Laura Irene Isabel

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Laura Irene Isabel

  1. 1. Realizado por: Irene Lozano-Villaseñor Martínez Laura González Real Isabel Rodríguez Arráez 1
  2. 2. La gripe A La gripe A (H1N1) de 2009 es una pandemia causada por una variante de la Influencia-virus A de origen porcino (subtipo H1N1). Inicialmente fue llamada gripe porcina, gripe norteamericana y nueva gripe, pero dichas nomenclaturas han sido objeto de diversas controversias, por lo que el 30 de abril de 2009 la Organización Mundial de la Salud (OMS) decidió denominarla gripe A (H1N1). La letra A designa la familia de los virus de la gripe humana y de algunos animales como cerdos y aves, mientras que las letras H y N (Hemaglutininas y Neuraminida-sas) corresponden a las proteínas principales del bicho en cuestión. El origen de la infección es una variante de la cepa H1N1 con material genético proveniente de una cepa aviaria, dos porcinas y una humana. Al parecer el virus sufrió una mutación y dio un salto entre especies (o heterocontagio) de los cerdos a los humanos, aunque este dato aún está pendiente de confirmación. Posteriormente se ha comprobado el contagio de persona a persona. Un poco de historia Probablemente nos encontramos frente a uno de los virus más inteligentes que existen, con permiso del Virus de la Inmunodeficiencia Humana, quien posiblemente sea ahora mismo el rey. La gripe tiene una alta capacidad para modificar su información genética, para evolucionar y buscar de forma incesante cómo introducirse en nuestro organismo, saltarse las barreras de seguridad y dejarnos una semana en la cama. No es algo extraño, pues todas las formas de vida buscan la manera de perpetuarse. El virus de la Influencia suele cambiarse cada 10-15 años, por lo que la situación en la que nos encontramos ahora no es, en absoluto, nueva. Quizás lo que sí ha cambiado es el número de canales disponibles en la televisión, con un despliegue de medios informativos en los que no se busca la calidad sino la cantidad de unidades vendidas, una repercusión mediática que probablemente esté haciendo más daño que la propia gripe. 2
  3. 3. En 1918 tuvo lugar la epidemia más mortífera que se recuerda. La cepa también fue H1N1 y su origen fue aviar. Produjo entre 50 y 100 millones de muertes en todo el mundo y afectó especialmente a adultos y jóvenes saludables. Aunque aún se la conoce como gripe española, la realidad es que los primeros casos se registraron en Kansas, EEUU. Nuestro país no participó en la I Guerra Mundial y la información que se ofreció inicialmente al mundo sobre la situación de la enfermedad en España no fue censurada. En 1918 tuvo lugar la epidemia más mortífera que se recuerda. Produjo entre 50 y 100 millones de muertes en todo el mundo. Establecer un nexo entre la epidemia de 1918 y la de 2009 tiene tanto sentido como comparar la PlayStation 3 con una canica, el LCD con la rueda fónica, un portátil con el flip-flop, o los 10,8 segundos que tardó Charlie Paddock en recorrer 100 metros con los 9,58 que empleó Usain Bolt hace poco; por supuesto a Charlie no le contó el tiempo ningún cronómetro digital. Considerando el despliegue de medios hospitalarios y las posibilidades diagnósticas y terapéuticas del S. XXI no podemos comparar ambas epidemias, tan sólo concluir que se trata de un virus parecido. Otras pandemias importantes, también de origen aviar, fueron las de 1957-58 (gripe asiática puesto que los primeros casos surgieron en Pekín, la cepa fue H2N2) y 1968-69 (gripe de Hong Kong, H3N2). Más o menos duplicaron la tasa de mortalidad de la gripe común. En 1976 tuvo lugar un brote de gripe de origen porcino, cepa H1N1, en un campamento militar en New Jersey, EEUU. Los americanos la llamaron poco después Swine Flu “Fiasco”, puesto que Gerald R. Ford, el presidente entonces, inició una campaña de vacunación masiva en todo el país, invirtiendo más de 137 millones de dólares e inmunizando a unos 45 millones de estadounidenses (1 de cada 4). Al final sólo murió un militar, mientras que 3 ancianos murieron como consecuencia directa de la vacuna y uno de cada cien mil inmunizados desarrolló una importante y grave complicación neurológica llamada síndrome de Guillain-Barré. En los años 1997 y 2000 entró en escena la gripe aviaria, H5N1, con una tasa de mortalidad de hasta el 60% que hacía presagiar el peor de los escenarios. Sin embargo, los casos fueron esporádicos y no se llegó a comprobar el contagio entre humanos. 3
  4. 4. Los expertos coinciden en que todas las decisiones que se han tomado a lo largo de la historia sirven hoy para afrontar con mayor conocimiento la nueva epidemia de 2009. Las conclusiones y soluciones aceleradas pueden llevarnos a un nuevo fiasco. La población debe saber que predecir el tamaño y la severidad de los brotes de gripe es imposible, puesto que no se trata de ninguna ciencia exacta. Historia de la gripe A (H1N1) El 28 de marzo de 2009 se detectó el primer caso en México. El brote epidémico se hizo público casi un mes después, el 22 de abril, cuando afectaba también a EEUU (Texas y California). Sólo cinco días después ya se habían confirmado casos en Canadá, España, Reino Unido, Nueva Zelanda, Israel y otros 3 estados de EEUU (Nueva York, Kansas y Ohio). La OMS elevó el nivel de alerta de 3 (activado desde 2006 por la gripe aviar) a 4, grado en el que se confirma la transmisión entre humanos y se trata de confinar la epidemia a unos cuantos países. Y casi sin tiempo para reaccionar, en sólo 48 horas se elevó el nivel al número 5, indicando pandemia inminente. El 11 de junio se declaró pandemia en fase 6, “la enfermedad se está propagando geográficamente de forma exitosa”. Es evidente que la población entendió un “sálvese quién pueda”. Los últimos datos disponibles reflejan más de dos millones y medio de casos en todo el mundo, con una mortalidad cercana al 0.1%(1 de cada 1000 casos), exactamente igual o incluso inferior que la gripe común, cuya tasa oscila entre 0.1-0.3%. Este dato debe ser tranquilizador, si bien hay que destacar que la mortalidad de la gripe común ocurre sobre todo en los mayores de 65 años mientras que la gripe A parece afectar más a adolescentes y jóvenes y su mortalidad se relaciona con patologías de base y no ocurre en individuos saludables como sucedió en 1918. 4
  5. 5. DIFERENCIAS FUNDAMENTALES ENTRE LA GRIPE COMÚN Y LA GRIPE A Como acabamos de comentar, el virus H1N1 afecta más a jóvenes y adolescentes, al revés que la común, que suele aprovecharse de los más indefensos, niños menores de 2 años y ancianos mayores de 65 años. Por otro lado, la gripe A presenta cierta predilección por el aparato gastrointestinal, por lo que a los síntomas habituales de la gripe hay que sumarle la diarrea. Finalmente, parece que la tasa de contagio de la nueva gripe es mayor que la de la gripe común. La mortalidad es la misma o incluso inferior en la nueva epidemia; el problema es que afecta a pacientes más jóvenes. MÉTODOS DIAGNÓSTICOS Existe en la actualidad una prueba muy fiable para el diagnóstico de la gripe por virus H1N1 cuyos resultados se obtienen en un plazo de 24.48 horas. Sin embargo esta prueba sólo estaría indicada en algunos casos, como pacientes hospitalizados, pacientes con factores de riesgo o para confirmar brotes epidémicos en centros como colegios, cárceles, residencias de ancianos y campamentos. El motivo por el que no se realiza la prueba en los casos leves es porque la actitud terapéutica no se va a modificar (es decir, sólo se recomendará aislamiento y tratamiento de la fiebre y los síntomas acompañantes) y porque no tiene trascendencia epidemiológico el saber si nos hallamos ante un cuadro sospechoso o uno confirmado. En principio, cualquier cuadro de fiebre es mayor de 38ºC acompañado de dos o más síntomas respiratorios, cefalea, dolores musculares o diarrea será considerado como posible caso de gripe A. 5
  6. 6. POSIBILIDADES TERAPÉUTICAS La mayoría de los casos son leves, y hay que permanecer una semana en cama sin tratamiento o bien una semana en cama alternando paracetamol con ibuprofeno. Se recomienda aislamiento en domicilio. En otros casos se considerará necesaria la hospitalización, bien simplemente para observación o bien para iniciar el tratamiento con Tamiflu. Mucha gente se pregunta por qué a unos sí y a otros no. La respuesta es fácil: como sucede con todos los medicamentos contra gérmenes, si se abusa de ellos, al final el virus se hace resistente y el fármaco se vuelve inútil. Por otro lado, se duda sobre la verdadera eficacia de estos antivirales: se habla de que pueden recortar el tiempo de contagio y los síntomas entre 1 y 2 días, pero realmente no han demostrado que aquellos casos que se van a complicar no lo terminen haciendo. Por otro lado está la vacuna. Estará disponible para noviembre, una vez superado el pico de incidencia estimado. El Estado Español ha considerado prioritario vacunar a mujeres embarazadas, personal sanitario y enfermos crónicos. RECOMENDACIONES DEL GOBIERNO PARA LA EPIDEMIA DE LA GRIPE A (CON COMENTARIOS) 1. Lavarse las manos con frecuencia, con agua y jabón. 6
  7. 7. 2. Taparse la boca y la nariz después de estornudar o toser y tirar el pañuelo a la papelera. 3. Limpiar más frecuentemente las superficies de muebles, pomos de las puertas… 4. Ventilar más a menudo, abriendo las ventanas y los lugares cerrados. 5. Si se está enfermo, evitar contagiar a otras personas siguiendo los consejos de los profesionales sanitarios. 6. Evitar contactos muy cercanos. 7. Evitar compartir vasos, cubiertos y otros objetos que hayan podido estar en contacto con saliva o secreciones. 8. Usar los servicios de salud con responsabilidad. 7
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