Folleto Colección Banco Santander
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Folleto sobre las obras de la Colección Banco Santander que se exponen en la Sala de Arte de la Ciudad Financiera de Boadilla del Monte (Madrid) ¡Úsalo para disfrutar aún más de tu visita!

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Folleto Colección Banco Santander Folleto Colección Banco Santander Document Transcript

  • Colección Banco Santander
  • UNA COLECCIÓN DE COLECCIONES Lucas Cranach el Viejo, La predicación de san Juan Bautista, h. 1537-1540 Fruto de la labor de coleccionismo desarrollada a lo largo de más de ciento cincuenta años, la Colección Banco Santander está compuesta por piezas procedentes de las diversas entidades financieras que se han ido integrando en lo que hoy constituye Banco Santander. Sus fondos abarcan un amplio periodo histórico que se extiende desde el siglo XVI hasta nuestros días y entre sus obras se encuentran las de grandes maestros del arte. Si bien el núcleo principal de la Colección está compuesto por pintura, con piezas realizadas por grandes figuras de la historia del arte como El Greco, Zurbarán, Van Dyck, Tintoretto, Rusiñol, Mir, Picasso, Tàpies o Barceló, cuenta también con interesantes ejemplos de escultura –especialmente contemporánea, con piezas de Eduardo Chillida, Richard Serra, Anish Kapoor, Juan Muñoz, Cristina Iglesias, Richard Deacon o Dan Graham–, un importante apartado de artes decorativas –integrado por tapices procedentes de las mejores manufacturas europeas de los siglos XVI al XVIII, cerámica y muebles antiguos–, y una completa colección numismática, con monedas y billetes que ofrecen un singular recorrido por la historia de España. Todo ello hace de ésta una de las mejores y más completas colecciones privadas de nuestro país, al tiempo que refleja la sensibilidad artística y la labor de mecenazgo de las entidades que la crearon. [3]
  • SALA DE ARTE SANTANDER Desde marzo de 2006, y con excepción de los periodos en que se celebran exposiciones temporales de grandes colecciones privadas de arte contemporáneo, cerca de doscientas obras de la Colección Banco Santander se exponen en la sala de arte de la ciudad financiera en Boadilla del Monte, Madrid. Con una superficie de 2.800 metros cuadrados y una altura de cinco metros, la sala permite la exposición de piezas de gran formato y su contemplación con adecuada perspectiva. La concepción arquitectónica de la sala, como la del resto de la Ciudad Grupo Santander, es obra de Kevin Roche, premio Pritzker y uno de los grandes nombres de la arquitectura contemporánea. Para el diseño museográfico se contó con la colaboración de Juan Ariño. El itinerario de la exposición se plantea como un paseo por la historia del arte desde el siglo XVI hasta nuestros días.
  • Monedas y billetes 1 Didracma romano [10] Tapices 5 2 La exaltación de las artes [14] Pintura del siglo XVI 3 6d Joan de Joanes, Inmaculada Concepción [18] Pintura del siglo XVII 6a 4a 2 3 Van Dyck, Don Diego de Mexía, marqués de Leganés [24] 4c 1 El Greco, Anunciación [22] 4b 6b Paul de Vos, Bodegón con sirvienta [26] 6c el Siglo XVIII 5 4a 8a Giuseppe Bonito, Don Carlos de Borbón, rey de las Dos Sicilias [30] LA Pintura española del siglo XIX e inicios del XX 6a 4b 7a Martín Rico y Ortega, Patio del palacio de los Dux de Venecia [34] 8b 6b 7b Joaquim Mir, Primavera [38] 6d 7c 6e Joaquín Sorolla, Retrato de Agustín Otermín [36] 6c José Gutiérrez Solana, El Lechuga y su cuadrilla [40] 6e Josep Maria Sert, Las bodas de Camacho [42] Vanguardias y arte contemporáneos español 4c 7d 7a Pablo Ruiz Picasso, Busto de caballero III [46] 7b Manolo Millares, Homúnculo [48] 7c Antoni Tàpies, Matèria ocre sobre tela verge [50] 7d Miquel Barceló, Soupe francaise [52] 8c Escultura 8a Gregorio Fernández, Cristo flagelado [56] 8b Eduardo Chillida, Rumor de límites VII [58] 8c Anish Kapoor, Sin título [60]
  • 1] Monedas y billetes Una importante selección de la colección numismática de Banco Santander da la bienvenida al visitante a la sala de arte y permite recorrer e ilustrar paso a paso la historia monetaria de España, desde las dracmas acuñadas en el siglo III a.C. por las colonias griegas peninsulares, pasando por monedas cartaginesas, sestercios romanos y visigodos, doblas árabes, maravedíes, piezas de reinos cristianos, de la monarquía de Carlos I, Felipe II, los Austrias menores, los Borbones, José I y acuñaciones de colonias iberoamericanas hasta llegar a la ya desaparecida peseta. Junto a ellas también se exponen billetes que abarcan desde fines del siglo XVIII hasta el XX, con especial atención a los emitidos en diferentes localidades durante la Guerra Civil Española. La moneda occidental nace, fruto de un largo proceso evolutivo, a finales del siglo VII a. C. en Lidia (Asia Menor, en la actual Turquía), pero son las ciudades griegas [8] las que, a través de su actividad colonizadora y comercial, difunden su uso por el Mediterráneo. Desde sus inicios la moneda se convierte en un poderoso vehículo de expansión económica y cultural, siendo un factor clave para entender el desarrollo histórico de una comunidad. La moneda, portadora de una tradición de casi tres mil años de historia, nos acerca como ningún otro objeto a la vida de los pueblos que la fabricaron y utilizaron. En una lenta pero continua evolución, este pequeño trozo de metal se ha convertido en símbolo de independencia y de la fiabilidad del Estado, al tiempo que ha permanecido íntimamente unida a la vida cotidiana de las gentes. Una evolución a la que no ha permanecido ajena la península Ibérica, en cuyo suelo se han acuñado y circulado las emisiones de los pueblos, ciudades y Estados protagonistas de su devenir histórico. [9]
  • Didracma romano 225-214 a. C. Plata Esta moneda de taller incierto es una de las piezas más antigua de la colección numismática de Banco Santander. En su anverso aparece una cabeza janiforme laureada de los Dióscuros –Castor y Polux–, famosos héroes de la mitología griega, hijos de Zeus y Leda y hermanos de Helena de Troya y Clitemnestra. En el reverso se representa a Júpiter en cuádriga acompañado por la Victoria, sosteniendo el cetro con la mano izquierda y blandiendo un haz de rayos con la derecha. Multimedia de monedas Colección Banco Santander disponible en la web de la Fundación. [10]
  • 2] Tapices La importancia de la colección de tapices de Banco Santander radica en que posee piezas de periodos y centros no muy comunes en las colecciones y museos españoles. Sus paños bruselenses de los últimos años del siglo XVII y principios de la centuria siguiente, así como los de las manufacturas de Gobelinos y Beauvais, cubren años no bien representados en nuestro país. Pero eso no quiere decir que sus piezas flamencas de los siglos XVI y XVII presenten un interés menor, pues son un testimonio muy característico del gusto español por la tapicería de aquellos Países Bajos ligados a nosotros por los avatares dinásticos. Evidencia de nuestra relación con Flandes es el paño de La Historia de Alejandro (h. 1575), tejido en el momento de máximo esplendor de la producción flamenca, que nos da una visión renacentista de uno de los temas favoritos de la tapicería gótica. [12] De estética muy diferente, francesa, es la pieza La rendición de Marsal, tejida en la segunda mitad del siglo XVII en los Gobelinos, la gran manufactura puesta en pie por Luis XIV para cantar su gloria entre todas las cortes europeas. Periódicamente por motivos de conservación, la exposición de esta pieza se alterna con la del tapiz Susana acusada de adulterio (1716), buen reflejo del gusto académico francés y la orientación que los Gobelinos dieron al tapiz, convirtiéndolo en trasunto de la pintura. El cuadro que sirvió de para tejer esta pieza se conserva en el Museo del Prado. De Beauvais es El viaje del príncipe, que formó parte de una de serie llamada La premiere tenture chinoise o Historie du Roi de la Chine, que afirmó en Francia la moda chinesca que llenaría el siglo XVIII. En él se mezclan la fidelidad iconográfica con el gusto por una China literaria de un exotismo libresco. [13]
  • De pleno Barroco, época en la que el tapiz flamenco –al igual que la pintura– está muy influenciado por Rubens, la Colección Banco Santander posee una serie de ocho paños tejida en Bruselas hacia 1660 por el taller de Jan Leyniers. Dedicada a las artes, es una perfecta muestra del gusto del siglo XVII por la alegoría; en ella, siguiendo la Iconografía de Ripa, se exaltan las artes y las virtudes a que aquéllas nos inducen. Con amplias cenefas de frutos carnosos entre los cuales se mezclan instrumentos científicos, estos tapices fueron tejidos para un emplazamiento concreto, constituyendo lo que en Bruselas se llamaba una chambre en tapisserie. El tema de esta chambre no es excesivamente frecuente, pues parece que agrupó a las Artes Liberales con las Bellas Artes, en un maridaje que supuso una larga discusión teórica desde el Renacimiento hasta el Barroco. [14] Detalle de La exaltación de las artes Manufactura de Bruselas. Taller de Jan Leyniers La exaltación de las artes, h. 1660 Lana y seda
  • 3] Pintura del siglo XVI Las obras pictóricas más antiguas de la Colección Banco Santander datan del siglo XVI y se caracterizan por la diversidad de sus orígenes: Badajoz, Valencia, Franconia, Flandes y Venecia. Excepto las italianas, que son lienzos, todas están pintadas sobre tabla. Datadas en el segundo tercio de la centuria, sus características y sus géneros son sin embargo muy diversos. Predominan las obras religiosas, con piezas devocionales de pequeño tamaño como La predicación de san Juan Bautista de Lucas Cranach el Viejo, única en el catálogo de su autor en cuanto a su temática, y un Ecce Homo de Luis de Morales de gran delicadeza; y piezas de mayor tamaño como Inmaculada Concepción de Joan de Joanes o las tres tablas que proceden de la ancestral Torre de Luzea en Guipúzcoa, pintadas por seguidores de Juan de Borgoña. [16] Junto a ellas la Colección cuenta con soberbios retratos, como Joven de venticinco años con pelliza de Tintoretto y Doña Juana de Mendoza, duquesa de Béjar, con enano de Alonso Sánchez Coello, de reciente adquisición. Se trata de ejemplos de gran austeridad formal que transmiten a la perfección, además de los rasgos físicos de los retratados, referencias a su posición y estatus social. [17]
  • Joan de Joanes (1507/10-1579) Inmaculada Concepción, h. 1535-1540 Óleo sobre tabla Realizada cuando Joan de Joanes trabajaba aún junto a su padre, Vicente Macip, sigue la tipología de Inmaculada instaurada por los jesuitas cuando se establecieron en Valencia. La representación de la Virgen rodeada de símbolos marianos procede del Antiguo Testamento, concretamente del Cantar de los Cantares. Esta iconografía ya era conocida en Valencia desde principios del siglo XVI, pero es a partir de la década de los treinta cuando tiene un mayor desarrollo. El gran interés de la obra radica en que se sitúa a la cabeza de muchas versiones similares en el área valenciana salidas del taller de los Macip o realizadas por imitadores. Los valores plásticos de esta pintura son evidentes y la presencia de oro cubriendo el fondo responde a su importancia como icono sagrado en el contexto de algún retablo. [18]
  • 4] Pintura del siglo XVII El siglo XVII está ampliamente representado en la Colección Banco Santander, dividiéndose sus piezas en tres grandes apartados: retratos, pintura religiosa y bodegones. Dentro del primer grupo, destacan los ejemplos de artistas flamencos datables en el primer tercio del siglo. Los retratos del obispo van Malderen y del marqués de Leganés de van Dyck y del obispo Ophovius de Rubens han sido considerados ejemplares originales, si bien pudieran ser segundas versiones con intervenciones del obrador. En cuanto a pintura religiosa, la Colección dispone de interesantes ejemplos de grandes artistas españoles como Virgen niña dormida de Francisco de Zurbarán, de gran delicadeza y profunda espiritualidad; La predicación de San Vicente Ferrer, raro testimonio de la breve estancia de Alonso Cano en Valencia; La imposición del nombre de Jesús, obra de evidente rareza iconográfica pintada en Sevilla por Juan de Valdés Leal, o Presentación de la Virgen [20] en el templo, pintada en Granada a finales de la centuria por Juan de Sevilla. Junto a ellos dos obras de El Greco: una imponente Anunciación y Cristo crucificado, con Toledo al fondo. Por último, se exponen interesantes bodegones como el realizado por el flamenco Paul de Vos, muy en consonancia con Rubens, el dedicado a los cinco sentidos del aún enigmático artista Manerius y una composición muy original del gran especialista madrileño Juan de Arellano. Junto a estas piezas, se muestra un paisaje de Adam Pynacker, buen ejemplo de la brillantez que adquirió este género en Holanda durante el siglo XVII, constituyendo uno de los capítulos más originales de la historia de la pintura barroca. Partiendo ya de la observación directa del natural, los artistas reducen a los personajes al mínimo y la naturaleza se convierte en la gran protagonista de las obras. [21]
  • Domenicos Theotocopulus, El Greco (1541-1614) Anunciación, 1614 Óleo sobre lienzo Este grandioso lienzo concebido para el Hospital de San Juan Bautista de Toledo, llamado usualmente «de Tavera» por su fundador, puede considerarse como una de las últimas obras de El Greco. A su muerte sería su hijo Jorge Manuel el responsable de terminar la parte inferior. Estamos ante un buen ejemplo de la audaz técnica del pintor cretense al final de su vida: emplea el pincel con una extrema libertad y recurre al uso de pinceladas negras para siluetear algunas formas y limitar perfiles y campos de color, dando al lienzo, visto de lejos, una extraña y casi mágica sensación de vidriera. Destaca además la vibración del toque y la prodigiosa utilización de la preparación rojiza para obtener efectos de transparencia y volumen. En fecha desconocida esta obra sufrió la mutilación de su parte superior –una serie de ángeles músicos–, que desde 1931 se conserva en la Galería Nacional de Atenas. [22]
  • Antoon van Dyck (1599-1641) Don Diego de Mexía, marqués de Leganés, h. 1634 Óleo sobre lienzo Retrato realizado por van Dyck durante el año que pasó en Amberes después de sus estancias en Italia e Inglaterra, donde fue primer pintor de corte para Carlos I y donde finalmente moriría a la edad de 42 años. Su fama internacional como gran retratista le había permitido además entrar al servicio de la archiduquesa Isabel Clara Eugenia de Habsburgo, hija de Felipe II y regente de los Países Bajos, siendo muy frecuentes por lo tanto los encargos de grandes familias de la nobleza de Flandes y de Brabante. Don Diego de Mexía, primer marqués de Leganés, comendador mayor de León, trece de la Orden de Santiago y duque de Sanlúcar la Mayor y protegido del conde duque de Olivares, fue paje de los archiduques Alberto e Isabel en Flandes, gobernador en Milán y embajador extraordinario en Francia. Apasionado coleccionista, fue retratado por Rubens y van Dyck y empleó su inmensa fortuna en la adquisición de pinturas de los más famosos maestros flamencos e italianos del momento, alcanzando su colección un total de 1.333 obras. [24]
  • Paul de Vos (1596-1678) Bodegón con sirvienta, h. 1668 Óleo sobre lienzo Pintura muy característica del género flamenco de naturaleza muerta con animales vivos disputando por algún alimento en primer término. La acusada diagonal de las formas en aparente desorden y el cesto con conejos son notas del influjo que ejerció Rubens entre sus seguidores y discípulos de la escuela de Amberes. La admiración de Rubens por Paul de Vos le llevó a adquirir ocho lienzos suyos, que se encontraban entre sus posesiones a su muerte. El marqués de Leganés también era gran aficionado a su pintura y poseía un gran número de obras suyas. El propio Felipe IV le encargó numerosos cuadros en las décadas de 1630 y 1640 para decorar las estancias de los principales palacios madrileños, incluida la Torre de la Parada, de ahí la colección de cazas y fábulas de este pintor barroco flamenco que conserva el Museo del Prado. [26]
  • 5] El siglo XVIII En la Colección Banco Santander el capítulo de obras datables en el siglo XVIII es el más reducido. Junto a las naturalezas muertas del XVII, se exponen dos obras tempranas del parisino Jean Baptiste Oudry que ilustran bien la evolución de este género y el gusto típico del rococó francés. Delicadeza, elegancia, sensualidad y gracia, líneas curvas y decorativismo juegan un papel fundamental en la composición de las obras de este pintor, grabador y diseñador de tapices que tuvo gran fama en su época y fue protegido de Luis XV, llegando a ser nombrado pintor de las cacerías reales. Aunque actualmente no está expuesta en la sala de arte, el apartado del siglo XVIII de la Colección Banco Santander se completa con una importante muestra de cerámica de Alcora, manufactura española creada en 1727 por el IX Conde de Aranda bajo los auspicios de Felipe V y buen ejemplo del gusto por el rococó que implantaría en nuestro país el primer Borbón español. Pero, sin duda, la obra más destacada de este periodo en la Colección es el retrato de Carlos III, todavía rey de las Dos Sicilias, que pintó Giuseppe Bonito. Junto a él, una escultura en mármol del monarca ya como rey de España realizada por Juan Pascual de Mena, una de las figuras más sobresalientes de la escultura española del siglo XVIII, y el tapiz El viaje del príncipe, anteriormente comentado. [28] [29]
  • Giuseppe Bonito (1707-1789) Don Carlos de Borbón, rey de las Dos Sicilias, h. 1745 Óleo sobre lienzo Probablemente este retrato fue pintado cuando don Carlos de Borbón contaba, aproximadamente, con veintiocho o treinta años de edad. Dado su atuendo militar, su actitud de mando y el escenario bélico de fondo, podría estar relacionado con la brillante campaña de don Carlos al frente de su ejército en la batalla de Velletri contra las tropas austríacas el 12 de agosto de 1744, que le aseguró definitivamente la posesión del trono de las Dos Sicilias. Ricamente vestido con una casaca de color tabaco bordada en oro, sobre su pecho figura la insignia del Toisón y la banda de San Jenaro. Como en todos los retratos de Bonito, está presente ese interés por individualizar al modelo acentuando la intensidad expresiva en su mirada y la caracterización psicológica. La sutileza cromática, el refinamiento de la composición, la iluminación y vaporosidad de su atmósfera la convierten en una obra excelente de este autor cuyas cualidades retratísticas fueron reconocidas oficialmente en 1751 al ser nombrado pintor de cámara del rey. [30]
  • 6] La pintura española del siglo XIX e inicios del siglo XX Si bien la primera mitad del siglo XIX y el romanticismo imperante en la época están representados en la Colección Banco Santander con piezas de Pérez Villaamil, Rigalt o Esquivel, más rica es la presencia de las escuelas realistas que dominan, en sus múltiples variantes, la pintura del último tercio de la centuria. Ante todo predominan las obras de algunos pintores destacados dentro de la órbita fortunyana, como Rico, Agrasot, Jiménez Aranda o Ricardo de Madrazo. [32] Junto a ellos, la Colección cuenta con ejemplos de la gran renovación que se produjo a partir de 1880 en la pintura española al adoptarse preceptos artísticos que se estaban gestando en el resto de Europa. Del gran precursor de la mentalidad modernista, Darío de Regoyos, asturiano que residió en Bélgica y formó parte de algunos de los grupos más innovadores de la Europa del último cuarto del siglo XIX, se muestran dos paisajes tardíos. De los impulsores del modernismo catalán, Casas o Rusiñol, hay varias piezas que evidencian su evolución pictórica y su ruptura con el pasado inmediato a través de una temática naturalista y del contacto con el París de fin de siglo. También hay buenos ejemplos de la generación posterior, con artistas como Nonell o Mir, que fascinados aún por la capital francesa lograron crear un arte nuevo de sorprendente fuerza creativa. Con la llegada del siglo XX surgió un nuevo movimiento impulsado por el joven ensayista Eugenio d´Ors: el noucentisme o novecentismo, que tras el acercamiento del arte español a las tendencias modernas francesas y noreuropeas en la etapa modernista proponía una vuelta al mediterraneismo y a la tradición autóctona, premisas bien representadas en la obra de Sunyer. Una renovación muy parecida a la de Cataluña propugnaba la Asociación de Artistas Vascos, representada en la Colección Banco Santander por los hermanos Valentín y Ramón de Zubiaurre. [33]
  • Martín Rico y Ortega (1833-1908) Patio del palacio de los Dux de Venecia, 1883 Óleo sobre lienzo En un formato poco habitual para el artista, Rico hace gala en este lienzo de sus soberbias dotes para los paisajes urbanos y para la minuciosa descripción de los edificios monumentales, interpretados a través del preciosismo luminista y deslumbrante aprendido de su gran amigo Mariano Fortuny. Según testimonia la inscripción que lleva al dorso, el cuadro fue pintado en 1883, durante el periodo de plena madurez del artista. Es probable que Rico lo iniciara en una de sus habituales estancias en Venecia –ciudad en la que moriría en 1908–, aunque debió terminarlo en su estudio parisino utilizando apuntes parciales tomados del natural. Dado el extraordinario éxito que el arte de Martín Rico tuvo en los circuitos comerciales europeos y americanos de su tiempo, sus vedutte venecianas inundaron el mercado, si bien se trata generalmente de panorámicas de los canales y sus riberas ejecutadas en un formato apaisado y de menor tamaño que el presente lienzo. [34]
  • Joaquín Sorolla (1863-1923) Retrato de Agustín Otermín, 1892 Óleo sobre lienzo Retrato del pintor asturiano Agustín Otermín y García Bustamante, discípulo de Sorolla y artista notable que sin embargo abandonaría la pintura antes de alcanzar la madurez. El acentuado realismo en el tratamiento del tema se aleja del anecdotismo forzado de la pintura de género al uso entonces. El retratado aparece como sorprendido en su taller, preparando su paleta, sin mirar al espectador como sucedía en los retratos convencionales. El formato horizontal es frecuente en bastantes retratos de Sorolla, que buscaba representar así a los personajes en su ambiente y no sólo limitarse a plasmar su figura. Contrasta el colorido de esta obra con la paleta más conocida de Sorolla, al que se le conoce como el máximo exponente del luminismo, estilo del que la Colección Banco Santander atesora entre sus fondos Niños buscando mariscos, uno de los últimos cuadros del pintor valenciano. [36]
  • Joaquim Mir (1873-1940) Primavera, h. 1910 Óleo sobre arpillera Pieza muy valiente en la que un paisaje sin anécdota se traduce de forma escueta en manchas de color que en sí nada tienen de figurativas, todo en tonos tenues. Estamos ante una las obras más destacadas de la mejor época de Joaquim Mir, máximo exponente del posmodernismo catalán y renovador del género paisajístico en España a finales del siglo XIX. Una placa metálica adherida al marco informa de que formó parte del conjunto de obras de Mir que, presentadas a la VI Exposición Internacional de Arte de Barcelona de 1911, valió a su autor la concesión de una primera medalla. [38]
  • José Gutiérrez Solana (1886-1945) El Lechuga y su cuadrilla, 1915-1971 Óleo sobre lienzo La Colección Banco Santander atesora uno de los conjuntos más importantes de obras del pintor y escritor madrileño José Gutiérrez Solana, con piezas que abarcan todas las etapas de este singular artista que creó un estilo personal ajeno al academicismo y al mundo de las vanguardias. Con una mirada dura, descarnada, desprovista de anécdotas y adornos, Solana refleja en su obra el lado más oscuro de la sociedad española, siendo uno de los artistas que mejor plasmó la crisis social, política y económica de la época. En esta obra Solana inmortaliza a Isidoro Cosío, del que no hay acuerdo de si se trataba de un zapatero o de un carpintero de la aldea de Carmona (Santander), tan aficionado a los toros que se conocía de memoria la tauromaquia de Montes y llegó incluso a torear con el gato de su casa. El traje de luces, que le confeccionó su esposa en un tono verde rabioso, dio lugar al apodo del Lechuga. Solana le pinta triunfador junto a su cuadrilla, pese a que se conoce que su única experiencia como torero fue realmente desastrosa, con un fondo de paisaje montañés en el que destaca la colegiata de Cervatos. Obra fotografiada en gigapixel disponible en la web de la Fundación. [40]
  • Josep Maria Sert (1874-1945) Las bodas de Camacho, 1929-1930 Grisalla en negro y oro sobre lienzo Un espacio especial de la sala está dedicado al conjunto de piezas creado por Josep Maria Sert para la decoración del comedor del Waldorf Astoria de Nueva York, donde permaneció hasta la remodelación del hotel en los años setenta. Se trata de quince grandes lienzos con escenas inspiradas en los capítulos 19-21 de la segunda parte de El Quijote, donde se narran las bodas de Camacho. Sert recibió 150.000 dólares, una fortuna en la época, por la decoración total del comedor. Diseñó desde las mesas, butacas, canapés, cortinas y visillos hasta una imponente lámpara que, iluminando el techo dorado, lograba crear una atmósfera mágica y envolvente. La gran repercusión mediática que tuvo el conjunto hizo que en 1932 recibiera el encargo de la decoración del Rockefeller Center de Nueva York. Vídeo con la recreación del comedor en 3D en la sala y la web de la Fundación. [42] Detalle de Las bodas de Camacho Para este encargo internacional, el primero de carácter semipúblico del artista, Sert quiso hacer una obra espectacular y sugerente. Inspirándose en la pintura de Tiépolo y Rubens, convirtió sus paneles en gigantescas escenografías insufladas de movimiento. Se aprecia, además, las influencias de Goya y Anglada-Camarasa en cuanto a la temática popular y festiva elegida.
  • 7] Vanguardias y arte contemporáneo español España ha aportado al arte del siglo XX grandes figuras, muchas de las cuales se encuentran representadas en la Colección Banco Santander. Hay ejemplos de Picasso, Miró, Tàpies o Barceló, pero junto a ellos atesora obras de múltiples artistas que permiten abarcar el arte contemporáneo español en su conjunto. Bien ilustradas están la Escuela Española de París –continuadora de rasgos derivados del cubismo aunque con formas más rebajadas–, con piezas de Bores, Viñes y Cossío; y la Escuela de Vallecas, impulsada por Benjamín Palencia y Alberto Sánchez. Claro ejemplo en las artes plásticas de la necesidad y la voluntad de alcanzar una síntesis de [44] tradición y modernidad, sus miembros propugnaron una renovación del arte a través de la vuelta al campo y sus hombres, destacando sus paisajes por su elementalidad y crudeza. Tras la Guerra Civil, empiezan a aparecer signos de recuperación del espíritu vanguardista como actitud crítica ante la realidad. Es lo que ocurrió en Barcelona a partir de 1948 con los pintores que editaron la revista Dau al Set – entre los cuales se encontraba Tàpies– y en Madrid con el grupo El Paso a partir de 1957. Integrado entre otros por Millares, Rivera, Saura, Serrano, Viola, Canogar, Feito o Chirino, a pesar de la dispar procedencia de sus miembros y la fuerte individualidad de cada uno de ellos, El Paso tuvo un papel fundamental en el proceso de normalización de la vanguardia en España, destacando su coherencia plástica y su ideología comprometida y radical. De las raíces de la crisis del informalismo, en los años setenta surgió el pop español, que sin abandonar el compromiso político y social volvió a una figuración narrativa. Equipo Crónica y Eduardo Arroyo son buenos representantes de este estilo que introdujo el humor y la ironía en sus obras. Barceló y Sicilia son buenos exponentes de la pintura expresionista que triunfó en los años ochenta y que, sin abandonar las referencias figurativas, tiene a la materia como gran protagonista. [45]
  • Pablo Ruiz Picasso (1881-1973) Busto de caballero III, 1967 Óleo sobre lienzo Obra realizada por Picasso a los ochenta y seis años. Después del Guernica, es frecuente que el artista malagueño firmase y datase sus obras por el reverso del lienzo, que realizase las pinturas en un solo día –como sucede con ésta del 9 de junio de 1967– y también que éstas tuvieran como protagonista una sola figura y no siempre entera. Sin embargo, las variantes en forma y color son continuas y muestran la inagotable inventiva de Picasso. Además de numerosas imágenes femeninas, que remiten muchas veces a su mujer Jacqueline Roque, y del recurrente asunto del pintor y su modelo, los bustos viriles de reminiscencias históricas del siglo XVII son protagonistas constantes. Esta figura responde a este último tipo. [46]
  • Manolo Millares (1926-1972) Homúnculo, 1960 Técnica mixta La arpillera es un elemento fundamental en las composiciones de Millares. Si bien empezó a emplearla en 1955, fue coincidiendo con la creación del grupo El Paso en 1957 cuando comienza a romper la superficie buscando un mayor dramatismo. Antes de que la arpillera adquiera mayor libertad expresiva, el espacio mantiene cierta parcelación producida por costurones, como vemos en este Homúnculo en el que se conjuga aún el lenguaje informalista con la necesidad de evocar de manera ambigua la figura humana. Los colores blanco, negro y rojo son esenciales en la obra de este artista canario. [48]
  • Antoni Tàpies (1923-2012) Matèria ocre sobre tela verge [Materia ocre sobre tela virgen], 1969 Técnica mixta sobre lienzo Durante 1969 Tàpies realiza obras en las que confluyen inclinaciones e inquietudes muy diversas. Por una parte, la valoración y potenciación de la materia y –como parece advertirse en Matèria ocre sobre tela verge– la alusión a partes concretas, localizadas, del cuerpo humano. Junto a obras de este tipo, ensaya con otros materiales, aquellos que le habían convertido en pionero del arte povera, como la paja, que deja desbordar o ciñe con una equis de madera. Todo ello anticipando la gran explosión que se producirá en 1970 con obras corpóreas neorrealistas. La obra que comentamos es, sin duda, una de las que mejor resumen el juego de oposiciones en el arte de Tàpies (materia-forma, abstracción-realismo, interiorización-aprehensión de lo inmediato cotidiano) y puede darnos una imagen-síntesis del conjunto de su producción. [50]
  • Miquel Barceló (1957) Soupe francaise (Sopa francesa), 1983 Óleo y collage sobre lienzo Un enorme plato de sopa es el protagonista absoluto de este cuadro, cuyas dimensiones, de haberse pintado en el siglo XIX, habrían sido las apropiadas para una noble representación de tema histórico. Esta transformación en el rango de los motivos pictóricos es una de las características del arte contemporáneo: todo, incluso lo más humilde y cotidiano, puede ser objeto de atención creadora. Con el desarrollo de la modernidad, el tema deja de ser fundamental, llegando incluso a desaparecer totalmente. El tratamiento plástico de este plato de sopa nada tiene que ver con las sutilezas, transparencias y efectos de los bodegones barrocos. Barceló tiende más a las tierras y empastes de Dubuffet, Fautrier o Tàpies. Los colores, densos y opacos, son aplicados con rudeza, y trozos de papel y de cartón parcialmente pegados cubren gran parte de la superficie logrando la apariencia de un potaje o sopa densa. [52]
  • 8] Escultura El recorrido por las esculturas de la Colección Banco Santander se inicia con una delicada pieza de devoción realizada en madera y posiblemente destinada a una capilla privada: Cristo flagelado de Gregorio Fernández, maestro del siglo XVII que supo plasmar en sus piezas la piedad contrarreformista. Aparte, la Colección cuenta con importantes piezas realizadas por escultores contemporáneos de renombre internacional como Anish Kapoor, Richard Serra, Dan Graham, Kimmo Schroderus, Juan Muñoz o Richard Deacon, la mayoría de las cuales se encuentran distribuidas en los jardines de la ciudad financiera. Del siglo XVIII se expone un retrato de Carlos III esculpido en mármol por Juan Pascual de Mena y probablemente realizado para alguna institución oficial. Pero, sin duda, el capítulo mejor representado en la Colección es el dedicado al siglo XX, con ejemplos de la Escuela de Vallecas –como Pájaro bebiendo agua de Alberto Sánchez–, del grupo El Paso –como Raíz de Martín Chirino u Hombre con puerta de Pablo Serrano–, de Eduardo Chillida –con tres obras que giran en torno a la relación entre el espacio y la forma– y de las dos principales renovadoras de la escultura española en los años 80: Cristina Iglesias y Susana Solano. [54] [55]
  • Gregorio Fernández (1576-1636) Cristo flagelado, h. 1614-1620 Madera tallada y policromada Si bien Gregorio Fernández estaba habituado a trabajar en piezas de tamaño natural o ligeramente inferiores, este Cristo permite conocer la capacidad del artista para enfrentarse a obras de pequeño tamaño y para aunar el clasicismo de la forma y la belleza del cuerpo con un hondo sentimiento religioso. El estudio anatómico elaborado por Fernández en esta escultura de madurez es de una perfección no igualada por ningún otro artista español de su tiempo, demostrando un profundo conocimiento del cuerpo humano, así como una total capacidad para colocar a la figura en el espacio y moverla con absoluta naturalidad, con una riqueza de puntos de visión extraordinaria. Gregorio Fernández fue el artífice de este tipo iconográfico de Cristo atado a la columna, representado después de haber sufrido los azotes de la flagelación, buscando apoyo en una columna baja y troncocónica inspirada en la que se conserva desde el siglo XII en la iglesia romana de Santa Práxeles. [56]
  • Eduardo Chillida (1924-2002) Rumor de límites VII, 1960-1969 Hierro y granito Eduardo Chillida empezó a trabajar en hierro tras su regreso en 1951 al País Vasco después de dos años en París. Lo negro del material y sus posibilidades para definir y atrapar el espacio le fascinaron. El título Rumor de límites es común a una serie de siete esculturas que guardan relación con el Peine del viento de San Sebastián e ilustran perfectamente el interés del artista vasco por conceptos complementarios como el vacío y el volumen, el límite y la infinitud, la ligereza y la rotundidad. Contrasta en esta pieza la ligereza de la parte superior, en la que se sirve del hierro para redibujar el espacio y atrapar el vacío, con la rotundidad de la base, que Chillida no emplea como elemento de aislamiento de la obra respecto el entorno, sino que asume como elemento propio y activo. [58]
  • Anish Kapoor (1954) Sin título, 1992-1993 Caliza Kilkenny El artista de origen indio pero afincado en Londres Anish Kapoor empezó a destacar en el panorama artístico internacional en los años ochenta del siglo pasado con enigmáticas figuras llenas de sensualidad recubiertas con pigmentos de colores muy vivos. En los noventa comenzó a experimentar con materiales nuevos como los metales pulidos, la resina y los espejos para crear obras de gran formato, en las que la forma y el vacío cobra gran protagonismo, invitando al espectador a penetrar en ellas a través de aperturas y cavidades. La escultura de la Colección Banco Santander está compuesta por dos bloques de piedra caliza negra de nueve toneladas que ofrecen un fuerte contraste entre la parte interior, cuidadosamente pulida, tersa y brillante, y la exterior, apenas desbastada. En las caras internas se abre un hueco circular que, de estar unidos los bloques, crearía en el interior de la piedra un núcleo hueco. [60]
  • SALA DE ARTE SANTANDER VISITAS-TALLER PARA FAMILIAS Ciudad Grupo Santander Avenida de Cantabria, s/n Boadilla del Monte, Madrid Información y reservas: (+34) 91 781 51 58 actividadesfundacion@gruposantander.com VISITAS DINAMIZADAS PARA COLEGIOS Información: (+34) 91 259 67 18/19 Entrada gratuita Imprescindible presentar DNI HORARIO De lunes a viernes: de 10 a 17 h Sábados y domingos (sólo cuando hay exposiciones temporales): de 10.30 a 14 h Festivos: cerrada CÓMO LLEGAR Servicio gratuito de autobuses: De lunes a viernes previa reserva de plaza Salida del Paseo de la Castellana nº 24 a las 10 h Reservas: (+34) 91 259 67 18/19 Coche: Incorporación M-501 desde la M-40 por la salida 36 Salida 3 dirección Boadilla del Monte desde la M-501 Aparcamiento gratuito en el centro de visitas y lanzaderas hasta la sala de arte Metro Madrid-Tren ligero: Estación Cantabria Información y reservas: (+34) 91 323 28 72 CATÁLOGO DE LA COLECCIÓN BANCO SANTANDER A la venta en la Sala de Arte Santander y a través de www.fundacionbancosantander.com PARA MÁS INFORMACIÓN Colección Banco Santander http://www.fundacionbancosantander.com/coleccion/ Colección de Monedas Banco Santander http://www.fundacionbancosantander.com/monedas/# Obras maestras, Colección Banco Santander al detalle http://www.fundacionbancosantander.com/obras_maestras/#/es Josep Maria Sert http://www.fundacionbancosantander.com/presentacion_general. cfm?idArticulo=1780 Google Arte Proyect http://www.google.com/culturalinstitute/collection/fundacionbanco-santander?projectId=art-project&hl=en Autobuses interurbanos: 573: Madrid (Moncloa)-Boadilla del Monte (Urbanizaciones) 574: Madrid (Aluche)-Boadilla del Monte (por Ciudad de la Imagen) VISITAS GUIADAS De lunes a viernes a las 10 h Servicio gratuito de autobús desde el Paseo de la Castellana nº 24 previa reserva Reservas: (+34) 91 259 67 18/19 © José Gutiérrez Solana, Manolo Millares, Miquel Barceló,  VEGAP, Madrid, 2013 © Sucesión Pablo Picasso, VEGAP, Madrid, 2013 © Eduardo Chillida, Zabalaga-Leku, VEGAP Madrid 2013 Matèria ocre sobre tela verge, 1969 © Fundació Antoni Tàpies, Barcelona / VEGAP, Madrid, 2013
  • Ciudad Financiera Salida 3 Boadilla del Monte Salida 36 Boadilla del Monte San Martín de Valdeiglesias Ciudad Financiera