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1. 6. Abrazando la Naturaleza Capitulo I - Sección VI

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Parte de la vida y obra del Verdadero Padre Sun Myung Moon, un hombre que camina con el corazón de Dios y la Mentalidad de Cristo.

Parte de la vida y obra del Verdadero Padre Sun Myung Moon, un hombre que camina con el corazón de Dios y la Mentalidad de Cristo.

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  • 1. ABRAZANDO LA NATURALEZA
  • 2. “ Amando y Aprendiendo de la Naturaleza” Capítulo I – Sección VI Autobiografía del Rev. Sun Myung Moon
  • 3. En las cumbres y más allá..
    • Mi personalidad es tal, que tenía que conocer y saber acerca de todo lo que podía ver. No podía pasar la cosas por alto superficialmente.
    • Pensaba, “Me pregunto cuál será el nombre de esa montaña. Me pregunto que habrá allá arriba.”
    • Tenía que ir para verlo. Siendo aún niño, he subido a la cima de muchas montañas que estaban en un perímetro de 8 Km. de mi casa. Fui a todos los lugares, incluso más allá de las montañas.
    • Es por ello que, cuando veía a una montaña resplandeciendo por la mañana con la luz del sol, podía imaginarme que había en esa montaña, podía contemplarla con gozo.
    • Incluso no me gustaba mirar a los lugares que no conocía.
    • Tenía que conocer todo lo que podía ver, e incluso lo de más allá. Mi mente no paraba de pedírmelo.
  • 4. En las montañas tocaba las flores..
  • 5. Cuando iba a las montañas,
    • Tenía que tocar todo, las flores y los árboles. No me conformaba sólo con mirarlo; tenía que tocarlo, apreciarlo, olerlo, incluso saborearlo.
    • Me metía plantas en la boca y las saboreaba. Apreciaba las diferentes fragancias, formas y sabores, tanto que no podía despegarme de ellas.
    • Podía incluso haberme quedado todo el día incrustado con mi nariz en los arbustos, si alguien me lo hubiese pedido.
    • Amo tanto la naturaleza que siempre que fui a ella, me pasaba allí el día entero, explorando colinas y praderas olvidándome que tenía que volver a casa.
  • 6. La planta de sseum-ba-gwi.
    • Cuando mis hermanas mayores iban a las colinas para coger vegetales, las guiaba en el camino hacia la colina para encontrar las plantas.
    • Gracias a esta experiencia, conozco una variada gama de vegetales silvestres que tienen buen sabor y de alta nutrición.
    • Particularmente era entusiasta de una familia de los girasoles llamada sseum-ba-gwi (nombre científico: ixeris dentata). Podías mezclarla con pasta de judías sazonadas, ponerlo en un plato de gochujang bibimbap, y todo junto, tener un sabor exquisito.
    • Cuando coméis sseum-ba-gwi, necesitáis ponerlo en la boca y parar la respiración por unos segundos. Este es el tiempo que lleva al gusto amargo desaparecer y para aflorar un sabor dulce diferente. Es importante conseguir el ritmo correcto para disfrutar del sabor de sseum-ba-gwi.
  • 7. Mi subida a los árboles
    • Me gustaba subir mucho a los árboles. Sobre todo, subí y baje de un Castaño de unos 200 años de antigüedad, que estaba en el patio de nuestra casa.
    • Me gustaba la vista que era muy amplia y podía ver más allá de la entrada al pueblo. Una vez arriba, no quería bajarme.
    • A veces, me quedaba allí hasta muy de noche, y la menor de mis hermanas mayores salía de la casa y se molestaba por el hecho de lo peligroso que era e intentaba hacerme bajar.
    • Solía decirme, “Yong-myung baja, es tarde, necesitas entrar e irte a la cama” La contestaba, “Si me entra sueño, dormiré aquí.”
    • No importa lo que dijera, no me movía de mi rama en el Castaño. Finalmente, perdía el temperamento y me chillaba diciendo: “¡Eh, tú mono! ¡Baja ahora mismo!”
    • A lo mejor, era porque había nacido en el año del Mono que me gustaba tanto subirme a los árboles. Cuando el Castaño tenía las castañas colgadas, yo cogía una rama seca y empezaba a sacudirlas. Disfrutaba mucho haciéndolo.
    • Me da pena de los chicos de hoy en día, que no pueden crecer en el campo y no experimentan este tipo de diversiones.
  • 8. Árboles Caqui y Castaño con los frutos
  • 9. Mi curiosidad por los pájaros
    • Los pájaros volando libres en el cielo eran objeto también de mi curiosidad. De vez en cuando, en particular algunos pájaros bonitos venían y yo estudiaba todo sobre ellos, notando las diferencias entre el macho y la hembra.
    • Por aquel entonces no había libros con referencias sobre diferentes tipos de árboles, arbustos y pájaros. Así pues, tenía que examinarlos yo mismo.
    • A menudo me perdía las comidas, porque me encontraba en las montañas mirando por los lugares donde iban los pájaros migratorios
    • En una ocasión subí y bajé un árbol por la mañana y por la tarde durante unos días para investigar el nido de una urraca. Quería ver cómo la urraca ponía sus huevos.
    • Finalmente lo conseguí y me hacía amigo de los pájaros también. Con la urraca al principio me chillaba, pero por fin, conseguí ponerme más cerca del nido y los observaba con quietud.
  • 10. Urracas volando y en el nido
  • 11. Los cantos de las cigarras
    • Los insectos en esa área también eran mis amigos. Cada año, al final del verano, el tono claro de las cigarras cantaban en las ramas altas de un caqui, que estaba justo afuera de mi habitación.
    • Cada verano, me sentía muy agradecido cuando los sonidos altos e irritantes de otro tipo de cigarras que hacían ruido durante todo el verano, de repente se paraba, y era reemplazado por la canción de cigarra con tono claro.
    • Su canción me hacía saber que la estación de verano húmeda pronto pasaría, con el frío otoño a continuación.
    • El sonido iba algo parecido a esto: “¡Sulu Sulululululu!”
  • 12. Las Cigarras
  • 13. Los cantos y sonidos de amor de las cigarras
    • Siempre que escuchaba un tono claro de cigarra cantar de esta forma, miraba hacía el árbol caqui y pensaba, “Por supuesto se suben a lo más alto para que todo el mundo en el pueblo pudiese escuchar el canto y sentir alegría”
    • ¿Quién podría escucharlo si estuviesen en un pozo?
    • Pronto llegué a la realización de que ambas cigarras las del verano y las de tono claro estaban haciendo los sonidos para el amor.
    • Lo mismo si cantaban “Mem mem mem” o “Suluk suluk”, eran sonidos para atraer a sus parejas. Una vez que me di cuenta de esto, no pude más que reirme cada vez que oía a un insecto comenzar a cantar. “Oh, ¿quieres amor, verdad? Vamos animaros y cantad, para encontraros una buena pareja.”
    • Gradualmente aprendí como hacerme amigo con todo en la naturaleza, de un modo, que podíamos compartir nuestros corazones.
  • 14. Llegando a conocer diferentes formas de vida.
    • La costa del Mar Amarillo estaba a solo unos 4 Km. (10 li.) de nuestra casa. Estaba tan cerca que podía verlo fácilmente desde cualquier punto alto de los alrededores.
    • Había una serie de piscinas de agua en el camino hacia el mar. A menudo cavaba un agujero alrededor de esas piscinas con agua estancada y mal oliente, para coger angulas y cangrejos, investigaba por todo el área para coger diferentes formas de vida.
    • De esta forma, llegué a saber donde vivía cada una. Las anguilas por naturaleza no les gusta dar la cara, así que se esconden en un agujero. Meten la cabeza y cuerpo dentro del agujero.
    • A menudo no pueden meter el cuerpo entero, por lo tanto se puede ver la cola, por eso podía cazarlas con facilidad, simplemente las cogía por la cola y las sacaba.
    • Cuando teníamos invitados en nuestra casa y querían comer anguila ahumada, entonces no era nada para mi correr 6km. a las charcas de agua y volver con 5 anguilas. Durante las vacaciones de verano, a menudo cogía más de 40 anguilas al día.
  • 15. La Costa del Mar Amarillo y las anguilas
  • 16. La Historia de la vaca
    • ■ Había una tarea que no me gustaba hacer esto era alimentar a la vaca. A veces mi padre me pedía que diera de comer a la vaca, la llevaba a la pradera del pueblo vecino, allí la ataba y me marchaba corriendo.
    • Después de correr por un tiempo, empezaba a preocuparme por la vaca. Cuando miraba para atrás, podía verla que aún estaba en el mismo lugar donde la había dejado. Se quedaba allí por medio día o más, mugiendo y esperando por alguien que la alimentase.
    • Escuchando a la vaca mugiendo en la distancia, me daba pena y pensaba “¡Esta vaca!¿Qué voy a hacer con ella? A lo mejor podéis imaginaros como me sentía al ignorar el mugido de la vaca.
    • Aún así, cuando por la tarde regresaba, no estaba enfadada conmigo, no me empujaba, ni me embestía con los cuernos. Al contrario, se mostraba feliz al verme.
    • Esto me hizo pensar que la perspectiva de una persona sobre un objetivo prioritario en la vida, debería ser como esa actitud de la vaca.
    • Esperar el momento oportuno con paciencia, de modo que algo bueno te sucederá.
  • 17. Mi perro entendía sobre el amor
    • Teníamos un perro en nuestra casa que yo adoraba. Era tan listo que cuando yo venía del colegio, corría desde lejos cuando me veía.
    • Siempre que me divisaba y actuaba con felicidad, le daba caricias con mi mano derecha.
    • Si le tocaba con el lado izquierdo, él se dirigía a mi lado derecho, me tocaba con la cara, para que le acariciase. Entonces con mi mano derecha le tocaba en su cabeza y en su lomo.
    • Si no hacía esto, me seguía y daba vueltas a mi alrededor acompañándome por el camino.
    • Yo le hablaba y le decía “Tú sirvengonzón”, Sabes sobre el amor, ¿verdad? ¿Te gusta ser querido?
    • Los animales entienden sobre el amor.
  • 18. El amor de los animales por sus crías
    • ¿Habéis visto alguna vez a un madre gallina sentada sobre sus huevos hasta que se abren? La gallina mantendrá sus ojos abiertos y pondrá su pata en el suelo para que nadie se acerque.
    • La gallina durante este tiempo tiene tanta autoridad que mantiene al gallo haciendo lo que ella quiere.
    • Se impone de tal manera como diciendo, “No me importa quién seas. ¡Más te vale no molestar estos huevos!”
    • También hay una gran manifestación de amor, cuando los cerdas dan nacimiento a sus lechoncitos.
    • La cerda a la hora de parir y antes de que la cría salga da un fuerte gruñido y empuja. El lechoncito cae al suelo, lo mismo cuando nace la segunda cría.
    • Es similar con las crías de los perros y de los gatos.
    • Es maravilloso ver a esos pequeños animales, que ni siquiera tienen los ojos abiertos al venir al mundo.
    • Viendo todo esto no tenía por menos que sonreír con gran alegría.
  • 19. Las gallinas y las cerdas con sus crías
  • 20. Ante la matanza de una vaca
    • Por otro lado, sentía un angustia tremenda cuando he presenciado la muerte de un animal.
    • Había cerca de nuestra casa un matadero. El carnicero una vez que la vaca estaba dentro del recinto, la golpeaba con un martillo enorme de hierro. La vaca se caía al suelo y comenzaba a descuartizarla. Ver el proceso de cómo lo hacía, me llenaba de pena el corazón y no podía contener mis lágrimas.
  • 21. Una habilidad única
    • Cuando era un niño, tenía una cierta peculiaridad. Podía conocer cosas que otros no podían, como si tuviera una habilidad paranormal. Si decía va a llover, entonces seguro que llovía.
    • Sentado en la puerta de mi casa y decía, “el señor mayor llamado ... No se encuentra bien hoy.” Y resultaba ser siempre cierto.
    • Desde que tenía 8 años, era famoso por ser un campeón en hacer emparejamientos. Simplemente tenía que ver las fotos de una posible novia y novio. Podía decir todo sobre ellos. Si decía, “Este matrimonio es malo,” e iban hacía delante y se casaban, al final terminaban siempre divorciandose.
    • He continuado haciendo esto hasta mi edad actual de 90 años. Ahora incluso puedo decir todo sobre una persona simplemente por la manera como se sienta, o como se ríe.
  • 22. Un poder paranormal
    • Si me concentraba bien, podía decir lo que mi hermana mayor estaba haciendo en un momento determinado. Así pues, aunque les gustaba a mis hermanas mayores, me tenían miedo. Sentían que podía conocer todos sus secretos.
    • Podría decirse que tener como un increíble poder paranormal, pero en realidad no nos debiera de sorprender, cuando incluso las hormigas, que a menudo pensamos son insignificantes criaturas, pueden decirnos cuando se acerca la estación de las lluvias, pues se marchan donde pueden estar secas.
    • La gente, también, debería ser capaz de decir que es lo que se les avecina. No es un asunto tan difícil.
  • 23. La sabiduría innata de las urracas
    • Podemos adivinar la manera de cómo el viento va a soplar al observar el nido de una urraca.
    • Una urraca pondrá la entrada hacía su nido en la dirección opuesta a la dirección de donde sopla el viento.
    • La forma del nido será de tal manera que impedirá que la lluvia penetre. Arregla el nido de tal manera que el agua de la lluvia se escurre hacía un lado y no lo moja. Incluso las urracas tienen esta gran sabiduría.
    • ¿No sería natural que las personas tuviésemos ese tipo de habilidades también?
  • 24. Con mi padre en el mercado de vacas
    • Si iba con mi padre al mercado de las vacas, le comentaba, “Padre, no compres esa vaca. Una buena vaca debe de tener una buena presencia en la parte de la nuca del cuello y tener fuertes pezuñas delanteras. También firmes nalgas y espalda. Esa vaca no reune esos requisitos.” De hecho, esa vaca no se vendía.
    • Mi padre me decía, “¿Cómo sabes todas estas cosas?” y yo le respondía, “conozco todo esto desde que estaba en el vientre de mi madre.” Por supuesto, estaba bromeando.
    • Si te gustan las vacas, se puede conocerlas. La fuerza más poderosa del universo es el amor, y lo más sorprendente es una mente y un cuerpo en unidad.
  • 25. Mercado de Vacas
  • 26. El lugar de la mente
    • Si te quedas en silencio y te concentras, hay un lugar profundo en el interior en donde la mente puede morar. Necesitas dejar que la mente vaya a este lugar.
    • Cuando dejáis la mente en este lugar y os vais a dormir, cuando os levantéis tendréis una tremenda sensibilidad. Este es el momento de desechar todos los pensamientos raros y concentraros en vuestra concienciación. Entonces podréis comunicaros con todo.
    • Si no me creéis, probadlo ahora mismo. Cada forma de vida en el mundo desea conectarse con aquella que ofrece más amor.
    • Si tenéis a algo que no amáis verdaderamente, entonces vuestra posesión o dominio es falso, y seréis empujados a dejarlo.