Juan Carlos Urueña Paredes   Un paseo por el Valladolid desaparecidoRincones con fantasma                                 ...
Rincones con fantasmaUn paseo por el Valladolid desaparecido
Los dibujos, fotografías y montajes informáticos son todos obra del autor. Las fotografías antiguas que aparecen en el lib...
Juan Carlos Urueña ParedesRincones con fantasmaUn paseo por el Valladolid desaparecido      AYUNTAMIENTO DE VALLADOLID    ...
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Zona delos PalaciosReales              Zona de          los Palacios               Reales
17                  En la zona comprendida entre la Plaza de san Pablo,                   calle de san Quirce, la Huerta d...
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19Zona de los Palacios Reales  Aún quedan restos de la primitiva iglesia de  san Nicolás, de la que algunos de sus muros  ...
20        Rincones con fantasma El dibujo correspondiente de Ventura Pérez    es tan impreciso como muchos de los quedejó,...
21                           Zona de los Palacios RealesReconstrucciónde la desaparecidapuerta del PuenteMayor, basada enl...
22        Rincones con fantasma                                                   durante muchos años la única manera de c...
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26         Rincones con fantasma    En el plano de Ventura Seco se puede ver      la iglesia de san Agustín (1) separada d...
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28         Rincones con fantasma        Reconstrucción aproximada del famoso“Rótulo de Cazalla”, lápida que dio nombre a  ...
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30      Rincones con fantasma   Algunos autores sitúan la iglesia del Valen la misma esquina con la calle de Zapico,     p...
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32         Rincones con fantasma          San Pablo, otro símbolo de la ciudad  en el tiempo. En la superposición de la fo...
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34         Rincones con fantasma   Más o menos así luciría el palacio de Távara         Junto a san Gregorio se erige la C...
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36         Rincones con fantasmaRecreación de los preparativos de la procesión           De san Pablo partía la Procesión ...
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38         Rincones con fantasma                                                           Luego de altibajos y vicisitude...
Zona deSantiago,Zorrilla yCampoGrande                Zona de      Santiago, Zorrilla       y Campo Grande
41              La calle Santiago (así, sin “de”) es el pasillo de casa que              conduce al salón que es la plaza ...
42         Rincones con fantasmaLa calle de Santiago desde siempreha tenido una gran afluencia de gente.Una superposición ...
43Zona de Santiago, Zorrilla y Campo Grande
44       Rincones con fantasma                                                      En su antigua condición de entrada a l...
45                                                          Zona de Santiago, Zorrilla y Campo Grandeacertaba a encontrar ...
46         Rincones con fantasma                                                        El entorno del Campo Grande, cente...
Rincones con fantasma  (JC URUEÑA)
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Rincones con fantasma (JC URUEÑA)

  1. 1. Juan Carlos Urueña Paredes Un paseo por el Valladolid desaparecidoRincones con fantasma Rincones con fantasma Un paseo por el Valladolid desaparecido
  2. 2. Rincones con fantasmaUn paseo por el Valladolid desaparecido
  3. 3. Los dibujos, fotografías y montajes informáticos son todos obra del autor. Las fotografías antiguas que aparecen en el libro han sido fundamentales como apoyo documental. Muchas de ellas han sido utilizadas como base a montajes fusionándolas con fotos actuales de la misma zona. Las fuentes principales de donde se han obtenido de libros recopilatorios o estudios publicados, y no directamente de sus propietarios. He tenido que obrar así pues, salvo excepciones, dichas recopilaciones y estudios no citan la propiedad de cada foto, sino que dan una reseña general de los archivos y colecciones de origen, en algunos casos de hace décadas. En cada foto antigua se cita el libro donde está publicada con la abreviatura: “lib. prd.” (libro de procedencia). Estos libros están citados en la Bibliografía al final de la obra. La mayoría de las fotos se hallarán en los fondos del Archivo Municipal de Valladolid, ya que muchas de las colecciones citadas en los libros han sido donadas a esta Institución. Lamentablemente no he podido concretar este extremo, ya que según me indicó amablemente el personal del Archivo, se está trabajando aun en la clasificación y digitalización de sus numerosos fondos, lo que me impide a día de hoy una consulta pormenorizada.© de los textos, fotografías, dibujos y montajes informáticos, su autor© de esta edición, Ayuntamiento de ValladolidPrinted in Spain. Impreso en EspañaI.S.B.N.: 84-95389-97-5D.L.: VA-673/2006Diseño: dDC. Diseño y ComunicaciónImprime: Gráficas Andrés Martín, S.L.
  4. 4. Juan Carlos Urueña ParedesRincones con fantasmaUn paseo por el Valladolid desaparecido AYUNTAMIENTO DE VALLADOLID 2006
  5. 5. 7 Presentación Dice Juan Carlos Urueña que el objetivo de su obra no ha sido otro que“...convocar a los espíritus” del pasado para, de su mano, reconstruir un Valla-dolid ya desaparecido, en el que ubicar e imaginar el acontecer de los vallisole-tanos de otro tiempo. El reto de Juan Carlos era hacernos ver lo que ellosvieron; sus herramientas, estas cuatro: primera, los testimonios gráficos super-vivientes de épocas pasadas; segunda, los estudios históricos existentes sobrenuestro patrimonio monumental y urbanístico; tercera, el software informáticode tratamiento de imágenes; y cuarta, el cariño y la devoción por Valladolid y lovallisoletano. Los Rincones con fantasma de Urueña Paredes son un excelente ejerciciode reflexión sobre el pasado de nuestro entorno y hemos de mostrar profundoagradecimiento ante la sensibilidad que el autor ha demostrado como artistavirtuoso, como lector empedernido de la bibliografía de tema local y, sobretodo, como vallisoletano. En una sociedad como la nuestra, en la que la que elprotagonismo de la imagen es absoluto e indiscutible, el trabajo de Juan Carlospone a nuestro alcance la posibilidad de recorrer virtualmente un Valladolidque ya no existe, ofreciéndonos la oportunidad de disfrutarlo con nuestros pro-pios ojos. Es tiempo de atrapar, querido lector, las mil y una anécdotas e historias hil-vanadas por Juan Carlos Urueña para ayudarnos a identificar los fantasmas deun Valladolid que reclama toda nuestra atención y todo nuestro mimo. Estiempo de descubrir las mil y una sorpresas que deparan estas páginas a quie-nes gustan de saber más y más sobre una ciudad que ansía que la amemos, laprotejamos y sintamos por ella un infinito orgullo. Francisco Javier León de la Riva ALCALDE DE VALLADOLID
  6. 6. 9 Prólogo Los avatares de su historia, el desarrollo experimentado en época moderna y,en no poca medida, la escasa sensibilidad de sus vecinos, han configurado la ima-gen actual de Valladolid: un tejido urbano formado por caserío no demasiadoarmónico del que emergen magníficos edificios que testimonian aspectos monu-mentales de otras épocas. Seguramente, muy pocos de cuantos transitan hoy porsus calles se plantean cómo fue la ciudad en otros momentos de su historia. Únicamente quienes nos dedicamos a la investigación histórico-artísticasobre su patrimonio podemos reconstruir –a partir de los trabajos de historia-dores precedentes y, especialmente, mediante el estudio de la gran riquezadocumental que atesoran sus archivos– una ciudad distinta cuyas calles sería-mos capaces de transitar, en cuyas iglesias podríamos reconocer sus capillas porlos nombres de sus fundadores o los retablos por los de sus autores, palacioscuyas estancias recorreríamos contemplando las pinturas o tapicerías que lesadornaban y hasta ser recibidos por su dueño de quien conoceríamos perfecta-mente su historia familiar. En muchos casos, estos estudios se editan, gracias en gran medida al patro-cinio de las Instituciones, que ponen al alcance de cualquier persona interesadael conocimiento del Valladolid perdido. Pero Juan Carlos Urueña ha seguido un camino distinto. Partiendo de losescasos testimonios gráficos que se conservan, así como de los trabajos publi-cados por los profesionales de la Historia, unidos a los dibujos que él mismoaporta –realizados mediante técnicas informáticas que maneja con habilidad ysin regatear esfuerzo–, Juan Carlos Urueña intenta recrear el aspecto exterior debuen número de edificios desaparecidos, especialmente religiosos, insertándo-los en el entorno actual. Como el propio autor reconoce, su meta no ha sido la precisión científica.En ocasiones la imaginación ha suplido lo que no podía documentar con exac-titud. Tampoco se ciñe enteramente al rigor histórico, ni ha apurado toda labibliografía. Sin embargo, su trabajo, pleno de entusiasmo al evocar un Valla-dolid perdido, servirá de acicate al vallisoletano para profundizar en el conoci-miento del pasado de su ciudad, paso ineludible para defender el patrimonioque aún conserva. M.ª Antonia Fernández del Hoyo DOCTORA EN HISTORIA DEL ARTE Universidad de Valladolid
  7. 7. 11 A mis padres, a todos los que me rodean, y también a los que ya no están. Introducción y explicación de necesaria lectura Quiero en primer lugar aclarar al posible lector en esta primera página, loque va a encontrar en este libro: una obra eminentemente gráfica que busca lareconstrucción de algunas de las edificaciones más importantes del Valladolidde antaño. El conocedor del tema notará que faltan muchos edificios de la extensanómina de los desaparecidos, y es que no todo se puede recuperar. Antes deempezar a trabajar tuve que adoptar un criterio con el que escoger cuáles de losmonumentos se podrían recrear con un mínimo de rigor. Lo primero que hice fue excluir aquellos de los que se conserven fotogra-fías, pues es absurdo reconstruir aquello de lo que ya hay una imagen. Hago unaexcepción con dos de las antiguas puertas de la ciudad, pero con la intenciónde recrearlas en el espacio urbano donde estuvieron. En segundo lugar, decidí no ocuparme de palacios o casas nobles, pues esuna labor que ya está tratada, y magníficamente, en el libro de Jesús Urrea“Arquitectura y nobleza: casas y palacios de Valladolid”. También en esto hagootra excepción con la Casa del Cordón, el palacio de Távara y el del Almirante,pues lo singular de sus edificios lo justifica. En tercer lugar decidí ocuparme sólo de aquellos monumentos de los que,además de descripciones escritas, se conserva un dibujo o grabado lo suficien-temente detallado como para obtener un resultado fiable. La principal fuenteha sido la obra de Ventura Pérez, un humilde trabajador de mediados delsiglo XVIII, que ilustró con sus dibujos la “Historia de Valladolid” de Antolínezde Burgos, tesoro para la historia local. Poco pudo sospechar aquel pobre
  8. 8. 12 Rincones con fantasma ensamblador que, después de tres siglos, su trabajo sería retomado por mí, otro humilde trabajador, y recuperado gracias al dibujo y las actuales técnicas infor- máticas. Otro Ventura, Ventura Seco, escribano de su majestad y casi coetáneo del anterior, tuvo el acierto y la curiosidad de elaborar un minucioso plano de Valladolid en el año 1738, rescatado posteriormente por el infatigable historia- dor local Juan Agapito y Revilla. Es el complemento ideal a los dibujos de Ven- tura Pérez y permite localizar los edificios con gran precisión. Gracias a los “dos Venturas” este libro ha sido posible. También me han servido grabados y dibu- jos de autores posteriores que iremos viendo en cada caso. Por último, tuve que formarme un criterio de selección conforme a la impor- tancia. Una responsabilidad. Existieron muchos edificios curiosos en la ciudad de los que no me ocupo: los humilladeros de La Cruz y la Pasión; ermitas como las de la zona del puente Mayor, que fueron la de Nuestra Señora del Camino, san Lázaro, san Roque y san Sebastián; las de la calle Santiago, que fueron la de la Consolación y “Juan Urtado”; o san Alejo en el camino del cementerio. Cárce- les como la de Corona, la de la Ciudad o la Galera de mujeres. Hospitales y hos- picios como el de las Ánimas o los Mártires, los niños de la Doctrina en la calle Doctrinos, de san José de Expósitos en la plaza de Martí y Monsó, el hospicio de los pobres, que salía a san Quirce. Instituciones como la Inquisición o el colegio de Velardes. Infraestructuras, como los diversos puentes, el Espolón, el Viaje de Argales, … y más. Aunque de la mayoría de ellos no se conserva testimonio gráfico suficiente para hacer una recreación seria, tampoco la haría en muchos casos ya que pocos tuvieron gran importancia histórico-artística salvo la anécdota de su existencia. Tanto en Chancillería como en el Archivo Histórico Provincial se conservan muchos planos y dibujos detallados de edificios o partes de ellos que se podrían recrear con facilidad, pero creo que no son interesantes salvo para el lector experto en el tema. También hay que aclarar algo obvio: no se pueden tomar las reconstruc- ciones como totalmente exactas. Desde luego, son escrupulosamente fieles a los datos que han llegado a mis manos, pero he tenido que recurrir a cierta dosis de imaginación para ambientar unos espacios perdidos para siempre: las casas y tapias anejas a las reconstrucciones, aunque siguen el esquema de los planos con- servados y son del estilo de la época retratada no son, como es lógico, recreación de las originales de las que no existe legado gráfico. Lo que he cuidado mucho es buscar los materiales de la época para cada edificio; y lo he hecho en la pro- pia ciudad en caso de haberlos. Hasta he calculado la luz conforme a su situa- ción geográfica. El texto del libro es una descripción orientativa de las zonas donde se alzaron aquellos monumentos, a la que van unidas aquellas curiosidades y anécdotas que fui encontrando en los libros que usé para documentarme. Me pareció buena idea hacer un libro ameno, y por eso en mi narración uso un tono distendido, pues al común de los ciudadanos al que va dirigido este tra- bajo no es mi deseo abrumarlo con un estudio de Historia. No se ofenda por
  9. 9. 13 Introducciónello el purista, pues tampoco tengo yo autoridad ni titulación para escribirlo.Lo que intento aportar es un apoyo gráfico, eminentemente visual, a estudiosmás profundos. Las rígidas técnicas de investigación impiden que los estudio-sos puedan atenerse a la fantasía en lo más mínimo. Yo, desde mi posición desimple ilustrador, no estoy sujeto a esas ataduras, y hago, en esta obra, algo queestoy seguro que ellos hacen mientras escriben: imaginar aquellos rincones,soñar para la gente. Aclarando que no soy un erudito, sino un dibujante enamorado del tema,queda también claro que estas páginas son sólo un trabajo de recopilación cuyogran mérito es de todos aquellos estudiosos que se dejaron y se siguen dejandola vista en archivos y sacristías. Espero que mis ilustraciones les hagan evocar elpasado con la misma curiosidad y placer que sentí yo al crearlas. Ha sido unduro trabajo, pero hecho con mucho, mucho cariño. Titulé este libro “Rincones con fantasma” porque al mezclar fotos moder-nas con antiguas del mismo paraje pude darme cuenta de que algunos detallesno habían cambiado en muchos años, pero lo que más me impresionó fue laexactitud con la que se podía ubicar el sitio por donde había desfilado un sol-dado, la esquina donde una mujeruca había tenido su puesto de castañas, labaldosa exacta donde habían saltado a la comba unas niñas hace cien años…“fantasmas” de muchas pequeñas historias de unos vallisoletanos que ya desa-parecieron. Cuando paso por alguno de estos sitios me los imagino allí, como sisu presencia cotidiana en el pasado hubiera impregnado el ambiente. Estoyconvencido de que en las viejas piedras viven los recuerdos de muchas vidas.También estos rincones guardan las cicatrices de otros “fantasmas”: aquellosmagníficos monumentos que adornaron Valladolid y que demolió la ignorantepiqueta. Convocar a estos últimos espíritus ha sido la razón de esta obra. Aunque he manejado gran cantidad de bibliografía y testimonios gráficos,habrá siempre quien pueda encontrar fallos. Por ellos, mil perdones y mi dis-posición a rectificar si se me indica el error, pero lo importante es dar una ideade lo que perdimos y ya es triste que se pueda hacer un libro entero con sólouna parte de tal pérdida. Que esto sirva como una llamada al vallisoletano paraque vuelva la vista hacia lo que es suyo y debe conservar. Un recuerdo para todos a los que como yo les gusta el pasado. ¡Cuántascosas añadirían ellos a estas páginas! Aunque en la bibliografía del final del libro cito las fuentes más importan-tes que he usado para documentarme, quiero enumerar para el lector profanolos autores de las crónicas antiguas que aludo más frecuentemente en el texto,por dar una somera idea de sus personajes. Se incluyen por orden cronológico:Tomé PINHEIRO DA VEIGA. Galante, vividor y satírico escritor portugués, que escri- bió su impagable “Fastiginia”, crónica de Valladolid durante y después de los festejos por el nacimiento de Felipe IV hasta la primera mitad de 1605.Juan ANTOLÍNEZ DE BURGOS. Fue un estudioso de ascendencia noble que llegó a ser regidor de Valladolid. Escribió su “Historia de Valladolid” en la que recopila hechos de una forma bastante científica, hasta el año 1637.
  10. 10. 14 Rincones con fantasma Ventura PÉREZ. Fue un pobre trabajador, ensamblador de oficio. Como se explica en el texto, es el autor de los dibujos de fachadas con los que ilustró una de las copias de la “Historia” de Antolínez. También escri- bió su “Diario de Valladolid” en el que continuó la labor de Antolínez con acontecimientos que recopila desde 1700, veinte años antes de comenzar a escribirlo y llegan hasta 1802, recopilados por otros ya muerto Ventura. Manuel CANESI ACEVEDO. Funcionario y estudioso que escribió una densa “Historia de Valladolid” manuscrita en cinco tomos, copiando bastante de la “Historia” de Antolínez, errores incluidos. Recoge la historia de Valladolid desde su fundación hasta mediados del siglo XVIII. Matías SANGRADOR VÍTORES. Juez, académico y cronista de la ciudad, publicó a mediados del siglo XIX su “Historia de Valladolid”, siendo la primera de todas en pasar por la imprenta. Recoge datos desde la fundación de la ciudad hasta la muerte de Fernando VII, pero sin copiar a Antolínez como sus predecesores. Estos autores, especialmente Antolínez, Ventura Pérez y Canesi, son los que más cito en el libro pues en su obra se haya la mayoría de los datos concretos sobre edificios, comentados con la ventaja de haberlos conocido en persona. De los estudiosos modernos ya fallecidos destaco las obras de Juan Ortega Rubio, catedrático de Historia que publicó su “Historia de Valladolid” en 1881; Narciso Alonso Cortés, profesor y escritor que publicó su “Miscelánea vallisoletana” en 1915; José Martí y Monsó, afable valenciano, profesor de dibujo en mi entrañable “Escuela de Artes Aplicadas” y buen pintor, que publicó sus “Estudios histórico-artísticos” en 1901; y sobre todo de Juan Aga- pito y Revilla, compañero de excursiones y anhelos del anterior. Agapito y Revi- lla fue un estudioso que ocupó el cargo de arquitecto municipal a principios del siglo xx, al que debe la ciudad ser uno de los que rescataron nuestra Semana Santa en su plano histórico y artístico. Son estos autores algunos de los que más se preocuparon en su tiempo del patrimonio perdido, sobre todo el último. De los que recogieron su testigo y aún siguen con la labor, nada digo por no hablar de nadie en pretérito. Y que así sigamos muchos años. Juan Carlos Urueña Paredes
  11. 11. Zona delos PalaciosReales Zona de los Palacios Reales
  12. 12. 17 En la zona comprendida entre la Plaza de san Pablo, calle de san Quirce, la Huerta del Rey y san Benito moraron muchos de los reyes que pasaron por nuestra ciudad. Calle de san Quirce El monasterio de san Quirce que da nombre a la calle, es uno de los másantiguos de Valladolid y tuvo la protección de varios reyes. Dispuso de un pasa-dizo o corredor que le unía con el Palacio del conde de Benavente, por el quela reina doña Margarita, mujer de Felipe III, gustaba de ir a conversar con lasmonjas.1 Enfrente se halla el palacio de los Benavente que fue habitado porFelipe II; cuando la corte se trasladó a Valladolid, Felipe III también se instalóen él un tiempo. Fue construido por las fechas de la guerra de las Comunida-des, y viendo el Regimiento de la ciudad que tenía todos los visos de convertirseen una fortaleza, denunció e hizo peritar la obra. No hallando los peritos con-firmación de que aquello terminase siendo una casa fuerte, dieron de paso elproyecto, pero el de Benavente se salió con la suya pues hizo coronar la cons- En la ilustración la situación del torreóntrucción con sendos torreones.2 según el plano de Ventura Seco. El palacio tenía un paseo que conducía hacia el Espolón (hoy “LasMoreras”), desde donde el rey cruzaba en barca el Pisuerga para dirigirse asu preciosa finca repleta de tesoros artísticos conocida como “Casa de laRibera”. Esto determinó que el moderno barrio que hoy existe en esa zona,haya tomado el nombre de “Huerta del Rey”. Existe un dibujo de VenturaPérez de aquella finca, pero a mi juicio insuficiente para intentar una recons-trucción. 1 J. José MARTÍN GONZÁLEZ y Fran- Aún se conservan algunos restos de la finca, visibles desde la playa del cisco de la PLAZA SANTIAGO. Monumentos religiosos de la ciudad de Valladolid, partePisuerga, y no son las únicas reliquias del pasado que se asoman directamente segunda. Pág. 187.al río, pues Antolínez nos habla de una cueva en la orilla de Tenerías tan grande 2 Jesús URREA. Arquitectura y nobleza.que podía entrar en ella una persona a caballo. Cuenta que: Pág. 41.
  13. 13. 18 Rincones con fantasma «la ciudad hizo todas las diligencias de saber hasta dónde se alargaba, y no pudo ser hallado el fin, porque la inmensidad de malas sabandijas que corrían no consentían dar paso por ella, y por esta causa se mandó cerrar.» El palacio de los Benavente se quemó en 1716. Murieron cuatro personas y se perdieron obras de arte de valor incalculable. El siniestro fue tal que el edificio quedó prácticamente abandonado y los Benavente lo vendieron a la Diputación en 1799, que lo acondicionó y dedicó a Hospicio. Hoy se encuen- tra perfectamente rehabilitado y alberga una magnífica biblioteca pública.3 Tanto el palacio de Benavente como el convento de san Quirce se encuen- Como en las demás reconstrucciones, tran en la plaza de la Trinidad, así llamada por tener fachada a ella la iglesia del un dibujo ha hecho posible reccrear convento de la Trinidad Descalza. Cuando desapareció el convento, la parro- el desaparecido torreón del palacio quia de san Nicolás, cuyo templo original quedó como veremos inservible, se de Benavente; en este caso es obra trasladó a esta iglesia. Por cierto que en la plaza de san Nicolás estuvo proyec- de Valentín Cardereda (1836). tado un palacio para los reyes de España en tiempos de Felipe II, que por las azarosas circustancias de aquellos tiempos no llegó a realizarse. La desaparecida iglesia de san Nicolás era, según Canesi y otras fuentes, 3 Jesús URREA. Arquitectura y nobleza. fundación del Conde Ansúrez. Agapito y Revilla, que estuvo presente en suPág. 45. derribo, describió restos románicos en el relleno de piedra de sus muros. A fina-
  14. 14. 19Zona de los Palacios Reales Aún quedan restos de la primitiva iglesia de san Nicolás, de la que algunos de sus muros forman parte de un almacén de maderas, pero la construcción de un edificio a su lado los ha cubierto definitivamente. En la ilustración, la foto de los restos comparados con una antigua foto de la iglesia. Lib. prd. “Valladolid, vivencias y fotografías”. Pág. 123.
  15. 15. 20 Rincones con fantasma El dibujo correspondiente de Ventura Pérez es tan impreciso como muchos de los quedejó, pero es el único testimonio de cómo era su fachada. La extraña forma de la puerta suscita muchas dudas pero se ha hecho una reconstrucción bastante fiable. A la derecha, aspecto actual y fragmento del plano de Ventura Seco que muestra el emplazamiento de la iglesia y convento, y la también desaparecida ermita de les del siglo XVI fue reedificada por D.ª María Sanz de Salcedo, fundándose a su san Roque, antaño muy frecuentada. vez un monasterio de monjas agustinas junto a ella. Durante la guerra de la Debajo, el aspecto que tendría la zona si se hubiera conservado. Independencia, los franceses desmontaron el monasterio y dejaron el templo en tal estado que la parroquia tuvo que trasladarse a la iglesia actual en la plaza de la Trinidad.4 La antigua iglesia era donde la Universidad tenía la costumbre de celebrar la fiesta de santo Tomás. Fue así hasta el año 1715 en que la víspera de la cele- bración, los universitarios... «usando de la costumbre antigua de arrojar del Puente mayor al río los perros que pasan por él aquella tarde, y otras indecencias» ...tuvieron el poco acierto de meterse con el presidente de la Chancillería que pasaba por allí. La plaza de la Trinidad prácticamente linda con la antigua aljama o jude- 4 J. José MARTÍN GONZÁLEZ y JesúsURREA. Monumentos religiosos de la ciudad ría. La aljama llegaba cerca del Puente Mayor, cuya construcción fue atribuidade Valladolid. Parte primera. Pág. 141. por la creencia popular a D.ª Eylo, mujer del Conde Ansúrez. El puente fue
  16. 16. 21 Zona de los Palacios RealesReconstrucciónde la desaparecidapuerta del PuenteMayor, basada enla estupenda litografíade Benoist (debajo)perteneciente a la serie“Vieille Castille”publicada en Parísen el siglo XIX. Situación del convento de san Bartolomé, según el plano de Ventura Seco, con el nº 62. Enfrente, la Puerta del Puente, y con el nº 81 el humilladero de la cofradía de la Pasión.
  17. 17. 22 Rincones con fantasma durante muchos años la única manera de cruzar el arisco Pisuerga, río que nos ha inundado varias veces y escenario de juegos de toros y muchas desgracias. La más tonta que ha pasado a la historia es la muerte del sacristán de san Pedro, al que no se le ocurrió otra cosa que ponerse a cavar en el hielo que cubría el río en el pavoroso invierno de 1729, para ver cuanto grosor tenía. El pobre tuvo ocasión de verlo por el lado de dentro. Desde el puente y bordeando la aljama corre la calle de Mirabel cuyo nom- bre, según Agapito y Revilla, se debe a que conducía al palacio de Mirabel, una de las residencias del rey Alfonso X el Sabio que se alzaba cerca de la Overuela. Allí suponen algunos autores que comenzó este monarca la redacción de sus famosas Partidas. En el corazón de la aljama se encuentra una pequeña plaza que se llama “de los Ciegos”, escenario de la leyenda de la “casta Susana” recopilada por Amancio Sabugo Abril. En ella se cuenta que un rico hombre de negocios judío llamado Salomón, tenía una bellísima hija de nombre Susana habida en un matrimonio del que enviudó sin volverse a casar. Siendo así, tenía a su única hija como el tesoro más grande, pero repartía el amor de padre con su afición al precioso jardín de su casa en el que se solazaba. La fama de la belleza de Susana y sus increíbles ojos color violeta se exten- dió por todo Valladolid, y al poco tiempo la casa de Salomón se vio acosada por multitud de pretendientes incluidos los de las familias más nobles. Don Salo- món se asustó y ordenó a su hija que cuando saliese de casa se cubriese y embo- zase de tal modo que nadie pudiera contemplar su hermosura. Esto no hizo más que echar leña al fuego, pues cuatro judíos, tres comerciantes y un rabino, se pusieron de acuerdo para espiar a la bella por las rendijas de la puerta del jar- dín, que la vanidad de don Salomón permitía que tuviera para que la gente admirase y envidiase su cuidado vergel. Al poco rato de apostados los mirones apareció Susana, quien se dirigió a una elaborada pila de alabastro con la intención de bañarse. Justo en el momento en que la joven quedó desnuda, no se sabe si porque tal belleza los Dibujo de Ventura Pérez de la iglesia del cegó o porque Yahvé los castigó, perdieron la vista para siempre. Así explica la monasterio de san Cosme y san Damián.Se trata del templo “provisional” erigido tras memoria popular el porqué del nombre de la plaza. la riada de 1636 que arrasó el convento Ya que nos hemos dedicado a la zona del puente Mayor y la Huerta del y la primitiva iglesia. Por eso resulta tan Rey, nos acercaremos al barrio de la Victoria. Le da nombre el desaparecido pobre y sencillo, pero de arquitecturamarcadamente clasicista. El templo definitivo monasterio franciscano de Nuestra Señora de la Victoria, del que se conserva la se construiría en 1771, por lo que a pesar iglesia, actual parroquia, tras ser demolido el convento por los franceses. de ser esta iglesia un remedio temporal, De la plaza de san Bartolomé, que tomó el nombre del convento de reli- se usó durante casi siglo y medio. giosas que en ella hubo, partía el camino de los Mártires, hoy camino del Cabildo, que conducía al convento homónimo de la orden de san Basilio. Este monasterio de los santos mártires san Cosme y san Damián se constituyó al hacerse cargo los monjes basilios de la ermita de aquella advocación, que era propiedad de la cofradía de su nombre. Al trasladar las reliquias de los santos a su hospital de la plaza del Rosarillo, la cofradía dejó la ermita abandonada y
  18. 18. 23 Zona de los Palacios Realeslos basilios la reclamaron. No sólo consiguieron el edificio sino que además lasreliquias fueron devueltas. Fue uno de los conventos más pobres del antiguoValladolid, pero no por ello menos popular.5 Éste fue el escenario de una de las hazañas del capitán Lisón, nuestro puce-lano héroe policial del siglo XVIII, cuyas aventuras recogió el “Diario Pinciano”,primer periódico que existió en nuestra ciudad, dirigido por el culto y mordaz Reconstrucción de la Iglesia del Convento de los santos Mártires san Cosme y san Damián. No puede saberse la posición de la iglesia respecto al monasterio. El plano de Ventura Seco elaborado en 1738 representa claramente los tres pabellones construidos a partir de 1648 formando un patio cerrado por una tapia. Lo que no se ve es la iglesia, quizá a causa de la penuria del convento que en 1662 declara “no tener con qué acabarla ni campanario”, y siendo tan sencilla no se distinguiría a vista de pájaro de los pabellones. En el plano se ve que uno de los pabellones sobresale del rectángulo que forma el monasterio... ¿Sería la iglesia? No puede saberse y tampoco tiene excesiva importancia, pero para ambientar la reconstrucción se ha optado por esta interpretación por parecer la disposición más lógica. 5 M.ª Antonia FERNÁNDEZ DEL HOYO. Patrimonio perdido: conventos desaparecidos de Valladolid. Pág. 419.
  19. 19. 24 Rincones con fantasma José Mariano de Beristain a finales del siglo XVIII. Cuenta cómo una peligrosa banda de contrabandistas fue atraída astutamente por el Capitán al monasterio, el 19 de mayo de 1787... «...y para asegurar la empresa sin exponer la Partida a recibir ni a hacer daño, dispuso el capitán Lisón que Francisco García, granadero deGracias al excelente dibujo de Parcerisa, correspondiente Milicias (que se dispuso gustoso a ello) se disfrazase con el hábito de reli- a la obra “Recuerdos y bellezas de España” (1861), gioso para abrir la puerta de la huerta, ayudarles a descargar, apartarlespodemos saber cómo era el claustro y otros desaparecidos las armas y sorprenderles. Todo lo cual se logró como se había meditado, elementos de san Agustín. Superponiéndolo a una foto de su restauración actual, es más fácil comprender abrazándose con el principal (con el jefe de los malos) el granadero, y la posición original de la arquería del piso superior. acudiendo la Partida en el momento sobre los demás.» Recuerda a los capítulos de “Curro Jiménez”. San Agustín, santa Catalina y santa Isabel El convento de san Agustín no tiene una historia muy rica en anécdotas. La única reseña digna de mención es la toma de posesión del patronato de su iglesia por la poderosa familia de los Tassis, que encargarían a Diego de Praves la maravilla del clasicismo que hoy podemos ver. Es en efecto el mejor ejemplo del renacimiento vallisoletano en su periodo más puro, en todos los tiempos ala- bado por los entendidos. Era un placer contemplarlo hasta hace poco desde las Moreras, desnuda de adornos, con su evocador aspecto de ruina romana, altiva y perfecta como la estatua mutilada de una diosa. Hoy la iglesia está cubierta y rehabilitada como Archivo Municipal, después de tantos años de vergonzante abandono, y es una alegría ver cómo sus muros vuelven a dar servicio a la gente y no a las palomas y los gamberros. Alegría por una parte y una pequeña pena por perder aquella pintoresca estampa del paseo de Isabel la Católica. En los terrenos donde se alzaron las dependencias del convento se han hallado muchos restos arqueológicos, hoy expuestos al público. El claustro alto ha sido repuesto al espacio que ocupó, en un osado montaje casi acrobático.
  20. 20. 25 Zona de los Palacios Reales Reconstrucción aproximada de la portada de la iglesia de san Gabriel, cuya parte inferior sirve hoy de puerta al cementerio del Carmen. Basada en un dibujo de Ventura Pérez cuyas proporciones son claramente inexactas, el cuerpo superior de la portada resulta enorme, por lo que se ha recreado con unas medidas más lógicas. Para la ambientación se ha elegido la fecha en que el colegio vivió sus últimos momentos: la invasión de Valladolid por los franceses que lo desalojaron y ocuparon a la vez que al vecino convento de san Agustín. Anexo a san Agustín, bajo su tutela y gobernado por monjes de la mismaorden, existió el colegio de san Gabriel, todavía poco estudiado y aún menosconocido por la gente. Tras años de pugnas y duros controles por parte de losfrailes de san Agustín, la comunidad de san Gabriel consiguió construir su tem-plo en 15916, cuya fachada reconstruida corona este párrafo. El monasterio de santa Catalina, ubicado en uno de los rincones que mássabor antiguo tiene de Valladolid, alberga muchas obras de arte de estimación.Allí está enterrado Juan de Juni. Existe una sencilla leyenda sobre el origen delmonasterio, según la cual D.ª María Manrique, su fundadora, tuvo graves pro-blemas con sus hijos que se oponían fuertemente a su deseo, según Antolínezcon tal vehemencia que uno de ellos... «...tuvo intento de matar a la madre. Habiendo sabido ella tan loca deter- 6 M.ª Antonia FERNÁNDEZ DEL minación, dejó su lugar y se vino a Valladolid, enderezando su viaje por la HOYO. Patrimonio perdido: conventos villa de San Cebrián de Mazote, y aportó en un convento de monjas que desaparecidos de Valladolid. Pág. 296.
  21. 21. 26 Rincones con fantasma En el plano de Ventura Seco se puede ver la iglesia de san Agustín (1) separada de la de san Gabriel (2) por un callejón que corresponde en su anchura con la capilla que el banquero Fabio Nelli compró al convento (3) y que anteriormente fue el primer oratorio del colegio. En la foto, aspecto actual del espacio que ocupó el colegio. En la ilustración grande, reconstrucción de la zona. tiene el lugar, que es de la orden de santo Domingo. Cuando llegó, estaba la priora haciendo oración a una imagen de un Cristo Crucificado, el cual la dijo: Abre la puerta a la señora de la Mota, que viene huyendo de su hijo. Y desde entonces quedó el crucifijo con la boca abierta.» Otro monasterio, el de santa Isabel, se alza frente a san Agustín y casi lin- daba antiguamente con la desaparecida iglesia de san Julián. Antes de ser con- vento fue un beaterio fundado, según Canesi, en 1462 por las vecinas de Cogeces D.ª Juana y D.ª Beatriz de Hermosilla, sobrina suya muerta en olor de santidad. La gente sentía cierta veneración por esta última, atribuyéndole varios milagros.7 La iglesia no tiene más que una nave, cubierta de bóveda gótica de terce- 7 J. José MARTÍN GONZÁLEZ y Fco. letes. Estas techumbres no resistieron un rayo que cayó en 1762, dañando elJavier de la PLAZA SANTIAGO. Monumen-tos religiosos de la ciudad de Valladolid. órgano y la sillería, aunque todos los destrozos fueron luego reparados. Lo queParte segunda. Pags.131 y 132. no tocó el rayo fue la bonita celosía del coro, de estilo plateresco. El convento
  22. 22. 27 Zona de los Palacios Reales Así se vería la iglesia de san Benito, si sedispone de un amplio y bello claustro, del que destacan los magníficos azuleja- hubieran conservado los dos pisos de ladrillodos de las escaleras. que hacían aún más altos los colosales pilares de su fachada. A la derecha, el bello dibujo que se conserva con aquel aspecto, obra de El primer palacio real Parcerisa incluida en la obra “Recuerdos y bellezas de España” (1861). En la foto El monasterio de san Benito está edificado sobre lo que fuera alcázar inferior su estado actual.defensivo de la ciudad y primitivo palacio real, construido en la primera mitaddel siglo XII con el fin de defender la frontera entre León y Castilla, reinos queandaban a la greña por aquellos años. Este castillo o “alcazarejo” fue cedidopor el rey Juan I para acoger a una comunidad de monjes benedictinos. Elmonasterio se estaba construyendo ya en 1388, utilizando las piedras del anti-guo edificio.8 8 J. José MARTÍN GONZÁLEZ y Fco. Actualmente es una gran edificación, recientemente restaurada y recons- Javier de la PLAZA SANTIAGO. Monumen-truida, que en algunas de sus partes se ha convertido en un moderno Museo de tos religiosos de la ciudad de Valladolid.Arte Contemporáneo. De sus claustros destaca el conocido como “Patio Herre- Parte segunda. Pag 241.
  23. 23. 28 Rincones con fantasma Reconstrucción aproximada del famoso“Rótulo de Cazalla”, lápida que dio nombre a Hay otras tres pistas sobre el aspecto la calle durante más de 220 años. No ha original del Rótulo de Cazalla. La pri- quedado ningún dibujo en que inspirarse, mera la dio Sangrador al decir que el pero sí varias copias del texto con algunas rótulo estaba en un “hueco reducido, variaciones. Agapito y Revilla cita que el rótulo fue cambiado en 1766, quizá por estar cerrado por una tapia”; no sería por lo muy deteriorado, y varios textos recopilados tanto una tapia muy larga. Antolínez corresponden a ese cambio. Debajo se nos aclara el material del que estaba reproduce la copia más fiable, la del texto hecha la tapia: “un paredón de piedra dejado por Matías Sangrador que sería el de que contiene un letrero manifestador la lápida original. Parece copiada tal y como de su delito”. La tercera pista nos la da estaba escrita, y gracias a eso podemos ver Agapito y Revilla al reproducir el acta que la placa era semicircular en su parte levantada por el Ayuntamiento cuando superior y estaba compuesta de dos textos separados. Aunque la copia está transcrita se desmontó la lápida en 1820: “se en caracteres góticos que el autor usaría quitó la piedra y pirámide del rótulo”. por hacerla legible y por razones Esta última puede ser una pista liosa, ornamentales (pues fue un tipo de letra pues la “pirámide”debe referirse a un muy usado durante la época romántica), remate de esa forma que coronaba la la placa estaría escrita en mayúsculas inscripción. ¿Pertenecería tal pirámide clásicas, escritura utilizada en ese periodo. a la placa original o a su copia del siglo Además, Canesi lo corrobora al citar las XVIII? No hay manera de saberlo, pero disposiciones del Santo Tribunal ordenando que la inscripción fuera: “...con letras muy siendo un motivo decorativo clásico y abiertas y claras, encima (sobre) propio de las fechas del primer rótulo, de una columna de piedra.” se ha optado por incluirlo en la repro- ducción. riano” por el estilo de su arquitectura. Se han realizado interesantes hallazgos arqueológicos del antiguo alcázar que se encuentran magníficamente expuestos al público. Su iglesia tiene una enorme portada que recuerda el pasado militar de aquella zona, construida sobre los planos que dejó Rodrigo Gil de Hontañón en 1569. El aspecto de sus grandes pilares era aún más impresionante, pues tuvo hasta mediados del XIX otros dos pisos más de ladrillo. En la casa que queda a la derecha de la iglesia tuvo su domicilio y taller el gran imaginero Alonso Berruguete, y aún se puede contemplar la portada rena- centista de la entrada. Al lado está la calle del doctor Cazalla, famoso luterano quemado vivo por la Inquisición en el Auto de Fe de 1599. El escarmiento que este pobre hombre sufrió, además de su ejecución, fue que sus casas fueran derribadas y sus suelos sembrados con sal. En el solar se colocó un rótulo recor- dando tan lamentable episodio, y tantos años se conservó que terminó dando nombre a la calle llamada “del Rótulo de Cazalla” largo tiempo. Tanto que esPortada de la casa de Berruguete, hoy posible que se trate del bando de una sentencia que más se ha conservado alconvertida en ventana. público, pues fue sucesivamente renovado hasta el año 1820 en que el Ayunta- miento lo mandó quitar. Así fue como la memoria del doctor Cazalla estuvo expuesta a la vergüenza durante más de 220 años.9 9 Juan AGAPITO Y REVILLA. Las Gracias a la novela “El Hereje” de Miguel Delibes, se ha hecho popularcalles de Valladolid. Pág. 115. el pobre doctor. El lector puede acudir también a la “Historia de Valladolid”
  24. 24. 29 Zona de los Palacios Reales En el plano de Ventura Seco (arriba) podemosescrita por Canesi a mediados del siglo XVIII, donde se describe de una ubicar el solar donde seguramente estuvieronmanera más o menos rigurosa la forma en la que fueron capturados el doctor las casas del doctor Cazalla (señalado).y sus correligionarios, y más fidedignamente el Auto de Fe en el que acabó el Canesi nos las sitúa en el “término deltétrico asunto. Quizá es la crónica más curiosa de cuantas se hayan escrito colegio de san Ignacio”. En ese término, claramente identificado en el plano, se vesobre él. Relata que el conciliábulo de Cazalla fue delatado por la mujer de el solar de la única casa que falta en todaun platero que también era luterano, al que convenció para acompañarle a sus la calle, que quizá fuera la de nuestroreuniones. Como el platero, al grito de “aleluya”, quiso “practicar como desafortunado doctor. Una medición aproximada basada en el planomarido” delante de un crucifijo, quedó ella perpleja y delató a todo el perso- sitúa su correspondencia en la calle actualnal a la Inquisición. Otro dato curioso que da, es que a la delatora se la dedicó con la foto del recuadro. Si no estabauna estatua ... exactamente ahí no quedaría muchos metros más lejos. Agapito y Revilla aseguró «pintada de verde, que hasta hoy permanece en la casa en la que vivió en en sus escritos conocer exactamente el lugar, medio de la Platería, a mano derecha como se baja del Ochavo en un hueco ubicándolo “en el número 4 de la calle, entre pequeño.» lo que fue el parque de Artillería (colegio de san Ignacio) y el popular salón de baile La casa en cuestión ya no existe, como tampoco ninguna otra referencia a Romea”. De aquellos parajes, de principiostal estatua. No dudo que existiese, y por ser de color verde quizá se podría del siglo XX, quedan los mismos restos que de los retratados en el maparelacionar de alguna manera con la vecina cofradía de la Vera Cruz que tiene de Ventura Seco: nada.ese color como distintivo, en consonancia con sus orígenes franciscanos. Querepresentase a la delatora sería una leyenda popular, ya que esto está escrito150 años después de los hechos.
  25. 25. 30 Rincones con fantasma Algunos autores sitúan la iglesia del Valen la misma esquina con la calle de Zapico, pero en el plano de Ventura Seco se ve perfectamente que estaba mucho más al centro de la plaza. Con base en el único dibujo que existe, obra también de una hornacina para la imagen titular, pondrían sobre la Ventura Pérez (ilustración pequeña) se ha intentado puerta una tabla de pintura, quizás cerrada con una reconstruir la iglesia del Val. Se trata de una imagen con- verja. Tampoco se ve muy bien si la inscripción y el fusa y la falta de descripciones escritas de su aspecto ha supuesto donante están pintados directamente en la hecho difícil la labor. ¿Son pinturas semejando jaspes los pared o forman un solo exvoto postizo junto con la hor- “berretes” que aparecen en el arco de la puerta y en las nacina. En el año 1702, según Canesi, se reedificó (o pilastras...? ¿Qué hornacina es ésa que se mete en el reformó) la iglesia haciéndose la fachada “toda de pie- ventanal...? Y sobre todo, ¿es un donante el sujeto que dra labrada”, pero conservando el rótulo. En cuanto a aparece “levitando” a la derecha del rótulo? Da la los materiales, pues las pilastras y el cuerpo bajo de la impresión de que la iglesia fue instalada reformando un fachada parecen estucados y pintados, por lo que no antiguo edificio del siglo XV o principios del XVI, a juz- parece lógico que fuera toda de piedra. gar por la moldura que enmarca la puerta de medio En la foto, aspecto que presentaría la plaza si no se hubiese punto de grandes dovelas. Dado que no disponían de derribado la iglesia.
  26. 26. 31 Zona de los Palacios Reales También en la zona se levanta el castizo Mercado del Val, único supervivientede los tres de similares características que tuvo la ciudad. En la plaza donde está elmercado se alzaba la iglesia de Nuestra Señora del Val, de la que tomó el nombre.Se trataba de un pequeño templo de una sola nave, donde los plateros de la vecinacalle de la Platería, constituidos en cofradía bajo la advocación de san Eloy dabanculto a esta Virgen, según Antolínez, muy popular en la ciudad. San Pablo, una plaza de reyes La iglesia de san Pablo es otro de los emblemas de Valladolid gracias a suadmirada fachada plateresca10. Fue construida en unos terrenos llamados “dela Cascajera”, concedidos por la reina doña Violante en 1276. Dio nombre a laplaza, que fue una de las más célebres de Valladolid pues en ella se celebraronsuntuosas fiestas y actos de Estado, siendo el escenario preferido por los Gran-des de España para alardear de su pompa. Por aquí pasaron desde Santa Teresa 10 J. José MARTÍN GONZÁLEZ yde Jesús a Napoleón y su hermano José Bonaparte; nacieron Felipe II, su hijo Fco. Javier de la PLAZA SANTIAGO. Monu-el príncipe Don Carlos, Felipe IV y el infante Don Juan, hijo del emperador mentos religiosos de la ciudad de Valladolid.Carlos I, entre otras mil efemérides. Pág. 257.
  27. 27. 32 Rincones con fantasma San Pablo, otro símbolo de la ciudad en el tiempo. En la superposición de la foto antigua, vemos que las columnas con los leones estaban originalmente mucho más adelantadas que como están actualmente. Lib. prd. “Valladolid, vivencias y fotografías”, pág. 45.El duque de Lerma, cuando asumióel patronato del monasterio a principios Una noticia curiosa sobre la zona, ocurrida el 7 de enero de 1831:del siglo XVII, elevó la altura de la iglesia, «...como a las siete y media u ocho de la noche, se presentó en la atmósferaañadiendo y cambiando de sitio un meteoro muy grande sobre esta ciudad, como por encima de San Pablo,los elementos de la fachada. Revolvió todoel conjunto de tal manera que hoy día su con un semblante de fuego tan vivísimo, que los habitantes que le vieronestudio es así de complicado. Esta última creyeron que se ardía la ciudad por el grande resplandor que daba, y otrosactuación dejó san Pablo como es se consternaron al ver tal terrible fenómeno; y esto le sucedió a muchosen la actualidad. vecinos de los pueblos limítrofes que le observaron; y como a eso de las diez de dicha noche se fue deshaciendo en su marcha...» Astrónomos, ufólogos y demás estudiosos del cielo tienen aquí materia. San Pablo se encuentra enfrente del antiguo Palacio Real y al lado de la sede de la Diputación. El Palacio Real fue al principio propiedad de Francisco de los Cobos, quien lo vendió posteriormente al duque de Lerma que lo cedió a la Corona11. Del edificio destacan el patio y la escalera. Tuvo una torre que la gente llamaba “el peinador de la reina” que se cayó en 1732. 11 Jesús U RREA . Arquitectura y El edificio donde hoy se haya instalada la Diputación fue palacio de losnobleza. Pág. 123. Pimentel y los Ribadavia12. En el siglo XVI albergó la ceremonia de la jura como 12 Jesús U RREA . Arquitectura y príncipe heredero del futuro emperador Carlos V, y allí mismo nacería su hijonobleza. Pág. 137. Felipe II. La fachada que se abre a san Pablo tiene una ventana con una reja, que
  28. 28. 33 Zona de los Palacios Reales A la izquierda, reconstrucción aproximada de cómo sería la fachada de san Pablo en su forma original, realizada por Simón de Colonia entre finales del siglo XV y principios del XVI por encargo de fray Alonso de Burgos, obispo de Palencia. En la ilustración siguiente su posible aspecto tras la primera reforma del edificio, hecha escasos años después para elevarla a la altura de las bóvedas que sustituyeron a la primera techumbre de madera. Existen dudas sobre su aspecto entonces. En algunos estudios se propone la elevación de dos cuerpos más, pero no habría suficientes elementos escultóricos góticos para cubrir tanto espacio de entre los diseminados por la fachada. Siguiendo el estilo de Colonia y observando la fachada de la catedral de Ávila, también obra suya, se ha optado por poner todas las hornacinas góticas con santos en un único cuerpo formando el último piso, pues caben a la perfección y queda un conjunto armónico. El único resto de las dependencias externas de san Pablo es esta “puerta de los carros”, que daba acceso al monasterio por su parte trasera. En el plano de Ventura Seco se la localiza dando salida a la Rondilla de santa Teresa (en la ampliación), pero al variar con el tiempo el trazado de la calle, haciéndose casi recta, la puerta ha quedado en la otra acera.la tradición dice que fue cortada al medio para sacar al recién nacido y vuelta acerrar con una gruesa cadena que aún hoy se puede observar. Dicen que se hizoasí para que el niño perteneciese a la jurisdicción de san Pablo y se pudiera bauti-zar allí, pues si lo hubieran sacado por la puerta, habría pertenecido a la parroquiade san Martín. Frente a la Diputación y en el solar donde hoy se alza el edificio de los anti-guos juzgados, existió otro palacio que también pereció vergonzosamente ya en1925 pese a estar en marcha su declaración como bien de interés artístico. Setrata del palacio del marqués de Távara13 y es una doble lástima, no sólo por supérdida, sino porque además la plaza hubiera ganado aún más vistosidad y 13 Jesús U RREA . Arquitectura ysabor renacentista si se hubiera conservado. nobleza. Pág. 317.
  29. 29. 34 Rincones con fantasma Más o menos así luciría el palacio de Távara Junto a san Gregorio se erige la Casa del Sol y la iglesia de san Benito el viejo, de existir aún. Ha sido cuestión de retocar, fundaciones de Diego Sarmiento y Acuña, conde de Gondomar. Este noblefusionar y colorear unas viejas fotos recopiladas por Jesús Urrea en varios de sus trabajos. poseyó una magnífica biblioteca. Escribió Sangrador: «Se cuenta que este caballero estando de embajador en Inglaterra, suplicó repetidas veces al rey le permitiese regresar... porque temía morir... entre protestantes... Habiendo vuelto a Valladolid, murió. Su cadáver fue pri- meramente depositado en la bóveda de la iglesia, con un hijo suyo de corta edad. Convertida la iglesia en almacén de utensilios de guerra, fue extraído el ataúd y trasladado a una panera; desde allí, después de algunas profa- naciones, paso a ocupar el hueco de una chimenea, y por último desde este sitio pasó otra vez a la iglesia donde le vi no hace muchos años abando- nado. Es muy extraño que los Sres. Condes de Gondomar, sus sucesores, no hayan tratado de colocar estas dos momias en un sitio mas decoroso. Si D. Diego Sarmiento hubiera muerto entre protestantes, sus cenizas hubie- ran sido indudablemente más respetadas.»
  30. 30. 35 Zona de los Palacios Reales La Casa del Sol, llamada así por el de piedra que corona su fachada. En la superposición de la foto antigua, se ve sobre el arco de la puerta el rótulo que indicaba el uso que tuvo como convento de Oblatas y “centro de corrección y moralización de jóvenes”. Lib. prd.“Valladolid, imágenes del ayer”, pag. 147. Aquellas monjitas lo ocuparon hasta hace no mucho, y eran famosas por sus habilidades con la aguja, pues remendaban rotos y quemaduras como nadie. En la ilustración, los restos del conde de Gondomar en una foto tomada cuando se devolvieron a su tumba en 1991 tras la restauración de san Benito el Viejo, desde En la Casa del Sol, sobre el entablamento de las columnas dobles de la la iglesia de san Martín. A su lado enfachada que hay a cada lado de la puerta, había dos estatuillas que, por formar el ataúd se puede ver la parte inferiorparte de una ornamentación renacentista simétrica, miraban a lados opuestos. de la momia de un niño que, segúnSegún cuenta Agapito y Revilla en su libro “Las calles de Valladolid”, la gente les la “Historia de Valladolid” de Sangrador, corresponde a un hijo suyo. En el textosacó su copla como ocurrió con las figuras de la ventana del palacio de los Val- se explica el curioso periplo deverde, y las bautizó como “los mal casados”. los dos cadáveres, según este autor.
  31. 31. 36 Rincones con fantasmaRecreación de los preparativos de la procesión De san Pablo partía la Procesión del Entierro, que celebraba la penitencial que las Angustias sacaba de san Pablo de las Angustias cada Semana Santa. Esta procesión, con el devenir de los años, la tarde del Viernes Santo. Está ambientada en los primeros tiempos de la penitencial, se transformaría en otra de las joyas de la ciudad: la Procesión General de la en concreto a finales del siglo XVI antes de Pasión, declarada de interés turístico internacional. Hoy día sale de la iglesia de que el duque de Lerma alterase la fachada de san Pablo. En aquellos años la cofradía las Angustias por ser esta cofradía su patrocinadora y la que cierra el desfile. Se todavía no tenía su magnífica iglesia actual, considera que esto es así desde que comenzó a organizarla, en 1810, José Timo- sino que su primer oratorio estaba en teo Monasterio, entonces alcalde de la penitencial. La primera Procesión General, la cercana calle llamada hoy de la Torrecilla. Tampoco tenía ningún “paso” enteramente entendida como la primera en que desfilaron juntas todas las penitenciales, salió de talla, salvo la Virgen de los Cuchillos, el Viernes Santo 21 de abril de dicho año, después de dos sin celebrarse proce- que aún no tenía cuchillos. siones debido a la invasión napoleónica. La verdad es que al bueno de don José Timoteo casi no le quedó más reme- dio que organizarla pues, en su condición de comisario de Policía de la ciudad recibió para ello una orden del general francés Kellermann. Este militar estaba al cargo de las tropas francesas que ocupaban nuestra comarca y sin duda, por contentar al pueblo invadido, le mandó que organizase la Procesión del Santo
  32. 32. 37 Zona de los Palacios RealesEntierro que entonces era la más prestigiosa. La orden especificaba además queparticipasen en ella todas las cofradías. El prestigio de esta procesión provenía de que antiguamente los miembros dela Chancillería desfilaban en ella, pues pertenecían a las Angustias, y qué mejorpara apaciguar al pueblo que ofrecerle una de sus cosas más respetadas y de mayorraigambre. Venía de muy atrás la devoción mariana de los componentes de laChancillería, pues en un testamento fechado en 1452 se cita una cofradía «de la conçebiçion de la virgen gloriosa sennora santa María de los escri- vanos e procuradores de la corte e chançelleria...»14. La iniciativa de resucitar las procesiones tuvo gran éxito. Al entusiasmo dedon Timoteo se sumó el de las otras penitenciales, hasta entonces igual de mus-tias todas, las cuales «luego que reciuieron dicha orden, se llenaron de Jubilo e inmediatamente dieron parte a sus cofradías e indiuiduos, y enterados que fueron de lo que 14 Adeline RUCQUOI. Valladolid en tanto deseaban, dando gracias al acedor de tan buena como cristiana obra». la Edad Media: la villa del Esgueva. Pág. 91.
  33. 33. 38 Rincones con fantasma Luego de altibajos y vicisitudes, a principios del siglo XX, el arzobispo Gandásegui restauró las procesiones, y la General del Viernes Santo se comenzó a celebrar con la participación de todas las cofradías entonces existentes, tal como hoy en día. El contiguo palacio de Pimentel, actual Diputación, tendría un aspecto parecido al actual pues también fue reformado por esasfechas. Del aspecto de los cofrades en procesión hay muy pocos datos, tan solo que iban con túnicas negras y que llevaban una “insignia de una Señora de la quinta Angustia”. Sabemos la forma de los pendones azules que abrían los claros, gracias al dibujo de la planta de la procesión de 1619 (al lado).
  34. 34. Zona deSantiago,Zorrilla yCampoGrande Zona de Santiago, Zorrilla y Campo Grande
  35. 35. 41 La calle Santiago (así, sin “de”) es el pasillo de casa que conduce al salón que es la plaza Mayor. Su magia radica en que la gente sigue paseando por ella despacio, a pesar de que nos la han llenado de bancos y oficinas repletas de vecinos estresados con corbata. Quizá sean sus comercios, o que de siempre ha sido el lugar donde “encontrarse por casualidad” con amigos y familiares... El caso es que no hay Carnaval, Semana Santa, o chirigota de Ferias sin la calle Santiago. Calle Santiago La iglesia de Santiago que da nombre a la calle tuvo su origen en unapequeña ermita dedicada al Santo Cristo de Escobar, existente ya en el año11041. La atendía una cofradía bajo la advocación de Santiago, nombre queadoptó el templo cuando pasó a ser parroquia en el año 1400. El rico mercaderLuis de la Serna, que perteneció a la parroquia, reedificó la iglesia a su costa,dicen que para huir del acoso de la Inquisición. La iglesia tiene un pórtico renacentista en la entrada que se abre al popu-lar Atrio de Santiago, donde se encontraba otra de las instituciones de Vallado-lid: el quiosco de la “chata”, la última voceadora de “El Norte de Castilla”, hoyjubilada y traspasado el negocio. La iglesia guarda importantes obras de Alejo de Vahía, Berruguete, Fran-cisco de Rincón, Leoni y Juan de Ávila. En 1974 se descubrieron los cuatronichos funerarios de la familia de la Serna, que se encontraban tapiados en elpresbiterio. Son de interés no sólo por ser obra de Alejo de Vahía, sino por laescasez de obras góticas de este tipo que hay en la ciudad. El primitivo retabloque tuvo el presbiterio, se dice que lo trajo don Luis de la Serna nada menos quede Florencia, declarando a sus amigos que le había costado tanto como si fuerade plata. Era de barro cocido y vidriado y de él no queda ni rastro, salvo el casoimprobable de que también se encuentre emparedado tras el retablo mayor. De la portada de la iglesia se sale a la calle de los Héroes del Alcázar, lla- 1 J. José MARTÍN GONZÁLEZ y Jesúsmada en la antigüedad “de la Tumba” por el cementerio de la parroquia que en URREA. Monumentos religiosos de la ciudadella se hallaba. de Valladolid. Parte primera. Pág. 188.
  36. 36. 42 Rincones con fantasmaLa calle de Santiago desde siempreha tenido una gran afluencia de gente.Una superposición del ayer y del hoyen su cruce con Claudio Moyano.Lib.prd. “Valladolid, vivenciasy fotografías”. Pág. 30. Calle de los Héroes del Alcázar, ayer y hoy. Lib. prd. “Valladolid, vivencias y fotografías”. Pág. 73.
  37. 37. 43Zona de Santiago, Zorrilla y Campo Grande
  38. 38. 44 Rincones con fantasma En su antigua condición de entrada a la ciudad, la calle de Santiago tuvo un gran arco a modo de puerta que desapareció con las remodelaciones del siglo XIX. Una lástima como otras tantas. Lindando con Santiago estuvo la antigua morería, en el barrio llamado de Santa María, que contaba entre sus vecinos con un importante porcentaje de carpinteros. La reina Juana en 1515 dio una merced por la que 30 de estos arte- sanos quedasen exentos de huéspedes y no se pudiese sacar de sus casas ropas, aves ni cosa alguna, aunque estuviese la corte. A cambio de tal “merced” tan sólo exigía de los privilegiados que cada vez que hubiese un fuego, corriesen con sus herramientas a apagarlo. Bomberos a la fuerza. Plaza de Zorrilla y Campo Grande La cofradía de la Vera Cruz tuvo una ermita o humilladero en la actual plaza de Zorrilla, al igual que el que la penitencial de la Pasión tenía situado fuera de la ciudad, pasando el puente Mayor. Ambos fueron derribados por los franceses durante la guerra de la Independencia para evitar que las guerrillas se parapetasen detrás. Esto ocurrió según el diario de Hilarión Sancho, el 17 de enero de 1809, pero de esta noticia hay versiones contradictorias, pues se con- servan crónicas que dicen que los derribos se debieron a su ruina. El humilladero de la Cruz, oratorio de la cofradía durante muchos años, se alzaba enfrente de lo que luego sería Hospital de la Resurrección, donde hoy se Suerte que se conserve una vieja foto levanta la llamada “casa de Mantilla”, bonito edificio que fue la comidilla de la del Arco de Santiago rescatada por época por ser el primero que contó con luz eléctrica y ascensores. El hospital se M.ª Antonia Fernández del Hoyo y que se conserva en la Casa de Zorrilla que, construyó sobre el solar de la antigua Mancebía pública, rancia institución valli- restaurada y coloreada me ha servido para soletana de la que algunas fuentes sitúan la fundación a finales del siglo XIV.recrear la zona si aún se conservase (arriba). Este lugar, donde se recogían y ejercían las señoras de mala vida, estuvo Lo podríamos ver a la altura de Claudio regentado por la cofradía de Ntra. Sra. de la Consolación y la Concepción, a la Moyano como indica el fragmento del plano de Ventura Seco. que la ciudad compró el “negocio” en 1541 con la sana intención de cambiarlo a un sitio más discreto y entregar el edificio a los promotores del futuro hospi- tal. Eso sí, dejando bien claro que «...lo que rentaren las dichas casas y exerçiçio publico de dichas mugeres se convierte para los propios de esta villa...» Estaba claro que la Mancebía debía funcionar «...para evitar las enfermedades que se podrían Rescreçer no aviendo muge- res publicas.» De esta manera se defendía la salubridad y se administraba el negocio por vía legal. Este alegre panorama era el que vieron durante 55 años los cofrades de la Cruz cada vez que acudían al humilladero, hasta que los promotores del hospi- tal, cansados de esperar la cesión del edificio por parte del municipio que no
  39. 39. 45 Zona de Santiago, Zorrilla y Campo Grandeacertaba a encontrar nuevo acomodo a sus “trabajadoras sociales”, invadieronla Mancebía el Domingo de Ramos de 1553 llenando el edificio de pobresenfermos ante el asombro de las “damas”. Una vez establecido el Hospital de la Resurrección, ejerció sus funcionesdurante largos años hasta su desaparición a finales del siglo XIX. En esas fechasse llevó a cabo la alineación de la calle derribando todo lo que molestaba, conlo que este edificio dio con sus vetustas piedras en el suelo. Su fachada con elCristo Resucitado se conserva en el jardincillo de la casa de Cervantes, y no estámal el sitio, teniendo en cuenta que el universal escritor imaginó a los famosos Templete del Campo Grande, tristementey locuaces mastines, Cipión y Berganza, como vigilantes del hospital en sus desaparecido. Lib. prd. “Valladolid,“Novelas ejemplares”. vivencias y fotografías”. Pág. 116.
  40. 40. 46 Rincones con fantasma El entorno del Campo Grande, centenario pulmón verde de la ciudad cuya historia es tan rica que ya está recogida en libros por entero dedicados a él, ha servido de escenario a torneos, ejecuciones, algaradas, acampadas y desfiles cas- trenses, pregones, subastas… Algunas ejecuciones y almonedas, entresacadas de las crónicas de Ventura Pérez, nos resultan hoy vergonzosas e increíbles, como la puesta a la venta (en el año 1724) «...de seis moros con las mulas.» No es el único suceso ocurrido en el Campo Grande que hoy nos escan- daliza, pues dos años después, a un tal Juan Rodríguez «dieron garrote y le quemaron por sodomita, y al que cooperó con él, lla- mado Luis de la Rosa, le echaron a presidio. El quemado andaba vestido de mujer y hacía todas las labores de coser, hilar, hacer media, encajes y ropa blanca...» Cruel castigo a tan “graves crímenes” que cometió el pobrecillo, pero es que en aquellos tiempos se zanjaban hasta los pequeños problemas sociales de En la foto, único dibujo fiable que se una manera algo brusca. Por ejemplo, el actual problema del tabaquismo que conserva del humilladero de la Vera Cruz, tantas campañas y dinero cuesta hoy al Estado, se solventó en 1746 con un pequeño fragmento del plano obra de DiegoPérez, tan poco definido que resulta imposible edicto ordenando... al autor de estos textos reconstruirlo. «...que nadie tomase tabaco y rapé, que era un tabaco de Francia, con pena de la vida.» Hay más edictos curiosos, como el dictado en 1842 en el que se prohibía «el distintivo del bigote y toda insignia militar a las personas que no tuvie- sen derecho a llevarlas, pues de ese abuso resultaban perjuicios a la buena opinión de tan benemérita clase.» También es verdad que la clásica picaresca española aún no había desapa- recido por esas fechas, y es hasta cierto punto lógica la dureza de las autorida- des que tenían que lidiar, por ejemplo, con caraduras del calibre de un tal Manuel Francisco Díaz, “lumbrera” que proponía en 1716 un método de ense- ñanza con el que los niños aprenderían a leer en sólo dos meses y ¡la lengua griega en cuatro días! Al hablar del Campo Grande, hay que mentar la popular Feria del Suda- rio que se celebraba en él hasta hace poco durante la Semana Santa. Esta “feria” tenía sus orígenes en una romería que tenía lugar desde tiempos antiguos, cono- cida también como “del Sudario”, durante la cual se montaba un mercadillo de artesanías y bagatelas, transformándose con el tiempo en feria de atracciones. Esta romería tenía lugar durante la Pascua de Resurrección, para venerar un Santo Sudario propiedad del desaparecido convento de Nuestra Señora de la Laura, del patronato de la Casa de Alba. Cuentan las crónicas del convento que el duque don Fadrique quiso hacer una copia de la Sábana Santa de Turín, pero estando la ciudad en guerra no le fue posible hacerse con los servicios de un pintor que la copiase tan rápido como la urgencia de aquellos peligrosos

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