El Ser Humano:
Prefacio:
Este texto trata de realizar una breve introducción a la descripción del ser humano en base a la
...
Definición del Ser Humano.
¿Es un ser divino, un milagro producto de algún dios o de algún tipo de raza superior que de al...
1- Los sentidos:
El ser humano en su afán de resumir, ha descripto y puesto nombres a esas realidades que no ha
podido exp...
Es cierto que de la intuición de que ahí, en ese simple suceso había algo para razonar, ha sabido
poder hilvanar una serie...
somos superiores? ¿Será que en nuestro instinto “nos la creemos”? ¿Será que además de
complicarnos la vida en querer busca...
de acuerdo a lo mejor que se amolda al fin común, la supervivencia de la especie. Hacen
cada uno su tarea y no miran al ot...
servir a sus integrantes, como bien se dijo, son la frontera del sistema que llevan adentro, e
interactúan no sólo con otr...
funcionarios son elegidos conforme a su sabiduría y su capacidad. Donde impera la confianza y se
promueve la cordialidad e...
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El ser humano

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Idea esencial del ser humano desde un punto de vista abstracto y personal del autor. Pase y comente!!!

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El ser humano

  1. 1. El Ser Humano: Prefacio: Este texto trata de realizar una breve introducción a la descripción del ser humano en base a la observación personal y social del mismo, tomando fundamentos de la interpretación general de textos filosóficos y científicos, así como de textos informativos y académicos. Si bien estos fundamentos pueden verse a lo largo del texto, se trata de no realizar citas específicas sobre los mismos, ya que se trata de expresar una teoría filosófica lo más descontaminada posible de cualquier titulación. Se trata de expresar pensamientos filosóficos del funcionamiento del Ser Humano inspirados principalmente en los primeros, la observación y la experiencia de la vida del escritor, utilizando como herramienta la crítica a los ideales actuales basados en la información visual, emocional y la transmitida desde los medios de comunicación, principal fuente de información de hoy en día. O sea, el objetivo del texto presentado es mostrar una visión filosófica e idealista del Ser Humano, tratando de despertar el arte de los viejos pensadores, aquellos que expresaron su pensamiento de forma ideológica de acuerdo a su interpretación de la realidad, lo que ha provocado que sean fuente de revoluciones científicas y sociales, hasta aún hoy. Se quiere lograr la vuelta al pensamiento de idealidad, basado en el pensamiento filosófico creador, y no el científico criticador y probador de ideas. Se cree en esta fuerza antigua como la precursora de grandes cambios en la sociedad, y más aún si se pudiera extender esta idea de expresión a las masas, o sea si se lograra despertar el pensamiento filosófico y no puramente científico en la sociedad, entonces seremos capaces de crear una nueva civilización que esté más acorde con las transformaciones sociales de actualidad. Por último, no esta de menos aclarar que este texto trata de introducir al lector a la idea del escritor. No es un texto que abarque todos los pensamientos del escritor, simplemente se trata de mostrar las ideas básicas por sobre las cuales se podrían explicar otros temas más complejos, como ser la vida del ser y cómo ésta se puede separar en etapas que se caracterizan por cualidades específicas de cada parte del Ser. A medida que el lector se muestre interesado en esta idea de Ser, pues, irán apareciendo nuevos textos al respecto, intentando saciar la sed de conocer un poco más de esta idea. Ing. Ignacio José Vidal Freije – Junio_2014 - 1
  2. 2. Definición del Ser Humano. ¿Es un ser divino, un milagro producto de algún dios o de algún tipo de raza superior que de alguna forma ha llegado a este planeta? ¿Es un ser racional, y por ende superior a toda forma de vida en la tierra? O, ¿es un animal más sin distinción? O, ¿será que es simplemente un ser vivo más, que tiene que lidiar eternamente con las contradicciones que se generan entre su parte racional y su parte animal? La determinación del hombre ha sido desde siempre el tratar de explicar el funcionamiento de él mismo como ser humano superior al resto de los seres y a su vez el funcionamiento del mundo, fundamentándolo en sus bases científicas y racionales. Esto ha llevado reiteradamente, tanto en los estudios individuales como en los estudios históricos a dos conclusiones básicas finales. Primero: - No hay un orden exacto o una ley universal de la cual se pueda explicar el todo. Sin embargo, el razonamiento científico ha sabido reconocer lo que llaman “caos” y han atribuido a él la generación del orden. En otro momento trataremos de describir como este “caos” es un orden en sí mismo y que el error radica en creer que el orden debe ser estructurado, que debe ser una norma, que debe ser racional. Segundo: - Hay una inteligencia que no emerge de la razón. Es lo que resulta una y otra vez asombroso y difícil de asimilar por todos aún hoy en día más allá de que se ha demostrado en varias circunstancias. Esto ha generado muchas corrientes que tratan de describir o atribuir a alguien o algo superior estos hechos. Otros simplemente lo marcan como asombroso o extraño. Le es difícil al ser racional aceptar que el mundo no sigue una norma previsible como queremos que sea, simplemente es como debe ser, y el hombre seguirá tropezándose en su afán de llevar al mundo a él cuando el mundo estuvo ahí antes de que hubiera razón, antes de que hubiera ser humano y simplemente por eso todo lo que conocemos no proviene de ninguna ley que podamos formular, por más que lo intentemos. Aquí no trataremos de formular la receta de la vida, ya que ésta no existe. Es imposible poder describir con palabras de pensador el sentido que hay detrás de lo que no tiene forma de ser explicado. Sin embargo podemos tratar de ser artistas para intentar transmitir sentimientos que nos lleven a encontrar por sí solos la ley que siempre se muestra delante de nosotros y no la logramos explicar ni transmitir como si fuera un algoritmo porque la racionalidad y la soberbia innata de todo Ser sea cual sea su edad no se lo permite. Para entender el ser humano entonces debemos no entender al mundo sino aprender de él. A continuación, analizaremos al ser humano como un abstracto de 3 componentes, los sentidos, la razón y el instinto. Luego lo ubicaremos en su naturaleza para a partir de allí intentar explicar el comportamiento del mismo. Ing. Ignacio José Vidal Freije – Junio_2014 - 2
  3. 3. 1- Los sentidos: El ser humano en su afán de resumir, ha descripto y puesto nombres a esas realidades que no ha podido explicar. Por ejemplo habla del sexto sentido, habla de sentimientos sin poder describirlos con un simple significado. La filosofía y la religión hablan del alma o alma y razón. Se habla de cuerpo, mente y alma. El cuerpo es la cáscara del ser humano, es lo primero que lo denota pero no es lo que lo describe, es cierto que la descripción de una persona por su cuerpo es lo primero que uno hace, pero también es cierto que esto no significa lo mismo para todos. Un mismo cuerpo puede ser descripto de diferentes maneras por personas diferentes, por lo que el cuerpo por sí solo no lo hace a uno un ser humano, sí le permite transmitir y recibir. El cuerpo es el medio que tiene el ser humano para interrelacionarse con la sociedad y el mundo. El cuerpo, en el significado que le estamos dando, es el encargado de recibir y transmitir todo aquello que estimula alguna parte de nuestro metabolismo, y esta estimulación puede ser tanto sentida como razonada. O sea nuestro cuerpo es capaz de recibir información del exterior y a su vez de transmitir cosas al medio, y aquello que recibimos puede ser sentido y razonado a la vez. Yo podría asegurar que ese paquete de información es primero sentido y luego razonado. Ya se ha medido la velocidad de razonamiento del ser humano en función de la velocidad de transmisión sináptica de impulsos, y se la ha comparado con la velocidad de razonamiento de un ordenador, ésta última en función de la velocidad de los impulsos eléctricos y la capacidad de transformar éstos en resultados medibles y comparables con el ser humano. Los resultados son obvios, sin ir más lejos, comparemos la velocidad que tiene una calculadora de mano en realizar una cuenta compleja y comparémosla con la velocidad de cualquier individuo, el cual tenga que usar su razonamiento lógico para encontrar el resultado. La calculadora es más rápida. Entonces, para poder abstraernos y desarrollar lo más breve posible la naturaleza del Ser humano, a los sentidos no los llamaremos por su tipo ni los clasificaremos, simplemente diremos que el Ser tiene un cuerpo o cáscara que es capaz tanto de recibir como de transmitir. Diremos también que el Ser es de alguna forma estimulado por la información que recibe y que a su vez es capaz de estimular el medio que lo rodea, el cual también es capaz de recibir y transmitir. O sea, el Ser es un simple sistema físico que interactúa con el medio a través de un conjunto de partes a la cual llamaremos su “cuerpo”. Siente y hace sentir. 2- La razón: Ya cuando hablamos de los sentidos, hemos tocado el tema de la razón como un simple cálculo algebraico que realiza nuestro cuerpo. Y también lo hemos reducido a algo inferior a un pensamiento lógico de un ordenador. Puede ser que estemos desestimando a la razón del Ser, pero en realidad estamos acortando su alcance. Lo que vamos a hacer es limitar la razón al pensamiento lógico. O sea, la razón del Ser siempre parte de un razonamiento lógico, o en su defecto es estimulada por un sentimiento que no se puede explicar y es entonces que busca de alguna forma un principio o ley que a partir de este pueda desprenderse de forma lógica ese sentimiento que ha ocurrido. Alguien podría decir que los ordenadores difieren del Ser en que sólo reciben órdenes de él, y que un ordenador no puede razonar un principio sin conocerlo, pero también es cierto que si atribuimos a la razón o razonamiento del Ser ese hallazgo sin justificación previa llamado principio o ley, estamos diciendo que la razón crea de la nada, y por ende ésta se mezclaría con lo que llamaremos intuición. Pongamos un ejemplo conocido, Sir Isaac Newton y su famosa luz inspiradora: la manzana que cayó sobre su cabeza. ¿Dónde está el razonamiento lógico de sus principios? Todo lo que sube tiene que bajar. Toda acción tiene una reacción igual y opuesta, etc. Ing. Ignacio José Vidal Freije – Junio_2014 - 3
  4. 4. Es cierto que de la intuición de que ahí, en ese simple suceso había algo para razonar, ha sabido poder hilvanar una serie de conclusiones lógicas que llegan hasta a describir el movimiento planetario. Pero, las computadoras en sí trabajan con principios lógicos, y a partir de ellos desarrollan resultados. Nosotros mismos somos capaces de entender los principios de Newton, a veces precisamos de mucha ayuda para entenderlos, pero a la larga, lo único que hacemos es aplicar esos principios y resolver ecuaciones que tienen un solo resultado. ¿No es increíble? Un solo resultado: como el ordenador. Tal vez, entonces debamos preguntarnos de dónde surge ese “razonamiento” mágico que es simple por sí mismo, pero a su vez poderoso. ¿No será que el origen de eso, no es precisamente un razonamiento? ¿Será que a eso lo podemos llamar intuición? Yo creo que va a ser mejor así. Por más que nos resistamos a rebajar el razonamiento del Ser, de nosotros mismos, a algo que es posible de ser realizado por cualquier ordenador, debemos hacerlo. Debemos marcar límites entre la razón y el sentimiento. Newton no razonó cuando cayó la manzana en su cabeza, él sintió que algo le golpeó la cabeza y a su vez sintió que algo le surgía de adentro y le chistaba “acá hay algo para ver”, y así comenzó todo, con un sentimiento que fue sentido primero y luego razonado. ¿Quién o qué lo llevó a esa situación? La respuesta a esto es lo que llamaremos intuición, y la diferenciaremos de la razón, simplemente porque la intuición es algo que aparece y no se explica, y a su vez es eso que no es propio del Ser, sino que es propio de la naturaleza. Es producto del instinto del Ser humano, concepto que también posee un animal cualquiera, el instinto de no acercarse al fuego porque es peligroso. El instinto no se razona, y no es propio del ser humano, no nos distingue ni nos pone sobre cualquier ser vivo que haya en la tierra. Nos pone a la misma altura. Tal vez lo que nos diferencia de los animales es entonces como usamos lo que tenemos. O sea, abstraigámonos de nuestros aires de superioridad y aceptemos por un momento que la razón es un pensamiento lógico, aceptemos que lo que nos da la inteligencia no es la razón, porque un animal puede ser ordenado, y lo es. Llamémoslo intuición, esa luz increíble e inexplicable que nos marca un camino de logros y avances importantes para el saber humano. Miremos ahora a los animales, y observaremos que ellos también tienen intuición en parte, intuición de que algo está pasando, de que hay algo mal, o hay algo bien (un camino hacia el almuerzo, o una buena pareja). Digamos que la intuición es parte del instinto animal, y descubramos entonces que el instinto animal del ser humano es el que engloba todo aquello que la razón no pudo explicar, y por último, olvidemos el instinto salvaje que sólo piensa en comer, procrear y subsistir. Dotémoslo de algo diferente. Digamos que el instinto del Ser también es superarse. Digamos que el Ser instintivamente quiere conseguir algo que le llene un vacío que tiene y no sabe cual es. Digamos que el Ser es entonces instintivamente curioso, porque su naturaleza es encontrar algo que no sabe que es; que intenta describirlo con la razón pero la razón no es capaz de crear eso que no existe. Lo único que puede crear algo de la nada es la intuición, y ésta es parte del instinto del Ser, y el instinto es también el que nos hace animales, no nos hace racionales, ni nos hace superiores, nos pone en la misma altura que un mono y una ballena, pero con diferencias tan simples y complejas que sólo la naturaleza sabe el porque. 3- El instinto: A raíz de lo desarrollado anteriormente, separemos el instinto en dos, el instinto animal y el instinto del Ser. Ahora sí, digamos que somos superiores porque tenemos un instinto diferente de los animales. Pero también tenemos un instinto que es animal. O sea, el instinto existe en los animales. ¿Cómo nos hace superiores nuestro instinto de ser superiores? La respuesta es obvia, no nos hace superiores. Nos hace más iguales que nunca a ese león de la selva que lucha desde el momento de nacer frente a otros machos para ser él quién lidere la manada. La pregunta es ¿por qué nos creemos superiores? ¿Qué nos lleva a aceptar a ojos cerrados que Ing. Ignacio José Vidal Freije – Junio_2014 - 4
  5. 5. somos superiores? ¿Será que en nuestro instinto “nos la creemos”? ¿Será que además de complicarnos la vida en querer buscar eso que no sabemos que es, y probablemente no lo sepamos nunca también nos hace necios e incrédulos de nuestra igualdad? ¿Quién o qué tiene razón? ¿Mi instinto cegador, o la realidad que se me muestra a los ojos? Obviamente la mayoría creerá en su superioridad, dirá que la igualdad no existe, que somos todos diferentes, claro, sino ¿cómo puede ser cada uno especial? No puede ser, ¿o sí? Alguien en esta cadena de pensamientos, pensaría: “Yo soy especial, soy diferente, soy único, no soy un animal”. Y, entonces se dará media vuelta, se olvidará de esta locura, y al cabo de un tiempo sentirá que le falta algo. Y lo buscará, y creerá que sabe que es, pero cuando lo encuentre se dirá: “esto no es lo que quería”, y entonces buscará de nuevo. Ojalá lo encuentre. Y si lo encuentra que me lo diga, me hará saber si entonces hay alguna luz real o receta milagrosa que pueda explicarlo todo, sin generar dudas al respecto. De polvo venimos y a polvo vamos. ¿Qué triste no? ¿Y si es cierto? ¿Y si no somos especiales? ¿Y si lo que nos da felicidad es aquello que nos hace iguales? Tal vez sea esa la pieza que faltaba. Pero entonces ¿qué es ese instinto de superioridad que tenemos como “Ser superior”? Tal vez debamos entender que es el instinto el que nos hace reales (iguales) y no “superiores”. Tal vez si aceptamos alguna premisa más, podamos llegar a una conclusión que nunca antes llegamos porque el orgullo nunca nos dejó ir tan lejos. Tal vez si agachamos la cabeza veamos que estamos parados en el mismo suelo, y luego al subirla que el cielo que hay por sobre nuestro no es algo “superior” que sólo los elegidos lo pueden alcanzar, sino que también es el mismo cielo que está por sobre todos nosotros. Es cielo y punto. Analicemos entonces el instinto como aquél que nos hace iguales frente a cualquier animal, y dejemos el que nos hace “superiores” para otro momento. Miremos a una manada de leones en la jungla. Su instinto básico es la supervivencia de la especie, no la del individuo. Si hay varios machos, éstos competirán entre ellos para ver quién es más fuerte y tiene los mejores “genes” para ser el gran procreador y así las generaciones futuras serán más fuertes. Las tareas se reparten entre las hembras y los machos, ambos tienen cualidades especiales que los hacen mejores para su tarea y sin embargo no realizan movimientos de anti-discriminación (esto es un comentario personal). De esta síntesis del comportamiento de una manada descubrimos dos cualidades a destacar: a) supervivencia de la especie y no del individuo, esto es algo básico para cualquier especie animal, pero no asimilada de forma individual por la mayoría de nosotros. Aunque tal vez, si la ley del más fuerte sigue corriendo en el mundo del Ser (así lo creo), el ser en sociedad como un conjunto mayor, tiene esta cualidad implícita a pesar de que no todos los individuos por separado la tengan bien asumida. Esto creo que es un punto fuerte. El Ser está gobernado por leyes que van más allá de lo que él quiere, y éstas confluyen hacia leyes mayores que son las que gobiernan a la sociedad en que vive. Somos parte de una especie y muchos de nuestros propósitos en la vida o aspiraciones personales intuitivas o innatas nos llevan a cumplir indirectamente con los propósitos o leyes de nuestro conjunto como sociedad de cierta especie. b) separación de roles entre el macho y la hembra. Esto lo vemos en la mayoría de las especies de animales del mundo, y hasta en microrganismos u otros seres vivos. Este principio rige en especies que son dependientes, o sea se precisan dos para tener el fruto deseado: la supervivencia de la especie. El animal está compuesto por células que tienen por definición su vida “útil” y esto no es un capricho de la naturaleza. El mundo es cambiante y requiere que los seres vivos se acomoden a él, y para ello es necesario que estos seres se renueven, o sea que terminen unos y comiencen otros mejores. En estos hechos hay algo que es cautivante y es el no egoísmo de los animales. Ellos siguen su esquema de funcionamiento Ing. Ignacio José Vidal Freije – Junio_2014 - 5
  6. 6. de acuerdo a lo mejor que se amolda al fin común, la supervivencia de la especie. Hacen cada uno su tarea y no miran al otro con desprecio, a menos que se tenga que dar batalla para conseguir alguna mejora en la manada. Ellos aceptan y asumen sus roles, y los llevan a cabo de la mejor manera posible. Miremos ahora varias manadas de leones en la jungla. Supongamos dos manadas que interfieren en un territorio el cual les servirá de sustento a ambas. Podrán pasar dos cosas: o triunfa una y la otra es exiliada, o se mezclan en una y por ende se elegirá un nuevo líder procreador. ¿Acaso no es familiar esto? Si lo es, esto lo ha hecho el Ser por siglos y siglos, hasta el orden social de hoy en día. Un orden difuso que separa sociedades por países con culturas diferentes o similares, pero que parece siempre elegir un líder mundial, que tiende a confluir a una gran manada unida tratando de no segregar a ninguna, cosa que es imposible. Hay manadas (sociedades) que pueden no ser compatibles con el liderazgo de turno o simplemente atentar contra la sociedad en conjunto. Es entonces que se acechan a estas sociedades, o la misma globalización logra desintegrarlas desde adentro. Las guerras que ha habido en la historia corresponden a luchas entre sociedades que se han confrontado. La historia trata de estudiar estos sucesos y es que llega entonces a personajes, hechos, creencias o ideologías específicas que marcan los conflictos. Lo cierto es que en todas las guerras siempre se han enfrentado dos bandos, dos sociedades, o dicho de otra forma dos pensamientos que han sabido ser aceptados por muchos seres humanos tanto de un bando como del otro. Quedará para pensar quién es el bueno y quién es el malo, pero lo cierto es que ambos bandos pudieron convencerse de que lo pensaban estaba bien. Que su objetivo era luchar para que la sociedad se rija por sus principios. Aquí vemos que en realidad lo que ha pasado no es capricho de algunos, sino que es la naturaleza del Ser en su máxima expresión. Por suerte para los amantes de la paz, esto puede tener su fin. La sociedad última, óptima. ¿Utopía? Prefiero llamarla sueño. Aunque soy consciente de que el mundo es cambiante. Y como pasa en la selva, cuando la naturaleza cambia, los órdenes cambian. Las manadas deben sufrir un cambio para que los futuros Seres puedan sobrevivir con mejores posibilidades, que puedan desarrollar de forma óptima su necesaria interacción con la naturaleza. La Sociedad: ¿Qué sentido tiene transmitir si nadie te escucha? ¿Con quién me voy a comparar si no hay nadie con quién hacerlo? ¿De quién recibiré lo que no puedo hacer por mi mismo si no hay nadie alrededor? Volviendo a la naturaleza animal. ¿Con quién procrearé? El Ser no es hermafrodita. Precisa de alguien más desde que es un animal. Y como en la naturaleza, éstos animales se reúnen en manadas. Se organizan. En el caso particular del Ser individual, se puede decir que la naturaleza de él es la sociedad, sin embargo, la naturaleza de la sociedad es el mundo. O sea, la sociedad cumple básicamente dos objetivos: a) ser el lugar donde se desarrollan los individuos. Está en contacto directo con el Ser como individuo. b) ser el medio de comunicación con el mundo. Está en contacto con todo lo demás. La sociedad es un sistema complejo que requiere de muchos elementos e interacciones para ser definido y descripto con propiedad. No es el fin de este texto describirlo, lo que se va a tratar de hacer es una descripción macroscópica de las principales características de este sistema complejo. Como se muestra en el punto anterior, el Ser se organiza en sociedades, cada una con su tipología marcada. Sin embargo, todas tienden a tener ciertas características en común, principalmente la de Ing. Ignacio José Vidal Freije – Junio_2014 - 6
  7. 7. servir a sus integrantes, como bien se dijo, son la frontera del sistema que llevan adentro, e interactúan no sólo con otras sociedades, sino con la naturaleza en sí. No hay sociedad definida en el momento en que se genera una guerra civil, sino que se está poniendo en tela de juicio cuál es la sociedad que representará al conjunto. La Democracia es la máxima expresión de los habitantes de una sociedad, y está hoy en día aceptada por la mayoría, pero no es la única forma de expresión, hay muchas otras y éstas pueden ser más influyentes en el destino del conjunto. No estamos hablando de corrupción, ni de unos pocos, estamos hablando del conjunto entero como una gran ameba, a la cual no miramos cuál es la célula que se movió primero, sino que miramos cómo es que se mueve como ameba en el medio para conseguir sus necesidades. Hemos tratado siempre de atribuir a alguien o a algún hecho específico el comienzo de algún cambio de interés, pero lo cierto es que si ese cambio no es aceptado por la sociedad a corto o largo plazo, éste no prosperará. También hay que saber que la sociedad nos representa como Seres Humanos, y por ende presenta características similares a nosotros, y otras que se muestran sólo como conjunto. Principalmente me interesan las que se muestran a partir del conjunto, y son éstas las que definen a las sociedades. Más aún, cuáles son sus propósitos: – Proveer alimentos y necesidades básicas para el desarrollo de los individuos. – Proveer seguridad frente a otras especies, y otras sociedades. – Representar al conjunto frente a otras organizaciones, principalmente de seres humanos. Respecto a este último punto, cabe destacar que la sociedad es por así decirlo como una manada, y que la especie es algo mucho más grande. También es de notar que a simple vista uno diría que la especie no es importante, que rige la individualidad y el intentar pisotear de una sociedad a otra, lo que pasa es que esto no es nada sobre natural, como vimos antes, si se cruzan dos manadas de animales que habitarán el mismo espacio natural, éstas competirán para que aquella que mejor pueda representar a la especie en un futuro pueda quedarse con ese territorio. Y tal vez, la manada perdedora se termine uniendo en parte con la vencedora. También, sobre el avance de la sociedad, se habla de hechos históricos, de descubrimientos asombrosos propio de dioses como el carbón, la rueda, el ordenador, etc. Mi pregunta es: ¿En qué difiere eso con el desarrollo en ciertos animales de mecanismos más sofisticados de camuflaje, caza, etc? Las tres etapas del Ser: La vida de un individuo se puede dividir en tres etapas: niñez, adolescencia y adultez. El niño interactúa principalmente con sus padres, el adolescente necesita entrar en la sociedad por ello debe tener amigos y a partir de allí no oirá más (en parte) a sus padres y si oirá al mundo y sobre todo a sus amigos, y por último el adulto que es quién ya encontró su lugar en la sociedad y sobre todo encontró a alguien con quién procrear y dar continuidad a la especie, lo que debería ser lo más grato para cualquier Ser. Este orden puede tener matices, puede tener ciclos de vuelta, pero en sí es el orden natural del Ser, y está siendo deformado, a tal punto que hoy en día no todos llegan a poder disfrutar de estas tres etapas. El ser humano no habla mucho de estos principios, simplemente la experiencia es la que va desvelándolos. Esto creo es uno de los problemas cumbre del Ser de hoy, y es algo que debemos enmendar como sociedad. Debemos enseñar a nuestros hijos el camino básico, y que luego ellos lo transiten como mejor puedan, pero debemos marcárselo, debemos educarlos para que sean seres humanos antes que capaces de trabajar. Deben aprender a ser buenos seres humanos y buenos ciudadanos antes de saber cómo conseguir su alimento. Solo así avanzaremos como especie. Dijera Confucio: “Cuando prevalece el Gran Principio, el mundo es una comunidad donde los Ing. Ignacio José Vidal Freije – Junio_2014 - 7
  8. 8. funcionarios son elegidos conforme a su sabiduría y su capacidad. Donde impera la confianza y se promueve la cordialidad en las relaciones humanas. En consecuencia, los hombres no solo consideran como padres a sus propios padres, ni como hijos tan solo a sus propios hijos, los ancianos recibirán atención hasta el fin de sus días. Los jóvenes podrán ser útiles a la sociedad. Los niños serán criados con solicitud, los viudos, las viudas y los huérfanos, así como los enfermos y los inválidos estarán bajo una protección conveniente. Todo hombre tendrá su empleo y toda su mujer su hogar, no se aceptará la idea de que la riqueza permanezca inactiva, ni se usarán las energías para provecho personal. En tal comunidad, no prosperarán los planes egoístas, no se producirán robos ni crímenes; y la gente no tendrá necesidad de acerrojar sus puertas. Esto es lo que se entiende por la Gran Armonía. Ing. Ignacio José Vidal Freije – Junio_2014 - 8

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