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  • 1. Instituto de Estudios Turísticos<br />Instituto de Estudios <br />Resultados de la actividad turística en España<br />(Abril de 2010)<br />BALANCE<br />DEL<br />TURISMO<br />Año 2009<br />Catálogo general de publicaciones oficiales<br />http://www.060.es<br />Realizado por: Instituto de Estudios Turísticos (IET)<br />Impresión: Gabinete de Reprografía y Diseño de la Secretaría de Estado de Comercio<br />MINISTERIO DE INDUSTRIA, TURISMO Y COMERCIO<br />INSTITUTO DE TURISMO DE ESPAÑA<br />INSTITUTO DE ESTUDIOS TURÍSTICOS<br />1. Rasgos Básicos<br />1.1 Panorama general económico del año 2009 en<br />España y en los principales mercados emisores<br />Las actividades vinculadas con el turismo se integran en el sector servicios, dentro de la economía nacional, y el desarrollo de su función se encuentra altamente condicionado por la evolución experimentada por el resto de los sectores económicos. Al mismo tiempo, tanto la coyuntura económica nacional como la de los principales mercados emisores de turistas influyen sobre los flujos turísticos reales y monetarios recibidos por un país. Desde el punto de vista de España, como país receptor de turistas procedentes de otros mercados internacionales, cabe analizar la evolución de las principales magnitudes macroeconómicas del propio país y las correspondientes a sus principales mercados emisores: Reino Unido, Alemania, Francia e Italia. Debe reseñarse que la actividad turística para un país como España es de vital importancia, pues representa alrededor del 11% del PIB. En la actualidad, concretamente desde el año 2008, las principales economías mundiales han visto cómo se han ido deteriorando sus indicadores macroeconómicos, fruto de la crisis económica y financiera que ha sacudido la economía mundial en los últimos tiempos. Muchos de estos mercados han iniciado a lo largo de 2009 la senda de la recuperación, favorecidos por una coyuntura más favorable y por las diferentes medidas que cada uno de ellos ha ido instrumentando. En el caso de España, esta crisis se ha traducido en retrocesos en el PIB, tasas de inflación negativas y una importante destrucción de empleo. Del mismo modo, el déficit público se ha incrementado de manera importante, lo que ha supuesto un aumento de la deuda pública. Uno de los elementos positivos para las familias han sido los tipos de interés de la zona euro, que se han visto reducidos, con la consiguiente incidencia en su renta real.<br />Esta desfavorable coyuntura parece estar mejorando en los últimos meses de 2009, a tenor de la ralentización registrada en el retroceso de los principales indicadores macroeconómicos existentes. Según los últimos datos disponibles de Contabilidad Nacional Trimestral (CNTR), correspondientes al cuarto trimestre de 2009, el PIB moderó intensamente su caída, sobre todo en comparación con el trimestre anterior, con un recorte de nueve décimas interanuales hasta alcanzar el 3,1%. Este resultado se ha visto favorecido por el repunte de la demanda interna privada y por el aumento de la contribución del sector exterior, dada la mejoría del saldo comercial de servicios.<br />Gráfico 1. Producto Interior Bruto. Tasa variación interanual<br />Fuente: INE.<br />Desde el punto de vista de la demanda, el consumo final de los hogares e instituciones sin fines de lucro (ISFLSH) presentó síntomas de debilidad a lo largo de todo el año, aunque en términos intertrimestrales se ha observado una cierta mejoría. Destaca el intenso crecimiento experimentado por las matriculaciones de automóviles en los últimos meses del año, fruto del impulso proporcionado por el plan 2000E, así como a las expectativas de incremento del IVA. Esta favorable evolución va acompañada de mejoras en el Indicador de Confianza del Consumidor, calculado por la Comisión Europea, que pasó de los 44 puntos negativos del primer trimestre, a los 20 puntos del cuarto trimestre. Por su parte, la inversión en equipo parece mejorar en la última parte del año, con descensos más atenuados tanto en la disponibilidad de bienes de equipo como en la matriculación de vehículos de carga, especialmente en el último trimestre. La inversión en construcción también moderó su retroceso aunque mantuvo tasas muy negativas. <br />En cuanto a los intercambios con el exterior, permanecen las aportaciones positivas al PIB durante todo el año, si bien, en los dos últimos trimestres del año, éstas resultaron menos intensas que en los trimestres precedentes. Se observan ralentizaciones en el retroceso tanto de las exportaciones como de las importaciones, logrando en ambos casos descensos interanuales más bajos a partir del segundo trimestre y un crecimiento interanual en el cuarto trimestre en el caso de las exportaciones. Desde el punto de vista de la producción, se observan asimismo mejoras en la última parte del año, con una cierta suavización en la caída registrada en el valor añadido bruto. En el sector industrial, se aprecian avances en términos intertrimestrales tanto en el Índice de Producción Industrial, como en el Indicador de Confianza Industrial. En el sector servicios de mercado se dieron caídas en la cifra de negocios, que resultaron cada vez menos intensas, al mismo tiempo, el Indicador de Confianza del Sector Servicios, elaborado por la Comisión Europea, presentó en el cuarto trimestre un valor negativo trece puntos inferior al registrado durante el primer trimestre del año. En lo que respecta al mercado laboral, el año 2009 se ha caracterizado por descensos continuados en el número de ocupados, según datos de la EPA, aunque en el cuarto trimestre esta situación mejoró por primera vez en relación a lo acontecido en el trimestre anterior, con un retroceso del 6,1% frente al 7,3% registrado en el tercer trimestre. Esto ha supuesto alcanzar una cifra de 18,9 millones de ocupados de media a lo largo de todo el año, 1,4 millones menos que en el mismo periodo de 2008. Por su parte, los parados ascendieron a 4,1 millones, cifra un 60,2% superior a la estimada en 2008, mientras que la población activa creció levemente. Este hecho ha propiciado que la tasa de paro se sitúe en el 18%, siete puntos por encima de la cifra registrada en 2008.<br />Atendiendo a los registros de la Seguridad Social, en España hubo una media de 17,9 millones de trabajadores afiliados durante el año 2009, cifra que se situó un 5,7% por debajo de la alcanzada el año anterior, lo que ha supuesto una pérdida total de 1,1 millones de afiliados. Distinguiendo por tipo de trabajador, se advierte una evolución más favorable para el colectivo de autónomos, que explicó el 15% de la caída, frente al 85% correspondiente a los asalariados. En relación al nivel de precios, medido a partir del Índice de Precios al Consumo (IPC), tras un comienzo de año con descensos continuados en la inflación hasta alcanzar el ‐1,4% en el mes de julio, se ha dado un giro que ha supuesto cerrar el año con una variación interanual del +0,8%, atribuible a los carburantes y combustibles. A pesar de este repunte, la inflación registrada en 2009 ha sido la más baja de las últimas décadas. Este resultado también se ha visto influido por la contracción del consumo pues, en un contexto de recesión una parte importante de las empresas han bajado los precios, con la intención de incentivar la demanda. De esta forma, la inflación subyacente, que excluye los alimentos frescos y los productos energéticos, cerró el año en un +0,3%. Es reseñable la acusada desaceleración sufrida por los servicios que, a pesar de estar más resguardados de la competencia exterior, fueron objeto de las presiones bajistas derivadas de la debilidad de la demanda.<br />Si se analiza el sector exterior, se contempla una reducción del déficit comercial que ha resultado menos intensa en la segunda mitad del año. En el conjunto del año 2009, este déficit alcanzó los 50.183 millones de euros, cifra un 46,7% inferior a la registrada en 2008. Por su parte, las importaciones se han reducido un 26,2%, mientras que las exportaciones lo han hecho un 15,9%, lo que ha supuesto un incremento de la tasa de cobertura (ratio de exportaciones respecto importaciones) hasta llegar al 75,9%. Cabe añadir que las exportaciones regresan a la senda del crecimiento en diciembre, por primera vez desde septiembre de 2008. Esta contracción de los flujos comerciales trajo consigo un descenso del déficit de la balanza comercial en 2009, hasta situarse en los 45.419 millones de euros, frente a los 87.660 millones de euros registrados en 2008. Por su parte, la balanza de servicios redujo el superávit acumulado, dada la disminución del saldo positivo de turismo y viajes, que alcanzó los 25.723 millones de euros. A su vez, la balanza de rentas redujo su déficit, como consecuencia de la corrección registrada desde abril, que superó el deterioro acumulado en el primer trimestre del año, al igual que la balanza de transferencias. Por último, la cuenta de capital presentó un superávit, que resultó ser un 28% inferior a la registrada en 2008. Del Sector Público, nótese el abultado déficit del Estado, que alcanza hasta diciembre, siguiendo la metodología de la Contabilidad Nacional, los 99.785 millones de euros, cifra que triplica la registrada en el mismo periodo del año anterior y que equivale al 9,5% del PIB. Una menor recaudación, como consecuencia de bases imponibles más bajas y de determinadas medidas discrecionales, mayores gastos por transferencias del Estado a otras administraciones públicas y el incremento del gasto en prestaciones sociales, son algunos de los factores que han motivado este resultado. Los presupuestos de la Seguridad Social también se vieron afectados por la crisis, pero lograron mantener su saldo positivo, registrando un superávit del<br />0,8% del PIB. <br />Las demás economías mundiales también han atravesado en mayor o menor medida dificultades a lo largo de 2009, aunque los indicadores económicos disponibles en el momento de redactar este informe muestran un comienzo de recuperación en los últimos meses del año y señales cada vez más claras de un retorno al crecimiento. Sin embargo, hay una cierta incertidumbre sobre la solidez y consolidación de esta incipiente salida de la crisis.<br />En relación al crecimiento, la economía británica parece dejar la recesión en el último trimestre del año, aunque los riesgos de una recaída no están completamente despejados, dada la retirada de buena parte de los estímulos fiscales existentes y sus consiguientes efectos sobre el consumo. Por el contrario, Alemania se estanca en el cuarto trimestre, con un crecimiento respecto al trimestre anterior nulo, tras varios trimestres de crecimientos; se constata una pérdida de impulso, principalmente en el consumo privado, y un crecimiento pausado de la oferta y de la inversión, por lo que todo parece apuntar que será el sector exterior el que tomará las riendas del crecimiento alemán. El mercado francés confirma en el cuarto trimestre la recuperación iniciada meses atrás, por lo que finalmente el descenso de esta economía en 2009 se cifra en el 2,3%. <br />Destaca el importante papel que ha jugado el plan de ayudas públicas para la compra de automóviles. Por último, la economía italiana confirma en el último trimestre del año la debilidad de la recuperación iniciada en el trimestre anterior. Uno de los principales motivos de esta contracción ha sido la reducción intertrimestral sufrida por la producción industrial, aunque los primeros datos disponibles de 2010 permiten atisbar cierto grado de mejora.<br />Por lo que al mercado laboral corresponde, las cifras de paro de todos los países se han visto afectadas por la coyuntura económica, sobre todo en el comentado caso español, que ha cerrado el año con una tasa de paro del 18%. En el Reino Unido la cifra de parados se estabiliza durante los últimos meses del año, con porcentajes en torno al 7,5% de la población activa, frente a las subidas continuadas de la primera parte del año. Este hecho parece anunciar el fin del ajuste del mercado laboral, lo que sin duda incidirá sobre la renta disponible de las familias. En el caso alemán, el paro apenas ha crecido desde que se desató la crisis, registrándose el máximo valor durante los meses de verano (7,7%). Este resultado se ha visto influido por el plan de reducción de la jornada laboral puesto en marcha por el gobierno alemán, que permite realizar ajustes en el mercado de trabajo a partir de las horas trabajadas y no a través del número de empleos. Por lo que respecta al mercado laboral francés, la tasa de paro no da síntomas de recuperación, pues no ha dejado de crecer a lo largo de todo el año hasta alcanzar el 10% registrado en diciembre, lo que refleja un claro deterioro del empleo en esta economía que se ha dejado notar en el consumo de los hogares.<br />Por último, Italia también presenta una tendencia creciente en sus cifras de paro, hasta situarse en el 8,8% en diciembre. No obstante, esta subida ha sufrido algunos altibajos y ha sido menos intensa que la francesa aunque del mismo modo ha debilitado el poder adquisitivo de las familias italianas.<br />En lo que se refiere al nivel de precios, la variación interanual del Índice de Precios al Consumo (IPC) de todos los mercados analizados ha evolucionado de manera similar, apreciándose tasas de inflación decrecientes que han llegado incluso a alcanzar valores negativos, con la excepción del Reino Unido, que registra tasas superiores al 1%, concretamente en diciembre creció un 2,9%. En el caso alemán, francés y español, se vuelve a tasas de variación positivas a partir de noviembre, mientras que en Italia, donde solo en julio la inflación decreció una décima, se alcanzan esas cifras con anterioridad.<br />En relación al sector exterior, España es el país que registra un déficit por cuenta corriente más elevado, con un peso, como ya se dijo, del 9,5% del PIB, según datos de 2008 (últimos disponibles). De nuevo el mercado alemán es el que ocupa la posición más favorable, con un superávit por cuenta corriente del 6,6% de su PIB. Sin embargo, si se analizan las cifras previstas por la Comisión Europea para 2009, se observa que únicamente España y Francia, en menor medida, mejoran su saldo comercial, fruto de un mayor retroceso de sus importaciones comparadas con las exportaciones. Por último, las cuentas públicas de todos los países analizados presentan en 2009 (previsiones Comisión Europea) déficits superiores a los de 2008, sobre todo en el caso del Reino Unido y España, con un incremento respecto a la cifra alcanzada el año anterior cercano a los siete puntos. Estos mercados son, a su vez, los que presentan un déficit público más elevado, de dos dígitos, frente al 3,4% esperado para Alemania, el porcentaje más bajo entre los países analizados. Este resultado ha afectado de forma directa a la Deuda Pública de los estados, que gana peso en relación a lo acontecido en el año anterior. <br />Nuevamente Reino Unido fue el país donde más se incrementó esta cifra, aunque ha sido en Italia, Alemania y Francia donde el endeudamiento público alcanza cotas mayores en términos de PIB.<br />1.2 España en el contexto internacional: posición<br />competitiva<br />Aproximación a la medición de la competitividad en turismo.<br />El concepto de competitividad no tiene una definición única, su estudio se remonta a la época mercantilista y a las teorías de comercio, pero no existe en la literatura un acuerdo sobre lo que realmente implica. Una visión integradora de los distintos criterios adoptados a la hora de definir la competitividad de un determinado territorio lleva a dos enfoques: el de la teoría de la ventaja comparativa, que hace referencia a la dotación de los recursos, y el de la teoría de la ventaja competitiva, que versa sobre la capacidad de un país para añadir valor a los recursos disponibles; el concepto de competitividad aparece aquí vinculado al de productividad. En el caso del sector turístico, los factores que determinan la competitividad residen tanto en su ventaja comparativa, como en su ventaja competitiva. La ventaja comparativa se refiere a los recursos que posee un destino turístico (el clima, el paisaje, la riqueza cultural, etc.) y la ventaja competitiva comprende un conjunto de factores como la calidad de la oferta turística, el nivel de precios, la satisfacción del turista, las infraestructuras, etc. El Instituto de Estudios Turísticos (IET), en un intento de buscar una aproximación a la competitividad del sector turístico español, ha desarrollado un indicador de tendencia competitiva en precios, el Índice de Tendencia de Competitividad Turística (ITCT), a partir de la evolución de los precios de la oferta española en relación a otros países y la variación relativa de las tasas de cambio nominales que encontrará el turista cuando llegue a España. De esta forma, una disminución en el valor alcanzado por el índice implica una mejora de competitividad para España y un aumento, una pérdida de su capacidad competitiva.<br />La competitividad en la política turística española<br />En un entorno globalizado y cambiante como el actual, los distintos sectores que integran la economía se ven obligados a cambiar las pautas de comportamiento seguidas hasta el momento. El sector turístico, por su parte, debe enfrentarse a nuevos retos, concretamente, a la nueva era del turismo, marcada por el cambio tecnológico, la responsabilidad medioambiental y las renovadas demandas del consumidor. Para ello, se hace necesario un cambio de estrategia, apostar por un nuevo modelo de crecimiento, que esté basado en el conocimiento, la innovación, la mejora de la productividad y la sostenibilidad de la economía, como factores clave para hacer frente a un contexto cada vez más competitivo. A este respecto, el Plan del Turismo Español Horizonte 2020 (Plan 2020), principal instrumento de política turística existente en la actualidad, fruto del trabajo y del consenso de todos los actores públicos y privados que integran el sector, tiene como objetivo último lograr que, en el año 2020, el sector turístico español sea el más competitivo y sostenible, aportando el máximo bienestar social.<br />Uno de los pilares que componen el Plan 2020 se denomina “Entorno competitivo” y su objetivo es crear un contexto óptimo para la creación y desarrollo de negocios turísticos competitivos e innovadores. Los programas que lo componen están orientados a promover un marco normativo que favorezca la eficiencia de las empresas turísticas; a fomentar la cooperación intra e interadministrativa y la participación privada en la política turística; a impulsar planes sectoriales de competitividad para lograr la eficiencia de los negocios mediante alianzas y entornos de colaboración y a facilitar el acceso y la movilidad a los clientes, lo que incluye flexibilizar la obtención de los visados.<br />Al mismo tiempo, los demás ejes que forman parte del Plan 2020 redundan en la consecución de un sector turístico cada vez más competitivo y capaz de afrontar los nuevos retos que se le plantean.<br />El eje “Nueva economía turística” pretende desarrollar las ventajas diferenciales de una nueva economía, con la innovación, el conocimiento y la captación y desarrollo del talento como activos estratégicos clave para la satisfacción del cliente y el éxito del negocio. Dentro de este eje, el programa conocimiento tiene como objetivo crear un sistema de inteligencia que sea un referente para el sector, maximizando su acceso y difusión, con la finalidad de generar conocimiento que sea útil para los procesos de toma de decisiones.<br />Al mismo tiempo, el programa innovación recoge, entre otrasacciones, la aplicación de las nuevas tecnologías, sobre todo en el ámbito de la información y comunicaciones (TIC), tanto en los procesos de gestión empresarial como en la atención al cliente, lo que se considera una pieza clave para enfrentarse a la competencia.<br />También hace referencia a la realización de proyectos en el ámbito de la sostenibilidad social, cultural y medioambiental. Por último, el objetivo del programa atrayendo al talento es captar a los mejores profesionales y a los más formados, fomentar la política de recursos humanos, potenciar la formación continua, motivar a los trabajadores y valorizar la carrera profesional para retener el talento en el sector turístico. Todo ello redundará en la prestación de un mejor servicio al cliente y favorecerá el aumento de la productividad.<br />El eje “valor al cliente” pretende mejorar la competitividad de España como destino turístico ofreciendo al cliente experiencias turísticas que diferencien y potencien la personalidad y posicionamiento del destino; adaptar los procesos de comercialización y la relación con el cliente a los nuevos entornos creados por las tecnologías, canales y tendencias e impulsar una cultura del detalle y una atención al cliente que esté presente antes, durante y después del viaje, de tal forma que mejore la calidad percibida por el cliente.<br />El eje “sostenibilidad del modelo” trata de profundizar en la sostenibilidad del modelo turístico español, optimizando los beneficios por unidad de capacidad de carga sostenible y de inversión, garantizando la calidad del entorno natural y cultural de cada lugar, la integración y bienestar social y el reequilibrio socioterritorial.<br />Por último, el eje “liderazgo compartido” intenta impulsar un nuevo liderazgo compartido del sistema turístico español que, desde la eficiencia y el desarrollo de acciones comunes, fortalezca la conciencia de los beneficios socioeconómicos del desarrollo sostenible de la actividad turística para el sector y para la sociedad.<br />1.3 El turismo en los principales mercados competidores<br />La recesión económica mundial, que ha predominado durante todo elaño 2009, ha influido directamente en el panorama turístico internacional. Tanto la evolución de las llegadas de turistas internacionales como la de ingresos por turismo, a partir de los datos recopilados por la Organización Mundial de Turismo (OMT) para cada uno de los países competidores, han experimentado descensos generalizados.<br />Las llegadas de turistas internacionales a nivel mundial se estima que experimenten una caída del 4% en 2009, alcanzando los 880 millones. El crecimiento generalizado, registrado en el último semestre de 2009 tras 14 meses de resultados negativos, ha contribuido a registrar un cierre de año mejor de lo esperado. El aumento del 2% registrado en el último trimestre de 2009 contrasta con los decrecimientos del 10%, el 7% y el 2% sufrido en los tres primeros trimestres del año.<br />Gráfico 10. Evolución de turistas internacionales a nivel mundial<br />Fuente: OMT. (*) Previsión.<br />Realizando un estudio más detallado por países, España se posicionó como tercer destino turístico más visitado del mundo en 2009 por detrás de Francia y EEUU. En 2009 las llegadas internacionales a España cierran el año con 52,2 millones de turistas, un 8,7% menos que 2008. EEUU registra 47,7 millones de llegadas este año, que sumados a los datos de llegadas de turistas mexicanos obtenidos del Banco de México hacen un total de 54,9 millones de turistas.<br />Francia y Estados Unidos son destinos líderes a escala mundial en cuanto a llegadas de turistas, sin embargo, según los últimos datos disponibles, acumulan caídas importantes: Francia, del 7,8% y EEUU, el 5,3%.<br />Respecto a los competidores mediterráneos europeos, destacan sobre todo Grecia, Chipre y Portugal, que caen de forma importante en el acumulado del año. Por otro lado, Italia y Turquía se mantienen prácticamente en los mismos niveles de 2008.<br />En cuanto a los países competidores no europeos, Marruecos y Cuba registran en lo que llevan de año los únicos avances: 7% en el periodo enero‐noviembre y 3,3% entre enero y diciembre, respectivamente.<br />En la evolución mensual se observa la recuperación a partir del segundo semestre del 2009, donde se empieza a suavizar el decrecimiento de llegadas o, en otros casos, se comienzan a constatar tasas de variación positivas.<br />A pesar de ser Europa el continente más golpeado por la crisis, España o Portugal han empezado el año con tasas negativas de dos dígitos para acabar en los últimos meses con menores caídas. En otros casos, Grecia o Chipre registran descensos importantes todo el año. Estos países, que dependen en gran medida del mercado británico, se han visto afectados adicionalmente por la devaluación de la libra.<br />Otros países como Turquía, Italia, EEUU, Egipto o República Dominicana han experimentado estos últimos meses del año una cierta recuperación, registrando a partir del segundo semestre crecimientos positivos.<br />Italia retrocedió en promedio durante el primer semestre del año cerca de un 6%; en cambio, en el segundo semestre, presenta un crecimiento positivo del 5,5% de media. EEUU crece en el mes de diciembre un 5,1%, Turquía, Egipto y República Dominicana experimentan una fuerte subida en el último mes disponible, del 11,8%, del 7,3% y 8,9%, respectivamente.<br />2. La demanda turística<br />2.1 Análisis de los principales indicadores de la demanda<br />turística<br />Llegadas y gasto de los turistas<br />Los resultados del año 2009 reflejan que las condiciones económicas desfavorables han afectado tanto a la demanda de turismo internacional como a la nacional, aunque a esta última en menor medida.<br />La llegada de turistas internacionales fue de 52.231.098 en el año 2009, disminuyendo un 8,7% respecto al año anterior. A pesar de la caída, las cifras obtenidas suponen mantener la demanda turística en los niveles del año 2004, el quinto mejor año de la historia de nuestro país por número de turistas recibidos, lo cual, dadas las condiciones económicas adversas de este año, significa un resultado notable que consolida la fortaleza internacional del modelo turístico español.<br />En cuanto al gasto realizado por estos turistas, 48.242 millones de euros, registró igualmente una caída, aunque más leve que en el caso de los turistas. Asimismo, el gasto medio por persona en el año 2009 ha alcanzado los 926 €, un 2,2% más que el año anterior.<br />Por otro lado, la demanda nacional, en cuanto a turismo dentro de España se refiere, se resiste a contraerse. Los viajes realizados en 2009 fueron 159.047.824, cifra que se mantuvo prácticamente constante respecto a la del año 2008.<br />Estacionalidad<br />Uno de los rasgos característicos del turismo en España es la estacionalidad, de ahí que el mayor dinamismo turístico se alcance en los meses de verano (julio‐ septiembre). Esto es así en el caso del turismo receptor y también, aunque en menor medida, en el turismo interno. A pesar de que esta característica parece intrínseca al modelo turístico de España, se ha comprobado a través del índice de estacionalidad1 que elabora el IET, que la concentración de las llegadas de los no residentes y de los viajes de los residentes en época estival, se ha reducido con los años. Si en 1999 el índice de los no residentes alcanzaba el 0,71, en 2009 era de 0,62. Por su parte, los viajes de los residentes en 1999 registraban un índice de 0,58 y diez años después de 0,50, con una evolución más fluctuante que el registrado por los turistas internacionales. En suma, aunque con gran lentitud, se va extendiendo la explotación turística hacia periodos del año que antes no contaban con gran afluencia turística, si bien debe reconocerse que tal proceder acontece de forma desigual por las comunidades autónomas de mayor arraigo turístico.<br />A lo largo de 2009, el 35,3% de los turistas no residentes acudieron a España entre los meses de julio y septiembre, manteniéndose el peso de 2008, a pesar del descenso interanual del 4,1%. También para los residentes en España viajar en verano (julio‐septiembre) dentro del país se ha convertido en un hábito muy estable: del total de viajes realizados en 2009, el 31% se han concentrado en esos tres meses, un 4% más que hace un año.<br />En el resto del año, la demanda ha sido inferior, si bien en abril, periodo en el que aconteció la Semana Santa en 2009, también ha habido una mayor concentración turística, un 8,2% de los turistas no residentes llegaron a España ese mes y los residentes realizaron el 9,4% de sus viajes.<br />Por el contrario, el primer trimestre del año ha sido el de menor afluencia turística, concentrando el 18,2% de los viajes de los no residentes y el 21%, de los efectuados por los residentes.<br />La estacionalidad estival es más acusada cuando se trata de viajes por motivo de ocio, ya que en torno a un 35% de los turistas no residentes y residentes que han viajado por este motivo, han elegido el verano.<br />Desde el punto de vista del destino, algunas de las comunidades autónomas de mayor tradición turística son también las que registran una estacionalidad estival superior. Entre los destinos de los no residentes, destaca el caso de Baleares, que entre julio y septiembre ha recibido aproximadamente la mitad de los turistas de todo el año.<br />El caso contrario es el de Canarias, pues a pesar de tratarse de una de las comunidades autónomas que más volumen de turistas no residentes recibe, solo concentra en los meses de verano el 23,4% del total, distribuyéndose el resto a lo largo del año de manera más homogénea.<br />En el caso del turismo interno, el tipo de viaje que realizan los residentes en España es de menor duración que el de los no residentes y a destinos más próximos, en muchas ocasiones dentro de la propia comunidad autónoma, lo cual favorece que los viajes se puedan distribuir a lo largo del año sin registrar picos tan acusados en verano. Entre las comunidades autónomas que más estacionalidad estival acumulan destaca Cantabria, que concentra en esos meses el 41,8% de los viajes.<br />Motivo y actividades<br />El motivo principal que atrae al turista extranjero a España ha sido y sigue siendo el ocio y las vacaciones. Del total de turistas que llegaron en 2009, dicho motivo supuso más del 80% de los viajes.<br />En el caso del turismo residente el peso que representa el ocio en el total de los viajes es del 54,1%, cerca de 28 puntos menos de lo que representa para el turismo extranjero. Tal diferencia obedece la importancia que tiene para el turismo nacional los viajes por motivos personales a vivienda propia o de familiares o amigos.<br />En 2009, los turistas no residentes que viajaron por motivos de ocio retrocedieron un 8,9%. Por el contrario, este año han ganado peso los viajes por motivos personales, ya que dada la crisis económica que afecta al sector, el ocio y el recreo pasan a un segundo plano.<br />Por otro lado, como es normal, a la luz del gran volumen de turistas, el ocio representó la mayor parte del gasto total satisfecho en el año por los turistas no residentes, aunque los que vinieron por trabajo o negocios tuvieron un mayor gasto promedio (917€ frente a 1.115€).<br />Vías de acceso<br />El medio de transporte para viajar por España está muy relacionado con la distancia al destino. Por eso no es extraño, teniendo en cuenta que el turismo interno supone el 93% del total, que la gran mayoría de los desplazamientos de los residentes se hayan realizado en coche (79%), una cifra similar a la de 2008.<br />El avión es más común en los desplazamientos de los no residentes a España, pues el 77,1% han utilizado este medio de transporte, un 9,3% menos que hace un año. Si se analizan los datos por país de procedencia, se ve cómo este comportamiento es similar para prácticamente todos los países pues, en al menos en siete de cada diez llegadas, el avión es el más utilizado en los desplazamientos a España. Solo desde Francia, Portugal y Andorra, países fronterizos, se utiliza en mayor medida el coche que el avión.<br />La mayor utilización del avión, en el caso del turismo receptor, implica un volumen total de gasto superior entre los turistas no residentes que utilizan este transporte, que en 2009 ha sido de 41.037,4 millones de euros. Pero si se calcula el gasto medio por turista, se observa cómo aquellos que han viajado en barco han gastado más de media que los que usan otros transportes: 1.118 euros, frente a 1.019 euros que gastan los que han llegado a España en avión y el doble de gasto que los que han utilizado el coche. En el gasto realizado por el turista se contemplan todos los extremos que permiten el desplazamiento y la estancia, lo cual explica que cuando utilizan medios públicos, como avión o barco, el gasto sea mayor, por lo que a priori podría desvirtuar la cifra real de gasto efectuada en destino. Pero interpretar así el dato de gasto facilita la capacidad de radiografiar el elemento turístico medio y programar iniciativas de política turística dirigidas al perfil de consumo identificado por ese gasto.<br />Alojamiento<br />La mayor parte de los turistas no residentes escogió el hotel para alojarse en su viaje a España (el 61,2%), por el contrario los turistas residentes prefirieron el alojamiento extrahotelero (82,7%).<br />En 2009 continúa la pérdida de peso del alojamiento hotelero en detrimento de los establecimientos no hoteleros. Así, la importancia del primero se ha rebajado en casi tres puntos en comparación con el año anterior, pasando de los 36,5 millones de turistas en 2008 a cerca de los 32 millones en 2009. Desde el punto de vista del alojamiento utilizado por los turistas residentes, no se registran cambios apreciables respecto al año anterior.<br />Por último, el gasto total de los turistas no residentes en alojamientos hoteleros fue un 12,3% inferior al año precedente, pero el gasto medio por persona de éstos aumentó levemente hasta alcanzar los 940€. Los turistas que se alojaron en otro tipo de alojamientos aumentaron el gasto total un 4,3% y el gasto medio por persona, un 5,8%.<br />Forma de organización<br />El turismo se desenvuelve en un entorno donde las tecnologías de la información están cada vez más extendidas social y territorialmente, en el que la organización particular de los viajes hasta los últimos detalles es una realidad. Asimismo, el acceso y uso de Internet ya no es exclusivo de la gente joven ni con elevados conocimientos de informática ni se limita a los grandes núcleos urbanos. Aunque es en estos segmentos de población donde está más extendido y donde existen más facilidades que hace unos años para organizar un viaje a medida, sin necesidad de acudir a una agencia de viajes.<br />No obstante, la contratación de paquete turístico en los viajes de los no residentes que han llegado a España en 2009 ha supuesto el 27,2% del total, cifra similar a la de los últimos años, mostrando así una estabilidad en el comportamiento de estos turistas.<br />El mayor volumen de turistas que no viajan con paquete turístico explica que el monto total de gasto de este colectivo sea mayor que el de aquellos que sí contratan un paquete. En 2009, el gasto total de los turistas no residentes que han viajado a España de manera independiente ha sido de 33.571,4 millones de euros, el doble de quienes han viajado con paquete. Sin embargo, el gasto medio por persona es superior entre aquellos que viajan con paquete turístico: 1.036,1 euros frente a 885,1 euros que gastan por término medio los turistas sin paquete.<br />En el caso de los viajes de los residentes en España dentro del país, la cifra de viajes con paquete turístico se limita al dos por ciento. La importancia de la contratación del paquete está relacionada con el destino del viaje, así los residentes en España acuden más a una agencia solicitando la organización de su viaje cuando van a salir del país, de lo que se deriva que en 2009 se haya contratado paquete turístico en un 13,4% de los viajes al extranjero.<br />Excursionismo<br />En 2009, de los 91,9 millones de visitantes internacionales que acudieron a España, el 43,2% estuvo integrado por excursionistas, es decir, visitantes que no realizaron ninguna pernoctación dentro de nuestras fronteras. En total se recibieron 39,7 millones de excursionistas, lo que ha supuesto una caída interanual del 1,9%, menor que la experimentada en el número de turistas.<br />En relación con el gasto, el satisfecho por los excursionistas ascendió a 4.073 millones de euros, es decir, el 7,8% del gasto turístico internacional total. Destaca, además, el gasto medio por viajero que se situó en 102,7 euros, un 7,9% superior al satisfecho por los turistas.<br />Si se analizan los principales mercados de origen, se pone de manifiesto que, lógicamente, los países fronterizos ‐Francia y Portugal‐ son los que emiten mayor número de excursionistas. Así, Francia es el origen de casi el 60% del total y Portugal, del 27,6%. En términos de gasto total, también estos dos mercados aportan la mayor parte del gasto, pero en menor proporción: un 51,4%, Francia y un 12,4%, Portugal. Cabe reseñar que el gasto medio del excursionista francés, 88,3 euros, fue casi el doble que el registrado en el caso portugués: 46,1 euros.<br />En relación con las comunidades de destino, los excursionistas se decantan también por las fronterizas, siendo Cataluña, País Vasco y Galicia, con pesos respectivos del 26,4%, 19,1% y 10,5%, los principales destinos.<br />2.2 Hábitos y perfiles turísticos de los turistas no<br />residentes<br />En relación al grado de satisfacción general que muestran los turistas internacionales que acuden a España, hay que señalar que se situó ‐en 2009‐ en 7,7 puntos sobre 10. Por conceptos, el alojamiento y la gastronomía fueron los aspectos mejor valorados ‐ alcanzando una puntuación de 8,3‐ mientras que los precios obtuvieron la peor: 6 puntos.<br />En cuanto a la fidelidad, medida como el número de veces que un turista ha estado en España con anterioridad, hay que destacar que el 85% de los turistas recibidos en 2009 había acudido ya a España.<br />Asimismo, un 41% de los turistas declararon haber visitado España en más de 10 ocasiones.<br />Si se analiza la fidelidad por mercados, de los tres principales emisores que recibe España, el británico es el que presentó la tasa más elevada de turistas que han acudido a España con anterioridad: el 91%.<br />Por su parte, el francés destacó por ser el que arrojó mayor concentración de turistas que han acudido a España en más de 10 ocasiones, pues el 55% de los recibidos durante 2009 pertenecía a este colectivo.<br />Respecto a la consideración de un destino alternativo por parte de los turistas que visitan España, la gran mayoría -el 92%‐ no se planteó acudir a otro país. Del 8% que tanteó la posibilidad de visitar otro mercado, un 27% se decidió finalmente por España a causa del clima y un 17%, por la relación calidad‐precio. De los tres mercados principales emisores de turistas a España (Reino Unido, Alemania y Francia), Francia fue el que presentó el porcentaje más elevado de turistas que no consideraron destinos alternativos a la hora de planificar su viaje: el 96%.<br />Si se observa la intención de volver a España en los próximos 12 meses, la gran mayoría de los turistas ‐el 64%‐ declaró su propósito de regresar a España en el próximo año.<br />Un análisis de la segmentación del gasto, revela el perfil del turista según el gasto medio que éste realiza en su viaje a España.<br />Así, el porcentaje mayoritario de turistas ‐el 37,6%‐ lo componen el colectivo cuyo gasto medio está comprendido entre 50 y 99 euros al día: se trata de turistas que acuden a España por vía aérea, por motivos de ocio ‐campo y playa‐ y se alojan mayoritariamente en hoteles de tres y cuatro estrellas.<br />La mayoría no usa compañías de bajo coste y no contrata paquete turístico. El perfil más extendido en el ámbito socio‐cultural es el de un empresario, con estudios secundarios y cuya frecuencia de viajes a España es anual. Asimismo, proceden en gran parte y por orden de importancia del Reino Unido, Alemania y Francia y acuden sobre todo a Cataluña, Canarias, Baleares y Andalucía. Su grado de satisfacción media es elevado (8,4 puntos sobre 10) y el número de pernoctaciones promedio es de siete.<br />Si se analizan las características de los principales mercados emisores de turistas a España, se pone de manifiesto que el turista británico predominante ‐un 45,1% del total‐ cuenta con estudios secundarios y es empresario. Los británicos suponen el 28,1% de los turistas no residentes que visitan España.<br />En general, el turista británico accede a nuestro país por vía aérea, utiliza compañías de bajo coste y no contrata un paquete turístico para la organización del viaje. Suele viajar a España para realizar actividades de ocio ligadas al campo y la playa, y se hospeda en hoteles de cuatro y tres estrellas. Su estancia suele ser de siete días y la frecuencia de su visita, anual.<br />En consonancia con estas características, sus destinos favoritos son las comunidades autónomas de Baleares y Canarias, y también Andalucía. Su nivel de satisfacción se sitúa en cotas bastante altas, 8,6 sobre 10, y su nivel medio de gasto por persona y día está en torno a los 75,5 €.<br />Por su parte, el turista alemán difiere del británico en que el primero acude mayoritariamente a hoteles de tres estrellas y no hace uso de CBC. Asimismo, en el segmento mayoritario ‐turistas con gasto medio diario entre 50 y 99 euros‐, sí que recurre al uso del paquete turístico. Sus comunidades autónomas preferidas son los archipiélagos, ocupando Baleares su primera opción de destino.<br />Finalmente, el turista francés es el que más difiere del resto: acude en coche propio, no usa CBC ni paquete turístico y su frecuencia de viaje es inferior a la anual. Asimismo, sus destinos más demandados son del litoral peninsular, en lugar de los archipiélagos; los más demandados en 2009, por orden de importancia, fueron: Cataluña, Andalucía y Comunidad Valenciana. La mayoría de los turistas pertenecientes a este segmento posee estudios superiores y su gasto medio diario es de 72,25 euros.<br />2.3 Los flujos regionales del turismo interno<br />Para llevar a cabo el análisis de los flujos interregionales se toma como unidad de análisis las 17 CCAA, que es la desagregación regional para la que FAMILITUR ofrece información con menor error muestral teórico.<br />La representación del mapa geográfico del turismo interno se realiza, en primer lugar, a través de la matriz origen destino de viajes que indica el flujo de viajes interregionales en el año 2009 (con datos provisionales para noviembre y diciembre). Esto permite calcular el grado de concentración de viajes origen‐destino, obteniéndose así la cuota de mercado del reparto de viajes regionales de una comunidad a otra, considerando en este cálculo los viajes realizados dentro de la propia comunidad.<br />Cuota de Mercado de los viajes recibidos, según comunidades<br />Autónomas<br />En la tabla 7, se constata que cuatro CCAA (Andalucía, Cataluña, Comunidad Valenciana y Castilla y León) explican algo más del 50% de los viajes recibidos, erigiéndose Andalucía , que aglutina el 17% de los viajes, como principal comunidad receptora de viajes seguida de Cataluña (13,5%), Comunidad Valenciana (10,5%) y Castilla y León (9,8%). Esta cuota se ha comparado con el año 2008 y permanece básicamente estable, no variando el ranking con respecto a 2009.<br />Cuota de mercado de los viajes emitidos, según comunidades<br />autónomas.<br />La tabla 8 indica que también cuatro CCAA (Madrid, Andalucía, Cataluña y Comunidad Valenciana) explican el 60,5% de los viajes emitidos, donde Madrid se situó como principal emisora, aglutinando el 17,6% de los viajes, seguida de Andalucía (16,4%), Cataluña (15,5%) y Comunidad Valenciana (10,9%).<br />Del mismo modo que para el destino de viajes, conviene comentar que el ranking de los principales emisores ha permanecido invariable respecto al año anterior, con un ligero cambio en el grado de concentración.<br />Pero para identificar las grandes zonas que emiten y reciben viajes, el análisis de los flujos netos resulta muy ilustrativo. En las tablas anteriores se han mostrado las regiones que más viajes originan y las que más reciben, pero para determinar los flujos netos de las mismas, se considera que aquellas que tengan un saldo neto negativo serán las que hayan emitido más viajes que los que hayan recibido, mientras que las que tengan un saldo positivo habrán recibido más viajes que los que han emitido.<br />En el siguiente mapa se plasman los flujos netos de cada una de las CCAA. A la vista del mismo, las CCAA cuyo saldo neto es negativo y, por tanto, emiten más viajes de los que reciben, son las de Madrid, Cataluña y el País Vasco. Por el contrario, las que destacan por tener el mayor saldo positivo (reciben más viajes con destino interno que los que emiten) son las dos Castillas, Andalucía, Cantabria, Aragón y Extremadura. Es decir, en nuestro país existen unas áreas de emisión neta de viajes las cuales parecen coincidir, aunque con ciertos matices, con las zonas que tienen una mayor población o con una mejor situación económica y, por consiguiente, sus residentes tienden a viajar más, tanto dentro del país como fuera del mismo.<br />Sin embargo, las zonas de recepción neta de viajes parecen estar más difusas, aunque coinciden con Andalucía, las dos Castillas y Cantabria. En otras palabras, Andalucía, Cataluña y la Comunidad Valenciana participan notablemente en la emisión y recepción de viajes internos.<br />En este caso, los flujos netos que se han comentado parecen ser el resultado de entradas y salidas muy numerosas. En el polo contrario, Asturias, Baleares, Cantabria y La Rioja participan reducidamente en la emisión y recepción de viajes internos, es decir, los flujos netos son el resultado de escasas entradas y salidas. El resto de CCAA no destacan o están muy especializadas, como por ejemplo Madrid y País Vasco (importantes en viajes emitidos); Castilla‐La Mancha y<br />Extremadura (importantes como comunidades autónomas de origen de viajes y menos como destino) que, debido a su situación geográfica y a su situación económica, atraen a las CCAA más próximas a sus fronteras (Andalucía) y más viajeras (Madrid).<br />También se debe subrayar que algunas comunidades fuertemente emisoras, lo son por su condición de receptoras antaño de la emigración periférica a zonas industriales, y ahora muchos de los viajes que emiten son el retorno vacacional a los orígenes de quienes emigraron en busca de una mayor calidad de vida.<br />2.4 Características del turismo emisor<br />Se entiende por turismo emisor el realizado por los residentes en España a algún país extranjero. Al tener éste unos rasgos muy distintos de los viajes que se realizan dentro del territorio nacional, conviene realizar un análisis exclusivo de sus características. En 2009, se realizaron en España 12,9 millones de viajes al extranjero, es decir, el 7,5% del total. En términos de evolución, éstos han crecido un 5,6% respecto al mismo año anterior. Una de las diferencias de estos viajes respecto de los internos es la discrepancia en la estancia media. Así, en los viajes emisores, ésta se sitúa en 8,4 días, mientras que la de los viajes internos fue de 4,3 días, debido al elevado peso que tienen en este colectivo los viajes de fin de semana.<br />A causa de esta diferencia en la estancia media, el turismo emisor tiene mayor presencia en las pernoctaciones (el 13,6%) que la que ostenta en el número de viajes (7,5%).<br />Otra de las características propias del turismo emisor es el tipo de alojamiento. Así, el más demandado en estos viajes es el hotelero, que acapara el 51,8%, en contraste con la menor presencia que éste tiene en los viajes internos (17,3%).<br />La vivienda de familiares o amigos ocupa la segunda posición, pues congregó el 24% de los viajes del periodo. A mucha más distancia se situaron la vivienda alquilada y la propia, con pesos respectivos del 4,4% y del 3,2%.<br />En términos de evolución destaca la caída del 2% en los viajes a alojamientos hoteleros y el ascenso en los viajes a establecimientos no hoteleros del 15,2%.<br />En relación al motivo de los viajes emisores destacó el ocio como razón principal, pues acaparó más de la mitad de los realizados en el periodo. Le siguieron en importancia los viajes de trabajo, con un peso del 24,3% y las visitas a familiares o amigos. Si se atiende a la evolución, se observa una disminución de los viajes de ocio, del 1%, y un fuerte incremento de los viajes de trabajo: un<br />25,2%. Por su parte, las visitas a familiares o amigos crecieron un 3%.<br />El tipo de viaje también es una de las diferencias respecto a los viajes internos, pues no son los desplazamientos de fin de semana los que ocupan la primera posición, sino las vacaciones de verano (con un peso del 27%).<br />Por último, conviene señalar que la gran mayoría (el 77%) de los viajes emisores de los residentes en España tienen como destino algún país europeo, donde destacó Francia, que acaparó el 23%. A más distancia, Portugal e Italia congregaron el 11% y el 9% de los viajes al extranjero. En términos de evolución destacan los crecimientos acontecidos en los viajes a Francia, Italia y Reino Unido del 9,5%, 10,1% y del 11,6% respectivamente, y el descenso de un 6,9% en los viajes a Portugal.<br />El continente americano recibió el 12% de los viajes, donde América del Sur recibió el 9%. La República Dominicana y Méjico fueron los principales destinos del continente sudamericano.<br />3. La oferta turística<br />3.1 El alojamiento turístico<br />En relación al alojamiento turístico y según los resultados de las Encuestas de Ocupación en Alojamientos Turísticos, que elabora el Instituto Nacional de Estadística (INE), durante el año 2009 se alojaron en el conjunto de los alojamientos turísticos reglados2 un total de 94,2 millones de viajeros ‐ un 6,1% menos que en el año anterior ‐, que generaron 349,4 millones de pernoctaciones, un 7,4% menos que en el año 2008.<br />La demanda se redujo, aunque la oferta de alojamientos reglados en su conjunto creció un 12,4% en establecimientos y un 2,4%, en plazas; en especial se incrementaron los alojamientos de turismo rural y los apartamentos.<br />En relación a los hoteles, se reducen las plazas en los hostales y los hoteles de 1 y 2 estrellas y crecen tanto plazas como hoteles en las categorías de 4 y 5 estrellas. Esta tendencia se aprecia desde hace ya más de una década y ha permitido la cualificación del modelo turístico español desde el lado de la oferta hotelera.<br />Del total de viajeros, el 58,0% fueron residentes en España. Sin embargo, los viajeros no residentes realizaron el 57,6% de las pernoctaciones. La estancia media de los residentes fue 2,7 noches y la de los no residentes, 5,1.<br />Atendiendo al tipo de alojamiento, el 82,4% de los viajeros que se alojaron en establecimientos reglados lo hicieron en hoteles (generando el 72,1% de las pernoctaciones); el 8,1%, en apartamentos (16,9% de las pernoctaciones); el 6,6%, en acampamentos (8,8% de las pernoctaciones) y el 2,9%, en alojamientos de turismo rural (2,3% de las pernoctaciones).<br />Seis comunidades autónomas ‐Cataluña, Andalucía, Canarias, Comunidad de Madrid, Baleares y Comunidad Valenciana‐ recibieron al 74,6% de los viajeros y acumularon el 84,7% del total de las pernoctaciones realizadas en establecimientos reglados durante el año 2009. Estas comunidades fueron el destino del 95,5% de las pernoctaciones realizadas por los viajeros no residentes y del 70%, de las efectuadas por los residentes.<br />Las Islas Canarias, con 74,9 millones de pernoctaciones, ocupan el primer puesto según el número de pernoctaciones recibidas, con el 21,4% del total nacional, un 9,4% del total de las realizadas por los residentes en España y un 30,3%, por los no residentes. Respecto al año 2008, las pernoctaciones han disminuido en Canarias un 11,9% (12,5%, para no residentes y 8,9%, para residentes). Del total de pernoctaciones en Canarias, el 81,5% fueron realizadas por los extranjeros.<br />Cataluña, con 61 millones de pernoctaciones, ocupó el segundo lugar en el ranking. Las pernoctaciones en Cataluña suponen el 17,5% del total de las realizadas en España, el 16,4% de las efectuadas por los residentes y el 18,3% de las realizadas por los no residentes. Con respecto al año anterior, destaca por un lado el aumento del 1,7% de las pernoctaciones realizadas por los residentes y el descenso, del 6,5%, en las pernoctaciones de los no residentes.<br />Con el 15,9% del total de pernoctaciones a nivel nacional y un descenso del 8,5% respecto a 2008), Baleares recibió 55,5 millones de pernoctaciones, ocupando así el tercer lugar en el ranking de pernoctaciones del total nacional, el 24,0% del total de las realizadas por foráneos y el 4,8%, de las realizadas por los residentes en España.<br />De las otras tres comunidades principales, destaca la caída en las pernoctaciones de los no residentes en Andalucía y Comunidad Valenciana: 13,4% y 10,8%, respectivamente. La Comunidad de Madrid, con una caída del 3,0%, fue la más moderada en su descenso de pernoctaciones.<br />Los principales mercados emisores en el conjunto de alojamientos turísticos reglados fueron el británico (con el 26,3% del total de pernoctaciones de no residentes), el alemán (25,5%) y el francés (7,3%).<br />Los destinos preferidos de los no residentes en 2009 fueron Canarias, Baleares y Cataluña. Por su parte, los destinos con más pernoctaciones de residentes fueron Andalucía, Cataluña y Comunidad Valenciana.<br />Alojamiento hotelero<br />La planta hotelera española, siguiendo el directorio de establecimientos del INE, en 2009 es de 18.330 establecimientos y 1.733.383 plazas hoteleras.<br />Según la Encuesta de Ocupación Hotelera, en 2009, tanto las pernoctaciones como los viajeros en establecimientos hoteleros han disminuido en el mismo porcentaje: un 6,6% con respecto al año anterior. El 58,4% de los viajeros alojados en los hoteles y establecimientos similares fueron residentes y el 41,6% restante fueron no residentes. Sin embargo, el 43,6% de las pernoctaciones fueron realizadas por residentes, frente al 56,4% de los no residentes.<br />En 2009 se alojaron un total de 77,6 millones de viajeros en hoteles y establecimientos asimilados. Estos viajeros realizaron 251,9 millones de pernoctaciones. La estancia media en los hoteles fue de<br />3,2 pernoctaciones por viajero: 4,4 noches para no residentes y 2,4 para residentes.<br />Las comunidades que alojaron a un mayor porcentaje de los viajeros que se hospedaron en hoteles fueron Andalucía (18,5%), Cataluña (18,1%), Comunidad de Madrid (11,4%), Baleares (9,2%), Comunidad Valenciana (9,0%) y Canarias (8,5%). En términos de pernoctaciones, las comunidades con mayores porcentajes fueron Baleares (18,3%), Canarias (18,0%), Andalucía (16,2%), Cataluña (16,2%), Comunidad Valenciana (9,4%) y Comunidad de Madrid (6,6%). Los mayores porcentajes de pernoctaciones realizadas por no residentes según comunidades fueron: del 86,9%, en Baleares; del 78,1%, en Canarias; del 64,3%, en Cataluña; del 47,6%, en la Comunidad de Madrid; del 43,0%, en Andalucía y del 36,4%, en la Comunidad Valenciana.<br />En todas las comunidades autónomas se registraron variaciones interanuales negativas, salvo en Cantabria y País Vasco.<br />Andalucía, C. Valenciana, Cataluña, Canarias y Comunidad de Madrid concentraron el 65% de las pernoctaciones de los residentes en 2009, con tasas interanuales del ‐3,1%, 1,7%, 2,9%, ‐6,3% y ‐3,2%, respectivamente.<br />Baleares, Canarias, Cataluña y Andalucía fueron los destinos preferidos por los no residentes, con tasas interanuales de pernoctaciones del ‐7,3%, ‐8,9%, ‐6,1% y ‐13,5%, respectivamente.<br />La zona turística con mayor número de pernoctaciones en 2009 fue la isla de Mallorca, con 36,4 millones de plazas ocupadas.<br />El punto turístico con mayor grado de ocupación fue Salou, donde se ocuparon de media el 70,8% de plazas ofertadas a lo largo del año.<br />Estacionalidad de la actividad: se destaca que el 48,7% de las pernoctaciones se produjo en el periodo de junio a septiembre.<br />El grado de ocupación por plazas alcanzó de media el 49,5%, cuatro puntos menos que en 2008, que fue el 53,5%. El grado medio de ocupación por plazas en fin de semana se situó en el 54,7%, cifra superior en 5,2 puntos al grado de ocupación total en 2009.<br />Alemania fue el primer mercado emisor, seguido por el Reino Unido.<br />Alemanes y británicos concentraron el 28,1% y el 26,1%, respectivamente, del total de pernoctaciones de los no residentes en hoteles durante 2009. El mercado alemán, que se consolida como primer emisor, registró un descenso de sus pernoctaciones del 10,6% respecto a 2008. Por su parte, el mercado británico redujo también las pernoctaciones un 10,6%. Francia, Italia y Países Bajos, que fueron los siguientes mercados emisores en importancia, experimentaron tasas interanuales de pernoctaciones del ‐1,3%, ‐ 14% y ‐6,0%, respectivamente.<br />El Índice de Precios Hoteleros (IPH) registró en 2009 una bajada media del 5,6%, 6,7 puntos menos que la observada para el año precedente. El Índice de Ingresos Hoteleros (IIH), que a diferencia del IPH también tiene en cuenta la variación de la estructura tarifaria, se redujo un 4,4% de media, frente al 2% del año 2008.<br />Se dieron tasas negativas del IPH todos los meses del año. La tasa interanual del Índice de Precios Hoteleros se mantuvo en 2009 entre el ‐2,6% (registrada en enero) y el ‐7,3% (en marzo). Las variaciones interanuales del Índice de Ingresos Hoteleros (IIH) oscilaron entre el ‐5,8% alcanzado en el mes de marzo y el ‐1,5% registrado en enero.<br />Según Eurostat, España fue el país de la Unión Europea que registró más pernoctaciones en sus hoteles durante 2009, con 252 millones.<br />Tras España se situaron Italia (238 millones), Alemania (216 millones), Francia (191 millones) y Reino Unido (170 millones). Estos cinco países suponen más del 70% del total de noches en hotel realizadas durante 2009 en los 27 países de la Unión Europea.<br />Todos los países de la Unión Europea registraron caídas en las pernoctaciones hoteleras, excepto Suecia que permaneció prácticamente constante respecto a 2008: 0,1%.<br />Acampamentos<br />La oferta española de acampamentos, según el directorio de establecimientos del INE en el año 2009, es de 1.233 establecimientos y 770.367 plazas. Aunque con cifras relativamente modestas, la oferta de camping continúa contribuyendo a la diversificación de la oferta de alojamiento que persigue el modelo turístico español.<br />La Encuesta de Ocupación en Acampamentos Turísticos elaborada por el INE, indica que durante el año 2009 se alojaron un total de 6.230.311 viajeros en los acampamentos españoles, un 0,5% menos que en el año 2008. Estos viajeros realizaron 30.663.646 pernoctaciones, un 1,3% menos que en 2008.<br />La mayoría de los viajeros que se alojaron en campings fueron residentes en España (68,6%), colectivo que generó el 54,5% de las pernoctaciones en dichos establecimientos, un 1,2% más con relación al año anterior.<br />La estancia media para el conjunto de los viajeros que se alojaron en acampamentos en el año 2009 fue de 4,9 pernoctaciones por viajero, 7,1 noches por parte de los no residentes y 3,9 los residentes.<br />Por lo que respecta a los destinos, tres comunidades (Cataluña, Andalucía y Comunidad Valenciana) recibieron al 63,8% de los campistas ‐ que efectuaron el 73,1% de las pernoctaciones‐ durante el año 2009.<br />Cataluña fue el destino preferido en acampamentos: los campings de Cataluña concentraron el 40% de los viajeros alojados en los acampamentos españoles y el 43,5% de las pernoctaciones efectuadas en los mismos. Los residentes representaron el 62,1% de los campistas en esta comunidad, mientras que los no residentes realizaron el 52,5% de las pernoctaciones.<br />En segundo lugar aparece la Comunidad Valenciana con el 17,4% del total nacional de pernoctaciones en este tipo de alojamiento, que fueron realizadas por el 9,5% de los viajeros que acamparon en España. De ellos, el 70,7% eran residentes, aunque los no residentes realizaron el 61,7% de las pernoctaciones.<br />Andalucía recibió el 14,2% de los viajeros que acamparon en el conjunto del territorio nacional, los cuales realizaron el 12,2% del total nacional de pernoctaciones en campings. El 68,2% de los viajeros acampados en Andalucía fueron residentes, representando el 59,7% de las pernoctaciones.<br />El resto de las pernoctaciones se repartieron de manera bastante uniforme entre las demás comunidades, sin que ninguna de ellas alcance el 4% del total nacional.<br />Holandeses, británicos, franceses y alemanes concentraron, respectivamente, el 24,4%, 21,7%, 18% y 16,6% del total de pernoctaciones de los no residentes en acampamentos turísticos durante 2009. El mercado holandés, que fue de nuevo un año más el primer mercado emisor, registró un aumento de sus pernoctaciones del 3,4% respecto a 2008.<br />Entre los no residentes, los destinos preferidos fueron Cataluña, Comunidad Valenciana y Andalucía, los mismos que en el caso de los residentes.<br />Se ocuparon de media el 36,5% de las parcelas ofertadas, un 3,2% menos que el año anterior. El grado de ocupación medio por parcelas en fin de semana alcanzó el 39,4%, un 3,1% menos que en<br />2008.<br />La Rioja alcanzó en promedio el mayor grado de ocupación en acampamentos (con el 64,6% de las parcelas ofertadas). Le siguieron Comunidad Valenciana (51,3%) y la Comunidad de Madrid (47,1%).<br />Por zonas turísticas, la Costa Brava fue el destino preferido en acampamentos, con más de 6,4 millones de pernoctaciones.<br />La Costa Blanca alcanzó de media el mayor grado de ocupación<br />58,2%.<br />Los puntos turísticos con más pernoctaciones fueron Benidorm, Torroella de Montgrí y Salou.<br />El Índice de Precios en Acampamentos Turísticos (IPAC) experimentó un crecimiento medio del 3,1% en 2009. La tarifa normal, con una<br />ponderación superior al 43% todos los meses del año, presentó un<br />incremento medio del 3,5%. La tasa interanual del Índice de Precios<br />en Acampamentos se mantuvo entre el 4,3% de agosto y el –1% de<br />marzo.<br />El 70,0% de las pernoctaciones en acampamentos se concentraron<br />en el periodo de junio a septiembre.<br />Gráfico 23. IPAC. Tasa de variación interanual<br />Fuente: INE. EOAC.<br />Apartamentos<br />La oferta de apartamentos reglados, según el directorio de establecimientos del INE, en 2009 es de 168.246 establecimientos y 586.357 plazas. Cabe subrayar que la oferta de apartamentos turísticamente legalizados continúa representando un volumen casi testimonial de la cantidad que se presume participa activamente en el mercado turístico, en unas ocasiones utilizados por sus propietarios y en otras ocasiones constituyen una intromisión en el escenario turístico con graves consecuencias por el deterioro en la imagen turística derivado de la falta de atención y prestaciones que atesoran los apartamentos turísticos reglados.<br />Según la Encuesta de Ocupación en Apartamentos del INE, durante el año 2009 se alojaron 7.635.061 viajeros en apartamentos, un 7,7% menos que en 2008. Estos viajeros realizaron 58,9 millones de pernoctaciones, un 13,8% menos que en el año anterior.<br />El 65,3% de los viajeros que se alojaron en apartamentos fueron no residentes y realizaron el 74,9% de las pernoctaciones. Con relación al año 2008, se observa una caída en el número de viajeros no residentes en España (11,6%) y un leve crecimiento en los residentes (0,7%). No obstante, disminuyeron en ambos casos las pernoctaciones: 15,9% y un 6,7%, respectivamente.<br />La estancia media fue de 7,7 pernoctaciones por viajero, siendo la de los residentes de 5,6 noches, frente a la de los no residentes, que fue de 8,8.<br />Las Islas Canarias concentraron casi la mitad de las pernoctaciones realizadas en apartamentos españoles (49,5%), siendo el 57,6% de todas las efectuadas por los no residentes en España. Respecto al año 2008 han disminuido un 16,9% las pernoctaciones en apartamentos en esta comunidad.<br />La siguiente comunidad por número de pernoctaciones fue Baleares, con el 15% de las mismas y el 14,9% de los viajeros en este tipo de alojamiento en España. A pesar del crecimiento de viajeros (3,2%), las pernoctaciones cayeron un 14,8%.<br />Les sigue la Comunidad Valenciana con el 11,4% de las pernoctaciones y el 10,2% de los viajeros en apartamentos. Con respecto al 2008, descendieron en 2009 tanto viajeros (6,2%) como pernoctaciones (13,2%).<br />La cuarta comunidad con mayor registro de pernoctaciones en apartamentos es Cataluña, con el 9,9% del total nacional (9,5% de los viajeros). Mientras que el número de viajeros residentes aumentó un 15,9% (traducido en una subida de solo el 0,7% en las pernoctaciones), los no residentes descendieron en viajeros y pernoctaciones con respecto a 2008 (3,9% y 9,9%, respectivamente).<br />Andalucía es la última comunidad con una cuota importante en el mercado de los apartamentos españoles: un 8,8% de las pernoctaciones y un 11,2% del total de viajeros alojados en este tipo de hospedaje en España. Siguiendo con la tónica general, los no residentes protagonizaron importantes caídas: del 18,6% en número de noches y del 8,5% en viajeros, que contrasta con los leves crecimientos de los residentes: 0,4% y 2,3%, respectivamente.<br />El grado de ocupación por plazas alcanzó, de media, el 36,2%, mientras que en el año anterior fue del 41,7%. El grado de ocupación por plazas en fin de semana se situó en un valor medio del 37,8%, con un descenso interanual de 4,5 puntos. Por su parte, del total de apartamentos turísticos ofertados se ocuparon un promedio del 51,1%, seis puntos menos que en 2008.<br />Baleares presentó el mayor grado medio de ocupación, con el 58,7% de los apartamentos ofertados. Le siguieron Canarias (57,6%) y la Comunidad de Madrid (55,4%).<br />El mercado británico se consolidó como primer mercado emisor en apartamentos turísticos. Los viajeros procedentes del Reino Unido realizaron más de 15,4 millones de pernoctaciones, un 21,5% menos que en 2008. El siguiente mercado emisor fue Alemania, con más de 8,5 millones de pernoctaciones y una caída interanual del 15%. <br />Entre los no residentes, los destinos preferidos fueron Canarias, Baleares y Comunidad Valenciana. Por su parte, los destinos con más pernoctaciones de viajeros residentes fueron Canarias, Comunidad Valenciana y Cataluña.<br />Por zonas turísticas, la isla de Gran Canaria fue el destino preferido en esta modalidad de alojamiento, con más de 10,9 millones de pernoctaciones. La isla de Tenerife alcanzó la mayor ocupación, el 62% de los apartamentos ofertados. Los puntos turísticos con mayor número de pernoctaciones fueron San Bartolomé de Tirajana, Arona y Tías.<br />El Índice de Precios en Apartamentos Turísticos (IPAP) registró una bajada media del 1,7% durante el año 2009. La tarifa tour‐ operadores y agencias de viajes, que tuvo el mayor peso en la estructura de ponderaciones todos los meses, presentó un descenso medio del 1,4%. Por modalidades, los apartamentos de dos a cuatro plazas, que tuvieron una ponderación superior al 59% todos los meses, bajaron sus precios un 2,1% de media. En 2009, la tasa interanual del IPAT se mantuvo entre el ‐3,5% y el 1,6%. Esta última fue la única tasa positiva del año que aconteció en el mes de abril y fue debida al efecto Semana Santa.<br />Gráfico 24. IPAP Tasa de variación interanual<br />Fuente: INE. EOAP.<br />Alojamientos de turismo rural<br />La oferta de alojamientos de turismo rural, según el directorio de establecimientos del INE, para el año 2009 es de 15.77 establecimientos y 144.331 plazas.<br />No cabe duda que este alojamiento es el que más decididamente ha venido contribuyendo a la diversificación del modelo turístico español, al tiempo que se ha erigido en una especialización turística de determinadas comunidades autónomas y zonas turísticas emergentes, algunas de las cuales se identifican hoy con esta oferta de alojamientos como estandarte de una opción productiva basada en el turismo.<br />La Encuesta de Ocupación en Alojamientos de Turismo Rural del INE, a lo largo del año 2009 refleja que se alojaron un total de 2.708.580 viajeros en este tipo de alojamiento, un 3% más que en 2008. Estos viajeros realizaron 7.901.756 pernoctaciones, lo que ha supuesto un crecimiento del 0,3% respecto al año anterior.<br />El 90,1% de los viajeros en alojamiento rural fueron residentes en España, los cuales generaron el 84% de las pernoctaciones. Las pernoctaciones de residentes se incrementaron un 2,2% mientras que las de los no residentes bajaron un 9,1%.<br />La estancia media fue de 2,9 pernoctaciones por viajero, siendo de 2,7 la de los residentes y de 4,7 la de los extranjeros.<br />En relación a las comunidades de destino, la primera es Castilla y León, con el 19,0% del total de pernoctaciones en los alojamientos de turismo rural, seguida de Cataluña con el 12,9%. A continuación se sitúan Asturias con el 8,7%, Andalucía y Cantabria con un 6,9% en cada caso, Baleares con un 5,7% y Aragón y Castilla‐La Mancha con un 5,2%, respectivamente. El resto de comunidades se situó cada una por debajo del 5%.<br />Del total de pernoctaciones efectuadas en el año, el 48,8% se concentraron en los meses comprendidos entre junio y septiembre.<br />El grado de ocupación por plazas alcanzó el 16,9% en media, solo 1,5 puntos menos que en 2008. El grado medio de ocupación en fin de semana se situó en el 28,5%, siendo del 30,4% en 2008. Los mayores grados de ocupación se alcanzaron en los meses de abril, julio y agosto.<br />Entre los no residentes, el destino preferido fue Baleares. Por su parte, el destino con más pernoctaciones de residentes fue Castilla y León. Baleares alcanzó el mayor grado de ocupación medio en alojamientos de turismo rural (con el 41,1% de las plazas ofertadas).<br />Le siguieron País Vasco (25,2%) y Cantabria (21,9%).<br />Por zonas turísticas, el Pirineo Catalán fue el destino preferido con 489.210 pernoctaciones. La isla de Mallorca alcanzó el mayor grado de ocupación medio, 42,2%.<br />El Índice de Precios de Alojamientos de Turismo Rural (IPTR) registró un crecimiento medio del 0,3% durante el año 2009. La tarifa fin de semana, que tuvo el mayor peso en la estructura de ponderaciones todos los meses del año (excepto julio, agosto y septiembre), presentó una bajada promedio del 0,5%. Por modalidad de alquiler, la de uso completo, con una ponderación superior al 51% durante todos los meses, aumentó sus precios un 0,6% de media. Las tasas interanuales del Índice de Precios en Alojamientos de Turismo Rural oscilaron entre el ‐1,1% alcanzado en el mes de mayo y el 1,7%, registrado en enero.<br />Gráfico 25. IPTR Tasa de variación interanual<br />Fuente: INE. EOTR.<br />3.2 Indicadores de actividad del sector servicios<br />El comportamiento acumulado de los Índices de Actividad del Sector Servicios (IASS), indicador coyuntural del sector servicios, muestra el fuerte deterioro que con carácter general han sufrido las empresas de servicios en el año 2009. Este último año ha continuado la tendencia iniciada ya en 2008 hacia una pérdida de actividad, tanto en términos de facturación como de empleo.<br />El retroceso en la actividad es compartida por la totalidad del sector servicios, en todas las variables económicas presentadas.<br />En el análisis comparativo de las diversas agrupaciones de servicios, dentro de la tendencia general de descenso de la actividad, se pueden observar diversos matices.<br />En términos generales la destrucción de empleo ha sido relativamente menor a la pérdida de facturación que han sufrido las empresas de servicios, un 5,8% frente a casi un 14%. Esta diferencia se reduce de manera intensa en los servicios más relacionados con el turismo.<br />El agregado de turismo (alojamiento, restauración y agencias de viaje) no ha tenido en términos de volumen de facturación un retroceso tan acusado como en el caso del conjunto de los servicios; sin embargo, con ese menor descenso, estas empresas han reducido su plantilla un 6,2%, más que la media del sector servicios. Este hecho confirma la intensidad del factor trabajo dentro del núcleo central de los servicios relacionados con el turismo.<br />Por ramas concretas del agregado de turismo, ninguna de las mismas tiene un comportamiento peor en facturación que la media de los servicios, aunque algunas de ellas se han mostrado más sensibles a la pérdida de empleo que la media de los servicios en el año 2009.<br />Dentro de este conjunto, el alojamiento ha sido la rama más castigada en términos de pérdida de negocio y de empleo; el declive de la facturación en esta tipología se ha traducido de forma muy directa a la pérdida de empleo, siendo prácticamente la rama de servicios que menos diferencia tiene entre las tasas de variación de empleo y facturación.<br />Las agencias de viaje tienen un comportamiento en el tiempo de crisis parecido al alojamiento con menor intensidad, su caída en términos de facturación y empleo es mayor que la media, y la traslación del retroceso de las ventas a la pérdida de empleo es también rápida.<br />La restauración ha ejercido de cierto contrapeso, dentro del agregado de turismo, a las intensas caídas del alojamiento y las agencias de viaje. Su descenso de facturación, aunque notable, es el menor de todas los servicios más relacionadas con el turismo, adicionalmente su caída en el empleo es también menor que la media del conjunto de los servicios, no obstante el comportamiento de esta especialización como el conjunto de los servicios no ha sido positivo en el año 2009, con una caída en el empleo de casi un 5%.<br />Fuera del agregado de turismo, observando las ramas de transporte cuya relación con el turismo es intensa, se observan pérdidas de nivel de producción y empleo por encima de la media del sector servicios en el transporte terrestre y aéreo, con una importante brecha entre las caídas de facturación y empleo, que denota la presencia de servicios con un mayor nivel de productividad que las de ese agregado. En contraste con éstos, el transporte marítimo adopta un comportamiento diferencial perdiendo el mismo porcentaje de empleo que el transporte aéreo, pero con la mitad de la pérdida de facturación.<br />La evolución productiva a lo largo de los últimos años en las ramas que conforman el agregado de turismo dentro de los servicios ha sido positiva hasta el primer trimestre de 2008, con un comportamiento alrededor de los valores medios del conjunto de los servicios.<br />Elementos como la estacionalidad han incidido en aportar mayor variabilidad a las tasas de variación de estos servicios, especialmente en el caso de las agencias de viaje.<br />Esta tendencia positiva acaba a finales del año 2008, iniciándose una senda de evolución negativa que ha persistido a lo largo de todo el año 2009. En este comportamiento, claramente involutivo, uno de los pocos elementos positivos es la relativa mejor conducta de las tipologías de negocio que se agrupan en el epígrafe de turismo, respecto de la media general del sector servicios, que en la mayoría de los meses de 2009 ha descendido más que cualquiera de las ramas de este agregado.<br />El comportamiento más estable dentro de estas especializaciones productivas de servicios es el de la restauración, que registraba subidas más moderadas en los años de expansión anteriores a 2008 y caídas menos pronunciadas en el año 2009.<br />Las agencias de viaje y el alojamiento guardan cierta concordancia en sus tasas de variación, especialmente en los momentos de mayor tensión. Este hecho puede deberse a la labor de intermediación que llevan a cabo las agencias, en gran parte de la prestación del servicio de alojamiento, pudiendo poner de manifiesto las relaciones de dependencia entre ambos negocios.<br />A diferencia de este agregado de servicios relacionado con el turismo, los servicios de transporte se han caracterizado en los últimos años por testificar unas variaciones más elevadas de su facturación.<br />El transporte terrestre parece correlacionarse fuertemente con la evolución general de los servicios, en este efecto incide su carácter de servicio transversal, presente en todas las parcelas de la economía, y la heterogeneidad interna de la misma donde conviven el transporte de viajeros y mercancías.<br />El transporte aéreo y el marítimo aparecen sujetos a una variabilidad mayor. Estos servicios no inician la senda descendente, de forma indubitable, hasta bien entrado el año 2008, para posteriormente desplomarse en mayor medida que el índice general de servicios en el año 2009; su retroceso ha sido más tardío y en el caso del aéreo más intenso.<br />3.3 Empleo en turismo<br />El turismo tiene una gran importancia en lo que a generación de empleo se refiere al ser un sector intensivo en mano de obra.<br />Alrededor del 11% de los ocupados en la economía española lo están en alguna actividad turística, y en algunas economías regionales como las insulares el turismo tiene un gran peso, en torno al 25% del empleo.<br />El año 2009 se ha caracterizado por una situación económica de crisis económica internacional que también ha afectado a nuestra economía y a nuestro sector turístico, aunque en menor medida que a otros sectores.<br />Se utilizarán para el análisis dos fuentes, por una parte los datos de la Encuesta de Población Activa y por otra Afiliación a la Seguridad Social en relación a las actividades consideradas turísticas3.<br />Empleo en turismo según la EPA<br />Según datos obtenidos como media anual de la Encuesta de Población Activa (EPA), en 2009 el número de activos en el sector turístico ascendió a 2.496.561 personas, un 0,2% más que en 2008, lo que supuso el 10,8% de los activos del conjunto de la economía (23 millones) y el 16,8% de los activos del sector servicios (14,8 millones). De los 2,5 millones de activos en el sector turístico, 2,1 millones están ocupados, lo que supone el 11,3% de los 18,9 millones del total de ocupados a nivel nacional y un 15,9% de los 13,4 millones de ocupados en el sector servicios. Los parados fueron 353.442, situándose la tasa de paro del sector turístico en el 14,2%, porcentaje inferior al de sectores como la agricultura con una tasa de paro del 19,7% o la construcción con 26,2%, pero superior al sector servicios (9,6%) o la industria (11,2%).<br />Ramas de actividad<br />Las actividades turísticas mayoritarias, por número de ocupados, son los servicios de comidas y bebidas (50,1 % del total de ocupados en turismo), los servicios de alojamiento (14,7%) y el transporte de viajeros con el 12,5%.<br />El descenso del 2,3% de media de los ocupados en 2009 se debe a las caídas en todas las ramas turísticas excepto en transporte de viajeros que incrementa su número de ocupados un 1,8%. En conjunto en 2009 había 50.395 ocupados menos en turismo, siendo casi la mitad de la pérdida debida a los servicios de comidas y bebidas (24.317 efectivos menos).<br />Asalariados y autónomos<br />En 2009 los asalariados en turismo fueron 1.686.881, con un descenso interanual del 1,6 %, siendo el 78,7% del total de ocupados en las actividades turísticas. Respecto a su evolución por ramas, destaca el incremento interanual del 6,4% de los asalariados en la rama de transporte de viajeros; en el resto de ramas turísticas los asalariados descendieron.<br />La tasa de asalarización (asalariados/ocupados) en la economía española fue del 83,0%; la del turismo fue menor: un 78,7%. El empleo asalariado prima en todas las ramas turísticas pero sobre todo en los servicios de alojamiento (91,7%), mientras que tiene menor peso en los servicios de comidas y bebidas, con el porcentaje más bajo (71,3%), habida cuenta del alto volumen de bares que responden al patrón de empresa unipersonal regentada por el propietario en régimen de autónomo a efectos laborales.<br />La tasa de temporalidad del empleo ‐ proporción de asalariados con contrato temporal sobre el total de asalariados ‐ en el sector turístico fue del 31,4% en 2009. Esta tasa era del 34,7% en 2008.<br />Así, en las actividades turísticas en su conjunto los asalariados con contrato indefinido crecieron respecto a 2008 un 3,3%, mientras que los asalariados temporales descendieron un 10,9%. En todas las ramas turísticas se incrementaron los contratados indefinidos, excepto en las agencias de viajes (‐2,8%) y en servicios de alojamiento (‐0,6%). Procede destacar el incremento del 5,7% en servicios de comidas y bebidas y del 6,5%, en transporte de viajeros. Esta última fue la única rama donde aumentaron los contratos temporales (6,0%). <br />En el total de la economía la tasa de temporalidad fue del 25,4%.<br />Respecto a la jornada laboral, los asalariados a tiempo parcial crecieron un 7,8% y los asalariados a tiempo completo (79,5% del total) descendieron un 3,8%.<br />El empleo autónomo ascendió a 455.503 ocupados en el sector turístico disminuyendo un 4,7% en relación al 2008, descenso que fue generalizado en todas las ramas. El 75% del total de autónomos en turismo lo está en hostelería y en dicha rama el descenso interanual fue del 2,5%.<br />Trabajadores extranjeros en turismo<br />Respecto a la población extranjera ocupada en turismo en 2009 destaca que se redujo en tasa interanual un 0,6% (3.042 ocupados menos), situándose en 490.651 ocupados, de los cuales el 88,1% eran asalariados. Por su parte, en relación a los ocupados extranjeros, destaca el descenso del 3% en los asalariados y el crecimiento, del 21,8%, de los autónomos.<br />Comunidades autónomas<br />Si se tienen en consideración las seis comunidades autónomas principales por magnitud del empleo asalariado en el sector turístico, conjuntamente suponen casi el 75% del empleo asalariado en turismo. En términos de evolución, solo aumentaron en tasa interanual sus asalariados en turismo Baleares (2,9%) y la Comunidad de Madrid (2,7%). En las otras cuatro se registraron descensos: 5,2% en la Comunidad Valenciana, 7,4% en Andalucía, 5,0% en Canarias y 1,3% en Cataluña.<br />En Baleares y Canarias el empleo en turismo sigue siendo clave en sus economías: en Baleares el 24,5% de los asalariados trabajaba en turismo en 2009 y en Canarias el 22,4%, siendo la media nacional del 10,8%.<br />Empleo en turismo según afiliación a la Seguridad Social<br />La otra fuente de aproximación al empleo derivado de la actividad turística lo constituye el citado registro de afiliación a la Seguridad Social. Los datos procedentes de esta fuente complementan la visión del mercado laboral turístico que emana de la comentada EPA.<br />En las actividades características del turismo en el año 2009 hay 1.917.405 trabajadores afiliados4 en alta laboral a la Seguridad Social (un 10,7 % del total de afiliados en la economía española). Esta cifra fue un 2,2% menor a la registrada en 2008.<br />Los afiliados en turismo registraron una disminución interanual inferior tanto a la de la economía nacional (5,7%) como a la del sector servicios (4,0%).<br />El descenso del empleo en turismo fue debido a la caída de los afiliados asalariados, que disminuyeron en un 2,9%, ya que los autónomos se mantuvieron estables (+0,1%).<br />Los asalariados supusieron el 76% del total de afiliados en alta laboral en actividades turísticas.<br />La hostelería es la rama que, con casi 1,3 millones de afiliados en alta laboral, más peso tiene en el total de actividades turísticas.<br />Asimismo, es la especialidad que pierde, en datos absolutos, más afiliados en 2009 respecto al año anterior, con una reducción de 43.460 afiliados, que representa un 3,3% menos.<br />Los afiliados en agencias de viajes y operadores turísticos se reducen un 4,1%, lo que supuso una disminución de 2.496 efectivos en términos absolutos.<br />Por el contrario, el resto de actividades turísticas ‐ transporte, actividades recreativas, culturales, deportivas, artísticas, alquiler de vehículos – experimentaron en su conjunto un incremento de 3.804 trabajadores, lo que supone un ligero crecimiento del 0,6%.<br />De manera conjunta, en las actividades de hostelería, agencias de viajes y operadores turísticos disminuyeron los afiliados en alta laboral con respecto a 2008 en un 3,4%. Por comunidades, País Vasco y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla registraron datos positivos, con crecimientos del 0,2% y el 3,9%, respectivamente. Por el contrario, Canarias y la Comunidad Valenciana fueron las comunidades que registraron los mayores descensos en el número de sus afiliados: 8,6% y 5,6%, respectivamente.<br />En cifras absolutas, las comunidades que más han contribuido al descenso nacional de la afiliación en hostelería, agencias de viajes y operadores turísticos son las comunidades de Canarias, Andalucía, Comunidad Valenciana, Cataluña, Baleares, Andalucía y Comunidad de Madrid, ya que representan el 92,6% del total de la caída de afiliados en estas ramas a nivel nacional.<br />3.4 Los precios<br />Los precios del conjunto de las principales actividades ligadas al turismo, representados por la rúbrica de turismo y hostelería del IPC, al contrario que el IPC general, no han entrado en el año 2009 en un período de deflación, manteniéndose por tanto esta rúbrica con variaciones positivas durante 2009. Este comportamiento se debe al gran peso que el conjunto de la restauración tiene en este agregado, marcando, en gran medida, los precios de esta actividad el comportamiento de toda esta rúbrica.<br />La conducta del agregado de turismo del IPC no indica una tendencia unívoca en el conjunto de las actividades que lo componen, pues a la moderada subida de los precios de la restauración en este año, se enfrenta el mantenimiento de precios de los paquetes turísticos y la caída de precios del alojamiento, que en términos de precios al consumo ronda el 2%, pero que en los precios directamente recibidos por los oferentes supera el 4% ó 5%, según el índice que se considere.<br />El año 2009 ha cambiado radicalmente la evolución de los precios tanto de la economía como de las actividades más ligadas al turismo, pasando de un incremento de precios superior al 4% en términos de precios al consumo, a valores dos o tres puntos inferiores o incluso a caídas de precios.<br />La tendencia de los últimos años, rota en el año 2009, mantenía de forma clara al IPC de restauración por encima del general, tendencia compartida en los últimos años por el alojamiento, si bien con mayor erraticidad; por su parte el IPC del paquete turístico era el que sufría una mayor variabilidad a lo largo de todo año.<br />Aunque el conjunto de los precios al consumo del alojamiento tiene cierta tendencia a permanecer en tasas de variación superiores a las del IPC, los precios que se observan desde la perspectiva de oferta en los hoteles, arrojan un diferencial negativo, significativo y persistente en los últimos años.<br />Una parte de la explicación de la menor variación de los precios de los oferentes hoteleros respecto al conjunto del IPC de alojamiento es la inclusión dentro de este último de otros tipos de alojamientos con diversas tasas de variación en sus precios. No obstante, el comportamiento de los precios de este colectivo y, sobre todo, la menor entidad económica en relación a los hoteles, no parecen explicar la diferencia entre la variación de los índices de precios al consumo de alojamiento y la variación de los precios percibidos por los hoteleros.<br />La explicación del diferencial de variación entre precios de oferta y demanda podría encontrarse en la cadena de distribución del producto de alojamiento, y en el comportamiento de los márgenes de distribución de los diversos operadores turísticos, agencias de viaje y tour‐operadores que intermedian en el producto y son agentes activos en la fijación de los precios tanto de oferta como de demanda.<br />La variabilidad territorial de los precios al consumo de la rúbrica de turismo se explica exclusivamente por la que aportan los precios del alojamiento y la restauración, porque el paquete turístico no presenta a nivel territorial unos precios diferenciales.<br />La media nacional de la variación de los precios al consumo de la agrupación de alojamiento y restauración se ha situado en el 1,9%, debido al gran peso de la restauración en este agregado, que enjuga la variación negativa de los precios del alojamiento.<br />Dentro de las comunidades con menores variaciones de precios aparecen aquellas con un peso proporcionalmente mayor del alojamiento, como Canarias y especialmente Baleares. Solo Murcia aparece con una variación de precios inferior al 1%, muy por debajo de las comunidades limítrofes; en esta comunidad se ha sentido especialmente la bajada de precios del conjunto del consumo, con una tasa interanual de caída del IPC general de medio punto, por encima de la caída media nacional. Esta situación es análoga a la de Navarra y en menor medida a la de Aragón, donde el año posterior a la Expo registra caídas generalizadas en los precios, de mayor entidad que la media nacional.<br />Las más notables subidas de precios al consumo de estas actividades se registran en ambas castillas, la cornisa cantábrica y parte del arco mediterráneo. En gran parte son comunidades donde el peso del alojamiento es proporcionalmente menor, si bien, todas estas comunidades, salvo Cataluña y el País Vasco, arrojaban una variación negativa del IPC general, en algún caso como Castilla‐La Mancha por debajo de un punto negativo. Madrid, por su parte, se sitúa junto a Andalucía y Extremadura en valores medios.<br />3.5 Evolución de las compañías aéreas de bajo coste<br />Después de meses de importantes crecimientos de las llegadas de pasajeros internacionales a los aeropuertos españoles, los últimos meses de 2008 registraron una ralentización e incluso un descenso.<br />Este comportamiento, que ya se venía observando desde 2007 en las compañías tradicionales, se hizo notable en ese momento entre las compañías aéreas de bajo coste (CBC).<br />A lo largo de 2009 han llegado a los aeropuertos españoles 55,2 millones de pasajeros internacionales, el 54,1% de ellos en CBC. Esto supone una bajada significativa respecto a 2008, no tanto por el volumen de pasajeros que dejan de venir (3,7%), como por la novedad del signo negativo de la cifra, que hasta este año siempre había sido positiva. Aun así, la caída del volumen de pasajeros transportados por las compañías tradicionales ha sido mayor (13%).<br />A pesar de los descensos generalizados a lo largo de 2009, el año se cierra con un cambio de tendencia; con crecimientos de las CBC en octubre, noviembre y diciembre y descensos menos acusados de las tradicionales, que hacen prever que 2010 sea un año más favorable para los aeropuertos españoles.<br />Atendiendo a los resultados de 2009, el grado de ocupación de los vuelos internacionales de CBC a España ha alcanzado de media el 81,8%, 0,7 puntos porcentuales más que hace un año. Todo indica que las compañías aéreas de bajo coste han intentado optimizar los vuelos buscando el mayor grado de ocupación posible. Para ello se ha reducido el número de vuelos ‐y por tanto de asientos‐ en mayor medida que el de pasajeros, buscando un ajuste con la demanda real.<br />Por su parte, las compañías aéreas tradicionales han alcanzado un grado de ocupación medio del 72,4%, 2,4 puntos porcentuales por debajo del logrado en 2008.<br />Origen de los flujos aéreos internacionales de CBC <br />Reino Unido, Alemania e Italia son los países que más pasajeros en CBC han emitido este año a España: el 73% del total. La situación económica internacional ha afectado a estos países y se ha dejado notar incluso en la utilización de CBC, a pesar de que las características propias de estas compañías ofrecen en general un servicio más económico que las compañías tradicionales.<br />En lo que se refiere a la evolución por países, Reino Unido y Alemania han reducido el volumen de llegadas a los aeropuertos españoles en CBC, mientras Italia ha terminado el año con un resultado favorable respecto a 2008.<br />Reino Unido<br />Este país ha sido origen de 15,2 millones de pasajeros en 2009 y, de ellos, ocho de cada diez han utilizado una CBC. El volumen de llegadas de CBC desde Reino Unido se ha reducido un 1,9% este año. Prácticamente todos los pasajeros (84,6%) se reparten entre cinco autónomas: Andalucía, Baleares, Comunidad Valenciana, Canarias y Cataluña. En términos de evolución, todas ellas, excepto los archipiélagos, han recibido menos pasajeros que en 2008.<br />Alemania<br />Desde Alemania han llegado a los aeropuertos españoles 10,2 millones de pasajeros, de los cuales el 65,4% lo han hecho en una CBC, un 5,7% menos que hace un año. Los destinos preferidos por los pasajeros de CBC que proceden de Alemania son los archipiélagos. Canarias ha recibido aproximadamente la mitad de los pasajeros, un 1,3% menos que en 2008 y Baleares, con el 22,2% de estas llegadas, ha reducido un 9,1% la cifra de hace un año.<br /> Italia<br />Italia ha emitido 4,7 millones de pasajeros a los aeropuertos españoles, de los cuales seis de cada diez han llegado en alguna CBC. Este país ha sido de los pocos que ha aumentado la cifra de pasajeros de CBC de 2008 (2,5%), aunque el ritmo de crecimiento de años anteriores se ha ralentizado. Este resultado positivo se debe principalmente al crecimiento de las llegadas a la Comunidad de Madrid, un 26,6% más que hace un año, por los destacables incrementos de actividad en las rutas operadas entre los aeropuertos Orio al Serio (Milán) y Ciampino (Roma) con Barajas.<br />Destino de los flujos aéreos internacionales de CBC<br />A pesar de que las CBC se han caracterizado, entre otros aspectos, por abrir mercados en destinos de interior y/o con poca tradición turística internacional, actualmente reproducen el modelo de distribución general del turismo en España y desarrollan prácticamente toda su actividad en las comunidades autónomas de mayor acervo turístico. Así, Baleares, Cataluña, Andalucía, Canarias, Comunidad Valenciana y la Comunidad de Madrid, han recibido en conjunto durante 2009 el 95,1% de los pasajeros de CBC.<br />Cataluña<br />Cataluña ha recibido once millones de pasajeros internacionales, de los cuales el 56,4% han utilizado alguna compañía de bajo coste. Esta cifra supone un descenso respecto al año anterior y se debe principalmente a que sus principales mercados han reducido las llegadas: Reino Unido, Italia y Alemania han sido origen de trescientos mil pasajeros menos que en 2008.<br />Islas Baleares<br />La creciente importancia de las CBC en Baleares ha hecho que de los 9,2 millones de pasajeros internacionales llegados al archipiélago en 2009, el 74% hayan utilizado alguna de estas compañías. Es un destino, sin embargo, muy dependiente de dos mercados: Alemania y Reino Unido, el primero responsable del 47,9% de las llegadas en CBC y el segundo, del 36,2%. El incremento de pasajeros procedentes de Reino Unido en 2009 ha compensado la caída de los acudidos desde Alemania y de otros países, de modo que Baleares ha recibido un 2,1% más de llegadas internacionales que en 2008.<br />Andalucía<br />Andalucía ha sido destino de 5,7 millones de pasajeros internacionales, alrededor de tres de cada cuatro visitantes han llegado en una CBC. A pesar de la importancia de estas compañías en la comunidad autónoma, su actividad ha experimentado una caída del 6,4% en 2009. Esta cifra negativa se debe ante todo al comportamiento del Reino Unido, que emite el 57,4% de los pasajeros de CBC y ha reducido su número un 7,4% (en torno a doscientos mil pasajeros).<br />Comunidad Valenciana<br />La Comunidad Valenciana ha recibido 4,8 millones de pasajeros internacionales, de los cuales la inmensa mayoría (85,7%) han llegado en CBC. Queda patente la importancia que tienen estas compañías, sin embargo, prácticamente todos sus mercados de origen han emitido menos pasajeros que hace un año, lo que ha hecho que la Comunidad Valenciana sea, entre los principales destinos, la que peor evolución ha tenido este año con una bajada del 11,9%.<br />Islas Canarias<br />En Canarias, las CBC han ganado protagonismo en poco tiempo. Si en 2007, solo representaban el 28,1% del total de los pasajeros, dos años después han supuesto el 52% de los 8 millones que han recibido sus aeropuertos. El archipiélago ha terminado 2009 con un ligero descenso en el número de llegadas internacionales en CBC (‐0,7%). El incremento del 13,5% de Reino Unido, origen del 45% de los pasajeros de CBC, ha compensado las caídas de otros países como Alemania u Holanda.<br />Comunidad de Madrid<br />En general, las llegadas aéreas a la Comunidad de Madrid se han reducido, a pesar de ello, las de las CBC han aumentado. No obstante, el peso de estas compañías sobre el total de las llegadas sigue siendo inferior que en otras comunidades autónomas. Así, en el ejercicio 2009, de los 14,5 millones de llegadas aproximadamente dos de cada diez correspondían a CBC. El crecimiento del 9,4% que han experimentado las CBC, se ha debido a que los principales países emisores, Italia y Reino Unido, han registrado variaciones positivas del 26,6% y 11,8%, respectivamente.<br />Tráfico aéreo en el entorno europeo<br />En este epígrafe se completa el análisis realizado hasta el momento que se centraba exclusivamente en las llegadas aéreas internacionales a España. OAG (The Official Airline Guide Worldwide Limited) ofrece información para conocer los flujos de movimientos aéreos internacionales en su conjunto y no sólo los que tienen como destino España. El análisis de la distribución de los vuelos por países europeos de destino y de origen y el estudio del comportamiento de los principales mercados emisores de España permite conocer el entorno competitivo de España y su posicionamiento en el contexto europeo.<br />El tráfico aéreo entre países europeos es importante, aunque también se ha visto afectado por la situación económica desfavorable que atraviesan los países que conforman el continente. A lo largo de 2009 el tránsito aéreo europeo ha alcanzado los 6,4 millones de vuelos, un 5,3% menos que hace un año. Seis de cada diez vuelos han sido internacionales, entre diferentes países, correspondiendo el resto a vuelos internos, operados dentro de cada país.<br />Si bien las compañías aéreas tradicionales todavía realizan la mayor parte de los vuelos europeos (tres de cada cuatro), las CBC han ido ganando protagonismo con los años, ya que en 2007 suponían el 21% de los movimientos, representando en 2009 el 26%.<br />Desde el punto de vista del origen y el destino de los vuelos europeos de CBC, hay que destacar que coinciden los principales países emisores con los más importantes receptores. Junto con España, se encuentran Reino Unido, Alemania e Italia, que en su conjunto han generado y recibido aproximadamente el 61% de los vuelos internacionales europeos. Si se analiza en profundidad se observa cómo el tráfico europeo de CBC se ha concentrado principalmente en estos cuatro países.<br />En el caso de Reino Unido, el 46,3% de sus vuelos internacionales han sido de CBC y se han dirigido principalmente a España, Irlanda, Francia y Alemania (60,9% en total). La evolución de la actividad aérea de estos países en el último año muestra una estabilidad o incluso un retroceso como ocurre con los vuelos dirigidos hacia Italia (10,8%) y España (3,8%). Mientras que otros destinos, con menos peso sobre el total, léase Finlandia, Chipre o Bulgaria, reciben el doble de vuelos que hace un año: Grecia, tres veces más y Turquía cinco veces más vuelos que en 2008.<br />Por su parte los vuelos internacionales de CBC con origen Alemania han supuesto el 23,7% del total y han tenido como destinos principales España, Reino Unido e Italia (53,7% en agregado). A pesar de ser destinos de gran importancia muestran un mayor estancamiento en términos de evolución porcentual y por el contrario otros países, como los Nórdicos y Rusia, pero también mediterráneos como Chipre, han incrementado las cifras de 2008 de manera importante.<br />Los vuelos internacionales de CBC desde Italia han supuesto el 34,7% de su actividad y se han dirigido principalmente a Reino Unido, España y Alemania (56,5% conjuntamente). Tampoco en este caso los principales destinos destacan por sus crecimientos interanuales y sí se puede resaltar que países como Bélgica o Polonia incrementaron las cifras de 2008 de manera importante.<br />4. Los ingresos por turismo: valores reales y monetarios y la Cuenta Satélite de Turismo<br />La Cuenta Satélite del Turismo<br />A diferencia de la mayoría de las fuentes analizadas, la Cuenta Satélite del Turismo (CST) es una fuente estadística, de carácter estructural, que aporta información anual con un retardo próximo al año. Por ello los resultados que la CST aporta han de ser puestos en este contexto, pues refleja menos las oscilaciones coyunturales del fenómeno turístico y se centra en el análisis de las interrelaciones que subyacen dentro de la economía turística y en la dimensión general de este fenómeno.<br />La CST es una estadística de síntesis, íntimamente vinculada a la principal estadística capaz de proporcionar una “radiografía” del conjunto de la economía: la Contabilidad Nacional, y mediante este vínculo puede aportar una idea acertada de la importancia del fenómeno que trata de medir (el turismo) en el concierto económico nacional.<br />La forma en que la CST se acerca a la medición del turismo es desde una perspectiva integradora y global, como se pondrá de manifiesto en el análisis de los resultados de esta fuente. La medición del conglomerado turístico desde el punto de vista económico va mucho más allá del análisis de determinadas actividades y/o componentes aislados, para intentar completar el estudio de todas las parcelas de la economía que pueden considerarse como vinculadas al turismo.<br />Mediante una metodología clara y un análisis riguroso, la CST observa el sector turístico desde el gasto de más evidente relación con el turismo como puede ser el alojamiento o el transporte, hasta aquellos elementos que el consenso de los organismos internacionales que estudian la materia han juzgado en relación con el turismo, como puede ser el gasto de las administraciones públicas en materia turística, o incluso la inversión que las actividades más ligadas al turismo llevan a cabo en diversos tipos de bienes.<br />Al medir el turismo con los mismos criterios que el conjunto de la economía, se puede obtener una medida de dimensión para la economía turística que es equiparable y comparable con las medidas de dimensión que de forma generalizada se usan para medir la economía nacional. De este modo se puede observar un PIB sería atribuible a la economía turística y ponerlo en relación con el PIB global de la economía, lo que, en último término, permite obtener la importancia de la economía ligada al turismo en el contexto económico general.<br />A diferencia de la década anterior, donde las estimaciones de la anterior serie de la CST evidenciaban un incremento del peso del turismo en la economía, desde el año 2000 se observa una paulatina y constante pérdida de peso del turismo en el total de la economía, que se ha traducido en la bajada del porcentaje del PIB que se puede atribuir al turismo, que pasa de más de un 11,5% a principios de la década hasta el 10,5%, que se alcanza en el último año, el 2008, del que se disponen de mediciones.<br />El entorno de intenso crecimiento económico del conjunto de la economía española se ha traducido en tasas de variación para el total del PIB que no han podido ser superadas por la economía turística, salvo en 2006, con la consecuente pérdida de importancia relativa del turismo como generador de actividad y riqueza dentro de la economía española.<br />La tasa de variación en términos reales, tanto del conjunto del PIB como de la parte de la economía española ligada al turismo, denotan una tasa de crecimiento superior de la economía no ligada al turismo, respecto de la respuesta de las actividades turísticas strictu sensu. En este contexto se ha de destacar el crecimiento expansivo de agregados sectoriales desde la perspectiva de la oferta, como la construcción o determinadas actividades de servicios menos ligados al turismo.<br />En suma, la burbuja inmobiliaria que se desarrolla durante la primera década de este siglo, unido al crecimiento de actividades insertas en el sector servicios, ya sean financieros o iniciativos de apoyo a las empresas, explican la reordenación del peso del turismo que disminuye su impacto relativo en el PIB por el crecimiento, a veces ficticio, de otras tipologías de empresa asociadas al sector servicios que ahora viven su necesario reajuste productivo, tal como experimenta el sector de la construcción y el de la promoción inmobiliaria.<br />No obstante, el crecimiento de la economía turística ha sido positivo en este período, sin que llegara a igualar el del conjunto del PIB. Solo se constata un año, 2002, de crecimiento negativo reseñable de la economía turística, así como recientemente al comienzo de la recesión económica del año 2008.<br />El crecimiento de la economía turística no ha igualado en este período al crecimiento del PIB e incluso en aquellos años en los que se observaba un incremento de la importancia de la economía turística en el PIB, como en 2006, era debido a una mayor tasa de crecimiento de los precios del conjunto de esta parte de la menor.<br />El principal motor del crecimiento de la economía turística en España en este período no ha sido el turismo receptor, sino que hay que buscarlo dentro de los otros componentes de la demanda turística, como en el consumo turístico de los hogares residentes, cuyo crecimiento ha estado en consonancia con la demanda final de la economía y el conjunto del gasto en consumo final de estos hogares.<br /> La pérdida de impulso que ha mostrado el consumo turístico receptor, fundamentalmente respecto al consumo turístico de los hogares residentes, propicia que en el conjunto de la demanda turística (sin contar con la formación bruta ligada al turismo), este agregado haya perdido peso a lo largo de la década, con lo que para el último año del que se dispone de información detallada, el consumo turístico de los hogares residentes se configura como el principal elemento de esta demanda, hecho que se acrecentará previsiblemente en las estimaciones de los años siguientes, pues los indicadores del comportamiento del turismo interno se muestran más dinámicos que los que se refieren al turismo receptor.<br />El hecho de que el turismo sea un factor transversal de la economía y afecte a prácticamente la totalidad de las actividades productivas, puede observarse en la composición detallada de la demanda turística que presenta el siguiente gráfico. El hecho turístico no se agota en el transporte y la hostelería, sino que por el contrario incide en otras actividades relacionadas directamente con el turismo, como las recreativas, o en otras con menor vinculación aparente como puedan ser la sanidad o la educación.<br />A pesar de la presencia del turismo en la práctica totalidad de las actividades que configuran la economía española, se observa una concentración de la demanda turística en aquellos productos más relacionados con el mismo, como son el transporte, la hostelería y las agencias de viaje. Esta serie de productos representan casi las tres cuartas partes del conjunto de esta demanda turística; en este grupo de productos destaca el alojamiento con más de un 28% del total, donde el alojamiento privado (bien sea segunda residencia en propiedad o diversos tipos de alquiler de vivienda) representa casi un 11% del total, lo que da una idea de la importancia económica del turismo no hotelero en nuestro país. Al lado del alojamiento, la restauración con casi un cuarto del total, es el otro gran componente dentro de este colectivo, mientras que el conjunto del transporte de viajeros alcanza un porcentaje cercano al 16%.<br />Las agencias de viaje, que tienen una importante labor como intermediarias del turismo, también tienen un porcentaje significativo dentro del conjunto de la demanda turística, superior al 5%, por lo que aparte de su importancia en la articulación del mercado turístico también tiene cierto peso económico en la economía vinculada al turismo.<br />El grupo de productos característicos del turismo, y por tanto presentados por separado en esta demanda, se completa con los anexos al transporte, los productos recreativos, el alquiler de vehículos y los servicios turísticos de no mercado de las Administraciones Públicas (AAPP). A pesar de la relativa poca importancia de los estos últimos, cabe reseñar la diferente naturaleza de los mismos, pues como producto de no mercado su valoración es distinta a los anteriores y refleja diversas partidas de las AAPP, que pueden atribuirse al turismo, como la promoción, estudio, etc. La existencia de este producto, asimismo pone de manifiesto la extensión de la economía turística, pues de igual modo puede encontrarse una parte de la actividad de las AAPP vinculada al turismo.<br />Por último, la CST presenta a su vez una parte de la demanda turística compuesta de productos no característicos del turismo, es decir aquellos productos que no constituyen un porcentaje importante del consumo de los turistas, ni son consumidos preferentemente por los mismos, que representa casi el 18% del total. Estos productos no característicos se pueden dividir en bienes y servicios, siendo los primeros (incluidos los márgenes comerciales) la parte principal de otros productos. Estos bienes incluirían desde productos alimentarios hasta cualquier otro bien que pueda consumir el turista, mientras que los servicios se compondrían de prestaciones que los turistas pueden consumir de manera más residual.<br />La perspectiva del análisis de los productos que comprenden la demanda turística se completa observando la importancia que tiene el turismo en cada uno de ellos.<br />Aunque la importancia relativa de cada producto en el total de la demanda turística puede indicar una primera aproximación de lo que representa el turismo en él, existen casos de productos cuya presencia en la demanda turística es menor y sin embargo en su clave interna el turismo es su principal finalidad, mientras que también existe el caso inverso: productos cuya importancia en la demanda turística es elevada y el turismo desde su punto de vista es menos importante.<br />En los productos que componen la demanda turística, incluso en aquellos característicos del turismo, la demanda del turismo no es siempre el componente fundamental de su demanda. En el conjunto de la economía, solo el 5%5 de la producción interior tiene como destino la demanda turística, en tanto que en los productos característicos este porcentaje se eleva al 24%, incluso en éstos el destino de su producción no es mayoritariamente la demanda turística.<br />Los porcentajes de orientación hacia la demanda turística varían de manera importante entre los diversos productos. Solo existen tres cuya producción total se orienta a la demanda turística: el transporte aéreo, las agencias de viaje y los servicios turísticos de las AAPP. En este último caso se debe a la identificación específica de los servicios generales de las AAPP, de la parte vinculada al turismo y la separación de esa parte en un producto concreto.<br />Dentro del alojamiento, en los servicios de hoteles y similares, es destacable la existencia de un porcentaje de demanda no turística en los mismos, si bien muy reducido que no llega al 3%. Mientras que en los servicios de alquiler inmobiliario, el porcentaje turístico es sensiblemente menor al 10%, lo que representa que del total del alquiler en España, ya sea real (pagos entre particulares o a empresas) o imputado (viviendas en propiedad), está orientado hacia la demanda turística.<br />También destaca el porcentaje de orientación turística de la producción de restauración, esta actividad de la hostelería no alcanza el 30% de su output orientado hacia la demanda turística, lo que indica que más de las dos terceras partes de la demanda de servicios de restauración no tienen una orientación turística.<br />La importancia de la demanda turística en el transporte de viajeros es dispar, mientras que en el aéreo es la totalidad de la producción, en ferrocarril y transporte marítimo deja en torno a un 20‐30% como producción no orientada al turismo, y es claramente minoritaria en el transporte por carretera de viajeros con menos de un 30% de producción turística; en este caso, los medios de transporte urbanos y de proximidad condicionan esta limitada importancia del turismo.<br />Una de las principales aportaciones de la CST es la visión de la dimensión que el turismo posee en el conjunto de la economía. Una vez identificada la economía turística a lo largo de todo el sistema productivo, se calcula el peso que de forma conjunta tiene en las diversas magnitudes de la economía.<br />La importancia del turismo en la economía en términos del PIB y del empleo no es la misma. En términos de PIB en la última década ha oscilado entre el 10% y el 12%, mientras que en el empleo se sitúa en torno a dos puntos menos, entre el 8% y el 10%, no alcanzando en el año 2006 este límite inferior.<br />La diferencia de dos puntos a favor de la proporción de la economía turística en el PIB respecto de su peso en el empleo, pone de manifiesto, que contra lo que normalmente se ha creído, el conjunto de la actividad turística es más productiva que el conjunto de la economía y en tanto esa diferencia se mantiene o se amplía, dicha discrepancia de productividad con el resto de la economía no se reduce, es decir, el comportamiento de la productividad dentro de la actividad turística no ha evolucionado peor que el conjunto de la economía.<br />Este resultado referido a la productividad de la economía turística debe, no obstante, matizarse por la heterogeneidad de la naturaleza de las actividades que satisfacen la demanda turística. Aunque importantes partes de la demanda turística están satisfechas por actividades cuya productividad es inferior o próxima a la media de la economía, como la restauración, los hoteles o el transporte de viajeros por carretera, también es cierto que otras tienen unos niveles de productividad mayores, como determinada actividades del transporte o el alquiler de vehículos.<br />Otro elemento que propicia la mayor productividad de la actividad turística es la relativa mayor proporción de valor añadido de las ramas de actividad que aportan la mayoría de los servicios que configuran la demanda turística.<br />Las actividades características del turismo se corresponden con servicios que por lo general tienen una proporción de valor añadido en su producción mayor que el conjunto de la economía.<br />Balanza de Pagos<br />El año 2009 los ingresos por turismo en la Balanza de Pagos (BP) alcanzaron los 38.104,5 millones de euros, que viene a representar una tasa de variación negativa de algo más del 9% respecto al año anterior, cuantificada en 3.796,4 millones de euros menos. Por su parte, la rúbrica de pagos por turismo se cifró en este último año en 11.897,3 millones de euros con una caída interanual del 14%, un total de 1.937 millones de euros, menos que el año precedente.<br />De este comportamiento de los ingresos y pagos se deriva una evolución negativa del saldo de la rúbrica de turismo y viajes en este año de más del 6%, cuyo superávit se situó en 26.207,3 millones de euros. Este saldo positivo de la rúbrica de turismo y viajes alcanza a cubrir casi el 58% del déficit comercial español, mientras que en el año 2008 dicha tasa de cobertura era del 32%.<br />El comportamiento de las rúbricas de turismo y viaje en la última década ha sido similar: la rúbrica de ingresos ha tenido hasta el año 2008 un solo crecimiento interanual negativo, en 2002, mientras que los pagos han experimentado una constante expansión hasta hace dos años, lo que ha derivado en un comportamiento errático del saldo de turismo que solo recupera la senda alcista de manera constante a partir del año 2006.<br />El año 2008 marca un cambio de tendencia, que se acrecienta un año después. Tanto los ingresos como los pagos empiezan a descender, si bien en el primer caso con un mantenimiento de los en 2008, que posterga hasta 2009 el descenso real, que se produce también en los pagos. Este descenso experimentado en 2009, tanto de los ingresos como de los pagos, ha situado los niveles del saldo de la rúbrica de turismo de la BP, cerca de los registros del año 2000.<br />La BP en su rúbrica de turismo sigue un perfil claramente estacional, que se mantiene el año 2009. En éste, la caída respecto al año 2008 ha sido constante a lo largo de todos los meses, aunque parece haberse moderado en los últimos meses del año, tanto en ingresos como en pagos, cerrando el año 2009 con una evolución positiva del saldo (0,3%) que no se había producido desde el verano de 2008.<br />A pesar del comportamiento claramente contractivo del saldo de la rúbrica de turismo este último año, la cobertura que el mismo tiene en el déficit de la Balanza Comercial (BC), y el porcentaje que representa en el saldo de la Balanza de Servicios, han crecido sensiblemente. El saldo del turismo de la BP se ha comportado mejor que el resto de los saldos que componen la balanza comercial, recuperando cierta importancia en esta balanza perdida en los últimos años donde el comportamiento había sido comparativamente el inverso.<br />Los ingresos por turismo ya muestran en el año 2008 una evolución pareja a la del conjunto de la Balanza Comercial, pero es en 2009 donde con un comportamiento negativo parejo al de la Balanza de Servicios, se alejan de la caída de más del 15% del conjunto de los ingresos de la BC. De este modo se recupera un diferencial positivo del crecimiento de los ingresos por turismo que no se observaba desde principios de la década. Desde una óptica global, todas estas series de ingresos muestran un comportamiento menos variable que los pagos.<br />Por su parte, los pagos por turismo que hasta el año 2005 habían evolucionado positivamente a tasas de variación crecientes, reducen su crecimiento sensiblemente en 2006 para entrar en valores negativos en el año 2008, mostrando en 2009 un comportamiento similar al de los ingresos por turismo y claramente más positivo que el conjunto de pagos de la BC.<br />5. Reflexión: ¿Periodo de transición o nuevas tendencias del turismo en España?<br />La información recogida en este balance, que proporciona indicadores relativos a un periodo de tiempo concreto, el año 2009, pone de manifiesto un cambio de tendencia en la demanda turística de España, que venía siendo alcista desde hace más de una década. Un cambio que se produce principalmente en la demanda extranjera y que muestra sus peores momentos en los meses de verano, reduciéndose paulatinamente en los meses finales del año.<br />Es indudable que ante esta situación se precisa reflexionar para tratar de ver las causas e intentar establecer el camino a seguir con el fin de atenuar las consecuencias, principalmente en los ámbitos más directamente afectados y sensibles, como son el empleo y el tejido empresarial.<br />Con el fin de adaptar las actuaciones al cambio de tendencia, habría que preguntarse si estamos ante un cambio que va tener continuidad en el futuro o si, por el contario, se trata solo de un episodio de duración limitada.<br />Es cierto que un año es insuficiente para detectar un cambio de tendencia y habría que esperar un período de tiempo más amplio para constatar que, efectivamente, este cambio se está produciendo, pero, al mismo tiempo, hay que analizar si la situación producida en el año 2009 se debe a factores internos o externos.<br />En cuanto a los factores internos, los datos demuestran que la oferta turística española tiene una enorme fuerza. Sirva de muestra en este sentido el crecimiento experimentado por la oferta de alojamientos, que presenta en los últimos diez años una tendencia hacia establecimientos de mayor categoría (hoteles de cinco y cuatro estrellas oro), una mayor diversificación de tipologías, con la consolidación de los alojamientos de turismo rural y la ampliación a numerosas zonas del territorio español de las posibilidades de estancia turística. Tendencia que se afianza en el año 2009, con incrementos de mayor o menor intensidad en el número de establecimientos y plazas de todas las tipologías de alojamientos colectivos (establecimientos hoteleros, acampamentos turísticos, apartamentos turísticos y establecimientos de turismo rural).<br />Situación similar presenta la restauración, que en la última década se ha posicionado como referente internacional, tanto en cuanto a la calidad y diversidad, como en relación con la innovación. Tampoco hay que olvidar la oferta complementaria, cada vez más amplia y con más posibilidades.<br />Igualmente, en relación con los factores internos, la valoración realizada por los turistas extranjeros en el año 2009, muestra un índice medio de satisfacción próxima a ocho puntos (7,7), con índices por encima de la media en aspectos tales como el alojamiento, la gastronomía, la hospitalidad, las infraestructuras, etc. Del mismo modo, más del 60% de los turistas extranjeros que llegaron a España en el año 2009, indicó su intención de volver en los próximos 12 meses.<br />Si se tiene en cuenta el turismo interno, los viajes de los residentes en España han experimentado un crecimiento en el año 2009, siendo más significativo el aumento de los viajes al extranjero que el de los realizados dentro del país. Por consiguiente, la demanda de los residentes en España no se ha resentido en este año.<br />Si se consideran los factores externos, habría que señalar la situación de la economía mundial y las circunstancias de cada uno de los principales mercados emisores de turistas hacia España (Reino Unido, Alemania, Francia e Italia), que se reflejan también en estas páginas y que, tras un período de dificultades, parecen estabilizarse e incluso apuntan una relativa mejora.<br />Igualmente en clave externa, si se consideran los datos relativos al gasto realizado por los turistas extranjeros en el año 2009, se observa una disminución en el gasto total, puesto que el número de turistas ha decrecido un 6,7% en este año. Destaca por otro lado la estabilidad en el gasto medio diario, que se ha situado en 95,1 euros, lo cual viene a indicar que a pesar de que el número de turistas haya descendido, las estancias se han prolongado. Este dato, relativo solamente a un año, es también insuficiente para sacar conclusiones en cuanto a un cambio de tendencia, pero significa un elemento de fortaleza con respecto a la demanda.<br />Sin pretender magnificar la situación de la oferta turística española y la opinión y comportamiento de los turistas extranjeros, puede afirmarse que las causas de la situación producida en el turismo español en el año 2009 tienen carácter externo, tratándose además de un hecho puntual, es decir, se puede considerar como un episodio en la evolución del turismo español.<br />El cambio de tendencia no se deriva tanto de las consecuencias de la crisis económica mundial y de su repercusión en los datos del año 2009, sino de los cambios que se están produciendo desde hace tiempo en el panorama turístico internacional, tanto en los gustos y comportamiento de la demanda, como en la ampliación a numerosas áreas del planeta de la actividad turística como medio para diversificar su economía e, incluso, para salir de la pobreza, lo cual implica la existencia de un mayor número de competidores, así como la participación en turismo de países emergentes que pueden constituir importantes mercados.<br />La orientación hacia un nuevo modelo turístico en España es, por tanto, el deseo de adaptación a este nuevo panorama turístico y la necesidad de redireccionarse hacia nuevos retos, marcados por la responsabilidad medioambiental y el cambio tecnológico, que se recogen en el Plan del Turismo Español Horizonte 2020 y el Plan 2008‐2012, principales instrumentos de la política turística española, derivados del consenso entre todos los agentes que participan en la actividad turística y que tiene como objetivo último lograr que el sector turístico español sea el más competitivo y sostenible, aportando el mayor bienestar social.<br />Los instrumentos de la política turística consensuada con los diferentes agentes son necesarios e importantes, pero no suficientes para llevar a cabo un cambio de modelo. El proceso de cambio, junto a los objetivos de sostenibilidad y competitividad, tiene que estar presidido por una nueva cultura empresarial, basada en el reconocimiento a todos los niveles (económico, social, etc.) de la formación y la capacitación.<br />La situación de España en estos momentos podría definirse de transición, pero no por la especial coyuntura del año 2009 debida, cabe insistir, a factores externos, sino por el deseo explícito de cambio hacia un nuevo modelo turístico. Este camino de transición, como cualquier otro (transición demográfica, política, etc.), es lento, complejo y apenas perceptible en sus inicios, pero necesario y positivo para el conjunto de los agentes, para la sociedad, como beneficiaria de sus efectos y, por supuesto, para los principales protagonistas del mismo: los turistas.<br />6. Perspectivas macroeconómicas para 2010:<br />España y los principales países emisores<br />En el primer punto del presente balance se ha analizado el panorama económico en el año 2009 en España y sus principales mercados emisores de turistas; se cierran estas páginas con una breve valoración prospectiva que trata de sintetizar las perspectivas macroeconómicas para el año 2010. Para la confección de este apartado se han utilizado los datos publicados al respecto por la Unión Europea.<br />La Comisión Europea prevé que el PIB europeo recuperará progresivamente los niveles anteriores a la recesión, aunque la economía seguirá en situación complicada. La previsión para 2010 apunta hacia un crecimiento de solo el 0,7% del PIB para el conjunto de la UE‐27.<br />A pesar del entorno mundial favorable, gracias en parte al crecimiento de las economías emergentes de Asia, el futuro de la UE en 2010 se ve amenazado por varios factores como la debilidad de los mercados inmobiliarios en algunos países miembros, el descenso de la producción industrial o la caída de las ventas al por menor. Por otra parte, las perspectivas de los mercados financieros siguen siendo inciertas y las tasas de desempleo muestran una tendencia al alza que podría frenar el consumo.<br />En 2009 la inflación fue muy moderada en la UE (1%) y en la zona del euro (0,3%), lo cual es indicio de desaceleración económica. Se espera que en 2010 la tasa global de la UE alcance el 1,4%, lo que solo supondría un ligero aumento en relación con la previsión anterior. El pronóstico para la zona del euro se mantiene en el 1,1%.<br />La evolución reciente de los mercados financieros avisa sobre la posibilidad de que crezca la incertidumbre. No obstante, una recuperación mundial‐global superior a lo previsto podría dar un impulso a la economía de la UE. Es decir, la recuperación está en curso pero es frágil.<br />Uno de los problemas que hacen que no se dé una rápida y consistente fase de crecimiento es el sobreendeudamiento del sector privado de gran parte de los países desarrollados, incluido el nuestro. Esto ha provocado y alimentado una riqueza ficticia, un consumo por encima de la renta disponible y un exceso de inversión.<br />Esto obedece en gran medida a que en los años anteriores los tipos de interés bajos provocaron una financiación a bajo coste de familias y empresas, y éstos se endeudaron por encima de sus posibilidades. Ahora se debe producir un desapalancamiento, lo que significa un consumo privado más bajo, menor inversión privada y, por lo tanto, una tasa de ahorro más alta, lo cual, obviamente afectará a la demanda turística.<br />7. Epílogo<br />El año 2009 ha sido, desde la perspectiva del turismo, un ejercicio difícil que iba a confirmar las previsiones de ralentización en el tránsito de los indicadores más expresivos de la evolución turística, resultado de la crisis económico‐financiera internacional que ha azotado el universo económico.<br />Entre tanto, el turismo español ha continuado gozando de una dualidad excelentemente asentada en lo que cabría calificar como su modelo turístico. Dicha dualidad deviene de su potente focalización en los dos mercados que sustentan hoy lo que es España en el concierto turístico internacional: el turismo de los no residentes y el realizado por los residentes.<br />Ante esta evidente especialización, cabe subrayar que pese a las dificultades económicas del año 2009, España ha mantenido su protagonismo turístico mundial, afianzando su liderazgo, pues a pesar de las dificultades económicas de los principales países emisores de turistas a España, nuestro país ha resistido en los puestos de cabeza, junto a Francia y EE.UU.<br />Esa fortaleza ha propiciado unos resultados muy apreciables en la financiación del déficit comercial español, ya que merced a los ingresos derivados de la actividad turística, la tasa de cobertura que se situaba en 2008 en valores en torno al 32% llegó a cerca del 60% a finales de 2009, lo que representa una contribución excepcional del turismo a la Balanza de Pagos.<br />Sin embrago, pese a esa buena noticia, no puede dejar de resaltarse que la evolución económica experimentada por los países que constituyen el grueso de la demanda turística hacia España, han atravesado un ejercicio 2009 condicionado por tasas de crecimiento económico regresivas y niveles de desempleo desconocidos en muchos de estos países durante décadas. Sin duda, esos factores son suficientemente explicativos por sí mismos de la contracción que han experimentado los registros mensuales de entrada de turistas y de gasto total realizado por esta demanda.<br />Cabe anotar que España capta un volumen notable de turistas con una capacidad de gasto turístico bajo, como es el caso de un alto porcentaje del turismo británico. Y precisamente esos turistas son los primeros que han notado los efectos de la crisis económica, pues han visto reducida de forma contundente su capacidad de consumo, ya que, además de la crisis, se ha producido una depreciación de la libra con respecto al euro. Otros turistas de esta nacionalidad y clientes habituales de las playas españolas han sufrido la experiencia del desempleo, con que la opción de viajar tal como lo venían haciendo durante años ha desaparecido.<br />Se debe clarificar que los segmentos de demanda con un alto nivel de consumo, como es lógico, han registrado una disminución mucho más moderada, lo que explica, por ejemplo, que la Comunidad de Madrid sea la única que se ha mantenido en cifras positivas todo el año 2009, o que los resultados obtenidos por el turismo de negocios sean mucho más satisfactorios que los de ocio vinculado a playas. Los públicos con capacidad económica elevada son más rígidos en su retracción al consumo en etapas de enfriamiento económico. De ahí que resulten tan atractivos estos segmento de la demanda turística y que sea ese un objetivo de la actual política turística del Gobierno. Entiéndase que una opción cierta de especialización turística, capaz de satisfacer las expectativas públicas y privadas en cuanto a la remuneración de las inversiones realizadas, es lograr fidelizar segmentos no cuantiosos pero sí garantes de realizar consumos turísticos capaces de sustentar la creación de riqueza y empleo, manteniendo los requisitos de la sostenibilidad turística basada en demandas no masivas y, por ende, no congestivas del territorio y de la oferta en él enclavada.<br />Asimismo, el ejercicio 2009, de igual modo, deja una evidencia turística que no debe minimizarse, y es que la demanda turística de los residentes ha sido intensa y constante durante el año, hasta situarse en registros que han permitido en determinados destinos cerrar el año turístico en unos niveles francamente razonables. El turismo de los españoles es una tabla de salvación para muchos destinos y, en ese sentido, debe contemplarse este mercado de proximidad como una oportunidad y como una alternativa en espacios que tratan de reposicionarse turísticamente.<br />Otro colectivo al que no siempre se le concede el valor que le corresponde es a los excursionistas no residentes, los cuales descendieron en menor medida que los turistas y fueron un segmento que permitió combatir los efectos de la crisis en algunos destinos, de lo que se deriva que sea un mercado de complementariedad en determinados espacios, como también lo es la oportunidad que brindan los excursionistas en otros destinos urbanos o culturales, que obtienen satisfactorios resultados merced de la demanda comercial y de restauración solicitada por los excursionistas. Incluso debe puntualizarse que el excursionismo de los residentes constituye un motor de actividad económica en otros lugares, unas veces más reconocidos que otras, de la geografía nacional, por lo que no debe ningunearse esta opción que mantiene viva la llama cultural de ciertos destinos fundamentada en compras de artesanía, en consumo gastronómico, en experiencias singulares del folclore enraizado en la cultura local, lo que promociona las experiencias culturales de los residentes y eleva a la categoría de producto turístico la oferta dirigida por muchos destinos españoles al excursionismo.<br />Aunque la crisis económica ha incidido de forma especialmente virulenta en el mercado de trabajo, no debe soslayarse la mejor respuesta comparativa con lo cifrado en el conjunto de la economía española, de tal modo que al cierre del año 2009 la tasa de paro registrada en el ámbito del turismo se encontraba más de cuatro puntos por debajo de la cifra de desempleo correspondiente a la economía española en su conjunto. Esta mejor salud aparente del mercado laboral turístico debe interpretarse como un mayor esfuerzo del empresariado turístico por mantener los niveles de calidad de su producto, lo cual se encuentra estrechamente vinculado con el empleo, dada la relación directa que se establece entre calidad turística y prestación de servicios por parte de los recursos humanos dedicados a esta función.<br />A pesar de las cifras turísticas globales, que pueden transmitir una sensación de haber registrado un mal año a efectos del turismo español, procede subrayar que la valoración de los turistas respecto a la oferta encontrada y los servicios puestos a su disposición es altamente positiva. Ello supone una excelente respuesta de los clientes del mercado turístico español que debe jugar como un acicate en la mejora continua y sostenible del modelo español de turismo. También esta información resulta útil para edificar a partir de estas opiniones las mejoras y variantes de la oferta que permitan ir avanzando en un modelo cada vez más competitivo, exclusivo y sostenible.<br />Desde la perspectiva de la política turística, el año 2009 se encontraba inmerso en el Plan Horizonte 2020, y más específicamente se afrontaba la programación de todas las acciones que dan contenido al Plan del Turismo Español 08‐12, construido para alcanzar escalonadamente los objetivos de la hoja de ruta del turismo español que encarna el mencionado Plan 2020.<br />El Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, a través de la Secretaría de Estado de Turismo, y esta última apoyándose en su reconocido Instituto de Turismo de España (TURESPAÑA), ha progresado en el desarrollo de una política turística dirigida a corregir desviaciones, a potenciar y a promocionar las principales fortalezas y a contribuir con las CCAA en la incardinación de una política turística capaz de avanzar en los parámetros de la calidad, la competitividad, la reorientación productiva, la innovación aplicada, la reordenación territorial y la sostenibilidad.<br />Pero el año 2009 también será recordado turísticamente, porque el Gobierno de España, consciente y comprometido con el turismo como sector estratégico de la economía española, vio como el 24 de julio de 2009 tenía lugar un Consejo de Ministros monográfico sobre turismo, que concluyó con el compromiso de todos y cada uno de los ministerios de contribuir desde su área competencial a colaborar en la potenciación del turismo español. Aunque del Consejo de Ministros se derivó un incremento en las inversiones dirigidos al turismo superior a los 1.000 millones de euros, lo más relevante fue el compromiso de todo un Gobierno con el turismo y la decisión de cada ministerio de intentar allanar aquello que estuviese a su alcance con objeto de potenciar la actividad turística y sus resultados, tan importantes para la estabilidad económica nacional.<br />No se puede finalizar esta valoración del año turístico 2009 sin hacer mención al entramado empresarial español dedicado e inmerso en el turismo. Aunque no es objeto de este balance del turismo, no cabe duda de que las empresas son los agentes sin los cuales el turismo no tendría sentido, pues su papel de canalizar, atender y satisfacer a la demanda turística es esencial.<br />El año 2009 también ha sido difícil para las empresas, que han atravesado episodios y momentos de los que no se puede guardar buen recuerdo, pero una crisis siempre produce una catarsis en la que muchos o pocos, ya se verá, quedan en el camino.<br />Los años de bonanza económica no fueron aprovechados por todos, ni las empresas actuaron todas de forma similar, y al llegar momentos complejos se evidencian las carencias de forma más abrupta en los menos capacitados para competir. Ello no significa que todas las empresas están atravesando dificultades, ni que haya empresas ajenas a la crisis.<br />Tan solo cabe apuntar que todos los negocios no hicieron los deberes en tiempo y forma y, cuando cambian las reglas de juego, la capacidad de respuesta empresarial de igual modo es distinta. Así, mientras que para algunas compañías la innovación, la competitividad, la calidad, la sostenibilidad, la reputación corporativa o los activos intangibles, entre otros, son factores familiares a su cultura organizacional, en otras empresas se trata de conceptos ajenos a lo cotidiano de su gestión.<br />No se puede silenciar la responsabilidad directiva de las empresas que estuvieron menos despiertas y dispuestas a afrontar los retos de un futuro crecientemente competitivo. Sin duda, las dificultades competitivas son objeto de interés de la política turística del Gobierno y no han faltado iniciativas públicas con objeto de contribuir a paliar los efectos de la crisis en el sector turístico, de ahí las acciones emprendidas por la Secretaría de Estado de Turismo a través de: Plan RENOVE, FuturE, FOMIT, Turismo Sénior, ampliación del programa IMSERSO, Planes de Competitividad, etc. Asimismo, la colaboración del Gobierno para ayudar a nuestras empresas turísticas en este inaplazable trayecto hacia la competitividad diferenciada va a seguir siendo una prioridad, pero es una decisión última directiva y en eso no se le pueden pedir responsabilidades a las administraciones públicas, cuya facultad estriba en canalizar y facilitar ayudas y apoyos, pero las decisiones competitivas de los negocios pertenecen al capítulo de la estricta responsabilidad empresarial y solo las compañías deben beneficiarse como perjudicarse de sus aciertos o fracasos empresariales.<br />Se cierran estas páginas con una invitación a todos sus destinatarios, a quienes el IET les agradecerá cualquier observación, sugerencia, consejo o erratas advertidas, que nos ayuden a mejorar en ediciones futuras este Balance del Turismo que se realiza por primera vez y donde se ha tratado de resumir lo que ha sido el año precedente desde una óptica estrictamente turística.<br />También es de justicia agradecer el trabajo realizado por el personal del Instituto de Estudios Turísticos en esta primera edición del Balance, si bien debe singularizarse el reconocimiento en el grupo humano que ha trabajado de forma más intensa en la redacción de las páginas que ahora ven la luz. Concretamente se quiere reconocer el trabajo efectuado por Teresa Guardia, Jesús Prado, Pilar Lobo, Beatriz García Moreno, Andrés Fernández Alcantud, Mª Elena Sedano, Maribel Lanchas, Isabel Pérez Varela y otros tantos colaboradores del IET que, con su trabajo callado y eficiente, han contribuido a facilitar la información y preparar los datos con los que se han confeccionado estas páginas. A todos ellos, muchas gracias y enhorabuena por el trabajo realizado.<br />El Instituto de Estudios Turísticos, en virtud de lo establecido en el Real Decreto 561/2009, de 8 de abril, es el órgano responsable de la investigación de los factores que inciden sobre el turismo, así como de la elaboración, recopilación y valoración de estadísticas, información y datos relativos al mismo.<br />Además de estas funciones, el Real Decreto también establece como competencias del IET, la creación y difusión del conocimiento y la inteligencia turística y la coordinación de la información sobre el sector turístico generada por las distintas unidades administrativas dependientes de la Secretaría de Estado y del organismo autónomo Instituto de Turismo de España.<br />El trabajo de investigación que lleva a cabo el Instituto se centra en los aspectos económicos y sociodemográficos del turismo, para lo cual dispone de la información generada por las tres principales operaciones estadísticas que desarrolla: Movimientos turísticos de los españoles (Familitur), Movimientos turísticos en fronteras (Frontur) y Encuesta de gasto turístico (Egatur), todas ellas de periodicidad mensual. <br />El Instituto de Estudios Turísticos explota información estadística procedente de fuentes externas, como son la evolución de llegadas de pasajeros internacionales en compañías de bajo coste y el empleo en el sector turístico, información que difunde de manera periódica. Asimismo difunde otra información estadística de interés procedente de otros organismos.<br />Estos contenidos, así como la documentación turística existente en el Centro de Documentación Turística de España (CDTE), se encuentra disponible en la página web: www.iet.tourspain.es.<br />INSTITUTO DE ESTUDIOS TURÍSTICOS<br />www.iet.tourspain.es<br />José Lázaro de Galdiano 6 - 28036 Madrid<br />Tel. +34 91 343 35 00 Fax +34 91 343 38 01<br />

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