Your SlideShare is downloading. ×
  • Like

Loading…

Flash Player 9 (or above) is needed to view presentations.
We have detected that you do not have it on your computer. To install it, go here.

×

Now you can save presentations on your phone or tablet

Available for both IPhone and Android

Text the download link to your phone

Standard text messaging rates apply

El espíritu santo perfeccionando a la iglesia

  • 806 views
Published

 

  • Full Name Full Name Comment goes here.
    Are you sure you want to
    Your message goes here
    Be the first to comment
    Be the first to like this
No Downloads

Views

Total Views
806
On SlideShare
0
From Embeds
0
Number of Embeds
0

Actions

Shares
Downloads
4
Comments
0
Likes
0

Embeds 0

No embeds

Report content

Flagged as inappropriate Flag as inappropriate
Flag as inappropriate

Select your reason for flagging this presentation as inappropriate.

Cancel
    No notes for slide

Transcript

  • 1. El Espíritu Santo perfeccionando a la iglesia<br />Filipenses 1.6<br />Introducción:<br />Cuando contemplamos la obra de Dios en nuestras vidas, lo que encontramos es una manera eficiente de Dios obrando de muchas maneras en nuestras vidas para llevarnos a la perfección.<br />El Espíritu Santo guiándonos para alcanzar una posición en Cristo.<br />Según Efesios 1.13-14, encontramos al Espíritu Santo obrando en nosotros, hasta alcanzar esa altura provista por Dios esa posición perfecta en Cristo.<br />El apóstol Pablo nos habla de una altura de un punto determinado por el Espíritu. Efesios 4.13.<br />También nos habla de una formación de Cristo en nosotros, el dice hasta que Cristo sea formado en nosotros.<br />También encontramos que el apóstol guiado por el Espíritu Santo dice; hasta alcanzar el pleno entendimiento.<br />Presentando perfecto a todo hombre a Cristo. Colosenses 1.28<br />Pero hermanos tenemos que estar unidos en amor, en la doctrina sana para alcanzar el pleno entendimiento. Colosenses 2.2-3<br />Hay una demanda, se nos demanda ir a la perfección. Hebreos 6.1; 2de Corintios 10.6.<br />Debemos de estar firmes y perfectos. Colosenses 4.12.<br />Todo esto se logra por medio de la palabra. 2de Timoteo 3.16.<br />Y, en la plenitud de todo esto cuando esto termine. Efesios 5.25-27.<br />El fundamento, Cristo es el fundamento.<br />Cristo es el fundamento, uno porque él es la;<br />Verdad. San Juan 14.6<br />El es la piedra desechada por los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo. Hechos 4.11-12; Efesios 2.20; 2de Timoteo 2.19; 1de Pedro 2.7-8.<br />Hermanos hay que cavar hasta encontrar la roca firme, el fundamento correcto y estar seguros en ella. San Lucas 6.48; Colosenses 1.23.<br />El Señor Jesucristo dijo que él era la roca: San Mateo 16.18.<br />El es el fundamento. 1de Corintios 10.4. Romanos 3. 1de Corintios 3.10-11.<br />Hermanos es de sede aquí de donde quiero partir, para que cuando Dios lo pruebe a usted para ver si realmente está en el fundamento parado en la roca eterna de los siglos. Para que armemos bien el rompe cabezas para que las fichas cuadren precisamente en el lugar correspondiente.<br />Empapados de Cristo. De su palabra viva y eficaz.<br />Hermanos nosotros debemos de estar empapados de Cristo de su palabra viva y eficaz, en todo nuestro ser ella tiene que estar, dejándonos purificar por ella.<br />Oh, hermano mire esta parte del rompecabezas, mire como se unen las fichas, como encajan perfectamente.<br />San Juan 6.51-56.<br />San Juan 6.26-58. <br />“El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.”<br />“Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo.”<br />Puede usted notar esto mi hermano, el que come mi carne, el es el pan que descendió del cielo.<br />El apóstol Pablo hablo de su olor, del olor de su conocimiento. 2 de Corintios 2.14-17.<br />Miremos hermanos esta otra pieza del rompecabezas San Juan 14.20-24.<br />20 En aquel día vosotros conoceréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí, y yo en vosotros. 21 El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él. 22 Le dijo Judas (no el Iscariote): Señor, ¿cómo es que te manifestarás a nosotros, y no al mundo? 23 Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él. 24 El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió.<br />Miremos este otro complemento. San Juan 17.7-26.<br />Oh hermanos no es bueno esto? El en nosotros, y esto que estamos mirando es que él es en nosotros por medio de su palabra, y las palabras que él nos habla son Espíritu y son vida.<br />Hay que oírla y creerla para poder tener vida en el, mire las palabras que el señor Jesús le dijo a Pilato. San Juan 18.37. “Le dijo entonces Pilato: ¿Luego, eres tú rey? Respondió Jesús: Tú dices que yo soy rey. Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio a la verdad. Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz.<br />Y en esta hora estamos escuchando su palabra, porque la creemos y la profesamos y permanecemos en ellas.<br />Hay que estar en el camino correcto para poder entender esto, y poderlo poner por obra. El apóstol Pablo dijo; “a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria,” Colosenses 1.27.<br />La operación del Espíritu directamente en nosotros. Ezequiel 36-25-27.<br />Esparcir agua limpia:<br />El agua y el Espíritu están muy relacionados. Génesis 1.2.<br />Indicándonos con esto un nuevo nacimiento.<br />Nacimiento por la palabra que fue implantada en nuestros corazones. <br />Uno por que el agua limpia y la biblia dice, que fuimos límpidos por la palabra, y Jesús dijo, ya vosotros estáis limpios por la palabra que yo os he hablado.<br />Textos para considerar. Santiago 1.18; 1 de Pedro 1.22-23; 1 de Juan 3.9; 1 de Juan 5.5.<br />Efesios 5.26.<br />Hebreos 10.22.<br />San Juan 7.37-38.<br />San Juan 4.14.<br />Limpiar la inmundicia y los ídolos.<br />Hermanos hemos encontrado el verdadero camino hacia la libertad y una nueva vida de santidad.<br />Hebreo 9.14.<br />1 de Juan 1.7.<br />1 de Juan 1.9.<br />2 de Corintios 7.1.<br />Limpios por la palabra. San Juan 15.3.<br />Tener un corazón nuevo.<br />Jesús en cierta ocasión dijo que lo que contaminaba al hombre no era lo que comía sino loa que salía de su corazón, el apóstol Pablo dijo también que de la abundancia del corazón habla la boca. Porque de allí es de donde salen los hurtos las malas conversaciones etc.<br />El ha limpiado nuestros corazones de malas obras. San Mateo 5.8.<br />El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones.<br />Romanos 5.5.<br />Efesios 3.17.<br />Cristo por la fe habita en nuestros corazones.<br />El amor es nacido de un corazón limpio.<br />1 de Timoteo 1.5.<br />Hebreos 10.22.<br />Santiago 4.8.<br /> Y todo esto para que un día el lucero de la mañana salga y resplandezca en nuestros corazones. 2 de Pedro 1.19.<br />Tener dentro de nosotros su Espíritu.<br />Nosotros hermanos somos el templo del Espíritu Santo. 1 de Corintios 3.16-17; 6.19; Efesios 2.21.<br />El vino para morar en nosotros y allí opera un sin número de ministerios dones. San Juan 14.15-17.<br />El habita en nosotros. 2 de Corintios 6.16; Efesios 3.17.<br />El Señor hace que andemos en sus estatutos.<br />Salmos 89.31.<br />Salmos 119.12, 16, 80, 112, 124.<br />Salmos 105.45.<br />El Señor hace que guardemos sus preceptos.<br />Josué 1.1-9<br />Génesis 26.5<br />1 libro de Crónicas 28.8.<br />Salmos 19.8; 103.20.<br />Proverbios 13.13.<br />El Señor hace que pongamos por obra su palabra.<br />Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. San Mateo 7.24<br />Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; San Juan 8.31.<br />Algunos tropiezan en ella en su palabra, porque no halla cabida en ellos. 1 de Pedro 2.8. Apocalipsis 3.8.<br />