Timothy Persons, sobre ‘Grażyna Kulczyk Collection. Everybody Is Nobody for Somebody’

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Timothy Persons, comisario de la exposición ‘Grażyna Kulczyk Collection. Everybody Is Nobody for Somebody’ presenta la muestra y explica los detalles más curiosos de la misma. La Grażyna Kulczyk …

Timothy Persons, comisario de la exposición ‘Grażyna Kulczyk Collection. Everybody Is Nobody for Somebody’ presenta la muestra y explica los detalles más curiosos de la misma. La Grażyna Kulczyk Collection puede verse hasta el 15 de junio de 2014 en la Sala de Arte Santander de Boadilla del Monte (Madrid).

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  • 1. Timothy Persons, sobre ‘Grażyna Kulczyk Collection. Everybody Is Nobody for Somebody’ Everybody is nobody for somebody1 [Todos somos nadie para alguien] parte del concepto de que todo individuo tiene derecho a un punto de vista propio, sea cual sea su grado de notoriedad. Abre un espacio mental en el que las ideas se pueden compartir, en lugar de ser juzgadas. Los artistas en particular, tanto si son conocidos como si no, miden sus conceptos en un diálogo mutuo con otros artistas. Esta conversación forma su propio lenguaje y trasciende la política, la religión y el paso del tiempo. Las condiciones sociales y culturales que se dieron en Polonia entre 1945 y 1989 fueron radicalmente distintas de las occidentales. Los conceptos artísticos se interpretaron desde ángulos personales, y sus interpretaciones interculturales se han modificado a causa de las nuevas realidades políticas. Esta exposición reúne a artistas procedentes de situaciones políticas diferentes con el objetivo de mostrar que el espíritu creativo no conoce fronteras. El modo en que se disponen las obras en esta exposición determina su propio ángulo de reposo. Por ello, he organizado las obras en una serie de círculos de pensamiento entrelazados que, a su vez, quedan definidos por sus distintas disciplinas. El diseño del conjunto permite a la muestra funcionar como un puente cultural que engrana todas estas disciplinas a través de sus inclinaciones conceptuales. El espacio expositivo tiene dos puntos de acceso distintos: uno comienza con la pintura de Agnes Martin y conduce al visitante a través de un grupo de artistas de marcado interés por los contenidos de género, para terminar con las obras 1 En palabras de la escritora conceptual Cia Rinne.
  • 2. abstractas de Joan Mitchell. En el otro punto de acceso, los minimalistas y conceptualistas llevan al visitante a las salas que reúnen a los artistas de la abstracción geométrica y a los representantes del op art con sus líneas de movimiento sistemáticas. Esta ruta circular se fusiona con las salas de campos de color, que culminan en el cuadro de Władysław Strzemiński, la joya de la muestra. La selección de obras reunida forma una reveladora encrucijada que destaca la originalidad y la profundidad de la Colección Grażyna Kulczyk y nos proporciona una visión más profunda de lo importante que Polonia fue en la construcción del pensamiento conceptual. La exposición nos recuerda que el arte es un lenguaje universal, una ventana abierta por la que se puede mirar en ambos sentidos. Cuando conocí a Grażyna hace cuatro años, nada sabía sobre el alcance y la envergadura de su colección. Me sentí totalmente abrumado no solo por las obras, sino también por la mujer, puesto que era el imán que las mantenía unidas. Para mí, la colección es una rueda enorme con un núcleo que es el arte polaco, y un sinfín de radios que representan otras disciplinas artísticas. Cuando se me pidió que comisariara la muestra, visualicé un teatro imaginario con dos escenarios desde los que se podía actuar. En el primero, el intervencionista minimalista Roman Opałka hacía las presentaciones formales entre Donald Judd y Stanisław Dróżdż, mientras que el otro albergaba la política de género de Alina Szapocznikow, que abría la puerta a Katarzyna Kozyra, quien, a su vez, nos llevaba a VALIE EXPORT y a Jenny Holzer. Juntos constituyen una memoria colectiva que prepara la plataforma en la que Mirosław Bałka podrá sentarse con Anselm Kiefer. Cada sala de la exposición es su propio escenario y ofrece al visitante numerosas oportunidades de crear su propio teatro conceptual. Quiero agradecer personalmente a Grażyna Kulczyk todo el amor y la dedicación que ha invertido en lograr que este proyecto se convirtiera para mí, cada día, en
  • 3. un nuevo descubrimiento. Mi objetivo ha sido usar su colección como vehículo para inspirar, además de introducir una nueva perspectiva en la que todos dejemos de ser nadie para el resto del mundo. Timothy Persons, comisario de la exposición