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real, en una forma dinámica, con mucho diálogo, y no a través de unas clases teóricas dictadaspor un profesor. Oran y prof...
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La Reinvención de la IglesiaEl puente sobre la brecha eclesial        Nunca en la historia ha habido una fase con un mayor...
que después de intentar este modelo de iglesia, aquella receta de avivamiento, subirse a esta ola,recibir el espíritu de e...
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Sin embargo, todo esto aún era verter vino nuevo en odres viejos, cosiendo nuevosparches en el viejo tejido. El sistema ec...
piezas correctas: la palabra de Dios, la gente, casas, oración, motivación, dinero. Ahora bien,¿estamos encajándolas todas...
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tropiezo, una roca fuera de lugar que está interrumpiendo la rutina diaria y trastornando laapretada agenda de labranza, p...
crecimiento y producción mecánica. orgánicos de Dios para estos principios bióticos contrastanentender cómo crece. Estos p...
solamente cierta cantidad de personas (en los Estados Unidos unas 200) a las que un pastor escapaz de dar cuidado pastoral...
estructuralmente, esto lleva a la iglesia a la fase roja. O continúas creciendo y te organizas,perdiendo de esta manera la...
Por lo tanto, quizá la «iglesia pequeña» promedio de 25 a 45 personas, que está tratandode alquilar un salón o recaudando ...
cambio doctrinal en cuanto a lo que significa ser cristiano, sino a un cambio que hará quevivamos las verdades que proclam...
apremiaba en ningún modo a formar «sinagogas cristianas» o a construir edificios con finesreligiosos. Cuando Saulo persegu...
leyes eclesiales, forzó su contenido para adaptarse a la nueva estructura. En el NuevoTestamento, el contenido definía la ...
vierte el agua de vida en botellas contaminadas, toma a los pecadores redimidos y les moldea enuna especie inofensiva de a...
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Casas que transformarán el mundo   wolfgang simson
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Exponiendo la iglesia organismo sin necesidad ni fundamento alguno para que la sustente una institución

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  1. 1. Quince Tesis para una reencarnación de la iglesia1. El cristianismo es una forma de vida, no una serie de reuniones religiosas. Antes de que se les llamara cristianos, a los seguidores de Cristo se les llamaba «ElCamino». Una de las razones era que literalmente habían encontrado el camino de vida. Lanaturaleza de la iglesia no se refleja en una serie constante de reuniones religiosas dirigidas porclérigos profesionales en lugares santos especialmente reservados para experimentar a Jesús.Muy al contrario, es la forma profética en la que los seguidores de Cristo viven cotidianamentesus vidas en el entorno de familias espirituales como respuesta vivida a las preguntas que hace lasociedad, en el lugar en el que más cuenta, sus hogares.2. Es hora de cambiar el sistema «categoga» Las iglesias históricas Ortodoxa y Católica Romana desarrollaron y adoptaron, en el sigloIV después del período de Constantino, un sistema religioso basado en dos elementos: Unaversión cristiana del templo del Antiguo Testamento (la catedral), y un modelo de la adoraciónque se hizo común después de la sinagoga judía. De esta forma adoptaron, como el patrónfundamental que habría de continuar en el futuro, un molde que daría forma a las reunionescristianas y a la adoración, pero que ni había sido revelado por Dios de forma expresa, ni le habíadado su visto bueno durante el tiempo del NT. De esta forma surgió la «categoga», conectando lamentalidad de «casa de Dios» con la sinagoga (catedral-sinagoga). El sistema de «categoga» fuebautizado con la filosofía griega pagana, quien separó lo sagrado de lo secular, y comenzó adesarrollarse en la peor época de la cristiandad, perdiendo la mayor parte de su energía paratransformar la sociedad, e induciendo a la iglesia a permanecer absorta consigo misma durantelos siguientes siglos. La Iglesia Católica Romana llegó a canonizar el sistema Lutero reformó elcontenido del evangelio, la doctrina, pero dejó intactas las formas y estructuras de la «iglesia». Años después. Las llamadas «iglesias libres» separaron a la iglesia del estado, y entoncesllegaron los Bautistas y la bautizaron, después los Cuáqueros la limpiaron en seco, más tarde elEjército de Salvación le puso un uniforme, a continuación los Pentecostales la ungieron y loscarismáticos la renovaron, pero hasta el día nadie ha cambiado realmente el sistema.3. La Tercera Reforma Al redescubrir el evangelio de salvación por la sola fe y la sola gracia. Lutero empezó areformar la iglesia a través de una reforma de la teología. En el siglo XVIII, por el movimientode la renovación pietista, sucedió una recuperación de la intimidad con Dios, que llevó a laiglesia a una reforma de la espiritualidad, la Segunda Reforma. Ahora Dios está tocando a losmismísimos odres, iniciando una Tercera Reforma, la de las estructuras.4. De casas = iglesia a iglesias en las casas. Desde los tiempos del Nuevo Testamento no ha habido nada a lo que se le pueda llamar«casa de Dios». Pagando con su propia vida, Esteban nos recuerda: Dios no habita en temploshechos con manos humanas. La iglesia es el pueblo de Dios. Por lo tanto, la iglesia estaba ysigue estando donde se encuentra la gente, esto es, en los hogares, en casas comunes y corrientes.Es allí donde los que pertenecen al pueblo de Dios comparten sus vidas en el poder del EspírituSanto, tienen verdaderas reuniones ágapes, es decir, comen cuando se reúnen; a veces no dudanen vender alguna propiedad privada para compartir bendiciones materiales y espirituales; seenseñan unos a otros cómo obedecer la palabra de Dios en el contexto de situaciones de la vida
  2. 2. real, en una forma dinámica, con mucho diálogo, y no a través de unas clases teóricas dictadaspor un profesor. Oran y profetizan juntos, se bautizan unos a otros, y llegan a despojarse de sushipócritas máscaras confesando públicamente sus pecados, obteniendo así una nueva identidadcomo cuerpo a través del amor, la aceptación y el perdón.5. La iglesia tiene que volverse pequeña para poder crecer a lo grande. Muchas iglesias de hoy son sencillamente demasiado grandes como para poder ofrecer asus miembros una comunión verdadera. En realidad se han convertido en «comuniones sincomunión». La iglesia del Nuevo Testamento estaba formada por grupos de entre 10 y 15personas. No crecía por el hecho de formar grandes congregaciones de 300 personas que llenasenuna catedral y perdiesen el contacto personal de una comunión íntima. Al contrario, semultiplicaba de forma «horizontal» al dividir los grupos como se dividen las células orgánicas,una vez que esos grupos crecían hasta alcanzar las 15 o 20 personas. Esto hacía posible que, enocasiones, todos los grupos que había en una ciudad se juntaran en una sola celebración, como enel atrio del Templo Salomón en Jerusalén. Nuestra iglesia conregacional tradicional tal y como laconocemos no es, en comparación, ni grande ni íntima, más bien es un intento fallido, una iglesiacasera anormalmente grande y una celebración raquíticamente pequeña, lo que hace que carezcade la dinámica de ambas.6. Ninguna iglesia debe ser dirigida por un solo Pastor La iglesia local no está dirigida por un pastor, sino supervisada paternalmente por unanciano, una persona con sabiduría que está conectada con la realidad que les rodea. Entonces lasiglesias locales establecen vínculos entre sí a través de una rotación combinada de ancianos ymiembros de lo que se conoce como los cinco ministerios (apóstoles, profetas, evangelistas,pastores y maestros) los cuales circulan «de casa en casa», como circula la sangre por el cuerpo.Los ministerios apostólico y profético tienen el papel especial de poner los fundamentos (Efesios2:20; 4:11, 12). Un pastor (no en el sentido de título que uno posee, sino de alguien que ejercepor sus dones y llamamiento cuidado pastoral), es un miembro importante del equipo, pero nopuede asumir más que una parte de toda la tarea de «capacitar a los santos para la obra delministerio», y tiene que ser complementado sinergéticamente por la acción de los otros cuatroministerios para que funcione de una forma apropiada.7. Las piezas correctas, ensambladas de manera equivocada. Para hacer un puzzle, tenemos que ensamblar las piezas de acuerdo con un modelooriginal, porque si no, lo que obtenemos, la imagen final, no encaja, y las piezas no tienen ningúnsentido. En el ámbito cristiano tenemos las piezas correctas, pero las hemos ensamblado deforma equivocada, quizá por miedo, o tradición, o celo religioso y una mentalidad de poder ycontrol. De la misma manera en la que el agua existe en tres estados: sólido (hielo), líquido(agua) y gaseoso (vapor), de igual manera se encuentran hoy en día los cinco ministerios que semencionan en Efesios 4:11, 12; los apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros, pero nosiempre en la forma correcta ni en el lugar apropiado. A menudo están congelados en el rígidosistema del cristianismo institucionalizado, o permanecen como agua cristalina, o se hanevaporado en el liviano aire de ministerios que van por libre o de iglesias «independentistas» queno le dan cuentas a nadie. Igual que para regar flores lo mejor es el estado líquido del agua, estoscinco ministerios de capacitación tendrán que transformarse en nuevas (pero a la vez antiguas)formas, para que la totalidad del organismo espiritual pueda florecer, y los «ministros» puedan
  3. 3. encontrar su lugar y papel apropiados. Ésta es una razón más por la que debemos retornar aldiseño original de la iglesia.8. Libre de las manos de un clero burócrata y hacia el sacerdocio de cada creyente Ninguna iglesia que se considere resultado del Nuevo Testamento puede ser dirigida porun único «hombre santo» profesional que actúa como intermediario de Dios, al estilo de Moisés,y es el que alimenta a una masa de consumidores religiosos pasivos. El cristianismo adoptó estemétodo de las religiones paganas, o, siendo muy benévolos, del Antiguo Testamento. La extremaprofesionalización de la iglesia desde la época de Constantino ha sido una influencia profundadesde hace demasiado tiempo, dividiendo al pueblo de Dios de una forma artificial entre laicosinmaduros y un clero profesional, y desarrollando una mentalidad basada en el poder y unaestructura piramidal. De acuerdo con el Nuevo Testamento (1Tim. 2:5), «hay un solo Dios, y unsolo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre». Es muy sencillo, Dios no quiereque profesionales de la religión se pongan por la fuerza entre él y su pueblo. El velo del lugarsantísimo está roto, y Dios permite y quiere que la gente acuda a él directamente, a través deJesucristo, el único camino. Sin embargo, para que el sacerdocio universal de cada creyente sea una realidad, elsistema que tenemos hoy en día tiene que cambiar por completo. El burocrático es uno de lossistemas administrativos más crueles, porque sólo hace dos preguntas: ¿sí o no? No deja opciónpara la espontaneidad y la humanidad, no hay lugar para la vida real. Puede que esto sea buenopara los negocios y la política, pero no para la iglesia. Parece que Dios está empeñado en liberara su iglesia de la cautividad babilónica de los burócratas religiosos y los espíritus de control, parahacerla de dominio público, poniéndola en las manos de personas normales a las que Dios hahecho extraordinarias y quienes, como sucedía en el principio, puede que todavía huelan apescado, a perfume o a revolución.9. Dejar atrás las estructuras organizadas del cristianismo para regresar a las orgánicas El «Cuerpo de Cristo» es una descripción vivida de un ser orgánico, no de un mecanismoorganizado. La iglesia, a nivel local, está formada por una multitud de familias espirituales, quese relacionan de forma orgánica como una red. La manera en la que esas comunidades funcionanunidas es una parte integral de todo el mensaje. Lo que se ha convertido en un máximo deorganización con un mínimo de organismo, tiene que cambiar a un mínimo de organización parapermitir un máximo de organismo. Demasiadas organizaciones han estrangulado, como unacamisa de fuerza, el organismo por miedo de que algo pudiera funcionar mal. El miedo es loopuesto a la fe, y no precisamente una virtud cristiana. El miedo quiere controlar, la fe puedeconfiar. Por lo tanto, puede que el control sea bueno, pero la confianza es mejor. Dios haconfiado el Cuerpo de Cristo a personas con una mentalidad de servicio y con el don carismáticoespecial de creer que él todavía tiene el control, incluso cuando ellos no lo están. Lo quenecesitamos desarrollar en la actualidad son redes regionales y nacionales basadas en laconfianza, no en un nuevo pacto de ecumenismo político, para que puedan volver a emerger lasformas orgánicas del cristianismo.10. De adorar nuestra adoración a adorar a Dios La imagen que ofrece la mayoría del cristianismo contemporáneo se puede resumir comopersonas santas que asisten regularmente a un lugar santo en un día santo a una hora santa, paraparticipar en un ritual santo, dirigido por un hombre santo vestido con ropa santa por un sueldo
  4. 4. santo. Puesto que esta empresa cuyo enfoque es una presentación pública a la que llamamos«culto de adoración», requiere de un gran talento organizativo y una burocracia administrativapara que funcione bien, es normal que el patrón muy formalizado e institucionalizado setransforme rápidamente en tradiciones rígidas. Estadísticamente, un «culto de adoración» normalde una o dos horas de duración, consume muchos recursos, pero a cambio produce muy pocofruto en cuestión de discipulado de personas, es decir, de vidas cambiadas. Hablando en términoseconómicos, es una estructura con un «alto input y bajo output». Tradicionalmente, el deseo deadorar «de la forma correcta» ha llevado a mucho, denominacionalismo, confesionalismo ynominalismo. Esto no sólo pasa por alto el hecho de que a los cristianos se le ha llamado a adorar«en espíritu y en verdad», y no en catedrales con un himnario en las manos. También ignora elhecho de que la mayor parte de la vida se desarrolla en un ambiente informal, y así debe sertambién con el cristianismo como forma de vida. ¿Tenemos que dejar de ser grandes actores ycomenzar a actuar con grandeza?11. Deja de llevar personas a la iglesia y comienza a llevar la iglesia a las personas La iglesia está dejando de ser una estructura del tipo «venir», para regresar a ser unaestructura del tipo «ir». Como resultado, la iglesia tiene que dejar de llevar la gente «a la iglesia»para comenzar a llevar la iglesia a la gente. La misión de la iglesia nunca se verá cumplida sólopor añadir personas a la estructura existente. Lo que hace falta es nada menos que la iglesia semultiplique espontáneamente en áreas del mundo en las que todavía no se conoce a Cristo.12. Redescubrir la Cena del Señor como una comida real con alimentos de verdad Las tradiciones de la iglesia han conseguido transformar la Cena del Señor en un ritualhomeopático cargado de un profundo simbolismo religioso, por regla general con unas pocasgotas de vino, un trocito de pan insípido y una cara triste. Sin embargo, al comienzo de la iglesia,la Cena del Señor era en realidad más una comida substancial con un significado simbólico queuna comida simbólica con un significado substancial. Dios está restaurando la comida real ennuestras reuniones.13. De denominaciones a celebraciones de toda la ciudad Jesucristo llamó a un movimiento de carácter universal, y lo que vino fue una serie decorporaciones religiosas con cadenas de sucursales, comercializando sus propias «marcas» decristianismo y compitiendo con las demás. Esta fragmentación en diferentes «marcas» decristianismo, ha hecho que la mayoría del protestantismo haya perdido su voz en el mundo y notenga ninguna influencia política, más preocupados con las distinciones tradicionales y las luchasreligiosas que con desarrollar un testimonio colectivo frente al mundo. Jesús, sencillamentenunca le pidió a la gente que se organizara en facciones y denominaciones, y Pablo se refirió aello como algo que no valía para nada, y una señal de inmadurez cristiana. En los primeros tiempos de la iglesia, los cristianos tenían una doble identidad: eranverdaderamente la iglesia de Cristo, es decir, se habían convertido en forma vertical a Dios, y seorganizaban en base a su situación geográfica relacionándose con otros creyentes, esto es, sehabían convertido de forma horizontal. Esto no sólo significa que los creyentes de una zona seorganizan en base a su vecindario o a iglesias en las casas donde comparten sus vidas de formalocal, sino que también se reúnen tantos como pueden como una sola identidad colectiva parauna celebración de toda la ciudad o de una región expresando de esta manera que la iglesia enesa ciudad o región es un solo cuerpo. La autenticidad del cristianismo en los vecindarios junto
  5. 5. con la identidad como un solo cuerpo en toda la ciudad o región hacen que la iglesia no sólo searelevante políticamente, y espiritualmente convincente, sino que le permitirá regresar al modelobíblico de iglesia metropolitana, es decir, la suma de todos los creyentes nacidos de nuevo en unaciudad o un área.14. Desarrollar un espíritu a prueba de persecución Crucificaron a Jesús, el representante de todos los cristianos. Hoy sus seguidores seinteresan muchas veces más por títulos, reconocimientos y respetabilidad social, o peor aún,permanecen en silencio y tratan de pasar desapercibidos. «Bienaventurados seáis cuando ospersiguieren», dice Jesús. El cristianismo es una sana amenaza al paganismo ateo y malvado, unmundo lleno de concupiscencia, materialismo, celos, y toda clase de valores demoníacos en loreferente a la ética, el sexo, el dinero y el poder. El cristianismo contemporáneo en muchospaíses es demasiado inofensivo y cortés como para que merezca la pena perseguirlo. Pero cuandoel cristianismo viva de nuevo en los valores del Nuevo Testamento y, por ejemplo, llame alpecado por su nombre, la reacción del mundo será, como siempre fue, o la conversión o lapersecución. En vez de instalarse cómodamente en los espacios temporales que ofrece la libertadreligiosa, los creyentes tendrán que prepararse para ser descubiertos de nuevo como los princi-pales opositores al desarrollo del humanismo, la esclavitud moderna del consumo y la diversiónobligada y la adoración absoluta del yo, el centro del universo incorrecto. Ésta es la razón por laque los cristianos deben sentir la «tolerancia represiva» de un mundo que ha perdido susabsolutos y por lo tanto se niega a reconocer y obedecer a su creador Dios con sus valoresabsolutos. Unido a la creciente ideologización, privatización y espiritualización de la política y laeconomía, los cristianos tendrán la oportunidad (antes de lo que la mayoría se imagina), depermanecer acusados junto a Jesús. Tienen que prepararse ahora para el futuro desarrollando unespíritu a prueba de persecución y una estructura más resistente a la misma.15. La iglesia regresa al hogar ¿Cuál es el lugar en el que le es más fácil a una persona ser espiritual? ¿Es quizáescondido tras un gran pulpito, vestido con ropas santas, predicando palabras santas a una masasin cara, y finalmente desapareciendo en una oficina? ¿Y cuál es el lugar más difícil (y por lotanto más significativo) en el cual ser espiritual? En casa, con el cónyuge y los hijos, donde todolo que se dice y se hace se somete automáticamente a un examen crítico para ver si es cierto,donde la hipocresía se puede cribar y la autenticidad se puede desarrollar. Buena parte de lacristiandad ha huido de la familia como marco espiritual, a menudo por ser el lugar de suspropias derrotas espirituales, y ha montado actuaciones artificiales en edificios sagrados que notienen nada que ver con la atmósfera de la vida real. Cuando Dios comienza a trabajar en larecuperación de los hogares, la iglesia tiene que dar media vuelta y regresar a sus raíces, el lugardel que procede. Tiene que regresar literalmente al hogar, completando el círculo de la historiade la iglesia al final de la historia del mundo. Cuando los creyentes de toda clase social, denominación, y tras-fondo, sienten un claroeco en sus espíritus acerca de lo que el Espíritu de Dios está diciendo a la iglesia, y comienzan aescuchar de forma global para actuar de forma local, empiezan a funcionar de nuevo como unsolo cuerpo. Dejan de pedirle a Dios que bendiga lo que están haciendo, y comienzan a hacer loque Dios bendice. Se organizan en iglesia en las casas por barrios y se reúnen en celebracionesde toda la ciudad o región. Estás invitado a formar parte de este movimiento y realizar tu propiacontribución. Quizá tu hogar, también, llegará a ser una casa que cambiará el mundo.
  6. 6. La Reinvención de la IglesiaEl puente sobre la brecha eclesial Nunca en la historia ha habido una fase con un mayor crecimiento global de las iglesiascristianas que en la actualidad. Las estadísticas indican que se establecen entre 2.000 y 3.000iglesias cada semana. La iglesia evangélica mundial ha crecido de 150 millones en 1974 a unos650 millones en 1998, y es hoy en día, de acuerdo con C. Peter Wagner y Ralph Winter, laminoría de mayor crecimiento sobre la tierra. Pero en este tiempo de gran emoción -incluso triunfo en algunos grupos-, el nivel deinsatisfacción y frustración con «la iglesia tal y como la conocemos» ha alcanzado tambiénproporciones globales. Recibimos mucha información sobre personas que «llegan a Cristo» cadadía, y nos regocijamos. Pero generalmente no escuchamos mucho acerca del número de personasque se integran de forma estable en la membresía de las iglesias locales, e incluso menos encuanto al éxodo silencioso de los que salen de nuevo, casi desapercibidamente, por las puertastraseras de las iglesias. Fueron atraídos, pero no incluidos; interesados, pero no integrados en unacomunidad que le arrope; cosechados y segados, pero no reunidos en el granero; tocados, notransformados. Se giraron para dar un vistazo al Camino, pero se dieron la vuelta de nuevo,desilusionados con lo que vieron.Dios sí, iglesia no A principio de los años 90, se llevó a cabo una encuesta en Amsterdam en la que se lespreguntó a los jóvenes si estaban interesados en Dios. El 100% dijeron que sí. A continuación seles preguntó si estaban interesados en la iglesia: el 1% dijo que sí, el 99% dijo que no. Lamayoría de los pastores que vieron estos resultados pensaron que algo malo debía tener lajuventud de Amsterdam, ya que nada malo tenía la iglesia. Hoy, con ciertos reparos, considero locontrario. Quizá la juventud de Amsterdam tenga algo que enseñar a la iglesia que no hemosquerido aprender. Pudiera ser que nos hayamos enamorado tanto de nuestras propias tradicionesque desde la distancia santa y «segura» en la que estamos, no seamos capaces de escuchar ypercibir verdaderamente al mundo.Los creyentes no bautizados En otro estudio dirigido hace una década más o menos por el Dr. Herbert E. Hoefer,antiguo director del Instituto Teológico Gurukul, en Madras, India, mostró que más de 200.000de lo que Hoefer llamó «creyentes en Cristo no bautizados» existían de forma anónima en estaciudad de 8 millones de habitantes. Este número creciente se considera a sí mismo cristiano,pero, por una variedad de razones, no asiste a ninguna iglesia. Una de las razones es que les atraeJesucristo, pero no la iglesia tal y como la han experimentado. Pregúntale casi a cualquier persona que no es un creyente nacido de nuevo, qué cruza porsus mentes cuando escuchan la palabra «iglesia evangélica». El riesgo es que no te va a gusta loque oirás. Es asombroso lo bien que muchos cristianos pueden manejar o esconder su propiafrustración con la iglesia. «Mira a Jesucristo y no a la iglesia», dicen. En realidad sabemos bienque algo es desesperadamente incorrecto con esa afirmación. Hay una actividad febril relacionada con la iglesia y las misiones como nunca hubo antes.Pero, también como nunca antes, los pastores están cambiando de iglesia, abandonando elministerio o pidiendo años sabáticos; los misioneros se están quemando; y muchos creyentesnormales sencillamente dejan sus iglesias y no regresan. Un sinnúmero de cristianos me ha dicho
  7. 7. que después de intentar este modelo de iglesia, aquella receta de avivamiento, subirse a esta ola,recibir el espíritu de esta manera, asistir a este «seminario que cambiará tu vida» y aquella«conferencia ungida», sus vidas e iglesias siguen igual. Algunos están listos para dejarlo todo,mientras que otros sin más esperanza, o sin otra alternativa mejor, aguantan donde están.La crisis de las misiones es una crisis de la iglesia «No me gustan los libros sobre misiones» dice Stephen Gaukroger, presidente de laUnión Bautista de Inglaterra y Gales, en el prólogo que escribió al libro de Patrick Johnstone LaIglesia es Mayor de lo Piensas: «¡Generalmente me dicen lo que ya sé y a continuación me hacensentir culpable por no hacer más al respecto!» La idea tradicional de misiones anima a lasiglesias o a los individuos a «dar dinero, ir uno mismo al campo misionero, o enviar a alguien».Pero muchas veces esto deja un mal sabor de boca, porque nunca sabemos cuando hemos dado,ido o enviado suficiente. Patrick Johnstone lo expresa de la siguiente manera: Vivimos en una época en la que nuestra percepción de lo que constituyen las estructurasde la iglesia se ha formado sobre la base de una teología inadecuada y a unos patronesdistorsionados que hemos heredado a través de los siglos. Muy pocos se dan cuenta del impactode esas distorsiones sobre la vida congregacional. Vemos que azotar a las congregaciones con undesafío misionero o un intento de pinchar sus conciencias en reuniones públicas dan un frutomuy raquítico. Encontramos que la iglesia ha heredado una mentalidad o cosmovisión que haexcluido totalmente las misiones. No me sorprende que las iglesias que no se han edificado sobre fundamentos apostólicosy proféticos (Ef. 2:20) no tengan una mentalidad apostólica y profética. La crisis de las misionestradicionales es una crisis de la iglesia. Si las misiones son el pulso natural de una iglesiaapostólica, entonces son una expresión de la gracia de Dios manifestada en personas apostólicas,no una iglesia tratando de cumplir con su cuota de misiones. Tenemos que quitar el látigolegalista de las misiones, y sugiero que comencemos por el mismísimo núcleo de las misiones,con nuestra comprensión de lo que es la iglesia. Ya que el látigo no sólo es evidente en lasmisiones, lo tenemos en casa, en la iglesia, como resultado de una falta de gracia y unasobredosis de legalismo, que a menudo usurpan el lugar de los ministerios apostólicos yproféticos que fueron reemplazados por maestros que cumplen con su deber, pastorescarismáticos y evangelistas audaces. Como expondré más adelante, cuando se redescubra la iglesia, las misiones se reavivaránpor completo. «Cuando la iglesia rechaza su misión, deja de ser la iglesia», dice Donald Miller.Pero cuando la iglesia vuelve a ser la iglesia de nuevo y acepta su naturaleza apostólica yprofética, entonces llega a ser el instrumento de Dios para transformar y discipular vecindarios ynaciones. Dios puede utilizar a una iglesia individual, en el espíritu de una fraternidad global,para verter su aceite en la llama de otras personas, para que la luz aumente y el mundo pueda veral que ha sido durante demasiado tiempo ignorado, Jesucristo.La brecha eclesial Muchos pastores piensan e incluso dicen: «la iglesia sobre la que predicamos es muydiferente de la iglesia a la que predicamos». Si incluso los pastores admiten esto, ¿qué ocurrirácon los nuevos creyentes? El fundador de iglesias Terry Virgo escribió lo siguiente: En los tiempos en los que estaba de moda el evangelismo a través de abrir salones de té,se celebraban conferencias sobre cómo salvar la gran brecha entre el salón de té y la iglesia.Tenían la intención de ayudar a los nuevos creyentes a tratar con reuniones de iglesia formales,
  8. 8. muertas, e irrelevantes. Se les decía que esa fría e invariable monotonía era el pueblo de Diosdisfrutando de la vida abundante. Por eso, algunos incluso llegaron a sugerir que era necesario un«lugar de tránsito» para que se pudiera preparar a las nuevas personas para la vida de la iglesia. En los inicios de la iglesia Willow Creek Community en Chicago, que tiene sus cultos deadoración orientados y hechos a medida para personas que están buscando a Dios, donde se poneun gran cuidado en que los no creyentes se sientan bienvenidos y se les ofrece un ambientecómodo, no amenazante, y un «lugar seguro para recibir un mensaje peligroso» (eran muyconscientes de la «brecha de la iglesia», la fascinación que la gente siente por Jesucristo, y lainsatisfacción de muchos con la iglesia local). En aquellos tiempos, de forma humorística,sugirieron una estrategia evangelística de siete pasos: 1. Pasa tiempo de calidad con no creyentes. 2. Protégeles de la iglesia. 3. Testifica de Jesucristo a esos nuevos amigos. 4. Protégeles de la iglesia. 5. Llévales a Cristo. 6. Protégeles de la iglesia. 7. Cuando hayan madurado lo suficiente y estén listos para un choque cultural, tráelos a la iglesia por vez primera.¿Quién sigue a quién? Un misionero me contó sobre una iglesia europea de unas 200 personas que se propusoinvitar a no creyentes a una reunión especial. Con la ayuda de mucha publicidad, 50 personasnuevas llegaron a este evento especial. «Por supuesto que muy pocos regresaron de nuevo a laiglesia. Pero estamos haciendo el seguimiento» dijo. Me quedé sorprendido. Si 50 no creyentes asisten a una reunión de una iglesia y no sonelectrificados por la experiencia, sino que salen sintiendo únicamente indiferencia, ¿por quémotivo la iglesia no asume las consecuencias? ¿No debería postrarse de rodillas tratando de saberqué es lo que va tan obvia y desesperadamente mal con ella, que tantas personas pueden entrar encontacto con la iglesia y aún así marcharse sin ser conmovidos? ¿No debería la iglesia hacerse un seguimiento a sí misma en vez de molestar con técnicasde ventas a los visitantes que permanecieron indiferentes y no fueron impresionados en absoluto?Tras 1.700 años de historia cristiana después de Constantino, ¿podemos todavía afrontar ladiscusión sobre cómo cambiar el mundo sin estar dispuestos a cambiarnos nosotros mismos?Quizá todos deberíamos seguir el consejo de Rick Warren en su libro La Iglesia con Propósito de«dejar de pedirle a Dios que bendiga lo que hacemos, y comenzar a hacer lo que él bendice».La tercera Reforma El investigador sobre el crecimiento de la iglesia Christian A. Schwartz sugiere queestamos en la era de la tercera Reforma. La primera Reforma sucedió en el siglo XVI, cuandoMartín Lutero redescubrió el núcleo del evangelio: la salvación por la sola fe y el lugar central dela gracia y las Escrituras. Fue una reforma de la teología.La segunda Reforma tuvo lugar en el siglo XVIII, cuando se redescubrió la intimidad personalcon Cristo. Fue, dice Schwartz, una reforma de la espiritualidad, que, fruto de unas rodillasapasionadas frente a un Salvador amante y personal, dieron nacimiento a una nueva eraentusiasta de misiones y evangelización.
  9. 9. Sin embargo, todo esto aún era verter vino nuevo en odres viejos, cosiendo nuevosparches en el viejo tejido. El sistema eclesial de la iglesia Católica Romana era muy parecido aldel Antiguo Testamento, una adoración centrada en el templo, llena de incienso y sacerdotes,áreas separadas para los laicos y el clero, y un altar. Lutero reformó el contenido del evangelio,pero no cambió la estructura básica de la misa. Este patrón «católico-romano-judío-reformado»de reunión fue bautizado por los Bautistas, ungido por los Pentecostales, mal usado por lassectas, renovado por los Carismáticos creyentes, uniformado por el Ejército de Salvación, lavadoen seco por lo Cuáqueros, pero nunca cambiado de forma radical. Los «cultos» seguían siendoesencialmente espectáculos en el sentido de estar orientados hacia una audiencia, erangeneralmente reuniones religiosas litúrgicas, donde muchos espectadores y consumidoresobservaban a un pequeño número de especialistas religiosos «actuando» para ellos y con ellos. Por lo tanto, la tercera y última parte de la reforma es una reforma de las estructuras. Nose trata de ponerle un poco de maquillaje aquí y allá, sino de edificarla de acuerdo a los patronesfundamentales del Nuevo Testamento. Si esto significa que debemos empezar de cero, entonces empecemos de cero.Permítanme ilustrarlo de las siguientes formas. Grandes automóviles durante la crisis del petróleo Durante la crisis del petróleo en losaños 70, era muy difícil vender automóviles grandes porque la gasolina era muy cara. Losfabricantes se rascaban la cabeza mientras miraban las filas de coches sin vender en susalmacenes. En ocasiones pienso que la situación de la iglesia en muchos países es la misma; elmodelo de la iglesia que estamos ofreciendo puede que sea demasiado costoso, demasiadogrande. ¿Está demandando el mercado otro producto?Cadenas de montaje atascadas La situación del establecimiento de iglesias en muchos países es como una cadena demontaje atascada. El producto (la nueva iglesia), parece muy difícil de vender, y permanece en lacadena de montaje, esperando que unos clientes entusiasmados quieran comprar el producto. Elresultado: el sistema se bloquea, la obra apenas progresa, la gente se frustra cada vez más.¿Pudiera ser que nos hayamos hecho especialistas en reproducir cadenas de montaje, pero que nole hayamos dado la suficiente atención a examinar el prototipo de nuestro producto?Haciendo un puzzle Imagínate a un niño, abriendo un puzzle e inmediatamente tratando de encajar las piezas.En la caja ve una fotografía de un coche de carreras rojo (¡le encantan los coches de carrerasrojos!) Con gran emoción trata de encajar las piezas de acuerdo con la fotografía. Pero de algunaforma parece que las piezas no encajan como deberían. Trata de forzarlas, las dobla de aquí y deallá para que encajen a lo bruto; pero algo no parece ir bien. Finalmente, su padre viene alrescate. Papá toma la caja con la fotografía del coche rojo y le da la vuelta. ¡Sorpresa!, en la otracara de la caja hay una fotografía de un precioso árbol, el «original». ¡El coche de carreras sóloes publicidad de otro puzzle de la misma compañía! El niño suspira con resignación, y comienzaa encajar las piezas de acuerdo con el verdadero modelo original, y en pocos minutos está hecho. ¿Qué falló antes? Tenía todas las piezas correctas, pero el modelo original equivocado.Tenía un motivo honesto e incuestionable, pero sencillamente un modelo erróneo.Fotocopiadores espirituales ¿Es ésta, resumiendo, la situación de una gran parte del cristianismo actual? Tenemos las
  10. 10. piezas correctas: la palabra de Dios, la gente, casas, oración, motivación, dinero. Ahora bien,¿estamos encajándolas todas de acuerdo a un modelo original equivocado? ¿Nuestro propioquerido coche de carreras rojo? ¿Ha podido suceder lo impensable, que alguien siniestro nos hametido con destreza un modelo poco práctico? Y por eso permanecemos hipnotizados frente anuestras fotocopiadoras espirituales (seminarios bíblicos, casas editoriales, programas deliderazgo, etc.), apretando el botón verde para hacer fotocopias de lo que estamos convencidos esun modelo original, bíblico, canonizado, incuestionable, que ha sido probado por la Biblia y lahistoria. Puedo imaginar que Satanás, el enemigo de la iglesia, no tenga problemas con losprogramas evangelísticos o de misiones más frenéticos, siempre y cuando tengan que ver conhacer copias de los «coches de carreras rojos», nuestros patrones tradicionales de iglesia que noamenazan de forma seria a su reclamo satánico sobre la humanidad. Quizá haya llegado la horade que dejemos de rascar la superficie externa de la humanidad y le permitamos a Dios recrear laiglesia en todos nosotros. Puede empezar con nosotros, volviendo a examinar nuestros modelos ydándole la vuelta a nuestros originales.Nuestra forma de ver la iglesia La mayoría de nosotros hemos crecido en una denominación cristiana o, en algúnmomento de nuestra vida, decidimos unirnos a una. Como resultado, generalmente vemos einterpretamos el cristianismo (e incluso la Biblia), a través de las gafas de nuestras propiastradiciones, «nuestra forma de creer y practicar». Pero, ¿qué tradición es la correcta? Comoseñaló en una ocasión el evangelista argentino Juan carlos Ortiz: «Hay más de 22.000denominaciones en el mundo. ¡Qué suerte tienes que justamente tú estés en la que es correcta!».Desde entonces, no sólo el número de denominaciones ha alcanzado entre 24.000 y 30.000, sinoque muchos cristianos han comenzado a entender que la mayoría de los problemas a los que seenfrenta la iglesia hoy en día no están fuera del sistema, sino dentro, en los patrones y modelosde fe y práctica que hemos heredado, aprendido y estimado, en la manera en la que «hacemosiglesia».¿Quién tiene la culpa? «Nuestras estanterías están llenas de libros cristianos y vídeos», dice Ted Haggard de laiglesia New Life en Colorado Springs, EEUU, en su libro Priman/ Purpose -Making it hará forPeople to go to Hell from your City (El Propósito Fundamental, Hacer difícil que la gente de tuciudad vaya al Infierno). «Tenemos iglesias en cada esquina, más obreros a tiempo completo que nunca antes,grandes departamentos de escuela dominical, sistemas de grupos celulares, seminarios sobremega y meta iglesias. Tenemos autoadesivos cristianos, grupos de acción política, grandes minis-terios paraeclesiales, y en medio de todo esto, hemos perdido cada ciudad principal deNorteamérica». Continúa: «En vez de reconsiderar nuestro métodos y evaluar nuestra propiaefectividad, tratamos de evadir la responsabilidad de la condenación eterna de los que formannuestras comunidades culpando a otros por nuestra propia inefectividad espiritual».¿Un modelo occidental de iglesia para todo el mundo? Aunque hay unos 240 países en el mundo, en los últimos siglos sólo cuatro países hanaglutinado la mayor actividad exportadora al mundo entero de sus modelos de iglesia: Alemania,Reino Unido, Aunque hay unos 240 países en el mundo, en los últimos siglos sólo cuatro países
  11. 11. han aglutinado la mayor actividad exportadora al mundo entero de sus modelos de iglesia:Alemania, Reino Unido, Estados Unidos de América e Italia. Estados Unidos de América e Italia. La mayor parte de las iglesias y los movimientosreligiosos cristianos actuales todavía conservan sedes en uno de esos países, o al menos tienen unfuerte vínculo e influencia de esos países. Aunque no niego por completo las bendiciones de estaera misionera, también nos ha dirigido a una de las mayores monopolizaciones de la iglesiaalrededor del mundo, en la cual un modelo occidental de iglesia se ha convertido en una prácticaestándar y dominante casi en todas partes. El escritor americano Gene Edwards describe esta situación en el título de su inquietantelibro The Americanization of the Church (La Americanización de la Iglesia), pero hemos derecordar el simple hecho de que Jesucristo no era un «occidental». Dado el hecho de que loscuatro países principales en las misiones mundiales han estado metidos en guerras mundialesunos contra otros, matándose frente a la mirada del resto del mundo, hemos de reconocer que,como «naciones cristianas», han perdido mucho de su credibilidad cristiana global. Occidentepuede que tenga dinero, materiales, retórica e incluso una maquinaria misionera bien engrasada,pero esto no puede ser un sustituto de un llamamiento genuino por parte de Dios. Creo que hemos avanzado desde una era colonial de las misiones a lo que llamo «misiónnacional», en la cual cada país está llamado a desarrollar sus propios modelos de iglesia. Condemasiada frecuencia esto tendrá que suceder a través de las personas de la propia nación,orando por ellos mismos, derramando sus propias lágrimas, encarnando al Cristo vivonuevamente en su propio tiempo y cultura. Si el occidente pudiera venir entonces, y en el espíritude un «colonialismo crucificado» (lo opuesto del imperialismo y el denominacionalismo),pudiera verter con sumo cuidado algo de aceite en este proceso, sería maravilloso.La iglesia tradicional, ¿la mayor barrera para creer? En un estudio llevado a cabo en Escocia en el año 1994 bajo el título Barreras para Creer,el Reverendo John Campbell dice: «Muchos han indicado que una de las grandes barreras paracreer en Dios en la misma iglesia». Si el problema es el sistema, entonces incluso nuestra mejorsolución es parte del problema. Esto deja incluso a los creyentes más dedicados, visionarios,apasionados y avivados, atrapados en un sistema que está succionando sus energías y les estásencillamente agotando. Pero la solución puede que no se encuentre en pequeños y adaptacionesde «la iglesia como la conocemos», sino en un redescubrimiento mucho más radical de laverdadera naturaleza de la propia iglesia. La mejor forma de «armar la iglesia para dar cabida alos inconversos» podría muy bien ser «desarmarla» tal y como lo entendemos en la actualidad. Bob Hopkins, uno de los promotores de la Iniciativa Anglicana de Establecimiento deIglesias en el Reino Unido, nos ha recomendado «dejar de comenzar con la iglesia», es decir,dejar de tomar las iglesias actuales y sus patrones de adoración como base. Después de todoparece que Dios ha estado esperando durante mucho tiempo a través de la historia, dispuesto adar las respuestas correctas a los que hacen las preguntas apropiadas. La iglesia en las casas, enotras palabras, es el eslabón perdido entre la espiritualidad y la sociedad, entre Jesucristo y sucuerpo, entre el cielo y la tierra.¿Una piedra de tropiezo o un tesoro? Jesucristo comparó el Reino de Dios con un hombre que encontró un tesoro cuandolabraba un campo (Mateo 13:44), entonces dejó lo que estaba haciendo para vender todas susposesiones y comprar aquel terreno (y el tesoro). Lo que a primera vista parece una piedra de
  12. 12. tropiezo, una roca fuera de lugar que está interrumpiendo la rutina diaria y trastornando laapretada agenda de labranza, puede resultar en el mayor hallazgo en la vida de una persona. ¿Pudiera ser lo mismo con nuestras iglesias litúrgicas, dirigidas por programas? Puedeque te suceda a ti, según Dios te hable en su propia forma respecto a las iglesias en las casas.Quizá las respuestas a las preguntas que tantos nos hacemos estén ocultas, pero cercanas,esperando a surgir, o encerradas tras una puerta prohibida que puede que otras personas nisiquiera piensen que existe. Tal vez encontremos este tesoro porque estamos buscando una salidaa la insoportable agonía de la situación actual, o por simple accidente. Puede que en estemomento, la idea de la iglesia en las casas pueda ser impensable, algo que nunca hemos oído,que incluso suene herético al principio, pero cuando avanzamos a través de la niebla de latradición y volvemos a leer nuestras Biblias, puede que el asunto se vaya aclarando. Ten encuenta la parábola del tesoro escondido. Cuando lo descubras, no vayas a la ciudad y lo anunciesa los cuatro vientos. Escóndelo de nuevo en el campo, ve y vende lo que tienes, y entoncescómpralo y haz lo que Dios te muestre con ello.La reencarnación de la Iglesia Muchas iglesias que están desesperadas por una renovación (o al menos un cambio),tienden a obviar el hecho de que no se puede producir una nueva cualidad en la iglesia porcambiar las estructuras. Como dice el gurú de la gestión Tom Peters, la renovación y la reformaestán pasados, ahora lo que impera es la revolución; una empresa no necesita en realidad undirector ejecutivo, sino un director destructivo, desmantelando continuamente las tradiciones queobstruyan, porque es mucho más fácil reedificar de acuerdo a un nuevo modelo que restaurar yrenovar lo anticuado. Tratar de cambiar una iglesia por cambiar algunas de sus formas externases tan fútil como tratar de cambiar tu mentalidad por cambiar tu ropa o caminar hacia atrás paradejar de ir al cine. Añadir una nueva declaración de misión o algún otro maquillaje sin unareforma genética radical de la iglesia, sólo conducirá a la frustración -como poner un paño viejoen un vestido nuevo, lo cual, según Jesús, no es aconsejable. El avivamiento y la reforma comienzan de verdad con un redescubrimiento y unareconstrucción completa de la esencia central de la iglesia, con un ADN neotestamentaro, elcódigo genético de Dios, y un apoderamiento sobrenatural con el potencial de crecimiento desdedentro (Mr. 4:26). Esta semilla espiritual está preparado, al igual que cada grano de trigo, y escapaz de desarrollar sus propias estructuras adecuadas desde dentro hacia afuera, sin instrucciónexterna; sencillamente se abre de acuerdo a un modelo creacional que lleva dentro; sedescomprime. Su terreno es el de las naciones y los grupos étnicos. El resultado de estaencarnación, al menos en los tiempos del Nuevo Testamento, fue un movimiento de iglesias enlas casas, que inundaron la ciudad de Jerusalén en quizá menos de dos años como levadura en lamasa, o como un virus incontrolable.Principios bióticos Casi todas las formas de vida se basan en la multiplicación de células orgánicas. Elcrecimiento ilimitado no es un principio creacional, pero la multiplicación sí lo es. Mi amigoChristian Schwarz ha estudiado lo que él llama los principios «bióticos», los patrones quefuncionan en el orden creado por Dios para la vida orgánica. Esto le ha llevado a desarrollar loque él llama el «Crecimiento Natural de la Iglesia». Muchos de los conceptos provienen delcontexto de la agricultura y la biología, donde el crecimiento está definitivamente enconsonancia con el patrón y método divino, y en la forma humana de patrones artificiales de
  13. 13. crecimiento y producción mecánica. orgánicos de Dios para estos principios bióticos contrastanentender cómo crece. Estos principios bióticos contrastan con los métodos «tecnocráticos» quegobiernan las máquinas. Son tan diferentes uno de otro como lo es un robot de un ser humano.Uno es una máquina, mientras que el otro es un organismo. El modelo de la «máquina» o«robot» funcionan muy bien en el mundo tecnológico, pero fallan en el mundo biótico, decrecimiento orgánico. Cuando comprendemos que la iglesia es una creación de Dios, un organismo «biótico»,debemos observar los principios naturales y orgánicos de Dios para entender cómo crece. Los principios bióticos utilizan la cantidad mínima de energía para producir el máximode resultados, y todo sucede «por sí mismo». Esto evita que la iglesia se convierta en unproducto manufacturado, y le permite ser recreada por el Espíritu de Dios de acuerdo a los pa-trones creacionales divinos. Si seguimos con un patrón o una fórmula hecha sólo por hombresestamos trabajando en vano, incluso si dicha fórmula se nos da como buenas y apreciadastradiciones. Algunos principios bióticos son los siguientes:  Interdependencia. La forma en la que se interrelacionan las partes de un organismo es más importante que la mismas partes. Todas las células se organizan no de acuerdo a un caos dirigido por el azar, sino a un patrón creacional, del cual son portadoras, en el cual cada célula u órgano está vinculado a otros. En términos de multiplicación de iglesia, esto significa que no se debe tratar ningún aspecto, tema o asunto aislado de los demás aspectos y partes.  Multiplicación. El crecimiento ilimitado no es el ideal, lo es la multiplicación. El fruto de un manzano no es una manzana, sino otro manzano. El fruto de una iglesia no es un converso, sino otras iglesias que plantan otras iglesias.  Trasformación de la energía. Éste es el principio que observa cómo las fuerzas existentes (incluso las contrarias), se pueden usar de forma positiva para alcanzar la meta. Así es también como un organismo lucha contra un virus, no con un choque frontal, sino usando mucha de la propia energía del intruso para derrotarle. A través de un proceso de inoculación, las energías que antes eran destructivas se transforman en portadoras de salud. Muchas iglesias, al contrario, utilizan el método del boxer para vivir, emplean su propia energía para reducir a cero el «ataque» externo, para después, en un segundo golpe, dar su propio mensaje.Cómo romper la «barrera de los 20» El libro del experto en crecimiento de iglesias Bill M. Sullivan Ten Steps to Breaking the200-Barrier (Diez pasos para romper la barrera de los 200) tiene una intención comprensible queencaja ideológicamente con la línea general del movimiento de crecimiento de iglesias de losaños 70 y 80: las iglesias buenas se hacen grandes, y las iglesias muy buenas se hacen muygrandes, así que cualquier cosa que frene a una iglesia «sana» de crecer es una barrera, y esasbarreras son malas y, por lo tanto, deben quitarse. La idea de la «barrera de los 200» es sencilla. Estadísticamente, la mayoría de las iglesiasdejan de crecer en algún momento entre las 100 y las 300 personas, es decir, una media de 200.Hay buenas razones culturales, sociológicas e incluso arquitectónicas por ello. Una de lasrazones es estructural, un problema inherente de la iglesia tradicional con un pastor general: hay
  14. 14. solamente cierta cantidad de personas (en los Estados Unidos unas 200) a las que un pastor escapaz de dar cuidado pastoral personal de calidad. Es probable que tenga un montón de espacio en su agenda para dedicarles, pero elespacio en su corazón es limitado; y la gente se da cuenta de ello. Como resultado, el crecimientose detiene y la iglesia alcanza un techo invisible, la «barrera de los 200». Sin embargo, yo creoque hay una barrera mucho más importante que salvar: la «barrera de los 20». ¿Cómo larompemos?La línea invisible: de orgánica a organizacional Como muchas reuniones familiares nos pueden enseñar, podemos conseguir la meta detener comunión unos con otros sin la necesidad de estar muy estructurados. Las familias puedenestar juntas sin un maestro de ceremonias, una palabra de bienvenida, una canción especial, unsermón del padre y unas palabras de agradecimiento de la madre. Estas cosas suceden en lasbodas y en las fiestas, pero no en la vida diaria. La iglesia no es una actuación o un espectáculoartificial, es para cada día, porque es un estilo de vida. En cada cultura hay una línea numérica muy importante entre lo orgánico y loorganizado, lo informal y lo formal, lo espontáneo y lo litúrgico. Yo le llamo la «barrera de los20», porque en muchas de las culturas 20, es el número máximo de personas que todavía sesienten «en familia», orgánicos e informales, sin la necesidad de ser formales y estarorganizados. Sin embargo, los organismos también tienen una estructura, no estoy abogando poruna ausencia total de orden y estructura. No obstante, a diferencia de una serie de reunionesorganizadas que generalmente se estructuran desde fuera, los organismos se suelen estructurardesde dentro. La naturaleza de una reunión define, y, por lo tanto, limita su tamaño. Si cruzamosla «barrera de los 20», el grupo deja de ser orgánico y comienza a ser formal, e incluso a sentir lanecesidad de seguir un programa, de establecer un horario. La efectividad en las relaciones y lacomunicación mutua decrecen, y la necesidad de que alguien dirija la reunión aumenta. Comoresultado, la iglesia en la casa pierde sus atractivos originales, cambia sus valores, y comienza adesarrollar unas dinámicas totalmente diferentes. A menudo, sencillamente deja de funcionar por sí misma, de ser espontánea y vital, de serguiada invisible e imperceptiblemente por los mecanismos internos del cuidado paternal ymaternal, para necesitar literalmente que alguien la ponga en marcha, la organice, y la dirija deforma visible a un nuevo tipo de vida organizada (si tal cosa existe). Entonces, el organismooriginal es algo del pasado, aún vivo, pero atrapado en una estructura formal que lo estrangula, locondiciona, y finalmente puede impedir la comunión espontánea y relacional en nombre de lacomunión organizada. La palabra bíblica koinonia significa comunión o compartir, dar generosamente yparticipar en algo con alguien. Uno de los aspectos más mortales de cruzar esta línea es que laforma orgánica original de comunión generalmente pierde su potencial de reproducción interno,y sólo puede clonarse y copiarse, o incluso manufacturarse y finalmente producirse en masa conun gran esfuerzo desde afuera que ignora y rechaza su potencial interno de crecimientoexplosivo. Es un hecho de la historia de la iglesia que siempre ha habido un paso muy cortodesde la religión organizada hasta el institucionalismo y la fosilización.La persona número 21 Una de las decisiones más importantes en términos de la estructura y el futuro de unaiglesia, es lo que haces cuando la persona número 21 entra por la puerta. Hablando
  15. 15. estructuralmente, esto lleva a la iglesia a la fase roja. O continúas creciendo y te organizas,perdiendo de esta manera las dinámicas de iglesia en la casa, y finalmente incluso alcanzando la«barrera de los 200», o divides la iglesia en la casa en dos o tres unidades y la multiplicas,creciendo de esta manera hacia los lados. En esta forma, puede que ni te enteres de que hascruzado la «barrera de los 200».¿Una boda semanal? La vida consta de dos aspectos: el privado y el público, lo cotidiano y los eventosespeciales (bodas, festivales, funerales y fiestas tradicionales). Ambos aspectos de la vida tienensus propias formas de expresión válidas. La vida diaria se expresa generalmente en la familia, launidad celular básica de la sociedad y la cultura. Las familias suelen ser muy orgánicas,informales, relaciónales y consisten en compartir lo que sea. Las bodas y similares son eventosextraordinarios, para los que cada uno se prepara a conciencia; suelen ser formales, necesitan demucha organización y por lo general están muy estructurados. Imagínate que tengas que asistir a una boda cada fin de semana. Sigue el mismo patrónbásico, incluso tiene el mismo novio y la misma novia; hasta la comida puede que sea la misma.Tal vez después de algunas semanas el entusiasmo se desgaste. Ya sabrías lo que esperar y lo quevendría a continuación. Todavía seguiría siendo algo bonito, una tradición preciosa, peroparecería raro tener el mismo tipo de evento cada semana. Hemos de tener cuidado de no hacer lo mismo con la iglesia. Jesucristo no nos haenseñado sólo una forma de celebrar, sino una forma de vivir. Ambos aspectos son necesarios,ambos son buenos. Pero la vida cotidiana no es como una boda, como nos confirmará cada parejacasada. Si permitimos que la iglesia tenga solamente una «estructura de celebración», estaremoscomenzando a celebrar una «boda semanal», y nuestro comportamiento en ella se habrádistanciado pronto de la vida real y dejará de tener sentido para la gente normal. Se convertirá enuna actuación semanal artificial. Si la iglesia es una forma de vida en común dada por Dios, y sila vida sucede en la unidad básica de la familia que convive en un hogar, no hay nada más apro-piado para la iglesia que ser una iglesia en la casa, ser la iglesia basada en simples, normales,cotidianos hogares. Las iglesias en las casas no son únicamente la forma en la que comohumanos expresamos comunidad, sino que representan uno de los medios de Dios para conseguirla comunidad.Puede que las iglesias pequeñas ya sean demasiado grandes La misma creación nos enseña que nada saludable crece sin parar, sino que en algúnmomento deja de desarrollarse y comienza a multiplicarse. Más grande no significanecesariamente mejor o más bonito. ¿Pudiera ser que aunque es perfectamente correcto esperarque una iglesia crezca, normalmente buscamos ese crecimiento en la dirección equivocada? Nosfascinan esas historias a las que se les da mucha publicidad y que son bastante excepcionales de«megaiglesias», y que pasan por alto que suelen ser extraordinarias excepciones, debidas alíderes y circunstancias extraordinarios. Tal vez el problema no sea tanto el romper la barrera de los 200 hacia arriba, sino la delos 20 hacia abajo. Si el verdadero crecimiento de la iglesia se deletrea m-u-1-t-i-p-l-i-c-a-c-i-ó-n, entonces no debe ser hacia arriba, sino hacia los lados. ¿Nos ha embaucado el pensamineto ldidea que «cuanto más grande mejor»? Si es así, tenemos que quitarle un cero a nuestramentalidad, entonces, una iglesia promedio tendría 8, 10 o 12 personas, una grande 15, y una«megaiglesia» no tendría una asistencia de miles, sino de 21 o 22.
  16. 16. Por lo tanto, quizá la «iglesia pequeña» promedio de 25 a 45 personas, que está tratandode alquilar un salón o recaudando fondos para el edificio, que acaba de comprar un pulpito ytodavía está ahorrando para comprar un proyector de transparencias, no es en realidad tanpequeña, sino ciertamente demasiado grande. Han cruzado la línea del organismo-organización,tratando de crecer hacia arriba como las demás iglesias, sin darse cuenta de que ya se hanconvertido en algo demasiado pesado e inflexible, hinchados y deformados estructural-mente, yque sólo se mantiene en movimiento, centímetro a centímetro, por las persistentes actividades deun pastor o líder, y sus colaboradores, demasiado ocupado.A nivel mundial, el tamaño promedio de las iglesias es de unas 100 personas. Solamente unpequeño porcentaje llega a ser mayor de 200, y muchas se estancan en las 40 a 60 personas. Laasistencia media dominical de las iglesias luteranas en Alemania en 1993, por ejemplo, fue de23,5 personas.Encoger para crecer Se necesita a alguien con un don apostólico sobresaliente (lo cual, estadísticamentehablando, es bastante raro), para transformar una iglesia en una «megaiglesia». Para muchasiglesias sería en realidad una liberación que les dejaran ser lo que en realidad ya son: iglesia enlas casas que han crecido un poco más de la cuenta que luchan con su propio tamaño y con elpatrón implícito que están tratando de seguir. ¿Pero no sería mucho más práctico para ellosseguir el otro camino y hacerse más pequeños, para dirigirse en la dirección de la iglesia en lascasas, para «crecer hacia abajo» en lugar de afanarse por crecer hacia arriba? Elton Trueblood dijo en una ocasión: «La iglesia debe ser más pequeña antes de quepueda ser substancialmente más fuerte». Estoy de acuerdo. Pero si nos decidimos a dar este pasoadelante, también significará que la iglesia del futuro tendrá que hacerse mucho más pequeña,antes de que pueda llegar a ser sustancialmente mayor, al hacerse mucho más numerosa.Estadísticamente, tendrá que encoger para poder crecer.Voces proféticas Un amigo suizo me dijo recientemente que Dios le había mostrado una visión proféticadel Thunersee, el lago Thun cerca de Interlaken. Allí observó muchos grupos pequeños decristianos bautizando personas. «El Thunersee será el mayor lago bautismal de Suiza», le dijoDios. «¿Pero por qué son esos grupos tan pequeños?», preguntó mi amigo. «Son iglesias en lascasas», le respondió Dios. Otro amigo, que sirvió en misiones durante muchos años y ahora ya tiene unos 70 añosde edad, me contó una visión que tuvo en la que Dios le mostró en oración que una nueva formade iglesia se esparciría por Suiza como una llama; iglesias en las casas. Como resultado de estemovimiento de Dios, se celebrará en el año 2001 una gran reunión de unas 200.000 personascerca de la ciudad de Lucerna, en la que esos creyentes estarán unidos y hablarán con una solavoz a Suiza como nación. El pastor Mike Bickle de Kansas (EEUU), compartió en una ocasión cómo en Cairo, en1982, Dios le reveló que «él va a cambiar las formas y expresiones de la iglesia dentro de unageneración hasta el grado de que ya no será reconocible». El futuro nos dirá si fue Dios o sólo unsueño. Rick Joyner, un profesor profético de Charlotte, EEUU, dijo algo muy similar: «Veo queviene un regreso al cristianismo bíblico tan arrollador que el concepto de cristianismo, tanto porparte del mundo como de la iglesia, cambiará radicalmente. Esto no implica ningún tipo de
  17. 17. cambio doctrinal en cuanto a lo que significa ser cristiano, sino a un cambio que hará quevivamos las verdades que proclamamos. Esto se reflejará cuando seamos verdaderamenteconocidos por nuestro amor mutuo». Respeto mucho Amos 3:7, 8 y el ministerio de profecía, y no le recomiendo a nadie quetome las piedras de su tradición cristiana y se las tire a los profetas. ¿Qué pasaría si esas visiones,que son sólo una parte de la creciente corriente de voces entre el pueblo de Dios en la actualidad,fueran realmente de Dios? ¿Qué significaría para nosotros como creyentes? ¿Y para nuestrasiglesias? ¿Podríamos simplemente sonreír por esta bonita (¡pero seguramente absurda!) idea,pasar la página, pelar cebollas, regar el jardín, salir por la tarde, y finalmente encargar eseproyector de transparencias y seguir adelante con la «iglesia tal como la conocemos»?Célula, congregación y celebración En la terminología que se usa en el movimiento del crecimiento de la iglesiadiferenciamos entre tres niveles de iglesia: la célula, la congregación y la celebración. Voy aexplicar con brevedad lo que significan estos términos. 1. La célula está basada generalmente en la casa y es sociológicamente pequeña, entre 3 y 20 personas. Su propósito es la comunión, el compañerismo cristiano, y sus funciones son mayormente orgánicas, es decir, los miembros están a menudo en contacto directo unos con otros y por lo tanto son una parte natural de la vida de los demás. 2. La congregación tiene un tamaño sociológico medio, habitualmente entre 20 y 200 personas. Funciona de una manera más formal, está organizada, generalmente tiene un pastor, colaboradores, algún tipo de culto de adoración y varios programas. A menudo trata de servir a un área geográfica, suele tener un «santuario» de algún tipo, un edificio especial que se usa para asuntos religiosos. Los miembros no tienen un contacto directo y natural entre ellos, porque las reuniones son demasiado grandes y no están organizadas para que eso suceda. 3. La celebración suele ser una reunión grande de 200 creyentes o más de un área, que expresan su unidad en Cristo, celebran lo que Dios ha hecho y hará por ellos, anticipando el regreso de Cristo. Generalmente está dirigida por personas con ministerios apostólicos y proféticos. Las celebraciones pueden tener lugar al aire libre, en estadios, centros de conferencias o cualquier otro lugar grande. Las personas no tienen ningún medio de estar en contacto directo con todos los presentes, y se sienten felizmente «perdidos entre la multitud». En muchas ocasiones en la historia, la catedral ha tratado, y a veces conseguido con éxito, cumplir con esta función que abarca toda una ciudad.Lo pequeño y lo grande En la Biblia encontramos dos de estas estructuras o niveles: la célula y la celebración. Enel Nuevo Testamento leemos que la iglesia se reunía de forma regular en las casas, esto es, enunidades del tamaño de una célula, y que también se reunían en el pórtico del Templo deSalomón, o al aire libre, en un gran número. De estas dos, la célula, que es la iglesia basada enlas casas, era el marco natural, la forma normal y más natural en la que los creyentes se reunían.Una vez que el Templo de Jerusalén fue declarado terreno prohibido para los seguidores de ElCamino, continuaron reuniéndose en los hogares. Cuando la celebración no era posible, la célulaseguía sobreviviendo. El Cristo resucitado se identificaba significativamente con la iglesia en las casas, y no les
  18. 18. apremiaba en ningún modo a formar «sinagogas cristianas» o a construir edificios con finesreligiosos. Cuando Saulo perseguía la iglesia y entraba en las casas para sacar a los cristianos,Jesús le preguntó en su encuentro en el camino de Damasco: «Saulo, ¿por qué me persigues?». Durante los primeros tres siglos después de Cristo, los historiadores cristianos nos dicenque la iglesia en las casas era la forma normal y natural en la que los cristianos compartían susnuevas vidas en unidad. Sólo después del período del Emperador Constantino en el siglo cuartosucedió un cambio radical en la estructura de la iglesia. Se introdujo la iglesia de tipocongregacional, la iglesia se convirtió en un audiencia, se marginó a las iglesias en las casas yfinalmente se prohibieron. Nadie podía funcionar como cristiano de forma privada, sin el vistobueno del estado y su reconocimiento como iglesia «ortodoxa» ordenada. (En el capítulo 2 seamplía con más detalle la historia de las iglesias en las casas a través de los siglos.)El ratón se casó con el elefante El resultado de esa transición fue un compromiso estructural, un matrimonio entre elratón (la célula) y el elefante (la celebración), dando a luz un ser atípico, la iglesia tipocongregacional. Fue una iglesia muy profesionalizada en muchas maneras, con sacerdotesapropiados para un rey. Desarrolló sus propios edificios especiales para usos religiosos, sacandoa la iglesia de la vida diaria para llevarla a los vestigios de la religión del Antiguo Testamento,con sacerdotes, altares y rituales muy simbólicos, en la que la mayoría de los visitantes nopodrían ser verdaderos participantes, sino meros espectadores. Una de las pocas excepciones aesto fue la Iglesia Ortodoxa, que trató de mantener una estructura familiar tan grande como le fueposible. A través de este compromiso, la iglesia perdió dos de sus dinámicas más poderosas. Laiglesia congregacional era básicamente una iglesia en la casa con sobrepeso y una celebraciónraquítica, y perdió los aspectos más importantes de ambos, la célula y la celebración. La célulasproveía una dinámica familiar, un hogar privado y estable, un lugar orgánico del cual loscristianos pudieran sentirse parte y en el que pudieran rendirse cuentas mutuamente. Lascelebraciones eran lugares cargados de una atmósfera grandiosa, verdaderamente pública, en elcual las pequeñas iglesias en las casas volvían a conectar con el marco más amplio delmovimiento cristiano y unas con otras, donde escuchaban las enseñanzas apostólicas yencontraban visión profética. A menudo, esto creaba un sentido de entusiasmo que conducía areunir a más gente a nivel público, y que hacía que tales reuniones sacudieran literalmente unaciudad o región, o, en otro contexto, un pueblo o una ciudad pequeña.Comunión sin comunión La iglesia de tipo congregacional, con su semi-privada atmósfera, sus posibilidadeslimitadas de comunión y su clero profesional, fue una solución política que al mismo tiempoencajaba en el estado y se adaptaba a los patrones religiosos del mundo. Fue, en muchasmaneras, un triunfo del espíritu religioso, un regreso a la ley y a los modelos religiosos delAntiguo Testamento, e incluso de las religiones paganas, de los cuales Jesucristo quería liberar ala humanidad. El problema, debemos enfatizar, no está en el Antiguo Testamento en sí mismoque es una parte importante de la revelación de Dios al mundo. El problema es llevar principiosdel Antiguo Testamento a los tiempos del Nuevo Testamento, ignorando el desarrollo dinámicode la relación de Dios con la humanidad, en la cual él estableció su reino sobre y más allá de unenfoque étnico en el pueblo de Israel. Ya que esta nueva estructura congregacional fue reforzada con fuerza por el estado y las
  19. 19. leyes eclesiales, forzó su contenido para adaptarse a la nueva estructura. En el NuevoTestamento, el contenido definía la forma, es decir, la calidad definía la estructura. Ahora esteproceso se revierte, y la forma moldea el contenido, la estructura define la calidad. Uno de losresultados fue una estructura jerárquica, basada en el poder, con un obispo o papa similar a unrey en lo alto, y grados eclesiales inferiores hasta el ujier y el organista. Esto también implica que la comunión orgánica y natural debía ajustarse para encajar ensu nuevo envase, el edificio formal de la iglesia, y por lo tanto debía vaciarse de su contenidooriginal para llenarse con el nuevo contenido, una estructura mayor. Finalmente, la comunión sefue diluyendo hasta casi dosis homeopáticas, y comenzó a perder su impacto en los propioscristianos así como en la sociedad. Había nacido la «comunión sin comunión».El final de la cena del Señor Otra víctima de este proceso fue la cena del Señor. Ya que es bastante difícil dar decomer (con comida real) a una catedral llena de gente, se fue degenerando en un ritual simbólicoy religioso, que ofrecía microscópicos sorbos de vino y un pequeñito trozo de pan, que a menudosólo tomaba el «clero» mientras que las masas lo miraban con asombro piadoso. Esto significaque la cena del Señor dejó de ser una cena, y perdió su significado poderoso, la realidad sinprecedentes, revolucionaria del pueblo redimido, sin tener en cuenta clases o castas, com-partiendo comida de verdad con un significado profetice, cenando con Dios, esperando supresencia física en cualquier momento, igual que después de la resurrección. Así llegó aconvertirse en «la eucaristía», una muestra pía y simbólica de la comida original de un apetitosocordero que Jesús compartió con sus discípulos. Por el año 150 d.C., la eucaristía y la fiesta deamor ágape eran dos partes diferentes de la cena del Señor. Como escribe el comentarista bíblicoWilliam Barclay: «La celebración de la cena del Señor en un hogar cristiano en el primer siglo, yen una catedral o un local del siglo XX no pueden ser más diferentes, no guardan relación unacon otra, lo mires por donde lo mires».¿Estuvo Procrustes trabajando en la iglesia? Esto me recuerda al famoso gigante griego Procrustes, quien obligaba a los que viajabanentre Atenas y Corintio a recostarse en su gran cama. Si la cama les quedaba grande, se lesestiraba cruelmente con cuerdas para alcanzar el tamaño de la cama, aunque se rompieran sushuesos. Si eran demasiado altos y sobresalían de la cama, les cortaban brutalmente para que seajustaran al tamaño.La mentira estructural Actualmente, 1.700 años después de que comenzaran esas desviaciones (no todassucedieron en el siglo IV), estamos tan acostumbrados a la iglesia de tipo congregacional quepara muchos resulta difícil incluso el imaginar cualquier otra forma de «vida auténtica de laiglesia» o de «servicios de adoración». Los hechos históricos que hemos mencionado crearon unsistema muy fuerte, un patrón uniformado, una estructura oficial y más tarde incluso santa que hamoldeado las experiencias y mentalidades de la gente a lo largo de los siglos, y ha formado uncuadro distorsionado de la iglesia que ya no tiene mucho en común con su original. Todo esteproceso canonizó e institucionalizó una solución a medias, devastadoramente mediocre queencajaba tanto en los líderes religiosos como en los políticos de su tiempo. La iglesia congregacional se convirtió en una «mentira estructural», porque pinta elmensaje correcto con los colores equivocados, mete el material correcto en formas erróneas,
  20. 20. vierte el agua de vida en botellas contaminadas, toma a los pecadores redimidos y les moldea enuna especie inofensiva de amables asistentes a la iglesia y participantes en programas. Hacepromesas celestiales, pero no las entrega en la tierra. Se olvidó de enfocarse en la familia comoel bloque de construcción del cristianismo, y se contentó con sentarse en templos religiosos, máso menos ornamentados, recitando fórmulas de adoración en su pequeña pero sólida parcela decielo en la tierra. No es extraño que la sociedad en general siguiera a la iglesia en este proceso, ycomenzara a perder también el enfoque en la familia. Resumiendo, la iglesia congregacional se convirtió en una estructura que se destruye a símisma, es su propio obstáculo, que crea los problemas que trata de resolver, frustrando yquebrando los corazones de millones de personas que han buscado a Dios y han encontrado unaiglesia de tipo congregacional, una caricatura de la familia sobrenatural de Dios en la tierra. Sólolos verdaderos héroes espirituales y las personalidades sobresalientes han sido capaces de alzarsus cabezas por encima de este sistema contaminado y marcar una diferencia durante algúntiempo, como veremos en el siguiente capítulo. Pero todo cambio, petición, renovación,avivamiento o reforma que propusieron hasta el día de hoy, fue absorbido rápidamente por elsistema inalterable de la cristiandad, por la estructura de la iglesia que no fueron capaces detocar.Cinco elementos de una iglesia congregacional En su libro La Segunda Reforma, el veterano misionero norteamericano y autor WilliamBeckham describe una iglesia congregacional, o como él la llama «tipo catedral», de la siguientemanera: Desde el tiempo de Constantino en el siglo IV, la iglesia ha funcionado principalmentecomo una «catedral». Se identifican al menos cinco elementos importantes con esta forma«catedral» de iglesia: 1. Un edificio (una «catedral» o una «iglesia»). 2. Un día especial (domingo). 3. Un liderazgo profesional (sacerdotes, clérigos, hombres santos). 4. Una reunión especial, realizada por personas (ceremonias, servicios, interpretación de dogma, motivación). 5. Una manera de mantenerse a sí misma (diezmos y ofrendas). A pesar de diferentes tipos de gobiernos eclesiásticos, diferentes diseños arquitectónicos de losedificios, diferentes títulos y vestimentas para los líderes, diferentes formas de adoración, y diferentesteologías, las iglesias, en su mayoría, funcionaban con este formato de «catedral». Ya fueran católicas obautistas, presbiterianas o pentecostales, urbanas o rurales, grandes o pequeñas, ricas o pobres,occidentales u orientales, las iglesias han sido «catedrales» en su naturaleza. Este sistema «catedral» hasobrevivido a revoluciones políticas, reordenación de mapas mundiales, grandes cambios sociales,herejías teológicas, la Reforma Protestante, y numerosos movimientos. Su capacidad de adaptación hasido asombrosa. Usando una combinación de los sistemas de gobierno romano y feudal, el EmperadorConstantino desarrolló una estructura eclesial que ha perdurado durante diecisiete siglos. La estructuratipo «catedral» ha tenido la capacidad de absorber todos los movimientos más importantes en su propiaestructura sin cambiar su forma básica. Aunque estoy de acuerdo con esto, no toma en cuenta la diferencia entre la catedral y latípica iglesia congregacional media. La catedral refleja básicamente el ejemplo del Antiguo
  21. 21. Testamento, mientras que la iglesia congregacional refleja más el patrón de la sinagoga judía. Sinembargo, es cierto que más tarde la iglesia trató de estrujar tanto como pudo la iglesia tipo«catedral» dentro de nuestra típica iglesia local promedio, a lo que llamo el modelocongregacional de iglesia.Principios y no procedimientos No estoy proponiendo revitalizar y reinventar la iglesia neotestamentaria extrayéndoladirectamente del libro de los Hechos, copiando fielmente todas sus formas y expresionesculturales, porque estamos viviendo en tiempos y lugares diferentes. Nuestras ciudades se pare-cen mucho más a Corinto que a Jerusalén; muchos países viven en una era postmodernista ypostcristiana. No obstante, podemos y debemos aprender de los principios del Nuevo Testamentosin tener que copiar sus factores culturales y los procedimientos específicos de su tiempo. Hemosde tomar la calidad neotestamentaria de la iglesia seriamente, pero desarrollar estructuras,metodologías y procedimientos acordes a nuestro propio tiempo, culturas y grupos étnicos.Del modo heredado al emergente «El occidente ha comprimido la celebración en la congregación y se ha olvidado de loshogares», dice el Reverendo Bob Hopkins de la red anglicana de establecimiento de iglesias enInglaterra. Continúa preguntando: «¿Es la congregación la materialización de la forma culturalen la que entendemos lo que es la iglesia?». Y si es así, uno pudiera añadir, ¿está esteentendimiento cautivo por el orgullo nacional y la cultura eclesial? Europa se jacta de un grantrasfondo de historia y estructuras cristianas, pero la iglesia ha perdido en gran manera a la gente.Ésta es la razón por la que el anglicano Robert Warren hable del «modo heredado de iglesia» ydel «modo emergente», una nueva forma de iglesia (o posiblemente muy antigua), re-emergiendode acuerdo a los patrones del Nuevo Testamento. Para resaltar algunas de las diferencias entre las iglesias congregacionales y las iglesiasen las casas del Nuevo Testamento, a continuación hay una lista selectiva de áreas principales enlas que difieren. La lista podría ser mucho mayor. Iglesia Iglesia en la casa Congregacional neotestamentaria Lugar Se reúnen en santuarios Se mueve de casa en casa Funcionarios principales Pastores, maestros Apóstoles, profetas, evangelistas ancianos Finanzas Diezmos y ofrendas Compartir lo que tienen Estilo de vida Individual Comunitario Evangelismo Campañas, programas Discipulado natural de las especialistas Vecindades, multiplicación de si misma Meter la iglesia en las casas de las personas Grito de guerra Meter más personas en la Meter la iglesia en la casa Iglesia De las personas Tamaño Grande, grupos Pequeño, grupos íntimos impersonales Estilo de enseñanza Estático, centrado en el Cinético, estilo preguntas
  22. 22. sermón Y respuestas Tarea más importante del Dirigir el programa de la Capacitar a cada creyente pastor Iglesia; predicar buenos Para que haga la obra del Mensajes; visitar, etc. ministerio Centro Servicio de adoración en un La vida en una casa normal Edificio de uso religioso Palabra clave ¿Hazte miembro! ¿Ve y haz discípulos! Ministerio Orientado hacia actuar, Orientado hacia capacitar, Realizar algo en público Dar poder a otros Misión Enviar misioneros especia- La iglesia se envía sí misma lizados Como una unidad multipli-cableIglesia de células, grupos de base, iglesia en las casas Hoy en día hay tres movimientos principales, cada uno de ellos propugna en diferentesmaneras que regresemos a una iglesia basada en células, centrada en los hogares. La mayoría deestos movimientos dirían que: «La célula y la celebración son importantes, pero la congregaciónes casi innecesaria». Las tres corrientes diferentes son: 1. La «iglesia de células» clásica, postulada, por ejemplo, por Ralph Neighbour Jr., William Beckham, o Yonggi Cho. 2. Los grupos de base, mayormente dentro de la iglesia Católica Romana. 3. El movimiento de iglesias en las casas, quizá mayormente conocido en la actualidad por China y Vietnam. Aunque la iglesia de células se parece y suena casi como el movimiento de iglesias en lascasas, no lo son. Hay diferencias muy importantes y vitales que señalaré más adelante. Losgrupos de base es un largo experimento de grupos pequeños en la iglesia Católica Romana, ypudiera muy bien desarrollarse hasta alcanzar una estructura de iglesia de células dentro de esaiglesia. Sin embargo, no es éste el momento de tratar esto con más profundidad, ya que miprincipal intención es en las iglesias en las casas comunes.Ventajas de las iglesias en las casas sobre las iglesias tradicionales Veo al menos doce ventajas de un movimiento de iglesias en las casas basado en célulassobre el modelo tradicional de iglesia tipo congregacional.1. Discipulado multiplicadorLa iglesia en las casas en un modelo centrado en la multiplicación y el discipulado con untremendo potencial de crecimiento, porque la «célula» es la mismísima unidad multiplicable. Lamultiplicación, el discipulado, y un estilo de relación tipo mentor, es decir, tomarresponsabilidad, acompañar, ayudar a una persona «codo con codo» en su desarrollo cristianopráctico, son la clave del concepto. La congregación no es por definición un modelo dediscipulado y tiende estructuralmente a evitar una relación de mentor y el propio discipulado. Eldiscipulado en realidad nunca es de uno a uno: es una función de la comunidad. Cuando estamosjunto al Espíritu Santo, la presión de nuestro entorno puede ser el maestro más poderoso de latierra, como cualquier padre de adolescente afirmará. Las iglesias en las casas permiten un uso
  23. 23. santo de la presión del entorno, poniendo en práctica una sana y cálida rendición de cuentasmutua, aprendiendo los nuevos valores del Reino de los demás, siendo amigos y familia los unosde los otros, ayudándose a vivir juntos el nuevo estilo de vida, donde a nadie se le deja solo conluchas y secretos individuales, y por lo tanto cada uno madura rápidamente.2. Una estructura a prueba de persecuciónA través de su forma de vida pequeña y flexible, y su espíritu a prueba de persecución, la iglesiaen las casas puede evolucionar en una estructura casi a prueba de persecución (o al menosresistente a la persecución), como opuesto a la tradicional y muy visible «iglesia con una cruz ensu campanario».3. Libre de barreras al crecimientoUna vez que hemos puesto especial cuidado en prevenir que las iglesia en las casas pasen de unmodo orgánico a organizacional, pueden multiplicarse a través de la mitosis, un proceso orgánicode reproducción celular, y por lo tanto el crecimiento global del movimiento está virtualmentelibre de cualquier barrera de crecimiento de iglesias.4. Involucrar a muchas más personas de forma más eficienteLas congregaciones suelen estar basadas en programas, en los que la mayoría de éstos estánorganizados a nivel congregacional. Han demostrado que son bastante ineficientes y consumi-dores de grandes recursos, haciendo que generalmente el 20% de unos miembros exhaustos de laiglesia realicen el trabajo para el resto, más pasivo 80%. En la iglesia en las casas se puede invo-lucrar casi a cada personas de forma más natural y más fácilmente, y la madera muerta se poda.Ya que las personas involucradas se sienten realizadas y por lo tanto son más felices, la calidadgeneral (y eficiencia) del la iglesia crece.5. Rompiendo el dilema del cuidado pastoralEl modelo de iglesia en las casas rompe con el dilema del cuidado pastoral, un problema bienconocido y auto-demoledor de la iglesia congregacional: según los números crecen, por regla ge-neral la calidad pastoral decrece, porque el pastor no puede atender más a todas sus ovejas.6. Provee un lugar para transformar vidas y rendir cuentas unos a otrosLa iglesia en las casas es un lugar ideal para cambiar valores, transferir la vida y por consiguientetransformar los estilos de vida. Un análisis de la iglesia en occidente muestra que el modelocongregacional es casi totalmente inefectivo para cambiar valores básicos y estilos de vida.Muchos creyentes terminan con el mismo estilo de vida de los inconversos que les rodean, y porlo tanto no se pueden distinguir de la sociedad perdiendo su marco profético. Las iglesias en lascasas proveen un lugar para la transformación radical de los valores y la reordenación de la vida,ofreciendo una rendición de cuentas mutua y orgánica en donde se ejerce una presión santa delentorno, que obra para bien y no para mal.7. Las casas son un lugar más efectivo para los nuevos creyentesSe ha escrito mucho acerca de la mentalidad de mirarse hacia dentro de la iglesia congregacional,en la cual la iglesia y sus programas son el centro, y todo lo demás gira a su alrededor. Estaestructura tradicionalmente se resiente con nuevas personas que entran «destruyendo el orden yla situación». La congregación es, estadísticamente hablando, un lugar bastante hostil para
  24. 24. nuevos creyentes, responsable de una tasa increíblemente alta, de hasta el 99% de bajas en losllamados «programas de seguimiento evangelístico». En contraste, la célula o la iglesia en la casaes un lugar más efectivo, natural y acogedor para que las nuevas personas vengan y permanezcanen contacto con la comunidad cristiana. Provee padres y madres espirituales, no profesores y pa-peles. También le da la vuelta a la dirección general de la perspectiva de los cristianos: en vez demeter personas en la iglesia, están metiendo la iglesia en las personas.8. Resolviendo la crisis del liderazgoLas iglesias en las casas están dirigidas por ancianos, y son sólo eso: mayores que la mayoría, sinnecesidad de ser «viejos». Los ancianos no tienen que ser habilidosos maestros de ceremonias yprofesores doctos: se puede empezar muy bien con padres y madres normales con hijosobedientes. En ese tiempo ya han pasado varios años viviendo una vida que va madurando y hanpasado la prueba del tiempo. No graduados de seminarios capaces de realizar algunas funcionesreligiosas. Este tipo de liderazgo al que me refiero es fácil de encontrar y desarrollar en cualquierlugar sin necesidad de escuelas para especialistas religiosos consumidores de tiempo. Dependede de una participación y apoyo apostólico y profético inicial y continuado, ministerios que sepueden multiplicar a sí mismos y, por tanto, encajan y crecen de forma exponencial con unmovimiento multiplicador de iglesias en las casas. Las escuelas dominicales, escuelas bíblicas yseminarios tradicionales son más estáticos, con un sistema de desarrollo de liderazgo basado ensumar que crece, en el mejor de los casos, de forma lineal y no en una manera exponencial. Sonun sistema informador, y no transformador, como muy acertadamente señala Beckham. Por lotanto no pueden encajar en un movimiento multiplicador de iglesias en las casas con uncrecimiento exponencial necesitado de ancianos.9. Terminando con la división de clero-laico«En ninguna parte del Nuevo Testamento encontramos referencias a un pastor dirigiendo unacongregación», dice Barney Coombes. La iglesia en las casas no necesita un pastor en el sentidotradicional de la palabra, porque los ancianos, funcionando en unidad con los que han recibidodones para el cuerpo de la iglesia en las casas, mantienen y multiplican la vida de la iglesia. Esto,por lo tanto, rompe con la maldición de la división clero-laicos, que el sistema congregacionalrefuerza.10. Es más bíblicoNo podemos darnos el lujo de ignorar la revelación bíblica durante mucho tiempo y salirnos conla nuestra. La tradición es una maestra efectiva, pero la Palabra de Dios es más confiable ysencillamente mejor. Incluso en una época de postmodernismo y relativismo, la Biblia todavíaenseña absolutos. La Biblia no nos enseña en absoluto que un rebaño santo, reuniéndose en undía santo a una hora santa en un templo santo para participar en un ritual santo realizado porhombres santos vestidos con ropas santas por un sueldo santo es una iglesia neotestamentaria. Laobra de Dios realizada a la manera de Dios todavía atrae la bendición de Dios. Incluso en eltiempo de Moisés Dios le exhortó a que edificara según el diseño. Vale la pena luchar inclusocon nuestras propias tradiciones en las que confiamos para poder obtener de nuevo una verdadbíblica, porque no es la tradición lo que nos libera, sino la verdad de la Palabra de Dios.11. Es sin lugar a dudas más baratoLa iglesia congregacional se puede definir como «terreno más edificio más pastor más salario
  25. 25. más programas». La iglesia en las casas es «personas más casas normales más fe más vida encomún», lo cual es indiscutiblemente más barato. En contraste con las iglesias congregacionalesque cuestan una enorme suma de dinero establecerlas, y más dinero para mantenerlas ypropagarlas, las células e iglesias en las casas literalmente hacen dinero, porque producen más delo que consumen. En una época en la que parece que pedir dinero para la <<obra de la iglesia>>no tiene fin, no debemos pasar por alto las alternativas, sino ser buenos administradores de lostalentos económicos que Dios nos ha dado.12. Resucita la iglesia urbanaVeo a la iglesia actual organizada en 4 niveles: a. La casa (donde es posible tener compañerismo orgánico, independientemente de cómo lo llamemos). b. La iglesia congregacional (la iglesia denominacional tradicional orientada hacia las reuniones). c. La ciudad o región d. La denominación (la red, conferencia u organización de iglesias denominacionales en un área). Mientras que la iglesia tradicional está enfocada en dos niveles (b y d), la iglesia decélulas debería enfocarse en a y c. La iglesia en el Nuevo Testamento se nombró de acuerdo a sulocalización geográfica, no por su denominación. Con esta ola de iglesias en las casas, tambiénse abre un camino de vuelta a la «iglesia de la urbana», literalmente la iglesia de la ciudad, todoslos creyentes de una ciudad o región unidos, reuniéndose regularmente o irregularmente encelebraciones conjuntas de toda la ciudad, en las que los creyentes más dotados y humildessiervos del Cordero se olvidan de cualquier título y diplomacia, y en una nueva madurez,sacrifican su propio nombre, denominacionalismo, reputación y éxito personal para el avance delReino del único Rey, el Cordero de Dios. Imagina el tumulto público cuando este colectivo urbano y liderazgo auténtico proveavisión profética, enseñe principios apostólicos, permanezca en unidad, se bendigan mutuamentey le hable al mundo con una sola voz. Lo que el maligno ha estado tratando de evitar a toda costase verá de nuevo hecho realidad: «los romanos», «los efesios», «los corintios», «la iglesia deJerusalén», de Viena, de Singapur, de Madrid, de Bogotá, de Buenos Aires o Bolivia volverán aestar conectadas con las demás, cada una convirtiéndose en una entidad corporal sobrenatural yen un movimiento bajo un único Señor y Dueño, y hablando con una voz colectiva y poderosa asus ciudades y naciones. Lo que sucede a pequeña escala en la iglesia en las casas rebosará a gran escala, a nivelde toda una ciudad, donde la iglesia «se destacará en lo pequeño y por lo tanto se destacará en logrande». En vez de tener a cristianos que se entusiasman de vez en cuando por la actuación demotivadores y oradores importados en conferencias artificiales que se basan en nombres y temas,el gozo y el entusiasmo más sano, auténtico e infeccioso a nivel del hogar, sobreabundará y seexpresará en toda la ciudad, donde nadie más podrá ignorarlo y la gente repetirá la frase que sedecía al principio en Jerusalén: «¡Habéis llenado nuestra ciudad con vuestras enseñanzas!». Y síen alguna ocasión Dios eligiera repetir algo como lo que sucedió en Pentecostés, donde 120creyentes en el aposento alto se enfrentaron repentinamente al desafío de acomodar 3.000convertidos en un día, estarían preparados, porque la estructura flexible y multiplicadora de las
  26. 26. iglesias en las casas estaría en su lugar.Están emergiendo fraternidades pastorales y redes de oración de forma regional y local enmuchas partes del mundo. Creo que esto puede ser el principio de un proceso regional, unaconvergencia intuitiva y lenta, dirigida por el Espíritu, de personas con una mentalidad similar,que primero forman relaciones sanas, que dirigen hacia la formación de una identidad espiritualcolectiva, un contenedor de unidad, en el cual en un Cairos especial (un momento específico deDios para la historia) se puede establecer un desafío mayor. ¡Llevar delante de forma colectiva, el reto de discipular nuestra ciudad o región juntos! ***
  27. 27. Las Iglesias en las Casas a través de la HistoriaEl Redescubrimiento a través de la oscura Edad Media La iglesia del Nuevo Testamento era una iglesia que crecía, dice el Dr. Alan Kreider, ydesde la perspectiva de la historia sabemos que se mantuvo en crecimiento durante algún tiempomás. De acuerdo a una epístola dirigida a Diógenos escrita al final del siglo segundo, «loscristianos, crecen más y más cada día». En la mitad del siglo tercero Orígenes exclamó:«Multitudes de personas están viniendo a la fe». Ramsay McMullen, profesor de historia antiguaen la-universidad de Yale, ha calculado que en cada generación unas 500.000 personas seañadían a la iglesia hasta la conversión del Emperador Constantino en el año 212 d.C. cuando laiglesia finalmente llegó a constituir entre el 5 y el 8% de la población del imperio romano.La multiplicación de las iglesias en las casas Los creyentes del Nuevo Testamento inmediatamente después se reunían literalmente eniglesias en las casas, generalmente en la habitación más grande. Los historiadores de la iglesiaestán de acuerdo en que raramente podrían llegar a reunirse más de 15 o 20 personas. Una vezque la iglesia en la casa crecía más de esta cifra, se multiplicaba sencillamente comenzando otraiglesia en otra casa cercana. Si no, este crecimiento causaba problemas de forma inmediata.Orígenes, predicando en un hogar en Cesárea, se quejó de que «algunos se han escondido en lasesquinas más alejadas de la casa para ocuparse en historias Profanas».Únete a los candidatos para la muerte Ya que los cristianos no estuvieron constantemente bajo persecución, y tuvieron épocasde relativa libertad intercaladas con persecuciones sutiles o feroces, cada creyente sabía que lapersecución podría surgir en cualquier momento, debido a una crisis local, a un edicto imperial, oa un «lobo» que se había metido entre las ovejas como el delator y mentiroso Judas, paratraicionar y entregar a los seguidores de Cristo al Herodes de turno. Esto es a lo que Pablo llama«la comunión de los sufrimientos de Cristo», cuando escribe desde la prisión a los Filipenses(Fil. 3:10). Tertuliano escribe: «Somos asediados y atacados, nos hacen prisioneros en nuestraspropias congregaciones secretas». Cada cristiano era, por definición, un candidato a la muerte. Sialguien quería una vida tranquila, o moverse en círculos respetables, sencillamente, no se hacíacristiano. Cuando un creyente, bajo la presión o en un interrogatorio, afirmaba «¡soy uncristiano!», conllevaba una poderosa alianza de autoridad. El poder de enfrentar la persecuciónvino, para muchos cristianos, de una visión real del futuro, la esperanza viva del inminenteregreso del Mesías. La gente sabía que esta persona estaba dispuesta a morir por estadeclaración, y esto causaba sorpresa o consternación. La persecución fue tanto una parte de lavida de los primeros cristianos que moldeó sus pensamientos (¡y sus estructuras!). Sobre estotrataremos más adelante.La Historia: más que una propaganda escrita por los vencedores Hay dos formas de leer la Biblia: podemos leer en ella lo que hemos experimentado, ybuscar una «confirmación» bíblica para respaldar lo que ya sabíamos; o podemos leerla inclusoaunque contradiga nuestras experiencias, lo cual puede ser substancialmente más doloroso, perotambién liberador cuando lo hacemos. Podemos acercarnos a la historia de la misma manera. Lahistoria será -como reza un eslogan comunista muy popular- «propaganda escrita por lovencedores», es decir, una interpretación de la misma que encaje y justifique la norma o

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