técnicos hacen los programas para en- Intelectuales y frentar la crisis, pero que los políticos decidían. Lo que quiero decir es que el modelo liberal es también políticos en el Perú compartido por la izquierda. Incluso el esquema le- ninista de organización no escapa de las redes del modelo liberal de la política. del siglo XX El esquema tecnocrático es propio de los regíme- nes dictatoriales o autoritarios. El tecnócrata civil o militar se erige en el centro de la racionalidad, el po- Sinesio López lítico es su asesor y la masa le sirve nuevamente co- mo espacio de legitimación. Estos dos modelos entran en crisis a mediados de la década del ’70 con la exigencia de autonomía de las masas que postulan una racionalidad propia. Las masas del ’30 no traducen una racionalidad propia, sino que encuentran su identidad en el APRA o en el Partido Comunista después de la muerte de Mariátegui. La racionalidad política del ’30 recoge la raciona- lidad de las masas, pero la racionalidad propia deSociólogo de la Universidad de San Mar- las masas no aparece entonces con propiedad, por- ,cos. Uno de los grandes innovadores de la que las masas no demandan autonomía frente a lossociología política peruana. Actualmente partidos ni frente al Estado.se dedica a los estudios de la democraciay su problemática en el Perú. El APRA abre un espacio a la presencia de las 133 CARETAS 2002
  • 124. Intelectuales y políticos en el Perú del siglo XXmasas en la escena entre el ’30 y el ’56; después lo los intelectuales porque les ofrece empleo en unahará también la izquierda. Pero a partir de los sociedad que se los niega. Manuel Vicente Villaránaños ’70 la demanda de la autonomía del movimien- en su famoso discurso de 1900 sobre las profesio-to social frente a los partidos y al Estado supone el nes liberales, señala el rol del Estado como grandesarrollo de una cierta racionalidad propia, al exi- empleador de los intelectuales que al no encontrargir su reconocimiento como interlocutor y como su- trabajo en la sociedad, apelan al Estado. Se pro-jeto social y político. La introducción de esa nueva duce entonces una curiosa paradoja: la políticaracionalidad popular, que ya no se siente expresada que no tiene una sustancia propia y que apareceni en la racionalidad de los políticos, ni en la racio- como la prolongación de otras actividades sustan-nalidad de los intelectuales y que quiere tener su tivas, ofrece sin embargo formas de sobrevivenciapropia expresión, ha puesto en cuestión el modelo a los intelectuales.liberal y el tecnocrático de la relación entre intelec-tuales, políticos y masas, sin establecer una nueva La relación entre los intelectuales y los políticosrelación entre ellos. es muy estrecha. No solamente es ideológica, sino también programática y orgánica. Los intelectua-Intelectuales sustantivos y políticos les mismos son dirigentes políticos. En el caso delinsustanciales (1900-1920) Partido Civil, es muy notoria la presencia de desta- cados intelectuales como cuadros dirigentes. Lo Hay un primer período, que va de 1900 a 1920, mismo puede decirse del Partido Demócrata (Cape-que yo llamaría de los políticos insustanciales. lo, Mariano H. Cornejo). Otros destacados intelec-¿Qué quiero decir con esto? Que la política no tiene tuales hicieron su partido propio (Riva-Agüero,sustancia propia, que no es un espacio con relativa González Prada).autonomía frente a otras actividades más sustanti-vas, sino que aparece como prolongación efectiva de La mayoría de estos intelectuales son o filósofosla propiedad terrateniente, del saber y la tradición o abogados, que juntamente con los curas y los mi-criolla, y de la actividad intelectual. litares eran los grupos más importantes en la vida política peruana. En este caso los políticos tienen una función delegitimidad, más que de construcción de nueva he- Las ideologías que orientan su reflexión intelec-gemonía. Su papel no es crear una voluntad colecti- tual son, por un lado, el positivismo, que influyóva, sino legitimar un orden social, un sistema de do- mucho en los intelectuales civilistas y, por otro, elminación social. espiritualismo que incidió en algunos intelectuales que no tuvieron tanta vinculación con el civilismo, Existe el debate clásico Deustua-Villarán que y que más bien tuvieron ciertas simpatías por elexpresa, a través de las distintas propuestas de la Partido Demócrata.educación, las distintas formas de plantear el pro-blema de la legitimación por parte de los intelec- La mayor parte de los grandes intelectuales detuales de la oligarquía. Villarán planteaba una este período provenían de las clases altas. Su inte-propuesta liberal de legitimación, mientras Deus- rés es el orden en este período. No tuvieron prefe-tua hacía una propuesta feudal en la relación en- rencias por los gobiernos representativos o los go-tre los dirigentes y las masas. Deustua sostenía biernos golpistas. En general, los intelectuales te-que la educación no consistía en educar a la clase nían una orientación más hacia el orden que haciamedia y a la masa, sino en cincelar a las élites. Vi- el tipo de gobierno, pese a las tensiones que algunosllarán, en cambio, proponía una política educativa de ellos mantuvieron con los gobiernos de facto.relativamente democrática: enseñanza universita-ria para las clases dominantes, media para las cla- La mayor parte de estos intelectuales son cosmo-ses medias y primaria para las clases populares. politas, son gente con mucha articulación a un merca-,Para los indígenas, se sugería una educación espe- do internacional de la cultura. Algunos de ellos, comocial que les preparase para el trabajo. Francisco García Calderón, escribieron en francés. El Estado aparece con mucha fuerza frente a La problemática intelectual fue la construcción 134 CARETAS 2002
  • 125. Sinesio Lópezde la nación y del Estado al mismo tiempo. A dife- los intelectuales y de los políticos piensan que entrerencia de la problemática de González Prada o de ciencia y política hay un nexo muy estrecho, que lalos intelectuales después de la independencia, fue política debe fundarse en la ciencia. Esta es una deeste doble problema, cómo construir nación y Esta- las claves de la racionalidad clásica según la cualdo, el que definió su horizonte político e intelectual. existen leyes y órdenes naturales en el mundo y en la sociedad. La tarea de la ciencia consiste en deve- Gran parte de estos intelectuales tuvieron más lar las leyes de estos órdenes naturales y el de laimportancia en el campo de las ideas que en el de la política es actuar de acuerdo a esas leyes descubier-historia social. Los puntos de vista de Riva-Agüero tas por la ciencia.en el campo de la literatura y del arte tuvieron unavigencia de más de 50 años, pero su libro El carác- En realidad no existe una doble legalidad, la deter de la literatura en el Perú independiente, sola- la realidad y la de la ciencia, sino que es una solamente se editó una vez en 1905 y después en 1962, legalidad. La realidad se nos presenta ordenada ycuando ya había pasado su período de hegemonía. las leyes de la ciencia son una reproducción de lasSu larga hegemonía obedeció no tanto a que él mis- leyes de la realidad física o social. La utopía no esmo se proyectara a la historia social, sino al hecho posible. En conclusión, la creencia en la racionali-de que tuvo muchos divulgadores que de alguna dad clásica es lo que une a la política y a la ciencia,manera prolongaron a través de los textos escolares a los intelectuales y a los políticos.su presencia en la historia de las ideas, en la histo-ria social Eso le da una gran influencia hegemónica En este período, más creyentes en la racionali-a Riva-Agüero. dad clásica son los intelectuales vinculados al APRA y a Haya de la Torre que los vinculados a Ma-Diferenciación y unidad entre riátegui. Es notorio en todos los escritos de Hayapolíticos e intelectuales de la Torre y de los líderes apristas de entonces la voluntad de afianzar el desarrollo de la política en Un segundo período es el que va del ’20 a los el desarrollo de la ciencia, de una nueva cienciaaños ’30. Yo diría que lo que caracteriza a este pe- ciertamente al servicio de la nación, en contra deríodo es una cierta diferenciación entre los políti- los intelectuales civilistas. El discurso del APRA di-cos y los intelectuales. Se produce la emergencia fiere del de los civilistas, no en la creencia en unade una racionalidad política debido al proceso de racionalidad clásica, sino en las clases sociales dife-diferenciación de la estructura social, que permite rentes a las que se dirige y, desde luego, en su con-distinguir la esfera de la autoridad pública de la tenido social y político.esfera de la sociedad civil. Mariátegui, en cambio, es más abierto a enten- El proceso de modernización capitalista, el muy der una serie de elementos de irracionalidad en lalento desarrollo del mercado interno, el crecimiento política. Introduce el mito de Sorel en el marxismotambién lento de las ciudades “separan” la esfera como una forma de controlar la irracionalidad y dede lo público de lo que es la esfera de lo privado, es- potenciar la racionalidad. A lo largo de sus escritosto produce un cierto nivel de institucionalización y sobre todo en En defensa del marxismo, Mariáte-política. Sobre esa base se puede desarrollar la po- gui concibe un marxismo abierto que es capaz de re-lítica como una profesión ya no sólo en el Estado co- novarse dentro del dogma.mo burocracia, sino también en la sociedad comoclase política. Se vive de la política y para la políti- La política del silencioca. Se vive para la política en la medida en que sepuede vivir de la política. Un tercer período (1932-1956) es el más oscuro del desarrollo intelectual y político del país. Las No obstante esta diferenciación lenta entre lo dictaduras no permitieron que se estableciera una ,que es la racionalidad política y la racionalidad in- relación fecunda entre intelectuales y políticos; latelectual, hay una unidad todavía sustantiva entre racionalidad del Estado oligárquico cerró la expre-intelectuales y políticos, unidad que proviene de la sión a la racionalidad política y a la racionalidad in-vigencia de la racionalidad clásica. La mayoría de telectual y las sometió al silencio o al exilio, esa es- 1135 35 CARETAS 2002
  • 126. Intelectuales y políticos en el Perú del siglo XXpecie de muerte civil que imponen los triunfadores lante, se puede percibir una diferenciación crecien-de toda política de confrontación. La mayor parte te en las actividades intelectuales, una división delde los intelectuales y de los políticos, tanto del trabajo intelectual cada vez más significativa.APRA como del Partido Comunista, fueron exilia- Frente a los intelectuales más tradicionales (curas,dos o encarcelados. abogados, médicos, filósofos) aparecen las carreras técnicas relativamente diversificadas, se desarro- Este es un período más bien de crecimiento y de llan las ciencias, especialmente las ciencias socia-tecnocratización del Estado y desarrollo de los apa- les, y aumentan los artistas y los literatos como pro-ratos de Estado, que será más importante en épocas fesionales, ya no como aficionados. El Anuario Bi-posteriores. No hay que olvidar que en este perío- bliográfico que publicaba el doctor Tauro muestrado surgen algunos aparatos estatales vinculados a un incremento creciente de la publicación de obrasla economía o a la función de hegemonía como el en general, pero especialmente de obras de cienciasMinisterio de Educación, el de Agricultura y varias sociales y de diversas especialidades técnicas.nuevas direcciones, el Ministerio de Fomento yObras Públicas. La compleja división social del tra- Los intelectuales se especializan y los políticosbajo en la sociedad se expresa también en la divi- mantienen su exigencia de globalidad. Se producesión política del trabajo en el Estado. La racionali- entonces una contradicción entre una tendencia adad política se condensa como racionalidad tecno- la especialización de los intelectuales y una exigen-crática. cia de globalidad de los políticos. Los intelectuales tienden al análisis, los políticos a la síntesis, porque La débil relación entre los intelectuales y los po- sólo a partir de una visión global del país es posiblelíticos en este período obedece al clima político en el elaborar un proyecto social y político.que se desarrolla la lucha por el poder. En la prác-tica, la política entre el ’30 y el ’56 es definida como Desde 1960 tenemos una gran producción deguerra. El APRA pensaba que para impulsar el análisis e investigaciones en diversos campos de lascambio había que desorganizar el Ejército y éste ciencias, especialmente de las ciencias sociales.pensaba que para imponer el orden había que aca-bar con el APRA. Sin embargo, faltan visiones globales. No hay una visión global del Perú durante los años ’60 enLa tensión entre intelectuales y políticos adelante, a diferencia de lo que se produjo en los años ’30. Mariátegui en sus Siete ensayos, Haya de Entre 1956 y 1970 se produce una cierta tensión la Torre en El antiimperialiamo y el Apra, y Víctorentre los intelectuales y los políticos. Los intelec- Andrés Belaunde en Realidad nacional, nos ofre-tuales se quedan en la universidad y los políticos en cieron una vision global del Perú. No sucede lola calle. Su nivel de comunicación es débil. Sus ro- mismo de los años ’60 en adelante, donde hay al-les son diferentes y hasta conflictivos. Pocos son los gunas propuestas que no alcanzan la rotundidadpolíticos que al mismo tiempo son intelectuales o vi- de las visiones globales del ’30. Señalamos las vi-ceversa. siones de Bourricaud. Julio Cotler, Aníbal Quija- no y Pablo Macera. En general, predomina el aná- En el escenario político intelectual del mundo lisis sobre la síntesis. La tarea de síntesis aún es-esta tensión con tendencia al divorcio se produce tá pendiente en el campo de las ciencias sociales.por los años ’30, si nos atenemos a las consideracio- Es más bien en el campo de la literatura donde ve-nes del desarrollo del marxismo occidental. mos ciertas propuestas de visiones globales del país con más riqueza. Algunos narradores aventu- En el Perú esa tensión no se instala sino hasta ran hasta dos visiones globales del país. Pienso enlos años ’50 y eso obedece a varias razones. Una de Arguedas, donde es distinta la visión más bien an-ellas es el desarrollo significativo del campo intelec- dina de Los ríos profundos de la visión más urba-,tual y de las ciencias en general. La modernización na, más cambiante y rica, de Todas las sangres; ocapitalista y cultural produce una mayor especiali- pienso en la diferencia entre la visión crítica y es-zación y un mayor desarrollo de las ciencias. Si se céptica de Conversación en la catedral de Vargasobserva el desarrollo cultural de los años ’56 en ade- Llosa y su visión apocalíptica de La historia de 136 CARETAS 2002
  • 127. Sinesio LópezMayta, por ejemplo. Son visiones muy ricas del Yo pienso que esto obedece sobre todo a una cri-país, llenas de sugerencias, vida y color, quizás sis de la racionalidad clásica. La relación entre lamás ricas que las ciencias sociales, pero que nece- ciencia y la política entra en tensión; la política yasitaban ser explicitadas y reflexionadas por las no se piensa como mera deducción ni prolongaciónciencias sociales mismas. de la ciencia. Los mismos intelectuales cuestionan las explicaciones globales; no solamente en el mar- Simultáneamente a la especialización de los in- xismo sino en todas las corrientes teóricas hay unatelectuales y a la exigencia de globalidad de los po- reivindicación de la subjetividad y de los temas delíticos, se produce una desvalorización de la univer- la cultura, y hay una valoración de las escenas y lossidad nacional frente a la universidad privada y a actores no políticos.los centros particulares de investigación. El Esta-do entra en contradicción con la universidad nacio- Creo que la emergencia de las masas en el ’76, ennal, que ya no proporciona las ideas, ni los progra- demanda de autonomía y de protagonismo, pone enmas, ni los cuadros que necesita para mantener y cuestión el modelo liberal y el modelo tecnocrático dereproducir el orden social. La universidad privada la política, sin lograr establecer, sin embargo, unay los centros privados de investigación cumplen esa nueva relación productiva y democrática. Creo quefunción y la universidad nacional se desubica y en- eso es un poco la tarea de hoy: cómo establecer una re-tra en una crisis estructural. lación horizontal entre intelectuales, políticos y ma- sas, reconociendo la especificidad de cada uno de ellos. Esto es así porque la universidad nacional es enrealidad una universidad popular que, sin embar- Con la emergencia de la racionalidad popular, lago, no se asume como tal; el Estado obedece más política no es una actividad especializada sino unabien a los impulsos de las clases medias y de las cla- actividad de todos. La emergencia de la racionali-ses altas, generándose, por lo tanto, una contradic- dad popular supone nuevas concepciones de la polí-ción entre ellas. tica y del poder, de los sujetos políticos, de las van- guardias y su relación con las masas, así como una Los intelectuales más destacados se desplazan de redefinición de la ética.la universidad nacional a los centros privados de in-vestigación. La producción intelectual del país se con- El poder no es solamente una forma de dominiocentra en los centros particulares de investigación y sino también una forma de servicio y supone que elen las universidades privadas de clase media y alta. Estado no es solamente un aparato institucional para defender intereses nacionales y realizar inte- La tensión entre intelectuales y políticos se de- reses generales, sino también una institución parasarrolla dentro de la apertura política que se produ- resolver problemas concretos.ce en 1956 y que se prolonga hasta 1968. Dentro de esta crisis del esquema liberal y elLa emergencia de la racionalidad popular esquema tecnocrático de la política, se desarrolla lo que hoy podemos llamar una crisis orgánica de Hoy, desde los años ’76, asistimos a un quinto los partidos que no tienen capacidad de propuestaperíodo, al período de la emergencia de la raciona- para resolver los problemas del país y de las ma-lidad popular, que ha puesto en crisis los esquemas sas: la crisis económica y la violencia política prin-liberales y tecnocráticos de la política. cipalmente. CARETAS 2002 , 137
  • 128. Historia de las ideas en el Perú contemporáneo Comprender lo que es, es la tarea de la filosofía –escribió Hegel en el Prefacio de la Filosofía del Derecho–, porque lo que es, es la razón. Por lo que concierne al individuo, cada uno es hijo de su tiempo; así también la filosofía es su propio tiem- po aprehendido en el pensamiento. Es tan insensa- to imaginar que una filosofía puede trascender su mundo presente, como que un individuo puede dejar atrás su época, saltar sobre Rodas. Si su doctrina va efectivamente más allá del mundo que es y erige un mundo tal como debe ser, éste existirá cierta- mente, pero sólo en la opinión, en ese elemento in- consistente en el que, por la fantasía, se puede cons- truir cualquier cosa”. Bueno es recordar esta pro- funda lección hegeliana cuando se quiere trazar laHistoria de las ideas en el Perú contemporá- perspectiva futura del pensamiento peruano. La fi-neo. Lima: Moncloa Editores, 1967, Extracto losofía peruana ha nacido de una historia concretaseleccionado, págs. 458-462. que le señala su camino y le impone sus límites. Cualquier posibilidad que pueda ser reconocida co- mo suya está en ese camino y en la superación –qui- za no sólo por él, pero también por él y desde él– de Historia de las las limitaciones de nuestra cultura. Estas limitaciones traducen un defecto de origen. ideas en el Perú Hasta qué punto ha sido grave este defecto de ori- gen, lo muestra claramente el hecho de que todavía contemporáneo hoy, más de cuatro siglos después de la conquista, sufrimos de un hondo problema de personalidad na- cional. Nuestro mundo espiritual sigue padeciendo del mal de la falta de integración y de autenticidad, porque corresponde a una nacionalidad que ha naci- Augusto Salazar Bondy do dividida y se ha mal formado siguiendo patrones (Lima 1925-1974) extraños y, además, desigualmente aceptados y ela- borados, y ha debido soportar la sucesiva acción des- quiciadora de otras culturas e influencias naciona- les. Nuestra existencia social ha sido y sigue siendo una existencia alienada y esto significa que el verda- dero sujeto de la historia, oprimido y relegado, escin- dido y mediatizado, no se ha encontrado todavía a sí mismo como comunidad viva y no ha logrado cons- truir su propia historia. La filosofía no ha podido menos de reflejar esta situación. La precariedad, el carácter imitativo, la falta de sustento tradicional tienen aquí su explica- ción última. En esto va a la par con la literatura, el arte, la ciencia, es decir, con todas las manifesta-Filósofo y educador de la Universidad de, ciones de una cultura superior que sólo florecen enSan Marcos. Fue uno de los grandes críticos la tierra de una existencia nacional integrada. Pe-de las desigualdades sociales y de la depen- ro el caso de la filosofía es quizá más agudo y noto-dencia externa en el Perú. rio porque ella es la culminación de la existencia 138 CARETAS 2002
  • 129. Augusto Salazar Bondycolectiva en la reflexión. Desorientada y sin au- pese a esta actitud su intento haya sido fallido estenticidad, aprisionada por estructuras de domi- significativo y pone de manifiesto que no se tratabanación, la comunidad nacional no ha podido hacer de un defecto de disposiciones psicológicas o, en to-surgir un pensamiento filosófico original y vigoro- do caso, de la falta de una decisión personal de vin-so. No ha habido ese coronamiento de la cultura cular el pensamiento y la acción, sino que el impe-por la meditación universal que es propio de las so- dimento básico surgía de la dirección general de laciedades libres y de las culturas bien desarrolladas cultura y la historia en que todos ellos estaban in-y, consecuentemente, han faltado también todos mersos.aquellos fenómenos de asimilación y levantamien-to de motivos, valores y problemas, de acción Habrá quienes se sorprendan de lo que digo yorientadora de la cima y de reacción fecunda de la piensen que mis expresiones desconocen la esenciabase cultural, de impulsos espontáneos y conduc- universal de la filosofía. Olvidan que esa esencia noción reflexiva que dan su fuerza y su sello históri- es nada más que una palabra vacía si no se realizacos a cada etapa de la filosofía. en la historia, ya que se negaría como universalidad al no ser capaz de incorporar los productos de la vi- Quiero insistir sobre esta tesis: la frustración del da en todas sus formas, comenzando por las de lasujeto histórico en la vida peruana ha sido especial- historia inmediata. Olvidan además que la filosofíamente grave para la filosofía hasta nuestros días. la hace el hombre en su historia y en ella respondeLa filosofía no es auténtica y fecunda sino en cuan- el ser personal y social con toda la carga de su exis-to es reflexión de la realidad, en el doble sentido de tencia concreta. Nuestra filosofía no ha alcanzadola preposición, esto es, como pensamiento emanado la universalidad original justamente en la medidadel ser propio y originario y como toma de concien- en que no ha estado respaldada por la realidad.cia de ese ser, de su proceso y su lugar en el mundo.Por eso ella es esencialmente una meditación cen- Con estas consideraciones no me estoy poniendotrada en el hombre. Ahora bien, una existencia en uno de los lados que se enfrentan en la ya anti-alienada no puede superar la mistificación de la fi- gua polémica en torno a la filosofía americana, porlosofía; una comunidad dividida y precaria, no pue- lo menos en los términos en que ella se ha plantea-de generar una reflexión genuina y productiva. La do hasta ahora. No creo que la filosofía deba ser unfilosofía peruana no ha podido hasta hoy hablar a análisis de la circunstancia histórico-social que latodos y ser oída por cada uno en su propio lenguaje, convierta en mera sociología o en historia de lasporque le ha faltado la unidad de una misma esen- ideas. No creo tampoco que podemos esperar la ori-cia cultural; y no ha podido recibir de todos el im- ginalidad por un proceso de adopción de ideas y nor-pulso vigorizador del pensamiento, no ha podido ha- mas que no tome en cuenta nuestra situación antro-cer que todos, convergiendo cada uno desde su pro- pológica. Se trata, para mí, de comprender por quépia situación y perspectiva vital, la impulsen y nuestra filosofía ha tenido los caracteres que ofrecealienten, porque la existencia social nacional no ha hasta hoy y por qué sin un nuevo signo histórico noencontrado todavía el camino común de todas las podemos esperar un radical cambio. Y se trata tam-existencias personales. bién de pensar las condiciones según las cuales al- canzaremos el nivel de creación y de realizaciones Se hace claro así que los obstáculos con los cua- que anhelamos. Esto no podrá ocurrir, repito, has-les ha tropezado y tropieza aún nuestra filosofía no ta que no se supere la alienación de la vida comuni-pueden atribuirse a una actitud personal equivoca- taria peruana y no se constituya una nacionalidadda de quienes han conducido el movimiento filosófi- integrada y con ella una cultura nueva y orgánica.co. Entenderlo de este modo –como se ha hechoaquí y en otros países de fisonomía histórica seme- Entretanto, el espíritu filosófico tiene varias ta-jante a la nuestra– es confundir la psicología con la reas por delante: la primera es una tarea didáctica,historia de la cultura. Para probar que éste no es el de formación de conciencia, de preparación del es- ,planteo correcto bastaría, por lo demás, recordar píritu nacional para la comprensión del mundo y laque la actitud más frecuente de los pensadores pe- existencia; la segunda es una tarea de afinamientoruanos no ha sido la de la teorización pura, sino más de los instrumentos racionales, de familiarizaciónbien la contraria, la del pensamiento aplicado. Que con las técnicas y los métodos del pensamiento más 139 CARETAS 2002
  • 130. Historia de las ideas en el Perú contemporáneoriguroso, lo que es también en parte considerable grandes cuestiones nacionales y que por tanto hayuna tarea didáctica, a la que sirven inmejorable- que construir la educación de acuerdo a la crisismente la ampliación del horizonte de conocimiento nacional. Dije entonces que en lugar de hablar, co-de las corrientes e ideas de hoy y del pasado; la ter- mo tantas veces se ha hecho, de la crisis de la edu-cera es una toma de conciencia fundamental de la cación, deberíamos comenzar a hablar de la educa-propia alienación nacional, que debe llevarnos a ción de la crisis. Algo semejante es válido para laformar el modelo antropológico de nuestra condi- filosofía y ni por azar habida cuenta de la estrechación de ser. La conciencia, decía Hegel, es la elasti- relación que existe entre filosofía y educación. Haycidad absoluta. La pérdida del ser es, en el límite, un malestar, una frustración, una improductividadel comienzo de la recuperación cabal del mismo. de la filosofía en el Perú desde el comienzo. Se es-Nuestra manera de ser auténtica debe surgir del tá tentado de hablar de la crisis de la filosofía y dereconocimiento de la carencia que somos, de la limi- buscar solucionarla sin atender a sus causas fun-tación y precariedad que nos define. Debemos ser damentales. Cambiando de actitud y atendiendo averdaderos en nuestra negación, ya que apenas po- esas causas debemos comenzar a hablar de la filo-demos serlo en nuestra afirmación. De una refle- sofía de la crisis, de aquella que corresponde axión que se hace así realista por defecto ha de sur- nuestra situación, la que necesitamos construir co-gir el contenido más fecundo de la filosofía, es decir, mo factor promotor de una nueva cultura, en con-la fecundidad de la filosofía para la vida. junción con los otros factores esenciales que han de ponerse también en obra. Con ello daremos paso a Hablando de la educación peruana –que es otro la autenticidad de la reflexión y de la acción que esaspecto del mismo gran problema– he escrito una la vocación perenne del filosofar.vez que sus fracasos y su desorientación eran refle-jo de la situación real de nuestra sociedad; que el * Se han incorporado las anotaciones a manoestado crítico en que permanentemente se encuen- del autor al texto publicado. Gentileza de la señoratra no puede cancelarse sin la resolución de las Helen Orvig de Salazar.,140 CARETAS 2002
  • 131. José Luis Bustamante y Rivero abemos que en buena parte de América Lati- na el régimen democrático es más bien un pa- trón político al cual nos mandan ceñir nues- tras constituciones, que una realidad lograda en el ejercicio del gobierno. Las nuestras suelen ser, a menudo, democracias de etiqueta cuyo de- senvolvimiento real perturban la ignorancia de las masas, el individualismo exagerado, la de- magogia de los políticos, o la ambición de los dictadores. Pero hay, sin ninguna duda, un fondo democrático en el alma de nuestros pueblos: el aprecio de la libertad, la ilusión orgu- llosa del voto, el arraigo de la institución parla- mentaria como expresión del sentir provinciano. La repulsa popular contra los privilegios. Sería pueril, sin embargo, pretender que en pueblos jóvenes con rasgos peculiares y diferentes grados de civilización, la democracia –en cuanto“El problema de la democracia”. En Men- tal– funcione según el molde clásico. Registrarásaje al Perú, (Lima: Editorial Universitaria, variantes que reflejen las características naciona-s.f.). Extracto seleccionado, págs. 27-32. les y las etapas evolutivas. En el Perú, por ejem- plo, se descubre un elemento diferencial que im- prime un sello típico a la democracia peruana y El problema de la que, aparentemente, contradice uno de los princi- pios esenciales del sistema. En efecto, entre noso- democracia tros los resultados del sufragio y la constitución de los Poderes Públicos representan legítimamente el triunfo de la voluntad de las minorías. Es una mi- noría electora la que arrastra en su decisión al José Luis país entero. La enorme mayoría de los pobladores Bustamante y Rivero que han alcanzado la edad de la ciudadanía care- (Arequipa 1894-Lima 1989) cen de derecho a voto por ser analfabetos. Allí se incluyen desde luego, los habitantes de raza indí- gena y buena proporción de mestizos. Querrá esto decir que en tales situaciones ha- brá de renunciarse a apelar a la democracia como forma de gobierno y será preciso instaurar algún otro régimen de tutela, patriarcal o dinástico? No, necesariamente. y por eso dije que en el caso del Perú los conceptos democráticos esenciales se rompen sólo en apariencia. Porque a mi juicio –y ésta es una interpreta- ción que jamás se han cuidado de descubrir mis compatriotas–, funciona en casos como éste unGran demócrata y jurista peruano, Presiden- , principio superior de solidaridad nacional, y porte Constitucional de la República en 1945- cuyo mérito los electores peruanos que van a las1948. Es reconocido por su defensa a la tesis ánforas a depositar su voto lo hacen, no sólo a tí-de las 200 millas marítimas. tulo personal, sino como personeros natos de toda 141 CARETAS 2002
  • 132. El problema de la democraciaesa otra masa iletrada de hombres adultos que tie- sé también que un sentimiento elevado de la perua-nen sobre sí todos los atributos y las cargas del ciu- nidad puede obrar el milagro de tales renuncia-dadano, que poseen propiedades o trabajan, que pa- mientos, los que a la larga redundarán en bien de lagan impuestos, que sostienen una familia, que ha- nación. Y si así no sucediera, que quede, por lo me-cen el servicio militar, que sobrellevan responsabili- nos, la constancia de que hubo quien, a su tiempo,dades y son pasibles de castigos impuestos por los có- formulara esta apelación pública a la conciencia y adigos, que incluso son capaces en la mayor parte de la sensatez.los casos, de “intuir” lo que les conviene y de percibiren qué clase de hombres pueden poner su confianza, El Perú, puede. pues, llegar a poseer una demo-pero cuyo analfabetismo les priva por precepto consti- cracia de fisonomía propia. Pero una vez estableci-tucional del derecho de elegir y de ser elegidos, pese a dos los Poderes Públicos por esas pautas democráti-que constituyen parte integrante e inseparable de la cas, debe cuidarse de dotar al Ejecutivo de una an-nación. Y esta interpretación, que me parece inobje- cha base de autoridad, de una inequívoca potestadtable, trae consigo un corolario importantísimo. de imperio. Precisamente por ser jóvenes, aquellos pueblos en que aún no han llegado a plasmarse só- En cuanto representantes de sus compatriotas lidamente las instituciones acusan instintos de in-afectados por esa capitis diminutio, los ciudadanos surgencia, de individualismo arbitrario, de reaccio-electores están moral y jurídicamente obligados a nes primitivas. El hervor de la sangre rebosa el rí-traducir en el acto del sufragio, el reclamo de las ne- gido contenido de las normas. La disciplina cívicacesidades, y la voz de las aspiraciones de sus repre- no se aviene con el libérrimo laberinto del bosque. Ysentados o pupilos, que forman mayoría en el país; en ese medio rústico, todavía un poco informe, sue-y a votar en favor de personas que desde el gobier- len campear –por otro lado– el egoísmo y la prepo-no o el parlamento sepan velar por los intereses y la tencia de las “élites” sociales que sienten el país co-significación humana, de estos últimos. Dentro de mo enfundado a sus caprichos. Ambos extremostal concepción, la responsabilidad cívica del elector abusivos ha de sofrenar el gobierno para que la obrase agranda; sus actos arrastran consigo la suerte de de estructuración nacional no se frustre, pues si laotros hombres; y se radica en él una especie de tu- subversión y el privilegio la perturban o desnatura-tela grandiosa en la cual está, en buena cuenta, ci- lizan, ningún programa de progreso democráticofrado el destino unitario o ecuménico de la naciona- puede cumplirse en el país. Legítima es, entonces,lidad. He aquí hecha la síntesis de nuestra peculiar la intervención reguladora y firme del poder. Tene-estructura democrática, más avanzada –si se quie- mos, pues, que afirmar entre nosotros el régimenre– en este respecto que la de los países donde por presidencial; y más si se considera que en todos losno existir gente iletrada ni problema racial, el voto Estados, sean viejos o nuevos, las complejidades dees simple y únicamente una expresión individual de la organización política moderna, el formidable em-voluntad. Y he aquí también justificada la orienta- puje de la industria, la tensión entre las fuerzas delción socializante que antes he sugerido como la úni- trabajo, la pugna de ideologías son otras tantasca posible y justa para nuestra organización estatal. amenazas suspendidas sobre la estabilidad y laSólo a base de una amplia socialización del Derecho, tranquilidad sociales, y exigen, por lo mismo, legíti-los beneficios de la Administración elegida por las mos recursos de aquietamento y de equilibrio.minorías pueden llegar con eficacia hasta los secto- La entereza en el mando ha de ser, pues, atribu-res que no participan en el sufragio. Es ésta la ra- to obligado de las democracias modernas. El respe-zón por la cual me dirijo hoy con tanto empeño a los to a las libertades públicas no quiere decir debilidadelectores de mi país para emplazarlos a una cita con o laxitud ante la infracción, porque así degenera ysus responsabilidades y moverlos a elegir personas se desprestigia la potestad de gobierno. Pero, ¿dón-compenetradas con la causa de la redención nacio- de buscará el Poder Público el vigor de su autori-nal. Sé que estoy hablando a los menores –a ese dad? En el respaldo de la ley. Son las leyes las quecuerpo electoral minoritario–; y lo que es más ar- han de orientar sus actitudes y demarcar sus facul-,duo, a quienes por razón de clases o de intereses tades. Dicho se está que me refiero a las leyes dig-pueden sentirse más reacios a esta transposición de nas de este nombre, y que sean expresión de la Jus-conceptos que desbarata y vuelca la consuetudina- ticia y el Derecho; no úkases legislativos que consa-ria armazón de nuestra oligarquía económica. Pero gren la fuerza como instrumento gubernativo. No 142 CARETAS 2002
  • 133. José Luis Bustamante y Riveroes cierto que la ley carezca de eficacia para contener ces sobreviene la dictadura. Acaso esté aquí la cla-el abuso: nadie reprime el crimen o impone sancio- ve del atraso de nuestra formación democrática;nes con mayor seguridad moral, con más tajante fir- porque en el Perú se ha hecho demagogia de dere-meza, que aquel que se siente dueño de una razón cha y de izquierda: la una para suscitar terroresjurídica. Y aquí cabe referirse al funesto error de contra el peligro de las masas, la otra para encenderaquellos llamados “demócratas” de nuestros países el odio contra las clases reaccionarias y pudientes.latinoamericanos que, desconfiando de las leyes, pi- El resultado ha sido siempre el mismo: El golpe mi-den a voces un caudillo o prefieren el “paternalis- litar dado en nombre del orden público. La fuerzamo” de una dictadura por temor al desborde de las usufructuando la ceguera de los miedosos y de loslibertades populares. Estos tales olvidan –como lo fanáticos. Tócanos, por eso, proscribir la demagogiaha dicho Walter Lippann–(2) que, “los principios de de nuestros hábitos políticos si queremos alcanzaruna buena sociedad no residen en la fuerza bruta ni una verdadera democracia La demagogia es recursoson circunstanciales o escogidos al gusto de cada ya gastado y anacrónico en nuestros tiempos en quecual, sino que se encuentran en normas más altas y la conciencia cívica de más en más madura, no acep-permanecen inscritas en la ley natural, base de la ta tretas ni cae fácilmente en engaños, y en que lafilosofía política de toda verdadera democracia”. función de gobernar se ha hecho tarea técnica y noPor eso, “los gobiernos demócratas deben su prime- concurso de ambiciones o plebiscitos de exaltadosra lealtad a la ley y a los deberes de su oficio o fun- pareceres. Ha pasado la época en que el gobierno seción, antes aún que a los electores que los llevaron vestía con el lirismo de las barricadas o arengabaal Poder”. He aquí al columnista norteamericano, desde las tribunas de las plazas públicas. Hoy secriterio lúcido y práctico no sospechoso por cierto de gobierna consultando estadísticas, haciendo cálcu-“abogadismo” convertido en campeón y vocero de los de producción y consumo, comparando nivelesesa “juricidad” tan combatida y ridiculizada en la de vida, tratando de preservar la posición del Esta-etapa política de 1945 a 1948. do en el complicadísimo ajedrez internacional. Frente a la seriedad de estos problemas, la demago- Esta concepción de una autoridad de Estado ba- gia no se concibe. Resulta despreciable. Atentasada, en la ley es la antítesis de la demagogia, que contra la normalidad del Estado. Ella sólo procurapide una autoridad basada en el histerismo de la halagar a una masa electoral; pero la verdadera de-opinión pública, o en la explotación de las pasiones mocracia sabe que su misión es responder por elpopulares. La demagogia es el peor enemigo de la destino del país. Por eso se comprende que el dema-democracia porque conduce a uno de dos extremos: gogo, sea gobernante o político, se deba ante todo ao el gobierno se somete al griterío de la calle y en- sus electores, a cuya sombra medra; pero el gober-tonces es la anarquía y no la ley lo que prevalece; o nante demócrata se debe sólo a la ley. De ella ex-acude a la fuerza para sofrenar la histeria, y enton- trae su prestigio. Y su fuerza. CARETAS 2002 , 143
  • 134. La conquista del Perú por los peruanos ocas naciones en el mundo tienen el raro privilegio de contener en su propio suelo la fuente de inspiración de una doctrina. El Perú es una de ellas. Sin embargo, se ha anatematizado a los que no salimos en busca de filoso- fías extranjeras, en el vano intento de importar ideas a un medio que ha- ce siglos se distinguió en producirlas. Ha extrañado, efectivamente, a quienes por no captar las corrientes vigorosas que emanan de nuestra misma tierra, que un mo- vimiento como el de Acción Popular, haya surgido sin influencias foráneas y que, en vez de izar sus ve- las para dejarse llevar sin esfuerzo por vientos que se originan en los focos del capitalismo o del marxis- mo extremos, haya preferido los que soplan de laLa conquista del Perú por los peruanos. Li- Plaza de Wacaypata, receptáculo de experiencias yma: Editorial Minerva, 1994. Extractos selec- tradiciones milenarias, corazón de un sistema arte-cionados, págs. 23, 26-40, 42-43. rial cuyos latidos se sintieron en las regiones más remotas del Perú. La conquista del La tradición planificadora en el Perú Perú por los El notable impulso que alcanzó el antiguo Perú –pese a las tremendas dificultades del territorio– tiene su explicación en el alto grado de desarrollo peruanos que adquirió el planeamiento, en todos los órdenes, que ha dejado pruebas irrefutables y enseñanzas de permanente vigencia. Acción Popular se ha pro- puesto aprovecharlas, a la luz de todos los adelantos Fernando Belaunde Terry que nos ofrece nuestro tiempo. (Lima 1912) El país de topografía tan difícil y abrupta ha constituido y constituirá siempre un verdadero re- to al hombre que lo habita y, en cierta manera, ha forjado la recia personalidad de ese peculiar perso- naje de los Andes. La Cordillera nos ofrece el contraste de nieves en el trópico. La altitud por un lado y la Corriente Pe- ruana por otro, son factores que compensan climáti- camente la latitud. Si observamos un mapamundi, tomando una franja entre la línea ecuatorial y los 18 grados hacia el Sur –que es la que ocupa el Perú ac- tual– y hacemos lo propio hacia el Norte, veremos,Arquitecto, presidente y fundador del Par- que en ninguna otra parte del planeta, sea en los te-tido Acción Popular y dos veces elegido rritorios correspondientes de Africa, Asia y Oceanía,Presidente de la República 1963-1968 y el trópico presenta alturas tan considerables como la1980-1985. que alcanzan los Andes. Sólo en la región andina se 144 CARETAS 2002
  • 135. Fernando Belaunde Terrycrea un hábitat ecuatorial por encima de los cinco que, en el antiguo Perú, cada nuevo latido de vidamil metros. Se trata, pues, de un territorio excepcio- humana se sincronizaba en la tierra con un nuevonal, distinto, con comunicaciones difíciles y enormes brote de vida vegetal.áreas inexplotadas. Y esta tierra sui generis ha pro-ducido también un hombre sui generis. El territorio, Aunque hoy disfrutamos de las facilidades delfactor fundamental, no está aquí como en otras civi- comercio internacional, que antes no se utilizaban,lizaciones a favor, sino en contra del hombre. No es, la preocupación por lograr la autosuficiencia ali-como Egipto, un valle fértil y acogedor el que lo defi- menticia debe seguir teniendo vigencia ya que dichone, sino una cordillera áspera y empinada. Y, sin comercio también implica la exportación de parteembargo, los Andes implacables fueron cuna, como apreciable del producto de la tierra. Un país subde-el Nilo fecundo, de una civilización inmortal. sarrollado y lejano no debe depender de otros, para su abastecimiento en productos básicos del susten- La tierra es la misma y el hombre ha cambiado to de su población, sobre todo cuando las dificulta-poco, siendo el factor aborigen elemento dominante des de su territorio y su posición geográfica recar-en el mestizaje que trajo la Colonia. Debemos aden- gan con cuantiosos fletes el valor de los alimentos.trarnos en los misterios de esta tierra y de sus ha-bitantes que, a través de las distintas épocas, logra- La relación entre las áreas cultivables y los con-ron imponérsela, para continuar su obra inconclusa. sumidores, sigue siendo una premisa fundamental en el planeamiento regional moderno. Las grandes La primera lección que recogemos del pasado naciones industriales, superpobladas, que no en-es, pues, la necesidad de estudiar y conocer a fon- cuentran en el territorio metropolitano la posibili-do el territorio. Los cronistas nos hablan de los dad de practicarla, buscan otros caminos por mediominuciosos modelos que se hacía antes de la Con- del protectorado o de la colonización de regiones le-quista, de las distintas regiones, lo que presupone janas, y proclaman teorías como las del espacio vi-la existencia de la cartografía. Cieza de León, al tal que, según lo ha anotado J. M. Pastor, no fueronreferirse a la red vial, nos dice que los pueblos la monopolio del nazismo sino que la practicaron gran-construían con estricta fidelidad a lo que estaba des demócratas, como Roosevelt, en el famoso pro-“pintado”, es decir que la planificación de caminos yecto de desarrollo del Valle del Tennesee, que no eshabía sido cuidadosamente pensada. otra cosa que la incorporación, en gran escala, de tierras de cultivo y el aprovechamiento de la fuerza Toda la prosperidad, el adelanto y la justicia so- hidráulica. La relación hombre-tierra es la clave decial del Perú antiguo se originaron en una premisa la prosperidad americana y lo es, también, de labásica: el que a cada consumidor correspondiera desnutrición de nuestro propio pueblo.una unidad de superficie agrícola para su sustento.Y esa unidad, el tupu, tenía un área entre los 3,600 Practicar este principio tan saludable obligó ay los 4,825 metros cuadrados. Fuera de esto tenía- los antiguos peruanos a adoptar una organizaciónmos las tierras del Sol y las del Inca, que consti- orgánico-celular, que tuvo su remoto origen en eltuían las fuentes de recursos de la religión y del go- ayllu y que, empezando con una chunca, que es labierno, de las que se tomaba lo necesario para las reunión de diez familias, lograba un desarrollo pi-campañas militares y en los casos de sequías, catás- ramidal en la pachaca que lo es de cien y en la wa-trofes o plagas. La superficie cultivada era, pues, ranca, el núcleo básico de mil familias, que corres-considerablemente superior a los 1,700 metros cua- pondería hoy a lo que en planificación moderna sedrados por habitante de que hoy disponemos. llama escalón parroquial o unidad vecinal. La ba- se de la pirámide seguía anchándose en forma de- El crecimiento vegetativo obligaba por lo tanto cimal hasta alcanzar al más anónimo de los ciuda-a la incorporación de nuevas tierras, por medio de danos, en la más remota de las regiones. Tal es-la irrigación, o la creación de nuevas áreas labora- tructuración facilitó la estadística censal, permi- ,bles, a base de las andenerías que alguien ha com- tiendo el paralelismo en la dinámica de la tierraparado, en su monumentalidad, a las pirámides frente a la dinámica demográfica.del antiguo Egipto. El problema vital de la subsis-tencia estaba entonces resuelto, pudiendo decirse La diferencia sustancial entre la comunidad 145 CARETAS 2002
  • 136. La conquista del Perú por los peruanosagraria del pasado y la del presente, radica en la estarían aisladas unas treinta capitales de provin-destrucción de ese paralelismo. Hoy día la comu- cias, lo que da una idea de las dificultades del abas-nidad indígena tiene linderos rígidos y el creci- tecimiento y del atraso en que se encuentran dichasmiento de la población ha sobrepoblado la tierra, ciudades y sus distritos vecinos. Siendo la red vialpauperizando y desnutriendo al campesino. Para incaica lo más admirable que, en materia de inge-que el espíritu de asociación, que está en la sangre niería, nos ha legado el pasado, es útil revisar ladel aborigen, produzca resultados satisfactorios, historia para ver cómo se logró su construcción y pa-hay que encontrar un camino hacia la expansión ra comprobar que en la difícil topografía andina elde las áreas agrícolas. La Irrigación y la Coloniza- camino es un factor inseparable de la agricultura.ción Vial que propone Acción Popular permitiríansincronizar nuevamente la expansión de las áreas La enseñanza luminosa para lalaborables con el crecimiento vegetativo, detenien- cooperación populardo la proliferación del minifundio que está hirien-do de muerte a una parte apreciable de nuestra Si las naciones pudieran acudir a los médicos enagricultura serrana. busca del diagnóstico de sus males, el Perú confir- maría su grave dolencia crónica que, afortunada- La tradición vial del Perú es otro legado que no mente, no es incurable: la decadencia agónica depodemos desaprovechar. Mediante los caminos se sus villorrios. Porque, como todo enfermo, el paíslogró la unidad andina que no ha podido ser mante- tiene en sí mismo la defensa orgánica para comba-nida en la República. Por no haberse sustituido el tir el mal que le aqueja: el hábito ancestral de laantiguo camino del Inca entre Cuzco y Quito, se ha cooperación popular, la vieja minka que hizo grandeperdido la unidad serrana, al punto de que las se- al Imperio y cuyas características perduran en lasrranías de Cajamarca se encuentran desconectadas comunidades.de las del Sur, habiendo desaparecido en el Norte elconocimiento de la lengua aborigen, síntoma signi- Alguien ha dicho que las verdaderas leyes care-ficativo de esta pérdida de unidad. No se ha termi- cen de texto y se expresan a través de las tradicio-nado la carretera longitudinal de la Sierra, que es- nes imperecederas de los pueblos. La ley no escritatá interrumpida en Ancash y La Libertad y que es- del Perú bien podría llamarse de “cooperación popu-tá llamada a sustituir al antiguo camino. La uni- lar”. Pero los tiempos modernos hacen necesariodad nacional es la suma de las unidades regionales que se estructure los organismos, que se precise, eny resulta muy grave para una nación como el Perú blanco y negro, los recursos y las orientaciones téc-la pérdida de la unidad de la sierra, que es el grane- nicas. De allí la necesidad de redactar un breve tex-ro para su abastecimiento y un verdadero vivero de to que encauce en nuestros días la realidad milena-hombres para desarrollar otras zonas. ria del esfuerzo colectivo. La estrecha relación entre el camino y el tambo Un rápido cálculo mental, estimando estas obrascontribuyó a asegurar el abastecimiento. La viali- a grosso modo, en su valor aproximado y multipli-dad y la agricultura se mantuvieron hábilmente cándolo por mil cuatrocientas capitales de Distritocoordinadas. Los graneros siempre colmados con el –sin considerar infinidad de caseríos de menor ran-producto de las tierras del Sol y del Inca eran, así, go– nos hizo ver lo complejo de una solución para sa-accesibles en cualquier emergencia. Alguna vez las tisfacer tan justificadas y conmovedoras demandastropas conquistadoras pudieron disfrutar, gracias a de acción estatal. Sentimos la angustia, la impoten-ellos, de siete meses de permanencia en Jauja. El cia económica para hacer justicia a nuestros compa-tambo debería tener, en el Perú moderno, su reflejo triotas. Puedo decir sin falsa modestia que el temoren flamantes frigoríficas y silos que evitaran las fre- de no alcanzar esa reparación, en caso de triunfo, escuentes hambrunas que padece nuestro pueblo. La el único miedo que he tenido en la campaña.sequía del Sur nos ha demostrado patéticamente lo,que significa el haber interrumpido la práctica de El fisco debe atender ante todo a los gastos gene-una previsora política del abastecimiento. rales de la administración y de la educación públi- ca, financiar las grandes obras de carácter nacional Si continuáramos la tradición vial del Perú no o regional, mantener la eficiencia de los institutos 146 CARETAS 2002
  • 137. Fernando Belaunde Terryarmados. Pero una vez cumplidas estas misiones un destartalado automóvil de plaza. Se sorprendiópoco queda del presupuesto para dedicarse a inver- el eficiente chofer Ísmodes cuando lo requerí para lasiones locales, a necesidades lugareñas que, por ser carrera más larga que, evidentemente, le había sidoel Perú un país eminentemente rural, afectan a la solicitada ¿A dónde vamos? A Lima –respondí–, co-mayoría de su población. mo si se tratara de recorrer unas cuantas de las em- pinadas calles cuzqueñas. Más tarde en el camino, Cuando, más tarde, pudimos ver congregado al cuando cruzábamos el Apurímac, ya habíamos cam-pueblo del Cuzco desde el atrio de la Catedral, la biado largamente ideas mis acompañantes y yo so-responsabilidad de buscar una solución se hizo más bre las graves dificultades insuperadas de las aldeasimperiosa. Contribuía a ello el grandioso y evocati- peruanas. En una fonda de Chincheros, en el De-vo escenario. Tal vez nuestra invocación, al pie de partamento de Apurímac, nos detuvimos a almor-un templo, y en el punto focal de convergencia de zar. Los notables de ese pueblo pintoresco, intriga-los cuatro caminos que antaño dieron unidad y po- dos por la presencia de un taxi coronado con cuatroderío a otras tantas regiones del Imperio, fue acogi- maletas y un alto parlante, acudieron a darnos elda benévolamente por la Providencia a la que acu- encuentro y a brindarnos una hospitalidad que re-díamos en busca de luz. sultó ser gratísima y fecunda por la inspiración allí recogida. No insinceramente repetía: “Más que en Nuestro recorrido hacia Huancayo lo hicimos en solicitud de votos vengo en busca de ideas...”. CARETAS 2002 , 147
  • 138. Humanismo y revolución ero el humanismo significa también una actitud de respeto profundo por el ser humano, es la afirmación del valor in- condicional de la condición humana. Esta afirmación es una actitud de en- frentamiento porque en las socieda- des históricas, pasadas y presentes, no existe una organización que permi- ta a los hombres realizar plenamente su valor humano. Las sociedades reales han estado generalmente divididas en dos grupos, un grupo minoritario que se ha con- siderado a sí mismo como la encarnación supre- ma del valor y de la dignidad y otro grupo mayorita- rio considerado por el primero como inferior, cuyo va- lor ha sido minimizado y hasta negado. El grupo que se considera a sí mismo superior es el grupo domi-Humanismo y revolución. Lima: Casa de la nante o privilegiado, el que ocupa las jerarquías so-Cultura del Perú, 1969. Extractos selecciona- ciales; el grupo considerado inferior es el grupo domi-dos, págs. 92-94, 97-98, 102-109, 136-137, nado, utilizado como medio o instrumento por los que139, 141-146. detentan el poder. Por el solo hecho de pertenecer a los grupos superiores, los privilegiados desconocen el valor de los que no son privilegiados. Todo privilegia- do en una sociedad, al aceptar su condición acepta Humanismo y que otros no lo sean. Es decir, considera que tiene cualidades extraordinarias que no tienen los miem- revolución bros de los grupos inferiores y que por eso merece vi- vir de manera superior. Y al sentir y proceder como un hombre que tiene cualidades que lo diferencian de las mayorías, desconoce estas cualidades en otros hombres, niega el valor intrínseco de su condición, Francisco Miró Quesada regatea su valor humano. Por eso el humanismo consiste en reconocer al hombre como hombre. Fren- te al privilegiado que separa a los hombres en dos grupos, los superiores y los inferiores, el humanista se yergue para afirmar la unidad de todos los hom- bres, para reconocer la dignidad y la nobleza de su condición humana, para luchar por su liberación to- tal y definitiva. De todas las grandes creaciones de Occidente, el humanismo es probablemente la más característica. Ninguna civilización no occidental ha producido mo- vimientos políticos de grandes dimensiones dirigi- das de manera consciente y racionalmente fundadaPresidente de la Sociedad Peruana de Filo- contra los grupos de dominio para lograr la libera-sofía e ideólogo del Partido Acción Popular ción de los hombres. Es que el humanismo es pro-,en los años sesenta. Destacado internacio- ducto de las dos raíces más profundas de la Sociedadnalmente por sus investigaciones en lógica Occidental: el Cristianismo y el Racionalismo. De to-jurídica. das las religiones superiores el Cristianismo es la que eleva más alto el valor del hombre. Las religio- 96 148 CARETAS 2002
  • 139. Francisco Miró Quesadanes orientales, cuya importancia no negamos, bus- ro lo que sólo puede ser fin en sí mismo y nunca me-can la liberación del hombre a través de la disolu- dio, no tiene precio porque no es cosa sino persona, yción de la conciencia individual. El hombre se salva tiene, por eso dignidad. Llamamos a este principio,mediante un proceso negativo, mediante una fusión formulado de manera definitiva por Kant, principiodesindividualizadora con el gran todo. En cambio el de la autotelia.cristianismo concibe la liberación del hombre comohombre, del hombre individual de carne y hueso. qqqPara el cristiano la salvación no es la disolución dela personalidad sino, al contrario, la perduración El principio supremo del humanismo es, deeterna de su yo consciente. El destino del hombre es acuerdo con lo expuesto en las páginas que antece-trascendente: es la salvación mediante el acceso al den, que todo hombre debe ser considerado como unámbito de la divinidad. Por eso, frente a los demás fin en sí y jamás como un instrumento o como unhombres, todo hombre adquiere un valor incondicio- medio para los otros hombres. Si se analizan todasnado. Ningún hombre tiene el derecho de disponer las consecuencias que se derivan de este plantea-del destino de los demás. El primero de todos los de- miento se llega a una conclusión sorprendente: es-beres cristianos es amar y servir a nuestros seme- te principio, que hemos llamado principio de la au-jantes. Frente a las concepciones paganas de la vi- totelia, es suficiente para que el humanismo quededa que colocaban el valor del hombre en el poder y constituido. Todos los demás principios se puedenen la gloria, el Cristianismo coloca el valor supremo deducir de él por medio de la lógica y del análisisen la capacidad de servir a los demás y en la humil- semántico. Sencillas consideraciones muestrandad. El Sermón de la Montaña es la expresión más que las tesis que, tradicionalmente se han conside-sublime y definitiva del reconocimiento humano, de rado humanistas, están contenidas implícitamentela revelación del valor universal del hombre. Por- en dicho principio. Por ejemplo, el principio de laque allí se dice, por primera vez en la historia, que solidaridad. Si todos los hombres deben ser finesel mayor valor no está en los poderosos sino en los en sí, nadie tiene el derecho de utilizar a otro enhumildes. A los hombres y mujeres del pueblo, des- provecho propio. Pero como ser hombre es tener me-preciado por los soberbios, Cristo dice: vosotros sois tas y proyectos, y estos fines no pueden cumplirsela sal de la tierra y la luz del mundo. de ninguna manera mediante la acción solitaria, todo individuo necesita de la acción de los demásqqq para realizarlas. La única manera como puede lo- grar que los demás contribuyan a la realización de A fines del siglo XVIII, destruidos por la filosofía