Ley Eterna Natural Y Positiva En La VisióN Tomista

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Se describen las tres leyes propuestas por Santo Tomás de Aquino, la ley eterna, la ley natural y la ley positiva.

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  • 1. LEY ETERNA, NATURAL Y POSITIVA EN LA VISIÓN TOMISTA.
    IGNACIO ROSALES ORTIZ
    PROFESOR DE LA MATERIA:
    NATURALEZA DEL SER HUMANO
    LICENCIATURA EN DERECHO, UA.
    En nuestra vida cotidiana estamos rodeados de leyes. Cuando estamos en la vida familiar, escolar, laboral, en el hospital, en la iglesia, en el juego, en el deporte,…, en el lugar donde estemos, tenemos ciertos parámetros que cumplir. Pero, entonces, ¿qué es una ley?, ¿para que sirven las leyes?, ¿hay una sola ley o hay muchas?, éstas y otras preguntas nos hacemos, cuando en un momento u otro, es implicada el uso de la autoridad y el acatamiento de ciertas reglas. A continuación analizaremos brevemente esto, desde la óptica tomista.
    DEFINCIÓN DE LEY
    Comencemos, con la definición de ley. Etimológicamente, proviene del latín “lex, legis”, palabra que se refería a la fórmula que servía para mezclar los metales, especialmente en la cantidad de oro contenida en la moneda romana. Ésta está relacionada con la palabra “ligare”, ligar; así como, el alear, legal, leal, legislar, legítimo, legislativo.
    En cuanto a su concepto, va a depender de la perspectiva con que se quiera abordar. En términos comunes, es una regla, norma, precepto que sirve para regular el orden social; con este concepto, inmediatamente nos damos cuenta que está relacionada con el orden moral. Así, pues, la ley en general, es una regla de orden.
    Para Santo Tomás de Aquino, ley es: “Es una ordenación de la razón dirigida al bien común, promulgada por quien tiene a su cargo la comunidad” (S. Th. I-II, 90, 4c). Ante todo es, acto de la razón adecuada con la realidad perceptible, emanada para un fin que es el bien común. Para Kant, es “cualquier fórmula que exprese la necesidad de una acción”. Sea la visión que se tenga, se tiene la idea de promulgar una sentencia dada por una autoridad, ante un hecho constatable cuyo dirección tiene un fin.
    LOS TIPOS DE LEYES
    Dentro de nuestros estudios de física, química, biología, sociología, etc., emanaciones propias de una metodología positivista, están caracterizados por una serie de leyes. Éstas están en el orden de la naturaleza. Hay otras, que se aplican que son de tipo social, ya sea el reglamento escolar, las reglas de urbanidad, las reglas de juego, etc. Éstas están en el orden positivo. Pero hay otra, que la podemos deducir por la razón; hay una que da origen al ámbito genético del cosmos, así como su preservación. Ésta está en el orden divino. Así, pues, deducimos los diferentes tipos de leyes:
    LA LEY ETERNA
    LA LEY HUMANA
    LA LEY POSITIVA
    LEY ETERNA
    Desde la perspectiva del Aquinate, la Ley eterna o divina: “es el plan por el que la divina sabiduría ordena y dirige todos los actos y movimientos” (S. Th. I-II, 93, 1). Aquí, Sto. Tomás, describe la regulación que tenía desde un principio el Hacedor.
    LEY NATURAL
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    Así, la ley humana, es la que formula el hombre por delegación divina, el Aquinate le llama también “ley natural”. Ésta la define como: “la participación eterna en la criatura racional que por ella es dirigida al acto y al fin que le son propios” (S. Th. I-II, 91, 2c).
    <<¿Por qué necesita el hombre de las leyes? Santo Tomás razona así. En la naturaleza humana se encierran inmensas fuerzas. Es preciso encauzarlas por vías justas, y para ello es necesaria la disciplina; pues el hombre se inclina fácilmente a seguir sus gustos y caprichos. Durante la juventud todavía es suficiente el freno de los padres; pero con los insolentes, desaprensivos y viciosos, es preciso emplear la fuerza externa por el temor al castigo, para hacerlos ir por el camino recto; que al fin vengan por la costumbre a hacer voluntariamente lo que al principio sólo presionados por el poder del Estado se vieron forzados a hacer. Por la ley es el hombre, dice Santo Tomás, citando a Aristóteles, el más noble ser; pero sin ley es el más bruto animal. Santo Tomás ve claramente que entre derecho y fuerza existe cierta relación, pero en modo alguno identifica simplemente el derecho con la fuerza. Se opone a ello su idea del orden. En consecuencia recurre también aquí a la razón del hombre. En ella tenemos las verdaderas armas contra el desenfreno y la brutalidad. Y ahí también vemos dónde tiene su origen y dónde ha de anclar todo derecho.
    […]Qué sea la ley natural, lo hemos ya declarado anteriormente. Se manifiesta a través de las inclinaciones naturales del hombre, que en parte son disposiciones vitales innatas, en parte son comportamientos de valor morales y espirituales; y se explicita y se hace consciente al hombre mediante el habitus principiorum y la conciencia concreta (ratio practica). Las más importantes y fundamentales exigencias que se hacen de este modo patentes, son los que constituye el derecho natural. Santo Tomás esboza su contenido, en sus rasgos capitales, en I-II, 94, 2 […] Tiene por poca evidente que el derecho natural se nos muestra a nosotros los hombres con claridad y fijeza en sus más universales principios, pero no en todas sus exigencias particulares. Debido a las particulares circunstancias de la vida, se dan aquí complicaciones y espinosos problemas (S. Th. I-II, 94,4).>>
    PROPIEDADES DE LA LEY NATURAL
    La ley natural consta de varias propiedades o características:
    Es UNIVERSAL: Dice Cicerón, en su “República”: “Existe una ley conforme a la naturaleza, común a todos los hombres, razonable, eterna, que nos prescribe la virtud y nos prohíbe la injusticia”.
    Es INMUTABLE: Esta no cambia por el hecho de estar relacionada a la esencia del ser.
    Es ABSOLUTA: (Es consecuencia de la anterior) No distingue, no excluye.
    Es EVIDENTE: Es clara por el hecho de ser consecuencia inmediata de los fundamentos ontológicos.
    Es LIBRE: A nadie obliga, ni restringe.
    Es PRACTIBLE: No hay nada superior al alcance del propio individuo que la haga imposible.
    PRUEBAS DE LA EXISTENCIA DE LA LEY NATURAL
    Podremos mencionar, tres aspectos, que nos hablan de la existencia de la ley natural:
    Por el consentimiento universal.
    Por la naturaleza racional con sus leyes.
    Por la conciencia individual.
    LEY POSITIVA
    Según el Aquinate, ésta es: “la ordenación de la razón para el bien común, promulgada por el que tiene a su cuidado la comunidad”. Estas son creaciones del hombre, para el hombre. Son necesarias y causan obligación, por el hecho de no ser consejo, sino que su fin es el de encausar la conducta del hombre hacia su propio fin y bienestar. Es una realidad entre el sujeto y la ley, es aceptación libre porque busca su fin; y es obligada, por el hecho de las penas, castigos o sanciones que impelen en su violación.
    <>
    PORPIEDADES DE LA LEY POSITIVA
    Las propiedades de la ley positiva, por su misma esencia nos conlleva a una obligatoriedad en su ejecución. <<[…]Las ideas de santo Tomás en torno a las propiedades de la ley, elaboradas y formuladas en estrecho contacto con san Isidro de Sevilla (I-II, 95,3), nos descubren hasta qué punto se ha eliminado de su concepción del derecho una rigidez antihistórica, y cómo no le ha faltado una preparación espiritual para enfocarlo también desde este punto de vista histórico.>> La ley positiva, pues, debe ser:
    Que sea útil, (apta para el fin).
    Que sea justa, (conforme a la ley natural).
    Que sea estable.
    Que sea físicamente posible.
    Y también, que sea moralmente posible.
    Que sea fiel a las tradiciones de los pueblos.
    Que sea acomodada al tiempo y espacio.
    Que sea necesaria.
    Que sea promulgada y tendente al bien común.
    Puebla, México.
    08/12/2009.